Madoff, Piñera, Lay, el Cabro Carrera y los otros…
Escribe Luis CASADO – 14 diciembre 2008
¿Qué tienen en común los patriotas cuyos apelativos hacen el título de esta
parida?
La libertad que se tomaron, que se toman y que en algún caso se seguirán
tomando con la ley, con la justicia, con la integridad, con la probidad. Y
la fascinación que provocaron en su día entre sus pares, los mangantes de la
cosa financiera, del tráfico de todo, valores bursátiles, información
privilegiada, diamantes, droga, putas, “commodities”, pagarés de CORFO…
Como decía Don Corleone: “cada familia en su negocio y haya paz para todos”.
Bernard Madoff es un numerito. Un “paradigma” del capitalismo digno de
Chicago, -el de los “boys” y de Al Capone-, un émulo de Milton Friedman, un
imitador de los genios que inventaron LTCM (los premios nobel de economía
1997 Myron Scholes y Robert C. Merton) junto a John Meriwether (ex
vicepresidente de Salomon Brothers), y se fundieron 8 mil millones de
dólares en el tiempo que tardo en decirlo.
Madoff es primus inter pares de la “beautiful people”, de los ladrones de
alto vuelo que viven dentro de los condominios, nunca afuera, la calle es
peligrosa y por eso inventamos el Plan Cuadrante.
Madoff, célebre administrador de fondos de Wall Street, fue presidente del
Consejo de administración del NASDAQ, una de las dos grandes Bolsas de
valores de New York. Sus talentos le permitieron montar una estafa digna de
las AFPs, pero sin AFPs.
Un esquema piramidal, “dame tu dinero y te pagaré una tasa de interés
fenomenal”, que al principio pagaba con las platas que seguían llegando…
hasta que la pirámide se vino al suelo. Clásico entre los clásicos, la
pirámide financiera es la versión high class del cuento del tío.
El daño suma algo así como 50 mil millones de dólares. Entre quienes pisaron
el palito están los raros bancos que habían escapado al escándalo de los
“subprimes”: el español Santander, el francés BNP Paribas, el japonés Nomura
y el suizo UBP. Y unos cuantos multimillonarios que se cuentan entre “los
más ricos y poderosos del planeta”, guiados por la insaciable avidez del
lucro fácil.
En este año 2008 el capitalismo no nos ahorrará nada.
Ni la estrepitosa derrota de sus pijoteras teorías librecambistas,
desreguladoras y monetaristas, ni la evidente corruptela de quienes lo
administran, ni la impúdica desvergüenza de sus beneficiarios, ni la pétrea
caradura de los políticos affairistes -un rato ministros, un rato
empresarios-, ni la triste banalidad de sus estafas (subprimes, pirámides
financieras, LBOs, fondos de pensiones, concesiones leoninas, golden
parachutes, stock-options, privatizaciones, despojo de los pueblos
originarios, educación averiada, salud aun más averiada…), ni los millones
de familias expulsadas de su hogares, ni los créditos usureros, ni el
desempleo de millones de trabajadores, ni la recesión económica, ni la
degradación de la vida democrática, ni siquiera el patético espectáculo de
quienes buscan conservar las presidencias de sus banana-republics y el
control del chollo.
Mario Silva Leiva, alias el “Cabro Carrera”, se crió en el Barrio Franklin
donde robaba carteras y billeteras. En la década de los 60 la "Hermandad de
Santiago" le dio la oportunidad de entrar en las grandes ligas del
narcotráfico. Posteriormente, en Europa, se dedicó al robo de joyas. Más
tarde, en Brasil, el contrabando de diamantes le permitió amasar gran parte
de su fortuna.
El "Cabro Carrera" regresó a Chile en 1988 siendo recibido como una leyenda
viviente por el hampa criolla. Incluso llegó a fotografiarse, con el
entonces director de Investigaciones, Nelson Mery, cuando uno de sus
caballos ganó el clásico de la policía civil.
El “Cabro Carrera” falleció en 1999 por complicaciones cardíacas cuando
esperaba enfrentar a la justicia. Nunca pagó sus impuestos, cifra estimada
en doce mil millones de pesos.
Que quieres que te diga. Kenneth Lay, -patrón de ENRON y amigo de la familia
Bush-, murió antes del juicio que debía llevarle a la cárcel. Otros, como
Piñera, KPMG, Merrill Lynch o Ernst & Young pagan una multita de nada y
prosiguen con las cuáticas.
Yo apuesto lo que quieras a que Bernard Madoff pasa piola. Y si viene a
Chile, le organizan una comida de desagravio. Cuando Bernard muera de su
bella muerte en una clínica privada, le rendirán homenaje, presencia del
ministro de hacienda incluida. Te apuesto lo que quieras.