PAPA PONE COMO EJEMPLO A ARZOBISPO SALVADOREÑO ROMERO: A 28 años de
su asesinato, el 24 de marzo de 1980, está pendiente en el Vaticano
su proceso de canonización.
http://www.laprensagrafica.com/lodeldia/20080228/15213.asp?index=11
El papa Benedicto XVI puso a monseñor Óscar Arnulfo Romero como
ejemplo de amor de Dios, al recibir el jueves a los obispos
salvadoreños que pusieron término a la visita al Pontífice.
En su mayoría, el pueblo salvadoreño se caracteriza por tener una fe
viva y un profundo sentimiento religioso. El Evangelio, llevado allí
por los primeros misioneros y predicado también con fervor por
pastores llenos de amor de Dios, como monseñor Oscar Arnulfo Romero,
ha arraigado ampliamente en esa hermosa tierra, dando frutos
abundantes de vida cristiana y de santidad, expresó el Papa.
Señaló las graves necesidades del pueblo salvadoreño, que a causa de
la situación de pobreza muchos se ven obligados a emigrar en busca de
mejores condiciones de vida, y destacó los esfuerzos de la Iglesia de
El Salvador para promover la reconciliación y la paz en su país para
superar así dolorosos acontecimientos del pasado.
Benedicto recordó que los obispos dedicaron una carta pastoral en
2005 al problema de la violencia, considerado como el más grave en
vuestra nación.
Dijo que, al analizar las causas, habían reconocido que el incremento
de la violencia es consecuencia inmediata de otras lacras sociales
más profundas, como la pobreza, la falta de educación, la progresiva
pérdida de aquellos valores que han forjado desde siempre el alma
salvadoreña y la disgregación familiar.
Frente a la pobreza de tantas personas, se siente como una necesidad
ineludible la de mejorar las estructuras y condiciones económicas que
permitan a todos llevar una vida digna, afirmó.
Al concluir, les impartió la bendición apostólica.
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PAPA DICE QUE VIOLENCIA SALVADOREÑA ES POR PROBLEMAS SOCIALES:
Benedicto XVI instó a los religiosos salvadoreños a empeñarse en
ofrecer a los jóvenes una sólida formación espiritual, basada en
valores y afectiva (...) que les permita vivir con coherencia los
auténticos valores del matrimonio y de la familia
http://www.laprensagrafica.com/lodeldia/20080228/15224.asp?index=2
El papa Benedicto XVI aseguró hoy que el aumento de la violencia en
El Salvador, denunciado por los obispos, es consecuencia de lacras
como la pobreza, la falta de educación, y la disgregación familiar,
que se viven en el país.
Así lo expresó hoy Benedicto XVI al recibir a los representantes de
la Conferencia Episcopal del El Salvador, acompañados por su
presidente, Fernando Sáenz Lacalle, y que se encuentran en estos días
en visita "ad limina", la que los obispos de cada país hacen cada
cinco años al Papa.
En su discurso, Benedicto XVI hizo un repaso de los problemas que
aquejan a la sociedad salvadoreña y recordó que, como explican los
obispos, "la violencia, es considerado el más grave".
Según el Papa, este incremento de la violencia "es consecuencia
inmediata de otras lacras sociales más profundas, como la pobreza, la
falta de educación, la progresiva pérdida de aquellos valores que han
forjado desde siempre el alma salvadoreña y la disgregación familiar".
"La familia es un bien indispensable para la Iglesia y la sociedad,
así como un factor básico para construir la paz", añadió.
Por ello, instó a los religiosos de El Salvador a empeñarse para
ofrecer a los jóvenes "una sólida formación espiritual y afectiva
(...) que les permita vivir con coherencia los auténticos valores del
matrimonio y de la familia, como la ternura y el respeto mutuo, el
dominio de sí, la entrega total y la fidelidad constante".
También señaló que otro de los grandes males del país es la pobreza,
por la que "muchos se ven obligados a emigrar en busca de mejores
condiciones de vida, lo cual provoca a menudo consecuencias negativas
para la estabilidad del matrimonio y de la familia".
Y valoró los "esfuerzos" que está haciendo la Iglesia católica en el
país "para promover la reconciliación y la paz" y "superar así
dolorosos acontecimientos del pasado".
Además, instó a "mejorar las estructuras y condiciones económicas que
permitan a todos llevar una vida digna".
El Papa pidió a los obispos salvadoreños que sean "promotores y
modelos de comunión" y que no dejen de "corregir las situaciones
irregulares cuando sea necesario".
Al comenzar su discurso, Benedicto XVI valoró la labor que hizo en El
Salvador el arzobispo Oscar Arnulfo Romero, asesinado hace 28 años
mientras celebraba misa, y cuyo proceso de beatificación comenzó en
1994.
"El Evangelio, llevado allí por los primeros misioneros y predicado
también con fervor por pastores llenos de amor de Dios, como Oscar
Arnulfo Romero, ha arraigado ampliamente en esa hermosa tierra, dando
frutos abundantes de vida cristiana y de santidad", dijo el Papa.
Joseph Ratzinger terminó su discurso implorando sobre todos los
salvadoreños "la constante protección de la Virgen María Reina de la
Paz, Patrona de El Salvador", resaltó el Pontífice.