| Se termina un año, comienza otro. Quizás para el cosmos esto no tenga ninguna importancia, pero para nosotros simples mortales, puede ser una ocasión propicia para reflexionar, sobre lo que hemos vivido en nuestro pasado, asentados en nuestro presente y proyectándonos en nuestro futuro. A poco caeremos en cuenta, que todas nuestras acciones pasadas, nos traen a este presente, pues todo pensamiento, palabras, hechos lo construyen.
Quizás sea esto, lo que ha llevado a las comunidades, a tomar conciencia de la importancia de los actos de cada uno, para lograr conseguir un fin en comun; y de ahi, surgiera la necesidad de estos festejos de un nuevo año, de estas tradiciones. Pensemos entonces, en que, uniendo nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestras acciones presentes, podamos entre todos, cambiar poco a poco este mundo,
logrando la tan ansiada paz, terminando con las diferencias de cualquier índole, con la pobreza, con la violencia, con la indeferencia. Pensemos que la voluntad que pongamos en estos deseos que intimamente tenemos todos, puede lograr el tan ansiado cambio. Escoger entre este mundo en el que vivimos, tal cual lo conocemos, o cambiarlo en ese mundo que todos deseamos, puede ser entonces la desición que cada uno
de nosotros deberia plantearse interiormente este fin de año. Que la paz, la armonía, el amor, la alegría de vivir, la salud, y la union sea con cada uno de vosotros. Con todo cariño |