Holas!!
Yo de nuevo, molestando como siempre jeje. Grax a todas por su comentarios y a quien aún no lee el fic este es el momento para comenzar jajaja, broma.
Besos
cLaU 

CAP. 2
- ¿Y? –la gente necesaria estaba ahí, las flores necesarias llegaron, era de esperarse, se trataba de Liz Parker.
- ¿Y qué, Kian? –Bryan lucía tan sereno, tan tranquilo.
- ¿Qué viene? Bryan, no lo tomes a mal, todos sabemos que tu matrimonio con Lizbeth era una farsa. Aún eres joven, puedes…
- Kian, tengo una hija, en lo que menos pienso es en lo que sigue con mi vida amorosa, de hecho, esa parte de mí terminó cuando me casé con ella.
- La historia es conocida por todos, Bryan
y…
- Y no quiero hablar de ello. Punto.
- ¡Papito! –la niña seguía inconsolable, pero al menos sus cuatro años la hacían no entender todo.
- ¿Qué pasa nena? Ven –dijo alzándola entre sus brazos-, tranquila Sibyl.
Aún no sabía si sólo debería meter ropa en la maleta, quizá mamá me haría pasar una larga temporada en casa, extrañaría mis fotos si eso pasaba, todas esas imágenes eran
parte de mi vida; ¡sí! Ya sé que en Florida estarían todos los de esas fotos, pero no sé, me había acostumbrado a tan sólo verlos por retratos.
Que graciosa era Pamela a sus dieciocho años, siempre fue muy bonita, de cabello rubio natural y aire infantil. No cabía duda que eso conquistó a Nicky, y después de siete años seguían juntos, a pesar de todo y todos…
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- Se acabó tu plazo.
- Lizbeth estás mal, en una semana una porrista novata no puede ser capitana.
- No me interesa que no se pueda, para eso estabas tú.
- Dame al menos un mes.
- No.
- Todo esto lo haces con el fin de separarme de Pami, sabías que lo que me pediste es imposible.
- ¡Wow! ¡Qué inteligente eres! Muy buena deducción Byrne, que pena que no lo hayas pensado antes. Bye, ‘Nickito’.
- ¡Lizbeth! –gritó para detenerla, ella no volteó, mucho menos se detuvo.
Nicky había conocido a Pami en la universidad. Yo conocía a él desde la secundaria, su fama de galán siempre la tuvo, aunque ahora su noviazgo con Pamela parecía haberlo hecho cambiar. Bueno, eso notaba en las pláticas que mantenía con Pami, quien me consideraba una de sus mejores amigas y me confiaba todo.
- ¿Pamela Egan? –esa tarde todos entrenaban en el campo de fútbol, las porristas también estaban ahí.
- Sí –Pamela sabía que Liz era mi hermana y después de mis hermanas y yo, ella era la única que mostraba buenos modales con Liz-. ¿Te puedo ayudar?
- Sí –mi hermana
era excelente actriz, lástima que yo no lo supe hasta años después-. Yo tenía muchas ilusiones de unirme a las porristas, pero no sabía como hacerlo.
- Bueno, tienes que presentar una rutina.
- Es que –Liz comenzó a llorar-… yo quise buscar ayuda, porque no soy muy buena en esto… yo de verdad estaba muy ilusionada con ser parte de las porristas… sé que hice mal, pero era mi sueño estar
aquí.
- Eh… ¿qué fue lo que hiciste?
- Me da mucha vergüenza contigo, porque tú eres muy linda y noble, pero tengo que hacer lo correcto, y sobre todo, no te mereces lo que te hace.
- ¿Lo que me hace quién, Lizbeth?
- No sé como decirlo, yo lo hago también porque eres una gran amiga de mi hermanita.
- Liz, dime que pasa –Pamela comenzaba a estar nerviosa por el comportamiento de mi hermana.
- Yo fui con Nicky, a él lo conozco desde hace años, él me dijo que podía ayudarme, pero yo tenía que… que… yo –Lizbeth lloraba ahogadamente, como si fuese verdad lo que decía, cualquiera hubiera apostado por su sinceridad-…
- ¡¿Qué tenías que hacer?! –gritó un poco fuera de sus casillas Pamela-. Liz, dime que pasó.
- Nicky, él, él me pidió… me pidió que… que yo… que yo tuviera relaciones con él –se desató en un llanto incontrolable, mi amiga estaba estática, no podía creer que su novio fuese tan ruin-. Lo siento mucho, pero no es justo para ti –sollozó Liz, estaba preparando todo para dar la puñalada final.
- ¿Aceptaste? ¡Lizbeth, ¿hubo algo entre ustedes?!
- …sí. Él y yo tuvimos relaciones, se aprovechó de mis ilusiones, yo me entregué a él para estar aquí. Sé que fue tonto de mi parte, que actué muy mal. Tal vez no me creas, pero él me dijo… no me vas a creer, mejor no te digo.
- ¡¿Qué diablos te dijo Nicky?! –Pamela estaba fuera de sí, tomó a Liz por los hombros y comenzó a sacudirla, le ordenaba que dijera eso que le había dicho Nicky, Liz decía que no.
- Está bien, te lo diré, pero suéltame por favor, me lastimas –hasta entonces Pamela reaccionó y logró controlarse un poco, los presentes la estaban mirando mal; Lizbeth lo había conseguido otra vez, ser la víctima-. Cuando fui a buscarlo para saber si ya podía integrarme, él comenzó a burlase, me dijo que sólo me había pedido eso, para aprovecharse de mí. Yo le reclamé, también por ti, le grité que teniendo una novia tan buena como tú, no tenía por qué hacerlo, que era injusto. Y él…
- ¿Él, qué? –aún me preguntó como Pamela soportó tanto; humillación, dolor, coraje, ¿cómo hizo para no caer en ese
momento?
- Él dijo que tú eras una tonta en el sexo, que con tu careta de niña virgen te le habías metido en la cama, pero que él sabía que eras una cualquiera y que estaba cansado de fingir placer contigo, que como mujer habías dejado de provocarle el más mínimo deseo desde la primera vez que tuvieron relaciones –los que estuvieron ahí, cuentan que Pamela no daba rastro de vida, excepto por permanecer de pie, y hasta después de muchos minutos, salió corriendo hacia los vestidores.
Una o dos personas siguieron a Pamela, sabían que sufría; la mayoría se quedó con mi hermana, tal vez tenía mala fama, “pero nadie se merecía lo que Nicky había hecho”, además demostró “ser una gran persona” al contarle la verdad a Pamela, “era de amigas”. Sobra decir que muchos ya no miraron igual a Pamela, la gran mentira inventada por mi hermana fue aprovechada por las chicas que envidiaban a mi amiga. No me pregunten cómo Lizbeth lo hacía, no lo sé, sólo sé que lo hacía, y lo siguió haciendo.
Pamela dejó de asistir una semana a clases; Lizbeth era alabada por las porristas y le dieron el puesto de capitana, bajo el agua hizo que las chicas destituyeran a Pami de su puesto y del equipo, por su indecente conducta, daba una “mala” imagen de lo que era ser porrista. Yo lamento haber estado tan involucrada en el periódico, porque no me enteré de lo ocurrido y, como lo habían pronosticado mis otras hermanas, Lizbeth me trajo muchos problemas.
- Por favor Pamela, abre esa puerta –Nicky estuvo yendo todos los días a casa de Pamela, los primeros días, Kian le propinó algunos golpes, pero él insistió, hasta que la familia de Pami comprendió que sinceramente la amaba y que la versión de Lizbeth no había sido muy verídica.
- Hermanita, creo que Nicky se merece una oportunidad –al reconocer la voz de su hermano, Pamela abrió la puerta, lucía tan deprimida y desarreglada, los ojos llorosos e hinchados con una coloración rojiza que te da el llorar por prolongado tiempo.
- Vete Nicky, vete, no te creo nada, tú y ella… ¡vete Nicky! –no, Pamela no gritaba, su estado era demasiado triste como para exaltarse.
- Te juro que no todo es verdad. Déjame que te cuente lo que pasó, después si quieres, córreme –Nicky no evitó las lágrimas cuando vio a su novia así, le dolía, le dolía porque por encima de todo, él era el culpable.
- No tiene caso, ya no confío en ti –Kian fue escaleras abajo, este asunto era de dos-. Ella me lo dijo todo.
- ¡Ella es Lizbeth Parker! –muy buena frase de Byrne, muy buena y muy cierta- Sí, yo tuve… yo tuve relaciones con ella, pero no ocurrió como te lo contó. Después de eso, me chantajeó para darle tu puesto de capitana…
- Pero entonces, ¿cómo supo que tú y yo…?
- Te juro que no le dije nada de eso. Mi vida –Nicky tomó la mano de Pamela entre las suyas-, sé que te fallé, pero te amo y jamás le conté a Lizbeth lo que hubo entre tú y yo, ella debió de enterarse por otra persona…
- ¡No! No –Pamela se soltó-, no podría saberlo, eso sólo lo sabíamos tú, yo y…. y… y –la cabeza de Pamela daba vueltas, si cabía una posibilidad de que Liz lo supiera, y no por Nicky-…
- ¿Y quién?
- Claudia Parker.
- ¡¡No vuelvas a dirigirme la palabra!! –después de una semana de no ver a Pami, ella entró a la edición del periódico gritando muy enojada-. Tu hermana y tú planearon todo esto, ahora entiendo porque Nicky no te agrada seguro están interesada en él, y claro, como nunca se ha fijado en ti, aprovechaste nuestra amistad para planear esto con tu hermana y separarme de mi novio –Bryan estaba igual que yo, no entendía nada.
- No comprendo absolutamente nada, y deja te digo que Nicky nunca me ha interesado como hombre…
- Eres una Parker, no creo en ti. Además tú eras la única que sabía lo que había pasado entre Nicco y yo, confíe en ti porque eras mi amiga, y tú lo utilizaste para hacerme daño…
- ¡Yo no conté nada…!
- Ahora lo veo muy bien, tu hermanita y tú son igual de putas, de la misma camada al fin…
- Escúchame bien Pamela, te aprecio mucho, pero no permitiré que me faltes el respeto, y menos a Liz –lo hice otra vez, ¿qué más podía hacer, era mi hermana?
- Con esto compruebo que Nix no mintió, pero tu hermana y tú sí –salió azotando la puerta.
- ¿Sabes de qué hablaba?, ¿de qué me perdí en la escuela?
- No te lo quise decir, pero –por Bryan me enteré del asunto ocurrido en el campo-… Pobre Pamela, Nicky logró engatusarla con sus mentiras, no será la primera vez que miente
–Bryan podía tener razón, hay que reconocer que ni Nicky ni Lizbeth eran de confiar, aunque en aquel entonces, sólo lo aplicaba a Nicky.
- De verdad Pamela era mi mejor amiga, mejor dicho, la única, después de ti.
- Peque, siempre me tendrás –me alegraba saberlo, y pensé que así sería.
Fui muy ingenua al creer que todo acababa con pérdida de mi mejor amiga, días después comprendí que no. Aunque mis amigos sólo eran Bry y Pami, me llevaba muy bien con mis compañeros, me invitaban a sus fiestas, todos me querían, me hablaban… pero yo me había “metido” con Nicky Byrne, y él destrozaría mi vida social. Iba por los pasillos saludando con una sonrisa, todos me ignoraban, entraba al salón y todos ponían mala cara, lo peor, comencé a estar en boca de todos.
- Miren quien viene aquí, Claudia Parker, una de las gemelitas más zorras –intenté obviar a Nicky.
- Nicholas, no vuelvas a ofender a m amiga, Pamela podrá creerte, pero no yo.
- ¡Bryan Mcfadden! Salió el defensor. ¿No será Bryan, que Parker y tú comparten algo más que la
dirección del periódico? –los que lo seguían comenzaron a reír.
- Eres un estúpido Byrne…
- ¡Ya sé! Mejor aún, te vas a la cama con Claudia y amaneces con Liz –Bry se fue encima de Nicky, nunca fui partidaria de la violencia, pero agradecía el apoyo de Bryan, aunque esto empeoró las cosas.
- ¿Qué pasa aquí? –el director apareció justo cuando Bryan estampaba su puño en la cara de Nicco.
- ¡Señor Filan! –exclamé asustada.
- Explícame Byrne –los chicos rápido se incorporaron.
- Bryan no soportó que yo le explicara a mis compañeros la relación ‘amorosa’, que él y la señorita, perdón, la joven Parker comparten.
- Espero no sean calumnias señor Byrne. Señorita Parker, ¿se da cuenta de su situación?, usted es la directora del periódico escolar, no puede provocar estos comentarios, su reputación dudosa no habla bien de su persona.
- Señor Filan, el joven Byrne miente.
- No quiero averiguar eso. Si usted se acuesta con media escuela, no es mi problema, lo único que le pido es que sus asuntos personales no resten veracidad al periódico.
- Despreocúpese, no ocurrirá
de nuevo.
- Bien, todos regresen a sus labores.
Nicky se alejó con una sonrisa irónica, le sangre me hervía pero tendría que contenerme si quería continuar al mando del periódico, eso era de gran utilidad para la carrera que
estudiaba.
- ¿Estás bien?
- Creo, no pega muy fuerte –dijo Bryan para arrancarme una sonrisa, siempre lo lograba.
-
Gracias.
- No tienes que agradecer. Eres mi amiga.
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