Retos políticos y exigencias públicas para los miembros al CPJ
QUE LAS REDES HAGAN LAS ELECCIONES
Marco Bazán[1]
1.- Las condiciones y orientaciones de la convocatoria al CPJ
Desde fines del mes de Mayo se dio inicio al proceso de convocatoria a los nuevos miembros al CPJ; primero: con sesiones regionales de información, sensibilización y difusión. Segundo con un próximo taller de capacitación sobre lo que significa e implica ser miembro de un espacio de participación nacional y público especializado en políticas de juventudes. Tercero un evento de elecciones de los jóvenes que desde la región asumirían la delegatura hacia el cuarto momento, de corte nacional, donde se elegirían a los miembros al CPJ 2006-2008 y con este concluiría.
Este proceso estaría asumido por el comité electoral nacional y en cada región por la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza, el La Comisión Episcopal de Juventud, FONCODES y el CPJ.
No obstante de no haber logrado aún modificar la ley y por ende su reglamento, se ha modificado, en parte, el modo y proceso de elecciones del CPJ. La idea fuerza es que todo el proceso sea asumido por las propias y genuinas redes, articulaciones, grupos, instancias de juventud, con el acompañamiento de las ONGs dedicadas a promocionar la actoría de la juventud. De tal modo que las redes de juventud se fortalezcan tras el proceso eleccionario y a la vez quede una huella de articulación, que puede hacer vigilancia a los que asuman la responsabilidad de ser miembros del CPJ. Los jóvenes quieren y se apuntan por contar con una red inter distrital y a la vez inter regional hasta contar con una red nacional o plataforma de redes de juventud. Las elecciones pueden y deben ser aprovechadas en esa línea ya que dicho proceso moviliza a las juventudes organizadas. En ocasiones anteriores casi fue un proceso paralelo que lo que logro fue más bien desmovilizar a las juventudes organizadas así como a sus lideres, generando un conflicto innecesario.
Así por ejemplo, según el caso de Lima, se trataría de sumar esfuerzos y generar un solo proceso articulador, entre los cuales está: el llamando “Punto de Encuentro”, que tiene miras a un espacio limeño de juventudes; la Propuesta Joven, que se perfila a darle continuidad, ahora hacia los presidentes Regionales y vigilancia del ahora electo Presidente del Perú; la articulación que aguarda CONTRAJO hacia la Plataforma de juventudes; a ello se sumaría las “elecciones del CPJ”, que se sería fatal hacerlo paralelamente; y por último, los planes de algunas ONGs especializadas en juventud. La apuesta es procurar hacer un solo proceso complementario y no paralelo, ya que los que dinamizan todos estos procesos son la misma gente. Tal es así que se ha conformado 5 núcleos de articulación de las juventudes: Norte, Este, Sur, Centro y el Callao desde donde se asumiría el proceso eleccionario así como las tareas que a la juventud le compete, entre ellas Propuesta Joven, así como prepararse para el próximo CONADES del Perú. Es tarea primera de los miembros del CPJ, ir a visitar a los grupos y ONGs que puedan hacer suya esta hazaña y animarlos a sumarse a tamaño esfuerzo.
No se puede dejar se mencionar que este proceso nacional se está realizando con el 20% de lo que se invirtiera en las ocasiones anteriores, ello de algún modo hace que la austeridad y compromiso aflore más y a la vez pone en peligro la difusión y calidad de los contenidos. Esta vez el Estado no cuenta con suficientes recursos para tal cometido.
2.- Convocatoria al CPJ y algo del contexto político.
El CPJ sigue con su cometido, pese a que el partido del futuro gobierno no “entiende” ni asumen como viable la actual ley, dicho sea de paso es la misma opinión que manejan los mismos miembros del actual CPJ así como las redes de jóvenes, sólo que la intensidad y conocimiento de causa de tal opinión difieren sustancialmente. Para los actuales miembros del CPJ se estaría hablando de reformar la ley ya que se ha logrado avances en materia de diseño de oferta pública dirigida a la población joven, entre ello la misma institucionalidad desde el Estado que reposa en la CNJ- Comisión Nacional de la Juventud; 1.- Se cuenta con el diagnostico en cifras que se sirve de referencia para cualquier acto ante este sector 2.- Los estudios especializados y en profundidad que se han realizado desde la juventud rural, la relación adulto joven, sobre la participación de los jóvenes en cargos políticos, juventud y gobiernos locales, estudio sobre los programas y planes que el Estado ofrece para su población joven, entre otros. Estudios necesarios aunque siempre insuficientes para dar cuenta de la riqueza de la juventud de nuestro país. 3.- Los Lineamientos de Políticas de Juventud, marco de referencia vital para, NO contar con un Estado que cambia lo estratégico con lo inmediato; es verdad que los jóvenes de ahora se hacen adultos, pero tras de ellos las juventudes seguirán existiendo en tanto hecho social; en tal sentido los lineamientos apuntan a la condición social de ser joven y no sólo a los que ahora son jóvenes, sino a los que lo serán en los próximos 5 años. Y entrar por modificar la condición social de la juventud pasa por asumirla en tanto actor del desarrollo y no como mera receptora de lo que el sector adulto le pueda ofrecer o negar 4.- De estos Lineamientos se desprende el recientemente aprobado Plan Nacional de la Juventud, permitiéndole al Estado articular desde cada uno de sus sectores ministeriales y desde el gobierno regional la oferta concreta que debe llegar según las prioridades y necesidades de cada región.
El CPJ por su lado ha logrado: 1.- Colocar en el congreso la reforma de la ley 2.- Hacerse respetar por los dos periodos de la CNJ 3.- Iniciar y desprenderse de la PJAG 4.- Animar a articularse a las juventudes del país 5.- Se han ganado el respeto de las organizaciones de juventudes. Ahora muchas de ellas están dispuestas a defender el sistema 6.- Han dado formación cívica desde su práctica, tanto a sus miembros, como a otras juventudes 7.- Han demostrado que participar de los espacios públicos es una dimensión tan importante como los espacios de acción política y promoción social 8.- Han enfrentado las perversas herencias que ha dividido al Perú, han sabido conjugar posturas y con cariño haberse acercado entre si, ello es un germen de nueva cultura peruana, eso es un gran potencial. 9.- Han logrado transformar el CPJ en oportunidad cuando nació como una amenaza, han convertido un espacio de posible manipulación, en un lugar de acción pública.
En cambio los candidatos hablaron desconociendo estos logros y presumiendo otras entradas, aduciendo que es una ley afín al gobierno saliente, otra miopía política. El gobierno, del nuevo turno, puede derogar la ley, si no le parece afín a su plan de gobierno, pero lo que no puede, ni debe hacer es desconocer los avances que el Estado peruano ha hecho para acercarse a la parte más sensible de la nación, sus jóvenes. Esta vigilia le toca también a los nuevos y ojalá innovadores miembros del CPJ y de las redes y estamentos que le den vida. Cada gobierno no debe volver a empezar, sino continuar lo que mejor salió y superar los errores, que en los últimos tiempos son mayores que los aciertos; desde las miradas partidarias parece que no hay nada válido ni rescatable, más allá de la propia posición partidaria: que soberbia.
3.- Lecciones: ¿Que ES y NO es misión del CPJ?
Las expectativas correctas o falsas, la motivación realista o ilusoria, los intereses personales o colectivos, legítimos o no, se hacen campo en muchos jóvenes organizados, lideres de procesos ante la apertura a las elecciones de los miembros al CPJ; para que dichas expectativas, motivación e intereses sean motivo de crecimiento en los jóvenes que se involucrarían en dicho proceso, es obligatorio poner en claro algunos puntos que si bien la ley y su reglamento los menciona no les da márgenes de concretitud, dejando a la mirada de cada miembro, la comprensión de como se debe actuar en este espacio público, generando o degenerando las funciones y roles a ser asumidos; teniendo a la corta o la larga frustración, desmotivación, desinterés para asumir su compromiso voluntario hasta el final. Más allá de la ley y su reforma, en la práctica funciona como a continuación se presenta:
1.- Ser del CPJ no es para representar a tu región, no eres el vocero de tu región sino un joven de alguna región que debe canalizar las necesidades e intereses de los jóvenes de su lugar para transformarlas en normativa y acción desde el Estado a nivel nacional. La idea es que no te desconectes de la dinámica de tu región para que no pierdas piso real ni legitimidad, pero eres un miembro nacional no regional. En cada región deben elegir a otro responsable regional que articule con el gobierno regional y demás actores.
2.- Ser del CPJ no es para articular, gobernar o dirigir a todas las organizaciones de jóvenes de tu región, pero si para aprender de ellas, el que debe hacer ello son lo líderes elegidos por las redes regionales para cumplir ese rol, a ti te elegirán para asumir una responsabilidad nacional más no regional.
3.- Ser del CPJ no es para ejecutar o llevar proyectos de cualquier índole financiados por la CNJ, para beneficiar a tu región o estamento, tú sólo puedes brindar información clara a las redes o a tu estamento de cómo hacer una u otra gestión, más no ser el responsable de gestionarla y ejecutarla. Tú eres un consejero de Estado en materia de políticas de juventud.
4.- Ser del CPJ no es para representar a tu estamento, estos sólo son un espacio para contar con la diversidad de opiniones de juventudes del país, aunque existan más de las señaladas por la actual ley que está siendo reformada. Así quisieras hacerlo no hay recursos ni disponibilidad para movilizar la opinión de tu estamento a nivel nacional. El estamento es un punto de partida electoral y el modo de estructurar al CPJ pero no un espacio necesariamente vinculante, en la práctica. No obstante tu estamento debe acompañar y dirigir a través de ti sus propuestas y demandas para que las hagas llegar en forma de normativa u orientación de Estado para actuar ante dicha particularidad. Es claro que si el Estado esta discutiendo sobre el deporte, la discapacidad, el ámbito rural son los jóvenes que vienen de dicha experiencia los más llamados a dar opinión y voto.
5.- Ser del CPJ no es para ganar dinero o conseguir trabajo o ser funcionario del Estado, los miembros del CPJ no reciben beneficio monetario alguno por la labor que desarrollan, el compromiso es totalmente ad honoren, sólo se les cubre sus pasajes y estadía cuando hay reuniones relacionadas a su función y estas han de ser de carácter juvenil, sin lujos ni despilfarro.
6.- Ser del CPJ no es ser de la CNJ Comisión Nacional de la Juventud, ellos si están contratados por el Estado como lo puede estar desde el ministro hasta la recepcionista de cualquier ministerio, tú, sí puedes y debes vigilar que ellos cumplan con su labor y con el buen uso de los recursos. El miembro del CPJ jamás podría ser contratado por ser sociedad civil llamada a cumplir otra función: vigilar, incidir, proponer y canalizar, cuyas acciones no dependen del Presidente de la República sino de las organizaciones sociales de base de juventud.
7.- Ser del CPJ no es para tener visibilidad política en el sentido de gobernar o ser una autoridad de gobierno, presumiendo algo así como una reunión de congresistas jóvenes o plenaria de presidentes regionales, para ello ya existe el congreso de la república y los presidentes de cada región, su perfil especifico es más de carácter público en el sentido de poder ser parte de la toma de decisiones en materia de propuestas de normas que puedan ser discutidas y aprobadas por la CNJ, el Comité de Coordinación, por la PCM o el Congreso de la República.
8.- Ser del CPJ no es conformar la parte o sección juvenil del Estado, menos para ser los jovencitos de la CNJ, o voluntarios, que cuando se necesita de presencia de jóvenes para presentar algún material o hacer una campaña de difusión, los jóvenes deben aparecer con su polo y gorro para mostrar el vínculo estrecho, para ello puede estar una que otra agrupación juvenil con la que se esté desarrollando una actividad. El CPJ es una instancia independiente de las actividades de la CNJ, ello no significa no contar con planes concertados de interés común, como hasta ahora, pero de autoridad a autoridad, no en condición de subordinación vs. supremacía.
9.- El CPJ es realmente y en la práctica un equipo nacional de consejeros que el Estado, la CNJ, necesita sobre asuntos de juventud. Un equipo de voluntarios que recepciona propuestas de las juventudes para hacerlas políticas de juventudes. Vigila la gestión de los tomadores de decisión. Da su palabra ante los medios cuando se trate de dar una postura u opinión desde las juventudes. Hace consultas sociales y participativas a los jóvenes.
4.- Desafíos para los nuevos miembros del CPJ
1.- La CNJ concluye su mandato y el CPJ continua y debe cargar con asegurar la continuidad de lo logrado por el Estado.
2.- Parte de dicha continuidad es el diseño de políticas y espacios regionales de atención a los jóvenes en cada región, de no ser así la propuesta sólo se queda como un gran plan nacional estéril e improductivo. Ahora se viene la fina motricidad de crear y diseñar, o mejor articular, si existiera, el plan regional de juventud, bajo la responsabilidad de todos los actores del lugar, tarea pendiente para el próximo gobierno, si han logrado hacerse a lo logrado en la relación juventud y Estado.
3.- Proponer y asegurar una normativa para que desde los gobiernos regionales y municipales abran espacios de participación de la juventud y así poder contar con el CPJ, ahora sí, regional y local, ya que el actual sólo es nacional, a ejemplo de la existencia del CPJ Tarapoto y otros distritos del lugar.
4.- Garantizar que se termine de lograr un solo proceso desde las juventudes, no parar hasta que los jóvenes organizados conformen una sola red regional que se encargue de: elegir a sus delegados al CPJ ya sea nacional, regional o distrital, a realizar la Propuesta Joven para el Desarrollo Regional, y contribuir a la articulación de una plataforma nacional de juventudes regionales.
5.- Queda pendiente, también una ley, ahora sí, de juventudes que regule los derechos y responsabilidades específicas de las juventudes, de acuerdo a la Carta Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes[2].
[1] Filósofo Social dedicado a las juventudes.
[2] La ley del CONAJU no es tal ley, ésta es sólo es una ley de de Institucionalidad Pública en materia de juventud, que organiza la oferta del Estado hacia su población joven, con la variante que incorpora a los mismos jóvenes en tal desafío, paso importante para hacer visible la concepción que asume al Estado como responsabilidad, también de la sociedad civil, y no sólo de los funcionario y gobierno de turno. Aunque el modelo se convocatoria no sea el mejor ni el mas sano por su carácter corporativo negador de toda autodeterminación que garantice un equilibrio de poderes en paridad de condiciones.
Marco Bazán
Filosofo Social
Celu: 95750016