Nuevamente, Telemundo y RTI tienen la oportunidad de crear un
producto de calidad con historias interesantes y temática original. ¿El
resultado? Una basura repleta de personaje semidesnudos, hombres
repletos de hormonas y mujeres atestadas de botox y silicona. Y, para
completar, actores y actrices dedicados a la sobreactuación (comenzando
por la "Diva") cuya falta de control escénico es casi robótico gracias
a líneas repetitivas como "¡No menciones a los Cisneros!" o "¡Esa gente
vive ensañada en nuestra contra!".
Bravo Telemundo y RTI, una muestra más de que no hay necesidad de
educar o respetar el intelecto del televidente, sólo asegurarse de
contratar maniquíes com piel a la interperie.