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Mensaje 14 para nuevos creyentes

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  • henry
    Mensaje 14 Vida interior Desarrollo, crecimiento y madurez Lectura bíblica 1 P. 2:2-3 Desead, como niños recién nacidos, la leche de la palabra dada sin
    Mensaje 1 de 1 , 10 ago 2005
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      Mensaje 14

      Vida interior

      Desarrollo, crecimiento y madurez

       

      Lectura bíblica

      1 P. 2:2-3 Desead, como niños recién nacidos, la leche de la palabra dada sin engaño, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado lo bueno que es el Señor.

      Mt. 4:4 Mas El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

       

      Acercarnos a la Palabra para “probar” al Señor

       

      En 1 Pedro 2:2-3 tenemos un pasaje muy importante … Estos versículos son importantes para nosotros porque ellos nos dicen claramente cómo probar al Señor: Bebed “la leche de la palabra dada sin engaño [la palabra pura]”. Si queremos probar a Cristo, debemos beber la leche de la Palabra. Así seremos alimentados para crecer espiritualmente. ¡Alabado sea el Señor que la Biblia dice gustado! Ella no dice que debemos conocer este aspecto o aquel otro acerca del Señor, sino que debemos gustar al Señor. Cuando bebemos la leche de la Palabra, de hecho gustamos al Señor. Por tanto, la manera de gustar al Señor es simplemente beber la leche de la Palabra. La Palabra no se nos da sólo para que la estudiemos o la aprendamos, sino también para que la gustemos. El Señor nutre Su Cuerpo valiéndose de Su Palabra. Si deseamos disfrutar al Señor y ser nutridos por El, debemos acercarnos a la Palabra para probar al Señor. Sin embargo, el concepto que la mayoría de nosotros tenemos acerca de la Biblia es que ella contiene enseñanzas, que es un libro de doctrinas. Por tanto, cuando la leemos lo hacemos con la intención de entenderla o de aprender algo … Pero no debemos acercarnos a la Biblia sólo con este fin. La Biblia no es el árbol del conocimiento; ¡ella es el árbol de la vida! Si tomamos la Palabra de Dios como el árbol del conocimiento, la empleamos mal, porque 2 Corintios 3:6 dice que la letra mata. Nunca debemos tomar la Biblia como un libro de letras, sino como un libro de vida.

       

      La principal función de la Biblia: impartir a Dios como vida dentro de nosotros

       

      La función principal de la Biblia es impartir a Dios dentro de nosotros como vida y como alimento de vida. Su función no es sólo darnos conocimiento acerca de Dios y de Su amor, sino impartirnos al propio Dios. Siempre que leamos la Biblia, no sólo debemos intentar conocerla y entenderla, sino también ingerir la esencia de Dios, de la misma manera que ingerimos los alimentos. Entonces, como sucede con la comida, asimilaremos esta sustancia en nuestro ser. Las Escrituras contienen por lo menos tres ejemplos de personas que comieron la Palabra de Dios. El primero es Jeremías, quien dijo: “Fueron halladas Tus palabras, y yo las comí” (Jer. 15:16a). Comer algo no es simplemente recibirlo, sino también asimilarlo. Asimilar es recibir algo dentro de uno, digerirlo y hacerlo parte de uno mismo. El segundo ejemplo de alguien que comió la Palabra de Dios se halla en el libro de Ezequiel, donde leemos que el profeta Ezequiel comió la Palabra de Dios (3:1-3). Jeremías dijo: “Y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón” (Jer. 15:16b). Esto habla de una especie de deleite. La Palabra, después que se come, se convierte en nuestro gozo y alegría. La Palabra de Dios es deleitable; después de que la tomamos y la asimilamos, llega a ser nuestro regocijo interno y nuestra alegría externa. [En el tercer ejemplo], David dijo: “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más dulces que la miel a mi boca” (Sal. 119:103). La Palabra es verdaderamente un deleite; es más dulce y deleitosa que la miel a nuestro paladar. Mediante estos versículos nos damos cuenta de que la Palabra de Dios no se nos da sólo para que la aprendamos, sino más bien, para que la gustemos, comamos, deleitemos y digiramos. Incluso el Señor Jesús se refiere a la Palabra de Dios como comida espiritual: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt. 4:4). Toda palabra que sale de la boca de Dios es comida espiritual, la cual nos nutre. Esta es la comida por la cual debemos vivir.

      Witness Lee. Living Stream Ministry

      Henry



      El verdadero ministerio se concibe en el vientre del sufrimiento, nace con fatiga y con dolor, y se mece en una cruz.
      Ciertamente hay un camino solitario para los que buscan andar con Dios. Pero cuando andemos con el Señor, vamos a encontrar compañia en otros que tambien conocieron el rechazo y el sufrimiento cuando  anduvieron con Dios, y aprendieron sus caminos



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