Entrar
¿No tienes cuenta? Registrarse
westlifeenmicorazon · Westlife en mi corazón - Un club donde lo sabras todo sobre Westlife
? ¿Ya tienes membresía? Entra a Yahoo!

Consejos

¿Sabías que...
Puedes acompañar la descripción de tu grupo con una foto.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
MI SAL Y MI PIMIENTA -CAP. 3-   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #1454 de 1497 |

Qué tal?? Toy a una semana de mudarme jeje, ya comienzan las clases jajaja. Pero les dejo un capo. Grax por sus feeds, y hablando de eso ya me pongo al corriente, porque desde el sábado pasado que no me conecto jajaja.

Besos

Cuadritos Mcfadden

 

CAP. 3

 

         La familia Mcfadden pasó el resto de las fiestas dicembrinas en Dublín, con algunos parientes. A mí no me fue tan mal en aquella ocasión, mi tía se tomó unas vacaciones con los Anderson y mi tío no paraba en casa y cuando lo hacía conversábamos interminablemente; lo cual fue muy extraño al inicio, pero después fui sospechando el porque, hasta llegar al día en que descubrí una gran verdad.

 

-        Hizo bien, no lo imagino de doctor, tío.

-        Ni yo, aunque es una buena profesión. Liy –dijo tomando un aire de seriedad-, todos estos años con nosotros no han sido los mejores, te hemos excluido de esta familia, como si tenerte fuese una gran obra de caridad, cuando bien pagada tienes tu estancia aquí –sabía muy bien a que se refería con ello, a mi enorme herencia económica-. Sin embargo tú siempre has sido noble y obediente, quizá por eso me hiciste comprender todos mis errores. Me veo en la obligación moral y familiar de hacerte parte de esta situación que cambiará el rumbo de la familia –no entendí, o mejor dicho, quise pensar que todo era parte de mi imaginación.

-        No comprendo tío, ¿a qué se refiere?

-        Me divorciaré de tu tía –no pude disimular mi sorpresa, y no porque no me lo esperaba, sino porque jamás pensé que a mi tío le importara mi opinión al respecto-. No quiero culpar a tu tía de todos estos años de desdicha, sólo mi cobardía y yo somos responsables. Me voy, comenzaré una nueva vida con la mujer que siempre he amado y con mi hijo –no negaré que los ojos se me pusieron de plato, yo nunca supe de la existencia de tal niño-. Tu tía me obligó a aguardar ese secreto –dijo, seguramente por expresión de mi rostro-. Tiene tu edad y vive aquí, con su madre –completó.

 

         No pude juzgar a mi tío de querer separarse de mi tía, aunque parezca cruel, estaba de su lado. Hacía un par de años escuché, en unas de sus tantas discusiones, como mi tío le reprochaba el nunca haber querido tener hijos. Yo siempre pensé que eso era por problemas de salud o algo así, pero aquel día, oí de los labios de mi tía, la forma tan cruda de argumentar que nunca se embarazaría para no deforma su físico, además de que no estaba dispuesta a esclavizarse por un niño estorboso. Ese día comprendí, su falta de afecto para conmigo.

         Creo que culpé de mi tío de no haber tomado esa decisión antes, de haber desperdiciado su vida al lado de una mujer frívola y cruel, de haber vivido alejado de la mujer que era el amor de su vida y, sobre todo, de haberle negado a ese pequeño el derecho a tener un padre.

 

-        ¡Qué Dios lo bendiga! –fue lo único que le contesté mientras le regalaba una sonrisa y me ponía en pie.

-        Gracias –respondió tomando mis manos entre las suyas.

         Caminé hacia mi cuarto y desaparecí por el resto del día. Nunca me interesé por saber el nombre de aquel chico, ni nada sobre su origen.

 

 

- Días después -

-        ¿Ya la viste? En todo el día no se le ha despegado a Bryan y andan muy contentos

-        Para mí que ya son novios.

-        ¡Están locas! Le tiene tanto miedo a la tía que no la creo capaz, además, Bryan sólo puede ser para mí…

-        ¿Aún él sólo tenga ojos para la ‘huerfanita’? –miré a la hipócrita de Jessy, a veces, muy en el fondo, extrañaba a Liy y su amistad.

-        Tonterías las tuyas, y si fuese así, lo siento por ella, Bryan sólo puede ser mío –repetí

-        ¡Ay Dana! Tienes un montón de chavos tras de ti y un novio que te ama, olvídate de Bryan –Tina era la única de esas dos que pisaba la tierra, pero nunca lo acepté.

-        ¡Cómo sea! Bryan es mi porvenir seguro y ninguna huérfana me lo va a quitar.

 

 

-        ¡Lárgate! Pobre diablo, ahora me vienes que te vas con la mujer que amas… ¡mediocre! Anda, vete con esa…

-        Cállate Carol, no olvides quien es.

-        Una cualquiera, eso es. Ya me encargaré yo de que ese bastardo me las pague.

-        Cuidado con lo que haces, también yo puedo hacerte daño…

-        ¡No te atrevas a amenazarme!

-        Entonces no te metas con mi familia Carol, ya hiciste suficiente, bastantes secretos te he guardado…

-        Y más te vale seguir callado, o esa estúpida pagará las consecuencias. Y ni se les ocurra venir por algo a esta casa, es sólo mía. ¿Entiendes?!

-        No te preocupes Carol, tú dinero no nos interesa, ¿o debería decir el dinero de esa niña?

-        No me vengas ahora con melancolías…

 

         Discutieron por largo rato, yo la verdad no entendía, era como si mi tía estuviera enterada de todo; ese asunto acerca de los secretos me perturbó y pensaba porque mi tía había dicho “Ni se les ocurra venir por algo a esta casa”, lo gritó de una forma tan pluralizada que me afloraron tantas dudas. Apenas lograba salir de las sorpresas, cuando aquel grito horroroso salió de la boca de mi tía…

-        ¡¡Ella es una bastarda!! ¡Un odioso estorbo! ¡Un estorbo de toda mi vida!

 

-        Señorita Liy –Alexa me habló con baja voz y tan de sorpresa, que di un salto

-        ¡Alexa! –exclamé a un suspiro.

-        Vamos señorita, no es bueno que siga aquí –dijo metiéndome a la cocina.

 

- Más tarde -

-        Llévame un té al cuarto -mi tía llegó ordenando a gritos-, y tú, ven conmigo.

-        Si tía.

-        Cierra la puerta –dijo cuando entramos a su cuarto.

-        Dígame tía.

-        El bueno para nada de James se quiere divorciar de mí –fingía asombro-, por tanto, no tiene derecho a poner un pie en esta casa y tampoco te quiero cerca de él, es un pecador, un… -lanzó blasfemias entre palabras santas, observé como movía los labios tratando de poner la mente en blanco para no escuchar su obsceno discurso-… Escúchame bien –su mano oprimiendo mi brazo me volvió al momento-, te mato si le diriges la palabra.

 

         Ese día conocí el verdadero terror cuando vi sus amenazadores ojos clavándose en los míos, casi era ver el infierno mismo. En ese instante no supe porque le preocupaba tanto mi cercanía con el tío James.

-        E… entiendo…t… tía –me llevé la mano contraria a mi adolorido brazo en cuanto me soltó.

-        Sal –después caminó hacia la ventana, dándome la espalda y a prisa obedecí su orden.

 

-        ¿Le pasa algo señorita? –Alexa llegó con el té y dejó la bandeja en la mesita del pasillo para ver que ocurría conmigo.

-        Na… na… nada –logré al fin decir y corrí a mi cuarto, aún temblando me tiré sobre la cama, y así, temerosa, me quedé por horas…

 

         Por la noche tocaron a la puerta de mi recámara.

-        Adelante –era mi tía, esa sensación de miedo regresó.

-        Hija lo siento, Alexa no tuvo cuidado al lavarlo –dijo mostrando el velo que había pertenecido a mi madre y que solía usar-, ya la he regañado.

-        No… es el velo de mi mamá –cuando tuve aquellos dos trozos de tela a los que se veía reducido el velo, no pude evitar llorar, era la única herencia de mi madre.

-        Lo siento, ya compraremos otro –no quise verla, pero pude sentir su sonrisa de gusto-. Hasta mañana, hija –sus labios en mi frente me sabían a hipocresía pura, las dos sabíamos muy bien que la culpable no era Alexa…

 

 

-        Es imposible.

-        No creas, te digo, toda la semana la han pasado muy juntitos y se pierden por la escuela; están muy raros, y esas miraditas…

-        ¡Cállate Dana! –miré a Carol con enojo.

-        Recuerda que no soy la tonta de tu sobrinita, a mí no vengas con esos tonos.

-        Ya basta. Pero no creo, Liy sería incapaz de faltar a mis órdenes.

-        Pues yo no sé, es lo único que te digo. Te dejo, ya empieza la misa y tengo que ir con el coro.

-        Claro, nos vemos al rato.

 

 

-        Toma –a la entrada de la iglesia, Bryan me entregó un estuche de terciopelo beige.

-        ¿Qué es? –pregunté analizando el paquete.

-        Ábrelo –respondió con la mirada baja.

         Destapé la cajita y grande fue mi sorpresa. Extraje el contenido, era un velo de encaje de seda nacarada, que en sus cortes formaba pequeñas y hermosas flores de lis, y en el centro, entre olivos y vides, dibujaba una bella cruz. Era tan parecido al de mi madre.

-        ¿Cómo se me ve? –pregunté al probármelo.

-        Te queda bien.

-        Muchas gracias –dije estampándole un sonoro beso en la mejilla.

-        De nada –ambos sonreímos, quizá, olvidando por un instante el momento y el lugar.

 

 

-        ¿Me crees ahora? –me acerqué de nuevo a Carol y sonreí con gusto al ver su cara de coraje mientras observaba a Bryan y a la tonta de Liy parados a la entrada de la iglesia-. Es una desvergonzada, mira que portarse de esa forma aquí.

-        No me vengas con dramas Dana, tú y yo sabemos que no es eso lo que nos interesa.

-        ¿Nos interesa? Te interesará a ti, queridita, a mí me tiene sin cuidado la vida de Liy.

-        No finjas conmigo, en todo este pueblo no hay mejor partido que Bryan Mcfadden. Así que mejor has tu parte, sino quieres terminar casada con alguno de estos pueblerinos perdedores.

-        ¡Agr! –bufé y me di media vuelta con el enojo corriendo por mis venas.

 

         Sin importar todas las tretas y malas jugadas que Carol y yo planeábamos para separar a Liy de Bryan, ellos seguían juntos con el pasar de los días y tal pareciera que más enamorados que al principio. Pero ellos mismos nos abrirían la puerta que necesitábamos para separarlos.

         Los meses habían transcurrido, y las fiestas de cuaresma ya casi concluían en la iglesia. Liy seguía con su ángel brillando y yo la odiaba cada día más, envidiaba su buena fortuna y que tuviera al hombre que yo quería.


Do You Yahoo!? La mejor conexión a Internet y 2GB extra a tu correo por $100 al mes. http://net.yahoo.com.mx

Dom, 24 de Jul, 2005 3:08 pm

bryan_deutzy...
Sin conexión Sin conexión
Enviar correo Enviar correo

Reenviar Mensaje #1454 de 1497 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

Qué tal?? Toy a una semana de mudarme jeje, ya comienzan las clases jajaja. Pero les dejo un capo. Grax por sus feeds, y hablando de eso ya me pongo al...
Claudia Lizbeth Mart€...
member; u=14...
Sin conexión Enviar correo
25 de Jul, 2005
1:16 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Inc. Todos los derechos reservados.
Normativa de confidencialidad - Condiciones del servicio - Reglas - Ayuda