Han omitido algo muy importante: nos obligan a hacer las
programaciones de lengua castellana en gallego, escribir en nuestra
libreta de notas hasta las observaciones en gallego y para colmo, en
un papel que cubren los tutores todos los años, dice que pongan una
cruz si el profesor da la clase en gallego. En caso contrario no pone
nada. Igual que en Cuba, ya tenemos al chivato de turno. Encima el
gallego que ellos llaman normativizado, no es el que se habla
normalmente. Se lo están inventando. En el caso concreto de la palabra
chocolate, se han inventado "chicolate". Eso sí, la galleguista de
turno tuvo que escribir chocolate, porque le dejé bien claro que el
chocolate no era gallego y que o lo decían bien o le quitábamos la
palabra que ni siquiera era española, así que de inventarse palabras
nuevas nada. Entre otras les debemos quitar la barbacoa, hamaca,
carey,y otras muchas más, cuyo origen está en los indios.
Saludos de una cubana.