|
"Ama Sua, Ama Llulla, Ama Khella, Ama Sipix y Ama Maklla" |
To: tribuna_boliviana@...
From: tribuna_boliviana@...
Date: Thu, 22 Jan 2009 23:03:44 +0000
Subject: [tribuna_boliviana] EL SEÑOR DEL GRAN PODER Y NAUTAS QUÁNTICOS
EL SEÑOR DEL GRAN PODER Y NAUTAS QUÁNTICOS
(1ra. Parte)
Marcelo Arduz Ruiz
Debido a la costumbre que tengo de no revisar el Internet en los temas de mis investigaciones, mediante un amigo hace pocos días me enteré del texto aparecido por ese medio: "Gran Poder: ¿Patrono de Sevilla o Poder de la Chakana de Mayo?", en el cual el maestro qullana Simón Yampara critica el artículo de mi autoría: "El Señor del Gran Poder, Patrono de Sevilla", difundido por Internet a nivel internacional por "Tribuna Boliviana".
En la crítica de mi trabajo, dice que "tiene que ver con la invasión y la inquisición colonial, pero también con la habilidad y la inteligencia de camuflaje de la cosmo-vivencia andina, donde están interactuando dos deidades, dos matrices civilizatorio culturales, dos horizontes y paradigmas de vida, que por norma y tradición colonial se mira solamente desde una matriz: el aparente universalismo del monoteísmo cristiano"…
No pretendo polemizar con el conocido amauta aymara, que al parecer desconoce el centenar de artículos y tres libros que tengo publicados sobre el tema. Particularmente, en el "Verdadero retrato del Señor del Gran Poder…" (La Paz, 2003), mencionamos que en esta parte del continente la veneración a tan sacra imagen se remonta a tiempos precolombinos, en la festividad de la Chakana (la "Cruz cuadrada" que se halla también representada en Tiwanaku) regida por los astros de la Cruz del Sur en su punto más alto, que más tarde asombrosamente llegó a coincidir con la fiesta de la Cruz traída por los españoles.
Hasta hoy, la festividad del 13 de mayo es una de las más celebradas entre las comunidades indígenas de todo el país. Seguramente por esto, Yampara rechaza tajantemente la nominación española referida al Gran Poder, prefiriendo utilizar la de "Poder de la Chakana de Mayo", aunque la referencia al mes que utiliza también sea hispana y ni que decir de la nominación del Gran Poder que -nos guste o no nos guste- no se podrá cambiar aquí (y menos en España) contra la legítima voluntad de sus fieles.
Empezando por el título, la obra de mi autoría hace referencia en varios capítulos al verdadero origen de la veneración del Señor del Gran Poder en tierras americanas antes de la llegada de los españoles, mientras la historia del Patrono de Sevilla –que por la seriedad de la investigación era inevitable mencionar como referencia junto a las devociones de Quito y Arequipa- apenas ocupa pocas páginas.
En los festejos de la llamada "Cruz de Mayo", se rememora hasta hoy el paso en tiempos precolombinos del Cristo Andino llamado por los originarios Thunupa, que según la leyenda predicara con su cruz a cuestas, siendo flagelado y crucificado a orillas del Titicaca para luego ser echado en una balsa de totora a las aguas. La tradición cuenta que en el momento en que la balsa iba a chocar contra un farallón, las rocas se abrieron dando origen al cause del río Desaguadero, por el que se marchó prometiendo volver transcurridos los siglos…
En el orbe artístico se conservan pinturas coloniales alusivas a este apóstol prehispano, como los monumentales lienzos del barroco mestizo que cubren las paredes laterales del templo de Carabuco, considerados los más grandes de todo el territorio nacional. Estas pinturas firmadas el año 1684 por el famoso artista lugareño Joseph López de los Ríos, incorporan a la temática eclesiástica de la época su figura legendaria, encubierta en las inscripciones bajo la nominación genérica de "Santo".
En todo caso, la Iglesia católica prefiere utilizar el nombre cristianizado de San Bartolomé, el discípulo de Cristo que según la Biblia predicó en las más distantes latitudes. Este santo, desde remotos tiempos coloniales es festejado en diversas comunidades indígenas del país, originando en la Villa Imperial de Potosí la multitudinaria fiesta de "Chutillos", nombre de los promesantes mineros que acudían montados a caballo ante la gruta, donde según el mito el santo venció al demonio en tiempos prehispánicos.
Los cronistas refieren que luego de la partida de Thunupa, sus enemigos intentaron destruir la Cruz que dejara con herramientas y piedras; prendiéndole fuego sin conseguir quemarla o echándola a las aguas sin afondarla no obstante el gran peso que tenía. Finalmente, no hallando otra manera para deshacerse de ella, optaron por sepultarla en un profundo pozo.
Transcurridos los siglos, el año 1596 el arzobispo de Charcas Alonso Ramírez de Vergara la hizo desenterrar y dividir en dos, para dejar la mitad de la Cruz en el templo de Carabuco (reverenciadí
Coincidente a la llegada de la Cruz de Thunupa al territorio de los aborígenes Charcas, que en tiempos prehispánicos adoraban al ídolo de tres cabezas llamado Tanga-Tanga (del que Calancha dice "era un dios y tres personas y que adoraban tres en uno y uno en tres"), es que se pinta el legendario lienzo de la Santísima Trinidad representada en los tres rostros iguales de Cristo, que daría origen a la acendrada devoción al Señor del Gran Poder en la hoy capital de la república.
Este lienzo se instaló en una Capilla llamada por su nombre, pero al ser declarado herético por la Santa Sede, se decomisó la pintura convirtiendo el inmueble en sede del Tribunal de la Inquisición. No obstante, en la ciudad de Nuestra Señora de La Paz la veneración al Cristo Trinitario se prolongó hasta el año 1930, cuando el obispo paceño ordenó cubrir los rostros laterales de la pintura, dando de esta manera origen a la iconografía que perdura en la actualidad.
Es necesario destacar que a diferencia de la efigie sevillana del Cristo cargando la Cruz, la talla de la ciudad recostada a los pies del nevado Illimani (que en su silueta de tres cumbres parece representar la Trinidad) guarda inspiración en la versión más antigua del Señor del Gran Poder, es decir el lienzo colonial del Cristo de los tres rostros, proscrito en el viejo continente por intervención del mal llamado Santo Oficio.
Es lógico suponer que en cuanto a investigaciones sobre antropología religiosa, a algunos grupos étnicos les interesa ciertos tópicos y a otros no. Sin establecer preferencias, esta ciencia se ocupa del sincretismo religioso y artístico motivado en algunos casos por los mismos nativos, en su afán de identificar los íconos traídos desde la otra orilla del océano con su propia religiosidad, por lo cual no se puede saber en definitiva si la imposición ha sido por parte de los españoles a los nativos, o viceversa.
…No obstante, al final ganamos todos en las enseñanzas de la sabiduría ancestral, al mostrarnos que aún en las religiones ajenas se adora a un mismo Dios (cuya morada es el Alaj'pacha), conocido en el mundo andino como "Wiracocha"; y la Virgen Madre del Sol terrenal, como "Pachamama" o Madre Tierra!...
"BODAS DE ORO" DEL SEÑOR DEL GRAN PODER EN AREQUIPA
Marcelo Arduz Ruiz
Comúnmente se piensa que la devoción a la milagrosa imagen del Señor del Gran Poder se halla restringida exclusivamente al ámbito de la ciudad recostada a los pies del Illimani, cuando a todas luces no es así. En el país, también son famosas las festividades del Gran Poder en Chicaloma, Irupana y otros puntos de los Yungas de La Paz; además de Pazña en el departamento de Oruro, a algo más de una hora sobre la carretera asfaltada que parte de la capital hacia Potosí.
Pero, ante todo es conveniente recordar que en la otra orilla del océano, el Señor Jesús del Gran Poder es el famoso Patrono de Sevilla, representado en la efigie de Cristo cargando la cruz, modelada a comienzos del siglo XVII por el famoso escultor Juan de Mesa (1583 – 1627). Todos los años, a las dos de la madrugada del día Viernes Santo, esta imagen sale de la Catedral en una solemnísima procesión como en ninguna otra parte del mundo pueda verse, recorriendo entre luces votivas las principales arterias de la ciudad sobre descollantes y pesadas andas de argento repujado, al ritmo acompasado de un séquito de monjes encapuchados.
En la irradiación que alcanza el Señor del Gran Poder por suelo americano, las dos esculturas que guardan directa filiación a la matriz española, son las de las ciudades de Quito en el Ecuador, y la de Arequipa al sur del Perú, ambas igualmente muy reverenciadas dentro del hondo fervor religioso que caracteriza a la conmemoración de la Semana Santa.
La imagen del Señor del Gran Poder que se venera en la hermana república del Perú, el pasado año ha cumplido cincuenta años de su entronización en la población recostada a los pies del nevado Misti, llamada también "ciudad blanca" a causa de sus bellas edificaciones en "piedra sillar", proveniente de los abundantes depósitos de antiguas erupciones volcánicas que circundan la zona.
Esta escultura en madera, que es una réplica exacta de la sevillana, fue tallada el año 1954 por los hermanos Valentín y Domingo García Quinto, y donada por la gobernación de Sevilla a la ciudad de Arequipa durante la gestión del Arzobispo monseñor Leonardo Rodríguez Ballón, quien la instaló en un retablo barroco bellamente ornamentado de la capilla más suntuosa y amplia de la Catedral.
Pese a haberse sacado esta bella imagen en procesiones de años anteriores, recién en 1958 se constituye la Hermandad del Señor del Gran Poder, que al paso de los años iría acrecentando su prestigio. En la actualidad sus miembros, a los que se los distingue claramente por su especial indumentaria, llegan a medio centenar sin contar benefactores ni miembros honorarios.
Como dijimos, a la manera del Cristo de Sevilla, la imagen arequipeña carga la cruz a cuestas camino al Calvario. Por otra parte, la afinidad se extiende a la acendrada devoción que sus fieles le profesan durante la Semana Santa, aunque a diferencia de España en suelo arequipeño la procesión no se realiza en Viernes Santo sino en Domingo de Ramos.
Como se sabe, en esta última fecha se conmemora el ingreso triunfal de Jesús en la ciudad de Jerusalén, cuando el pueblo batiendo palmas lo aclamara reconociéndolo como el esperado Mesías. Este aspecto es rememorado en Arequipa, cuando luego del oficio de la Santa Misa en plena plaza de armas los fieles forman largas filas para la bendición de las palmas por el Arzobispo.
Por la tarde, a horas dieciséis, tiene lugar la tradicional misa en honor de la veneradísima imagen del Señor del Gran Poder, que seguidamente sale en procesión acompañada por multitudes de fieles portando las palmas bendecidas en horas de la mañana. De esta manera queda inaugurada la Semana Santa dentro del devoto ámbito arequipeño.
La Semana Santa en Arequipa es una de las más solemnes del Perú, junto a las de Ayacucho y el Cusco. Siguiendo la tradición española, se adornan con flores los balcones de las casas por donde pasa la procesión, decorándose el trayecto con multicolores alfombras florales, que retratan diversas escenas bíblicas.
Según afirman los integrantes de la Cofradía del Señor del Gran Poder en Arequipa, se ha establecido contacto con la benemérita cofradía de tierras andaluzas, a fin de asimilar la secular tradición de los ritos que caracterizan a la procesión en Sevilla, seguida por los famosos redobles y "pasos" de la pasión de Jesús.
Aquí es necesario remarcar, que a diferencia de la festividad del Señor Jesús del Gran Poder en la ciudad de La Paz -acompañada por multitudinarias demostraciones folklóricas de música y danzas que le valieron el título de la Fiesta Mayor de los Andes- la procesión arequipeña se realiza dentro de un marco de profundo fervor religioso.
A diferencia de las efigies anteriores, la talla de la ciudad del Illimani guarda inspiración en la versión más antigua del Gran Poder, es decir el lienzo colonial del Cristo de los tres rostros que fue motivo de veneración hasta el año 1930, cuando el obispo paceño Augusto Sieffert (1873 -1933) ordenó cubrir los rostros laterales de la pintura, dando origen a la nueva iconografía que perdura hasta hoy.
No obstante, durante la colonia se veneró también la imagen de Cristo cargando la cruz, que se hallaba instalada en la primitiva capilla de Chijini, incendiada durante el Cerco de La Paz el año 1781, por lo cual en tiempos republicanos la devoción popular retornaría al famoso lienzo Trinitario prohibido durante la colonia.
Realizamos esta rápida recapitulació
Aunque hace algunos años, las investigaciones efectuadas en un Cristo de yeso cochabambino por el neuropsicólogo boliviano Dr. Ricardo Castañón, comprobaron en laboratorios especializados que las muestras extraídas contenían hemoglobina y código genético humano, la Iglesia católica mantiene cautela sobre este tema.
Por su parte, la devoción popular comenta que la sudoración "milagrosa" operada recientemente en la efigie de Jesús, es un llamado de atención por el genocidio que azota las tierras de Palestina, y a la vez -en el país- a la discordia y el racismo que viene aflorando ante el venidero referéndum, alentado en algunos casos en su propio nombre...
http://espanol.
www.tourismebolivie
Disfruta antes que nadie del nuevo Windows Live Messenger