El Cervantes de Tokio, que tendrá una capacidad para 12.000 alumnos, contará para el inicio del año lectivo con cerca de diez profesores de español nativos residentes en Japón.
Los docentes se encargarán de impartir unas 35 clases de varios niveles de dominio del idioma, así como cursos preparatorios para el examen de DELE (Diplomas de Español como Lengua Extranjera).
Junto con los contratados locales, la plantilla se completará con personal llegado desde España, como el jefe de estudios, el administrador, el jefe de cultura y el jefe de la biblioteca.
El centro, en el que actualmente se están realizando obras de remodelación que cambiarán su aspecto interno, se encuentra en Yotsuya, en pleno corazón académico de la capital nipona y a un paso de la Universidad de Sophia, tiene 4.300 metros cuadrados, con siete pisos y tres sótanos.
Entre sus instalaciones, el inmueble consta con 18 aulas con una capacidad de hasta 300 alumnos, dos salas de exposiciones y una polivalente, una biblioteca que podrá acoger hasta 40.000 libros, un auditorio con un aforo de 180 personas, así como una cafetería en la última planta.
Víctor Ugarte confía en que se alcancen a medio plazo 'los 8.000 alumnos al año, cuando la media de los Cervantes ronda los 3.500'.
El centro comenzará a funcionar a pleno rendimiento la primera semana de octubre, aunque el 10 de septiembre abrirá sus puertas para dar inicio al plazo de matriculación, a pesar de que el acceso a la biblioteca se retrasará hasta que los encargados cataloguen los ejemplares en depósito.
Además, el 15 de septiembre se inaugurará la primera exposición del Instituto Cervantes en Tokio, dedicada a los cuentos infantiles y dirigida a los escolares de los colegios de la zona, que escucharán relatos en español para niños de la mano de cuentacuentos.
El pasado junio las instalaciones fueron bendecidas siguiendo un rito sintoísta japonés, habitual en las obras que se realizan en el país, una ceremonia en la que participaron responsables de la Embajada de España, el director del centro, los dueños del edificio y los encargados del proyecto de rehabilitación.
Hasta el momento se desconoce la fecha de su inauguración oficial, a la que se espera que asistan los Príncipes de Asturias