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Hay "fuerte subestimación", revela un estudio
Los estudiantes indígenas están sujetos a discriminación: SEP
CLAUDIA HERRERA BELTRAN
(LA JORNADA) Los estudiantes indígenas "son discriminados" por el
sistema educativo mexicano porque tienen menores probabilidades de
acceder a la enseñanza media superior. Muestra de ello es que sólo
4.52 por ciento de la población hablante de lengua indígena de 15
años años o más alcanza este nivel educativo, concluye la Secretaría
de Educación Pública (SEP).
La coordinadora general de Educación Intercultural Bilingüe de la
dependencia, Sylvia Schmelkes, y la directora de Información y
Documentación de dicha área, Raquel Ahuja, advierten en una
investigación publicada por el Centro Nacional de Evaluación
(Ceneval) que "la condición de indígena aparece como una poderosa
causa, hasta ahora poco conocida y no dimensionada, de desigualdad
educativa en el país".
Los resultados del estudio, titulado Los aspirantes a la educación
media superior, señalan que otro signo de discriminación se advierte
en que en una misma secundaria los alumnos indígenas aprenden menos
que los no indígenas.
Explican que los alumnos indígenas obtienen ocho puntos menos en
matemáticas y español que los no indígenas, lo que representa la
mayor diferencia entre ambos. Los jóvenes indígenas consiguen un
promedio de 41.7 puntos en habilidades matemáticas y 39.2 en
habilidades verbales, mientras los no indígenas 49.98 y 47.4,
respectivamente.
En tanto, los promedios más altos obtenidos por los alumnos
indígenas en la prueba son en formación cívica y ética y en
habilidad matemática, y los más bajos en biología e inglés.
Dicho estudio, publicado en 2004, se basó en los resultados del
Examen Nacional de Ingreso a la Educación Media Superior aplicado en
2002 y en las encuestas aplicadas a 34 mil 897 alumnos indígenas y
349 mil 668 no indígenas.
La mayor parte de los jóvenes indígenas proceden de cinco entidades:
estado de México, Tabasco, Distrito Federal, Quintana Roo y
Veracruz. En mayor proporción pertenecen a la cultura náhua (27.3
por ciento), otomí (10.3), maya (8.6), chontal de Tabasco (5.95) y
mazahua (5.6).
Si se hiciera un retrato de los jóvenes que obtienen el peor
puntaje, sería el siguiente: trabajan además de estudiar, sus padres
nunca asisten a las reuniones de la escuela, estudiaron en una
localidad indígena o rural y su promedio de escolaridad no alcanza
los cuatro años; dicen que sus maestros nunca se preocupan por el
aprendizaje de sus alumnos, siempre faltan o llegan tarde.
Otros rasgos de los alumnos rezagados es que señalan que en el aula
nunca se respetan las normas de disciplina, el ambiente de su grupo
no es agradable ni amistoso, ellos nunca hacen planes de trabajo
para estudiar ni utilizan enciclopedias, atlas, diccionarios ni
computadora.
Indica además que los hombres obtienen un promedio más alto en el
porcentaje global de aciertos en habilidad matemática, geografía
física e historia, y las mujeres en español, formación cívica y
ética e inglés, y no hay diferencias significativas en habilidad
verbal, química y biología.
Destaca que la presencia de la mujer indígena en la escuela es cada
vez mayor, porque representa 52 por ciento de los sustentantes,
mientras la proporción entre los no indígenas es de 48.7 por ciento.
Las desventajas de los jóvenes indígenas son diversas. La
escolaridad del padre como de la madre es menor del nivel de
secundaria para la mitad frente a 37 por ciento de los no indígenas.
El ingreso mensual per cápita en sus hogares es de 541.11 en
promedio contra 886 los no indígenas.
Los indígenas conviven menos tiempo con sus padres y en mayores
proporciones no reciben apoyo en tareas escolares. Sus padres tienen
menores expectativas de escolaridad para sus hijos que el resto de
los jóvenes. Las autoridades de la SEP encuentran que también existe
una "fuerte subestimación" de la población indígena.
Para contrarrestar esta situación señalan que no basta ampliar el
acceso de los indígenas al nivel medio superior y superior, sino que
también es necesario transformar en las instituciones la calidad de
su oferta, incluyendo la relevancia cultural de sus contenidos y la
convivencia en general.
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