Santiago, 12 de enero 2005
Señor Director
El Mostrador.cl
Concordia # 2255,
Providencia, Santiago
PRESENTE
info@...
De nuestra consideración:
Con el objeto de hacer efectivo nuestro derecho a
réplica, nos dirigimos a ustedes para expresar
nuestra molestia por las afirmaciones contenidas
en el editorial "La ética periodística en los
medios" del día 5 de enero de 2005, en el cual
somos aludidos directamente y donde se evalúa
como poco ético la difusión del trabajo de
investigación que hacen otras personas o sectores
políticos o sociales, que por su lejanía del
poder, a usted le parecen dudosos.
Primero que nada queremos recordarle que la
libertad de opinión y expresión esta consagrada
en la Declaración Universal de Derechos Humanos(
) y haciendo uso de ese derecho, queremos
expresarle que concordamos en que uno de los
valores esenciales de la democracia (sin
apellido) reside en el equilibrio informativo.
Dicho equilibrio debe estar sustentado también en
la relación de respeto entre los que no tienen
acceso a los medios de comunicación y aquellos
que ostentan el poder para decidir que es o que
no es noticia.
Nos asiste la convicción de que la tolerancia no
es patrimonio de la prensa, sino que una conducta
que debería cruzar a toda sociedad, en particular
a la nuestra. Estamos convencidos que en una
Democracia cada ciudadano merece respeto, no sólo
a las personas que "ocupan un lugar importante"
sino que a todos las personas, sin importar su
rango o condición social.
La Sociedad chilena se ha visto conmovida por las
conclusiones del Informe de la Comisión sobre
Prisión Política y Tortura, que entre otros
aspectos, ha cuestionado la conducta seguida por
algunos medios y por el trabajo de sus
periodistas, sin embargo, no es primera vez que
ocurre( ). No hablamos de censura o autocensura
-que podría ser entendible en el marco de la
represión existente a la época- sino que del
montaje de asesinatos y desapariciones. Hablamos
de desinformación premeditada, de difamación, de
calumnias e injurias.
"Se matan como ratas" decía el infame titular que
cubrió la Operación Colombo o los asesinatos en
Concepción, conocidos como el caso de la "Vega
Monumental" donde los "periodistas" ayudaron a la
DINA a montar el "escenario del enfrentamiento".
No fue solo "apoyo editorial" al Golpe del
Estado. Hace años que el mundo sabe del rol de El
Mercurio, canalizando el dinero entregado por CIA.
Si le parecen dudosos los testimonios de LOS
SOBREVIVIENTES, por nuestra lejanía del poder,
puede revisar los expedientes acumulados en las
investigaciones judiciales. Indudablemente,
resulta irreal que los profesionales de la
información estuviesen ajenos al conocimiento de
las violaciones a los derechos humanos.
Acerca del error ético de El Mostrador.
El supuesto "error ético" de El Mostrador radica
en haber publicado( ) el documento elaborado por
nuestra organización, llamado "NOSOTROS, LOS
SOBREVIVIENTES, ACUSAMOS" , divulgado en una
conferencia de prensa el día 6 de diciembre y
entregado formalmente a la Corte Suprema el día
10 de diciembre de 2004.
No entendemos el Mea Culpa de El Mostrador ya que
el título de la noticia no da lugar a
equivocaciones de forma o de fondo, este dice:
"La Coordinadora de ex Presas y ex Presos
Políticos de Santiago lanzará hoy un documento de
462 páginas, llamado "Nosotros, los
Sobrevivientes, Acusamos", que contiene nómina de
personas involucradas en hechos represivos y
civiles que apoyaron desde puestos destacados al
régimen militar".
Primero que nada, queremos informar a El
Mostrador que el Informe es un compendio de
información recopilada por organismos de derechos
humanos basada en los testimonios de quienes
somos la PRIMERA y ÚNICA fuente de información.
PRIMERA, puesto que somos las víctimas directas
las que acusamos, los que sufrimos la prisión y
la tortura, los mismos que entregamos nuestros
testimonios a la Comisión Nacional de prisión
Política y Tortura.
ÚNICA, porque no han sido las Fuerzas Armadas las
que han entregado los nombres de sus agentes. La
veracidad y credibilidad de la información
entregada por "una fuente pública, aparentemente
seria y avalada por diversas señales emitidas por
los más altos personeros del Gobierno, por
parlamentarios y por la Comisión Nacional sobre
Prisión Política y Tortura" como son las Fuerzas
Armadas, quedo al descubierto con la lista
entregada a la Mesa de Diálogo .
Si El Mostrador considera el informe NOSOTROS,
LOS SOBREVIVIENTES, ACUSAMOS de "dudosa
credibilidad" debemos recordarle que toda la
información "oficial" existente surge de quienes
fuimos torturados y sobrevivimos. Esa
información la logramos sacar de los centros de
tortura, denunciando a los torturadores y
asesinos de nuestros (as) compañeros. Esta
información no es nueva ni es "primicia" para
nadie y menos para El Mostrador.
NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES, somos quienes hemos
declarado en los procesos que ha abierto la
justicia. Todos los procesos que hoy se
investigan en los Tribunales de Justicia y todos
los libros escritos al respecto, se sustentan en
las informaciones proporcionadas por NOSOTROS,
LOS SOBREVIVIENTES.
Nos parece grave que se ponga en cuestión la
seriedad de muestra organización. Entendemos que
se pueda disentir del contenido de la información
entregada, pero eso no le da ningún derecho a El
Mostrador para poner en cuestión nuestra
seriedad. De ser así, el Presidente Lagos, el
Ministro Insulza, la Comisión de Derechos Humanos
de la Cámara de Diputados, la Comisión de
Hacienda y de Derechos Humanos, la Comisión
Nacional de Prisión Política y Tortura, Jefes y
Secretarios generales de partidos políticos
chilenos pierden su tiempo reuniéndose con
nuestra organización, pues su periódico la pone
en cuestión con ligereza.
Nos preguntamos ¿cuales son los parámetros de El
Mostrador para medir la seriedad de una
organización?, ¿No estará confundiendo seriedad
con obsecuencia?
Las llamadas "graves imputaciones" como califica
su periódico el Informe NOSOTROS, LOS
SOBREVIVIENTES, ACUSAMOS, entrega la misma
información en la que se base el Informe Rettig y
aun más el Informe Valech: nuestros testimonios.
Difícilmente el periodista Jorge Molina Sanhueza
podría "chequear" dicha información ya que los
autores de los asesinatos, desapariciones y
tortura han negado -de manera sistemática- su
participación en los hechos, a pesar de las
contundentes pruebas. Sin embargo, nadie en es
este país puede negarlas.
La editorial, implícitamente afirma que el
periodista Jorge Molina Sanhueza -al dar a
conocer la investigación realizada por la
Coordinadora de ex Presas y ex Presos Políticos
de Santiago- es culpable de dolo o que forma
parte de una operación política.
El Mostrador olvida que el artículo primero del
Código de Ética de los periodistas declara que:
"Los periodistas están al servicio de la verdad,
los principios democráticos y los derechos
humanos. En su quehacer profesional, el
periodista se regirá por el principio de la
veracidad, entendida como una información
responsable de los hechos".
Nos parece muy poco digno presumir intenciones de
una organización que se ha caracterizado por
entregar información fiable. Si a Uds. no les
consta la exactitud y la veracidad del contenido,
NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES la reafirmamos y
ratificamos. Tanto así, que hemos ido a
refrendarla en cada uno de los Juicios -sean por
asesinato, desaparición o por tortura- tanto al
Dpto. V de Investigaciones como a los respectivos
tribunales. Nos asiste el derecho a buscar
justicia, por eso NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES,
ACUSAMOS. Será tarea de los Tribunales de
Justicia CONDENAR.
Y en cuanto al periodista, si éste evalúa en
conciencia una fuente como confiable tiene la
obligación ética de vehicular la información
proporcionada, de manera oportuna y permanente
sin censura alguna, acerca del acontecer nacional
e internacional. No ha pasado inadvertido para
los lectores de El Mostrador.cl la ausencia del
periodista Jorge Molina Sanhueza, quien firmó la
nota publicada. Esperamos que no haya sido objeto
de represalias.
Queremos detenernos para reflexionar acerca de la
función de los medios de comunicación. De acuerdo
a su afirmación, pareciere que ya no es informar,
sino "avalar" la información proporcionada por
las fuentes -en este caso NOSOTROS, LOS
SOBREVIVIENTES. En cuanto a la credibilidad, no
es función del medio de comunicación decidirla,
la credibilidad se la dará el periodista a su
fuente y el lector al medio de acuerdo a su
propio criterio. El rol de los medios de
comunicación no es el ser garantes de la
información proporcionada -de manera responsable-
por terceros.
Nos parece una pésima señal la forma y el fondo
del editorial que comentamos, pues el excusarse
de haber publicado información no chequeada,
significa que este diario opera con un censura
previa. Fue este tipo de actitud, la autocensura
unida al temor, lo que permitió que en Chile se
cometieran las mas graves violaciones a los
derechos humanos, en particular en contra del
derecho a la vida y la tortura sobre personas
indefensas.
Una vez mas podemos concluir que la democracia en
Chile aun no llega a plenitud al leer editoriales
como este. A esto se une que Chile sigue regido
por la Constitución dictada por el dictador, hoy
encausado, y por decretos leyes dictatoriales,
como la ley de auto-amnistía de 1978, que al
mantenerse vigente, permite a los asesinos y
torturadores buscar amparo en ella.
Si la línea editorial de El Mostrador pretende
informar solo las VERDADES JUDICIALIZADAS,
entonces, NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES, sabremos
que se ha cerrado otro espacio para dar a conocer
nuestra verdad.
No será la primera ni la ultima vez que se ponga
en cuestión la credibilidad de los
sobrevivientes: lo mismo les ocurrió a nuestros
familiares cuando recurrieron a la Justicia.
Nuestros testimonios han sido validados por la
Comisión de Derechos Humanos de la ONU, por el
Tribunal Russel y por todas las tribunas que la
Solidaridad Internacional nos otorgó. Debieron
pasar 30 años para que en Chile -una mínima parte
de nuestra Verdad- haya sido "oficializada" y
provoque los más contritos "Mea Culpa".
NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES, estamos convencidos
de que para que el "Nunca Más" se haga realidad,
la sociedad entera debe reflexionar y debatir,
educar y corregir. Las personas que hacen los Mea
Culpa pasan y las instituciones quedan. Nuestro
rol es hacer todo lo necesario para que la
institucionalidad de la República, impida que
estos actos -aborrecidos por la humanidad entera-
se repitan.
Por último, lo que nos parece de la mayor
gravedad, es que con la descalificación de
nuestros testimonios y de nuestra investigación
se pretenda cuestionar y quitar sustento a las
últimas resoluciones de los tribunales y se
intente dar vuelta atrás a la rueda de la
justicia.
¿Será acaso que la Verdad, una vez más, hiere los
intereses de los llamados poderes fácticos?
¿Será que El Mostrador pretende desconocer que la
investigación que hoy día lleva a procesar al
Dictador, se basa en los antecedentes
proporcionados por NOSOTROS, LOS SOBREVIVIENTES?
Los que callan la VERDAD son cómplices de la IMPUNIDAD.
Liliana Mason Padilla
P. P. # 14370
por
COORDINADORA DE ORGANIZACIONES DE EX-PRESAS Y EX-PRESOS POLÍTICOS DE CHILE
Coordinadora Nacional de ex-presas y ex-presos políticos
Agrupación Nacional de ex-presos políticos
Brigada de ex-presos políticos Socialistas