Chile: CUANDO LA JUSTICIA SE NIEGA A SÍ MISMA
Por Roberto Portilla(*)
La decisión del Ministro de Fuero, Víctor Montiglio, de aplicar la Ley de
Amnistía por el caso Caravana de la Muerte, en el episodio de Arica, deja de
manifiesto la actual estrategia de los Tribunales de Justicia enChile: Cerrar
los casos de derechos humanos lo más rápidamente posible y aplicar el decreto
ley 2.191 de 1978.
Para los familiares de los ejecutados y de los detenidos desaparecidos este no
es un criterio jurídico desconocido, es más, es el mismo que fue aplicado por el
Poder Judicial en los tiempos de la Dictadura Militar con el objeto de instalar
la impunidad y la negación de justicia durante todos estos años.
Con este fallo los Tribunales de Justicia se niegan a sí mismo y, el Ministro
Víctor Montiglio da por olvidado el fundamento de su investidura al tomar una
decisión que se aleja de la esencia del derecho, sea este internacional o
nacional, que es establecer la verdad, castigar a los responsables y permitir la
reparación del daño causado a la víctima y a sus familiares.
Ya el pasado 21 de marzo de 2006, el Ministro Montiglio dijo a varios matutinos
“hay que aceptar los hechos como objetivamente son... Partimos de la base que
están los certificados de defunción (de las víctimas), los testimonios,
confesiones por lo que yo creo que es casi imposible decir que están
secuestrados”. ¿Acaso la calificación del homicidio en Chile se sostiene por
sentido común de un juez dejando de lado el estricto estatuto probatorio que la
norma jurídica nacional establece?.
Es más, la resolución del Ministro de Fuero no garantiza los derechos
constitucionales de los directamente afectados, ya que por una parte fundamenta
la recalificación del secuestro a homicidio sobre la base de presunciones dado
que el magistrado, hasta ahora, no logra dar con el paradero de los cuerpos de
las víctimas y, por otra, transgrede las normas del derecho internacional al
aplica el decreto ley de amnistía por sobre su inaplicabilidad al tratarse de
crímenes de lesa humanidad.
En este aspecto, el abogado Hugo Gutiérrez precisó la opinión que tienen los
abogados de derechos humanos respecto del actuar del juez Montiglio al afirmar
que “ si duda estamos en presencia de una sentencia que, todos esperábamos que
ocurriera. Él es partidario de aplicar la amnistía, y así lo ha demostrado..”
Para el mundo de los derechos humanos lo preocupante es que este ministro de
fuero tiene a su cargo los otros episodios de la Caravana de la Muerte, además
de la Operación Columbo y calle Conferencia. ¿Aplicará el mismo criterio?. Duda
razonable para ver si en el futuro en estos casos habrá justicia.
Por otro lado, la resolución del ministro Montiglio hecha por la borda lo
expresado en Brasil por la Presidenta Michelle Bachelet al señalar que en Chile
no habrá impunidad. Con lo obrado por el juez demuestra que los Tribunales no
dan el ancho que la democracia chilena espera de ellos.
Para los familiares de las víctimas la verdad, la justicia y el castigo a los
culpables seguirán siendo la principal bandera de lucha y, para la democracia
uno de sus pilares fundamentales.
Han pasado 33 años de este alevoso crimen de la Caravana de la Muerte y el fallo
del ministro de fuero se puede resumir en tres conceptos: no hay justicia (los
responsables están en libertad); no hay verdad (no existe el cuerpo de la
víctima); no hay reparación (ya que niega la responsabilidad individual y del
Estado al desechar la demanda en contra del fisco.
La consecuencia de este fallo no es más que un nuevo episodio del desamparo
democrático en el cual se encuentra el pueblo chileno, sus instituciones y, sin
duda es un retroceso grave en el camino de la reconciliación, de la verdad, de
la justicia y de la memoria de nuestro país.
(*)Roberto Portilla. Es Periodista y miembro del Consejo Editorial de Crónica
Digital