Si usted viajara al Sol
El Sol es demasiado caliente para que cualquier cosa pudiera descender sobre su superficie, o para que algo se le acerque. Si usted pudiera pararse o flotar en los cambiantes y brillantes gases del Sol, es probable que no se podría mover debido a la gran fuerza gravitacional del Sol que lo haría pesar miles de libras; un brazo pesaría lo mismo que pesa todo su cuerpo en la Tierra. Desde la superficie, usted vería inmensas llamaradas de gas caliente extendiéndose miles de millas hacia el espacio, y la superficie entera del Sol parecería hervir como una olla de caldo
El Sol es demasiado caliente para que cualquier cosa pudiera descender sobre su superficie, o para que algo se le acerque. Si usted pudiera pararse o flotar en los cambiantes y brillantes gases del Sol, es probable que no se podría mover debido a la gran fuerza gravitacional del Sol que lo haría pesar miles de libras; un brazo pesaría lo mismo que pesa todo su cuerpo en la Tierra. Desde la superficie, usted vería inmensas llamaradas de gas caliente extendiéndose miles de millas hacia el espacio, y la superficie entera del Sol parecería hervir como una olla de caldo