'Chile es un estado policial que no respeta libertades'
por Lucía Sepúlveda Ruiz
/ jueves, 07 de agosto de 2008
Santiago.- El académico cristiano Hervi Lara, integrante del
equipo ejecutivo de la Comisión Etica Contra la Tortura afirmó que en Chile se
está viviendo la lógica de una 'guerra preventiva' en la que los jóvenes que
protestan por no tener futuro, los estudiantes que se oponen al lucro en la
educación, los trabajadores que luchan por un salario digno y los mapuche que
exigen la restitución de sus tierras ancestrales han sido declarados enemigos y
son objeto de una brutal represión. Se está configurando, agregó, un estado
policial similar al existente en tiempos de la dictadura militar.
La conferencia de prensa del organismo tuvo lugar en la mañana del 6 de agosto
en la flamante sede de la Conferencia de Religiosos CONFERRE, de calle San
Ignacio, en Santiago. La Comisión Etica Contra la Tortura, organismo integrado
por personalidades de destacada trayectoria en la lucha antidictatorial y por
organizaciones cristianas y de derechos humanos, sostuvo que en el país están
desapareciendo los indicadores de un sistema democrático: la libertad de
expresión y reunión, el respeto a la integridad física y síquica y el respeto a
la vida.
Hechos recientes como la represión a los trabajadores del
holding Santander Banefe, la expulsión de la estudiante María Música Sepúlveda
de su liceo, los constantes casos de torturas y maltratos al pueblo mapuche, y
la muerte de dos jóvenes de 26 años Matías Catrileo y Johnny Cariqueo como
resultado de la violencia policial en el
campo y la ciudad, se citan como fundamentos de esa afirmación. La
organización advierte que informará de estos hechos al Comité contra la Tortura
de Naciones Unidas, ya que Chile es signatario de la Convención Contra la
Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes.
Policía de mala calidad
Monseñor Alfonso Baeza, actual vicepresidente de Cáritas y
ex Vicario de la Pastoral Obrera, que integra la Comisión, denunció que en Chile
la tortura se manifiesta a través de la violenta represión que se descarga 'cada
vez que trabajadores o estudiantes salen a la calle'. El sacerdote sostuvo que
hay una 'mala calidad' de la policía, y reivindicó el uso de la calle como 'el
único lugar de
expresión que tienen los más débiles', recordando que las movilizaciones
sindicales de trabajadores de empresas como el Banco Santander, Telefónica y
Copec no aparecen en la televisión que sólo informa de crímenes. Agregó además
que las condiciones que se viven al interior de las cárceles son de gravísima
violencia tanto para los gendarmes como para los presos.
El pastor luterano Helmuth Frenz por su parte, también miembro de la CECT,
afirmó que el Estado de Chile y nuestra sociedad están enfermos, porque los
mecanismos democráticos no funcionan. Dijo que para los
gobernantes ha sido más fácil gobernar dentro de un sistema 'casi dictatorial' y
por eso han aceptado la herencia pinochetista. Frenz, uno de los fundadores del
Comité Pro Paz, nacionalizado chileno por gracia como homenaje a su rol en la
defensa de los derechos humanos en dictadura, aseguró: 'La parte sana de la
sociedad es la que protesta, es la juventud que reclama y el pueblo mapuche '.
Deploró al mismo tiempo la criminalización de las demandas de los movimientos
sociales.
Demandó de las autoridades otro tipo de entrenamiento para los carabineros y
reiteró que la calle 'es nuestra, es de los ciudadanos libres'.
Testimonio de la Hermana Cristina
En representación de la Conferencia de Religiosos, la
Hermana Cristina Hoar, recordó los deberes que tienen los Estados respecto del
cumplimiento de los Derechos Humanos, y citó párrafos marcados de la
Constitución chilena sobre los derechos ciudadanos, interrogándose públicamente:
'¿Qué informes hacen los países a Naciones Unidas? ¿Algunas mentiras más o la
verdad?'
Dio un emocionado testimonio de la represión vivida cuando
caminaba junto a enfermeras en una marcha pacífica por sus derechos y fueron
agredidas por un guanaco que lanzó agua tóxica, y llamó a respetar la dignidad y
el valor de las personas, incluyendo a los más desfavorecidos, tales como los
indígenas que vivían en estas tierras antes que llegaran los colonizadores. Citó
palabras de Gandhi sobre el poder del dolor y concluyó clamando 'bienaventurados
los no violentos'.
La periodista Lucía Sepúlveda se refirió a los montajes mediáticos y policiales
que se utilizan para aplastar las luchas sociales,
remitiéndose al informe elaborado por la Comisión sobre 55 casos de prisión
política a luchadores mapuche en el período de la Presidenta Bachelet, en que se
relata el abuso de medidas cautelares y prisión preventiva, y la práctica de
allanamientos similares a los vividos en dictadura. Recordó la existencia de
dos querellas por tortura:
de Waikilaf Cadin, y de Elena Varela, condenada sin juicio a través de los
medios, que aún permanece en prisión preventiva en una Cárcel de Alta Seguridad
sometida a trato inhumano, cruel y degradante.
Los derechos del Niño y Música
El tratamiento dado por la prensa y televisión a la estudiante María Música
Sepúlveda fue señalado como otra muestra de la desinformación. Los medios
exaltaron una interpretación descontextualizada del
episodio del jarro de agua lanzado contra la Ministra, ignorando la violenta
agresión policial a que había sido sometida previamente la niña y que era
precisamente lo que ella intentó explicar a la Ministra en el inexistente
diálogo ciudadano al que fue convocada. También se rechazó la medida de
expulsión de la estudiante en un proceso que no respetó los Derechos del Niño, y
se hizo un llamado a la Ministra a retirar la demanda judicial entablada contra
Música.
Hervi Lara, parafraseando a Monseñor Romero, concluyó el encuentro
con la prensa con un solemne llamado: '¡En nombre de Dios, paren la represión!'