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Comparación entre Métodos Arcón y K-SAR

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  • Belén Burgos
    Ante la difusión y publicación en internet de un documento bajo el título Comparación entre los Métodos de Adiestramiento Canino para Búsqueda y Rescate
    Mensaje 1 de 1 , 6 abr 2004
      Ante la difusión y publicación en internet de un documento bajo el título "Comparación entre los Métodos de Adiestramiento Canino para Búsqueda y Rescate Arcón y K-Sar" en el que se refleja como autora Claudia Díaz Bojacá, y se identifica el documento como perteneciente a la Fundación para la Gestión del Riesgo, con el beneplácito de Engels Cortés (autor más representativo, según ese mismo documento de la FGR, del "Método Rescate K-Sar"). Les hago llegar texto completo de un análisis realizado, en base al citado documento, por un Instructor Oficial y Juez Homologador de Rescate Canino en Catástrofes, Método Arcón.
       
      Especificando que es en el documento, de la Fundación para la Gestión del Riesgo, donde se utiliza originariamente la denominación "Método Rescate K-Sar", siendo plenamente conscientes, tanto quién efectúa el siguiente análisis como yo misma, de que las siglas K-SAR significan "Kanine Search and Rescue" y son utilizadas por numerosas Unidades Caninas (como la del Cuerpo de Bomberos de El Salvador, cuya denominación exacta es “Unidad Canina SAR K-9”, que aplica el Método Arcón) que en nada se identifican con el llamado "Método Rescate K-Sar" que se referencia en el documento de la FGR de Colombia.
       
      Una vez realizada esta aclaración, paso a darles a conocer el contenido del análisis:
       

      Estimados Señores, mi nombre es David Rodríguez Carrasco y soy miembro del Consorcio Provincial Contra Incendios y Salvamento de Huelva-España, además de uno de los componentes de la Unidad Canina de Rescate del citado Servicio.

       

      El motivo del presente documento, es la exposición y análisis lógico, objetivo y técnico de las diferencias más relevantes entre los métodos de rescate canino en catástrofes K-SAR y Arcón, no sin antes realizar unos comentarios generales que deben ser criterios unánimes para cualquier sistema formativo y de intervención de equipos caninos (entiéndase equipo canino, como binomio compuesto por guía-perro) de salvamento en catástrofes.

       

      Un método o sistema para la formación e intervención de equipos caninos de rescate en catástrofes debe ser aquel, que posee un proceso formativo definido en su totalidad, perfectamente engranado con un conjunto de técnicas conductuales aplicables (deben ser a su vez fructuosas e inocuas), que servirán para la solución de problemas que vayan surgiendo en la enseñanza y para el avance en el progreso del aprendizaje, ambas características encaminadas a la consecución del objetivo determinado la obtención de la máxima rapidez y eficacia en el desarrollo de la búsqueda. Por supuesto un método jamás se puede considerar como tal, hasta que no se encuentra culminado completamente, demostrando que ha alcanzado las máximas cotas de los factores nombrados anteriormente (máxima rapidez y eficacia en la búsqueda), ya que si fuera probable una mejor optimización, precisando nuevos cambios, cabría la posibilidad a la hora de intervenir, de que una persona sepultada con vida, quedase sin señalizar, falleciendo en consecuencia por una terrible negligencia, al no explotar totalmente el potencial del perro. Si hacer una breve reseña de que en el método Arcón se demuestra de forma singular e impactante, que se consiguen optimizar los niveles de motivación, autonomía de trabajo y concentración en el can; parámetros fundamentales estos, que inciden directamente en el grado altísimo de rapidez y eficacia demostrados tanto en simulacros oficiales, como en intervenciones.

       

      La utilización de un perro de rescate en varias disciplinas (como por ejemplo en catástrofes y personas extraviadas en grandes superficies), conlleva una merma considerable en el rendimiento, además de una confusión formativa en el ejemplar que no discierne de forma 100 % rigurosa, cuando señalizar o no a las personas visibles. En el caso de las búsquedas en espacios confinados (túneles, huecos y laberintos que quedan después del colapso de algunas estructuras, que pueden llegar a ser incluso de gran extensión), zonas que también deben ser batidas; en multitud de ocasiones quedan personas visibles (fallecidas o con vida), aunque atrapadas, o simplemente son rescatadores que después de avanzar durante horas, por sitios ultra angostos y con escasa visibilidad, permanecen a la espera de que equipos caninos de rescate verifiquen la existencia o no de personas con vida sepultadas, ya que las visibles se extraen en mayor o menor cantidad de tiempo al ser rápidamente identificadas. Cualquier can que no logre discriminar a las personas sepultadas de las visibles, señalizará sin duda algunos de los casos que hemos expuesto, con la consiguiente lesión a efectos del factor tiempo, respecto al retraso de tener que sacar a los rescatadores de la zona, o con la señalización de personas visibles; obvias interferencias en la línea de atención y ruptura en el continuo desarrollo de la búsqueda del perro. La súper-especialización es una disciplina de dominio público que contribuye de forma esencial al máximo rendimiento del desarrollo de una especialidad.

       

      Es un craso error la utilización de un sonido como estímulo discriminativo en cualquier sistema de rescate canino en catástrofes para la detección de personas con vida sepultadas, por varias razones:

       

      -         No siempre se producen estos sonidos en situaciones reales de intervención. Incluso la persona afectada, puede encontrarse inconsciente.

      -         La ubicación del sepultado, puede ser a gran profundidad, o por las características del sepultamiento, en un lugar casi o completamente insonorizado.

      -         La existencia de multitud de ruidos en la zona siniestrada, son imposibles de ser controlados o evitados en su totalidad por la Unidad Canina.

      -         Cualquier emisión de ruido desde la profundidad del escombro puede ser interpretada como un sepultado, incluso el rascar o el movimiento de un roedor, una tubería rota que gotea intermitentemente sin una cadencia fija, etc… existiendo infinitas posibilidades de generación.

       

      Todo perro de rescate en catástrofes ha de reunir unas aptitudes independientemente del sistema por el que vaya a ser formado, siendo estas homogéneas para todos los métodos. Han de ser sociables, poseer fluidez de ladrido (para una correcta señalización, sin ningún tipo de dificultad), ser seguros, activos, poseer un acusado impulso de presa, impulso de búsqueda e impulso exploratorio, además de algo totalmente indispensable, rigurosidad y garantía de trabajo. Aunque la formación de un ejemplar comienza siendo un juego, esta se va transformando hasta llegar a convertirse en un trabajo a desempeñar.

      Para cualquier can de salvamento, la búsqueda ha de ser un trabajo, no un juego, ya que cuando sobrevienen las adversidades, predomina el abandono de la conducta de búsqueda antes que la permanencia, si el comportamiento fuese un juego, por citar una de las graves consecuencias. Por eso la aptitud indispensable, al igual que el resto, pero de gran importancia, es la rigurosidad y garantía de trabajo. El ejemplar que la posee, se crece antes las dificultades durante el desarrollo de la búsqueda, incrementándose así su nivel motivacional durante la formación y los entrenamientos, con el aumento de adversidades, siempre de forma gradual y dependiendo de cada individuo.

       

      Será siempre totalmente imposible e inviable el que un guía, intente dirigir, encauzar y obligar a estar concentrado a un can de rescate, para llegar a explotar al máximo todos sus recursos físicos y síquicos durante el desarrollo de una búsqueda. A través de la presión y el sometimiento sea de una forma u otra (a través de llamadas de atención, direccionamientos, seguimiento aunque sea a distancia del ejemplar, etc…), no se llega a obtener ni la mitad del aprovechamiento de los medios del perro. Nadie mejor que el mismo individuo (refiriéndome al can en si) llega a saber explotar, la totalidad de todos los recursos aplicables para la correcta localización y señalización de la persona sepultada con vida bajo los escombros, tierra, etc…

      El perro de una forma totalmente natural, voluntaria y fructuosa deberá utilizar todo su potencial para la detección de personas con vida sepultadas. Lo difícil es que el sistema, le permita, y el instructor que lo aplique, sea capaz, de formar a estos equipos caninos, hasta llegar a optimizar los niveles de rapidez y eficacia en la detección del sepultado.

               Como un claro ejemplo de lo mencionado anteriormente, nadie mejor que el lobo, sabe como explotar sus propios recursos para efectuar el seguimiento y la caza de una presa. Desde hace muchos años, el hombre ha estado equivocado a este efecto en la formación canina del rescate en catástrofes, no dando crédito aún a ver equipos caninos excepcionales que desempeñan las búsquedas sin ningún tipo de presión ni sometimiento, siendo el perro por sí solo, el que desarrolla toda la búsqueda y el principal protagonista de este trabajo (hecho totalmente verificable en los equipos caninos arconianos).

       

               Es una situación ya constatada el que cuando un perro experimenta un mayor nivel de autonomía de trabajo, también incrementa paralelamente su grado de concentración en el mismo. Aquel can, al que se logra optimizar estos valores, posee una sólida fijación en la conducta de búsqueda sin presentar nocivas interrupciones en su línea, como pueden ser, esporádicos retornos hacia el guía, actos corporales como giros de cabeza (para ver ubicación del guía

               Suele ser un error muy generalizado una participación excesiva del guía, ya sea verbal o física, durante la conducta canina de trabajo, ya que generará nocivamente la consecuente expectativa de apoyo en el almacén memorístico del perro, y la cual se tornará más acusada e interferente durante la búsqueda, conforme transcurra el tiempo sin que el ejemplar haya logrado percibir el ansiado estímulo oloroso de un posible sepultado con vida.

       

       

               Expertos reales y certificados, con muchísimos años de experiencia en docencia de complejas disciplinas caninas, coinciden en la total inviabilidad de la impartición formativa a través de internet por dos sencillas razones:

       

      -         La imposibilidad del análisis conductual instantáneo, durante la enseñanza del ejemplar, para la inmediata solución de las posibles irregularidades surgidas durante el aprendizaje; obviamente totalmente insustituible por cualquier otro medio como por ejemplo una grabación de video, que no permite la valoración y estudio de todos los factores intervinientes e influyentes en el proceso, así como de los matices del comportamiento, solamente identificables y analizables mediante la observación directa e interrelacionada, en un proceso formativo sin interrupciones.

      -         La incapacidad por parte de la persona que esta recibiendo los conocimientos, de la total y correcta descripción de las prácticas (si es que conlleva la realización de ellas, la formación impartida). De no ser así cualquier docencia relativa a esta materia, es estéril sin la visualización y trabajo, desarrollando los conocimientos adquiridos.

       

      A continuación presentamos un conjunto de diferencias entre las metodologías mencionadas al principio del presente texto.

       

      DIFERENCIAS ENTRE LAS METODOLOGÍAS K-SAR Y ARCÓN

       

      1.-KSAR. No se encuentra culminado. Se siguen editando versiones de manuales donde se corrigen y añaden nuevos detalles. Según un artículo publicado por la Señorita Claudia Díaz Bojaca, miembro de la Fundación para la Gestión del Riesgo, “ Rescate K-SAR considera estimulante el aporte de ideas que ayuden a mejorar y aprender con nueva información, que a la vez actualiza y mejora el método día a día; propicia la discusión para generar la oportunidad de precisar y corregir errores y concepciones  ”.

      1.-ARCÓN. Se encuentra totalmente culminado, resultando verificado y constatado su alto grado de rapidez y eficacia durante un simulacro oficial organizado por el Cuerpo de Bomberos de Sevilla, en octubre del año 1994; enfrentándose el equipo canino a un grandísimo número de factores adversos en las búsquedas a desarrollar, que incluso llegaba a superar situaciones reales. Hasta esta comprobación definitiva, cuyos resultados fueron imposibles de optimizar más, no se consideró ultimado el Sistema para comenzar a formar equipos caninos de rescate en catástrofes.

       

      2.-KSAR. No posee un proceso formativo definido, que tenga unos objetivos determinados a alcanzar, durante el desarrollo del aprendizaje.

      2.-ARCÓN. Su proceso formativo se divide en dos niveles, perfectamente definidos con respecto a los objetivos a conseguir en cada uno de ellos.

       

      3.-KSAR. El método K-SAR, no muestra en el desarrollo de  sus diversos manuales ya publicados, ninguna técnica conductual aplicable (innovadora o no), que ayude en la superación de problemas surgidos durante la formación y hagan avanzar al equipo canino en su aprendizaje, al igual como en otros métodos denominados Suizo, Alemán o Francés. El único punto en común que presentan todas las metodologías es que se encuentran cimentadas sobre los principios básicos de aprendizaje, procesos mediante los cuales aprendemos todos los seres vivos (conceptos, procesos y términos que no dan solución definitiva a la formación específica del perro de rescate en catástrofes, que se debe formar dentro de un proceso formativo detallado y perfectamente delimitado).

       

      3.-ARCÓN. El método Arcón es y está conformado por un conjunto de 7 técnicas conductuales totalmente innovadoras, estrictamente fieles a las racionales exigencias del protocolo científico convencional, habiendo sido reiteradamente sometidas al pertinente proceso de experimentación y verificación, durante más de 10 años, hasta llegar a su perfecta consolidación. La alta calidad científica y óptimo valor de efectividad, han sido oficialmente reconocidos por Comités Técnico-Científicos (formados por destacados expertos de la citada especialidad), de Instituciones como la principal Comunidad Internacional Veterinaria VETERINARIA.ORG, o la Real Sociedad Canina DE España (en la que obtuvo, dichas técnicas, el primer premio de investigación en el año 1998).

       

      4.-KSAR. El perro de catástrofes K-SAR, desarrolla dos especialidades de forma simultánea, el rescate canino en catástrofes y la búsqueda en grandes superficies de personas extraviadas. “ K-SAR señala tanto a personas sepultadas a las que no tienen acceso físico, pero también a personas tendidas a ras de suelo, a las que tienen acceso físico, pues son de doble modalidad, urbana y rural ”, según comenta la Señorita Claudia Díaz y según aparece en los manuales K-SAR.

      4.-ARCÓN. El perro de rescate en catástrofes arconiano, se encuentra única y exclusivamente formado para la intervención en catástrofes, llegando a tal grado de optimización los niveles de motivación, autonomía de trabajo y concentración, que la rapidez en la localización es máxima y la eficacia del 100%.

       

      5.-KSAR. Según el último artículo escrito por la Señorita Claudia Díaz, el perro formado por el método K-SAR, debe utilizar a veces el oído para localizar a las posibles víctimas sepultadas, como  extractamos   a continuación: “ Se aprovecha primariamente el olfato del perro, aunque interesa que use complementariamente el oído en algunas búsquedas para aprovecharle ese sentido “.

      5.-ARCÓN. El método Arcón, jamás condiciona nocivamente a sus ejemplares, para que utilicen los sonidos como estímulos discriminativos.

       

      6.-KSAR. El método K-SAR entiende que la motivación del ejemplar es totalmente suficiente y sólida, con el mero juego que se le proporciona por parte del figurante y el guía.

      6.-ARCÓN. El método Arcón genera además en el ejemplar, un estado de impulso motivacional especialmente sólido hacia este tipo de trabajo, favoreciendo los niveles de intensidad, perseverancia y concentración del perro durante la operación de búsqueda, así como el blindaje de éste, frente a supuestos estímulos desviatorios o inhibitorios. Aunque el aprendizaje se inicia como un juego, la utilización minuciosa y pormenorizada de las técnicas (específicas para preservar y potenciar la motivación) y recursos conductuales durante el proceso formativo, transforman ese comportamiento lúdico, en una conducta sólida de trabajo.

       

      7.-KSAR. El guía K-SAR sigue lentamente al perro a una distancia de contacto visual durante todo el desarrollo de la búsqueda, dejando un espacio entre ambos, en teoría para que el animal retroceda por cualquier circunstancia. Es permisible en esta metodología la reorientación del perro a través de una orden del guía, e incluso el prestar apoyo físico para superar algún obstáculo.

      7.-ARCÓN. Con el método Arcón el desarrollo de la búsqueda será realizado por el ejemplar, sin que influya en ningún momento el guía, ni el Jefe de la Unidad (tanto física, como verbalmente); no mermando nunca su autonomía de trabajo, ni incidiendo indirectamente sobre el nivel de concentración. El can explotará con intensidad sus recursos físicos y síquicos durante el desarrollo de la búsqueda de una forma totalmente voluntaria, natural y fructuosa.

       

      8.-KSAR. Se imparten titulaciones a través de cursos celebrados vía internet.

      8.-ARCÓN. Para la mínima y suficiente adquisición de conocimientos sobre la metodología, es necesario la realización de un curso de 250 horas lectivas, teórico-prácticas, debiendo resultar apto en el mismo.

       

      9.-KSAR. Los cursos y certificaciones K-SAR son reconocidos y avalados por personal particular, o entidades privadas que no poseen carácter oficial ninguno, siendo por tanto titulaciones con unas condiciones altamente restrictivas, con respecto a nivel operativo.

      9.-ARCÓN. Todos los cursos Arcón son estrictamente reconocidos oficialmente por los Gobiernos de los países respectivos en donde se celebran, siendo las certificaciones expedidas, firmadas y selladas por el máximo responsable del respectivo Organismo e igualmente reconocidas por la Administración que avala el citado evento, ya sea Central, Regional o Local.

       

       

       

      10.-KSAR. La gran mayoría del personal perteneciente formado por la metodología K-SAR es de carácter civil; tomando como un claro ejemplo la Fundación para la Gestión del Riesgo.

      10.-ARCÓN. Sólo personal perteneciente a Instituciones oficiales (bomberos, policía, ejército, Cruz Roja, Protección Civil), puede ser formado por esta metodología, por tres simples y coherentes razones:

      - La evidente prioridad de los servicios de emergencia en las intervenciones, con respecto al personal civil. En la inmensa mayoría de países y siniestros, el personal civil tiene prohibido, salvo ciertos casos puntuales, el intervenir directamente en un siniestro, bajo responsabilidad penal de incurrir en un delito si sucediese cualquier incidente.

      - El grado de responsabilidad durante el desarrollo de la intervención, es a nivel penal, civil y administrativo, recayendo fundamentalmente sobre las personas al mando del operativo, no siendo nunca esta personal civil en ningún caso.

      - En situaciones donde el personal particular interviniente sufra algún tipo de lesión (irreversible o no, pudiéndose dar casos de invalidez permanente), o incluso fallecimiento, ¿quién se haría responsable en este caso de tal circunstancia?, ¿qué Institución, oficial o no, sufragaría la manutención de sus familiares directos tras el caso de fallecimiento o invalidez?.

                 Todo el personal asistente a los cursos Arcón, han de pertenecer a Instituciones oficiales, además de acudir a estos, en representación del Servicio al que pertenezcan, acreditándolo bajo documento oficial, firmado y sellado por la persona al cargo responsable de ello, entiéndase Jefe de Servicio,  Jefe de Formación, etc…, a efectos de posibles accidentes, y como garantía para la intervención en siniestros (no quedando estéril los conocimientos recibidos), entre otras causas.

       

      11.-KSAR. Aunque el método K-SAR, se encuentra extendido en gran parte de Latinoamérica, no posee en ningún país, región o área local, el reconocimiento de metodología oficial para la formación e intervención de equipos caninos de salvamento en catástrofes.

      11.-ARCÓN. Debido a la constatada rapidez y eficacia del método Arcón, tanto en intervenciones como en simulacros oficiales, varios países están en trámites de iniciar la oficialización del citado Sistema, como método para la formación e intervención de equipos caninos de salvamento en catástrofes. Como el último caso sucedido en el X Curso Internacional, donde el Gobierno de Ecuador tras acuerdo Ministerial Nº 009, del 27 de enero del 2004, ha oficializado el Método en su país.

       

      12.-KSAR. El carácter lucrativo durante la impartición de jornadas formativas y el desarrollo de intervenciones en siniestros reales; supone un impedimento obvio para el salvamento de vidas humanas, sobre todo cuando se exige un importe económico para el desarrollo de una intervención.

      12.-ARCÓN. La impartición de cursos y desarrollo de intervenciones en situaciones reales, nunca tendrá carácter lucrativo dentro de la metodología Arcón; yendo totalmente en contra de su línea de trabajo, el salvamento de vidas humanas; el cual jamás tendrá limitación por la mera condición económica.

       

      13.-KSAR. Según la Señorita Claudia Díaz, los instructores K-SAR deben “ dar la posibilidad de ser observados y evaluados por los cursistas en situaciones un poco más reales que la información verbal “, incluso recibir correcciones por parte del alumnado, cuestión que corrobora aún más la no culminación de esta metodología.

      13.-ARCÓN. El instructor en los cursos Arcón, no va a ser evaluado, aconsejado, ni observado por nadie; sino acude a impartir conocimientos teórico-prácticos, durante un total de 25 jornadas, repartidas durante un mes, tiempo en el cual se dedican diarias unas 14 horas lectivas, mas las 2 o 3 necesarias, una vez finalizada la jornada cotidiana, para el estudio de los alumnos. Toda la formación, hasta el mínimo detalle y matiz técnico son rigurosamente controlados por el instructor que siempre estará dictando y corrigiendo la adquisición de los conocimientos impartidos durante el citado evento (en ningún caso por iniciativa o libre albedrío del alumno), para llegar al objetivo final de formar tanto a guías como canes por el método Arcón.

       

      14.-KSAR. Se considera indispensable que el instructor  de un curso justifique la metodología, realizando unas búsquedas con un ejemplar que este operativo o en proceso de consolidación.

      14.-ARCÓN. El estricto programa de los cursos Arcón, responde a un minucioso proceso totalmente estudiado que conlleva, la correcta formación de los perros aptos, culminando las 25 jornadas con un simulacro oficial final, en donde las Autoridades que avalan el evento, pueden verificar y constatar la increíble rapidez y eficacia de los equipos adiestrados en esta metodología.

       

       

       

       

      15.-KSAR. El guía K-SAR va verificando durante el desarrollo de la búsqueda, las zonas revisadas por el can; para en consecuencia emitir información sobre el servicio desempeñado.

      15.-ARCÓN. El Jefe de la Unidad, o en su ausencia el Sub-Jefe, (situado en un punto estratégico desde donde divise toda la zona de trabajo) emite la información necesaria sobre el desarrollo de la búsqueda, no sólo por los dilatados conocimientos técnicos y experiencia sobre comportamiento canino y la metodología, que garantizará aún más la interpretación y análisis de los matices conductuales del perro en la intervención, así como el consecuente desarrollo de estrategias en las operaciones de búsqueda; sino porque el responsable penal, civil y administrativo por cualquier razón de la anomalía en el servicio, recaerá sobre sus espaldas, y no sobre las del guía.

       

      16.-KSAR. Se toma en cuenta el factor viento, para desarrollar la búsqueda, siempre en contra del mismo; favoreciendo así el trabajo del ejemplar, según se comenta en el manual K-SAR.

      16.-ARCÓN. El factor viento resulta una circunstancia a tener en cuenta en la disciplina de búsqueda en grandes superficies, sin embargo no en derrumbamientos, ya que se ha constatado que el factor determinante para una máxima consecución del éxito, es el determinante nivel de concentración del ejemplar.

       

      17.-KSAR. En la última versión del manual K-SAR, se afirma que existen dos formas de señalización, la directa a través de los ladridos fluidos y nítidos, y la indirecta que se muestra a través de movimientos de cola, permanencia en punto determinado, gemidos, rasguños, etc… Como comentario informar que este segundo tipo de señalización, no es una forma distinta de señalización, sino un estado de perturbación síquica o física, de carácter transitorio que sufre el ejemplar debido a un estado de miedo, inseguridad, fuerte excitación (al lograr localizar al sepultado), confusión…, denominado inhibición. Este breve comentario hace reseñar la falta de culminación de esta metodología, en la que no se ha logrado identificar y discernir este estado perturbador de la conducta, que sencillamente produce un bloqueo.

      17.-ARCÓN. La única forma correcta de señalización por un perro arconiano es mediante el ladrido fluido, hacia el lugar donde emana el mayor flujo de olor humano, envuelto en el aire espirado por la persona sepultada con vida. Cualquier perro consolidado con esta metodología no sufrirá ningún estado perturbador, que le impida la correcta señalización de la persona sepultada.

       

      18.-KSAR. “ Para ayudar al perro a tomar confianza al caminar sobre los escombros u otros terrenos inestables, además de ayudar a liberar estrés, con rescate K-SAR hay períodos cortos de recreo entre las sesiones de entrenamiento y al final de este, que se aprovechan para relajar a los animales y familiarizarlos con el desplazamiento autónomo en este tipo de superficies en la forma de juego ”, según comenta la Señorita Claudia Díaz en su artículo.

      18.-ARCÓN. El uso como zona de recreo del escombro, lesiona terriblemente este contexto estimular, no siendo ya reconocido por el ejemplar como zona de trabajo, sino como zona lúdica o de juego. Hecho que se evita totalmente en la enseñanza de la metodología Arcón, por las razones explicadas anteriormente durante el inicio del presente documento. El método Arcón no contempla como ejemplar apto para ser formado en esta disciplina, a aquel que presente susceptibilidad a sufrir estados de estrés frente a estímulos de carga aversiva moderada, como puede ser un mero desplazamiento por masa de escombros.

       

      19.-KSAR. En el método K-SAR, no se le da mucha importancia a la mimetización del lugar donde es realizado el sepultamiento del figurante, incluso suelen ser oquedades o zulos muy superficiales de donde emana gran concentración de olor humano.

      19.-ARCÓN. Con el método Arcón, se es rigurosamente estricto en la mimetización (llegando a realizar sepultamientos con el uso de excavadoras, para adquirir profundidades de 3 y 4 metros); siendo un factor importantísimo, indispensable e ineludible, no solo para evitar la discriminación visual. También ha de tratarse de que los zulos sean profundos y lo más herméticos posibles, para que existan emisiones mínimas odoríferas, que acrecentarán y acusarán el nivel de concentración en el ejemplar, que deberá mantener una línea sólida y constante, con un alto grado de atención para la captación odorífera de la persona sepultada.

       

      20.-KSAR. En el método K-SAR, no son batidas las zonas de espacios confinados.

      20.-ARCÓN. En el método Arcón, todas las zonas del siniestro son batidas; incluyendo los espacios confinados, que por su peculiaridad y carácter impredecible, pueden incluso ser de una gran extensión (penetrando en su interior, tanto el Jefe de Unidad, para la elaboración de estrategias, y detección de peligros, como bolsas de gas y grandes huecos por donde podría caerse el can; como el equipo canino, compuesto por el guía y el perro).

       

      21.-KSAR. En la metodología K-SAR, debe transcurrir entre 14 y 18 meses para obtener a un equipo canino operativo. Consideran imposible e inviable la formación canina de rescate en catástrofes en menos tiempo.

      21.-ARCÓN. Un equipo canino totalmente formado en la metodología Arcón, se obtiene en torno a los dos meses y medio; circunstancia totalmente verificada por las Autoridades y expertos de los principales Servicios de emergencia (hasta el momento de un total de 15 países, incluyéndose España) que han podido visualizar y realizar un seguimiento de los cursos oficiales Arcón; situación también observada en intervenciones reales desarrolladas, como por ejemplo en la Unidad Canina de Rescate del Cuerpo de Bomberos de Santiago-Chile. Este hecho constata, que lo más importante en la formación, no es la duración, sino la calidad de los conocimientos impartidos.

       

       

       

      Por último me gustaría comentarles que por todas las razones expuestas anteriormente, multitud de Cuerpos Operativos Oficiales, Instituciones e incluso Gobiernos, se decantan totalmente por la expansión de la metodología Arcón dentro de sus respectivos ámbitos. Como ejemplo destacar la oficialización del método Arcón en el país de Ecuador (hecho producido recientemente), y futuras oficializaciones como en El Salvador y la Comunidad Autónoma de Andalucía en España; que destacan la más de una veintena de Cuerpos de Bomberos formados en España y más de treinta Servicios diferentes (entre Policía, Ejército, Cruz Roja, Protección Civil y Bomberos) a nivel internacional ya conformados a través de este Sistema, en países como Venezuela, Chile, Argentina, Colombia, Guatemala, Bolivia, Perú, Honduras, Costa Rica, Méjico, Ecuador, El Salvador, Panamá y Principado de Andorra.

      Citando un ejemplo significativo, la totalidad de Cuerpos de Bomberos en España, donde existen guías o perros de rescate en catástrofes, han elegido libremente aplicar como sistema de formación e intervención el método Arcón, tan sólo la ONG (Organización No Gubernamental) Bomberos Sin Fronteras, aplica el sistema Francés.

       

      En breve destacar que tendrán videos de reportajes sobre intervenciones reales y simulacros oficiales de equipos caninos arconianos, en donde se pueden constatar el alto grado de rapidez en la localización y el 100% de eficacia, desarrollados gracias a una total optimización de la motivación, autonomía y concentración de los ejemplares.

       

      Las imágenes serán expuestas en la más importante web de habla hispana existente, sobre el mundo de las emergencias www.desastres.org , en el siguiente enlace :

       

      http://www.desastres.org/bomberostv.asp

       

       



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