Tal vez para muchos es la cultura, la riqueza de la literatura, las artes y la visión del mundo. Es muy probable que para muchos el ser hispano es ostentar una tez tostada, el bailar mejor la salsa, el merengue o la bachata, el tango o el joropo venezolano.
Posible es, que lleguen a identificar la hispanidad con recetas culinarias que como eco de las civilizaciones antiguas llegan a estas tierras a satisfacer los paladares de todos por igual. Quizá para otros, significa el orgullo de representar las culturas precoloniales, la sangre mestiza… la raza de bronce.
Es verdad que estos son algunos elementos que nos conforman genéricamente; sin embargo, no son absolutos, somos mucho más que eso.
Desde que Estados Unidos era solamente una agrupación de siete colonias la gente ha emigrado a sus territorios; países de todos los continentes (antes del concepto del “American Dream”) han exportado sus ciudadanos en busca de un futuro menos incierto. Por esto, no es descabellado pensar que los países pertenecientes al mismo continente y muy cercanos a esta nación norteamericana emigraran de la misma forma.
Gracias a la perseverancia, el espíritu de superación, a la determinación de representar una cultura –aunque muy plural, pero unificada en sus bases-, y sobre todo al deseo de desmitificar ciertos estereotipos, los hispanos gozan el reconocimiento a su aporte en la estructuración de los Estados Unidos de Norteamérica –con el disgusto de algunos.
Para dar un poco de lo que acá se dice “background” o “antecedentes históricos” en nuestro extenso lenguaje, podríamos abordar la ley pública (90-498) que fue aprobada el 17 de septiembre de 1968. Este estatuto estipulaba que durante siete días se celebraría la “Semana de la Herencia Hispana”.
En el término del presidente Gerald Ford (1974-77) se hizo la proclamación oficial, comprendiendo los días 10 de septiembre hasta el 16.
Posteriormente, durante la presidencia de Ronald Reagan esta celebración de una semana se modificó a todo un mes, y el 17 de agosto de 1988, después que el Congreso de los Estados Unidos aprobara la ley pública 100-402 se hizo la proclama del mes de la herencia hispana, que comprendía desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre.
El marcar estas fechas como un mes que conmemora los logros de la comunidad hispana en este país y el mundo no es casualidad, siendo que en el mes de septiembre se celebran las independencias de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, todas ellas el 15 de septiembre. México inició su guerra de independencia un septiembre 16 y Chile el 18.
¿Hacia dónde van los hispanos? En los últimos 20 años los hispanos poco a poco han venido superándose y desarrollando su potencial en cualquier ámbito que se les presente y bajo condiciones en las cuales mucha gente no podría superarse; desde los campos de cosecha, la industria del entretenimiento, la política, el activismo por los derechos humanos, la medicina, la tecnología y todas la ramas profesionales en las que uno pueda pensar, los hispanos han dejado su marca en este país, trascienden, se superan, aportan.
La influencia que tienen en los distintos sectores de la sociedad americana no es gratuita. Han pasado muchos años, y muchas personalidades, ahora íconos de la hispanidad en este país, han contribuido y “pavimentado” el camino que ahora todos recorremos con cierta facilidad.
Generaciones pasadas lucharon por sus derechos y encontraron un canal por el cual sus voces pudieran ser escuchadas, sin importar las consecuencias, solamente por el simple hecho de demostrar que el ser hispano va más allá de las tipificaciones raciales o los conceptos que generalizan de manera negativa a un grupo de gente.
Ahora en los Estados Unidos hay más negocios de los cuales los propietarios son hispanos, hay mas gente envuelta en la política y de alguna manera representando a la mayoría más grande en Washington. Hay más artistas que se encuentran en las listas de los más populares de música, cine y las artes plásticas.
Del mismo modo los medios de comunicación dirigidos a audiencias hispanas han proliferado de manera óptima, informando a la comunidad sobre los aspectos que les conciernen, los índices de inscripción en las universidades van en aumento, la gente se está educando, están creciendo, evolucionando.
Según estadísticas recientes se calcula que la población hispana asciende a más de 42 millones de personas, y continúa siendo la mayor minoría en los Estados Unidos, comprendiendo alrededor del 14 porciento de toda la población estadunidense. Se cree que para el 2050 las cifras escalen hasta un 25 porciento de la población.
No hay duda de que existe una presencia importante y que los hispanos han logrado colocarse en un lugar importante de esta sociedad, no ha sido fácil, y queda mucho por hacer todavía.
Las influencias menos sutiles que esta multifacética cultura tiene en el país pueden ser encontradas en los rincones rurales más remotos, o en las en las calles de las metrópolis más avanzadas. Alguien en algún lugar va a encontrar un “taco shop”, algún restaurante cubano, o una repostería peruana, por dar algún ejemplo.
Para entender el impacto cultural, no es necesario ver a gran escala, entender de estadísticas, de inmigración o de fenómenos sociológicos, políticos o económicos. Simplemente con transitar cualquiera de las calles del estado de Arizona uno puede encontrase con el florecimiento de negocios, algunos pequeños como puestos de comida mexicana, y otros tan grandes como concesionarios de automóviles.
Sólo con encender la televisión y ver los comerciales de productos americanos dirigidos a audiencias latinas, o las estaciones radiales en inglés tocando artistas en español […] con simplemente ver en algún anuncio de negocio “se habla español”.
¿Qué implica ser hispano? Podría ser que nos movemos, que progresamos, que vamos más allá de limpiar casas, trabajar en cocinas o embellecer jardines, que nos superamos.
¿Qué significa se hispano? Significa que se tiene el valor de “cruzar” todas las barreras, las adversidades, quiere decir, que vamos siempre hacia delante y nos comprometemos a que las próximas generaciones hagan lo mismo.
