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Holas!!! Estoy feliz porque al fin voy a publicar jajaja, quiero agradeceer los comentarios de todas, no saben, son el motor que me mantiene de pie, grax.
Por cierto ya salieron todos los lifers, porque había personas que preguntaban por algunos de ellos, aun no se sabe con quien está Kian jajaja, ni quienes son los solteros jajaja, las haré sufrir un poco más
Perdón a las escritoras, pero no temino con todos los fics, espérenme con los comentarios, por fis
 
Deutzy
 

CAP. 3

        

         Pasó una semana desde que conocimos a nuestro angelito, a todas horas hablábamos de él, casi no dormíamos por conversar; los dos quedamos fascinados, hasta el punto en que nos sorprendimos haciendo planes de vida los tres, nunca olvidaré ese momento, a Bryan nunca lo vi llorar, siempre había sido mi apoyo, pero esa noche, ninguno pudo contener el llanto y preferimos tomar una seria decisión.

 

         A primera hora encendí la jeep –el Ferrari quedó en casa-, Bryan se sentó a mi lado, nos colocamos el cinturón de seguridad antes de cruzar el portón. En nuestros rostros se pintaba una sonrisa y los nervios hacían sudar nuestras manos. Al fin, después de una media hora que se nos hizo eterna, llegamos al lugar.

 

-        ¡Tía!! –llegué gritando-. Tenemos algo urgente que decirte

-        ¿Hija qué ha pasado? –preguntó mi tía Carmen sobresaltada y colocándose de pie

-        ¿Dónde está Paul? –Bryan merodeaba por toda la pequeña casa

-        Está durmiendo en compañía de mamá Julia. Ahora siéntense –nos dijo tomándonos de las manos y ofreciéndonos unas sillas-, y díganme que ocurre

-        Tía –él llamaba así a mis familiares-, tú sabes muy bien que nosotros no podemos tener hijos y que la madre de Paul no tiene los suficientes medios para mantenerlo, ni el tiempo para educarlo...

-        Chicos, no es lo que estoy pensando, ¿verdad? –la mirada de preocupación y duda de mi tía se paseaba por cada uno de nosotros, sin que ello nos hiciera borrar nuestras sonrisas-. Es cierto lo que dicen, pero no creo que esa muchachita... –se limitó a quedarse con la boca abierta

-        Tampoco venimos a arrebatárselo, queremos hablar con ella. Tía por favor, yo sé que hay cientos de horfanatorios, pero Paul es algo distinto. Cuando lo vi entre mis brazos, comiendo y su manita se aferraba mi dedo –mis ojos se comenzaron a nublar-, tía, te juro que en ese momento el mundo entero era mío...

-        Y con verlo una vez, yo estaba orgulloso de ese niño, como si fuese mío. Jamás concebí que una persona tan pequeñita y que no llevara mi sangre, me hiciera caer a sus pies. Estos días nos la hemos pasado hablando de él, haciendo planes para los tres. Lo queremos como nuestro hijo –me ayudó Bryan

-        Por favor chicos, dense cuenta de lo que dicen. Ese niño tiene madre, yo los entiendo... pero –dijo mi tía sin asimilar por completo nuestra proposición

-        Tía por favor, tienes que hablar con esa mujer –le rogué

 

         No sé que vio mi tía en nuestros ojos; talvez desesperación, dolor, angustia, ó... quizás amor.

-        Lo intentaré, pero no prometo nada. Por ese amor que sienten ustedes, deben comprender que para esa mujer será más difícil

-        Claro, pero esperaremos el tiempo que sea necesario. Dígale que lo amaremos como si fuese nuestro, que no le faltará nada, que tendrá todas las comodidades... –Bryan hablaba tan rápido como entusiasmado

-        Lo amaremos tanto como al niño que no se puede concebir en mi ser. Lo amaremos más que a nuestras propias vidas –mi corazón brincaba por todo mi pecho

        

         Pasamos por la habitación de mi tía abuela, lo vimos acostado sobre la cama, con sus ojitos cerrados, se veía más lindo, imaginarlo entre mis brazos, jugando con Bryan, presumiéndolo a nuestras amistades. Ese niño tenía que ser nuestro.

 

 

- Días después en el bufete -

-        Marisol, Marisol... ¡Marisol! –terminó gritando Shane

-        Perdón, sigo pensando en lo de Paul –me excusé

-        Ni falta que lo menciones –seguía platicando, pero comenzó a archivar los documentos que tenía sobre el escritorio-. Pero mi tía Carmen tiene razón...

-        ¡Cállate Filan! No te escucho –bromeaba colocando las manos en las orejas-. Hermanito, lo sé –después me levanté de mi asiento y lo abracé-. Bryan y yo sabemos muy bien que estamos jugando con fuego...

-        Shhh... Yo decía que la tía Carmen tiene razón, pero el amor que ustedes sienten por ese niño es mayor. Sabes que siempre estaré allí, eres mi hermanita, te apoyaré todo el tiempo; lo único que quiero es verte feliz

-        Gracias Shany –volvimos a abrazarnos calidamente; Shane era mayor por dos años, después seguía yo y por último Daniel de 22 años-. Pero me preocupa, ya pasaron algunos días y no recibimos alguna noticia –suspiré

-        Verás que todo sale bien... –la secretaria entró a mi oficina y lo interrumpió

-        Señora Mcfadden –dijo April, mi secretaria-, disculpe, pero tiene una llamada

-        ¿Quién es?

-        Su tía Carmen –Shane y yo nos repartimos miradas

-        Ya contesto aquí, gracias

-        Ahora le envío la llamada, con permiso

 

         Antes de contestar...

-        Shane, estoy muy nerviosa... –me mordía los labios

-        Vamos, tranquila. Dios da lo que cada uno se merece –me tranquilizó

 

         ¿Dios? Sabía muy quien era, toda mi vida me lo recordaban, toda mi vida creí en él. Pero no creo haber hecho lo que él siempre me pidió; aún así, consideraba que yo merecía ese bebé, sólo por ser yo. Cuantos más había afuera pasando por lo mismo, ¿más o menos privilegios? ¡Qué me importaba reflexionar en aquel momento!

-        Tienes razón –tomé el teléfono y lo coloqué como debía-. ¡Hola tía!... –contesté con un leve tartamudeo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAP. 4

 

         En la constructora, Bryan hablaba por teléfono con Mark, un primo lejano, pero muy querido por él. La oficina de mi esposo era sumamente lujosa, ubicada en el último piso -23-, poseía una vista hermosa de la ciudad. El sillón de piel, reclinable, se mecía un poco por efecto de los movimientos de Bryan, que sostenía el celular y miraba a través de los ventanales, el cielo despejado y luminoso de ese día.

 

-        Si primo, ¿cuándo dices que llegas? –decía Bryan

-        Dentro de una semana

-        ¿Te acompaña Ivette?

-        Claro, ahora que está embarazada no puedo dejarla sola, además pensamos en mudarnos permanentemente a Dublín;  a la muerte de mis padres, ya nada nos ata a Sligo

-        Fue un golpe muy fuerte para ti, me alegra que ya lo estés superando. Pues ya sabes, las puertas de mi casa están abiertas; si buscas trabajo yo te contactaré con los rectores de las mejores universidades

-       No te preocupes, conseguí mi traslado a la universidad de Dublín, en las clases de matemáticas y física... –a pesar de ser profesor, el dinero era algo que le sobraba a Mark Feehily

 

         La comunicación entre ellos dos se interrumpió por la luz roja que parpadeaba en el intercomunicador de Bryan.

-        Primo... -dijo

-        ¿Sí Bryan?

-        Permíteme un momento, tengo otra llamada

-        No te preocupes, yo ya tenía que colgar, voy camino a la escuela. Nos vemos primo y gracias por todo

-        De nada, para eso está la familia. Saludos a Ivi y cuídense mucho

-        Igualmente –ambos colgaron

 

         Bryan oprimió el botón, al tiempo que Nicky cruzaba la puerta de su despacho, sostenía algunos planos; Bryan le señaló que tomara asiento, Nicky lo hizo y dejó los planos sobre el escritorio.

-        ¿Qué pasa Katy? –preguntó Bryan a su secretaria

-        Señor, el arquitecto Nicholas acaba de pasar a su oficina

-        Sí, está aquí. ¿Algo más?

-        Tiene una llamada de su esposa por la línea dos –le dijo la voz femenina

-        Perfecto, ahora mismo contesto, gracias. Hola Nicky –saludó antes de coger el otro teléfono-. Hola mi vida

 

         Nicky apenas levantó la mano para saludar a Bryan, lo notó muy entretenido con su llamada. Observaba que Bryan con mucho esfuerzo decía “Aja”, luego se quedaba callado con la boca abierta y los ojos desorbitados. Cuando Bryan colgó y se quedó absolutamente perplejo, Nicky se dio cuenta que algo raro sucedía.

-        Bryan, ¿pasa algo?

-        Nicky –decía ido-. Nicky... Marisol...

-        Bryan me estás asustando, dime ya que pasó

-        El niño es nuestro –sus ojos al igual que los míos, irradiaban felicidad, había indicios de que iba a llorar, no cabía en su alegría

 

         Nicky era nuestro amigo íntimo, mi amigo de toda la vida, mi vecino; el chico que al igual que yo, había sido de clase media y hoy era unos de los mejores arquitectos del país. Su historia es muy simple, era mi vecino de junto, de la misma edad, estudiamos juntos, nuestros planes ya tenían planes de matrimonio para nosotros, porque éramos inseparables. Consiguió una beca para estudiar en una de las más prestigiadas universidades de la ciudad, eligió la carrera de arquitectura; donde se hizo inseparable de Bryan. Gracias a él, Bryan y yo nos habíamos casado. Todo esto lo hacía parte importante de nuestras vidas, merecedor de nuestro aprecio y absoluta confianza.

 

-        ¿Qué dices? –preguntó Nicky con la boca abierta

-        La chica de la que te contamos, ha decidido darnos a su hijo en adopción. Nicky, soy el hombre más feliz de todo el mundo

-        Lo sé Bryan, lo sé –se puso de pie y caminó hacia Bryan, también éste se incorporó y se dieron un fuerte abrazo-. Se lo merecen

-        Gracias amigo, ahora acompáñame, pasaré por Marisol e iremos por el niño para comenzar los trámites

-        Por supuesto

 

         Salieron del despacho, Bryan sabía que lo que venía, era lo que siempre habíamos soñado... un hijo... nuestro hijo...

 

 

         Cuando fuimos por Paul, sólo nos recibieron mis tías; la tía Carmen dijo que la madre del niño no había querido conocernos, considero que fue una decisión razonable. El único vestigio que dejó en Paul, fue una cadena de oro, de la cual colgaba una medalla de angelito, pidió que nunca se la quitara...

 



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Dom, 3 de Oct, 2004 11:04 pm

bryan_deutzy...
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Holas!!! Estoy feliz porque al fin voy a publicar jajaja, quiero agradeceer los comentarios de todas, no saben, son el motor que me mantiene de pie, grax. Por...
Claudia Lizbeth Mart€...
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4 de Oct, 2004
11:43 pm
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