Buenos Aires, Mayo del 2008
Sra. Presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández Kirchner
Reciba el fraterno saludo de Paz y Bien
Deseándole mucha fuerza y esperanza para llevar adelante los desafíos
que el país necesita para fortalecer la construcción democrática en la
vigencia de los derechos humanos y un nuevo desarrollo equitativo. No
desconocemos los avances positivos en cuanto a la política de derechos
humanos, en la búsqueda de Verdad y Justicia por los crímenes cometidos
por la dictadura militar, para superar la impunidad jurídica y política.
La renovación de la Corte Suprema de Justicia fue un paso importante en
la independencia del poder judicial del poder político. Los logros
alcanzados en la recuperación económica son significativos y permitió
superar la postración a que fue sometido el país. Esos avances fueron
posibles por las decisiones políticas durante el gobierno del Presidente
Néstor Kirchner.
Es esperanzador que Ud., como presidenta de la Nación, busque
profundizar la política de derechos humanos y comprenderlos en su
integridad. No sólo lo ocurrido durante la dictadura militar; sino los
derechos económicos, sociales y culturales; el medio ambiente y la
soberanía sobre nuestro territorio y recursos naturales, hoy gravemente
amenazados.
Ésta carta es extensa y breve al mismo tiempo, por lo tanto intento dar
una apretada síntesis de algunos de los graves problemas que afectan al
país.
Un antiguo proverbio Zen dice: SI NO SABES A DONDE VAS, REGRESA PARA
SABER DE DONDE VIENES”- ¿Sabemos los argentinos y argentinas, a donde
vamos y de donde venimos?
El 24 de marzo recordamos el dolor y la resistencia del pueblo durante
la dictadura militar que fue parte de la política continental para
implantar el proyecto neo-liberal a través de la Doctrina de Seguridad
Nacional, con un alto costo en vidas humanas, muertos, desaparecidos,
torturados, encarcelados y exiliados. Proyecto que tuvo como objetivo la
destrucción de la capacidad productiva del país y la apropiación de sus
recursos. Esa política nefasta de destrucción y muerte no comenzó en
1976; fue impuesta varias décadas atrás en el país y en todo el
continente. Tampoco podemos obviar a las Tres A y el terrorismo de
Estado impuesto durante el gobierno de Isabel Perón.
Entre los mecanismos de dominación, está la deuda externa que los
gobiernos continúan pagando, generando un círculo vicioso y suicida:
“más pagamos, más debemos y menos tenemos”, hipotecando el presente y
futuro del pueblo. El gobierno esta negociando con el Club de París la
deuda externa con el agravante que los miembros del Club le exigen
hacerlo a través del FMI, condicionando la soberanía nacional.
Ésta situación es posible porque el gobierno y los que le precedieron,
se han sometido a los intereses internacionales y no tienen el coraje y
decisión política de realizar una auditoría, que determine la deuda
legítima, de la ilegítima. Disponen de toda la documentación del juicio
iniciado por el Dr. Alejandro Olmos y que el juez Ballestero enviara al
Parlamento Nacional y pidiendo que se investigue. Sin embargo la
decisión tomada es: “de eso no se habla y no se toca. Se paga”;
generando la impunidad y permitiendo continuar con el aumento de la
deuda y el saqueo del país.
El gobierno debe hacer frente al pago de 52.907 millones de dólares,
entre intereses y vencimiento de la deuda., lo que representa casi el
30% de la deuda pública total reconocida por la Argentina que asciende
en la actualidad a 137.114 millones de dólares. La deuda pública aumentó
en 11.000 millones de dólares por el ajuste del CER
En el presupuesto nacional del año 2008, aprobado por el Congreso
Nacional, se destinan cerca de 20.000.000 millones de pesos para el pago
de los intereses de la deuda externa. Mientras el presupuesto para
Educación alcanza a los 11.300.000 de pesos y el de Salud a los
6.200.000 de pesos. Si se suman los dos presupuestos son menos que el
pago de los intereses de la deuda externa. ¿Cuáles son las prioridades
del país? No se puede hacer una abstracción de las consecuencias de la
deuda y su relación con las violaciones de los derechos humanos durante
la dictadura militar.
ASIGNATURAS PENDIENTES CON EL PUEBLO
Son los derechos que deben ser defendidos en su integridad. Es urgente
enfrentar los altos índices de mortalidad infantil. Según el informe
anual de UNICEF (2007) mueren en el país 25 bebés menores de un año por
día, la mayoría por causas evitables. La situación de desigualdad se
hace más evidente en las provincias pobres. El último informe (2007) de
la ONU es alarmante, la mortalidad infantil es de 13,3 por cada mil nacidos.
Los pueblos originarios están sometidos a la marginalidad, explotación y
extinción, como el caso del Pueblo Mbya Guaraní, donde la mortalidad
infantil alcanza al 90 por mil. Es doloroso el índice de mortalidad
entre el Pueblo Tobas que en el año 2007 alcanzó a 20 víctimas de hambre.
El informe señala que un 20 por ciento de la población, se apropia del
60 por ciento de las riquezas que se generan en todo el territorio
nacional. Señala el abandono de parte del gobierno y la aplicación de
políticas equivocadas desarrolladas en los últimos años.
El modelo político y económico de dominación implantado en el país no
desapareció. Por el contrario se fue afirmando en el tiempo a través de
los sucesivos gobiernos que continuaron aplicando la misma receta
neo-liberal y poniendo al país en subasta al mejor postor, con las
políticas de ajuste, capitalizació n y privatizaciones
Muchos de los problemas planteados surgen de las políticas de gobierno
que son permisivas. La rebelión del campo hay que analizarla
detenidamente y no medir con la misma vara a todos los productores. No
son las retenciones el único problema; son las políticas de desigualdad,
de explotación y privilegio de las grandes corporaciones. No se hace
cargo de las condiciones que el campesino debe afrontar frente a
sequías, inundaciones, granizo y pérdida de la producción.
La ley de minería, sancionada durante el gobierno menemista es una de
las más nefastas para el país. Sin embargo no se toca. Lo que marca el
índice de complicidad directa e indirecta en la destrucción del medio
ambiente y daños a la población. La misma actitud tiene el gobierno con
la Ley de Radiodifusión impuesta durante la dictadura militar que los
gobiernos se niegan a modificar e impiden el ejercicio de la libertad de
prensa y medios comunitarios alternativos.
El gobierno no desconoce lo que explicito, pero deja hacer a las
empresas sus negocios sin importarle el costo en vidas y pérdida de los
recursos naturales. Es cierto que han tratado de detener el desmonte de
los bosques y hubo que enfrentar la fuerte oposición de legisladores que
defendía el capital financiero. A esa situación se suma el uso
indiscriminado de los agroquímicos; la quema de grandes extensiones de
bosques para plantar soja trasgénica, provocando daños irreversibles.
Pocas veces se tiene en cuenta nuestros mares y ríos sometidos y
amenazados por la devastación y explotación de empresas navieras
extranjeras, provocando altos índices de contaminación y destrucción de
los recursos marítimos, ante la imposibilidad de disponer de la
vigilancia y control de la soberanía sobre nuestros mares. La soberanía
sobre el territorio de la Antártida esta amenazada y el gobierno debe
actuar antes que sea tarde.
Muchos gobernadores provinciales, como señores feudales, manejan las
provincias de acuerdo a sus intereses, vendiendo tierras que no les
pertenecen. No se sabe que hacen con el dinero. Cabe preguntarse si
existe un Catastro, un seguimiento sobre los recursos y títulos
provinciales y nacionales. Mientras, someten y marginan a indígenas y
campesinos y les niegan los títulos de posesión. A este respecto, los
Pueblos Originarios, con quienes estamos en permanente contacto, nos han
expresado su preocupación por la puesta en marcha de la Ley 26.160 de
Emergencia Territorial, ya que la misma corre peligro de vencimiento.
Hasta el momento no se conoce qué medidas está tomando al respecto el
Instituto de Asuntos Indígenas (INAI).
No existe en el país una ley que regule y ponga límite a la venta de
tierras a extranjeros. La complicidad de legisladores y gobernadores;
como de los sucesivos gobiernos nacionales, han impedido que avance la
sanción de una ley de protección a la tierra. Es necesario tener en
cuenta el documento “Una Tierra para todos” de la Comisión Permanente
del Episcopado Argentino, sobre la grave situación que viven los
indígenas y campesinos. Los obispos señalan:
“UNA DEUDA PENDIENTE”. “A una década de la incorporación del inciso 17
en el Art. 75 de la Constitución Nacional- que reconoce la
pre-existencia de los pueblos indígenas, su derecho a las tierras
tradicionalmente ocupadas y otras aptas y suficientes, a una educación
bilingüe intercultural, a su propia lengua y cultura y a la
participación en aquellas cuestiones que los afecten- pareciera que la
situación de las comunidades se agrava cada vez más y los problemas
estructurales que padecen se agudizan día a día”.
No es posible que se expulse de sus tierras a indígenas y campesinos y
se les someta el hambre y la pobreza; violando la Constitución Nacional,
y el Art. 169 del Convenio de la OIT; los Pactos y Protocolos
Internacionales que el Estado Argentino suscribió y que no respeta,
violando los derechos humanos que deben ser defendidos en su integridad.
Lamentablemente en nuestro país existen categorías de ciudadanos y
ciudadanas de primera, segunda y tercera clase. ¿Que democracia se esta
construyendo?
Duele tener que decirlo, Sra. Presidenta. EL PAÍS ESTÁ EN VENTA
Se han vendido más de 16.900.000 hectáreas de tierra a extranjeros. Se
suma la noticia del proyecto de privatizar el Banco Nación, ( esperemos
que sea solamente un rumor) que hoy tiene en sus manos 14.500.000
hectáreas de chacareros endeudados que pasarían a mano de la banca
extranjera, suma que en total de tierras vendidas e hipotecadas,
asciende a 31.400.000 hectáreas. Lo que significa una superficie
semejante a toda la Provincia de Buenos Aires. De ser así, sería una
pérdida irreparable de la soberanía nacional y completaría la entrega
del país.
Le recuerdo que detrás de cada número hay rostros, de niños, hombres y
mujeres, jóvenes y ancianos que nos cuestionan e interpelan y reclaman
un lugar justo y digno en la vida. Debemos preguntarnos si el sueño de
nuestros mayores, sus luchas y esperanzas de construir un país libre y
soberano fue sólo una quimera.¿Es posible que el pueblo despierte a la
pesadilla de la realidad que vivimos y vea cómo han vendido el país y
nos encontremos extranjeros en nuestra propia tierra?-
¿Dónde ha quedado el profundo sentido de Patria, hoy casi olvidada?-
¿Qué significa la identidad y pertenencia que nos legaron nuestros
libertadores, que lucharon y dieron sus vidas para dar vida y libertad a
nuestro pueblo? - ¿Murieron en el olvido?- ¿Fueron idealistas frustrados
que soñaron un país distinto, soberano y libre de dominaciones?
En el año 2010 el país celebrará el Bicentenario de su grito de
libertad. ¿Quedará algo para celebrar de nuestro patrimonio, valores e
identidad nacional? ¿Dónde quedó el clamor del pueblo que lucha por su
liberación? ¿O es que tal vez, pretendan celebrar la re-colonizació n
del país?
Vuelvo al proverbio: Hay que regresar a las fuentes; profundizar en los
valores y la memoria compartida de las luchas populares para saber de
donde venimos y hacia dónde vamos. Debemos ser coherentes entre el decir
y el hacer.
No es posible hablar de soberanía sin tener el control y ser dueños de
los recursos naturales con empresas nacionales básicas y estratégicas.
Un país que no tiene el control de sus recursos queda cautivo de las
empresas transnacionales y lleva a la dependencia, el hambre, la pobreza
y marginalidad del pueblo.
Sra. Presidenta. Usted ha reclamado a la sociedad que la ayuden a
“defender el modelo de país” Creo que la mayoría estamos de acuerdo en
apoyar un proyecto de país y hacer todos los esfuerzos necesarios. Pero:
¿Qué significa el modelo actual de país? Es necesario tener claridad
conceptual y desarrollar políticas acordes para construir y defender un
país soberano, trabajar para la recuperación de nuestros recursos y la
redistribució n de la riqueza a fin de alcanzar el derecho e igualdad
para todos.
Sin embargo vemos que ha firmado en París los acuerdos para la
construcción del “Tren de alta velocidad o “Tren Bala”.Es una bala
dirigida al corazón del pueblo. No hay políticas coherentes que lleven a
recuperar los ramales ferroviarios que fueron desmontados; condenando al
aislamiento a gran parte de las regiones del interior.
LAS AGUAS BAJAN TURBIAS
Como bien lo señalara Hugo del Carril hace varias décadas, hoy también
las aguas bajan turbias e impiden ver lo que ocurre en el país. Es
necesario que las aguas se aquieten, que se calme la mente y el espíritu
y esperar que se vuelvan transparentes para ver el fondo.
Cuando en los años 74,75 y 76 y durante la lucha por los derechos
humanos contra la dictadura militar y la violencia de diversos signos
que sufría el país, reclamamos a dirigentes políticos, sindicales,
eclesiásticos que actúen antes que sea tarde, muchos miraron para otro
lado, no querían ver ni escuchar; hubo quienes fueron cómplices de la
destrucción del país y salieron a golpear los cuarteles para reclamar
que salgan las tropas a reprimir. Gracias a Dios hubo hermanos y
hermanas en la fe coherentes con el la espiritualidad y el compromiso
junto al pueblo. Nuestro mártir de los llanos riojanos, Monseñor Enrique
Angelelli decía: “Debemos poner un oído en el pueblo y otro en el
Evangelio para saber por donde ir”. Es necesario hacer memoria, para que
nos ilumine el presente. Recordar lo que ocurrió con la Forestal en
Santa Fe, con la venta de YPF, Aerolíneas Argentinas, Obras Sanitarias
de la Nación; Teléfonos del Estado, Ferrocarriles Argentino, entre otras
empresas
nacionales.
Señora Presidenta. Es necesario restablecer el equilibrio entre los
seres humanos con la Madre Naturaleza, con el Cosmos y con Dios,
defender la integridad de la creación porque de ello depende el presente
y futuro de la humanidad, de nuestro país y de nuestros hijos.
Es necesario recordar la carta del jefe indio de Seatlle, dirigida al
jefe blanco: “De una cosa estamos seguros, la tierra no pertenece al
hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. Todo va enlazado como
la sangre que une a la familia. El hombre no tejió la trama de la vida,
él es solo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a si mismo… y
está tentando a la desgracia si osa romper esa red”. Se pregunta: ¿Dónde
está el bosque espeso? Desapareció- ¿Dónde está el águila? Desapareció.
Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar sobrevivir”.
¿Qué nos espera si continúa la política de devastación actual?
RESISTIR EN LA ESPERANZA
Que nos permita construir nuevos paradigmas de vida junto a nuestro
pueblo y los hermanos del continente latinoamericano, en la integración
y diversidad, en la unidad.
Es necesario tener presente que federalismo, no significa feudalismo y
desintegració n del país. Existe una gran perversión conceptual y de
valores éticos y filosóficos.¿Hasta cuando se puede soportar tanta
humillación e injusticias al sentirnos exiliados en nuestra propia tierra?
Para finalizar, Señora Presidenta, lo que señalo es un aporte al
gobierno. La situación que vive el país se arrastra desde hace muchas
décadas y continuar aplicando ésta política es suicida. Sabemos las
dificultades que debe afrontar y que se deben dar pasos concretos hacia
los cambios que el país necesita.
Esta situación no se resuelve con paliativos y clientelismo político.
Urge la necesidad de políticas dirigidas a recuperar la soberanía, la
libertad, el derecho del pueblo a disponer de su patrimonio; de los
recursos energéticos, la biodiversidad, el agua y la tierra.
El retroceso que el país ha sufrido en las últimas décadas es alarmante.
Es necesario superar el analfabetismo y las enfermedades endémicas, el
hambre y evitar que se mueran niños, indígenas y ancianos. La seguridad
pasa por implementar políticas sociales y cambios estructurales en el
fortalecimiento de la soberanía nacional y vigencia de los derechos
humanos desde su integridad.
Escuche el clamor del pueblo y luche por la construcción de un nuevo
amanecer, sabiendo que otro mundo es posible y que otra Argentina es
posible. Tenemos expectativas a que se sume a la resistencia y
construcción en la esperanza.
Le reitero mi fraterno saludo
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz