La defensa del idioma, de la lengua, del lenguaje, del léxico. Una de
las batallas más puras que puedan existir. Una lucha totalmente
merecida. Es la defensa de lo nuestro, de la cultura... sin embargo,
se aleja mucho de nuestros orígenes. La pérdida de los dialectos de
nuestros grupos indígenas es una de las situaciones más infames que
puedan existir. Así que no queda otra opción sino marcar con la
supervivencia la mayor herencia que nos dejaron los españoles.