Los sacerdotes de la Diócesis de Santiago de María manifestamos al
Estado salvadoreño:
Creemos que Mons. Romero fue el pastor celoso, hombre de Dios que amó al pueblo salvadoreño, que defendió
con su palabra y su vida la causa de los pobres, y se ha convertido en un símbolo de la justicia y la verdad para hombres y mujeres de distintas lenguas, credos y nacionalidades, por lo tanto su crimen no puede quedar impune.
Ante la última audiencia de seguimiento realizada por la Comisión Interamericana de Derechos Humano (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), a petición de Tutela Legal del Arzobispado y CEJIL, el 10 de octubre en Washington DC, sobre el caso del asesinato de Mons. Oscar Arnulfo Romero Galdámez y conociendo de la negativa
de parte del Estado en reconocer dicho magnicidio. Pedimos el cumplimiento de las recomendaciones de la CIDH que se resumen en:
a) Realizar una investigación judicial completa, imparcial y efectiva, de manera expedita, a fin de identificar, juzgar y sancionar a todos los autores materiales e intelectuales de las violaciones establecidas en el informe de la CIDH sin perjuicio de la amnistía decretada.
b) Reparar todas las consecuencias de las violaciones enunciadas, incluido el pago de una justa indemnización.
c) Adecuar su legislación interna a la Convención Americana, a fin de dejar sin efecto la Ley de Amnistía General.
También pedimos que, para la efectividad de las anteriores recomendaciones, se cumplan las acciones que Tutela Legal del Arzobispado ha propuesto:
1. Que el Estado salvadoreño realice un acto público en el que se reconozca su responsabilidad y pida disculpas a la comunidad nacional e internacional.
2. Publicación de las partes relevantes del informe de la CIDH
3. Creación y difusión de un documental sobre la persona y labor de Mons. Romero y la circunstancia de su ejecución.
4. Inclusión del informe de la CIDH en los planes de estudio de la historia salvadoreña.
5. Creación de una plaza en memoria de Mons. Romero.
6. Prohibición de homenajes a los responsables de su muerte.
7. Capacitación a miembros de la Fuerza Armada en derechos humanos y otros temas que garanticen el abandono de conductas individuales y colectivas lesivas a la dignidad humana.
8. Capacitación a funcionarios policiales, fiscales y judiciales en técnicas de investigación del delito, apegadas a los estándares establecidos por Naciones Unidas.
Como Clero Diocesano de Santiago de María creemos que el reconocimiento de la verdad y la justicia para las víctimas es el camino para la reconciliación y la paz en El Salvador.
Dado en Santiago de María, 9 de noviembre de 2007.
Ángel Gabriel Ochoa Ciudad Barrios
Nilton García
Ciudad Barrios
Antonio Confesor Hernández San Antonio El Mosco
Armando Mendoza
Carolina
Francisco Arturo Tario Nuevo Edén de San Juan
Elmer Valdez
Sesori
Amilcar Ramos Chapeltique
Pablo Edgardo Hernández
San Luis de la Reina
Elías Lovo
Ciudad El Triunfo
Ismael Vargas
Lolotique
Elmer Marenco Lolotique
Arnoldo Rivera Jucuapa
Armando Rodríguez
Jucuapa
Julio César Márquez Mercedes Umaña
Reinaldo Araujo Mercedes Umaña
Lárazo Iraheta Estanzuelas
Alcides Herrera Nueva Granada
Mariano Claros San Buenaventura
Cándido Ramírez
Berlín
Jacobo Portillo Berlín
Basilio Arévalo Alegría
Ricardo Alvarado
Santiago de María
Jorge Coreas
Santiago de María
Ovidio Hernández
Santiago de María
Amilcar Arbues Tecapán
Erick Lemus California
Higinio Acevedo Ozatlán
Serafín Mauricio Jucuarán
Pilar Rivas
Concepción Batres
Fernando Alvarado
Santa María
Efraín Rivera
Ereguayquin
Vicente García Santa Elena
Mauricio Méndez
Usulután
Dionisio Hernández Usulután
Kelvin Romero Usulután
Luis Ernesto Rodríguez Usulután
Luis Ernesto Benitez
Usulután
David Torres
Jiquilisco
Amilcar Perdomo Usulután
Nestor Escobar Usulután
Vicente Guevara
San Agustín
Reinaldo Rodríguez
San Francisco Javier
Neftaly Guzman
Puerto El Triunfo