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¿La religión está de moda?
¿La religión está de moda?
Fuente: es.catholic.net
Autor: Antonio Aldrette
En las últimas semanas es cada vez más frecuente ver “spots” y pósteres
publicitarios en los que los y las modelos aparecen a lado del producto “X”
luciendo una sobresaliente cruz en el pecho. Las hay grandes y chicas, en
metal y en madera, labradas o con piedras preciosas, en oro o plata, con
grabados y simples, en todos los colores y para todos los gustos...
Es bien sabido que el mundo de las pasarelas y de la publicidad nunca ha
sido muy afín con las religiones en general. Normalmente –sin querer
generalizar— la mayoría parte de los que se dedican a trabajar en este
ambiente suelen ser no del todo coherentes en la vivencia de sus creencias
religiosas.
Sin embargo, hemos sido testigos de algunas corrientes que han penetrado en
el atuendo de estos “profesionales del marketing” y de allí a nuestros
ajuares. Hace unos años el tema y la simbología recurrentes eran de la
cultura Hip-Hop: símbolos “peace and love”, “Caritas Felices”, pukas,
collares y pulseras tejidas a mano, etc... Después vino la simbología de las
religiones orientalistas: se veían por todas partes colguijes del YIN-YAN,
cueros con cuarzo y todo tipo de piedras energéticas, sin faltar el mercurio
–en mini·botellita de cristal— colgado al cuello...
Pienso que la causa de estas modas es precisamente el hecho de que para
ellos - los diseñadores y demás personas que viven del marketing- la
innovación es parte esencial del negocio. Cada año hay que “inventar algo
nuevo”, algo que venda, porque los trapitos y las ideas del año pasado ya no
producen ingresos. Vaya Ud. a saber qué cosa sabe de cristianismo, budismo,
shintoismo, hiipismo y los demás “ismos”, la modelo que se cuelga un símbolo
religioso al cuello.
Por otro lado, es innegable que la publicidad hecha de las religiones –de
aquellas que han pasado aunque sea una temporadita en el ranking de la moda–
no es en sí algo de lo que sus dirigentes vayan a arrepentirse. Más bien,
deberían quizás agradecer esa buenísima dosis de promoción “hecha gratis”
por el mundo de las modas recicladas.
Ahora bien, el hecho de que el cristianismo se beneficie de la publicidad
gratis de las tendencias actuales de la moda, no da por descontado que la
religión sea cuestión de moda, y menos el cristianismo. Es una cuestión de
convicción personal. Para el cristiano la vivencia de su fe es una llamado
de Dios a seguirle por un camino determinado. Es una llamado personal, de Tú
a tú, de Dios hacia cada cristiano. No es cuestión de masas adoctrinadas por
unas tendencias de moda. Pero si alguien se acerca a Dios y al cristianismo
gracias a la promoción hecha por moda, pues ¡bienvenido sea!
A la pregunta de si la religión está de moda hay que responder de manera
absolutamente personal. No obstante, parece que la situación actual no es
tanto que la religión se ponga de moda sino que más bien la moda se viste de
religión... para vender.
Comentarios al autor:
Antonio Aldrete
Francisco González
www.iespana.es/chavales
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