OBISPOS CONTRA LA INEQUIDAD: Mientras Bergoglio criticó la
globalización, dos obispos reclamaron la canonización de Oscar
Arnulfo Romero, asesinado en El Salvador.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-85233-2007-05-20.html
Por Washington Uranga
Transcurrida la primera semana de deliberaciones en Aparecida,
Brasil, donde se encuentran reunidos casi dos centenares de obispos
católicos latinoamericanos y caribeños con expertos y asesores, se
reafirma una perspectiva de la Iglesia de severa denuncia a la
desigualdad y a la pobreza, de la cual se acusa en términos generales
al neoliberalismo y sus consecuencias, preocupación por las
situaciones de violencia que se viven en algunas partes del
continente y malestar por la pérdida de fieles que viene padeciendo
el catolicismo.
Los obispos decidieron también emitir un documento al término de sus
deliberaciones, el 31 de mayo, y para ello se conformó una comisión
de redacción que está presidida por el cardenal argentino Jorge
Bergoglio. De la misma comisión participan también el cardenal de
Tegucigalpa (Honduras), Oscar Rodríguez Madariaga, el cardenal
Claudio Hummes, brasileño, que actualmente preside la Congregación
para el Clero del Vaticano, y los obispos Carlos Aguiar Retes
(Texcoco, México), Ricardo Ezzati (Concepción, Chile), Julio Cabrera
(Jalapa, Guatemala), Mario Moronta (San Cristóbal, Venezuela) y
Ricardo Tobón (Sonsón Rionegro, Colombia). Esta comisión resulta
clave porque a ella le corresponde recoger todos los aportes de los
participantes e ir construyendo un texto que refleje el consenso de
éstos.
El mandato que recibieron los obispos de la comisión de redacción fue
el de trabajar sobre un primer capítulo que exprese la mirada de la
Iglesia sobre la realidad de América latina y el Caribe para luego
adentrarse en una propuesta acerca de la tarea que le compete al
catolicismo frente a esa situación. Los aportes que se escucharon
durante la primera semana, en la que intervinieron principalmente los
presidentes de las conferencias episcopales de todos los países,
permiten adelantar un documento con fuerte acento crítico y denuncia
respecto de la pobreza y la desigualdad que persiste en toda la
región. "Inequidad escandalosa", frase utilizada por Bergoglio en su
intervención, figura como título provisorio en el capítulo referido a
la realidad del borrador de trabajo de la asamblea.
En su exposición Jorge Bergoglio criticó la "globalización" y dijo
que "como ideología económica y social, ha afectado negativamente a
muchos sectores más pobres". Agregó también que "las injusticias y
las desigualdades son cada vez mayores y más profundas", porque "todo
entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más
fuerte, en el que el poderoso se come al más débil". De esta manera,
dijo el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, "grandes
masas de la población se ven excluidas y marginadas". El arzobispo
porteño se expresó con crudeza señalando que "ya no se trata
simplemente del fenómeno de la explotación y opresión, sino de algo
nuevo: de exclusión". Y subrayó que "los excluidos no son explotados
sino `sobrantes'".
Reconoció Bergoglio que en la Argentina "persiste la injusta
distribución de los bienes, lo cual configura una situación de pecado
social que clama al cielo y que excluye de las posibilidades de una
vida más plena a muchos hermanos". Agregó que "poderes políticos y
planes económicos de diversos signos no dan muestras de producir
modificaciones significativas para `eliminar las causas estructurales
de las disfunciones de la economía mundial'", citando a Benedicto
XVI. Dijo también el arzobispo que hay "una cierta desidentificación
con la tradición católica, falta de transmisión a las nuevas
generaciones, éxodo hacia otras comunidades (en los más pobres hacia
el evangelismo pentecostal y algunas sectas nuevas) y experiencias
(en las clases medias y altas hacia vivencias espirituales
alternativas) ajenas al sentido de la Iglesia y su compromiso social".
Los participantes de la asamblea de Aparecida se dividieron en quince
comisiones, cada una de las cuales abordará un tema específico y
todos ellos serán integrados finalmente al documento de conclusiones.
En la misma localidad de Aparecida se instaló un grupo de teólogos y
científicos sociales nucleados bajo la denominación de "Amerindia",
que está asesorando a los obispos y participantes. El grupo, que
aglutina en general a quienes se alinean en la perspectiva de la
teología de liberación, fue denunciado por grupos ultraconservadores.
No obstante, el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Madariaga dijo en
una conferencia de prensa cuando fue consultado sobre el tema
que "este grupo está colaborando con los participantes" y aceptó que
todos pueden hacer aportes que serán considerados por los miembros de
la asamblea. "Estamos abiertos a recibir todo tipo de
contribuciones," dijo el obispo hondureño desechando la mirada de
quienes pretendían señalar una "acción paralela" de los teólogos más
progresistas.
Un representante del clero salvadoreño y un obispo de Brasil pidieron
que en el documento final se mencione expresamente a Oscar Arnulfo
Romero, arzobispo de San Salvador, El Salvador, asesinado por grupos
paramilitares en 1980 mientras celebraba misa y luego de haber
ordenado a los militares "en nombre de Dios, cesen la represión".
Romero es reconocido como "mártir" en El Salvador y en gran parte de
América latina y su proceso de canonización para ser considerado
santo por la Iglesia se encuentra en marcha. Los mismos participantes
también pidieron que la asamblea se pronuncie a favor de la
canonización de Romero.
La sensación de varios de los participantes es que todavía se está en
los prolegómenos del proceso. Apenas comienzan a plantearse las
posiciones y así como surgen quienes hablan claramente
de "estructuras injustas" otros prefieren eludir el debate sobre la
realidad, algunos se preocupan por "las sectas" y la "invasión
protestante" mientras otros prefieren revisar críticamente la acción
de la propia Iglesia antes que regresar, como pretenden también
varios, a las "raíces católicas del continente". Más allá de
cualquier consideración, en Aparecida está ocurriendo un hecho
político, cultural y religioso de mucha trascendencia para la región.