Águilas y víboras. I
15 de julio de2005
Héctor Lemagne Sandó
West New York, NJ
"La naturaleza, soñolienta a veces, pone la inteligencia en almas
viles" José Martí
Nacen Águilas, leones y seres humanos honrados, pero también, y a lo
mejor, en cantidades mayores, nacen víboras, buitres y seres humanos
viles y despreciables. No resulta inexplicable que un niño en
Kindergarten, mire de reojo, al trabajo que está haciendo su
compañerito, y trate de imitarlo. Mas entendible aún, que en primer,
segundo, tercero, y grados superiores, con más intereses, se fije del
examen del vecino de asiento, sin que eso se lo haya incitado
alguien, pero consciente que lo que está haciendo no es correcto,
porque se cuida bastante que la maestra no lo descubra.
Afortunadamente, en esta etapa de la niñez, los niños, no imaginan
siquiera que existan las palabras moral, civismo dignidad u honradez.
Pero desdichadamente muchos, ya adultos, las conocen, las ignoran y
deciden prescindir de ellas pisoteándolas a sabiendas.
En este convulso mundo, donde a diario observamos las atrocidades,
crímenes e injusticias, que se cometen con asombrosa frialdad, sin
que se levanten voces de condena, nos preguntamos ¿Hasta cuándo? ¿Qué
se necesita para detener esta veloz carrera hacia un abismo de
maldad? ¿Es que sólo se piensa en la ganancia que puede traer una
acción, una reacción y hasta una traición? ¿No se piensa en la
pérdida de la dignidad? ¡Que, en definitiva, es la mayor que puede
sufrir un ser humano! ¡Las posiciones, el dinero, y hasta la salud se
puede recuperar tarde o temprano, pero la dignidad, cuando se pierde,
no se recobra jamás! El amor ha sido suplantado por el odio, la
amistad por rencor, la lealtad por la traición.
¿Cómo se puede rescatar esos valores y esos principios que hacen
grande a los hombres y fuerte a los pueblos?
La vida de los hombres la definen circunstancias y momentos de
crisis. Aprovechar o desaprovechar una oportunidad para eliminar un
enemigo, por malvado que sea o parezca, está en proporción directa
con la honestidad que para ello se emplee. La actitud y las acciones
que al respecto se asuman dependen de los métodos que se utilicen. Si
se utilizan procedimientos deshonrosos la victoria lo es más.
Flor Crombet propone que se tienda una emboscada a Martínez Campos,
antes de su llegada a una importante reunión. Antonio Maceo
dijo: "¡No quiero la libertad de Cuba si a ella va unida la
deshonra!...¡No somos asaltadores de caminos!" Aunque, la
intransigencia y lucha hasta la muerte contra los españoles del Titán
de Bronce es incuestionable. ¿Algún hombre de estos tiempos hubiera
desperdiciado tal chance? ¡No! ¡No, porque hombres de aquellos
tiempos ya no se hacen! ¡Ni nacen! ¿Hubiera Martínez Campos actuado
igual, siendo incluso un hombre de esos tiempos? ¡Tampoco, porque no
era cubano! Y luchaba a favor de una injusta causa.
Somos testigos de crímenes abominables. Padres masacrando hijos,
hijos asesinando padres, hermanos traicionando hermanos, políticos,
politiqueros, curas, pastores y personalidades corruptos, violadores
de niños, con una impunidad increíble, pues se amparan en la
protección que sus organizaciones otorgan. Otros en organizaciones
respetables, hacen peor. Pues explotan el sentimiento al que con
buena intención se unieron los que quieren el bien de la humanidad.
La intención, en todas las cosas de la vida, es lo importante.
Depende de la intención el resultado, bueno o malo de una empresa.
El águila, con su vista y rapidez de vuelo, atrapa a sus presas. La
víbora con su vaho, hace lo mismo. Distintos métodos con la misma
intención. Alimentarse, vivir y hasta sobrevivir. La reputación de
cada ser se adquiere por sus acciones. Los medios que emplea para
comunicarse, comportarse, vivir, luchar y morir, la enaltece o la
mancilla.
Presidentes, políticos y politiqueros de Europa, Norte, Centro y
Suramérica, con honrosas excepciones, no solamente le han dado la
espalda al sufrimiento del pueblo cubano. Con sus vahos malolientes,
se arrastran como serpientes a los pies de una hiena como Castro.
José Serrano, Charles Rangel, Hugo Chávez, José L. Rodríguez
Zapatero, Bill Clinton y otros que se han hecho cómplices del
sangriento régimen castrista, ejemplifican el comportamiento de los
que desean que el pueblo cubano continúe su agonía. ¿Se puede
comparar la reputación de estos reptiles, con las actitudes valientes
de Francisco Flores, Violeta Chamorro, Mireya Moscoso, James Cason,
George W. Bush y otras personalidades que como leones se han
enfrentado a la dictadura más cruel que ha conocido el pueblo
cubano? ¡Sí se puede! Por algo el águila es el símbolo del país más
libre del mundo. Y la serpiente, el de la mentira y la traición,
desde el principio del mundo.
Dentro de algunas organizaciones en el exilio heroico, hasta en la
masonería Dios mío, se han descubierto también traidores, fariseos e
hipócritas. (No quisiera estar en sus pellejos, pues cuando se jura
lealtad, la traición cuesta caro.) Algunos llegan a las más altas
posiciones. Los intereses, el protagonismo, y el ambicioso egoísmo
los convierte en las serpientes más venenosas que puedan existir. El
tiempo tiene virtudes detergentes que todo lo aclara. ¡Tiempo al
tiempo!
Hay un águila en la cima de una montaña vanagloriándose de su alta
posición; "Nadie ha llegado hasta aquí como yo" Al poco rato llega
una serpiente y le dice: "Yo también he llegado" Y el águila
responde: "¡Sí! ¡Has llegado, pero arrastrándote!"
Hay dos maneras de llegar a la cima; ¡volando como el águila o
arrastrándose como la serpiente!
(Continuará)