Saludos desde Londres, y gracias a Sean por cuidar de los asuntos
del grupo durante mis vacaciones. Les escribo para contarles que
pasé el cumpleaños no. 87 de monseñor Romero (por diseño mío), en la
catedral de Canterbury, sitio del martirio del último arzobispo de
ser martirizado en la cristiandad, en el año 1170. No se imaginan
mi gran sorpresa al llegar detrás del altar principal de esa iglesia
y ver la imágen de Mons. Romero ante el "altar de los mártires de
nuestros tiempos" que ahí existe. En nombre de todos ustedes,
encendí una candela. Luego, visite la cercana iglesia de Santo
Tomás Católica, donde guardan algunas reliquias de Romero, aunque la
iglesia estaba cerrada. Les contaré mis impresiones, al regresar a
los Estados Unidos.
Fraternalmente,
Carlos