~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 203
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 2 de febrero de 2009
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
Recuerdos de Tena. / Clases en avión. / Libros | Breves
solidarios. / Una página en blanco. / Talleres poblanos. |
/ De libros y lecturas. / Al pairo. / Humboldt en |
fondos. / Letras en Málaga. / Alambres en Monagas. / |
Jóvenes en Maracaibo. |
|
Anunciados ganadores del XVI Concurso Nacional de | Noticias
Literatura Ipasme. El letraliano Juan Martins ganador en |
la mención Teatro. / Un avión biblioteca se incendia en |
México. / Mario Catelli obtiene el Premio Bruguera de |
Novela. / Gamoneda pide que no se retire cruz gamada en |
casa de su juventud. / Inician en Cuba homenajes a |
Nicolás Guillén. / Falleció el poeta ecuatoriano |
Francisco Granizo Ribadeneira. / Fundación Lorca |
desarrollará intercambio temporal con el Reina Sofía. / |
Crean en Universidad de Oviedo la Cátedra Paco Ignacio |
Taibo I. / Premio Grinzane Cavour para Eduardo Galeano e |
Ingrid Betancourt. / Dominicano José Alcántara Almánzar |
gana Premio Nacional de Literatura. / Colombia declara |
Patrimonio Nacional al Festival de Medellín. / Gil de |
Biedma y Machado llegarán a la gran pantalla. / |
Coleccionista recupera libros robados de Biblioteca |
Nacional de Perú. / Premio Barcarola de Cuento para el |
peruano Giancarlo Andaluz Queirolo. / Fallece el |
escritor estadounidense John Updike a los 76 años. / |
Otorgan Medalla Bellas Artes de México a Ramón Xirau. / |
Accidente en Biblioteca Nacional de Argentina deja siete |
lesionados. / La lengua española volverá a reunirse en |
Chile en 2010. / Ayuntamiento de Orihuela no usará |
imagen del poeta en Año Hernandiano. / Recuerdan en |
Madrid a Vicente Huidobro. / Miami homenajea a Juan |
Ramón Jiménez. / Publican antología de poetas argentinos |
y libaneses. / Inauguran la mayor biblioteca digital |
latinoamericana de partituras. / Inicia el IV Festival |
de Teatro Independiente de Cantabria. / Poesía de |
Hispanoamérica y el Caribe estará reunida en una |
antología. / Se inicia BCNegra, la Semana de Novela |
Negra de Barcelona. / Coloquio por el centenario de |
Onetti realizan en México. / Almuñécar celebrará |
jornadas de historia y novela histórica. / Crean en |
Michoacán la Escuela de Teatro y Literatura. / Poetas |
dominicanos y puertorriqueños harán recital conjunto. / |
Festival de Poesía de Granada celebrarán en homenaje a |
Alfonso Cortés. / 6º Encuentro “Más allá de los cuentos” |
celebrarán en Carabobo. / Tres acontecimientos |
literarios conmemorará un congreso en Palma. / Herencias |
culturales comunes analizarán Chile y Argentina. / |
Oralidad y mito en literatura infantil y juvenil |
revisarán en México. / Realizarán máster a distancia en |
literatura para niños y jóvenes. / Enseñanza de |
disciplinas humanísticas será analizada en Cuba. / |
Cultura y literatura brasileñas analizará congreso |
internacional. / Coloquio sobre mito y performance |
grecolatinos realizarán en Argentina. / Cátedra Unesco |
celebrará en Venezuela su V Congreso Internacional. / |
Lectura y escritura en educación superior analizarán en |
Cali. |
|
ClicClicClic Cuentos Interactivos. / Poesía+Letras. / | Literatura
Seda. / La Letra Nostra. / Vikipetã. / El Café del | en Internet
Autor. |
|
“Ochenta años de Carlos Fuentes”, Héctor Javier Peña. / | Artículos y
“Los “acentos” de Colombia”, Leopoldo de Quevedo y | reportajes
Monroy. / “Algunas palabras sobre la poesía de Aly |
Pérez”, Julia Elena Rial. / “Georgette Vallejo y la |
crítica”, Miguel Pachas Almeyda. / “1606 y otros poemas, |
de María Clara Salas”, Armando Rojas Guardia. / “La idea |
de la Justicia en El proceso de Franz Kafka”, Sócrates |
Tsokonas. / “Realismo mágico y sucio en tiempos de La |
Maga”, Eduardo García Aguilar. / “Por culpa de Candela, |
de Teresa Dovalpage”, Margarita Montalvo. / “Apuntes |
para un género olvidado. Antimateria biográfica de la |
poesía”, Gustavo Esmoris. |
|
Ricardo Menéndez Salmón: “Un gran libro es siempre una | Entrevistas
mala noticia para el poder”, entrevista por Édgar |
Borges. |
|
“Rojo y azul: en la línea de fuego (algunas reflexiones | Sala de ensayo
sobre la violencia en la narrativa del Tolima)”, Oscar |
Iván Londoño Zapata. / “Un bel morir, de Álvaro Mutis”, |
Georgina Uzcátegui Gómez. / “Blanca Varela o el animal |
que desnuda su humanidad”, Paolo Astorga. |
|
“Al otro lado de la puerta”, Mauricio Duque Arrubla. / | Letras
“Fantasmas de Quijote” (extractos), Miguel Crispín |
Sotomayor. / “Monólogo con página en blanco”, Alejandra |
Gutiérrez. / “Sangre del tiempo” (extractos), Chantal |
Enright. / “El accidente”, Ricardo Iribarren. / Tres |
poemas de Julia del Prado. / “Lo que se dice una ruina”, |
Rafael Pérez Llano. / “Los tallos oculares” (extractos), |
Daniel Bernal Suárez. / “El concertista”, Carlos Enrique |
Cabrera. / Poemas de Carlos Ernesto García. / “La fuente |
del sueño”, Susana del Rosal. / “Breves dardos |
asesinos”, Elisa Berna Martínez. / “El tiempo del vino”, |
Marianela Alegre. / Poemas de René Dayre Abella. / “La |
Hermandad del Erizo”, Raquel Morán. / “Libro de los |
dioses” (extractos), Mileiby Hernández Méndez. |
|
Claudio Magris. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a:
letralia-subscribe@...
Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a:
letralia-unsubscribe@...
También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:
http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm
Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Recuerdos de Tena. El escritor español Juan Tena (Madrid, 1950) acaba de
publicar el libro de cuentos La edad del recuerdo, donde el autor se pasea
por diversos aspectos de la condición humana, de los recuerdos, de la
subjetividad del tiempo, del espacio finito y de las sobras que acompañan
al ser humano durante toda su vida y aun después. Son relatos compuestos en
un marco real, pero sin que el autor renuncie por ello a la ficción. El
libro, de 89 páginas, se puede descargar por 3,37 dólares u ordenar en
versión impresa por 15,40. Tena es periodista y escritor y ha publicado
antes El Hespérides: diez años de investigación y Un mito llamado Leonor de
Guzmán. Es, también, coautor de varias obras de ciencia y tecnología y de
comunicación científica y tecnológica, profesor de prácticas periodísticas
y asesor y conferenciante en comunicación social de la ciencia y la
tecnología. Ha obtenido varios premios periodísticos. La edad del recuerdo
es su primera obra en narrativa.
http://www.lulu.com/content/4562950
Clases en avión. A sus múltiples materiales didácticos para quienes desean
mejorar sus técnicas narrativas, AvióndePapel.com ha agregado el taller
gratuito “Aprende a narrar”, un recurso en el que el autor novel conocerá
definiciones y nociones básicas en la elaboración de cuentos bien logrados.
En su capítulo introductorio, “Qué tiene de cuento un cuento”, el texto
responde: “No es una anécdota: es más que eso. Tampoco es un cúmulo de
sucesos: es menos. Es una historia —breve, intensa, explosiva y resolutiva—
que evoca un acontecimiento único al que se enfrenta un único personaje (a
lo sumo dos), durante un único instante y en un único lugar, antes de que
pueda (o no pueda) resolver el problema que se le presenta”. El taller
incluye enlaces a materiales de apoyo en los que se puede leer
explicaciones sobre temas concretos o ejemplos tomados de los mayores
autores del género. Descripción, narrador, conflicto, personajes, tiempos,
son algunos de los temas tratados.
http://www.aviondepapel.com/aprendeanarrar
Libros solidarios. La editorial pontevedresa El Taller del Poeta acaba de
lanzar, con el título Fantasmas de Quijote, del escritor cubano Miguel
Crispín Sotomayor (http://letralia.com/firmas/crispinsotomayormiguel.htm),
su colección solidaria de poesía “Tiempos Difíciles”, bajo la dirección del
poeta argentino Gabriel Impaglione y con el español Fernando Luis Pérez
Poza como editor. Con la colección “se pretende dar a conocer la obra de
poetas que, a pesar de su calidad, debido a sus circunstancias vitales,
económicas o país de residencia encuentran especiales dificultades para
publicar”, explicó Pérez Poza. Además, la característica más destacable de
la colección es que, por cada libro que se venda, el autor recibe en su
domicilio un ejemplar gratuito del mismo, “de tal manera que quien lo
compra está ejerciendo la solidaridad para con éste o, dicho de otro modo,
apadrinando al poeta publicado”. El autor recibirá gratuitamente, en
diferentes entregas, un mínimo de 100 ejemplares de su obra publicada.
“Tiempos Difíciles” admite también el patrocinio directo de instituciones,
fundaciones, asociaciones y otras entidades, e incluso de particulares, en
cuyo caso figurará el logotipo de la entidad o persona patrocinadora en la
cubierta o en el interior del libro. En esta edición, hemos publicado
algunos textos (http://www.letralia.com/203/letras02.htm) que forman parte
del poemario de Crispín Sotomayor, que aparte de ser el primer número de la
colección, es el primer libro publicado en Pontevedra y, probablemente, de
España, en este año.
http://www.eltallerdelpoeta.com/tiemposdificiles.htm
Una página en blanco. Ericka Koehler (Ericka Castro Ausejo) y Sara Bravo
Montenegro llevan adelante la bitácora literaria Blog de la Página en
Blanco, en la que difunden literatura en español, en todos los géneros. En
enero arribaron a su primer año de actividades, período en el que han
publicado textos de escritoras argentinas, algunas de ellas con premios,
así como a narradores y poetas peruanos. Con motivo de su aniversario, las
editoras están invitando a jóvenes escritores de cualquier nacionalidad,
que escriban en español y que les guste escribir cuentos, poemas, crítica
literaria, artículos académicos o material literario en cualquier otro
género, para que envíen material para su publicación en esta bitácora,
previa selección.
http://blogdelapgenblanco.blogspot.com
Talleres poblanos. La Casa del Escritor de Puebla (México) anunció este 20
de enero sus 25 diferentes talleres de primavera a través de la Dirección
de Literatura de la Secretaría de Cultura e invita a los interesados en la
literatura a que se inscriban y participen a partir del próximo 23 de
febrero. El costo de cada taller es de 275 pesos a cualquiera de las
siguientes propuestas: taller de escritura, narrativa contracultural,
técnicas para la escritura moderna, retórica general, introducción a la
ciencia ficción, taller de lectura y creatividad infantil, taller de
lectura en voz alta, ensayo, novela 1 y 2, seminario y taller de poesía,
taller de letras en lenguas originarias, corrección de originales, guión de
cine, cuento, literatura erótica y libertad, estilo y género, y literatura
fantástica. Para mayores informes se pueden comunicar al 2 46 33 29, o en
la Casa del Escritor (5 oriente 201).
http://www.sc.puebla.gob.mx
De libros y lecturas. La revista digital Librodeartista auspicia la
exposición ellibroysuslecturas.azul, que sus organizadores definen como una
experiencia de trabajo colaborativo en red y que tiene tanto una versión
digital como una física en dos espacios: el primero es la Galería Concha
Pedrosa (calle Fernán Caballero, Nº 11, Sevilla, España), donde la muestra
fue inaugurada el pasado 21 de enero y se extenderá hasta el 14 de febrero,
y el segundo es la Sala de Exposiciones GB de la Facultad de Bellas Artes
de Sevilla (calle Gonzalo de Bilbao), del 19 de febrero al 6 de marzo. Se
trata de una exposición de libros de artista que nace con la idea de crear
un grupo global, interesado en el soporte libro de artista y unidos por un
tema común: Azul. Jim Lorena ha fungido como curadora y los 80 autores
participantes, quienes provienen de diversos países, convergieron en la
exposición tras una convocatoria anunciada en la revista. Iberoamericanos,
españoles, franceses, belgas, italianos y autores/artistas de otras
nacionalidades están presentes. Alejandro Uribe, Amparo Dols, Antonio
Damián, Carlos Aceituno Cantillana, Carolina Viñamata, Christian Becerra
Salazar, Dini Calderón, Elisa Pellacani, Emilio Sdun, Florencia Lagos
Vergara, Isidro López-Aparicio, Jorge Amieva Ferrer, Juan Manuel Barrado,
Luz Marina Ruiz, Mario Lagos, Miguel Ángel Porro, Paco Mora y Efi Cubero
son algunos de los autores participantes. La exposición virtual es autónoma
en su desarrollo y objetivos y la plantilla de autores incluye desde
pioneros en la práctica artística de este soporte hasta aquellos que acuden
con su primera obra. Los géneros tratados abarcan casi todas las opciones
posibles en este soporte.
http://www.librodeartista.info/ellibroysuslecturas.azul/spip.php?rubrique1
Al pairo. Así se titula la primera novela del escritor mexicano Humberto
Aguinaga, y que acaba de ser publicada en papel por Ediciones La Rana y en
formato digital por El Aleph. Ponerse “al pairo”, explica Aguinada,
significa mantener la posición respecto al fondo y, cuando hay temporal,
mantenerse proa al oleaje con poco trapo, a fin de compensar el efecto de
abatimiento. La novela, que fue presentada a finales del año pasado en la
Feria Internacional del Libro de Guadalajara, narra la historia de un
hombre que ha cumplido cincuenta años y se ha dado cuenta de que ha tardado
todo ese tiempo para decidir huir de sí mismo o para encontrarse. A bordo
de un velero, el personaje decide ponerse, justamente, al pairo. “Pero
tampoco es muy grande un velero”, indica la presentación de la novela,
“como para llevar a bordo a un hombre que piensa que toda su vida hace
agua, a un empresario fracasado, a un escritor que siente que no despliega
velas y a un marinero con ánimo de enamorarse incluso de la sirena que
habrá de ahogarlo. Menos cuando todos son la misma persona. Pero lo peor es
que estar al pairo tampoco supone tener un destino”.
http://www.youtube.com/watch?v=DHTC0QwsIyghttp://www.guanajuato.gob.mx/cultura/ediciones/alpairo.phphttp://www.elaleph.com/libros.cfm?item=581642&style=Editorial
Humboldt en fondos. La Biblioteca General y de Humanidades del campus de
Guajara de la Universidad de La Laguna (ULL) acoge desde el pasado 27 de
enero la exposición “Humboldt en los fondos bibliográficos insulares”, que
organizada por la cátedra cultural de la ULL que lleva el nombre del
naturalista prusiano se extenderá hasta el próximo 20 de febrero. Esta
exposición pretende ofrecer una muestra de las obras más antiguas de
Humboldt que se conservan en los fondos de la mencionada biblioteca y, al
mismo tiempo, propiciar un acercamiento al estado actual de los estudios
sobre la obra y el pensamiento del naturalista, ilustrándolo con algunos
trabajos destacados de publicación reciente. La primera de las cuatro
secciones en que se articula la exposición se refiere a las fuentes
originales y a las traducciones, y en ella se integran casi una veintena de
piezas, que constituyen un pórtico excelente para un acercamiento a la
valiosa producción de Humboldt. La segunda sección se dedica a biografías,
bibliografías y estudios, mientras que la tercera sección quiere ser una
muestra de la dimensión americana del naturalista. Finalmente, la cuarta
sección aborda los vínculos de Humboldt con Canarias. Las obras expuestas
se acompañan de catorce paneles con ilustraciones pertenecientes a la obra
de Humboldt y constituyen un pequeño homenaje a la magnífica labor
desarrollada por los grabadores, dibujantes e ilustradores de la época.
http://www.ull.es/portal/viewcontent.aspx?id=940726
Letras en Málaga. El Instituto de Estudios Portuarios de Málaga (Andalucía,
España) presentó recientemente el programa literario “Letras en el Puerto”
de poesía, ficción y relato de la Consejería de Cultura del primer
trimestre de 2009. Todas las actividades se celebrarán a las 20 horas entre
los meses de enero y marzo, y se realizarán de forma homogénea con el resto
de las capitales andaluzas. En Málaga habrá un ciclo dedicado a analizar el
cambio del siglo XIX al XX, en el que se homenajeará al poeta sevillano
Alejandro Sawa en el centenario de su fallecimiento. Contará con mesas
redondas en torno al libro Alejandro Sawa; luces de Bohemia, de la
investigadora Amelina Correa. El paso del siglo XX al XXI se estudiará a
través de la figura de Luis Antonio de Villena y recorrerá la línea que
vincula “dandysmo y bohemia”. Se presentará el libro La belleza callada de
la noche, que ha dedicado el profesor malagueño Antonio Aguilar al poeta.
Álvaro Pombo y Guillermo Busutil dialogarán en torno al título “Ficción,
memoria y realidad”. También será protagonista Joan Margarit, que mantendrá
un coloquio con Antonio Jiménez Millán sobre “Últimas noticias de poesía”,
y Andrés Neuman, cuyo libro Década será presentado por Aurora Luque.
http://www.puertomalaga.com/noticiaDetalle.asp?idNoticia=359
Alambres en Monagas. El Instituto de Cultura de Monagas ofrece, a partir
del 14 de febrero, un taller de alambrismo artesanal que será dictado por
el artista plástico y artesano Ramón López, quien desde hace varios años
viene trabajando con esta interesante técnica en la que se utilizan como
materia prima diferentes tipos y diámetros de alambre. Con esta estrategia
didáctica, los participantes aprenderán a crear con sus propias manos, y
sin recurrir a la soldadura, un gran número de figuras decorativas de
variados tamaños y estilos, entre ellas animales, personas, hojas, árboles,
instrumentos musicales y otras formas. En la primera sesión del taller se
definirán por consenso las estrategias de trabajo. Las clases se
desarrollarán a lo largo de dos meses (ocho sábados) en un horario
comprendido entre las 2 y las 6 de la tarde, para sumar un total de 32
horas. La inscripción es gratuita y los interesados tienen hasta este
viernes 6 de febrero para formalizarla en la sede del instituto, en
Maturín.
http://www.monagas.gob.ve/icum
Jóvenes en Maracaibo. Del 9 al 11 de julio se celebrará en Maracaibo
(Zulia) el Encuentro de Escritores Jóvenes de Venezuela, evento que tendrá
lugar en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del
Zulia, en conmemoración a los 50 años de la fundación de la Escuela de
Letras de esa casa de estudios. Podrán participar escritores de hasta 35
años de edad con un trabajo literario de hasta 15 cuartillas en cualquier
género. Los participantes deberán proporcionar una breve reseña curricular
(tres copias físicas y una en digital formato Word, a espacio y medio, tipo
Arial, tamaño 12, márgenes convencionales, papel Bond 20, en sobre manila y
debidamente engrapado). Los recaudos deberán enviarse a la siguiente
dirección: Ciudad Universitaria, Facultad de Humanidades, Bloque D,
Dirección de la Escuela de Letras; Maracaibo, Estado Zulia. El plazo de
inscripciones se extenderá del 9 de febrero al 1 de junio. Las
inscripciones tendrán un costo de 50 bolívares para participantes y 30 para
observadores.
encuentronacional.escritorjoven@...
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
=== ¿Le interesa estar informado sobre concursos? =========================
Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a
letralia-concursos-subscribe@..., o visitar nuestra cartelera
de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@...
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Anunciados ganadores del XVI Concurso Nacional de Literatura Ipasme
El letraliano Juan Martins ganador en la mención Teatro
A mediados del mes de enero fue anunciado el veredicto del XVI Concurso
Nacional de Literatura del Instituto de Previsión y Asistencia Social del
Ministerio de Educación de Venezuela, Ipasme
(http://fondoeditorialipasme.wordpress.com), que premia la obra de
escritores afiliados al ente, y que en esta edición contó con una
extraordinaria participación.
La mención Novela correspondió a Cienfuego de fuegos, del escritor Antonio
José Lanza (Cumaná, Sucre), por decisión de los jueces Mercedes Franco,
Olga Cortez y Alberto Andrade. En la mención Poesía el ganador fue Moisés
Cárdenas (Palmira, Táchira) con el poemario El silencio en su propio
olvido, escogido por Alejandra Segovia, Astrid Lander y Luis Felipe
Bellorín. En esta mención se recomendó publicación para Primavera cero, de
Ender Rodríguez (San Cristóbal, Táchira). En la mención Cuento Infantil la
ganadora fue Maribel da Silva (Los Teques, Miranda), siendo los jueces Luis
Felipe Bellorín, Luiz Carlos Neves y Hugo Colmenares.
En Cuento el ganador fue Juan Manuel Romero (Caracas), con el trabajo
Historia de reflejos, por decisión de Ana María Velásquez, Ángela Rizzo y
Andrés Castillo. Se recomendó publicación para Aquellos tiempos duros, de
Humberto Espinoza Farías (Tocuyito, Carabobo). Finalmente, la mención
Ensayo premió el libro Identidad y salvación en la obra de Enrique Mujica,
de Evelixe López Alejos (Caracas), por decisión de Mirla Alcibíades,
Maribel da Silva y José J. Villa Pelayo. Se recomendó publicación para
Tomás Freites Paz por Pushkin: patria, vida y poesía.
En la mención Teatro el ganador fue el dramaturgo, crítico y director
teatral aragüeño Juan Martins (Maracay, 1960;
http://www.letralia.com/firmas/martinsjuan.htm), escritor letraliano que
obtiene el premio por la obra Saldré de tu piel de cuero, escogida por un
jurado en el que participaron José Luis Contreras, Lesbia Quintero y
Libeslay Bermúdez.
Martins ha obtenido, entre otros, el Premio Bienal de Literatura Augusto
Padrón (2004), género dramaturgia, por Caperucita ríe a medianoche; el
Premio Mayor de las Artes (2004), mención dramaturgia, por Dollwrist, y el
Premio Miguel Ramón Utrera (2008), mención dramaturgia, por Caramelo de
Nueva York. Ha publicado Deseos de casa (poesía, 1995), Poética para el
actor (2000), Cartas del corazón para Edith Piaf y otras piezas (2002) y En
tres y dos (2003, antología; coautor con Rodolfo Santana y Gustavo Ott),
entre otros títulos. Es colaborador de diversas revistas culturales
venezolanas e internacionales.
Fuente: Ipasme
*** Un avión biblioteca se incendia en México
Un incendio consumió la madrugada del pasado lunes 19 de enero un centro de
acopio, en la explanada de la delegación Venustiano Carranza (Distrito
Federal, México), en el que se encontraban apilados unos doscientos árboles
de navidad, y el fuego alcanzó al avión Tlatoani, que desde 2005 opera como
una de las dos bibliotecas virtuales de la demarcación. No se reportó
lesionados.
Reportes de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal
(SSP-DF, http://www.ssp.df.gob.mx) indican que los hechos ocurrieron frente
al edificio delegacional ubicado en el cruce de Fran Servando y Francisco
del Paso y Troncoso, perímetro de la colonia El Parque. Según testigos, a
las 3 de la mañana un incendio consumió en su totalidad decenas de árboles
de navidad que estaban siendo recolectados por las autoridades como parte
de una campaña denominada “Árbol por árbol, tu ciudad reverdece”.
Las llamas, que superaron los seis metros de altura, se extendieron hasta
que alcanzaron al avión DC9-14, instalado en 2005 en la explanada de la
demarcación para que funcionara como biblioteca virtual. El avión sufrió
daños por el lado derecho, en el ala y la parte exterior del fuselaje.
Con una altura de 10 metros, esta aeronave-biblioteca, que mide 28 metros
de largo por 28 de ancho y tiene capacidad para 65 pasajeros, ha sufrido
antes otros percances. En 2007, un camión chocó contra su parte delantera,
causando una abolladura que más tarde fue reparada.
Después de 30 años de vuelo, la aeronave donada por la empresa Aerovías
Caribe se convirtió en la primera biblioteca interactiva de México y la
número 26 de la demarcación. Hasta ahora, este centro de lectura, en el que
se ofrece visitas guiadas para estudiantes de manera gratuita, ha recibido
307 mil visitas guiadas. De acuerdo con los primeros peritajes, 45% de la
biblioteca virtual fue alcanzado por el fuego, perdiéndose equipo de
cómputo y material bibliográfico.
Fuentes: La Jornada • Notimex
*** Mario Catelli obtiene el Premio Bruguera de Novela
El escritor argentino Mario Catelli (Rosario, 1957) ganó el pasado 20 de
enero el IV Premio Bruguera de novela
(http://www.edicionesb.es/Actualidad/Noticia.aspx?id=12) con la obra El
heredero, que se publicará a partir de abril próximo, informó la editorial
española que convoca el galardón.
La novela ganadora “narra las desventuras de un músico argentino
trasplantado a una Barcelona de pícaros y perdedores, con el contrapunto de
la dictadura militar actuando como permanente recordatorio del terror”,
explicó el escritor español José Manuel Caballero Bonald, que ofició este
año como jurado unipersonal de este galardón creado en 2006, y que está
dotado con 12.000 euros.
Tras abandonar los estudios de arquitectura, Catelli ha ejercido diversos
oficios a lo largo de su vida, desde pastelero y actor en Rosario, hasta
mensajero, pintor de brocha gorda, ayudante de exposiciones, figurante de
anuncios publicitarios, percusionista, saxofonista y actor de teatro de
calle, en Barcelona, donde reside desde 1987. Su oficio permanente, no
obstante, es la escritura. Es traductor y ha publicado ya tres libros de
literatura infantil y juvenil.
El heredero despliega, de manera cruel y humorística a la vez, los
vagabundeos, amores, recuerdos y encuentros cómicos y fortuitos de un
personaje un tanto descalabrado que intenta sobrevivir en una Barcelona tan
variada como grotesca, en cuyas entrañas adyacentes al cosmopolitismo
ramblero conviven inmigrantes y gentes del lugar.
Escritores y otros miembros de la vida literaria de la “parte alta” de la
ciudad se mezclan con la “fauna” del Raval, las orquestas de fiesta mayor y
los jóvenes profesionales de la Cataluña próspera.
A la cuarta edición del Premio Bruguera concurrieron 252 novelas
procedentes de España, Argentina, México, Chile, Colombia, Alemania y
Bélgica. Los jurados de las anteriores convocatorias del premio fueron
Eduardo Mendoza (2006), Ana María Matute (2008) y Esther Tusquets (2009).
Fuentes: Ediciones B • EFE
*** Gamoneda pide que no se retire cruz gamada en casa de su juventud
El poeta español Antonio Gamoneda, premio Cervantes 2006, solicitó el
pasado 20 de enero a la concejala leonesa de Cultura Evelia Fernández que,
durante un tiempo, no se borre una cruz gamada que alguien pintó sobre una
placa con uno de sus versos existente en la casa donde residió en su
juventud, para que quede constancia de que aún hay seres en los que anida
el rencor y “la crueldad del nazismo y fascismo”.
Gamoneda, el escritor Andrés Sorel, el catedrático de literatura José
Enrique Martínez y el presidente de la Asociación de Periodistas de León
(http://www.apleon.es), Francisco Martínez Carrión, participaban ese día en
un nuevo encuentro del Foro Francisco de Quevedo, instituido por los
periodistas leoneses, Paradores de España (http://www.parador.es) y la
agencia EFE (http://www.efe.es), y en el que se trató sobre el mundo íntimo
del poeta.
Fue en este contexto donde Gamoneda denunció que, sobre la placa que se
colocó recientemente con un poema suyo sobre la Guerra Civil, en el número
6 de la calle Doctor Fleming, de León, donde vivió de pequeño, han dibujado
el símbolo nazi. “Todavía hay gente capaz de significar su existencia
trazando cruces gamadas”, lamentó el poeta.
El verso fue colocado por el Ayuntamiento de León (http://www.aytoleon.com)
y hace alusión a un texto sobre los presos que vio pasar durante la Guerra
Civil camino a la cárcel de San Marcos, transformado ahora en un Parador
Nacional. En él se alude al sufrimiento de los prisioneros que fueron a
aquella cárcel por entonces, de los cuales no vio “regresar a muchos o
quizás a ninguno”, según dijo.
“Tenemos que permanecer en el conocimiento de que todavía, cercanos a
nosotros, minoritarios espero, existen hombres y mujeres cuyo entendimiento
de la vida lleva consigo la sinrazón, la crueldad histórica, el
entendimiento antidemocrático y antisocial que caracterizaba el nazismo y
fascismo”, indicó.
Invitó a “distinguir entre la conciencia de esos hombres cuyos grafitis son
significativos de tan triste manera”, y la de aquellas personas que
trabajan por mantener a los hombres juntos, y por conseguir que “el mundo
sea algo de lo que no tengamos que avergonzarnos”.
Fuente: EFE
*** Inician en Cuba homenajes a Nicolás Guillén
Cuba inicia este mes, con la publicación de varios títulos, una serie de
homenajes a su poeta nacional Nicolás Guillén, de cuya muerte se cumplirán
veinte años el próximo 16 de julio, bajo el auspicio de la fundación que
lleva su nombre (http://www.fguillen.cult.cu), cuyo presidente, Nicolás
Hernández Guillén, nieto del poeta, presentó el martes 20 de enero el
programa de actividades, que incluye coloquios, paneles y la presentación
de libros.
Todos los volúmenes que serán presentados con motivo de la efemérides están
relacionados directa o indirectamente con Guillén, como Aquí estamos, de la
Editorial Ciencias Sociales, compilación de textos guillenianos, basados en
la cuestión racial, analizados por el doctor Fernando Martínez Heredia;
Motivaciones, de la Editorial José Martí, con críticas y valoraciones de
Motivos de Son, cuya presentación estará a cargo del poeta y ensayista
Carlos Martí.
Otras importantes obras que formarán parte del programa editorial, serán:
Antología mayor, de Letras Cubanas, la reedición de la Antología poética de
Nicolás Guillén, cuya valoración será asumida por la poeta, ensayista y
Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón; y Polvo de oro, de la
Editorial Gente Nueva, historieta de Olga Marta Pérez, con las palabras de
Denia García Ronda. También será estrenada la multimedia Por el Mar de las
Antillas, de Ediciones Cubarte, con la actuación de la compañía infantil La
Colmenita.
Está previsto un coloquio titulado “Guillén-Neruda”, sobre la vida de
Guillén y la relación con su colega y amigo, el poeta chileno Pablo Neruda,
Premio Nobel de Literatura. En el panel participarán Guillermo Rodríguez
Rivera, César López y Vladimir Ferro, junto al profesor, investigador y
ensayista francés Alain Sicard.
La conmemoración por el 50º aniversario de la Revolución, en este contexto,
se efectuará en la sala Rubén Martínez Villena de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba (Uneac, http://www.uneac.org.cu) en un
conversatorio titulado “Revolución Cubana en Nicolás Guillén”.
En los primeros días de julio se efectuará el Congreso Conmemorativo por el
vigésimo aniversario, en la ciudad de Camagüey, y el acto central por la
fecha tendrá lugar el 16 de julio, en La Habana.
El autor de El son entero, Elegía a Jesús Menéndez y La muralla, que nació
en 1902 y falleció el 16 de julio de 1989, creó una poesía llena de ritmo y
musicalidad. Entre sus obras destacan también Sóngoro cosongo (1931), y
Cantos para soldados y sones para turistas (1937), que constituyen
denuncias contra el racismo y las desigualdades sociales.
Militante del Partido Comunista de Cuba (PCC), Guillén fue galardonado en
1954 con el Premio Lenin de la Paz, y desde 1961 hasta su muerte en 1989,
presidió la Uneac.
Fuentes: Prensa Latina • Tribuna de La Habana
*** Falleció el poeta ecuatoriano Francisco Granizo Ribadeneira
El poeta quiteño Francisco Granizo Ribadeneira falleció en la madrugada del
21 de enero a los 80 años de edad. Según fuentes de su familia cercana, el
escritor venía sufriendo una complicación intestinal que se agravó en los
últimos días. Sus restos fueron velados en la funeraria Casa Girón, de
Quito, y enterrados en una ceremonia familiar privada en el camposanto
Jardines del Valle, en el valle de Los Chillos.
A pesar de la austeridad de su obra (no publicó más de una decena de
libros), la crítica literaria ecuatoriana lo ubicó como uno de los poetas
más importantes de su generación. Fue también diplomático, profesor
universitario y editorialista.
En los últimos años su poesía tuvo un intenso proceso de difusión,
principalmente por la Casa de la Cultura Ecuatoriana (http://cce.org.ec),
cuya colección “Poesía junta” se abrió con una antología bastante completa
sobre su obra, en 2005. La serie de recitales “El poeta y su voz”,
realizada también por la institución, lo tuvo como protagonista en mayo de
2007.
Granizo nació en Quito en 1928. Fue parte del grupo Presencia, en los años
cincuenta, junto a Francisco Tobar García y Carlos de la Torre. Junto con
este último publicó, en 1954, el poemario 19 poemas. Antes, aún en las
aulas del colegio San Gabriel, había dado a la luz Por el breve polvo, de
1948, y La piedra, de 1958.
En 1969 aparece Nada más el verbo. Casi diez años más tarde, en 1977, se
publica el renombrado poemario Muerte y caza de la madre. Salió con el
suplemento cultural del ya desaparecido diario El Tiempo. En 2002, la Casa
de la Cultura publicó su novela La piscina, que el autor definió como una
“pirueta mística sobre una cuerda floja existencial”. Cerca del momento de
su muerte preparaba un libro que llevaba el título de El vuelo de tu
nombre.
Fuente: El Comercio
*** Fundación Lorca desarrollará intercambio temporal con el Reina Sofía
La Fundación Federico García Lorca (http://www.garcia-lorca.org) y el Museo
Reina Sofía (http://www.museoreinasofia.es) establecieron el pasado 23 de
enero una primera toma de contacto para desarrollar alguna fórmula de
acuerdo o intercambio que permita que las obras de Salvador Dalí que
actualmente se exhiben en Madrid se expongan de forma temporal en el futuro
Centro Lorca de Granada (España).
Según la presidenta de la fundación y sobrina-nieta del poeta granadino,
Laura García Lorca, se trata de una primera conversación entre las dos
instituciones en la que “se ha confirmado el interés de ambas por hacer un
intercambio o acuerdo”, si bien aún no se ha perfilado una propuesta
concreta. Se espera que las conversaciones continúen para cerrar a mediano
plazo un acuerdo que deberá pasar por el patronato de cada una de estas
instituciones.
El Centro Lorca, un edificio de corte vanguardista que se ubicará en un
solar de la céntrica Plaza de La Romanilla cedido por el Ayuntamiento de
Granada (http://www.granada.org), albergará el legado del autor de Poeta en
Nueva York, actualmente repartido entre instituciones como la misma
fundación o la Residencia de Estudiantes (http://www.residencia.csic.es).
Los fondos incluyen casi 5.000 manuscritos de Lorca, unos 3.000 de otros
autores, medio centenar de dibujos del dramaturgo granadino y otros de
contemporáneos suyos como Dalí, Manuel Ángeles Ortiz o Ismael de la Serna,
biblioteca y archivos fotográficos y de prensa.
Fuente: EFE
*** Crean en Universidad de Oviedo la Cátedra Paco Ignacio Taibo I
Asturias rindió el pasado 23 de enero un homenaje al escritor mexicano de
origen español Paco Ignacio Taibo I (Gijón, 1924; México, 2008) con la
entrega del Premio Asicom de Periodismo Cultural a título póstumo y la
puesta en marcha de una cátedra que pretende mantener vivo el espíritu de
este “maestro de periodistas”.
Taibo I, que se exilió a México en 1950 por su militancia socialista, era
considerado uno de los periodistas más destacados de ese país, donde
escribió innumerables artículos periodísticos y medio centenar de novelas.
“El mejor tributo que se le puede rendir para parar las aguas del olvido es
que la gente lea sus libros y pueda descubrir su talento”, subrayó el
rector de la Universidad de Oviedo (http://www.uniovi.es), Vicente Gotor,
en un acto al que asistieron el presidente del Principado, Vicente Álvarez
Areces, y el poeta Benito Taibo Mahojo, uno de los hijos de este
periodista, fallecido el pasado 13 de noviembre
(http://www.letralia.com/199/1113taibo.htm) a los 84 años.
Gotor recordó que Taibo I siempre tuvo las puertas de su casa “abiertas” y
que desde la Universidad de Oviedo no pueden sino hacer lo mismo con la
creación de esta cátedra que permita “contagiar su talento, honestidad,
humildad y su tierna irreverencia”.
El presidente del Principado, amigo de este “asturiano universal”, recordó
también su “rica personalidad” y la “ironía peculiar de su forma de vivir”,
así como sus “ideales de libertad, justicia y progreso que la dictadura
impidió desarrollar en su país”.
Álvarez Areces ha señalado que Taibo I nunca dejó de vivir entre las dos
orillas del océano “que hermanó en sus libros” y que tampoco fue ajeno a
los avatares de la vida política y cultural de Asturias, “que analizó con
profundidad e ironía”. De hecho, el escritor se mantuvo muy ligado al
desarrollo cultural de Gijón, donde otro de su hijos, Paco Ignacio Taibo
II, organiza la Semana Negra (http://www.semananegra.org) que cada año se
celebra en esa ciudad asturiana.
El presidente del Principado aseguró que Taibo I fue un “promotor y
divulgador de la cultura como instrumento para transformar el mundo”, que
hizo del periodismo una “instrumento para el conocimiento y la justicia” y
que “se dejó la piel en hacer lo que mejor sabía: escribir”.
Benito Taibo, que dedicó este homenaje al poeta asturiano Ángel González,
amigo de su padre fallecido hace un año, trasladó la gratitud de la familia
por el reconocimiento a “sesenta años de labor periodística ininterrumpida”
de un hombre que, según aseguró, “ensalzó la amistad como un compromiso
indeclinable”.
“El periodismo, al igual que la prostitución, sólo se aprende en las
calles, donde crece y se desarrolla el instinto”, afirmó este periodista y
poeta en la charla que dictó para inaugurar la cátedra Asicom (Asociación
Iberoamericana de la Comunicación) de Periodismo Cultural.
Para el presidente de Asicom, Carlos Fernández, esta cátedra surge como un
espacio de “análisis, crítica y reflexión de las manifestaciones de
artistas e intelectuales de Iberoamérica”.
Fuente: EFE
*** Premio Grinzane Cavour para Eduardo Galeano e Ingrid Betancourt
El escritor uruguayo Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) obtuvo este sábado
24 de enero el Premio Internacional Grinzane Cavour “Una vida para la
literatura”, mientras que la política colombiana Ingrid Betancourt, que
permaneció seis años y medio secuestrada por la guerrilla de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), recibió el Grinzane Cavour a la
Tolerancia, otorgado por esta fundación (http://www.grinzane.it) con sede
en la norteña ciudad italiana de Turín.
“Galeano, como ningún otro en América Latina, ha conseguido dar voz y forma
a los mitos, leyendas y tradiciones de las tierras violadas y saqueadas
durante siglos”, reza la motivación del premio concedido al autor uruguayo.
Por su parte, el Premio a la Tolerancia es el primer galardón que con este
título concede la Fundación Grinzane Cavour, concedido a Betancourt por “su
lucha incansable en favor del pueblo colombiano y contra la corrupción y
los narcotraficantes”.
Betancourt asistió en el Palacio Real de Turín a la entrega del premio,
durante el cual también le fue entregada una medalla conmemorativa en
nombre del gobierno italiano por el subsecretario del Ministerio de Cultura
(http://www.beniculturali.it), Francesco María Giro.
El titular dijo que la política colombiana “ha sufrido profundamente”, pero
que a la vez “ha sabido traducir su sufrimiento en un mensaje de amor y
tolerancia; de tolerancia hacia la cultura, la belleza y la armonía y de
intolerancia hacia la maldad y la crueldad, especialmente la vertida hacia
los más débiles y jóvenes”.
Durante la ceremonia fueron anunciados los vencedores de la XXVIII edición
de los premios Grinzane Cavour para narrativa italiana y extranjera. Los
vencedores en narrativa italiana fueron Fabio Geda por L’esatta sequenza
dei gesti; Luigi Guarnieri por I sentieri del cielo, y Letizia Muratori por
La casa madre.
En narrativa extranjera el premio fue para el iraní Kader Abdolah por La
casa della moschea; el estadounidense David Leavitt por Il matematico
indiano, y el austríaco Christoph Ransmayr por La montagna volante. Como
autores revelación fueron premiados el indio Aravind Adiga por La tigre
bianca y el bosnio Alen Custovic por Eloi, Elo.
El escritor húngaro y premio Nobel 2002 Imre Kertesz recibió el premio
“Para la Lectura” por haber sabido contar, según la fundación, la tragedia
del holocausto judío “representando al hombre en su más cruda y dramática
esencia”.
Fuentes: EFE • Fundación Grinzane Cavour
*** Dominicano José Alcántara Almánzar gana Premio Nacional de Literatura
El cuentista y ensayista dominicano José Alcántara Almánzar (Santo Domingo,
1946) fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2009, otorgado
por la Fundación Corripio y la Secretaría de Cultura, según anunció el
pasado 25 de enero el secretario de Cultura (http://www.cultura.gob.do) y
presidente del jurado, José Rafael Lantigua, en presencia del presidente de
la Fundación Corripio (http://www.fundacioncorripio.org), José Luis
Corripio Estrada. El premio está dotado de un millón de pesos.
El jurado, que llegó por unanimidad a su decisión, tomó en cuenta la sólida
obra literaria de Alcántara Almánzar, “sus valiosos aportes a la
bibliografía narrativa y su trascendente estilo que ha establecido nuevos
enfoques en el manejo de la narrativa literaria”. La ceremonia de entrega
del premio será realizada el 25 de febrero en el Teatro Nacional.
Alcántara Almánzar es un escritor de ficción, ensayista, profesor
universitario y sociólogo cuyos libros de cuentos, de crítica literaria y
sus antologías constituyen obras básicas en la literatura dominicana de los
últimos 35 años.
Ha publicado los libros de cuentos Viaje al otro mundo (1973), Callejón sin
salida (1975), Testimonios y profanaciones (1978), Las Máscaras de la
seducción (1983, Premio Anual de Cuento) y La carne estremecida (1989,
Premio Anual de Cuento).
Entre sus ensayos figuran Panorama sociocultural de la República
Dominicana, Estudios de poesía dominicana, Narrativa y sociedad en
Hispanoamérica, Los escritores dominicanos y la cultura, y Huella y
memoria. E. León Jiménez: un siglo en el camino nacional (1903-2003), en
colaboración en Ida Hernández Caamaño.
Sus obras más recientes obras son La aventura interior, recopilación de
artículos publicados en la prensa, y Presagios de la noche (segunda
antología personal de cuentos). Su cuento “Mi singular Irene” fue publicado
en el libro Making Callaloo, 25 years of Black Literatura, en Estados
Unidos.
El Premio Nacional de Literatura se otorga desde 1990. El primer año fue
compartido por Juan Bosch y Joaquín Balaguer.
El jurado del premio estuvo conformado, además de Lantigua, por los
rectores de las universidades Autónoma de Santo Domingo (UASD,
http://www.uasd.edu.do), Franklin García Fermín; Pontificia Universidad
Católica Madre y Maestra (PUCMM, http://www.pucmm.edu.do), Agripino Núñez
Collado; Católica Santo Domingo (UCSD, http://www.ucsd.edu), Ramón Alonso;
Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec, http://www.intec.edu.do),
Miguel Escala; Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU,
http://www.unphu.edu.do), Miguel Fiallo, así como el director ejecutivo de
la Fundación Corripio, Jacinto Gimbernard. En representación del rector de
la Universidad Central del Este (UCE, http://www.uce.edu.do), José Hazim,
asistió Miguel Phipps Cueto. Cada integrante tiene derecho a un voto. Por
la Fundación Corripio asistieron Jorge Tena Reyes, asesor, y Pilar Albiac,
administradora.
Fuente: Hoy
*** Colombia declara Patrimonio Nacional al Festival de Medellín
La Corte Constitucional de Colombia (http://www.corteconstitucional.gov.co)
hizo pública este 25 de enero la declaración de exequibilidad
(factibilidad) del Proyecto de Ley que reconoce como Patrimonio Artístico y
Cultural de ese país el Festival Internacional de Poesía de Medellín
(http://www.festivaldepoesiademedellin.org), evento anual organizado la
Corporación de Arte y Poesía Prometeo (http://abbrr.com/Xjf).
El proyecto de ley fue introducido el 23 de octubre de 2007
(http://www.letralia.com/175/1030medellin.htm) y contó con ponencia
favorable, para primer debate en el Senado, de los congresistas Luis
Fernando Duque García y Guillermo Gaviria Zapata. Pero luego el gobierno
colombiano objetó el segundo artículo del proyecto de ley, argumentando
razones de inconstitucionalidad.
Al ser rechazado por el Congreso, pasó a revisión del máximo tribunal. En
su fallo, al que se llegó el 4 de diciembre de 2008, la Corte declaró
“infundadas” las objeciones del gobierno colombiano, autorizándolo a
incorporar en el presupuesto general de la nación “las apropiaciones
específicas destinadas a la financiación, ejecución y desarrollo del
festival, para contribuir al fomento, promoción, protección y divulgación
de los valores culturales que se originen alrededor del evento y su
organización”.
Además, fueron aprobados igualmente los dos parágrafos del artículo. En el
primero de ellos “se autoriza al Gobierno Nacional efectuar los traslados,
créditos, contra créditos, convenios interadministrativos entre la Nación y
los departamentos y/o municipios donde se realice el festival”, mientras
que en el segundo se declara que “el costo total y la ejecución de las
obras sociales y culturales de interés general señaladas anteriormente no
podrán ser inferiores al equivalente de (600) salarios mínimos legales y se
financiarán con recursos del Presupuesto Nacional. Para tal fin, se deberán
tener en cuenta los recursos incluidos en el Plan Nacional de Desarrollo
para los distintos fines aquí previstos”.
La Corte explica, sin embargo, que su decisión no compromete al gobierno
colombiano a emitir tales gastos, sino que lo autoriza. “El Gobierno
conserva la potestad para decidir si incluye o no dentro de sus prioridades
y de acuerdo con la disponibilidad presupuestal, los gastos incorporados y
autorizados en la ley”.
El parlamentario del Polo, Germán Reyes, autor e impulsor del Proyecto de
Ley, manifestó ante la opinión pública y los medios de comunicación su
complacencia. “Es un justo reconocimiento a una actividad que ha
contribuido al fomento, promoción, protección y divulgación de los valores
culturales de Antioquia y Colombia, no sólo en el país sino en el ámbito
mundial”, expresó.
El Festival Internacional de Poesía de Medellín fue fundado en 1991 y hasta
la fecha ha recibido en la ciudad antioqueña a 747 poetas provenientes de
131 países de los cinco continentes. En diciembre de 2006 recibió en
Estocolmo el Premio Nobel Alternativo
(http://www.letralia.com/150/0928medellin.htm), distinción que concede la
Fundación Right Livelihood Award (http://www.rightlivelihood.org).
Fuentes: Corte Constitucional de Colombia • El Tiempo
*** Gil de Biedma y Machado llegarán a la gran pantalla
Sendos proyectos se han puesto en marcha para llevar al cine la vida de dos
grandes poetas españoles, Jaime Gil de Biedma y Antonio Machado, como se
conoció tras los anuncios respectivos en Nava de la Asunción, Segovia, y en
Córdoba, Andalucía.
El primero de estos proyectos tiene como título provisional Contra Gil de
Biedma, será protagonizado por el actor catalán Jordi Mollá y comenzó a
rodarse a finales de enero. Dirigida por el cineasta valenciano Sigfrid
Monleón, autor de La bicicleta o El último truco, contará con un
presupuesto de algo más de tres millones de euros. En el reparto figuran
también las actrices Juli Mira y Vicky Peña, así como los actores Bimba
Bosé y Joseph Linuesa.
La película es sobre la vida y obra del poeta barcelonés enterrado en Nava
de la Asunción. Parte de la publicación de su primer libro, Compañeros de
viaje, en 1959, y concluye con la muerte del escritor en 1990 a causa del
sida. “Jaime Gil de Biedma fue un personaje insólito para la época.
Pertenecía a la alta burguesía pero tenía ideales comunistas”, señala
Monleón.
Captar la singular identidad del autor de Las personas del verbo (1982) y
reflejarla a través de la evolución de España es el punto de partida de la
película de Monleón, que llegó a conocer personalmente al poeta y que
declaró recientemente que su película “no pretende ser un ‘biopic’ porque
no me interesa seleccionar estampas ni colocar cromos uno detrás de otros.
Será una película arriesgada”, añadió.
Tanto el Ayuntamiento de Nava de la Asunción
(http://www.navadelaasuncion.org), donde Gil de Biedma vivió largas
temporadas, como la familia del poeta, conocen el proyecto de rodaje de la
película, pero reconocen que nadie de la productora se ha puesto en
contacto con ellos para solicitar información.
La familia cree que el guión está inspirado en la biografía que hace unos
años escribió Miguel Dalmau sobre Jaime Gil de Biedma “y que a mí no me
gustó nada”, critica Blanca Gil de Biedma, una opinión que no comparten
otros miembros de su familia.
Por su parte, este 30 de enero la Córdoba Film Commission, Oficina de
Promoción Audiovisual de la Diputación de Córdoba, presentó el proyecto
Machado, pura pasión, que se centra en el aspecto personal del poeta
Antonio Machado, en el de su vida y su relación con Leonor Izquierdo, su
jovencísima esposa, de tan sólo 13 años. Se trata del segundo proyecto en
ser desarrollado por la productora Bruma Films, responsable del
largometraje El libro de las aguas, rodado íntegramente en el Valle de los
Pedroches.
La cinta llegaría a las pantallas este año, en ocasión de conmemorarse el
70º aniversario de la muerte del poeta, y se apoyará en el guión original y
en la dirección de Miguel Hermoso, donde además de los aspectos personales
se tocan también los avatares sociales, políticos y culturales que se
desarrollan en la España de principios del siglo XX.
Francisco Pulido, presidente de la institución provincial, explica que de
la vida de Antonio Machado, poeta universal y miembro de la Generación del
98, “ha trascendido poco, en contradicción con su obra poética, que le
coloca como el más insigne poeta del siglo XX”.
Por su parte, la productora ejecutiva de Bruma Films, Rosa García, destacó
del proyecto que procede de “un amplísimo y minucioso estudio sobre la vida
de Antonio Machado, entresacado de la poquísima documentación que se
conserva en las bibliotecas, que ha llevado a Miguel Hermoso a confeccionar
una historia sencilla, tierna y veraz sobre ese espíritu íntimo,
melancólico y taciturno de Machado”.
La película retrata la vida del poeta desde Sevilla hasta Soria para
terminar, como acabó su vida, en Colliure (Francia). Ya se ha desarrollado
un cuidadoso y amplio trabajo de preproducción, en cuanto a bocetos de
ambientación y decoración se refiere, avalado por la experiencia
profesional y personal del director artístico de la película, Gil Parrondo.
El comienzo del rodaje está previsto para finales de marzo, aunque Bruma
Films, además de avanzar en la preproducción, podría comenzar a rodar
durante el mes de febrero algunas escenas del guión con ambiente de nieve y
frío.
Fuentes: El Norte de Castilla • Europa Press
*** Coleccionista recupera libros robados de Biblioteca Nacional de Perú
Cuatro libros antiguos que habían sido sustraídos de la Biblioteca Nacional
de Perú (BNP, http://www.bnp.gob.pe), entre ellos uno datado en 1576,
fueron recuperados por la policía tras adquirirlos un coleccionista para
evitar su pérdida, según denunció el pasado 26 de enero el diario El
Comercio (http://www.elcomercio.com.pe) y reconocieron fuentes de la
entidad bibliotecaria.
Los libros datan de entre los siglos XVI y XIX —tres de ellos editados en
España y uno en México— y se consideran parte de las joyas de la BNP. Hace
unos meses fueron ofrecidos al coleccionista por un vendedor de
antigüedades. Se trataba de un cargamento de piezas sustraídas de la BNP.
El sujeto incluso tenía fotocopias de otros ejemplares que ya había
vendido, de la misma procedencia.
El coleccionista rechazó la oferta y amenazó con que si el vendedor
insistía, tendría que denunciarlo. Pero, dos días después, otra persona
llegó al mismo lugar con los mismos libros. Entonces el coleccionista se
contactó con otro bibliófilo que podía financiar la compra, que tendría
lugar con el fin de evitar la pérdida definitiva de los volúmenes.
Dos de los libros figuran como ejemplares únicos en el catálogo en línea de
la Biblioteca Nacional: se trata de Querétaro; memorias de un oficial del
emperador Maximiliano, escrito por el militar francés Alberto Hans y
publicado en México en 1869, y también el Compendio histórico, geográfico y
genealógico de los soberanos de la Europa, de Manuel Trincado, un ejemplar
de quinta impresión publicado en Madrid en 1769.
La pista de la procedencia de estos libros radica en un detalle interior,
una huella que suele llamar la atención de expertos y conocedores. Ambos la
tienen: a simple vista se nota un cambio extraño en las hojas que llevan el
número 43. En un caso se trata de una decoloración, en el otro se nota el
raspado de la página, mal disimulado por una sustancia blanquecina.
No es una coincidencia, sino una clave en memoria de uno de los episodios
más trágicos en la historia de la cultura bibliográfica peruana: el
incendio de la Biblioteca Nacional en 1943. Aquella vez el fuego devoró
material invaluable del edificio antiguo, en la avenida Abancay. El
gobierno de entonces encargó al historiador Jorge Basadre la reconstrucción
del edificio y la recuperación de su patrimonio.
La tarea de recuperar la malograda biblioteca fue tan intensa que dio pie a
un homenaje: a partir de esa fecha los libros fueron sellados en la página
43. “Basadre siempre sospechó que ese incendio había sido intencional y que
fueron sustraídos varios libros”, recuerda Jorge Vega, un conocido librero
de viejo y uno de los más reconocidos expertos en el mercado de libros
antiguos de Lima. Los títulos de este caso fueron parte de la recuperación.
El tercer tomo, la Instrucción de confessores, y penitentes, desengaño
universal que con toda claridad manifiefta el feguro camino del cielo, de
Daniel Concina, es un raro ejemplar salido de la imprenta madrileña de
Miguel Escrivano en 1766. Es un libro tan preciado que en diciembre de 2006
fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación, junto a otros 23 títulos de
los siglos XVII y XVIII.
La Resolución Directoral Nacional 217-2006-BNP, firmada por el actual
director Hugo Neira, establece que esos ejemplares debían ser inscritos en
el Registro Nacional de Material Bibliográfico. Menos de tres años después
ha sido vendido en el mercado negro de las joyas bibliográficas.
Consultada sobre la rareza del libro, Cara Gilgenbach, directora de las
Colecciones Especiales y Archivos de la Biblioteca de la Kent State
University (http://www.kent.edu) —quien colaboró con una búsqueda en el
OCLC Worldcat (http://www.oclc.org/worldcat), un catálogo virtual que
permite localizar piezas en una amplia red de bibliotecas especializadas de
todo el mundo—, indicó que se conservan ejemplares en la Universidad de
Chile (http://www.uchile.cl) y en dos universidades de Estados Unidos. Pero
todos esos ejemplares son del año 1769, y el de la BNP es tres años más
antiguo.
El cuarto libro data de 1758 y es el Papirii massoni annalium, del célebre
historiador y erudito francés Jean Papire Masson. “Por apenas veintiocho
años no es un incunable”, dice Vega. La sola tapa del ejemplar es, según el
diario El Comercio, de una belleza sorprendente. Tiene bajorrelieves en pan
de oro y un exquisito grabado con el retrato del autor en el interior. En
este caso, los traficantes ni siquiera se tomaron la molestia de retirar la
etiqueta con el código de barras de la BNP.
El ejemplar figura como parte de la Colección Barrantes, cuyo acceso está
restringido para investigadores. Su desaparición no fue detectada por los
encargados de la Biblioteca Nacional hasta que El Comercio les presentó las
evidencias el miércoles 21 de enero. El ejemplar no pudo ser hallado en el
ambiente que le correspondía. De hecho, el libro de Daniel Concina ni
siquiera figuraba en el banco de datos, según funcionarios de la BNP que
rehusaron dar una declaración oficial.
El coleccionista que rescató esta pieza a costa de su dinero no quiso
revelar el monto pagado. El librero Juan Ortiz, promotor de la Casa del
Libro Viejo, calculó que un ejemplar de esa naturaleza, dependiendo de su
estado, puede costar hasta 5.000 dólares.
“Este es un crimen de lesa cultura”, dice Sinesio López, ex director de la
BNP, en cuya gestión se produjo el traslado de todos los libros al local
actual. López explica que el acceso a esta clase de títulos es muy
restringido, por lo que no cabe la cuota de pérdida que se asume en el caso
de libros de uso general. “(Para) casos como este se necesita cierta
colaboración interna”, refiere.
En su editorial del sábado 31, el diario El Comercio califica de “positivo”
el final de este caso, aunque añadió que el mismo lleva a varias
reflexiones. “Ante todo, tiene que realizarse una profunda investigación
sobre el robo y desaparición de estos ejemplares, en lo que no se puede
descartar la participación de personal de la biblioteca”.
El sábado 24, después de recibir el alerta del diario, el administrador de
la BNP, Luis Carpio Angosto, denunció ante la comisaría de San Borja la
sustracción de libros de la sede de la institución en este distrito. Aunque
no se precisó el número de obras dadas por perdidas ni tampoco su
antigüedad, se supo que esos datos se determinarán en las pesquisas que
llevará a cabo el personal policial.
Las autoridades de la BNP informaron, mediante comunicado de prensa, que,
además de la denuncia policial, se está facilitando la actuación de la
fiscalía. “Se agradece la investigación, pero hay que decir que ninguna
institución cultural está exenta de robos y mafias. En España, en el 2007,
la biblioteca nacional de ese país, con recursos y seguridad inmensa, fue
vulnerada. Con todo, terminadas nuestras primeras investigaciones, las
daremos a conocer a la opinión pública”, señala la nota.
El Ministerio de Educación del Perú (http://www.minedu.gob.pe) no quiso
pronunciarse sobre este caso, pues espera que primero lo haga el jefe
institucional de la BNP, Hugo Neira. La misma posición asumió el Instituto
Nacional de Cultura (INC, http://inc.perucultural.org.pe).
En tanto, la Comisión de Educación del Congreso
(http://www.congreso.gob.pe/comisiones/2008/educacion.htm) informó haber
solicitado a la BNP dar cuenta del estado actual del caso y de las acciones
tomadas para identificar a los responsables administrativos. También ha
solicitado que intervenga el Ministerio Público para identificar los
ilícitos penales a que hubiera lugar.
El congresista Alberto Escudero solicitó a la comisión presidida por
Cenaida Uribe citar al ministro de Educación, José A. Chang, y al director
de la BNP, Hugo Neira, para que informen sobre lo ocurrido.
Fuentes: EFE • El Comercio
*** Premio Barcarola de Cuento para el peruano Giancarlo Andaluz Queirolo
El pasado 15 de diciembre fue anunciado, en la sede de la Asociación de
Periodistas Europeos (APE, http://www.apeuropeos.org), de Madrid, el
veredicto del XXIV Certamen Literario Internacional de Poesía y Cuento
Barcarola, que auspician en Albacete (España) la revista homónima
(http://www.barcaroladigital.com), el ayuntamiento local
(http://www.albacete.com) y la Diputación de Albacete
(http://www.dipualba.es).
La entrega de los premios se celebró este martes 27 de enero a las 8 de la
noche en el Museo Municipal de Albacete, con la presencia de la alcaldesa,
Carmen Oliver; el presidente de la Diputación, Pedro Antonio Ruiz Santos, y
la dirección de Barcarola, así como los autores ganadores. Al término del
acto se presentó la edición del libro de poemas Última nieve, de Ramón
Crespo, premiado en la pasada edición del certamen.
En la categoría de cuento el jurado, compuesto por Juancho Armas Marcelo,
José Esteban, Diego Carcedo, Antonio Beneyto, Juan Bravo Castillo y Carlos
García Navarro como secretario, dio como ganador al escritor peruano
Giancarlo Andaluz Queirolo (Lima, 1978), por el relato “El espejo
elíptico”. El relato con el que Andaluz Queirolo se alzó con este premio
trata de la historia detrás del cuento “El otro”, de Jorge Luis Borges.
Egresado de periodismo y estudiante de administración de empresas, Andaluz
Queirolo ha ganado antes reconocimientos como los Juegos Florales de la
Universidad Ricardo Palma (http://www.urp.edu.pe) y el Concurso de las 2007
Palabras de la Editorial Mesa Redonda
(http://editoramesaredonda.blogspot.com).
En la categoría de Poesía, como informáramos en nuestra edición anterior
(http://www.letralia.com/202/0015mor.htm), el ganador fue el poeta cubano
Dolan Mor, con el libro La novia de Wittgenstein. El jurado estuvo
integrado por Félix Grande, Luis Alberto de Cuenca, Javier del Prado Biezma
y José Manuel Martínez Cano.
El Premio Barcarola recibió este año 620 relatos y 151 poemarios. Los
trabajos provienen de diversos países del mundo, especialmente de España y
de Latinoamérica, con fuerte presencia de trabajos enviados desde
Argentina, Colombia, Perú y otros países. El premio de cuento está dotado
con 1.800 euros y la publicación en la revista Barcarola, mientras que el
de poesía está dotado con 4.500 euros y la publicación del libro.
Fuente: Barcarola
*** Fallece el escritor estadounidense John Updike a los 76 años
El escritor estadounidense John Updike, autor de la tetralogía Rabbit
(Conejo), que elaboró en decenas de novelas y relatos cortos un minucioso
retrato de la clase media norteamericana de la posguerra, murió de cáncer
de pulmón el martes 27 de enero a los 76 años en Danvers, Massachusetts
(EUA), según anunció su agente.
Updike era considerado uno de los escritores estadounidenses más
importantes de la actualidad. En una carrera literaria de más de medio
siglo, publicó numerosos relatos cortos, ensayos, poesías y veinticinco
novelas, incluyendo la famosa serie Rabbit, que le valió dos premios
Pulitzer (1982 y 1991), con el personaje Harry Rabbit Angstrom (Corre
Conejo, El regreso del Conejo, Conejo es rico, Conejo en Paz).
En 1968, su libro Couples (Parejas) desató controversias, al describir los
cambios de costumbres de la liberación sexual en Estados Unidos, mediante
una fina observación de la complejidad humana detrás de las apariencias.
Sus obras de ficción, poemas y ensayos revelan un interés persistente por
las cuestiones filosóficas, morales y religiosas, vistos desde el punto de
su afianzado protestantismo. Su estilo es a la vez cáustico y accesible,
cualidades que agudizó desde sus numerosas contribuciones para el semanario
The New Yorker (http://www.newyorker.com).
Su obra abarca temáticas muy variadas, pero la imagen general que se
desprende es una pintura de la vida suburbana y de las pequeñas ciudades
del Estados Unidos blanco y protestante. “Las tres cosas sagradas en la
existencia humana son el sexo, el arte y la religión”, escribió una vez
Updike, quien fuera nieto de un ministro presbiteriano.
Nacido en 1932 en una familia de profesores en Pensilvania, Updike fue un
niño solitario, tartamudo y padecía psoriasis, pero su madre lo inició en
la literatura y consiguió una beca para la Universidad de Harvard
(http://www.harvard.edu), en Massachusetts. “Mi madre soñaba con ser
escritora y yo habitualmente la miraba cuando escribía a máquina”, contó
una vez Updike.
Fue editor de la famosa revista Lampoon, de Harvard, y publicó por primera
vez un poema en The New Yorker, poco después de graduarse. En 1958, se
edita La gallina de la carpintería, su primer libro de poemas. Tras el
éxito de La feria del asilo (1959), publicó al año siguiente el más
ambicioso Corre, Conejo, donde las aventuras sexuales de Harry Rabbit
Angstrom escandalizaron a algunos y lo lanzaron a la fama.
En obras de más madurez, Updike describió el diálogo de sordos entre las
generaciones en El Centauro (1963) y su novela Las brujas de Eastwick, de
1984, fue adaptada para la pantalla grande en Hollywood. En 2008 publicó su
último libro, secuela de aquél, Las viudas de Eastwick.
Updike deja una viuda y cuatro hijos. Su editor adelantó que el inédito Las
lágrimas de mi padre y otras historias se publicará póstumamente en junio
próximo.
Fuente: AFP
*** Otorgan Medalla Bellas Artes de México a Ramón Xirau
El poeta y filósofo Ramón Xirau, nacido en Barcelona, Cataluña (España,
1924) y exiliado en México, recibió este 28 de enero la Medalla Bellas
Artes de México, durante un homenaje realizado en la capital mexicana por
sus ochenta y cinco años, aunque dijo considerar “muy abstracta” la palabra
“homenaje” y preferir, en su lugar, “celebración” o “reconocimiento”.
Con quince años, debido a la Guerra Civil, Xirau se trasladó a México,
donde ha tenido una prolífica carrera como filósofo y poeta. Actualmente
considera que ambos países son sus patrias. “Barcelona es mi ciudad, pero
México es mi país”, aseguró.
“Me gusta mucho que me reconozcan” los amigos, explicó, aunque señaló que
lo malo es que se diga su edad. Dijo también, en catalán, que quienes
realmente deberían ser homenajeados son los de la generación de su padre,
Joaquim Xirau (1895-1946), eminente catalanista, doctor en filosofía,
discípulo de José Ortega y Gasset y ex decano de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad de Barcelona (http://www.ub.edu), ya que ellos
fueron los que tuvieron que exiliarse.
“Esta mesa es para celebrar los deslumbramientos que tus palabras nos
regalan en los cientos de páginas que has escrito”, indicó durante el
homenaje la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba,
http://www.bellasartes.gob.mx), María Teresa Franco.
El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx), Juan Ramón de la Fuente, destacó la actitud dialogante
de Xirau, y se mostró agradecido por lo que aportaron a la cultura mexicana
los exiliados catalanes.
Por su parte, el ex titular del Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes (Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx), Rafael Tovar y de Teresa,
dijo que si bien Xirau es catalán de nacimiento, también es mexicano por
decisión (obtuvo esta nacionalidad en 1955), pero que ante todo es un
ciudadano “universal”. Resaltó que a pesar de que siempre escribió sus
ensayos en español, fue un “poeta fiel” a su lengua natal, el catalán,
idioma que utiliza para los versos.
El escritor José Emilio Pacheco aseguró no ser capaz de imaginar la vida
cultural mexicana desde 1995 sin la presencia de Xirau, “más mexicano que
nosotros porque lo fue por decisión y no por fatalidad”.
En el homenaje también estuvieron presentes los escritores José María
Espinasa, Federico Reyes Heroles y la editora italiana Enzia Verduchi.
Fuente: EFE
*** Accidente en Biblioteca Nacional de Argentina deja siete lesionados
Un montacargas de la Biblioteca Nacional de Argentina
(http://www.bn.gov.ar) se desplomó el pasado 29 de enero desde el primer
piso hasta el segundo subsuelo y siete empleados sufrieron golpes y
heridas. Más tarde, el propio director de la biblioteca, el sociólogo y
ensayista Horacio González, reconoció que los cuatro ascensores del
edificio, de veinte años de antigüedad, no tienen habilitación porque el
trámite en el gobierno de la ciudad (http://www.buenosaires.gov.ar) está
demorado.
El accidente ocurrió en las primeras horas de la tarde, cuando siete
empleados de limpieza que habían estado trabajando en el primer piso
subieron al montacargas con la máquina enceradora. La alarma que advierte
cuando hay sobrepeso no se activó, según explicó González.
“El ascensor no bajó en caída libre”, añadió. “Se accionó su sistema de
amortiguación y hubo un golpe seco cuando llegó al segundo subsuelo. Fue un
susto, pero el episodio es grave. Vamos a hacer un sumario para determinar
la responsabilidad de Dynacell, la empresa encargada del mantenimiento de
los ascensores, y uno de cuyos técnicos está en la Biblioteca de 9 a 21”.
El viernes 30, las autoridades de la Biblioteca Nacional rescindieron el
contrato de la empresa que se ocupaba del mantenimiento de los ascensores.
“Rescindimos el contrato de Dynacell y les pedimos presupuestos a las
empresas Otis, Thyssen y Fujitec, para reacondicionar y mantener los
ascensores”, indicó González. “Los trabajos se harán con la Asociación de
Protectores de la Biblioteca y serán financiados por la Secretaría de Obras
Públicas (http://www.obraspublicas.gov.ar). Este año se llamará a
licitación”.
Los siete empleados sufrieron golpes y dos de ellos fueron trasladados por
el Sistema de Atención Médica de Emergencia (Same, http://www.same.gov.ar)
al hospital Rivadavia. Desde allí, ambos fueron remitidos al Centro Médico
Fitz Roy, donde una mujer quedó internada en cuidados intermedios y un
hombre en terapia intensiva, con traumatismo de cráneo. Mientras, los
bomberos realizaron peritajes en los cuatro ascensores de la biblioteca,
incluyendo el montacargas, y decidieron clausurarlos todos.
El delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE,
http://www.ateargentina.org.ar) de la Biblioteca, Juan Domingo Pignataro,
denunció que ninguno de los ascensores tenía habilitación y que el mismo
montacargas ya se había caído tres veces, la última en diciembre. González
admitió el mal funcionamiento, aunque dijo desconocer caídas previas. En
cambio confirmó la falta de habilitación de los ascensores: “Hace 20 años
que están en proceso de habilitación en el gobierno de la ciudad, en un
largo trámite burocrático”.
Desde el gobierno porteño se indicó que la responsabilidad por la falta de
habilitación corresponde a las autoridades de la biblioteca. La Dirección
General de Fiscalización y Control de Buenos Aires envió el viernes un
equipo de inspectores que constató que en el edificio hay seis ascensores,
siete montacargas, y tres salas de máquinas, que ya habían sido clausurados
por los bomberos.
“Las autoridades de la Biblioteca no exhibieron la documentación requerida,
como el certificado de la empresa de conservación de los ascensores o el
seguro. Serán intimadas para que presenten a la empresa conservadora y
arreglen los elevadores”, dijeron en la Agencia Gubernamental de Control.
La Dirección General de Registro de Obras y Catastro confirmó que los
ascensores no tenían habilitación. En 2000, se abrió el expediente
39.916/00 para habilitar cuatro, pero quedó pendiente porque nadie continuó
el trámite, algo que debía hacer la biblioteca.
“Los ascensores son habilitados por la compañía que los pone en
funcionamiento”, se defendió González. “Faltaban papeles, pero tenían
control. Y no existe una causalidad mecánica entre la falta de un papel y
un accidente”.
En noviembre, Fiscalización y Control inspeccionó la biblioteca y exigió
mejoras en los ascensores, pero nadie verificó que se cumplieran. En la
Agencia de Control explicaron que, hasta hace un tiempo, había dos
inspectores para más de 100.000 ascensores, y que en los últimos tres meses
se incorporaron 9.
La Agrupación de Profesionales Verificadores denunció que el gobierno
porteño cada vez los llama menos para controlar ascensores, fachadas u
obras, y que hoy los edificios con ascensores deben contar con un libro
rubricado, seguros y una empresa conservadora que los revise una vez por
mes, pero que nadie controla que todo esto se cumpla.
Fuente: Clarín
*** La lengua española volverá a reunirse en Chile en 2010
Chile encara la organización del V Congreso Internacional de la Lengua
(http://www.congresosdelalengua.es), que se celebrará del 2 al 5 de marzo
de 2010 en Valparaíso, como un “desafío” en el que se revisará el rol del
idioma español en el desarrollo de los países americanos y en sus procesos
de independencia.
Se trata de un “desafío maravilloso”, sostuvo la ministra chilena de
Cultura, Paulina Urrutia, quien presentó el evento el pasado 29 de enero en
Madrid, junto al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero.
El lema del congreso, “América en la lengua española”, permitirá, en
opinión de Urrutia, llevar a cabo una “revisión” del papel de nuestro
idioma en el “desarrollo político económico y social” de cada uno de
nuestros países, con una mirada al pasado sobre lo que fueron los procesos
de independencia.
Y recurriendo a un símil futbolístico, la ministra de Cultura señaló que el
congreso será el “puntapié inicial” a la conmemoración del bicentenario de
la independencia de Chile, celebración que compartirá con Argentina, México
y Colombia.
El congreso rendirá tributo a los premios Nobel chilenos Pablo Neruda y
Gabriela Mistral, de quienes se editarán sendas ediciones especiales de su
obra, que incluirá material inédito, indicó Urrutia. Neruda y Mistral serán
además los protagonistas de la jornada inaugural del evento, que contará
también con la presencia del rey Juan Carlos de España y la presidenta de
Chile, Michelle Bachelet, y en la que el chileno Jorge Edwards, el peruano
Mario Vargas Llosa y el filósofo español Emilio Lledó dictarán lecciones
magistrales.
También, la poesía ocupará un lugar “preeminente”, en consonancia con el
lugar que tiene en las letras chilenas, dijo la ministra, con homenajes a
Nicanor Parra y Gonzalo Rojas, y para ello, se contará con “muchas
eminencias”, aún sin desvelar, de la lírica iberoamericana, agregó. El
filólogo y jurista venezolano Andrés Bello, fundador de la Universidad de
Chile, será también objeto de homenajes.
Participarán más de 200 lingüistas, escritores, académicos y periodistas,
que debatirán sobre la aportación de América y sus lenguas autóctonas al
español. Urrutia destacó que el ciudadano tendrá un protagonismo especial,
y que se le dedicará una programación, repartida por toda la geografía
chilena, de recitales, conciertos y publicación de libros, que completará
la agenda académica.
El evento será también el escenario en el que se presentará la nueva
Gramática de la Lengua Española y el Diccionario Académico de
Americanismos, fruto de la colaboración de las veintidós academias de la
lengua.
Por su parte, Rodríguez Zapatero indicó que América “está naturalmente
llamada a ensanchar la cartografía de nuestro idioma”, pues “cada vez más,
va a ser el laboratorio y el motor del español del futuro”.
El español “mantiene su rumbo ancho y seguro, ajeno a las turbulencias,
cuando no vendavales, que en estos tiempos nos zarandean a todos”,
manifestó Rodríguez Zapatero refiriéndose a la actual crisis económica
internacional, que llevó a Chile a acortar en un día la tradicional
duración del evento.
Los Congresos Internacionales de la Lengua Española se celebran cada tres
años en una ciudad de la Comunidad Iberoamericana. La pasada edición, la de
2007, tuvo lugar en la localidad colombiana de Cartagena de Indias. Antes
se celebró esta cita en Zacatecas (México, 1997), Valladolid (España, 2001)
y Rosario (Argentina, 2004).
La Secretaría General del Congreso recae en el Instituto Cervantes
(http://www.cervantes.es), que con motivo de la presentación del evento en
Madrid organizó en su sede central un programa cultural que incluyó un
debate literario entre Antonio Skármeta y José Manuel Caballero Bonald.
Fuentes: DPA • EFE
*** Ayuntamiento de Orihuela no usará imagen del poeta en Año Hernandiano
El nuevo logotipo oficial del Ayuntamiento de Orihuela
(http://www.aytoorihuela.es) para el Año Hernandiano 2010, que conmemora el
centenario del poeta Miguel Hernández —quien nació el 30 de octubre de
1910—, no incluye la imagen y el nombre del autor. La marca presentada este
29 de enero por el ayuntamiento muestra un motivo central “mironiano”,
entre trazos negros y manchas de vivos colores, encabezado con un “Año
Hernandiano” y, sobre todo, el lema “Orihuela 2010”, como elemento
esencial.
Pepa Ferrando, edil de Cultura, insistió durante la presentación que se
trata de una evolución prevista desde el primer momento y que se adapta a
la resolución del Congreso que en diciembre declaró este evento como
acontecimiento de excepcional interés público precisamente bajo el epígrafe
“Año Hernandiano, Orihuela 2010”.
Desde enero esta decisión implica que las empresas patrocinadoras que
quieran participar en las actividades que se programen podrán acogerse a
desgravaciones fiscales que están contempladas en la Ley de Mecenazgo.
Ferrando aclaró que en el concurso de ideas por el que se adjudicó a la
empresa Virtual Company la creación de la imagen del Año Hernandiano
figuraba esta “evolución” y, por lo tanto, no ha costado un euro a las
arcas municipales. “Nuestro objetivo era que se supiera el motivo esencial
de la celebración, que no es otro que el centenario del nacimiento del
poeta”. Para Ferrando ese objetivo se ha cumplido y no se trata de una
renuncia al uso de la imagen y marca.
El logotipo siempre ha estado rodeado de polémica. Como informáramos en
agosto (http://www.letralia.com/193/0818hernandez.htm), ha habido una serie
de desencuentros entre el ente municipal y la familia. En la gala de
presentación del Año Hernandiano el 30 de octubre de 2007 se escenificó un
reencuentro de la familia con la administración local y la fundación. Poco
después los herederos del legado denunciaron no haber sido informados del
empleo de la imagen y del nombre, que tienen registrados en distintas
iniciativas municipales tal y como establecía, aseguran, un convenio
suscrito entre las partes.
La regidora de Cultura no quiso abundar en la existencia de dificultades
legales para mantener el anterior logotipo, con el rostro de Miguel
Hernández y su nombre, y lo desvinculó del conflicto abierto por las
denuncias públicas de los herederos del poeta, que han llegado a acusar al
Ayuntamiento de “robarles”.
Lucía Izquierdo, nuera del poeta, dijo haberse enterado por la prensa de la
renovación de la imagen del Año Hernandiano. Valoró que la exclusión de la
imagen, registrada por los herederos del autor, si se confirma, expresaría
la “mala fe” del Ayuntamiento para “intentar por todos los medios no contar
con la familia” en estos actos.
Indicó, además, que interpreta el cambio como un reconocimiento de una
ilegalidad reiterada por parte del ayuntamiento en el uso sin autorización,
durante más de un año, de ese legado, algo que han advertido a Pepa
Ferrando por escrito en numerosas ocasiones, según aseguró.
Fuente: Información
*** Recuerdan en Madrid a Vicente Huidobro
El pasado 29 de enero fue develada en el número 6 de la Plaza de Oriente,
próximo al Teatro Real, una placa en homenaje al poeta chileno Vicente
Huidobro, quien en 1918 residiera en esa dirección durante aproximadamente
un año. La ceremonia fue presidida por la ministra chilena de Cultura,
Paulina Urrutia, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.
“En esta casa vivió en 1918 el poeta chileno Vicente Huidobro, fundador del
Creacionismo y renovador de la poesía en español”, reza el letrero, no muy
lejos de otro que recuerda que en el mismo edificio residió, en 1863, otro
inquilino ilustre, Giuseppe Verdi, mientras dirigía en el Teatro Real su
ópera La forza del destino.
Huidobro llegó a Madrid en 1918, procedente de París, donde se empapó de
las últimas vanguardias. Su casa se convirtió en epicentro de tertulias
literarias y sus ideas influyeron en los jóvenes poetas de la época y en el
nacimiento del Ultraísmo. “En París se había relacionado con toda la
vanguardia, con Apollinaire, Jacob, Breton, Picasso, Tristan Tzara, Juan
Gris, Miró, Ernst... Él aprendió mucho de eso y lo trajo a Madrid”, explicó
el asesor cultural de la Embajada de Chile en España, Sergio Macías.
En Madrid, el poeta chileno, quien ya había creado su propia vanguardia, el
Creacionismo, en la que abogaba por un artista creador y no imitador de la
naturaleza, se relacionó con jóvenes poetas como Rafael Cansinos Assens,
Gerardo Diego y Guillermo de Torre.
Este último, uno de los impulsores del movimiento ultraísta que nació con
un deseo de pasar la página del modernismo, dijo en una ocasión que fue en
casa de Huidobro donde oyó “los primeros nombres verdaderos que iban a
definir la época amaneciente” y donde vio “los primeros libros y revistas
que luego darían tan pródigas y discutidas cosechas”.
“La gente que se movía a su alrededor estaba un poco deslumbrada por lo que
contaba de París y por su propia teoría del Creacionismo, que había
expuesto por primera vez en Buenos Aires en 1916”, explicó Macías.
1918 fue fecundo para Huidobro, quien publicó ese año cuatro libros en
Madrid: Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali. Huidobro
volvería “muchas veces” a la capital española, que acabó convirtiéndose “en
un referente muy importante”, tanto para su vida como para su obra, añadió
el asesor cultural.
En esa ciudad colaboró en revistas como Cervantes, Grecia y Ultra, dio una
importante conferencia en el Ateneo de Madrid, participó en las tertulias
del Café de Pombo y del Café Colonial y tuvo contacto con poetas de la
generación del 98 y del 27. “Incluso llegó a coincidir con Pablo Neruda,
aunque los dos se odiaban”, añadió.
También fue la capital española donde Huidobro publicó en 1931 su “gran
herencia”, Altazor o el viaje en paracaídas, “con todo un lenguaje
espacial, abstracto, de imágenes mágicas... que produjo un gran impacto en
la intelectualidad española del momento”, explicó.
La relación de Huidobro con Madrid trascendió lo cultural, pues una vez
iniciada la Guerra Civil española (1936-1939), “se adhirió a la causa
republicana”, recordó Macías. “Tanto es así que andaba subido arriba de los
tanques con megafonía, llamando a la gente para que se sumara a la defensa
de Madrid”.
Fuente: EFE
*** Miami homenajea a Juan Ramón Jiménez
El Centro Cultural Español (CEE, http://www.ccemiami.org) de Miami rinde
homenaje desde este jueves 29 de enero al poeta español Juan Ramón Jiménez
(1881-1958), premio Nobel de Literatura 1956, al cumplirse ese día 70 años
de su llegada a esa ciudad del estado de Florida (EUA).
El escritor y su mujer, Zenobia Camprubí, se fueron a vivir a Miami el 29
de enero de 1939, y encontraron en la barriada residencial de Coral Gables
(en Alhambra Circle 160) un “alegre, claro y pequeño piso”. En su Diario,
Camprubí escribiría: “(A Jiménez) las casas blancas, techos de teja y pinos
le recuerdan a Moguer y su nostalgia fluye en verso”.
La estancia en Miami fue un paréntesis de sosiego para el matrimonio, tras
marcharse en agosto de 1936 de España, huyendo de la Guerra Civil, por mar.
Allí vivieron desde 1939 hasta octubre de 1942, cuando se mudaron a
Washington. En esos años Jiménez compuso varias de sus obras fundamentales,
como Romances de Coral Gables (impreso en 1948) y Espacio, para muchos
críticos su obra maestra, un texto de gran belleza y profundidad, así como
Tiempo y secciones de En el otro costado.
“Era de ley recordar su figura y obra y que la gente supiera que Juan Ramón
Jiménez, nuestro premio Nobel de Literatura, estuvo viviendo aquí, en Coral
Gables, tan cerca nuestra”, señaló la directora del CCE, María del Valle,
quien sin embargo expresó su pesar porque ni las autoridades municipales ni
muchos españoles e hispanos que residen en Miami estaban enterados de que
el poeta residió en esta ciudad.
Ahora, con motivo de esta efeméride, el CCE dedica a la memoria del autor
de Platero y yo un amplio espacio que reunirá a estudiosos de su “obra en
marcha”, así como a críticos y poetas. El miércoles 28, en el salón de
actos del centro, Alfonso Alegre Heitzmann, especialista en la obra y la
vida del poeta, dictó la charla “La Florida en la obra de Juan Ramón
Jiménez”. Además, hubo una lectura de poemas del “andaluz universal” a
cargo de la poetisa uruguaya Ida Vitale.
Los asistentes al acto apreciaron una muestra de material relacionado con
el autor de Diario de un poeta recién casado, cedido por el Cuban Research
Heritage Collection (http://www.library.miami.edu/chc) de la Universidad de
Miami (http://www.miami.edu).
El jueves 29, Carmen Hernández-Pinzón, sobrina nieta del poeta, habló sobre
“Juan Ramón en la memoria”, mientras que Vitale y el poeta cubano Orlando
González Esteva abordaron el tema “Juan Ramón y la poesía en España y
Latinoamérica”. Y el viernes, Michael P. Predmore, de la Universidad de
Stanford (http://www.stanford.edu), experto en el poeta de Moguer, dictó su
charla “Juan Ramón Jiménez: el andaluz universal en las Américas”.
Asimismo, una serie de poetas residentes en Miami, entre los que figuran
Eduard Reboll, Armando Álvarez Bravo, Manuel Santayana, Félix Cruz-Álvarez
y Emilio de Armas, rendirán el próximo 3 de febrero un homenaje a Jiménez,
con la lectura de poemas.
El centro, explicó Del Valle, ha preparado una edición facsímil limitada de
la primera edición de Romances de Coral Gables, que estará disponible
durante las jornadas de homenaje al poeta. Agregó que al ente le gustaría
colocar “un busto de Juan Ramón en la placita al aire libre situada en
Coral Gables, donde se halla una placa conmemorativa del poeta”.
Fuente: EFE
*** Publican antología de poetas argentinos y libaneses
Por primera vez en Argentina se publicó una antología que reúne la poesía
de ese país con la del Líbano, y que bajo el título Poéticas al Encuentro
ha sido editada por el sello Tantalia (http://www.tantalia.com.ar) y
preparada por los poetas Edgardo Zuain —argentino, de ascendencia libanesa—
y Sabah Zouein —libanesa, de madre argentina.
“Cuando Sabah Zouein propuso buscar editorial para publicar poetas
libaneses al español, le sugerí ampliar el proyecto e incluir poetas
argentinos como un modo de provocar una especie de encuentro de poéticas”,
explicó Zuain, oriundo de Neuquén y autor de varios libros de poesía, el
último de ellos Poemas y canciones.
“La idea era abrir un espacio de redescubrimiento artístico contemporáneo
que sirva de apertura para ulteriores acercamientos dentro de ese terreno.
Claro que también está mi motivación personal como descendiente de aquellos
libaneses que llegaron a principios del siglo XX”, indicó.
El tema de la inmigración se impone, un entramado de vínculos ya históricos
entre el Líbano y Argentina, protagonizado por cientos de miles de
trabajadores libaneses —y también sirios y palestinos— que consolidaron una
masa migratoria de fuerte presencia no sólo en Argentina sino a nivel
latinoamericano. “En la Argentina existe una importante inmigración de
aquella región desde mediados del siglo XIX cuya participación en la vida
social, cultural y política del país es sustancial e insoslayable”, apuntó.
Sobre posibles antecedentes de una antología de poesía libanesa al español,
explicó que “se publicaron en el país textos de poetas emigrados de
diferentes países del mundo árabe. La mayoría pertenecieron —según el
fallecido poeta palestino Juan Yaser, residente por muchos años en
Argentina— al movimiento Adab Al-Mahyar, cuyo nombre alude al destierro”.
Poéticas al encuentro es, según el compilador, el primer libro publicado en
Argentina que incluye a poetas libaneses no residentes, traducidos al
español, junto a poetas argentinos contemporáneos. En el libro están
presentes desde poetas octogenarios hasta voces de las generaciones
últimas. El criterio de selección, según Zuain, procura un panorama parcial
de la poesía actual argentina —consagrados y poetas nuevos— que expresan
con amplitud diferentes cruces estéticos.
El libro contiene textos de treinta poetas argentinos que van de Hugo
Padeletti, Juan Gelman y Juan Carlos Bustriazo Ortiz a las voces de las
últimas generaciones de Florencia Abbate, Rodolfo Edwards, Carlos Aldazábal
y Juan C. Bertazza, este último nacido en 1983. En la sección de poesía
libanesa destacan, entre otros textos, el “Canto a Beirut” de Hoda Al
Naamani, “La palabra rodando sobre un calendario de piedra”, de Abbas
Baydub, los “Poemas con aire de haikú”, de Fouad Rifka, y “La danza de la
muerte”, de Abdo Wazen.
Por su parte la poeta, traductora y periodista Sabah Zouein, nacida en
Monte Líbano en 1955 y autora de varios libros de poesía, entre ellos En un
muelle desnudo y El tiempo todavía está perdido, introduce a la sección de
poetas libaneses con un breve prólogo en el cual subraya la responsabilidad
de apertura del poeta Gibran Khalil Gibran.
A Gibran le adjudica a comienzos del siglo pasado la reforma más importante
de la escritura literaria árabe y libanesa: “Entre fines de los 50 y
comienzos de los 60, tuvo lugar la verdadera modernización de la poesía,
con poetas vanguardistas como Chawki Abi Chakra, Youssef El Khal, Fouad
Rifka y Hoda Al Naamani”, indicó.
Tras recalcar el papel significativo jugado por poetas de las últimas
generaciones —de los 70 a los 90—, Zouein señaló que nunca hubo disputas en
Líbano entre “lo antiguo y lo moderno”, y que su capital, Beirut, “ha sido
siempre el refugio de todos los escritores, poetas e intelectuales árabes
que huían de la opresión y las dictaduras”.
Respecto a una brecha entre culturas, Zuain enfatizó que la misma se ha
ensanchado en “las últimas décadas, debido a la situación política de la
región; sea por la guerra civil o por el conflicto árabe israelí, que
hicieron que el foco de atención en el Líbano fuera desplazado por estos
acontecimientos.
Fuente: Télam
*** Inauguran la mayor biblioteca digital latinoamericana de partituras
El Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP,
http://arteyculturadepuebla.blogspot.com), en México, con apoyo del
Instituto Cultural Iberoamericano de Texas (Estados Unidos), creó la
Biblioteca Digital de Partituras más extensa de América Latina, que fue
inaugurada en la sede del ente el pasado viernes 30 de enero.
Según indicó el pianista mexicano Francisco Rocafuerte, vicerrector del
Instituto Cultural Iberoamericano, el inmueble cuenta con un temario de
música de cámara, música oral, flauta, guitarra, jazz, ópera, orquesta,
piano y órgano, óperas de Giacomo Puccini, violín y música vocal, todo
cobijado por un sistema de consulta que brinda acceso a un extenso número
de partituras de diversos géneros, principalmente de música académica
occidental.
Los interesados en consultar las partituras también podrán investigar las
principales dotaciones instrumentales y las formas musicales más
importantes como la sinfonía y la ópera. El público podrá aprovechar libros
de jazz, métodos y piezas para instrumentos solos, y abundante material de
compositores como Bach, Handel, Mozart, Haydn, Beethoven, Puccini, Verdi y
Debussy, entre otros.
Las consultas se podrán hacer en formato de relectura en PDF, desde donde
se podrán imprimir las partituras y recrear la música que el público
especializado o aficionado prefiera. Para la consulta el usuario debe
contar con una credencial oficial o de institución educativa y registrarse;
una vez elegido el material de su interés, podrá imprimirlo por un peso por
hoja.
Fuente: Notimex
*** Inicia el IV Festival de Teatro Independiente de Cantabria
El pasado sábado 31 de enero dio inicio el IV Festival de Teatro
Independiente de Cantabria, Indifestival 2009
(http://indifestival.blogspot.com), que hasta el 22 de marzo reúne en la
sala Escena Miriñaque (http://www.escenamirinaque.es), de Santander,
Cantabria (España), a ocho compañías y grupos de cuatro comunidades
autónomas españolas.
Este año la convocatoria alterna la programación de propuestas marcadas por
su carácter vanguardista, con otras en cuya apuesta prima el humor.
Asimismo, se potencia la inclusión de la danza contemporánea, en este caso
con una propuesta de origen cántabro.
La programación incluye quince representaciones durante ocho fines de
semana, con la diversidad y lo interdisciplinar como factores dominantes.
El precio de las entradas, ya a la venta, es de 8 euros, aunque la
organización dispone de abonos especiales, de cinco funciones a 6 euros, y
descuentos para jubilados y estudiantes.
La primera de las piezas, Desdémona, fue presentada el sábado por la
compañía santanderina Hilo de Ariadna en una función que vendió todas las
entradas, como se indica en el blog del evento
(http://indifestival.blogspot.com/2009/01/primera-obra-primer-exito.html).
El 8 de febrero actuará la compañía santanderina Amores Plutónicos con la
comedia “amarga-alternativa” La terapia, y los días 14 y 15 de febrero
llega el turno de Miriñaque, con el cabaret El gabinete de curiosidades.
Los días 21 y 22 de febrero se presentará Teatro Ensalle de Vigo, la única
compañía que ha actuado en todas las ediciones del Indi, con la pieza de
teatro contemporáneo Ciento cinco pasos o la mecánica de la carne. El 28 de
febrero y el 1 de marzo la compañía asturiana Konjuro Teatro ofrecerá la
comedia Harpías.
El 7 y 8 de marzo la santanderina Viento Sur presentará la comedia El
retrato de la Baronesa von Pfeifer, mientras que el 14 y 15 de marzo la
compañía Simpañía de Madrid ofrece la comedia cinematográfica Misterio en
Crimetown. El Indi se cerrará con danza contemporánea a cargo de la
compañía santanderina Orfeo XXI.
Fuente: Indifestival 2009
*** Poesía de Hispanoamérica y el Caribe estará reunida en una antología
Hasta el 4 de abril es posible someter textos poéticos a la consideración
del equipo que, bajo la coordinación de Ediciones Jaguar, dará forma a la
Antología de Poesía 2009, que espera reunir lo mejor del trabajo poético de
Hispanoamérica y las islas del Caribe en cinco tomos que estarán
acompañados de estudios críticos sobre los textos antologados.
Juan Carlos Recinos, poeta mexicano y director de Jaguar, en compañía del
poeta colombiano Javier Zamudio, son los responsables de este proyecto, que
surge “de la necesidad de interactuar con poetas de distintas épocas y
latitudes, donde el idioma castellano los ha comprometido con la palabra
escrita, de diversas maneras y momentos distintos”. Esta primera fase de la
convocatoria está enfocada en la poesía peruana y los textos serán
revisados por Alessandra Tenorio, Isaac Goldemberg, Javier Zamudio y Juan
Carlos Recinos.
Abierta a poetas nacidos a partir de 1940, la convocatoria estipula en sus
bases que los aspirantes deben proporcionar, por correo electrónico, de
cinco a veinte poemas de tema libre, en español. Si los poemas pertenecen a
un libro, al final del poema debe anexarse los datos correspondientes
(autor, título del libro, editorial y año de publicación). Igualmente, debe
especificarse si los poemas son inéditos o por publicarse en alguna
editorial. Las bases completas de la convocatoria están disponibles en
http://www.letralia.com/concursos/c090404.htm.
En fechas posteriores, Ediciones Jaguar abrirá convocatorias similares,
cada una de dos meses de duración, para el resto de los países de habla
hispana. “Nuestra antología”, explican los editores, “creará un mapa
poético entre México, Centroamérica, Sudamérica, España y las Islas del
Caribe, para de esta manera enriquecer el panorama poético de la lengua
española”.
Fuente: Ediciones Jaguar
*** Se inicia BCNegra, la Semana de Novela Negra de Barcelona
Calificada por el delegado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona
(http://www.bcn.es), Jordi Martí, como el festival de novela negra de
invierno más importante de Europa, BCNegra, la Semana de Novela Negra de
Barcelona (http://www.bcn.es/cultura/bcnegra/2009_cas/index.shtml), reunirá
en su quinta edición, desde este lunes 2 hasta el sábado 7 de febrero, a 78
autores de nueve países del mundo especialistas en el género, para que
participen en conferencias, mesas redondas y encuentros con los lectores.
Durante el evento se otorgará el IV Premio Pepe Carvalho a Michael
Connelly, padre del investigador Harry Bosch, y quien participará, al día
siguiente, en una conversación pública con sus lectores en el teatro Romea
de la ciudad española, junto con el director del suplemento literario
Babelia (http://www.elpais.com/suple/babelia), Guillermo Altares, y el
periodista Josep Cuní.
Comisariada por el librero Paco Camarasa, BCNegra servirá, además, para
inaugurar este 3 de febrero, con el nombre de Manuel Vázquez Montalbán, una
nueva plaza situada entre la calle de Sant Rafael y la Rambla del Raval,
cerca de donde nació el escritor. La inauguración estará a cargo del
alcalde Jordi Hereu.
Sue Grafton, una de las mayores exponentes del género en la tradición
anglosajona, creadora de la detective Kinsey Millhone, con la que inició el
denominado “alfabeto del crimen”, encabeza la lista de los escritores más
renombrados que estarán en Barcelona, junto con asiduos de BCNegra como
Alicia Giménez Bartlett, Francisco González Ledesma, Juan Madrid, Andreu
Martín, Ramiro Pinilla o el cubano Leonardo Padura.
Entre otras actividades a destacar se encuentran los homenajes que se
rendirán al escritor siciliano Leonardo Sciascia, cuando se cumple el 20º
aniversario de su muerte, y al chileno, también desaparecido, Roberto
Bolaño, con motivo del 25º aniversario de la publicación, junto con A. G.
Porta, del libro “Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de
Joyce”. Por otra parte, estas jornadas volverán a servir para dar voz a
narradores de la periferia, siendo los invitados en esta ocasión los
canarios José Luis Correa y Alexis Ravelo.
Según Camarasa, el público podrá “viajar al pasado de la mano de la
publicación El Caso, que durante los años más duros del franquismo relató
la parte oscura y sórdida de una sociedad donde no todo estaba atado y bien
atado”. Recordó que fueron los periodistas de El Caso los que publicaron
hechos relacionados con el juicio de Burgos, que no aparecieron en ningún
otro diario.
Durante esta quinta edición de la Semana, asimismo, tendrá cierta
preponderancia Enriqueta Martí, conocida como “Vampira de la calle Ponent”,
una asesina en serie de principios del siglo pasado de la que todavía
quedan muchos enigmas por resolver. El comisario indicó que tampoco se
olvidarán del fenómeno Gomorra, un libro en el que el italiano Roberto
Saviano denuncia la situación de los clanes mafiosos en el sur de su país,
y del que, incluso, se rodó una exitosa película.
Actos en bibliotecas, lecturas públicas, una mesa redonda sobre “Madrid
versus Barcelona” y una exposición sobre la “literatura de quiosco” son
otros complementos de esta Semana que, según Camarasa, debe servir,
también, “para conseguir una mayor venta de libros”.
Fuentes: BCNegra • EFE
*** Coloquio por el centenario de Onetti realizan en México
Como una respuesta al hecho de que el centenario natal del uruguayo Juan
Carlos Onetti, autor cumbre de la literatura en lengua castellana,
pareciera estar transcurriendo casi desapercibido en los ámbitos literarios
de la región, este martes 3 y miércoles 4 de febrero se celebrará en El
Colegio de México (Colmex, http://www.colmex.mx) el Coloquio Internacional
“Presencia de Juan Carlos Onetti en su Centenario (1909-2009)”
(http://www.colmex.mx/eventos/cell/onetti.htm).
El evento, promovido por Rose Corral, especialista en “narrativa
rioplatense” e investigadora del Centro de Estudios Lingüísticos y
Literarios de El Colegio de México (http://abbrr.com/5JD), que dirige
Aurelio González, tendrá lugar en la sala Alfonso Reyes y contará con la
presencia de Dolly Onetti, viuda y heredera del autor de Juntacadáveres,
quien intervendrá en una participación especial titulada “Se llamaba
Onetti”.
La conferencia inaugural, este martes a las 11:30 de la mañana, estará a
cargo del escritor José Emilio Pacheco, y llevará por título “Onetti en
México”. También participarán los escritores y críticos Fernando Ainsa
(Uruguay/España), Hugo Verani (Universidad de Notre Dame,
http://www.nd.edu), Rocío Antúnez (Universidad Autónoma Metropolitana de
México, Unidad Iztapalapa, http://www.izt.uam.mx), Fernando Curiel
(Universidad Nacional Autónoma de México, Unam; http://www.unam.mx),
Heberto Benítez Oazzolano (Universidad de la República,
http://www.universidad.edu.uy; Montevideo), Jaime Concha y Teresa
Porzecanski (ambos de la Universidad de California en San Diego,
http://www.ucsd.edu), Osmar Sánchez Aguilera (Tecnológico de Monterrey,
campus México; http://www.itesm.mx), Enrique Foffani (Universidad Nacional
de La Plata, UNLP, http://www.unlp.edu.ar; Argentina), Sonia Mattalia
(Universidad de Valencia, http://www.uv.es; España), y Juan Villoro, de
México, quien dictará la conferencia de clausura.
A propósito del coloquio Onetti, Rose Corral, autora del libro Norte y sur:
la narrativa rioplatense desde México (El Colegio de México, 2000), subraya
lo paradójico que resulta la actual incomunicación cultural entre países
como México y Argentina, en contraste con el intenso diálogo que sostenían
en el primer tercio del siglo pasado.
Recuerda que los escritores de una y otra latitudes estaban al tanto de su
mutua producción literaria y señala, por ejemplo, el amplio conocimiento
que Alfonso Reyes tenía de los autores argentinos, y Jorge Luis Borges de
los autores mexicanos. Resalta en ese sentido el hecho de que Borges haya
reseñado en Argentina el libro Andamios interiores (1922), del poeta
estridentista Manuel Maples Arce, sólo dos meses después de su publicación
en México.
Esto contrasta, indica Rose Corral, con la escasa atención que hoy se
brinda a los libros de Juan Carlos Onetti en México y en América Latina en
general, y lo difíciles que son de conseguir, salvo en ediciones recientes
pero muy caras.
Así las cosas, señala la investigadora, el centenario de Juan Carlos
Onetti, importante en sí mismo, es un pretexto para volver a tender puentes
entre dos literaturas que en otro tiempo, aunque no existían el correo
electrónico ni el desarrollo que hoy conocemos en las telecomunicaciones,
mantenían un diálogo estrecho y fecundo.
Fuentes: La Jornada • Web del evento
*** Almuñécar celebrará jornadas de historia y novela histórica
La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Almuñécar
(http://www.almunecar.info), en Andalucía (España), presentó el programa de
las IV Jornadas de Historia y Novela Histórica, que se desarrollarán del 5
al 7 de febrero en la Casa de la Cultura.
Desde 2006, este evento convierte durante unos días a Almuñécar en
“epicentro de debate y reflexión sobre este género literario, gracias a la
celebración de las Jornadas de Historia y Novela Histórica, organizadas por
la concejalía de Cultura, que vienen siendo coordinadas por el historiador
y novelista José Calvo Poyato”, informó la concejal María Dolores Rull.
El programa se iniciará el jueves 5 a las 5:30 de la tarde con la ceremonia
de apertura a cargo del alcalde Juan Carlos Benavides Yanguas, que dará
paso a la primera de las conferencias, prevista para las 6 de la tarde, a
cargo del escritor, novelista y articulista canario Juan José Armas
Marcelo, bajo el título “Una historia de novela y una novela histórica”.
A su conclusión, tendrá lugar un coloquio entre los asistentes, en un
formato que se reproduce tras cada una de las conferencias programadas. La
tarde del jueves concluirá con la intervención de David Trías, editor del
grupo Random House Mondadori (http://www.randomhousemondadori.es), quien a
partir de las 7:30 hablará sobre “Novela histórica versus novela de
aventuras en el panorama editorial”.
El viernes 6 a las 11 de la mañana tendrá lugar la conferencia “Las
efemérides y la novela histórica”, del coordinador de las jornadas, el
egabrense José Calvo Poyato, catedrático de historia y escritor de éxito de
numerosas novelas históricas durante los últimos años, como La Biblia
Negra, Los galeones del Rey, Jaque a la Reina, El manuscrito Calderón, La
Orden Negra, La Dama del Dragón o la más reciente, Vientos de intriga. Tras
el coloquio se dará paso a la charla “Cómo nace una novela histórica”, del
escritor granadino Antonio Enrique, catedrático de literatura, quien dirige
en Guadix el Aula de Pensamiento y Poesía Aben Tofail.
A las 5:30 intervendrá el crítico literario, novelista y ensayista José
Esteban Gonzalo, con su charla “Mi experiencia como novelista histórico”, y
a continuación la directora de la revista Historia y Vida, la historiadora
Isabel Margarit, hablará sobre “El fenómeno de la divulgación histórica”.
El sábado 7 a las 10:30 de la mañana se realizará la conferencia “Los
templarios en la novela histórica”, a cargo de Juan Ramón Barat Dolz,
profesor de literatura y novelista. A las 12 está prevista la intervención
del novelista español, nacido en La Habana, José Carlos Somoza, quien
dictará la conferencia “La novela histórica en el mundo antiguo”. Por
último, a la 1:30 se celebrará el acto de clausura, que correrá a cargo del
alcalde Benavides.
Fuente: Andalucía Información
*** Crean en Michoacán la Escuela de Teatro y Literatura
Con la idea de formar dramaturgos orientados hacia el teatro para niños y
jóvenes, el titiritero y escritor Guillermo Murray abrirá este sábado 9 de
febrero, en Morelia, Michoacán (México), la Escuela de Teatro y Literatura,
de la que es director, y en la que se ofrecerá alternativas de formación en
la creación escénica desde una orientación enfocada en la literatura
dramática.
Con el apoyo del Instituto Baden Powell (http://www.baden-powell.com), que
servirá de sede a esta escuela, la escuela se iniciará con cinco talleres.
“Dentro del marco general de la literatura hay un área específica que sería
la literatura dramática; entonces, el marco va a estar orientado hacia las
letras; sin embargo, por cuestiones de un interés personal tendrá un
énfasis los lunes y viernes en literatura dramática”, explicó Murray.
La escuela ofrece un módulo diferente cada día de la semana, proyectados en
cursos semestrales e independientes entre sí, es decir, los interesados
pueden enfocarse únicamente en la oferta de formación teatral o hacerlo
exclusivamente en los derroteros de la creación literaria.
Los lunes se desarrollará el Taller de Títeres de Sombra. “El teatro de
muñecos me apasiona”, indica Murray. “Tengo muchas publicaciones sobre ello
y actualmente tengo la dicha de haber sido seleccionado a nivel mundial por
la Unión Internacional de la Marioneta (http://www.unima.org) para ser el
traductor de la enciclopedia mundial de los títeres al castellano. Esta
edición se publica en francés como primera lengua y se presentará en el
Festival Internacional de Charleville
(http://www.festival-marionnette.com), el mayor encuentro mundial de
títeres, y de ahí comenzará la traducción al español y el inglés. Será una
publicación abierta a la manera de Wikipedia (http://es.wikipedia.org),
después habrá colaboraciones que serán aprobadas anualmente por un comité”.
En la vertiente teatral, señaló que los viernes se desarrollará en la
Escuela de Teatro y Literatura un curso en el que se abordarán temas de
Introducción al Teatro, Taller de Dramaturgia, Concepción Escénica y
Técnicas para la Puesta en Escena.
Los martes, miércoles y jueves estarán dedicados al proceso literario.
“Leer, comprender lo que se lee, escribir y corregir lo que se ha escrito”,
acota. “Pensando en ese proceso tenemos las tres áreas: análisis de textos
para entender lo que se dice; el taller de creación literaria en narrativa
que va desde un artículo periodístico, una reseña, una crónica, un relato,
un cuento breve, y el primer capítulo de una novela con un método que le
aprendí a Joaquín Armando Chacón, y finalmente corrección de estilo, que
tiene que ver con el asunto de la ortografía y sintaxis, y que se trata de
comprender a fondo la lengua mediante una serie de ejercicios y juegos con
las palabras”.
El objetivo a mediano plazo de esta escuela, según refiere su director, es
ir creando una generación de alumnos con las herramientas suficientes como
para poder dar el siguiente paso, que sería la apertura del segundo
semestre, con lo que se podría trabajar en perfiles más especializados.
“Desde luego la heterogeneidad de los grupos tiene cuestiones muy sabrosas
al principio, pero a la larga buscaremos tener una homogeneidad en los
alumnos para los niveles superiores”.
Como resultado de estos cursos se realizarán montajes de teatro de sombras
y se producirán diversas publicaciones con la producción generada en la
vertiente de literatura. Los interesados en formar parte de la oferta
formativa de la Escuela de Teatro y Literatura podrán tramitar su
inscripción en la calle Antonio Alzate 565, en el centro de Morelia, o
solicitar informes mediante el teléfono 3151812.
Fuente: La Jornada Michoacán
*** Poetas dominicanos y puertorriqueños harán recital conjunto
El PEN Club de Puerto Rico (http://penclubpr.blogspot.com) presentará este
viernes 13, en San Juan, el encuentro internacional “Entre mares: Dos
islas, una palabra... un abrazo poético entre República Dominicana y Puerto
Rico”, en el que participarán poetas de ambas naciones bajo la moderación
de Mairym Cruz-Bernal, presidenta del ente, y Ana María Fuster
(http://www.letralia.com/firmas/fusterlavinanamaria.htm), secretaria.
Por República Dominicana participarán los escritores Basilio Belliard y
Alexei Tellerías. El profesor y poeta Basilio Belliard es director de
Gestión Literaria de la Secretaría de Estado de Cultura
(http://www.cultura.gob.do), institución donde además es coordinador
editorial, coordinador del corredor cultural y director de la revista País
Cultural. Fue además director general del Libro y la Lectura y ha
colaborado para varias revistas y periódicos de circulación nacional e
internacional. Por su parte, Tellerías es poeta y periodista cultural de la
sección “La Vida” del Listín Diario (http://www.listin.com.do), decano de
la prensa dominicana.
Además participarán escritores dominicanos radicados en Puerto Rico por
mucho tiempo, que se han destacado y aportado a las letras y cultura de
ambas islas: Miguel Ángel Fornerín, ensayista, poeta y profesor de la
Universidad de Puerto Rico en Cayey (http://www.cayey.upr.edu); Carlos
Roberto Gómez, poeta, profesor universitario y editor en jefe de Editorial
Isla Negra (http://www.islanegra.com), y Eugenio García Cuevas, poeta,
ensayista, narrador y periodista.
Por Puerto Rico participarán los poetas Elizam Escobar, Alberto Martínez
Márquez (http://www.letralia.com/firmas/martinezmarquezalberto.htm),
Zuleika Pagán y Maribel R. Ortiz
(http://www.letralia.com/firmas/ortizmaribelr.htm), quienes a su vez han
participado en distintas ediciones de la Feria Internacional del Libro de
la República Dominicana (http://www.ferilibro.com).
La actividad se realizará el viernes 13 de febrero a las 6:30 de la tarde
en Sala de las Artes B (antigua sede del MAC), en el edificio Baralt de la
Universidad del Sagrado Corazón (http://www.sagrado.edu).
Fuente: PEN Club de Puerto Rico
*** Festival de Poesía de Granada celebrarán en homenaje a Alfonso Cortés
Del lunes 16 al sábado 21 de febrero se celebrará en Nicaragua el V
Festival Internacional de Poesía de Granada
(http://www.festivalpoesianicaragua.org.ni), evento que en esta oportunidad
estará dedicado al poeta Alfonso Cortés (León, 1893-1969) en el 40º
aniversario de su muerte, y que será inaugurado con un discurso de
bienvenida a los poetas invitados, a cargo de la escritora Gioconda Belli.
Considerado el “gran poeta metafísico” nicaragüense, Cortés fue, junto a
Salomón de la Selva, uno de los precursores del Movimiento de Vanguardia de
Nicaragua. Pasó parte de su infancia en su ciudad natal y una buena parte
de su vida en reclusorios mentales tanto en Nicaragua como en Costa Rica,
tras volverse loco a la edad de 30 años. La mayor parte de su obra fue
recogida por el poeta Ernesto Cardenal en el libro 30 poemas de Alfonso,
publicado en Managua en 1952. Su cuerpo reposa en la Catedral de León.
Durante una semana, el festival convoca a un grupo representativo y selecto
de poetas de todo el mundo, para compartir su obra con el público mediante
lecturas en los atrios de las iglesias, en los parques y plazas, y en
diversos centros culturales de toda la ciudad.
Además se contempla la realización de talleres literarios para jóvenes
poetas y escritores, mesas redondas y paneles literarios, conciertos de
música clásica y popular, obras de teatro, exposiciones de artes plásticas,
ferias de libros y otras actividades culturales.
Más de 110 poetas de todo el mundo se darán cita en el evento, entre ellos
los estadounidenses Ron Whitehead y Anne Waldman, los mexicanos Mario
Bohórquez y Eduardo Langagne, los argentinos Jorge Boccanera y Emilce
Strucchi, el boliviano Benjamin Chávez, los brasileños Floriano Martins y
Lucila Nogueira, el colombiano Juan Manuel Roca
(http://www.letralia.com/firmas/rocajuanmanuel.htm), la chilena Carmen
Berenguer, el ecuatoriano Simón Zabala Guzmán
(http://www.letralia.com/firmas/zavalaguzmansimon.htm), el peruano Eduardo
Chirinos, la uruguaya Silvia Guerra, la paraguaya Lía Colombino, el
venezolano Juan Calzadilla y los españoles Luis García Montero, Luis
Antonio de Villena y Daniel Rodríguez Moya.
Otros autores invitados son Christian Campbell y Obediah Smith (Bahamas),
Ana Istarú y Rodolfo Dada (Costa Rica), Francisco Andrés Escobar y Miguel
Huezo Mixco (El Salvador), Ana María Rodas y Carolina Escobar Sarti
(Guatemala), Mayra Oyuela y Marco Antonio Madrid (Honduras), Manuel Orestes
Nieto (http://www.letralia.com/firmas/nietomanuelorestes.htm) y Eyra Harbar
(Panamá), Gahston Saint-Fleur (Haití), Lelawatee Manoo-Rahsming (Trinidad y
Tobago), Roberto Méndez y Víctor Rodríguez (Cuba), Etnairis Rivera y Jan
Martínez (Puerto Rico), y Miguel Aníbal Perdomo y Soledad Álvarez Vega
(República Dominicana), entre otros.
También participarán poetas de Austria, Alemania, Holanda, Malawi, Bélgica,
Dinamarca, Eslovenia, Francia, Croacia, Groenlandia, Hungría, Irlanda,
Islandia, Italia, Macedonia, China, Polonia, Portugal, Marruecos, Rusia,
Noruega, Suecia, Filipinas, Suiza, Egipto, Irak, India, Israel, Australia,
Mongolia, Nueva Zelandia, Nigeria, Palestina, Uganda, Bielorrusia y
Bahrein.
El país anfitrión estará representado por más de cincuenta poetas, entre
los que se cuentan Claribel Alegría, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli, Vida
Luz Meneses, Michel Najlis, Luis Rocha Urtecho, Gloria Gabuardi, Tacho
Lovo, Marta Leonor González, María Amanda Rivas, Víctor Chavarría, Jorge
Eduardo Arguello, Hanzel Lacayo, Daysi Zamora, Blanca Castellón, Isolda
Hurtado, Silvio Ambroggi, Danilo López, Carlos Calero, Carlos Fonseca
Grisby, y Francisco de Asís Fernández, quien es además el presidente del
festival.
Fuente: Web del evento
*** 6º Encuentro “Más allá de los cuentos” celebrarán en Carabobo
Hasta este 17 de febrero es posible inscribirse como participante del 6º
Encuentro de Teatro para Niños “Más allá de los cuentos”, organizado por la
Asociación Civil Tknela Teatro (http://tknelateatro.blogspot.com), que se
desarrollará del 14 al 29 de abril en la comunidad de La Cumbre, en Canoabo
(Carabobo, Venezuela), así como en zonas rurales de diversos municipios y
de la región central, casas hogares e institutos de educación especial.
En el evento, que tiene carácter artístico, pedagógico, ecológico, de
intercambio cultural y de convivencia, participarán agrupaciones
representativas de diversas disciplinas artísticas (teatro, títeres, calle,
mimodrama, artes circenses, música, narración oral y otras), dedicadas al
trabajo con los niños, con atención especial a aquellos en situación de
exclusión.
Se aceptarán agrupaciones con un máximo de cinco integrantes. Los artistas
y técnicos de cada espectáculo deberán estar debidamente registrados con
todos sus datos en la planilla de inscripción. Se seleccionarán
agrupaciones representativas de las artes para niños de diferentes estados,
municipios de Carabobo y de otros países. También se seleccionarán grupos
con propuestas para adultos para el Café Concert “El Kanelazo” y otras
actividades.
Cada agrupación realizará un mínimo de dos funciones, a las que asistirán,
además de los niños, integrantes de otras agrupaciones, con la finalidad de
realizar una tertulia de apreciación valorativa en la que se intercambiará
información sobre los espectáculos. Además se realizarán talleres en
diversas áreas del conocimiento, clínicas de intercambio por género y otras
actividades.
El último día se realizará una actividad final consistente en una tertulia
en la que se registrarán fonográficamente y audiovisual los comentarios
finales de todos los participantes, con el fin de realizar la publicación
de resultados en un texto que incluirá la información generada en las
actividades pedagógicas en general.
Los interesados en participar deberán enviar su material, según los
requerimientos solicitados en la planilla de inscripción, al correo
electrónico masalladeloscuentos@..., antes del 17 de febrero. Las
agrupaciones seleccionadas serán dadas a conocer el 10 de marzo, día en que
serán enviadas las respectivas invitaciones.
Para solicitar mayor información sobre el evento, escriba al correo
electrónico masalladeloscuentos@... o comuníquese por teléfono con
Tknela Teatro al número (0241) 8581094. También puede establecer contacto
con Yuri Villegas al (0416) 3336074; Diego Villegas al (0412) 4248324;
Franceliz Rodríguez al (0416) 8425838; Caro Theís al (0424) 8305940; Juan
Martínez al (0416) 3341469; Denis Miraldo al (0416) 8495474, o Katiuska
Brito al (0412) 4886970.
Fuente: Tknela Teatro
*** Tres acontecimientos literarios conmemorará un congreso en Palma
Del 26 al 28 de febrero se realizará en Palma, Islas Baleares (España), el
Congreso Internacional “1959, de Collioure a Formentor”
(http://www.secc.es/media/docs/CONGRESO%20FORMENTOR.pdf), organizado por
las profesoras y escritoras Maria Payeras (Universitat de les Illes
Balears, UIB, http://www.uib.es) y Carme Riera (Universitat Autònoma de
Barcelona, UAB, http://www.uab.es) en colaboración con la Sociedad Estatal
de Conmemoraciones Culturales (SECC, http://www.secc.es).
El evento tiene como principal objetivo conmemorar el cincuentenario de
tres importantes acontecimientos que tuvieron lugar en la localidad
francesa de Collioure y en la mallorquina de Formentor: el homenaje ante la
tumba de Machado, veinte años después de su muerte (febrero de 1959), que
reunió a poetas e intelectuales del exilio interior y exterior, las
Conversaciones Poéticas de Formentor (mayo de 1959), organizadas por
Papeles de Son Armadans y Camilo José Cela, y el Coloquio Internacional de
Novela (mayo de 1959) auspiciado por Carlos Barral y la editorial Seix
Barral (http://www.seix-barral.es).
Pese a que será un congreso académico, se permitirá asistir a cualquier
persona interesada. El congreso alternará las intervenciones más académicas
con las de quienes estuvieron presentes. Además de José Manuel Caballero
Bonald, Francisco Brines, Fanny Rubio, Mabel Dodero, José Maria Castellet,
Pere A. Serra, Alfonso Ballesteros, Francisco Díaz de Castro, Gabriel
Ferret, Salvador Clotas y Pilar Arnau, participarán, entre otros,
profesores de las universidades de Vic, Barcelona, Granada, Complutense de
Madrid, Nacional de Mar de Plata, Saint Louis y Chicago (EUA).
Los actos serán en Caixafòrum y en el edificio Sa Riera de la UIB se
colgará una exposición de fotografías inéditas, titulada “De Collioure a
Formentor”, de la que será comisaria Asunción Carandell, viuda de José
Agustín Goytisolo. Además, un amplio grupo de poetas locales ofrecerá un
recital en homenaje a Machado.
La actividad es homologada por la Consellería d’Educació i Cultura para el
profesorado de enseñanza secundaria con el reconocimiento de dos créditos.
La asistencia al congreso dará derecho a la obtención de dos créditos de
libre configuración por la UIB, para lo cual será imprescindible la
asistencia al 80% de las sesiones. Será necesario el pago de la cuota de
inscripción (10 euros para estudiantes y 25 para profesores) para la
obtención del sistema acreditativo de asistencia y el reconocimiento de los
créditos. Para mayor información es preciso contactar a Elena Díaz a través
del correo electrónico ediaz@... o del teléfono 91 3100021.
Fuente: SECC
*** Herencias culturales comunes analizarán Chile y Argentina
Del jueves 19 al sábado 21 de marzo se realizará en Chile el Congreso
Binacional de Raíces de Etnicidad, un evento que es fruto de un trabajo de
integración cultural entre las regiones de Coquimbo (Chile) y San Juan
(Argentina), y que es organizado por la Sociedad de Creación y Acciones
Literarias Región de Coquimbo (SALC, http://www.salc-chile.com), con el
patrocinio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes
(http://www.consejodelacultura.cl), Región de Coquimbo, y el financiamiento
del Gobierno Regional de Coquimbo (http://www.gorecoquimbo.cl).
El propósito de este congreso es analizar, debatir y poner en perspectiva
las herencias ancestrales que comparten los pueblos originarios de la
región chilena de Coquimbo y la provincia argentina de San Juan, los cuales
desarrollaron estrechas relaciones culturales y de intercambio durante
miles de años, trascendiendo las fronteras naturales y configurando en el
territorio andino suramericano una auténtica integración multicultural.
El evento, que se desarrollará en las ciudades de La Serena, Vicuña y
Paihuano, de la Región de Coquimbo, está respaldado por diversas instancias
gubernamentales y organismos no gubernamentales interesados en desarrollar
iniciativas conducentes a examinar la cuestión étnica desde sus raíces
ancestrales, considerando la situación actual y sus perspectivas futuras,
en un contexto binacional y acotado a espacios regionales.
La modalidad de participación será de expositor, invitado especial y
público. En el caso de los expositores, serán expresamente invitados
expertos en el tema, a través de una carta especial, y tendrán que
presentar previamente un resumen de la ponencia, que implica la
autorización a SALC para su publicación en un texto referencial del
congreso.
Para solicitar mayor información, comuníquese con el Gobierno Regional de
Coquimbo al teléfono (51) 33 21 00; con el Consejo Nacional de la Cultura y
las Artes, Región de Coquimbo, al (51) 22 45 40; con el Museo Gabriela
Mistral al (51) 41 12 23; con la Librería Macondo al (51) 22 24 11, o
mediante el correo electrónico escribiendo a
congresobinacionaletnicidad@....
Fuente: Organización del evento
*** Oralidad y mito en literatura infantil y juvenil revisarán en México
Hasta este 30 de marzo se aceptarán resúmenes de ponencias para participar
en el VI Congreso Internacional de la Asociación Nacional de Investigación
de Literatura Infantil y Juvenil, Anilij-América
(http://www.uvigo.es/anilij), que, enfocado en el tema “La oralidad y el
mito”, se celebrará en Guadalajara, Jalisco (México) del 24 al 27 de
noviembre de 2009.
El encuentro tiene entre sus objetivos redescubrir los textos míticos que
se mantienen en el imaginario y que han favorecido la creación de diversos
géneros y modalidades; reflexionar en torno a los rasgos y características
de la oralidad como punto de origen de la literatura infantil y juvenil, y
analizar los recursos didácticos que pueden surgir a partir de los variados
ejercicios de la oralidad, favoreciendo la reflexión y el debate, porque
sus contenidos inspiran, motivan y despiertan la imaginación infantil y
juvenil.
El temario se dividirá en tres ejes principales. El primero será el
referido a los mitos, y se dedicará a la influencia de la mitología en la
literatura infantil y juvenil en España y América Latina, analizando las
coincidencias y divergencias con el resto del mundo. Mitología clásica,
mitología urbana, mitología y tradición, mitología y antropología,
bestiario mitológico, mitos y símbolos, mitos posmodernos, funciones de la
mitología en el mundo actual y las nuevas mitologías en el siglo XX serán
algunos de los aspectos de este eje.
En segundo lugar se encuentra la oralidad, área en la que los participantes
analizarán cuentos, leyendas, fábulas, anécdotas, chistes, rimas, nanas,
adivinanzas, canciones, rondas, juegos y otras creaciones en las que están
involucradas la narrativa y la lírica popular infantil. Se hablará también
de los grandes relatores de la tradición y la historia para aleccionar al
pueblo: desde juglares, trovadores, chamanes, brujos y sacerdotes hasta los
promotores de lectura y los cuenteros del siglo XXI como preservadores del
valor de la palabra, los abuelos como guardianes de la memoria y los
creadores indígenas. El tercer y último eje se referirá a la literatura
chicana y a su impacto en el desarrollo emocional del niño y el joven en
Estados Unidos.
Los idiomas del congreso serán castellano e inglés, pero se tendrán en
cuenta las aportaciones en otras lenguas. Los resúmenes de las propuestas
de participación deberán tener unas doscientas palabras, y serán enviadas
por correo electrónico (documento Word, tipografía Times New Roman, 12
puntos) a la doctora Laura Guerrero Guadarrama (laura.guerrero@...),
coordinadora de Anilij-Iberoamérica y coorganizadora del evento, con copia
a la doctora Celia Vázquez García (celiavg@...), coordinadora general
del congreso, y a la licenciada Laura Hernández Muñoz
(vi.congresoanilija@...), presidenta.
Los aspirantes recibirán notificación de aceptación el 30 de abril. La
convocatoria se cerrará definitivamente el 30 de junio, cuando el texto
completo y ajustado a las normas de publicación deberá ser entregado en las
direcciones mencionadas. Las participantes serán de diez cuartillas para
leerse en quince minutos, donde se expondrá un resumen del contenido de la
investigación realizada que aparecerá completa en la publicación. En la web
de Anilij (http://www.uvigo.es/anilij) se puede conocer el formato y normas
de publicación de las contribuciones en las actas del congreso.
El costo de la inscripción para socios de Anilij es de 600 dólares, que
cubren además cuatro noches de hotel con desayuno y almuerzo, cena de gala,
visitas guiadas y transporte a las diferentes sedes. Asimismo, los
congresistas ponentes recibirán las Actas del congreso.
Fuente: Anilij
*** Realizarán máster a distancia en literatura para niños y jóvenes
Hasta el próximo 31 de marzo es posible formalizar la preinscripción en la
edición 2009-2010 del Máster Internacional a distancia en Libros y
Literatura para Niños y Jóvenes que han organizado la Universitat Autònoma
de Barcelona (UAB, http://www.uab.es), el Banco del Libro de Venezuela
(http://www.bancodellibro.org.ve), la Fundación Germán Sánchez Ruipérez
(http://www.fundaciongsr.es) y la Fundación SM
(http://www.fundacion-sm.com), y que reúne a docentes de once países.
En esta su tercera edición, el máster estará enfocado en cuatro ejes
interdisciplinarios: las posibilidades de uso de los libros en el ámbito
escolar, el amplio campo de promoción de la lectura, el estudio desde una
perspectiva crítica actualizada y la edición. Los conferenciantes de esta
edición del curso serán Antonio Basanta, Gustavo Bombini, Elisa Bonilla,
Gabriel Janer Manila, Ana María Machado, Álvaro Marchesi y Michèle Petit, y
las lecturas de clásicos estarán dirigidas por Bernardo Atxaga, Marina
Colasanti, Antonio Orlando Rodríguez, Felicidad Orquín, Emili Teixidor,
Antonio Rodríguez Almodóvar y Verónica Murguía.
El cupo está limitado a 35 alumnos y el curso tiene un costo total de 3.100
euros. Consta de 60 créditos ECTS (nueva medida docente de los países de la
Unión Europea equivalente a 1.500 horas). El programa abarca de octubre de
este año a junio de 2010 y está compuesto por cuatro módulos a distancia,
pero el participante puede optar por una semana presencial en Barcelona,
España, o una estancia de prácticas en una institución.
El primer módulo puede cursarse de forma presencial o a través de cursos en
la web, siendo del 28 de septiembre al 2 de octubre la semana presencial en
Barcelona. Esta semana consta de un curso común (“Las formas de la
literatura infantil y juvenil”, a cargo de Teresa Colomer) y un taller
optativo. Los talleres entre los que se podrá escoger uno son “Lectura de
álbumes”, a cargo de Brenda Bellorín y María Cecilia Silva-Díaz; “5x9,
pequeñas ideas sobre la ilustración”, que será dictado por Arnal Ballester,
y un taller de edición de libros para niños, a cargo de Carmen Diana
Dearden, Verónica Uribe e Irene Savino. Por último se hará una visita a un
centro de documentación de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en
Salamanca. Quienes tomen el primer módulo en línea, seguirán del 5 al 19 de
octubre los talleres “Las formas de la literatura infantil y juvenil” y
“Lectura de álbumes”.
El segundo módulo se desarrollará en dos períodos, el primero del 19 de
octubre al 21 de diciembre y el segundo del 11 de enero al 12 de marzo de
2010. El participante deberá escoger, indistintamente de los dos períodos,
3 cursos de los 6 ofrecidos: “Literatura de tradición oral”, con Gustavo
Puerta; “Ilustración y libros para niños”, con Teresa y Jaume Durán;
“Valores sociales y libros para niños”, con Teresa Colomer y María Cecilia
Silva-Díaz; “Literatura juvenil”, con Ana Díaz-Plaja; “Perspectivas
críticas de la literatura infantil”, con Brenda Bellorín y Cybele Peña, y
“Lecturas y lectores”, a cargo de Daniel Goldin y Brenda Bellorín. Este
módulo incluye, para el período de noviembre de 2009 a junio de 2010, un
programa de lecturas en el que cada participante escogerá dos debates sobre
libros clásicos infantiles o juveniles, siendo cada debate dirigido por un
invitado distinto.
Para el tercer módulo, que se desarrollará del 6 de abril al 4 de junio de
2010, el participante debe escoger dos cursos o bien un curso y una
estancia de prácticas de 25 horas en una institución. Los cursos
disponibles son “Proyectos editoriales para niños y jóvenes”, con Carmen
Diana Dearden y Verónica Uribe; “Escribir libros para niños”, con Yolanda
Reyes; “Proyectos de promoción de la lectura”, con María Beatriz Medina;
“Proyectos escolares y libros infantiles”, con Mireia Manresa y Ana María
Margallo; “Lectura y evaluación educativa”, con Teresa Ribas; “Historia de
la literatura infantil y juvenil latinoamericana”, con Fanuel Hanán-Díaz;
“El patrimoni català: llibres d’ahir per a lectors d’avui”, con Teresa
Mañà; “La recepción por parte de los niños: teorías de respuesta lectora e
investigación”, con Evelyn Arizpe, y “Aesthetic approaches to children’s
literatura”, con María Nikolajeva.
Este módulo, además, puede matricularse autónomamente y da lugar a un
título de especialización de la UAB de 13 créditos ECTS (325 horas). Deben
elegirse 2 cursos a distancia y una lectura de libros clásicos del programa
de lecturas, pero no puede elegirse la estancia de prácticas en una
institución. También se recibirá el material del programa de conferencias.
La matrícula es limitada y se realizará por riguroso orden de inscripción.
La preinscripción para esta modalidad se realizará del 5 al 20 de octubre;
en los diez días siguientes se realizará el proceso de admisión y la
inscripción podrá finalmente formalizarse del 1 al 15 de noviembre. Esta
modalidad tiene un costo de 500 euros.
El módulo cuatro se iniciará con el taller “La investigación en literatura
infantil y juvenil”, a cargo de Neuseus Real y Marta Miliani, que se
extenderá del 19 de octubre al 21 de diciembre, y de enero a junio estará
dedicado al trabajo final, un proyecto tutorizado de estudio, investigación
o reflexión sobre la práctica profesional.
Para formalizar la preinscripción es preciso rellenar la ficha
correspondiente y compañarla con la información que se especifica al final
de la misma. La admisión se comunicará antes del 15 de mayo y finalmente se
podrá proceder a la inscripción entre ese día y el 15 de junio. Para
obtener mayor información, visite la sección Formación de la web del Banco
del Libro (http://www.bancodellibro.org.ve) o establezca contacto a través
del correo electrónico master.lij@....
Fuente: Banco del Libro
*** Enseñanza de disciplinas humanísticas será analizada en Cuba
Entre el 9 y el 16 de junio de este año se celebrará en la Universidad
Pedagógica Juan Marinello (http://www.ispmtz.rimed.cu), de Matanzas, Cuba,
el II Taller Internacional “La enseñanza de las disciplinas humanísticas”,
evento dirigido a profesionales de la educación y cuyo plazo de inscripción
expira el próximo 15 de mayo.
El encuentro tiene entre sus objetivos intercambiar resultados científicos
y experiencias pedagógicas sobre la enseñanza de las disciplinas
humanísticas, y valorar la incidencia de factores psicológicos, pedagógicos
y sociológicos, en el aprendizaje de las humanidades.
Los participantes podrán presentar trabajos en torno a la dirección del
proceso docente educativo en la enseñanza de las humanidades, los problemas
pedagógicos y didácticos en la enseñanza de las humanidades, la
interdisciplinariedad en las humanidades, la formación en valores y el
desarrollo de la creatividad en la enseñanza de las humanidades, la
formación y superación de profesores en las disciplinas humanísticas y las
tecnologías de información y comunicación en la enseñanza de las
disciplinas humanísticas.
Además, habrá una serie de cursos pre-evento que, con una duración de 10
horas lectivas, versarán sobre alternativas didácticas para estimular el
aprendizaje en las disciplinas humanísticas en el contexto de la escuela
cubana, el empleo de las tecnologías de la información en la educación
cubana y los problemas actuales de la educación en las humanidades.
La inscripción tiene un costo de 100 pesos convertibles cubanos para todos
los participantes, e incluye admisión a las sesiones del evento, matrícula
en cursos, materiales y constancia de participación. Los pagos se harán en
efectivo en la sede del evento. La solicitud de inscripción debe enviarse
antes del 15 de mayo indicando nombre y apellidos, dirección, institución y
correo electrónico.
Se podrá participar en calidad de ponentes u observadores. Los ponentes
acompañarán título del trabajo y un breve resumen de no más de 200
palabras. Las ponencias que sean consignada a la organización antes del 15
de mayo serán publicadas en las memorias. Deberán tener una extensión
máxima de 15 cuartillas en tipografía Arial a 12 puntos y con interlineado
de espacio y medio.
Se puede solicitar mayor información escribiendo a la coordinadora del
taller, la doctora Bárbara Fierro Chong (bfierro@...), o al
director de Relaciones Internacionales, el doctor Ignacio Ramírez Ramírez
(riispmtz@...).
Fuente: Azul@rte
*** Cultura y literatura brasileñas analizará congreso internacional
Organizado por la Escuela de Literatura de la Facultad de Humanidades de la
Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV, http://www.unfv.edu.pe) y
el Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos Antonio Cândido (Gellac,
http://gellac-unfv.blogspot.com), entre el 24 y el 26 de julio se celebrará
en Lima (Perú) el Congreso Internacional “Brasil sin fronteras: discursos,
cultura y literatura”, cuyo plazo de inscripción cierra el próximo 31 de
mayo.
El evento, que tendrá lugar en el marco de la XIV Feria Internacional del
Libro de Lima, tiene entre sus objetivos contribuir al conocimiento y
difusión de los discursos, cultura y literatura del Brasil; abordar estos
discursos interdisciplinariamente o desde distintas perspectivas teóricas o
metodológicas; promover espacios de reflexión y diálogo referentes a las
manifestaciones culturales brasileñas; presentar y debatir las más
recientes investigaciones que se están desarrollando sobre la literatura
brasileña, y crear una red de intelectuales con interés en la investigación
sobre lo brasileño.
Se abordará temas como la relación entre Antonio Cândido y la teoría y
crítica literaria latinoamericanas; literatura y etnoliteratura; arte,
cultura y sociedad; literatura comparada; literatura, identidad y nación;
industrias culturales; cine, teatro y artes escénicas; discursos migrantes;
estudios culturales; poscolonialidad, estudios subalternos, de género,
queer y otros.
Las propuestas de ponencias, así como las propuestas para mesa redonda,
deberán ser enviadas por correo electrónico, antes del 31 de mayo de 2009,
al licenciado Richard Leonardo Loayza (rall31@...). Deberán incluir
el título, el resumen de la ponencia (máximo 250 palabras, formato Word) y
el nombre y filiación institucional del ponente.
Los ponentes admitidos enviarán sus trabajos antes del 30 de junio de 2009
en archivo Word (para la publicación de las memorias). La extensión no
deberá exceder las 9 cuartillas a doble espacio, lo que equivale a 2.500
palabras y 20 minutos de lectura.
Fuente: Gellac
*** Coloquio sobre mito y performance grecolatinos realizarán en Argentina
Organizado por el Centro de Estudios de Lenguas Clásicas, Área Filología
Griega, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la
Universidad Nacional de La Plata (UNLP, http://www.unlp.edu.ar), del 16 al
19 de junio se realizará en La Plata (Argentina) el Quinto Coloquio
Internacional “Mito y performance. De Grecia a la modernidad”
(http://vcoloquiointernacional.fahce.unlp.edu.ar).
El coloquio prevé tres modalidades de participación. La primera de ellas es
a través de plenarios y mesas redondas sobre temas de interés en diversas
áreas de la cultura grecolatina, con la presencia de destacados
especialistas argentinos e internacionales especialmente invitados. Las
sesiones plenarias estarán destinadas al tratamiento de cuestiones
centrales del pensamiento clásico, vinculadas a la temática propuesta.
La segunda será mediante comunicaciones libres. Los interesados en
participar deberán enviar por correo electrónico, antes del 31 de marzo de
2009, un resumen de su ponencia de hasta 300 palabras, para su evaluación
por parte del Comité Científico. Los alumnos que presenten ponencias
deberán hacerlo con el aval de un profesor, cuyo nombre, cargo y dirección
electrónica deberán figurar en el resumen.
La presentación de la versión completa del trabajo, cuya lectura no podrá
exceder los veinte minutos, se hará al iniciarse el coloquio. Estos
trabajos deberán entregarse en versión impresa y copia en CD, con una
extensión máxima de 8 páginas incluida la bibliografía, en hojas tamaño A4,
letra Times New Roman 12 e interlineado 1,5, a los fines de editar a la
brevedad el CD. Para las fuentes griegas se empleará Unicode.
Finalmente, cursos breves conformarán la tercera modalidad. Los interesados
en dictar un curso breve deberán enviar para su evaluación, antes del 30 de
marzo de 2009, propuesta del título y, en forma sintética, fundamentación,
objetivos, temas a desarrollar en dos encuentros y bibliografía.
Las sesiones de comunicaciones libres y los cursos breves están abiertos a
la participación de aquellos interesados en acercar las conclusiones de sus
actuales investigaciones, que podrán versar, entre otros temas, sobre
lenguas clásicas, géneros literarios, retórica, épica, tragedia, comedia,
lírica, filosofía antigua, historia antigua, estudios culturales, tradición
clásica y arqueología clásica. Las ponencias presentadas se publicarán en
CD y las exposiciones de los profesores invitados en un volumen colectivo.
Los asistentes recibirán una certificación de su participación en el
coloquio y, por la asistencia a un 75% de las sesiones plenarias, un
certificado de asistencia a un curso de perfeccionamiento de 30 horas
lectivas. Quienes presenten comunicación o curso breve recibirán la
certificación correspondiente. Los cursos breves específicos del coloquio,
que serán gratuitos, otorgarán un certificado de asistencia por 6 horas
reloj.
Para inscribirse en el coloquio será necesario enviar completo el
formulario de inscripción que puede descargarse de la web del evento
(http://vcoloquiointernacional.fahce.unlp.edu.ar). Los organizadores
recomiendan hacer llegar este formulario en forma conjunta con el resumen
de la comunicación o propuesta de curso, en caso de que corresponda.
La participación en el evento tiene un costo de 150 pesos argentinos hasta
el 31 de marzo. Después de esa fecha ascenderá a 180 pesos argentinos. Los
alumnos de grado de la UNLP tendrán acceso libre al coloquio con la
presentación de su libreta de estudiante o certificación de alumno regular.
Los alumnos de grado de otras universidades argentinas o extranjeras
pagarán 10 pesos como asistentes y 20 como ponentes.
Fuente: Web del evento
*** Cátedra Unesco celebrará en Venezuela su V Congreso Internacional
Del 17 al 19 de junio se celebrará en Caracas y otras ciudades de Venezuela
el V Congreso Internacional de la Cátedra Unesco
(http://www.catedraunescovenezuela.org/vcongreso), evento que tiene entre
sus objetivos conocer los avances en la investigación y en las experiencias
didácticas de la lectura y escritura en América Latina, evaluar el impacto
de la Cátedra Unesco en la educación del continente y reflexionar en torno
a la enseñanza de la lectura y la escritura en instituciones de educación
superior.
El encuentro está dirigido a docentes e investigadores especialistas,
estudiantes de pre y post grado y otros interesados en el campo de la
enseñanza de la lectura y escritura con orientación discursiva, en el área
de lengua materna, lenguas extranjeras, lenguas indígenas, lenguas
minoritarias, educación especial y otras. Los anteriores congresos de la
Cátedra han tenido lugar en Cartagena de Indias (Colombia), Valparaíso
(Chile), Puebla (México) y San Juan (Puerto Rico). En este último, se
concedió la sede a Venezuela.
Organizado por el Instituto Venezolano de Investigaciones Lingüísticas y
Literarias Andrés Bello de la Universidad Pedagógica Experimental
Libertador, el congreso desarrollará actividades en los núcleos de esa
universidad en Barquisimeto, Caracas, El Mácaro (Turmero), Maracay,
Maturín, Miranda y Rubio.
De la misma manera, habrá actividades en el Instituto de Mejoramiento
Profesional del Magisterio (http://www.impm.upel.edu.ve), la Universidad
Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve; Caracas), la Universidad de
Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve; Valencia), Universidad de los Andes
(ULA, http://www.ula.ve; Táchira y Mérida) y Universidad Cecilio Acosta
(Unica, http://www.unica.edu.ve; Maracaibo), casas de estudio éstas que
funcionarán como subsedes del evento.
El programa comprenderá conferencias plenarias y por áreas; reuniones de
especialistas; reunión de coordinadores de sedes y subsedes de la Cátedra;
presentación de comunicaciones, orales y virtuales, en las áreas temáticas;
presentación de carteles sobre experiencias didácticas; presentación,
exposición y venta de publicaciones especializadas; exposición de programas
institucionales y nacionales, y actividades culturales y sociales.
El plazo de admisión de ponencias ya concluyó, pero están abiertas las
inscripciones para quienes deseen asistir a las jornadas. Hasta el 17 de
abril las inscripciones tendrán un costo de 150 bolívares (100 para
estudiantes de pregrado) y, del 18 de abril al 5 de junio, un costo único
de 400 bolívares. Para obtener información sobre el evento se puede
escribir a congresocatedraunesco2009@... o a
ivillab_unesco@....
Fuente: Web del evento
*** Lectura y escritura en educación superior analizarán en Cali
Entre el 8 y el 10 de octubre se celebrará en Cali (Colombia) el III
Encuentro Nacional y II Internacional de Lectura y Escritura en Educación
Superior, evento que, bajo el lema “La lectura y la escritura en la
formación profesional: reflexiones y propuestas desde las disciplinas”, es
organizado por la Red de Lectura y Escritura en Educación Superior
(Redlees, http://lecturayescrituraenlau.blogspot.com).
La actividad, que tiene el propósito de compartir experiencias y
reflexiones sobre el papel de las prácticas de lectura y de escritura
académicas, asumidas desde las distintas disciplinas de formación, está
dirigida a investigadores y docentes universitarios de todas las
disciplinas, estudiantes universitarios de pregrado y posgrado, directivos
de instituciones educativas, representantes de los sectores productivos y
profesionales y autoridades gubernamentales relacionadas con el sector
educativo.
Los participantes debatirán sobre la aplicación de la lectura y la
escritura en la formación profesional; las prácticas de lectura y de
escritura que se suelen privilegiar en la formación profesional; las
funciones que se asignan a las prácticas de lectura y de escritura de los
estudiantes; el espacio que ocupan las prácticas de lectura y de escritura
en las distintas asignaturas del currículo, y las iniciativas
institucionales que apoyan la formación de los docentes sobre el tema,
entre otros aspectos.
Compartir experiencias significativas, didácticas e investigativas, en
torno a las prácticas de lectura y de escritura en las distintas áreas
académicas; contribuir a la definición sobre políticas institucionales
orientadas a mejorar las prácticas de lectura y de escritura en la
educación superior, y discutir diversas tendencias y enfoques teóricos que
subyacen en las propuestas pedagógicas alrededor de las prácticas de
lectura y de escritura en la educación superior, son algunos de los
objetivos del encuentro.
Para obtener mayor información sobre la actividad es preciso escribir a
Gladys López (glalopez@...) o a Martha Lucía Salamanca
(salamanca@...), o suscribirse al blog del evento en
http://lecturayescrituraenlau.blogspot.com.
Fuente: Organización del evento
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Ochenta años de Carlos Fuentes Héctor Javier Peña ================
En cada una de estas fotografías
(http://www.letralia.com/203/articulo01.htm) se adivina la belleza de Jean
Seberg. Afirma su condición de actriz hollywoodense, bella, tal y como
Carlos Fuentes la describió. Sin embargo, sólo eso reflejan, su estatus de
símbolo sexual. En ningún momento detallan su vida, sus inicios en el cine,
sus tropiezos amorosos ni la razón de que el FBI intentara neutralizarla.
Nació en Iowa y falleció en París, fue encontrada en un automóvil tras once
días de muerta. Se suicidó tras una vida turbulenta de fama y desprestigio
provocado por el FBI debido a su apoyo a las Panteras Negras. Años después
el FBI reconoció esa campaña de desprestigio y el mito de Seberg quedó
sepultado.
En 1994 su historia cobró un nuevo giro inesperado pues el escritor Carlos
Fuentes, en base a una relación amorosa que algunos ponen en duda, publicó
Diana o la cazadora solitaria. Quizás uno de sus libros más personales y de
gran contenido biográfico. El libro presenta una relación amorosa entre el
escritor y la actriz, años después de su muerte en París.
La trama inicia en los últimos días de 1969. El protagonista, el cual se
adivina que es el propio escritor, sale a festejar el Año Nuevo con su
esposa Luisa Santiaga; Rita Macedo, primera esposa de Fuentes. A diferencia
de otras obras, Fuentes examina su vida. Habla del amor, del sexo, a través
de un conducto, Jean Seberg, o Diana Soren en la novela. Narra con
objetividad sus propios errores, sus temores, sus defectos.
Quiero ser franco en este relato y no guardarme nada. Puedo herirme a
mí mismo cuanto me guste. No tengo, en cambio, derecho de herir a
nadie que no sea yo, a menos, en todo caso, de que primero me
entierre yo mismo el puñal, que amorosamente, acabo compartiendo con
otra. Señalo, de arranque, los temores que me asaltan. Trato de
justiciar sexo con literatura y literatura con sexo. Pero el escritor
—amante o autor— al cabo desaparece.
Su relación con Luisa Santiaga —Rita Macedo— es clara. Mientras no están
juntos, él está con otras mujeres. Tras decepcionarse de su novia en turno
regresa con su esposa, mi victoria inapelable sobre los amores pasajeros.
Con Rita Macedo había conocido el éxito de sus primeros libros. Era una de
varias parejas del boom latinoamericano que se reunían en fiestas, junto
con García Márquez y Mercedes Barcha, Mario Vargas Llosa y Patricia Llosa.
Por su condición de actriz de cine era la más glamorosa.
Sin embargo, desde el principio de la novela surge la incógnita. ¿Qué es
verdad, que es ficción? Por supuesto, la experiencia personal del escritor
se plasma en su texto. Pero en un caso como el de Fuentes, con un estilo y
temas tan extensos, ¿cómo saberlo? No es un escritor que escriba de sus
experiencias, en muy pocas ocasiones escribe en primera persona.
Todo esto se soluciona con Diana Soren. Su entrada en esa historia de un
escritor deprimido, cansado de un año de libertinaje. Conocer a Diana
provoca una nueva ruptura con Luisa.
La miré. Me miró. Luisa nos miró mirándonos. Mi esposa se acercó y me
dijo a boca de jarro:
—Creo que debemos irnos.
—Pero si la fiesta aún no empieza —protesté.
—Para mí ya terminó.
—¿Por la explosión? No me pasó nada. Mira.
Le mostré mis manos tranquilas.
—Me prometiste esta noche.
—No seas egoísta. Mira quien acaba de entrar. La admiramos mucho.
—No pluralices, por favor.
—Quisiera hablar con ella un rato.
—No regreses demasiado tarde —arqueó la ceja, reflejo casi
inevitable, pavloviano, genético, en una actriz mexicana.
No regresé más. Sentado al lado de Diana Soren, hablando de cine, de
la vida en París, descubriendo amigos mutuos, me sentí traidor y como
siempre, me dijo que si no traicionaba a la literatura, ¡no me
traicionaba a mí mismo!
Así empieza la historia de amor, o enamoramiento, que sube y baja por una
espiral de confesiones, gestos, sonrisas y sexo. Corre el año de 1970 y por
momentos Carlos se detiene a pensar en lo que ha sucedido en esa época;
cada una de las turbulencias de los años sesenta, cada uno sus eventos,
cada uno de sus mártires y villanos.
Ernesto Guevara, muerto, tendido como el Cristo de Mantegna, era el
cadáver más bello de la época que nos tocó. Che Guevara era el Santo
Tomás Moro del Segundo (o Enésimo) Descubrimiento Europeo del Nuevo
Mundo. Desde el siglo XVI, somos la Utopía donde Europa puede lavarse
de sus pecados de sangre, avaricia y muerte.
Para lo del 68 enarbola una crítica contra los intelectuales, contra él
mismo. Acusa ceguera y complicidad. Señala divisiones.
José Revueltas fue a la cárcel por su participación en el movimiento
renovador; Martín Luis Guzmán alabó en una comida del Día de la
Libertad de Prensa al presidente Gustavo Díaz Ordaz, responsable de
la matanza. Octavio Paz renunció a la embajada en la India; Salvador
Novo entonó una aria de agradecimiento a Díaz Ordaz y las
instituciones.
Sobre él escribe con pena y rabia:
El que cedí fui yo, el traidor fui yo. No pude darle el valor que
debí a la lealtad y a la paciencia de mi mujer. Regresé a México y
quise compensar mi mezcla de horror político y sequedad literaria con
la novedad de los amores, renunciando —quizás para siempre— a
adentrarme en el amor de Luisa, volverlo exclusivo, profundizar en la
mujer que en esos momentos me hubiera permitido profundizar también
en la política y la literatura.
Mientras la novela avanza las disertaciones sobre política y literatura se
atenúan; y la pasión y los encuentros con Diana aumentan.
Le pedí felación cuando intuí que ella quería mamar verga, que
agarrarla de la nuca y acercarla a mi pene levantado como una esclava
dócil era el placer que queríamos los dos. Pero también entendí
cuando lo que quería ella era el cunilingüe lento y asombrado con el
que mi lengua fue descubriendo el sexo invisible de Diana,
avergonzándome de la obstrucción brutal de mi propia forma masculina,
güevona, evidente como una manguera abandonada en un jardín de pasto
rubio; en ella, en Diana, el sexo era un lujo escondido, detrás del
vello, entre los repliegues que mi lengua exploraba hasta llegar al
palpito mínimo, nervioso, azogado y azorado de su clítoris de
mercurio puro.
En ese tono y estilo prosigue la historia, pero con Diana Soren como única
protagonista, la historia de su relación, su personalidad. Una disección y
homenaje a esa mujer y cada hecho que marcó su vida. Eso es el libro: una
forma de resarcir a esa actriz hollywoodense, caída y destruida por su
tiempo: Jean Seberg. Es un complejo altar literario al amor, a la
literatura, a una época que ya pasó.
** Javier Peña
fossil_matrix@...
Escritor mexicano (Saltillo, Coahuila, 1983). Es estudiante de derecho.
=== Los “acentos” de Colombia Leopoldo de Quevedo y Monroy ===========
Cada país tiene su bandera que lanza su mano al viento y saluda a quien la
mira. Tiene su Cultura, que invisible, se inocula en toda obra y
pensamiento que circula. Tiene sus sabores en las bebidas y comidas que
caracterizan cada región. Su mapa es diferente y su lenguaje canta cuando
la gente lo habla.
Como en Mi bella dama, con Rex Harrison y la glamorosa Audrey Hepburn, el
observador goza con el canto del idioma cuando cada persona habla a su lado
en el hotel, el bus, la plaza de mercado o el centro comercial. Su garganta
afina sus cuerdas y por ellas van saliendo los acentos que aprendió en la
escuela de la Cultura de labios de sus abuelos, padres y tías. No es lo
mismo oír cómo habla de su ciudad, de sus gustos y comidas el capitalino,
el de Valledupar, el araucano, el paisa, el opita o el chocoano. Cada uno
interpreta el habla vernácula con una melodía y una entonación que hasta el
oído más lerdo distinguen de inmediato.
Así como cada región tiene sus platos que lo distinguen, la lengua
castellana también canta sus arias o sus rabias en caucano, en rolo, en
guapireño, en boyacense o en pingo. Porque Colombia y su idioma oficial,
como ella, tiene matices, particularidades y se viste, come, siente y canta
diferente.
“Échese la rodadita” a las fiestas de San Pedro a finales de junio, a
Espinal o Neiva, y goce bailando sanjuanero y rajaleña. Pero disfrute
oyendo el habla alegre del Tolima grande, cómo el río Magdalena canta en el
sube y baja cuando rueda por entre piedras al frente de sus playas. Nadie
en Colombia tiene el timbre y el oído del opita que aprendió con el sonido
del tiple y la guitarra de Garzón, Collazos, Emeterio y don Felipe.
Vaya usted al Carnaval con guacherna en la “arenosa” Barranquilla o paséese
por el Corralito de Piedra de los cartageneros. Goce y beba mientras oye el
dejo del hombre de cabello gris o de la mujer costeña. Deje que la melodía
de su voz recorte los finales de palabra, empiece la retahíla de modismos y
recite el repertorio del nombre de dulces y comida en Taganga o El
Rodadero. Coma arró con coco, beba casabe. Su habla es una cumbia que sale
de los labios gruesos y se baila en las caderas con pollera de boleros
rojos.
El rolo carriolo, el bogotano de cepa, de La Candelaria o Las Cruces o su
vecino de Soacha que bebe chicha y come huesos de marrano, tienen una jerga
con sabor a mazato, a garulla, a peto y aguadepanela. Es el típico lenguaje
descendiente de los “indios panches que poblaron los lugares bajos”, que
dominaban el centro y se sentían señores, lejos de provincia junto al
Tequendama. “¡Chite, perro, no muerda a mi chino!”. “Tomémonos una pola
mientras jugamos tejo en la cancha Villamil o echamos un chico en el
billar”. “Véndame, marchanta, un metro de morcilla”. Nadie como ellos tiene
en la punta de la lengua el “apunte” listo para hacer sarcasmo al último
chisme o a la tontería del gamonal o el vivo.
¿Qué diremos del boyacense de Tunja o de Somondoco, de Ráquira, de Tópaga,
de Iza o de Garagoa con ruana y sombrero? El paisaje verde, el tono de
ingenuidad y bonanza en su cara rosada por el roce del frío que les pone
rojos su par de cachetes, hacen retrato del hombre sufrido del campo y su
arado. Su habla es cansina y rancia como poseedores de un legado de la
tierra que nos otorgó la libertad. Las palabras anacrónicas y las más
viejas de las letras castellanas conservan su frescura en la cuna de la
madre del Castillo. ¡Asina es, sumerced!
Si no ha ido a Arauca o a Villavicencio y no ha oído la trova en la voz
aguda de Reina, no sabe lo que es el Llano. El acento del llanero es arisco
y sentencioso como sus coplas y su cielo. Zapatea si está dormido y se
eleva por el aire en el Parque de los Centauros. Suena como un arpa
corriendo y es alegre como caballo montado sobre las ondas del Humadea.
Antioquia es tierra privilegiada. Flores, hermosas casas de campo,
arboledas y yarumos, montaña y nubes la adornan. Varones emprendedores,
negociantes echáos pa’lante, allí la exageración, el refrán y el tango
tienen su reino. Arrieros, carrieles, mazamorra, frisoles y arepa son las
palabras más usadas en el diccionario paisa. Carrasquilla, Mejía Vallejo,
Porfirio y León de Greiff sacan a relucir las letras de la tierra de la
eterna primavera. Voces fuertes, marcado cuño cantado, tradición y
costumbrismo son las señas de esta raza señera. Tiene colonias y sucursales
en Caldas, Quindío, Risaralda y el Valle por donde pasaron las mulas
cargadas y el empuje de sangre hirviente.
¿Que no ha ido a Tumaco, a Buenaventura, a Quibdó o a Guapi? ¿Que no ha
visto ni oído lo que es un alabao o el coqueto currulao? Este acento
colombiano tiene raíces negras y suena a bongó, a cununo de balso y a
marimba de chonta. Viáfara, Vergara, Carabalí, Venté tienen música africana
en sus letras y bailan como zulúes y congoleses en las fiestas, al son de
viejos palenques. ¿Sabe lo que es un triple o ha comido arroz atollao?
Cuando un bonaverense habla suenan tambores y se oye el eco de Artel y
Obeso entre canoas, pianguas y un platanal al sol. Se oye el soul de la
africanía y llora en sus notas el negro en cadenas en el fondo de un barco
traidor.
Colombia es una pintura de voces, es un mosaico de acentos, un árbol con
nidos y pájaros que cantan con diferente pico y son. Al Departamento que
vaya, al pueblo que escoja usted, al festival del tiple o de la panela o al
mercado de Riosucio, Choachí o de Honda, allí está una parte de la
orquesta, el timbal, la dulzaina, la guitarra y la hoja de naranjo. En
Coconuco, Caloto, Samaniego, Pasto, Cereté, Guachetá, San Gil, Cucunubá,
Bituima, Pacho, La Mesa, Topaipí, Guacarí o Mompox. Hable, converse y
disfrute cuando el otro abra la boca y empiece la sinfonía de una patria
que hace música al hablar.
** Leopoldo de Quevedo y Monroy
leoquevedom@...
Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
(http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la
Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá
(2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del
Libro Pacífico y otros.
=== Algunas palabras sobre la poesía de Aly Pérez Julia Elena Rial ===
A Aly Pérez lo conocí meses antes de su muerte. Compartimos un rato al
calor y sabor de un café, cerca de la Casa de la Cultura de Maracay.
Recuerdo que nos acompañaba la poeta aragüeña Carmen Alida Méndez, amiga de
Aly. Entre los tres se entabló una charla entre íntima y literaria. No hizo
falta agregar gimnasia retórica para comprender el sentir maracayero de
este poeta, nacido en Villa de Cura, poseedor de los secretos de nuestra
ciudad capital. Amable, comunicativo, interesante en su conversación y
conceptos sobre la poesía; cualidades que fui entresacando de sus retazos
de vida y cuyo rostro hondo encontrará el lector cuando viaje junto a él
por sus senderos poéticos.
El Boulevard, la casa, la Escuela de Música, las presentidas figuras
femeninas se van reconstruyendo en una poética semipictórica, sin
estridencias, que sugieren un modo de mirar y observar. Lo fugitivo, lo
transitorio se entrelaza con cualidades de vida y es el paisaje urbano
quien le ofrece la correspondencia entre lo contingente del poema “12:30
pm”, cuando dice: “Camino por el Boulevard / de la Pérez Almarza / bajo el
calor de agosto...”, y lo permanente de “Los muros blancos de la Iglesia /
con su campanario gris / parece un boceto de Monet...”. El poeta retrotrae
al pintor francés en busca del color y la luminosidad para convertir lo
visual en pintura verbal, apropiándose de los conceptos emitidos por Le
Corbusier para quien el barroquismo de la luz tropical era fuente
primordial de inspiración para la arquitectura.
Es en el correr del tiempo pictórico de Aly donde los espacios se llenan de
imágenes para lograr la “vivencia oblicua”, proceso de aprehensión poética
al cual se le incorpora un eslabón no reconocido por la palabra pero sí por
la estética. La sensualidad pictórica se apodera en el poeta de las
fulguraciones citadinas. La creación es un estar allí en la calle, en la
casa. Ventanas que, existan o no, quedan apresadas en la red de los versos
junto con las frutas, los cuerpos femeninos o la nochevieja en una ciudad
extraña.
Aly Pérez sabe germinar la semilla del silencio de la palabra a la cual
articula con significados que deambula entre luz y sombras. Luz que se
comprende al negar la instrumentalidad del lenguaje que la evoca para
convertirla en la magia originaria con la función creadora que hace visible
lo invisible. El poeta destruye el sentido real de luminosidad para
devorarlo con la penumbra, con la noche, para así vislumbrar el renacer:
“Que abren chorros de luz / por calles infinitas donde cortinar el viento
se lleva meses / y rotos almanaques / envueltos en sabanas de sombras”.
Pérez desacondiciona la palabra luz, la temporaliza dentro del espectáculo
cotidiano.
Son las disimetrías y las banalidades las que evocan su estética verbal y
su estrategia de fundir la imagen visual del pintor con la palabra del
poeta. Me lo imagino caminando u observando el trajinar urbano desde una
cafetería donde “Las luces de la Alameda / aúllan en el asfalto / entre
taxis y transeúntes. / En la calle Sucre dos bicicletas / se pierden en la
humedad / y el olvido” (de Pasión según la casa). En el paisaje verosímil,
sin escándalo, sin inventarios ni yuxtaposiciones el poeta integra los
objetos que acuden al poema y cobran vida. No es cualquier calle sino la
Alameda o Sucre o Páez, evita las generalizaciones, lo vago, indeterminado,
porque despojar a las cosas de su singularidad implica perder la huella,
hacer de ellas una abstracción.
La presencia de lo urbano y pueblerino se hace verbo, fieles compañeros
mudos del poeta que responden a su lógica imaginaria. La ciudad es manejada
por Aly Pérez como el mundo fuera del contexto geográfico. Las calles
Miranda, Páez, Sucre, la Plaza, indican una manera específica de expresar
flashes coleccionados durante años, a través de vivencias, ocasionales
unas, continuas otras, que quedaron paralizadas en su memoria episódica.
Así logra darle un ritmo diferente al de la movilidad citadina actual, un
ritmo que parte de sus andanzas urbanas. ¿Cómo obviar esos caminares que, a
veces, lo hacían sentirse el curioso que indaga en ventanas entornadas, o
en el escondite oportuno de calles sombreadas y semidesiertas? Las aristas
de la “brise-soleil” abren compuertas entre las sombras de la penumbra
citadina, alrededor de las cuales el poeta sintetiza circunstancias y
disonancias; manipula el espacio exterior y lo interioriza en la definición
de sus límites subjetivos. Aly Pérez encuentra refugio en su ciudad poética
de la cual nada ni nadie podrán despojarlo, porque nace de su corazón.
Quien poetiza es el ojo que lee la ciudad, la mirada que ausculta sus
intersticios. Es la savia de un poeta que desde el fondo del tiempo tiene
el don de ver la belleza donde otros no la ven. Nuestro poeta le tejió un
ropaje estético a la impronta citadina, a los desengaños, la hermosura
vista como una máscara de Dios.
Aly va y viene en un viaje de enigmáticas presencias ocultas tras las
casas, arrebato de una soledad severa que siempre vive a la espera del
erotismo que él mismo crea. Personajes femeninos cuyo mutismo lo obliga a
imaginar sus fisonomías. Lo expresa en “Arde una flor”: “Abriré las
ventanas de tu casa... / en el centro de tus muslos / arde una flor / le
prenderé incienso / mirra y yerbabuena...”. En un compendio de
reminiscencia alegórica transforma los símbolos de un juego religioso en
sublime epifanía amorosa. Para Rilke, “La voluptuosidad de la carne es un
elemento de la vida de los sentidos igual que una mirada clara o el saber
de una fruta que sentimos en nuestra lengua”. En Aly es Eros sojuzgado a su
razón de poeta, a la musicalidad de la palabra, más allá de los efectos
naturales de su existencia.
A la espera de un futuro soñado el poeta no elude la desesperanza
desasistida que lo envuelve. Teme que su poesía no pueda emprender vuelos
temerarios, que se quede entre briznas su amor por la ciudad: “¿Qué será de
mi muerte / si sangra el viento / sobre briznas de gamelote / ...El tiempo
me someterá al hacha / quedará el aroma de mi leña seca / en hoyos de
bálsamo / y cánticos de...”. Poesía profunda, es la raíz del creador, el
temple desde donde lo conmueven y duelen las cosas. Es la dimensión donde
se encuentra a sí mismo. Con quien conversa mientras camina. No es otro, es
uno indivisible que humaniza la ciudad, con el don preclaro de la
evocación, el deseo y el vértigo de la ausencia para luego habitar en ella
como materia espiritual y verbal de su lírica.
Quizás Pérez vea en la poesía un correlato con la precariedad de su salud
y, contrario a lo patético y lastimero, se niegue a alimentarla desde la
herida de un futuro incierto. Engrandece sus poemas desde el ejercicio de
la plena libertad, sin las limitaciones de despertar cada día con la
pesadilla de una enfermedad que, si bien lo alejó joven del mundo real, hoy
nos lleva a buscar en su obra al observador privilegiado para quien “En
este lugar abierto al absoluto / sigues siendo este verso solitario / árbol
de lecturas / cantando de rama en rama / adentrándose en este valle /
haciéndome beber frescos abecedarios / en la entreabierta carpintería de
las palabras”.
La posible muerte presentida y cercana, le podía arrebatar el hilo desde
donde se anudan los recuerdos al corazón, tiene que escribirlos para
revivir ratos no olvidados, caminos andados, para seguir buscando los
símbolos que lo identifican con la ciudad y con los fragmentos perennes que
arropan la cotidianidad: “El color cobrizo de los árboles / el vino tinto
del almendrón...”. A veces interroga: “¿Dónde comienza / y termina la casa?
/ ¿En los muebles de madera / en la mesa con crisantemos / y gavetas con
ceniceros?”. Siempre a la espera de una respuesta que no llega, de un amor
que se le escapa: “No permitas que ella / esta noche / deje la casa / y
vaya en busca / de los brazos ingratos de su esposo”.
El continuo fluir del lenguaje sin interrupciones sugiere un tiempo que no
caduca, o tal vez la atemporalidad poética de las mujeres con paraguas o de
los bocetos de Monet, figuras creadas con la noción del arte que, una vez
plasmado, sólo cambia para los ojos de quien lo observa, mas no en la
realidad literaria. Aquí radica la originalidad de Aly Pérez, en el poder
de evocación, de captar, expresar y perdurar lo que siente aunque ya no lo
vuelva a ver.
La sensualidad visual perturba la soledad urbana de su deambular. La ciudad
es su centro y allí se oculta para adivinarla con la percepción de lo que
para Baudelaire era “lo fantástico real de la vida”. El poeta elige
domicilio más allá de lo fugitivo, disfruta lo incógnito para buscar entre
las calles lo cotidiano, sabe que en su memoria poética está lo eterno. No
puede dejar escapar lo maravilloso entre los titubeos del lenguaje, ya sea
“El aroma brumoso / de tus piernas / en las cajas / de los vendedores de
manzanas” o cuando “las luces de la Alameda / aúllan en el asfalto / entre
taxis / y transeúntes”. Aly Pérez se hace cómplice de Maracay, muta el
tiempo del calendario para evitar que se pierda el halo lírico que le da
vuelo a su imaginación. Es el poeta que elude la objetividad para captar la
atmósfera sugerente del “Hombre delgado / de barbas semiespesas...”. Un
deseo de perdurar imágenes que cambian a cada instante, allí donde la forma
y material citadino se reinventan mutuamente. Es la tentación del afuera
que se integra a su poética en forma de santuario urbano.
El poeta aragüeño encuentra en su ciudad literaria su fuente de júbilo
lírico. Tal vez conozcamos algún día, si los hay, textos inéditos. Allí
deben estar escondidas la ausencia, melancolía y nostalgia, toques sutiles
que surgen de la tela compleja de su memoria citadina, desde donde brota el
deseo de lo no encontrado para seguirlo buscando como cuando en “Arde una
flor” dice: “Te buscaré en las plantas silvestres... / en la mesa de algún
bar / o en las calles / donde se detienen los taxis / que me llevaron a
ti”.
Ya es hora de dejar al caminante, ya termina mi viaje por su poesía, tal
vez volvamos a encontrarnos, queda la esperanza. Con él he aprendido que
alguien vela porque la ciudad no perezca en su incesante movilidad, que sus
versos la hacen libre de puntos que intercepten sus calles y del empedrado
de las comas, como en “Nochevieja” cuando “Frente a la mesa de lectura /
rodeado de callejuelas maullido de gatos / recorro la calle / de los
joyeros de Varsovia”. Más allá de lo expuesto debo decir que disfrutar
poesía es leerla, sentir la musicalidad de su lenguaje como función
absoluta de placer. Recordemos las palabras de Mallarmé: “No es con ideas,
mi querido Degas, con lo que se hacen los versos. Es con las palabras”.
** Julia Elena Rial
majusa@...
Escritora y docente argentina (Tandil, provincia de Buenos Aires).
Reside en Maracay, Aragua (Venezuela). Profesora de castellano y
literatura en el Instituto del Profesorado de Buenos Aires. Estudió
filosofía en la Universidad de Buenos Aires e historia de las ideas
latinoamericanas en la Universidad de Chile. Se especializó en
literatura latinoamericana en la Universidad de Chile y cursó la
maestría en literatura latinoamericana en la Universidad Pedagógica de
Maracay. Ha publicado el cuento "La fábula rota" y los ensayos El
esperpento en Tirano Banderas de Valle Inclán, La poesía social de José
Martí, Las masacres: ortodoxia histórica, heterodoxia literaria (premio
de ensayo Miguel Ramón Utrera 1998) y Constelaciones del petróleo
(2002). En publicación Memoria e identidad en José León Tapia y el
ensayo Identidad, memoria y olvido (mención de honor en el premio de
ensayo Augusto Padrón 2005). Colaboradora de la revista brasileña
Hispanista. Jurado del premio de ensayo Augusto Padrón 2001 y del premio
de ensayo Marita King 2005. Dicta talleres sobre narrativa del petróleo
y ensayo en Maracay desde 2002.
=== Georgette Vallejo y la crítica Miguel Pachas Almeyda =============
“Vallejo y yo, práctica y sencillamente,
formábamos una sola persona”.
Georgette Vallejo
Si la vida y la crítica fueron implacables con Vallejo, no lo fueron menos
con Georgette, quien tuvo que salir al frente ante propios y extraños, a
defenderse de tantos infundios.
Estas críticas tendenciosas surgen cuando Georgette emprende, con
resolución y magnanimidad, el compromiso de hacer conocer a todo el mundo
las obras póstumas de Vallejo. Entonces se inicia en esta empresa
publicando, con el apoyo de Raúl Porras Barrenechea, Poemas humanos. Esta
obra, publicada en 1939, logra situar a Vallejo en la cúspide de la poética
mundial y toma renombre fundamentalmente como el poeta más humano. El mundo
descubre en su canto una voz natural como el líquido elemento,
esencialmente cotidiano, y su aura refleja la solidaridad con el hombre y
para el hombre.
Sin embargo, esta obra carece de valor para los críticos. Su “objetividad”
no va con la grandeza, con lo eternizante, con lo esencial de la obra
georgettiana. Y es esta crítica, que nada en su naturaleza, la autora de
“n” acusaciones, como las que a continuación detallo:
a) Apropiarse de la obra de Vallejo.
b) Manipulación cronológica de la obra poética vallejiana.
c) Destrucción de algunos manuscritos y libreta de apuntes, para ocultar
dichas manipulaciones.
d) Diseminar los originales de las obras de Vallejo.
e) Inventar el Vallejo político.
f) Maltratadora de Vallejo.
g) Negarse a tener descendencia con el poeta, y responsable de reiterados
malogros.
h) Apropiarse del cadáver del poeta, no permitiendo que sus restos fueran
repatriados al Perú.
i) Oponerse a la difusión de las obras de Vallejo.
j) Ignorante en materia literaria e incapaz de administrar la herencia
vallejiana.
k) Explotar y parasitar a Vallejo.
l) Neurótica, intratable y vesánica.
m) No ser la esposa de Vallejo.
n) Poseer un doble conflicto por Vallejo: admiración-odio.
Y las acusaciones continúan...
Permítanme tratar una de las múltiples acusaciones.
Georgette y su conflicto: admiración-odio por Vallejo
A continuación, Fló trata de ensayar una inverosímil teoría sobre los
motivos que podrían explicar esa “conducta contradictoria de Georgette”,
cuando supone:
La única hipótesis que he podido construir que cuadre con estas
desconcertantes actitudes de Georgette es la de que en Georgette
existió siempre un doble conflicto, nunca resuelto: un conflicto
entre su admiración por Vallejo, y, por otra parte, una suerte de
odio o resentimiento por él. Y otro conflicto entre la admiración que
por la poesía de Vallejo tuvieron sus amigos y luego el mundo entero
—admiración que ella se vio obligada a compartir— y una profunda
desconfianza acerca de la buena ley de una obra tan ajena a la idea
convencional, que Georgette mantuvo siempre, de lo que es la poesía.
Ambos conflictos, de ser cierto lo que digo, seguramente no
estuvieron separados y se deben haber realimentado sobre todo en la
medida en la que Georgette se erigió en custodio, intérprete y médium
de la obra y de la personalidad del poeta (1).
Fló intenta operar bajo la dualidad admiración-odio —conflicto, según él,
nunca resuelto— y prácticamente nos induce a pensar que la pareja
Georgette-Vallejo mantuvo una relación necesariamente tormentosa y que no
se extinguió con la muerte del poeta, es más, cree que Georgette
realimentaba estos sentimientos con el paso del tiempo, al asumir el
control del legado vallejiano. Asumir como verdad este binomio planteado,
nos obligaría a admitir aquella relación en la pareja Vallejo.
Sin embargo, lamento confrontar en ideas con el ensayista uruguayo,
considerando que entre Georgette y Vallejo existió más que admiración: el
amor. Un amor que nos habló de inmensidades y que traspasó la barrera
infranqueable de la muerte. Georgette hizo todo lo que conocemos del
escritor-revolucionario, a causa de ese gran amor que profesó por siempre a
Vallejo. Si habláramos del odio que sustenta Fló, simplemente la grandeza
de la obra georgettiana no sería visible. El odio encarnado por Georgette
en diversas circunstancias obedece, fundamentalmente, a la conducta
inhumana, informal e irrespetuosa de la que fue víctima, sobre todo de los
autodenominados “vallejistas” que sin escrúpulos se la enfrentaron, no
importándole para nada el status de dama y esposa de un genio como Vallejo.
El conflicto nacido entre Georgette y “los amigos y el mundo que admiraba a
Vallejo”, no tiene asidero bajo ninguna circunstancia, por cuanto Georgette
hizo todo lo posible para que el mundo se entere de la magistral obra
vallejiana y ello incluye a sus verdaderos amigos, dignos de toda su
confianza; es falso, por tanto, que fue obligada a compartir la grandeza de
Vallejo. Y finalmente, aquello que Fló denomina desconfianza, es nada más y
nada menos el celo que siempre mantuvo Georgette en su lucha por difundir
de la manera más fidedigna la memoria de Vallejo.
Para demostrar sus hipótesis, Fló cita una carta enviada por Georgette a
Rama el 29 de diciembre de 1976, donde ella dice: “Cuando algo por fin se
hace en ese continente, el tiempo transcurrido por la espera inmóvil,
embrutecedora, ha disuelto y hecho tomar en horror su misma realización.
Hasta nuestra edición había de ser una nueva tortura. Toda América Latina
no es más que una red de argollas y sabemos lo que son las argollas. Han
logrado hacerme odiar, execrar a Vallejo y su obra” (2).
Y agrega Fló: “Esta declaración, que tiene el tono tremendista y algo
impostado propio de Georgette, es, de todos modos, una confesión
inquietante. Suena extraño que las dificultades para cumplir su misión
—dificultades que ella cree que le son impuestas por el medio— terminen por
hacerle odiar a Vallejo y su obra. Y es tentador suponer que el odio que
tiene al medio se ha fusionado con un odio inconfesable a Vallejo que, al
fin de cuentas, se revela en esas palabras terribles” (3).
A diferencia de Fló, quien equivocadamente considera que esta nota
representa en realidad aquel odio de Georgette por Vallejo, pues,
contrariamente a ello, concibo en las desgarrantes palabras de Georgette lo
siguiente:
Descubre lamentablemente aquel mundo intelectual, muy sensible a sus
fuertes y esclarecedoras apreciaciones a las publicaciones sobre Vallejo;
sus exigencias elementales para mostrar al Vallejo prístino, al lado de su
fineza selectiva de quienes podrían ser dignos de prologar sus obras,
genera una especie de rivalidad o rechazo a su encomiable labor. Esta
atmósfera da origen a una actitud cerrada, hasta despreciativa sobre
Georgette, la que ella conviene justamente en llamar argolla. Es esta
atmósfera irrespirable en la que tiene que sobrevivir Georgette, por y para
Vallejo, en el que sólo tiene dos opciones: 1) acceder y dejar que se haga
de Vallejo todo un escarnio, y que cada quien saque provecho desmesurado,
sin importar la integridad del autor, y 2) continuar en su lucha
pro-vallejiana, asumiendo no estar exenta de múltiples injurias.
Del libro Georgette Vallejo al fin de la batalla, de Miguel Pachas
Almeyda.
Notas
1. Juan FLÓ. Hart STEPHEN. César Vallejo: autógrafos olvidados, Editorial
Rectorado Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima, 2003, p.
xvii.
2. Ibídem, p. xviii.
3. Ibídem.
** Miguel Pachas Almeyda
almeyda560@...
Investigador peruano (Chincha, Ica, 1962). Licenciado en educación,
especialidad biología y química, en la Universidad Nacional José
Faustino Sánchez Carrión (http://www.unjfsc.edu.pe), de Huacho. La
Municipalidad Provincial de Santiago de Chuco le ha otorgado, en virtud
de su labor de difusión de la obra del poeta César Vallejo, los
reconocimientos Piedra Negra sobre una Piedra Blanca (2007) y Laurel
Trilce de Oro (2008). Ha sido gestor de un busto a la poetisa huachana
María Drago Persivale, en la provincia de Huacho (1990), y de la
construcción de un monumento a Vallejo en la IIEE 2071 “César Vallejo”
Covida-Los Olivos, Lima (2008). Ha publicado Georgette Vallejo al fin de
la batalla (2008).
=== 1606 y otros poemas, de María Clara Salas Armando Rojas Guardia ==
(Nota del editor: en noviembre pasado fue presentado en la Librería
El Buscón, en Caracas, este poemario, el más reciente de la escritora
venezolana María Clara Salas
[http://www.letralia.com/firmas/salasmariaclara.htm]. Hoy traemos a
nuestros lectores las palabras de la presentación, que estuvieron a
cargo de otro reconocido poeta, Armando Rojas Guardia).
Leyendo este poemario de María Clara Salas lo primero que se me vino a la
mente fueron aquellas palabras de Borges: “Antes buscaba los atardeceres,
los arrabales y la desdicha; ahora busco la mañana, el centro y la
serenidad”.
En efecto, 1606 y otros poemas puede ser considerado como un estudio
—otorgándole a esta palabra un sentido semejante al que ostenta en el arte
musical— sobre la serenidad. El mejor acompañante de la lectura de sus
páginas lo constituye la Octava Sinfonía de Beethoven. Se trata del mismo
fluir cadencioso, de la misma aspiración a la tranquilidad y al orden, de
una idéntica meditación estética en torno a la quietud. La quietud no sólo
como estado de ánimo sino también, y sobre todo, como centro mandálico del
cosmos, como la primaria cifra ontológica de todo lo que existe. Este
anhelo de serenidad, esta permanente invocación de su presencia en el alma
y en el mundo, acaba por atraerla e imantarla en el poema: “Encuentra /
nuevos paraísos / mezcla el pincel de la memoria / reconstruye los valles
internos del deseo / aliméntalos / En las perlas que el collar recoge /
recrea movimientos de promesas”.
Sí, cada uno de estos poemas es una perla que la poeta ha recogido en el
collar que hoy nos obsequia. Y cada una de estas perlas recrea el
movimiento de una promesa. Promesa ¿de qué? No voy a reducir la polisemia
simbólica de la palabra promesa en el espesor semántico de este libro. Sólo
quiero señalar lo que los poemas de María Clara me prometen a mí como
lector, el compromiso espiritual que contraen conmigo, el horizonte
cognoscitivo que me abren. Es, una vez más, la promesa de la serenidad, del
centro a la vez dinámico y quieto cuya atracción inapelable redime todas
las escorias del vivir, todo el sufrimiento y toda la muerte que encaramos
por el solo hecho de existir humanamente sobre la Tierra.
Porque en este poemario incluso el dolor se transmuta en una afirmación de
la voluntad de paz. “Salta a la vista / la brecha de la distancia / con
lamentaciones / no se rompen los muros / la vida está en otra parte / le
debemos algunas fiestas / y no perdonará ausencias / sin arrogancia /
reconozco / que media hora de tristeza es suficiente”. La aspiración a la
serenidad termina transfigurando al sufrimiento, convirtiéndolo en una
dimensión de su propio despliegue: “Los pelícanos reposan sobre las barcas
/ abren las puertas del ensoñar / juntos y despiertos / alas llenas de luz
cancelan las preguntas / el mar venda los ojos / soporta la transfiguración
de las desdichas”. Se trata, claro está, del paisaje simbólico de la
quietud como momento anímico y estado ontológico: los pelícanos, sus alas
batientes y la vastedad del mar metaforizan la “cancelación de las
preguntas”.
Debo decir que esta serenidad rezumante no es, por supuesto, sólo
semántica. Es igualmente formal. María Clara somete la dinámica textual del
poema a una dicción tan ajustada a su objeto, tan redondamente coherente,
tan arquitectónicamente precisa, que recrea en la interioridad del lector
esa misma serenidad evocada e invocada a lo largo de todo el libro. Cabría
recordar aquí que para los escolásticos la paz no era otra cosa que “la
tranquilidad en el orden”. Pues bien, la paz no es únicamente asunto y tema
en este poemario: ella se hace dentro de él sintaxis, ritmo, prosodia,
orden riguroso y exacto. Y es a esta luz que conviene mencionar la
importancia del silencio como contrapunto obligado de estos textos
poéticos. Nada más alejado de éstos que la charlatanería, que el parloteo.
Estos poemas vienen del silencio y van al silencio. Están dialogando
permanentemente con él. Ante ellos el lector tiene que aprender a callar y
a seguir la silente estela que dejan en su alma: “Del tiempo / toma el
silencio / aparta la disipación”. Es claro que la paz, la paz mandálica,
sólo puede florecer como un loto del silencio.
Para finalizar, deseo aludir a otro de los ejes temáticos del libro. Me
refiero a la experiencia de lo sagrado. Digo bien: lo sagrado, no como mera
idea ni como simple imagen simbólica sino como genuina experiencia está en
la base existencial de estos poemas. Un aura auténticamente religiosa nimba
a la mayoría de ellos. Sabemos que lo sagrado es aquel orden de realidad,
situado más allá de las fronteras de nuestra vida ordinaria y del circuito
de la satisfacción de nuestras necesidades inmediatas pero que no
constituye ningún trasmundo sino la dimensión más crucial y decisiva de
éste, el mundo que gozamos y padecemos todos los días. El corazón de lo
sagrado es el misterio. Y lo sagrado y el misterio, desde una óptica,
repito, experiencial, son dos temas centrales en esta poesía de María Clara
Salas. Especialmente en la segunda sección del libro, titulada “Zayandeh
Rud”, donde la poeta evoca algunos contenidos de la religiosidad musulmana.
Toda esa segunda parte del poemario respira la presencia del misterio, en
sintonía con la espiritualidad islámica, no sólo como El Altísimo, El
Supremo, El Majestuoso, sino también como El Clemente, El Apiadable, El
Compasivo. Pero no se trata sólo únicamente de esa parte del libro: en casi
todo él palpita la cercanía existencial de la realidad inefable que
llamamos Dios. Los avatares del amor, la muerte del ser querido, la tarea
dolorosa pero al final salutífera del olvido, el trabajo estético, la
contemplación de la naturaleza, el afán de pulcritud interior que implica
el esfuerzo ético, el transcurrir del tiempo, todo este material
existencial se nos aparece en el libro internamente tocado por la escritura
que se transmuta en ocasión para experimentar la vida como un evento
sagrado.
Así, a la serenidad buscada, siempre en permanente trance de perderla y
recién hallarla, se accede sólo si adiestramos el entendimiento, la memoria
y la voluntad en el reconocimiento continuo del centro sacro que nos imanta
desde abajo y desde arriba. Esta es la suprema lección espiritual a la que
me convocan estas páginas. Ha sido un honor presentarlas.
** Armando Rojas Guardia
Escritor venezolano (Venezuela, 1949). Tuvo destacada participación en
el Taller de Calicanto y Antonia y en la fundación del Grupo Tráfico
(1981), ambos en Caracas. Ha desempeñado una amplia labor cultural y
docente vinculada a la literatura. Ha publicado, entre otros, los
poemarios Del mismo amor ardiendo (1979), Yo supe de la vieja herida
(1985), Poemas de Quebrada de la Virgen (1985), Hacia la noche viva
(1989), Antología poética (1993), La nada vigilante (1994) y El
esplendor y la espera (2000).
=== La idea de la Justicia en El proceso de Franz Kafka ===================
=== Sócrates Tsokonas =====================================================
Estamos ante una de las novelas de Kafka en que, como señala acertadamente
Ricardo Piglia, aparece de nuevo en ellas la figura del ama de llaves,
casera o camarera. Así la señora Grubach, del mismo modo Leni, por citar
sólo dos ejemplos de El proceso. Parece que en la medida en que la relación
de Kafka con su padre iba en deterioro constante, la imagen que se formó de
él predispuso sus más altas preocupaciones religiosas. De tal suerte que en
esta novela que comentamos hay un diálogo entre el sacristán de la Catedral
y Josef K. Este sacerdote le cuenta una historia de tipo simbólico de un
guardián y de un hombre que quería pasar al otro lado de la puerta, la cual
era custodiada sólo por dicho guardián. La puerta conducía a otras más, en
la que había a su vez otros centinelas, y representaban el mundo de la Ley.
El guardián había estado toda su vida aguardando al hombre, que quería
pasar adentro por la puerta custodiada. La historia sigue, el guardián le
niega obstinadamente la entrada al hombre, así que éste termina por esperar
y esperar ante la puerta para poder entrar al mundo de la Ley, o al mundo
de la legalidad. Aunque a decir verdad, no sabemos si este pasaje se
refiere a la Ley de Dios (Ley religiosa) o a la Ley de los hombres (Ley
humana). En todo caso, cualquier vía que se tome está intrínsecamente
ligada con la postura del temor-odio hacia su padre terrenal y amor hacia
Dios y esperanza por su Justicia. Como decíamos, el relato del sacristán
termina en la muerte del hombre que esperaba a la entrada de la puerta,
dicha puerta estaba únicamente destinada a él. Es difícil imaginarse a un
ser humano esperar años tras años enfrente de la puerta de la Ley, y jamás
poder entrar a través de ella. Parece esto como un castigo titánico, la
imagen de la inaccesibilidad de la Ley. El hombre muere luego de esperar
durante tanto tiempo. Aun siendo dadivoso con el custodio, no consigue su
objetivo. Parece como la expiación de un reo de muerte. Algo realmente
terrible. Jamás en toda la novela sabemos qué razones tienen los tribunales
para acusar a Josef K. Aun más, no sabemos ni siquiera cuáles son las
acusaciones que se le hacen al procesado. Todos saben que K. tiene un
proceso pendiente, desde el abogado Huld, el tío de K., Leni, e incluso en
el banco donde él trabaja. ¡Qué angustioso este libro de Kafka! Su idea más
inquietante es una aparente culpabilidad que lleva a Josef K. a la muerte,
sin ser juzgado siquiera. Como bien dice Max Brod, el amigo y editor de
Kafka, su novela El proceso es continuable ad infinitum, ya que el caso de
Josef K. nunca alcanza una instancia superior.
** Sócrates Tsokonas
socratestsokonas@...
Ensayista grecovenezolano (Caracas, 1979). Egresado de la Escuela de
Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve,
2007). Se dedica a investigar y redactar ensayos con miras a su
publicación como libros, en diarios, o revistas.
=== Realismo mágico y sucio en tiempos de La Maga =========================
=== Eduardo García Aguilar ================================================
De manera cíclica cada lustro los nuevos escritores latinoamericanos tratan
de plantear una discusión absurda, al oponer el realismo sucio que
practican al realismo mágico del buen Gabriel García Márquez y negar con
acrimonia a este último toda posibilidad de vigencia presente o futura.
Influidos por la literatura norteamericana que leen en pésimas traducciones
españolas, los “nuevos” e ingenuos autores, algunos de ellos ya calvos y
barrigones, salen a la palestra con sus pastiches de Bukowski y Mailer para
decirnos que no hay más tema que la delincuencia, las bandas, los sicarios,
el horror, la guerra y la sangre que reinan en calles y campos
latinoamericanos, como si eso fuera especificidad única de nuestro
continente y novedad humana.
Olvidan que la violencia y las atrocidades del hombre contra el hombre son
algo inherente a este animal desde tiempos inmemoriales y que traficantes,
pistoleros, ejércitos privados, masacres, genocidios, guerras, secuestros,
pirateos y persecuciones han sido una historia repetitiva de nunca acabar
desde que hay registros de las acciones del llamado homo sapiens.
Basta hacer una visita al museo del Louvre por los salones de la historia
antigua para ver en imágenes el relato claro de la sanguinolenta saga de
guerras sin fin que opone a los pueblos del mundo desde siempre en una
lucha sin tregua por poder, dominio territorial, riquezas y supervivencia.
Edipo, Electra, Yocasta, Ulises, Penélope, Agamenón, Ajax, Medea, Helena,
Ifigenia y otros personajes pueden encontrarlos esos calvos y barrigones
“jóvenes autores” de McOndo, denostadores del realismo mágico, en sus
propias familias y en su banal tragicomedia personal.
En las salas dedicadas a China, India, Nínive, Babilonia, Egipto, Grecia,
Roma, en vasos, frescos, esculturas, murales, columnas, frisos y mausoleos
se cuenta la historia de los hombres y vemos cómo la historia mágica de
dioses y semidioses es reflejo de sucias realidades concretas. Las grandes
tragedias griegas fueron el relato de hechos sangrientos incesantes entre
pueblos, tribus y familias, que desde la ley común se transformaron en
mitos y leyendas, como ocurrió después en nuestro continente con Tupac
Amaru, Bolívar, Zapata, Pancho Villa, Sandino, Che Guevara, Tirofijo y
Pablo Escobar, que poco a poco se van convirtiendo en santos y semidioses.
No saben estos “noveles” escritores pre-senectos descubridores cada año del
agua tibia, que los grandes libros sagrados indios, mediorientales,
nórdicos, europeos, latinoamericanos, son el relato de la violencia, el
éxodo, la persecución, la esclavitud y la destrucción bélica, y que así
como en aquellos tiempos se peleaban por sus dioses, hoy en los tiempos de
la supuesta novedosa modernidad sucia, que creen defender frente al
anacrónico realismo mágico, el mundo vive una guerra atroz entre
cristianos, musulmanes, hebreos, hinduistas, budistas, ortodoxos y demás
sectas, lo que francamente no nos hace muy distintos a los personajes
bíblicos, los de Las mil y una noches, las tragedias y comedias de
Shakespeare y Cien años de soledad. Si Moisés, Abraham, Cristo y Herodes
resucitaran y vieran lo que ocurre en Irak, Israel, Palestina, Afganistán,
Colombia, México, Bolivia, Perú, en la ex Yugoslavia y en las fronteras del
Cáucaso, simplemente se morirían de risa y sabrían que sus historias
mágicas son pan corriente en el siglo XXI.
A todos los congresos a donde los editores llevan en manada a estos pobres
“nuevos narradores” —como ocurrió con los de McOndo y los patéticos 39
menores de 39 que llevaron con lazo cual escolares de primaria o gozques
famélicos por Bogotá y Madrid, guiados juiciosamente de la mano de monjas
corintelladescas—, los ingenuos despotrican en coro contra el realismo
mágico y García Márquez, mientras esgrimen su hamburguesa McDonald’s
chorreada de mayonesa y ketchup barato o la mala traducción de turno de
cierto autor gringo, al que muestran como su nueva biblia.
La literatura y la imaginación en general son tan amplias que hay lugar
para todo el mundo. A fines del siglo XIX convivían las proclamas y los
libros realistas de Émile Zola y Jules Vallès con las historias misteriosas
y abracadabrantes de Barbey D’Aurevilly, Joris Karl Huysmans, Villiers de
L’Isle Adam y los demás simbolistas. Ambrose Bierce y H. P. Lovecraft
compartieron época con John Reed y Marcel Proust y Stéphane Mallarmé podían
escribir en sus torres de marfil al mismo tiempo que decenas de escritores
proletarios lo hacían en infectas buhardillas. En América Latina todo es
posible: Jorge Luis Borges y Roberto Arlt, Octavio Paz y Juan Rulfo, Lezama
Lima y Reynaldo Arenas, Álvaro Mutis, Manuel Zapata Olivella y García
Márquez.
Cada autor vive su vida y sus fantasmas. En su gabinete privado decide lo
que cuenta. No por nacer en Colombia todos los escritores colombianos
estamos obligados por ley a escribir de narcos, paras y sicarios y no por
ser argentinos los gauchos tendrán que hablar obligatoriamente y para
siempre de Carlos Gardel, Evita Perón y Maradona. La libertad es el espacio
de la literatura y ni los “noveles” autores calvos y barrigones del
movimiento McOndo o los 39 que van en manada atados al cabestro de sus
editores, van a hacernos creer con sus rebuznos desafinados que los únicos
temas posibles son los que les ordenan en las oficinas de sus editoriales.
La literatura latinoamericana es y ha sido lenguaje, imaginación, rebelión,
delirio, poesía y la urbe más concreta es también el espacio lúdico que nos
abre con sus invitaciones azarosas el personaje de La Maga, aparecida en la
Rayuela de Julio Cortázar, quien como semidiosa griega descubre los
laberintos del jazz y el deseo, tal y como antes el movimiento surrealista
apareció de la mano de Nadja de André Breton para liberar a la literatura
de cabestros y cencerros asnales. El realismo mágico sigue vivo en el mundo
de Alá, Cristo, Buda y Jehová, como sigue viva la literatura vital de La
Maga cortazariana perdida en las callejuelas terribles y fascinantes de la
urbe moderna.
** Eduardo García Aguilar
egarciagui@...
Escritor colombiano (Manizales, 1953). Autor de las novelas Tierra de
leones, Bulevar de los héroes, El viaje triunfal y Tequila coxis, así
como de los poemarios Llanto de la espada y Animal sin tiempo. Varios de
sus libros han sido traducidos y publicados en inglés, francés y
bengalí.
=== Por culpa de Candela, de Teresa Dovalpage Margarita Montalvo =====
Es Por culpa de Candela que nos metemos a respirar lo auténtico de la vida
en todas sus expresiones. Teresa Dovalpage lleva al lector hasta el misto
tuétano de la cultura cubana con esta diversa selección de situaciones.
Este ajiaco de ilusiones y desilusiones nunca se ha presentado con tanta
precisión y sabor.
En el libro Por culpa de Candela (Floricanto Press, 2008) se destacan las
experiencias de los primeros exiliados. Se descubren además las vivencias
de esos hijos de exiliados que están en busca de raíces, así como el ajuste
afortunado o desafortunado de éstos a la compleja cultura americana. Aquí
se muestran los dilemas del inmigrante universal sin dejar de señalar los
problemas particulares del cubano de hoy y de ayer, tanto aquí como allá.
El aporte de Dovalpage va a ser muy útil a la literatura española e
hispanoamericana, especialmente cuando se intente desarrollar una política
de reforma migratoria que cubra ángulos psicosociales en forma íntima y con
humanidad. Es posible que algún día se le haga justicia a los inmigrantes
de todas partes Por culpa de Candela.
** Margarita Montalvo
montcom@...
Escritora puertorriqueña (San Juan, 1937). Es traductora certificada e
intérprete judicial en el estado de Nuevo México (EUA). Tradujo e
ilustró sus propios versos de su libro Zoológico de poemas / Poetry Zoo
(Scholastic, 2004), con el que obtuvo el Latino Book Award en 2005 en la
categoría “Best Bilingual Picture Book”.
=== Apuntes para un género olvidado =======================================
=== Antimateria biográfica de la poesía Gustavo Esmoris ==============
La poesía es el diario de un animal marino
que vive en la tierra y espera volar por el aire.
Carl Sandburg
Cenicienta o hermana pobre de la literatura, la poesía ha logrado
sobrevivir contra todas las corrientes ideológicas dominantes que quisieran
verla definitivamente enterrada. Enemiga irreconciliable de la cultura
entendida como masificación y consumo, y consciente de su papel de Quijote
frente a los molinos de viento, la poesía ha adoptado una suerte de guerra
de guerrillas, lanzando un libro en el lugar menos pensado, disparando una
revista, detonando grafitis sobre el corazón sensitivo de la ciudad. A su
favor cuenta con que sólo aquellos que lucran vilmente del prójimo pueden
querer su desaparición, y esos, si bien muy poderosos, no son muchos. El
resto del mundo, los que inocentemente sobreviven de su propio esfuerzo,
son parte de la minoría silenciosa que la reconoce, o integran, por regla
general, la enorme masa de damnificados a quienes les han robado toda forma
de belleza, como suelen robarle todo. Por eso, la poesía aspira a ser una
devolución, la más sutil expresión de lo solidario; vive en el espiral
inagotable del boca a boca, desde lo colectivo a lo individual, y
nuevamente a lo colectivo, contra todo lo banal, a favor de lo sensible.
Cuando alguna vez al día o a la noche, en algún sitio, ese momento ocurre,
y la latente señal de lo poético emigra inmanente hacia el lector atento al
caos, el Hombre recupera una porción de su lugar en el mundo, avanza un
paso. Así como la falsificación de la realidad busca generar conductas, y
lo hace —obviamente— en dirección opuesta a la condición humana, la poesía
intenta acercar al Hombre a su auténtico destino. Frente a la alienación,
la poesía recorre el camino contrario, va de lo gramatical a lo mágico en
un sentido plenamente terrestre, dirigiendo su palabra desde un espejo
acústico donde el concepto de funcionalidad se refleja en lo plenamente
sensorial.
Entre tantas otras cosas hermosas, la poesía es hoy (y tal vez desde
diferentes lugares y situaciones lo ha sido siempre) una suerte de intento
por llevar la belleza al poder. Pero no al poder entendido como espacio de
decisión coercitiva sobre los otros, o contra los otros (a lo cual la
poesía se opone irreconciliablemente), sino como horizontalidad y
franqueza, desde un lugar donde lo esencial no siga siendo aquello que
depende de un motor o de una grifa (esa serie de artículos inútiles que
terminaremos comprando, convencidos de que no podemos vivir sin ellos).
Ante esa adulteración de lo vital, la poesía es libertad: busca redimir al
Hombre de esa forma siniestra y obscena de la palabra acorralada y volcada
contra sí misma. Y porque es sinónimo de libertad, una elíptica materia en
donde todo resulta posible, la poesía toma fragmentos de lo inasible y los
proyecta al exterior; de ahí su compromiso derramado sobre el aire, sobre
el oxígeno sensible del Hombre, que es su combustible. Por su confiado
apego a cierta simbolización de la alegría, aun en sus versos más tristes,
la poesía es gesto limpio y es voz, evidencia clara de que no hay nada más
provisorio que aquello que catalogamos de definitivo. Desde esa contienda
la poesía puede ser un código luminoso de señales, un arma cargada de
futuro, una estrella humeante entre los dedos, o el derecho del Hombre a
empujar una puerta. Caminando a nuestro lado la poesía extrae de la vida
sus sonidos, sus estructuras raudas, vuelca pintura sobre el día rutinario,
mira hacia el lado correcto de la era que nos tocó vivir, se da con el
futuro. No hay nada más inútil en términos prácticos, ni nada que se le
compare en importancia. Para mantenerla a raya, acompañada de más
escritores que lectores, mientras siguen pensando qué hacer con ella, esa
inmensa minoría de los hombres inhumanos la acusa de miserable pérdida de
tiempo, de anacrónica costumbre en un mundo globalizado y demasiado
complejo. Pero la Poesía resiste todas las críticas, todos los agravios y
todas las muertes programadas por quienes temen al arte, porque le temen a
la libertad en todas sus formas; ella está antes del Hombre enemistado con
el Hombre y seguirá estando, con mucha más razón, después de este tiempo de
guerra. Porque aun cuando todavía no se haya tomado unánime conciencia de
ello, le corresponde al pueblo, además de lo materialmente esencial, la
plena posesión de lo poético.
(Publicado en Voces del Frente; Montevideo, 29 de noviembre de 2007).
** Gustavo Esmoris
gustavoesmoris@...
Periodista uruguayo (Montevideo, 1959). Es egresado como animador en el
Primer Centro de Animación y Coordinación de Talleres Literarios Quipus,
en la Casa Bertolt Brecht (http://www.casabertoltbrecht.org.uy). Es
periodista del semanario Voces del Frente (http://www.vocesfa.com.uy),
donde tiene una columna cultural, y desde 2001 integra el taller
literario Lauro Marauda. Ha publicado los poemarios Detrás de la noche
(Banda Oriental, http://www.bandaoriental.com.uy, 1992), Calles vacías
(Banda Oriental, 1998) y Adyacencias (Ediciones de Aebu,
http://www.aebu.org.uy, 2002), así como la novela Un viejo octubre roto
(Rumbo Editorial, 2007; ganadora del primer premio de narrativa del
Concurso Municipal de Literatura). Además, textos suyos aparecen en
Breve muestra de poesía contemporánea del Río de la Plata, selección dos
(Bianchi Editores, 1995), Cuentos para las cuatro estaciones (Ediciones
de Aebu, 1996), Pájaros en el espejo (Ediciones Ideas, 2003) y Voces en
las manos (Tradinco, 2006). Mantiene una bitácora literaria en
http://gustavoesmoris.blogspot.com.
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||||
=== Ricardo Menéndez Salmón ===============================================
=== “Un gran libro es siempre una mala noticia para el poder” =============
=== Édgar Borges ==========================================================
El autor, considerado en España la revelación literaria de 2007,
asegura que Occidente es muy cuidadoso con la contabilidad de sus
muertos (no pesan lo mismo los cadáveres de Oriente Medio que los de
Europa). Y advierte sobre la devoción por las culturas del simulacro;
pero también recuerda que siempre habrá espacio para la resistencia.
Y, convencido del poder transformador de la literatura, en 2009
presenta su nueva novela, El corrector.
Entrevistar a Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, España, 1971) es abrir el
plástico de frivolidad que cubre el planeta para darle cabida a las ideas.
Salmón combina la filosofía (es licenciado en filosofía por la Universidad
de Oviedo) y la ficción para crear poderosas novelas que caen como misiles
(cargados de palabras) sobre esta realidad engañosa que nos imponen a nivel
mundial. En su obra encontramos libros muy recomendables como Los caballos
azules (2005) o Gritar (2007); sin embargo, en este encuentro nos detenemos
a revisar con el autor su trilogía novelística que, sobre el mal en nuestro
tiempo, inició en 2007 con La ofensa, siguió en 2008 con Derrumbe y cierra
en 2009 presentando El corrector.
E.B.: —La ofensa, Derrumbe y El corrector. Tres novelas sobre el mal. ¿Cuál
es el mal de nuestro tiempo que dibujas en esas ficciones?
R.M.S.: —En La ofensa, la guerra, como espacio de privilegio donde los
preceptos éticos y morales se derogan, quedan abolidos, suspensos,
disueltos; en Derrumbe, los miedos contemporáneos, sobre todo ese miedo al
miedo que se ha convertido en un excelente instrumento de control social y
en un gran mecanismo de consumo; en El corrector, la mentira entendida como
manipulación política y configuración de una doxa alternativa y destructora
de la verdad que los hechos proponen. Estas tres encarnaciones del mal, en
definitiva, generan actitudes que me resultan especialmente odiosas: la
indiferencia ciudadana, la devoción por las culturas del simulacro o la
falsa identificación entre discurso y realidad.
E.B.: —Dice José Saramago que en este tiempo la bondad se ridiculiza y
triunfa la delincuencia. ¿Tiene espacio la nobleza?
R.M.S.: —Nuestra meritocracia es muy perversa. Steiner denunciaba hace
poco, desde lo que él llama su anarquismo platónico, que la excelencia está
en franco retroceso, porque en nombre de un discurso democrático, muy
loable sobre el papel, se iguala “por debajo”. Desde ese punto de vista,
una nobleza creativa no está en entredicho, porque siempre habrá espacio
para la resistencia, una escritura o una música para minorías (recuerdo lo
que Goethe le decía a Eckermann al respecto: “¿Cómo pretenden que yo sea
popular?”), pero con muy poca trascendencia a la hora de generar un papel
emancipatorio, que al fin y al cabo es el que creo debe poseer un arte
consciente. El problema, por descontado, se agrava cuando este estado de
cosas se traslada del mundo de la cultura al mundo de la política o al de
los valores. Parece que propósitos nobles sólo se pudieran promover o
ejecutar a nivel personal. Quizá un Estado noble constituya, en realidad,
una paradoja en los términos. Como ex docente he experimentado esto en
carne propia, al advertir la absurda y vana pelea por transmitir a mis
alumnos unos valores que la propia sociedad inmediatamente se encarga de
destruir. ¿Cómo educar en el respeto a la identidad sexual cuando luego la
televisión, por ejemplo, genera ídolos homófobos, o cuando el Estado es
incapaz de protegernos de los desmanes de una Iglesia para la que la
Ilustración y el darwinismo parecen no haber existido?
E.B.: —El miedo siempre ha sido el principal recurso de sometimiento que ha
usado el poder, ¿cuál es la utilización del miedo que pone en práctica el
poder global actual?
R.M.S.: —Aunque sea un lugar común, es obvio que el mundo ha cambiado mucho
desde los atentados de septiembre del 2001. Desde entonces vivimos bajo la
constelación de la sospecha, en una suerte de inminencia apocalíptica.
Parece que siempre está a punto de suceder algo terrible: demolición del
statu quo, ataque a nuestras libertades, quiebra de los modelos económicos.
Esta capacidad de insuflar miedo en las sociedades es tremendamente dañina,
porque el miedo no genera responsabilidad o altruismo, sino más miedo, más
dependencia de nuestros supuestos defensores. Al final, el círculo vicioso
se establece de forma irremediable: necesitamos ser protegidos por quienes
fundan su razón de ser en un supuesto catálogo de terrores. Y aunque
Juvenal en su sátira se refería a los eunucos que atendían el serrallo, lo
cierto es que su verso, ese famoso “Quién vigila a los vigilantes”, es una
de las preguntas que toda persona responsable debería hacerse.
E.B.: —Cuando hacemos uso de las nuevas tecnologías, ¿estamos ingresando a
la más sofisticada base de datos mundial?
R.M.S.: —No sé si a la más sofisticada, pero sí desde luego a la más
provechosa y, al mismo tiempo, a la más inquietante. Como todas las
herramientas de comunicación, el capital de luces y sombras que generan las
nuevas tecnologías es asombroso. Aunque lo que más me fascina es la
velocidad que este cambio ha alcanzado. En el término de una generación,
uno puede convertirse en un analfabeto funcional de la cultura que ha
pergeñado esa nueva tecnología.
E.B.: —Cuando formamos parte de todas las vías de comunicación que surgen
en la web, ¿nos estamos comunicando o jugamos a que nos comunicamos?
R.M.S.: —En mis libros he denunciado la tentación de la copia de la que
tanto habló Baudrillard y que ya se prefigura en un pensador de la talla de
Walter Benjamin. Suplantar la comunicación al uso, el interfaz visual,
llamémoslo así, por un mundo donde, en ocasiones, uno puede jugar a ser
quien quiera, no tiene por qué resultar nocivo por definición. El problema
surge cuando creemos que la verdadera realidad no es la que conforman las
personas de carne y hueso que nos rodean, sino esos escenarios que
transcurren al otro lado de la pantalla. Second Life está bien, pero el
riesgo de convertirse en esclavos platónicos es tan obvio que no merece la
pena ser comentado. Hace poco leía en una novela de Doctorow que llegará un
día en que no habrá un solo centímetro de la Tierra que no haya sido
registrado por algún soporte electrónico. Eso, por desgracia, no significa
que ese centímetro haya sido en realidad “visto”, degustado, entendido. Con
nuestra pulsión comunicativa puede pasar algo parecido. En realidad,
después de miles de correos con interlocutores invisibles, de pronto
descubrimos que, a lo peor, hemos estado hablando de pintura con un ciego.
E.B.: —¿El uso de la tecnología está desencadenando millones de islas? ¿Se
está perdiendo el vínculo del individuo con el colectivo?
R.M.S.: —En nuestro Primer Mundo el colectivo ha dejado de importar hace
mucho tiempo. Es un lujo que nuestra ideología —el mercado— no se puede
permitir, salvo de forma puntual, como cuando hay una catástrofe en Asia.
Entonces sí, entonces somos solidarios y nos rascamos el bolsillo. Somos
unos Tartufos redomados, muy sofisticados pero Tartufos al fin y al cabo.
Creo que, al menos en Europa, vivimos en una sociedad del hartazgo, de la
náusea, de la sobreabundancia, y que ya somos incapaces, salvo a título
individual, de pensar de otra manera. Me permito un ejemplo. En un reciente
viaje a México pude constatar que la cultura, el acceso a los libros,
constituye todavía para los mexicanos una herramienta útil para mejorar su
calidad de vida, para intentar huir, mediante la educación, de unas
condiciones de existencia no siempre fáciles. En España, sin embargo, la
cultura es algo ornamental, una especie de traje que luce en ocasiones
—como cuando Barceló pinta en Naciones Unidas, por ejemplo—, pero que en
realidad nos importa muy poco.
E.B.: —Mientras, ¿quién cuida nuestros intereses? ¿Quién cuida la calle?
R.M.S.: —Hasta hace unos meses, creía que quienes cuidaban de nuestros
intereses eran los bancos. Ahora resulta que los Estados, esos demonios
usurpadores de la iniciativa, han tenido que acudir a su rescate y, de
paso, al rescate de todos nosotros. Y la calle deberíamos cuidarla desde la
escuela, pero España, en ese sentido, es un país dramático. Aquí hacemos
pactos contra el terrorismo o para que nadie se pierda el Madrid-Barça,
pero cada gobierno que llega al poder destruye los planes educativos
levantados por el anterior y deslegitima, de paso, todo el sistema.
E.B.: —¿La saturación de la información nos está acostumbrando a convivir
con la tragedia?
R.M.S.: —Sin duda. Aunque la tragedia es siempre relativa. Occidente es muy
cuidadoso con la contabilidad de sus muertos. Miles de palestinos, decenas
de miles de afganos, cientos de miles de iraquíes no pesan lo mismo que los
muertos neoyorquinos, madrileños o londinenses. La muerte no es una
cantidad homogénea para nuestras conciencias. Y no querría que se me
acusara de demagogo. Es así. Nuestra experiencia de lectores de prensa o de
espectadores de televisión nos lo confirma diariamente. La inmunidad ante
la tragedia no sólo depende del capital de información, sino de la
proximidad de la fuente. También de la reiteración. El drama de la
inmigración por mar ya sólo causa rubor muy de vez en cuando, si las
imágenes son demasiado dantescas; los asesinatos de mujeres, el feminicidio
contumaz que vivimos año tras año, ha servido para promover un Ministerio
de Igualdad, pero para poco más.
E.B.: —¿Nos están fabricando una realidad virtual casi sin que nos demos
cuenta?
R.M.S.: —Entiendo que lo dicho hasta ahora nos obliga a aceptar esta
evidencia, aunque acaso ese “no darse cuenta” esconda en realidad una
asunción asumida con gusto.
E.B.: —¿Necesitamos novelas que implosionen esta realidad virtual?
R.M.S.: —Humildemente, siempre he creído en el poder, si no transformador,
al menos sí consolador y, desde luego, crítico de la literatura. Estoy
convencido de que los grandes novelistas que hay entre nosotros —un
DeLillo, un Pamuk, un Coetzee— están empeñados, como lo estuvieron sus
antepasados y lo estarán sus herederos, en no conformarse, en interrogarse
sin descanso, en interpelar constantemente a la realidad que los rodea. Max
Frisch lo explicó muy atinadamente al final de su vida, cuando dijo que la
literatura quizá no cumpla ninguna función libertadora o práctica, pero que
al menos sirve para poner en solfa todo aquello que quienes están conformes
con la realidad desearían que permaneciera sin cuestionar. Al fin y al
cabo, un gran libro es siempre una mala noticia para el poder.
** Édgar Borges
edgarborges1407@...
Escritor y periodista venezolano (Caracas, 1966). Autor de la radioserie
La fuga de don Quijote, transmitida por Radio Exterior de España
(http://www.rtve.es/programas/radioexterior) en el marco del IV
Centenario de Don Quijote de La Mancha (2005). Ha publicado los libros
de relatos Sueños desencantados, Mis días debajo de tu falda y El vuelo
de Caín y otros relatos, las novelas La monstrua, la mujer que jamás
invitaron a bailar y ¿Quién mató a mi madre? (finalista del III Premio
Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches, 2008) y el monólogo Lavoe
contra Lavoe, la tragedia del cantante. Sus relatos han sido publicados
en diversas antologías.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== Rojo y azul: en la línea de fuego =====================================
=== (Algunas reflexiones sobre la violencia en la narrativa del Tolima) ===
=== Oscar Iván Londoño Zapata =============================================
El tratamiento de la violencia en la narrativa regional del departamento de
Tolima (Colombia) ha experimentado un proceso de mediación ascendente
orientado desde el reflejo externo del fenómeno (mundo abierto), hacia la
reflexión interna de los héroes (mundo subjetivo), generado a partir de las
mismas lógicas sociopolíticas del conflicto. Este proceso de mediación ha
permitido ilustrar, a través de particularidades en las focalizaciones de
las obras, una imagen global de la violencia en todas sus esferas,
estableciéndose con ello focos de expresión literaria e ideológica
conservadores, liberales y revolucionarios.
Teniendo en cuenta lo anterior, desarrollaré en este texto aspectos
referidos al proceso de mediación ascendente externa e interna de la
violencia, así como las respectivas focalizaciones que generan la
globalidad en el tratamiento del tema. Lo anterior, a través de un
ejercicio crítico-intertextual entre las obras: Julia, de Juan Esteban
Caicedo; Sin tierra para morir, de Eduardo Santa; “El festín”, de Policarpo
Varón; “Bomba de tiempo”, de Eutiquio Leal; El jardín de las Hartmann, de
Jorge Eliécer Pardo, y “Todos los días la muerte”, de Hugo Ruiz.
La línea de fuego: liberales vs. conservadores
Si bien es cierto que el fenómeno sociopolítico partidista de la violencia
ha sido enmarcado como una época histórica de Colombia generada entre 1947
y 1965 (Escobar, 1996), puedo plantear que los conflictos entre los
partidos no sólo se desarrollaron en esta época particular sino que
anteceden, desde el mismo siglo XIX, tiempo en el que se originaron los
partidos políticos tradicionales, liberal: 1848 y conservador: 1849, al año
de iniciación de esta etapa, prueba de ello son las diferentes guerras
civiles que desde 1851 produjeron enfrentamientos entre conservadores y
liberales en el país.
Ante este panorama bélico, que propició aun más la crisis sociopolítica y
económica del país, la literatura, y en especial la narrativa, inicia un
proceso de inserción de estructuras significativas políticas que ilustran
visiones particulares de la violencia bipartidista. Este proceso de
valoración de la realidad no fue ajeno a las creaciones literarias de la
época en el Tolima, y es así como la novela Julia, de Juan Esteban Caicedo
(1998), ilustra algunos elementos de la guerra civil ocurrida durante la
administración de Aquileo Parra, en especial los de la batalla de Garrapata
del 20 al 22 de noviembre de 1876, aspectos históricos que logran niveles
de verosimilitud: “Había llegado el año de 1876. Las chispas infernales de
la revolución se extendían por todas partes en todo Colombia... los hombres
de ideas conservadoras se alzaron contra el gobierno... la guerra civil
amenazaba con su formidable cortejo de horrores” (Caicedo, 1998).
Aunque el conflicto central de esta novela no es la guerra bipartidista,
debido a que se orienta más hacia una mímesis tardía romántica y de
costumbres de la región (Mariquita), el episodio bélico sí determina la
resolución trágica de la historia. Néstor, protagonista de la obra, fiel al
deber político de sus imaginarios conservadores opta por tomar parte activa
en la guerra, “debe uno formar en las filas cuya bandera es Dios, Patria,
Libertad y Orden” (Caicedo, 1998). En esta medida, el autor inserta al
héroe central en el fenómeno privilegiando la postura conservadora, que
aunque derrotada en la lucha, es la exaltada en el relato:
“Baste saber que el ejército conservador, triunfante en toda la línea
por la pericia, valentía y arrojo del gran general Manuel Casablanca,
tuvo que darse por vencido… En aquel combate se había distinguido un
Coronel que había... peleado como un león en todos los encuentros…
Néstor” (Caicedo, 1998).
Teniendo en cuenta lo anterior, puedo plantear que es en esta novela en
donde se establece el primer proceso de inserción de estructuras
significativas sociopolíticas bipartidistas en la narrativa del Tolima;
aunque se hace necesario aclarar que no se dan descripciones minuciosas de
los aspectos violentos del conflicto, debido a que ésta no es la intención:
“No pueden ser descritos, ni es en esta narración donde pueden ser
apreciados los horrores de ese combate formidable” (Caicedo, 1998). Por
tanto, en Julia se inicia el proceso de mediación ascendente desde una
visión primaria del mundo externo de la violencia, que posee como
característica espacial lo rural.
Por su parte, la novela Sin tierra para morir de Eduardo Santa (1951)
refleja de una manera más amplia, en comparación con la obra de Caicedo, el
conflicto bipartidista colombiano; articulando la acción, la descripción y
la digresión, elementos estructurantes del relato, Santa ilustra en forma
cruda las atrocidades de la violencia posterior al 9 de abril de 1948. Al
respecto, Augusto Escobar Mesa (1996) plantea que “durante veinte años de
violencia se instaura el imperio del terror en los campos y poblados, se
despoja al campesino de la tierra y de sus bienes... Se asesina
selectivamente o de una manera masiva; la sevicia o la tortura contra las
víctimas no tiene límite”. Aspectos que son descritos en la narrativa de
Santa.
En esta medida, la obra ilustra una serie de cuadros de tortura inexorables
que referencian la tanatomanía particular de la época: “Las indefensas
gentes despertaban entre las llamas, maullando como gatos... Las mujeres
con los niños de pecho o con sus cunitas abrazadas, se lanzaban sobre
las... llamas, pero, si acaso vencían el tenebroso obstáculo, eran
rematadas por las cerradas descargas de los fusiles”, “desnudaban a las
mujeres y, después de saciar en ellas los más viles apetitos, las arrojaban
con sus hijos a las grandes pailas de miel hirviente”, “amarraban a los
hombres a las patas traseras de los animales... para que perecieran
descuartizados cuando las bestias se desbocaran con las detonaciones de sus
armas de fuego” (Santa, 2003). De ahí que la novela posea un proceso de
mediación ascendente del mundo externo mucho más abarcador del fenómeno.
En este contexto, autores como Germán Campos, Orlando Fals Borda y Eduardo
Umaña Luna, entre otros, describen algunas de las torturas más recurrentes
en la tanatomanía colombiana, señalando que “en el proceso de la violencia
la forma de crimen marca una parábola progresiva hacia la atrocidad y el
sadismo” (Guzmán, Fals Borda y Umaña, 2005). De esta manera, los llamados
cortes: franela, corbata, mica, francés, oreja, así como el
descuartizamiento, la antropofagia, el empalamiento, la piromanía y los
crímenes sexuales, son, entre otros, las tanato-estrategias más recurrentes
en la violencia regional y nacional.
La introducción de estas referencias contribuye a la posición política del
narrador, y por ende, la del autor frente al conflicto. Es por ello que
este ejercicio de valoración axiológica se dinamiza a partir de una
estructura discursiva e ideológica comprometida con los imaginarios
liberales, de ahí que el narrador asuma características negativas para los
conservadores, autores directos de todas las atrocidades, y valoraciones
positivas para los liberales, víctimas de la violencia bipartidista, visión
un tanto maniquea del conflicto.
Es por tal motivo que expreso mi desacuerdo con lo propuesto por Jaime
Mejía Duque cuando plantea que “En ningún párrafo Eduardo Santa echa
sermones personales o se apunta a un color determinado. Esta es otra de sus
ventajas técnicas sobre sus antecesores en el tema... Sagazmente conserva
la serenidad como autor, dejando siempre a los personajes que sigan sus
destinos propios...” (Mejía, 1954), porque sin duda alguna la obra
establece una orientación marcada hacia el foco expresivo liberal, de ahí
el tratamiento especial en la configuración polarizada del sistema de
heroicidades, las referencias a la corrupción institucional y a la tenencia
de tierras, aspecto último que genera la violencia, debido a que ésta en la
obra no se produce por una lucha de ideologías y convicciones políticas,
sino por el sentido pragmático dominante de la acumulación de terrenos
(Londoño, 2007).
Desde esta perspectiva, puedo plantear que la obra de Eduardo Santa refleja
ese mundo externo que ilustra con detalles y crudeza la barbarie cometida
por el pueblo conservador al liberal, mediante una focalización solidaria.
Reflexionando sobre este fenómeno de mundo abierto o externo, Augusto
Escobar Mesa plantea que “en una primera etapa, la literatura sigue paso a
paso los hechos históricos. Toma el rumbo de la violencia y se pierde en el
laberinto de muertos y de escenas de horror. Se nutre y depende
absolutamente de la historia” (Escobar, 1996), y es por tal motivo que
obras como Sin tierra para morir, se adhieren a la realidad histórica,
aunque con sesgos políticos, reflejando lo acontecido en la época.
Referenciando el cuento de Policarpo Varón “El festín” de 1966, puedo
plantear que esta obra conserva también la mediación ascendente del mundo
externo porque ilustra de forma cruda y abierta la barbarie de la
violencia: “Durante toda la noche los oí gritar a los que estaban muriendo.
Me partía el alma con toda la gente que estaba regada en la plaza”. No
obstante, la narración en primera persona y el narrador personaje hacen del
fenómeno una reflexión interna, puesto que el cuento presenta lo que
experimentaba el héroe al momento de presenciar las muertes. Es allí en
donde ese mundo externo se va interiorizando lentamente.
El cuento también presenta una orientación hacia uno de los focos políticos
expresivos, debido a la valoración negativa constante que hace el narrador
de la policía: “policía... es decir, quien les mortificará la vida” (Varón,
1973); así, son estos individuos los encargados de cometer las atrocidades
contra los habitantes del pueblo: “Yo los vi caer. Las mujeres corrieron
como pudieron y los niños también y los policías avanzaban agachados sin
dejar de disparar y la plaza se iba llenando de muertos” (Varón, 1973). En
esta medida, aunque no se hace referencia explícita a los partidos
políticos tradicionales en la obra, especificando los bandos, y aunque
presente una aparente neutralidad, puedo plantear que la obra establece una
marcada orientación hacia el foco expresivo opuesto al de los policías, es
decir, presenta una marcada adhesión contraria al de los representantes
estatales de la época, debido a la filiación institucional de la policía.
Por su parte, el cuento de Eutiquio Leal “Bomba de tiempo” (1974), presenta
elementos del mundo externo de la violencia “por qué madrugarán tantísimo
esos demonstres, los pilotos se vendrán en ayunas a jodernos la vida,
deberían pensar que necesitamos conseguir bastimento, pero no nos dejan
tiempo ni de cagar” (Leal, 1974), dichos elementos están orientados hacia
el foco expresivo revolucionario. Por tanto, la voz del guerrillero también
se hace presente como núcleo de enunciación en el conflicto de la
violencia.
Las anteriores obras desarrollan la mediación del mundo externo de la
violencia, caracterizada por reflejar las lógicas bélicas sociopolíticas
bipartidistas, y por establecer marcadas referencias hacia los focos
expresivos conservador, liberal y revolucionario. Sin embargo, no todas las
obras de la tradición colombiana siguen desarrollando esta mediación
abierta, que privilegia la acción y la descripción sobre la reflexión,
aunque lo anterior no quiere decir que no se den procesos de digresión. Al
respecto, Augusto Escobar Mesa (1996) plantea que “poco a poco, a medida
que la violencia adquiere una coloración distinta al azul y al rojo de los
bandos iniciales en pugna, los escritores van comprendiendo que el objetivo
no son los muertos, sino los vivos; que no son las muchas formas de generar
la muerte (tanatomanía), sino el pánico que consume a las próximas
víctimas”.
Y es a partir de este fundamento que la mediación externa del fenómeno de
la violencia evoluciona y asciende una mediación interna que no se propone
retratar la tanatomanía, sino que profundiza en el ser interior del héroe,
que reflexiona sobre su existencia inserta en el núcleo mismo del
conflicto. En esta línea de mediación se encuentran obras como El jardín de
las Hartmann (1977), de Jorge Eliécer Pardo, y el cuento “Todos los días la
muerte”, de Hugo Ruiz.
La obra de Pardo, que se dinamiza a partir del deseo de venganza, presenta
una mediación interna del fenómeno de la violencia debido a que refleja de
una manera más reflexiva e interior el mundo de los sujetos insertos en el
conflicto; de la misma forma, establece una orientación marcada hacia el
foco expresivo de la izquierda, porque los procesos digresivos se
solidarizan con la ideología revolucionaria. Por tanto, aunque el fenómeno
de la violencia haya ascendido de mediación se conservan los focos
expresivos de los bandos.
De igual manera, la obra de Ruiz refleja una mediación intersubjetiva mucho
más profunda, debido a que realiza un ejercicio más introspectivo en el
héroe del cuento, un personaje fracasado y pasivo que es acechado por la
muerte en forma constante, siendo el azar quien lo lleva a vivir las
lógicas de la violencia. La incomunicabilidad del héroe hace que primen los
monólogos, y esto a su vez genera mayores niveles de introspección y
digresión. Este sentido de mediación se apoya además en la no referencia a
escenas escabrosas, característica típica de las literaturas de mediación
externa.
En conclusión, puedo plantear que en la narrativa del Tolima, desde la
aparición de la novela de Juan Esteban Caicedo hasta las obras de Pardo y
Ruiz, se ha establecido una serie de procesos de inserción de estructuras
significativas sociopolíticas que ilustran visiones particulares de la
violencia bipartidista. Este proceso de inserción se ha establecido a
partir de una serie de mediaciones ascendentes orientadas desde el reflejo
externo y crudo del fenómeno, hacia la reflexión interna de los héroes,
producto del mismo estado de violencia. Estos procesos de mediación han
ilustrado, a partir de los focos de expresión, visiones solidarias con
determinados partidos políticos y grupos insurgentes: liberales,
conservadores y revolucionarios, lo que deja connotar una visión holística
del fenómeno de la violencia.
De la misma forma, considero importante el desarrollo de estudios críticos
que faciliten la comprensión de las manifestaciones literarias regionales,
sobre todo, porque se establece un reconocimiento a todas las expresiones
que por ser construidas en las periferias poseen una regulación y
circulación nacional especiales, más restringida. Es por ello que resulta
fundamental el análisis y la crítica de las manifestaciones literarias de
nuestras culturas locales.
Bibliografía de referencia
• CAICEDO Q., Juan Esteban (1998). Julia. Ediciones Literarias Luchima.
• ESCOBAR MESA, Augusto (1996). “Literatura y violencia en la línea de
fuego”. En: Literatura y cultura. Narrativa colombiana del siglo XX.
• GUZMÁN CAMPOS, Germán; Orlando FALS BORDA y Eduardo UMAÑA LUNA (2005).
La violencia en Colombia. Tomo I. Editorial Taurus Historia. Bogotá.
• LONDOÑO ZAPATA, Oscar Iván (2007). “El fenómeno de la violencia en la
narrativa del Tolima” (I y II). En: Facetas. El Nuevo Día. Ibagué.
• RUIZ, Hugo. “Todos los días la muerte”.
• PARDO, Jorge Eliécer (1982). El jardín de las Hartmann. Ediciones Pijao.
Colombia.
• SANTA, Eduardo (2003). Sin tierra para morir. Editorial Códice. Bogotá.
• VARÓN, Policarpo (1973). “El festín”. Editorial Oveja Negra.
** Oscar Iván Londoño Zapata
oscarivan84@...
Estudiante de último semestre de Licenciatura en Lengua Castellana de la
Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad del Tolima
(http://www.ut.edu.co). Integrante del Grupo de Investigación en
Competencias Comunicativas de la Facultad de Ciencias de la Educación.
Coinvestigador del proyecto “Caracterización y evaluación del desarrollo
de competencias en la comprensión y producción textual de los
estudiantes de pregrado de la Universidad del Tolima”. Autor del estudio
discursivo “Análisis crítico de los discursos evaluativos de los
docentes de lengua castellana de los grados décimo (10º) y once (11º) de
algunas instituciones educativas de Ibagué”. Colaborador en la sección
“Facetas” del periódico El Nuevo Día (http://www.elnuevodia.com.co), de
Ibagué. Miembro de la Asociación Latinoamericana de Estudios del
Discurso (Aled).
=== Un bel morir, de Álvaro Mutis Georgina Uzcátegui Gómez ===========
¿en dónde está el secreto de esta lucha estéril
que nos agota y lleva mansamente a la tumba?
Álvaro Mutis. Trilogía
El mástil de navío, en la simbología, es un símbolo axial vertical tal como
la montaña, la pirámide, el hacha de doble filo, el tridente, el obelisco
etc.; todos ellos representan el “eje del mundo” o tienen una relación
analógica con él; se consideran así tales representaciones en el mundo de
la mitología y del arte. Es así que se entiende que el eje es el punto de
enfrentamiento de los contrarios. La palabra “gavia” (del latín cavea,
cavidad, jaula), entre las diversas acepciones que contempla la vigésima
segunda edición del Diccionario RAE, es definida como “2. f. Mar. Vela que
se coloca en el mastelero mayor de las naves, la cual da nombre a éste, a
su verga, etc.”. Finalizando este sucinto abordaje etimológico no puedo
pasar por alto un término significativo para nuestra expedita exposición:
“gaviero”, conforme a la definición dada por el Diccionario Marítimo
Español de Martín Fernández de Navarrete (publicado en 1831, pág. 294, c.
f. Brit. mus. Catalogue), es un “marinero escogido que entre los de la
dotación del buque se destina para dirigir en las cofas y en lo alto de los
palos las maniobras que allí se ofrecen...”.
Estas definiciones nos remiten al carácter y recorrido de vida de Maqroll,
el Gaviero, personaje protagonista del libro Un bel morir, que a
continuación intentaremos explorar y de la saga que el poeta y escritor
Álvaro Mutis nos ha dado a conocer como referente imprescindible de su
poética y narrativa; es un personaje en donde confluye una serie de
aspectos de lo que se ha denominado como los rasgos del ser contemporáneo;
entre los que están comprendidos como tales se destacan la desesperanza, la
angustia, la temporalidad, la incertidumbre y la muerte con sus derivados
expresados en la soledad, la incomunicación o inasibilidad, el
escepticismo, la destrucción del tiempo: memoria-desmemoria, recuerdos,
nostalgia del paraíso perdido cuando sus ensoñaciones le llevan a rememorar
el ambiente de trópico de su infancia:
“...Al borde del sendero corría una acequia. Sus aguas tranquilas y
transparentes dieron al caminante una anticipada noticia del paisaje
que le esperaba, que había sido el paisaje de su infancia... al
terminar la cuesta, el camino penetró de lleno en los cafetales... el
recuerdo de sus años mozos volvió de repente, con un torrente de
aromas, imágenes, rostros, ríos y dichas instantáneas... el verde
dombo de los cafetos estaba protegido por carboneros y cámbulos cuya
gran flor, de color naranja intenso, tenía ese prestigio de lo
inalcanzable... Rodeado por cafetales dispuestos en un orden casi
versallesco, Maqroll sintió la invasión de una felicidad sin sombras
y sin límites; la misma que había predominado en su niñez. Iba
caminando lentamente, para disfrutar con mayor plenitud de ese
regreso, intacto y certero, de lo que había sido su única e
irrebatible dicha sobre la tierra” (UBM, 1994, 29-30).
Lo onírico (como anuncio de fatalidades y/o respuesta al deterioro), la
presencia constante de la lluvia como elemento catalizador o como marco
referente de las situaciones y eventos en que participó o participa el de
la gavia, el exilio como extrañamiento de lugares y personas: es todo lo
anterior que el Gaviero parece asimilar en este último trecho de su
recorrido de vida con una lucidez desprovista de amargura o autocompasión,
en expectativa a veces, con un dejo de mínima esperanza o de calma
fatalista:
“Una vieja amargura, familiar para él desde hacía muchos años,
comenzaba a pesarle en el ánimo en tal forma, que cada paso de la
frenética subida se le hacía más penoso. Pero, al mismo tiempo —y
éste era uno de los rasgos más personales y característicos— a medida
que se internaba a lo más abrupto de la cordillera y percibía el
aroma de la vegetación siempre húmeda, la explosión de colores de una
riqueza desbordante, y escuchaba el estruendo de las aguas, allá al
fondo de los barrancos, cantaban su caudaloso descenso entre espumas
y crestas burbujeantes, una paz antigua y bienhechora desaloja el
cansancio del camino y de la brega con las mulas” (UBM, 43).
Sólo en fugaces momentos se deja invadir por esta última impresión respecto
a su vida, a lo que ha conseguido obtener de permanente para sí y para
quienes han compartido sus proyectos, afectos y trabajos, todos ellos
truncados pese a su intención de conseguir la permanencia de éstos en el
tiempo y espacio.
En estos aspectos la figura de Maqroll refleja como un prisma viviente ese
enfrentamiento de contrarios que el mástil de navío representa: hombre de
mar que añora intermitentemente la tierra cálida y firme pero en la cual se
muestra temerario y torpe para desarrollar algún plan, empresas, o un ideal
con el cual poner un punto de inflexión a su trashumante existencia, cuyos
resultados sólo reforzaban su tendencia natural a la suspicacia y al
escepticismo:
“el Gaviero sabía por adelantado, allá en un rincón de su
inconsciente, que el pago de su trabajo estaría sujeto a las más
inesperadas alternativas. Pero vino a caer en esa inclinación, tan
propia de su carácter, de aceptar y embarcarse siempre en empresas
que descansaban en el aire, justificadas con palabras zalameras una
veces, altaneras otras. Empresas en las cuales acaba pagando, sin
remedio, los platos rotos” (UBM, 26-27).
Es capaz de asumir desafíos, dirigir iniciativas para otros maniobrando con
habilidad antes la tornadiza naturaleza humana, se somete a “la ley de la
manada” pero sin falsas imposturas en una actitud fatalista pero digna,
¿soberbia, quizás? con escéptica obediencia; es un “avizor de horizontes”
(el poema “Una fértil miseria”, 324) pero pierde su orientación ante el
miedo o la culpa que siente cuando los límites entre el bien y el mal, su
concepción personal de ellos, han sido traspasados, en circunstancias
aciagas tales como la violencia de los otros, el engaño de aquéllos o de la
naturaleza hostil, desértica que los contiene (el páramo asfixiante, la ley
de tierra arrasada, las incursiones de la violencia organizada
personificada en el Ejército o la de los contrabandistas) ante una “una
tierra condenada” (Sucre, 326) que se evidencia en el deterioro y/o
degradación de personas y paisajes; la impotencia ante la adversidad
recurrente que toca a las mujeres que ha amado que no aminora la necesidad
de trasegar los tragos embriagantes del afecto y sensualidad femeninas como
remedio al paso del tiempo del cual se hace más consciente:
“Maqroll caminó hacia La Plata con esa sensación en el diafragma de
mariposas desencadenadas que solía anunciarle el comienzo de una
amistad femenina en la que se daba por entero. Había pensado que a su
edad, aquello no iría a ocurrir de nuevo. El constar que no era así,
lo rescató de la pesadumbre de los años” (UBM, 34).
Maqroll es una suerte de “caballero flotante” (http://cvc.cervantes.es)
cuya consigna podría haber sido el aprender en las derrotas asumiendo
(eligiendo) una serie de acontecimientos que se suceden en su andariega
vida que culminan en la derrota, en la muerte o en exilio; errancia
permanente del que sigue un camino que se borra apenas es trazado, como en
el mar, sin dejar huellas, “camino del mar pronto se olvidan estas cosas”
(“Una palabra”, 29, Antología personal); la desesperanza como hilo
conductor, atravesando las vivencias y afectos de Maqroll, se mantiene
latente como llaga sin cauterizar en Un bel morir en la plena conciencia de
estar cerrando cuentas a la vida:
“Desalentado por la ausencia de la menor noticia sobre sus antiguos
compañeros y con un amargo sabor en el alma al ver cómo se agotaban
las únicas fuentes que nutrían esa nostalgia que lo había traído
desde tan lejos, concluyó que le daba igual quedarse allí, en el
humilde caserío, o seguir remontando la corriente, ya sin motivo
alguno que lo moviera a hacerlo” (UBM, 9).
Por ello son recurrentes las comparaciones con el Quijote, caballero
fallido, con quien se le hermana en el afán de aventurarse sin suerte y en
su permanente nostalgia del amor perdido con la subsecuente idealización de
la mujer ausente:
“...Era Ilona, su amiga triestina. Sólo ella, la simpar, la única, le
decía así. Y ése era su particular acento inconfundible. Su voz, sus
pasos elásticos y firmes. Su cuerpo gustoso y blanco, convertido en
cenizas en una absurda explosión de gas en Panamá. Volvió para
mirarla y se encontró una mujer de tipo español, con un aire
aristocrático y montuno... ¡Ilona!, le dijo, sin advertir lo necio de
su equívoco, con los ojos bañados en lágrimas...” (UBM, 51).
La mujer, el placer, lo erótico, son las boyas afectivas y sensoriales que
llevan, mantienen al Gaviero a flote en las aguas azarosas de su travesía
existencial, Amparo María representará en este ultimo tránsito un hito que
le hubiese podido sujetar hasta el final en la tierra, en una vida estable
dentro de un contexto de permanencia geográfica y emocional; su final
infausto como el de todas las anteriores mujeres que amó Maqroll le
confirman el pathos que rodea los afectos por él elegidos.
“A Maqroll le invadía, poco a poco, una como penosa conciencia del
peso de los años, del intrincado ovillo de sus andanzas y
desventuras, dichas y descalabros, y el único alivio que hallaba para
esa pesadumbre era el sentir a su lado esa ternura cálida, felina y
joven que le acompañaba como una parca que hubiese preferido el
camino de la indulgente ternura” (UBM, 40).
El erotismo y el placer hallados en esta nueva compañera de aventuras,
tiene un dejo de añoranza, presentida felicidad que no deja de buscar “el
cuerpo tibio y recio de la muchacha, ceñido al suyo con una intensidad
nueva y renovadora, le trasmitió una serenidad y un bienestar que
prolongaban la acción bienhechora de la tierra del café y de la caña donde
recuperaba, intactas las ganas de vivir y los dones del mundo” (UBM, 60),
como una Gaia juvenil, humanizada, que lo recibe y festeja con sus mejores
dones y frutos, pero él está consciente de lo efímero que podía ser lo que
vivía y sentía con ella, agradecido por ese tiempo de revancha con el
destino, llenos de incertidumbre compartida:
“El azar le entregaba a Amparo María, él la hubiera querido unos
veinte años antes para guardarla en una escondida quinta de Catania.
La tenía aquí, cansado y en medio de una tierra de horror y
desamparo. Seguía siendo un regalo de los dioses” (UBM, 67).
La alusión a la parca en referencia al personaje femenino principal de Un
bel morir nos trae resonancias de los mitos y arquetipos que encarnan o
identifican a la mujer, a la femineidad en todos sus matices: Ilona, Flor
Estévez y Amparo María representan para el Gaviero, en mi modesta
percepción, una tríade similar a las Moiras menos siniestras, indulgentes,
benefactoras, que van llevando de la mano a Maqroll, a través del hilo de
su existencia, a este final ineludible que ya avizora:
“Comenzaba a mascar el sordo presentimiento de que jamás iba a ver de
nuevo a Amparo María. Desde su último encuentro con ella, durante los
días en que quedó a acompañarlo en La Plata, la muchacha había
entrado a formar parte, junto con Ilona y Flor Estévez, una suerte de
trío bienhechor, cómplice y leal, necesario y gratificante, que
llenaba sus días de sentido y exorcizaba la ronda de tedio cuyos
embates temía como a la muerte. Cada una a su manera y por uno de
esos esquinazos de la suerte, tan frecuentes en la vida del Gaviero,
le había sido arrebatada con la repentina violencia con que las
fieras pierden su pareja” (UBM, 120).
En Amparo María se cierra el círculo de amores plenos, contrariados,
efímeros pero inolvidables de Maqroll:
“En un recodo del camino, antes de comenzar la cuesta que subía hasta
la hacienda, le esperaba Amparo María. Llevaba un delantal blanco que
le daba un aire de sacerdotisa, al que contribuían, al que
contribuían las tijeras de podar que tenía en las manos...” (UBM,
70).
Es la lucidez plena, en consideración a todo lo antes expuesto, lo que en
mi parecer va llevando al Gaviero por una senda o punto de retorno en donde
comienza éste a “cerrar su cuenta”, reivindicando lo que Cioran denominó
como “la finitud del Dasein” (Yo y el mundo, 27). Por ello el recurso del
Olvido será, ante la lucidez desencarnada, un mecanismo de defensa contra
el miedo y la rabia, acudiendo a los recuerdos vividos; lo onírico es otro
mecanismo con el cual logra conectarse con el pasado inmediato y/o remoto;
por ejemplo, el sueño con Ilona, cuya ausencia irreversible es un “ya no
ser-ahí” que él siente como consecuencia de sus actos.
Maqroll intuye la cercanía de la muerte, ante la cual a veces se siente
preparado, en otras, no se siente seguro de lo que encontrará en “la otra
orilla”, se preocupa de dejar en orden sus cosas y asuntos con doña Empera,
especie de Sibila o pitonisa que cuida de él con vigilante y diligente
afecto aunque más adelante descubramos la razón íntima que le une a la
persona del Gaviero.
Para finalizar, quedando muchas cosas por decir y considerar; Maqroll es
sin duda “el hombre intentando ser” (Ser filosófico y ser poético..., 235)
cortaziano, un Prometeo encadenado a su desarraigo, valga la paradoja y los
personajes de esta historia trágica pero llena de hermosura, “hombres y
mujeres que intentan ser antes que no ser Nada” (Mantilla, 234).
“Recuerda Señor que tu siervo ha observado pacientemente las leyes de
la manada. No olvides su rostro.
Amén”.
(“La Oración de Maqroll”).
Bibliografía
• MUTIS, Álvaro (1996). Un bel morir. Santafé de Bogotá: Editorial Norma
S.A.
Trabajos citados
• MANTILLA CHAPARRO, Gabriel (2004). Ser filosófico y ser poético en la
obra de Álvaro Mutis. Mérida: CDCHT-ULA.
** Georgina Uzcátegui Gómez
georginainesuzcategui@...
Narradora y abogada venezolana (Maracaibo, Zulia). Egresada de la
Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Tiene
estudios de maestría en comercio internacional y es cursante de la
Maestría en Literatura Iberoamericana de la Universidad de los Andes
(ULA, http://www.ula.ve), en Mérida (Venezuela). Dedicada, tanto en
Mérida como en Caracas, al derecho mercantil y administrativo, y a
asesorar a particulares e instituciones. Ha trabajado en la Corte
Primera de lo Contencioso Administrativo (1994-2003), en Despacho de
Presidencia, Departamento de Jurisprudencia y Secretaría de la Corte.
También se ha desempeñado como asistente a la Coordinación de
Actividades de Extensión de la Facultad de Ciencias Jurídicas y
Políticas de la UCV. Participó en talleres de narrativa, ensayo y poesía
con los profesores María Isabel Novillo, Ramón Ordaz, Enrique Plata y
Gabriel Mantilla Chaparro, en la ULA (2004-2005). Cuentos suyos aparecen
en las antologías Relatos de humor sin extrema-unción (2006) y Entre
Eros y Tánatos (2007), publicadas por la Asociación de Escritores de
Mérida (http://www.escritoresmerida-ve.com). Es, además, colaboradora
regular de la publicación trimestral Valdeoleacolor, del Ayuntamiento de
Valdeolea (Cantabria, España; 2004-2006;
http://www.ayuntamiento.es/valdeolea). Tiene inéditos el poemario
Historias de Mu Bay (Poemas de pleno páramo) y el libro de cuentos
Pequeña crónica de la convivencia y otros rencores.
=== Blanca Varela o el animal que desnuda su humanidad ====================
=== Paolo Astorga =========================================================
“Somos una mirada ávida pero ya no hay nada que mirar.
Alguien nos mira”.
Octavio Paz, Destiempos, de Blanca Varela.
Introducción
La poesía desnuda la sensibilidad más sórdida y existente del ser humano
que habita desde su interacción con los objetos que prontamente se
resemantizan logrando una identidad en el hombre, creando no sólo su visión
del mundo, de lo creado, de lo actuado, sino también la invitación
inminente a un viaje angustiado de dolor y de desconsuelo encumbrado más
allá de una posición subjetiva del ser o de la interacción con lo que lo
rodea, sino que nos enfrenta ante la vastedad oblicua y a la vez libre del
destino incólume ante nuestra carne y alma sin determinar. La nulidad es un
sitio contrario a nuestros deseos o quizás un lugar muy común como para
anhelar otra cosa, algo que no sólo nos redima la carne o el verbo por un
instante, sino, que la poesía es en sí una estructura que está tan profunda
en el ser que lo hace agotarse en sí mismo hasta obsesionarlo con la idea
seductora de encontrarse o negarse frente al conocimiento.
El presente trabajo tratará de explicar los móviles poéticos a modo de
interpretación de la poesía de Blanca Varela (Lima, 1926) inmersa en su
libro Concierto animal (Ediciones Peisa/Pre-Textos, 1999), partiendo de una
aproximación a los bordes de la conciencia y desesperación ante el no poder
poseer perpetuamente los objetos deseados, volviéndose grandiosamente
contra el ser para demostrar su inmensa frustración, que sin embargo logra
suplir con la mitificación de los objetos deseados y arquetipados que
esconderán acaso los motivos, para lograr el discurso y por ende la
comunicación con el otro desde una postura confesional y a su vez íntima y
apesadumbrada, desencantada, tan propia en esta poeta de gran prestigio.
Blanca Varela y el animal detrás de las palabras
Al ingresar al corpus del poemario la contraposición entre lo cognoscible y
lo no-cognoscible se fusionan de manera tal que los canales simbólicos de
representación se sensibilizan y profundizan, logrando una alteración del
discurso apelando a una esquiva respuesta ante la descarnalidad y la
sordidez, algo que puede canalizarse hacia un potencial rasgo existencial,
pero no desde los cánones ortodoxos de esta postura filosófica, sino más
bien enraizada en una mirada interior del objeto proyectado en el sujeto
imbuido en su contexto de desconsuelo e incoherencia para con el mundo y su
posible posesión. Olga Muñoz Carrasco (2007) nos amplia la idea corporal de
Varela y nos da una visión sobre los móviles posibles de su expresión:
Concierto animal (1999) retoma en cierto sentido esa línea y la hace
avanzar. El cuerpo se coloca de nuevo en un primer plano aunque de
forma muy distinta en este libro. No abundan como antes estragos
detallados, sino que mediante ciertos elementos corporales se detecta
la huella de la experiencia vivida” (1).
Varela en un primer momento trata de poseer los objetos para que no sólo se
cree el discurso, sino también acepta el dolor como algo propio para lograr
así una patente dualidad donde los juicios de valor se anulan y se funden
para instituir un solo cuerpo angustiado e indefinido:
“niño come llorando
llora comiendo niño
en animal concierto
el placer y el dolor
hacen al ángel
a dos carrillos músicos” (p. 7).
Como vemos los elementos primordiales nos hacen contemplar la imagen
infantil de un niño que no sólo tiene la necesidad de “comer”, sino que hay
un componente que lo devuelve a la naturaleza existencial y desgarradora de
su ser, que mira su desconsolado contexto y no intenta otra cosa más que el
llanto “en animal concierto”, idea de caos y equilibrio donde la fusión
trascendente de lo placentero: el comer, y lo doloroso: el llanto, se
anulan creando una imagen única que tendrá la idea armónica, la aceptación
de la realidad que ya no se resiste, sino que se afirma en su condición en
su “música” de desolación.
Lo marcado en la poesía de Varela “se adentra hasta los exánimes rescoldos
de la personalidad alienada, se reconcilia con su ser-culpable, acepta sin
rubor la carga que se le ha encomendado —su ‘tacho de basura’, siempre
deudora, frágil y necesitada, pero, a la vez, orgullosa y firme en su
declinar” (Navarros, 2000:141). Es quizás esta postura la que increpa una
aceptación de los elementos contradictorios que fatigan al cuerpo, lo
duelen, pero no desaparecen (ni definen) su esencia, su horizonte.
Varela intentará un acercamiento con la realidad a través de la
contemplación que llevará a una catastrófica conclusión. El estrato poético
con que la poeta logra esa intimidad sesgada y frustrante, no sólo atisba
lo percibido de una atmósfera desencantada, es más, la soledad, la tristeza
o lo absurdo, son elementos necesarios para lograr la aprehensión emotiva
de lo real (lo descarnado) para que así el acercamiento contemplativo no se
agote simplemente en la acción, sino que trascienda sus límites enfrentando
intensamente al ser ante su destino, agreste y profundamente violento.
Octavio Paz explica, en el prólogo al primer libro de Varela, que la
intención de su poesía va más allá de toda explicación, de toda definición
para consigo misma, es “...un signo, un conjuro frente, contra y hacia el
mundo...” (1996:10).
El silencio vareliano se circunscribe dentro de un espacio que está
estrechamente cercano a la muerte. La muerte es silencio y el silencio un
extraño dolor que, sin más, causa cierto placer perverso en la poeta al
verla “obsesiva y desencantada” ante los objetos próximos o lejanos. La
realidad con la que Varela expresa sus emociones nos desborda a la idea
dual del dolor: primero como un acto intenso e inevitable, “la muerte se
escribe sola” (p. 9), así como el acto de llegar a la marca imborrable, el
no poder retroceder a lo pasado para volver a disfrutar aquello que se
anheló, donde quizás la mayor imagen que Varela intenta es la de llegar a
la idea infantil del deseo. El niño o niña son, dentro del corpus poético,
una estructura expresiva de inocencia, pero a la vez sufren una limitación
con respecto a la postura de sus castos sentimientos y por ende quedan
marcados esos infortunios que no sólo materializarán al dolor, sino que lo
transportarán a un nivel perpetuo y funesto:
“la pobre niña sigue
encerrada en la torre de granizo
el oro el violeta el azul
enrejados
no se borran...” (p. 10).
La poesía de Varela no es un simple minimalismo de las estructuras formales
para hacer efectiva la expresión para con la realidad (2), es también “una
sugestiva manera de abordar esa experiencia liminar que constituye el
hambre, como vivencia que colinda con la agonía, en sus alcances
biológicos, existenciales y expresivos” (Cárcamo-Huechante, 2005). El
acercamiento a la idea moral dentro los poemas toma una actitud dual y a la
vez se enfrenta ante todos los elementos contradictorios posibles para
lindar con la definición de seres indefinibles:
“trepo como la araña que soy
frágil y rencorosa
deseando tocar alguna luz
que endurezca mi corazón” (p. 13).
Como apreciamos en los versos anteriores, la idea moral (lo bueno y lo
malo) es degenerada por la poeta para lograr un alcance mayor y acrecentar
la contradicción de los elementos a poetizar. La araña como ser, “frágil y
rencorosa”, no sólo desea tocar esa luz que tarde o temprano la destruirá,
sino que a través de su deseo podemos contemplar el espíritu trágico y
existencial con el que la poeta transita su lírica por los túneles más
hondos de la esencia humana paradójicamente absurda: el morir (“endurecer
el corazón”) al tocar la luz (signo de perpetuidad, vida).
El sujeto poético lentamente aprehende la oscuridad como una identidad más
que un símbolo de desconsuelo e incertidumbre. Varela intenta crear un ser
que cargue con toda su existencia dolorida y frustrada no simplemente para
dolerse o quedarse en el llanto, sino que atraviesa los límites expresivos
y nos presenta al hombre mismo como una entidad absorbida por sus
inconsecuencias, su exacerbado anhelo de acariciar lo funesto con ironía y
desencanto:
“bombilla de azufre
sol miserable
flotando en el cielo encalado
planeta parpadea
encandila
a quien yace bocarriba
fulminado” (p. 15).
El sujeto como mitificador
En Concierto animal, la predilección por la veneración interior e
individual se da de manera obsesiva por la poeta, no sólo como un medio
para la comunicación, para el decir, sino también como una forma de
identificación emocional y simbólica con el objeto que atrae sus deseos.
Las interacciones de la voz lírica con la subjetividad que encierran las
palabras logran una abstracción del mundo y una ambición por alcanzar que
lo más intenso radique en unas pocas líneas que, siendo algo típico en
Varela, su poesía se autodefine como un “...partir de una visión global de
la crítica: crudeza, desgarramiento, sequedad y austeridad, parquedad en
las palabras, laconismo, estilo entrecortado, pausas, en definitiva, la
paradoja del silencio poético, del silencio llenando la poesía” (3).
José Miguel Oviedo (2001), en un artículo publicado en El Mercurio, afirma
que la poética de Varela no sólo contiene rasgos existenciales, sino que su
voz que siempre está ligada a la voz misma es en sí un caso de poesía que
trasciende sus límites para lograr “...una fidelidad a sí misma y una
percepción existencial de lo que pasa tanto fuera como dentro de ella”.
El objeto con el que Varela intima realmente es la misma frustración que
parte del poeta y su mundo miserable. El animal como el mito que encierra
una visión crítica y desgarradora de la condición trágica del ser humano se
antropomorfiza para acercarse a la vaguedad, a lo oscuro, que prontamente
se insertará en el discurso no como una identificación con el objeto (el
animal) sino con el sentimiento que se comparte (dolor, infortunio,
desencanto, etc.):
“la sangre ennegreciendo
aprende a brillar como un dios
después se hace la luz
rueda la araña” (p. 33).
Roland Forgues (2008) nos acerca a las visiones “míticas” de Blanca Varela,
no solamente desde la posición de su objeto poético que es el animal, sino
también desde la trascendencia de este objeto como ente de representación
del mundo tanto interior como exterior del sentir, una mirada desde el
desasosiego, desde la violencia, pero más allá:
“La recurrencia de lo animal participa ciertamente de dicha utopía
como interrogación de la creadora frente a la supervivencia de la
barbarie primitiva, a las manifestaciones de la violencia arcaica,
como tentativa de distinguir lo humano de lo animal, y la necesidad
absoluta para el ser humano de alcanzar una dimensión que supere
definitivamente todas las remanencias violentistas de su animalidad
latente y acceda a lo sagrado” (4).
Varela es el ser que se atreve a soportar una dualidad que tiende a tener
la misma valencia entre sí, pero a su vez nos muestra las imágenes con las
que adquiere la potestad para comunicarnos su oscuridad en plena luz, a un
ser con sombra, con dolor, con una perversidad que solamente lo deja
hablar, mas no salvarse:
“la muerte
como una mala madre
me tocó bajo los ojos
entonces dividida
dando tumbos
de lo oscuro a lo oscuro
giré recién llegada
a la luz de esta línea
en pleno abismo
abriéndose
y cerrándose
la línea” (p. 29).
Una conciencia constante
Un acercamiento directo a la conciencia, una pretensión por ejercer una
acción interior en el cuerpo más allá de su trascendencia espiritual, es lo
que tratará Varela a lo largo de su libro, un encuentro total con su ser y
el otro que es ella misma.
Roberto Paoli nos explica que la poesía de Varela “a pesar de las
apariencias, es y quiere ser una poesía comunicativa” (1996:15). A través
de esta definición logramos acercarnos más a la intención del ente poético
para acuñar su mensaje sobre las conciencias, pero también nos muestra (de
un modo casi mesiánico) a través de su discurso nuestra esencia y la
aceptación de una desgarradora realidad a tal punto de soportarla sin
dolor, sin tanto drama:
“dame tu tacho de basura
(...)
la aceptaré
sin más azotes la aceptaré
te lo prometo” (p. 25).
A través de la imagen consciente, Varela comunica un mensaje perpetuo y
sincero: la manifestación de un estado contemplativo, pero a la vez activo
ante la realidad que es observada y sentida irremediablemente, sin dejar de
lado la palabra y su potestad para dar a conocer su mensaje de
desesperación y abandono existencial que se adhiere al ser humano de forma
tal que la supresión de todos los mecanismos por los cuales se puede llegar
al mensaje son subordinados a uno solo, que es en sí la intención de la
poeta por darse a sí misma; encontrar al otro en el vacío más profundo:
“sin música
pero llamando
sin voz
pero llamando
sin palabras
llamando” (p. 30).
La conciencia en Blanca Varela “...va a acudir a unos forzamientos de un
lenguaje que, moviéndose entre la nebulosidad del inconsciente y una
perturbadora lucidez, le permitan una expresividad honda, reveladora”
(Bonnett, 2007:265). La realización de todo acto redentivo, de toda
salvación en la poesía de Varela, partirá de una identificación con su ser
negado, el vacío que carga como una cruz que más allá de ser dolorosa le
permite desenmascarar conciencias desde una voz que nos engaña con su
ironía, con su “...invitación estoica, dirigida al tú de todos como a sí
misma, a no alimentarse de pueriles quimeras” (Paoli, 1996:22).
La poeta tratará “...en cada poema un sobresalto y una reconciliación, una
carga y un alivio...” (Castañón, 1996:29), es así que con una dualidad, una
dialéctica que colinda con el infinito y la nada, Blanca Varela acopla a su
lenguaje una intención autodestructiva que parte desde el conocimiento de
las cosas y su desprotección ante lo agreste y turbio que se torna la
realidad, para luego adentrar su conciencia a una crítica intensiva, una
catalogación de su ser contra su ser al “filo de la navaja, entre el
silencio y la palabra... la poesía de Blanca Varela se da como una guerra
secreta o una cirugía desesperada... sacrificio donde lo que se salva y
juega es el sentido” (Ibid, 29-30):
“Felizmente no tengo nada en la cabeza
sino unas pocas ideas equivocadas por cierto
(...)
nada para poner
nada para dejar
sino huesos cáscaras vacías
(...)
innominada nada
en lo que fue mi cabeza” (p. 31).
En la poesía de Varela, el sujeto jamás se define de manera concreta, sino
que trata de esconderse detrás de otros sujetos simbólicos. La intención de
la poeta por llegar a una explicación de su mundo interior nos deja con la
sensación de desencanto y pesadumbre, pero también nos muestra sus
desdoblamientos, su “orden” detrás de todo orden; el ser como un ser
inexplicable, solitario: “manchado como un animal que huye / en el cielo /
espantado por mí” (p. 35).
En una entrevista por Alfredo Matilla (2001) y publicada en El País, Blanca
Varela nos explica el porqué de su poética y su acercamiento a la
contemplación dialéctica del hombre acosado por sus deseos, por su
frustración ante el poder, ante el conocimiento:
“Sí, para mí la poesía no debe utilizarse para contar lo que a uno le
sucede. Yo prefiero pensar y dejar que esas vivencias se transformen
en reflexiones, en palabras”.
Varela acaba su discurso cerrando violentamente la herida, sin calmarla,
sin dejar en sosiego las almas, sino que termina su canto desgarrado de
forma que el silencio, la desesperación, el ser sin identidad, sin
definición, apenas puede tocar su realidad:
“engastado en la mugre
diamante singular astro en penumbra
encuentra y pierde a dios
en su pelambre
connubio de atragantada melodía
y agonía gozosa
se necesita el don
para entrar en la charca” (pp. 47-48).
El desencanto no se trasluce como una imposibilidad, una derrota, es para
la poeta una verdad y una herramienta de reconstrucción, de acercamiento a
la esencia humana, desde las inconsecuencias de ese “animal humano” que no
simplemente nos termina por consumir, sino que se hace reflejo nuestro, una
sola carne, un extraño concierto en “agonía gozosa”.
Notas
1. MUÑOZ CARRASCO, Olga. “Apariciones y desapariciones del cuerpo en la
poesía de Blanca Varela (1993-2001)”, Revista Ómnibus, Nº 13, año III,
febrero 2007. http://www.omni-bus.com/n13/munoz.html
2. Roberto Paoli nos dice: “En la crisis del lenguaje poético
contemporáneo observamos que hay poetas que rompen los diques de
contención de la verbalidad; otros que, en cambio, tratan de reducir la
expansión física del discurso verbal. A esta segunda categoría
pertenece por derecho la expresividad de Blanca Varela” (1996:19).
3. VALERO JUAN, Eva María; “ ‘El mundo iluminado y yo despierta’: la
poética material de Blanca Varela desde los años 80”, Revista Ómnibus,
Nº 12, 2006. http://www.omni-bus.com/n12/varela.html
4. Este texto es la conferencia inaugural que abrió la jornada de estudios
dedicados a Blanca Varela, ganadora del XVI Premio Reina Sofía de
Poesía Iberoamericana, organizada por la Universidad de Salamanca
(España) el día 6 de mayo de 2008.
Bibliografía
• BARRIENTOS SILVA, Violeta. “Física y metafísica en la poesía de Blanca
Varela”. En: Ajos y Zafiros, Nº 3/4, Lima 2002, pp. 52-53.
• BONNETT, Piedad. “Palabras de mujer. Poesía femenina latinoamericana”.
En: Poligramas 28, diciembre 2007.
• CÁRCAMO-HUECHANTE, Luis E. “Una poética del descenso: mezcla y
conversación en Blanca Varela”. Hispanic Review (Winter 2005).
• CASTAÑÓN, Adolfo. “Blanca Varela: la piedad incandescente”. En: Canto
villano. Poesía reunida, 1949-1994, Fondo de Cultura Económica, México
1996, pp. 25-40.
• ELMORE, Peter. “Blanca Varela. El filo de la voz: apuntes sobre nuestra
poeta mayor”, El Dominical, Lima, 7 de octubre de 2007.
• FERRARI, Américo. “Varela: explorando los ‘bordes espeluznantes’ ”. En:
Hueso Húmero, Nº 21, Lima, diciembre de 1986, pp. 134-143.
• FORGUES, Roland. “Blanca Varela, fundadora de una utopía poética que
ignora, asume y trasciende el género”. En: Ciberayllu, 10 de octubre de
2008. http://www.ciberayllu.org/Ensayos/RF_BlancaVarela.html
• JARQUE, Fietta. “Odio todo lo que tenga que ver con el éxito y con el
poder”. Entrevista a Blanca Varela. En: Babelia. Suplemento del diario
El País, sábado 21 de julio de 2001. En la Red:
http://www.elpais.es/suplementos/babelia/20010721/b10.html
• MUÑOZ CARRASCO, Olga. “Apariciones y desapariciones del cuerpo en la
poesía de Blanca Varela (1993-2001)”. En: Revista Ómnibus, Nº 13, año
III, febrero 2007. http://www.omni-bus.com/n13/munoz.html
• NAVARROS SANTOS, Mariela. “La palabra-ligadura de Blanca Varela”. En:
Cuadernos Hispanoamericanos, Nº 598, abril 2000.
• OVIEDO, José Miguel. “Poesía como legítima defensa”. En: El Mercurio. 3
de marzo de 2001.
• PAOLI, Roberto. “Una visión lúcida y desencantada”. En: Canto
villano..., pp. 15-23.
• PAZ, Octavio. “Destiempos, de Blanca Varela”. En: Canto villano..., pp.
7-13.
— (1967). El arco y la lira, Fondo de Cultura Económica: México.
• VALERO JUAN, Eva María. “ ‘El mundo iluminado y yo despierta’: la
poética material de Blanca Varela desde los años 80”. En: Revista
Ómnibus, Nº 12, 2006. http://www.omni-bus.com/n12/varela.html
• VARELA, Blanca (1986). Camino a Babel, Municipalidad Metropolitana de
Lima.
— (1996). Canto villano. Poesía reunida, 1949-1994, Fondo de Cultura
Económica, 2ª edición, México.
— (1999). Concierto animal, Ed. Peisa / Pre-Textos, Valencia.
** Paolo Astorga
das_adler@...
Poeta peruano (Lima, 1987). Es técnico en diseño web. Ha publicado el
poemario Anatomía de un vacío (Lulu.com, 2006). Fue finalista del II
Premio Internacional de Poesía “Desiderio Macías Silva” 2006 con su
poemario Rehenes del silencio. Textos suyos han sido publicados en
Encontrarte (http://encontrarte.aporrea.org), Ser Poeta
(http://www.serpoeta.com), Tu Breve Espacio
(http://www.tubreveespacio.com), Oxigen (http://www.revistaoxigen.com) y
Liceus (http://www.liceus.com), así como en la antología Reflejos del
alma. Mantiene en Internet la revista digital de creación y opinión
literaria Remolinos (http://www.remolinos.ar.gs). Es creador de la
primera antología digital de poesía La voz del mundo
(http://www.lavozdelmundo.pe.kz), la cual reúne a más de 24 poetas de
diferentes países de Latinoamérica y el resto del mundo.
||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS ||||||||||||||||||||||||||||||
*** Al otro lado de la puerta
Mauricio Duque Arrubla
*** Fantasmas de Quijote (extractos)
Miguel Crispín Sotomayor
*** Monólogo con página en blanco
Alejandra Gutiérrez
*** Sangre del tiempo (extractos)
Chantal Enright
*** El accidente
Ricardo Iribarren
*** Tres poemas
Julia del Prado
*** Lo que se dice una ruina
Rafael Pérez Llano
*** Los tallos oculares (extractos)
Daniel Bernal Suárez
*** El concertista
Carlos Enrique Cabrera
*** Poemas
Carlos Ernesto García
*** La fuente del sueño
Susana del Rosal
*** Breves dardos asesinos
Elisa Berna Martínez
*** El tiempo del vino
Marianela Alegre
*** Poemas
René Dayre Abella
*** La Hermandad del Erizo
Raquel Morán
*** Libro de los dioses (extractos)
Mileiby Hernández Méndez
=== Al otro lado de la puerta Mauricio Duque Arrubla =================
Se me había vuelto costumbre levantarme de madrugada. Por eso llevaba largo
rato despierto cuando empezó la balacera. Los tiros zumbaban encima de mí y
los estampidos se repetían sin pausa de lado y lado. A pesar del tiempo que
había estado con esa gente nunca habíamos estado cerca de los combates y
solamente sabía de ellos por lo que hablaban los muchachos. Esa madrugada
viví de verdad lo que contaban en sus historias de antes de dormir. Los
proyectiles producían un sonido sordo y apagado al incrustarse en los
árboles; no tuve más opción que rezar y echarme al suelo y no moverme
mientras seguían silbando. Los segundos se alargaban esperando que viniera
alguno de ellos a darme el tiro de gracia. Pronto, después de gritos y
disparos, todo fue silencio. Un tipo de camuflado me encontró tirado en el
piso y yo empecé a gritarle que no disparara y comencé a repetir mi nombre
y mi número de cédula. Cuando vi que esto del secuestro iba para largo me
invadió el temor de que la memoria me fallara y estuve repitiendo datos
como mi cédula, el teléfono y la dirección de la casa para que no se me
olvidaran. También alguna poesía aprendida en la infancia y más de una
oración recordada o inventada. Creo que eso de identificarme con desespero
me salvó porque mientras me requisaban y yo les decía que estaba
secuestrado oí cerca algunos disparos aislados, como de pistola.
Seguramente liquidaron a los que habían quedado vivos. Sin preguntar nada
me hubieran hecho lo mismo. El tiro de gracia fue para otros.
“Mamá, lo encontraron”, le dije apenas me contestó. Corté la llamada cuando
comenzó a preguntar bobadas. Como si no pudiera contarle cuando venga lo
poquito que sé. Que se apure, eso fue lo que le dije: “por favor venga
rápido”. Ojalá no se vaya a poner a contarle a todo el mundo porque no
quiero dedicarme a contestar el teléfono, menos ahora que estoy sola. Pero
no puedo desconectarlo ni apagar el celular porque tal vez vuelvan a
llamar. Por ahora sólo se lo conté a ella pero mi mamá seguro llama a
Roberto y a Mariana antes de salir. Si lo hace, que no me llamen sino que
vengan a ayudar, pero ellos empezarán a contarle a otros hasta que el
teléfono y la puerta no paren de sonar. Se les agradece la preocupación
aunque por ahora preferiría que nadie más se aparezca. Es temprano, quizá
nadie moleste a estas horas. Apenas llegue mamá nos vamos para el GAULA.
Cuando esa vieja llamó y le pregunté más detalles me contestó horrible: “a
mí me dijeron que la llamara y le contara; si quiere algo más venga a
hablar con mi capitán”. Pues sí, nos vamos a ver si “su capitán” nos dice
algo porque por ahora sólo sabemos lo que le dije a mi mamá: lo
encontraron.
El teniente estaba sorprendido de encontrarme. No esperaban que hubiera
secuestrados entre el grupo y terminé siendo un encarte para la escuadra.
Al amanecer, cuando se comunicaron por el radio, supe que no era el único
sorprendido y un capitán, del otro lado del aparato, con ira en su voz, le
decía al oficial que no fuera pendejo, que no se dejara convencer, que fijo
era un guerrillero, un cabecilla, que se hacía pasar por secuestrado y que
se les iba a escapar. El teniente y los soldados me miraban con
desconfianza y me amarraron las manos atrás. No podían hacer más que
llevarme con ellos hasta algún sitio donde pudiera aterrizar un helicóptero
que me recogiera. Fueron dos días de arrastrar mis llagas por cañones y
cañadas durante los cuales los soldados temerosos veían una emboscada de
los bandoleros para rescatarme detrás de cada roca y cada rama. Seguía
prisionero, cambié de carceleros. Pensé que iba a morir por las armas de
los que tantas veces soñé como héroes. Finalmente llegó el aparato, me
subieron, mandaron a un cabo a vigilarme y me llevaron a un batallón. Allá
me encerraron y me tomaron todos los datos hasta que horas después vino el
cabo. “Señor, lo sentimos mucho. Ya confirmaron que de verdad usted estaba
secuestrado. Es que en serio, no esperábamos encontrarlo allá arriba. Eso
además nos descuadró el plan de patrullaje que llevábamos. Allá debe estar
el pelotón revolando a ver si llegan donde tenían que llegar el día que
tenían que llegar”. Me miraba como temiendo que yo fuera a hablar de la
ejecución de la que fui testigo allá “arriba”. Sus ojos cafés me pedían en
silencio que entendiera, que para ellos todos son enemigos, que le daba
pena que me hubieran tratado así pero en realidad me imploraba en silencio
que entendiera su trabajo y que lo que había pasado “arriba” era parte de
la guerra. En estos tres años yo había aprendido a no hablar mucho y nada
me costaba mantener la costumbre que tanto me había ayudado.
Llevo tres años esperando una llamada como ésta y ahora que llega no sé qué
hacer, no sé qué pensar. Durante todo este tiempo han sucedido muchas cosas
en esta casa y ya no es la misma que él conoció. Tuvimos que cambiarla
cuando al principio mucha gente venía. Y así se quedó. ¿Qué estará pensando
ahora? ¿Dónde estará? Tengo que ponerme a arreglar este desorden porque no
quiero que llegue y piense que estuvo así todo el tiempo. Quiero que sienta
que las cosas van mejor y yo pude mantenerlas mientras él no estuvo. ¿Dónde
habré puesto la escoba? ¿Cuándo me dejarán hablar con él? ¿Cuándo podremos
verlo? ¿De qué hablaremos cuando llegue? ¿Qué estará esperando de mí? ¿Será
que todavía me quiere o se habrá conseguido otra por allá?
Me llevaron donde un capitán, parecía el mismo que había dado la orden de
amarrarme a través de la voz distorsionada en el radio, allá arriba. Me dio
un trago de algún licor barato aunque me dijo que eso no estaba permitido
pero era, digamos, una compensación a la confusión. Le pregunté qué seguía
ahora y me respondió que ya pronto estaría en mi casa, que no me
preocupara. Me había habituado a desconfiar de todo durante este tiempo,
incluso de los que supuestamente eran secuestrados como yo, y esa fue otra
costumbre que decidí conservar por buen tiempo. No importaba lo que un
milico de estos llegara a prometer. Debo agradecerles que ya no esté
aguantando frío y humedad en la montaña pero la sensación que me producen
no se parece en nada a la confianza. Le pregunté si podía hacer una llamada
a mi casa y me contestó que ellos ya habían avisado y que su gente en
Pereira ya debía haber llamado allá desde temprano. Finalmente me dijo que
me alistara que me iban a llevar a Bogotá, que si quería bañarme y
afeitarme y yo le dije que prefería irme lo más pronto posible de allí. Que
le aceptaba el baño pero nada más. De todas formas no iban a darme ropa de
mi talla y seguía oliendo a animal de monte por más que me bañara.
Ese día, hace tres años, en que salió de afán casi sin despedirse no
volverá a suceder. Iba para la finca a mostrar unos novillos y nunca llegó.
Los animales deben ser ya todos unos toros pero quién sabe en manos de
quién estarán ahora porque la finca y el ganado se fueron con lo que
vendimos cuando tratábamos de reunir lo que pedían. A lo mejor ya nos los
comimos en algún pedazo de almuerzo. ¡Cómo se aprovechó la gente de mi
situación! Viéndome sola, sin mi hombre que me respaldaba, me ofrecían
cualquier miseria. Menos mal estaban mi suegro y mi papá. De todos modos no
había afán por vender porque con esta gente que se lo llevó, los negocios
son de paciencia y de fe. Como a los tres meses llamaron a decir que lo
tenían. No sabíamos nada de él desde hace año y medio cuando entregamos la
plata que finalmente logramos cuadrar. Yo de verdad pensaba que estaba
muerto desde que se lo llevaron, aunque siempre existe la incertidumbre,
más que una verdadera esperanza. A veces sentía que era mi obligación estar
pendiente y esperando, aunque creyera que nunca iba a volver. Cuando esa
vieja me llamó, más que sentir alegría se me estrujó el corazón de
vergüenza por todos esos pensamientos en tres años.
Era de esperarse: me mandan a Bogotá con unos soldados en un camión. Nada
de avión; nada de helicóptero. Eso es para los secuestrados famosos que
salen en las noticias. Un desconocido, además aparecido de la nada, no es
sino un problema para esta gente que se mata en el monte pero que no es
capaz de entender un cambio tan inesperado en sus planes de operación.
Menos mal no estábamos tan lejos, es mediodía, ya estamos en este frío de
Bogotá y yo con este chiro sucio que no abriga nada. Todo se quedó en el
batallón. La verdad no puedo creer todavía que estoy en la ciudad. Tres
años caminando por el monte o durmiendo en unos cambuches miserables. Solo
en el trayecto a la capital, tan en la montaña como mi último sitio de
cautiverio, empecé a entender que todo este sueño podría ser verdad y a
pensar en ella. ¿De verdad le habrán avisado? ¿Cómo lo habrá tomado? Estuve
mucho tiempo con esa gente y no sé si mi esposa quiera recibirme. Tres años
desconectado, ella debió imaginar que estaba muerto y a lo mejor ya se
organizó con alguien más. ¿Y si no quiere que vuelva a la casa? Eso de la
plata ahora no me importa tanto, yo se que debimos habernos quedado sin
cinco con lo del rescate y hasta llenos de deudas debemos estar. Yo lo que
quiero es que ella me quiera y me acepte de nuevo. Esta vaina que pasó es
terrible pero yo trataré de ser el mismo con ella. Sé que teníamos
problemas antes que yo me fuera pero podemos olvidar y comenzar de nuevo.
Llegó mi mamá, vamos a ver si encontramos a “mi capitán” y nos dice algo de
dónde lo encontraron y cuándo nos lo van a entregar. Menos mal ella trajo
el carro porque yo no soy capaz ni de prender la licuadora. El oficio se
quedó sin hacer. Viene con Mariana. Ella se va a quedar aquí para atender
el teléfono y las visitas. Cuando sepamos algo empezaremos a llamar a todo
el mundo. Esto va a ser como un funeral. Pero la gente no vendrá de luto.
Habrá que hacer tinto para tanta gente, asegurarse que los baños estén
limpios, que no falte el papel higiénico y todos echando chisme como en un
velorio. No tengo cabeza para pensar en nada pero mi hermana se encarga de
todo; es mejor que haya alguien como ella que no responda bobadas cuando
pregunten, que pida y reciba los domicilios, que arregle lo de la cocina y
lo de la lavada de la loza. ¡Qué susto, no joda! Tres años sin ver más que
a esos tipos que hoy se deben estar comiendo los bichos y los chulos, allá
tirados en el monte. Debo ser como un animalito aunque en todo ese tiempo
yo trataba de mantenerme, de cuidarme y no echarme a la moridera como vi
que les pasó a varios. Pero de todas formas casi todo el tiempo amarrado y
vigilado uno no podía hacer mucho. Sólo al final con esa gente andaba más
tranquilo pero igual no tenía para dónde escaparme. No se cómo llegaron
hasta tan arriba los del ejército, si eso era como un nido de águilas. Casi
no podemos salir a donde me recogería el helicóptero. Ya se me debió haber
olvidado comer, cómo usar un cubierto. Eso de la televisión debe haber
cambiado mucho. Yo solo oía radio antes que me mandaran con esta última
cuadrilla y nos dispersaran a todos cuando uno de los secuestrados se les
voló. Terminaron encontrándolo pero desconfiaron de los demás y nos
separaron cada uno con un grupo diferente. Yo terminé en ese filo donde no
se veía nada por la neblina y se comía muy mal. Pobres muchachos, pobres
familias... pero más pobre la mía que no sabe nada de mí hace años.
¿Qué me voy a poner a hacer ahora que vuelva? ¿Será que mi Teresa tiene
algún plan para nosotros? ¿Cómo me mirará la gente cuando llegue? Me voy a
sentir como un animal de circo al que todos van a ver y le tiran fruta a
ver cómo se comporta. No quiero saber de nadie y me imagino que la familia,
al menos, irá a recibirme. ¿Y si no van? Yo sé que mi papá sí va a estar
conmigo donde sea pero ya no sé quién me acepte y quién no. ¿Y si se murió
el viejo? Entonces estaré como un preso de muchos años que sale de su
cárcel y ya no conoce a nadie. Esperemos a ver si se averiguó algo sobre
cómo hizo esa gente para saber tanto de mí, alguien debió darles mis datos
y seguro que fue alguien cercano. Algún jornalero de la finca. ¿Tendremos
finca todavía? Debe estar muy caída porque nadie le metía mano como yo,
nadie sabía de eso, mi mujer era como una princesa consentida. De pronto
papá hizo algo con ella, al fin y al cabo era de él antes que mía. Yo no sé
si pueda volver, en verdad. Mejor no me aparezco otra vez por allá. Pero
qué me quedo haciendo encerrado en una casa. No puedo aislarme para
siempre, mi esposa no se va a aguantar. Podríamos irnos de viaje, pero ¿a
dónde? ¿A dónde irá la gente ahora? Cartagena debe ser todavía un buen
sitio. O será mejor salir del país un rato. No sé, estoy imaginando cosas
sobre un mundo que ya no conozco. Lo primero que debo hacer es
acostumbrarme a vivir con la gente otra vez. Habrá que pedir ayuda a algún
psicólogo; debe haber gente especializada en arreglar estos traumas.
Este es el bendito “mi capitán”. A él le parecerá que no tiene importancia
si se demora media hora en atendernos después que llevamos tres años
esperando. De todas formas me parece un irrespeto, ¡quién se cree el tombo
este! “Hola capitán, cómo está”; una finge porque sabe que de este idiota
dependen muchas cosas. “¡Cómo así, capitán! No me diga que les ha ido tan
bien últimamente, bendito sea mi Dios”. Hay que seguir aparentando.
“Gracias capitán a usted y a todos los uniformados. Sin ustedes bla, bla,
bla, bla, bla”. ¿Cuándo vamos a lo importante? “¿Que lo llevan primero a
Bogotá? ¿Cómo así, y no pueden interrogarlo acá, otro día? ¿Entonces cuándo
me lo traen? ¿Esta noche? ¿Seguro? Apiádese de mí, sí, anote mis teléfonos
y me está llamando durante el día. Si no, yo lo llamo a ver qué ha sabido.
Gracias de nuevo”. Tombo ridículo. Al menos me da tiempo para arreglar la
casa. Todos estos militares son iguales. Ahora que dizque me van a
interrogar a ver si pueden conseguir información importante para sus
operaciones. ¿No pueden hacerlo otro día? No se me va a olvidar, no. Esta
vaina estará en mi cabeza más tiempo del que yo quisiera y les puedo dar
todos los detalles hasta dentro de diez años. ¿Que es para no molestarme
más? Que no me jodan con eso pero qué más puedo hacer. Pregunten a ver.
¿Después del almuerzo? Bueno, detallazo el del mayor éste. Voy a terminar
aprendiendo de grados militares con toda esta gente que pasa por acá. Que
mi coronel, que mi mayor, que mi sargento... Mamá, usted le dice a su
empleada que me ayude. Mire la cantidad de gente que hay y todavía no he
acabado de llegar. Que alguien vaya a comprar café porque el mío se acabó.
Ya casi no tomo. No necesito estimulantes ni pastas para estar despierta.
La pensadera no me deja dormir, imagínese si me tomara un tinto. Pero toda
esta gente debe tomar así que hay que tener algo para ofrecerles. Después
de todo este tiempo yo no confío en nadie. Cuando se lo llevaron, la
policía me dijo que en la mayoría de los casos hay alguien cercano que les
vende la información a los malditos. Cualquiera de los que venga puede ser
el que lo entregó pero cómo hago para andar echando a todo el que llegue.
Que guarden con llave el cristal y las porcelanas que quepan en un bolsillo
o en una cartera. Si me robaron la tranquilidad al menos que no me quiten
las poquitas cosas que me quedan. Todavía no me dejan llamar a la casa. Que
ahorita, que después, que cuando autorice mi mayor, que una cosa, que la
otra. Terminaré hablando con Teresa cuando llegue a Pereira. ¿Qué andará
haciendo? Debe estar arreglando la casa para que yo la vea bonita cuando
llegue... claro, si es que voy para la casa nuestra. De pronto voy para
donde mi papá si veo que ella no me recibe bien. Este almuerzo es un
lujo... y es el de los soldados; cómo sería la porquería que me acostumbré
a comer que esto me parece como si fuera un restaurante fino. Platos de
peltre pero comida bien hecha, no joda. De verdad me voy a demorar mientras
me acostumbro a todo de nuevo. Imagino que no será tan difícil, diferente a
lo que fue el cambio de hace tres años. Ahora podré ir donde quiera, pero
ni crean que voy a salir solo. Ahora podré escoger la comida. ¿Que me
esperan? Bueno, vamos y pregunten todo lo que haya que preguntar. Tráiganme
agua que voy a hablar mucho.
No esperaba encontrarme también con un fiscal o algo así. Entonces esta
declaración además hará parte del proceso por mi secuestro. Ha habido
varias ocasiones en las que he estado a punto de soltar las lágrimas. Me
hacen contarles todo lo que sucedió desde que salí de casa ese día cuando
iba a mostrar unos novillitos que iba a vender, cómo me interceptó una
gente en la carretera, cómo me llevaron y me entregaron a otro grupo, ya en
el monte.
Esa timbradera del teléfono me tiene ñata. Voy a ver si me recuesto un
rato. Ya hay quien conteste y tome las razones que dejen. Aquí, sin celular
y con el inalámbrico apagado y con el arrullo de la televisión. Mi mamá tan
tierna, me trae uno de esos sánduches que ella prepara. Al comienzo de este
martirio no comía. Hasta que, no sé si por la insistencia de mamá o por mi
tendencia a racionalizarlo todo, entendí que me iba a morir de no comer.
Poco a poco fui probando un bocado aquí, un sorbo allá y aunque hambre como
la de antes no he vuelto a sentir, una comida fuerte al día, programada en
la agenda como cualquier otra cita obligatoria, ha hecho que al menos de
hambre no me muera. Aprendí a comer sin querer. Ahora que me levante de
esta cama tengo que llamar al sicólogo de la Fundación. Que me diga qué
debo hacer, cómo debo hablar, qué debo preguntar y qué no. Imagino que todo
debería ser lo más normal posible sin evitar el tema álgido. Tarde o
temprano habrá que afrontarlo pero que un profesional me dé una seña de
cuándo hacerlo. Me han hecho recordar nombres, apodos, circunstancias,
momentos que les permitieran identificar qué grupo, qué cuadrilla, qué
frente me había llevado. Me preguntan sobre sitios, climas, caminos,
compañeros de cautiverio. Con todo esto me he hecho como un mapa de lo que
me pasó, algo que no había tratado de hacer con todo el tiempo libre que
tuve. Tienen especial interés en el momento en que nos separaron y en
identificar al que se fugó. Me cuentan que lo hallaron muerto hace poco,
fusilado, tirado en una carretera y con un letrero que decía “con la
revolución no se juega”. Está bueno esto que me trajo mamá pero muy grande
para mi estómago. Lo voy a dejar por aquí mientras veo un rato televisión.
Voy a dejar el murmullo del narrador que hoy habla sobre el comportamiento
social de las comunidades de termitas. Nunca he visto una, deben ser
horribles. Al menos entre ellas no se matan y se comen como los humanos
hacemos. ¡Quién fuera termita!
Voy descubriendo que pasará mucho tiempo antes que de verdad esté libre. En
el monte quedaron tres años de mi vida que no se pueden echar al barranco,
y que destruyeron mi ánimo. Durante toda esta narración voy repasando
momentos que me aterrorizan. Me dicen que contarlos ayuda a que pierdan
importancia, “ayuda a desmitificarlos”, palabras del fiscal, hasta que
terminen siendo un acontecimiento cualquiera en mi vida como salir un
domingo a comer al norte. Como no entiendo me explican que es costumbre en
Bogotá salir al norte a almorzar los domingos y se me corta la respiración
y se me escurren las lágrimas cuando no logro recordar qué hacía los
domingos con mi esposa. No se cuántas horas estuve contestando preguntas y
recordando pero estoy agotado de tanto pensar y de tanto llorar. Me dicen
que he terminado con ellos, que me van a llevar al aeropuerto militar donde
un avión está esperando por mí.
Lo primero que veo es el plato con el sánduche tal como lo había dejado
sobre la mesa de noche. Luego a mi mamá sentada en la cama al lado mío.
“Mija, ya está en camino”, me dijo de ese misma forma directa que yo usé
para contarle que lo habían encontrado. Ya era tarde, al menos afuera ya
estaba oscuro. En el reloj despertador eran las siete y media. Me cuenta
mamá que el capitán en persona llamó a decir que nos encontráramos en el
aeropuerto. Ya en el primer piso, veo una cantidad de gente como para una
fiesta, voy caminando medio dormida y ellos con ganas de festejar el
regreso pero nadie se atreve a decir nada. Antes de irnos les pido que se
diviertan mientras volvemos. “Están en su casa”, pero no se vayan a llevar
nada, bandidos. Cada vez estoy más cerca de Teresa y me entra más y más
miedo, incertidumbre. Debo llevar muchas mañas y tengo que controlarlas.
Voy a llegar a una casa que dejó de ser mía y debo portarme como un
visitante y tomar confianza a medida que me la den. Esta situación es mejor
que en la que estaba pero me siento extraño y no estoy muy emocionado al
respecto.
Vamos en el carro y yo estoy pensando cada vez más rápido, mi corazón
parece seguir el ritmo del cerebro y mis manos no pueden quedarse quietas.
Ahora sí tengo miedo. Mamá y Roberto charlan adelante mientras yo miro por
la ventana buscando respuestas. Hacía muchos años no estaba en Bogotá, era
muy joven, y más o menos puedo verla en el camino al aeropuerto. En esta
ciudad tan grande todo es muy lejos y el viaje toma un largo rato. Al final
llegamos a El Dorado y los soldados son muy amables, me ofrecen agua,
tinto, un oficial me ofrece güisqui y me insiste cuando le digo que no,
gracias. “El vuelo va a estar movido porque hay mal tiempo y estos aviones
pequeños se mueven mucho”. ¿Estará sano? ¿Estará flaco? ¿Le habrán cortado
el pelo? ¿Le habrán dejado arreglarse la barba que tanto le gusta? ¿Le
habrán quitado el brillo de los ojos, el poder de su risa escandalosa y
contagiosa? ¿Esa forma de hablar con las manos y los ojos más que con la
boca? ¡Juemadre!, no llamé al sicólogo y ya no contesta nadie en esa
oficina. Y nunca apunté su maldito celular. Diré lo que se me ocurra, sin
controlarme, no joda. Tres años aguantando para que después de tenerlo
conmigo siga trancándome por dentro. Apuro, entonces, el vaso de güisqui y
me entra salvaje por la garganta después de años de no probarlo, pero nada
como el trago que me dio el capitán que me hizo amarrar como una bestia. Me
dice un suboficial que tenemos que esperar porque el avión que nos va a
llevar no ha llegado de Barranquilla donde está esperando a un grupo de
oficiales que vienen a Bogotá a empezar un curso de no sé qué cosas y que a
esa ciudad no ha llegado porque apenas va volando de Medellín. Me llevan a
un sitio que llaman casino aunque no tiene ni un juego de maquinitas y me
explican que así se llaman las tiendas y los sitios de alimentación en las
fuerzas militares. ¿Qué querrá él? ¿Habrá pensado algo? ¿Qué imaginará? Que
entienda que siempre hice hasta lo imposible para traerlo pronto. Tres años
lejos pueden hacerle pensar que lo dejé tirado en el monte: mientras él se
pudría entre la selva yo me gastaba su plata. Que no me vea llorar, no
puede verme débil. “Roberto, pásame un kleenex”. ¿Será que desea salir del
país? Habrá que buscar quien cuide la casa porque cómo voy a negarme si él
lo quiere. Y empezar a andar el mundo con un casi desconocido. ¿Y si no
quiere volver? Otro kleenex. “No, no estoy triste, es sólo la emoción”. No
sabía que se podía llorar de miedo hasta que todo esto comenzó, ahora ya sé
que todo es posible. Habrá que buscar el otro significado de “casino”
cuando tenga un diccionario a mano. Las Vegas, luces, dólares, mujeres. Eso
es un verdadero casino. Encuentro un subteniente que se va trasladado a una
zona de orden público y está pegándose “su última borrachera en muchos
meses”, dice. A lo mejor no habrá otra después de esta, si la suerte no
está con él y no logra salir de allá. Cuando sabe que acabo de volver del
monte, lo que él espera hacer sano y salvo en tal vez dos años, me invita a
que lo acompañe a beber. Yo le digo que claro, pero con cerveza, que
emborracha más despacio porque qué tal yo llegando borracho a mi casa por
primera vez después de tres años. Qué risa, los de allá todos preocupados y
yo ¡jincho de la perra! Voy a controlarme así tenga motivos para celebrar y
quien me invite, porque ni documentos de identidad cargo sobre mí.
“¿La cédula? ¿Para qué? Yo no me acordé de traer nada. Dígale al capitán
para que nos deje entrar. Ellos dos ya le dieron las suyas. Mire que yo ni
un pañuelo traje”. La gente no entiende por las que pasa uno y cada
desplante es una tragedia. Ellos ni se imaginan pero todo se rasga por
dentro y una quisiera poder meter la mano y arreglarlo como quien zurce una
media vieja. Pero ¿cómo se hace? “Denme sus brazos que me tiembla todo”, no
puedo ni hablar. Me tocará fingir como todo este tiempo. “Capitán, mucho
gusto, muchas gracias. ¿No ha salido de Bogotá? Yo lo entiendo, no es culpa
suya”. Claro que es culpa suya, no me hizo venir a sentarme aquí para que
todo el mundo me vea llorar. “Bueno capitán, nosotros esperamos. En la
sala, sí. Una aromática estaría bien, gracias”. Papeleos, pendejadas. Y me
hacen venir a nada a este aeropuerto, a esta oficina. Que les avisen a los
de la casa que nos demoramos por si quieren irse a dormir. Da pena tenerlos
hasta tarde. Quién sabe a qué horas estaremos saliendo de acá. Más tiempo
para pensar. ¿Por dónde aparecerá? Con tanta luz aquí adentro no se ve nada
afuera aunque así pegada al vidrio alcanzo a ver hacia fuera pero sin saber
si llega por acá o por dónde. Imagino que entrará por esa puerta. O será
que lo traen por otro lado. Paso un rato largo charlando con el oficial que
se va y me recuerda al jovencito del pelotón que me rescató. Lo imagino
igual, cansado de cargar un morral y un fusil por semanas sin fin en una
montaña, a donde un helicóptero les lleva provisiones pero de donde no los
saca. Roberto y mamá me hablan y yo casi no les pongo cuidado. Lo único en
que pienso es en el hombre que me van a traer. A empezar todo de nuevo y
él, seguro, con más de un trauma y queriendo que todo el mundo esté a su
servicio. Que todo esté en silencio. Que nada lo asuste. Eso debe ser como
esos veteranos de guerra en las películas. Pero que entienda que yo también
sufrí, que es como si yo estuviera secuestrada y que lo estaré mucho tiempo
más, así al parecer se haya acabado. ¿Por qué nos hacen esperar tanto?
Aquí nadie sabe nada y cuánto llevamos en esta sala dándole vueltas como
animales encerrados en un corral. Se acabó el tinto y la aromática, no hay
nada para darnos y la tienda a estas horas ya está cerrada. Haber sabido y
comprábamos aunque fuera un yogur para que mamá y Roberto comieran algo,
qué pena con ellos. Tanto que han tenido que aguantarme en estos años y no
saber que aquí no acaba. Nunca terminaré de agradecérselo. Y a Mariana, tan
bella, cuidando todo en la casa mientras nosotros por acá. Este avión sí
que es pequeñito, y ¡cómo llueve en esta tierra! Igual que en el cambuche
donde estaba. Devuelvo el chaquetón que me prestó uno de los soldados del
casino y me dan una cobija del avión. No es de Avianca pero calienta igual.
El comandante del avión saca una chaqueta de algún lado y me la presta.
Sabe que se la devolveré porque a donde vamos no la necesito. La cabeza me
da vueltas, me siento mareado. No borracho pero si estoy bastante prendido
a pesar del tinto que me dieron antes de subirme. Cómo se mueve esta
licuadora, y yo medio borracho, voy a terminar vomitando si esto no se
calma. Conmigo viaja una gente que va también trasladada. Este avión lleva
de un lado para el otro la vida de todas estas personas y uno ni sabe
cuánto sufren. Uno no hace sino criticarlos y acusarlos de corruptos pero
qué vida tan berracamente jodida.
La vieja ésta que llamó esta mañana terminó siendo buena persona y es la
que nos ha consentido todas estas horas. ¿Es que no duerme? Uf, ya pasó la
revolcadera y ya vamos a aterrizar. Me avisan que me están esperando y me
dan ganas de ir al baño. Me debió caer mal el trago después de tantos años
y con el estómago vacío. Puta, la verdad me estoy cagando del susto. Nos
consiguieron unas revistas para que nos distrajéramos. ¿Qué es lo que leen
estos policías? ¿No tendrán revistas normales? La mitad no se entiende y la
otra mitad es jartísima, proclamas de “sus generales”, del presidente...
deberían dejar de perder el tiempo en esas bobadas. “¿Ya llegó? Mamá, ¿cómo
me veo? ¿Se me nota que lloré? Sin una gota de maquillaje. ¿Dónde? ¿En el
otro lado del edificio?”. Le devuelvo la chaqueta al piloto. “Bienvenido a
la civil”, y lo abrazo casi llorando aunque con ganas de decirle que no
estoy tan seguro de ser bienvenido como él lo piensa. ¿Qué hacen estos
periodistas acá? “Roberto, que no nos filmen”. ¿Qué? ¿Por esa puerta?
Esperen, yo respiro un poco. Un kleenex, una manga, una servilleta, lo que
sea. Me llevan por la pista, luego a una casetica como de oficinas, unos
pasillos estrechos que se me hacen eternos. “Ya, vamos, acompáñenme ustedes
al lado que no quiero entrar sola”. Me sudan las manos y siento que huelo
espantoso. Me reflejo en un vidrio y veo un gamín como de mi edad, un
indigente. Yo no quiero irme de Colombia. Quiero tener cerca a mi mamá y
mis hermanos, que puedan correr a ayudarme si los llamo. Estando lejos no
habrá nadie, todo será a punta de teléfono y no es lo mismo. ¡Yo no me voy!
¡Punto! El cabo me señala una puerta y me dice: “al otro lado lo esperan”,
y lo miro aterrado. “Vaya, que los de allá lo quieren ver de nuevo”. Yo no
estoy tan seguro. Que no trate de imponerme nada. De aquí salimos juntos o
que se joda. Ya estamos peleando y no lo he visto. ¡No quiero estar a solas
con él! Tomo la chapa y abro la puerta.
** Mauricio Duque Arrubla
mauricio.duquearrubla@...
Escritor colombiano (Bogotá, 1968). Es químico farmacéutico egresado de
la Universidad Nacional de Colombia (http://www.unal.edu.co). Participó
en el diplomado de escrituras creativas de la Universidad Javeriana
(http://www.javeriana.edu.co) con los profesores Gabriel Pabón y Juan
Manuel Silva (2006). Escribe cuentos y crónicas y una de ellas fue
incluida en la selección “Bogotá por Bogotá” (2007). Mantiene las
bitácoras literarias En Medio del Ruido
(http://enmediodelruido.blogspot.com) y Lo que Cuenta mi Mamá
(http://amaliaarrubla.blogspot.com).
=== Fantasmas de Quijote (extractos) Miguel Crispín Sotomayor ========
(Nota del editor: incluido por El Taller del Poeta como primera
entrega de su colección “Tiempos difíciles”
[http://www.eltallerdelpoeta.com/tiemposdificiles.htm], Fantasmas de
Quijote es el primer libro que se publica en Pontevedra este año. Por
una gentileza de su autor, el cubano Miguel Crispín Sotomayor,
ofrecemos hoy a nuestros lectores algunos de los textos que lo
conforman).
*** Rocinante galopa sin jinete
Cuando campana y campanero se disputan
la asistencia de más o menos feligreses.
Cuando las ratas corren al maullido del gato.
Cuando la calma contiene indiferencia
y se traga la palabra rebeldía.
Cuando el amigo se transforma en moneda.
Cuando amantes aman,
según la plata que promete el bolsillo.
Cuando simulo alegría, mientras rabio
con más rabia la impotencia.
Cuando todo está bien y mucho anda mal
y viro la cara para no ver.
Cuando me importa un bledo
comer y otros no coman,
vestir y otros desnudos,
techarme y otros a pleno sol, lluvia
y sereno:
Es que el Quijote ha muerto.
Rocinante galopa sin jinete.
*** Mis temores
Para Alberto y Janete Capiberibe
Temo a la oscuridad,
a los relámpagos; a las crecidas
de los ríos y de los mares. A los volcanes,
los terremotos
y a los ciclones.
A que se oculte el Sol
o no salga la Luna, temo.
Temo a las guerras de rapiña
y al Terrorismo de Estado.
A la democracia burguesa,
a los políticos tradicionales
y a los traidores.
¡Es tanto a lo que temo,
que a morir temo de repente un día, sin ayudar
a enterrar a mis temores!
*** Pienso en ti, en esta madrugada
Pienso en ti, en esta madrugada.
Ojos abiertos, calientan
cada palmo de cielo,
persiguen cada estrella o nave
que hurga en el espacio, confundida
entre la luz y la tiniebla.
Cada recuerdo quema.
Arde la leña
que creía olvidada.
En tanta soledad
las luciérnagas cantan, sí
cantan, ¿por qué no?
Acaso no cantan los grillos,
los búhos, las ranas y el hombre,
cuando tienen miedo?
*** Mi tiempo
Mi tiempo es un colmillo, clavado
en medio del pecho.
En las pesadas piernas,
en los brazos caídos,
en las flácidas manos.
Mi tiempo es un surco
en la piel de la frente.
Un puñado de holas
y unos muchos adioses,
con unos cuantos pésames.
Mi tiempo viaja
en las ancas de un viejo caballero.
*** ...y desperté, cuando abejas volaban
Tú te robas el viento
enredado en el pelo
lo ocultas en las manos
y en gaviotas que cantan
desde la profundidad de tu garganta.
Tu olor le silba a las abejas
y tu pecho alimenta colmenares.
La miel resbala por tu vientre
en busca de una boca que la salve
de caer
en el pubis que la espera.
Llamas las nubes cuando miras
y recibes la lluvia que te moja
los labios que en un sueño soñé
y desperté, cuando abejas volaban.
*** Marinero sin barco
Marinero perdido,
la noche cubre a este medio planeta
y a la otra mitad no le interesas tú.
Te he buscado por ríos, por caminos oscuros y por lluvia
caída sobre tejados rojos y viejos ventanales;
por amor consumido, por puertos que arrinconan
las olas de los mares y por bares
eternamente abiertos.
En los ojos extraños te he buscado.
Marinero sin barco,
busco sin encontrar tu nombre
en mis cosas perdidas,
entre esa ternura que se pierde
sola
como cuatro sillas cabezas abajo.
*** Árbol viejo
A mis padres.
Poco a poco se desgaja este árbol viejo
las ramas van cayendo
por el tiempo
la débil savia que llega hasta sus hojas
las raíces podridas por los años
las sacudidas violentas de los vientos
las heridas recibidas por extraños
y los gusanos que carcomen desde adentro.
Se quiebran las ramas más queridas
las que ofrecieron sus mejores sombras
la primavera traerá nuevos retoños
que intentarán alimentar con sombra y frutos
como estas que han sufrido solitarias los otoños
y que vecinas ramas no amortiguan su caída.
Se muere este árbol
se pudre poco a poco
gajo a gajo en que me poso
pronto caerá con él
la enfermiza sombra y ajenos
son los árboles más próximos.
** Miguel Crispín Sotomayor
arcomar@...
Poeta cubano (1948). Es ingeniero agrónomo pecuario egresado de la
Universidad de La Habana (http://www.uh.cu, 1970). Ha escrito los
poemarios En la distancia y Fantasmas de Quijote, publicados en la
revista argentina Inventiva Social
(http://inventivasocial.wordpress.com). Este último también fue
publicado en Poesía.org (http://www.poiesologia.com, Venezuela) y,
ambos, además, han sido reproducidos por revistas de otros países.
Colabora con publicaciones digitales como Poemas en Añil
(http://poemasenanil.zoomblog.com), Misioletras
(http://www.misioletras.com), La Buhardilla, Territorio de Encuentros
(http://alejandraoviedo.com.ar), Con Voz Propia
(http://convozpropiaenlared.blogspot.com), La Máquina de Escribir
(http://lamaqdeescribir.blogspot.com), La Iguana
(http://laiguanarevistadepoesia.blogspot.com), Mapuche
(http://revistaliterariamapuche.blogspot.com) y otras, editadas desde
Argentina; en las revistas Artesanía Literaria (Israel) e Isla Negra
(http://isla_negra.zoomblog.com, Italia), así como en Rincón de Poesía
(http://www.rincondepoesia.com), en la página web del poeta Sergio Borao
Llop (http://www.aragonesasi.com/sergio, España), y en La Jiribilla
(http://www.lajiribilla.cu, Cuba). Poemas suyos han sido publicados en
otras de Brasil, México, España y Estados Unidos, y traducidos al
italiano y al portugués. También han sido leídos en emisoras radiales de
Argentina, Perú, Estados Unidos y Francia. Poeta fundador del Primer
Museo de la Poesía Manuscrita (San Luis, Argentina) y director del
Movimiento Cultural del Proyecto de Contrainformación
ArgosIs-Internacional en la Red.
=== Monólogo con página en blanco Alejandra Gutiérrez ================
“Estoy escribiendo esto porque el médico me ha dicho que ponga en papel
todo lo que siento y todo lo que pienso. Pero la verdad es no sé muy bien
por dónde empezar”, escribe Esteban en la página de un viejo cuaderno
cuadriculado que alguna vez sirvió para llevar las cuentas de los pedidos
de la pastelería. No sabe cómo continuar, no sabe si anotar que esa mañana
se levantó y no desayunó porque llovía y se puso a pensar en su ausencia. Y
que salió a caminar sin paraguas y regresó empapado y se sentó en la cocina
y allí se quedó por mucho rato. Deja el cuaderno y se acerca al balcón y
mira largamente a la calle.
Al día siguiente Ana llega temprano. Trae comida, limpia la casa y sobre
todo habla, habla mucho. “Yo la oigo desde lejos. Hace mucho que viene y
repite las mismas cosas, que debería salir, tomar aire, que me hará
bien...”, escribe en el cuaderno. Cuando Ana se va, Esteban va al balcón y
riega el lirio. Todos los días le echa agua porque teme descubrir una
mañana sus hojas marchitas. Mira el lirio por mucho tiempo hasta que los
ruidos de los chicos en la calle lo sacan de la niebla tenue en que se
encuentra. Entonces entra a la cocina y come algo de lo que le dejó
preparado Ana. Allí lo sorprende la noche en penumbras mirando la colección
de platos en la pared, repasando los colores brillantes de la cerámica,
tratando de recordar la procedencia de cada uno de ellos. El de las cuatro
margaritas sobre fondo azul fue el que compraron en aquellas vacaciones en
la isla, eso sí lo recuerda. Pero en algunos casos es inútil. Por ejemplo
no sabe de dónde salió el rojo con pequeños rombos verdes en el borde. El
ruido de una sirena en la calle lo saca de sus memorias.
“Hoy no he salido de casa. Me llamó Antonio para invitarme a cenar a su
casa, le dije que me había mojado y que estoy un poco resfriado y creo que
es cierto, me duelen los huesos y me duele algo más por dentro, no sé
exactamente qué”. Esteban cierra el cuaderno y en la tapa verde ve escrito
con una letra que no es la suya Pastelería Isabel. Cierra los ojos y cree
adivinar el aroma del biscocho de café y nueces. Luego sale al balcón y se
sienta a mirar el lirio. Un pajarillo de plumas azuladas revolotea sobre la
flor entreabierta y desaparece. Esteban suspira y siente que algo se le
remueve en el pecho. Se levanta y mira hacia la calle. Divisa las mismas
casas de siempre. La farmacia en la esquina, la antigua zapatería que ahora
es un banco. Y ve el aviso de neón de la sala de videojuegos. Le parece
imposible que alguna vez ese espacio haya estado lleno de bombones,
pasteles, tartas y dulces. Entonces sólo había un cartel en la entrada que
daba la bienvenida e invitaba a probar los dulces de la temporada. Ahora
pululan los chicos que se sientan en la acera y conversan animadamente.
Esteban no alcanza a escuchar de qué hablan. Comienza a llover y todos
entran empujándose y formando algarabía.
“¿A dónde habrá volado el pájaro de ayer? He soñado con él, lo veía
alejarse desde el balcón y cuando miraba hacia abajo, sólo veía una playa y
mucha arena. Y no había nadie. Me desperté tarde y regué el lirio”. Esteban
mira la taza de café ya frío que reposa al lado del cuaderno. “Ana dice que
vendrá el fin de semana para desocupar el closet” escribe al fin y aprieta
el lápiz fuertemente contra la hoja. El ruido de la punta al partirse lo
arranca de su pensamiento. Esteban se pasa la mano por el pelo abundante y
canoso, mira hacia el balcón y vuelve a pensar en su ausencia.
** Alejandra Gutiérrez
mag7h@...
Escritora venezolana (Anaco, Anzoátegui, 1977). Es profesora de español
y estudiante del doctorado en literatura hispanoamericana de la
Universidad de Virginia (http://www.virginia.edu; EUA). Su cuento
“Primavera en dos tiempos” aparece publicado en la antología de los
premios de poesía, relato breve y teatro Aenigma, El tamaño del tiempo
(2007).
=== Sangre del tiempo (extractos) Chantal Enright ====================
descifrar los trazos
saber robar su suerte
al destino
esperar
leer las palabras
sus huecos
entender
sin caer
sumergirse
soñar al revés
===
aguatinta sobre un lienzo
horizonte abierto
sangre del tiempo
rayas en un borde
sólo un trazo
se escriben líneas sobre las aguas
sinuosas en el vacío
cuántas líneas misteriosas
llegan desde muy lejos
===
Atrás
atrás de cada pincelada
de lo que nunca existió
las cartas se ordenan
es el juego sin que falte nadie
dicen que faltó su adhesión al universo
Atrás
atrás de cada pincelada
de lo que nunca existió
las cartas
se ordenan
es el juego sin que falte nadie
nadie
Apenas un pálpito
en el centro del vacío
tu tesoro
un destello
===
tal un espejo
se pulió mi pluma
sobre el revés del cielo
traza su fábula
en el borde del
margen
===
Ninguno conoce el color de tu caída
(Tampoco la hoja conoce la caricia de los huérfanos)
jinetes negros
centinelas
pasan delante de molinos de papel
van en círculo al son de trompetas
sombríos páramos se alejan
al revés
las efigies retroceden hacia el olvido
bordean el abismo
===
Recoge las semillas de la epifanía
la esencia
nadie te convida en tu última suerte
cuando se da vuelta el universo
tu pluma
entre las incertidumbres
arroja a los huérfanos
las semillas
al solitario viajero
todavía sin destino
improbable su verdadera historia
(nadie la creerá ni siquiera los centinelas que vigilan)
Se apagaron las sombras detrás de la muralla
por donde camina el caballero de la nada
===
Ahora dueño del silencio
puedo decir el canto su canto
inclinado en su locura
cerca la palabra de los sabios
en silencio
se forja su destino
rayado por mi pluma
Se trata del relato: el naufragio en el ajenjo
ojos de sombra a orillas
de la laguna negra
lejos del centro
cerca del olvido
Se acordaba de las fúnebres rondas de los
niños pálidos de Georg Trakl y de la imagen
corrompida del hombre en sus siete cantos
de la muerte
** Chantal Enright
chantalenright@...
Escritora francesa. Ha vivido en España, México y Argentina; reside
actualmente en Francia. Es egresada de La Sorbona
(http://www.sorbonne.fr) y ha publicado los libros Rizoma en nocturno
vuelo, que fue traducido al francés por la editorial Les Cahiers Bleus
(http://www.cahiers-bleus.asso.fr) y presentado en la Casa de América
Latina en París (http://www.mal217.org); Niño huérfano (La Marca
Editora, http://www.lamarcaeditora.com, 2003) y Sangre del tiempo
(Editorial Vinciguerra, http://www.e-vinciguerra.com.ar, 2008).
=== El accidente Ricardo Iribarren ===================================
Al cumplir dieciocho años, mis padres me permitieron ir al café de la
esquina. Ansiaba amanecer bebiendo ginebra, sentado a una mesa de madera
llena de arañazos y leyendas de otras épocas. La mesa por la que habrían
pasado tantos solitarios. Aquel primer día leí con devoción las letras de
tango escritas en las paredes y miré en detalle las fotos de los cafés más
famosos de Buenos Aires.
Así empezaron los años anteriores al accidente. El café me atraía, pero
despreciaba a los viejos alcohólicos, blancos, gordos, como enormes peces
muertos que jugaban al billar, bebiendo copa tras copa y ocultando sus
vientres enormes debajo de camisas descoloridas. Yo me asomaba desafiante a
la vida. A través del ventanal, esperaba el vuelo del gorrión en la vereda;
escuchaba los pregones de los vendedores de periódicos; anticipaba los
camiones de la basura y los policías que cambiaban de ronda. Solía
deleitarme con imágenes de mi futuro. Aunque había abandonado tres
carreras, tenía claro que iba a ser alguien, como repetía diariamente mi
familia.
No sé cuándo la vi por primera vez. En esos años hubo temporadas lluviosas
y frías, pero también primaveras con los días más largos y estallidos de
sol en los veranos. Sin embargo, la asocio a la lluvia, a la niebla, a la
humedad; al sentimiento de opresión que acompaña los días grises. Tengo la
inexplicable certeza de que en ese paisaje cobraba sentido su ropa: vestido
hindú de una pieza, propio de los sesenta; una chaqueta rojo pastel que
ajustaba su torso y cubría el talle; falda larga, cubriendo las rodillas y
zapatos negros con una hebilla que cruzaba los empeines. Caminaba de
costado, apuntando con la cabeza hacia el este de la ciudad, emergiendo de
un universo donde la llovizna lustraba fatalmente las aceras, las
alcantarillas y los cantos rodados del asfalto.
Durante algún tiempo la miré indiferente, hasta que sus ropas me llamaron
la atención; con el camarero del café hice una broma sobre una chica que
vestía raro. Él rió y dijo que no la había visto. Entonces su cruzar
apurado se convirtió en una de las tantas rutinas, como las picadas, el
café, la ginebra y el rumor de los viejos obesos que no dejaban el billar.
La esperé día tras día, mirando atento el reloj, temeroso de su retraso.
Apenas las agujas marcaban las siete y cuarto, aparecía sorteando las
mismas piedras, los mismos charcos, y cuando estaba en la mitad de la
calle, sin la sombra espesa de los edificios, podía ver parte de su rostro;
perfil alargado, nariz curva y tan sólo uno de sus ojos que parecía mirar
desde el fondo de un lago.
Aquello no alcanzaba para decidir si era hermosa. La chaqueta sobre el
vestido cubría los pechos y las nalgas. La falda amplia y larga ocultaba la
forma de sus piernas. Sólo en el caminar podía apreciar el balanceo
gracioso de sus caderas.
Pasaron los meses y cada día estaba más atento a su llegada. Cuando
atravesaba la esquina y la dejaba de ver, mi corazón se aceleraba y no
podía controlar el temblor de mis manos. Quedaba cansado, como luego de un
gran esfuerzo y tardaba un rato en reponerme.
En la zona había algunas empresas de costura; quizá trabajara en una de
ellas. El vestido de la India y la chaqueta masculina no correspondían a
una tarea administrativa, pero era posible que llegara a un sitio y se
cambiara de ropa... Llenaba servilletas de papel con planos tratando de
establecer el destino de la desconocida. Durante mucho tiempo guardé los
apuntes con mis especulaciones.
Mujer casada que acude a visitar a su amante.
Mujer que lleva la comida a un familiar en la cárcel de Caseros (uno de los
buses que recorría la avenida, llegaba hasta allí).
Prostituta que baila desnuda para un viejo que no hace otra cosa que
tomarle fotos.
Un compañero del café se dedicaba a entrenar niños para competencias de
atletismo. Pedí prestado su cronómetro y durante dos días calculé en
segundos y en décimas el tiempo que tardaba en cruzar la calle. Era
exactamente el mismo. Pensé que había un error, que no podía repetir la
marca. El tercer día también lo hizo. Entonces advertí que los coches se
repetían: una rastrojera despintada, un Polo blanco, un Regata azul, y un
par más que no pude identificar.
Decidí no ser un espectador y esperarla en la cabecera de la diagonal donde
debía aparecer. Era el primer día del otoño y lloviznaba. Llevé el
cronómetro y medí los segundos. Según mis cálculos, cuando el semáforo
cambiara a rojo cruzaría yo, y en el rojo siguiente lo haría ella. Me
detuve cerca de la esquina y miré atentamente los transeúntes. Dos
ancianos, una mujer de mediana edad y un par de adolescentes. La
desconocida debía aparecer completando el minuto cuarenta y seis segundos
más dos décimas, ese record inamovible que jamás llegaría a las oficinas
del Guinness, a los periódicos o a la televisión.
Al superar el tiempo establecido, pensé en algún desajuste en el semáforo,
o un exceso de transeúntes. Cuando pasaron diez minutos sin novedad, me
asomé. Un grupo de personas cruzaban y se dirigían hacia mí, pero ella no
estaba.
Algo había salido mal y caí en una profunda e inexplicable depresión. Sentí
que todo había acabado, que el universo se detendría en cualquier momento.
Después de dos días sin comer, bañarme ni levantarme de la cama, acepté el
caldo que diariamente me traía mi madre y me sentí mejor. Fui al baño y me
miré al espejo: demacrado, con señales de sufrimiento en el rostro. No
debía regresar al café. Esa desconocida me obsesionaba. En el cuarto día
almorcé con mi familia y anuncié sonoramente que volvería a estudiar, pero
sólo recibí miradas de escepticismo.
A la noche soñé con ella, desperté a la madrugada y partí hacia el bar.
Llegué antes de las siete, pedí una ginebra y me senté junto a la ventana.
De pronto apareció, caminando apurada como siempre, mientras cruzaban la
calle el Regata y la rastrojera. Me levanté y salí del café dispuesto a
hablar con ella. En ese momento la falda hindú dobló la esquina y no la
seguí. Su presencia me había devuelto el ánimo y pensé en algo más preciso
para abordarla. Un plan, una estrategia. Volví al café y me acerqué a los
viejos reunidos alrededor del billar.
—Braulio, tú tienes una camioneta
—Tengo una chatita.
—No seas anticuado. Chatas eran las de antes, las que se arrastraban con
caballos. Tú tienes una camioneta vieja, hecha mierda, pero camioneta.
Necesito que me hagas un favor.
—¿Algún flete?
—No. Debes estar a las siete de la mañana en el semáforo de esta calle. Una
mujer va a cruzar y la vas a reconocer porque viste ropas muy raras, una
falda hindú y un saco...
—¿Falda hindú? ¿Qué es eso?
—Un vestido largo y una chaqueta de hombre.
—¿Qué? ¿Te buscaste una mina medio rara?
—No, Braulio, lo que tienes que hacer es detenerte junto a ella, como si no
la hubieras visto. Tu camioneta tiene buenos frenos. Esperamos que se
asuste, que te diga algo, quizá te insulte, y es ahí donde intervengo yo.
Soy un desconocido que la ayuda, ¿me entiendes?
—Ya veo, te la querés levantar...
Braulio no estaba convencido. La camioneta tenía buenos frenos, pero era un
riesgo. Lo persuadí con un billete de veinte pesos.
—Yo voy a estar en la vereda, y cuando ella cruce tú avanzas y frenas casi
rozándola. ¿Me entiendes? ¿Te animas?
Repetí la pregunta muchas veces y en todas Braulio abría sus ojos y movía
las orejas al responder que sí.
Esa noche no dormí y antes de que amaneciera ya me había vestido, temblando
de excitación. Estuve en el café a las seis y para entonarme tomé dos
vermouth y comí ansiosamente un salamín acompañado por queso en trocitos. A
un cuarto para las siete estuve en la acera, a una distancia discreta de la
senda peatonal, el lugar exacto por el que cruzaría. Mi corazón latió con
fuerza cuando vi a lo lejos la camioneta de Braulio y escuché el ruido
traqueteante del motor.
Entonces llegó ella y se detuvo a unos diez metros de donde la esperaba.
Llovía. El cielo estaba cargado de nubes y los relámpagos y los truenos
estallaban cada cinco minutos. Curiosamente recuerdo el calor del sol
corriendo por mis manos y mi cara. La miré con atención, sin disimulo. El
vestido era el mismo, sólo que había cambiado de calzado. Sandalias de
cuero marrón en vez de los zapatos cerrados con hebilla. Era delgada. Su
nariz formaba un ángulo extraño y el carmín apenas delineaba sus labios.
Esperó el cambio del semáforo junto a los otros transeúntes. Lo único que
alteraba la escena era la trompa de la camioneta de Braulio junto a la
rastrojera.
Al sentir que la miraba, levantó la cabeza y me observó asombrada. Sonrió.
Sus dientes eran perfectos y su sonrisa pareció llenar mi sangre. Levanté
la mano y ella contestó el saludo. De pronto se volvió; el semáforo estaba
en verde. Se dispuso a cruzar y unos metros más allá, Braulio avanzó con su
camioneta.
—¡No! —grité, pero siguió caminando apurada, inclinada hacia un costado,
repitiendo el movimiento de siempre.
—¡No..!
Braulio marchaba hacia ella; debía detenerse, pero no lo hizo. La embistió
y la arrojó hacia adelante y hacia arriba. Voló como un globo de gas hasta
convertirse en un punto entre las nubes grises. Bajó planeando al compás
del viento y golpeó con violencia contra los adoquines. Rebotó tres veces y
quedó inmóvil.
—¡No!
Otro automóvil pasó por encima de su cuerpo y los huesos crujieron. La
gente iba y venía sin advertir nada. La camioneta de Braulio siguió y se
detuvo en la esquina, como esperando. Los demás coches continuaron, hasta
que el semáforo volvió a cortar. Corrí hacia el cuerpo que se agitaba
torpemente en el asfalto. Me arrodillé junto a ella. Tenía los ojos
abiertos y un hilo de sangre caía por su comisura. Había perdido una
sandalia y su falda hindú estaba sucia. La tomé de la espalda y me miró
fijamente.
—No tengo tareas que cumplir... —la interrumpió un estertor—. Tú tienes de
sobra, aún para guardar. Soy una niña que no sonríe todavía. Siempre
desamparada, como quien no tiene un hogar...
—No digas eso —murmuré. Escuché el chirrido de unos frenos a pocos
centímetros. La gente se agitaba a mi alrededor—. Quédate tranquila
—agregué con una voz que me pareció hueca—. Están llamando a la ambulancia.
Aquello no tenía sentido. Se estaba muriendo y nadie hacía nada.
—Yo soy pobre —siguió ella—. Tengo la mente de una loca. Tú eres claro y
brillante. Yo soy como una sombra. Tú estás seguro de ti mismo. Yo caigo
como la tarde y me muevo como se mueve el océano...
Perdió consistencia y mis dedos atravesaron su cuerpo que vibró y se
deshizo dejando en mis manos el vestido y la chaqueta. Unos segundos
después se convirtieron en líquido y fluyeron por el declive de la calle
hacia la abertura de las cloacas. Levanté la vista. Un policía me miraba.
—¿Se siente bien, muchacho? Está hablando solo. Interrumpe el tránsito.
Me tomó de un brazo e hizo que me incorporara. En el lugar del cuerpo, una
mancha verde desaparecía con la llovizna que no terminaba de caer.
—No había nadie —aseguró Braulio después—. Vos dijiste que era una mina,
que debía frenar al lado, pero no había nadie en la calle.
—La hiciste mierda, Braulio, la golpeaste con la camioneta, subió hasta el
cielo y cuando cayó, otro coche le pasó por encima.
—...después te arrodillaste y hablabas y hablabas a un montón de ropa que
no sé de dónde salió. Casi te matan los otros autos hasta que vino el
cana...
La discusión siguió durante días. En el café, aunque lo pensaran, nadie iba
a decir que yo estaba loco. Locos eran los de afuera, los yuppies vestidos
con traje y corbata, los que trabajaban más de doce horas para ganar una
miseria, los que se casaban y se iban del café.
Me senté en una mesa alejada del ventanal. Ella no volvería y de hacerlo me
acusaría de cosas terribles.
Ante la insistencia de mi madre, me inscribí en la facultad, pero nunca
inicié las clases. En el café aprendí a jugar al billar y tomé ginebra con
los más viejos. El primer día que lo hice tuve una inesperada sensación de
alivio, y al mes de juego y alcohol, mi vientre había crecido como el de
los demás.
Cuando se cumplió un año, estuve a las siete y cuarto junto al ventanal.
Ella no apareció y el paisaje tampoco fue el mismo. Coches diferentes se
sucedían unos a otros. A partir de su muerte, el mundo siguió un curso
ajeno a mí.
A veces pienso que el accidente fue necesario para terminar con el cruzar
diario de la mujer, inocente en apariencia, pero que bloqueaba el fluir del
universo. Desde ese momento, el río de las cosas y la gente corrió con más
fuerza. Poco a poco tuve la convicción de que aquello había sido el
objetivo de mi vida. Ahora sólo me queda vegetar en el café, esperando el
momento de mi muerte.
De tanto en tanto, dormido o despierto, la sueño en la vereda un momento
antes de cruzar. Su enorme sonrisa, sus ojos brillantes. Ese instante fue
el punto culminante de mi vida. Mi mayor emoción.
** Ricardo Iribarren
rik1622@...
Escritor argentino (Mar del Plata, 1949). Reside actualmente en
Colombia. Participa constantemente en diversos foros literarios y sus
trabajos han aparecido en varias publicaciones electrónicas como
Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Axolotl
(http://revistaaxolotl.com.ar), entre otras. Su libro de cuentos El
ángel y las cucarachas (http://www.letralia.com/ed_let/angel) fue
publicado en formato digital por Editorial Letralia (1999) y en papel
por Editorial El Cobijo (Mérida, Venezuela, 2006).
=== Tres poemas Julia del Prado ======================================
*** Trote añejo
Trote añejo
al borde de esa aurora
sombras
de oído sordo
sombras
de historia loca.
Mi teléfono
suena
lo veo ahí en mi vieja
mesa de noche.
Está triste
suena
y no respondo.
===
¡Ah ah ah!
la retama y el jazmín
todavía sostienen
nuestra risa que no se va
en horas de madrugada
en horas de nocturnidad
con ese golpe de martillo
que transita sabio
—entre nosotros—
desde tiempos
cálidos y añejos.
===
Amado mío
deja que el viento
traiga esa pluma de paz
a nuestro lar
deja que camine
que vaya
que vuele
y traiga la voz de la
sabiduría —un día—
hoy / mañana
en simiente / en lilas
a la mesa diaria
que tú y yo
iniciamos en luna redonda
un año no cualquiera.
** Julia del Prado
juliadelp@...
Escritora, periodista, y docente peruana (Lima). Bibliotecaria titulada
de la antigua Escuela Nacional de Bibliotecarios y licenciada en
bibliotecología y ciencias de la información por la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe). En Medellín,
Colombia, se especializó en bibliotecas escolares y literatura infantil
en la Universidad Nacional de Antioquia (http://www.udea.edu.co), becada
por la Organización de Estados Americanos (OEA,
http://www.oas.org/main/spanish). Ha publicado Estampas y leyendas de
Huacho y del Norte Chico (Huacho, 1999), En toda el alma hay una sola
fiesta (poemario; Huacho, 2000), Encuentro con Huacho y allende los
mares (crónica; Lima: Biblioteca Nacional del Perú, 2001), Cabriolas
(historias en verso para niños; Lima: Editorial San Marcos, 2004) y La
tortuga Alicia (libro para niños). El ilustrador de los dos últimos
libros es el notable pintor peruano expresionista Ever Arrascue.
Cabriolas ha sido traducido al inglés y ruso y publicado como libro
digital por la Universidad de Maryland (http://www.umd.edu). Algunos
poemas suyos han sido traducidos al catalán por Pere Bessó. Mantiene la
página http://www.juliadelprado.huacho.org y los blogs
http://juliesusfotosyescritos.blogspot.com,http://eltuturutudejulie.blogspot.com,http://losamigosdejulie.blogspot.com y
http://vienenpajaritasdepapel.blogspot.com
=== Lo que se dice una ruina Rafael Pérez Llano ======================
Mi calle es normal, las aceras están rotas y no hay árboles, pero hay
tiendas.
Primero está la mercería. Quedan pocas en la ciudad, pero en estos barrios
siempre hay alguna porque la gente todavía cose y habla de ello. Entre
nosotras nos gusta comentar: voy a hacerle esto a mi sobrina o me tengo que
cambiar estos botones. Debo desde hace meses varios metros de blonda, unos
visillos, media docena de carretes de hilo, así que procuro pasar poco por
allí, pero tampoco puedo dejar de pasar del todo porque entonces empezarán
a pensar que no voy a pagarles. La cuenta de la frutería, que está cerca,
suelo saldarla a los tres o cuatro días, con regularidad, pero a costa de
ir acumulando pequeños préstamos en otros sitios.
Al principio todo parecía sencillo. Me parecía que compraba lo normal, así
que no me preocupaba por llevar la cuenta. Tenía que ser lo normal porque
era lo que le oía decir a la gente que compraba. Claro que yo no notaba que
lo que hacía era sumar lo de todos y pensar que todo eso me hacía falta.
Ahora sí lo noto, pero es igual.
Empecé a ver que el gasto mensual subía y cuando llegó el primer colmo, yo
lo llamo así, o sea, cuando por primera vez me vi muy empeñada porque había
tirado a todas horas de tarjeta, entonces el disgusto fue gordo y rompí
todas las tarjetas. Los bancos me las habían ido dando y a mí me hacía
gracia porque me parecía la mejor manera de comprar. El caso es que después
del primer desbordamiento, las rompí, pero enseguida pedí otras. Una, poco
a poco, o no tan poco a poco, aprende cosas, los créditos rápidos, por
ejemplo, y la unificación de deuda, y aunque no sepa matemáticas, se hace
una idea bastante clara de lo que son las tasas, el interés compuesto, las
progresiones geométricas y todo lo que no acerté a aprender en la escuela.
Son las cosas de la vida. El sueldo de limpiadora no da para mucho aunque
ahora nos llaman empleadas de servicio. Pero es un sueldo embargable, como
cualquier otro. El juez te deja lo justo y el resto te lo quitan. Y así no
puedo pedir más créditos.
El piso es alquilado: si llega a ser mío, se lo queda el banco; pero el que
era medio mío ya se lo quedó mi marido durante el divorcio, no sé cómo lo
hizo, y luego lo vendió y compró otro a nombre de su nueva mujer, y luego,
cuando tuvo piso y mujer, se atrajo a los críos, por su bien, dijo, y
porque al fin y al cabo él pagaba los estudios, ¿no?, y es verdad que su
barrio es mejor que este para unos chavales, y así son las cosas: pienso en
todo, todo llega y se va, nada se queda y a partir de ese momento sólo
queda una sensación muy fuerte de algo que no sé cómo se llama. Si tuviera
más palabras, sabría el nombre y a lo mejor entonces podía quitármelo de
encima. Eso también me pasa a menudo, que no sé el nombre de algo que me
pasa y hasta que no lo aprendo y lo entiendo no sé lo que me pasa.
Me parece que empezó cuando lo hacíamos, mi marido y yo, en la cama quiero
decir, y me da vergüenza, pero yo estaba debajo y pensaba en comprar cosas,
y cuando él acababa tenía la misma sensación que tengo ahora cuando compro
algo y me doy cuenta de que ya no lo quiero porque lo que yo quería era
comprarlo. Pero me parece que desde muy pequeña tengo la idea de que la
mejor compañía es el dinero. Ya sé: a veces no sé lo que digo, pero sé lo
que quiero decir.
Hay trucos para seguir comprando después del embargo. Por ejemplo, una deja
caer en el trabajo: necesito cien euros hasta el lunes, porque eso es lo
que valen los zapatos que he visto esta mañana y no me hacen ninguna falta,
y seguro que ni siquiera son cómodos, ya ni siquiera me engaño sobre las
cosas que quiero, pero sé que no voy a parar hasta comprarlos, lo que pasa
es que eso, claro, no lo explico, pongo cara de que me ha surgido un
imprevisto, lo dejo caer sin explicarlo para que parezca más grave y las
primeras veces siempre hay alguien que te los presta y en cuanto te los da
le dices que mejor que el lunes, si no le importa, será el viernes, o sea,
dentro de una semana, pero tardas dos en devolvérselos: más no puedes,
porque el trabajo es el trabajo. Hay un par de nuevas que también se
enrollan en el vestuario y va a colar, pero eso no puede hacerse muchas
veces porque la gente se da cuenta de que las has pasado putas para
devolvérselo y seguro que en algún momento piensa que no va a volver a ver
los billetes y seguro que se habla de ti a tus espaldas y se pasan la bola,
tiene un embargo, dicen, seguro, porque los de personal hablan mucho.
Y dicen: siempre está tirando y empeñándose y parece que el marido la dejó
por eso. Eso sí que me da rabia, porque no es verdad. Es sólo que una se
vuelve fea: tres hijos, trabajo, y además es verdad que nunca fui guapa,
pero ya me dijo el médico que no podía echarme yo la culpa de que mi marido
se fuera. Me dijo eso y me dio unas pastillas y de vez en cuando vuelvo y
me las vuelve a dar, no es que sirvan de mucho, pero algo hacen, y es
verdad que hace tiempo que no me dice que nada es culpa mía y me mira como
si pensara que alguna culpa tengo. Una vez se lo pregunté: ¿a usted no le
parece que soy un desastre que vengo aquí porque no sé lo que me pasa y
sólo sé que me encuentro mal y usted nunca me encuentra nada? Y el médico
que dijo que no me preocupara, que es muy habitual cuando nos hacemos
mayores y que la vida tiene esas cosas y que lo mejor es no preocuparse,
preocuparse por preocuparse no tiene sentido, dijo, y entonces estuve una
temporada más tranquila, pero fue muy corta.
Y seguro que dicen: lo peor es que lo gasta en chorradas, ya sabes, culo
veo culo quiero, porque lo que tiene es mucha tontería y mucho creerse una
señora que tiene que tener más que las demás, y la de las gafas gruesas con
la mala lengua que tiene seguro que dice: esa lo que necesita es un macho,
y entonces la otra me va a poner bien porque esa sí que me tuvo que pedir
los cien euros tres semanas después y me tiene ganas. Así que cada vez lo
tengo más difícil, pero con las compañeras suelo cumplir bien y lo que se
llama artículos de primera necesitad siempre los cubro aunque no paro de
hacer apuntes en las tiendas.
Culo veo culo quiero, es verdad, es verdad, sin mirar lo que vale, y cuando
lo tengo ya no quiero eso, quiero el otro, el primero que pase más caro,
cueste lo que cueste. Se tiene un culo, o lo que sea, es que de algo tengo
que reírme, recién conseguido y ya se siente una mal porque lo ha
conseguido y le ha costado mucho y ahora no va a poder dejar de pensar cómo
pagarlo, así que ya no lo quiere, lo odia, incluso lo esconde, si puede,
porque el sofá de cuero que no me hacía ninguna falta no hay quien lo
esconda, ahí está, y ya está viejo, y fue la primera vez que pedí uno de
esos créditos rápidos por teléfono.
Pero yo aprendo muy deprisa a no mirar las cosas que no puedo esconder o a
no notar más que una punzada pequeñita mientras las veo o a comer chocolate
si la punzada es muy grande, por eso estoy cada vez más gorda, no sé si me
hace falta un macho, como dice la cerda esa, pero de todas maneras no voy a
conseguirlo, sería mucho buscar y no sería el que me guste.
El mundo está lleno de tiendas y de gente que dice he comprado esto y lo
otro y aquello y en la tele dicen compra, compra y tienen razón, hay que
comprar, qué se puede hacer si no es comprar algo, dicen hay que comprar,
la única manera de vivir es comprando. Eso es una verdad como un templo y
no entiendo a los que dicen se puede vivir sin comprar tanto, se puede
vivir con menos cosas, paso de comprar esto o lo otro, no los entiendo
porque la única manera de tener algo es comprándolo y nadie da importancia
a los que no tienen cosas, o sea, yo sé que hacen bien, pero no los
entiendo, porque no sé cómo hacen para ver a alguien que tiene algo y no
pensar que ellos también tendrían que tener eso, no sé cómo hacer para no
querer todas las cosas que quiero. Un día oí al del kiosco decir que es muy
difícil saber lo que se quiere, pero yo sé que lo quiero todo y no me
acuerdo de cuando pasaba días enteros sin comprar nada y sin pensar en
comprar nada.
Sé que hubo un tiempo así, pero eso debió de ser de muy niña, y crecí muy
deprisa y me eché novio para que me llevara a la verbena y me comprara
cosas o las ganara a la tómbola y al tiro, peluches, muñecas, cadenas de
latón, manzanas envueltas con caramelo rojo como el de los pirulís,
máscaras de cartulina de esas que se atan con una goma y son inservibles,
nunca coinciden los ojos y además hacen daño, y empecé a trabajar para
poder comprar más, claro, con el sueldo de él no bastaba, entonces teníamos
coche, habíamos comprado el piso que se quedó él, lo normal: a mí me parece
que todo eso era normal, pero algo me pasa, porque a los demás, a casi
nadie le embargan la nómina, casi nadie anda trampeando, por eso la gente
se fija en ellos y habla de ellos, y eso que a ellos no les importa, si son
como yo, porque siempre voy corriendo a los sitios y no tengo tiempo para
fijarme en nada más porque siempre me parece que tengo que ir con prisa a
comprar algo, a pagar algo para tener una deuda menos y poder tener otra en
otro sitio, eso es hacer equilibrios, quitar el peso de un lado, ponerlo en
otro, y por eso siempre parece que estoy en otra parte, me refiero a cuando
alguien te está diciendo algo y tú estás pensando en otra cosa o en cómo
contestar algo que no tenga nada que ver con lo que te han dicho pero que
sirva para que te dejen seguir pensando en lo tuyo.
Siempre he sido un poco así, de manera que mientras me dicen llena el
caldero estoy imaginando con mucha fuerza, como si fuera de verdad, de
manera que respiro fuerte y se me suben los colores, que en cuanto cobre
este mes me voy a comprar el reloj de colgar del cuello con la esfera
granate y luego buscaré algo a juego, un conjunto para el otoño, un bolso a
juego, y ya me veo con todo aunque ahora que me he quedado sola con el cubo
vacío me está pareciendo que no me va a bastar para todo porque me he
olvidado del cristal que rompí cuando me pudo la rabia, que también hay que
pagarlo, pero ya buscaré la manera y que sea lo que tenga que ser, o sea,
una ruina, lo que se dice una ruina, pero que sea lo que tenga que ser.
** Rafael Pérez Llano
rfp1g1@...
Escritor español (Santander, Cantabria). Textos suyos aparecen en
antologías, revistas y periódicos de muy variado tipo. Mantiene el blog
literario Unos cuantos textos (http://unoscuantostextos.net).
=== Los tallos oculares (extractos) Daniel Bernal Suárez =============
*** Siván
Los tigres transparentes hierven de mecánica y furor
(lo plenario en el morfema
oculto)
*
es tu silencio (naranja)
es tu silencio esta cortina de bruma
o musgo en tus labrados pezones
en los pezones que contemplan hambrientos
es el silencio el istmo la delgada extremidad
es el silencio (y ribosomas)
cuando se masturban las vocales del tiempo
escritura: (nido)
el orgasmo a la página llega
—sollozantes trolobites—
silencio: estoma
del rostro ecuatorial
*** Tamuz
¿Ha de anidar el vocablo en la zona del sentido si la existencia es una
viva deformación del significado? ¿Puede la dirección errónea hallar la
dirección cierta? Dejar fluir las corrientes alquímicas del minotauro.
Debajo de la piedra el hálito justo de lo que vive disgregándose, del óbito
nativo: la espuma nunca se reconcilia con la penumbra: mirar y morir las
dos formas alternantes del berilio.
*** Tebet
Nuevas formas
de laboratorio
escancian parsimoniosamente
germinaciones distantes
vidrios oscuros que sin duda sonríen
en el hervor
una gota de agua aúlla
en su sueño
histórico recrea
Reverdece
una brasa del designio
y la anécdota fluvial del ojo
Canta
*** Sebat
los adjetivos decrecen en la opacidad
recorriendo los contornos femeninos
las aguas matriciales
y nominal mi fémur ausculta
la celebración del verbo
bajo el paladar sinuoso y necesario
absortas y lascivas las meninges huyen
hacia el no lugar perenne de la sequía
*** Adar
hacia el sur se extiende una sustancia
original y parca y ubérrima
sustancia mineral de los despojos
puede evaporarse el nucleótido
aquí entre páramos audaces
con su calostro súbito
y mecánico
el libro alumbra en el péndulo
la urdimbre:
conjuntos de atmósferas suceden
y copulan entre sí y con los reptiles
el habitáculo auditivo evoca
el éufrates narciso de los muslos
** Daniel Bernal Suárez
dbernalsuarez@...
Poeta venezolano (Caracas, 1984). Es estudiante de ciencias biológicas
en la Universidad de La Laguna (http://www.ull.es; Tenerife, Islas
Canarias, España). Ha obtenido el segundo premio de poesía en el
certamen Cruzarte de Puerto de la Cruz (2006), segundo premio de relato
corto en el mismo certamen (2007) y primer premio de poesía en el
certamen Ciudad de Tacoronte (2008), entre otros reconocimientos.
Sostiene el blog Impresiones desde Utopos
(http://impresionesdesdeutopos.blogspot.com).
=== El concertista Carlos Enrique Cabrera ============================
En sus exitosas presentaciones en los más renombrados y prestigiosos
escenarios del mundo el célebre pianista hablaba más que tocaba. En cuanto
comparecía ante el nutrido y enfervorizado público que a todas partes lo
seguía incondicionalmente, daba riendas sueltas a su exuberante y caudalosa
elocuencia: hablaba y hablaba y hablaba sin cesar: lo hacía mientras
avanzaba hacia el imponente piano de cola, durante el tiempo que dedicaba a
realizar los necesarios ajustes en el pequeño taburete, una vez se había
sentado en éste, ya al momento mismo de iniciar la pieza (el cual
postergaba de tal modo que parecía que nunca iba a llegar...) y de forma
profusa cuando la había finalizado...
El reconocido compositor e intérprete explicaba a fondo, prolijamente, sus
maravillosas y originales producciones: qué había querido expresar al
crearlas, la razón de ser de sus complejas e innovadoras estructuras
armónico-melódicas y rítmicas; los arriscados y tortuosos escollos técnicos
que el arriesgado intérprete debía sortear para salir airoso en la
ejecución de las mismas, el porqué de cada uno de sus sugerentes y
llamativos títulos.
Tal fue el gusto que el virtuoso concertista llegó a tomarle a sus
improvisadas disertaciones, que en una histórica gala en el vetusto y
venerable edificio del Royal Albert Hall de Londres, de la forma más
inesperada e intempestiva (todos los allí presentes quedaron pasmados ante
el insólito hecho) prescindió del piano de cola y su brillante y rica gama
de matices y expresó su complejo mundo interior con sólo su voz, el verbo y
la palabra. Y ya desde aquel instante dedicóse en cuerpo y alma a recorrer
el mundo en calidad de orador, que ya no de concertista, ofreciendo charlas
y conferencias magistrales a un público cada vez más entregado, variado y
expectante...
Pronto fue universalmente reconocido como “Orador de Oradores”, y todo
parecía indicar que el otrora inquieto compositor e intérprete había
descubierto por fin su auténtica forma de expresión y que, por tanto, era
un ser humano completamente feliz y realizado...
Pero un día en que pronunciaba una de sus esperadas conferencias en el
auditorio de la facultad de Letras de la Universidad Internacional Menéndez
Pelayo (Santander Cantabria, España), volvió a su incongruente actitud de
antaño, sólo que ahora el proceso obró de forma inversa a como lo hiciera
en el pasado, y si antes el brillante pianista explicaba la música con
palabras ahora el no menos brillante orador explicaba las palabras con la
música que sus largos, fuertes y ágiles dedos extraían del numeroso teclado
bicolor del piano.
Las expresivas notas musicales (redondas, blancas, negras, corcheas,
semicorcheas, fusas, semifusas) volaban ya lentas, ya vertiginosas por el
vasto salón de conferencias, explicando (o intentando explicar) al ávido,
curioso y reverente público la rigurosa y cohesionada estructura
lógico-semántica del lúcido, rico y novedoso discurso, la tortuosa e
intrincada sintaxis en la que la parataxis se imponía de forma rotundamente
abrumadora sobre la hipotaxis, el sutil entramado de las oraciones simples
y compuestas (abrumadoramente mayoritarias asimismo éstas últimas), las
ideas centrales y secundarias de cada uno de los coherentes y
significativos párrafos, el sentido semántico, tanto el literal como el
figurado, de cada una de los vocablos o lexias y sus más recónditas raíces
etimológicas.
Largos años vivió el “Orador Musicalizante” o el “Músico Orador” entregado
por completo este ímprobo esfuerzo exegético explicativo. Hasta que una
luminosa mañana de abril de 1975, justo a mitad de la conferencia magistral
que dictaba en la prestigiosa Bussines School of Harvard University
(Cambridge, Massachussets, USA), cayó en la cuenta de que lo que de verdad
lo expresaba en su auténtico ser de hombre era el silencio, y ya jamás lo
alteró ni con música ni con palabras...
** Carlos Enrique Cabrera
carlos.cabrera@...
Escritor, profesor universitario y promotor cultural. Estudió filología
hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM, http://www.uam.es)
y desde 1994 se desempeña como profesor a tiempo completo del Área de
Humanidades del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec,
http://www.intec.edu.do). En 2001 fundó la revista cultural de letras,
artes y pensamiento Caudal (http://revistacaudal.blogspot.com). Ensayos
y cuentos suyos han aparecido en diversos medios dominicanos. Ha
publicado Reflexiones de bolsillo (2002). Mantiene en “La Comunidad” del
diario madrileño El País (http://www.elpais.com) el blog Conjuros
(http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/carlos-cabrera).
=== Poemas Carlos Ernesto García =====================================
*** Yo no tengo casa
La mitad de lo que amaba ya no está conmigo
Unos (casi todos) se han quedado
Otros simplemente partieron
Mi hermano urgentemente me escribe de México:
La casa se derrumba
hay que venderla
y pienso:
¿es que aún tenemos casa?
Mi padre se quedó sin comprarse aquella camisa
o aquel pantalón que tanto le gustaba
sin ir al cine los domingos
sin viajar al país con el que tanto soñó
y se conformó con visitar un parque
en donde mirarle el rostro al caballo
y al general que lo montaba en una estatua
Todo por comprarnos una casa
Una pequeña y modesta casa donde vivir
y a la que hoy solamente se le ocurre derrumbarse
Por mí
que se derrumbe si quiere
Si la mitad de lo que amaba ya no está conmigo
si los niños no se amelcochan frente a la ventana
y si a mi hermana se le quebró la sonrisa frente al espejo
aquella terrible noche de junio
antes de la tormenta y el canto del gallo
si el llanto metálico de un niño
no me provoca una tremenda ternura
que haga nacer una canción de amor entre mis manos
por mí que se derrumbe;
y que vuelvan a construir un día si quieren
pero será sobre cenizas
Mi voz
no vibrará más en sus paredes
Tus cartas de amor Mariana
no llegarán con su olor a perfume hasta mis manos
Al caer la Navidad estaré siempre lejos
y solitarias habitaciones poblarán la casa
que según cuenta mi hermano en su carta:
ya perdió sus primeros cristales
Está bien
que se derrumbe si quiere
si es así
olvidarla será mi venganza
porque yo hace tiempo
mucho tiempo
que no tengo casa.
*** Breve poema de amor
Vos sabés que yo
vengo de la melancolía a la melancolía
que confundo todos los lugares
la Plaza del Zócalo
con el Parque Ula Ula
el Danubio con el Lempa
a los niños andaluces con los de Panchimalco
la torre de París
con las de electricidad que daban frente a mi casa
allá en San Martín
cerca de Suchitoto
Sí
la verdad es que lo confundo todo
hasta el color de tu pelo
con la espesa oscuridad de los cafetales.
*** Primer beso
A una muchacha cuyo nombre
no recuerdo.
Cuando te besé
(Fue en casa de una amiga tuya
que me gustaba)
era la primera vez que te besaban
Sentí tu cuerpo temblar contra la tierra
Nunca más volví a verte ni besarte
pero cuando te recuerdo
no sé por qué
aún siento tu cuerpo temblar contra la tierra.
*** Boulevard del ejército
Arrastran sus cuerpos por el pavimento.
Intentan que alguien abra la puerta
pero nadie hace nada.
El conductor del autobús
con la mirada fija y perdida
es un sujeto indiferente.
El resto de pasajeros
sólo curiosean por las ventanillas
haciendo tímidos comentarios en voz baja.
Como queriendo decir:
Es un cálido día manchado de sangre.
El tráfico avanza lentamente
esperando que los cuerpos zigzagueantes
se retiren del camino
hasta colocarse moribundos en la acera.
Algunas mujeres lloran
imaginando quizá a sus hijos o maridos.
Los más pequeños
no pueden evitar imitarlas
y también lloran.
La confusión es enorme
Son muchos los cuerpos que ruedan
y se mueven a duras penas
producto de las heridas.
A lo lejos resuenan pequeñas detonaciones.
El tránsito recupera poco a poco
su monótona normalidad.
A los costados
entre los arriates verdes
se ven banderas rojas
colgadas de las ramas
o sujetas a las vallas metálicas
de una fábrica de zapatos.
Detrás de un barril oxidado
un niño que se esconde
me mira fijamente.
Sus ojos me persiguen
atravesando el cristal de mi ventana
Preguntando qué haré ahora
que lo he visto todo.
Pasados los años
lo encontré con su voz muda entre la multitud
por la calle Corrientes o cerca del Notre Dame
oculto tras los marsupiales en Melbourne
vagando descalzo por Chongqing
a media noche y sin rumbo fijo.
Y continúo petrificado sin el valor suficiente
de gritar al chófer del autobús que abra la puerta
para que aquel niño pueda subir y se salve.
*** Homenaje
El invierno en Budapest
tiene un gris añejo.
El Danubio como cuchillo
atraviesa el cuerpo de esta ciudad
que vio mil guerras.
Así lo atestigua
el monumento a los pescadores
que recibieron de Turquía sus flechas.
Desde ahí
la imaginación es capaz de cabalgar
sobre los siglos.
Si visitas Budapest en invierno
sentirás su sabor a luto
su sabor a sangre que tiene la tarde.
*** Primer amor
Para Yanira L. Martínez
Me conformaba
con acompañarte.
Con caminar a tu lado.
Ni siquiera
esperaba una sonrisa.
Una mirada tuya
habría bastado.
Supe que mi nombre sonaba bien
la primera vez que lo pronunciaste tú.
Pero sólo éramos
dos estudiantes de primaria
regresando de la escuela
por una calle polvorienta.
Desapareciste un verano
dejándome solitario en el camino.
Tu futuro era Ilobasco y no yo.
Lo comprendí con los años.
Fue aquella tarde en que bailé contigo
—para ser más exactos— y porque
cuando pronunciaste mi nombre
ya no sonaba tan bien.
*** La reina
Bajó de una burra
que ató al tronco de un árbol
que en su copa albergaba nidos de torogoces.
Atravesó la puerta mayor de la ermita.
Se arrodilló al tiempo que cerraba sus ojos.
El cabello pelirrojo le hacía juego con sus pecas.
Su vestido de colores vivos parecía nuevo.
En la misa hablaban de cosas
que tenían que ver con la comunidad.
Todos guardaban silencio.
Incluso el cantar de los pájaros
resultaba discreto.
Luego llegó el momento de la repartición del arroz.
Una bolsita de 25 libras para cada familia.
Los mayores al escuchar su nombre
se acercaban hasta el púlpito
firmaban con su huella digital
y eso bastaba porque había confianza.
Al lado se fue formando otra fila
pero en ninguna estaba la muchacha pelirroja
que al fondo se le veía callada y solitaria.
La segunda fila
esperaba paciente una de las cajas sobrantes de cartón
que harían servir para guardar la ropa.
A la pecosita —según comentaron las ancianas—
le daba vergüenza hacer cola.
Hacía una semana
que la habían elegido reina del cantón.
Por eso desfiló con su corona
a lomos de un caballo brioso
mientras todos le lanzaban
pétalos de flores silvestres.
Cuando una señora le acercó la caja vacía.
La muchacha con una sonrisa tímida
dijo adiós desde el umbral de la puerta.
La vimos alejarse que parecía una virgen.
La vimos alejarse con su cajita made in Italia.
Montada sobre aquella burra escuálida.
Los campesinos tenían la mirada triste.
Era su reina.
*** El perseguidor
a M. Allegrini.
María me hace cómplice
del último cigarrillo.
Muy cerca
un niño no cesa de correr
detrás de una pequeña florista
que invita a pensar en una cíngara.
De repente
aquella niña se detiene
y extendiendo sus brazos en cruz
deja caer un ramo de flores
que cubren los pies de su perseguidor.
Al alejarnos de la plaza
sobre el suelo
queda un puñado de violetas
despedazadas por la furia de un niño.
*** Alguien
Esta noche supongo
alguien
sin amigos
dormirá aburrido frente a su televisor
a la espera de una llamada telefónica.
Alguien
nombrará cosas inciertas.
Alguien
intentará traspasar
su propia memoria.
Alguien
dejará caer los pedazos rotos
de una fotografía
como si aquello constituyese una venganza.
Alguien
gritará desesperado.
Alguien
volverá los ojos
que ya no quieren ver las mismas cosas.
Alguien
llegará tarde al trabajo
por culpa de esas palabras necesarias
después del amor a la persona amada.
Alguien
que no se ha dado cuenta
aún de su propia muerte
caerá en una calle céntrica
en Nueva York
Berlín
O Londres
con un enorme agujero en la frente.
Alguien
posiblemente como tú o como yo
se levantará de su cama
pensando quizá
que nada
nada de lo que suceda afuera
es más importante
que su pequeño
y miserable mundo.
*** En las faldas del volcán
A Alfonso Hernández
Mientras el viento anuncia
esa forma de sepultar madrugadas
que engendra en su interior
la noche
una piel
sumergida entre la vegetación
busca su último refugio
en la tierra.
*** El descanso del guerrero
Harto de todas las batallas
el guerrero tomó su espada
que hundió en la arena
y pensó:
Este es un buen lugar
para la muerte.
Indiferente
cayó la tarde.
Nadie preguntó por el guerrero.
A nadie importó el lugar escogido
para el descanso.
Una tormenta de arena
se encargó de sepultarlo.
Abono no fue para la tierra
sino pasto para el desierto.
*** Verano del 80 y cinco
Apoyada contra la pared
una joven de falda corta
quieta espera.
La miro.
Toso.
Doy una bocanada al cigarrillo
que circular se enreda entre sus piernas
¬—cierra los ojos y suspira—
El metro estacionado ya
abre sus puertas.
Subimos en distintos vagones
y nos dejamos llevar.
*** Hamburgo
Las veintiuna y treinta
de un día que no comprendo.
Una amplia avenida que no ven tus ojos.
IDUNA RCA rastad zeit-arbeit
incrustados en un edificio que aún
no conoce la guerra.
*** Los barcos
Arrecia la tormenta.
Los barcos chocan entre sí y se hunden.
Ya no tengo más hojas en el cuaderno.
Retiro los pies de la cuneta.
Me levanto empapado por el agua.
Se acabó la guerra.
*** Carta a ninguna parte
La muerte
cabalga a lomos de la noche
y el relámpago no es más
que un látigo que golpea
sobre su oscura espalda.
A mi padre in memoriam.
I
Si pudiese desandar el camino recorrido.
Volver al tiempo
en que el viento anunciaba octubre.
A la misma ventana
desde donde podía ver la polvareda levantarse
hasta enredarse majestuosa
en la copa de los árboles.
Volver al trompo al barrilete a las canicas.
Al uniforme impecable.
A las camisas de cuello almidonado.
A la alegría de los cuadernos nuevos
cuando llegaba febrero.
A la merienda que preparaba mamá
para la hora del recreo.
Volver a las fiestas del pueblo
cuando llegaba noviembre
y sacaban de la iglesia a San Martín de Porres
y al torito pinto con sus fuegos artificiales
Volver a esos días
de la calle central vestida de alegría.
A las altas horas de la madrugada
deambulando por el cementerio.
A mis dieciséis años y las primeras borracheras.
A las serenatas bajo los balcones
de las novias de otros.
Al día en que me dijiste que sí
aunque por miedo a tu marido
no te presentaste a la cita.
Volver a esa hora interminable
en que la gente corre como loca por la calle
cuando el reloj marca las doce
las abuelas lloran y truenan los cohetes
y en medio de la humareda van apareciendo los rostros
de esos seres que te abrazan
y te desean un buen año
cuando termina diciembre
cuando llega enero.
II
Tu cuerpo varonil
ya no se inclina con su frente ceñida
sobre la mesa de oficina
para firmar documentos de poca monta.
Ni se mece en su hamaca
cuando llega el domingo y la lluvia
quiebra la tarde.
Te reconstruyo sacándole chispas
al empedrado de las calles
cuando joven y veloz
recorrías a caballo mi ciudad natal
disparando contra las lámparas
de la vía pública
cuando nadie era más certero
en el arte de apagar a tiros
el corazón imaginario de tu padre.
Te recuerdo esforzándote
porque me tomara las cosas de la vida
un poco en serio
Ahora comprendo tu alegría silenciosa
el día en que llegué a casa
metido dentro de aquel uniforme militar
siendo apenas un adolescente.
Pero no tuve tiempo de hablarte
del desembarco de tropas helitransportadas
cuando la toma de Aguijares
ni de la madrugada en que los aviones
sobrevolaban la costa del Pacífico
cubriendo de cadáveres las playas.
Cuerpos de campesinos y estudiantes
lanzados desde los aires
en medio de la tormenta tropical
mientras que en las dependencias del cuartel
de la Fuerza Aérea
yo formaba parte de una sección de choque
que durante la noche
no cesó de fumar y contar chistes
para matar el miedo.
Después me viste viajar a Guatemala
rodeado por hombres de sotana
con ellos aprendí
del libro del Eclesiastés
aquellas palabras que dicen:
vanidad de vanidades todo es vanidad.
Oyendo estas enseñanzas
de la boca de aquel mirista cubano
recordaba cómo hacía poco
había cruzado a nado la frontera de ese país
sin imaginar que dos días más tarde
en la ciudad de Tapachula
unos agentes de inmigración
estarían a punto de cocinarme a balazos
de no ser por la vegetación
que me cubrió protectora
en medio de un sol que abrasa
Pero tampoco esto
tuve tiempo de contarte.
III
¡Ay del que tiene, por su mal consejo,
el remedio imposible de su vida
en la esperanza de la muerte ajena!
Lope de Vega
Desde la ventanilla del avión
aquel teatro de muerte que era mi país
se fue convirtiendo poco a poco
en una verde postal
llena de ríos
lagos y volcanes
Bajamos al séptimo infierno
para apoyar nuestros ojos en la nada
porque nada es lo que nos esperaba
Todo era silencio
La Avenida de la Reforma
hasta dar con el parque de Chapultepec
era ruta obligada para olvidar
aunque sólo fuese un poquito
México moderno
donde nunca faltan
las peleas de gallos y su tequila
botas con espuelas brillantes
y tiros al amanecer
para no morirse de aburrimiento
al final de la fiesta
La guerra nos lanzaba al camino
para hacernos sonar campanas
en una ciudad perdida
del norte de Europa
Dormir serpientes en la India
Lustrar zapatos en Melbourne
Ser portero de noche
en un viejo hotel de Barcelona
Preparar pizzas en Florencia
Pintar barcos en alta mar
servir cafés en París
cantar rancheras en la Plaza Garibaldi
Conducir una góndola en Venecia
Cruzar en trineo la estepa rusa
Ser perseguido por la policía montada
después de una manifestación
en New York o San Francisco
Todo
menos darnos por vencidos
¡Que se rinda tu madre!
** Carlos Ernesto García
carlos@...
Escritor salvadoreño (Santa Tecla, 1960). Es corresponsal en España del
Diario Co Latino (http://www.diariocolatino.com) y del semanario
Contrapunto (http://www.contrapunto.com.sv), además de colaborar de
manera habitual con otros medios de prensa. Dirige en Barcelona la
productora cultural C&Duke (http://c-duke.com). Autor de los libros de
poesía Hasta la cólera se pudre (Barcelona, 1994), traducido al inglés
como Even rage will rot (Nueva York; traducción a cargo de Elizabeth
Gamble Miller), y A quemarropa el amor (Barcelona, 1996), así como del
libro de viaje El sueño del dragón (Barcelona, 2003) y el reportaje Bajo
la sombra de Sandino (Barcelona, 2007). Su poesía ha sido traducida al
inglés, chino, italiano y portugués.
=== La fuente del sueño Susana del Rosal =============================
Había una vez una niña que peinaba sueños. Se los amontonaba en la cabeza a
manera de turbante y se colocaba luego un sombrero para que nadie los
viera. Sentía temor de que la gente supiera sus sueños y se riera de ella.
Los sueños de la niña eran tan largos, que por las mañanas estaban muy
enredados y perdía bastante tiempo ordenándolos. Por este motivo, siempre
llegaba tarde a la escuela.
Un día subió a un autobús en la avenida Bolívar y la brisa le arrancó el
sombrero de la cabeza; entonces los sueños de la niña se soltaron sin freno
y cayeron larguísimos sobre el piso del vehículo. Los otros pasajeros,
asombrados, trataron torpemente de ayudarla, pero ella estaba demasiado
asustada y escapó corriendo, con los sueños expuestos ante la gente que
llenaba las calles de Caracas. Todo el que la veía así, con la cabeza llena
de sueños largos y desparramados, creía que la pobre estaba mal de veras.
Y llegó la niña a un parque donde una hermosa fuente escupía al cielo sus
límpidas aguas. Se sentó en la orilla y hundió su frente atormentada en el
frío líquido que burbujeaba en el fondo.
Y al hacerlo, cayeron todos los sueños de su cabeza... se perdieron en el
agua sin que la niña pudiera recuperarlos... y los chorros de la fuente se
tiñeron de colores... gadejos de rosa y cabellos de espuma.
Ahora, para soñar, la niña tiene que acudir a la fuente a contemplar sus
propios sueños, expuestos sin vergüenza ante todos los ojos de los
paseantes que admiran en silencio sus cabellos rosados.
** Susana del Rosal
susanadelrosal@...
Escritora venezolana (Altagracia de Orituco, Guárico). Textos para
niños, artículos de opinión, poemas y cuentos suyos han sido publicados
en diarios regionales y en la revista para niños Tricolor. Ha publicado
además el poemario Gritos de un amor improvisado y el cuento infantil
Roberto el sapo. Autora durante varios años de páginas infantiles
regionales (Arroyito, Domingo Infantil, Prensita). Ha obtenido el
segundo lugar de poesía infantil en el Primer Concurso de Poesía
Infantil La Prensa del Llano (1987) y una mención especial en narrativa
infantil en el certamen Netzahualcóyotl (México, 1988). Es retratista
por hobby y locutora eventual en programas de corte ecológico.
=== Breves dardos asesinos Elisa Berna Martínez ======================
*** Dardo mortal
Cuando me pellizqué la oreja,
comprendí que nada de aquello
había sido un sueño.
Todavía estaba caliente su lado de la cama.
Ropa esparcida por el suelo...
Y un reguero de sangre conducía,
desde la puerta del piso,
hasta mi malherido corazón.
*** Nuevo armamento
Habré terminado contigo
cuando al nombrar tu nombre
—triste tránsito de cristales en la garganta—
no se contraiga un músculo.
O mejor aun:
El día en que no recuerde
pronunciar tu nombre.
*** Ojo por ojo
Cuando descolgué el teléfono,
no pretendía en realidad
tu lástima.
Sólo quería escuchar el crujido
—largo y quedo—
que provoca el remordimiento en la conciencia.
Venganza.
*** Suero de olvido
Como una voz
que extiende sus raíces desde lejos
para lamer la luz,
habré nacido desde el centro del problema.
Habré resquebrajado continentes
y bebido de bocas antiguas
que saben de la memoria.
Nada será suficiente.
La palabra se nombra y aparece
y no es esa la forma de crecer.
El olvido era el único camino.
*** Blindaje
Para no hacerme daño propongo
librar una batalla,
quemar un libro,
arrancar la flor.
Para no hacerme daño
engullo el pastel de los recuerdos.
Tapizo de nuevo los sillones
Y me inyecto después esa anestesia
bendita que todo lo aligera.
Me blindo,
en definitiva,
como puedo, el corazón.
*** S.O.S.
Préstame aliento.
Me llegaré al sol
desde la niebla.
*
Préstame aliento.
Se abrazará la luz
al ojo de la noche.
*** Reflexión tras la batalla
Hubo un tiempo suave y feliz,
ligero como las hojas,
como la nieve.
Y una promesa se acostaba entre mis párpados,
transparente y cierta,
con la irrefutable consistencia de los sueños.
Esa esperanza vana de los hombres
de despertar y ser otros,
de partir de cero hacia la vida
con un alma joven entre los dedos.
Ese tiempo suave y feliz
—breve como la infancia—
que duró lo que se tarda en comprender
que todo es mentira.
** Elisa Berna Martínez
elisaberna@...
Escritora española (Zaragoza, 1978). Licenciada en derecho por la
Universidad de Zaragoza (http://www.unizar.es). Ha participado en foros
poéticos y en revistas literarias en la red como El Fantasma de la
Glorieta (http://www.elfantasmadelaglorieta.com), Revista Literaria EHEU
(http://www.eheu-revistadepoesia.es) o Ariño Entaban
(http://arinoentaban.blogspot.com). Mantiene el blog
http://1balcon.blogspot.com.
=== El tiempo del vino Marianela Alegre ==============================
—Ha muerto.
—Salga, Gutiérrez.
—Ha muerto.
—¡No joda!
—¡Le digo que ha muerto!
Nula abandona los pies del lecho desde donde ha estado observando la
respiración acompasada y leve del enfermo y se abalanza hacia la cabecera
en tanto Gutiérrez camina en diagonal atravesando la habitación, se sienta
con las piernas abiertas sobre la silla que de frente a la ventana da la
espalda a la cama, y descansa los brazos sobre los muslos; las manos, los
dedos, cuelgan confiados como ramas de sauces sobre las aguas de un río.
—Ha muerto —repite, calmo. El cielo es gris y los árboles manchas que el
calor inmóvil del verano arroja sobre los ojos de Gutiérrez, que las
reflejan.
—¡A ver! —Escalante ha apartado a Nula que absorto en la contemplación de
los ojos cerrados, la boca entreabierta en un círculo minúsculo a través
del cual hasta hace un minuto atrás silbaba el aire vital, ha permanecido
agarrotado con una mano aferrada al respaldo de hierro de la cama blanca,
de la que asoman aquellas manijas que giradas en uno u otro sentido
permitían sentar o acostar al enfermo, elevarle un poco las piernas,
acomodar la cabeza donde el cabello comienza a la altura de las orejas
dejando que la frente descanse enorme, sobre las cejas enmarañadas.
—¡¿A ver qué?! ¡Ha muerto! —le dice Nula a Escalante en tanto pierde el
equilibrio a causa del empujón, dando un par de pasos en falso y
entrecortados, haciendo con los brazos un movimiento asincrónico de
marioneta.
—Con la lluvia llegó el otoño y con el otoño el tiempo del vino —dice
Marcos Rosemberg que lleva a Clara Rosemberg pegada a su espalda y leyendo
por encima del hombro de su marido.
—¿Qué decís? —le pregunta Diana que hasta ese momento ha permanecido
sentada junto al enfermo, viendo el último aliento como quien dice
deslizarse fuera del cuerpo, a Gutiérrez salir huyendo, a su marido
acercarse y agarrotarse aferrado al respaldo de hierro, y no ha hecho ni
dicho nada cuando Escalante lo ha empujado haciéndolo trastabillar,
limitándose a acariciar con el muñón la frente enorme del autor,
pronunciando un “¿por qué sin mano?” que los demás no han podido escuchar,
para luego sostenerse el brazo incompleto a la altura del pecho y fruncir
los labios y mantenerlos apretados hacia adentro, como si se los hubiese
tragado. La primera lágrima ha caído partiéndole la mejilla, dejando sobre
la piel un rastro como de cicatriz; la segunda se ha deslizado desde el
lagrimal hasta la nariz donde permanece como gota, temblando, hasta que
ella la ha aspirado con una breve inhalación antes de soltar el muñón para
pasarse la mano por la cara, limpiándose con rabia las que ahora se
deslizan de sus ojos y fluyen sin que puedan distinguirse unas de otras,
corriendo, rápidas, hasta el mentón.
—Lo que digo es lo que acá está escrito y ahora está muerto —contesta
Marcos Rosemberg en dirección a Tomatis y se aparta de Clara con un
movimiento brusco del hombro como si quisiera desembarazarse de un insecto
que se le ha posado.
—Dame, a ver, dejame ver —dice Tomatis acercándose a las zancadas hasta
donde Marcos Rosemberg permanece con la mirada en el cuaderno aunque ya no
lee.
—¿Nada más? ¿Ese renglón nada más? —pregunta Nula que ya ha recuperado el
equilibrio y se acerca a Marcos Rosemberg y a Tomatis, con las manos en los
bolsillos.
—Buscá, buscá en los otros cuadernos —le ordena a Nula su mujer.
—Acá están —dice Nula, y Diana y Clara Rosemberg se acercan.
—Dame, dejame a mí —dice Clara, y Nula y Diana la miran abrir un cuaderno y
luego otro y pasar rápidamente las hojas.
—Esperá, me parece que ahí hay algo —le dice Diana.
—No. Acá no hay nada —le dice Clara dejando el cuaderno abatido sobre el
escritorio.
—Acá tampoco —agrega Tomatis que camina hacia ellos sacudiendo en el aire
el cuaderno que le ha quitado a Marcos Rosemberg, y que sostenido por el
espiral que une las hojas se abre en abanico a cada sacudón de Tomatis,
emitiendo un ruido sordo como de lamento ante la muerte de Saer que
permanece aún atrapado en su cuerpo inerte pero que, aunque sus personajes
no pueden saberlo, los escucha discutir y caminar y revisar sus cuadernos y
siente una especie de pudor inexplicable.
—Busquen un cuaderno que diga Lunes, río abajo —dice Escalante sin apartar
la vista del autor.
—Y vos qué sabés —le dice Nula.
—Más que vos seguro. Buscá el cuaderno que dice Lunes, río abajo, te digo.
—A mí dame la Nokbook —pide Nula.
—En la Nokbook no debe haber nada —dice Escalante— él escribía en cuadernos
y después dictaba. Se ve que sos nuevito vos, recién inventado, de esta
novela nomás. Decile Tomatis, decile vos que estás desde el principio.
¿Alguien sabe el título de esta novela?
—La Grande —contesta Tomatis absorto en la contemplación de la cara del
autor—. Esta es la primera vez que lo miro —murmura con el ceño fruncido y
los ojos entrecerrados. El brazo derecho apoyado en el izquierdo que le
cruza la cintura, la mano derecha cerrada en un puño que sostiene a la
altura de la boca y la cabeza un tanto inclinada en una postura que de
algún modo recuerda la del pensador.
—Ese cuaderno, Lunes, no está —dice por lo bajo Diana que se ha sentado a
los pies de la cama y ve a Tomatis mirar absorto la cara del autor, los
ojos cerrados del autor, la boca del autor entreabierta en un pequeño
círculo donde el aire vital ya no se escucha silbar.
—Te dije que estaba escribiendo directamente en la Nokbook —dice Clara
Rosemberg a su marido y enciende la computadora.
—Nunca escribió en computadora, buscá otra vez en los cuadernos. Dejame a
mí —dice Tomatis y se aparta de la cama.
—¿Y ahora qué? —dice Nula y mira a Gutiérrez que sigue sentado frente a la
ventana con los árboles que son manchas reflejándosele en los ojos.
—No sé —contesta Gutiérrez y gira la cabeza y las manchas desaparecen.
—Con la lluvia, llegó el otoño, y con el otoño, el tiempo del vino. No hay
nada más —dice Carlos Tomatis.
Diana ha vuelto a sentarse junto a la cabecera de la cama. Clara y Marcos
Rosemberg se han abrazado y ella llora con la mejilla apretada al pecho de
él. Nula se acerca a su mujer y le pone una mano sobre el hombro y ella se
la acaricia, primero rozándola y luego dándole golpecitos suaves con la
superficie lisa y redonda del muñón, y Saer puede ver a Gutiérrez parado a
los pies del lecho y a Escalante hacerse la señal de la cruz y murmurar lo
que piensa ha de ser una oración para su alma.
—Saer le dijo a A.D. que terminaba con Moro vende.
—Qué decís, Tomatis —pregunta Nula.
—Que la ha dicho a A.D. que la novela termina Moro vende.
—Lo que hay que hacer es encontrar sus cuadernos de notas —dice apartándose
de Marcos, Clara Rosemberg y se aleja hacia el escritorio retorciéndose las
manos—, siempre ha escrito resúmenes de los capítulos en sus cuadernos.
—No te gastés Clara, ya revisé y no hay nada, no hay síntesis de capítulos
ni resúmenes del argumento, ni nada que sirva —dice Tomatis— habrá sentido
que se moría sin terminarla y por eso se pasó a la computadora.
—Seguro que la tenía completa en la cabeza y no necesitaba notas ni
resúmenes ni nada. Él trabajaba como lo que era; un poeta —dice Escalante y
se inclina sobre la cara de Saer y le besa los ojos.
—¡Qué hacés! —le dice Gutiérrez.
—Para darles la luz —contesta Escalante.
—A vos el vino te pudrió el cerebro.
—Yo soy jugador, no borracho.
—Dejálo Gutiérrez, no te la agarrés con él —dice Tomatis, y agrega—.
Pensemos. Si termina Moro vende entonces cabría suponer.
—A eso lo decís vos —dice Gutiérrez.
—Si termina Moro vende —repite Tomatis— cabría suponer que después del
alegrón que recordó Gutiérrez al despertar el domingo, antes del asado en
que nos encontramos todos menos éste —dice señalando a Escalante.
—¿Qué pasa conmigo? —pregunta Moro que acaba de, como quien dice,
corporizarse.
—¿Qué alegrón? —pregunta Nula.
—Nada, taradeces de éste —dice Gutiérrez echando una mirada de látigo sobre
la sonrisa amplia de Tomatis que recuerda la primera frase del capítulo
seis, “¡Los dos primeros sin sacarla!”, y sigue sonriendo hasta que a
Gutiérrez no le queda otra y lo hace también.
—¿Qué pasa conmigo? —insiste Moro y Nula le cuenta, cortito y rápido, que
el autor ha muerto y que los cuadernos no adelantan nada del último
capítulo y que Tomatis dice que el autor le ha dicho a A.D. que La Grande,
que así se llama la novela, termina Moro vende, y Moro dice “Si hay que
vender yo vendo”, y Nula le hace una seña para que lo deje escuchar lo que
dice Tomatis que ha seguido hablando como si nada, como si no hubiese visto
aparecer a Moro ni lo hubiese escuchado preguntar ni hubiese visto a Nula
dando explicaciones y pidiéndole después que se callara.
—Pasado entonces el alegrón, y como Gutiérrez es muy limpito, después de la
toilette, los preparativos para el asado y el asado mismo cargado con ese
tufillo que se percibe entre Leonor que, abriendo paréntesis, es o mejor
dicho fue la causa del alegrón, ahora recuerdo de alegrón, cuya
consecuencia mediata ha sido Lucía, decía ese tufillo que se percibe ente
los tres.
—Qué decís, Tomatis —interrumpe Escalante.
—Dice que Lucía es hija de Gutiérrez —contesta Nula, que atando cabos
recuerda que en el capítulo uno de la novela, Gutiérrez se lo ha dicho y él
no le ha creído ni medio y se había indignado por pensar que lo había
tomado de tonto y así se lo había dicho esa tardecita a Soldi y a Gabriela
Barco en el barcito Amigos del vino, y Soldi había bajado los ojos y le
había dicho que parecía que eso era así nomás, que mejor se buscara otra
causa para su indignación.
—Lo que yo no veo es qué tienen que ver mis cosas con Moro vende.
—Parece que va para largo el asunto —dice Escalante y saca una par de
salamines de los que vende Nula y se va para el escritorio para empezar a
contarlos seguido por Clara Rosemberg.
—¿No te parece que la situación no da para picaditas?
—Tengo hambre. Si no vas a picar andá a joder a otro lado, Clara.
—Sergio tienen razón, Clara, que no comer, o no dormir, o reírse si viene
al caso, no tiene nada que ver con los sentimientos.
—Pero el autor está ahí todavía.
—¿Acaso no reparten mixtos de jamón y queso en los velorios? —dice Sergio
Escalante y le pone a Clara una rodaja de salamín frente a la nariz y Clara
se la mete en la boca rozándole los dedos con los dientes como si también
fuera a comérselos, y dice, “Está bueno. Gracias”.
—Suponiendo que Leonor y vos —continuaba Tomatis— se diesen una segunda
oportunidad, ahora que para eso no habría que sacrificar a nadie, tal vez
Santa Fe no fuera el mejor lugar, sobre todo si quieren blanquear a Lucía
como hija de ustedes, digo que por la memoria del incorruptiblemente bueno
de Calcagno, tal vez sería mejor que se las tomaran juntos.
—Pará Tomatis, que a mí Saer me acaba de traer al país o mejor dicho llevar
si pensamos que, después de todo, estamos en Francia. En qué cabeza cabe
que me mande para Europa o me traiga para Europa, como sea, que vos me
entendés; además yo no me voy o no me vengo nada, ahora que me encontré con
mi hija. Si lo pensás mejor, tratándose de Saer y suponiendo que lo que
decís fuera cierto, Moro vende puede ser cualquier cosa, puede ser un
cartel que ve Nula mientras reparte vinos.
—Gutiérrez, viejo, al fin se te cayó de la boca esa prosa culta con la que
volviste —dice Tomatis riéndose, y antes de continuar, escucha la protesta
de Nula que trata de parecer ofendido, aunque sin demasiada convicción. “Yo
no soy repartidor, soy comerciante en vinos”, le escucha decir y a
Escalante contestarle “¡Dejate de joder, Nula!”, y al otro retrucar ahí
nomás “¿Y por qué no habría de vender Escalante y tomárselas por ahí y
ponerse a jugar hasta las medias de la mujer?”.
—Yo ya no juego, pibe —contesta Sergio Escalante—, no como antes —agrega
bajando la voz y pensando en las partidas de cartas en El Amarillo.
—Más respeto con el doctor —dice Gutiérrez— que el hombre llegó a la
pantalla grande.
—De eso hace más de veinte años y quién se acuerda —dice Escalante.
—De eso hablo, de los años —murmura Gutiérrez.
—¿Y? ¿Vendo o no vendo? —pregunta Moro.
—Si acá hay un famoso ese soy yo —dice Tomatis y se ríe y señala su hombro
sobre el que se ha apoyado Saer, libre del cuerpo inerte donde el cáncer se
ha quedado solo.
Moro vende, habría dicho Saer, y reído también.
** Marianela Alegre
lacher_alegre@...
Escritora argentina (1968). Es contadora pública de profesión. Mantiene
una bitácora en http://marianelaalegre.blogspot.com.
=== Poemas René Dayre Abella =========================================
*** Las locuras de un lunes
Hoy es lunes.
Lunes desganado como todos los lunes.
Lunes con modorra.
El verano revienta
y me envuelve en un ligero sopor.
Sólo me salva el azul que vivifica.
Sorprendo a un duende travieso
comiéndose las palabras más jugosas del poema.
Lentamente las devora.
¿Qué hago entonces con las que sobran?
Las revuelvo en un sombrero
y formo con ellas un poema dadaísta
como aconsejaba Tristan Tzara.
*** Fragmentos de un sueño
A Francisco Mir Mulet, in memoriam.
Te sueño en un oscuro camerino
donde los actores se visten y se desvisten.
Te arropas de azul como los arlequines picassianos
y me ofreces una flor.
Quizá la misma que pusiste en los labios de Dánae.*
Me desnudas con tu mirada aguda.
No hay nada que ocultar.
Te escurres por mis laberintos interiores
perdiéndote en mi yo.
¿Qué tratas de insinuarme desde ese otro lado de la vida?
Tu flor, Paco,
se clava como un venablo en mi desvelada soledad
y ya no hay modo de arrancármela.
* Dánae dijo: “¡no quiero las flores negras!...”.
Fragmento de un poema de Francisco Mir.
*** Un poema breve para Paco
A la memoria de Francisco Mir Mulet.
Paco ya tiene su jardín
en el país de los nomeolvides.
Su propia fuente.
Un pasto verde y un campo de girasoles
donde se esconde para escribir poemas.
Paco al fin pudo gritarle a la Muerte:
“Dime, oh, Muerte, ¿dónde quedó tu victoria?”.
Paco, un poeta existencial alcanzó el cielo
y se puso a jugar con las estrellas.
*** Con lo que queda de este día
Para Ángel, quien acompaña siempre todos mis sueños.
Con lo que queda de este día
nos perderemos juntos en una aventura.
Nos iremos a navegar en un botecito verde.
Con un poco de suerte quizá encontraremos
a la brumosa isla de Thule
o al inaccesible Shambala.
Yo sólo me conformaría con encontrar ese punto
donde según Rimbaud el mar y el sol se mezclan
para formar así la Eternidad.
*** Palabras para un epílogo
Para Jesús
Te escribo estas palabras en silencio
pero no completamente solo.
Me acompaña una luna recortada
que tímida se esconde en los rincones.
No preciso un papel para escribirlas.
Podrás leerla en los ojos de esta noche.
O en el brillo sin lustre de una estrella
que se apaga entre sombras, desteñida.
Las descubrirás entre las gentes,
en cada grito de dolor o rebeldía,
o en el rostro de aquel niño inoportuno*
que nos legara Reinaldo en un poema.
Tropezarás con ellas definitivamente
cuando se te cierren todos los caminos,
todos los puertos, todos los andenes
y no te lleven ya a ninguna parte.
Son mis palabras definitivas,
Mi identidad vigente.
Son mis pasos dirigidos al olvido.
Yo también amé al Hombre en su miseria.
Compartí su dolor y su impotencia
en su lucha desigual contra el Destino.
Sírvete de mis palabras en tu lucha.
¡Párate encima de tus propios hombros
y atrapa al cielo!
¡Grítale imprecaciones a los astros!
¡Viola a las estrellas!
¡Arráncale secretos al Arcano!
No pongas fin a tu razón impetuosa,
a tu eterno inquirir. Siempre cuestiona.
No escuches a los nuevos demagogos
que te venden esperanzas falsas maquilladas,
empacadas en plástico impecable.
Huye de los falsos nuevos cristos
que se anuncian como estrellas.
Sólo te ofrecerán viejas mentiras
en unos nuevos discursos incoherentes.
Nunca busques a Dios entre las piedras.
Mira dentro de ti. Allí Él te espera
* Se alude, evidentemente, al poema de Reinaldo Arenas “El niño
inoportuno”, declamado por Javier Bardem encarnando al personaje de
Reinaldo, en el filme de Julian Schnabel basado en la autobiografía
homónima Antes que anochezca.
** René Dayre Abella
renedayre@...
Escritor cubano (Banes, 1945). Docente egresado del Instituto Pedagógico
“Manuel Ascunce Domenech”, en Topes de Collantes, Cuba. En su país se
desempeñó como educador de adultos enseñando los cursos secundarios de
superación obrera y campesina. Formado además como técnico de nivel
medio en la rama de la industria azucarera, trabajó como químico
analista en varios centrales azucareros. Reside en Estados Unidos desde
1980.
=== La Hermandad del Erizo Raquel Morán ==============================
In earlier times literal terra incognita was seldom far from the
hearth fires of men. To our stone—age ancestor a blue mountain range
on the horizon might have marked its border. Beyond lay a country —of
evil spirits, perhaps— into which he must often have wished to
penetrate but dared not. If, finally, curiosity mastered his dread
and with a few hardy companions he crossed the forbidden range, as
like as not he found a region not so greatly different from his own.
J. K. Wright, “Terrae Incognitae: The Place of Imagination in
Geography”. En: Annals of the Association of American Geographers.
37: 1—15.
—La Hermandad del Erizo se creó hace cinco años, en un club del centro de
la ciudad. En un principio éramos solamente cinco: Blanca, mi mujer,
Desideria, el hermano Genaro, su novia, Victoria, y yo. Blanca y Desideria
son amigas de la infancia. Ellas y yo comenzamos a debatir una noche en que
habíamos salido de copas lo que la sociedad de hoy en día considera todavía
tabús: la homosexualidad, como comprenderás, ya ha dejado de formar parte
del grupo, al menos por lo que respecta al mundo desarrollado. El incesto,
por supuesto, aún lo es, y lo seguirá siendo siempre, puesto que yo
considero que el principio sobre el que se sustenta choca frontalmente
contra la naturaleza humana. Hablamos de la locura, de la pedofilia, del
sadomasoquismo... En plena discusión pseudointelectual se nos juntó el
hermano Genaro, que había reconocido a Desideria, una mujer con la que
coincidía en ocasiones en el gimnasio al que acudía con regularidad; Genaro
iba acompañado de su novia, Victoria. Victoria comentó algo que nos
interesó enormemente a todos: habiendo ella estudiado Geografía en la
universidad, nos habló de una noción que los geógrafos de la generación de
los sesenta, en el siglo pasado, utilizaron en alguna ocasión, la noción de
Terra Incognita, y por Terra Incognita aquella corriente de investigación
denominaba a la única área del Planeta que aún no había sido enteramente
cartografiada por ser humano alguno: la mente. Mi esposa, Blanca, intervino
entonces para reflexionar en voz alta sobre si aquél era el tabú
definitivo, la mente y las cosas que ésta encierra. De ahí, la discusión
pasó a mayores: qué esconde el cerebro de los hombres, qué alberga, de qué
fantasías se nutre. Qué se calla el hombre, por miedo o por vergüenza.
Aquella noche, cada uno de los presentes participó en voz alta una fantasía
que juzgaba vergonzosa, inconfesable: la hermana Desideria participó su
fantasía de que no era la hija de sus padres, sino que éstos la habían
adoptado cuando era un bebé y su verdadero padre era, en realidad, Errol
Flyn. Mi esposa confesó algo que me dolió mucho escuchar, una especie de
amor secreto, el hermano Genaro nos contó sus anhelos de llegar a ser un
día un mito de la talla del Che Guevara y, Victoria, sus fantasías
lésbicas. Así comenzó la Hermandad del Erizo.
—¿Y usted, hermano Cesáreo? —indagó el novicio Roland—. ¿Qué contó usted?
—Yo fui, tal vez, el menos original del quinteto: yo participé a la
concurrencia mi afición a imaginar que era un afamado pintor de renombre
mundial, yo, que nunca he pintado un cuadro en mi vida. Aquello ocurrió
hace casi cinco años. De aquel primitivo quinteto, sólo sobrevivimos el
hermano Genaro y yo mismo.
—¿Qué le ocurrió a su esposa?
—Oh, Blanca es mi esposa todavía, pero, por razones que explicaré más
adelante, no puede formar parte de la Hermandad.
***
Deberías haber sido tú, amor mío, quien condujese la reunión de esta noche,
y no yo. Deberían haber sido tus manos las que ofreciesen los palitos
chinos a la concurrencia, debería haber sido tu voz la que invocase las
fantasías que pueblan la Terra Incognita de esta noche, deberían haber sido
tus manos las que estrechasen las del novicio, tu boca la que le invitó a
unirse a la Hermandad, deberías haber sido tú la que formase parte de esta
Hermandad y debería haber sido yo el expulsado, el que sobraba, el maldito.
Yo, el mediocre, el que a duras penas sí puede imaginarse una fantasía
grosera y mal amañada cada mes para salir del paso, porque la de la rica
vida interior eres tú, Blanca, eres tú, amor mío. Aunque nadie lo sospeche,
y mejor que nadie lo sospeche.
Cada vez que penetro en la sala de reuniones y veo tus pinturas, llego a la
conclusión de que soy un impostor y de que le he arrebatado el puesto a
alguien que se hallaba muchísimo mejor preparado que yo para desempeñarlo.
Los erizos, recuerdas, los pintaste tú durante el verano en que decidimos
crear oficialmente la Hermandad y fijar su sede en la casita del bosque que
yo heredé de mis abuelos, y que nunca hemos utilizado como familia.
Pero, de alguna manera, tú estás en la casa, a través de esos erizos que
adornan las paredes de esa sala en la que nos contamos tantas tonterías y
tantas locuras. Tanto dolor y tanto absurdo.
***
La cama aún no ha tomado el calor de ambos cuerpos, y el hermano Cesáreo
pregunta a Blanca:
—¿Todavía sueñas con él?
—A veces. Duérmete.
—¿Es el mismo hombre? ¿El pintor?
—Sí.
—¿Sabes algo nuevo?
—Hace un mes inauguró una exposición en Munich, la noticia se publicó en un
periódico de aquí, un breve comentario sobre su pintura.
—¿No has sentido nunca curiosidad por visitar una de sus exposiciones?
—No, Cesáreo, y creo que debemos dormir ya. Es tardísimo.
—Dulce Blanca enamorada de un sueño —murmura el hermano Cesáreo mientras
acaricia una de sus largas piernas desnudas.
—No, no estoy enamorada de un sueño. Te amo a ti. Lo otro... —ah, lo otro,
piensa Blanca, pero se calla a tiempo, se ovilla en brazos del hermano
Cesáreo y ambos, sin saberlo, recuerdan idéntica noche, la noche en que el
rostro de un pintor churrepeteó para siempre el lienzo virginal de un
matrimonio que fue siempre, de puertas afuera, modélico. Un Pollock maldito
que mancha constantemente con su largo y grueso pincel, con sus
eyaculaciones estéticas, con el innegable magnetismo de una mirada
eléctrica de ojos azules y una mandíbula cuadrada que nunca parece sonreír,
la santidad de nuestro matrimonio. Y lo hace sin saberlo siquiera.
***
El club estaba hasta los topes, pero habían conseguido una mesa libre casi
de milagro, cerca de la improvisada pista de baile. Se tocaba salsa o
samba, ni Blanca ni el hermano Cesáreo recordaban aquello bien, pero sí el
calor pegajoso que exudaba la humanidad que danzaba a un metro de su grupo,
el integrado por la hermana Desideria, el hermano Cesáreo, Blanca, el
hermano Genaro y Victoria. Victoria había sido la primera en confesar sus
pequeñas fantasías, seguida del hermano Genaro y de la hermana Desideria
quien, tras finalizar su relato, animó a Blanca a contar algo de su
cosecha. Blanca recuerda haberse colocado un brazo sobre sus pechos
cubiertos por un top de lentejuelas negras, sin mangas, el otro brazo sobre
su regazo, embutido en una falda de lino blanca, y se ruborizó al tratar de
escabullirse con una excusa tonta:
—A mí no me metáis en esto. Yo no he comenzado ni quiero tener nada que ver
en este juego. Además, yo no sueño despierta.
—Claro que lo haces —le retó la hermana Desideria.
Blanca recuerda que miró a cada uno de ellos durante unos segundos, que
bebió un trago de su cóctel y murmuró:
—Hay algo..., hay algo reciente —Blanca mira de reojo al hermano Cesáreo y
continúa así—. Cesáreo y yo visitamos Londres a principios de este año y,
para mí, como pintora aficionada, hubo una visita obligada a la National
Gallery y a la National Portrait Gallery. Allí vi... Vi la foto de un
hombre que me llamó extraordinariamente la atención. Es un pintor, pero no
me preguntéis por su nombre porque lo he olvidado. Lo que no he olvidado
es... la pasión incendiaria de aquellos ojos, que también miraban al
espectador con un deje de melancolía y timidez. Permanecí cinco minutos
frente a aquel retrato, mientras Cesáreo se impacientaba paseando a mi
alrededor. Creo que... que me enamoré de aquel hombre de la foto en cuanto
le vi. Creo que... lo que vi fue mi propia imagen reflejada en un espejo
encarnado —Blanca recuerda cómo daba vueltas a su cóctel—. Pero eso no fue
lo peor. Lo más sorprendente fue que... al salir de aquel museo, del brazo
de mi esposo, me había convertido por obra y gracia de un retrato
fotográfico en la mujer de otro, de un famoso pintor en cuyo rostro había
visto reflejada mi propia imagen durante cinco interminables minutos. Sé
que va a sonar de lo más tonto, pero fue como dice la canción de Jara, “la
vida es eterna en cinco minutos”, nunca lo he entendido tan bien como aquel
día. Y la imagen de aquel hombre ha continuado prendida de mi memoria
durante estos meses, soy incapaz de desprenderme de ella, pero no es la
imagen lo que me preocupa, lo inquietante es que, como acabo de confesar
hace un minuto, he venido construyendo durante estos meses una vida
imaginaria en torno a esa foto, una vida en la que hay otra Blanca que ama
a otro hombre, un hombre del que no sabe nada excepto su nombre.
—Dijiste al comenzar que no te acordabas de su nombre —replica el hermano
Cesáreo mirando las palmas de sus manos.
—Sí, recuerdo su nombre, pero preferiría no tener que compartirlo con
vosotros.
La concurrencia se revuelve en sus asientos, incómoda. El hermano Genaro se
ve forzado a intervenir:
—¿Y tú, Cesáreo?
—Comparada con la de Blanca, mi fantasía debe de parecer patética: yo sólo
he imaginado en los últimos tiempos que me convertía en un pintor de la
talla de Picasso, bienales de Venecia, premios por doquier, reconocimiento
mundial... ya sabéis, lo típico. Mis pinturas las denomino expresionistas,
a la manera de Daumier, pero, ya digo, comparada con otras fantasías, la
mía es risible.
El hermano Cesáreo se levantó entonces del asiento y se encaminó a los
lavabos. Blanca había suspirado y apurado el resto del cóctel, mientras
reiteraba:
—Esto no ha sido una buena idea.
—Yo creo que sí lo fue, Blanca— apunta el hermano Genaro.
***
Fue su manera de contarlo lo que más me dolió. La elección de sus palabras,
“cuando salí de aquel museo era la esposa de otro”. Pero, ¿de quién? ¿De un
rostro? ¿De un nombre? ¿Era otra vida lo que se había imaginado Blanca en
cinco minutos porque su vida real no era bastante? ¿Yo no era bastante?
“Mi mujer”, pensó una vez el hermano Cesáreo, al observarla mientras ésta
dormía, “¿cuándo es ella realmente mi mujer? ¿Es más mi mujer en estos
instantes en que velo su sueño, cuando acaricio sus rasgos faciales sin que
ella se entere? ¿O es más mi mujer cuando hacemos el amor? ¿O lo es
especialmente cuando salimos a la calle y departimos con amigos o vecinos
sobre asuntos sin interés? ¿Cuándo es, realmente, mi mujer, ella, Blanca?
¿Cuando viaja conmigo en el asiento delantero del coche? ¿Cuando discutimos
sobre asuntos económicos? ¿Cuando hacemos frente común ante algún
desaguisado de nuestros hijos? ¿Cuándo es que yo la siento realmente como
mi mujer? ¿Es al mismo tiempo que ella me siente como su marido? ¿Y cuándo
es el otro su marido? ¿Cada minuto que ella se ensimisma? ¿O también lo es
cuando conversamos sobre naderías? ¿Continúa ella imaginando una vida en
común con Lamarck mientras conversamos sobre naderías en la cafetería?”.
Aquella noche no hicimos el amor, porque llegamos a casa demasiado tarde.
Habíamos dejado a los niños con mis padres y nos metimos en la cama a eso
de las cinco de la madrugada. Fue al despertarnos, a eso de las once del
día siguiente, cuando la tomé en mis brazos y, sin mediar palabra, le quité
el camisón. Mi pene rozó su vulva con delicadeza, mientras la besaba
largamente en la boca. Caí entonces en la cuenta de lo poco que nos
habíamos besado en la boca en los últimos años. La obligué a abrazarme, a
recorrer con sus manos mi espalda y mis nalgas. La obligué a besarme de
nuevo y separé los labios de su vulva con los dedos de una mano para
insertar mi miembro en su interior. Ella tenía los ojos cerrados. Se los
abrí dulcemente mientras me movía con lentitud, preocupado de no aplastarla
con mi peso. Salí de su cuerpo sin haber eyaculado y acaricié su clítoris,
mientras la besaba en la boca de nuevo. Ella se dejó hacer durante largo
tiempo, hasta que susurró que la penetrase de nuevo. Y la tomé hasta el
tuétano, suplicándome que me mirase, que me mirase a mí, suplicándole que
no cerrase los ojos.
Entonces supe que era esta manera directa y profunda de hacer el amor, sin
aspavientos ni acrobacias, la que garantizaría un futuro común con Blanca,
aunque su romanticismo y su day-dreaming pertenecieran a otro.
En lo más profundo de mi cerebro, la voz del hermano Genaro repetía
suavemente: “en realidad, la mente no puede nada sin el cuerpo, ¿verdad?”.
** Raquel Morán
raquel.moran@...
Escritora española (Asturias, 1969). Licenciada en geografía por la
Universidad de Oviedo (http://www.uniovi.es). Reside desde 1996 en
Ilford, Essex (Inglaterra). Trabaja como profesora de francés y español
en un instituto de secundaria en Londres. Ha publicado la novela Apolo y
los centauros (http://www.trafford.com/4dcgi/view-item?item=19995). Ha
escrito reseñas literarias para revistas como Laura Hird
(http://www.laurahird.com) y The Barcelona Review
(http://www.barcelonareview.com/cas).
=== Libro de los dioses (extractos) Mileiby Hernández Méndez =========
*** Creencia
Apenas un pequeño alarido
leve vuelo de pájaro
minúscula circunstancia
insignificante voz adormecida.
Desde que estás en mí
descubro y soy
diminuta gota de luz brotando de tu cuerpo
polvo cósmico de tus labios
piedra extraviada en la memoria.
Sólo soy el vestigio de una princesa azteca
cuya única misión litúrgica es permanecer alrededor de ti
adivinando tus sueños.
*** Tradición poética
Como un deleite espiritual
es descifrarte.
Desnudarte de tus pretensiones semánticas
cargadas de lluvia pueblerina.
Revelar lo que escondes en tus manos.
Verte transformado en fuego
un juego de luces.
Destejerte como relato de aventuras
descubrir la sagacidad verbal.
Leerte enteramente es mi tendencia.
Lo demás
es pura creencia mágica de los dioses
pura superstición humana.
*** Príncipe Maya
Sagrada tu boca de príncipe
custodiada por sacerdotisas ancestrales.
Me acerco.
Me colmas.
Soy la prisionera
de tu lengua de obsidiana.
Danzo y se desdoblan los dioses hacedores del amor.
Me cruza tu espada de piedra
y me bebes como efusión sanguínea.
Ahora Itzamná
vivo en ti
mi cíclico universo.
Mi único adorado continente
mi códice precolombino.
*** Moctezuma II
Del lugar de las garzas
saliste airoso hasta mis brazos.
Solemne guerrero del amor
advocada estoy en tu lecho.
En cada batalla me sojuzgas para consagrarte
a las orillas del imperio.
Sabes imponerte con tu convicción de origen solar.
Devastada me sostengo a tu próxima cacería.
Invocas impaciente a Tláloc a la espera de las aguas.
En tu expansión geográfica te concibo
mi serpiente
mi océano pacífico.
A tu conquista me someto
y en los cuatro soles me reflejo bajo el ciprés de tus plumas.
En cada guerra florida te ofrezco mi cuerpo
esclava soy
mi divino soberano de magnitud insospechada
mi cacique belicoso
encarnado en un águila.
** Mileiby Hernández Méndez
mileibyhernandez@...
Poeta, ensayista, columnista y educadora venezolana (Valencia, Carabobo,
1970). Es licenciada en educación mención lengua y literatura. Premio
Municipal de Literatura de San Carlos, Cojedes, mención Poesía (1988).
Pertenece al Círculo de Arte Nuevo Tramo de San Carlos. Mantiene la
columna “Transfiguraciones”, sobre poesía, en el semanario Altavoz, el
periódico de Miranda, Bejuma y Montalbán. Ha publicado el poemario De
regreso en las sombras. Poemas suyos han sido incluidos en antologías,
revistas y periódicos nacionales e internacionales. Actualmente cursa
estudios de maestría en literatura venezolana en la Universidad de
Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). Mantiene un blog en
http://transfiguracionesmileibyhernandezm.blogspot.com.
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
“La literatura tiene predilección por los tiempos de crisis y de
transición, en los cuales se complace en vivir. La contemporánea acentúa
esa predilección, tiende a padecer y al mismo tiempo a celebrar nuestro
tiempo como la crisis y la transición por excelencia, con un pathos de
precariedad que hace al Dos mil no menos fatal que al año Mil”.
Claudio Magris, Utopía y desencanto (1999).
=== Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================
Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en
http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. Si lo prefiere,
puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a
info@..., con la palabra "Condiciones" en el subject, o
simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente:
mailto:info@...?subject=Condiciones.
###########################################################################
El alojamiento de nuestra página web en http://www.letralia.com
es cortesía de Abracaadabra Network (http://www.abracaadabra.net)
Letralia, Tierra de Letras,
es una producción de JGJ Binaria (http://www.letralia.com/binaria)
y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
###########################################################################
Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 16 de febrero de 2009
Jorge Gómez Jiménez
<http://jorgeletralia.blogsome.com>http://jorgeletralia.blogsome.com
Editor de Letralia, Tierra de Letras •
<http://www.letralia.com>http://www.letralia.com
Letralia en Facebook:
<http://www.facebook.com/group.php?gid=26254727016>http://www.facebook.com/group\
.php?gid=26254727016
~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 202
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 19 de enero de 2009
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
Galán y los premios. / Taller literario gratuito en | Breves
Internet. / Mucho terror. / Miguel Hernández en video. / |
La Mancha desocupada. / Poe en espuma. / Cuéntame tu |
película. / Presentaciones en Zaragoza. / La muerte de |
Acuario. / A estudiar dramaturgia. / Aprendizaje teatral |
para niños y jóvenes. / Dos poetas en Chacao. / Internet |
grecolatina. / Una isla en la Luna. / Fuera de Borda. |
|
El escritor cubano Dolan Mor recibe el Premio Barcarola | Noticias
2008. / Piden repatriación a Francia de restos de la |
viuda de Vallejo. / Inés Fernández-Ordóñez es la cuarta |
académica española de la lengua. / Instituto de |
Literatura Puertorriqueña anunció ganadores de sus |
premios. / Falleció el escritor y dramaturgo Harold |
Pinter, premio Nobel 2005. / Chile construirá Cantalao, |
el pueblo mítico soñado por Neruda. / Santillana publica |
Imperial, del peruano José Luis Mejía. / Machado y Muñoz |
Rojas declarados autores del 2009 en Andalucía. / Cuba |
abre acceso electrónico a documentos de Ernest |
Hemingway. / Falleció el escritor panameño Mario Augusto |
Rodríguez Vélez. / Crean en Paraguay la Escuela de |
Escritores. / Rebautizan Biblioteca Nacional de Honduras |
como Juan Ramón Molina. / Tesis doctoral permite |
recuperar textos inéditos de Pedro Salinas. / Poesía de |
Armando Rojas Guardia es recogida en antología. / |
Anunciados los miembros del jurado del Rómulo Gallegos. |
/ Círculos de lectores inicia en Upel Maracay. / Siruela |
recupera las obras de Carmen Martín Gaite. / Abren en |
Colombia especialización universitaria en creación |
narrativa. / México homenajeará este año a José Emilio |
Pacheco. |
|
“Reflexiones sobre Gaza”, Antonio Mora Vélez. / “Feliz | Material
2008”, Jorge Majfud. / “No importará”, Margarita Muñiz. | especial:
/ “No más”, Lidia Corcione Crescini. / “La lección de | Gaza
Israel”, Nelson González Leal. / “Réquiem por las |
víctimas de una guerra: 2009”, Porfirio Mamani Macedo. / |
“Shalom”, Musa Ammar Majad. |
|
“Trascendencia de la obra poética de Aly Pérez”, Ingrid | Artículos y
Chicote. / “En tiempos de la nueva aldea global”, | reportajes
Alberto Salcedo Ramos. / “J. D. Salinger, emperador del |
olvido”, Rolando Gabrielli. / “Piedra de mar: cuarenta |
años”, Manuel Cabesa. / “Variaciones sobre el pesimismo |
(Crónica de un viaje a Washington)”, Oscar Osorio. / |
“Jorge Luis Borges y Eduardo Mallea: trayectorias, |
opiniones, disensos”, Fernando Sorrentino. / “El viaje |
de Saramago”, Édgar Borges. / “La otra mejilla, de |
Belkis Cuzá Malé”, Teresa Dovalpage. / “Estrellas”, |
Martha Revuelta Morales S. |
|
““Hay que desmitificarlo”. El octavo de los hermanos”, | Entrevistas
entrevista a Jaime García Márquez por Juan Carlos |
Guardela Vásquez. |
|
“Utrera, entre la senda y la rueda”, Miguel Guédez. / | Sala de ensayo
“El ser peruano en la diáspora”, Jorge Yeshayahu |
Gonzales-Lara. |
|
“Polo Sur” (extractos), María Teresa Ogliastri. / | Letras
“Descenso final”, Carlos Rubio Albet. / Poemas de |
Angélica Beltrán. / “Bolsa negra”, Nithia Castorena |
Sáenz. / Poemas de Roberto Javier Rodríguez Santiago. / |
“Después de 10 años los fantasmas dejan de ser |
fantasmas”, Cristina Arenas. / Poemas de Rolando |
Revagliatti. / “Brabante”, Jorge De Abreu. / “Hojarasca” |
(extractos), Ulises Varsovia. / “El lobo herido”, Luis |
Recuenco Bernal. / Poemas de Gloria Cepeda Vargas. / |
“Caperucita Roja again”, Susana Guzner. / Poemas de |
Roberto Galaviz Ávila. / “Lobo solitario”, William |
Guaregua. / Poemas de Mónica López Bordón. / “La canasta |
de las orejas”, Silvina Faure. |
|
“Pobremas demás”, Clea Rojas Freites. | El buzón
|
Charles Bukowski. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a:
letralia-subscribe@...
Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a:
letralia-unsubscribe@...
También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:
http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm
Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Galán y los premios. El escritor cubano-dominicano Bismar Galán obtuvo el
17 de diciembre de 2008 dos importantes galardones literarios. La Fundación
Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y la Global Foundation for
Democracy and Development (GFDD), en sus Premios 2008, ha otorgado el
primer premio en poesía a su obra En la piel de la mirada, y el segundo
premio en ensayo a su libro Sancocho dominicano; persistencia y simbolismo
de un plato. A estos premios, Galán sumó, también en 2008, una mención
especial en el Concurso Internacional de Cuentos Casa de Teatro por su obra
El regreso del Monarca, y otra en el Concurso de Cuentos sobre Béisbol
organizado por la Secretaría de Estado de Cultura de República Dominicana,
por su relato “Entre la fe y el play”. Licenciado en educación, Galán es
actualmente coordinador editorial del Grupo Editorial Norma en República
Dominicana. Es, también, autor de los libros Luna de Plata (poesía
infantil) y El Licey. Un siglo de identidad y fanatismo (ensayo).
galanbismar@...http://www.funglode.org/FunglodeApp/ArticuloDeta.aspx?ListId=1769
Taller literario gratuito en Internet. El sello Ruinas Circulares ha
lanzado el taller literario virtual “Cómo construir mi carrera de
escritor”, en el que se puede participar gratuitamente. Orientado a todos
aquellos que deseen asesoría en su carrera profesional como escritores, el
taller ofrece consultas gratuitas a partir de las cuales la editorial
solicitará, a quienes califiquen, el envío de un cuento de hasta dos
páginas, o de un poema de hasta sesenta versos, a fin de evaluarlos y
orientar al participante. Si el trabajo reúne los méritos para ello, el
participante podrá enviar otro trabajo de características similares para
que la escritora Liliana Díaz Mindurry (Premio Planeta, Juan Rulfo, Fondo
Nacional de las Artes, Primer Premio Municipalidad de Buenos Aires, entre
otros) haga una devolución final. Estos trabajos serán incluidos
posteriormente en la sección “Néos” de la web de la editorial para ser
leídos por el público en general. Los mejores trabajos que lleguen a esta
instancia serán integrados en una revista impresa, entregándole
gratuitamente un ejemplar a cada autor. El taller es permanente, por lo que
los interesados pueden inscribirse en cualquier momento, y cuenta con un
módulo principal de cuatro clases y todas las consultas que el alumno desee
dentro del período.
http://www.ruinascirculares.com/tgr.htm
Mucho terror. 250 años de terror, publicada a principios de este mes por
Ediciones Irreverentes, es una antología que en 332 páginas reúne a los más
prestigiosos autores del género desde finales del siglo XVIII hasta la
actualidad. Potocki, von Kleist, Pushkin, Dumas, Mérimée, Gerard de Nerval,
Baudelaire, Bécquer, Villiers de l’Isle Adam, Guy de Maupassant, Emilia
Pardo Bazán, Anton Chejov, Horacio Quiroga, Saki y Lovecraft son algunos de
los autores clásicos incluidos. Además, hay una gran muestra del mejor
terror actual, con autores como Álvaro Díaz Escobedo, José Enrique Canabal,
Miguel Gómez Yebra, Manuel Villa-Mabela, Francisco Legaz, Tomás Pérez,
Miguel Ángel de Rus y Raúl Hernández Garrido. El lector podrá encontrar
temas precursores de la literatura fantástica y del terror: vampirismo,
aparecidos, fantasmas, muertos vivientes, monstruos, el pánico ante la
locura, el miedo supersticioso ante ídolos paganos, pero también los
modernos terrores; nazismo, canibalismo, el Estado contra el hombre, la
ausencia de Dios y de algo en lo que creer, los intrincados laberintos por
los que deambula el cerebro humano, aplastado por una sociedad que consume
a los individuos, y miedo de los ignorantes a la ciencia y al arte, entre
otros temas.
http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/TERROR.html
Miguel Hernández en video. El investigador español Ramón Fernández Palmeral
(http://www.letralia.com/firmas/fernandezpalmeralramon.htm) ha presentado
una serie de cuatro videos divulgativos sobre el poeta Miguel Hernández, en
los que se da a conocer su vida más allá de los tópicos, sobre todo para la
gente común. “El público en general”, dice Fernández Palmeral, “cree que
Miguel era un simple pastor de cabras que escribía poemas de guerra, pero
además de pastor de cabra, estudió con los jesuitas de Orihuela, viajó a
Madrid, conoció a Pablo Neruda, a Vicente Aleixandre, a Juan Ramón Jiménez,
a Federico García Lorca, a Rafael Alberti, a Pedro Salinas, a Jorge
Guillén, y viajó, estuvo en París, Leningrado, Moscú, Yarkov y Kiev, en
Rusia”. Los videos, realizados y narrados por Fernández Palmeral en
persona, tienen carácter educativo y pueden ser apreciados o descargados
libremente. El primero se enfoca en la infancia y juventud del poeta, en
Orihuela, desde su nacimiento en 1910 hasta su marcha a Madrid en 1931. En
el segundo se abordan los cinco decisivos viajes de Hernández a Madrid, y
se habla de sus amistades en este periodo desde 1931 a 1936: Bergamín,
Neruda, Aleixandre, Zambrano, Alberti y otros escritores y artistas. El
tercero es sobre la participación de Hernández en la guerra civil española,
desde julio de 1936 a abril de 1939, periodo en el que conocerá a Octavio
Paz, Antonio Machado y otros autores, publicará Viento del pueblo y viajará
a Rusia y a Francia. En el último se aborda el encarcelamiento y muerte del
poeta en el Reformatorio de Adultos de Alicante, en 1942.
http://abbrr.com/Znx
La Mancha desocupada. La revista literaria La Mancha, que en su edición más
reciente ofrece textos de la venezolana Silda Cordoliani (Ciudad Bolívar,
1953) y el colombiano Pedro Sorela (Bogotá, 1951) —quienes acaban de
publicar sendos libros de cuentos en España—, ha iniciado una nueva
sección, Desocupado lector, un espacio para la reflexión crítica sobre
aspectos de literatura hispanoamericana. Se actualizará el 15 de cada mes
con la colaboración de algún especialista, y en su primera edición
participa el profesor Luis Veres, de la Universidad Cardenal Herrera-CEU,
con el trabajo “Julio Ramón Ribeyro y la crónica del fracaso”. Allí, Veres
dice percibir, en la obra de Ribeyro, “la idea del fracaso como componente
esencial de la vida” y “como una constante que inunda sus escritos”. Con
esta nueva sección, la revista abre sus páginas virtuales hacia ese
fundamental territorio que es el de los investigadores, los ensayistas y
los eruditos de la literatura escrita en español.
http://delamanchaliteraria.blogspot.com
Poe en espuma. El sello español Páginas de Espuma, uniéndose a la
celebración del bicentenario de Edgar Allan Poe (1809-1849), acaba de
publicar la edición definitiva, crítica y comentada de sus Cuentos
completos. En traducción de Julio Cortázar, edición del escritor peruano
Fernando Iwasaki y del escritor mexicano Jorge Volpi, con los prefacios del
escritor mexicano Carlos Fuentes y del escritor peruano María Vargas Llosa,
este libro de 964 páginas ofrece además un comentario crítico a cada uno de
los cuentos, por escritores españoles o latinoamericanos vivos, nacidos en
la década de los sesenta. Entre estos autores se encuentran el argentino
Andrés Neuman, el peruano Santiago Roncagliolo, el cubano Ronaldo Menéndez,
el español Eloy Tizón, y el venezolano Juan Carlos Méndez Guédez. El
volumen forma parte de la colección Voces/Literatura y puede adquirirse por
39 euros.
http://www.ppespuma.com
Cuéntame tu película. Hasta el 25 de enero es posible inscribirse en el
Talent Campus Guadalajara, un encuentro intensivo que bajo el lema
“Cuéntame tu película: fábulas y realidades del cine” se realizará del 20
al 24 de marzo en el marco del Festival Internacional de Cine en
Guadalajara. El encuentro está orientado a estudiantes avanzados y
profesionales en formación del audiovisual provenientes de México,
Colombia, Centro América y del Caribe. Este primer encuentro se enfocará en
la narrativa cinematográfica, concebida y construida a través del trabajo y
visión de todos los involucrados en la realización y producción
audiovisual. Consiste en cinco días de formación y prácticas del lenguaje
cinematográfico para 60 estudiantes audiovisuales y 40 profesionales de la
industria cinematográfica internacional, quienes compartirán con los
alumnos sus conocimientos y experiencia en las clases magistrales, mesas de
discusión y citas con los expertos.
http://www.talentcampusguadalajara.com.mx
Presentaciones en Zaragoza. La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de
Alagón y la Asociación Aragonesa de Escritores (AAE) han acordado iniciar
una colaboración que se materializará en la programación de diferentes
actividades culturales. La primera de ellas, que se pondrá en marcha este
trimestre, consiste en un ciclo de presentaciones de libros en la
Biblioteca de Alagón. Las presentaciones tendrán lugar el último miércoles
de cada mes y darán la oportunidad a los lectores de conocer algunas de las
mejores plumas aragonesas, aprovechando la publicación de sus últimas
novedades literarias. El ciclo se iniciará el próximo 28 de enero. El
escritor Rosendo Tello, premio de Aragón de las Letras y presidente de
honor de la Asociación Aragonesa de Escritores, presentará a las 7 de la
tarde el volumen Naturaleza y poesía; memorias. En este acto también
intervendrá el presidente de la entidad, el escritor darocense José Luis
Corral. El 25 de febrero, a la misma hora, será el escritor José Ángel
Monteagudo quien hable de su última novela, Oruña, un relato ubicado en las
cercanías de Vera de Montaña en un tiempo que el autor describe como mítico
y brumoso: el de la Iberia que acabaría siendo Hispania.
http://www.aaescritores.com
La muerte de Acuario. Este es el título de la primera novela del escritor
nicaragüense Arquímedes González, que este 30 de enero será presentada en
Madrid. Publicada en su país en 2002 por el sello Distribuidora Cultural,
el libro narra la llegada del investigador Sherlock Holmes y su biógrafo
John Watson a la Managua de 1888, en busca de Jack el Destripador, el
asesino que mató a varias mujeres en Londres, Inglaterra. Según la teoría
desarrollada en la novela, el sospechoso primario de las muertes, Frances
Tumblety, habría escapado de Londres con rumbo a Nueva York y de allí
habría viajado a Nicaragua, donde entre enero y febrero de 1889 se
reportaron asesinatos similares a los cometidos en Inglaterra. En 2005, el
investigador británico Trevor Marriot, quien fue parte del escuadrón de
homicidios de la policía londinense, publicó un libro llamado Jack el
Destripador, la investigación del siglo XXI, en el que establece la misma
hipótesis que González. La novela será presentada al público español por
Andrés Peláez Paz, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid,
quien escribe una antología sobre obras iberoamericanas que abordan el mito
del investigador Sherlock Holmes, creado por el escritor británico Arthur
Conan Doyle. La presentación tendrá lugar el próximo 30 de enero en la
librería Estudio en Escarlata, llamada así en honor a uno de los
principales libros de Conan Doyle, y especializada en libros de novela
negra y suspenso, así como en aquellos que traten sobre los personajes
creados por Conan Doyle.
http://arquimedesgonzalez.blogspot.comhttp://www.estudioenescarlata.com
A estudiar dramaturgia. Hasta el 30 de enero es posible inscribirse en el
taller de dramaturgia organizado por la Fundación Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), y que se iniciará el jueves 5 de
febrero con la conducción de la profesora Xiomara Moreno. Los aspirantes
deberán presentar un texto, de hasta diez páginas de extensión, relacionado
con el género, una carta de expectativas, un resumen curricular y una
fotocopia de la cédula de identidad. Para consignar estos recaudos es
preciso acudir, de 9 de la mañana a 12 del día o de 2 a 4:30 de la tarde, a
la Coordinación de Investigaciones del Celarg, ubicado en el piso 4 de su
sede en Altamira, Caracas.
http://www.celarg.gob.ve
Aprendizaje teatral para niños y jóvenes. El Museo de Arte Contemporáneo
del Zulia (Venezuela) ha organizado un taller de formación teatral dirigido
a niños y jóvenes entre los 8 y 15 años. Las inscripciones ya están
abiertas y las clases se efectuarán, a partir del próximo 2 de febrero,
todos los jueves de 2 a 5 de la tarde. El taller estará dirigido por Luisa
María Acosta, actriz del grupo de teatro Fusionarte y miembro activo de la
Escuela Municipal de Teatro. Acosta propiciará entre los participantes un
acercamiento a la técnica básica de actuación, estimulando al mismo tiempo
la capacidad artístico-creadora en el hecho teatral e incentivando en los
participantes el interés hacia otras manifestaciones de la cultura y el
arte. Se realizarán variadas actividades en las que los participantes
desarrollarán sus cualidades motoras y psicológicas, a la vez que asimilan
conceptos prácticos y teóricos por medio de una metodología creativa,
dinámica y participativa. Para formalizar la inscripción, los interesados
deben dirigirse a la Unidad de Educación del Maczul y cancelar la
inscripción, que tiene un costo de 60 bolívares.
Telfs.: (0261) 7830869 / 3279620 • Fax: (0261) 7832474
maczul@...http://www.maczul.com.ve
Dos poetas en Chacao. La revista de poesía El Salmón desarrolla desde este
3 de febrero, en Caracas (Venezuela), un taller de lectura colectiva que,
bajo el título “Cruce de aceras. Dos poetas en Chacao”, revisará la obra de
Eugenio Montejo y Ludovico Silva, toda vez que ambos autores, pese a que
ejercieron la poesía desde ópticas muy distintas, tuvieron lazos comunes
con Chacao. Es la segunda vez que El Salmón convoca estos talleres. En esta
oportunidad y a través de doce sesiones semanales, se pretende contrastar
ambas poéticas, la de Montejo y la de Silva, y atender cómo, aparentemente
y con la palabra de por medio, dos universos incomparables y en
nombramiento se conformaron al unísono, como en un cruce de aceras. Los
participantes se pasearán por los libros Tenebra (1964), In vino veritas
(1977) y Cuaderno de la noche (1979), de Silva, y Élegos (1967), Terredad
(1978) y Fábula del escriba (2006), entre otros textos de Montejo. También,
en el transcurso del ejercicio colectivo de lectura, se revisarán las obras
de otros poetas con experiencia parroquiana (Blanca Strepponi y Alberto
Barrera Tyszka, entre otros) o cuyas obras hayan sido marcadas de algún
modo por Chacao. La actividad se realizará los miércoles de 6 de la tarde a
8 de la noche en la Casa de la Cultura de Chacao (calle Cecilio Acosta con
avenida Ávila, frente al Mercado Municipal de Chacao).
http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com
Internet grecolatina. Entre el 3 y el 28 de febrero se realizará en el
Instituto Público de Educación Secundaria Mirasierra, en Madrid (España),
el II Curso “TICs y enseñanza de las lenguas clásicas”, orientado a
profesores de enseñanza secundaria, específicamente de cultura clásica,
latín y griego. La actividad tiene como objetivos proponer a los docentes
una reflexión sobre buenas y malas prácticas en el uso de las tecnologías
de información y comunicación (TICs), además de ayudarlos a familiarizarse
con los equipos y enseñarles a introducir el uso de Internet en las aulas.
Los participantes aprenderán a mejorar, mediante las TICs, la calidad de
los documentos propios presentados a los alumnos; conocerán recursos libres
disponibles en Internet relacionados con las lenguas clásicas y su
aprovechamiento didáctico; aprenderán a hacer búsquedas optimizadas en la
red, a preparar documentos didácticos en PowerPoint, a publicar y localizar
información en blogs y a realizar material para sus clases, entre otras
habilidades. El curso, que tiene una duración de 22 horas (20 presenciales
y 2 no presenciales), será dictado por Carlos Cabanillas Núñez y José
Francisco González Castro (coordinador del curso), catedrático de griego
del IES Mirasierra y asesor técnico docente en el Centro para la Innovación
y Desarrollo de la Educación a Distancia (Cidead) del Ministerio de
Educación, Política Social y Deporte de España. El cupo está limitado a
veinte personas y los participantes deberán disponer de un pen-drive para
guardar el trabajo que se genere. La inscripción es gratuita y para
formalizarla es preciso enviar los datos personales a
estudiosclasicos@....
Una isla en la Luna. Tal es el título de la novela de la escritora
colombiana Consuelo Triviño Anzola, publicada en diciembre por el sello
Alfaqueque, y que este jueves 5 de febrero, a las 7 de la noche, será
presentada en la Casa de América, en Madrid (España). La presentación
estará a cargo del escritor José María Merino y el editor Fernando
Fernández Villa, además de la autora. La novela reúne a un escritor
frustrado, una joven obstinada tras la búsqueda del amor, una hechicera
insólita que cura y enferma a la vez, un crítico literario feroz, un
antropólogo oportunista que reniega de los valores tradicionales y un
espectador escindido que reseña la vida de tan lastimeras criaturas. Estos
personajes, vinculados por hilos secretos, arman la historia de unos amores
fatales y el testimonio de un momento clave en el que los seres humanos
pensaban que era posible transformar el mundo con la voluntad. Nacida en
Bogotá en 1956, Triviño Anzola es una de las voces más sugerentes en el
ámbito de la narrativa hispanoamericana. Es doctora en filología románica
por la Universidad Complutense y actualmente está vinculada al Instituto
Cervantes, al tiempo que colabora con el suplemento cultural ABCD las Artes
y las Letras, del diario ABC, en la crítica de libros. Ha publicado Siete
relatos (1982), Prohibido salir a la calle (1998), novela finalista en el
Concurso Nacional de Novela Eduardo Caballero Calderón del Ministerio de
Cultura de Colombia, La casa imposible (2005) y La semilla de la ira
(2008). Sus cuentos han sido traducidos a otras lenguas, incluidos en
numerosas antologías y publicados en revistas de reconocido prestigio
internacional como Puro Cuento, Caravelle, L’Ordinaire Latinoamericaine y
Torre de Papel, entre muchas otras más.
http://alfaquequeediciones.blogspot.comhttp://abbrr.com/yXt
Fuera de Borda. El pasado 27 de diciembre fueron anunciados los ganadores
del 5º Certamen Literario del sitio Pepe Fuera de Borda, que premia
creaciones narrativas enfocadas en el tema de la navegación, los barcos, el
ámbito marino o los navegantes. Con participantes de América, Europa,
Oriente y Asia, el concurso arrojó como ganadores los relatos “El
Caleuche”, de Maria Luisa Landman Rodríguez (Santiago de Chile);
“Jamaica-Madryn-Jamaica”, de Néstor Rubén Calós (Merlo, Provincia de Buenos
Aires, Argentina), y “Nacido sin nacer”, de Víctor Hugo Valledor (Posadas,
Provincia de Misiones, Argentina). El jurado estuvo compuesto por los argos
Corcho Daroqui, Hector M. Wrubleski, Rosana Polastri, Juan Carlos Domínguez
Yela y Roberto Cimadevila, así como los españoles Íñigo Sainz de Baranda,
Juan José Palacios Testillanos y Manuel F. Pérez Sola, el hawaiano Fernando
López Albarellos y la puertorriqueña Yolanda Arroyo Pizarro.
http://www.pfdb.com.ar
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
=== ¿Le interesa estar informado sobre concursos? =========================
Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a
letralia-concursos-subscribe@..., o visitar nuestra cartelera
de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@...
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** El escritor cubano Dolan Mor recibe el Premio Barcarola 2008
El poeta y narrador cubano Dolan Mor
(http://www.letralia.com/firmas/dormolan.htm) ha sido galardonado en España
con el Premio Internacional de Poesía Barcarola 2008, por su libro La novia
de Wittgenstein, según se anunció el pasado 15 de diciembre.
El Premio Barcarola, que publica la editorial Siruela en la colección
“Libros del tiempo”, fue concedido a Mor por un jurado presidido por el
poeta español Félix Grande, y del que formaron parte los también escritores
Luis Alberto de Cuenca y Javier del Prado.
Mor nació en Cuba en 1968 y desde 1999 reside en Aragón, España. Es autor
de los libros El plagio de Bosternag (2004), Las historias de Jonathan
Cover (2005), Seda para tu cuello (2006), Nabokov’s Butterflies (Premio de
Poesía Delegación del Gobierno en Aragón, 2007), Los poemas clonados de
Anny Bould (Premio Miguel Labordeta de Poesía, 2008) y El libro bipolar
(Premio Isabel de Portugal, 2008).
Su obra ha sido recogida en las antologías Los chicos están bien: Poesía
última (2007), Poesía para bacterias (2008), y en la reedición de Las
cuatro puntas del pañuelo: Poetas cubanos de la diáspora, galardonada con
el Premio del Cuban Artists Fund, con sede en Nueva York.
Ha colaborado en diferentes revistas españolas e hispanoamericanas como
Quimera, Turia y Letralia. En la actualidad algunos de sus textos se
traducen al francés, inglés y polaco.
El Premio Barcarola ha sido otorgado anteriormente a escritores como Clara
Janés, Jesús Ferrero, Lucía Echevarría o José M. Álvarez.
Fuente: CubaEncuentro
*** Piden repatriación a Francia de restos de la viuda de Vallejo
El pintor peruano Fernando de Szyszlo y el investigador Miguel Pachas
emprendieron una iniciativa para pedir a Francia que permita enterrar en el
cementerio parisino de Montparnasse los restos de Georgette Philippart, la
esposa del poeta peruano César Vallejo, junto a los de su marido, según se
anunció el pasado 17 de diciembre. La iniciativa fue planteada por De
Szyszlo y se formalizará con el envío de una carta a la Embajada de Francia
en Lima (http://www.ambafrance-pe.org).
Pachas, que ha publicado el libro Georgette Vallejo, al fin de la batalla,
añadió que solicitarán a la legación francesa un informe sobre la
posibilidad de repatriar los restos. “Es el primer paso que estamos
elaborando en estos días”, explicó Pachas, que recordó que en enero de 2008
se cumplió el primer centenario del nacimiento de la esposa del autor de
Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz.
Vallejo, quien murió en París en 1938 y fue enterrado en el cementerio de
Montrouge, fue luego trasladado a iniciativa de su viuda a Montparnasse,
donde su tumba, muy cercana al cenotafio de Baudelaire, es una de las más
visitadas. Por su parte, Georgette Philippart, quien murió en 1984, está
enterrada en el cementerio de La Planicie de Lima, aunque sus admiradores
peruanos consideran que debería descansar junto al hombre que amó desde los
17 años y cuya obra preservó y difundió a lo largo de su vida.
Pachas consideró que “mientras más personas intervengan en esta petición
sería mucho mejor” y que, si se logra reunir sus restos con los del poeta,
“sería una forma de reivindicar” la memoria de Philippart. “El mejor
reconocimiento que le podría hacer el Estado peruano a esta gran mujer
sería buscar fórmulas para llevarla a Montparnasse en París”, señaló.
Recordó que ella rescató los originales de las obras de su marido
abandonados en la Embajada del Perú en París durante los bombardeos de los
alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Viuda a los 30 años, Philippart
llegó al Perú en 1951 para defender la integridad de la obra de su esposo
con un ardor que le granjeó la enemistad de muchos estudiosos y
especialistas.
Fuente: EFE
*** Inés Fernández-Ordóñez es la cuarta académica española de la lengua
La filóloga española Inés Fernández-Ordóñez se convirtió el jueves 18 de
diciembre en la cuarta mujer en integrar la Real Academia de la Lengua
(RAE, http://www.rae.es), en sustitución del poeta Ángel González, quien
falleció el 12 de enero de 2008. La nueva académica resultó elegida en la
tercera ronda de votaciones.
“Me produce una gran emoción porque es un poeta al que admiro y por el que
siento predilección”, explicó Fernández-Ordóñez. “Me gusta muchísimo y en
alguna ocasión he citado versos suyos en algún acto público”, añadió.
Emocionada y muy contenta, Fernández-Ordóñez considera que su incorporación
a la Academia “es una noticia magnífica para todas las mujeres”. “Realmente
es un progreso innegable, porque lo cierto es que la Academia no está ahora
mismo acorde con lo que es la sociedad”, afirmó la nueva académica, quien
el día de su designación cumplía 47 años. Explicó que no esperaba, a su
edad, convertirse en académica de la lengua, porque “lo habitual es que se
premie toda una trayectoria vital”, y asegura que “hay muchas mujeres que
merecen esa distinción”.
Las demás componentes femeninas del órgano directivo son Ana María Matute
(que entró en 1998), Carmen Iglesias (en 2002) y Margarita Salas Filgueras
(en 2003), de un total de 44 miembros. Arturo Pérez-Reverte ha sido elegido
como vocal adjunto a la Junta de Gobierno.
“Es una buenísima noticia”, aseguró el secretario de la Academia, José
Manuel Blecua, al dar a conocer el apoyo que había obtenido la candidatura
de Fernández-Ordóñez, catedrática de Lengua de la Universidad Autónoma de
Madrid (UAM, http://www.uam.es), que era la única que se había presentado
para cubrir el asiento “P”, vacante tras la muerte de González.
Con su elección “la Academia abre una puerta hacia la modernidad, porque
ella pertenece a ese grupo de filólogos que además de conocer las técnicas
tradicionales del estudio del lenguaje tiene una formación vanguardista en
el campo de la lingüística”, señaló José Antonio Pascual, vicedirector de
la RAE, quien junto a Margarita Salas y Álvaro Pombo había apoyado también
esta candidatura.
“Es una buena adquisición para la Academia”, afirmó la científica Margarita
Salas, y dejó claro que Fernández-Ordóñez no había sido propuesta por ser
mujer, sino porque la RAE “busca la excelencia”. Destacó que se ha elegido
a la nueva académica “por su sabiduría” y porque va a poder contribuir a
los trabajos que desarrolla esta institución. “Aquí no venimos a
divertirnos”, aseguró.
En cuanto a la posible incorporación de nuevas mujeres a la Academia en un
futuro, Salas vaticinó que se va “a ganar terreno” y que “de aquí a quince
años la mujer ocupará el puesto que le corresponde en la sociedad y también
en la Academia”.
Para Pascual, la cuestión no consiste en “mirar por encima de la tapia para
ver si hay alguna mujer. “Tenemos que acostumbrarnos a mirar a las mujeres,
a darnos cuenta de que están ahí, en puestos de excelencia”. “Las cosas van
despacio”, señaló.
Discípula de Diego Catalán Menéndez Pidal, Fernández-Ordóñez ha recorrido
gran parte de España para formar, “en colaboración con sucesivas
generaciones de alumnos”, el Corpus Oral y Sonoro del Español Rural (Coser,
http://www.uam.es/coser), desde 1990 hasta ahora. La nueva académica es
especialista en la dialectología, actual e histórica, del español, y se
interesa sobre todo por la variación gramatical.
Fuentes: EFE • Reuters
*** Instituto de Literatura Puertorriqueña anunció ganadores de sus premios
El presidente del Instituto de Literatura Puertorriqueña
(http://www.icp.gobierno.pr), el doctor Ramón Luis Acevedo, anunció el
pasado 23 de diciembre los ganadores de los premios a los mejores libros y
artículos periodísticos publicados en 2007.
El Primer Premio de Periodismo Bolívar Pagán, con una dotación de $2.000,
recayó sobre Edgardo Rodríguez Juliá por sus columnas en el diario El Nuevo
Día (http://www.elnuevodia.com). Un segundo premio, de 1.000 dólares, fue
otorgado al periodista Mario Alegre, por sus columnas sobre temas
culturales e históricos publicadas en el mismo medio.
El Premio de Literatura en la Categoría de Creación, por la cantidad de
$2.000, le correspondió a Yolanda Arroyo Pizarro
(http://www.letralia.com/firmas/arroyopizarroyolanda.htm) por su libro Ojos
de luna, de la Editorial Terranova (http://www.editorialterranova.com). Se
otorgaron, igualmente, menciones honoríficas a Vanessa Vilches Noray por
Crímenes domésticos, y a Dinah Kortright, por La mirada insomne.
En la categoría de Investigación y Crítica se otorgó un Primer Premio de
$4.000 al libro Carnaval y liberación: la estética de la resistencia en
Figuraciones en el mes de marzo, por Eduardo E. Parrilla Sotomayor, de la
Editorial de la Universidad de Puerto Rico (http://www.laeditorialupr.com).
El segundo premio de esa categoría, por la cantidad de $2.000, recayó en la
edición crítica de El Gíbaro de Manuel Alonso, preparada por Eduardo
Forastieri Braschi y publicada por la Academia Puertorriqueña de la Lengua
(http://www.academiapr.org).
Cuatro menciones honoríficas fueron otorgadas a los libros Historia de la
Revista Literaria de las Antillas, de Adolfo E. Jiménez Benítez; La voz que
rompió el silencio, la novelística singular de José Elías Levis, de la
doctora Estelle Irizarry; La guerra fría y el sexenio de la
puertorriqueñidad, de Jaime Rodríguez Cancel, y Literatura y narrativa
puertorriqueña, la escritura entre siglos, de Mario Cancel.
El jurado encargado de la selección estuvo integrado por representantes del
Ateneo Puertorriqueño (http://www.conservatorioap.com), la Universidad de
Puerto Rico (http://www.upr.edu), las academias de la Historia, de la
Lengua y de Artes y Ciencias, así como de varias dependencias
gubernamentales.
Fuente: El Nuevo Día
*** Falleció el escritor y dramaturgo Harold Pinter, premio Nobel 2005
El escritor y dramaturgo británico Harold Pinter, premio Nobel de
Literatura 2005, falleció el miércoles 24 de diciembre por la noche a los
78 años, tras una larga batalla contra el cáncer de esófago que le fuera
diagnosticado en 2002.
“Era un gran hombre y fue un privilegio vivir con él durante más de 33
años. Se quedará para siempre en nuestra memoria”, declaró su esposa
Antonia Fraser al anunciar su fallecimiento en la página web del diario The
Guardian (http://www.guardian.co.uk).
Este intelectual con posicionamientos políticos claros, los cuales defendía
sin ambages, escribió más de treinta piezas teatrales. También era poeta,
director de teatro y de cine y guionista de varias películas, algunas de
ellas adaptaciones de sus obras.
El presidente francés Nicolas Sarkozy le recordó como un “humanista lúcido,
intranquilo e intransigente” y con un “temperamento contestatario y
heterodoxo”. Indicó también que la concesión, en 2005, del Nobel, significó
“una consagración tardía para su inmensa obra, pero también un homenaje al
valor y al compromiso de un hombre contra todas las formas de barbarie, un
hombre que renunció al confort de la notoriedad para caminar siempre ‘sobre
la cuerda floja’ ”.
Por su parte, el dramaturgo, disidente y presidente checo Vaclav Havel
subrayó que “fue de una gran importancia la solidaridad que manifestó hacia
mí y hacia mis amigos en la época de nuestra resistencia” al régimen
comunista desaparecido en 1989.
Hijo de un sastre judío, Pinter nació el 10 de octubre de 1930 en Hackney,
un barrio popular del este de Londres. El éxito le llegó con The Caretaker
(El guardián nocturno), obra que transformaría en guión cinematográfico
para ser filmada en 1963. Volvió a dejarse seducir por el cine escribiendo
otros guiones como el de La amante del teniente francés.
Su estilo muy peculiar, que incluye largos silencios y la jerga de su
barrio, causó tal impacto en su época que el prestigioso Oxford English
Dictionary (http://www.oed.com) acuñó el término “pinteresco” para
referirse a él.
Este artista comprometido era considerado como un rebelde antiimperialista
y defensor de los derechos humanos. Llegó a pedir la comparecencia ante la
Corte Internacional de Justicia del ex primer ministro británico Tony Blair
y del presidente estadounidense George Bush por haber desencadenado la
guerra en Irak, y ya en los años 80 había sido un crítico mordaz con la
política del presidente estadounidense Ronald Reagan y de Margaret
Thatcher, la primera ministra británica de entonces.
Más tarde Pinter descargó su ira contra la acción de la ONU en Kosovo
(1999), la invasión norteamericana de Afganistán (2001) y la guerra en Irak
(2003), describiendo a Tony Blair como “un idiota lleno de ilusiones” y
calificando a George W.Bush de “criminal de guerra”.
Pinter era un personaje en política, un polemista que libró una lucha sin
cuartel contra la política exterior estadounidense y a veces contra la
británica. Pero en la vida privada, era el más leal de los amigos y un
hombre rebosante de generosidad. “Era tan gran hombre como gran
dramaturgo”, dijo de él su amigo y biógrafo Michael Billington.
Enfermo de cáncer desde 2002, Pinter se sometió a sesiones de quimioterapia
que, según sus propias palabras, eran una “pesadilla personal”. Siguió
trabajando a pesar de la enfermedad. Su interpretación en 2006 del monólogo
de Samuel Beckett, La última cinta, en Londres, le valió los elogios de la
crítica. En 2007 firmó el guión de la película La huella, interpretada por
Jude Law y Michael Caine.
Fuente: AFP
*** Chile construirá Cantalao, el pueblo mítico soñado por Neruda
Cantalao, mítico nombre de un pueblo soñado por Pablo Neruda para acoger a
poetas y artistas emergentes, en las cercanías de la localidad de Isla
Negra, podría ahora concretarse gracias a la donación de 200 millones de
pesos (unos 317 mil dólares) del empresario minero Leonardo Farkas, según
se anunció el pasado 25 de diciembre.
Con los recursos aportados por el filántropo, empresario y ex candidato
presidencial Leonardo Farkas, se materializará la construcción del
memorial, cuyo proyecto se gestó en septiembre pasado con la exhibición a
la presidenta Michelle Bachelet por parte del comité ejecutivo del concurso
internacional de escultura Cantalao, que de entre los 130 proyectos
recibidos dio como ganador al presentado por el escultor estadounidense
Norman Lee como informamos en nuestra edición 191
(http://www.letralia.com/191/0712neruda.htm).
El nombre fue tomado por Neruda del pueblo donde transcurre la trama de la
única novela que escribió, El habitante y su esperanza. El proyecto, que
nació y tomó forma en 1971 cuando el escritor recibió el Premio Nobel de
Literatura, consiste en un pueblo con callecitas y casas destinadas a
poetas y artistas con talento, pero sin recursos para concretar sus obras o
para quienes necesitaran la soledad de un paisaje maravilloso para
inspirarse.
Neruda eligió el lugar. Un agreste paraje cercano a Isla Negra, frente al
océano Pacífico, con roquedales recónditos y una cueva de piratas que
responde a lo mejor de la imaginación del poeta, que creía que en ella
había tesoros escondidos.
Cantalao, en sus orígenes, contó con el apoyo entusiasta del gobierno de
entonces, presidido por Salvador Allende, en el que numerosos artistas,
incluido el propio Neruda, que fue embajador en Francia, ocupaban cargos
que les permitieron poner en marcha las obras, hasta que el golpe militar
de 1973 frustró la iniciativa. La muerte de Neruda, pocos días después del
golpe militar, había terminado por echarla al olvido.
La idea durmió hasta 1987, cuando escultores de todo el mundo participaron
en un concurso que culminó con la instalación de sus obras, inspiradas en
el Canto general, en los terrenos destinados a Cantalao, pero la maleza
tapó las esculturas y también la memoria de quienes debían responder con
recursos financieros al sueño de Neruda.
La ilusión reapareció en 1991, cuando el tema central de la Bienal de
Arquitectura fue precisamente Cantalao. Los ganadores, Hugo Molina y Gloria
Barros, diseñaron un pueblo con bosques y una trinchera muy especial, cuyo
trayecto forma la palabra “palabra”.
Quienes caminaran por esta “palabra” irían encontrando en cada recoveco los
poemas de Neruda escritos en los muros, y al final, el “Muelle de la
espera”, un edificio que se adentra en el océano y en cuyo interior habría
una sala de convenciones, un gran acuario y una impresionante vista al mar.
Fuente: EFE
*** Santillana publica Imperial, del peruano José Luis Mejía
Acaba de aparecer en Lima la novela para jóvenes Imperial, del escritor
peruano José Luis Mejía (http://www.letralia.com/firmas/mejiajoseluis.htm),
publicado bajo el sello Santillana (Alfaguara) en su serie roja y con
ilustraciones del artista peruano Aldo Shiroma.
Relato escrito en décimas espinelas que discurren a lo largo de 101
páginas, Imperial es una historia épica que comienza con el asesinato de
“la bella”, una joven muchacha que es víctima de la violencia de un
desconocido homicida. El Rey, supuestamente un justo soberano, ordena a
“los Cazadores”, la élite de la Guardia Imperial encabezados por el
“Príncipe Cazador” —que no es otro que el heredero de la corona—, que
encuentren al asesino.
Pasadas las semanas y agotadas las pesquisas, el Príncipe Cazador se
presenta ante el rey diciendo que la búsqueda ha sido en vano y que, dado
el tiempo transcurrido, debe desistirse. Pero otro personaje, “La Bruja”,
acusa al Cazador de ser el asesino, desencadenando una tragedia en la que
José Miguel, novio de la muchacha y hermano del acusado, le da muerte a
éste y se interna en la montaña acompañado por un puñado de hombres que se
constituirán en fuerzas rebeldes y se enfrentarán, en lo sucesivo, a los
Leones, la guardia del Rey.
Nacido en Lima en 1969, Mejía tiene estudios de Doctorado y Maestría en
Literatura Peruana y Latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe) y de licenciatura en Educación
en la Pontificia Universidad Católica del Perú (http://www.pucp.edu.pe). Ha
ejercido la docencia en sus diversos niveles (secundaria, preuniversitaria
y universitaria), ha dirigido obras de teatro con jóvenes y es escritor de
artículos de opinión que distribuye periódicamente bajo el título genérico
de Crónicas desde Lima (http://www.letralia.com/ciudad/mejia).
Ha publicado Para atrapar una luciérnaga amarilla (1998), Tal vez una
primavera (1998), Sólo sonetos solos (2004), La granja de don Hilario
(2004), Números —para empezar a contar— (2005), Un tal Pedro (2006), Cartas
a María Elena (2006), Cuídate, Claudia, cuando estés conmigo (2007), Se nos
perdió el alfabeto (2007) y Don Hilario y sus mascotas (2008).
Actualmente, y después de un año trabajando como profesor en la Escuela de
Comunicación de la Universidad Anáhuac, en la Ciudad de México, Mejía se
desempeña como profesor de español en la Jakarta International School (JIS,
http://www.jisedu.org), en la capital de Indonesia.
*** Machado y Muñoz Rojas declarados autores del 2009 en Andalucía
La comisión asesora del Centro Andaluz de las Letras
(http://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras) acordó por unanimidad, el
pasado 2 de enero, declarar como autores del año 2009 al Premio Nacional de
Poesía, José Antonio Muñoz Rojas, con motivo del centenario de su
nacimiento, y al poeta sevillano, Antonio Machado, en el 70º aniversario de
su muerte.
El Centro Andaluz de la Letras, dependiente de la Consejería de Cultura
(http://www.juntadeandalucia.es/cultura), destaca cada año a uno o varios
autores andaluces con el objetivo de mantener y acrecentar la memoria
literaria de figuras tan importantes como Aleixandre, Bécquer, Cernuda,
Alberti, María Zambrano, Manuel Altolaguirre (recordados en pasados años) o
la del autor del pasado año 2007, Luis de Góngora.
La Consejería de Cultura ha realizado un programa de actividades que se
desarrollará durante todo este año y que girará en torno a los poetas Muñoz
Rojas y Machado, informó la oficina del portavoz del gobierno. En primer
lugar, se impartirán unas jornadas dedicadas a Muñoz Rojas, en las que los
principales especialistas en el poeta analizarán su figura y su obra
relacionándola con su época.
El Circuito Literario Andaluz, las lecturas monográficas, la convocatoria
de ayudas para la realización de actividades para mejorar los hábitos de la
lectura en Andalucía serán otras actividades dedicadas a la figura de este
gran poeta, en el marco de una programación que contará con la colaboración
del Ayuntamiento de Antequera (http://www.antequera.es) y de la fundación
que lleva el nombre de este autor magistral.
Poeta amante del equilibrio y artesano del verso, Muñoz Rojas fue
galardonado con el Premio Nacional de Poesía (1998) por su obra Objetos
perdidos y Premio Reina Sofía de Poesía en 2002 al conjunto de su obra.
Además, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en el año 1992.
La Consejería de Cultura y la editorial Pre-Textos
(http://www.pre-textos.com) publicarán la obra completa en verso de José
Antonio Muñoz Rojas para distribuirla por la red de bibliotecas públicas de
Andalucía en torno al Día Internacional del Libro, el 23 de abril. El
estudio y la edición del libro ha sido realizado por Clara Martínez Mesa y
la obra tendrá una tirada de 1.500 ejemplares.
Fuente: EFE
*** Cuba abre acceso electrónico a documentos de Ernest Hemingway
Cuba puso a disposición de académicos y expertos, el pasado lunes 5 de
enero, el primer set de miles de documentos, fotografías y libros
digitalizados que pertenecieron a Ernest Hemingway, luego de que los
artículos languidecieron por décadas en el sótano de su hogar en las
afueras de La Habana.
La mayoría de los papeles nunca han sido publicados y proveerán más
información sobre los 21 años que Hemingway pasó en Finca Vigía, en San
Francisco de Paula, donde escribió algunas de sus obras más importantes,
dijo Ada Rosa Alfonso Rosales, directora del Museo Ernest Hemingway.
Los estudiosos “pueden consultar documentos importantes que dan luz al
período cubano de Hemingway, muy importante y bastante desconocida por su
biógrafos”, declaró Alfonso.
El material incluye más de 2.000 documentos, que van desde manuscritos de
algunos de sus trabajos, cartas y recibos de tiendas, 3.500 fotografías y
9.000 libros, de los cuales se sabe que al menos 2.000 fueron leídos por
Hemingway, debido a que dejó notas en los márgenes, agregó la directora.
Los documentos incluyen informes codificados de Hemingway de sus aventuras
buscando submarinos alemanes en las costas de Cuba durante la Segunda
Guerra Mundial y cartas sobre su amorío con la condesa italiana Adriana
Ivancich, que se cree habría sido modelo para la heroína de su novela de
1950 Across the River and Into the Trees, explicó Alfonso.
Hasta el momento, cerca de la mitad de los 2.000 documentos han sido
preservados y digitalizados y ahora están disponibles para la lectura por
parte de estudiosos que hagan una solicitud formal para verlos.
Por el momento, ellos deberán ir a Finca Vigía para ver el archivo, pero
posteriormente este mes los documentos también estarán disponibles en la
colección Hemingway en la biblioteca presidencial John F. Kennedy
(http://www.jfklibrary.org), en Boston, indicó Alfonso, quien agregó que,
aunque el archivo no está disponible en Internet, posiblemente lo esté
algún día.
El proyecto es parte de una iniciativa conjunta del Consejo Nacional Cubano
de Patrimonio Cultural (http://www.cnpc.cult.cu) y el Consejo de
Investigación de Ciencias Sociales de Estados Unidos (http://www.ssrc.org),
que trabajaron juntos bajo un acuerdo de 2002 para preservar los archivos
que fueron guardados en el sótano de Hemingway. Décadas de humedad,
insectos y calor afectaron muchos de los documentos, que los
conservacionistas cubanos restauraron y luego escanearon.
Hemingway, quien ganó el premio Nobel de Literatura en 1954, se mudó a
Finca Vigía en 1939, un año antes de que su libro Por quién doblan las
campanas fuera publicado y escribió ahí El Viejo y el mar, París era una
fiesta e Islas en el golfo, sostuvo Alfonso. En julio de 1960, el escritor
regresó a Estados Unidos y un año después, el 3 de julio, se suicidó en
Idaho a los 61 años.
Fuente: Reuters
*** Falleció el escritor panameño Mario Augusto Rodríguez Vélez
El sábado 10 de enero falleció en la ciudad de Panamá el escritor Mario
Augusto Rodríguez Vélez. Nacido en Santiago de Veraguas en 1917, a la fecha
era el autor panameño con más años escribiendo activamente. Las honras
fúnebres se celebraron el miércoles 14 en la capilla del Colegio Don Bosco
en Vía Israel.
Era egresado de la Universidad de Panamá (http://www.up.ac.pa), donde
estudió lengua y literatura castellana, y de la Universidad Central de
Quito, Ecuador, donde estudió periodismo, estudios que continuó en el
Instituto de Cultura Hispánica en Madrid, España.
Periodista, cuentista, poeta, dramaturgo, ensayista, fue director de muchos
medios de comunicación impresa, entre esos la revista Lotería. En 1969, por
decisión unánime ante una postulación hecha por Rogelio Sinán, Ricardo J.
Bermúdez y Catalino Arrocha Graell, fue elegido “Académico Correspondiente”
de la Academia Panameña de la Lengua.
Es autor de los libros de cuentos Campo adentro (1947), Luna en Veraguas
(1948) y Los ultrajados (1994), la novela Negra pesadilla roja (1994), el
ensayo Estudio y presentación de los cuentos de Ricardo Miró (1956), las
obras para teatro Pasión campesina (1947) y El dios de la justicia (1955),
y el poemario Canto de amor para la patria novia (segundo premio en el
Concurso “Ricardo Miró” de 1957), además de libros de crónicas y reportajes
periodísticos.
Hace poco escribió dos libros de memorias: las personales y las
periodísticas (2008). Y el sello El Hacedor tiene una antología de sus
cuentos editada y preparada para entrar a imprenta. Tiene, además, dos
libros de cuentos infantiles que permanecen inéditos.
Fuente: Noticias de los escritores de Panamá
*** Crean en Paraguay la Escuela de Escritores
Desde el pasado 12 de enero, y hasta el 2 de febrero, es posible
inscribirse en los primeros talleres que dictará la Escuela de Escritores
de El Lector, en Paraguay, que bajo la dirección del escritor Francisco
Pérez-Maricevich es una iniciativa del Centro Cultural El Lector, en la
capital paraguaya.
Pérez-Maricevich señaló que con esta iniciativa se brindará un gran aporte
al Paraguay, “pues se trata de un emprendimiento inédito: será la primera
Escuela de Escritores” en ese país. Manifestó que “debemos contribuir a dar
alas a tantos noveles creadores que tenemos en el Paraguay, especialmente
jóvenes, en los distintos géneros de las letras: narrativa, ensayo,
dramaturgia, poesía”.
Pero al mismo tiempo puso énfasis en que la Escuela no sólo apunta a formar
escritores, sino a que personas de distintos tipos de actividades aprendan
a escribir correctamente. “Esto también va dirigido a docentes,
funcionarios, ejecutivos, empresarios, estudiantes, para quienes el arte de
redactar bien les abre puertas y les brinda insospechadas posibilidades de
mejorar sustancialmente su rendimiento”.
Al interrogársele sobre la diferencia que existe entre el taller literario
y la Escuela de Escritores, Pérez-Maricevich indicó que la Escuela ya es
una carrera de mediano aliento, que tomará dos años durante los cuales las
prácticas de redacción estarán enmarcadas por un desarrollo teórico y
científico.
“Un escritor o cualquier persona que quiera proyectarse en la vida debe ser
indefectiblemente alguien culto, con base intelectual suficiente para hacer
volar su talento de la índole que fuere, y por ello es necesario que tenga
nociones de filología, de lingüística, de historia del arte, de la
literatura específicamente, de géneros literarios, de estilos, de
corrientes según las distintas épocas, de historia general, de filosofía,
de política”, destacó Pérez-Maricevich.
Algunas personalidades que oficiarán de instructores en dicha escuela son
los escritores Carlos Villagra Marsal, Ramiro Domínguez, Alcibiades
González Delvalle, Osvaldo González Real y Renée Ferrer. La coordinación
estará a cargo de Bernardo Neri Farina.
“Hace un año comenzamos a trabajar en este proyecto con Pablo León Burián,
su principal inspirador, y con Farina, y este año lo estamos lanzando como
un gran acontecimiento que coincide con la condición de Capital Americana
de la Cultura 2009 que ostenta nuestra ciudad capital y con la
conmemoración del bicentenario de la independencia nacional”, detalló el
escritor.
Agregó que el lanzamiento de la Escuela de Escritores de El Lector coincide
también con la proyección del plan “Paraguay Lee”, que está en plena
ejecución en su primera etapa de “Misiones Lee”.
Los primeros talleres tendrán lugar entre el 2 de febrero y el 4 de abril
del corriente año. Al inscribirse, las personas recibirán dos libros de
obsequio, uno de la Biblioteca Popular de Autores Universales y otro de la
Biblioteca Popular de Autores Paraguayos. Los postulantes pueden anotarse
en el Centro Cultural El Lector (San Martín casi Austria) desde las 8 de la
mañana hasta las 6 de la tarde.
Estos talleres se basarán especialmente en técnicas de lectura y de
redacción, de manera que los que deseen inscribirse posteriormente para la
Escuela de Escritores tengan los conocimientos suficientes y manejen los
elementos esenciales para un mejor aprendizaje.
Cada grupo de alumnos tendrá una clase de dos horas por semana en los días
que elijan y con el instructor que elijan. Las jornadas se llevarán de
lunes a viernes de 5 de la tarde a 7 de la noche y los sábados de 9 a 11 de
la mañana.
Fuente: ABC
*** Rebautizan Biblioteca Nacional de Honduras como Juan Ramón Molina
La Biblioteca Nacional de Honduras (http://www.binah.gob.hn) lleva por
nombre “Juan Ramón Molina”, desde el pasado 13 de enero, en honor “al más
grande poeta hondureño de todos los tiempos”, quien nació en 1875 y murió
en 1908.
La ceremonia de declaración del nuevo nombre de la Biblioteca Nacional se
celebró en el mismo centro educativo, en el centro de Tegucigalpa, en
presencia del secretario de Cultura, Artes y Deportes, Rodolfo Pastor
Fasquelle; los poetas Oscar Acosta y Roberto Sosa, y representantes
diplomáticos, entre otros invitados.
El director de la Biblioteca Nacional, escritor Eduardo Bahr, indicó que el
nombre de Juan Ramón Molina es el mejor que se ha podido escoger para el
principal centro de lectura del país centroamericano. En la ceremonia, Bahr
también anunció los nombres que desde ese momento llevarán las diferentes
salas y la pinacoteca de la Biblioteca Nacional.
Las salas de lectura hondureña, infantil, de retratos, Fondo Antiguo y la
pinacoteca llevarán los nombres de los intelectuales hondureños Clementina
Suárez, Antonio Ramón Vallejo, Rubén Berríos, Aníbal Cruz y Ezequiel
Padilla, mientras que la Sala Extranjera y Referencial fue bautizada con el
del poeta cubano José Martí.
La Biblioteca Nacional de Honduras fue creada el 11 de febrero de 1880,
durante el gobierno de la Reforma Liberal de Marco Aurelio Soto y Ramón
Rosa, para conservar y difundir el patrimonio bibliográfico de autores
nacionales, el fomento, promoción y difusión de la lectura y la
investigación científica.
Su nuevo edificio fue inaugurado en 1906, y en 1963 fue trasladado a otro
inmueble conocido como Casa Morazán, donde funcionó hasta 1998, cuando fue
instalada en lo que fue la Antigua Real Casa de Rescates, que data de 1780.
En ese mismo antiguo edificio también funcionó desde 1896 la Tipografía
Nacional.
Considerado el poeta hondureño más universal por su gran calidad literaria,
Molina conoció al nicaragüense Rubén Darío —quien a la vez incidió mucho en
el estilo del escritor hondureño— y estuvo en España, donde colaboró con el
diario ABC de Madrid. Además, escribió para medios de países sudamericanos,
lo mismo que en su natal Honduras, Guatemala y El Salvador.
Fuente: EFE
*** Tesis doctoral permite recuperar textos inéditos de Pedro Salinas
Una tesis doctoral de la Universidad del País Vasco (http://www.ehu.es)
centrada en el estudio de la obra del poeta español Pedro Salinas ha
permitido recuperar textos inéditos del autor de la Generación del 27,
según informa un cable este 14 de enero. El estudio, titulado La narrativa
de Pedro Salinas, y realizado por la licenciada en filología hispánica y
doctora en literatura española Natalia Vara Ferrero recoge todos los
textos, editados e inéditos, que el autor escribió o publicó entre 1921 y
1951.
Entre estos materiales, la autora ha rescatado obras como Un conocido por
conocer, o textos inéditos como Los cuatro grandes mayúsculos y la Doncella
Tibérica, El valor de la vida, los proyectos de cuentos y el esbozo
narrativo archivado en Últimos escritos.
Vara ha analizado el proceso de creación de los textos de Pedro Salinas a
través de “un meticuloso trabajo de restauración” con el fin de
“devolverles su forma original” omitiendo incorporaciones de posteriores
ediciones. Esta investigación ha demostrado que dichos textos siguen el
“tema vital” que estructura la narrativa de Salinas basado en el “afán de
conocimiento de la realidad y de los hombres” y que fueron creados como
“fuentes de conocimiento para el lector” ya que en ellos se pueden
encontrar “valiosos principios y valores”.
En su estudio, Vara ha realizado una relectura y un análisis “profundo” de
todo el material “para abarcar todas las facetas del autor y valorar con
rigor sus virtudes y defectos”. Para la filóloga “un rasgo esencial” que
estructura tanto la obra como la vida de Pedro Salinas es “la
multiplicidad” que se traduce “en la diversidad de enfoques, temas y
motivos en los que se basa su extensa obra”.
Aunque Salinas obtuvo un “gran reconocimiento” por su poesía, en la que
destaca La voz a ti debida, también cultivó el teatro, la narrativa, el
ensayo, la crítica y la historia de la literatura. Sin embargo, la autora
de la tesis considera que “el gran interés despertado por la poesía ha
actuado en detrimento del resto de la producción de Salinas”.
“Salinas no sólo es el autor de La voz a ti debida y algunos de los poemas
de amor más bellos del siglo XX”, señala la autora de la tesis, “también es
un hombre plenamente integrado en su época y preocupado por el mundo. Sus
primeros textos son algunos de los más interesantes del Arte Nuevo
(movimiento literario que trató de renovar la narrativa en los años 20 y
30) y sus textos del exilio reflejan a un magnífico observador de la
realidad que se sirve de la ironía para enfrentarse a los claroscuros del
mundo que le rodeaba”.
“Los textos inéditos muestran especialmente el compromiso de Salinas con el
hombre”, prosigue Varas. “Están escritos en el exilio y muestran muy bien
cuál era la situación de este intelectual exiliado que no podía volver a
España y que presenciaba los primeros estragos de la Posmodernidad en
Estados Unidos. Esos textos, a veces inacabados, otras textos que escribía
y no podía publicar porque probablemente hubiese puesto en peligro su
puesto de trabajo en las conservadoras universidades norteamericanas,
muestran la preocupación con la que Salinas observaba la realidad. En ellos
destaca especialmente el manejo de la ironía e incluso lo satírico”.
Vara desestima la hipótesis de que la “narrativa saliniana” fuera una
ocupación secundaria, tal y como opinan “la mayoría de los críticos” que
consideran que la narrativa de Salinas “no puede ofrecer nada que no se
encuentre en su poesía” y les acusa de basar su opinión “en una lectura
superficial y llena de prejuicios”.
“Los textos —editados e inéditos— confirman que para Pedro Salinas la
narrativa fue, junto con la poesía, el teatro o la crítica, una parte más
de su multiplicidad esencial”, defiende en su tesis. Sin embargo, también
ha destacado que “tras años de menosprecio y olvido”, la crítica está
reconsiderando la valía de Salinas como narrador, “tal y como ya ocurrió
con su obra teatral”.
Fuentes: El País • Vasco Press
*** Poesía de Armando Rojas Guardia es recogida en antología
Como una colaboración entre los sellos bid & co. editor
(http://www.bidandco.vze.com) y EBUC-UCV, acaba de aparecer Fuera de
tiesto, una antología poética del venezolano Armando Rojas Guardia
(Caracas, 1949), con estudio introductorio de Harry Almela
(http://www.letralia.com/firmas/almelaharry.htm), responsable también de la
selección de poemas. El libro incluye también una entrevista a Rojas
Guardia realizada por la poeta y traductora Ana María del Re, centrada en
el poema “La desnudez del loco”.
Cabe destacar que esta antología abarca toda la poesía de Rojas Guardia,
incluyendo tanto la que ya está publicada como la que se encuentra en
prensa actualmente. Sobre este libro ha dicho la destacada crítica y poeta
Patricia Guzmán: “Asistimos a la renovación de votos de ardoroso amor del
poeta con el Dios desnudo que le ampara, así como al apasionado diálogo con
el ‘tú’ tácito y explícito que invoca nupcialmente y que ha distinguido su
poética”.
En el prólogo (http://laliebrelibre.com.ve/w/fuera-de-tiesto), dice Almela:
“Conmovido y atravesado por el rayo de luz de las contradicciones de un
postcristiano tratando de sobrevivir con dignidad en los años de finales
del siglo XX y lo que va del XXI, esta poesía mira desde su atalaya
particular la crisis de los metarrelatos y constituye un punto de quiebre
importante en el panorama actual de la poesía escrita en nuestro
continente”.
Hijo del poeta caraqueño Pablo Rojas Guardia (1909-1978) y Mercedes Álvarez
Gómez (1919-1973), el poeta Armando Rojas Guardia vivió durante sus
primeros siete años en Praga, Haití y Nicaragua, como consecuencia de los
cargos diplomáticos de su padre. Durante su juventud vivió en Bogotá,
Friburgo (Suiza) y Solentiname, con Ernesto Cardenal, en Nicaragua.
Posteriormente su vida ha transcurrido entre Caracas y Mérida.
Su vocación como escritor se inició en su hogar y jugó un papel importante
su participación en el Taller de Calicanto y Antonia; y se cimenta con su
activa participación en la formación del Grupo Tráfico. Ha desempeñado una
amplia labor cultural y docente vinculada a la literatura, y es una de las
voces fundamentales de la poesía venezolana contemporánea, así como un
destacado ensayista.
Ha publicado, entre otros, los poemarios Del mismo amor ardiendo (1979), Yo
supe de la vieja herida (1985), Poemas de Quebrada de la Virgen (1985),
Hacia la noche viva (1989), Antología poética (1993), La nada vigilante
(1994) y El esplendor y la espera (2000)
Fuente: bid & co. editor
*** Anunciados los miembros del jurado del Rómulo Gallegos
La Fundación Celarg (http://www.celarg.org.ve) anunció este lunes 19 de
enero la composición del jurado del XVI Premio Internacional de Novela
Rómulo Gallegos, en el que participarán los venezolanos Stefania Mosca y
Humberto Mata, la argentina Graciela Maturo, el cubano Miguel Barnet y la
mexicana Elena Poniatowska, ganadora de la edición anterior.
Mosca (Caracas, 1957) ha abordado el ensayo, la crónica, el cuento y la
novela. Estudió letras en la Universidad Central de Venezuela (UCV,
http://www.ucv.ve). Realizó trabajos de postgrado becada en la Fundación de
Estudios Internacionales Ortega y Gasset (http://www.fogtoledo.com) y el
Instituto de Cooperación Iberoamericana en Toledo, con Fernando Rodríguez
La Fuente y Joaquín Rubio. Cursó la maestría en literatura latinoamericana
de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve).
Ha publicado Jorge Luis Borges: utopía y realidad (1984), La memoria y el
olvido (1986), Seres cotidianos (1990), La última cena (1991), Banales
(1993), Mi pequeño mundo (1996), El suplicio de los tiempos (2000, ensayo),
Cuadernillo Nº 69 (2001), Maternidad (2004) y El Circo de Ferdinand (2006).
Obtuvo mención publicación en el Premio Internacional de Novela Miguel
Otero Silva de Editorial Planeta (1996, http://www.editorialplaneta.com.ve)
y el Premio Municipal de Literatura en 1997 por Mi pequeño mundo.
Narrador, ensayista, compilador y crítico de arte, Mata (Tucupita, Delta
Amacuro, 1949) cursó estudios de ciencias y filosofía en la UCV.
Actualmente se desempeña como presidente de la Fundación Biblioteca
Ayacucho (http://www.bibliotecayacucho.gob.ve), una de las editoriales más
importantes de América Latina.
Ha publicado Imágenes y conductos (1970), Distracciones; antología del
relato venezolano 1960-1974 (1974); Pieles de leopardo (1978), con la que
obtuvo el Premio Conac de narrativa correspondiente a ese año; Luces
1978-1981 (1983), Toro-toro (1991), Pieles de leopardo (antología personal)
(1992), Boquerón y otros relatos (1999), con el que obtuvo el Premio
Municipal de Literatura, mención narrativa, de la Municipalidad de Caracas,
y Pie de página (1999).
Maturo (Santa Fe, 1928) es escritora y profesora universitaria. Ejerció las
cátedras de introducción a la literatura y teoría literaria en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA,
http://www.uba.ar) y ocupa actualmente la de literatura iberoamericana en
la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA, http://www.uca.edu.ar).
Fundó en 1970 el Centro de Estudios Latinoamericanos, de amplia trayectoria
en la investigación de las letras y la cultura de América Latina. Ejerció
la docencia en la Universidad Nacional de Cuyo (http://www.uncu.edu.ar), la
Universidad del Salvador (http://www.salvador.edu.ar) y el Instituto
Franciscano. En 1989 fundó el Centro de Estudios Iberoamericanos de la UCA
y de 1990 a 1993 fue directora de la Biblioteca Nacional de Maestros
(1990-1993, http://www.me.gov.ar/bnm).
Ha publicado Proyecciones del surrealismo en la literatura argentina
(1967), Julio Cortázar y el Hombre Nuevo (1968, 2004), Claves simbólicas de
García Márquez (1972, 1977), La literatura hispanoamericana; de la Utopía
al Paraíso (1989), La mirada del poeta; ensayos sobre el conocimiento y el
lenguaje poético (1996), La identidad hispanoamericana; problemas y destino
de una comunidad (1997), Marechal: el camino de la belleza (1999), La razón
ardiente; aportes para una teoría literaria latinoamericana (2004), y los
poemarios Un viento hecho de pájaros (Premio “Laurel” 1958), Canto de
Eurídice (1982), Cantos de Orfeo y Eurídice (1996), Memoria del trasmundo
(1995, 2001), Cantata del agua - Habita entre nosotros (2001) y Navegación
de altura (2004).
Uno de los escritores cubanos de mayor éxito internacional, Barnet (La
Habana, 1940) obtuvo en 1994 el Premio Nacional de Literatura en su país.
Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Colaboró con Alejo Carpentier
en la Imprenta Nacional de Cuba y con Nicolás Guillén en la Unión Nacional
de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac, http://www.uneac.org.cu),
institución de la cual es fundador y vicepresidente por elección.
Ha publicado La piedra fina y el pavorreal, Isla de güijes, La sagrada
familia, Orikis y otros poemas, Carta de noche, Mapa del tiempo, Viendo mi
vida pasar, Con pies de gato y Actas del final (poesía); Autógrafos
cubanos, La fuente viva y Cultos afrocubanos (crónica, ensayo, monografía);
Akeké y la jutía (fábulas cubanas, 1978); Biografía de un cimarrón
(elaborada a partir de los relatos orales de un antiguo esclavo cimarrón,
Esteban Montejo), y Canción de Rachel Gallego, La vida real y Oficio de
ángel (novelas–testimonio). En 2006 obtiene el Premio Juan Rulfo en la
categoría cuento por su libro Fátima o el parque de la fraternidad, que
relata la vida de un travesti de La Habana.
Ganadora de la 15ª edición del premio con la novela El tren pasa primero,
Poniatowska (París, 1933) es periodista y narradora, y ha ejercido una
notable influencia entre los sectores intelectuales más prominentes de
México. Recibió el doctorado honoris causa de la Universidad Nacional
Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) en 2001, y ha recibido
distinciones equivalentes por parte de diversas universidades de México y
otros países.
Además, el pasado 23 de diciembre la escritora recibió el galardón
Escritora Galega Universal, que concede la Asociación de Escritores en
Lingua Galega (AELG, http://www.aelg.org), y que ya se había otorgado
también, en ediciones anteriores, al novelista angoleño Pepetela o el poeta
palestino Mahmud Darwish.
Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores de 1957 a 1958, e ingresó al
Sistema Nacional de Creadores Artísticos, como creador emérito, en 1994.
Entre otros títulos ha publicado las novelas Hasta no verte Jesús mío
(1969), Querido Diego, te abraza Quiela (1978), La flor de Lis (1988),
Tinísima (1992) y La piel del cielo (2001), además de la que le mereció el
Rómulo Gallegos; los ensayos Todo empezó el domingo (1963), La noche de
Tlaltelolco (1971), Gaby Brimmer (testimonio, 1979), Fuerte es el silencio
(1980), El último guajolote (1982), ¡Ay vida, no me mereces!, (1985), Nada,
nadie; las voces del temblor (1988) y Juchitán de las mujeres (testimonio,
1989); las colecciones de cuentos Lilus Kikus (1954), De noche vienes
(1979) y Métase mi prieta entre el durmiente y el silbatazo (1982) y los
libros de entrevistas Palabras cruzadas, Era, (1961), Domingo 7 (1982),
Todo México (1990) y Todo México, vol. II (1994). A partir de 2007, el
Gobierno de la Ciudad de México ha instaurado el Premio Iberoamericano de
Novela Elena Poniatowska.
La recepción de obras para el Premio Rómulo Gallegos será hasta el próximo
28 de febrero, y el galardón se otorgará el 2 de agosto. Participarán
novelas publicadas entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de diciembre de
2008. El premio se concederá al autor o autora de la mejor novela
postulada, escrita y publicada en idioma castellano, durante este bienio, y
consistirá en medalla de oro, diploma y la cantidad de cien mil euros (€
100.000) o su equivalente en moneda nacional.
Fuente: Celarg
*** Círculos de lectores inician en Upel Maracay
El Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Hugo Obregón Muñoz”
(Cillhom), de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador
(http://www.ipmar.upel.edu.ve), en Maracay (Aragua, Venezuela), inicia este
martes 20 de enero dos círculos de lectores, iniciativa que pretende, según
sus organizadores, valorizar, dar permanencia y pertenencia al diálogo como
herencia heraclítea y platónica.
Los círculos han sido planteados con temas específicos en consonancia con
contenidos epistemológicos relativos a las áreas de literatura y
lingüística. Son espacios de lectura y diálogo abiertos organizados en
función de talleres sobre epistemología de la lingüística y epistemología
de la literatura.
El círculo sobre epistemología de la lingüística se inicia este martes 20
con el taller “Confrontación del discurso naturalista y sociológico en la
representación del lenguaje”, a cargo de Cristóbal Camejo, y tiene como
objetivo presentar un estudio introductorio y crítico del fundamental
complejo discursivo naturalista sociológico, que surge a finales del siglo
XIX, en la búsqueda de la representación sistemática del lenguaje. Para
ello han sido seleccionadas las teorías biologicistas del lingüista alemán
Schleicher (1821-1867), contrapuestas al enfoque sociológico de los
lingüistas Saussure (1857-1913) y Jespersen (1860-1943).
Las sesiones serán los martes 20 y 27 de enero y 3 y 10 de febrero, entre 2
y 5 de la tarde. Se abordará lecturas como el Diccionario de filosofía de
José Ferrater Mora; Teoría y realidad en Marx, Durkheim y Weber, de de
Víctor Bravo, Héctor Díaz-Polanco y Marco A. Michel; El transformismo en
lingüística, de Girard de Rialle; Historia de la lingüística, de Fernando
Arellano; Biografía de una lengua, de Enrique Obediente, y otros.
Por su parte, el círculo sobre epistemología de la literatura, a cargo de
Jhoerson Yagmour (http://www.letralia.com/firmas/yagmourjhoerson.htm) se
inicia este miércoles 21 de enero con un taller sobre las problemáticas
contemporáneas de la hermenéutica, con el objetivo de, a partir de la
noción tradicionalista de la hermenéutica aplicada a los textos bíblicos, y
de la posterior sistematización por parte de Dilthey (1833-1911), apreciar
cómo los estudios hermenéuticos han resurgido dentro del panorama
contemporáneo, principalmente a través de la hermenéutica ontológica de
Heidegger, la postura filosófica de Gadamer (1900-2002), y el enfoque
fenomenológico de Ricoeur (1913-2005).
Este taller se celebrará los miércoles 21 y 28 de enero, y 4 y 11 de
febrero, también en horario de 2 a 5 de la tarde. Los textos escogidos son
Hermenéutica; diccionario de filosofía Herder (en CD-ROM), de Jordi Cortés
Morató y Antoni Martínez Riu; Hermenéutica
(http://www.mercaba.org/DicPC/H/hermeneutica.htm), de Agustín Domingo
Moratalla; Tradiciones hermenéuticas (http://abbrr.com/bTP), de Ambrosio
Velasco Gómez; “De Gadamer a Ricoeur. ¿Se puede hablar de una concepción
común de la hermenéutica?” (en: Hermenéutica, interpretaciones desde
Nietzsche, Heidegger, Gadamer y Ricoeur), de Jean Grondin, el capítulo V de
Ser y tiempo, de Martn Heidegger, y otros.
Los talleres están abierto a estudiantes y profesores de todas las
especialidades y son totalmente gratuitos. Los participantes interesados en
recibir certificación pueden inscribirse formalmente en los talleres a
través del Cillhom.
*** Siruela recupera las obras de Carmen Martín Gaite
Casi nueve años después de la muerte de Carmen Martín Gaite (Salamanca,
1925; Madrid, 2000), la editorial Siruela (http://www.siruela.com) publica,
el próximo 26 de enero, los dos primeros libros de la Biblioteca Carmen
Martín Gaite: Retahílas y El cuarto de atrás, dos de sus novelas más
aplaudidas.
Carmen Martín Gaite era una gran conversadora y una gran conocedora del
oficio de escritor, como queda claro en muchos de sus libros, pero además
dominaba con una soltura admirable la grandeza y diversidad del alma
humana. Pocos géneros se le resistían, y hasta se atrevió a versionar a sus
admirados autores clásicos, con obras como La reina de las nieves o
Caperucita en Manhattan.
Ganadora de prestigiosos premios como el Nadal (en 1957, con su novela
Entre visillos) o el Premio Nacional de Literatura, la escritora salmantina
también estudió la historia de España, y en 1970 publicó el interesante
ensayo Usos amorosos del siglo XVIII en España, que también le sirvió como
base para su tesis doctoral, y que se completaría con Usos amorosos de la
posguerra española.
Además, Martín Gaite, que durante años estuvo casada con Sánchez Ferlosio,
ejerció de crítica literaria y tradujo a respetados autores como Gustave
Flaubert, Charles Perrault, Virginia Woolf o Emily Brontë.
Para Manuel Rivas, que prologa la primera de las obras, Carmen Martín Gaite
era una “bebedora de sueños”, por eso su realismo es de “tan alta calidad”.
Por su parte, el escritor Gustavo Martín Garzo opina que El cuarto de atrás
es un “ensayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una
novela fantástica, pero, por encima de todo ello, es una larga
conversación”.
En la obra, durante una noche de insomnio, la escritora recibe la visita de
un desconocido interlocutor cuya identidad permanecerá oculta en todo
momento. Los recuerdos de infancia y juventud en Salamanca se irán
mezclando con sus reflexiones sobre los sueños, el amor, la escritura o la
memoria.
Respecto a Retahílas, Martín Gaite relata el viaje que realiza una anciana
al pazo familiar para morir, acompañada de su nieta Eulalia. La llegada
sorpresa de Germán, el sobrino de Eulalia, producirá durante esa noche un
intenso diálogo entre los dos que dará lugar a seis monólogos, en los que
cada uno reconstruirá y contará qué ha sido su vida hasta entonces.
De la novelista, poeta, ensayista y traductora, Siruela ha publicado hasta
el momento Caperucita en Manhattan (1990), Dos cuentos maravillosos (1992),
Esperando el porvenir (1994), su diario Visión de Nueva York (2006) y su
libro de artículos Tirando del hilo (2006).
Otras obras que formarán parte de la Biblioteca Carmen Martín Gaite y que
se irán publicando a lo largo de los próximos años son El cuento de nunca
acabar, Ritmo lento, El balneario, Fragmentos de interior, La búsqueda de
interlocutor, Todos los cuentos, Las ataduras, Macanaz y Entre visillos.
Fuentes: Estrella Digital • La Opinión de Tenerife
*** Abren en Colombia especialización universitaria en creación narrativa
Dirigida a aspirantes a escritores que demuestren experiencia y logros en
el arte literario, así como a profesionales de todas las disciplinas, la
Universidad Central de Colombia (http://www.ucentral.edu.co) acaba de abrir
su Especialización en Creación Narrativa, que tiene como objetivo formar
especialistas en el conocimiento del oficio y del arte narrativos, para que
puedan desempeñarse en los distintos campos de la actividad literaria.
Aprobado por el Ministerio de Educación de Colombia
(http://www.mineducacion.gov.co) en julio de 2008, el programa es el
resultado de la experiencia de 27 años del Taller de Escritores Universidad
Central (Teuc, http://www.ucentral.edu.co/humanidades/teuc.htm). La
especialización, que se iniciará el 4 de febrero, es la primera en su tipo
en el sistema universitario colombiano, y tiene una duración de un año
académico, distribuido en dos semestres, con un total de 232 horas de clase
presencial y 29 créditos académicos. Se desarrollará en clases de 6 de la
tarde a 9 de la noche los miércoles y viernes.
Los participantes realizarán un recorrido por las distintas vertientes de
la literatura universal, así como de las demás manifestaciones del arte,
con el objetivo de generar la experiencia de la creación narrativa.
Recibirán, asimismo, herramientas para la composición de textos literarios,
que incluyen el conocimiento de la lengua materna, así como las técnicas y
recursos narrativos, así como criterios para el desempeño en actividades
como la edición, la docencia y la gestión de proyectos literarios.
La especialización estará dividida en dos fases, cada una con duración de
un semestre. La fase inicial está compuesta por los módulos bimestrales
“Poéticas de la narración”, “Lenguaje y creación I - II” y “Composición
narrativa I”, y permitirá reconocer saberes y sensibilidades en torno a la
creación narrativa, su dimensión estética y su componente básico, el
lenguaje.
La segunda fase, compuesta por los módulos bimestrales “Narrativas y
creación I y II” y “Composición narrativa II”, desarrolla las
especificidades de la creación narrativa, e interactúa con los saberes y
sensibilidades potenciados en la fase inicial. Adicionalmente, el módulo
“Propuesta narrativa” apoyará el desarrollo de la obra de ficción (novela
corta, libro de cuentos, etc.) que permitirá a cada estudiante optar al
título de especialista en creación narrativa.
Los docentes que dirigirán estos cursos son Isaías Peña Gutiérrez, Oscar
Godoy Barbosa, Aleyda Gutiérrez Mavesoy, Joaquín Peña Gutiérrez, Alonso
Aristizábal, Nahum Montt y Manuel Hernández. Además, se ha previsto la
participación, en calidad de escritores invitados, de Héctor Abad
Faciolince, Roberto Burgos Cantor, Pedro Badrán, Alberto Duque López, Oscar
Collazos, Mario Mendoza, Roberto Pubiano Vargas, Efraím Medina, Jorge
Franco Ramos, Lina María Pérez, Jaime Echeverri
(http://www.letralia.com/firmas/echeverrijaime.htm), Octavio Escobar
Giraldo (http://www.letralia.com/firmas/escobargiraldooctavio.htm), Juan
Diego Mejía y Juan Álvarez.
Para inscribirse es preciso acudir, antes del 30 de enero, a la sede de
esta casa de estudios (Carrera 5, Nº 21-38, Bogotá). Habrá un proceso de
selección del que podrán ser admitidos alumnos que reúnan al menos 70
puntos tras presentar los recaudos: hoja de vida con soportes (hasta 40
puntos, divididos en 10 por estudios de pregrado, 10 por relatos publicados
en libros o revistas, 10 por docencia en literatura y 10 por
reconocimientos o premios literarios), un escrito de creación personal
(inédito o publicado), en cualquier género narrativo, de no más de veinte
páginas tamaño carta en Times New Roman a 12 puntos y a doble espacio
(hasta 30 puntos), y la sustentación en entrevista del texto presentado
(hasta 30 puntos).
Fuente: Teuc
*** México homenajeará este año a José Emilio Pacheco
En reconocimiento a sus 70 años de vida y 50 de escritor, el poeta,
novelista y traductor José Emilio Pacheco será objeto en junio de este año
de un homenaje por parte de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL,
http://literaturainba.com) del Instituto Nacional de Bellas Artes de México
(Inba, http://www.bellasartes.gob.mx).
El escritor, quien ha sido galardonado con los premios nacionales de Poesía
y de Periodismo Literario, así como el Xavier Villaurrutia, tiene tres
proyectos editoriales: Los días que no se nombran; Todo se va, título que
posiblemente cambiará, porque existe un texto similar de una joven cubana,
y un volumen que recopila versiones poéticas que ha realizado a lo largo de
varios años.
Como parte de las celebraciones en su honor, la Secretaría de Educación
Pública (SEP, http://www.sep.gob.mx) anunció que realizará una edición
especial del libro Las batallas en el desierto, que será distribuida en las
escuelas secundarias de México.
José Emilio Pacheco nació en 1939 en Ciudad de México. Empezó a figurar en
el panorama cultural desde muy joven, gracias a su dominio de las formas
clásicas y modernas y al enfoque universal de su poesía. También se ha
consagrado como excelente traductor y ha trabajado de director y editor de
colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos
culturales. Ha sido docente universitario e investigador al servicio de
entidades gubernamentales.
En su narrativa describe el mundo de la niñez, la adolescencia y el
apocalíptico deterioro de la ciudad de México; como muestra están sus obras
El viento distante y otros relatos (1963), El principio del placer (1972) y
Las batallas en el desierto (1981). En Morirás lejos (1967) revisa varios
esquemas de persecución (el nazismo, la guerra romana contra los judíos) y,
como rompecabezas, la novela incide sobre el cuerpo y la escritura.
De igual forma, el calendario 2009 de homenajes a personajes de la
literatura en vida y fallecidos, la CNL tiene programados 22 actos, cuatro
más que en 2008, así como la entrega de la Medalla al Mérito a Emmanuel
Carballo, en julio, en reconocimiento a su obra. Entre las personalidades
del mundo de las letras a las que se rendirá tributo este año están Eduardo
Lizalde, Ramón Xirau, José de la Colina, así como a los escritores, ya
fallecidos, Jaime Sabines, Nelly Campobello, Rosario Castellanos, Paco
Ignacio Taibo I, Juan Bosch y Malcolm Lowry.
Los homenajes iniciarán este mes con el filósofo Ramón Xirau, por sus 85
años y más de 40 libros publicados. En febrero se realizará el dedicado al
poeta Hugo Gutiérrez Vega, así como se llevará a cabo la mesa redonda “La
literatura chicana a 50 años de la publicación de Pocho, de José Antonio
Villarreal”. En marzo se tienen contemplados el tributo póstumo para el
poeta chiapaneco Jaime Sabines, de cuya muerte se cumplen 10 años, al igual
que un tributo a José de la Colina por sus 75 años de vida y 50 de la
publicación de Ven, caballo gris.
Fuentes: La Jornada • Notimex
||||||||||||||||| ESPECIAL: GAZA. NO A LA GUERRA ||||||||||||||||
=== Reflexiones sobre Gaza Antonio Mora Vélez ========================
Hace sesenta años la humanidad presenció horrorizada el holocausto de los
judíos europeos a manos de los nazis. El célebre Juicio de Núremberg que se
hizo a los jefes alemanes por tales crímenes al finalizar la Segunda Guerra
Mundial, quedaría como advertencia a todos los tiranos y sátrapas del
mundo, y sus principios se convertirían en jurisprudencia del derecho
internacional y en fundamento de la formación de la justicia penal
internacional. La humanidad pensante concluyó desde entonces que ni los
nazis alemanes ni ningún otro partido o gobierno del mundo pueden
exterminar una raza, un partido o un pueblo por razones ideológicas o
políticas. Tal actuación es considerada delito de lesa humanidad.
Lamentablemente la fuerza tiene el poder de destruir la bondad de los
principios. Y no habían terminado los vencedores de esa guerra de enjuiciar
a los jefes vencidos por sus crímenes de lesa humanidad cuando uno de los
países vencedores, Estados Unidos, destruyó innecesariamente dos ciudades
japonesas con sendas bombas atómicas. Después vendría la entrega del
territorio de Israel al capitalismo judío por parte de Inglaterra y la
posterior lucha de los árabes por desalojarlos de allí en sucesivas guerras
que terminaron fortaleciendo, gracias al apoyo de USA, al Estado de Israel.
Si los árabes descienden de Ismael, hijo de Abraham igual que Isaac, del
cual descienden los judíos, mal puede hablarse de derechos excluyentes de
un pueblo respecto del otro. Por el origen histórico ambos tienen derecho a
ocupar esa tierra que fue de sus ancestros bíblicos. Y los judíos tuvieron
que escribir una página heroica en Egipto con Moisés y Aarón para retornar
a ella. De modo que no nos digamos mentiras. Si bien hay que condenar a
Israel por el ataque desproporcionado a Gaza no se puede soslayar el
permanente ataque de las guerrillas fundamentalistas árabes al territorio
judío ni la consigna de sacarlos de allí y arrojarlos al mar.
La situación es bien compleja y no da para posiciones románticas. El Islam
le ha declarado la guerra a la cultura occidental —la llamada causa
palestina es un medio o pretexto— y el capitalismo de occidente ha
convertido a Israel en una punta de lanza en contra del mundo árabe para
arrebatarle el petróleo. Es posible que el futuro del mundo dependa del
desenlace de esta confrontación. Que el Armagedón de que habla la Biblia y
que predice Nostradamus sea la guerra entre estos dos mundos diferentes
pero iguales de ricos, prepotentes, dogmáticos y excluyentes.
Toca a los pueblos del mundo evitar esa guerra suicida pero no apoyando a
unos en contra de los otros sino combatiéndolos a ambos. Censurando la
invasión de Israel a Gaza pero censurando también los misiles de Hamás y
las penas de muerte que los fanáticos musulmanes decretan en contra de los
escritores de occidente, lo mismo que los terrorismos de Al Qaeda y del
Pentágono. En síntesis, construyendo un nuevo orden mundial en el que el
petróleo árabe y el dinero de Wall Street no sea de unos cuantos petroleros
árabes o de unos cuantos financistas judíos, sino que esté al servicio de
todos los pueblos del mundo. Es la única manera de evitar que ambos
—iguales de fanáticos, de terroristas y de capitalistas usureros— se
conviertan en sepultureros de la humanidad.
Montería, enero de 2009.
** Antonio Mora Vélez
antonio_moravelez@...
Abogado y escritor colombiano (Barranquilla, 1942), reside en Sincelejo
desde 1993. Es escritor de ciencia ficción, poeta, ensayista y
catedrático. Es el vicerrector de Bienestar Universitario, director de
la revista institucional y miembro de la junta directiva de la
Corporación Universitaria del Caribe (Cecar), de la cual es miembro
fundador. Ha publicado los libros de cuentos Glitza (Ediciones
Alcaraván, Bogotá, 1979), El juicio de los dioses (Casa de la Cultura,
Montería, 1982), Lorna es una mujer (Centro Colombo Americano, Bogotá,
1986), Lorna is a woman (Colombian Cultural Center, New Delhi, 1990) y
La duda de un ángel (Ediciones E-Books de Cecar, 2000), el primer libro
electrónico editado en Colombia. Ha publicado también el libro de
ensayos Ciencia ficción: el humanismo de hoy (Cecar, Sincelejo, 1996) y
los poemarios Los caminantes del cielo (Cecar, Sincelejo, 1999) y El
fuego de los dioses (Cecar, Sincelejo, 2001). Aparece en las antologías
Joyas de la ciencia ficción (La Habana, 1989) y Contemporáneos del
porvenir: primera antología de la ciencia ficción colombiana (Bogotá,
2000). Ha ganado varios premios de literatura y su nombre figura en The
encyclopedia of science fiction de John Clute y Peter Nicholls (New
York, 1995, página 696).
=== Feliz 2008 Jorge Majfud ==========================================
He leído en los diarios que en alguna parte del mundo han asesinado más de
cien niños y han despedazado muchos más en apenas una semana de bombardeos.
No lo he leído con palabras tan duras. La prensa siempre cuida de no herir
la sensibilidad de las personas civilizadas como nosotros. Pero igual me
pregunto, mientras tomo apaciblemente mi café de la mañana, ¿qué clase de
bestia humana pudo haber perpetrado esta obra? No quiero pensar que ha sido
sólo un error, otro efecto colateral, como dicen siempre. No voy a pensar
que es obra de las bombas inteligentes, porque nuestro mundo civilizado no
comete barbaries como en otras partes del mundo y en otros tiempos, como en
alguno de esos reinos bárbaros donde las mujeres visten de más como en Asia
o visten de menos como en África. ¿Sobre qué derechos se podría perpetuar
semejantes crímenes? ¿Qué dios podría justificar tanto dolor y tanta
injusticia? Porque, ¿no es una injusticia cien niños aplastados y
despedazados por la Libertad, la Civilización, la Ley, el Derecho y las
mejores Razones? ¿Bajo qué nobles argumentos se podría perpetrar semejante
bestialidad animal para convertirla en pura bestialidad humana?
** Jorge Majfud
jmajfud@...
Escritor uruguayo (Tacuarembó, 1969). Arquitecto graduado en la
Universidad de la República del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la
Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Técnica del
Uruguay, donde ha enseñado artes y matemáticas. Enseña literatura
latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha
publicado las novelas Hacia qué patrias del silencio (memorias de un
desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol,
Tenerife, España, 2001) y La reina de América (Baile del Sol, 2001), el
libro de crónicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de
ensayo Crítica de la pasión pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA,
1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me tocó
vivir (2004). También textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
séculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Ediçoes,
Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
artículos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
como La República, El País, La Vanguardia, Rebelión, Resource Center of
The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des
Médias Alternatifs du Québec y otros. Es miembro del Comité Científico
de la revista Araucaria de España. Ha colaborado en la redacción de
Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y
artículos han sido traducidos al inglés, francés, portugués y alemán. En
2001 recibió mención del Premio Casa de las Américas, Cuba, por La reina
de América. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities
& Letters, UGA (Estados Unidos, 2006).
=== No importará Margarita Muñiz =====================================
No importará el crepúsculo
menos aun los amaneceres
no importará si es mujer
menos aun si es niña
no importará si es un hombre
erguido ante su puerta
con las manos vacías
menos aun si es un niño
arrojando piedras
delante de los tanques
A mí me importa
No importará la lluvia
cayendo sobre los campos
menos aun importará
la sangre entrando
en el polvo del polvo
bajo el cielo adulterado
por el fuego incesante
indolente
impensable
no importará mañana
porque mañana no habrá
el tiempo estará detenido
en el vano de los ojos
aterrados
secos
inmóviles
la vida habrá fugado
a ninguna parte
la sangre seguirá
corriendo
entrando
hundiéndose
en el polvo del polvo
sin importar.
A mí me importa
hasta el desgarro
de las entrañas
Me importa
hasta pedirte Hermano
hasta pedirte
que amanezcas intranquilo
que abandones tu cama
que detengas tu almuerzo
que saborees tu agua
que acaricies tus paredes
que se pierdan tus ojos
siguiendo el vuelo de los pájaros
mirando el juego de tus hijos
y te estremezcas
hasta el llanto y la furia
y pienses
hasta sentir el frío de la muerte
y entiendas Compañero
que si por una vez
fuera importante
el crepúsculo
los amaneceres
si es mujer
mucho más aun si es niña
si es un hombre
erguido ante su puerta
con las manos repletas
de pan y de alegría
mucho más aun si es un niño
arrojando piedras como sueños
a los tanques polvorientos
que si por una vez
fuera importante
la lluvia mansa
cayendo limpiamente
sobre los campos
mucho más aun la sangre
cantándole a la vida
carne de la carne
bajo el cielo infinito
surcado por planetas
todavía sin nombre
Si por una vez y para siempre
fuera importante Compañeros
podríamos cantar juntos
un himno nuevo
tal vez un nuevo ruego
mañana existirá desde hoy
habrá hoy
habrá mañana
habrá después
el tiempo hará su interminable
juego de moebius
en el vano de los ojos
esperanzados
húmedos
inquietos
la Vida habrá vuelto
a colocarse por encima
de todos los absurdos
de todas las fronteras
de todos los credos
no irá a ninguna parte
la Vida se quedará en Paz
haciendo de la guerra
un terrible recuerdo
cada tanto visitado
en el juego de los niños
sobre el polvo que mece
la brisa de la tarde.
** Margarita Muñiz
margaeme@...
Docente, psicóloga e investigadora uruguaya (Montevideo, 1963). Es
profesora de literatura, especialista en literatura infantil, licenciada
en psicología y psicoterapeuta. Ha publicado Caracoleo (1990), El animal
en la literatura infantil. Aproximación crítica a “El paso del Yabebirí”
de Horacio Quiroga (1994), Análisis psicocrítico del cuento “Uña y
carne” de Ricardo Alcántara (1995), Entre una abuela sin memoria y un
abuelo soñador: diálogo entre generaciones a través de dos cuentos
(2006), “Los zancos de la abuela”, mención Ministerio de Educación y
Cultura (2006), Aproximación a “La taberna del loro en el hombro” de
Mario Delgado Aparaín: ficción y autobiografía (2007), Por los tiempos
de Johnny Sosa... Los trazos de la dictadura en Mosquitos (2007),
Apostillas a El perfume de P. Süskind (2007), Necesito que me cuentes
(2008) y Los puentes invisibles (2008).
=== No más Lidia Corcione Crescini ===================================
Con estas manos, privilegio que Dios me ha otorgado, con las cuales
acaricio a mis seres queridos, extiendo para donar, cocino, arreglo,
desbarato, remiendo, aplaudo, saludo, despido, elaboro y escribo, quiero
asesinar a la guerra, estrangular su cínica sonrisa cuyo eco me perturba y
retumba en mi alma compungida, hacer picadillo su voz improductiva e
infértil, sacar de su cuenca sus ojos felinos de mirada victoriosa y
arrojarla al vacío para que se pudra en la nada.
Guerra inútil que diariamente prepara su jornada, se arregla con sus
poderosas prendas (fusiles, granadas, morteros, bombas), se viste con su
túnica color púrpura (sangre, destrucción, estupor, asco, dolor,
repugnancia, desolación) y se eclipsa bajo el ardiente fuego de las llamas
infernales (detonaciones), que ensombrecen (silencio), con su barbarie los
días y las noches que caminan sin libertad, ocultándose sigilosamente para
poder subsistir.
Guerra de crímenes pasionales sin ton ni son, guerra por el poder de
conquistas: tierras, guerra por ideales: religión, guerra porque me miraste
mal, hablaste a destiempo, no engulliste entero, guerra del centavo, guerra
del porque sí y porque no.
Guerra que encarcela el alma, tras las rejas invisibles de la locura que se
anida en las mentes escabrosas y se abren soltando bandadas de pájaros
metálicos, para alcanzar sus fines mortales y acabar con todo: naturaleza,
seres vivos y humanos, edificaciones.
Sí, quiero asesinar a la guerra, para que ese pequeño niño con ilusiones de
infante, que quería ser bombero, piloto, policía o doctor, pueda jugar y
sonreír y disfrute de sus ideales, aunque cuando adulto, termine siendo un
arqueólogo, arquitecto, abogado, cantante, pintor o escritor.
Sí, quiero estrangular la garganta de la guerra, para que le permita a esa
madre y a ese padre, seguir diciéndole a su hijo cuánto lo necesita, lo ama
y lo orgullosos que están de él.
Sí, quiero sacarle los ojos a la guerra, para que permita a los seres
humanos seguir disfrutando de la belleza, de la alegría y de ese banquete
que es la vida.
Sí, quiero darle muerte a la guerra, aunque por eso me tachen de asesina,
me señalen, persigan y encarcelen.
Quiero, a través de mis palabras, seguir luchando para que todas las
personas, pese a sus dificultades, a sus desdenes cotidianos, tengan la
oportunidad de seguir con vida a pesar de las vicisitudes, del hambre, de
la pobreza, de la escasez, de la injusticia social. En el camino, por muy
arduo que éste sea, se compensan las cargas. “La vida es la vida, y sobre
ella no manda sino Dios, y no los hombres”.
¿Qué es vivir? La rutina es huésped de todos los días, te levantas te lavas
los dientes te bañas desayunas, caminas, ríes, lloras, gritas, padeces de
insomnio: huésped de la noche.
La belleza de cada día es el vuelo de una palabra, la complicidad de un
guiño, la música de una mirada, el sabor de un libro, la melodía de un
verso, la algarabía de las horas en su chasquido de castañuelas. Sólo basta
un poco de buen gusto, mirar graciosamente las cosas, recibir de ellas su
hermosura o vestirlas de manera caprichosa. El día no tiene memoria, la
noche sonámbula anda despistada y el reloj reclutado en la pared declina
los segundos y ¡anuncia la próxima travesía!
Esto se lo digo a usted, de pensamiento light, de palabras light, de oídos
light, de diálogos light. A usted que se deja devorar por la tecnología, el
celular, la Internet, las frases vacías.
¡No a la guerra!
** Lidia Corcione Crescini
licorcione@...
Narradora y poeta colombiana (Cartagena). Abogada egresada de la
Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Columnista
del periódico El Universal (http://www.eluniversal.com.co), de su
ciudad. Textos suyos han sido publicados en las revistas Unicarta de la
Universidad de Cartagena; Oxigen (http://www.revistaoxigen.com), de
Madrid; Revista Literaria Remolinos
(http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Aula Caribe.
=== La lección de Israel Nelson González Leal ========================
Israel le está dando una lección al mundo. El Estado israelita brinda una
aula magistral de soberbia, de omnipotencia, de barbarie, de
insensibilidad, de desfachatez absoluta. Ante un mundo acobardado por el
poderío militar y económico del sionismo y sus asociados, se planta el
monstruo de la sinrazón. Y se planta sin dificultad, abiertamente, como un
pistolero del viejo oeste que luce un par del Colts 45 e insulta a gritos a
todo el pueblo, mientras el Sheriff tiembla de miedo en el bar de la
esquina.
Israel es hoy el guapo del barrio, el capo del narcotráfico que domina el
territorio y al que nadie le discute, so pena de terminar con la boca llena
de moscas y completamente desnudo sobre un montón de basura. El resto del
mundo es el barrio temeroso, lleno de miedos distintos, de conjugaciones
con la envidia, la indolencia, el avarismo, la falta de humanidad, y el
siempre perverso cuidado de los intereses particulares.
Bajo la máscara de la prudencia, del análisis político cuidadoso, de la
negociación diplomática, el resto del mundo permite que Israel extermine al
pueblo palestino, comenzando por las escuelas, los hospitales, los centros
de acopio de alimentos, los refugios, los niños, las mujeres, los ancianos,
los civiles, la cruz roja, la ONU y hasta la prensa internacional que
intenta registrar la lección de Israel para mostrarla al mundo.
Y es que Israel no necesita de la prensa internacional, porque el pueblo
elegido es autosuficiente. Ellos son la prensa, así como son el sistema
financiero y los dueños de la ONU. Por eso se dan el lujo de bombardear las
instalaciones de las Naciones Unidas en Gaza; al fin y al cabo saben que se
están pagando y dando el vuelto.
Israel es el Estado más global del mundo, el más violento y el menos
diplomático. ¿Cómo se puede mantener relaciones diplomáticas con alguien
que no reconoce la diplomacia, que la irrespeta? ¿Cómo intentar negociar
con alguien que desconoce términos, convenios, dictámenes, leyes, acuerdos
y resoluciones? Israel no negocia. Ningún animal que olfatea el miedo se
detiene ante sus víctimas. Y es que la víctima de Israel no es sólo el
pueblo palestino, no es Hamas. La víctima de Israel en este conflicto es el
mundo civilizado, es el orden político internacional, es el sistema mundial
de concertaciones y diálogos.
Israel acaba de demostrar la inoperancia de la ONU, la absoluta
irrelevancia de su consejo de seguridad. Israel acaba de establecer la
verdad: la ONU le sabe a mierda, porque es excrecencia producida por los
señores de la guerra, y nadie mejor preparado para hacer y deshacer la
guerra que la tribu de Judea.
Es triste que hasta ahora sólo dos países suramericanos hayan tenido el
suficiente nivel moral, la suficiente calidad humana y la necesaria
valentía para romper relaciones diplomáticas con Israel, para no continuar
convalidando, bajo la pobre excusa de la prudencia política y la vil razón
del resguardo de los intereses de Estado, el asesinato en masa, la masacre
de inocentes, la hedionda razón judía.
Este episodio entre Israel y Palestina revela la caducidad del sistema
político que hoy gobierna el mundo, la flaqueza de su diplomacia, la enorme
mentira que significan sus instituciones internacionales. Sucede hoy con la
ONU, así como sucedió con la OEA durante el conflicto separatista en
Bolivia.
No habrá oración que salve al pueblo palestino del insano odio israelita,
como no habrá historiador que salve al mundo de su dolor moral cuando todo
esto termine.
** Nelson González Leal
negole@...
Escritor y periodista venezolano. Ha publicado Entre grillos y soledades
(poesía, Edit. Petroleum, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1986), Una pista
sutil (relatos, Edic. SCEZ, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1988), y Esa
pequeña porción del paraíso (novela, Edit. Comala, Caracas, Venezuela),
y participó en la antología Un paseo por la narrativa venezolana. Ocho
relatos cortos (Edit. Resma, Santa Cruz de Tenerife, España, 1988).
También ha publicado textos en diarios y revistas locales e
internacionales, impresos y en Internet.
=== Réquiem por las víctimas de una guerra: 2009 ==========================
=== Porfirio Mamani Macedo ================================================
Todo es efímero:
el sol, las estrellas y la luna.
¿Qué son esos ruidos?
Una piedra que sobre la piedra cae.
Todo pasa, todo cuenta:
El camino, la soledad, el olvido.
¿Qué es eso lo que veo?
Un fuego amargo que de las nubes desciende.
Todo es silencio:
tu voz, la mía, la nuestra.
¿Qué son esos gritos?
Niños buscando a sus madres muertas.
Madres buscando a sus niños muertos.
Todo es efímero:
el dolor, la vida, la sed.
¿Quiénes son esos los que van por ahí?
Almas buscando su cadáver
quemado por el fuego y la ceniza.
Todo me ausenta, todo me fenece:
el grito, la madre, el niño.
¿Y aquello que no veo?
Casas, polvo, sangre,
y niños despedazados por el miedo.
Todo pasa, todo queda:
el amor, el odio, la indiferencia, no el olvido.
¿Y esa voz de dónde viene?
De la tierra, de la muerte, de la herida,
que paseándose va entre nubes de polvo y miseria.
Todo es efímero:
el sueño, la mirada, y tu sonrisa.
¿Qué fue aquello que cayó de la nada?
Una mano, la mano de la muerte andando,
de noche a noche, buscándose de un lado a otro.
Todo es nada:
la paz, la guerra, la ceniza.
¿Qué es eso que oigo con una sola oreja?
El fuego devorando al fuego,
el odio consumiéndose en el odio.
No hay paz, para ti, caminante del desierto.
Todo es cal, todo calmo:
mi palabra, la tuya, la nuestra.
¿Y aquello tan oscuro, qué es?
Rostros peregrinos de la muerte.
Mensajeros, ángeles de la muerte,
derramando su savia en los caminos y las casas.
Aquí está la paz, aquí la guerra,
van, cada una con su bandera,
a encontrarse en el fango
del corazón del hombre.
Y así, queriendo gritar, no gritamos.
Sólo miramos, sólo miramos,
que hombres despedazan a los hombres,
que hombres despedazan a los niños,
que hombres despedazan a las madres.
Y no hay ni lágrima, ni agua, ni llanto
para decir lo que sentimos.
Y así, queriendo gritar: ¡gritamos!,
entre luces y noches que se incendian.
París, 16/1/2009
** Porfirio Mamani Macedo
pmamanimacedo@...
Abogado y escritor peruano (Arequipa, 1963). Abogado egresado de la
Universidad Católica de Santa María, ha hecho además estudios de
literatura en la Universidad de San Agustín (Arequipa) y también en la
Sorbona (Francia). Ha publicado poemas y cuentos en varias revistas en
Europa, Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica. Ha publicado entre otros
libros Ecos de la memoria (poesía, Editions Haravi, Lima, Perú, 1988),
Les vigies (cuentos, Editions L'Harmattan, París, 1997), Voz a orillas
de un río / Voix sur les rives d'un fleuve (poesía, Editiones Editinter,
2002), Le jardin el l'oubli (novela, Ediciones L'Harmattan, 2002), Más
allá del día / Au-delà du jour (poemas en prosa, Editiones Editinter,
2000) y Flora Tristan: La paria et la femme étrangère dans son oeuvre
(ensayo, Ed. L'Harmattan, 2003). Actualmente reside en París, donde
prepara un doctorado en letras en la Universidad de la Sorbonne
Nouvelle, y enseña en la Universidad de París VIII.
=== Shalom Musa Ammar Majad ==========================================
La Franja de Gaza mide unos cuarenta kilómetros de largo y diez de ancho.
Se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto. Durante el
mandato británico (1917-1948) era una provincia de lo que se conocía como
Palestina. Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la Franja estuvo
bajo la administración militar de Egipto. En 1967 fue ocupada por Israel y
así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo. Como
parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del
territorio. Desde el inicio de la intifada o levantamiento palestino en el
2000, el ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja,
instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los
palestinos. En la zona se construyeron veintiún asentamientos judíos, en
los que, hasta 2005, vivían más de 8.000 personas.
La Franja de Gaza es una de las regiones más densamente pobladas del
planeta: con una superficie de 360 kilómetros cuadrados es hogar para más
de 1,3 millones de palestinos.
Ante semejante situación cómo no recordar el plan de partición de la ONU,
al que Israel debe su existencia, y que nunca fue respetado por ese Estado.
A partir de 1948 el gobierno de Israel se apropió de, sin indemnización
alguna, las casas, las tierras y los medios de subsistencia de los
refugiados palestinos. Como hoy ante la masacre de Gaza, hubo algunas voces
judías que protestaron. El rabino R. Benjamín escribió: “No tenemos el
derecho de crear un hogar nacional con los bienes de otros. Consentir en
tal acto es un robo”. William Zukermann fue aun más lapidario: “Un pueblo
que durante siglos llevó una vida de refugiados y que comió el amargo pan
del exilio, ¿cómo puede comenzar su renacimiento político cometiendo un
acto de injusticia contra otros refugiados?”. Tales afirmaciones e
interrogantes no pierden, por la conducta amoral del gobierno israelí,
vigencia; al contrario, se acentúan con la introducción de nuevos vocablos
para describir el drama palestino: campo de concentración, holocausto,
apartheid, limpieza étnica. Aquí no entra la exageración: la posición
oficial israelí para con los palestinos sigue siendo la misma de cuando
Albert Einstein le preguntó a Weizmann: “¿Qué será de los árabes si
Palestina es entregada a los judíos?” y éste respondió: “¿Qué árabes? Son
tan insignificantes”.
Hoy día, acciones como las de Estados Unidos a nivel mundial o la de los
israelíes para con los palestinos, se revelan ante nuestros ojos como una
constante propia de las civilizaciones antiguas y de literaturas primarias
como, por ejemplo, el Antiguo Testamento, sagrada escritura para los
judíos. Civilizaciones y culturas todas que confundían el Orden Universal
con el orden interno del clan, del estado, del grupo étnico. Es lo que se
observa en Gaza. Israel actúa como una nueva Mesopotamia, como un nuevo
Egipto, como una nueva Sumeria. El Orden del Mundo es su propio orden. De
nada valen ya las resoluciones de la ONU, aun cuando fueron éstas las que
le dieron posibilidad y piso a su existencia como Estado. Bajo esta óptica,
Israel muy bien puede hablar de paz, pero es la paz de su propio orden
universal. La paz de Israel implica, así, el sometimiento de los otros, la
“pacificación” de los demás pueblos, la eliminación de los “enemigos”. La
paz de Israel presupone también ir en contra de su propio Dios, que es el
Dios de Jesús y la Iglesia, que es el Dios que protesta contra esa idea de
paz, con muros que dividen y matan etnias.
Creo que el término que mejor describe esta conducta es uno, por
antonomasia, judío: shalom. Friedlli lo describe como paz, alegría,
libertad, integridad, reconciliación, comunicación, armonía, justicia,
verdad. Polisémico sin duda. Pero no es una polisemia con Dios. Shalom es
concepto salvífico global, es “salvación”, pero, siempre según Friedlli, no
del alma sino del mundo: un mundo material puesto a salvo, a buen
resguardo. El Shalom se realiza en el mundo sólo cuando las relaciones
humanas están en orden, y éstas, para los israelíes, son las suyas propias.
Las demás no importan. Quizá la prueba más aterradora de esta convicción
israelí, son las fotografías en las que niños israelíes escriben con
marcadores mensajes en las bombas que serán arrojadas sobre los palestinos.
Recuerdo un simpático mensaje de texto (SMS), con aire de maldición para
quien osara lastimarme, que recibí para fines de año 2008 y principios del
2009: “Que las pulgas de 1.500 camellos egipcios se alojen en el trasero de
quién intente joderte la vida y que tenga los brazos tan cortos que no
pueda rascarse”. Lo traigo a colación por la lectura de la nota escrita por
Omar Barghoutti, hace ya algunos días, donde señala: “Un amigo me ha
enviado la más original felicitación de año nuevo: ‘Deseo un horrible año
2009 para todos los criminales de guerra y sus cómplices’. No pude menos
que pensar si no se podrían contar entre estos ‘cómplices’ algunos de los
altos cargos de Naciones Unidas”.
Sí: lo decía por el silencio ante el genocidio en Gaza. Y es que parece que
ya sólo queda lugar para la maldición, para la súplica a un Dios inmutable
en su silencio, para la plegaria al cielo.
Veo las noticias. Una mujer palestina, con ropas negras que son trasunto
del alma enlutada de su gente y del alma negra de sus asesinos, ante la
barbarie del bloqueo, de las patrullas aéreas, marítimas y terrestres, de
las cárceles y las torturas, del uranio empobrecido, del fósforo blanco, de
los racimos que son bombas, del fuego y la ceniza, de los cuerpos y la
sangre, de los niños y el llanto, de los gritos y el terror, del Guernica
diario. Una mujer palestina de aliento invalidado ante el futuro menos
promisorio. Una mujer palestina que declara ante las cámaras sin verlas.
Una mujer palestina que suplica a Dios, no vida, no paz, no un cese al
fuego, sino venganza. Es lo que hace tanto horror. Es el furor de que Dios
haga pagar al asesino, al criminal, al malvado, lo que los hombres,
imposibilitados, no pueden y, triste destino, al parecer no podrán. Es la
esperanza del desamparado.
Del otro lado del muro, un israelí le dice a otro: Shalom.
** Musa Ammar Majad
musamajad@...
Investigador venezolano (Táriba, Táchira; 1977). Licenciado en letras
por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la
Coordinación de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del
Espacio (San Cristóbal, Táchira), donde ha llevado adelante el Centro de
Investigaciones Históricas, Artísticas y Culturales y el proyecto de
registro y catalogación de la colección permanente, entre otras
actividades. En 2004 recibió la orden Luis María Rivas Dávila, de la
ULA, por su alto desempeño académico.
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Trascendencia de la obra poética de Aly Pérez Ingrid Chicote =====
(Nota del editor: el 30 de enero de 2005 murió en Cagua el poeta y
artista plástico venezolano Aly Pérez, quien dejó marcas indelebles
en las letras venezolanas y en muchos de sus oficiosos. Colega y
amiga del poeta, la autora de este trabajo analiza algunas de las
claves de su obra).
La obra poética de Aly Pérez tiene una trascendencia que va mas allá de las
relaciones personales que tuvo en vida, puesto que su poética tiene esa voz
particular que lo identifica dentro del complejo mundo de la palabra. Llena
de sentido literario, su obra goza de personalidad y tono. A decir de
Gustavo Pereira, la voz puede ser imitada, pero el tono poético es
personalísimo y no es posible que dos poetas tengan el mismo tono. Y es que
Aly Pérez tenía su propio tono creador en toda su expresión artística.
Por otra parte, la poesía también es una forma de filosofar la vida. Y
allí, en ella, es donde se encuentra un contenido de pasiones por la
cotidianidad y sus vinculaciones con la realidad y con las circunstancias
personales y sociales donde se encontraba inmerso el escritor. De allí que
su poética tenga el sentido de la belleza, y así nos hacemos eco de las
palabras de León Felipe cuando expresa que: “El genio poético prometeico es
aquella fuerza humana y esencial que, en los momentos fervorosos de la
historia, puede levantar al hombre rápidamente de lo doméstico a lo épico,
/ de lo contingente a lo esencial, / de lo euclidiano a lo místico, / de lo
sórdido a lo limpiamente ético”.
Expresa Gadamer: “¿Qué significa el surgir de la palabra en la poesía?
Igual que los colores salen a la luz en la obra pictórica, igual que la
piedra es sustentadora en la obra arquitectónica, así es en la obra poética
la palabra más diciente que en cualquier otro caso”.
Y es que la palabra en la obra de Aly de Pérez tiene aroma a café por la
mañana, a té por la tarde, tiene los colores del día, el transcurso de los
meses, el lugar de los almendrones y la diferencia entre la luz de enero y
marzo o julio o septiembre. Flores que guindan en las platabandas. Y en esa
obra poética, la palabra más diciente es la palabra resucitada. Es un ir y
venir entre el pueblo natal del poeta y el mundo.
De allí que el nombre de su taller de literatura “La Cigarra del Trópico”
fuera un barco donde la continuidad de los viajes era permanente entre
épocas, autores, utopías que siempre terminaban en los espacios de la
cotidianidad.
Es este sentido, esa cotidianidad que Aly Pérez expresaba desde la casa, se
convierte en un modo estético de mirar la realidad y de interpretarla de
forma hermenéutica. Expresa el poeta:
¿Dónde comienza
y termina la casa?
¿En los muebles de madera,
en la mesa con crisantemos
gavetas y ceniceros?
¿O tal vez en el patio
donde las malangas trepan
hacia los muros?
¿O en la sala
donde somos viento
que pasa por las puertas
y ventanas
y caemos como hojas
de otra tarde
o de otro bosque
en la piel desnuda?
Así es que el poeta se pregunta y le pregunta al lector y allí surge un
encuentro interpretativo, que, como expresa Jorge Díaz: “Ese encuentro
dialectiza al individuo consigo mismo a través de la interpretación que le
da a la obra de arte. La persona sale modificada y también la obra
interpretada, se modifica tanto el gusto estético como el leguaje mismo que
la comprende”.
Dentro de la poética de Aly Pérez encontramos una cotidianidad llena de
objetos, afectos, nombres y hasta fechas: “En la Villa de San Luis Rey de
Cura, un día antes de la celebración de de San Francisco, 2003”. Su obra
recoge la singularidad de la construcción del espacio a partir de las
palabras y, más allá de ellas, de una forma de geografía en la que el lugar
tiene vital importancia mas allá de la verdad lógica del mismo, como si el
lugar fuera un centro de antagonismos. Por un lado la casa es la idea, la
relación entre el sí mismo y las circunstancias que le rodean y el sí mismo
relacionado con otros presentes y no presentes. Una relación del sí mismo
en un viaje de alucinaciones en el que el paisaje del mundo puede verse
desde una ventana o desde las líneas de cualquier libro. La
intersubjetividad en los trabajos de Aly Pérez es una constante en la
búsqueda de la particularidad de las palabras suyas y de otros.
La casa puede ser un centro donde, a decir del poeta Lao Tse, “sin salir de
ella se puede conocer el mundo”, y el poeta lo expresa de múltiples
maneras:
Pasa por mi corazón
la vieja casa materna
cubierta de malangas
y matices vino tinto
de sus desaparecidos almendrones.
Esa “Canción lejana” nos expresa la nostalgia, el cambio de las épocas, el
transcurrir del tiempo y la distancia entre las palabras:
Pequeño hogar
que ahora pasas por mi corazón
silbando trinos lejanos
sólo mi perro blanco
lo entiende.
Madre recorro la casa
pero no la veo
de día un humo gris
tuerce las calles
de noche nubes negras
cubren la luna
al amanecer
ya no está
el cerro de la cruz
todo el piedemonte
es una horrible cortina
de latón y aluminio
derritiendo el verde quemado
que las clama en la distancia.
La casa y las casas se comen el paisaje. En sus poemas podemos ver un
centenar de conexiones intertextuales e intersubjetivas: Virginia Woolf,
Keneth White, John Keats, quien escribió que “La belleza es verdad y la
verdad belleza, no hace falta saber más que esto en la tierra”. Pero la
casa siempre dentro del poema, como este que escribió luego de leer “Este
pan que yo parto fue alguna vez avena”, de Dylan Thomas:
En este lugar abierto al absoluto
Sigues siendo un verso solitario
Árbol de lecturas
Cantado de rama en rama
Adentrándose en este valle
Haciéndome beber frescos abecedarios
En la entreabierta carpintería de las palabras.
(“Bajo el árbol de Dylan Thomas”, Aly Pérez)
Desde su interpretación intertextual expresaba y reescribía los poemas que
le sorprendían en la mañana, bien fueran de Thomas o de Keats. Asiduo
lector de Gustavo Pereira, no dejaba de sorprenderse con sus Somaris al
igual que con Tristia de Alejandro Oliveros, y luego escribía cartas-poemas
desde su casa imaginaria en cualquier viaje.
Poeta Oliveros
Este país o provincia torva
Al cual Tristia desnuda
A lo largo y ancho de su palabra
No fue hecho con muros de biblioteca
Ni con una historia de páginas memorables
Lo hemos consumido
Como un trago de aguardiente,
Amargo,
Que no dice nada
Ni en el cristal de sus botellas.
(“Después de una lectura de Tristia”, Aly Pérez)
Era un asiduo investigador de la cetrería desde los textos de Antonio
Trujillo y así las palabras, a veces, se le atropellaban en la página en
blanco. A veces recorría las playas donde, desde la casa de Carlos Ochoa,
contemplaba el mar. Entonces dejaba que el mar o la mar (siempre recordaba
la mar de Serrat y de Alberti y discutía sobre el género de la palabra mar)
inundaran su piso y se expandiera en el color de sus cuadros cuando le
faltaban las palabras, cuando con todas las expresiones de Hurakane y Boca
de Aroa fluían de su biblioteca e iban hacia el Mediterráneo o a cualquiera
de los océanos.
A veces, desde una canción, encontraba la rosa de Gertrude Stein, y esa
rosa iba desfigurándose en los ángeles de Rilke o en las arañas de Rimbaud
o en las manzanas de Rosana Hernández o en la casa donde duermen las vacas
hallada en un poema de Tibisay Rojas o en la tierra de San Francisco de
Asís, donde su amigo José Sánchez Arévalo estaba investigando sobre los
caminos de la toponimia en donde siempre hallaba su casa en los mapas
imaginarios.
Si “...la experiencia estética como experiencia histórica fundadora, al
asimilarla a la acción modeladora de generaciones que induce el encuentro
con las obras artísticas clásicas, es decir, a la mediación que opera la
obra de arte entre pasado y presente, entre el mundo que originó la obra y
el mundo de quien la interpreta en su actualidad” (Díaz, J., 2006), la
poética de Aly Pérez debe ser estudiada en todos sus aspectos porque no
sólo el poder de las palabras entrelazadas entre sí en la búsqueda del
sentido estético se convierten en poemas sino que, además, su influencia
desde su Taller de Poesía impregnó de preguntas y respuestas a sus
lectores, reconstruyendo la realidad en sí mismo y en otros.
En lo personal, a mi juicio, nunca diferenció al poeta del hombre. Nunca se
cuidó del hombre porque su mirada poética estaba por sobre todas las
miserias. Admiraba, leía y releía a Gustavo Pereira, a Reinaldo Pérez So, a
Igor Barreto, a Manuel Cabesa, a Luis Alberto Crespo, a Antonio Trujillo, a
Alberto Hernández, y además leía con ellos y con muchos otros que buscaban
en él, muchas veces, aliento en su ánimo inquebrantable y fiebre constante
de creatividad.
Una palabra al azar era el inicio de una investigación intertextual, que
generalmente terminaba en un largo poema o en el inicio de una apasionante
reflexión que terminaba en ensayo, pero siempre desde su casa y sus
objetos.
A veces sus poemas eran colores y un texto de Carlos Drummond de Andrade se
convertía en cuadro de miles de tonos verdes y texturas o viceversa cuando
leía en él.
Casas entre plátanos
Mujeres entre naranjos
Pomar amor cantar
Un hombre va sin prisa
Un perro va sin prisa
Un burro va sin prisa
Sin prisa... los ojos contemplan
Esta vida estúpida, Dios mío
Y entonces lo sobresaltaba otro verso. “Las conversaciones amanecen en las
aceras”, escribía, para darse un golpe de razón.
La casa y el barrio dejaron de amarse
En ellos el ritual de la vida no fluye
Ambos crearon distancia
Hablan lenguas extrañas
Ante cuadras de pesadumbre
Donde cantan pájaros barnizados de negro
Frente a la chatarra y hedor
De talleres mecánicos
(“De Colorados Blues”, Aly Pérez)
En la poesía de Aly Pérez casa, barrio, cotidianidad, las palabras se
convierten en piedras fundadoras, en pintura, cuadros, música y todo forma
un conjunto de belleza y referencias entre brisa, luz, color, óleos,
desparpajo, tiempo y constancia.
Poeta es aquel que sobrevive a la muerte y la verdadera muerte es el
olvido. En vida somos escribientes. La trascendencia nos la da la historia
que no tiene que ver con posiciones de poder, sino con la justicia. La obra
de Aly Pérez debe tener un devenir, debe tener esperanza porque sobrevive a
la muerte, como expresa el poeta Ledo Ivo:
“El rocío, que es eterno, se evapora
Llegada su hora y nuestros sueños
Nos guardan fielmente en sus sepulcros”
Bibliografía
• PÉREZ, Aly. Pasión según la casa
(http://www.letralia.com/119/letras08.htm). En: Letralia, Tierra de
Letras, Año IX, Nº 119, 2005.
• CHICOTE, Ingrid. Apuntes del Taller de Letras “La Cigarra del Trópico”,
1999-2003.
• El hondo país de los ausentes. Colección “La otra claridad”. Imprenta
Regional del Estado Aragua.
• DÍAZ PIÑA, Jorge. Hermenéutica y educación. Centro de Investigaciones
Contemporáneas. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Maracay,
2006.
** Ingrid Chicote
ingridchicote123@...
Escritora venezolana (Caracas, 1965). Terapeuta en medicina tradicional
china egresada de la Escuela Nei-Jing (http://www.nei-jing.com) y de la
Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). Actualmente cursa
estudios de pregrado en la carrera de Educación Integral en la
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR,
http://www.unesr.edu.ve). Ha dictado talleres y cursos de literatura,
filosofía y desarrollo de la creatividad en instituciones públicas y
escolares, y ha sido ponente en diversos eventos culturales y
educativos. Ha recibido diversos reconocimientos por sus aportes en la
cultura, la educación, la literatura y el quehacer comunitario. Se ha
desempeñado como redactora y jefa de Redacción del Diario La Antena
(http://www.diariolaantena.com.ve). Textos suyos han sido publicados en
El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), El Clarín
(http://www.elclarin.net.ve), El Siglo (http://www.elsiglo.com.ve), el
periódico Universidad Concejista, de la UNESR, y otros medios. Ha
publicado el poemario Piedras concentradas (Fondo Editorial Senderos
Literarios, 1997). Actualmente se desempeña como docente de teatro en la
Unidad Educativa Bella Vista en la parroquia del mismo nombre, en Cagua,
Aragua.
=== En tiempos de la nueva aldea global Alberto Salcedo Ramos ========
Hace unos años, el poeta brasileño José Paulo Paes escribió el siguiente
poema satírico sobre la televisión.
Tu boletín meteorológico
Me informa aquí y ahora
Si llueve o hace sol
¿para qué voy a salir?
La comida suculenta
que sirves frente a mí
con los ojos la devoro.
Por eso decidí jubilar los dientes.
En las telenovelas
Hay tanto poder de vida
Que ya no me esfuerzo
Por vivir
Guerra, sexo, deportes
Todo, todo me lo das.
Condenaré la puerta:
Ya no preciso del mundo.
Quien decida encerrarse en su casa en estos tiempos, tendría nuevas
opciones para prescindir del mundo exterior. Internet, tótem moderno, nos
comunica con mucha gente a lo largo y ancho del planeta, pero,
paradójicamente, nos aísla. Hoy contemplamos el mundo a través de múltiples
ventanas virtuales por las cuales nosotros también podemos ser mirados. Sin
embargo, la avalancha de información que recibimos no implica que
comprendamos más. El mouse de la computadora, hermano del control del
televisor, nos permite pasear atropelladamente por un universo fragmentado
en el que, a menudo, nos extraviamos. Lo que para José Paulo Paes era tan
sólo una ironía literaria, para muchos internautas es ya una realidad: en
el ciberespacio consiguen amores, canciones, películas, timbres para el
teléfono celular, libros completos. Pablo Fuentes, un ejecutivo español de
Telefónica Movistar, contaba en Bogotá los pormenores de un brindis virtual
que hicieron los gerentes de quince sucursales de la empresa en distintos
países —enlazados por Internet—, para celebrar un buen negocio. ¿Acaso es
necesario ir a los almacenes a ver ropa, si en Google hay montones de
vestidos para todos los gustos? ¿Para qué moverse de la silla a visitar al
amigo, si ahora es posible chatear con él? En la pantalla de la computadora
podemos encontrar, además, consejos médicos e imágenes en tiempo real de la
calle donde vive ese primo hermano con el que no volvimos a hablar desde la
adolescencia. De modo que atrancar la puerta de la casa, como proponía
Paes, ha dejado de ser una hipérbole.
Hace poco, por cierto, llegó a mi correo electrónico uno de esos típicos
mensajes colectivos que circulan por la red diariamente. El anónimo
corresponsal entregaba un inventario de los dislates que, según él, se han
producido durante los últimos años gracias al furor tecnológico. Algunos de
esos absurdos, expuestos con sorna, son los siguientes:
• Accidentalmente tecleamos el password de nuestra cuenta de correo en el
horno microondas.
• Ya no jugamos solitario con cartas verdaderas.
• Cargamos una lista de quince números telefónicos para ubicar a una
familia de sólo tres miembros.
• A veces nos incomunicamos con el hermano que duerme en nuestra misma
casa, en la habitación del segundo piso, sólo porque se dañó la conexión
a Internet y, por tanto, no podemos enviarle un correo electrónico.
• Cada comercial de Internet tiene escrita su página web en la parte de
abajo de la pantalla.
• Cuando por descuido salimos de la casa sin teléfono celular —ese aparato
sin el cual pudimos sobrevivir durante nuestros primeros veinte o
treinta años— entramos en pánico y nos devolvemos a buscarlo.
• Al levantarnos por la mañana, nos parece más urgente conectarnos a la
pantalla que poner a hervir el café.
• Ya no contamos los chistes en las reuniones sociales, como se hacía
antes, sino que les damos forward en el correo electrónico.
El travieso corresponsal, convencido de que a esas alturas tenía a los
receptores a su merced, agregaba otras dos perlas que, más que chistosas,
me resultaban inquietantes. Decían así:
• Admítelo: en este momento estás mirando para todos los lados como un
idiota, porque temes que alguien te vea riendo estúpidamente frente a la
pantalla de la computadora.
• Peor que eso: ya estás haciendo mentalmente la lista de las personas a
quienes le vas a enviar este correo, pedazo de pendejo.
La situación enfocada tanto en el viejo poema de José Paulo Paes como en el
reciente mensaje del internauta burlón, no es ajena, en absoluto, a quienes
contamos historias de no ficción en televisión. Les estamos hablando a
personas que, cómodamente sentadas frente a una computadora, con la puerta
ya condenada, pueden ver múltiples versiones de esa misma realidad que
nosotros exploramos durante el trabajo de campo. No sólo pueden recibir y
enviar montones de datos, sino que además tienen luz verde para internarse
a placer, a través del PC o del televisor, en las emociones del prójimo.
Por cuenta de esta revolución, los televidentes latinoamericanos ya no
buscan el drama en las telenovelas sino en la vida misma. Para atender a
tal circunstancia, los formatos se renuevan, se espectacularizan, andan a
caballo entre el video clip de fácil digestión y el melodrama. Para los
medios masivos, como bien decía el maestro Ryszard Kapuscinski, la verdad
se convirtió en un valor subordinado a lo interesante o lo que se puede
vender. La muerte del Papa, que en el pasado era una noticia, ahora es un
reality, como pudimos comprobarlo recientemente. Para un adolescente que ha
visto por Internet el video de la ejecución de Saddam Hussein y que ha
interactuado con una madame que ofrece sus gracias en línea, el tema de la
capa de ozono es tan fascinante como una hernia. En esa montaña rusa,
ninguna información es relevante si excluye el vértigo.
No exagera el semiólogo Jesús Martín Barbero cuando advierte que los
reality shows significan el fracaso del confesionario y del sicoanálisis.
Hoy la gente necesita contar sus intimidades en público. Y así, se apela
cada vez más a lo truculento para generar un efecto mayor en la audiencia.
Omar Rincón, crítico colombiano de medios, afirma que “tanto la cultura
como la televisión, para hacerse masivas, habitan la lógica del
espectáculo”. El resultado, según él, es una televisión cultural que ha
cambiado el peso del argumento por la levedad de la emoción.
La televisión cultural debe ir más allá de ese concepto elitista de quienes
la reducen a las artes. Debe fortalecer la identidad y la memoria y
procurar miradas plurales sobre la realidad. Aunque suene rimbombante, debe
ayudar a construir nación, como bien lo señala el ya mencionado Omar
Rincón. Martín Barbero estima que, pese a la amenaza que significa
Internet, la televisión sigue siendo el medio con mayor capacidad de
globalizar los imaginarios colectivos. “Lo que pasa”, agrega, “es que la
tienen secuestrada por intereses ajenos a la mayoría”. ¿Los reality se
multiplican para complacer los gustos del público o el público ha aprendido
a consumirlos como consecuencia del bombardeo que ha recibido en la
televisión? Barbero califica como “un engaño social” los estudios de
audiencia, “porque tener el televisor encendido no es lo mismo que
prestarle atención a lo que se ve”. Además, planear la cultura con base en
los deseos de las masas puede conducirnos a exabruptos como, por ejemplo,
enseñar la novena sinfonía en ritmo de reggaeton, porque la de Beethoven es
menos popular. La televisión —nos recuerda el periodista Javier Darío
Restrepo— no puede ser solamente un negocio: tiene que asumir también el
compromiso de poner a dialogar al país sobre sus problemas fundamentales,
servirle a los ciudadanos como un espejo en el cual se reconozcan con sus
costumbres, sus maneras de entender la vida, sus sistemas de producción,
sus sueños, su folclor. La televisión cultural es inversión social.
***
En los últimos años, espoleados por el desbordamiento de la tecnología y de
la vida interactiva, y a ratos por el afán de parecerse a los canales
comerciales, los productores de televisión cultural han modernizado sus
formatos, los han tornado más ligeros, con una gramática visual más ágil y
espontánea. Pero en esta renovación, llena de guiños al video clip y al
cine, la forma y el fondo no han ido de la mano. Por embellecer el cómo
para atraer a una mayor cantidad de televidentes, se ha descuidado un poco
el qué. A ratos se piensa muchísimo más en el tratamiento estético que en
el conocimiento eficaz de la realidad que se transmite.
La televisión cultural tiene el compromiso de propiciar una valoración
distinta de la vida, que vaya mucho más allá de lo efímero y superficial
que nos muestran los informativos. Su verismo excesivo, fustigado por
varios intelectuales, puede ser también una ventaja a la hora de contar
historias. “Los muertos”, dijo una vez Robert Capa, ese gran fotógrafo de
guerra, “serían en vano si la gente se negara a verlos”. Ruud Lubbers, Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, lo expresó de otro
modo: “Sin imágenes no hay compasión y mucho menos reacción política
urgente”.
El periodista cultural de televisión debe ampliar su agenda, ir más allá de
la información escueta del día a día, ser capaz de entender que la cultura
es noticia, patrimonio, calidad de vida. Debe darle voz a aquella gente que
ha sido excluida por no tener poder o por no ser víctima de las tragedias.
El escritor George Faludy decía que hoy en día “casi todos los noticieros
reproducen, en una sola noche, todo el horror que un romano habría visto en
el coliseo, durante el reinado completo de Nerón”.
La tecnología, a mi modo de ver, no es el problema: el hombre, finalmente,
echa mano de lo que tiene al alcance. Un día escribió sobre la arena y
otro, sobre la piedra. ¿Cuántos años duró la humanidad con la pluma de
ganso? Lo de hoy es el Internet y hay que aceptarlo. El año pasado, una
amiga reportera a quien admiro mucho, me contó que había abandonado la
versión impresa de su medio y se había trasladado para la virtual, en busca
de mayor espacio para publicar sus crónicas, quién lo creyera. En la web
disponía, además, de la posibilidad de complementar sus palabras con
videos. Sus relatos siguen siendo excelentes, aunque ahora se difundan a
través de la pantalla de una computadora.
La escritora Katherine Ann Porter ha dicho que el fenómeno de la televisión
demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa, con tal de no
verse a sí misma. El reto de la televisión cultural de hoy, a fin de
cuentas, es contribuir a que nos veamos nosotros mismos, a que reconozcamos
el espacio al cual pertenecemos, a que mantengamos vivo el diálogo con el
mundo, a generar posibilidades de transformación del entorno. Esto equivale
a mantener abiertas las ventanas para que entren el aire y la luz, ahora
que hay tantas puertas clausuradas.
** Alberto Salcedo Ramos
albertosalcedo@...
Periodista colombiano (Barranquilla, 1963). Graduado en la Universidad
Autónoma del Caribe. Ha trabajado en varios periódicos y revistas, como
El Universal, El Espectador y Cromos. Durante los últimos años se ha
dedicado en gran medida a trabajar el periodismo narrativo. En la
actualidad es cronista de las revistas SoHo (http://www.soho.com.co) y
El Malpensante (http://www.elmalpensante.com) y corresponsal de la
revista Ecos de España. También dirige, en Señal Colombia, el programa
de televisión Experiencias significativas. Ha publicado los libros De un
hombre obligado a levantarse con el pie derecho y otras crónicas, Los
golpes de la esperanza y Diez juglares en su patio, este último en
calidad de coautor. Su texto "Por favor, ni siquiera orquídeas" figura
en la Antología de grandes reportajes colombianos, de Daniel Samper
Pizano, y en la antología Años de fuego. Grandes reportajes de la última
década, de Editorial Planeta. Su crónica "La víctima del paseo" figura
en el libro Ciudadanías del miedo, publicado en español por la Editorial
Nueva Sociedad y en inglés por la Universidad de Rütgers. Es coautor del
libro Manual de géneros periodísticos (Ecoe Ediciones, 2005). Ha ganado,
entre otras distinciones, el Premio Internacional de Periodismo Rey de
España, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (tres veces), el
Premio al Mejor Libro de Periodismo del Año (otorgado por la Cámara
Colombiana del Libro) y el Premio al Mejor Documental en la II Jornada
Iberoamericana de Televisión, celebrada en Cuba. Este año, gracias a su
perfil "El testamento del viejo Mile", publicado en El Malpensante, fue
uno de los cinco finalistas del Premio Nuevo Periodismo FNPI-Cemex,
entre 470 concursantes de 21 países. La distinción le fue entregada en
Monterrey, México.
=== J. D. Salinger, emperador del olvido Rolando Gabrielli ===========
“Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un
campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no
hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un
precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en
él. En cuanto empiezan a correr sin mirar a donde van, yo salgo de
donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el
tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te
parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría
hacer. Sé que es una locura”.
J. D. Salinger, El guardián entre el centeno.
J. D. Salinger está vivo, acaba de cumplir 90 años y desde hace 45 no edita
un solo libro, porque le gusta escribir por placer para sí mismo, y su vida
ha llegado a ser tan misteriosa y privada que lo más probable es que él
también la desconozca. Un hombre que no le ha hecho concesiones ni a las
portadas de sus libros. No quieren que lleven ilustraciones ni fotografías
suyas, menos se ha rendido a la fama desde que es autor de culto con su
obra El guardián entre el centeno. Mucho se ha comentado sobre ese libro,
la libertad con que está escrito, frescura, todos los clichés habidos y por
haber, ese encanto que te lleva a abrazar al protagonista y al autor,
diría. Un viaje iniciático de un adolescente norteamericano, Holden
Caulfield, por un mundo material, hipócrita y con el glamour de la
desesperanza. ¿Qué podría pensar hoy J. D. Salinger de lo que está afuera,
un mundo como si fuera un dinosaurio despachándose un Big Mac en alguna
escalinata de Manhattan sin asco?
J. D. Salinger prefirió sus iniciales que Jerome David Salinger. Su padre,
rico judío polaco vendedor de quesos, se llamaba Sol Salinger, y es
probable que haya huido de la SS. Su primera mujer fue una doctora
francesa, se llamaba Sylvia. Después volvió a casarse y vivió al parecer
una vida algo alejada del sexo, entre vegetariano, el zen y su trabajo
diario. Se enfundaba en un overol azul y escribía durante el día y en la
noche guardaba con llaves sus escritos. Un personaje difícil de descifrar,
su hija dice que era tradicional que se bebiera sus orines. ¿Las personas o
la literatura tienen sus misterios o ambas? Pienso que la guerra hizo
efectos en su espíritu, cambió su percepción de la vida, las gentes en el
entorno social, y se atrincheró. Un soldado desconocido de su propia
palabra. fueron años difíciles cuando escribió El guardián o El cazador,
época del macartismo, del intento de suicidio de Sylvia Plath y del propio
Allen Ginsberg.
Por primera vez entré en contacto con J. D. en la universidad, en 1966,
cuando Antonio Skármeta nos leyó “El día perfecto para el pez banana”, cuyo
personaje central, Seymour Glass, termina suicidándose.
Entrevistarle, llegar a su casa, respirar un poco de su aire, saber qué ha
hecho durante estas últimas décadas, es una tarea para arqueólogos,
investigadores que no necesitan tratar con la cosa viva. Es un faraón que
ya vive en su pirámide de silencio. Combatió en Normandía, tiene una
portada en el Time, está prohibido El cazador oculto o El guardián entre el
centeno, y en muchas escuelas se lee al mismo tiempo con veneración de
monje medieval. J. D. no fue al entierro de su padre. No soportó la gira
polaca para que conociera el negocio de los quesos y él se transformara en
un fabricante. Su queso era la literatura y una serie de manías de las
cuales habla con lujo de detalles su hija. Lo que no sabe J. D. es que un
escritor verdadero se transforma en más público que un semáforo y puede
llegar a competir con una catedral sin fieles o con infieles llenos de
felicidad. Se venden 250 mil ejemplares anuales de su best-seller.
J. D. se internó en un boque de Cornish, New Hampshire, en el límite con
Canadá, no quiere saber del mundo, “sólo puedo soportar la sociedad allí
afuera mientras tengo puestos mis guantes de goma”. Habla como un cirujano
sobre el quirófano mientras le da respiración boca a boca a su propia
sombra. Un aviso muy claro evita cualquier confusión al intruso visitante:
PROHIBIDO EL PASO. Su casa queda detrás de sí mismo, es un lugar
inalcanzable, sólo se divisa vagamente cuando caen las hojas en otoño y el
viejo, díscolo, inefable soldado de infantería se desplaza bajo la
responsabilidad de su propio enigma entre esas inexpugnables paredes de
ausencia. El enemigo pareciera estar por todas partes. El arte del
camuflaje es indispensable para eludir todo contacto. Pero un día traspasó
esa fortificación Joyce Maymar, una despierta y audaz jovencita de 19 años
que se transformaría en su amante por unos meses y después confrontaría
disputas por una biografía que Salinger abominó. Ella escribía y veía en él
un maestro. Ella después se haría una famosa escritora y tendría un último
diálogo con J. D., sin sentido, aunque ella buscaba el hilo de por qué él
le había escrito al inicio y traído a su casa. No lo comprendió hasta el
final. El viejo Salinger no concedía ni una gota de oxígeno a sus oponentes
y éstos eran todos los que estaban frente a él.
Un dato que pareciera que nunca logró quitarle el sueño es que el asesino
de John Lennon, Mark David Chapman, llevaba entre sus pertenencias, el día
que le disparó al beatle, un ejemplar de El Guardián entre el centeno (The
catcher in the rye). ¿Éste era un hijo de Salinger? ¿Un muchacho difícil
como su personaje..? ¿Qué buscaba en realidad con la muerte de su ídolo? La
vida tiene caminos más extraños que la propia literatura.
** Rolando Gabrielli
panglobal@...
Periodista y escritor chileno residenciado en Panamá. Poeta, narrador y
ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
México y Panamá. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
en Colombia y Panamá. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
artículos suyos han sido publicados en América Latina y Europa. Es el
autor de la avenida "Fechado en Panamá", en nuestra Ciudad Letralia
(http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).
=== Piedra de mar: cuarenta años Manuel Cabesa =======================
Como si fueran seres reales, personas de carne y hueso con las que podemos
tropezar cualquier día en una esquina, el pasado 23 de noviembre de 2008,
Corcho y sus amigos, todos personajes de la imprescindible novela de
Francisco Massiani, Piedra de mar, acaban de cumplir cuarenta años, y a
pesar del tiempo transcurrido mantienen la misma vitalidad y frescura de
cuando aparecieron por primera vez en la escena literaria en 1968.
“Espontánea, fresca, natural, es esta novela de Francisco Massiani, uno de
los narradores más jóvenes con que cuenta la narrativa venezolana actual”,
de esta manera entusiasta presenta el crítico Armando Navarro la aparición
a finales de la década de los sesenta de Piedra de mar.
Hasta ese momento la narrativa venezolana había desembocado hacia dos
vertientes bastante definidas. En primer término, y a raíz de la creciente
violencia política desarrollada durante esos años, existe una fase
testimonial que intenta dar fe de las experiencias vividas por la juventud
de la época en las diferentes acciones de orden subversivo, y cómo esa
misma lucha por cambiar el orden establecido fue degenerando hasta llegar
al fracaso que sumió a esa misma juventud en un mar de frustraciones. La
otra opción narrativa es la de la introspección psíquica evidenciada por
una experimentación del lenguaje, muchas veces hueca y banal. En medio de
estas dos aguas surge la novela de Massiani.
Orlando Araujo, en su libro Narrativa venezolana contemporánea, incluye a
Piedra de mar dentro del grupo de novelas que el crítico denomina “de
confesión y crónicas del hastío”, términos que sirven muy bien para
comenzar a definir el contenido de la obra: Corcho, aprendiz de escritor,
nos va contando las peripecias por las que tiene que pasar en el lapso de
unas horas durante un periodo de vacaciones estudiantiles. La narración
comienza en la playa donde Corcho consigue una pequeña piedra que será el
motivo e hilo conductor de la trama. Araujo la define de la siguiente
manera: “La piedra, guardada en un bolsillo, es la esperanza frustrada, el
amor sin respuesta, el dolor de ser joven, la vida sin sentido, la
inocencia, la búsqueda y el llanto”. Pero la piedra es también el móvil que
permite a Corcho seguir adelante y enfrentar el vacío del mundo que lo
rodea y, lo que es mejor, hacernos una descripción de él.
Al escribir su novela, que es casualmente la que estamos leyendo, Corcho
nos confiesa su hastío ante una situación de vacío existencial que se le
impone sin él desearlo; Corcho es víctima de las circunstancias que lo
rodean, pero a diferencia de sus amigos está consciente de esa abulia, lo
que lo coloca en la posición de ser testigo del malestar que lo absorbe y,
por supuesto, su fiel relator.
Para llevar a cabo este relato Corcho pone en uso dos poderosas armas: su
capacidad de observación y una gran sinceridad a la hora de narrar los
acontecimientos que suceden. A medida que describe algún episodio nuestro
personaje va imponiendo su particular punto de vista, no puede en ningún
momento dejar de involucrarse en lo narrado. Oswaldo Larrazábal ve este
asunto de la siguiente forma: “Quizás una de las consecuencias más
importantes de esta obra esté en el hecho de que la prosa quiere acompañar
el ritmo mental del autor. Como van sucediendo las cosas, así son narradas.
Con la misma profundidad que van adquiriendo, así se desarrollan en la
expresión escrita”.
Debe ser por eso que nos parece que cualquier cambio en la actitud del
narrador influye en el tono de la narración; por ejemplo al hablar de Jania
hay un alto despliegue de ternura: “Jania está unida a mí por las primeras
noticias de la piel. Por placeres que antes soñaba solamente. En todo caso
por un montón de días felices por los que siento una profunda gratitud”.
Muy contrario es el caso al referirse a Marcos, su principal antagonista,
donde el tono es irónico y un poco cruel: “Es realmente un tipo mezquino. Y
está convencido que si deja de ser el mezquinito que es, perderá dos o más
centímetros de estatura. No sé si dije que Marcos es un enano. O casi un
enano. Y los enanos se sienten más chiquitos cuando hacen un favor”. De
esta manera nos presenta a sus amigos, distinguiendo en cada uno los rasgos
que sólo él puede detectar.
Otro aspecto que resalta en el relato del que Corcho nos hace partícipes es
el de la autoconmiseración por la situación en que se vive: la vida, como
dijimos, es para Corcho y el resto de sus compinches banal. “Nosotros no
somos personajes extraordinarios”, dice en una oportunidad, y es por eso
que prefiere evadirse dentro de sus propias fantasías: “Por cierto, a
propósito de la librería, siempre que entro, confieso, José, que me veo
retratado en millones de periódicos y las muchachas alocadas por las calles
con mi novela, mi monstruosa novela de mil páginas bajo el brazo”.
Una línea que asciende por entre el relato de Piedra de mar es el momento
en que Corcho, el escritor, se mira escribir y reflexiona sobre los
alcances de la escritura y sus dificultades: “A propósito de escribir, debe
ser dificilísimo para esos pobres infelices hacer una novela. Ahora me doy
cuenta. Lo digo a propósito de lo que debe contarse y lo que debe olvidar
un escritor”. Detrás de las aseveraciones de Corcho subyace toda una
teorización del relato.
Existe la necesidad de que lo narrado tenga vida, es decir, que soporte su
materialización en palabras sin que por ello pierda su verdadera esencia:
“Yo creo que se debe a que tú quieres meterte dentro de la palabra. O sea
que necesitas recordar el árbol tan bien, que pueda imprimirse el sabor del
árbol, y para lograrlo debes meterte a ti dentro de la palabra”. Para
Corcho la escritura debería ser ante todo transparente y comprensible. Una
manera de volver al sentido primario del narrador, que es el de contar una
historia para que ésta llegue al mayor número de personas posible, sin caer
en los malabarismos estructurales que terminan por confundir evitando así
que el vínculo comunicacional que debe existir entre el autor y el lector
se realice.
Finalmente hay que señalar que Piedra de mar es también el espejo de la
ciudad, sobre todo del este de Caracas, periplo por donde hacen su
recorrido los personajes: “Siempre que llego a Sabana Grande camino como un
desgraciado desde Chacaíto hasta el cine Radio City”. En ese espacio
físico-sentimental aparecen referencias a muchos lugares que fueron
tragados por la vorágine de una ciudad siempre cambiante: el Castellino, el
Piccollo Café, la Cervecería Alemana, el cine Las Palmas, el bar Páprika,
la antigua calle Lincoln, hoy convertida en boulevard, aparecen en estas
páginas con el esplendor de los tiempos idos.
** Manuel Cabesa
manuelcabesa@...
Narrador, poeta y ensayista venezolano (Caracas, 1960). Perteneció al
Taller de Poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos
(Celarg, http://www.celarg.org.ve) y ha colaborado con las principales
páginas literarias de la región y del país. Ha publicado el poemario
Vida en común (1985), la antología El acto y el lugar de la poesía. Una
antología de arte poética venezolana (Maracay, 2002) y el libro de
cuentos Falsificciones (Villa de Cura, 2004). Reside en Maracay, Aragua.
=== Variaciones sobre el pesimismo ========================================
=== (Crónica de un viaje a Washington) Oscar Osorio ==================
El otoño había secado las últimas hojas de los árboles y postreras bandadas
de pájaros cruzaban hacia el sur. En el apartamento que he rentado desde
hace algunos meses en New Jersey, leía las noticias de mi país, ejercicio
diario y doloroso, que repito con desesperación y desconsuelo. El último
informe hablaba sobre la monstruosa estafa de las llamadas pirámides, esa
nueva vergüenza nacional. Estaba irritado por el cinismo del gobierno, por
la bellaquería de los abogados, por la maldad de los timadores, por la
estupidez de la gente, por la actitud de los periodistas. Desde hace años
en Colombia, una noticia peor tapa la anterior, sin que ninguna logre ser
plenamente procesada. El tsunami informativo impide cualquier comprensión
cierta de los hechos y nos condena a la repetición autista de nuestras
tragedias. Miré, a través del doble vidrio de la ventana de mi estudio, los
árboles desnudos, las hojas muertas sobre el césped y el cielo plúmbeo que
anunciaba los duros meses del invierno. A escasos cinco metros, una ardilla
atesoraba la última semilla con la promesa feliz de la primavera. Entonces,
me amenazó de nuevo la sensación amarga de que Colombia es un largo
invierno sin promesas.
En esas estaba cuando me llamó mi primo José y me preguntó si estaba
interesado en asistir a un encuentro de escritores y críticos que iban a
hablar sobre la obra de Roberto Bolaño. Me dijo que el evento se iba a
realizar en Washington y que, si yo quería ir, él cubriría todos los
gastos. Por supuesto, acepté. Escuchar algunas valoraciones sobre el
trabajo literario de este autor podría resultar sugestivo. Además, no pude
dejar de advertir la extraña coincidencia que me destinaba a escuchar las
conferencias sobre la obra de un escritor del cual se ha señalado su
profundo pesimismo y su desesperanza por Chile, justo cuando las ingratas
noticias ratificaban el pesimismo de muchos por el destino de mi país.
Pensé en los juegos del azar, que tanto apasionan a Auster, y tuve la vaga
intuición que algo más que regodeos académicos me deparaba este viaje.
Mi primo me explicó el itinerario: partiríamos a las once y cincuenta de la
noche y llegaríamos a las cuatro y treinta de la madrugada, dormiríamos un
rato y saldríamos para la Universidad de Georgetown a las nueve de la
mañana. El bus estaría estacionado en la calle, al lado de Penn Station, y
nos dejaría en alguna calle de Washington, donde el amigo Román nos
recogería. No pagar terminales es una de las razones por las cuales este
servicio sólo cuesta veinte dólares. Hice cuentas: con cuarenta dólares se
paga el pasaje de ida y vuelta (diez horas por carreteras seguras y en
excelente estado). Si una persona trabaja ocho horas limpiando una casa, se
gana ciento veinte dólares. Este dinero le alcanza para pagarse el viaje de
ella y sus dos hijos a la imponente capital, donde, además, casi todas las
entradas a los sitios turísticos y culturales son gratis. En Colombia, la
señora se gana veinticinco mil pesos por el mismo trabajo. Ese dinero le
alcanza para ir, ella sola, de Cali a Buenaventura (cinco horas, ida y
vuelta, por pésimas carreteras y con innumerables riesgos), mientras sus
hijos la esperan, encerrados bajo llave, en alguna humilde covacha. Esa es,
pensé, otra de las innumerables razones del pesimismo sobre el futuro de
nuestro país y de las incesantes migraciones de los colombianos hacia
cualquier lugar.
Al día siguiente salí de mi clase de latín, en Hunter College, tomé el tren
E, me bajé en la 74 con Roosevelt y llegué a casa de mi primo, en Jackson
Heights. Comimos, conversamos un rato y nos fuimos para Manhattan, pasadas
las diez de la noche. No hubo ningún inconveniente durante esas 230 millas
que recorrimos de New York hacia el sur. Lamentablemente, la oscuridad no
me permitió ver mucho: avisos y señales de tránsito que se iluminaban y
oscurecían al paso del bus, árboles y prados, autos y camiones, desvíos y
salidas, luces de fábricas y ciudades, un parqueadero en Baltimore (donde
nos detuvimos por diez minutos) y, por fin, las amplias avenidas de
Washington. Llamamos a Román y nos apeamos del bus. En la calle hacía un
frío de los mil demonios y no había dónde guarecerse, así que no tuvimos
más remedio que resignarnos a sentir, en silencio, el paso lento de cada
uno de los segundos de esos quince minutos que se demoró en llegar nuestro
anfitrión.
A las ocho de la mañana estábamos en pie. Desayunamos unos ricos huevos a
la mexicana, con cosas adentro que no pude identificar, pan, jugo y café.
Llegamos al campus de Georgetown y caminamos alrededor de los más de
cincuenta edificios que constituyen la universidad católica más antigua del
país. Cuando entramos al salón, ya había comenzado el primer orador. En
total eran ocho, entre profesores, escritores, críticos, la traductora de
2666 al inglés y la editora de la obra de Bolaño en USA. Después de las
primeras cuatro intervenciones, hubo la acostumbrada discusión y salimos a
almorzar. Hasta ahora, nada extraordinario, como casi siempre ocurre en
estos eventos, que parecen más una puesta en escena que una verdadera
reflexión académica.
Entramos a la cafetería de la universidad, dos pisos con diversos bufés de
los cuales uno podía disponer a su antojo. La mesa que ocupamos Román, José
y yo, se llenó con más de una docena de platos. Un calzón relleno de queso
y espinaca, carne de pavo molida, carne de res con picante, arroz con
verduras, crema de tomate y gaseosa con una rodaja de limón constituyeron
mi opíparo menú. Luego, una torta de queso, helado y café. Hora y media de
comer, conversar y descansar. A nuestro alrededor, los estudiantes
almorzaban animadamente. Me dijo Román que Georgetown tenía un costo anual
por estudiante de alrededor de cuarenta mil dólares. Es decir, calculé, lo
que una persona se gana, con el salario mínimo colombiano, en quince años
de duro trabajo. Esa constatación me produjo una mezcla de sentimientos de
rabia, tristeza y desesperanza. El pesimismo amenazaba de nuevo.
Mientras terminaba mi café, un muchacho limpiaba la mesa de enfrente. Su
gesto triste me hizo acordar de un mesero, en un restaurante de comida
pesada en Manhattan, al cual le solicité que me recomendara algo rico y
quien me contestó, casi avergonzado, que a ellos no los dejaban comer ahí.
Eran latinoamericanos, el muchacho de New York y este de Washington, y las
personas que servían la comida, que limpiaban las mesas, que acarreaban los
trastos, que aseaban la cafetería de Georgetown University. Es bien sabido
que la mayoría de los inmigrantes realizan el sueño americano detrás de las
cocinas, en los baños, en las bodegas, en los oficios miserables. Las
potencias se construyen también sobre los hombros del mundo en desarrollo y
sobre los millones de seres humanos que dejan todo para tratar de
inventarse un destino mejor en tierras extrañas. Y ahí estaba yo, en la
capital del imperio, en la cafetería de una de sus prestigiosas
universidades, comiendo las viandas que preparaban estos trabajadores
esforzados y que servían con una amabilidad sin rencores.
Regresamos al auditorio, donde proyectaron una amplia entrevista con
Bolaño, en Chile. Ahí pude ver mejor al escritor, su naturaleza,
inteligencia y erudición, la claridad sobre su propia poética, la sencillez
sin adornos de su discurso; lo que uno advierte en la lectura de sus
textos. Quedó clara, en aquella conversación, su percepción de la novela,
su afecto por escritores como Cortázar, su disgusto frente a los epígonos
del Boom (con mención directa a Laura Restrepo) y su aprecio por escritores
como Villoro y Villa-Matas. Tomamos un breve descanso, antes de continuar
con la segunda ronda de intervenciones.
De regreso, cuatro conferencias. De todo lo escuchado, dos participantes se
destacaron. El uno, por su inteligencia; el otro, por su estulticia. El
primero, un juicioso crítico español con una sugestiva tesis, según la cual
Bolaño había concebido, generado, administrado y promovido un proyecto de
creación de un nuevo canon, cuyas características lo ponían a él en el
centro del mismo y, por ello, había resultado tan prontamente un autor
canónico y una de las voces señeras de la nueva literatura latinoamericana.
El segundo, un escritor chileno que se dedicó a mostrar unas fotos de él
con Bolaño y a decir cómo lo quería el escritor, qué amigos fueron y otros
comentarios de farándula. El culmen fue su anotación a una foto en la que
aparecían él y su hijo al lado de Bolaño: “Mi hijo está aquí, en este
auditorio, con nosotros”, dijo, ahogado en su risa, mientras señalaba a un
orgulloso adolescente. Con él acabó el evento. Mejor, él casi acabó con el
evento.
Ahora sí, el vino y los tentempiés usuales: fresas, uvas, variedad de
quesos, galletas, carnes frías. Conversación con el uno y el otro. En
breve, cada cual por su lado y nosotros a hacer un poco de turismo, unas
vueltas por la parte central de la ciudad. Desde el auto, contemplamos el
edificio circular del Capitolio, que es la sede del poder legislativo; el
monumento a Washington, un obelisco de 185 metros de altura; el monumento a
Lincoln, una imponente construcción en mármol; el Pentágono, los museos,
las sedes gubernamentales y centenares de edificios, la mayoría con diseños
clásicos, muchos de ellos en mármol o en granito blancos. Todo limpio,
suntuoso e imponente. Esta es una ciudad impresionante, hermosa, con
amplias avenidas, fuentes, parques, diseños arquitectónicos deslumbrantes.
No podía ser de otra manera, fue concebida en 1790 para convertirse en la
nueva capital de los Estados Unidos, es decir, el corazón político del
imperio, y fue llamada Washington en honor de su primer presidente. El
mismo Washington contrató al arquitecto Pierre L’Enfant para que la
diseñara similar a París. Es, pues, pilar del orgullo americano, centro del
poder mundial, atracción turística y destino de inmigrantes. Esa es la
ciudad que, por gracia de Bolaño, yo estaba visitando por segunda vez en mi
vida.
El vino y el agua que había tomado me urgieron a buscar un baño. Aguanté,
por un buen rato, dada la belleza que me estaba siendo ofrecida. Sin
embargo, la necesidad se impuso. Mis amigos me dejaron al frente de un
restaurante. Ellos iban a dar la vuelta y me recogerían de nuevo. El
establecimiento estaba cerrado y el carro se había ido. Avancé una cuadra
buscando otro sitio, pero no encontré. No conocía los alrededores y no
hallaba nada abierto. Parecía que la vejiga llegaba a su límite. Al final
de la cuadra, un edificio de columnas altas parecía un buen lugar para
hacer una trastada. No me atreví. Siempre he censurado ese comportamiento
vulgar, tan propio de taxistas y borrachos en Colombia. No hay nadie por
aquí... y si mis amigos se demoran... No, pero tanto que yo he criticado...
El dolor aumentaba. Afortunadamente, el carro llegó y nos fuimos a buscar
un sitio adecuado. “Casi me hago en ese edificio”, les dije a mis
compañeros. Soltaron la carcajada. No me pareció tan gracioso, hasta que me
dijeron que ese era el edificio del FBI. “No sabés que esta es la ciudad
más vigilada del mundo, que tienen cámaras y satélites monitoreándolo todo.
Te habrían caído cincuenta agentes”, señaló Román. “Casi te orinás en el
FBI”, se carcajeó mi primo. Dada la larga historia de abusos y vejaciones
que hemos padecido en nuestra compleja relación con el imperio, pensé que
no hubiese sido tan mala esa descarga simbólica, aunque no me gusta
promover el desquite.
El último lugar que vimos fue la Casa Blanca, sede del gobierno. La
observamos desde lejos y sólo pudimos acercarnos a la parte posterior. Me
sobrecogí ante los muros blancos y recordé que la bellísima edificación
había sido levantada sobre la ignominia de la esclavitud. La mayoría de los
600 trabajadores que participaron en su construcción fueron esclavos.
Negros humillados, vejados, despojados de su dignidad, habían puesto su
esfuerzo o su vida al servicio de la soberbia del imperio y la desmesurada
ambición del emblemático presidente Washington, que la había concebido
cinco veces más grande, según los planos que se conservan. Eso había
ocurrido sólo dos siglos atrás. Ahora, en un proceso en el que uno advierte
la grandeza de este país, un hombre negro, Barack Obama, se había ganado el
derecho de llegar, en calidad de presidente, a la sede de gobierno. Con él
vendrán su esposa, Michelle, y sus hijas, Malia y Sasha, que son
descendientes de esclavos. Los hijos de los esclavos, de aquellos hombres
que construyeron la Casa Blanca bajo el yugo de la más indigna de las
condiciones humanas, serán sus ilustres moradores. La emoción que me
embargó es inefable. Lo que ocurría en el corazón del imperio, que tanto
daño le ha hecho al mundo y a mi país, llenaba mi corazón de esperanza y
optimismo.
Esa, ahora lo entiendo, fue la verdadera razón de mi viaje a Washington.
Sentí la fuerza de la historia y supe que, independiente de lo que ocurra
con la administración Obama, el pesimismo y la desesperanza no son los
únicos caminos para la humanidad. En ese momento y en ese lugar
emblemático, pensé de nuevo en Bolaño y en mi atolondrado país, y tuve la
nítida certeza de que, aun para Colombia, la espléndida primavera es una
promesa inviolable.
** Oscar Osorio
oscoso@...
Escritor colombiano (La Tulia, Bolívar, Valle, 1965). Es profesor de la
Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co) y actualmente cursa
el programa doctoral en Hispanic and Luso-Brazilian Literatures, del
Graduate Center (CUNY, http://www.gc.cuny.edu), en New York (EUA). Ha
publicado los libros La balada del sicario y otros infaustos (2002),
Historia de una pájara sin alas (2003), La mirada de los condenados
(2003), Poliafonía (2004), Violencia y marginalidad en la literatura
hispanoamericana (2005), Hechicerías (2008) y El cronista y el espejo
(2008), ganadora en España del XXXII Premio Cáceres de Novela Corta
2007. Hace parte de la antología Encuentro: 10 poetas latinoamericanos
en USA (2003), es coautor de los libros Nueva novela colombiana (2004) y
Yo hablo, tú escuchas, ella lee, nosotros escribimos, una pedagogía
compartida (2007). También ha publicado ensayos, crónicas y poemas en
revistas como Poligramas (http://poligramas.univalle.edu.co), de la
Universidad del Valle; Hybrido (http://www.hybridomagazine.net), de New
York; Con-textos, de la Universidad de Medellín
(http://www.udem.edu.co); Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org),
adscrita a la Universidad de Missouri (http://www.missouri.edu, EUA);
Letras Hispanas (http://letrashispanas.unlv.edu), adscrita a la
Universidad de Las Vegas (http://www.unlv.edu, Nevada, EUA), y Semana
(http://www.semana.com). Es miembro fundador del Taller Literario
Botella y Luna.
=== Jorge Luis Borges y Eduardo Mallea: ===================================
=== trayectorias, opiniones, disensos Fernando Sorrentino ============
Borges y Mallea: ubicación tempoespacial
Jorge Luis Borges y Eduardo Mallea tienen algunos puntos de contacto.
Pertenecen a la misma generación y vivieron en común un extenso tramo del
siglo XX: Borges nació el 24 de agosto de 1899, y Mallea, el 14 de agosto
de 1903; Borges falleció el 14 de junio de 1986, y Mallea el 12 de
noviembre de 1982.
Además, se movieron siempre dentro de los círculos políticos y culturales
que podríamos denominar “tradicionales” o “conservadores”: los diarios La
Prensa y La Nación, la revista Sur (de cuyo Comité de Colaboradores ambos
formaron parte).
Es posible que, hacia 1935/1940, los dos hayan alcanzado, en el mundillo
literario argentino, una magnitud externa más o menos similar.
El correr de los años fue reduciendo la luz de Mallea y aumentando la de
Borges hasta tal punto, que la distancia que media ahora entre ellos es
descomunal.
Un lector ante Mallea
Yo soy un lector a quien le agrada que le cuenten historias interesantes.
En el estricto sentido del término: es decir, historias que me interesen,
historias que, con sus incesantes estímulos, me impulsen a continuar la
lectura para seguir recibiendo sensaciones placenteras. Y, dentro de estas
sensaciones placenteras, se halla también la de satisfacer la —si se
quiere— infantil curiosidad que conlleva la pregunta: “¿Qué pasará ahora?”.
Así, “frívolo”, soy yo desde hace unos cuantos años. Pero, cuando era
adolescente o apenas joven, yo era un lector más “serio”, y entonces, por
sentido del deber, leía respetuosamente hasta el final todo libro empezado.
Allá por 1963 leí La bahía de silencio (1), novela de Eduardo Mallea, y la
leí con el mesurado juicio que me confería mi cuasiinocencia literaria de
entonces. Claro que yo tenía apenas veintiún años, y, según parece, fui de
maduración lenta. Cuando, muchos años más tarde, la releí, yo era otra
persona, con una percepción infinitamente mayor de los problemas, de los
artificios, de los recursos, de las trampas, de las soluciones que se
presentan, o que se esconden, en la construcción de un relato.
Entonces, La bahía de silencio me pareció la obra de una persona de
criterio narrativo, ¿cómo diré?, de criterio narrativo insensato. Una
novela donde era imposible encontrar un atisbo —al menos— de verosimilitud
y por la cual se precipitaban raudales de defectos de toda índole.
En busca de otro punto de referencia, compré los Cuentos para una inglesa
desesperada (2), abrumado por el prejuicio de que iban a resultarme
desagradables. Admito que me equivoqué: no me resultaron ni siquiera
desagradables: me resultaron casi incomprensibles. Con la añadidura de
estar contaminados de afectación y de insoportable vanidad.
Quise también tener una idea aproximada sobre cómo veía el autor el oficio
de narrar, y compré las Notas de un novelista (3). No encontré allí la
menor incoherencia: la novela, los cuentos y los ensayos respondían a una
única, férrea y desatinada concepción de la narrativa.
Borges opina sobre Mallea
Muchos años antes de que yo hubiera llegado a esta desoladora conclusión
sobre Eduardo Mallea, pasé por la experiencia inolvidable de interrogar a
Jorge Luis Borges. Y, en algún pasaje del libro en que constan tales
conversaciones (4), se produjo el siguiente diálogo:
F.S.: ¿A usted le gustan las novelas de Mallea?
J.L.B.: Sí. Sobre todo una novela breve que se titula Chaves, que
creo que es lo mejor que ha escrito él. Y luego un cuento, cuyo
título no recuerdo (5), sobre un hombre que siente celos anticipados
de un desconocido, y luego llega más o menos a provocar el adulterio
de su mujer: algo así como una versión más compleja de “El curioso
impertinente” de Cervantes. Ahora, Mallea, como yo, es un hombre
tímido, de modo que hemos llegado a la amistad, pero no a la
intimidad. Es decir: yo lo aprecio, sé que él me aprecia, pero no nos
vemos con mucha frecuencia.
E, inmediatamente, Borges deriva el diálogo hacia casos parecidos de
amistades que no necesitan de la frecuentación, etcétera, actitud que me
condujo a imaginar que, en realidad, no le interesaba hablar de Mallea.
Pero lo cierto es que contestó que sí, que le gustaban las novelas de
Mallea.
Lo cual, naturalmente, es mentira.
Gracias borgeanas
Tiempo más tarde se conocieron circunstancias graciosas.
Por ejemplo, a la novela de Mallea titulada Todo verdor perecerá, Borges la
llamaba, previendo el tedio que suscitaría su lectura, Todo lector
perecerá.
El libro Borges (6), de Adolfo Bioy Casares, registra esta maravilla del
ingenio borgeano, pronunciada ante el anuncio de una nueva novela de
Mallea:
¿La penúltima puerta? Qué buen título. Mallea tiene una notable
capacidad para elegir buenos títulos. Es una lástima que se obstine
en añadirles libros (28/12/1969).
Mallea sobre Borges
Ahora bien, las ya citadas Notas de un novelista incluyen un “Diario de Los
enemigos del alma”, novela que se publicaría en 1950.
En la entrada correspondiente al 18 de febrero de 1949, Mallea escribe:
La lucha más pertinaz de un escritor debe encarnizarse contra el
crecimiento vicioso de su propio estilo. Si se le deja crecer acabará
por tragarse a quien lo ejerce como el parásito al higuerón. El
estilo es un animal doméstico o de guardia que debe dormir siempre a
los pies de la cama. Pugnazmente tenderá —y con más fuerza cuanto más
fuerte sea su condición— a echarse a yacer en la cama de su dueño,
arrojándolo de ella; en todo esto pienso y se lo digo a Gannon
comentando el cuento publicado por un excelente estilista que de
tanto serlo ya no queda del cuento nada. Toda la historia —magnífica
por lo demás cuando se la reduce a su esencia— que se propuso contar,
palidece y se debilita, vacila y se desvanece bajo el peso
insostenible del amaneramiento [...].
Gannon es Patricio Gannon, escritor y traductor cuya firma aparecía con
frecuencia en Sur, la revista dirigida por Victoria Ocampo, de cuyo Comité
de Colaboración era, como ya dije, miembro permanente Eduardo Mallea.
No es raro, entonces, que ambos amigos comenten los textos aparecidos en el
reciente número de Sur, que no es otro que el que corresponde al año 17,
número 172, febrero de 1949.
El “cuento publicado por un excelente estilista que de tanto serlo ya no
queda del cuento nada”, discurre entre las páginas 7 y 12.
Su título es “La escritura del Dios”, y su autor, Jorge Luis Borges.
Tal vez por ser un enamorado de la obra de Borges, debo confesar que en
dicho cuento no he encontrado amaneramiento alguno y también que creo que
su autor es bastante más que un “excelente estilista”.
Notas de pie de página
1. La bahía de silencio se publicó por primera vez en 1940. Yo la leí en
la edición de la Colección Piragua: Buenos Aires, Sudamericana, 1960,
454 págs.
2. Los Cuentos para una inglesa desesperada son de 1926. La edición a la
que tuve acceso pertenece a la colección Austral: Madrid, Espasa-Calpe,
4ª ed., 1969, 148 págs.
3. Notas de un novelista, Buenos Aires, Emecé, 1954, 142 págs.
4. Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (1974). Varias ediciones; la
más reciente: Buenos Aires, Losada, 2007, 270 págs.
5. Posiblemente se trate de “Sonata de soledad”, el tercer trabajo de
Cuentos para una inglesa desesperada.
6. Adolfo Bioy Casares, Borges, Buenos Aires, Destino, 2006, 1.664 págs.
** Fernando Sorrentino
fs_literatura@...
Escritor argentino (Buenos Aires, 1942). Es profesor de lengua y
literatura. En 1993 dictó una serie de conferencias sobre aspectos de la
literatura argentina en once universidades de los Estados Unidos. Aunque
es autor de una extensa obra ensayística, publicada en diversos
periódicos y revistas, su género preferido es la narrativa y, dentro de
ésta, especialmente el relato breve. Ha publicado, entre otros, los
libros de cuentos Imperios y servidumbres (Seix Barral, 1972; reedición,
Torres Agüero Editor, 1992), El mejor de los mundos posibles (Plus
Ultra, 1976; 2º Premio Municipal de Literatura), El rigor de las
desdichas (Ediciones del Dock, 1994; 2º Premio Municipal de Literatura),
La corrección de los corderos, y otros cuentos improbables (Editorial
Abismo, Buenos Aires, 2002), Existe un hombre que tiene la costumbre de
pegarme con un paraguas en la cabeza (Ediciones Carena, Barcelona,
España, 2005), El regreso. Y otros cuentos inquietantes (Editorial
Estrada, Buenos Aires, 2005), En defensa propia / El rigor de las
desdichas (Editorial Los Cuadernos de Odiseo, Buenos Aires, 2005),
Costumbres del alcaucil (Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2008), El
crimen de san Alberto (Editorial Losada, Buenos Aires, 2008) y El centro
de la telaraña, y otros cuentos de crimen y misterio (Editorial
Longseller, Buenos Aires, 2008); la novela Sanitarios centenarios (Plus
Ultra, 1979; reedición, Editorial Sudamericana, 2000); la nouvelle
Crónica costumbrista (Pluma Alta, 1992; reeditada como Costumbres de los
muertos, Colihue, 1996); los libros de relatos para niños o adolescentes
Cuentos del Mentiroso (Plus Ultra, 1978; Faja de Honor de la Sade;
reedición, Norma, 2002), Historias de María Sapa y Fortunato
(Sudamericana, 1995; Premio Fantasía Infantil 1996; reedición,
Santillana, 2001), El que se enoja, pierde (El Ateneo, 1999), El Viejo
que Todo lo Sabe (Santillana, 2001) y Burladores burlados (Editorial
Crecer Creando, Buenos Aires, 2006); los libros de entrevistas Siete
conversaciones con Jorge Luis Borges (Casa Pardo, 1974; reediciones, El
Ateneo, 1996, 2001, y Losada, 2007) y Siete conversaciones con Adolfo
Bioy Casares (Sudamericana, 1992; reedición, El Ateneo, 2001, y Losada,
2007). Libros suyos han sido traducidos al inglés, al portugués, al
italiano, al alemán, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.
=== El viaje de Saramago Édgar Borges ================================
A propósito del nuevo libro de José Saramago, El viaje del elefante, y
convencido de que la vida es un viaje, se me ocurre pensar que el del
escritor portugués ha sido un viaje cargado de pistas que bien vale la pena
descifrar (o vivir en ese intento).
En cada novela de Saramago, dentro de su poderosa fábula, hay uno o muchos
espejos que nos muestran una realidad simultánea a la ficción. El evangelio
según Jesucristo (1992) le valió, además del Nobel de Literatura, la
admiración de muchos lectores que vimos en uno de los espejos de esa obra
el valor de la trascendencia espiritual más allá de cualquier dogma
religioso. Otras claves, siempre humanas, siempre existenciales, habitan en
novelas como Ensayo sobre la ceguera (1995); Todos los nombres (1997); La
caverna (1997); El hombre duplicado (2003) o Las intermitencias de la
muerte (2005).
José Saramago es uno de los más grandes fabuladores de la literatura
mundial; el crítico Harold Bloom asegura que es “el novelista vivo más
talentoso del planeta”. La obra de Saramago se ha ganado un espacio único
en las letras; pocos como él pueden crear una novela poderosa tanto en la
ficción como en la filosofía. En sus novelas el narrador cuenta y
reflexiona sin perder el hilo (con su tono y su ritmo) de la historia. Pero
en este tránsito Saramago también nos invita a pensar sus opiniones; y nos
dice (y pensamos) que “cuando se ridiculiza la bondad la única conclusión
es que se justifica la delincuencia”. Y con esa bondad aguda (y sonrisa
observadora, triste) asegura que “vivimos tiempos que se caracterizan por
la irracionalidad de comportamientos generales, y poner un poco de sentido
común, decir que hay que proteger la vida, que la prioridad absoluta es el
ser humano, esté donde esté, es casi una aberración... Y no se observan
cambios, esto no es una tendencia, es una brutal realidad: la intolerancia
ha ganado, no soportamos al otro”.
En su recorrido, el escritor superó la enfermedad con la ilusión de un
niño. Antes de la hospitalización escribió cuarenta páginas de su nueva
novela; luego, al salir, construyó el resto de la experiencia en clave de
fábula. El viaje del elefante trata del particular tránsito de un
paquidermo que la Corte lusa le envía de obsequio a su homóloga austríaca.
Pero habrá que buscar entre sus líneas (o dentro de sus espejos) la mirada
de un hombre que vio la muerte de cerca. Y no le tuvo miedo.
Vamos andando (intentando ver lo que no ven nuestros ojos) y atendiendo las
pistas que nos dejan otros en el camino. En algún momento de su viaje (que
también es un poco el nuestro) José Saramago (el crítico, el que se declara
cada vez más rebelde) sostiene que “la sociedad actual necesita filosofía.
Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión. Nos falta pensar,
ideas, y sin ideas no vamos a ningún sitio”.
Qué importante es, como Saramago, asumir los años (y el viaje) con la
rebeldía de un joven inconforme.
** Édgar Borges
edgarborges1407@...
Escritor y periodista venezolano (Caracas, 1966). Autor de la radioserie
La fuga de don Quijote, transmitida por Radio Exterior de España
(http://www.rtve.es/programas/radioexterior) en el marco del IV
Centenario de Don Quijote de La Mancha (2005). Ha publicado los libros
de relatos Sueños desencantados, Mis días debajo de tu falda y El vuelo
de Caín y otros relatos, las novelas La monstrua, la mujer que jamás
invitaron a bailar y ¿Quién mató a mi madre? (finalista del III Premio
Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches, 2008) y el monólogo Lavoe
contra Lavoe, la tragedia del cantante. Sus relatos han sido publicados
en diversas antologías.
=== La otra mejilla, de Belkis Cuzá Malé Teresa Dovalpage ============
La otra mejilla (ZV Lunáticas, 2008) cayó en mis manos por una feliz
casualidad. Fue un milagro de la cibernética —un mensaje de Belkis Cuza
Malé anunciando el lanzamiento de su libro para el 10 de noviembre pasado,
que me llegó justo una semana antes de la citada fecha— y de, ¿cómo
negarlo?, el influjo que sobre mí ejerce Miami con sus flanes cubanos y
pastelitos de guayaba.
Lo primero que me llamó la atención fue el dibujo de la cubierta, un esbozo
de palma con las hojas azules. Luego supe que era también de Belkis,
poetisa-novelista-periodista y además dibujante. Multitalentosa, en una
palabra. Después de su foto, con mirada de pitonisa que interroga a la vida
junto a una taza de café, viene un prólogo de Grace Giselle Piney Roche que
describe los versos de la autora como “libres y ligeros”. A mí, que
entiendo poco de poesía, aquello me gustó. Me asustaría de haber leído
“encadenados e insondables” o algo por el estilo.
Así que me adentré, ya con confianza, en el poemario, después de pasar
junto a un Platero-caracol que se atraca de flores en un prado. La otra
mejilla es un libro íntimo, pero no cerrado, en que la voz poética fluye en
un estilo casi confesional:
“Dime, por Dios, qué hago yo aquí
tan pequeñita”
Interroga en un “Credo” que, como señala la prologuista, está “poco
convencido de la divinidad”. Belkis se pinta sola en sus palabras. Dulce y
sencilla pero también, si viene al caso, subversiva. Como hace falta ser.
En sus versos vive una búsqueda de la esencia que desdeña lo aparente, lo
supuestamente real, para buscar el tronco de la vida. La poesía es cubana
(“Jagüey Grande”) pero también universal. Usted puede no haber estado nunca
en Jagüey Grande, no conocerlo ni de oídas, pero igual sentir un
temblorcillo de reconocimiento ante “el paisaje de grandes tazas de café y
un potrero por medio”. No aparece, por suerte, nada del hiper patriotismo
que está hace tiempo mandado a recoger:
“Mi madre decía siempre
que la patria era cualquier sitio,
preferiblemente el sitio de la muerte”.
El poema final, “Modelo para una encuesta” es sin duda más apropiado para
cerrar el libro.
“La única encuesta posible
ha dejado de interesarme, ya lo sé”
admite la poetisa. Y el poemario se cierra dejando al lector con todas las
preguntas, posibles e imposibles, que a cada uno le toca responder.
** Teresa Dovalpage
dovalpage@...
Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Terminó una
licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestría en
literatura española en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu).
Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y
estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de
Nuevo México (http://www.unm.edu). Ha publicado las novelas A Girl like
Che Guevara (en inglés, Soho Press, http://www.sohopress.com; 2004),
Posesas de La Habana (en español, PurePlay Press,
http://www.pureplaypress.com; 2004) y Muerte de un murciano en La Habana
(Anagrama, http://www.anagrama-ed.es; 2006; finalista del Premio
Herralde 2006), así como artículos en El Nuevo Herald
(http://www.elnuevoherald.com), Hispanic Magazine
(http://www.hispanicmagazine.com), Latina Style
(http://www.latinastyle.com), Hispanic Culture Review
(http://www.gmu.edu/org/hcr), Rosebud Magazine (http://www.rsbd.net),
Latino Today (http://latinotoday.net), Encuentro
(http://www.cubaencuentro.com), Revista Baquiana
(http://www.baquiana.com) y La Peregrina Magazine
(http://www.laperegrinamagazine.com). Mantiene una página personal en
http://www.dovalpage.com.
=== Estrellas Martha Revuelta Morales S. =============================
Quién puede resistirse a la promesa de que le bajarán las estrellas.
Este ofrecimiento nos lo hacen el Instituto Nacional de Antropología e
Historia, la Embajada de Francia en México, la Universidad Nacional
Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional, entre otras
instituciones y asociaciones.
Se trata de “La Noche de las Estrellas 2009. El Cielo de Nuestros
Antepasados”, un evento científico y cultural, para todo el público,
programado para el próximo treinta y uno de enero (sábado), en antiguos
centros prehispánicos, para observar el cielo a simple vista y, a través de
telescopios, asesorados por cientos de astrónomos aficionados y
profesionales. Se escucharán conferencias, leyendas y mitos sobre la
astronomía.
El centro prehispánico elegido, de Michoacán, es Tzintzuntzan.
2009 ha sido declarado, por la ONU, el Año Internacional de la Astronomía;
también del Gorila. Así como 2008 fue el de los Idiomas; y el 2003, del
Agua Dulce.
Sus razones, básicamente porque se busca estimular el interés general sobre
la disciplina de la astronomía y de la ciencia en general; ponderando el
trabajo de la familia internacional de astrónomos, que trabajan por
encontrar respuestas a preguntas fundamentales de la humanidad. Se intenta
trasmitir, también, la emoción del descubrimiento personal en el universo,
así como de nuestro lugar en él.
El IYA2009 celebra, igualmente, los avances fundamentales de Galileo, hace
400 años, al usar en 1609 el telescopio, por primera vez, para
observaciones astronómicas.
Galileo Galilei, de quien nuevas investigaciones refieren que no pronunció
aquella frase que se le atribuye (Eppur si muove, “y sin embargo se
mueve”), cuando fue convocado por el Santo Oficio en 1633, obligado a
abjurar su teoría del movimiento de la Tierra, construyó en 1609 su primer
telescopio, que aumentaba los objetos seis veces sin deformarlos.
Más tarde desarrolla otros instrumentos que amplían la posibilidad de la
imagen, descubriendo la naturaleza de la Vía Láctea, los anillos de Saturno
y los satélites de Júpiter.
Con la cabeza llena de estrellas, Galileo, en honor de Cosme II de Médicis,
su antiguo alumno y mecenas, gran duque de Toscana, no duda en hacer el
juego de palabras “cósmica”, para denominar parte de sus descubrimientos.
Una vez que “el padre de la astronomía moderna”, sentó las bases para el
descubrimiento del universo, científicos de todo el mundo han continuado
develando sus misterios. Hace unos días, por ejemplo, revelan que la Vía
Láctea es 15 por ciento más grande y 50 por ciento más densa que Andrómeda.
Ello representa que la Vía Láctea deje de ser considerada hermana menor de
Andrómeda, sino casi su gemela.
Los cuerpos celestes revelados en el cielo han servido también como
negocio. Una empresa que se anuncia como Registro Internacional de
Estrellas, supuestamente vende estos cuerpos luminosos. El kit —básico—,
que contiene un mapa con los datos de la estrella, determinándose la
constelación a la que pertenece, sus coordenadas, magnitud y número
científico, una carta de felicitación a la persona homenajeada y un libro
referido a cómo reconocer las estrellas, tiene un costo de mil doscientos
setenta y cinco pesos mexicanos.
Esta fundación, que dice no tener fines de lucro, y no manejar perpetuidad,
reconoce que no es legal comprar o vender estrellas, por lo que se manejan
en los límites protocolares de la Unión Astronómica Internacional.
Puede ser romántica esta idea, como fraudulenta, porque el cielo es
nuestro; es decir, de la humanidad, de ahí que no deba pagarse ningún
precio por sentir una estrella propia. Además, la UAI es la única
organización facultada para poner nombres a los cuerpos celestes, con
criterios científicos internacionales, no comerciales.
Ver estrellas, pensar en estrellas, soñar con estrellas, en este año,
dedicado a la ciencia que las nombra, las ubica y las comparte, hará que el
tiempo difícil sea más llevadero.
Si miramos siempre en horizonte, veremos, tristemente, las zaheridas calles
de Gaza, a Ucrania sin gas, a los ejecutados de México, la pérdida de
empleos en el planeta entero; si miramos hacia el cielo, y en una estrella,
que no lleve nuestro nombre en un falso bautismo, encontramos un titileo,
sabremos que seguimos vivos para hacer algo.
** Martha Revuelta Morales S.
marems@...
Abogada y escritora mexicana. Reside en Morelia, Michoacán. Escribe
semanalmente en el periódico La Voz de Michoacán.
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||||
=== “Hay que desmitificarlo” ==============================================
=== El octavo de los hermanos Juan Carlos Guardela Vásquez ===========
El último viernes de julio de 2004 en el hotel Las Américas de Cartagena
García Márquez cerró un encuentro de cincuenta periodistas de lejanas
provincias de Colombia que luchan por la libertad de prensa. Luego de un
largo aplauso se acomodó en su silla, cuadró sus gafas, arregló con timidez
unas cuartillas, y con los ojos cerrados (casi empuñados), se acercó al
micrófono. Su voz tenía los rasgos del Caribe pero sin dejos pedestres y
sin golpear palabras. Era la misma voz del discurso en el Premio Nobel; una
voz cercana, familiar, que metió a todos en el hechizo, porque —no había
duda— se encontraban frente a García Márquez. Los asistentes se quedaron
pegados a los atractivos de ese fraseo como buscando en García Márquez al
mismo Gabo. Un fraseo en el que uno puede encontrar el cruce de mitos,
sugerencias e ironías con la insólita eficacia del idioma.
García Márquez cerró su corta intervención con la frase que su madre Luisa
Santiaga Márquez decía cada vez que se refería a los que ejercen el oficio
más bello y peligroso del mundo: “Pobres muchachos, tienen alma de toreros
pero a diferencia de éstos no solamente les pagan salarios de hambre sino
que los matan por sapos”. Enseguida se desató un aplauso.
Un grupo se le acercó a estrechar su mano, a felicitarlo, a tocarlo, pero
sobre todo a oírle. Quien hablaba era Jaime García Márquez, el octavo de
los hijos del telegrafista de Aracataca, un hombre que durante toda su vida
ha sido ingeniero contratista y hoy es el más cercano hermano del Nobel
colombiano. En este hombre, por azar genético, todos escuchan la voz de
Gabo, y de paso ven su encarnación. Su cabello plateado, su estatura, el
movimiento de sus ojos cuando busca una palabra, su sonrisa, pero más que
nada su voz, tienen un inquietante parecido con los del célebre escritor a
pesar de la diferencia de edad.
Esa igualdad fisonómica está en ese grupo de gestos con el que Jaime arquea
sus cejas y aprieta las arruguitas de los ojos, como lo hace Gabo en muchas
de las fotografías publicadas en el mundo.
Jaime tiene una recia constitución y mide más de 1,68, una sonrisa
constante que da la impresión de que lo hubieras conocido hace mucho. Hay
en él la vieja veta de la mirada trágica y festiva al tiempo que tienen los
hombres del Caribe, y todas sus gesticulaciones están diciéndote que “no
sabes de lo que te pierdes si no hablas conmigo”. Y en verdad de lo que uno
se pierde si no habla con él.
Algunos de los que lo rodean lo defienden aduciendo que no tiene la más
mínima culpa porque no se trata de algo deliberado ni de arrogancia,
parapetos que nunca ha tenido este García Márquez. “Lo que pasa”, dice, “es
que siempre que alguien me conoce el tema a tratar será Gabito, y lo verá
en mí. Al principio me dio algún trabajo pero ya me acostumbré y lo
entiendo. Creo que lo más interesante es que la gente me da el amor que no
puede darle a él”.
***
Jaime García Márquez hoy es el subdirector de la Fundación Nuevo Periodismo
Iberoamericano, creada por su hermano Gabo a mediados de los noventa y que
dirige el abogado y periodista Jaime Abello Banfi.
En esta empresa Jaime García Márquez ha añadido todo el amor que le tiene a
sus motoniveladoras y buldózeres. En su diminuta oficina, enclavada en el
centro amurallado de Cartagena —a pocos metros de donde operó durante
décadas El Universal, diario en que el escritor hizo sus primeras notas—
Jaime habla haciendo grandes círculos con las manos y trazando en una
libreta mapas mentales, dibujos intrincados, mapas arduos y mandalas.
Mientras lo hace cierra de nuevo los ojos, casi empuñándolos.
A diferencia de muchos ejecutivos sabe decir con exactitud lo que le pasa
por la cabeza en su momento. Confiesa que le aterran las entrevistas.
Considera —como su hermano— que hablar con un periodista es la cosa más
peligrosa del mundo. Pero cuando suelta esta admonición se siente también
algo de elogio. De las mil y una maneras insistió en que no se usara
grabadora porque a él le interesaba más el diálogo.
“Hablo más que Gabito y de manera atropellada”, dijo mientras imprimía algo
de ternura al diminutivo y al tiempo escribía en su libreta mirando una y
otra vez un grueso reloj azul de plástico con letras gigantes.
Aparte del terror a los aviones (innato a todos los García Márquez y ya
distintivo en el Premio Nobel) Jaime tiene un miedo visceral a hablar en
público. “Siempre que hablo en público lo hago queriendo salir del
embrollo, con los ojos apretados y a la de Dios”.
A pesar de que es un formidable conversador teme ser fuente formal de
declaraciones y más cuando casi todo el mundo ve en él a Gabo.
En una de las paredes de la oficina hay un grupo pequeño de fotografías. En
una de ellas está Jaime, su esposa Margarita y Gabo; allí parece que quien
hablara fuera el escritor. En otra en cambio está Jaime, Gabriel García
Márquez y Eligio, el menor de todos, este último periodista y escritor
fallecido en el 2001; en esta fotografía en cambio Gabo está en silencio
mientras que a los otros se les ve que hablan hasta por los codos.
Lo que ocurre es que para Jaime hablar es uno de los modos del ser y es una
de las mayores herencias de la familia. Eso se palpa cuando en situaciones
específicas los García Márquez sueltan lapidarias frases que quedan
inscritas en la memoria de muchos. Un ejemplo de ello son las frases de los
padres cuando Gabriel García Márquez recibió el Nobel. El periodista Juan
Gossaín entrevistó a su madre por radio y ella respondió: “Bueno, entonces
que me arreglen el teléfono que ya lleva 3 meses descompuesto”. Por su
parte el padre contestó: “Siento lo que siente un niño cuando le dan un
confite”. Jaime en cambio, tratando de continuar con la usanza de este tipo
de respuestas, le dijo años más tarde a la periodista Silvia Galvis: “Más
que un hermano Nobel me hubiera gustado que fuera banquero”. Lo hizo para
referirse a las necesidades por las que pasa un ingeniero civil con la
financiación de sus obras.
Eso le costó a Jaime. Un día estuvo junto con Gabo de visita en La Habana.
Fidel Castro se enteró, así que los visitó y, en el momento de la
presentación, el Comandante le imprecó a Jaime: “¿Tú eres Jaime? ¡Oye, a
ningún hermano se le hace eso! ¡Cómo es que prefieres que hubiera sido
banquero antes que ganarse el premio Nobel! ¡Tú estás en nada!”. Tratando
de arreglar las cosas Jaime no encontró argumento para explicarle a Fidel
Castro. Gabo entonces le dijo que no perdiera el tiempo ya que él mismo
había intentado mil y una maneras para explicarle a Fidel el contexto y
sobre todo el porqué de la expresión. “Pero no lo entenderá, el Comandante
no lo entenderá, Jaime”.
—Creo —dijo Jaime— que fue un reproche amoroso pero a este hombre, que
tiene la cabeza ocupada en cosas tan importantes, se le pudo ver que estaba
a la caza del momento para reclamarme.
En la libreta Jaime ahora traza un mapa que intenta ser un árbol
genealógico tan sinuoso como el de los Buendía. Dice que todos los García
Márquez tienen una fuerte herencia verbal que en Gabo alcanza su cúspide.
“Creo que el carácter de Gabito y de todos los hermanos está cimentado en
la fuerza monolítica y la cultura ancestral de mi madre, una mujer de La
Guajira; y en la fuerza de la digresión de mi padre, quien era un
conversador delicioso y daba mucha vuelta. Algunas frases que están en toda
su obra vienen de la herencia de mi mamá. Por eso muchas veces, cuando
hablamos, la gente cree que estamos parafraseando a Gabito, pero se trata
de la fuerza de la sangre”.
Por estos motivos nunca se cansa de advertir que cuando él habla lo que
formula es su opinión y no la de Gabo, porque la gente tiende a creer que
está hablando con el escritor, lo que confirma una de las máximas de
Augusto Monterroso: sólo el renombre de quien lo emite hace que ciertas
ideas valgan algo.
Para la escritura de Vivir para contarla, Gabriel García Márquez entrevistó
a varios amigos poetas y escritores y de paso entrevistó a Jaime y a otros
integrantes de la familia. Usó una grabadora y al escuchar la voz de su
hermano quedó impresionado por el extremo parecido de la voz de Jaime con
la de él. “Esto corrobora mi tesis sobre la mitificación. La gente se
agarra de algunas tonalidades y escuchan la voz de Gabo en la mía. Siento
que es un hallazgo forzado, sin embargo, a mí esa despersonalización no me
hace ningún daño porque, como dije, me entregan ese amor que está de alguna
manera destinado a mi hermano, el famoso”.
***
Este hombre carraspea, se menea, aprieta los ojos, mueve demasiado las
manos, sólo para insistir: “A mi hermano Gabito hay que desmitificarlo y
sin duda hay que mitificar a Margot”. Hay algo de ardor en sus ojos porque
Margot, la primera de las hermanas, es quien se echó la casa encima en
muchos momentos cruciales.
“Creo que la gente no lo conoce bien, conocen su obra, pero lo han
mitificado, eso es natural. Es un hombre que convierte un tema elevado o
escabroso en un tema a la altura de la vida. No deja que a nadie se le
suban los humos a la cabeza y tiene una ternura portentosa. Es un hombre
valioso. Es un hombre que conoce profundamente el alma humana, sobre todo a
las mujeres. El Gabo que yo conozco es de carne y hueso, pero eso no lo van
a creer muchos. Es un hombre de inmensa generosidad, su genio está en el
trabajo porfiado y disciplinado. Demora más chequeando los datos que
escribiendo. En una conversación Gabo es muy plano y callado. Por eso
repite que no es un intelectual sino un escritor. Contrasta con los demás
hermanos porque somos una familia en la que nos peleamos por la palabra”.
No obstante, Jaime ha agregado más mito al mito. Uno de esos casos le
ocurrió a él mismo y lo citan varios de sus biógrafos. Tiempo después de la
publicación de El otoño del patriarca, un día cualquiera iba por una calle
de Barranquilla en su pequeño campero, cuando de pronto emergió de una
esquina, envuelto en una aureola mágica, Gabriel García Márquez. Nadie se
imaginaba que estuviera en esa ciudad, por eso la sorpresa fue grande, pues
no tenía ni idea de que iba a suceder ese encuentro. Jaime no ocultó su
alegría y Gabo se subió al campero con una tranquilidad pasmosa diciéndole:
“Yo sabía que justo en esta esquina iba a encontrarme contigo, de eso no
tenía la menor duda, no sé por qué medios pero yo ya lo sabía”.
Muchas anécdotas se agregan a esta al extremo de endilgarle la fama de
agorero. “Lo que pronostica Gabo se cumple, tiene boca de santo”. Y agrega
que le creyó cuando dijo hace muchos años que algún día iba a escribir un
libro que se vendería más que El Quijote. Pero la mayoría de las veces
“predice” cosas negativas y por ello los hermanos le temen cuando abre la
boca.
Desde la fotografía, Eligio lo mira mientras Jaime relata otro suceso.
Eligio y Gabo van en carro por una de las calles de Bogotá. Éste se detiene
en un semáforo. Eligio bajó los vidrios, y enseguida desde la calle una
mujer se percató de que el Nobel iba allí y gritó: “¡Gabo, tú no existes!”.
***
Ahora lo interrumpió una llamada. Habló por teléfono sobre el Alzheimer y
sin ninguna complicación explicó las condiciones genéticas del intrincado
azar que hace que aparezca este mal progresivo en el cerebro: “Prefiero que
me dé a los 85 y no ahora”. Enseguida se entiende que todos digan que
cuando habla parece un científico. Uno de sus autores de cabecera es el
colombiano Rodolfo Yinás.
Jaime, aunque no tiene una formación racional, ama las matemáticas. Por eso
es que Gabo le dice que es el racionalista de la familia. Un día Jaime le
ripostó: “¡Óyeme, que racionalidad ni qué carajo!, en el fondo todo es
producto de esa cultura caribe que es pura emoción, lo único que vale la
pena en el hombre es eso: la emoción”.
***
Son proverbiales las reuniones que hace la familia. Una costumbre que
tienen los hermanos García Márquez —hasta el presente— es reunirse a
conversar atando los recuerdos de la familia hasta el amanecer. A este
juego del recuerdo lo llaman “el rincón guapo”. Numerosas son las claves de
la obra de Gabriel García Márquez pero una de las de mayor peso es el poder
sugerente de la recordación. De esta confección participan Jaime y todos
sus hermanos vivos. Por eso se entiende que el epígrafe de Vivir para
contarla esté tan lleno de sugerencias: “La vida no es la que uno vivió,
sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.
Gabo le ha dado a su hermano Jaime más de un tatequieto. En uno de esos
rincones guapos Jaime hablaba mucho de la pobreza de la familia en el
pasado hasta que su hermano, el famoso, le dijo que no era que hubieran
sido pobres sino que eran muchos. Que pobreza es cuando no hay cosas, pero
que cuando son muchos las cosas no alcanzan. Contrario a lo que se piensa
eso demuestra el carácter práctico del Nobel. “Este hombre es capaz de
hallar diferencias muy sutiles en el nivel del lenguaje que muchos otros no
encuentran. Mi mentalidad es demasiado lógica, la de Gabo es intuitiva y de
enfoques insólitos”.
Jaime recuerda que cuando tenía 7 años ya Gabo salía en los periódicos. En
aquel tiempo eso sólo lo hacían las personas importantes. Así que siempre
tuvo la sombra de su hermano y la de su apellido. Cualquiera estaría
vigilante de sus actitudes. En eso consiste el peso de uno de los apellidos
más prestantes de Colombia y del mundo. Por ello cuando Jaime estuvo de
alguna manera muy cerca del uso del erario público siempre tuvo encima la
constante de no bajarle un centímetro a la honorabilidad de esta familia.
***
Jaime recuerda tantos pasajes de ese laberinto de la obra de García Márquez
y ha sentido que de una u otra manera están relacionados con experiencias
suyas y de su familia. Eligio, que murió en el 2001 de un tumor cerebral,
escribió una extensa investigación sobre los orígenes de Cien años de
soledad, que se tituló Las claves de Melquíades. Muchos de esos orígenes
fueron momentos telúricos de la familia. Jaime, por ejemplo, recuerda que a
los 10 años vio muerto a Cayetano Gentile, el personaje de Crónica de una
muerte anunciada. Lo ve aún con la camisa llena de sangre y barro y se
acuerda claramente que el día estaba lluvioso.
Por su parte, Eligio, considerado uno de los mejores escritores de su
generación, encontró la solución al problema de la sombra que monopoliza el
apellido. En una entrevista sobre su novela dijo: “Cuando García Márquez ha
tomado a Cartagena como de él, escribir es mucho más complicado. Pero mi
Cartagena es totalmente distinta a la de García Márquez. En mi novela estoy
yo”.
Jaime tiene 10 hijos, siete suyos y tres que ha ayudado a criar a uno de
los hermanos. Por eso empieza a compararse con el coronel Aureliano
Buendía, que le llamó a eso “la cruz de ceniza”, o sea tener hijos con
distintas mujeres.
Podría pensarse que esta familia es un gran sistema planetario unido a un
sol llamado Gabriel García Márquez en la mitad. Pero Jaime asegura que el
verdadero centro de ese sistema es el espíritu de la madre Luisa Santiaga y
su extensa herencia.
La familia dice que Jaime es un despilfarrador, pero esto lo niega diciendo
que la mejor inversión es la educación. Con todo, sus secretarias en la
Fundación Nuevo Periodismo, Anyelina y Everly, aseguran que es un hombre
dadivoso, que dos veces por semana compra El Baloto, una lotería en
Colombia por acumulados que supera los 30 mil millones de pesos y que en
una lista tiene a todos los trabajadores de la Fundación.
***
“Gabo cuando discute conmigo lo hace como el mejor de los amigos. Se
distingue por las dos o tres frases que desarman al que sea, en cualquier
discusión nos derrota con gran facilidad”.
En 1966 Gabo le pidió desde México que hiciera una investigación para Cien
años de soledad sobre la escena de la matanza de los bananeros en la plaza.
Cuando Jaime averiguó se sintió orgulloso y le mandó la frase que
repitieron los obreros cuando el militar les ordenó que salieran de la
plaza: “Le regalamos el minuto”, Gabo respondió tiempo después diciendo no
se sintiera mal pero que no había descubierto nada del otro mundo y que esa
era la frase más conocida de Latinoamérica.
Ese es el tipo de sana emulación que ha caracterizado a esta hermandad por
décadas y que ahora madura cada día.
Pero Jaime dice con gozo que es un contradictor del Nobel, en un nivel
menor, uno más cercano y familiar, que es acaso en donde se dan los
dominios más importantes de la vida. “Le contradigo y eso le gusta, lo sé
por su manera de mirarme cuando lo hago. Será porque todos le adulan, debe
ser aburridísimo para él tener siempre la razón. Pero como hermano no tengo
duda que produce una indescriptible seguridad cuando está cerca”.
***
Fue a finales de octubre de 2004, en Cartagena, durante una reunión de
aportantes del plan Colombia y de más de cien ricos de toda América Latina.
Vestido de blanco García Márquez camina del lobby hacia la puerta de vidrio
del hotel Santa Teresa. A pocos metros hay un grupo de asistentes al
encuentro de ricos, junto a ellos un grupo de botones curiosos. De repente,
una gran Van blanca blindada se detiene en la entrada seguida de dos
automóviles. Todos se quedan expectantes. De los autos bajan varios
guardaespaldas. Un silencio precedió al ruido de la puerta corrediza de la
Van. Luego emergió de ella, vestido de blanco y con sus cabellos canosos
movidos por la brisa de octubre, García Márquez, el famoso. Ahora están
frente a frente y, ambos, vestidos de blanco.
—Oye, tú me vas a matar de un infarto. ¿Cómo no avisas que vas a venir a
Colombia? —dice pasmado Jaime.
—Qué te vas a morir tú, con todas las barbaridades que has hecho en tu vida
—contestó el Nobel.
Ambos siguieron caminando con pasos cortos y con la premura que los
caracteriza hacia el interior del hotel y en medio de la efusiva discusión
que han mantenido a lo largo de la vida, acaso hablando de los nombres
habidos y por haber de todos los pájaros sin nombres, o de muertos
inmemoriales que salen con tapones en el cuello, o de los espíritu en pena
de los Buendía, o de remotos primos y tíos irremisiblemente olvidados en la
historia de la familia. Los testigos, a lado y lado, asombrados y con los
ojos redondos, empezaron a comentar sobre los dos personajes y sobre la
casualidad de que estuvieran vestidos de blanco y sobre ese aire
indefinible que impone la celebridad a quienes toca. Justo en ese momento,
ambos García Márquez resolvieron, de una vez por todas y para siempre, el
enigma más grande de la vida de García Márquez: el del don de la ubicuidad.
** Juan Carlos Guardela Vásquez
jcguardela@...
Periodista colombiano (San Juan Nepomuceno, Bolívar; 1964). Ha hecho
radio, prensa y televisión. Colaborador de las revistas Semana
(http://www.semana.com) y El Malpensante (http://www.elmalpensante.com).
Ha dirigido varios documentales transmitidos por el canal regional
TeleCaribe. Ha sido periodista para los diarios El Universal
(http://www.eluniversal.com.co) y El Periódico, de Cartagena, jefe de
prensa del Observatorio del Caribe Colombiano (http://www.ocaribe.org),
coordinador de la revista Aguaita, asistente de la oficina de Prensa del
Festival Internacional de Cine de Cartagena
(http://www.festicinecartagena.org), jefe de prensa del Instituto
Distrital de Cultura de Cartagena y coordinador del programa de TV
Magazín cultural, de Telecaribe. Ha recibido la beca de creación del
Ministerio de Cultura de Colombia (http://www.mincultura.gov.co) para
escribir la novela Acabose (2007); la beca de periodismo investigativo
del Proyecto Antonio Nariño (http://www.fnpi.org/pan/becas.asp) con el
reportaje El edén vencido, éxodo, minería y conflicto armado en el sur
de Bolívar, publicado en Semana; el Premio Regional de Crónica y
Reportaje Álvaro Cepeda Samudio, el premio de periodismo Pegaso de Oro
en Televisión con la serie Champeta, bacile y muerte, transmitido por
TeleCaribe (1997), y la Beca Nacional del Instituto Nacional de Cultura
con el poemario Las tres heridas (1993), entre otros reconocimientos. Ha
asistido a talleres y seminarios de la Fundación para un Nuevo
Periodismo Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org) con los maestros
Jon Lee Anderson, “Paco” Goldman, Javier Darío Restrepo y Alma
Guillermoprieto.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== Utrera, entre la senda y la rueda Miguel Guédez ==================
“Es hora al fin, de referir este hecho. / Decir lo que hemos visto / a la
vera del bosque, en la mañana”, así Miguel Ramón Utrera abre sus puertas de
noble madera poética, y nos convida a situarnos en “los caminos de la
sierra” al sur del estado Aragua, en el vivo diálogo de la naturaleza que
atraviesa el alma del poeta y ahí anida.
¿Por dónde vas Utrera, por qué senda te has perdido?
“Ya tiene el día sin surcos / una blanca sementera”; “Juncos de cristal”;
“espigó el silencio”. Situados donde estamos, bajo nuestra condición de
hombre subordinado a la tecnología, en el umbral del siglo XXI, ¿cómo
sentir las evocaciones de un mundo poético con plena vitalidad, con qué
memoria olorosa y táctil? Si ahora mismo pudiéramos estar leyendo estas
líneas mientras un saxo trepa por paredes que se multiplican, y
estrepitosamente vibra junto a otros ecos de pronta distancia. Si la
cacofonía de la nada nos confunde y la saturación de los sentidos es aun
aturdida con ráfagas de puños imperceptibles, ¿indiferencia? Si la
tecnología nos absorbió y respiramos y tocamos y vivimos y morimos en ella.
“En las ciudades populosas, con ese movimiento de gente y luces
artificiales por todas partes, no se nota la noche”.
¿Por dónde vas, Utrera, por qué senda te has metido?
Nacido en 1908 en San Sebastián de los Reyes, Utrera dedicó su virtud
poética a enaltecer el paisaje de su pueblo natal y de sus cercanías.
Nombró el mundo que lo rodeó con el mismo vocabulario de sus pobladores, se
hizo inteligible para ellos: “el norte viene, llorando / ternuras por los
caminos”. Además de humanizar la naturaleza “para darle significación”,
entendió, gracias a su férrea vocación de educador, que esos motivos
poéticos servían para ilustrar: “El norte es una lloviznita menuda de la
sierra que no se siente venir y que cae todas las mañanas cuando se acaba
el invierno”, explicó el poeta en una ocasión.
¿Por dónde vas, Utrera, por qué senda de este siglo?
Henry Miller cree que “el poeta moderno parece darle la espalda a su
público, como si lo despreciara... Justifican su importancia haciéndose
deliberadamente ininteligibles”. Yo me pregunto, ¿no es acaso esa
resistencia por mantener los vínculos con la naturaleza, por realzar el
paisaje ante el cual se abrieron sus ojos, un verdadero reto para un hombre
nacido en el siglo XX? Utrera tomó la decisión de escribir sobre estos
temas nativos, consciente de la vida en las ciudades, es decir, que no por
ingenuidad de los avances tecnológicos y sus ruidos, ofrendó su espíritu al
campo. César Vallejo advirtió en uno de sus lúcidos ensayos: “La poesía
nueva a base de palabras o de metáforas nuevas, se distingue por su
pedantería de novedad y, en consecuencia, por ser compilación y
barroquismo. La poesía nueva a base de sensibilidad nueva es, al contrario,
simple y humana y a primera vista se la tomaría por antigua o no atrae la
atención sobre si es o no moderna”.
Esta sensibilidad “simple y humana” es la que el poeta Utrera nos demuestra
en toda su poesía, y que este fragmento de Estos pasos de ahora nos sirva
de ejemplo:
Para pulsar el corazón del campo
debemos conocer todas las sendas:
la de sombra fugaz, agria y desnuda,
y la que purifica torvas huellas;
la que torna al silencio de los días
con las palabras buenas.
Preparemos los pasos. Nuevos pasos
para un camino impar, sin asperezas;
para un surco de sueños donde ahora
se colmará de luz la nueva siembra.
¿Por dónde vas Utrera, por qué senda del olvido?
Sobre la poesía de Utrera existe un manto de silencio en el país, a pesar
de haber sido merecedor del Premio Nacional de Literatura en 1982,
distinción de la cual, en un acto de dignidad poética, aceptó sólo el
reconocimiento, pero rechazó el dinero. Este gesto demuestra su convicción
de que no se escribe para concursar, por prestigio, ni por ninguna de esas
fatuidades institucionales.
Sin embargo, entre sombras, Utrera poseía una clara visión de lo que era
Venezuela. En su poema La sombra temeraria retrata la angustiosa situación
que se vivía en el país durante la dictadura gomecista. “Desde muy niño
escuché decir en la casa que teníamos una sombra encima”. Más tarde, pasada
la adolescencia, viajó a Caracas a estudiar y se instaló cerca de la
Federación de Estudiantes; pese a esto, no se involucró en la política.
Durante esos años difíciles el poeta comenzó a padecer esa sombra que tanto
escuchó mencionar de niño: “No hay vocación completa. No hay negocio
completo. No hay nada que se pueda dar en el país en pro de un beneficio
común que no sea interferido por esa sombra que por todas partes aparece”.
Esta sombra nos sigue, de puntillas;
se oculta en todas nuestras horas claras;
y así mismo se infiltra en nuestras voces
con leves ademanes de fantasmas.
La entrevemos, siguiendo nuestros pasos,
y trepando por todas las palabras;
inasible, fugaz, sin rumbo fijo,
pero presente siempre y siempre extraña.
Guardemos ya nuestras mejores voces.
Deshilando las hebras de este sueño,
esperemos la luz de la mañana.
Cuando el día retorne con sus sones,
en el diálogo puro —hombre y sueño—
se rasgará la sombra temeraria.
Para desgracia nuestra, los que creyeron que con la caída de Gómez la
sombra se disiparía, tal vez no advirtieron lo que en esa época se estaba
gestando: “Se fue el dictador, pero nos cayó encima el petróleo (la peor de
todas las sombras) y los malos gobiernos”.
Me resulta imposible no acotar lo que dijera Hölderlin: “el hombre es un
dios cuando sueña y un mendigo cuando piensa”, a propósito del “hombre y
sueño” expresado por Utrera, cuyo “diálogo puro”, si bien no acabará
totalmente con la sombra, porque sombras temerarias siempre habrá, sí es
capaz de enfrentarla, y herirla.
¿Qué nos quiere comunicar Miguel Ramón Utrera? ¿Por qué el campo, los
pájaros, los niños, por qué esa sombra en medio del amor? Nosotros, ahora,
¿seremos capaces de sentir realmente esa humanidad que él nos ofrendó en
letras? Pareciera que cada vez nos alejáramos un poco más de ese mundo
sencillo y encantado. “Dime de alguien que hoy día viva su vida. Dependen
siempre de lo artificial que le rodea, todo desagradable”. Miguel Ramón
Utrera.
Ya podrás ver, Utrera, ¡en qué rueda andamos metidos, y sigue girando!
Todo lo escrito en cursiva en este ensayo pertenece a Miguel Ramón
Utrera.
Bibliografía
• UTRERA, Miguel Ramón. La otra claridad. Prefacio y selección: Harry
Almela. Editorial La Liebre Libre. 1993.
—. Obra poética. Publicaciones de la Alcaldía del Municipio San
Sebastián de los Reyes. 2008.
• GUÉDEZ, Jesús Enrique. Miguel Ramón Utrera. Documental. Ediciones
Letra-Imagen. 1991.
** Miguel Guédez
migueleguedez@...
Poeta y cineasta venezolano (Caracas, 1983). Actualmente estudia
Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela (UCV,
http://www.ucv.ve). Ha cursado talleres de poesía y narrativa en la casa
editorial Monte Ávila (http://www.monteavila.gob.ve). Poemas suyos han
sido publicados en Plátano Verde (http://www.platanoverde.com), Inmedia
Res, Jaula Abierta y en el periódico Ñángara. Igualmente, tiene un
ensayo publicado en la revista El Salmón
(http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com). Ha dirigido ocho
documentales, entre ellos Ensayo sobre poesía, Eleazar León y Privados
de libertad, no de capacidad. Asimismo, ha colaborado en la realización
de otras obras audiovisuales.
=== El ser peruano en la diáspora Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara ======
La identidad peruana tiene que ver con nuestra historia individual y la
historia colectiva, con nuestro pasado ancestral y las tradiciones
culturales que son partes inseparables de la peruanidad. El ser peruano en
la diáspora adquiere dimensiones simbólicas en un proceso de
transculturación. La diáspora peruana redefine el concepto de peruanidad e
identidad y reincorporan la tradición cultural con un elemento de nostalgia
de identidad colectiva, incorporando lo andino, lo afro-peruano, las
tradiciones religiosas de la colonia, la gastronomía peruana como símbolo
de la peruanidad colectiva, la tradición africana, la tradición
china-cantonesa, como la tradición española y occidental. La revalorización
de las tradiciones culturales retroalimenta la construcción de peruanidad
como identidad de la diáspora. Esto se visualiza claramente en los
estereotipos: ser “indio”, ser “cholo”, ser “blanco, ser “negro”, ser
“mestizo”, son estereotipos propios de la sociedad peruana que se diluyen;
y lo mestizo se convierte en realmente en una etiqueta cultural. La
peruanidad como identidad colectiva se revaloriza y se convierte en
nosotros: lo peruano.
La identidad es una necesidad básica de todo individuo. La peruanidad tiene
que ver con nuestra historia de vida y es influida por el concepto de mundo
que manejamos y por el concepto de mundo que predomina en la época y lugar
en que vivimos. La identidad peruana está vinculada a la tradición del
indígena del antiguo mundo andino, de las comunidades amazónicas, la
tradición africana, la tradición china-cantonesa, como la tradición
española y occidental son partes inseparables de la peruanidad.
El asunto de la identidad y la peruanidad ha sido sumamente conflictivo en
la historia social del Perú. Ciertamente desde la “independencia” del Perú
una de las características constantes del pensamiento y de los proyectos
políticos peruanos fue la negación del pasado y de las tradiciones de Perú
como una nación multiétnica en vistas a instaurar nuevos modelos de
sociedad.
Sostener que el incario resume la historia del antiguo Perú es reducir
siglos de ricas culturas y sociedades pre incas (cimientos básicos de
nuestra identidad nacional) a su último período, es una idealización
arbitraria, deforma la propia valía del incario como gran sociedad avanzada
y es asimismo desconocer que hay otros pueblos, como las comunidades
amazónicas, que no se reconocen como sus herederos y que tienen otra
génesis, es pensar con mente imperial o tratar de entubar la historia, a la
doctrina.
Ahora bien, en el contexto de las migraciones y la globalización, estas
identificaciones regionales, razas, etnias e identidad constituyen espacios
simbólicos susceptibles de ser modelados en sus dimensiones y fronteras.
La tradición del indígena del antiguo mundo andino como la tradición
española y occidental son partes inseparables de la peruanidad. En este
contexto se ponen en juego expectativas que tiene el emigrante peruano
sobre la sociedad de acogida, los Estados Unidos, moviéndose las personas
de un sentido al nuevo contexto social.
En la reconstrucción del concepto “peruanidad” e “identidad nacional” en la
diáspora se presenta como una red de identidades posibles y “virtuales”. La
“identidad peruana” pierde su centralidad y se des-localiza. Entonces
encontramos que las categorías de identidad étnica nacionales relacionadas
con componentes “afro-peruano”, “indio”, “andino”, “amazónico”, “mestizo” y
la raza “cobriza”, se diluyen.
Tanto el componente “andino” como el componente “afro-peruano” trascienden
los límites nacionales peruanos, extendiéndose simbólicamente a un proceso
de transculturación y el concepto peruanidad se redefine. La peruanidad en
la diáspora revaloriza la tradicional “andina” “afro-peruana” con la
tradición española y occidental como parte indispensable de la identidad
peruana y de la peruanidad. A su vez, los diversos géneros de música
producen múltiples efectos y retroalimentan las construcciones de identidad
de la diáspora peruana.
Estas expresiones se reflejan en la diversidad de las asociaciones
étnico-culturales, organizaciones deportivas, organizaciones culturales,
grupos de folclor, música afro-peruana, organizaciones religiosas,
asociaciones departamentales-regionales, asociaciones de solidaridad y
asistenciales que crean identidades fluidas y múltiples, profundamente
apoyadas tanto en la sociedad de origen como en la de destino.
Los flujos migratorios de la comunidad peruana se caracterizan por la
configuración de redes sociales, así como actividades y patrones que
vinculan la sociedad de origen con la receptora. El transnacionalismo es
uno de estos marcos, herederos de la globalización, que nos permite
explicar las características de la redefinición del concepto peruanidad en
el entorno de la globalización de la cultura: el ser peruano en la
diáspora, que no es lo mismo que ser peruano en el Perú.
El espíritu del hombre peruano, modelado por el arte y la religiosidad, ha
dado lugar a una gran creatividad que se manifiesta en infinidad de formas,
ritmos y rituales. Más de 3.000 fiestas populares, 1.500 géneros musicales
e infinidad de oficios artesanales confirman al Perú como uno de los países
con más variado folclor en el mundo. Con estas expresiones, los peruanos se
nutren de profundas raíces para proyectar una alianza inmemorial con la
naturaleza y expandir a través de ritmos y colores su compromiso con la
vida.
Hoy, en ellas se mezclan los sonidos de instrumentos de viento y percusión
que provienen de tiempos pre-incas con otros de más reciente creación, y
las danzas más tradicionales, como la marinera y el huayno, con ritmos más
modernos, como el vals criollo y últimamente la chicha.
Esta capacidad para la fusión musical es la constatación más contundente de
una cultura que no admite purismos excluyentes, que va forjando una
identidad colectiva a partir de una multiculturalidad plena de diferencias
de la diáspora peruana.
La diáspora peruana redefine los conceptos de peruanidad e identidad y
reincorpora la tradición cultural en la diáspora con un elemento de
nostalgia de identidad colectiva, incorporando lo andino, lo afro-peruano,
las tradiciones religiosas de la colonia, la gastronomía peruana como
símbolo de la peruanidad colectiva.
Lo “mestizo” se ha convertido realmente en una etiqueta cultural. En la
comida peruana se encuentran al menos 5.000 años de historia pre-inca,
inca, colonial y republicana. Y se consideran casi tres siglos de aporte
culinario español, influenciado inicialmente por 762 años de presencia
musulmana en la Península Ibérica, las costumbres gastronómicas traídas por
los esclavos de la costa atlántica africana y la fuerte influencia de los
usos y costumbres culinarios de los chefs franceses. Igualmente
transcendental es la influencia de los chinos-cantoneses, japoneses,
italianos desde el siglo XIX y otros europeos. El resultado es una
excepcional diversidad marcada por la confrontación y el encuentro de
múltiples tradiciones culturales.
Por lo tanto, hay en este concepto de peruanidad un cruce
individuo-grupo-sociedad, por un lado, y de la historia personal con la
historia social, por otro. Los individuos, los grupos y las culturas tienen
conflictos de identidad. Hay una identidad personal y varias identidades
colectivas. No hay un solo “nosotros”, sino varios, no excluyentes, sino
superpuestos en la unicidad de la persona. La identidad distingue nuestro
colectivo de otros, así como la identidad individual distingue a nuestra
individualidad de hoy de los peruanos en la diáspora. La identidad
colectiva es a la vez común y diferente según el contexto. En la diáspora
es “nosotros los peruanos”, y actúa como un móvil contextual de solidaridad
y son muchas las identidades colectivas y algunas incluyen otras, pero
hablamos de nosotros los peruanos.
El sentimiento de peruanidad en la diáspora es producto de la
reconstrucción imaginaria con hondo contenido emocional, juegan un rol
preponderante las determinaciones estructurales, la percepción que se tiene
de las mismas y la atribución de nuestra identidad como individuos por
parte de los demás. La representación de lo peruano se articula a las
contradicciones entre el país de entrada con el país de origen. Esto se
visualiza claramente en los estereotipos: ser “indio”, ser “cholo”, ser
“blanco, ser “negro”, ser “mestizo”, son estereotipos propios de la
sociedad peruana que se diluyen; y lo mestizo se convierte realmente en una
etiqueta cultural. La peruanidad es la identidad imaginaria, simbólica, y
se presenta como una red de identidades posibles y virtuales, trasciende
los límites nacionales extendiéndose simbólicamente a un proceso de
transculturación, la peruanidad redefine su dinámica social y está marcada
por la historia colectiva y sujeta a un cambio permanente.
Bibliografía
• STEFONI, Carolina. Reflexiones sobre el transnacionalismo a la luz de la
experiencia migratoria peruana en Chile. Santiago de Chile, Chile.
• GODENZZI, Juan. La multiculturalidad: multiculturalidad, identidad y
globalización. Programa de Actualización. Titulación 2006. Facultad de
Ciencias. Lima, Perú.
• SIFUENTES DE LA CRUZ, Luis. Multiculturalidad, identidad y
globalización. Programa de Actualización. Titulación 2006. Facultad de
Ciencias. Lima, Perú.
• ZABARBURU GONAZ, William. El etnocacerismo: ¿Un Leviatán en los Andes?
Lima, Perú.
• MARIÁTEGUI, José Carlos. 7 ensayos de interpretación de la realidad
peruana. El proceso de la literatura. 1996, Empresa Editora Amauta S.A.,
Lima, Perú.
• WIKIPEDIA. “Nacionalidad”. http://es.wikipedia.org/wiki/Nacionalidad
• REY, Mario. La música afro-peruana en Miami y la construcciones memoria
e identidad. East Carolina University, Etnomusicología.
http://www.hist.puc.cl/iaspm/rio/Anais2004%20(PDF)/MarioRey.pdf
• BOLETÍN DE NUEVA YORK.
http://www.boletindenewyork.com/paginaprincipal.htm
• PASCALE, Pablo, Reconstrucción de una identidad, Revista al tema del
hombre. Serie: Acontece (XXXVIII).
• PORTES, Alejandro, y Josh DeWind, eds. International Migration Review,
special issue on “Conceptual and Methodological Developments in the
Study of International Migration”. Vol. 38, Fall 2004.
• FONER, Nancy, y George Fredrickson, eds. Not Just Black and White. New
York: Russell Sage Foundation, 2004.
• GABACCIA, Donna R., y Colin Wayne Leach, eds. Immigrant Life in the
U.S.: Multi-disciplinary Perspectives. New York: Routledge, 2004.
Estudios migratorios latinoamericanos, 17, 52, 2003. Special issue of a
Latin American peer reviewed journal based in Buenos Aires, Argentina,
that specializes in migration research —featuring seven essays that were
presented at the SSRC conference on “Migrations, Borders and Diasporas
in the Americas”, held in Santo Domingo, Dominican Republic, in June
2003.
• LEVITT, Peggy, Josh DeWind y Steven Vertovec, eds. “Transnational
Migration: International Perspectives”, special issue of International
Migration Review, Vol. 37, Nº 3, 2003.
• GERSTLE, Gary, y John Mollenkopf, eds. E Pluribus Unum? Contemporary and
Historical Perspectives on Immigrant Political Incorporation. New York:
Russell Sage Foundation, 2001.
• FONER, N., R. Rumbaut, S. Gold, eds. Immigration Research for a New
Century: Multidisciplinary Perspectives. New York: Russell Sage
Foundation, 2000. (A revision and major expansion of the special issues
of the American Behavioral Scientist mentioned above).
• DEWIND, Josh, Charles Hirschman y Philip Kasinitz, eds. The Handbook of
International Migration: The American Experience. New York: Russell Sage
Foundation, 1999. (Winner of the American Sociological Association’s
2000 Thomas and Znaniecki Award for the best book in the field of
international migration). (Revised papers from the conference Becoming
American/America Becoming, providing a comprehensive overview of the
field of U.S. immigration studies).
• RUMBAUT, Ruben, Nancy Foner y Steven J. Gold, eds. “Transformations:
Immigration and Immigration Research in the United States”, special
issue of the American Behavioral Scientist, 1999, Vol. 42 (9). (A set of
research papers by program fellows and more general descriptions of
disciplinary approaches to immigration studies by more senior scholars
prepared for the first conference of program fellows).
• DEWIND, Josh, Philip Kasinitz y Charles Hirschman, eds. “Americans”,
International Migration Review, Vol. 31, 1997. (A special issue with a
subset of revised papers from the above mentioned conference).
• DEWIND, Josh, y Charles Hirschman. “Becoming American/America Becoming:
A Conference on International Migration to the United States”, in Items,
Vol. 50, Nº 2-3, 1996.
• GONZALES-LARA, Jorge. La diáspora peruana en los Estados Unidos, “La
emigración de peruanos a los Estados Unidos 1980-2006”. Peru Inmigración
Documention Project, New York, 2008.
http://peruimmigrationdocumentationproject.blogspot.com
• RONCALLA, Fredy, “Transnacionalismo y racismo en el Perú”. Entrevista a
Fredy Roncalla, publicada. Wayra (2006).
http://autorepresentacion.blogspot.com
• JULCA, Alex, International labour migration and reproduction of
inequalities: The Latin-American Case. New York, December 2007.
** Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara
yeshayahu17@...
Escritor e investigador peruano (1955). Bachiller en sociología egresado
de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega (UIGV,
http://www.uigv.edu.pe, 1979) y agente de aduanas egresado de la Escuela
de Aduana del Perú (1980). Fue miembro fundador del Taller de
Investigaciones Socioeconómicas. En 1982 viajó a Estados Unidos a
continuar sus estudios de especialización en Estudios Latinoamericanos y
del Caribe en Hunter College (CUNY, Nueva York,
http://www.hunter.cuny.edu). Fue fundador del Grupo de Apoyo al Perú y
director de la revista El Informativo. Realizó su internado profesional
en Central American Refugee Center (Carecen, http://www.carecen-la.org),
organización legal que ofrece servicios de inmigración a los refugiados
y comunidad centroamericana. Publicó el “master for exhibit” A Decade of
Violence in Peru (1996, con la colaboración de Patrick Young, abogado y
director legal de Carecen; publicado por el Centro de Documentación del
Servicio de Inmigración y Naturalización, INS). Ha colaborado con los
semanarios Hispanoamérica y Nueva América, en Long Island, e Impacto, en
Nueva York. En 1997 trabajó para Safe Horizon
(http://www.safehorizon.org), una organización sin fines de lucro, como
consejero de inmigración. Fue admitido por el Comité de Apelaciones de
Nueva York como representante legal (BIA Accredited). En junio de 2001
ingresó a Inmigration Academy, Glenco, Georgia, de la que egresó como
oficial de inmigración, ejerciendo después para el Departamento de
Inmigración y Naturalización (http://www.uscis.gov) y para el
Departamento de Seguridad Interior (DHS, http://www.dhs.gov).
||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS ||||||||||||||||||||||||||||||
*** Polo Sur (extractos)
María Teresa Ogliastri
*** Descenso final
Carlos Rubio Albet
*** Poemas
Angélica Beltrán
*** Bolsa negra
Nithia Castorena Sáenz
*** Poemas
Roberto Javier Rodríguez Santiago
*** Después de 10 años los fantasmas dejan de ser fantasmas
Cristina Arenas
*** Poemas
Rolando Revagliatti
*** Brabante
Jorge De Abreu
*** Hojarasca (extractos)
Ulises Varsovia
*** El lobo herido
Luis Recuenco Bernal
*** Poemas
Gloria Cepeda Vargas
*** Caperucita Roja again
Susana Guzner
*** Poemas
Roberto Galaviz Ávila
*** Lobo solitario
William Guaregua
*** Poemas
Mónica López Bordón
*** La canasta de las orejas
Silvina Faure
=== Polo Sur (extractos) María Teresa Ogliastri ======================
(Nota del editor: publicado por Ediciones Clio & Afrodita, en
diciembre pasado fue presentado el poemario Polo Sur, de la poeta
venezolana María Teresa Ogliastri, en una velada realizada el martes
9 en la Librería El Buscón, en Las Mercedes, Caracas. “Polo Sur es un
viaje verbal a la geografía habitada por los perdonados y por quienes
perdonan”, dice Alexis Romero en el prólogo. Hoy traemos a nuestros
lectores cinco textos de este libro).
*** Gemas mayores
Trabajé en las minas
en los socavones picaba la tierra
y buscaba la piedra verde
por instinto extraía las gemas mayores
para merecerme una recompensa
la bendición del alimento
aprisionadas en la calcita
las gemas en colmena
extiendo la mano y me quedo con dos gotas de aceite
para alumbrar noches de río
en una bolsa
irán conmigo al Polo Sur
cuando halle a Ausencia
las habré tallado
serán sus ojos
mi lumbre
*** Cartas náuticas
A Eugenio Montejo
Trabajé con mi abuelo el caucho y fabriqué luciérnagas de cera
para iluminarme si hablaban las hojas
cuando pensaba en mi viaje al frío
heredé su errancia
su habilidad para dibujar cartas náuticas
fabricar instrumentos de árbol que me servirían
en mi viaje al perdón
*** Alambique
A veces pienso que debo llevar este rencor al frío
exorcizarlo en el hielo
y después pasarlo por el alambique
descomponerlo
gota a gota diluirlo
recoger la esencia
un extracto
el perfume del perdón
*** La flecha
A Rafael Cadenas
El poema es la flecha que tamiza el miedo
represado en el falso pudor del espejo
el poema perfecto nace en el aire
de ser posible debajo de un nido
circula en la sangre con la fuerza de un tsunami
la mano se extiende y tensa el arco
la cuerda guarda la distancia
coloca la flecha con la frialdad
de un arquero entrenado para morir
la palabra penetra la corteza
la delgada filigrana del vuelo
la mano recoge el poema
lo coloca sobre una mesa de frutas
disecándolo como si fuese un animal extinto
el poema es la flecha que tamiza el miedo
*** Lecciones del lobo
Sé que debo quedarme quieto
y no chocar contra el iceberg
mi doble surge del alba
viene tras las hojas
la enfermedad siempre estuvo ahí
en la memoria
los lirios causaron el desequilibrio
sobre esta roca granítica
ya nada puede restaurar el orden
fallas en el oxígeno
traen el eclipse
pero la niña no puede verlo
cuando alguien nos ama no podemos irnos
imposibilitado como estoy
aprendo del lobo
que se entierra en la nieve y espera el día
** María Teresa Ogliastri
mtogliastri@...
Escritora venezolana (Los Teques, Miranda, 1952). Licenciada en
filosofía por la Universidad Central de Venezuela (UCV,
http://www.ucv.ve). Ha publicado los poemarios Cola de plata y Nosotros
los inmortales.
=== Descenso final Carlos Rubio Albet ================================
(Nota del editor: el sello dominicano Ediciones Sociedarte acaba de
publicar la novela breve Hubris y el libro Xinef, el eterno, y otros
cuentos, ambos del escritor cubano Carlos Rubio Albet. Ya en nuestra
edición 177 habíamos publicado el relato que da nombre a este último;
hoy ponemos ante los ojos de la Tierra de Letras otro de los textos
que lo componen).
Mañana se celebran las exequias de Belisario Fleitas.
Sobre mí ha recaído la ineludible responsabilidad de pronunciar unas
palabras sobrias, delineando la trayectoria ejemplar de su vida, antes de
que el féretro sea depositado en la fosa y lo cubran de tierra. Con una voz
grave y el semblante pesaroso pronunciaré palabras de encomio, todas
apócrifas, ensalzando la vida del difunto desde sus más tempranos días
hasta su trágico final. ¿Qué más se podría decir de un hombre a quien todos
consideran un héroe? De nada valdría desenmascarar a ese impostor después
de su muerte; muchos, estoy seguro, me acusarían de estar motivado por la
envidia.
Es preferible dejarlo todo como está, permitir que crean que un héroe vivió
y murió entre ellos. Todos los pueblos, pero especialmente los pueblos
pequeños como Costa Blanca, tienen necesidad de sus mártires, aunque éstos
sean falsos, para así proyectar patrones y pautas de conducta destinadas a
las nuevas generaciones.
Esta noche la única funeraria del pueblo estará atestada. Aunque el féretro
permanecerá cerrado —sería no solamente inhumano sino también de muy mal
gusto exhibir un cadáver irreconocible— los moradores de Costa Blanca
asistirán a esa cita con los restos mortales de Belisario en su última
noche sobre la tierra.
Primero llegarán a la antesala, donde se encuentra el registro, y allí
dejarán constancia de su presencia con sus firmas ilegibles, ansiosos de
pasar al salón principal, ofrecer un pésame apresurado a los familiares y
entonces detenerse unos momentos cargados de silencio junto al ataúd.
Aspirarán las fragancias de las flores que exudan las esquelas funerarias;
examinarán con detenimiento la foto de Belisario —tomada en sus mejores
tiempos— que sin duda se encontrará presente. En un salón contiguo de tonos
leves se servirá café negro y se conversará en voz baja, hasta que llegue
la hora de regresar a casa.
Sin duda vendrán Julián Martínez y su hermana Eulalia, dueños del hotel; el
relojero Montero con su hija Nara; el español Ferro dueño de La Salerosa,
el almacén general. Y no dudo que hasta Filomena, una prostituta de La
Odisea y con quien tanto se codeó Belisario, también acuda a esa cita
final. Por supuesto, el padre Damián Molina también estará presente. Sí,
todos acudirán y todos lo recordarán como en la foto, joven y apuesto.
Todos menos yo, que presencié los últimos momentos de su miserable vida,
que lo conocí mejor que nadie en este pueblo y que fui testigo, aunque
mucho se esforzara él por ocultarla, de la misteriosa metamorfosis que
sufrió.
Nunca he sido un hombre supersticioso. Todo lo contrario; he regido mi vida
según los preceptos dictados por la lógica. (Esta actitud, dicho sea de
paso, con frecuencia ha engendrado acaloradas discusiones filosóficas con
el padre Damián.)
Si tuviera que escoger un instante, un evento cuando noté ese primer cambio
imperceptible en la personalidad de Belisario, sin vacilar tendría que
recordar aquella noche en que asistimos a una feria de gitanos. Iban de
pueblo en pueblo, armando y desarmando las raídas carpas y presentando
espectáculos insólitos que ofrecían a la muchedumbre por el precio de dos
reales.
Belisario y yo éramos adolescentes aún. Como tales, buscábamos
incesantemente cualquier forma de diversión o motivo de risa despreocupada.
Esa noche exploramos la feria en una requisa alucinada, asimilando todo lo
nuevo e increíble que rebasaba fácilmente la capacidad de nuestros
sentidos.
Bajo una arboleda y apartada de todas las otras, una tienda captó nuestra
atención. No estaba, como el resto de la feria, burdamente iluminada;
ausentes se encontraban los buhoneros que constantemente exhortaban a los
potenciales clientes a que pasaran y presenciaran lo inaudito. Desde su
interior, sin embargo, se escapaban unos destellos intermitentes y un rumor
ahogado, como si ocultara una fragua secreta que un inmenso fuelle alentara
rítmicamente, o las profundas exhalaciones de un ser lejano y subterráneo.
A medida que nos acercamos, también captamos un olor acre. Antes de que
pudiéramos entrar, un hombre de barba puntiaguda y ojos penetrantes surgió
por entre la cascada de abalorios que ocluía la entrada. Sin decir nada, le
hizo una señal a Belisario para que entrara en la carpa; cuando yo intenté
seguirlo, el hombre me lo impidió con el brazo extendido.
¿Reconoció en Belisario algo de lo cual yo carecía? ¿Era ya esperado, acaso
desde antes de su nacimiento? Él me miró, se encogió de hombros y
desapareció en el interior.
No recuerdo cuánto tiempo permanecí esperándolo; sí recuerdo que aquel olor
tan peculiar se hizo más intenso, como si su origen se hubiera aproximado.
El rumor lejano e intermitente que habíamos percibido al llegar también se
hizo más inmediato y agudo, como la manifestación de una entidad extraña en
busca de una vía expresiva.
Ya he dicho que no soy un hombre supersticioso, pero casi podría jurar que
cuando Belisario salió de la carpa no era él, sino otro. Aunque su
apariencia física no había sido alterada, la expresión de su rostro era
ajena a la del que había entrado. Noté también que la manera en que su
cuerpo se desplazaba en el espacio era diferente, como si cada ademán
estuviera destinado a alcanzar un propósito único y muy bien definido.
Colgando del cuello traía lo que identifiqué como un medallón o amuleto de
entrelazados símbolos que en la penumbra no logré precisar con claridad.
Nunca más se separaría de ese misterioso talismán.
Pero lo que más me sobresaltó fue el fulgor nuevo que residía en sus ojos;
eran destellos inmemoriales que se remontaban a una época en que los
hombres todavía no eran dueños del fuego. Alarmado, le pregunté si se
encontraba bien; su súbita carcajada me hizo estremecer. Cuando inquirí
sobre lo que había visto en la carpa, sonrió misteriosamente —dándome a
entender que yo jamás podría comprenderlo— y la luz en sus ojos pareció
intensificarse.
Desde aquella noche en adelante, ahora me doy cuenta, nos convertimos en
extraños; el sendero de nuestras vidas, antes paralelas, se había
bifurcado.
La primera prueba concreta de aquel cambio se manifestó al día siguiente en
un grito de dolor procedente de la cocina. Allí encontramos a la sirvienta,
con los dedos profundamente marcados por quemaduras recientes. Alguien,
explicó entre sollozos, había colocado los rescoldos del fogón de carbón
dentro de su guante protector. Al calzarlo, los dedos indefensos habían
hecho contacto con el fuego oculto.
Aunque nunca se supo con certeza quién había perpetrado tal maldad, el
regocijo reflejado en los ojos de Belisario no me dejó la menor duda. Su
conducta en días subsiguientes corroboró mis sospechas. Se aficionó a
provocar, con ayuda de una potente lupa y la luz solar, incendios
miniaturizados de cualquier material combustible que se encontrara a su
alcance, aunque esta etapa en su metamorfosis fue relativamente breve.
Aburrido de incendiar hojarascas y periódicos atrasados, se dio a la tarea
de construir una detallada maqueta de un pueblo ficticio, completa con su
escuela, hospital, ayuntamiento y otros edificios claves. Unas noches
después, salió furtivamente con su creación. Yo lo seguí en la oscuridad,
hasta que alcanzamos un terreno vacío y distante, tal vez el mismo donde
los gitanos establecieran su feria. Sobre unos pedruscos acomodó con
cuidado el proyecto que tantas semanas le había tomado construir, hasta
lograr un nivel aceptable.
Guarecido tras el tronco de un árbol, vi cómo Belisario sacaba un frasco
pequeño del bolsillo trasero del pantalón, lo descorchaba rápidamente y
entonces rociaba la maqueta con su contenido. En ese momento parecía ser un
acólito profano llevando a cabo una oscura y maligna ceremonia. Cuando
concluyó aquella danza macabra alrededor del pueblo miniaturizado, extrajo
una caja de fósforos del bolsillo de la camisa, puso uno en marcha sobre el
esmeril y lo lanzó decididamente en la plaza del pueblo. La ínfima llama,
propulsada por el líquido combustible, se extendió prontamente de edificio
en edificio. Iluminada por el fuego, la figura de Belisario danzaba
alrededor del pueblo ardiente entre las pavesas que se elevaban en el aire
nocturno. También creí detectar, aunque esto no puedo asegurarlo, el sordo
rumor lejano y el olor acre que tanto me había impresionado durante la
feria de los gitanos.
El completo regocijo y abandono total de Belisario ante el fuego me
hicieron comprender de inmediato que aquella noche no era sino un simulacro
para lo que pronto sobrevendría. La proximidad a las llamas engendradas por
él mismo le permitía descender momentáneamente a aquella región secreta que
ahora consumía su voluntad pero que al mismo tiempo le comunicaba una
energía interior que se manifestaba en su creciente cambio de personalidad.
Desde aquella noche, me hice el propósito de vigilar a Belisario; presentía
que tarde o temprano un suceso mayor tendría lugar. No tuve que esperar
mucho tiempo para presenciar su próximo paso en aquella dudosa senda que él
había emprendido.
Cerca del pueblo concluían las labores de la zafra azucarera. Trasladada la
caña de azúcar a los insaciables ingenios, se preparaban los obreros a dar
comienzo a la limpieza de los campos. ¿La forma más rápida y eficiente? El
fuego. Era una quema controlada, que vorazmente consumía los tallos y hojas
secas y simultáneamente ahuyentaba a los pequeños roedores que se ocultaban
en la tierra y se nutrían de las raíces tiernas de las nuevas cosechas.
Aunque los obreros a esa hora tomaban café, en la distancia una columna de
humo denso se elevó hacia el cielo azul de la mañana. El chisporroteo
inconfundible de las llamas al consumir la vegetación seca los alertó.
Alarmados, los hombres corrieron hacia el cañaveral ardiente. Saltando
entre las llamas y lanzando carcajadas de regocijo —parecía ejecutar una
danza macabra— encontraron a Belisario. Pensé que el grupo de trabajadores
le daría, para empezar, una buena paliza antes de llevarlo a empellones a
la oficina del capataz. Cuál no sería mi sorpresa al ver que los obreros
expresaron tanto regocijo como él; le estrecharon la mano y le dieron
palmadas en la espalda.
Belisario les había ahorrado el trabajo de rociar el perímetro del campo
con gasolina y poner en marcha el fuego. Pasaron el resto de la mañana
alentando las llamas que no habían consumido parte del cañaveral, hasta
completar la quema. Ese día lo invitaron a almorzar, y si mal no recuerdo
hasta celebraron con una botella de aguardiente y unos habanos acabados de
llegar de una tabaquería local.
El vínculo de Belisario con Filomena, a quien conoció en el prostíbulo
local, aunque mucho menos público, sospecho que fue tal vez el más íntimo
de su vida. La llegada de mujeres a La Odisea era siempre motivo para que
los asiduos retornaran a aquel recinto profano para rendir culto a la carne
nueva; todos querían comprobar los atributos y habilidades de las recién
llegadas.
Aunque desconozco las circunstancias que trajeron a Filomena a La Odisea,
no me atrevo a sugerir que aquel primer encuentro fuera premeditado y no
simplemente causado por la mano del azar (ya he dicho que no soy un hombre
supersticioso.) Lo que sí es un hecho innegable es que Belisario fue su
primer cliente. Ella acababa de salir de la adolescencia; tenía una figura
esbelta y ojos pardos muy grandes, con una inquietud que acentuaba el temor
del encuentro con aquel primer hombre desconocido.
Los destellos malignos en los ojos de Belisario se intensificaron al verla.
Tal vez reconoció de inmediato una inocencia que él lograría corromper
impunemente y a sus anchas. En cuestión de minutos, como una fiera que se
adueña rauda de una presa indefensa, cerró el trato.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que ocurrió en la privacidad de la
habitación. Al principio se oyeron unos gemidos leves que aumentaron en
intensidad y frecuencia. Después, un grito de intenso dolor seguido por un
profundo silencio. Cuando surgieron del dormitorio, ella venía abrazada a
él y sus ojos estaban abrumados de lágrimas. Belisario la apartó casi
bruscamente y salió del lupanar.
Más tarde, hacia el final de la noche, sus compañeras de trabajo notaron la
profunda quemadura que coronaba su brazo izquierdo. Nítidos y entrelazados,
como la marca ígnea y reciente de un novillo, se encontraban los extraños
símbolos del medallón de Belisario.
Desde aquella noche Filomena dejó de ser dueña de sí misma para
pertenecerle a él. Aunque todas las noches entregaba su cuerpo al desfile
de clientes anónimos y con frecuencia tortuosos en sus más aberradas
exigencias tarifadas de antemano, sólo le interesaba la errática presencia
de Belisario. Sus grandes ojos, como aquella primera noche, se iluminaban
cuando él aparecía. Aunque su trato era mayormente perverso —con frecuencia
la ignoraba por completo y pasaba el tiempo con otras mujeres—
paradójicamente esto hacía que Filomena se rindiera aún más a él y
posiblemente lo llorara más que nadie después de su muerte.
Fue por aquella época que comenzaron los incendios. Primero fue una casucha
abandonada que se encontraba en las afueras. Nadie (excepto yo) sospechó
nada. Un mes después un taller de ebanistería amaneció convertido en
cenizas humeantes. Las autoridades concluyeron que un corto circuito
eléctrico había sido el responsable por el siniestro. Con cada suceso, los
ojos de Belisario se encendían de regocijo. A pesar de mi inhabilidad de
comprender tan radical cambio, comprendí que pronto él no estaría
satisfecho con incinerar cañaverales o edificios desocupados.
Corrían los tiempos de ciclones; todos los habitantes de Costa Blanca se
preparaban para unos días inciertos y difíciles. Almacenaban comidas
enlatadas y agua potable, linternas por si fallaba la electricidad y radios
de pila para mantenerse informados de los últimos pronósticos
meteorológicos del observatorio nacional.
Hacia la medianoche empezaron a aullar los vientos; las personas sensatas
ya estaban refugiadas detrás de puertas aseguradas por recias trancas. En
la oscuridad unánime lo vi salir, como convocado por una fuerza maligna e
irresistible. Debatiéndome contra el viento lo seguí en dirección al mar
—sólo se distinguía su silueta sacudida por el ciclón— hasta llegar a un
antiguo astillero. Deslizándose sobre una de las paredes de madera,
desapareció por una puerta lateral. Yo lo seguí sin titubear, ajeno al
ciclón que arreciaba.
Cuando cerré la puerta detrás de mí, me pareció percibir un murmullo leve,
como de voces distantes. El sonido provenía de una cámara contigua, donde
varias familias se habían guarecido del huracán y se agrupaban alrededor de
una vela de luz mortecina. Sé que no esperaban a más nadie, pues se
sobresaltaron cuando irrumpí en el círculo de luz, a gritos exhortándolos a
que abandonaran el edificio, ya que estaban en peligro de muerte. Tal vez
fue la expresión casi demente de mi rostro, tal vez la convicción
inquebrantable de mi voz lo que los convenció a descorrer los cerrojos y
aventurarse en la tormenta.
Cuando aseguré la puerta de nuevo, ya se divisaba la danza macabra de las
llamas al otro extremo del astillero; sobre el estallido de la madera
ardiente se imponían las carcajadas de Belisario. Corrí entonces hacia la
puerta lateral por donde había entrado y salí al viento; ya las llamas
surgían por la parte más baja del techo. Sin pensarlo dos veces, aseguré la
puerta desde afuera con una barra de hierro.
El incendio, provocado por la gasolina, ya consumía el edificio. Sentí los
golpes desesperados de Belisario tratando abrir la puerta y escapar antes
de que lo alcanzaran las llamas; cerré los ojos y oí sus gritos
desesperados cuando el fuego comenzó a devorar su cuerpo, hasta que el
calor del incendio me forzó a alejarme. Flotando en el viento, identifiqué
el mismo olor acre que había sentido por primera vez en la feria de los
gitanos.
Ésta es la verdad sobre la vida de Belisario. Por supuesto, nadie la sabrá
jamás; para todos él es un héroe que murió para salvar a otras personas. Yo
no diré lo contrario.
Después de todo, él era mi hermano gemelo.
** Carlos Rubio Albet
dbtcarlos@...
Escritor cubano (Pinar del Río). En 1961 emigró a Estados Unidos, donde
concluyó sus estudios de bachillerato en Wilmington, Delaware. Autor
bilingüe con obras en inglés y en español, textos suyos han sido
publicados en antologías como 20 cuentistas cubanos, Cuban American
Writers, Distinct Voices, Narrativa y Libertad y Motu Proprio. En 1989
su novela Quadrivium obtuvo el Premio Internacional de Novela Nuevo
León. Además ha obtenido el segundo lugar en la mención de cuento del
concurso literario Sigma Delta Pi (1974) con “Xinef, el eterno”,
incluido en su libro Caleidoscopio; ha sido dos veces finalista en el
premio de novela Letras de Oro (1993 y 1994), así como en el Pirate’s
Alley Faulkner (1995), el Independent Publisher Book Award for
Multicultural Fiction (2004) y el premio al Libro del Año de Foreword
Magazine por Recuerdos secretos (2005). Muestras de su obra pueden ser
apreciadas en su página personal, http://www.carlosrubioalbet.com.
=== Poemas Angélica Beltrán ==========================================
*** La frustración de un complejo
Soy el complejo de Electra
ella ignora mis frustraciones.
Soy un deseo incestuoso
Al que ella acude cuando está sola.
Luego de años viviendo a tu sombra
me pregunto:
¿Cuál será el refugio de mis frustraciones Electra
cuando el deseo de poseerte
quede grabado en mi inconsciente?
*** Variaciones en torno a una puerta
Rememora los placeres del viento,
va y viene para sincronizar
con los corazones de los árboles del no-olvido.
La puerta lucha
para no olvidar sus raíces, sus pies de fango
a veces delira con muñones y bastones de palo.
en los días de invierno
estalla contra los marcos
para sacudirse la nostalgia
cuando ya no puede
con tanto hastío
se desquita contra los dedos
de algún niñito distraído
*** A vuelo de pájaro
Te miro con ojos de pájaro sobre la ciudad
planeo tu instinto desnudo de ríos, de tiempo, de amargura
en vano descifro
el trópico de tus venas.
tus curvas de bahareque, me son precisas para desearte
(no imagino un amor sin nostalgia)
El abecedario de tus dedos lee mis intenciones
—ya no tan secretas—
Pero insistes en huir de la jaula de mi tacto.
Tu sexo volcán,
el desmayo de tus planicies,
estaciones en tropel.
¿Cómo abarcar
la compleja orografía de tu piel?
*** Saudade
Mi melancolía es un animal antediluviano
que boga a veces rápido,
otras tantas lento en el hueco de mi pecho.
Lo he sentido crecer desde mi infancia;
una tortuga con coraza de musgo.
Por las lágrimas vertidas en su lomo,
sé que ostenta una cabeza arrugada,
pálida y blandengue.
La he visto en el espejo
es tan fea como mi alma.
Imagino sus paticas de hueso, marfil o de madera
a veces trepa y lastima mi garganta.
Conozco con certeza sus instintos carnívoros,
con frecuencia lame mi corazón desvencijado.
Sé, además, que la vida la abate:
Ella se contrae en el hielo de mi pecho,
Yo con mimos y desvelos
me apresuro a resguardarla
bajo mi saco de lana.
*** Los sonidos de las cosas
Me son gratos los sonidos de las cosas.
La puntilla desentrañada de la madera,
júbilo inmortal al ritmo de rajaleña.
El intento de vuelo de los libros al caer,
—los recién leídos
tardan en dominar el arte—
la tocata en las puertas,
los chillidos aerofónicos de las ventanas,
el ronroneo de mi gato perdido
hace años en los tejados.
En imitación,
mi idiófono cuerpo, percutido y sacudido,
salta al tempo
de mi reloj musical descompuesto.
las paredes me arrojan cuerpo a cuerpo
como si tocándonos descubriésemos,
que somos rodajas del mismo pan añejo
entre salto y salto lo confirmo:
todo en mi vida se resiste al cambio.
*** La edad de la razón
Te entrego mis recuerdos.
Acéptalos,
los condenaré al olvido.
confórmate con los de la infancia,
—los otros tardarán—
deben pasar por la horca
de mis lazos familiares.
te entrego un inventario:
Un par de juguetes amputados
sin pies, sin manos...
sin cariño.
Siete días contados en los dedos,
dos relojes pintados en cada mano,
las cuentas rojas y amarillas en el pequeño ábaco.
—cuida de dejar las rojas a la izquierda,
pueden afectar la lateralidad de la memoria—
Te ofrendo mis recuerdos.
Cuídalos.
la Edad de la razón viene a instalarse
en mi memoria.
** Angélica Beltrán
purpuratum@...
Escritora colombiana (1983). Es estudiante de bibliotecología. Mantiene
la bitácora Flores Literarias (http://floresliterarias.blogspot.com).
=== Bolsa negra Nithia Castorena Sáenz ===============================
Él la mira instalado en la orilla de la cama. La embriaguez del ambiente
aumenta con el bochorno pegado en la piel pero él no se inmuta y permanece
inmóvil, en calzones, con sus calcetines cafés aún puestos. Sus ojos
desorbitados por el exceso de tragos saltan de su cara queriendo alcanzar
por sí solos el cuerpo que se presenta frente a ellos.
Ella nota su impaciencia y en atención a ese sentimiento desacelera,
concienzudamente, su proceso de desnudez. Camina lento de un lado a otro de
la habitación. El contoneo de sus caderas ayuda a vislumbrar en cada paso
el encaje blanco de su ropa interior. Provocadora, tomando el control del
tiempo entre sus manos, juguetea desabrochando y abrochando los botones de
su blusa. Muestra y esconde su ombligo como toda una experta.
Él cierra los puños, apretándolos desesperado. Da tragos acelerados a su
vaso. Se muerde la lengua como un tic nervioso; parece que jadea, su boca
balbucea palabras incomprensibles, su propio sudor le torna brillante la
piel.
Ella por fin cede y se encamina hacia él mostrando su cuerpo joven y
firmemente torneado; no se acerca demasiado, sólo se muestra de frente.
Él permanece sentado en la orilla de esa cama gris de hotel. Su uniforme
militar permanece, como mudo espectador, en una silla, junto a ella se
encuentra una pequeña mesa con el teléfono del cuarto y una hoja con la
lista de números de servicio. Sin ningún orden sobre la mesa se encuentran
un montón de llaves agarradas por la misma horquilla y una bolsa negra de
mujer con una pequeña placa plateada anunciando la marca.
Sus figuras muestran un largo puente de más de veinte años de diferencia
entre sus edades, pero “eso no importa cuando el calor del ambiente invita
al sexo”, piensa él maliciosamente, mientras en atención a su perfil
militar empieza a tramar singulares estrategias de ataque a su joven
víctima.
La piel de ella se ve fresca, como si acabara de salir de la regadera;
pareciera que se ha preparado para la ocasión, como si conociera
previamente la ventaja de que su piel luciera tersa y joven. El vientre
firme y el ombligo bien ubicado desorbitan aun más los ojos del hombre que
permanece sentado balbuceando. Ella suelta su cabello, es negro y
abundante, largo, roza coquetamente su media espalda.
Él carga la tarjeta de presentación de su edad con las prominentes entradas
desde sus sienes hasta el punto más alto de la cabeza. Una hilera de
pequeñas arrugas sobre su frente baja por los costados hasta formar,
notoriamente, cúmulos de arrugas en el marco de sus ojos. Aun sin verle la
cara, las ramificaciones de venitas alrededor de sus tobillos, lo abultado
y flácido de su vientre o las pecas en las manos muestran indiscutiblemente
lo avanzado de su camino por la vida. Muchos son sus años por sobre los
años de la mujer que frente a él permanece.
Ella continúa de pie frente a él, callada; aguarda tranquila, con los
hombros erguidos como si estuviera en posición de firmes, cooperando con su
figura al ambiente militar y bochornoso. El uniforme verde olivo sigue ahí,
atestiguando el encuentro de generaciones. Las luces de la noche: autos
transitando, anuncios luminosos, faroles de la calle, trasminan hasta el
interior del cuarto a través de pequeños huecos entre las pesadas cortinas
de color marrón colgadas en la ventana del cuarto.
Ella llega hasta la orilla de la cama. Él se soba las manos, en el preludio
del placer y el entumecimiento artrítico. Ella permanece inmóvil,
esperando. Él le besa húmedamente el vientre. Ella no voltea a verlo y
siente cómo se aferran, desesperados, los dedos de él a sus nalgas,
pellizcándolas, como tratando de arrancarlas. Él pasea su lengua, como una
grosería, por las piernas de ella, perdido en las mieles de la
autosatisfacción sin notar siquiera que ella sigue sin voltearlo a ver.
Ella sigue de pie frente a ese desesperado que no se mueve de su lugar,
voltea su mirada hacia el uniforme que parece haberle susurrado algo. Él
siente de repente un mareo, como un soplo de aire en el pecho, “será la
emoción”, piensa, “será el calor”, se consuela. Se incorpora nuevamente,
lame lentamente los dedos de ella, las manos, las piernas, las caderas. La
mueve a su antojo para no levantarse de la cama, ella cede sin oponer
ninguna resistencia, espera. Él vuelve a sentir el mareo, ahora más fuerte,
lo obliga a soltar lentamente las nalgas firmes que antes quería arrancar.
Se recuesta en la cama, se apoya en un brazo pero éste no logra sostener el
peso y el cuerpo entero se tiende sobre la cama. “Me siento mal”, dice él.
Ella no responde. “Tráeme un vaso de agua”, ordena. Ella sigue sin
responder y se dirige hacia la bolsa negra que permanece en la mesita de
servicio. Saca una foto, la mira tranquilamente y en su cara se esboza una
sonrisa de satisfacción, luego se dirige lentamente al sillón en el que
dejó su ropa. Él la observa sin alcanzar a comprender lo que ella hace,
pero sin fuerza para ordenar nuevamente su vaso de agua. La vista se le
nubla, todos sus miembros permanecen sin fuerza colgándole del cuerpo, no
entiende lo que le pasa.
Ella, con la calma de una mañana de domingo, se mete al baño. Se escucha el
agua correr y se escucha también su voz tarareando una canción. A él le
empieza a arder el cuerpo y conforme pasa el tiempo el ardor es cada vez
más fuerte pero no tiene voz para quejarse. Ella sale del baño, vestida con
jeans y camiseta sin mangas, ropa que no traía al momento de que él la
subió en su coche gris de vidrios polarizados, en plena avenida. No. No es
el vestido negro con tacones altos que combinaban a la perfección con la
bolsa negra. Él no entiende nada, el dolor le ocupa toda la conciencia.
Ella, con el cabello húmedo aún y con un olor a jabón y crema, que nada
tiene que ver con el penetrante perfume que portaba antes, se asoma a la
cama para ver la cara de él. Él trata de decir algo, tal vez quiere pedir
ayuda, abre la boca sin emitir ningún sonido. Ella mira su cara como
reconociéndola a cada centímetro. Ella recuerda: tenía siete años cuando
entraron a su casa para llevarse a golpes y empujones a su mamá. Su papá no
estaba, hacía mucho que no estaba. Su mamá lo buscaba desde la primera
noche que no llegó, hablaba en el radio, escribía en el periódico,
preguntaba en la calle, averiguaba en oficinas y lugares sin lograr
encontrarlo. Un día llegaron a su casa y su madre también dejó de estar.
Fueron muchos los que se la llevaron, pero fue sólo uno el que le gritó
cosas, el que la jaloneó, el que la golpeó; él se mordía constantemente la
lengua, como un tic nervioso. Ella tenía siete años pero siempre lo
recuerda, siempre lo vuelve a ver, en uno y otro uniforme militar se
aparece como un fantasma, como un cuerpo necio que se niega a desaparecer
del mundo para siempre.
Ahora este hombre y su pasado permanecen frente a ella, agonizando. Él mira
la foto que ella pone frente a sus ojos, es una familia pero él no reconoce
a nadie y los ojos le brincan aun más, ya sea por dolor, ya sea por
impotencia. ¿Cómo explicar que él no entiende nada de esto?
“Ya no te podrás morder la lengua mientras mueres”, le dice ella acercando
su nariz afilada con la nariz sudorosa de él. Ella se incorpora y le da la
espalda, con una mano guarda la foto en su bolsa negra y con la otra abre
la puerta para salir del cuarto.
A los siete años no se graba claramente una cara, pero un uniforme verde
olivo es siempre el mismo, un tic en la lengua es siempre el mismo; una y
otra vez, en uno y otro cuerpo, vuelven a ser los mismos.
** Nithia Castorena Sáenz
mecanica49@...
Escritora mexicana (Chihuahua, 1981). Cuentos suyos han sido publicados
en las revistas locales Synthesis y Aserto, y en el periódico El
Universitario. Ha obtenido menciones honoríficas en el Concurso Nacional
de Cuentos Carmen Báez (2005) y en el Concurso Nacional de Cuento Marte
R. Gómez (2008).
=== Poemas Roberto Javier Rodríguez Santiago =========================
*** Inconsciente
Duerme, niña, duerme.
En tus sueños mi pesadilla también duerme.
*** Incertidumbres
La tarde recorre por mi silencio
su último cielo.
Poco a poco recojo las nubes en mi pecho.
*** Precaución
Ten cuidado que uno
de tus ojos
no sea un espía
bien acostumbrado
a tu rostro
esperando clavarte
el puñal ardiente
detrás de tu grito
con tu cabeza abajo
y tu otro ojo
en el exilio.
*** Otoño
Un buen silencio,
silencio que en cenizas
y polvo enterraría todo grito,
el cielo, de mis sueños, dispersa.
Caen, caen al fondo de la piedra
los días vencidos, los meses perdidos,
los años sufridos, los siglos perseguidos,
y toda la carne carcomida por los huesos,
y todos los huesos carcomidos
una tarde,
y la vida cogida por los tiempos.
*** En el principio
En el principio, yo era un destello de agua
parpadeando en el pétalo,
cuyas alas dulcemente se mecían en el aire.
Efímero como todos los destinos
acribillados despiadadamente por los vientos,
me declaré ojo en la punta de la piedra
guardando para mí el virgen dolor con voz muerta.
Así, aún lazarillo, me martirizó
el yugo antropófago del sol en vuelo.
*** El credo del bebedor social
(9 de dic. de 2005)
Somos muchos
en la taberna
bebiendo el alcohol
que de día en sudor
perdimos.
Nos sentimos tristes...
Aún no sentimos el viernes
que el alcohol nos promete.
Pero nosotros somos fieles.
¡Y el alcohol nunca nos traiciona!
Es leal a nuestra billetera.
¡Siempre y cuando esté llena!
Es leal a nuestra tristeza.
¡Aunque el rostro se nos haga trizas!
Es leal al silencio...
Nosotros no hablamos:
¡que lo hagan los locos
por nosotros!
¡que Hollywood los loros
ponga a hablar
por nosotros!,
porque no somos
capaces ni hasta de balbucear
libremente sin que una gota de alcohol
nos haga palpar
que existimos a veces...
...y que creemos más veces
en el alcohol que bebemos
que en la vida que vivimos.
*** Humareda
(Dic. 2005)
Humareda hendiendo
la noche en dos
tiempos: el tiempo
de inquietos y curiosos,
corriendo en la noche
la lava que del silencio
apretado de la puberencia
se exalta en la pezonada:
la noche germinada de la tierra labrada;
el tiempo otro, el tiempo
de ahuyentados y espantados,
corriendo en la noche
como cenizas al vacío airado
ni arenas ni polvo
sólo fosilizado el verdor
en muchas partículas
en ellas la nada
más oscura que una agujerada
cósmica...
¡Y cómica
la ingenua mirada
de inquietos y curiosos:
de fiesta la mirada
y la nada otra alborada
para ellos..!
** Roberto Javier Rodríguez Santiago
giovaniccio@...
Escritor puertorriqueño (Ponce, 1981). Graduado de la Pontificia
Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR, http://www.pucpr.edu),
Recinto de Ponce, con un bachillerato en artes y humanidades, mención
honorífica cum laude. Ha publicado los poemarios De piedra en adelante
(2003), Poemas terrenos (2005) y Poemario Sa(n)gra(n)do (2006).
=== Después de 10 años los fantasmas dejan de ser fantasmas ===============
=== Cristina Arenas =======================================================
-d: ¿Me acompañas? Hoy es sábado. En esta ciudad hay tres cementerios, hoy
vamos al de la 45 con 9, el de los perros como le decía mi abuelo y como
leí un día en Vanguardia. Pero se llama “Cementerio Universal de
Bucaramanga” como dice el letrero oficial.
-D: Mi abuelo también decía que el que no era católico y aparte de eso era
liberal allá iba a terminar.
-d: Se suponía que estaba cerrado desde el 98, pero Alfredo Cifuentes le
abre a los que ve con cara de buena gente o de periodistas.
-D: Ya ves, no nos conviene, no importa. No era el día de visitar suicidas,
artistas, toreros o algún masón que creyera que todavía tenía acciones en
el mundo. Además me dijeron que el pasto está muy alto y hay que tirarse al
piso para saber de quién es la tumba. Muchas están quebradas, otras
saqueadas. Venimos otro día.
-d: Sí, aquí hasta el que cuida tiene cara de malo. Leí que cerró porque
algunos vivos decidieron usar los huesos de algún poeta maldito. Además, el
gobierno está ampliando una calle desde hace 4 años y pasará por la mitad
del cementerio. Mejor nos devolvemos al Central. Allá sí está abierto todos
los días y hay muchos vivos de visita, por si tienes miedo.
-D: Yo nunca fui a un concierto en el Daniel Peralta, pero sí fui a su
Clínica. Otro día venimos, quiero conocer su tumba.
-D: La gente le trae cosas a sus muertos y los hacen venir hasta sus
propias tumbas para saber que se acuerdan de ellos... es impresionante la
cantidad de gente que viene.
-d: Sí, pero pocos a pasear como nosotros.
-d: Una foto, seguro que don Miguel Caicedo no se acuerda de él mismo,
entonces viene y se mira. Aquí está Bethsa y sus hermanas, que ya no se
encuentran entre ellas porque ha pasado mucho tiempo y no se reconocen. Un
niño, con la foto de su primera comunión, seguro que no se murió ese día,
pero su mamá cree que se convirtió en un ángel y entonces, él viene a
visitarse y se confunde porque ya tiene su especialidad de muerto sin ser
precisamente un ángel. Las personas generalmente vienen los domingos o los
lunes y se pelean decentemente por la escalera, recorren verticalmente a
los mismos nombres de siempre y cuando llegan le tocan al suyo dos o tres
veces. Como para que se despierte.
-D: A ese loco le contestaron.
-d: Los cementerios tienen dos partes y una depende de la clase de persona
que seas, si vienes a visitar a alguien entras, te haces la bendición,
buscas el bloque del pabellón San Judas Tadeo, y sólo vas a ese lugar. Como
la mayoría de la gente que ves.
-d: Y como tú eres como yo, o mejor, haces lo mismo, sabes de la división
especial y sólo la sientes en el ambiente. A la derecha están a los que la
familia o los amigos les compraron un lugar después de ahorrar durante los
seis años de plazo que tenían mientras los sacaban de las tumbas de
alquiler, son casi cinco pabellones de huesos con casa propia, a estos ya
casi nadie los visita, se murieron hace tiempo y la familia los ha dejado
libres por fin de todo ese ritual de obsequios, ya descansan en paz.
-D: Aquí no se siente nada, es como una calle normal donde cada casa tiene
su propio nombre, no hace frío ni calor, no huele a muerto.
-d: En la mitad, están los que asustan, los que no tienen especialidad, los
que tienen un año de retiro para decidir qué van a hacer en los próximos
nueve que les quedan.
-D: Mira esta lápida de vidrio, tal vez la familia quiere comprobar paso a
paso la frase profética que les dice el cura católico cada año cuando les
pone una cruz de ceniza.
-d: A este señor le dejaron una toalla quién sabe para qué, a otros como a
los policías les dedican una carta que parece un libro donde se convencen
que morir por la patria es el camino más corto al cielo, esto también
confunde, así como el niño “ángel” de la primera comunión... Ningún muerto
se acuerda de lo que era, aunque muchos de ellos nieguen su condición.
-d: Doña Rosa Prada, esposa del señor que está al lado, tiene una lápida
violeta con el rostro de Jesús en relieve. Los dos deben estar por ahí y
tampoco se reconocen. Y, finalmente, la más triste y la más envidiada, está
hecha barro con brochazos cemento gris y tiene escrito con un palito: “CHAO
ABUELO SAÚL”; ahora es un fantasma libre de los que no están atados a este
lugar a las flores malolientes y marchitas, a los objetos inútiles.
-d: Llegamos a mi parte favorita, los muertos viejos. Antiguamente lo más
importante de la vida era saber dónde estarías después de muerto, así que
si tenías mucho dinero comprabas un lote familiar donde se encontrarían
todos. Si no tenías lo suficiente pero conservabas tu posición, desde que
la familia empezaba a crecer abrías tu cuenta en la Caja Agraria con el
pretexto de reformar tu casa pero que en realidad destinarías para la
compra del lote mortuorio, y así a final de tus días poder encontrarte con
lo más selecto de la ciudad, claro, en esa época no existía el Cementerio
de las Colinas, en donde hoy compras tu seguro de muerte desde los 18 años
y te dan una tarjeta que lo certifica.
Aquí por ejemplo, Familia Covelli, cada vez que se moría alguno el muerto
de turno que todavía estaba vivo venía y le escribía algo en la lápida,
“nos vemos en el cielo”, “no morirás para mí”, epitafios así, hasta el
final.
-D: Mercedes Covelli, …no tiene nada escrito.
-d: Llegamos a donde las hermanas Bethsa “algo”, estas tenían mucha plata y
sus padres sin imaginación construyeron casi un edificio en mármol gris
para todos, pero como sus hijas murieron primero que ellos les dejaron el
“edificio” y ellos posaron durante largo rato para que quedaran exactos los
bustos más ostentosos del todo el cementerio.
-d: He venido aquí muchas veces a copiarme de los nombres que no se me
ocurren en las historias. Ya casi me aprendo el orden, sigue Familia
Sepúlveda.
-D: Esa tumba es la única que no me gusta, aquí vine hace diez años... ¿Te
acuerdas?
** Cristina Arenas
cristina80as@...
Escritora colombiana (Bucaramanga, 1980). Es ingeniera industrial.
Reside en Bogotá. Actualmente cursa una especialización en periodismo en
la Universidad de los Andes (http://www.uniandes.edu.co). Fue finalista
del concurso de cuento corto Álvaro Cepeda Samudio de SIC Editorial
(http://www.siceditorial.com, 2006).
=== Poemas Rolando Revagliatti =======================================
*** El deceso
El deceso de Augusto enluta
al Banco Riggs de Washington
El deceso de Augusto José enluta
a la Agencia Central de Inteligencia en Chile
El deceso de Augusto José Ramón enluta
a Margaret Thatcher y a la institución liderada
por Juan Pablo segundo
El deceso del General Augusto José Ramón
enluta
a su consejo militar de 1973
El deceso del General Augusto José Ramón
Pinochet Ugarte
enluta el 10 de diciembre de 2006
Día Universal de los Derechos Humanos
a los Chicago Boys y al caballo sin jinete
escoltando al féretro.
*** Soy creyente
a E. M. Cioran
Soy creyente:
el Chapucero existe
¡Alabémoslo por ello!
Pero, resignémonos:
no sólo a perpetuidad lo protegen sus fueros:
es, además
inimputable.
*** Los indios estaban
Hasta 1491
nos las rebuscábamos
lo más bien
sin que nos descubrieran
Fue de mal en peor
desde el año siguiente
Estamos donde estamos
—ya en 2008—
y por como estamos
seguimos cabreros
No tenemos esperanzas
—desde semejante descubrimiento—
de que se detenga
nuestra extinción
Tampoco se detendrá
(a ojos vista)
la propia voraz extinción
de nuestros obtusos
descubridores.
*** Especular
Nuestro
Planeta Tierra
en proceso
de extenuación
y en espejo
nuestro
proceso de extenuación
en
el Planeta Tierra.
*** A la Matemurga por “La Caravana” el 4.12.2004
Lo que mata es la humedad
y el imperialismo
aunque sin embargo
y por otro lado
la humedad
es como el pueblo
el hambre
y el espíritu revolucionario.
*** Pregunta(s)
¿Qué percibiría en usted misma
por 24 horas
si fuera la hermana de Jorge
Rafael Videla?
¿Qué le pasaría cuando
durante una semana
cada día confirmara que usted
y no otro es el padre de Carlos
Saúl Menem?
¿Qué experimentaría en su fuero íntimo
usted, a lo largo de un mes,
siendo la única madre del Almirante
Massera?
Aunque más no fuera
por un lapso de 15 minutos
como hijo primogénito del General Camps
usted, ¿qué sentiría?
** Rolando Revagliatti
revadans@...
Docente y escritor argentino (Buenos Aires, 1945). Ha hecho estudios de
realización cinematográfica, formación actoral, psicodrama
psicoanalítico y psicoanálisis, entre otros. Entre 1988 y 2004 ha
publicado los poemarios Obras completas en verso hasta acá, De mi mayor
estigma (si mal no me equivoco), Trompifai, Fundido encadenado,
Tomavistas, Picado contrapicado, Leo y escribo, Ripio, Desecho e
izquierdo, Propaga, Ardua, Pictórica, Sopita y Corona de calor; los
libros de cuentos Historietas del amor y Muestra en prosa, y la obra de
teatro Las piezas de un teatro. Doce de estos libros se encuentran en
distintas bibliotecas virtuales de varios países. Ha sido traducido y
difundido a diez idiomas en medios gráficos y electrónicos. Ha
coordinado cafés literarios y ha dirigido espectáculos teatrales. Textos
suyos pueden leerse en diversos medios latinoamericanos y en su página,
http://www.revagliatti.com.ar.
=== Brabante Jorge De Abreu ==========================================
Era una noche fría y oscura, recordó Richard Brabante; una noche de
murciélagos aterciopelados, de negro manto pegajoso que se adhería a las
ondulantes colinas, a los árboles sacros de ramas retorcidas y añosas.
Descansaba en medio de un pozo negro sin tiempo, ensoñado en la música de
los grillos verde oliva, destrozando hierbajos con sus dedos. Su nombre
real era Leonardo, su nombre ficticio, Richard Brabante; su realidad era
una mariposa de fieltro negro adosada al papel tapiz de un cuarto de
enfermo. Si Leonardo levantara su cabeza siquiera un poco, por encima del
nivel de la horizontalidad observaría en toda su extensión su mundo de doce
metros cuadrados.
Una mano poderosa aferró la empuñadura, la cruel estatura de Richard
Brabante sonrió salvajemente y desenvainó su espada, en la colina cuatro
jinetes aguardaban con paciencia. Mamá había querido un ingeniero, un
doctor, un... no eso que dormía en el cuarto de arriba como una cucaracha
patas arriba, intoxicada por insecticida. Leonardo se aferraba a las
sábanas mientras soñaba con un universo de murciélagos amarillos y ratas de
albañal, donde la música de Richard Brabante era un cielo lleno de
agujeritos. La gotera descargaba gotas de sangre que sonaban a sinfonía
quinta monoaural de Brabante.
Un grito nocturno asaetea a los búhos antiguos, vejestorios, que
pernoctaban entre el ramaje con un ojo brillante, alumbrando los rostros
crispados de los perdidos, y el otro ojo cerrado como un pirata en un mar
de magma ardiente. Richard Brabante lanzó su fiero grito con voz de
orquesta heroica, que interpreta la pieza aunque el mundo se esté
derrumbando bajo un concierto de bombas atómicas. Un jinete responde a
aquel grito primigenio, primitivo, que sonaba a frustración, frustración de
un Leonardo no Brabante, de un Richard no compositor como aquél de un
millón de discos con su genio incrustado en los surcos negros de un
plástico negro. La redundancia toma la fuerza de espada contra espada, de
esquive y golpe, de herida en un costado y un caballo solitario al galope
en el horizonte.
Leonardo escupe sangre, más que escupirla la arroja burbujeante hacia un
costado, la sangre maldita se desliza por las comisuras de sus labios y
traza meandros en su rostro; un agudo dolor en el pecho lo pone rígido, con
los ojos fijos en el techo, la oscuridad juguetea con su visión, oscilando
deliciosamente dentro de su mente desfallecida. Tres años habían pasado
desde que su madre comenzó a verlo raro, a tratarlo como a un anormal. El
médico tenía la culpa, si él o Richard Brabante pudieran ir hasta allí,
hasta la mole de concreto con un millón de ojos de cristal donde la gente
se moría en medio de tubos de plástico y juramentos de Hipócrates; si
pudieran llegar hasta donde estaba el doctor y con una inyectadora ponerlo
malo como estaba Leonardo. Si Richard Brabante con su espada y con sus
discos lograra morderle la sangre y acabar con sus sufrimientos... Pero no,
la punzada en el pecho le tenía los ojos vidriosos, frágiles.
Richard Brabante escupió fuego sobre el cadáver, entre él y el último
jinete reposaban tres cuerpos mutilados; el último jinete, oscuro en la
lejanía, agita su arma curva, la hoja de acero destella visiones de guerra.
El galope es violento, el arma es apenas un reflejo y Richard Brabante en
un instante olvida su origen, su infancia y su música, olvida su segunda
realidad, la de su espada y aquel mundo donde su música era el susurro del
viento. Un cuerpo sin cabeza suelta su espada, cae de rodillas y en un
momento, infinitamente repetido por la mente febril de Leonardo, el cuerpo
de Richard Brabante se sostiene oscilante para luego caer pesadamente sobre
la hierba húmeda y cargada de melodías del siglo XVIII.
Los ojos de Leonardo, fríos como el cristal, observan las elipses, las
parábolas, las ondas y sinusoides que adopta aquel techo de doce metros
cuadrados mientras él se hunde en las profundidades de su cama y su mente
se adentra en la oscuridad aromática de la noche. A lo lejos, traído por
las garzas blancas, se oye un vals ácido de Richard Brabante.
** Jorge De Abreu
jdeabreu_cania@...
Escritor venezolano (Caracas, 1963). Biólogo graduado en la Universidad
Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve) y con maestría en la misma casa
de estudios, especializado en el área de bioquímica nutricional. En 1984
participa con un grupo de estudiantes universitarios en la fundación de
UBIK, el club de ciencia ficción de la USB. Desde esa época comienza su
actividad literaria en la difusión del género. Colabora en la edición de
las publicaciones de UBIK: Cygnus, la Revista de Ciencia Ficción (1985),
La Gaceta de UBIK (1988) y Necronomicón (1992), escribiendo algunos
relatos y artículos para dichas publicaciones. En 1984 obtiene el
segundo lugar en el Segundo Concurso Literario de Ciencia Ficción con su
relato “Como una Rata” y en 1988 el primer lugar en el Primer Concurso
del Cuento Universitario (organizado por el Decanato de Estudios
Generales de la USB) con su relato “Brabante”. En UBIK participó en la
organización y ejecución de talleres literarios, foros de cine,
exposiciones, producciones de video y súper 8. Entre 1985 y 1997
participó como jurado en 12 de los concursos literarios que organizó
UBIK (III a XIV). En 1997 inaugura el portal de UBIK, Asociación
Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía (http://www.avcff.org), y desde
esa fecha cumple allí funciones de webmaster. Actualmente desempeña
labores editoriales con Ubikverso (http://ubikverso.avcff.org), revista
digital de ciencia ficción y fantasía, y Necronomicón
(http://necronomicon.avcff.org), revista digital dedicada al terror. Ha
publicado relatos en el Periódico Universitario de la USB, Koinos, Axxón
(http://www.axxon.com.ar), Alfa Eridiani (http://www.alfaeridiani.com),
Efímero (http://www.edicionesefimeras.com/efimeros.html) y Vórtice en
Línea (http://vortice.elparnaso.com). Sus relatos han aparecido en las
antologías argentinas Anuario Axxón y Los Universos Vislumbrados 2. Ha
sido traducido al inglés, portugués e italiano. En 2008 fue seleccionado
para participar en la III Semana de la Narrativa Urbana de Caracas.
Mantiene el blog Yo, Jorge, en http://onilegroj.blogspot.com.
=== Hojarasca (extractos) Ulises Varsovia ============================
*** Flor del sueño
Hacia donde se vaya mi interior,
hacia donde mi espíritu vuele,
y vuele, y vuele, y vuele, huyendo
del ayer, del agua, de nunca jamás,
de hojas secas que me persiguen
y vuelcan en el sueño su substancia.
Tú también la flor del sueño, esposa,
tú también mi guarida en llamas
donde un tenue zumbido de abejas,
y el llamado de débiles voces
que me reconocen en el tumulto
de los viejos años revoloteantes.
Hacia allá con mi ser incorpóreo,
hacia allá con mis pobres criaturas
de niebla, humo, cansancio y vapor,
haciendo señales ininteligibles
desde el más allá de los idiomas.
Árbol en llamas en la otra orilla,
árbol de otoño de color incendio
con tus hojas secas chisporroteando,
contigo en la ebriedad penetro,
y tu substancia yerta conmueve
mi interior en fuga por el tiempo.
Dejadme, mortales, aullar de olvido,
dejadme aullar de calendarios,
dejadme aullar de láminas muertas,
de frío, orfandad y castañas
en un país perdido en el tiempo,
perdido en la espesura de la niebla.
*** Secreta añoranza
Del mismo color mi añoranza
que las hojas inmolándose
en la pirotecnia del otoño.
Ellas rubor de tez mineral,
ellas opaco carmín irradiando
su mortuoria palidez sanguínea
hacia la ceniza del atardecer.
Secreta añoranza, enclavada
en lo húmedo del corazón:
del mismo color que las hojas,
de su misma atmósfera letal.
Y mientras caigan desde el otoño,
mientras se desprendan de su matriz:
amo las hojas de color mortuorio,
amo la herida supurando en mí.
*** Otoño de ceniza
En aquel otoño de ceniza,
mis grises habitantes asomados
al panorama de la orfandad
en el desamparo de las hojas.
Era en un país diseminado
entre el ruido de la lluvia triste
golpeando contra la hojalata,
y las embarcaciones zarpando
en mi memoria obnubilada.
Por el sendero de los descalzos,
entre las hebras de la neblina,
las figuras fantasmagóricas
de quienes alguna vez allí,
en la soledad de los castaños.
Hoy de regreso la ensoñación,
hoy, cuando otra vez las mismas hojas,
y otra vez la misma neblina,
y mis pasos perdiéndose en ella.
Era en un país a la deriva
entre el viento por los intersticios,
la escuela primaria quejumbrosa,
la capilla con Cristo sangrante,
y las embarcaciones zarpando
hacia nunca volver, hacia el olvido.
*** Hojas secas
Hojas secas revoloteando
en el viento juguetón de octubre,
aves de luto graznando,
—los espíritus en muchedumbre.
Nadie en el húmedo escenario
donde mis pasos vagando al azar
de las hojas revoloteando.
Nadie, ni yo mismo, mi otredad.
Tal vez mi interior desdoblado
en aquél que trémulo, durmiendo,
y el que por los grises campos
mientras las hojas en el viento.
U otro que yo el que deambulando,
otro que mi misma mismidad
extraviada en los calendarios,
cuando otras hojas secas al azar.
*** Brebaje
Turbio brebaje de amargas hierbas,
poción de substancias del olvido.
Afuera el otoño a campo traviesa.
En mi corazón un pájaro herido.
Morir de no volver a verla,
morir de no regresar jamás.
Madre, tus ríos llenos de estrellas,
tu atronadero en la orilla locuaz.
Quién el que leche de tus ubres frescas,
quién el que peces de tu mar feraz,
cuando a mi alrededor las hojas secas,
y frías mis manos de desheredad.
Un brebaje de amargas hierbas,
un trago de pócima otoñal,
de pura asfixia, de puro no verla,
de hojas secas y mi perdido hogar.
*** Postrimerías de octubre
En las postrimerías de octubre
con mi séquito de fantasmas,
rememorando una difusa edad
en la hecatombe de las castañas,
mientras las hojas revoloteando.
Siempre regresarás a mayo
cuando septiembre por la pendiente,
e intensifique el frío sus púas,
y arrebate el viento el botín
de los árboles tributarios.
También entonces la humedad pegada
a las láminas resplandecientes,
y en el velo gris de la niebla
un hombre cruzando las horas
con su corazón sangrando.
¿Quién eras cuando nadie junto a ti,
cuando solo en el escenario
de tu octubre en el frío mayo,
y las hojas transmigrando a ti,
a tu séquito de fantasmas?
Siempre regresarás a morir
cuando las hojas en la humedad
de la niebla nublando tus ojos,
en otro lugar de una turbia edad,
en las postrimerías de octubre.
*** Aves obscuras
Aves obscuras graznando
en la dispersión de las hojas,
cuando el viento gris del otoño
su aliento por entre las ramas,
por las láminas de la hojarasca,
aves que de remotos sueños
en oleadas migratorias,
de regreso a mi existencia
atrapada en las coordenadas
de niebla, humedad y hojas secas.
Ahora graznad otra vez,
ahora rodead mi existencia
nuevamente de broncos fonemas,
y abrid de repente el vuelo
hacia inalcanzables estrellas.
Y desde allí graznad y graznad,
desde allí acribillad mi vida
de roncas sílabas otoñales,
y precipitad mi corazón
en el clima de las hojas secas.
*** En la vejez de las hojas
No bien migren las hojas del ocre
al rojo exhausto de media tarde,
y crispen su materia exangüe
hasta caer a la desheredad
de pobres láminas resecas
aferradas a su pecíolo...
No bien, pues, experimenten
la ruptura de la clorofila,
y queden allí, petrificadas,
esperando en el aire suicida
las dentelladas de los cuchillos...
Claire, no salgas de casa ahora,
no pases por el sendero,
no te desnudes de júbilo
bajo la lluvia de vestes
vegetales cayendo a tierra,
no pises su color marchito.
Porque no bien palidezcan,
y cumplan el tránsito ritual
mudando de enfermos pigmentos
hasta la hoguera de la tarde...
No cruces por la arboleda,
no desnudes tu cuerpo lácteo
bajo la lluvia de la muerte
en la vejez de las hojas.
** Ulises Varsovia
rommel.krieger@...
Escritor chileno (Valparaíso, 1949). Es docente de español en la
Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado más de veinte títulos de
poesía desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en más
de sesenta revistas literarias de Latinoamérica y Europa, en español y
en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su página personal,
http://varsovia.tripod.cl.
=== El lobo herido Luis Recuenco Bernal ==============================
Desperté con frío, a pesar de que en la chimenea el fuego ardía bien, me
acomodé en el sillón y traté de taparme mejor con la manta que me cubría,
para entrar en calor. Entonces lo vi, y advertí que la puerta accesoria de
la habitación, la que daba a la calle, estaba abierta, y un viento helado
entraba por ella, acompañado por algunos copos de nieve y por la tenue luz
del alba, que despuntaba con incipiente tibieza. Traté de despejar la
niebla del sueño, que todavía espesaba mi mente y mi vista y conseguí, poco
a poco, recordar. Era sábado por la mañana, estaba en la cabaña del amigo
de Kent y habíamos ido a cazar; Kent, otros dos compañeros de la oficina y
yo. Los otros dos eran Andrew y..., vaya, no recordaba el nombre, todavía
estaba algo dormido, o tal vez dormido del todo y soñaba, sí, eso debía
ser, que estaba soñando. Kent había propuesto el jueves pasado un largo fin
de semana de caza en el rancho que un amigo suyo tenía en Montana. Ese
amigo estaba de viaje y sabía lo que a Kent le gustaba la caza, así que le
ofreció el rancho, y Kent nos invitó a los demás. Los otros dos aceptaron
encantados; eran, como Kent, entusiastas de la caza. Yo acepté sólo porque
no quería pasar a solas otro fin de semana, en mi deprimente nuevo
apartamento, con las cajas de la mudanza todavía por deshacer en su mayor
parte y lo poco deshecho aún mal ordenado, desde hacía tres meses, que es
cuando dejé a Mary, o Mary me dejó a mí —pero me fui yo de casa, no ella.
Así que nos pusimos en camino y en tres horas estábamos en el rancho. El
último tramo, la subida de cinco millas desde el pueblo hasta la cabaña, en
la misma falda de la escarpada cordillera, lo tuvimos que hacer con cadenas
en las ruedas del todo terreno, a causa de la nieve. Pero llegamos sin
problemas y nos instalamos. Eso fue el jueves por la tarde. Lo primero que
hicimos fue echar a suertes las habitaciones y a mí me tocó aquella especie
de buhardilla a la que se podía acceder desde la casa y también por una
escalera externa, así que tenía dos puertas, una que daba al pasillo
interior y la comunicaba con el resto de la casa, y otra que daba al
exterior. Y ésta última es la que estaba abierta. Por esa puerta debió de
entrar, si después de todo no se trataba de un sueño. Kent me había
advertido que si la abría diese un portazo para asegurar que cerrase bien
porque la cerradura era vieja y estaba algo oxidada. Yo lo primero que hice
después de instalarme en la habitación fue abrir esa puerta exterior para
respirar el aire puro de la montaña y admirar el hermoso atardecer, la
nieve con tonos rosados, reflejando el color de las nubes del crepúsculo.
Pero luego, al cerrarla, se ve que no di un portazo lo bastante fuerte y el
viento la debió de abrir durante la noche. Lo más probable es que, al
encontrarla entornada, dando un simple empujón, tal vez con el hocico, la
hubiera abierto del todo. Si, así debió de ocurrir. Siempre he pensado, al
recordar aquella noche, que si en vez de quedarme dormido en el sillón que
había junto a la chimenea encendida, me hubiera acostado en la cama nada
más llegar a la habitación, tal vez el viento helado que se filtraba por la
rendija de la puerta mal cerrada me hubiese despertado en algún momento de
la noche y habría ido a cerrarla, esa segunda vez dando un buen portazo
para asegurarme, y habría despertado ya entrada la mañana, de buen ánimo, y
al abrigo de un cálido edredón, en lugar de muerto de frío, con el cuerpo
dolorido por la incómoda postura que había mantenido e hipnotizado por los
destellos escalofriantes que la lumbre de la chimenea les arrancaba a los
ojos y a los colmillos de aquel lobo que estaba frente a mí, observándome
con fiereza, desde Dios sabía cuándo.
La noche anterior les había dicho a mis compañeros de expedición que no me
apetecía pegarme un madrugón el primer día, que prefería descansar y
recuperar fuerzas para la jornada del sábado, así que subí a la habitación
a encender la chimenea, y después de cenar me senté en el sillón, tapado
por una manta y con un libro en la mano, y al abrigo del calor me había
debido de quedar dormido. Ellos habrían salido esa madrugada con sus
escopetas y sus cananas y el resto de los cachivaches que hay que llevar
cuando se va de caza. Yo no había llevado nada, porque nunca había cazado,
nunca me ha gustado la caza, pero Kent me dijo que no me preocupase, que él
tenía de todo para los dos, lo único que me comprara una pelliza y unos
guantes, y un gorro con orejeras. Así que el jueves por la tarde, después
de salir de la oficina, fui hasta Bloomingdale’s a comprarlos. Y me vino
bien esa distracción porque así no me puse a merodear por el que había sido
mi barrio, como hacía casi todas las tardes después del trabajo desde hacía
algunas semanas, a espiar con disimulo mi casa, bueno, en realidad la casa
de Mary, al menos de momento —hasta que hubiese un acuerdo entre nuestros
abogados—, por si veía al tipo ese con el que estaba, ese con el que
compartía Mary su vida y mi casa —mejor dicho, nuestra casa todavía.
Seguía sin poder moverme, los ojos llameantes —las llamas de la chimenea
reflejadas en ellos— de aquel animal tenían un poder hipnótico que
paralizaba todos mis músculos. Pero ahora estaba seguro de que no era un
sueño. Sólo se me ocurrió una cosa: poner mi cabeza a trabajar en otra
cosa, pensar frenéticamente, no dejar quieta mi mente ni un segundo, para
evitar que la dominara el pánico; para tratar de conservar el control de mi
cerebro, y un poco de sangre fría: los iba a necesitar cuando mi cuerpo
reaccionase y el miedo se apoderase de él. Debía evitar a toda costa
cualquier aspaviento o ruido o movimiento brusco. Porque desde que abrí los
ojos somnolientos y lo vi frente a mí, quieto como una estatua, y sin
quitarme de encima aquella mirada lobuna y amenazadora, enseñando sus
dientes blancos como la nieve cada vez que yo parpadeaba o trataba en vano
de amagarme bajo la manta, comprendí que sólo la inmovilidad absoluta me
otorgaría una remota posibilidad de salvarme. Recuerdo que de chico solía
esconder la cabeza bajo las sábanas cuando, después de contarme un cuento y
responder a unas cuantas preguntas idiotas que yo le hacía sólo para
retenerla un rato más en mi dormitorio, mi madre salía y apagaba la luz de
la habitación y yo me quedaba a oscuras, y el miedo venía a buscarme. Era
un miedo muy parecido al que estaba sintiendo en aquella cabaña, pero de
menor intensidad. Entonces me escondía bajo las sábanas y mantas y contaba
muy rápido, del uno al cien, al quinientos, al mil, hasta que finalmente el
cansancio me vencía y me quedaba dormido. Había noches que pasaba del mil,
pero entonces empezaba de nuevo por el uno porque con las cifras elevadas
me trabucaba y me ponía nervioso, y eso era peor, porque entonces sentía
más miedo.
Trataba de mirarlo con disimulo, como de reojo, procurando que no sintiese
que lo miraba a él, o no sólo a él, porque recordaba haber leído que el
lobo —y otros animales salvajes— considera una provocación que se le mire
con fijeza a los ojos, no permiten que se les aguante la mirada. Así que
mantenía mis ojos fijos en algún punto indefinido del fondo de la
habitación, de modo que su figura cayese dentro de mi campo de visión, para
mantenerlo vigilado, pero procurando que no fuese el centro de la mirada, y
sobre todo que mis pupilas no se encontrasen con las suyas. Así, con la
mirada inmóvil, me resultaba difícil distinguir los detalles que necesitaba
para calcular mis posibilidades de salir airoso de aquella situación. Pero
la luz del alba, ya más intensa, y mi ubicación esquinada —que me daba una
buena perspectiva de la habitación— me ayudaron a hacer un esquema de la
situación y a calcular mis posibilidades.
El sillón en el que me encontraba estaba situado junto a la chimenea, en la
pared interior de la habitación. Al otro lado de la cama estaba la puerta
exterior, la que estaba abierta y por la que habría entrado el lobo y ahora
se introducía un frío glacial que mis sentidos reconocían a duras penas,
ocupados en la amenaza mayor y más inmediata que el lobo suponía. Para
llegar a esa puerta, situada en la pared opuesta a la de la chimenea, junto
a la que yo me encontraba, me veía obligado a saltar por encima de la cama,
y debía hacerlo con mucha rapidez, porque el lobo estaba a los pies de la
cama, por el lado de la chimenea, casi en la esquina que formaban los pies
y el lateral de la cama, y la distancia desde su posición hasta esa puerta
era por tanto menor que la que yo debía recorrer. La mayor rapidez del
animal, junto a la menor distancia que el lobo debía recorrer, junto al
entumecimiento que notaba en mis piernas, a causa de las horas que habían
pasado en aquella incómoda postura, descartaban por completo aquella
opción. La otra puerta, la que daba al interior de la casa, se encontraba a
unos dos metros de los pies de la cama, y el lobo estaba justo entre esa
puerta y yo, así que tampoco era una alternativa válida para la huida.
En ese momento la chimenea crepitó ruidosamente y el lobo se sobresaltó,
hizo un amago de ataque y avanzó un paso, pero se detuvo y se limitó a
gruñir sordamente, mostrándome los dientes y clavando en mí más
profundamente sus ojos de fuego. Era en verdad terrorífico. Quise esconder
la cabeza entre las mantas y llorar, pero pude controlarme con un supremo
esfuerzo de voluntad. Comencé a sudar y sentía la humedad pegajosa de mi
ropa interior. El corazón golpeaba con saña mis costillas. Esperaba que el
animal no oliese mi adrenalina, que estimularía su instinto de cazador.
Parecía que optaba por abandonar su repentina actitud de ataque, provocada
por el ruido inesperado de la chimenea y se mantenía expectante, como había
hecho hasta entonces, inmóvil y sin apartar sus ojos de mí, con una pose
más bien de guarda, como defendiendo su territorio y advirtiéndome con
aquella inequívoca mirada que no permitiría mi entrada en él. Para mi
desgracia, yo desconocía los límites de ese supuesto territorio y también
si era posible abandonar aquella habitación rodeándolo, sin invadirlo. En
realidad, me daba cuenta de que no sabía absolutamente nada, excepto que
estaba a su merced. Y que con el amago de ataque se me había acercado,
ahora estaba a poco más de un metro de mí. Seguía sin querer mirarlo a la
cara, pero ahora podía olerlo. Olía a sangre seca.
Es curioso el funcionamiento de la mente. Dicen que cuando estás a punto de
morir ves pasar toda tu vida ante tus ojos, como en una película, a una
velocidad vertiginosa. Yo vi en aquella habitación, frente a aquella
criatura que —para qué engañarme— iba a terminar con mi vida, algunos
momentos importantes de ésta, pero curiosamente ninguno era agradable o
feliz; por el contrario, todos tenían en común haber sido situaciones en
las que el terror me había dominado. Como aquel día de hacía tantos años en
que volvía a casa tras pasar el día pescando truchas en el río que había a
unos cinco kilómetros de casa. Calculé mal el tiempo y se me hizo de noche
por el camino. La luna proyectaba sobre el sendero la sombra de los árboles
y yo empecé a imaginar que se trataba de fantasmas que venían a por mí.
Solté la caña y el cubo con las truchas y corrí como un poseso. Al llegar a
casa mis padres se asustaron tanto al ver mi cara desencajada que llamaron
al doctor. Tuve que mentir improvisando y mencioné sin dar detalles a unos
desconocidos que me habían asaltado e intentado robar. La desmesura del
episodio inventado justificó ante el médico y mis padres mi taquicardia y
mi palidez, pero yo por dentro me moría de vergüenza porque sabía que el
miedo me había obligado a mentir. Hubo otros muchos episodios vergonzosos a
lo largo de mi vida, en los que mi terror irracional y desproporcionado de
cobarde sin remisión me mostró la huida como la salida más cómoda, más
inmediata y menos dolorosa. Al menos a corto plazo, porque con el tiempo me
fui dando cuenta de que todos los fantasmas que iba esquivando, volvían una
y otra vez en mi busca. Y eran ya un ejército.
El lobo seguía mirándome con fijeza pero ya con la mirada menos intensa,
más relajada, casi somnolienta. En la chimenea sólo quedaban rescoldos pero
la luz mañanera clareaba y daba nitidez a las cosas. Podía ver de soslayo
su oscuro y sucio pelaje, con hojas y restos de matojos adheridos. Tenía la
pata derecha cubierta de sangre, en parte seca, que fluía por una herida,
de cepo o de disparo, no pude apreciarlo, y tal vez entró a mi habitación
buscando refugio, a la desesperada —sabía bien que los animales salvajes
evitan al hombre siempre que pueden, no lo buscan por voluntad propia salvo
en situaciones extremas. Me di cuenta entonces de que lo estaba mirando a
los ojos, inadvertidamente, mi mirada perdida en mis reflexiones y
recuerdos pero fija en sus ojos, menos fieros y más inquisitivos, como
tratando de comprender lo que yo pensaba, intrigado tal vez por mi extraña
serenidad, de la que yo mismo sólo entonces fui consciente. Nos mirábamos
sin hostilidad, de eso me estaba dando cuenta, y también de que mi temor se
había diluido por los vericuetos de mis recuerdos, y ahora ya no estaba.
Había desaparecido. La última imagen de mi vida pasada que me vino a la
memoria fue la de la tarde que abandoné a Mary. Hacía meses que casi ni
hablábamos, excepto para saludarnos y algún qué-tal-en-el-trabajo de
rutina. Hacía meses también que yo sabía lo suyo con un tal Albert, un
compañero de trabajo, pero no me había atrevido a sacar el tema, aunque me
estaba destrozando por dentro. Cuando, finalmente, hice la maleta aquella
tarde y le dije que me iba, lo que más me dolió fue saber que ella sabía
que me marchaba sin luchar por nuestro amor, que huía, por temor ¿a qué?,
¿a perderla?, con aquella actitud también la perdería, pero sin la gloria
de haberla defendido, de haber peleado por ella; ese era mi estilo y a eso
le estaba diciendo Mary que no: a la rendición anticipada, al miedo a la
lucha..., al miedo a la vida. Mary me dejó —aunque fui yo quien se marchó—
porque le era imposible seguir amando a un cadáver, a un muerto en vida.
Eso me lo dijo con su última mirada, en la que fue nuestra conversación más
larga y más sincera desde que nos casamos. Y no hicieron falta palabras.
Mi mirada se hizo más honda, más fija, más segura. Me negué a seguir
recordando, y me concentré por completo en el lobo. Sabía que no podía
escapar a mi miedo, pero hasta aquel preciso momento no me había dado
cuenta de que no quería escapar, de que deseaba con toda mi voluntad
aguantar aquella situación hasta el final, fuese cual fuese, de que en
aquella ocasión no iba a huir, como era mi costumbre. Sin haberme dado
cuenta ni haberlo pretendido, el censo vertiginoso de todos mis temores los
había evaporado, ahora sólo eran humo en mi memoria, meros recuerdos sin
carga emocional; y todo mi ser se concentró en el último de ellos —pensaba
en pasado, dando por supuesta mi muerte— en el único que ya quedaba, aquel
que con probabilidad acabaría con mi vida: aquel lobo herido que estaba a
un paso de mí y que, por Dios sabe qué motivo, llevaba toda la noche
poniéndome a prueba. Esa idea me hizo sonreír, pero mi sonrisa ya no era
patética, sino feroz y desafiante: la sonrisa de un jefe indio, de los que
habitaron décadas atrás aquellos parajes, que sabe que morirá con orgullo y
valor, que morirá matando por su vida. Y ese último miedo también
desapareció. Mientras acercaba lentamente mi mano hacia el atizador de la
chimenea, pude ver, reflejada en la córnea del ojo de aquel lobo ahora
confuso y tal vez atemorizado, el rostro sereno y decidido de un hombre que
había tomado una decisión irrevocable. Y estaba dispuesto a luchar por su
vida.
Oí el claxon del coche y los gritos de alegría de mis amigos. Me asomé a la
puerta exterior de mi habitación, abierta de par en par, y les saludé con
la mano. Había un ciervo muerto atado al techo del todo terreno.
—¡Hola, Bob!, dijo Alex —ese era el nombre que no conseguía recordar—,
¡menuda caza te has perdido! ¡ha sido increíble!
—Bueno —contesté—, a mí tampoco me ha ido mal —dije, mientras con la mirada
seguía un sendero de puntitos rojos sobre la nieve que se alejaba hasta
perderse en el horizonte.
** Luis Recuenco Bernal
luis@...
Escritor español (Alora, Málaga, 1962). Reside en Rincón de la Victoria.
Estudió ingeniería de telecomunicaciones y ciencias empresariales.
=== Poemas Gloria Cepeda Vargas ======================================
*** Melancolía
Esta melancolía
que gotea
en el viento apacible de un noviembre
desteñido en el alma de las cosas perdidas...
Este organillo
de los abandonados balcones de la tarde...
gallos de la lejana madrugada,
barcos anochecidos en el mar...
Esta melancolía
de la frente
y el sueño
que me vierte en azul
y me desgaja
como un árbol al viento
esta luz de violeta
que no acierto a prender
en la solapa.
*** Soledad
Clarea sobre el monte
una luz de tomillo
es polvo y algodón
la piel sedienta.
Porque bajo el silencio
mi soledad vigila
ya soltó sus amarras
gira
en círculos de seda
es la mía
la terrible y sonora
la mía
mi soledad de largos corredores
y frente de ceniza.
*** Llueve
La tarde se deshace
en hilos dulces
nacen tambores como cocos de agua
y mueren convertidos
en una flor de humo.
Llueve gris
como en ciernes
llueve
como en un tango machacado
en los alambres llenos de pájaros antiguos
en los vociferantes muñecos de la infancia.
Son árboles sin sombra
en el oído
como si fueran viejos amigos encantados
que vuelven del destino.
*** Asunto de ojos bajos
La cosa es
asunto de ojos bajos
borrón y cuenta nueva
aunque todos sepamos
dónde molesta el hueso.
Es cuestión de memoria
¿pero entonces por qué
la letra a media tinta?
Mujeres machacadas entre piernas convulsas
¡Silencio!
Niños de tripas flacas y de flacos calzones
despojados del suelo
de la madre
de la camisa
del cenit
¡Silencio!
siempre los maitines de azufre
la orquesta aderezada para el baile.
Como una boca llena de palabras no dichas
o un pozo que no altera
ni siquiera
este discurso a medias
¡Silencio!
** Gloria Cepeda Vargas
gloriacepe@...
Escritora y periodista colombiana (Cali). Residió en Caracas (Venezuela)
durante muchos años. Ha publicado los poemarios Bajo la estrella (1954),
Poemas de los hijos (1960), Cantos de agua y viento (1996, ganador del
Premio de Poesía Jorge Isaacs 1995, otorgado por la Gobernación del
Valle del Cauca), Carta a Manuel (1996), Poemas del exilio (1999) y En
Colombia y ahora (2003). Pertenece al Círculo de Escritores de
Venezuela. La Cámara de Comercio de Popayán le concedió en 2006 el
título de Personaje Cultural del Año.
=== Caperucita Roja again Susana Guzner ==============================
(Nota del editor: en junio del año pasado apareció Dos orillas, una
recopilación de Minerva Salado con relatos de veinte autoras, quienes
abordan desde sus letras las distintas aristas del universo lésbico.
Sonia Rivero Valdés, Hellen Dixon, Odette Alonso, María Concepción
Regueiro, Patricia Toledo y Susana Guzner —cuyo relato publicamos hoy
en la Tierra de Letras— son algunas de las firmas incluidas en el
volumen, cuyos beneficios serán destinados a paliar en algo la
desdichada situación de colectivos de lesbianas que, como las
palestinas y ruandesas, se encuentran en una situación desesperada).
Dos orillas: voces en la narrativa lésbica
(Editorial Egales, España, 2008)
ISBN: 978-84-88052-66-7
Era de madrugada cuando salió furtivamente de su casa. Una fina llovizna
bañaba la ciudad y el frío era intenso. ¡Ah!: también se cernía sobre la
niña una densa niebla. No obstante, la carita tensa por la determinación
delataba que el mal tiempo no la detendría. Ella no le tenía miedo a nada.
Con ropa apropiada y su mochila bien sujeta a la espalda caminó por las
desiertas calles hasta llegar a la terminal y subió al último autobús que
partía hacia las afueras. Era la única pasajera. Tras casi una hora de
recorrido descendió en medio de la nada. Aún no había suficiente luz, y
ayudándose de una linterna se internó campo a través, caminó, caminó,
caminó. Tan sólo hizo un alto cuando aparecieron los primeros riscos, para
reponer fuerzas masticando juiciosamente un trozo de su bocadillo de
mortadela acompañado por breves traguitos de bebida isotónica.
“Debo dosificar los alimentos”, se dijo, “no sé cuánto puede durar esto”.
Se irguió cuan larga era, es decir, un metro y treinta y dos centímetros, y
continuó su marcha hasta arribar a un inmenso lago de aguas negras. Como el
carbón. O como el petróleo. O como cualquier objeto o elemento negro.
Casualmente había una canoa amarrada a la orilla, y sin dudarlo montó en
ella y comenzó a remar vigorosamente. Era una excelente remadora, claro
está, las protagonistas poco dotadas carecen de interés.
Su travesía duró un tiempo indefinido hasta que el lago desembocó en unos
rápidos embravecidos. Le costaba controlar la embarcación. Altos
acantilados se erguían amenazantes a sus flancos, y, como era de prever, la
llovizna pertinaz se convirtió en una furiosa tormenta. Rayos y truenos
ensordecían el espacio, la bruma era un puré gris que dificultaba en
extremo la visión, en suma, el típico escenario de un susto de muerte, pero
ella, cada vez más decidida, no cejaba en su empeño. Es más, se crecía.
Finalmente logró acercarse a la orilla, amarró cuidadosamente la barca
aprestada para el regreso y comenzó a escalar como una ardilla la
vertiginosa ladera —por supuesto plagada de peñascos afilados y amenazantes
y matojos igualmente dañinos— dispuesta a llegar hasta la cima.
Cima donde vivía, según sus exhaustivas búsquedas en Internet, el
omnisapiente Cuentón. ¿Leyenda? ¿Realidad? ¡Ya veríamos! Porque
precisamente era esa la misión que había planeado cuidadosamente durante
meses, más exactamente desde el día en que había releído Caperucita Roja
por enésima vez.
Trepó y trepó aferrándose con sus manitas protegidas por manoplas de minero
y ayudándose con los pies enfundados en unas Nike Sport DK4 que había
adquirido para la ocasión gastándose todos sus ahorros.
Por fin llegó a lo más alto, una suerte de meseta donde el viento
—huracanado, claro está, aquí no ha lugar aquello de “una brisa suave y
acariciante”— arqueaba los pocos árboles del horrendo paraje como si fueran
de plastilina. Pronto divisó una cueva mayor que las otras, y tras beber
otro par de tragos para darse ánimos juntó aire y exclamó con todas sus
fuerzas.
—¡¡¡Cuentón!!!
Como era previsible también el eco intervino, repartiendo por los aires.
—¡Ón, ón, ónn, ónnnnn!
Silencio. Sepulcral, obviamente. De paralizar el corazón a cualquiera pero
no a nuestra pequeña, siete añitos de pura fibra valiente.
Tornó a gritar repetidas veces pero nada sucedía. ¿Leyenda? ¿Realidad? ¡Ya
veríamos! Porque en el preciso momento en que el desánimo comenzaba a
despuntar en su almita el tremendo esfuerzo obtuvo su premio. Un ser
atemporal de vaga forma humana por debajo de los cientos de pliegues de una
piel que hacía eones había sido lozana asomó su rostro somnoliento desde
una cueva semioculta por ralas matas de un verde pútrido.
—¿Quién osa, pardiez, dar esas voces?
Preguntó el ente con un hilo de voz mientras emergía de su antro y se
dejaba ver al completo. Cualquier otra cría habría salido huyendo por
patas, pero no nuestra heroína, faltaría más. Feo es poco: era horrendo. Ni
un diente en su boca arrugada como higo seco, cabellera y barbas blancas y
mugrientas hasta los tobillos, encorvado al punto de chocar su mentón con
las rodillas y su esquelético cuerpo mal cubierto por andrajos.
La niña dio un paso atrás al verlo, pero retomó su compostura al instante y
preguntó con desparpajo.
—¿Eres el Cuentón?
—¿Quién lo pregunta? —articuló la voz cavernosa. Evidentemente, cavernosa,
inútil pretender la primorosa tesitura de Luciano Pavarotti...
—Yo.
El Cuentón enfocó su escasa vista en dirección a la vocecita.
—¿Y quién es yo? ¿Quién eres, gusarapa, que te atreves a arrancarme de mi
eterno letargo sin antes anunciarte por un mensajero? Te voy a matar. ¿Lo
sabías?
La niña respondió con cortante cortesía.
—Yo soy yo. Creía que no existías pero ya ves, te he encontrado.
Una risa interrumpida por toses y escupitajos se dejó oír por encima del
viento tempestuoso, que, por supuesto, no cesaba de soplar haciendo que la
lluvia arreciara.
—¡Vaya, larva de mujer, cara dura no te falta! Acércate, no tengas miedo.
—No tengo miedo, Cuentón.
—Y encima chula, no te jode.
La cría se aproximó a la entrada de la gruta y se enfrentó al sujeto, que
de cerca apestaba como una cabra podrida. Puaj. Fue al grano, debía estar
de regreso en casa antes de que sus padres la echaran en falta.
—¿Tú te sabes todos los cuentos infantiles, verdad?
Más risas sepulcrales, más viento, más lluvia, relámpagos, un buitre
sobrevolando esperanzado en un buen desayuno.
—Toma, claro —replicó la reliquia asfixiada por el esfuerzo—, como que he
sido su creador. Bueno, los del último siglo no, estoy retirado.
—¿Y el de Caperucita Roja?
—Porsu.
La niña sonrió de oreja a oreja, feliz. Por fin sus dudas sobre el relato
de marras serían disipadas, así que sin el menor empacho se sentó frente al
Cuentón y se lanzó de inmediato.
—Verás, hay un montón de detalles que no me cuadran y tampoco me gustan un
pelo.
Tomado por sorpresa el Cuentón mostró cierto interés.
—¿Ah, sí? ¿Y se puede saber qué no te cuadra?
—Para empezar, la ropa. ¿Por qué una caperuza? Están fuera de moda, si
acaso, un anorak con capucha, pero una caperuza... ¿Y roja? Ya puesta, su
mamá podría haberle confeccionado varias en distintos colores, pero no, la
pobrecilla siempre con lo mismo. Muy poco glamour. ¿No crees?
El Cuentón se frunció todo y con enorme esfuerzo se rascó la coronilla.
—¿Y has venido hasta el trasero del mundo para decirme esta imbecilidad?
La mocosa ni se inmutó. Sacudiéndose como un cachorro para desembarazarse
del agua que la empapaba sacó de su mochila una libreta y la consultó.
—Tengo muchas más preguntas. Por ejemplo... ¿Por qué viven solas?
Caperucita tendrá un padre, supongo, pues que se nos explique si están
divorciados, supón que era un pirata que nunca estaba en casa, o la señora
lo echó a puntapiés por maltratador, tal vez había muerto de alguna peste
de aquellas épocas, algo, pero esas cosas hay que detallarlas.
—Digamos que porque me salió de las narices, niñata insolente. No tengo por
qué dar explicaciones.
—Continúo. La madre envía a Caperucita a visitar a la abuelita enferma y me
pregunto —prosiguió la pequeña inmune a la grosería del monstruoso viejo—
por qué la anciana vive sola y no con ellas como está mandado, o si me
apuras, por qué no está bien cuidada en una residencia donde las sacan de
excursión a bailar y a conocer a otras viejecitas. Aunque puede que la
señora sea muy independiente y prefiera vivir sola, es una variable que se
me acaba de ocurrir... En cualquier caso, este es otro aspecto confuso, a
ver si aprendemos a especificar para ser creíbles. ¿Eh?
La sorpresa del Cuentón iba en aumento, como su ira. ¡Mocosa desvergonzada,
cuestionarle nada menos que a él un argumento de su creación y además darle
lecciones de literatura! La mataría en unos segundos, estaba decidido.
Nuestra niña proseguía con sus cuestionamientos.
—Pongamos que no tienen dinero para residencias, te lo doy por bueno, pero
hay más... ¿Por qué la madre es tan irresponsable que manda a su hija a
cruzar el bosque, sola, con el susto que da y los peligros que le esperan?
—Porque...
No pudo continuar, su visitante estaba embalada y hablaba deprisa.
—Además a una señora mayor no le convienen los panes de mantequilla. ¿No
conoces el colesterol y los triglicéridos? ¿Te parece una comida sana para
la tercera edad?
—Te advierto que me estás tocando los...
—Camina por el bosque, tralalí, ¡ay, qué bonita esta florcita azul, uy, y
esta otra amarilla!, tralalá, cuando se le aparece un lobo —espetó la
criatura, impertérrita—. Poco original, si bien te lo voy a pasar por alto.
Y me pregunto: ¿a Caperucita no le han enseñado que nunca se debe hablar
con desconocidxs? ¡Pero si hasta le cuenta quién es y adónde va! Mira,
Cuentón, las niñas somos niñas pero no idiotas. Yo nunca le habría
informado de mis idas y venidas a un animalazo de esa calaña.
La cólera del carcamal era de tal envergadura que decidió acabar con la
impertinente cuanto antes mejor. Es más, lo estaba deseando. ¡Cuestionarle
a él, el gran creador de cuentos infantiles, que si patatín o si patatán,
no le había sucedido en siglos!
La pequeñaja bebió otro sorbito de su bebida y continuó.
—Pero lo más absurdo es la escena donde Caperucita llega a la casa de su
abuela cuando el lobo ya se la había zampado... ¡Y la muy tontorrona no se
da cuenta que esa cosa peluda y espantosa no es su abuelita! Venga, hombre,
no te lo crees ni tú. ¡Anda ya!
—O te callas o... —amenazó el viejazo tartajeando furioso.
—Al Sastrecillo Valiente bien que lo creaste listo y capaz de liquidar
siete moscas de un solo golpe, por no mentar tu interminable colección de
príncipes perfectos y triunfales, pero necesitabas una nena para que
hiciera las famosas preguntas, aquello de las orejas grandes, la nariz
afilada, que si los dientes, bueno, ya te lo conoces.
La chiquilla no parecía tener conciencia de que su vida estaba a punto de
acabar. El Cuentón se le había aproximado lentamente —normal, apenas podía
mover la oxidada osamenta— y ella erre que erre.
—Total, que el lobo también se la embucha, y si no fuera por un leñador que
casualmente pasaba por ahí ambas habrían muerto. ¿Por qué eres tan malo?
¿No sabes la cantidad de niñas que por tu culpa tienen pesadillas desde que
escribiste esta mamarrachada?
—Te lo advierto, voy a...
—Además, leñador tenía que ser el héroe, la cantinela de siempre. Podrías
haber puesto a una estupenda leñadora, con lo que a mí me gustan las
leñadoras de coloridas camisas a cuadros a juego con los Levy’s, o si me
apuras, a un comando especial de amazonas, con lo que a mí me gustan las
amazonas, ainsss...
—¡Este cuento se acabó, prepárate a..!
El vejestorio no podía terminar una frase como es debido porque la chicuela
era una metralleta de palabras.
—Pero no, el señor Cuentón es un machista de tomo y lomo, Caperucita es
estúpida, su madre infla a colesterol a su abuela, un simple lobo se traga
a una mujer y media como si nada, mira, mira, no tienes derecho a
espantarnos de esa manera, somos criaturas hipersensibles, eres cruel,
Cuentón, muuuy cruel, y te exijo que cambies el final ahora mismo. Aquí
tienes mis propuestas, te las dejo y las estudias, pero nada de
engullimientos, el lobo no se come a nadie porque teme la venganza de las
bellas guardabosques o amazonas, tú verás, pero se van a un McDonald’s y no
se hable más.
El Matusalén no daba crédito a cuanto oía. Una pizca de persona le estaba
pidiendo, es más, exigiendo que cambiara el final de una de sus obras más
famosas. ¡Increíble, intolerable! Otro trueno retumbó como el bramido de un
toro bravo, los buitres ya eran legión y una fuerte racha de viento casi
tumbó a la niña que se mantuvo firme en sus piernas y en sus exigencias.
—Vas a cambiar ese final, Cuentón. Nos aterroriza, dormimos sobresaltadas,
tememos a la oscuridad, se nos cae el pelo, nos dan tembleques, nos llevan
a la psicóloga y quedamos traumatizadas para toda la vida, de modo que te
pones a trabajar de inmediato. Te lo digo por las buenas.
Fuera de sí el monstruo dio unos pasos hacia ella, abrió su boca marchita y
emitió un sonido a animal herido que retumbó por entre los acantilados.
Pero nuestra heroica niña no se movió un ápice. Es más, volvió a repetir.
—No me asustas, que lo sepas. Hala, aquí tienes mis ideas. Te lo pido en
son de paz, no me obligues a...
El Cuentón, fuera de sí, se abalanzó sobre la niña aullando.
—¿Pero quién te crees que eres para amenazarme, caquita humana? ¡Ahora
verás lo que es bueno!
Y dando un salto portentoso —lo cual es una metáfora, huelga decirlo, para
portentos estaba la reliquia...—, la boca abierta hasta el paroxismo, se
abalanzó sobre ella dispuesto a engullirla.
Fue entonces cuando sucedió. Vertiginosamente, de sopetón, como en los
buenos cuentos. Una pasmosa transformación hizo presa de la niña, su cuerpo
se revistió de una frondosa pelambrera, y a la par que su tamaño aumentaba
prodigiosamente las orejas se le agrandaban al igual que su nariz y su boca
y las manitas ya eran zarpas cuando en un visto y no visto se convirtió en
una colosal loba babeante que, sin casi moverse, abrió su bocaza justamente
cuando el viejo —que ahora era del tamaño de una nuez— saltaba para
atacarla.
Lo tragó de un bocado sin el menor inconveniente y el eco reprodujo el
colosal eructo.
—¡AGGGRAAARRRRRRRGGGG!
Segundos más tarde la titánica bestia fue tornando a su forma inicial y
hete aquí a nuestra niña, recomponiendo su rubio cabello con un pequeño
peine de plástico y alisando sus ropas desmañadas mientras escupía
educadamente diminutos trocitos de hueso.
Recogió su libreta con parsimonia, colgó la mochila a sus espaldas y sin
volver la cabeza retomó el camino de vuelta a casa.
Tan sólo pronunció una frase. Siete únicas palabras. Pero ya han hecho
historia entre las niñas del mundo entero y la difunden con un “Pásalo” por
telefonillos y chats.
Porque lo que dijo nuestra heroína fue:
—Quien a lobo mata, a loba muere.
Y COLORÍN COLORADO...
** Susana Guzner
susanaguzner@...
Escritora y militante feminista y lésbica argentina (La Plata, 1944).
Exiliada en 1976, residió durante veinte años en Madrid y fijó su
residencia en Las Palmas de Gran Canaria, que alterna con su país natal.
Ha sido psicóloga de publicidad y comunicación para diversas empresas
públicas y privadas. Ha publicado artículos de opinión y crítica en
medios como Ozono, Mujeres, Revista Internacional de Arte Lápiz, Época,
El Faro de Vigo, Medios de Comunicación Social, Amigos del Teatro Juan
Bravo de Segovia y otros. Ha sido guionista de Televisión Española
(http://www.rtve.es) y de canales autonómicos españoles. Actualmente
colabora para diferentes medios y portales culturales, literarios,
feministas y lésbicos de Internet. Su novela La insensata geometría del
amor ha sido traducida a varios idiomas, y una encuesta realizada en
2005 la califica como la mejor novela contemporánea de temática lésbica
en lengua castellana. Ha publicado, además, el libro de relatos Punto y
aparte, la pieza teatral cómica Detectives B.A.M., el libro pedagógico
72 juegos para jugar con el espacio y el tiempo y la novela de suspense
humorístico Aquí pasa algo raro. Es coautora de Mein Lesbisches Auge 5,
Que suenen las olas, No sólo duelen los golpes (en colaboración con
Ángeles Caso, Rosa Montero, Rosa Regás, Cristina Peri Rossi, Espido
Freire, Soledad Puértolas, Isabel Coixet y otras) y Dos orillas (cuyos
beneficios de venta son destinados a proyectos de cooperación con la
población lésbica internacional más desfavorecida), entre otros libros
colectivos.
=== Poemas Roberto Galaviz Ávila =====================================
*** No te confundas,
no se trata de amor
Mejor léase mientras se escucha: Bonita / Tin-Tan
No te confundas,
no se trata de amor
(al menos, no de amor eterno)
no me interesan
en absoluto tus últimos años
tampoco estoy seguro
de estar dispuesto al ruido
de tus últimos días;
/al musical dolor de tu agonía/
,
no quiero asistir.
prefiero hacer de tu imagen
un estruendo.,
un soplo de coincidencias.,,
que
me aterren.,,,
que me desvíen
de lo inconvenientemente
necesario
de lo aparente y lo terrible
me interesa de ti
sin embargo,
el momento justo
de tu partida;
tengo tantas ganas de decirte
adiós.,
que precipita mi deseo
de arruinarme
en estas líneas
(no me arrepiento que lo sepas)
me encanta imaginar
que te alejas
y observarte,
como quien se obstina
en dedicarle epígrafes
a la absoluta nada.
*** Poema a una mujer que corre sobre la lluvia
Léase mientras se escucha: Vaquero galáctico / Porter
Te descubrí cuando llovía
(nadie más pudo darse cuenta),
te involucrabas en un axioma de poesía adulterada,
y la lenta caída de las gotas sobre tus manos
anulaba cualquier posibilidad de encuentro,
no había cosa más evidente
en galaxias a la redonda,
yo lo vi.
nadie más pudo darse cuenta
/
Imagino que esas gotas
desde siempre fueron parte tuya,
tal vez en una de tus muchas infancias,
de algún improbable otoño
trazaste esta lluvia,
sin saber que a la distancia
era yo quien inventaba
las palabras que olvidé cuando te vi
/
Te sonrojaba absurdamente
el recuerdo de ti misma
devolviéndote al centro del caos
sí, eso que tú llamas despedida
y yo me obstino
en nombrar encuentro,
pero no discuto,
no difiero
de ningún orden
no mientras tú lo insinúes,
con tus pasos, entre las pequeñas olas
que sofocan cualquier entropía que nos busque
/
A los ojos de las inevitables nubes
pareces lenta,
yo creo que debiera interrumpirte
con un pretexto simple,
la advertencia de un amor imposible
,
las consecuencias de existir y
darme cuenta que el destino
te ha elegido antes que nadie
,
el destino acarició tus bordes cuando eran
sólo una idea, un boceto de alguna playa
desorbitada e inédita
/
Quién sabe hasta dónde me lleguen tus pasos
mañana
,
mañana
que todo esto no sea más que el filamento
de un recuerdo,
empañado por el vapor
de los puertos
/
Una mujer corre sobre la lluvia
me apresuro
a
callar:
detente.
*** Pretextos para soñar en rojo
Mejor leerse mientras se escucha: While my guitar gently weeps / The
Beatles
Mientras caminas
y te observo
pienso en la música
que Bach nunca escribió
/La desgracia de tu cuerpo huyendo/
tal vez
Pienso en la tumba frágil
que me aguarda los domingos
en la alegoría de tu pelo
y el infierno
en la sequedad de los mares
que me inundan
En la marcha común de tus pasos
un fragmento de tu ser se me descubre
derrelictos en una playa apagada
la sorpresa del silencio teñido en rojo
Entonces te detienes
(como si en verdad supieras cómo hacerlo)
Improvisas una fábula en la mitad de tu sonrisa
y somos lo mismo que una estrella
que no entiende una gota de astronomía
y guarda silencio
** Roberto Galaviz Ávila
rockstar_mex@...
Escritor mexicano (Zacatecas, 1986). Textos suyos han sido publicados en
El Pregonero, La Soldadera (http://soldadera.blogspot.com), Cataficcia
(http://www.cataficcia.tk), Alforja (http://www.alforjapoesia.com), Cut
and Paste, Soule Nite y otras revistas culturales de México. Es director
editorial del suplemento cultural Piedra de Sol, del diario El Sol de
Zacatecas (http://www.oem.com.mx/elsoldezacatecas), y se desempeña como
jefe de Cultura del mismo periódico.
=== Lobo solitario William Guaregua ==================================
Como a todo pretendiente de poeta me hubiese gustado andar por las orillas
del Sena viendo los Batton Mouches navegar aguas arriba y abajo, donde los
destellos de la luz de la torre reflejan brillantes constelaciones de
estrellas que danzan con música de acordeón parisino. Caminar al lado de
los viejos edificios hasta llegar a los Campos Elíseos y sentir en el
rostro la brisa que fluye como otro río por la anchura de la avenida. Pero
me ha tocado bordear en mis paseos nocturnos al Guaire, transpirar el aroma
de sus aguas oscuras donde lo único que flota es la mierda que aún no se ha
diluido y cada vez con más frecuencia cadáveres humanos enteros o
descuartizados que se confunden con el de los perros callejeros, abombados
y a punto de estallar. Esta noche hay una luna llena inmensa que emergió
rojiza y de rostro manchado por el lado este de la ciudad y su luz viene
corriendo, a contra corriente, como una mancha de sangre por las aguas,
como una fuente incesante que hace agonizar al día y lo deja con un pulso
lento, en estado de coma. Miro su perfecta redondez elevarse poco a poco
hacia la cima del cielo y a su paso borra la luz de las estrellas
circundantes. Su pálido reflejo ilumina mi rostro y en los dos puntos de
luz de mis ojos una fuerza hipnótica y gravitatoria me invita a diluir el
espacio y a la tierra, a elevarme por encima del mundo en un movimiento de
atracción física pura, de momentum cuántico, donde yo, ínfima partícula,
inevitablemente colapsa y se diluye en la masa del enorme y magnético
cuerpo.
Pero soy inevitablemente terrenal y la imposibilidad de realizar el vuelo
directo me llena de ira y desata unas fuerzas que transforman el espiral
cromosómico de mis células y como reacción en cadena todos los órganos de
mi cuerpo mutan su humana forma para hacerse más primitivos. Emerge
entonces una espesa pelambre sobre la piel, se agudizan las puntas de las
orejas y los colmillos crecen hasta salirse de los bordes de los
ennegrecidos labios de donde mana una baba viscosa y cristalina. Un dolor
infinito invade los nervios y los músculos hasta que no puedo contenerlo y
al querer lanzar un grito de auxilio sólo se escucha un aullido que retumba
por las avenidas, hace volar las aves nocturnas, las bestias se esconden en
sus cuevas y se cierran las ventanas de las casas y apartamentos.
Llevando a cuestas mi nueva condición cruzo el puente sobre la autopista.
Al verme desde cierta distancia los transeúntes cambian de acera para no
toparse conmigo frente a frente. Pudo sentir sus miradas detrás de mi
espalda y escucho claramente el rumor de sus voces que hablan de mi aspecto
amenazante. Continúo mi marcha de manera indiferente por las aceras llenas
de basura y mendigos que temen mi presencia, mientras la luna me sigue en
lo alto como vigilando cada uno de mis actos. Llego hasta el boulevard
donde la gente camina de un lado a otro, solitarios como yo, en parejas que
se toman de la mano o van uno al lado del otro sin hablarse o grupos que se
divierten con la más mínima tontería. Me sumerjo en el anonimato, en la
marejada incesante de los cuerpos. Me siento en una de las terrazas de los
bares. Abro el libro de Isidore Ducasse e intento una de esas falsas
lecturas en la que tengo que volver y volver nuevamente a la primera línea
de cada párrafo. Se acerca el mesonero y mira de arriba abajo. Le pido una
cerveza y me pide el pago por adelantado con una mirada de absoluta
desconfianza. Saco del bolsillo uno de los pocos billetes que me quedan
para esa semana y se lo entrego. Vuelve a los pocos minutos con el vaso de
cerveza de sifón rebosante de espuma de la cual tomo un primer trago tan
largo como la sed que atormentaba mi garganta. No había terminado de
sorberlo cuando pude percatarme del olor.
Aún lo percibía lejano, pero la brisa y la intensidad me decían que se
venía aproximando. Aroma inconfundible. La primera vez que lo sentí no
sabía exactamente lo que era, por mi falta de experiencia, pero un
estremecimiento del cuerpo, un deseo incontrolable de acercarme, un
cosquilleo en la piel y sobre todo en el sexo me empujaron directamente
hacia donde la naturaleza llama. Sí, era nuevamente el olor de hembra en
celo. Imperceptible para el ser humano quien perdió esa capacidad entre
perfumes y aromas que disfrazan su esencia pura. La vi pasar a algunos
metros, ataviada de negras vestimentas sobre su piel morena. Sorbí
rápidamente el último trago de la cerveza, tomé el libro y la seguí. No
pasaron muchos metros de distancia para que sus instintos la hicieran
voltear el rostro. Me miró directamente a los ojos, dibujó una sonrisa aun
menos ligera que la de la Mona Lisa y continuó con un paso más lento.
Cuando sintió mi presencia ya bien cerca de su espalda se detuvo en seco,
dio media vuelta y preguntó: “¿Qué me miras?”. Le respondí con el mismo
gesto de sonrisa indiferente: “Ese hermoso e inmenso trasero que tienes”.
La respuesta no le hizo ninguna gracia y más bien respondió con una
frialdad total: “La verdad es que no me gustan los patanes como tú, de
dónde saliste, nunca te había visto en este territorio”. Su respuesta
delató que acostumbraba iniciar su ceremonia de apareamiento por aquel
boulevard. “Pero me gusta tu sinceridad”. Estas últimas palabras abrieron
la puerta para continuar el juego.
Caminamos conversando hasta el parque donde las luces de la ciudad se
diluían en las sombras y sólo el reflejo de la luna volvía a ser el tinte
de nuestros rostros. Allí sus ojos brillaban con la incandescencia del
deseo. Nos mirábamos y girábamos uno frente a otro para dar inicio a la
ceremonia como dibujando en el suelo los símbolos del Ying y el Yang con
nuestras huellas. No habíamos realizado el primer acercamiento cuando pude
sentir en la oscuridad la presencia de otro macho rondando tras los
árboles. Ella parecía conocerlo y creo haberla escuchado reír. El otro fue
asomando poco a poco su cara. Luego la dentadura abierta, la baba corriendo
por las encías y los colmillos, las garras extendidas y los gruñidos para
la amenaza. Y sobrevino lo inevitable, ir el uno contra el otro, las
mordidas y rasguños que desgarraban la piel, separarse, dar vueltas frente
a frente y volver con la misma fuerza, sentir el dolor propio y el del otro
en los aullidos. Pescar el descuido hasta morderle el cuello y aferrarse
con fuerzas hasta que la mandíbula duela pero jamás ceder y continuar para
escuchar cómo la respiración del otro baja lentamente desde un reflujo
fuerte de rabia hasta un silbido corto y apenas perceptible que llama a la
muerte. Lo suelto antes de llegar su final y lo escucho jadear y recuperar
fuerzas suficientes para levantarse, mirarme y perderse nuevamente entre
las sombras.
Ella se acerca y me dice al oído: “Has cometido un error. Hoy le ganaste,
pero te buscará. Como todo malandro cobarde te esperará, sólo o en
pandilla, a que te descuides, y luego el puñal o la bala por la espalda”.
“Aún no he matado a nadie”, le dije. “Pero tendrás que hacerlo, digo, si
quieres seguir vivo por mucho tiempo. Es tu naturaleza. Aun así hoy me
ganaste y no sé si volveré a verte”, y apretó contra mí su cuerpo cálido y
fuerte. Manchó su rostro con la sangre de mis heridas y ofreció frente a mí
su sexo desnudo y sediento, una humedad que buscaba la profundidad en
movimientos sucesivos y lubricados, una caricia extrema y posesiva que
navegaba entre el dolor y el placer. Un estremecimiento compulsivo de los
cuerpos, un estallido de fluidos que buscan avanzar en la oscuridad
palpitante para que la vida continúe su incesante ciclo. El aullido
infinito de los dos antes del amanecer apuntando hacia una luna que ya
descendía detrás de los edificios y luego otros aullidos se dejaron
escuchar en varios puntos de la ciudad expandiéndose desde nuestro centro,
como una telaraña sonora, hasta los barrios más lejanos. Nunca pensé que
fuésemos tantos en esta ciudad, cada vez más inhóspita y salvaje.
** William Guaregua
waguaregua@...
Poeta y narrador venezolano (Barcelona, Anzoátegui, 1962). Ingeniero
egresado de la Universidad de Oriente (UDO, http://www.udo.edu.ve),
donde fundó el suplemento literario estudiantil El Mástil Roto
(1986-1988). Dirigió por dos años (1997-1999) el suplemento cultural
Fragua, del diario El Oriental (http://www.elorientalonline.com), de
Maturín (Monagas). Ha publicado los libros de poesía Sólo piel intensa
(1990, Editorial La Espada Rota), Cotidianas (1992, Departamento de
Tecnología Educativa UDO-Anzoátegui), De tanto andar en solitario (1999,
Fumcultura) y Pentagrama (2003, Litolila). Ha colaborado con diversas
publicaciones periódicas, incluyendo la Revista Nacional de Cultura y ha
escrito para diversas exposiciones de artistas plásticos de Venezuela.
=== Poemas Mónica López Bordón =======================================
*** Alma de príncipe
A todas las madres del mundo.
Es justo que no me reconozcas
en este camino adusto, mil veces intransitable,
de tu sonrisa herida de viento.
Nos hemos convertido
en dos personajes de novela
con trama de suspense por definir.
Escribimos cuando los dioses no nos vigilan
y cuando lo hacen, también.
Desde el kilómetro cero de la Tierra
soñamos con pisar estelas en el universo,
ser atómicos, hasta en la muerte.
No queremos sobrevivir a nuestros propios cuerpos
pero a veces, sin darnos cuenta,
nos sentimos tan inmortales como el alma,
tan extranjeros como el sol del mediodía
partido en trozos de nada,
aniquilado en fragmentos de homenajes tardíos.
Dibujamos un territorio viviente sin coronas,
cada célula es una vocal, un comienzo humano.
*** El próximo día, ¿nos vemos?
A Carilda Oliver Labra
Me tocaste el corazón
con la ternura de tus labios
envuelta en el lirio puro del llanto.
Aquella tarde las nubes giraban
en vertiginosos heliotropos,
sueños sin astros
remando a la orilla de un equilibrio
inexistente en la rueda del encuentro.
Dimos un salto
en las sílabas, los encuentros, los fragmentos,
la esperanza, el tiempo...
Preguntaste por el vuelo desordenado
de la fortuna y sin darme cuenta,
te hablé de la memoria, de la nieve,
del sol, de la estación de tren,
del verano, de las tardes en la casa
leyendo a Carilda y a Lorca,
de las citas que olvidamos,
del árbol secreto, de nuestras cartas,
de los próximos versos, ciegos y lúcidos
que quedarán escritos en la garganta blanca
de la Tierra.
*** Nace un paisaje
Hoy tengo el galope de un animal herido
aullando la esquirla del dolor humano.
Tiembla la implacable muerte,
el viento retrocede la mirada,
la ciudad espera sigilosa,
el cadáver no agoniza
y desaparece fulminado por un rayo.
El odio y el amor se quedan solos,
cara a cara,
y ahogan sus lágrimas
en piel de alas.
Nómada en todos los puntos del eco
dejo lo muerto,
transformo en pájaro mi risa,
arco de violín en la noche.
Me balanceo en el silencio,
incendio la luna
y acaricio lo atómico de las magnolias
como bestia
loca, abatida, despedazada.
Nace un paisaje
en tierra de nadie.
*** Sueño tu presencia
No quiero morir antes de mi muerte
ni malgastar el tiempo
Vicente Huidobro
Una línea divide mi cuerpo en dos,
mi alma en siete
y atraviesa la carne.
Del cuello al estómago es una cuerda
que cae hasta los pies.
La cabeza inclinada a la derecha
y las manos cruzadas, acarician
el vientre, madre, el vientre vacío.
Da vueltas la boca muerta por el tiempo,
muerta de dolor.
Me pide que la bese desesperadamente
y corro por el horizonte, por el mar,
desencadenada.
¡No quiero morir, no quiero morir
antes de mi muerte!
Sueño tu presencia y la escribo
para espiar el dolor
de morir en tus brazos.
*** Viento feroz, incalculable
Hay otro horizonte,
un horizonte huido de toda promesa
donde existe el vuelo aterciopelado
de verso dulce,
alas de papel pintadas
con la pureza del azul
combatiendo sin ira
en la cima blanca de la montaña
sintiendo el palpitar del labio,
la mano en la caricia,
el beso en el carmín,
el pie en la huella,
la huella en la arena,
la arena en la orilla,
la orilla en la otra orilla
y el viento feroz, incalculable
de nuestros cuerpos,
huidos
de toda promesa.
** Mónica López Bordón
monica@...
Poeta y periodista española (Las Palmas de Gran Canaria, 1976). Es
licenciada en ciencias de la información (periodismo) por la Universidad
Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es, 1999), donde también ha
hecho un máster en televisión (2000) y la licenciatura en teoría de la
literatura y literaturas comparadas (2005). Ha sido jurado de concursos
literarios y ha participado en diversos recitales poéticos. Ganadora del
Premio Nacional de Poesía Hernán Esquío (2006). Ha publicado el poemario
Árbol de sol (Grupo Cero, http://www.editorialgrupocero.com, 2007) y es
coautora de Mitos azules (2004). Textos suyos han sido publicados en
Luces y Sombras, Constantes Vitales, Poesía Galicia, Las 2001 Noches
(http://www.las2001noches.com), Paralelo 30
(http://br.geocities.com/paralelo_30) y La Urraka
(http://revistalaurraka.blogspot.com), entre otras revistas. Desde 2003
publica la columna semanal “Vivir para contarla” en el periódico Puerta
de Madrid. Ha trabajado para medios como la Agencia EFE
(http://www.efe.com), Telemadrid (http://www.telemadrid.com), Televisión
Española (http://www.rtve.es) y Radio Nacional de España
(http://www.rne.es), entre otros. Actualmente es directora de
Comunicación de Grupo Cero y coordinadora de prensa, comunicación e
imagen de la Asociación Comarcal de Empresas de Daganzo, Ajalvir y
Paracuellos de Jarama (Acedap, http://www.acedap.com). Tiene una página
personal en http://www.monicalopezbordon.com.
=== La canasta de las orejas Silvina Faure ===========================
Todas las noches, antes de ir a acostarse, el matrimonio Álvarez Prieto
depositaba amorosamente sus orejas en una canasta destinada a tal efecto.
El señor Álvarez Prieto era extremadamente sordo. Tan sordo era, que para
hablarle había que vociferar hasta quedar congestionado por el esfuerzo.
Como contrapartida, su esposa, la señora Álvarez Prieto, gozaba de un oído
extraordinario. Podía escuchar hasta el aleteo de una mosca en el
departamento del vecino.
Quizás haya sido la feliz combinación de los infelices genes de ambos, pero
lo cierto es que engendraron un hijo perfectamente normal.
La pequeña dificultad del señor Álvarez Prieto hizo que, con el tiempo, se
volviese un hombre ensimismado y reflexivo. Era extremadamente analítico y
se comunicaba poco con quienes lo rodeaban. La señora Álvarez Prieto
admiraba el aire taciturno de su marido, y se sentía enamorada de su fértil
mundo interior.
Por su parte, el señor Álvarez Prieto estaba prendado de la locuacidad de
su esposa, a quien veía conversar con su hijo, sus vecinas y con todo aquel
que necesitase una palabra. Creía firmemente que ella tenía del don de
saber llegar a la gente.
Un día el hijo, quizá por aburrimiento, decidió cambiarles las orejas. Fue
así que al día siguiente comenzaron los malentendidos, se quejaba el
marido:
—¿Por qué me gritas de ese modo? Ya sé que estoy algo sordo, pero si
continúas gritándome así me dejarás sordo por completo.
—¿Qué dices? Estás ahí moviendo la boca y no articulas palabra. Sé que
tengo un oído privilegiado pero aún no aprendo a leer los labios.
—¡Que te dejes de gritar, mujer! Me lastimas los oídos.
—Ahora entiendo, quieres hacerme sentir lo que tú sientes cada vez que te
hablo normalmente. ¿Es eso, no?
Al cabo de discutir un rato sin lograr entenderse, se dieron cuenta del
truco del pequeño. En realidad ellos no sabían que podían intercambiarse
las orejas, por lo que pronto lograron sacar provecho de esta
circunstancia:
—¿Ya te vas a dormir, querida? ¿Podrías prestarme tus orejas así puedo
escuchar el televisor bajito sin molestar a nadie?
—¡Cómo no, cariño!
O bien:
—Amor, el tráfico de hoy ha sido impresionante y tantas frenadas y
bocinazos, sin contar con la vecina que le ha dado a la ópera todo el día,
han hecho que se me parta la cabeza. ¿Podrías prestarme tus orejas unas
horas hasta que se me pase la jaqueca?
—Está bien, mi cielo. Descansa.
Un buen día optaron por lo que consideraron la solución más lógica: en
adelante intercalarían los pares, por lo que cada uno escucharía bien de un
oído y estaría sordo del otro. Así podrían mantener largas e intensas
conversaciones —algo que siempre habían soñado y nunca habían podido hacer.
Pero ocurrió que el señor Álvarez Prieto descubrió que su esposa hablaba
demasiado. Su cháchara constante lo mareaba, para colmo de males, no hacía
más que hablar tonterías sin importancia. La encontró superficial y
bastante frívola.
Por su parte, la señora Álvarez Prieto se encontró con que su marido era,
al mejor estilo Oscar Wilde, una Esfinge sin secreto. Detrás de su halo de
misterio se escondía un señor aburguesado y aburrido, cuyo mundo interior
no era ni remotamente tan rico como ella había conjeturado.
Al poco tiempo se separaron, y el hijo aprendió dos importantes lecciones:
1. Las cosas torcidas no caen por torcidas, muchas veces lo hacen cuando
se quiere enderezarlas.
2. El jugar con las orejas de los padres destruye hogares.
** Silvina Faure
si_re_fa@...
Docente y escritora argentina (Buenos Aires, 1967). Es profesora de
lengua inglesa y ha cursado la licenciatura en inglés con orientación a
la lingüística en la Universidad Nacional del Litoral (UNL,
http://www.unl.edu.ar). Actualmente enseña literatura inglesa en un
colegio bilingüe de la zona del Gran Buenos Aires. Ha escrito numerosos
cuentos cortos, ensayos y poemas (estos últimos en inglés), algunos de
los cuales han sido publicados en sitios como Almiar Margen Cero
(http://www.margencero.com) y Herederos del Caos
(http://herederosdelcaos.blogspot.com).
||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL ||||||||||||||||||||||
=== Pobremas demás ========================================================
=== Clea Rojas Freites (http://www.letralia.com/firmas/rojasclea.htm) =====
Poesía
Instituto de Cultura del Estado Monagas
Maturín, Monagas (Venezuela), 2006
Depósito legal: lf0912006800501
ISBN: 980-6710-05-3
42 páginas
Dotados de una feminidad casi desafiante, los poemas que conforman Pobremas
demás, de la venezolana Clea Rojas Freites (Cumana, Sucre, 1972), se valen
de la expresión desenfadada, las metáforas construidas desde la proximidad
del habla común y, no en pocas ocasiones, de un cierto tono epistolar, para
delinear claramente una identidad estilística.
Usando estas herramientas, Rojas elabora, en menos de treinta poemas, un
autorretrato irregular y caótico, pero igualmente cautivador en cuanto que
procura mostrar tantas facetas como le es posible. Así, la voz poética
puede ser la expresión del desencanto, como en “Mientras Penélope”:
Cansada de tejer y de negarme
pero también de esperar
voy a tener que dormir
con tooodos mis pretendientes
por si acaso mi esposo
no regresa de Troya
quedarme con aquél que más se le parezca
in memoriam.
O puede irse al extremo opuesto y plasmar alguna arista de la nostalgia,
como en “Poetriza”:
Por ti me he vuelto
esta melaza
de poemas clavicordes
y suplicantes
Yo
que escribía con furia
hieles que por lo menos
se ganaban tu asombro
y tu sonrisa.
Ahora
ya no te doy
ni sed.
Brillo especial tienen los textos en los que se esgrime con orgullo
primario la invaluable sabiduría que da la experiencia, en los que la mujer
en medio de sus treinta diagnostica, con un lenguaje que tiene al mismo
tiempo elementos humorísticos y amargos, la realidad que la circunda, como
en “Rescue”:
No rescato a más nadie.
Quien quiera, que me siga
o mejor, que me acompañe,
pero que no me haga estarme parando
en los bordes de sus precipicios,
a ver si entonces nos caemos los dos
y quedo yo peor
que cuando a solas y a salvo
lo soñaba.
O, también, en “Del pirata”:
Todos los hombres
cojean de una pata
y advierta usted que son cuadrúpedos
(tienen para escoger de cuál pata carecen).
Añádase a esto
las mujeres con complejo de prótesis,
entre las cuales me incluyo:
nos encanta que se afinquen en nosotras (...)
Después nos quejamos
porque nosotras salimos partidas y encharcadas
y ellos ilesos.
Rojas ganó con este libro, en 2005, el III Concurso de Literatura “Alarico
Gómez”, tras la decisión unánime de un jurado compuesto por los poetas
Francisco Arévalo, Fidel Flores y Eleonora Requena. El certamen es
auspiciado por el Instituto de Cultura del Estado Monagas.
Licenciada en letras por la Universidad de los Andes (http://www.ula.ve),
casa de estudios donde se desempeña como profesora de latín y literatura
latina, Rojas ha publicado antes Pobremas de prostíbulo (Mérida, 1999).
Textos suyos han aparecido, además, en la Revista Nacional de Cultura y en
la revista digital Kalathos.
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
“La diferencia entre la vida y el arte es que el arte es más soportable”.
Charles Bukowski.
=== Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================
Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en
http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. Si lo prefiere,
puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a
info@..., con la palabra "Condiciones" en el subject, o
simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente:
mailto:info@...?subject=Condiciones.
###########################################################################
El alojamiento de nuestra página web en http://www.letralia.com
es cortesía de Abracaadabra Network (http://www.abracaadabra.net)
Letralia, Tierra de Letras,
es una producción de JGJ Binaria (http://www.letralia.com/binaria)
y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
###########################################################################
Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 2 de febrero de 2009
Jorge Gómez Jiménez
<http://jorgeletralia.blogsome.com>http://jorgeletralia.blogsome.com
Editor de Letralia, Tierra de Letras •
<http://www.letralia.com>http://www.letralia.com
Letralia en Facebook:
<http://www.facebook.com/group.php?gid=26254727016>http://www.facebook.com/group\
.php?gid=26254727016
por estos lares nos disponemos a apagar las máquinas hasta mediados de
enero pero, por supuesto, no nos iremos sin dejarles nuestro abrazo y
nuestros mejores augurios para el año que ya casi se inicia.
Antes de despedirnos queremos animarlos a revisar el índice de noticias
del año 2008 que hemos preparado para quienes deseen tener a la mano una
guía de lo que ocurrió en este año en materia de literatura. La dirección
del índice es
www.letralia.com/201/2008.htm
Ahora sí apagaremos esto unos días. Por favor, no se impacienten si
nos escriben y tardamos en responder. Estaremos alzando nuestras copas
por ustedes y por vuestras letras.
~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 201
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 15 de diciembre de 2008
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
“En el bosque de las paradojas”, discurso de recepción | Material
del Nobel por Jean-Marie Gustave Le Clézio. | especial
|
Premiados en Albarracín. / León por Guédez. / | Breves
Antropología en Anthropos. / Cordoliani en la ventana. / |
Remolinos 35. / Gotero digital. / Diciembre con mancha. |
/ El Salmón y sus artefactos. / El premio de Sahuayo. / |
Saramago, ¿plagiario? / La ReSeña de Lozada. / La |
Isadora de Soria. / Literatura infantil y juvenil en |
red. / Consuelo en la Luna. / Artaud en Chile. / |
Poemario rehén. / A publicar en Zona Moebius. |
|
Exclusión de Celaya de colección de poesía genera | Noticias
protesta. / Llaman a “rodear solidariamente” a la |
universidad colombiana. / Falleció el periodista |
argentino Daniel Chirom. / Tres premios Nobel anunciaron |
convocatoria del Premio Aura Estrada. / Grijalbo celebra |
70 años en México con lanzamiento de nuevo premio. / |
Eugenio Montejo y Adriano González León homenajeados en |
Guadalajara. / Carlos Monsiváis obtiene el Premio Las |
Pérgolas. / Murió la poeta mexicana Enriqueta Ochoa. / |
México será invitado de honor en el Salón del Libro de |
París. / Digitalizará toda la producción bibliográfica |
de Euskadi. / Comisión Europea crea el Premio Europeo de |
Literatura. / Por segunda vez es declarado desierto el |
Premio Tusquets de Novela. / Francisco Ayala dona más de |
2.000 documentos a su fundación. / Gioconda Belli: los |
libros son el tesoro más grande del mundo. / Celebrado |
en Mérida el VIII Encuentro de Investigadores |
Literarios. / Crean en Internet el Portal del Español |
como Lengua Extranjera. / Fotografía y collage en tres |
exposiciones del Celarg. / Falleció la soprano Irma |
González. / FIL Guadalajara cierra con balance positivo. |
/ José Antonio Fortes: “El silencio me ha hecho más |
sabio”. / Le Clézio: “Los libros son un tesoro mayor que |
las cuentas bancarias”. / Vargas Llosa rechaza enmienda |
constitucional de Venezuela. / Murió el poeta español |
Juan León. / Un oriolano dona 3.000 obras sobre |
Hernández e historia municipal. / Ignacio Barreto nuevo |
director de la Biblioteca Nacional de Venezuela. / |
Escritores nicaragüenses condenan censura contra Sergio |
Ramírez. / Puerto Rico inicia homenajes a Alejandro |
Tapia y Rivera. / Gallimard publica selección de Octavio |
Paz en su colección La Pléiade. / Fallece a los cien |
años la poeta española Cres Sanz. / Recordarán a Rafael |
Alberti en los 106 años de su nacimiento. / Fundación |
Giardinelli recibe Premio B’nai B’rith Derechos Humanos. |
|
El Salmón, revista de poesía. / Literalia.tv. / Totonko. | Literatura
/ Nórdica Libros. / ochoymedio.info. | en Internet
|
“Jane Austen en nuestros días”, María Angélica Franco | Artículos y
Frías. / “La generación tardía”, Gustavo Esmoris. / | reportajes
“John Lennon: el mundo será uno”, Gabriel Mantilla |
Chaparro. / “Efectos diferentes (Ovidio y otros)”, Raúl |
Lavalle. / “Cereté se vistió de Lena Reza”, Leopoldo de |
Quevedo y Monroy. / “Albacea”, Alberto José Pérez. / |
“Mercurial Periodística”, Sergio Román Armendáriz. / |
“Nunca llueve sobre el Sáhara, de Pedro M. Martínez”, |
Víctor Montoya. / “De cuando Pablo Neruda plagió a |
Miguel Ángel Macau”, Laura García. |
|
Max, el creador de Bardín el Superrealista: “La obsesión | Entrevistas
por la muerte recorre toda mi obra”, entrevista por |
Eduardo Corrales. |
|
“Entre el ensayo y la crónica: los aires de familia de | Sala de ensayo
Carlos Monsiváis”, Leopoldo Cervantes-Ortiz. / “El mito |
de las Moiras en El otro, el mismo, de Jorge Luis |
Borges”, María Alejandra Crespin Argañaraz. / “María |
Mercedes Carranza: el relato de un fracaso colectivo”, |
Jorge Mario Sánchez. |
|
“El tacón de Manuela”, Natalie Gamero. / “Corona de | Letras
sonetos lunfardos”, Delia E. Fernández Cabo de |
Hernández. / “Manos atadas”, Yvette Schryer. / Tres |
poemas de Carmen Elena Pérez. / Dos relatos de Mónica |
Sánchez Escuer. / Poemas de Larissa Orellana. / “The |
hater”, Mayke De Freitas Santos. / Poemas de Luisa |
Pastor Martínez. / “Victoriano Alcántara”, Gabriel |
Impaglione. / “El Poeta Ulloa”, Gustavo Adolfo Becerra. |
/ “Documento secreto de Judas Escariotes. La verdadera |
historia de Jesús de Nazaret”, Francisco Sancho |
González. / Poemas de Daniel Rojas Pachas. / “Ella besa |
de medio lado”, Mariana Palmero. / Poemas de Edilberto |
González Trejos. / “El diario”, Edgardo Herrera. / |
Poemas de John Torres. |
|
Las hormigas literarias: Letralia y sus 200 ediciones. | El buzón
|
Jean-Marie Gustave Le Clézio. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a:
letralia-subscribe@...
Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a:
letralia-unsubscribe@...
También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:
http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm
Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Premiados en Albarracín. El II Concurso de Relato Corto Comunidad de
Albarracín 2008, que se enmarcaba dentro del Programa Cultural “De Sexma en
Sexma”, organizado desde el Servicio de Proximidad de la mencionada
comunidad española, puso el punto final a su andadura mediante el fallo del
jurado calificador, emitido el pasado 29 de noviembre. El ganador del
premio Modalidad Libre, dotado con 450 euros, fue Antonio Rodríguez Veiga
(A Coruña) por el relato “Tenemos poco tiempo”. En la Modalidad
Participante Sierra, dotada también con 450 euros, el ganador fue Javier
Martínez González (Guadalaviar) por “Espíritu de pastura”. En la Modalidad
Menores de 18 años se presentó sólo un relato, “La última carta”, de Andrea
Moliner Ros (Valencia), quien recibió el premio dotado de un lote de
libros. El jurado concedió accesits en la Modalidad Libre a los relatos “El
valle del silencio”, de Javier Díez Carmona (Bilbao); “Canto fúnebre por
Mercedes Galazzo”, de Julián Granado Martínez (Sevilla), y “La duda”, de
Manuel Terrín Benavides (Albacete). Igualmente, se adoptó la misma decisión
en la Modalidad Participantes Sierra, concediendo un accésit a “La diosa
del estanque”, de Jordi Morera Bernús (Sabadell).
http://www.comunidaddealbarracin.org
León por Guédez. El cineasta venezolano Miguel Guédez acaba de presentar en
Internet un documental de 30 minutos en el que el poeta Eleazar León
(Caracas, 1946) recita algunos de sus poemas y habla de su infancia junto
al mar, sus inicios en la lectura como una manera de escape de la realidad
durante su paso por un liceo militar; habla de su obra, de sus ideales
poéticos y de su actitud hacia el arte. “Uno sueña la existencia humana
como una plenitud”, dice León en este trabajo, “y como en la vida práctica
llevarla a término es ilusorio, utópico, uno la guarda para la dimensión de
la virtualidad poética, de la escritura, que no es menos vida, que no es
menos realidad, que la realidad que nos acorrala todos los días”. El poeta
se refiere también a la relación entre la poesía y el poder: “Hay una
poesía como poder, sin duda, que se ejerce desde las jerarquías materiales,
culturales y sociales, que vive de la vanidad, sobre todo, de la
notoriedad, de la infatuación, cuando la poesía verídica es voz callada, se
dice en silencio”. El documental puede apreciarse gratuitamente en el blog
de Miguel Guédez.
http://migueleguedez.wordpress.com/2008/12/01/eleazar-leon-documental
Antropología en Anthropos. Publicado por el sello español Anthropos en
coedición con la Universidad Autónoma Metropolitana de México, Unidad
Iztapalapa, acaba de aparecer el libro Antropología: historia, cultura,
filosofía, de Christoph Wulf. El libro, que tiene un costo de 20 euros,
analiza campos temáticos como el cuerpo, bases miméticas del aprendizaje
cultural, teorías y prácticas del performativo, rituales, lenguaje, imagen
e imaginación, muerte y alteridad, y se profundiza en el significado que
tienen la interdisciplinariedad y la diversidad metodológica para la
antropología histórica, todo bajo la idea del autor de que, tras el final
de la validez de la norma antropológica abstracta, es tarea de la
antropología histórica investigar fenómenos y estructuras de lo humano en
el campo de tensiones que conforman la evolución, la historia, las ciencias
humanas y la crítica de la antropología, de modo que sea posible abrirse a
nuevos planteamientos y cuestiones.
http://www.anthropos-editorial.com/ficha_libro.asp?codart=PCPU-174
Cordoliani en la ventana. Acaba de aparecer en España, bajo el sello
Escalera, la reedición del libro de cuentos La mujer por la ventana, de la
escritora venezolana Silda Cordoliani, una de las voces punteras en la
literatura hispanoamericana. Publicado originalmente por la editorial
venezolana Troya en 1999, el libro reúne once historias definidas en la
presentación como “inquietantes, culpables, sensuales, oníricas”. Una mujer
que interpela a un hombre, los recuerdos de París de un grupo que fue, los
secretos de las cuevas, las cavidades mentales de un antiguo seminarista:
cada uno de los once relatos que conforman este libro posee una atmósfera
única, que se adhiere a la piel del lector incluso después del punto y
final. De este libro ha dicho el crítico venezolano Rafael Rattia: “Una vez
comenzada su lectura no se puede dejar así nada más; su lectura atrapa de
tal manera que es como que te agarraran por los testículos y no pudieras
soltarte hasta la última página, y discúlpeseme el símil pero no encuentro
otra comparación más exacta y más fiel. Vamos al hecho, o al lecho, si se
prefiere; porque leer los textos narrativos consignados en este volumen es
lo más parecido a una sensual y gratificante experiencia individual,
intransferible por lo demás”.
http://www.edicionesescalera.com/libro.asp?codart=TRA002
Remolinos 35. Ya está en línea el número 35 de la revista Remolinos, que
edita desde Perú el escritor Paolo Astorga. Correspondiente a diciembre de
2008 y enero de 2009, esta edición de Remolinos incluye textos poéticos de
Liliana Céliz, María Alejandra Castellanos, Graciela Bucci, Carla Striker,
Yamila Greco, Rodrigo Alejandro Jara Reyes, María de los Milagros López,
Ana María Intili, José María Ahuitzotl Pastrana, Luciana Martín, Roxana
Ghiglino, Marcelo Pezzotta, Carlos Ernesto García, Alex Javier Martínez
Huamán, Oscar González Pardo, Martha Pardiño, Eder Hernán Sarao, Yurimia
Boscán, Lucía Solís, Pablo Miravet, Alonso David Lázaro Quispe, Francisco
Pinzón Bedoya, Estrella Gomes, Lilia Boscán de Lombardi, Ana Patricia Moya
y Yamilka Noa, y narrativos de Harol Gastelú Palomino, J. Carlos de León,
José Núñez del Arco de la Cuadra, Andrés Tapia Faggioni, Alberto Hernández
Güemes, Ricardo Iribarren, Ricardo Abdahllah, Coral Tello, Daniel Alejandro
Gómez, Lina Macchi, Amado Gómez Ugarte y Ana Patricia Moya. Además,
entrevistas a los escritores Marina Verónica Garritano, José Antonio Núñez
del Arco de la Cuadra y Pilar Ana Tolosana Artola, textos críticos de
Alexis Antonio Alvarado, María Aránzazu Garralda Ortega, Sócrates Tsokonas
y Carlos Fos, artículos de Lidia Corcione Crescini, David Galeano Olivera,
Andrés Ugueruaga, Ricardo Martínez y María Aixa Sanz, y la acostumbrada
sección de reseñas.
http://es.geocities.com/revista_remolinos
Gotero digital. El escritor español Luis Amézaga acaba de publicar en
formato digital su libro El gotero, una breve colección de aforismos y
máximas de 51 páginas que ha sido producido por la revista Groenlandia de
literatura, opinión y arte en general, y diseñado por Ana Patricia Moya
Rodríguez. El libro se puede leer en línea mediante un sistema que permite
pasar las páginas con el mouse, ampliarlas o revisar detalles como si fuera
un libro impreso. Previo registro en el servicio Issuu, además, los
lectores pueden descargar la publicación o escribir comentarios sobre su
lectura. Nacido en Vitoria en 1965, Amézaga ha publicado, en papel, los
poemarios El caos de la impresión (Ediciones Sinmar) y A pesar de todo...
adelante (Baile del Sol). Textos suyos han aparecido en antologías poéticas
de editoriales españolas y latinoamericanas como La casa del poeta
(Editorial La Bolsa de Pipas) y Poemas para un minuto (Editorial Hipálage),
así como en las antologías de relatos Narrativa contemporánea española y 60
autores, 60 relatos (Editorial Beta). También colabora con diversas
revistas literarias y ha dirigido la revista El Verso que Viene. Siglo XXI.
http://issuu.com/luisamezaga/docs/el_gotero_por_luis_am_zaga
Diciembre con mancha. La Mancha Literaria, la revista literaria en formato
blog que editan desde España los escritores venezolanos Juan Carlos Méndez
Guédez y Juan Carlos Chirinos, y los españoles Ernesto Pérez Zúñiga y
Nicolás Melini, acaba de publicar su edición correspondiente a diciembre de
2008, en la que es posible leer los relatos “En una isla flotante”, del
español Félix Romeo, y “La inspiración”, del también español Hipólito G.
Navarro. De igual manera se encontrarán allí las habituales secciones de
ficción, reseñas y ensayo, junto con una selección de videos sobre
actividades literarias. En números anteriores de La Mancha Literaria el
lector encontrará leer relatos de autores invitados de la talla de Alfredo
Bryce Echenique, José María Merino, Medardo Fraile, Fernando Iwasaki, Jorge
Eduardo Benavides, Blanca Riestra, José Balza, Anelio Rodríguez Concepción,
Ricardo Menéndez Salmón y Carlos Franz.
http://delamanchaliteraria.blogspot.com
El Salmón y sus artefactos. El tercer número de la revista literaria
venezolana El Salmón, titulado “Artefactos”, fue presentado el pasado 5 de
diciembre en Mérida (Venezuela), durante el VIII Encuentro de
Investigadores en Literatura del Instituto de Investigaciones Literarias
“Gonzalo Picón Febres” de la Universidad de los Andes. “Artefactos” es el
producto de una investigación sobre la poesía experimental venezolana del
siglo XX. “Ya no es el poema inalterable, ya no la sonoridad ni la
metáfora”, reza la presentación de la revista. “Nos convoca esta vez la
emancipación del significante, el peso del sentido puesto en vilo. El poema
convertido en artefacto, en rotación y desajuste: la imagen escrita”.
Martha Durán escribe sobre los Grafopoemas (1992) de Ramón Ordaz; Oscar
Rodríguez Ortiz revisa los Trans-verbales (1967-1971) de Alfredo Silva
Estrada. También, como parte de una serie de reseñas de poemarios
olvidados, textos críticos sobre Samuel Villegas, Gelindo Casasola y
Arnaldo Acosta Bello. Un dossier poético con trabajos de Julio Miranda,
Juan Calzadilla, Andrés Eloy Blanco, Elmer Szabó, Carlos Contramaestre,
Lino Cervantes, Gilberto Ríos, Ludovico Silva, Rafael Cadenas, Dámaso Ogaz,
Darío Lancini, Gustavo Pereira, Andrés Athilano, Rafael José Muñoz, Ángel
Mila y Salustio González Rincones, entre otros. En la sección de poesía
inédita, una selección de Logodédalos, libro-artefacto de Darío Lancini.
Como novedad se incluye el espacio “El alevín”, donde tendrán cabida nuevas
voces de la poesía venezolana, como la de Elizaria Flores, que inaugura
dicha sección. Ejemplares de El Salmón ya pueden adquirirse en Caracas en
las librerías El Buscón (C.C. Paseo las Mercedes), Noctua (Centro Plaza),
Templo Interno (Centro Plaza), Liberarte (C.C. Los Chaguaramos), y en
Mérida en La Ballena Blanca (Av. 3 Independencia).
http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com
El premio de Sahuayo. El Jurado Calificador de los LIII Juegos Florales
Sahuayenses, que convocan en Sahuayo de Morelos (Michoacán, México) la
Asociación Propulsora del Arte, el ayuntamiento local y otras entidades,
decidió conceder el premio único, el pasado sábado 29 de noviembre, al
poemario Expatriación. El autor es Danis Omar Rodríguez Rodríguez,
guatemalteco radicado en El Salvador desde 1994. La ceremonia de premiación
se llevó a cabo este sábado 6 de diciembre y estuvieron presentes, además
del poeta ganador, las representaciones de las embajadas de Guatemala y El
Salvador, la Secretaría de Cultura del Estado de Michoacán e importantes
intelectuales de México. Rodríguez Rodríguez (San Antonio Huista,
Huehuetenango, 1964) es maestro rural, intérprete de personas sordas,
psicólogo, profesor universitario y autor de libros de texto para niños y
adolescentes. Ha publicado los poemarios Por amor inevitablemente y Por el
camino de enfrente, el poemario infantil De olas y caracolas y el romancero
El pueblo de las calles huérfanas, sobre la guerra civil de su país, así
como el libro Sordera, comunicación y educación sobre la sordera y sus
implicaciones educativas.
http://danisomar.blogspirit.com
Saramago, ¿plagiario? El escritor mexicano Teófilo Huerta Moreno asegura
que la novela Las intermitencias de la muerte, del premio Nobel José
Saramago, es una derivación de su cuento “¡Últimas noticias!”, que escribió
en los años 80 y registró en 1986 en la Dirección General del Derecho de
Autor. Por ello, ha expuesto en Internet toda la información que, a su
juicio, lo respalda, incluyendo un esquema comparativo entre ambas obras en
el que se pueden apreciar los puntos coincidentes. Según Huerta, habría
sido el escritor Sealtiel Alatriste el responsable de que Saramago leyera
su cuento. Alatriste organizó en 1997, para Alfaguara México (Santillana) y
el diario Reforma, un “concurso de cuento triste” en el que el relato “La
mujer rojinegra”, de Huerta, obtuvo una mención honorífica. “A partir de la
premiación entablé contacto con la editorial y presenté el resto de mi obra
para su evaluación y posible publicación”, indica el escritor. “Nada
sucedió. Posteriormente Sealtiel Alatriste fungió como diplomático en
Barcelona con una gran cercanía de las Islas Canarias donde radicaba José
Saramago. Casualmente la relación entre los dos escritores se afianzó y no
fue nada difícil sustraer de los archivos de la editorial mi cuento
‘¡Últimas noticias!’ para que sirviera de inspiración al afamado Nobel y
desarrollara Las intermitencias de la muerte”.
http://saramagoplagiario.blogspot.com
La ReSeña de Lozada. La escritora Carolina Lozada (Valera, 1974) resultó
ganadora del II Concurso de ReSeñas organizado por ReLectura y el Grupo
Santillana de Venezuela, con su trabajo sobre la novela La tarea del
testigo (El Perro y la Rana, 2007), de Rubi Guerra, como se anunció el
pasado 13 de diciembre en los espacios del Centro Cultural Chacao, en
Caracas. El certamen, destinado a personas residenciadas en Venezuela,
consistía en presentar una reseña inédita sobre un libro cualquiera a
elección del participante, y estaba dotado con 1.000 bolívares, una cesta
de libros de Santillana equivalente a otros 500 bolívares, y la publicación
de la reseña en el suplemento Papel Literario del diario El Nacional. “El
libro de Guerra”, dice Lozada en un fragmento de su reseña, “conjuga la
brevedad de sus 92 páginas con la hondura del expresionismo alemán, cuyos
mundos distorsionados por la pesadilla sirven de contexto a la historia
contada. El desequilibrio onírico es de gran utilidad en la descripción de
la estadía de ese hombre enfermo y atormentado en tierras extranjeras”.
Lozada ha ganado antes el I Certamen Internacional de Relato Breve “El País
Literario” (Madrid, 2005) el Premio Municipal de Narrativa Oswaldo Trejo
(Mérida, 2006) y el Premio Nacional de Narrativa Solar (Mérida, 2007), y en
2006 obtuvo una mención en el I Certamen de Narrativa Salvador Garmendia,
entre otros reconocimientos.
http://www.relectura.org/myphpBB2/viewtopic.php?t=640
La Isadora de Soria. La periodista y poeta quiteña Rocío Soria
(http://www.letralia.com/firmas/soriarrocio.htm) resultó ganadora del
Primer Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2008, que organizaron
el grupo cultural Buseta de Papel y el núcleo Guayas de la Casa de la
Cultura Ecuatoriana (http://cce.org.ec/ccenew). Fernando Cazón Vera, Sonia
Manzano y Siomara España, designaron el primer lugar al conjunto de poemas
Isadora, que firmaba Soria con el seudónimo de Ed Kemper. El jurado tomó su
decisión “en mérito a las imágenes, al ritmo y a la musicalidad de estos
textos, y al buen uso de un personaje de ficción, creando unos versos
altamente logrados que le hacen honor solamente a la buena poesía”. La
autora también ha sido ganadora de varios premios en su país, como el del
concurso Interuniversitario de Relato Corto (2005), el Premio Nacional de
Poesía Fanny León Cordero (2005) y el primer lugar del concurso del Libro y
de la Rosa (2006), organizado por la Unesco y la Universidad Católica del
Ecuador (http://www.puce.edu.ec). El jurado, además, concedió menciones de
honor a La mujer de Helio, de Dina Bellrham; Ambigüedad de deseos, de
Tamara Pin Acosta; Desobedientes papeles, de César Eduardo Galarza, y De
origen incierto, de Johanna López.
http://abbrr.com/jfJ
Literatura infantil y juvenil en red. La escritora venezolana Mireya Tabuas
(Caracas, 1964) está organizando la Red Latinoamericana de Literatura
Infantil y Juvenil, una iniciativa que pretende valerse de Internet para
desarrollar actividades en las que estén involucrados autores de todo el
continente. Se trata de reunir a quienes están escribiendo literatura para
niños, adolescentes y jóvenes, en una red que serviría de punto de contacto
para los autores y sería, además, el primer paso en una iniciativa
comunicacional para la difusión del trabajo que en esta área se está
haciendo en Latinoamérica. “Lamentablemente”, dice Tabuas, “la mayoría de
nuestros libros sólo se venden en nuestras propias naciones y poco circulan
en el resto del continente y el mundo. Aspiramos a ver si de alguna manera,
conociéndonos y acercándonos, podemos llegar a acuerdos que permitan
ediciones en conjunto o propuestas editoriales de países distintos al
nuestro”. Los autores interesados deberán hacer contacto por correo
electrónico.
mtabuas@...
Consuelo en la Luna. Este lunes 15 de diciembre sale a la venta en España
la novela Una isla en la Luna, de la escritora colombiana Consuelo Triviño
Anzola. Editada por Alfaqueque, la novela reúne a un escritor frustrado,
una joven obstinada tras la búsqueda del amor, una hechicera insólita que
cura y enferma a la vez, un crítico literario feroz, un antropólogo
oportunista que reniega de los valores tradicionales y un espectador
escindido que reseña la vida de tan lastimeras criaturas. Estos personajes,
vinculados por hilos secretos, arman la historia de unos amores fatales y
el testimonio de un momento clave en el que los seres humanos pensaban que
era posible transformar el mundo con la voluntad. Nacida en Bogotá en 1956,
Triviño Anzola es una de las voces más sugerentes en el ámbito de la
narrativa hispanoamericana. Es doctora en filología románica por la
Universidad Complutense y actualmente está vinculada al Instituto
Cervantes, al tiempo que colabora con el suplemento cultural ABCD las Artes
y las Letras, del diario ABC, en la crítica de libros. Ha publicado Siete
relatos (1982), Prohibido salir a la calle (1998), novela finalista en el
Concurso Nacional de Novela Eduardo Caballero Calderón del Ministerio de
Cultura de Colombia, La casa imposible (2005) y La semilla de la ira
(2008). Sus cuentos han sido traducidos a otras lenguas, incluidos en
numerosas antologías y publicados en revistas de reconocido prestigio
internacional como Puro Cuento, Caravelle, L’Ordinaire Latinoamericaine y
Torre de Papel, entre muchas otras más.
http://alfaquequeediciones.blogspot.com
Artaud en Chile. Este miércoles 17 se realizará en la Universidad Academia
de Humanismo Cristiano (UAHC), en Santiago de Chile, el coloquio “El cuerpo
posible: asedios y tentativas a la obra de Antonin Artaud”, en el marco de
los 60 años de la muerte del conocido poeta, dramaturgo y actor francés. El
evento se iniciará a las 5 de la tarde con el foro “Cuerpo deseante.
Escenas de lenguaje y fuga”, en el que, con la moderación de Samuel Ibarra,
participarán el antropólogo Jaime Muñoz Cuevas, el filósofo y dramaturgo
Mauricio Barría, el teórico artístico Jorge Michell y el académico José
Luis Olivarí, doctor en comunicación y docente de la Escuela de Teatro de
la UAHC. A las 7 de la noche se realizará otro foro titulado “Violencias,
cuerpos a la deriva y territorios difusos”, que será moderado por Alberto
Moreno y en el que intervendrán la poeta y ensayista Pavella Coppolla,
directora del Diplomado de Literatura de la UAHC, el poeta y sociólogo
Mauricio Torres, la teórica del arte Valentina Shultze y la teórica y
curadora de performances Lissett Olivares. A las 8 de la noche, los poetas
Leonor Dinamarca, Antonio Silva y Carolina Benavente leerán obras de
Artaud, a lo que seguirá un performance de Nako Tako, artista chileno
residente en EUA. Las actividades terminarán con un brindis. El coloquio
tendrá lugar en el Salón Plenario de la UAHC (Av Condell 343, Providencia;
Metro Salvador) y la entrada es gratuita.
http://www.academia.cl
Poemario rehén. Este viernes 19 será presentado en la Librería Isla, de Río
Piedras (Puerto Rico), el poemario Rehén de otro reino, con el que el
puertorriqueño Juan Carlos Rodríguez obtuvo el Premio Olga Nolla en 2004.
La presentación estará a cargo de la poeta y profesora Aurea María
Sotomayor. Editado por el sello Tiempo Nuevo, este libro —que inaugura la
colección de poesía Julio César López— fue escrito en varias jornadas en
las ciudades de Durham, Munich, San Juan, Houston y Atlanta a lo largo de
los últimos diez años, y celebra el despliegue del cuerpo a través de una
escritura que asume las encrucijadas éticas del mundo contemporáneo a
partir de la posibilidad de habitar la palabra. Rodríguez (Trujillo Alto,
1975) es escritor y tiene un doctorado en literatura de Duke University, en
Durham (Carolina del Norte, EUA). Ha enseñado español en el recinto de Río
Piedras de la Universidad de Puerto Rico y en Rice University (Houston,
Texas, EUA). Actualmente, es profesor asistente de español en la Escuela de
Lenguas Modernas de Georgia Tech en Atlanta (EUA). Ha publicado ensayos
académicos en libros y revistas de América Latina, Europa y Estados Unidos.
La presentación de su libro se realizará a las 6:30 de la tarde como parte
de las actividades “Regala poesía en la Navidad”.
http://tinyurl.com/5mac6o
A publicar en Zona Moebius. La revista digital Zona Moebius publicará el
año próximo una nueva versión y su editora, Patricia Boero, está
solicitando material. Los interesados pueden enviar reseñas
cinematográficas, musicales (de conciertos, discos, canciones, etc.) o
editoriales, ensayos de hasta 8 páginas tamaño A4, textos poéticos o
narrativos, trabajos experimentales (sonido, video, multimedia), muestras
de artes visuales (pintura, dibujo, grabado y fotografía), piezas de teatro
breves, notas de actualidad (política, social, etc.), crónicas de viaje,
propuestas originales y trabajos que no puedan encuadrarse en ninguna de
las anteriores categorías. Los materiales deberán ser inéditos en Internet,
lo que quiere decir que no se aceptará materiales que ya hayan aparecido en
otras publicaciones digitales, aunque sí pueden enviarse trabajos editados
en papel o que hayan aparecido en blogs, páginas o archivos de fotografías
personales como, por ejemplo, Flickr o Facebook. Los trabajos seleccionados
se publicarán en la próxima edición, aunque si se rebasa las expectativas
en volumen la revista podría publicar parte del material en ediciones
posteriores. Para proponer material es preciso enviarlo, antes del 25 de
diciembre de 2008, a boero@....
http://www.zonamoebius.com
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a breves@....
=== ¿Le interesa estar informado sobre concursos? =========================
Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a
letralia-concursos-subscribe@..., o visitar nuestra cartelera
de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@...
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Exclusión de Celaya de colección de poesía genera protesta
La exclusión del poeta español Gabriel Celaya (Hernani, Guipúzcoa, 1911;
Madrid, 1991) de una colección del diario El País (http://www.elpais.com)
en la que en treinta títulos se asegura estará contenida una muestra de “la
poesía más relevante en lengua española”, ha generado una protesta
internacional contra este medio de comunicación y contra el escritor José
Manuel Caballero Bonald, quien estuvo encargado de la selección.
En protesta por la exclusión de Celaya se ha iniciado un proceso de
recolección de firmas (http://cabrasola.com/cabreodecabras) a la que ya se
han adosado las de Amparitxu Gastón, viuda de Celaya, y la de Ton Carandell
Robusté, viuda de José Agustín Goytisolo (Barcelona, España, 1928-1999),
otro escritor que también fue excluido. Para sumarse a la iniciativa basta
con enviar el nombre, profesión y DNI a info@....
En carta publicada el 17 de noviembre por el diario La República
(http://www.larepublica.es/spip.php?article13350) y reproducida el 19 por
El País (http://abbrr.com/aEE), el periodista José Manuel Martín Médem se
pregunta “con qué argumentos ha llegado José Manuel Caballero Bonald (el
seleccionador) a la conclusión de que Gabriel Celaya no merece formar parte
de la colección”, que a su juicio “excluye precisamente a uno de los pocos
poetas que mantuvo en España la dignidad de escribir, con tanta calidad
como valentía, contra la dictadura del franquismo”.
La colección de El País se publica en volúmenes semanales
(http://abbrr.com/7YC), cada miércoles, a un precio por ejemplar de 8,95
euros, y recoge a los poetas de habla hispana que a juicio de Caballero
Bonald son los más relevantes del siglo XX. Cada entrega incluye un prólogo
preparado por un autor de reconocido prestigio.
El domingo 23 de noviembre se publicaron en edición especial los dos
primeros números, dedicados a Juan Ramón Jiménez, con prólogo del mismo
Caballero Bonald, y a Antonio Machado, con prólogo de Emilio Lledó. A
partir de allí se regularizaron las entregas los miércoles, siguiendo
Federico García Lorca, con prólogo de Juan Luis Cebrián, el 26 de
noviembre; César Vallejo, con prólogo de Alfredo Bryce Echenique, el 3 de
diciembre; y Rafael Alberti, con prólogo de Manuel G. Aragón, el 10. Este
miércoles 17 aparecerá el número dedicado a Pedro Salinas, con prólogo de
Manuel Rivas.
Fuentes: 20 Minutos • El País • Gritos en el cielo
*** Llaman a “rodear solidariamente” a la universidad colombiana
Un llamado a “rodear solidariamente” a la universidad colombiana
(http://tinyurl.com/5mgnja) está siendo difundido desde mediados de
noviembre por la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad
(http://humanidadenred.org), al considerar que “en los últimos meses las
universidades públicas colombianas, y algunas privadas, han venido siendo
estigmatizadas por diferentes funcionarios del gobierno colombiano, desde
el presidente de la República hasta un fiscal, pasando por una senadora y
varios concejales de Bogotá”.
Tales señalamientos, indica el comunicado, han creado un ambiente propicio
para que el grupo paramilitar Águilas Negras amenace de muerte, “física o
simbólica, como el destierro”, a estudiantes y profesores de la Universidad
Nacional de Colombia (http://www.unal.edu.co).
“En el pasado”, agregan, “tales amenazas en otras instituciones de
educación superior pública no sólo han tenido consecuencias mortales, sino
que han conducido al control de algunas universidades regionales por este
tipo de organizaciones y han atentado gravemente contra el derecho de la
comunidad universitaria a la protesta y a la crítica razonada”.
Destaca el comunicado que en virtud de estos procesos de militarización
existe ya una “larga lista” de profesores y estudiantes asesinados por
organizaciones armadas, cuyos miembros “se consideran a sí mismos y por la
sola invocación de sus credos políticos, como los jueces, fiscales y
verdugos de los miembros de la comunidad universitaria que condenan a
muerte”.
“Invitamos a la sociedad colombiana a rodear solidariamente a las
universidades públicas, rechazar las amenazas contra la comunidad
universitaria y exigir la desarticulación inmediata de grupos paramilitares
como las Águilas Negras y de las redes institucionales o
parainstitucionales que les sirven de soporte”, finaliza el documento. “La
autonomía y los derechos a la protesta y la crítica razonada de las
comunidades académicas son valores fundamentales de la democracia
contemporánea y su desconocimiento conlleva a la entronización definitiva
del totalitarismo”.
Para apoyar el llamado es necesario manifestar la voluntad del firmante de
suscribirse enviando su nombre completo, el número de su documento de
identidad, su nacionalidad y su profesión u oficio a la dirección
electrónica suscribollamamientoun@....
Fuente: Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad
*** Falleció el periodista argentino Daniel Chirom
El pasado 1 de diciembre falleció luego de padecer una larga enfermedad, a
los 52 años de edad, el poeta y periodista argentino Daniel Chirom, quien
fuera editor de la revista de poesía El Jabalí
(http://www.poesiaeljabali.com.ar) y conductor del programa del mismo
nombre, dedicado también al género, que se emitió durante varios años por
Radio Nacional (http://www.radionacional.gov.ar).
Con un gran empuje, Chirom trascendió su proyección poética para
convertirse en gran difusor de la poesía, rescatando a través de los medios
a todos aquellos poetas y escritores olvidados de las letras
hispanoamericanas o voces del continente insuficientemente leídas o no
conocidas.
Chirom había publicado los poemarios Crónica a Robledo Puch (1975), Los
Atlantes (1979), La Diáspora (1983), El Hilo de Oro (1989), Candelabros
(1999, Premio de Poesía Fundación Inca 1994), El ojo de los días (2003) y
Manjar del exilio (2005, Bogotá, Colombia). Compiló además la Nueva
Antología de la Poesía Argentina (1980), con prólogo de Raúl Gustavo
Aguirre y estudio preliminar de Cristina Piña, y para el Centro Editor de
América Latina hizo antologías de Wallace Stevens, Walt Whitman, Raúl
Gustavo Aguirre y Edgar Bayley.
En prosa publicó Charly García (1983) y textos para la cantata Lamdelam,
cuya música pertenece al compositor y director Sergio Piterbarg. La obra,
un homenaje al pintor Wilfredo Lam, fue estrenada en el Festival Garonne,
Toulouse, Francia, por el ensamble vocal-instrumental Xinum.
El poeta y profesor Juan Manuel Marcos realizó un estudio sobre su obra que
fue publicado en la Universidad de Louisiana, Estados Unidos, bajo el
título Imagen y autoimagen en Daniel Chirom.
Colaboró en los suplementos literarios de Clarín (http://www.clarin.com),
La Prensa (http://www.laprensa.com.ar), La Razón
(http://www.larazon.com.ar), El Periodista y Debate, además de publicar
regularmente en muchas revistas argentinas y extranjeras. Para el momento
de su muerte Chirom se desempeñaba como gerente de Relaciones
Institucionales de Visa.
Con antecedentes como los de su madre, Perla Chirom (que durante años
condujo en radio el programa Buenas tardes, buenos libros), y apoyos de
colegas divulgadores culturales como Vicente Battista, Horacio Salas y
Marcelo Gurruchaga, Chirom dio vida a un programa inusual —por la temática
poética— además de continuar con un archivo de voces de poetas, que
superaban las 150 grabaciones.
Fuente: La Nación
*** Tres premios Nobel respaldan el Premio Aura Estrada
Con el apoyo de tres premios Nobel, el colombiano Gabriel García Márquez,
la estadounidense Toni Morrison y el irlandés Seamus Heaney, se lanzó el
pasado 1 de diciembre la convocatoria del Premio Aura Estrada 2009
(http://www.auraestradaprize.org), dirigido a escritoras en lengua hispana
menores de 35 años que residan en Estados Unidos o México y que escriban en
español ensayo, cuento, novela, crónica o géneros híbridos.
El premio, que rinde tributo a la memoria de la escritora mexicana Aura
Estrada (http://www.letralia.com/firmas/estradaaura.htm), quien murió
trágicamente en 2007 a los 30 años, fue presentado, en el marco de la 22ª
Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx),
por la escritora mexicana Gabriela Jáuregui, con la presencia de Gabriel
García Márquez y de Francisco Goldman, viudo de la autora.
“Las buenas cosas hay que apoyarlas. Cuando son premios todo mi apoyo”,
dijo brevemente a la prensa García Márquez al ser consultado sobre los
motivos que lo condujeron a patrocinar este premio.
Goldman añadió que, por motivos fiscales, el premio está dirigido sólo a
mujeres residentes en Estados Unidos y México, “pero como hay muchas
jóvenes de Colombia, Argentina y otros países latinoamericanos que realizan
estudios de posgrado en esos países de alguna forma está abierto a todas”.
El premio para la ganadora, cuya identidad se dará a conocer en la ciudad
mexicana de Oaxaca, consiste en 15.000 dólares y por lo menos tres
residencias en las siguientes colonias de escritores: Ucross, en Wyoming,
Ledig House en Nueva York, y Santa Maddalena en la Toscana, en Italia. Cada
una de estas tres residencias tendrá una duración de hasta dos meses.
Según Goldman, para reunir el apoyo para el premio ha contado con
donaciones en efectivo de escritores como Salman Rushdie, mientras que
otros, como el italiano Umberto Eco, donaron manuscritos originales para
ser subastados.
“En el caso de la familia García Márquez, donaron un libro artesanal
elaborado por Gonzalo, el hijo de don Gabriel. Es Vivir para contarla, con
un rico diseño gráfico, firmado por el autor y que esperamos subastar en al
menos 2.500 dólares”, explicó.
Otro método para recabar fondos, añadió, es subastar cenas por al menos
1.000 dólares entre particulares para que puedan invitar a algún afamado
escritor a su casa en Nueva York. “No te cuento porque después no sé qué
pueda suceder”, dijo a modo de broma García Márquez al ser consultado sobre
si él estaría dispuesto a ser “subastado” para una cena.
Fuente: AFP
*** Grijalbo celebra 70 años en México con lanzamiento de nuevo premio
Para celebrar los setenta años del sello Grijalbo
(http://www.randomhousemondadori.com.mx) en México, el grupo editorial
Random House Mondadori (RHM) lanzó este 1 de diciembre el Premio
Bicentenario de Novela Histórica, dotado con 400 mil pesos y abierto a
escritores de cualquier parte del mundo, con la condición de que los temas
de sus trabajos sean la Independencia de 1810 o la Revolución de 1910
mexicanas.
El director editorial de Random House en México, Cristóbal Pera, dio a
conocer la convocatoria en el marco de la 22ª Feria Internacional del Libro
de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx) y señaló que “Grijalbo es un
sello que consideramos más mexicano que español”. Aseguró también que “no
quisimos lanzar un premio más, sino que ésta es nuestra contribución a los
festejos del Bicentenario de la Independencia en México”.
En un análisis sobre la situación actual de la septuagenaria editorial,
Pera apuntó que “sabemos que los libros más polémicos y arriesgados de
coyuntura política se publican en Grijalbo”.
Paralelo al anuncio del Premio Bicentenario de Novela Histórica, Cristóbal
Pera dio a conocer que RHM tiene una nueva colección de libros titulada
“Charlas de café”. Se trata de biografías de personajes de la Revolución
Mexicana, como José María Morelos y Pavón, los hermanos Sedán o Emiliano
Zapata, contadas en 100 páginas y de manera tan digerible como una charla
de café.
Juan Grijalbo, exiliado español en México, era un hombre de izquierdas que
en su casa editora publicaba en español hasta la enciclopedia rusa y cuyo
primer gran golpe lo dio al comprar los derechos de El Padrino, de Mario
Puzo, y distribuir el best-seller por América Latina.
El plazo para participar en el Premio Bicentenario de Novela Histórica es
el 1 de agosto de 2009. Un jurado de tres personas elegirá al ganador y
éste será publicado en abril de 2010. Las bases pueden solicitarse a
Wendolín Perla a través del correo electrónico
wperla@....
Fuente: El Informador
*** Eugenio Montejo y Adriano González León homenajeados en Guadalajara
Los escritores Antonio Deltoro, Juan Villoro, Adolfo Castañón
(http://www.letralia.com/firmas/castanonadolfo.htm) y Francisco José Cruz
protagonizaron el homenaje que, durante la 22ª Feria Internacional del
Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), se hizo a los escritores
venezolanos Eugenio Montejo y Adriano González León, el pasado lunes 1 de
diciembre.
Natural de Valera (Trujillo), donde nació en 1931, González León fue el
autor, entre otros títulos, de País portátil, novela con la que obtuvo en
1968 el premio Biblioteca Breve, y falleció en Caracas el 12 de enero de
este año. Montejo —cuyo verdadero nombre era Eugenio Hernández—, a quien se
deben títulos como Alfabeto del mundo o Papiros amorosos, nació en Caracas
en 1938 y murió en Valencia (Carabobo) el pasado 5 de junio.
El homenaje celebrado en la FIL, organizado por la Cámara Venezolana del
Libro (Cavelibro, http://www.cavelibro.org), convocó a un nutrido público y
se inició con las palabras de Deltoro. El conocido poeta mexicano,
integrante del jurado que le concedió en 2004 el Premio Octavio Paz de
Poesía a Eugenio Montejo, tituló su texto “Final sin fin” y resaltó la
cordialidad en los versos del autor de Terredad.
“La poesía de Montejo es cínica e inteligente, por eso la existencia de sus
heterónimos que llevaba siempre en paz. Algo fantasmal había en él, como
sucedía con Antonio Machado. Sus poemas son lugares donde soplan vientos de
presencia y ausencia al mismo tiempo. Releyendo su obra creo que está tan
vivo como los asistentes de esta sala”, dijo Deltoro después de recitar “El
último gallo”.
Villoro, por su parte, dividió su intervención en dos mitades dedicadas a
cada autor homenajeado. De Adriano González León dijo que le debía su
primer asomo a la literatura venezolana, cuando se topó con fragmentos de
País portátil, novela que calificó de referencia y ruptura para su
generación, y a la que comparó con obras de John Dos Passos y Aldous
Huxley.
“País portátil trataba de varias cosas a la vez. Nosotros leíamos la
polifonía de las voces con musicalidad, más todo el contenido político que
encerraba. Con este libro comprobamos que la novela latinoamericana podía
renovarse con formas arriesgadas. Fue la primera obra que entiende las
voces a distancia, como si todos los personajes llegaran por teléfono”,
comentó el escritor mexicano.
El ganador del Premio Herralde de Novela 2004 reconoció haber sido más
amigo del poeta Eugenio Montejo, a quien dijo admirar: “A lo largo de 18
años conocí a un hombre que convirtió el decoro y la discreción en formas
de cultura. Por eso me sorprendió mucho la reacción de la gente ante la
pérdida de un hombre mesurado. Creo que esperamos ese momento para hacer un
ruidoso duelo por Montejo. Pienso que en su parquedad logró calarnos más
hondo”, confió Villoro antes de leer un poema infantil incluido en
Chamario.
El poeta mexicano Adolfo Castañón intentó trazar paralelismos entre los dos
autores fallecidos este año. Los percibió como artistas del instante,
sagaces y finos oyentes, que escribieron cosas para niños y alternaron la
prosa con la poesía. De Adriano González León se permitió evocar episodios
de su novela Viejo y leyó fragmentos de su último libro, Cosas sueltas y
secretas.
Con Montejo confesó sentir que, después de su partida, sigue dejándole
mensajes ocultos. Antes de finalizar su intervención le dio un consejo al
auditorio: “Si alguna vez arribaran al otro mundo, y Fernando Pessoa les
preguntara cómo llegaron a él, ustedes le responderán: porque Eugenio me
habló de ti”.
Por su parte, el poeta español Francisco José Cruz leyó en braille su
intervención. El joven sevillano, quien dijo reconocer en Montejo a un
padre, hizo referencia al contraste entre la dura realidad del poder
político en Venezuela y la educación del poeta.
“Conservo esta frase de Eugenio: en un viejo país desabrochado, yo iba de
puerta en puerta mendigando la forma”, dijo antes de finalizar con estas
palabras: “He hecho mías, rumiándolas, viejas observaciones suyas. Al
releer la poesía de Montejo, tras su muerte, estoy seguro de que las
escribió para nosotros cuando no estuviera”.
Fuente: El Universal
*** Carlos Monsiváis obtiene el Premio Las Pérgolas
La Asociación de Libreros Mexicanos (Almac, http://www.almac.org.mx)
anunció este 1 de diciembre al escritor mexicano Carlos Monsiváis como
ganador del Premio Mexicano de Libreros Las Pérgolas 2008, durante una
comida realizada dentro del marco de actividades de la 22ª Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx).
El premio consiste en una escultura elaborada en plata pulida y bruñida
sobre una base de mármol negro, un diseño original de la artista plástica
Soledad Garcidueñas fundamentado en un entramado de letras. El tejido de
sus signos indica todo el universo que envuelve la escritura, que permite
revelar la diversidad de estilos e historias que, en mérito a cada pluma
excepcional, traza en sus obras para mostrar una realidad y la fuerza de su
imaginación. Monsiváis lo recibirá el 30 mayo de 2009 en Xcaret, Quintana
Roo, en el marco del XV Congreso de Libreros Mexicanos (Colime).
El presidium durante el evento estuvo conformado por importantes
personalidades de la industria editorial y sector del libro, como el
ingeniero Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Cámara Nacional de la
Industria Editorial Mexicana (Caniem, http://www.caniem.com); la licenciada
Nubia Macías Navarro, directora de la FIL; el licenciado Fernando
Fernández, titular de la Dirección General de Publicaciones
(http://publicaciones.conaculta.gob.mx) del Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes de México (Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx); el
licenciado Henoc de Santiago Dulché, presidente de la Almac, y el maestro
Arturo Ahmed Romero, coordinador del premio y vicepresidente de esta misma
asociación.
La elección del ganador se determinó a través de una convocatoria
presentada a los 130 miembros de la Almac, con la cual el Consejo Directivo
de la Asociación eligió a Monsiváis como el galardonado de este año.
El Premio Mexicano de Libreros Las Pérgolas fue creado en julio de 2006 por
la Almac para promover la lectura y cultura en México, conmemorando el 15º
aniversario de la entidad. Este galardón reconoce anualmente a escritores
por su trayectoria y nivel de ventas en librerías.
Monsiváis se hizo merecedor de la distinción por su excepcional trayectoria
como escritor crítico del México contemporáneo y del panorama cultural
hispánico. El autor de Los rituales del caos (1995) ha obtenido siete
doctorados honoris causa en México y el extranjero, así como el Premio
Nacional de Periodismo (1977); el Manuel Buendía (1988); el Xavier
Villaurrutia (1995); el Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo,
concedido por Holanda (1998); la Medalla Gabriela Mistral, por Chile; el
Premio Nacional de Ciencias y Artes (2005, en Lingüística y Literatura), el
Premio FIL de Guadalajara (2006), y la Medalla de Oro de Bellas Artes
(2008); entre otros galardones.
Fuente: Almac
*** Murió la poeta mexicana Enriqueta Ochoa
La poeta Enriqueta Ochoa, nativa de Coahuila y una de las principales
exponentes de las letras mexicanas, falleció en Ciudad de México la tarde
del 1 de diciembre a la edad de 80 años, víctima de una trombosis
intestinal, según informó su yerno, el también escritor Alejandro Sandoval
Ávila. La salud de la autora estaba desde hace tiempo deteriorada a causa
de males cardiacos y renales, lo que le impedía salir de su hogar.
Poeta esencial de Coahuila y compañera de generación de escritoras como
Rosario Castellanos y Dolores Castro, su trabajo es considerado por la
crítica como uno de los más personales escritos en México. Ha ejercido el
periodismo y la docencia en varias universidades de su país y del
extranjero y su poesía fue incluida en varias antologías, además de formar
parte de la colección “Voz Viva de México”, publicada por la Universidad
Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) en 1992.
Formó a gran cantidad de escritores y poetas. Es autora, entre otros
títulos, de Las urgencias de un dios (1950), Los himnos del ciego (1968),
Las vírgenes terrestres (1969), Cartas para el hermano (1973), Bajo el oro
pequeño de los trigos (1984), Enriqueta Ochoa de bolsillo (1990), Retorno
de Electra (1987), Manual de poesía (1992) y Asaltos a la memoria (2005).
En 2004 se publicó Que me bautice el viento, un volumen para niños formado
por poemas de Ochoa e ilustraciones hechas por pequeños coahuilenses
inspirados en el trabajo de la autora. Actualmente, el Fondo de Cultura
Económica (http://www.fondodeculturaeconomica.com) está por publicar sus
obras completas y su Diccionario de imágenes poéticas de la poesía mexicana
del siglo XX, que le tomó muchos años preparar y que, de acuerdo con Esther
Hernández, quien hará la semblanza y el prólogo, será aun más valioso
porque es la visión de una poeta y no de un crítico literario, como se hace
comúnmente.
Entre los muchos homenajes que ha recibido dentro y fuera de México, vale
la pena destacar que fue nombrada Hija Predilecta de Torreón (Coahuila) en
1976. En 1985 fue colocado un busto de bronce con su efigie en la Calzada
de los Escritores en la misma ciudad. Existe también el Certamen Nacional
de Poesía “Enriqueta Ochoa”, convocado anualmente a partir de 1994, por el
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta,
http://www.conaculta.gob.mx) el Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba,
http://www.bellasartes.gob.mx) y el Seminario de Cultura Mexicana
(http://www.culturamexicana.org.mx).
“Me siento muy feliz de haber nacido en Torreón, de tener todo lo que tuve,
que es lo que tienen ahora ellos. Siento que Torreón me ha acogido siempre
bien. Si me acogió mal, ya ha pasado mucho tiempo y está olvidado”, dijo
recientemente Ochoa en una entrevista.
Fuentes: El Siglo de Torreón • Notiver
*** México será invitado de honor en el Salón del Libro de París
El Salón del Libro de París (http://www.salondulivreparis.com), que se
realizará del 13 al 18 de marzo de 2009, tendrá por invitada de honor a la
literatura de México y contará con la presencia de más de 40 escritores
mexicanos como Carlos Fuentes, Fernando del Paso, Jorge Volpi, Elena
Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II.
Al anunciar en un comunicado, emitido este 2 de diciembre, la lista de
escritores invitados, los organizadores señalaron que esperan una edición
2009 “ecléctica y festiva” que permitirá “una inmersión total en la
literatura mexicana”. En total 44 escritores mexicanos
(http://www.salondulivreparis.com/?IdNode=83) participarán en el evento,
todos ellos traducidos y publicados en francés.
Los organizadores recalcan la presencia entre ellos de Carlos Fuentes, “el
más célebre embajador de la literatura mexicana”, pero también de autores
que escriben en lengua indígena, como la poeta maya Briceida Cuevas Cob.
Figuran en la lista, igualmente, Gonzalo Celorio, Carmen Boullosa, Carlos
Monsiváis, Vicente Leñero, Jordi Soler, Fabricio Mejía Madrid, Guadalupe
Nettel e Ignacio Padilla.
El pabellón mexicano del Salón, diseñado por el arquitecto Bernardo Gómez
Pimienta y titulado “Mosaico de diversidad”, presentará un “concentrado de
cultura mexicana”, “reflejo de una nación llena de vida y alegre, en la que
existe una larga y profunda tradición cultural”, señalan los organizadores
del salón. Dotado de un espacio de mil metros cuadrados, el pabellón
permitirá conocer “un país en constante renovación, contemporáneo y
enraizado en sus múltiples orígenes”.
En él estarán representadas las principales editoriales de México, pero
albergará también una exposición de libros-objeto creados por artistas
mexicanos y un espacio dedicado a los encuentros de los escritores con el
público.
Otro espacio del salón, el Club de la Juventud, se vestirá asimismo con los
colores de México. Dedicado a los jóvenes lectores y diseñado también por
Gómez Pimienta, propondrá una exposición de obras de jóvenes dibujantes
mexicanos y un taller dedicado a la literatura de México. Los diversos
espacios de animación del Salón (Plaza de los Libros, salas de conferencia,
Lector Estudio, etc.) resaltarán también la cultura y el sentido festivo de
los mexicanos.
El Salón del Libro de París es una de las mayores manifestaciones
culturales europeas abiertas al público y recibe cada año unos 1.200
editores, 3.000 autores y cerca de 180.000 visitantes.
Fuente: AFP
*** Digitalizarán toda la producción bibliográfica de Euskadi
El Departamento de Cultura, Juventud y Deportes del gobierno vasco
(http://www.ejgv.euskadi.net/r53-2283/es) digitalizará toda la producción
bibliográfica generada en la historia del País Vasco a través del sistema
de información Ondarenet (http://tinyurl.com/6qcjze), que tiene por
objetivo la captura de recursos digitales, como páginas web, blogs, foros o
listas de distribución y ficheros digitales asociados a los contenidos,
susceptibles de conformar parte del patrimonio digital vasco.
La directora de Patrimonio Cultural, Arantza Arzamendi, y la responsable
del Servicio de Bibliotecas, Francisca Pulgar, presentaron en rueda de
prensa el sistema en el marco de las jornadas sobre “Patrimonio digital:
estrategias para la recuperación, conservación y difusión”, celebradas en
el Palacio Euskalduna de Bilbao, en las que participaron el director de
Google Book Search (http://books.google.com) para España y Portugal, Luis
Collado, y Allan Arvidson, en representación de la Biblioteca Real de
Suecia (http://www.kb.se/hjalp/other-languages/espanol).
Según explicaron las responsables del gobierno vasco, se trata de crear un
gran archivo electrónico que recoja, conserve y difunda el conjunto del
patrimonio digital vasco que se ha ido conformando en las últimas décadas,
con la irrupción de las nuevas tecnologías, a partir de la generación de
nuevos contenidos en soporte digital en múltiples y varias disciplinas del
saber.
En ese sentido, señalaron que la evolución de las tecnologías de la
información y la popularización de Internet está contribuyendo a facilitar
el proceso de digitalización de materiales bibliográficos con un
“indudable” valor histórico, científico y cultural, como la producción de
documentos creados directamente en formato digital, que deben ser, “todos
ellos, preservados para las generaciones futuras”.
El proyecto impulsado por el gobierno vasco se enmarca en la estrategia de
la Unión Europea de crear una librería digital que en el año 2010 contenga
seis millones de documentos y que estarán a disposición de todos los
ciudadanos. El objetivo de esta iniciativa europea, anunciada el pasado mes
de octubre por los ministros de Cultura de los 25 países miembros, es la
digitalización de depósitos bibliográficos y archivísticos en formatos que
sean compatibles.
Ondarenet sigue los pasos de iniciativas similares emprendidas en otros
países, como Pandora (http://pandora.nla.gov.au), de la Biblioteca Nacional
de Australia; Internet Archives, del Reino Unido, o Padicat
(http://www.padicat.cat), de la Biblioteca Nacional de Cataluña, enfocados
a la recuperación y preservación del patrimonio digital generado en el
entorno web.
Tras un año de trabajo, el Departamento de Cultura ha logrado impulsar un
proyecto de gran magnitud y actualmente se está trabajando en la
descripción de los recursos siguiendo estándares internacionales, con el
fin de convertir Ondarenet en un repositorio institucional en el que se
puedan conservar, además de las páginas web, todo tipo de documentos
digitalizados, explicó Arzamendi.
La captura, preservación y organización de la información se ha llevado a
cabo utilizando herramientas que han sido aceptadas por el International
Internet Preservation Consortium (IIPC, http://www.netpreserve.org).
La base de datos de Ondarenet está compuesta por sitios web capturados,
archivados e indexados según una clasificación establecida ad hoc por el
Servicio de Bibliotecas del gobierno vasco
(http://www.kultura.ejgv.euskadi.net/r46-4878/es) y que se divide en doce
grandes temas: Arte; Ciencia y Tecnología; Cultura vasca; Euskera; Ocio y
Cultura; Política y Gobierno; Empresa; Economía y negocios; Educación e
investigación; Salud; Sociedad, y Sociedad de la Información.
Esta iniciativa emprendida desde el Departamento de Cultura es “punta de
lanza” de un proyecto de mayor alcance, como es la creación de la
Biblioteca Digital Vasca, que incluye la digitalización del conjunto de los
fondos bibliográficos, públicos y privados, generados a lo largo de la
historia y que conforman el corazón de la producción cultural vasca. Se
trata de recoger en formato digital toda la producción bibliográfica
generada en el soporte tradicional del papel.
Este proyecto ya ha comenzado su andadura mediante la digitalización de los
fondos bibliográficos históricos, exentos de derechos de autor, así como
los fondos históricos institucionales. El siguiente paso de este proyecto
estará destinado a abordar la digitalización de los fondos bibliográficos
sujetos a derechos de autor, para lo que el gobierno vasco deberá alcanzar
acuerdos con aquellos particulares o entidades propietarios de los mismos.
Fuente: Europa Press
*** Comisión Europea crea el Premio Europeo de Literatura
La Comisión Europea (http://ec.europa.eu/index_es.htm) anunció este 2 de
diciembre en Bruselas (Bélgica) la creación del Premio Europeo de
Literatura, que se convocará por vez primera el próximo año para fomentar
el interés por los nuevos autores y las obras escritas en los idiomas menos
traducidos en la Unión Europea.
En la primera edición se galardonarán 12 obras de ficción de 34 países del
viejo continente, aunque las bases y el montante del premio aún están por
definir, según explicó el portavoz comunitario de Cultura, John Macdonald,
en una rueda de prensa.
El Premio Europeo de Literatura ha sido concebido “para reconocer las obras
de los valores emergentes, y para que éstos puedan franquear las barreras
de la traducción” con vistas a darse a conocer en otros países
comunitarios, señaló Macdonald.
En particular, y “a diferencia de los premios literarios existentes a nivel
nacional”, el nuevo galardón pretende “impulsar la difusión de obras en
idiomas que normalmente no son traducidos”, subrayó el portavoz.
Preguntado sobre la posibilidad de que puedan competir obras escritas en
lenguas minoritarias o cooficiales de la Unión Europea, Mcdonald dijo que
no ve “ninguna razón por la que no puedan participar obras en catalán”, por
ejemplo, aunque precisó que las condiciones para los candidatos aún deben
discutirse.
Las bases del premio, así como las características del proceso de selección
de las obras, serán definidas por la Comisión Europea junto a la Federación
de Libreros Europeos (http://www.ebf-eu.org), el Congreso de Escritores
Europeos (http://www.european-writers-congress.org) y la Federación de
Editores Europeos (http://www.fep-fee.be).
Estas tres instituciones han sido elegidas por el Ejecutivo comunitario
para organizar la selección de candidatos nacionales —que serán hasta doce
por país participante— y la ceremonia de entrega de premios, para lo cual
contarán con 300.000 euros provenientes de las arcas europeas.
Asimismo, la comisión anunció que a partir de 2009 concederá cada año el
título de “Embajador de la Literatura Europea” a una “conocida
personalidad” de este ámbito, que desempeñará funciones de “apoyo y
promoción a los nuevos escritores”. Estas iniciativas servirán para
difundir “la riqueza y la diversidad cultural de Europa”, según explicó el
comisario europeo de Cultura, Educación y Deporte, Jan Figel, en un
comunicado.
Fuente: EFE
*** Por segunda vez es declarado desierto el Premio Tusquets de Novela
El jurado de la cuarta edición del Premio Tusquets de Novela, integrado por
Juan Marsé, Almudena Grandes, Jorge Edwards, Elmer Mendoza y, en
representación de la editorial, Beatriz de Moura, consideró por mayoría que
ninguna de las 427 novelas presentadas merecía ganar el concurso, según un
comunicado (http://www.tusquets-editores.es/premios3.html) difundido el
pasado 2 de diciembre durante la 22ª Feria Internacional del Libro de
Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en México.
El Premio Tusquets fue instaurado en 2005, año en que también fue declarado
desierto. En 2006 resultó ganadora la novela Los ejércitos, de Evelio
Rosero, y el año pasado lo recibió Balas de plata, de Elmer Mendoza.
El volumen de participantes duplicó en 2008 al del año pasado, cuando
postularon al reconocimiento escritores de Alemania, Argentina, Austria,
Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, España, Estados Unidos,
Francia, Israel, México, Nicaragua, Nueva Zelanda, Perú, Puerto Rico,
República Dominicana, Suiza, Uruguay y Venezuela.
Según el comunicado, “el jurado quiere dejar constancia de que no ha sido
una decisión fácil, sino fruto de una larga deliberación. Los miembros del
jurado han tenido en todo momento la libertad de expresar sus valoraciones
sobre las novelas leídas, con absoluta independencia de los intereses de la
editorial y de cualquier otro criterio ajeno a la literatura”.
Según se explicó, en el proceso de lectura el jurado solicitó otros
manuscritos además de los preseleccionados para su valoración, pero ni aun
así encontraron uno que, a su criterio, justificara el premio.
“No nos entusiasmaba lo que estábamos leyendo”, apuntó De Moura. “Todas las
novelas que leímos eran fantásticas (...) hasta la mitad”, afirmó por su
parte el escritor mexicano Elmer Mendoza, ganador del galardón en 2007.
“Tusquets Editores quiere manifestar que la posibilidad de declarar el
premio desierto forma parte de la idiosincrasia de los premios convocados
por la editorial, un aval de la independencia y rigor de sus jurados, y que
históricamente se ha recurrido a él en algunas convocatorias del Premio La
Sonrisa Vertical de literatura erótica o del Premio Comillas de historia,
biografía y memorias”, agrega el comunicado.
Al mismo tiempo, se anunció la convocatoria a la quinta edición del premio
y que la dotación de la presente convocatoria se sumará a la del año que
viene, que pasará a ser entonces de 40.000 euros.
Fuentes: Revista Ñ • Tusquets
*** Francisco Ayala dona más de 2.000 documentos a su fundación
El escritor español Francisco Ayala, quien en marzo de 2009 cumplirá 103
años de edad, donó este miércoles 3 de diciembre, a la fundación que lleva
su nombre (http://www.ffayala.es), más de 2.000 documentos, vinculados
tanto a su labor literaria como a su correspondencia, apariciones en prensa
y contratos con editores, que constituyen “un valioso material” para
profundizar en “la rica trayectoria” del autor.
Esta donación fue ratificada por Ayala minutos antes de que comenzara en su
casa la reunión del patronato de la fundación, que estuvo presidida por el
propio escritor y por la directora general del Libro de la Junta de
Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es), Rafaela Valenzuela, y en la que
fueron aprobados el presupuesto—de 265.000 euros— y el programa de las
actividades de 2009.
Entre los documentos figuran también fotografías, carteles, discursos
inéditos, entrevistas “inencontrables”, programas de actos a los que ha
asistido Ayala, “imprescindibles”, según Valenzuela, para establecer la
cronología del escritor, y trabajos sobre la obra del narrador y ensayista
granadino, algunos de ellos no recogidos en libros.
Esta entrega se suma a los 1.325 bienes que el autor de La cabeza del
cordero y Muertes de perro donó en 2007 a la fundación, entre los que
figuraban una importante colección de libros dedicados a él por escritores
amigos, primeras ediciones y el cuadro Nuestro jardín, pintado por Luz
García Duarte, madre del novelista.
Rafaela Valenzuela anunció además que, en 2009, Ayala completará la
donación de su archivo personal con una nueva entrega, que, al igual que la
ratificada el pasado 3, será catalogada y digitalizada para “allanar el
camino” a los investigadores y a cualquiera que le interese conocer “la
rica trayectoria intelectual del escritor”.
En el acto estuvieron presentes también la mujer del autor, la hispanista
estadounidense Carolyn Richmond; el concejal de Cultura del Ayuntamiento de
Granada (http://www.granada.org), Juan García Montero, y el gerente de la
fundación, Rafael Juárez, entre otros.
Preguntado por los periodistas sobre su salud, Ayala aseguró con bien humor
que, para la edad que tiene, se encuentra “extraordinariamente bien,
milagrosamente bien”. Sobre los objetos que donó dijo que no se está
desprendiendo de ellos, “los deposito en mejores manos que las mías, que
son muy vacilantes. Van a la fundación, que funciona maravillosamente
bien”.
Ha perdido algo de vista y sus ojos no le “consienten leer mucho”, pero,
gracias a su mujer, sigue siendo “auditor de prensa” y está “al tanto” de
todo lo que sucede en el mundo y de una época tan “incierta y complicada
como la actual”.
Y cuando le preguntan acerca de lo que ha aprendido a lo largo de su vida,
Ayala sonríe y asegura que necesitaría “por lo menos un cuarto de hora”
para responder, pero sí dice que su vida ha sido “muy variada, porque lo
característico del curso histórico es el cambio continuo. Todo ha ido
cambiando, y no diría que para mejor”.
Fuente: El Mundo
*** Gioconda Belli: los libros son el tesoro más grande del mundo
“Tantos momentos de duda y soledad, tienen recompensa, cuando alguien lee
un libro recibe una visión nueva. Los libros son el tesoro más grande del
mundo”. Así se expresó la escritora nicaragüense Gioconda Belli (Managua,
1948) el pasado 3 de diciembre al recibir, en Guadalajara (Jalisco,
México), el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, que obtuvo por su novela El
infinito en la palma de la mano, en el marco de la 22ª Feria Internacional
del Libro (FIL, http://www.fil.com.mx) de esa ciudad.
En El infinito en la palma de la mano, que además obtuvo este año el Premio
Biblioteca Breve, convocado por Seix Barral (http://www.seix-barral.es),
Belli recrea la expulsión del Paraíso como una experiencia en la que sus
protagonistas deben asumir la responsabilidad de tomar decisiones propias.
Adán cree que quizá lo mejor sería no alejarse de la frontera del Paraíso
por si Dios se lo piensa mejor y los busca, mientras que Eva teme que eso
sea imposible.
Belli agradeció el premio “con maracas y panderetas” y declaró sentirse
“muy feliz”. La ceremonia se inició a las 7:30 de la noche en el Auditorio
Juan Rulfo y contó con la asistencia de Marco Antonio Cortés Guardado,
rector de la Universidad de Guadalajara (UdG, http://www.udg.mx); Raúl
Padilla López y Nubia Macías, presidente y directora, respectivamente, de
la FIL; Martha Cerda, escritora; Margarita Valencia, vocera del jurado, y
Araceli Ramos, representante de la Fundación Casa Cuervo.
La obra de la escritora nicaragüense “exquisita, precisa, fluida, rebosante
de insinuaciones y resonancias”, le valió el reconocimiento a su novela El
infinito en la palma de la mano. Correspondió a Margarita Valencia leer el
acta y al rector Cortés Guardado hacer entrega del reconocimiento. Ramos,
por la Fundación Casa Cuervo, entregó simbólicamente el cheque por diez mil
dólares del premio, que es auspiciado por esta institución desde 2004.
Belli contó a los asistentes que el día que Nubia Macías la llamó para
darle la noticia de su premio, la llamada coincidía con la fecha de
cumpleaños de su padre, quien, dijo, “siempre me contrarió, pero fue
solidario”. Al hablar de su obra, se dijo orgullosa de ir “limpiando” el
polvo de la incomprensión hacia la mujer, porque eso es salir del
prejuicio. Su gran reto al escribir fue no alterar el Génesis, sino hacerlo
entender. Al finalizar, expresó su deseo de que muchos adanes y muchas evas
se reflejen en su obra, “porque todos estamos en este mundo mordiendo
frutas prohibidas”.
Fuente: FIL
*** Celebrado en Mérida VIII Encuentro de Investigadores Literarios
Organizado por el Instituto de Investigaciones Literarias Gonzalo Picón
Febres (IIL, http://vereda.saber.ula.ve/sitioinstituto) de la Universidad
de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve) entre el miércoles 3 y el viernes 5
de diciembre se realizó en la sede de ese centro en Mérida, capital del
estado homónimo en Venezuela, el VIII Encuentro de Investigadores de la
Literatura Venezolana y Latinoamericana, que bajo el lema “Avatares
literarios desde un País portátil” reunió a 16 profesionales del área.
Las actividades, que tuvieron como escenario la Sala de Conferencias
“Domingo Miliani” del IIL, se iniciaron el miércoles 3 de diciembre a las 9
de la mañana con las palabras de bienvenida a cargo de la doctora Maén
Puerta, directora del instituto, después de lo cual el escritor Oscar
Marcano pronunció la conferencia inaugural, en la que hizo referencia a la
importancia de Adriano González León en la literatura venezolana y en todo
el ámbito de habla hispana, no sólo a partir del éxito de su novela más
conocida, País portátil, sino por la calidad sostenida que se puede
apreciar en toda su obra.
Además de hablar de la extensa cultura de González León, Marcano recordó
entre otras anécdotas que el autor de Linaje de árboles desdeñaba, no sin
alguna amargura, las críticas que se hacían a la cantidad de libros que
había publicado, defendiendo el derecho del escritor a hacer su trabajo
según se lo dictara su voluntad, ajeno a programas impuestos por factores
externos, como contratos con editoriales o incluso la presión de la misma
crítica.
Al término de su intervención, Marcano presentó un video con una pequeña
selección de momentos inéditos de González León, extraídos de grabaciones
descartadas de su programa Contratema, que transmitía en los años 80 el
canal 5 de la Televisora Nacional de Venezuela, hoy desaparecido.
En la tarde, el profesor Enrique Plata Ramírez fungió de moderador de la
mesa “Otros avatares”, que se inició con un trabajo en el que la doctora
Cecilia Cuesta, a partir de un análisis del libro Criaturas verbales, de la
escritora venezolana Milagros Socorro, delinea un panorama contemporáneo de
la crónica en Venezuela.
Le siguieron Francisco Javier Díaz, con su conferencia “El personaje y la
ficcionalidad literaria: una mirada sobre cuentos venezolanos”; Vanessa
Márquez con un estudio del erotismo, la perversidad y la pornografía en los
relatos de El pájaro insaciable, de Rubén Monasterios, y Alirio Pérez Lo
Presti con “La literatura de la violencia en la contemporaneidad”, trabajo
en el que hizo referencia al papel del escritor venezolano en el momento
histórico actual.
El jueves en la mañana, con la moderación de la profesora Carmen Díaz
Orozco, se iniciaron las actividades con la presentación de la ponencia “La
literatura infantil y juvenil en Venezuela: ¿en busca de un lector(a),
vampiro, hada o bruja?”, a cargo de la doctora Maén Puerta. El profesor
Steven Bermúdez, de la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve),
habló a continuación sobre la construcción, en el cuento, de la emoción
literaria. Por último, el profesor Enrique Plata Ramírez pronunció su
conferencia “Fisuras y trasvasamientos en la narrativa de Alberto Jiménez
Ure”.
Moderada por Vanessa Márquez, la tarde del jueves se instaló la mesa
“Avatares narrativos”, que se inició con la conferencia “Del somnonauta de
la tetractis a la miaíta en la jeta: saltando del filósofo reflexivo al
prosaico local en la escritura de José Manuel Briceño Guerrero”, a cargo de
la profesora Clea Rojas, quien describió cómo en su obra este autor suele
alternar entre un lenguaje de alto vuelo y el humor coloquial y localista.
A continuación la profesora Carmen Díaz Orozco, en “Cuerpos urbanos: de
Caracas la hostil a Maracaibo la flatulenta”, describió el tratamiento que
de la ciudad se hace en la novela Corrector de estilo, con la que Milton
Quero Arévalo se convirtió, en 2005, en ganador de la primera edición del
Premio Bienal de Novela Adriano González León.
El viernes en la mañana, con Clea Rojas como moderadora, se abrió la mesa
“El vuelo de Polimnia”, en la que Renato Rivas recordó la figura del poeta
Eugenio Montejo en su conferencia “Errante deseo que acompaña la tierra”,
una aproximación al poemario Papiros amorosos. Posteriormente, el escritor
Santiago Acosta recuperó en su trabajo la figura olvidada de la poeta Emira
Rodríguez, y Willy McKey hizo lo propio con Salustio González Rincones en
su ponencia “Crítica y retaguardia”. Acosta y Rodríguez son coeditores de
la revista de poesía El Salmón
(http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com). La mesa terminó con la
intervención del profesor Arnaldo Valero, “En las antípodas de la ciudad
letrada”, sobre el estado de la crítica en la actualidad.
“En tinta electrónica” es el título de la mesa que se celebró en la tarde,
y en la que fungió de moderador Arnaldo Valero. Jorge Gómez Jiménez, editor
de Letralia, habló sobre cómo se fueron acercando las tecnologías en el
siglo XX hasta producir las publicaciones digitales actuales, y describió
el proceso de selección de material de su revista. Héctor Torres, editor de
Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org), habló de cómo los
medios digitales han incidido favorablemente en el buen momento que vive la
literatura venezolana, y manifestó que las editoriales deben apostar a
utilizar estos medios como espacios ideales para la internacionalización de
la obra de los autores del país.
A continuación se realizó un recital narrativo en el que Jorge Gómez
Jiménez leyó el relato “Amalia”; Héctor Torres parte del primer capítulo de
su novela La huella del bisonte; Oscar Marcano dos cuentos inéditos y la
doctora Maén Puerta algunos textos de su libro Historias de fútbol. Al
concluir el recital, Santiago Acosta y Willy McKey presentaron el número 3
de la revista de poesía El Salmón, dedicado a la poesía experimental
venezolana del siglo XX. El encuentro terminó con la presentación de la
parranda navideña del instituto y un brindis.
*** Crean en Internet el Portal del Español como Lengua Extranjera
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
(http://www.cervantesvirtual.com), conjuntamente con la Fundación Comillas
(http://www.fundacioncomillas.es), presentaron el pasado 3 de diciembre el
Portal del Español como Lengua Extranjera
(http://www.cervantesvirtual.com/portal/comillas), creado para ofrecer en
un espacio digital materiales y recursos educativos que faciliten el
estudio del español.
El portal se articula en cuatro grandes bloques temáticos que facilitan su
consulta: Documentos ELE, biblioteca compuesta por obras de referencia para
conocer el español como lengua de cultura; Mundo iberoamericano, que reúne
portales institucionales auspiciados por organismos de relevancia presentes
en diferentes países hispanohablantes; Recursos didácticos, que contiene
distintas herramientas para trabajar las destrezas orales y escritas en el
aula, así como propuestas puntuales para el uso didáctico de textos
literarios, y Enlaces de interés, que ofrece al usuario una relación
exhaustiva de espacios de utilidad para la enseñanza del español como
lengua extranjera.
La presentación contó con la asistencia de Ignacio Rodríguez del Bosque,
director general de la Fundación Comillas; Manuel Bravo Lifante, director
general de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes; Inmaculada
Martínez, jefa de Estudios y Actividades Académicas de la Fundación
Comillas; Raquel Gómez Lisaso, responsable de Servicios Informáticos de la
Fundación Comillas; Dolores Azorín, profesora de la Universidad de Alicante
(http://www.ua.es) y directora académica del portal, y Luis Rodríguez
Moreno, director de Relaciones Institucionales de la Fundación Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes.
Fuente: BVMC
*** Fotografía y collage en tres exposiciones del Celarg
Este 4 de diciembre fueron inauguradas las exposiciones “Warao y el último
viaje sobre un árbol”
(http://av.celarg.org.ve/MiguelGarciaMoya/PortalMGM.htm), de fotografías
del venezolano Miguel García Moya; “Mujeres latinoamericanas”
(http://av.celarg.org.ve/OlgaMorales3/PortalOlgaMorales.htm), de
fotografías de la argentina Olga Morales, e “Imaginarios urbanos”
(http://av.celarg.gob.ve/DavidAcevedo/PortalDA.htm), de collages del
también argentino David Acevedo. Las dos primeras se mantendrán abiertas al
público hasta el 15 de febrero, mientras que la última podrá ser visitada
hasta el 22.
La primera exposición, en la Sala RG1 de la Casa de Rómulo Gallegos, en
Altamira (Caracas), permite apreciar 38 fotografías de García Moya
(Carúpano, Sucre, 1975), pertenecientes al Proyecto Fotográfico Memoria
Verde, realizado con comunidades indígenas venezolanas de los estados
Bolívar, Amazonas, Anzoátegui y Zulia, donde además se puso en práctica el
Proyecto Fotolata, que instruyó a sus participantes sobre el registro
fotográfico con materiales precarios como, por ejemplo, el empleo de latas
en la elaboración de cámaras rudimentarias.
Por su parte, la muestra de Olga Morales (Argentina, 1950), abierta al
público en la Sala RG2, está conformada por treinta fotografías realizadas
entre 1992 y 2006 en diferentes lugares de América Latina. Las mismas
registran a mujeres de todas las edades en actividades vinculadas a
diferentes movimientos sociales.
La exposición de collages de Acevedo (Buenos Aires, 1978), en la Sala NG,
incluye treinta y seis collages realizados entre 1991 y 2005. El artista
también es conocido por su seudónimo “Armando Guerra”, que lo identifica
con su labor de activismo político dirigido a la defensa de los derechos
humanos en Argentina.
Fuente: Celarg
*** Falleció la soprano Irma González
Este jueves 4 de diciembre falleció en su hogar, a las 11:10 de la mañana y
con 92 años de edad, la maestra Irma González, una de las más grandes
sopranos de México y de muchas casas de ópera en el mundo, quien luego de
triunfar en los escenarios y salas de grabación consagrara medio siglo a
formar a varias generaciones de las mejores voces de su país.
Sus restos fueron honrados en una agencia al sur de Ciudad de México y al
mediodía del viernes recibió, además, un homenaje de cuerpo presente en el
Palacio de Bellas Artes (http://www.bellasartes.gob.mx), donde formó parte
de lo que es conocido como la “época de oro” de la ópera en México, en las
décadas 40 y 50 del siglo pasado.
“No padecía de ninguna enfermedad. Simplemente le dio tos hace unos días,
ni siquiera neumonía, simple tos”, comentó Raúl Herrera, pianista
acompañante de la soprano y editor del libro Irma González, soprano de
México, publicado por La Jornada (http://www.jornada.unam.mx) en 1994.
“Deja un legado enorme tanto con su trabajo artístico como pedagógico. Tuvo
una vida muy plena en tan diversos sentidos como el familiar y vivió una
muy larga existencia. A pesar de eso no deja de ser dolorosa su pérdida”,
expresó el maestro Herrera.
“Murió de edad y casi en coincidencia cronométrica con la poeta Enriqueta
Ochoa, quien se fue el lunes 1 de diciembre: ellas dos se fueron en una
suerte de santidad laica, en estado de gracia”, dijo Ignacio Toscano, quien
fue responsable del renacimiento del género operístico en Bellas Artes en
los años 80, hazaña en la que participó Irma González.
La cantante inició su carrera en 1935 y tan sólo cuatro años después, con
Carlos Chávez dirigiendo a la Sinfónica de México (hoy Sinfónica Nacional),
realizó el estreno local de la suite de la ópera Lulú, del compositor
austriaco Alban Berg. Fue alumna de piano de Manuel M. Ponce y discípula de
canto de la legendaria María Bonilla. Su debut operístico fue bautizado por
Mozart: en 1941 cantó La flauta mágica y eslabonó leyenda hasta la fecha de
su retiro, en 1980, con su insuperable Madame Butterfly.
Participó en más de mil funciones operísticas en Bellas Artes y en quince
países, además de medio millar de presentaciones en conciertos y recitales.
Durante sus presentaciones en el Metropolitan Opera House de Nueva York fue
contratada para grabar una versión de la Novena sinfonía de Beethoven bajo
la batuta del director de orquesta austriaco Bruno Walter.
Además de ese registro histórico (discos Columbia,
http://www.columbiarecords.com; New York Philharmonic Orchestra,
http://nyphil.org), realizó grabaciones con la Boston Symphony
(http://www.bso.org) bajo la batuta de Serge Koussevitsky y también trabajó
con Leonard Bernstein, Erich Kleiber, Sergiu Celibidache, sir Thomas
Beecham, Rafael Kubelik, Ernest Ansermet, Otto Klemperer, Igor Markevich y
Joseph Krips, entre otras figuras históricas.
El jueves 30 de diciembre de 1976 cantó obras novohispanas acompañada por
la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México
(Unam, http://www.unam.mx), y fue en consecuencia la primera solista en la
historia de la Sala Nezahualcóyotl, que esa noche se inauguró.
Entre las figuras del canto que Irma González formó figuran Francisco
Araiza, Flavio Becerra, Ignacio Clapés, María Luisa Tamez, Gabriela Herrera
y Alicia Cascante.
Fuente: La Jornada
*** FIL Guadalajara cierra con balance positivo
Este 7 de diciembre fue clausurada la 22ª edición de la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), el más importante
evento editorial en español, que contó a Italia como país Invitado de
Honor, homenaje que el año próximo recibirá no un país, sino la ciudad
estadounidense de Los Angeles.
El presidente de la Feria, Raúl Padilla, informó que la FIL recibió, en
nueve días, a 604.000 visitantes; 17.259 profesionales de los libros fueron
registrados; 1.667 periodistas acreditados, y 1.947 casas editoriales
provenientes de 40 países transportadas a un moderno espacio de exposición
con una superficie total de 37.000 metros cuadrados.
En el ámbito de la participación italiana el Ministerio de los Bienes y las
Actividades Culturales, con el Centro del Libro y la Lectura de la
Dirección General de los Bienes del Libro, los Institutos Culturales y el
Derecho de Autor y la AIE-Asociación Italiana de Editores, encabezaron el
programa literario y académico, además de organizar la presencia de las 60
editoriales italianas en la FIL.
Con Las ciudades invisibles, de Italo Calvino, como hilo conductor, la
participación editorial italiana fue articulada en un programa literario
compuesto por 60 eventos, reuniendo 65 personalidades de la cultura
italiana de los más representativos ámbitos generacionales. También se
destaca la participación italiana en el programa académico, con 30 eventos
que reunieron cerca de 25 profesionales representantes de las universidades
italianas.
Federico Motta, presidente de la AIE, explicó que Italia hizo lo posible
“para traer a Guadalajara todo aquello que representa y explica lo mejor de
nuestra actual cultura, pero no podíamos imaginar una respuesta tan grande
del público. Los contactos para los intercambios de derechos fueron
numerosos y abrimos un canal privilegiado con un área importante del
mercado editorial mundial”.
Motta reconoció sobre todo “a los escritores invitados y a su gran
disponibilidad, pero también al Ministerio de los Asuntos Exteriores (MAE),
que coordinó la participación, al Ministerio de los Bienes y de las
Actividades Culturales, que sostuvo la participación editorial, al
Ministerio del Desarrollo Económico, y al Instituto Nacional del Comercio
Exterior que realizaron el Pabellón italiano”.
Autores y editores también manifestaron satisfacción por los resultados de
la feria. Los responsables de la Librería Morgana
(http://www.libreria-morgana.com) y el Fondo de Cultura Económica (FCE,
http://www.fondodeculturaeconomica.com), que administraron la venta de
libros en italiano y español de los escritores, tanto clásicos como
contemporáneos, dentro del Pabellón Italiano, dijeron estar “sorprendidos”
por el éxito.
Del sábado 29 de noviembre, día de la inauguración, hasta el domingo 7 de
diciembre, se veindieron cerca de 12 mil volúmenes, para un total de 2
millones de pesos. Entre los más vendidos estuvieron los libros de autores
presentes en la FIL como Niccolò Ammaniti, Patrizia Cavalli, Vincenzo
Cerami, Cristina Comencini, Valerio Evangelisti, Paolo Giordano, Valerio
Massimo Manfredi, Valerio Magrelli, Dacia Maraini, Melania Mazzucco,
Piergiorgio Odifreddi, Sandro Veronesi, aunque también los clásicos, libros
de gramática italiana y diccionarios de italiano-español. Entre los más
pedidos destacan Gomorra, de Roberto Saviano; Il nome della rosa, de
Umberto Eco; Novecento, de Alessandro Baricco, y los títulos de Italo
Calvino.
Italia y sus autores fueron “sorprendidos por un asalto” en las
intervenciones realizadas en el Caffé Letterario en el Pabellón de Italia,
donde se realizó la mayor parte de los encuentros, registrando un cupo
lleno, tanto con la presencia de autores conocidos y traducidos, como de
autores menos nombrados en México. El particular interés del contacto
directo con los autores y académicos italianos fue manifestado con las
preguntas que realizaba el público mexicano, que demostró curiosidad de
profundizar
Los autores para niños y jóvenes, como Nicoletta Costa, Paola Zannoner,
Antongionata Ferrari, Moony Witcher, fueron aplaudidos por un nutrido grupo
de jóvenes entusiastas, que ayudados por la antología de los autores
italianos, distribuidas tanto en las escuelas como en FIL, se prepararon
para seguir las sesiones.
En 2009 el Invitado de Honor será, en lugar de un país, una ciudad: Los
Angeles. En la ceremonia en la que se hizo el anuncio correspondiente
estuvieron presentes Dana Gioia, presidente del Fondo Nacional para las
Artes de los Estados Unidos (NEA, http://www.nea.org, por sus siglas en
inglés); Olga Garay, gerente general del Departamento de Asuntos Culturales
de Los Angeles; Edward Ramotowski, cónsul general de Estados Unidos en
Guadalajara; Marco Antonio Cortés Guardado, rector de la Universidad de
Guadalajara (UdG, http://www.udg.mx); Raúl Padilla López, presidente de la
FIL, y Nubia Macías, directora de la feria.
Padilla López agradeció a la delegación italiana y dio la bienvenida a
quienes toman la estafeta. Recalcó que por primera vez se elige a una
ciudad y que Los Ángeles fue la mejor opción por no ser ajena a la dinámica
social y cultural mexicana. “Los Angeles es un punto de encuentro de la
tradición oral y escrita por el destino de miles de latinos a esta ciudad”,
dijo.
Los presentes coincidieron en que en Los Angeles existe un enorme
desarrollo cultural y artístico, perfecto espacio para el intercambio por
la asombrosa fuerza que emerge de la diversidad cultural que se encuentra
en esa urbe, considerada la ciudad prototipo para el siglo 21. La presencia
de Los Angeles se planea como una muestra espectacular que incluirá más de
cien actividades, donde se muestre la conjunción de ideologías y culturas
que en el mundo se esparcen en medios como el cine, la televisión, el arte
en todas sus expresiones y, por supuesto, la literatura, dijo Olga Garay.
Dana Gioia, uno de los principales promotores de esta iniciativa, declaró
haberse preparado “toda la vida para este brindis”, al alzar la copa para
celebrar la próxima presencia de Los Angeles, toda vez que su abuela era
italiana y su madre mexicana. Él recibió, de manos del embajador Felice
Scauso, la máscara veneciana con la que Italia dijo arrivederci y la FIL
abrió sus brazos para decir welcome.
Fuente: FIL
*** José Antonio Fortes: “El silencio me ha hecho más sabio”
Entrevistado por la periodista Victoria Fernández para el diario Ideal
(http://www.ideal.es), de Granada, el profesor José Antonio Fortes (Vélez,
Málaga, 1949) habló sobre el enfrentamiento judicial
(http://www.letralia.com/199/1112garciamontero.htm) en el que semanas atrás
se vio envuelto con su compañero de trabajo en la Universidad de Granada
(http://www.ugr.es), el poeta Luis García Montero, a quien la justicia
española ha condenado, por injurias graves con publicidad, al pago de una
multa de 1.800 euros e indemnización de 3.000 euros.
Fortes niega tener siquiera conciencia de haberse llevado históricamente
“mal” con García Montero. “Sí he sabido que su pensamiento representaba
para mí unas posiciones engañosas y contrarias, pero nunca nos hemos
enfrentado por cuestiones personales, ni tan siquiera académicas, sino por
razones intelectuales que atañen a posiciones de izquierdas”, indicó.
Respondió en forma afirmativa a la pregunta de la periodista sobre si
considera que fue machacado públicamente, aunque agregó que en octubre de
2006, “a los pocos días de iniciarse la ceremonia de la confusión con el
artículo en El País, era todo tan grotesco, el juicio intelectual y
político al que me sometían, la manipulación, las injurias que, de
inmediato, fui consciente de algo obvio: que la persona vituperada no era
yo. Estaban hablando de un Fortes que yo no conocía. Ni yo había dicho las
palabras que me atribuían, ni actuaba como decían, ni soy un dogmático, ni
un sectario, ni un revisionista y yo me preguntaba: ¿pero qué dicen?, ¿de
quién hablan? Hablaban de alguien que no era yo, para nada. Por tanto, en
esa ajenidad que me producía el personaje al que estaban manipulando, yo me
he sentido fuerte y seguro”.
Explica que no ha estado solo en el proceso contra García Montero, pues ha
estado siempre “completamente acompañado por un grupo de amigos, no de
copas ni de prebendas, sino camaradas del pensamiento político y del
pensamiento literario” al lado de quienes “nunca me he sentido yo
individuo, sino una persona colectivamente unida a un grupo de gente
—incluso anónima, antiguos y auténticos alumnos, otros con nombre y
apellidos— que estaban conmigo, estábamos todos juntos”.
“De no haber sido así”, continúa Fortes, “no habría podido sobrevivir al
aniquilamiento —por tierra, mar y aire— al que me ha sometido el poder
mediático de la prensa, la radio y la televisión, especialmente desde el
grupo Prisa (http://www.prisa.com) a través de El País
(http://www.elpais.com) y la Cadena Cuatro (http://www.cuatro.com). Pero no
me han hundido porque tengo la fuerza de mis ideas sólidas y contrastadas,
como las personas que están conmigo. Personas que han intervenido siempre
con razones y nunca con el insulto, la injuria o la difamación”.
Calificó de “campaña de manipulación y desprestigio”, por otro lado
“totalmente lógica”, la posición asumida por medios y particulares a favor
de García Montero. “Cuando se pone en marcha una maquinaria de poder, ésta
cumple sus objetivos de clase y tritura al contrincante o incluso al
contrario, a quien no esté alineado a su servicio. Y esto no es ni bueno ni
malo. Es lógico, porque el sistema, su pensamiento único y sus agentes, no
pueden permitir disfunciones ni rebeliones, ni disidencias ni posiciones
contrarias, ni heterodoxias. Nada de nada”.
Dijo que con este caso se ha dado cuenta de haberse “vuelto mayor”, de
haber “madurado” y de que “el silencio me ha hecho más sabio, más prudente,
más radical, más fuerte, más contundente, más riguroso y más preciso. Creo
que estoy en el mejor momento intelectual de mi vida. Nunca me he
encontrado más lúcido y decidido. Ni más feliz”.
Considera que este asunto “ha puesto en cuestión el papel que tiene el
intelectual en la sociedad de hoy”, y asegura conocer, en la universidad,
“grandes trabajadores intelectuales que han sabido ver dónde estaban las
razones; otros, sin embargo, no las han visto. Pero me quedo con lo
positivo. El posicionamiento de quienes ostentan en la actualidad el poder
administrativo es algo secundario para mí, porque la gestión administrativa
del poder se recambia; hoy están unos y, mañana, otros. Lo que valen son
las ideas y la creación de un espacio abierto universitario donde debatir,
no donde insultar o manipular”.
Fuente: Ideal
*** Le Clézio: “Los libros son un tesoro mayor que las cuentas bancarias”
El escritor Jean-Marie Le Clézio se convirtió este 7 de diciembre en el
decimocuarto francés en recibir el Premio Nobel de Literatura. La Academia
Sueca argumentó su decisión en favor de Le Clézio por ser “el escritor de
la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada”. El rey
Carlos Gustavo de Suecia distinguió al autor de El africano, La cuarentena
y El atestado, junto a los ganadores en las categorías científicas, en la
Sala de Conciertos de Estocolmo.
En su discurso de recepción del premio, pronunciado el sábado 6 y titulado
“En el bosque de las paradojas” (una versión en español puede leerse en
nuestra sección de materiales especiales,
http://www.letralia.com/201/especial01.htm), Le Clézio dijo que no cree en
la posibilidad de que se puedan lograr cambios en la sociedad mediante la
literatura, pero que ésta es imprescindible para velar por la lengua y la
supervivencia cultural del hombre. Rindió homenaje al escritor mexicano
Juan Rulfo y recordó las selvas tropicales de Panamá, donde vivió largos
periodos hace 30 años.
Vestido de azul marino, camisa negra, corbata psicodélica y aparentemente
impresionado por el solemne ambiente, el escritor francés de 68 años dedicó
el galardón a Elvira, prodigiosa contadora de cuentos en la selva de los
amerindios, antes de rendir homenaje a autores literarios del mundo entero,
como Rulfo, el nigeriano Chinua Áchebe, el mauritano Malcom de Chazal o el
poeta británico Wilfrid Owen.
Antes de comenzar su discurso, el escritor volvió a agradecer a la Academia
Sueca “el gran honor” que le ha deparado. Después de una pausa, empezó
preguntándose: “¿por qué escribimos?”, y continuó: “Imagino que cada
persona tiene una respuesta. Tal vez porque no estamos dispuestos a
enfrentarnos a la realidad. Para mí escribir es la guerra, pero no como un
hecho histórico revolucionario, sino la guerra que viven los civiles y,
sobre todo, los niños y los jóvenes. Tenemos hambre, tenemos miedo, tenemos
frío”.
Recordó cómo las tropas del Mariscal Rommel desfilaban bajo su ventana,
cómo escribió sus primeros textos en las páginas de las cartillas de
racionamiento (“desde entonces me gustan los lápices y los papeles sin
refinar”) y la falta de libros en la postguerra, un período que, confesó,
le marcó más que la propia guerra. Entonces escribió su primer libro, a los
seis o siete años. Se llamaba Un globo para viajar alrededor del mundo.
Al abordar los asuntos relacionados con su infancia y sus primeras lecturas
recordó el talento narrador de su abuela, los textos de Don Quijote, El
Lazarillo de Tormes y los viajes de Gulliver y de Marco Polo. Las aventuras
escritas por Víctor Hugo, el Abad Rochon y los cuentos de Balzac. Habló
sobre sus viajes a África, su encuentro con la verdadera selva, los
animales y cómo su padre le enseñó a escuchar los sonidos de los gorilas,
experiencias que le sirvieron para escribir novelas futuras.
Se refirió a Cicerón, Solzhenitsyn, Rabelais, Rousseau, Madame de Staël,
Milan Kundera y Jean-Paul Sartre, entre otros, y tras divagar sobre la
necesidad de reinventar la cultura, aseguró que no cree que el escritor
puede cambiar el mundo, sino que es un testigo: “La soledad es su destino”.
Tras explicar que el bosque de paradojas —como el sueco Stig Dagerman
define la literatura— es un lugar del que no se escapa, contó cómo minutos
antes de que la Academia le anunciara el premio estaba precisamente leyendo
un libro de textos políticos de este autor, titulado La dictadura de la
nostalgia. “Un libro cáustico y amargo, que amo especialmente. Estoy más
cerca de los textos pesimistas de Dagerman que del activismo de Gramsci o
la desilusión de Sartre”.
Le Clézio habló con énfasis sobre la lengua, de la que dijo que es el
invento más extraordinario de la humanidad, que precede a todo y comparte
todo; “sin la lengua no habría ciencia, tecnología, leyes, arte, amor”, y
advirtió sobre el peligro de anemia y degeneración. Habló también de los
libros, “un tesoro mayor que los inmuebles o las cuentas bancarias”, y de
cómo descubrió la cultura de otros continentes a través de Soyinka, Achebe,
Kourouma, Betin o Malcolm.
Mencionó a Internet como una “cosa buena” y se preguntó: “¿Habrían valido
la pena estos asombrosos inventos de no ser por la enseñanza del lenguaje
escrito y los libros? Proporcionar a casi todas las personas en el planeta
un dispositivo de cristal líquido es utópico. ¿No estamos, de cierta
manera, en el proceso de creación de una nueva elite, trazando una línea
que divide el mundo entre aquellos que tienen acceso a la comunicación y el
conocimiento y aquellos que se quedan fuera? Grandes naciones, grandes
civilizaciones han desaparecido por no darse cuenta de que esto podía
ocurrir”.
Y concluyó con una nueva mención a Dagerman, de su creación literaria y de
la insatisfacción de no poder hablar a aquellos que pasan hambre y a los
analfabetos que exigen nuestra lucha. Pidió igualmente que en el milenio
que ha empezado “ningún niño, sea cual sea su sexo, su idioma o religión,
sea abandonado a la ignorancia y condenado a pasar hambre. Sea dejado a
merced de su destino. Porque a ese niño (dijo citando a Heráclito), que
lleva dentro de sí el futuro de nuestra raza humana, le pertenece el
reino”.
Fuentes: ABC • AFP • DPA
*** Vargas Llosa rechaza enmienda constitucional de Venezuela
“Guardaré siempre gratitud y cariño a Venezuela”, dijo el escritor
al recordar el otorgamiento del Premio Rómulo Gallegos, en 1967, que
recibió de manos del autor de Doña Bárbara.
El escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, que el pasado lunes 8 de
diciembre fue distinguido con el doctorado honoris causa de la Universidad
Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve), cree que la propuesta del
presidente de Venezuela, teniente coronel (r) Hugo Chávez, para una
enmienda constitucional no tendrá éxito, debido a los dos reveses que ha
sufrido en los últimos procesos electorales. Advirtió, sin embargo, “que
los pueblos se equivocan”.
La USB decidió conceder este reconocimiento al autor de La ciudad y los
perros por la solidez, vastedad e intensidad de su obra y su importancia en
las letras latinoamericanas, además de su comprobado conocimiento de las
realidades del continente a través de sus novelas.
En su discurso, Vargas Llosa confesó que descubrió a América Latina en
París en los años sesenta. En la ciudad que concentró a las letras
latinoamericanas en aquella década, lo que para él había sido un
archipiélago de países muy poco relacionados entre sí, empezó a tener un
sentido distinto.
“Mi descubrimiento de América Latina en esos años me catapultó a leer a sus
poetas, soñadores, novelistas, a interesarme por su pasado y presente, a
viajar por todos sus países y a vivir sus problemas y sus luchas políticas
como si fueran míos. Desde entonces comencé a sentirme ante todo un
latinoamericano”.
Afirmó que hoy entiende mejor que antaño que “lo latinoamericano es una
expresión de lo universal, sobre todo de lo occidental”. Sentirse
latinoamericano significa, dijo, “tener conciencia de que las demarcaciones
territoriales que dividen a nuestros países son artificiales”. Estas
fronteras fueron impuestas de manera arbitraria en los años coloniales y
legitimadas, y a veces agravadas, por los líderes de la emancipación y los
gobiernos republicanos.
“Esta balcanización forzada de América Latina ha sido uno de los factores
más conspicuos de nuestro subdesarrollo. Estimuló el nacionalismo y los
conflictos en los que los países latinoamericanos nos hemos desangrado,
malgastando ingentes recursos que hubieran podido servir para el progreso.
Sólo en el caso de la cultura, la integración latinoamericana ha llegado a
ser algo real, impuesto por la experiencia y la necesidad”.
Señaló que los artistas del continente suelen descubrir “que lo que los une
es mucho más importante que lo que los separa de los otros
latinoamericanos. En otros dominios, en política y economía sobre todo, los
intentos de unificar se han visto siempre frenados por los reflejos
nacionalistas, enraizados en todo el continente. Esa es la razón por la que
todos los mecanismos concebidos para unir a la región, desde el Pacto
Andino hasta Mercosur, nunca han prosperado”.
La obsesión recurrente por definir la identidad de América Latina es, según
él, una pretensión inútil e imposible, pues la identidad la tienen los
individuos, las colectividades carecen de ella. “América Latina es a la vez
portuguesa, española, india, africana, ¿con qué criterio fijar una
identidad única a América Latina?”
Hacerlo, agregó, tendría el inconveniente “de practicar una cirugía
discriminatoria que excluye a millones de latinoamericanos y a su frondosa
variedad cultural. Esa amalgama es nuestro mejor patrimonio, ser un
continente que carece de una identidad porque las tiene todas, y porque
sigue transformándose cada día”.
¿Forma parte América Latina de Occidente, culturalmente hablando, o es algo
distinto como lo sería China, India o Japón?, se preguntó. “A mí la
respuesta me parece obvia, América Latina es una prolongación de Occidente
que naturalmente tiene matices y diferencias propias que, sin alejarla del
tronco común, le dan cierta singularidad. Esta opinión está lejos de ser
compartida por todos los latinoamericanos. A menudo, es rebatida con el
argumento de que si fuera así, América Latina carecería de voz propia y
sería apenas un epílogo colonial”.
En realidad, dijo el escritor, “lo diverso es la condición característica,
es en buena parte consecuencia de las fuentes occidentales, por eso los
latinoamericanos hablamos español, inglés, portugués y francés, por eso
somos católicos, protestantes, ateos o agnósticos”.
Expresó que en Europa siempre se ha sentido como en casa, ni más ni menos
que en América Latina. “No me identifico con todo lo que contiene la
tradición occidental porque, no lo olvidemos, también son productos
occidentales el antisemitismo, el fascismo, el nacionalismo, el comunismo.
La tradición occidental que he hecho mía es la de la cultura democrática,
la libertad, la racionalidad, la tolerancia y su riquísimo patrimonio
literario, histórico y artístico”.
Rechaza con todas sus fuerzas “la barbarie que representan los antiguos
militares, las dictaduras de los hombres fuertes, todas sin excepción, de
derecha o de izquierda, el estúpido machismo, el nacionalismo que es la
gran cortina de humo tras la cual los gobiernos justifican el armamentismo,
y los cuantiosos robos, la visión patriotera y provinciana de la política,
la mejor receta para no salir nunca del subdesarrollo”.
Europeo y latinoamericano coinciden y expresan lo mejor que ha dado la
cultura occidental, afirmó. “No viene mal recordarlo en la universidad que
lleva el nombre de Simón Bolívar, uno de los latinoamericanos que más hizo
en su vida por entender al viejo y al nuevo mundo como el anverso y el
reverso de una misma civilización”.
Al agradecer el doctorado honoris causa, dijo recibirlo “como un mandato” y
aseguró que hará “lo posible para no defraudarlos”. Agradeció los discursos
de Carlos Pacheco y Rafael Arráiz Lucca, ambos miembros de la Academia
Venezolana de la Lengua, “que evocaron momentos inolvidables de mi vida,
como recibir el Premio Rómulo Gallegos de manos del maestro Gallegos. Fue
quizás el más importante impulso que recibió mi vocación, mi carrera de
escritor, por lo que guardaré siempre gratitud y cariño a Venezuela”.
Ya en un encuentro con la prensa, el novelista expresó abiertamente su
posición en contra del gobierno de Chávez, y rechazó de plano la enmienda
constitucional que el mandatario aspira a someter a referéndum durante las
celebraciones de carnaval de 2009.
Dijo dudar que los venezolanos apoyen la reelección presidencial
indefinida, debido a los reveses que sufrió el oficialismo durante los dos
últimos procesos comiciales y a la “tradición de lucha contra los gobiernos
autoritarios” que, dijo, ha caracterizado al país. Sin embargo, advirtió
que los pueblos se equivocan e hizo un llamado a las naciones del
continente a cumplir con su “obligación moral y cívica” de solidarizarse
con quienes se resisten a la implantación del proyecto chavista.
Insistió en que “si el proyecto autoritario de Chávez echa raíces, la
libertad no sólo se empobrecerá en Venezuela sino en muchos países de
América Latina”, y aseguró que tenía “mucho que aprender de los jóvenes
venezolanos”, saludando su lucha por la libertad y la justicia.
A pesar de sus advertencias y alarmas sobre la vida política y financiera
de la zona, se mostró optimista ante los nuevos y jóvenes escritores y
aplaudió la creatividad de quienes han dibujado las páginas más recientes
de la literatura hispanoamericana. Recordó con agrado cuando se le concedió
en Caracas, en su primera entrega, el Premio Rómulo Gallegos de novela que
recibió de manos del propio autor venezolano. “Le debo mucho a Venezuela
por esto”, dijo.
Fuentes: El Nacional • USB
*** Murió el poeta español Juan León
El poeta Juan Jesús León (Granada, 1946) falleció en la madrugada del
pasado martes 9 de diciembre a consecuencia de una larga enfermedad.
Académico de Buenas Letras de Granada, su línea poética pertenecía a la
llamada tradición quevedesca, una lírica satírica, irónica y cargada de
humor, que lamentablemente no contó con el reconocimiento de otros tipos de
poéticas.
Nació en el seno de una familia de propietarios agrícolas de la vega
accitana. Pasó su infancia entre su ciudad natal y Benalúa de Guadix, en
cuya escuela inició sus estudios primarios, que completó en el colegio
granadino de los Escolapios, donde también cursó el bachillerato. A los
ocho años comenzó a redactar cortos relatos y anécdotas familiares de
ingenuidad infantil, hasta que, a la edad de doce años aproximadamente,
escribió sus primeros versos.
En la década de los años sesenta publica sus primeros libros de versos,
considerados por él como intuitivos y de aprendizaje, por lo que no los
incluyó en sus poesías completas.
A partir de 1971 viaja con frecuencia por toda la España peninsular, Europa
y algunos países de África y Asia. En 1974 crea y dirige la Colección
Zumaya de poesía, en la que publica Espero la caída del pájaro más triste,
su primera obra de madurez. Aquella colección fue una editorial de
referencia para algunos de los jóvenes poetas que entonces empezaban a
publicar.
En 1978 edita Estos tiempos son largos paréntesis de goma y se licencia en
filosofía y letras por la Universidad de Granada (http://www.ugr.es), en la
sección de filología románica y, en el año 1985, en la sección de historia
contemporánea. En 1986 publica Conciencia puesta en pie.
En 1988 hace un viaje con el desaparecido poeta y padre de la Otra
Sentimentalidad, Javier Egea, a Portugal, en cuya capital ambos poetas
dieron varios recitales. Este mismo año publica una carpeta de poemas
titulada Canción debida e ilustrada con serigrafías de José Aguilera, y
reúne y edita bajo el título Del corazón y la experiencia toda su poesía
escrita entre 1970 y 1988.
Al año siguiente publica su libro de ensayos titulado Expresión poética y
expresión popular, que sería reeditado el año 2000, en una versión
ampliada, bajo el título de Formas de expresión poética en el lenguaje
popular. En 1994 participa, junto a otros poetas, en un recital en el
Ateneo de Sevilla. En 1995 publicó sus Poemas satíricos, escritos entre
1973 y 1993, y, al año siguiente, colabora en la obra Églogas de Tiena, de
la que es autor junto a Fernando de Villena, José Lupiáñez y Enrique Morón.
En 1998 publica una Literatura universal, razón y la experiencia,
continuación del que publicó en 1988. Sus dos últimos libros de poemas son
Espacio entre dos fechas y la segunda parte de Del corazón y la experiencia
(2004), que recopila la obra poética escrita entre 1989 y 2002.
León compaginó asimismo su trabajo de escritor con el de profesor de
bachiller de lengua y literatura. Era un poeta y escritor incansable,
prueba de lo cual son los dos libros que ha dejado en imprenta, y que verán
la luz próximamente. Uno de ellos será editado por el sello granadino Dauro
(http://www.edicionesdauro.com) y el otro en la colección Mirto de la
Academia de Buenas Letras de Granada
(http://www.academiadebuenasletrasdegranada.org).
Fuente: Ideal
*** Un oriolano dona 3.000 obras sobre Hernández e historia municipal
El español Ildefonso Cases Andreu donó el pasado 10 de diciembre a su
ciudad natal, Orihuela (Alicante, España), para uso y disfrute de sus
vecinos, la extensa biblioteca, sonoteca y videoteca que ha ido recopilando
a lo largo de los años sobre la historia del municipio y sobre uno de sus
ciudadanos más ilustres, el poeta Miguel Hernández.
En total, el Ayuntamiento (http://www.aytoorihuela.es) y la Fundación
Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com) recibieron más de
3.000 obras en diferentes formatos, que pasarán a engrosar los fondos
documentales del municipio y podrán ser consultados por todos los
oriolanos, según anunció la concejal de Cultura y Patrimonio Histórico,
Pepa Ferrando.
Las obras referentes al poeta fueron trasladadas a la fundación, que las
documentará, clasificará y dará cobijo. Entre ellas, explicó Ferrando, hay
una extensa colección de discos de vinilo con las versiones musicadas de
obras de Hernández, ya que estas versiones han sido uno de los principales
objetos de coleccionismo y estudio por parte de Cases.
En cuanto a las obras sobre la historia de Orihuela, han sido colocadas,
temporalmente, en una sala del Teatro Circo, donde varios becarios de la
Concejalía de Cultura las clasificarán. “Posteriormente irán destinadas a
la futura biblioteca municipal, cuando se construya, donde podrán ser
consultadas por los oriolanos”, apuntó Ferrando.
Cases es, además de un gran estudioso de la vida y obra de Miguel
Hernández, un apasionado de Orihuela, ciudad donde nació y a la que visita
con frecuencia, a pesar de que sus obligaciones le llevan a pasar mucho
tiempo en Andalucía, donde llegó a ser director general de Patrimonio y
donde trabaja como profesor de la Universidad de Sevilla
(http://www.us.es). Precisamente su dedicación a la ciudad y al poeta le
han valido el honor de ser uno de los elegidos para recibir, en enero de
2009, la distinción de Caballero de la Orden de San Antón.
“Su donación ha sido muy generosa y se merece nuestro más sincero
agradecimiento, porque fue él mismo el que se puso en contacto con el
ayuntamiento y la fundación para ofrecernos su biblioteca privada”, indicó
la edil.
Fuente: La Verdad
*** Ignacio Barreto nuevo director de la Biblioteca Nacional de Venezuela
Según el número 39.078 de la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela, de fecha jueves 11 de diciembre de 2008, a través de una
resolución de la Vicepresidencia de la República, fue designado Ignacio
Barreto como director del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional
(http://www.bnv.gob.ve).
Barreto, músico venezolano, desempeñaba el cargo de director de la
Colección Audiovisual de la Biblioteca Nacional, cuya misión consiste en
preservar la memoria no bibliográfica y audiovisual del país, en aras de
garantizar al pueblo el libre acceso a los documentos que el ente del
Patrimonio resguarda.
Hasta el momento de producirse esta designación, el director del ente era
el escritor Fernando Báez
(http://www.letralia.com/firmas/baezfernando.htm), autor de Historia
universal de la destrucción de libros y La destrucción cultural de Iraq,
entre otros títulos.
Fuente: MPPC
*** Escritores nicaragüenses condenan censura contra Sergio Ramírez
Un grupo de 79 escritores nicaragüenses condenó este 11 de diciembre la
“censura impuesta” por el gobierno sandinista al novelista Sergio Ramírez
(http://www.sergioramirez.com), a quien no se autorizó a escribir el
prólogo de la antología de la poesía de Carlos Martínez Rivas que el diario
español El País (http://www.elpais.com) tenía previsto publicar en mayo
próximo.
“Los poetas, escritores y artistas nicaragüenses condenamos la censura
impuesta por el Gobierno de Nicaragua a través de Luis Morales Alonso,
titular del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), contra el escritor
Sergio Ramírez”, expresaron los intelectuales y artistas en un comunicado.
Los escritores nicaragüenses, encabezados por Gioconda Belli, lamentaron
que la antología del poeta nicaragüense Carlos Martínez Rivas (1924-1998),
cuyos derechos de autor fueron cedidos al INC, ya no será publicada por El
País ante la “negativa oficial” del gobierno que preside Daniel Ortega.
El INC impidió que Ramírez prologara el libro con el argumento de que los
derechos de autor del nicaragüense Martínez Rivas (1924-1998) fueron
cedidos a esta institución gubernamental por familiares del poeta. El País
solicitó al INC en 2004 autorización para publicar parte de la obra del
poeta acompañada de un prólogo de Ramírez, pero la respuesta de las
autoridades de Managua fue negativa. En dicha respuesta, Luis Morales,
director del INC, afirmó que la voluntad del poeta era que su obra quedara
“bajo el estudio únicamente del escritor nicaragüense Pablo Centeno Gómez”.
Ramírez, por su lado, dice que conoció la noticia de la prohibición durante
la 22ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL,
http://www.fil.com.mx), en México. Sostiene que esto “no es una cosa del
INC, no lo quiero ver así. Esto es un acto de censura oficial del gobierno
de Nicaragua en contra de un escritor, por represalias por sus opiniones
críticas”. El escritor publicó este 15 de diciembre el texto íntegro del
prólogo en su blog de El Boomeran(g), y puede ser leído en
http://abbrr.com/2VZ.
En el documento que suscribieron la semana pasada los intelectuales y
artistas nicaragüenses, señalaron que “con esta actitud el gobierno de
Nicaragua no sólo censura la palabra de Sergio Ramírez, sino también la
palabra poética de Martínez Rivas y, finalmente, censura el derecho a que
muchos lectores accedan a la poesía, misma que no puede callar, aunque
otros así lo quieran”.
Calificaron esa decisión del INC como una “acción totalitaria” contra el
escritor Ramírez, que “sólo demuestra el repudio, la persecución y el acoso
del gobierno de Nicaragua, que como es sabido, ha venido ocurriendo en
meses anteriores en casos particulares”. Entre esos casos mencionaron al
poeta Ernesto Cardenal, a los cantautores Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy
y el periodista Carlos Fernando Chamorro, y ahora a Ramírez.
Vicepresidente de Nicaragua durante el primer gobierno sandinista
(1979-1990), Ramírez es actualmente un fuerte crítico al régimen de Ortega.
“Nosotros demandamos al gobierno de Nicaragua respeto absoluto a la
libertad de expresión de Sergio Ramírez, exigimos respeto a su palabra, a
su voz, que es la voz de muchos, y a su creación literaria, lugar donde
hemos aprendido a soñar y tener esperanza”, exigieron los intelectuales que
suscribieron el manifiesto. Además, repudiaron “la acción indigna de no
permitir la publicación a nivel internacional de la poesía de Martínez
Rivas, para muchos considerado uno de los mejores poetas después de Rubén
Darío”.
El INC no autorizó que Ramírez escribiera el prólogo de la antología de la
poesía de Martínez Rivas, llamada La insurrección solitaria. Autor de
Castigo divino y Un baile de máscaras y ganador del Premio Alfaguara 1998
con la novela Margarita, está linda la mar, Ramírez ha calificado esa
decisión del INC como “un acto oficial de censura del gobierno de
Nicaragua”.
El escritor ha recibido el respaldo de Gabriel García Márquez, Carlos
Fuentes, Fernando Savater, Tomás Eloy Martínez y Juan Gelman, entre otros.
Fuente: EFE
*** Puerto Rico inicia homenajes a Alejandro Tapia y Rivera
Las Jornadas de Tapia, todo un año dedicado a la figura de Alejandro Tapia
y Rivera se iniciaron este viernes 12 con la inauguración, a sala llena, de
la exposición “Tapia: el primer puertorriqueño”, realizada en el Ateneo
Puertorriqueño con la asistencia de su presidente, el licenciado Eduardo
Morales Coll, el director del Archivo Nacional de Teatro y Cine
(http://www.archivonacionaldeteatroycineap.com) y rector del Conservatorio
de Arte Dramático (http://www.conservatorioap.com), el profesor Roberto
Ramos-Perea, y el director de la Sección de Teatro, el doctor Edgar Quiles
Ferrer.
La muestra ofrece al público documentos, recién encontrados, relativos al
destierro de Tapia y Rivera, así como documentos, fotografías y primeras
ediciones de sus obras literarias. Habrá actividades especiales dirigidas a
los estudiantes previa coordinación. Estará abierta al público hasta el 30
de enero de 2009, en horarios de lunes a viernes de 11 de la mañana a 4:30
de la tarde, y los domingos de 12 del día a 4 de la tarde (con excepción de
las vísperas y días festivos de la Navidad, Año Nuevo y Reyes.) La entrada
es libre.
Como parte de los actos programados en homenaje al escritor, este mes se
estrenará el largometraje de La Cuarterona, una película de Roberto
Ramos-Perea, José Orraca y Julián Ramos Trabal basada en la obra homónima
de Tapia y Rivera, y actuada y producida por la Compañía de Teatro del
Ateneo Puertorriqueño. Posteriormente, el 29 de enero, será presentado el
largometraje documental Tapia: el primer puertorriqueño, escrito y dirigido
por Roberto Ramos-Perea y producido por el Archivo Nacional de Teatro y
Cine y el Conservatorio de Arte Dramático del Ateneo.
La 32ª edición del Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño, titulada
“Todo Tapia”, llevará a escena toda su obra dramática, así como varias
adaptaciones de sus novelas, y culminará con el estreno de la obra Mucén o
el triunfo del patriotismo, escrita y publicada en San Juan por Celedonio
Luis Nebot de Padilla en 1833, y que es la primera obra de teatro
puertorriqueña publicada en Puerto Rico, y el primer libro publicado en
Puerto Rico por un puertorriqueño. Asimismo, del 3 al 5 de abril, se
llevará a cabo el II Congreso Tapiano, donde intelectuales puertorriqueños
e internacionales hablarán sobre la obra tapiana y su vigencia.
Las Jornadas de Tapia incluyen la publicación de libros, audiolibros y DVD
de las obras de Tapia, estudios y presentaciones. Se espera dar también
traslado a las cenizas del escritor y de su esposa, Rosario Díaz Espiau,
que se encuentran en un panteón prestado, al Panteón de los Próceres del
Ateneo Puertorriqueño.
Considerado el padre de las letras puertorriqueñas, Tapia y Rivera nació en
San Juan en 1826 y murió en la misma ciudad en 1882. En 1849 fue deportado
a España a raíz de un duelo con un oficial de artillería, y en Madrid se
dedicó a estudiar las fuentes históricas de Puerto Rico.
Publicó novelas como El heliotropo (1848), La leyenda de los veinte años
(1874), y Cofresí (1876), y dramas como Roberto D’Evreux (1856) o Vasco
Núñez de Balboa (1872); así como biografía, poesía, conferencias,
antologías, cuadros de costumbres, ensayos y un trabajo autobiográfico, Mis
memorias, que quedó inconcluso y se publicó póstumamente en 1927.
Tapia y Rivera ejerció la docencia en el Museo de la Juventud, de Ponce,
fue presidente del Ateneo Puertorriqueño y, entre sus muchas
condecoraciones y honores, el gobierno de España le concedió la medalla de
Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III.
Fuentes: Ateneo • Wikipedia
*** Gallimard publica selección de Octavio Paz en su colección La Pléiade
Tras Cervantes, Lorca y Borges, Octavio Paz es el cuarto escritor de lengua
española publicado en la legendaria colección de La Pléiade (Gallimard,
http://www.gallimard.fr), una de las más influyentes del mundo, una
referencia canónica, a pesar de ciertas arbitrariedades, suerte de
“panteón” en papel biblia de las grandes obras literarias de nuestra
civilización.
La Pléiade también publicó en su día una antología de referencia consagrada
a la picaresca, un volumen dedicado al teatro español de los siglos áureos
y una discutida antología de la poesía española del siglo XX. La colección
suele dar una relevancia particular a la gran literatura francesa. Sus
ediciones de Chateaubriand, Baudelaire, Rimbaud o Proust son referencias
absolutas. Las literaturas en lengua inglesa, alemana, italiana o española
están representadas con distinta fortuna. Pero está fuera de duda su
carácter “canonizante”.
Borges cedió materiales de primera importancia para su edición propia. Paz,
por su parte, firmó el contrato de su volumen en La Pléiade el 24 de junio
de 1994. Catorce años más tarde se publica el volumen de sus Oeuvres, en
una edición presentada y anotada por Jean-Claude Masson, que ha contado con
una importante nómina de traductores. Amory, Caillois, Claude Esteban,
Carmen Figueroa, Lambert, Magne, Masson, Munier, Benjamín Péret, André
Pierre de Mandiargues y Jacques Roubaud.
Masson ha seguido la edición española de las Obras completas de Paz. Pero
aporta materiales y una visión propia de la obra, el legado y el puesto del
gran poeta mexicano en la historia de las literaturas, como puente entre
ambas orillas del Atlántico, como eslabón entre las culturas de Oriente y
Occidente.
Las Oeuvres de Paz en La Pléiade incluyen quince libros de poemas y prosa
poética, de Libertad bajo palabra (1958) a Árbol adentro (1987), y cuatro
libros de ensayos, de El arco y la lira (1956) a La otra voz (1990). Quedan
fuera libros mayores, como La llama doble (1993), su indispensable ensayo
sobre el amor y la noción del amor en Occidente, o su ensayo sobre Sor
Juana Inés de la Cruz (1982).
Gracias al trabajo y sabiduría de Masson, la ausencia de este o aquel libro
no merma en absoluto la importancia excepcional de estas Oeuvres, cuyo
puesto en La Pléiade es, justamente, el de un “puente” entre las
literaturas españolas escritas a uno y otro lado del Atlántico, entre esas
literaturas y el resto de las culturas occidentales, entre las culturas de
las Américas, Europa y Asia.
Masson reconstruye con mucha finura las distintas “pasarelas” biográficas,
históricas, culturales donde se fundan y proliferan tales diálogos, a
través de la vida y la obra de Paz. En su México natal, donde se cruzan en
íntimo mestizaje las tradiciones españolas e indígenas, para culminar en la
plaza de Tlatelolco, en un ensayo indispensable. En México, Valencia,
París, donde las tradiciones literarias y políticas, locales y cosmopolitas
(movimiento cristero, anarquismo español, comunismo de tutela soviética) y
las tradiciones literarias del siglo XX (orientalismo, modernismo,
vanguardias) contemplan la tragedia de la historia (nazismo, comunismo,
Europa de hinojos en su íntima guerra civil) e inventan o importan nuevas
formas artísticas.
En Nueva Delhi, México y París, donde Paz da nuevos rumbos íntimos a su
vida, ayudándonos a comprender las nociones del amor donde se funda nuestra
civilización y él intenta el diálogo entre los despojos y semillas de
varias civilizaciones, del budismo zen a la mística occidental, del
erotismo hindú a Spinoza, del arte tántrico a Marcel Duchamp y las
literaturas que vendrán.
Fuente: ABC
*** Fallece a los cien años la poeta española Cres Sanz
Cres Sanz, maestra y poeta, decana de los escritores de Palencia (Castilla
y León, España), falleció este 14 de diciembre, sólo cuatro meses antes de
cumplir 101 años de edad. Cres Sanz residía en los últimos años en la
residencia de San Bernabé de Palencia, en cuya capilla se celebró la misa
de funeral este 15 de diciembre a partir de las 10:30 de la mañana.
Nacida el 10 de marzo de 1908 en la localidad de Baltanás, dedicó toda su
vida laboral a la docencia, como maestra de escuela. Primero en Palencia y
posteriormente en Dueñas, en donde se jubiló en 1978, Sanz, conocida por
sus alumnos como doña Cres, dejó su impronta en cientos de niños palentinos
a través de sus clases, sus cuentos y sus poemas.
Su obra literaria está recogida en un libro de artículos escritos entre
1942 y 1952 titulado Una limosna pa san Juanillo, y en varios poemarios:
Poemas para el recuerdo (1986), Con otra luz, Desde la vida (1987), Rimas
del color del tiempo (1988), Todo es ayer (1991) y Está gritando el alma
(1998). Todos los poemas incluidos en estos libros se recogen en la
publicación Obras completas; canto a la calidad de vida, que fue editado en
marzo de 2005 con motivo de su nonagésimo séptimo cumpleaños.
Sanz recibió también, en noviembre de 2000, un homenaje público ofrecido
por el Consejo Municipal de Mayores de Palencia en el Teatro Principal. En
aquel acto, la concejala de Mayores del Ayuntamiento, Aurora Merchán,
también maestra y poeta como ella, la definió como “una mujer caracterizada
por la sencillez de las gentes grandes”. Aquel homenaje y la presentación
de las Obras completas el 10 de marzo de 2005 son los últimos actos
públicos en los que se le pudo ver, dado su delicado estado de salud.
Fuente: El Norte de Castilla
*** Recordarán a Rafael Alberti en los 106 años de su nacimiento
Este martes 16 de diciembre la Fundación Rafael Alberti
(http://www.rafaelalberti.es) celebrará el 106º aniversario de su titular
con una serie de actos en El Puerto de Santa María, Cádiz (España), según
se informó el pasado 5 de diciembre en una rueda de prensa en la que estuvo
presente la viuda del poeta y presidenta de la entidad, María Asunción
Mateo.
“A él le hubiera encantado cumplir esa edad, porque quería vivir 113 o 116
años, una barbaridad”, dijo Mateo en la sede de la fundación, durante un
acto en el que también participó el concejal de cultura de El Puerto,
Millán Alegre.
“Él no está con nosotros pero la fundación representa muy bien su obra, su
carácter y, sobre todo, creo que venir aquí es compartir con él su labor de
creador”, expresó Mateo antes de anunciar la agenda programada para el
martes, cuando la fundación celebrará una jornada de puertas abiertas.
En la mañana del día 16 habrá una lectura continuada de textos de Alberti.
“Es el acto que más afluencia de público tiene y para mí es el más emotivo.
Es lo que más le gustaba a él porque un poeta que no está en labios de su
pueblo es un poeta que no existe”, declaró Mateo.
Por la tarde se inaugurará en la Sala Audiovisual una exposición con
fotografías tomadas por el argentino Roberto Otero durante las visitas que
Alberti hizo a Picasso en París. “Son fotos hechas en la intimidad, que no
tiene nadie. Son de un valor histórico inconmensurable”, explicó la viuda
del poeta.
La muestra lleva por título “Picasso y Alberti: imágenes de una amistad”,
porque según Mateo “amistad es lo que había entre ellos. Lo que les unía,
además de los lazos artísticos, eran fundamentalmente lazos humanos: los
dos eran andaluces, estaban enamorados de su tierra y estaban exiliados,
uno voluntariamente y el otro no”.
Las imágenes han sido cedidas por el Museo Picasso de Málaga
(http://www.museopicassomalaga.org) y es la primera vez que se exhiben
fuera de esta institución. Según María Asunción Mateo, esta muestra “es un
homenaje a la amistad entre Rafael y Picasso, pero también a Roberto Otero,
gran fotógrafo y amigo nuestro, que murió hace cuatro años”.
Además habrá otra exposición con publicaciones de Alberti sobre Picasso,
con traducciones en varios idiomas y ambientada con la voz del poeta
portuense recitando poemas dedicados al artista malagueño. Tras las
inauguraciones, el director del Museo Picasso, Bernardo Laniado-Romero,
pronunciará la conferencia “Museos. Espacios. Una visión personal”. Para
cerrar la jornada, el Orfeón Portuense ofrecerá un concierto en el que
interpretará principalmente canciones de Alberti, además de otros autores.
Los actos continuarán el día 17 de diciembre con un concierto de Paco
Cepero en el salón de actos de la fundación titulado “50 años de leyenda”,
en el que el guitarrista estará acompañado por otros tocaores, además de un
bajo, violín y percusión. La entrada será libre. María Asunción Mateo quiso
agradecer a la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco
(http://www.juntadeandalucia.es/cultura/aadf) su colaboración para hacer
posible este concierto.
Por su parte, el concejal manifestó el apoyo del Ayuntamiento de El Puerto
de Santa María (http://www.elpuertodesantamaria.es) “a esta fundación que
lleva el nombre de la ciudad por todo el mundo, como hacía Alberti”, para
que cada año la conmemoración del aniversario “sea más brillante”.
Fuente: Diario de Cádiz
*** Fundación Giardinelli recibe Premio B’nai B’rith Derechos Humanos
La Fundación Mempo Giardinelli (FMG, http://www.fundamgiardinelli.org.ar)
ha sido galardonada con el Premio B’nai B’rith Derechos Humanos, distinción
que se confiere a personas u organizaciones que se han destacado en la
promoción y defensa de los derechos humanos.
B’nai B’rith es la organización judía de servicios más antigua y extensa
del mundo, creada en 1843 en Nueva York y actualmente con filiales en 58
países. B’nai B’rith Argentina (http://www.bnaibrith.org.ar) fue fundada en
el año 1930.
El galardón, que fue entregado el pasado 3 de diciembre en el Salón San
Martín de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
(http://www.legislatura.gov.ar), también ha sido conferido este año a la
Asociación Madres del Dolor (http://www.madresdeldolor.org.ar), la
Fundación de la Merced (http://www.fundaciondelamerced.org.ar), la
Confraternidad Argentina Judeo Cristiana
(http://www.cajudeocristiana.org.ar) y el doctor Osvaldo Canziani, de
Córdoba.
La FMG tiene previsto celebrar en la ciudad de Corrientes, el jueves 18 de
diciembre, una ceremonia especial en ocasión de haber recibido este premio,
acto en el que se contará con la presencia de voluntarios y beneficiarios
de la entidad.
La propuesta de premiación a la FMG fue hecha por la Filial
Tikva-Corrientes, en base a que “la Fundación pone en foco un modo de hacer
realidad los más altos y nobles valores que deben alentar la vida y la
convivencia humanas, otorgando dos instrumentos esenciales: nutrición y
conocimiento para uno de los segmentos más desprotegidos como es el de la
infancia”.
La colectividad correntina destacó en particular el Programa de Asistencia
a Comedores Infantiles, puesto en marcha oficialmente el 9 de julio de
2002, y que “desde entonces ha distribuido más de siete toneladas de
mercaderías”. Dicho programa lleva alimentos y lectura a cientos de niños
que asisten a comedores escolares o salas de copeo de leche para
complementar su ingesta diaria. Los niños de todos los comedores reciben
también en distintos momentos del año material didáctico y útiles
escolares, juguetes, libros, ropas y calzados.
Fuentes: B’nai B’rith Argentina • FMG
||||||||||||||||||||||| MATERIAL ESPECIAL |||||||||||||||||||||||
=== En el bosque de las paradojas =========================================
=== Discurso de Jean-Marie Gustave Le Clézio ==============================
=== previo a la ceremonia de entrega ======================================
=== del Premio Nobel de Literatura 2008 ===================================
=== Pronunciado en Estocolmo, Suecia, el 6 de diciembre de 2008 ===========
¿Por qué escribimos? Creo que cada uno tiene su propia respuesta para esa
simple pregunta. Uno tiene predisposiciones, un entorno, circunstancias.
Defectos, también. Si estamos escribiendo, significa que no estamos
actuando. Que nos encontramos en dificultades cuando enfrentamos a la
realidad y hemos elegido otra manera de reaccionar, otro camino para
comunicar, una cierta distancia, un tiempo para reflexionar.
Si examino las circunstancias que me llevaron a escribir —y esto no es mera
autoindulgencia sino un deseo de precisión— veo con claridad que el punto
de inicio para mí fue la guerra. No la guerra en el sentido del tiempo
específico de un magno trastorno, donde se experimentan eventos históricos,
como la campaña francesa en la batalla de Valmy, como la retrata Goethe del
lado germánico o mi ancestro François por el bando de la armée
révolutionnaire. Este debió ser un momento de exaltación y patetismo.
No, para mí guerra es lo que los civiles experimentan, niños pequeños
primero y todos los demás. Ni una sola vez la guerra ha sido para mí un
momento histórico. Estábamos hambrientos, estábamos temerosos, teníamos
frío, y eso es todo. Recuerdo haber visto a las tropas del Mariscal Rommel
pasando por mi ventana en camino a los Alpes, buscando un pasaje hacia el
norte de Italia y Austria. No tengo un recuerdo particularmente vívido de
tal evento.
Recuerdo, sin embargo, que durante los años siguientes a la guerra
carecíamos de todo, particularmente libros y materiales para escribir. A
falta de papel y tinta, realicé mis primeros textos y dibujos en la
contraportada de los libros usando un lápiz bicolor, rojo y azul. Esto me
dejó una cierta preferencia por el papel rugoso y los lápices ordinarios. A
falta de libros para niños, leía los diccionarios de mi abuela.
Eran como un maravilloso portón, a través del cual me embarqué en el
descubrimiento del mundo, me extravié y soñé despierto mientras miraba las
láminas ilustradas y los mapas y las listas de palabras poco familiares. El
primer libro que escribí, a la edad de 6 o 7 años, se tituló, más o menos,
Le Globe à mariner. Inmediatamente después escribí la biografía de un
imaginario monarca llamado Daniel III —¿podría haber sido sueco?— y un
relato contado por una gaviota. Era un tiempo de reclusión.
A los chicos apenas se les permitía salir de casa a jugar, porque en los
jardines y descampados alrededor de la casa de la abuela aún había minas
enterradas. Recuerdo que un día, mientras caminaba a la orilla del mar,
llegué a un terreno cercado por alambre de púas: en la entrada había un
aviso en alemán y francés que amenazaba a los intrusos y estaba rematado
con un cráneo para dejar el mensaje perfectamente claro.
Es fácil entender, en ese contexto, el deseo de escapar —y de ahí, el deseo
de soñar y de poner esos sueños en la escritura. Mi abuela materna, sin
embargo, era una gran contadora de historias, y se sentaba durante las
largas tardes a contar sus historias. Éstas eran siempre muy imaginativas y
su escenario eran los bosques —quizás en África o en Mauritius, la isla de
los Macabeos— donde el personaje principal era un mono que tenía mucho
talento para las travesuras y cuyas inquietudes siempre lo llevaban a las
más peligrosas aventuras. Después, viajaría a África y pasaría tiempo allí,
para descubrir el verdadero bosque, uno donde casi no había animales.
Pero un oficial de distrito en la villa de Obudu, cerca de la frontera con
Camerún, me enseñó cómo escuchar el tamborileo de los gorilas en una
pradera cercana, provocado al golpear sus pechos. Y de esa jornada, y el
tiempo que pasé allí (en Nigeria, donde mi padre era doctor extramuros) no
sería la sustancia que rescataría para futuras novelas, pero sí el
nacimiento de una segunda personalidad, un ensoñador que estaba fascinado
con la realidad al mismo tiempo, y esta personalidad ha estado conmigo
durante toda mi vida desde entonces —y ha constituido una dimensión
contradictoria, una extranjería dentro de mí mismo que ha sido a veces
fuente de sufrimiento. Dada la lentitud de la vida, me ha tomado la mejor
parte de mi existencia el entender la importancia de esta contradicción.
Los libros entraron en mi vida en un periodo posterior. Cuando la herencia
de mi padre fue dividida, luego de que fuera expulsado de la casa familiar
en Moka, Mauritius, él arregló que se instalaran varias bibliotecas con los
libros que le quedaron. Fue entonces cuando comprendí una verdad que de
inmediato no es aparente para los niños: que los libros son un tesoro más
preciado que cualquier propiedad o cuenta de banco. Fue en esos volúmenes
—muchos de ellos antiguos tomos encuadernados— que descubrí las grandes
obras de la literatura universal: Don Quijote, ilustrado por Tony Johannot;
La vida de Lazarillo de Tormes; las Leyendas Ingoldsby; Gulliver’s Travels;
las grandiosas e inspiradas novelas Quatre-Vingt-Treize, Les Travailleurs
de la Mer y L’Homme qui Rit. Así también Les Contes Drôlatiques, de Balzac.
Pero los libros que tuvieron mayor impacto en mí fueron las antologías de
cuentos de viajeros, la mayoría de ellos dedicados a India, África y las
islas Mascarene, o las grandes historias de exploración de Dumon d’Urville
o Abbé Rochon, así como Bougainville, Cook, y desde luego los viajes de
Marco Polo.
En la mediocre vida de una pequeña provincia dormitando por el sol, después
de todos esos años de libertad en África, esos libros me otorgaron el sabor
de la aventura, la sensación de vastedad del mundo real, significados para
explorar por medio del instinto y sentidos más allá del conocimiento. En
cierto modo, también, esos libros me dieron, a muy temprana edad, la
advertencia de la contradictoria naturaleza de la existencia de un niño: un
niño puede aferrarse a un santuario, un lugar para olvidar la violencia y
competitividad, y a la vez encontrar placer al contemplar tras la
ventanilla el mundo exterior en su devenir.
Hace poco recibí —para mí, algo sorprendente— la noticia de que la Academia
Sueca me premiaba con esta distinción. Estaba releyendo un pequeño libro de
Stig Dagerman al que le tengo particular aprecio: una colección de ensayos
políticos titulado Essäer Och Texter. No era pura casualidad que yo
estuviera releyendo este agridulce, abrasivo libro. Me preparaba para un
viaje a Suecia para recibir el premio que la Asociación de Amigos de Stig
Dagerman me otorgaría el verano previo, para visitar los lugares en los que
había estado el escritor cuando niño. Siempre he sido particularmente
receptivo a la escritura de Dagerman, a la manera en que él combina una
ternura casi infantil con cierta ingenuidad y sarcasmo. Y por su idealismo.
Por la clara contemplación con la que juzga su problemática era de post
guerra —la de sus años de madurez, la de mis primeros años. Una frase en
particular captó mi atención, como si hubiese estado dirigida a mí desde
siempre, por la que publiqué una novela titulada Ritournelle de la Faim.
Esa frase, o el pasaje, es como sigue: “Cómo es posible por una parte, por
ejemplo, comportarse como si nada en la Tierra fuera más importante que la
literatura, y por otra parte darse cuenta de que la gente sólo quiere
vencer al hambre y que necesariamente consideraran que la cosa más
importante es lo que puedan conseguir al final del mes. Debido a esto es
que él (el escritor) se confronta con una paradoja: mientras lo que él
quiere es escribir para aquellos que pasan hambre, luego descubre que sólo
aquellos que tienen los recursos para comer son los que notarán su
existencia” (The Writer and Consciousness).
Este “bosque de paradojas”, como lo llamó Stig Dagerman, es precisamente el
numen de la escritura, el lugar desde el que el artista no debe intentar
escapar: al contrario, él o ella debe desplegarlo en orden de examinar cada
detalle, explorar cada rincón, nombrar cada árbol. No es siempre una
estancia agradable. Él piensa que ha encontrado un refugio, ella confiesa
en sus páginas como si fuera una cerca, indulgente amiga; pero ahora estos
escritores se confrontan con la realidad, no precisamente como
observadores, sino como actores. Ellos deben elegir bandos, establecer su
distancia.
Cicerón, Rabelais, Condorcet, Rousseau, Madame de Staël, o, más
recientemente, Solzhenitsyn o Hwang Sok-yong, Abedalitif Laâbi o Milan
Kundera: todos fueron obligados a seguir la senda del exilio. Para algunos
como yo que siempre han —excepto durante breve tiempo de guerra— disfrutado
libertad de movimiento, la idea de que uno se ve impedido de vivir donde
uno ha elegido, es tan inadmisible como perder la libertad.
Pero el privilegio de la libertad de movimiento resulta una paradoja.
Observemos, por un momento, al árbol con sus filosas espinas que está en el
corazón del bosque donde vive el escritor: este hombre, esta mujer,
ocupados escribiendo, inventando sus sueños —¿no pertenecen ellos a una
afortunada, exclusiva y feliz minoría? Tomemos una pausa e imaginémoslos en
una extrema, terrible situación —como aquella en que se encuentra una vasta
mayoría de gente en nuestro planeta.
Una situación en la que, tiempo atrás, en el tiempo de Aristóteles o
Tolstoi, era compartida por aquellos que no tenían status —siervos,
sirvientes, villanos en la Europa de la Edad Media, o aquellos que durante
el Iluminismo fueron llevados a la costa de África, vendidos en Gorée o El
Mina o Zanzíbar. E incluso hoy, mientras les hablo, existen quienes no
tienen libertad de expresión, que están en el otro lado del lenguaje. Me he
contagiado de las reflexiones pesimistas de Dagerman, más que de la
militancia gramsciana, o de la desilusionada apuesta sartreana. La idea de
que la literatura es un lujo de la clase dominante, alimentando ideas e
imágenes que continúan siendo extrañas para una vasta mayoría: esa es la
fuente del malestar que cada uno de nosotros siente —porque me dirijo a
aquellos que leen, a los que escriben.
Desde luego, uno quisiera difundir la palabra a todos aquellos que han sido
excluidos, invitarlos de manera magnánima al gran banquete de la cultura.
¿Por qué es esto tan difícil? Comunidades sin escritura, como los
antropólogos gustan llamarles, han triunfado al inventar otras formas de
comunicación, a través de la canción y el mito. ¿Por qué esto se ha vuelto
imposible para nuestras sociedades industrializadas, en esta hora presente?
¿Debemos reinventar la cultura? ¿Debemos regresar a una inmediata, directa
forma de comunicación? Es tentador creer que la cinematografía satisface
esa necesidad en nuestro tiempo, o la música popular con sus ritmos y
rimas, sus ecos de danza. O el jazz y, en otros climas, el calipso, el
maloya, el segá.
La paradoja no es nueva. François Rabelais, el más grande escritor en
lengua francesa, hace tiempo combatió sin tregua contra la pedantería de
los escolares de la Sorbona, burlándose de ellos en su cara con palabras
extraídas de la lengua común. ¿Estaba él hablando por todos los
hambrientos? Exceso, intoxicación, banquete. Él puso en palabras el
extraordinario apetito de aquellos que devoran la demacración de campesinos
y obreros, sólo lo suficiente para una mascarada, para poner el mundo al
revés. La paradoja de la revolución, como la épica cabalgata del caballero
enfadado, vive en la consciencia del escritor.
Si hay una virtud que la pluma del escritor debe tener siempre, esta es que
nunca debe ser usada para alabar al poderoso, ni siquiera con el más
imperceptible garabato. Y sólo porque el artista observa esta conducta
virtuosa no quiere decir que esté fuera de sospecha. Su rebelión, rechazo e
imprecaciones sólo corresponden a un lado de la barrera, el lado del
lenguaje del poder. Unas cuantas palabras, unas cuantas frases podrían
haber escapado. ¿Pero el resto? Un largo palimpsesto, un elegante y
distante tiempo para postergar. Y hay algo de humor, algunas veces, que no
es la forma educada de los resignados, sino la resignación de aquellos que
conocen muy bien sus imperfecciones. Humor es la costa donde el tumultuoso
afluente de la injusticia los ha abandonado.
¿Por qué escribir entonces? De un tiempo para acá, los escritores han
dejado de lado la presunción de creer que pueden cambiar el mundo, cosa que
harán a través de sus historias y novelas, germinando un buen ejemplo de
cómo debería ser la vida. Sencillamente, quieren respaldar su testimonio.
Ese es otro árbol en el bosque de las paradojas. El escritor quiere
respaldar su testimonio cuando, de hecho, no es nada más que un simple
voyeur.
Y luego hay artistas que se convierten en testigos: Dante en La Divina
Commedia, Shakespeare en The Tempest —y Aimé Césaire en su magnífica
adaptación de dicha obra, titulada Une Tempête, en la que Calibán, sentado
sobre un barril de pólvora, trata de volarse a sí mismo y llevarse a su
despreciado amo consigo. También están esos testigos que son imponderables,
como Euclides da Cunha en Os Sertões, o Primo Levi.
Vemos lo absurdo del mundo en Der Prozess (o en las películas de Charlie
Chaplin); su imperfección en La Niassance du Jour, de Colette; su
fantasmagoría en la balada irlandesa que Joyce creó en Finnegan’s Wake. Esa
belleza resplandece, brillante e irresistible en The Snow Leopard de Peter
Matthiessen o en A Sand Country Almanac, de Aldo Leopold. Su inmundicia en
Sanctuary de William Faulkner o en First Snow de Lao She. Su fragilidad
infantil en Ormen (The Snake), de Dagerman.
El mejor escritor como testigo es aquel que se convierte en testigo a pesar
de sí mismo, a regañadientes. La paradoja consiste en que no podrá apoyar
el testimonio de lo que ha visto, incluso de lo que ha inventado. Amargura,
incluso desesperanza puede surgir debido a que él no puede estar presente
cuando se formule la acusación.
Tolstoi puede mostrarnos el sufrimiento que el ejército de Napoleón
infligió al pueblo ruso, pero al final nada cambia del curso de la
historia. Claire de Duras escribió Ourika, y Harriet Beecher Stow escribió
Uncle Tom’s Cabin. Pero fueron los propios esclavos quienes cambiaron el
curso de su destino, quienes se rebelaron y pelearon contra la injusticia
creando una resistencia granate en Brasil, Guyana Francesa y en las Indias
Occidentales, así como la primera república negra en Haití.
Actuar: eso es lo que el escritor quisiera ser capaz de hacer, sobre todas
las cosas. Actuar, en lugar de ofrecer testimonio. Escribir, imaginar y
soñar de tal manera que sus palabras e invenciones y sueños tuvieran un
impacto sobre la realidad, cambiaran las ideas y corazones de las personas,
los prepararan para un mundo mejor. Y entonces, en el momento preciso, una
voz le susurra que eso no será posible, que las palabras son palabras y el
viento de la sociedad se las lleva, y que los sueños son meras ilusiones.
¿Qué derecho tiene para desear ser mejor? ¿Realmente corresponde al
escritor brindar soluciones? No está él en el rol del guardabosques que, en
la obra Knock ou Le Triomphe de la Médecine, quiere prevenir los
terremotos? ¿Cómo puede el escritor actuar, cuando todo lo que sabe es cómo
recordar?
La soledad será su terreno en la vida. Así ha sido siempre. De niño era un
chico frágil, ansioso, excesivamente receptivo, o la chica descrita por
Collete, que no puede hacer más que presenciar cómo sus padres se dañan a
sí mismos, con sus grandes ojos negros alargados en una suerte de dolorosa
atención. La soledad es cariñosa con los escritores, y es en compañía de la
soledad donde ellos pueden encontrar la esencia de la felicidad. Es una
felicidad contradictoria, una mezcla de dolor y deleite, un triunfo
ilusorio, un tormento mudo y omnipresente, nada parecido a un inquietante
tono breve. El escritor, mejor que nadie, sabe cómo cultivar la vital y
venenosa planta, la única que crece sólo en la tierra de su propia
impotencia.
El escritor quiere hablar por todos y para cada era: allí está él, ahí está
ella, cada uno solo en su habitación mirando el espejo blanquecino de la
página vacía, bajo la pantalla de la lámpara destilando su luz secreta. O
sentado frente a la muy brillante pantalla de la computadora, escuchando el
sonido de unos dedos jugando con las llaves. Este, entonces, es el bosque
del escritor. Y cada escritor conoce muy bien cada pasillo de ese bosque.
Si, una y otra vez, algo escapa, como un ave lanzada por un perro al
amanecer, entonces el escritor mira, sorprendido —esto pasa meramente por
azar, en perjuicio de uno mismo.
No es mi deseo, de este modo, regodearme en la negatividad. La literatura
—y este es el punto al que quiero llegar— no es ninguna reliquia arcaica
que debe, lógicamente, ser reemplazada por las artes audiovisuales, el
cine, en particular. La literatura es un complejo, difícil patíbulo, pero
sostengo que ahora es más vital que en la época de Victor Hugo o Byron.
Hay dos razones por las que la literatura es necesaria:
Primero, porque la literatura está hecha del lenguaje. El sentido primario
de la palabra: letras, que son escritas. En francés, la palabra “roman” se
refiere a esos textos en prosa que por primera vez después de la Edad Media
usaron el nuevo lenguaje hablado por la gente, una lengua romance. Y la
palabra para “relato corto”, nouvelle, también deriva de su noción de
novedad. Aproximadamente al mismo tiempo, en Francia, la palabra rimeur (de
rima o ritmo) decayó en uso para designar a la poesía y a los poetas —las
nuevas palabras vinieron del verbo griego poiein, crear. El escritor, el
poeta, el novelista, son creadores. Esto no significa que ellos inventan el
lenguaje, significa que usan al lenguaje para crear belleza, ideas,
imágenes. Es por ello que no podríamos hacerlo sin él.
El lenguaje es la más extraordinaria invención en la historia de la
humanidad, el que vino antes que todo y que hace posible compartir todo.
Sin lenguaje no habría ciencia, tecnología, leyes, arte, amor. Pero sin
otra persona con quien interactuar, la invención se convierte en virtual.
Se atrofia, disminuye, desaparece. Los escritores, en cierto grado, son
defensores del lenguaje. Cuando escriben sus novelas, su poesía, sus obras,
mantienen vivo al lenguaje. Ellos no sólo están usando palabras —al
contrario, están al servicio del lenguaje. Lo celebran, lo afilan, lo
transforman, porque el lenguaje vive a través de ellos y por causa de
ellos, y él acompaña todas las transformaciones sociales y económicas de su
era.
Cuando, en el último siglo, fueron expresadas las teorías racistas, se
hablaba de diferencias fundamentales entre culturas. En una suerte de
absurda jerarquía, se dibujó una correlación entre el éxito económico de
los poderes coloniales con su pretensión de superioridad cultural.
Dichas teorías, como un febril, insano impulso, tendieron a resurgir aquí y
allá, una y otra vez, para justificar el neocolonialismo y el imperialismo.
Allí había, se nos dijo, algunas naciones que se quedaron rezagadas, que no
habían conquistado sus derechos y privilegios allí donde el lenguaje está
implicado, porque estaban atrasados económicamente o tecnológicamente
rebasados. ¿Pero se han dado cuenta aquellos que ponderan su superioridad
cultural, de que todas las personas, el mundo entero, sin importar su grado
de desarrollo, usan el lenguaje? ¿Y de que cada uno de esos lenguajes
tiene, de manera idéntica, un ordenamiento lógico, complejo, estructurado,
con rasgos analíticos que les permiten expresar el mundo, que les permiten
hablar de ciencia o inventar mitos?
Ahora que he defendido la existencia de esa ambigua y un tanto pasada de
moda criatura a la que llamamos escritor, me gustaría regresar a la segunda
razón por la que se necesita la literatura, y que tiene más que ver con la
fina profesión de publicar.
En estos días se ocupa mucho tiempo en hablar de globalización. Se olvida
que, de hecho, el fenómeno inició en Europa durante el Renacimiento, con el
inicio de la época colonial. La globalización no es una cosa mala en sí. La
comunicación ha acelerado progreso en medicina y ciencia. Tal vez, la
generalización de la información contribuya a prevenir conflictos. Quién
sabe, si la Internet hubiera existido en el tiempo de Hitler, quizá su
argumento criminal no habría triunfado —el ridículo habría prevenido que
siquiera hubiera visto la luz del día.
Vivimos en la era de Internet y la comunicación virtual. Esta es cosa
buena, pero ¿habrían valido la pena estos asombrosos inventos de no ser por
la enseñanza del lenguaje escrito y los libros? Proporcionar a casi todas
las personas en el planeta un dispositivo de cristal líquido es utópico.
¿No estamos, de cierta manera, en el proceso de creación de una nueva
elite, trazando una línea que divide el mundo entre aquellos que tienen
acceso a la comunicación y el conocimiento y aquellos que se quedan fuera?
Grandes naciones, grandes civilizaciones han desaparecido por no darse
cuenta de que esto podía ocurrir.
Para estar seguros, existen grandes culturas, consideradas minorías, que
han sido capaces de resistir hasta este día gracias la transmisión oral del
conocimiento y sus mitos. Es indispensable, y benéfico, reconocer la
contribución de estas culturas. Pero nos guste o no, aunque no hayamos
alcanzado la era de la realidad, ya no vivimos en la era de los mitos. No
es posible proveer una fundación por la igualdad y el respeto de otros a
menos que cada niño reciba los beneficios de la escritura.
Y ahora, en esta era que sigue a la descolonización, la literatura se ha
convertido en una manera para que hombres y mujeres en nuestro tiempo
expresen su identidad, clamar su derecho a hablar y ser escuchados en toda
su diversidad. Sin esas voces, su llamado, viviríamos en un mundo de
silencio.
La cultura en una escala global nos concierne a todos. Pero es sobre todo
responsabilidad de lectores —y editores, en otras palabras. Ciertamente, es
injusto que un indio del lejano norte de Canadá, si desea hacerse escuchar,
tenga que escribir en la lengua de sus conquistadores —en francés o inglés.
Ciertamente, es una ilusión esperar que el lenguaje creole, de Mauritius o
de las Indias Occidentales, sea escuchado tan fácilmente como las cinco o
seis lenguas que reinan hoy día como monarcas absolutos en los medios
electrónicos. Pero si, a través de la traducción, sus voces se pueden
escuchar, entonces algo nuevo está ocurriendo, una causa para el optimismo.
La cultura, como he dicho, nos pertenece a todos, a toda la humanidad. Pero
en orden de hacer esto verdadero, cada uno debería tener iguales accesos
hacia la cultura. El libro, sin importar lo anticuado que pueda ser, es la
herramienta ideal. Es práctico, fácil de manejar, económico.
No requiere ninguna destreza en particular y se mantiene bien en cualquier
clima. Su único defecto —y aquí quisiera dirigirme a editores en
particular— es que en un gran número de países es aún muy difícil acceder a
los libros. En Mauritius, el precio de una novela o una colección de poesía
es el equivalente a una gran proporción del presupuesto familiar. En
África, Sureste de Asia, México o las Islas del Sur, los libros continúan
siendo un lujo inaccesible. Y existen los remedios para esta situación.
Unir publicación con los países en desarrollo, el establecimiento de fondos
para bibliotecas y librerías ambulantes, y sobre todo, mayor atención en
publicar trabajos de esos llamados dialectos (lenguajes minoritarios) —que
son a menudo los mayoritarios— ayudaría a la literatura para continuar su
labor de maravillosa herramienta para el autodescubrimiento, para el
descubrimiento de los otros, y para escuchar el concierto de la humanidad,
en toda su rica gama de temas y modulaciones.
Creo que me gustaría agregar algunas palabras más respecto al bosque. No
tengo duda de que por esta razón la pequeña frase de Stig Dagerman sigue
haciendo eco en mi memoria, y es por esta razón que quiero leerlo y
releerlo, para llenarme de ello. Hay una nota de desesperanza en sus
palabras y algo triunfante al mismo tiempo, porque en ese carácter
agridulce encontramos la semilla de verdad que cada uno de nosotros busca.
Cuando niño, soñaba con ese bosque. Me asustaba y me fascinaba a la vez
—suponía que Tom Thumb y Hansel se habían sentido del mismo modo, cuando
estaban en las profundidades del bosque, rodeados por sus peligros y
maravillas.
El bosque es un mundo sin fronteras. Puedes perderte en la espesura de los
árboles y la oscuridad impenetrable. Lo mismo podría decirse del desierto,
o el océano abierto, donde cada duna, cada pradera nos encamina a una
pradera idéntica, cada ola nos lleva a otra perfectamente idéntica ola.
Recuerdo la primera vez que experimenté lo que podría hacer la literatura
—en The Call of the Wind, de Jack London, donde uno de los personajes,
perdido en la nieve, siente cómo el frío lo posee como el círculo de lobos
cercándolo. Él miró su mano, que estaba casi entumecida, y trató de mover
cada dedo, uno después del otro. Este fue un mágico descubrimiento para mí
cuando era niño. Se le llama autoconciencia.
A ese bosque debo una de las más grandes emociones de mi vida adulta. Esto
fue hace casi 30 años, en la región de Centroamérica conocida como El Tapón
del Darién, porque allí, en aquellos días (y creo que la situación no ha
cambiado mucho al paso del tiempo), hubo una interrupción en la Carretera
Panamericana que se suponía uniría a las dos Américas, desde Alaska hasta
el borde de Tierra de Fuego.
En esta región del istmo de Panamá el bosque tropical es extremadamente
denso, y la única manera de viajar es en una balsa río arriba. En ese
bosque vive una población indígena, dividida en dos grupos, los embera y
los wounaans, ambos pertenecientes a la familia lingüística ge-pano-carib.
Aterricé allí por casualidad, y quedé tan fascinado por esta gente que
permanecí durante varios periodos a lo largo de 3 años. Durante todo ese
tiempo no hice otra cosa que vagar sin rumbo fijo de casa en casa —en ese
tiempo la población se negaba a vivir en villas— y aprendí a vivir de
acuerdo a un ritmo que era completamente distinto a cualquiera que hubiera
experimentado hasta ese momento. Como todos los bosques verdaderos, este
era particularmente hostil. Tuve que hacer una lista de todos los peligros
potenciales y de todos los correspondientes recursos de sobrevivencia. Debo
decir que los embera fueron muy pacientes conmigo. Estaban muy divertidos
con mi falta de elegancia, y creo que hasta cierto punto yo estaba
dispuesto a pagarles con entretenimiento lo que ellos me compartían en
sabiduría. No escribí un gran tratado.
El bosque tropical no es realmente un escenario ideal. Los papeles se
reblandecen por la humedad, el calor seca las puntas de las plumas. Nada
que funcione por medio de electricidad dura mucho. Arribé allí con la
convicción de que la literatura era un privilegio, y que siempre me
hospedaría en ella para resolver todos mis problemas existenciales. Una
protección, de cierta manera; una suerte de ventana virtual que podía
desenrollar cuando necesitara refugio de la tormenta.
Una vez que asimilé el sistema de comunismo primitivo practicado por los
indios americanos, así como su profundo disgusto por la autoridad y su
tendencia hacia una natural anarquía, pude ver que el arte, como forma de
expresión individual, no tiene nada qué hacer en el bosque. Por otro lado,
estas personas no tenían nada que se asemejara a lo que llamamos arte en
nuestras sociedades consumistas. En lugar de colgar pinturas en un muro,
hombres y mujeres pintaban sus cuerpos, y en general se resistían a crear
algo duradero. Luego tuve acceso a sus mitos. Cuando hablamos de mitos, en
nuestro mundo de libros escritos, parece que nos referimos a algo que está
muy lejos, en el tiempo o en el espacio. Yo también creía en tal distancia.
Y de pronto los mitos estaban allí para que los escuchara, regularmente,
casi cada noche. Cerca de las higueras que la gente construía en sus casas
en un corazón de tres piedras, en medio de la danza de mosquitos y
palomillas, la voz de los rapsodas —hombres y mujeres por igual— ponía en
movimiento historias, leyendas, cuentos, como si estuvieran hablando de la
realidad cotidiana. Los rapsodas cantaban en una voz aguda, expandiendo su
pecho; su rostro mimetiza las expresiones y pasiones y miedos de los
personajes. Eso podría ser un episodio de una novela, no un mito. Pero una
noche, una joven mujer vino. Su nombre era Elvira. Ella era conocida a lo
largo de todo el bosque de los embera por sus habilidades para narrar. Era
una aventurera y vivía sin un hombre, sin niños —la gente decía que era un
poco borracha, un poco prostituta, pero yo no lo creí ni por un minuto—, e
iba de casa en casa para cantar, a cambio de carne, una botella de alcohol
o unas monedas.
Aunque no tuve otro acceso a sus historias más que por traducción —el
lenguaje de los embera tiene variantes literarias que lo hacen mucho más
complejo que su forma cotidiana—, rápidamente me di cuenta de que ella era
una gran artista, en el mejor sentido del término. El timbre de su voz, el
ritmo de sus manos golpeando contra su pecho, contra su collar de monedas
plateadas, y encima de todo ese aire de posesión que iluminó su rostro y su
mirada, una suerte de trance rítmico mesurado, ejercía un poder sobre todos
aquellos que lo presenciaban. Al simple marco de sus mitos —la invención
del tabaco, los gemelos primigenios, historias sobre dioses y humanos al
amanecer del tiempo— ella añadía su propia historia, su vida de errancia,
sus amores, las traiciones y el sufrimiento, la intensa alegría del amor
carnal, el escozor de los celos, su miedo a envejecer, a morir.
Ella era poesía en acción, teatro antiguo, y la más contemporánea de todas
las novelas al mismo tiempo. Ella era todas esas cosas con fuego, con
violencia; ella inventó, en la oscuridad del bosque, entre el envolvente
sonido de insectos y ranas y el aleteo de los murciélagos, una sensación
que no podía ser llamada de otra manera más que belleza. Como si en su
canción ella cargara el auténtico poder de la naturaleza, y esto era
seguramente la más grande paradoja: que este lugar aislado, este bosque,
tan lejos como podía imaginarlo de la sofisticación de la literatura, era
el sitio donde el arte había encontrado su más fuerte, su más auténtica
expresión.
Después dejé la región y no volví a ver a Elvira, ni a ningún otro rapsoda
del bosque de Darién. Me quedé con algo más que nostalgia —con la certeza
de que la literatura podría existir, incluso si estaba revestida con la
convención y compromiso, incluso si los escritores fueran incapaces de
cambiar al mundo. Algo grande y poderoso, que los sobrepasaba, que en
alguna ocasión podría animarlos y transfigurarlos, y restaurar el sentido
de armonía con la naturaleza. Algo nuevo y muy antiguo al mismo tiempo,
impalpable como el viento, etéreo como las nubes, infinito como el mar.
Esto es algo que vibra en la poesía de Jalal ad-Din Rumi, por ejemplo, o en
la arquitectura visionaria de Emanuel Swedenborg. El escalofrío que uno
siente al leer los más bellos textos de la humanidad, como el discurso que
Chief Stealth dio en la mitad del siglo XIX al presidente de los Estados
Unidos cuando les concedió su tierra: “Podemos ser hermanos después de
todo...”.
Algo simple y verdadero, que existe en el lenguaje por sí mismo. Un
encanto, algunas veces una treta, una danza chirriante o largas campanadas
de silencio. El lenguaje de farsa, de interjecciones, de cursos, y luego,
inmediatamente después, el lenguaje del paraíso.
Es a ella, a Elvira, que dirijo este tributo —y a ella que dedico el premio
que la Academia Suiza me ofrece. A ella y a todos los escritores con los
que —o a veces contra los que— he vivido. A los africanos Wole Soyinka,
Chinua Achebe, Ahmadou Kourouma, Mongo Betu, a Cry the Beloved Country de
Alan Paton, a Chaka de Thomas Mofolo. Al gran autor mauritano Malcolm de
Chazal, que escribió, entre otras cosas, Judas. Al novelista mauritano de
lengua hindi Abhimayu Unnuth, por Lal Passina (Sangre sudorosa), al
novelista Urdu Qurratulain Hyder por su épica novel Ag Ka Darya (Río de
fuego). Al desafiante Danyél Waro de La Reunión, por sus canciones maloya;
al poeta kanak Déwé Gorodey, que desafió los poderes coloniales de camino a
la prisión; al rebelde Abdourahman Waberi. A Juan Rulfo y Pedro Páramo y
sus relatos en El Llano en llamas, y las simples y trágicas fotografías que
tomó del México rural.
A John Reed por Insurgent Mexico; a Jean Meyer que fue el portavoz de
Aurelio Acevedo y los cristeros insurgentes del centro de México. A Luis
González, autor de Pueblo en vilo. A John Nichols, que escribió sobre la
amarga tierra de The Milagro Beanfield War; a Henry Roth, mi vecino de la
calle Nueva York en Albuquerque, New Mexico, por su Call it Sleep. A Jean
Paul Sartre, por las lágrimas contenidas en su obra Morts sans Sépulture. A
Wilfredo Owen, el poeta que murió en la ribera de Marne en 1914. A J. D.
Salinger, porque triunfó al ponernos en los zapatos de un chico de 14 años
llamado Holden Cauldfield. A los escritores de las primeras naciones en
América —Sherman Alexie el Sioux, Scott Momaday el navajo por The Names. A
Rita Mestokosho, una poeta innu proveniente de Mingan, Quebec, que dirige
su voz a los árboles y los animales. A José María Arguedas, Octavio Paz,
Miguel Ángel Asturias. A los poetas del oasis de Oualata y Chinguetti.
Por su gran imaginación, a Alfonso Allais y Raymond Queneau. A Georges
Perec por Quel Petit Vélo à Guidon Chrome au Fond de la Cour? A los autores
de las Indias Occidentales Edouard Glissant y Patrick Chamoiseau, a René
Depestre de Haití, a André Schwartz-Bart por Le Dernier des Justes. Al
poeta mexicano Homero Aridjis que nos acercó a imaginar la vida de una
tortuga vuelta al revés, y que evoca los ríos color naranja cuyo afluente
lo hacen mariposas monarca que recorren las calles de su villa, Contepec. A
Vénus Koury Ghata que habla de Líbano como un trágico e invencible amante.
A Khalil Gibran. A Rimbaud. A Emile Nelligan. A Réjean Ducharme, por la
vida.
Al niño desconocido que encontré un día, en el delta del río Tuira, en el
bosque del Darién. Por la noche, sentado en el piso de una tienda,
iluminado por la flama de una lámpara de keroseno, está leyendo un libro y
escribiendo, encorvado hacia delante, sin prestar la más ligera atención a
lo que lo rodea. Ese niño sentado con las piernas cruzadas, en el piso de
esa tienda, en el corazón del bosque, leyendo solo a la luz de la lámpara,
no está allí por casualidad. Él se parece al hermano de otro chico al que
me referí al inicio de estas páginas, que estaba tratando de escribir con
un lápiz de carpintero en la contraportada de unos libros, en los años
oscuros al término de la guerra. El niño nos recuerda dos grandes tareas en
la historia de la humanidad, tareas que estamos lejos de cumplir. La
erradicación del hambre y la eliminación del analfabetismo.
En todo su pesimismo, la frase de Stig Dagerman sobre la paradoja
fundamental del escritor, insatisfecho porque no puede comunicarse con
aquellos que padecen hambre —sea de alimentos o de conocimientos— toca la
gran verdad. La alfabetización y la batalla contra el hambre se conectan de
manera cercana, interdependiente. Una no puede triunfar sin la otra. Ambas
requieren, además de impulso, que actuemos. Así que en este tercer milenio,
que apenas ha iniciado, ningún niño en este planeta compartido, más allá de
su género, su lenguaje o su religión, debe ser abandonado a la hambruna o
la ignorancia, o llevado lejos del banquete. Este chico lleva consigo el
futuro de la raza humana. En palabras del gran filósofo Heráclito,
pronunciadas mucho tiempo atrás, el reino pertenece a un niño.
J.M.G. Le Clezio, Brittany, 4 de noviembre de 2008.
Fuente: Zócalo Saltillo
||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET ||||||||||||||||||||||
El Salmón, revista de poesía
http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com
Publicación venezolana que circula en formato impreso y reproduce algunos
de sus contenidos en su bitácora, en la que además se informa sobre los
puntos de venta. Sus ediciones recuperan voces y textos de la tradición
poética venezolana que, por carecer de adecuada difusión, corren el riesgo
de perderse en el olvido.
Literalia.tv
http://www.literalia.tv
Canal literario en la red que dice estar “pensado para gourmets de la
lectura y hambrientos de letras”. En sus programas, que pueden verse
directamente desde la web o descargarse en diversos formatos (Quicktime,
Windows Media Player, iPod y móvil), se ofrece recomendaciones de libros,
información de actualidad del medio editorial y opiniones profesionales no
sólo acerca de las obras y sus autores sino también sobre editoriales,
librerías, presentaciones, congresos y actos literarios.
Totonko
http://totonko.com
Bitácora definida como un “filtro de diseño”, cuyos responsables recopilan
proyectos e imágenes de diseños contemporáneos y sobresalientes alrededor
del mundo. En sus páginas se puede apreciar muestras de diseño de
accesorios y utensilios de uso diario, decoración, arquitectura, escultura,
fotografía, tecnología, exposiciones y otros temas.
Nórdica Libros
http://nordicalibros.com
Editorial española especializada en las literaturas de los países nórdicos.
Su catálogo se compone de tres colecciones: “Letras Nórdicas”, dedicada a
la literatura nórdica; “Ilustrados”, grandes relatos ilustrados en edición
de lujo, y “Otras latitudes”, espacio dedicado a la recuperación de textos
fundamentales de la literatura universal.
ochoymedio.info
http://www.ochoymedio.info
Publicación digital sobre cine. En sus archivos es posible leer reseñas de
películas, artículos sobre diversos aspectos relacionados con el séptimo
arte o trabajos especiales. Incluye una bitácora en la que se comenta
asuntos de actualidad en el medio.
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Jane Austen en nuestros días María Angélica Franco Frías =========
Para mis amigas Gina C., Gina L. y Paola, porque Jane creyó y luego
ella misma lo hizo posible.
“El estuche es ahora bien diferente —prosigue la buena dama—,
continúa siendo un atizador, pero al que todo el mundo teme... ¡Un
ingenio, una delineante del carácter, que no habla, es sin duda
temible!”.
Prólogo de Emma (texto incluido en The Common Reader, colección de
ensayos escritos por Virginia Woolf).
El mundo de las mujeres de hoy es, tal vez, el que Jane Austen soñó para sí
durante la época que le correspondió vivir, en tiempos de la Regencia
británica. Un mundo en el que la mujer pudiera ir más allá de la casa
paternal a la marital, completando una educación que no se limitara a
desarrollar los “talentos” que hacían de una joven elegible para casarse; y
dotada de libertad para ir y venir a su antojo. Años más tarde, Henry James
también pondría a sus personajes de Las bostonianas a soñar de manera más
ambiciosa con ese mundo, reclamando para ellas derechos ciudadanos y
mayores garantías individuales.
Nos encontramos en una era en la que hay, sin duda, todo un terreno ganado
para la igualdad de la mujer; sin embargo, vemos que todavía parece que
algunas de ellas viven en condiciones semejantes a las heroínas de estas
novelas e, incluso, de su autora. Nos atrevemos a considerar lo anterior,
la razón por la cual su obra sigue siendo tan leída y llevada a la
pantalla, tanto en películas como en miniseries de la talla de The Complete
Jane Austen, trasmitida este año por el canal de televisión pública
norteamericana PBS. Las preocupaciones de las heroínas de ficción no están
muy lejos, en su contexto, de los interrogantes que en determinado momento
asaltan a sus hermanas de género hoy día: el amor, la situación
socioeconómica, la formación intelectual; pero, ponderando nuevamente por
encima de las anteriores, los asuntos del corazón. Tomamos este fragmento
de Emma para cuestionar si una conversación de esta naturaleza podría estar
teniendo lugar en este mismo momento:
(Emma Woodhouse hablando con Harriet Smith:)
—...¡Pobre de mí!, pero ¿qué va a hacer usted? ¿A qué se va a dedicar
cuando sea vieja?
—Si me conozco a mí misma, Harriet, mi mente es activa y laboriosa,
con muchos recursos independientes; y no comprendo por qué iba a
necesitar más ocupación a los cuarenta o cincuenta años que a los
veintiuno. Las ocupaciones habituales de los ojos y de las manos de
la mujer me seguirán tan abiertas entonces como ahora, o, sin
variación importante. Si dibujo menos, leeré más; si abandono la
música, me dedicaré a tejer alfombras. Y en cuanto a los objetos de
interés, objetos de afecto, que es en realidad el gran punto de
inferioridad, y cuya falta es realmente el gran mal que hay que
evitar al no casarse, estaré de sobra bien, con todos los hijos de
una hermana a quien quiero tanto, para preocuparme de eso. Habrá
bastantes de ellos, con toda probabilidad, para proporcionar toda
clase de sensaciones que necesite la vida en decadencia.
No cabe la menor duda de que lo que no preocupa a Emma, era una
prolongación de lo que no preocupó a la misma Jane una vez pudo
sobreponerse de sus propias tribulaciones. Porque, aunque parezca
increíble, ella, quien fuera llamada un “ejemplar de dicha célibe”, la
misma mujer que compartía sus cuitas tan sólo con su hermana mayor
Cassandra, también amó; y no de la manera como se quiere aparecer en la
película La joven Jane Austen (Becoming Jane), llena de lágrimas y
resignación ante su infortunio sentimental. Se dice que el no tener
ataduras de ningún tipo la dotó de una mirada objetiva para dilucidar esta
clase de asuntos. Pero, desde su cuna en la Rectoría de Steventon, donde
nació un dieciséis de diciembre, parecía que un hada la hubiese bendecido
con el don de poder ver el mundo y plasmarlo a través de las letras, con
ironía y sincero realismo. Nos quedan seis novelas u otras obras
inconclusas por su temprana desaparición. Nadie para hacer de lo cotidiano,
lo simple o hasta lo frívolo y banal, algo memorable:
—...Sin embargo, eso no se aplica a la señorita Bates; esa es
únicamente de demasiado buen carácter y demasiado tonta para venirme
bien; pero en general es muy al gusto de todo el mundo, aunque sola y
aunque pobre. La pobreza, ciertamente, no le ha encogido el ánimo,
creo realmente que si no tuviera más que un chelín en el mundo, muy
probablemente regalaría seis peniques de él; y nadie la teme, ese es
su gran encanto.
Jane, descrita por Virginia Woolf como “encantadora, pero perpendicular,
amada en casa, pero temida por los extraños, de lengua mordaz pero de
corazón tierno...”, vio limitada su carrera de escritora por su corta
existencia. Nos preguntamos qué más hubiese logrado de no haber contraído
la enfermedad de Addison que la llevó a la tumba con tan sólo cuarenta y
dos años, los cuales en nuestros días se consideran una prolongación de la
juventud. Crearía más personajes memorables y quizá intentaría para ellos
un final diferente a la consabida boda de sus protagonistas, las cuales se
pueden trasladar hasta este siglo al encontrarnos en la cotidianidad con
mujeres que comparten sus mismos rasgos de carácter: Ellinor Dashwood
afronta la adversidad a consecuencia del fallecimiento paterno,
convirtiéndose en cabeza de hogar, poniendo en segundo plano sus propios
intereses. Independiente y despierta, Elizabeth Bennet cuestiona las
rígidas costumbres de la sociedad, alegando: “No tenemos institutriz, todo
lo hacemos por nosotros mismos”. La huérfana Fanny Price, quien logra
casarse con el amor de su vida, pese a las marcadas diferencias de clases
sociales imperantes en Mansfield Park. Ya hemos mencionado a Emma
Woodhouse, modelo de mujer dueña de pensamientos discrepantes de los
tradicionales, para los cuales se estaba destinada a ser esposa, madre, y
nada más. La Emma de hace más de una centuria se transforma, en los años
noventa, en Cher Horowitz, esa mimada adolescente de Beverly Hills que “es
tan quisquillosa con sus zapatos, y eso que son para sus pies...”, antes de
entregarse en cuerpo y alma a cualquier desaliñado espécimen masculino de
la Generación X, en la adaptación de la historia para el filme Clueless (Ni
idea). Fanática de las novelas góticas, Catherine Morland descubrirá que la
realidad es más inquietante y mucho más cruda que la lectura de Los
Misterios de Udolfo; siendo el desamor más mortífero que la aparición de
presuntos vampiros y fantasmas habitantes de la Abadía de Northanger.
Pero es Ann Elliot, personaje principal de Persuasión, su última novela
considerada como una obra de transición, el personaje mejor logrado por la
autora. Ann es la clásica “underdog” (desvalida), la mujercita timorata y
subestimada, a quien relegan los miembros de su familia; blanco de
habladurías de sus conocidos por haber alcanzado cierta edad, privada de
fortuna y sin haberse casado. Acostumbrada al trabajo duro en el hogar, a
cuidar enfermos, lista para caminar con botas gruesas en el barro, no
contaba con quien compartiera con ella un paraguas para protegerse de la
lluvia torrencial que la atrapa fuera de casa; para colmo, ignora ser parte
de la estratagema de un calavera que pretende aprovecharse de ella para
concretar su maquinación que le permita evitar la ruina y el descrédito. No
obstante, había quienes la apreciaban por sus cualidades, por encima de los
malévolos juicios ajenos. Al final, Ann se sale con la suya y reivindica su
derecho a la felicidad con el hombre al que nunca olvidó. Lo convence de
darse una oportunidad para amarse, sin tener en cuenta cuántos años
hubiesen pasado, ignorando que la primera juventud les abandonara tiempo
atrás, y se sube al barco del que una vez se dijo jamás llevaría a una
mujer como tripulante. Fue consciente de que la suerte hay que crearla, es
por eso que aprovecha el instante en que la oportunidad se presenta,
desterrando temores y sin pensar en el qué dirán. Un siglo antes de la
difusión masiva de las premisas de psicólogos y libros de autoayuda
pregonando acerca del amor hacia uno mismo, la autovaloración y la sana
autoestima; una mujer valiente toma en sus manos las riendas de su vida y
apuesta todo a su felicidad, con un coraje basado en la fe, y una
inteligencia que la lleva a actuar con tal discreción que deja a más de uno
con la boca abierta, lo cual lleva a celebrar su triunfo con mayor júbilo.
Luego Jane muere. Nos hubiese gustado saber que para ella también hubo una
oportunidad, ya que era joven y talentosa, no “la mariposa cazamaridos más
bonita, boba y afectada” de cuantas pudiera recordar Mary Russell Mitford,
novelista y dramaturga que conoció cuando era una muchacha, a la séptima
hija del reverendo George Austen y su esposa Cassandra Leigh; gentes cultas
y estimadas, pero carentes de grandes medios económicos. Al morir su padre,
al igual que las hermanas Ellinor y Marianne, deben retirarse a una casa
más modesta, quedando atenidas a la manutención que les brindaban los
hermanos varones y a una pequeña pensión que le legara el prometido muerto
a la hermana mayor, también soltera. No era bien visto que una dama ganara
su propio peculio, ni siquiera para sostenerse al no contar con herencias y
rentas. Esto lleva a que en las publicaciones de sus novelas apareciera “By
a Lady” por toda mención de la identidad de su creadora. Tampoco contaba
ésta con gran visión para los negocios, por lo que no obtuvo una gran
fortuna de las transacciones hechas con los editores. Esa falta de dinero,
las privaciones impuestas por un revés económico a veces infranqueables por
su condición de mujeres en una época que no brindaba mayores opciones
aceptables dentro de los convencionalismos que las regían, hacen del
matrimonio una tabla de salvación para salir a flote de la escasez, tanto
para hombres y mujeres; incluso a costa de sus convicciones, ideales o
principios morales. Este recurso no era de fácil acceso para algunos,
debido a la falta de posibilidades para mejorar el nivel de vida de la
época, en la que se necesitaba más que una cara hermosa para ascender de
clase. Es común ver en las diferentes novelas los compromisos ocultos y las
bodas luego de sortear mil obstáculos, al presentarse desigualdad
financiera o social entre los contrayentes. En Sensatez y sentimientos, el
personaje secundario Lucy Steele es agarrado de la nariz por su airada
cuñada, arrojado a la calle mientras ésta la llama víbora, cuando revela su
relación secreta con Edward Ferrars; debido a su condición de parienta
pobre de los Middleton, familia que la acoge para mitigar las estrecheces
de su propia casa.
Es en Orgullo y prejuicio donde más se aprecia claramente lo anteriormente
expuesto. Según Wikipedia: “...Elizabeth Bennet, la protagonista, y su
familia, pertenecen a una clase social media baja. Mr. Darcy y otros
personajes como Mr. Bingley y Lady Catherine de Bourgh; son claros íconos
de la burguesía del momento. La escritora busca romper estas barreras
sociales, mostrándose reacia a la incapacidad de movilidad social típica de
la época, y concluye con el matrimonio de los protagonistas, el contrato
civil, y la fusión de clases”.
¿Sería ésta la manera en que Miss Austen sentaba su voz de protesta por su
propio destino? ¿O, por el contrario, desde su rincón, se reía del mundo
como se reía a los quince, edad en la escribió su primera obra, Love and
“Freindship” (Amor y amistad)?
De los grandes escritores de lengua inglesa, hubo quienes no fueron
seguidores de su estilo literario ni de su personalidad, como Charlotte
Brontë y Mark Twain. Otros, como el Príncipe Regente en persona,
disfrutaban con sus visitas y las dedicatorias de sus libros; y, autores
como Rudyard Kipling, Truman Capote y su sobrina Catherine Hubback, eran
rendidos admiradores de su figura. Esta última finalizó su obra corta Los
Watsons, publicada bajo el título de The younger sister, a mediados del
siglo XIX.
Las mujeres de hoy damos por sentadas muchas cosas que añoraron todos estos
personajes de ficción, como un eco de los anhelos de todas aquellas que
vivieron a finales del siglo XVIII y mediados del XIX: la autora, sus
hermanas y tantas otras cuyas historias desconocemos. Sin embargo, resulta
paradójico que aún persistan formas anacrónicas de discriminación hacia
éstas. Peor aun, continúa veladamente la práctica de formas de exclusión y
maltrato para coartar el libre ejercicio de su personalidad y desarrollo de
sus potencialidades.
Todavía vemos mujeres que ganan menos que sus compañeros de trabajo, en
razón de su género, o sometidas a la dependencia económica que les impide
completar una formación profesional y acceder a ser productivas
económicamente. Pero, lo más desconcertante y triste de todo, es ver con
impotencia que a diario se presenten casos de violaciones y muertes de
mujeres víctimas de abuso doméstico que no son denunciados.
¿Qué pensaría y escribiría Jane en nuestro tiempo? ¿Podríamos considerar
que sus luchas se encuentran ganadas? Leerla nos lleva a cuestionarnos
acerca de qué se necesita realmente para realizarse como mujer,
trascendiendo los atributos superficiales en los que se cree falsamente
radica la felicidad, incluso en tiempos como éste, en los que la soledad y
la angustia no logran ser mitigados con ningún avance tecnológico u objeto
de consumo. Sin embargo, como ella, pese a tantas decepciones, no hay que
dejar de soñar y de creer, sobre todo en una misma. Es la manera de hacer
posible lo que perseguimos y nos mantiene con vida.
Bibliografía
• AUSTEN, Jane. Emma, prólogo de Virginia Woolf. De Bolsillo. Barcelona.
Mayo de 2007. Pp. 8, 10, 11, 111, 112.
Otras fuentes consultadas:
• Wikipedia, La enciclopedia libre. Jane Austen. En: www.wikipedia.com.
• The complete Jane Austen:
o Persuasión: enero 13 de 2008.
o Northanger Abbey (La Abadía de Northanger): enero 20 de 2008.
o Mansfield Park: enero 27 de 2008.
o Miss Austen Regrets (Los arrepentimientos de la señorita Austen):
febrero 3 de 2008.
o Pride and Prejudice (Orgullo y prejuicio): febrero 10, 17, 24 de 2008.
o Emma: marzo 23 de 2008.
o Sense and Sensibility (Sensatez y sentimientos): marzo 30 y abril 6 de
2008.
• En: Masterpiece Theater, PBS. www.pbs.com.
• Becoming Jane. La joven Jane Austen. En: www.youtube.com.
** María Angélica Franco Frías
mfrancofrias@...
Abogada colombiana (Cartagena, Bolívar, 1974). Egresada de la
Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Diplomada en
Altos Estudios en Gerencia Política y Gobernabilidad de la Universidad
del Rosario (http://www.urosario.edu.co), The Graduate School of
Political Management (http://www.gwu.edu/~gspm) (George Washington
University, http://www.gwu.edu) y Corporación Andina de Fomento (CAF,
http://www.caf.com). Miembro del Taller de Escritura Creativa de la
Universidad Tecnológica de Bolívar (http://www.unitecnologica.edu.co,
2006). Redactora del diario La Verdad de Cartagena (2008). Ha publicado
relatos y artículos en Semana (http://www.semana.com, Colombia),
Letralia (http://www.letralia.com, Venezuela), Destiempos
(http://www.destiempos.com, México), Revista Literaria Remolinos
(http://es.geocities.com/revista_remolinos, Perú), Cañasanta
(http://www.canasanta.com, Canadá), La Generación Fallida
(http://lageneracionfallida.blogspot.com, Colombia) y Revista
Noventaynueve (http://www.revistanoventaynueve.org, Colombia).
=== La generación tardía Gustavo Esmoris =============================
Todos muros.
Ni una puerta.
¿Dónde esconderé
mis miedos?
Orosmán Mayol
A mediados de la década del ochenta, a la salida de la más cruenta
dictadura que vivió el Uruguay en toda su historia, la lucha por el cambio
social emigra hacia ámbitos menos estructurados, crea nuevas formas de
militancia, reorganiza esfuerzos con su simple tracción a sangre. Desde una
experiencia nueva, el concepto de Revolución varía sus criterios. Sin
perder firmeza y convicción, la esperanza trasiega su escenario, se vuelve
elíptica, insubordinada y sutil. Ya no se cataloga como negativas o
reformistas a aquellas medidas que no se supediten estratégicamente a la
toma del poder, siempre y cuando modifiquen —de alguna manera— la
composición de la sociedad y se conviertan, a su vez, en el motor de nuevas
modificaciones.
Por supuesto que esta mirada diferente va provocando cambios que alcanzan,
por elevación, a la literatura. Si bien a la caída de la tiranía hay una
avidez por reencontrarse con escritores largo tiempo prohibidos,
pertenecientes en su mayoría a la generación del cuarenta y cinco, el
fenómeno no dura demasiado. Es en ese momento cuando irrumpe un heterogéneo
y desconectado grupo de escritores, cronológicamente tardíos en cuanto a su
aparición pública. Hay tonos absolutamente personales, sonoridades
variadas, estilos muy distintos, pero mucho en común, fundamentalmente por
el sello a fuego que la dictadura les dejó, todo lo cual se ve reflejado
—explícita o implícitamente— en las respectivas obras de cada uno de ellos.
Y hay además una pérdida —no se sabe bien de qué, aun cuando se intuya—
como hilo conductor de esa literatura que irrumpe queriendo dejar atrás
toda forma de ingenuidad. Se trata de un conjunto de voces que afanosamente
intenta recuperar el tiempo perdido (la militancia social, política y
gremial, en muchos casos desde la clandestinidad, fue la tarea primordial
que sostuvieron muchos de estos creadores durante los años más duros).
Entre los principales representantes de esta generación “tardía” (y en
buena medida, involuntaria) se podría citar los nombres de Tomás de Mattos,
Lauro Marauda, Mario Delgado Aparaín, Carlos Liscano, Rubén D’Alba, Andrea
Blanqué, Roberto Genta Dorado, Rafael Courtoisie, Helena Corbellini, Roy
Berocay, Leo Masliah, Suleika Ibáñez, Jorge Chagas, Héctor Rosales, Gabriel
Peveroni, Roberto Appratto, Jorge Meretta, Hebert Benítez Pezzolano, Jorge
Majfud, Zully Ribeiro, Melba Guariglia, Miguel Motta y Claudia Amengual,
entre otros.
Las diferencias más notorias que esta nueva literatura uruguaya mantiene
con la anterior a la dictadura, se dan fundamentalmente a nivel de la
narrativa. Si bien —aun despojado de la visión dura y pura de décadas
atrás— sigue habiendo realismo, se agregan con mucha fuerza, dentro de esa
arquitectura revisionista, elementos extraños y fantásticos, poco
frecuentes en los años sesenta y setenta, donde predominaba en forma casi
exclusiva un hiperrealismo urbano (con excepción del entonces muy combatido
Felisberto Hernández). Pero si bien hay una visible distancia que las
separa, también estas dos generaciones tienen puntos de contacto entre sí;
en los nuevos sigue presente —por ejemplo— el conflicto del Hombre con su
exterioridad, la impregnación de la ciudad en el ser humano, el sexo
convertido en la única puerta de escape. (Como habitualmente sucede cuando
una generación llega para ocupar el lugar de otra, siempre convive, en ese
intento de parricidio, un reconocimiento tácito al “padre”).
En cuanto a la poesía —y a diferencia de la nueva narrativa, que para
navegar hasta la orilla eleva voces y apuestas con respecto a sus
antecesores— ésta emerge a la salida de la dictadura enfocando su proa
hacia el silencio, sin mirar hacia atrás con tanta atención. Como
descifrando una combinación secreta que la poesía comprometida de los
sesenta extravió debajo de las palabras, los espacios en blanco parecen
articularse a lo interno de la estructura poética. Desde ese equilibrio
entre lo manifiesto y lo implícito, se reivindica el entendido de que en la
literatura en general, y en la poesía en particular, la recta suele ser el
camino más largo entre dos puntos. Emparentada a los grafitis
vertiginosamente instalados sobre los muros de la dictadura, tal vez de
allí descienda, de alguna manera, esa poesía breve, llena de viento, que
parece provenir del diálogo con una ciudad solitaria y amenazante.
La intención de construir lo nuevo con los ladrillos de lo que se ha
demolido, llegando paralelamente desde la vereda narrativa y desde la
poética, completa el círculo de una generación que pese a todos los
obstáculos llegó a la cita. Un poco tarde pero a tiempo. Con la mirada
intacta.
** Gustavo Esmoris
gustavoesmoris@...
Periodista uruguayo (Montevideo, 1959). Es egresado como animador en el
Primer Centro de Animación y Coordinación de Talleres Literarios Quipus,
en la Casa Bertolt Brecht (http://www.casabertoltbrecht.org.uy). Es
periodista del semanario Voces del Frente (http://www.vocesfa.com.uy),
donde tiene una columna cultural, y desde 2001 integra el taller
literario Lauro Marauda. Ha publicado los poemarios Detrás de la noche
(Banda Oriental, http://www.bandaoriental.com.uy, 1992), Calles vacías
(Banda Oriental, 1998) y Adyacencias (Ediciones de Aebu,
http://www.aebu.org.uy, 2002), así como la novela Un viejo octubre roto
(Rumbo Editorial, 2007; ganadora del primer premio de narrativa del
Concurso Municipal de Literatura). Además, textos suyos aparecen en
Breve muestra de poesía contemporánea del Río de la Plata, selección dos
(Bianchi Editores, 1995), Cuentos para las cuatro estaciones (Ediciones
de Aebu, 1996), Pájaros en el espejo (Ediciones Ideas, 2003) y Voces en
las manos (Tradinco, 2006). Mantiene una bitácora literaria en
http://gustavoesmoris.blogspot.com.
=== John Lennon: el mundo será uno Gabriel Mantilla Chaparro =========
Imagine es la imagen permanente de un hombre que marcó este siglo (al igual
que Martín Luther King, Ernesto Che Guevara, Gandhi). Cada uno en su propio
papel existencial fue un rebelde. Amaron, soñaron y lucharon por lo que
consideraban lo más elevado: su pueblo, su historia personal y su derecho a
imponerse contra toda la adversidad.
John Lennon mismo se confiesa. “Siempre fui un gran rebelde”. Pero no fue
su objetivo disociarse de la sociedad, sino contribuir a sus transformación
desde dentro de ella misma. Fue “rebelde”... Pero un hombre común. A la vez
que músico, también “poeta”, “fanfarrón” y “loco”. Se reconocía como tal.
¿Qué le llevó a ser tan extraordinario? ¿Qué le llevó a ser el hombre de la
década de los setenta?
Su salto sorprendente desde una taberna de baile de Liverpool al centro de
un mundo agitado por la Guerra de Vietnam, por la crueldad y el sacrificio
de un pueblo remoto y la pérdida inútil de tanta vida joven en esa
controversia; un mundo atiborrado de convencionalismos hipócritas
desvitalizando su derecho a ser mejor, menos aburrido y con mayores
garantías de supervivencia; un mundo excesivamente ideologizado, enredado
en la telaraña de la Guerra Fría, del espionaje, de misiles nucleares
amenazando con la mutua destrucción, un mundo que clamaba por la
descolonización y el cese al intervencionismo militar en las naciones
débiles, un mundo conmovido por la imaginación del terrorismo.
¿Qué esperaban los jóvenes de entonces? Una voz universal, un mensaje
desenfadado, una sugerencia, no una orden, un signo de ruptura con el
convencionalismo extremo, una aventura prolongada y hermosa, un sueño, un
sonido, una nueva canción, una nueva luz. Y eso significaron Elvis Presley,
Janis Joplin, The Beatles, Bob Dylan, Allen Ginsberg, Joan Báez y otros.
Pero The Beatles fueron la flor del trébol que mantuvo incólume, flotando
en esa inundación de nuevas manifestaciones (algo extraño, porque su vida
fue relativamente efímera como grupo). Luego vendrían grandes bandas y
solistas como Led Zeppelin, Yes, The Temptations, Deep Purple, Uriah Heep,
Grand Funk, Rolling Stones, Genesis, Super Tramp, Ten Years After, Bee
Gees, Crosby Steel y Nash, Frank Zappa, Jethro Tull, The Jackson Five,
Elton John, David Bowie, Alice Cooper, Eric Clapton, Isaac Hayes, etc...
Pero The Beatles fueron los primeros, abrieron el camino. Ellos crearon el
espíritu y las condiciones para ir a lo de Woodstock y Bangladesh.
Estuvieron juntos hasta que ya no fue posible, vivieron su gran etapa
personal y como banda, pero llegó el momento de romper ese sueño, ya no
funcionaba para ellos... y menos después de la muerte de su empresario
Brian Epstein. De allí esa inextinguible esperanza de sus fanáticos por
volver a verlos unidos. Esa nostalgia. Los Beatles sintieron tempranamente
que sus admiradores tendían a apoderarse de sus vidas y huyeron de esa
histeria avasallante. Y supieron dar la lección... nunca demostraron
nostalgia por el pasado como la banda que rompió la música y el mundo en
dos. Aceptaron que no fue a propósito, que fue una simple circunstancia o
que, en todo caso, si hubiese habido algún propósito consciente estaba
quizás en la mente de ese genio que distinguió a Brian que él era quizá el
gran rebelde y que encontró en John Lennon a su mejor aliado.
Como banda sí hubo planes, proyectos, pero terminaron, como toda cosa que
empieza, conocieron un final. De ahí el mensaje que nos transmite el Beatle
mayor:
“Todos los planes y proyectos son sólo sueños / lo único que
realmente deberían hacer / es hacer el amor / No espero que tú
comprendas ahora / que el reino de los cielos está en tus manos / No
espero que tú despiertes de tu sueño / demasiado tarde para llorar”.
Este “rebelde” saltó de Liverpool al paraíso. Sacó provecho del caos, del
histerismo, de la confusión política, moral y religiosa de su tiempo. Hizo
provecho consciente de los frutos que obtuvo por su profesión de músico. Un
extraordinario músico, un músico espontáneo, con capacidad de liderazgo y
potencialidad para crear exactamente lo que la gente necesitaba... lo que
él mismo necesitaba. Y en eso fue un empresario de la poesía crecida a
través de la música, fundamentalmente del piano y de su condición vocal,
porque, a decir verdad, las letras, como composición poética, no serían tan
“geniales” sin esa música que las acompaña.
Después de separarse, cada uno tomó su propia ruta aunque el camino fuera
en apariencia el mismo. les gustaba el dinero y la publicidad, se vestían
finamente aunque con diseños originales, entraban en lujosas limosinas,
pero su valor nos demuestra que no confundieron la rebeldía con el fatum
(destino) de sumirse en la trampa de tragarse los mitos sin masticarlos,
como advierte agudamente Álvaro Mutis.
Saltó a su Paraíso de Titternhurst, en Ascott, Inglaterra. Allí hizo el
amor por primera vez con la mujer de su vida: Yoko Ono, la fea más hermosa.
Allí se deslumbró de tanta riqueza Julian, su primer hijo (habido con
Cinthya, su esposa), quien iba de una calle de casas apretadas en un
suburbio de Londres, a pararse en el centro del paraíso de su padre, hasta
entonces desconocido por él, un hombre que por estar dedicado a dar al
mundo motivos para afirmarse en el siglo no pudo estar pendiente de su
hijo... Ambas cosas a la vez no fue posible realizarlas. Más tarde, en
carta a Cinthya, le dice:
“Me apena y lamento haberme perdido el hecho de que Julian ha estado
creciendo. Ahora es un hombre y lo extraño terriblemente. He sido un
sinvergüenza, porque no le presté atención y lo eché de la habitación
cuando hacía ruido”.
Sin embargo, Cinthya no desconoce el pasado infantil y adolescente de
Lennon. Su padre estuvo en la guerra de 1940, y luego se desaparece. Lo
crió una tía, no sin dificultad. Pero fue siempre un niño creativo,
inquieto, nunca desaprovechó un instante. Relata su tía:
“Yo tenía que ser fuerte porque tenía que criar a un niño. Mi trabajo
era estar ahí. Él nunca llegó a una casa vacía. Lo que él no podía
entender era cómo yo sabía cuándo él estaba por hacer una de las
suyas. Era creativo y simplemente un líder. Si se sentaba nunca
perdía un minuto: o estaba dibujando, o escribiendo poesía, o
leyendo; era un lector ávido. Todas las noches se dormía cantando”.
Con justificada razón dice Cinthya:
“Creo que John se vio obligado a ser un padre incompleto”.
Sí, obligado a buscar su lugar en el mundo que se lo había negado. Y como
carecía de “modelo” para ser un padre cabal, tuvo la felicidad de repetir
su desgracia en su relación con Julian, precisamente cuando el mundo no
apartaba sus ojos de él, cuando él era el símbolo de lo que soñaban ser los
hijos de los indiferentes.
Vuelve a encontrarse con su madre a los dieciséis años reanudando con ella
una relación más bien tormentosa.
Sin embargo, ella le enseñó lo más importante: la música, a tocar el banjo
y la guitarra. Poco después moriría: “La atropelló un policía que estaba
borracho. La perdí dos veces”.
Inspirado en esa relación traumática y resentida con sus padres, escribió
la célebre canción que ninguno de nosotros, los adolescentes de entonces,
desconocía. Aunque en un principio no supiéramos qué significaba, qué
traducía, su solo título lo decía todo, y la forma fuerte, enérgica,
convincente y desgarrada como la cantaba, parecía suficiente para
entenderla: “Mother”.
Mamá / tú me viste / yo jamás te tuve / Yo te quería / pero tú no me
quisiste / por eso yo / sólo tengo que decirte / adiós / adiós / Mami
no te vayas / Papi ven a casa / Mami no te vayas / papi ven a casa /
Mami no te vayas / Papi ven a casa.
El rock and roll y el surrealismo serían las dos grandes fuentes en las que
bebió la miel y el veneno de su música. Elvis Presley era su ídolo en sus
tiempos de Liverpool: “Todos esperaban para verlo (en películas) y yo
también; todos gritaban cuando aparecía en la pantalla. Nosotros
pensábamos: eso es un buen trabajo”. Y con respecto al impacto que causó en
él el maremágnum surrealista, confiesa:
“El surrealismo tuvo un gran efecto en mí, porque me di cuenta de que
la fantasía de mi mente no era locura, la visión psicodélica es
realidad para mí”.
John Lennon no era ningún chico dulce, ningún hombre en extremo compresivo.
Era duro, implacable consigo mismo y con los demás. No le agradaba la idea
de que la gente absorbiera sus canciones al punto de tomarlas como razón
suficiente para invadir su vida privada o considerarse con derecho a ser
protegido suyo.
Pero, lamentablemente para él, era Beatle, la cabeza visible de un grupo
que surgió en el momento más oportuno, y eso lo convertía en un mito
viviente. Razón por la cual un mismo fanático suyo le asesinaría más tarde,
cuando justamente alcanzaba la edad de cuarenta años... “Sólo soy un tipo
que escribe canciones”, decía.
La vida de cualquiera de ellos era una ventana abierta, un diario. Pero más
en John Lennon, el más excéntrico, el más carismático de ellos, el
compositor estrella, el antiguo fundador de la banda The Quarrymen antes de
formar The Beatles, el que tenía que ocultar a su esposa Cinthya para que
las fanáticas mantuvieran su vibración hacia él y hacia el grupo, el del
pelo más largo, el que dejó a la rubia inglesa y más o menos atractiva, por
una asiática, pequeña y físicamente fea, con la que se fotografió desnudo
para el mundo. Muchos, por cierto, no digieren aún esa aparición tan
absoluta de Yoko Ono en la intensiva vida de los últimos años de Lennon; él
tenía sus intensas buenas razones para defender su derecho a vivir y amar a
Yoko, pero los que tragan mitos sin masticarlos no habían llegado (y muchos
aún no lo logran) a este nivel de entendimiento acerca de quién fue
verdaderamente este hombre que el mundo conoció como John Lennon. El mismo
que los miembros del ultraderechista Ku Kux Klan querían quemar vivo en el
nombre de Cristo.
Quién era este hombre que un día se apartó de todo para dedicarse a criar a
sus hijos y más a Sean John, el segundo de ellos. Él mismo escribió:
“Cierra los ojos / no temas nada / el monstruo se ha ido / está
huyendo / y papi esta aquí / hermoso hermoso, hermoso niño / Ahí en
el océano. Navegando / casi no puedo esperar / para verte hecho un
hombre / pero se me ocurre que ambos debemos ser pacientes / antes de
cruzar la calle / Toma mi mano / la vida es lo ocupado haciendo otra
cosa / Hermoso, hermoso, hermoso / Amado niño”.
Esta dedicación a su segundo hijo le reivindica como padre, lo que
testimonia el mismo Sean, quien por cierto dirigió, junto a su madre Yoko,
el video que presentaron los artistas norteamericanos contra la reciente
Guerra en el Golfo, titulado “Give Peace a Chance” (“Den un chance a la
paz”). Dice Sean John:
“El hecho de que mi padre interrumpiera su carrera musical para
criarme me hace sentir bien. Sé eso. Solía tocar su música a mi
alrededor... En realidad nunca me había dado cuenta de que era un
Beatle hasta que vi la película Yellow Submarine (El submarino
amarillo). Ahí me di cuenta. Él decía: “Sí, esos son los Beatles, yo
era un Beatle, pero eso ya terminó y ahora paso todo el tiempo
contigo”.
En ese paraíso de Titternhurst, en Ascott, entre sus amigos y músicos, y
sus inseparables Yoko y Sean, pasó el resto de su vida siempre escribiendo
música, explorando la magia de su piano blanco, grabando en su propio
estudio, es aquí donde escribía la canción que viene a cerrar el ciclo de
su creación y abrirá con ella la ventana de su inmortalidad. Es
verdaderamente una canción dulce, ideal y definitiva.
Dijo en ella lo que le pasaba por dentro: mucho en pocas palabras, y al
igual que cuando empezó, lo que todos queríamos oír, y como “Mother”,
también la cantamos, pero esta vez nos apresuramos a indagar su
significado. Esa canción es “Imagine”.
“Imagina que no existe paraíso / es fácil si lo intentas / sin
infierno abajo / arriba el cielo / imagina a todo el mundo entero /
puedes decir que soy un soñador / pero no soy el único / Espero que
algún día te unas a nosotros / y el mundo será uno”.
Es muy posible que haya sido él, entre los creadores musicales
contemporáneos, el que más sentido de la oportunidad tuvo y estuvo veinte
años entre nosotros, escaso tiempo, diríamos. Idealista, optimista,
positivo, fraterno, solidario, rebelde, excéntrico millonario y artista,
caprichoso, reconciliado consigo mismo, genial músico y encomiable padre y
esposo amante. Dijo una vez:
“la década del setenta fue como despertarse en la mañana y todavía no
hemos llegado a la hora de cenar...”.
Era ya, en ese momento, el hombre de la década.
Y ahora decimos: “John se fue a cenar... lo esperamos para el desayuno”.
** Gabriel Mantilla Chaparro
gabrinadja@...
Escritor colombiano (Cali, 1954). Reside en Venezuela, país del que se
nacionalizó. Licenciado en letras y magíster en literatura
latinoamericana por la Pontificia Universidad Javeriana
(http://www.javeriana.edu.co). Es profesor asociado y jefe del
Departamento de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Los
Andes (ULA, http://www.ula.ve), en Mérida. Dicta las cátedras de Taller
de Poesía y Cuento y de Literatura Contemporánea. Es autor de los libros
de ensayo Hernando Track, el superior de las lámparas (1992), Vivir a
pulso (1995), Ser filosófico y ser poético en la obra de Álvaro Mutis
(2001), Los hijos de Acteón (2002) y Viaje al poema (2003), y de los
poemarios Último bosque (1985), Canción para Mervarid (1985), El velo de
Maya (1998-2000), Una tumba en el bosque (2000) y Larga es la noche
(2001).
=== Efectos diferentes (Ovidio y otros) Raúl Lavalle =================
Dice la mitología que el niño Cupido, dios del amor, lanzaba dos tipos de
flechas. Con unas provocaba el amor en quienes eran heridos; con las otras,
rechazo. Pues bien, veremos aquí otras cosas que tenían también efectos
contrarios. Pero lo primero que tiene doble valencia es la voz griega
phármakon (1), que significa primero “remedio”, pero después “droga
funesta”, “veneno”. A estas acepciones podemos agregar otras: “preparación
mágica”, “tintura”, “ensalmo”, “fórmula” (2).
Lo que hace la diferencia entre un remedio y un veneno es otra noción
griega, la dosis, “lo que se da”, que también es término técnico de la
medicina. Así lo expresa el saber enciclopédico de San Isidoro de Sevilla,
echando mano de una etimología equivocada (cosa nada rara en su época): “El
nombre medicina se considera que viene de modo; esto es, del temperamento,
de forma que no se administre lo que se necesita sino poco a poco. Pues la
naturaleza se entristece ante la abundancia, pero se alegra ante la
medianía. Por ello quienes beben antídotos o pigmentos asiduamente o en
abundancia, son dañados. Pues toda falta de moderación no lleva salud sino
peligro” (3).
Sobre las mentadas saetas de Cupido, una de oro y otra de plomo, así narra
el poeta latino Ovidio, cuando cuenta cómo el dios hijo de Venus hirió a
Apolo: “Sacó de su aljaba dos dardos / de diversos efectos: uno ahuyenta,
el otro causa el amor. / El que lo causa, tiene punta y brilla su aguda
cúspide; / el que lo ahuyenta, es obtuso y lleva en su caña plomo. / A uno
lo clavó en el pecho de Dafne, hija de Peneo; / con el otro atravesó los
huesos y médula de Apolo. / Inmediatamente él ama, mas ella huye hasta del
nombre de amante” (4). Como vemos, la mitología así explicaba las
afinidades afectivas, las cuales me animo a decir que pocas veces se dan.
Cabe aclarar que el fixit del v. 472, que es “clavó”, habría que entenderlo
en un sentido más amplio, pues no tenía punta sino que era obtuso. Al
tópico aluden estos versos de Eurípides: “Eros, de dorada cabellera, dos
dardos / lanza de sus gracias; uno es / para un destino feliz; el otro, /
para confusión de nuestra vida (5).
Y estos otros, de Góngora:
Juntos así nos criamos,
y Amor en nuestras niñeces
hirió nuestros corazones
con arpones diferentes.
Labró el oro en mis entrañas
dulces lazos, tiernas redes,
mientras el plomo en las suyas
libertades y desdenes (6).
El italiano Ludovico Ariosto (1474-1533), en su Orlando furioso, cuenta
cómo Reinaldo de Montalbán, uno de los caballeros de Carlomagno, estaba
enamorado de Angélica, reina del Catay. Antes era al revés: Angélica amaba
a Reinaldo, pero éste la rechazaba; de repente todo cambió, pues él la
amaba y ella sólo sentía por él desdén. ¿Cuál fue el motivo? Otra vez el
tópico de los dos efectos:
E questo hanno causato due fontane
che di diverso effetto hanno liquore,
ambe in Ardenna, e non sono lontane:
d’amoroso disío l’una empie il core;
chi bee dell’altra senza amor rimane,
e volge tutto in chiaccio il primo ardore.
Rinaldo gustò d’una, e amor lo strugge;
Angelica dell’altra: l’odia e fugge (7).
En realidad aquí no hay una cosa con dos poderes, sino que cada fuente
tenía el poder de cambiar los afectos; en todo caso el amoroso azar dispuso
que cada uno bebiera en una distinta. Creo que así suele ocurrir; al menos
así pensaba el Ariosto, quien en otro lugar decía: “Ingiustissimo Amor,
perchè sì raro / corrispondenti fai nostri disiri? / Onde, perfido, avvien
che t’è sì caro / il discorde voler ch’in dui cor miri?” (8).
Y Prisciano, autor latino del s. VI d.C., en su poema Descripción de la
tierra, menciona a Débride, ciudad de Libia “que supera a todas por el
admirable don de una fuente / que caliente hierve en el frío de la noche y
las sombras, / pero que es fría como el hielo ante los rayos del sol y el
fuego” (9). Las fieras, el clima, el desierto, los pigmeos y todas las
maravillas de África bien podrían admirar a estas raras aguas, de dos
efectos y fuerte personalidad, pues no van por donde va la corriente. Por
otra parte, se parecen al amor, que según Quevedo “es hielo abrasador, es
fuego helado” (10). Y Quinto Curcio, escritor latino del s. I d.C. (11),
también nos habla de una fuente, cercana al oráculo del dios egipcio Hamón,
que tenía propiedades semejantes. La llamaban Agua del Sol. Al amanecer era
tibia; a mediodía, en el máximo calor, fría; al acercarse el atardecer,
caliente; a media noche, hirviente; al acercarse la luz, multum ex nocturno
calore decrescit (12).
Una novela griega medieval, la Historia de Calímaco y Crisórroe, habla de
una manzana de oro que podía matar y también devolver la vida. Esto es lo
que le ocurre a Calímaco, el príncipe protagonista del relato. En efecto él
había muerto por la manzana pero sus hermanos encuentran en ella la
inscripción: “Si algún muerto sin sentidos huele la manzana, /
inmediatamente recobrará sus sentidos y la vida” (13). Y la mitología decía
que Télefo, un hijo de Heracles, había sido herido por Aquiles en el muslo.
Apolo en un oráculo predijo que lo que lo había herido lo curaría. Así fue
años más tarde: aplicó herrumbre de la lanza de Aquiles sobre la herida y
sanó (14).
¿Pero por qué este tópico de los dos efectos, que acabamos de recorrer un
poco? No sé, pero me animo a una endeble interpretación: nos gusta porque
nosotros también tenemos dos efectos; porque, capaces de grandes maldades y
a la vez de conmovedora bondad, hacemos el bien y el mal con los mismos
medios. Es lo que a diario vemos: somos como los fármacos. Sin duda otros,
más preparados e inteligentes que yo, darán mejores explicaciones. Creo de
cualquier forma que tener a mano estos ejemplos puede ser útil a quienes
enseñan literatura.
Notas
1. Para evitar el uso del alfabeto griego, translitero las palabras
griegas de un modo aproximado.
2. Cf.: M. A. Bailly. Dictionnaire grec-français. Paris, Hachette, 1938,
s. v. Phármakon.
3. San Isidoro de Sevilla, Etimologías, 4, 2.
4. Ovidio, Metamorfosis, 1, 468-474.
5. Eurípides, Ifigenia en Áulide, 548-552.
6. Luis de Góngora. Obras completas, 6ª ed. (ed. Juan Millé y Jiménez -
Isabel Millé y Jiménez). Madrid, Aguilar, 1972, romance Nº 17.
7. Ludovico Ariosto, Orlando furioso, 1, 78.
8. Ludovico Ariosto, Orlando furioso, 2, 1.
9. Prisciano, Descripción de la tierra, 203-205.
10. Francisco de Quevedo. Obras completas I (poesía original), ed. José
Manuel Blecua. Barcelona, Planeta, 1963, p. 387.
11. No hay certeza acerca de la época en que vivió.
12. Quinto Curcio, Vida de Alejandro Magno, 4, 7.
13. Historia de Calímaco y Crisórroe, 1406-1407.
14. Cf.: Pierre Grimal. Diccionario de mitología griega y romana.
Barcelona-Buenos Aires, Paidós, 1981, s.v. Télefo.
** Raúl Lavalle
raullavalle@...
Docente argentino (Buenos Aires, 1953). Enseña latín en varias
instituciones de Buenos Aires y es autor de varios artículos
relacionados con las literaturas griega y latina. Actualmente presta
especial atención a la presencia del mundo clásico en el mundo de hoy
(los motivos clásicos en las canciones populares, en la publicidad, en
autores contemporáneos, entre otros temas).
=== Cereté se vistió de Lena Reza Leopoldo de Quevedo y Monroy =======
Cereté es costa y valle, Río Sinú y tierra fértil. Es de algodón, arroz y
ñame. Cielo con nubes blancas cargadas de mar y truenos. “Si acaso ves una
nube negra debes saber que es lluvia fija”, predice Irina Henríquez, piel
de río y de diosa sinuana. Su paisaje es de paz con horizonte largo y un
poco más allá está el monstruo verde con sus crespos blancos. Cereté es una
señora a la que todos los días le hacen calles de honor sus arboledas de
cerezos, matarratones, palmas nobles y acacias florecidas.
En esta semana los diablos de diciembre se levantaron de madrugada con
tambor gordo, redoblante, corneta y clarinete negro. Nos despertaron con su
alegre canto de vallenato, fandango, bullerengue y gaita. Las mariamulatas,
los corromochos y las alondras salieron a la puerta de su nido, pararon sus
trinos y le dieron turno a los cuatro muchachos en la esquina del Hotel
Cacique T y en la plazoleta principal. Luego el repique de la campana tocó
su sonido de sabor a bronce y anuncio de rosario de aurora.
Cereté estuvo de fiesta por las mujeres de la verdad y la poesía. En la
Casa de Cultura, por la Calle de las Flores y el Bulevar del Río Bugre, una
treintena de poetisas dejó el rastro de su palabra y el pueblo entero
aplaudió sus gozos y pesares. El malecón, que adorna con sus luces la
noche, y el cauce del rumor del agua, le dieron la bienvenida con su
majestuosa imagen. Gómez Jattin volvió la cara y sonrió a Lena Reza que
trajo a su mesa a mujeres que ofrecieran el rico manjar que sólo prueban
las musas allá, en el cercano Olimpo.
Este año vinieron con sus rebozos y retozos de España, Venezuela, México y
Perú a acompañar en el concierto de palabras y sonidos a colombianas de la
variada superficie patria. Oímos a Josefa Parra, a Doris Moromisato, a Flor
Aguilera, Gloria María Medina, a Ela Cuavas, a Margarita Galindo, Guiomar
Cuesta, Nora Carbonell, Tania Maza, a Belkys Arredondo, Astrid Salazar,
Beatriz Vanegas, Idania Ortiz, a Elcina Valencia, negra de canción y baile,
a Marga López y a la poetisa abuela Meira Delmar, que engalanó con lujo el
XV Encuentro de Mujeres Poetas de Cereté con su embeleso y simpatía. El
evento se ha convertido en monumento a la calidad sonora de la poesía de
mujer con paisaje de costa, mote de queso y enyucado.
Por cinco días la poesía anduvo del brazo de mujeres de color y canto, de
sabor y encanto. Y su alegría alcanzó para repartir su aroma hasta
Montería, la Universidad de Córdoba, San Pelayo, Cotorra, San Antero y el
mar Atlántico gozó con el recital junto a sus olas en movimiento de leva.
Los niños en la premiada Biblioteca Pública dirigida por Vera Centeno,
hicieron sus pininos poéticos junto al hada y maga Marga López y los
brindaron a sus padres y a la tarde cubierta de sol y vellones de agua. Ni
la lluvia ni las improvisadas ciénagas dañaron la visita de estas divas
enviadas por Safo y Virgilio a contribuir a la paz y a la Cultura.
Terminó el encuentro y las garzas cereteanas alzaron vuelo con la V del
triunfo. El aire se llevó sus versos y el tiempo escribió en sus páginas
tantas horas de remar y tejer poemas. Cereté, como casa viajera, tendrá
lista sus alcobas para que vuelvan estas y otras aves a habitarla y llenen
sus bellos aposentos republicanos de carcajadas, anécdotas y arrullos de
palomas con mensajes en sus picos.
** Leopoldo de Quevedo y Monroy
leoquevedom@...
Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
(http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la
Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá
(2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del
Libro Pacífico y otros.
=== Albacea Alberto José Pérez =======================================
Miguel Honduras, en la presentación de Albacea, libro de poemas de Ramón
Ordaz, manifiesta, dice, que los poetas son lectores del mundo que viven
como parias en él; yo difiero del maestro Honduras. No es un paria el
poeta, no son parias los poetas, no. Son en todo caso, iluminados, en la
oscuridad del mundo que viven. Son arquitectos de los sentidos, dadores de
sueños; fundan dolores y cantan, eso sí, como si el próximo día fuese el
último; descifran códigos de vida que sólo a través de la poesía es posible
conocer, por eso el poeta es un inventor, un dador de vida y mundos. Así
pude entender aquella frase certera que hace muchos años le escuché decir a
Manuelito Malaver en una fiesta bonita para Ignacio “Indio” Figueredo, en
San Fernando de Apure: La poesía es la verdadera literatura, y cómo no
serlo, poeta.
Ramón Ordaz es de esos poetas que de tanto andar goza la libertad de las
formas del tiempo y como su albacea, elevado en los campos del sueño donde
lo obvio es la muerte, lo demás no es otra cosa que “...un lugar que no es
más que nombre / el polvo que pasa y no regresa...”, pero más allá el
discurso del poeta se ensancha con el sentido político que significa la
palabra “patria” y en cantos bien logrados, lejos de la vulgaridad y
pobreza panfletaria, tan común en el tratamiento de asuntos nacionales,
patrios, Ordaz logra erigirse en una voz que multiplica su acento, sin que
sus versos se debiliten ante la indignación que le produce la presencia
extranjera, dicho de mejor forma, la presencia imperial: “...un día de Ira,
un día, United Status / una hoja más en el Apocalipsis / que escribes con
tus armas / un día, / signa todos los días / tu historia en occidente...”.
De manera que Ramón Ordaz al momento de nombrar elementos tan comunes lo
hace con tal elegancia, con tal dulzura que toda esa mezcla de horrores que
significa, por los menos, el siglo XX, se hace inolvidable, con la poesía
como albacea testamentaria de toda su historia, cantada de tan buen modo y
tono, desde el lugar deseado, desde la palabra deseada, por Ordaz. Pero los
días del mundo parecieran tener, todos, esa sombra