~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 130
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
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~~~~~~~~~~~ 19 de septiembre de 2005
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
"Los enlaces y la filosofía de la comunicación", Jorge | Editorial
Gómez Jiménez. |
|
Cursos claros. / Norma Segades-Manias, letraliana | Breves
destacada. / Mirando al sur. / Multifonía en el Celarg. |
/ El vuelo de la palabra. / Libres del Sur. / Jirafa de |
papel. / Cortázar preliminar. / De Cortázar a Saramago. |
/ Lucífero. |
|
Jorge Gómez Jiménez dictará taller sobre blogs | Noticias
literarios. / Jorge Coaguila publica colección de |
reseñas de novelas peruanas. / Pablo Sánchez gana premio |
Lengua de Trapo con La caja negra. / Carlos Fuentes |
defiende en Berlín a la novela. / Ricardo Piglia gana |
premio Donoso 2005. / Lectura en Tránsito lleva poesía y |
arte a hospitales chilenos. / Escritores bolivianos |
analizaron su literatura. / Diputados bolivianos |
repudian a Matilde Asensi. / Ateneo publica "primera |
obra literaria puertorriqueña". / Colombiano |
Moreno-Durán recibe Premio Nacional de Literatura 2005. |
/ Escritores gallegos tienen nuevo portal en Internet. / |
Tendremos nueva gramática a mediados de 2007. / Nicanor |
Parra le habría dado su premio Konex a Bolaño. / |
Ejemplares de Pedro Páramo son donados a Casa de las |
Américas. / AG Porta gana el Café Gijón de Novela. / |
Alfredo Bryce Echenique presenta novelas en Atenas y |
Estocolmo. / Marco Schwartz gana el premio Norma de |
novela. / Presentarán en Puerto Rico segunda edición de |
Hostos Review. / Donan biblioteca del escritor |
dominicano Virgilio Díaz Grullón. / Cincuenta poetas |
participarán en festival Novissima Verba. / Culturas |
verbal y visual serán analizadas en Corrientes. / |
Autores se reunirán en Alicante por los niños con |
síndrome de Down. / Organizan Festival de Poesía en |
Bariloche. / Trujillo organiza la Bienal de Literatura |
Ramón Palomares. / Brasil incentivará con literatura el |
uso de las lenguas indígenas. / Construyen en Antioquia |
el barco Florentino Ariza. / Sergio Ramírez será |
invitado principal al Congreso Centroamérica 2005. / |
Semana de la Poesía de Caracas homenajeará a Alfredo |
Silva Estrada. / Relación entre América y el Quijote |
analizarán en un encuentro. / Escritores colombianos y |
venezolanos se reunirán en noviembre. / Festival de |
Poesía de Sant Cugat reunirá a autores catalanes. / Perú |
invitado de honor a la Feria de Guadalajara. / FCE |
publica antología de poesía peruana contemporánea. / |
Postularán a Gonzalo Rojas al Nobel de Literatura. / |
Editorial Bruguera reinicia actividades y lanza premio |
de novela. |
|
The Barcelona Review | Literatura
http://www.barcelonareview.com/cas | en Internet
|
"Miyó Vestrini: la angustia perenne", Valmore Muñoz | Artículos y
Arteaga. / "Entorno e identidad: analizando y | reportajes
contextualizando los conflictos identitarios del |
adolescente en la obra de Alberto Fuguet", Juan |
Francisco Ojeda Cárcamo. / "Asomándose al abismo", Ariel |
Bustos. / "El carrusel mediático de Barthes y Babel en |
Broadway (goce y humillación del texto)", Silvia |
Banfield. / "Tres notas", Manuel Garrido Palacios. / |
"Desde Garmendia: para hablar con el otro", Juan |
Guerrero. / "Delmira, de pasión y de muerte", Aldo Roque |
Difilippo. |
|
Humberto Ak'abal: "Si no fuera por la poesía, el mundo | Entrevistas
ya se habría quedado mudo", Pablo Cingolani. |
|
"El chino Valera Mora", Harold Alvarado Tenorio. / | Especial:
"Amanecí de bala", Pablo Mora. | Chino Valera M.
|
"La concepción grotesca en la obra de José Rafael | Sala de ensayo
Pocaterra como forma de denuncia", Elva Marina Mireles. |
/ "La televisión como parte de un proceso educativo", |
Alejandra Ortiz. |
|
"Diario de Eva", Gloria Dolande y Astrid Salazar. / | Letras
"Anunciación. Ángeles y espadas", Ulises Varsovia. / |
"Ajedrecistas", Octavio Escobar Giraldo. / Poemas de |
Marijosé Pérez-Lezama. / Dos cuentos de Laura Guillén |
Ramo. / Poemas de William David Jaramillo Estrada. / |
"Sin equipaje", Alfredo Gabriel Salinas. / Poemas de |
Daniel Montoly. / "Pío, pío", Jorge de Abreu. / Poemas |
de Adriana Serlik. / "Cuatro cuentos pemones", Elbatrina |
Rodríguez-Este de Clauteaux. / Poemas de Carla Natalia |
Imbrogno. / Tres cuentos de José Donayre. / Poemas de |
Marcia Reverón. / "Carta dirigida a Consolación Luna", |
Juan de Dios Garduño Cuenca. / "La casa del milagro" |
(extractos), Laura Antillano. |
|
Ahora van por la poesía. | El buzón
|
John Keats. | Post Scriptum
|
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Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
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Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
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=== Editorial Los enlaces y la filosofía de la comunicación ==========
Internet tiene unas características muy específicas de las que carecen
otros medios de comunicación. Al permitir el acceso directo a la
información sin que para ello sea un problema la geografía, la red
diversificó el esquema tradicionalmente unidireccional de los medios. La
red dejó atrás los antiguos conceptos de lector, radioescucha y
televidente, les dio participación en el proceso de comunicación y los
convirtió, nada más y nada menos, en usuarios.
Por supuesto que toda transformación tiene su costo, y la que vivimos en
este momento no está fuera de la regla. El costo, sin embargo, lo están
pagando los medios que no comprenden adecuadamente que toda la red, aun
cuando se ha avanzado mucho desde su creación, sigue manejándose bajo una
filosofía inalterable: los enlaces.
Un tema relacionado a los enlaces ha dado origen, en diversas ocasiones, a
seminarios enteros sobre las estrategias que un medio debe seguir para
evitar que sus lectores se "salgan del canal"; esto es, dejen de recibir
información en el sitio del medio para ir a buscarla a otro lugar. La
mayoría de los medios tradicionales cree resolver el problema mediante la
supresión de enlaces activos en sus noticias, a menos que los mismos
conduzcan a otras páginas dentro del sitio.
Esto, claro, no es una solución: en un mundo cada vez más interconectado,
es casi imposible dar una información sin proveer de un enlace que conduzca
a alguna parte de Internet. Si el medio en cuestión, para colmo, provee
información sobre iniciativas en las que Internet juega un papel
importante, el miedo al "cambio de canal" lleva a situaciones realmente
paradójicas. En algunos medios se ofrece la dirección del sitio que se está
comentando, pero sin que el enlace sea activo, lo que representa para el
usuario un esfuerzo adicional -copiar y pegar, a lo sumo, pero es un
esfuerzo adicional. En casos extremos, notas sobre sitios en Internet
privan por completo del dato más básico: la dirección de los sitios.
Es un comportamiento absurdo por parte de un medio guardarse la dirección
de un sitio para que los lectores no abandonen el portal del medio en
cuestión. Es absurdo porque de hecho esconder una dirección útil obliga a
los lectores a abandonar el portal para buscarla por sí mismos.
Encontramos este problema a diario mientras recolectamos la información con
la que componemos la sección de noticias de Letralia. Los viejos medios
olvidan una regla básica en la comunicación: lo único que garantiza que el
antiguo lector, y ahora usuario, se "cambie de canal" es que nuestro canal
ofrezca la información que él necesita. La sola circunstancia de que en
Internet esta información es potencialmente el botón para "cambiar el
canal" ha producido choques eléctricos en el sistema neuronal de quienes no
hallan el camino para adaptarse a las nuevas realidades.
El tema ha sido removido con insistencia, los últimos días, en la
blogosfera, tanto en su ámbito angloparlante como en el hispano. He aquí
dos casos recientes. El primero, el de la Vegap, una asociación de artistas
visuales que pretende cobrar a quienes enlacen a obras de sus asociados
expuestas en Internet, lo que obviamente redundaría en que ningún medio
enlazaría a tales obras, manteniéndose desconocidas para el gran público.
El tema ha sido debatido en Elástico.net
(http://elastico.net/archives/005671.html) y en otras bitácoras. El segundo
es el de Luca Mori, un blogger italiano que descubrió unas ruinas antiguas
usando la aplicación Google Maps y publicó el hallazgo en su bitácora,
QuelliDellaBassa (http://www.quellidellabassa.org). Al ser reseñado por los
portales de algunos de los grandes medios tradicionales en Internet, éstos
omitieron la dirección de la bitácora. Puede hallarse más información al
respecto en la bitácora El Diario de un Jabalí (http://diariodeunjabali.com
/archivos/categorias/periodismo/la_ventaja_del_periodismo_digital_
desperdiciada.html), entre otras.
La información más útil que existe en Internet son los enlaces. Un usuario
satisfecho regresará gustoso a la fuente informativa cuando el material que
se le ha brindado (los enlaces, entre tanto) es de calidad. Suponer que el
usuario "olvidará" dónde obtuvo la información es, sencillamente,
menospreciarlo.
La corroboración más patente de esto es, claro, la vitalidad con que ha
crecido, en los últimos años, la misma blogosfera. Una nueva realidad que
aprovecha al máximo el procedimiento de informar mediante enlaces. Por lo
general las bitácoras, que no se parecen en nada a los medios
tradicionales, no tienen miedo a proveer de enlaces donde el usuario pueda
revisar a gusto la información a la que se le está conduciendo. Y a pesar
de esto, las bitácoras no hacen sino crecer y crecer. La razón, estimamos,
hay que buscarla en el origen de las bitácoras, que son los mismos
usuarios.
Es de suponer que este problema tiene relación con una mala interpretación
del axioma "información es poder". En este sentido, es preciso que los
medios que luchan por hacerse un espacio en la red se actualicen: bajo los
esquemas de la filosofía de Internet, el poder de la información radica en
la manera como fluye. Cuando está encerrada, la información es materia
muerta. Y corre el riesgo de pudrirse.
Jorge Gómez Jiménez, editor
http://www.letralia.com/jgomez
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|||||||||||||||||||||||||||| FE DE ERRATAS ||||||||||||||||||||||||||||
A causa de un error humano, en nuestra edición 128 publicamos la nota "A
propósito de Zoraida...", cuya autora es la escritora venezolana Isabel
Rivas, como parte del artículo "Esta calle llevará tu nombre", del
escritor, también venezolano, Rafael Ortega. Para corregir el error hemos
agregado, en la página correspondiente
(http://www.letralia.com/128/articulo05.htm), el nombre de Rivas bajo el
título de su nota, que hemos dejado en la misma ubicación por parecernos
que es el lugar adecuado para que nuestros lectores aprovechen la
información que allí se ofrece acerca de la escritora Zoraida García, y que
fuera recopilada por Rivas en entrevista con el actor teatral Róger
Rodríguez. Desde la Tierra de Letras rogamos a los autores involucrados nos
disculpen por esto, que no ha sido otra cosa que, como dijimos, un error
humano.
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Cursos claros. La madrileña Ediciones Letra Clara, con más de diez años de
experiencia, ha renovado su cartera de servicios. Ahora, además de sus
servicios tradicionales como asesoría, corrección y librería virtual, la
editorial ofrece un completo taller literario con cursos de creación
escrita y creatividad, pensamiento poético y redacción y arte de escribir.
Los cursos se realizan en modalidad presencial o a través de Internet.
http://www.letraclara.com
Norma Segades-Manias, letraliana destacada. La escritora, docente y
periodista cultural Norma Segades-Manias, algunos de cuyos poemas han sido
publicados en Letralia, fue designada "Ciudadana Santafesina Destacada
2005" la tarde del pasado 8 de septiembre. La distinción le fue impuesta en
una ceremonia especial en la Sala de Sesiones del Palacio Municipal de
Santa Fe. Segades-Manias es codirectora de la Gaceta Literaria de Santa Fe.
Ha publicado El vuelo inhabitado, El amor sin mordazas, Crónica de las
huellas y A espaldas del silencio, entre otros. Además ha recibido otras
distinciones, como el Primer Premio Provincial Alfonsina Storni (1988), el
Segundo Premio Nacional Plaza de los Poetas: José Pedroni (1989), el Primer
Premio Regional Edición Rosalina Fernández de Peiroten (1990), el Primer
Premio Internacional Edición Villa de Martorell-Barcelona-España (1992),
Diploma y Medalla Distinción Internacional Alicia Moreau de Justo por su
actitud de vida (1999), y el Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana
por su meritorio aporte a la cultura (1999).
Mirando al sur. El pasado 10 de septiembre fue inaugurada la exposición
pictórica "Ica, una mirada al sur", que reúne muestras del trabajo de Raúl
Parodi Chilet, Elías Huamaní Quispe y Oscar Paukas, quienes integran el
Grupo Naska, de Ica, Perú. De trayectoria profesional significativa, estos
artistas plásticos han representado a Ica en diversos países de
Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. El Grupo Naska inició sus
actividades culturales hace más de 16 años.
Avenida San Martín Nº 1202
San Isidro; Ica, Perú
Multifonía en el Celarg. Desde este jueves 22 de septiembre se dará inicio
a la tercera temporada de conciertos del ciclo Jueves de Multifonía, en la
Sala Arturo Úslar Pietri del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo
Gallegos, en Caracas. En esta oportunidad los asistentes al evento podrán
deleitarse con la actuación de la Coral de la Escuela Nacional de
Administración y Hacienda Pública y la agrupación Quinto Son.
http://www.celarg.org.ve
El vuelo de la palabra. Tal es el título del libro de Fernando Lleras de la
Fuente que se presentará este viernes 23 de septiembre, a las 7 de la
noche, en la Fundación Cultural Chacao, en Caracas. En el acto se
presentará un concierto de Los Niños Cantores de Los Teques, así como
artistas de la fundación ecuatoriana Sinchi Sacha y una muestra de arte
indígena.
http://www.chacao.gov.ve/fundacioncultural
Libres del Sur. Este viernes 23 de septiembre, a las 8 de la noche, el
colectivo de cultura y acción popular "Libres del Sur" presentará un
homenaje poético a Maximiliano Kosteki y Dario Santillán, y a todos los
caídos en las luchas populares. El evento incluirá textos de más de veinte
poetas y será presentado por Alberto Santillán, padre de Darío. El 4 de
octubre a las 7 de la noche, el mismo colectivo presentará, en la Sala
Ortiz de la Biblioteca Nacional de Argentina, el libro País de vientre
abierto, una antología de poesía social de estos momentos iniciales del
siglo XXI.
http://www.libresalsur.com.ar
Jirafa de papel. Este domingo 25 se presentará en Lima, Perú, en el marco
de la I Feria Infantil y Juvenil Carlos Oquendo de Amat, el libro de
adivinanzas ¡Mamá quiero ver a la jirafa!, de Gabriela Lagos Mayo. Habrá
comentarios a cargo de Iris de Alza y Rocío Corchera y una función de
títeres de María Laura Vélez. La cita es en el Centro de Convenciones de
Plaza San Miguel a las 5 de la tarde y la entrada es gratuita. La
presentación del libro es organizada por la Cámara Peruana del Libro y
Casatomada Editorial.
http://www.cpl.org.pe/Camara/clpagpri.htm
Cortázar preliminar. El Centro de Arte Moderno de Madrid está invitando al
taller de lectura "Julio Cortázar: preliminares de un gran escritor", en el
que Mariángeles Fernández hablará sobre las novelas El examen y Los
premios, así como del libro Diario de Andrés Fava, todos del autor
argentino. La actividad se desarrollará todos los martes de octubre y
noviembre a las 8 de la noche y la matrícula es limitada.
http://www.centrodeartemoderno.com
De Cortázar a Saramago. Otra actividad que involucra a Cortázar es el ciclo
de lecturas que Marita Molfese y Lilí Muñoz organizan en Neuquén
(Argentina). El 3 de octubre a las 6:30 de la tarde, en la Biblioteca
Popular "Enrique Rocca", (Santa Teresa 1375), se leerán los cuentos "El
perseguidor", "Torito" y "Circe", de Cortázar. Al día siguiente a las 6 de
la tarde, en la Biblioteca Pública "3 de Octubre" (H. Irigoyen 535) se
leerá La caverna, novela de José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998.
Ambas actividades son de entrada gratuita y son auspiciadas por la
Fundación del Banco de la Provincia del Neuquén.
Lucífero. Tal es el nombre de la exposición que la fotógrafa Diana
Lebehnson inaugurará en Buenos Aires el 6 de octubre a las 7 de la noche.
La muestra cuenta con Ernesto Ballesteros como curador y estará a la
disposición del público en el Centro Cultural Recoleta, hasta el 30 de
octubre, de martes a viernes entre 2 de la tarde y 9 de la noche y los
sábados, domingos y feriados entre 10 de la mañana y 9 de la noche.
http://www.dianalebensohn.com.ar
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Jorge Gómez Jiménez dictará taller sobre blogs literarios
La revista literaria digital Letralia, Tierra de Letras
(http://www.letralia.com), y el sitio Ficción Breve Venezolana
(http://www.ficcionbreve.org), se han unido para presentar el taller
"Técnica y arte del blog literario", que será dictado por Jorge Gómez
Jiménez durante el venidero mes de octubre.
La iniciativa está dirigida a escritores, lectores, críticos, ensayistas,
estudiantes y todo aquel que, aunque carezca de mayores conocimientos
técnicos, esté interesado en difundir y compartir sus ideas con los
ciberlectores. El taller será dictado por correo electrónico y tendrá una
duración de un mes, dividido en doce sesiones (tres sesiones semanales).
Jorge Gómez Jiménez es una de las personas con más experiencia en el mundo
de la literatura digital en Venezuela. Editor de Letralia, Tierra de
Letras, con más de diez años de experiencia en el medio digital mantiene,
además, los espacios: Itinerario (directorio cultural de Hispanoamérica),
Editorial Letralia, Ciudad Letralia y el blog literario JorgeLetralia
(http://jorgeletralia.blogsome.com).
Durante el taller, los participantes aprenderán sobre la historia de los
blogs, cómo diseñarlos y armarlos, sitios dónde alojarlos, cómo hacer un
blog que destaque y toda la información que necesitan para hacer un blog
atractivo. Al final del mismo, estarán capacitados para montar su propia
bitácora literaria personal. Además, podrán aprovechar la experiencia del
coordinador para hacer consultas en línea durante el proceso de
construcción de sus blogs.
Ficción Breve Venezolana seleccionará los blogs más atractivos por su
diseño y contenido y los promocionará en una edición especial, además de
pasar a formar parte de sus enlaces de interés y de quedar reseñados en
Itinerario, el directorio cultural iberoamericano que mantiene en línea la
revista Letralia, Tierra de Letras.
El taller se iniciará el lunes 3 de octubre de 2005 y tendrá un costo de
Bs. 50.000. Los venezolanos interesados en participar deberán depositar el
monto de la inscripción en la Cuenta Corriente Nº 0102-0124-16-0000017734
del Banco de Venezuela, a nombre de A.C. Ficción Breve Venezolana. Fuera de
Venezuela, los interesados podrán depositar monto equivalente en la moneda
de su país en la oficina de Western Union más cercana, a nombre de Jorge
Gómez Jiménez, Venezuela, cédula de identidad Nº 10.750.472. En uno y otro
caso, al realizar el depósito deberán enviar un correo con el número de
depósito, junto a su nombre y el correo en el que recibirá el material de
trabajo.
Para mayor información, escríbanos a info@... o a
info@....
*** Jorge Coaguila publica colección de reseñas de novelas peruanas
Novelistas clasificados como "los clásicos" y como "los más recientes"
componen la lista de narradores peruanos cuyas obras son objeto de estudio
por parte del crítico Jorge Coaguila (http://jcoaguila.100free.com) en su
libro El color de la tierra, publicado en Lima con el sello de Jaime
Campodónico Editor.
En la categoría de "clásicos" figuran las siguientes novelas, en orden de
fecha de publicación: La casa de cartón (1928), de Martín Adán, Matalaché
(1928), de Enrique López Albújar, El mundo es ancho y ajeno (1941), de Ciro
Alegría, Los ríos profundos (1958), de José María Arguedas, Crónica de San
Gabriel (1960), de Julio Ramón Ribeyro, Conversación en La Catedral (1969),
de Mario Vargas Llosa, Redoble por Rancas (1970), de Manuel Scorza, Un
mundo para Julius (1970, de Alfredo Bryce Echenique, Canto de sirena
(1977), de Gregorio Martínez, La violencia del tiempo (1991), de Miguel
Gutiérrez, País de Jauja (1993), de Edgardo Rivera Martínez y El nombre del
padre (2001), de Isaac Goldemberg.
Entre "los más recientes" se incluye Al final de la calle (1993), de Oscar
Malca, Los últimos días de La Prensa (1996), de Jaime Bayly y La disciplina
de la vanidad (2000), de Iván Thays.
Según un comunicado de los editores, estas novelas "son comentadas con
sencillez, claridad y honestidad" y el libro es descrito como "una
aproximación inteligente a la narrativa peruana", donde además de los
textos de Coaguila aparecen fotografías de reconocidos artistas como Herman
Schwarz, Daniel Gianonni y Víctor Ch. Vargas.
Nacido en Lima y con estudios de comunicación social en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, Coaguila ha publicado también La palabra
inmortal (1995), una serie de entrevistas al escritor peruano Julio Ramón
Ribeyro, En el bosque infinito(1996), El asombro constante (2001) y
Entrevistas escogidas, que reúne conversaciones con Bryce Echenique y
Vargas Llosa. Para más información sobre El color de la tierra es preciso
comunicarse con el autor escribiendo a jcoaguila@....
*** Pablo Sánchez gana premio Lengua de Trapo con La caja negra
La obra La caja negra, del español Pablo Sánchez (Barcelona, 1970), fue
galardonada con el XI Premio Lengua de Trapo de Novela, según el veredicto
dado a conocer el martes 13 de septiembre por el jurado, compuesto por la
periodista Nuria Azancot, los escritores Fernando Marías, Ramón Pernas y
Rafael Reig, y el editor José Huerta.
El Premio Lengua de Trapo de Novela es otorgado por el sello editorial
homónimo y está dotado con 4.500 euros. A su 11ª edición han concurrido 435
manuscritos, 250 de ellos procedentes de España y 61 de Argentina. La obra
ganadora será publicada por Lengua de Trapo en octubre.
Azancot dijo que se trata de una "novela de, sobre, contra la literatura,
con la suficiente rabia para no aburrir", mientras que Marías la calificó
de "reflexión sobre la literatura que se transforma en novela absorbente,
de voz propia, imparable".
Ramón Pernas destacó su carácter de metaliteratura "y el narcisismo en lo
literario" y Rafael Reig, quien confesó detestar novelas sobre escritores,
admitió que ésta le había "vencido". Asimismo, Huerta reconoció que La caja
negra, a la sazón primera novela de Sánchez, es "una voz nueva,
sorprendente, extravagante, atractiva, un autor con conocimiento del
oficio. Intrigas, emociones, dilema moral. Un libro sobresaliente a la
altura de nuestro premio".
La caja negra cuenta, entre ráfagas de humor cáustico, la ascensión y caída
de un escritor, y conserva las huellas delirantes de la guerra de dos egos
sobredimensionados. Raúl Garay, su protagonista, escribe su primera novela,
Indicios del caos, en 1997, y es rechazado por cien editoriales españolas.
Sin embargo, en 2001 logra publicarla en la editorial Maldoror, obteniendo
un resonante éxito de público y de crítica aunque en 2003 un tal Elías
Betancourt, autor de La fosa común (Ayuntamiento de Mérida, 2000), presenta
una demanda por plagio, a la que seguirán otras por amenazas e intento de
agresión. Las evidencias textuales y la opinión pública favorecen a
Betancourt. La pregunta es ¿hubo o no plagio en el caso de Raúl Garay y
Elías Betancourt?
Pablo Sánchez estudió filología hispánica en la Universidad de Barcelona,
donde se doctoró con una tesis sobre la trayectoria del escritor argentino
Ernesto Sábato. Desde 2002 reside en México y trabaja como profesor de
literatura española e hispanoamericana en la Universidad de las Américas,
Puebla. Ha publicado numerosos artículos sobre narrativa hispanoamericana
en revistas especializadas.
Fuentes: Librusa, Europa Press
*** Carlos Fuentes defiende en Berlín a la novela
El escritor mexicano Carlos Fuentes, premio Cervantes 1987, hizo el martes
6 de septiembre una encendida defensa de la novela como género literario,
alentando el diálogo y rechazando el choque de las civilizaciones en el
mundo, al inaugurar el V Festival Internacional de Literatura de Berlín con
un discurso redactado íntegramente en inglés.
"Hablo como escritor en lengua castellana procedente de un continente que
es íbero, indio y mestizo, negro y mulato, atlántico y pacífico,
mediterráneo y caribeño, cristiano, árabe y judío, griego y latino", afirmó
Fuentes en su mensaje inaugural, sugestivamente llamado "Elogio de la
novela".
"Si soy fiel a los avances, pero sobre todo a los propósitos, a las
conquistas tanto como a las posibilidades de mi propia cultura, no puedo
aceptar que vivamos un choque de civilizaciones, porque todas las que acabo
de evocar son mías, no chocando, sino hablando, dialogando, disputando para
entender, comunicando en mi misma alma la relatividad de todo triunfalismo
y toda resignación (...)", agregó el escritor mexicano, quien inauguró el
festival junto con el ensayista y poeta alemán Hans Magnus Enzensberger,
quien por su parte leyó obras de Stevens Wallace, homenajeando a este poeta
estadounidense con motivo del quincuagésimo aniversario de su
fallecimiento.
El autor de Aura también destacó la imperecedera vigencia de Don Quijote de
La Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, como "longseller por oposición
al bestseller", en el cuarto centenario de su primera publicación en 1605.
"La humanidad prevalecerá, y lo hará porque, pese a los accidentes de la
historia, la novela nos cuenta que el arte restaura en nosotros la vida que
fue pasada por alto por el paso apresurado de la historia", subrayó.
Evocó a Milan Kundera para explicar que un novelista "pertenece a una gran
tradición, más que a su país o a su lengua nativa, en la que Rabelais,
Cervantes, Sterne y Diderot son parte de la misma familia". Se refería a la
familia que propagaba Goethe, la literatura mundial o "Weltliteratur" que
cada escritor cultiva independientemente de las literaturas nacionales que
-añadía Goethe- "han dejado de representar alguna cosa de importancia".
Cervantes, en cambio, "pertenece a una tradición de la que él no puede
hablar", deudora de Erasmo y enemiga de la Contrarreforma, pues en el
Quijote "la falta de autor apenas disfraza el rechazo a la autoridad".
Fuentes llamó a "celebrar el punto de encuentro de todas ellas, el lugar
del habla y del pensamiento y de la memoria y la imaginación que cada uno
de nosotros lleva consigo, pidiéndonos que participemos en un diálogo de
civilizaciones y que neguemos el fin de la historia".
En una España decadente, sin la riqueza cultural y económica de los judíos
y los árabes, Cervantes, pues, "respondió a la sociedad degradada de su
tiempo con la imaginación crítica". Fuentes ve a la sociedad de hoy
igualmente degradada y reivindica por eso la voluntad de "responder al paso
de la historia con la pasión por la literatura". Los excesos en gastos
militares y la estupidez de ideologías como "el fin de la historia" o "el
choque de civilizaciones" no deben afrontarse con la "beatitud pasiva" en
la que caemos a menudo. "Estamos todos en el mismo barco", dijo en medio de
una marejada de aplausos.
En el mundo de hoy podemos ser "esclavos de imágenes hipnóticas que no
hemos escogido" o "alegres robots que se divierten hasta la muerte", pero
no deberíamos olvidar, destacó, el poder del lenguaje como "la fundación de
la cultura, la puerta de la experiencia, el techo de la imaginación, el
sótano de la memoria, la recámara del amor y, sobre todo, la ventana
abierta al aire de la duda, la incertidumbre y la inquietud".
El Festival de Literatura de Berlín, clausurado este sábado 17, contó con
la participación de 150 autores en los más de 300 actos especiales en los
que se leyó novelas, poesías, relatos, cuentos y ensayos contemporáneos
ante más de 135.000 espectadores en total, según explicaron los
organizadores.
Entre los escritores que acudieron a este festival literario están Dana
Gioia, Doris Lessing, Arno Lustiger, Kazuo Ishiguro, Kenzaburo Oe, Jonathan
Safran Foer, Antoine Raybaud, C.K. Williams, Martin Walser y Joachim Fest.
De América Latina participaron Soledad Álvarez (República Dominicana),
Chloe Aridjis (México), Juan Felipe Herrera (Estados Unidos, de origen
mexicano), Arturo Fontaine (Chile) y Raúl Rivero (Cuba).
Fuentes: Diario de Yucatán, Diario del Istmo
*** Ricardo Piglia gana premio Donoso 2005
El escritor argentino Ricardo Piglia (Buenos Aires, 1940) fue elegido, el
pasado 7 de septiembre, premio Iberoamericano José Donoso 2005, por su
contribución a la literatura latinoamericana, mientras que el poeta chileno
Germán Carrasco obtuvo el premio Fundación Pablo Neruda por representar a
la poesía emergente de los 90.
El jurado que distinguió al autor de Respiración artificial destacó la
"lucidez crítica" de la obra del narrador y ensayista argentino, siempre un
"paso adelante" en las innovaciones estructurales, comentó Javier Pinedo.
El coordinador del jurado y profesor de la Universidad de Talca, que es la
que otorga el premio, explicó "lo difícil que resulta escribir en Argentina
después de autores como (Jorge Luis) Borges y (Julio) Cortázar, por
mencionar solamente dos, que llevan en su magistralidad a un punto muerto
la novela y el cuento, porque es muy difícil superarlos".
Por su parte, el también miembro del jurado y profesor de la Universidad de
Bergamo (Italia), Gabriele Morelli, comentó que Piglia es un escritor de
múltiples facetas. "Este autor reúne el aspecto de inquietud intelectual
que yo como profesor europeo advierto en la gran literatura, la cultura y
la historia latinoamericana". Coincidió en la capacidad de Piglia de
"renovarse, de buscar formas metafóricas o lingüísticas superiores a la
vieja tradición europea".
El profesor de la Universidad de Sao Paulo, David Arrigucci Jr., opinó que
el autor de La ciudad ausente es un escritor "muy centrado, sobre todo por
la conciencia del lenguaje y los procedimientos literarios". Además,
destacó, "apareció como un hombre que tenía una formación de historiador y
ensayista, y es un novelista muy consciente de sus medios, es decir,
parecía una encarnación de lo nuevo en la literatura argentina, de la idea
moderna de la obra literaria como un proyecto intelectual y eso lo ha
ejecutado Piglia en todas sus novelas y ensayos".
El del escritor galardonado no es, según Arrigucci, "el fuego sagrado que
había pasado Borges a las generaciones siguientes, sino que en él hay algo
nuevo. Es un hombre que habla muy bien, un gran conferencista, un profesor,
yo creo que es un hombre de gran dignidad en el campo de las letras".
La producción de Piglia, que abarca desde mediados de los años 60 -y que
recibirá como estímulo 20.000 dólares, el 5 de octubre-, está conformada
por los relatos de Invasión (1967) y Nombre falso (1975), y las novelas
Respiración artificial, La ciudad ausente (1992) y Plata quemada (1997),
por la que se le concedió el Premio Planeta en 1997. Además es autor de una
serie de ensayos que iluminan distintas facetas de la literatura argentina,
como los textos incluidos en Crítica y ficción (1986).
Este año, el autor publicó El último lector, una serie de artículos en los
que propone distintos itinerarios por las formas de la literatura y varias
maneras de abordar la problemática de la escritura.
Por su parte, el Premio de Poesía Fundación Pablo Neruda, que se otorga
anualmente hace 18 años a todos los poetas jóvenes vivos menores de 40
años, fue entregado a Germán Carrasco tras decisión unánime del jurado.
Carrasco tiene 34 años y reside en Argentina. El premio le ha sido
concedido en virtud de ser un "protagonista de un nuevo grupo generacional
que da testimonio de una estética urbana, histórica, política y social,
marcada por un vislumbre experimental y un lenguaje propio de los años
'90".
Fuente: Ansa
*** Lectura en Tránsito lleva poesía y arte a hospitales chilenos
Con el objetivo de llevar la poesía a espacios públicos de tránsito
cotidiano, y exponer en ellos textos y pinturas de poetas y artistas
chilenos, este miércoles 7 de septiembre fue inaugurada en el Hospital El
Salvador la tercera etapa del proyecto Lectura en Tránsito, que viene
precedido de dos exitosas experiencias en 2002 y 2004.
Se contempla que la iniciativa llegue hasta catorce hospitales de la Región
Metropolitana, con el fin de llamar la atención del transeúnte en esos
espacios, asociando la poesía a la gráfica creada especialmente para cada
poema.
Lectura en Tránsito comenzó en 2002 usando los microbuses como vía de
expresión. En 2004 se comenzó a llevar a los hospitales, cubriendo 10 de
ellos con diez obras grandes complementando la poesía con las artes
visuales. En esa ocasión, 460.000 pacientes y acompañantes se vieron
favorecidos por la instancia.
Los buenos resultados de las versiones anteriores hicieron que el proyecto
se ampliara a más hospitales, esperando llegar a casi 775.000 personas.
Para convocar más poetas, se utilizó Internet y se invitó a consagrados
como Nicanor Parra, Armando Uribe, Claudio Bertoni, Floridor Pérez, Jaim
Hales y Jorge Montealegre, entre otros, quienes aportaron sus textos. Por
la parte visual se llamó a artistas como Bororo, Alejandra Méndez y Juan
Subercaseaux, dentro de una lista más grande, que crearon las imágenes para
ilustrar los poemas.
Cerca de tres meses durará la muestra, tres semanas en cada hospital. Cabe
destacar que la relevancia del proyecto ha llamado la atención de la
empresa privada, que se ha sumado al compromiso permitiendo engrandecer el
alcance de la instancia.
Los centros de asistencia involucrados en Lectura en Tránsito son el
Hospital San José, Hospital Roberto del Río, Posta Central, CRS Peñalolén,
Hospital Salvador, Hospital Luis Calvo Mackenna, Hospital Barros Luco
Trudeau, Hospital Ezequiel González Cortés, Hospital Lucio Córdova,
Instituto Traumatológico, Hospital El Pino (2 sectores), Hospital Sótero
del Río y CDT Sótero del Río.
El lanzamiento se realizó con la presencia del ministro chileno de Cultura
y autoridades de diversas entidades como el Banco del Desarrollo, el
Ministerio de Salud, el Gabinete de la Primera Dama y la Corporación del
Patrimonio Cultural de Chile.
Fuente: Terra Chile
*** Escritores bolivianos analizaron su literatura
Entre el 8 y el 10 de septiembre se realizó en Cochabamba (Bolivia) el II
Foro de Escritores Bolivianos, que bajo el título "La literatura boliviana
de principios de siglo XXI" tuvo como sede el Centro Simón I. Patiño de la
mencionada localidad.
Entre los participantes estuvieron Homero Carvalho (Beni), conocido
novelista que reside en Santa Cruz de la Sierra, autor de Santo Vituperio y
La ciudad de los inmortales; Óscar Díaz (Chuquisaca), reciente ganador del
premio Franz Tamayo en la versión cuento; Guadalupe García (Oruro),
coordinadora del suplemento cultural El Duende; Juan Cristóbal MacLean
(Cochabamba), que recientemente publicó Por el ojo de una espina; Wolfango
Montes (Santa Cruz), uno de los escritores cruceños con más trayectoria,
que ganó en 1987 el premio Casa de las Américas con Jonás y la ballena
rosada; Giovanna Rivero (Santa Cruz), reconocida narradora, autora de Las
Camaleonas; Eduardo Scott Moreno (Cochabamba), reciente ganador del premio
Alfaguara de novela, con La doncella del barón Cementerio; y Mauricio Souza
(La Paz), autor de Lugares comunes del modernismo.
Los autores debatieron sobre las características de la literatura boliviana
de principios del siglo XXI, la creación literaria boliviana del nuevo
siglo, las perspectivas de la literatura en cuanto a cantidad y calidad de
publicación, el estado actual de la novela, el cuento, la poesía y el
teatro, y el "boom" de la literatura cruceña.
Además de las disertaciones hubo grupos literarios que formularon preguntas
a los escritores, y que establecieron charlas el último día del encuentro.
De La Paz asistió Los Nadies, de Santa Cruz fue Garabatá, de Sucre el grupo
literario perteneciente a la Fundación Cultural La Plata, dirigido por
Gabriel Chávez Casazola, y de Cochabamba asistió Calaca.
Aparte de los escritores invitados a debatir la temática del foro, Emilio
Martínez presentó Cartografías y Gustavo Cárdenas, Andamios, y durante la
inauguración fue proyectado el filme Jonás y la ballena rosada, de Juan
Carlos Valdivia, basada en la novela homónima de Montes. Las actividades
fueron de entrada gratuita.
Una primera versión de este foro se realizó en 2004, con el objetivo de
reunir a los escritores bolivianos para reflexionar sobre el quehacer
literario en el país y como preámbulo para el Encuentro de Escritores
Iberoamericanos que se efectúa cada dos años.
Fuentes: Los Tiempos, La Prensa (Bolivia)
*** Diputados bolivianos repudian a Matilde Asensi
El pasado 8 de septiembre la Cámara de Diputados de Bolivia emitió una
declaración en virtud de la cual repudian a Editorial Planeta y a la
escritora española Matilde Asensi por la utilización arbitraria de nombres
y temas relacionados con la Expedición Madidi, una iniciativa de los
investigadores Pablo Cingolani y Álvaro Díez Astete, que habría sido
plagiada, según informamos en nuestra edición 126
(http://www.letralia.com/126/0608cingolani.htm), por la autora de la novela
El origen perdido.
En la declaración, que aparece firmada por Norah Soruco de Salvatierra,
presidenta de la Cámara de Diputados de la República de Bolivia, los
diputados ratifican la declaración de interés nacional de la expedición,
emitida en primera instancia el 31 de mayo de 2001, al mismo tiempo de
expresar repudio "a los escritos inaceptables de parte de la Editorial
Planeta, porque Bolivia es un país libre y soberano y sus embajadas
funcionan para representar los intereses de los ciudadanos que viven en
ella".
Destaca la declaración la renuencia de Asensi a hacer alguna declaración
pública sobre las acusaciones de plagio, así como la forma como Carlos
Reyes, director de Planeta, cuestionó "de manera agraviante a la dignidad
nacional" al desmerecer "las gestiones que estaba realizando el ministro
consejero Julio Aliaga de la Embajada de Bolivia en España, y ha pretendido
intimidar al director de la Expedición Madidi".
"Tales hechos", continúa la declaración oficial, "constituyen un evidente
abuso que viola los más elementales principios de protección de la
propiedad intelectual de una Nación y de los derechos de autor de los
miembros de la Expedición Madidi que debemos defender y reivindicar la
labor de nuestros profesionales, dirigidos por Pablo Cingolani y entre
cuyos miembros destaca nuestro colega diputado doctor José Luis Ríos
Cambeses".
La declaración termina declarando "censura pública" al uso de nombres de
los miembros de la expedición, así como de sus temas, sin autorización y
sin cita, en la novela El origen perdido, de Matilde Asensi, y recomendando
al Viceministerio de Cultura, al Ministerio de Relaciones y Culto y a la
Embajada de la República de Bolivia en España "la realización de todos los
reclamos y gestiones que correspondan para la reparación sobre el daño
causado a la Expedición Madidi".
A continuación presentamos a los lectores de la Tierra de Letras el texto
íntegro de la declaración:
La honorable Cámara de Diputados declara:
La Expedición Madidi, mediante Declaración Camaral Nº 009/2000-2001
del 31 de mayo de 2001, fue declarada de Interés Nacional en atención
a que sus objetivos constituyen un fundamental beneficio para Bolivia
y sus proyecciones, como son la defensa y promoción del uso
sostenible de los recursos naturales del Parque Nacional Madidi, la
exploración geográfica, la investigación etnográfica y la afirmación
de la soberanía nacional, con el cumplimiento de misiones y tareas en
las regiones más aisladas del país, especialmente en los territorios
situados al norte del Departamento de La Paz.
Los nombres de algunos de sus miembros y varios de los temas que han
ocupado sus trabajos y misiones de la Expedición Madidi han sido
arbitrariamente utilizados por la ciudadana española Matilde Asensi
en su novela El origen perdido, publicada por la Editorial Planeta de
Barcelona y con 14 ediciones en España y muchas otras en varios
países del mundo.
La citada ciudadana española no ha hecho ninguna aclaración pública
con relación al tema y por el contrario, la Editorial Planeta con
carta de su director Carlos Reyes -Barcelona, 8/06/2005-, ha
cuestionado de manera agraviante a la dignidad nacional, las
gestiones que estaba realizando el ministro consejero Julio Aliaga de
la Embajada de Bolivia en España y ha pretendido intimidar al
director de la Expedición Madidi.
Tales hechos constituyen un evidente abuso que viola los más
elementales principios de protección de la propiedad intelectual de
una nación y de los derechos de autor de los miembros de la
Expedición Madidi que debemos defender y reivindicar la labor de
nuestros profesionales, dirigidos por Pablo Cingolani y entre cuyos
miembros destaca nuestro colega diputado doctor José Luis Ríos
Cambeses.
Por tanto, a tiempo de ratificar la Declaratoria de Interés Nacional
para la Expedición Madidi, expresamos nuestro repudio a los escritos
inaceptables de parte de la Editorial Planeta, porque Bolivia es un
país libre y soberano y sus embajadas funcionan para representar los
intereses de los ciudadanos que viven en ella.
Asimismo, declaramos censura pública a la utilización indebida de la
Expedición Madidi, sus miembros y sus temas, sin autorización y sin
cita, por parte de la ciudadana española Matilde Asensi en la novela
El origen perdido.
Recomendamos al Viceministerio de Cultura, al Ministerio de
Relaciones y Culto y a la Embajada de la República de Bolivia en
España, la realización de todos los reclamos y gestiones que
correspondan para la reparación sobre el daño causado a la Expedición
Madidi.
Es dado en la sala de sesiones de la H. Cámara de Diputados a los 8
días del mes de septiembre de 2005.
Norah Soruco de Salvatierra Presidenta de la Cámara de Diputados
República de Bolivia
*** Ateneo publica "primera obra literaria puertorriqueña"
El Ateneo Puertorriqueño acaba de lanzar una edición facsímil de lo que
podría considerarse hasta el momento como la primera obra literaria
publicada en la isla caribeña por un autor puertorriqueño, según informó la
agencia noticiosa Librusa.com.
"La obra se titula Mucén o el triunfo del patriotismo, y es una tragedia
neoclásica escrita por un joven de 18 años, nacido en San Juan, de nombre
Celedonio Luis Nebot. Fue publicada por la Imprenta de don Valeriano
Sanmillán de San Juan, la imprenta de la Gaceta de Puerto Rico, a mediados
del año 1833", indica un comunicado.
El presidente del Ateneo, Eduardo Morales Coll, dijo que hasta el momento
la historia de la literatura puertorriqueña establecía su punto de partida
con la publicación del Aguinaldo Puertorriqueño en 1843, pero el hallazgo
de esta pieza teatral abre la posibilidad de una revisión por parte de
investigadores y académicos.
Morales Coll agregó que será precisamente esa pieza la que abrirá el XXIX
Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño, en febrero de 2006, en un
montaje del Laboratorio Gaspard de la Nuit del Teatro Experimental del
Ateneo.
Mucén o el triunfo del patriotismo fue descubierta en junio de 2002 por
Roberto Ramos-Perea, director ejecutivo del Ateneo y director general del
Archivo Nacional del Teatro y Cine de la misma institución.
El facsímil publicado por el Ateneo se titula Luis Nebot: Obras
encontradas, y además de un estudio preliminar sobre la vida y obra del
autor, escrito por Ramos-Perea, contiene otras obras de ese dramaturgo
puertorriqueño nacido en 1815 y que por primera vez es editado en formato
de libro.
El texto de Mucén o el triunfo del patriotismo muestra "un lenguaje
altamente patriótico y beligerante en contra de la política imperial rusa.
En medio de una trama de intenso asunto político, de venganza e intriga,
Mucén, general turco, será ejecutado por la traición de uno de sus
capitanes", según los editores.
Fuente: Librusa.com
*** Colombiano Moreno-Durán recibe Premio Nacional de Literatura 2005
El escritor colombiano Rafael Humberto Moreno-Durán recibió el sábado 10 el
IV Premio Nacional de Literatura 2005, que otorga desde 2002 la Fundación
Cultural Libros y Letras. El trofeo que acredita al ganador del galardón
fue recogido por Mónica Sarmiento, esposa del escritor, dado que éste se
encuentra muy grave de salud.
La entidad entregó, por primera vez, el Premio al Mejor Libro Colombiano de
Ficción, que recayó en El penúltimo sueño, de Ángela Becerra, y al Mejor
Libro Colombiano de No Ficción, para Espérame en el cielo, capitán, de
Jorge Enrique Botero. Ambos premios consistieron en la entrega de sendos
diplomas.
El Premio Nacional de Literatura fue el resultado de la votación de 3.547
personas en las páginas de la revista digital mensual Libros & Letras
(http://www.librosyletras.com), que edita también en formato impreso la
homónima fundación colombiana. También se tomó en cuenta los votos de los
libreros. Anteriormente el galardón fue otorgado a Germán Espinosa (2002),
David Sánchez Juliao (2003) y Manuel Zapata Olivella (2004).
Moreno-Durán nació en 1946 en la ciudad de Tunja (Boyacá) y es autor de las
novelas Juego de damas (1977), El toque de Diana (1981) y Finale
capriccioso con Madonna (1983), agrupados en el volumen Fémina Suite.
También escribió Los felinos del canciller (1987), El caballero de la
invicta, Mambrú (1996) y El festín de los conjurados, así como los
volúmenes de cuentos Metropolitanas (1986), Cartas en el asunto (1995) y El
humor de la melancolía, y el ensayo De la barbarie a la imaginación, sobre
la literatura latinoamericana.
Por su parte, Ángela Becerra, escritora colombiana que reside en Barcelona
(España), ganó este año el Premio Azorín de Novela, por El penúltimo sueño,
que lleva ocho ediciones en Colombia y es autora también de De los amores
negados.
Fuentes: Libros & Letras, RCN
*** Escritores gallegos tienen nuevo portal en Internet
La Asociación de Escritores en Lingua Galega (AELG) presentó la semana
pasada su nuevo portal (http://193.144.51.147/aelgweb), que mejora el
anterior e incorpora el Centro de Documentación de los Escritores y
Escritoras en Lingua Galega.
El Centro de Documentación nace con el objetivo de conservar el trabajo de
los escritores gallegos y ponerlo a disposición de todas las personas que
deseen investigar sobre el legado de la literatura de Galicia.
Este ente promoverá también actividades sociales sobre obras de creación,
de investigación, de crítica literaria o cualquier otro tipo de
documentación que pueda enriquecer el conocimiento del hecho de la
literatura gallega.
La creación de este centro viene a cubrir la carencia de una entidad que
aglutine toda la documentación sobre los escritores gallegos vivos y
difunda la obra de los literatos en lengua gallega. El portal web renovado,
además de incorporar el Centro de Documentación, ha potenciado y ampliado
sus contenidos.
Fuentes: AELG, Terra Actualidad
*** Tendremos nueva gramática a mediados de 2007
La nueva Gramática de la lengua española, cuya edición académica anterior
data de 1931, verá la luz a mediados de 2007 y describirá por primera vez
"el español de todas partes" y no sólo el peninsular, informó este 13 de
septiembre el director de la Academia Mexicana de la Lengua, José Moreno de
Alba.
Según explicó Moreno de Alba, tras la edición de 1931 sólo se publicó "un
esbozo" de la Gramática en 1973, por lo que era "indispensable" preparar
una nueva. Los últimos avances en los trabajos para la publicación de la
obra centraron la Reunión Plenaria de Directores de las Academias de la
Lengua Española, que desde el lunes 12 reunió en Salamanca a los directores
y presidentes de las 22 academias existentes: la española, las
iberoamericanas, la estadounidense y la filipina.
Una de las principales diferencias de esta nueva edición es que es
responsabilidad de todas las academias, no sólo de la española, además de
describir tanto la norma española como la americana. Será, refirió, una
Gramática científica que "incorporará las viejas, nuevas y novísimas formas
de descripción de una lengua" y estará atenta al enorme desarrollo de la
gramática y la lingüística en los últimos tiempos.
Además, será "exhaustiva", ya que tratará de describir la totalidad de las
estructuras de la lengua española, también aquellas que por su complejidad
no suelen incluirse, y atenderá a las variedades regionales, "que también
deben ser explicadas".
Por el momento está listo el 70% de la obra, cuya edición respalda Caja
Duero, y está programado terminarla a finales de 2006 para que pueda ser
publicada a mediados del año siguiente en dos ediciones diferentes: una
grande y un compendio de carácter más didáctico.
El ponente es el académico español y gramático Ignacio Bosque, quien
prepara el texto de cada capítulo, que después es revisado por un equipo de
académicos de España y América, para a continuación pasar a cada uno de los
miembros de la Comisión Interacadémica encargada de la supervisión de la
Gramática.
Una vez incorporadas sus observaciones al texto, éste vuelve a ser revisado
por el pleno de la citada comisión, y la versión aprobada por éste órgano
es enviada al pleno de cada una de las academias, comenzando por la
española.
Por otra parte, el secretario general de la Asociación de Academias de la
Lengua, Humberto López Morales, informó de que el borrador final del
Diccionario de Americanismos estará listo en tres años, y verá la luz a más
tardar en 2009.
Se trata de "una vieja idea de la Academia Española" fundada en que
"siempre se ha querido tener un gran diccionario de americanismos, porque
tenemos aún mucho que aprender y saber de lo que sucede con el español de
algunas partes de América", consideró.
Dicha obra facilitará el establecimiento de los criterios que deben cumplir
los americanismos para pasar al Diccionario de la Real Academia Española
(Drae), lo que se podrá hacer de manera sistemática y con mucha más riqueza
de información.
López destacó que la obra "enriquecerá sustancialmente y con mucho rigor la
presencia de América en nuestro gran diccionario literario mayor", además
de ser un instrumento de consulta extraordinario para la lectura de textos
de países latinoamericanos.
El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha,
anunció la publicación la próxima primavera del Diccionario Esencial de la
Lengua Española, que excluye las palabras en desuso que el Drae recoge de
manera obligada. "Palabras en desuso pero que fueron utilizadas por
Quevedo, Cervantes o Lope, y es necesario tener registradas", apostilló.
De la Concha aludió también al trabajo permanente de actualización del
Drae, así como a la presentación, el jueves 15, del Diccionario del
Estudiante, que contiene 40.000 entradas y "está atento tanto a España como
a América", para que los jóvenes tomen conciencia de la riqueza de nuestra
diversidad lingüística.
En la sesión del miércoles 14 los académicos trabajaron sobre la revisión
de la Ortografía para "actualizarla pedagógicamente, pormenorizarla y
estudiar lo pertinente en relación con nuevas técnicas de escritura",
concluyó.
Fuente: Informativos TeleCinco
*** Nicanor Parra le habría dado su premio Konex a Bolaño
Hasta el Balneario de Las Cruces viajó, el pasado 13 de septiembre, el
presidente de la Fundación Konex, Luis Ovsejevich, para entregarle
personalmente a Nicanor Parra (San Fabián de Alico, 1914), Premio Nacional
de Literatura de Chile y director de la Escuela de Literatura de la
Universidad Diego Portales (http://www.udp.cl), el premio Konex Mercosur
2004, que esta entidad argentina instituyó para honrar a las figuras más
destacadas del arte y las letras.
"Otro premio inmerecido. Yo se lo hubiera dado a Bolaño", dijo Parra al ser
inquirido sobre el trofeo de platino que la Fundación Konex le otorgó al
considerarlo el mejor representante de las letras en Chile.
La Fundación Konex, que existe desde 1980, entrega un reconocimiento a las
figuras argentinas destacadas en el arte, las ciencias, la música y el
deporte. Borges, Maradona y Mercedes Sosa fueron distinguidos con el
trofeo. Sin embargo, con la intención de ampliar sus objetivos, el año 2002
instituyó el premio Konex Mercosur, para galardonar a los artistas de los
países miembros del bloque económico: Chile, Paraguay, Uruguay, Perú,
Brasil y Bolivia.
El trofeo debutó en la categoría Letras en 2004, aunque los ganadores
fueron anunciados recién este año. Junto al poeta chileno, recibieron el
Konex Mercosur: Mario Vargas Llosa (Perú), Augusto Roa Bastos (Paraguay),
Rubem Fonseca (Brasil), Idea Vilariño (Uruguay) y Néstor Taboada (Bolivia).
Nicanor Parra está a punto de publicar sus Obras completas bajo el sello
español Galaxia Gutenberg, con prólogo del crítico español Ignacio
Echevarría, que se suma a sus ya conocidos Hojas de Parra, Sermones y
prédicas del Cristo de Elqui o la reciente traducción de la obra de
Shakespeare, Lear rey y mendigo.
Fuente: Universidad Diego Portales
*** Ejemplares de Pedro Páramo son donados a Casa de las Américas
Una edición de 550 ejemplares de Pedro Páramo, la obra maestra de Juan
Rulfo (1917-1986), especialmente producida para los lectores cubanos, fue
entregada simbólicamente a la Casa de las Américas
(http://www.casadelasamericas.com) por uno de los hijos del escritor y la
fundación que preserva la memoria y difunde la obra del célebre autor
jalisciense.
"No tengo nada que ver con la cuestión política, prefiero que el hecho
mismo sea el que hable", dijo Víctor Jiménez, presidente de la Fundación
Juan Rulfo, quien hizo notar, sin embargo, que la edición tiene los
logotipos de esa entidad, de la editorial catalana-mexicana RM y una
bandera cubana.
El gesto, precisó Jiménez, fue una iniciativa de la editorial, que fue
respaldado por la fundación. Jiménez y Juan Francisco Rulfo viajaron por
primera vez a Cuba para entregar la donación y hablar, respectivamente, en
Casa de las Américas, de la vocación del autor de El Llano en llamas por la
arquitectura y la fotografía y de su personalidad.
El homenaje a Rulfo se realizó en ocasión del cincuentenario de Pedro
Páramo y como parte de las jornadas de la cultura mexicana en la isla, que
desarrollan de manera conjunta la Embajada de México y las principales
instituciones culturales cubanas. En la sesión estuvieron el presidente de
Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, y el embajador mexicano,
José Ignacio Piña.
La erudición de Rulfo en las artes visuales tiene testimonios, dijo
Jiménez, como los cerca de 400 textos sobre arquitectura mexicana, que
muestran "una evidente relación con su fotografía". Por su parte, Juan
Francisco Rulfo leyó fragmentos de Aire de las colinas. Cartas a Clara, una
recopilación epistolar entre el escritor y su esposa, en su época de
novios.
Los textos íntimos, que la viuda de Rulfo permitió sacar a la luz -dijo
Juan Francisco- contradicen la versión generalmente aceptada de que el
narrador fue un hombre taciturno, retraído, alejado del humor y las
pasiones, y en cambio muestran su "cara desconocida".
El hijo de Rulfo explicó que su padre tuvo un fuerte celo por distinguir
entre su obra y su vida privada, por lo cual solía estar lejos de la prensa
y hasta de las fotografías. Esa actitud, agregó, se reflejaba en la frase
con que el escritor rehusó alguna vez una sesión de fotos: "Si lo que
interesa es mi obra, ¿para qué quieren mi retrato?".
Parte de la edición especial de Pedro Páramo está en la aduana del
aeropuerto de La Habana y otra parte aún en México. Casa de las Américas
informó que, cuando ambos lotes estén disponibles, serán distribuidos en
las bibliotecas de Cuba.
Fuente: La Jornada
*** AG Porta gana el Café Gijón de Novela
El escritor catalán Antoni García Porta, o AG Porta (Barcelona, 1954) ganó
la LIV edición del Premio de Novela Café Gijón 2005 con su libro Cazadores
de no mundos, según se anunció el pasado jueves 15. El fallo del premio,
convocado por el Ayuntamiento de Gijón y dotado con 18.000 euros y la
publicación de la novela ganadora, fue dado a conocer en un acto celebrado
en el Café Gijón del madrileño paseo de Recoletos. El año pasado había sido
ganado por Lázaro Covaldo, con Criaturas de la noche.
Porta, que ya se había presentado a este certamen con su primer libro,
Consejos de un discípulo de Morrison y un fanático de Joyce (Premio Ámbito
Literario de Narrativa 1984), que escribió junto a su amigo Roberto Bolaño,
señaló que ésta es una novela ambiciosa y arriesgada y en la que ha
trabajado durante diez años. "El título obedece a esos mundos quiméricos
que van persiguiendo los protagonistas", añadió.
La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, fue la encargada de
proclamar el vencedor durante un acto que tuvo lugar en el propio Café
Gijón del madrileño Paseo de Recoletos. El jurado, presidido por la
escritora Rosa Regàs e integrado por José María Guelbenzu, Mercedes
Monmany, Marcos Giralt y Ponç Puigdevall, destacó "la extraordinaria
densidad literaria" de la obra.
Regàs, a la sazón directora de la Biblioteca Nacional, afirmó que el jurado
no había tenido grandes problemas al elegir al ganador. "No ha habido un
gran debate, todos estábamos convencidos y llegamos a la misma conclusión",
añadió. Asimismo, destacó "el riesgo en la construcción formal de la
novela".
Entrevistado por el periódico La Voz de Asturias
(http://www.lavozdeasturias.com), Porta dijo haberse sentido sorprendido
por el premio. "Cuando vi que se presentaban 254 novelas me dije: 'Otra vez
será' ". Agregó que, sin embargo, siempre se tiene "la esperanza de que
pase. El escritor que no es de éxito (supongo que los que tienen éxito
piensan todo lo contrario), que escribe en su casa, recibe buenas críticas
y ahí se acaba todo. No te encuentras lectores por la calle que te digan
que les gustó la novela y eso reconforta. A todos nos ocurre lo mismo".
Cazadores de no mundos, la obra con la que se adjudicó el galardón, es,
según él mismo, una novela "un poco enrevesada" en la que confluyen al
final, tras discurrir en paralelo durante la mayoría de sus páginas, varias
historias. "Todo arranca con la historia de amor entre un viejo guitarrista
y su joven amante (una pianista precoz que en realidad quiere ser
escritora). En realidad, se trata de una novela de espejos. El escritor
escribe una novela en la que aparece la niña y ella a su vez también
escribe. Hay un punto de novela policíaca e incluso de ciencia ficción. La
historia que escribe la niña se llama No mundo y describe un mundo
paralelo, pero el título responde a que todos los personajes son buscadores
de quimeras".
Sobre la novela que en los 80 escribiera con el hoy fallecido Roberto
Bolaño, explicó que la misma "surgió de manera espontánea. Éramos amigos y
escribimos esta novela y un cuento que igual se publica algún día, aunque
planteamos otros proyectos. No la considero una gran novela pero se dijo
que avanzaba el tema de Pulp Fiction por lo bestia".
El premio Café Gijón para novelas cortas fue instituido en 1949 por el
actor Fernando Fernán-Gómez y un grupo de tertulianos del célebre café.
Posteriormente, hasta llegar a 1975, el establecimiento hostelero fue el
encargado de convocar el premio, pero sin garantizar la publicación de la
novela ganadora.
En los ochenta se produjeron efímeros intentos de recuperación, en 1983 y
1984 con el patrocinio de Radio Cadena Española y Polar Ediciones, y en
1988 con el respaldo de Plaza & Janés. Finalmente, en 1989, tras una pausa
debida a la remodelación de las instalaciones del café, el Ayuntamiento de
Gijón decidió dar un nuevo impulso a este premio, abandonando ya la
especificación de novela breve y con un considerable aumento de su dotación
económica.
Desde su creación, reconocidos autores como Ana María Matute, Carmen Martín
Gaite, Eduardo Mendicutti y José Carlos Somoza han pasado a formar parte de
la lista de agraciados con el premio.
En esta edición de 2005, de los 254 originales presentados -6 menos que el
año pasado-, 172 pertenecían a autores españoles, 25 han procedido de otros
países y de 57 se desconoce su origen geográfico, al estar bajo plica. De
Argentina llegaron 5 novelas, 3 de Cuba, 2 de Alemania, Chile y Francia y 1
de Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Holanda, Israel, Marruecos, México,
Perú, Puerto Rico, Suecia y Uruguay.
Fuentes: ABC, Europa Press, La Voz de Asturias
*** Alfredo Bryce Echenique presenta novelas en Atenas y Estocolmo
El destacado narrador peruano Alfredo Bryce Echenique presenta hoy lunes
19, en la capital de Grecia, la traducción al griego de Un mundo para
Julius, la obra que lo consagró en el mundo de las letras
hispanoamericanas. El acto se realiza en el Instituto Cervantes de Atenas.
La traducción, realizada por Yergos Rouvalis, fue publicada bajo el sello
griego Scripta. La novela indaga en los universos de un niño que descubre
los esplendores y el dolor de la existencia en el contexto de una sociedad
en crisis.
Además, el lunes 31 de octubre el escritor presentará otra traducción, esta
vez de su novela El huerto de mi amada, que acaba de ser llevada al sueco
por Peter Landelius, y lanzada al mercado por Fischer & Co. La obra será
presentada en la sede de Estocolmo del Instituto Cervantes.
Con esta novela, Bryce Echenique -quien es uno de los vocales del Cervantes
(http://www.cervantes.es) en representación de las letras y la cultura
hispanoamericanas- obtuvo en 2002 el Premio Planeta. En la obra, uno de los
grandes éxitos de venta del autor, un adolescente beato y enamorado sirve
como pretexto para un paisaje nostálgico y vital del Perú de los años
cincuenta.
Fuente: Instituto Cervantes
*** Marco Schwartz gana el premio Norma de novela
El periodista hispano-colombiano Marco Schwartz ganó el premio Norma de
Novela para Iberoamérica, dotado con 30.000 dólares, por su obra El salmo
de Kaplan, informaron fuentes culturales esta semana.
Convocado este año por vez primera, el premio -al que se presentaron 621
manuscritos de 16 países- incluye la publicación de la novela, y se
entregará en Cali el jueves 22 en el XII Festival Internacional de Arte.
Los entes convocantes son Editorial Norma (http://www.norma.com) y la
Asociación para la Promoción de las Artes (Proartes).
Schwartz, de 49 años y natural de la ciudad caribeña de Barranquilla, fue
seleccionado por unanimidad por un jurado compuesto por la escritora
brasileña Nélida Piñón, el argentino Eduardo Berti y el colombiano Rafael
Humberto Moreno-Durán.
Schwartz reside desde 1986 en Madrid, es nieto de inmigrantes judíos
polacos y, según el jurado, El salmo de Kaplan retrata de manera
"inteligente y divertida" el mundo de las comunidades judías en la costa
caribeña del norte de Colombia.
El periodista residió en Jerusalén entre 1971 y 1974, estudió Ingeniería en
Colombia y trabajó en el diario El Heraldo, de Barranquilla, y en la
revista española Cambio 16. En 2004 publicó las obras Los amores en la
Biblia y Vulgata Caribe. Actualmente cubre la política diplomática y los
viajes del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,
para El Periódico de Catalunya.
El grupo Editorial Norma, fundado en 1960, pertenece al grupo Carvajal, una
multinacional colombiana con presencia en más de veinte países. Al premio
podían optar escritores de cualquier nacionalidad con novelas inéditas
presentadas en castellano, que no hubieran sido premiadas o estuvieran
concursando por otros premios.
Fuente: Terra Actualidad
*** Presentarán en Puerto Rico segunda edición de Hostos Review
El número 2 de Hostos Review, "Open Mic/Micrófono abierto: Nuevas
literaturas Puerto/Neorriqueñas /New Puerto/Nuyor Rican Literatures", será
presentado en Puerto Rico en tres actividades entre el 21 y el 23 de
septiembre, según explicó el escritor peruano Isaac Goldemberg, director de
la publicación.
La primera presentación, el miércoles 21, es auspiciada por el Departamento
de Inglés, Humanidades y Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto
Rico y tendrá lugar en el recinto de Mayagüez de la mencionada casa de
estudios. Esa misma noche habrá una lectura de micrófono abierto.
Al día siguiente, la revista será presentada tanto en la Universidad de
Puerto Rico en Río Piedras como en el Centro de Estudios Avanzados de
Puerto Rico y el Caribe en el Viejo San Juan. El viernes 23 la presentación
será en Lares, coincidiendo con la celebración del Día de Lares.
En las presentaciones y lecturas participarán los poetas y escritores
residentes en NY: María Luisa Arroyo, José Irizarry, Mariposa, Tony Medina,
Anthony Morales y Flaco Navaja, así como los profesores Juan Flores (Hunter
College) y Mayra Santos-Febres (Universidad de Puerto Rico, Río Piedras),
editores invitados del número. En ambos recintos universitarios los
escritores visitarán varias clases para sostener conversatorios con los
estudiantes.
Goldemberg agregó que este número de Hostos Review reúne poesía y narrativa
de escritores emergidos alrededor de 1990, dándose énfasis a aquéllos cuyas
poéticas se alimentan de la experiencia del hip-hop, y transitan otras
formas de difusión artística pública, tales como la lectura en
café-teatros, el spoken word y el micrófono abierto.
El escritor anunció igualmente la aparición del tercer número de la
revista, dedicado a los escritores peruanos que residen en Estados Unidos,
y en la que se ofrecen textos de más de setenta de estos autores.
El número de 355 páginas, titulado "Destellos digitales: escritores
peruanos en los Estados Unidos, 1970-2005", estuvo a cargo del poeta
peruano Roger Santiváñez, profesor en Temple University. El volumen reúne
poesía, narrativa y crítica literaria acerca de temas tan diversos como "La
poesía de Carlos Germán Belli", "García Márquez en Ara-Cataca", "Encuentros
cercanos entre Cervantes y el Inca Garcilaso", "Desplazamientos del bien y
el mal en el mundo colonial andino", "Imágenes de Europa en la obra de
Julio Ramón Ribeyro" y "Memoria y herencia en el teatro de María Teresa
Zúñiga".
En la introducción, Santiváñez sostiene que "hay una cierta melancolía que
informa algunos poemas, relatos y notas críticas que se filtra como un
background, no necesariamente en el tema sino en la subyacente perspectiva
desde donde se yerguen personajes de allá y también sus voces coloquiales,
su modo de frasear el español en las ciudades y el campo del Perú; y en ese
particular sonido se va expresando una visión latinoamericana del mundo".
Entre los autores incluidos destacan Julio Ortega, José Miguel Oviedo, José
Antonio Mazzotti, Cecilia Bustamante, Eugenio Chang-Rodríguez, Eduardo
Chirinos, Mariela Dreyfus, Eduardo González Viaña, Gregorio Martínez, Beto
Ortiz, Laura Riesco, Miguel Ángel Zapata, Jorge Ninapayta, Héctor Velarde,
Pedro Granados, Marita Troiano y el mismo Goldemberg.
El nuevo número será presentado el 13 de octubre en el Instituto Cervantes
de Nueva York y el 29 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara, México. Hostos Review es una publicación del Instituto de
Escritores Latinoamericanos, con sede en Hostos Community College de The
City University of New York.
Fuente: LAWI Noticias, Librusa
*** Donan biblioteca del escritor dominicano Virgilio Díaz Grullón
La biblioteca del escritor dominicano Virgilio Díaz Grullón, quien
falleciera en Santo Domingo en 2001, pasará a manos de la principal
organización cultural de su natal provincia de Santiago, por decisión de su
viuda, Aída Bonnelly de Díaz, quien hará entrega de la donación el viernes
23 de septiembre.
El Centro León recibirá la biblioteca Díaz Grullón en un acto titulado "Más
Allá de Virgilio", y que servirá de marco para rendir homenaje póstumo al
autor de Más allá del espejo y Los algarrobos también sueñan.
Nacido en 1924 en Santiago, al norte de Santo Domingo, Virgilio Díaz
Grullón figura entre los principales narradores de la literatura dominicana
del siglo XX. Entre sus libros se encuentran también Un día cualquiera y
Crónicas de Altocerro, pero el conjunto de su obra narrativa aparece bajo
el título De niños, héroes y fantasmas.
Fuente: Librusa
*** Cincuenta poetas participarán en festival Novissima Verba
Del 26 de septiembre al 1 de octubre se realizará en Lima y Cusco (Perú) el
IV Festival de Poesía Novissima Verba, Edición Internacional, que contará
con la presencia de más de cincuenta poetas entre peruanos y extranjeros.
El evento se creó en 2002 al interior de las aulas de la Pontificia
Universidad Católica del Perú.
Novissima Verba cuenta hasta el momento con dos ediciones en Lima y una a
nivel nacional. Su origen está vinculado a lo que se ha llamado la
"Generación del 2000" de la poesía peruana; es decir, a la producción
poética elaborada por jóvenes provenientes básicamente del ámbito
universitario, de carácter grupal y dada a conocer a partir de ese año.
La cuarta edición se llevará a cabo del 26 al 28 de septiembre en
diferentes auditorios de Lima y los días 30 de septiembre y 1 de octubre en
Cusco. El ingreso a todos los recitales es libre.
Fuente: Perú Informa
*** Culturas verbal y visual serán analizadas en Corrientes
El miércoles 28 y jueves 29 de septiembre se realizarán en Corrientes
(Argentina) las VII Jornadas de Educación, Literatura y Comunicación,
evento que con el título "La permanencia de la palabra en la cultura de la
imagen" contará con ponencias de destacados intelectuales argentinos e
internacionales en torno al paso de la cultura verbal a la cultura visual.
Como en años anteriores, las jornadas están organizadas por la Secretaría
General de Extensión Universitaria, Delegación Corrientes; el Departamento
de Letras de la Facultad de Humanidades, y la Carrera de Comunicación
Social de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE,
http://www.unne.edu.ar).
Los paneles el encuentro se referirán al "Texto e imagen, las nuevas formas
de creación cultural"; "Las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación en las escuelas del futuro. ¿hacia el ocaso del texto?"; "La
cultura de la imagen y su influencia en la construcción de identidades
multiculturales", y "La crisis de la cultura verbal: nuevas formas de
producción literaria".
Se contará con prestigiosos panelistas especializados en las temáticas
mencionadas, entre ellos Roberto Polimeni, Orlando Van Bredam, Daniel
Molina, Alejandra Rey, Teresa Artieda, Aldo Lineras, Gabriela Vicentin,
Rubén Zamboni, Sandra Savoini, Silvia Alejandra Rach, Patricia Pujalte,
Enrique Gamarra, Jorge Sánchez Aguilar, y Emilio Chuaire.
Las actividades, que tendrán lugar en las instalaciones del Salón Auditorio
del Hogar Escuela (avenida Pedro Ferré 2755), están dirigidas a docentes y
estudiantes de todos los niveles, estudiantes y profesionales de la
comunicación social, artistas de todas las disciplinas, aficionados a la
literatura, periodistas de todos los medios de comunicación y público en
general.
Los interesados podrán obtener mayor en la Secretaría General de Extensión
Universitaria, Delegación Corrientes (Córdoba 974), de lunes a viernes en
el horario de 7:30 de la mañana a 1 de la tarde y de 3 de la tarde a 8:30
de la noche.
Fuente: Momarandu Diario Digital
*** Autores se reunirán en Alicante por los niños con síndrome de Down
Hasta el viernes 30 de septiembre es el plazo para solicitar la inscripción
al IV Encuentro de Escritores y Poetas que, a favor de los niños con
síndrome de Down, se realizará en la Casa de Cultura de El Campello
(Alicante, España) el sábado 19 de noviembre a las 7 de la noche.
El evento es convocado por la Asociación de Nuevos Escritores de El
Campello (Anuesca), y para participar es preciso enviar un mensaje a
encuentroescpoe@... incluyendo un poema de 20 a 25 versos, un pequeño
currículum vitae de 5 líneas y la dirección de correo electrónico del
participante. Sólo se admitirán solicitudes por esta vía.
El viernes 30, los recaudos de quienes se inscriban se entregarán al comité
de selección. Los poetas seleccionados serán avisados el 20 de octubre y,
entre tanto, no se mantendrá correspondencia con los participantes. Anuesca
no se hará cargo de los gastos de viaje y alojamiento de los poetas.
Fuente: Juannavidad
*** Organizan Festival de Poesía en Bariloche
Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre se realizará, en la Escuela de
Hotelería y Gastronomía de Bariloche, Patagonia (Argentina), el Festival
Internacional de Poesía Bariloche, en el que se espera participen unos 60
poetas argentinos y chilenos.
La actividad es organizada por el Grupo de Poesía "El diente en el ojo",
que integran Eliana Navarro, Marcela Caracho, Rubén Aguerre y Graciela
Cros, y será de entrada libre y gratuita. Precedido por una fuerte
expectativa ya que hace tiempo que Bariloche no realiza un certamen de
nivel internacional, el Festival de Poesía ha sido por ello tomado como un
estímulo extraordinario para la poesía barilochense y patagónica de ambos
lados de la cordillera.
Para lograr este festival se cuenta con el apoyo de la Dirección Municipal
de Cultura de Bariloche, la Agencia Río Negro de Cultura y el Instituto
Balseiro, en su 50º aniversario. El evento tendrá dos invitadas de
excelencia, las poetas chilenas Rosabetty Muñoz (Ancud, Chiloé) y Verónica
Zondek (Valdivia).
La apertura del festival será el viernes 30 a las 5 de la tarde con la
instalación del poema mural de Juan Gelman, Editorial Limón /Fasinpat, en
el Hospital local. Luego se realizarán las acreditaciones en la Escuela de
Hotelería y Gastronomía y se pronunciarán las palabras de bienvenida.
Posteriormente se hará una charla y lectura con las poetas Muñoz y Zondek y
la noche se cerrará con un brindis y una mesa de lectura en la que
participarán Andrés Cursaro (Comodoro Rivadavia); Mariela Lupi (Neuquén);
Liliana Campazzo (Viedma); Martina Cianis (Bariloche) y Raúl Mansilla
(Neuquén).
El sábado 1 de octubre habrá una feria de libros, con exposición y ventas
en la Escuela de Hotelería y Gastronomía. El domingo 2 las mesas de lectura
estarán integradas por Bruno di Benedetto (Puerto Madryn); Selva Soledad
Sepúlveda (Villalonga); Silvia Rodríguez (El Bolsón); Horacio Herman
(Bariloche); María Ester Marteleur (Bariloche); Rafael Urretabizkaya (San
Martín de los Andes); Graciela Ruiz (Bariloche) y Miguel Ángel Sabatini
(Cutral.Có). Finalmente el cierre estará a cargo de Muñoz y Zondek.
Entre otros participantes, se espera a Arturo Castagnetto (Bariloche);
Carlos Blasco (Plaza Huincul); Amelia Rigada (Bariloche); Graciela Rendón
(San Martín de los Andes); Tomás Watkins (Neuquén); María Cristina
Venturini (San Martín de los Andes); Gustavo Werffeli (Bariloche); Iris
Giménez (Viedma); Pablo Betesh (Neuquén); Andrés Kurfirst (Neuquén);
Valeria Resenite (Esquel); Carina Nosenzo (Gral. Roca); Julio Aguirre
(Bariloche); Manuel Bendersky (Buenos Aires).
También participarán en lecturas de poemas y mesas redondas: Sebastián
González (Neuquén); Carolyn Riquelme (Bariloche); Carmen Parés (Chile);
Gerardo Burton (Neuquén); Verónica Merli (Bariloche); Cristian Carrasco
(Neuquén); Sergio De Matteo (Santa Rosa); Aldo Novelli (Neuquén); Laura
Calvo (Bariloche); Victoria Cocconi Neuquén).
Otros poetas participantes serán: Griselda Fanese (Neuquén); Luisa Peluffo
(Bariloche); Carlos Patiño (Buenos Aires); Angela Jerez (Neuquén); Juan
Sebastián Villarreal (Neuquén); Ricardo Costa (Neuquén); Jorge Spíndola
(Trelew); Raúl Artola (Viedma); Sebastián Di Silvestro (Bariloche).
Fuente: El Ciudadano
*** Trujillo organiza la Bienal de Literatura Ramón Palomares
Entre el 2 y el 6 de noviembre se realizará en el venezolano estado
Trujillo la II Bienal de Literatura Ramón Palomares, que este año
homenajeará al artista plástico, crítico de arte y escritor, Carlos
Contramaestre, y que servirá de marco para conocer los logros del Plan
Nacional de Promotores de Lectura y disfrutar de la IV Feria Nacional del
Libro Trujillo 2005.
Pedro Ruiz, coordinador de la bienal, manifestó que el evento es la
afirmación de un programa de difusión de la literatura venezolana y
trujillana, puesto en marcha hace cinco años.
Para participar como ponente en el evento es preciso presentar una ponencia
dedicada a experiencias de promoción de lectura, realizadas dentro o fuera
de Venezuela, en espacios académicos formales, comunitarios y otros no
convencionales.
Podrán participar ponentes de cualquier edad y nacionalidad, con una
ponencia escrita en español para ser desarrollada en no más de 20 minutos,
con un máximo de 20 cuartillas. Se recibirán los trabajos impresos en hojas
tamaño carta, a doble espacio, en letra Times New Roman, tamaño 12 puntos,
acompañadas de su correspondiente versión digital (formato Word) en
disquete o CD, incluyendo además una sinopsis de una cuartilla. El material
deberá ir acompañado con los siguientes datos: identificación y dirección
de la institución o agrupación, nombre(s) completo(s) del autor o autores,
números de cédula, número telefónico y dirección electrónica.
Los trabajos participantes serán recibidos hasta el 30 de septiembre en la
Coordinación Trujillana de Cultura de la Gobernación Bolivariana de
Trujillo (avenida Carmona, Parque Los Ilustres, Concha Acústica; Trujillo,
estado Trujillo).
Las ponencias presentadas serán evaluadas por un Comité de Arbitraje que
notificará su aceptación o rechazo, así como el cronograma de ponencias,
durante la primera semana del mes de octubre de 2005. Los participantes
aceptados deberán ajustarse al cronograma de ponencias establecido por los
organizadores, a desarrollarse en distintos municipios del estado Trujillo.
Los participantes deberán confirmar su asistencia al evento antes del 1 de
noviembre. Los gastos de hospedaje, traslados internos y alimentación de
los participantes seleccionados (un máximo de dos participantes por
agrupación o institución) correrán por cuenta de la Coordinación Trujillana
de Cultura. El traslado hasta el estado Trujillo quedará a cargo de los
participantes.
Las ponencias serán publicadas por el Fondo Editorial "Arturo Cardozo" de
la Coordinación Trujillana de Cultura de la Gobernación Bolivariana de
Trujillo como parte de la Memoria de la II Bienal de Literatura "Ramón
Palomares".
Para mayor información, comunicarse con la Coordinación Trujillana de
Cultura, por el teléfono: 0272 2366868 o a través del correo electrónico
culturatrujillo@....
Fuente: Coordinación Trujillana de Cultura
*** Brasil incentivará con literatura el uso de las lenguas indígenas
La literatura brasileña, que durante siglos ha sido publicada casi
exclusivamente en portugués, se abrirá a ediciones en lenguas indígenas
para impedir la muerte de cerca de 160 hablas autóctonas del país, según
anunció el coordinador de Educación Escolar Indígena del Ministerio de
Educación, Kleber Mattos.
"La gran novedad es que no serán cartillas de alfabetización en lenguas
indígenas, que ya existen, sino poesías, cuentos, mitos, historias,
ensayos... Textos más literarios que pedagógicos y todos escritos por
autores indios", agregó Mattos.
Se trata de un proyecto anunciado por el ministerio y la Universidad
Federal de Minas Gerais que prevé la producción, publicación y distribución
inicialmente de 22 libros, con tirada variada, en diferentes lenguas
indígenas.
"Nuestra intención es reforzar la alfabetización en las lenguas indígenas.
Desde 1994 existen cartillas pedagógicas en esas lenguas que están
dirigidas a los alumnos, pero no existen obras literarias para ofrecer a
quienes ya se alfabetizaron en su lengua materna", indicó el funcionario.
Las comunidades beneficiadas con la iniciativa viven en los estados de Mato
Grosso (centro-oeste), Pernambuco (nordeste) y Minas Gerais (sudeste), y en
el Parque de Xingú, una gigantesca reserva en la Amazonía que alberga a
indios de varias comunidades.
El proyecto, al que el Gobierno destinó un millón de reales (unos 415.000
dólares), prevé la publicación de muestras de literatura en lenguas
indígenas como maxacalí, ikpengue, tapirape, funió, xavante y bororó.
Los libros fueron encargados por el Ministerio a un grupo de indios que
estudia en la Universidad Federal de Minas Gerais, una institución que
comenzó a formar profesores indígenas hace diez años y en la que ya se han
graduado tres promociones. En grupos según su lengua, estos estudiantes de
pedagogía tendrán libertad para escribir lo que deseen y sobre lo que
quieran.
De acuerdo con Mattos, muchas veces el trabajo que realiza el Ministerio de
Educación para alfabetizar a las poblaciones indígenas en sus propias
lenguas se pierde porque, al no tener nada para leer en su idioma, terminan
olvidando lo que aprendieron.
Aparte del objetivo pedagógico del proyecto, se trata de la primera vez que
Brasil, un país que alberga unos 220 pueblos indígenas diferentes, cuenta
con un plan concreto para estimular la literatura en lenguas autóctonas.
"Ya hay algunas producciones de autores indígenas en su lengua materna,
pero son aisladas y producto de iniciativas de organizaciones no
gubernamentales", dijo Daniel Munduruku, director del Instituto Indígena
Brasileño para la Propiedad Intelectual (Inbrapi). "Lo que más hay es
literatura indígena en lengua portuguesa y algunas publicaciones
bilingües", agregó.
Según el dirigente del Inbrapi, el gran problema es que, como las
comunidades son pequeñas, las ediciones tienen que ser muy reducidas y los
temas muy específicos, lo que hace costoso y comercialmente inviable
cualquier iniciativa. "Además, los autores indígenas están interesados en
escribir en portugués para tener una mayor difusión. Ellos quieren que sus
comunidades y sus historias sean conocidas fuera y para ello tienen que
publicar en portugués", explicó.
Otro problema, según acotó Mattos, es que muchos pueblos, a pesar de
conservar sus costumbres, tienen como lengua materna el portugués, e
inclusive existen otros que se alfabetizan exclusivamente en portugués. Por
otro lado, según él, "no todas las lenguas indígenas establecieron normas
de grafía, por lo que no tienen escritura. En varias comunidades los niños
aprenden primero el portugués y luego la lengua de su comunidad".
Mattos explicó que el gobierno se comprometió en 1995 a alfabetizar a todos
los indios en su lengua materna y que ello, paradójicamente, implica que
algunas escuelas utilicen precisamente el portugués. Según las estadísticas
del Ministerio de Educación, Brasil cuenta con 147.000 alumnos indígenas en
2.228 escuelas especiales. De los cerca de 7.500 profesores, un 90 por
ciento es indígena. El porcentaje de estudiantes es elevado para un país en
el que la población indígena es calculada en 450.000 personas sólo en las
aldeas.
"La posibilidad de publicar obras literarias en sus lenguas autóctonas le
permitirá a esa población preservar sus conocimientos, darle un nuevo medio
de expresión a su literatura, no únicamente el oral, y reflexionar sobre su
existencia", según Munduruku. Fuente: Terra Actualidad
*** Construyen en Antioquia el barco Florentino Ariza
Gracias a una iniciativa turística, Florentino Ariza, uno de los personajes
más famosos del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, volverá
a navegar por el río Magdalena, pero prestando su nombre a un barco de
pasajeros.
Florentino Ariza, el eterno enamorado de El amor en los tiempos del cólera,
será el nombre de la embarcación que transportará 84 pasajeros por el
emblemático río colombiano a partir del mes entrante, luego de ser
construida en un astillero del noroeste departamento de Antioquia.
El barco tendrá las características del descrito por García Márquez en su
afamada novela, es decir, muy parecido a los utilizados a comienzos del
siglo XX para surcar ese mar de agua dulce que atraviesa prácticamente todo
el territorio colombiano. "Es una copia a escala de los barcos a vapor de
rueda trasera que navegaron por el Magdalena", señaló Gustavo Márquez,
constructor de la embarcación.
Además, la nave tiene dos pisos y está construida en acero para que pueda
navegar 200 kilómetros sin estaciones. Consta de salón-comedor, cocina,
restaurante, bar, cabina, baños y terraza. En el primer piso puede albergar
a 36 viajeros y en el segundo, a 48.
Márquez recordó que la idea de construir un barco que navegara por el
principal río de Colombia surgió hace varios años, cuando la Corporación
Autónoma del Río Magdalena (Cormagdalena) vio la necesidad de fomentar la
actividad turística en su parte alta. Esa zona acoge principalmente a las
poblaciones de Flandes, en el departamento de Tolima, y Girardot, en
Cundinamarca.
Adelantó que el buque tendrá su centro de operaciones en la población
tolimense y se moverá hacia el sur dependiendo de las aguas mínimas y
máximas que tenga el Magdalena.
Por su parte, Freddy Humberto Pérez, subdirector de Desarrollo Sostenible y
Navegación de Cormagdalena, aseveró que "la iniciativa es recuperar el río
de manera turística en el Alto Magdalena".
"Entendemos que esa zona mueve mucho turismo y qué mejor que rescatarlo con
un buque similar a los que se utilizaron a comienzos del siglo pasado para
colonizar estos pueblos con malecones a la orilla del río", destacó Pérez.
Fuente: Prensa Latina
*** Sergio Ramírez será invitado principal al Congreso Centroamérica 2005
El escritor nicaragüense Sergio Ramírez será el invitado principal en el
Congreso de Escritoras y Escritores de Centroamérica 2005, que tendrá lugar
en Panamá del 3 al 6 de octubre próximo, informaron los organizadores del
evento.
Realizado por la Asociación de Escritores y la Universidad Tecnológica de
Panamá, el evento reunirá a un centenar de narradores y literatos de
Centroamérica durante cuatro días, en los que Panamá se convertirá en la
capital de la literatura centroamericana.
Los escritores debatirán sobre literatura, ofrecerán recitales y
presentarán sus más recientes obras. También se tratarán asuntos gremiales
y se ofrecerán conferencias y mesas redondas sobre asuntos relacionados con
la escritura.
Centroamérica 2005 será asimismo una oportunidad para que los escritores de
los seis países centroamericanos interactúen y compartan su reciente
producción. Durante el congreso habrá venta de libros de los autores
participantes, y el público podrá compartir con los propios escritores.
La Asociación de Escritores de Panamá, fundada en 2004, es una entidad sin
fines de lucro cuyo objetivo es promover la literatura y a los autores
nacionales. A la fecha, hay más de 57 escritores panameños afiliados, todos
los cuales han publicado al menos un libro y muchos de ellos han sido
galardonados con premios nacionales o internacionales. La asociación
también organiza el Premio de Novela Corta "Ramón H. Jurado", y la
coedición de libros con la Universidad Tecnológica de Panamá y el Instituto
Nacional de Cultura.
Con una destacada trayectoria como escritor y político, Sergio Ramírez
nació en 1942 y es graduado en derecho por la Universidad de León. Se
incorporó a la oposición contra el gobierno de Anastasio Somoza, a cuya
caída en 1979 se integró a la junta de gobierno que tomó el poder. En 1984
fue designado vicepresidente de su país, cargo al que renunció
posteriormente.
Premio Alfaguara en 1998 por Margarita, está linda la mar, Sergio Ramírez
publicó hace poco la novela Mil y una muertes, en la que el autor
reflexiona sobre la estética del arte y la creación literaria. Su página
oficial está en http://www.sergioramirez.com.
Fuente: EFE
*** Semana de la Poesía de Caracas homenajeará a Alfredo Silva Estrada
Entre el lunes 3 y el viernes 7 de octubre de 2005 se llevará a cabo, en el
Centro Cultural Corp Group y la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello,
la XII Semana Internacional de Poesía de Caracas, en homenaje a Alfredo
Silva Estrada.
Organizado por la Casa de la Poesía Pérez Bonalde, el evento contará con la
participación de poetas invitados de Argentina, Brasil, Colombia, España,
Francia, Italia, México, Perú, Vietnam, Trinidad & Tobago y Uruguay.
La programación especial de esta edición rendirá homenaje a la labor
poética de Silva Estrada, pero también cumplirá con el propósito de
celebrar los 15 años de trabajo ininterrumpido de la Fundación Casa de la
Poesía Pérez Bonalde, institución que, bajo la presidencia del escritor
Santos López, ha ofrecido un importante espacio de intercambio poético
entre escritores venezolanos e internacionales y lectores de todas las
edades.
Entre las actividades que se desarrollarán durante los cinco días de la
Semana de la Poesía, se encuentran recitales poéticos, conferencias,
conversaciones y presentaciones de libros, gracias al patrocinio del
Ministerio de la Cultura-Conac, la Casa Nacional de las Letras Andrés
Bello, la Fundación Cultural Chacao y la Fundación Cultural Corp Banca, y
con la colaboración de Monte Ávila Editores y la Fundación Biblioteca
Ayacucho.
Santos López, presidente-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde, y
principal organizador de la Semana Internacional de la Poesía, uno de los
eventos culturales más exitosos en Venezuela, recuerda que el mismo se
inició en 1990, con un programa titulado "Los poetas en compañía", el cual
se realizaba todos los domingos en el Teatro Nacional y que, de inmediato,
resultó ser todo un éxito entre el público caraqueño.
"Después presentamos este proyecto en el Centro Cultural Consolidado, hoy
Corp Banca, y fue así como iniciamos un viaje de éxitos que ha contado con
la visita a Venezuela de grandes figuras de la poesía provenientes de 25
países", agregó.
En 15 años de actividades la Casa de la Poesía Pérez Bonalde también logró
establecer (además de la Semana Internacional de la Poesía), la realización
anual de talleres de poesía; la creación del Concurso de Poesía para
Liceístas, así como el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde, y la
aparición de dos sellos editoriales que llevan por nombre Colección La
Diosa y Papeles de la Casa.
Alfredo Silva Estrada, poeta homenajeado de esta edición, nació en Caracas
en 1933. Ha publicado una extensa obra poética y, además, se ha destacado
como traductor de poesía en lengua francesa. De la casa arraigada (1953),
Literales (1963), Los moradores (1975), Los quintetos del círculo (1982),
De bichos exaltado (1990), Acercamientos. Antología poética (1992) y Por
los respiraderos del día. En un momento dado (1998) son algunos de sus
títulos. En 1997 recibió el Premio Nacional de Literatura.
Fuente: El Nacional
*** Relación entre América y el Quijote analizarán en un encuentro
Un grupo de académicos y estudiosos de la obra de Miguel de Cervantes
analizarán la relación entre su obra máxima y el continente americano, en
el congreso "Las utopías americanas del Quijote", que se desarrollará entre
el 5 y el 7 de octubre en la Universidad de Salamanca (http://www.usal.es),
dentro de las actividades organizadas en el IV Centenario de la publicación
de la primera parte de la obra cumbre cervantina.
En el encuentro, programado por el Instituto Castellano y Leonés de la
Lengua, se darán cita entre otros autores Juan Manuel de Prada, Fernando
Arrabal y Fernando Sánchez Dragó, informaron fuentes de la organización.
La Facultad de Filología de la mencionada casa de estudios fungirá de sede
del encuentro, que abordará el aporte cultural y literario del Quijote para
descubrir, a través de las épocas, la impronta del autor, el carácter
utópico y el espíritu idealista de las letras hispanoamericanas, según el
instituto convocante.
Además, el objetivo es alentar el diálogo entre los escritores de ambos
lados del Atlántico, "en esa especial comunidad de la lectura compartida
del clásico cervantino", añadieron dichas fuentes. El congreso concluirá en
la jornada del 7 de octubre con la lectura de pasajes de El Quijote por
parte de Mempo Giardinelli y Juan Manuel de Prada.
Fuente: Terra Actualidad
*** Escritores colombianos y venezolanos se reunirán en noviembre
Entre el 3 y el 6 de noviembre se realizará en la ciudad de San Cristóbal
el XIII Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano, actividad organizada
por la Asociación de Escritores del Estado Táchira
(http://aet.tripod.com.ve) y por su homóloga del departamento colombiano
del Norte de Santander, y que este año se dedicará a homenajear al poeta
venezolano Alberto Arvelo Torrealba en el centenario de su nacimiento.
Luis José Oropeza, presidente de la AET, y Homero Vivas García, secretario
de Finanzas, indicaron que dado el carácter de este homenaje se recomienda
que las ponencias giren en torno a la vida y obra del poeta Arvelo
Torrealba y su proyección en la literatura contemporánea venezolana.
Alberto Arvelo Torrealba nació en Barinas el 3 de septiembre de 1905, en
medio de una familia de poetas. Su madre Atilia Torrealba de Arvelo era una
reconocida poeta de esa ciudad llanera y sus tíos paternos Alfredo Arvelo
Larriva y Enriqueta Arvelo son ampliamente conocidos en el mundo de la
poesía y las letras venezolanas.
Desarrolló una exitosa labor diplomática como consejero en la Embajada de
Venezuela en Francia, embajador extraordinario en Bolivia y embajador en
Italia. Durante el bienio 1964-1965 se le concedió el Premio Nacional de
Literatura. Luego de una fecunda labor en el campo de la literatura, la
pedagogía y la diplomacia, murió en Caracas el 28 de marzo de 1971.
Entre sus obras más conocidas se encuentra Florentino y el Diablo, gran
poema mítico ambientado en el llano venezolano. Editorial Letralia publicó
en 1997 la primera versión digital de este poema, conjuntamente con La
BitBlioteca, y aún puede leerse en
http://www.analitica.com/bitblioteca/aarvelo/diablo.asp.
El Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano se realiza anualmente, en
forma alternativa, en las ciudades de Cúcuta (Colombia) y San Cristóbal
(Venezuela), convirtiendo a ambas sedes, durante los días de desarrollo de
las actividades, en capitales de la integración cultural
colombo-venezolana, según indicaron las fuentes.
Además, el evento reúne a destacados creadores de ambos países, en un
ámbito en el que se expone lo más reciente de su producción literaria, se
confrontan ideas y tendencias y se incrementan los lazos de amistad que
secularmente ha unido a los autores de ambos lados de la frontera.
Entre los sitios que fungirán de sede del encuentro están el Ateneo del
Táchira, la Biblioteca Pública "Leonardo Ruíz Pineda", la Universidad de
Los Andes, la Biblioteca Pública de Colón, la Casa de la Cultura de
Michelena, el Centro de Profesionales de Rubio y la Casa Steinvorth de San
Cristóbal.
Los delegados se registrarán en el hall del Hotel del Círculo Militar, el
jueves 3 de noviembre a las 2 de la tarde. La instalación oficial del
encuentro se celebrará a las 8 de la noche en el Ateneo del Táchira.
El viernes a las 9 de la mañana se desarrollará la conferencia magistral de
Colombia, a la que seguirán a las 10 las ponencias de los participantes y,
a las 11, la correspondiente conferencia magistral de Venezuela. En la
tarde se realizará un recital poético en la Universidad de Los Andes y en
la noche el recital de nuevas voces, en el Ateneo del Táchira.
El sábado 5, Venezuela presentará otra conferencia magistral a las 9 de la
mañana; habrá lectura de ponencias a las 10 y la conferencia magistral de
Colombia a las 11, también en la biblioteca. Esa tarde habrá
simultáneamente dos lecturas, en las casas de la cultura de Colón y
Michelena y en el Ateneo de Rubio. Por la noche se desarrollará el Recital
Mayor, en el Ateneo del Táchira, y un brindis.
El día de la clausura, el domingo 6 de noviembre, se abrirá a las 9 de la
mañana con una conferencia magistral, seguida de un gran recital a las 10
de la mañana. A las 11 serán entregados los certificados y las delegaciones
serán despedidas al mediodía.
La inscripción en el evento tendrá un costo de 200.000 bolívares por
persona. Cada participante disfrutará de alojamiento por tres noches,
comida por cuatro días, refrigerios, agasajos, material de apoyo, afiches,
trípticos, carpetas, participación en lecturas de textos, ponencias,
transporte interno en la ciudad y certificado de asistencia. Para los
asistentes que no requieran de hospedaje el costo será de treinta mil
bolívares para el público general y quince mil para estudiantes. Los montos
podrán pagarse también en pesos colombianos o dólares estadounidenses,
según el cambio correspondiente.
Fuente: Asociación de Escritores del Táchira
*** Festival de Poesía de Sant Cugat reunirá a autores catalanes
Del 16 al 19 de noviembre, unos 40 poetas participarán en el V Festival de
Poesía de Sant Cugat, anteriormente conocido como Nit de Poesia de Sant
Cugat. La teniente de alcalde de Cultura de Sant Cugat, Àngels Solé, y el
director de la Institució de les Lletres Catalanes, Jaume Subirana,
presentaron en días pasados las novedades que acompañarán el cambio de
denominación y que lo han de convertir en "un festival de referencia",
según dijo Subirana.
La primera novedad es la figura del director del Festival, que cambiará
cada año y que en esta ocasión es el poeta Vicenç Llorca, quien resaltó que
los casi 40 poetas participantes reflejarán "la riqueza y diversidad
generacional, estética y geográfica de la literatura catalana".
El Festival también estrenará también la figura del Poeta de Honor, que
este año será Màrius Sampere. Otro de los nombres confirmados es el de
Raimon, que ofrecerá en un recital sus versiones de poetas clásicos
catalanes. Además de la primacía de los recitales, se programarán lecturas
en librerías y se buscará la complicidad de los lectores infantiles.
Fuente: ABC
*** Perú invitado de honor a la Feria de Guadalajara
Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique encabezan la lista de los
invitados especiales de la XIX Feria Internacional del Libro de
Guadalajara, que este año se realizará entre el 26 de noviembre y el 4 de
diciembre, y estará dedicada a Perú.
La lista de invitados incluye también a Carlos Germán Belli, Isaac
Goldemberg, Jorge Eduardo Benavides, Mariela Dreyfus, Eduardo Chirinos,
Antonio Cisneros, Iván Thays, Julio Ortega, José Miguel Oviedo, Miguel
Ángel Zapata, Roger Santiváñez, Eduardo González Viaña, Marita Troiano,
José Antonio Mazzotti y Carmen Ollé, entre otros.
Los organizadores de la feria han dicho que Perú cuenta con un "ambicioso
programa" preparado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y diversas
entidades peruanas (Instituto Nacional de Cultura, Biblioteca Nacional,
Prompex y Promperú) que integran una comisión nacional creada para la
ocasión.
El programa del Pabellón de Perú contempla una serie de actividades que
incluye varias exposiciones bibliográficas, entre las que destaca una
dedicada íntegramente al Inca Garcilaso de la Vega.
Los organizadores del evento agregaron que, a partir de esta semana, su
sitio en Internet se presenta con una nueva imagen ante los cibernautas.
Quienes visiten el enlace www.fil.com.mx se encontrarán con un sitio
totalmente rediseñado y reorganizado pensando en la comodidad de sus
usuarios, según informó Myriam Vidriales, coordinadora general de Prensa y
Difusión del evento.
El sitio permitirá consultar información detallada sobre las actividades de
la Explanada, presentaciones de libros, conferencias y datos sobre los
invitados de la 19ª edición de la Feria, o bien conocer los requisitos para
participar como profesionales.
Un nuevo y más ágil menú de navegación, un mayor número de imágenes que
enriquecen cada sección, y nuevos apartados, son algunas de las novedades
que el sitio de la FIL Guadalajara presenta. El Club de Lectores es una de
las principales innovaciones que ofrece el portal. Después de registrarse
en línea, sus miembros recibirán noticias acerca de actividades en torno al
libro y la lectura, y serán los primeros en obtener información actualizada
sobre lo que acontece en la Feria.
También destaca la creación del nuevo portal de Promotores de lectura, un
subsitio dedicado a esos profesionales del mundo de libro que concentran
sus esfuerzos en formar nuevos lectores. Otro de los cambios en la página
tiene que ver con el Salón de Derechos, ya que dejó de formar parte del
área de Profesionales para convertirse en una sección independiente, con
información completa sobre los servicios que ofrece, los lineamientos para
participantes, una liga para descargar la solicitud de registro, así como
el catálogo de las editoriales y agencias literarias que acudieron al Salón
en 2004.
La sección de Prensa incluye un buscador de noticias, que permitirá
consultar con facilidad los comunicados publicados en este sitio desde 2002
a la fecha. De la misma manera, la zona de Información general agregó dos
nuevos apartados: Guadalajara, que describe los puntos que hacen de esta
ciudad uno de los destinos culturales y turísticos más importantes de
México, destacando sus sitios más atractivos y vías de comunicación, además
de incluir algunos enlaces de interés; y Datos generales, el lugar ideal
para quienes se acercan por primera vez a la página de la FIL Guadalajara,
ya que ahí encontrarán una serie de atajos que los llevarán directamente a
las secciones de mayor interés, al igual que el apartado de Preguntas
frecuentes, que ahora contiene más información.
Por otra parte, se informó que ya comenzó el período de preventa de boletos
para asistir a la feria. Los interesados en obtener por adelantado sus
entradas deben acudir a las oficinas de la avenida Alemania 1370, en la
colonia Americana. Este período cerrará el próximo martes 15 de noviembre.
El costo de los boletos en preventa es de diez pesos para el público en
general, mientras que en taquillas, la entrada a la FIL Guadalajara costará
quince pesos para niños, estudiantes y maestros con credencial, y veinte
pesos para adultos. La preventa está abierta tanto a particulares como a
grupos. Las personas que vivan fuera de esta ciudad y quieran aprovechar el
descuento, pueden hacer su reservación vía telefónica y pagar mediante un
depósito bancario; los boletos se les entregarán el día de su llegada a
Expo Guadalajara.
Para la compra de boletos se debe llamar en horario de oficina a Alma
Pecina, coordinadora de Taquillas de la FIL Guadalajara, al teléfono (33)
38100331, extensión 282, o escribir al correo electrónico
taquillas@....
Asimismo, las escuelas que deseen incorporar a sus estudiantes de
preescolar y primaria a las actividades podrán hacer sus reservaciones
hasta el 11 de noviembre. El tema de FIL Niños será los cuentos de Hans
Christian Andersen, autor danés de quien se celebra este año el
bicentenario.
El pabellón de FIL Niños es un espacio de dos mil metros cuadrados,
concebido especialmente para pequeños de tres a doce años, con actividades
didácticas alrededor de la lectura diseñadas para introducir a los niños en
la lectura. El pabellón albergará catorce talleres y dos carpas de
espectáculos, en las que se presentarán más de cien funciones a lo largo de
los nueve días de la feria.
Una de las novedades que FIL Niños presentará en su edición de 2005, es la
instalación de dos carpas de espectáculos y la segmentación de los mismos,
puesto que han sido diseñados de acuerdo con la edad de los pequeños. Un
segmento estará dirigido a niños de tres a ocho años y otro, a chicos de
nueve a doce. Además, el pabellón contará con un salón de lectura para
padres y maestros, con servicio de café, en donde se impartirán talleres y
charlas de promoción de la lectura, a los que podrán inscribirse sin ningún
costo.
Las visitas escolares a la FIL se realizarán del 28 de noviembre al 2 de
diciembre en tres horarios: de 9 de la mañana a 12 del día, de 12 del día a
2 de la tarde y de 3 a 6 de la tarde. El costo de la inscripción es de diez
pesos por cada niño, con lo que tienen derecho a participar en un taller,
ver un espectáculo y hacer un recorrido por el área de venta de libros que
se instalará este año, en la que nueve editoriales ofrecerán títulos
infantiles a bajo precio, en once stands diseñados especialmente para los
pequeños. Los maestros que acompañen a los niños no pagarán boleto, siempre
y cuando no rebasen la cantidad de dos por grupo.
Las escuelas y grupos que estén interesados en participar en FIL niños
deben comunicarse con Óscar Moreno, quien podrá darles información
detallada sobre el programa y los horarios de participación. Pueden llamar
al teléfono (33) 38100331, extensión 249, de 9 de la mañana a 2 de la tarde
y de 4 de la tarde a 7 de la noche, o escribir a la dirección
infantil@....
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es considerada la mayor
fiesta cultural y editorial de habla hispana. En ella participan cada año
más de mil 500 casas editoriales de 35 países, así como cerca de 350
autores de todas las latitudes. En la pasada edición, acudieron a la Feria
más de 450 mil personas, un número similar a las páginas visitadas que
registró su portal de Internet.
Fuentes: LAWI Noticias, FIL Guadalajara
*** FCE publica antología de poesía peruana contemporánea
El Fondo de Cultura Económica de México presentará la antología de poesía
peruana contemporánea La mitad del cuerpo sonríe en la FIL Guadalajara, el
29 de noviembre, a las 8 de la noche. El poeta y crítico, editor de
Ediciones El Tucán de Virginia y director del Festival Internacional Letras
en Tamaulipas, Víctor Manuel Mendiola, es el autor de la antología.
En opinión de Mendiola, "la poesía moderna peruana del siglo XX goza de un
gran prestigio no sólo por tener como puntos de referencia las obras de
César Vallejo y, atrás de él, de César Moro y Martín Adán, sino por esa
cualidad tan peculiar de romper las formas y los contenidos de la tradición
lírica para reordenarlos en una nueva poesía, donde alcanzan un grado muy
alto de desarrollo el rigor verbal y la expresión del mundo".
Agregó que "la poesía peruana moderna ha quebrado los moldes y preceptos
del pasado para reutilizarlos, ya fragmentados, en una visión tan viva como
culta. En esta literatura todo tiende hacia el futuro. Nada se queda atrás.
Lo remoto y lo actual sólo adquieren valor como recursos de lo nuevo, mitos
e historias se desarticulan para volverse utopía y proyecto de vida
cotidiana".
En esta antología el lector encontrará poemas de Javier Sologuren, Jorge
Eduardo Eielson, Blanca Varela y Carlos Germán Belli, Arturo Corcuera,
Rodolfo Hinostroza, Antonio Cisneros, Julio Ortega, Jorge Pimentel, Isaac
Goldemberg, José Watanabe, Carmen Ollé, Enrique Verástegui, Carlos López
Degregori, Miguel Ángel Zapata, Róger Santiváñez, Domingo de Ramos,
Rossella Di Paolo, José Antonio Mazzotti, Rocío Silva Santistevan, Luis
Fernando Chueca, Maurizio Medo, Monserrat Álvarez, Lorenzo Helguero, y
Lizardo Cruzado.
En la presentación de La mitad del cuerpo sonríe participarán, como
moderador, el editor del FCE Joaquín Diez Canedo y, como comentaristas,
Julio Ortega, Isaac Goldemberg, Miguel Ángel Zapata, el poeta mexicano José
María Espinasa y el autor de la antología, Víctor Manuel Mendiola.
Mendiola es, además, autor entre otros libros, de las antologías Sol de mi
antojo (Plaza & Janés), El Corazón Prestado. El Mundo Precolombino en la
Poesía Mexicana de los Siglo XIX y XX (Ediciones Cal y Arena); y los libros
de poesía Vuelo 294 (FCE), Tan oro y oro (UNAM, ganador del Premio Latino
de Literatura 2005) y Tu mano, mi boca, 60 variaciones sobre el plato
(Editorial Aldus).
Fuente: Librusa
*** Postularán a Gonzalo Rojas al Nobel de Literatura
El 20 de diciembre la Universidad Andrés Bello formalizará la postulación
del escritor chileno Gonzalo Rojas para el Nobel de Literatura 2006. La
iniciativa partió de los alumnos de Rojas en la mencionada casa de estudios
y cuenta con el apoyo del Consejo Superior.
En una ceremonia presidida por el rector, Manuel Krauskopf, el decano de la
Facultad de Humanidades y Educación, Vicente Cordero, y un grupo de
estudiantes de distintas carreras, la institución informó la semana pasada
que se embarcará en esta campaña, para lo cual ya han abierto el sitio
Tercer Nobel de Literatura para Chile (http://www.gonzalorojasnobel.cl),
donde los lectores de Rojas en Chile y en el mundo pueden manifestar su
intención de adherirse a la postulación.
El Rector Krauskopf explicó que para la Universidad este era un momento de
gran importancia, ya que "Gonzalo Rojas además de ser uno de los escritores
más reconocidos a nivel mundial, es parte de la Universidad Andrés Bello,
conviviendo y compartiendo con sus estudiantes como profesor titular".
Luis Felipe Cordero, alumno de derecho, señaló que "la idea nació de
nosotros, de un grupo de jóvenes de distintas carreras, que nos sentimos
cercanos a la obra de Gonzalo Rojas y a su persona, porque creemos que el
poeta goza de una gran cercanía con la juventud. Por eso, no dudamos en
pedir el apoyo primero de la Facultad de Humanidades y Educación y, luego
de la Rectoría, quienes nos dieron todo su respaldo", afirmó.
Con la idea de contar con el máximo respaldo posible, tanto en importancia
como en cantidad, ya han sido remitidas cartas al presidente de Chile y a
los ministros de Educación y Cultura, para que adscriban oficialmente al
proyecto. Además se solicitará la colaboración de jóvenes de otras
universidades, tanto chilenas como extranjeras.
La universidad ha previsto una serie de actividades de promoción. Además
del sitio donde recogerá las adhesiones en Internet, publicará las obras
Dueto, que mezcla la pluma de Rojas con el pincel de Roberto Matta, y Las
sílabas, una recopilación de sus poemas.
El decano de Humanidades y Educación, Vicente Cordero, afirmó que "la
iniciativa de los alumnos tiene un gran valor, pues se hace eco de la
necesidad del máximo reconocimiento que debe tener la figura de Gonzalo
Rojas", atendiendo a la gran cantidad de distinciones que el poeta tiene en
su haber.
Entre estos galardones, además del Nacional de Literatura de 1992, se
cuentan los premios Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1992), José
Hernández (1997), Octavio Paz de Poesía y Ensayo (1998), Doctor Honoris
Causa de la Universidad Andrés Bello (1998) y el Cervantes (2003).
Fuentes: Tercer Nobel de Literatura para Chile, La Segunda, Chile.com
*** Editorial Bruguera reinicia actividades y lanza premio de novela
La División de Edición de Libros del Grupo Zeta recuperará en enero de 2006
el sello editorial Bruguera, de la mano de la escritora y editora Ana María
Moix (Barcelona, 1947). Con este motivo se ha creado el Premio Noveles de
Bruguera, que pretende dar a conocer nuevos talentos y obras de calidad de
autores españoles y latinoamericanos desconocidos.
Una de las peculiaridades de este galardón, dotado con 12.000 euros, es la
constitución del jurado que lo otorgará. En esta ocasión será el escritor
Eduardo Mendoza el único encargado de hacerlo, una decisión nada habitual
en los premios literarios.
Mendoza, que se confesó un lector constante, es calificado como uno de los
mejores novelistas españoles vivos. Es autor, entre otras, de las novelas
La verdad sobre el caso Savolta, La ciudad de los prodigios y El año del
diluvio.
El escritor se mostró satisfecho con la idea de apadrinar este premio que
le ofrece la oportunidad de "esperar algún descubrimiento" literario.
Reconoció la responsabilidad que tiene en esta empresa y confesó que cuanto
más tiempo lleva leyendo libros menos entiende las razones del éxito y el
fracaso de muchos de ellos. Asimismo, señaló que "es curioso ver cómo en la
literatura hay modas, igual que en la Pasarela Cibeles".
Por su parte, Moix explicó que la aspiración del Grupo Zeta con la creación
del Premio Noveles de Bruguera es conseguir que autores "no mediáticos",
puedan "abrirse camino en un mundo editorial tan salvaje como el que existe
hoy día".
La primera edición del libro ganador constará de 8.000 ejemplares. El
galardón se concederá a un relato de ficción escrito originalmente en
lengua española, por un autor novel y con una extensión mínima de 150
folios. El plazo de entrega de manuscritos terminará el 31 de diciembre de
2005 y el premio se fallará en la primera quincena del mes de febrero de
2006. La obra ganadora se publicará a comienzos de abril del mismo año. Por
su parte, el sello Bruguera iniciará su colección con una media de 12 o 14
títulos al año.
Fuentes: Actualidad Terra, Ediciones B
||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET ||||||||||||||||||||||
=== The Barcelona Review http://www.barcelonareview.com/cas ==========
Este mes ha llegado a su edición número 50 esta reconocida publicación
española. The Barcelona Review, revista internacional de narrativa breve
contemporánea, se publica desde abril de 1997 en inglés, catalán y
castellano, y llega en sus ediciones bimestrales hasta unos cinco mil
lectores en más de 90 países.
Considerada entre las cinco mejores páginas literarias según la revista
estadounidense Writer's Digest, y como "la mejor revista literaria
electrónica de ficción contemporánea internacional" por la editorial
Doubleday, The Barcelona Review presenta en su número 50 un repaso de la
labor cumplida en todos estos años.
Una de las características de esta revista es la inclusión de textos de
autores noveles e inéditos al lado de autores ya reconocidos. Tiene razón
el editor de la versión en castellano, Ernesto Escobar Ulloa, cuando habla
del rango del archivo de autores de la revista: "La sección de ediciones
anteriores conserva todo lo publicado desde el primer número, y podemos
afirmar sin temor a equivocarnos que dicha sección se ha convertido en un
auténtico e imprescindible archivo de clásicos contemporáneos". Las
versiones en inglés y catalán son editadas por Jill Adams y Dolors Udina,
respectivamente.
Entre los autores publicados por The Barcelona Review se encuentran Juan
Goytisolo, Sergio Ramírez, Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Alberto
Fuguet, Edmundo Paz Soldán, Juan Bonilla, Javier Marías, Cesar Aira, Juan
José Saer, Jaime Bayly, Iris Zavala, Ilan Stavans, Fernando Ampuero, Concha
García, Antoni Clapés, Francisco Casavella, Jorge Eduardo Benavides, Juan
José Millas, Santiago Roncagliolo, Juan Francisco Ferré.
Sobre el material que reciben, dice Ulloa: "Nos gusta la escritura potente,
atrevida y bien hecha. Deseamos abarcar desde el ciberpunk a la
posmodernidad de los noventa o a un concepto clásico pero bien entendido de
la literatura, es decir: cualquier cosa que nos llegue directamente a las
tripas".
La revista acepta material por correo electrónico, tanto de narrativa como
de artículos y ensayos. Es preciso leer antes las condiciones para
publicar, donde se indica la extensión recomendada para cada género y otros
datos importantes para quien aspire a aparecer en sus páginas. La
evaluación de los textos se realiza bajo un riguroso criterio estético,
pero en cualquier caso priva la calidad literaria por sobre otras
consideraciones.
La existencia de publicaciones como esta fortalece el papel de Internet
como un medio para la difusión de la literatura de habla hispana, y
contribuye a la creación de nichos de calidad que muchas revistas impresas,
por diversas razones, jamás alcanzan.
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Miyó Vestrini: la angustia perenne Valmore Muñoz Arteaga =========
De repente han pasado 50 años del nacimiento de Apocalipsis. No muchos
están recordando tan importante acontecimiento en el panorama de las letras
zulianas. Muchos recordarán otra vez a Hesnor Rivera y a César David
Rincón, y con justa razón, son los dos rostros más visibles del grupo. Tras
su sombra descansa la obra de otros que, quizás en menor medida, también
contribuyeron en la renovación de las artes en el estado. Otros que no
tienen una obra tan representativa, pero que marcan el significado de un
esfuerzo, privado las más de las veces por controversiales aficiones
cósmicas.
De esa oscuridad surge la voz amarga de Miyó Vestrini, la única mujer del
grupo. Contaba en ese momento con unos 18 años y un gran entusiasmo que
compartía con César David, contemporáneo con ella. Venían de la experiencia
de los talleres de expresión artística que se brindaban en el Liceo Baralt
a encontrarse con la voz surreal de Hesnor Rivera, quien regresaba de Chile
y de La Mandrágora. No se conocen trabajos poéticos de Miyó durante
Apocalipsis, pero la semilla plantada en el Piel Roja vio florecer en 1971
su primer libro Las historias de Giovanna, al que siguieron El invierno
próximo (1975), Pocas virtudes (1986) y Valiente ciudadano (1994), este
último publicado tres años después de su trágica desaparición en 1991.
La obra de Miyó Vestrini es sumamente particular. Ella representa la voz
urbana de Apocalipsis, una voz que decanta el devenir de la mujer inmersa
en la modernidad, en sus posibilidades y limitaciones. Los poemas de Miyó
figuran un enlace entre la memoria -acariciada por el ensueño- y la
dolorosa verdad que se desnuda en lo cotidiano. Entre sus versos se teje y
desteje una tensión, una angustia por vivir desde la muerte. Si bien en
muchos de los poemas de los demás miembros de Apocalipsis la muerte se
presenta como una metáfora penetrante, como una ventana hacia el universo
del ensueño, en Miyó se plantea como una posibilidad real, como una vía de
expiación, como una caricia salvadora. Miyó Vestrini es una militante de la
muerte. Cree en ella con una firmeza inusitada. Si en la poética venezolana
se ha llegado a afirmar que la muerte es un camino anhelado (Luis Enrique
Mármol, Cruz Salmerón Acosta, José Antonio Ramos Sucre, entre otros) en
Miyó Vestrini se vuelve más que una expresión lúdica.
En Las historias de Giovanna escribe:
Hacíamos votos por una muerte dulce
y hoy,
continente de flores claras,
sofocadas por el humo de los hornos,
sabemos que cierta forma de morir más
ruda nos espera.
En su segundo poemario la muerte asume la personificación de un invierno
próximo:
Han concluido los paseos,
los silencios amables,
el ruido sobre la grava,
tu cuerpo fatigado.
Cuando llegue el invierno próximo
estaré en el cerro
tendida,
enojada,
estremeciendo el techo de madera.
La muerte no permanece oculta. Miyó nunca la ocultó, mucho menos su
angustia de mujer del siglo XX. Las tensiones que se tejen en la mujer que
habrá de compartir su tiempo entre tantas contradicciones a las cuales las
obligan las normas y la cotidianidad. Entonces se veía forzada a: Apretar
los párpados para no ver la luz del mediodía. Se veía obligada a gritar su
desesperación en la poesía, ahí era posible, allí se le permitía esa
exquisitez de exigir el control remoto para cambiar los canales, ponerse
pantalones y largarse o por lo menos escaparse a la perspectiva de los que
mean detrás de un árbol. En la poesía podía ironizar con su destino de
cocinera pelando papas.
Miyó unía su grito silencioso al de Teresa de la Parra, Enriqueta Arvelo
Larriva, María Calcaño, y tantas otras, que se creyeron aquella frase hueca
y poco realista de que todos somos iguales. La mujer, desde Miyó, estaba
dormida, aletargada entre la mesa de bordar y el rutilante olor a cebolla
perdido para siempre en los rincones de una cocina limpia y de vez en
cuando ocultarse entre las telarañas del techo justo en el momento en que
es desamada. La verdad logró descubrirla, ella siempre estuvo esperando en
el fondo de una botella. La verdad estaba desnuda en la angustia, en la
desesperación que sudaba desde muy niña, aquellos días tranquilos que
pasaron como una ráfaga de viento.
Nuevamente la muerte reaparece entre la poesía y la realidad. La muerte
hermosa y larga, respiradero de esperanzas, camino por donde escapar del
desorden de la casa:
No en vano
he sido tan cruel,
no en vano
deseo
cada tarde,
que la muerte esa simple y limpia
como un trago de anís caliente
o una palmada cuyo eco se pierde en el monte.
En Valiente ciudadano, su último poemario, ya agotada por el vivir
desviviendo, pide a Dios poner fin al dolor y que la muerte se reafirme
como una esperanza diferente a la vida: Dame, señor, una muerte que
enfurezca / Dame, señor, esa muerte de la intemperie que sorprende y
tranquiliza. Pide que se le reconozca en su integridad humana: Haz, señor,
que aquel hombre con piel inédita reconozca en mí al animal de los
olivares. Que su cuerpo pese sobre el mío y haga dulce la entrada al fuego.
Su angustia como mujer y poeta aumentaba al darse cuenta de que un hombre
había descubierto el mundo por ella y como castigo por su tardía reacción
fue dejada en mitad del camino entre el sol y la niebla. La mujer y su
vocación de sombra apurada la hería profundamente. La mujer y su condición
de prostituta perenne, esa cuyos hijos son blancos y sus hombres negros. La
mujer y su herencia anfitriona de la frustración era hereditario:
Vete a la mierda,
me dijo mi madre
cuando le reclamé todo esto.
Se dio vuelta hacia la pared y murió.
Ocupé su sitio
Detrás de la mesa
Y dejé que peinaran mi cabello.
Valiente ciudadano se torna entonces en el texto más duro de cuantos
conforman su obra. Una dureza, a veces, implacable, terrible, inicua.
Quizás tratando de arrancar de su alma toda la rabia acumulada para partir
ligera, suave como lo soñara en su juventud. Una poesía descalza posada
sobre un largo camino de vidrios y cristales rotos. La sutileza se vuelve
ironía juguetona:
La muchacha aplicada,
escribió debajo:
si ves a un blanco durmiendo, no lo despiertes;
está soñando con un negro que lo viola.
Sus poemas se vuelven espacios para ocultar el rostro detrás de cierto
prosaísmo y una vuelta a la narratividad. La estética de sus palabras se
entrelaza con aquello que supone hermoso de la urbanidad. La intensidad de
los poemas se agolpa tras los supermercados, los bares; entre los, a veces
fastidiosos, vecinos. Entre las hortalizas en la cocina, o el jabón de
baño. El dilema de las crisis de pareja se vuelve constante en algunos
pasajes del poemario, las crisis propias de la modernidad: Cuando le
pregunté por qué no había llamado / me explicó que lo habían enterrado vivo
/ y que no le pusieron teléfono. En otro poema escribe: Nos comprometimos a
vivir juntos, / a amarnos, / a honrarnos, / hasta que la muerte nos uniera
[…] El tiempo nos hizo indolentes y tristes / Comencé a hacerle el amor /
vestido / y de prisa. Miyó logra advertir que el amor y la modernidad no
pueden andar juntos, por lo menos el amor que ella aprendió, seguramente,
en Neruda, en Éluard, o en algún registro perdido de la Generación del 27
española. La modernidad habla de rapidez, de inmediatez, de objetividad. El
amor habla de eternidad, de compromiso, del otro.
El cansancio venció a la palabra. Ya no sabía qué ni cómo decir las cosas
del corazón. La mujer, al igual que el hombre, es tiempo que se acaba. Miyó
quizás asumió que el hombre era su igual al borde de la muerte. La hojilla
acarició sus brazos mientras el universo hacía espacio para cantar en otros
tonos sus canciones. Quería dejar de temblar detrás de alguien, quería ser
el temblor mismo. La poesía nos recuerda a Miyó y sus pocas virtudes, entre
ellas ser mujer, demasiado mujer, y vivir desde la angustia su
circunstancia. Miyó Vestrini es la otra voz de Apocalipsis que alcanza la
inmortalidad de igual a igual.
** Valmore Muñoz Arteaga
vajomar@...
Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
en la Universidad Católica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemán de
Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceño-Iragorry-Mariano
Picón Salas, Mario Briceño-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
Bajo la caligrafía de la noche y La memoria de la noche.
=== Entorno e identidad: analizando y contextualizando ====================
=== los conflictos identitarios del adolescente ===========================
=== en la obra de Alberto Fuguet* Juan Francisco Ojeda Cárcamo =======
Históricamente la literatura ha tratado de hacer una representación de la
realidad; con la salvedad evidente de los géneros de ciencia ficción y más
allá de las subjetividades propias de los escritores, ese objetivo se ha
logrado. Desde esa perspectiva, la cuestión esencial de este trabajo será,
de aquí en más, estudiar de qué manera Fuguet muestra a los jóvenes que
aparecen en su novela Mala onda, y el tratamiento que él hace de los
conflictos de identidad de dichos jóvenes. Asumiendo la novela como una
representación más o menos fidedigna de la realidad, buscaré clarificar los
factores que intervienen en tales conflictos, y la manera como lo hacen,
usando como objeto de estudio a su protagonista.
Teniendo presente que en la construcción de la identidad de una persona
converge una serie de aspectos y/o elementos, encaminaré el estudio por dos
que considero más relevantes, como los son los factores de orden
psicológico y social. En esa dirección, sustentaré mi tesis en material
bibliográfico de un nivel y rigurosidad acorde a un estudio de esta
naturaleza. Si bien, es un poco ambicioso el querer trazar el nivel o
estado identitario de un personaje, del cual sólo tenemos referencias
gracias al libro, me valdré de la generosidad narrativa de Fuguet para
formarnos una imagen, coherente espero, de los jóvenes que toman palco en
la novela.
En lo que respecta a la dimensión psicológica, observaré a los personajes
siguiendo las teorías de Marshall, por considerar que son las que más se
ajustan a la realidad de la obra (en rigor a la de los jóvenes que
intervienen en ella). Culturalmente miraré la novela teniendo como punto de
encuentro estudios humanistas posmodernos realizados en Hispanoamérica.
Primeramente, haré una contextualización del escenario literario en que se
escribe esta novela, mirando a grandes rasgos sus motivaciones estéticas e
ideológicas, sin perder de vista el objetivo del estudio. El análisis de
los conflictos identitarios, y su posterior contextualización, se hará
mediante la observación de las relaciones interpersonales de los jóvenes
entre ellos, con sus padres, con la autoridad, con el resto de la sociedad,
etc. Para ello es pertinente realizar una descripción general de la
atmósfera social y cultural, en la que se lleva a efecto la trama. Por otro
lado, pretendo definir la postura que asume el autor en relación a los
conflictos existenciales de sus personajes, y qué busca él decir o expresar
mediante su obra.
"...Las historias mostradas por la nueva narrativa latinoamericana
poseen una perspectiva profundamente subjetiva, individual, donde la
realidad está tamizada de símbolos que circulan, que se escapan y que
nos muestran la existencia de otros seres humanos, otro tipo de
personajes. El héroe es reemplazado por un antihéroe juvenil, que
dialoga a garabatos, consume alcohol y drogas, escucha música
extranjera, se burla de lo nativo, es clasista, tiene una sexualidad
desatada, y en definitiva es el prototipo de un homus urbanus
actual..." (1).
La categorización del protagonista como un antihéroe se ajusta fielmente al
perfil de Matías Vicuña (protagonista de Mala onda) (2), lo que grafica el
alejamiento de la juventud chilena del ideal de héroe literario, y por ende
social, concebido tradicionalmente como un ser virtuoso, valiente, leal,
esforzado, religioso, etc. En Mala onda, Alberto Fuguet nos ofrece una
visión detallada de los adolescentes de clase alta en el Chile de los 80,
con sus defectos y virtudes, centrando el relato en los conflictos
identitarios de los jóvenes. Estas problemáticas se advierten en la
relación de ellos con sus familias, con sus pares, con sus profesores, con
la sociedad y con la autoridad.
Resulta evidente que el clima social y político que vivía el país mientras
esta generación de adolescentes crecía, afectó de cierta forma su normal
desarrollo identitario. La suerte de burbuja en que vivían insertos los
aislaba del resto de la sociedad y les negaba la posibilidad de verse
enfrentados a realidades distintas a las suyas. El acceso fácil al dinero,
a los aparatos tecnológicos, las salidas nocturnas, la falta de
comunicación con las familias, la ausencia de alguien en quien creer y a
quien sentirse ligado, entre otros factores, contribuyeron a que los
jóvenes de la época de dicho estrato socioeconómico adoptaran actitudes y
comportamientos de sus pares de otros países, a los cuales conocían por
medio de la televisión, las películas, las revistas de música en inglés,
etc. En suma, ante la carencia de un referente identitario sólido, los
adolescentes optaron por construirse una identidad híbrida a partir de
varias influencias, como las antes expuestas, convirtiéndose literalmente
en verdaderos mosaicos culturales.
La corriente literaria surgida a inicios de los 90 denominada como realismo
virtual por sus expositores, viene a dar un giro importante a la narrativa
latinoamericana, mostrándonos una variedad de obras donde Latinoamérica y
sus habitantes tienen un rostro diferente. La ciudad como escenario
perfecto para esta renovación de la escritura, se eleva a una categoría de
personaje alegórico. Una flor que nos ofrece en cada pétalo un episodio
distinto.
Este escenario surge como respuesta al mundo rural, al menos algunos
autores lo han planteado explícitamente. Han querido establecer una suerte
de rebeldía ante la literatura que ha engendrado una imagen de
Latinoamérica selvática, rural, indígena, pobre, es decir una imagen
coherente con la que se tiene en Europa de nuestro continente. Si bien los
estilos han cambiado hay una misma visión de América Latina que predomina
desde La vorágine, de José Eustasio Rivera, hasta Cien años de soledad, de
García Márquez, o Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda:
somos selváticos, primitivos que vivimos arriba de los árboles, y somos
cultural e intelectualmente inferiores. El mismo Alberto Fuguet plantea,
junto a Sergio Gómez, este sentimiento de postergación y el anhelo de una
reivindicación al decir: "Los árboles de la selva no nos dejaban ver la
punta de los rascacielos" (3). Este giro temático superpone el realismo
virtual al realismo mágico, que busca una identidad para el continente:
¿quiénes somos?, y cambia el sentido de tal búsqueda orientándola hacia una
identidad personal: ¿quién soy yo?
Mirando a Matías
Debemos entender a Matías Vicuña (en adelante MV), un joven chileno de 17
años y de un estrato socioeconómico alto, como una suerte de patito feo
entre sus pares. MV es, en un inicio parcialmente ajeno y disímil al patrón
de comportamiento de los jóvenes de su condición. Ya en los primeros
pasajes de la novela se puede advertir una visión autorreferente y
simbólicamente omnisciente frente al mundo, de igual forma se hace patente
una preocupación ciertamente lúdica hacia su persona y el país. "...Pensé
en Chile y en mi vida, que es como lo que más me interesa..." (4). Las
lecturas que pueden hacerse a partir de estas palabras apuntan
principalmente a concebir una imagen de joven consciente de la relación de
su vida personal con el país. De igual forma se infiere la idea de que
Vicuña cree, inconscientemente, tener poder para decidir sobre ambas cosas.
La seguridad y madurez que muestra en su actuar y decir es de alguna forma
sospechosa, pero en ningún caso hace prever los conflictos de identidad que
presentará más adelante, y durante toda la obra da la sensación de que pese
a tales conflictos Matías de alguna forma parece tenerlo todo bajo control.
Sin embargo con igual prontitud se hacen ver los rasgos de una baja
autoestima: "...Un pendejo de un país que nadie conoce y que a nadie
interesa. Un país que se cree lo mejor, como yo aquí, que se hace el
conocedor pero en el fondo entiende poco y nada..." (5), MV trata de
situarse en un punto medio de la realidad, se siente y se sabe superior en
muchos sentidos a sus amigos, asimismo se cree tremendamente inferior a
otras personas ajenas a su mundo (social, económico y cultural), a las
cuales admira con cierta culpabilidad. Otro aspecto que puede causar su
baja autoestima es la indiferencia de sus padres hacia él.
Desde el inicio de la historia se muestra a MV como un joven que
constantemente está buscando respuestas y explicaciones para todas las
situaciones a las que se ve enfrentado, evidentemente sus contradicciones y
cuestionamientos existenciales van aumentando en profundidad gradualmente a
medida que la trama avanza. A sus 17 años es lo suficientemente maduro como
para comprender que su futuro personal se relaciona recíprocamente con el
del país, por lo mismo a lo largo del relato expresa su sentimiento de
frustración por entenderse condenado, por ser nada más que un adolescente
de un país tercermundista, por tener el mismo destino que otros tipos
inferiores a él (sus amigos, conocidos y familiares) y por no poseer las
armas suficientes para desligarse de su condición y emanciparse como lo han
hecho las personas a las que admira. Estas armas no son otras que la
valentía y la madurez necesarias para enfrentar su destino y cambiarlo.
Matías entiende que tal cambio debe emerger desde su interior, y justamente
en ese punto creo que radican la mayoría de sus incógnitas identitarias.
Si bien MV ve todo tan decadente a su alrededor, y ciertamente sabe que su
sentencia está firmada para acabar como los demás, muestra un optimismo
bastante claro sobre la mejora en la situación de su entorno. Y sabe que
debe hacer algo al respecto, pero no tiene claro qué es, ni muy bien por
qué debe hacerlo. Considerando que la aventura de Matías comienza en Río de
Janeiro y que él es un hijo de la dictadura, las posibilidades de que un
individuo sometido a tal cambio de hábitat se replantee ciertas cosas sobre
sí mismo y su entorno son altas, pese a ello él parece nunca perder la
calma y si eso ocurre lo oculta.
"...El adolescente deberá responder a la pregunta fundamental: ¿quién soy
yo? y para encontrar la respuesta deberá afrontar algunas tareas durante
los años que siguen a la pubertad..." (6). En tal sentido MV está
realizando tales tareas, comenzando a construir una imagen de sí mismo y a
discriminar el tipo de vida que le acomoda más llevar, para tal efecto
resulta decisivo el medio social donde creció y los componentes
identitarios que éste puede ofrecerle o heredarle. El pertenecer a una
familia adinerada, estudiar en un colegio privado, vivir en un barrio
exclusivo, ser hombre, mestizo (aunque después descubre su ascendencia
judía), son aspectos no elegidos por él para construir su identidad, pero
que sin duda juegan un rol considerable dentro de dicho proceso.
Matías y el mundo
La identidad (en el sentido de pertenencia cultural) ya no sólo se
construye desde la perspectiva de un barrio, una ciudad o un país. En las
últimas décadas, como fruto de la globalización, la identidad o las
identidades, se construyen más bien a partir de hechos comerciales que
cohesionan a los consumidores de una determinada marca de ropa, los
seguidores de un estilo de música o los hinchas de un equipo de fútbol,
dentro de un segmento identitario común. En esos casos se habla de un
nosotros, en desmedro del yo, sin mayores cuestionamientos ni reflexiones
sobre quienes forman parte de ese yo colectivo. Desde esa visión, podemos
inferir entonces que el conflicto identitario de Matías estalla cuando
quiere salir del yo colectivo y construirse un yo personal.
Teniendo presente el contexto sociopolítico en que se desarrolla Mala onda,
y la circunstancia familiar de Matías, resulta particularmente curiosa la
contradicción de emociones que le produce la ciudad y los habitantes de
ésta. Por un lado, desde los primeros pasajes de la novela, él hace patente
su rechazo acérrimo hacia el barrio alto y la gente que deambula por sus
calles, restaurantes, bares, centros comerciales, etc. De igual forma se
advierte la afabilidad con la que reacciona frente a los barrios de clase
media, a esa parte antigua de Santiago, que descubre por casualidad. El
centro de la ciudad y sus transeúntes, aquellos que de cierta forma, Matías
aprecia pese a ser tan distinto a ellos. Es preciso distinguir que esa
negación respecto de ser como las demás personas de su entorno, no
significa que él renuncie a su estilo de vida.
Matías, conciente o inconscientemente, va forjando su identidad en primera
instancia mirando a los demás. Su "yo" lo construye definiendo o
caracterizando un "tú" o un "él". Esta noción, que resulta a primera vista
bastante simple, encierra una complejidad no menor y acarrea consigo la
necesidad de que se genere un proceso de autoafirmación personal. MV
constantemente observa detalladamente a las personas con las que interactúa
a diario, realiza verdaderos catastros de las actitudes y reacciones de
ellas, pero a contrapartida no hace una introspección. Si bien MV no tiene
claridad respecto de cómo quiere ser, sí tiene plena conciencia de cómo no
quiere ser, o sea desde su observación a las demás personas (y a sus
identidades) hace un juicio crítico de tales comportamientos y/o actitudes,
tomando para sí aquello que le resulta atractivo o cercano a su realidad.
"...Los rasgos significantes de la identidad serán, desde esta
perspectiva, regulados por la ubicación del sujeto que se
autoidentifica étnicamente, y que otorga significado a su actuar y al
actuar de los demás, en un eje que va desde lo más cercano a lo más
lejano, pasando por categorías geográficas y políticas tales como
cultura de país o idiosincrasia de nación..." (7).
La autoidentificación étnica no se hace presente de forma significativa en
la identidad de Matías, y tampoco le genera mayor interés sentirse
identificado con sus raíces familiares (en el siguiente apartado ahondaré
más en ese punto). Esta idiosincrasia nacional a la que hace referencia
Forno, en el caso de Mala onda, es un corpus identitario (en el mayor
sentido del término) lleno de significaciones y relaciones complejas,
originadas por un estado de subyugación cultural a una nación distinta a la
propia. Matías se desenvuelve en el barrio alto santiaguino (el sector de
más reciente data dentro de la ciudad), que es concebido como una suerte de
copia a escala de una ciudad modelo o una ciudad ideal. Dentro de la
novela, más concretamente en las conversaciones de Matías con el Paz, se
advierte que se le confiere a la ciudad de Manhattan ese título de paraíso
urbano. "...Un día en Manhattan equivale a seis meses en Santiago..." (8).
La distancia geográfica de Matías (y sus pares) con tales urbes y los
adolescentes que habitan en ellas es disminuida por los mass media,
haciendo que la televisión por cable, las películas, revistas, discos,
entre otros, logren homologar sus comportamientos e ideas. Esta igualdad
simbólica se circunscribe como uno más de los efectos de la globalización,
y cohesiona a la juventud en torno a imágenes falsas o manejadas por
intereses políticos, económicos y sociales, aboliendo sus rasgos
identitarios naturales. Esta negación de lo propio, en el caso de Matías,
se refleja por sus actos e ideas como la expresada en el párrafo anterior.
La crisis identitaria estalla cuando Matías se da cuenta de lo que pasa a
su alrededor, y siente que tiene que alejarse de eso, y en ese alejamiento
interviene una serie de factores que desencadenan la sublevación que él
vive al irse de su casa, imitando a Holden Caufield (9), con quien se
siente identificado.
La no identificación de Matías con su entorno es, en cuanto a las actitudes
humanas inadecuadas o malas, de acuerdo a su escala de valores, llámese
hipocresía, corrupción, engaño, mediocridad, etc. Por otra parte él no deja
ni censura, el abuso de alcohol y drogas de sus amigos o su padre, mucho
menos el gasto desmesurado de dinero en chiches tecnológicos u otros
productos menos vitales. Los que se importan como si fueran de suma
importancia para vivir, y él los usa, y no concibe su vida sin ellos, lo
que él repudia tiene que ver con los sentimientos.
Si observamos detalladamente a Matías podremos concluir que él presenta
varias actitudes que lo sitúan dentro de un estatus identitario en mora, ya
que él siempre está proclive a experimentar sensaciones y experiencias
nuevas, y nunca se arrepiente de ellos. Contrariamente a lo que suponemos,
él en su constante búsqueda de experiencias nuevas y su ímpetu para
experimentar, no se compromete con lo que está descubriendo, y no ve tales
sensaciones como un camino para resolver sus problemas. De igual forma la
relación con su familia lo excluye de dicho estado.
De acuerdo a varios estudios, generalmente los jóvenes se sienten
identificados con sus familias, pero no integrados ni respetados en ellas,
de eso se desprende que la búsqueda de una identidad personal en los
adolescentes tenga mucho que ver con la necesidad de tener un espacio y una
opinión dentro de sus familias y a la postre en la sociedad. La familia
como el núcleo básico social, en este sentido, puede definir o influir en
la relación de los jóvenes con el resto de la comunidad. Es un error
bastante recurrente el querer abordar el desarrollo de la identidad desde
una perspectiva puramente psicológica, obviando los factores sociales, que
en definitiva son los que delimitan y aglutinan los rasgos distintivos de
la identidad de cada persona. Siguiendo tal idea, Fuguet amalgama ambas
dimensiones (psicológica-social) en el conflicto identitario de Matías,
logrando que en sus acciones esta dualidad recíproca se haga patente.
Matías no se identifica mayormente con su familia; ese puede ser el origen
de su distanciamiento y posterior rechazo a sus amigos, conocidos, y hacia
aquellos que pertenecen a ese estrato socioeconómico de nuevos ricos,
arribistas e hipócritas. Él está solo, tiene una familia y amigos pero vive
abandonado, buscando valores y afectos sinceros en una sociedad degradada.
La nula comunicación entre los miembros de su familia y la decadencia moral
de sus amigos, sumado a los diálogos con personas ajenas a su círculo
social (Flora Montes y Alejandro Paz) hacen que él quiera construirse una
identidad propia, diferente a la de sus conocidos.
Es sabido que en la identidad de una persona desempeña un papel importante
la presencia de referentes familiares o cercanos del mismo género.
Considerando que los modelos masculinos que Matías tiene en su familia son
francamente patéticos (un tío que es un diplomático frustrado, y que en
definitiva no hace nada aparte de conversar sobre sus viajes por el mundo;
un abuelo que niega su ascendencia judía por avergonzarse de ello; un primo
que es la gran promesa de la familia porque se graduó en hotelería en el
Inacap; y un padre que juega a ser adolescente), es evidente que la
concepción que Matías tiene de ellos no puede ser diferente a la que tiene,
y de igual forma, es claro que esa carencia de un modelo adecuado dificulta
aun más su búsqueda identitaria.
La suma de estas razones, entre otras, apunta a encasillar a Matías en un
estado de identidad difusa, porque todo en él son contradicciones, dudas e
incógnitas. También esa categorización de su identidad se ve reforzada por
el abuso que realiza en el consumo de alcohol y drogas, además de no
comprometerse con nada ni nadie, ni siquiera con él mismo.
Hay dentro de la novela un pasaje en el que Matías descubre por casualidad
su ascendencia judía, y la reacción de él es de un sentimiento de alegría,
y se muestra orgulloso de serlo. De este sentimiento se pueden hacer varias
lecturas, pero consideramos que las principales se refieren a que Matías se
alegra porque descubre algo para presionar a su familia, un arma para poder
ser escuchado. Él puede sentir que descubrió el talón de Aquiles de su
familia, sin embargo consideramos más acertada esta asimilación que dice
que la felicidad que él muestra se debe a que por primera vez se siente
parte de algo. Y también, porque él descubrió que era parte de tal segmento
social, o sea es un logro personal. El hecho se sentirse situado en un
grupo social, aunque sea de forma alegórica, le da esperanzas de poder
solucionar su mala onda.
La idealización del hombre judío por excelencia siempre ha sido Jesús, sin
embargo Matías no orienta su búsqueda de una identidad en esa dirección.
Religiosamente él no muestra una mayor cercanía ni compromiso con la
religión que profesa su familia (profesa en sentido figurado, pues se puede
decir que son católicos porque es la religión de las personas de clase alta
santiaguina). Él descubre en Caufield un amigo, alguien que lo entiende y a
quien se siente ligado social y étnicamente. Gracias a su profesora de
castellano, Flora Montes, él descubre que Caufield es judío, igual que él.
Matías superpone al modelo de hombre judío tradicional, encarnado en Jesús,
el de Holden Caufield, de quien se siente más cercano.
Mala onda y The catcher in the rye: ¿juego intertextual o apología de la
juventud urbana posmoderna?
Si bien es cierto que la novela Mala onda está llena de guiños y/o
alusiones a películas, revistas, libros, canciones, etc., se entiende que
la relación intertextual con la novela The catcher in the rye de Salinger,
se eleva por sobre las demás citas. Gran parte de las acciones y diálogos
de este obra de Fuguet son fragmentos de comerciales de TV cable,
canciones, películas y revistas en inglés, lo que da señas inequívocas de
su carácter posmoderno. La relación de los jóvenes con esta cantidad de
objetos y/o medios tecnológicos es de novedad, y ciertamente de una
dependencia. Matías describe detalladamente cada uno de los espacios donde
se encuentra, iniciando tal descripción con los aparatos y productos
(importados) presentes en el lugar, o en su defecto repudiando aquellos
enseres propios de la cultural chilena tradicional, como por ejemplo los
sillones floreados en tono pastel de las casas de Macul, la tienda donde
golpea el monito, la gomina broncato, el Club de la Unión, o en relación al
primer caso nos invita a mirar televisión en mute, usar corbatas Givenchi,
masticar chicles Freshen Up canadiense (con jarabe verde al centro) o ver
la hora en la oscuridad gracias a los dígitos rojos de la radio reloj o
tomar un trago en el Juancho's. La lectura que hacemos de este juego
intertextual apunta básicamente a vislumbrar una defensa de los jóvenes de
la ciudad, de sus identidades difusas e híbridas.
La relación metafísica que se establece entre Matías y Holden, viene a
actualizar la postura social clásica respecto a la identidad, desde el
plano religioso. Si vemos a los católicos como la sociedad adulta y a Jesús
como el camino de solución a los problemas, y recordamos que las acciones y
consejos de Jesús se encuentran en la Biblia (de la cual puede
considerársele protagonista), es fácil distinguir que Holden en su calidad
de hombre judío reemplaza a Jesús y The catcher in the rye a la Biblia. En
esa dirección Matías se entiende como la juventud en su conjunto, que a
diferencia de pedirle ayuda a Jesús, como los adultos, se la pide a entes
más cercanos a ellos, como por ejemplo Holden.
Matías, en su búsqueda de una salida a sus problemas identitarios,
encuentra una vía de escape en la novela de Salinger, a la cual eleva a una
categoría de Biblia, ya que ella extrae las enseñanzas y consejos que
pueden servirle en su diario vivir. Matías (y Fuguet), hacen una
actualización de la relación del hombre (ese al que llaman homo sapiens)
con la divinidad, claro está, desde una perspectiva profundamente subjetiva
y sustentada en la realidad posmoderna. En esta actualización (a modo de
defensa) se muestra cómo Matías renuncia al catolicismo (religión de los
adultos) y se adhiere u opta por una más directa y menos comprometida, una
donde se siente comprendido y en la cual ve a la divinidad más cercana a él
y su realidad, a diferencia de Jesús, a quien ve muy distante.
Otro signo de tal paralelo (Biblia-The catcher in the rye, y Jesús-Holden)
es el hecho de que Matías lee la novela de Salinger en inglés, es decir en
la lengua universal de la actualidad, una acción equivalente a leer la
Biblia en hebreo (lengua de los judíos y la universal de la antigüedad). Si
bien el inglés es la lengua universal, no es menos cierto que es aún
excluyente, ya que al igual que lo que ocurría con el hebreo, sólo lo
dominan bien las esferas cultas. Aunque en rigor en la actualidad dominan
mayoritariamente el inglés las personas con más medios económicos.
Matías dice que conoció a Holden Caufield (por intermedio del libro), y que
siente ganas de hablarle y contarle lo que le pasa. Esta situación se
asemeja en demasía con lo que ocurre cuando una persona lee el evangelio
por primera vez, y dice "Conocí a Jesús", confiriéndole a la experiencia
lingüística de leer, un sentido de acto divino salvador, en el cual se
desdobla del texto la esencia del personaje para volcarse sobre el lector.
Las ganas de Matías de hablar con Caufield vienen a recordar la oración y
su importancia en la relación del hombre y la divinidad. De esta forma le
confiere al texto un sentido didáctico, lo insinúa como una herramienta
para salir adelante.
De igual forma Matías escucha música, lee revistas, ve películas y habla en
inglés, pero no se desespera por conocer o vivir en los Estados Unidos,
sólo siente debilidad por sus bienes materiales, tecnológicos, económicos,
artísticos, etc. Al igual que lo que ocurría con los antiguos judíos, que
pese a dominar la lengua y usar el sistema económico del gran imperio
romano (hoy EUA). Caufield, al igual que Jesús, es un intruso dentro del
imperio.
En conclusión se aboga por esclarecer que los jóvenes buscan los mismos
ideales que la religión tradicional (católica), pero en escenarios más
actuales y cercanos a ellos. Los jóvenes necesitan en quién creer, pero
Jesús es muy antiguo.
"...Los referentes identitarios se forman ahora, más que en las
artes, la literatura y el folklore, que durante siglos dieron los
signos a las naciones, en relación con los repertorios textuales e
iconográficos provistos por los medios electrónicos de comunicación y
la globalización de la vida urbana..." (10).
García Canclinni nos explica y describe muy acertadamente lo que ocurre en
el proceso de desarrollo de la identidad personal (y por ende social), en
la sociedad posmoderna. Matías Vicuña es sólo uno de los miles de jóvenes
que se enfrentan a este tipo de conflictos. Las claves para superarlos son
complejas, y sería irresponsable de mi parte sugerir alguna en particular;
sin embargo, afirmo enérgicamente que la literatura puede hacer un gran
aporte en pro de ello, especialmente esta novela (por eso la he elegido
para trabajar el tema de la identidad), ya que ofrece muchas variables e
invita a reflexionar sobre la cultura juvenil, y sus características
(positivas y negativas). Tal aproximación, sin duda, ayuda a clarificar
nuestros problemas de identidad, por medio de una lectura crítica. Al
menos, en mí causó ese efecto cuando la leí en la enseñanza media (11).
* Este trabajo fue escrito inicialmente dentro del curso "Desarrollo
psicológico de la identidad del adolescente", dictado por el profesor
doctor Roberto Chacana Arancibia, en la carrera de pedagogía en lengua
castellana y comunicaciones, impartida por la Universidad de Los Lagos.
Osorno, 30 de mayo de 2005.
Notas
1. Zúñiga, Jorge. Signos de globalización en la nueva narrativa
hispanoamericana. Tesis de grado en filología hispanoamericana.
Facultad de Filosofía. Univerzita Karlova. 2000.
2. Fuguet, Alberto. Mala onda. Santiago de Chile, 1991. Planeta (todas las
citas desde esta edición).
3. Fuguet, Alberto; Gómez, Sergio. McOndo. Barcelona, 1996. Mondadori. p.
10.
4. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 10.
5. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 13.
6. Palacios, Jesús; Marchesi, Álvaro; Coll, César. Desarrollo psicológico
y educación, 2ª edición. Madrid. 2003. Alianza Editorial. p. 471.
7. Forno Srparovich, Amílcar . Multiculturalidad e interculturalidad:
explorando las determinantes contextuales de la identidad. Ensayo leído
en el 4º Encuentro "Revisitando Chile", organizado por la Comisión
Bicentenario y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad
Austral de Chile. Valdivia, 2004.
8. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 51.
9. Protagonista de la novela The catcher in the rye, de Salinger.
10. García, Néstor. Consumidores y ciudadanos: conflictos multiculturales
de la globalización. México D.F, 1995. Editorial Grijalbo. p. 95.
11. Leí por primera vez a Fuguet cuando estaba en 2º medio. Primero
Sobredosis y luego, Mala onda. Desde ese momento me gustó la manera
como trata los conflictos adolescentes. Le agradezco a mi profesora de
lenguaje y comunicación de ese curso, la señora Maritza Gómez, por
haberme permitido (a mí y a mis compañeros) conocer la obra de este
autor que escribe sobre jóvenes chilenos, como yo, como mis amigos,
pese a que no se considera la lectura de sus obras dentro del programa
entregado por el Ministerio de Educación.
** Juan Francisco Ojeda Cárcamo
juanfoc@...
Escritor chileno (Ancud, Chiloé, 1986). Estudiante de pedagogía en
lengua castellana y comunicaciones en la Universidad de Los Lagos.
Textos suyos han aparecido en una revista de literatura del Colegio
"Ramón Ángel Jara" de Los Muermos (Provincia de Llanquihue), donde se
afianzó su perfil humanista.
=== Asomándose al abismo Ariel Bustos ================================
Cuando el ámbito literario se debate en una lucha estéril entre las figuras
agotadas que se niegan a retirarse para conservar los privilegios de
pertenecer y las nuevas generaciones incapaces de ofrecer algo más que las
provocaciones con las que buscan irrumpir, cabe preguntarse si todavía hay
espacio para una tercera posición, donde una fuerza narrativa arrase con
esa falsa tensión y le dé aire a una literatura que sólo sabe mirarse el
ombligo, superando obstáculos impuestos desde el principio.
El libro de cuentos Signo de los tiempos, de Romina Doval (Buenos Aires,
1973) obtuvo en 2001 el premio Estímulo a la Creación Literaria y Teatral
otorgado por la Secretaría de Cultura argentina. Sin embargo, rehén de la
crisis que estalló a fines de ese mismo año, su edición se vio postergada
durante tres años. Ni siquiera pudo cantar victoria al salir a la arena
literaria tanto por la desidia de Ediciones Colihue a la hora de difundirlo
como por la propia honestidad que pende sobre él como una condena,
negándose a encajar en la autocomplacencia en que se regodea gran parte de
nuestras novedades y eligiendo en cambio dar testimonio de su época. Así,
lo que debería ser un arponazo en el corazón del sistema narrativo
argentino es tan sólo el pinchazo de una aguja: un texto de culto sólo
conocido por unos pocos afortunados.
En los diez cuentos que integran el libro, Doval recupera para las letras
argentinas el sentido de la tragedia. Sus personajes se resisten al
presente que les toca vivir; un fuego sagrado los impulsa (o impulsó) a
intentar otra realidad menos aplastante, pero fuerzas superiores a ellos
terminaron por derrotarlos. Es imposible entonces tender lazos de comunión
con los otros y la conciencia de saberse títere del destino sólo deja lugar
a la resignación y el vacío que separa a los protagonistas y les impide
poder afirmar puentes.
Desde "Esos adornos rotos", el primer cuento, con su furiosa narradora
adolescente atrapada entre la apatía de su padre y los juegos de seducción
de su madre, hasta el cierre con sabor a frustración de "La maquinita de la
risa", su autora parte de situaciones cotidianas -como una noche de
discoteca o las jornadas en la escuela- para decirnos que el infierno no
sólo son los otros, sino también nosotros mismos. Así Jorge, el ex ladrón
de "Espacio compartido", apenas podrá disfrutar de una legalidad conseguida
a costa de una traición a su pasado; así el ansia de un refugio a salvo de
las convenciones sociales en el monólogo interior de la protagonista de
"Muñecas", o el adolescente que huye de su casa en el cuento que da título
al libro.
Con una prosa directa y cruda, maestría en los diálogos -verdaderos
misilazos verbales que se escupen sus personajes- y la visión profunda que
le permite mostrar a estos seres en conflicto con un presente que no
eligieron heredar, Doval demuele cuento a cuento el canon argentino actual,
conduciéndonos por un mundo áspero y desolado, donde se impone ser
despiadado como único resquicio de vida. Resulta irresistible la imagen que
nos entrega el espejo de estas historias, aunque esa imagen sea la de las
miserias que albergamos en el fondo de nuestros abismos.
** Ariel Bustos
arilinares@...
Escritor argentino (Buenos Aires, 1983). Ha publicado diversos cuentos
en revistas electrónicas como Resonancias (http://www.resonancias.org),
El Interpretador (http://www.elinterpretador.net), Almiar
(http://www.margencero.com), Zona Moebius (http://www.zonamoebius.com) y
El Hablador (http://www.elhablador.com), y en los sitios literarios Sane
Society (http://www.sanesociety.org) o La Lupe (http://www.lalupe.com).
=== El carrusel mediático de Barthes y Babel en Broadway ==================
=== (goce y humillación del texto) Silvia Banfield ===================
¿Sabes que hace 25 años murió Roland Barthes? No, y no seas rebuscado,
¿quién era Barthes? Le miré el rostro de interrogante, como sin desayuno,
tan virgen, un futuro incierto. Que estas cosas sucedan en la redacción de
un diario, sorprenden hasta a quien hace la página de obituarios, la única
que cuenta con protagonistas nada de ostentosos, más bien sobrios, quitados
de bulla. Tal vez la humildad se base en un protagonismo no deseado. Aquí
la línea de la vida termina siendo recta, finalmente. El zigzag de la
genuflexión humana seguirá viajando por el corredor de los vivos. La muerte
en una curva sólo espera. A Barthes se lo llevó el azar, como a esta
conversación inútil, que sale por la ventana a una pequeña terraza y salta
al vacío, es paloma, es de nadie, voz en el desierto de la palabra. Me
asomo y la veo caer suavemente en una escalerita de luz, doblándose en la
cintura su cuerpo femenino, de esponja, en un suéter color pastel, y las
formas del cuerpo van marcando cada escalón como idolatrando las sombras,
su último, auténtico contenido. Y se detiene, vuela, cierro los ojos sobre
la ventana, ya no me pertenece. Barthes, con su cara árabe, enigma de zorro
parisino, sus signos de duende hosco, solitario, iluminado. Se siente a
esta hora un sabio silencio, no de olvido, sino de la majestad de la
ausencia del francés. El azar es un signo contrario, a veces, y RB, que nos
venía tocando la flauta de la palabra, descubriendo, develando los textos
en su placer, desencanto, advirtiéndonos que la lengua era fascista.
Opresora por naturaleza, la lengua que masca la manzana prohibida, Barthes
le otorga el placer de la seducción, y yo diría que se cuelga del miedo
para impulsar el vértigo de su descubrimiento. A cada signo, una vela. Un
ser utópico, un viaje sostenido en el tiempo, el closet con su página en
blanco, Barthes le daba la vuelta a la esquina del tiempo, un solitario
alumbrado en la noche. Trajeaba las palabras, vestía de significados la
atmósfera que construía, no se reconocía en el tiempo, ni en las huellas
que dejaba la sombra del placer. Textos para beber una, dos, mil veces,
bañarse otras tantas sucesivas, tejido de la tela en la araña, velo que el
sentido vuela, la palabra en su aroma, la puerta es de hierro, sésamo en el
sueño, abismo en su cerradura, el tiempo indefinido que la memoria retiene,
olvida, juega a ser pasado, porque el futuro siempre da un paso hacia
delante y no se detiene en el recuerdo que fija el pasado. Barthes no
desnuda la palabra, les abre sus piernas y ausculta por el hueco oscuro que
insinúa el lenguaje, y lo que podría ser un acto más apropiado para el
Moulin Rouge, él lo erotiza, le recorre los pisos subterráneos con una
pequeña vela medieval para documentarla en su luz opaca, y la desmantela de
su inquisición para hacerla más libre, sorprendente, auténtica, poética.
Averno y Cielo del texto
El texto es su averno y cielo, boomerang de su propio impacto, entre el que
lo construye y su destinatario. R.B., Roland, toca las vértebras del
placer, indaga en la sensible piel, el lomo de las palabras y sus
significados reales bajo sus indóciles piernas, y acierta cuando advierte
que sólo lo nuevo es el goce. Por el contrario, el mensaje opresor
-lenguaje encrático-, aparentemente pedagógico, siempre oficial,
rotundamente comprometido con el discurso estructurado de antemano, es la
máquina repetidora, banal que sigue taladrando hoy la sociedad omelette del
siglo XXI. Barthes, ya somos una tortilla de huevos en descomposición, el
discurso oficial tiene el triple encanto del salto mortal de la mentira, y
cómo resucitan los dueños de la mala fe en medio de sus palabras
totalitarias. Barthes es un poco el James Dean del lenguaje nuevo, su
incansable búsqueda detrás de la pared, intentando interpretar la música
ordinaria de Babel, lo que tejen las hilanderas del poder, los poderes
fácticos de Ciudad Gótica y por ello podemos calificarlo como al
protagonista de Rebelde sin causa: Forever Young. Sueña como si fueras a
vivir para siempre. Vive como si fueras a morir hoy, James Dean, sentenció
una vez sus días con esas mágicas palabras, con las cuales vivió y murió en
la plenitud de su tiempo. ¿Siempre habrá un Este más allá del Paraíso? No
lo sabemos, pero JD trajo una música nueva, como las palabras de Barthes,
sólo que se la llevó demasiado temprano. Dean fue un ritmo de lo nuevo, no
de la moda, que inauguró después como un subproducto de su original modo de
vivir. La moda es una repetición, inaugura el destello de un presente, pero
es corta de piernas, porque no es más nueva por ponerse de moda, y el
encanto de su éxito radica en su efímero presente, futuro casi inexistente,
su muerte repentina, inadvertida.
La moda es como esos textos que saben a naftalina, huelen a hospital, a
epístolas por encargo, pasan y no perduran en el corazón. Es un preámbulo
de la pequeña felicidad. La moda cambia, cambia, se aburre de sí misma,
busca rostros, trajes nuevos, en un mismo espejo. Pende de un hilo, hilván,
de la puntada "mágica", de una gracia, gusto de época, de la arquitectura
del flash de la publicidad y del discurso que pone a rodar la talentosa
orquesta de lo nuevo. La moda es O.K. Se sudan en la moda las braguetas que
no se tienen. Caen las bragas y penetra la moda en la pasarela de moda:
Milano, París, Nueva York. Lo nuevo no es el espejo o lo que en él ya no se
reflejará. Lo nuevo es el goce, la fuga hacia delante, precisa Barthes. Ya
advertía en El placer del texto (1973), que a pesar de los nuevos libros y
expresiones artísticas, el sentido era el mismo. Hoy la banalidad dejaría
sin habla a R. Barthes, porque se ha apoderado del escenario editorial una
cultura bastarda inédita en el pasado, un orgasmo pagado por el Ejército de
Salvación.
El último peldaño de Babel
Barthes construye su propia escalera hacia Babel, peldaño por peldaño,
nunca sube hacia un mismo lugar, y no espera un triunfo o una derrota del
texto y la palabra en el mismo lugar del cuadrilátero. Fue un buzo en el
diván del texto, incursionó en él y en la cultura, con toda la libertad de
pensamiento, creatividad, y heredó una curiosa manera de convivir con los
productos culturales más allá de los usos primitivos del consumismo y de la
mirada topo. Fue un crítico de la crítica, y cómo le hace falta una voz de
su espíritu y grandeza a esta Caja de Pandora horrorosa que suena como
matraca en el mundo del espanto y deja volar sangrantes degollados pájaros
de mal agüero, cuyos plumajes, alguna vez de colores encendidos, caen
convertidos en cenizas. El tiempo es un círculo veloz que se borra en sí
mismo. La vieja máscara se maquilla mal y su colorete descubre la inocencia
del espejo. ¿De qué se ocuparía hoy el francés en un mundo sin oráculos, ni
videntes y con un puñado invisible de intelectuales que opinan sobre la
marcha de la columna del horror? París sería un laboratorio, radar, ojo
sobre el ojo, una fábrica de reciclaje donde se auscultaría y
diagnosticaría qué hacer con el basurero global. Urracas, arqueólogos,
restauradores, semiólogos, lingüistas, sociólogos, poetas, taquígrafas,
psíquicos, lunfardistas, vendedores de fuegos artificiales, escritores de
folletines, mandarines del ocio, profetas desempleados, mimos, artistas del
trapecio, abogados sin tribunales, especialistas en Diarios de Vida,
titiriteros, ventrílocuos, finalmente forenses. Todos tan necesarios para
entender el pasaje del camello por el hueco de la aguja, descifrar el aroma
en El Jardín de Rosas que penetra el planeta global, y cuando nos habla el
mediático chofer del cine mudo, sólo vemos el gesto, la mueca, el babélico
discurso de un mundo más seguro. Y todo estalla mas allá de la alucinante
retórica, del vacío que deja el cuerpo, la voz del delito. Qué nos diría
Barthes de este espectáculo alucinante, donde las palabras y los hechos se
disfrazan de una supuesta, falsa, increíble veracidad made en el poder
fáctico, y en el reciclaje los hechos serán negados antes de que el gallo
de la medianoche cante.
Barthes hoy escribiría La humillación del texto, la espiral infinita de la
mentira y el miedo. Mirando desde su pasarela, el francés, adivinado en la
sobra de sus palabras, en el esqueleto de la Torre Eiffel, arrastrando las
erres como un viejo Citröen después de la Segunda Guerra Mundial. Roland de
Rolando en su Chanson, el terrible Barthes, comiendo con el gusano de las
palabras la realidad del intertexto, la excusa inalterada de un nuevo
miedo, la infancia que nunca acaba en un parque francés. El miedo en el
vacío, el horror en una escalera de fuego sobre Manhattan o la ventana sin
ojos sangrante en Faluya, la mueca despeinada, y el texto cuenta su
historia de rodillas en camino bursátil de la palabra, la vieja trampa del
cocodrilo que llora a su víctima. El texto recorre los subterráneos
envuelto en papel de diario, entra a un bar, prefiere ver la TV entre las
ruidosas copas, adivinar en el flash el tiempo pasado, como fue ayer, y
dejar el hilo, el curso quemante del nuevo bautizo de la muerte, y seguirá
arrastrándose el ruido en su garganta, hasta llegar a casa, sentarse en el
sofá y dejar correr el agua de la tina del baño... letra mojada, Barthes,
sólo palabras liberando su estrés y corre el telón. (Mi editor sigue entre
sus cinco teléfonos atado al hilo de la voz, hipnotizado en el pequeño
canto del deber, las otras palabras que sólo él escucha le arrastran el
oído, los sentidos, y de sus gestos el rostro nos comunica noticias para
archivar en el olvido, informes bajo el truco de la inocencia de un mundo
mejor, lo veo como el espejo de la infelicidad, la noche triste del deber
cumplido, ese crepúsculo del solitario, lunar negro de un mediodía
cualquiera, el Editor naufraga en el hilo, su corbata torcida, su cuello
acalambrado, las noticias simplemente se le atraviesan en su cuerpo ya
vencido. Si alguien le abrazara o palmoteara la espalda, saldría un
polvillo azufrado, los restos de una comida mal asimilada, crujiría como un
aceite repasado el sartén por días, y caería en pequeños cubitos sin
posibilidades de armar. Todo tan rápido y yo no aceptaría el cargo aunque
se desplomara bajo mis pies el diccionario, el alfabeto, la Biblioteca del
Congreso, o me arrastraran entre papiros y llamas a la vieja legendaria
Alejandría y me hicieran académica de la lengua de Babilonia. Todo por una
calle sin tiempo con el Poeta, la montaña que mide nuestros pasos, el
principio del aire, la palabra, un comienzo dibujado en las manos, su rosa
favorita, sólo el presente para un futuro repetido. Las estaciones que
dejan sus nostalgiosos olores / la piedra que es camino, todo en la vereda
de la vida / los largos pasos del horizonte / un poco el día subiendo con
Dios una escalera sin fin. / Leyendo el poema que te traduce el corazón /
sintiendo las manos que son de dos / el día que es morado rosa azul / un
pájaro con sus alas / un nido con sus críos / no más alto que el sol / en
la nube perfecta / vamos tú y yo soléandonos.
El vapor medieval, la otra luz del texto
El Editor sigue literalmente atrapado en los cables y mensajes, no se
resiste y no pareciera necesitarlo. En la dulce entrega está el placer de
la conquista. Es insuperable el cuadro que crea su imagen de derrota
mezclada con esa súplica que se niega a traducirse en socorro. Quisiera
reír, por momentos zafarse, aunque fuera entrando a un baño y dejar caer el
agua sobre el rostro como un manotazo de la nada que borra todo por encima
de los pensamientos. Su saco verde me hizo imaginar la cancha de golf
desamparada en miniatura que mantiene en el cuarto contiguo a la redacción.
Sólo tres hoyos: el 7, 11, 13 y unos montículos y pequeños fosos de arena
ridículos, y al fondo un paisaje que se pierde, fuga en sí mismo, veranea
como un trébol despeinado, con toda la suerte del mundo. El mediodía nos
mordía los talones: no habría mesa creativa, mejor, ni de ideas, ni
opiniones, consultas, y sólo me llevaría mi agenda con una seña de suerte.
Son los días llenos de cables: textos en el intertexto y viceversa, los
movimientos recogidos en el silencio de un gato de angora. Debajo de su
grueso abrigo puede llegar a esconderse la noche, el manto secreto de las
palabras. Alzo la mano en señal de adiós y me voy con Roland traduciendo el
viento de la historia que se la lleva como un cometa sin nombre anclado en
alguna azotea, aunque el cielo seguirá estando lejos. Un águila de acero
deja caer sus sueños y vuela. Barthes se iría de picnic cada día en el
Central Park en medio de este paisaje de Ali Babá y los 40 ladrones,
seguramente con una motosierra se instalaría a cortar en rodajas la Bolsa,
las boutades del New York Times y de toda la prensa que viene ejerciendo la
mentira disfrazada de libertad, democracia, pluralismo, ingredientes
básicos de un mundo mejor, porque ser libre es algo difícil con los vientos
cruzados que corren en estos tiempos y otros por venir. Los días pasan
agachados, con muletas de mula que sigue la huella por la montaña sin ojos
dormida en el silencio del precipicio que le espera. En alguna parte de la
ruta se descabeza el tiempo, el cuerpo se deshoja, sin ojos se desvencija
la humanidad en el corredor de la muerte, sin prisa en el original
cementerio de la noche, y una alforja roja de peces cae del silencio de la
montaña, rueda porque tiene que rodar. Un ejercicio natural de la sombra
sobre el objeto. Si la palabra recurre al miedo, se gasta. Si hace fiesta
con el verbo, puede ahogarse en la retórica. Si es paciente en el
acantilado de su fe, puede perdurar. Pero si imita, copia, plagia, se hace
bastarda. La palabra es aventura, el pequeño gran viaje de la soledad. El
duende de las orejas rojas azules verdes amarillas que juega sobre una ola.
El parabrisas me abre la lluvia, aclara el paisaje. El día no desaparece en
vano, el turno de la noche es su bien ganada oscuridad. Nunca piensa que un
mantel blanco le arrebatará el reinado en su rutina. Entre el bien y el
mal, la noche escoge su propio silencio. La infernal rutina monologa cada
noche con el insomnio. En la cuerda floja, todos los gatos sonríen. La
oscuridad les enseña a ser transparentes, como a las palabras. Vocales
negras, consonantes oscuras, sílabas de noche, abecedario nocturno, Babel,
sólo Babel viste de luto cuando están de fiesta las palabras. Doblé por la
recta donde me dirijo, y es curva tal vez la línea oscura, en la derecha
sombra, el camino virtual, pero real, lo que rueda en cuatro el trébol, el
ciego hallazgo de un nuevo día. La lluvia también se agota y deja un vapor
medieval.
¿Profeta del closet o voyerista del lenguaje?
¿Barthes le quitó la coraza a las palabras? ¿Fue Quijote, Sancho, Sade,
bailaor, gitano de su destino, torero, cirujano-poeta, forense, voyerista
de la palabra, profeta del closet? ¿Caracol, laberinto, escalera, desierto,
cúpula, bastón, mantel, túnel, muro, enredadera? El paisaje es un mundo
distinto enrarecido que estalla en la resaca de un borracho, el tiempo no
existe. Roland, las distancias son un kilómetro menos cada segundo, pero
nada es nuevo, sólo distinto, ni el futuro cambia, porque nunca como ahora
se hizo ruina antes de existir. Estamos ante un presente repetido. Un mall
le saca la lengua a otro mall, el Mal al Bien, la muerte repite el gesto,
pero no al muerto, toda flor expira y volverá a estar fresca sobre un nuevo
ataúd o frente a mi escritorio, detrás del ventanal, en el jardín que la
mano cultiva y poda. Tantas cosas, cositas, aparatitos, deseos, apetitos,
sueños inconfesables, imágenes, juegos, conexiones, de hendiduras a fálicos
propósitos, el hombre más oscuro, ajeno, que ancho y profundo, ligero de
equipaje, desnudo de ideas, abandonado de propósitos comunes, encantado en
la ranura digital/virtual/mediática/visceral, la pasión del miedo y su
ascensor moral, la caja menuda de espanto, Pandora de horror, de humor
violeta. Me pregunto, Barthes, qué haría con este cerro de mentiras, trucos
del poder fáctico, cañerías circulares que gotean sin fin, las enseñanzas
de los señores de la Guerra, de los Apóstoles de la ruina, Caballeros de la
tortura, en este mundo del precioso disparate. La generación del Error se
complace en presentar un mundo mejor, más seguro, en Marte, sin petróleo,
con gases volátiles, abismos geográficos profundos, un espacio sin
ejércitos de salvación de ninguna especie posible salvadora, ni Casa
Blanca, ni corredores de la Bolsa, ni Oriente ni Occidente, ni chateadores,
ni ONU, ni golfistas o vendedores de souvenirs, ilusiones, solos,
completamente, más bien el espacio marciano deshabitado como el primer
sueño rojo de la noche, un sitio simplemente sin semáforos, ni sastres, ni
tribunales con abogados o esa gendarmería ciega de fronteras inexistentes,
el espacio nuevo de la noche de Marte, del alba de Marte, del Marte de
Marte en el calendario rojo del planeta conquistado por la ilusión,
desesperación, ambición, intromisión terrícola. Qué diría Barthes de Las
crónicas marcianas de Bradbury, quien espera en su casa en Los Ángeles que
un martesnauta, en un día de estos, cualquiera supere la performance de las
pequeñas maquinitas robotizadas y clave la bandera un Martes 13.
Probablemente le interesaría al francés más Fahrenheit 9/11, de M. Moore, y
se hubiese detenido a penetrar en su cortometraje, instalado con escalpelo
de un verdadero gourmet del texto y sus circunstancias, detrás de la
imagen, el horror, el futuro aplastado por la vieja ilusión de la libertad.
Tal vez en la portada de un nuevo libro se habría abrazado a la magnífica
estatua de Nueva York, esa francesa generosa, complaciente, soñadora,
ilusionada en un hombre sin límites, libre de libertad y oportunidades:
hombre dream. Sentado una tarde con Barthes en N.Y., deshojando margaritas
-me quiere mucho, poquito, nada, me quiere- el Hudson ronco de fuerzas no
vencidas por los aceites, ni el tiempo, sus aguas corren las horas, los
días, el calendario, los ayeres, las torres sobre un tablero de ajedrez,
Roland mueve una pieza con la gracia de quien se acomoda un sombrero al
partir y yo siento en Manhattan un ruido de sirenas, el polvo rojo, húmedo,
el calor en el pecho de la ciudad, su corazón arde, sólo el viento
encuentra su espacio, y pasa, nada sobrevive casi al atroz juego mortal de
la muerte. ¿Tablas con el futuro, se interroga? No, un ataúd, toco madera,
Nueva York no para de reír, llorar, bailar, cantar, fornicar, la Gran
Manzana es el gusano y el Paraíso, luz y sombra, marzo la cubre de nieve,
su ilusión es blanca, Woody se lamenta de sus pequeños presupuestos,
Manhattan, Manhattan no abandones a tu juglar, pasa el rollo y se sienta en
una banca a contemplar la ciudad que se mueve como un muñequito, olvidada
por Superman, en manos del Hombre Araña, pero con su telar propio. Barthes
teje su texto en el hilo fino del tiempo perdido, asoma el ojo del sueño,
camina hacia Broadway con una llave enorme -alguien pensaría que son de la
ciudad- pero no, en una esquina un aviso indica: a la vuelta de esta
esquina descansa el Príncipe de las Tinieblas, cruza Wall Street su cuerpo
convertido en moneda, las calles van cambiando sus señales, las direcciones
ya no son las mismas, las personas parecieran hablar de atrás para
adelante, los mensajes se cruzan -algunos murmuran en voces crecientes:
Barthes, Barthes-, un telón blanco cae sobre el Central Park con la
siguiente leyenda: Yo chateo con Dios, pasa una mujer envuelta con un
letrero y hace señas obscenas con el dedo obsceno vertical: La vagina no es
un monólogo, la calle es un coro: El amor libre es una estatua, Nueva York
la leyenda viva del miedo y la libertad, el francés no camina por sus
calles, viaja, levita, flota como un signo idolatrado, caen flores de los
edificios, perfume francés, un olor a queso y ratón recorre la ciudad, es
Mickey en una esquina dirigiendo el tránsito (no lo vayan a atropellar
nuevamente), un nuevo cartel desciende sobre la acera: Fantasía, tú eres mi
realidad... Se sube el telón...
Flash... Hace 25 años, Roland Barthes, crítico, semiólogo y teórico de la
literatura, fue atropellado por una camioneta al salir de la casa de Jack
Lang, quien sería ministro de Cultura en Francia. Murió en un hospital de
París, como un desconocido, porque ese día no llevaba documentos de
identidad. (Se baja el telón).
Babel, la palabra no tiene futuro
Roland, Roland, en el placer está el texto, la ciudad se goza a sí misma,
nubes rosadas, grises, blancas, celestes, negras, comienzan a entonar en
los alrededores de Broadway la letra Nada nuevo bajo el sol / un rayo de
luz no me viene mal / Si tu corazón arde / todo estará bien, Nueva York /
El sol no está a la derecha ni a la izquierda / sólo está sentado ahora que
tú sueñas / Un camino cuando es verdadero, tiene luz propia / Nunca
intentes alquilar el sol / para iluminar una mentira / Como todos, el sol
tiene frío de noche / Cierra los ojos y abrirá una nueva mañana. Llega
Roland Barthes a las puertas del teatro, y sobre una cama encuentra la
tercera edición de Siglo XXI (1980) de su libro El placer del texto. Una
joven con rasgos cosmopolitas, pelo ensortijado de varios colores y que sus
amigos le llaman Babel, comienza a desabotonar sus largas piernas de
guitarra, el ojo mágico de la cámara se detiene donde el placer escribe su
mejor texto. Sólo arroja miradas de júbilo. Dibuja en el aire la felicidad
que la retrata, el sueño que la habita, la escena que la desdobla. Babel
está feliz, sabe que no es cuerpo de hierro sino piel, jugoso melocotón,
alma de estrella adivinada por el tacto de los ojos. Brilla la cápsula de
su cuerpo y se siente cómo N.Y. se desnuda detrás de las persianas y una
luna tibia endulzará sus coños esta noche. ¿El lugar más erótico de un
cuerpo no está acaso allí donde la vestimenta se abre?, se pregunta con
razón Barthes y la pregunta le calzaba en toda su estatura a Babel, plácida
en el lecho siempre virgen del texto, ella, muñeca en open, espuma del
lenguaje, fosforosa infusión del idioma, lengua bilingüe, viva, golosa,
divertida, porosa en el verbo, carnal en las formas y todos los contenidos.
Babel desordena los sentidos. Crece el verbo en tus noches. En ningún sitio
lubrica más el texto que en su propio vacío. Se crece en la tibia
profundidad y se oxigena la palabra. Babel ya es una rosa descifrada en el
misterio. Roland no se detiene, vestido de blanco bajo la nieve de N.Y.,
una gran sonrisa para un inmenso espacio para el sueño, globos rojos sobre
el techo de Broadway, la felicidad es un carrusel de helados de fresa, todo
signo se borra asimismo, es contrario a su propio espejo, es paréntesis
blanco de su pasado, ruido prisionero en su campana, y aun así persiste en
ser señal de su mensaje y cuerpo de su verbo. Todos se calzan sus máscaras.
El teatro es un vivo ejemplo de la realidad, genuino pretexto, a veces, de
la vida. Un mimo de rojo cruza la calle repartiendo The New York Times, la
edición de 2013, con un titular de portada: La muerte es un negocio eterno
y usted nace como un accionista. Barthes ya está con Babilonia. Ella
susurra palabras, pareciera estar orando, una ceremonia de preparación, al
borde de la cama, las palabras rozan con el precipicio, de canto van
cayendo, amontonándose sin sonidos. A Babel ya no se le entiende nada.
Alguien le pasa una escalera azul a Roland. Es una jovencita vestida de
estrella. Le gritan sky, sky, y él sube otro escalón y vuela. La multitud
grita, ríe, llora, están verdaderamente excitados, son un muestrario de
deseos, se sienten parte de un reglamento, cuerpos bajo sospecha, fichas de
lecturas posibles, nadie les llamará por su nombre hasta que cierren un
ataúd con sus cuerpos. Si morí, no me lo recuerden, diría un epitafio. Los
obituarios debieran tener otros contenidos. Por ejemplo, la muerte debiera
pagar el entierro, brindar un seguro de vida en la eternidad. Asegurarse
que la muerte es de por vida. Confiar en la muerte es asegurarse el futuro.
Mother/Mamá, la historia se repite
Miles de neoyorkinos comienzan a llegar a Broadway con objetos atemporales,
algunos reciclados del pasado siglo (un tiempo ya absurdo), otros con la
moda de las últimas 24 horas, vienen trajeados con lo mejor de su closet,
traen guitarras, instrumentos de viento, muchos clarinetes, saxofones, unos
vienen con un cartel sobre sus espaldas y la leyenda dice: "sólo traigo mi
cuerpo", mujeres que vienen a compartir sus sentidos, el olfato -es una
gran orquesta humana silenciosa que se desplaza, según las emisoras que
comentan esta procesión sin precedentes-, una suave nieve no impide el
paso, no niega la trascendencia del momento, la ciudad está en manos del
deseo, la policía ha desaparecido, los automóviles se detuvieron, avanza la
marea como en un sueño, una gelatina que se acomoda en las calles, el
movimiento es el lenguaje (nadie se conoce, nadie se olvida, todos están),
N.Y, la manzana favorita del forastero, reza un mensaje, un grupo de
hombres de color juntos conforman una leyenda en sus pechos: "Humor negro
de fábrica", sólo dejan ver una ancha sonrisa con una hilera de dientes de
oro, color, todo es color, y la muchedumbre sigue bajando por las calles
con sus carteles: Babel, no digas una sola palabra; Roland, tú eres mi
objeto favorito; No sólo se goza por un solo lado; Cadáver, la muerte no
detiene a N.Y.; The New York Times: la mentira es un orgasmo disfrazado de
noticia; Léeme los labios, Barthes, Léeme los ojos, pero léeme; Soy un
texto de vacaciones, disfrútame; La palabra es una hoja de Otoño; La frase
es el cuerpo del delito; Soy un libro abierto, hojéame... Sólo quiero
respirar aire en el Central Park, que la tarde caiga como un océano
lentamente, sin pasado, sin presente, sin futuro, que el tiempo se escriba
a sí mismo, haga su historia lentamente, como la nariz de un pez sobre el
cristal de un acuario. Toda prisión es un acto personal, una decisión
solitaria, un movimiento que el tablero de ajedrez te deja jugar. El cuerpo
camina en el vacío hacia Broadway a una última función: El lenguaje es
Kamasutra. Y viene un estreno: Babel ama las lenguas muertas.
Hay telones que se bajan solos, épocas que tiemblan de miedo, lugares más
comunes que otros, tiempos e historias repetidas, escenarios volátiles,
avances que deshumanizan más que otros, caminos siempre más cortos o más
largos, guerras más cruentas, salvajes, injustas que otras, uno y el otro
en la balanza de todos, el largo sueño mediático del siglo aldea, somos la
inagotable caja negra a punto de vaciar información, un dato, el coro de la
noche griega, polaca, americana. ¿Hay que estar viejo para contar historias
o ser olvidado por el tiempo? ¿La historia se repite por vieja u
olvidadiza? Es banquete, calavera, verde prado, desierto, un cuento largo
de nunca acabar, un cocodrilo que respira bajo el agua, el sueño de un
idiota que cree en la historia. La noche se da vuelta en su almohada
plástica, los hechos se consuman, las personas los consumen, los poderes
fácticos los divulgan consumados. ¿Consumíos los unos a los otros y eso es
lo global? Actual es mi pasado inconcluso. ¿Hay que estar en una secta para
ser sectario? ¿Es más frío el cielo que el infierno? ¿Qué nos enseñan
nuestros hijos? Mother/Mamá, la historia se repite.
(Siempre un paréntesis, Barthes, Roland, y me pregunto si se puede soñar
con un Poeta. ¿La nube siempre será más alta que mis pies? ¿Cuántas
escaleras para alcanzar un poema? ¿Cuántas palabras para hacer una escalera
que alcance el poema? Prefiero comer frambuesas, mientras la ecuación se
hace en mi cabeza. Romper el silencio, clavar un clavo en la luz, dejar que
el olor de una mandarina se confunda en una habitación. Tal vez surja el
poema como una cabeza de agua, el río que todo se lo lleva o la flor de la
noche que sueña el poeta. Detrás del poema, el poema, lo que el río y el
tiempo llevan.)
Macero un texto en el acordeón del abecedario, Roland. Primero sobre su
orilla, luego me detengo en el ombligo, donde respira íntima,
solitariamente la palabra y los contenidos de un imaginario, que el texto
construye para sí mismo. La palabra cautiva en su bóveda, y la lengua en su
pequeña caverna muda, monologa. Pulso en su mediodía el texto, la luz que
arrebata su sombra e ignora el espacio. Es una coraza o un tierno lirio. A
veces siento que me ignora, pero nunca deja de ser mi cómplice. Es un
camaleón convencido de sus colores y ocasiones. Se mimetiza para
representarse mejor el silencio. ¿La palabra me adivina el pensamiento o yo
muerdo su anzuelo? Mientras más escribo, aprendo a ser inédita, repetirme
en el futuro, a quebrar el cuerpo del texto en el trigo. ¿Barthes, quién
nos espía antes de escribir, quién nos condena por escribir, quién dijo la
primera palabra y también prohibir? ¿Qué no nos quiso decir Roland Barthes
y nos dijo finalmente? ¿Dónde estamos, frente a qué: en el Banquete de
Platón, La Última Cena o dentro del Circo Romano? La lengua es fascista,
opresiva, dijo Barthes. ¿Estaba leyendo el futuro? Me pregunto qué haría
ahora con este museo de la palabra digital, un encantador del verbo como
usted. Roland caminando en un bazar lleno de palabras, donde los clavos no
causan dolor al fakir y la alfombra mágica sobrevuela los idiomas que Babel
enreda en el enigmático, intraducible abecedario de sus piernas. Un mapa
entre sus manos, viendo la posibilidad de que ningún camino le conduzca a
la Casa Blanca y tal vez le agradaría una hamaca, para contar en las
ardientes, tórridas noches de la palabra: un Nerón, se balanceaba como un
elefante sobre una telaraña. En la Red se puede entrar una, mil veces, a un
mismo lugar, por la falsa puerta que deja entrever El Jardín de Rosas. Ahí
seguirán resonando los pasos que el mundo acepta a regañadientes. El Gran
Inquilino los seguirá dando por todos nosotros.
Del final tenaz epilogar
No todo es goce en el texto, ni placer. Babel no es feliz. El texto sonríe,
goza, llora, se traga sus propias palabras. Si es cómplice, alcanza la
gloria. Vuela sobre los pies, asciende los cielos. El Texto no es un ángel,
ni un salvador. El texto tiene una casa propia, su misterio, dolor,
objetivos, sueños, propósitos, alcance, manera de sobrevivir, y sobre todo,
decir. Los poetas nos hablan de la música del texto. En ese lenguaje no
debiera haber más concesión que su encantamiento, la magia del Verbo en su
máxima tensión. Donde la cara de todas las monedas es una sola. La casa del
Texto le pertenece al lector, juez y parte de unas mismas palabras. Puede
ser su ruina, si el Texto no responde a las necesidades del lector. Tiene
sus propios resortes, guiños, pausas, paréntesis, movimientos, enigmas. Un
texto nos puede dar todo, hasta el silencio. Debe ser un viaje, la rueda
que gira, un espacio nuevo. La palabra es asombro, un encuentro, monólogo
con la soledad del otro. El texto es mudo, pero de alguna manera nos habla.
Todo texto, si es verdadero, exige una averiguación personal, íntima. Hay
que saber estar a solas con el texto. Él nos responderá, sacudirá en algún
momento. De alguna manera nos pedirá que nos pongamos en su pellejo. Texto,
textura, piel, más hondo, el ojo del texto nos mira, absorbe. Surge como
una canción que se tararea a sí misma, y es la voz interior del texto que
nunca se apaga si afinamos el oído. El texto no se defiende, se escribe,
presenta. Está siempre en las manos de Dios, el lector.
Al texto se le humilla cuando no se le lee, se le mal interpreta, se le da
un uso incorrecto, cuando dejamos irnos por nuestro propio ruido interior.
No sólo un lector está en capacidad de humillar el texto por olvido,
negligencia, gusto personal, miopía. Es ya un hábito que editores,
periodistas, editoriales, escritores, escribidores anónimos, jurados de
concursos literarios, periódicos, gobiernos, relacionistas públicos,
exhiban sus odios, bajas pasiones e instintos, celos, envidias, y pongan en
juego sus doradas, lujuriosas bilis, y como aves de rapiña desciendan sobre
el texto. En la noche primate del tiempo, todo es posible. En Internet el
texto es aparentemente libre, pero también está expuesto a los vicios del
despojo anónimo, su manipulación, a inconfesables actos depredadores,
sutiles maquillajes, castramientos, el perverso acto del mancillamiento. La
golosa gelatina lo traga, centrífuga, expande, difunde y convierte en
oración pública. Bajo sus alas negras rezan los cuervos y el texto es
mutilado, descuartizado, vampirizado, es mudo testigo de ruines personajes,
que le plagian, ocultan, burlan, olvidan, desechan, y suelen divulgarlo a
medias o apropiarse de sus raíces. Por eso, en las noches, bajo las
estrellas llenas de nieve, con sus lámparas verdes, los escritores de
weblogs dejan sus tibias sábanas, avanzan por los corredores de la libertad
en sus casas y se montan en sus pequeñas laptops iluminadas por el deseo y
cuentan sus historias, hacen las cuentas con los poderes fácticos. En los
mediodías, cuando el tráfico arde en algunas capitales, ellos se concentran
frente a la pantalla y vacían sus palabras. Es el pájaro que vuela de la
jaula. Ya la noche seguirá durmiendo más segura. Hay quienes aún ponen de
rodillas el texto y el espejo les devuelve la mirada. Se sienten las
tijeras en el aire, las cortadoras de césped, pequeñas espadas, cuchillos,
filosos dientes de viejos dinosaurios perdidos en sus catres de bronce,
como abuelitos de la prehistoria. Cuando los medios reciclan la banalidad,
erigen altares a la estupidez, construyen palacios al lugar común, la
palabra, el texto, las relaciones humanas, se empuercan un poco más cada
día. Talk show -la mentira real-, la palabra y el gesto, todo el mensaje da
la vuelta olímpica por el Coliseo Romano, y el Verbo esclavo soporta la
arena, el león que lo decapitará. La humillación más grande del texto
proviene de la mentira, el engaño, la simulación. La orquesta mediática
está tocando la simulación del Verbo como en los mejores tiempos del
Titanic. El humo es negro, en la Santa Sede de la palabra. Lo que no saben
es que el texto seguirá respirando en el lector.
** Silvia Banfield
silviabanfield@...
Profesora, escritora y periodista free-lance (Argentina). Conferencista
y aficionada al tango, prepara una novela titulada La frontera de papel
rojo y un libro de crónicas.
=== Tres notas Manuel Garrido Palacios ===============================
*** Habaneras
La canción ha sido desde siempre la compañera inseparable del ser humano,
haya ido éste a la Gloria o al Infierno, al placer o a la guerra. Con
canciones lo durmieron: las llamaron nanas; con canciones jugó a la comba,
al teje, a la rueda, en cuyos versos iban escondidas normas del ser y del
saber estar que habrían de servirle para cuando se midiera de adulto por
los caminos; con canciones se acercó al amor, o celebró sus logros, o
reafirmó sus creencias, y así hasta llegar a las endechas que se le han
venido dedicando en el último viaje.
La forma de la canción puede ser como decía un viejo libro: una modulación
de la voz: pero vamos más al fondo. Hay canciones, en especial si son
tradicionales o si no han sido pasto del olvido como las que hoy se venden
"de usar y tirar", que suelen llevar en sus pliegues algo tan
complicadamente simple como la nostalgia. Si el individuo se aleja del
terruño y siente cantar algo que aprendió de labios de la abuela o de la
madre, se le vendrá encima el pueblo, la casa familiar y todo el peso de la
memoria grata. La música repentina le hará cerrar los ojos para mirar hacia
dentro, allá donde mora el ánimo.
Lo mismo pasa si ahora -décadas después para unos; absolutamente presente
para otros-, surge inesperadamente en la radio de costumbre una canción
cualquiera de Lennon y McCartney. El corazón regresará errante a un tiempo
mágico en el que dos y dos parecían ser cinco aunque siguieran siendo
cuatro.
La habanera entra de lleno en este marco de sensaciones con un derecho
propio que la avala: nada menos que el de haber sido cantada y mimada por
varias generaciones desde que gentes de España fueron a Cuba y al volver
trajeron la semilla del son, la sembraron por estos lares y floreció
pujante, como si en los entresijos de sus cadencias, aquellos seres
repatriados contaran cantando a sus descendientes lo que pasó en Cuba,
dejando claro que de todo el barullo humano no quedaron a flote las
maldades, ni las venganzas, ni las muertes, sino algo tan bello como la
canción, habanera en este caso, para alimento del espíritu común que, al
igual que el idioma, une -debería unir- a los que habitan ambas orillas.
Viene a cuento el cuento porque durante el trayecto en el tren AVE desde
Sevilla a Madrid, un grupo de muchachas y muchachos "que no dejarán
desiertas ni las calles ni los campos", han venido entonando habaneras sólo
interrumpidas por el altavoz anunciando sus cosas o por los insoportables
conciertos de los teléfonos móviles. Sus voces han impregnado de emoción
contenida el vagón y los viajeros se han sentido inmersos en los sones que
le sugerían sabe Dios qué momentos íntimos por las tierras cubanas.
Para el que esto escribe, el lánguido ritmo, el compás que parecía
descompás, las hermosas letras, dijeran lo que dijeran, hablaran de lo que
hablaran, hacían honor en su hondura a uno de nuestros grandes poetas que,
palabra arriba o abajo, dejó pura esencia al cantar en sus versos: "...hoy
me basta con la canción".
*** Ni zorro ni lobo
De nuevo la incansable Academia Norteamericana de la Lengua Española de
Nueva York, que dirige el doctor Odón Betanzos, se ha pronunciado ante los
miembros de las 22 academias de la Lengua Española que hay en el mundo y
los rectores de planes de estudios de español en las universidades de EUA,
sobre el fenómeno lingüístico conocido como espanglish, que es tomar, no
palabras, sino meros sonidos de dos lenguas para sacar otro ¿vocablo? con
el que entenderse cuando la cosa no da para más.
La Academia advierte de esto a los educadores universitarios americanos de
la difusión del espanglish en la vida pública y los invita a reflexionar,
antes de aceptar en sus planes a los defensores de esta deformación del
español y del inglés, bajo el argumento de que el inmigrante de habla
española debe aprender el inglés por ser el idioma del país que lo acoge,
pero sin marginar su lengua materna, porque resulta grotesco que ambas
lenguas se hablen mal. Ni zorro ni lobo.
El español de EUA está representado por focos mexicanos y puertorriqueños
en el ámbito de Chicago; por el mexicano al sudoeste, el puertorriqueño al
este (junto al dominicano y al sudamericano, en especial en Nueva York), y
el cubano en la Florida. A este cuadro se suman gentes de Centro y
Sudamérica radicados en grandes urbes como Washington. Inmigrantes, en
principio, de escasa formación, que empiezan a transformar los vocablos
ingleses que oyen en palabras espúreas, a medias entre lo anglosajón y lo
español; por ejemplo, dicen "troca" por camión, "lonche" por almuerzo, o
"basketa" por cesta.
Durante años esta mezcla no sale de lindes: hogar, amigos, calle... Pero
las vías informáticas amplían su área al adoptar los usuarios términos
ingleses españolizados, como "uplodear" por cargar; "dounlodear" por
descargar; "deletear" por borrar; "chatear" por charlar; "printear" por
imprimir... Esto, sumado al aliento recibido desde círculos universitarios
por personas con una ambición desmedida por distinguirse, conocedores,
además, de la existencia de buenos equivalentes, como son los diccionarios
de informática en inglés y en español, favorece rápidamente la difusión del
espanglish.
Para apoyar esta jerga se unen ahora los diccionarios de espanglish, usados
en ciertos centros universitarios, hechos que surgen en momentos en los que
hay gran interés en el sector hispano por aprender bien tanto el inglés
como el español, idiomas que tienen en EUA incontables medios para ello.
Visto así, impulsar el espanglish suena a atentado contra las lenguas que
integran dicho nombre.
El espanglish aún no hiere en lo hondo a estos idiomas, teniendo en cuenta
los 40 millones de hispanohablantes que viven en EUA; pero seguro que
podría afectarlos sensiblemente cuado dentro de tres décadas los
hispanohablantes superen los 60 millones.
Está claro que alentar el uso del espanglish en EUA es allanar un camino
para, a la larga, imponerlo en amplios sectores, deformando así las lenguas
de Shakespeare y de Cervantes, que sólo respeto merecen.
*** Crítica
Tengo una buena amiga, poeta por más señas, a la que una pluma
especializada -al parecer- le ha hecho un estudio concienzudo de los versos
que ha publicado en su último libro. ¡Criatura! (me refiero al crítico). La
poesía de mi amiga es sencilla, inteligible a primera lectura, de las que
no necesitan que se tenga el diccionario al lado para consultar
rebuscamientos, poesía de las que llegan antes al corazón que a los nimbos
metafísicos de los canalillos mentales. No es madeja. Es hilo suelto. No se
viste de nada: sólo es poesía.
No sé por qué el interés del plumífero en cogerle las vueltas a la
escritura poética de mi amiga, que, dicho sea de paso, no le ha pedido ni
que abra el libro. Una vez le preguntaron a Luis Buñuel si el oso que se
arrimaba al madroño en una de sus películas tenía algo que ver con el
decimocuarto sentido oculto de un madrileño de Lavapiés que pasaba por la
Puerta del Sol por casualidad. El director de Calanda dijo: "No sé por qué
ve usted tantas cosas donde no las hay. Eso no es más que un oso, como
podría haber sido un caballo, y un madroño, como podría haber sido un
eucalipto".
Mi amiga la poeta me ha dado el intragable texto que le ha hecho el crítico
y me lo he zampado mientras se aromaba de café el estudio. Al final he
sacado en limpio lo único obvio del asunto: que mi amiga resulta que es
poeta y que ha escrito unos versos en una fecha y otros en la siguiente. Si
acaso, por exprimir una gota exótica de sus páginas y por seguir el ejemplo
buñueliano, en algún párrafo previo a los ejemplos versificados, señala el
crítico: "La autora escribe estos versos a su pueblo". Y a continuación
pone los versos que mi amiga la poeta escribe a su pueblo para que sepamos
todos que son esos versos y no los anteriores. Así todo, sin que la
supuesta aguja necesaria que podría ahondar en la bella entraña haya salido
de su funda.
Repito y creo, al igual que mi amiga la poeta, que en su obra no hay que ir
más allá de lo que se ve y se lee, pero así ha sucedido; el de la pluma ha
tenido la vana osadía de otear el infinito cuando el infinito estaba a pie
de umbral. Si detrás de cada palabra no hay más que eco, ni el eco ha
captado el crítico a pesar de su esfuerzo. ¡Lástima de tiempo, de papel, de
tinta, de todo!
La crítica-lío que le ha costado tanto trabajo hacerla no ha pasado de
reescribir, a base de notas al pie, el libro de mi amiga, o de poner
renglones largos entre sus renglones cortos, que es como hay quien se
empeña en distinguir la prosa del verso. Un tormento capaz de hacer odiar
la poesía de por vida. Y el acordeón de camino.
Habrá que pedir muy seriamente al Destino que tentaciones de este tipo no
caigan jamás cerca de uno, porque, analizada a su vez dicha crítica en plan
recrítica, es como si los sencillos versos de mi amiga se hubieran
traducido a un idioma ininteligible, con lo claros que son y lo
certeramente que saben alcanzar el alma con sólo leerlos. Por supuesto,
aunque a ella le importe un bledo la crítica del crítico especializado y
reaccione como si se hubiera topado con el lobo en el bosque, sí que
lamenta, con razón, que tanta gente gaste su vida criticando, no creando.
** Manuel Garrido Palacios
elclan@...
Escritor y realizador español (Huelva, 1945). Miembro de la Academia
Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York. A partir de una
sólida formación en dirección cinematográfica ha dedicado su actividad
como guionista y director de televisión (NKD de Japón, WDR de Alemania,
TVE España). Ha sido miembro del jurado del Festival Internacional de
Cine de Glaway, y del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Ha
dirigido series televisivas como Raíces, Todos los juegos y La Primavera
en Doñana, entre otras, y ha recibido premios dentro y fuera de España
por ellas. Entre otras obras, ha publicado, en ensayo, Aún existen
pueblos: etnografía de lugares dispersos (Salamanca: Centro de Cultura
Tradicional, 1994), Voces de la Sierra (Fuenteheridos: Libros de la
Huebra, 2000), Cartaya (Barcelona: Lunwerg, 2003) y Una mirada a Huelva
(Huelva: Fundación Caja Rural del Sur , 2004); en narrativa, los libros
de relatos Viaje al país de las leyendas (Valladolid: Castilla, 1997) y
Noche de perros (AR.Abelardo Rodríguez Ediciones, 1999), así como la
novela El abandonario (Palma de Mallorca: Calima, 2001); y en poesía,
Brocal (1964 Col. Litoral, 1) y Soneto (Málaga: Corona del Sur, 2001),
entre otros. Además aparece en las antologías Quince líneas: relatos
hiperbreves (Barcelona: Tusquets, 1996) y Relato español actual (Unam,
México 2002 - FCE, España 2003). Ha publicado textos y reseñas críticas
en EOM: El Otro Mensual (http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Ha
recibido diversos premios, como el "Querido Borges" de narrativa (Los
Ángeles, California, EUA), el "Rodríguez de la Fuente" y el Premio
Nacional de Periodismo "Ciudad de Cádiz", entre otros.
=== Desde Garmendia: para hablar con el otro Juan Guerrero ===========
Algunas veces, mientras charlábamos en la plaza del parque Carabobo, en la
Caracas de inicios de los años setenta, estudiantes como éramos del liceo
Andrés Bello, solíamos quedarnos hasta bien entrada la tarde. Al caer la
noche, veíamos llegar a la librería El Gusano de Luz a un señor anciano,
trajeado de negro que siempre, casi a la misma hora, entraba a no sabíamos
qué. Tantas veces le vimos arribar. Nosotros le decíamos el viejo. Cierta
vez una profesora de la asignatura castellano nos dijo que era don Julio
Garmendia. Para nosotros fue casi igual. Pero después nos leyó unos cuentos
extraños y nos dijo que ese señor los había escrito y que vivía solo en un
hotel.
Años después, ya como estudiante de la Escuela de Letras de la Universidad
Central de Venezuela, redescubrí la obra de Julio Garmendia (1898-1977),
autor, como muy pocos en esa época, reconocido como de valor intelectual en
las letras nacionales.
Esto que describo tiene como una especie de deuda que deseo saldar con
aquellos autores, que por razones fundamentalmente estéticas, han sido mal
leídos y, sobre todo, mal estudiados. Por ello es premisa inicial advertir
que si coloco a Julio Garmendia la etiqueta de narrador ficticio es apenas
una banalidad para establecer un diálogo. Nunca he sido partidario de
nomenclaturas para estudiar a un determinado autor y menos su obra.
Así pues, encuentro algunas claves discursivas en el ejercicio escritural
de Garmendia que deseo compartir. Ante todo sí veo en algunos intelectuales
venezolanos la tradición cultural que les determina en un momento histórico
para mostrar una estética. Por ello deberíamos revisar ciertos autores,
como Luis López Méndez, quien hacia 1888 concibe un cuento, "El beso del
espectro", donde se vislumbran rasgos de un narrar de acontecimientos
fantásticos, así como en su otro escrito, "La balada de los muertos",
publicado tres años después (Sandoval, 1997). Extraños trabajos éstos
porque, al decir de Sandoval, López Méndez era esencialmente positivista,
como lo eran casi todos los intelectuales de finales del siglo XIX.
Pero si encontramos muestras de narraciones en la cuentística nacional
sobre acontecimientos de hechos que trastocan la realidad hasta devenir
visión subjetiva, o como lo afirma Cortázar, Otra realidad, es pertinente
afirmar que la misma naturaleza del ser latinoamericano es un acontecer de
eso que denominamos fantástico.
¿Cómo obviar las narraciones, descripciones de los cronistas de Indias? Me
atrevería a invitarles a que se imaginaran los rostros de los antiguos
reyes, clérigos e hijosdalgo, cuando leían las notas de quienes enviaban
sus relatos desde la otra parte del mundo. Seres sin cabeza y con ojos en
el pecho. Mujeres desnudas cabalgando en veloces corceles indomables.
Ciudades de oro. Seres que encantaban desde las orillas de ríos que eran
como mares límpidos y dulces: el marañón o toda la franja de la orinoquia
con los legendarios petroglifos donde el padre mítico Amaliwaká dejó sus
huellas, allá, en la serranía de la Encaramada. La misma que siglos después
encontró el ilustre y poderoso hermano, barón Alejandro de Humboldt, y
describió en sus Viajes a las Regiones Equinocciales.
Toda esa crónica, desde Miguel de Oviedo y Baños, el mismo De las Casas,
encuentran razones para decirnos que desde siempre ha estado entre
nosotros, como plenitud, como realidad tangible, eso llamado ahora
fantástico. La Tierra de Gracia de Colón continúa construyendo un devenir
de fantasías porque está ontológicamente inserto en la otra orilla de la
realidad: la subjetividad de un acontecer de situaciones, experiencias y
espacio-tiempos (yllo témpore), diferente al otro mundo: aquello conocido.
Merece la pena indicar acá nuestra historia reciente en la poesía. Nuestros
orígenes en la escritura poética se remontan al momento cuando un supuesto
soldado-poeta, un tal Fernán Ulloa, es contratado por el gobernador y
capitán general de la Provincia de Venezuela, Diego de Osorio (1589-1591),
para escribir una historia de la fundación de Caracas. Hecho que queda
asentado en Acta del Cabildo de Caracas, el 26 de noviembre de 1593. Esa es
la única aparición de nuestro poeta. De resto, la oscura noche de los
tiempos lo cubre. No es sino hasta 1846, cuando encontramos en las memorias
de Arístides Rojas referencia a este personaje, cuando afirma haber leído
dos hojas, seguramente copias de un supuesto original atribuido a Oviedo y
Baños. Como se aprecia, el mundo cultural de esta tierra, llamada ahora
Venezuela, pero que existe desde hace más de quince mil años, está trazada
por la realidad plagada de apariencias, de sinuosidades, maneras sigilosas
de existencias que viven en el mundo de las apariencias de algo que se vive
y se dice en la dialéctica de la doble realidad.
Europa se asombra con este mundo. Mundo que no encuentra paralelismos para
comprenderlo. Por ello afirmamos que, en el caso de la obra garmendiana,
ella es consecuencia de todo un devenir de acontecimientos que encuentran
en su cuentística (tanto en La tienda de muñecos, La tuna de oro,
fundamentalmente, y luego en La hoja que no había caído en su otoño y
Opiniones para después de la muerte) la certidumbre de una esencia en la
obra literaria: el sentimiento de sólo contarse a sí mismo. Esta misma
extraña manera de narrar, posiblemente sea consecuencia de una primera
experiencia escritural en Garmendia (no olvidemos que su primera palabra
fue poética).
Esta manera de abordar la escritura narrativa la podemos evidenciar en
textos como "El cuento ficticio". Allí es el mismo cuento quien se cuenta
casi ad infinitum.
En él existe un goce por la lectura (dicho desde hace más de un siglo por
el mal comprendido Marx). Goce éste que hace del lector un personaje más de
la experiencia narrativa garmendiana. Esto se logra en la cuentística de
Garmendia cuando establece una dialéctica de la doble realidad: el plano
narrativo de la realidad objetiva (a decir de Cortázar, la realidad-real),
y la realidad subjetiva, llamada también por Cortázar, la Otra realidad. El
escritor se sitúa precisamente entre esos dos planos para encontrar una
estética que dé cuenta de un acontecer del mundo y lo mundano. Ficcionar en
Garmendia o lo mítico: eterna búsqueda para encontrarse a sí mismo. Por eso
en nuestra América este proceso de búsqueda es antiguo. Lo apreciamos, como
hemos afirmado, desde la Conquista.
Las fronteras entre estos planos deben siempre permanecer ocultas, se
ofrecen hacia lo abierto desde las tramas estéticas, como el ficcionar. Por
eso el narrar fantástico es construcción de incertidumbres ante aquello
inesperado (Todorov).
En lo mítico la Otra realidad es la misma y única realidad. Como
comprobación a esto indicaríamos que los conquistadores, cuando llegan a
esta otra orilla del mundo, América, se enfrentan a sí mismos: sus sueños.
Se instalan en el mito.
Pero también lo insólito da cuenta de una estética narrativa, cuando
desplaza un objeto a un espacio-tiempo diferente y lo hace devenir
trascendente, esto es; insólito. Ocurre cuando, en Cien años de soledad,
Melquíades trae una cubeta de hielo y la coloca en el centro de la sala, en
casa de Úrsula. Trastoca la realidad por efectos de un objeto que asume
ángulos de comprensión singularmente asombrosos.
Igual ocurre en la estética onírica. Las imágenes oníricas mantienen una
interpretación simbólica en el entrelazamiento del discurso narrativo. Esto
lo podemos advertir en los textos indígenas cuando hablan de la creación
del mundo. En Wanadi (Watunna, recopilación de Marc de Civrieaux).
Ocurre también cuando el escritor asume una estética histórico-política
para construir su universo narrativo. Este es el caso de prácticamente la
totalidad de nuestra literatura del siglo XIX, con escasas excepciones. Por
todo ello, la estética narrativa conforma todo un imaginario social de
mundos que se contraponen y es esa contradicción lo que le otorga
movimiento al discurso narrativo.
Otra clave en el discurso narrativo garmendiano lo encontramos en un decir
de acontecimientos que bordean lo melancólico. Melancolía ontológica por
algo no hallado. La esencia del arte es nostalgia, nos dice Murana en La
metáfora y lo sagrado. Nostalgia por otro mundo. Esa nostalgia no es tema,
por el contrario, es esencia del ser. La nostalgia por aquello perdido, eso
inasible, está presente en casi toda la cuentística de Garmendia. Por ello
la metáfora (meta = ir más allá, y fêro = llevar) desplaza la obra
literaria hasta acercarla al límite entre las realidades. De allí el acto
alquímico de transmutar y dejar allá, en el Otro mundo, la otra realidad
cortaziana.
Al decir de Murana, La metáfora consiste en romper las asociaciones de uso
común de los elementos concretos e instalarlos en otro contexto en el cual
-gracias a la súbita distancia que les confiere el desplazamiento- cobran
nueva vivencia, componen otro mundo: al ser llevados más allá de su sentido
acercan el universo que está más allá de los sentidos. De allí que la obra
literaria, en su afán de encontrar el mundo, muestra en su plenitud una
realidad más allá de ella misma. La desborda, "muestra lo otro de lo
mismo". Por ello la literatura, como obra de arte, trasciende lo fáctico y
meramente efímero.
En esto los personajes garmendianos, en su esencia, revelan la humanidad
que trasciende a todo lo humano, y por tanto devienen arquetipos de un
destello divino. La obra literaria deviene tal por una contraposición
respecto del Otro mundo, sin que por ello prescinda de la realidad
histórico-política en un contexto social específico.
La obra literaria entonces presenta los restos de una contradicción,
despojos de un desarraigo ofrecidos como testimonios de un acontecer que
refleja lo Otro. Lo que queda de ese estado es la incertidumbre, la
melancolía de algo que fue percibido. Es desde esa melancolía (que
identificaremos en Garmendia como evasión) evaporación de una realidad que
termina siempre en un diluir la obra narrativa mientras se describe a sí
misma. Es desde allí donde la cuentística presenta su íntima sustancia: la
cortedad de un discurso narrativo que juega al trazo de huellas y al mismo
tiempo borrarlas, hasta transformar ese dibujo en presencia que se va
diluyendo, evaporando hasta desintegrarse y quedar suspendida en un
espacio-tiempo fuera de la realidad-real.
Se instala la cuentística en Garmendia hacia un tiempo único: yllo témpore
como acción de temporalidad para acceder a esa Otra realidad. Eterno
presente donde Garmendia instala su obra. Es el caso del cuento "La hoja
que no había caído en su otoño", donde el uso de partículas gramaticales,
como la conjunción y, crea un estado tal que nos acerca a los bordes de la
oralidad en tanto la conjunción permite agregar al discurso narrativo una
acción que parece no terminar. Esta es la estructura inicial que usan los
niños en sus construcciones y que está presente en la palabra antigua de
los pueblos. En este sentido, la forma y (del latín et) se presenta en
obras extraordinarias de la literatura universal, como el caso de Francisco
de Asís con su Canto del Hermano Sol. Estructura gramatical clásicamente
oral usada en su poema para incorporar, mientras se acompañaba de música
gregoriana, los versos que los miembros de su congregación incluían y que
además permitía a nuevos adeptos, incorporarse en sus cánticos mientras
recorrían las calles de Asís. Esta partícula determina el tránsito entre
tiempos verbales (movimiento/no movimiento verbal) hasta instalarse en el
presente eterno. Por ello la poesía antigua, de tradición oral, mantiene
esa estructura intacta. Y es allí precisamente donde la voz garmendiana
discurre en un fluir de voz poética mientras narra la vida y sus
personajes. Actantes más que figuras humanas donde la categorización de lo
humano está en la misma horizontalidad en el tratamiento de sus personajes.
Por ello vemos que en el caso de "La hoja que...", el personaje fundamental
es una hoja y los demás seres (animados e inanimados) son parte del
escenario. Allí lo humano tiene muy poco que aportar. Caso similar ocurre
en el cuento "Los de a locha", donde son los autobuses, uno de ellos con
resfriado, los actantes que se ofrecen en primeros planos mientras lo
humano se intuye como animación desdibujada. Además, Garmendia agrega a sus
cuentos otro recurso, y es la incorporación de verboides
(participio-gerundio-infinitivo) los cuales sitúan la acción narrativa en
el no-tiempo.
Desearíamos intentar una última reflexión sobre los espacios en la obra
garmendiana, referidos al silencio. Se ha hablado mucho sobre el silencio
en la obra de Julio Garmendia vinculado con la soledad del escritor.
Descreo sobre quienes así lo indican. Afirmo por el contrario que la
cuentística de Garmendia está llena de mundo, de mundanidad, de referencias
a sitios, a detalles que resultan insólitos y por tanto denotan la
intimidad en su discurso narrativo. Más bien no tanto narrativo. Sí como
prosa narrativa. Indicamos acá el silencio dejado en la estructura de la
trama. Estructura ofrecida por una limpia manera de abordar el lenguaje, el
idioma desde su esencialidad. Acentuación de una tonalidad vocálica acaso
para afirmar uno de los rasgos lingüísticos del español. Esa vocalización
encuentra, como ya de alguna manera lo indicamos, en el uso de la
conjunción y, también en los puntos suspensivos, así como en ciertos
diálogos entre personajes; intersticios donde ocurre un monólogo que
sorprende desde una ironía y humor, características de su obra.
Esa estética (de aiszesis = sensación de...) abre la obra literaria al
mundo. Es el mundo captado a través de un cribar la realidad por las
percepciones, expresadas en imágenes, parábolas, vocabulario. Esos espacios
de silencio en la escritura son antiguos. Los encontramos fundamentalmente
en la narrativa oral. En los cantos de los versículos recitados del Corán,
por ejemplo. Diré sobre esto una experiencia mencionada por Carpentier, a
propósito de un encuentro, en los años setenta, en casa de la escritora
Antonia Palacios. Indicaba Carpentier que cierta vez, visitando el oriente
venezolano, alguien le mencionó a un pescador que recitaba extraños versos,
en una lengua que ni el mismo hombre casi entendía. Cuando el autor del
Concierto barroco le pidió al pescador que recitara los versos, éste le
dijo que sólo lo haría como se lo enseñó su padre. Se fue a la orilla del
mar, se quitó el sombrero y mirando a la lejanía versificó con una fonética
que -según comentaba Carpentier- eran letanías casi iguales a las que se
escuchan en las mezquitas de Egipto. Esos silencios los encontramos también
en el reposo de los pies en la escultura griega o en los adagios del músico
italiano Albinoni. Esos acordes establecen los espacios donde nosotros
intentamos acercarnos a la obra de arte y desde allí ella intenta decirnos
de otros mundos, otras realidades.
Entre esos silencios dejados en las cadencias rítmicas aparece la voz
arquetípica de un Dios oculto. Así también en la narrativa garmendiana
asistimos, un poco alejados ya por la tecnología de la palabra escrita
(Biblos) a un ligero discurrir de Dios. Al observar las marcas de
puntuación en Garmendia, se pueden intuir esos estados de silencio.
Presentes también en la cinematografía, en obras fílmicas como Derzu Uzala
y Cuerno de Cabra.
Queda finalmente esa "hoja que nunca caerá en su otoño". Quedará suspendida
en un eterno fluir de espacios y tiempos donde ella es realidad. Para ello
Garmendia estructura el cuento con un final soportado entre íes, formas
verbales y puntos suspensivos, que le otorgan continuidad a la historia y
por tanto un "nunca terminar" de contarla. Lo observamos claramente en este
cuento donde la hoja nunca termina de caer. Queda suspendida en el aire.
Cayendo...
** Juan Guerrero
bdclfj@...
Ensayista, poeta y docente venezolano. Es licenciado en letras, magíster
scientiarium en educación, mención enseñanza del castellano, y candidato
a doctor en filología hispánica por la Universidad de Oviedo (España).
Es docente-investigador de la Universidad Nacional Experimental de
Guayana. Ha publicado el poemario Elegía a la sombra / Elegia all'ombra
(1981) y ha recibido en dos ocasiones mención de honor en el premio José
del Valle Laveaux (Ciudad Bolívar, 1989 y 1992).
=== Delmira, de pasión y de muerte Aldo Roque Difilippo ==============
En la tarde del 6 de junio de 1914 los uruguayos se estremecieron al
conocer la noticia: en la calle Andes al 1206 se había encontrado el cuerpo
semidesnudo de una mujer, con dos balazos en la espalda. Su amante se había
suicidado descerrajándose un disparo en la cabeza. No era una historia más
de la crónica policial, se trataba nada menos de la muerte de Delmira
Agustini.
La poetisa había alcanzado el reconocimiento público por sus tres libros
(El libro blanco, 1907, Cantos de la mañana, 1910, y Los cálices vacíos,
1910), ganándose también la admiración de Eduardo Acevedo Díaz, Roberto de
las Carreras, y Rubén Darío, entre otras destacadas plumas nacionales y
extranjeras.
***
Delmira se había casado con Enrique Job Reyes el 14 de agosto de 1913, tras
un noviazgo de seis años, pero el matrimonio duró tan sólo mes y medio.
Poco antes del drama, Delmira escribía a Manuel Ugarte, escritor, político
y galán, que fuera uno de los testigos de su boda: "Para ser absolutamente
sincera, yo debí decirlas; yo debí decirle que Ud. hizo el tormento de mi
noche de bodas y de mi absurda luna de miel... Lo que pudo ser a la larga
una novela humorística, se convirtió en tragedia. Lo que yo sufrí aquella
noche no podré decírselo nunca. Entré a la sala como a un sepulcro sin más
consuelo que el de pensar que lo vería. Mientras me vestían pregunté no sé
cuántas veces si había llegado. Podría contarle todos mis gestos de aquella
noche... La única mirada consciente que tuve, el único saludo inoportuno
que inicié fueron para Ud. Tuve un relámpago de felicidad. Me pareció un
momento que Ud. me miraba y me comprendía. Que su espíritu estaba bien
cerca del mío entre toda aquella gente molesta. Después, entre besos y
saludos, lo único que yo esperaba era su mano. Lo único que yo deseaba era
tenerle cerca un momento. El momento del retrato... Y después sufrir,
sufrir hasta que me despedí de Ud... Y después sufrir más, sufrir lo
indecible...
Ud., sin saberlo, sacudió mi vida. Yo pude decirle que todo esto era en mí
nuevo, terrible y delicioso. Yo no esperaba nada, yo no podía esperar nada
que no fuera amargo de este sentimiento...".
La cadena del destino
Enrique Job Reyes disparó sobre Delmira, y poco después se suicidó.
Se habían casado el 14 de agosto de 1913, cumpliendo con todos los ritos de
la Iglesia romana, y entre los padrinos de boda, además de Ugarte, se
encontraban el poeta Juan Zorrilla de San Martín y el filósofo Carlos Vaz
Ferreira. Tras el brevísimo tiempo que duró la convivencia matrimonial,
Delmira volvió a la casa paterna, pero pronto regresó a la cama de su ex
marido, en la pieza arrendada por Enrique Job Reyes en Andes 1206, a Juan
Manuel González.
Varias hipótesis se han tejido en torno al final trágico de los amantes,
concitando incluso el interés de escritores como Carlos María Moreno,
Guillermo Guicci, y Omar Prego Gadea. La más tradicional gira en torno a la
discordia entre Reyes y su regordeta suegra, quien no habría consentido que
su "nena" tuviera descendencia, donde doña María aparece como una especie
de monstruo ligada a Delmira por una enfermiza relación destructiva.
Alejandro Cáceres, en un estudio compilado (1), describe a doña María como
una matrona adelantada a ese novecientos burgués, que habría advertido que
el matrimonio y los hijos terminarían destruyendo el "genio" de la "nena".
Los cronistas y biógrafos marcan la diferencia entre los cónyuges: Delmira,
la poeta, la "nena" protegida por su madre, hija del hacendado Santiago
Agustini, quien copiaba con devoción los poemas de su hija.
Reyes, un hombre católico, rematador de ganado, y del cual se han dicho
muchas cosas menos que era "sensible".
Tras la ruptura, el marido tomó conciencia de que el único papel posible
era convertirse en amante de su esposa, por lo que arrendó un cuarto en una
casa de familia, forró las paredes con retratos de Delmira, y se resignó a
encuentros furtivos dos o tres veces por semana.
Ella había escrito "Érase una cadena fuerte como un destino, / Sacra como
una vida, sensible como un alma; / La corté con un lirio y sigo mi camino /
Con la frialdad magnífica de la Muerte..." (2).
Revuélvase a menudo con un palo
En noviembre de 1913, a tan sólo dos meses de promulgada la ley, Delmira se
presenta en el Juzgado Departamental de Segundo Turno "contra Enrique J.
Reyes", solicitando el divorcio. Aunque la ley se había promulgado y se
podía hacer cumplir "por sola voluntad de la mujer", se contraponía con las
arraigadas costumbres de la época. El masón José M. Tizón en Logia Razón
expresó en 1914: "(la mujer) ama en el hombre la fuerza, éste encuentra en
la mujer su mayor encanto en su candorosidad, pudor y timidez,
peculiaridades de su sexo; y así se aman de corazón, con amor ideal;
perdiendo la mujer ese velo de ilusión, viene el amor de los sentidos,
brutal, lascivo".
Costumbres que pueden apreciarse leyendo los periódicos de la época.
"Remedio para que sea constante la mujer: Tómese bien, duros (pesos) bien
contados y en un taller de modas derretidos, échese precaución por todos
lados y polvos de malicia bien surtidos (...), dos onzas de regaños bien
molidos, y de llave de puerta tres puñados, póngase todo a fuego y cúbrase
la cosa con regalos, y si quedase floja esta tintura, revuélvase a menudo
con un palo" (3).
Ya en el siglo XX Carlos Albín, jefe político y de Policía de Soriano, en
noviembre de 1910, firmaba una ordenanza instaurando zonas de baños
públicos para la ciudad de Mercedes, que es por demás sugestiva: "Siendo
necesario designar en estación de baños los puntos de la costa de la margen
izquierda del Río Negro a que el público pueda concurrir, se dispone:
Art. 1. Destinar para baños de señoras los siguientes puntos:
El trayecto comprendido entre las calles Sarandí y Uruguay -desde la de
Bequelo al este y parte norte de la isla del Puerto.
Art. 2. Destínase para baños de hombres los siguientes puntos: El trayecto
comprendido entre las calles Sarandí y Uruguay -desde la de Bequeló al este
al norte de la isla del Puerto.
Art. 3. Queda absolutamente prohibido a los hombres y niños bañarse en los
parajes destinados a señoras, lo mismo que concurrir a ellos en horas de
baños.
Art. 4. No ser permitido que los menores de 12 años puedan bañarse solos.
Art. 5. Los contraventores a lo dispuesto en el presente edicto serán
amonestados por los agentes de Policía por la primera vez, y en caso de
reincidencia serán remitidos a la oficina central para ser penados como
corresponde.
Art. 6. Los comisarios quedan encargados del fiel cumplimiento de lo
dispuesto en el presente edicto".
Actos impúdicos
Costumbres que no eran exclusividad del Río de la Plata, tal como lo
documenta el diario El Progreso de Mercedes (19/06/1914), que comenta la
aprobación de una ley en el Estado de Illinois, en Estados Unidos, bajo el
título "Contra los escotes": "La legislatura de Illinois ha votado la
siguiente Ley: todo traje femenino destinado a una persona de más de doce
años deberá ser cortado de modo que descubra el cuello sino por encima de
la intersección de la clavícula.
El llevar en público un traje confeccionado de otro modo, será considerado
un acto impúdico, grosero, indecente y destinado a provocar el vicio y la
corrupción en la sociedad. Ninguna mujer o jovencita deberá descubrir en
público sus brazos por encima de la mitad del antebrazo, o llevar telas
transparentes ni mangas caladas, ni faldas-pantalón, ni faldas abiertas por
los lados. Las contraventoras sufrirán la pena de seis meses de cárcel.
Las mujeres de Illinois, furiosas, están celebrando mitines, en que piden
la absolución de la ley tan severa".
Vivencia culpable del placer
La Ley de Divorcio suscitó controversias en la sociedad uruguaya desde el
momento mismo en que se propusiera en el Parlamento. Tal como lo documenta
el diario La Democracia (Montevideo, 10 de septiembre de 1905), donde en un
artículo titulado "Sensible error" se informa de los primeros encontronazos
entre quienes estaban a favor y en contra de la ley: "Ayer, en el
Parlamento, informando sobre el Divorcio, el Miembro que dictaminaba en
nombre de la mayoría de la Comisión de Legislación, tuvo frases injustas,
de una severidad inmerecida, para las respetables damas que suscriben la
petición anti-divorcista presentada a la Legislatura. Conceptuamos errado
ese rumbo. El derecho de petición es indiscutible y su negación perjudica,
más a quienes la hacen que a quienes son víctimas de ella. A este respecto
no caben dos opiniones y abrigamos la certeza de que en este instante el
distinguido Doctor Perez Olave piense lo mismo que nosotros".
La Dra. Aurora Curbelo Larrosa recuerda su encuentro con Delmira: "Cada vez
que evoco un recuerdo se me representa tal cual la vi en el día de la
última entrevista que me hiciera durante la tramitación de su divorcio.
Toda vestida de rojo: su traje de terciopelo rojo, rojo su pequeño y
coquetón sombrero y rojos, muy rojos sus rojos labios. Fue esa una de las
pocas veces que me habló de su divorcio y recuerdo perfectamente que al
pronosticarle yo una reconciliación me miró dulce y profundamente (...),
'con aquella su mirada celeste, inexplicable y suprema en cuya expresión se
contenía toda una vida de amor y todo un horizonte de esperanza'. Parecía
que el poeta que esto escribió años ha (no recuerdo quién fue) hubiera
captado en ese mismo instante la sublimidad de esta mirada" (4).
José Pedro Barrán agrega más elementos en esa desigualdad impuesta a ambos
sexos frente al placer, acotando que la poesía erótica de Delmira Agustini
es el primer testimonio preciso que se ha podido hallar "pero su envoltura
estética tan cuidadosa y eufemística, sugiere la vivencia culpable del
placer" (5).
Reyes insistía en lo imposible, volver a la vida matrimonial y que todo
quedara enmarcado en la honra y el decoro de su masculinidad criolla y
católica. Delmira pedía "Piedad para las manos enguantadas / De hielo, que
no arrancan / Los frutos deleitosos de la carne / Ni las flores fantásticas
del alma" ("Plegaria"). Llegando a la exacerbación de Reyes en su
criollismo contrapuestos con la femineidad de Delmira rayando en el
paroxismo. Agregándose algunos elementos como la amistad de la poeta y sus
asedios al fino y homosexual escritor francés André Giot de Badet, o los
elementos que se agregan al publicarse su correspondencia privada que la
muestran como una mujer capaz de contestar con provocativas cartas, o
proyectar sus deseos en varios hombres a la vez, aun en el día de su
casamiento, como lo demuestra la carta al galán Ugarte.
Guardar las apariencias
La muerte violenta de los amantes sacudió la sociedad uruguaya, que apenas
se atrevía a murmurar en diálogos de salón o café, descorriendo, en parte,
el velo de pudor que mantuvo el secreto. Desde la década de los '60 la
literatura y los relatos historiográficos se encargaron del tema.
La "nena" que escribía en 1909 a su novio el rematador de ganado, con
ingenuidad e infantilismo pueril: "La Nena (ella misma) sigue hoy muy
mejorcita. Gracias a Dios. Ya recibió la cartita de Q. men tempanito. Ya
falta poquito para vernos si D. tiere (...) Yo queo que los días se han
volvido más lago. Falta hoy, mañana y... despés? La Nena se quedó ayer tan
mejorcita cuando sabió que Q. venía que en la tarde pudió salir un poquito
a tomar el sol (...) Dígame mucho mañana si D. tiere, que mene y que mene
(...). Mena noche, mi viejo terido. Saludos respetuosos y mimitos de Yo"
(6). Algo que ha sido material de estudios eruditos y notables. No sólo
porque se vio envuelta en una situación límite, sino porque se atrevió a
traspasar el cerco prepotente de la sociedad uruguaya de hogares "bien
constituidos".
José P. Barrá (7) cita los estudios del médico José Mª Estapé, quien en
1929 publicó un artículo sobre situaciones clínicas en términos de un
virtual reconocimiento al derecho femenino al placer en igualdad de
condiciones que el hombre, incluyendo "la particular historia de una de sus
enfermas, (que) le hizo 'pensar que en algunos casos, como éste que
estudiamos, la virginidad constituye para la mujer una carga pesada y
trágicamente dolorosa'; de otra enferma casada con un 'pederasta pasivo que
no la satisface', dice: 'Esta desgraciada y joven señora, no ignora que su
esposo es un homosexual, pero ante la sociedad para guardar las apariencias
y el decoro de este matrimonio imposible, respeta la fidelidad conyugal y
para huir de las torturas de una libido insatisfecha, trata de aturdirse en
el torbellino de una vida social intensa".
Dos disparos en tres novelas
Ni Horacio Quiroga, Florencio Sánchez o Roberto de las Carreras -por
nombrar tres de nuestros destacados literatos-, han recibido tantos
homenajes. La vida de ningún otro artista uruguayo ha sido tema de tantos
análisis eruditos, novelas y poemas a su vida y destino. Actualmente
Delmira Agustini es casi un objeto de culto, en una lista larga y variada.
Algunos, como Hugo Achugar, han descubierto la energía "en el espejo de tu
cuerpo" ("Elegía por Delmira Agustini"), siguiéndolo novelistas y
dramaturgos, como Milton Schincha, que publicó su pieza dramática Delmira,
incursionando también el escritor argentino Pedro Orgambide con el relato
"Un amor imprudente". Quizá por su peripecia trágica, contraria a lo que
establecía la sociedad encorsetada de la época, y sobre todo por la valía
de sus poemas cargados de erotismo y presunta esquizofrenia, que
caracterizó la vida de esta mujer inconformista.
Carlos Martínez Moreno fue uno de los primeros novelistas uruguayos en
centrar el tema en lo erótico. "Se ha dicho que Reyes la amó sin
comprenderla y la mató de despecho, cuando la historia auténtica
seguramente es muy otra y el verdadero motor fue en esa historia el
demonismo semiangélico y semicarnal de la niña montevideana. Ella fue el
centro de su drama, no el amor ni los celos ni el despecho ni el honor de
un pobre aprendiz de corretajes, que le escribía prometiéndole lavar en
sangre las manchas de su honra, manchas que ante la historia no cuentan,
porque no cuentan allí lo bueno y lo insólito, porque no puede contar el
pundoroso pequeño burgués delante del genio y de la gloria, porque no
cuentan las desventuras del zángano aunque la abeja real, en esta extraña
historia, también muera. Ella provocó el encuentro, ella provocó su muerte,
ella fue la empresaria" (8).
En tanto Guillermo Giucci arma "arqueológicamente" la trama como las
ficciones "históricas" que proliferan en la literatura nacional. "No tuvo
tiempo. La mató por la espalda. Sin que se diera cuenta. No tendría tiempo
de mirar alrededor, el cuarto tapizado de fotos suyas. Un cuarto de
enamorados. Se habría visto joven, de perfil, sonriendo ante una cámara
oscura. (...) Si solamente él le hubiera confesado que iba a matarla, que
tenía cinco minutos para ver lo que nunca había visto antes, a Enrique
desesperado, al asesino cara a cara, con quien acababa de abrazarse y de
quien se disponía a despedirse con un beso, habría llorado de rabia,
desesperada por no poder hacer nada con esos minutos postreros. Tampoco
hubiera podido hacer nada con la noche que se avecinaba, ni con la mañana
siguiente, nunca más. Pero Enrique no se lo dijo. Quizá porque se hubiera
arrepentido, llorando junto a ella, decidido que lo mejor era abrazarla
hasta quitarle el aliento. Besarla otra vez, como pocas horas antes, bajar
el revólver, sentir el alivio de la entrega. No lo hizo. Delmira moriría en
ese cuarto, sin abrir la ventana para respirar sus minutos finales" (9).
En cambio Omar Prego Gadea recurre a la técnica periodística para armar su
historia.
"¿Hubo un pacto suicida, como sugirieron algunos? Entonces, ¿por qué se
estaba vistiendo Delmira? Si habían acordado morir juntos ese día, después
de una última tarde de amor, parecía normal que ella hubiera permanecido en
el lecho, desnuda o apenas cubierta por un viso. El detalle de las medias,
piensa, es revelador de que Delmira se estaba vistiendo para partir.
¿Habían realmente llegado a un acuerdo de separación definitiva y ésa era
la despedida? Si es así ("Hoy quedará todo arreglado"), en el momento
supremo de decirse adiós. Reyes, tal vez en un instantáneo reflejo de furia
homicida, empuñó el revólver y disparó por dos veces, contra Delmira y
luego, como relatan las crónicas, "se hizo justicia". Sí, piensa, pero en
ese caso, si el arma estaba en el cajón de la mesa de luz (los peritos
hallaron evidencias de que Reyes la guardaba allí) parece poco razonable
que Delmira, al oír deslizarse el cajón, no se hubiera vuelto. Las heridas
muestran que no lo hizo, que siguió poniéndose las medias. Lo más probable,
entonces, es que Reyes tuviera el revólver oculto debajo de la almohada,
bien al alcance de la mano, de tal modo que recostado como estaba, le
habría bastado extender la mano para empuñarlo y disparar. Si así ocurrió,
piensa, Reyes tenía planeado matar a Delmira y suicidarse. "Hoy todo
quedará arreglado", recita. Pero no de la manera imaginada por Delmira.
¿Fue una celada? ¿El anunciado alejamiento de Reyes a Buenos Aires, la cita
de amor, la despedida? La crónica, el relato, discurre entre fotografías de
la "eximia poetisa" y de los cadáveres de Delmira y Enrique Job Reyes. En
una de ellas Delmira aparece en un innoble primer plano, extendida en el
piso, de cara al techo. La fotografía está tomada desde un ángulo según el
cual la desordenada cabellera de la poetisa parece invadir el ojo procaz de
la cámara. Todo en su actitud parece invocar la serenidad, como si hubiera
escogido esa postura desinteresada de la ausencia para esperar a la muerte,
esa muerte trágica por ella presentida desde la niñez, cuyo rostro esquivo
había aprendido a conocer y tolerar o admitir. El brazo derecho está
extendido sobre el piso ensangrentado, mientras que el otro, algo plegado
pero sin crispación, descansa sobre su pecho. Las piernas están algo
encogidas. Un poco más atrás, hacia la izquierda, se alcanza a distinguir
parte del cuerpo de Reyes (puesto allí por los médicos, ya que el hombre
fue hallado con la cabeza apoyada en el hombro de Delmira) quien aún con
vida, ya que según el dictamen del forense murió en el hospital. Reyes yace
en una confusión de sábanas salpicadas de oscuras manchas. A la derecha de
la fotografía alguien que lleva una túnica blanca (el forense o su
ayudante) a quien vemos de la cintura para abajo, se limita a observar. Sus
manos perplejas, desmesuradamente agrandadas por el primer plano, sugieren
una resignada aceptación de lo definitivo" (10).
La vida es tan rara
Quizá el esclarecimiento total del drama nunca pueda ser develado, pero en
medio, la vida, la muerte, y fundamentalmente la obra de Delmira Agustini,
sigue concitando el interés de creadores y público. La figura de la "nena"
que escribía poemas y que eran primorosamente transcriptos por su padre.
Delmira, irrespetuosa de las costumbres "morales", asfixiada por su madre,
que terminó recortando de la foto de bodas de su hija a aquellos personajes
que consideraba nocivos para su genio creador. Delmira, que con solamente
21 años escribía: "Yo encerré / Mis ansias en mí misma y toda entera / Como
una torre de marfil me alcé (...) Yo sé que en nuestras vidas se produjo /
El milagro inefable del reflejo / En el silencio de la noche mi alma /
Llega a la tuya como a un gran espejo" ("Íntima").
Delmira, quien le escribiera a Rubén Darío: "A mediados de octubre pienso
internar mi neurosis en un sanatorio de donde, bien o mal, saldré en
noviembre o diciembre para casarme. He resuelto arrojarme al abismo medroso
del casamiento. No sé: tal vez en el fondo me espera la felicidad. ¡La vida
es tan rara!".
Notas
1. Delmira Agustini. Nuevas penetraciones críticas, Alejandro Cáceres,
1996.
2. Poema "La ruptura" de Los cálices vacíos, 1910.
3. La Democracia, Montevideo, 30 de noviembre de 1882.
4. Delmira Agustini, Ofelia Machado de Benvenuto, 1944.
5. Historia de la sensibilidad en el Uruguay, José P. Barrán, 1990.
6. Correspondencia íntima de Delmira Agustini y tres versiones "De lo
inefable", Arturo S. Visca, 1978.
7. Idem 5.
8. La otra mitad, Carlos Martínez Moreno, 1966.
9. Fiera de amor. La otra muerte de Delmira Agustini, Guillermo Giucci,
1995.
10. Delmira, Omar Prego Gadea, 1996.
** Aldo Roque Difilippo
aldodifilippo@...
Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento
Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista
Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
para el diario La República de Montevideo.
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||
=== Humberto Ak'abal: "Si no fuera por la poesía, =========================
=== el mundo ya se habría quedado mudo" Pablo Cingolani ==============
Hay veces en que uno siente un placer inusitado de compartir con alguien,
así sea un brillo, un suspiro, una milésima de segundo. Esto me sucedió con
Humberto Ak'abal, así sólo lo conozca por correo electrónico. Si quieren
saber más acerca de quién es este hombre luminoso, este ser conmovedor,
introduzcan su nombre en cualquier buscador de la red y sabrán -algo
siempre hay que decir, para eso estamos...- que Ak'abal es un poeta mayor
de otra de las patrias originarias de América, la tierra de nuestros
ancestros Maya-k'iche', la heroica Guatemala. Nada más ni nada menos. Los
invito a leer sus palabras -que como él mismo declara "están llenas de
sabores y olores de montaña"- porque no tienen desperdicio. De yapa, dos
poemas. Y siempre recuerden: cuando un poeta habla, habla la condición
humana (en zigzag, va también mi homenaje a los compañeros poetas
bolivianos...).
-Humberto, la primera palabra que me viene al corazón cuando pienso en
Guatemala es genocidio... después evoco un país de volcanes y pájaros, de
naturaleza desbordante, de gentes que atesoran una riqueza singular,
multicolor...
-Es inevitable que, cuando se habla de Guatemala, tengamos que remontarnos
al pasado inmediato, inevitable porque la sangre, el llanto, el dolor son
ecos que no puede borrar la noche; son recuerdos que mantienen latente la
tristeza, son suspiros que mantienen vivo el dolor. Los genocidas se pasean
con la Biblia bajo el brazo y se limpian el trasero con los pañuelos
humedecidos por el llanto de los huérfanos y las viudas. Y la justicia con
las manos atadas... Y no obstante los intentos por diezmar a los pobladores
originarios de estas tierras, aún seguimos con la mirada en el horizonte,
los colores de nuestros tejidos siguen brillando, aún tenemos mucho de la
herencia de la sabiduría de nuestros ancestros, son el apoyo, base y
fundamento de nuestra identidad. La tierra sigue dando sus frutos, el sol y
la luna siguen marcando los pasos del tiempo. Los volcanes, los lagos y las
montañas con su tesoro de aves canoras aún ofrecen su paisaje y sus
encantamientos. Y en medio de todo esto, la miseria, la pobreza, el
analfabetismo y la marginación son lastres que seguimos arrastrando, somos
muchos y las autoridades no nos ven, y aquí estamos. Vamos caminando a la
par de las estrellas porque el sueño, nuestros sueños, aún esperan la
aurora.
-He leído una muy emotiva semblanza sobre tu persona donde podías explicar
los avatares de tu vida a partir de la longitud de tus cabellos.
Extrapolando, me recordó a Nerval, otro poeta como tú, que se pintaba el
pelo de verde como una expresión de rechazo a la sociedad burguesa. Sin
embargo, en tu caso, el largo de tus cabellos es tradición cultural, es
símbolo de identidad maya-k'iche'. Ser poeta. Ser indio, ¿qué significados
encierra esto para ti?
-Antes que me creciera el pelo yo ya era indio. Y antes de que fuera poeta
ya me había crecido el pelo. A mí me identifica el alma. Pero como suele
ocurrir, mi cabello terminó siendo una manera de identificación, no me lo
propuse sino que esto se fue dando en la medida en que el círculo del
tiempo fue transcurriendo, aunque obviamente es una tradición cultural
manoseada por las modas impuestas en la televisión o trastornadas por los
militares (y una pequeña aclaración, para que no haya malos entendidos: yo
no me pinto el pelo de verde).
-Culturas orales las nuestras. La batalla en el terreno del lenguaje
proclamaba Cardenal, el gran vate de Nicaragua. Un poeta indio que siempre
me ha conmovido fue el quechua Juan Walparrimachi. Murió combatiendo por la
independencia en la guerra de guerrillas contra los españoles en el antiguo
territorio del Alto Perú, hoy Bolivia. ¿Por qué lucha don Humberto Ak'abal?
-Primero quítame eso de "don", yo simplemente soy Humberto. Bien, durante
muchos años se nos ha negado la palabra, se nos ha menospreciado, se nos ha
minorizado no obstante ser la mayoría; aquí es donde creo que se centra mi
esfuerzo, sé que no soy un poeta de vuelo alto, pero también sé que soy
honesto en lo que escribo, para mí son de gran valor las cosas sencillas
con las que convivimos y también he heredado conocimientos de mis mayores;
el hecho de que ellos hayan podido "leer" los fenómenos físicos y el
comportamiento de los animales y de la naturaleza, no es resultado de la
casualidad, eso fue razón de observación durante muchos años, y además que
tengamos una lengua con su propia cosmogonía eso es tener una identidad con
cual presentarnos ante la humanidad, esas son las razones por las que pongo
mi palabra en el marco de la poesía del mundo.
-Rechazaste un Premio Nacional en Guatemala, explícanos por favor los
motivos.
-El Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias es el
reconocimiento más alto que otorga el Estado guatemalteco a los escritores
por su trayectoria literaria. En el año 2003 me fue otorgado el mismo y no
obstante yo decliné recibirlo. Esto provocó diversas reacciones, recibí
apoyo de muchas personas pero también mucha crítica, particularmente del
círculo intelectual guatemalteco. Partieron de su reprobación por mi
rechazo, pasando por el insulto hasta llegar a la ofensa; me llamaron
papanatero, mancillador de Asturias, políticamente correcto, Judas,
envidioso, rencoroso ancestral, en fin... Mi posición fue clara desde el
principio: yo no tengo nada en contra del escritor Miguel Ángel Asturias,
no soy nadie para criticar su obra literaria, mi posición se centra en su
tesis "El problema social del indio", es una tesis racista, en ella ofende
a los pueblos indígenas de Guatemala y yo soy parte de esos pueblos, por lo
tanto por dignidad no acepté ese premio, aunque eso me haya valido una
sarta de ataques. Si bien es cierto que lo que más se conoce de Asturias es
su novelística, son pocos los que conocen la tesis que escribió en 1923 y
que él mismo aprobó que se reeditara en 1972 siendo ya premio Nobel.
-Tú tratas de traducir en palabras los mensajes de la naturaleza, de
nuestra madre común: la Tierra. Leí por ahí que en tu comunidad todavía
sigue vigente el calendario lunar... eso me llena de vitalidad y alegría.
Sin embargo, a nuestro alrededor reina la incertidumbre y el desarraigo.
¿Qué certezas puede aportar hoy la poesía?
-Una bella verdad es que en mi pueblo no nos hemos dejado de regir por el
calendario ceremonial de 260 días que en nuestra lengua llamamos "Wajxaq'ib
Batz' " (Ocho hilos), es el calendario lunar o calendario de la mujer,
porque 260 días equivalen a nueve meses lunares que es el período de
gestación de toda mujer que llega a ser madre. Aparte de esto, mi poesía se
nutre de esos valores que pasan desapercibidos para los que no conocen
nuestras lenguas, en ella hay una manera de ver y de sentir que parte de
nuestra idiosincrasia. Mis poemas están llenos de espantos, de sabores y de
olores de montaña, sus caminos son de tierra y sus cantos son de pájaros; y
si en ella encuentras un poco de agua, será agua de pozo mineral y natural
porque no tiene cloro.
-Desde que Platón echó a los poetas de su república, el modelo ideológico y
cultural hegemónico, desecha a los poetas, los considera inservibles y en
muchas veces peligrosos. ¿Tú qué opinas?
-Si no fuera por la poesía, el mundo ya se habría quedado mudo. Todo aquel
que abre la boca siempre es peligroso, pero el peligro lo sienten aquellos
que le tienen miedo a la palabra dicha con el corazón, con el alma desnuda,
le tienen miedo al que habla con la cara al sol. En todos los tiempos, en
todas las culturas, siempre se ha necesitado a los poetas. Los mismos
gobiernos que los ignoran recurren de vez en cuando a un verso, cuando son
medianamente cultos (porque los hay de los otros y son la mayoría). Y como
diría Julio Cortázar: "Lo desagradable del poeta no está en que lleve el
corazón peinado de otra manera, sino en que es siempre un testigo, y ya se
sabe lo desagradable que son los testigos".
-Tu libro más reciente lo bautizaste El llanto del jaguar. Es un título
terrible, que golpea duro en la memoria. Humberto: ¿por qué llora el
jaguar?
-Esa es una metáfora que tiene que ver más con mi vida que con el animal,
aunque debo decirte que me identifico con el jaguar por algunas razones: mi
apellido Ak'abal, que traducido al castellano es "aurora", en nuestra
lengua se refiere a la transición de la oscuridad a la claridad, de la
noche al día, y su símbolo es el jaguar, porque su pelambre lo grita, lo
llamamos "Señor del amanecer", el animal es amarillo y negro, el amarillo
simboliza el día y las manchas negras la noche. Pero en el libro El llanto
del jaguar no todo es llanto, también contiene poemas de amor y de
esperanza.
-Estuviste visitando Bolivia: ¿habías estado antes por aquí? ¿Qué recuerdos
te llevaste?
-Esta fue mi primera visita a Bolivia, fui invitado por la Feria
Internacional del Libro, creo que mi participación en la misma fue
intrascendente, y por razones que no viene al caso mencionar, hube de
quedarme algunos días más de lo previsto, esto me dio oportunidad para
hablar con algunas personas y caminar un poco por las calles y plazas que
han sido testigos de grandes movimientos de despertar de conciencia, así
que, aunque de manera muy reducida, pude hacerme una idea de cómo se están
gestando y cómo germinan las esperanzas en estas tierras, también pude ver
de cerca los tejidos que hacen nuestros hermanos de tierra adentro, hay en
ellas una plástica de mucha fuerza, y su música de quenas y flautas, son
melodías arrancadas a la tierra y atrapadas en las alas del viento, uno
vuela hacia las alturas con esa música de belleza natural. (Debo agradecer
aquí la compañía de un gran amigo boliviano, Rodolfo García, sin él hubiera
sido más difícil mi estadía en este país).
-El poder de las palabras. Hay palabras que curan, otras que matan.
¿Salvarán al mundo?
-En el libro sagrado de América, el Popol Vuh, se consigna al Dios-dual de
la palabra, Jun Batz' y Jun Chowen, como una de las deidades de más alta
estima. Esto nos dice claramente la importancia que tenía para nuestros
antepasados el valor de la palabra, por lo que no es casualidad que hayan
florecido diversas lenguas a lo largo de nuestro continente, como quiera
que sea y en la lengua que sea, creo que la palabra límpida nacida de la
conciencia sí puede traer la salvación de nuestros pueblos, por una palabra
llegó la vida, por una palabra puede llegar la muerte, pero por una palabra
puede llegar la salvación de la humanidad.
*** Dos poemas de Humberto Ak'abal
- Camino al revés
De vez en cuando
Camino al revés,
Es mi modo de recordar.
Si caminara sólo hacia adelante,
Te podría contar
Cómo es el olvido.
- Embarazada
"Cuando yo estaba embarazada,
Esperándote,
Sentía muchas ganas de comer tierra,
Arrancaba pedacitos de adobes
Y me los comía...".
Esta confesión de mi madre
Me desgarró el corazón.
Mamé leche de barro
Por eso mi piel
Es de color de tierra.
*** Confesiones: Ak'abal. "No me daban trabajo por peludo"
Mis abuelos del lado de mi madre tenían el cabello largo, lejanamente
recuerdo al bisabuelo: su cabello blanco se lo enrollaba alrededor de la
coronilla y ponía su sombrero sobre aquel manojo canado.
Mi madre quería que yo siguiera con la tradición de los abuelos. Había
algunas razones para tener el cabello largo: evitaba que uno fuera
tartamudo y los espantos no lo molestaban. Mi mamá me trenzaba, dos trenzas
porque mi cabello era abundante, esto duró hasta que cumplí siete años.
Por aquel entonces los maestros salían de casa en casa reclutando niños de
edad escolar y quienes se rehusaran llevar a sus hijos a la escuela los
ponían en la cárcel.
A pesar de esa advertencia muchos padres escondían a sus hijos en pozos
secos, en ollas grandes o en la copa de los árboles.
La escuela no era bien vista por los ancianos, temían que fuera un lugar
"donde les abrirían los ojos y los oídos a los niños y que poco a poco
irían perdiendo el respeto a sus mayores..." (Al paso de cómo van las cosas
me pregunto si no tendría algo de profético el temor de los abuelos).
En fin, los maestros aparecieron detrás de la casa y me echaron el ojo, así
que no hubo escapatoria, yo tenía mucho miedo pero mi padre me dio ánimos
para ir.
Y me llevaron para inscribirme, y aquí el primer problema: el director de
la escuela dijo que no me inscribirían en la escuela de varones sino en la
de niñas, mis padres insistían en que yo era varón, pero la dirección dijo
que no inscribirían a alguien que no parecía hombre, por lo que por primera
vez me cortaron el pelo.
Mi madre lloró mucho y guardó mis trenzas entre su almohada.
Pasaron los años de la escuela primaria, cuando yo andaba por los diez y
siete años mi cabello era ya bastante largo, mi madre estaba contenta
porque según ella me parecía mucho al abuelo.
Por ese entonces el ejército reclutaba a los muchachos de mi edad para
llevárselos al cuartel, se llamaba sarcásticamente "servicio voluntario de
milicia" (aquello era una cacería criminal), y todo aquel que tuviera el
cabello largo era seña de que no había prestado servicio militar; y aunque
yo no debía hacerlo por impedimento físico, los militares me obligaron a
cortármelo porque según ellos yo era un "amujerado", y que si no me lo
cortaba por mi cuenta que ellos lo harían "porque los machos tienen que
parecer hombres". Muy en contra de mi voluntad tuve que visitar otra vez al
barbero.
Pasaron seis u ocho años y el pelo inevitablemente me volvió a crecer. Por
esos años la guerra interna del país se intensificó y yo tuve que abandonar
mi pueblo e ir a la ciudad en busca de trabajo, lo que fuera: barrendero,
sirviente, cargador; cualquier trabajo porque yo no era (ni soy) calificado
en nada.
No me daban trabajo "por peludo", que así parecía vago, charamilero, y que
tenía cara de baboso. No tuve más remedio que cortármelo.
Después de trabajar diez años en la ciudad, dejé de ser obrero y regresé a
mi pueblo y volví a dejarme crecer el pelo. Por esos días se publicó mi
primer libro de poemas y aparecieron por primeras vez fotografías mías en
los periódicos y, aunque parezca broma, algunos "críticos" de literatura
guatemalteca saltaron de su sillón, dijeron que yo me había dejado crecer
el pelo "para caerles bien a los europeos", para venderme como apache, como
siux, que parecía hippie, etc. (la prensa guarda en sus páginas esos
insólitos artículos).
Y hoy que finalmente puedo disfrutar de mi cabello y tenerlo como me dé la
gana, no sólo ya no me crece sino que se me comienza a caer.
*** Biografía de Humberto Ak'abal
Nació en Momostenango, Totonicapán, Guatemala, en 1952.
Habla, lee, escribe "y se calla", como alguna vez afirmó, en maya-k'iche' y
español.
Ha escrito y publicado 12 libros poesía, uno de cuentos y siete antologías
personales.
Su obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, holandés,
portugués, hebreo.
Su libro más reciente traducido al alemán es Das Weinen des Jaguars (El
llanto del jaguar). Editado por Thanhauser, Austria 2005.
Entre los reconocimientos que ha recibido se encuentra el "Diploma
Emeritissimum 1995" por la Facultad de Humanidades de la Universidad de San
Carlos de Guatemala.
Premio Internacional de Poesía "Blaise Cendrars 1997", Suiza.
Premio Continental "Canto de América 1998" Unesco, México.
Premio Internacional de Poesía "Pier Paolo Pasolini 2004", Roma.
En 2003 rechazó el Premio Nacional de Literatura "Miguel Ángel Asturias".
(Tomado de http://www.prensalibre.com/pl/2005/agosto/25/121848.html).
** Pablo Cingolani
pablocingolani@...
Historiador, periodista y explorador argentino (Buenos Aires, 1963).
Reside en La Paz, Bolivia, desde 1987. Como historiador, realizó
estudios sobre los derechos argentinos sobre las islas Malvinas y los
problemas de tierras en la puna de Jujuy, la explotación cauchera en la
Amazonía y la historia minera de Los Lípez potosinos. Trabajó como
redactor y colaborador en una docena de medios gráficos de La Paz y sus
artículos también se publican en medios de Argentina, Chile, Ecuador y
España. En video dirigió, con Gastón Ugalde, Imagina Bolivia y la
primera serie de documentales sobre áreas protegidas. Encabezó
expediciones ecohistóricas desde 1980, explorando, entre otras, la
región de Iruya-Baritú, Cumbres Calchaquíes y la puna jujeña en
Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos los parques
nacionales de Bolivia, en especial en Lípez, Chaco y Amazonía. Es el
creador y director de la Expedición Madidi, que ha explorado distintos
sectores del parque boliviano del mismo nombre, y ha sido declarada "de
interés nacional" por el Congreso boliviano.
||||||||||||||| ESPECIAL: 70 A¥OS DEL CHINO VALERA MORA |||||||||||||||
=== El chino Valera Mora Harold Alvarado Tenorio =====================
Hace setenta años, este 20 de septiembre, vino al mundo Víctor Valera Mora
(1935-1984), uno de los más singulares poetas venezolanos y uno de los más
desenfadados que haya producido la lengua. Mejor conocido como El Chino
Valera Mora, su obra, poco celebrada fuera de su país, es no obstante una
de las referencias mas reveladoras de los rumbos que tomó la poesía,
escrita en español, durante los furiosos años sesentas, cuando en la
península toda renovación poética parecía venir de la mano de la frivolidad
y un aparente neoculteranismo, y en América sucumbieron tanto las fórmulas
meramente agitacionales y de propaganda y aquellas que alienadas por los
facilismos de la escritura automática, quisieron hacer pasar por liebre lo
que apenas era gazapo. Valera Mora es el mejor exponente de ese período de
esperanzas en la lucha contra las opresiones sociales y la búsqueda de
nuevos sentidos para la vida, como quisieron los jóvenes que marcharon por
las avenidas de las grandes ciudades aquel 1968, el año de la revolución.
Su obra y su vida son, qué duda cabe, junto a las de Juan Gelman, Roque
Dalton o Fayad Jamis, el paradigma de esa hora irrepetible. "De todos los
poetas contestatarios", escribió Manuel Bermúdez, "ha sido Víctor Valera
Mora el que ha nutrido más a la Revolución con su palabra, sin cobrarle un
centavo, ni mucho menos vivir a costa de ella".
Víctor Varela Mora nació en Valera, aldea de luz y calina, cometas y
montañas. Sabemos que su padre fue un obrero que murió de tuberculosis y su
madre una campesina y que estudió el bachillerato en un municipio de los
llanos de Guárico, San Juan de los Morros, donde conoció a otros poetas de
las pampas como Ángel Eduardo Acevedo o Argenis Rodríguez con quienes
aprendería a entender la poesía como canto y cuento, así quería Antonio
Machado, mientras escuchaba a los improvisadores y leía, en trances
iluminatorios, la poesía china.
De los llanos fue a Caracas para estudiar en la Universidad Central,
sociología. Miembro del Partido Comunista fue puesto en prisión durante las
manifestaciones contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1953-1958) a
finales de 1957. Venezuela vive entonces una época (1959-1964) de
levantamientos militares y de estudiantes y políticos contra el régimen de
Rómulo Betancur, quien toma partido por el gobierno norteamericano frente a
las novedades y expectativas del recién inaugurado castrismo cubano. Junto
a Luis Camilo Guevara, Mario Abreu, Pepe Barroeta y Caupolicán Ovalles, el
"Chino" despliega una enorme actividad cultural y crea la mítica Pandilla
de Lautréamont, en aquella Sabana Grande que albergaba en sus templos
etílicos Halászo Macska, Nerone, Viñedo, Veccio o La Bajada, entre salsa y
rock & roll, a un puñado de ilusos, pertenecientes a una imaginaria
República del Este que sería derrotada por los ríos de un petróleo
corruptor y perverso.
La canción del soldado justo (1961), su primer libro, es un vademécum y
proclama de las esperanzas y los sueños revolucionarios de la hora. Y la
cosecha de haber leído en Vladimir Maiakovsky, Jacques Prévert, Nazim
Himet, Walt Whitman, Pablo Neruda o Dylan Thomas. Es la lucha de clases la
que nos salvará de las garras de los grandes monopolios, pero ya es
evidente que el tono de su canto no será panfletario sino lírico, una
suerte de soliloquio o dialogo con un consigo mismo que, haciendo que
nuestras conciencias rueden ante los otros mediante anacolutos, elipsis y
roturas sintácticas, es nosotros. A la derrota de los poderes iremos, como
será en toda su obra, de la mano del amor. Un amor que se expresa haciendo
del yo del cantor la imagen misma de la historia, de la lucha contra la
opresión y el desamparo, imaginando sus palabras como catapultas contra las
acciones del régimen combatido, acusado por el poeta de llevar el país a la
catástrofe.
La lucha de clases.
Los grandes monopolios imperialistas.
[...]
El policía del parque.
Los enamorados están en la posibilidad de iniciar el terrorismo.
El recuerdo desde la llanura,
caballo llorando sangre recomenzada.
Triste cuestión.
Este asunto de llevar una guitarra bajo el brazo.
La libertad de morirse de hambre doblemente.
("Comienzo", fragmento)
Cuando apareció su segundo libro, presentado por Salvador Garmendia y con
ilustraciones de Carlos Contramaestre, Amanecí de bala (1971), diez años
separaban los dos poemarios. Según contó el poeta a uno de sus amigos, un
general de la Dirección de Inteligencia Militar habría dicho que el libro
era más subversivo que los pocos focos guerrilleros que aún existían y que
debían ponerle preso. Ante tal eventualidad, Valera Mora se fue a Roma con
una beca que le consiguieron algunos amigos y el rector de una universidad
andina. En la ciudad eterna escribiría sus 70 poemas estalinistas, por el
cual recibió un premio en 1980.
Ungido ya para entonces III Conde de Lautréamont por sus pares, todo el
libro es una variante esplendente de las maledicencias de Isidoro Luciano
Duchasse, precursor del surrealismo, y como Maldoror, su héroe, con un
lenguaje impactante, cruzado de imágenes delirantes, blasfemas, eróticas y
evidentemente terroristas denunciará las extensas maquinaciones del
imperialismo yanqui, los gobiernos locales, la burguesía, la iglesia, la
cultura oficial, los académicos, los recién inaugurados burócratas de la
fracasada revolución y a todos les va asignando una parte de la venganza
que la poesía obrará en ellos, dejando para la gloria y los cielos de este
mundo a sus amigos, a las mujeres amadas, los poetas malditos y marginados,
los guerrilleros y los extremistas. Narrativo a veces, chistoso, coloquial,
irónico, irreverente, Valera Mora supera con Amanecí de bala a mucha de la
poesía de agitación y propaganda de esos años, ofreciendo al lector un
libro que es al tiempo protesta política, propuesta revolucionaria, sátira
y burla de una realidad y también un intertextual homenaje al amor por las
mujeres. Una poesía que desde el cuerpo mismo del poeta, desde su carne y
su sangre, defiende lo único valedero de esta vida: la cultura como
contraparte de las sociedades de consumo, las aplastantes ofertas del
capitalismo triunfante. Valera Mora habla por y para los condenados de la
tierra, para las bacantes y los sobrios, las putas y las bienaventuradas,
los letrados y las proletarias, los precisos y los imprecisos, los idos y
las prudentes, los reales y las abstrusas. Un alucinado cronista de su
tiempo que dejaba tras su paso el testimonio de las tragedias y esperanzas
humanas mediante un eterno grito que fuese oído por todo el mundo y en
todas partes, porque la poesía era su única forma de acercase a los otros,
los suyos mismos, continuando una tradición de los poetas desafiantes e
indignados, que en el fondo de sus almas sólo tenían amor y ternura.
Durante los años que pasó en Roma compuso, mientras deambulaba por el
Trastevere bebiendo vino y conversando con viejos combatientes
antifascistas o mirando, con la mente puesta en su país natal, las aguas
del Aniene desde el balcón de su piso del Monte Sacro, los 70 poemas
estalinistas, el último de sus libros publicado en vida del poeta. No eran
ni setenta ni eran estalinistas. Se trató más bien de otro acto del
incorregible. Entrando en los años ochentas, cuando el eurocomunismo daba
sus últimas estocadas a los viejos partidos autoritarios y la memoria del
defensor de la gran patria se veía teñida por los horrores del gulag y las
denuncias de los disidentes y el glasnost y la perestroika anunciaban el
fin del comunismo, publicar un libro con ese título y esos pretendidos
homenajes, no dejaba de ser una ironía del poeta que había visto claudicar
a casi todos sus amigos de la mano la corrupción de los gobiernos
venezolanos. Porque sus poemas estalinistas son poemas de amor, viajes,
lugares, bebidas, comidas, noches romanas, partidas de balompié entre el
Lazio y el Roma. Y mujeres, muchas mujeres: Luisa, Cándida, Laura,
Mercedes, Yira, Luz, Esperanza, Carmen, Lorena, Leticia, Marylin, Aura,
Zeky y ante todo -como lo ha recordado Gabriel Jiménez Emán-, Clary Brian,
una morenaza de Ohio que se enamoró del poeta mientras jugaban al tenis y
cuando fornicaban le llamaba "my little crazy".
¿Cómo camina una mujer que recién ha hecho el amor?
¿En qué piensa una mujer que recién ha hecho el amor?
¿Cómo ve el rostro de los demás y los demás cómo ven el rostro de ella?
¿De qué color es la piel de una mujer que recién ha hecho el amor?
¿De qué modo se sienta una mujer que recién ha hecho el amor?
Saludará a sus amistades
Pensará que en otros países está nevando
Encenderá y consumirá un cigarrillo
Desnuda, en el baño dará vuelta a la llave
del agua fría o del agua caliente
Dará vuelta a las dos a la vez
¿Cómo se arrodilla una mujer que recién ha hecho el amor?
Soñará que la felicidad es un viaje por barco
Regresará a la niñez o más allá de la niñez
Cruzará ríos, montañas, llanuras, noches domésticas
Dormirá con el sol sobre los ojos
Amanecerá triste, alegre, vertiginosa
Bello cuerpo de mujer
que no fue dócil ni amable ni sabio.
("Oficio puro")
Como los poetas que tanto amó, Valera Mora fue un declarado enemigo de la
pacatería, las morales convencionales, los amigos del dinero público y de
todos aquellos que venden su conciencia mientras se cambian de ropa
interior.
** Harold Alvarado Tenorio, escritor colombiano nacido en Buga (1945).
Doctor en Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Dirigió el
Departamento de Español y las Latin American and Spanish Writers Series
del Marymount Manhattan College (Nueva York, EUA), así como el Comité de
Redacción de la revista China Hoy (Beijing, China). Es profesor titular
de la Cátedra de Literaturas de América Latina y director del
Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia.
Dirige actualmente la editorial y la revista de poesía Arquitrave
(http://www.arquitrave.com). Ha publicado Summa del cuerpo (2002);
Fragmentos y despojos (2002); Literaturas de América Latina (1995);
Ensayos (1994); Poemas chinos de amor (1992); La poesía de T.S. Eliot
(1988); Espejo de máscaras (1987); Una generación desencantada: los
poetas colombianos de los años setentas (1985); Kavafis (1984) y Cinco
poetas españoles de la Generación del Cincuenta (1980). Ha recibido,
entre otros, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y el
Internacional de Poesía Arcipreste de Hita. Su obra ha sido publicada en
inglés, francés, italiano, griego, chino, alemán y portugués.
alvaradotenorio@....
=== Amanecí de bala Pablo Mora =======================================
Rabian porque Cuba es el más inmediato querer
y la vergüenza de Fidel toda la dignidad en pie de guerra
Víctor Valera Mora (1935-1984)
Chino Amigo: por Harold Alvarado Tenorio recordé que hace setenta años
viniste al mundo, justo el 20 de septiembre de 1935, llegando a ser "uno de
los más singulares poetas venezolanos y uno de los más desenfadados que
haya producido la lengua... un declarado enemigo de la pacatería, las
morales convencionales, los amigos del dinero público y de todos aquellos
que venden su conciencia mientras se cambian de ropa interior".
Por su parte, Pedro Pisanu Molero, alumno de la Maestría en Literatura
Latinoamericana y del Caribe, promovida por la Universidad de Los Andes,
Táchira, en enjundioso ensayo se pregunta: "La poesía de Víctor Valera
Mora: ¿crónica de una edad o presencia de la neovanguardia en Venezuela?".
En resumen de marras, aclara: "El presente artículo hace una valoración de
la poesía de Víctor Valera Mora, destacando su aliento renovador en medio
de la creación poética venezolana de los años setenta. A pesar del tema
político que aborda parte de su obra, ésta no puede calificarse de
panfletaria, ya que es notable en ella la modernidad de un discurso donde
lo caótico y lo cotidiano confluyen en la creación de una voz propia, la
cual se ha ganado un lugar destacado en la historia literaria del país".
Al terrible profesor Manuel Bermúdez, citado por Alejandro Salas, en su
Antología comentada de la poesía venezolana, se le ocurrió el siguiente
juicio: "El amor arriesgado y la muerte por inmersión en el peligro,
siempre han sido ingredientes poéticos que han gustado a los lectores,
desde Homero a Hemingway, y ese gancho de palabras ha sido el anzuelo
verbal con que Valera Mora ha reunido en torno a su discurso a borrachos y
abstemios, putas y beatas, intelectuales y obreros, concretos y abstractos,
físicos y metafísicos".
Lo que nadie hasta ahora sabe es que la carta que dirigí a Fidel Castro, el
26 de julio de 1998 -suficientemente difundida por Internet- me la dictaste
un día que también amanecí de bala, con tremendas ganas de justificar esta
guerra. Déjame echarle un vistazo:
"Fidel Amigo:
"el mundo está con usted y con su Cuba, nuestra Cuba, más bandera que
nunca desplegada a la esperanza. A pesar de todas las interferencias
en estos días de noche oscura, el mundo sintoniza, está pendiente del
Territorio Libre de América. Quienes sabemos del camino, del viento,
del Moncada, del Che, de la sierra, de la muerte y la arboleda -los
mejores testigos de sus sueños-, rogamos para que Martí los acompañe
y nos recuerde que la inteligencia se ha hecho para servir a la
patria y que la libertad es la religión definitiva, mientras la
poesía de la libertad el culto nuevo. La voz de Europa, la del mundo,
la de América y América Latina esperan a cada instante por su voz,
por la voz de Martí y la de Bolívar, las voces certeras del encuentro
en Libertad. Porque nunca la tierra más firme ni más azul el mar que
desde la garita de las islas.
"Desde estos ventisqueros de Los Andes, de donde partiera el Héroe a
liberar sus patrias, pedimos a la gallarda cubanía, empuñada entre
sus manos, ilumine la noche que se cierne sobre América. Que la
espada de su isla no cese en la trocha que nos falta por abrir. Que
las manos de Bolívar fuljan en sus manos, hasta que América alcance
su destino al fragor de sus hazañas, mientras vibre su espada en el
camino. Que el ejército rojo, insomne, vele por nosotros en esta
noche de América, al lado del barco mercenario que nos mira, nos
apunta, nos vigila.
"En esta suprema encrucijada de historia y liderazgos, donde cada
quien quiere su imagen agigantar, decida usted, amigo, como los
héroes, entre el destino y el poder. Usted que tiene la palabra, el
destino y el poder, díganos: ¿Cómo subsanar el hambre en Libertad?
¿Cómo sobrevivir? ¿Cómo trascender en sobrevida? ¿Cómo grabar el
sueño entre los árboles para que vaya andando en el aire, como ellos,
hacia arriba? ¿Cómo compartir la luz del mundo al mismo tiempo que la
noche oscura? ¿Cómo condenarnos juntos o salvarnos todos con las
mismas manos y las mismas sombras?
"Comandante Amigo: Cada uno tiene su Moncada, su encuentro con la
historia. Ojalá, entre los reales dominios de la violencia, sepamos
ajilar esta caña, abrir este camino entre los dioses y los lobos que
asechan la esperanza. Salud, estrella de cinco puntas, estrella de
todos los justos. Salud, Sol solitario, Sol de José Martí, Sol del 26
de Julio. Sol de América, Sol del Mundo que haremos, los que vamos a
vivir le saludan. Prohibido llorar sobre los vivos. Préstenos su
esperanza, ternura y arrechera; sus montañas, sus morteros: su magia,
soledad, naufragio y suerte; sus planos, sus trincheras, sus
secretos, para empuñar fusiles nuevamente.
"Mientras tanto, al calor del merensón, de la música caribe en que se
esconde el diapasón del Tiempo, señálenos usted el rumbo, el ritmo,
el paso, el viraje, el aire que nos falta, el necesario, para andar
en alta mar, en alta vida. Sólo, entonces, el hombre peregrino, en
medio de esta horrenda polvareda, marchará alegre y sin ningún
sonrojo. Convencido de que roja será la rosa que recuerde su paso. De
que roja será la rosa en el azul del sueño. Hasta que vuelva el
fantasma a recorrer el mundo y nosotros le sigamos llamando Camarada.
"¡Hasta la empuñadura! ¡Hasta la Victoria Siempre, Comandante! ¡Hacia
la esperanza! ¡El laurel y la luz del ejército rojo a través de la
noche de América con su mirada mira!".
Finalmente, Chino Amigo, el al alimón de Asombro al descubierto:
Yo me celebro en la poesía
como quien celebra una boda con un cuchillo
pero digo y que mi boca sea borrada
desde los últimos rincones del infierno
la poesía sacará sus uñas
y nos verán a todos y no precisamente
con las manzanas en las manos
Yo justifico esta guerra
Nuestros deseos los llevamos engatillados
hasta que por las rendijas de las ventanas
veamos pasar con su sombrero alado y
su vestido de flores y su cesta y su dignidad
y un gran escándalo en el pecho
a la vieja de los pericos
Es todo por hoy amigos míos
mañana cuando mi verso se alargue el pantalón
regresaré con el viento en armas
a reclamar algunas y otras cosas
** Pablo Mora
moraleja@...
Escritor venezolano nacido en Santa Ana, estado Táchira (Venezuela) en
1942. Es licenciado en letras, graduado en la Universidad Católica
Andrés Bello en 1966, doctor en psicopedagogía y periodismo y profesor
jubilado de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Ha
publicado seis volúmenes de su serie Almácigo (1978-1993), los poemarios
De la noche insomne (1992), Asombro al descubierto (1996) y el libro de
ensayo Cuenta abierta (1993). También ha publicado varias plaquettes
entre las que destacan su Oda a Bello (1981), Homenaje a Pablo Milanés
(1991) y Manifiesto (1992). Ha obtenido el primer premio en la Bienal de
Literatura de Nueva Esparta (1991) y el Premio de Ensayo de la
Gobernación del estado Táchira (1998). Es el impulsor de Poesía,
Sociedad Anónima (http://www.poesia.org.ve), sitio en el Web consagrado
a la exaltación de la literatura.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== La concepción grotesca en la obra de José Rafael Pocaterra ============
=== como forma de denuncia Elva Marina Mireles =======================
"Trabaja y sueña, que soñar es bueno;
trabaja y piensa, que pensar consuela.
No ames ni esperes lo que ya es ajeno"
J.R.P.
Introducción
Los movimientos literarios obedecen a procesos donde intervienen diversos
factores, que van desde la capacidad creadora estimulada por experiencias
del pasado, hasta las circunstancias sociales del entorno de un autor; sin
dejar a un lado los sentimientos y la sensibilidad de un momento
determinado e incluso las afinidades del grupo generacional. Dentro de ese
contexto se encuentra el creador respondiendo al condicionamiento de su yo
y de su época; es así, que José Rafael Pocaterra no escapa a ese
condicionamiento.
José Rafael Pocaterra es uno de los más grandes cuentistas venezolanos;
nació en Valencia, Venezuela; el 18 de diciembre de 1889. No sólo se
destacó como escritor, sino que también incursionó en la política, en el
periodismo y la educación. Pocaterra marca en la narrativa venezolana el
inicio de un proceso netamente realista y en su caso un realismo satírico.
En este análisis de su obra se abordarán aquellos aspectos relevantes en su
expresión literaria, con la finalidad de identificar la concepción grotesca
del autor, como pieza clave en las denuncias de las desigualdades sociales;
considerando su propuesta estética y el contenido social de una de sus
obras Cuentos grotescos, así como el sentido de la deformación grotesca
aplicada a las situaciones cotidianas y su obra literaria en general como
producto de la época en que le tocó vivir.
José Rafael Pocaterra, basándose en su concepción del hombre atrapado por
el ambiente que lo ahogaba y con una clara intención de denuncia, plasmó en
sus obras la realidad social en la que se desenvolvió; deformando los
personajes, las situaciones y el medio, con el objetivo de destacar las
injusticias y las situaciones sociales que él consideraba conflictivas.
En estas páginas se intenta valorar sin pasión, ni compromiso, la obra
literaria de José Rafael Pocaterra; uniendo lo informativo a lo conceptual
y crítico. En ese intento se analizará su prosa sobria y clara; signo de
que concibió con precisión lo que quería expresar o sugerir.
Sus personajes son auténticos y sus temas reflejan ante todo humanidad; sin
descuidar la vida de gente humilde y provinciana, toca los vicios de ricos
y poderosos. Su narrativa conmueve con una prosa mordaz, vigorosa y directa
que le permitió la denuncia social; presenta el contexto histórico de la
capital y pinta la vida en los pueblos de la provincia con una asombrosa
noción de lo real, dejando plasmada como una constante su preocupación por
los problemas del país. En cada tema, en cada personaje, en cada ambiente
presenta la realidad venezolana del momento que le tocó vivir.
En cuanto a su técnica hay que destacar especialmente el uso de la
caricatura exagerando hasta llegar a lo grotesco, también utiliza el final
sorpresivo, la observación directa, hace uso del cuadro para envolver a los
personajes en una atmósfera valiéndose de la descripción, en los diálogos
destaca la lengua cotidiana.
I. Los Cuentos grotescos: una propuesta estética
Consciente de interpretar en primer lugar lo venezolano, José Rafael
Pocaterra hizo acopio, en Cuentos grotescos, de un enfoque donde el
trasfondo social y lo histórico estuvo enmarcado, en cuanto a los valores
formales, en un estilo que sería una de las manifestaciones de la tendencia
realista en la literatura venezolana, reaccionando de esta forma contra el
preciosismo modernista.
Su estilo logra independencia y autonomía, imprimiéndole un acento
inconfundible. Con esa capacidad de eliminar el recargo metafórico, en
busca de un lenguaje directo, pero no por eso menos poético.
Como observador acucioso de la realidad cotidiana, la coloca en su sitio,
logrando así una técnica espontánea y original. Utiliza los recursos
propios de la escuela realista como el detallismo, que se puede observar en
el ejemplo siguiente, donde la descripción de un ambiente muestra una
atmósfera especial, en el cuento "La i latina":
"Al otro extremo del corredor, cerca de donde me pusieron la silla
enviada de casa desde el día antes, estaba el tinajero pintado de
verde con una vasija rajada; allí un agua cristalina en gotas
musicales largas y pausadas, iba cantando la marcha de las horas"
(1).
Pocaterra describe el momento y, al recrearlo, detalla de una manera
estética cada elemento del ambiente: "la silla", el sitio donde estaba
colocada, "el tinajero" y hasta la rajadura de la vasija. Pero va más allá,
y convierte la descripción de ese ambiente en algo poético cuando presenta
en tono melancólico el correr del tiempo, simbolizado por las gotas de agua
del tinajero. Es así como su estilo se caracteriza por una descripción con
calidad estética, donde predomina la brevedad, la exactitud y la precisión.
También utiliza recursos como la acumulación de frases, en muchos casos sin
verbos; que le permiten darle agilidad a la expresión:
"Abrazos, besos, pañolitos sacudidos, dos agudos silbatos y la noche
de un túnel. Otra vez el sol, el aire y la noción de partir. Bajo las
brumas, a la falda de un cerro que apenas se ve, va quedando... la
Caracas de ensueño..." (2).
Este ejemplo, tomado del cuento "El ideal de Flor", muestra un lenguaje
basado en superposición de frases, acercándose con este recurso al
impresionismo. En este fragmento se encuentra nuevamente la presencia del
tiempo, aunque no como potencia máxima, sino como una manifestación de la
realidad para interpretar el desencanto del personaje al regresar a su
pueblo: "otra vez el sol... la noción de partir... va quedando".
Otro de los rasgos realistas de Pocaterra es el uso del adjetivo:
"¡Qué triste me pareció la orilla del río, ya oscuro corriendo hacia
barrancos lejanos cubiertos de una vegetación profusa!; ¡qué desolada
la calle de la entrada, la calle real, limitada por casuchas... más
triste todavía la plaza, el hemiciclo cuyos grandes árboles
sombreaban la yerba alta, pelada a trechos..." (3).
En este ejemplo, tomado del cuento "Soledad", Pocaterra presenta con un
lenguaje cargado de adjetivos el fluir de la conciencia del personaje,
logrando la total desaparición del narrador y sólo queda el personaje
conversando consigo mismo. Plasmando así, a través del uso del adjetivo,
una descripción subjetiva.
Entre otros rasgos realistas en la obra de José Rafael Pocaterra, se
encuentra uno de singular importancia en su propuesta estética, se trata de
su concepto de la imagen; que elabora en su mayoría basado en la crudeza,
presentada de una manera concreta e hiriente. Esto se puede apreciar en el
siguiente ejemplo tomado del cuento "Matasantos":
"...era su hija, sí, su Carmita, aquel fragmento de telas blancas,
salpicado de sangre, aquellas grandes manchas oscuras sobre los
guarataros, aquel mechón de cabellos rubios pegado con un jirón de
piel al hierro de los rieles; toda aquella horrura que iban los
vecinos examinando piadosamente y metiendo en un saco" (4).
En este ejemplo Pocaterra presenta de una manera áspera y descarnada una
visión diferente dentro de la narrativa para darle vigencia a las
particularidades del realismo. Se vale de la crudeza para mostrar un cuadro
de dolor y muerte, destacando la impresión del padre ante la certeza de que
su hijita era sólo un puñado de restos y jirones. Con la finalidad de
conmover al lector describe con detalle el horror de la muerte violenta de
una pobre niña ciega: "...aquel fragmento de telas blancas, salpicado de
sangre...".
Todas estas características le permiten a Pocaterra llevar a cabo su
proyecto narrativo. A ellas se agregan la ironía y la burla, recurso del
cual se vale el autor para degradar el lenguaje recargado de los
modernistas. Pocaterra expresa su rechazo al modernismo con una propuesta
estética diferente, y con un realismo de una calidad excepcional expresa su
crítica deformando en sátira y caricatura los rasgos estilísticos
principales.
En el cuento "Las Linares" caricaturiza la apariencia externa de los
personajes, sin dejar a un lado sus rasgos espirituales, que resalta y
enaltece al tratar de conmover al lector; esto se puede observar en el
siguiente fragmento:
"¡Pero las cejas...! las cejas de todas ellas que son dos bigotes
invertidos, dos montones de pelos negros y ríspidos, en arco de
treinta y seis grados hacia las sienes" (5).
Y más adelante:
"Sí, bajo aquellas cejas siniestras, en el fondo de los ojos, vio el
alma... el alma de las mujeres feas, el alma supremamente virgen que
nadie ha turbado..." (6).
Con estos ejemplos citados se observa un contraste a través del cual el
autor deja colar un mensaje al lector, al hacer referencia a esas personas
que "ven pero no miran"; resaltando así la espiritualidad de aquellas
mujeres, como antítesis de lo físico.
La propuesta estética de José Rafael Pocaterra buscaba la innovación en la
expresión con un estilo rudo que iba a la par con su actitud de denuncia
social; por eso en cada uno de sus cuentos planteaba un aspecto de la
realidad del país, especialmente a través de su obra Cuentos grotescos,
muestra su inconformidad cincelando un vigoroso realismo ante la realidad
nacional; a su vez es importante destacar que el autor no descuida su
marcada intención de apartarse de la temática y el estilo de la corriente
modernista, para esa época ya en franca decadencia.
En el cuento "Las frutas muy altas" resalta las injusticias sociales, con
la evidente separación de los niveles sociales por la educación y las
circunstancias, donde el personaje "José la O" es víctima y juguete de la
sociedad, simbolizada por la señorita "Cecé":
"La señorita Cecé, sin duda, leía las novelas de Jorge Sand y quiso
vivir su idilio campesino, sólo que el pobre José la O no sabía leer
y jugó un papel en el pasatiempo de la señorita Cecé con toda la
fuerza que despiertan en la precocidad tropical esas agrias pasiones
de la adolescencia.
"Tardes doradas en el ribazo del río, bajo los jabillos, con el libro
caído en el regazo, y él echado a sus pies, sin hablar, mirándola a
los ojos... a ratos le hacía ella una caricia rápida, y él besaba la
mano linda, cuidada..." (7).
En el cuento "Los Come-muertos", Pocaterra fusiona el ambiente, los
personajes y los sentimientos en un sólo elemento: lo feo.
"...fealdad del paisaje, de los habitadores, del concepto mismo que
tenía la ciudad hacia aquel torpe rincón del cementerio donde vivían
unos italianos que comían muertos" (8).
Con una intención evidentemente crítica, el autor muestra en este cuento la
hostilidad hacia el extranjero por parte de una sociedad agresiva y cruel,
en donde hasta los niños son capaces de albergar instintos de maldad, como
se recoge en el siguiente fragmento del mismo cuento:
"Y todos los chiquillos, cuando pillábamos de paso a la pelirroja y a
sus hermanos los acosábamos a motes, a injurias, a pedradas..." (9).
Pocaterra tiene claro su objetivo de resaltar valores como la humildad y el
sacrificio, y despertar el amor hacia los niños desvalidos en una sociedad
donde cierto grupo de personas goza de privilegios y se da el lujo de
cometer toda clase de atrocidades. Por eso a través de sus obras fue
mostrando un abanico de injusticias. En el cuento "De cómo Panchito
Mandefuá cenó con el niño Jesús", el autor presenta su verdad sin esgrimir
la sátira o la burla. Por eso tal vez tiene un acento diferente a sus demás
cuentos; aquí destaca el drama conmovedor del muchacho marginado, pero que
en medio de su miseria disfrutaba de la libertad a su manera y hasta
prodigaba una ayuda.
"¡Era un botarate!... Quién le mandaba a estar protegiendo a nadie...
Y sentía en su desconsuelo de chiquillo una especie de loca alegría
interior... ¡Qué diablos! El día de gastar se gasta
archipetaquiremandefuá..!" (10).
La generosidad y el sacrificio se pueden palpar en ese fragmento donde
resalta la satisfacción del muchacho al dar con alegría, con sinceridad.
Estos aspectos mencionados en la obra de José Rafael Pocaterra permiten
afirmar que en su concepción grotesca el hombre se encuentra atrapado y
solo, prisionero del ambiente donde se desenvuelve y víctima de la sociedad
a la que pertenece.
Para llevar a cabo su proyecto narrativo en medio de su empeño de crítica
social, se apegó a las técnicas de la escuela realista dentro de la
corriente del naturalismo satírico; fundamentándose en el ambiente humano
de su época, coordinó con destreza los elementos del lenguaje literario
para presentar una obra narrativa con validez.
Como se ha afirmado, la propuesta narrativa de Pocaterra iba en busca de un
lenguaje directo, pero a la vez con calidad estética; para lograrlo, entre
los recursos literarios, trabajó mucho con el uso de las imágenes
sensoriales. Esto indica su preocupación por establecer una comunicación
con sus lectores, ya que a través de los sentidos se puede alcanzar ese
contacto del ser humano con el otro, encontrándose un frecuente uso de
imágenes sensoriales en su creación literaria como se percibe en el
siguiente fragmento tomado del cuento "El retrato":
"...Y el insoportable olor a guayaba, el agudo y áspero aroma que
exhalaba la casa hacia la vieja calle del barrio" (11).
Aquí se vale de esta imagen olfativa para hacerle sentir al lector el
desagradable aspecto de la casa venida a menos moralmente, junto a la
familia que la habitaba. Y en el cuento "El ideal de Flor" se encuentra
otro fragmento donde el autor usa nuevamente este recurso:
"Y el estrépito de las sonajas de hierro y el jadeo de la
locomotora... parecía decirle a su corazoncito: sotolongo, sotolongo,
sotolongo..." (12).
En este ejemplo la imagen auditiva se asocia con los sentimientos de la
protagonista, con una clara intención de burla hacia los poetas
modernistas, representados en el cuento por el personaje J.P. Soto-Longo.
Además de estas imágenes sensoriales que conectan al individuo con el medio
exterior; también utilizó, aunque con menos frecuencia, las imágenes
oníricas, con la intención de acercarse a la psicología de los personajes;
este recurso se aprecia en el siguiente ejemplo tomado del cuento "Una
mujer de mucho mérito":
"Tuve pesadillas horribles: soñaba que... Pancho Villa, montando un
revólver sobre mi nariz, asesorado por ella, me obligaba a devorar
hasta el apéndice un Tratado de las Sociedades Civiles y
Mercantiles" (13).
Sin embargo, esta incursión de José Rafael Pocaterra en los procesos del
inconsciente no resulta atractiva, ya que ese mundo que presenta pertenece
a la concepción del autor, y esto le impide al lector ver el mundo desde
dentro del personaje. En ese ejemplo presentado se puede observar que el
sueño está reproducido minuciosamente, pero más bien con la intención de
entretejer la imagen con la posición crítica de Pocaterra, ante la actitud
ridícula de algunas mujeres que alardeaban de sus conocimientos.
Su narrativa se enriquece más cuando hace descripciones para presentar un
ambiente, con el uso de elementos como el símil, utilizado para
complementar el sentido de la obra:
"Como un llanto veía correr el agua por los vidrios de la ventana"
(14).
O cuando el autor recurre a la comparación para resaltar las emociones o
los sentimientos de los personajes, como en el siguiente fragmento de
"Patria, la mestiza", donde se hace evidente la turbación de la
protagonista:
"Se llevó la mano a la frente... roja como las flores del apamate"
(15).
De todo lo expuesto hasta ahora se desprende que en la narrativa de
Pocaterra se puede apreciar una dualidad en el estilo: el lenguaje del
narrador que presenta los hechos como observador, pero que a veces se
permite intervenir para hacer comentarios o dar su opinión, y los diálogos
que se aproximan considerablemente a la lengua cotidiana; dejándose oír los
personajes tal como son y dándole fuerza expresiva al texto, como en "La i
latina", donde está velada la intención del autor y el cuento alcanza una
calidad literaria superior.
El autor en este cuento logra un estilo de tal fuerza expresiva que llega a
atrapar en una sola frase la estructura conmovedora de un episodio:
"La señorita murió esta mañana a las seis..." (16).
II. El contenido social de Cuentos grotescos
José Rafael Pocaterra, al tomar conciencia del problema que su tiempo le
planteaba, en cada uno de sus cuentos presenta un aspecto del medio social.
De esta forma enlaza su creación literaria con la posición política que
ocupaba, con sus ideales y con la realidad del país.
Surge entonces una interrogante que es necesario responder antes de
incursionar en el contenido social de Cuentos grotescos: ¿cuál era la
realidad de Venezuela? En primer lugar es necesario reconocer que el país
vivía una etapa donde era evidente el predominio de la tiranía sobre la
libertad; en segundo lugar, un ambiente de decadencia moral, de estas dos
realidades se desprendía una tercera: el imperio del terror y la violencia.
Enmarcado en estos aspectos el autor va dejando en cada cuento su visión de
la realidad social del país. En el cuento "La casa de la bruja" destaca la
agresividad de la autoridad, por demás ignorante, que arremete contra una
indefensa mujer, cuya única culpa era cargar con un hijo enfermo:
"El consabido andino y Jefe Civil oyó gravemente la denuncia... el
funcionario apoyó la demanda. ¿Acaso él no sabía a qué atenerse con
las gentes ociosas y mal entretenidas..? rodeó la casa misteriosa. Y
con el Jefe Civil a la cabeza se deslizaron ocho hombres por debajo
de la palizada... la infeliz protestaba enérgicamente de aquel
atropello... Ultimadamente con la autoridad no se discute" (17).
Ese era el gobierno de Gómez, representado por el Jefe Civil, que
atropellaba a una "infeliz", símbolo del pueblo pobre y desamparado. Como
en toda tiranía no se respetaba el derecho del ciudadano ni siquiera dentro
de su casa y, lo que es peor, la autoridad generalmente estaba en manos de
ignorantes. En este ejemplo, el autor representa a su personaje "la bruja",
atrapada por las fuerzas sociales y víctima de ellas, como fiel reflejo de
la realidad.
Con ese mismo propósito crítico se desarrollan las acciones del cuento "La
mista", donde se presenta la figura del humilde y honrado maestro de
escuela; revelándose el poco respeto que se tenía en el país por la
educación y sus maestros, que sin oportunidades para acercarse a las
inaccesibles autoridades no tenían otra opción que sucumbir en el olvido.
En este cuento aparecen reflexiones como la del personaje "el pulpero" que
al hablar con "el maestro", le dice:
"¿Y qué hace usted con todo lo que sabe? ¡Pa morirse de hambre no es
menester saber eso!" (18).
Y más adelante:
"En este país, pa pedir argo y que le atiendan a uno, tiene que ser
General" (19).
Pero "el maestro", que anhela mejores tiempos y no pierde la fe en sus
gobernantes, insiste en busca de oportunidades y llega hasta la súplica
desesperada:
"-Oiga jefe; oiga... es que yo estoy citado... mire, vea la
tarjeta..." (20).
Todo para oír la fatídica respuesta:
"-Mire, viejito... usté tiene tres días perdiendo su tiempo...
tarjetas como la suya tiene todo el mundo. Esas se la mandan a la
gente para quitárselos de encima... Mejor despeje" (21).
Pocaterra muestra a través del pobre maestro de escuela una trascripción de
la verdadera situación del país, con la intención de resaltar la
injusticia, el abandono y el olvido en que se encontraba la educación,
pilar fundamental del progreso del país.
Pocaterra utiliza la deformación grotesca en su creación literaria para
resaltar las desigualdades sociales con el objetivo de contribuir en la
búsqueda de un cambio en la sociedad en la cual vivía. Con este fin se vale
de la exageración de algunos rasgos físicos, que lo llevan a la caricatura;
también utiliza la sátira para resaltar algún aspecto que merezca una
crítica, acentuando situaciones desagradables, ridículas o negativas.
Con el propósito de destacar las desigualdades sociales, muestra una
realidad que le permite proyectar partiendo del venezolano común la visión
del momento histórico que se vivía. El autor destaca estos aspectos en
busca de producir un estímulo en el lector y a la vez convertirse en un
instrumento para comunicar la desvalorización de la sociedad en la cual se
desenvolvía. Sintiéndose en el deber de intervenir con sus obras en una
función pedagógica, plegándose a un esquema previo moralizante.
En el cuento "Familia prócer", se refleja la decadencia de aquellas
familias con antepasados que se destacaron en la independencia:
"No quedaba para ellos sino la casa, como el último lazo de unión con
el pasado" (22).
Aquí el autor presenta "la casa" como reflejo de lo perdido, e interpreta
el sentimiento de los personajes sobre lo que ya no se tiene.
Pocaterra pinta con detalle y de forma irónica y acusadora tipos como
"Ramoncito", que hundido en el alcohol y la desvergüenza no le queda más
que vanagloriarse orgulloso:
"¿Que aquí no hay energías? Mire, no diga eso: yo soy de una gente
que, no es por alabarme, pero en mi familia, mire vale, ninguno puede
decir que ha visto llorando a un Errazúriz. No crea tonterías: el
porvenir es nosotros los venezolanos que somos gente" (23).
En este mismo cuento se hace alusión al calvario que viven las mujeres que
tienen "un borracho" en su familia:
"Y otra voz dulce y conocida, ¡Ah, tan dulce y tan conocida, que era
la de ella, de su hija!, la de todas las madres y las esposas y las
hermanitas venezolanas que desnudan, pacientes, al borracho de la
casa, a altas horas, cuando la faz colérica del cerro se esconde en
las tinieblas de la montaña" (24).
De esta forma va detallando la decadencia de estas familias, la manera en
que caen en los peores vicios, debilitándose moralmente, hasta ser presa de
sus propios errores. Pocaterra, con estos planteamientos a través de
Cuentos grotescos, muestra las características del momento que vivía el
país, donde imperaba el terror y la violencia. Pero esto no sucedía
solamente con las autoridades, esta violencia también era común en el seno
de la familia, donde la mujer estaba sometida a la violencia del hombre,
quien detrás de una falsa moral, ocultaba los más oscuros propósitos.
En el cuento "Familia prócer", citado anteriormente, Pocaterra crea una
situación grotesca al presentar el contraste entre "Ramoncito", borracho y
degenerado, frente a la inocencia de su hermana solterona:
"Ramoncito, hijo, entraba trastumbándose, profiriendo palabras
obscenas, frases innobles, apoyado en el brazo de la hermana, dejando
un vaho de ron, de desastre y de vómito por todos los largos
corredores, mientras la virgen pálida lo llevaba hasta el
lecho..." (25).
En el prólogo de la novela Política feminista o el Doctor Bebé, afirma que
los personajes de sus obras son tomados de realidad; es decir, pertenecen
al medio que existe fuera de las obras, son auténticos representantes de la
venezolanidad, a los cuales se les ha exagerado sus cualidades o sus
defectos para lograr su caracterización, con el fin de resaltar la
existencia de determinados tipos humanos.
En el cuento "Bastón puño de oro", se plantea el caso del victimario que se
convierte en víctima; presentando la mediocridad de aquellas personas sin
escrúpulos, que no se detienen a la hora de perjudicar a sus semejantes
para obtener beneficios personales.
"No mijita, con lo que tenemos basta por ahora. Después tú verás cómo
yo logro que boten a Ursulino de 'la casa' y así me aumentarán" (26).
Y lo logró. "Ursulino" fue botado y a él le aumentaron. Y para resaltar la
desvalorización de estos empleaditos de clase media, logra el contraste
cuando "Ursulino" regresa como director de un ministerio y le roba la
mujer. Su decadencia queda plasmada cuando detrás de unas falsas palabras
oculta su ruina, no sólo moral sino también material.
"-Y sobre todo, chico, ¡hacerme eso a mí! A un hombre de mi
conducta..." (27).
De forma irónica y como símbolo de la ruina de su dueño, "el bastón puño de
oro", también se había desvalorizado:
"El bastón puño de oro, recuerdo de mi familia, había perdido el
regatón y estaba arreglado con una cápsula de revolver..." (28).
III. Retazos de una amarga realidad
Para comprender la creación artística de José Rafael Pocaterra es necesario
encontrar en ella el sentido de lo grotesco, rasgo que el autor manejó con
soltura, y utilizó como una constante en sus obras al referirse a las
situaciones humanas; tanto de los hombres entre sí, como las de los hombres
con el medio. Estas situaciones con las cuales muestra diferentes facetas
de la realidad recreada por él, no son situaciones trascendentales, sino
realidades cotidianas que se le presentan a cualquier persona corriente; en
efecto, los Cuentos grotescos van mostrando una sucesión de cuadros,
situaciones y personajes que hallamos a diario, a la vuelta de la esquina,
arrancados del diario discurrir; pero con un sabor áspero y amargo que deja
a través de su concepción grotesca de la realidad, que logra con el uso de
elementos como la exageración, la deformación, comparaciones y contrastes
de los hechos y los personajes.
En el cuento "El aerolito", presenta el caso de la mujer abandonada con su
hijo, situación muy común en la sociedad venezolana.
"María tomó su costura...
"Terminado aquello, los catorce reales estaban comprometidos ya...
¿Podría disponer de tres bolívares, siquiera, para regalarle al niño
la caja de soldados de plomo que lo desvelaba hacía un mes?" (29).
Esa era la existencia de "María", quien lo poco que ganaba apenas le
alcanzaba para subsistir con su pequeño hijo. En este cuento el autor da a
conocer, a través de las primeras escenas, momentos del pasado feliz de los
personajes; luego orienta su crítica con la presentación de la escena de
donde se ha tomado el ejemplo, y en la cual se pone en evidencia, con el
tono amargo de las palabras de "María" en su diálogo consigo misma, el
efecto grotesco, al producirse un contraste que revela lo negativo de la
situación que vive en ese momento:
"Y él; el ingrato, estaría con la otra... como con ella ahora cinco
años... es que ella nomás, en la alegría universal, era la única que
lloraba sobre su labor de catorce horas, con los ojos cansados, con
el alma plena de amargura, con aquel hijo que era el último refugio
de su corazón" (30).
Así continúan discurriendo los pensamientos de "María", para mostrar el
desenlace cruel de la realidad cotidiana de las mujeres engañadas.
Esa es la cuentística de José Rafael Pocaterra, un punto del que saltan con
mano firme retazos de una amarga realidad. Como en "Claustrofobia", donde
presenta el caso del sujeto que envenena a su mujer y después cuenta que
murió tuberculosa.
En este cuento está presente la temática de la muerte, aspecto que utilizó
como una de sus constantes y donde el autor deja escapar su don poético al
describir los estragos que la enfermedad producía en el personaje:
"Pero se agravaba. La fiebre le hacía en los pómulos como dos
mordiscos rojizos. Y los ojos enormes le comían el rostro" (31).
Aquí se percibe una sutil delicadeza al describir la crueldad de la
enfermedad con la intención de conmover al lector con palabras que ponen de
relieve situaciones tristes e irremediables:
"...ruina de una belleza de largas líneas ondulantes que era un sólo
ritmo de gracia..." (32).
Utiliza el lenguaje poético para acentuar las miserias de la enfermedad,
logrando nuevamente el efecto grotesco, justamente por el contraste que se
evidencia con sólo anteponer una expresión descarnada a la descripción de
la belleza del personaje.
En "La llave", presenta el relato de las aventuras de uno de esos hombres
recién casados, que la ingenua esposa descubre impulsada por la astucia de
una amiga.
A la reacción de la mujer, el marido tiene que valerse de toda clase de
triquiñuelas para poder justificarse:
"-Mira, voy a darte prueba definitiva, vidita, ¿todo es esta fulana
llave?... Pues... mira...
"Y desde la mesa, por sobre la cancela de romanillas, la arrojó al
techo. Saltó entre las tejas, rodó un poco y cayó, sonora, en la
canal.
"-¡Se acabó lo de la llavecita!" (33).
El efecto grotesco se desprende del comportamiento del marido. Pocaterra
aquí no interviene con descripciones aunque se supone una intención o
posición del autor.
Aparentemente el marido tuvo un gesto elevado, pero al final del relato su
conducta revela todo lo contrario; pues a la mañana siguiente le dice al
jardinero:
"-Oye, López, antes de que se despierte la señora, ve si te subes al
techo y allí, en la canal del pasadizo, me consigues una llavecita de
níquel, así larguita... ¡tú la conoces!" (34).
Y seguimos con ese clima especial que hay en las narraciones de Pocaterra:
la señorita de "La i latina" fue figura muy común en la escuelita de las
primeras letras, por donde pasaban casi todos los niños de la época. En
este caso está deformada por la caricatura en su apariencia externa:
"La I latina, la mujer flaca.
"y se me escurría de un modo irremediable la figura alta y
desmirriada de la señorita..." (35).
Pero al mismo tiempo se resalta su dulzura y resignación:
"...y comenzaba a señalar las lecciones con una voz donde parecían
gemir todas las resignaciones de este mundo" (36).
Y en el cuento "El ideal de Flor", se encuentra a la protagonista, la
enamorada ideal del poeta Juan Pedro Soto-Longo, quien al conocerlo queda
defraudada por su conducta, en este caso la caricatura es degradante al
establecerse un contraste entre la imagen que ella se había creado y la
realidad.
"Y al salir... a empellones del policía, diciendo excusas
vergonzantes, gritando su título de altísimo poeta, sin flor ninguna
en el ojal del flux ajado y mugriento, sucio el cuello, chapado el
sombrero sobre una melena cerdosa, todo ebrio... todo ruin, pasó el
ideal de Flor, bajo el puño de los gendarmes, dando tumbos como si en
realidad pisase la pendiente moral de su vida" (37).
De esta forma el autor ofrece algo diferente a las narraciones de sus
contemporáneos, con ese estilo distinto, presenta una verdad intensa y
humana.
José Rafael Pocaterra hace desfilar ante el lector el desenlace de la
realidad cotidiana, que sin constituirse en una temática común para todos
sus cuentos, se puede palpar que existe cohesión de la obra en general con
un especial sentido de crítica. Presenta el caso de niños que sufren
desgracias e injusticias como el niño de "Las frutas muy altas" o la
muchachita de "Los Come-muertos"; también mujeres que aparecen casi siempre
como víctimas de los hombres. Esto se observa en "La casa de la bruja";
igualmente hace alusión a asuntos familiares en algunos cuentos como
"Familia prócer" y "El retrato".
Toda esta galería de personajes se encuentran atrapados en un ambiente
compuesto de situaciones cotidianas, de pequeños detalles que constituyen
el discurrir de la vida diaria; utilizados por el autor para dejar
constancia del momento que vivía el país.
Como se ha determinado a través de los ejemplos presentados, se revela una
lucha entre los personajes y el medio social que los abrumaba. Degradando
los momentos culminantes de la vida, el autor logra su fin en la búsqueda
de lo grotesco.
La actitud de Pocaterra con el uso de un lenguaje descarnado estaba en
franca oposición a otros escritores venezolanos de su época, que más bien
buscaban la belleza de la forma; esto provocaba un contraste que le
permitía mostrar su visión grotesca de la vida.
Pocaterra tenía la aspiración de reformar la sociedad influyendo sobre ella
a través de la literatura, que era para él expresión de la verdad. En esa
búsqueda de la fidelidad en sus narraciones el autor no descuida el paso
del tiempo. En el cuento "El retrato", se lee:
"Seguramente tuvo vidrio, y uno de los chicos le dio el consabido
golpe; el marco de cañuela dorada, ahora oscuro, broncíneo, matizado
por las moscas, sufría también los rigores del tiempo" (38).
Aquí se puede observar una descripción de los cambios que el tiempo produjo
en "el retrato", para introducir al lector en los acontecimientos. El autor
logra además el efecto grotesco al resaltar el estado deplorable del
retrato que adquiere un carácter simbólico al vincularlo con el descenso
moral y la decadencia de la familia.
Entre las diferentes situaciones humanas a las que Pocaterra hace alusión
en sus obras aparece la muerte como una constante, y concebida de manera
muy particular sólo en su materialidad, ya que no plantea la espiritualidad
después de ella. Esto se ve plasmado en el siguiente fragmento tomado del
cuento "La mista":
"Pero no nació. El pobrecillo creyó que aumentaba la ya numerosa
hueste del pobre Heredia. Le lloraron como si con el muertecito no
les librara la suerte de un pedazo de miseria...
"Ante esta desgracia terrible de que se perdiera una boca donde nueve
iban ayunando, Don Epaminondas protestó:
"-¡Carrizo! ¡Lo que es el otro hijo que venga no se me muere por
falta de recursos!" (39).
En este cuento, Pocaterra hace alusión a la muerte reflejada como fatalidad
de las condiciones de vida, haciendo evidente su propósito crítico.
En la novela Política feminista, produce el efecto grotesco en la escena de
la muerte del "padre Benítez", presentando, ante lo trágico del momento,
una situación cómica:
"Un torbellino de mujeres invadió la habitación.
"El santo varón, sobre un catre de copetes, hacía pucheros.
"-¡Un viento encajado! -clamó Emérita.
"Era la agonía, la agonía angustiosa de los hidrópicos, estertorosa,
desesperada.
"Se encendió la vela del alma.
"Emérita se oponía:
"-Les digo que no, que es un viento encajado.
"Y ahuecando las almohadas, comenzó a sobarle las espaldas... Todos
le rodeaban. Misia Justina trataba de hacerle sujetar la vela. Unas
pedían paregórico, otras improvisaban ventosas con un vaso y un
algodón encendido... El santo varón, escondiendo las pupilas
dilatadísimas en el agua amarillenta de la córnea, abrió más la
boca...
"Emérita exclamó:
"-Es un eructo... ¿ya ven? ¡viento encajado!
"Y cuando cayó sobre las almohadas rendido por el esfuerzo, las
mechas grises pegadas a las sienes, agregó:
"-¡Ya lo echó!
"Pero el santo varón estaba muerto" (40).
La realidad de la muerte no es sublimada por el autor, por el contrario,
cuando en este caso describe con detalles las manifestaciones externas de
la agonía, lo conmovedor del momento es ridiculizado. En este sentido el
autor deja plasmada una característica de los naturalistas y positivistas,
para los cuales la vida se limita sólo a la materia. En el ejemplo citado
se hace evidente que los presentes esperaban la muerte del padre Benítez, y
se observa también que ante la situación una de las mujeres se preocupa por
encender "la vela del alma", con la intención de cumplir un rito religioso,
pero no hay una manifestación de fe, es solamente para cumplir su deber
ante una tradición.
IV. La obra de Pocaterra: producto de una época
José Rafael Pocaterra surge en el ámbito de la narrativa venezolana con una
visión diferente de la propuesta por otros autores de su época,
destacándose dentro de la corriente realista como conocedor del hombre
venezolano; él manejó su creación literaria dentro de la perspectiva del
momento que vivía el país y de esa vivencia histórica se nutre para
conformar su obra dentro de una praxis social donde no descuida lo
religioso, lo político, la condición familiar y educativa; así como la
naturaleza misma, parte fundamental del ambiente de su obra.
Esto da como resultado el uso de un lenguaje a través del cual estableció
una diferencia bien marcada con respecto al utilizado por los modernistas,
a quienes criticaba abiertamente tomando aquellos rasgos estilísticos que
destacaban para exagerarlos, en su afán de criticar sus actitudes falsas y
rebuscadas. En un ejemplo tomado de la novela Tierra del sol amada, parece
plasmada esta situación:
"El bardo que te adora tenazmente
dice su verso en tu loor, divina,
que a tu gracia gentil y palatina
unes una mirada opalescente..." (41).
En esta composición "Céspedes" es ridiculizado como poeta modernista, no
sólo por las personas que lo escuchaban, sino también por el mismo autor al
resaltar su actitud y su falta de modestia.
En el cuento "El ideal de Flor" también se hace alusión a uno de estos
poetas, a quien Pocaterra ridiculiza estableciendo un contraste entre la
imagen que la protagonista se había formado del poeta y la realidad. Él se
muestra sarcástico con respecto a la realidad para que el lector penetre en
ese nuevo lenguaje. Pero, a la vez, es un lenguaje sencillo, cotidiano,
donde va presentando sus personajes; como ya se dijo, con un lenguaje
sencillo, pero en ningún momento descuidado.
En ocasiones también aparece la opinión del autor, tal vez por eso de que
ninguna obra es depurada totalmente o despojada de la carga ideológica, y
en el caso de Pocaterra para subrayar su intención moralizante o crítica.
Un ejemplo aparece en el cuento "La casa de la bruja", donde interviene al
final del cuento, ya fuera del argumento:
"Cuando encuentres, al paso, en las calles desiertas de tu ciudad
natal, una de esas ancianas que parecen huir, encorvadas y tímidas,
amparándose a la sombra irrisoria de los aleros o refugiadas de la
lluvia en el quicio de algún portón, no les quites la acera ni
vuelvas el rostro con disgusto. Tú no sabes, ¡oh transeúnte!, qué
prodigio de heroísmo, abnegación y de amor ocultan a veces esos
mantos raídos de pobres viejecitas brujas" (42).
A través de la lectura de sus obras, se observa que el lector escribe tal
cual ve el mundo y sus calamidades, su obra es producto de la época, es el
reflejo de los males que aquejaban al país; donde deja entrever una patria
llena de enfermedades, de ignorancia y de barbarie; él mismo dice en el
prólogo de Cuentos grotescos:
"Esos trozos de ambiente son el ambiente de mi literatura. Ni
rectifico, ni sacrifico: narro" (43).
Así se puede ver cómo la posición estética de Pocaterra no sólo fue de
enfrentamiento al modernismo, sino que también la utiliza para colocar al
hombre en primer plano con el paisaje como complemento; como en sus novelas
Tierra del sol amada y Vidas oscuras, donde los personajes y los hechos,
además de ser criollos, son de la vida real.
Otro aspecto que no se puede obviar es la posición política del autor, de
lucha contra los gobiernos de la época, y para esto utilizó sus obras como
arma de combate.
En Memorias de un venezolano de la decadencia, se expresa de la siguiente
manera:
"Los ministros, los políticos de Caracas y del interior, los
cortesanos, los adherentes, los trepadores, los crustáceos: ¡la fauna
de estos últimos tiempos! Y hasta la flora porque notábase allá y acá
algún infeliz chayota" (44).
Estas comparaciones con animales le permiten producir el efecto grotesco
para empequeñecer a los funcionarios del gobierno.
Y esa misma intención de rechazo y degradación la aplica en otro fragmento
de la obra citada anteriormente:
"Cazurronamente acecha, como los caimanes con la jeta abierta que
permiten a los cucaracheros limpiarle los colmillos" (45).
En este caso se está refiriendo al general Gómez, quien esperaba como un
"caimán" para arrebatarle el poder a Castro.
Haciendo referencia nuevamente al lenguaje utilizado en sus obras, se
observa cómo establece ese contraste que existe entre las expresiones del
hombre de la ciudad y el del campo.
Pocaterra utilizó aquellas voces y giros del lenguaje que reflejaban el
habla del venezolano de la época:
"-¡Cristiano! ¡que por poco jace botá el café!" (46).
Esta expresión se encuentra en el cuento "Rosa sabanera". Y en el cuento
"Las frutas muy altas", se lee:
"-Contrimás grande sea el peje, más cabulla se le afloja... asina...
asina..." (47).
En estos casos el autor no perseguía de ninguna manera un fin criollista,
sino una forma de destacar la condición marginal de la lengua de los
campesinos, además de resaltar la cualidad iletrada de los personajes.
Cuando pone a hablar a los habitantes de la ciudad, destaca la influencia
extranjera con el uso de vocablos ingleses y franceses, poniendo así de
manifiesto lo artificial de los modales. En el cuento "Las hijas de Inés"
aparece un ejemplo al respecto:
"E Inés, con su francés de San José de Tarbes, y del viajecito a
Europa, condescendiente, suspirando:
"-¡L'amour ne peut rien refuser a l'amour!" (48).
Y en el mismo cuento:
"Veíasele frecuentemente de golfista en el campo con su grupo de
americanos: y todo era okey y buenas conexiones" (49).
Ya se ha mencionado el elemento político presente en las obras de José
Rafael Pocaterra como parte del momento que vivía el país, retomando ese
aspecto plasmado en otro de sus cuentos, donde se hace alusión a la
inconformidad contra el gobierno de la época, en "Patria, la mestiza", se
lee:
"...un nombre breve y heroico que saltaba siempre de los labios de
los desertores, de los heridos, de los mismos oficiales realistas que
desmontaban en el corredor de 'La Primavera' a echar un trago, hacía
brillar chispas de entusiasmo en los ojos del joven Zaldivar y
dejábale siempre pensativo, la cabeza llena de ensueños..." (50).
Esa ansiedad del "joven Zaldivar" simbolizaba la inconformidad de la
juventud, a pesar de ser campesino, el protagonista siente el ansia de la
libertad:
"Nunca como entonces sintiera la pesadumbre de aquel vivir, del
oficio aquel, de todas las pequeñas tristezas y los míseros
menesteres que según su padre eran 'el trabajo' y 'lo único' que
dignificaba a los hombres..." (51).
Además en este cuento se establece un enlace entre la situación
contemporánea y las guerras de independencia a través del recuerdo del
"viejo", que condenaba la guerra con energía, en contraste con los
pensamientos de su hijo.
Y en ese universo social, donde unos y otros se complementan, y donde los
valores de la vida se han formado; el autor descargó todo el peso de la
crítica de su arte narrativo en la clase media provinciana, no descuidó a
burócratas y solteronas; resaltando gazmoñerías y prejuicios. Abarcó los
contextos urbanos no sólo de la capital, sino también de ciudades como
Valencia, donde nació, y de Maracaibo. Perseguía la destrucción del orden
social desvalorizado que existía; exaltando lo ridículo.
En la búsqueda de penetración en los problemas éticos, se vale del elemento
religioso, haciendo alusión a la pérdida del respeto como una de las causas
de la degradación moral. En la novela Vidas oscuras se plantea este caso:
"Sintióse sonreír; se persignó, asustada de la impiedad, queriendo
arrojar lejos una multitud de sombras conocidas que trataban de
hacerse presentes en el limbo de su imaginación... y era el bigote en
punta de él que hacía cosquillas... la primera vez...
"Dios mío... perdóname Señor..." (52).
Aquí "Elisa" muestra poco respeto en el templo con su actitud adúltera. La
deformación grotesca se logra al desencadenarse una pasión amorosa entre la
esposa de un ministro y una persona insignificante, como se ve por la
descripción de sus rasgos que hace Pocaterra; además al desvirtuar esa
pasión demuestra también la fragilidad del matrimonio, y la conducta que
podría ser común en otras damas de la sociedad.
Todos estos elementos utilizados van más allá de la presentación de la
realidad, ya que detrás está plasmada la intención del autor para acentuar
la situación del país.
Pocaterra asume entonces la responsabilidad de enfrentarse a la situación,
objetivo que se propone no sólo incursionando en la política, sino también
a través de su obra, que en ningún momento estuvo divorciada de su posición
política ni de sus ideales, más bien fue un testimonio de su tiempo,
dejando en sus obras una visión de la realidad venezolana.
Hay que ubicarse en la época en que vivió José Rafael Pocaterra para
comprenderlo con más exactitud y precisión; la Guerra Federal, una vez
finalizada, había dejado sembrada la idea de libertad e igualdad social,
abriéndose a su vez procesos de inestabilidad política y caos; de allí
surgen las figuras de Castro y Gómez quienes, a través de largos años de
dictaduras, se imponen en el país; pero como es natural traen consigo
decadencia moral, injusticia, violencia, terror y muerte.
En la novela Vidas oscuras, Pocaterra muestra parte de estos males que
aquejaban a Venezuela donde las oportunidades que había eran el trabajo de
la tierra o un puesto burocrático. Para configurar este ambiente presenta a
los hermanos Gárate:
"...Tú y yo somos todo el país: yo el pendejo que trabaja, el que
aguanta, el que cree en antiguallas de dignidad, de vergüenza, de
honradez, el que mantiene a los zánganos hasta quedar arruinado para
merecer luego su desprecio... Pero el castigo de ustedes, los pasados
de su fila, de su partido, de su casta; el castigo de los transados
viene detrás, ahí mismo, con el negro Estranón, hijo de los esclavos
de mi padre; ese es el que viene al poder a que tú le sirvas, a que
le laves las patas, a que le des una hija tuya, una Gárate blanca...
¡Yo me voy de aquí, a morirme bien lejos..! ¡Esta es una gusanera
incurable..!" (53).
Estos hermanos personifican a su vez a dos grupos sociales: hacendados
apegados a las viejas virtudes conservadoras y políticos liberales. El
autor asume una actitud de condena a esta sociedad con el fracaso de los
protagonistas, quienes se acusan recíprocamente de que sus vidas son
oscuras:
"...¡tú no puedes dejar de ser lo que eres ni tu vida oscura!...
"¡Mi vida oscura!, ¡mi vida oscura! ¡tú, tú quien me lo dice! A mí
que te he formado... sin egoísmos, sin mezquindades... arruinándome
por tus patrañas, por tus vagabunderías que tu llamas política... ¡Mi
vida oscura! Entre las vidas de nosotros dos... Entre esas dos
vidas... ¿cuál, cuál es la oscura?" (54).
Estos hermanos son aniquilados por la hostilidad de las circunstancias,
diferentes en cada caso. Sufren las consecuencias de la realidad del
momento histórico:
"Como un escombro que cae, se echó sobre el brazo de la butaca..."
(55).
Aquí, el autor simboliza el fracaso y la frustración de los ideales de
progreso fundamentados en el trabajo y la honradez.
Es evidente que, a través del diálogo entre los dos hermanos, José Rafael
Pocaterra subraya la actitud de ese grupo social de burgueses oportunistas,
colaboradores y cómplices de un sistema que tenía arruinado al país. Se
muestra escéptico ante la posibilidad de una salida para esa crisis a
través de las palabras de don Crisóstomo:
"Esta es una gusanera incurable...".
Notas
1. Pocaterra, José Rafael (1989). Cuentos grotescos. Monte Ávila Editores.
Caracas. Pág. 56.
2. Ibídem. Pág. 211.
3. Ibídem. Pág. 169.
4. Ibídem. Pág. 373.
5. Ibídem. Pág. 65.
6. Ibídem. Pág. 69.
7. Ibídem. Pág. 297.
8. Ibídem. Pág. 158.
9. Ibídem. Pág. 158.
10. Ibídem. Pág. 33.
11. Ibídem. Pág. 179.
12. Ibídem. Pág. 207.
13. Ibídem. Pág. 192.
14. Ibídem. Pág. 88.
15. Ibídem. Pág. 234.
16. Ibídem. Pág. 62.
17. Ibídem. Pág. 271.
18. Ibídem. Pág. 306.
19. Ibídem. Pág. 310.
20. Ibídem. Pág. 313.
21. Ibídem. Pág. 314.
22. Ibídem. Pág. 195.
23. Ibídem. Pág. 201.
24. Ibídem. Pág. 198.
25. Ibídem. Pág. 197.
26. Ibídem. Pág. 37.
27. Ibídem. Pág. 40.
28. Ibídem. Pág. 40.
29. Ibídem. Pág. 217.
30. Ibídem. Pág. 217.
31. Ibídem. Pág. 87.
32. Ibídem. Pág. 88.
33. Ibídem. Pág. 48.
34. Ibídem. Pág. 48.
35. Ibídem. Pág. 59.
36. Ibídem. Pág. 61.
37. Ibídem. Pág. 211.
38. Ibídem. Pág. 179.
39. Ibídem. Pág. 308.
40. Pocaterra, José Rafael (1990). Política feminista o el Doctor Bebé.
Monte Ávila Editores. Caracas. Pág. 118.
41. Pocaterra, José Rafael (1990). Tierra del sol amada. Monte Ávila
Editores. Caracas. Pág. 354.
42. Pocaterra. Cuentos grotescos. Pág. 275.
43. Ibídem. Pág. 11.
44. Pocaterra, José Rafael (1989). Memorias de un venezolano de la
decadencia. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág.196.
45. Ibídem. Pág. 112.
46. Pocaterra. Cuentos grotescos. Pág. 93.
47. Ibídem. Pág. 288.
48. Ibídem. Pág. 400.
49. Ibídem. Pág. 405.
50. Ibídem. Pág. 226.
51. Ibídem. Pág. 229.
52. Pocaterra, José Rafael (1990). Vidas oscuras. Monte Ávila Editores.
Caracas. Pág. 218.
53. Ibídem. Pág. 251.
54. Ibídem. Pág. 250.
55. Ibídem. Pág. 247.
Bibliografía
- Barrios, Alba Lía (1986). Lectura de un cuento. Academia Nacional de la
Historia. Caracas.
- Fabbiani, José (1951). Cuentos y cuentistas. Edición de la Librería Cruz
del Sur. Caracas.
- Liscano, Juan (1984). Panorama de la literatura venezolana actual.
Alfadil Ediciones. Caracas.
- Pocaterra, José Rafael (1989). Cuentos grotescos. Monte Ávila Editores,
9ª edición. Caracas.
- Pocaterra, José Rafael (1989). Memorias de un venezolano de la
decadencia. Monte Ávila Editores. Caracas.
- Pocaterra, José Rafael (1990). Política feminista o el Doctor Bebé.
Monte Ávila Editores. Caracas.
- Pocaterra, José Rafael (1990). Vidas oscuras. Monte Ávila Editores.
Caracas.
- Küper, Fritz. El último Pocaterra en Valencia. Diario El Carabobeño.
Lectura Dominical. 26 de abril de 1992. Pág. 4. Valencia, Venezuela.
- Küper, Fritz. Valencia en tres voces y un canto. Diario El Carabobeño.
Lectura Dominical. 24 de marzo de 1991. Pág. 4. Valencia, Venezuela.
** Elva Marina Mireles
marinamireles@...
Escritora venezolana. Reside en Miami, Florida (EUA). Licenciada en
educación mención lengua y literatura, graduada en la Universidad de
Carabobo. Ha publicado artículos en la revista electrónica Espéculo
(http://www.ucm.es/info/especulo), de la Universidad Complutense de
Madrid.
=== La televisión como parte de un proceso educativo ======================
=== Alejandra Ortiz =======================================================
Los medios de comunicación están presentes en nuestra vida diaria, forman
parte de nuestra cultura y modifican, en ocasiones, nuestras formas de
percepción. Es en este proceso en donde se manifiesta algún tipo de
contacto con la realidad o, mejor dicho, se representa una forma de
realidad. Sabemos, por experiencia propia, que los medios de comunicación
informan, entretienen y, de algún modo, educan.
El contacto cotidiano con éstos ha transformado la cultura y la sociedad.
No se puede hablar de un proceso corto, sino de una transformación lenta y
dinámica; con esto me refiero a que está en constante cambio. Por eso se
puede decir que vivimos inmersos en una cultura mediática, en donde "se nos
presenta un flujo constante de palabras e imágenes, información e ideas,
relacionados con los sucesos que ocurren más allá de nuestro medio social
inmediato" (1).
Los medios de comunicación son también medios de difusión de la cultura -en
el sentido más amplio de la palabra- porque muestran lo que sucede en
nuestra sociedad o en diversos países. Tienen diversas características
dependiendo de su formación y, por lo tanto, diferentes públicos.
La idea que mueve a este trabajo es hacer una reflexión sobre los medios de
comunicación, en especial la televisión, y el papel que ha jugado la
educación en éste. Es de mi interés saber por qué la educación no es uno de
los papeles importantes de la televisión; con esto no quiero decir que
descarto de antemano la idea de que no existen programas educativos, sino
que no existe una fuerte inversión en este tipo de programas. Me inquieta
creer que la televisión se ha ido desarrollando dentro de un modelo
comercial y que, en ocasiones, no se centra en aprovechar sus recursos para
tener una mayor difusión cultural. Es cierto que esto radica en la función
del Estado, pero considero que la televisión podría tener un mayor alcance
de educación por las características de inmediatez y continuidad; es decir,
si aprovechamos el alcance que tiene actualmente la televisión y fomentamos
la programación de otros contenidos, quisiera pensar que podemos llegar a
tener un nivel más alto de educación en la sociedad.
No rechazo la idea de tener programas de entretenimiento, sino de elevar la
calidad de los proyectos. Al referirme a educación quiero decir que es
necesario que los programas tengan una función social. Podrían decirme que
un talk show o un reality show, como es Big Brother, tiene una posible
función social porque refleja la convivencia de doce personas desconocidas,
en una realidad diferente a la que vivía cada uno de ellos y los problemas
que se pueden llegar a dar entre los seres humanos. Esto es cierto, pero
para que el espectador interprete o esté consciente del tipo de programa
que está viendo, es necesario educarlo antes.
"Quien hace televisión debe saber que toma parte en la educación de los
unos y de los otros" (2) y por tanto, tiene la capacidad de enseñanza. Es
claro que actualmente la televisión educa; se preguntarán cómo, y educa en
el sentido de que la percepción del individuo cambia, la actitud y también
la relación entre los demás sujetos y su realidad. El problema radica en
cómo está educando, es decir, los contenidos de los programas, quisiera
excluir, un poco de esta reflexión, el canal once y el veintidós, ya que
tienen programas de mayor carácter social, ético, cultural y por tanto
educativo.
"Actualmente coexiste (...) el hábito de señalar la escuela como correctora
necesaria de todos los vicios e insuficiencias culturales" (3), pero qué
papel juegan los medios de comunicación, y en este caso la televisión, en
la formación de individuos educados y conscientes. "Cualquiera diría por lo
tanto que los encargados de esa primera enseñanza de tan radical
importancia son los profesionales" (4), esto es los que han estudiado para
hacerlo; pero no es así, cualquiera de nosotros tiene la capacidad y el
compromiso social de educar, en muchas ocasiones, a partir de la
experiencia. Y entonces, ¿por qué la televisión no tiene en su mayoría
programas educativos? Esto corresponde analizarlo también desde la función
del Estado, porque es obligación de éste contar con la capacidad de
producción e inversión en programas de este tipo y así hacer valer su 12,5%
del tiempo oficial de las televisoras que han sido concesionadas a
particulares. En gran medida este hueco en la programación considero que se
debe a la falta de continuidad de los proyectos que se dan en cada sexenio
y a la poca inversión o recursos en materia de educación. Si bien es cierto
que han existido propuestas por parte del Estado, también lo es que se han
quedado sólo en buenos deseos y no se han retomado en los gobiernos
posteriores.
Pero, ¿qué pasa con la función social que debería tener la televisión?,
¿por qué los dueños de estos medios no invierten en productos educativos?
Esto se debe en su mayoría a los intereses económicos de los empresarios.
Aprecio, como juicio a priori, que estos intereses se verían afectados con
una programación cultural y educativa, ya que no les comprarían espacios
para publicidad porque el programa no tendría mucha audiencia. Entonces,
también estoy estableciendo que el público no está acostumbrado a ver este
tipo de contenidos y es cierto, la mayoría no lo está, pero cómo estarlo si
están en gran contacto con programas comerciales. Uso la categoría de
comerciales, no como programas malos sino como programas que tienen un
interés lucrativo de por medio. Aquí se abre otra pregunta: ¿quién ha dicho
que es malo lucrar o tener ganancias de los proyectos? No lo considero
malo, sólo establezco la necesidad de abrir más espacios educativos y de
elevar la calidad de los productos televisivos.
"En el campo educativo (...) poco se habrá avanzado mientras la enseñanza
(...) no sea prioritaria en inversión de recursos, en atención
institucional y también como centro del interés público" (5), pero ¿qué
entendemos por enseñar?, según Poper "significa influir (...) [en el]
ambiente [de cada sujeto] de tal manera que puedan prepararse para sus
futuras tareas: la tarea de convertirse en ciudadanos, la tarea de ganar
dinero, la tarea de convertirse en padres y madres para una nueva
generación (...)" (6). La televisión ayudaría con estas tareas que tiene
obligación de cumplir el Estado.
Entonces, estoy mencionando una relación entre el Estado y los medios de
comunicación, y así es, el Estado debe mantener informados a los miembros
de su sociedad y tiene la obligación de darle educación a cada uno de
ellos, y la televisión puede ser un instrumento para lograrlo. Por eso
Castoriadis le da un papel fundamental a la educación al decir que es el
centro de una sociedad democrática, "porque una sociedad democrática, en
tanto sociedad reflexiva, debe apelar constantemente a la actividad lúcida
y a la opinión ilustrada de todos los ciudadanos" (7), "deben aprender que
la educación es necesaria en cualquier sociedad civilizada" (8). Según
Savater "lo primero que la educación transmite a cada uno de los seres
pensantes es que no somos únicos, que nuestra condición implica el
intercambio significativo con otros (...)" (9). La educación nos da el
valor de intercambio y de tolerancia, al reconocer nuestras deficiencias y
al saber que estamos en contacto con un medio social y que nosotros no
somos los únicos que formamos parte de él; tenemos la posibilidad de llegar
a una sociedad democrática, más igualitaria y más tolerante. Tal vez estos
planteamientos sean un poco idealistas, pero considero que si empezamos a
darle importancia al papel que los medios de comunicación están teniendo
actualmente, podrían ser instrumentos para ir lográndolos.
Hemos visto que la televisión es el contacto que se tiene con la posible
realidad, desde los niños hasta los ancianos, es por eso que es un punto
central de partida. Los niños se educan con lo que ven y no tienen todavía
la capacidad de decidir si es bueno o no, si les deja algo o por qué lo
están viendo, es por eso que planteo la necesidad de atacar esos huecos
educativos a los que se enfrentan, es decir aprender y educar de una manera
entretenida y lúdica, porque si los sujetos ven televisión es porque les
entretiene, la propuesta está en hacer programas educativos con carácter
lúdico. Es por esto que se dice que "no es necesario apagar el aparato del
televisor, sino prender el aparato de la razón", porque al tener un nivel
más alto de educación se puede ver un programa con responsabilidad y con el
conocimiento previo de por qué se está viendo y qué es lo que nos interesa
del programa. "En líneas generales la educación, orientada a la formación
del alma y el cultivo respetuoso de los valores morales y patrióticos,
siempre ha sido considerada de más alto rango que la instrucción, que da a
conocer destrezas técnicas o teorías científicas" (10), porque la educación
parte de la experiencia que el sujeto tiene con relación a un
acontecimiento.
Al principio mencioné que el contacto diario con los medios de comunicación
ha transformado la cultura y la sociedad, pero específicamente, ¿de qué
manera se ha logrado esta transformación con la televisión? Aquí hay varios
puntos importantes, pero uno de ellos es el que más me interesa, antes de
mencionarlo quiero decir que la forma de percibir la imagen ha cambiado y
se ha redefinido la concepción de mirada. Esto ha ayudado a que los
contenidos sean cada vez más específicos y así llegar al punto que me
inquietaba, que es la fragmentación. El surgimiento de nuevos medios de
comunicación ha hecho que cada uno tenga su público y características
específicas, en el caso de la televisión se ha intentado mantener la mayor
parte del público que puede estar en contacto con otros medios, esto a
través de la segmentación de sus contenidos.
Al fragmentar el tema de su programación, fragmenta también al público
manteniéndolo sólo en un tipo específico de interés. Desde mi perspectiva
es en este punto donde radica uno de los problemas de la carencia de
programas educativos dentro de la televisión, porque al dividir los gustos
se dividen también las formas de identificación, esto conlleva a que el
público sólo busque contenidos con los que se identifica y por tanto no le
interesen las demás opciones. Entonces, si de por sí no hay una gran
variedad de programas culturales y educativos con los que los sujetos
empiecen a formar parte, de antemano rechazan la opción que esté fuera de
sus gustos. Es preciso, como ya he dicho, que la televisión ofrezca mayores
espacios para la educación, porque sólo así se constituirá como una opción
para el espectador.
El papel de la educación no ha tenido gran alcance en la televisión por
estos factores, así como por la falta de un compromiso real entre el
Estado, las televisoras y la sociedad. El nivel de educación, no sólo en
los medios, nos dará la posibilidad de escoger y elegir la información, ya
sea visual o auditiva, que nosotros queramos, de lo contrario al no abrirse
el papel de la educación dentro de los medios y de la televisión, no
seremos conscientes de lo que se nos presenta y por tanto nuestra libertad
y realidad estarán determinadas desde la mirada de otros.
Planteo llenar los vacíos de la educación, al considerar que la televisión
puede ser uno de los instrumentos que el Estado puede utilizar para hacer
crecer el nivel de educación en México. Este medio puede abrirse a
diferentes posibilidades que integren programas educativos y mejores
opciones para el espectador. Como ya dije este receptor no sabe exigir
mejor contenido, porque no está a su alcance, pero en la medida que se
vayan consolidando proyectos educativos, la televisión alcanzará una de sus
funciones principales: la social.
Es necesaria una mayor inversión en programas educativos y una mayor
apertura de productos televisivos, para que se puedan insertar en la
sociedad como una propuesta real en los medios de comunicación. También es
necesario que el Estado aporte más recursos económicos en materia de
educación y que destine un por ciento a la creación de proyectos educativos
y culturales que se puedan proyectar en televisoras fuertes, como Televisa,
y que el espectador empiece a tener más contacto con este tipo de
programación, así cumplirá su función social y a la vez se educará al
espectador y podrá elegir libremente qué es lo que ve y por qué lo hace.
El papel de la educación no es sólo importante en los medios de
comunicación, sino que es un parte aguas a nivel social, político y
económico, que deberíamos tomar más en cuenta en proyectos nacionales. Es
necesario que este tema esté presente en muchas discusiones y que se trate
de resolver de la mejor manera posible. Aquí sólo planteo una de las
posibilidades de llegar a la educación que es por medio de la televisión,
como uno de los instrumentos posibles dentro de los medios de comunicación.
La televisión educa, eso lo hemos visto, no valdría la pena decir si ha
sido bien o mal, pero nos hemos dado cuenta de que es real, sólo quisiera
creer que se puede utilizar de una manera continua y con una función social
y un compromiso real.
Es necesario tener una programación con mayor calidad y de contenido
cultural y educativo, que se instale dentro de esta sociedad mediática como
una posibilidad de elección.
Notas
1. Thompson, John B. Ideología y cultura moderna. México: UAM, 1993. p.
241.
2. Poper, Kart R. "Cabos sueltos". Medios de comunicación y sistemas
informativos en México. México: Alianza-CNCA, 1994. p. 29.
3. Savater, Fernando. El valor de educar. México: Ariel, 1997. p. 8.
4. Id.
5. Savater, Fernando. Op. Cit., p. 10.
6. Poper, Kart R. Op. Cit. p. 27.
7. Castoriadis, Cornelius. "El deterioro de Occidente" en Revista Vuelta
No. 184., mar. 1992. p. 16 - 23.
8. Poper, Kart R. Op. Cit. p. 29.
9. Savater, Fernando. Op. Cit., p. 38.
10. Ibid., p. 46.
Bibliografía
- Castoriadis, Cornelius. "El deterioro de Occidente" en Revista Vuelta,
Nº 184, mar. 1992. pp. 16 - 23.
- Poper, Kart R. "Cabos sueltos". Medios de comunicación y sistemas
informativos en México. México: Alianza-CNCA, 1994. p. 29.
- Savater, Fernando. El valor de educar. México: Ariel, 1997. p. 224.
- Thompson, John B. Ideología y cultura moderna. México: UAM, 1993. p.
482.
** Alejandra Ortiz
aov_26@...
Licenciada (México, DF, 1981) en comunicación social por la Universidad
Autónoma Metropolitana en México (2003). Actualmente cursa la
Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de
Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México.
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*** La casa del milagro (extractos)
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corazones reciclados pero nunca salvados.
De la cuna al sepulcro...
somos las historias y los discípulos
del Jesús de los suburbios.
Green Day (Jesus of Suburbia, 2005)
Día 1
Cómo me asquea la vida. En un lugar lejano fuera de este mundo, alguien
llora por las inmundicias en las que se hunden los hombres. El destino me
envuelve en lo inimaginable. Sólo él dice amarme. No hay amor sin
sacrificios, le respondo. Sangre y cuerpo. Sudor y llanto. Adicción y
muerte. No hay buenos cielos. No hay buenos infiernos. ¿Verdad o mentira?
Las apariencias tejen grandes redes de hipócritas mierdas. Bendito el día
en que se esbozaron las santas escrituras. Maldito el día en que todos, en
tentación, manchamos las letras sagradas. Por ello, el destino se
reinventa.
Día 2
La putrefacción de las almas se une, sagradas escrituras se rescriben en la
piel. Letras rojas, carcomidas por el manto inhóspito del que no quiere
danzar.
Día 3
En tu altar soy la figura sagrada. La Santa bebida; llama que incendia tu
piel y envenena tu sangre. Voy amarrándote a mis pasteles de mierdas. Pues
soy el pecado que devora tu carne. Tu smirnoff más fiel.
Día 4
Encenderé una vela dorada. Hace falta protegerte. En tus ojos sólo hay
falsas verdades. Fantasmas y ánimas sonrientes. En este espacio frío, sin
luces; es necesario encender más de una vela. Tu cuerpo es tan débil que
nadie en este altar querrá subastar tu sangre. Sin embargo, mi plegaria
alumbrará tus senderos. Quizás ocurra un milagro.
Día 5
Congélate dentro de mí. Pero jamás toques mis venas. Date cuenta. Yo no te
pertenezco. Soy tan sólo dueña de tus paseos tristes por estos infiernos de
buenos cielos. Tu cuerpo enmohecido me aferra a la única idea de dejarte
libre. Amordazado. Sin vida. Sin muerte.
Día 6
Te siento en los oscuros depósitos de mi ciudad. Aquí, en las frías
cloacas, me buscas. Abro mis puertas. Penetras mi templo. Dentro de mí tu
cuerpo se persigna. Arriba. Abajo. Izquierda. Derecha. Cruz que me condena
pero que jamás me ata.
Día 7
Después de haber hecho tanto daño, sacrificando tantas almas. Luego de ser
éxtasis y cocaína. Mentira y traición. ¿Pides salvación? Perdónate a ti
mismo Adán. Pues te aseguro que reencarnarás una y otra vez en tu misma
materia, cada día más putrefacta. Carcomida por tu gran temor. Ese virus de
inmunodeficiente. Karma eterno de tu podrida existencia.
Día 8
Te confiesas. Frente a los santos pides plegarias para no deambular por
esta ciudad oscura. Creas verdades inexistentes. Te mientes. No lo sabes.
Te revelo: no hay unidad, nunca lo habrá entre nosotros. Sólo un rumbo
hipócrita de asquerosas mierdas te espera al final de este túnel, rasgado
por lo ángeles malditos. El mundo gira hacia la muerte, aborrecida por el
mismo mundo lleno de desdichas. El destino te marca. La profecía se
reinventa.
Día 9
Después de tu sacrificio vives en mi cuarto. Mi espacio. Vienes, desgarras
las sábanas. Desordenas mis versos y pintas las paredes con tu sangre
putrefacta. Pareces andar a oscuras. No entiendes. Jamás seré tuya. Ni en
mi muerte.
Día 10
Tus espermas van encadenando mis poros. En ti leo los evangelios.
Escrituras amargas. Somos el presente. Placer y dolor. Locura y razón.
Sentencia final. Amor prohibido de cavernas malditas.
Día 11
En esta ciudad consumida, un olor putrefacto contamina mis pulmones. Un
susurro penetra en mi llanto. Juro ante todos, frente a este altar que tú,
Adán, correrás con la suerte de un perro en medio de esta oscura
habitación. Entre velas y sahumerios, una lava ardiente recorre tus ojos.
Día 12
Se escucha una risa celestial. Proviene desde lo más profundo del averno.
Un calor recorre la atmósfera mientras todos pagan con sus vidas. Miseria
exánime en tu piel. Miseria inerte de tu ser. Adán, se aproxima tu hora.
Prometiste subastar tu sangre.
Día 13
Hierve. Las figuras abstractas bailan de nuevo a mi alrededor. Una música
de fondo me reivindica. Cruje la puerta. Está oscuro. ¿Quiere más? Me
preguntan. Por mis venas corre un mar de pútrida mierda. No hay perdón, no
hay salida. Sólo sacrificios eternos.
Día 14
Nauseabundos nadamos en cielos prohibidos. Rojas esferas nutren mi piel.
Agujas desgarran las venas de un cuerpo enmohecido. Un altar que ríe frente
a sagradas escrituras. El destino aún se rescribe. No encuentras salida. Mi
cuerpo te entrega tu último zumo. Adán, esta noche las estrellas chocan
provocando un abismo entre nosotros. No soy tuya. Nunca lo fui. Devastado
rezas por la purificación ante Dios. ¿Crees en él? ¿En la eternidad? ¿En
aquella salvación? Te hundes en mentiras asechadas por los ángeles
malditos. Reza. No hay salida, te recuerdo. Es el momento.
Día 15
Los hálitos aclaman tu sangre. En este día las velas emprenden el final de
su llama. El cielo ya evoca su mejor color. Las paredes derriten el veneno
que extinguirá tu existencia. Sí, llegó el instante. Tus venas comienzan a
explotarse. La ciudad grita. Los ángeles reencarnan en las ratas de estos
suburbios. Ahogado por tu propia inmundicia. Mi profecía comienza.
Día 16
Te veo rezar. ¿A quién? Pides una salvación. Son sólo porquerías divinas.
Atormentadas en alcohol. Empiezas a caer. Se está nutriendo el mar
putrefacto donde penarás por la eternidad, esa a la que insistes aferrarte.
Despierta, Adán. La purificación que esperas es sólo un desaliento para tu
alma. Penarás por siempre. Recorrerás el mundo que ha sido creado por mí.
Ya entenderás. Tus sueños son pecados repletos de inmundicias, injurias,
traiciones... sufre, Adán. Es hora. Tu sangre ya fue subastada. Los
sacrificios son sectas eternas condenadas en los cielos infernales.
Bienvenido al nuevo mundo. ¿Reconoces a tu Dios? ¿Al que tanto le pediste
salvación? Llora. Perdónate, sí, a ti mismo.
Día 17
Incluso después de tu muerte sigues existiendo. Eres una sombra. Un alma
que deambula al paso de lentas letanías. De rosarios y pesadillas eternas.
Día 18
Bajo la lluvia veo tu rostro. La luz busca escaparse. La luna viste de
fuego y de luto se cubre ya la tierra. Los espíritus me han hablado. Ellos
te condenan a mis antojos cuando yo quiera. Tú serás mi oxígeno.
Día 19
Hoy, en este depósito donde las gotas reescriben nuestra historia, mi alma
se levita. Me elevo. Escapo. Vuelo al lado de la luz. Dentro de este caos
de morbosos y malditos encuentros, sólo yo seré el alfa y el omega. Más
allá de ese altar que fue nuestro refugio construyo mi propio mundo.
Alejada de tus delirios y tormentos. Fantasmas y ánimas. Monstruos y
pesadillas. Aquí desde este cielo púrpura aprendo a conocerme. A no
entregarme, a jamás comprometerme. A ser siempre una guerrera de sangre.
Sola, aquí. Con tu materia muerta y tu espíritu desgatado. Soy el verdadero
espacio. El campo virgen. El silencio profundo. La diosa que todos llamarán
Dios.
Día 20
Y me convierto en eterna sepultura. En la sagrada adoración. Pero mi origen
es el Pecado, ¿recuerdas? Mortaja que invade, hoy y siempre al mundo.
** Gloria Dolande
gebrock83@...
Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del último semestre de
educación en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han
sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos
talleres de creación literaria con escritores reconocidos.
** Astrid Salazar
aixa_astrid27@...
Escritora venezolana (Maracay, 1984). Estudiante de educación en la
especialidad de lengua y literatura. Ha publicado el libro Azules de mi
infancia (La Liebre Libre). Textos suyos han sido publicados en el
diario El Periodiquito. Ha participado en diversos talleres de creación
literaria con escritores reconocidos.
=== Anunciación. Ángeles y espadas Ulises Varsovia ===================
(Nota del editor: acaba de aparecer en Sevilla, España, el 27º
poemario del escritor chileno Ulises Varsovia. Por una gentileza del
autor, hoy los lectores de la Tierra de Letras pueden apreciar una
selección de textos de este libro).
*** 2. Anunciación
Un ángel de niebla y ceniza
viniera a mí en el atardecer
con su muda voz sacudida,
y abriera desmesuradamente
sus ojos sin dimensión,
sus ojos vacíos navegando.
Viniera en el atardecer
hasta mi distante ventana,
y sacudiera su voz
de áfonas sonoridades,
de áfona intemperie tonal,
al tardío atardecer,
envuelto en insondable niebla.
Y me mirara con sus ojos
inalcanzablemente lejanos,
errantes por la interioridad
de mis criaturas inconsolables.
Un ángel de niebla y ceniza,
un ángel de despiadada mudez
frente a mi remota ventana,
con sus labios inútiles llamando,
irreconociblemente mío.
*** 3. Aullido
Alguien parecido a mí
el que desde los bosques
un aullido de animal extinto,
un grito agudo prolongándose,
conmoviendo la noche.
Hijo mío, hermano, sombra
de mi vida desnuda en medio
de despiadadas bestias,
ni tú ni yo, ni nosotros,
ni ninguno ni nadie yo,
el que con tantos rostros
y con tantos nombres,
y ni una sola identidad
en la sed del acoso.
Tal vez a mí parecido,
tal vez yo mismo, tal vez
ninguno de nosotros,
o todos de una sola vez.
Un aullido de bestia herida,
un grito de aguda intensidad
en la espesura del bosque,
en la espesa ceguedad.
*** 6. Hora
Pródiga de emanaciones
la hora que en mi reloj
detenida y derramada,
pródiga de criaturas
bullendo en torno de mí
con su sutil zumbido.
Algo que indefinible,
que infiniblemente
lo que su voz descalza,
lo que su voz en la hora
de misteriosa entidad
succionando el tiempo.
Desde dentro de las cosas,
a débiles vagidos,
permaneciéndose y yéndose,
o precipitadamente
a través de la habitación,
hora, tu espesa melena
inaprensible y fugaz,
tu entidad de fantasma
rodeada de objetos
y plena de desnudez.
Pródiga de emanaciones
lo que indefiniblemente
dormido en mi reloj,
llorando con su voz descalza.
*** 9. Casas al atardecer
Casas al atardecer
en ningún domicilio
domiciliadas,
absortas en la transición
de la claridad menguante
a la creciente obscuridad.
Pesadas de maderas
húmedas amamantadas,
de espacios atiborrados
de una espesa magnitud,
húmedas en el paisaje
sus tectónicas raíces,
y tan inconsistente
su ceñuda gravedad
poblada de ventanas,
tan de viaje por el aire
con su irreal tripulación
de vidas vesperales.
A ningún destinatario
las cartas ultramontanas
caídas a tu cuarto obscuro,
y ningún mensaje el humo
de naves navegando
en la mar crepuscularia.
Sencillamante casas
al atardecer dispuestas
en la realidad migrante,
en las hilachas de luz,
en la vaguedad del día
irreal tambaleante.
*** 10. Adormideras
En la paz de las adormideras
desplegar, de súbito, las alas,
y dejar de ser y seguir siendo
en la transposición cardinal
de tiempo y conciencia terrestres.
Así como si ni origen ni rumbo,
como si ni destino ni nenúfar
en la nebulosa amnesia urdida
en torno a la luz y lo viviente.
Adentro de mí, y de mí ausente,
errante de mí en la obnubilencia
de renuncia y negación, de cancela
y cerrojo en la hermenéutica
del ser de sí mismo despojado.
Toda una larga historia del efímero
gusano encerrado en su capullo,
hilando, tejiendo su indumentaria
de sueños despiadadamente rotos,
despiadadamente terrestres.
En el follaje de las adormideras
el indefinible espécimen astral
jocundo de lúcida ceguera,
ebrio de un narcótico intemporal
en la órbita de lo inenarrable.
La realidad tu capullo infranqueable,
tu celda monacal sellada.
Pero un solo golpe de adormideras,
una inhalación de aromas órficos,
y tu estúpida conciencia trascendida,
tu regreso a la amnesia originaria.
*** 11. Mariposa
Ocurra una flor inédita,
ocurra un insólito perfume
desde el útero de las cosas,
una mariposa arrebolada
en un color de inextinta llama,
en un espectro de lítico fuego.
Despréndase inesperadamente,
de súbito y en alto sigilo
con sus invencibles atributos,
con sus facultades omnímodas
desde la vagina impalpable,
desde el manantial del misterio.
Llegue hasta nosotros su irradiación,
llegue hasta nosotros su fuerza oculta,
y disuélvanse en polvo y silencio
las maquinaciones diabólicas
de aquello en nosotros subyacente,
de lo que en nuestra humana doblez.
Ocurra en su envolvente inanidad,
ocurra en su arrolladora impotencia,
llena de impalpable fuego digital,
llena de incombustibles llamas secas.
Una flor inédita erigida,
un perfume insólito rociado,
una mariposa color arrebol,
color incendio, color inextinto,
color humano en su humana doblez
*** 13. Ruina y ceniza
Ruina y ceniza los años caídos
al precipicio de la memoria
con todo lo que entonces hemos sido,
con nuestras miserias y derrotas.
Ya no recuerde el que dejando de ser
prosiguió su marcha, transferido
al mismo que tanto y que tanto volver,
y no regresar nunca al niño herido.
En un único sorbo la hidromiel
del varón enhiesto en su cabalgadura,
y el infausto trago de amarga hiel
camino de no reencontrarnos nunca.
En el fondo sin fondo de la memoria
todos nosotros que, precipitados,
esperándonos sin rostro en la hora
de no volver jamás ni ser hallados.
*** 21. Pítica
Un solo poema de amor,
un único canto a lo eterno,
un tapiz, un mosaico
de reluciente pedrería,
una melodía estelar
de matemáticas notas,
un himno pítico al corazón.
A mí las musas, a mí Euterpe,
a mí la danza de vocablos
olímpicamente entretejidos,
a mí la apolínea lira
de astrales tañidos.
Un solo poema de amor,
un ramillete de trinos,
un canto para lo eterno,
y después dormir para siempre,
después vivir para siempre,
después cantar por la eternidad.
** Ulises Varsovia
rommel.krieger@...
Escritor chileno (Valparaíso, 1949). Es docente de español en la
Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado más de veinte títulos de
poesía desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en más
de sesenta revistas literarias de Latinoamérica y Europa, en español y
en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su página personal,
http://varsovia.tripod.cl.
=== Ajedrecistas Octavio Escobar Giraldo =============================
(Nota del editor: el reconocido crítico peruano Julio Ortega coordina
la colección "Aula Atlántica", un esfuerzo del Fondo de Cultura
Económica cuyo fin es fomentar la lectura y el acercamiento a las
letras hispanoamericanas a través de la obra de autores
indispensables de nuestros países. Letralia reseñó en
http://www.letralia.com/127/0727coleccion.htm el nacimiento de esta
colección, que tuvo como protagonista Todos los fuegos el fuego, de
Julio Cortázar, y que en su segundo número, Narradores del siglo XXI.
Cuatro cuentistas colombianos, presenta cuentos de Lina María Pérez,
Ricardo Silva, Pablo Montoya y Octavio Escobar Giraldo, seleccionados
por el profesor de la Universidad Javeriana Jaime Alejandro
Rodríguez, quien también prologa. De Escobar Giraldo publicamos hoy
el cuento que ha sido incluido en esa antología).
Para Alonso Aristizábal
Tras devolverme el pasaje, la encargada del mostrador aceptó, muy a su
pesar, que soportaríamos al menos dos horas de espera porque el aeropuerto
de Bogotá estaba cerrado. Le di las gracias -acostumbro agradecer hasta las
malas noticias-, y me dirigí a la cafetería.
Buscaba lugar cerca a los ventanales del fondo cuando mis ojos tropezaron
con unas piernas femeninas verdaderamente imprescindibles. Miré al sueño
completo y a su acompañante, un hombre de rostro redondo y cabello gris,
que hacía gestos de invitación hacia su mesa. Después de un momento de
vacilación, entendí que el movimiento de la mano me estaba dirigido.
-Disculpe, caballero -me dijo-, no pude evitar ver el libro.
Se refería a mi último trofeo: El exótico mundo del ajedrez, un libro de
gran formato, en exceso lujoso para un deporte o un arte que muchos
consideran del pasado.
-Es un prodigio -siguió-; en inglés salió hace casi tres años pero su gran
virtud no es la actualidad, es la complacencia, ¿no le parece?
Seguí callado y levantó sus kilos de más enfundados en un traje perfecto:
-Perdone mi atrevimiento y mi descortesía, los viejos somos muy
impertinentes. Mi nombre es Juan Alfonso Arango... Tatiana es mi prometida.
-Mucho gusto -dije. Contestó, pero no recuerdo las palabras. Su delicado
tono de voz puede abrir las bóvedas del Banco de la República.
-Siéntese, por favor, y tome un coctel con nosotros. Supongo que va para
Bogotá -inquirió mientras hacia una seña al mesero.
-Sí.
-Y ya sabe que el aeropuerto está cerrado por razones metereológicas.
Asentí bajando la cabeza hacia el paisaje que se extendía por debajo de la
mesa.
-Qué tal si pasamos el rato juntos. Lo invito a que juguemos una partida;
me imagino que es usted un buen aficionado.
Lo soy. Un tío me enseñó algunos trucos y me previno de otros; también me
explicó las aperturas. Aplicaba a la vida la frase de un gran maestro que
debió ser campeón mundial pero nunca lo fue, la repetía a menudo: "El
exagerado subjetivismo perjudica el desarrollo lógico de una partida de
ajedrez".
-No soy muy bueno -respondí.
-La verdad, yo tampoco. Soy más entusiasmo que cualquier otra cosa -dijo
mientras se agachaba para levantar del piso un maletín de cuero negro-. Con
la jubilación no me quedó mucho que hacer y alguien me insinuó el ajedrez;
comencé a practicarlo, leí sobre Philidor, Capablanca, Fisher, ya sabe
usted, me apasioné. Ahora capturo a toda persona que más o menos sepa mover
las fichas, pero soy apenas un neófito.
El maletín contenía un tablero de poco más de veinte centímetros de lado,
fabricado con piedras comunes y silvestres, tal vez del lecho de un río,
pero de un blanco y un negro casi perfectos. Quien había realizado el
trabajo superó la artesanía para acercarse a lo sublime.
-Bonito, ¿no? Me lo regaló una pretendiente, no Tatiana, por supuesto
-aclaró rozando los muslos enfundados en unas medias veladas muy oscuras.
Ella ni sonrió-. Lo que me encanta es que las piezas son las clásicas
Staunton, no me gustan los aspavientos.
Hasta la forma en que levantó el peón para enfatizar su afirmación, lo
desmentía; también su acompañante, el ajedrez -una verdadera obra de arte-,
y la pequeña computadora, poco mayor que una agenda electrónica, que puso
sobre la mesa.
-Acostumbro grabar las partidas, quiero mejorar. Las estudio en casa, las
comparo con los libros -anotó como si se excusara-. ¿Le importa?
Me permitió iniciar y tras uno o dos minutos de silencio explicó su teoría:
la forma en que una persona juega ajedrez dice mucho de su personalidad.
-Usted es un hombre cauto, que no da ninguna ventaja, pérfido. Ese último
movimiento suyo, por ejemplo, nos sitúa en terrenos bastante procelosos.
Su absurda interpretación de mis movimientos se convirtió en el fondo
sonoro de la partida. Pese a que al principio lo único que me interesaba
era disfrutar de la compañía de aquella mujer, el ajedrez produce un efecto
extraño: se empieza a jugar por deporte y el orgullo termina involucrado
entre las sesenta y cuatro casillas.
Tatiana registraba nuestros movimientos en el pequeño aparato. En la jugada
veinte la situación era en extremo difícil. Arango sudaba, subía y bajaba
uno de sus talones con nerviosismo. Cuando intenté abrir una diagonal para
mi único alfil -una buena posibilidad, peligrosa para su rey-, se levantó
mencionando su vejiga de una manera muy complicada. Casi arrebató el
computador a Tatiana.
-Es un buen jugador -intenté una conversación.
-Se está enloqueciendo con este juego -respondió con una mueca.
-No parece muy a gusto con él.
Sus labios temblaron. No sé si era natural el tono rojizo de sus cabellos
pero estoy convencido de que son grises sus ojos. Un vestido verde ceñía
sus curvas, más peligrosas que el más agudo giro en una carretera
montañosa. Sólo podía existir un motivo para que estuviera con Arango:
dinero.
-Usted no es jubilada, ¿o sí? -pregunté acariciando una pieza que salió del
juego: la talla era exquisita.
Antes de que pudiera contestar, volvió Arango. Casi sin acabar de sentarse
hizo un movimiento de caballo que resultó definitivo. Cuando las uñas de
Tatiana rozaron el teclado, entendí que fue al baño a pedirle consejo al
engendro electrónico.
Los cielos se abrieron y ante la puerta de embarque el gordo Arango -había
resuelto llamarlo así- se despidió de Tatiana con un beso. Otra vez retuve
su mano: nunca contemplé tal enfebrecida gelidez en una mirada. De seguro
corrió en su BMW -no podía tener un automóvil distinto- en busca de su
amante.
La cháchara del gordo Arango y su presuntuoso vocabulario casi arruinaron
el vuelo. Me psicoanalizaba: yo era prudente, analítico, pero después que
conocía a mi contrincante podía arriesgarlo todo si existía la posibilidad
de un buen ataque. Sonreí y le dije que sí, que tal vez tenía razón.
Mientras devorábamos el refrigerio -queso, jamón, ochuvas y croissant-, le
pedí la revancha. Aceptó.
Escogimos un bar en el mismo Puente Aéreo, pedimos cerveza y extendimos el
tablero. Esta vez comprometí toda mi atención. En la jugada quince percibió
que las cosas no iban bien y mientras yo meditaba mi próximo movimiento
tecleó con rapidez hasta que actualizó la partida. Entonces se excusó
señalando el baño. Cargó con la computadora y de seguro la consultó.
No importa. Su maletín es fino y muy amplio; quedó espacio hasta para el
libro que robé en la Nacional de Cali. Calculo venderlo en más de cincuenta
mil pesos. El ajedrez es otra cosa: más de un millón, si tengo paciencia.
Tal vez lo conserve. El gordo Arango tiene razón: soy prudente, pero cuando
conozco al contrincante lo arriesgo todo si existe la posibilidad de un
buen ataque.
Post Scriptum
Santafé de Bogotá (Redacción) - Después de semanas de vigilancia, un ladrón
especializado en el robo de maletas y objetos de valor en los aeropuertos
del país, fue detenido cuando abandonaba el Puente Aéreo. Educado y bien
vestido, de unos cuarenta y cinco años de edad, el hombre conocido como "El
Pasajero" por las autoridades aeroportuarias, cayó gracias a una maniobra
de inteligencia tan compleja como una partida de ajedrez.
** Octavio Escobar Giraldo
octesco@...
Escritor colombiano (Manizales, 1962). Profesor en la Universidad de
Caldas, ha publicado las novelas El último diario de Tony Flowers
(1995), Saide (1995), que recibió el Premio Nacional de Novela Negra, y
El álbum de Mónica Pont, ganadora igualmente de la VIII Bienal Nacional
de Novela "José Eustasio Rivera", así como los libros de cuentos El
color del agua (1993), Las láminas más difíciles del álbum (1995), La
posada del almirante Benbow (1997) y De música ligera (1998). Algunos
cuentos suyos han sido incluidos en antologías traducidas al italiano,
al búlgaro y al alemán.
=== Poemas Marijosé Pérez-Lezama =====================================
*** "Grenade" (un fragmento del corazón)
"Lo sigo llenando de palabras
y
él me llena de incertidumbre"
Helena Arellano
Mi nostalgia acabará
(mora del tiempo)
en otra piedra
o
en otro rey
bruñido de barcos
y
delfines
aventurado en mi boca
manoseando pezones de mariposa
conmovió mi casa
y
torturado por la caricia
partió
a la memoria
a la voladura de nosotros
*** Magnificat (bienaventurada)
...la casa le da la vuelta al mundo
la casa geométrica, la casa lenta,
la casa lujuria, la casa maga.
Amor tóxico, de Leonardo Padrón
A
suspiro del cielo
renace un mundo contigo
mi cuerpo para que vivas
tus máscaras acostadas con nadie
ese calendario rojo de cangrejos moribundos
este magnificat
tuyo
conmigo
*** Sacré Coeur ("gineceo")
"...una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce"
Gioconda Belli
Retirada a unos labios soeces
(lengua ardorosa de óleo)
...........reptil emplumado
entre
corazones
sangrantes
q
u
e
beso y beso con la desnuda de mi boca
voy y vengo
a media luna escondida
salgo
y
entro retinta de su cuerpo
*** Quisquilla (mi camelo)
"...negar palabras implica abrir distancias"
Mario Benedetti
Tu cama de ojos ermitaños y dulces
es para mí
nido de cormoranes
..........agua paciente de perlas
tus rincones tienen un cuerpo
(y alma cazadora nocturna)
que no he vivido
ni mordido feliz
cuarenta y cinco años
de mis manos
y
mis pies
..........anclados a las rocas
retornan a tu historia inconfesa
para quererte
cada vida retirada a la sal marina
*** Ardentía (enlunamiento)
"...hacia la cama,
muertos de hambre
de amor"
Rastro
Juan Gustavo Cobo Borda
Amo tus ojos
víboras continentales
del río
y
de la mar
la ardentía de tu boca india
los cabos negros
misioneros
de tu espalda
que me abisman brutales
en un albor de espuma
.....en un rito de humo adentro
*** Regodeo (sin vivir)
"Daría este viento del mar gigante
por tu brusca respiración"
Tango del viudo, Pablo Neruda
Me enterraré en el sur
(recóndita
en
la
tierra)
sin sombras viudas
que consuman mis cenizas
insuperables a los fantasmas
(de selva
niebla
y
regodeo)
y
al desamor inmortal de mi lecho
*** Augur (prendido en mi seno)
"...mi instinto adivina tu regazo milagro"
FS
Las mareas
te esconden
...........el sol de los desiertos
Venus cava florida
las caracolas
polvoreadas de amor
y
descalzas
consagradas a una primavera
................de galletas nevadas
y
peces acaramelados para ti
moro
de
ser
embeleso para mí
*** Madreperla (mi huella en tu eternidad)
Del hombre habitado que eres
sólo tengo
f
r
a
g
m
e
n
t
o
s
de madreperla
te hallé viento nómada en el cielo
húmedo de aguamiel
en el fin desconocido del mar
....................soñando en el ojo de los pelícanos
¿por siempre me vas a querer
cautiva de tu cuerpo nada más?
*** Calina (misterio el amor)
"...vasalla mi sombra,
en tus aromas..."
FS
Pescado grande del mar
golfo de maíz
voz de calina
una vez niño medio hombre medio ave
en primavera
alimenta de serpientes saladas
a los duendes del agua
que sueñan húmedos
y
lloran lágrimas inoportunas
*** Malicia ("voyeur")
¿Por qué no tu boca aquí,
por qué no sobre mi piel tu aliento,
por qué no adentro yo de tus abismos?
Darío Jaramillo A.
Mi cuerpo promiscuo espía tu piel
azul
de ángel
cuando tus dedos
morenos
.........riegan mis labios
y
te entremetes
amoroso
b
a
j
o
las osas titilantes
..........exacerbándome de nardos
*** Lastimadura (te llamaré Jueves)
Entraño tu corazón furtivo
erizado en mi cintura
g
o
t
e
a
n
d
o
memorias sangrientas
y
me enveneno
de turquesas sin retorno
noche a noche
boca
abajo
en la lumbre y el frío
..........................de tus escorpiones flemáticos
en la guerra más íntima
..............................de mi refugio en el viento
boca
arriba
por un día
(agua y arena el resto)
*** Eglantinas (mi ser amado)
"...donde me toque yacer
mi tiempo será para ti..."
FS
Me tientas
allá
y
acá con almendras
y
~~~~agua encendida
de sombra libertina
/////// quemando la más bruja de mis ganas
con eglantinas verdes
indiferentes a mi aire a morir
*** Bienamada (el amor lo hace)
Bienamada
del río más hombre
hoy sobrevivo pez
de leche y miel
en la penumbra
de tu voz
a la vuelta larga
de tu pecho
sólo deseo
allegarme a tu ser súbito
lamido de mar
.............misterioso
de manzanas dulces
y
acariciarme
hasta morir
en el tajo de tu tiempo...
*** Dulzor
Mis querencias... un bastidor
que me oculta de tu luna loba
y
marina
(irreconciliable con mis lágrimas grana) ... una pompa
de jabón donde te diviertes conmigo y las estatuas ... un carboncillo
que me confina en tus dedos ... uno de mis aretes
roto de tiempo ... uno de tus cantos
ardiente de arena ... un minotauro
diminuto perdido en un dulzor de suspiro ... un guijarro
que somos los dos ya muertos
** Marijosé Pérez-Lezama
mcperez@...
Escritora venezolana (Ciudad Bolívar, 1959). Es licenciada en letras por
la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) y editora de textos y
publicaciones educativas y recreativas en las áreas de educación,
publicidad y arte. Ha realizado estudios de especialización en artes y
museología en el Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA) y en el Museo de
Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber (Maccsi); de literatura en la
Ucab, el Ateneo de Caracas y el Instituto de Mejoramiento Profesional
del Magisterio; de historia política de Venezuela en la Universidad
Santa María (USM) y en el Instituto Pedagógico de Caracas (IPC), y de
filosofía en la Universidad Simón Bolívar (USB). Participó en el diseño
del programa de la Cátedra de Lenguaje y Comunicación para las áreas del
curso propedéutico, ingeniería, arquitectura y educación en la
Universidad José María Vargas (UJMV), en el Colegio Universitario
Monseñor Talavera y en el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones.
Es autora del libro Juegalecturas (La Cadena Tricolor, 2003).
=== Dos cuentos Laura Guillén Ramo ===================================
*** Mandrágora
Mario se siente solo, completamente solo en su bar con mesas de madera
roída y un gran espejo sobre el viejo mostrador cubierto de grasa. Agarra
el periódico y lo abre con rabia por la misma página de cada tarde. Saca
del armario su tablero de ajedrez amarillento y se dispone, con un
cigarrillo en la boca, a jugar contra las instrucciones de la sección de
pasatiempos. Él va con blancas.
Al cabo de unos minutos entra un viejo con un jersey arguellado que se
abraza a su barriga. Tiene una cicatriz en la mejilla y una mano amorfa con
los dedos doblados sobre sí mismos como sarmientos retorcidos. Se sienta
frente a Mario y le interrumpe de pronto.
"A mí el ajedrez me arruinó la vida". Mario levanta la mirada como sin
verle. No quiere dar la impresión de que busca conversación.
"Si tienes un tiempito te contaré mi historia, hijo. Te contaré todos los
detalles sin revelar el misterio", dice el viejo con la voz ronca de los
excesos.
Mario gira la cabeza y ve que un nuevo cliente ha entrado y se ha sentado
al otro extremo de la barra. Va hacia él y le pregunta qué quiere y que si
le gusta jugar al ajedrez. El hombre dice que quiere un café, mira hacia la
calle como buscando su propia sombra, que jamás aparecerá, y no dice ni una
palabra más. Mario se siente incómodo y se calla inmediatamente. Le sirve
su café y vuelve a su partida.
"Te estaba contando, joven, que el ajedrez arruinó mi vida. Hace más de
treinta años yo frecuentaba un tugurio clandestino en el que se apostaba,
se fumaba y se bebía sin descanso. Y el dinero corría por encima y por
debajo del tapete con el descaro de un sinvergüenza. Las apuestas eran
enormes y cada semana algunos, los más temerarios, se arruinaban quedando
en una miseria que se les clavaba en el orgullo como la más cruel de las
navajas".
Mario ni siquiera levanta la cabeza y sigue con el ceño fruncido por la
concentración de la partida. Si escucha al viejo, desde luego, no lo
parece.
"Una noche ella apareció. Era una jugadora profesional vestida de negro de
los pies a la cabeza y con un guante en su mano izquierda del que se decía
que jamás se desprendía. Su pasado era un enigma. Quizá le hubieran cortado
la mano por hacer trampas o quizá era sólo un amuleto extravagante para
atraer a la buena suerte. Sea como fuere, desde que entró no pude apartar
la mirada de sus ojos de niña hechizada por el mundo. Esa noche, perdí la
partida de ajedrez ante un idiota cualquiera. Ya casi no tenía dinero, pero
seguía apostando. Quién sabe, quizá sólo fuera para deslumbrarla".
Mario levanta la cabeza y ve que el hombre y su sombra han desaparecido. Se
han esfumado sin dejar rastro y sin pagar. Fastidiado, va a recoger la
taza. El viejo sigue con su historia. Habla solo, conversando con el local.
"Al final de la noche ebrio de misterio abordé a la mujer. Resultó
pertenecer a 'Los Increíbles', una compañía de espectáculos que iba de
pueblo en pueblo con un show de variedades. Se iba a quedar una semana y al
preguntarle por su pasado se miró al espejo y sonrió. Ni una sola vez la vi
sonreír para sí misma. Y su silencio me susurró que sus secretos siempre
serían más importantes que sus historias. La noche siguiente volvió a
aparecer de negro. Hablaba con un hilo de voz grave e imperceptible de modo
que cualquier cosa que decía corría el riesgo de parecer fruto de la
imaginación. Pronto noté que era como si hubiera empezado las frases en
otro sitio, quizá en la habitación de la pensión en la que se hospedaba, y
las acabara aquí. Siempre me parecía que me había perdido la mitad de la
conversación. No la entendía y eso fascinaba a mi mente de ingeniero. Y no
quería que se explicase mejor. Ella jugaba con astucia, pero ausente, como
si la partida no fuese con ella, como si el ajedrez no le rozase ni el
guante. Y siempre ganaba. Yo, en cambio, desde que apareció no pude
concentrarme y la lógica de mi cerebro se deshilachó en un ovillo de
confusión. Una noche, así de pronto, me dijo muy seria: 'Va a crecer una
mandrágora'. Y yo no sabía qué era una mandrágora, pero no me importaba.
Sólo sabía que iba a crecer y eso era suficiente. No pregunté el
significado porque deseaba que siguiera significando las cosas inconexas de
aquellas noches. Quizá la única opción cuerda en la vida es tomársela como
al azar: sin entender nada y arriesgando".
Mario suspira como si hubiera oído esa historia mil veces. Pero el viejo no
se desanima y continúa.
"Otro día me dijo que 'siempre ganan las profundidades'. Y esa frase me
atravesó el pecho. Y la amé profundamente. Mi corazón se paró como si un
latido demasiado grande lo hubiese sobresaltado de pronto. Le pedí que
dejase a 'Los Increíbles' y se casara conmigo. 'Pero si no sabes nada de mi
pasado', me dijo. Pero le respondí que no importaba. No sabía por qué pero
de veras no me importaba. Me respondió que nos lo jugaríamos a una partida
de ajedrez. Yo con blancas y ella con negras y los ojos con signos de
interrogación. Me concentré y mis jugadas fueron lentas y torpes. Ella ganó
con facilidad, se levantó y con una lágrima corriéndole el rímel negro se
marchó. Me pareció que me dijo adiós, pero no estoy seguro. Bebí hasta
desmayarme sobre el tablero y los cuadrados me atravesaron el alma. Al día
siguiente con los ojos inyectados por el alcohol y la tristeza intenté
buscarla, pero se había esfumado. Nunca volví a verla. Y, desde entonces,
jamás he ganado una partida. Pero no he podido dejar de jugar porque es la
única forma de recordarla. Me arruiné. Quizá si hubiese conseguido ganar
alguna vez hubiera vuelto a verla. Quizá esa partida nuestra fue una de sus
frases a medias que debían acabar en otro lugar. Quizá, quizá... Pero desde
entonces, no he vuelto a amar a nadie". Y se tapó la cara con su mano
tullida, buscando un recuerdo en su cabeza desordenada de anciano. Después
añadió en un susurro, "porque la gente, como el amor, llega en su momento
oportuno, ni antes ni después y si te pilla desprevenido, has perdido por
siempre jamás. No se puede apostar dos veces en la misma partida...".
Había pasado una hora y afuera ya estaba oscuro. Mario acaba de terminar su
partida y se dispone a cerrar.
"Y a ti, ¿quién te enseñó a jugar?", le pregunta el viejo a Mario mientras
se dirige hacia la puerta.
"Mi padre", le contesta Mario con la voz cortada por la amargura.
El anciano sale del local arrastrando lentamente los pies. Mario pasa un
paño sobre el mármol de la barra, aclara un par de vasos de cerveza y deja
el resto de la limpieza para la mañana siguiente. Ve que el viejo ha
olvidado su abrigo de piel vuelta sobre la banqueta. Va hacia el teléfono,
espera que tenga línea y marca despacio, con infinita paciencia.
"¿Sí?", oye al otro lado de la línea.
"Se ha dejado el abrigo aquí. Ya pasará mañana a buscarlo", dice Mario.
"Este hombre cada día está más chocho. Gracias, Mario", contesta la mujer.
"En fin, buenas noches, mamá. Nos vemos el fin de semana". Cuelga el
auricular y apaga las luces pensando en una mandrágora que quizá esté
creciendo para él en algún lugar desconocido.
*** Una vez más
La Torre Sur nos invita. Nos controla. Los reclamos publicitarios no le
hacen justicia y todos vamos en masa a por nuestra inyección de energía.
Todos queremos más. Siempre. Enganchados hasta la médula de su yugo
venenoso. Vengo de allí. De la Torre Sur. Pero esta vez será la última. No
la necesito. Quiero bailar un vals en solitario. Lejos de la artificial
mentira. Lejos de ti.
Noto el efecto. Te busco. Mojo mis pies en el mar y el cognac quema mi
garganta. Sueño con luces viejas y rotas, que creía extinguidas. Una
lágrima caliente resbala por entre el latir de mis mejillas. Y soy feliz.
Cierro los ojos y me desplomo sobre mi sofá... contigo. Máscaras bobas me
hacen guiños desde la pared. Pordioseros y poetas juegan a la oca. Una
cometa desafía el viento. Mi madre nos saluda desde su tumba. Nos sonríe.
La televisión está apagada y la Torre Sur ya no puede controlarnos. El agua
nos arrastra lejos. Y te cojo fuerte de la mano. Somos invencibles. Una
explosión nos une y ya no estoy sola. Te quiero más que nunca. Violeta,
todo es de un violeta rabioso. Asesinamos el sol y las estrellas nos
observan cómplices desde el cielo. Te beso. Mariposas de colores revolotean
a nuestro alrededor. Nos tiran flores amarillas. Un lagarto perezoso nos
mira asombrado y nos saca la lengua. Un avión vuela sobre nuestras cabezas
y lloramos por los pasajeros que van a morir. Sólo nosotros podremos
conseguirlo. Quisiera estar siempre contigo. Me gusta tu cuerpo, tu
espíritu y tu ropa.
Nos sorprendemos de nuevo en mi sofá, temblando y sudorosos. Cansados del
largo viaje. Nos abrazamos asustados. Quizá algo vaya mal. Quiero volver a
empezar. Pero tengo un ladrillo en el corazón que no me deja moverme. Me
pesa y tenemos que conquistar nuevas esperanzas. Siento que mi cerebro
tiene forma de patata. Me besas. Ya no me estremezco. Veo pájaros que nos
picotean el rostro. Me duele el alma. Me arranco las ropas y bailo desnuda
sobre tu cuerpo. Te pisoteo. No me gusta la forma en que me miras. Te
arranco un ojo. Quizá me haya equivocado contigo. Pero quiero quererte. El
cielo está encerrado en una jaula de enormes barrotes. Compro tabaco. Fumo
y el aire se torna irrespirable. Compro coca-cola y mi garganta se queja
con un enorme eructo. Compro ropa y mi cuerpo me recuerda que no es como yo
lo imaginé. La Torre Sur me grita. Sacudo mis pensamientos, como si fueran
una mosca molesta. Me dueles. Me asfixias.
Has desaparecido y estoy sola. Lloro. Subo inmensas escaleras, buscando mi
angustia para asesinarla. Prefiero no volver a verte nunca. Bajo cadenas
sin raíces y siento vértigo. No puedo conciliar el sueño. Un muro de
hormigón me nubla la vista. El vacío tiene tus manos. Te odio. La Torre Sur
me llama.
Me arrodillo frente al cristal, que se burla de mi reflejo. Soy invisible.
Un infinito cansancio se apodera de mi esperanza. La última flecha de tu
recuerdo me abate mortalmente. Me ahogo. Paso la mano por mi pelo, lleno de
polvo y telarañas.
La Torre Sur aplaude. Sé que está orgullosa de mi desdicha. Satisfecha
porque la siento. Me agarro a las cosas para no perderme. No quiero pensar.
Necesito poseer para recordarme. Compro sellos. Compro patos. Compro casas.
Compro pilas. Compro una raqueta. Compro sexo. Compro una cuerda. Compro
música. Compro alcohol. Compro una alcantarilla. Compro basura. Compro más
basura. Cáscaras de todo encierran la nada. Me descubro hueca. Un sollozo
entrecortado me parte el alma en dos. Y me hundo en la oscuridad. El camino
se desdibuja y remolinos de sucia espuma me empujan hacia el abismo.
La Torre Sur tiene lo que necesito. Compro un suspiro de vida. Sólo una vez
más. Hasta que vuelva a encontrarte. Seas quien seas. Estés dónde estés.
** Laura Guillén Ramo
l.guillen.r@...
Escritora española (Zaragoza, 1975). Actualmente es doctoranda en
psicología aplicada.
=== Poemas William David Jaramillo Estrada ===========================
*** Vacuidad del sueño
Somnolencia
sueños y visiones
que se gestan en racimos.
Salirme de mí mismo
recorrer parajes sin norte
percibir el amor
y la zozobra
el aire perturbado por ruidos arcanos
que nos hacen llorar.
Mudo
ciego
aislado del universo paliativo
...inexistente.
Convertirme en alimento
de la nada
sacudido cual trigo maduro
lágrima que deviene
en tinta evanescente
se derrama
se aniquila
y resplandece.
Ser todo
y nada a la vez
soportar el día
y la noche
tener las manos llenas de estrellas paralelas
descansar sobre un cielo sin nubes.
*** Transeúnte
Se confunde el agua
y el espejo
las llamas de la hoguera
renuncian a ser libres.
Derramo mis sueños
y hambriento
me desvelo en un susurro.
Sin nada entre las manos
pierdo la cuenta de los días.
Hoy muero a los sueños
eternos
el futuro es una masa corpórea
de una realidad
escondida bajo la almohada.
Y me pregunto
si debo doblar la hoja
ocultar el terror
que habita en los cuadros
levantar la mirada
y esperar el tren.
Es la locura que se acerca
ya el reloj se nubla
me consuelo
porque no somos más que agua.
No hay memoria
da igual perderme que olvidar.
*** Cuña y figura
Tinta
negra conclusión
pasado sin memoria
imagen encarnada
en este rollo de papel.
Tinta
que se mezcla en mi camisa
y sueña con ser nube
no se cansa de llorar
pasado que no se esconde.
Tinta invisible
que recorre los pasillos
fantasma
que arrastra sus cadenas.
Dibuja en tu cuerpo
la palabra deseo
y espera que mis labios
se adhieran a tu sal.
Tinta
que se escribe y deletrea
se sumerge
y se embelesa
Tinta diluida
en una noche de lluvia
que no me encuentra
que no levanta.
Son tus senos de azúcar
que me espían
son tus caderas de mar
que no naufragan.
Porque el tiempo se detiene
mirando a la ventana
sin autos sin personas
sin mitos sin leyendas
La duda que embriaga
marea y entorpece
lagartos cazadores
insectos primitivos.
Doscientos años y un día
escrito en tinta china
mezcla de cordura
y amargura
Líquido implacable
vidrio que se empaña
olor a genitales
acto inevitable
Paño
sudario
mortaja
imagen lívida de la muerte que se escribe
que se sueña
que se invierte.
Piedra en el tapiz
uva seca
máscara del olvido
ave de paso.
Escritura antigua
símbolo
lucha sin caballería
aliento que no ha comido
Tinta
grasa que pigmenta la piel
tatuaje
¿es mejor la pluma que el estilo?
*** Reloj de arena
Jirones desgarrados de mi ser
que mudan en palabras
y recaman mi existencia
develando un despertar.
Sutil experiencia
velada por el tiempo
extendiendo la oscura
habitación de mis temores.
Oh, eterna belleza
guarecida
en los límites de un beso
que con tus rizos
acaricias a la noche
que Sacrificas
tu seno inmaterial
golpeando las broncíneas
puertas del entendimiento.
Contémplanos.
Pues no somos
más que diminutos granos
recorriendo irremisiblemente
este pequeño
reloj de cristal.
** William David Jaramillo Estrada
wmersault78@...
Escritor colombiano (Medellín, 1978). Es ingeniero de productividad y
calidad del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid
(http://www.politecnicojic.edu.co), de Medellín. Actualmente trabaja
como coordinador de Calidad en una empresa de colorantes y químicos
textiles. Ha escrito poesía, cuento y ensayo, materiales que en su
mayoría se encuentran inéditos. Pertenece al Club de Escritores La Rama
Dorada.
=== Sin equipaje Alfredo Gabriel Salinas =============================
Un día su teléfono dejó de sonar, ya nadie golpeó otra vez a su puerta y
las de los demás nunca volvieron a estar abiertas para él.
No lo entendía, jamás se había metido con nadie, claro que tampoco había
ayudado a nadie jamás. Siempre con su filosofía de vivir y dejar morir,
como la canción.
Lo cierto es que aquel había dejado de ser su lugar y no necesitó mucho
tiempo para asumir que recuperarlo ya no sería posible. Era un ciclo más de
su historia sin fin, otra etapa más en su errante periplo de fracasos.
Así fue que tomó el último tren de la noche, ése que nunca supo adónde iba,
aunque tampoco le interesó saberlo al comprar el boleto; sólo lo pidió en
la ventanilla de la sucia y vieja estación y, revisando una vez más su
equipaje, se dedicó a esperarlo, sentado en el andén, descubriendo sin
mayor sorpresa que era el único pasajero.
El tren llegó con un extraño silencio. Sin sirenas ni luces. Emergió de
entre el vapor de su máquina como un fantasma de novela gótica, apenas
precedido por el chirriar de las vías, como una música sin tono. Subió sin
darse vuelta para echarle una última mirada a ese lugar al que ya no
volvería. Ni siquiera corrió la cortina de la ventanilla para ver en la
partida las mortecinas luces del pueblo. Al fin y al cabo, ni siquiera
sabía cómo se llamaba. Era uno más y allí no quedaban ni amigos ni amores,
ni siquiera penas para olvidar. Es que la nostalgia era un sentimiento que
hacía mucho había dejado olvidado en algún lugar parecido.
Se sentó en su lugar y tras entornar los ojos encontró el sueño, un sueño
sin historia, sin pasado y sin presente. Un sueño que tampoco tenía futuro.
Cuando la luz del sol lo despertó al colarse por la ventanilla tuvo la
fantasiosa idea de que acababa de nacer. Era como un hábito o un juego
solitario ése. Le gustaba ampararse en la idea de que no sabía su nombre,
ni siquiera balbucear algunas sílabas. Pero reaccionó al contestar
instintivamente a un comentario trivial del guarda.
El final del viaje ocurrió de noche, casi a la misma hora en que lo
iniciara. La estación, una como la que había dejado, antigua y vacía. Ni
siquiera buscó con la vista algún cartel que le indicara el nombre de ese
sitio. No tenía sentido saberlo. Sencillamente era otro lugar y basta.
Caminó unos metros por el andén hasta la salida, encontrándose con un
pueblo igual de silencioso e igual de triste del que había escapado. Caminó
por las desiertas calles sin mirar otra cosa que no fuera el suelo,
despacio, como contando las piedras que hallaba a su paso y pensando en su
vida vacía, en sus sueños quebrados, en sus proyectos anulados, en sus
pocas ganas de seguir. Y de pronto, casi sin darse cuenta, se encontró
frente a aquella casa; pequeña y descuidada; solitaria y alejada.
La puerta de entrada sin llave, la luz interior encendida, el cable del
teléfono arrancado y los platos de la última comida sin lavar. Todo tal
cual lo había dejado la noche anterior.
Se sentó en el umbral de la entrada, realmente estaba cansado. Había hecho
un largo viaje en vano, un viaje que lo llevó al lugar de partida. Y aunque
volviese a tomar el último tren de la medianoche, siempre volvería al mismo
lugar.
Siempre.
Siempre que continuara llevando consigo aquel equipaje de fracasos y
lamentos del cual, por costumbre o alguna rara mezcla de absurdos
principios, parecía temer desprenderse.
Cuánto tiempo así; mucho, demasiado, y aunque siempre planeaba cambiar,
siempre volvía a tropezar con los mismos obstáculos, con los mismos
errores. Y siempre terminaba abrazado a ese sentimiento de lástima, como si
se tratara de la tabla salvadora en un predestinado naufragio.
¿Podía acaso soportarse de pronto, tácitamente y en una sola noche, la
sumatoria de tantos viajes a ninguna parte?
Todo tiene un límite. Todo. Pero por ello tal vez, y sólo tal vez,
finalmente el suyo había llegado y quizás aquel último viaje no había sido
totalmente en vano.
Al fin y al cabo, si bien el punto de partida y el de llegada eran el
mismo, algo no lo era, ya que el prisma a través del cual veía las cosas
era diferente. Porque sumergido en la soledad y en el negativo egocentrismo
de su ser, nadie más que él mismo podía ayudarlo a salir de ese pueblo, de
ese paraje, de esa situación.
Y de repente, como iluminado, sintió alivio y hasta algo parecido a la
alegría al prometerse, a la noche siguiente, volver a comprar un boleto
para el último tren de la noche.
Sólo que esta vez no llevaría equipaje.
** Alfredo Gabriel Salinas
elbohemio@...
Periodista gráfico y televisivo argentino (1969). Reside en Villa
Mercedes, San Luis, donde trabaja para El Diario de la República,
Supercanal y la emisora LV15 AM. Ha escrito las novelas La pasión según
Román y Pastora.
=== Poemas Daniel Montoly ============================================
*** Dark side of the moon
Las horas de trasnoches salpican
la boca, los ojos y el olfato,
mientras la ley del plomo
regala como propinas cuatro cadáveres
sobre el cuerpo estéril del pavimento.
Son tres inmejorables versos,
con los que lucho para sacarles a flote
con la fuerza de Jacob,
y con la obstinación de un demonio:
he intentado hacer que suden,
o cuando menos hablen el dialecto de los dioses,
pero alrededor de las ideas giran
mariposas sórdidas irreverentes al destino.
La noche languidece sobre mi alzheimer
y el éxito parece ir desnudo
a buscar otros confines
lejos de esta atmósfera asfixiante,
hedionda a humanos,
tan humanos que se pudren en los vertederos
del óbice nocturno.
*** Metamorfosis
Oscuro y enterrado, como búho,
espera en el silencio húmedo,
aplazando la sordidez,
consume murmullo tras murmullo
cada palabra,
como si fuera el último bocado
antes de la metamorfosis.
Aplasta férreamente
las posibles disensiones,
depura lo superfluo
que se antepone al valor mismo
de las cosas, pervirtiéndolas.
Solo queda lo indescriptible,
aquello que se da por llamar
lo inefable.
Razón de esta búsqueda, este diario
ejercicio de crear la vida
con despojos cercenados a cadáveres.
*** Inquilino urbano
En los últimos recodos urbanos
todo parece diciembre:
se quiebra el sexo del alba,
y las tardes se agigantan
escaneando los ojos miedosos
de los árboles callejeros.
Los transeúntes acorralan
sus ánimos con cigarrillos
caóticos, tras los muros
abarrotados con dolores
de matices crudos y muertos.
La luna voluptuosa exhuma
su savia aviesa: alcohol
para las junglas del cemento,
y los pobres murciélagos
hacen de parabrisas
en los cristales de la noche.
Es viernes: los sueños
se alargan como lágrimas
sin pasamontañas de vergüenza,
y con dos piernas nocturnas
en las esquinas melancólicas
alquilan sus sonrisas ya enfermas.
Recojo mi aliento triste,
el frío reluciente avanza
por mis médulas,
arqueo mi rostro cansado,
y duermo en los titulares de los periódicos
como un eco débil y solitario.
*** Los pergaminos de salitre
Una noche se alzó por encima de la monotonía,
sus manos viejas resonaron
como jóvenes pergaminos de salitre.
Sin renegar, su rostro
montó un caballo desolado
con cascos de fecha y viento.
El dolor estaba en apogeo,
o hacía, con cada lágrima,
a lo lejos, canciones invernales:
hojas prendidas de su cuerpo.
Se alzó ciego de angustia,
llenó con garabatos su alforja negra,
y en medio de los senos de la sombra,
pintó un aviso
con letras color a miércoles borrosos
para los hijos rotos de cada hombre
que le siguiera...
Nunca vimos apagarse su colilla,
mientras se fumaba el cielo con ambos dedos.
*** Los mosaicos de alejandría
A Constantino Kavafis
Iba contigo escarabajo,
y me nacieron alas
en el camino del destierro.
Volé, volé infatigablemente
hasta llegar al precipicio,
antes que aquello se hundiera,
pero el olvido metió sus manos, escarabajo,
y olvidé que la sombra de la esfinge
era yo mismo.
*** Arte y oficio
Voy a poblar los espacios
entre los dedos,
cabalgando en inútiles monturas de hojalata,
hasta oxidar mis oídos,
lavando derrotas amarillas
con poco tiempo, y a grandes rasgos.
Si el tiempo supiera
de esos lugares verdes
que te dibujaba con voz perpetua;
vez tras vez,
hasta desgarrarme las manos,
dejando sangre en el paisaje de tu sombra.
Vamos, dame tu rostro...
¿por qué te escondes,
y luego sales con esa cara de fracaso
intentando intimidarme?
Si persistes en seguir dormida en la levedad,
jamás, jamás será madrugada de nuevo.
** Daniel Montoly
daniel22442000@...
Escritor dominicano (Piloto, Montecristi, 1968). Estudia derecho en la
Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD, http://www.uasd.edu.do).
Fue finalista en el concurso de poesía de Latin Poets for Humanity con
el poema "Los nómadas mojados". Ganó el concurso de poesía de la revista
Niederngasse (http://www.niederngasse.com) con el poema "New York en
horas inversas", así como el Editor's Choice Award de The Internacional
Poets Society con el poema "Transmutación". Es autor de los libros de
poesía y relatos Memoria de un perro urbano (poesía, inédito), La boda
de Caín (poesía, inédito) y Veinte mini-cuentos y un vericueto armónico
(microrrelato). Textos suyos han aparecido en diversas revistas
electrónicas y en diversas antologías, como la Antología de jóvenes
poetas latinoamericanos (Abrace Editores, Uruguay) y Jóvenes poetas
cantan a la paz (Casa Latinoamericana, Sydney, Australia). Además puede
leerse algo de su producción en su blog,
http://danielmontoly.blogspot.com.
=== Pío, pío Jorge de Abreu ==========================================
-Pío, pío -el niño miraba fascinado al pollito.
Pollito que picoteaba instintivamente los alambres de la jaulita. Pollito
que escarbaba el suelo del tramado metálico, hurgando en la nada de
pulcritud artificial migajas del alimento caído. Pollito que picoteaba y
escarbaba sin prestarle demasiada atención a la cabecita castaña que lo
miraba fascinado.
-Pollito.
El pollito se sacudió como de un mal pensamiento y pió una respuesta
anodina:
-Pío, pío -picoteando, caminando. Registrando con el pico la totalidad del
alambre que cruzaba mil veces en cuadrícula su mundo restringido. Un cubo
metálico de huequitos, con un niño curioso que miraba, sólo miraba, al
pollito piar.
Una hormiga extraviada entró, apresurada, por una esquina de la jaula,
rozando con su abdomen la pista de olores, el sendero químico de Hansel y
Gretel. El pollito volteó la cabeza de lado, uno de sus ojos, negro
implacable, se fijó en la hormiga, sin pestañear.
-Pío, pío -con un certero picotazo captura a la hormiga y la engulle en un
instante. Luego la deglute y la tritura en una molleja llena de piedras y
alimento rico en fibra. Interesado, el niño se acerca un poco más, deseoso
de ver todo con detalle, apoya su manito en el suelo cubierto de hojarasca
y roza con su dedito el sitio de la jaula donde antes estuvo la hormiga. El
pollito continúa piando y picoteando las esquinas, buscando hormigas en los
sucitos que empegostan la jaula o en las excretas chorreadas sobre el arco
de un alambre, depositadas al azar en cualquier lugar. El niño revisa
alrededor con la mirada y ve a una hormiga sobre una hoja reseca:
-¡Otra hormiguita! -grita de emoción y toma la hoja con cuidado y la mete
por entre las rejas. Asustado por la intromisión, el pollito pega un brinco
y vuelve a piar, se arrincona y observa la hoja con un ojo ávido,
depredador. Entonces ve a la hormiga, recorriendo la hoja de arriba a
abajo, adelante y atrás, arriba a abajo, indecisa y eterna. El pollito se
acerca unos pasos, cortitos, y alarga el cuello ladeando la cabeza. La
hormiga se detiene en la punta de la hoja y agita las antenas, percibiendo.
Otro picotazo, otra hormiga menos.
El niño se ríe divertido, se incorpora y se arrodilla ante la jaula,
agitando sus manitas con entusiasmo. Ve hacia los lados, buscando hormigas
para su pollito y ve el montículo. Se acerca y observa la colina de
arenisca, tierra suelta que culmina en un hoyito en la cúspide. Hormigas
que entran y salen, rápido, coloraditas, tropezando y toqueteándose con las
antenas. Una detrás de otra, infinitas, como en una línea de producción en
serie. Una adentro, una afuera, alternándose.
El niño toma la jaulita y corre. El pollito pierde el equilibrio y la
inercia lo aplasta contra una de las paredes de la jaula.
-Pío, pío -aturdido y aplastado contra el fondo, el viaje aéreo es corto y
la jaula aterriza bruscamente sobre el montículo bajo la guía atolondrada e
inexperta. Salta la tierrita del hormiguero en una lluvia de meteoritos
microscópicos, como un alud enanito que se esparce por novecientos
centímetros cuadrados. El pollito se levanta, aterrado, en medio de una
marea roja de antenas agitadas que se cuentan por millares, pequeñas,
voraces. Mandíbulas diminutas que se abren y cierran, mordiendo. Venenosos
aguijones que punzan.
-Pío, pío -el pollito sacude una pata y después la otra, y se aleja a una
esquina apartada, pero no muy lejos. La forma inmensa, total, siempre
cambiante de la masa de hormigas lo alcanza en su rincón, contra las rejas.
El pollito pía, se sacude, pía, brinca, pía, pía, pía.
-¡Arturo, hijo! -llama la madre-. ¡Arturo, ven!
El niño con la imperiosa necesidad del hambre vespertina, de bollitos y
pastelitos, se levanta y sale corriendo. Las hormigas se elevan por los
barrotes de la jaula, subiendo y cayendo, pasando encima de otras hormigas
hasta el techo. Adentro el pollito sólo pía y corre, envuelto en hormigas,
como una llama colorada, fría, de hormigas frenéticas, incansables.
-Pío, pío.
-Pío.
** Jorge de Abreu
jdeabreu_cania@...
Escritor venezolano (Caracas, 1963). Biólogo graduado en la Universidad
Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve) y con maestría en la misma casa
de estudios, especializado en el área de bioquímica nutricional.
Desempeña labores de investigación en el Centro de Atención Nutricional
Infantil Antemano (Cania, http://www.cania.org.ve). En 1984 participó
con un grupo de estudiantes universitarios en la fundación de Ubik, el
club de ciencia ficción de la USB. Colaboró en la edición de las
publicaciones de Ubik: Cygnus, la Revista de Ciencia Ficción (1985), La
Gaceta de Ubik (1988) y Necronomicón (1992), en las que aparecieron
relatos y artículos suyos. Ha sido, entre 1985 y 1997, jurado en doce
concursos literarios organizados por Ubik. En 1997 inauguró el portal de
Ubik, Asociación Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía
(http://www.geocities.com/ubikcf/ubik.htm), del cual es webmaster.
Ejerce labores editoriales en Desde el Lado Obscuro
(http://www.geocities.com/onilegroj/obscuro.htm), fanzine electrónico
dedicado a la divulgación de artículos sobre ciencia ficción y fantasía
y Ubikverso, revista de ciencia ficción y fantasía. Ha publicado relatos
en revistas digitales como Letralia, Koinos y Axxón
(http://www.axxon.com.ar). Mantiene el blog Yo, Jorge
(http://www.onilegroj.blogspot.com).
=== Poemas Adriana Serlik ============================================
*** Andaremos
Andaremos amor
andaremos.
Tú, desde la penumbra guiándome suavemente.
Yo, algo desmembrada
empujando este dolor que sigue ahora,
silenciosa por los cuartos vacíos
cocinera ya de sólo un plato.
Leyendo las noticias y escuchando tu respuesta
oyendo la música e imaginando tus oídos,
andando por la calle
y sintiendo en mi palma tu mano acariciante.
Pero andaremos amor
andaremos.
Todavía me cuesta dejar de extender mi mano
sobre tu hueco en la cama.
Me cuesta ignorar el doble,
ignorar la cantidad
ignorar tus comentarios
sobre la máquina mágica o maldita.
Pero es con ella que puedo ahora
depositar este peso,
esta descarga que me deja respirar
sin dolerme tanto el pecho.
Me dicen que me durará mucho,
me cuentan otras experiencias,
me dan el pÚsame por las esquinas
vecinas y vecinos que no conozco.
Andaremos amor
andaremos.
Prometido estuvo desde un principio
porque era ley de vida irnos
pero de este dolor por quÚ nunca hablamos.
*** Las tribus perdidas
I
Cerca del río
de los ríos
que bordearon
mil y uno espejos olvidados
se levanta inexpugnable
la residencia
de las tribus perdidas.
Algunos dijeron
que eran diez,
podrían haber sido mil,
doscientas,
o
sólo una
pero cerca del río,
de los ríos.
Mantuvieron el murmullo
de las oraciones.
La tentación de detenerse
un instante a creer
que esa
sería su última residencia.
La oración
les contaba diariamente
que ya volverían
al paraíso perdido.
Y por eso
creyendo
siempre creyendo
aceptaron
viajes
más viajes
como esclavos
como guías
de cuantiosos imperios,
como augustos compañeros
de otras vidas
de otros amaneceres
nunca suyos.
Cerca del río,
de los múltiples ríos
de las vidas
siguieron esperando
volver a una patria
nunca conocida.
II
"Llegando a un río mayor que el Duero", dijo el indio,
"aquí has de ver a tus hermanos".
Relación de Aharón Leví, alias Antonio de Montezinos,
en "Esto es esperança de Israel", de Menasseh Ben Israel
Cuando llegues al encuentro
recuerda
que podremos hablar
de la reunión
indio y blanco
blanco e indio
indio blanco
blanco indio.
Que sólo el silencio
permitió el olvido
y alargó el ensueño
hacia el momento
donde todos
indios blancos
blancos indios
blancos e indios
llegarían.
Oh! Sepharad...
fuiste rama dulce
encanto de las frutas
dadivosas y perfumadas
pero tuve que dejarte,
alejarme con dolor
de tu cielo.
Oh! Sepharad...
viajÚ solitario
con el Libro,
oculto entre mis paños,
largas noches
llorÚ por ti,
y por los míos,
dispersos por los caminos
hacia tantas tierras
lejanas.
Y lleguÚ al final del mundo
para escuchar la shemá
en la boca de ese indio
despuÚs de partir
de Cartagena de Indias,
caminando una semana,
descansando el sabbat,
en este año de
mil seiscientos
cuarenta y cuatro.
*** XXII
Cuando el corazón acerca la infancia
y vamos caminando por una calle
tomadas de la mano como antaño.
Nuestras voces todavía se asombran
y nos parece increíble
que hemos recorrido las avenidas
de ciudades tan dispares
sÚ
que no nos perderemos.
Que tú ya no debes temer
que tambiÚn me vaya,
porque ambas nos iremos
dentro de cientos de años
pero muy viejecitas
riÚndonos del melón atado con la cuerda
o las guitarras que mal sonaban.
*** Poema XXIII
Me apasiona la idea.
AbrirÚ la carta
la puerta
la ventana
y me sentarÚ a rezar.
¿QuÚ digo?
No es un rezo religioso
compasivo,
compulsivo.
Me sentarÚ a rezar.
MecerÚ suavemente el cuerpo
encenderÚ la vela
cerrarÚ los ojos,
soñarÚ.
Ese es mi rezo.
La fusión con mi yo.
Me sentarÚ a rezar
sellarÚ los ojos,
la música invadirá
y los oídos
serán el pórtico del mundo.
Ese es el rezo.
ExtenderÚ las manos
hallarÚ tu cara,
la descubrirÚ.
Ese es el rezo.
Los ojos te contemplarán.
AmarÚ cada poro tuyo,
cada arruga
cada lunar.
Ese es el rezo.
Y cuando la música
mis ojos, mis manos
mis oídos
mi movimiento
se unan contigo
y la dicha nos invada
recordarÚ a Dios
y ese
es el rezo.
*** XLIV
Cuando el crepúsculo
se avecinaba a nuestros rostros
y una lágrima parecía interrumpir
nuestros sueños de lejanos viajes,
quise decirte
que la mujer escondida
me invadía
dejándome prisionera
de las infinitas debilidades.
Yo,
luchadora infatigable
de miles de caminos,
sucumbía
sin pensar a esto
que surgía
como un extravío
de una madurez inmadura
pero tuve miedo
de mostrarme desnuda
y callÚ.
** Adriana Serlik
lectora@...
Escritora argentina (Avellaneda, 1945). Nacionalizada española en 1985,
actualmente reside en Simat de la Valldigna (Valencia). Ha estudiado
música y magisterio, especializándose en la enseñanza artística y
bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Buenos Aires (http://www.uba.ar). Su carrera poÚtica comienza en
1968, con la publicación del libro Improntus 6, al que seguirán Los
espejos (1972), Desde nosotros, los niños (1978), La silla de paja
(1984) y Poemas del amor y la soledad (1996). En 1968 organiza la
Biblioteca del Hospital Municipal "Cosme Argerich" de Buenos Aires, con
ciclos semanales de cine y audiovisuales para mÚdicos y pacientes. En
1970 organiza la colección de libros y manuscritos de la Fundación
"F.V.", tarea que desempeña hasta 1972. Ha escrito artículos para
diversos medios de Buenos Aires, Asunción y Madrid, y trabajado como
correctora y traductora para diversas editoriales españolas. En 2001
crea la web La Lectora Impaciente (http://www.lalectoraimpaciente.com),
de literatura y arte, organizando certámenes internacionales de poesía y
relato breve, cuyos trabajos premiados publica en libros con formato
electrónico.
=== Cuatro cuentos pemones Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux =====
(Nota del editor: durante una década, la docente e investigadora
venezolana Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux vivió, con su esposo
y sus tres hijos, en la Sierra Pakaraima, en la Gran Sabana de
Venezuela, donde recopiló centenares de relatos autóctonos de los
indios pemones. Los cuatro que hoy ofrecemos a nuestros lectores
forman parte de un conjunto de medio millar que Rodríguez ha
publicado en Francia, donde reside actualmente).
*** ¿Cuál es el color del Perico?
"Los Teponken, los Vestidos, son ignorantes como los bebés"
-¡U-Koko, hay un Vestido con Rui-ko, con el Hermano Mayor del Pueblo!
-¿Un Vestido?
-Ina, u-koko, un Teponken, están hablando en español y él escribe todo lo
que le dice Rui-ko...
-¿Tiene una barba y una cruz en el cuello? ¿Es un Padre?
-Ake-nek oh Abuela mía, no, no es un Padre. Este Blanco hace preguntas y
nos hace hablar. No nos quiere, huele mal y no sabe caminar en la selva.
Todo el tiempo tiene agua sobre la cara como cuando llueve, es un verdadero
Teponken, no como los Padres.
-¿Qué está haciendo?
-Es un Teponken, habla como un bebé y pregunta cosas tontas.
-¿Qué pregunta?
-Quiere saber cómo se dicen las cosas. Quiere saberlo todo.
Rui-ko-el-Hermano-Mayor se puso a reír cuando le preguntó cómo se decía
perico...
-¿¡Kaikay!?
-Ina, Koko, Kaikay-el-Perico.
-¿No sabía eso?
-Ake Koko, no, no lo sabía...
-¿Y qué más preguntó ese Teponken?
-Después preguntó el color de Kaikay...
-¿El qué?
-Menu, u-koko, la pintura del Perico...
-¡Ese Teponken es un Esembosen, un verdadero bebé! ¿Y qué le respondió
Rui-ko-el-Hermano-Mayor del Pueblo?
-Rui-ko lo miró sin saber qué decirle y con ganas de reír... Luego miró
dentro de su cabeza, ess ess ess, y le preguntó al Teponken ¿cuándo?
-Claro, ¿y entonces?
-El Teponken se puso bravo diciendo "cuándo, cuándo", se parecía a
Pereteku-el-Sapo...
-¿Y entonces?
-Entonces Rui-ko le enseñó un perico que volaba encima del claro de la
selva. Y le dijo, "Kaikay es rikutun, negro como la leña quemada de la
mañana...".
-Rui-ko dijo bien. Cuando Wey-el-Sol está encima de nuestras cabezas,
Kaikay es negro en el cielo del claro, como la leña quemada de la mañana.
-Pero el Teponken no estaba contento...
-¿No estaba contento?
-No, él decía que Kaikay es como la hierba de la sabana...
-Pero la hierba de la sabana, cuando Kapuy-la-Luna está encima de nuestras
cabezas, es como la leña quemada de la mañana, ella también...
-Ina, u-koko, sí oh Abuela mía, es verdad, pero los Teponken no comprenden
nada, son ignorantes como los bebés.
-Ina, u-Mu, es verdad Hijo mío, pero hay que ser amable con él como con un
bebé.
-Ina, u-koko, hay que ser amable con los Vestidos, pero, ¡qué ignorantes
son!
*** Enkute, el engaño
"El Cuento dice que es por culpa de Okoyima-kuasu
que el Pemón encontró Enkute-el-Engaño".
Muere-daktay, hace mucho tiempo, antes de la llegada de los Teponken, de
los Vestidos, a Pata-Pemonton, al País-de-los-Hombres, las arenas de los
ríos eran amarillas de Okoyima-kuasu, de la baba de la Gran-Culebra, el
polvo de oro.
A los Pemón, después de bañarse en el río, les gustaba acostarse en la
arena amarilla. La baba de Okoyima resplandecía sobre las pieles oscuras.
Muere-daktay, en ese tiempo, el cuerpo de los enamorados brillaba a los
rayos del Sol.
Entre las piedritas de los ríos, se encontraban también Pia-Yénu-Paru, las
Lágrimas de los Antepasados, esos diamantes que los Inkreschi, que los
Ingleses de Wayana aman tanto. Son esas Pia-Yenu-Paru, que el Brujo hace
hablar en su maraca mágica. Ellas lo ayudan a comprender la Voz de las
Cosas y también la de los Espíritus de Pata-muese, de Allí-donde-se-espera.
Tauron Panton, el Cuento dice que fue por culpa de Okoyima-kuasu que el
Pemón encontró a Enkute-el-Engaño.
...Muere-daktay, en ese tiempo, los Teponken llegaban a Pata-Pemonton, al
País-de-los-Hombres, por la Guayana inglesa.
Numerosos como las hojas de los árboles, eran malos como los Makunaimas
burlones. Los Teponken sabían que los ríos de Pata-Pemonton tenían oro y
diamantes.
Ellos traían consigo arakabusas, fusiles para cazar Hombres, como se caza
hoy Waikin-el-Venado o Kaikuse-el-Jaguar...
Los Teponken no querían el oro para pintarse como hacen los niños y los
enamorados, ellos tienen la piel blanca y frágil.
No se bañan nunca y huelen mal como Samanta-la-Rigidez, Samanta-la-Muerte.
El Cuento dice que las camisas que llevaban tenían adentro
Enek-la-Enfermedad. Ellas mataban más Pemón que las Arakabusas. Los
Teponken venían a buscar Okoyima-kuasu, pero el oro los había vuelto locos,
e Iwon-el-Hambre caminaba con ellos.
Tauron Panton, el Cuento dice que un día Urupere, el Rui-ko de los Pemón de
aquel tiempo, un Hombre lleno de sabiduría, fue a consultar a su Piasan
para hablar con las Cosas, como Pia-Daktay, como en los Tiempos Antiguos.
Con el Brujo, con el té Ayu, con el humo de Kavay-el-Tabaco, con los Taren
mágicos, Urupere logró oír la Voz-de-las-Cosas de los Tiempos Antiguos.
Pero el Cuento dice también que fue así que descubrió Enkute-el-Engaño.
He aquí lo que dijeron las Voces de los Tiempos Antiguos a Urupere...
Anda Oh Tú, Hermano-Mayor de los Pemón...
Teponken etama, háblale a los Vestidos.
Pero que de tu boca no salga nunca más Dayre-lo-Verdadero, sino siempre
Kaima-lo-Falso.
¡Engáñalos hasta la muerte, cánsalos, confúndelos, esconde, enreda las
pistas, que sean adawepan, que estén extraviados como los locos, que estén
enkurutun como los ciegos, que no sepan dónde se encuentra el principio del
camino, ni su fin!
Hazlos amar por Iwon-el-Hambre. Que todos los que él no devore, se vayan a
Paru-Ratoy-po, del Otro-lado-de-la-Gran-Agua, de allí de donde vinieron,
guiados por Kanaima-el-Diablo.
¡Anda Oh Tú, Urupere, conduce esos Enek, esas Enfermedades, fuera de
nuestra madre la selva!
Urupere, el Hermano-Mayor tan hábil, hizo tal como le habían ordenado las
Voces de las Cosas. Y los Teponken que no habían podrido al borde de un
río, se volvieron Pata-Teponken, al País-de-los-Vestidos.
Por culpa de los Vestidos, de los Blancos, los Pemón descubrieron
Enkute-el-Engaño. Y su vida no fue nunca más igual.
Sereware, ahora, ellos son titiipan, silenciosos como la serpiente.
Wapute-el-Disimulo está en su corazón. Kachima-la-Mentira es su amiga.
Tauron Panton, el Cuento dice que fue gracias a Urupere que los Teponken,
que los Blancos, perdieron la pista de El Dorado.
Pero es también desde ese tiempo, que los Pemón son callao, son Mo-re, son
Los-que-se-callan, no aman a Enkute-el-Engaño.
Tauron Panton, así dice el Cuento.
*** Los Piai-Ma, los Come-hombre
"Los Españoles no sabían que nosotros éramos Hombres".
...Kowama ha llegado, la tarde está cayendo sobre el pueblo.
Tureta-la-Selva está silenciosa. Los rumores de la noche no han reemplazado
todavía los ruidos del día. Koko la Abuela no se atreve a caminar cuando el
sol se ha ido, es la hora en que las serpientes salen a cazar. Sus ojos que
han visto tantas y tantas lunas pasar por encima del claro del pueblo, ya
no tienen la fuerza de mostrarle el Mundo en las sombras de la noche.
Entonces, se refugia en su karimi, en su hamaca, a soñar con el tiempo de
su juventud, cuando su vientre era todavía cálido, en ese tiempo en que sus
espaldas soportaban tan bien Akay, el pesado morral hecho de lianas
tejidas, cargado de gruesas raíces de yuca. El camino era largo pero
luminoso, desde la casa de Payún su esposo, hasta el Konuko.
Ahora, otras mujeres trabajan en su lugar. Sus nietas, el cuerpo todavía
lleno de la Alegría de las Cosas, preparan sin cansancio el pan de Kasabe y
la cerveza Kachiri. Son ellas ahora quienes alimentan a los Pemón, los
Hombres de la tribu.
Payún está ahora Pata-muese, Allí-donde-se-espera. Koko está sola y vieja,
ya no sirve para gran cosa, ella no puede ni siquiera tejer las fibras de
palmas de Moriche para hacer chinchorros. No le quedan sino los recuerdos.
Ella no sirve sinon a eso, ella, la mujer más anciana de la aldea, ella,
Enaru-Pemonton, la Hermana-Mayor-de-los-Hombres. Ella no sirve sino para
recordarse, para contar...
¿Pero qué sería de la vida de un Pemón, de un Hombre del Roraima, si no
tuviera la Memoria de Pia-Daktay, la Memoria de Aquel-Tiempo?
Esayuka, su bisnieta vino a acostarse con ella en su hamaca.
Los ojos pelados, Esayuka mira el vaivén del techo de la Tapuy...
Ella se calla, ella siente que Koko su abuela va a hablar. Es ella,
Esayuka, quien un día, dentro de muchas lunas, dentro de muchas
Konok-daktay, dentro de muchas Estaciones de Lluvias, contará
Panton-Pia-Daktay, la Historia del Aquel-Tiempo.
-Kamake chiti-koko, cuéntame, Abuelita, una vez más la Historia de los
Hombres...
-Tauron Panton... Hija mía, el Cuento dice...
Pia-Daktay, en Aquel-Tiempo, los Pemón no eran los únicos a caminar sobre
Non-San, la Tierra, nuestra Madre. El Cuento dice que en los Tiempos
Antiguos vivían los Piai-Ma, los Gigantes. Moraban en los Tepuys, en los
Cerros, y los Pemón los temían.
Los gigantes eran muy fuertes y muy malos. No hacían Tapuy, pero se
escondían de noche en huecos bajo tierra, como Kaikuse-el-Jaguar y como
Avare-el-Rabipelado.
Cuando llegaba Konok-daktay, cuando llegaban las lluvias y que hacía
demasiado frío en los cerros, los Piai-Ma bajaban a la selva. Una vez allí,
comían todo lo que encontraban... ¡Hasta a los Pemón, a los Hombres! La
cabeza de los Piai-Ma era como una totuma vacía, ellos no tenían nada que
decir a nadie, sólo buscaban comer sin sembrar, cazar sin pedir perdón a
Karmo-la-Presa, no sabían decir como un Hombre, ¡Achika Waikin, ven Venado!
¡Pakira, Waira, Váquiro, Danto... ¡Achica, achica, vengan, vengan! No
conocían los Taren de la caza y del perdón.
Tureta-la-Selva no los quería y los Pemón tenían miedo de esos gigantes que
estaban ya en el Roraima cuando los padres de los padres de los primeros
Pemón del Roraima habían llegado, viniendo de Allí-donde-sale-el-Sol...
Cuando los primeros Teponken, los primeros Vestidos, bajaron de sus grandes
curiaras que los traían desde Paru-Ratoi-po, del Otro-Lado-de-la-Gran-Agua,
tuvieron que pelearse con los Piai-Ma de la costa y de las selvas de la
Wayana, del otro lado del Roraima, en Guayana...
¡Y los Piai-Ma de la costa comieron carne de Inkrechi, comieron Inglés!
Cuando los Spañoro llegaron en sus grandes curiaras por el gran río Karoni,
de Allí-donde-se-acuesta-el-Sol, creyeron que nosotros, los Pemón, éramos
también Piai-Ma-Come-Hombre. Entonces, por culpa de los Piai-Ma, las
Arakabusa, los fusiles y los largos machetes de los Vestidos mataron muchos
Pemón, allá, en las riberas del Caroní y del Orinoco.
Los Españoles no sabían que nosotros no éramos Piai-Ma, ellos no sabían que
nosotros éramos Hombres...
Eso era Muere-daktay, hace mucho tiempo.
*** Kumarwa, el Curare
"Fueron los Toron, los Pájaros,
que nos encontraron Kumarwa-el-Curare".
-Dime, U-chiti-koko, dime, Oh Abuelita mía, ¿Dónde está mi mamá?
-U-Mu... tú lo sabes, Oh Hijo mío... está en el Konuko, se fue a buscar
Kanari y Kesera, Yuca de cocinar y Yuca del pan de Kasabe y Yuca de la
cerveza Kachiri, Aveku la yuca dulce y May, la amarga.
-Dime Koko y los Pemón y los Hombres, ¿adónde se fueron?
-Tú lo sabes Oh Hijo mío... se fueron a cazar o a pescar...
-¿Se fueron con Kurak-Titiipan?
-Sí, claro... con Kurak-Titiipan la Cerbatana-Silenciosa, para traernos
Maruk la Gallinita de monte...
-¿Y se llevaron flechas con Kumarwa?
-¡Pero claro que sí, Hijo, con curare... Pero anda a jugar con tu
hermanita, tengo que terminar esta cesta para tu padre, los peces pronto
van a remontar el río. ¡Deja a tu vieja Koko, ella puede todavía trabajar!
-U-koko, Oh Abuela mía, ¿Es verdad que fueron los pájaros quienes trajeron
el curare a los hombres?
-Sí u-Mu, sí Hijo mío, tú ya lo sabes, ya te conté la historia de
Mochima-la-Harpía y de Ayiten-el-Pájaro-Carpintero que quiso morir por los
Hombres...
-¡Kamake, kamake, u-chiti-koko, cuénta, cuéntalo otra vez, Oh Abuelita mía!
-Bueno pues...
-Muere-daktay, en ese tiempo, los Hombres y los animales hablaban y
trabajaban juntos, pero ya no podían casarse... Muere-daktay, en ese
tiempo, Mochima-el-Águila-Harpía arrasaba con toda la selva. Iba en los
nidos, le caía encima a los pueblos, reventaba los huevos de los pájaros,
reventaba los ojos de los Hombres, ¡chirik, chirik, chirik!
Nosotros los Indios, nosotros los Hombres, estábamos muy tristes. Los
Pájaros, amigos nuestros en ese tiempo, estaban también muy tristes. Los
Hombres ya no podían cazar y se morían de hambre, los Pájaros ya no tenían
hijitos... La vida de la selva era muy dura por culpa de
Mochima-el-Águila-Harpía.
Un día, los Hombres y los Pájaros estaban juntos trabajando en la
construcción de una nueva Tapuy.
Kurachire el ruiseñor de la selva cantaba. Hacía bastante tiempo que
Mochima no había pasado por allí. Ayiten-el-Carpintero traía las lianas de
los árboles, los otros pájaros buscaban las palmas del techo. Todo el mundo
trabajaba hablando, es decir cantando. Maruk-la-Gallina, que no sabe volar
ni cantar, miraba a todo el mundo y de vez en cuando, se iba a la selva a
buscar piñas salvajes para la sed de los Hombres.
Pero Mochima llegó. Y Mochima lo destrozó todo. Y Mochima-el-Águila-Harpía,
sacó los ojos al hombre que amarraba las palmas en lo alto del techo de la
Tapuy.
Entonces todo el mundo lloraba. Hombres y Pájaros juntos.
Entonces Maruk que no sabe cantar, se puso a hablar.
Hay que matar a Mochima, es demasiado mala con los Hombres y los Pájaros,
dijo ella. Pero Hombres y Pájaros se pusieron a gemir...
¡Oh Maruk, es imposible. Kurak-Titiipan, la Cerbatana-Silenciosa tiene las
flechas tan débiles y el cuero de Mochima es tan duro!
Pero Maruk-la-Gallina seguía con su idea.
Yo conozco un árbol. Cuando me paseo cerca de él, me da ganas de dormir
para siempre. La sangre de este árbol da ganas de dormir para siempre.
Vamos a hablar con él, dijo ella.
Todos los Pájaros y todos los Hombres se pusieron en fila detrás de Maruk y
caminaron, sen sen sen, son son son, caminaron, caminaron hasta el
Árbol-que-hace-dormir-para-siempre.
Pero cuando Maruk se paró, todo el mundo se paró también. Veían muy bien el
Árbol, pero ninguno quería acercarse para hablarle.
Nadie deseaba dormir para siempre.
Fue Ayiten quién se decidió.
Voló hasta el Árbol. Y como un pájaro-carpintero cuando encuentra un árbol
siempre lo picotea, picoteó El-Árbol-que-hace-dormir-para-siempre.
¡Aytuuu!
Se cayó para atrás. Pero Wandanwan-el-Comején, que come madera como el
pájaro carpintero, le hizo un remedio con Kavay-el-Tabaco y Ayiten pudo
levantarse. Pero enseguida quiso ensayar de nuevo. Voló hasta el árbol y
¡Aytuuu! Se cayó otra vez. Pero como los comejenes lo querían, volvieron a
darle el gusto de vivir.
Los Pájaros y los Indios sabían ahora que la sangre de ese Árbol hacía
realmente dormir para siempre.
Entonces, con totumitas, ayudados por los comejenes que no temían al Árbol,
se llevaron la sangre negra del Árbol-que-hace-dormir-para-siempre.
Cuando Mochima volvió, estaba esperado. Y como los pájaros tenían miedo de
mojarse los picos con la sangre del Árbol, los Hombres la pusieron en las
flechas de las cerbatanas.
Cuando Mochima recibió la primera flecha, se puso a reír. Se burlaba de los
Hombres y de los Pájaros... Pero, ¡Aytuuu! Dejó de reír. No veía más nada,
sus alas estaban tiesas, el frío le agarraba el corazón.
Se durmió para siempre.
-¿Etikasak, Koko?
-Ina, etikasak, Mochima-el-Águila-Harpía había muerto. Y los Hombres y los
Pájaros eran por fin libres.
-Dime, Abuela, ¿Cómo es? ¿Cómo se llama
el-Árbol-que-hace-dormir-para-siempre?
-¡U-Mu! ¡Wapute! ¡Es un secreto, Hijo mío! Es asunto del Piache, secreto
del Brujo. Un secreto terrible. Sólo para los Piaches. ¡Hombres malos
podrían tener ganas de hacerse Kuadu-la-Guerra con Kumarwa-el-Curare!
¡Pemonton-Etikasak! ¡Sería la Muerte-de-los-Hombres!
** Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux
dupont.dupond@...
Escritora y docente venezolana (San Fernando de Apure). Profesora de
teología dogmática en la Universidad Católica de París. Residió durante
diez años, con su esposo y sus tres hijos, en la sierra Parakaima, en la
Gran Sabana venezolana, con los indios pemones.
=== Poemas Carla Natalia Imbrogno ====================================
*** Ars poética
creía que podía decirlo.
hoy pienso si no será
que ávidos de
qué? interrogamos al futuro
como si el futuro supiera
que algo se va descamando de a trozos
después del vértigo
cuando famélicas las palabras dicen:
que soy una persona sin edad
que las personas sin edad sufren por la edad de los demás.
(hoy pienso en frase hecha: soy una persona con suerte)
pienso que hoy empieza con el algo de un verso
que finge echar a correr expiadote
y se propone desaguar
lírico
(no en un ataque de pánico)
o traduce raya a raya
la claridad que se escurre por la hendidura de la jeauloise
o calca entelequias!
con el látex empañado
que recubre balsámico mi sien penetrada
o delinea tu frontal cicatriz.
(hoy veo obcecada la palabra durazno y te lo digo
"todo es cuestión de la estética", hoy no es un intento petulante de
[decirme
y al mundo)
hoy siento que es como hacer el amor
o algo,
quedar pegado
y después de redecir.
*** La lista
Descripción del área de investigación de oncología clínica
de paredes blancas
y líneas coloradas
magnetón
y al lado el puesto de incendio
nº 520 (inmolados)
idóneo para instalaciones eléctricas
y a la derecha
la ventanilla de recepción de turnos para uno
que hace listas.
Suena el tel y la tía recomienda: Su
busca
al hombre ideal.
El primero no es atractivo
a los ojos
y los otros sonríen demasiado,
les aflojaría un poco la mandíbula
ideal.
Antes parecía que no existía,
ahora no encuentro la categoría
y no es esto reminiscencia
de tiempos tristes.
Ni de intrépidos instantes de audacia suspicaz. Volverán superfluos.
Espera y pasa revista:
los turnos son para densitometría ósea,
ecografía TV (transvaginal), mamografía, medicina nuclear,
rayos de insensatez, resonancia de ideas.
Tomografía Computada
por el tubo incandescente
¡cómo pasamos la gente!
que pasa palabras que echan llama
por el tubo donde falta la certeza o
habitan perplejos cómputos tras cómputos
que vacilan como uno, a la manera de uno.
De noche. O cuando el aire hiela
la cara
en el área restringida,
donde se leen las instrucciones: uno no debe
entrar en la sala con marca pasos,
bombas de ilusión,
dosificadores de emociones,
clips,
prótesis para el hastío,
¿perdigones?
Descripción de un estado tuyo: la mirada
allí, un brazo que abriga la cintura
y la otra mano en forma de L
cómo sostiene el mentón, el bozo como encogido
acompaña a los hombros, estás irritado.
Por suerte
me sacaron del tubo,
porque apreté fuerte la pera amarilla
que le dan a uno para que agarre
con los dedos de puntas
de carnes roídas
y bucólica comprobé que respiraba.
Hasta el tubo era blanco y por afuera
corrían nítidos aires
de todos los días.
Se olvida la necesidad del aire terrenal cuando se vuela demasiado.
Entonces no hay nada
como cuando me echo al piso con la lista y veo
cómo giran los dogmas.
*** Odeim
Odeim, se me seca la boca
Odeim, me atraganto con el agua
Odeim, el borracho del bar de abajo
Odeim, la vida no sea bastante
Odeim, no me quieras me dejes
Odeim, me ames demasiado no te crea te deje
Odeim, la música...
Odeim, tengo miedo
al arte
y al no-arte
a verlos viejos
a quedarme sorda, Odeim
a quedarme sola con el agua
miedo a hoy
miedo a mañana
miedo a
antes de ayer
miedo a que la portera hable demasiado
miedo a quedarme sin aire
miedo a la locura
a que el agua se me desparrame por la cabeza
Odeim, la muerte
la vida, Odeim
eso,
sobre todo,
miedo al agua, Odeim
*** Encuentro en el mercado de las almas
I.
quitate la ropa
no por eso una se queda embarazada
y si te vas de mí
con vos se va mi nostalgia
II.
siento cada vez más y más
que de nostalgia
cuando me sonreís
yazgo en tu mirada
III.
mirá, esa es ella
ey, ese sos vos
y esa sos vos
pero tenés que volverte más grande
ser grande es el comienzo
IV.
llevame con vos a casa
te querés venir conmigo
con todo lo que se puede hacer en la cama
¿qué es tan rico?
hmmm
V.
te quedaste dormido
como aprisionado a mí
estabas como aprisionado y respirabas excesivamente rápido
no pude dormir
mañana el mundo se ve tan distinto
como objetos extraños
irse
antes de tener que irse
de pura pena de amor
de puro amar el amor
VII.
no queda nada
la gente anda a un ritmo diferente
hmhmhmhmhmhmhmhm
pero esto es tan lindo quitate la ropa
quitate la ropa ¿estoy sola con mi nostalgia?
puedo sentirlo
vos fumás cigarrillos
pero ahora todo está ok
es obvio que la heladera no esté en la cocina.
*** carta de uno a los padres
ni la idea misma de la muerte de uno duele tanto
como el fraude a los padres
los rostros cabizbajos inciertos
extenuados por la decepción
por el desgobierno
dolidos.
ni la súplica de perdón ante el Dios de uno propio y más benéfico
parece tan hierática como el ruego a los padres
por la expiación por la aceptación
a pesar de uno
por el duelo.
no hay excusas apenas hay palabras hay versos
hay la certeza avalada por la angustia de querer ser
lo que es uno y lo que uno quieren que sea.
lo que quieren que uno no sea lo que no quieren que sea uno no uno
o que quiere que sean.
es por la desatención del mundo material
por su menosprecio el ensimismamiento la autoexigencia
descarriada.
no porque uno no sienta el sol
en la cara de uno los pobres no sea vulnerable
al ruido que viene de afuera.
uno tiene tinitus.
no por que uno no sea feliz quieren que sea.
*** Reminiscencias
de un amor erótico que a contrapunto intuía
una ficción
el amor sexual
el querer ligera como soldada
abarrotada
entre la filas de la sinrazón por una vez no oponía resistencia
a los poetas de un lado
del otro los sentidos del común
querer, pensaba "poesías del saber"
todavía hoy tropieza con ellas
cuando ebria de entusiasmo se lisonjea
al sinsabor de un escrúpulo,
o al vibrar de un saxo, o al piano a penas
toca, a penas ella, le alcanza con imaginar el son
del trago y sus huellas surcadas sobre los teclados no tan rápidos, de él
pero esmerilados,
y florece el cielo, gorgorea la hiena, grita grita grita, chilla ¡antífona
[del deseo! Hosanna
se obsequia
pero la hiena finge...
no importa que parezca un cordero... ¿y la música... entonces ¿el presente
[todo tiene puntilla o ¿qué tiene ella que baila sobre un baúl
[deshecho
en pedazos del camisón sucio
le descubre un
¡pero si baila en versos violetas del jardín que la flauta agudiza!
los placeres de la carne en viva se balancea la falda por sobre
su silueta danza cae traversa
al margen abandonada
por instantes prolongados en mil ecos
hasta que ve:
"el humo de las otras prostitutas en sus mismos ojos negros
y en un vals..."
al compás de él,
que la arena desdibuja en trazos,
sobre ese piano no tan rápido
se deja y piensa ¡es risueño el amor!
no es viejo. Vislumbra,
sospecha,
prefiere casi
CAMPANADAS de ficción
de esas que corren corren corren chillan
por una realidad
cualquiera, la contención de al menos UN pesar
el entorpecimiento no era más que un juego
pero es tarde y ahora huele
la bruma en el vientre tieso, los puños agarrotados, desparramados sus
[senos.
*** Un verso
La vida es esto, y nada más.
** Carla Natalia Imbrogno
carlaimbrogno@...
Escritora, actriz de teatro y traductora argentino-italiana (Buenos
Aires, 1978). Es traductora pública nacional en idioma alemán, graduada
con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires, con estudios de
posgrado en filología alemana en la Universidad de Friburgo (Alemania).
En 1996 condujo un programa radial sobre música y actualidad para la
emisora Radio Sensaciones. Desde 1998 hasta 2003 trabajó como traductora
y periodista freelance, y publicó colaboraciones periódicas en Radar,
suplemento cultural del diario Página 12 (http://www.pagina12.com.ar), y
en el suplemento Zona, del diario Clarín (http://www.clarin.com), entre
otros medios. Desde 2003 es jefa de Prensa y Relaciones Institucionales
del Departamento de Programación Cultural del Instituto Goethe de Buenos
Aires. Ha participado en diversos seminarios de traducción. Fue actriz
del grupo de teatro de la Universidad de Friburgo, con el que trabajó en
tres obras. En 2003 tomó un curso de actuación a cargo de Pablo Ruiz en
el Centro Cultural Rojas, de Buenos Aires, y en 2005 un taller de poesía
con Santiago Llach, en la misma institución, así como un seminario de
técnica vocal para actores a cargo de Nora Faiman, en el Teatro General
San Martín. Ha traducido obras de teatro de Elfriede Jelinek, Jeremias
Gotthelf, Witold Gombrowicz, Jacob Lenz y Fritz Kater, y medios como
Página12 y Clarín han publicado entrevistas suyas a Bernhard Schlink,
Hans-Georg Soeffner, Uwe Kolbe, Jelinek y otros.
=== Tres cuentos José Donayre ========================================
*** Dejación
Plano aberrante de la calle más sórdida del Centro de Lima. La Luna brilla
desde su punto habitual. El Sol tardará tres horas en reaparecer a través
de las nubes maculadas por el hollín. No hay música ni nada que se le
parezca. El forzado silencio es roto de vez en cuando por un auto a más de
cien por alguna de las avenidas de doble vía o por el grito artificialmente
histérico de un vapuleado travesti. La probabilidad de un nuevo encuentro,
piensa Dostoievski, es mínima. Sin embargo, continúa tomando distancia,
sopesando la situación, repasando su plan de contingencia. Lleva un
sobretodo, una espectacular bufanda y un revólver baby que acaricia con
indiferencia. El plano se corrige y su Ana Grigorievna aparece con el
glamour de un fantasma vencido por un día interminable. Dostoievski le
cierra el paso frente a la entrada del hotel de una estrella y lee
claramente en los ojos de la aún joven mujer la tragedia moral de sus
personajes. El revólver desaparece de sus manos, la calle deja de oler a
orines y el silencio se torna real (empieza un escándalo de grillos
traviesos desde los balcones coloniales más próximos). Ana Grigorievna pasa
lentamente la punta de su lengua por el labio superior y entreabre su
abrigo negro de plástico. Docenas de murciélagos brotan de su vientre hasta
dejarla vacuamente desnuda. Dostoievski no sabe si reír o llorar ante tal
incuria, mientras la calle muta al igual que un camaleón psicodélico. Ana
Grigorievna vuelve sobre sus pasos. Dostoievski escupe sobre el lugar que
ella ha dejado y desecha la posibilidad de ahorcarse con su espectacular
bufanda en un escenario tan ruin.
*** Prosopon
Las iniquidades de la historia oficial no son pocas ni recientes, al igual
que la verdad administrada por el Estado hegemónico de turno o el
conocimiento divulgado masivamente por los textos de autoayuda. La
exactitud de los hechos, la revelación prístina y el saber impoluto pueden
hallarse en los lugares más inesperados y, por tanto, pasar
imperdonablemente inadvertidos. Si no fuese por ciertos párrafos del
opúsculo de factura anónima Flatus vocis (Roma, 1466), Jerónimo de Cumas
sería otro fantasma sin nombre, un cadáver más sin lápida, no obstante la
importancia que tuvo en su tiempo como individuo entregado a develar los
grandes misterios de la fe cristiana. La santa empresa de Jerónimo nació,
en sentido literal y figurado, con la marca de Caín (como conclusión de un
ciclo que empieza con la tentación de Eva). En ésta encuentra la ruta de un
pensamiento sustancial a los esfuerzos de mantener el invento del Ser Uno y
Trino. Ante la creciente amenaza del error modalista de considerar que el
Verbo no tiene existencia propia, Jerónimo enfatiza en el ejercicio de
renombrar al tercer prosopon en el género gramatical empleado por los
evangelistas gnósticos del norte de África, es decir, afirmar el carácter
femenino de la esencia divina. Así, la Espíritu Santa devendría no en
fruto, sino en fruta, tanto en su estatus como en su grado, forma y
especie: Ésta procede del Padre (la raíz) por el Hijo (la rama). Al
enterarse el papa Anterus, a poco de asumir el pontificado, a finales del
año 235, de las nobles reflexiones de Jerónimo, lo llama ante él y le
invita a formar parte de su entorno como consejero en asuntos fundamentales
-¿no es acaso clara su impronta en la prescripción de que las reliquias de
los mártires fuesen recogidas y conservadas en un lugar llamado
scrinium?-. Y para calmar las ansias teológicas del sabio de Cumas,
Anterus le promete atender su argumento en un concilio que jamás se
realiza, pues un martirio ordenado por un emperador bárbaro de la Tracia
acabó con los innovadores planes papales. Meses después, un milagro (¿o una
torcida intervención de Satán?) dio fin a las inspiradas pretensiones de
Jerónimo. Caer en desgracia no es una figura honesta con lo que sucedió.
Sólo cayó. Pero tras esto, fue devorado por el olvido de la historia, la
tradición y el canon que dictan quienes triunfan. Mientras Fabián era
elegido nuevo papa, una paloma, símbolo indudable del tercer prosopon del
Ser Uno y Trino, se posó sobre su cabeza. Jerónimo -soberbio, vanidoso,
vehemente, pero jamás insidioso- se abrió desesperadamente paso entre los
asistentes para lanzarse sobre el ave que coronaba al flamante Papa y
hurgar en su plumaje, a fin de determinar el minúsculo sexo. Nadie escuchó
su descubrimiento ni su sacro argumento ni, mucho menos, los alcances de un
dogma que hubiese evitado un sinnúmero de guerras santas, cismas dolorosos
y la postergación del eterno femenino.
*** Acedia
Después del quinto martini, en la espléndida terraza del penthouse de Jack
Nicholson, una joven pareja con la que me he cruzado cerca de veinte veces
en la última hora me ofreció un más que interesante cóctel de anfetaminas.
No pude negarme ante tan generosa invitación, sobre todo, si se considera
la inminencia del amanecer y mi creciente vacío de viudo y abandonado.
¿Viudo y abandonado, o viudo o abandonado? Ambos planteamientos son
correctos, pero el primero es más preciso. Dramático, no cabe duda, aunque
esto no cuente con mayor explicación, pues a esa hora sólo interesa hallar
un buen rincón para dormir o copular bajo la Luna. Bien, después del quinto
martini, llegó el supercóctel y luego mi sexto martini. Faltaba tan poco
para que amaneciera y todo fuera distinto -desde mi última noche de
excesos-, que no me quedó más remedio que pedirle a Jack, mi mejor amigo
estadounidense, que me prestara sus anteojos oscuros. Y no sólo me los
prestó, sino que además me los puso (y antes los limpió con una punta de su
camisa que olvidó esconder debajo del pantalón). El amanecer, el cóctel
dejando mi cuerpo como Hiroshima tras el bombazo, y los anteojos de Jack,
el gran Jack, viejísimo amigo. Hasta que el amanecer fue lo que es para
nosotros, los noctámbulos empedernidos: una abstracción, el símbolo del
comienzo, el interruptor del ascensor, la esperanza que nos sugiere un
psicoanalista de ciento veinte dólares por cincuenta minutos sin bostezar.
Luego miré hacia el este algo fortalecido, di tres pasos y me encontré por
vigésima segunda vez con la pareja simpática. Ella reía como Ronald
MacDonald mientras me regalaba la semidesnudez de su glorioso cuerpo (ágil,
claro, impasible y sutil) y él celebraba obsequiosamente mis gestos
lúbricos con más grageas tipo M&M. Seguí caminando hacia la baranda de la
espléndida terraza que sólo un tipazo como Jack puede tener y recordé
súbitamente un filme de Roger Corman. En éste, Jack, que hacía de húsar o
algo parecido, descubre un terrible secreto del personaje que yo
interpreto. Luego él va cabalgando a un acantilado y... Desgraciadamente,
mi memoria falla en los detalles, pero hay algo que él me dice, que él me
dijo al entregarme los anteojos. La película se borra, el guión se diluye
en el babélico diálogo de la fiesta exclusiva del extraordinario Jack
Nicholson. Quiero llegar al borde y acabar con el maldito día. El Sol me
derrite, mientras todo me fastidia. Lleno mi boca con las grageas de M&M y
soy nuevamente un gran monstruo innominable que los sobrevivientes de la
fiesta van reconociendo. Nada menos que Boris Karloff, el genial Karloff,
quien solía sembrar pesadillas en blanco y negro con sus caracterizaciones
y ahora vomita su olvido en technicolor y tiene demasiada flojera para
volver a ver el fondo de la calle.
** José Donayre
jdonayre@...
Docente, editor periodístico y creativo publicitario peruano (Lima,
1966). Ha publicado las novelas La fabulosa máquina del sueño (MC&P,
Lima, 1999) y La trama de las Moiras (Fondo Editorial de la PUCP, Lima,
2003), así como el libro de cuentos Entre dos eclipses (edición del
autor, Lima, 2001). Textos suyos pueden leerse en su blog,
http://hornodereverbero.blogspot.com.
=== Poemas Marcia Reverón ============================================
*** el amor es el eje
cuando las pieles se descifran
en el momento de la proximidad
alcanzan su perfección
el amor es el eje
*** fugaz a fugaz
tus palabras
mueven
labran
mi emoción
el vacío se torna canto
llegamos y nos vamos
(fugaz a fugaz)
nuestro roce de amantes
me acompaña
ahora
siempre
estoy partiendo
es preciso que me aleje
y
me busque
más allá del sueño
¿despertaré acaso?
*** duermes mientras escribo
comienza el lento día
sus horas
laten
crecen
se aquietan
se deshacen
deshabitadas
tristes
(batallo en mi espíritu)
hay un reguero de versos en mi vientre
duermes mientras escribo
mis arroyos se extienden a tu respirar lejano
¿el amor abre sus puertas?
*** corazón danzarín el tuyo
tú y tus versos siempre
y yo aquí
tan urgente de poemas
(corazón danzarín el tuyo)
el amor nos une
(alta es la ternura)
lo creo
lo palpo
lo escribo
lo celebro
lo lanzo a los cuatro nortes
lo siento a raudales
es posible
aquí
allá
en el universo
*** sigo mis latidos
volveré
a tu abrazo de roble
con la alegría de que existo y estés
sigo mis latidos
** Marcia Reverón
marciar@...
Artista plástica venezolana (Maracay, Aragua, 1951). Textos suyos han
sido publicados en la revista cultural digital Margen Cero
(http://www.margencero.com).
=== Carta dirigida a Consolación Luna Juan de Dios Garduño Cuenca ====
No sé cómo empezar esta carta. Va a ser muy violento recibir esta noticia
así pero es lo único que puedo hacer en estos momentos. Su íntimo amigo
Damián López ha muerto. Si me preguntase si le he visto muerto le diría que
no, de hecho aún me está llamando desde la ventana de la cocina que da a la
calle. Le oigo susurrar mi nombre. Es difícil de explicar pero me remitiré
al comienzo de todo para que pueda llegar a entenderlo.
Me llamo Juan Rodríguez y he vivido en Ojuelos Altos, una aldea del valle
del Guadiato toda mi vida. No voy a explicarle mi vida porque entre otras
cosas no hay tiempo... o eso creo. Me hice bibliotecario hace unos años
gracias a un curso impartido en la mancomunidad y fue gracias (o por
desgracia) a eso que conocí a su amigo Damián.
Comencé a trabajar en la biblioteca pública de Fuente Obejuna en el año
2000. Cierta mañana, hace un mes, su amigo entró en la biblioteca y se
dirigió hacia el mostrador. Vestía muy pulcramente y mostraba una sonrisa
cordial y amable. Dejé de lado la catalogación de un nuevo paquete de
libros que nos habían mandado de la Junta y me propuse atenderle. Mi
sorpresa fue grata al preguntarme él si disponíamos de material donde sacar
información de Ojuelos Altos y entre bromas le dije que el mejor material
que había en la biblioteca sobre esa aldea era yo, que para eso había
nacido allí y me conocía su historia desde su formación.
Me rió educadamente la broma y me disponía a buscar el mejor material
monográfico que hubiera en los estantes sobre mi amada aldea y también
algunos periódicos antiguos que hablaban de ella cuando de espaldas a su
amigo éste me sorprendió con una pregunta que jamás hubiera esperado. Más
que nada porque se supone que nadie que no fuera de las cercanías conocía
la leyenda sobre la que el hombre me había preguntado.
-¿Qué sabe usted sobre las desapariciones acaecidas en La Huerta del Tito
Antonio en el año setenta y dos?
Fue una pregunta muy directa y que hizo que por un momento un escalofrío
cruzara desde mi nuca hasta mi espalda. La Huerta del Tito Antonio era un
paraje aledaño a Ojuelos Altos. Perteneció en los años cincuenta a un
hombre campechano y malhumorado y que según cuentan los mayores, muy
mayores, mató a dos sobrinas gemelas en venganza a su hermano por problemas
de herencia. Luego, dicen, se suicidó ahorcándose en una de las ramas de un
granado del huerto. Pasados más de veinte años, tres mujeres que veraneaban
en el pueblo, grandes amigas ellas, salieron a pasear. Antes de nada he de
decirle que la huerta queda alejada del pueblo. De las tres sólo volvió
una. Y lo que relató dejó a más de uno con la boca abierta.
Conté esto a su amigo Damián y no hizo mi historia más que avivar su
curiosidad. Debido a que en la biblioteca comenzaba a entrar gente le di un
libro muy antiguo que habla sobre la formación de la aldea y su desarrollo
durante sus inicios, pero me guardé de dejarle los periódicos que a él
hubieran podido interesarle. Digamos que al ser mi aldea quería averiguar
qué pretendía el hombre. A la despedida le propuse que tomáramos una copa
al día siguiente donde seguiríamos hablando sobre el tema. Quería averiguar
si era policía (cosa que casi descartaba totalmente porque ya hacía
bastante tiempo de la desaparición de las dos mujeres y no creía que se
hubiera abierto de nuevo el caso), periodista o simplemente un curioso con
ganas de husmear en un tema prohibido en mi aldea (me decantaba por esta
última hipótesis).
Cuando cerré la biblioteca me dirigí al sótano donde guardamos los
periódicos antiguos. A la gente le parecería mentira la de documentos que
se llegan a guardar en las bibliotecas. Montones de cajas apiladas algunas
en orden y otras en desorden por toda la inmensa habitación. Aunque parezca
mofa no me costó más de dos horas encontrar los periódicos que buscaba.
Luego, cerré el recinto y me los llevé a casa.
Como he dicho antes, me conozco la historia de mi pueblo desde sus
principios pero nunca había ahondado en el tema de las desapariciones, por
extraño que parezca.
Constaté que no todo era tan leyenda como nos querían hacer creer nuestros
mayores. Manolo Gómez, más conocido en la zona como el tío Antonio, cometió
los dos asesinatos y luego se suicidó. El periódico daba la hipótesis de
venganza entre hermanos por la herencia de sus padres. La Guardia Civil que
por aquellos entonces tenían el cuartelillo en la aldea no tuvo que
estrujarse mucho los sesos. Los cuerpos fueron enterrados y después de
algún tiempo todo volvió a la normalidad. O eso es lo que pensaba yo.
Por pura casualidad me había llevado también algunos periódicos de meses
siguientes al asesinato y en varios de ellos encontré algo que me dejó
helado, sobrecogido.
En ellos se mencionaba que dos aldeanos de Ojuelos Altos que pasearon por
las inmediaciones del macabro lugar habían visto una extraña y espesa
niebla a primeras horas de la mañana y en los meses de verano. Ramón S.,
una de las personas que vieron la niebla, juraba que de ella habían salido
dos niñas y las describía exactamente como las niñas asesinadas. Las
chiquillas no se separaban de la niebla y con gestos les indicaron que
fueran con ellas.
Los testigos, que eran ya mayores, creyeron sufrir una alucinación
espeluznante y desandaron a toda prisa el camino hasta la aldea. La guardia
civil no les tomó en serio pero sí algunos periódicos.
Después pasé a leer los periódicos relacionados con la desaparición de las
dos mujeres. Victoria P., de treinta y cuatro, y Sandra M., de treinta. Las
dos, asiduas veraneantes desde mucho tiempo atrás.
El testimonio de la tercera mujer, Yolanda D., parecía el de una chiflada
sacada del manicomio. Una niebla espesa, tan sólida que se podría cortar
con un cuchillo. Voces fantasmales e hipnóticas que surgían de ellas y las
convocaban a adentrarse en la niebla y una especie de garra peluda que
surgió de la niebla para llevarse a sus dos amigas. Por muy inverosímil y
ficticia que parezca este testimonio sentí un escalofrío en la nuca como si
una persona (o bestia) me estuviera respirando directamente en el cogote.
Continué leyendo algunos periódicos más, buscaba algo que al final
encontré. Pocos días después, en una de las partidas organizadas para
buscar a las desaparecidas, algunos testigos afirmaron ver una niebla
espesa en las cercanías a la huerta, en un principio intentaron acercarse
pero al oír susurros escalofriantes provenientes de ésta desistieron en su
propósito. No se volvió a saber nada más de las dos mujeres ni de la
misteriosa niebla.
En uno de los diarios vi el nombre de un vecino mío, muy mayor ya, que
había participado en la búsqueda. Como aún no era muy tarde me acerqué a su
casa para ver si podía sacar algo de información que hubieran omitido en el
periódico. Sabía de antemano que era un tema difícil de abordar pero confié
en mis buenas relaciones con Gerardo M., mi vecino.
La noche era fresca pese a estar en verano, en el cielo millones de
puntitos blancos se dibujaban algunos con total claridad y muchos otros
difuminados por la lejanía.
La luz de su casa estaba encendida.
Vivo cerca del famoso horno de pan, en la parte baja del pueblo. Gerardo me
contó que él había sacado mucho pan de allí; sin duda, eran otros tiempos.
Viudo hace muchos años, solía quedarse hasta bien entrada la madrugada
echado en el sofá y viendo el televisor. Casi siempre se quedaba a dormir
allí o en el suelo del salón. Decía que dormir en la cama solo era muy
triste.
Di dos leves toques a la puerta pero fue suficiente para que el anciano me
escuchara y abriera. Me saludó y me hizo pasar. No me preguntó cuál era el
motivo de mi visita, pues, como ya he dicho antes, mantenía una buena
relación de amistad con él y no hacía falta motivo concreto para una
visita.
Me senté en una silla junto a él y no tardó mucho en sacar unas cervezas y
comenzar a hablar. Ese día le preocupaba la política. Aunque no entiendo
mucho de ello intenté defenderme, quería sacar el tema en el momento justo
y no ser brusco, recuerde que es un tema delicado.
Cuando llevábamos un par más de cervezas y vi que la lengua se le había
soltado un poco saqué el tema sin pensármelo dos veces. Claro está que lo
hice delicadamente, como el que no quiere la cosa. Pero al decirle yo que
por casualidad había encontrado en la biblioteca algunos periódicos que
hablaban del tema, su cara palideció en cuestión de segundos y un sepulcral
silencio se adueñó de la sala.
Sus únicas palabras fueron que dejara en paz a la niebla, lo dijo como si
fuera algo que tuviera vida, como si nos pudiera oír..., ahora sé que sí
que oye, ve y habla.
Me disculpé y cambié de conversación lo más rápidamente que pude pero la
expresión de Gerardo no cambió. Media hora después y camino de mi casa vi
que las estrellas ya no brillaban tanto.
Evidentemente, todo aquello estaba despertando en mí una curiosidad
desbordante. Nunca había creído en lo sobrenatural pero me resultaba
fascinante el miedo que había en el pueblo a hablar del tema. En ninguno de
los periódicos se mencionaba que hubiera acudido ningún parapsicólogo a
investigar. En ese momento supe que su amigo, Damián, lo era.
Al día siguiente, al terminar la jornada laboral en la biblioteca, me
encontré con Damián en la puerta. Me estaba esperando. Dejé los periódicos
usados por mí el día anterior en su posesión y después de hojearlos nos
dirigimos a un bar de las cercanías.
Su compañero se presentó debidamente e indicó la profesión que yo ya había
supuesto. Un día, por casualidad, había encontrado en Internet una página
que hablaba sobre el misterio de mi aldea y se había decidido a
investigarlo. Le conté todo lo que sabía y había averiguado sobre el
misterio y me propuso algo que no pude rechazar debido a mi creciente
curiosidad. Quería pasar un fin de semana en la huerta. Tomar algunas
notas, grabar con cámara de video y ver si se producían algunas sicofonías.
Como ya he dicho antes, acepté.
Creía firmemente que no iba a ocurrir nada, que todo eran exageraciones de
la época y que las mujeres seguramente habrían caído por alguna especie de
túnel subterráneo o algo parecido. Más, dándose la circunstancia de que por
allí nace un arroyo y el agua deja grandes surcos y regajas.
Pensé que aquel hombre podría suministrarme información valiosa para mi
propia investigación que tenía previsto empezar cuando el parapsicólogo se
marchara. Fue así como este viernes pasado nos marchamos con tienda y sacos
a la espalda en dirección a la huerta. Maldita la hora.
Como era temprano y era verano pudimos perfectamente montar la tienda y
ordenar el equipo. Luego paseamos por la huerta, que es bastante extensa,
por cierto. Distribuidos por ellas se encontraban algunos árboles como
granados (de uno de los cuales se suicidó el tío Antonio), olivos e,
incluso, varias higueras.
Constatamos algo que nos pareció muy extraño a los dos. Pese a que los
higos estaban en temporada no había ni uno solo picado por los pájaros y
los que caían al suelo se pudrían sin que ningún animal viniera a
comérselos. Tampoco ningún animal venía al arroyo a saciar su sed. He
venido algunas veces a la huerta (pocas) pero nunca me había fijado en este
hecho.
Cuando oscureció nos dirigimos a encender las lámparas que traíamos y a
sentarnos cerca de la tienda de campaña. No habíamos visto nada más que
fuera digno de mencionar, pero que me corten el cuello si no nos atenazaba
una sensación muy "mala", no sé cómo explicarlo mejor.
Conversamos sobre temas triviales para intimar un poco más; ninguno de los
dos, pese a ser adultos racionales, y uno ser un estudioso en la materia,
fue capaz de sacar el tema de los asesinatos o las desapariciones. Teníamos
miedo. Lo único que su compañero hizo fue encender la grabadora para ver si
durante la noche se producían sicofonías.
Bien entrada la noche, decidimos acostarnos. Pasamos adentro. El lugar
estaba más silencioso que un cementerio; qué irónico lo que acabo de
escribir, un cementerio..., me estoy riendo de pensarlo.
Yo parecía un crío pequeño y temía el momento en que se apagaran las luces
y todo quedara a oscuras. Damián parecía tener el mismo temor pero al cabo
de un rato apagó la lámpara y la oscuridad, eterna e infinita, cegó mis
ojos.
Hablamos, aunque poco, y después de desearnos las buenas noches pasaron dos
horas hasta que pude conciliar el sueño. Sé que ya se espera que le diga
que alguien o algo nos despertó en mitad de la noche con un gran
sobresalto, pero no fue así. Dormimos de tirón y nada nos molestó. Ahora
pienso que nos estaban espiando o que simplemente querían hacérnoslo pasar
mal durante más tiempo.
Después de tomarnos un café, escuchamos la grabadora y para alivio mío que
ya empezaba a cuestionar mis creencias sobre temas paranormales no se
escuchó nada en la grabación. Nada.
A Damián no gustó nada esto, pero no se rendía y no perdió ni un ápice de
ilusión, la mala sensación que teníamos le decía mucho.
Recorrimos durante el día la huerta en su total extensión, haciendo una
parada para almorzar y otra para tomar el café en la tarde. No vimos nada
más sospechoso que lo del día anterior. Por mi cuenta estuve buscando algún
posible agujero por el que pudieran haber caído las mujeres. Me imaginaba
con ilusión pueril encontrando los esqueletos de las mujeres desaparecidas
y convirtiéndome en una especie de héroe al romper el maléfico mito de la
niebla asesina que tan atemorizado ha tenido a mi pueblo pese a haber
transcurrido tantos años. Pero no encontré nada de eso. Había algunos
surcos de respetable profundidad pero ningún agujero por el que pudiera
caer una persona y no poder dar con ellas.
Por su parte Damián tampoco encontró nada. No estaba muy esperanzado,
después de haber pasado tanto tiempo, en encontrar alguna pista sobre lo
ocurrido. Durante el crepúsculo hizo una cosa que no puedo especificar por
qué pero que no me gustó nada. Se comió un higo de una de las higueras
cercanas al arroyo. Me pareció que algo se rompía, un equilibrio en ese
sistema, algo que había permanecido inalterable durante muchos años pero
que ahora se trastocaba. Y oímos un ruido, como el graznido de un enorme
cuervo pero totalmente desgarrador, esa puesta de sol no tenía nada de
bonita.
Su amigo tomó nota, pues era raro haber oído algo allí. Como ya estaba casi
oscuro nos dirigimos a la tienda y encendimos la lámpara.
He de decir que la sensación de malestar iba en aumento según llegaba la
noche, y que ya en esos momentos estaba totalmente arrepentido de pasar
otra noche más allí. Pero era demasiado tarde. Su amigo también intuía
algo.
Pronto nos metimos en la tienda y después de hablar (poco) permanecimos en
silencio. Durante largas horas intenté conciliar el sueño de todas las
posturas posibles hasta que, cerca de las dos de la madrugada, pude
quedarme dormido. Me daba miedo no hacerlo, y me sentí aterrorizado cuando
una hora antes de dormirme oí la respiración profunda de Damián que
indicaba que ya se había dormido.
No dormimos mucho. Un grito rasgado rompió la noche en dos e hizo que me
despertara sobresaltado y asustado en la oscuridad de la tienda. Vi un
bulto negro en la entrada de la tienda y casi se me escapó un grito, que
aún no sé cómo contuve al ver que se trataba de Damián que miraba al
exterior pero sin salir.
Le pregunté alarmado por el grito que acabábamos de oír y me dijo que hacía
ya un buen rato que se venían produciendo y que no saliera de la tienda a
menos que él me llamara. Le dije que estaba loco si pensaba salir, pero ya
era tarde. Me acerqué a la entrada de la tienda para ver si veía a dónde se
dirigía y fue cuando conocí personalmente a la niebla. Era muy espesa y
blanca y se veía con toda claridad, allí no había noche, había niebla
blanca como un algodón dulce gigante.
Con la mirada busqué vanamente a su compañero durante unos minutos. Estaba
aterrado pero no sentí puro pánico hasta que oí el grito de Damián; en
realidad fueron dos gritos en el costado derecho de la tienda, pero el
segundo fue entrecortado y moribundo.
A toda prisa, y por muy cobarde que le pueda parecer esto, cerré las
cremalleras de la tienda y puse por dentro una especie de candado de
seguridad que lleva la tienda. Sé perfectamente que esto no me daba defensa
alguna pero en esos momentos lo consideré de vital importancia.
Me metí en el saco y cerré la cremallera por encima de la cabeza, me
recordó a cuando de niño miraba el armario antes de dormir y me parecía que
éste se abría y el horroroso coco salía para meterse debajo de mi cama, yo
embargado por el miedo echaba las sábanas y mantas por encima de mi cabeza
y luego llorando y gritando llamaba a mi madre.
Salvo que en esos momentos mi madre no estaba allí y sí la niebla.
No tardé en escuchar susurros hipnotizantes, supuse que eran los que Homero
quería transmitir en boca de sus sirenas en la Odisea, de hecho yo era
Odiseo y las cuerdas que me amarraban al mástil eran el pánico y las ganas
de vivir.
Los susurros eran dulces voces de niñas y de mujeres, que me instaban a
salir para reunirme con ellos y, aunque parezca contradictorio, lo que
afirmaban lo transcribo aquí tal y como llegaron a mis oídos:
"Ven aquí, reúnete con nosotros en la niebla, en la niebla todo se ve
mejor, se ve mejor, ven...".
Y así una y otra vez durante al menos una hora. Luego, de repente, las
voces cesaron y oí un ruido de pisadas en el lateral donde yo permanecía
atrincherado en mi saco, las pisadas se dirigieron a la entrada de la
tienda y oí como la cremallera intentaba abrirse en vano.
Me atreví a mirar, consumido por el temor de no haber echado bien el
candado y vi la sombra dibujada de una persona, no estuve seguro de quién
era hasta que oí su voz.
Era Damián, y en un principio me dispuse a abrirle cuando pronunció mi
nombre. Lo que me echó atrás fueron sus siguientes palabras:
"Deja que la niebla entre, lo verás todo mejor".
Entonces me zambullí de nuevo en el saco y durante toda la noche permanecí
allí. A ratos oía al parapsicólogo hablar, luego gritar, también las voces
susurrantes, a veces de niñas a veces de mujeres, pero en ninguna ocasión
nadie intentó entrar a la fuerza, derribar la tienda o cualquier otra
artimaña para hacerme salir. Sigo pensando que buscaban hacerme sufrir lo
máximo posible y destruirme antes psicológicamente que físicamente.
Aunque pueda resultarle increíble hubo ratos en que permanecí en un estado
similar al sueño, pero fueron pocos. Lo que hubiera dado en esos momentos
por no haberme embarcado en semejante proyecto. Ahora no cabía duda de que
estaba equivocado respecto a mi ateísmo en el tema de lo paranormal.
Fue saliendo de uno de esos estados de sopor cuando me di cuenta de que las
voces habían cesado y que el sol había salido. Miré el reloj y quedé
sorprendido a ver que era ya mediodía. Con un temor que me puso la piel de
gallina retiré el candado de seguridad y abrí lentamente una de las dos
cremalleras de la tienda, luego bajé la otra y me tranquilicé un poco
cuando los primeros rayos de sol entraron en la tienda. Asomé la cabeza y
vi que todo parecía intacto, normal, monótono, como si allí no hubiese
ocurrido nada. Esto infundió valor a mi espíritu y abandoné la tienda,
dirigí una rápida mirada en todas direcciones sin observar nada sospechoso.
No me iba a parar a recoger la tienda para salir despavorido de allí pero
había algo que mi moral me impedía hacer, tenía que buscar a Damián por
allí aunque sólo fuese echar un vistazo. No sé si fue un gran error o no,
porque pienso que la niebla ya lo tenía todo planeado. Quería que sufriera
al máximo por ser de la aldea y no haber respetado la leyenda y ahora tengo
una hipótesis que le diré al final de la carta con lo que creo que ocurre
aquí. Pero eso será después.
Di una vuelta rápida por allí y no encontré rastro alguno. Fue al dirigirme
al arroyo cuando, a un lado de éste, vi una brecha de considerable tamaño
que no había visto el día anterior. Me acerqué lentamente y me asomé más
con miedo que con cuidado al borde. Lo que allí vi se me quedará marcado en
la retina hasta que muera (cosa que preveo sucederá pronto). Allí debajo, a
varios metros de profundidad, estaba la niebla, de ella surgían muchos
brazos y cabezas, eran personas que corrían de un lado a otro de la niebla,
tenían los ojos blancos, con niebla en su interior. Había hombres, mujeres
y niños, y al proyectarse mi sombra sobre la niebla giraron sus cabezas
hacia arriba, en mi dirección. No me llamaron con voces susurrantes, cosa
que hubiera preferido, sino que lanzaron gemidos lastimosos y agonizantes,
con una pena eterna que me desgarró el corazón. De repente la niebla los
embargó, no antes de que viera el rostro vacío y perdido de Damián. Luego
la niebla fue ascendiendo y empezó a salir de la brecha comenzando una
persecución de mi persona que la ha llevado hasta el pueblo, hasta mi casa.
Como le dije en un principio, su amigo está muerto. Me está llamando desde
la ventana de la cocina para que salga a la calle. Puede parecerle una
locura pero voy a salir.
¿Sabe cuál es mi hipótesis? Pienso que, igual que hay lugares mágicos, hay
lugares malditos, y que la huerta es uno de ellos. No creo que todo
comenzara con los asesinatos del tío Antonio, hay demasiada gente y las
vestimentas de algunos de ellos me indicaban antigüedades centenarias. La
niebla es un ser milenario, piénselo, y puede tener vida, e incluso garras.
Cielo santo, esas voces son tan sugestivas, sé que pretenden hacerme daño,
lo sé... o eso creo. Sólo hay una forma de averiguarlo...
¿Por qué voy a temerles?, sus voces son suaves, cálidas... lo he pasado tan
mal...no sé.
Me voy...
Sólo una cosa más, no venga aquí, por favor.
No venga a la niebla.
** Juan de Dios Garduño Cuenca
jdd24@...
Escritor español (Sevilla, 1980). Auxiliar de bibliotecas y centros de
documentación. Ha publicado la novela El caído (Editorial Entrelíneas),
así como relatos en el sitio Relatos Cortos
(http://www.relatoscortos.com) y en la revista Fons Mellaria.
=== La casa del milagro (extractos) Laura Antillano ==================
(Nota del editor: más conocida por su obra narrativa, así como por
sus libros para niños, la escritora venezolana Laura Antillano
realmente se ha adentrado en una extensa gama de géneros. De su libro
inédito La casa del milagro son estos poemas que hoy presentamos a
nuestros lectores).
*** 30
Para Felisberto Cuevas
Hizo su cueva
del sótano de siempre,
telas, pinceles, tubos
color en tierra,
luchaba en lo sagrado.
Sabía sonreír
con sencillez esplendorosa,
poco hablaba
pero había
decisión en sus palabras.
Padre lo cuidaba con esmero,
libros de láminas,
alimento,
el abrazo necesario,
pero él solía perderse en el oscuro laberinto
del vacío,
-Malas compañías, decía Padre,
e intentaba su retorno.
Una tarde,
mientras caminábamos,
habló de mis zapatos,
vacíos,
lavados,
puestos a secar en el balcón,
-Los miro y estás allí -dijo
-en tus zapatos.
Como un estallido
dejó de estar
entre
nosotros.
Llegaron sobres,
estampillas
papeles en blanco
sólo algunas palabras
como camino de insectos
sobre el papel.
Un recorte del periódico
escondido
en carta de Madre
nos descubrió
la imagen
de su cuerpo
colgado
de un poste,
en el campo
petrolero.
*** 31
Madre
esconde
al fondo
del
escaparate
un universo de
cajas
de tamaños y colores imprevisibles,
tesoros
de inestimable valor,
entre
su diario
de antigua
soltera
soñadora,
y cuentos de Calleja,
al aduanero Rousseau
y Modigliani,
cancioneros,
dientes
de leche,
la máquina singer para remendar
el alma,
cajas de música,
fotografías
de la
historia,
punas,
peonías
y azabaches,
el anillo de bodas de Padre (ya no le sirve),
y un sin fin
de
avalorios
innombrables
abigarrados e imprecisos,
tejidos
en perfecta
ubicación
por su memoria
de maga
agrimensora
y poderosa.
*** 32
Para Lía Bermúdez
Ella venía
Como la fiesta,
palabras
y
aromas
hacían de todo
un esplendor,
sonaban campanas
se encendía
un cielo
de diminutos luceros
en la cercanía
de sus regalos.
La amiga
Venía
convertida en
Dulce compañía
Cada vez
Cada día
No me desampares
Aun en la revelación de tus sinsabores
Y estás aquí
A pesar de los pesares
de noche
y de día
en un para siempre
para
la eternidad.
*** 33
Para Roberto Obregón
Era un pretexto
practicar el francés
aspirar el humo de tus cigarros,
colocar una mano sobre
la otra.
El silencio y el susto
no fueron suficientes
ante nuestra primitiva ingenuidad.
Más tarde
gigantescos pétalos de rosa
tapizaron el universo,
y todo
fue
el vacío.
** Laura Antillano
lantilla@...
Escritora y docente venezolana (1950). Licenciada en letras hispánicas,
magíster en literatura venezolana. Ha incursionado en el cuento, la
novela, el ensayo y la narrativa infantil. Guionista de cine, televisión
y radio. Como narradora ha publicado siete libros de cuentos: La bella
época (Caracas: Monte Ávila, 1969), Un largo carro se llama tren
(Caracas: Monte Ávila, 1975), Haticos casa Nº 20 (Maracaibo: Universidad
del Zulia, 1975), Dime si adentro de ti no oyes tu corazón partir
(Caracas: Fundarte, 1983; reeditado en 1992), Cuentos de película
(Selevén: Caracas, 1985; reeditado en 1997 en Caracas por la Fundación
Cinemateca Nacional), La luna no es de pan-de-horno (Caracas; Monte
Ávila, 1988) y Tuna de mar (Caracas: Fundarte, 1991). Tiene cuatro
novelas: La muerte del monstruo come-piedra (Caracas: Monte Ávila, 1971;
reeditado en 1996 en Maracay por La Letra Voladora), Perfume de gardenia
(Caracas: Selevén, 1982 y 1984; con una tercera edición en 1996 en
Valencia, por el Rectorado de la Universidad de Carabobo y La Letra
Voladora), Solitaria solidaria (Caracas: Planeta, 1990; reeditada en
2001 en Mérida por Ediciones El Otro, El Mismo) y Las aguas tenían
reflejos de plata (Caracas, Santillana, 2002). Ha publicado los libros
de narrativa infantil Diana en tierra Wayúu (Caracas: Santillana, 1992)
y ¿Cenan los tigres la noche de Navidad? (Caracas, Monte Ávila Editores,
1991, 2005 segunda edición). En 1983 escribió, para el canal RCTV,
guiones para una serie juvenil y la adaptación de los cuentos "La hora
menguada" y "La fruta del cercado ajeno", de Rómulo Gallegos. Escribió
el guión de cine del largometraje Pequeña revancha, en colaboración con
el director del film, Olegario Barrera, con el cual obtienen Premio al
Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine de Mérida (Mérida,
Venezuela). Guionista del cortometraje de ficción Entre líneas, dirigido
por Emilia Anguita (1989). Actualmente trabaja en su escritura, organiza
talleres literarios, mantiene una columna los lunes en el diario
Notitarde (http://www.notitarde.com) y el programa de radio La Palmera
Luminosa, los sábados a las 8 de la noche, en Universitaria 104.5, de la
Universidad de Carabobo. Coordina con Coralia López la página dominical
La Escuela Viva, publicada los domingos en Notitarde, dicta clases en
la Maestría de Literatura Venezolana de la misma universidad y es
coordinadora del Área de Literatura Infantil de la Casa de las Letras
Andrés Bello.
|||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN |||||||||||||||||||||||||||||
=== Ahora van por la poesía ===============================================
7 de septiembre de 2005
Gracias, Jorge, por la noticia de la publicación de Letralia 129.
Encuentro la nota que habla de un "museo de la poesía" en el feudo de los
Rodríguez Sáa, también Meca de muchos cineastas. Me pregunto, ya que de
estos últimos hay muchos que peregrinan hasta allí, qué poetas lo harán.
Iba a decir "cosas del Tercer Mundo", pero me detienen las imágenes de lo
que supuestamente queda en el Primer Mundo -o un poco más al sur-: cólera,
gente que espera con hambre y sed, suicidas, tiroteos a quienes saquean,
incluso cadáveres dentro de un frigorífico.
Los Sáa se aliaron con Menem para "revalorizar al peronismo". Y ahora van
por la poesía. Mejor, por los poetas. Y habrá quienes olviden aquello de la
poesía no se vende porque no se vende. Un abrazo.
Carlos Barbarito
barbarito3@...http://d-sites.net/barbarito
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
"...sólo la Poesía dice el sueño, / con hermosas palabras salvar puede / a
la Imaginación del negro encanto / y el mudo sortilegio".
John Keats, "La caída de Hiperión".
=== Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================
Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en
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y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
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Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 3 de octubre de 2005
Por tercer año consecutivo, Letralia, Tierra de Letras, la revista
de los escritores hispanoamericanos en Internet, es uno de los
competidores en la categoría Literatura de los prestigiosos premios Lo
Mejor de Punto Com, convocados por la revista PC-News.
Este galardón, que se entrega anualmente, reconoce el trabajo de
organizaciones que han confiado en Internet como un vehículo para
comunicarse con sus respectivas audiencias, ofrecer bienes y servicios o
inventando lo que aún no ha sido creado, romper algún paradigma y
contribuir eficientemente al logro de sus objetivos. En el año 2004,
Letralia obtuvo el segundo lugar, gracias al apoyo de nuestros
lectores.
La selección de los ganadores de estos premios está en manos de los
visitantes del sitio oficial de votación. El proceso está siendo
desarrollado por la firma Lara Marambio & Asociados, a cuyo cargo la
organización auspiciante ha confiado la verificación de los controles
correspondientes, lo que garantizará a nominados y electores la
transparencia del proceso.
El equipo que día a día construye la Tierra de Letras confía en la
participación de sus lectores venezolanos para ganar el premio Lo Mejor
de Punto Com. Este es un premio de rango nacional que se otorga a los
mejores sitios del país, y sólo podrán expresar su apoyo a nuestra
revista usuarios venezolanos de Internet.
El proceso de votación es sumamente sencillo. Sólo consiste en entrar a
la hoja de registro y, una vez consignados sus datos —en el caso de que
usted no se haya registrado previamente—, seleccionar a Letralia
entre las opciones de la categoría Arte y Cultura | Literatura, en
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usted podrá votar en las demás categorías y participar de esa manera en
el sorteo de una camioneta Grand Vitara.
~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 128
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~~~~~~~~~~~ 15 de agosto de 2005
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~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
"Integridad", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial
|
González-España con el Conde. / Héctor Rosales, | Breves
entrevista y poemas. / Zea en el Cervantes. / La cuarta |
bata. / Aledaños recopilados. / Los desnudos de Blanco. |
/ Con micrófono abierto. / Los césares perdidos. / |
García Ponce expuesto. / Los abismos de Soto. / |
Shii'rain Mmankaa en concierto. / Oratoria en Nueva |
York. / Cortázar en Lima. / Formando a los jóvenes |
lectores. |
|
Música de Venezuela y poesía de América presentadas en | Noticias
China. / Tomás Segovia gana el XV Premio Juan Rulfo. / |
El cubano Miguel Barnet obtiene el premio Trieste en |
Italia. / Eugenio Montejo recibió el Premio Octavio Paz. |
/ Rosa al recibir el premio Gallegos: "Escribir es tomar |
partido". / Inauguran en Cúcuta exposición de Ana Berta |
López. / Editan en México antología de poesía sonora. / |
Filman en Colombia documental sobre Cien años de |
soledad. / Literatura latinoamericana tendrá especial |
presencia en Fráncfort. / Muere en La Habana el cantante |
Ibrahím Ferrer. / Muere en Santiago la compositora Leni |
Alexander. / Murió el trovador cubano Noel Nicola. / |
Muere el escritor mexicano Severino Salazar. / Clausura |
hoy en Caracas el XVI Festival Mundial de la Juventud. / |
Ministerio español de Cultura subvenciona emisora |
poética. / Fernando Báez dicta charlas sobre memoria e |
identidad nacional. / Documentos de Frida Kahlo y Diego |
Rivera serán digitalizados. / Restauran importante |
misión jesuita en Paraguay. / Falleció el cineasta |
boliviano Hugo Roncal. / Inauguran en Argentina |
exposición sobre el Quijote. / Constituido el jurado del |
premio Julio Cortázar. / Hermenegildo Sábat gana premio |
Nuevo Periodismo Cemex. / Unica prepara su III Feria del |
Libro. / Ministros de Cultura se reunirán en Caracas. / |
Conflictos peruanos serán analizados en un coloquio. / |
Realizarán en Chile encuentro escolar de historia local. |
/ Eduardo Galeano visitará Honduras. / La venezolana |
Carmen Ramia dirige el Miami World Theater. / Antonio |
Candido de Mello recibe el premio Alfonso Reyes. / |
Organizan en Córdoba encuentro sobre cine, arte y |
literatura. |
|
"Dos notas sobre Eugenio Montejo", Leonardo Maicán. / | Artículos y
"Plaza de Nadie. El arte del ninguneo, o donde Ulises le | reportajes
agradece a cierto cíclope", Alexis Romay. / "Hablando de |
poemas. Suicidio con zanahoria rallada", Niddy Calderón |
Plaza. / "Marosa di Giorgio (Salto, 1932 - Montevideo, |
2004): la furtiva magia del mundo", Esteban Moore. / |
"Esta calle llevará tu nombre", Rafael Ortega. / |
"Réquiem por una palabra", Ana María Fuster Lavín. / |
"Delirio", Victoria Rhode. / "Saturados de maravillas", |
Pablo Gamba. |
|
"El verbo es hijo único. Entrevista a Lucy Calvo", Frank | Entrevistas
Otero Luque. / "Juan Pérez, mención especial en Bienal |
de Cofae, cree en optimizar y autorregular los deseos. |
"En la fantasía de lo cotidiano están las respuestas a |
muchas verdades"", Ángel Díaz. / |
|
"De saberes y miradas: metaficción y narrativa | Sala de ensayo
venezolana contemporánea", Catalina Gaspar Károsy. / |
"Poemas y pentagramas. La música popular uruguaya como |
vehículo difusor de la poesía", Aldo Roque Difilippo. / |
|
"De los inconvenientes del escepticismo pertinaz", David | Letras
Colina. / "Vitral con pájaros" (extractos), Jorge |
Etcheverry. / "Lamento en penumbra", Vanesa Ordovás |
García. / "El dilema de un arcángel", Rafael Batista |
Cáceres. / "La cacería de Almenara", Roger Vilar. / |
"Fisura de boca" (extractos), María Neder. / Dos relatos |
de Iván Humanés Bespín. / Poemas de Guillermo Quijano |
Rueda. / Cuatro textos de Loreto Sepúlveda. / Poemas de |
Erasmo Fernández. / "Fatalidad", Ricardo A. Halperin. / |
Poemas de Héctor Loza González. / "Cesáreo Mala Muerte", |
Francisco Font Acevedo. / Poemas de Maritza Aguirre. / |
Tres cuentos de Carmen Garrido Ortiz. / "El lenguaje |
inefable" ("La pista blanca" y otros poemas), Rolando |
Gabrielli. |
|
Gaceta Literaria de Santa Fe. | El regreso
| del caracol
|
La casa natal de Tito Salas. | El buzón
|
Roland Barthes. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
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=== Editorial Integridad =============================================
En ninguna parte dice que un escritor debe ser una persona íntegra. En
ninguna parte dice que una persona debe ser íntegra. Pero todos aceptamos
que no serlo conlleva al malestar de quienes nos rodean, quizás porque la
falta de integridad de unos es el motor de la injusticia que eventualmente
nos afecta a todos.
Hay una línea muy sutil entre la integridad y la complicidad con el pasado.
Lo cierto es que, si somos incapaces de evolucionar con el entorno, no
somos íntegros per se, sino simplemente entes inmóviles. Ser íntegro
implica sostener con responsabilidad a través del tiempo las verdades que
nos constituyen como seres humanos.
La reciente entrega del premio Rómulo Gallegos parece no querer despegarse
de los ribetes polémicos que alcanzó gracias al enrarecimiento general que,
en Venezuela, ha producido el intenso debate político. Unos días antes de
la ceremonia de entrega, el escritor cubano Lisandro Otero -un hombre con
una vida intelectual impresionante, al margen de consideraciones de otro
tipo- atizó discordias remitiendo al diario español El País una breve carta
en la que denunciaba una supuesta llamada del embajador de Estados Unidos
en Venezuela, Otto Reich, que habría alterado el resultado del premio en su
edición de 1987.
Según Otero, el escritor venezolano Caupolicán Ovalles le habría llamado el
día anterior al anuncio del fallo para felicitarlo, pues el jurado había
decidido otorgarle el premio por su novela Temporada de ángeles. El
galardón fue, sin embargo, para Los perros del Paraíso, del argentino Abel
Posse, y sólo ahora, cuando casi han transcurrido dos décadas del hecho,
Otero ha revelado que el supuesto cambio en la decisión fue impulsado por
una llamada de Otto Reich, entonces embajador estadounidense en Venezuela,
al mismísimo presidente Carlos Andrés Pérez, "expresando su protesta por la
concesión del premio a un 'castrista' ".
De esta manera tan oblicua, ha creído Otero defender la rectitud del
gobierno del presidente actual de Venezuela, Hugo Chávez, por considerar
que se adelanta un intento indirecto por desacreditarla por parte de
quienes acusan al premio "de estar prejuiciado, de inclinarse por autores
de izquierda, de haber abandonado su tradicional imparcialidad". Otero dice
que su experiencia personal contradice a quienes aseguran que "el premio
siempre fue un modelo de integridad". Dicho de otra manera: según Otero,
puede justificarse la comisión de un acto deshonesto con la demostración de
que otros, antes, también lo han cometido.
Días después de la publicación de esta carta en el mencionado diario
español, el profesor Alexis Márquez Rodríguez envió una respuesta pública a
Otero. De su lectura trasluce que a ambos los unen lazos de amistad
anteriores a 1987, por lo que Márquez Rodríguez no duda en manifestarle su
estupor y su tristeza ante lo que, a todas luces, no es otra cosa que una
acusación sobre la integridad de quienes fungieron como jueces del premio
aquel año y la calidad de la obra ganadora.
Márquez Rodríguez fue uno de esos jueces, y ante la evidencia del honor
mancillado se ha visto obligado a responder. No falta, sin embargo, a su
sentido de la amistad, y deja una brecha para la confianza: "Quiero
suponer, en aras de nuestra vieja y fraterna amistad y compañerismo, que
has olvidado que yo estuve en el jurado en aquella ocasión, y que de
haberlo recordado te hubieses informado conmigo acerca de la veracidad o
falsedad de aquellos hechos, antes de hacer pública tu lamentable carta,
dando por cierta la injuriosa especie". El texto de su respuesta da
minuciosa cuenta de la manera como el jurado decidió otorgar el premio en
1987 a Posse, por supuesto completamente distinta a lo que implican las
acusaciones de Otero.
La integridad no es, se sabe, moneda común. Márquez Rodríguez estuvo en el
pasado reciente al frente de Monte Ávila Editores, el sello del Estado
venezolano. De hecho, ha manifestado en alguna ocasión su afecto personal
por el presidente de Venezuela. Tales circunstancias no se constituyen en
represa para manifestar su actual desacuerdo con el gobierno venezolano -lo
hace al final de la misma respuesta a Otero-; así lo que pudiera ser
considerado una contradicción en su conducta no es otra cosa que una
expresión certera de integridad.
Y es que el entorno cambia constantemente, en algunos casos de manera
radical, propiciando confusión y desorientación. Cuando esto ocurre, una
mirada concienzuda a las verdades que nos constituyen como seres humanos
nos brinda la luz necesaria para que marquemos nuestro camino con decisión.
En estos casos, aun cuando entremos en aparente contradicción con nuestras
acciones del pasado, estaremos siendo íntegros pues mantendremos nuestra
relación de compromiso con nuestras verdades interiores.
Jorge Gómez Jiménez, editor
http://www.letralia.com/jgomez
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||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
González-España con el Conde. La escritora española Pilar González-España
ha sido galardonada con el XXII Premio Carmen Conde de Poesía de Mujeres,
convocado por Ediciones Torremozas y patrocinado por El Corte Inglés, según
se supo el pasado 7 de julio. González-España, doctora en filología
hispánica y en sinología, se alza con el premio con su poemario
Transmutaciones. Al concurso se presentaron 421 originales procedentes de
España y diversos países europeos y americanos. El premio está dotado con
12.000 euros y la publicación del libro premiado en la Colección
Torremozas.
http://www.torremozas.com
Héctor Rosales, entrevista y poemas. Mientras que, en su más reciente
edición, la revista digital Malabia ha publicado una entrevista al escritor
uruguayo Héctor Rosales, hecha por Federico Nogara en torno a reflexiones
literarias del crítico Ángel Rama y otros autores, la edición de julio de
Los Noveles ha incluido una selección de poemas de Rosales, publicados e
inéditos, bajo la presentación del poeta y crítico argentino Carlos
Barbarito y con el título "Lo subterráneo y Héctor Rosales".
http://www.revistamalabia.com.ar/WEB_15/LyC/NOTA_3.HTMhttp://www.losnoveles.net/poeta9.htmhttp://www.hrosales.com
Zea en el Cervantes. El Centro Virtual Cervantes acaba de publicar un
monográfico dedicado al pensador mexicano Leopoldo Zea, uno de los mayores
exponentes del pensamiento americanista. El CVC pretende, con la
presentación de esta panorámica sobre Zea, no sólo dar cuenta de las
efemérides que marcaron su vida, sino ante todo mostrar la evolución de su
pensamiento, para favorecer el conocimiento de su obra y acercarlo a la
comunidad hispánica.
http://cvc.cervantes.es/actcult/zea
La cuarta bata. La Bata del Camaleón, la revista literaria producida por El
Taller del Poeta Fernando Luis Pérez Poza, acaba de lanzar su cuarta
edición, con materiales de Alexander Vórtice, Juan Vidal Fraga, Adriana
Serlik, Fanny Garbini, Artur Rockzane, Daniel Vázquez Tasende, Gabriel
Impaglione, Cato, Richard Pazos, Bruno Kampel, Brais Ocampo, Marcelo Dos
Santos y el mismo Pérez Poza.
http://www.eltallerdelpoeta.com
Aledaños recopilados. Editorial Premura acaba de lanzar Relatos: Aledaños
de la Literatura, una antología con 21 cuentos ya publicados en su revista
Aledaños de la Literatura. El libro tiene un costo de 14 euros (más gastos
de envío) y una extensión de 145 páginas. Los autores incluidos son Eloy M.
Cebrián, Daniel Aguirre, Pablo Nauglin, Tony Domenech, Ana María
Belzunegui, Igor Campillo, Mercedes Vieira, Juanma Ruiz Suárez, Victoria
Kenty, Francisco Manuel Espinosa, Ikaru, Paco Bescós, María de Juan, Pedro
A. Pérez, Jorgelina Esquius, Agustín Vaquero, Silvia Hidalgo, Miquel
Barceló, Mar Velasco, Hortensia Buena y Juan Manuel Larumbe. En línea desde
1999, Aledaños es una revista literaria leída por más de 25.000 personas
todos los meses y con más de 15.000 personas suscritas a sus boletines por
correo electrónico.
http://www.premura.com/libros/relatos
Los desnudos de Blanco. El artista venezolano José Vicente Blanco, oriundo
del estado Aragua, acaba de inaugurar, este viernes 12, su exposición
"Cuerpos desnudos y otros ejercicios", en la galería Danielle's Café, en
Caracas. La muestra destaca, en 18 obras, la presencia del cuerpo humano,
en medio de su tragedia y soledad, plena de significados vitales. Blanco,
quien ha ganado entre otros el Premio de Pintura del VI Salón Cámara de
Comercio de Maracay (1981) y el 2º Premio del XIII Salón Nacional de Arte
de Aragua (1990), tiene estudios de arte puro, mención artes gráficas, en
la Escuela de Artes Plásticas "Rafael Monasterios" en Maracay.
Restaurant/Galería Danielle's Café
Centro Comercial San Ignacio. La Castellana, Caracas
Con micrófono abierto. Farandol es el nombre de un ciclo de homenajes
literarios que se realiza desde 2004 en Buenos Aires y que, en cada evento,
cuenta con un invitado especial para hablar de un escritor previamente
seleccionado, luego de lo cual se ofrece micrófono abierto. Se realiza los
segundos viernes de cada mes a las 8:30 de la noche en El Garage (Las Bases
160, Haedo sur, Buenos Aires). Los autores invitados para los próximos
meses son Gerardo Curiá, en hablará de la poesía bonaerense el 9 de
septiembre; Daniel Barroso, sobre poesía social y discurso político en la
poesía, el 14 de octubre, y Alberto Ramponelli, sobre lo poético en la
narrativa, el 11 de noviembre. Los coordinadores del ciclo son Carlos
Dariel, Viviana Abnur y Pablo Strika.
http://www.farandol.ya.st
Los césares perdidos. Tal es el título del libro del historiador Alfredo
Jocelyn-Holt, reciente Premio Municipal de Literatura en Santiago de Chile,
sobre el cual el mismo autor estará hablando, el próximo miércoles 17 a las
7 de la noche, en la Casa del Escritor, en una presentación de la Sociedad
de Escritores de Chile (Sech). La presentación estará a cargo de Alejandro
Lavquén y Cecilia Palma. Conducirá el acto Eledín Parraguez.
http://www.sech.cl/home.htm
García Ponce expuesto. Este miércoles 17, a las 8 de la noche, se
inaugurará en el Museo del Palacio de Bellas Artes de México la exposición
"Trazos y encuentros", que muestra el universo evocativo del escritor
mexicano Juan García Ponce. Se incluyen los tesoros personales del autor,
en un recorrido por el contexto cultural que rodeó su vida. Manuscritos,
correspondencia y fotografías, así como más de 80 obras de pintores
mexicanos y extranjeros que conformaron su colección personal.
http://www.conaculta.gob.mx/palacio/museo.htm
Los abismos de Soto. Este miércoles 17, a las 7:30 de la noche, será
presentado en el Auditorio del Centro Cultural Peruano Británico el
poemario Palabra sobre los abismos, el tercero en la producción poética de
Juan José Soto Bacigalupo. La presentación estará a cargo de los poetas
Víctor Coral, Sergio Dextre y Miguel Ildefonso. Al término del evento se
servirá un vino de honor para departir con los asistentes.
Auditorio del Centro Cultural Peruano Británico
Bellavista 531, Miraflores, Lima (Perú)
jjsb333@...
Shii'rain Mmankaa en concierto. Como parte de su gira nacional y enmarcando
esta presentación en su aniversario, el Ensamble Shii'rain Mmankaa, que
dirigen los jóvenes Orlando Rondón y José Rondón, de Maracay, Aragua
(Venezuela), ofrecerá un concierto en el Foyer del Teatro de la Ópera de
Maracay este jueves, 18 de agosto, a las 7 de la noche, teniendo como
invitado especial al Ensamble Seis por Izquierdo.
Teatro de la Ópera de Maracay
Av. Miranda, Maracay, Aragua
Teléfonos: 58 243 2336043 / 2379009
fundtom@...
Oratoria en Nueva York. El Instituto Dominicano de Periodismo ha anunciado
la realización, este fin de semana, de un curso de oratoria coordinado por
el doctor Jorge Piña, Nelson Encarnación, Obdulia Guzmán y Gabriel Guzmán.
El curso se llevará a cabo entre el 19 y el 21 de agosto y la inscripción
oscila entre 20 y 30 dólares. Quienes se inscriban recibirán, entre el
material de apoyo, el libro Curso de oratoria: cómo aprender a hablar en
público en diez lecciones, por Adriano de la Cruz.
Teléfonos: (212) 928-8100 / (212) 928-8485
Cortázar en Lima. El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
iniciará, el próximo 26 de agosto, el seminario "La narrativa de Julio
Cortázar", cuyo expositor será Moisés Sánchez-Franco. Las seis sesiones de
que se compone el seminario se realizarán cada viernes entre 7 y 9 de la
noche y se prevé cupo limitado a 20 personas. La inscripción cuesta 120
nuevos soles para estudiantes y jubilados y 150 nuevos soles para el
público en general.
http://celacp.perucultural.org.pe
Formando a los jóvenes lectores. El Banco del Libro de Venezuela y la
Universidad Autónoma de Barcelona organizan e invitan a participar en el
Máster a Distancia en Libros y Literatura para Niños y Jóvenes, que está
dirigido a docentes, bibliotecarios, promotores de lectura, editores y todo
aquel profesional que desee vincularse al campo de la edición y formación
de lectores. El máster se inicia en enero del año próximo, pero la
inscripción debe formalizarse antes del 30 de septiembre. El costo del
máster será de 2.000 euros para el primer año y de 700 para el segundo.
http://www.bancodellibro.org.ve/cursos/master_lij.html
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
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*** Música de Venezuela y poesía de América presentadas en China
Sendas actividades celebradas en Pekín y Chengdu, en China, llevaron al
público de ese país muestras de música venezolana y de poesía americana, el
pasado mes de julio, a través de un recital y de un festival de poesía.
El 7 de julio se celebró, en el Salón de la Amistad Internacional del Museo
de Arte Jintai, de Pekín, y con motivo del 194º aniversario de la Firma del
Acta de la Independencia de Venezuela, el Recital de Música Venezolana para
Piano y Tres Canciones de Juan Bautista Plaza, que organizado por la
Embajada de Venezuela en ese país contó con la participación de la pianista
Chen Rusi y la mezzo-soprano Liang Dongxue, ambas pertenecientes al
Instituto de Música de China, ubicado en la capital oriental.
En la primera parte del recital, Chen Rusi interpretó valses y joropos de
Evencio Castellanos, Moisés Moleiro, Juan Vicente Lecuna e Ildefonso
Meserón y Aranda. En la segunda parte, Liang Dongxue cantó en español -sin
saber hablar este idioma, lo cual fue una sorpresa para el público- tres
composiciones del afamado maestro venezolano Juan Bautista Plaza
(1898-1965), pertenecientes a su Suite para canto y piano (1932) y basadas
en los poemas de Luis Barrios Cruz: "Por estos cuatro caminos", "La sombra
salió del monte" y "Palma verde, garza blanca".
La embajadora Rocío Maneiro manifestó, en la entrevista concedida esa noche
al canal en español de la Televisora Central de China, sentirse "gratamente
sorprendida al descubrir que las dos jóvenes chinas lograron penetrar el
alma de la música venezolana y conmover los corazones de la audiencia". Al
día siguiente de realizado el recital la Televisora Central de China lo
retransmitió para los televidentes de América Latina, España y Portugal.
Esta es la primera vez que las composiciones del maestro Juan Bautista
Plaza se escuchan en China. Debido al éxito del recital, la Embajada de
Venezuela comenzó a preparar un programa más amplio para futuras
presentaciones que incluyan más canciones y más obras para piano del
insigne compositor.
Juan Bautista Plaza nació en Caracas el 19 de julio de 1898 y murió en la
misma ciudad el 1 de enero de 1965. Fue compositor, pedagogo, organista y
musicólogo. Hizo sus primeros estudios musicales en Caracas y en 1923
obtuvo, en la Escuela Pontificia Superior de Música Sacra de Roma, el
título de maestro en composición sagrada. Él fue uno de los principales
propulsores del movimiento musical venezolano del siglo XX, a través de sus
actividades docentes y de investigador de la historia musical de Venezuela.
Su producción musical, que abarca unos trescientos títulos, comprende obras
para orquesta, obras para piano, música vocal a capella, música de cámara,
canto y piano y abundantes composiciones de música sagrada.
Por su parte, el I Festival Internacional de Poesía "Ciudad del Siglo",
realizado el 8 y 9 de julio en la ciudad de Chengdu, capital de la
provincia china de Sichuan, incluyó entre sus participantes a Wilfredo
Carrizales (Venezuela), María Lucía Ferreira Verdi (Brasil), Forrest Gander
(EUA) y Eliot Weinberger (EUA). Por China estuvieron presentes reconocidos
poetas, tales como Xi Chuan, Mang Ke, la poeta Zhai Yongming (anfitriona
del evento), Hua Qiu, Li Yawei y Tang Xiaodu y Zhong Ming.
El evento fue organizado por el Nuevo Centro Internacional de Exposiciones
y el Periódico Nocturno de Chengdu, con la colaboración del semanario Sur,
el vespertino Oriente y el bar Cien Noches. Los poetas participaron en
charlas y conversaciones con los estudiantes de literatura de la
Universidad de Comunicaciones de Chengdu y respondieron preguntas e
inquietudes de los mismos.
Por la tarde del día 9 los poetas acudieron a la Casa de Paja de Du Fu,
famoso poeta de la dinastía Tang (618-907), a rendirle homenaje, leer
poemas del antiguo bardo e intercambiar puntos de vista y pareceres acerca
de la difusión de la poesía y el problema de la traducción.
El encuentro culminó con una velada poética de clausura en el bar Cien
Noches, propiedad de la poeta anfitriona Zhai Yongming. Se presentó la
antología Poetry Today, con textos de todos los poetas participantes. Luego
cada poeta procedió a leer los textos seleccionados para el numeroso
público asistente.
Weinberger leyó su largo poema "The Stars"; Forrest Gander su "Excerpts
from Present Tense"; María Lucía Ferreira Verdi leyó los poemas
"Calígrafos" y "Renascimento" y Wilfredo Carrizales, cuatro textos de su
último poemario La casa que me habita. Finalmente se presentó una
interesante performance a cargo de la poeta Zhang Xiaojing, quien combinó
sonidos guturales con música electrónica.
Finalmente, la anfitriona, Zhai Yongming, expresó que este primer esfuerzo
por reunir poetas chinos y extranjeros en la ciudad de Chengdu, a pesar de
las dificultades burocráticas y de otra índole, valió la pena porque se
congregaron voces muy diversas de diferentes edades y procedencia que
fueron recogidas en la antología Poetry Today, así como en una filmación
que se guardará en la biblioteca del bar Cien Noches.
Fuente: Embajada de Venezuela en China
*** Tomás Segovia gana el XV Premio Juan Rulfo
El escritor mexicano de origen español Tomás Segovia (Valencia, España,
1927) fue elegido por votación unánime como el ganador del XV Premio de
Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, luego de la
deliberación del jurado realizada el día 30 de julio en la ciudad de
Guadalajara, Jalisco, México.
Durante la conferencia de prensa celebrada en Guadalajara el 1 de agosto
para anunciar el nombre del ganador, se hizo contacto vía telefónica a la
Ciudad de México con Segovia, quien expresó su sorpresa y honor por recibir
este premio que lleva el nombre de un personaje a quien conoció en el
Centro Nacional de Escritores de la Ciudad de México y cuya obra "lo dejó
deslumbrado".
"Me conmueve, me da mucho gusto, también me da un poco de miedo", dijo
Segovia al ser cuestionado sobre su sentir tras saberse merecedor de este
reconocimiento. "Me da un poco de inquietud pensar que ya estoy en la edad
en que uno empieza a recibir premios, la verdad es que quisiera recibirlos
y estar más joven, pero como eso no tiene remedio, ni modo, qué bueno que
me dan premios ahora".
Sobre las repercusiones que este premio tendrá en su vida como autor,
Segovia manifestó de buen humor que esperaba que "algún nuevo lector me
conozca, supongo que también esto hará más fácil que los editores publiquen
mis libros. Pero yo también me pregunto qué efecto tendrá este premio en mi
obra, aún no lo sé".
El acta del jurado, que fue leída por el crítico mexicano Christopher
Domínguez, califica a Segovia como un "poeta indispensable y una voz
central del humanismo hispanoamericano" cuya voz poética "se cuenta entre
las más originales y perseverantes" de la lengua española. Considera
también "la riqueza y el rigor de su obra ensayística que, desde hace medio
siglo, enriquece e ilumina el problema de las relaciones entre el lenguaje
y la sociedad, la poesía y el tiempo". El jurado destacó además la labor de
Segovia como "traductor fundamental del pensamiento francés de la segunda
mitad del siglo XX, así como de poetas como Nerval, Hugo, Breton y Rilke".
Además de Domínguez, el jurado en esta edición estuvo integrado por el
británico Steven Boldy; la mexicana Lucía Melgar; el estadounidense Seymour
Menton; la chilena Cecilia García-Huidobro, el español Jorge Urrutia y la
argentina Matilde Sánchez. En la conferencia de prensa del premio
estuvieron presentes Raúl Padilla López y Nubia Macías, presidente y
directora general de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara;
Emilio González Márquez, presidente municipal de Guadalajara; Raúl
Zorrilla, representante de Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes de México (Conaculta,
http://www.conaculta.gob.mx); Martí Soler, representante de Consuelo
Sáizar, directora del Fondo de Cultura Económica (FCE,
http://www.fce.com.mx); Silvia Álvarez, coordinadora general de Extensión
Universitaria y representante del rector José Trinidad Padilla López, y
Dulce María Zúñiga, coordinadora del Premio Juan Rulfo.
El Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo está dotado
con cien mil dólares y se entrega como reconocimiento al conjunto de una
obra de creación en cualquier género literario. Los escritores que han
recibido este premio son: Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992),
Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995),
Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio
Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan García Ponce (2001), Cintio Vitier
(2002) y Rubem Fonseca (2003) y Juan Goytisolo (2004).
Segovia recibirá el Premio Juan Rulfo el 26 de noviembre durante la
ceremonia de inauguración de la XIX edición de la Feria Internacional del
Libro de Guadalajara, en la que la cultura peruana será la Invitada de
Honor.
Aún adolescente al llegar a México, Segovia proviene de una familia de
republicanos españoles que dejaron su país durante la dictadura franquista.
En México estudió filosofía y letras y vivió hasta su madurez, para después
combinar estancias en este país y en España. Su primer volumen de poesía,
La luz provisional, se publicó en 1950 y desde entonces se presentó como un
poeta en diálogo con la tradición europea, línea que mantuvo a lo largo de
su obra poética, centrada fundamentalmente en el tema amoroso.
Su labor como escritor abarca más de 20 libros y géneros como el ensayo, la
crítica, la dramaturgia, la narrativa y, por supuesto, la poesía. Además de
sus libros, publicó también en revistas como Diálogos, Plural, Revista
Mexicana de Literatura y Vuelta, a través de las cuales mantuvo un vínculo
constante con el panorama de las letras mexicanas. Trabajó como profesor
universitario en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx) y en la Universidad de Princeton
(http://www.princeton.edu), entre otras instituciones.
De él escribió Octavio Paz en 1963: "Es un escritor, para mí, esencial", y
agregó que posee una obra "solitaria, pero no aislada, singular y no
marginal, constituye una tentativa por rescatar, como totalidad,
experiencias que en otros aparecen separadas, vida y reflexión, lo
cotidiano y lo extraordinario, el presente y la memoria".
Fuente: Prensa FIL
*** El cubano Miguel Barnet obtiene el premio Trieste en Italia
Miguel Barnet, el escritor cubano vivo más publicado dentro y fuera de la
isla, mereció el Premio Internacional Trieste-Poesía 2005, según se supo el
pasado 2 de agosto tras el anuncio hecho por el poeta italiano Gaetano
Longo, presidente del jurado, que reconoció la vasta obra de Barnet, del
cual apareció recientemente en Italia la novela La vida real, publicada por
la editorial Einaudi, la más importante de ese país europeo.
Conferido anualmente a una personalidad de relevancia mundial por el
conjunto de su obra poética, ese lauro -que otorga desde 1999 la Asociación
Cultural Anthares- será entregado el próximo 21 de octubre en el centro
histórico Tomasseo de Trieste, ciudad del noreste italiano.
El galardón incluye premio en metálico, una escultura de plata realizada
por la artista triestina Samantha Sila, en cuya base se leen versos de
James Joyce, Humberto Saba y Rainer Maria Rilke, y la publicación de una
antología del ganador a cargo del sello FPE.
Longo agregó que en fecha próxima los lectores italianos disfrutarán la
antología poética de Barnet, Juego común, y antes de que finalice el año
verá la luz otro volumen del autor: Poeta en la isla, publicado en Cuba
bajo el título Actas del final.
Por su parte, Barnet manifestó su satisfacción por ese reconocimiento,
"algo que me honra porque muy pocas veces, en este planeta lleno de
guerras, se le rinde tributo al trabajo poético", resaltó. El también
Premio Nacional de Literatura 1994 y vicepresidente de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba ponderó la labor de los organizadores del
premio, "por situar a la poesía en un lugar preminente, en favor de la
humanidad".
Notable etnólogo y folklorista, Barnet preside desde 1995 la Fundación
Fernando Ortiz (http://www.fundacionfernandoortiz.org), dedicada al estudio
y promoción de la vida y la obra del finado sabio cubano, mundialmente
conocido como el tercer descubridor de la isla. Entre sus más de 10
poemarios publicados en Cuba sobresalen La piedra fina y el pavorreal
(1963), Isla de güijes (1964), La sagrada familia (1967), Orikis y otros
poemas (1980) y Viendo mi vida pasar (1987).
El Premio Internacional Trieste-Poesía ha sido otorgado a figuras como
Justo Jorge Padrón (España), Álvaro Mutis (Colombia), Mateja Mateuski
(Macedonia), Oliver Friggieri (Malta), Arturo Corcuera (Perú) y Amaadou
Lamine Sal (Senegal).
La ceremonia de entrega se efectuará durante un festival homónimo que este
año extenderá sus jornadas del 17 al 22 de octubre con la participación de
destacados poetas italianos.
Fuente: Prensa Latina
*** Eugenio Montejo recibió el Premio Octavio Paz
El venezolano Eugenio Montejo recibió el pasado 2 de agosto el VII Premio
Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz, en una ceremonia a la que
asistieron el presidente de México, Vicente Fox, y diversas personalidades
del mundo de las letras.
Montejo recibió el galardón, dotado con 100.000 dólares, por parte de la
Asociación de Amigos de Octavio Paz, presidida por Marie Jo Paz, viuda del
escritor mexicano, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1990.
"Cuando recibí la noticia vinieron a mi mente tres palabras: honor, alegría
y responsabilidad. En primer término se trata de un alto honor porque es un
premio que proviene de México, el país de más sembrada tradición cultural
en nuestro continente", dijo el escritor venezolano en la ceremonia.
Añadió que el premio le ha "proporcionado una innegable alegría que podría
compartir con mi familia y con mi país en un tiempo en que los percances de
nuestra política y del militarismo autocrático no nos da demasiada
alegría".
"La tercera palabra es responsabilidad, cuya noción en el dominio de la
creación artística y de la postura ética asocio al nombre que lleva este
honroso premio", señaló Montejo. "Las tres pueden resumirse en la palabra
más hermosa de nuestra lengua: gracias. Gracias a México".
Montejo indicó que en distintas épocas los exiliados de muchos países "han
encontrado en este país un refugio protector y amable, sería extenso hablar
de nuestros vínculos con la literatura de México".
Asimismo, consideró un honor haber sido distinguido con el galardón no solo
por la importancia del autor de El laberinto de la soledad, sino porque es
un premio otorgado entre poetas y escritores con un claro ideal por
fomentar el interés por los autores latinoamericanos entre las nuevas
generaciones.
"Mi admiración temprana por la obra de Paz no es casual, pues tal como
había ocurrido con otros escritores y poetas, en nuestro itinerario
formativo varios libros suyos habían constituido verdaderos hitos. Recuerdo
haber leído varios títulos con lápiz en mano para recordar mi lectura",
dijo, y remarcó que la poesía "ejerce una decisiva función pacificadora
frente a los males del mundo".
Por su parte, el presidente Fox dijo que el premio otorgado a Montejo "es
una forma suprema de diálogo al convocar a la sensibilidad y a la
inteligencia". Calificó a Octavio Paz como una de las figuras centrales del
siglo XX y de las letras universales. "México ha comenzado a ser como
Octavio Paz soñó", agregó el mandatario.
Según Fox, el poeta y ensayista "quería un México que transitara por vías
pacíficas a la democracia, donde hubiera elecciones libres, en donde el
ejercicio de gobierno fuera transparente, donde hubiera equilibrio de
poderes y los ciudadanos participaran activamente en el quehacer nacional".
El jurado indicó en su dictamen que "en estos tiempos cuando todo conspira
para aumentar la 'desarmonía' del mundo, el poeta nos recuerda que hay que
volver a los dioses profundos y que la música del ser es disonante pero la
vida continúa".
En el evento, realizado en la Biblioteca de México "José Vasconcelos", Fox
estuvo acompañado por Sarí Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes; Antonio Deltoro, presidente del jurado, y Eduardo
Lizalde, director de la Biblioteca de México. Entre los asistentes se
encontraban el arquitecto Teodoro González de León, los escritores Enrique
Krauze, Juan Villoro y Emanuel Carballo.
Fuentes: EFE, El Universal (México)
*** Rosa al recibir el premio Gallegos: "Escribir es tomar partido"
El escritor español Isaac Rosa, ganador del XIV Premio Internacional de
Novela Rómulo Gallegos, por su obra El vano ayer, recibió este 2 de agosto
el prestigioso galardón de manos del vicepresidente venezolano, José
Vicente Rangel, en ceremonia realizada en el Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve), en
Caracas.
El Rómulo Gallegos, dotado con 100.000 dólares, es uno de los más
prestigiosos premios literarios en lengua hispana, y ha sido obtenido en
anteriores ediciones por autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas
Llosa, Enrique Vilas-Mata, Roberto Bolaños, Carlos Fuentes o Javier Marías,
entre otros.
Esta edición del premio ha sido particularmente polémica, ya que opositores
al gobierno del presidente Hugo Chávez han acusado al jurado de haber
convertido el más famoso galardón literario venezolano en un premio
"chavista", y acusaron a Rosa, de 30 años, de ser simpatizante de los
gobiernos de Caracas y La Habana.
El vicepresidente Rangel también desestimó las críticas y dio la
"bienvenida a un debate" sobre el asunto, a la vez que pidió "abrir las
puertas a una discusión esclarecedora, y rescatar la memoria a través del
autor de El vano ayer".
En su discurso, Isaac Rosa dijo sentirse sorprendido por la visión de
Caracas desde el cerro Ávila, que corona la ciudad, de la que hay poca
representación literaria "al menos para el lector español, para el lector
europeo". Agregó que al ver la ciudad desde lo alto pudo "reconocer algo de
la 'ciudad enorme, extraordinaria: un valle lleno de concreto y metal' de
la que hablaba Adriano González León en País portátil, una de las pocas
referencias literarias con que contaba para enfrentarme a esta increíble
ciudad".
En otra parte de su discurso manifestó que el término de la guerra fría
seguramente hizo "mucho daño al compromiso de los autores, cuando los
intelectuales hacían bandera, en algunas ocasiones hasta el descrédito".
Habló también sobre la vaguedad implícita en el término "literatura
comprometida", toda vez que "el escritor en todo momento está comprometido
con la representación crítica del mundo, lo quiera o no. Escribir es tomar
partido, es participar, es intervenir".
Para su valoración por parte de nuestros lectores, hemos publicado íntegro
el discurso de Isaac Rosa, al cual se puede acceder en
http://www.letralia.com/128/especial01.htm.
Fuentes: EFE, Celarg
*** Inauguran en Cúcuta exposición de Ana Berta López
El pasado 4 de agosto fue inaugurada, en la Galería de Arte "Simón Bolívar"
del Consulado de Venezuela en Cúcuta, Colombia, la exposición "Aunque sean
tonterías... ¡escríbeme!", de la fotógrafa venezolana Ana Berta López.
La muestra, que estará abierta hasta el 2 de septiembre, está compuesta por
19 fotografías de escritores venezolanos y colombianos como Olga Elena
Mattei, Elsa Sanguino, Juan Calzadilla, Saúl Gómez, Homero Vivas, Ernesto
Román, Jorge Gómez Jiménez, Antonio María Flórez y otros. Cada imagen
incluye un texto del autor representado.
En la presentación de la exposición, el escritor Octavio Escobar Giraldo
-otro de los retratados- calificó como "lo más dulce" de la exposición "su
generosidad cartográfica, que registra a uno y otra lado de la frontera los
pequeños y grandes accidentes literarios: la urbe satisfecha, con
aspiraciones cosmopolitas, y el reducto cerrado, orgulloso y provinciano,
que cuelga de las montañas".
Ana Berta López nació en Caracas en 1963. En su ciudad natal hizo estudios
como actriz en el Taller Luz Columba, de Nelson Ortega, en 1986, y en 1990
cursó el Ciclo Básico de Arte Dramático en el IFAd y el Taller de
Elaboración de Libretos para TV con Mariela Romero.
Al llegar a San Cristóbal, Táchira, donde reside actualmente, tomó el
Taller de Actuación para Cine y TV con Miguel Ponce, en 1998. En teatro
hizo la obra Avenida Lecuna, con el grupo Arriba El Telón, en 1989,
mientras en televisión se desempeñó en Radio Caracas Televisión como actriz
destajista en varios programas tales como Selva María, Señora, Abigail, Mi
Amada Beatriz y otros. Desde 1997 ha trabajado como docente independiente
de actuación en la Dirección de Cultura y Bellas Artes del Táchira, la
Unidad Educativa Bolivariana Páramo de La Laja y el Colegio Don Bosco,
entre otros entes.
Como fotógrafa su formación ha sido mayormente autodidacta. Hizo el taller
"Fotografía y cultura popular" dictado por Mariano Díaz y "Revelado y
copiado blanco y negro" con Gustavo Carmona, ambos en la Fototeca del
Táchira. Ella y su cámara le han prestado sus servicios a la revista Sujeto
Almado, Nadie Nos Edita Editores, Asociación de Escritores del Táchira,
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar del Táchira, Dirección de Cultura y Bellas
Artes del Táchira y otros entes.
Esta es la tercera exposición individual de López. La primera fue
"Capturando egos", en la Casa Steinvorth (1999) y la segunda "Ojos de miles
miradas", en la Fototeca del Táchira (2004). Este año participó además en
la exposición colectiva "Creadores del hecho cultural" en la Fototeca del
Táchira.
"Al paso de los años", explicó López, "una foto, un retrato, siempre es un
viaje en el tiempo digno de ser vivido. He querido combinar en esta muestra
la palabra escrita con la imagen del autor porque soy una firme creyente de
la memoria visual".
*** Editan en México antología de poesía sonora
La mexicana Radio Educación y la Dirección General de Publicaciones del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta,
http://www.conaculta.gob.mx) acaban de editar Homo Sonorus, una antología
internacional de poesía sonora, la primera que se hace en el mundo, según
explicó Lidia Camacho, directora de la emisora, durante la presentación,
realizada el pasado 4 de agosto en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de
Bellas Artes.
"En Europa sí hay algunos textos que documentan la poesía sonora en
diferentes países, pero como antología que reúne a los artistas más
connotados en la poesía sonora, este trabajo es el único", agregó Camacho.
El editor y curador de esta antología es el ruso Dmitry Bulatov, por lo
cual la versión original estaba en ruso e inglés, pero se tradujo al
español para que sea conocida no sólo por el público mexicano, sino por el
de toda América Latina.
La antología está integrada por un grueso volumen de más de 400 páginas que
reúne los textos teóricos y las fichas biográficas de los artistas
incluidos, así como por cuatro discos compactos en los que se incluye a
poetas sonoros de Australia, Austria, Inglaterra, Argentina, Bélgica,
Brasil, Hungría, Alemania, España, Italia, Canadá, Holanda, Polonia,
Portugal, Rusia, Estados Unidos, Gales, Finlandia, Francia, Suiza y Suecia.
La poesía sonora, refiere Camacho, tiene sus deudas con la poesía visual,
con las vanguardias que buscaron liberar a la palabra de todo contenido
semántico y encontrar nuevas formas de expresión. "En el caso de la poesía
sonora esto se hace fundamentalmente a través la palabra, la música, pero
también del llanto, el pujido, el grito".
Fuente: El Universal (México)
*** Filman en Colombia documental sobre Cien años de soledad
El afamado cineasta húngaro Peter Gothár (Pécs, Hungría, 1947) se trasladó
a Colombia a principios de este mes para identificar las locaciones de un
documental especial sobre Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez,
que rodará para la Televisión del Estado Húngaro y MTV, y que será
transmitido en la serie "Grandes Libros" de la BBC.
De 26 minutos, el documental será "una especie de gancho para lograr que
los jóvenes de Hungría lean más", según explicó el cartagenero Gerardo
Nieto, responsable junto con su padre, Víctor Nieto, del Festival de Cine
de Cartagena, y quien acompañó al reconocido director húngaro. Se trata,
agregó, de "una campaña para motivar la lectura desde la televisión. Por
eso encomendaron el proyecto a un director de cine de la trayectoria de
Gothár".
El cineasta estuvo acompañado también por el venezolano, radicado en
Hungría, Francisco Gozón, quien será el director de Fotografía; Géza
Détari, productor; y la traductora de los libros al húngaro de García
Márquez, Vera Sczeka.
El documental contará con la participación de una famosa actriz de Hungría,
que leerá apartes de la novela. Las filmaciones se iniciarán el primero de
septiembre. "Lo que hicimos fue buscar las locaciones y la identificación
de la gente", dijo Nieto, quien aclaró que no se trata de una versión de
Cien años de soledad, sino un documental sobre la obra, recreada en los
sitios más representativos de Macondo.
Fuentes: El Tiempo, IMDB
*** Literatura latinoamericana tendrá especial presencia en Fráncfort
La literatura latinoamericana y los servicios en línea tendrán un papel
relevante en la Feria del Libro de Fráncfort, que se celebrará en octubre
próximo con la participación de 6.700 expositores, informaron sus
organizadores el pasado 5 de agosto.
Indicaron que los pabellones se distribuirán en 12 salas, lo que supondrá
un importante esfuerzo físico para su organización, y que además este año
tendrá un importante protagonismo virtual, pues la feria ofrecerá un amplio
abanico de posibilidades por Internet.
Uno de esos mercados internacionales con más "empuje" en Alemania es el de
la lengua hispana, lo que se verá reflejado en el tema central del
encuentro "Rights Directors Meeting", que se realizará el 18 de octubre,
día de la inauguración del evento, en el que expertos del sector editorial
de Hispanoamérica y Estados Unidos analizarán problemas y tendencias del
ramo.
Según los organizadores, el encuentro pretende ofrecer una visión sobre
mercados de libros en España y Latinoamérica, así como información sobre el
tema del comercio de licencias que posibilitan la publicación de una obra
en distintos países del de origen. Además, los participantes debatirán
sobre las posibilidades que alberga el mercado de licencias y criterios de
decisión para escoger obras a publicar en otros países.
Fuente: Diario de Yucatán
*** Muere en La Habana el cantante Ibrahím Ferrer
El cantante Ibrahím Ferrer, una de las estrellas del Buena Vista Social
Club, falleció a los 78 años, el sábado 6 de agosto, en el Centro de
Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq) de La Habana, según explicó su
nieto Kelman Valdés, quien no quiso ofrecer detalles de la causa de la
muerte.
Se conoció que Ferrer ingresó al Cimeq con síntomas de gastroenteritis,
luego de haber llegado el miércoles de una gira por Europa. Su muerte
ocurre después de hacer realidad el que calificara como uno de sus más
preciados sueños, que era grabar un disco de boleros.
Ferrer nació en 1927 en Santiago de Cuba. Tuvo una larga carrera artística
de más de 60 años. Sin embargo, su consagración mundial llegó de la mano
del proyecto Buena Vista Social Club, un disco producido por Ry Cooder que
obtuvo en 1998 el codiciado premio Grammy, y un filme dirigido por Wim
Wenders.
A los 12 años quedó huérfano de padre y madre y tuvo que vender dulces en
la calle para sobrevivir. Un año después integró su primer grupo musical,
Los Jóvenes del Son, con el que amenizaba pequeñas fiestas de barrio, y
empezó a cantar con varios conjuntos locales de Santiago de Cuba como
Sorpresa, Wilson y Maravilla de Beltrán.
En la década de 1950, época de oro para la música cubana, obtuvo su primer
éxito con el disco El platanal de Bartola. Entonces formaba parte de la
orquesta de Chepin Choven, dirigida por el maestro Electo Rosell (Chepin),
el más importante músico de la región oriental en esos momentos. El nombre
de Ferrer no figuró en los créditos del disco, razón por la cual se mantuvo
en el anonimato.
Ya en 1957, el cantante se muda a la capital cubana, donde trabajó con la
orquesta Ritmo Oriental, que dirigía Benny Moré. Después volvió con Pacho
Alonso, radicado también en La Habana, con un nuevo grupo, Los Bocucos. En
esas agrupaciones fue intérprete de guarachas, sones y otros ritmos
bailables, pero los directivos de esas orquestas le negaron el acceso al
bolero.
Luego de la muerte de Alonso, en 1982, Los Bocucos, sin su gran figura,
perdieron popularidad. No obstante, Ferrer, un tanto desilusionado con la
música, permaneció en la agrupación hasta su jubilación en 1991 y, desde
esa fecha, se ganó la vida limpiando zapatos y recibiendo una modesta
pensión de jubilación.
En 1997, el músico cubano Juan de Marcos González y el productor Ry Cooder
lo animaron a participar en la grabación de Buena Vista Social Club. Fue
con este álbum que logró ser reconocido en los cinco continentes junto a
sus contemporáneos Rubén González, Omara Portuondo, Compay Segundo, Eliades
Ochoa, Barbarito Torres y Guajiro Mirabal. Con su disco Buenos hermanos,
Ferrer ganó un Grammy en 2004.
Ibrahím Ferrer fue esencialmente un sonero pero durante los últimos años
había incursionado en otros ritmos. En su último disco Mi sueño, a bolero
songbook, interpretó boleros como "Perfidia" o "Quiéreme mucho".
El velatorio del artista tuvo lugar el domingo 8 de agosto, cuando
centenares de personas, entre amigos, familiares, artistas, funcionarios y
admiradores, acudieron al cementerio "Cristóbal Colón", de La Habana, a
rendirle tributo póstumo entonando "Mil congojas", uno de los boleros
popularizados por la voz de Ferrer. Sobre el panteón donde reposa el
artista, fueron depositadas numerosas ofrendas florales, una de ellas
enviada por el presidente cubano, Fidel Castro.
"Hemos perdido a un gran valor de la cultura cubana. Era un artista
extraordinario, amigo entrañable, mi hermano increíble", declaró el
pianista Chucho Valdés. El cantante José Loyola dijo de Ferrer que "tenía
un lirismo melódico muy singular, con una afinación perfecta,
extraordinaria, un estilo muy original y propio. Es difícil abstraerse de
las influencias, pero los grandes logran hacer eso". Por su parte, el
compositor cubano Juan de Marcos señaló que "era tremendo improvisando,
sobrepasó los límites de su generación".
Fuentes: ABN, BBC, EFE, La Razón (Ecuador)
*** Muere en Santiago la compositora Leni Alexander
El pasado domingo 7 de agosto falleció en la capital de Chile la
compositora germano-chilena Leni Alexander (Breslau, 1924), reconocida por
haber incorporado a la música chilena las tendencias más avanzadas de la
europea. Alexander fue sepultada en el Cementerio Israelita de Santiago el
lunes 8.
Según Luis Merino, director del Centro de Extensión Artística de la
Universidad de Chile, "algunas claves para aproximarse a Leni Alexander son
las que desarrolló a través del sistema de enseñanza musical Montesori,
cuyo diploma recibió en 1942. Desde el punto de vista de la historia de la
música chilena, pertenece a un importante grupo de compositores que
empezaron a mostrar sus creaciones entre 1948 y 1950: un período de
maduración, de apertura y de pluralismo de nuevas tendencias. Entre ellos
están Juan Amenábar, Gustavo Becerra, Carlos Botto, Darwin Vargas y
Federico Heinlein".
Elene Alexander Pollak residió en Hamburgo hasta 1939, desde donde emigró
con su familia a Chile. Entre 1949 y 1953 estudió con el compositor Fré
Focke, quien mostró a los creadores musicales chilenos el potencial del
dodecafonismo. "Lo interesante es que después, con una beca del gobierno
francés, Leni estudió con dos figuras muy importantes: Rene Leibowitz y
Olivier Messiaen. También se contactó con figuras como Pierre Boulez, Bruno
Maderna y Luciano Berio", enfatiza Merino.
Hay coincidencia absoluta en recalcar que Leni Alexander fue una figura que
siempre estuvo buscando nuevos caminos, tanto en su propia creación como en
lo que respecta a la música de raíz chilena. "Leni aportó con mucha
generosidad esta visión contemporánea. En Nueva York, en 1959, recibió el
encargo de una obra para orquesta de Dimitri Mitropoulos (Time and
consumation). Realizó además estudios de música electrónica y entre 1963 y
1968 presentó música contemporánea en emisiones radiofónicas, para la que
escribió muchas piezas. Igualmente en composiciones para radioteatros".
En su catálogo, la gran mayoría de sus obras es instrumental. También
escribió la Cantata de la muerte a la mañana, única obra de un compositor
de Centro y Suramérica presentada en el Concurso Internacional de la
Sociedad Italiana de Música Contemporánea, en 1960.
Por encargo del Ministerio de Cultura de Francia, en 1985 compuso Aulicio.
Sobre este título, la compositora aclaró que el texto correspondía a la
forma en que uno de sus hijos (Bastian Bodenhofer), cuando tenía miedo, en
vez de decir "auxilio" decía "aulicio". La obra fue estrenada por la
Orquesta Sinfónica de Chile en julio de 1996. "Curiosamente, no dejó
discípulos, sino lecciones en este constante explorar. Un legado que ha
permanecido en todos los compositores jóvenes de Chile", señala Merino.
Fuente: El Mercurio
*** Murió el trovador cubano Noel Nicola
Noel Nicola, uno de los creadores de la Nueva Trova cubana, murió la noche
del domingo 7 de agosto, a los 58 años, víctima del cáncer. Junto con
Silvio Rodríguez y Pablo Milanés renovó la tradición sonora isleña, cuya
influencia se hizo sentir en toda América Latina.
Nicola falleció un día después que Ibrahím Ferrer, mítica voz del son.
Nicola y Ferrer -éste de 78 años- fueron velados en la misma funeraria
capitalina, donde se acercaron los más importantes creadores y artistas
isleños.
Nacido en La Habana el 7 de octubre de 1946, en el seno de una familia de
músicos, creó sus primeras composiciones en la adolescencia. En 1968,
Nicola presentó por primera vez sus canciones junto a Silvio Rodríguez y
Pablo Milanés en la Casa de las Américas
(http://www.casadelasamericas.com), dando inicio a la Nueva Trova, que con
sus temáticas rebeldes y su poética capturó la atención de sus
contemporáneos.
Miles de jóvenes, a lo largo y ancho de América Latina, hicieron suyos
temas como Por la vida juntos, Para una imaginaria María del Carmen, Son
oscuro, Es más, te perdono y otros que reflejaban las inquietudes
existenciales, sociales y políticas de una generación.
A finales de la década de los 60 también se incorporó al legendario Grupo
de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Artes e Industria
Cinematográfica bajo la dirección de Leo Brouwer, y que fue una escuela
para sus participantes.
Fuentes: AP, ABN
*** Muere el escritor mexicano Severino Salazar
El escritor Severino Salazar falleció la madrugada del domingo 7 de agosto
en Ciudad de México, víctima de un cáncer fulminante que lo tuvo gravemente
enfermo en las tres últimas semanas, según informó su hermana, Eloísa
Salazar.
El narrador de 58 años, ganador en 1984 del Premio Juan Rulfo para Primera
Novela con su libro Donde deben de estar las catedrales, era considerado el
escritor contemporáneo más importante de su natal Zacatecas.
Salazar trabajaba en el departamento de literatura de la Universidad
Autónoma de Azcapotzalco, institución en la cual era profesor e
investigador. Su más reciente libro fue El imperio de las flores, novela en
la que ya está presente una reflexión acerca de la enfermedad del cáncer.
El escritor dejó, además, una novela inédita.
Salazar estudió la licenciatura en letras inglesas en la Universidad
Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) y en Gales; era
profesor titular de tiempo completo en la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM, http://www.uam.mx).
Otros de sus libros son El mundo es un lugar extraño (1989), Desiertos
intactos (1990), Tres noveletas de amor imposible, Las aguas derramadas y
Cuentos de Navidad, entre otros. Parte de su trabajo cuentístico ha sido
traducido al inglés, francés e italiano.
Críticos literarios coincidían en que "aunque desde hace muchos años reside
en la ciudad de México, su obra recupera, cual fino trazo de bisturí, los
aromas, luces y fantasmas del interior de la República".
Soltero y sin hijos, Salazar vivía en Ciudad de México desde hace cuatro
décadas, aproximadamente, pero alternaba su estancia con Zacatecas; en
algunas etapas residió fuera del país. En el último año, recordó su
hermana, estuvo en Portugal y España. El cuerpo del escritor fue velado
desde el mismo domingo 7 en una funeraria donde estuvieron sus familiares y
algunos escritores y amigos, y fue cremado el lunes 8.
Fuentes: El Universal (México), La Jornada
*** Clausura hoy en Caracas el XVI Festival Mundial de la Juventud
Inaugurado el pasado 8 de agosto, hoy se realizará en Caracas la ceremonia
de clausura del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes,
evento que ha reunido a más de 17.000 jóvenes de 144 países, entre los que
se encontraron Palestina, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Perú, Portugal,
Brasil y Suiza.
El acto inaugural contó con la presencia del presidente de Venezuela, Hugo
Chávez Frías; el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel; el
gobernador del estado Miranda, Diosdado Cabello, y otras personalidades del
Ejecutivo Nacional.
El festival es completamente financiado por el gobierno venezolano,
mediante un crédito especial, solicitado al Congreso, de 18 millardos de
bolívares.
Durante ocho días, los jóvenes provenientes de diferentes países
participaron de diversas actividades de discusión y participación política
e ideológica, acompañados por las expresiones culturales de cada nación
asistente al evento.
Las disertaciones y talleres se realizaron en la Universidad Bolivariana de
Venezuela, el Círculo Militar de Caracas, el Teatro Teresa Carreño y las
salas de conferencia del Parque Central, entre otras locaciones.
Estas actividades culturales estuvieron abiertas al público en general,
mientras que para los debates se dio prioridad a los delegados inscritos.
Además se celebraron actividades en el interior del país.
Una de las últimas actividades fue el "Tribunal Antiimperialista", que se
realizó este fin de semana en el Poliedro de Caracas, y que consistió en la
imitación de un proceso judicial "a todo lo que significan las políticas
intervencionistas, imperialistas", según explicó el diputado oficialista
Darío Vivas.
Fuentes: El Universal (Venezuela), Gobierno en Línea
*** Ministerio español de Cultura subvenciona emisora poética
La Fundación Cultural Miguel Hernández
(http://www.miguelhernandezvirtual.com) ha recibido una subvención de
18.600 euros del Ministerio de Cultura de España (MCU, http://www.mcu.es)
para la puesta en marcha de Radiopoesía (http://www.radiopoesia.com), una
emisora temática de poesía a través de Internet que se pondrá en marcha el
30 de octubre -aniversario del nacimiento de Miguel Hernández-, informaron
fuentes de la entidad el pasado 9 de agosto.
El objetivo de esta nueva emisora es facilitar el acceso a la poesía "de
forma interactiva, dinámica y entretenida", una iniciativa que, además, se
centrará en la promoción de la vida y obra del poeta alicantino Miguel
Hernández.
Entre las secciones previstas en esta primera fase del proyecto figuran un
foro, entrevistas, concursos y archivos sonoros, además de un apartado
donde los nuevos poetas podrán leer o enviar sus textos para difundir sus
obras por todo el mundo. Además, Radiopoesía contará con la sección "Mundo
Hernandiano", en la que se ofrecerán noticias actualizadas de todas las
actividades que sobre el poeta oriolano se realicen a nivel mundial.
Igualmente, podrán escucharse poemas de Hernández recitados por autores
como el portugués José Saramago o cantantes como el español Joan Manuel
Serrat, así como canciones y obras de teatro del poeta.
El director de la Fundación Miguel Hernández, Juan José Sánchez Balaguer,
explicó que Radiopoesía responde al deseo de la "difusión máxima de la
figura de Miguel Hernández", y que surgió de la idea de que la radio podía
ser más efectiva que Internet para difundir la obra de este poeta, pues "la
palabra es el mejor medio para entenderse", señaló Sánchez.
Este ambicioso proyecto, comentó el director de la Fundación, "se dirigirá
mucho a Hispanoamérica", pues la organización ya ha mantenido contactos con
diferentes medios de comunicación de Cuba, Miami o Argentina, como la
emisora TL de la ciudad de Rosario, para difundir la obra de Miguel
Hernández.
La Fundación ya había realizado un programa de radio junto con esta emisora
argentina, y fue entonces cuando pensaron que la creación de un medio
temático de poesía "tenía futuro". Los programas se emitirán a través de
Internet pues, según Sánchez, es un medio que "permite llegar a todo el
mundo", y añadió que están manteniendo contactos con diversas entidades
culturales para ampliar el proyecto, que no saben si derivará "en muchas
cosas más".
Se trata, afirmó el director de la Fundación, de una iniciativa "muy
participativa" que intentará, desde el primer momento, acercarse a los
"nuevos poetas", para que puedan dar a conocer su obra. La emisora "estará
abierta a la iniciativa de fundaciones o casas museos" que deseen difundir
en sus programas la obra de otros poetas.
El equipo que integra Radiopoesía está formado por 37 historiadores y
filólogos, principalmente, y no descartan que, una vez el proyecto esté
totalmente asentado, colaboren otras personalidades de la cultura
académica.
La Fundación Miguel Hernández ha desarrollado numerosas actividades durante
los últimos dos años, como un taller de empleo, donde cerca de cuarenta
personas se dedican a catalogar y digitalizar fondos para realizar una
biblioteca virtual del poeta. Otras de sus iniciativas son los cursos
didácticos para escolares, así como las diversas colaboraciones que han
establecido con el Instituto Cervantes en Manila y en Moscú.
Fuentes: EFE, Terra Actualidad
*** Fernando Báez dicta charlas sobre memoria e identidad nacional
El destacado escritor venezolano Fernando Báez se encuentra en Caracas
invitado por Fundapatrimonio-Alcaldía de Caracas para dictar una serie de
charlas cuyo tema es "Memoria Histórica e Identidad Nacional", según
informaron fuentes oficiales.
Nacido en San Félix (Ciudad Guayana, estado Bolívar) y pedagogo de
profesión, Báez tiene un postgrado en bibliotecología y en esa área es
considerado una autoridad a nivel mundial. Su libro Historia universal de
la destrucción de libros, publicado en 2004, se convirtió en un éxito de
ventas que lo catapultó como un reconocido ensayista, según la
consideración de críticos de talla internacional.
Lo mismo ha ocurrido con su más reciente libro de ensayos La destrucción
cultural de Irak, prologado por Noam Chomsky, lingüista y uno de los más
consecuentes críticos de la política imperialista estadounidense.
La erudición de Báez en torno al tema bibliográfico le ha permitido
desenvolverse como conferencista en varias ciudades del mundo como Oxford,
Cambridge, Qatar, El Cairo, Kuwait, Paris, Madrid, Berlín, Barcelona,
Bogotá, Río de Janeiro, Buenos Aires y Caracas, entre otras urbes. Textos
de Báez pueden leerse en Letralia, el más reciente de los cuales es el
ensayo "Borges y el pensamiento", publicado el 1 de noviembre de 1999 en
nuestra edición 81 (http://www.letralia.com/81/en01-081.htm).
La primera conferencia se llevó a cabo el pasado jueves 11 en la Casa de
Campo Guzmán Blanco, localizada en Antímano. La segunda presentación se
escenificará hoy lunes 15 de agosto a las 5:30 de la tarde en el Centro de
Arte La Estancia y la última el 18 de agosto a las 5 de la tarde en la
Casona Anauco Arriba, en San Bernardino.
El objetivo principal de estas ponencias es lograr que los ciudadanos se
identifiquen con el patrimonio cultural de Venezuela mediante el desarrollo
de la conciencia colectiva en función del conocimiento y mantenimiento de
los espacios históricos y socioculturales, explicaron los organizadores.
Fuente: ABN
*** Documentos de Frida Kahlo y Diego Rivera serán digitalizados
Una colección de más de 26.000 documentos de los artistas mexicanos Frida
Kahlo (1907-1954) y Diego Rivera (1886-1957) serán restaurados,
clasificados y digitalizados en un proyecto que se desarrollará hasta junio
de 2007, según informó Isabel Grañén, presidenta de la organización Apoyo
al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México (Adabi,
http://www.adabi.org.mx) y una de las responsables del proyecto.
Grañén explicó que los documentos "recogen toda la esencia íntima y
personal de la pareja de pintores mexicanos que no sólo hicieron escuela
sino también conciencia política en su país". Cuando se completen los
trabajos, será posible consultar, a través de Internet, cartas, libros,
revistas y notas de prensa "que muestran el lado humano" de dos de las más
grandes figuras del arte contemporáneo mexicano.
"Se trata de contribuir al enriquecimiento de la memoria colectiva y de
poner a estos documentos inéditos a salvo del robo y la destrucción", dijo
Grañén. Añadió que cuando los investigadores y el público en general puedan
consultar por computadora tales documentos "se encontrarán con muchas
sorpresas" sobre la vida personal, académica y artística de Frida Kahlo y
Diego Rivera, a quienes unió el amor y la vocación por la pintura.
Se estima que el proyecto de efectuar un inventario descriptivo y
digitalizar los documentos tendrá un costo de unos 188.000 dólares, de los
cuales una tercera parte será aportada por el magnate mexicano Alfredo Harp
Helú.
En el plan participan el fideicomiso que administra una casa convertida en
museo que perteneció a Frida Kahlo en el sector capitalino de Coyoacán
(conocida como "Casa Azul"), y otro creado por Diego Rivera, la estatal
Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx), la
Adabi y otras entidades.
Diego Rivera donó al fideicomiso, constituido el 16 de agosto de 1955, su
museo y el de Kahlo, y le cedió "todos los derechos de su obra plástica o
literaria". El famoso muralista también solicitó en esa ocasión que los
archivos con sus documentos y los de su esposa "no se abrieran sino varios
años después de su muerte".
Fuentes: EFE, El Tiempo
*** Restauran importante misión jesuita en Paraguay
La restauración y conservación de la Misión de los Jesuitas de Trinidad, a
unos 400 kilómetros al sur de Asunción (Paraguay), se acomete por primera
vez con un plan multidisciplinario, que incluye trabajos arqueológicos y
antropológicos y que se desarrolla desde principios del pasado mes de
julio.
La coordinadora del proyecto, Ana Rosa Lluis O'Hara, explicó que la
restauración, cuyo costo ascenderá a 100.000 dólares, se centra en el
sector de las "casas de los indios" porque en anteriores trabajos se
ocuparon principalmente de los restos de la imponente iglesia mayor del
recinto.
Otras novedades respecto a anteriores intervenciones en Trinidad,
Patrimonio Histórico mundial de la Unesco desde 1993, es que las labores
actuales son multidisciplinares, con especialistas en restauración,
arqueología, en laboratorio de "biodeterioro", conservación lítica,
estructuras y geotecnia, y documentación.
Los trabajos en Trinidad se extenderán hasta finales de este año, destacó
Lluis O'Hara, quien afirmó que el objetivo es que sea sustentable con la
participación de la población local en las tareas de conservación y el
fomento del lugar como destino turístico.
La Misión de Trinidad fue elegida para desarrollar el proyecto como uno de
los 100 sitios en peligro de destrucción del World Monuments Fund (WMF,
http://www.wmf.org) para el bienio 2004-2006. Las anteriores labores de
conservación en la Misión de Trinidad se remontan a principios de la década
de 1990, cuando se trabajó en su recuperación, principalmente de la
iglesia, con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional
(Aeci, http://www.aeci.es).
Fuentes: EFE, Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
*** Falleció el cineasta boliviano Hugo Roncal
El actor, dramaturgo y director de cine boliviano Hugo Roncal Antezana
murió el pasado 12 de agosto en La Paz (Bolivia), a la edad de 82 años. El
cineasta, que había sido galardonado el 26 de julio por el gobierno de su
país con la Medalla al Mérito Cultural, dirigió más de un centenar de
documentales y mediometrajes, entre otros, y escribió varias obras de
teatro. Sus restos fueron velados en el Salón Velatorio María Inmaculada de
la zona de Achumani.
Nacido en Cochabamba, Roncal fue alumno libre, entre 1941 y 1943, de la
Escuela Nacional de Bellas Artes, bajo la dirección de Cecilio Guzmán de
Rojas. También en 1943 fue alumno de la Escuela Nacional de Arte Escénico,
dependiente del Ministerio de Educación y Cultura de Bolivia
(http://www.minedu.gov.bo), y en 1970 asistió a un curso de crítica
cinematográfica, dirigido por Luis Espinal Camps, entre otros cursos de
capacitación en las artes.
Ya en la vida práctica, fue parte del elenco de las compañías de teatro
"Raúl Salmón", "Carlos Cervantes", "Wenceslao Monrroy", "Centenario" y
"Lucho Espinoza", así como de la española "Gonzalo Gobelay", entre otras.
Su capacidad creativa se hizo evidente en la época del 60 cuando presentó
una de sus obras más importantes: El mundo que soñamos. En ella, Roncal
plasmó la historia de la fabricación de un títere, contada desde el punto
de vista del papel periódico.
En sus más de 45 años de actividad cinematográfica, participó y colaboró en
diferentes largometrajes como Mina Alaska, de Jorge Ruiz, y Ukamau, de
Jorge Sanjinés, además de Volver, La rata de América, Crimen sin olvido,
Patria linda y El sátiro, todas obras y aportes importantes a la
cinematografía boliviana.
Además, fue uno de los impulsores de la creación del canal 7 TVB. Desempeñó
el cargo de director del Departamento de Cine, dependiente del canal
estatal.
Según el director Paolo Agazzi, Roncal fue "un hombre múltiple en el cine
boliviano, ya que fue actor y director. Sus clases en los talleres de cine
de la Universidad Mayor de San Andrés (Umsa, http://www.umsanet.edu.bo)
eran siempre enriquecedoras. Su muerte me sorprendió mucho, ya que hace un
mes fue premiado por su labor cinematográfica".
La actriz Maritza Wilde, por su parte, destacó su aporte al desarrollo
actoral boliviano, que calificó como fundamental. "No sólo trabajó como
actor, sino que elaboró varios guiones de teatro a lo largo de su vida. Fue
un hombre ecuánime y agradable, y trabajar con él, como siempre se difundió
por las personas que desarrollaron su talento con Roncal, siempre fue
agradable. Además, se encuentra su aporte a la televisión nacional. Fue en
el Canal 7, el estatal, donde destacaron sus ideas innovadoras".
Entrevistado en 2003, Roncal definió el cine de esta manera: "Es un pasión
de locos, de enamorados, es como el poeta que siente la necesidad de
transmitir un sentimiento profundo sin esperar recompensa, el cineasta es
igual; ahora se hace cine para ganar premios, reconocimiento, antes se
hacía por amor, sin esperar premios".
Fuentes: La Razón (Bolivia), La Prensa (Bolivia), Ministerio de Desarrollo
Económico de Bolivia
*** Inauguran en Argentina exposición sobre el Quijote
El próximo jueves 18 de agosto se inaugura en la Pontificia Universidad
Católica Argentina "Santa María de los Buenos Aires" (UCA,
http://www2.uca.edu.ar), la exposición "Tras las huellas del ingenioso
hidalgo", que reúne dibujos en tinta, grabados y litografías de veintidós
artistas argentinos, así como 35 ediciones antiguas e internacionales de la
obra de Cervantes.
La exposición está enmarcada en las VIII Jornadas Internacionales de
Literatura Española Medieval y Homenaje al Quijote, que se llevarán a cabo
los días 17, 18 y 19 de agosto en el Campus Universitario de Puerto Madero
(Buenos Aires).
Las ediciones que verán los asistentes a la exposición proceden de la
propia UCA y de la Biblioteca Popular de Azul, que cuenta con una de las
colecciones más completas que existen en Argentina sobre esta materia. La
exposición permanecerá en el Pabellón de Bellas Artes de la Universidad
Católica Argentina hasta el próximo 4 de septiembre.
"Cada uno de los artistas agrupados en esta singular exposición aporta su
visión particular de don Quijote", explicó Cecilia Cavanagh, comisaria de
la muestra. "Y de ese modo hallamos a un Alonso Quijano torturado, soñador
o divertido en función del lápiz que lo haya plasmado", agregó.
La muestra se abre con una acuarela de Guillermo Roux, que retrata al
Quijote extraviado en libros, con los personajes de esos mismos libros
rodeando al voraz lector de novelas de caballería.
Las variadas lecturas del personaje cervantino continúan con las
situaciones hilarantes dibujadas por Alicia Carletti, la marioneta de
largos bigotes que escenifica Diana Dowek o el trazo tupido y generoso de
Aníbal Cedrón, que se decanta por un Quijote mucho más ensimismado y
melancólico.
Por su parte, Carlos Benítez combina diversas situaciones de las andanzas
del hidalgo, mientras que Jorge Álvaro prefiere ubicarlo en un escenario
casi mágico.
Muchas de las obras presentadas fueron encargadas especialmente para un
libro en homenaje al Quijote, mediante el cual se convocó a los artistas a
crear nuevas imágenes del célebre personaje de Miguel de Cervantes. Entre
ellas se encuentran, también, las tradicionales ilustraciones de Carlos
Alonso para la edición de la obra que publicó Emecé en 1957 y las que hizo
Roberto Páez para la que editó Eudeba en 1965.
"Lo cierto es que no ha sido fácil poner en marcha la muestra porque en un
principio pensábamos que quizá resultaría demasiado local, pero hemos
contado con el apoyo de la universidad y de la Consejería de Cultura de la
Embajada de España en Argentina", dijo Cavanagh.
"Además, la universalidad del Quijote está sobradamente reconocida porque
todos hemos leído alguna vez algún fragmento de la obra o, por lo menos,
nos podemos hacer una idea aproximada del significado de lo quijotesco",
reconoció.
Este año, en el que se cumple el cuarto centenario de la publicación de la
obra cervantina y en el que, en consecuencia, proliferan los actos
vinculados al Quijote, Cavanagh indicó que ha sido "todo un desafío" sacar
adelante la muestra por el miedo que le producía la posibilidad de saturar
al espectador. "No obstante, los dibujos recopilados tienen una calidad
indiscutible y ofrecen visiones renovadas de un personaje que uno nunca se
cansa de contemplar", matizó.
Fuentes: EFE, La Nación, UCA
*** Constituido el jurado del premio Julio Cortázar
Los escritores, Miguel Mejides, Laidi Fernández de Juan y Rogelio Riverón,
integran el jurado que tiene la responsabilidad de otorgar el Premio
Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, en su cuarta edición, según se
supo el pasado 2 de agosto.
El veredicto será dada a conocer durante un acto que se celebrará en el
Salón de los Espejos del Palacio del Segundo Cabo (sede del Instituto
Cubano del Libro), a las 4 de la tarde del viernes 26 de agosto, fecha del
natalicio del célebre escritor argentino.
Para esta edición se recibieron 390 obras pertenecientes a autores
hispanohablantes de 21 países de Latinoamérica y también de otras regiones,
particularmente Europa. Los países más representados son Cuba (224),
Argentina (83), España (22), México (13) y Colombia (11).
La creación de este concurso fue iniciativa de la escritora, traductora y
editora lituana Ugnés Karvelis. Su presidente de honor es Miguel Barnet y
está auspiciado por el Instituto Cubano del Libro, la Casa de las Américas
y la Fundación ALIA.
Fuente: La Ventana
*** Hermenegildo Sábat gana premio Nuevo Periodismo Cemex
El periodista y artista plástico rioplatense Hermenegildo Sábat fue
declarado ganador del Premio Nuevo Periodismo Cemex+FNPI en la modalidad de
homenaje, según se pudo conocer a principios de este mes. Sábat recibirá el
premio en una ceremonia que se celebrará en el Museo de Arte Contemporáneo
de Monterrey, México, el próximo martes 30.
Según el Consejo Rector del Premio, esta elección busca destacar y poner
como ejemplo ante todos los periodistas de América Latina la extensa
trayectoria de quien recorrió en su natal Montevideo los más variados
oficios periodísticos, para luego consagrarse en Buenos Aires al ejercicio
del periodismo de opinión, a través de una de las artes más tradicionales y
representativas de la prensa, la caricatura política.
Desde 1973, los dibujos de Sábat aparecen todas las mañanas en la sección
política del diario Clarín (http://www.clarin.com.ar). También han sido
publicados en los principales periódicos y revistas de América y Europa,
entre ellos, The New York Times (http://www.nytimes.com), L'Express
(http://www.lexpress.fr) y Libération (http://www.liberation.fr).
La ceremonia de entrega será encabezada por Gabriel García Márquez,
presidente de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI,
http://www.nuevoperiodismo.org) y Lorenzo H. Zambrano, presidente del
Consejo y director general de Cemex (http://www.cemex.com).
La periodista mexicana Alma Guillermoprieto, integrante del Consejo Rector,
dijo que Hermenegildo "Menchi" Sábat "es un hombre excepcional, con una
personalidad llena de humor e inteligencia, modesto, consagrado a su
trabajo, con una conducta intachable frente al poder y una brillante
carrera de 57 años, desde que publicó su primer dibujo en Montevideo".
Su vida ha trascurrido entre Uruguay, donde nació el 23 de junio de 1933 y
donde trabajó como reportero, fotógrafo, diagramador y dibujante, hasta que
le ofrecieron en 1966 ser secretario general de redacción del diario El
País (http://www.diarioelpais.com), y posteriormente Argentina, donde
colaboró con Editora Abril, las revistas Primera Plana y Crisis, el diario
La Opinión y finalmente Clarín, desde abril de 1973.
Dirigió y publicó la revista Sección Áurea. Además ha enseñado por varias
décadas pintura y dibujo en su Fundación de Artes Visuales y otras
instituciones. Su obra artística y periodística ha sido presentada en
exposiciones retrospectivas y recogida en libros que reflejan sus
convicciones y sus pasiones, como Seré breve, Siempre dije que este tipo no
me gusta, Jazz a la carte y Abstemios abstenerse, entre otros.
"La motivación principal es, o debería ser, generar situaciones visuales
que tornen las palabras superfluas", ha dicho Sábat para explicar su
trabajo, en el cual, además de la política, son recurrentes los temas
musicales, pictóricos y culturales. En el Metro de Buenos Aires se exhibe
un mural con sus dibujos de Gardel, Pichuco y Discépolo. Así como ha
dibujado con ironía y valentía -sin palabras- los principales personajes de
las distintas coyunturas de la historia argentina desde los años sesenta,
ha dedicado libros monográficos y entrañables a artistas como
Toulouse-Lautrec o Bix Beiderbecke.
Sábat ha recibido varias distinciones nacionales e internacionales, entre
las que se cuentan el premio María Moors Cabot en 1988 por sus dibujos en
la época de la dictadura, el título de Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y
la nominación como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina en 1996, el
Premio Figari y el doctorado Honoris Causa de la Universidad de la
República en Uruguay en 2003.
El Premio Nuevo Periodismo Cemex+FNPI fue instituido como una alianza entre
la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y Cemex para promover la
calidad del periodismo en los países de América Latina y el Caribe. El
premio en la modalidad de homenaje está dotado con 30 mil dólares como
estímulo económico, gracias al patrocinio de Cemex.
Esta es la cuarta ocasión en que se otorga este galardón. La primera vez
tal honor recayó en el periodista mexicano Julio Scherer, cofundador de la
revista Proceso (http://www.proceso.com.mx) y reportero y editor durante
más de cincuenta años. En la segunda edición fue premiado el colombiano
José Salgar, quien durante setenta años ocupó todas las posiciones posibles
en la redacción de El Espectador (http://www.elespectador.com). El año
pasado fue distinguido el brasileño Clóvis Rossi, de Folha de Sao Paulo
(http://www.folha.uol.com.br/folha), con más de cuarenta años de
experiencia narrando las coyunturas del mundo para Latinoamérica.
Fuente: FNPI
*** Unica prepara su III Feria del Libro
Del lunes 26 de septiembre al sábado 1 de octubre se realizará en la
Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica, http://www.unica.edu.ve), en
Maracaibo (Venezuela), la III Feria del Libro Unica, con la participación
de diversas editoriales regionales, nacionales e internacionales.
Según Adriana Morán Sarmiento, coordinadora del evento, la universidad se
suma, por tercer año consecutivo, a la red de ferias de libro que se
realizan en Venezuela, "con el objetivo de difundir la literatura,
promocionar a los escritores regionales y nacionales y poner el libro en
manos de todos, dando mayor participación a las editoriales
universitarias".
Morán agregó que durante una semana se realizarán actividades que van de lo
literario a lo musical, tomando en cuenta, incluso, a los más pequeños.
Para ello, serán utilizados los espacios de la propia universidad.
Para el rector Ángel Lombardi, la realización de este tercer encuentro
literario se concibe como la celebración de la literatura que este año
rinde homenaje al cuarto centenario de El Quijote y al 50º aniversario del
Grupo Poético Literario Apocalipsis. El escritor Ednodio Quintero será el
homenajeado este año, por lo que se estará presentando su más reciente
novela Mariana y los comanches (Editorial Candaya, España).
Entre los escritores venezolanos que participarán en la feria, se
encuentran Adriano González León, Inés Quintero, Francisco Javier Pérez,
Miguel Ángel Campos, César Chirinos, Antonio López Ortega, Milton Quero y
otros.
El Cine Club Unica, junto a la Cinemateca Nacional, el Cine Club Luz y
Fundacine organizan el Taller de Dirección de Cine que dictará el cineasta
merideño Alberto Arvelo (Una vida y dos mandados, Una casa con vista al
mar). Dexy Linares, coordinadora del Cine Club, aseguró que además habrá
programación para cinéfilos durante los seis días, de 10 de la mañana a 8
de la noche.
Las noches musicales estarán amenizadas por las agrupaciones Pomarrosa, el
Ensamble Sonoro de Atenógenes Urribarrí, los Gaiteros del BCV, Beatlemanía,
Stigma. La Sombra, Bárbara y Maneco, la Estudiantina Unica y un concierto
sinfónico del director Franklin Pire.
Varias exposiciones de arte, talleres para niños y adultos y la expoventa
de libros se harán posible en los espacios de la III Feria del Libro Unica,
distribuida en los pabellones: Editoriales y Libreros, Pequeños Lectores,
Colombia, y el Pabellón Artesanal.
Fuente: Unica
*** Ministros de Cultura se reunirán en Caracas
Representantes de 33 países participarán en el XIV Foro de Ministros y
Encargados de Políticas Culturales de América Latina y el Caribe, que se
celebrará en Caracas del 27 al 29 de septiembre.
La agenda de esta reunión contempla como temas principales las estrategias
de integración cultural de América Latina y el Caribe, así como el apoyo a
la aprobación de la Convención sobre la Protección y Promoción de la
Diversidad de las Expresiones Culturales.
La temática de este encuentro internacional fue aprobada durante la primera
reunión preparatoria de la Secretaría Pro Tempore, realizada recientemente
en el Consejo Nacional de la Cultura (Conac, http://www.conac.gov.ve),
ocasión en la cual se produjo la transferencia oficial de la presidencia
del foro por parte de la República de Ecuador a la República Bolivariana de
Venezuela.
En esa oportunidad, el ministro venezolano de Cultura, Francisco Sesto
Novás, expresó su deseo de que este evento se convierta en un encuentro
exitoso en el que las autoridades de la cultura puedan dialogar y discutir
con sinceridad los problemas de la región, así como la integración y los
cambios que se están dando en estos países. "Vamos a lograr el foro más
auténtico, sencillo, profundo y útil", enfatizó el titular de Cultura.
Entre otros puntos de la agenda fue presentado el Portal de la Cultura de
América Latina y el Caribe (http://www.lacult.org). Además, se aprobó
incluir la discusión del fortalecimiento de esta cita internacional,
agregar a un representante de la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, http://www.unesco.org) como
miembro del foro y se definió el listado de los invitados especiales.
Fuente: ABN
*** Conflictos peruanos serán analizados en un coloquio
Entre finales de septiembre y mediados de octubre se realizará en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe),
en Lima (Perú), el Coloquio Nacional Interdisciplinario "Discursos del
conflicto: entre el canon y la profanación", en homenaje al centenario de
Tarmap pacha huaray.
La actividad, que se desarrollará el 28 y 30 de septiembre y del 2 al 14 de
octubre, ha sido concebida como foro de encuentro de las distintas
disciplinas de las humanidades y las ciencias sociales, y se propone
abordar uno de los escenarios de la cultura que dan cuenta de los profundos
conflictos que se viven en el Perú.
En 1905, en la Universidad de San Marcos, un joven de la aristocracia
limeña sostiene su tesis Carácter de la literatura del Perú independiente;
en el mes de mayo de ese mismo año y tanto en Lima como en casi todas las
modestas ciudades del país, la naciente clase obrera celebra la primera
pascua roja en la que se produce un fenómeno de apropiación de uso de la
letra por sectores populares.
Lo relevante y revelador es la aparición de Tarmap pacha huaray en el
interior del país. El texto llama la atención por la forma como se
reivindica la cultura indígena, se esboza una historia posible y se
documenta la vigencia de la literatura quechua. Asimismo, se agrega la
publicación por parte de un sector vinculado a las instituciones
conservadoras, del Vocabulario políglota incaico, que registra cuatro
variantes del quechua y una del aimara, y que además supone un proyecto de
castellanización. El encuentro analizará estos y otros temas relacionados.
Dirigido a investigadores, críticos literarios, educadores, científicos
sociales, profesores de secundaria y publico en general, así como alumnos
de universidades, el coloquio discurrirá a través de una agenda compuesta
por Carácter de la literatura del Perú independiente, Tarmap pacha Huaraz,
Vocabulario políglota incaico y la celebración de la pascua roja.
Los interesados en participar deberán enviar sus ponencias antes del 15 de
septiembre. Las inscripciones se procesarán hasta el 12 de octubre y
tendrán un costo de 60 nuevos soles para ponentes, 40 para asistentes y
público en general y 20 para estudiantes. Para obtener mayor información
sobre el evento, es preciso escribir a guaca@....
Fuente: UNMSM
*** Realizarán en Chile encuentro escolar de historia local
El próximo 30 de septiembre y 1 de octubre se realizará en Carahue (Chile)
la Cumbre Regional Escolar de Historia Local "Relatos de La Frontera", que
tendrá como escenarios la Casa de la Cultura de Carahue (Manuel Montt 295,
teléfono 651873, culturacarahue@...) y el Hogar Estudiantil del
Complejo Educacional Claudio Arrau (Manuel Montt 297, teléfono 651378).
El evento es una de las actividades que desarrollan docentes y estudiantes
de la zona para analizar su historia local, y que ha involucrado
encuentros, seminarios y talleres diversos. La zona de La Frontera abarca
un territorio que durante la conquista se mantuvo como nación independiente
de España, y que geográficamente tiene cierta correspondencia con lo que
actualmente se conoce como La Araucanía.
Dado que la zona vivió un proceso histórico distinto al del resto de Chile,
los organizadores consideran indispensable que esta historia territorial
sea conocida por las nuevas generaciones y difundidas al resto de la
población regional, como una forma de potenciar un desarrollo regional y
local propios, con una identidad reconocible en otras áreas de Chile y del
exterior.
El evento está basado en un trabajo que se está desarrollando a través del
Taller de Recuperación de Historia Local "Memorias del Río Imperial", que
congrega unidades educativas insertas en esta cuenca de las comunas de
Carahue y Saavedra, y que busca articular experiencias, desarrollar y
sistematizar esta actividad educativa con el fin de propiciar la
participación en la Cumbre Nacional de Historia Social y Popular que la ONG
Ekosol de Valparaíso está organizando para el mes de octubre del presente
año.
En la actividad participarán alumnos y alumnas de 5º a 8º año básico de
escuelas de La Frontera, a través de equipos representativos, cada uno de
ellos conformado por cinco escolares y dos adultos (docentes, monitores,
padres y/o madres).
El tema de la cumbre será libre, aunque enmarcado en los acontecimientos
históricos ocurridos en el territorio. La forma de presentación también
será libre, esperando que se congreguen exposiciones digitales,
fotográficas, de maquetas u otras que den cuenta de la metodología
utilizada, del proceso vivido y de los aprendizajes logrados. La actividad
también propiciará el intercambio de experiencias y aprendizajes entre los
participantes.
El evento es organizado por el Centro de Formación Humana para el
Desarrollo Local ForHum y la Casa de la Cultura de Carahue; cuenta con la
colaboración del Departamento de Educación Municipal de Carahue, la
Municipalidad de Saavedra, el Hogar Estudiantil del Complejo Educacional
Claudio Arrau y el programa Araucanía Tierra Viva, y es patrocinado por la
Secretaría Regional de Educación.
Para obtener mayor información es preciso escribir a Juan Carlos Vásquez
(jvasquezmercado@...), del Centro de Formación Humana para el
Desarrollo Local Forum, o a Ramón Melipillán Mancilla
(culturacarahue@...), de la Casa de la Cultura de Carahue.
Fuente: ForHum
*** Eduardo Galeano visitará Honduras
El escritor uruguayo Eduardo Galeano visitará Honduras en octubre próximo,
invitado por la Universidad Pedagógica General Francisco Morazán. Rigoberto
Paredes, funcionario de ese centro de estudios superiores en la capital
hondureña, dijo que Galeano será homenajeado por su aporte a la literatura
universal.
Agregó que el autor de Las venas abiertas de América Latina llegará a
Honduras el 1 de octubre y permanecerá en el país hasta el día 9 de ese
mismo mes. Durante su estancia en el país centroamericano, Galeano visitará
San Pedro Sula, norte, la segunda ciudad hondureña más importante, donde
compartirá con catedráticos y alumnos del centro regional de la Universidad
Pedagógica, lo mismo que con intelectuales hondureños y otros invitados.
Posteriormente se trasladará a Copán Ruinas para conocer el parque
arqueológico maya, uno de los sitios turísticos de mayor atracción que
tiene Honduras.
Paredes indicó además que, para conmemorar los 50 años de la Universidad
Pedagógica, en 2006 se tiene previsto la visita al país del escritor
portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1990.
Saramago recibió la invitación para venir a Honduras durante su reciente
visita a El Salvador, en el marco de una gira por Latinoamérica.
Fuente: EFE
*** La venezolana Carmen Ramia dirige el Miami World Theater
Entre el 7 y el 16 de octubre se realizará el festival Miami World Theater
(MWTF, http://www.miamiworldtheater.org), evento en el que participarán
obras de Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Francia y Venezuela, y
que será organizado por integrantes del equipo que ha desarrollado durante
más de treinta años el reconocido Festival Internacional de Teatro de
Caracas.
La dimensión de este evento excederá el contexto local y dará "visibilidad
mundial a Miami", según George Neary, el director de la Oficina de Turismo
Cultural del condado Miami-Dade. "Convertir a Miami en la sede del segundo
festival de teatro más importante del mundo" es la meta de Carmen Ramia,
directora del MWTF, quien cree que los proyectos difíciles son los mejores.
Ramia informó en rueda de prensa realizada el pasado 11 de agosto que el
festival nace en la ciudad estadounidense de Miami Beach como un evento
anual y tras una sugerencia del magnate venezolano de las comunicaciones
Gustavo Cisneros, uno de los patrocinantes.
"Fue Gustavo Cisneros quien me dijo que un festival de esta naturaleza
debía pensar muy seriamente en moverlo también a una ciudad como Miami",
dijo Ramia refiriéndose al evento teatral venezolano que ella dirige y
organiza.
"Miami fue el sueño desde siete años atrás. Una vez inauguremos no
tendremos sino festivales grandiosos", comentó Ramia. La primera edición
del MWTF se celebrará en teatros como el Jackie Gleason Theater y el Byron
Carlyle Theater, y en espacios abiertos como Lummus Park, donde la compañía
francesa Groupe F traerá Un poco más de luz, o Lincoln Road, con la magia
aérea del grupo australiano Strange Fruit.
Después de observar con detenimiento el desarrollo económico de la ciudad y
la disposición de sus funcionarios de convertirla en un polo cultural muy
importante, Ramia y su equipo tomaron la decisión de organizar el festival
en el sur del estado de Florida.
Resaltó lo adecuado que es que este festival se celebre en Miami Beach,
debido a la "inmigración muy variada que da una riqueza multicultural muy
particular a la ciudad", a lo que se agrega su elevada afluencia de
turistas.
La compañía canadiense Les Deux Mondes presentará The Tale of Taeeka, una
obra sobre un tema tabú: la violencia hacia la infancia; la compañía
francesa vanguardista Theatre Tatto desarrolla una propuesta llena de
sorpresas escénicas sobre el tema de la cocina; el Grupo Teatral de Caracas
participará con Los hombres de América, del dramaturgo Fausto Verdial.
España mostrará el espectáculo que dio a conocer fuera de ese país al
bailarín de flamenco Rafael Amargo, Un poeta en Nueva York, inspirado en la
obra del poeta español Federico García Lorca; y la compañía estadounidense
del bailarín Joe Goode hará una llamativa síntesis de danza y teatro. Serán
cinco shows callejeros, siete compañías, 18 obras en escena, 100 artistas,
miles de espectadores y un presupuesto de un millón de dólares.
Eva Ibanche, directora ejecutiva y artística del festival, explicó que las
obras son de fácil comprensión para el público hispano porque en su mayoría
son eventos multimedia. "Me cuidé de que estas producciones no tuvieran una
dificultad de lenguaje. En esta edición no se verá un teatro de texto que
haga necesario una traducción simultánea, sino obras de fácil comprensión
para la mayoría del público", precisó.
Resaltó que el festival combina los valores estéticos de la danza, el
teatro de sala y de calle para hacer de éste un "nuevo polo de desarrollo y
disfrute en una ciudad en evolución trepidante".
Ramia, por otro lado, aclaró que este evento es independiente del Festival
Internacional de Teatro de Caracas, galardonado con el León de Plata de
Venecia, que en su próxima edición rendirá un homenaje a Alemania. "Son dos
festivales totalmente distintos", aseguró.
Fuentes: EFE, El Nuevo Herald
*** Antonio Candido de Mello recibe el premio Alfonso Reyes
El brasileño Antonio Candido de Mello (1918) fue galardonado con el premio
internacional Alfonso Reyes, de México, que otorga el Instituto Nacional de
Bellas Artes y Literatura (Inba, http://www.cnca.gob.mx/cnca/buena/inba) de
la nación azteca a la vida y obra de escritores importantes, tal como se
conoció el pasado 5 de agosto.
El premio, con una dotación de $60.000 y una historia ya de tres décadas,
será entregado en el marco de la XV Feria Internacional del Libro de
Monterrey (http://fil.mty.itesm.mx/2005), el próximo 8 de octubre. Es
entregado por el Instituto Nacional de Bellas Artes de México la Sociedad
Alfonsina Internacional, el Consejo para la Cultura de Nuevo León, Siglo
XXI Editores, el Instituto Tecnológico de Monterrey y la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Candido de Mello es poco conocido en el mundo de habla castellana, pero su
obra en portugués supera la treintena de títulos. Sus libros han sido
traducidos a diversos idiomas, aunque en español sólo se conocen
Introducción a la literatura de Brasil, Ensayos y comentarios y Estruendo y
liberación. Ensayos críticos.
El premio, dice, tiene gran significado para él, porque Alfonso Reyes es
"uno de los hombres más importantes para el pensamiento crítico de América
Latina", y por las cualidades de los anteriores ganadores. Entre ellos se
cuentan Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, André Malraux, Carlos Fuentes,
Octavio Paz, Adolfo Bioy Casares, Juan José Arreola, Miguel León-Portilla,
Harold Bloom y José Emilio Pacheco.
El autor es doctor en ciencias sociales por la Universidad de Sao Paulo.
También es profesor emérito de la Facultad de Ciencias y Letras de Assis, y
ha ejercido en las universidades de París y Yale. A propósito del premio,
Candido de Mello llama la atención sobre la "asimetría" de la difusión de
las literaturas latinoamericana y brasileña, aunque ambas se proyectan de
modo independiente hacia Europa y Estados Unidos.
Fuentes: El Nuevo Herald, La Jornada
*** Organizan en Córdoba encuentro sobre cine, arte y literatura
La Diputación de Córdoba (España) presentó el pasado 9 de agosto la
programación del VIII Encuentro Literario Cine, Arte y Literatura, que se
celebrará entre el 26 y 28 de octubre en la loalidad de Pozoblanco, con el
objetivo de afianzarse como un foro de debate abierto sobre la relación del
cine y la literatura, en palabras del diputado de Cultura, Serafín Pedraza.
La principal novedad con que contará este evento con respecto a la edición
anterior, será la presencia del arte entre los temas programados,
subrayando así el valor de la pintura y los personajes que han sido
retratados en el cine.
Las mesas redondas, coloquios y entrevistas que completan el encuentro
discurrirán en las jornadas de mañana y tarde, a excepción del último día,
en que sólo serán por la mañana. Pedraza quiso destacar durante la
presentación de la programación la calidad y los nombres de los
participantes durante los tres días, que engloba a importantes directores
de talla nacional como Luis García Berlanga, "nombre absolutamente clave en
nuestro cine ya que, junto a Juan Antonio Bardem, marcaron la evolución
fílmica en los años 50".
También sobresalen cineastas como Jaime Chávarri, José Luis Borau, Carlos
Saura, Montxo Armendáriz y Manuel Gutiérrez Aragón, importante este año por
su reciente reconocimiento con el Premio Nacional de Cinematografía y por
la vinculación del encuentro literario al Quijote.
Una de las premisas que se han querido seguir en este foro es "no copiar"
el nombre de los participantes con relación a la VII edición, para evitar
"que sea un calco". El responsable del área de Cultura de la Diputación
manifestó que la experiencia del año pasado "fue muy satisfactoria",
reforzada con la publicación de las actas debido a su "increíble riqueza".
Pedraza confía que esta serie de conferencias y coloquios sea un "foro de
debate vivo en el que se hable de todo lo referente al cine", introduciendo
nuevos elementos valorativos.
Por su parte, el coordinador del encuentro, Antonio Rodríguez, consideró
interesante la introducción en el formato de "personajes que ostentan la
condición de pintor en el cine", reflejando "su estrecha relación". El
evento, que contará con la dirección académica de Manuel Torres, dispondrá
de dos créditos de libre configuración por parte de la Universidad de
Córdoba (UCO, http://www.uco.es).
Fuente: Diario Córdoba
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=== Dos notas sobre Eugenio Montejo Leonardo Maicán ==================
*** El tiempo: materia poética en la obra de Eugenio Montejo
El tiempo es la imagen móvil de lo eterno.
Platón
Hay poetas para quienes la literatura no es sino reflejo, casi milimétrico,
de la sociedad y el tiempo que les ha tocado vivir. En cambio, hay poetas
cuya escritura no conoce de límites ni de tiempos, pues su única
preocupación es la interpretación del hombre, de la esencia con que afirma
su propia trascendencia. Eugenio Montejo pertenece al rebaño de estos
últimos. Poesía que pone de relieve los sentimientos y misterios del hombre
y, a partir de allí, la relación de éste con el universo que lo
circunscribe: la naturaleza, el tiempo.
En buena parte de la obra del poeta caraqueño se rompe con la
horizontalidad del tiempo. Veamos los cuatro primeros versos de la segunda
estrofa del poema "Retornos", perteneciente a su libro Muerte y memoria
(1972): "Todas las formas del paisaje / pasarán del negro al verde / y otra
vez del verde al negro, / según las vueltas de la rueda..." (p. 45).
El paisaje, eterno compañero del tiempo, es susceptible de variar de
acuerdo a la mirada del otro. En el poema que nos ocupa, pasa del negro al
verde, y viceversa. Pero puede abarcar otros matices, que aunque no se
encuentran de manera literal dentro del texto, puede hallarse por
intermedio de una lectura capaz de roer la osamenta estructural del poema.
Pues el paisaje encierra en su naturaleza todas las formas y colores
posibles. La rueda, en el texto señalado, simboliza el tiempo, el
indetenible girar de los instantes concatenados. El galopar que hace al
viento, velado de misterio. Galopar del tiempo que palpa las piedras del
camino. Este camino no es otro que la vida del hombre, y que nos conduce
hacia adelante (futuro) o bien hacia atrás (pasado, retorno).
Vemos entonces que la voz vuelve y desaparece en el tiempo, ya sea en
sueños o cabalgando en el recuerdo. En el mismo libro (Muerte y memoria)
hay un poema titulado "Regreso". Antes que nada, llama la atención la
sinonimia presente entre retorno y regreso. Semánticamente, ambos vocablos
nos remiten a un tiempo o lugar que precede al "ahora", a un volver. Esta
recurrencia de participar del pasado por parte de Eugenio Montejo, nos
lleva a creer que para el poeta caraqueño el pasado, lejos de ser un estado
temporal inerte, estático, es por el contrario un universo vivo, espacio de
múltiples e infinitas posibilidades. Veamos las dos primeras estrofas de
"Regreso":
Un instante la silla ha regresado
a su lejano árbol
con sus verdes tatuajes ya secos
Sus pájaros están dispersos, muertos,
y la manada del rugoso cuero
yace plegada bajo las tachuelas (p. 44).
Mero juego imaginario, evidentemente; juego en el que una típica silla de
cuero y madera se traslada a sus orígenes, a la génesis de sus elementos
primarios: el árbol (madera), el animal (cuero). Árbol y animal que han
sido sacrificados por la civilización para dar "vida" a un utensilio de
invaluable valor para el hombre, desde tiempos remotos. Vida (la de la
silla) que nace a partir de la muerte del árbol y sus habitantes: los
pájaros. Esta historia construida por y desde la tradicional silla, recrea
incluso el ocio del hombre mismo, tal como se manifiesta en las últimas dos
estrofas del poema:
Ya no hay más que silencio nivelado
bajo la sombra de un follaje extinto
donde se curte todo su misterio
fiel a sus tablas, sólo da reposo
cuando de tarde la hemos recostado
a la pared, ahogando una memoria
de días que crecieron como un árbol
y la vida tronchó por cosa muerta,
claveteada con viejos pensamientos (p. 44).
Por un lado, el silencio producto de la "decapitación" del árbol de donde
proviene la silla; sombra que ya no es sombra, pues ésta sólo existe en el
recuerdo, en la retrogradación del tiempo. Por el otro lado, vale decir que
la silla es un instrumento a través del cual el hombre, sentado, pone de
manifiesto el ocio, estado que comunica al ser humano con lo sagrado y lo
mundano. Momento propicio para el desbordamiento de la memoria. Así, gozar
del ocio, es respirar el tiempo con arte y raciocinio.
En Partitura de la cigarra, uno de los libros más representativos de la
obra montejiana, el juego temporal, o más bien, de anacronía, es evidente.
Pero no es una anacronía en el sentido literal de confusión temporal. De
ninguna manera. En el mencionado libro, al igual que en el resto de su
obra, el poeta, inteligentemente, desliza su conciencia a través del
permeable terreno de la temporalidad; como quien mira a través de un
cristal y palpa con sus manos la vida o muerte que allí palpita. El tiempo
es relativo, afirmó Albert Einstein. En tal sentido, qué más da vivir en
presente o pasado (pareciera decirnos Montejo), si en todo caso la
literatura, y más exactamente la poesía, es la tierra de los encuentros
posibles. Y más aun: a partir de lo que plantea el autor, el lector es
capaz de hacer una reflexión profunda, filosófica, acerca de su compromiso
como ser individual en cuanto a su tiempo actual (presente), que
inevitablemente lo conlleva a una serie de interrogantes acerca de su
futuro, tanto en lo individual como en lo colectivo.
En el poema "Adiós a mi padre" (Partitura de la cigarra), Montejo reincide,
como ya se abordó, el juego temporal:
Mi padre muerto iba delante
y detrás junio, de verde ubérrimo,
y la geórgica lluvia venida de tan lejos.
Al paso de su sombra
los refrenados carruajes nos seguían (p. 26).
Canto al padre que ha cruzado el umbral que nos separa del reino de la
muerte. En estas líneas es notable que la vuelta al pasado está revestida
de una aureola de nostalgia, que no sólo se conforma con nombrar al padre,
sino que abarca y señala lugares o emblemas del pueblo: "Mi padre hablaba
del camino, / de cafetales con piel de adormidera / que a un simple roce ya
era calles y torres" (p. 26).
Calle, sitio por donde rueda la vida, el tiempo; torre, lugar desde donde
se le mira. Caminos, cafetales, todo ello intrínsecamente unido a la
historia oral, acaso más trascendental que la escrita, pues al contrario de
ésta, aquélla se transmite desde las raíces mismas del alma. Montejo parece
asirse de tales raíces, y se remonta hasta más allá de la desembocadura del
río de la vida:
Hablaba dormido,
con voz inubicable,
una voz rápida de cuando era muy joven
y yo no había nacido... (p. 26).
Hablar dormido es hablar con la conciencia de los dioses, ya sea en sueños
o desde la muerte. Voz inubicable que crece y se multiplica como la savia
de los primeros años, aquellos que forjaron la vida a la voz (no nacida
aún) que ahora nombra.
En definitiva, se podría decir que Eugenio Montejo es un poeta que escribe
sin "camisas de fuerza". Para este autor venezolano, el tiempo es una cosa
viva, asible, que al igual que el viento puede parecer sereno unas veces,
con un norte definido; otras veces puede embestir la brújula de nuestros
sentidos, y arrastrarnos de la mano al tiempo donde realmente nace el
poema; haciéndonos sentir que somos partícipes de su aventura.
Referencias
- Montejo, E. (1996). Antología. Editorial Monte Ávila Latinoamericana.
Caracas.
- (1999). Partitura de la cigarra. Editorial Pretextos. Caracas.
*** Tiempo y espacio de una partitura para una poética
Sobre la cigarra y el bosque
"Partitura de la cigarra", extenso poema que da nombre al libro de Montejo
(Pretextos, 1999) es el canto de la naturaleza misma, canto a través del
cual el poeta expresa los sentimientos del hombre, sus nostalgias, sueños y
ambiciones. Tomando como epicentro la vida y muerte de la cigarra (o
chicharra, como también se le conoce), Montejo aborda una de las grandes
frustraciones del hombre, en todas las épocas: la aparente
inaprehensibilidad del tiempo. Y si decimos aparente es porque sólo a
través de la poesía somos capaces de romper las fronteras inefables que nos
sujetan al tiempo. En "Partitura de la cigarra", el poeta lo logra de
manera magistral: "El tiempo que intercambia la presencia y la ausencia, /
el canto verde y el silencio de ceniza, / el tiempo con los ojos secos de
la cigarra / variando sin variar, noches y días / ¿Ha de borrarse todo en
los caminos?".
He aquí un tiempo circular, perfecto. Tiempo en el que frases y palabras
que denotan oposición, representan el comienzo y el final, la serpiente
mítica que se muerde la cola, la muerte y el renacer. Así, la vida no sería
vida si no existiera su contraparte: la muerte. Presencia y ausencia, canto
verde y canto de cenizas, noches y días...; el empleo de éstos y otros
opuestos le confiere al poema -y al tiempo- una bruma de continuidad, de
sutil movimiento de rueda, pues el tiempo es uno y todos los tiempos,
fundidos y vueltos a fundir en la mirada del poeta:
La maga maestra del bosque
muda su tiempo verde en tiempo blanco,
pero el grito es idéntico desde hace milenios,
se ausenta y retorna, no cambia.
Cual ave fénix, la cigarra renace de sus cenizas, año tras año, durante la
estación de lluvia. Es entonces cuando el bosque reverdece con sus primeros
cantos. Tiempo, poesía, música y renacimiento; elementos que se
retroalimentan, formando un círculo infinito en el que el bosque -esa
otredad que nos desborda- es reino mágico y purificador; y la cigarra,
reina y sierva de aquel país de árboles que una vez habitamos, y que
simboliza (la chicharra) la voz de una naturaleza herida por la mano
destructora del hombre. Voz que es silbo y primavera tropical. Canto que
traspasa el silencio de los tiempos que conoce de soles y de lunas. La
cigarra busca a través de su música no sólo la trascendencia y
supervivencia de su propio ser, sino la del bosque mismo: morada, refugio,
hogar y fortaleza desde donde nos descifra los códigos secretos de la
naturaleza. Pero parece haber allí cierta contradicción, pues a pesar de
que la cigarra canta para demostrarnos su eterna -y frágil- existencia, el
canto mismo lleva consigo el signo de la muerte: murió reventado como la
chicharra, dice un conocido refrán. Este ejemplo lo ilustra como un sol:
Lo que escuché de la cigarra, lo que me dijo
con su grito una vez, con su silencio,
lo que sigue diciéndome a lo lejos,
hoy que su cuerpo se quemó de música.
En "Partitura de la cigarra", el lector percibe una especie de coro órfico
que lo conecta con la espiritualidad áurica que es esencia del universo y
del hombre; partitura cósmica y terrena a la vez. Poesía es ante todo oído
y ritmo. En tal sentido, el poema que nos ocupa es en sí una gran metáfora
donde la musicalidad penetra (a veces en forma de silencios o de murmullos
íntimos, casi inaudibles) a través de los poros heráldicos de la poesía. El
efecto resulta revelador: descubrimos que, al contrario de la concepción
genesiaca sobre nuestro origen, el ser humano está hecho de palabras (desde
siempre y para siempre). "El hombre es un ser de palabras", dice Octavio
Paz. Somos, por extensión, máscara y circo de ruidos, sonidos, melodías,
lloros, susurros, oleajes, trinos, gritos, truenos, carcajadas, lamentos,
silencios, canto de cigarra... He aquí algunas imágenes donde la
musicalidad es encantamiento y color de los sentidos: "Lo que su grito fue
grabado entre las cosas"; "la nieve sónica cayendo en densas capas";
"cigarra asida de su grito / ella y su sombra / ella y sus sonidos...";
"Cada nota vibrando se fragmenta / se oye siempre una cigarra y una cosa" .
Ese canto de muerte y renacimiento de la cigarra no tendría sentido sin la
presencia del paisaje. La voz poética, que desnuda su mirada desde la
naturaleza, o, en todo caso, desde el paisaje, pone de relieve las formas y
colores que, junto al sonido, dan esplendor y pertinencia al poema. Si el
sonido, en todas sus manifestaciones, es la representación física y
espiritual del tiempo (el tic-tac de un reloj, el latido imperceptible del
cosmos en el silencio de la noche...), el paisaje lo es del espacio (el
verde paradisíaco de la arboleda, su desnudez de mujer amada, la luz de la
terredad...). Tiempo y espacio, binomio sagrado que conjuga la creación
humana y la divina. Binomio donde el poeta, demiurgo y partero de sí mismo,
funda territorios de fuego purificador. Más que el lugar que ocupamos, el
espacio es aquello que nos ocupa. Y el paisaje de "Partitura de la cigarra"
nos invade con su eco de colores y emociones hasta crecer en nosotros con
la certidumbre lírica e interminable de la cigarra; sus árboles, sus nubes,
sus ríos y montañas, sus blancos y sus verdes; la tierra:
Está cantando en el fondo del bosque,
en el bosque secreto que cada quien lleva consigo
como una sombra, desde que nace,
está cantando en un árbol,
ella y el eco que la fija en el viento.
Tiempo y espacio enmarcado por un lugar (el bosque) y una vida-muerte (la
de la cigarra). Espejo en el que la memoria es un espejismo distorsionador
de la mirada. Esto no quiere decir, de ninguna manera, que espacio y tiempo
sean conceptos marcados por el rechazo mutuo. Muy por el contrario: el uno
no podría existir sin el otro. Pero Montejo no sólo se conforma con
mostrarnos la relación intrínseca (dualidad) entre time and space. El poeta
nos muestra otras realidades, más humanas y por tanto, herederas de una
oposición radical, irreconciliable. Verbigracia: la dualidad bosque/ciudad.
Ambos transcurren en tiempos diferentes. El reloj del bosque (selva, campo)
parece marcar el tiempo con desgana, como si no quisiera, y el minutero es
entonces una flecha embriagadora que cruza los aires con timidez y lentitud
milenarias, como temiendo herir la apacibilidad del día, el verde vegetal y
el silencio que lo respira. Tiempo señalado por el ciclo de las estaciones,
el murmullo precámbrico de los ríos, el movimiento azul de los astros. Su
fino oído degusta con placer de ninfa cada palpitar levísimo de sus brotes
fraganciosos. Más próximo al canto erótico-sensual de la sirena que del
barroquismo místico de Vivaldi, su música gravita como un puerto anclado en
el arrobo de las emociones. En este tiempo de la naturaleza la vida no
tiene edad; en ella se podría morir eternamente.
Por el contrario, el tiempo de la ciudad está marcado por la aceleración de
los sentidos. Tiempo que ha desterrado a Cronos a un prostíbulo sin héroes
donde el verbo amar es odiado en un eterno pluscuamperfecto sin posibilidad
de retorno; lugar en el que él, Cronos, es puro pretérito de nostalgias:
"Está alumbrando ahora desde una estrella, lejos, / está dormida fuera de
su música, / soñando que podemos cantar lo que cantaba, / ella y su verde
silencio compacto, / ella y el grito que inventa su quimera, / lo que canta
en nosotros desde su ceniza".
Es un tiempo suicida por naturaleza. Y más aun: homicida. Reloj negador del
hombre y del bosque, su minutero es una espada ciega manchada de sangre, de
savia vegetal: "Busqué la cigarra con un hacha". Es el tiempo de la ciudad
alterando la tranquilidad del bosque, mutilando sus vértebras. Así, la
ciudad representa la violencia; el bosque la armonía, el equilibrio. Una es
gris como la espada de Herodes, el otro es verde como la fertilidad.
Concreto y madera. Metal y hueso. TNT y ADN. Nueva York y Amazonia. Olvido
y memoria.
Con respecto al bosque, la ciudad es un ente violador, instrumento del
hombre para exterminar nuestra casa primigenia: el campo. Esto representa
un contrasentido, pues la muerte del bosque es un atentado contra el hombre
mismo. Eugenio Montejo es consciente de esta paradoja histórica, de la que
la humanidad acaso comienza a tener cierta noción a partir de la primera
revolución industrial, si no antes. Por todo esto, "Partitura de la
cigarra" es el canto del bosque que, mutilado y enfermo, se niega a morir;
de allí su renovación cíclica a través de la cigarra. En tal sentido, la
selva representa la casa violada, el hogar saqueado, mil veces saqueado y
vuelto a saquear. Último rincón del mundo donde el fuego aún no ha sido
robado por Prometeo. Bosque, lugar donde la poesía es color y es música;
dolor, parto, entrega. Orgasmo y grito de la naturaleza. Partitura secreta
que sólo el alma de la cigarra es capaz de descifrar.
** Leonardo Maicán
lmaican@...
Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Primer premio en el
Concurso Literario Interliceísta "Sergio Medina" (Maracay, 1992);
mención especial en el Concurso Semana de la Juventud (La Victoria,
1995); mención honorífica en la I Bienal Interuniversitaria de
Literatura "Simón Rodríguez" (Valencia, 2001). Cuentos suyos han
aparecido en antologías, diarios y revistas del estado Aragua. Publicó
el libro de cuentos Duelo de ases (La Liebre Libre, Maracay, 1995).
Actualmente cursa estudios de lengua y literatura en el Instituto
Universitario Pedagógico de Maracay.
=== Plaza de Nadie ========================================================
=== El arte del ninguneo, o donde Ulises le agradece a cierto cíclope =====
=== Alexis Romay ==========================================================
En su boletín de junio de 2005, la editorial puertorriqueña Plaza Mayor, en
un texto titulado "La experiencia y la fe" se refiere a la calidad de las
obras ganadoras de su premio de novela en los siguientes términos: "(...)
las novelas (...) del fallecido Gregorio Ortega (uno de los más reconocidos
y publicados autores cubanos) y (...) de Lorenzo Lunar (a quien la crítica
internacional considera 'una de las voces esenciales del neopolicial
latinoamericano') pudieron haber obtenido el máximo galardón en
cualesquiera de los concursos convocados en la isla o fuera de ella". Para
describir a los finalistas, añaden: "(...) los muy destacados narradores
(...) Oneyda González, Miguel Terry Valdespino, la muy joven Agnieska
Hernández y el veterano F. Mond, en la primera edición; y el muy premiado
en Europa Antonio Álvarez Gil, el reconocido Alberto Garrido, el joven
narrador y poeta Osmany Eduardo, y el desconocido Alexis Romay, en la
segunda edición".
Aprovecho aquí para felicitar, con todo el swing del mundo y de todo
corazón, a estos nueve compatriotas. Y, ya que estamos, le mando un beso a
mi tía querida -ella sabe de quién hablo-, que vive en La Habana y no tiene
teléfono. Y habrá de resultar obvio: escribo esta réplica en respuesta al
gratuito adjetivo que antecede a mi desconocido nombre.
Amigos lectores: mi nombre es Alexis Romay.
Por experiencia propia, regreso a "La experiencia y la fe". En dicha nota
editorial, los redactores lamentan las circunstancias que han llevado a que
su tercera convocatoria al premio de novela sólo haya recibido 39 obras
concursantes. No se explican el motivo de tal recaída. Cito: "¿Las causas?
Nadie podría precisarlas".
Los lectores que no me conocen, merecen conocer que de mi estatus de
finalista a dicho premio de novela me enteré por un comunicado de prensa,
que leí, entre brincos, en la página web de la entidad organizadora del
concurso. También merecen conocer que jamás recibí ninguna notificación
oficial del veredicto. Jamás recibí un correo electrónico de parte de dicha
institución. Jamás recibí de ellos una llamada telefónica. Jamás me
enviaron un sobre postal. De hecho, desde que se hizo público el fallo del
premio he intentado, en múltiples ocasiones y sin éxito, obtener alguna
respuesta acerca de mi novela. La comunicación por parte de la editorial ha
sido nula. ¿Las causas? Yo no podría precisarlas.
A cada uno de esos 39 esperanzados, a cualquier novelista cubano, a ese
prójimo mío en cualquier parte del mundo, le traigo una noticia: puede
suceder que su manuscrito sea seleccionado finalista en un concurso
literario; puede suceder que la editorial que convoque al premio, por
iniciativa propia, no se ponga en contacto con usted; puede suceder,
incluso, que la editorial nunca responda sus llamadas telefónicas o su
correspondencia; puede suceder que un día cualquiera, casi nueve meses
después de fallado el premio, los redactores del boletín de dicha editorial
lo califiquen a usted de "desconocido".
En esa otra caverna de las ideas que fue la inhóspita cueva de Polifemo,
ante la pregunta del cíclope respecto a su identidad -y en un ardid que
luego habría de salvarle la vida-, el bueno de Ulises respondió que su
nombre era Nadie.
En medio de esta corta pero inexplicable Odisea literaria, quiero
identificarme con el vencedor del sitio de Troya, el esposo de la bella
Penélope, el ilustre exiliado de Ithaca, y decir a los redactores del
boletín de la editorial antes mentada que Nadie, de una vez y por todas,
les agradece.
** Alexis Romay
aromay@...
Escritor cubano residente en Nueva Jersey. Fue escritor residente en
Hawthornden Castle, International Retreat for Writers. Es autor de
Ciudad de invertebrados (Pureplay Press, 2004). Publica artículos en los
diarios digitales Encuentro en la red, La Nueva Cuba y Cuba Nuestra.
=== Hablando de poemas. Suicidio con zanahoria rallada ====================
=== Niddy Calderón Plaza ==================================================
El primer suicidio es único. Así lo anuncia Miyó Vestrini desde la ironía y
desatino de un frustrado intento de suicidio. La voz de la poeta venezolana
(de origen francés) que nos dejara cuatro libros de poesía y uno de
relatos, se asoma en este poema dejándonos ser observadores de su canto a
la muerte. A la muerte como refugio, como salvación, como cambio nada más.
Julio Miranda en el prólogo de Todos los poemas (Monte Ávila, 1994),
antología que recoge toda la producción poética de Miyó, nos dice sobre
este poema: "Se nos notifica que ya la hablante cometió algún intento
frustrado, médicamente castigado, como se registra, con escalofriante
¿frialdad?, en 'Zanahoria rallada' " (p. 15). El castigo del juicio duele
más que el castigo del médico o la enfermera: "Te pasan un tubo por la
nariz, / con fuerza, / para que duela". Los pequeños sadismos casi siempre
se callan y pueden pasarse por normales, pero aparecen muy estéticos en
ciertos poemas. El pequeño sadismo del tubo se acrecienta al convertirse en
amargura, duele en el cuerpo y en el sentir de la poeta.
La creación artística es una forma de hablar, el suicido también lo es. El
suicidio habla del descontento, el desatino, la incomprensión, la soledad.
El suicida trata de decir que tal vez la muerte sea más bella, más fácil o
"la única salida / o que lo haces / para-joder-a-tu-marido-y-a tu-familia".
Al no lograr el objeto de la muerte, Miyó nos permite mirar, a través de su
mirada al transformar la experiencia en poesía. La ironía pesa en el poema,
frente la indolencia de quienes miran el tubo transparente "por el que
desfila tu última cena. / Apuestan si son fideos o arroz chino. / El médico
de guardia se muestra intransigente: es zanahoria rallada. / Asco, dice la
enfermera bembona". La pequeña venganza de Miyó frente a la apuesta
descarada, tal vez sea este poema, hermoso y mordaz, como seguramente no lo
serán nunca el médico ni la enfermera. La anécdota del día después al
intento, se hace vívida y locuaz en el poema. La angustia de sentirse sin
lugar.
Los poemas también pueden poner a latir el pensamiento, sin que ello sea su
fin: "La gente no se ocupa de la muerte por exceso de amor. / Cosas de
niños, / dicen / como si los niños se suicidaran a diario". La poeta parece
reclamar, así, que la sumisión en la jornada de la vida no nos deje tiempo
para filosofar o para sentir al otro. Tenías razón, Miyó, la muerte no es
cosa de niños, es cosa de todos y cada vez se nos hace más cotidiana, la
conciencia crece y nos acerca cada vez más a la muerte como parte de
nosotros, como si todo fuera un gran sueño y la muerte el despertar o
viceversa, no lo sabremos hasta llegar.
Zanahoria rallada
El primer suicidio es único.
Siempre te preguntan si fue un accidente o un firme propósito de morir.
Te pasan un tubo por la nariz,
con fuerza,
para que duela
y aprendas a no molestar al prójimo.
Cuando comienzas a explicar que
la-muerte-era-la-única-salida
o que lo haces
para-joder-a-tu-marido-y-a-tu-familia,
ya te han dado la espalda
y están mirando el tubo transparente
por el que desfila tu última cena.
Apuestan si son fideos o arroz chino.
El médico de guardia se muestra intransigente:
es zanahoria rallada.
Asco, dice la enfermera bembona.
Me despacharon furiosos,
porque ninguno ganó la apuesta.
El suero bajó aprisa
y en diez minutos,
ya estaba de vuelta a casa.
No hubo espacio dónde llorar,
ni tiempo para sentir frío y temor.
La gente no se ocupa de la muerte por exceso de amor.
Cosas de niños,
como si los niños se suicidaran a diario.
Busqué a Hammett en la página precisa:
nunca diré nada sobre tu vida
en ningún libro,
si puedo evitarlo.
Miyó Vestrini. Todos los poemas (1994)
** Niddy Calderón Plaza
mieles07@...
Docente y escritora venezolana (Valencia, 1977). Licenciada en
educación, mención artes plásticas, por la Universidad de Carabobo (UC,
http://www.uc.edu.ve), tesista de la maestría en literatura venezolana
del Área de Estudios de Postgrados de la mencionada casa de estudios y
con varios cursos de mejoramiento profesional. Se ha desempeñado como
docente en las facultades de Ingeniería, Educación y de Ciencias
Económicas y Sociales de la Universidad de Carabobo. Desde el 2003
labora como docente del Programa Cátedra Abierta (Artes Plásticas) de la
Secretaría de Educación del Gobierno Bolivariano de Carabobo. Ha sido
promotora cultural y coordinadora de actividades literarias y
artísticas. Ha dirigido talleres de poesía en la Fundación La Letra
Voladora, la Universidad Arturo Michelena y la Secretaría de Educación
del Gobierno Bolivariano de Carabobo. Ha participado en talleres de
creación poética, en la Dirección de Cultura de la UC con Carlos Osorio
(1993) y Reynaldo Pérez Só (1996); en el Ateneo de Valencia con María
Antonieta Flores (1997-98) y en el Centro de Estudios Latinoamericanos
Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) con Lázaro Álvarez y
Arturo Gutiérrez (1998-1999). Textos suyos han sido publicados en las
revistas La Tuna de Oro y Poesía, de la UC, así como en la antología
Voces nuevas (1998-99) del Celarg. Ha publicado el poemario Sonata con
animales (Dirección de Cultura de la UC, 2002), con el que obtuvo el
Premio Nacional del X Concurso Literario Pedro Buznego, en Maracay. Su
poemario Poemas (Una risa que se ríe de mí) obtuvo mención de honor en
el 1r. Concurso Interuniversitario de Literatura Simón Rodríguez, del
Colegio Universitario de Administración y Mercadeo (Cuam,
http://www.cuam.tec.ve), así como el premio del Concurso Mayor de las
Letras y las Artes del Consejo Nacional de la Cultura (Conac, 2004).
=== Marosa di Giorgio (Salto, 1932 - Montevideo, 2004): ===================
=== la furtiva magia del mundo Esteban Moore =========================
En la década de los setenta, uno de los integrantes, no recuerdo cuál, de
la mesa que compartíamos los lunes por la tarde en el café Las Palmas, nos
comentó que había adquirido en la Librería Hernández (1) un ejemplar de Los
papeles salvajes (2) de Marosa di Giorgio. El volumen de tapas anaranjadas
luego circularía de mano en mano, y, en más de una ocasión, alguno de los
que allí nos reuníamos leyó sus poemas en voz alta. De aquella época me ha
quedado grabado en la memoria: "Cuando llueve mucho los ángeles se alinean
en el jardín como pequeños druidas, juntan un poco las puntas rosadas (los
caballos al verlos, huyen despavoridos...)" (3).
En 1991, durante el transcurso de Tráfico Poético, un encuentro
uruguayo-argentino de poetas organizado en Montevideo por Horacio Verzi
(revista Graffiti) y Luis Bravo (Ediciones de Uno), tuve la oportunidad de
escuchar a Marosa leer sus textos en La Cumparsita, un café-bar cercano a
la Facultad de Humanidades y Ciencias del Uruguay. Su voz, como el temblor
remoto de un trueno lejano, atravesó el local; de su boca las palabras
salían imantadas en busca del aire, danzando al compás de un ritmo que es
la propia música de nuestra lengua, introduciendo en la tibia noche
montevideana "visiones, terrores, alucinaciones, en un mundo donde las
condicionantes reales pasan definitivamente a un segundo plano". Logrando
"...En la conjunción de lo feérico y lo fantástico [...] un cruce que a
nuestro entender es el que le calza más ajustadamente: lo maravilloso
negro. En esa subcategoría del género -donde transitan sin ataduras lo
horrible, lo exótico-erótico y lo sobrenatural- las figuras mitológicas (el
Diablo, Dios, los ángeles, las santas) no son fantásticas por sí mismas
sino porque encarnan, con plenitud pagana, lo salvaje y sus instintos. En
lo maravilloso negro de Di Giorgio lo 'monstruoso' representa, o pone en
juego, la dicotomía del inconsciente, haciendo real el deseo oculto
(inefable), activándose así una poderosa carga de horror y atracción
simultáneas" (4).
El corpus poético de Di Giorgio es el territorio donde se dan cita y se
funden en una voz singular los mundos de los hermanos Jacob y Wilhelm
Grimm, Lewis Carroll, el folklore y los mitos populares europeos, Edgar A.
Poe, Dylan Thomas, Horacio Quiroga y Delmira Agustini. Respecto de ésta
última, Amir Hamed señala que: "Si Delmira tiene hambre de leones o
buitres, Marosa juega a repartir la voracidad en un ambiente de cultura,
como la cocina. Es la madre o la abuela que han guisado, lo que es decir,
es una Delmira la que hizo la primera cocción" (5).
Marosa di Giorgio nació en la zona agraria de Salto, y vivió en dicha
ciudad hasta que en 1978 se trasladó a Montevideo, donde falleció el 17 de
agosto de 2004. La zona chacarera de Salto en donde la medida del tiempo
tenía una directa relación con las cosechas y la parición del ganado, es el
escenario en el que inscribe sus textos, producto de una poética visceral,
plena de animismo que vitaliza y humaniza ese paisaje.
Su mirada, nacida de "ojos soñadores de maravillas", como los de Alicia,
difiere de la de sus contemporáneos; su voz se corresponde con la de Lewis
Carroll en el poema del prólogo de Alicia a través del espejo: "no tocaré
con el aliento de la tristeza la delicia de nuestro cuento de hadas" (6).
Esta mirada y el deseo de habitar eternamente el universo de la inocencia,
la que nunca se permitirá perder, la guían en un proceso de resemantización
de ese paisaje agreste y salvaje. Ella lo poblará de brujas, lobos,
cipreses, magníficas flores que irisadas adoptan colores casi fantásticos,
ángeles, druidas, gallinas que ponen huevos de un oro intenso, liebres de
ojos granates, lechuzas con sobretodos oscuros, hongos confitados, cirios
danzantes, vegetales animados, diablos ocultos, ángeles que todavía
conservan un resto de eternidad, figuras beatíficas, monjas y unicornios
sagrados, entre otras cosas. Los nombres de sus personajes: el joven Van,
las doncellas Beryl y Aralda y el señor Yeats, aluden indirectamente al
folklore de lejanos pueblos germánicos, al cristianismo de raíces paganas
de los primeros celtas.
En una entrevista confiesa: "Yo era un testigo, las cosas pasaban, yo las
miraba en profundidad, con una atención extrema y dolorosa [...] las cosas
siguen saliendo, vuelven, se van, vuelven, ¿por qué las voy a desechar?"
-se preguntaba. Esta actitud que asume no es la de una simple observadora;
ella nombra los hechos cotidianos, los objetos y las cosas, y lo hace de
modo tal que éstos cobran ante nuestros ojos una nueva perspectiva: "Las
flores de zapallo corren por el aire y por la tierra como una enredadera de
bengalas; mi madre las siega, las pone en el cesto; de pronto, se
estremece, se queda inmóvil; pero huye hacia la casa; y pronto un aroma a
óleo y a almuerzo recorre la casa. Estoy sentada en el comedor, trazo mis
deberes -tendré que cruzar el campo, que ir a la escuela-, los platitos y
las tacitas se alinean como calaveras de niñas recién nacidas. Surge un
diablo; se para a mi lado. Mi madre -desde allá- nota que hay algo extraño
entre las paredes; acude; él se oculta; ella va hacia el jardín, dice algo
para disimular; luego se arriesga: -Creo que aquéllos están otra vez; hoy
vi uno en el zapallar".
Este universo familiar, cuyo centro es una chacra de Salto, donde la
furtiva magia del mundo tiene una presencia real, no es un lugar seguro, se
halla en constante peligro. Sobrevivirá, parece susurrarnos al oído Marosa
di Giorgio, en tanto la ambición del hombre no se obstine en secularizar lo
absoluto y sobrenatural.
Poema X (de Magnolia)
Este melón es una rosa,
este perfuma como una rosa,
adentro debe tener un ángel
con el corazón y la cintura siempre en llamas.
Este es un santo,
vuelve de oro y de perfume
todo lo que toca;
posee todas las virtudes, ningún defecto,
Yo le rezo,
después lo voy a festejar en un poema.
ahora, sólo digo lo que él es:
un relámpago,
un perfume,
el hijo varón de las rosas.
Notas
1. El viejo local de la avenida Corrientes 1580.
2. Los papeles salvajes, Arce, Montevideo, 1971.
3. Poema Nº 4 de Magnolia, Los papeles salvajes, Arca, Montevideo, 1971.
4. Luis Bravo, Cuadernos de Marcha (año XII, Nº 129, julio 1997).
5. Amir Hamed, Uruguay a través de su poesía, Siglo XX, Editorial Graffiti,
Montevideo, 1996.
6. The Annotated Alice, Lewis Carroll, ed. Martin Gardner, Penguin, 1965.
** Esteban Moore
estebanmoore@...
Poeta, traductor y periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Ha
publicado los poemarios La noche en llamas (1982), Providencia terrenal
(1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos
que van (1994), Partes mínimas (1999) e Instantáneas de fin de siglo
(Montevideo, Uruguay, 1999) y Partes mínimas y otros poemas (Mar del
Plata, 1999). Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky,
Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso,
Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu y Seamus
Heaney, entre otros. En 1996, la Unesco publicó sus traducciones de
Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas (Ediciones
Graffiti/Unesco, Montevideo). En 1990 realizó un proyecto de traducción
en la escuela de poesía The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics,
fundada por Allen Ginsberg. Ha participado de diversos festivales en su
país, en Rosario y Buenos Aires, en los de Montevideo (1993) y Medellín
(1995). Colabora con publicaciones de su país y del extranjero. Su obra
ha sido parcialmente traducida al inglés, italiano, alemán y portugués e
incluida en diversas antologías.
=== Esta calle llevará tu nombre Rafael Ortega =======================
Todos sabemos que las ciudades crean sus monstruos y los abandonan al
olvido, pero también es cierto que cuando las calles adoptan a esos seres
proscritos, los arrullan por las noches para que no mueran de pena.
Con el tiempo, el hijo se hace fuerte y astuto, algunas veces vulnerable y
sentimental, pero dueño de una sabiduría que sólo la maestra vida es capaz
de transmitir a sus alumnos.
Muchos estudiantes han sido graduados por la maestra vida, pero en nuestra
ciudad destacaba una alumna: Zoraida García, como la más brillante.
En un desfile de feria por la avenida Bolívar de Maracay, por los años
ochenta, tuve la oportunidad de conocerla. Yo era un adolescente y acababa
de salir del bachillerato, pero jamás había visto -ni de lejos- a un poeta.
La primera impresión que causó ante mis ojos bastó para comprender su
entrega por el arte, pues a pesar de que estaba rodeada de indigentes,
seres envilecidos por el licor, su figura emergía entre la podredumbre como
una flor en medio del fango.
La recuerdo como una mujer delgada, de porte elegante, que se expresaba con
una voz armoniosa y una dicción muy limpia. Era exquisito verla empinarse
la botella y devolverla con gracia a sus compañeros.
Seguidamente, cuando pasó frente a la mesa de un artesano que conversaba
conmigo, tomó unos collares de caña y los escondió entre sus pantaletas. Se
paró frente a él y lo retó a que se los sacara. El artesano dejó que se
marchara y no le quedó otra que celebrar la travesura entre risas.
Describir o definir a Zoraida García no es tarea fácil, escribió Agustina
Ramos, y estoy totalmente de acuerdo. Por su parte, Eleazar Marín la define
como un ventarrón público que, de manos a una botella, deambulaba sobre su
miseria (...) como palabra irreverente, como locura impuesta por las
desgracias del amor, como ojos y lengua acusadora, sonoridad y desparpajo
que algunas veces causaba constricción y la mayor de ellas cariño.
Después de aquel encuentro, volví a verla en cualquier paraje, a veces
sola, a veces acompañada, pero jamás tuve la osadía de acercármele aunque
sea para extenderle mi mano y decirle: ¡Salud, poeta, algún día esta calle
llevará su nombre!
Luego de unos meses me enteré de su muerte. A pocos días del trágico
incidente, Eleazar Marín escribió: "No sé si el hombre que disparó contra
las ruinas de Zoraida García, con o sin órdenes superiores, y los
superiores mismos, puedan tener sosiego después de haber asesinado la voz
irreductible y rebelde del amor caído en desgracia".
Años más tarde de la desaparición de Zoraida tuve la oportunidad de leer el
poemario Lejos de la jaula, gracias a la amabilidad de Héctor Bello, quien
me lo prestó para fotocopiarlo. En este libro destaca el epílogo que
escribió el poeta Alberto Hernández, donde sentencia: "La muerte la ronda y
la saluda, pero intenta espantarla de un salivazo para salvar el temblor
ante la poesía. Y lo hace".
De allí deduzco que un personaje así difícilmente podrá desaparecer de la
memoria de una ciudad que adora a sus hijos y los protege del olvido. Por
eso, en cualquier momento alzaré una botella y con el poder que otorga la
poesía bautizaré esta calle con el nombre de Zoraida García.
A propósito de Zoraida...
Nació en Maracay, en el año 1956. Contrajo matrimonio siendo muy joven y a
los 16 años trajo al mundo a su primer hijo. De esa unión nacieron dos
niños, quienes vivían junto a la pareja en el barrio La Democracia. Luego
de unos años, se separó de su esposo y comenzó a incursionar en el teatro.
En 1973, a los 18 años, entró en el Teatro Universitario, con la pieza Un
hombre es un hombre, de Bertold Bretch, versión de José Ignacio Cabrujas.
En 1975 trabajó en la pieza de Carlos Fuentes El tuerto es rey y en El
martillo de Ramón Lameda.
De sus primeros años en el teatro se le recuerda como una muchacha
sencilla, afable, de buen trato, siempre dispuesta a conversar, con una
gran capacidad para amar e incapaz de hacerle daño a alguien. Quienes
tuvieron la oportunidad de compartir con ella en las tablas aseguran que
poseía una excelente memoria, se aprendía los textos muy rápido.
En una ocasión, Zoraida confesó a un amigo que soñaba con tener una casa
ordenada, limpia, arregladita; cocinar, contar con un esposo, una vida
cotidiana como cualquier mujer.
Entre sus autores favoritos destacaban César Vallejo, Charles Baudelaire y
Arthur Rimbaud. Poesía vivencial, cotidiana.
A partir de junio de 1981 padeció una grave crisis mental. Comenzó a llevar
una vida desordenada e irreverente.
Aún dentro de su enfermedad, Zoraida vivía la poesía. Escribía sus textos
en cuadernos, en hojas que dejaba en cualquier parte o las vendía a los
transeúntes.
Colaboraba con las páginas literarias de periódicos aragüeños y fue
fundadora de las revistas Lanzallamas y La Quijotada, además escribió
muchos textos en la revista Umbra y publicó una selección de poemas en
Cuadernos del Fondo de la Casa, número 1, en 1982.
Cabe destacar que desarrolló un trabajo de calidad, de buena presentación y
pudo concretar parte de su creación poética, que a pesar de ser muy breve,
fue consistente.
En una oportunidad, su amiga Agustina Ramos la llevó a vivir a su
apartamento. Allí la poeta llevaba una vida tranquila, doméstica. Escribía,
participaba en actividades literarias. Agustina hizo lo posible por
ayudarla en su enfermedad. Consultó a algunos psiquiatras y los
diagnósticos eran negativos. Requería de un largo tratamiento que no daba
seguridad de total recuperación. Inclusive, los médicos sugirieron llevarla
a Cuba "a ver" si allá la curaban. Tampoco daban seguridad en este caso.
Un día dejó el apartamento y volvió a la calle. Su vida transcurrió en
medio de la pobreza extrema, presa de la locura. En esta etapa, Zoraida
tenía muchos problemas con la policía, la detuvieron varias veces por su
irreverencia y por la violencia que había crecido dentro de ella. Esa
agresividad que la llevaba a golpear a los funcionarios cuando éstos le
llamaban la atención por alguna de sus "travesuras".
Su libro Lejos de la jaula fue una edición producto del afecto de amigos y
allegados.
En la madrugada del 10 de julio de 1987, Zoraida García murió trágicamente
en un oscuro incidente acaecido en el Museo Aeronáutico de Maracay.
En 1995, la Secretaría de Cultura del estado Aragua publicó el poemario
Sólo los enemigos.
Por las razones ya conocidas, gran parte del trabajo poético de Zoraida
García quedó disperso, más de la mitad perdido.
*** Poemas de Zoraida García
*** Cerbatana
Para poder brindarte una sonrisa
bajé del cielo
y aún así
encuentro tu rostro
destilando hiedras
(***)
Estabas allí, como todos los días,
frente al ventanal, como si tal,
con tu frente amplia, y esta vez
con tu vestido rojo, tus cejas pobladas
y esos ojos soñadores enmarcando
una mirada extraña.
El ir y venir rutinario, mis noches
insomnes, y el beso de todos los días...
Aquella vez, después del tiempo,
un andar de siluetas tal vez trasnochado
y mi paso cansado por las avenidas,
eras más que un bohemio.
(Tomados de Lejos de la jaula)
*** Elegía
Escuela de Aviadores
Pilotos del Ejército
"Oid este testimonio"
La hora de la sempiterna
ha aparecido.
Opacamente
en el horizonte
sobre una estrella
cabalgando
en la noche
con el solo objeto
de saludarnos.
Así me permita
su majestad
El señor emperador
de estos demonios.
En rituales
si es que los señores
me permiten
agregar unas
cuantas
palabras
a mi osadía
que con benevolencia
del señor
no se ha convertido
en osamenta.
Tengo que deciros
Que nuestros ojos
son extraños
en relación
con diferidas visiones.
*** Enemigo II
Sólo los enemigos
Ocupan
El Santuario
altamente contaminado
La señora
carcomida
llena de pus
los llama
los alaba.
son
gonococos
que la cuidan
para alejar
a la limpidez
de una flor
sin espinas
A las que tiene
horror.
Señora carcomida
apadruñas
alimentas
tanto a uno
como a otro
la flojedad
y así pregonas
que sirves,
que ayudas,
que eres buena,
que son buenos.
Que ofendes
y maltratas
a los que defiende
el justo.
¿Hasta cuándo
apañas
Señora carcomida?
Y tú el que se pretende
le das
la mano
Siempre a su lado
de lado
de lado.
Oye tú la voz
la de siempre
la anterior.
(Tomados de Sólo los enemigos)
*** III
Los perfiles de la tierra
remojados.
Los cánticos y atalayas
de los pobres
desahuciados vecinos;
El lloriqueo de dos inocentes
blancas palomas.
El can muerto debajo
de mi poltrona preferida.
El conjuro de mi madre
a mi destino.
He ido dejando el sexo abandonado por los
caminos como lastre de insípido horizonte,
sin sentir
el contacto de un rostro velludo
Y la erección que da constancia
de una preñez en desamparo.
(Tomado de separata en honor a Zoraida García en La Honda y El
Pájaro).
** Rafael Ortega
rafaelortega@...
Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es técnico superior
universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos
venezolanos, así como en las antologías Narrativa aragüeña en Tierra de
Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretaría de
Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificción aragüeña
(Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 publicó su
libro de cuentos La última sutileza del diablo.
=== Réquiem por una palabra Ana María Fuster Lavín ===================
...Acepto otras muertes:
la muerte peregrina
la muerte sangre, éter, vida
la muerte viene, previene, reviene y se viene,
la muerte me seduce, la beso, me acaricia, nos amamos...
y nos reinventamos hasta la muerte.
Estaba terminando de escribir la última estrofa de mi poema Nocturno para
una sombra, sentía mis palabras desangrándose poco a poco, quedando sin
letras, y me faltaba el aire, una muerte más después de un parto
apalabrado. Quizás es la razón por la que siempre retraso el final de mis
escritos como si sospechara de algo temible por acontecer. Como si, al
concluir cada cuento, cada poema, muriera una y otra vez desprovista de
otra historia o de un verso. ¿Será que los escritores venimos al mundo con
una cantidad determinada de historias o de poesía? ¿Son estas las páginas
de ese calendario individual? Así la muerte es una de mis mayores y fieles
acompañantes, a quien le dedico gran parte de mis escritos, de mis
pesadillas y hasta de mis sueños.
Somos tantos los fieles amantes de la muerte... Hay amantes tiernos,
amantes obsesivos y hasta perversos, amantes platónicos, amantes
intelectuales. Somos tantos quienes nos dejamos seducir por Thánatos -hijo
de Nix (la Noche) y hermano gemelo del Sueño-, siempre acompañado de una
mariposa como símbolo de la vida futura. ¿Representará esta criatura alada
la palabra, que nos bendice y nos hace eternos? Quizás ese es el misterio
anhelado por tantos escritores que vivimos fascinados de su esencia.
Una esencia que aparece y desaparece en las noches, en los silencios y
provoca la creación de nuevas realidades y sensaciones. Personajes
insospechados, sombras de la noche, se le aparecen a los escritores,
pintores, músicos para rendirle tributo a ese trance del sueño eterno.
Notas suaves, notas fuertes, notas sublimes que señalan el final de una
vida forman parte del repertorio musical de muchos de los grandes
compositores. Es un réquiem, una misa de difuntos. Ante el llamado a la
música para los muertos han sido cautivados genios de todas las épocas y
géneros, por citar los réquiem de Gabriel Fauré, de Giuseppe Verdi, de
Johannes Brahms y, por supuesto, Wolfgang Amadeus Mozart. Sean por encargo,
miedo o conceptos religiosos, estas misas para los difuntos son un
verdadero banquete sensorial. Y es que esta música para quienes llegan a
los brazos de la muerte no es necesariamente triste o lúgubre. Tal como la
maravillosa instrumentación de cuerda y viento del Réquiem del maestro
austríaco (Mozart) cargado de una solemne pero calmada tristeza, de quien
no siente miedo a la muerte, sino transmitirnos la esperanza en un mundo
mejor. Después de todo Thánatos nos trae bellas sorpresas a pesar de todas
las contrariedades que sufrimos.
¿Vivir o morir? "Yo, igual que algunos jueces, y la mayoría de las personas
que aman la vida y la libertad, pienso que vivir es un derecho, pero no una
obligación" (del Testamento de Ramón Sampedro). La vida no es fácil, nadie
nos dijo que tenía que serlo, pero es que morir tampoco es fácil. La ley no
nos permite morir cuando nos venga en gana, entonces muchos hacemos magia
con la palabra para crear tantas muertes como la imaginación permita.
¿Suena descabellado?
¿Y si cada persona tuviese una necesidad consciente de morir? ¿Y si una de
las metas de la vida fuera la muerte? Esas interrogantes navegaron en los
escritos del propio Sigmund Freud. El psiquiatra austríaco planteó la
posibilidad de que la muerte se plantee en la psiquis, como la liberación
de los conflictos que trastornan nuestros pensamientos. Demasiado racional
quizás para los artistas y soñadores, pero sucede que vivimos la muerte de
muchas etapas de la vida, y morir puede ser la posibilidad de volver a
nacer, o de alcanzar un estado de paz ansiada.
Volvamos a la palabra. Los escritores necesitamos muertes trágicas,
terribles, sangrientas, o dulces, pacíficas, liberadoras. Desde una
epidemia sin precedentes que extermina más del 70% de la población
estadounidense (The stand, Stephen King) hasta las historias de muertes
románticas, llenas del néctar flemático y sangriento tuberculoso de tantas
muertes románticas, el encuentro con Thánatos tanto de los personajes como
de los propios autores. Así todas las formas del sueño eterno pueden ser
insospechadas o como la Crónica de una muerte anunciada, sucede que una
sombra oscura nos persigue de escrito en escrito.
"La muerte. En el transcurso de la vida se piensa muchas veces en que un
día, tras años, meses, semanas y días preparatorios, llegaremos a nuestro
turno al umbral de la muerte. Es la ley fatal, aceptada y prevista; tanto,
que solemos dejarnos llevar placenteramente por la imaginación de ese
momento, supremo entre todos, en que lanzamos el último suspiro"
(fragmento, "El hombre muerto" de Cuentos de amor, de locura y de muerte).
Así entre muchos adictos a la palabra, Horacio Quiroga, perseguido tanto en
sangre como en tinta por el espectro mortuorio, vivió rodeado del espectro
de la fatalidad. Entre cada suspiro de adversidad suicidios de su padre, su
esposa, dos de sus hijos, hasta mató por accidente a un buen amigo,
finalmente enfermo de cáncer, Quiroga se suicida, y cada palabra de
creación pudo crear historias y técnicas de redacción creativa que nos
impactan, obras que lo ungen de eternidad más allá de la muerte.
Y es que no hay literatura al margen de la muerte. "La muerte es un espejo
que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. [...] Nuestra muerte
ilumina nuestra vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo
nuestra vida...".
Estas palabras de Octavio Paz golpean el espejo de un escritor inédito, que
envía un correo electrónico a todos sus amigos, para que su palabra no
muera en un archivo de su computadora, o en una libreta en una gaveta
cualquiera o en el baúl del carro de la novia que lo dejó, y no sabe si
suicidarse, beber hasta quedar dormido, o tan sólo escribir para redimirse.
Aún así quiero soñarte,
quizás morirte o parirte entre mis sábanas
como una sombra desvanecida en el nocturno de un poema
y seguir mi camino entre miradas, sombras y palabras.
Terminé de escribir mi poema, y mi ensayo, llegó el final. Deshidratada de
letras continúo el camino. Arranco una página más del calendario de mi
vida; avanzo al sueño eterno, mirando con cautela a todos lados, no hay
nadie; sólo los silencios de la noche, las sombras de decenas de historias
y poemas terminados. Mientras haya palabra, habrá vida eterna...
** Ana María Fuster Lavín
amfuster@...
Escritora puertorriqueña (San Juan, 1967). Graduada en estudios
hispánicos en la Universidad de Puerto Rico, con una segunda
especialización en música. Es editora de libros y correctora legal para
el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Además ha escrito y editado
literatura infantil para Santillana, Alfaguara Infantil y Tri-Lin
Integrated Services (Texas, EUA). Textos suyos han sido publicados en el
semanario Claridad (del cual es columnista de la sección literaria de
Trasmano) y en las revistas Novum, de la Universidad de Guadalajara, y
Taller Literario, Revista Interamericana, Zurde y Sótano 00931, de
Puerto Rico, así como en las revistas digitales Desde el límite
(http://www.geocities.com/marcas1pr/Desde_ellimite.html), En la orilla
(http://www.enlaorilla.net), Letras Salvajes
(http://www.geocities.com/letrassalvajes), Borinquen Literario
(http://literatura.can.com), Cuento.com y El Confesionario
(http://www.elconfesionario.net), entre otras. Ha sido incluida en las
antologías Cuentogotas 3 (Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Entresiglos 2
(Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Círculo de Poesía (Uruguay, Ed. Bianchi,
2003) y Nueva poesía Hispanoamericana (Lord Byron Editores, 2004). Su
primer libro de cuentos para adultos, titulado Verdades caprichosas
(First Book Publishing, 2002) ganó una mención honorífica por el
Instituto de Literatura Puertorriqueña (2003). También ha publicado el
libro de cuentos Réquiem (Ed. Isla Negra, 2005) y los poemarios El libro
de las sombras (Ed. Isla Negra, 2005) y Anónimos y clandestinos, y ha
obtenido diversos premios en ensayo, cuento y poesía. Sus cuentos "Y su
nombre era Caridad" y "Mi último desayuno" han sido traducidos al
portugués, con fines académicos, para la Universidad de Sao Paulo,
Brasil. Además ha participado en talleres y lecturas de poesía como en
Grado Zero, Cultura Viva y (De)Generaciones, y en bares y plazas
públicas.
=== Delirio Victoria Rhode ===========================================
En una de las muchas entrevistas que ofreció Roberto Bolaño, luego de
obtener los prestigiosos premios Herralde y Rómulo Gallegos por su
influyente novela Los detectives salvajes (en esta ocasión a Daniel
Swinburn, del diario El Mercurio), dice: "En cualquier caso, la presión
temática siempre ha ido a la par con la presión de la estructura. De hecho,
cuando imagino un cuento o una novela o una pieza teatral, lo que sea,
menos tal vez un poema, el primer escollo, el primer problema a resolver es
el de la estructura, es decir, el envoltorio. A fin de cuentas, lo que se
cuenta siempre es una variación de lo que el hombre se viene contando a sí
mismo desde hace miles de años. Lo que cambia, lo que permite que el árbol,
si aceptamos darle esa figura a la experiencia literaria, se mantenga vivo
y no se seque es la estructura, nunca el argumento". Quizá también fue esta
una de las premisas que tuvo en consideración, al momento de escribir su
novela Delirio, la narradora colombina Laura Restrepo, con la cual ganó, el
año pasado, la séptima edición del premio Alfaguara de novela.
Aunque, desde luego, sería injusto decir que todo el atractivo de Delirio
se resume en su estructura, abstracción que un lector convencional tal vez
no pueda apreciar de manera consciente, pero sí, al menos, sentir. Otros
dos recursos que contribuyen a que la novela de Restrepo atrape, que el
lector se sienta involucrado y arropado con lo que se relata, son, en
primer lugar, su estilo narrativo, esa "oralidad" que nos remite a la
sensación de estar deslizándonos a lo largo y ancho de un prolongado
tobogán de agua mientras avanzamos en la historia, que salta de la voz de
uno de los personajes a la voz de un narrador omnisciente para volver, casi
de inmediato, a la voz de un personaje cualquiera; y, en segundo lugar, la
cuidada construcción de los perfiles de los personajes, cargados de
sensibilidad y variados de matices.
El argumento de Delirio, si se quiere, es bastante sencillo: Aguilar, luego
de ausentarse de su casa durante cuatro días -en un viaje de negocio-
encuentra a Agustina, su esposa, completamente enloquecida, en el fondo de
una habitación de un hotel cinco estrellas. A partir de allí Aguilar
comienza una búsqueda que lo llevará a distintos parajes, internos y
externos, intangibles (hechos de recuerdos) y físicos que le permitan
averiguar qué ocurrió durante su ausencia para que la mujer que ama haya
caído en semejante estado de enajenación. De este modo el lector irá
descubriendo, junto a Aguilar, los dolorosos secretos que rodean a
Agustina, o acaso sería más ajustado decir, los dolorosos secretos que
rodean a la familia de Agustina.
A través de su narración fragmentada (o fragmentaria), de la historia de
los Londoño-Portulinus, Laura Restrepo revisa una época -y sobre todo las
convicciones de una clase social- particular de la sociedad colombiana, esa
en la que estuvo a merced del poderoso y temible cartel de Medellín y, de
su jefe omnívoro, Pablo Escobar Gaviria. No sólo por el terror que
conseguían transmitir los atentados con los coche-bombas, sino incluso por
la corrupción que estaba ligada a la avalancha de miles de dólares que el
negocio del narcotráfico producía o produce. Esa doble moral de algunas
familias pudientes que se vieron obligadas a mentirse a sí mismas, y a los
otros, para mantener su status y demás prebendas sociales.
Sin embargo, Delirio es también una hermosa historia de amor. O acaso
debamos decir: es primordialmente una hermosa historia de amor. El enorme
amor que siente Aguilar por Agustina que lo llevará a atravesar barreras
que ni él mismo se suponía preparado para transgredir. Su constancia le
devuelve, al final, quizá un poco del aliento perdido, pero definitivamente
no lo pone a salvo de la dulce locura que significa amar a Agustina.
Delirio es, incluso, un testimonio plausible de cómo escribir una novela
conmovedora y, a la vez, con suficiente dosis de humor, sin dejar fuera los
ruidos que hacen de nuestra época una sinfonía del horror.
** Rhode, Victoria
vrhode@...
Escritora y dramaturga venezolana (Barquisimeto, 1970). Ingeniero de
sistemas. Entre 2001 y 2002 fue colaboradora regular de las páginas de
opinión del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com). En la
actualidad colabora para el diario El Impulso (http://www.elimpulso.com)
de Barquisimeto y el Centro de Estudios Literarios y de Arte de Castilla
y León (http://www.editorialcelya.com) de España.
=== Saturados de maravillas Pablo Gamba ==============================
El oficio del asombro está en franca decadencia. Ni Al Qaeda nos hace creer
en la cercanía del Apocalipsis, como lo hubiera hecho un vulgar eclipse
hacia el año 1.000. Los últimos exploradores de lo desconocido orbitan hoy
monótonamente en oxidadas estaciones espaciales. Más que un extravío en el
cosmos, la falta de rating les amenaza: que la gente se olvide de ellos y
los deje morir como fantasmas con cuerpo pero sin gravedad.
Pero la era del bostezo puede ser tiempo para una intrepidez de nuevo tipo.
Así lo entienden las argentinas Graciela Montes y Ema Wolf, autoras de El
turno del escriba, la novela ganadora del Premio Alfaguara 2005. Siete
siglos después de que Marco Polo colocara lo maravilloso en las fronteras
del mundo, los viajes del veneciano son el tema de esta obra que no cuenta
ese cuento sino la historia de esa historia.
En contraste con los partos de la recalentada imaginación del veneciano, el
lector hallará en estas páginas una minuciosa y exacta descripción de la
ciudad de Génova en el momento de su apogeo comercial, y en vez de hacerle
sonreír con distanciada ternura ante aquello que hoy sólo puede maravillar
por defecto -es decir, por falta de entrenamiento en el deporte de leer-,
Montes y Wolf le descubren el velo de lo que en estos tiempos interesa
saber: no que la novela sea la construcción de un mundo, como repite el
lugar común de la crítica, sino cómo funciona el artificio que nos engancha
a ese arte de mentir que es la narrativa.
Ni siquiera esto, sin embargo, es nuevo en estos días. No faltarán,
entonces, académicos que sientan en El turno del escriba el tufo de la
vulgarización. "El viejo truco de los que quieren hacernos creer que ya se
saben todos los trucos viejos", dirán, haciéndole la cruz, por comercial,
al Premio Alfaguara. Pero ese prurito es bateable: el filósofo Walter
Benjamin ha defendido el manoseo como método de aprendizaje en la era de la
reproducción mecánica. Meta la mano, pues, y vacílese el solfeo sin creer
en la guaracha. Es el espíritu de la posmodernidad.
** Pablo Gamba
pablogamba@...
Periodista y licenciado en letras (Caracas, 1967). Egresado de la
Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción de la revista
Folios, de Monte Ávila Editores. Ha publicado críticas en El Nacional,
El Universal, Venezuela Analítica y el semanario La Brújula, del Conac,
entre otros medios. http://www.angelfire.com/rebellion/pablogamba.
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||
=== El verbo es hijo único ================================================
=== Entrevista a Lucy Calvo Frank Otero Luque ========================
Es la tarde del lunes 31 de enero de 2005. Mi esposa, Roxana de la Jara, y
yo, estamos en nuestra casa, en Surco, Lima, Perú, y tenemos una invitada
de lujo: la poeta Lucy Calvo, quien nos visita desde Valparaíso, Chile, el
lugar donde reside desde hace muchos años.
Luego de haber conversado largamente sobre diversos temas mundanos y
literarios, empezamos la entrevista formal sin mayor preámbulo:
-¿En qué se distingue un poeta del resto de los mortales?
-En que todos los mortales son de carne y hueso; pero el poeta es de carne
y sueño.
-¿Desde cuándo eres poeta?
-Desde siempre. No es una elección; es algo inherente al ser humano que ha
recibido el don.
-¿Es tu don a la vez una condena?
-Sería una condena si me dañara, pero a mí me bendijo y me hizo crecer.
-¿Cuáles son los ingredientes de un buen poeta?
-Que vaya más allá con la palabra. Que sea un comunicador auténtico.
-¿Qué es un "comunicador auténtico" para ti?
-Uno no estereotipado; tampoco un fabricante de letras. Un comunicador
auténtico es aquél que entrega la palabra sin distorsión, y que se entrega
a sí mismo en la palabra. Por ejemplo, en mi caso, es a través de la poesía
cuando yo soy más yo.
-¿A qué poetas admiras?
-A Tagore, Whitman, Vallejo, Mistral, Neruda, Lihn, Teillier y otros.
-¿Quiénes serían esos "otros"?
-Entre los peruanos contemporáneos, a Romualdo, Gladys María Pratz,
González Vigil, Banca Varela, Elvira Ordoñez y Cocuera. Y entre los
chilenos, a Sara Vial, Ennio Moltedo, Alfonso Larrahona y Juan Cameron.
Valparaíso es un semillero de poetas. Estos son los principales nombres que
se me vienen a la mente.
-¿Qué tienen ellos en común?
-Que me hacen sentir y me hacen pensar. Lo que dicen está bien dicho y es
cierto, pero con un sentido y una armonía especiales.
-¿Existirá un poeta insensible?
-No.
-¿Qué diferencia hallas entre la poesía hindú, la americana y la
latinoamericana?
-La hindú tiene la profundidad doliente de su entorno y modus vivendi; la
sabiduría que le da su raíz. Si me refiero a Whitman, su palabra es grande,
así de definitoria: grande. Su palabra nació madura desde siempre. Y los
latinoamericanos y españoles me iniciaron en la poesía. Son los que más me
marcaron porque empecé declamando desde muy niña. Soy hija de una muy buena
declamadora.
-¿Recuerdas el primer poema que aprendiste de memoria?
-A los cuatro años, declamaba completo "Reír llorando", de Juan de Dios
Peza, y a los seis años ya estaba en un escenario recitando un repertorio
de más o menos diez poemas, de distintos poetas latinoamericanos y
españoles. Más adelante me desempeñé bastante bien con el "Romancero
Gitano" de Lorca, e interpretando a Machado, Ochaíta y Pemán, entre otros.
-Si tuvieses que quedarte con uno de ellos, ¿quién sería?
-No podría elegir.
-¿Cuál es tu poema favorito?
-Tengo muchos.
-¿Podrías nombrar algunos?
-¿Cómo nombrarte los de Tagore, si algunos ni siquiera tienen nombre?
-¿Y de los tuyos propios?
-Todos son mis hijos y asumo su gestación, nacimiento y crianza. No todos
los hijos salen bellos y brillantes; no obstante, los he parido yo y así
los amo.
-¿Cuáles son los principales temas que abordas en tu poesía?
-Al principio, mi poesía fue introspectiva, casi como explicándome a mí
misma por qué la hacía. Luego, el amor, la familia, el dolor y las
situaciones por las que se pasa en la vida, y todo el bello entorno que
Dios nos ha regalado para ver, apreciar, inclusive hasta para criticar. Hoy
mi poesía es más razonada, a veces incursiona en lo filosófico, y es más
profunda porque ahora tengo más años y he vivido más.
-¿Consideras que el poeta tiene una responsabilidad social?
-Sí. Como te dije anteriormente, un buen poeta debe ser un comunicador
auténtico. Es decir, un comunicador del alma. Y, para ello, debe tener
paternidad responsable, porque quien está consciente de su don y ama su
oficio, cuida; no destroza. Una misma palabra puede dar vida o matar.
-¿Qué me comentas sobre la métrica y la rima?
-Es la base de los clásicos. Hoy no tienen la vigencia de antes, pero es
innegable la armonía y la musicalidad que le dan al poema. Ayudan a marcar
la intencionalidad.
-¿De qué manera?
-Antiguamente, el poema era para ser declamado y, gracias a la métrica y la
rima, el intérprete llevaba por su voz al oyente a nacer o morir.
Actualmente es distinto. La declamación está cuasi obsoleta y hasta el
verbo utilizado es distinto. Ya no hay frenos ni sofismas, de modo que,
¿cómo rimar en medio de la crudeza de lo que muchas veces se expresa? No
obstante, el poema sin rima puede ser bellamente libre.
-¿Crees realmente que la declamación está obsoleta?
-No para mí. Pero sí para la mayoría de los poetas contemporáneos.
-¿Qué sucedió en el camino? ¿Perdimos algo al renunciar a la métrica y la
rima?
-No. Sólo se fue cambiando. Como el mundo.
-¿La música y la danza son hermanas de sangre? ¿Cuál sería la de la poesía?
-En el principio fue El Verbo, y el Verbo es hijo único.
-¿Sería la narrativa un pariente menor de la poesía?
-No veo por qué: está hecha de palabras.
-¿Cuándo sueles inspirarte?
-En cualquier momento. Todos los momentos son buenos.
-¿Corriges mucho?
-Sí.
-¿Cómo sabes que un poema está "redondo"?
-Me lo dice él mismo.
-¿Sueles cambiar un poema que ya ha sido publicado?
-Hasta ahora no lo he hecho.
-¿Tendrías algún reparo en hacerlo?
-No, si creyera que gana con el cambio.
-¿Amas a Chile tanto como al Perú?
-Soy una peruana que ama mucho a Chile. Allí vivo desde hace 16 años. Tengo
dos hijos peruanos y tres nietos chilenos.
-¿Cuál sería la fórmula para que la juventud se acerque a la poesía?
-Enseñarle a serenarse para que pueda leer en su interior.
** Frank Otero Luque
oteroluque_edita@...
Escritor y fotógrafo peruano (Lima, 1959). Vivió en Estados Unidos y en
Venezuela. Preside la asociación sin fines de lucro Manos, dedicada a
promover la cultura, el turismo y la producción artesanal. Integra el
taller de escritores que dirige Cronwell Jara en la Casa Museo José
Carlos Mariátegui, pertenece al movimiento "Martes Poéticos", al Consejo
Internacional de las Artes (Inter Art), y a la Asociación
Latinoamericana de Poetas (Asolapo). Fue alumno del fotógrafo Rómulo
Luján (2002) y como tal participó en la muestra colectiva XX Exposición
de Arte, en el Museo de Arte de Lima. Fue miembro del jurado calificador
del I Concurso Fotográfico "Palpa Querida" (2003), organizado por Manos.
Ha publicado el libro de cuentos El Señor de Palpa (Milla Batres, 2003).
=== Juan Pérez, mención especial en Bienal de Cofae, ======================
=== cree en optimizar y autorregular los deseos ===========================
=== "En la fantasía de lo cotidiano =======================================
=== están las respuestas a muchas verdades" Ángel Díaz ===============
Cuenta uno de los tres ganadores de la mención especial de la II Bienal de
Literatura Infantil de Cofae, Juan Pérez, que su historia El sombrero del
mago, no es producto de inspiración alguna. Por el contrario, transitó por
un proceso investigativo para lograr acertadamente una ficción que -cual
realismo mágico-, se hace verdad si el lector se agracia de esa avidez. "En
ella hay un imán secreto, una especie de estructura de hierro que permite
el enganche", maduró Pérez, un TSU en electrónica, convertido en profesor
de dramaturgia. Y todo gracias a su pasión por el teatro. Al igual que él,
Miguel Otero Silva cursó estudios de ingeniería que no concluyó e Isaac
Chocrón contó con estudios en ciencias económicas. "Siempre quise ser
ebanista y mi padre dijo que ¡no!, porque la escuela donde estudiaríamos
debía ser la técnica. De hecho, él quería que yo fuera médico porque para
aquél entonces eso era un estatus", recalcó pensando que llegará un momento
en el que él sólo se dedicará a escribir, sin importarle lo que cueste.
Pero por ahora prevé aflorar en sus seis estudiantes ese ímpetu por el
teatro, para que éstos logren -bien venturosamente-, trazar autorías
valederas.
De la misma manera, Juan nos comentó que su conocimiento en literatura
proviene de los talleres sobre la temática, todos alicientes personales que
le seguirán permitiendo "llueva, truene o relampaguee", trasladarse desde
el estado Anzoátegui (donde vive) a las clases en Caracas, en la actualidad
con el docente Rodolfo Santana. "Con él tuvimos una conversación de dónde
salen las ideas del que escribe y del que hace teatro", comentó Pérez al
recordar a un autor italiano, de nombre Gianni Rodari, que, en su compendio
sobre la "gramática de la fantasía", da a conocer lo mejor del "arte de
inventar", en este caso cuentos. "Mi vida personal está llena de
ilusiones", añadió con base en la realidad necesaria para corresponderse.
Pero el entusiasmo fue más allá ya que esto minó de herramientas técnicas a
Juan. "Me apropié sanamente de las ideas de Rodari. Por ello cuando camino
por la calle siempre me pregunto: ¿qué pasaría si..?", respuesta que usted
la consigue en la historia de este sombrero verde, color -por cierto-,
asociado, desde la psicología, a la tonalidad de la esperanza.
Para consentir al relato del El sombrero del mago, los fantásticos
pensamientos del autor necesitaron de la ayuda de sus sobrinos (Dennisse
León y Juan José), también de su hijo que hoy anda con el cuento debajo del
brazo (para arriba y para abajo) -cual diplomado-, disfrutando del
galardón; además de varios allegados que le permitieron finalizar esta
historia abierta. "Te cuento que duré varios meses sin poder terminar el
relato porque no conseguía cómo redondearlo. Se me ocurrió preguntarle a
ellos: ¿qué le pedirían a un sombrero mágico? La respuesta ágil coincidió:
¡Queremos tener un propio sombrero!, para todos los días poderle pedir
deseos". Nos quiso adelantar sobre el serafín desenlace que bajo su óptica
busca multiplicarse en cada uno de los lectores, aunque le preocupe que "el
cuento no debe caer en la moraleja, sino enseñar una escala de valores".
-En algún momento del cuento dice que "los magos se subirán a los árboles
para volcar sus sombreros y dejar salir todos los deseos guardados". Ahora,
ya fuera de la historia, ¿será que nos inundaremos?
-Quizás nos inundaremos sólo de deseos buenos (risas). El mensaje de volcar
todos los sombreros es un futuro que uno proyecta. Las religiones hablan de
ello, los políticos los prometen y todos los esperamos. Uno quiere ser
feliz en el futuro. Aunque hay bastantes niños con deseos reprimidos.
-Escogí una cita de El sombrero: "Sólo tu imaginación es el límite".
Haciendo un contraste entre niños y adultos, ¿ésta es infinita para ambos?
-¡Claro que es infinita! La función de la escuela primaria en los niños es
"tomarlos por los pies para ponerlos en el piso", es de alguna manera
domesticar su fantasía. El problema es cuando los fija demasiado y les
coarta la imaginación. De hecho a los niños de quinto y sexto grado una
maestra les dice que hagan una casa y todos dibujan la misma estructura. Es
un esquema mental, amoldado a un patrón. Esto puede en su adolescencia
chocar con el entorno en el cual se desenvuelven. Incluso a nivel de las
gerencias hay técnicas que se basan en el dejar crear, mejor conocido como
el torbellino de ideas. Como dice la niña de la historia, todas las cosas
hablan, lo que quiere decir que todo tiene algo que contar.
-Alguien infirió que en el común de las historias infantiles sólo se pueden
pedir tres deseos por aquello de los genios, aunque usted al inicio sólo le
concede un deseo a la protagonista; ¿no tendrá esto una respuesta
psicosocial?, ¿cuál es su visión?
-En este caso, cuando se habla de un solo deseo es para ir acumulándolos
para cuando termine "la guerra" de la cual hablo en la historia. La idea
era poner al lector a pensar bien en ese deseo. Uno solo podría llevarte a
querer mucho dinero, sin medir las consecuencias. Por ello con un segundo,
resuelves si te equivocaste en el primero y así con el que queda.
-En El sombrero del mago, ¿habla implícitamente del derecho a compartir?,
¿el niño no debe asumir nada como suyo?
-Es compartir por aquello de que las cosas son del que las necesita. Cuando
se es adulto se pierde esa facultad. Tenemos que luchar contra aquello que
dice que mientras más tengo más soy. Por ello, hay una parte de la historia
donde humanizo a los objetos. La igualdad debe estar en función de quien
necesite los objetos.
-En algún momento del relato, ¿sugiere que hay gente que olvida lo
verdaderamente significativo? ¿Dónde está?
-Hay personas que dejan pasar las oportunidades, porque no vislumbran más
allá de sus propios problemas. La respuesta está en la realización de uno
mismo. Recuerdo que me gané un premio de teatro. El galardón eran tres mil
bolívares, algo irrisorio. Pero había un hecho más allá de lo metálico.
Esto colinda con la idea de que para muchos actores lo más importante es un
aplauso.
-"A nadie se le ocurre pedirle tristezas a la vida", cita en otro extremo
de El sombrero del mago. Y si hago de esto una pregunta, ¿qué me diría?
-Sí, aunque haya gente que se las pida. Hay seres humanos que se regodean
en sus tristezas, aunque en profundidad lo que estén pidiendo sea afecto.
Esto es una manipulación de alguna manera. Una forma de escape es ignorar
la tristeza. Es conseguir el ánimo en el sombrero mágico que a todos nos
pertenece.
-Otro mensaje paralelo de su historia es el materialismo cuando señala que
los adultos piden como deseo dinero, casas y joyas.
-Yo hice una encuesta con adultos. Tengo un sombrero pequeñito de cartón y
les preguntaba qué le pedirían a éste. Ellos respondieron: un ropero con
mucha ropa, miles de pares de zapatos, un carro BMW, es decir, todo
material. Aunque generalmente algunos artistas y músicos sí querían otras
cosas interesantes, por aquello de la niñez reprimida. Vivir solos en una
isla, fue una respuesta.
-Si la magia vive eternamente en cada uno de nosotros, ¿dónde quedará la
realidad? ¿Es creer en la verdad verdadera?
-¡Esto sí que está difícil! (risas). Uno vive en un eterno choque con la
realidad y si no estás preparado te atropellarás. Pero tampoco puedes andar
soñando permanentemente. Hay como un acuerdo, un límite, una delgada línea
roja que asemeja una cuerda floja donde si te vas para este lado te caes,
pero si te vas para este otro, también. De los dos lados es peligroso. Es
cuestión de saber acomodar las dos cosas, tanta cantidad de fantasía como
se pueda, tanta realidad como se deba.
-Fuera de El sombrero del mago, ¿qué le pediría usted al sombrero verde
mágico del cual nos habla?
-Le pediría que me regalara muchas ideas, aunque ya me las esté cumpliendo
porque tengo una buena cantidad de proyectos para escribir. Más bien, me
faltará vida para concebirlos. Escribir es el sombrero, y el sacar de él
una idea y materializarla como un cuento, eso satisface mucho.
-El yo querer tanto, el que usted quiera y el que los niños quieran, ¿será
contraproducente?
-No, absolutamente, porque siempre habrá otra persona que quiera algo
contrario a lo que tú quieres y tienes que sentarte a hablarlo. La sociedad
se autorregula y optimiza los deseos. Si dos niños quieren el mismo color
amarillo en la escuela tendrán que llegar al acuerdo de quién va a pintar
primero.
-¿Cree usted en el final o en el comienzo de su historia?
-Debo creer en ambas, porque de lo contrario me saldría un adefesio. Cuando
uno se plantea escribir algo lo que hace es sacarse los demonios, las
angustias y las inquietudes que uno pueda tener. El comienzo de El sombrero
del mago es una esperanza que tiene cada quien. La protagonista (una niña)
en principio no cree en el sombrero que se consigue, le cuesta tonarlo
porque el sombrero puede ser algo que a veces nos da miedo asumirlo. El
final es una solución abierta. Busco la fantasía a lo cotidiano porque es
allí donde están las respuestas a muchas verdades.
La constancia de un hombre dedicado al teatro
Juan Pérez, nació en Acarigua, estado Portuguesa. Aunque se desempeña en el
área electrónica, participó como miembro fundador y escritor de la mayoría
de las obras representadas por el Grupo Cultural Fanep, y fue director del
Movimiento Cultural Ezequiel Zamora. Ha participado en talleres de
introducción a la dramaturgia dirigido por Daniel Martínez Dambolena
(Uruguay), con Rodolfo Santana, Pedro Monge Rafuls y Luis Galván de la
Escuela de Teatro "Teófilo Leal". Fue miembro del jurado del Concurso
Nacional de Literatura La Abeja Obrera homenaje a Efraín Cuevas y
coordinador del Encuentro de Nuevos Escritores de Portuguesa. Como
productor teatral y escritor tiene larga trayectoria con las obras: El
Mesías que vino del Infierno, Mi amigo Superman, La condena de Lucullus, Se
llamarán hombres, que recibió la mención de honor del premio Fundarte de
Dramaturgia 2003 de la Alcaldía de Caracas; El vaquero de vidrio,
galardonada por unanimidad con el premio Bienal de Dramaturgia de la
Universidad Central de Venezuela en 1987; Diles que no me maten, Nuestra
Reina de Corazones, Querido Niño Jesús, publicada por Urua Editorial en el
libro Semillero de Dramaturgos México-Venezuela en diciembre de 2004, bajo
la dirección del venezolano Tomás Jurado y el mexicano Hugo Salcedo; entre
otras. Su pluma hoy prepara varias piezas teatrales como: Pajarito en
grama, Pájaro picón-picón, Que el Diablo me lleve, una recreación libre y
moderna de Florentino y el Diablo, obra de Alberto Arvelo Torrealba; entre
otras. Tiene varios ensayos, entre ellos El arte de decir las cosas,
disertaciones a favor del uso de la técnica en la creación literaria.
** Ángel Díaz
angel_diaz20022002@...
Periodista y locutor venezolano (estado Miranda, 1976). Egresado de la
Universidad Central de Venezuela (2000) y con postgrado en comunicación
periodística, institucional y empresarial en la Universidad Complutense
de Madrid (España). Ha colaborado como periodista freelance para
importantes revistas y medios de comunicación venezolanos como los
diarios El Mundo (http://www.elmundo.com.ve) y Vea
(http://www.diariovea.com.ve), en secciones culturales y de interés
gastronómico. Durante sus estudios de postgrado realizó prácticas
profesionales, durante dos años, en Sobremesa (http://www.sobremesa.es),
la primera revista española para gourmets, y desarrolló un proyecto de
estudio morfológico en prensa comparada en la Embajada de Venezuela en
España, investigación que formaría parte de su trabajo de grado sobre
comunicación política, El golpe mediático al presidente Hugo Chávez
durante sucesos de abril de 2002. Ha ejercido como docente en cátedras
sobre publicidad y mercadeo. En la actualidad trabaja para la Fundación
Gumersindo Torres (http://www.cofae.edu.ve), en la configuración de la
imagen corporativa e identidad institucional, desarrollando además
campañas creativas en pro de la cultura organizacional. Allí desarrolla
el periodismo cultural en las bienales de literatura infantil, además de
otros eventos institucionales.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== De saberes y miradas: =================================================
=== metaficción y narrativa venezolana contemporánea ======================
=== Catalina Gaspar Károsy ================================================
Escribir un ensayo sobre la narrativa venezolana contemporánea es hoy, en
nuestro medio, una empresa no por sugestiva menos ardua. Tal vez porque el
ejercicio reflexivo que nos acompaña es inevitable, y la conciencia de lo
irresuelto una certeza. No me es posible pensar actualmente en literatura
al margen del profundo proceso autorreflexivo que acompaña nuestra cultura,
disociarme de la certidumbre de la existencia de un ámbito descalificador
que hoy rodea entre nosotros a la literatura frente a lo que se ha
denominado lo "extraliterario", descalificación que se extiende a los
estudios literarios, a la crítica, a la lectura misma y, en general, a la
creación estética.
Identificada con un ejercicio de poder, con el reino del discurso
privilegiado, y situada como una práctica cultural que ha de ser
descentralizada y descanonizada, la pérdida de legitimidad de la literatura
se produce a menudo en contraposición a otras prácticas culturales que sí
se legitiman. Ello involucra, para nosotros, una lectura dicotómica del
mundo ejercida desde un principio de autoridad que soslaya las diferencias
y se expresa en principios de valorización y desvalorización.
Tampoco pude disociarme de los textos críticos y de las perspectivas desde
las cuales leemos entre nosotros la narrativa venezolana contemporánea.
Recordé textos memorables: los de Víctor Bravo, Raúl Bueno Chávez, Carlos
Pacheco, Douglas Bohórquez, Alberto Carucci, José Napoleón Oropeza, José
Balza, Luis Barrera Linares, Armando Navarro, Ángel Rama, Julio Ortega,
Judith Gerendas, Alexis Márquez Rodríguez, Rafael Di Prisco, Javier
Lasarte, Carmen Bustillo, Antonio López Ortega, Juan Liscano, Juan Carlos
Santaella, Luz Marina Rivas, Gabriel Jiménez Emán, Osvaldo Larrazábal,
Julio Miranda, son algunos de ellos. Y junto a éstos, otros cuyas ideas
permanecían gravitando, retumbando, incomodando: la conjunción de
propuestas disímiles en visiones homogeneizadoras que privilegian sólo
algunas de ellas y soslayan otras, o que califican dramáticamente a un
periodo -siempre arbitraria demarcación- como literatura del "vacío" unas
veces; narrativa volcada a la "experimentación formal" otras, o bien como
literatura a "espaldas de la historia". También aquellas caracterizaciones
en torno a toda una década narrativa -en particular la del ochenta- como
incapaz de formular sentidos y de cumplir con las costumbres, gustos y
expectativas del lector, o aquellas que lamentan -y reclaman- nuestra
incapacidad de producir una "narrativa edificante", o las que siempre
dicotómicamente establecen una demarcación de carácter valorativo entre lo
que llaman una narrativa de contenido social, "de cara a la realidad
venezolana", y una literatura "evasiva", "incomunicada",
"experimentalista".
Estas perspectivas -tanto las relativas a la práctica literaria en general,
como las caracterizaciones de la literatura venezolana- demandan ser
contrastadas con el clima cultural de nuestra contemporaneidad. Estamos
aparentemente inmersos en el fecundo debate de nuestra cultura
contemporánea, que frente al árbol logocéntrico de la cultura occidental
supera el sistema dicotómico que lo ha regido, dispuestos a hacer tabla
rasa de los cánones, de los privilegios de poder desde los cuales se
enuncian los discursos que asumimos como "verdad", "realidad", "historia",
"sujeto"; prestos a abrir espacio a lo que emerge, a lo que es diferente, y
a atender el latido singular y el impulso plural de las múltiples
subjetividades que colman la escena de lo social. Entendemos la identidad
como un profundo proceso autorreflexivo y reconocemos la constitución de
sujetos alternos, heterogéneos y descentrados; nos sabemos híbridos y
problematizados, hemos desnaturalizado nuestra experiencia de lo estético y
estamos abiertos a la pluralidad de estéticas y saberes.
Nuestra época se signa por el agotamiento de los tradicionales contenidos
de realidad, y por su comprensión del carácter narrativo de la historia y
la consciencia de la imposibilidad de hacer coincidir el mapa con el
territorio, lo representado y la representación; nos sabemos prisioneros en
el tejido del lenguaje y hechos de la esencial narratividad de nuestra
cultura; nos hallamos, en fin, en procura de nuevos paradigmas, miradas y
saberes. Y, sin embargo, nuestro ejercicio intelectual, cognoscitivo,
parecería encontrase aún prisionero de un acercamiento autoritario y
dicotómico.
Afortunadamente, a pesar de ello, nuestra literatura profundiza el espacio
narrativo como ámbito del despliegue de la intertextualidad, cuya praxis se
articula en las diferencias y las disonancias, en la enfatización del ser
de la literatura que Luis Miguel Isava (1989:48-49) enunciara como la
exploración de su propia contingencia histórica y la reformulación de
aquello que la anima: un espacio altamente problemático, cuyo estatuto se
refunda constantemente para refutarse. Precisa entonces de una crítica y de
unos estudios humanísticos que no la encasillen en lo "literario" versus lo
"extraliterario", cuando su ser es exceder cualquier presunción para
tejerse y destejerse, en tanto texto -tejido- con el tejido de la cultura.
No es posible entonces, desde las propuestas que funda la literatura,
descentrar lo literario, a menos que incurramos en una de las paradojas de
la modernidad, ya que estas formas culturales que solemos llamar literatura
soy hoy ellas mismas descentradas y productivamente descentradoras. Nuestra
perspectiva es que el cambio de paradigmas crítico-literarios que signa
nuestra época no puede ejercerse invocando la pérdida de privilegio de la
literatura cuando es ella la que reformula permanentemente su propio canon
y desde su textura finisecular se proclama ajena a los cánones, no sólo a
los que le achacamos sino, fundamentalmente, a aquéllos con los que la
leemos y la constituimos como literatura.
Y en tanto discutimos la preeminencia de un discurso sobre otro,
homologando desde ciertos raseros a disímiles discursos, a menudo en torno
a la ambigua -y peligrosa- noción de "eficacia", y sin atender a la
particularidad de cada práctica discursiva, ya en la década del ochenta
textos como los de Luis Britto García, Denzil Romero, Salvador Garmendia,
José Napoleón Oropeza, José Balza, Milagros Mata Gil, Antonio López Ortega,
Laura Antillano, Ángel Gustavo Infante, Gabriel Jiménez Emán, Wilfredo
Machado, Victoria de Stéfano, entrecruzan ficción y ensayo, la propia
escritura y la de otros, el ejercicio de vida, el de la lectura y el de la
escritura, la memoria personal y la memoria histórica, el habla marginal y
la poesía, la reflexión teórica y el lirismo; estetizan la experiencia
cotidiana, generan alteridades de lo real, hibridan géneros y códigos.
Es, entonces, nuestra mirada la que domestica, canoniza, legitima, excluye,
soslaya, para acallar las voces plurales de todo texto, la que homogeneiza
las diferencias, la que dirime lo plural en la interpretación hegemónica y
autoritaria.
Así, en el cambio de paradigmas teórico-críticos de nuestro fin de siglo,
son tal vez, más que la literatura, nuestras nociones canónicas de lo
literario las que deben ser desplazadas, porque cualquiera que sea la
perspectiva que adoptemos para su estudio, plantear aparentemente desde el
anticanon, y desde la antiautoridad el "desplazamiento de lo literario"
supone justamente una noción canónica de la literatura, que la concibe como
una estructura cerrada sobre sí misma, cuya delimitación, correspondiente
al enunciado "lo literario" podría, gracias a un reductor esencialismo, ser
posible.
Si algo puede decirse de la literatura venezolana de las últimas décadas es
que ella reformula el status de lo literario y también el de la lectura.
Por ello su estudio podría invertir el lugar de la mirada, más que
plantearnos su "imposibilidad" sustentada en que no complace las
expectativas y gustos del lector, podríamos, desde las propuestas
metaficcionales que nos brinda nuestra literatura, darle una alta
valoración a lo opuesto: ella descentra nuestros cánones de lectura porque
más que apelar a un compañero de ruta, a un lector cómplice, exige no sólo
su participación sino también su responsabilidad en la generación de la
significación, en la activación del complejísimo proceso intertextual que
constituye, como sabemos, una de las características fundamentales de
nuestra cultura contemporánea.
Y en tanto se afirma el desplazamiento de lo literario por formas
culturales no literarias, textos como Abrapalabra, de Luis Britto García,
crean un entramado de discursos sociales "extraliterarios", urden el
escenario no sólo de la intertextualidad y la polifonía discursiva sino
también de la transdisciplinariedad, afirmando, en términos de Beverly
(1993), la literatura como zona de contacto, en un universo que en el
umbral de la década del ochenta nos muestra metaficcionalmente nuestro
rostro: el de los discursos -los lenguajes, los códigos, los sujetos, los
cuerpos sociales- que aspiran a la totalidad y apuestan a todas las
utopías: las del amor, la revolución, el poder, la historia; las
metafísicas, las existenciales, las estéticas, desde la fragmentación y la
hibridez que conforman un universo discursivo de partículas disgregadas que
caóticamente se dirigen a la entropía final.
Como Inventando los días, de Carlos Noguera, El único lugar posible, de
Salvador Garmendia, El bosque de los elegidos, de José Napoleón Oropeza,
Cartas de relación, de Antonio López Ortega, La noche llama a la noche, de
Victoria de Stéfano, estos textos son, significativamente, propuestas
metaficcionales que replantean la mimesis, discuten el espacio de la
representación, exploran las alteridades de lo real, y hacen de la memoria
un tejido procesal. En ellos, el despliegue del discurso muestra su
espesor, su materialidad, su lirismo, su despojamiento, y juega su propia
capacidad de crear un entramado que disuelva las fronteras entre literatura
y vida.
Nuestra textura finisecular es aquí la expresión de ámbitos íntimos y
colectivos que encuentran en texturas discursivas no canonizadas espacios
propicios para el relato, que aspiran, desde la ficción, como plantea
Memorias de una antigua primavera, de Milagros Mata Gil, a "la
supervivencia de la realidad", sólo posible en la ficción, o enuncian en
Cartas de relación, de Antonio López Ortega, "Es hora de nombrar el mundo,
me digo". Pero, "¿por dónde empezar", porque "jamás podremos hacer nuestro
el mundo que pisamos" y por ello "huiré como prófugo que, prefiriendo la
palabra a una soga, quedó colgado en la vasta interrogante de la mañana".
Es entonces la palabra la que hace de la escritura la posibilidad de mirar
la propia existencia y la de los otros como relato, y de explorar la
difícil intimidad del sujeto, que es ficción, historia, testimonio, en los
órdenes en que se juega su relación con lo otro y el otro, en su capacidad
de ser carta mayúscula y minúscula del mudo: confiar en la palabra poética
como relación, como entramado. Confiar, como Perfume de gardenia, de Laura
Antillano, y El bosque de los elegidos, de José Napoleón Oropeza, en el yo
del sujeto que se torna otro al convocar el lenguaje.
En estos relatos la escritura no es un esfuerzo de creación "edificante",
es un proceso abierto, exploratorio. Perfume de gardenia trama la
subjetividad en la memoria familiar y en la histórica: es escritura
amorosa, diario íntimo, slogan, graffiti, canción, documento, metatexto. La
construcción del sujeto se aleja del yo que narra su sucesivo acontecer
para ser identidades proliferantes instaladas en las grietas del tiempo,
que desde la sensorial intimidad instalan lo privado en el espacio de lo
que también es público, en el plural texto de la cultura.
Porque más que la apropiación totalizadora de lo real que nos signó, la
literatura de estas décadas explora las otras formas, no canónicas, de lo
real, las de la subjetividad, la memoria, la cotidianeidad, lo doméstico,
lo fantástico, el humor, las situaciones límites, la otra historia, y ello
no la torna solidaria de la incomunicación, de la intrascendencia, de la
negatividad, de la imposibilidad, del vacío, términos que parecerían
siempre prestos a ser endilgados a nuestra literatura.
Pero ella no renuncia al saber, sólo que este saber se sabe deudor de los
pliegues, de los intersticios desde los cuales López Ortega escribe ficción
que es testimonio, confesión, recuento, poesía y epístola, o Laura
Antillano urde los saberes hechos de error y de nostalgia, o José Napoleón
Oropeza traza el itinerario del espacio poético de un bosque donde poblar
los sentidos, cuyo relato es búsqueda y extravío, un recorrido lírico que
narra el trayecto de la imagen, del vértigo, de la locura, de la música,
del cuerpo: espacios de lo marginal que fotografían la naturaleza incierta
y poética del mundo de la que nacen las múltiples pulsiones del deseo.
Los textos narrativos de Ángel Gustavo Infante, César Chirinos, Milagros
Mata Gil, Luis Barrera Linares, Orlando Chirinos, Gabriel Jiménez Emán y
Juan Calzadilla Arreaza elaboran, algunos de ellos en estructuras de
mosaico y de visiones que José Napoleón Oropeza caracterizó como
caleidoscópicas (1999), propuestas intertextuales desde lo fragmentario y
lo singular. Son textos de memoria, de historia, de testimonio, y también
propuestas metaficcionales en torno al poder de la escritura y a la
escritura del poder. Deslegitiman las voces autoritarias, y desde los
márgenes, desde las voces que hoy algunos llaman del "subalterno", desde el
habla de barrio, de la rumba, del bolero, del bar; con humor, crudeza y
poesía, trazan otras cartografías y otras racionalidades en también otros
códigos, desde una mirada ajena, es verdad, a la narrativa "edificante", a
los alegatos y alecciones, que crea en otro nivel, no subsidiario.
Para nosotros, la narrativa venezolana contemporánea desafía saberes y
prácticas, trastoca el lugar de la enunciación y de la lectura de los
relatos que nos conforman, urde imaginarios otros. Sin estridencias, y
trascendiendo la trampa de las dicotomías
representación/antirepresentación, comunicación/incomunicación,
social/existencial, teje el universo finisecular y en él, sin embargo, es
primaria, original, como si nombrara, desde una profunda decantación, por
primera vez, o como si, en palabras de Noguera, inventara los días, sin
renunciar, en aras de la postmodernidad, a la validación del esplendor de
su práctica cultural.
Y tal vez entonces el problema consista en la mirada, en leer de otro modo,
en renunciar, por fin, a hacer de la literatura un objeto al que demandamos
todas las confirmaciones a nuestras disímiles certidumbres -o
incertidumbres-, o al que desde una mirada canónica, en aras de lo
anticanónico, desplazamos para ignorarlo. Quizás la respuesta resida en el
ejercicio múltiple que esta literatura propone al lector en el cuerpo de su
hibridez, en la apelación a la intimidad, a la memoria, a la urdimbre de
otra historia, desde la primera materialidad del lenguaje sólo reconocible
en un espesor que contradice saberes y miradas.
Porque nuestra narrativa parece proponernos, metaficcionalmente, el
desplazamiento de la mirada. Así, también la llamada ficción "histórica"
resemantiza aconteceres y personajes, y subvierte anticanónicamente, no
sólo los modelos, documentos y hechos históricos sino, fundamentalmente, la
mirada que los construye. Esta mirada es en extremo sugestiva en La
tragedia del Generalísimo de Denzil Romero que, aparentemente regodeada en
la detallista reconstrucción fiel de cada una de las etapas de la vida del
personaje, deconstruye la fidelidad histórica al instalar en ella la
corrosiva mirada postmoderna.
En La tragedia del Generalísimo, la parodia, la carnavalización, la
intertextualidad, urden una imaginería que postula no sólo una
contrahistoria sino también una poética de ficción, realidad e historia.
Así, el referente para la supuesta reconstrucción histórica del personaje
de Miranda es otra ficción: el lienzo de Miranda en La Carraca. Cada una de
las partes del cuerpo del prócer es exhaustivamente descrita sólo para
tejer el cuerpo otro, el del relato: dibujar un lienzo que dialoga,
intercepta, recubre, desdibuja, el de Michelena. El relato deconstruye su
propia representación y su fidelidad referencial, realidad y ficción se
muestran por igual como tramado de ficciones con el que la voz narrativa
descentra nuestros imaginarios y urde, una vez más, una imaginería para la
historia: para la ficción.
Y no por obra y gracia del desdeñado afán experimentalista que también se
achacó en bloque a nuestra narrativa del ochenta -y también a la del
setenta-, como si fuese posible disociar la experimentación de la
producción de significación, como si se tratara de un fútil juego
estructural y lingüístico que nos colocara a espaldas de la certera
significación, de la inefable historia, de la posibilidad de representar,
de lo que canónicamente entendemos como el deber ser de la literatura.
"Experimentación" que curiosamente apreciamos en otras literaturas una vez
que ellas han sido legitimadas, pero despreciamos en la nuestra, como si
una extraña culpa nos persiguiese.
Y se trata es justamente de que aquello que transgrede, lo que irrumpe y
abre otros horizontes de sentidos en nuestro universo, es lo que rebasa
nuestro horizonte de expectativas. Sólo una mirada domesticada, canónica,
previsible, nos pide que atendamos a lo que esperamos, se pregunta siempre
por el gran logro, por la gran novela, por la inefable unidad que nos
nuclee a todos en un mismo proyecto que nos catapulte en la posibilidad de
ofrecernos contundentemente -homogeneizadamente- en el universo literario,
institucional, académico.
Pero nuestra literatura se ha ido escribiendo desde otras orillas: no
quiere colmar las expectativas del lector, de la institución, de la
academia, de los medios, no aspira a brindarse como práctica discursiva que
satisfaga un acto de lectura previsible. Paradójicamente, desde los mismos
espacios que desplazan la literatura en aras de otras producciones
culturales, desde la misma mirada que se concibe capaz de señalar "lo
nuevo" y lo que "vale", se elaboran discursos canónicos, discursos de
poder, que no resisten los desplazamientos, que se mueven en el recorte
nítido entre lo que es literatura y lo que no lo es, que parecerían ajenos
a la producción literaria que ha desplazado -siempre- nuestra cultura.
Asumimos como propias, con total naturalidad, afirmaciones que deslindan lo
literario de lo extraliterario, al tiempo que le pedimos a la literatura
respuestas a las preguntas -tantas veces homogeneizadoras y canónicas- que
lejos de ella formulamos al estilo de quiénes somos, qué decimos, cómo nos
reconocemos.
Mientras tanto, la literatura se piensa a sí misma ajena a la literariedad,
reformula incesantemente sus propios cánones, todo lo extraliterario le
pertenece, explora otros códigos lingüísticos, otros modos discursivos,
otras construcciones narrativas, y justamente por no ser legitimadora y
canónica, renuncia a privilegiar el nivel del significado y cuestiona
también al lenguaje mismo. Busca desde lo privado lo público, las voces
plurales, divergentes, los registros múltiples del habla, de la mirada, de
los espacios en que el sujeto se construye, que desplazan también la voz
autoritaria, la fragmentan y dispersan para acoger la voz descentrada de
ficción y realidad.
Trato, en fin, de decir, que más que legitimar nuestras preguntas y
otorgarnos respuestas, más que dibujarnos para esclarecer y dotar de
significación nuestros referentes, la narrativa contemporánea explora otros
niveles de sentido y con ello nos ofrece un acto difícil, que irrumpe
-afortunadamente- en nuestro horizonte de expectativas y en esa relación
con la alteridad que es el lector, hace de la realidad, literatura, y de la
literatura, formas de realidad. Ella nos pide que no convirtamos nuestro
acercamiento a la literatura en una actividad autoritaria y canonizadora,
que proclama la descentralización de lo literario sin reconocer que ella se
encuentra, justamente, en los márgenes, en la periferia, y tal vez por eso
la desconocemos, porque nos dibuja otros rostros, sujetos y racionalidades
que nos figuran como alteridades, que no responden a lo que creemos ser y
conocer sino que sugieren otros saberes, otros despliegues de la
significación.
Y ello es, en definitiva, lo que nos urge: tramar, cada día, la siempre
cambiante constelación de sentidos que nos constituye.
Bibliografía citada
- Beverly, John (1993). Against Literature. Minneapolis. University of
Minnesota Press.
- Isava, Luis Miguel (1998). "La herejía de las refutaciones: reflexiones
en torno a la noción de crítica como articulación de los discursos
filosófico y literario" Estudios. Revista de Investigaciones Literarias
y Culturales (Caracas). Año 6, Nº 11; pp. 35-50.
- Oropeza, José Napoleón (1999). "Los ojos de un pez: tendencias y nombres
en la novela venezolana de finales de siglo" (inédito).
** Catalina Gaspar Károsy
catalinagaspar@...
Docente e investigadora venezolana. Licenciada en Letras magna cum laude
1r lugar en la promoción de 1980 de la Universidad Central de Venezuela
(UCV, http://www.ucv.ve). Tiene además una maestría en literatura
latinoamericana por la Universidad Simón Bolívar (USB,
http://www.usb.ve, 1987-1989) y un doctorado en letras, del que se
graduó con honores y fue también 1r lugar en su promoción, en la misma
casa de estudios (1995). Realizó una investigación postdoctoral en la
Universidad Autónoma de Madrid (UAM, http://www.uam.es), Facultad de
Filosofía y Letras, Departamento de Literatura Española e
Hispanoamericana (2000-2001). Ejerció la Cátedra de Literatura en la
Escuela de Artes de la UCV (1980-2003). Jubilada desde 2003, permanece
en la UCV como docente investigadora. Coordina el Taller de Ensayo
Literario 2004-05 del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo
Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve). Su investigación
Metaficción latinoamericana finisecular fue avalada por el Consejo de
Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de
Venezuela (CDCH/UCV, http://www.cdch-ucv.org.ve). Desde 1998 es
investigadora activa del programa Sistema de Promoción del Investigador
(SPI), del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Tecnológicas (Conicit). Ha recibido, entre otros reconocimientos, la
Orden José María Vargas (1999), el Premio Municipal de Literatura,
mención Investigación Literaria, y el Premio Literario Fundarte, mención
Ensayo Literario. Dirigió la revista Escritos en Artes, Estética y
Cultura, de la Escuela de Artes de la UCV. Ha publicado La lucidez
poética. Autorreflexividad y poética en la obra de Roa Bastos, Cortázar,
Borges y Meneses (Fundarte, Cuadernos de Difusión, Nº 187, 1992), El
universo en la palabra. Lectura estético-ideológica de Abrapalabra de
Luis Britto García (Academia Nacional de la Historia, Colección
Estudios, Monografías y Ensayos, Nº 171, 1996), Escritura y metaficción
(Ediciones La Casa de Bello, Nº 59; Caracas, 1996), así como diversos
ensayos en compilaciones críticas y revistas académicas. Ha participado
con ponencias en congresos nacionales e internacionales. Integró el
jurado del Premio Literario Fundarte, mención Ensayo Literario; del
Premio Municipal de Literatura, mención Ensayo Literario; de la Bienal
Internacional José Rafael Pocaterra, mención Narrativa; del Concurso de
Cuentos de El Nacional (http://www.el-nacional.com), y del Concurso
Anual de Autores Venezolanos Inéditos 2005, en la categoría de ensayo.
=== Poemas y pentagramas ==================================================
=== La música popular uruguaya como vehículo difusor de la poesía =========
=== Aldo Roque Difilippo ==================================================
La poesía, en su forma ortodoxa de llegar al público, parecería, según
algunas expresiones, viene cayendo en desuso. Además de los problemas
económicos de las editoriales, esa expresión es más que relativa, a la luz
del sinnúmero de publicaciones en formato de revistas, desplegables o
plaquetas literarias, que difunden la creación de los nuevos poetas, o
aquellos que no ingresan al círculo, siempre reducido, de las editoriales.
En Uruguay, desde su génesis como nación, la poesía ocupó su papel difusor
de los devenires del hombre y su tiempo. Trovadores a la vieja usanza de
los medievales, recorrían la campaña, guitarra en mano, entonando los
primeros poemas que pretendían exaltar el ser nacional, y tener al tanto al
incipiente público de los avatares políticos o revolucionarios.
Bartolomé Hidalgo (1788-1823), padre de los poetas tradicionalistas
orientales, sobresale con sus cielitos, alentando al gauchaje en la lucha
independentista. Esa impronta dejada por Hidalgo superó los parámetros de
la lucha revolucionaria, llegando incluso a nuestros días, y limando esa
frontera entre los "poetas mayores" y los populares. Los ejemplos sobran a
este respecto, ya que el mismo Hidalgo fue recreado por Alfredo Zitarrosa,
un poeta con la capacidad de convertirse en "mayor" y que prefirió
musicalizar sus textos para llegar al público. A su vez, otros poetas que
no transitan el nativismo, en cierta medida se denuncian sucesores de
Hidalgo al optar por diferentes caminos además del libro para "conquistar"
nuevos públicos. Serafín J. García, y Fernán Silva Valdés, por referirnos a
poetas de neto corte gauchesco, hasta Líber Falco, Idea Vilariño, Mario
Benedetti o Mauricio Rosencof, han sido, y siguen siendo llevados al
pentagrama.
Es decir, el "consumo" de poesía mediante su musicalización no es novedoso
en Uruguay.
Dos motivaciones fundamentales inspiran este trabajo: la estrecha relación
entre la poesía y la música; y las vías alternativas por la que el público
accede a ella.
Lejos queda la afirmación que sentencia la muerte de la poesía. Muy por el
contrario, el público contemporáneo "consume", en una medida
significativamente mayor sonetos, rimas y cuartetas, de poetas populares de
los cuales la crítica literaria debería ocuparse en profundidad.
Evidentemente que la relación entre poesía y su musicalización radica en la
sonoridad implícita del texto, más allá de la ajustada rima a la que
pudiera haberla ceñido el poeta, está también en esas palabras, que a decir
de Julio Cortázar tienen cierto color, y una sonoridad especial, que las
hace atractivas.
Por otro lado, en este tiempo donde predominan los medios masivos de
comunicación, y donde indefectiblemente todo lo relativo a las expresiones
artísticas pasa por ellos, el público accede a la poesía por diferentes
vías.
Popularmente se divide a los poetas en "mayores" y "menores", de acuerdo a
su opción por la palabra escrita, o por los que las musicalizan.
Mundialmente conocida es la conjunción entre un "poeta mayor" como Antonio
Machado y uno "menor" como Joan Manuel Serrat, o la dupla que realizaran
Jaime Roos al musicalizar los poemas de Mauricio Rosencof en el disco La
Margarita. La pregunta sería: ¿cuál es la diferencia entre un poeta
"mayor", y poetas como Silvio Rodríguez, Alberto Cortés, o Alfredo
Zitarrosa..?
Los poetas cantores
Poemas para ser leídos, o para ser cantados, que en algunos casos fueron
ajustados al tiempo musical por parte del propio autor, como en El Sur
también existe (de Mario Benedetti y el catalán Joan Manuel Serrat), o la
musicalización posterior que el dúo Los Olimareños realizó de Hombrada de
Serafín J. García; entre otros.
Esa impronta dejada por Bartolomé Hidalgo pautó la posterior creación y la
difusión de poetas, tales como Fernán Silva Valdés, Serafín J. García,
Víctor Lima, Rubén Lena, entre otros.
Bartolomé Hidalgo con sus gestas patrióticas, Serafín J. García inmerso en
la poesía gauchesca de corte social, Mario Benedetti y sus temáticas
sociales y con aristas de crítica política, entre otros; todos apuntando a
llegar al mayor número posible de lectores, o de oídos donde dejar el
mensaje de sus versos.
Poetas musicales
Dentro del folklore uruguayo, que a partir de la década del '60 se
autodefinió como "canto popular", la poesía giró en torno a los temas más
cercanos al hombre. Historias como la de Pueblito Zequeira, de Tabaré
Etcheverry. Letras que podrían catalogarse en un juicio apresurado como
sencillas, reflejando las vicisitudes de sus habitantes.
Figuras, a estas alturas míticas, se erigieron en esa década: Víctor Lima,
Aníbal Sampayo, Tabaré Etcheverry, Alfredo Zitarrosa, Rubén Lena, Osiris
Rodríguez Castillo, entre otros, surgieron al espectro musical y poético
reflejando el sentir de la sociedad uruguaya.
Con la reincorporación democrática del país, el retorno de estos tótemes
significó una muestra palpable de la idolatría profesada por el público a
sus poetas. Los Olimareños, a su regreso al país en 1985, cantaron ante
50.000 personas en el Estadio Centenario de Montevideo, en una lluviosa
noche. Algo que en principio podría catalogarse como la necesidad de
expresión ante tantos años de libertades censuradas, pero que ante el coro
del público con el nítido recuerdo de las letras de las canciones, es una
pauta más que fehaciente de la necesidad de una poética propia que
establece un diálogo entre el autor, el intérprete, y el público.
Zitarrosa, canto mayor
Alfredo Zitarrosa (1936-1989), es el cantor más importante que ha dado el
folklore uruguayo, admirado y discutido como todos los personajes que
sobresalen del común. "Nací el 10 de marzo del '36", dijo alguna vez,
"fecha de la cual no tengo recuerdos, al contrario de lo que decía Vallejo
en algún verso sobre su muerte física".
Reflejando su casi irónico modo de ver las situaciones que conforman el
vivir, y que reflejó en una estructura poético-musical particularísima, y
monolítica desde sus primeros discos.
"Zitarrosa siempre fue, para mí, un ser hamletiano", afirma Washington
Benavides, opinión que compartimos ante las declaraciones del cantor: "No
me tolero el goce a menos que lo sienta legítimo, a menos que sea bajo el
sol y a la luz de la verdad".
Crítico despiadado de su obra y de su tiempo: "si alguien conoce el secreto
/ supongo que me dirá / por qué donde falta el pan / siempre sobran los
decretos" ("Milonga más triste").
Creando su poética sobre esas bases, evidenciándose la dureza de la
autocrítica que lo convirtió en un cantor exigente con su trabajo, y un
fino poeta donde muchas veces la rima está en la entonación más que en la
métrica de los versos.
Todas estas características influyeron, e influyen aún hoy en cantores y
autores, que encuentran en él la fuente de inspiración, el mojón casi
obligado. Incluso El Cuarteto de Nos (grupo musical que cultiva el rock,
que nada tiene que ver con el folklore uruguayo), en su disco Otra Navidad
en las trincheras dedica su trabajo a Alfredo Zitarrosa, e incluye un tema:
"Zitarrosa en el cielo".
Resulta un lugar común decir que las milongas ocuparon un espacio
importantísimo en la discografía y la creación de Zitarrosa. Así como
también los temas relacionados con los amores contrariados, los
desencuentros, y las pasiones imposibles. Temáticas cuasi obsesivas del
poeta y del cantor, ya desde su primer disco Canta Zitarrosa (1966),
evidenciando esa veta que explorará a lo largo de toda su carrera
discográfica, hasta su último trabajo, compartido con Héctor Numa Moraes
(Sobre pájaros y almas). Al igual que el amor.
Zitarrosa aborda el amor desde la veta más íntima del ser, abandonando ese
carácter casi telúrico y cursi que otros poetas han adoptado, o harto
repetido como el de los malos boleros, donde la pasión amorosa se impregna
de la sangre en una copa rota, o las traiciones rubricadas con la muerte.
El amor es más intimista, más humano.
Desprovisto de toda esa tragedia melodramática que atraviesa casi todas las
expresiones musicales, con sus idas y venidas, con sus consabidas ausencias
y nostalgias. "Si te vas, / quiero verte partir, / saber que te has ido; /
sin adioses el amar y el morir / nunca son olvido" ("Si te vas").
"Stefanie", una de sus composiciones más conocidas y celebradas, "es una
canción de amor", expresa Zitarrosa, "pero alude al hecho mismo de que la
prostitución, en el mundo capitalista es, en todo caso, nada menos que el
resultado de la explotación del hombre por el hombre, no obstante es una
canción de amor, al ser humano, no a la prostituta, a aquella mujer con la
que uno pudo o no tener una relación sexual, pero sí una relación de
afecto, nacida a partir del reconocimiento de que se trata de un ser humano
que también es capaz de amor".
Los pájaros, una temática casi inusual para un cantor popular, son una
recurrencia desde las primeras composiciones de Zitarrosa, hasta ese último
trabajo que resultó de edición póstuma, marcando desde la carátula misma
esa temática alada que persiguió al autor por toda su creación. Más propio
para un autor musical de raíz folclórica hubiera sido hablar de caballos,
las desgastadas imágenes de taperas semiderruidas, o los duelos criollos
cuasi borgeanos que pretenden limpiar el honor del personaje y que reflejan
una realidad prehistórica. Aunque tampoco esquivó las temáticas
tradicionalistas, o de corte histórico, Zitarrosa opta por otro camino. "La
próxima canción la cantará el pueblo", expresó alguna vez, "si cree que
está bien. Nosotros los cantores tenemos que cantar lo que el pueblo
siente".
Sus pájaros están presentes quizá por ese espíritu libertario (como era
común decir en la época pre y pos dictadura), por ese amor hacia el
pensamiento sin rejas, que lo llevó a un exilio que lo desgarró. Otro
elemento extraño, si se quiere, y que se le sumó al ya muy personal atuendo
del cantor (riguroso traje negro, corbata, y cabellos engominados
precediendo a los guitarristas en una actitud gardeliana), es su
composición "Milonga por Beethoven". Sin dudas un caso extraño en el
cancionero nacional, y posiblemente la única composición con base netamente
popular, donde se le rinde tributo a un compositor de la denominada "música
culta": "poco supo del buen amor / buscó compañera y halló / sólo alguna
flor, / rococó. / Tuvo la bandera y honor / sólo su sordera lo amó".
Música y texto compuesto a la par, consiguiendo, según Washington Benavides
"insólitas rimas" con irregularidades en la métrica del texto que se acopla
con los tonos que la música le va dando. "En este grupo se inscriben la
mayoría de las zambas iniciales que compuso Zitarrosa", agrega Benavides.
"Pero en este mismo grupo aparecen obras definitivas, como 'El violín de
Becho', donde el poeta recurre a los pareados para componer un inolvidable
retrato poético del músico amigo, con imágenes que estarán entre los
mejores logros de la canción y la poesía uruguaya".
"Nosotros los cantores tenemos que cantar lo que el pueblo siente y nos
equivocamos muy a menudo, especialmente cuando nos sentimos la vanguardia",
expresó Zitarrosa refiriéndose al canto como intérprete de la realidad, "la
vanguardia es la clase obrera. No somos creadores, somos recreadores de lo
que la gente siente y piensa, prendiendo el fuego, arreglando un zapato o
creyendo en Dios sin razones suficientes, pero hasta por necesidad de
sentirse un hombre entre los hombres". Y ese pueblo, el 17 de enero de
1989, cuando el poeta y el cantor pasaba a ser recuerdo, "llevaban tu
muerte allá adelante" parafraseando a José "Pepe" Guerra, "sin más señas
que el dolor que los unía. Cosa seria".
En las paredes se leyó "El violín de Becho está llorando y nosotros
también", por esas manos anónimas hacia quien iba destinada la poesía y la
pasión de Zitarrosa. "No llores, canta", fue otra de las frases repetidas
en los muros montevideanos, o un sugestivo "hasta luego Alfredo", entre
flores y guitarras.
Viglietti, un cantor para leer
Daniel Viglietti (Montevideo, 1939) se nutre del folklore tradicional,
asumiendo una propuesta académica, como pocos, pero no exento de la
sensibilidad popular. Algo que lo convierte en una extraña y atractiva
mezcla de poeta depurado y cantor popular. Algo que incluso ha llevado a
algunos críticos a comparar su propuesta musical y poética con la impuesta
al tango por Astor Piazzolla, o como lo afirma Elbio Rodríguez Barilari:
"Después de Gardel (Viglietti), sigue siendo el músico uruguayo más
conocido por el mundo". Con una marcada posición política de izquierda,
reflejada en sus textos. Si bien la ideología política de Viglietti puede o
no ser compartida, la estructura de sus textos lleva al reconocimiento,
ante la belleza poética-musical. Inclusive las composiciones "panfletarias"
como "El Chueco Maciel" o "A desalambrar", tienen la belleza rotunda de
texto y música que aplasta cualquier argumento de sus detractores. "Te
contaré una historia / amarga o más. / Te la canto por eso / y que caray. /
Era Van-Dig la aldea / allá en Vietnam. / Era, digo, una escuela, / no digo
más. / Vinieron por el aire, / vuelo mortal. / Quedó sólo un cuaderno, / no
digo más" ("Dinh-Hung, Juglar").
Contemporáneo al nacimiento del "canto popular" y sus cultores más
destacados, a diferencia de ellos, Viglietti fue tomando diferentes
elementos hasta conformar un estilo para nada convencional para los cánones
folclóricos en su sentido más ortodoxo.
"A fines del '60 es todo un guitarrista", agrega Rodríguez Barilari. "Lo
recuerdo siendo todavía un niño, en un concierto del Centro de Protección
de Chóferes haciendo Milán, Sor, Bach, Villa Lobos...".
En su última visita a Mercedes, en una rueda informal entre amigos, tras su
concierto, nos contó de sus primeros años de guitarrista junto a su padre,
haciendo tangos en las fonoplateas radiales. Todo ello confluye en su
propuesta musical y poética, convirtiéndolo en un cantor para leer.
A diferencia de sus contemporáneos, las letras de Viglietti se develan en
la intimidad de la lectura, en tanto sobre el escenario, el ritmo de música
y texto permiten otra lectura a profundizar al leer el texto.
Quizá por ello su producción no es para nada profusa, aunque sus discos son
vendidos por miles. "Soy lento", nos dijo ante la casi exigencia sobre una
producción discográfica mayor (el trabajo anterior a Esdrújulo -1993-, es A
dos voces, junto a Mario Benedetti, grabado entre 1985 y 1987). Una
lentitud influenciada quizá por la meticulosidad de sus textos.
Esdrújulo es el más claro reflejo de esa conjunción entre el guitarrista y
el poeta, donde confluyen la música antigua y la milonga, sus fuentes, que
por evolución, o nuevas premisas, le han llevado a virar en algo la
estructura de sus poemas. Nos encontramos con un Viglietti menos directo,
donde la sutileza juega un papel preponderante en la seducción del público.
Un trabajo rotundo en conjunto, con temas tales como "Canción para armar"
de una sutileza tal que ni por asomo se acerca al golpe bajo al abordar un
tema tan atroz como la tortura: "...la cabeza bajo el agua / como un pez de
branquia rota / te recorre hasta la infancia / te encapucha la alegría / no
esperaba esto que espero / de codos bajo la noche / en el día lastimado /
nadie sabe qué le espera".
Esa confluencia entre las diferentes tendencias musicales que conviven en
la creación de Viglietti y los estilos más tradicionales de este suelo, se
reflejan en "La llamarada", por ejemplo, cuando el poeta canta "El sueldo
de un pión carrero / nunca se debe aumentar, / pa que valore el dinero / y
no aprenda a malgastar. / Los piones, dijo el dotor, / no son hombres
delicaos, / a ellos no le hace el dolor / porque están acostumbraos"; con
una base rítmica poco tradicionalista para el lenguaje utilizado.
"La canción de Trilce" (su hija), es un exponente de la fusión de un texto,
si se quiere pueril, con una musicalidad difícilmente igualable: "tan
chiquí / tan chiquita que es la tierra / si la mi / si la miran desde el
sol / tan chiquí / tan chiquita que es la infancia / cuando vi / cuando
vino se escapó".
Algo que en otros autores se trasunta en una conjunción entre un texto
sencillo y una base rítmica de corte tradicional, y que en Viglietti se
colma de timbres musicales emparentados con la sonoridad del idioma y su
métrica.
Rubén Lena, el color oriental
Cuando Rubén Lena (1925-1995) compuso "La Uñera" no podía imaginarse que se
convertiría en el inicio del renacimiento de la música popular uruguaya. En
esos años, la difusión del folklore se circunscribía a las composiciones
argentinas (Atahualpa Yupanqui, Los Fronterizos, Los Chalchaleros).
Rubén Lena, uno de los iniciadores de la música popular uruguaya en su
estructura actual, conocía las composiciones del salteño Víctor Lima y "los
tres o cuatro tonos que sabía de la guitarra". Ello sumado a una especial
sensibilidad poética, sirvió como activador de la creación de uno de los
más prolíficos autores uruguayos, que si bien se ciñe a las estructuras del
criollismo, no se ató a ella, componiendo incluso temas carnavaleros, sones
y serraneras. Su viaje a Venezuela en 1959 por motivos de su profesión de
maestro, fue otro detonante: "yo había llegado a Venezuela y traía la
intención de hacer canciones, porque a nosotros, como país, nos faltaba una
identidad en ese aspecto, que se me había revelado sintiendo cantar a los
compañeros de estudios de 21 países latinoamericanos durante ese año de
convivencia".
Cuando por una radio escuchó a Los Olimareños cantar "La Uñera" tuvo esa
convicción: "no había casi canciones y había que hacerlas, no había por lo
tanto un público para eso que no había sido hecho, y había que crearlo. Los
cantores estaban con sus gargantas jóvenes, vehículos de expresión de dos
excelentes personas en formación. La cuestión era poner en movimiento los
sueños", explicaría dos décadas después. Posteriormente Lena sería la
siquis que Los Olimareños plasmarían en las grabaciones, una tercera voz no
audible que dio estilo y personalidad al dúo.
Nacieron así temas que hoy resultan imprescindibles al realizar un racconto
del canto popular, como "La Ariscona", "De Cojinillo", "Noche noche", y el
que se convertiría en un himno popular: "A don José".
En Lena el criollismo y la tradición se redimensionan, se expanden como la
simpleza del hombre de campo, no exento de sabiduría. La poética de Lena no
escapa a los devenires más simples del ser humano, y las angustias más
universales. "Mis canciones tienen versos de valor universal y definitivo,
para siempre, pero el valor de esos versos no lo es. Son ocasionales. Claro
está, tiene un valor afectivo que cuenta, y mucho para mí...", dijo alguna
vez con su particular modestia.
La simpleza en "El niño enfermo", acosado por la fiebre y la tos: "Las
pobres puertas no quieren / dejar al viento pasar... / Y en la alta noche
una madre / oye al niño delirar. / -Los caballos, los caballos / me miran
de la pared; / tienen los labios resecos / mamita que tienen sed...". O
letras cargadas de ironía, como "Boca de Tormenta": "Cosa fiera que sería /
sentir a un cantor cantar / cantar montao a caballo / rodeao de perros
cantar. / Cantar con la lanza al brazo / calzoncillo y chiripá / bigote
amarillo de humo / de tanto y tanto pitar, / con china en las ancas / y que
supiera montar, y que terminao el canto / bajo un aplauso cerrao / se
desarmara el caballo / por ser de cartón pintao". Poética que pasa por "El
cuello de botella" del hombre común con sus problemas y sueños: "El cuello
de botella / el corredor del diablo / viene abriendo la noche / como en
exhibición / el cuello de botella / en toda circunstancia / es como el fin
de mes...".
Espejo de la sociedad
En el canto popular uruguayo, e implícitamente la poesía, confluyen en esa
mezcla: el criollismo, la murga, las nuevas tendencias musicales y poéticas
(Jaime Roos se define como un rockero que fusiona diferentes ritmos "a la
uruguaya"); y por supuesto el tango, que es toda una mezcla en sí mismo. El
reflejo socio-cultural-político confluye en esta propuesta poética, en una
lista que resulta en exceso extensa, y que abarcaría a todos, o casi todos
sus exponentes. Desde Alfredo Zitarrosa con su canto netamente oriental que
metamorfosea el idioma, pasando por Daniel Viglietti y las metamorfosis y
fusiones entre el idioma y la música, que se repite en Jaime Roos, y con un
sentido "más paisano" se refleja también en Rubén Lena, Aníbal Sampayo y
tantos otros.
Por otro lado, y en lo estrictamente poético, efectuar una reseña de
autores resultaría por demás acotada ante la vastedad de poemas para ser
cantados, lo que popularmente se denominan canciones. Estas canciones,
despreciadas por parte de los críticos literarios, han sido dejadas de lado
junto a esos poetas muchas veces intuitivos, y otras tantas actuando a
sabiendas, buscando llegar a un público más vasto.
En virtud de todo esto preferimos mostrar tres patas de una mesa que desde
ya decimos se presentará renga ante la profusión de grabaciones y textos.
Parafraseando a Rubén Lena, habrá que escribir esas críticas que valoricen
a estos autores, los definan (con todo lo subjetivo que tienen las
críticas), y a la vez nos identifiquen.
Evidentemente que hablar de poesía musical uruguaya y no hacer mención al
tango, el candombe y la murga, es un olvido más que notorio, pero
entendemos que son tendencias que no reflejan al Uruguay en su conjunto. La
murga, nítida expresión cultural uruguaya, herencia española que satiriza
la actualidad, nacida de los estratos sociales económicamente más humildes,
en la actualidad se presenta dividida entre Montevideo y el resto del país.
Notoriamente diferenciada en su propuesta escénica y de textos. En las
murgas del mal llamado interior (la pregunta sería si Montevideo está en el
exterior uruguayo), la calidad de sus textos difiere de las capitalinas,
así como las formas de interpretación y planteamiento escénico.
El candombe, por influencia de la raza negra es un exponente más bien de la
capital, dándose sólo algunas muestras en pocos departamentos del país.
El tango, debido a diferentes razones, tiende a convertirse en una
expresión musical étnica, más que en el espejo de una cultura. Refleja una
sociedad anterior, dibuja una realidad, que si bien en algunos textos
denota actualidad, en nada expresa los devenires del ser humano de las
ciudades uruguayas, y sus personajes son más bien un híbrido
porteño-montevideano. Además, fueron escasos, y hasta tímidos los intentos
del canto popular de sumar al tango a los ritmos interpretativos.
Aplacadas las pasiones políticas, tras que el país se reincorporó a la vida
democrática, el canto popular fue dejando de lado ese perfil de protesta y
ganó en diversidad temática y musical.
Esa ruptura llevó a las nuevas generaciones a abordar diferentes temas de
corte social, algo que hasta entonces estaba reservado al criollismo,
irrumpiendo Jaime Roos con "Los Olímpicos" planteando la problemática de
aquellos que partieron en busca de otros horizontes económicos.
El poeta norteamericano Ezra Pound decía que la poesía estaba más cerca de
la música que de la literatura, por las correspondencias de sonoridad entre
ambas. Trabajo más que arduo será pues, decodificar a estos autores que,
por pequeñeces o mezquindades, a lo largo de la historia han sido relegados
y menospreciados, cuando son ellos los que verdaderamente llevan la belleza
de la poesía a todos los seres sin distingos.
** Aldo Roque Difilippo
aldodifilippo@...
Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento
Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista
Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
para el diario La República de Montevideo.
||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS ||||||||||||||||||||||||||||||
*** De los inconvenientes del escepticismo pertinaz
David Colina
*** Vitral con pájaros (extractos)
Jorge Etcheverry
*** Lamento en penumbra
Vanesa Ordovás García
*** El dilema de un arcángel
Rafael Batista Cáceres
*** La cacería de Almenara
Roger Vilar
*** Fisura de boca (extractos)
María Neder
*** Dos relatos
Iván Humanés Bespín
*** Poemas
Guillermo Quijano Rueda
*** Cuatro textos
Loreto Sepúlveda
*** Poemas
Erasmo Fernández
*** Fatalidad
Ricardo A. Halperin
*** Poemas
Héctor Loza González
*** Cesáreo Mala Muerte
Francisco Font Acevedo
*** Poemas
Maritza Aguirre
*** Tres cuentos
Carmen Garrido Ortiz
*** El lenguaje inefable (La pista blanca y otros poemas)
Rolando Gabrielli
=== De los inconvenientes del escepticismo pertinaz David Colina =====
(Nota del editor: hace pocas semanas se anunció el veredicto del
concurso Iniciantes 2005, organizado por la Coordinación de
Literatura de la Gobernación del Estado Táchira, en Venezuela. El
ganador del primer premio es el escritor David Colina, un abogado
tachirense que ha destacado en el ámbito de las letras, en el cual
fue introducido por su abuelo, el poeta José Isaac Colina. El cuento
que presentamos a continuación, con el que Colina se adjudicó el
primer premio en el certamen mencionado, fue positivamente evaluado
por los miembros del jurado, los escritores Inés Ruiz, Eduardo
Viloria y Betsimar Sepúlveda).
Por aquellos días un hombre podía traer con facilidad al Demonio a su
presencia, es decir, invocarlo, aunque el término en sí había caído en
desuso y, por qué no decirlo, en cierto descrédito. ¿Qué ocurría? ¿Por qué
habían cambiado los antiguos métodos? El Enemigo Malo se encontraba
reflexionando en una oportunidad sobre la naturaleza del rol desempeñado
por él en el Cosmos y concluyó que su propuesta podía ser considerada una
vía alternativa de algo que no se apuró a definir. Se sabía dueño de muchas
verdades tangibles y verificables. Era hermoso y tenía lo que se conoce
comúnmente como buen gusto. Muchos le amaban y le agradecían sus favores y
su deferencia. Entonces, ¿eran necesarios los formalismos, para, a fin de
cuentas, tratar asuntos terrenales? En modo alguno era Dios, que si lo
fuera bien sabría darse su puesto. En consecuencia declaró el final de la
vigencia de la Clavicula Salomonis, del Gran Grimorio y de otros grimorios
no tan grandes pero por igual útiles para las impetraciones demoníacas.
"Tales composiciones en verso rimado y con métrica, son anacrónicas ante la
inmensa popularidad y conveniencia del verso libre", decía en parte la
Resolución redactada al efecto por sus amanuenses.
Dirigirse al Diablo, por tanto, de modo respetuoso y amable era suficiente.
El aumento de la demanda determinó el establecimiento de algunas reglas: en
caso de no obtener una respuesta inmediata se pedía esperar, pues no
constaba en ninguna escritura o libro sagrado de alguna de las grandes
religiones que el diablo tuviese el don de la ubicuidad. Existía el derecho
de no acudir nunca y, luego de los tiempos primeros de entusiasmo, se creó
una comisión que revisaba los caracteres fundamentales de las solicitudes y
desechaba las que consideraba frívolas, poco serias o fruto apenas de la
curiosidad. Por último, podía Lucifer responder por delegación, ocasión en
la cual el subalterno, Asmodeo, Legión o ángel caído nada célebre,
presentaba el respectivo documento autenticado.
Existiendo tan favorables condiciones Miguel invocó al demonio, para que le
aliviase de la presión arterial alta que le aquejaba y, de una vez, para
librarse de un enemigo, rivalidad originada en una vieja rencilla de amor.
Eligió como sitio su cuarto y la hora, quince minutos pasada la media
noche, luego de la partida de un amigo que le visitaba siempre en las
ocasiones más inoportunas. La habitación de Miguel era pequeña y los
muebles estaban distribuidos de manera inapropiada, creando en conjunto una
sensación de opresión poco cónsona con una hipotéticamente espectacular
entrada demoníaca acompañada de humo, fuego y olores nauseabundos. La cama
estaba particularmente mal colocada en el centro de la habitación así que
la empujó hasta la pared. En el nuevo espacio libre estaban algunas medias
llenas de polvo cuyas parejas había echado a la basura hacía mucho tiempo y
una libreta escolar que no recordaba haber visto nunca, pero que decía en
su exterior, en letra grande que parecía la suya, "INFORME". Apartó todo
esto a un lado con los pies y se sentó en la cama. Durante un rato no
demasiado largo solo miró algún punto indefinido en la pared. Ante la
ausencia de formalismos no tenía la menor idea de qué hacer.
La puerta se abrió y entró un demonio que no tenía particular aspecto de
serlo. Miguel no se sorprendió. Es decir, le asustó, como es lógico, la
idea de la presencia infernal y, en cierta manera, le asombró el aspecto
vulgar del visitante (pantalón marrón, camisa a rayas, rostro regordete y
nada más para recordar) pero, desde su actual manera de considerar las
cosas, se hubiese sobresaltado más de ver a su madre o a su hermano
franquear la puerta. El demonio le miró.
-Hola -dijo Miguel.
-Hola -dijo el demonio-. Soy Arioch, demonio de la venganza convenida.
-Ok -dijo Miguel.
El demonio colocó sobre la cama un montón de papeles atados con ligas de
hule rojas. Algunos, según se veía, habían sido mojados y se habían secado,
adquiriendo una deformidad característica. El conjunto olía de manera
repulsiva. Miguel consideró poco prudente revisarlos y no los tocó, aunque
tal vez, pensaría un rato después y luego de comprobar el lamentable estado
de sus sábanas, hubiese sido mejor tomarlos, darles una mirada distraída y
colocarlos en el piso. El demonio sonrió. Miguel se sintió confiado de
pronto, con esa confianza que estamos seguros de haber experimentado en la
primera oportunidad que hablamos con un amigo entrañable.
-Ahí están los documentos -dijo-. Como verás, todo es legal y conforme a
derecho.
-Claro.
-No tengo ningún apuro, pero, por favor, dime de qué se trata.
-Ah, sí.
-...
-Claro, sí, mi presión arterial. Sube y sube. He adquirido hábitos sanos de
vida. Esas cosas, mucho ejercicio, poca sal, disminución del estrés. Me
aburren esas cosas. Y la tensión se mantiene arriba. Ahora mismo está alta.
Mi cara se calienta, mis manos se calientan, me zumban los oídos.
-¿Has ido al médico?
-Sí. Lo de siempre.
-Pastillas.
-Cada vez más. Una tras otra.
-¿Tienes algo contra las pastillas?
-No me gustan. A uno le duele la cabeza y toma una pastilla. No puede
dormir: pastilla. Estás deprimido, tu vida es un asco: pastillas. A ese
paso uno necesitará pastillas para todo. Es decir, una vez está bien, pero
no es así. Te acostumbras, hasta te agrada. Es sencillo que toda la
responsabilidad la asuma una pastilla.
-¡Ja! ¿Cómo puede ser responsable una pastilla?
-Pues la pastilla asume el lugar de la conciencia, por tanto la
responsabilidad de los actos se traslada a la pastilla. Uno no es
moralmente imputable.
-Hablas tonterías, pero me diviertes. Ahora vas a decirme que son las
pastillas las que van al infierno. ¿Te imaginas eso? Es una soberana
tontería; en el fuego del infierno se tuestan las almas, no los productos
farmacéuticos.
-Por favor.
-¿Qué?
-No vengas con eso. El alma no existe.
-¿Que no existe?
-No.
-¿Qué ofreces, entonces, para nuestra transacción?
-¿Qué te interesa?
-Tu casa está llena de porquerías, te seré sincero. Tienes mal gusto y poco
dinero. No me interesa nada que tengas aquí, en las gavetas o en el clóset.
Solo quiero tu alma.
-No hay problema. Cuenta con un buen negocio -dijo Miguel y rió.
-No termino de entender.
-Pensaba estafarte. Verás. El alma no existe. No puede haber comercio sobre
ella. Se supone que me otorgarás algunos favores a cambio de mi alma
inmortal. Tendrás la amabilidad de esperar hasta que yo muera. Pero al
momento de mi muerte te llevarás la sorpresa de no encontrar nada para
cargarte, ni un poco de aire o un poco de polvo porque lo que llamas alma
son algunas reacciones químicas que la ciencia ya identificó hace rato.
Ahora, te lo digo, el alma no existe. No se puede hablar ahora de timo
porque te lo estoy diciendo, no obtendrás de mí nada que valga la pena, al
menos en los términos que deseas. Pero si insistes en que existe el alma y
por ella me darás algo a cambio, pues sigamos adelante. Soy un hombre
práctico. Si existiera el alma, si estuviera seguro de la continuidad
ultraterrena de la existencia, no sería tan tonto como para cambiar una
eternidad de dicha y de divina contemplación, sea ésta lo que sea, por una
efímera felicidad material, por un montón de porquerías.
-Me dirás que el infierno tampoco existe.
-Claro, debe existir, como sitio del cual vienes, porque de algún lado
debes venir.
-Ah, entonces el diablo existe pero no existe el alma. Sigue.
-Claro. Una vez alguien dijo más o menos esto: que la gente no crea en la
existencia de Dios lo entiendo; pero que no crea en el demonio, eso sí que
no me entra en la cabeza. De algún lado tiene que venir tanto mal que vemos
en todos lados.
-Y lo que se llama bien, ¿de dónde viene?
-¿Bien? ¡Ah, sí! De la casualidad. Del azar. Verás, la gente tiene
motivaciones en extremo egoístas. Por ejemplo, en una mañana fría tú
quieres tomar un baño tibio. Si esto implica la muerte de una hermosa niña
o de una niña fea, digamos para que no me acuses de pedófilo...
-No me pasó por la mente en ningún momento esa acusación.
-En fin, implica la muerte de alguien que no tiene mayores razones que
justifiquen su muerte. ¿Qué hace uno entonces? La mente subconsciente hace
todos los esfuerzos necesarios para que no te enteres del hecho: ruidos
misteriosos en las casas muy espaciosas, fútbol, cancioncitas románticas
cantadas a media voz. Un gran trabajo. Pero al final te enteras,
interrumpes tu baño y abres el grifo del agua fría. Sales a la calle, con
frío y mal humor. Al día siguiente es igual, porque un hombre debe salir
bañado y afeitado a la calle. Es su naturaleza. El día y sus afanes te
mantienen ocupado, no piensas demasiado en el asunto y si piensas, te ríes
un poco o lo comentas con algunos amigos a la hora del almuerzo o cuando
caminas por un sitio tranquilo, inventando chistes a costa del asunto. Así
pasan algunos meses. Pero una mañana, una mañana cualquiera, abres el grifo
del agua caliente, chorros de agua y vapor caen y sabes que por ahí en el
mundo está el llanto desconsolado de un ser inocente que muere y la inútil
actividad de los que le aman. Muere, pues, así, simple y terrible. O simple
nada más. Todos se llenan de miedo, las cosas no son como parecen, como que
la muerte no tuvo sentido. Los grandes valores no quedaron demostrados. De
allí a que el hombre normal se sienta solo y desamparado, no hay gran
trecho. Entonces ocurre. Un magnate contempla la escena, transmitida en
cadena nacional. El magnate, un tipo inteligente y dueño del mejor corazón
que pudieron encontrar sus médicos, entiende todo de inmediato y presiente
una caída sensible en las ventas. Al instante llama a su secretaria, quien
lo contacta de inmediato con su administrador general. "¿Cuánto dinero
tenemos para caridad? ¡NO BASTA!". Al rato existe una nueva fundación,
miles de niños son salvados. Una estatua se erige en memoria del ser que
sufrió para que los demás no lo hicieran. Y aunque una estatua puede ser
presa fácil de las deyecciones de los vagos y de los borrachos, se la juzga
monumento inmejorable y de gran valor artístico, por lo que los padres
llevan a sus hijos los domingos a verla, compran helados y estampas y
regresan a casa con el corazón contento y la conciencia limpia. ¿Qué más
grande bien se pudo lograr?
-¿Qué ocurrió en tu cuento, al final, con los baños tibios?
-Ah, claro. Que todos pudieron tomarlos cuantas veces quisieron.
-Un final demasiado simple. No resistes la tentación de moralizar. Pero
volvamos a lo nuestro. Querías que viniese por tu problema de tensión alta.
¿Sólo eso?
-Eso y otra cosa. Una vez me enamoré. Mucho. Suele ocurrir. Uno no sabe
cuando pasa. A los amigos se asegura lo contrario, que apenas es sexo y
luego, adiós. Pero uno se enamora y tiene su novia. Ella era rubia y
pequeña. Muy linda y me quería. Se llamaba Isabel. A los seis meses nos
dejamos. Es decir, ella me dejó por un tipo que tenía una camioneta. Yo
pensaba que el tipo tenía cara de idiota, de débil mental, pero luego pensé
que esa apreciación no era del todo objetiva. Lo dejé así. El tipo dejó a
Isabel luego de un tiempo. Un día lo conocí en una licorería y me trajo
hasta la casa. Luego lo veía en todos lados, pasaba muy rápido en la
camioneta y saludaba. Un día lo encontré almorzando en un restaurante y
hablamos mucho rato. Al tipo le gustaba el fútbol.
-Por favor, no vengas con otro cuento moralizante y largo.
-Es gran cosa el fútbol. Decidí, entonces, no dejarme llevar por el rencor,
pues con eso sólo lograría dejar de apreciar y disfrutar lo que pudiera
tener de bueno la amistad con el tipo. Salimos con unas mujeres. Es
increíble la cantidad de muchachas hermosas que conocía en los barrios
pobres. La amistad iba bien. Me contó su vida. Nada del otro mundo. Así
pasaron los momentos del entusiasmo. Entonces noté que el tipo no se bañaba
muy seguido ni con demasiado cuidado. Olía bastante mal, una mezcla
repugnante de olores corporales.
-Eres muy delicado.
-No lo soy, es decir, no muy delicado. Pero el tipo era realmente una
letrina. ¿Has imaginado alguna vez que la mierda pueda sudar? Me daba asco
pensar en las mujeres que se acostaban con él. Isabel era una puerca. Quise
rehuir su compañía, pero, creo, el tipo me había tomado mucho cariño. Me
buscaba y bebíamos por toda la ciudad. Agarraba mi cerveza -siempre
tomábamos cerveza- y me hacía a un lado, buscando un aire menos inmundo. No
sé si el tipo se dio cuenta y decidió molestarme o sólo lo hizo porque sí,
pero comenzó a acercarse a mí y a abrazarme diciendo que era yo su gran
amigo y cosas así. El olor ya era bastante. Y ahora venía este tipo y me
abrazaba, sobre todo en lugares públicos y con mucha gente. Me incomodaba
mucho. La gente comentaba cosas y reía. Le dije que no me abrazara más.
Dijo que no lo iba a hacer más. A los días volvía a abrazarme. Entonces
noté que el tipo comenzaba a repetir todas las historias que me contaba.
Gran parte de sus peroratas versaban sobre sus hazañas sexuales, sus
grandes borracheras y negocios con ganado o terrenos en los cuales siempre
ganaba enormes cantidades de dinero gracias a su inteligencia y falta de
escrúpulos. En las nuevas versiones de sus cuentos todo estaba magnificado:
en vez de una mujer llevaba tres a un hotel -una menor de edad, por cierto,
era una de las tres-; en vez de beber una noche y un día había bebido un
mes en la playa, apenas haciendo pausas para dormir, comer e ir al baño; en
vez de dejar sin comisión a un socio, lo había abandonado sin dinero y
completamente borracho en un bar perdido en el llano. Luego volvió con los
abrazos. Alguien que pasaba en un auto nos gritó, riendo, "maricas".
Entonces golpeé al tipo y el tipo me golpeó y yo me fui en un taxi. Y al
otro día el tipo estaba buscándome de nuevo.
-¿Y qué con eso?
-Que me di cuenta de que odiaba al tipo con todas mis fuerzas, lo odiaba
demasiado. El odio me llenaba el cuerpo (si existiera el alma, también la
hubiera llenado) -agregó Miguel riendo-. Y apenas bastaba con que algo me
lo recordase, así fuera de manera casual y entonces mi presión arterial se
disparaba. Ahora sé que ese odio realmente me va a matar. Por ende, el tipo
tiene que morir para que yo siga vivo.
-¿Eso es lo otro?
-Sí.
-Está bien. Será fácil. Siempre es fácil.
-Este...
-¿Quieres saber qué voy a hacer con tu problema de hipertensión?
-Claro.
-Te traigo unas pastillas. ¿Te las vas a tomar?
-Pero ¿Me curo, así, definitivamente?
-Sí.
-Dame pues.
Arioch le entregó tres pastillas pequeñas y amarillas. Miguel las metió en
su boca y salió un momento de la habitación. "Voy por agua", dijo. Regresó
sorprendido por la hora. El demonio hizo un gesto de despedida. Miguel lo
miró molesto.
-No quedamos en nada con lo del tipo -dijo.
-Bueno, mañana al mediodía. El tipo va a almorzar siempre en el mismo
sitio.
-No sé si siempre, pero le gusta mucho ir al Tercio.
-Va siempre. Nos vemos al frente al mediodía.
-Otra cosa... -dijo Miguel.
-¿Sí? Dime.
-Pues te vas y no me vas a decir nada. Pensé que un demonio tendría una
conversación más interesante, que me diría grandes secretos, cosas
terribles, no sé, al menos cosas interesantes... No sé...
-¿Cómo querías que lo hiciera si no parabas de hablar? -preguntó Arioch y
se fue rápidamente del lugar.
- o -
Miguel llegó, como era su costumbre, media hora antes al lugar señalado. Se
paró en la esquina, frente al restaurante y con la calzada de por medio. Se
distrajo mirando la gente que pasaba. "Era un juego que había ideado cuando
niño", dijo luego Miguel, "yo veía a la gente a la cara e intentaba
adivinar cómo eran ellos y qué les preocupaba o les alegraba, según la
expresión que llevasen. Cuando estuve en el liceo me sentí decepcionado,
pues al menos tres de mis amigos me comentaron que jugaban a lo mismo en su
infancia".
A las doce el tipo no llegó; a las doce y cuarto-doce y veinte la camioneta
se estacionó a unos metros del Tercio. Miguel se ocultó tras de un vehículo
y observó. El tipo se bajó del automóvil y Arioch apareció corriendo desde
la otra esquina. El tipo comenzó a caminar hacia la entrada y en el momento
en que se disponía a subir las tres gradas del acceso, Arioch (que no se
había cambiado de ropa) llamó al tipo por su nombre y lo agarró por el
hombro. El tipo se soltó y lo miró molesto. Arioch volvió a tomarlo, esta
vez por el antebrazo. El tipo forcejeó pero era evidente que sus fuerzas no
se comparaban con las del demonio, quien con la otra mano lo obligó a
mirarlo de frente. El incidente llamó la atención de los circunstantes,
quienes comenzaron a agruparse alrededor. Miguel aprovechó para acercarse.
El demonio bajó la cabeza hasta que su boca estuvo junto al oído del tipo y
musitó algunas palabras. Las piernas del hombre se doblaron y cayó al piso,
arrastrando consigo a Arioch. El hombre intentó arrastrarse, llorando y
escupiendo baba. El demonio sacó de su pantalón un cuchillo y lo clavó en
el vientre del tipo. La gente retrocedió varios pasos. Miguel vio manar la
sangre y vio o creyó ver, porque no tenía control de sus sentidos, cómo se
sucedieron puñaladas en manos, orejas, sexo, tráquea, hipófisis. Arioch se
puso entonces de pie y con la mano derecha sacó, también del pantalón, una
cola negra que hizo girar en el aire con habilidad de music hall mientras
danzaba alrededor del tipo agonizante. Miguel corrió hacia cualquier lado
entre vapores que palpitaban. De repente se oyó un grito poderoso: "ESTA
NOCHE EN EL MISMO SITIO".
- o -
-Aquí estoy -dijo Arioch, entrando a la habitación.
-Ajá.
-Bueno, ¿qué te pareció todo?
-Estuvo... bien.
-Como no me diste detalles procedí según mi gusto.
-Estuvo bien.
-¿Cómo te cayó la medicina?
-Bien. Es que uno se enferma y se acostumbra y luego ni se acuerda cómo era
sentirse bien.
-Estuve pensando en nuestro negocio y quiero hacerte un regalo. Junta las
manos con los dedos entrelazados, pero deja extendidos los índices.
-¿Así?
-Sí. Separa ahora lo más que puedas los índices y espera unos segundos.
Una chispa saltó en el vacío ubicado entre ambos dedos y acto seguido la
sustituyó una llama que se extendió límpida. Miguel, asustado, separó las
manos y la llama desapareció. El demonio rió.
-También te traje esto -dijo el demonio entregando a Miguel una bolsa de
tela-, son cigarros, de muy buena calidad. Disfrútalos.
-Es que no fumo.
-Ah, pues el truco te servirá para sorprender en las fiestas. No, pues,
luego vengo y te enseño algunas cosas más, para que te ganes la vida sin
tener que hacer gran esfuerzo.
-Otra cosa...
-Dime.
-¿Por qué bailabas alrededor del tipo?
-¿Que por qué lo hacía? ¿No estaba claro? Tengo que revisar eso... Pues era
para que todos se dieran cuenta que me iba a llevar su alma al infierno. Un
poco de publicidad, pudiera decirse.
-...
-¿Sí?
-¿De verdad te llevaste su alma al infierno?
-¿Ahora crees? -preguntó Arioch y se fue, prometiendo volver apenas
encontrase un tiempo libre.
Miguel recordó que no había preguntado al demonio qué había dicho al oído
del tipo. Se hizo el firme propósito de hacerlo la próxima vez que lo
viera.
** David Colina
dagercol@...
Escritor venezolano (San Cristóbal, Táchira, 1973). Abogado graduado en
la Universidad Católica del Táchira (1995), trabaja en la Contraloría
Municipal de San Cristóbal desde 1997. Ha publicado trabajos en el
periódico estudiantil Fuerza y Avance y en la revista literaria Sujeto
Almado, así como los sitios Ficticia (http://www.ficticia.com) y
Predicado (http://www.predicado.com). Es miembro fundador del Taller
Literario Libélula y fue jurado en la parte literaria del Concurso La
Voz del Torbes (Táriba). Con su cuento "De los inconvenientes del
escepticismo pertinaz" obtuvo el primer premio del concurso Iniciantes
2005, convocado por la Gobernación del Estado Táchira.
=== Vitral con pájaros (extractos) Jorge Etcheverry ==================
(Nota del editor: Vitral con pájaros es, como dice su autor en la
breve introducción, una recopilación de sus "poemas regalones", un
mosaico compuesto por poemas de diversa procedencia, temática,
factura y época. Publicado en 2002, es uno de los primeros títulos de
la colección "Poesía para la Libertad" emprendida por la Editorial
Poetas Antiimperialistas de América [http://www.poetas.com]. De él
hemos extraído algunos poemas que aluden a la poesía y a sus
oficiantes).
*** Metáfora
Nos aplasta con su vientre las cabezas
se nos coge de los pies
y humedece nuestras grietas
Caminamos
cuando Él ríe allá arriba
sin dejarnos ser imagineros
y las moscas del sudor
se descuelgan entre el pecho y la camisa
Ofrecemos al sol esta mejilla
El aire vibra
finge charcos en las carreteras
o se funde, inmóvil
Dejamos descansar
al inquieto saltimbanqui
que nos ocupa los sesos
No se puede dormir y se camina
esperando la noche con el alma sedienta
y se hacen esperar los grandes temas
que surgen finalmente
cuando la noche despliega las violáceas alas
al sentir en el costado
el profundo tajo del crepúsculo
Momento tal
en que nos salta de los hombros la pereza
y de esto nos hacemos solidarios
sin haber enarbolado espadas
que, en efecto, no han sido empuñadas
Más aún, pues no hay asesinato
porque estamos ante un grupo de metáforas
El hecho es que cae la noche
no, no cae
pues ella no es ella, en verdad
no pájaro, no doncella alada
para que pudiera caer desde lo alto
*** Surrealismo y cereales
Me dijo que se había chantado
que ya no escribía
En su país de origen
vivía al tres y al cuatro
era el prototipo del poeta vanguardista
Todavía anda de negro
aunque no se nota mucho
entre tanto cabro joven gótico
Sé que tiene su buen departamento
y que ha ido juntado unas platitas
Su mujer
tiene una regia pega en el gobierno
todos sus amigos exilados
se han establecido
"Ya no puedo escribir, Jorge"
me dijo
"¿Cómo puede uno explorar el inconsciente,
practicar la escritura automática
si come cereales con leche
si no puede dormirse?"
*** Contrato editorial
El autor recibirá 10 copias gratis
y los derechos de autor
hasta un monto equivalente al 10%
del precio de venta al por menor
por cada volumen que se venda
No podrá entregar el libro
mencionado en el contrato
para ser publicado total o parcialmente
sin contar con la autorización expresa
del editor firmante
por un año
a partir de la fecha de publicación
Al levantarse en la mañana
el autor deberá pararse cara al sol
y hacer tres reverencias
mientras recita en alta voz
el nombre del editor firmante.
*** La esencia de la poesía
(No está dedicado a Hölderlin)
A veces
cuando salgo a caminar
el día está un poco nublado
las picadas están muertas
y aquí estamos
con un hoyo en el tiempo
Y de repente un animal
con carne hecha de memoria
ensueños, el paso del tiempo
te muestra sus garras
La bestia nos mira
desaparece a lo largo de la calle
y no hay mujeres a quienes mirar
amigos con quienes conversar
ni tenemos cambio para llamar por teléfono
Y uno que no cree en Dios
y se está poniendo viejo
y a todo el mundo le pasan cosas
pero no a ti
A lo mejor entonces
te sientas por ahí a tomarte un café
y a escribir acerca de las partes vacías
de las mujeres que no estaban
del animal y sus garras
del vacío
La vida sigue su curso
Uno parado en la vereda
Eso es poesía
Y a lo mejor ni siquiera te publican
*** La poesía como pega
Este trabajo enorme
ambiguo
sin valor
Como trabajar en una firma
que fuera todo el mundo
Tratando de condensar el universo
en una estrofa
reflejarlo en un objeto
y a la vez guardar el paso
con la corriente de la realidad
No es fácil
Me pregunto por qué gano tan poco
Pero me consuelo
pensando
que el trabajo de Cristo
era mucho más importante
y más difícil
y que lo crucificaron
*** Idea para un concurso
Ya no estoy para la lírica
la concisión del haikú está fuera de mi alcance
He tratado un par de veces
pero me salen como chistes malos
No importa
No hay que abandonar las esperanzas
Mandé lo mejor de mi trabajo
a un concurso en España
Por supuesto no me saqué nada
Pero este año no compré
el Poetry Markets
que lista los certámenes poéticos
en los países de habla inglesa
ya que estoy yo mismo
llamando a un concurso
cuyo tema reúne
una característica esencial humana
las preocupaciones ambientales
y el Reino animal
tan a mal traer:
La vida sexual
del elefante marino
*** Antipoema para restarse a beneficio
Hace un frío del diablo
Yo nunca aprendí a manejar
No me he sentido muy bien últimamente
(no puedo tomar trago)
Me carga este tipo de comida
Los poetas que leen
son todos pésimos
Conozco a todos los músicos
Me sé sus canciones de memoria
Si Dios les mandó
este desastre natural
¿Quién soy yo para aliviar su sufrimiento?
** Jorge Etcheverry
jorgee@...
Escritor chileno (Santiago de Chile). Doctor en literatura y traductor.
Ex miembro del Grupo América y la Escuela de Santiago, agrupaciones
poéticas de los sesenta. En Canadá desde 1975, ha publicado The Escape
Artist / El evacionista (Canadá, 1981), La calle (Santiago, 1986),
Tánger (Santiago 1990; versión inglesa, Canadá, 1997), A vuelo de pájaro
(Canadá, 1998) y Vitral con pájaros (Ottawa, 2002), además de la novela
De chácharas y largavistas (Canadá, 1993) y Northern Cronopios,
antología de narradores chilenos en Canadá (Canadá, 1993). Ha publicado
prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba y
España. En 2000 ganó el concurso de nouvelles de Escritores.cl con "El
diario de Pancracio Fernández".
=== Lamento en penumbra Vanesa Ordovás García ========================
En las desesperadas noches, mi amada, sueño contigo. A veces, con los ojos
despiertos y la mente dormida. A veces, con la mente despierta y los ojos
dormidos. Así es que no descanso, que te veo a todas horas, aunque más
realza la penumbra el resplandor cegador de tu silueta, cuya intensidad
borra irremediablemente sus contornos, y, de este modo, con tanto tiempo
que ha que no te veo, dudo si esta silueta tuya había de ser frágil y
delicada o bien sinuosa y mullida. Pero... ¡qué más me da! Solamente el
recuerdo de aquellos tus labios de jugosa milgrana avivan la llama en mi
corazón, y siento el crúor recorrerme las venas con ardor incontrolable.
¡Oh, dulce azahar de terciopelo! ¡Cuán remotos y cuán próximos me parecen
aquellos tiempos en que las suaves sombras arbóreas guardaban con cautela
nuestros ignotos encuentros, en que la tenue claridad febea de la luna nos
guiaba en nuestros secretos actos! Amada, ¿sientes lo mismo que yo? ¿Sufres
del mismo deleite? ¿Gozas del mismo pesar? Quiera el cielo que, como almas
gemelas que fuimos, se alíen de igual suerte nuestros sentires, a pesar de
los largos años que nos separan, a pesar de los gruesos muros que nos
desunen.
Cálida fue conmigo la piel de tus fríos dedos al rozarme los míos por vez
postrera. Con garfas despiadadas te desgarró tu padre de mi seno, con
viperinos verbos maldijo tu madre a aquélla que me engendró. Lóbrega quedó
mi alcoba, y tan solitaria como su dueño. El dolor rasgó mi nombre, la fama
quebró mi honor, perdí en la memoria toda noción de cuanto había sido, y
sólo tú y tu sabor de miel almendrada sobrevivieron a mi hecatombe. Ahora
vivo sin vivir, y sé que la muerte en modo alguno aliviarme puede.
Pero dime, fragua de amor: ¿es cierto que te hicieron casar? No creas que
quiero creerlo. Descreer lo que oigo, lo intento, aunque no puedo. Hablan
las gentes sobre un varón compasivo y generoso, aunque a la vez temible y
fiero. Y también he escuchado cómo en su vida se ha enlazado con tantas
mujeres y cómo tus progenitores pusieron tu destino en la misma senda.
Y dime de nuevo, que no deseo cansarte, mas necesito saberlo: ¿eres feliz?
Pero entiéndeme bien: ¿lo eres con él? Mucho temo tu respuesta, pues,
cualquiera que sea su forma, me abrirá con crueldad insaciable de puñal una
grave herida de profundidad insondable. Si afirmativa fuera, mil fuegos de
rabia y celos me prenderían el ánima, que pensar no podría en tu entrega a
voluntad y gustosa a quien no fuera mi persona. Y aunque, como cristiano
que soy, sonreír debiera y descansar tranquilo al saberte dichosa, sin
desear ni por un segundo que te acecharan las sombras del desespero que a
mí, espíritu errante del purgatorio, con su cruento látigo me subyugan, en
el infierno mis eternos días en muerte vivir prefiriera, que en soledad tan
penoso quebranto doblemente penoso se torna. Y si -la respuesta tuya, digo-
negativa fuera, los surcos que las lágrimas cavarían en tu ajado rostro me
destriparían las entrañas, y se me deshilacharía el alma en plegarias y
rezos a tu Señor para que te liberara de tan mortíferas ataduras.
¡Ay, rocío suave del amanecer! Vetustas son ya mis heridas y, sin embargo,
amargamente supuran. Sólo sienten perecedera cura cuando en imagen se me
representa el calor acaramelado de tu hálito, el siseo trémulo de tus
susurros, el amoroso mimo de tus manos. Quisiera compartir contigo una
última complicidad nocturna para despedirme, si los hados ciertamente
disponen que ya nunca habremos de estar juntos, que ni adiós decirte pude,
y no creo que merecedor sea de tan inhumana porfía. ¡Oh, Dios mío! ¿Tan
grande es mi agravio que no te conformas con privarme del sentido de mi
existencia, sino que además te apropias de él?
Errático deambula mi futuro mientras en círculo cerrado caminan mis pasos.
Desearía yo empuñar la implacable espada de mi venganza y blandirla a los
cuatro vientos para herir con su terrible trueno a todos cuantos
interponerse osaron, a los de repugnantes lenguas, a los de viles
conciencias, a los de sangrientas manos. Sobre ellos recaería la más
perniciosa de las desgracias, que, por su condición humana, el respeto por
otra vía imponer no se les puede. Mas aprieto el puño y flota la brisa,
bramo mi duelo y no saco ni aliento, me abalanzo contra tu excelsa morada y
en el vacío me desvanezco. Invocar he intentado el sostén de mis
semejantes, pero ellos, que han olvidado el tormento que los remueve,
sollozan impasibles ante el mal ajeno.
Cuéntame, mansa cordera: ¿han pasado horas, días o años? Me he extraviado
en esta bochornosa bruma que ciega mi percepción del tiempo. Si tú te
escapases, si tú quisieras y lograras hallarme, guiarías por seguro cauce
las arremolinadas aguas de mi río. Mas tal vez significaría esto para ti un
fin funesto, ¡y entonces me revolvería como gato rabioso enredado en ovillo
de espinos!
El tañer de las campanas me abruma, fresca lluvia de abril. Repican en mi
cerebro y me aturde su metálico eco. Su golpeteo incisivo me trae a la
mente tu cautiverio y mi entierro. Ahora, fiel esposa ataviada de negro,
tus cobrizos cabellos ya no reflejan la luz del sol, confinados como están
en su ceñida toca. Las yemas de tus dedos recorren cuentas perpetuamente.
Tu voz resuena únicamente al elevar a tu Señor los sagrados cánticos. Y mi
lamento sólo se escucha entre las lápidas de los muertos.
** Vanessa Ordovás García
ordovas@...
Traductora y escritora española (Vilanova i la Geltrú, 1975). Licenciada
en traducción e interpretación. http://www.av-traducciones.com.
=== El dilema de un arcángel Rafael Batista Cáceres ==================
I
te juro que no entiendo para qué movemos
los falsos presagios de melancolías...
por qué arrancamos las costras
pasadas de añejas horas extendidas...
Te digo, que no hay castigo, para
quien no grita, juntando
anhelos de rebeldías;
ni para aquel que restañe, pidiendo
plegarias, y rasgando las
banderas de meras hipocresías.
Parece que juntamos,
y no entiendo por qué,
pesares de antiguas cofradías...
y gritamos las mismas tonterías
con voces aguadas de liridas.
Paso dos veces por la misma calle,
silbando el duelo de mis alegrías,
Y recojo la gota rota en que, incauto,
sepulto todas mis rebeldías.
II
Parece que entrases
Con la llave escondida.
Pareciera que hablases
Con verbosidad de lirida.
Parece que callases
Con una risa constreñida;
Y tal cual estás, pareces
Un jardín, con una flor
En estigma.
III
Sabes tú lo que es
aprobar esta circunstancia
forjada de hechos.
Percatarme de tu imagen
con una venda puesta.
Proponer esta indecisa
voluntad contra todo
lo que no existe.
Cuando declinas esa, esta,
aquella polémica, diseminando
respuestas, esparciendo
parentelas,
rehusando esta tosca apariencia
que guarda tu recato;
improvisando percances,
intentando solapar la espera.
Ya no veo, ni espero
pues mi condición
de proletario reduce
Este confuso léxico
A un excéntrico
Monólogo interior.
IV
Te supongo
ya emparejada
con una risa que cuelga de tu
rostro.
Y pareciese que así
engendrases, de en medio
de tu cabeza,
un lirio blanco.
Mis ojos se avergüenzan
Pues te creo desnuda.
Qué dulce, esta prolongación
de mi niñez, en donde lo
veo todo traslúcido.
Y me pregunto si debo
extraviarme en estos
jeroglíficos que posees.
Creo hurgar, y ni siquiera
tengo una lupa que me
devuelva esperanza.
Te digo que, a veces, hueles
a instinto y quiero
sepultarte en el mío.
Pero, a veces, una
renuncia parece la apología
de la horizontalidad
en que nos encontramos.
Y pienso en fusilar
mis deseos, disputando
los flancos.
Y pareciera que me desmayo
cuando una sentencia
me hace abrir una arruga ya olvidada.
Pero te digo que lo arranco de tajo,
con esa cotidiana fuerza
que nos surge a veces.
Y pienso que al hacerlo
destilo una sensación,
y dos veces me repito tu
nombre.
V
Me pregunto, y dirijo dos
veces la mirada,
para salvarme del olvido humano.
No quiero morir cuando
cierren un libro mío.
Quiero estar allí, intacto en la mente,
asido como enredadera.
Quisiera orillarme en los recuerdos,
y, tal vez, despalabrarme sin lamentos.
Quisiera estar allí donde las horas
son un nido lleno de aves,
un cubil atestado de una camada
donde nada sobra.
Allí, metido, desarticulado
sin esqueleto que me sostenga.
Mirarme desde adentro,
sólo para quedarme, sí,
pero perenne en el
pensamiento.
VI
Veo dos veces
ese recuerdo enterrado en el fondo del silencio
colgado de la boca como una
palabra.
Me supongo
la vida recostada
a tu espalda.
Qué dificultad más grande
la de materializar las ideas.
Asimismo imagino tu palabra.
Encendida en un párrafo escrito.
Qué más debo esperar
para sentir esa profusión
por las ideas,
desbarajando los recuerdos
de antiguos soliloquios.
** Rafael Batista Cáceres
lexraf@...
Escritor panameño (Panamá, 1974). Licenciado en derecho y ciencias
políticas por la Universidad de Panamá (1999). Ha participado en
diversos cursos relacionados con su carrera y otros intereses.
=== La cacería de Almenara Roger Vilar ===============================
Necesariamente algo no tiene que ocurrir para que lo recordemos.
¿Todo pasado no es acaso una suposición?
Sufrí el calor y la decadencia de La Habana, crucé las llanuras inmensas y
secas de Camagüey, y llegué a Holguín. La ciudad había quedado sin un solo
automóvil. Unos caballos macilentos tiraban de carretones donde gente
chorreando sudor se trasladaba. A veces los caballos morían de hambre y el
cielo se llenaba de buitres. Estuve encerrado dos o tres días en el cuarto
de mi abuelo Emiliano. En la penumbra, mirando sus viejos relojes de
péndulo, recordé las historias que me hizo de niño. Inolvidables, llenas de
brujas, de duendes, de demonios, de locos poseídos, y de muertos escapados
de las tumbas que él aseguraba ver con la mayor naturalidad del mundo.
Quizás fue hidromante, pues algunas veces me habló de sus adivinaciones
mirando la corriente de los ríos o vasos de agua. Realmente me inició en
esa magia peculiar de creer que el mundo es algo más de lo que vemos. Y
ahora yo había vuelto a intentar recuperar esas historias que él trajo de
Galicia, y que se expandieron junto con otros inmigrantes en los campos que
rodean la ciudad donde nací.
Salí al amanecer hacia Sao Arriba. A esa hora el polvo estaba silencioso y
las pequeñas casas vecinas cerradas. No quería saludar a los que cuando
eran niños jugaron conmigo; hombres ahora, dos décadas de hambre que yo no
pasé les habían dado un aspecto de ancianos, o de dementes que se acercan a
ver esa cosa tan rara que somos las personas bien alimentadas. Pronto
estuve en pleno campo, el camino tenía esa apariencia de ceniza aplanada
que conocía desde mi niñez. Separadas por mayales, o por hileras de cactus
lechosos, las casitas, con techo de hojas de palma, se alzaban sobre una
tierra rojiza. Algunas puertas empezaban a abrirse con chirrido de bisagras
oxidadas. De adentro salía olor a café, a oscuridad, y unas voces que me
daban los buenos días. "Buenos días", contestaba yo, sin saber a quién
saludaba, y continuaba.
Vi una casa de madera podrida, sin techo, muchas de las tablas habían
caído. Supuse que allí seguían viviendo mis primas. Una de ellas nació con
un retraso mental severo y babeaba todo el tiempo; otra no podía realizar
más que trabajos manuales. Tuvo varios hijos y nunca se supo la identidad
de los padres. La tercera, la menor, pudo estudiar una licenciatura en
pedagogía, pero en el país se acabaron los medios de transporte y la
mandaron a su casa con goce de un sueldo (ridículo y simbólico por lo
escaso), pues no había manera de que llegara desde el campo a la guardería
donde trabajaba. Recordé cómo corríamos y jugábamos en los callejones que
rodean mi casa. Hacía más de veinte años que no las veía. La tristeza me
llenó. Hubiera querido llegar a aquella casa y saludar, pero temía ver a mi
propia sangre corriendo dentro de espantajos y de guiñapos.
Seguí caminando. No me cruzaba con nadie a pesar de que ya eran las diez de
la mañana y los campesinos se levantan temprano a labrar las tierras y
cuidar los animales. Y entonces me di cuenta de algo insólito. En todo el
campo no había nada cultivado, ni se oían chillidos de puercos, ruidos de
gallinas, de vacas o de ovejas. Sobre grandes extensiones de tierra seca
sólo se levantaban palmas o maniguas silvestres. Algunos esqueletos de
animales domésticos estaban apilados junto a una piedra. Sobresalía la gran
cabeza de un toro con sus astas puntiagudas. Pero eran viejos, pues ni
siquiera los buitres los visitaban. ¿De qué vivía aquella gente? ¿Había
gente? Sí. Desde el interior de sus casas me habían dado los buenos días,
aunque nunca le vi la cara a ninguno.
Llegué frente a las tierras que fueron de la familia Vilariño. El sol del
mediodía me hacía sudar. Mi camisa estaba empapada. Tenía sed, el polvo
cubría mi cara, mis antebrazos, mis manos. Me senté en una piedra. En la
mochila llevaba una diminuta cámara de video portátil para grabar a la
gente contando leyendas. Hasta ahora no encontraba nada de eso, pero la
prendí para tener una constancia del ruido del viento arrastrando el polvo,
de la tierra moribunda, de las maniguas espinosas y de las palmas altísimas
y mudas.
A través del lente vi que un hombre se acercaba en una bicicleta. Era rubio
y flaco, tenía ese color dorado cenizo de los altares viejos propio de las
pieles expuestas durante años y años al sol tropical. El pelo quemado por
tanto calor caía en mechones sudorosos sobre sus ojos azules. "Hola, primo.
¿Qué haces por acá?". Reconocí por la voz a mi primo Pepito. Según las
últimas cartas de mi madre seguía siendo un solterón a sus cincuenta años.
"Pues... aquí, ya ves", le dije. Una respuesta típica de los que son
sorprendidos por alguien a quien no tienen nada qué decirle. Pero no, qué
equivocado estaba. ¿Acaso no había venido en busca de los rastros de mis
antepasados en Cuba? ¿Quién mejor que Pepito Alganeira, descendiente de
gallegos como yo? Me levanté de la piedra y lo abracé. Apestaba a sudor
rancio. "Oye, me está matando la sed". "Vamos al pozo de los Vilariño,
porque ya estás muy lejos de cualquier casa". Se desmontó de la bicicleta,
la llevó de la mano, y cruzó el mayal que limitaba la propiedad. Su camisa
era viejísima, casi transparente por el uso, los hilos amarillos que
componían la tela se hubieran podido contar. También sus costillas, tan
flaco estaba. Sentí compasión por mi primo y dejé de grabarlo. Guardé la
cámara. Poco a poco la hierba reseca se fue convirtiendo en arbustos, luego
aparecieron los árboles, el frescor me inundó. Llegamos a un brocal
cuadrado, hecho de piedras toscas, pegadas entre sí con cal quizás a
finales del siglo XIX o principios del XX. Nunca amé tanto al agua como en
ese momento. Como era muy clara penetré con la vista hasta tres o cuatro
metros. Se veían troncos cubiertos de limo que desplegaban sus manos como
las de un viejo que siempre ha vivido sumergido. Nadaban peces grises con
espinas en la boca. ¿Cómo habrían llegado hasta allí? ¿Nadando por los ríos
subterráneos o alguien los había echado? "¿No vas a tomar agua?", me
preguntó Pepito Alganeira. Puse los labios en el agua, estaba fría,
deliciosa. Sorbí mucha, probablemente un litro. Él también bebió.
Emprendimos el retorno al camino. "¿Y los Vilariño?", le pregunté. "Se
fueron o se murieron. La casa se cayó". "¿Se fueron a Estados Unidos?".
"Creo que sí. Casi todos se han ido por aquí o se han muerto". Iba a
preguntarle por qué él no se había ido también, pero sentí vergüenza. Mi
primo seguía apegado a la tierra que escogieron nuestros ancestros, moriría
o viviría con ella, yo en cambio me había ido a México. A pesar de su
extrema pobreza se comportaba con dignidad. Apenas uno llegaba a Cuba todos
pedían algo, desde un dólar, veinte, un chicle, un caramelo, ropa usada,
pero él no hablaba de sus carencias y se veía que tenía muchas. "¿A dónde
vas?", me preguntó mientras montaba nuevamente en su bicicleta. "Vine a
grabar tradiciones de Galicia, alguna leyenda, alguna magia, ya sabes, todo
aquello que nos contaba el abuelo. Quiero escribir un libro. Siento
nostalgia, nadie habla de nosotros". "Ah, ve a casa de Meiga Menciñeiro,
creo que es la vieja que más sabe de eso". "¿Y tú? ¿Por qué no empiezo mi
documental contigo. Te has pasado la vida entre ellos, desciendes de ellos,
debes de saber mucho". "Ahora no, ando trabajando, soy inspector escolar.
Adiós". Pedaleó en su bicicleta y empezó a alejarse. "¿Cómo llegó a casa de
Meiga Menciñeiro?". "Después de cruzar el río coge por un trillo al lado de
un farallón". Quise preguntar más, pero ya estaba distante, pedaleaba con
toda la furia de sus escasas fuerzas. "Inspector escolar", murmuré, ¿pero
quien irá a las escuelas? Él mismo me dijo que casi todas las familias se
fueron. Además, yo no había visto ni un solo centro escolar en todo el
camino.
El agua me había reanimado, tenía un sabor ligeramente salobre, o mineral,
alguna sustancia de lo más profundo de la tierra deliciosa al paladar.
Caminé con más ahínco, decidido a entrevistar a Meiga Menciñeiro. Llegué a
un recodo donde la tierra se hacía un poco pantanosa y había huellas de
herraduras de caballo. Era un sitio penumbroso debido a la sombra de
enormes cedros. A partir de ahí, recordé, comenzaba la zona El Almirante,
fundada por mi tatarabuelo materno. Era su hacienda. Hoy sólo queda el
nombre. Abundan los árboles y las hileras de palmas reales a lo largo del
camino. Caía la tarde. Miré las palmas, tan altas, el árbol más alto de
Cuba, con sus troncos grises, perfectamente cilíndricos, y allá arriba,
como nostálgicas por estar tan lejos de la tierra y batidas constantemente
por el viento, las pencas verdes en forma de penacho. Sólo se oía el ruido
de pájaros invisibles. Los grillos empezaban a sonar. Seres diminutos se
deslizaban entre los matorrales a uno y otro lado. Ratones de campo,
lagartijas, algún perro jíbaro, supuse, pues no hay ningún animal grande ni
peligroso en la isla. El río que mencionó Pepito Alganeira no aparecía por
ningún lado. Lo conocía, en algún momento de mi infancia lo había cruzado,
pero ahora no podía precisar si me faltaba mucho o poco para llegar. Esa
calma que acompaña al atardecer campesino, bañada de un sol puro, de un
aire fresco, de miles de sonidos de animalitos que despiertan entre las
hierbas, de lechuzas y murciélagos que abren los ojos para empezar su vida
de vuelos silenciosos, de serpientes constrictoras, "majás", que se
desenrollan... Toda esa diminuta algarabía me rodeaba, me llenaba de una
lasitud, de deseos de no seguir adelante. Además pronto sería noche
cerrada. Debía hallar un lugar donde refugiarme hasta el próximo amanecer.
Creí ver entre dos palmas, casi tapada por una enredadera que caía del
techo, una puerta. Me aproximé, estaba a unos dos metros, y me dije que la
vista me había engañado. Allí no había ni siquiera los restos de una casa.
Pasé de largo, pero desde el fondo del camino me alcanzaba la noche.
Retrocedí. Oía mis pasos levantando leves nubes de polvo, chocando con
guijarros. Volví a ver la puerta, exactamente entre las dos palmas, bajo la
enredadera, incluso, una parte del techo de guano sobresalía. ¿Sería otra?
¿Sería la misma? La puerta se había esfumado otra vez. Metí las manos entre
las enredaderas y al revolverlas surgió el cuadrado perfecto con marcos de
madera podrida. Me llegó un olor a colchón húmedo, a ropas viejas, a
zapatos agobiados de musgo y limo. Entré a la penumbra. Era una choza
cuadrada, al parecer nadie vivía allí. Había una cama de hierro, un colchón
roto y un baúl de madera. Según mi abuelo a los trastos les gusta dormir
todo el día entre la ropa mullida que se guarda en los arcones y de noche
salen a divertirse. Desde entonces abrí todos los arcones en busca de esos
duendes, y no resistí la tentación de abrir el que tenía frente a mí. Sólo
camisas viejas y sucias. Cerré el arcón, y decidí pasar la noche allí.
¿Pero con qué me alumbraría? Si prendía el foco de mi cámara al día
siguiente no tendría pilas para grabar nada. Dormiría a oscuras. Me acosté
sobre el colchón. Ahora el techo, sostenido por cujes, mostraba su
entramado de finas hojas de palma, telas de arañas, murciélagos que
colgaban de sus patas en gran cantidad, agujeros por los que entraba una
llama naranja y sin calor: último aliento del día que se iba poniendo gris
hasta desaparecer. Los murciélagos desprendían sus patitas y volaban hacia
fuera. Conjeturé que al día siguiente Meiga Menciñeiro me invitaría a
desayunar, y con esa esperanza me dormí.
Me despertó un ruido suave. Aún no amanecía. Era como si estrujaran ropa, o
la doblaran y la volvieran a acomodar. Luego sonó un trapo pegándole a la
pared. Prendí la luz de la cámara, la moví con lentitud, con miedo de ver
algo inusitado. El arcón estaba abierto y la ropa desparramada en el suelo.
Quise pensar en un golpe de viento, pero eran maderas muy pesadas, se
necesitaban dos manos fuertes para abrirlo. Algo se movió afuera. Primero
parecieron pasos, luego saltos de rana. Me obligué a pensar que algún
campesino quería hacerme una broma pesada. ¿Cuál campesino? En varios
kilómetros a la redonda no vivía nadie. ¿Y si esa era la casa de alguien y
su dueño había regresado durante la madrugada? Sentí un fuerte golpe en la
cabeza. Casi pierdo el aliento y la cámara cayó al suelo. Me habían
arrojado un objeto. Mi pie tropezó contra él y lo lanzó sin querer ante la
cámara: un zapato viejo. "¡Oiga, oiga, no se enoje, no se ponga bravo! ¡Ya
me voy de su casa!", grité. Hubo una risa, pero no de una garganta humana.
Una vez más recordé las explicaciones de mi abuelo. Durante la noche "se
ponen a trastear". Aquello parecía un trasto. Me agaché y tomé mi cámara, a
pesar del miedo sabía que si lograba filmar sería un acontecimiento
mundial. Pero la luz sólo me mostró una choza vacía. Del arcón voló un
cinto y me pegó en la cara, de una esquina saltó un zapato viejo y casi me
arranca la frente. Seguía la risa. El trasto estaba enfurecido o quizás
sólo se divertía. Huí de la casucha. Se levantaban las piedras y me pegaban
en todo el cuerpo. Decían los viejos que a estos seres se les puede hablar
y llegar a ciertos acuerdos con ellos. "Soy Jorge Alganeira. Te pido
perdón. Siempre me han gustado los trastos". Cesó la lluvia de piedras.
Volví a escuchar el canto de los grillos. Debía seguir hablándole. Hacerme
su amigo. "¿Y tú cómo te llamas?". "Soy el trasto Guranza". Para definir su
voz es necesario imaginar a un sapo al que le han instalado cuerdas vocales
humanas, pero su lengua sigue siendo babosa, larga y retráctil. "Ya me voy,
Guranza, pasaré el resto de la noche en el campo, no quiero quitarte la
cama". "No duermo en la cama, duermo en el baúl". "Bueno, pero de todas
maneras me voy, debo llegar a la casa de Meiga Menciñeiro". Oí unos pasos
en la hierba, las estrellas que podía ver desde mi posición se opacaron.
Era una silueta encapuchada, totalmente negra, no se le veía ni un rasgo,
no rebasaba en altura mi pecho. Habló con su voz de sapo amaestrado. "No
puedes ir a la casa de Meiga Menciñeiro. No hay comunicación entre el mundo
sobrenatural y el natural, a menos que la propia Meiga lo quiera, pero como
no te conoce nunca lo querrá". "¿Y qué hago entonces?". No hubo respuesta.
Se alejaron unos pasos blandos. El ruido se apagaba. Tal vez Guranza iba
hacia algún lugar lejano.
Hacía mucho frío y volví a acostarme dentro de la choza. Si ya había
comprobado que no sólo eran ciertas las leyendas sobre los trastos, sino
que éstos hablaban, ¿no debía regresar a la ciudad y luego a México? ¿Ir en
busca de Meiga Menciñeiro no era demasiado peligroso? ¿Acaso imposible?
¿Qué probabilidades tenía de llegar? Debía de irme en ese mismo instante.
Pero no me fui. Me emocionaba una y otra vez al saber que había hablado con
un trasto de verdad. Era algo maravilloso. Inusitado. Decidí proseguir la
búsqueda de Meiga Menciñeiro. Pepito Alganeira nunca dijo que estaba
muerta. Pero, y él... ¿estaría vivo? ¿No era demasiado absurdo que hablara
de su trabajo de inspector escolar cuando no había ninguna escuela en
varias leguas a la redonda? Claro, Guranza, al decir "mundo sobrenatural",
pudo haberse referido al mundo de la hechicería en el que seguro vivía
Meiga y no a la muerte, me dije para tranquilizarme.
Busqué acomodo en el viejo colchón e intenté calmar mi ansiedad. Ya casi
respiraba pausadamente cuando escuché unos ruidos. Provenían del arcón.
Alguien bostezaba adentro, o quizás muchos bostezaban adentro, pues los
tonos y timbres eran más de quince por lo menos. De aquel espacio tan chico
empezaron a salir figuras deformes que reían a carcajadas. Corrieron hacia
el camino y bajo el resplandor lunar bailaron cogidos de las manos y
cantaban: "Somos los cachivaches, baches, baches, baches hacemos en los
caminos los cachivaches". Sacaron unas palas y unos picos de sus ropas,
cavaron y cavaron. La tierra saltaba en todas direcciones. Entonces prendí
mi cámara, si se me había escapado el trasto, no dejaría de grabar a estos
duendes cachivaches, pero en cuanto los enfoqué se dieron cuenta y me
lanzaron una de sus palas. Destrozó la cámara de video y me hizo una herida
en el hombro. Los cachivaches dejaron de bailar y corrieron hacia mí con
sus picos y palas en alto. Si huía por el camino me alcanzarían en pocas
zancadas, así que me metí entre la manigua y los matorrales. Aquello era un
lodazal inmenso que las plantas ocultaban. Chapoteando y dando brincos
avancé sin un rumbo definido. Sentía las palas y los picos rompiendo ramas
detrás de mí. Intenté hablarles. "Amigos, amigos, no me hagan nada, no
tengo malas intenciones. Hace un rato hablé con Guranza, él no me dañó".
"Sí tienes malas intenciones, sí las tienes, nos querías grabar para vender
la película, eres un merolico de baja estofa". Sus voces me parecieron de
cotorras agripadas y con ronquera. "¡Merolico de baja estofa!", volvieron a
gritarme y se enlazaron de las manos para bailar y cantar. "Merolico de
baja estofa, tofa; tofa en los baches te darán los cachivaches". Esto me
permitió adelantar entre los matorrales y el fango. Sentía mi rostro rajado
por las espinas y mis manos excoriadas. Pensé que se quedarían danzando,
pero no, pronto volvieron a la persecución. Las palas y picos volaban sobre
mi pelo cuando ellos las esgrimían. Ya casi no podía respirar, tropecé y
caí de bruces sobre el suelo pantanoso. Me tapé la cabeza en un acto
reflejo de defensa. Pero no sentí ningún golpe, las voces dejaron de
amenazar. Unos pájaros piaron. Levanté los ojos y vi que el sol naranja
empezaba a salir. Detrás de mí había un montón de cachivaches viejos:
sillas rotas, escobas, mesas carcomidas, tablas de planchar, picos y palas.
Me había salvado el amanecer, al parecer el sol transformaba a estas
criaturas en cachivaches normales, inmóviles e inofensivos.
Con pocas fuerzas dejé atrás aquellas cosas y chapoteé hacía donde veía que
la maleza era menos tupida. El aire de la aurora me refrescaba la cara y me
secaba la sangre. Estaba hambriento y tenía sed. El encuentro con mi primo
Pepito Alganeira me parecía tan lejano como si hubieran transcurrido meses.
Empecé a temer que yo nunca podría salir de aquella desolación. Quizás mi
abuelo conocía formas de vivir sin peligro entre aquellos seres, pero nunca
me las transmitió. Contó historias sobre ellos, yo las tomé como cuentos
infantiles y no indagué cómo uno se protege de un cachivache.
Ahora el suelo era firme, en lugar de manigua había hierbas bajas, vi un
camino. Ignoraba si era el mismo u otro. Estaba indeciso sobre el rumbo a
tomar cuando me di cuenta de que una vieja harapienta, apoyada en una vara
rugosa como de dos metros de largo, avanzaba lentamente. Al pasar frente a
mí me pidió ayuda. Aquello retrasaría aun más mi encuentro con Meiga
Menciñeiro, pero no podía negarle la misericordia a una anciana. Me dio un
saco que cargaba en su espalda, estaba lleno de ropa andrajosa y
pestilente. Adapté mis pasos a su lentitud. Llevaba un pañuelo gris atado a
la cabeza, de abajo de él salían desordenadas las crenchas canosas que le
llegaban hasta la cintura, llenas de zarzas, de hojas secas, de musgos, de
cagadas de pájaros y hasta de insectos muertos, como si hubiera dormido por
muchos días en medio de los montes. Una raída capa la cubría desde los
hombros hasta los pies. Usaba un vestido que quizás fue verde, pero ahora,
entre remiendos de otros colores y mugre, era casi imposible distinguir su
color. Andaba descalza y los dedos de sus pies eran grandes, de uñas
gruesas y largas, negras como cascos de caballo. En realidad sus callos
eran más fuertes que cualquier suela de zapato. Sus ojos eran azules y los
labios se sumían en unas encías sin dientes. Cada paso iba precedido por un
golpe de vara en el suelo. Arriba se escuchaba un graznido y un cuervo
negro descendía planeando para luego volver a subir. Dio tres golpes
fuertes, se levantaron nubes de polvo y el ave se posó en el extremo
superior de su vara. La anciana se volvió hacia mí. "¿Qué haces por aquí,
Jorge Alganeira?", no atiné qué responderle. El hecho de que supiera mi
nombre me dejó como a un niño que cree haber preparado muy bien su
escondite pero la madre lo ha estado observando todo el tiempo. "Son
lugares peligrosos, Alganeira. Están llenos de trastos, cachivaches y
andrajos. Si no fuera por mí esos que llevas en el saco ya te hubieran
arrancado los brazos y las piernas". El cuervo abandonó el bastón y nos
sobrevoló a ambos. Sus círculos, sus graznidos, la visión fugaz de sus alas
negras y sus garras apretando el aire, tenían el poder de hacerme sentir
que había cruzado alguna frontera dentro de mi propio país, un límite que
no estaba marcado en ningún mapa. "¿Cómo sabe que soy Jorge Alganeira?".
"Me lo dijo Pepito Alganeira hace unos momentos". Y esto me extrañó más,
pues no había la más remota posibilidad de que en aquel lugar hubiera niños
o escuelas.
El cuervo se nos había adelantado mucho, ahora doblaba por un recodo del
camino y unos algarrobos taparon su negro aletear. "Estoy buscando la casa
de Meiga Menciñeiro". "Meiga Menciñeiro no tiene casa, y a la vez todo es
su casa". "Cómo lo sabe". "Yo soy Meiga Menciñeiro". "Ahhh...". "Me dijo
Pepito Alganeira que querías preguntarme cosas de Galicia". "Sí", le dije
titubeando, pues de pronto me pareció desconsiderado someter a un
interrogatorio a aquella anciana paupérrima. Meiga continuó caminando, sin
volver a tocar el tema. El camino empezaba a estrecharse, las ceibas, los
algarrobos, los júcaros, las palmas, las zarzas y las enredaderas nos
cercaban dejándonos tan sólo un flaco sendero por el que caminábamos en
fila india. Volví a escuchar el graznido del cuervo, muy alto en el cielo
ahora.
El trillo concluyó en un refugio bajo una gran laja de piedra que
sobresalía de un farallón. Allí había una cama con un colchón viejo, un
horno de carbón, algunas ollas, un baúl, y unos garabatos de los que usaban
los campesinos para sacar hierbas malas y matorrales de la tierra. Por una
escalera de hierro se descendía a un sepulcro cavado en el suelo rocoso. En
el fondo había un ataúd. El recinto olía a musgos y a plantas trepadoras, a
flores y a carbón. Algunos tizones humeaban. El cuervo entró volando y se
poso en el bastón de Meiga Menciñeiro. "Tira el saco de los andrajos donde
quieras", me dijo. Lo lancé hacia lo más profundo de la cueva, pero no se
quedó quieto. De adentro salieron abrigos viejos, medias rotas, zapatos
descosidos, camisas, calzoncillos. Todos parchados, pero todos vivos. Las
arrugas adoptaban formas de narices, los botones de ojos, las rasgaduras de
bocas y orejas. Brincaban y bailaban. "Babau, Rial, Eira, Eiriz, Esmorede,
Barral, Rodil, Carballosa, quietos todos, a dormir, andrajos", les ordenó
la anciana y los andrajos cayeron al suelo respirando tranquilamente. "Y
usted", dijo mirándome fijamente, "baje a ese ataúd y descanse". "No quiero
descansar", le dije. "Vine a buscarla a usted, a que me contara las
tradiciones que quedan de los gallegos en esta isla". "¿No recuerda que ya
hablamos? ¿Que ya le conté todo?". "No, no recuerdo nada". "Da lo mismo,
señor Alganeira, baje a su ataúd y ciérrelo bien, pronto oscurecerá y por
este camino pasa Almenara cuando sale de cacería". "Almenara, Almenara...
¿Quién es Almenara?". "Veo que no recuerda nada, pero usted pasará por un
gran sufrimiento si ella lo ve. Baje al ataúd". Me quedé estupefacto, la
anciana en su chochez me confundía con otra persona. No quise
contradecirla, sus confusiones eran propias de la senectud. Le hablé con
dulzura. "Déjeme estar sentado un rato aquí". Se encogió de hombros y
caminó hacia los garabatos. "Vamos, vamos, es hora de comer", les susurró y
los palos, con puntas como anzuelos filosos, comenzaron a brincar, salieron
a la maleza y arrancaron hierbas. Daba ternura ver a Meiga pastoreando a
los garabatos, que se llamaban Barcala, Queirón, Vilar y Quemaidelos. Sin
embargo, en mi mente se repetía el nombre de Almenara. Almenara...
Almenara... Y venía el vago recuerdo de un beso en unos labios y una lengua
ardiente, o quizás el deseo de besar una boca tan jugosa y tibia. ¿De quién
fue aquella boca y por qué estaba en mi mente?
"Por varias cosas". Me sorprendió el regreso de Meiga Menciñeiro. "Es lo
que siempre has deseado, algo no tiene que ocurrir para que lo recordemos".
"¿Sólo por eso?". "No, por muchas cosas más, pero no las diré. Vas a
esperar el paso de Almenara, por lo tanto no viene a cuenta que te diga
nada". La vieja me dio la espalda, colocó a los garabatos junto a la pared,
con un movimiento de la mano inmovilizó a los andrajos, y luego caminó
respirando con trabajo hacia su vieja cama. Se acostó boca arriba, extendió
la vara entre su barbilla y sus pies, y sobre ella cruzó las manos. El
cuervo voló hasta su cabellera canosa y escondió la cabeza. Al rato ambos
roncaban. El sol terminó de ponerse y vi un amasijo de sombras, de
oscuridades y de brillos en la manigua y en las palmas. Una luna en cuarto
creciente les daba un terrible aspecto de abandono. No se puede contemplar
una palma real por largo rato sin sentir una gran tristeza y entender que
es el símbolo más solitario de una isla, aislada, sola.
Si en Cuba el día es luminoso hasta casi cegarnos, la noche nos potencia la
mirada y parece que entre las malezas vuelven a relampaguear los miles de
indios asesinados por españoles que aplicaron un exterminio casi total. A
los quejidos de sus antiguos espíritus se unen los gritos de los nuevos
espíritus, los que vinieron con los campesinos de Islas Canarias, de
Asturias, de Galicia. Las almas sin aliento que se mueven entre las
malezas, los perros jíbaros, sus aullidos. Y los escuché, lejos todavía.
Ladrando con furia. Con esa esencia que tienen los depredadores que
únicamente se relaciona con morder, destrozar, deglutir, gozar la sangre
sin que los perturbe ninguna ética, ningún razonamiento. Es ahí donde matar
no es pecado, porque entre los canes no hay palabras y no puedan designar
el mal o el bien. No hablaban, sólo venían avanzando y aullando por el
trillo que conduce al refugio de Meiga Menciñeiro. Se escuchó el galope de
un caballo, gritos de una mujer que azuzaba a la jauría. Los picaba con
odio, con ferocidad, con espuma hirviente en la sangre. Corrí hasta la cama
de Meiga Menciñeiro, intenté despertarla, pero ni ella ni el cuervo
respondían a los más rudos empujones. Me volví a los andrajos, les imploré
ayuda. No movieron siquiera un hilo. Reflejaban la ruina de todas las
cosas, la caída de las esperanzas, del auxilio, de la piedad. Todo eso
convertido en abrigos, camisas, pantalones... Sucios, desgarrados,
remendados.
Los ladridos entraron como flechas en mis oídos, los cascos hacían temblar
la tierra. "Barcala, Queirón, ayúdenme...", musité a los garabatos, y mis
manos se aferraron a ellos: palos secos y muertos. Ya estaba frente a mí el
caballo. Cargaba una enorme llama roja de la que salían dos pies con garras
negras y una voz de mujer enfurecida. "Todas las noches salgo del infierno
a cazarte, Alganeira, y por fin te encuentro". Sobre mi rostro se
precipitaban los colmillos y las encías sangrantes de los perros. "¡No lo
toquen!", gritó la mujer. Se retiraron hasta la entrada de la cueva. Las
llamas seguían ardiendo sobre el caballo, tocaban las rocas más altas, pero
el animal no se quemaba. Algunas lenguas de fuego empezaron a parecerse a
cabellos entre rubios y rojizos agitados por el viento de la noche.
Distinguí ojos de mujer de iris rojo, algo así como tizones encajados en la
carne, bajo pestañas delicadas, la nariz recta, y unos labios rojos como
las rosas, sensuales, amarrados por una malla hecha de púas que hacía que
cada vez que ella hablaba sangraran, pero volvían a sanarse. "¿Pensaste que
Almenara nunca te daría caza, Jorge Alganeira? Esta noche me darás los
abrazos, los besos, las caricias, todo lo que me prometiste y no me
pagaste". Almenara. Ahora sí creía haberla conocido, no se trataba de la
vaga sensación del atardecer. Pero complacerla carbonizaría mi carne,
desgarraría mis labios. Ella era una llama infernal que me pedía amor.
Debía huir, pasé por entre las patas del caballo, subí a lo alto del
farallón y me lance al cauce de un río. Podría haberme matado, pero era de
aguas profundas, y después de la inmersión volví a subir a la superficie.
Escupí sobre la corriente. Corría el agua bajo la luna en raudales y
remolinos que parecían trenzas y peinetas plateadas de mujer. Me arrastraba
río abajo, era difícil mantenerme flotando. Oí un borboteo de agua
hirviendo. Seguramente Almenara cabalgaba sobre el río. No quise mirar
hacía atrás, su aspecto no me daba miedo, pero si me provocaba la sensación
de un juguete que uno amó mucho, jugo con él hasta en los sueños, y luego
lo tiró en cualquier rincón. Nos da miedo mirar ese juguete. En él queda
sedimentada una parte de nuestro ser, o más bien lo que fuimos y ya no
somos. Nosotros mismos somos el extraño que nos llama. El extraño tiene la
fuerza que le dimos y a esa fuerza le tememos, no hay valor para dialogar
con ella. Así me pasaba con Almenara. Me provocó la sensación de la mujer
que alguna vez uno tiró en un rincón, pero que no tenemos fuerzas para
mirar, porque las promesas de amor que se le hicieron continúan adheridas a
su cuerpo, enterradas en su mente, lacerantes en sus ojos, y podrían
explotarnos en pedazos.
El río entró en una zona turbulenta, en ambas orillas se levantaban altas
rocas y farallones coronados de bosques y de manigua. Los remolinos me
enviaban al fondo, abría mis ojos bajo el agua y sólo estaba rodeado por
las tinieblas líquidas, donde no podía verme ni una mano y sentía el temor
al infinito. Volvía a hacer otro esfuerzo y salía a la superficie. Seguía
el borboteo de agua hirviente y el chapoteo de perros corriendo. Después de
una curva el torrente se amansó en una ancha laguna. Dependía de mis brazos
para seguir huyendo. Se acercaban a mí. El caballo coceó mi espalda, casi
me rompe la espina dorsal. Me detuve y empecé a volverme. Sabía que al ver
a Almenara me sobrecogería esa tristeza que emana de las cosas que hemos
abandonado, y que no es más que nuestros propios ojos mirándonos desde otro
lugar del tiempo. El caballo se encabritó. El reflejo de Almenara en el río
semejaba un amanecer líquido, estigmatizado por rojos sangrientos, naranjas
filosos, amarillos que se volvían contra mis ojos desde un resplandor que
nada tenía que ver con la plenitud del conocimiento, sino con la nostalgia
y el miedo.
Los perros corrían sobre la flor de fluidos pétalos sacando sus lenguas de
baba hirviente. Me rodeó la jauría. Almenara habló desde las llamas. "Cada
noche tengo que salir de cacería en busca de tus besos. Esa es mi condena
en el mundo de los muertos. Besa mi boca y así podré descansar". Continuaba
saliendo lumbre de su cuerpo, el caballo respiraba humo y éste se expandió
como una niebla sofocante. Sólo me permitía ver el rostro de Almenara.
Ahora más nítido, muy bello. El agua empezaba a calentarse. Quizás pronto
me cocinaría en aquella olla gigantesca y luminosa. ¿De que hablaba
Almenara? ¿Alguna vez tuve una relación de amor con ella? Tal vez, si no no
me provocaría ese malestar de conciencia. Los perros me lamían, el humo me
impedía ver sus cuerpos. Salían los hocicos negros proyectando lenguas
rojas, como si fueran pájaros que pueden sostenerse por sí mismos en el
aire. "Perdóname por haberte abandonado, pero no puedo besarte, moriría
incendiado", le grité a Almenara. El viento de la madrugada empezó a
soplar, las llamas se avivaron en su cuerpo. Saltó del caballo. Vi su
rostro rodeado de serpientes de fuego acercarse a mí. "Te lo ruego,
bésame", y sus labios se desgarraron contra la malla espinosa que los
cubría. La sangre cayó sobre mis ojos y me sumergí prefiriendo morir
ahogado a morir quemado. El fondo del río era fangoso. Aquella oscuridad
líquida destelló cuando Almenara se hundió en ella y sus llamas no se
apagaron. Escapé a la superficie, pero una de sus manos acertó a asirme por
el tobillo. Hubo ruido de burbujas de piel estallando en el agua. El día
tocaba ya las copas de los árboles con débiles luces. Los perros amarillos
se hundieron. El caballo se encabritó y comenzó a sumergirse mientras
gritaba: "¡No salgas, Almenara! ¡Ya llega el día!".
Nadé hasta la ribera y me tiré sobre la arena negruzca. En mi tobillo
habían quedado las marcas de los dedos de Almenara. Estaban en carne viva y
me ardían. Pero el dolor se mezclaba con una somnolencia y un cansancio
enormes. Venían a mi mente sentimientos que había experimentado, pero no
sabía hacia quién. Me veía cerrando una puerta y detrás de mí, sin cama,
tirada en un colchón, una mujer a la que se le desbarataba la vida, pero
que por cansancio o soberbia, o demasiada tristeza, no me pedía que me
quedara. Únicamente decía que se sentía enferma, que la desnudara y le
revisara su cuerpo. Yo me dije que aunque se estuviera muriendo me iría y
no tendría ninguna compasión. Cerré la puerta de un golpe y la dejé atrás
pensando que me había convertido en un hombre nuevo con el corazón de
hierro. Pero los corazones de hierro se oxidan y se desmoronan. Así de
disperso, así de dividido en granos, granos frágiles ante cualquier golpe
de viento, así me sentía. Mis sentimientos de culpa por haber abandonado a
una mujer que me amaba estaban conectados de alguna manera con Almenara.
Dios mío, qué terrible su destino: tener que cabalgar cada noche en busca
del beso de despedida que el hombre que la abandonó no le dio o ella no se
lo pidió.
Pensé en regresar al refugio de Meiga Menciñeiro, pero aquel óxido hecho
polvo en que me había convertido, no tenía temperancia para hacer cosas
prudentes. Me metí al río, nadé hasta el lugar en que se habían hundido los
perros, el caballo y Almenara, y me sumergí. Además de fango, el fondo
estaba lleno de troncos y ramas de árboles podridos, que le daba el aspecto
de un bosque decrépito, momificado, lleno de malos pensamientos. Una mancha
oscura signaba el paso a otro mundo. Nadé a través de ella. Me rodeaba la
penumbra y millones de partículas. Larvas cuya existencia tan leve jamás
perturba nuestra imaginación. Limos semejantes a los velos de las mujeres
que pierden el rostro. Peces del color del fango con los ojos enfermos.
Allí había una pila de huesos. Huesos de perros, de un caballo y de una
mujer calcinada a medias y con una malla de alambres cortantes y mohosos
sobre la boca. Me empezaba a faltar la respiración, tomé una de las manos
de la mujer y subí a la superficie.
Ahora, bajo la luz del sol, los lugares y los rumbos mostraban su sonrisa.
Entré a la manigua y sentí el roce de la savia ardiendo dentro de las
hojas, sudando los olores a menta, a albahacas, a romerillos, a setas
ocultas, a flores que yo aún no había nombrado. Fui dándole la vuelta al
gran peñasco, las abejas salvajes bullían en las oquedades. Con el silbido
de los insectos se mezclaba la débil respiración de los murciélagos.
Iniciaban su ocaso somnoliento ahora que el mundo despertaba. Detrás de una
gran ceiba encontré el trillo a casa de Meiga Menciñeiro. Varios andrajos
recogían flores a la vera del sendero, me miraron con sus ojos de botones
rotos. Los garabatos hurgaban en la tierra, de cuando en cuando encontraban
unos sapos grandes y negros y los echaban en una jaula. Entré al refugio de
Meiga, ni ella, ni su vara, ni su cuervo estaban. Vi sobre el horno de leña
un cántaro de agua y unos trozos de pan reseco y desayuné.
Tenía mucho sueño. Bajé por la escalera hasta el ataúd que Meiga me había
brindado. Su interior era mullido, suave. Contemplé los huesos mondos de la
mano, muchas partes estaban ennegrecidas y carbonizadas, sobre todo en lo
que alguna vez fue la punta de los dedos. Sin duda, aquella mujer había
muerto entre las llamas, escuchando las explosiones de su piel y su sangre.
Pensé en un suicidio. Al verse abandonada por el hombre que amaba se
prendió fuego, y como los que deciden la hora de su muerte no pueden entrar
al reino de los cielos estaba condenada a aquella cacería noche tras noche.
Puse la mano reseca sobre mi pecho, tratando de buscar en la imaginación la
carne y la piel que alguna vez la cubrió. Eran bellas, manos muy bellas. Su
dueña debió ser de gran hermosura. Sin embargo yo no recordaba nada de mi
vida junto a Almenara, no había años almacenados en mi memoria. Todo era un
edificio de suposiciones que yo empezaba a vivir como mi verdadero pasado.
¿Hay algo verdadero? ¿Todo pasado no es acaso una suposición? ¿Una búsqueda
en la imaginación de las causas de los hechos? Sólo suponemos las causas,
pero no hay nada que nos demuestre que las cosas ocurrieron por los motivos
que imaginamos.
Me dormí y soñé con un hombre anciano, de largas barbas canosas, llevaba un
cayado en las manos, estaba sobre una colina y frente a él se extendía un
valle de huesos humanos secos. El hombre extendió los brazos, apuntó con el
cayado hacia el Oriente y convocó a las fuerzas espirituales. Lo mismo hizo
con el Occidente, el Norte y el Sur. Fluía una tormenta desde los cuatro
puntos cardinales, los huesos se cubrieron de polvo, y se levantó un
ejército cuya carne era la misma del desierto. Sólo una mano quedó separada
de los cuerpos. Era como un trozo de barro amarillo articulado, de yemas
rugosas que me acariciaban el pecho. La piel áspera y caliente intentaba
tocar con delicadeza, como si estuviera consciente de su falta de
capacidades para la ternura. En el dedo anular tenía un anillo de
compromiso. Yo portaba uno similar. La mano me lo tocó, hizo tintinear los
dos círculos de oro. Escuché ruido de saludos y de felicitaciones,
aplausos, una voz sacerdotal que proclama una unión para siempre entre un
hombre y una mujer. "Per saecula saecolorum". Repetía el sacerdote, tan
alto que abrí los ojos y contemplé la mano que seguía acariciando mi pecho.
Ahora no tenía la carne del desierto, sólo huesos, pellejos resecos, uñas
negras. Conservaba el anillo de compromiso. No me produjo repulsión.
Continué disfrutando las caricias de aquellos huesos.
En la superficie de la tierra la luz empezaba a extinguirse. Entró volando
un cuervo y luego vi pasar la forma harapienta de Meiga Menciñeiro. Desde
un punto donde nada tiene forma y no hay esperanzas de que exista nunca la
más leve silueta, surgió el clamor de una jauría. La mano que me acariciaba
se inquietó, ahora me arañaba, me sacó sangre. La retiré de mi pecho, pero
se retorcía como una serpiente. Creció el clamor de los perros, también se
escuchaba el galope de un caballo. La mano intentó irse a las paredes de la
fosa: no la solté. Una mujer furiosa azuzaba con latigazos a sus perros. La
mano cadavérica tenía una fuerza inusitada, logró asirse a la pared.
Ascendía y me arrastraba. Así llegué a la superficie. Tenía ante mí a Meiga
Menciñeiro. Seria. Muy seria. Sus andrajos deambulaban por la cueva con
unos palos en las manos. Los garabatos cavaban trincheras. "Las andrajos y
los garabatos intentarán impedir que te vayas con Almenara, pero quizás
sólo lo logren una noche o dos, Jorge Alganeira. La única manera que tienes
de librarte de la cacería de Almenara es destruyendo el anillo de
matrimonio que ella tiene en el dedo anular. Esta es tu única oportunidad,
tienes su mano, destrúyelo, toma esta hacha". Tomé con esperanzas el arma,
pero cuando volví los ojos para descargar el golpe vi que ya no era un
amasijo de huesos y pellejos, tenía carne, tenía piel, los dedos eran
bellos, suaves, delicados. No pude descargar el golpe sobre el anillo,
cortar uno de esos miembros equivalía a desollarme poco a poco con el filo
del hacha. "¡Rómpelo! ¡Almenara ya encontró tu rastro, te perseguirá a
donde quiera que vayas. ¡Rompe su anillo o rompe el tuyo". "¿Mi anillo? Yo
nunca he tenido un anillo de matrimonio", pero miré uno de mis dedos y ahí
estaba el aro. Traté de sacarlo. La mano de Almenara, liberada, empezó a
llamear. No salía mi anillo. Los gritos de la cazadora retumbaban. La mano
llameante se levantó en el aire y me señaló a mí con un dedo de fuego.
"Cortaré el anillo en mi dedo, no importa que me arranque un miembro". Pero
ahora tampoco pude descargar el hacha, no por miedo al dolor, sino por la
nostalgia que me daba la joya. Sin ella era posible que Almenara me
perdiera el rastro para siempre. "Unidos para siempre", repitió el
sacerdote. ¿Cómo iba a borrar el único camino que tenía Almenara para
llegar a mí? Solté el hacha y me quedé a los pies de Meiga Menciñeiro.
"Usted cuídeme", le dije. "No puedo, un poder mágico te une a ella. Tú eres
el único que puede romper el hechizo". "Si, arrancándome una parte de mi
carne y de mi sangre, pues el anillo no quiere salir del dedo". "Así es".
La mano de Almenara volaba en el refugio, veía yo cómo su piel rosa sufría
igual que una espalda blanca puesta bajo el sol y la sal de los mares.
Cuántos deseos de besarla. La perseguí, iba hacia fuera, salió, pero una
hilera de andrajos y de garabatos, formados como un ejército nazi, me
detuvo. Intenté trasponerlos pero sus fuerzas eran superiores a las mías.
"¡Babau, Rial, Eira, Eiriz, Esmorede, Barral, Rodil, Carballosa, ya está
ahí! ¡Barcala, Queirón, Vilar, Quemaidelos, garabatos, pinchen el hocico de
los perros!", gritó Meiga Menciñeiro.
Levanté la cabeza y vi a la jauría famélica, desde lo alto un fuego
alumbraba sus ojos, dándoles la apariencia de metales al rojo vivo, sus
patas quedaban en la oscuridad como demonios sin forma. Un gran caballo
cargado de llamas se encabritó. Almenara había regresado, y con un gesto de
fuego invocó a su mano la cual volvió a insertarse en el muñón sangrante.
Los garabatos rechazaban a los perros hincándoles sus codos, sus dedos, y
sus pies hechos de astillas filosas. Almenara volvía a pedirme el beso del
descanso eterno. Otra vez sus labios se desgarraban contra la malla de
acero. Me lancé hacia el caballo dispuesto a dárselo, pero cuando estaba a
unos milímetros de su boca sólo vi los dientes podridos de una calavera.
Sentí que me tomaban por los brazos, por la cintura, y me halaban. Los
andrajos me habían sacado de la cercanía de las llamas. Me pusieron en el
rincón más alejado del refugio. Veía al caballo piafar y a la mujer
bellísima quemándose. Cualquiera que hubiera sido la causa por la cual yo
la abandoné los resultados fueron diabólicos. Jamás tendría descanso ni
redención a no ser que besara los inmundos dientes y ardiera junto con
ella. Reducidos a cenizas el viento nos reintegraría al todo. Corrí hacia
el caballo, fijos los ojos en el pelo rojo de Almenara. Sus labios sonreían
tras la malla de púas de acero. Otra vez unas manos blandas, con textura de
remiendo, me sujetaron por los brazos y me impidieron avanzar. Los
garabatos habían hecho retroceder a los perros y pinchaban la panza del
corcel. Cinco andrajos soplaban para avivar las llamas. Almenara gritó y
emprendió la huida. Los andrajos me soltaron. Oí sus telas viejas
desmadejarse en el suelo. Yo también caí. Los albores del día asomaban tras
los árboles. Me sentía con la debilidad y los dolores musculares de quien
ha pasado una larga noche de insomnio. Me ardían los ojos y pensaba que
había abierto las puertas de una tristeza que jamás me abandonaría. Meiga
Menciñeiro me contemplaba sentada en un taburete. "Sólo vine aquí", le
dije, "...en busca de algo más sencillo, leyendas de Galicia parecidas a
las que me contó mi abuelo". "Te trajo tu ignorancia. Una ignorancia es
anterior a una sabiduría. Cuando adquirimos la sabiduría ya hemos cometido
la ignorancia que la precede, entonces tal conocimiento no nos sirve de
nada", contestó la vieja. "O sea... ¿Saber que quiero destruirme junto con
Almenara no me sirve?". "No, con ese conocimiento sólo has aumentado el
peso de tus sufrimientos". "¿Pero qué es ella? ¿Es una leyenda o es alguien
que realmente estuvo ligado a mí?". "Una leyenda es el anzuelo dorado de
una fuerza superior a nosotros, lo lanza hermoso para que piquemos, luego
nos arrastra, nos saca del agua en la que nadábamos, y esa fuerza nos
muestra que nuestro pequeño charco era más ficticio que aquello que
llamábamos leyenda". "Entonces Almenara siempre me persiguió". "Si,
Almenara, siempre te persiguió. Sólo que no sabía dónde estabas. Lanzaba y
lanzaba el anzuelo de las leyendas hermosas hasta que picaste y te
encontró". "¿Y ahora qué hago?". "Vete, huye, regresa al lugar donde
vivías". "No. Quisiera saber más de esa mujer". "Sólo añadirías lingotes de
plomo a tu pesar. Te dije que cuando adquirimos la sabiduría ya hemos
cometido la ignorancia que la precede, entonces tal conocimiento no nos
sirve de nada". Me quedé callado, viendo al sol subir tras las palmas.
Comenzaba el calor, el bullir de insectos, de hormigas y de mosquitos que
trabajaban para hacerle la vida difícil a los seres de sangre caliente.
"Debes irte ahora mismo, los andrajos te llevaran hasta el trasto Guranza,
él te dejará en el camino que conduce a la ciudad, allí tú sabrás retornar
al lugar donde vivías". "Vivía en el extranjero". "Pues allí debes
retornar", sentenció Meiga Menciñeiro. "Me iré, sí, me iré, pero en algún
momento tuve la esperanza de que usted me enseñaría cosas ocultas". "Nadie,
hijo", contestó Meiga con dulzura y tristeza, "...nadie puede enseñar nada
a nadie". Golpeó con su gran cayado la tierra y los andrajos Eira y
Esmorede me tomaron por los brazos. Sus dedos zurcidos me llevaron fuera de
la cueva. Miré el trillo que me trajo hasta allí. La hierba reseca por las
pisadas, el vaho de vapor que subía de los arbustos, los cientos de
mariposas revoloteando, el escozor de las cortezas de los árboles ante el
furioso sol, el sudor de los gajos y las hojas, la somnolencia de las
palmas. Constituían un bálsamo que se derramó entre mis neuronas. Los
andrajos me empujaron, di los primeros pasos. Muy hondo dentro de mí sabía
que no quería marcharme, pero ya no tenía fuerzas para hacer mi voluntad. O
tal vez no era voluntad, sino la inercia de un amor que nunca existió en
mí, pero cuyo rescoldo ajeno me había cautivado. Las consecuencias que
vivía junto a Almenara, ¿qué las causó? ¿Por qué me contagié de la lepra de
un amor que nunca tuve cerca ni recuerdo haber tocado?
Ya nadie podía contestarme. El trillo se había convertido en camino y ni
siquiera intenté sacar alguna palabra de las bocas de trapo de Eira y
Esmorede, cuyos ojos de botones de abrigo estaban mal cosidos y puestos al
revés. Me dejaron con Guranza. Pensé que el trasto me llevaría cerca de
algún poblado. Pero me invitó a que descansara en la vieja cama de hierro.
Era evidente que a Guranza no le gustaba hacer nada de día. Bajo la luz lo
vi mejor. Un gran sapo bípedo, vestido con un hábito negro de fraile. La
capucha protegía del sol sus ojos somnolientos. Me senté en la cama y él se
metió otra vez al baúl. Al rato roncaba. Miré hacia el fondo de la choza.
Estaba lleno de sillas rotas y mesas desvencijadas. Los cachivaches que
cobraban vida en las tinieblas y perseguían a los forasteros como yo. Era
un riesgo esperar la noche allí. No creo que Guranza me hubiera podido
proteger de los cachivaches. Tomé el camino polvoriento hacia donde yo
suponía que estaban las casas que vi al llegar a la zona. Miraba el anillo
en mi mano, no creía poder escapar de Almenara. El círculo de oro la
llevaría hasta mí aunque me escondiera en el fin del mundo. Intenté
quitármelo, pero fue inútil. No podía recordar por qué lo llevaba ni cómo
me lo habían puesto, pues era evidente que no correspondía al grosor de mi
dedo. Quizás lo fundieron sobre mi miembro con algún método que evitaba la
quemadura de la carne. Eso era tonto. Una experiencia tal tenía que haber
quedado en mi memoria. Me inquietaban estos pensamientos. Me quitaban el
sosiego. Es cierto que antes de aquel viaje mi vida era monótona. Vivía en
un celibato sentimental, pues no sentía el menor enternecimiento por las
mujeres con las que tenía sexo. Era aburrida mi aridez, pero por lo menos
tranquila.
La primera casa estuvo a mi vista. Iba a anochecer. Debía pedir refugio.
Era de viejas tablas de palma. Conservaba ese color gris que tienen estos
árboles en el tronco reforzado por el polvillo de líquenes azules y hongos
que no sabía clasificar. De su interior brotaba el ruido de un metal
deslizándose sobre una piedra. Grité. "¡Señor, señora! ¡Oigan! ¡Déjenme
entrar! ¡Ábranme la puerta!". Así me desgañité varios minutos. Llegué a
pensar que allí no vivía nadie. Pero me desmentía el ruido del metal sobre
la piedra. Empujé la puerta y entré a una pequeña sala oscura. Olía a polvo
dormido, ese que ya no conoce las voces de los niños y ha olvidado la risa
hogareña. Un candil de petróleo arrojaba una luz amarilla y tímida. Tras
ella crecía el ruido del metal pasando sobre una piedra. Molesto como un
mosquito de acero dentro de una arteria, agobiante como los minutos que
preceden a una ejecución. Caminé hasta que la llama del candil casi me
quema. La cabeza canosa quedó bajo mi barbilla. Alzó la cara. No supe si la
barba estaba hecha de cañones blancos muy tupidos o su piel estaba erizada
de huesitos finos como agujas. Tenía los ojos hundidos entre miles de
arrugas. "¿Me deja quedarme en su casa?", le pregunté. Cesó el ruido del
metal deslizándose sobre la piedra. El viejo colocó su machete en el suelo.
"Quédese", me dijo. Volvió el rostro hacia su machete. Al parecer escrutaba
una y otra vez la franja brillante del filo. "¿Algún día podré cortar un
cabello en el aire con este machete?", se preguntó. Un golpe de viento
abrió la puerta de par en par y apagó el candil. "Ahora ya no podré ver el
cabello ni cortarlo", se quejó el viejo. "No, pero podría cortar mi dedo
anular izquierdo, es más grueso y tal vez lo encuentre en la oscuridad".
"Buena idea", contestó el viejo y escuché como alzaba el instrumento. Zumbó
cerca de mi cara. Luego detrás de mí. "Oiga, oiga, espere. Espere a que yo
me le acerque, y por el tacto podrá encontrar el dedo que le digo", le
dije, pero los machetazos seguían en la oscuridad. Lo mismo pegaban contra
la madera que contra la tierra, luego fueron ascendiendo hasta que el
zumbido se escuchó cerca del techo. ¿En qué se habría subido el viejo
aquel? Me senté en el suelo y toque una roca muy porosa. Era blanda. Seguí
palpando. Parecía la barba pedregosa del viejo. Luego encontré su cuello.
Estaba rebanado. Nunca pensé que se iba a suicidar. Metí mi dedo anular
izquierdo en su boca y me lo trozó con sus dientes. Cerró fuertemente las
mandíbulas. Luego se puso tieso. El resto del cadáver cayó a la tierra y el
machete se clavó a mi lado. Mi muñón sangraba, era como si en el lugar
donde estuvo el dedo tuviera una muela podrida y doliente.
Dormí en aquella choza. Al despertar decidí marcharme, no fuera a ser que
me encontraran allí y me acusaran de haber asesinado al viejo. La sangre se
había coagulado en mi muñón. Volví a pasar frente a las casas con puertas
entrecerradas. Estaban llenas de "buenos días" y de "holas", pero nunca vi
a quienes los decían. Entré al cuarto de mi abuelo para despedirme de él.
Tal vez la aglomeración de objetos que fueron suyos provocaba el
pensamiento de que su espíritu continuaba allí. Al salir a la calle con mis
maletas noté que me sentía como una botella de vino vacía. No había ninguna
ofrenda a los dioses dentro de mí. Me circulaba en todas las venas un aire
estéril, donde ni siquiera un murmullo podía escucharse. Así crucé el mar,
viajé por el cielo, vi las nubes bajo mis pies, surqué el humo ponzoñoso
que cubre y envenena a la Ciudad de México, entré a mi cuarto. El cobertor
de la cama estaba muy frío. Las cortinas no dejaban pasar el atardecer. Me
rodeaba un aire color neblina. Tiré la maleta y me acosté. Comencé a pensar
en Almenara, en que aquella noche, cuando el anillo le diera santo y seña
sólo encontraría la cabeza apestosa de un viejo. Me sentí ruin. ¿Cómo
dejarle a una mujer bella el anillo de matrimonio adentro de un espantajo?
Deseaba que hubiera otro tiempo, otras circunstancias, en las que yo me
encontrara con Almenara y pudiera darle la joya acompañada de besos y
caricias. Imaginé que vivíamos juntos y que ella no estaba condenada a
aquella terrible cacería nocturna ni yo debía huir para evitar la muerte.
Así me dormí. Cerca del amanecer me despertó un golpe en el pecho, la
respiración era trabajosa, me dolían todas mis entrañas. Supe que Almenara
había encontrado la cabeza hedionda y lloraba mi ausencia. Al amanecer
volví a dormirme.
Cada noche el golpe en el pecho y la certeza del llanto de Almenara me
despiertan. A veces he planeado cruzar el mar y otra vez entrar a la isla.
Pero nunca lo hago. Al contrario, cada vez me muevo menos, apenas salgo de
casa. Siento que todas las paredes se enfrían más y más, también el piso,
el agua, las sábanas, las puertas de los armarios, mis manos, mis pies, el
pecho. La piel que me cubre es como escarcha, cualquier día podría morir
congelado y ser un fantasma de hielo que se eleva en busca de un fantasma
de fuego.
** Róger Vilar
fernands47@...
Escritor cubano (Holguín, 1968). Reside en México. Licenciado en
educación artística por el Instituto Superior Pedagógico E. J. Varona
(La Habana). Tiene además un diplomado en creación literaria por la
Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México. Ha
publicado los libros de cuentos Corceles en la pradera (Holguín, 1986) y
Aguas de la noche (Holguín, 1987), ambos editados por el Ministerio de
Cultura de Cuba, y La era del dragón (Edamex, 1998). Cuentos suyos
aparecen en las antologías Los últimos serán los primeros (1993) y
Anuario de narrativa 1994 (1994), ambas de la Editorial Letras Cubanas.
Ha publicado material ensayístico en revistas y medios mexicanos. En
2004 fue finalista del premio internacional de cuento "Almafuerte",
convocado por la editorial argentina Bellvigraf, con "Asterius", por lo
que este cuento apareció en la antología Escritores hispanoamericanos en
el mundo. En México ha trabajado como reportero, guionista y asesor de
producción y ha ocupado cargos gerenciales en medios de comunicación.
=== Fisura de boca (extractos) María Neder ===========================
(Nota del editor: los textos que presentamos a continuación forman
parte del libro Fisura de boca, de la escritora argentina María
Neder, publicado por Alción Editora en 2003. De este poemario ha
dicho Marcos Silber: "vale como torrente de agua fresca y nutritiva
contribución en estos tiempos de arribismos extravagantes y
pretenciosas mediocridades").
*** Body and soul
Construirte / montar cada palabra
sobre el falo de ti misma
hembra macho brutal espada poesía
voz / sonido en el aire
explosión quebrándome los huesos
aquí me tenés, renga, viciosa
lamiéndote y desaforada
por escribir / darte en el centro
con este lápiz
con la palabra -siempre la misma sed-
derramarme en oídos de otra lengua
seguir en la respiración alucinada
sin hallar el lugar donde el pie se apoye
exhausta
yo mujer mi hacedora
¡si pudiera!
*** Llamarán por mi nombre
No hay sueño incesante mi vida
hay la sucesión de vacíos coronados de
palabras y andar el tiempo / un tiempo
abierto como esta mano hacia arriba
tiempo desnudo de números y agujas
desnudo
tiempo intacto de leña encendida
se desmorona ante los pies desnudos
sobre piedras mojadas a pesar de la sequía
o el viento
no hay incesante mi vida ni sueño
ni anhelos guardados dentro de la bolsa
apenas
es un punto colocado en el centro
de vacíos coronados y andar.
*** Fisura de boca
En el espejo hay una cebra.
Subir el volumen de su pelaje y ojos de luna.
Enunciarla.
Una voz en celo.
Una cebra en espejo amanece
por cada línea oscura invitadora.
Ir/yendo hacia los lugares peligrosos
subir una zona real e insegura por lo tanto.
En celo.
Humedecer los gritos
-no deberíamos tener tantos nombres-
y decir esta hambruna envuelta en trapos de red
es el hambre de mí.
Ponerse al revés la camisa
y las costuras de mis pieles a la intemperie.
Lamerme la cara a la cebra
en ascenso salvaje
salida del marco del espejo
y lamerme los huecos otra vez
-no deberíamos tener tantos nombres.
La cebra se despega de citas furtivas.
El tren no para en todas las estaciones.
Las ventanillas espejan escondites de furia.
Muchos demorados escondites.
Es la caída de todos los templos
ante los ojos de luna de mi cebra en celo.
¿Se equivocan menos las manos?
Qué abajo el suelo y las baldosas, sí
cuatro líneas era cuando las pisaba,
se han convertido en figuras geométricas ideales.
El diccionario no le sirve a nadie,
ella es tímida y difícilmente domesticable
sabe que está en peligro de extinción
hay que subir el volumen de
un bramido fuego orgasmo vuelo pequeña muerte
sentir el temblor
la otra parte
escapada por el tejido abierto.
*** Medianoche de agosto en Buenos Aires
Se acurruca la voz de esa mujer
como el gato menos solo
que el solo violín colgado de una torre.
Un remolino de dientes.
No es la soledad es un rayo y neblina
de cuerpo y plaza.
Una multitud de ausentes es hoy.
Esa mujer y otras plazas.
Mientras las desfiguradas presencias
ovillaron y otra vez ovillaron
(porque ayer se repite, es hoy
y ayer y no se sale).
El remolino de dientes
no puede pronunciar los nombres.
Encenderán ahora las ropas viejas
los fragmentos de trapo y a calcinar palabras.
Encenderán los hilitos del títere dormido
y a calcinar los pelos las uñas el miedo.
Arde el sol en oriente y aquí es la hora
de ronda sin agujas.
Ronda de temblores de frío y dientes apretados
-aunque amanezca otra vez-
Sus dedos se escapan de las manos,
son dedos para un violín que espera
sanar los intentos
intentar el vuelo de la última paloma desde el río.
Es el sitio irreversible
un aleph de pentagrama sin espejos.
La cuerda pulsada suena fa y se repite y no llega
(¿se sostiene o bemoliza?)
el rayo avanza
igual que la órbita implacable.
*** La música suena diferente en la ciudad (uno)
Jueves en atardecer de Buenos Aires.
Notorius,
este café de solos con auriculares,
al frente la plaza alfombrada
de azul de jacarandá.
El muchacho ofrece noneto de Ron Carter
casi música de cámara y un piccolo contrabajo
riega fresquísimamente
un campo abierto a cellos/cielo
cielito lindo (no es posible).
Una virtualidad perenne deforma
las formas de colores de la línea
que une el mapa de mi cuerpo
con la nadadora del abismo.
Cada uno en su música elegida,
un onanismo auditivo un orgasmo seco.
Se fuma se bebe una excusa en cada mesa.
El tiempo es un enjambre de relojes vacíos.
El oído anula desarma todo paisaje las figuras
el errático paso y un amanecer
en aquel valle para nada encantado.
*** Sentimental journey
¡Qué grises y sucias y opacas y
pegajosas y húmedas son las
ciudades bellas!
atestadas de olores y niños solos y caras
desorbitadas y árboles moribundos.
¿Qué vestigio aroma día grito hambre
me atrapa en esta gran urbe que te tiene
y llama preguntando por mi nombre
cada noche?
Y yo regreso ¿hasta cuándo?
y miro el ancla edificada por tu cuerpo tus
labios para tanto sauce
naciente entre mis piernas.
*** La música suena diferente en la ciudad (dos)
Nueva/mente esta noche acomodo leños
y suenan como clic con Joe Pass y cercana
yo al hogar
¿Cómo seré mañana dentro de un par de horas?
¿Recordaré la tempestad impulso de
preparar mi próximo viaje?
¿Justifico repeticiones tam-tam y toc-toc
en una piedra hueca?
El deseo de comunicarme ¿es abrazo al mismo lugar,
o es la palabra el fetiche objeto
que implanta esta mediación extraña?
Un vértigo libera entonces la lectura oral
oído de las bocas en el punto desarmado:
este fuego el lugar donde nadie dice
alguien suena crepita
es
sonido
como esta cópula
o color trazado en un papel sobre la mesa
entonces
no recorrer los meandros del lenguaje
sino
retomar.
¿Y qué será de
Joe Pass esta guitarra cuando amanezca?
¿Cuál sonido el fuego?
¿Cuál mi mano despierta, cuál mi sueño?
¿Cuál la palabra elegida en la
quebradura del silencio?
*** A
Esto no es para entender
cerrá los ojos no preguntes
plumas de polvo acerado siempre llovieron
esto es así:
te metés por la quebradura
avanzá por ahí como puedas
vos seguí / los alaridos detienen
se inflan en el aire como las heridas inmundas
aturden el paso
no preguntes / está lleno de huesos despedazados
no pienses
no vayas a mirar la sangre de tu pantalón
vos seguí / hay un callejón
y por ahí los chicos se pelean
bailan cocaína
los ojos de esos chicos disparan flechas de hierro
a quien se detiene frente a una muchacha de aire
esquivá los cuerpos
no te asustes
no sospeches que veinte pasos adelante
será otra cosa, no, no pienses.
*** B
el niño ha sentido
por el oscurísimo hueco
un hilo penetrante
una baba cala y hueso
resuena el dolor,
lo ha sentido,
es un niño
sin cuerpo sexo pelos
sin uñas
rostro entre las manos
las ropas quebradas
(no hay manera de inventar costuras)
anhelo -¿o qué?- de voces perdidas
(¿Coser años, trenes, escuelas?)
el niño flotante, inerme
(la mirada de los ángeles)
baldíamente
(y la ciudad crece).
*** Su majestad
(Mar del Plata ¿?)
Buscaste mi paraguas.
Sin tiempo corriste varias calles para
encontrar
aquel paraguas.
Era de seda tabaco italiano y te gustaba.
Pensabas que alguien lo llevaría
riendo
como nosotros
hace diez años.
** María Neder
marianeder@...
Escritora argentina (Buenos Aires). Ha publicado los libros de cuentos
Contra corazón (1993) y Entre los huecos (1994), y los poemarios Cuando
octubre (1997) y Fisura de boca (Alción Editora, 2003). Fundadora y
presidente de Puerto Almendro, Asociación Civil sin Fines de Lucro Por
un Libro para Todos. Dirige la publicación gratuita La Idea Fija,
revista de literatura y arte de edición trimestral en papel, con
distribución en Argentina y Uruguay. Parte de su obra ha sido traducida
al inglés y al italiano. En diciembre de 2004 su programa radial Puerto
Almendro, el único de emisión diaria en Argentina, ganó el premio
Gaviota de Oro al mejor programa cultural literario del país.
=== Dos relatos Iván Humanés Bespín ==================================
*** Abecedarios y arañas
A J.C.
Prefiero recoger palabras del suelo que cortarle la pata a una araña y
enviársela al Ministro de Defensa metida en un sobre. Es loable esta
segunda tarea, sin duda, pero pertenece más bien a un tipo subversivo, sin
escrúpulos, o a un idólatra de Cortázar, no a mí. Y aunque yo muero por
Cortázar, prefiero coleccionar palabras, letras y dichos.
Aquí una A, allí han dejado caer una Z, una W en la papelera, pues allá que
voy. Quizás lo que más problemas den es almacenarlas en casa, porque las
guardas en los cajones, bien ordenaditas, y te vas a la cama convencido del
trabajo y por la mañana te las encuentras emparejándose unas con otras. Y
cuando menos te lo esperas, ya tienes a la palabra PAZ atemorizada, a
GUERRA en la sopa, ACCIÓN HUMANITARIA bajo el edredón y en cualquier rincón
del sueño, PREVENTIVA (esta palabra es cabezona por antonomasia) en el
bidet, taponando la salida de aguas de la lavadora, en la nevera.
Y ahí es donde está el reto, en ordenarlas. Sólo es cuestión de explicarles
que se mezclan mal, que no quieren decir lo que creen decir y que deben
olvidar de su cabecita de palabras locas esos significados impuestos. Y es
cuestión de sentarlas en unas sillitas especiales y enseñarles en una
pizarra todo sobre la guerra, la paz y la libertad.
Entonces sí, se ordenan como tienen que ordenarse, con el sentido exacto, y
ya es el momento de enviarlas otra vez a la calle, a que corran por la boca
de la gente, a que pisen parques y comercios y asociaciones. Y si rozan a
algún político ¡bienvenido sea! Si no, hay que abrir un sobre, convencerlas
de que el viaje será corto, nada pesado, y remitirlas al Ministerio. Con
pata o sin pata de araña, eso va a gustos.
*** El proyecto Aníbal
Mi hermana, que tiene ya veinticuatro años y un gato siamés cojo, fue
llamada esta mañana por la policía. Por lo que cuenta la han obligado a
confesar la inclinación metódica de nuestra familia por el orden. Ya mi
madre y mi padre (antes de que nosotros lo heredáramos todo) fueron
llevados a la comisaría para que lo explicaran.
-Más que devoción por el orden -les ha dicho- lo nuestro es necesidad de
dar a cada letra lo suyo. O a cada cajón su ropa...
Ante la negativa de revelar las cosas claras, la policía se ha empeñado en
que tenía que confesar lo que la familia Aníbal ha puesto en práctica en su
larga existencia. Y mi hermana ha comenzado a contar por lo de Aníbal y los
elefantes, que desde la antigüedad nos viene eso de poner todo como debe
ser, ya sea una palabra, unos libros, o un calcetín, o una tortita tras
otra, separada, por la letra o color o redondez o peso que le toca, bien
clasificada, con meticulosidad dentro del caos. Como a la policía no le
interesaba escuchar la historia de Aníbal y los elefantes avanzando por la
cordillera para conquistar lo imposible, ni la teoría que vence la
entropía, la han drogado.
Se ha visto sin los límites de la razón para encerrar el secreto. De forma
descuidada ha comenzado relatando lo del Virnessus Anibalis, manual fechado
doscientos años antes de Cristo. Un único volumen se conserva tras
cristales y candados, posiblemente en Viena y en custodia de un Aníbal
belicoso descendiente de El Conquistador. Mi hermana ha contado a la
policía que el libro contiene el principio de todo, cómo hay que actuar
para volver a ordenar el desorden provocado por quién sabe qué fuerzas
desconocidas, los criterios para que la familia Aníbal sea la autorizada,
etc.
Y tras el manual, vino la confesión de las habitaciones. Le tengo dicho que
recuerde, si un caso alguien pregunta, lo que siempre nos decía nuestro
padre, que confiese sólo lo confesable y que lo haga con la pauta precisa,
pues los Aníbal somos eso: orden ante todo. Pero comenzó con las
habitaciones y acabó con el secreto. Que tenemos tantas habitaciones en
casa como letras hay en el abecedario, que son habitaciones amplias,
conseguidas a lo largo de los años con el trabajo de la familia y
aportaciones desinteresadas. Y que sí que era cierto, indicó, que aparecían
cada vez más envidiosos al ver que poco a poco nos íbamos haciendo con toda
la finca, con la esquina de la manzana, con la manzana entera... pues en un
principio necesitábamos espacio para llevar hasta el final nuestro
propósito.
-Y las denuncias de los envidiosos han atraído a los agentes de la ley,
husmean en un arcano milenario que jamás comprenderán -les ha dicho
carcajeándose por los efectos de la droga.
Es cierto que fue después (los números 36 y 38 de Rivadavia ya eran
nuestros) cuando nos dimos cuenta de que podríamos haberlo ordenado todo en
una caja de cerillas y podríamos haber evitado las denuncias; pues el
espacio no es lo importante, porque el espacio como tal no existe. Estas
explicaciones atienden más bien a un tratado de física, descubierto poco a
poco por la rama científica de la familia que examinaba con lupa el
Virnessus Anibalis, que a otra cosa. Es imposible que se entienda por unos
tipos uniformados si no se ha recitado de memoria el tratado en madrugadas
infinitas y de cara a la luna, invocando nuestros ancestros, de principio
al fin.
Lo que les ha revelado es que una vez habituamos los espacios y construimos
un tabique por aquí, otro por allá, dando cabida a las veintiocho letras
del abecedario, comenzamos a coleccionar en la primera habitación los
objetos que teníamos por casa con la A: un ábaco chino, el abeto de
navidad, alcohol, alimentadores, apio, atunes congelados, aspiradores... Y
así hasta acabar de almacenar los zapatos, un zurrón y las obras completas
de Zweig en una de las buhardillas destinadas a la Z. Las habitaciones
destinadas a la Ñ, X, V, W y otras excentricidades de la lengua eran las
más pequeñas, reservadas a lo mínimo. Con una excepción: tras el accidente
de auto de mis padres en la habitación de la letra V conservamos las
cenizas. Creímos más importante catalogarlos dentro de la palabra "vida", o
quizás dentro de "viaje", o de "vacío", o de "vagar", o de "venerable",
etc., que mezclarlos con otros conceptos en otra letra que no tuviera un
significado tan espiritual como la uve.
Mi hermana ha relatado a la policía que la familia Aníbal tiene más de mil
trescientos sesenta y dos miembros en el mundo. La mayoría conoce del
proyecto y sus raíces, financia la causa. La familia de Rivadavia era la
que se había visto obligada a administrar tan noble y elevada tarea.
Confesó que nuestro padre, en el último congreso que celebramos, hace ya
diez años, descubrió una nueva interpretación del propósito que marca a los
Aníbal (fue una relectura del Virnessus Anibalis que dejó asombrado a los
más cautelosos, mi padre era un talentoso al que J. L. Borges, uno de los
conocedores de nuestra labor, le dedicó un relato). Y en el congreso se
decidió no sólo almacenar los objetos de la casa en habitaciones
simétricas, ordenadas sin ningún resquicio de duda, sino coleccionar todos
los objetos del universo.
-Tenerlo todo, por si alguna vez falta en el mundo -sentenció mi padre con
su voz grave desde el atril de exposiciones.
Eso ocasionó un revuelo entre la rama más conservadora de la familia, pues
ellos abogaban por un orden contenido, sin permitir el desborde. Pero el
poder de convicción y el apoyo de la mayoría hicieron que los conservadores
aceptaran, votaran y por unanimidad se optara por la colección total. Y
aquí los "científicos Aníbal" entraron en juego. Se nos hacía complicado
introducir todo un país como África en la habitación de la A. Tras conocer
las limitaciones de la física y la forma de romper el espacio, podríamos
abordar con un éxito del noventa y dos por ciento la tarea de la colección.
Fue un período lleno de probetas y salmos en latín, hasta que dieron
satisfactoriamente con ello.
Cuando mi hermana me contó que declaró eso, lo del propósito universal, me
llevé las manos a la cabeza. Porque África en la habitación A es complicado
para una mente simple, tan poco elástica como la nuestra. Pero, ¿cómo
podrían ellos comprender que el cosmos iba a entrar en la habitación C, que
el equipo de las Panteras Negras en la P, que un agujero negro tenía cabida
sin problemas en la letra A, como todas las almas, como los adioses? Un
guisante, de acuerdo. ¡Pero los adioses! ¿Y Dios?
Pues los científicos (en el sentido amplio del término: de letras y números
y cuántica. Así Max Planck, el físico alemán que formuló la teoría cuántica
dejó escritos imprescindibles) nos hicieron entender que el hecho de poder
guardar en una habitación conceptos tan abstractos como las nubes o el
viento dependía de la forma de mirar y de comprender el universo, de
alcanzar el equilibrio interno para apresar el Todo, también de la forma de
invocar a los demonios y pronunciar su nombre secreto y utilizarlos para
esos fines, amén de otras sutilezas que parten de la física y acaban en la
biología, imposibles de relatar, por el secreto de los Aníbal, por el daño
que produciría la información en el corazón negro de un gobernante.
Esta deducción repleta de desvaríos y nombres desconocidos fue lo que hizo
que los agentes dejaran que mi hermana despertara de la droga, creyendo que
eran causa en la combinación de una mente fantasiosa y los últimos trazos
del narcótico. Después la esposaron y la metieron en un coche, hasta
traerla aquí, a Rivadavia. Yo vi cómo la policía la sacó del auto. Ella los
condujo hasta la habitación donde yo estaba poniendo las cosas en su sitio,
apartando el polvo de la vista. El hecho de verlos a todos uniformados, con
sus pistolas reglamentarias, hizo que se me cayera al suelo la paciencia.
¡Estábamos a punto de iniciar el proyecto! ¡El sueño de los Aníbal!
Eso sí, si algo tiene mi hermana son reflejos de gata. Y cuando más perdido
creía yo que me encontraba, con la carga de la historia de la familia a mis
espaldas, rota en mil pedazos, mi hermana me hizo una señal. Yo los hice
entrar en la habitación con buenas palabras y ellos comenzaron a mirar
debajo de las palanganas, de los platos de loza y las puertas viejas. Tras
la señal salí de la habitación y mi hermana me ayudó a cerrar la puerta con
dos vueltas de llave, encerrando a toda la policía del distrito en esa
habitación y comenzando la conquista absoluta del orden, quién lo hubiera
dicho, por la letra P.
** Iván Humanés Bespín
ivah@...
Escritor, licenciado en derecho y asesor jurídico español (1976). Reside
en Cornellá (Barcelona). Ha sido ganador del XVI Premio de Narraciones
Cortas Ciudad de Jerez (2003) y del XIII Premio de Narraciones Cortas El
Fungible (Alcobendas, 2003). Además ha sido ganador, accésit, mención
especial y finalista en otros certámenes literarios. Ha colaborado en
diversas revistas literarias y textos suyos han aparecido en
publicaciones colectivas.
=== Poemas Guillermo Quijano Rueda ===================================
1. Pena capital
Desde que inventaron los relojes,
todos marchamos aprisa,
con la fatiga al hombro;
esos engendros del demonio
sometieron el espíritu al oprobio,
lo encarcelaron,
como la sanguijuela aprisiona
la piel joven de la rosa.
Quien dio vida a estos autómatas voraces,
los hizo dominantes,
ministros de la impaciencia:
cinco minutos para levantarse,
siete para vestirse,
diez para hacer el amor
y tres para deshacerlo poro a poro;
uno más para acallar el silencio de la despedida.
Pido la pena capital para tan ruines esclavistas.
¡Que caigan las cadenas que nos atan a su tiempo!
¡Que quiebren sus manos para que la libertad
vuelva a surcar los aires
con alas de mariposas nuevas!
2. Resurrección
La Patria no quiere levantarse,
parece sonámbula,
incierta,
trémula,
alicorada.
Voy a pedir que la despierten
para que grite,
libere sus angustias,
cante de nuevo,
asee su cuerpo
y reinicie su camino.
¡Que abra su vientre
y sepulte a los cobardes
que anegan los campos,
con caudales de inocencia!
¡Que se levante la Patria
y pinte en cada cielo,
un sol verde
de sueños e ideales!
3. De madrugada
Un anciano sin nombre
me saluda en las mañanas
cuando el sol no se ha levantado.
Nunca hemos ido más allá
de ese rito que inicia la jornada;
sin embargo me conoce
como el arco iris conoce sus colores
y la noche, la duda y las estrellas.
Lo conozco también:
Su sonrisa es cáliz sereno,
antorcha ardiente;
su rostro es un recuerdo
que desde siempre vive
y es plegaria que canta con la vida.
Sus lentos pasos anuncian
mil caminos recorridos;
Sus manos, geografía del viento,
de madrugadas,
de ocasos.
Este anciano, girasol en la tarde,
es barco de regreso hacia su puerto,
estandarte que anuncia la grandeza,
ave con piel de porcelana
que entona con la aurora una plegaria,
proclamando que ha cumplido su misión
de errante peregrino.
4. Invierno
Esta ciudad de cielos rotos
es una gris nostalgia,
famélico recuerdo,
estación vacía de silencios,
lágrima del cielo,
aldea de sudores frescos,
una dama cansada
de disfrazar siluetas,
de ocultar su piel ceniza
bajo esquivos oropeles
de amargura.
5. Pesadilla
Soy isla.
Esta tierra que intenta congelarme
la habita una camada de víboras eléctricas.
Oteo el horizonte y sólo alcanzo a divisar
jaurías de hienas y coyotes.
Soy isla.
No aguanto más tanto veneno cerca,
quiero despertar de esta pesadilla.
Un ejército de niños mutilados
levanta su sonrisa tierna... el fuego los abrasa;
Quienes aman los campos, intentan esconderse
llevando en sus manos la semilla
y se convierten en fantasmas
de un odeón siniestro.
Soy isla y también mi silencio tiene miedo;
Están cerca las víboras, se aproximan, anillan mi cuerpo.
Intento despertar, pero no duermo,
no es un sueño, seco mis lágrimas...
¿Podré dormir ahora, en sueños blancos?
6. Balada en tinta oscura
Alguien bajo las sombras dispara
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu.
Un torrente esquivo se evade de la herida
y quiere ascender en holocausto.
La vida muere prematura...
No hay instantes de tregua,
nadie se inmuta.
Ante tantos chalecos antibalas
nos apuntan a la frente,
somos blanco perfecto de una guerra
donde no se sabe por qué disparan,
por qué ni por quién morimos.
Avanzamos con la lápida a la espalda
porque alguien bajo las sombras nos apunta
en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu.
7. Generosidad
Siete días de veinticinco horas arropado
Con esta manta gris que no quiere liberarme.
Siete días que son setenta
que son setenta veces siete,
siete días eternos.
Bendigo un rayo de sol que tuvo que viajar
ciento cincuenta mil millones de kilómetros
para derribar la puerta de mi casa,
aparecer altivo frente a mí
fecundando los brazos
de este vals de primavera.
8. Plegaria de escarchas y cenizas
Nerón en esta esquina no es un audaz pirómano,
es un bombero.
Él rescata su manguera del pavimento,
mientras Aurora canta un bolero
de cándida ponzoña.
Nerón en esta esquina observa
mientras Roma, París y Bogotá
se incendian en la misma hoguera;
nadie escucha su desértico lamento,
es un lamento errante,
un jocoso panfleto colocado frente al templo
donde la miseria clama, llora, gime.
Nerón en esta esquina
huele sus cenizas,
sus ojos palidecen,
su voz oscura no ladra...
a él también lo silenció la noche.
9. Salmo I
¡Benditas sean las palabras
que salen de mis bolsillos húmedos!
Benditas ellas que deambulan
por los poros de mi alma
y deciden tomar vuelo
como libélulas en ronda lujuriosa.
Benditas sean todas:
Las que cantan,
las que liberan sus cuerdas subyugantes
las que redimen en la cruz una protesta,
las que empinan sus ramas
buscando nuevos soles
las que miran febriles cenizas de guerra,
las que son oración, proclama, testamento
las que callan al injusto.
Benditas sean las palabras
que salen de mis bolsillos húmedos
como fuente serena,
como río caudaloso,
o mar embravecido.
¡Benditas sean siempre... mis palabras!
10. Salmo
El poema más largo lo está escribiendo Dios
y aún no lo termina.
El hombre es sólo un verso escrito con Mayúsculas
que el Supremo trazó con sabias esperanzas.
Ese verso tenía alas,
levantó vuelo majestuoso,
tenía ritmo, cadencia... era libre.
Se recreó con el paisaje conquistando
el sublime auditorio universal.
Un día... ese verso se creyó poema,
se tornó altivo,
soberbio, egoísta,
profanó el horizonte,
ignoró al Poeta,
se envolvió con la mortaja pluma sangre
que ultraja, maldice y asesina
El Poema más largo lo está escribiendo Dios
y aún no lo termina.
Ojalá el Poeta,
en una mañana de depresión y tedio,
no decida eliminarlo del poema,
...definitivamente.
11. Navegante
Quiero Tener la llave
que abra los sueños
para orondo pasearme sin prisa,
por los muros extendidos
de las estrellas.
Quiero evadirme de la honda algarabía
que parte en cubos imposibles
el silencio de los pájaros.
Soy un náufrago en busca de orillas,
una cometa que viaja desplumando
la espesura del espacio;
Quiero un puerto de llana geografía,
sin abismos y sin vértigo
para poder escuchar
el ritmo de mis zapatos
sin tener que doblar la rodilla
ni someter al azar de un par de dados,
mis vegetales sueños.
12. Conjugación de la justicia
Tiempo presente
Yo cojeo,
Tú cojeas.
Ella se arrodilla,
se vende,
se prostituye
Nosotros soportamos con impaciencia
Vosotros no os inquietáis
Ellos amordazan la vida,
la torturan...
reciben los aplausos.
13. Conjugación de Justicia. Futuro
Canto del iluso
Yo exijo,
Tú, protestas,
Ella proclama el bien,
conquista la magia del respeto
administra sus bondades.
Nosotros plantamos
los paisajes donde ella se recrea.
Vosotros empuñáis
la espada del juicio recto.
Ellos se tragan sus mañas,
vomitan sus miserias
se evaden como alimañas ofuscadas
por el rayo fulminante,
de la verdad.
** Guillermo Quijano Rueda
guiquijano@...
Poeta colombiano (Zapatoca). Miembro fundador del Grupo Poético
Esperanza y Arena. Ha publicado Luces y sombras, Arco iris de esperanza,
Huellas de pálido silencio, Paco Cachetes (poesía para niños), La danza
de los fantasmas (poesía para niños) y La herencia de Toñita Perales
(novela para niños). Dirige la revista de poesía Lingua y los Talleres
de Creación Magia de la Palabra.
=== Cuatro textos Loreto Sepúlveda ===================================
*** Mujeres de agua
Se caracterizan por su dinámica y fluidez, nada detiene su curso hasta
llegar al mar, son transparentes y calmas en la superficie, en tanto en el
fondo, son profundas y llenas de torbellinos.
Su fuerza es generadora de una energía extraordinaria, que da vida a otros
seres vivientes resultando vitales por excelencia. Con la misma pasión su
envoltura mojada descarga su júbilo o dolor a través de olas gigantescas
que estallan en espuma para luego llegar serenas, casi rendidas en la
arena. Poseedoras de una dimensión infinita como así de una particular
inteligencia que las lleva a buscar caminos, dejando a su paso una estepa
de verdor.
Por su condición acuosa, se vierten y toman todas las formas imaginables,
contenedoras de los elementos de supervivencia fundamentales. Sensibles a
los cambios, que las hace mostrarse en tres estados, uno de ellos es la
solidez de sus propósitos, lo intangible de sus emociones y la corriente
líquida de sus pasiones.
Mujeres de agua, torrentes de vida.
*** Mujeres de madera
Conocidas también como "mascaronas de proa" inmortalizadas por el gran
Pablo Neruda, son aquellas mujeres dotadas de grandes atributos físicos y
de una belleza particular, pero más allá de esa imagen mitológica, está la
calidad de sus maderos que las hacen resistentes al temporal y el sol. Se
ubican en la proa de los barcos y van abriendo surco en el mar, solitarias,
fuertes y erguidas, con la mirada fija en el horizonte despidiéndose del
crepúsculo cada tarde y amaneciendo con un collar de estrellas a la hora de
la alborada.
La mujer tiene la cualidad de asumir sus responsabilidades en calidad de
misión, es decir, cumplirlas a cabalidad desplegando toda su creatividad,
esfuerzo y firmeza; de allí la fortaleza interna de mantenerse entera, sin
claudicar, ante la adversidad o los aciertos hasta lograr sus máximos
propósitos. Detrás de cada mujer hay una mascarona cruzando el mar, un
capitán a quien amar y un sueño por alcanzar.
Innumerables serán las travesías, como misiones a realizar; la calidad de
sus maderos nos hablarán de la nobleza, la pasión y amor por la vida que
cohabita en cada mujer de verdad.
*** Mujeres de arena
Construidas por un sinfín de partículas de grava, las mujeres de arena
habitan desnudas al sol, sensuales y atractivas seduciendo a los que suelen
caminar por la playa a la hora del crepúsculo. Están allí. Permanecen
siempre en espera del amor que partió y prometió volver. A menudo se les ve
deambular en plena alborada, por la ribera envueltas en espuma y coral
luciendo irresistiblemente hermosas.
Inconsistentes; a su lado es imposible construir proyectos de vida,
desmoronables; en un instante pueden ser una fortaleza y luego un solo
cúmulo de algo que fue. Sus insignificantes partículas constituyen un todo
atrayente con forma de mujer. De existencia efímera, el suave oleaje del
mar o la brisa leve de un atardecer, puede dejar su figura totalmente
esparcida sobre la superficie de la tierra.
Mujeres de arena: bocetos inconclusos. No todas las obras se terminan,
quedan algunas suspendidas como éstas, en que los trazos no alcanzaron a
unirse estrechamente. Su presencia es vital, forman parte de esta gran
diversidad.
Para ellas siempre habrá un mar que entre furia y calma las abrazará cada
noche.
*** Mujeres de montaña
Capturan la dureza de los materiales volcánicos transformándose en roca
inerte con una solidez irrevocable; de apariencia rugosa y maciza como los
imperios, inflexibles. Sólo aquellos de espíritu perseverantes logran
romper su espesura, para arrancar de ella sus metales preciosos y están los
aventureros que se arrojan a trepar la escarpada en su afán de conquista,
luego se alejan dejándolas en completa soledad.
No resulta ajeno ver que imponen poder por su imagen de rudeza,
inflexibilidad y firmeza, así las "mujeres de montaña" se hacen a la vida,
a pulso de rigor y endurecimiento, en ambientes inhóspitos, fríos, en donde
el viento desgarra toda posibilidad de vida a aquellas especies que no sean
perennes.
Es la geografía y el clima los que determinan el paisaje y con ello las
características de todo ser viviente sobre la tierra, así también en el ser
humano será la célula familiar y social la que determinará su perfil
personal con capacidades propias y debilidades por superar.
De esta manera se logra entender como existen mujeres que sobreviven a la
dura adversidad con extraordinaria dignidad y entereza y al igual que las
montañas posan sobre la tierra imponentes, fuertes, empinadas allá en lo
alto del cielo y cerca del sol.
** Loreto Sepúlveda B.
losepulv@...
Escritora chilena (Chillán, 1961). Es secretaria ejecutiva en el
Decanato de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de
Concepción (http://www.udec.cl). Ha publicado Girasoles para ti (2002) y
es columnista del diario La Discusión, de Chillán, y del Boletín
Interamericano de Contabilidad, de la Asociación Interamericana de
Contabilidad AIC (Miami, EUA).
=== Poemas Erasmo Fernández ==========================================
*** Ah poeta
Confundido con un pequeño
dios, mago, soñador;
el poeta es un armazón humano
como sus semejantes,
todas las carencias le pertenecen,
disfruta menos de la vid
en las celebraciones de abundancia.
Es imán para lo adverso
y sólo puede aderezar su canto
con la virtud,
los astros y los elementos.
Le piden perlas y se zambulle
para extraer maravillas,
milagros también quieren,
amor le exigen -qué descaro-
la vida le piden a cambio de nada.
*** Naufragio en el sueño
El logro más preciado
por el cual tanto luché
se quedó rezagado en el naufragio
de un sueño.
Al principio creí tener todo
a mi alcance,
palpé sus contornos, disfruté
aquí, allá, de sus dones.
Sin obstáculo marchaba; firme,
Sin carencia alguna,
parecía que todo estaba consumado.
Próximo al puerto, otra
realidad esperaba por mí
después de aquella travesía.
Al despertar frente al ocaso
quedé con los brazos extendidos,
extrañado ante el desengaño.
*** El poeta errante
La anécdota es ubicua, está ambientada
al descampado en época de invierno.
¿Quién detiene al nubarrón,
el pedazo de rayo, el retumbar
del trueno?
Borrosa de embriaguez la luna
es ahuyentada por el afán de un perro,
por el indigente insomnio.
La noche tiene dueño: el bien y el mal;
que en fusión espejean
el mismo gentilicio bajo la oscuridad.
No tendrá escapatoria el trashumante,
el aguacero caerá sobre él sin mengua;
con frío, enchumbado estará
si no busca un alero, un café bien
caliente y un cigarro.
Pero todo es quimera,
juego mental del réprobo,
porque estará condenado al martirio
y nada ni nadie podrá remediarlo.
*** Estación del agua
Antes y después del próximo
milenio -en la estación del agua-,
recojo mis andanzas
en un pensar retrospectivo.
Escribo la palabra infancia y me veo
jugando bajo un aguacero,
en los ojos del primer amor,
en la primera piedra de comprender
el mundo.
Todo es banal bajo la tormenta
si no se acata el juego de la fantasía.
Un siglo no basta para inventariar
tanta derrota acumulada,
así sea la hora de ordenar
o medir,
la distancia de lo recorrido.
*** Réquiem
a Luis Daniel
José Alberto
Antonio
Lluvioso amanecer éste,
con pájaros trinando
en las ramas llorosas.
Hay silencio en la barriada,
en esta vivienda,
los niños aún duermen,
con el gotear sobre objetos
oxidados como algunos recuerdos.
Una vieja mujer trastea
sin ton ni son para sentir
la vida.
Un joven poeta sueña
y muere desde hoy para siempre.
*** Tus manos
Quiero escribir
sobre tus manos.
Tus manos son... y ahora la lluvia.
Hay mucha alharaca en las calles,
en las busetas,
en los medios de comunicación.
Por todas partes sale el eco
de la serpiente hablada del lugar
común.
Tus manos son... De aquí no salgo.
El agua corre tibia por mi cara,
tus manos son, ah, ahora
las recuerdo: ¡cuán suaves eran!
*** Una tarde
Como vieja fotografía
guindada en el cuarto,
recuerdo aquella tarde.
Para entonces embriagaba
su ocaso, su archipiélago
fucsia y la requebrada brisa.
Las casas de paja, de tejas;
presentan a personas íngrimas
bajo la cortina de una llovizna.
En ellos nunca pasa el tiempo,
todo es siempre como la eternidad.
Ahora es tarde de este lado
del patio; lo percibo
por esta brisa humedecida,
por las voces quedas, por esto,
por aquello, lo otro.
*** Canción lejana
En la sombra de aquel árbol
No comprendo el porqué
esta canción bobalicona
me trae nostalgia.
Será porque recuerdo
un camino rural con gente
de un caserío humilde,
tan callados que sólo cantan
en la faena
con olor a ensalmos y a yerbajos.
Allí los pájaros, los árboles, el río;
los animales de cría
y silvestres los alegra la lluvia.
*** Rescate en el barrio abajo
Cuántas lamentaciones trajo la tempestad,
el aluvión arrasó lo que encontró a su paso,
por calles, barriadas y sembradíos anduvo,
antes de llegar al reservorio (Lago de Tacarigua)
envolvió enseres, animales, y almas. Desde aquí
se puede ver la torrentera.
La belleza del paisaje con la cabeza baja,
dice no haber culpables, el molino del tiempo
vació sus baldes y anegó
las partes más llanas, cuarteó la tierra.
Los periódicos reseñan tanto daño,
el afectado recicla lo no desaparecido.
¿Pero qué, un milagro? Un potrillo
tal centauro con la mitad aferrada
a la orilla garrapatea por salvar la otra parte
de su cuerpo que las aguas reclaman y la gente
del barrio le ofrece sus manos para ponerlo
a salvo: todos van y vienen,
los niños bulliciosos celebran,
hombres y mujeres afanados: todo un acontecimiento.
*** Deshojado albor
Cada poema un pájaro que huye
Álvaro Mutis
He dado varias vueltas y no he podido
encontrarlos, no sé su paradero,
mucho menos su futuro inmediato.
Salí tras sus pasos en cuanto desaparecieron,
nadie los ha visto -por aquí no han pasado-
me contesta un amigo.
Varias vueltas le he dado a la noria
del día y sólo cansancio me ha legado.
Por calles, plazas, garitos; por el mercado
también anduve y nada.
A dónde andarán los muy ingratos,
tanto cuidarlos del intruso,
del barranco y la lluvia.
Esos poemas decidieron irse,
emigrar como aves de paso.
*** El viñedo de las maravillas
a Le Comte Blue
A falta del buen mango,
guayabas y el mamón,
buenas son las pesguas: frutillas
adulzadas sin mucha codicia,
su cosecha es de invierno.
Cuando la hambruna ataca
al caminante, lo saca del trance;
va hacia el árbol -viñedo urbano-
detrás de las lozas y al desprender
los gajos: tinto vino
es lo que sus labios prueban.
Su jugo serviría de tinta
Para escribir poemas sencillos.
Así el poeta bramaría de gusto
en el desierto de asfalto y bautizado
por los rayos solares, nadaría
a placer en la báquica piscina.
*** Papel al fin
El pedazo de papel
donde transcribía un poema
me lo arrebató de las manos
el viento.
Salió en volandas, mateando
por encima de las cercas.
Mientras busco; anda por allá,
en la otra esquina:
a veces se detiene y, haciéndose
el gracioso,
espera a que me acerque
para darse a la fuga.
Está bien, vete,
cumple tu papel de higienizar.
*** Fuera la tristeza
Como si pescara una virosis,
me quiere dar tristeza.
Ahora no, estoy leyendo
a Nuno Júdice,
ando por parajes berracos
y vienes tú a importunarme
con tu bajón estresante.
Sé que es una treta
de los sentimientos (ahora cuando llueve)
para ablandarme el ánimo.
Por eso canto entre ruinas
"la balada del alucinado",
mientras Rut mastica mi sexo.
*** Joven al fin
Como alma llevada por el viento
pasó mi juventud por la vida.
Siempre anduve a la carrera
como si me esperaran,
como si me persiguieran.
Soñaba ser rey del mundo,
el más eficaz a la hora de dar
una idea o dar en la diana
en cualquier certamen por difícil
que fuera.
No tuve tiempo para rectificar,
enmendar errores; todo se iba
como nube soplada por la brisa.
Al despertar de la inmadura edad;
de aquella primavera sólo quedó
tristeza, un peso inusual se había
acumulado hasta que el azogue
develó la amarga verdad: el joven
que fui no era el del espejo,
aquel se había esfumado
a toda prisa
para jamás volver por esta tierra.
*** Puño y letra
a Melitón Salazar
No termino nunca de escribir
poesía,
siempre recomienzo.
Poesía en ti poesía en mí,
futuras generaciones también
estarán a la expectativa.
No escribo para el comentarista,
doctor en letras, para el crítico,
ni al magnate de literatura.
Escribo para la mujer, el hombre;
para las personas; no al título
tributario de la pedantería.
Poesía de emergencia,
poesía para la humanidad;
amor, belleza y muerte
la consagran.
Poetizar es la consigna
poesía como pan de la vida.
** Erasmo Fernández
erasmofernandez@...
Poeta venezolano (Chivacoa, Yaracuy, 1948). Gran parte de su obra se
encuentra publicada en periódicos y revistas literarias del país. Es
coautor, junto a Jaime Betancourt y Zoraida García, del primer número de
los Cuadernos del fondo de la casa. Reside en Maracay (Aragua) y es
editor de la revista La Honda y el Pájaro. Ha publicado los poemarios
Esperas y la ausencia (1992) y Caminatas (2002), ambos con la Editorial
La Liebre Libre (Maracay).
=== Fatalidad Ricardo A. Halperin ====================================
Cuando Karen se fue de la reunión, su retirada pasó desapercibida. Karen
sentía que en los últimos tiempos su capacidad para volverse invisible ante
los ojos de los otros había aumentado notablemente; era una sensación
deprimente. Con frecuencia culpaba a sus amistades por no prestarle
atención, pero en otras ocasiones reconocía -un poco a regañadientes- que
ella era la principal responsable de sus soledades. Sin embargo, aun en
aquellos raros momentos tendía a derivar la responsabilidad de su conducta
hacia la educación estricta que había recibido. Las expectativas anticuadas
y el trato severo de sus padres la habían empujado a buscar refugio en un
matrimonio prematuro, encaminado a un fracaso previsible. Pocas veces iba
más allá de estos análisis, a pesar de los muchos años de diván
intercambiando silencios con su sicoanalista. Ahora, con cuarenta años
pesando sobre sus hombros, Karen se rehusaba a pensar en el futuro.
La mañana siguiente encontró a Karen cumpliendo con sus deberes
dominicales, que incluían el rutinario almuerzo con sus padres. Luego de
misa, sus padres reunían a toda la familia alrededor de la mesa, pues esa
era la costumbre. Antes de llegar a la casa, Karen ya podía imaginar el
encuentro: el beso obligado sobre la mejilla fría de su madre, el semblante
severo de su padre, la mirada evasiva de su hermana... Luego vendrían los
largos silencios alrededor de la larga mesa, entre paredes grises desde las
que los ojos tristes de un Cristo sufriente, cortesía de El Greco,
observaban el gesto sonriente del Generalísimo condecorando a Papá, quizás
por algún servicio importante prestado a la Patria o, a lo mejor,
simplemente por ser como era.
Previsiblemente, el padre de Karen era juez y había ganado fama de duro por
sus fallos en apoyo del orden y de las fuerzas encargadas de defenderlo. El
divorcio de Karen y su decisión de vivir una vida independiente, libre de
tradiciones y de iglesia, habían enfriado la relación con sus padres y
estos almuerzos dominicales, junto con los ineludibles cumpleaños y los
aniversarios de los padres, eran las únicas ocasiones en que padres e hija
se enfrentaban con sus silenciosos y mutuos reproches.
Años después de aquel almuerzo (¿o habrían transcurrido sólo algunas
horas?), Karen caminaba por las calles tibias del atardecer en Barcelona
cuando pasó frente a un bar. Por impulso entró. Desde la tele, una
periodista que se parecía un poco a ella cuando era más joven comentaba un
ataque terrorista ocurrido ese mismo día. Karen conocía del hecho, pues ya
Papá lo había comentado al almuerzo. "Necesitamos una mano mucho más dura
para lidiar con estos asesinos", había dicho él. "Antes esto no habría
podido ocurrir". No le había prestado atención entonces, pero ahora frente
a las imágenes crueles creyó reconocer el lugar del hecho, se trataba de un
hotel en Palma en el que había estado mucho tiempo atrás con aquel esposo
hoy casi olvidado.
Karen no era de hablar con extraños, pero el drama televisado y el recuerdo
de su paso por el lugar la impulsaron al comentario. El barman resultó
contar con un oído paciente y un aire con algo de atractivo, aunque Karen
sólo llegó a esta conclusión muchas horas después. Desde la tele, la
periodista comentaba que el atentado parecía dirigido a un juez que estaba
pasando el fin de semana en la isla, aunque los muertos incluían un número
de turistas extranjeros. Aparentemente, decía el comentario, se suponía que
la bomba podía ser responsabilidad de un pequeño grupo disidente dentro del
movimiento "Terra Liure" que se negaba a aceptar la decisión tomada en 1991
de abandonar la lucha armada, pero era evidente que poco se sabía en cierto
y que el comentario era, más que todo, especulación. Previsiblemente, la
periodista aventuraba sobre posibles vinculaciones con los separatistas
vascos. Dos whiskys después, Karen abandonó el lugar.
Dos o tres noches pasaron y Karen regresó al bar. Esta vez hizo un esfuerzo
por mantenerse sobria y ante la ausencia de clientes tuvo oportunidad de
continuar su charla con el barman, que a poco insistió en utilizar el
catalán, aunque su español era tan bueno como el de cualquiera. Poco antes
le había comentado que su apodo era Joe, y Karen no pudo menos que
destacarle la ironía de usar un sobrenombre en inglés pero insistir en el
uso de la lengua de la región. Karen era nativa de Barcelona, de manera que
no tenía problemas en el manejo de la lengua, pero era indiferente a su
uso. Para ella era simplemente un recuerdo compartido por pocos, bonito,
musical y seguramente destinado a morir. Joe, por el contrario, tenía ideas
muy definidas al respecto y sentía que el uso del español entre catalanes
era una negación de su propia identidad.
En las semanas siguientes Karen continuó regresando al local a diferentes
horas y, previsiblemente, entabló una relación más estrecha con Joe. Éste
era fanático del fútbol y, algo poco usual para una mujer, ella era también
una adicta con buenos conocimientos del tema, uno de los pocos legados
positivos del marido pasado. El fútbol les brindó conversación, y un
importante partido nocturno le dio a Joe la oportunidad de invitarla a su
casa para verlo juntos por televisión.
"Real apesta este año", comentó Karen. "Vi jugar al equipo femenino de
Estados Unidos frente a China hace un par de años y las mujeres jugaban
mejor que éstos. Eso que la mayoría no era profesionales. No entonces, por
lo menos". "Sí, claro", respondió Joe con ironía, "recuerdo a esa polla
quitándose la camiseta para lucir el corpiño y mostrarnos lo macho que
era". Para entonces la relación ya los había llevado al dormitorio y aunque
el sexo no era espectacular, para Karen era la primera oportunidad en mucho
tiempo junto a un hombre. Se aferró a Joe con desesperación y comenzó a
visitar el bar regularmente. Él cumplía con sus obligaciones sexuales con
eficiencia, no totalmente exenta de ternura, y ella se sentía satisfecha
con esto.
No hablaban demasiado, no esas conversaciones serias entre parejas que
alumbran los aspectos básicos de la personalidad. Conversaban sobre fútbol
y Karen le contaba sobre su vida y su familia, no todo claro está, y Joe la
escuchaba con atención y algo que ella percibía como simpatía. Él, en
cambio, le contaba poco sobre sí, había quedado huérfano a los doce años
como consecuencia de un accidente, y había sido criado por un tío que
consideró que era su deber hacerlo y así se lo hizo saber. Pasó brevemente
por un ring y ahí su nombre, José Luis, quedó metamorfoseado para siempre a
Joe Lewis, lo que sorprendentemente parecía no importarle, quizás porque
sugería que había sido mejor boxeador que lo que proclamaban los
resultados...
Había cambiado de trabajo con frecuencia y parecía no tener grandes
ambiciones. No hablaba de sus amigos y Karen supuso que eran pocos. Tampoco
le comentó sobre su vida afectiva antes de conocerla, obviamente había
tenido otras relaciones antes pero el amor parecía haber tenido poco
impacto en su vida.
La ausencia de libros en la casa sugería que leía poco, excepción hecha,
claro está, de las revistas deportivas, pero su mesa de luz ostentaba una
copia gastada de Sentido común, de Thomas Paine, una pequeña inconsistencia
en la que Karen no osó hurgar. Una pregunta casual le abrió a Karen una
pequeña ventana por la que atisbar algo de la personalidad de Joe. Fue
cuando le preguntó qué lo llevó a irse a la casa de su tío. "Me insultó",
respondió Joe, y para él esa fue respuesta suficiente.
En alguna oportunidad Karen pareció advertir un aire furtivo en su
comportamiento. Esto la alarmó, ya que supuso que se debía a que mantenía
relaciones con alguna otra mujer y los celos irrumpieron en la relación. A
veces Karen le revisaba los bolsillos; estaba fascinada por su forma de
escribir, tenía letra prolija, de escolar, sus caracteres eran redondos y
parecían pretender elevarse de la línea y decoraba sus íes con pequeños
circulitos. Lo que Joe escribía, por el contrario, era consistentemente
aburrido: cuestiones del bar, listas de compras, números de teléfono que
resultaban corresponder a algún negocio... En fin, nada que sugiriese una
relación con otra. Una vez Karen decidió seguirlo y creyó detectar que
caminaba con cautela, como si presintiese su presencia. Le resultó difícil
esconderse y finalmente lo perdió de vista. No se animó a repetir la
experiencia, temía que si Joe la veía la relación no podría sobrevivir. Los
celos, sin embargo, no desaparecieron, y con el tiempo ensombrecieron la
relación y las visitas de Joe se volvieron menos frecuentes. Karen supuso
que se había aburrido de ella.
Una noche, cuando ya hacía cuatro que no se veían, Karen llegó al bar a eso
de la once de la noche, cuando normalmente estaba abierto. Sin embargo, en
esa oportunidad, las persianas de metal estaban bajas y el cartelito de
"Cerrado" confirmaba lo evidente. Golpeó a la puerta sin ningún resultado
cuando algo la llevó a reparar en un papelito arrugado a sus pies. Cuando
lo recogió vio una dirección conocida escrita a lápiz. Corrió hasta el
departamento de Joe y golpeó la puerta con fuerza hasta que la alharaca
llevó al vecino a asomarse. "Se fue", le dijo con mal humor y la despidió
con un portazo.
Confundida, Karen emprendió la caminata de regreso a su casa para
encontrarse a medio camino con el rostro de su padre mirándola desde las
pantallas encendidas en un negocio de venta de televisores. Horrorizada,
Karen se detuvo a observar el relato mudo de un nuevo incidente terrorista,
mientras nerviosamente rompía en pedacitos un papel arrugado con la
dirección de sus padres escrita a lápiz. Si alguno se hubiese detenido a
recoger los pedacitos, quizás habría podido ver alguna que otra letra i con
un pequeño circulito cubriéndola como sombrero...
** Ricardo A. Halperin
rhalperin2@...
Escritor y docente argentino (Buenos Aires, 1940). Actualmente reside en
las afueras de Washington (EUA). Se educó en la capital de su país y en
Córdoba, y completó estudios de postgrado en la Universidad de Columbia
(EUA). Fue profesor de economía en la Universidad de Buenos Aires
(1968-1973). En 1976 se incorporó al Banco Mundial, en la ciudad de
Washington, DC, donde desempeñó diversos puestos gerenciales hasta
jubilarse en 2001. Ha publicado numerosos trabajos sobre temas
económicos.
=== Poemas Héctor Loza González ======================================
*** Intento poético #88
Mis ojos encuentran su derrota,
sucumben ante letras
que, con eterno arte,
estremecen el alma
cuando nadie lo nota.
Mis ojos encuentran su derrota,
pues te veo naufragar entre líneas,
fantasmal imagen que, a distancia,
se presenta disuelta y diluida
como un lunar de sal entre las aguas.
Mis ojos encuentran su derrota,
el vaivén de tu ausencia los subyuga.
olvidaste las huellas de tu cuerpo,
olvidaste la incauta insistencia del recuerdo,
me dejaste en la piel esa ironía,
esa burla fina que a veces fue mía,
que siempre ha sido tuya.
Mis ojos encuentran su derrota,
llueve sobre los versos de Neruda,
llueve también, afuera, bajo la luna,
llueve desde mis adentros
y una lágrima brota...
*** Se me ocurre
Eres mi primer trazo, mi obra maestra...
Dulce amante dormida,
se me ocurre mirarte con el morbo preciso,
tocarte suavemente con los ojos,
acariciarte con mis pupilas encendidas,
inquietarte, sólo un poco, con el deseo suficiente
para dibujarte en el rostro
el bosquejo más perverso de tu sensual sonrisa.
Se me ocurre mirarte
para amarte de nuevo, con apuro y sin prisa.
Se me ocurren tantas cosas, y entre tanto
estos versos, intentos opacos de tenues destellos,
garabatos nerviosos, suicidas, tambaleantes,
pero honestos...
Tú, descubierta a contraluz.
Yo, oculto en claroscuros.
Y las sombras de nuestros cuerpos
descansan aún inquietas
sobre los muros
de esta habitación blanca,
inundada casi en silencio,
inundada en un tiempo casi mudo.
Y a lo lejos, ya se oyen los ecos de una noche
de melódicos susurros.
Batalla lunar: seducción de los amantes, ficticias gravedades,
toqueteos, parpadeos, disparates,
riñas intermitentes que buscan, insistentemente,
un resquicio, una oquedad, para recomenzar.
Y a lo lejos, en la noche, ya se oye el bostezo del mundo,
Inquebrantable paz.
Imposible es negar
que las palabras se lamentan
al tratar, inútilmente, de describir tu palpitante belleza.
Sería mentir, si no dijera
que la frágil desnudez de tus pies ligeros,
asomándose entre las sábanas,
al borde de la cama, son mi mejor poema.
Se me ocurre respirar tu calma,
besarte el alma mientras tus labios aún tiemblan.
Se me ocurren tantas cosas, deleitantemente inciertas,
pero sucede que no estás despierta.
Se me ocurre soñarte mientras duermes,
y probar de tu cuerpo
un suspiro de vida.
Dulce amante dormida,
Un paisaje sombrío
se posa en el fondo azulado
de tu espalda,
Matices prohibidos
invaden el nocturno lienzo
de tu piel.
Y a mí sólo se me ocurre mirarte
mientras se desmorona el día.
Y así, a distancia, hurgar en tus curiosidades,
entre tus pechos malva y tus muslos púrpura,
mientras capturo en la cuna de tu vientre
el menguante reflejo de la Luna.
Y a mí sólo se me ocurre
Mirarte, descubrirte como por primera vez,
y sentir que el amor es el arte de cada anochecer.
Eres mi primer trazo, mi obra maestra...
*** Bleu
A Mónica, la voz en mis silencios.
Azul, ese aventurado parpadeo
de la noche, que circunnavega, desnuda
y da vida a las sombras,
propagando desvelos, ese suspiro insomne...
Azul, la caricia que llega
al puerto de una espalda, el naufragio
y la isla, todo se funde en un solo canto,
que esconde la agonía,
el temblor de unas manos, descubriendo una playa
en donde anclar los sueños...
Adiós a las amarras, las brújulas, los mapas;
los astros sonríen, colgándose del cielo, titilan
un verso que marca, sin quererlo, el rumbo inesperado
de esta pasión tan líquida,
destino al descubierto;
dos peces se entrelazan
en sonámbulo vuelo...
Azul, el color de esa noche
que siempre llega...
Azul, el color de los poemas
para decir te amo, sin siquiera decirlo,
así, azul, como el silencio placentero
en el que dos cuerpos son la noche misma,
y siendo ellos mismos se desvanecen lánguidos,
se sumergen en el letargo irremediable del ensueño
y esperan amorosamente a que amanezca...
*** Sleepwalk
En esta insomne brevedad nocturna, alienada
a mi lamento está tu risa;
la sutil ironía,
el desencuentro,
la tan ligera burla aunada
a ese espasmo
recurrente que dejan siempre
las pasiones breves,
las caricias llanas y las palabras
burdas... Es esta obstinación triste y perenne
que llega siempre
a su hora justa,
cual fiel letanía que va
y viene, se desvela
o madruga;
es esta fantasía dulce y tenue, que no permite
el desengaño,
nunca... Soy yo en las fauces
de tu noche, esa salivacíon,
bestial y oculta, del bello y complaciente
monstruo al que llamamos
sexo, ante el cual buscamos, obstinadamente,
que el amor
sucumba... Fatal, letal, mortal,
como si un beso o un verso
nos golpeara de lleno
en la nuca... Y sólo queda ese rumor
espeso, que se lleva consigo
la densa lluvia;
tu nombre y mi nombre,
el de ambos, nuestro
adagio rodando lento por la calle
sucia.
*** Truco o treta
El predecible final persiste,
el final que planeamos, el que el mundo temía,
es el de ayer y el de siempre,
es el arcano del tarot quien sonríe y miente,
es nuestra muerte, esquivando a la vida,
es esta taza de café a las siete,
dulceamargo, meditante y silente,
es ese azúcar de las nubes rasas,
que espolvorea parsimoniosamente mi presente...
Son mis ojos
haciéndole el amor al diario,
el amor de a diario,
al diario del amor,
son mis manos recortando tu nombre de la nota roja,
mis manos haciéndote la autopsia,
descubriéndote muerta,
nota roja,
negra rosa,
rosa roja,
negra nota,
son mis ojos teniendo un orgasmo,
un éxtasis necrófilo, oculto e indecente,
es tu foto, la de tu última sonrisa, esa que busqué tanto,
en los estantes, las repisas y los armarios...
Te tengo, más de lo que ayer creía,
te tengo, y ahora puedes ser quien yo quería,
puedes ser mi amante, mi madre, mi hermana, mi tía,
puedo ser culpable o pecar de hipocresía,
decir, tal vez, que no te conocía,
o decir también que te odie hasta las lágrimas,
que te ame sin mentiras...
¿Tú... tú qué dirías?
Dirías acaso que fui el loco poeta
que te mandaba flores casi todos los días,
Tulipanes, gardenias, girasoles,
Tonterías, odas, canciones, perfumes, joyería..?
¿Qué me dirías, en este justo instante,
si pudieras entrar por esa puerta,
que tus pasos hicieran eco en este café sin nadie,
dejando atrás el teatro y las caretas,
atrás todo, atrás tus pelucas y tus vestidos caros,
si pudieras entrar por esa puerta,
y vinieras con tu rostro desmaquillado
a morderme una oreja o a reírte de mi peinado,
a rodear mi cuello con tus brazos
y aliviarme el semblante con la caricia de tus labios?...
¿Que me dirías..?
Ya lo sé, lo sabes, nos amamos...
-Ces't fini
-Ces't la vie
Y nos vamos...
Nos vamos porque nunca es tarde, ni tampoco temprano,
es la hora de todos y de nadie,
la de los relojes y los gallos,
de los borrachos y los amantes...
Nos vamos, ya nos vamos,
no sin antes dejar como propina
en una servilleta la letra de un tango
y en el cenicero la chispa de un amor de marquesina...
Nos vamos, ya nos vamos,
porque, a esta hora, en la que me regalas tu vívida sonrisa,
la noticia de tu muerte
ya habrá invadido todos los diarios,
porque una nube rasa va pasando
y todo está en su sitio exacto,
las rimas, la brisa, la prisa y nuestra risa,
porque tu mano es el espejo de mi mano,
porque este es el final de siempre, el de ayer,
el final que inventamos...
** Héctor Loza González
doppler156@...
Escritor mexicano (Mexicali, Baja California, 1984). Cursa la
Licenciatura en Docencia del Idioma Inglés en la Facultad de Idiomas de
la Universidad Autónoma de Baja California, carrera en la que ya ha
empezado a desarrollarse profesionalmente.
=== Cesáreo Mala Muerte Francisco Font Acevedo =======================
El Viejo decía que yo la había matado, pero no era verdad. Yo no tengo la
culpa de haber nacido de trece libras con cuatro onzas. Si hubiera sabido
lo que me esperaba en la vida, no me hubiera importado morir en el parto
junto con mi madre. Pero no fue así, las cosas nunca ocurren como uno
quisiera. Al menos mi madre tuvo mejor suerte. A ella el Viejo la enterró
entre lágrimas y flores, mientras que a mí me nombró Cesáreo por haber
jodido el parto, literalmente. Para colmo de males, crecí con un hermano,
tres años mayor que yo, con quien no tenía ninguna afinidad. Era enclenque
y zángano, un sumiso de nación. Hacía los quehaceres de la casa sin
protestar y el Viejo nunca lo tocó. Conmigo fue todo lo contrario, por
alguna razón siempre me tuvo roña. Bastaba con que yo hiciera la más mínima
tontería (o que el Viejo creyera que yo la había hecho) para que éste me
azotara con lo primero que tuviera a mano. Era una costumbre suya, una de
sus malas mañas. Cuando crecí lo supe: a falta de mi madre, me pegaba a mí.
Pero todo tiene su final y a los quince años me harté. El Viejo no se dio
cuenta de que los años pasan y en uno de sus arranques de violencia quiso
golpearme con un palo de escoba. Ya yo no estaba para aguantarle mierda,
así que lo amenacé con un bate de béisbol. El Viejo no me hizo caso, me
golpeó con el palo en la espalda, y entonces yo le rompí la boca con todos
sus dientes de un batazo... es increíble la sangre que mana de una boca
hecha cantos. Al Viejo se lo llevaron al Centro Médico. En cuanto salió de
intensivo, se querelló con la policía. Ese mismo día me encerraron en un
reformatorio.
Si algo le tengo que agradecer a mi padre fue que sin querer me había
entrenado para resistir golpes, una destreza necesaria para mi futura
carrera profesional. Seis años encerrado en un reformatorio es mucho
tiempo, pasan muchas cosas, ves demasiado. Para sobrevivir tienes que
volverte duro, si no, te joden hasta rajarte el culo y el alma. Lo
importante era mantenerse uno ocupado y eso hice. Durante el tiempo que
estuve allí me dediqué a ejercitarme y a los veintiuno mi cuerpo tenía la
forma de un hombre-montaña: seis pies con cuatro pulgadas de recia
musculatura. Era fanático de la lucha libre, siempre lo fui desde niño y,
por mi experiencia dentro del reformatorio, sabía que podía ganarle a
cualquiera. Me convencí que en cuanto saliera de aquel antro de violencia,
me convertiría en luchador profesional.
La yerba mala, aunque tarde, sí muere. Cuando salí del reformatorio, al
Viejo ya se lo había tragado la tierra. Un ataque al corazón. Me imagino la
indigestión que habrá causado a los gusanos. Con mi hermano no podía
contar. Es cierto que en las primeras semanas me hospedó en su estudio (un
chiquero a dos cuadras de la Plaza de la Convalecencia de Río Piedras),
pero fue tajante en que debía irme en cuanto encontrara un trabajo. No
había cambiado gran cosa en seis años. Había seguido su destino de gusano,
y ahora trabajaba de bibliotecario en una escuela. Le encantaba leer y
mataba las noches escribiendo. Nunca le conocí mujer en las semanas que
estuve conviviendo con él. A lo mejor con el tiempo se haya metido a
maricón, pero no estoy seguro. Un maricón tiene que atreverse a sacrificar
el culo, y mi hermano es incapaz de cualquier forma de heroísmo. Siempre
quiso ser invisible. No sé por qué.
Trabajé un año de gondolero en un supermercado de Hato Rey. Era un trabajo
miserable como tantos otros, pero me daba para sobrevivir. Vivía solo. En
ese tiempo tuve pocas mujeres, ninguna duraba más de dos citas conmigo. No
las culpo. Yo tenía y tengo un problema severo de halitosis.
Comencé a frecuentar un gimnasio en Canteras donde sabía que practicaban
algunos luchadores profesionales. Traté de impresionarlos y terminé con una
muñeca rota. Tienes cuerpo, me dijo uno de los luchadores, pero te falta
técnica. Sigue practicando. Luego de que me quitaran el yeso, seguí yendo
al gimnasio a diario. Allí me pulí y aprendí todos los trucos del oficio.
Decidí hacerme luchador rudo. Los rudos son más excitantes y gozan de toda
la atención de la fanaticada aunque sea para recibir sus insultos. Siempre
he creído que los del bando técnico son unos aburridos con fama de
justicieros. Me dejé el pelo largo como un neandertal y adopté el nombre de
Mala Muerte.
Tropical Sport Promotion, la principal productora de lucha libre del país,
no me dio la oportunidad, así que me incorporé a Pakokike Wrestling Group,
una compañía de poca monta, con luchadores de tercera y cuarta categoría.
Hacíamos carteleras cada dos semanas por los barrios rurales de Carolina,
Trujillo Alto, Gurabo y Juncos. Llegamos a hacer giras a otros pueblos de
la isla, pero muy pocas veces; la paga era tan poca que no valía la pena.
Los fanáticos de esos lugares prefieren las carteleras de Tropical aunque
tengan que pagar por la entrada.
La lucha de Pakokike se hacía en un cuadrilátero al aire libre, casi
siempre ante un público formado por borrachos y curiosos sin nada mejor que
hacer. Eran unos verdaderos hijos de puta. Si quedaban complacidos con el
espectáculo, tiraban frituras y latas de cerveza al cuadrilátero. Si no les
gustaba lo que veían, entonces te tiraban con botellas. No había pelea mía
en que no me enfrascara en una guerra de insultos con dos o tres de
aquellos cabrones. Era divertido.
En seis años de carrera como luchador mi récord ha sido casi impecable. He
perdido más de cien peleas. Perder una pelea es diez veces más difícil que
ganarla. Hay que ser más convincente; si no, el público te abuchea y no
quiere volver a verte el pelo. Un buen perdedor, un perdedor digno, tiene
que dar la talla, amenazar convincentemente con ganar la contienda, hacer
trucos ilegales para ganarse el odio del público, y en el momento propicio
dejarse vencer sin que se note. Un mal golpe, una caída inesperada y se
fastidia el resultado del combate.
Existe un código de honor entre los luchadores. No se debe lastimar de más,
ni incapacitar al contrincante. Casi todos tienen familias que mantener y
nadie quiere quitarle las habichuelas a otro colega. Los accidentes
ocurren, claro está, y se perdonan. Pero cuando se sospecha que el ataque
ha sido vicioso y deliberado, el luchador se convierte en persona non
grata. En todos estos años de carrera, gané sólo cinco peleas. Las cinco
veces fueron errores de cálculo que mandaron a mis contrincantes al
hospital. A Tony Finger y a Real Kill les rompí sendas costillas; a Calypso
Man le fracturé la tibia; a Ciclón Montes le desgarré la oreja derecha; y
al Perro de Canteras, la última víctima de mis torpezas, le disloqué un
hombro con tal fuerza que ya no podrá volver a la lucha. Tienes mucho
cuerpo, pero pobre técnica, me dijo el promotor de Pakokike al despedirme.
No podré volver a la lucha en buen tiempo, pero me consuela saber que mi
hermano está peor que yo. Se pasa metido en un pub bebiendo a morir y
todavía vive solo en el mismo chiquero de Río Piedras. No sé cómo se las
arregla sin mujer. A mí las putas me permiten hacerles de todo menos
besarlas. No las culpo. En cuanto ahorre suficiente dinero, voy a operarme
las amígdalas.
** Francisco Font Acevedo
ffontacevedo@...
Escritor puertorriqueño. Ha publicado el libro de cuentos Caleidoscopio
(Isla Negra Editores, 2004). El texto "Cesáreo Mala Muerte" pertenece a
un segundo libro en preparación. Ocasionalmente, colabora con artículos
en la prensa escrita de su país.
=== Poemas Maritza Aguirre ===========================================
*** Nota para Ana lanzada en una piedra
...con mi raíz cerca de la tuya
para que nuestras copas juntas mecieran con el aire.
Ana, esta noche lo leí. No me puedo dormir. Te alerto.
No te muevas hoy.
No vayas a ningún lugar. Es un libro maldito.
Con razón tu abuela lo escondía tan alto.
Dice que saldremos de la casa y que no regresaremos.
Que nunca más volveremos a encontrarnos.
Que no escucharás el silbido desde mi balcón.
Que no colgaremos más toallas de colores
para llamar los novios desde la ventana.
Y que puede suceder en un instante.
Tu casa aparece en un extremo de la hoja. La mía en el otro.
El resto es una maraña de tierras y agua,
no media nuestra calle con baches.
Quizá si recortamos el papel y unimos los bordes podamos evitarlo,
pero entonces los nombres quedan al revés,
chocando las cabezas
y eso puede ser peor,
son campos visuales opuestos.
En un país lejano veremos nuestros cuerpos, diferentes.
Yo te reconoceré enseguida y silbaré con fuerza,
pero tú no escucharás.
Desplegaré en una plaza la toalla de colores
y tú no la verás.
Te tiraré una caja de recuerdos con las flores secas de la noche del
[viernes
con los aspavientos de tu madre en el patio
con los besos de Manuel.
Y ni siquiera recordarás que Manuel fue el amor.
Busca el segundo tomo. Encuentra el maldito libro.
Ahí deben estar las soluciones. Siempre las hay.
Tengo miedo Ana.
Hoy vamos a quedarnos quietecitas.
No salgas aunque tu madre te lo pida.
Vamos a agarrarnos bien a estos balcones.
*** Pido tu cabeza
Para el acomodo
en hombros
de la mía
pido tu cabeza a Antipas
pero no fría
servida en la bandeja
sino al retozo
tendida en mi cintura.
*** Quién iba a creer
Cuando lo escuchamos, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
no era más que un guijarro, un lunar, un soplido
una siesta de todos los sentidos.
Cuando lo leímos, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
no era más que el vuelo de un escritor muy fértil
un susto de muchacha, una agujeta.
Cuando empezamos a vivirlo, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
no era más que un mazo golpeando las cabezas
un grillo alojado en el oído, el hincón de una abeja en la esperanza.
Cuando empezamos a morirlo, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
no era más que un hierro quemando las entrañas
un rasgón de tiras de vagina, un incesto tardío,
un tiro sin la gracia de la muerte.
Cuando nos mataron, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
no era más que un temblor sin piedad en los cuerpos
un nular de alas, un talar de troncos, un silencio de pájaros.
Cuando las imágenes salieron, nos reímos
porque ¿quién iba a creer aquel absurdo?
*** Amiga insustancial
Amiga
en la extensión de la caligrafía más gótica
-no en el concepto-
tan llena de arbotantes y arcos seccionados
elevada en beatitud de rosetones.
Muerta
en la magnitud circunstancial del contenido
-no en la rigurosidad textual de la palabra.
Insustancial
inmaculando la gelitud concreta en que defecas.
Con tanto cielo que pudimos pintarle
a esos pájaros pudriéndose en tu sombra
comiéndote los párpados.
No dejaste una gota de agua del Leteo
te quedaste lerda, cuesco en fruto seco
distante al sur que raja.
Yo que te traje un cofre piramidal con la calima
una duna, el ocre del desierto en la pupila
para que huellaras
y me dejas sólo el modo
el exótico modo de decir
que te den
por todo lo muerto que vas dejando a tu costado.
*** Los amigos son raras especies
Hay amigos mariposas.
Nos regalan el placer de los colores
pero son breves
no saben de raíces ni de rayos
y se pierden en las flores.
Hay amigos trasgos.
Aparecen sorpresivamente
iluminando los rincones de la estancia
y se van dejándonos las ganas todavía.
Hay amigos dinosaurios.
Son aquellos que pactaron con sangre
guardar nuestros amores en secreto
y ahora lo ríen con otros dinosaurios
delante de nuestros hijos.
Hay amigos troncos.
Permanecen en el mismo lugar donde nacieron
nos reciben colmándonos de frutos y de sombras
y nos hacen llorar al despedirnos.
Hay amigos puentes.
Esos jamás pierden el norte
nos van señalando teléfonos, ciudades
aparecen en las fechas señaladas
y enternecen.
Hay amigos lluvia.
Llegan en las sequías prolongadas
a prodigar nuestras tierras
a devolver el verde a las montañas
y estremecen.
Hay amigos quimera.
Les guardamos por años la blandura
y un día al voltearlos
al mirarle los ojos descubrimos
que un extraño los habita
y lastiman.
Hay amigos estrella.
Se alzan en las noches más oscuras
para darnos su luz y la esperanza.
Hay amigos concha.
Que buscan la humedad de nuestra ola
y les damos el mar
y los corales.
Hay amigos brujas.
Que en su afán por descoser espasmos
nos llevan en sus vuelos por pecados celestes
y nos hilvanan los sueños todavía.
Hoy
con sólo la presencia de uno de estos brujas
bastaría.
*** Cirugía
No me esculpa la nariz perfecta
que empañe la fealdad que me distingue
limítese a restaurar las piezas
siendo más fiel que lo imposible.
No haga pinzas que apuntalen descensos
no cercene el poniente
no me ampute locura
no silicone en los pechos
no succione con lipos mis derrames
no me corte la burla en los ojos
no reduzca la abertura de la risa
no me aumente los labios
que ya saben bastante de palabras obscenas.
Esta mujer ya fue primavera
y hoy transita en paz por los otoños.
*** París no me conoce
París no me conoce
no ha pisado un hierro de su torre en mi osamenta
no conduce mis ruinas
ni Corbusier se asombra de mi mano
de esta mano con alas
que una vez flotó el cuerpo.
Madrid me sabe poco
no me ha abierto el escote
no ha dejado resquicio
por donde asome un volar
no me aguarda en cibeles
no aconcava al cincel.
¡La Habana!
La Habana es un monstruo que carga con mis huesos.
La Habana me arde
me encaja en cubierta
me alza en dos brazos colosos
me juega imposibles
me tiende cipriones.
Yo raspé el malecón de madrugada
le exprimí el cielo hasta sacar la aurora.
La Habana es un fuego de cuatro pulmones.
Me aguarda en los muros
en los adoquines.
La Habana me lava la risa
me estruja la sal
me condena a la vida.
La Habana me asiste
me guarda una ola...
tengo que pasar a recogerla.
*** Problemas generacionales
Ha pasado mi tiempo
frente a la caja tonta
ordeñándole la vacuna inteligencia
mientras a mi hijo
le pasa todo su tiempo
frente a una caja inteligente
ordeñándole el tonto vacunamente.
*** Isla
Llegó por un costado de la noche.
Le pareció que era una isla hermosa
sin madre que le zurciera la pena.
La alzó en una mano
y le acomodó la montaña
le peinó las palmas
le puso un sol y una nubecita clara
le cosió la ola.
"¡Qué desvalida está!" pensó
y se la guardó.
Ahora la isla siempre lo delata
por el solecito que le salta en la camisa.
*** No, Don Anselmo
No, Don Anselmo.
Recurro al cansino principio del marxismo:
en la esencia del ser radica el tema.
No importa qué cuna lo vio nacer a usted
ni en qué remota isla, por hermosa.
No reinicie la ruta conocida
ni vuelva a ver en América, Las Indias.
No equivoque.
Mi nombre no es asere
no es santa ni gallega.
Es agua clara.
Ser de mi isla no entraña
ajustar su isla a mi cintura.
Desande usted camino. Marche al barranco.
Y entréguele a su madre mis respetos.
** Maritza Aguirre
maritza2099@...
Escritora cubano-española (1949). Es además arquitecta, escultora y
poeta. Reside en Estados Unidos.
=== Tres cuentos Carmen Garrido Ortiz ================================
*** Momento (mi bar de noche)
Salen los brazos de las chaquetas que los guardan siempre a eso de las dos.
Media hora más tarde, llegan las primeras carcajadas de unos chistes que
hacen gracia. Y mire usted que son malos los chistes de madrugada.
De fondo, se oye el sempiterno quejío, o una música de jazz, Miles Davis,
creo.
De decorado, Norma Jean, Hepburn (Audrey), Manhattan, la 54. Tres pinturas
de un expresionismo agresivo que nadie compra. Exposición permanente de un
pintor "muy logrado".
De atrezzo, las diez mesas, las sillas cómodas, respaldo forrado,
cervicales agradecen.
De tramoyistas, el barman -un personaje gótico vestido de negro infame-,
los dos camareros y el dueño -un tipo de aires nuevos, ni din ni don.
De actores, pibes de comedia bufa, un donjuán de bajos vuelos, las chicas
rubias del vaquero bajo, los chicos altos del pinchado pelo, tres tristes
tigres, la falsa rica, el rico bueno, el grupo de los que buscan, la
solitaria in crescendo, la china de las mil rosas, el guapo, la buena y el
feo. Todo un tango en una esquina. Y que comience ya el juego.
En el principio, fue la cerveza. La rubia para sembrar.
"Yo, de campo".
"No, detesto el baile. Soy tímido".
"¿Esquina Plaza de Cebada? Lo conozco".
"Un mal tipo. Aunque a mí no me gusta juzgar".
"De delantero. Del Barça".
"Seré polvo, mas polvo enamorado".
"Somos tres, conmigo".
"¿La echas de menos?".
Hora tercia (ya van tres). Gintonics. Mucho hielo.
"Pasear por el camino que va a la estación. De chico, quería ser
maquinista, ¿sabes?".
"Mi cumpleaños es en mayo, el 21. Pero no me felicites... No soy de los que
cuentan las llamadas".
"Estuve en un desfile. No era como los de París, pero casi".
"Vendía caballos de poco trapío y ella tenía una tienda. Los conozco porque
eran vecinos de mi madre. Vaya tela de familia".
"No me gusta lo que hago. Pero intento ponerle pasión. Será que soy un
optimista. Botella medio llena, siempre".
"No. No lo conozco. Me puedes dejar Bestiario? O una selva de Quiroga".
"No me importa vivir solo. Me gusta observar y callar".
"Me encantan los trenes. Y la velocidad. Y compartirlos con alguien. Qué
triste es la soledad. Me da alergia también. Como a ti".
Las dos en punto. Hace calor: los ventiladores son de mentira. Cócteles de
la casa: margaritas, caipirinhas. Especialidad: el melquite.
"Y no cumplir ilusiones te va haciendo viejo. No como tú, que eres tan
joven. Y tan bonita. Y que tienes toda la vida por delante".
"¿Tengo la mano temblando? Es que... hace tiempo que no me miraban así, tan
tierna...".
"Yo he cumplido mi sueño. Y eso que soy bajita, pero gano mucho de lejos".
"Yo sólo digo lo que pienso. Que no es justo que se separen, los hijos ya
son mayores".
"Me gusta como te reafirmas. Tan clara, tan meridiana. Siempre me gustaste,
aun cuando regañabas con el jefe, toda derecha, sin sutilezas".
"Yo sólo oigo a Veloso, de fondo, cuando hago el amor. ¡Pero no lo
escucho!".
"A veces escribo, sueltos. Me siento en el parque y veo, veo pasar la vida.
Y la cuento. ¿De ti? Claro que escribí un relato. Se llamaba 'La niña de la
alforja' ".
"Pero eres comprometido... Aunque pienso mucho en ti, lo admito. Aunque
mañana me arrepienta".
Seis en punto. Mi bar cierra. Café con hielo, agua tibia, hora eterna,
quiebra el cielo.
Los cincuenta bien cumplidos y los veintitantos bellos van por dos aceras
distintas, se acompañan, no hay deseo. Él siente haber entonado su eterno
fado de penas. Ella siente que perdió la madrugada y hoy hay fiesta... ¿con
quién queda?
La arribista del yo, mí, me anda sola calle arriba. Se aburrió de tanta
moda el guapo listo. La deja.
Se dice, se cuenta, se rumorea... habla al oído de quien la escuche, quien
sea. Mientras, él le mira el cuello y, curioso, cuenta piedras.
El ennoviado y sin miedos se detienen y se miran en un escaparate. Sólo se
rozan y se agarran de las manos. Las dudas las dejaron en el vaso del
Cardhu, solo, a medio beber.
Mientras tanto, los demás... un tímido y una tierna; un honesto y una
franca; una culta y un librero; el escritor platónico y el amor que deja de
serlo... andan, por las esquinas, enredaditos en besos.
*** Gabán verde
He subido todas las prendas de invierno al desván, menos el gabán verde de
cuero.
Lo colgué en el armario. Pero no me gustó el sitio. Y ya es verano. Un
verano como debe serlo: tradicional y presuntuoso. No me digas que el
verano no lo es... Se presenta arrollador, con su bochorno, su siesta.
Es mi gabán observador de nimios detalles. Me gusta porque me dijiste que
parecía Mata-Hari con él y porque tuviste la osadía de subirme sus solapas
el primer día que te vi.
El día en que te plantaste la sonrisa de los hoyuelos.
El día en que decidí disfrutarla porque sabía que nunca la iba a besar.
Tú, tan tuyo. Yo, tan mía.
Debajo de ese cuero he tiritado cuando me contabas un cuento en la escalera
vacía del "alma mater", que es tu mater y mi madrasta. A piola, te saltas
las clases por media tostada y café solo. Tan solo estaba el café, por
propia definición, que siempre lo he abandonado en la esquina, junto al
valor de la soledad: un euro. Así que yo debo ser rica.
Encima del abrigo verde me enseñaste tantos ritos.
Posición india para escuchar al sabio, que hilaba historias sin final
bonito.
No fuera a ilusionarme. No fueras a ilusionarte con la palabra
"posibilidad".
Eres Aracne, flaco. "Escríbeme", me decías. Y la pregunta ya iba a mi boca:
"¿Sobre tu espalda?".
Dentro de los bolsillos he dejado la entrada de "Million Dolar", la
servilleta del Cairel, la barra de labios roja (la de la suerte), una
estampita del convento perdido, el foulard de marzo y los mecheros de Camel
que me regalabas.
Y las gafas de sol que tanto te miraban para ahora recordarte.
He abrochado los botones, he anudado el cinturón.
Limpié los bajos del barro, quité el polvo del cuello.
Lo limpié y lo pasé por el romero que crece bajo mi casa.
Lleva dentro el cuentecito de abril.
Ahora ya sabes, flaco, por qué te lo mando por correo urgente.
PD.- Cuídalo. Y en septiembre lo requiero, que ya habrá más primaveras.
*** Monólogo de escritor
Cuando era joven tenía la firme convicción de que las ideas que inspiraban
mis escritos debían vivir cerca del mar. El océano como gran fuente de
inspiración; el calor obsceno como tortura sistemática del cerebro
derretido (pero incendiario); las noches frescas con sus vinos, mujeres y
pachangas, cajas de Pandora en las que yo, veinteañero, buceaba para
escoger virtuosas ideas que luego machacaría en mis escritos.
Camus tuvo algo que ver con eso y con mi obstinado apego a lo salado. Desde
que El extranjero entró en mi vida, yo quise sentir aquel indecente "no
pasar nada" que parecían tener las ciudades de arena y ventiladores en las
que viví. Una época que resultó desquiciante y absurda; mis libros y yo
vagando a lo largo del Paraná en busca de las ideas. Me instalaba en el
salitre y esperaba el llegar de aquellas musas que se reían de mí en cada
esquina del periplo.
Pero las musas no inspiraban la idea primigenia, así que todo se volvía
profundamente angustioso. Demoledora era la verdad que se cernía sobre mí y
de la que huía: no podía ejercer lo que consideraba mi profesión y mi
pasión. A quien me preguntaba, yo le respondía: "Soy escritor". Me sentía
ufano de lo que era, una joven promesa, o más bien de lo que podía llegar a
ser, uno de los mejores, aunque de facto, yo ejerciera de simple mirón de
los segundos de la vida.
Odiaba mentir sobre mí mismo, sobre todo en aquel año de mis veinte en el
que me había propuesto ser honesto y ecuánime. Deseaba abandonar las
falsedades: gritar sobre algún malecón que yo, que me preciaba de serlo,
sólo tenía la ambición, el deseo, la apremiante necesidad de ser escritor,
pero que no podía escribir una sola línea porque no ocurría "nada", ni un
ápice de sangre corría en mi interior. Mis anzuelos habían muerto.
El tedio más absoluto hizo que odiara el mundo que me rodeaba, un mundo
cariacontecido con mis deseos que no me mostraba ni una sola de sus caras
más extravagantes para poder inspirarme en ellas. O tal vez, lo que yo
buscaba no estaba en el mundo sino en mi interior, en una de esas simas
profundas de mi cerebro, aquellas de donde nacían los sueños dalinianos de
media tarde. Como decía el protagonista en Calígula, "el mundo se había
vuelto insoportable tal y como estaba hecho y necesitaba la luna, o la
felicidad, o la inmortalidad o algo que fuera demente, quizá, pero que no
fuera de aquel mundo". Cualquier alta idea sería el milagro.
Cada tarde de aquellos dos años en que vagué por lugares desconocidos de
horizontes marinos, me tendía sobre la cama a viajar sobre los bordes de mi
desgracia. Dios, Dios, que no había cosa peor en la vida que anhelar
fervientemente algo y no poder tenerlo. Alternaba el vino fresco de la
damajuana con algún par de oraciones, hecho que me revolvía las entrañas y
me hacía sentir más infantil aun. El peor infierno era el de la nada más
absoluta, aquél en el que las ilusiones se iban apagando para dar paso al
hastío más total.
En mi habitación, la dueña de la pensión me había dejado por toda compañía
un curioso pájaro, propio del lugar, y que era bastante gracioso. La
cucujada se paseaba a sus anchas sobre el cuartucho y, cuando alguna vez la
quise atrapar, adoptó una actitud desafiante y burlesca: extendía su cola,
hinchaba el buche y lanzaba un silbido insufrible que obligaba a olvidar al
estúpido animalito que sólo deseaba ser visto.
También yo, como aquel pequeño pavo real, deseaba ser visto y oído. Me di
cuenta de ello el día en que le escribí una larga carta a la familia. Una
epístola en la que destacaba las virtudes de mi primera obra, el frenesí de
actividad en que me hallaba envuelto y las esperanzas que albergaba acerca
de la posibilidad de encontrar pronto editor. Cinco pliegues de mentiras
que envolví cuidadosamente y que eché al correo quedándome
incomprensiblemente, más vacío, aun, de lo que estaba. Y es que por la por
la ranura del buzón se había colado, sin darme cuenta, mi "ópera prima": un
relato salpicado por las falsedades de un chiquillo y sus ambiciones
estrafalarias. Yo era el primero y obtuso protagonista de la novelita corta
que viajaría para Europa. El segundón de la misma y, sin embargo, el
personaje más redondo, permanecía de pie mirando fijamente la carta que
yacía en el fondo del correo.
La gloria de los poetas, la inmortalidad de los clásicos eran los sueños de
aquél que desechó tantas ideas rutinarias porque le habían parecido
demasiado triviales para un elogio, una alabanza o un premio. Cierto es que
no sabía hacer otra cosa excepto escribir, pero antes de buscar ideas en
otros mundos me decidí a buscarlas en mí mismo. Y empecé, aquella misma
noche, por escribir otra carta de cinco pliegues, un "J'acuse" completo
contra mi propio orgullo, una revelación plena de lo que yo era y una
aceptación total de la cucujada que llevaba dentro.
Abandoné el mar y su sal, inspiradores de ajenos escritores y publiqué
Ufano, la primera novela, la contraposición de dos cartas: la que envié a
Europa y la que me dirigí aquella noche del buzón. Acertadamente, no obtuvo
ningún premio.
Ahora que ya me colecciono a mí mismo y pierdo la cuenta del número de
libros, siguen sin venir las ideas perfectas, las de alto copete para altos
honores. Nacen mis ideas de lo cotidiano, de las hagiografías, del
escrutinio de lo ajeno, de los dolores y las ganancias. Sólo plasmo esto.
Las grandes musas las dejo vírgenes para los que se parecieron a mí alguna
vez. Y por si vuelvo a sentir, aún a mis años, alguna ambición, tengo dos
hermosas cucujadas que viven en el palomar.
** Carmen Garrido Ortiz
guzmendo_1923@...
Escritora y periodista española (Córdoba, 1978). Ha trabajado en ABC
Córdoba (http://cordoba.abc.es) y en Diario de Córdoba
(http://www.diariocordoba.com). Colabora en El Parche Digital
(http://www.elparchedigital.com) y, en la actualidad, prepara su tesis
doctoral sobre el surrealismo en España.
=== El lenguaje inefable ==================================================
=== (La pista blanca y otros poemas) Rolando Gabrielli ===============
La poesía es pólvora mojada en medio de un lenguaje contaminado, que se
desmantela antes de tocar tierra. Los sentidos cargados en el poema y su
lenguaje, son cáscara, ceniza, polvo, y sólo el gusano prospera. La poesía
es el cadáver exquisito proclamado por los surrealistas, pero yace a la
intemperie, no como reina subyugada por la palabra, inefable dama, sino
chasqueada por los dedos de un mesonero, empujada detrás del atril con
vergüenza y miedo. No anida, no vuela, no sueña, no nada, y no dejan que el
poema se sueñe así mismo en su pobre performance de tía solterona,
quinceañera desdentada, gitana sin amuleto.
¿La poesía escribe su epitafio? No hay tal suicidio, ni corroboración y
menos consentimiento. La poesía es casi un acto de fe, ni siquiera una
vocación tardía o el soplo azucarado de un domingo bajo los frondosos
robles o los ingenuos, melancólicos sauces llorones. De cualquier manera,
la poesía subyace y yace bajo palabra, convicta de su olvido. Y bajo la
lápida del mercado, aún respira. Ha superado la horca, la guillotina, la
bala en la sien, la anestesia del tiempo, cloroformos burocráticos
estatales, el infinito menosprecio privado y esta actual indolencia
editorial, enfermedad terminal del mercado.
El mundo está en crisis, no la poesía. La culpa no la tiene la huella, sino
quien la ignora o confunde, deja de percibir un camino. Forma sobre la
forma, el poema es la nueva retórica, botón de una sola rosa, la que
reinventa cada lectura. ¿La poesía muere en su cuna o tiene tradición en el
futuro? Es un espejo al revés.
*** Un paréntesis en Nueva York
(Nueva York, (es un paréntesis) crucificada en sus rascacielos, partida en
plena gloria, derrumbada en sus Torres Gemelas, tan llena de libertad,
busca, siendo Babel, salir de su monólogo. Recurre a la literatura, a un
gran puñado de escritores, para romper el cerco de hierro, la auto asfixia,
esa página amarilla muda, insomne. La Gran Manzana, en estos tiempos
huérfanos de poesía, de literatura real, convocó a más de 100 escritores de
43 países, en su Festival Voces del Mundo. El PEN American Center organizó
la fiesta literaria para abrir el diálogo entre Estados Unidos y el mundo.
Más de dos décadas de de silencio en el corazón del mundo. Un esfuerzo
notable, una idea válida, admirable en medio del olvido, porque se había
borrado NY a la literatura universal. Se reunieron bajo una pista dorada de
temor. Hubo Babel dentro de la Babel, no se vieron poetas, brillaron por su
ausencia. Es sorprendente este paréntesis sin poetas, un hecho insólito de
marginalidad suprema, la secreta vocación provinciana de Nueva York. La
poesía que Lorca, Whitman, Lihn, Neruda, Cardenal, tocaron en profunda
cuerda las hondas aguas del Hudson, las aceradas calles invernales y sus
primaveras que no sabían qué hacer con tanta belleza muerta en Manhattan.
Augusto Roa Bastos, que acaba de dar un paso al frente silencioso,
advertía: Estamos caminando sobre la cornisa de una casa muy alta y no
sabemos cuántos metros de profundidad tiene el abismo. Podemos resbalar en
cualquier momento. ¿La poesía cae de los rascacielos? ¿O sube por las
escaleras de servicio? Ciega aúlla en un sótano, y el Alcalde decreta un
minuto de silencio por las víctimas de la palabra. No es una censura, sino
un acto de fe. La moda está en creer, tragarse una rueda de carreta, el
Caballo de Troya y soñar con el mito bajo de las sábanas. Se sienten
millones de remos al mismo tiempo, el gesto mudo de la paciencia, avanza
más lejos la noche que el día. La más global, se siente sola, la ciudad de
los cien idiomas, como la poesía, yace en una banca del Central Park,
dándole comida a las palomas que se saben un símbolo de la paz vencida por
la memoria. Muchos nombres en NY, pero faltaron muchos más: Eliot
Weinberger y Salman Rushdie, el premio Nobel de Literatura Wole Soyinka,
Paul Auster, Chico Buarque, Paco Ignacio Taibo II, Svetlana Alexievich,
reportera y escritora, Ryszard Kapuscinski, no se esconde abril, Elena
Poniatowska, Margaret Atwood, Eliot Weinberger, Michael Ondaatje, Antonio
Muñoz Molina, Bernard Henri Levy, Rubem Fonseca, Laura Restrepo. Un gran
elenco y parloteo babélico, muchos temas individuales, un congreso de voces
también aisladas, en un mundo fragmentado, polarizado, dormido,
anestesiado, secuestrado en su silencio, aterrorizado de sus mentiras,
paseado por el limbo universal.)
*** N. York
Nueva York, los edificios crecen
bajo la sombra de otros edificios.
La ciudad es una espiral
no duerme, dicen, somnolientas
sombras del atardecer y más.
La noche ya nos devuelve su cara
y le sonrío a esta virgen puta santa.
Con su velo de diosa cae el alba,
los escalones fríos que llevan sus tacos
y la veo correr en el Central Park,
loca, le digo, no dejes tu cintura
al viento, boca abajo sopla,
arriba el techo vuela estrellas,
un, dos, tres, cuatro pasos resuenan,
los días que no vuelven, vuelan,
la ciudad cruza la acera, un helado,
el frío no inmoviliza las palabras,
la ciudad es de risa, un cuerpo
inmóvil de cera, abrázame,
en el violeta la pared devora el graffiti.
Es el turno, la hora sin emergencia,
no me pidas un epitafio,
ahora quiero bailar.
*** KGB Bar
Este poema es confidencial,
la huella blanca de Liberia
se recuesta en la noche, aquí
en la 4ª Calle del este 85,
en Nueva York
y un oso duerme detrás
de la Barra de KGB Bar.
Lo delata la respiración blanca,
un profundo sueño de invierno lejano.
Dan un whisky en la roca,
dos vodkas y tres margaritas,
Glenn y Lincoln Bennet, close
la puerta roja en el 85,
es nuestra seguridad.
Denise debiera estar en Odessa,
descifrando el mensaje
de este poema.
Johnny, Jennifer, Kim,
que todos beban gratis, esta fría guerra
ha terminado.
Nueva York es una magnífica plaza de razas, bancaria por excelencia,
madrina de la Bolsa global, sitio de negocios, el Arte, para un reencuentro
de los dos idiomas vecinos: castellano e inglés. Un corredor natural para
el Verbo común. No vayamos tan lejos, si estamos aquí, al lado.
*** ¿Cuántos filos tiene el poema?
Se vuela el poema en el cementerio urbano de la ciudad. El alba es el alba,
en poesía no hay antes ni después. Es reflejo de neón, sueño de víbora, la
palabra se arrastra en su paraíso perdido, inútil y no es posible reciclar
su escombro. La lengua se aturde y el poema es el acto y supremo elogio a
lo inefable, lo que se nombra porque no existe.
El poema Es también lo que Es, y nace de la Noche de la Noche, hijo de
todas las oscuridades, en su secreto afán de Ser. Después de todo, su
principal razón. Siempre es nuevo, no se parece ni a sí mismo. Pero también
es pasado. El futuro es lo que le espera realmente si es verdadero.
El Verbo no es prisión eterna de su espada. ¿Cuántos filos tiene un poema?
¿O es hacha? ¿Un poema se poda a sí mismo, T. S.? El tiempo es nómada y el
poema su vasallo. ¿Dónde crece el viento, se reafirma el poema? ¿Tiene la
raíz del aire? ¿Tiene la raíz de la raíz o de la palabra? La palabra tiene
su casa matriz en el poema. Allí se enseñorean, rebuznan, cantan.
Estos poemas me nombran y son memoria de sus propias palabras. Tienen
rótula, coyunturas, piel, pequeñas sandalias que se niegan a entrar al
Infierno. Un poema es la superficie del carozo de su fruto. El poema no
tiene corazón, porque debe latir por todas partes. Se sabe escrito por la
yema de los dedos. Nunca niega lo que es, ni su reflejo y menos lo que no
dice.
La poesía es un estado de muchas cosas repentinas, acumuladas,
sorprendentes, obsesivamente, registradas y rumiadas. Todo está en
gestación frente al poema, latente. No hay gracia, sino un panal lleno de
palabras. La poesía carga sus dados y juega. Si el poema es redondo como un
cuadrado, gana el lector. La X del poema nunca se despeja. El poema siempre
interroga. Hilo suspendido en el Verbo, lenguaje de relucientes opacas
monedas, madera húmeda, la red se atrapa a sí misma, en la palabra que la
convierte en mariposa.
Blake, Mallarmé, T. S., Neruda, Huidobro, Paz, Celán, Lezama Lima, Panero,
Borges, Trakl, Quevedo, Parra, Vallejo, Rilke, Char, Donne, Villón,
Cavafis, Rimbaud, Baudelaire, Verlaine, Bécquer, Pound, Mistral, Pizarnik,
De Rokha, Rojas, Cardenal, el abanico produce un calor intenso y se funde,
llamas, la poesía no tiene un solo ojo, Delfos, todo oráculo debe usar
lentes con varios espejos retrovisores, porque el pasado no es vano pasar.
Todos estos poetas hicieron algo nuevo para mí y seguramente en la manga
otros flotan con sus palabras queridas, revolotean detrás del río, sobre la
hamaca que me mece esta mañana, en los días más oscuros vividos, en las
luminosas noches, su poesía trabaja hondamente, construye la invisible
huella en la señal intangible de lo que siempre permanece.
Todas las páginas no son iguales. Esta es mi pista.
*** La pista blanca
Mi mano no encuentra sus dedos,
el compás de tus dedos, mejor ni hablar,
muñeca ciega,
La música es mi debilidad
(me debilitan los boleros)
Mañana triste en el diván de madame Soledad,
un tango, el café no reúne el sueño.
El día es una pista de hielo,
resplandece en el giro que dan tus ojos,
Mis pies responden a tus pasos,
inmóviles, blancos, santos varones.
Un camino es la sombra y el paso,
su huella, no sabe y continúa.
La pista de hielo es blanca
y me mira lívida de miedo,
desconoce el movimiento de tus piernas,
mis guías eruditas en el hielo.
La sangre se calentará en segundos,
el día no está de humor,
un gris que no saluda a nadie,
la pista quiere soñar
que está en movimiento.
*** Oh, amor
Mírame a los ojos,
bestia amorosa, mi doble.
No renuncies,
acaríciame fiel animal,
en el dolor compartido,
la distancia se borra.
Ponte en cuatro,
en fálica oración.
*** Seda
Seda,
Soy yo,
el gusano,
vísteme.
*** Quijote
Yo te he visto,
lo sé,
enjuto, soñador,
loco, loco.
Ah, ya sé,
en algún lugar de La Mancha.
*** La ruina, T.S.
La ruina es la misma, T. S.,
como podar un gran poema,
revivir una lengua muerta,
perder algo sin que en verdad existiera.
El albañil puede soldar paredes,
pero dejar abierta la noche.
El poema es una esfera pálida,
bajo la azul angustiosa espera,
un circuito cerrado de estrellas muertas.
Todo caballo sin jinete sueña la libertad,
La estatua no corrige el futuro,
Piel muerta, ojo tuerto, cemento inservible.
Un poema, T. S., produce una nueva madera,
Es río bajo un puente donde fluye
y por mí dará un paso cada día
y en la piedra siento que resuena.
Una tierra no es baldía,
aunque uno muera.
*** De rodillas
De rodillas al altar, la poesía,
Amor, cuerpos en cruz,
Ámame verbo en la feroz
escalera de los sexos.
Un gusano se queda con tu piel,
otro horada tu marzo fecundo
y ese soy yo,
La sombra del hueco
que arroja la luz.
Vela, enciende tu noche.
*** La sin par
Tú eres la sin par,
mi folletín del atardecer,
Musa soleada en el rojo espejo.
Te recuerdo en una taberna
y sólo se ve nieve,
Una nube imaginaria
de una Catedral que asciende.
Qué esperas ángel para volar,
soy el agua adivinada
en el bautizo de tu mano.
Un búho que arroja sus ojos,
en el pozo de un hilo sin punta,
que crece en la noche del poema.
*** Por qué nombras las cosas
Por qué nombras las cosas que no existen.
No preguntes, no preguntes.
Sal y agua, mi estatua si nombre,
La erigen tus palabras en mi garganta.
No mires, no mires.
El paisaje prefiere ignorar
las bisagras negras que abren la noche,
amarillo, gris, azul, el alba.
Abre un paréntesis sobre la almohada.
No digas, no digas.
Las palabras traerán más palabras.
*** Poesía
Poesía, no inventes, no digas,
no nada, la palabra,
mi putita traviesa,
robo tu fuego, diosa,
abro tus piernas,
risa de sol, húmedo trece
tu roja ascensión.
Señora, desciende ahora,
sobre mí tu marzo
en el 41 de la fecha.
*** María Gelman García
Ay, María Gelman García,
qué hermoso nombre,
la luz que renueva
la mancha, María,
juntemos las noches,
las que aún faltan
por nombrarte.
** Rolando Gabrielli
panglobal@...
Periodista y escritor chileno residenciado en Panamá. Poeta, narrador y
ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
México y Panamá. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
en Colombia y Panamá. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
artículos suyos han sido publicados en América Latina y Europa.
||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL ||||||||||||||||||||||
=== Gaceta Literaria de Santa Fe ==========================================
Revista literaria
Santa Fe (Argentina), otoño de 2005
Registro de Propiedad Intelectual: Nº 317121
24 páginas
Llega a nuestras manos la edición de otoño de 2005 de la Gaceta Literaria
de Santa Fe, una publicación trimestral coordinada por Jorge Alberto
Hernández, Arturo Lomello, Norma Segades-Manias y Jorge Taverna Irigoyen y
fundada por Luis Di Filippo, y de la cual ya hablamos en nuestra edición
123 (http://www.letralia.com/123/caracol01.htm).
Esta edición viene encabezada por el artículo editorial "Acerca de los
premios literarios", que se enfoca en el trabajo solitario y anónimo de los
autores de provincia y de sus particulares dificultades para acceder a los
medios de publicación, a causa de las cuales "es lógico que el creador se
aferre a los premios literarios como estímulo a su desvalido quehacer, pero
también como promesa de acceso a la publicación". El artículo valora el
papel de aliciente de los premios literarios y aboga por que el autor
participe en los mismos sólo al estar "convencido de la transparencia de la
organización y confiado en la ecuanimidad de los jurados".
En sus secciones de creación han incluido los relatos "Las puertas del
cielo", de Marta Ortiz; "Aquellas lluvias lejanas", de Jorge Isaías; "Los
verdugos", de Ángel Balzarino; "Tucumán", de Sonia Catela; "La amante del
capitán", de José Gabriel Ceballos; "Nos.", de, español Julián Gustems;
"Manzanas de caramelo", de Irma Verolín; "Navidades", de Alfredo di
Bernado; "Leer las piedras", de Luisa Futoransky; "La cremería", de
Patricia Severín, y "Compañía", de Patricia Suárez.
Además, esta edición trae poemas de los argentinos Oscar Agú, César Actis
Brú, Roberto Malatesta, César Bisso, Graciela Maturo, Rubén Vedovaldi,
Ernesto Costa Perazzo, Sergio Rigazio, María Teresa Andruetto, Hugo Mujica,
Sonia Rabinovich, Esteban González, Máximo Simpson y Ana Emilia Lahitte,
así como los latinoamericanos Carolina Escobar Santi (Guatemala), Sylvia
Riestra (Uruguay), Alex Pausides (Cuba), Helena Ramos (Nicaragua), Mario
Rubén Álvarez (Paraguay) y Nicole Cecilia Delgado (Puerto Rico).
Igualmente, se incluye un homenaje a Juana de Ibarbourou con varias de sus
maravillosas creaciones y una reseña biográfica.
Por su parte, los artículos y ensayos de esta edición son "Un calificado
congreso de la lengua", de Jorge Alberto Hernández; "Hiperdiccionario", de
Arturo Lomello; "Ernesto Cardenal: sobre Dios, el hombre y la palabra", de
María Teresa Rearte Basla; "Guayasamín en 'Vasija de barro': el pintor de
la ira, la ternura y los Andes ecuatorianos", de Olga Zamboni; "Sin SOS
hasta SDM es HDP", de Rogelio Ramos Signes; "Leoncio Gianello" y "Una
escuela indefensa", de Manuel Bande; un especial sobre el periodista y
escritor Raúl Galán (1913-1963) con sendos artículos de Rodolfo Alonso y
Nicasia Baunaly, y la sección "Notas de París", con un trabajo de Irma
Bignon acerca del pensador libanés Amin Maalouf, así como varias reseñas
editoriales. Las imágenes que acompañan a los artículos y materiales de
creación pertenecen a Antonio Berni, como una forma de homenaje por el
centenario de su nacimiento.
Para suscribirse a esta publicación, que tiene veinticinco años
publicándose, basta con enviar un pago de $20 (correspondiente a un año de
suscripción) a Manuel Bande, en San Jerónimo 4404 (3000 - Santa Fe). Bande
puede ser contactado vía telefónica por el 0342 4527723.
|||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN |||||||||||||||||||||||||||||
=== La casa natal de Tito Salas ===========================================
5 de agosto de 2005
Buen día:
Me es muy grato dirigirme a usted como sobrino de Tito Salas, y ya
mayorcito de edad (83 años), para informarle que me agradó mucho leer en la
edición 64 de su revista (http://www.letralia.com/64/notic074.htm#noti04)
lo del reacondicionamiento del Toboso, casa del pintor en Petare. Tengo
entendido que varias nietas del pintor están al frente del asunto, y espero
que la restauración se lleve a efecto.
Leí también en el mismo articulo que Tito Salas nació en Caracas, en la
casa de mi abuelo, don José Antonio Salas, ubicado entre las esquinas de
Pedrera y Gorda, Nº 60, hoy en día avenida Baralt. Sin embargo, en esa casa
nací yo; la casa natal de Tito Salas está ubicada en Antímano, calle Real
Nº 13, que por cierto yo la habité durante muchos años, y en donde mi
hermana también nació.
Espero que la información que le estoy enviando haya sido de alguna
utilidad para aclarar el caso.
Muy cordialmente,
José Antonio Salas Wulff
joseasalasw@...
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
"...el lenguaje literario fundado sobre la palabra social nunca se libera
de la virtud descriptiva que lo limita, ya que la universalidad de una
lengua -en el estado actual de la sociedad-, es un hecho auditivo, de
ninguna manera un hecho de elocución".
Roland Barthes, El grado cero de la escritura (1953).
=== Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================
Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en
http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. Si lo prefiere,
puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a
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simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente:
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y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
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Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 5 de septiembre de 2005
~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 127
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 1 de agosto de 2005
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
"Tentaciones", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial
|
Puertorriqueños en línea. / San Juan en el CVC. / | Breves
Éxtasis musical. / Lectura en Argentina. / Arte chino. / |
Badosa se actualiza. |
|
Orlando Verde gana concurso de la Policlínica | Noticias
Metropolitana. / Gijón: la literatura es onanismo. / |
Novela de García Márquez enfrenta prejuicios de |
librerías en Brasil. / Eliseo Diego recordado en La |
Habana. / Viuda de Bolaño protesta por portada de |
reedición. / Protestan divulgación del final de Harry |
Potter. / Novela negra europea se reunirá en Barcelona |
en 2006. / Ángeles Mastretta preside jurado del premio |
Alfaguara. / Quince autores inéditos ganan concurso de |
Monte Ávila Editores. / Lucía Etxebarría: el mundo |
literario español es misógino. / Encuentro Mapa 7.0 |
enfrenta a escritores. / Catedrático donó enorme |
hemeroteca a la Universidad Autónoma de Tlaxcala. / |
Muere poeta dominicano Héctor Rivera. / Recuerdan a |
Elías Canetti en su centenario. / Concluye Festival |
Mundial de Poesía en Venezuela. / Presentan antología de |
literatura indígena mexicana. / FCE lanza colección de |
escritores clásicos latinoamericanos. / Murió el poeta y |
crítico Saúl Yurkievich. / BBC emite una web-novela para |
aprender inglés. / Carlos Barbarito publica poemario |
bilingüe. / Cursos de poesía y periodismo dicta el |
Taller de Escritura. / Isaac Rosa recibe mañana el |
premio Rómulo Gallegos. / Grabados de Cien años de |
soledad presentan en Quito. / Celebran en España |
festival Trovalia 05. / Creación literaria, novela y |
periodismo en talleres del Celacp. / Seminario analizará |
la poesía peruana del 70. / Chiapas reunirá a creadores |
indígenas. / Publicarán poesía completa de Roque Dalton. |
/ Jornadas de artes audiovisuales realizarán en la |
Unica. / Editorial inglesa busca relatos sobre Madrid. / |
Homenaje póstumo a Antonio Benítez Rojo realizarán en |
EUA. / Premio Tusquets recibe casi ochocientas novelas. |
|
"Guía para el ganador del premio Rómulo Gallegos 2005", | Artículos y
Carmen Guédez. / "Leer la lectura", Rafael Fauquié. / | reportajes
"Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías", |
Miguel de Loyola. / "Puga", Carlos Barbarito. / "La |
víctima del paseo", Alberto Salcedo Ramos. / "Kristel |
Guirado y su oda a los mascarones de proa: 'Me gusta |
aventurarme hacia lo lúdico'", Ángel Díaz. / "Dos |
memorias: trance y hábitat en la poética de Carlos |
Rodríguez", Miriam Ventura. / "Notas pampeanas a Ciro |
Alegría", Vanesa Guerra. / "Poéticamente construir, |
habitar y pensar", Marco Massoni-Oyarzún. |
|
"Ulises: diversidad de miradas", Alejandra Ortiz. / "El | Sala de ensayo
papel del intelectual en América Latina en la era de la |
globalización", Germán López Velásquez. / "Posmodernidad |
versus globalización", Álvaro Ancona. / "La pluralidad |
cultural", Cecilia Bustamante. |
|
"Dunas del llanto" (extractos), Ewa Palka. / "El | Letras
círculo", María Eugenia Caseiro. / "Albur", Homero Vivas |
García. / "Las bolsas de basura", Jordi Climent Botella. |
/ "La epopeya del laberinto" (extractos), Beatriz |
Hernanz Angulo. / "Sabina y los trenes", Jorge Zavaleta |
Balarezo. / "Donde vibra la noche o Diez horas sin |
reproche", Miguel de Asén. / "e-affair", Martha Beatriz |
León. / Poemas de Ophir Alviárez. / "Pelea de toros", |
Juan José Sandoval Zapata. / Poemas de Rolando |
Revagliatti. / "Lubov", Ester Rabasco Macías. / Poemas |
de Miguel Ángel Toledo Cervantes. / "El Tren de El |
Encanto", María Eugenia Sáez. / Poemas de Angélica |
Murillo. / "Dos bellas constelaciones", Esther Zorrozua |
Eguren. / |
|
Quiero subastar libro de Gallegos. / Poesía sobre la | El buzón
inmigración. / Cartas de Pablo Neruda. |
|
Víctor Valera Mora. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
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=== Editorial Tentaciones ============================================
Como ocurre con cualquier actividad humana -en cuanto lo que hacemos es una
de las cosas que nos definen en nuestro entorno-, la historia de la
literatura es un completo catálogo de las grandezas y de las bajezas
humanas. Una larga sucesión de eventos que, al ser relacionados entre sí a
través del crisol que proporciona la distancia, nos ofrece una imagen de la
estatura de cada protagonista y de cómo afrontó sus responsabilidades con
quienes vivieron el mismo momento histórico. La historia nunca nos
absuelve.
Por estos días desarrolla el gobierno venezolano un proceso de registro de
los ciudadanos que hacen literatura en nuestro país. Técnica y formalmente,
un censo que ha sido definido como herramienta para la consagración de
diversos derechos que históricamente le han sido negados a los escritores,
como un sistema de protección social y la apertura de vías para la
publicación. La organización bajo cuya responsabilidad corre la realización
de este censo es una fundación, que sobre el papel es privada pero que
públicamente se reconoce como una iniciativa gubernamental: la Red de
Escritores de Venezuela.
Dirigida actualmente por el narrador Sael Ibáñez, esta red circula en
equivalencia con otros procesos de clasificación y registro que se
adelantan en Venezuela en diversos órdenes. El gobierno venezolano se ha
lanzado a una carrera de registro de todo lo que existe: profesionales,
desempleados, comerciantes informales, gente sin casa, gente con casa,
electores a favor o en contra y, ahora, escritores.
La historia de la literatura nos ha enseñado muchas cosas, pero una de las
más importantes es que literatura y burocracia no se llevan bien. Empezamos
hoy con un censo de escritores, continuaremos mañana con el establecimiento
de mecanismos burocráticos y terminaremos algún día con un conglomerado
perfectamente definido de personas que escriben, quizás, pero que tendrán
una importancia real a la hora de ejercer, como mayoría numérica, la
responsabilidad de tomar decisiones democráticas, y que nunca podrán
ejercer, en cambio, la crítica contra quienes -como en esas estructuras
jerárquicas de que tanto gustan los militares del mundo- encarnen la
autoridad. Si se sigue con las proyecciones históricas, tendremos claro que
quienes no avalemos la creación de estas estructuras obtendremos de manera
automática carácter de disidencia. Clavemos una cuña en el medio. Aquí
nosotros. Allá ustedes.
Este fin de semana, el escritor español José Manuel Caballero Bonald
hablaba, en La Rábida, de las relaciones entre literatura y poder. "La
literatura es de los desobedientes. El escritor siempre ha de oponerse al
poder, sea éste el que sea". Para la expresión cabal de nuestro mundo
interior, es preciso que mantengamos nuestro sentido de la independencia y
nuestra capacidad para tomar decisiones más allá de las expectativas del
poder.
Como es natural, los pasillos del poder albergan, siempre, al consejero
puntual que sabe de estas cosas. Ese consejero está consciente de algo que
ha sido multitudinariamente explicado por la historia: el apoyo de los
intelectuales al poder le brinda a éste un estatus de calidad moral -al
menos a nivel superficial.
Hay escritores que ceden con plena conciencia y satisfacción a tales
tentaciones del poder, riéndole los chistes al poderoso y, en algunos
casos, incorporando los suyos propios: ante el empleo, por parte del sector
político venezolano adversario al gobierno, de la idea del voto en blanco
dibujada en Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago, éste ha enviado una
solícita carta al presidente Hugo Chávez: "Me han pirateado un libro en
China, algún otro en Latinoamérica, pero hasta estos días nadie me había
pirateado una idea". Nada tan triste como reír los chistes del poder, sea
éste el que sea.
Lo dijimos hace poco en nuestra bitácora y lo reiteramos aquí, ya como
posición de la Tierra de Letras: no se puede confiar en el traslado de
estructuras burocráticas al ámbito creacional. El escritor es uno de esos
componentes sociales que funcionan mejor cuando, desde una perspectiva
crítica, señalan el mal rumbo que se pueda estar tomando en algún sentido.
En el extremo opuesto, los escritores que se alían al poder correrán mejor
suerte si son olvidados por la historia, pues cualquier recuerdo que ésta
conserve de ellos estará provisto de las consecuentes manchas.
Jorge Gómez Jiménez, editor
http://www.letralia.com/jgomez
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Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@...
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Puertorriqueños en línea. Un grupo de escritores puertorriqueños se han
unido para lanzar el sitio Narrativa Puertorriqueña: Lugares Imaginarios,
un espacio para la discusión en torno a la narrativa de Puerto Rico. El
proyecto promueve la crítica de textos canónicos y alternativos así como la
difusión de los narradores puertorriqueños contemporáneos.
http://www.geocities.com/narrativa_puertorriquena/Portada.html
San Juan en el CVC. El Centro Virtual Cervantes acaba de publicar una
edición crítica y anotada de los poemas de San Juan de la Cruz contenidos
en el manuscrito de Sanlúcar de Barrameda, la fuente de mayor fiabilidad
textual de esta obra, con la que se ha incluido un completo estudio
introductoria y una amplia bibliografía. Las imágenes visionarias que
aparecen en los poemas de Juan de la Cruz, los rasgos de subversión
lingüística, la absoluta centralidad de la palabra en la escritura y la
inmensidad luminosa que se presiente tras ella, hacen del místico descalzo
uno de los más altos poetas en lengua española.
http://cvc.cervantes.es/obref/sanjuan
Éxtasis musical. Este jueves 4 de agosto a las 7 de la noche se presentará,
en la Sala Arturo Úslar Pietri de la Casa de Rómulo Gallegos, el Grupo
Instrumental de Cámara Éxtasis, como parte del ciclo "Jueves de
Multifonía", que se desarrolla desde el pasado mes de abril. Éxtasis fue
fundado en 1981 por el músico venezolano Germán Toloza y se ha presentado
en prestigiosos escenarios, llevando al público la música de los más
notables compositores venezolanos. La entrada es gratuita.
http://www.celarg.org.ve
Lectura en Argentina. Este viernes 5 a las 8 de la noche se realizará, en
el Café Montserrat de Buenos Aires, una lectura de poesía con Osvaldo
Picardo, Esteban Moore y Alfredo de Cicco. Habrá, además, un diálogo
abierto con el poeta Máximo Simpson. El evento es organizado por Luis Raúl
Calvo, Julio Beeper, Amadeo Gravino y Estela Kallay, del Café Literario
"Antonio Aliberti", que celebra su 14º aniversario.
luisraulcalvo@...
Arte chino. La profesora Leonor Calvo dictará en Buenos Aires (Argentina),
entre el 10 y el 31 de agosto, el curso "El arte de la antigua China", que
repasará las diversas épocas y disciplinas artísticas desarrolladas en el
coloso oriental. Las sesiones serán los miércoles de 7 a 9 de la noche y la
matrícula costará 40 pesos.
Laprida 1963. PB-B, Buenos Aires (Argentina)
Teléfono-fax: 48039764
Badosa se actualiza. El sitio de la editorial digital Badosa acaba de ser
actualizado con textos de Luis Alposta, Héctor Lisonje, Dimas Mas y
Geneviève Gaillard-Vanté, así como la versión en francés de un cuento de
Fernando Sorrentino.
http://www.badosa.com
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Orlando Verde gana concurso de la Policlínica Metropolitana
El jurado del Primer Premio Policlínica Metropolitana de Cuento para
Jóvenes Autores (http://www.pcm.com.ve), conformado por Plinio Apuleyo
Mendoza, Milagros Socorro e Ildemaro Torres, decidió por mayoría que el
galardón recayera sobre el cuento "Dalila es tango", del narrador
venezolano Orlando Verde. Socorro y Torres elogiaron la calidad narrativa
del relato ganador, así como "su efecto conmovedor, su construcción lúcida
y plena de sentido".
Igualmente, el jurado indicó que, tras recibir más de 120 originales, dado
el elevado nivel de una significativa parte de los cuentos en concurso, era
menester destacar a doce de éstos con menciones especiales. Así, los
cuentos y autores con menciones honoríficas son: "La vida, un boxeo", de
Adriana Ramírez Pabón; "El hotel de la calle 33, ése que luego llamarían
Cervantes", de Héctor Torres; "Alka seltzer, mon amour", de Sergio Márquez
Galíndez; "Una campanada por la sucesión de Fibonacci", de José Gregorio
Parada; "Añicos", de Carlos Eduardo Russo; "Camino a las parras", de Yady
Campo Ramírez; "El destino anaranjado de David", de Plácido Pignataro
Belgrave; "Las hormigas", de Caín Marín Laya; "Juan Bautista", de María
Cristina Soriano; "La cera", de Liliana Zambrano Morales; "Accidentes
caseros", de Frank Yépez Castillo; y "A uno y a varios metros de ti", de
Nathali Gómez Moscoso.
Oriundo de Maracay y residenciado en Amberes (Bélgica), Verde nació en 1977
y es autor del compendio cuentístico MondoBizarro, que mereció mención de
honor en la Bienal de Literatura Ciudad de Cumaná en 2002. Un año antes
recibió el primer premio del X Concurso Nacional de Cuentos Pedro R.
Buznego. Ha participado en varios talleres de creación literaria, como el
coordinado por Ángel Gustavo Infante en el Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) durante
2000.
En Amberes, donde reside, Verde colabora con diversas publicaciones
literarias, revistas electrónicas y programas radiales. Apenas enterado del
resultado, el joven narrador dijo que la noticia es "una de las alegrías
más inesperadas de mi vida (...), pegué un grito de emoción que hizo
protestar a mis vecinos y cuando llamé a mi mama (desde Bélgica a
Venezuela) pegó un grito que debió haber hecho protestar a sus vecinos
también. Ese bello y sabroso grito de mi madre en el teléfono aún se me
repite en la cabeza".
Además del proyecto de la versión impresa del relato y de un diploma,
Orlando Verde recibirá 6 millones de bolívares como dotación. Voceros de la
Policlínica Metropolitana señalaron que esperan próximamente editar un
volumen con el cuento ganador y los doce que recibieron menciones de honor.
Igualmente, sus autores recibirán un diploma de reconocimiento por su
destreza narrativa. Todas las premiaciones serán entregadas en septiembre
de 2005, en un evento especial.
Fuente: Ficción Breve Venezolana
*** Gijón: la literatura es onanismo
El festival literario y cultural de la Semana Negra fue clausurado el
pasado 17 de julio en la norteña ciudad española de Gijón, con la
satisfacción de sus organizadores por la calidad de los debates celebrados
y la venta de 54.300 los libros, la mayoría de ellos del género de novela
negra, según datos revelados por el director del certamen, el escritor
mexicano de origen español Paco Ignacio Taibo II.
El encuentro incluyó mesas redondas, presentaciones de libros, conciertos,
exposiciones y actividades festivas. Entre los actos destacó la
presentación de la novela El último rey, del escritor estadounidense
especialista en el género de novela histórica Michael Curtis Ford, con la
que ha intentado "hacer justicia" con el rey Mitríades.
El día de la clausura se realizó un debate sobre la naturaleza sociológica,
periodística o literaria de la novela negra. El escritor José Carlos Somoza
calificó la práctica literaria como una suerte de "onanismo inmenso, en el
que pretendemos que disfruten los demás". Según Somoza, es la "forma
perfecta de hacer el amor".
También la utilización de casos reales de psicópatas en las novelas suscitó
diversas opiniones entre los tertulianos. Juan Bolea apuntó que quien
estudia a los psicópatas para inspirar sus personajes "suele defraudarse
por sus personalidades poco atractivas". Por su parte, Taibo II apostó por
incluir un poso de optimismo en las obras, "una luz al final del túnel".
Sin embargo, la tendencia pesimista de algunos autores fue finalmente
realzada.
Al hacer balance del certamen, Taibo destacó que por el recinto al aire
libre, de 100.000 metros cuadrados, en el que se realizó el festival, "han
pasado 149 autores que representan una visión vanguardista y crítica de la
sociedad". La satisfacción por los resultados de la Semana Negra fue
compartida por los representantes de la administración regional y local
presentes en el acto de clausura.
Fuentes: EFE, La Voz de Asturias
*** Novela de García Márquez enfrenta prejuicios de librerías en Brasil
Récord, casa editorial que distribuye en Brasil la novela Memoria de mis
putas tristes, del colombiano Gabriel García Márquez, enfrentó prejuicios
de algunas librerías con el título, según se reveló a mediados de julio.
La obra acaba de ser editada en Brasil y debutó a principios de julio con
un honroso cuarto lugar entre los 10 libros más vendidos en ese país. Sin
embargo, algunas de las librerías en que fue colocada la novela mostraron
su desacuerdo con el título.
La directora editorial de Récord, Luciana Villas-Boas, calificó de
"puritanismo absurdo" tales resistencias y reclamos y estimó que "es no
comprender la literatura de un nombre tan conocido y el público que compra
libros". La ejecutiva no mencionó nombres, aunque acotó como dato curioso
que las librerías católicas no tuvieron esa reacción, y aclaró que los
problemas fueron superados y la novela se distribuye y vende normalmente.
Añadió que, aunque se hubiera previsto esa reacción, la editora no habría
cambiado el título, pues "es muy bello", y consideró "una triste suposición
creer que el lector quedaría chocado y no percibiría la ironía contenida en
él. La hipótesis de imaginar que García Márquez escribió un libro
pornográfico es lamentable".
El escritor Eric Nepomuceno, traductor de la novela, dijo que en ningún
momento pensó en cambiar el título, pues el autor del libro lo es también
de éste, que además no es ofensivo, sino "insólito, como todos los de
García Márquez. No querer vender el libro por causa del título es de una
hipocresía risible", remarcó.
El librero Rui Campos, de la prestigiosa Travessa de Río de Janeiro,
confesó no creer que esos prejuicios persistan hoy. "Vendimos centenares de
ejemplares (de la novela) en español desde el fin del año pasado, y la
edición en portugués ya es nuestro libro más vendido".
Según reveló el diario brasileño O Globo (http://oglobo.globo.com),
problemas similares enfrentaron las editoriales con el recién lanzado Eu, a
puta de Rembrandt, de Sylvie Matton, y anteriormente con Amestrando
orgasmos, de Rui Castro.
Fuentes: Prensa Latina, O Globo
*** Eliseo Diego recordado en La Habana
Con la participación del poeta y ensayista Cintio Vitier, este 20 de julio
se celebró en La Habana el 85º aniversario del natalicio del poeta Eliseo
Diego (1920-1996), considerado por el premio Nobel Gabriel García Márquez,
"uno de los bardos más importantes de la lengua española". El acto se llevó
a cabo en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en el muy concurrido
espacio Honra.
Vitier se refirió a la estrecha relación que lo unió a Diego, desde que
integraron el grupo Orígenes, vínculo que se fortaleció cuando él y Eliseo
se casaron respectivamente con las hermanas Fina y Bella García-Marruz.
La poeta Fina García-Marruz destacó que la obra de Diego -a quien le unió
una entrañable amistad- "tiene un carácter de consuelo, de abrigo", y alabó
también la nitidez de su palabra, exquisita cortesía natural y agudo
sentido del humor.
Poeta, escritor y ensayista, Eliseo Diego nació el 2 de julio de 1920 en la
ciudad de La Habana, y siendo muy niño viajó con la familia por Francia y
Suiza, experiencia que siempre consideró determinante en su formación
poética. Sin alcanzar apenas la primera década de vida, escribió sus
primeros cuentos infantiles.
Diego fue uno de los fundadores de la revista Orígenes, junto a José Lezama
Lima, José Rodríguez Feo, Cintio Vitier, Fina García-Marruz, Octavio Smith,
Agustín Pi, Julián Orbón, Gastón Baquero, Ángel Gaztelu y Virgilio Piñera,
entre otros.
En la Universidad de La Habana estudió pedagogía y posteriormente, tras el
arribo al poder de Castro en 1959, impartió clases de literatura inglesa y
norteamericana en cursos especiales realizados en Casa de las Américas.
El autor de En la Calzada de Jesús del Monte ocupó el cargo de responsable
del Departamento de Literatura y Narraciones Infantiles de la Biblioteca
Nacional José Martí hasta 1970. Realizó traducciones y versiones de las más
importantes figuras de la literatura infantil en el mundo y fue redactor de
la revista Unión, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac,
http://www.uneac.com), donde además realizó labores como miembro de la
Comisión de Publicaciones.
En 1966 publicó El oscuro esplendor, libro que consideró uno de sus
preferidos, y en 1986 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por el
conjunto de su obra. En 1992 la Universidad del Valle en Cali, Colombia, le
otorgó el doctorado honoris causa y en 1993 recibió la distinción Gaspar
Melchor de Jovellanos que otorga la Federación de Asociaciones Asturianas
de Cuba. En esa misma fecha fue el primer cubano en alcanzar el importante
Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo.
El poeta falleció en marzo de 1996, mientras se encontraba en México, y sus
restos fueron trasladados a Cuba, donde fue sepultado.
Fuente: Prensa Latina
*** Viuda de Bolaño protesta por portada de reedición
Carolina López, la viuda del escritor Roberto Bolaño, había optado por un
riguroso silencio tras el fallecimiento del autor, el 15 de julio de 2003.
Tal actitud, sin embargo, se ha roto con la divulgación, a mediados de
julio, de una carta dirigida al director editorial de Seix Barral
(http://www.seix-barral.es), donde manifiesta su "disgusto" por la portada
que el sello eligió para una reedición de la novela La literatura nazi en
América, publicada originalmente en 1996.
López expresó su disgusto a través de una carta enviada al director
editorial de esa firma de la casa Planeta, Adolfo García Ortega, cuya sede
se ubica en Barcelona. En la misiva, la viuda del autor, fallecido el 15 de
julio de 2003, le expresa al responsable de Seix Barral su disgusto "al
pensar qué le habría parecido -la portada elegida con imágenes del sátrapa
alemán-, a Roberto".
La edición de 1996 de la obra, que dio a conocer internacionalmente a
Bolaño, mostraba una pintura de trazos simples. Nueve años después, la
reedición muestra, en cambio, cuatro imágenes de Adolfo Hitler dando un
encendido discurso.
"Sólo puedo entender semejante disfunción y muestra de mal gusto", agregó
López, "si lo relaciono con un diseñador que no ha leído la novela y que
tampoco tiene ninguna referencia del autor. No quiero relacionar el hecho
con directrices de ventas o con falta de atención al libro por tu parte",
añadió al hacer alusión a Ortega.
En respuesta a la carta de la viuda de Bolaño, el director editorial de
Seix Barral declaró que las portadas de los libros que se publican "son
potestad de la editorial y no tenemos por qué consultar con la agencia del
escritor". Agregó que siente "que no le haya gustado, pero estos temas de
las portadas son muy subjetivos".
"Hemos hecho un juego paródico con cuatro fotos de Hitler de uno de sus
discursos espasmódicos, porque los personajes que salen en el libro han
tenido que ver con el nazismo o son fanáticos de Hitler. Es un juego
solamente paródico", explicó.
Al respecto, López consideró que en su opinión como lectora, "está claro
que la ironía, lo paradójico, el juego que Roberto propone como autor, está
vinculado a la conexión de la temática de la obra con el título". Asimismo,
recordó a la editorial que la portada de la novela "está copiada de un
libro titulado Ingrid Caven, que escribió el francés Jean-Jacques Schuhl y
publicado por la propia Seix Barral en abril de 2001".
La literatura nazi en América es una obra de ficción en la que el escritor
chileno habla de una literatura y de unos escritores filo-nazis que nunca
existieron en América Latina. En sus páginas, el escritor, galardonado en
1999 con el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos por Los
detectives salvajes, recreó los manuales y diccionarios de literatura con
reseñas inventadas sobre escritores y obras latinoamericanas filo-nazis.
Fuentes: El Universal, La Tercera
*** Protestan divulgación del final de Harry Potter
Lectores argentinos escribieron al diario Clarín (http://www.clarin.com)
para protestar por la divulgación, en un artículo del jueves 21 de julio,
del final de la sexta parte de la saga de Harry Potter, la historia de la
escritora británica J. K. Rowling que a escasos días de su aparición ya es
un éxito de ventas alrededor del mundo.
Clarín publicó una nota dando cuenta de un fenómeno asombroso: con la
aparición de Harry Potter y el príncipe mestizo en inglés en las librerías
argentinas, por primera vez un libro en ese idioma llegaba al primer lugar
entre los más vendidos en la nación sureña. La nota de la periodista
Socorro Estrada terminaba dando datos sobre el desenlace de la obra, lo
cual generó polémicas entre los lectores.
La semana pasada, una nota de la redacción describía el efecto que tuvo en
el público la nota original de Estrada. "Llegaron a esta redacción decenas
de mensajes, por teléfono y por correo electrónico, reprochándonos haber
contado lo que consideraban esencial. Los datos ya no eran secretos. De
todos modos, nuestros lectores se sintieron decepcionados".
"Te agradezco de todo corazón por haber arruinado el suspenso del libro que
encargué hace dos meses; que retiré anteayer y que todavía no pude comenzar
a leer. Si Rowling te conociera, te mataría", dijo Diana Bechhi, una de las
lectoras que escribieron a Clarín.
Harry Potter se ha convertido en éxito de ventas en todos los países en los
que ha sido presentado. En Estados Unidos, durante las primeras 24 horas de
exposición fueron vendidos casi siete millones de ejemplares, un promedio
de 250.000 libros por hora, lo que supera el récord marcado por la anterior
obra de Rowling.
Scholastic Children's Books (http://www.scholastic.co.uk), la editorial que
publica los libros en EUA, previó inicialmente una tirada de 10,8 millones
de ejemplares, pero más tarde decidió incrementarla a 13,5 millones. Cada
ejemplar del libro se vende en Estados Unidos a 29,99 dólares. Se estima
que los ingresos del primer día de ventas superaron los 100 millones de
dólares.
En China, donde la obra de Rowling ha sido considerada "el mayor
lanzamiento editorial desde la publicación de El Libro Rojo de Mao
Tse-Tung", los seguidores del aprendiz de hechicero hacen largas colas
desde mediados de julio para adquirir los primeros ejemplares de Ha-li
Bo-te, como se llama la obra en idioma mandarín, que se venden a un precio
de 178 yuanes, equivalentes a 21 dólares.
El diario Beijing News (http://thebeijingnews.net) informó el 22 de julio
que, a menos de 24 horas del lanzamiento de la edición en inglés en Pekín,
el texto completo estaba ya disponible en el foro de Internet Shui Mu, de
la Universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas del país. Tras la
denuncia del periódico, sin embargo, se retiró el documento, sin que haya
habido disculpas de los gestores del foro.
El personaje de Harry Potter es un fenómeno mundial. Las cinco primeras
novelas de las aventuras del personaje han sido traducidas a poco más de 50
idiomas y los ejemplares vendidos suman unos 250 millones en el mundo.
Mientras, su autora, J. K. Rowling, es ahora la mujer más rica del Reino
Unido y la revista Forbes calcula su fortuna en 1.000 millones de dólares.
Fuentes: Clarín, CNN, Pueblo en Línea, EFE, Beijing News
*** Novela negra europea se reunirá en Barcelona en 2006
Barcelona acogerá en 2006 un segundo encuentro de novela negra tras el
éxito que supuso la celebración del I Encuentro Europeo de Novela Negra,
que tuvo lugar el pasado mes de enero en el marco del Año del Libro y la
Lectura como homenaje a Manuel Vázquez Montalbán.
La continuidad de la iniciativa fue acordada en una reunión celebrada el
pasado 21 de julio entre representantes de las principales editoriales que
se ocupan del género y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de
Barcelona, Ferran Mascarell.
Los representantes de las editoriales Edhasa, Ediciones B, Umbriel, Grup
62, Grupo Random House Mondadori, Grupo Planeta, RBA, Roca Editorial y
Tusquets, así como la librería Negra y Criminal, manifestaron su interés
por dar continuidad a la iniciativa e implicarse activamente en ella. El
programa del segundo encuentro comenzará a perfilarse el próximo mes de
septiembre.
La iniciativa recoge el espíritu de Barcelona como ciudad de referencia en
el mundo de la novela negra, en tanto que escenario literario de las
investigaciones de Pepe Carvalho y otras grandes figuras del género, y como
ciudad de autores de novela policíaca y de editoriales, bibliotecas y
librerías que la cultivan.
En el I Encuentro Europeo de Novela Negra se reunieron escritores como
Andrea Cmilleri, Alicia Giménez-Bartlett, Francisco González Ledesma,
Andreu Martín, Lorenzo Silva, José Carlos Somoza y Patrick Bard, entre
otros.
Fuente: Europa Press
*** Ángeles Mastretta preside jurado del premio Alfaguara
La escritora mexicana Ángeles Mastretta ha sido designada presidenta del
jurado del IX Premio Alfaguara de Novela 2006
(http://www.alfaguara.santillana.es/alfaguara/premios_alfaguara.html),
según informó la editorial el pasado 22 de julio en un comunicado. La
composición del resto del jurado no se hará pública hasta el momento del
fallo del galardón, que tendrá lugar entre febrero y marzo de 2006.
El jurado del premio Alfaguara ha sido presidido en anteriores ocasiones
por autores de la talla de Carlos Fuentes, Alfredo Bryce Echenique, José
Saramago, o Jorge Semprún, entre otros.
Nacida en Puebla (México) en 1949, Mastretta publicó con éxito su primera
novela, Arráncame la vida, que obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura. Ha
publicado también Mujeres de ojos grandes, su primer libro de cuentos,
traducido a cinco idiomas; Puerto libre; El mundo iluminado; El cielo de
los leones y la novela corta Ninguna eternidad como la mía.
En 1995, la escritora, y asidua colaboradora de diversos medios de
comunicación en su país, publicó Mal de amores, obra por la que obtuvo en
1997 el Premio Rómulo Gallegos, concedido ese año por primera vez a una
mujer.
Hasta el momento, el premio Alfaguara, dotado con cerca de 210 mil euros,
ha sido ganado por Caracol Beach, de Eliseo Alberto y Margarita, está linda
la mar de Sergio Ramírez, ambos ganadores de la primera edición; Son de mar
de Manuel Vicent, Últimas noticias del paraíso de Clara Sánchez, La piel
del cielo de Elena Poniatowska; El vuelo de la reina de Tomás Eloy
Martínez; Diablo Guardián de Xavier Velasco; Delirio de Laura Restrepo; y
El turno del escriba, de Graciela Montes y Ema Wolf.
Fuente: Terra Actualidad
*** Quince autores inéditos ganan concurso de Monte Ávila Editores
Monte Ávila Editores (http://www.monteavila.com.ve) anunció el pasado 22 de
julio los quince ganadores del III Concurso para Obras de Autores Inéditos
2005, premio organizado por esta casa editorial para contribuir al
desarrollo de las letras en Venezuela y al descubrimiento de nuevos valores
literarios.
La editorial del Estado venezolano recibió, entre el 17 de enero y el 16 de
abril, 617 manuscritos en los géneros de narrativa, poesía, dramaturgia,
cuento infantil y ensayo. Las obras ganadoras serán publicadas y cada autor
recibirán un millón de bolívares como adelanto sobre los derechos de autor
que genere el volumen editado.
En narrativa los títulos ganadores fueron Cancelado por lluvia, de Ana
García Julio; Menarquías y otros fluidos, de Carlos Villarino, y Una larga
fila de hombres, de Rodrigo Blanco. En poesía, A pasos cortos, de Ruth
Hernández Boscán; Contránimus, de Miguel José Márquez Franco, y
Divertimento, de Florencio Nicolás Quintero Figueroa. En narrativa para
niños, Por un pelo, de Carolina Rodríguez Tsouroukdissian; Érase una vez el
niño que te cuento, de Xavier Sarabia Mariche, y El manual de las hadas, de
María Rodríguez Arvelo.
En el género dramaturgia los ganadores fueron Reencuentro, de Bonnie Morín;
Lechuza Lechuza, de Natalia Martínez, y El secreto de la felicidad, de
Gennys Pérez. En ensayo, La corriente nocturna, de Gustavo Fernández Colón;
Severo Sarduy: alcances de una novelística y otros ensayos, de Johan Rafael
Gotera, y Criaturas que no pueden ser: adscripción, destierro y extinción
de la autora venezolana en el post-gomecismo, de Mariana Libertad Suárez.
Fuente: ABN
*** Lucía Etxebarría: el mundo literario español es misógino
La escritora Lucía Etxebarría, ganadora de la última edición del premio
Planeta, denunció este 23 de julio, en la isla de La Gomera, "el machismo
existente en el mundo literario actual español".
En declaraciones a los medios de comunicación de la isla, la escritora, que
dirige el curso "Creación literaria" de la Universidad de Verano de La
Gomera (UVLG, http://www.culturadecanarias.com/FUVLG), insistió en que "hay
mucho machismo, es uno de los entornos más misóginos de la cultura y hay un
exceso de formalismo en el que se olvida la vertiente humanista, por lo que
queremos ofrecer una alternativa a esto".
En cuanto al curso, que cuenta con 13 escritoras e investigadoras como
ponentes, Etxebarría opinó que "combina el autoconocimiento, el medio
ambiente y literatura". Añadió que "en este curso no vamos a enseñar a
nadie a escribir, creo que el talento se tiene o no se tiene, pero sí vamos
a ayudar a conocerse más a sí mismo y a explicarle la relación del hombre
con el medio".
Aseguró además que "el hombre debe volver al contacto con la naturaleza, ya
que en entornos como Madrid se ha perdido completamente, y por eso está
bien venir aquí y entrar en contacto directo con ella".
La escritora explicó que el curso organiza salidas al aire libre con los
alumnos en diferentes puntos de la isla donde se imparten charlas sobre
literatura y talleres de autoconocimiento. Destacó asimismo el "enorme
esfuerzo que ha supuesto montar este curso, y lo complicado que es poder
llevar a los cuarenta alumnos por los diferentes puntos de la isla".
Por ello pidió una mayor implicación del gobierno regional a la hora de
prestar ayuda para este tipo de iniciativas porque "es cierto que desde la
Península se apoya a veces muy poco a Canarias, pero si las islas no se
apoyan a sí mismas con este tipo de proyectos poco se podrá hacer".
Extebarría calificó la isla de La Gomera como "un espacio ecológico
excepcional, único en el mundo" y dijo que "hay que ver la literatura en su
aspecto humanista y es que el hombre está perdiendo su contacto con el
medio, y ello puede llevar a la destrucción de la raza".
Fuentes: Terra Actualidad, EFE
*** Encuentro Mapa 7.0 enfrenta a escritores
El encuentro literario Mapa 7.0 Prosa+Poesía (http://www.mapapoetico.org),
realizado entre el 20 y el 23 de julio en Córdoba y organizado por el
Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ,
http://www.andaluciajunta.es/patiojoven), presentó este año como novedad la
incorporación de la narrativa y enfrentamientos literarios.
El director general del IAJ, Joaquín Dobladez, definió a Mapa 7.0 como "el
más importante ciclo estable de poesía joven en España, por el número de
participantes, por el seguimiento en medios y público y por la
significación de los nombres que han participado en sus sucesivas
ediciones".
En la edición de 2005 tomaron parte autores tan dispares como Carlos
Castilla del Pino, Rodrigo Fresán, Carlos Marzal, Juan Bonilla, Félix
Romeo, Jordi Gracia o Astrud, entre otros.
Los debates fueron enfocados en analizar la evolución del encuentro, en
poner en claro algunas conclusiones o tratar de encontrar otras nuevas, así
como en realizar una nueva cartografía de los puntos del Mapa, que retrate
todas las corrientes actuales de la joven poesía y narrativa realizada en
España, tanto desde el punto de vista práctico como teórico.
Mapa 7.0 contó asimismo con un blog en tiempo real que, bajo el nombre "El
Mapa según...", recogió opiniones, comentarios y análisis de los invitados,
así como de los participantes o público asistente a la séptima edición del
evento.
Los enfrentamientos literarios de Mapa 7.0 se realizaron entre autores con
propuestas estéticas o literarias muy distintas, entre los que cabe
destacar el mano a mano entre Carlos Castilla del Pino y Jordi Gracia o el
realizado entre Julián Jiménez Herfferman y Jordi Doce, que realizaron una
traducción simultánea sobre un texto que les fue facilitado minutos antes.
Igualmente, el poeta Diego Doncel y el narrador suramericano Rodrigo Fresán
protagonizaron el tercer enfrentamiento, mientras que el cuarto fue entre
los narradores cordobeses Salvador Gutiérrez Solís y Joaquín Pérez
Azaústre.
La inauguración del evento se realizó el miércoles 20 con la ponencia de
Juan Bonilla, "Fotogenia y literatura", y la presentación de su exposición
fotográfica. Mesas redondas y talleres de poesía y narrativa completaron la
programación.
Por otro lado, el Premio Nacional de Poesía, Carlos Marzal, y el periodista
y narrador Félix Romeo impartieron talleres de poesía y narrativa,
respectivamente. Abordando las periferias, así como las nuevas voces,
estuvieron, entre otros, los cordobeses Daniel García y Eduardo Chívite,
Estíbaliz Espinosa, Alejandro Luque y Kirmen Uribe.
El viernes 22 se realizó la Mesa de Medios de Comunicación, donde un grupo
de periodistas especializados del mundo de las letras intentaron vislumbrar
la realidad de la cultura en los medios. La unanimidad llegó ante la
necesidad de otorgar más atenciones a la poesía, la gran olvidada por culpa
de la narrativa, y de ser firmes ante las imposiciones de las grandes
editoriales.
Luis García, director del portal Literaturas.com, condujo el diálogo que
surgió entre Antonio Rodríguez (Cuadernos del Sur, de Diario Córdoba),
Yolanda Castaño (TVE Galicia), Eva Díaz (El Mundo) y Jesús Vigorra (Canal
Sur). La mesa comenzó analizando la omnipresencia de la narrativa, algo que
todos achacaron a los intereses comerciales.
Eva Díaz, que se confiesa, ante todo, una gran lectora, considera que los
medios "se dejan llevar por la inercia que imponen las grandes
editoriales". La solución que ella aporta en su labor diaria es adoptar una
actitud de rebeldía a la hora de seleccionar los temas para llegar a ser
"una guía del lector en medio de libros tan malos".
Antonio Rodríguez puso sobre la mesa el problema de tiempo que se le
presenta a los redactores y críticos para ser capaces de seleccionar entre
los 80.000 libros que se editan cada año en España. A la vez, incidió en el
fenómeno del "solapeo", practicado, en su opinión, por el 90% de los
críticos de periódicos nacionales.
Un buen tratamiento gráfico y de texto maquilla a veces la lectura
superficial del crítico, que no puede hacer una crítica con una base firme.
Por su parte, Jesús Vigorra, que dirige y presenta El público, mostró su
desencanto actual porque en la radio y la televisión la cultura sólo ocupa
un espacio puntual por muertes o aniversarios. Vigorra denunció la
inexistencia de espacios culturales en las cadenas privadas.
Antonio Rodríguez aseguró que para él la televisión ha sido "un
descubrimiento fantástico". La fórmula que aplica al programa El puente de
la luz, de Onda Mezquita, es "hacerlo con todo el rigor posible sin caer en
la frivolidad".
Yolanda Castaño, gallega, explicó que en su comunidad autónoma los medios
son sensibles a la lírica, pues es una "tierra en la que el eje vertebrador
es la poesía", pero eso no logra revertir en las ventas ni en los índices
de lectura.
Algunos participantes, como Vigorra y Castaño, dejaron entrever la
importancia de indagar en nuevas formas para presentar la cultura con más
atractivos para el gran público. Entre ellas, señalaron Internet, que sí
propicia una libertad mayor para verter opiniones. Vigorra apuesta por la
valentía, en todo caso, y agradece que aún existan críticas en las que el
autor diga si un libro es bueno o malo y no se pierda en otras
disquisiciones.
Fuentes: Mapa 7.0, Diario Córdoba
*** Catedrático donó enorme hemeroteca a la Universidad Autónoma de
Tlaxcala
El profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx), Jaime Erasto Cortés, anunció a mediados del mes de
julio que donará a la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT,
http://www.uatx.mx) una vasta hemeroteca con información sobre más de 1.600
autores mexicanos, cuyos contenidos ha venido recopilando con recortes de
prensa desde 1976.
Según Cortés, hoy, cuando "ya queda menos tiempo en el futuro que el que
hubo en el pasado", ha llegado la hora de desprenderse de este gran archivo
de la realidad literaria mexicana del presente. El docente explicó que el
traspaso de este acervo a la UAT favorecerá a estudiantes e investigadores
de Tlaxcala, Puebla, Veracruz e Hidalgo.
Por su carácter personal, este archivo es único en la nación azteca, ya que
otros dos registros de esta naturaleza se encuentran, uno de ellos, en la
Unam y, el otro, en el Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba,
http://www.inba.gob.mx).
Antes de que termine el año 2005, los 14 mil 136 folios originales del
archivo de Cortés, más los que se acumulen hasta el momento de la entrega,
estarán en manos del Departamento de Filosofía y Letras de la UAT, con el
fin de que esta institución le dé mayores alcances en beneficio de un mayor
número de usuarios, ante las posibilidades de investigación crítica,
histórica y académica que ofrece y que no han sido aprovechadas en forma
suficiente.
Especialista en literatura mexicana, Cortés dijo que su acervo no contiene
tanta información sobre escritores muertos porque su obsesión más bien está
en los vivos: "Aquí se encuentra tanto a escritores que ya tienen un
nombre, un prestigio, como a noveles que apenas dan a conocer su
producción, pero en su mayoría son escritores vivos porque es lo que me
interesa y porque lo que he propugnado es que seamos lectores de nuestro
presente literario y no esperemos a que alguien nos diga: 'Deberías leer a
fulano que ya se murió' ".
Los miles de expedientes autorales que lo integran, con un conjunto de
"cerca de 800 autores más los de una parte que se llama Miscelánea, en la
que se encuentran los que están esperando a ser incorporados al archivo,
una vez que hayan publicado más, que tengan más crítica y pueden ser más de
800" ofrecen múltiples caminos. Por ejemplo, dan constancia "de la
existencia de ciertas corrientes literarias, de ciertas poéticas", del
esplendor y olvido de algunos géneros, entre ellos la reseña, que ha sido
relegada en favor de la entrevista.
La hemeroteca registra también la narrativa homosexual o las corrientes
literarias que comienzan a surgir como la de los jóvenes escritores que hoy
están mirando hacia un pasado que no es el siglo XX, sino el XIX, e incluso
van más atrás, hasta la época virreinal, explica Cortés.
Con la colaboración de sus estudiantes y el apoyo de su esposa, Cortés ha
construido este archivo en las últimas tres décadas como una labor
enteramente individual, puesto que "nunca he tenido ayuda institucional" y,
entre otras cosas, la compra de los periódicos siempre "sale de mi
monedero", precisa.
Guiado por una motivación que le dejó su padre, Erasto Cortés Juárez
(1900-1972), uno de los grandes artistas plásticos de México y quien le
enseñó a "no atesorar nada sino a poner todo en las manos de otras personas
para que resulte benéfico", Jaime Erasto Cortés busca que su archivo
también sea útil "en otros territorios de nuestra geografía", donde no
existen las posibilidades que se tienen en la capital mexicana para acceder
a una relación de autores y de obras como la que se encuentra en este
registro.
Fuente: La Jornada
*** Muere poeta dominicano Héctor Rivera
La comunidad intelectual dominicana de Nueva York está del luto tras el
deceso de Héctor Rivera, uno de sus poetas más apreciados, no sólo por su
pluma sino por su calidad humana. Rivera falleció el domingo 24 de julio
víctima de un cáncer que lo dejó paralítico los últimos años de su vida.
El autor de los poemarios Poemas no comunes para matar la muerte y
Biografía del silencio, fue despedido con un recital en la funeraria Ortiz
del Alto Manhattan, en el que participó un nutrido grupo de escritores
dominicanos.
El doctor Franklin Gutiérrez, Comisionado Dominicano de Cultura en Nueva
York y amigo del poeta por casi tres décadas, manifestó que se une al dolor
que embarga a la comunidad neoyorquina de artistas dominicanos y expresó su
pésame a la familia de Héctor Rivera, a su esposa Belkis y a sus hijos
Josbel, Jaasiel y Shaniel.
Gutiérrez expresó que el poema "Los emigrantes del siglo", de Rivera, es el
texto de los escritores dominicanos de la diáspora que mejor describe la
nostalgia y la melancolía del emigrante dominicano en Nueva York.
Héctor Rivera nació en Yamasá, República Dominicana, en 1957. Se licenció
en artes liberales en Hostos Community College y tomó cursos de sociología
en City College, de la ciudad de Nueva York, mientras formaba parte de los
grupos de poesía coreada Terpsicore y Nuevo Surco.
Poeta, maestro de ceremonias, líder comunitario, Héctor Rivera, como una
despedida, dedicó su último libro a su esposa, con estas palabras: "A mi
esposa, amiga y compañera, quien ha sido mi sostén y mi refugio en los
momentos más difíciles y la razón de mi existencia en todos estos años de
convivencia".
Rivera fue sepultado el viernes 29 en un cementerio del condado del Bronx,
después que el cortejo fúnebre recorrió los puntos de la ciudad más
frecuentados por el poeta, incluyendo el edificio donde vivió gran parte de
su vida y donde habría escrito sus primeros libros en la década de los
ochenta: Biografía del silencio y Poemas no comunes...
Por su parte, Juani Ortiz, allegada del poeta, dijo que un grupo de amigos
ya está preparando una recopilación de la poesía completa de Rivera, a
quien se le había rendido un homenaje el 17 de junio para poner a circular
su último libro, Giros del tiempo. En el proyecto participan Gutiérrez y el
poeta y pintor Diógenes Abreu.
Fuentes: El Patio de las Cayenas, Librusa
*** Recuerdan a Elías Canetti en su centenario
El premio Nobel de Literatura, Elias Canetti (1905-1994), judío sefardí
nacido en Bulgaria y europeo políglota que literariamente siempre estuvo
vinculado a Viena, aunque radicado gran parte de su vida en Londres y los
últimos seis años de su vida en Zúrich, hubiese cumplido cien años el lunes
25 de julio.
Por este motivo, la vida y la obra de Canetti, premio Nobel de Literatura
1981, son recordadas en todo el planeta. Considerado por la crítica
especializada como un narrador autobiográfico y filosófico, Canetti
escribió novelas, crónicas de viajes y obras de teatro, traducidas a más de
20 idiomas.
Con motivo de su natalicio, en Viena se inauguran por estos días varias
exposiciones de libros y de pintura, como la muestra de grabados dedicados
a sus textos literarios por el artista plástico Alfred Hrdlicka, quien
durante años fue amigo personal de Canetti.
La emisora austríaca ORF emitirá una radionovela basada en su primera gran
obra Auto de fe, texto escrito en Viena cuando el autor contaba 25 años.
Asimismo, la ciudad natal de Canetti celebrará la ocasión con un amplio
programa que incluye actividades teatrales, exposiciones, concursos y foros
científicos.
Nacido en 1905 en el poblado búlgaro de Rustschuk (hoy Rousse), Canetti
creció en el seno de una acomodada familia que hablaba aún el español
medieval de sus antepasados, el ladino. Tras su traslado junto a sus padres
a la ciudad inglesa de Manchester en 1911, aprendió inglés, más tarde
francés y sólo como cuarta lengua, el alemán.
"Fue una lengua materna tardía, implantada con dolor", escribió Canetti del
idioma que, impelido por la insistencia de su madre, aprendió con ocho años
de edad en la ciudad suiza de Lausana, idioma en el que iba a escribir
todos sus libros.
Tras la muerte de su padre, Canetti se trasladó en 1913 con su madre y sus
hermanos Georg y Nissim a Viena, donde estudió en una escuela judía. Debido
al extremo patriotismo de los austríacos a favor de la Primera Guerra
Mundial, la familia Canetti decidió en 1916 trasladarse a Zúrich, donde
permaneció hasta 1921, cuando volvió a mudarse, esta vez a la ciudad
alemana de Fráncfort del Meno.
Allí Canetti hizo el bachillerato en 1924 y poco después volvió a Viena,
donde estudió química en la universidad de la capital austríaca, además de
filosofía y letras, disciplina en la que alcanzó el doctorado.
Desde entonces se dedicó plenamente a escribir. Su primera obra, El otro
proceso de Kafka, fue un ensayo creativo sobre el escritor checo, que para
el joven escritor resultó ser un modelo casi obsesivo. En la Viena de
entreguerras escribió sus obras teatrales La boda y La comedia de las
vanidades, así como uno de sus principales trabajos, Auto de fe.
En la capital austríaca conoció además a la que sería la mujer de su vida,
Veza Taubner-Calderón, una judía sefardí vienesa, y vivió varias
experiencias que le marcarían todo su futuro y que plasmaría en sus obras
autobiográficas La lengua salvada, La antorcha en la oreja y El juego de
ojos.
Tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, Canetti abandonó
la república alpina y -primero en París y luego en Londres, donde vivió
hasta 1988- se dedicó al estudio de las masas humanas, que él mismo había
experimentado en Viena durante el incendio del Palacio de Justicia en 1927.
Fruto de dos décadas dedicadas al análisis en profundidad de ese fenómeno
desde los puntos de vista antropológico, etnológico, psicológico y mítico,
fue su famoso libro Masa y poder, que se publicó en dos volúmenes entre
1960 y 1962.
Sus apuntes de diario, escritos durante la Segunda Guerra Mundial, se
editaron en 1965 y fueron ampliados en 1972 bajo el título de La Provincia
del Hombre. Entre sus libros más conocidos figura además Las voces de
Marrakech, ciudad marroquí que le fascinaba.
El 15 de octubre de 1981 le fue concedido el premio Nobel de Literatura por
su "posición crítica ante ciertas tendencias enfermas de nuestro tiempo,
por ejemplo, su estudio de los movimientos de masas y de manera especial en
relación con la brutalidad del nacionalsocialismo germano y de las
dictaduras en general".
La concesión del Nobel no influyó para nada en su decisión de vivir una
vida retirada del ruido de las fiestas y de los cócteles. Un año después,
en agosto de 1982, prohibió que su autobiografía, The torch in my ear, se
publicara en Gran Bretaña, país del que tenía la nacionalidad, como
protesta por el trato que recibió allí hasta que consiguió el premio Nobel.
Después del Nobel recibió numerosos premios literarios, como el Buechner,
el gran Premio del Estado Austríaco, el premio Kafka y el de la Academia
Bávara, entre otros.
Fuentes: Prensa Latina, Terra Actualidad
*** Concluye Festival Mundial de Poesía en Venezuela
El II Festival Mundial de Poesía se desarrolló entre el 25 y el 31 de julio
en Venezuela, clausurándose este domingo tras una semana de recitales y
disertaciones a cargo de más de cincuenta poetas de los cinco continentes,
la mitad de ellos venezolanos.
Escritores de los cinco continentes recitaron sus versos en escenarios de
Caracas y en ciudades de los estados Anzoátegui, Amazonas, Bolívar,
Barinas, Carabobo, Cojedes, Falcón, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Sucre,
Táchira, Trujillo y Zulia.
Entre los participantes destacaron Fernando Rendón, William Agudelo
(Colombia), Humberto Akábal (Guatemala), Ernesto Cardenal (Nicaragua),
Víctor Casaus (Cuba), Vicente Rodríguez Nietzsche (Puerto Rico), Jenny Lim,
Clifton Ross (EUA), Miguel Anxo Fernán Bello (España), Juana Burghardt,
Michael Augustin (Alemania), Francine Carón (Francia), Susan Hampton
(Australia), Kasuko Kiraishi Shiraisi (Japón), Xi Chuán (China), Sujata
Bhatt (India), Issa Maklouf (Líbano), Adnan Ozer (Turquía), Abdul Hadi
Sadoum Gatea (Irak) y Amina Said (Túnez).
En la inauguración, el pasado lunes 25, el ministro de Cultura de
Venezuela, el arquitecto Francisco Sesto, pronunció el discurso de
apertura, que antecedió a un recital de 26 poetas de varios países,
acompañados de los venezolanos Blas Perozo Naveda, William Osuna, Enrique
Mujica, Tarek William Saab, Juan Antonio Calzadilla y Jesús Enrique Guédez.
En Caracas, el miércoles 27 en la mañana se presentaron poetas de Alemania,
Colombia y Venezuela en la sala Juan Bautista Plaza de la Biblioteca
Nacional, y en la noche, en el Centro de Arte La Estancia, se presentaron
poetas de China, India, Irak, Japón, Líbano, Turquía y Venezuela.
Ese mismo día, en el Teatro Cajigal de Barcelona, en el estado oriental de
Anzoátegui, estuvieron poetas de Colombia, España, Nicaragua, Túnez y
Venezuela, y al otro lado del país, en la Plaza de la Justicia de
Barquisimeto, estado Lara, se presentaron vates de Alemania, Australia,
Chad y Venezuela, mientras que en el Museo Cecilio Acosta de San Diego de
los Altos, estado Miranda, recitaron poetas de Estados Unidos, Puerto Rico,
Sahara Central y Venezuela.
La mañana del jueves 28 se presentaron en la Sala Nicolás Curiel, Plaza
Capuchinos, en Caracas, poetas de Cuba, Turquía y Venezuela, y en la tarde,
el Centro de Arte La Estancia albergó un recital con poetas de Colombia,
Cuba, Guatemala, Nicaragua y Venezuela. El mismo día, en el Ecomuseo del
Caroní, en Ciudad Guayana, compartieron con el público el estado Bolívar
poetas de China, Estados Unidos, Líbano y Venezuela y, en el Museo La
Blanquera de San Carlos, estado Cojedes, se presentaron poetas de Estados
Unidos, Puerto Rico, Sahara Central y Venezuela.
El viernes 29, en Caracas, se presentaron en el Teatro César Rengifo de
Petare poetas de España, San Tomé y Príncipe y Venezuela; en el anfiteatro
El Zoológico, Caricuao, estuvieron poetas de Guatemala, Irak y Venezuela y
en el Centro de Arte La Estancia se encontraron los vates de Australia,
Estados Unidos, Puerto Rico y Venezuela. Ese mismo día en Falcón, en el
Teatro Armonía de Coro, estuvieron poetas de Colombia, India, Japón, Túnez
y Venezuela; en el Teatro Luis Mariano Rivera de Cumaná, en Sucre, poetas
de Chad, Turquía y Venezuela, y, en el Ateneo de San Cristóbal, estado
Táchira, poetas de Alemania, Irak, Líbano y Venezuela.
El sábado 30 se presentaron en el Sector El Calvario, en Guatire, estado
Miranda, poetas de Estados Unidos, Sahara Central y Venezuela; el Centro de
Arte La Estancia y el Teatro Teresa Carreño acogieron a poetas venezolanos,
mientras que en el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre, en Valencia, estado
Carabobo, se presentaron poetas de Australia, Guatemala, Nigeria, San Tomé
y Príncipe y Venezuela, y en el Ateneo de San Cristóbal, estado Táchira,
poetas de Alemania, Irak, Líbano y Venezuela.
Finalmente, el domingo 31, se realizó un recital en la Casa de la Cultura
de Maturín, estado Monagas, donde se presentaron poetas de Colombia,
España, India, Nicaragua y Venezuela. El mismo domingo se celebró el
recital de clausura en el Teatro Teresa Carreño, en la capital venezolana,
que estuvo a cargo de los poetas de África Mahmoudan Hawad, de Sahara
Central, Koulsy Lamko de Chad, Toyin Adewale Gabriel de Nigeria, Conceicao
Lima de San Tomé y Príncipe y Amina Said de Túnez.
Además de los recitales se celebró un ciclo de conferencias en diversas
locaciones de la capital caraqueña. La primera de estas actividades fue la
conferencia del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, realizada en el Celarg
el lunes 25, y en la que el autor de Epigramas combinó la poesía, sus
conocimientos de teología y el estudio científico.
Cardenal sorprendió al publicó caraqueño con una disertación sobre ciencia
y poesía en la que leyó una especie de ponencia, no exenta de poesía pero
dedicada a la ciencia, ya que, para él, no hay mucha diferencia entre la
física y la mística. El autor nicaragüense admitió que muchas veces ha
encontrado su mayor inspiración, al igual que el poeta José Martí, en los
libros de ciencia antes que en los clásicos.
"Lo científico tiene para mí un interés poético y místico, pero también
económico y político", aseguró. "Desde hace tiempo mi poesía se nutre de la
ciencia", agregó. Se preguntó qué nacería del universo actual mientras hizo
un recorrido por la evolución humana, sin dejar de tocar temas
trascendentes como Dios, la muerte, el universo, el infinito y la
inmortalidad.
Para Cardenal existe una vida no molecular más allá de esta vida, y así
como hay agujeros negros en el universo considera que también hay hoyos
blancos y que "estamos hechos de partículas eternas", por lo que considera
que el temor a la muerte es "un error de óptica. Yo digo que la muerte es
buena, si no, Dios no habría creado un universo en donde todo perece",
afirmó.
"En el fondo no creemos en la muerte", continuó, citando como ejemplo a
diversas culturas que tenían por cierta la vida en el más allá y la
inmortalidad. Citó una anécdota según la cual un periodista preguntó una
vez a Einstein cuál era el origen de la materia y éste, por toda respuesta,
levantó el dedo índice señalando al cielo. "El dedo levantado es la única
respuesta científica al origen de la vida. Por lo tanto lo más difícil es
no creer en Dios", concluyó.
El martes 26 fue presentada, en el marco del festival, la antología poética
Flor diversa, del poeta venezolano Ángel Eduardo Acevedo (Valle de la
Pascua, 1937), en el Teatro Orlando Araujo, de Barinas. Las palabras de
presentación estuvieron a cargo de Leonardo Ruiz Tirado y Andrés Mejía,
gerente de Ventas de Monte Ávila Editores, sello editor de la antología,
que reúne ocho libros inéditos de Acevedo.
Por su parte, el poeta Mahmoudan Hawad, de Sahara, presentó el miércoles 27
su libro Sahara, visiones atómicas, y dictó una conferencia titulada
"Relación entre la poesía y las artes plásticas / su visión", en la Casa de
las Letras Andrés Bello.
El poeta colombiano Fernando Rendón, fundador y director del Festival
Internacional de Poesía de Medellín, relató el jueves 28 su experiencia al
frente del prestigioso evento colombiano, en el Auditorio del Museo de
Bellas Artes. Por último, el viernes 29, en el Teatro Baralt de Maracaibo,
Juana Burghardt, de Alemania, dictó su conferencia "Antonio Porchia y sus
voces".
El jueves 28, el gobernador del estado Anzoátegui, Tarek William Saab,
anunció en el Teatro Cajigal de la ciudad de Barcelona, la creación del
Premio Nacional de Poesía Miguel Otero Silva, durante un evento en el que
también participaron poetas venezolanos como Freddy Hernández, Fidel
Flores, Carlos San Diego y Enrique Hernández D'Jesús, así como Amina Said,
de Túnez; Miguel Fernán, de España; William Agudelo, de Colombia, y
Cardenal.
Saab aprovechó la presencia del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal para
imponerle la Orden José Antonio Anzoátegui.
Fuentes: ABN, El Observador, El Universal, RNV
*** Presentan antología de literatura indígena mexicana
Words of the True Peoples (Palabras de los seres verdaderos) es el nombre
de una antología de literatura indígena mexicana que, en tres volúmenes,
presentará en breve la Universidad de Texas, y que ha sido compilada por el
doctor Carlos Montemayor y el investigador estadunidense Donald Frischmann.
El primero de los tres volúmenes recoge prosas de 15 autores en lengua
maya, chontal, tzotzil, tzeltal, tojolabal, zapoteca, purépecha, huichol y
náhuatl. Los autores antologados en este primer tomo son María Luisa
Góngora Pacheco, Jorge Echeverría Lope, Miguel Ángel May May y Santiago
Domínguez, todos autores en lengua maya.
En chontal, Isaías Hernández Isidro; en tzotzil, Enrique Pérez López y
Jacinto Arias Pérez; en tzeltal, Diego Méndez Guzmán y Domingo Gómez
Gutiérrez; en tojolabal, María Roselia Jiménez; en zapoteco, Javier
Castellanos Martínez; en purépecha: Joel Torres Sánchez; en huichol,
Gabriel Pacheco, y en náhuatl, Librado Silva Galeana y Román Güemes
Jiménez.
Además de reproducirse en su lengua original, todos los textos contenidos
en la antología están traducidos al español por Carlos Montemayor y al
inglés por Donald Frischmann. En los meses subsiguientes aparecerán los
otros dos tomos. El segundo volumen se ocupará de la poesía en lengua
indígena y el tercero, del teatro.
En el primer tomo y los que seguirán, explican los autores, "pretendemos
llenar una laguna en los estudios literarios y culturales mexicanos y
latinoamericanos, e inspirar a otros, tanto indígenas como no indígenas, a
prestar la debida atención -crítica y humana- a las voces contemporáneas
que nos hablan desde las profundidades del tiempo; voces que se proyectan
en múltiples lenguas para crear puentes de comprensión que son tan
necesarios para la sobrevivencia de su sabiduría milenaria, que es parte de
nuestra experiencia humana acumulativa y colectiva".
En agosto de 2000, cuenta Donald Frischmann, "nos sentamos Carlos
Montemayor y yo en la sala de su residencia en la ciudad de México para
detallar el plan y contenido de esta antología; en ese momento surgió una
obra en tres tomos, ya no en uno solo. Ese cambio resultó de nuestra
decisión de presentar cada obra en tres lenguas, y de haber calculado el
volumen de material que ese formato representaría. Había muchos escritores
y escritoras de calidad cuya obra merecía atención, y un formato
multilingüe respondería a las necesidades de un amplio público lector
panamericano".
Los antologadores decidieron presentar a escritores que poseían décadas de
desarrollo y experiencia y un compromiso de largo plazo con la promoción de
su lengua. "Ellos ya no son escritores prometedores cuyo trabajado ha
aparecido sólo en periódicos, sino escritores muy experimentados y autores
de libros publicados a nivel nacional por casas editoriales prestigiosas".
No existe, dentro de esta vanguardia, según explica Frischmann, "un
equilibrio cuantitativo entre escritores hombres y mujeres; la
preponderancia de escritores masculinos en esta antología refleja esa
realidad. Sin embargo, una futura antología de este tipo indudablemente
incluirá a más escritoras distinguidas ya que en los últimos años se ha
dado un aumento dramático en el número de mujeres que se han iniciado en el
quehacer literario. Sin embargo, nuestro enfoque actual no es la escritura
reciente en lenguas indígenas mexicanas, sino la obra de escritoras y
escritores que ya han sobresalido en su oficio".
En el ensayo introductorio al volumen primero, Carlos Montemayor llama la
atención acerca de "varias imprecisiones, olvidos históricos e incluso
creencias ingenuas" que tornan confuso a menudo lo que se debe entender por
literatura indígena y tradicional. Por ejemplo, "creer que los idiomas
pueden diferenciarse por grados de crecimiento y que las lenguas con
desarrollo son los idiomas propiamente dichos y los otros tan sólo
'dialectos'. También, creer que las lenguas desarrolladas se hablan en los
países hegemónicos y los dialectos en los pueblos sojuzgados. Quizá
sorprenderá a muchos saber que no hay idiomas superiores; que todos son
sistemas lingüísticos definibles en los mismos términos, con el
ordenamiento gramatical necesario para una compleja gama de comunicación
abstracta, simbólica, metafórica, imperativa, lúdica, a partir de un
sistema fonológico particular".
De manera que, asienta Carlos Montemayor, "el náhuatl es un sistema
lingüístico tan completo como el alemán; el maya es un sistema tan completo
como el francés; el zapoteco lo es como el italiano, el purépecha como el
griego o el español y el inglés son como el ñahñu y el mazateco".
Pues bien, remata Montemayor, estamos ahora ante el resurgimiento del arte
literario en lenguas indígenas. "Este despertar de los intelectuales
indígenas y de la escritura en sus lenguas es uno de los hechos culturales
de mayor relevancia en el México de finales del siglo XX y principios del
XXI".
Fuente: La Jornada
*** FCE lanza colección de escritores clásicos latinoamericanos
Las obras más reconocidas de los clásicos latinoamericanos se reúnen en la
nueva colección literaria "Aula Atlántica", cuyo fin es fomentar la lectura
y el acercamiento a las letras hispanoamericanas, informaron este 27 de
julio fuentes del Fondo de Cultura Económica (FCE, http://www.fce.com.mx).
La colección incluirá libros de Julio Cortázar, Edgardo Rodríguez, Antonio
José Ponte, Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Ferré, José Donoso, Pedro
Salinas y Antonio Muñoz. "Aula Atlántica retoma textos fundamentales de las
letras hispanoamericanas para acercarlos a maestros, estudiantes y lectores
que buscan las mejores lecturas", agregó el FCE.
Coordinada por el crítico peruano Julio Ortega, "Aula Atlántica" también
reúne a una serie de estudiosos de los escritores y sus publicaciones, que
a través de prólogos hacen una introducción didáctica de cada texto.
Todos los fuegos el fuego, de Cortázar, uno de los mayores narradores
argentinos del siglo XX, participa en esta edición con prólogo de Beatriz
Colombi, profesora e investigadora de la Universidad de Buenos Aires.
También se incluye La renuncia del héroe Baltasar, de Rodríguez, que recrea
un ficticio levantamiento de esclavos en el Puerto Rico del siglo XVIII.
La mexicana sor Juana Inés de la Cruz, considerada la "décima musa", está
presente con Primero sueño y otros poemas, que permite el redescubrimiento
del valor literario y contextual de su obra, considerada de "arte barroco".
"Con estas muestras literarias, 'Aula Atlántica' quiere documentar la
imaginación que compartimos, a través de libros clásicos, modernos y
contemporáneos que han hecho camino de lectura y oficio de porvenir",
finaliza el FCE.
Fuente: IBLNews
*** Murió el poeta y crítico Saúl Yurkievich
El poeta argentino Saúl Yurkievich (1931-2005), uno de los más reconocidos
críticos literarios del mundo hispanoamericano, albacea de la obra del
escritor Julio Cortázar, murió el pasado miércoles 27 de julio en un
accidente en una carretera de Avignon, al sureste de Francia.
Según la policía francesa, el escritor perdió el control de su vehículo y
se impactó de frente contra un camión que avanzaba en sentido contrario,
falleciendo de manera instantánea. Tenía 74 años de edad y desde 1962 vivía
en Francia, donde trabajaba como profesor de literatura, puesto que también
desempeñó en diversas universidades de Estados Unidos.
La policía francesa agregó que Yurkievich pudo haberse quedado dormido
mientras conducía por Caumont-sur-Durance, ya que no se encontró en el
pavimento marcas de que hubiera intentado frenar.
Saúl Yurkievich nació en La Plata, Argentina, en 1931. De cuna humilde,
pronto supo que su destino estaba en su profundo amor a las letras. Estudió
letras en la Universidad de La Plata y basó en el poeta francés Guillaume
Apollinaire su tesis, que en 1968 se publicó como libro con el título
Modernidad de Apollinaire. En los años 60 se mudó a París.
Apenas llegado a la capital francesa hizo amistad con Julio Cortázar, quien
lo nombró albacea poco antes de morir en 1984 y tras un viaje a Argentina
en que en vano intentó ser recibido por el flamante presidente Raúl
Alfonsín.
En una entrevista con Página/12, Yurkievich recuerda el momento en que
conoció a Cortázar, quien entonces se encontraba en los primeros apuntes de
Rayuela. "Él había obtenido un premio muy importante compartido con Mujica
Lainez; con ese dinero él creyó poder comprar una casa sobre la playa en el
sur de Francia. Allí se dio cuenta de que el dinero no le alcanzaba ni por
asomo, así que empezó a retroceder y retrocedió 100 kilómetros. Al este de
Avignon, encontró una casa pequeña con una terraza formidable que daba a un
valle sobrecogedor".
Sobre su designación como albacea, aclara que no es lo mismo que ser
apoderado, papel que le tocó a Aurora Bernárdez, ex esposa de Cortázar. "En
el testamento nos nombró a Gladys, mi mujer, y a mí para que decidamos
juntos acerca de los inéditos. Como albaceas literarios tenemos, por su
voluntad, el derecho de conservar, editar o destruir lo que queramos. Así
lo dice en el testamento. Pero nada destruimos. Habría que ser Dios para
hacer una cosa así".
Yurkievich y su esposa editaron las novelas El examen y El divertimento,
escritas entre el '50 y el '53. "Una de estas novelas las mandó a un premio
literario. Pero no sólo no la eligieron sino que además la censuraron. A mí
me parecen extraordinarias, ambas. Estaban en sus cajones casi listas para
ser publicadas. Tal vez él las consideró como obra menor. Sucede que años
después aparece con Rayuela y él entró en una dinámica de avance con un
movimiento editorial descomunal. Ese momento le impedía ir para atrás,
razón por la cual las novelas quedaron sin publicar".
El también escritor argentino Arnaldo Calveira, amigo de Yurkievich, hizo
hincapié en que éste fue, antes que nada, poeta. "Es un gran lírico que
había conocido toda la historia de la literatura", explicó Calveira, quien
recordó que los principales temas de su obra eran "la dejación de la vida"
y las interrogaciones sobre lo que hay después, "temas eternos".
Entre su numerosa obra poética están Fricciones (1969), Envers (1980), El
Trasver (1988), Vaivén (1996), El sentimiento del sentido (2000), El
huésped perplejo (2001), con dibujos de Julio Silva, y Detener sin retener.
Fuentes: La Jornada, EFE, Clarín
*** BBC emite una web-novela para aprender inglés
Así como hay fotonovelas, telenovelas y radionovelas, el Servicio Mundial
de la BBC lanza The flatmates (Los compañeros de apartamento), su primera
"web-novela", hoy, 1 de agosto, para que sus lectores aprendan inglés.
Aquellos que visiten la página bbclearningenglish.com podrán escuchar y
leer un nuevo episodio cada semana. La idea es que puedan aprender el
idioma de la forma en que "se habla y se vive" en el país.
La novela es un drama sobre un grupo de jóvenes de diferentes culturas que
viven en el Reino Unido. Los seguidores de este nuevo formato podrán
decidir el rumbo de la novela votando a través de Internet, según informó
la productora y guionista Nuala O'Sullivan, quien agregó que las personas
podrán aprender "a su propio ritmo e interactuar con la red de la forma que
quieran, cuando les venga bien".
"The flatmates apunta a las personas que quieran aprender el inglés que se
vive y se habla, más que el que se enseña en los libros de texto
tradicionales". Cada episodio irá acompañado de lecciones de inglés y de
ejercicios para colaborar con el proceso de aprendizaje.
Fuente: BBC
*** Carlos Barbarito publica poemario bilingüe
Éditions Poiêtês, la editorial que dirige Laurent Fels, quien además tiene
a su cargo Les Cahiers de Poésie (http://www.cahiers-de-poesie.fr.ms),
acaba de anunciar la publicación en Francia de Les minutes qui passent,
un poemario bilingüe del autor letraliano Carlos Barbarito. El libro, que
ha sido traducido por la belga Frie Flammend, cuenta con un prólogo del
también belga Stefan Beyst. Las fotografías estarán a cargo del alemán
Norbert Guthier (en tapa) y de la argentina Claudia Bonder (en el
interior).
En el prólogo, Beyst califica al libro como "una introducción excelente a
la obra del poeta argentino Carlos Barbarito". Explica que en los textos
que lo componen, "a menudo breves, concentrados, el poeta nos trasmite su
experiencia de existir en este mundo: un penetrante sentimiento atravesado
por la transitoriedad. Sentimiento angustioso, donde las imágenes de lo
temporal cotidiano se repiten en una escala más amplia: un astro que se
apaga o una piedra en la que la primigenia violencia de la expansión
cósmica está solidificada".
Según Beyst, Les minutes qui passent está desprovisto de "palabras
inusuales o recursos artificiales" ya que, por el contrario, reduce la
lengua "a un idioma austero y riguroso". El prologuista indica que a nivel
de la frase y su estructura gramatical se desarrolla la dicción poética.
"No por nada el poeta evita la afirmación y la coherencia aparente, y
prefiere la enumeración de la incoherencia o la parataxis de lo accidental,
el modo condicional, la pregunta, la negación".
*** Cursos de poesía y periodismo dicta el Taller de Escritura
El Taller de Escritura de Madrid (http://www.tallerdeescritura.com) inicia
esta semana sus cursos intensivos de poesía y periodismo, que se extenderán
hasta finales de este mes en su sede en el Nº 15 de la calle Ruiz, en
Madrid.
El taller de poesía será dictado por el profesor Jesús Urceloy entre hoy 1
de agosto y el miércoles 24, todos los lunes y miércoles en horario de 7:30
a 9:30 de la noche. El de periodismo, por su parte, estará a cargo de
Antonio Rómar y se dictará los martes y jueves en el mismo horario, desde
mañana 2 hasta el jueves 25.
Las clases repartirán su tiempo en teoría y práctica. En la parte teórica
se explicarán las diversas materias con ejemplos precisos, y en la segunda
se desarrollarán ejercicios y juegos en común, se valorarán los ejercicios
propuestos en la clase anterior y se responderán todas las dudas e
inquietudes del alumno.
Jesús Urceloy es profesor de poesía y ha sido jurado de importantes
distinciones españolas como el Premio Nacional de Poesía 2003 y el Premio
Nacional de Literatura Infantil 2004. Ha impartido y dirigido el taller de
poesía y los ciclos de poesía contemporánea de la Universidad San Pablo CEU
(http://www.uspceu.com) entre 1997 y 2001. Codirige la revista literaria
digital Ariadna (http://www.ariadna-rc.com) y ha publicado Poemas eróticos,
Libro de los Salmos y La profesión de Judas. En el 2004 ha editado, anotado
y prologado las obras completas Todo Sherlock Holmes, de Arthur Conan
Doyle, en el sello Cátedra. Ha aparecido en diversas antologías y ha sido
traducido al portugués y al italiano.
Antonio Rómar es licenciado en periodismo y ha trabajado en diversos medios
como TVE, El Día de Córdoba, El Rotativo o lanetro.com. Ganador del
concurso de poesía de la Universidad San Pablo, por lo que fue antologado
en varios libros, como Aula 010 de Poesía, de Salamanca. Coordinó los
recitales de poesía del Café Libertad, de Madrid, durante 2002. Colabora
habitualmente en revistas como Ariadna. Su edición crítica de Las 1001
noches, junto a Jesús Urceloy, será publicada por la editorial Cátedra en
septiembre de este año.
La matrícula de estos cursos es de 160 euros y se admitirá un cupo máximo
de 16 alumnos por grupo. Los interesados deberán contactar con Enrique
Páez, responsable de los talleres, mediante el correo electrónico
info@....
Fuente: Taller de Escritura
*** Isaac Rosa recibe mañana el premio Rómulo Gallegos
Mañana martes 2 de agosto el escritor español Isaac Rosa recibirá el Premio
Internacional de Novela Rómulo Gallegos, en una ceremonia que se realizará
a partir de las 7 de la noche en la Sala de Teatro 1 de la Casa Rómulo
Gallegos, sede de la Fundación Celarg, en Caracas.
El jurado, integrado por Jorge Enrique Adoum (Ecuador), Antón Arrufat
(Cuba), Nelson Osorio (Chile), Cósimo Mandrillo y Alberto Rodríguez Carucci
(Venezuela), dio a conocer el veredicto el pasado 8 de julio: "En votación
dividida, por mayoría de votos (3 a 2), se resolvió otorgar el XIV Premio
Internacional De Novela Rómulo Gallegos a El vano ayer, de Isaac Rosa, en
razón de que esta obra presenta claves literarias y referenciales de la
historia y cultura españolas de postguerra".
Además, el jurado consideró que El vano ayer "convoca a observar
críticamente los modos posibles de leer la realidad, sin dejar de lado las
tensiones que produce el encuentro con las ambigüedades provocadas por las
distintas versiones de los hechos narrados, inducidas por las informaciones
de prensa, por rumores, por relatos tendenciosos o manipulados de los
acontecimientos. Desde la utopía de la objetividad expositiva, el narrador
explora con ironía y humor los vericuetos de la intriga policíaca para
indagar en la médula de una historia por mucho tiempo ocultada, omitida u
olvidada".
Rosa nació en Sevilla en 1974 y se educó en Badajoz, donde inició los
estudios de periodismo, que no llegó a terminar. Comenzó a escribir relatos
y obras de teatro breve, algunas reconocidas con la obtención de premios
literarios. Siguió escribiendo ensayo y editó su primera novela en 1999, La
mala memoria. En ella, el protagonista investiga el rastro de un pueblo
masacrado durante la guerra civil. Algunas de sus obras más relevantes son:
Adiós muchachos (teatro, 1998), El ruido del mundo (narración, 1998) y
Kosovo: la coartada humanitaria (ensayo,2001) éste último escrito
conjuntamente con el serbio Aleksandar Vuksanovic y el español Pedro López.
Fuente: Celarg
*** Grabados de Cien años de soledad presentan en Quito
El colombiano Pedro Villalba Ospina es el autor de la exposición "Cien años
de soledad al agua fuerte", que se presenta, con entrada gratuita, hasta el
sábado 6 en la Galería Principal del Centro Cultural de la Pontificia
Universidad Católica del Ecuador (Puce, http://www.puce.edu.ec), y que será
reabierta entre el 30 de agosto y el 17 de septiembre.
La muestra es una representación de la laureada novela de Gabriel García
Márquez, cuya descripción por capítulos hace esta exposición aún más
descriptiva para el espectador. La obra está compuesta por 120 trabajados
en la técnica del grabado al agua fuerte, razón por la cual se decidió
llamarlo de la misma forma. La novela consta de 20 capítulos, cada uno
representado en siete grabados y la primera página de cada capítulo.
Al ser representada públicamente actúa como una metáfora gigante del libro,
e invita a las personas a ingresar a sus páginas donde encuentran, además
de los grabados, escritos de la novela y un conjunto de mariposas
realizadas con pétalos de rosas amarillas. La falta de colores es una de
sus características ya que la técnica es en blanco y negro comúnmente, pues
el autor desea conservar los mismos colores que menciona el premio Nobel de
Literatura en su libro.
En toda la exposición predominan las mariposas amarillas, que tienen un
significado especial alrededor de toda la obra. "Las mariposas se
convierten en un símbolo para García Márquez, quien por superstición, al
momento de recibir el premio Nobel lo hizo con una rosa amarilla en su
mano, como símbolo de una vida larga, pues se dice que quienes reciben el
premio viven muy poco", dijo Villalba Ospina. "Desde muy niño conocí a
Gabriel García Márquez y sus obras, fue un proceso de años para seleccionar
este libro para mis trabajos", agregó el artista.
La ilustración de libros ha sido la manera más tradicional de representar
su arte. Los libros con los cuales creció Villalba Ospina apresuraron su
idea de pintar y realizar grabados, iniciando desde la realización de
bocetos, hasta sus hoy más de 15 libros representados de distintos autores
y en diferentes técnicas entre las cuales están el óleo, carboncillo y
otros. Las exposiciones han estado en Bolivia y Colombia, con perspectivas
de viajar Cuba y Chile en meses próximos.
Fuente: La Hora
*** Celebran en España festival Trovalia 05
El concejal de Cultura, Festejos y Patrimonio Arqueológico, José Cabezos, y
el trovero Joaquín Sánchez, El Palmesano, presentaron a finales de julio el
festival Trovalia 05, certamen dedicado al arte de la improvisación que
está compuesto por cuatro espectáculos con el mar como telón de fondo, y
que congregará a trovadores murcianos, canarios y argentinos.
El martes 9 de agosto se celebrará en el Puerto de Cartagena el
espectáculo "Barco de versos en un puerto de culturas", donde se mezclarán
dos artes paralelos, el del repentismo canario y el del trovo cartagenero.
El miércoles 10 de agosto, en Cabo de Palos, se celebrará "Paralelismos de
la improvisación", que volverá a mostrar los contrastes entre nuestro trovo
mediterráneo y el repentismo canario. Con Mar de Cristal como escenario, el
jueves 11 de agosto trovadores de Lorca, Águilas, Totana y Cartagena
representarán "Contrastes del trovo en la región", donde se podrán ver las
diferentes formas de trovo y cante que se dan en estas poblaciones, a pesar
de su proximidad.
El viernes 12 de agosto, en el Puerto de Cartagena, en "Mezcla de versos de
dos continentes", trovadores cartageneros y payadores argentinos pondrán de
manifiesto sus dos culturas y sus dos formas de trovo, unidas por el verso
y el lenguaje. "Entre el faro y el Quijote" pondrá el colofón al festival
en Cabo de Palos, localidad que recibirá a trovadores de la comarca y
payadores argentinos el sábado 13 para improvisar con versos inspirados en
Don Quijote de La Mancha. Todos los eventos se realizarán a las 10:30 de la
noche.
Trovalia se viene celebrando desde 2003 con el objetivo de dar a conocer
las diferentes formas y manifestaciones del arte de la improvisación
poética. Este año cumple su tercera edición, como sucesora del Certamen
Nacional del Trovo, al dejar de ser un concurso y transformarse en una
"muestra de poesía inteligente".
Fuente: Ayuntamiento de Cartagena
*** Creación literaria, novela y periodismo en talleres del Celacp
El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (Celacp,
http://celacp.perucultural.org.pe) ha organizado una serie de talleres de
creación literaria, novela