MENSAJES DE TRIBUNA BOLIVIANA 03-01-08
1.- RESPUESTA A "LA VIDA RELIGIOSA...".
2.- Sobre el Estatuto del Departamento Autónomo de Santa Cruz
3.- Perspectivas y contradicciones de la crisis municipal de
Cochabamba
4.- BOLIVIA: RADIOGRAFÍA DEL CONFLICTO
5.- Bolivia: El escenario que enfrenta la reforma constitucional
6.- Estimados Amigos de Tribuna Boliviana y Tribuna Humanista:
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Querido hermano Gregorio:
Gracias por tus excelentes pensamientos llenos de sabiduría y
mensaje.
Finalmente, encuentro en tí el testimonio cristiano verdadero, el
fiel en la balanza de la política actual. Nada de emitir mensajes de
paz sin hablar de justicia.
Existen errorres imperdonables como aquello de los perritos
inmolados y las amenazas de los ponchos rojos, eso es un puro teatro
sangriento inadmisible pero en verdad, debemos reconocer que hay
víctimas, muertos y heridos en confrontaciones dirigidas, eso no se
puede ocultar y es detestable, se alienta terrorismo y eso es
sumamente dañino para la salud social.
Hay rebeldía, disidencia, sedición e inclusive estímulo a dividir
el país.
Los opositores aprovechan toda coyuntura y le dan un cariz inverso
al objetivo perseguido inicialmente.
Dominan y compran conciencias mediante los medios de comunicación
que tergiversan y mienten a destajo. Todos al servicio de intereses
oligárquicos
Los insultos menudean, perdiéndose todo respeto al presidente y a
los collas, es culpa de todos nosotros, por no haber impedido, desde
siempre, la educación maldana del RACISMO y la VIOLENCIA., el
desprecio por lo indígena, por el mestizo, cuando practicamente
todos somos mestizos.
Tienes toda la razón en esto de los sentimientos, deben ser
respetados aunque resulta que detrás está el odio racial inculcado
desde antaño por la mal cultivo de los valores humanos que tú
privilegias siempre en tu mensaje, en tus escritos, tienes absoluta
razón. No existirá cambio, nuevo país, mejor CPE, autonomía
departamental, regional, comunitaria ni justicia social sino
revalorizamos la dignidad de persona etc si no forzamos la
transformación de todo ser humano habitante de Nuestra Bolivia, y si
no logramos mediante el esfuerzo político, social, económico y
cultural, un objetico loable.
Respetar antropológicamente a todo ser viviente considerando que no
existen culturas superiores y que aún, el boliviano desnudo de la
selva es un ser humano respetable digno de todo el avance
civilizatorio cuidando su identidad y sus derechos.
Considero que siempre es posible el diálogo y la
concertación...mientras no existan órdenes sectarias, como sucede en
el H Senado nacional donde los senadores de la oposiciòn con grandes
valores individuales están proclives a la amistad, al respeto, pero
cuando deben cumplir y obedecer órdenes impartidas desde su jefe
odiador y falsario, quien a su vez obedece a otros jefes externos
aún más peligrosos... todo se viene abajo, aparece la falsedad de
las cunductas y la desconfianza ante maniobras sucias; esto se
registra al interior de ambos bandos, por supuesto, pero mucho más
en la oposición; en la Bancada del MAS tenemos dos traidores
irredentos, incapaces de aceptar diálogo ni reflexión racional,
menos amistad afectiva.
El futuro es un gran desafío, se ve incierto y dificil y todo se
vendrá abajo para retornar al neoliberalismo privatizador y quizá
con la violencia que preparan, a un reciclaje pinochetista con la
consabida cultura de la muerte. Dios nos guarde.
Pedir paz a gritos no cumple en soluciones efectivas cuando existe
tanta polaridad. Algo debe nacer en cada corazón. Requerimos voces
como las tuyas, valientes y precisas.
Jamás hemos pensado en la lucha de clases ni en la dictadura del
proletariado, ni en la violencia como instrumento de cambio, sí en
el respeto a la profundidad ideológica que sustentas como Maestro y
sustentan muchos de nuestros compatriotas, indígenas y mestizos
desde cuaquier nivel de cultura personal.
Gracias por tus mensaje y gracias porque cumples la voz de Dios,
equilibrada, ecuánime y pacifista y correcta.
Te envío un abrazo, el más fraterno y respetuoso
Gastón Cornejo Bascopé
SENADOR DEL MAS
gaston cornejo <gastoncornejo996@...>
Gregorio Iriarte <gregorio.iriarte@...> escribió:
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Amigos de Tribuna boliviana les remito un texto de análisis legal
sobre el Estatuto Autonómico.
Un saludo y feliz 2008.
Atte.
Farit
Sobre el Estatuto del Departamento Autónomo de Santa Cruz
Farit L. Rojas Tudela
El documento denominado Estatuto del Departamento Autónomo de Santa
Cruz, tiene un vicio de origen y es que no existen en la
Constitución Política del Estado vigente la figura de Departamentos
Autónomos, es más ni siquiera existe la figura de Prefectura, sólo
de Prefecto, así en palabras del abogado Juan Carlos Urenda "el
primer párrafo del artículo 109 de la CPE define el modelo
centralista de la administración pública departamental: En cada
departamento, el poder ejecutivo está a cargo y se administra por un
prefecto designado por el presidente de la República. Nótese que ni
el artículo 109 en análisis, ni el 110, ni ninguno de la
Constitución boliviana se refieren a las prefecturas (sólo a los
prefectos). Constitucionalmente las prefecturas no existen. Las
palabras prefectura o gobierno departamental no existen en la
Constitución vigente" (Juan Carlos Urenda, Autonomías
Departamentales, Santa Cuz- Bolivia: Ed. El País, 2003: página
126). Es decir, una autonomía precisa y depende de una reforma
constitucional.
El Estatuto se dice aprobado en sus tres etapas: Grande, Detalle y
Revisión. Lo que no señala el documento es cual la autoridad
competente que aprueba el estatuto, siendo en consecuencia aplicable
el artículo 31 de la Constitución Política del Estado (CPE) vigente,
pues no existe un órgano del Estado con estas competencias a la
fecha, ni siquiera el Congreso posee en el marco de la actual CPE
estas competencias.
CPE vigente
Artículo 31.- Son nulos los actos de los que usurpen funciones que
no les competen, así como los actos de los que ejerzan jurisdicción
y potestad que no emane de la ley.
El artículo 4 de la CPE vigente fija una limitación al ejercicio de
soberanía del pueblo, en concordancia con lo señalado por el
artículo 1 y 2 de la CPE vigente, establece que el pueblo no puede
ejercer de manera absolutamente directamente la soberanía (sino es
por medio de sus representantes y mediante la Asamblea
Constituyente, la Iniciativa Legislativa ciudadana y el referendum),
por ello el Estado adopta para su gobierno la forma democrática
representativa que permite la elección de sus representantes y la
democracia participativa, a través de los institutos de la
iniciativa legislativa ciudadana y el referéndum (además de otros
mecanimos de participación ciudadana consignados en la normativa
referente a la participación popular pero sólo en la esfera
municipal y mediante Ley de la República N°1551). Por lo tanto el
ejercicio de la Soberanía está delegado a tres órganos: Ejecutivo,
Legislativo y Judicial, y no así a la Prefectura (inexistente en la
CPE) ni el Consejo Departamental ni niguna Junta pre autonómica.
El Estatuto, en su preámbulo hace referencia al Cabildo del millón,
al respecto se debe recordar que el artículo 4 de la CPE vigente no
otorga validez a la figura del Cabildo del millón, es más, el mismo
señala que toda reunión de personas que se atribuyan la soberanía
del pueblo comete delito de sedición. En el mismo entendido se
encuentra el artículo 123 y 124 del Código Penal.
Código Penal
Artículo 123.- Serán sancionados con reclusión de uno a seis años
los que sin desconocer la autoridad del Gobierno legalmente
constituido, se alzaren públicamente y en abierta hostilidad, para
deponer a algún funcionario o empleado público, impedir su posesión
u oponerse al cumplimiento de leyes, decretos o resoluciones
judiciales o administrativas, ejercer algún acto de odio o de
venganza en la persona o bienes de alguna autoridad o de los
particulares, o transtornar o turbar de cualquier otro modo el orden
público.
Artículo 124.-
Con la misma pena serán sancionados los que formen parte de una
fuerza armada o de una reunión de personas que se atribuyeren los
derechos del pueblo y pretendieren ejercer tales derechos a su
nombre.
La CPE vigente no reconoce autonomías ni ofrece un marco para el
establecimiento de las mismas, es por ello que el referendum
realizado el año 2005 señala la vinculatoriedad a la Asamblea
Constituyente, y en consecuencia al producto de ésta: el texto
constitucional que sería llevado a referendum, es decir que primero
se precisa modificar la CPE vigente y esto, según el artículo 230 y
232, es sólo posible a través del Congreso de la República o a
través de una Asamblea Constituyente. En los últimos años Bolivia
recurrió a la figura de la Asamblea Constituyente (AC) la cual
culminó sus actividades presentando un texto constitucional que
deberá ser elevado a referéndum. Se desconoce un intento de reforma
parcial vía el Poder Legislativo.
Hoy se dice que la Asamblea Constituyente (AC) y sus actos son o
fueron inconstitucionales, al respecto se debe recordar el artículo
2 de la Ley 1836.
Ley del Tribunal Constitucional N°1836
Artículo 2.- Se presume la constitucionalidad de toda ley, decreto,
resolución y actos de los órganos del Estado hasta tanto el Tribunal
Constitucional resuelva y declare su inconstitucionalidad.
Es decir que se presume la constitucionalidad de un acto y
resolución de un órgano del Estado como la Asamblea Constituyente
(AC), reconocida por el artículo 4 de la CPE, hasta que esta
resolución o acto no sea demandada al Tribunal Constitucional, y a
la fecha que se escribe este texto no se conoce alguna demanda al
respecto, tal vez porque no exista razones de fondo para hacerlo,
tal vez se precise para la Autonomía que se pretende de este nuevo
texto constitucional (aunque si revisamos el texto aprobado por la
AC la autonomía propuesta en el Estatuto de Santa Cruz no se enmarca
en lo aprobado).
Retornando al tema del presente ensayo, se señala en los medios de
comunicación y en las disposiciones transitorias del Estatuto la
necesidad de un referendum para darle una validez, al respecto es
dubitable la legalidad de la realización de un nuevo referendum
sobre autonomías si no existe un marco legal que posibilite la
aprobación de un Estatuto con tantas competencias que a la fecha son
del Gobierno Nacional, sin la modificación de la actual CPE.
El Estatuto se auto otorga competencias (artículo 6), decimos se
auto otorga debido a que debe ser la CPE la que otorgue estas
competencias y no así el Estatuto, su preocupación gira en torno a
tierras (que se le dedica una parte del Estatuto: Sección tercera,
artículos del 102 al 109), recursos naturales (artículos 86 al 93),
bosques (artículos 110 al 112), hidrocarburos (artículos 114 al 117)
tributos propios con posibilidad de exenciones –es decir de que no
paguen impuestos- a favor de quien el Prefecto y la Asamblea
Departamental determinen (artículos 122 al 125, y del 135 al 137),
una ciudadanía denominada condición política de cruceño que habilita
el ejercicio de derechos políticos en el Departamento privando de
estos derechos a los no cruceños. Se plantea una Corte Superior de
Distrito que sería la última instancia en temáticas departamentales
(artículos 140 al 144), negando la posibilidad de un Tribunal
Constitucional o de una Corte Suprema de Justicia, esta Corte
Superior de Distrito es además elegida por el mismo gobierno
departamental (el prefecto y la asamblea departamental), quebrando
la unidad del Poder Judicial, y la independencia del mismo. Sucede
lo mismo con la Fiscalía Departamental.
También existen datos sui generis, como por ejemplo la creación
conceptual de que ¡el mestizo es una raza! (artículo 161) generando
un descubrimiento en biología tan grande que es desconocido por los
biólogos en el mundo, así también se señala que en Santa Cruz sólo
existen cinco posibilidades de pertenencia indígena (artículo 161),
es decir que si un ciudadano quiere autoidentificarse con un pueblo
indígena en Santa Cruz sólo posee cinco opciones, en clara violación
a los Derechos de los Pueblos indígenas aprobados por la ONU. Otro
dato sui generis es la asignación de competencias a las autonomías
municipales (artículo 167) en franca violación a la Ley 2028 de
Municipalidades, sin contar con la creación de un propio órgano
electoral, de un propio consejo de la judicatura, y hasta la
negación de la autonomía indígena reconocida hoy en día en el mundo
moderno hasta por la ONU.
Tomando en cuenta que este Estatuto sea sólo una propuesta, llama la
atención las disposiciones transitorias, en las que se establece que
el Gobierno Departamental de Santa Cruz no se someterá al Control de
Constitucionalidad, lo cual es claramente arbitrario y peligroso
para el Estado de Derecho. Se podría ser condescendiente y señalar
que es lógico que no se someta en la medida en que legalmente no
existe, y de acuerdo al artículo 31 de la CPE sus actos son nulos, y
de acuerdo al artículo 32 de la CPE nadie está obligado a hacer lo
que la Constitución y las leyes no manden, al no existir este
Gobierno Departamental, ni las competencias para faccionar este
Estatuto no se está obligado como ciudadano libre al cumplimiento de
este texto que tiene mas tintes de panfleto político que de norma
legal pues no posee un mínimo asidero legal.
La autonomía es un proceso vital para Bolivia, pero enmarcada en una
nueva CPE. Lo contradictorio es que grupos de personas, como los que
elaboraron este Estatuto, que parecen estar luchando por la
autonomía, hoy en día, rechazan la modificación a la CPE realizada
por la AC, es decir, al negar la reforma constitucional, niegan
también las posibilidades de una autonomía, y al generar este tipo
de propuestas tan extremas e ilegales, y hasta irracionales,
retrasan el proceso de descentralización que precisa el país.
Es posible recuperar muchas ideas del Estatuto presentado, y es
posible que el proceso de descentralización política necesite una
mayor precisión, una mayor discusión. En este sentido es bienvenida
la idea del estatuto, lo que considero muy peligroso es rechazar una
modificación a la CPE por un lado, y por otro, intentar convencer a
una población de que un Estatuto autonómico pueda ser aprobado sin
un marco legal de referencia.
Farit Rojas Tudela <faritrojas@...>
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Perspectivas y contradicciones de la crisis municipal de Cochabamba
Salida de "Chaly" Terceros responde al clamor de cambios urgentes en
la ciudad
Wilson García Mérida
(Datos & Análisis).- "El 2008 nos trae a los cochabambinos la
oportunidad de reconstruir nuestra ciudad que ha sido destruida en
todos los sentidos, material y moralmente", afirma la escritora y
educadora Gaby Vallejo, coordinadora general del Foro Cultural de
Cochabamba, cuyos integrantes consideran que la salida del alcalde
Gonzalo Terceros, por cualquier vía, es una respuesta necesaria al
clamor de un radical cambio en la administración municipal de la
ciudad.
Según la percepción de estos representantes ciudadanos, el alcalde
Terceros está pagando las consecuencias de su exagerada "lealtad"
con un entorno abusivo y corrupto que, no obstante, aún después de
la destitución de su mentor pretende conservar el poder y los
privilegios que detenta controlando la Alcaldía. Los más
angurrientos y "estrechos" colaboradores de "Chaly" Terceros,
particularmente Rolando Morales y Gustavo Camargo, han agudizado la
crisis precipitando su apoyo a favor de Tatiana Rojas como sustituta
tras la probable licencia por el juicio penal, con el claro
propósito de "advertir" que, en ese interinato, Tatiana Rojas (a
diferencia de lo que intentó valientemente Roberto Requena en julio)
deberá dejar intacta la maquinaria corrupta, por tanto mantener en
sus pegas a Morales y Camargo, entre otros. Terceros salió al paso
desautorizando a Morales y Camargo por su desesperación de hacer
migas con la presunta futura Alcaldesa.
Otra complicación que se ganó Terceros por su obsecuencia con la
corrupción que le rodea, es su virtual ruptura con el MAS,
precisamente por influencia de los ex eneferistas Rolando Morales y
Gustavo Camargo, quienes enfocaron su arremetida antimasista en la
persona del líder regional de este partido Julio Salazar. Aquí
también la crisis se desnuda mediante notables contradicciones. El
jueves, uno de los ahijados del Alcalde, Jorge Chávez, ignorando con
cinismo normas legales que prohíben el uso del aparato
administrativo municipal con fines de proselitismo partidario así
como atentar contra la libertad de opción ideológica de los
funcionarios y trabajadores municipales, anunció que la Alcaldía se
sumará a la campaña por el Sí a la nueva Constitución. Al día
siguiente, tras despotricar contra Julio Salazar, Terceros desmintió
a su oficioso ahijado declarando enfático que "la Alcaldía no se
pondrá al servicio de un partido político".
Son las vísperas de un momento crucial y las alternativas se hacen
nítidas. En caso de confirmarse la notificación del juez para la
apertura del juicio a Terceros, su agrupación Ciudadanos Unidos
(CIU) tendrá la última opción de su vida para culminar una gestión
de cinco años dignamente. La bancada de CIU tiene los votos
suficientes (6 y/o 5) para imponer el interinato y luego ganar con
más facilidad los votos (no menos de 7) en la posterior censura
constructiva.
Quien asuma el interinato, dicen dirigentes vecinales independientes
como Juan José Rodríguez y Norberto Mojica, deberá ejecutar un plan
de emergencia consistente en: la restitución del Programa de Fomento
a la Transparencia Municipal (PFTM), la convocatoria a elecciones
para subalcaldes, la destitución de Oficial de Cultura (y su
reemplazo por una personalidad ética como Zulma Yugar), la
reestructuración de la Intendencia Municipal, entre otros puntos.
Si el interinato sirve sólo para administrar la corrupción que deja
Terceros, entonces la opción del MAS, que guarda sus votos para el
momento indicado, será la más factible vía censura constructiva, que
será también una censura movilizada de la sociedad civil desde todos
los barrios.
En todo caso, el Alcalde que se va ya está pasando a la historia de
nuestra ciudad como el más corrupto del que guardaremos triste
memoria.
……………………………….
llactacracia@...
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BOLIVIA: RADIOGRAFÍA DEL CONFLICTO
Por Rafael Bautista S.
"Para el gobierno el conflicto era inevitable. Cometió muchos
errores, pero el hecho de haber asumido el conflicto, constituye su
grandeza". Así expresaba Franz Hinkelammert refiriéndose al gobierno
de la Unidad Popular, cuando el golpe de Estado, orquestado por la
CIA, destruía la democracia y el Estado de derecho y, en nombre de
ellos, instauraba un régimen de terror (que fue el adoptado en
nuestro país para destruir el Estado e imponer, vía "vuelta a la
democracia", un modelo pensado para "desarrollar" nuestro
subdesarrollo). La "operación quirúrgica": "cortar de raíz el cáncer
del comunismo", consistía en "extirpar" todo proyecto de liberación,
a sangre y fuego, para reordenar nuestras sociedades en torno
al "american way of life"; de modo que, sin necesidad de
intervenirnos después, seamos nosotros mismos quienes realicemos los
deseos de los gringos, del modo más eficiente posible. Para Allende
y la Unidad Popular el conflicto era inevitable. Si no lo asumía,
probablemente habría sobrevivido a su periodo de gobierno, pero al
precio de haber renunciado a transformar su propio país: la
redistribución de la riqueza significaba tocar los intereses de la
burguesía (que ve en eso un atentado a su vida, cuando en realidad
no es más que un recorte a sus excesivos apetitos). Se habría
esterilizado a sí mismo en el reformismo y habría quedado en la
anécdota como otro gobierno más que prometió lo que no supo cumplir.
Al asumir el conflicto (que representa cumplir lo prometido),
arriesgó su propia muerte; pero al hacerlo entró en la historia de
liberación de nuestros pueblos y se quedó como referente inevitable
de todo proceso de liberación. Es decir, no murió. Porque la
experiencia del socialismo democrático de Allende es lo que vive a
través del asesinato de un pueblo valiente que, en su memoria,
resucita la esperanza de nuestros pueblos de construir una patria
más justa y digna. Una posibilidad que nunca ha desmayado, porque es
una utopía que nunca ha fracasado. Sino siempre intentaron
destruirla; como ahora intentan en Bolivia.
El caso boliviano pasa por los mismos riesgos. Recomponer un país
destruido por la injerencia externa, producir relaciones económicas
y políticas más justas y dignas, pasaba necesariamente por afectar a
los beneficiarios de la exclusión y la miseria crónica de nuestro
pueblo. El conflicto se hizo inevitable y el asumirlo estableció la
diferencia entre quién miente y quién dice la verdad. Si siempre se
promete pan al pueblo pero nunca se lo cumple, entonces eso
demuestra que ese acto simple no es nada simple; asegurar el pan
para todos es remover toda una forma de vida que se sujeta no sólo
en instituciones objetivas sino hasta en la propia conciencia
social, es decir, en la subjetividad de esta sociedad. Porque es una
forma de vida que se sostiene precisamente en el "no dar".
Individualismo hecho credo, falsa vinculación que no une, sino que
excluye: Compito ergo existo; o sea: Yo soy si tú No eres; es decir:
Yo vivo si tú No vives. Entonces se entiende que este individuo (el
individualismo hecho razón de vida de una sociedad que se mueve en
torno al afán de riqueza) vea en los derechos de los demás un
atentado a sus derechos. El "no dar" constituye su seguridad; es
decir, su desarrollo consiste en el no desarrollo del resto:
excluyendo y sometiendo al resto es como goza de los beneficios que
reclama para ser lo que quiere ser. Esto es lo que también
constituye su condición colonial. Porque redistribuir los ingresos y
las oportunidades es tanto como destapar la ignorancia y la
incapacidad de las elites oligárquicas; más aun, es descubrir su
postizo y hueco rol dirigencial. Es desmontar la mentira y descubrir
la verdad.
Desde un enfoque más bien ecuánime se podría decir: este gobierno
sólo ha estado cumpliendo todo lo que los gobiernos anteriores han
prometido, pero nunca tuvieron la voluntad de cumplir (prométele
todo al pueblo, pero guay de que le cumplas algo). Porque cumplir
significa hurgar la mugre, y es mejor no tocar la mugre porque así
se destapa todo. Por eso la oligarquía ofrece todo, porque así hace
política: tapa bocas con promesas que se lleva el viento (y con él
las riquezas). El pecado consistía en cumplir las promesas. Es lo
que la oligarquía boliviana (sobre todo la cruceña, la más
beneficiada, después de las transnacionales, del robo de nuestras
riquezas, en el periodo neoliberal) no le perdona a Evo Morales.
Porque eso demuestra que las promesas sí pueden cumplirse. Entonces
se destapa la mugre: el mentiroso se descubre en su mentira y el
asesino aparece como lo que es. Descubierto, trata de ocultarse,
siempre, en la mentira, por eso manda a sus esbirros a acabar con la
verdad.
El error necesita de la verdad, por eso parte de ella. Pero la
mentira no puede convivir con la verdad: la mentira es la negación
absoluta de la verdad. Por eso la lógica del asesino (cuando se hace
con el poder) consiste en encubrir constantemente la verdad, por eso
acude a la ley, porque esta santifica su proceder y le permite hacer
lo que quiere. El esclavo nunca pudo acudir a la ley, porque la ley
no lo protegía. Por eso produce revoluciones, para transformar la
ley. Pero el asesino se ampara en la ley. Porque la ley lo protege,
porque ha sido hecha por él. Por eso es idólatra de la ley: tocarle
la ley es tocar a su ídolo. Por eso opta por la Matonomía
(autonomía), para que su costumbre siga siendo ley. La soberbia
proviene del idólatra: al poner la ley por sobre la vida de los
demás, se pone a sí mismo como dios. Por eso, aunque es minoría, no
se somete; aunque la mayoría sean todos, sólo le interesa sus
deseos; él se vuelve juez de sí mismo, así pierde sentido de
realidad: si no reconoce autoridad alguna entonces no reconoce culpa
alguna; para asegurar sus derechos es capaz de acabar con todos;
pero al hacerlo, acaba consigo mismo, porque acaba con la misma
sociedad que dice defender. Pero eso no le preocupa, porque su afán
de poseerlo todo le nubla la posibilidad de estimar las
consecuencias de todo aquello. Por eso escupe altanería y soberbia:
exige perdón el asesino, disculpas el agresor. Por eso los prefectos
fascistas quieren ver al Evo de rodillas, porque cada palabra del
indio les desenmascara. Por eso el asesino y el agresor se amparan
en la mentira y, desde allí, persiguen la verdad para asesinarla.
El conflicto proviene de su resistencia a cambiar, de su resistencia
a reconocer la humanidad del Otro: yo soy si Tú eres; yo vivo si Tú
vives. Pero el egoísmo del individualismo piensa todo lo contrario;
concibe la vida de los demás como amenaza a su vida, por eso busca a
sus iguales y forma con ellos comparsas y logias, enjaulando su
libertad con el dinero que posee. El dinero le hace libre y es la
marca que tiene en la frente para reconocer a sus semejantes; pero
ni entre sus semejantes se siente seguro, porque su afán competitivo
(acaparador) le hace desconfiar de todos, menos de aquello ante lo
cual es todo un devoto y muestra la piedad fetichista que, en el
fondo, sostiene su forma de vida: no confía en la humanidad, confía
en el dinero. Si se pone él mismo como dios, no cree en Dios,
entonces, ¿cómo va a creer en el ser humano?; por eso prefiere creer
en las cosas, en el dinero que compra las cosas que se le antoja,
por eso es fetichista, porque pone a la cosa, el dinero, en lugar de
Dios. Por eso su desprecio a la vida de los demás es coherente con
la lógica que le mueve en su vida diaria: ganar no tiene límites y
todos se convierten en un medio para que él gane siempre más, por
eso no tiene conmiseración al explotar a los demás, sobre todo si
son indios. Pero el fin que persigue no es ni siquiera él mismo sino
la ganancia. Toda relación humana se convierte en relación
mercantil, de modo que todo se mide de acuerdo al beneficio
lucrativo; hasta la amistad, la paternidad o el amor se convierten
en inversión de capital, de satisfacción y consumo; lo que es peor,
todo este desbarajuste aparece como lo "racional en sí", porque todo
acto "racional" ha sido, previamente, reducido a la eficiencia y a
la utilidad. Si es eficiente matar gente para que viva este
individuo, entonces, es un acto "racional" que este individuo
persiga, patee, escupa y acabe con aquellos que se oponen a
su "libre" acción de hacer lo que le de la gana.
Pero el conflicto también aparece en el individuo que se define
socialmente como "clase media". Porque si este aspira a estar entre
los grandes, él mismo se ofrece a defender a los grandes y aplastar
a los de abajo. La sociedad que defiende este individuo se desnuda
como lo que realmente es y, cuando opone resistencia a su
recomposición estructural, muestra su grado de dependencia: el débil
siempre se apoya en el fuerte. La debilidad de la clase media
consiste en su dependencia; como aspira siempre a los privilegios,
apuesta siempre a descargar en los pobres el precio de todos sus
antojos. Entonces, la estabilidad de una sociedad así, se produce
sometiendo al pueblo, empobreciéndolo lo suficiente (que nunca es
demasiado) para sostener los ingresos de poderosos y subalternos:
oligarquía y clase media. Esto muestra el carácter conservador de la
clase media, que es, en definitiva, el sostén legitimatorio de la
oligarquía.
Se trata entonces de un conflicto cualitativo. La clase media se
incluye en el discurso de la oligarquía, porque persigue ella misma
ser eso; y se apoya en el dogma que le proporciona estatuto de
superioridad: el racismo. De este modo se diferencia del resto y
sobre esta diferencia construye sus aspiraciones. Ella es la reserva
de reclutamiento que posee la oligarquía a la hora de aparecer el
conflicto (el precio para ser relevo de la clase dominante es
mantener el sistema intacto, y es la que, en nombre de
la "ley", "democracia", "libertad", etc., garantiza, en definitiva,
la conservación del sistema). Entonces la oposición se hace evidente
y la mediocracia se las ingenia para encubrir la naturaleza del
conflicto; por eso opone sociedad contra gobierno, cuando se trata,
en realidad, de la oligarquía contra el pueblo (y contra el gobierno
del pueblo). La fabricación del oponente es fundamental (el
gobierno es indio y los indios son revanchistas) para que se
constituyan oligarquía y clase media en bloque. El oligarca se
apropia del demos de la democracia y se presenta a sí mismo como
pueblo, y reúne en torno a él a todos sus reclutados, para que
defiendan sus intereses que, previa manipulación mediática, aparece
como el "interés general" (por eso no es raro que gente sin
propiedad alguna se preocupe por la supuesta y falsa confiscación de
la propiedad privada, el absurdo que significa escuchar a un
empleado que hace suyas las cuitas del latifundista). Entonces acude
al imaginario de sus subalternos y les señala el enemigo: el indio;
operación que enciende su racismo guardado y constituye un esbirro
con sed de venganza. La condición colonial se actualiza: para ser
como el blanco tenemos que eliminar al indio que tenemos dentro. El
desprecio de saber lo que uno es, en el fondo, se escupe entonces
contra el que recuerda aquel origen. El desprecio al presidente
indio que siente este individuo es desprecio a sí mismo, porque este
presidente le recuerda, en definitiva, lo que es.
Si el racismo constituye el sedimento de esta subjetividad, el afán
de riqueza constituye el núcleo de sus aspiraciones. Su odio a los
pobres es, de ese modo, coherente con su lógica: es más rico cuanto
más pobres haya; es decir, la riqueza es medible por la cantidad de
pobreza que produce. Inequidad que, una vez racializada, naturaliza
la pobreza, y el aspirante a rico puede dormir tranquilo: los pobres
son lo que son porque son "inferiores". En el fondo, es el racismo
el que produce la naturalización de las desigualdades sociales y
económicas, no sólo como el instrumento idóneo de clasificación
social sino como eje legitimador de relaciones de dominación. Pero
la dominación moderno-colonial no es abstracta, su especificidad es
económica, es decir, su dominación consiste en "privar" a los demás
de los medios de subsistencia y, con ello, producir más miseria para
generar más riqueza. Sólo produciendo miserables, el capital puede
contar con trabajo cautivo para desarrollarse al infinito; ilusión
que exagera irracionalmente el neoliberalismo, porque este sólo sabe
(parafraseando a Marx) globalizar todo socavando las dos únicas
fuentes de riqueza: el trabajo humano y la naturaleza (por eso
condena a la miseria al 80% del planeta y anula, explotando
irracionalmente, la capacidad reproductiva de la naturaleza). De ese
modo se desnuda esa lógica que dirige el afán de riqueza, lógica del
asesino y del ladrón, que hurta para sí la potestad de las leyes y,
de ese modo, santifica su forma de vida: ya no necesita robar. Al
imponer su ley, lava su fortuna mal habida y lava su conciencia: el
pecado se vuelve virtud y el mal se transforma en bien. La inversión
trastorna todo: "Si el rico habla, todos le aplauden; aunque diga
necedades le dan la razón. Pero si el pobre habla le insultan;
hablará con discreción y nadie le reconocerá. Habla el rico y todos
callan. Pero habla el pobre y dicen: ¿quién es este? Y si se
propasa, todos se le echan encima" (Eclesiástico 13:26-29).
La grandeza consiste entonces en defender a los pobres, porque no
hay quién los defienda; y frente a la ley, son sólo el sacrificio
necesario que necesita esta para mostrarse magnánima y poderosa. Se
trata de defender a las víctimas y hacerle frente a los poderosos.
Es David contra Goliat. Es Espartaco contra el imperio romano. Son
quinientos años que se acumulan en la soberbia de los poderosos. El
conflicto se produce al destapar lo podrido que está una sociedad
que se sostiene gracias al racismo, la discriminación, la
injusticia, la desigualdad, la exclusión, etc. Una sociedad así,
sólo puede mirarse al espejo con los ojos cerrados (estética que
realizan los medios) y creer en lo que le hacen creer. Es una
sociedad que recurre a los calmantes (cosas que su dinero adquiere
para tapar su hueca existencia) para olvidar su enfermedad crónica,
que deposita en el maquillaje su afán de verse bien; por eso se
vuelve adicta, porque en su putrefacción le gusta vivir de ilusiones
y no encarar su realidad. Por eso se resiste a asumir lo que, en
verdad, es; prefiere mentirse a renunciar a la forma de vida a la
que le han acostumbrado, en la cual se ha de-formado. Por eso no
escucha, y sólo escupe odio cuando se le muestra que es su forma de
vida la que le produce la enfermedad y el desequilibrio. Necesita de
voluntad para cambiar, pero es ella misma la que se resiste; si la
adicción puede más que la voluntad, entonces persigue su propia
muerte: creyendo ser libre y no someterse a nadie, acaba siendo
esclava de sus propias pasiones (las que, en definitiva, le nublan
toda opción racional).
Es la sociedad criollo-mestiza boliviana (oligarquía y clase media).
Amparada ahora por sus damas de honor: la embajada gringa y la
mediocracia, autóctona y foránea. Estas le dicen lo que ella quiere
oír, por eso encuentra en sus faldas el lugar de sus certidumbres
huecas, que sólo se amparan en la altanería y el desprecio al indio.
Su desprecio por la nueva Constitución es desprecio por aquellos que
la realizaron. Frente a este su "enemigo declarado" se aglutina una
sociedad enferma y escupe a este sus improperios. Por eso señala en
el Otro sus propios prejuicios: la sed de venganza le corresponde a
ella, porque no tolera que el oprimido haya levantado la voz, que el
pongo haya hecho una constitución, que el indio sea gobierno. Es
ella la que precisa educarse para emanciparse de sus taras y sus
prejuicios. La ignorancia no proviene de aquellos que fueron
privados de educación sino del sector que, supuestamente culto,
muestra la barbarie que produce su de-formación; porque una
superioridad afirmada sobre la discriminación y la negación del Otro
(en este caso el indio y el pobre), sólo puede ser expuesta por la
fuerza y jamás por la razón (eso es lo que encubre su cultura
citadina).
Para la clase media, el conflicto es violencia que recae sobre ella.
Es lo que le hacen creer y es lo que quiere creer. Por eso culpa de
la violencia al Evo y quiere ver en el pasado el paraíso al que
quisiera volver; "antes vivíamos sin odios ni rencores" dice y, al
hacerlo, justifica las dictaduras y el neoliberalismo (que produjo
además su propia merma económica). Cree ser el sostén de la economía
por los impuestos que paga; cuando ese mismo argumento debiera
servirle para enjuiciar a una oligarquía que siempre vivió
hipotecando al país con sus deudas, haciendo de ellas deuda pública
(pagada también por la clase media). Pero ni siquiera es capaz de
admitir que son los excluidos de la economía quienes, en definitiva,
le sostienen; porque es la privación y el sometimiento de las
grandes mayorías lo que permite que exista un sector medio
articulado a la reproducción del capital privado; que su educación
es posible por la marginación de otros a la educación; que los lujos
que se brinda son privaciones y miseria en otros, porque una
economía desigual, sobre todo cuando es dependiente y
subdesarrollada, sólo puede calmar el apetito exigente de los pocos
a costa de los muchos. Quiere vivir como se vive en el primer mundo,
por eso trabaja para los poderosos, siendo parte funcional de una
extracción inaudita de riqueza, que priva a todo un país de la
posibilidad de alimentar de un modo justo a todos sus hijos. Cuanto
más asciende en la escala social, más aumentan sus deseos, y más la
posibilidad de empobrecimiento de su propio país. Por eso comienza a
ver en el exterior la medida de sus aspiraciones. Y toda la de-
formación que recibe, maniobra un desprecio elocuente por lo que le
rodea: la pobreza, de la cual es cómplice.
Por eso resulta paradójico que, mientras el pueblo se alfabetiza, la
clase media (Universidad pública y privada) salga a patear, escupir
y matar (como en Cochabamba, Sucre y Santa Cruz). Esa es la
constatación empírica de su de-formación. Por eso la "culta Charcas"
escupía como llama, mientras cantaba: "el que no salta es llama", o
sea, indio. Por eso en Santa Cruz y Cochabamba los "defensores de la
democracia", aprendían a jugar béisbol golpeando cabezas de indios.
Y ahora, en Santa Cruz, hacen de su Matonomía (autonomía) la medida
del bien y del mal. Ya ni la Biblia (a la que manipulan a su antojo)
es recurso para discernir el bien del mal sino sus estatutos
matonómicos, para eso les basta su decálogo. Porque tienen además a
la jerarquía eclesiástica (como es su costumbre) santificando, en
nombre del crucificado, sus más entrañables principios. Actitud que
mantiene la iglesia desde que es cristiandad. Necesita del poder,
por eso hace un pacto diabólico. "Nadie puede servir a dos amos",
pero la cristiandad apostó siempre por ello: predicó el reino de los
cielos, pero justificó teológicamente el reino de este mundo. Por
eso se instala en Roma y, desde allí, transforma una teología de
liberación en una teología de dominación. Esa teología, entre otras
cosas, es el apoyo moral que reciben los príncipes de este mundo
para justificar todas sus acciones: opresión y dominación. Entonces
la inversión se produce: predican el cielo pero producen el
infierno. Por eso no es raro que los matonomistas acudan incluso a
la doctrina social de la iglesia: el sujeto es anterior al Estado.
Porque este sujeto no es el ser humano sino el sujeto burgués, y la
determinación fundamental de este sujeto es la propiedad privada;
por eso la lectura correcta de la sentencia es: la propiedad privada
es anterior al Estado. Pero con eso la iglesia no hace otra cosa que
desmentir a la propia doctrina cristiana, porque hasta Santo Tomas
la propiedad privada no era sino institución positiva, o sea,
histórica, o sea, humana. No divina. Es más, si la iglesia fuese
fiel con el libro sagrado tendría que condenar toda forma de
propiedad privada, pues hasta la comunidad apostólica se regía por
la propiedad común de los bienes: "Perseveraban en oír la enseñanza
de los apóstoles y en la unión, en la fracción del pan y en la
oración; y todos los que creían vivían unidos, teniendo todos sus
bienes en común; pues vendían sus haciendas y posesiones y las
distribuían entre todos según la necesidad de cada uno", (Hechos
2:42-45). Forma de vida que realizaron (o sea, hicieron posible)
jesuitas y guaraníes en las Reducciones. Mientras los jesuitas
fueron los educadores de Europa, casi por dos siglos, propagaron
este ideal como la utopía de una sociedad acorde al espíritu
cristiano. El socialismo utópico tiene ese origen, de modo que el
socialismo científico aparece como nieto de la forma de vida que
practicaban jesuitas y guaraníes en el Nuevo Mundo (cuando expulsan
del Nuevo Mundo a los jesuitas en 1767, por presión de España y
Portugal, y acaban con las Reducciones, el obispo enviado por Roma
critica esa forma de vida y asegura: "he oído de semejantes y
disparatadas ideas en algunos radicales"; a lo cual replicaba un
jesuita: "pero si era la forma de vida de los primeros apóstoles").
Es la misma arenga que se escucha en nuestros cardenales o
monseñores. Por eso, para aplacar la violencia se dirigen al
gobierno, pero bendicen diariamente las agresiones que promueve la
oligarquía cruceña (no en vano el alto mando eclesial boliviano se
instala en Santa cruz). Se reproduce la situación chilena del 73.
Pues fue la jerarquía eclesiástica la que bendijo el golpe de
Estado; preparando además, todo ese año, la religiosidad de los
creyentes para que consintieran el golpe como una "obra de paz", un
sacrificio que se le hacía a Dios para "restablecer el orden" y,
otra vez, "la democracia". Se trata de una iglesia que justifica el
orden y congrega a su rebaño para defenderlo, o sea, llama a una
nueva "cruzada" (como hacía cierta iglesia en Sucre, que arengaba
contra la Constituyente y ofrecía sus instalaciones como trinchera
de lucha; pero en octubre de 2003 no permitió la instalación de un
solo piquete de huelga contra la masacre neoliberal de Sánchez de
Losada, porque aseguraban que la iglesia estaba al margen de la
política). Si la iglesia ha reconocido los valores de la sociedad
burguesa como sus valores, entonces el cuestionamiento de estos
resulta, para ella, un cuestionamiento a su divinidad misma. Ha
secularizado a Dios, y su reino lo ha identificado con la sociedad
burguesa; de modo que ha fetichizado el orden actual y se postra
ante este como ante un ídolo (hechura de manos de hombres,
que "tienen ojos y no ven, tienen oídos y no escuchan", por eso
nunca escuchan al pueblo, ni ven los sufrimientos que padece). Por
eso predican el "desarme espiritual", porque eso significa dejar las
cosas como está, que el poderoso siga explotando y sometiendo, y que
esta sociedad siga viviendo en el autoengaño, creyendo hacer el bien
cuando reproduce el mal, justificando un orden que le "priva" al
prójimo de lo elemental de la vida: trabajo, salud, educación,
cultura.
La especificidad de la propiedad privada consiste precisamente
en "privar" a los demás de propiedad. Si no hay regulación de esta,
entonces se produce la muerte del prójimo ("me quitas la vida cuando
me quitas los medios con los cuales vivo", Shakespeare dixit). Cosa
que la iglesia no admite; porque al reconocer al sujeto anterior al
Estado no está dispuesta a admitir al ser humano anterior a la
propiedad privada; de lo contrario, tendría que admitir un sujeto
con necesidades, vulnerable, que justificaría un Estado que haga
suya la defensa de los pobres, frente a los ricos. Lo cual le
posibilitaría una nueva y más adecuada lectura del evangelio. Pero
su pacto diabólico, con el reino de este mundo, le impide revisar
sus dogmas, que pone por encima del mismo texto que considera
sagrado. En el día del juicio, dice el Mesías, el criterio de la
resurrección no será la cantidad de padrenuestros o avemarías que
hayan hecho sino les dirá: "Apartaos de mi malditos. Porque tuve
hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber;
fui peregrino y no me alojasteis; estuve desnudo y no me vestisteis;
enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces ellos
responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o
sediento, o peregrino, o enfermo, o en prisión, y no te socorrimos?
Él les contestará diciendo: en verdad os digo que cuando dejasteis
de hacer eso con uno de mis hermanos menores, conmigo dejasteis de
hacerlo" (Mateo 25:41-46). Los hermanos menores son siempre los
pobres, por eso las bienaventuranzas se dan a los
pobres: "Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de
Dios", y a los ricos les dice: "¡Ay de vosotros, ricos, que tenéis
vuestro consuelo! ¡Ay de vosotros que ahora reís, porque lamentareis
y llorareis!" (Lucas 6:24-25). La palabra es obra de justicia, y lo
que está describiendo el Mesías es que no hay crimen impune, que el
robo del trabajo ajeno (lo que produce riqueza en unos pocos y
pobreza en los muchos) acaba por maldecir la vida misma de quien
provoca este desajuste. Si el Mesías es el camino, la verdad y la
vida, entonces la iglesia debiera, como imperativo, deducir una
política y una economía acorde con ese espíritu. Pero una iglesia
pactada con el poder produce totalmente lo contrario.
Justificando el orden vigente, ya no apuesta por el cielo que
proclama, por eso lo arroja más allá de la vida (lo vuelve imposible
de realización); así ya no reivindica la vida del Mesías sino sólo
su muerte: ya no importa cómo vivió sino cómo murió. Se transforma
en una iglesia de la muerte y predica la muerte. Así fue la
cristiandad medieval. La actual ya no necesita recurrir a una
cultura apocalíptica de la muerte, porque el relativismo (que es la
secularización del politeísmo griego y romano) y la moral modernas,
le otorgan la apatía y la indolencia necesaria (que interpreta como
paz espiritual) para lidiar con el infierno que ha ayudado a crear.
Cada misa que realiza festeja, de este modo, la muerte del prójimo;
porque el sacrificio ofrecido a su Dios no es otra cosa que lo
robado a los pobres, que es lo que el rico lleva a su iglesia, a
comulgar con los suyos; una fiesta donde se festeja la privación de
los demás, la muerte del prójimo: "Mata al prójimo quien le priva de
la subsistencia, y derrama sangre el que retiene el salario del
jornalero" (Eclesiástico 34:26-27).
Por eso Santiago no es nada complaciente: "Y vosotros los ricos,
llorad a gritos por las desventuras que os van a sobrevenir. Vuestra
riqueza está podrida... El jornal de los obreros que han segado
vuestros campos, defraudado por vosotros clama, y los gritos de los
segadores han llegado a los oídos del Señor... Habéis condenado al
justo, le habéis dado muerte sin que él os resistiera" (Santiago 5:1-
6). Sin duda también Santiago sería llamado violento por la
jerarquía eclesiástica actual. Pero de allí viene la tradición
profética que, por acá, la continuó el padre Luís Espinal y fue
también el justo condenado que, por defender a los humildes, se
enfrentó al orden que hoy defiende la iglesia. Es el mundo que
aborrece a los profetas y que aborreció al Mesías: "Si el mundo os
aborrece, sabed que me aborreció a mí primero que a vosotros" (Juan
15:18). Ese mundo por aquel entonces era el imperio romano, ahora es
el imperio gringo; adonde van a buscar refugio los asesinos, como
Sánchez de Losada, o a recibir instrucciones quienes prefieren ver
destruido su país que verlo libre, como los prefectos de la media
luna. Es el reino de este mundo que tiene a sus ejércitos para
acabar con los insurrectos, tiene a las oligarquías nacionales para
gestionar sus intereses, tiene a los grandes medios de comunicación
para manipular a la opinión pública y aglutinarla en torno a sus
apetitos, y tiene a las iglesias para justificar teológicamente su
orden. La acumulación de sangre humana en capital necesita una
absolución extraordinaria y esta la otorga una teología que
trasforma el mal en bien y el bien en mal.
Una teología de dominación justifica siempre la violencia de la
dominación; ya no dice "en el principio era la palabra", sino "en el
principio era la paz", que no es más que guerra disfrazada. La
guerra suspende toda ética, la vuelve ridícula, de modo que la razón
se convierte en razón de guerra, estratégica, racionalidad
instrumental, medio-fin, lógica costo-beneficio; la política
(secularización moderna de la teología medieval) se vuelve "la
guerra continuada por otros medios". La injusticia, la desigualdad,
la opresión, etc., son guerras disfrazadas contra la propia
humanidad y también contra la naturaleza. Se trata de, como expresa
el Salmo 73: "la paz de los impíos". Porque "no hay para ellos
tormentos; están sanos y rollizos". Porque los impíos "no tienen
parte en las humanas aflicciones y no son atribulados como los otros
hombres", por eso son soberbios y la soberbia "los ciñe como collar,
y los cubre la violencia como vestido... Motejan y haban
malignamente, y altaneramente declaran sus propósitos perversos".
Así producen la violencia que le increpan al Otro: "Por eso el
pueblo se vuelve tras ellos".
Una teología de dominación tiene necesariamente que invertir todo en
nombre del espíritu que proclama. Pero ese espíritu resulta ya de la
inversión producida: ya no es el espíritu santo (el Ruaj haKodesh)
sino el espíritu burgués, que es la contraseña que le permite a la
iglesia entrar a ser parte del orden burgués, del reino de este
mundo. Donde el asesino inventa su propia ley (amparada en su
carácter ahora divino, santificada por la iglesia), de la cual él
mismo es criterio legal; el asesino de cuello blanco cubre entonces
sus desechos, como los gatos, mediante leyes. Es el paso del simple
matonaje a la mafia organizada; si antes mataba él mismo, ahora mata
sin mancharse las manos. Pero si su ley se pone en cuestión,
entonces regresa a lo que es. Por eso amenaza y persigue a las
víctimas, porque ellas le recuerdan su origen; le muestran la
mentira que sostiene su existencia. Ese descubrimiento le obliga a
matar otra vez.
Y le obliga a regresar con los mismos actores. Mientras Bolivia se
debatía en la guerra del pacífico, Gabriel René Moreno (el
intelectual cruceño al servicio de la oligarquía) y Aniceto Arce (el
empresario sucrense beneficiado de la guerra contra su propio país),
se paseaban en Santiago, en la capital del enemigo, por invitación
del enemigo. Ahora, otros Morenos y Arces buscan afuera el apoyo
para acabar con lo que siempre han despreciado: el indio que hay
adentro. Ese es el fin que persigue su matonomía. No es de extrañar
que el refugio de realistas y conservadores, Sucre, ahora sea el
caldo de cultivo del racismo de la oligarquía cruceña (racismo
cultivado, entre otros, por el "célebre patricio" camba Gabriel René
Moreno). Desde allí se tejió el odio contra el indio de modo
específico. Porque el odio contra el indio apareció explicitado como
el odio contra el aymara. No importó tanto la traición de Pando en
la guerra federal, porque era una traición entre iguales. Lo que no
soportó la sociedad sucrense (y criolla en general) fue el
levantamiento de Willka Zarate y su ejercito aymara. La capacidad de
sobrevivencia y organización (pese a las paupérrimas e indigentes
condiciones en que le condenó la república) de la nación aymara
despertó en la sociedad criolla, no un sentimiento de admiración,
sino de odio especifico contra aquel que se había levantado contra
sus patrones. Si era posible soportar la "nobleza" incaica o la
presencia "pintoresca" de los guaraníes (así los describe Moreno),
porque su presencia era inofensiva para la cultura citadina, la
presencia aymara nunca la dejó descansar tranquila. Golpeada ya la
seguridad criollo-mestiza por los cercos aymaras de 1780, despertó
el miedo que obligó a la oligarquía a buscar siempre su legitimidad
afuera, haciéndose dependiente de los intereses foráneos, sin tener
nunca la capacidad de congregar a sus propios explotados, de los
cuales vivía, gracias al tributo obligado, y aun vive, porque son
quienes le alimentan. Esta incapacidad, para no aparecer como lo que
es, se fue cultivando como odio, en su de-formación cultural. Por
eso no es raro que la insensatez y la demencia, que provoca el odio,
aparezcan de modos elocuentes en Sucre, Cochabamba, Tarija, Santa
Cruz, etc. Ello demuestra dónde está el verdadero atraso cultural y
social.
Atraso que se manifiesta en el rechazo a ser gobernados por sus
considerados pongos, atraso que muestra la verdadera cara de la
democracia que defienden, democracia restringida para los patrones y
sus caporales. Si la clase media muestra ahora su cara fascista, es
porque manifiesta su conformación como espacio de disponibilidad
social que necesita la oligarquía para preservar su orden. Y para
aglutinarla no necesita interpelarla racionalmente sino sólo
encender el sedimento irracional que la constituye en lo que es. Por
eso la opinión pública se deja a merced del periodismo, que no sabe
sino fragmentar la realidad en noticia y reducir lo que sucede en
los estrechos y superficiales márgenes que le brinda su concepción
instrumental de la comunicación. Un sector tan influenciado
mediáticamente no atiende a razones, por eso cree ingenuamente en
los eslóganes propios del anticomunismo gringo: que ahora los indios
se comerán a los niños, que expropiará el Estado todos los bienes,
que los hijos serán propiedad del partido, etc. Se dice que el
gobierno no tiene la capacidad para ganarse a la clase media; pero
esa afirmación es incompleta, porque no pregunta primero si la clase
media está dispuesta a cambiar racionalmente; si no lo está,
entonces todo intento racional es inútil. Si la clase media sostiene
sus certidumbres no en ideas sino en eslóganes, entonces ni siquiera
el gobierno más sabio e ilustrado podrá algo con un sector tan
influenciado por la manipulación mediática. Pero a diferencia de la
opción oligárquica, el pueblo siempre tendrá mayor perspectiva: ante
la violencia amenazante siempre imaginará alternativas. El
arrinconamiento es propio del que no imagina soluciones, del que
propicia el enfrentamiento.
La apuesta de liberación del pueblo es interpelación para la
sociedad. Es sacarla de su autismo y mostrarle como lo que ella es.
El proceso de totalización de una sociedad se da en su negativa a
escuchar la palabra interpeladora del Otro. Palabra que la saca de
su seguridad y le remueve sus certidumbres, porque es enjuiciamiento
de su propia inconciencia: "Pertenece a los que tienen hambre el pan
que guardas, a los desnudos el manto que conservas en los cofres, al
descalzo los zapatos que se pudren en la despensa, al pobre el
dinero que atesoras. Cometes tanta injusticia como personas hay a
quienes deberías ayudar" (San Basilio). Por eso los congregados en
la sociedad citadina se niegan a escuchar y tratan, por todos los
medios, de acallar esa voz, porque esa voz prende el remordimiento y
le provoca mirarse al espejo como lo que realmente es. Por eso
prefiere el falso halago y la conmiseración (hay que hacerle
caricias al caballo para montarlo), la farándula, el "pan y circo"
(así trata el poderoso a la plebe, que en eso se convierte una
sociedad que ve en la farándula su ideal de vida). Por eso la
pregunta no es si un gobierno tiene o no capacidad de ganarse a la
clase media (que es básicamente el eje de identificación de toda la
sociedad citadina), o si la radicalidad del pueblo debería bajar sus
tonos. La pregunta es si este sector es posible de ser interpelado
racionalmente.
En la lógica usual de la política, ganarse a la clase media
significa ceder. Pero aquí ceder es ceder todo; porque sus
reivindicaciones son sólo disfraces que está usando la oligarquía
para imponer sus intereses. Se puede decir que la clase media fue
siempre la beneficiada inmediata de todas las luchas populares (los
incrementos salariales, la estabilidad laboral, el rechazo a la
especulación y al alza de precios, sin contar la lucha por
democracia, los derechos humanos y sociales); porque la estructura
económica es social y todo beneficio repercute en el conjunto, es
decir, la lucha de los pobres siempre acaba beneficiando a todos y,
primero, a quienes el goteo de la distribución de ingresos les llega
primero. Por eso la recuperación de los recursos y la
nacionalización beneficia incluso a quienes se opusieron a ella y
ahora consideran su dinero. Esa es la verdadera legitimidad que
justificaba la "guerra del agua" y la "guerra del gas", porque en
Cochabamba o en El Alto se luchaba por todos, para beneficiar a
todos. Las reivindicaciones que ahora esgrime la clase media no son
legítimas, porque estiman exclusivamente un beneficio particular
(que, en definitiva, va siempre contra el pueblo). El discurso
regionalista es atractivo pero mentiroso, porque es la oligarquía
latifundista la que, de este modo, intenta justificar sus intereses
como aspiración regional; mover la sede de los poderes es una
artimaña para modificar el eje de la hegemonía india al sur
conservador; la matonomía cívica ya evidenció que busca deshacer el
país en pedazos sin relación alguna. Pero la clase media no ve esto,
porque los medios no le muestran eso; pero sí le alimenta de
prejuicios y le inventa mentiras para empeorar su sordera. Al apoyar
a la oligarquía afirma su dependencia ante ella y pacta sus
beneficios a costa, otra vez, del pueblo.
Revertir eso es una tarea de concientización, opción que los medios
dificultan, pero que es el único modo de recuperar ese sector; si
educación es emancipación, es porque es un proceso de liberación de
los prejuicios y taras que una sociedad arrastra. Por eso la
liberación es un proceso, no se da en un santiamén, es algo que se
construye, desde el pueblo hacia todos aquellos que puedan ser
congregados en torno a un horizonte de justicia y dignidad. Por eso
la destrucción no es una opción que se plantee un proceso de
liberación. La destrucción la promueve el que está acostumbrado a
destruir. Un gobierno que asume el conflicto (que no es el poder,
por eso lidia con el legislativo, el poder judicial, empresarios,
ganaderos, terratenientes, medios, etc., que le impedirán efectuar
las transformaciones) necesita construir las mediaciones para tener
un pueblo organizado, una política de alianzas firme y duradera
(para ir vaciando el bloque dominante de presencia real), de
políticas de comunicación y coordinación para hacerle frente, sobre
todo, a la mediocracia y a los grupos de poder. El poder originario
radica en el pueblo y un gobierno sólo puede hacerle frente a la
reacción fascista teniendo el apoyo del pueblo. Sin está
legitimación no hay poder real. La nueva Constitución puede ser el
motor de la participación popular; para eso se requiere un pueblo
educado y crítico, sobre todo ante la manipulación mediática que
hará, de hoy en adelante, todo lo posible para desprestigiar sus
contenidos. Es sabido que habrá sectores que apostarán por un
enfrentamiento (los prefectos y cívicos invocan al ejercito porque
no cuentan con su pleno respaldo; a diferencia de Chile del 73, esa
es una ventaja, como también el fracaso de la economía gringa y su
pérdida hegemónica; pero eso no es garantía ante las demenciales
salidas que busca Bush y sus aliados a la crisis que han generado);
pero la sabiduría consiste no en llegar al enfrentamiento, sino en
ganar sin llegar a este (desarmando al opresor se le quita sus
únicas ventajas y, sin ellas, su soberbia se diluye); de modo que
sea posible una comunidad de comunicación real, ya no un falso
diálogo entre sordos y mudos, víctimas y cínicos, sino entre seres
humanos, en condiciones de igualdad, de reparación y justicia.
Perderá poder el opresor pero ganará en humanidad, perderá el rico
en términos cuantitativos pero ganará cualitativamente, porque la
explotación no puede ser ejemplo de vida. "Y Dios se hizo ser
humano" quiere decir: todo ser humano es sagrado y todo acto de
opresión es pecado. Si "la esclavitud de los hombres, es la gran
pena del mundo", como dice José Martí, es porque, si de pecado
hablamos, ese es el pecado estructural que cargamos.
La Paz, diciembre de 2007
Rafael Bautista S.
Autor de "OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA" y
"LA MEMORIA OBSTINADA"
Editorial "Tercera Piel", La Paz, Bolivia
rafaelcorso@...
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Agencia de Prensa Alternativa Humanista (APAH)
Fuente: ANred
DOMINGO 30 de diciembre de 2007
Bolivia: El escenario que enfrenta la reforma constitucional
Foto: SUB Coop
A casi dos años de la asunción de Evo Morales como presidente de
Bolivia, el país ha atravesado una serie de cambios en medio de
crecientes tensiones entre los distintos sectores de poder
tradicionales y los distintos espacios del campo popular, quienes
oscilan entre el apoyo crítico y la oposición por izquierda. El
colectivo Análisis de coyuntura realizó una minuciosa cobertura del
proceso de reforma de la constitución boliviana, que deberá ser
refrendada en un plebiscito que se realizará en 2008.
Por Agencia
Bolivia: El "ir hacia atrás" de la oposición en el camino del
cambio. O "el caminar" con la unidad de Indígenas, Campesinos y
Obreros.
Nos concentramos este mes en la situación política de Bolivia y en
la lucha política en torno a la sanción -ya definitiva al cierre de
esta edición- de la nueva constitución, cuyo artículo 1º dice Estado
Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre,
autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e
intercultural", que se funda "en la pluralidad y el pluralismo
político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del
proceso integrador del país".
Con sólo leer este artículo podemos imaginar todo el escenario
desatado en relación al nuevo orden jurídico que el gobierno de Evo
Morales, con el apoyo de los movimientos sociales con centro en la
región andina, aspira a imponer sobre la totalidad de Bolivia.
Justamente la zona de la media luna -como se denomina
geográficamente a las regiones opositoras al gobierno central-, que
reclaman autonomía y poco se identifica con los intereses de las
comunidades originarias, son fuertes opositoras al cambio propuesto
y en el devenir de la pelea por la reforma constitucional tomaron la
vía del enfrentamiento armado contra las fuerzas que responden al
gobierno central y con el propio pueblo.
En el Análisis… Nº 87, trabajamos los problemas que impiden avanzar
a la Asamblea Constituyente en Bolivia. En cuanto a la propiedad de
la tierra, el Movimiento al Socialismo plantea darle el carácter
obligatorio de función económico-social. A las que no cumplan con
esto se les aplicaría la reversión de los predios al Estado.
La oposición -Poder Democrático y Social (PODEMOS)- lo aceptaría
previa indemnización; no así la idea de propiedad comunitaria. Sobre
las autonomías departamentales no hay acuerdo. El MAS propone, en el
marco de respetar a las "36 naciones indígenas", cuatro niveles
autonómicos: Departamental, Regional, Indígena, Municipal;
complementarios uno del otro, mientras que Podemos jerarquiza la
subordinación del primero al último. Esta comisión de trabajo acordó
11 competencias a los departamentos, pero la oposición exige 36.
Estas fuerzas en pugna coinciden en la titularidad del Estado sobre
los recursos naturales, pero difieren en la explotación y la
consideración de licitaciones internacionales.
Foto: SUB Coop
También el desacuerdo se presenta en la posibilidad de reelección
presidencial y el planteo de fusionar las cámaras en un parlamento
unicameral. Vencido el plazo de la Constituyente -la prorroga
termina el 14 de diciembre-, se dispuso lo que el oficialismo
entiende "como una nueva traba de la oligarquía", según la
calificación de la presidenta del cónclave, Silvia Lazarte (ver
Análisis… Nº87), esta vez incorporando a la discusión retrotraer la
Capitalidad Plena de los poderes del Estado a la ciudad de Sucre.
Recordemos que luego de una breve guerra civil en 1899, La Paz
alberga al poder Ejecutivo y al bicameral Legislativo. El poder
judicial siguió residiendo en Sucre.
En la voz del "podemista" Angel Villacorta, cuarto vicepresidente de
la Asamblea, se sincera el objetivo de la acción opositora: "Si el
tema autonómico se resuelve, el resto de los problemas de la
Constituyente también lo hará por efecto dominó" (LTC 17/10).
El complejo andamiaje institucional que permite seguir discutiendo.
Meses atrás el alcalde de La Paz, Juan del Granado, llamaba la
atención a la parte chuquisaqueña y los invitaba a pensar en la
totalidad: "Compartimos plenamente con Sucre (ciudad) y chuquisaca
(departamento) sus deseos y sus reivindicaciones de desarrollo, de
progresos; pero que no puede ser a costa de La Paz, que no puede ser
a costa de la unidad nacional, no puede ser a costa del proceso de
cambio de la Asamblea Constituyente" (Los Tiempos de Cochabamba,
4/9)
En los últimos tres meses, las repetidas movilizaciones por la
capitalidad -fundamentalmente sostenidas por universitarios,
enfrentados a los que sostienen el proceso de cambio, donde los
campesinos e indígenas tienen el protagonismo- impidieron las
sesiones en plazo suplementario. Dos caminos se plantearon: el
cierre temporal hasta agotar el tema de la capitalidad y el traslado
de departamento. Declarando que no haría caso a la resolución de la
Corte Superior de Justicia de Chuquisaca, que anuló la resolución
que retiró del debate constituyente el tema de la capitalidad, la
directiva de la Asamblea optó por declarar una pausa de 30 días que
intente allanar los conflictos. Silvia Lazarte argumentaba: "No
queremos que nos impongan la capitalidad, ni queremos pelear entre
constituyentes. No queremos masacre aunque ellos quieren" (LTC
11/9).
En este receso, 12 de las 16 fuerzas políticas que participan en la
Asamblea acordaron formar una Supercomisión para la concertación de
temas de fondo y para que se garantice la culminación del debate. A
esta instancia no se sumó Podemos. El Vicepresidente del gobierno
del Estado, Álvaro García Linera, fue reconocido como "facilitador"
del diálogo en este espacio. Esperanzado, dijo: "Existe la posición
absoluta, la voluntad de relanzar la Asamblea Constituyente como el
gran escenario de pactos estructurales de la sociedad boliviana para
resolver los problemas que tenemos como estado desde la
estructuración del país" (LTC 20/9). Acto seguido, esas fuerzas -el
MAS, los tradicionales Unidad Nacional (UN), el Movimiento
Nacionalista revolucionario (MNR), el Movimiento de la Izquierda
Revolucionaria- Nueva Mayoría (MIR-NM) y 8 partidos menores y
agrupaciones ciudadanas- firmaron un "Gran Acuerdo Nacional" para
viabilizar la Asamblea. [1]
Lo más destacado de este Acuerdo fue la confirmación en la forma de
votar: la aprobación en grande del proyecto de nueva Carta Magna
demanda solamente la mayoría absoluta de los votos, es decir por lo
menos 128 de los 255 constituyentes, mientras que su aprobación en
detalle requiere de dos tercios, o sea unos 170 constituyentes. Los
artículos que no logren acuerdo se dirimen por referéndum. También
crea un Comité Especial de Diálogos y Consensos que dirime los
aspectos más conflictivos entre oficialismo y oposición. Recordemos
que desde julio funciona un espacio similar que no llegó a ningún
puerto.
Foto: SUB Coop
El Acuerdo también legitimaba las funciones de
la "Supraconstituyente" (supercomisión), de su "facilitador" y de
los representantes de las 16 fuerzas (en el proceso se sumó la
oposición) que actúan en la Asamblea. La tarea del Comité fue la de
elaborar una agenda mínima con la sola atribución de "sugerir".
Mientras que en paralelo actuó la Comisión de Concertación con la
función de recibir lo trabajado por el Comité, resolver y remitir a
la plenaria de la Asamblea. Todo este despliegue institucional está
previsto en el reglamento del Foro Legislativo, que precisamente
contempla estos andamiajes operativos. Por fuera, la
Supraconstituyente se planteó como una instancia política de
decisiones. Todo esto fue calificado por García Linera como "uno de
los últimos escenarios que tiene la Constituyente para intentar
relanzarse" (LTC 2/10).
Se anuncia el final o el comienzo del fin
Los días que siguieron fueron de puro entusiasmo, el
vocero "masista" Marco Carrillo apostaba a los futuros consensos con
la oposición, aprobando la decisión de darse hasta fines de octubre
para lograr esto: entonces, "cuando vuelvan las sesiones plenarias a
Sucre habrá muchas sorpresas, porque el MAS tendrá dos tercios de
apoyo en grande, detalle y revisión" (LTC 4/10). La oposición, en
tanto, proponía otra realidad, anunciando su retiro de los espacios
recientemente creados, disconforme con el nuevo retraso de reunión
plenaria. Su justificación apuntaba a "la total subordinación y
dependencia ante el vicepresidente de la República y la incapacidad
de diálogo de la actual presidenta de la Asamblea Constituyente, a
fin de evitar errores históricos es que Podemos se retira" (LTC
9/10). Al día siguiente, la bancada del MAS le presentaba al
presidente de la República la propuesta final de lo que para ellos
sería la nueva Constitución Política del Estado: los alcances de las
Autonomías no contemplaban los pedidos de la oposición y la
capitalidad ni aparecía. Por otro lado, en las instancias antes
descritas se lograba un "Acuerdo sobre visión país y caracterización
de Estado", que definía a Bolivia como un Estado Unitario Social de
Derecho Plurinacional Comunitario. Este Estado se funda en la
pluralidad y en el pluralismo político, económico, jurídico,
cultural y lingüístico dentro del proceso integrador del país.
Estos alcances consensuales eran rebatidos por la oposición: "Cuando
se anuncian acuerdos, al mismo tiempo se hace notar que solamente
siete u ocho de las 16 fuerzas están logrando este acuerdo. Si ocho
de las 16 fuerzas no están participando, por supuesto que no es
acuerdo, es más bien un desacuerdo" (LTC 22/10).
El momento del Estado.
Un mes después, el suspenso se sostenía y el decir de la oposición
se cumplía, sin acuerdos y con un clima de enfrentamiento callejero
en ascenso entre universitarios sucrenses (pidiendo la capitalidad)
y campesinos e indígenas venidos de tierra adentro (a defender la
Asamblea). Estos hechos se producían ante cada encuentro de los
múltiples espacios institucionales. El Vicepresidente del gobierno
del Estado caracterizaba ante un público académico la situación
actual: "Todo estado tiene un momento. Inicialmente habíamos creído
que era posible la construcción del estado mediante mecanismos
dialógicos y de hecho seguimos apostando a ello, pero la lógica de
la razón y de la historia me hacen pensar que más bien se habrá de
llegar a un momento de tensionamiento de fuerzas, a un punto de
bifurcación". Y cerraba: "En el caso de Bolivia ese momento está más
cerca de lo que parece" (LTC 21/11).
En el colegio militar de Sucre.
Con la amenaza del MAS de sesionar en Oruro si la oposición no
bajaba los decibeles en sus reclamos, se propuso la reunión en un
liceo militar o cuartel, cosa que por su apariencia dictatorial fue
descartado y porque constitucionalmente está prohibido. Sin embargo,
la directiva de la Asamblea convocó a sesiones en un colegio militar
de las afueras de Sucre en día sábado. La justificación fue que
desde mediados de agosto fracasaron los nueve llamados a plenaria
por el asedio de manifestantes al espacio oficial, el teatro Gran
Mariscal. En el transcurso de unas jornadas violentas -dos días de
enfrentamientos callejeros, 3 muertos (por perforación con plomo) y
100 heridos- los asambleístas del MAS aprobaron "en grande", con 136
votos y 2 abstenciones, el nuevo texto de la Constitución Política
del Estado (CPE). En sus 408 artículos y 13 disposiciones [2]
adicionales al texto, consagra el derecho de los 36 pueblos
originarios de Bolivia [3] a "que sus saberes y conocimientos
tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, sus rituales y
sus símbolos y vestimentas sean valorados, respetados y
promocionados".
La orientación hacia los derechos de los originarios está desde el
comienzo, en el artículo 1, que defina a Bolivia como "Estado
Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre,
autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e
intercultural", que se funda "en la pluralidad y el pluralismo
político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del
proceso integrador del país". Como limite al proyecto autonómico de
la oposición, la CPE dice: "Las naciones y pueblos indígenas en
aislamiento y no contactados gozan del derecho a mantenerse en esa
condición y a la delimitación y consolidación legal del territorio
que les corresponda".
Sobre estos territorios prima "la gestión territorial indígena
autónoma y el uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos
naturales renovables existentes en sus territorios" (LTC 27/11). La
CPE también garantiza la participación proporcional de "estas
naciones originarias" en lo que será la futura cámara única, la
Asamblea Legislativa Plurinacional, según reza lo aprobado en la
sesión.
Los enfrentamientos. Campesinos e Indígenas vs Universitarios. La
dirigencia obrera se distancia
Foto: SUB Coop
Al tiempo que se trababa el proceso de la Constituyente, los
campesinos, indígenas y representantes de organizaciones sociales de
Bolivia afines al gobierno juraban ofrendar sus vidas para defender
la Asamblea. En una cumbre social realizada en Sucre, el secretario
ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Adolfo Chávez,
advertía: "Desenvainaremos el arco y la flecha y arremeteremos
contra quien se cruce en el camino y busque frenar la Asamblea" (LTC
11/9). De aquí en más, las vigilias y movilizaciones campesinas se
multiplicaron, aunque no así su número, que promedió las 10 mil
voluntades concientes.
El mes de noviembre se inició con enfrentamientos callejeros y con
voces que caracterizaban la situación y el devenir. El
vicepresidente Linera advertía una modificación radical de la
propiedad privada, proponiendo como respuesta a la oposición: "Este
boicot libera a la mayoría para que en los siguientes días, en las
siguientes semanas, pueda tomar decisiones aún más radicales en
cuanto a democracia y distribución de la riqueza. Y estas minorías
intransigentes, las que hoy boicotean la Asamblea Constituyente, no
tienen autoridad moral para reclamar a la mayoría escenarios de
encuentro, porque fue la minoría la que bloqueó el escenario del
encuentro" (LTC 7/11). A esto, la pregunta del ex presidente
boliviano y líder de la oposición Podemos, Jorge Quiroga, mostró sus
limitaciones analíticas: ¿Van a empezar a tomar casas, van a quitar
vehículos, qué es lo que van a hacer? (LTC 7/11).
Al día siguiente, el Vicepresidente depositaba nuevamente (ver
Análisis…Nº87) en los movimientos sociales la defensa del camino
hacia el cambio que se proyecta en la Asamblea: "Si tenemos
sindicatos y federaciones que se repliegan a la vida cotidiana, ya
no habrá continuación del proceso, lo que habrá es una sustentación
del proceso, pero no así un incremento o un enriquecimiento del
proceso, eso dependerá de la movilización de las personas" (LTC
12/11). De esta manera le respondía también a la actitud de la
Confederación Obrera Boliviana (COB), que en los días anteriores
había rechazado la propuesta del Ejecutivo de conformar una
alianza "estratégica táctico política" entre indígenas y
trabajadores. El ministro de Trabajo Walter Delgadillo aseguró que
esta propuesta será igualmente implementada: "Nuestra convicción es
que el proyecto político que lleva adelante el presidente Morales
converge con la COB desde una perspectiva indígena. Lo que estamos
pidiendo es que en esta matriz indígena se incorpore la clase
trabajadora". Por su lado, la COB -que en una Cumbre de trabajadores
dio por muerta a la Asamblea, "porque fue un fracaso, porque fue
instalada bajo el juego de los politiqueros y porque las
organizaciones sociales no están insertas" (LTC 3/10)-, en el auge
del conflicto aclaraba que no hace alianzas con partidos políticos.
Su secretario de Seguridad Social, Sócimo Paniagua, explicaba en
referencia al pliego único, que el gobierno aún no respondió a sus
reivindicaciones: "No puede haber una alianza o acuerdo entre partes
con alguien que no cumple", mientras ampliaba la distancia: "No
todos somos indígenas yo me considero mestizo" (LTC 9/11).
En cambio, al llamado de Linera, la Csutcb respondió
incondicionalmente y se instaló en la periferia del foro. En tanto,
dirigentes del Consejo Nacional de Markas y Ayllus de Qullasuyu
(Conamaq) y organizaciones alteñas decían que un 60% de la población
apoyaría la propuesta. Pero Elías Quelca Mamani, miembro de la
siempre crítica Federación de Juntas Vecinales del Alto (Fejuve) y
concejal de esa ciudad, condicionó ese apoyo a la radicalidad de la
propuesta del gobierno en lo que hace a propiedad y riqueza, "no
como ocurrió con la falsa nacionalización de hidrocarburos" (LTC
8/11). La Conamaq, en la voz de su Apu Malku, Quelca Mamani, también
condicionó su apoyo, sólo si las estrategias de lucha giran en torno
a la restitución de las tierras comunitarias de origen. En los días
que siguieron, el movimiento campesino se fortalecía al establecer
una alianza con el Ejército del estado y ser reconocidos
como "guardianes del cambio por Bolivia". El director de
Planificación del Ejército, Roberto Siles, se atajaba a posibles
críticas: "Es inconcebible que no pueda existir una reunión real
entre el ejército y su pueblo, para que exista un desarrollo
armónico y cohesionado, reafirmando la unidad nacional que debe
partir de la verdadera integración con el pueblo, que proteja al
Estado y a los recursos naturales" (LTC 12/11).
Los que de armónicos tienen poco.
Las fisuras en la unidad la anunciaba meses antes el presidente
interino del comité Pro Santa Cruz, Luis Nuñes, quien -con la
Asamblea aún sin sesionar- decía: "El mandato del cabildo de
diciembre es claro. Nos vamos a declarar en una región autonómica
bajo los principios del mandato y la legalidad que tomó el pueblo.
Lo haremos les guste o no y aunque nos traten de separatistas o
sediciosos. El pueblo sabe que con este sistema queremos la unidad
del pueblo de Bolivia" (LTC 12/9). Un mes más tarde el ejército
intervino la infraestructura aérea y desalojó la Administración
Desconcentrada de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la
Navegación, el motivo fue que las fuerzas cívicas del Departamento
se resistían en estas dependencias, tomadas luego de que el Poder
Ejecutivo Nacional prohibiera el cobro de un impuesto "regional" a
las empresas internacionales de aviación.
Por otro lado, los enfrentamientos mostraban la vinculación de las
fuerzas de Santa Cruz y de toda la "media luna" con el Comité Cívico
de Chuquisaca, fundamentalmente expresada en la acción de sus bases:
el hostigamiento a las movilizaciones por la reanudación de la
Asamblea, llevado a cabo por los universitarios de Chuquisaca.
Las palabras del ministro de Gobierno Alfredo Rada decían de
ellos: "Hay una especie de asedio que se está ejerciendo para
interrumpir la Constituyente. Se detectó que hay jóvenes enardecidos
con armas de fuego y dinamita" (LTC 25/11).
Luego de los incidentes que causaron perdidas humanas, estos
manifestantes saquearon y quemaron las instalaciones policiales,
incendiaron también numerosos vehículos, hecho que produjo la
retirada de las fuerzas de la ciudad de Sucre. Estas acciones son
semejantes a las que viene realizando históricamente la Unión
Juvenil Cruceñista5, que recientemente se enfrentó con campesinos de
Punata (Cochabamba) en la disputa por la propiedad de un espacio
territorial. Allí falleció un campesino y otro se encuentra
desaparecido.
Profundizar la lucha frente a la CPE.
Indignados con el fallecimiento de las 3 personas -entre las que se
ha identificado a Gonzalo Carrazana, abogado, 29 años e integrante
del "bando opositor al gobierno"-, los prefectos de 6 de los 9
Departamentos llamaron a "paro cívico con manifestaciones". Santa
Cruz, Beni, Pando, Tarija, Cochabamba, Chuquisaca, suman el 80% de
la economía del país, cuentan con el 58% de los habitantes y suman
dos tercios del territorio. En esta jornada anunciaron desconocer la
nueva Constitución Política del Estado, exigieron la Capitalidad
Plena para Sucre y se pronunciaron también contra el recorte de las
rentas petroleras regionales. Este último reclamo remite a la ley
aprobada por el Congreso, que habilita un bono para la vejez (26
dólares mensuales a mayores de 65 años), 5 Formado el 7 de octubre
de 1957, el grupo fue conformado por estudiantes universitarios que
salieron a las calles a luchar contra el gobierno del MNR, que
pretendía desconocer la Ley Bush, del 15 de Julio de 1938, referida
al porcentaje de las regalías. Su fundador, Carlos Valverde Barbery,
los invita a redefinir su postura al verlos participar en actos de
desestabilización. (LTC 8/10) resultante de un Impuesto Directo a
los Hidrocarburos que usufructúan los departamentos. En la misma
sesión, el MAS aprobó -junto a diputados suplentes de la oposición-
la reforma a la Ley de Convocatoria a la Asamblea. Así la habilitó a
sesionar en cualquier espacio territorial de Bolivia. Los diputados
titulares no pudieron entrar por el cerco campesino.
El presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, el empresario Branco
Marinkovic, denunció al Primer Mandatario de incentivar la
confrontación con esta medidas y arriesgó: "Bolivia sabe que el
gobierno de Morales se ha alejado de la democracia" (LTC 28/11).
El Primer Mandatario
"Quiero aprovechar esta oportunidad para convocar y ratificar la
convocatoria a los prefectos y al sector productivo y empresarial"
(…) "Somos de la cultura del diálogo y hemos convocado a los
prefectos al diálogo" (LTC 29/12).
Morales contestaba así al presidente de la Confederación de
Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Roberto Mustafá, que días
antes mostraba su preocupación por la aprobación por mayoría simple
de la CPE. También se quejaba de no contar ésta con las propuestas
económicas que la Confederación acercó a la Asamblea: "Planteamos un
proyecto de inclusión en base a producción, pero ellos quieren un
mandato con ideologías fuertes" (LTC 24/11). Sin oír, los prefectos
por su parte se fueron a Washington, allí los gobernadores de Santa
Cruz, Rubén Costas; Tarija, Mario Cossío; Cochabamba, Manfred Reyes
Villa; y Beni, Ernesto Suárez, denunciaron ante la Organización de
Estados Americanos (OEA,) los "atropellos" a la democracia cometidos
por Morales y su partido en la Asamblea Constituyente y el Congreso.
También pidieron a este organismo una misión mediadora. Los
gobernadores opositores, al cierre de esta edición planteaban
entrevistarse con autoridades del Departamento de Estado
norteamericano y viajar hacia Nueva York para hacer las mismas
denuncias ante la ONU.
Un mes antes el presidente decía: "Ellos han formado una alianza con
el embajador de Estados Unidos en Bolivia y con paramilitares
colombianos que utilizan suelo boliviano, con el propósito de
terminar con el gobierno que lucha por la igualdad, la solidaridad y
por el bienestar de todos los bolivianos" (LTC 5/11). Al
caracterizar el viaje, y enviar una contracomitiva, el mandatario
insistió en que el objetivo de los prefectos ya no es el tema de la
renta a la vejez ni la Constitución, sino que él deje su cargo. Como
demostración de fuerza, días antes a este decir ordenaba iniciar la
expropiación de 180 mil hectáreas de tierra para entregarlas a los
indígenas guaraníes del sur de Bolivia.
Al cierre de esta edición, el mandatario jugaba una carta
arriesgada, ultimando la presentación de un proyecto de ley para la
revocatoria de los mandatos de presidente y de los nueve
gobernadores si obtienen un voto menos que en las elecciones
celebradas en diciembre de 2005: "Si el pueblo dice 'se va Evo', no
tengo ningún problema, soy más demócrata. El pueblo dirá quiénes se
van y quiénes se quedan para garantizar este proceso de cambio" (LTC
6/12).
Surco Platas
Surco Platas <surcoplatas@...>
-------------------------------------
Estimados Amigos de Tribuna Boliviana y Tribuna Humanista:
Seria muy bueno si pueden agregar a sus organizaciones como firmantes de esta
carta antes de enviarla a Zoellick y de diseminarla ampliamente. Tambien debemos
contarles que ya se han sumado muchas organizaciones a nivel internacional y
que tambien se estan haciendo campañas en diferentes lugares del mundo como
apoyo al proceso de cambio en Bolivia.
En mayo pasado el gobierno de Bolivia tomó una valiente decisión al desafiar el
poder excesivo y antidemocrático de las corporaciones globales saliéndose del
tribunal de arbitraje sobre inversiones del Banco Mundial. Ese tribunal está
rehusando ahora respetar la acción del gobierno de Bolivia y está permitiendo
que se proceda en un caso notorio presentado por una compañía de
telecomunicaciones europea contra Bolivia.
Es muy importante que los luchadores internacionales por los derechos humanos y
la democracia alcemos la voz para bloquear este caso y presionar el Banco
Mundial con el fin de crear un panel independiente que examine las
preocupaciones que se han presentado en todo el mundo sobre un sistema que
otorga demasiados derechos a los inversionistas internacionales.
Si sus organizaciones pueden sumarse a la lista de firmas, por favor envíen la
siguiente
Nombre de la organización y país
Nombre del o de los representantes de la organización y cargo
Se ha fijado este 5 de enero como fecha límite para recibir los nombres
eso entonces, sera bueno mediante esta via mandar los nombres de las
organizaciones o si no mediante un email a abravo31@...
Saludo fraterno
alan Bravo M.
-------------------------------------------------------------
Robert B. Zoellick, Presidente, Banco Mundial
World Bank 1818 H Street, NW
Washington, DC 20433
REF: Negativa de respetar la salida de Bolivia del tribunal sobre disputas en
material de inversiones
Estimado Sr. Zoellick:
Le escribimos para expresar nuestra preocupación y hacer algunas recomendaciones
respecto a acciones recientes realizadas por el Centro Internacional de Arreglo
de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), cuyo Consejo Administrativo
usted encabeza.
El 31 de octubre del 2007, el CIADI inscribió un caso contra Bolivia presentado
por Euro Telecom International, una coloración italiana/española/holandesa. El
CIADI está preparando constituir un tribunal en este caso a fines de enero del
2008.
Consideramos que estas acciones son objetables por las siguientes tres razones:
1. El CIADI está permitiendo que este caso progrese, a pesar del hecho que el
gobierno de Bolivia se retiró de la convención del CIADI.
El 2 de mayo del 2007, el gobierno de Bolivia fue el primero del mundo en
retirar su consentimiento de permitir que el CIADI arbitre disputas provenientes
de inversiones realizadas en su territorio. Al hacer esto, el gobierno siguió
los correctos procedimientos estipulados en la convención del CIADI. De tal
manera, el asunto de jurisdicción en este caso está sujeto a la interpretación
de las leyes sobre tratados internacionales, lo cual está por encima de la
autoridad de un tribunal de arbitraje comercial.
El gobierno de Bolivia también ha expresado la justificada preocupación sobre un
sistema de resolución de disputas entre inversionistas y estados que permite que
las corporaciones privadas socaven los procesos democráticos e impongan un
castigo financiero injusto sobre los gobiernos, especialmente del mundo en
desarrollo. La anterior administración estuvo luchando durante cinco años contra
un caso presentado por Aguas del Tunari, una subsidiaria de Bechtel, por el
fallido proyecto de privatización de los servicios de aguas. Si bien Bechtel
llegó a un acuerdo por una suma simbólica, el gobierno de Bolivia tuvo que
desembolsar un monto considerable en gastos legales, drenando fondos que
hubieran de otra manera estado destinados a satisfacer necesidades primarias del
país más pobre de América del Sur.
Recomendación: El CIADI debe respetar la decisión del gobierno boliviano y no
dejar proceder el caso de la ETI. El no respetar la decisión de Bolivia de
retirarse del CIADI reforzará la percepción que este es un sistema que socava la
soberanía nacional y respalda los intereses de las corporaciones privadas.
2. Las acciones del CIADI parecen estar diseñadas para hacer un ejemplo de
Bolivia, en un momento en que otros países están cuestionando el sistema de
arbitraje entre inversionistas y estados.
El 23 de noviembre del 2007, el gobierno de Ecuador notificó al CIADI que no
aceptará su jurisdicción en los casos que tuvieran que ver con recursos no
renovables. El gobierno argentino también ha hecho saber sus preocupaciones
acerca de las falencias del sistema, después de haber sido blanco de más de 30
reclamos de inversionistas en los años recientes, muchos de ellos en retaliación
por las acciones desplegadas para aliviar el dolor causado por la crisis
financiera a los ciudadanos comunes. Venezuela y Nicaragua se han sumado a
Bolivia en una declaración conjunta criticando el CIADI el 29 de abril de 2007,
mientras que el gobierno de Australia ha rehusado aceptar su resolución de
disputas entre inversionistas y estados como parte del pacto comercial del 2004
con los Estados Unidos.
Recomendación: Los representantes del CIADI/Banco Mundial deben tomar muy en
serio estas preocupaciones, en lugar de enviar la señal que los gobiernos están
atrapados en este sistema; aún cuando realizan los procedimientos correctos para
retirarse. El Banco Mundial debe establecer un panel de revisión independiente
que examine cómo el CIADI (y los tratados de inversiones y los acuerdos
comerciales que hace cumplir) socava otros tratados internacionales que
promueven los derechos sociales, económicos y humanos y también la capacidad de
los países en desarrollo para reducir la deuda externa y lograr los Objetivos de
Desarrollo del Milenio.
3. El asunto de la disputa de la ETI, y de la regulación de las
telecomunicaciones, es un caso con amplias implicaciones sociales que resulta
inapropiado tratar como un caso de arbitraje comercial internacional
Los gobiernos deben tener todo el derecho de garantizar que el sector de las
telecomunicaciones cumple con objetivos sociales, incluyendo el acceso universal
asequible a los servicios y el empleo sustentable. El Banco Mundial, sin
embargo, ha promovido constantemente la privatización y la desregulación como la
única forma de desarrollar este sector económico (y la mayoría de los otros). De
tal manera que es particularmente inapropiado que el CIADI tome el caso de la
ETI, que deriva de acciones avaladas constitucionalmente del gobierno de
Bolivia, dirigidas a garantizar que los beneficios de la privatización de las
telecomunicaciones lleguen a la sociedad y a explorar formas de lograr una mayor
participación estatal*. También cabe destacar que si bien la ETI dice que el
gobierno boliviano ha “destruido el valor” de sus inversiones, la compañía
continúa operando y generando ganancias en ese país.
Recomendación: El CIADI debe declinar tomar el caso ET versus Bolivia, no solo
debido a que Bolivia ya no es parte de la convención del CIADI, sino porque este
asunto puede ser tratado de mejor manera a través de soluciones regulatorias y
legales nacionales, como lo ha sugerido el gobierno de Bolivia.
Agradecemos su atención en este asunto de extrema importancia.
Atentamente,
[nombres, organizaciones, países]
con copia:
Ana Palacio, Secretaria General del CIADI
Franco Bernabè, Presidente de la Junta Directiva de Telecom Italia S.p.A.:
César Alierta Izuel, Presidente de la Junta Directiva de Telefónica Española
* Actualmente, ETI es dueña del 50% de ENTEL, una empresa que provee más del 60%
de los servicios telefónicos del país. El gobierno de Bolivia es propietaria del
47%, mientras que inversionistas individuales controlan el resto de las
acciones. ETI está incorporada en Los Países Bajos y es de entera propiedad de
una empresa holandesa, International Communication Holding (ICH) N.V. ICH es a
su vez 100% de propiedad de Telecom Italia International N.V., también una
empresa holandesa, que a su vez es 100% de propiedad de Telecom Italia S.p.A.,
una empresa italiana que es en parte de propiedad de Telefónica española
(42.3%), entre otras.