EN DEUDA CON LOS TRABAJADORES
Por Antonio Elías | Docente universitario, sindicalista, miembro de la Red de
Economistas de Izquierda (REDIU)
El jueves 28 de febrero el ministro de Economía, Cr. Danilo Astori, irá por
segunda vez al PIT-CNT a brindar un informe sobre la situación económica y su
gestión. Lo hará cuando aún están pendientes de resolución los efectos negativos
causados por el nuevo sistema tributario, el Fonasa, la insuficiente
recuperación salarial de públicos y privados y la falta de un proyecto
estratégico de desarrollo para el país productivo.
La primera visita fue en diciembre de 2006, con preguntas entregadas por escrito
antes. Los expositores presentaban sus ponencias e iban contestando preguntas
que sólo conocían ellos y quienes las habían realizado. Cuando un dirigente
sindical preguntó fuera del libreto establecido, el ministro pretendió
descalificarlo diciendo que utilizaba datos equivocados. En el mismo tono
utilizado cuando cuestionó las resoluciones del IX Congreso de PIT-CNT diciendo:
"Si hay un modelo mejor, estoy dispuesto a analizarlo; no lo conozco" (LA
REPUBLICA 10/10/06). Los datos eran exactos y el modelo existe basta ver los
programas del FA y de los trabajadores pero no se ha habilitado su debate.
Uno. El proyecto de "Transformación Democrática del Estado y nueva relación con
la ciudadanía" destaca entre "las acciones más relevantes en lo social" a la
"reforma tributaria y la reforma de la salud".
El movimiento sindical declaró sobre la reforma tributaria dual (30-08-2007),
que es "una reforma tributaria que implica un avance", afirmando a la vez, "aún
falta mucho por profundizar hacia un sistema tributario en términos de equidad,
para que efectivamente pague más el que tenga más".
Tras la implementación de la reforma, los resultados mostraron que en agosto por
IRPF se pagó 67% más que en junio por IRP y que, más del 90% de IRPF ha sido
pagado desde junio a la fecha por las Rentas del Trabajo como se había previsto.
Lo que no se verificó es que la reducción de los impuestos indirectos incidiera
en la reducción de precios.
El PIT-CNT hace un serio cuestionamiento a la reforma: "Un sistema tributario
que avance en forma consecuente en términos de igualdad debe resolver estas
grandes cuestiones: reducción significativa del IVA; una Canasta Básica Familiar
exenta de IVA; la creación de organismos de control de precios; subir el monto
mínimo no imponible asociándolo al ingreso que permita satisfacer las
necesidades básicas; readecuar la estructura de las diferentes franjas; exonerar
el Salario Vacacional y el Aguinaldo; considerar los ingresos del núcleo
familiar; ampliar los deducibles (por ejemplo, pago del alquiler, tiques de
alimentación y transporte)". Reclama, además, que "se grave en forma progresiva
al capital" y que "los aportes al BPS sean inversamente proporcionales a los
actuales".
La reforma tributaria tampoco inhibe los procesos especulativos con la propiedad
de la tierra, ni participa en las rentas excesivas de los exportadores para
subvencionar el mercado interno; no dirige las inversiones privadas con un
sistema de incentivos hacia sectores estratégicos o con la misma inversión
pública como punta de lanza; en fin, no grava progresivamente al capital para
liberar a trabajadores y jubilados. No basta, como se anuncia, que el ministro
aumente el mínimo no imponible, lo que es compartible, pero insuficiente ante el
enorme cúmulo de injusticias que implica este sistema tributario.
La búsqueda de mayor equidad exige sustituir impuestos indirectos por directos,
sin ignorar que es muy diferente que los impuestos directos los paguen los que
tienen más, lo que es progresivo, y otra, muy distinta, que los dichos impuestos
directos recaigan sobre los trabajadores, lo que es claramente regresivo.
Asimismo, exige que se apliquen tasas progresionales a las rentas del capital,
lo que reduciría lo que deben pagar los pequeños empresarios y pequeños
rentistas y aumentaría la carga sobre el gran capital. No es justo que pague
proporcionalmente lo mismo una pequeña empresa que una empresa transnacional, ni
que paguen más los trabajadores que los capitalistas.
Dos. La propuesta del gobierno, en el marco de la Ley de Salud y de los decretos
reglamentarios, atenta contra intereses de decenas de miles de funcionarios de
los entes públicos (Ancap, ANP, Antel, BPS, OSE, UTE). Estos trabajadores
recibían, al menos, una cuota mutual o el dinero equivalente, con la
implantación de la ley sustituyen la cuota mutual que ya recibían por la que
otorga el Fonasa pero, verán reducidos sus ingresos en 6% los que tienen hijos
menores de 18 años, y en 4,5% los que no tengan hijos menores.
Como consecuencia de la aplicación del Fonasa un trabajador que ganará por
ejemplo $ 20.000 cobrará 900 pesos menos si no tiene hijos y, si tuviere uno
pagaría $ 1.200 recibiendo una cuota mutual, si en este caso trabajaran los dos
padres y cobraran lo mismo la familia hará un aporte de $ 2.400 a cambio de una
cuota mutual. Lo que significará una rebaja importante en los salarios.
El paquete oficial no significa un ahorro a los entes del Estado que pueda
traducirse en menores tarifas, porque los entes deberán aportar un 5% al Fonasa,
buena parte del cual será financiado con los recursos que estaban destinados a
la cuota mutual de los trabajadores.
Los sindicatos de los entes, si bien reconocen que este sistema implica una
forma de administración de la salud que favorecerá a sectores importantes de la
población, estiman que ello no puede sustentarse en la pérdida de derechos
adquiridos por los trabajadores en décadas de lucha.
Si bien la aplicación de la Ley se postergó hasta el 1º de marzo para negociar
la transición al nuevo sistema, no hubo negociación con los sindicatos de los
entes. Estos proponen que los entes se hagan cargo del 3% del aporte para que lo
que se llama "aporte solidario" sea similar para todos los trabajadores.
No puede dejar de señalarse, además, que la incorporación de los seguros
privados de salud -tales como MP, Sumun y Blue Cross entre los prestadores de
servicios que son financiados por el Fonasa va en contra de la concepción
frenteamplista y agudizará la segmentación social.
Tres. Esta "filosofía", que estima que los que tienen más y por tanto deben
pagar más son los trabajadores y pasivos y no los capitalistas, es extraña al
Frente Amplio, a su programa y a la campaña electoral.
Si la reforma "dual" favorece a las rentas del capital respecto a los ingresos
de los asalariados y pasivos, la reforma de la salud recae exclusivamente en el
aporte de los trabajadores, lo que tampoco es justo. El concepto de "aporte
solidario" encubre un nuevo gravamen al trabajo, pues un acto solidario por
definición es voluntario, no impuesto.
Desde el punto de vista de los beneficiarios, los recursos del Fonasa se vuelcan
a satisfacer las necesidades de las familias de los trabajadores con una
especial atención en los niños, en tanto lo recaudado por el IRPF ingresa a
rentas generales con destino indefinido.
Cuesta pensar cómo hará el ministro para explicar porqué luego de tres años de
administrar la economía del país y a pesar del crecimiento sustancial del
producto no se ha recuperado el salario real a los niveles anteriores a la
crisis y sigue siendo tan baja la participación de los trabajadores en el
ingreso nacional disponible. El crecimiento de los indicadores macroeconómicos
no llega al bolsillo de los trabajadores: ese es el problema.
Publicado en la contratapa de "La República", Montevideo, 24 de febrero de 2008.