~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 191
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~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com
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~~~~~~~~~~~ 21 de julio de 2008
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~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
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~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
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=== Sumario ===============================================================
|
Moneda de Oro. / Filósofo y detective. / Poeta en | Breves
Granada. / Elevados. / Eleonora en la isla. / Colombia y |
Perú. / Antígona de Watanabe. / De Alaska a la |
Patagonia. / Rosario en poesía. / Cantaura en tablas. |
|
Ponen en venta casa natal de Jorge Manrique. / Fundación | Noticias
Pablo Neruda reclama derechos sobre manuscritos. / |
Anuncian ganadores de premios del Instituto de Cultura |
Puertorriqueña. / BNE y Biblioteca Virtual Cervantes |
firman convenio de colaboración. / Estadounidense Norman |
Lee gana concurso de escultura homenaje a Neruda. / |
Presentadas las Obras completas de la venezolana Hanni |
Ossott. / España auspicia maestría de lengua y |
literatura hispánica en Nicaragua. / Anunciados |
ganadores de los premios Barco de Vapor y Gran Angular. |
/ Madrileños donan más de 67.000 libros a Honduras. / |
Restitución de directiva del Ateneo de Valencia produjo |
violencia. / Primera biblioteca pública de Cuba celebró |
251 años. / Semana Negra de Gijón es “la más exitosa” de |
todas las ediciones. / Se inicia Feria del Libro de Lima |
superando impasse entre editores. / Fotógrafos |
venezolanos y brasileños se unen en exposición en |
Brasilia. / Publicarán novela póstuma de Oriana Fallaci. |
/ Cúcuta será sede del XVI Encuentro de Escritores |
Colombo-Venezolano. / Convención FantasyMereth se |
realizará en España. / Revistas culturales digitales |
iberoamericanas se reunirán en Madrid. / Realizarán en |
Perú Mega Encuentro Internacional de Poetas. / El |
mestizaje será el tema de la Bienal de Ceará. / |
Realizarán en Lima seminario sobre escritoras del siglo |
XIX. |
|
Biblioteca Ayacucho Digital. / Europa Film Treasures. / | Literatura
Biblioteca Digital Leonesa. / Teillier Aleph. / Pasión | en Internet
por la Traducción. / Alforja Revista de Poesía. |
|
“Jorge Teillier. El guardián de los manzanos en flor”, | Artículos y
Rolando Gabrielli. / “Vetan a editoriales independientes | reportajes
en el Perú”, Gabriel Rimachi Sialer. / “Mi padre no |
conoció el mar”, Leopoldo de Quevedo y Monroy. / “Diario |
de Lector. El libro se reserva el derecho de admisión”, |
Gabriela Urrutibehety. / “Sobre batallas y vacíos: |
Arturo Pérez-Reverte”, Marco Aurelio Ángel-Lara. / “Los |
fallidos intentos de Miguel Hernández para asilarse en |
la Embajada de Chile”, Ramón Fernández Palmeral. / |
“Arthur C. Clarke girando en su órbita”, Dixon Moya. / |
“Octavio Paz, las ráfagas de una violenta historia de |
guerra”, Daniel Navarro. / “Poetas de Atacama. Ariel |
Santibáñez, el niño que sonreía y callaba”, Arturo |
Volantines. / “Viaje azaroso (ya que por algunas letras |
viajan los sueños)”, Francisco Pinzón-Bedoya. / |
“Relectura de El exilio del tiempo”, Sócrates Tsokonas. |
|
Gabriela Cantú Westendarp: “Entre el escritor y las | Entrevistas
letras hay una relación erótica”, entrevista por Augusto |
Rodríguez. / Édgar Borges, autor de ¿Quién mató a mi |
madre?: “Escribir ficción es atentar contra la realidad |
absoluta”, entrevista por el Departamento de Prensa de |
Ediciones Irreverentes. |
|
“El marxismo, entre el poder y la libertad”, Julio Pino | Sala de ensayo
Miyar. / “La nueva ola de invasión al léxico”, Carmen |
Malarée. / “La pesada sombra”, Rafael Fauquié. / “El |
mito de Prometeo y el conocimiento humano”, Paolo |
Astorga. |
|
“Noche y la Ciudad”, Lorena Torres. / Poemas de Ana | Letras
Aguilar. / “El cocido de los jueves (sobre textos de |
Francisco Umbral o sea de Francisco Pérez Martínez)”, |
Jota Siroco. / Poemas de Andrés Fidel Orlowski. / |
“Proyecto Vuelta a la Manzana (Cartagena): Ínfulas de |
una manzana en la periferia (Urbanización Los Ángeles: |
Una calle de ida y otra de regreso, y dos atajos: al |
paraíso y al infierno)”, Juan Carlos Céspedes. / |
“Territorios”, Ulisses Paniagua. / “Ebriedades” |
(extractos), Gonzalo Fragui. / “Preeminencia de la |
espera” (extractos), Jairo Alberto Castillo Romerín. / |
Dos relatos de Luciano Ribero. / Poemas de Patricia |
Ortiz. / “Jakub Smolak, el hombre que vivió a la sombra |
de Neruda”, Ricardo Abdahllah. / “Silencio cifrado” |
(extractos), Eustoquio Silva. / “Eso no es jabón que se |
gasta”, Anitzel Díaz. / Poemas de Andrea Naranjo Merino. |
/ “La marca de nacimiento”, Gaspar Jover Polo. / “Mi |
otra lengua” (extractos), Rocío Santillana. |
|
Juan Bosch | Post Scriptum
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HABLEMOS..., de Octavio Santana Suárez
Redactado a la manera de los clásicos de la filosofía, en el estilo
característico del español Octavio Santana Suárez, Hablemos... dibuja
diversas reflexiones sobre los grandes temas de siempre.
“Un inmenso poema del pensamiento”. Antonio Núñez Ordóñez.
Léelo en Editorial Letralia: www.letralia.com/ed_let/hablemos
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Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
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Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
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Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
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Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
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Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
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Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
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Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
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Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
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Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
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Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
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Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
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||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Moneda de Oro. Tal es el nombre del nuevo sello editorial que está
impulsando la escritora colombiana Claudia Karim Quiroga, y que pretende
convertirse en una alternativa para, en un primer momento, narradores
colombianos. El primer paso en su andadura es una convocatoria para autores
de cuento y novela. Los manuscritos deben ser inéditos, con una extensión
máxima de 100 páginas, a doble espacio, letra Arial en 12 puntos,
incluyendo el nombre y los datos personales del autor al final, así como
una breve presentación del contenido, a manera de prólogo. Se recibirá un
solo ejemplar impreso, numerado, cosido o encuadernado, antes del 20 de
diciembre de 2008. La naciente editorial es un proyecto, dice Quiroga,
“basado en mi propia experiencia: siete libros que van conmigo a todas
partes pero que nadie conoce. Moneda de Oro Ediciones le apuesta todo el
oro del mundo a esos proyectos editoriales que requieren algo más que
esfuerzo, dedicación y talento. Esta editorial buscará financiar aquello
que conservamos con tanto rigor. Y no dejará de ser una editorial
artesanal, con olor a nacimiento y reproducción”. Por lo pronto, los
interesados en participar deben mantenerse al tanto de la información que
se publique en el blog de la editorial o en su grupo en Facebook.
http://monedadeoroediciones.blogspot.comhttp://www.facebook.com/wall.php?id=57724275701#/group.php?gid=57724275701
Filósofo y detective. Acaba de aparecer, bajo el sello El Tercer Nombre, la
novela Dorón Benatar y el libro de los nombres muertos, de Aída Berliavsky,
que fue presentado el 9 de junio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid,
siendo apadrinado por los periodistas y escritores Juan Cruz y Clara
Sánchez y presentado por el alcalde madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón. La
novela es protagonizada por el detective privado Dorón Benatar, un doctor
en filosofía que se cansa de hacer suplencias en colegios ricos “con
alumnos sólo preocupados por su pelo, su ropa y su móvil”. Sus primeros
casos son intrascendentes, pero pronto se ve envuelto en la recuperación de
un ejemplar único de la versión toledana del Necronomicón del siglo XVII,
robado a la familia Toledano. Inmerso en la investigación del robo, tendrá
que lidiar con los intereses de sectas, sociedades secretas y bandas
callejeras dispuestas a todo por obtener el preciado libro.
http://www.doronbenatar.com
Poeta en Granada. La obra Poeta en Nueva York, con la que la bailarina y
coreógrafa granadina Blanca Li, al frente del Centro Andaluz de Danza,
homenajea al poeta Federico García Lorca, se presenta en el Teatro del
Generalife hasta el próximo martes 12 de agosto. Según Li, “la obra
adquiere toda su grandeza sólo en el Generalife”. La obra fue estrenada en
Granada en julio de 2007, luego fue llevada a París, donde tuvo gran éxito,
y ahora ha regresado al Generalife de Granada, que Li define como “el
hábitat natural de este espectáculo”, un escenario en el que “las
sensaciones te envuelven cuando estás mirando, ingredientes que hacen que
el público no sólo vea algo, sino que lo sienta. La danza, en el
Generalife, adquiere otra dimensión, tiene que ser más grande, el público
está más lejos, puede haber distracción, los ojos se van para todas partes,
todo tiene que estar más estudiado que en un teatro cerrado”. Poeta en
Nueva York cuenta con un cuerpo de baile de veinte personas. Está inspirado
en el libro homónimo de García Lorca y se compone de música en directo,
mezclada con la danza contemporánea, el flamenco, el jazz y el hip-hop. Las
entradas pueden adquirirse en Centros de El Corte Inglés e Hipercor de toda
España, Teatro Isabel La Católica y en el número de venta telefónica: 902
400 222.
Elevados. Entre el 24 y el 27 de julio se realizará en mARTadero (calle 27
de Agosto entre Ladislao Cabrera y Ollantay), en Cochabamba, Bolivia, el
ciclo de cine “Elevation”, con películas sobre el tema de las drogas,
organizado por el Instituto Cultural Boliviano Alemán, el Nodo Asociativo
para el Desarrollo de las Artes y Efecto Doppler Audiovisual. El jueves 24
se inicia el ciclo con Requiem for a Dream (2000), de Darren Aronofsky, con
Ellen Burstyn, Jared Leto y Jennifer Connelly. El viernes 25 se presenta
Spun (2002), de Jonas Åkerlund, con Jason Schwartzman, Mickey Rourke,
Brittany Murphy y John Leguizamo. El sábado 26 le toca el turno a
Trainspotting (1996), de Danny Boyle, con Ewan McGregor y Ewen Bremner.
Finalmente, el domingo 27 se presentará Fear and Loathing in Las Vegas
(1998), de Terry Gilliam, con Johnny Depp y Benicio del Toro. Las funciones
serán a las 8 de la noche, con entradas a 5 bolivianos (película y café) y
a 7 bolivianos (película, café y sándwich). Informes al 4588778 o al
4257248.
http://www.martadero.org
Eleonora en la isla. Organizado por el grupo 4Gatos, el próximo jueves 24
de julio se realizará una lectura de poesía y tertulia con la escritora
venezolana Eleonora Requena (Caracas, 1968). Ganadora del premio de la V
Bienal Latinoamericana José Rafael Pocaterra (1998-2000) con el poemario
Mandados, y Premio Italia 2007 para la Poesía en el certamen “Mediterráneo
y Caribe”, Requena estudió letras en la Universidad Católica Andrés Bello
(Ucab) y participó en los Talleres de Creación de Literaria del Centro de
Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en 1995-1996, en virtud
de lo cual publicó una selección de sus poemas en la antología Voces
Nuevas, en 1999. Es autora, además, de los poemarios Sed (1998), Es de día
(2004) y La noche y sus agüeros (2007), y textos suyos han aparecido en la
Revista Nacional de Cultura (Caracas, 2001), Antología Poética XII
aniversario de la Editorial La Maja Desnuda (Caracas, 2002), Prometeo,
Revista Latinoamericana de Poesía (Colombia, 2002) y Luna nueva (Colombia,
2003). Participó como poeta invitada en la Bienal de Poesía José Antonio
Ramos Sucre (Cumaná, 2000), Festival Atempo (Caracas, 2001), III Bienal de
Literatura Elías David Curiel (Coro, 2001), XII Festival Internacional de
Poesía de Medellín (2002) y el II Encuentro Internacional de Poesía de Cali
(2002). La actividad será a las 7 de la noche en el Taller de Manana,
detrás de la Iglesia del Cristo del Buen Viaje, en la calle San Martín de
Pampatar, Nueva Esparta.
Teléfono: (0424) 8005080 • E-mail: cuatrogatosenlaisla@...
Colombia y Perú. Entre el 28 de julio y el 2 de agosto se realizará en
Bogotá (Colombia) el primer Encuentro Cultural de Colombia y el Perú,
evento convocado por el Centro Cultural Colombo Peruano y en cuyo marco se
desarrollarán conferencias magistrales, talleres y una muestra de danza
folklórica de los países involucrados. El ciclo de talleres se celebrará el
28 y 29 de julio y el 2 de agosto en la Casa de la Cultura Barrios Unidos,
el Salón de Danzas de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la Casa
de la Mujer. Habrá, previa inscripción, cinco talleres de tejido a cargo de
un artesano peruano, otros cinco de gastronomía dictados por un chef
peruano y otros cinco de danza folklórica. Del 30 de julio al 1 de agosto
se realizará en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y en la Casa de
la Mujer el ciclo de cinco conferencias magistrales: “Las danzas de los
Andes, manifestaciones del folklore”, con Carlos Sánchez (director del
Centro Cultural del Folklore de Perú); “Migraciones y aspectos
socioculturales”, con un conferencista de Colombia nos Une (Ministerio de
Relaciones Exteriores de Colombia); “El quechua en el Perú y Colombia”, con
Alberto Pazos (director de la Academia Mayor de la Lengua Quechua, de
Colombia); “Vigencia y revitalización de la cultura andina”, con Ciro
Gálvez Herrera (ex candidato presidencial del Perú), y “Conflicto armado
interno en una sociedad democrática, procesos de socialización y propuestas
para la reconciliación”, con Manuel García Torres (presidente de Conaplan,
Perú). Igualmente, el 30 de julio tendrá lugar en el Teatro Colsubsidio la
presentación “Movimientos de los Andes”, de 7:30 a 10:30 de la noche, con
entradas a 40.000 pesos.
http://www.centroculturalcolomboperuano.org
Antígona de Watanabe. Del martes 29 al jueves 31 de julio, y el viernes 8
de agosto, será presentada en Maracay y Valencia la versión libre del
escritor peruano José Watanabe (1945-2007) de la obra Antígona, de
Sófocles, interpretada por Dramateatro Agrupación. En los papeles
principales estarán Yudeixy Sivira (Antígona), Aimée Allen (narradora),
Denis Alves (Hemón/Guardia), José “Chepe” Castro (Tiresias) y Carlos Dimeo
(Creonte), quien además es el director. En la obra participan también Omer
Machado y Danilo González en la guitarra, e Ivi Torres y Roraima Gutiérrez
Moreno cantando. El diseño y realización de vestuario es de Iraima
Rodríguez, la asesoría artística de William Escalante, la asesoría corporal
de Yacadna Martínez y la asistencia de dirección de Carina Campero.
Antígona en versión del poeta Watanabe fue publicada originalmente en Lima
en 2000 y le valió el reconocimiento internacional como dramaturgo. Fue
llevada a escena por primera vez por el grupo Yuyachkani. “Watanabe
contiene esa fuerza interior y el mejor camino que adoptó para expresarlo
fue la palabra poética”, dice Dimeo. “No le conocí personalmente, sino sólo
a través de un par de conversaciones telefónicas aquí en Caracas, y otras
tantas hechas al Perú para solicitar la autorización del montaje de esta
bellísima pieza, aparte de algunos correos electrónicos suspendidos en el
tiempo de quien no los volverá a contestar nunca, al menos en esta vida
terrenal”. Las presentaciones, cuyas entradas cuestan 10 bolívares, tendrán
lugar en la sala Garabato Motita (29 de julio y 8 de agosto) y en el Ateneo
de Valencia (30 y 31 de julio). La obra dura 75 minutos y las funciones
serán a las 7:30 de la noche.
De Alaska a la Patagonia. El próximo miércoles 30 a las 5 de la tarde será
presentada, en la Fundación Francisco Herrera Luque, en Caracas, la
conferencia “Hispanismo desde Alaska hasta la Patagonia, poesía escrita en
español en los Estados Unidos”, que dictará el poeta argentino Luis Alberto
Ambroggio. La actividad será presentada por Roberto Lovera de Sola.
Ambroggio (Córdoba, 1945) es poeta y ensayista y reside en Estados Unidos
desde finales de los 60. Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua
Española y del PEN American Center, tiene un postgrado en ciencias sociales
y administración de empresas por la Catholic University of America
(Washington). Ha publicado los libros Poemas de amor y vida (1987), Hombre
del aire (1992), Oda ensimismada (1992), Poemas desterrados (1995), Los
habitantes del poeta (1997), Por si amanece: cantos de guerra (1997), El
testigo se desnuda (2002), Laberintos de humo (2005) y Los tres esposos de
la noche (2005). Su obra poética ha sido seleccionada para los Archivos de
Literatura Hispanoamericana de la Biblioteca del Congreso de los EUA. La
Fundación Francisco Herrera Luque está ubicada en el local 2 de la
Mezzanina del Centro Altamira, en la avenida San Juan Bosco de Altamira, a
dos cuadras de la estación del Metro. La entrada es gratuita.
http://www.luisalbertoambroggio.com
Rosario en poesía. Con el objetivo de producir un intercambio entre
intelectuales y poetas de trascendencia de distintas culturas y lenguas
diferentes, entre el 28 y el 30 de agosto se realizará en Rosario, Santa Fe
(Argentina) la Semana de las Letras y la Lectura, evento organizado por el
Teatro El Círculo con el auspicio de la Asociación Poesía de Rosario y
Ediciones Juglaría. Los actos se llevarán a cabo en el fóyer del teatro
(calle Laprida 1235) y contarán con la presencia de los poetas Paolo
Ruffili (Italia), Álvaro Mata Guillé (Costa Rica) y argentinos de varias
latitudes: César Bisso, Luis Francisco Houlin, Graciela Zanini, Florencia
Lo Celso, Guillermo Ibáñez, Sebastián Riestra, Reynaldo Uribe, Leonardo
Martínez, Humberto Lobbosco, Ana Victoria Lovell, Marisa Chazarreta,
Alejandro Pidello, Lisandro González, Héctor Berenguer, Luis Benítez, Inés
Manzano, Vicente Muleiro, Ana Guillot, Jorge Isaías, Roberto Lobos, Gustavo
Caso Rosendi, Nora Hall, Sergio Gioachini, Guido Martínez Carbonel, Raúl
Acosta, Eduardo D’Anna, Horacio Salas, Ada Torres y Ana María Russo.
Disertaciones, lecturas y diálogos son algunas de las actividades que se
realizarán, todas con entrada libre y gratuita.
http://semanadeletrasylectura.blogspot.com
Cantaura en tablas. La organización Grupo de Teatro Moriche está
organizando la XXIV Muestra Internacional de Teatro de Cantaura, que se
celebrará en esa población de Anzoátegui (Venezuela) el 17 y 18 de octubre.
Los interesados deberán suministrar un dossier con fotografías, videos,
reseña de la agrupación y del espectáculo con el que se presentará,
cantidad de personas que viajarán con el grupo, ficha técnica, ficha
artística, plano de iluminación y plano escenográfico, así como otros datos
que pudieran ser de relevancia para el montaje. Estos materiales deben
enviarse a teatromoriche@... o a teatromoriche@.... El evento,
que es coordinado por Will Meza y Betty Ruiz, se realizará en el Teatro
Municipal Isaías Medina Angarita (antiguo mercado público), ubicado en el
cruce de las calles Carabobo y Girardot.
Teléfonos: (0282) 5116023 • 4146023 • (0416) 7856444 • 7818539 • (0414)
0838222
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electrónico a breves@....
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y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a
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|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Ponen en venta casa natal de Jorge Manrique
La casa donde, según algunos investigadores, habría nacido el poeta Jorge
Manrique, en Segura de la Sierra, Jaén (España), ha sido puesta en venta
por sus actuales propietarios
(http://www.segundamano.es/vi/11444088.htm?ca=23_s&st=a) a un precio de
595.000 euros.
Es comúnmente aceptado que Manrique nació en la localidad palentina de
Paredes de Navas, pero en la actualidad existe una tendencia entre algunos
investigadores que afirma que es esta casa, en Segura de la Sierra, el
lugar donde el poeta nació y pasó buena parte de su infancia.
De la casa original se mantiene en pie la fachada, donde se puede observar
el escudo de los Figueroa, familia materna de Jorge Manrique, junto con una
Cruz de Santiago, que denotaba la relación con la orden otorgada por
Rodrigo Manrique.
El anuncio de Internet describe el inmueble como una “casa solariega
histórica, data del siglo XV, en ella nació el poeta Jorge Manrique y su
muro lateral es parte de la antigua muralla que rodeaba al pueblo. Situada
en el centro del pintoresco pueblo de Segura de la Sierra (Jaén), junto a
la plaza principal, en pleno corazón del Parque Natural de Cazorla, Segura
y las Villas. Interesantes posibilidades de reforma, patio de 60m (con un
horno de leña artesanal), 2 plantas y buhardilla, 2 baños, chimenea,
excelente situación y vistas”.
Hasta hace muy poco tiempo, la casa estuvo habitada por los Lozano, una
familia del pueblo. “Somos cinco hermanos y a la muerte de nuestros padres,
se ha quedado la casa vacía, con lo que hemos decidido venderla”, explica
Amelia Lozano, quien confirma que aún no les ha dado tiempo a contactar con
posibles interesados.
Sin embargo el Ayuntamiento de Segura de la Sierra
(http://www.ayuntamiento-seguradelasierra.com) si hizo contacto con la
familia, aunque la propietaria insinúa que la corporación municipal no está
dispuesta a pagar 595.000 euros por el inmueble.
“Nos ha costado mucho tiempo la decisión de vender la casa. Nos daba mucha
pena, no sólo por el valor histórico que tiene, al ser la casa de Jorge
Manrique, sino también por el valor sentimental, ha sido la casa de nuestra
familia desde siempre”, cuenta Amelia Lozano.
Fuente: Ideal
*** Fundación Pablo Neruda reclama derechos sobre manuscritos
La Fundación Pablo Neruda (http://www.fundacionneruda.org) reclamó el
pasado 8 de julio los derechos de los catorce manuscritos descubiertos
recientemente (http://www.letralia.com/190/0704neruda.htm) que
supuestamente fueron escritos por el poeta chileno galardonado en 1971 con
el Premio Nobel de Literatura.
Los documentos —que fueron hallados por el abogado y coleccionista
Nurieldín Hermosilla— pertenecen al inédito Álbum de Isla Negra y dan
cuenta de la relación amorosa de Neftalí Reyes, verdadero nombre del autor
de Canto general, con Alicia Urrutia, la sobrina de su esposa, Matilde
Urrutia.
Según explicó Hermosilla en una entrevista con el diario El Mercurio
(http://www.emol.com), no hay duda alguna de que los poemas, que datan de
1969 y están guardados en una caja fuerte, son auténticos, y pretende
publicarlos.
El director ejecutivo de la Fundación Neruda, Fernando Sáez, en
declaraciones para el diario La Nación (http://www.lanacion.cl), dijo que
los “nuevos poemas” son una sorpresa, porque aunque se conocía la relación
entre Neruda y Alicia Urrutia, “no habían quedado señales de la historia”.
“Los derechos de cartas y poemas de Neruda son de la fundación y la Agencia
Literaria Carmen Balcells sólo ve los derechos en España. Si Hermosilla
desea publicar el libro, tiene que hablar con nosotros. Hay mucho material
no publicado”, advirtió Sáez.
Hermosilla también dijo que el libro lo obtuvo a través de un librero que a
su vez lo compró a una persona, que no identificó, por “una suma muy alta”.
El valor de las obras inéditas es muy alto, apuntó por su parte Pedro Pablo
Zegers, encargado del legado de Gabriela Mistral, la poeta chilena también
galardonada con el Premio Nobel, en 1945. “Hay que ser bastante cuidadoso
respecto a la publicación de materiales sobre los cuales no se tienen
muchos antecedentes”, puntualizó.
La fundación está realizando gestiones para obtener una copia de los
archivos y conservarla en la institución.
Fuente: EFE
*** Anuncian ganadores de premios del Instituto de Cultura Puertorriqueña
El director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP,
http://www.icp.gobierno.pr), doctor José Luis Vega, anunció el pasado
miércoles 9 de julio los ganadores del Certamen de Literatura ICP 2007 en
los géneros de Poesía, Cuento, Ensayo, así como el Premio Internacional de
Cuento.
El Premio de Literatura Internacional recayó en Daniel Baruc Espinal, de
República Dominicana y radicado en México desde 1988, con su cuento “Poner
la mano en el fuego”, mientras que los premios nacionales en la categoría
de Ensayo y Poesía fueron otorgados a un mismo autor, Joserramón Melendes,
con las obras Senotafio y El fondo de la máscara, respectivamente.
Literatura Infantil y Dramaturgia fueron declarados desiertos.
El ganador del Premio Internacional de Cuento recibirá una dotación en
metálico de $10 mil y al ganador de los nacionales se le otorgará $5 mil.
En ambos casos el premio en metálico será equivalente al pago de los
derechos de autor para la publicación de la primera edición de las obras
por parte de la Editorial ICP (http://www.icp.gobierno.pr/editorial).
Nacido en 1962, Espinal es sacerdote, ordenado en 1989, licenciado en
filosofía por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
(http://rsta.pucmm.edu.do) de Santo Domingo y licenciado en ciencias
religiosas por el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino
(http://www.seminariosantotomas.org). Tiene además un diplomado en
guionismo de cine, radio y televisión por la Sociedad General de Escritores
de México (Sogem, http://www.sogem.org.mx).
Ha publicado A imagen y semejanza del fuego (1990), Premio Nacional de
Poesía Ángela Figueras Aymerich; Ceremonia en torno a una ausencia (2004),
Espejos del Sur (audiolibro de poesía, 2005), Piedad frutal (2006) y
Cuentos para dormir demonios (2007), así como algunas obras de teatro.
Melendes, por su parte, es natural de Río Piedras, Puerto Rico (1952), y es
escritor, teórico, editor, crítico y organizador cultural. Se le reconoce
como uno de los autores más importantes e influyentes de su país. Ha sido
conferencista y panelista en Cuba, Estados Unidos, Jamaica, Rusia, México,
Venezuela, Santo Domingo y Puerto Rico, donde además ha dictado talleres.
Algunos de sus poemas han sido musicalizados y otros han sido incluidos en
traducciones asiáticas y europeas.
Ha escrito libretos teatrales, radiales y para videos; ha expuesto
esculturas, instalaciones y ensamblajes y ha dirigido espectáculos y
asesorado proyectos internacionales educativos. Entre sus libros se
encuentran Desimos désimas (1976), Poesiaoi: Antolojía de la sospecha
(1978), Puño de Poesía (1979), En Borges (1980), Poesía y revolución de
Corretjer (1981), Primeros libros poéticos MatosPaoli (1982), La sílaba en
la piel de J. M. Lima (1982), La casa de la forma (1986), La poesía
inebitable: J. A. Corretjer (1989), Primeros libros poéticos de Corretjer
(1990), Yerba bruja de Corretjer (1992), Para Delfín (1992), Secretum
(1993), Postemporáneos (1994), Borges el espía (1998), Antolojía poética R.
F. Retamar (1999) y Los dobles de Elizam Escobar (2002). El Pen Club de
Puerto Rico le otorgó el Premio Nacional de Literatura en 2002.
Unos 96 participantes sometieron sus obras para la edición 2007 del
Certamen de Literatura del ICP. Vega destacó que “la calidad de los
manuscritos evaluados por el jurado evidencian la riqueza literaria que
prolifera en la isla”.
Durante la conferencia de prensa también se anunció la convocatoria de los
Premios de Literatura 2008, que abarcará las categorías de Poesía, Cuento y
Novela, reservándose para este último el Premio Internacional. El plazo de
recepción de estos certámenes cierra el 31 de diciembre de 2008 y sus bases
completas pueden leerse en nuestro boletín de concursos
(http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm).
Fuente: ICP
*** BNE y Biblioteca Virtual Cervantes firman convenio de colaboración
La Biblioteca Nacional de España (BNE, http://www.bne.es) y la Fundación
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com)
suscribieron, el pasado viernes 11 de julio, un convenio de colaboración
que pretende incrementar la difusión del patrimonio bibliográfico hispánico
a escala mundial, el aprovechamiento común de los fondos digitalizados, la
edición de nuevos fondos y la investigación para la mejora en el acceso a
los recursos bibliográficos.
Milagros del Corral, directora general de la BNE, e Ignacio Jiménez Raneda,
rector de la Universidad de Alicante (http://www.ua.es) y vicepresidente
ejecutivo de la fundación, han representado a sus respectivas entidades en
la firma de un acuerdo que tiene validez de un año y es prorrogable por
anualidades sucesivas.
El convenio renueva otro anterior rubricado en 2004 por ambas entidades.
Entre sus aspectos más importantes se encuentra el rediseño y potenciación
del portal Clásicos en la Biblioteca Nacional
(http://www.cervantesvirtual.com/portal/bne), creado por la fundación con
fondos de la BNE. Sobresale igualmente el futuro portal del Teatro del
Siglo de Oro, y que, gracias a la riqueza y peculiaridad de los fondos que
lo van a conformar, pretende convertirse en una herramienta fundamental
para la investigación y comprensión del teatro y la cultura hispánica.
Asimismo, el acuerdo contempla la colaboración entre ambas entidades en el
proyecto de la Biblioteca Digital Europea y en la organización y difusión
de actos de carácter cultural y científico.
Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
*** Estadounidense Norman Lee gana concurso de escultura homenaje a Neruda
El pasado 12 de julio, 104º aniversario del natalicio del poeta chileno
Pablo Neruda, fue anunciado en Santiago de Chile el veredicto del Concurso
Internacional de Escultura “Cantalao, un lugar para la memoria”
(http://www.concursocantalao.cl), que de entre los 130 proyectos recibidos
dio como ganador al presentado por el escultor estadounidense Norman Lee,
quien en virtud de ello construirá el primer memorial en homenaje al premio
Nobel de Literatura 1971.
La ceremonia contó con la presencia de la ministra presidenta del Consejo
Nacional de la Cultura y las Artes de Chile
(http://www.consejodelacultura.cl), Paulina Urrutia, y el senador Nelson
Ávila, entre otras personalidades del mundo político, empresarial y
cultural de la nación sureña.
El concurso, organizado conjuntamente por el Congreso de Chile
(http://www.congreso.cl), la Fundación Pablo Neruda
(http://www.fundacionneruda.org), la Municipalidad de El Quisco
(http://www.elquisco.cl) y la Fundación CorpArtes, estipulaba que la obra
debía ser una estructura que resistiera las inclemencias del tiempo, que
fuera innovadora y que, por sobre todo, homenajeara la figura del autor de
Residencia en la Tierra. La pieza se emplazará en Cantalao, nombre dado por
el escritor a la ciudadela que quería construir en la quebrada de Punta de
Tralca, cerca de su residencia en Isla Negra.
Lee, seleccionado de entre 15 proyectos finalistas, recibirá un premio de
30.000 dólares, además de una dotación de hasta 600.000 dólares para
concluir su proyecto. El jurado concedió un segundo lugar a una obra
presentada por un equipo de artistas chilenos, compuesto por el escultor
Luis Prato Escárate y el arquitecto Ignacio Prieto Ilabaca, quienes
recibirán un premio de 15.000 dólares.
El jurado estuvo integrado por Álvaro Saieh Bendeck, presidente de
CorpGroup y de Fundación CorpArtes; Raúl Bulnes, vicepresidente de la
Fundación Pablo Neruda; Francesca Pietropaolo, historiadora de arte
italiana y curadora ejecutiva de la 52ª Bienal de Venecia
(http://www.labiennale.org); Patricio Gross, arquitecto y director adjunto
del certamen; María José Montalva, curadora en jefe de la Fundación
CorpArtes; Liliana Porter, artista visual argentina residente en Nueva
York, y Mario Toral, artista visual chileno.
Pese a no conocer mucho de la obra nerudiana antes de decidirse a
participar en el certamen, Lee se convirtió en su ávido lector. Los jueces
definieron su propuesta como “un portal que conecta el paisaje chileno del
presente con el horizonte de su futuro”.
“Cuando escuché acerca de la competición comencé realmente a leer su
poesía, con la que quedé muy impresionado por su habilidad para hablar
sobre cosas simples en relación con temas universales así como por el foco
que hacía de la naturaleza, el paisaje y el océano. Todo eso lo quise
llevar a mi trabajo”, afirmó Lee.
Artista público y diseñador de exhibiciones en museos, además de contar con
estudios de psicología e historia del arte, Lee tiene en su currículo haber
sido uno de los ocho finalistas del concurso World Trade Center Site
Memorial (http://www.wtcsitememorial.org), con el que se homenajeó a las
víctimas del el 11 de septiembre de 2001 y en el que participaron 5.201
proyectos provenientes de 63 países.
Uno de los elementos que llamaron la atención del jurado con respecto al
trabajo del estadounidense fue la simplicidad con la que logró interpretar
el espíritu nerudiano en su obra, tanto a través de los materiales
utilizados como de las formas concebidas con ellos. Un aspecto que el mismo
Lee reconoce como uno de los grandes desafíos que se propuso al elaborar la
pieza.
“Sentí que la escultura tenía diferentes ángulos, al igual que su poesía.
Él hacía un trabajo que se podía mirar de distintas formas y quise que esta
escultura fuera un poema para Pablo Neruda. Por eso me dije, ¿qué clase de
trabajo le gustaría ver si estuviera vivo? Creo que sería una obra simple,
no con muchos elementos hechos por el hombre, algo más cercano a la
naturaleza, más en bruto”, afirma.
Sobre la figura de la ventana como elemento central de la propuesta, Lee
comenta que surge luego de la lectura de las obras de Neruda, al darse
cuenta de la importancia que el poeta daba a la noción de la vista puesta
en el horizonte. “La idea de la ventana es que te provoca mirar a través de
ella, no necesariamente te hace mirar al objeto sino que te hace enfocar
más allá de la escultura y mirar el mundo mas allá de ella”, finaliza.
Fuentes: Concurso Cantalao • La Tercera
*** Presentadas las Obras completas de la venezolana Hanni Ossott
El pasado 13 de julio fue presentada en el Centro Cultural Chacao, en
Caracas, la edición de las Obras completas de la poeta venezolana Hanni
Ossott, acto que contó con la intervención del historiador Manuel
Caballero, viudo de la autora.
“No era una maquinita de fabricar poemas. Ella no los escribía; los vivía
con una intensidad que rara vez he encontrado en otro artista”, señaló
Caballero al presentar el volumen, que reúne todos los ensayos, notas y
poemarios de Ossott, fallecida en 2002.
Caballero recordó que en 2002, al momento de morir su esposa, tuvo que
disculparse ante los lectores del diario El Universal
(http://www.eluniversal.com), en cuyas páginas escribe cada domingo, para
ceder su espacio de análisis político para hablar de ella. “No sólo era mi
esposa, sino además una de las primeras voces de la poesía, dicho por
muchos críticos. Con ese artículo conjuré su muerte y celebré su destino de
poeta”.
Recordó además que las cenizas de la poeta fueron esparcidas en los
jardines de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad
Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve), “porque era el único sitio
donde ella era feliz”.
La palabra la tomó el también poeta Rafael Cadenas, quien no escatimó
elogios para aludir a la obra de Ossott: “Su prosa y su poesía se alumbran
mutuamente. Su contenido es filosófico, pero sigue siendo poético”. Se tomó
el atrevimiento, incluso, de sugerir que “hace falta alguna persona
competente que haga un estudio que enseñe a leer a Hanni”.
En la actividad también participó la poeta Patricia Guzmán, quien citando a
la autora dijo que “lo más importante es cuidar al poeta, rezar por él cada
noche, para que se aparezca con la fuerte voz que da el coraje”.
Cerró el ciclo el actor Héctor Manrique, quien leyó “El país de la pena”,
uno de sus poemas más emblemáticos, que escribió, según Manuel Caballero,
una noche tras cenar y beber un trago de ron.
La presentación de las Obras completas de Hanni Ossott culminó con un breve
concierto de música de cámara ofrecido por sus sobrinos.
Fuente: El Universal
*** España auspicia maestría de lengua y literatura hispánica en Nicaragua
El pasado lunes 14 de julio se inauguró, en el Paraninfo de la Universidad
de León (http://www.unileon.es), la Maestría en Lengua y Literatura
Hispánica que ofrece la Universidad de Alcalá de Henares
(http://www.uah.es) en su casa de estudios hermana en Centroamérica, la
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-León,
http://www.unanleon.edu.ni). Este proyecto de cinco encuentros durante los
meses de julio y febrero de cada año, finalizará en julio de 2010.
La maestría ofrece una oportunidad para que los docentes nicaragüenses de
primaria y secundaria que no pueden salir a estudiar al extranjero,
obtengan las herramientas metodológicas necesarias para la enseñanza de la
literatura y de la lengua española.
A tal efecto, varios profesores especialistas en lingüística, fonología,
gramática y didáctica de la literatura viajaron de Alcalá a Nicaragua para
enseñar estas disciplinas, necesarias para elevar el nivel del estudiantado
nicaragüense.
La dirección académica de la maestría corre a cargo de las doctoras Isabel
Molina (España) y Nydia Palacios Vivas (Nicaragua), reconocidas
catedráticas de ambos países. Las coordinadoras de este proyecto son las
maestras Bernarda Munguía y Ester Marina Vanegas, docentes de la UNAN-León.
En su primera semana, impartieron sendas conferencias sobre Darío los
doctores Ricardo Llopesa, del Instituto Modernista de Valencia; Pedro
Carrero, de Alcalá; Edgardo Buitrago, Nydia Palacios y Manuel Alvar. En los
próximos encuentros los diferentes módulos serán impartidos por doctores
costarricenses, estadounidenses y nicaragüenses, especialistas en
literatura hispanoamericana, y escritoras de este continente.
El próximo martes 22 se presentará la Trilogía sobre Rubén Darío, extensos
y eruditos estudios de Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza,
un extenso libro que se les obsequiará a los asistentes a la maestría y que
contiene estudios sobre el poeta como recurso para la enseñanza de estas
tres obras de Darío que escribieron los doctores Llopesa, Carrero y
Palacios, con una introducción del doctor Edgardo Buitrago.
Fuente: El Nuevo Diario
*** Anunciados ganadores de los premios Barco de Vapor y Gran Angular
Por su acercamiento sin condescendencias y su alto nivel literario, el
pasado 15 de julio fueron elegidos los autores Juan Carlos Quezadas como
ganador del premio “Barco de Vapor” a la mejor obra para público infantil y
Mónica Brozon (http://www.mbbrozon.com) con el “Gran Angular” de literatura
juvenil, según se anunció en una rueda de prensa organizada por Ediciones
SM (http://www.edicionessm.com.mx), sello que convoca ambos certámenes
junto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México
(Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx).
La obra de Quesada, Biografía de un par de espectros, una novela fantasma,
fue elegida por unanimidad, dijo el portavoz del jurado, Nicolás Alvarado.
“Con un manejo inteligente del humor y un tratamiento novedoso, esta
historia gira en torno a mutaciones: un niño que busca ser fantasma y un
fantasma que deja de ser amante del amor para convertirse en enamorado”,
explicó.
Según Alvarado, es frecuente que muchos autores que dirigen sus
publicaciones a los más jóvenes tiendan a ser “didácticos”, a perder su
calidad literaria y entregar todo muy digerido, menospreciando la capacidad
de los lectores. En el caso de la obra ganadora, “nunca hubo una
supeditación de lo literario”, lo que le valió el reconocimiento.
Por su parte, Brozon se destacó con su novela Prólogo corto para una larga
pausa por su “prosa sencilla y sin pretensiones” y por sus personajes
“auténticos, algunos incluso entrañables”. Según la portavoz del jurado del
premio Gran Angular, la novela, “con la amistad como eje de la historia, y
el problema de la anorexia de telón de fondo, explora temas que le
preocupan a los jóvenes y los ubica en su entorno más próximo”.
Brozon, quien ganó la primera edición del certamen Barco de Vapor en
México, hace 13 años, con ¡Casi medio año!, presentó en esta propuesta un
libro “ameno, divertido”, sin moralismos y “emotivo”, enfatizó García.
Quezadas dijo sentirse “muy nervioso” al conocer la noticia. “Aquí me
tienes todavía con la voz temblorosa. Era un sueño que por ahí tenía, fue
muy emocionante”. Ganador del Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola
por Fotografía de la página 14 y del Premio Castillo de Novela Infantil por
La videocasetera ya no está a dieta, Quezadas contó cómo escribe sus obras:
“Mientras escribo algo siento a mi lado al niño que fui y le pregunto: ‘¿te
gusta esto? ¿te emociona?’. Y si no me emociona o gusta o no me hubiera
gustado en el pasado, no lo meto. Yo creo que vuelco lo que queda de mí de
esa etapa de niño”.
“Seducir a un niño hacia la literatura por medio de un libro es muy
complicado porque ellos están con el Internet, la televisión y todas esas
cosas que tienen ahora... Tiene uno que pelear con todo eso y de pronto
tienes que inventarte estructuras extrañas, personajes que te hablen de una
manera atrayente”, detalló Quezadas.
Brozon dijo que su obra ganadora le causó “mucha felicidad en este caso en
particular (porque) es una novela que para mí resultó muy emocional”, ya
que retrata a sus sobrinos y a ella misma. La idea es que los niños se
acerquen a la lectura “en su aspecto lúdico y placentero, que vivan la
magia que es meterse en las páginas de un libro por gusto y devorárselas”,
agregó.
“Yo tengo la confianza de que todos estos esfuerzos en conjunto, de
editores que convocan, estrenos de los escritores, los papás, los maestros,
el Estado con algunas iniciativas, tiene que dar como resultado niños y
adultos lectores”, dijo la escritora y guionista mexicana.
Los premios están dotados de 150.000 pesos (aproximadamente 15.000 dólares)
además de la publicación del texto bajo el sello Ediciones SM. La ceremonia
oficial de entrega será el 17 de septiembre y a partir de esa fecha también
estarán disponibles ambas obras, cuyos autores nacieron en Ciudad de México
en 1970, para su venta.
El año pasado la convocatoria al Gran Angular se declaró desierta porque
ninguno de los textos tenía calidad suficiente, según determinó entonces el
jurado.
Elisa Bonilla, directora de relaciones institucionales de la Fundación SM
(http://www.fundacion-sm.com), dijo que en comparación con 2006 ambos
certámenes han tenido un aumento en la participación de “entre 20 y 30%”.
El director general de la editorial, Manuel Lezcano, dijo que a pesar de la
influencia de aparatos digitales y juegos de video cada vez más
sofisticados, la literatura para niños no desaparecerá. Señaló que “hay una
convivencia entre el soporte digital y lo que es el papel”, ya que en
muchos casos se crean páginas electrónicas especializadas sobre
determinados libros, haciendo que ambos medios se complementen.
“Nuestro gran competidor es el Xbox, la televisión por cable, todos los
estímulos que hay hoy en día para la juventud y los adolescentes que hacen
que no se conecten con la lectura”, reconoció. “Pero si tú empiezas desde
temprana edad a fomentar la lectura, no que lo lean, sino que tú como padre
le leas a tus hijos, es fundamental, porque ya le estás creando un hábito y
una relación con el libro que es mágica”.
Fuentes: AP • Ediciones SM
*** Madrileños donan más de 67.000 libros a Honduras
Recogidos durante la campaña Día del Libro Solidario 2008, celebrada entre
el 2 y el 15 de mayo en Madrid, más de 67.000 libros donados por ciudadanos
de la capital española fueron enviados a Honduras la semana pasada, tras
ser entregados el 17 de julio al embajador de Honduras, José Eduardo
Martell Mejía, por Santiago Fisas, consejero de Cultura y Turismo de la
Comunidad de Madrid (http://www.madrid.org), y Javier Fernández-Lasquetty,
consejero de Inmigración y Cooperación.
A través de una carpa que el gobierno local instaló en una céntrica plaza
de la capital el 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid, y,
posteriormente, hasta el 15 de mayo, en la Biblioteca Regional, fueron
recolectados casi 100.000 libros, de los que se seleccionó los que estaban
en buen estado enviándose finalmente 67.402 volúmenes.
Por primera vez en esta campaña, Madrid contó, durante la segunda quincena
de abril, con la colaboración de otros seis municipios: Alcalá de Henares,
Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Móstoles y Torrejón de Ardoz.
El Día del Libro Solidario nació en 2000 con el fin de hacer llegar libros
a Venezuela, país que acababa de padecer ese año importantes inundaciones,
además de la ayuda humanitaria que enviaron las distintas autoridades
españolas. Desde entonces se ha convertido en actividad habitual cada 2 de
mayo, con un claro enfoque solidario a países de América Latina.
La novena edición de esta jornada tenía como objetivo dotar de fondos a 53
bibliotecas de Honduras. Con la elección de este país como beneficiario
Madrid ha querido participar en los esfuerzos que realiza el gobierno de
Honduras en la promoción de la lectura y el fortalecimiento de los recursos
bibliográficos.
Fuentes: Diario del Henares • El Chischil
*** Restitución de directiva del Ateneo de Valencia produjo violencia
El Ateneo de Valencia (Carabobo, Venezuela), tomado por 29 de sus 35
empleados desde el 18 de junio de 2007
(http://www.letralia.com/167/0618ateneo.htm), deberá volver a manos de su
junta directiva, presidida por el escritor José Napoleón Oropeza, según la
decisión emitida el pasado miércoles 16 por el Juzgado de Primera Instancia
en lo Civil, Mercantil y Bancario, de la Circunscripción Judicial del
Estado Carabobo, a cargo de la magistrada Rosa Valor.
Pero un intento de ejecución de la medida el pasado viernes 18 terminó en
una situación de violencia que dejó varios lesionados, por lo que la
directiva acordó establecer un lapso de veinte días de diálogo para que las
partes en conflicto lleguen a un consenso y se solucione la situación
irregular que ya cumple un año.
Luego de conocerse la decisión del tribunal, un grupo de personas que se
identificó como representantes plásticos de izquierda, se concentró a las
afueras del Ateneo, exigiendo la salida de su presidente, José Napoleón
Oropeza, y del resto de la junta directiva.
En ese momento el juez José Gregorio Quintero, encargado de concretar la
medida judicial, aseguró que la medida no afectaría a los artistas
plásticos, y que sólo se trataba de una decisión que devolvía a la junta
directiva la potestad de administrar los destinos del centro cultural, así
como su derecho de ingresar y permanecer en sus instalaciones, tratando de
calmar los ánimos de los manifestantes.
Pese a esto y en medio de una multitud enardecida, se produjo una situación
confusa que terminó en golpes entre los que apoyaban y rechazaban la
acción, resultando lesionados Ronny Márquez Suárez y Pabel Oropeza,
trabajadores del Ateneo, quienes presentaron heridas leves; y Milagros
Loreto, quien formuló la denuncia en la Fiscalía, tras recibir, según dijo,
un golpe de Oropeza.
Paolo Consoni, abogado de los empleados del Ateneo, señaló que los
trabajadores son respetuosos de la ley y que acatarán la decisión del
tribunal, pero advirtió que la directiva tiene que pagar las deudas,
motivación principal de la toma.
Con respecto al 64º Salón Arturo Michelena, que fue convocado desde enero
por ambas partes en forma paralela, Consoni informó que el proceso sigue
adelante puesto que han recibido más de 200 obras. Oropeza también confirmó
que continuaría el proceso de recepción de obras que cierra el 31 de julio
y que hasta ahora ha reunido más de 100 obras.
Sobre los hechos violentos que dejaron a varias personas lesionadas,
Consoni insistió en que estas acciones fueron medidas espontáneas de la
comunidad de artistas, quienes, pese a que no son empleados de esta
institución, hacen vida cultural dentro de ella. “Son personas que
pertenecen a los grupos de danza, teatro, artistas plásticos, escultores y
ceramistas que están en desacuerdo en que vuelva una oligarquía a cerrar
las puertas del Ateneo, pero nosotros, los trabajadores, respetuosos a la
ley, acatamos la decisión de este tribunal”, agregó.
Al iniciarse la reunión, cuatro efectivos de la Policía de Carabobo se
encontraban en el sitio, pero quizá suponiendo que no se presentaría ningún
hecho violento, se les pidió que se retiraran. No obstante, mientras se
registraban los hechos violentos, una patrulla del cuerpo policial observó
la situación sin intervenir.
Este lunes 21 se hizo público un comunicado firmado por Oropeza y los demás
miembros de la junta directiva: Iván Hurtado, vicepresidente; José Páez del
Nogal, director de Artes Visuales; Enma Muñoz de Prieto, directora de
Talleres y Extensión; Rafael Calderón, director de Artes Escénicas; Carlos
Rodríguez y María Consuelo de Bianchi, suplentes, en el que reiteran su
disposición a establecer “un diálogo serio y constructivo, con el propósito
de llegar a un acuerdo armonioso que permita recobrar el hilo institucional
en un clima de paz entre los miembros de la junta directiva y los empleados
declarados en paro”.
La junta directiva reconoce, asimismo, las deudas que tiene con sus
trabajadores, y asegura que hará todas las diligencias necesarias para
solventarlas. Deplora, por otro lado, “que actitudes de grupos y personas
ajenas al conflicto hayan expresado su desacato a la medida ordenada por el
tribunal y el tono amenazante que pone en peligro nuestra integridad
física, como quedó debidamente registrado por los medios de comunicación
social”, por lo que llaman la atención de las autoridades correspondientes.
Tras hacer un “llamado a la concordia, a la paz y a que cesen las amenazas
a los miembros de la junta directiva”, los firmantes exhortaron a los
empleados “a deponer actitudes agresivas y a poner fin a los tratos
injustos a que hemos sido sometidos, a través de declaraciones públicas y
actos bochornosos como los suscitados en la sede de la institución el
pasado 16 de julio y, en consecuencia, permitir que se inicie el diálogo
tan esperado por los miembros de la institución y la comunidad regional y
nacional”.
Fuentes: Directiva del Ateneo de Valencia • El Carabobeño • El Universal
*** Primera biblioteca pública de Cuba celebró 251 años
El aniversario 251º de la fundación de la Biblioteca Pública Fernando
Ortiz, la más antigua de Cuba, se festejó el pasado 19 de julio con un
reconocimiento a su trascendente labor como preservadora de la identidad
cubana.
La institución, ubicada en la sede del Instituto de Literatura y
Lingüística “José A. Portuondo Valor”
(http://www.cervantesvirtual.com/portal/ILL), del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (http://www.medioambiente.cu), en La
Habana, fue fundada en julio de 1793 por iniciativa de la Sociedad
Económica de Amigos del País, y contó en sus inicios con 77 volúmenes, que
un año más tarde se habían multiplicado a 1.402.
Se hizo pública por deseo expreso de don Luis de las Casas, capitán general
de la isla, y desde entonces constituyó pilar en la preservación de la
identidad cultural del país, pues mantuvo en todas las épocas las mejores
tradiciones cubanas y contribuyó a la formación de la conciencia ciudadana
a través de la promoción de la educación e instrucción pública, la
agricultura, la economía, la ciencia y la cultura.
Su actual fondo bibliográfico sobrepasa el millón de documentos, en los que
aparecen ocho libros incunables o editados a mano (anteriores al año 1500).
También atesora casi dos mil libros raros y valiosos desde el siglo XV
hasta la actualidad y una colección de publicaciones periódicas cubanas con
más de 700 títulos, la más completa del país.
La biblioteca será sede del 3 al 7 de noviembre próximo del Coloquio
Internacional Cuatro Siglos de Literatura Cubana
(http://tinyurl.com/5g42hu), evento con el que se conmemoran los
cuatrocientos años del Espejo de paciencia, poema escrito en 1608 por
Silvestre de Balboa, escribano del cabildo de Santa María del Puerto del
Príncipe, y considerado la primera obra literaria cubana.
Fuentes: Prensa Latina • La Ventana
*** Semana Negra de Gijón es “la más exitosa” de todas las ediciones
La Semana Negra de Gijón (http://www.semananegra.org) cerró este domingo 20
de julio su edición “más exitosa”, al registrar la mayor afluencia de
público y escritores, que sumó más de un millón de personas, cifra que
supera a las conseguidas en ediciones anteriores.
Durante los 10 días que duró la 21ª edición del festival literario,
dedicado a la novela negra, se vendieron 51.000 libros y la actividad
comercial aumentó “significativamente”. Así lo pusieron de manifiesto el
director del certamen, el escritor hispanomexicano Paco Ignacio Taibo II;
el presidente del Principado de Asturias (http://www.princast.es), Vicente
Álvarez Areces, y la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso.
Taibo II resaltó, durante la jornada de clausura, que lo más notable de
esta edición ha sido la “diversidad cultural” que fue posible atestiguar
por la playa de Poniente. “Se ha celebrado un festival para la gran
mayoría, pero sin olvidar a las minorías”, comentó. “Pude ver el otro día
por la noche a un par de senegaleses que empezaron a tocar tambores, y como
nadie les pidió papeles, se sentían muy seguros escuchando su música
nativa”, añadió Taibo II en el acto de clausura de esta edición.
El organizador de la Semana Negra destacó que “se ha intentado mezclar el
festival literario con una fiesta popular” que ha dado como resultado una
“intensa carga de emociones que harán que esta edición sea inolvidable
durante muchos años”.
El certamen contó con la presencia de más de un centenar de escritores, en
su mayoría del género de la novela negra, pero también de ciencia ficción,
novela histórica y cómic; procedentes de países como España, México,
Estados Unidos, Argentina, Cuba, Inglaterra, Francia, Colombia, Uruguay,
Chile, Canadá y Perú. Por su recinto desfilaron autores como el
estadounidense Georges RR Martin, el español Jorge Semprún, el mexicano
José Emilio Pacheco o el canadiense Scott Bakker.
El presidente del Principado, Álvarez Areces, anunció que el próximo año la
Semana Negra será trasladada a otro recinto. Serán, “casi con toda
seguridad”, los alrededores del recinto universitario de Viesques los que
alberguen el certamen. La alcaldesa de Gijón destacó los récords de
asistencia en esta edición y confesó que fuera de la ciudad sólo le
preguntan “por el Sporting y por la Semana Negra”.
El mismo domingo 20 fueron anunciados los ganadores de los premios de
fotoperiodismo del Encuentro Internacional realizado durante el evento. El
12º Premio Internacional de Fotoperiodismo Ciudad de Gijón recayó sobre
David Guttenfelder por “Guerra afgana”; el Premio Especial fue para Walter
Astrada por “Violencia post electoral en Kenia” y el Premio de Periodismo y
Derechos Humanos para Miguel Dewever (Guatemala) por “La verdad oculta bajo
la tierra”.
Antes, el viernes 18, habían sido anunciados en el Hotel Don Manuel los
veredictos de los premios literarios que se convocan en el marco de la
Semana Negra, encabezados por el Premio Hammett a la mejor novela policiaca
de 2007 escrita en español, que fue concedido en forma compartida al
español Juan Ramón Biedma (http://www.juanramonbiedma.es) por su novela El
imán y la brújula, y al argentino Leonardo Oyola por Chamamé.
El Premio Espartaco, otorgado a la mejor novela histórica escrita en
español el año pasado, recayó en el mexicano Antonio Sarabia, por Troya al
atardecer. Por lo que respecta al Premio Memorial Silverio Cañada, a la
mejor primera novela policiaca de 2007 escrita en castellano, correspondió
al autor argentino Carlos Salem por su libro Camino de ida.
El Premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción policiaca del pasado
año escrita en español, fue para la mexicana Sanjuana Martínez, por Prueba
de fe, mientras que el Premio Celsius 232 a la mejor obra de ciencia
ficción o fantasía de 2007 escrita en español, fue para el escritor español
Javier Negrete, por Alejandro Magno y las águilas de Roma. Además, en esta
primera edición del premio, el español José Carlos Somoza logró una mención
especial del jurado por La llave del abismo.
La lista de ganadores finaliza con Nacho Padilla, quien con “Viaje al
centro de una chistera” logró el Premio Concurso de Relatos Ateneo Obrero
de Gijón.
Fuentes: El País • Semana Negra
*** Se inicia Feria del Libro de Lima superando impasse entre editores
Del 24 de julio al 3 de agosto, la Cámara Peruana del Libro (CPL,
http://www.cpl.org.pe) realizará la 13ª Feria Internacional del Libro
(FIL-Lima 2008, http://www.filperu.com), evento que se ha visto opacado por
el impasse entre los organizadores y las pequeñas editoriales que conforman
la Alianza Peruana de Editores (ALPE, http://alpe.wordpress.com), que
denunció haber sido excluida ilegalmente del mismo, aunque a último momento
se supo que se llegaría a un acuerdo en pro del éxito del encuentro.
FIL-Lima, considerado el mayor evento del rubro editorial y cultural en
Perú, transcurrirá en el Centro de Convenciones Jockey Plaza, donde el
mismo evento recibió el año pasado cerca de 200 mil visitantes, y dispondrá
de una variada agenda en la que se han programado actividades artísticas,
culturales e infantiles; entre presentaciones de libros, conversatorios,
talleres, homenajes, mesas redondas, lanzamientos de libros y eventos
musicales dirigidos a público de todas las edades. Serán más de 250
actividades que se realizarán ininterrumpidamente los once días de feria en
las salas Varela, Arguedas, Vallejo y en el auditorio Ricardo Palma.
La feria será visitada por escritores de la talla de Jorge Edwards y
Gonzalo Rojas, ambos ganadores del premio Cervantes, asistirá también la
escritora nicaragüense Gioconda Belli, Cristina Rivera Garza y María
Baranda de México; David Unger de Estados Unidos; Juan Sasturain de
Argentina; Imma Turbau, Carlos Castán y Fermín del Pino de España, por
mencionar algunos.
Igualmente asistirán los autores peruanos Abelardo Sánchez León, Rafo León,
Raúl Tola, Percy Galindo, Carlos Germán Belli, Óscar Colchado, Jorge
Eslava, Jorge Coaguila, Lorenzo Helguero, Teresa Ruiz Rosas, Claudia Ulloa,
Alonso Rabí, José de Piérola, César Rosales, Carlos Calderón Fajardo,
Carlos López Degregori, Hugo Neira, Sebastián Pimentel, Carmen Ollé, José
Donayre y Ricardo Badani, y se realizará el lanzamiento del libro Busco
novia, del periodista Renato Cisneros.
Como cada año, las presentaciones artísticas, musicales y culturales son
programadas con personajes que guardan directa relación con la cultura, la
identidad y el fomento del arte, como el grupo Novalima, que interpreta
temas con influencias y percusiones afroperuanas y latinas fusionadas con
ritmos electrónicos, y Las Chicas del Sol, con una propuesta muy particular
al fusionar la música folklórica de los Andes con diferentes géneros
contemporáneos.
Este año la FIL-Lima tiene como país invitado de honor a Chile, cuyo
pabellón, que medirá 300 metros cuadrados, exhibirá su más variada
producción literaria, cultural y artística, espacios infantiles lúdicos y
de encuentro con sus artistas visitantes.
La feria será visitada por una numerosa delegación de grandes exponentes de
la literatura de Chile, como los ya mencionados Edwards y Rojas, además de
Diamela Eltit, Pedro Lemebel, Alberto Fuguet, Óscar Hahn y Pablo Simonetti,
entre otros además de diversos expositores quienes exhibirán las mejores y
últimas ediciones de sus libros.
Para la niñez habrá un espacio especial, el Mundo Infantil, que estará a
cargo del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA,
http://www.icpna.edu.pe).
La CPL rendirá un merecido Homenaje Literario al poeta Antonio Cisneros, y
un Homenaje Académico al crítico literario y catedrático universitario,
Julio Ortega. Además, rendirá un Homenaje Póstumo al recientemente
fallecido poeta Alejandro Romualdo, autor del inolvidable poema Canto coral
a Túpac Amaru.
Durante los días de feria se dictarán talleres como “Guión para comics” a
cargo de Carlos Trillo; “Ediciones Infantiles” por Gabriela Olmos; “El
humor en la literatura infantil” por Pepe Pelayo y el taller de ilustración
infantil dirigido por la alemana Nadia Budde.
La FIL-Lima 2008 se realizará en un área de 8 mil metros cuadrados, tendrá
más de 200 expositores quienes exhibirán alrededor de 150 mil diferentes
títulos en libros en géneros para todos los gustos y se presentarán ofertas
al alcance de todos los bolsillos.
Editoriales denuncian veto
Las veinte editoriales independientes que conforman la ALPE denunciaron a
los organizadores por no respetar el contrato de alquiler de stands e
impedirles su participación en el evento.
En una conferencia de prensa realizada el pasado 15 de julio, las editoras
Peisa, Estruendomudo, Matalamanga, Jaime Campodónico, Fondo Editorial de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Asociación Cultural Antares,
Sarita Cartonera y otras, señalaron que esta decisión se tomó pues el
Consejo Directivo de la CPL calificó a esta alianza como una asociación
informal.
Según refirió Peisa en una nota de prensa, en un primer momento asumió la
distribución de las publicaciones de ALPE y alquiló un stand dedicado a la
producción editorial independiente del Perú. Sin embargo, pasados más de
diez días, la CPL decidió unilateralmente despojarlos del espacio alquilado
sin dar formalmente alguna respuesta por los pedidos de restitución del
stand por ALPE.
Precisa la nota que aparentemente el Consejo Directivo de la CPL siente
recelo ante la existencia de cualquier otra forma asociativa que tenga que
ver con la producción de libros. La ALPE aseguró que esta acción por parte
de la CPL vulnera sus derechos y es totalmente injusta pues siempre respetó
el reglamento de participación en la feria.
En la nota se indicó que los editores independientes recibieron muestras de
solidaridad de editoras internacionales como la Alianza Internacional de
Editores y la Asociación Editores de Chile que han puesto en duda su
participación en la feria si el Consejo Directivo de la Cámara Peruana del
Libro no restituye los espacios alquilados.
Además, la ALPE ha recibido el apoyo de connotados intelectuales peruanos,
como el escritor Alonso Cueto, ganador del premio Herralde 2005 con la
novela La hora azul, quien en un artículo publicado el lunes 14 en Perú21
(http://tinyurl.com/6ezt9u) dijo que la feria “será un éxito”, pero que es
“una lástima” que haya quedado por resolver el problema con los pequeños
editores.
“Todos queremos ver en un stand (y no por separado o como apéndices) a las
editoriales peruanas de calidad”, concluyó Cueto su nota. “Autores de mucho
interés como Edwin Chávez, Johan Page, Susanne Noltenius, Patricia Miró
Quesada, Giselle Klatic, Christian Reynoso, Alexis Iparraguirre, y muchos
otros, publican en esas editoriales y merecen un lugar atractivo y central
a nombre de la ALPE. La Cámara Peruana del Libro, que ha mostrado buen
criterio en otras ocasiones, tiene aún que resolver este tema. Bastantes
problemas tiene ya la circulación del libro entre nosotros, la verdad”.
Por su parte, el escritor Iván Thays, en su bitácora Moleskine Literario
(http://notasmoleskine.blogspot.com), dijo que la CPL “se ha empeñado en
enturbiar tercamente la noticia de la próxima Feria Internacional del Libro
de Lima. El problema, de fácil solución para cualquiera, no podrá ser
resuelto mientras lo que, al parecer, son rencillas personales se
convierten en un veto contra una Asociación de Editores Independientes”.
Sin embargo, a última hora se pudo conocer que la CPL está dispuesta a
llegar a un acuerdo con los editores independientes, como ha anunciado el
mismo Thays en su blog (http://tinyurl.com/63mkrs). Vanadis Phumpiú,
encargada de Comunicaciones de la CPL, convocó a una rueda de prensa a
realizarse este martes 22 de julio a las 4 de la tarde, a fin de anunciar
los avances en las conversaciones entre ambos gremios editoriales.
Fuentes: El Comercio • Moleskine Literario • Perú21 • RPP
*** Fotógrafos venezolanos y brasileños se unen en exposición en Brasilia
En el marco de la celebración de los 225 años del natalicio de Simón
Bolívar, la Embajada de Venezuela (http://www.embvenezuela.org.br) y el
Fotoclub f/508 (http://www.fotoclubef508.com) inauguran el próximo 24 de
julio en Brasilia (Brasil) el proyecto cultural binacional “Latinidades:
una nación, dos países y siete artes”, patrocinado en su mayor parte por
Petróleos de Venezuela (Pdvsa, http://www.pdvsa.com).
Aunque el objetivo de los participantes fue dar vida a siete artes clásicas
(literatura, pintura, música, escultura, teatro, cine y danza), la muestra
fotográfica pretende también la comprensión de una América Latina conjunta,
unida y hermanada en sus manifestaciones culturales.
La exposición está compuesta por catorce fotógrafos: siete venezolanos,
seis brasileños y un venezolano que vive en Brasil. Los fotógrafos
brasileños que participan están radicados, todos, en Brasilia (DF),
mientras que los venezolanos lo están en Maracaibo, Zulia.
Según el embajador de Venezuela en Brasil, Julio García Montoya, se trata
de “una inteligente manera de situar el arte fotográfico en el centro de la
lucha por ese ideal de unión suramericana que parte de la valorización de
los pueblos y de sus particularidades culturales”.
Coordinados por el fotógrafo Humberto Lemos (curador por el lado
brasileño), Janaína Miranda, Flora Egécia, Gabriela Freitas, Rodrigo
Dalcin, Rodrigo de Oliveira, Viviane Dománico y Nelson González Leal
(http://www.letralia.com/firmas/gonzalezlealnelson.htm) ofrecen su parecer
desde la capital de Brasil. Por el lado venezolano el curador fue el
fotógrafo Audio Cepeda, y los fotógrafos son Adriana Fernández, Ana María
Otero, Marianela Díaz, Ramón Castillo, Ernesto Acosta, Fernando Bracho y
Mireya Ferrer.
Temas como el barroco de Aleijadinho, la estética del hambre de Glauber
Rocha, la preocupación plástica y crítica de Candido Portinari, el mosaico
racial de Machado de Assis, el samba de Noel Rosa, la dramaturgia de Nelson
Rodríguez, los movimientos del Maculelê; u otros como el gesto infinito de
la escultura que nace de la tierra, el instante en que una bailarina pasa,
la mujer que pinta, la batida afrovenezolana de Juan Luis Martínez, el
drama representado en las estatuas vivientes, la foto-fija de una película
y un San Antonio homenajeado en una biblioteca, son algunos de los temas
que los espectadores podrán apreciar.
Fundado en julio de 2005 en el Espacio Cultural Renato Russo, el Fotoclub
f/508 debe su nombre a la ubicación de esa primera sede, situada en la
cuadra 508 Sul. Idealizado por Humberto Lemos, fotógrafo y profesor de
fotografía, el club tiene como objetivo desarrollar proyectos en el área de
la fotografía, la antropología visual y el arte contemporáneo, así como
incentivar a los participantes en la investigación del lenguaje
fotográfico.
La Embajada de Venezuela, en cuyo salón las obras permanecerán hasta el 7
de agosto, está situada en el Sector de Embajadas Sur, Avenida das Nações,
cuadra 803, lote 13, Brasilia. El horario de visitas será entre las 9 de la
mañana y las 12 del día, y entre las 3 y las 5 de la tarde. Pueden
programarse visitas guiadas a través del número de teléfono 33473985, entre
las 2 de la tarde y las 7 de la noche. Para información general y
entrevistas, pueden comunicarse por el número de teléfono 33473985 o por el
correo electrónico fotoclubef508@....
Fuente: Fotoclub f/508
*** Publicarán novela póstuma de Oriana Fallaci
Una novela póstuma de Oriana Fallaci, la periodista y escritora italiana
fallecida el 15 de septiembre de 2006, saldrá a la venta el miércoles 30 de
julio, anunció la editorial Rizzoli (http://rizzoli.rcslibri.corriere.it),
que la publica, el pasado sábado 19.
Definida como “una saga” por la misma autora, que trabajó en esta obra
durante un decenio, la novela es una épica familiar que recrea más de un
siglo de la historia de sus antepasados y de su país, de 1773 a 1889, y se
titula Un cappello pieno di ciliegie (Un sombrero lleno de cerezas), indicó
Rizzoli.
Antes de morir, la escritora entregó a su sobrino Edoardo Perazzi, su único
heredero, a quien dejó disposiciones concretas para su publicación, el
escrito dactilografiado de 648 páginas que ella misma había pasado a
máquina utilizando una Olivetti Lettera 32.
Nacida en Florencia en 1929, en el seno de una familia sencilla del norte
de África, Fallaci fue la mayor de tres hermanas, Neera y Paola, ellas
también periodistas y escritoras. Su infancia transcurrió en la Italia
fascista de Mussolini. Su padre era un activo antifascista y ella misma,
aún adolescente, fue partisana durante la II Guerra Mundial, uniéndose a la
Resistencia contra la ocupación nazi en su Toscana natal.
Como periodista, Fallaci obtuvo un gran prestigio internacional, en
especial gracias a sus entrevistas a personajes famosos. Vivió sus últimos
años en Nueva York, donde mantuvo una larga lucha contra un cáncer de mama
al que elevó a categoría literaria y al que denominaba “El Otro” en sus
últimas obras. Ante el agravamiento de su enfermedad regresó a Florencia,
donde falleció en 2006.
Fuentes: Ansa • Wikipedia
*** Cúcuta será sede del XVI Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano
Entre el 31 de julio y el 3 de agosto se celebrará en la ciudad colombiana
de Cúcuta el XVI Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano, evento
organizado por la Asociación de Escritores del Norte de Santander, y en el
que participarán, como invitados de honor, destacados escritores y poetas
de Colombia, Venezuela y otros países del continente.
El encuentro, que se viene realizando desde hace más de tres lustres en la
frontera entre Colombia y Venezuela, ha sido una firme expresión de
fraternidad, a través de las letras, entre ambos países. Cada año se
alterna su sede entre las ciudades de Cúcuta, en el departamento colombiano
de Norte de Santander, y San Cristóbal, en el estado venezolano de Táchira,
donde la anfitriona es la Asociación de Escritores del Táchira.
Como ha sido costumbre el evento consistirá en conferencias, ponencias,
talleres y recitales líricos abiertos a la participación de todos los
asistentes. Destaca la participación de autores venezolanos como Antonio
Mora, José Pisanu, Arnulfo Quintero y Homero Vivas y de colombianos como
Octavio Escobar Giraldo, Triunfo Arciniegas y Rodolfo Carrillo, así como el
conversatorio que sobre novela contemporánea venezolana protagonizarán los
venezolanos Alberto Barrera Tyszka, premio Herralde 2006, y Jorge Gómez
Jiménez, editor de Letralia, Tierra de Letras (http://www.letralia.com).
Los asistentes serán alojados en el Hotel Bolívar, donde contarán con todos
los servicios incluida la alimentación; asimismo, el comité organizador
garantiza el transporte interno dentro del marco del evento, y el
transporte San Cristóbal-Cúcuta y viceversa, a todos los delegados
provenientes de Venezuela que lleguen por San Cristóbal, a quienes esperará
un vehículo en el Ateneo del Táchira (plaza Bolívar de San Cristóbal) a las
2 de la tarde del 31 de julio.
El costo de la inscripción es de 350 bolívares e incluye alojamiento,
alimentación, participación en las actividades programadas, material de
apoyo y certificado. Para solicitar información adicional, escriba a
aetachira@....
Fuente: Asociación de Escritores del Táchira
*** Convención FantasyMereth se realizará en España
Del 14 al 17 de agosto se realizará en Pontons, Barcelona (España), la
convención de fantasía, ciencia ficción y terror FantasyMereth
(http://www.fantasymundo.com/mereth), evento organizado por el portal
temático Fantasymundo (http://www.fantasymundo.com) y que se realiza por
segunda vez este año, tras una primera edición durante la pasada Semana
Santa.
La convención cuenta con el patrocinio de las editoriales Minotauro
(http://www.edicionesminotauro.com) y Timun Mas (http://www.timunmas.com),
así como la participación de la librería virtual Scyla
(http://www.scyla.com). Estas entidades, junto con FantasyTienda
(http://www.fantasytienda.com), donaron varios lotes de libros para los
asistentes.
FantasyMereth dispone de 116 plazas, y el primer plazo de inscripción
termina el 1 de agosto. Habrá talleres y torneos, como el de fotografía y
de Mölkky (juego finés de bolos), aparte de los habituales talleres y
torneos de Go, Heroquest y videojuegos. Asimismo, habrá una Gymkana
multitemática y rol en vivo, todo bajo la temática del terror.
Fuente: FantasyMereth
*** Revistas culturales digitales iberoamericanas se reunirán en Madrid
El 15 y 16 de septiembre se realizará en Madrid (España) el I Encuentro
Internacional de Revistas Digitales Culturales “Dos orillas y un océano
digital” (http://www.miradamalva.com/revistasdigitales), que reunirá a
directores y editores de las más prestigiosas revistas culturales españolas
y latinoamericanas que circulan en Internet.
El evento, que se celebrará en la Casa de América
(http://www.casamerica.es), pretende propiciar la reflexión crítica y la
elaboración de proyectos conjuntos que definan el futuro de la creación
artística en general, abordando el desafío de las nuevas tecnologías y la
diversidad cultural con esta nueva realidad.
Otros objetivos del encuentro serán el fortalecimiento de los medios
digitales existentes a través de canales de comunicación conjuntos que
incorporen los nuevos soportes y que posibiliten una interacción con sus
lectores, con la red informática Internet como un medio dinámico de
estimulación creativa; establecer acciones conjuntas que promuevan una
conciencia social sobre la reproducción ilícita y desarrollar y promover
acciones conjuntas estratégicas que potencien la importancia del español en
Internet.
La inauguración se realizará el lunes 15 a las 10:30 de la mañana, y estará
a cargo de Imma Turbau, directora del Ateneo Iberoamericano de la Casa de
América, y Miguel González Suela, subdirector general de Cooperación del
Ministerio de Cultura de España (MCU, http://www.mcu.es), con la
participación de Ignacio Fernández, director de Literaturas.com; María
Ángeles Vázquez, presidenta de Mirada Malva (http://www.miradamalva.com) y
Héctor Perea, de la Unam, todos ellos miembros del comité organizador.
El primer panel estará protagonizado por las revistas culturales digitales
de España y se iniciará a las 11:30 de la mañana. Participarán, además de
Fernández (Literaturas.com), Alexánder Prieto, director de Ómnibus; Antonio
Polo, director de Ariadna-RC (http://www.ariadna-rc.com); Joaquín María
Aguirre, director de Espéculo (http://www.ucm.es/info/especulo), y Giselle
Etcheverry Walker, coordinadora de El Boomeran(g)
(http://www.elboomeran.com). La moderación estará a cargo de Fernando
Ortega, director de Comunicando (http://www.revistacomunicando.com).
A las 4 de la tarde se iniciará el panel de las revistas hispanoamericanas,
en el que participarán los mexicanos Héctor Perea, coordinador del Centro
de Estudios Literarios de la Unam
(http://www.filologicas.unam.mx/cen_est_liter.htm), y Guillermo Chávez,
coordinador de Publicaciones Digitales, DGSCA
(http://biblioweb.dgsca.unam.mx); el venezolano Jorge Gómez Jiménez, editor
de Letralia, Tierra de Letras (http://www.letralia.com); el chileno Adolfo
Pardo, director de Crítica.cl; el mexicano Federico Álvarez, director de
Literatura Mexicana (http://revistaliteraturamexicana.blogspot.com), y el
peruano Salvador Luis, director de Los Noveles (http://www.losnoveles.net),
todos con la moderación de Pedro Martínez, director de Almiar Margencero
(http://margencero.com).
A las seis de la tarde será presentado el libro Latin American Cyberculture
and Cyberliterature, de Claire Taylor y Thea Pitman, quienes estarán
acompañadas por Alejandro Pérez-Prat, editor de Literaturas.com Libros. A
las 7 de la noche se realizará el taller-coloquio “La literatura
hispanoamericana digital en la cultura europea”, moderado por Héctor Perea
y con la participación de Taylor, Pitman y Dolores Thion, de la Universidad
de Nantes (Francia, http://www.univ-nantes.fr) y directora de la revista
digital e-crini (http://www.univ-nantes.fr/e-crini).
El martes 16 a las 10 de la mañana se realizará un panel con las
instituciones presentes. Participarán Consuelo Triviño, del Centro Virtual
Cervantes (http://cvc.cervantes.es), quien hablará de los diez años de
Rinconete (http://cvc.cervantes.es/el_rinconete); Trinidad García Leiva,
profesora de la Universidad Carlos III Madrid (http://www.uc3m.es), quien
disertará sobre revistas culturales, digitalización y políticas públicas;
Víctor Domingo Prieto, presidente de la Asociación de Internautas de España
(http://www.internautas.org), Manuel Ortuño, presidente de la Asociación de
Revistas Culturales de España (Arce, http://www.arce.es), Nacho Fernández,
presidente de la Asociación de Revistas Digitales de España (Arde,
http://www.arde.org.es), y Victoriano Colodrón Denis, director técnico del
Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro, http://www.cedro.org). La
moderación estará a cargo de María Ángeles Vázquez.
A las 12 del día se realizará un panel sobre innovación y tecnología, con
Luis Collado, de Google España (http://www.google.es); Javier Celaya, de
Dosdoce.com, quien hablará sobre la digitalización de libros; Francisco
Olivares, director del master “Periodismo y comunicación digital” del
Instituto Universitario de Postgrado (IUP, http://www.iup.es); Ángel María
Herrera, socio de Evoluziona (http://www.evoluziona.com), quien hará una
presentación del servicio de autopublicación Bubok.com, y Elad Rodríguez,
director de Nitsnets (http://www.nitsnets.com), quien presentará el
servicio de publicación de medios digitales GoPress
(http://www.gopress.es), todos bajo la moderación de Ignacio Fernández.
A las 4 de la tarde será presentado el libro La vía digital, de Héctor
Perea, con la intervención del autor y de Manuel Medina (Universidad de
Louisville, http://louisville.edu), Miguel Marañón (Centro Virtual
Cervantes), y María Ángeles Vázquez.
“Universidad y educación: retos digitales” es el nombre del taller-coloquio
que tendrá lugar ese día a las 5 de la tarde, con la participación de
Héctor Perea, Guillermo Chávez, María Dolores Martínez (coordinadora de
Desarrollo Cultural del Comité Regional Norte de Cooperación con la Unesco,
de México), y Manuel Medina, con la moderación de Alexánder Prieto.
Los editores asistentes al encuentro hablarán sobre sus experiencias en el
taller-coloquio “¿Cómo construir una revista digital?”, a las 6 de la
tarde, bajo la moderación de Héctor Perea y Nacho Fernández. Y, finalmente,
a las 7 de la noche se realizará una mesa-debate en la que los editores
intercambiarán experiencias para desarrollar y promover canales de
comunicación conjuntos. La moderación estará a cargo de María Ángeles
Vázquez y Nacho Fernández.
La actividad está orientada a directores, editores, redactores, periodistas
que realicen su labor en soporte digital y alumnos de ciencias de la
información o comunicación social de universidades públicas o privadas. Hay
50 plazas disponibles para asistentes universitarios. Se hará una selección
entre todas las solicitudes que se hagan llegar a los organizadores
siguiendo las pautas que se pueden leer en el blog del evento,
http://revistasdigitalesculturales.blogspot.com.
El encuentro es organizado por Literaturas.com y Ómnibus
(http://www.omni-bus.com), revista intercultural, con el apoyo del
Ministerio de Cultura de España y distintas universidades latinoamericanas,
entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx).
Fuente: Blog del evento
*** Realizarán en Perú Mega Encuentro Internacional de Poetas
Organizado por la Casa del Poeta Peruano
(http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta) y la Universidad Nacional del
Callao (Unac, http://www.unac.edu.pe), entre el 16 y el 19 de octubre se
realizará en El Callao, Lima (Perú), el VII Mega Encuentro Internacional y
XII Nacional de Poetas “Leoncio Bueno”
(http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta/convocatoria.html), evento que
reunirá a narradores, declamadores o intérpretes, críticos literarios,
editores, directores de revistas literarias, ilustradores, artistas
plásticos, profesores de literatura y demás especialidades, historiadores,
estudiantes de literatura y pedagogía.
Los interesados en presentar ponencias deberán enviar su material antes del
15 de septiembre. De las ponencias que reciba el comité organizador, se
escogerán 16 que serán expuestas en asamblea plena. El material debe
enviarse en un CD, en formato de Word Perfect o Page Maker a doble espacio
y con un máximo de seis páginas (incluyendo conclusiones o resúmenes),
acompañado del nombre completo del autor, lugar y fecha de nacimiento,
currículum bibliográfico y fichaje editorial.
La exposición de una ponencia podrá ocupar hasta quince minutos. Las
ponencias en otras lenguas, deberán estar traducidas al español por los
interesados.
Entre los temas que podrán ser tratados en las ponencias se encuentra la
visión del Perú pluricultural y multilingüe, la creación andina y sus
vínculos con los demás pueblos de la región y de la América Morena, la
poesía y narrativa ágrafa peruana y latinoamericana, el valor filosófico de
la poesía, la poesía en la pedagogía moderna, tesis confirmadas o avanzadas
en las instituciones de investigación especializada en poesía infantil y
juvenil, la currícula en la educación peruana y la presencia de la poesía,
la poesía femenina, las traducciones, las relaciones entre la poesía y
otras artes, la literatura popular y problemáticas y soluciones
relacionadas con las publicaciones periódicas en Perú y en el mundo.
Además se hablará sobre la Casa del Poeta como ente de promoción e
integración, la creación literaria en El Callao en poesía y narrativa, una
valoración crítica del aporte de la Unac junto con el Ministerio de
Educación y demás entes culturales en el desarrollo de la literatura
regional y nacional, teorías hacia una política cultural peruana y
latinoamericana o mundial y sicopatología en el creador, especialmente en
el poeta.
Asimismo, se presentará la antología mundial erótica Bendito sea tu cuerpo,
que reúne los mejores trabajos del primer Concurso Mundial de Poesía
Erótica, con ilustraciones del reconocido fotógrafo internacional argentino
Martín Toye. En el marco del encuentro se inaugurará, también, el IX Salón
Internacional de Artes Plásticas “Pancho Goyzueta”.
Para solicitar mayor información es preciso comunicarse por los teléfonos
5784179, 4570377 o 92914174, o por el correo electrónico
megaeventopoetas@....
Fuente: Casa del Poeta Peruano
*** El mestizaje será el tema de la Bienal de Ceará
El Centro de Convenciones de Fortaleza (Ceará, Brasil) albergará, del 12 al
21 de noviembre de 2008, la 8ª Bienal Internacional del Libro de Ceará, que
contará además con destacado espacio físico de la Universidad de Fortaleza
(Unifor, http://www.unifor.br), ampliando así de manera sustancial la
agenda del ya tradicional evento cearense que se realiza desde hace 16
años.
El tema de la bienal es “La aventura cultural del mestizaje” y abarca dos
comunidades lingüísticas: la portuguesa y la española, con sus
manifestaciones literarias, artísticas y culturales en general, totalizando
30 países de cuatro continentes: África, América, Asia y Europa.
El evento tiene entre sus objetivos contribuir a la integración de las
diversas culturas involucradas, la valoración mutua de sus rasgos
individuales y la democratización y movilización del acceso universal al
libro, a la lectura y a la producción literaria.
Las sesiones literarias incluyen conferencias, debates, lecturas de poemas,
lanzamientos de libros y encuentros especiales. Los debates contemplarán
asuntos como producción y circulación de revistas y suplementos literarios,
casas de cultura, política cultural de los centros de estudios brasileños
en la América hispana, movimientos contraculturales, circuito editorial
universitario, encuentros internacionales de escritores y otros.
Por su parte, las conferencias tratarán aspectos ligados a los fundamentos
del mestizaje, obras literarias y periodismo cultural, considerando las
particularidades regionales y continentales de los países involucrados.
Habrá también una integración entre numerosos segmentos de la creación
artística, producción cultural y medios de comunicación.
El evento se desarrollará en nueve salas permanentes: Arena Joven, Arte
Postal y Poesía Visual, Artes y Oficios, Cordel, Grabados, Música, Radio,
Revistas y Videos. Cada sala tendrá su propia curaduría, orientada por la
curaduría general en el sentido de implantar un sistema de integración
entre ellas. Tanto la programación de las salas permanentes como la de
todas las sesiones literarias estarán a la disposición del público en la
Web.
Una de las áreas especiales será la llamada “Isla de los Continentes”, de
234 m², que se destina a recibir editoriales extranjeras que, en general,
no disponen de condiciones para participar de eventos internacionales.
Brasil participará con instituciones como el Museo de la Lengua Portuguesa
(http://www.estacaodaluz.org.br), el Instituto Moreira Sales
(http://ims.uol.com.br) y la Biblioteca Nacional (http://www.bn.br).
Aunque la bienal no contempla la figura tradicional de un país invitado,
habrá un pabellón especial dedicado a Cuba y a Venezuela, en reconocimiento
a la creación, respectivamente, de la cubana Fundación Casa de las Américas
(http://www.casa.cult.cu) y de la venezolana Fundación Editorial El Perro y
La Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve), proyectos editoriales de
importancia fundamental para la producción, reflexión y difusión de la
cultura en América Latina.
También habrá un destacado homenaje a la creación, hace cuarenta años, del
sello venezolano Monte Ávila Editores (http://www.monteavila.gob.ve), y
hace treinta y cinco, de la Fundación Biblioteca Ayacucho
(http://www.bibliotecayacucho.gob.ve). Como homenajeado especial estará el
destacado humorista y narrador brasileño Chico Anysio (Ceará, 1931).
Anysio es humorista, compositor, dramaturgo, artista plástico, actor,
radiodifusor, entre otros oficios artísticos que siempre desempeñó con
inconfundible talento. Creador de una extensa galería de tipos (Professor
Raimundo, Coalhada, Azambuja, Bento Carneiro, Gastão, Quem-Quem, Meinha, Zé
Tamborim, Justo Veríssimo, Tavares, Pantaleão, Painho, etc.), Anysio actúa
desde hace cuatro décadas en teatro y televisión. Por ser considerado,
también, un notable escritor, la bienal será escenario del lanzamiento de
un nuevo título suyo: Três casos de polícia.
La 8ª Bienal Internacional del Libro de Ceará tiene como curador general al
escritor, editor y productor cultural Floriano Martins (Brasil, 1957), que
atiende a la invitación expresa de la Secretaría de Cultura del Estado de
Ceará (http://www.secult.ce.gov.br) para la concepción y regencia de la
múltiple configuración que este año asume el evento.
Martins es un estudioso de las literaturas en lenguas portuguesa y
española. Dirige la revista cultural Agulha
(http://www.revista.agulha.nom.br), publicación virtual que este año
recibió el Premio Antônio Bento de la Asociación Brasileña de Críticos de
Arte (ABCA).
Fuente: Agulha
*** Realizarán en Lima seminario sobre escritoras del siglo XIX
Con ocasión del centenario del fallecimiento de Clorinda Matto de Turner y
Mercedes Cabello de Carbonera, el Centro de Estudios La Mujer en la
Historia de América Latina (Cemhal, http://webserver.rcp.net.pe/cemhal)
está organizando el seminario “Escritoras del siglo XIX en América Latina”
(http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/articulo2.html), que tendrá lugar en
Lima los días 24 y 25 de agosto de 2009, según se informó en un comunicado.
El seminario analizará el contexto histórico en el que, en pleno siglo XIX,
es reevaluado el papel de la educación femenina, tras los movimientos
independentistas que dieron lugar a las nuevas repúblicas, cuando surgen
revistas dirigidas y escritas por mujeres, se conforman clubes literarios
donde se debaten los problemas de la época y se evidencia una singular
presencia femenina en la literatura.
Entre las autoras cuya actividad será estudiada en el seminario se
encuentran Gertrudis Gómez de Avellaneda (Cuba, 1814-1873), Juana Manuela
Gorriti (Argentina, 1818-1892), María Firmina dos Reis (Brasil, 1825-1917),
Dolores Veintimilla (Ecuador, 1829-1857), Isabel Ángela Prieto de Landázuri
(México, 1833-1876), Soledad Acosta de Samper (Colombia, 1833-1913),
Eduarda Mansilla (Argentina, 1835-1892), Mercedes Cabello de Carbonera
(Perú, 1842-1909), Lindaura Anzoátegui (Bolivia, 1846-1898), Clorinda Matto
de Turner (Perú, 1852-1909) y Adela Zamudio (Bolivia, 1854-1928), continúa
el comunicado.
Los cambios propulsados por estas escritoras en el canon literario serán
también analizados en el evento, así como la ficcionalización de la
historia y la labor periodística de las escritoras del siglo XIX, la
participación de la mujer en los discursos de construcción de las naciones,
las mujeres decimonónicas a través de los géneros literarios, las políticas
de representación en voces femeninas de la narrativa, los escritos
autobiográficos en la narrativa femenina del siglo XIX, la participación de
la mujer en los espacios públicos y privados, y la visión que tuvieron, en
su obra literaria, de la modernidad.
Igualmente, se hablará sobre la traducción de la obra literaria y
ensayística de las escritoras del siglo XIX, la representación de sujetos
marginales, el epistolario y su influencia en el contenido de sus
discursos, el salón literario decimonónico, las escritoras y la educación
de la mujer, la mujer ensayista y los romances nacionales, entre otros
temas.
Para participar es preciso enviar un resumen de la ponencia antes del 31 de
octubre de 2008. El resumen debe tener una extensión máxima de 2.000
caracteres sin espacios, y debe incluir el título de la ponencia, nombre
completo del autor, dirección y universidad o institución a la que
pertenece. El texto del resumen debe enviarse en formato Word, en
tipografía Verdana en 10 puntos.
Las ponencias confirmadas se recibirán hasta el 15 de julio de 2009, con
una extensión no mayor de 15 páginas, interlineado simple, en formato Word,
en tipografía Verdana en 10 puntos, de acuerdo a las normas de edición que
se enviarán una vez aprobada la propuesta de ponencia.
El evento cuenta con la dirección general de Sara Beatriz Guardia, del
Cemhal. La inscripción tiene un costo de 50 dólares y puede tramitarse
hasta el 1 de julio de 2009.
Fuente: Página del evento
||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET ||||||||||||||||||||||
Biblioteca Ayacucho Digital
http://www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/index.php?id=103
Una de las más importantes de la literatura y el pensamiento de habla
hispana, creada por el gobierno venezolano en 1974, ahora la Biblioteca
Ayacucho ofrece sus libros al público en formato PDF. El lector encontrará
buena parte del catálogo de las colecciones Clásica, Claves de América, La
Expresión Americana, Claves Políticas de América, Documentos, Paralelos y
Futuro. Algunos de los libros incluso están habilitados para ser
interpretados por software de lectura para invidentes.
Europa Film Treasures
http://www.europafilmtreasures.es
Un espacio para cinéfilos que desean ver el gran cine europeo de todos los
tiempos. Se trata de una iniciativa en la que participan los archivos y
filmotecas más prestigiosos de Europa. El visitante puede ver aquí
películas de dominio público, de todos los países de Europa (e incluso
algunas de Estados Unidos) con subtítulos en español, inglés, francés,
alemán o italiano y abundante información sobre cada filme. Se puede buscar
películas por la filmoteca que las proveyó, el período en el que fueron
filmadas, su nacionalidad, género, tipo de copia o de sonido.
Biblioteca Digital Leonesa
http://www.saber.es
Repositorio digital de libros, imágenes y archivos audiovisuales,
principalmente relacionados con la provincia española de León. Tanto los
libros como el resto del material se ofrecen para su descarga gratuita. Se
puede localizar una obra directamente a través del catálogo, por medio de
un listado alfabético según el título, autor o materia, o a partir de una
búsqueda más directa y avanzada (colección, ISBN, depósito legal, editor,
etc.). Incluye un foro para que sus usuarios discutan sobre temas diversos
y, bajo ciertas condiciones, permite que los visitantes suban sus propias
obras. Además ofrece fuentes RSS para mantenerse al tanto de nuevas
adhesiones al catálogo o de noticias del sitio.
Teillier Aleph
http://teillier.blogspot.com
Bitácora dedicada a la difusión y análisis de la obra del poeta chileno
Jorge Teillier, creada por el poeta, dramaturgo y ensayista Juan Carlos
Villavicencio. Incluye una nutrida muestra del trabajo creador del autor de
El árbol de la memoria, así como artículos críticos, crónicas, entrevistas,
textos inéditos, traducciones y otros materiales.
Pasión por la Traducción
http://digitaltrad.com/blog
Bitácora del traductor español Óscar Mojón Sáa, en la que escribe sobre
arte, cultura, innovaciones tecnológicas, Internet y otros temas, siempre
desde la perspectiva particular que le brinda su trabajo como traductor.
Incluye una interesante lista de recursos a otros sitios sobre el tema.
Alforja Revista de Poesía
http://www.alforjapoesia.com
Versión digital de esta publicación impresa mexicana, cuyo tema fundamental
es la poesía, los poetas y el quehacer poético, por lo que está dirigida a
escritores, intelectuales, universitarios, así como a un amplio público
interesado en la poesía. Es editada por Hernán Lara Zabala. La web de la
revista permite descargar gratuitamente las ediciones en formato PDF.
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Jorge Teillier ========================================================
=== El guardián de los manzanos en flor Rolando Gabrielli ============
(Nota del autor: Jorge Teillier nació un 24 de junio de 1935 en
Lautaro, Chile, y fue uno de esos raros poetas-Poeta que vivieron el
oficio y respiraron porque existía el oxígeno de la poesía. Murió en
Viña del Mar escuchando tangos, en 1996, seguramente a Carlos Gardel,
su favorito. Había nacido el mismo día que Gardel murió en un
accidente aéreo en Medellín, Colombia. Lo conocí, compartimos
conversaciones y no pocos vinos en Santiago de Chile entre el 68 y el
73, una bohemia a la medida de la juventud y esos tiempos. En un
homenaje a este magnífico y esencial poeta chileno y amigo, he
rescatado esta conferencia inédita, pronunciada en la Embajada de
Chile en Panamá el 18 de mayo de 2000. Ocho años, tiempo suficiente
para desempolvarla y compartirla con ustedes, amigos).
“Y puesto que marchar necesito
y del regreso no estoy seguro
(no soy hombre sin defectos
ni como otros, de acero ni de estaño,
y después de la muerte no hay relevo,
me voy a un país lejano)
dispongo los presentes legados...”.
François Villon (“Los legados”).
Ha muerto uno de los ángeles de la poesía chilena, al menos se nos ha caído
un ala a todos los que le conocimos, quienes practicamos el antiguo oficio
de la palabra en su amasijo diario, en el “viejo rincón” de la memoria, y
ahora, sobre la pantalla de una PC, rectángulo de luz que sólo brilla con
nuestro pobre ingenio.
Jorge Teillier, 40 años después de haber publicado su primer poemario, Para
ángeles y gorriones, y advertido de que “nuestras sombras movidas por las
llamas / viven más que nosotros”, partió como esas luciérnagas que se
adentran en la penumbra, cuando “un desconocido silba en el bosque”.
Nació en Lautaro, en la Araucanía, tierra mapuche, Chile, y su poesía fue
un viaje permanente, un retorno continuo, entre el mítico pueblo natal y la
urbe capitalina, adonde viajó a los 18 años de edad para estudiar historia
y geografía.
Ejerció un año la docencia, cuando ya había escrito Para ángeles y
gorriones (1956) y El cielo cae con las hojas (1958) y se aprestaba a
publicar El árbol de la memoria (1961).
A los 12 años se inició como poeta, pero fue cuatro años más tarde, según
nos relata en su ensayo “Sobre el mundo donde verdaderamente habito o la
experiencia poética”, cuando “escribí mi primer poema verdadero, a eso de
los dieciséis años, o sea, el primero que vi, con incomparable sorpresa,
como escrito por otro”.
Julio Verne, Knut Hasum y Pannait Istrati, y el primer Poeta, Paul
Verlaine, “cuyos versos rimaban con la campana y los pájaros” y
posteriormente, Rubén Darío, López Velarde y Luis Carlos López,
“provincianos cursis y universales”, y también los chilenos “Vicente
Huidobro, Omar Cáceres, Carlos Pezoa Véliz, Alberto Rojas Jiménez y Romeo
Murga”, fueron sus primarias influencias.
Jorge Teillier —que leía “como si le hubiesen dado cuerda”—, escribió 14
libros, y a pesar de la aparente transparencia de su poesía, de su lírica
lárica (lar = lugar de origen), raizal, fragmentada en la unidad, despojada
de la grandilocuencia, habitada por sus propias y refulgentes imágenes,
trabajaba diaria y sistemáticamente, tal y como lo conocimos.
Todo comenzaba a través de una imagen, una idea, un destello —un centro
emotivo y verbal, como diría el propio poeta— para ir articulando el texto
con el fino tejido de lo invisible, la telaraña del poema. En sus últimos
días, confesó que había perdido el centro. “Está todo disperso, son (los
poemas) como una bengala lanzada al mar o al cielo”, reveló en 1990, al
periódico Noreste.
Se es o no se es poeta, porque “allí no caben nacionalidades”, sostenía
quien a pesar de que obtuvo varias e importantes premiaciones —algunos de
sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, sueco, eslovaco,
rumano— y es una voz poética sólida e indiscutida en el parnaso chileno, no
obtuvo el máximo galardón, el Premio Nacional de Literatura.
Estuvo en Panamá, a principio de los 80, como jurado del Premio Ricardo
Miró. Nos dejó unos versos sobre su presencia en el istmo bajo el título
“Ancon Inn”: Ancon Inn el paraíso de los hombres solteros / donde las
noches son verdes y las cervezas azules / hasta ser el paraíso de todos los
hombres. (...) Este es el Istmo donde solía desembarcar / John Silver con
su papagayo al hombro. / Ahora los papagayos se desmayan a la hora del
cóctel / viendo pasar los más bellos traseros del mundo. // La nostalgia
parece asomarse en esta jungla de peces. / Cristina se ha embarcado en su
yate de óleos.
En su poema “Viaje de Invierno”, del libro Cartas para reinas de otra
primavera, le recomienda al poeta panameño, César Young: Poeta, no dejes de
brindar por mí con Herrerano Blanco.
Palabra, tormento, hielo y sangre
Fue un marginado de los círculos oficiales, de la cultura del té, de los
salones y la imagen. Transitó los áridos linderos del esfuerzo solitario
del corredor de fondo sostenido por sus propias piernas, muy parecido a
otros grandes de la poesía chilena, como Enrique Lihn, para no irnos tan
lejos y la propia Gabriela Mistral, símbolo del “pago de Chile”.
Vivió en un pulso constante con la cotidianidad de las cosas, y sobre todo,
de la vida, en un encantamiento que le permitió sólo sobrevivir en el
desencantado universo de la ciudad. Fue un errante, aunque predicó el
“mundo del orden inmemorial de las aldeas y de los campos, en donde siempre
se produce la misma segura rotación de siembras y cosechas, de sepultación
y resurrección, tan similares a la gestación de los dioses (recordemos a
Dyonisos) y de los poemas”.
Su prédica, en vida, fue contra el establecimiento, el cliché, la
mecanización absurda y deshumanizadora de la técnica, denuncia que hizo el
lúcido, iluminado y desesperado poeta francés, Jean Arthur Rimbaud, en el
temprano 1873.
Quizás uno de los últimos “Poetas Malditos” de estirpe de la poesía
chilena, Jorge Teillier, hizo de su vida un acto poético sin límites,
desafiando siempre el tedio y la monotonía de las cosas (donde dialogan,
para no morir de tedio / las alcuzas con el mantel de hule).
A su debido tiempo, sostenía Teillier, fijando posiciones, “me parece que
todo poeta en esta sociedad se suele considerar un sobreviviente de una
perdida edad, un ente arcaico”. La poesía, agregaba a inicios de los
setenta, es una enferma grave, a la que se le toleran algunos caprichos en
espera de su futura muerte y también la Cenicienta para editores de los
géneros literarios aun cuando la novela sea “la poesía de los tontos”,
según decía el poeta Eduardo Molina Ventura. El “chico” Molina, a quien
conocimos en la Sociedad de Escritores de Chile (Sech), era una especie de
ayudante ilustrado, un duende de la cultura, de una mitomanía angelical y a
quien Jorge consultaba, porque era un lector frenético y de vastos e
inteligentes conocimientos literarios. Escribió, antes de Herman Hesse, El
lobo estepario, contó una vez Teillier, y todo indicaba que era cierto,
porque el chico Molina era un traductor de la realidad y de la literatura,
y al parecer contaba con no pocos recursos.
Nada nuevo bajo el sol de nuestra rica y accidentada historia literaria,
que así como no confundió a la Mistral, tampoco pudo embaucar a Teillier,
ya que él sólo quería que le leyeran en los textos escolares. Isidore
Ducasse, el Conde de Lautréamont —“uno de los fundadores de la imaginación
moderna”— dice en Los Cantos de Maldoror: “quiero que mi poesía sea leída
por una niña de 14 años”.
Después de todo, la poesía es semilla vertida sobre la tierra para florecer
con las imágenes que cada cual recrea al leer un texto por primera vez.
Teillier alcanzó a decir que “el poeta es un ministro del silencio”.
Su poesía fue un largo ejercicio de la palabra contra el tiempo, la pugna y
confrontación titánica, de quien sabe que tiene perdida la partida de
antemano, pero que intenta frustrar, sorprender, sortear, la cotidianidad
de las cosas, porque “Lo que importa / es estar vivo / y entrar en la casa
/ en el desolado mediodía de la vida”.
Jugador infatigable del mediodía, del tiempo que le fue dado, con unos
pocos ases, a veces marcados, el poeta sobrevive en el espejo borroso de un
estanque, y no es su rostro el que ve, sino el de otro, que pasa y nunca
permanece, porque su único y verdadero tiempo es el futuro. El presente en
la poesía de Teillier se desintegra, no llega a ser, siempre evoca, es
castigado en medio del fulgor que nace para desaparecer, aunque el poeta
siempre tiene refugio para el pasado en la memoria.
Todos mis recuerdos se abaten sobre mí
Aparentemente fragmentaria, hecha a la medida y semejanza de las propias
huellas, del andamiaje del poeta, la poesía de Teillier, encuentra caminos
para sus propios laberintos y medicina es también de sus contradicciones,
cuando nos dice: “Así era la felicidad: breve como el sueño del aromo
derribado”.
La felicidad, el amor, son como el tiempo, fugaces, pero temas de una
constante poética, abrumada por la brevedad de las cosas: “mientras pienso
que la felicidad / no es sino un leve deslizarse de remos en el agua”, nos
dice el poeta, y reitera más adelante en su poema “Bajo el cielo nacido
tras la lluvia”: eso fue la felicidad: dibujar en la escarcha figuras sin
sentido / sabiendo que no durarían nada, cortar una rama de pino / para
escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda, / atrapar una
plumilla de cardo / para detener la huida de toda una estación”.
Teillier tiene el mérito dentro de la poética chilena de haber creado la
Escuela Lárica, que es toda una postura, y está referida al lar, lugar,
origen, y es el propio poeta quien puntualiza y precisa esa tesis cuando
afirma que él sostenía en ese entonces “un tiempo de arraigo”, frente al
desarraigo de la llamada generación del 50.
Esa fue una pugna que continuó con el tiempo y es propia de cada
generación, con su nueva estética y visión de mundo. Esta afirmación es tan
sólo un apunte, una llamada de atención, y no corresponde al fondo y
objetivo de este trabajo, pero forma parte de la historia literaria
chilena, y es caldo y cultivo del tiempo de la poética teillieriana.
Es el hombre junto con su entorno, dice Teillier, lo que llama realismo
secreto, “porque el mundo exterior contiene pocas enseñanzas, a no ser que
se le mire como un depósito de significados y símbolos ocultos”.
Los nuevos poetas, precisa Teillier en su ensayo “Los poetas de los lares”,
son observadores, cronistas, transeúntes, simples hermanos de los seres y
de las cosas. Se contrapone su poesía con el “yo desorbitado y romántico”
de Huidobro, Neruda y De Rokha, cuya poética desbordó la propia geografía
chilena. El lenguaje poético de los láricos, sostiene, no se diferencia ya
fundamentalmente de la vida cotidiana, y si bien no desdeña la
experimentación verbal, el lugar común, pero el poema retorna
estructuralmente a formas más tradicionales.
Teillier emparenta a su movimiento lárico con Dylan Thomas, Serguei Esenin,
Gerad de Nerval, Milosz y Rainer Maria Rilke, a quien leyó desde muy joven
e impactó en su obra y concepción de la vida: “De conservar no sólo el
recuerdo de las cosas, en declinación como modo de vida, sino en su valor
humano y lárico”.
Responde, desde luego, a la universal búsqueda del Paraíso Perdido, y en
opinión del propio poeta lautarino, “se empiezan a recuperar los sentidos,
que se iban perdiendo en estos últimos años, ahogados por la hojarasca de
una poesía no nacida espontáneamente, por el contacto del hombre con el
mundo, sino resultante de una experiencia meramente literaria,
confeccionada sobre la medida de otra poesía”.
Mi instrumento contra el mundo es otra visión del mundo, enfatizaría el
poeta. Al final de sus días se sentía molesto, de acuerdo con sus propias
declaraciones, porque se le etiquetaba como lárico y se restringía el
término con simpleza, el cual, en su opinión, tiene connotaciones más
universales.
Veo a Jorge Teillier atravesando, flotando por los prados del Pedagógico de
la Universidad de Chile. Avanza calzado sobre sus nubes, en medio del rocío
y el pasto húmedo de la clara mañana. Es 1968, una primavera fresca, con
algunos libros apretados sobre el pecho, va camino al centro de la ciudad.
Lleva en el rostro la huella de la noche y de alguna pugna amorosa marcada
por innegables uñas femeninas. —¿Qué te pasó, Jorge? —Me caí en una
zarzamora.
Santiago gris, en plena democracia (lo más parecido a la felicidad, diría
Antonio Skármeta el día que la Junta castrense secuestró el poder por
largos y azarosos 17 años y medio).
La Casa Central de la Universidad de Chile, a la entrada, la estatua de
Andrés Bello, allí trabajaba el poeta como director del Boletín de la más
alta casa de estudios, junto con el poeta y profesor Waldo Rojas, hoy en
París. Caminamos por el centro de la ciudad, entramos a un bar. Es mediodía
de un 3 de noviembre de 1968. Jorge escribe sobre mi cuaderno, donde
comienzo a trabajar sistemáticamente la poesía, y que aún conservo:
Tantos milagros para nada / Tanta nieve de leyenda / Que hace
inclinarse las ramas / Cuando oímos el nombre Terranova / Tantos
Jinetes / Y torrentes llenos de castores / al oír la palabra Oregón /
Tantos rostros justos y bellos / como una naranja / En el mediodía de
la mesa / Tantas calles / Donde saltan las niñas a la cuerda / Tanta
lluvia / Que siempre llega a tiempo / Tantos milagros para nada /
Para ser menos / Que un guijarro abandonado por el sol / Para irnos /
Hacia un horizonte / Que ni las aves de nuestra más alta esperanza /
Pueden jamás soñar alcanzar.
Los vinos del mediodía santiaguino continuaron la charla de quien hacía
cada segundo un acto poético, como una zancadilla a la realidad,
transformado en diversos personajes, en ese otro que viviera en su poesía
como una razón de vida, de ser, la única y verdadera, por lo ineludible. El
bar es nuestro segundo hogar, cantaba a una sola voz con el inolvidable
poeta magallánico Rolando Cárdenas. El destino aún le deparaba miles de
copas por alzar.
Vamos, pobre corazón mío, vamos, mi viejo cómplice
Amante de las aventuras —Verne, Salgari, Stevenson, Alain Fournier Selma
Lagerlof, Carroll— y de las novelas policiacas, sobre todo en el ocaso de
su vida, nunca se consideró un poeta original, y entre sus deudas
identificó a Francis Jammes, Milocsz, Rene Guy Cadou, Antonio Machado,
Edgar Allan Poe, y la lista podría ser mayor, como George Tralk, con quien
tenía gran afinidad de visión y mundo poético. Y, desde luego, el italiano
Eugenio Montale.
Aldo Pellegrini, un crítico literario argentino, afirma del poeta austriaco
George Tralk algo que viene como anillo al dedo para Jorge Teillier: “Poeta
del apartamiento, de la soledad, de la vida dolorosa, de la existencia
incumplida. Pero también es buceador en lo desconocido y habitante de lo
imposible”.
De los textos poéticos se desprenden otros nombres, citados por Jorge
Teillier, lector incansable, aunque solía decir, casi al final de sus días,
que más bien “relee más que lee”, lo que le parece un signo de precoz
envejecimiento. Actualmente, añadía, leo a Nicolás Garín, Conrad, Hans
Fallada, Raymond Chandler, Gastón Leroux, Gonzalo Bulnes.
“Me cuesta creer en la magia de los versos. / Leo novelas policiales, /
revistas deportivas, cuentos de terror”, dice en su poema “Notas sobre el
último viaje del autor a su pueblo natal”, editado en su libro Para un
pueblo fantasma.
¿El Poeta comenzaba a presentar una prematura fatiga o simplemente ese era
su mundo poético, desolado, su otro yo, o delineaba un recuento de sus
vivencias en 1978, a menos de una década de su partida? Puede ser, pero lo
cierto es que su poesía siempre nos habló de la brevedad de las cosas, de
los instantes, fragmentos de felicidad como un rompecabezas a punto de
derrumbarse, de no poder encontrar la pieza clave, de la fugacidad de las
cosas, del inexorable paso del tiempo como un tic tac sin retorno,
inequívoco, demoledor, inevitable en una palabra.
Era el reloj de arena a punto de estallar mil veces y a volver a empezar,
como el tiempo implacable de sus días. El presente como un reloj que se
adelanta, dice Ernesto Cardenal.
Siempre está presente, en la poética teillieriana, el frescor de la
infancia (“Te reconoces en ese niño / que esta mañana de escarcha”), la
casa paterna y el pueblo como paraíso perdido, búsqueda y retorno
permanente, la felicidad como un vidrio roto, como un codo gastado en todos
los mesones, pero, sobre todo, lo pasajero, transitorio, perecedero, breve,
lo fugaz, fugaz, de la vida: “Temo no verte más / cuando las pompas de
jabón / que echas a volar por la ventana / se llevan tu rostro”.
Ese tren fugaz como una botella de vino
Uno de los textos que más definen a Jorge Teillier, que es, diría, una
especie de confesión, su alter ego, en una buena medida, se llama “Pequeña
confesión”, y está dedicado al poeta ruso Serguei Esenin. Teillier
acostumbraba contar la vida de este poeta y su suicidio, esa trágica
desaparición del bardo por su propia mano, quizás su último acto poético, a
su manera de ver el mundo.
En “Pequeña confesión” Teillier nos dice: “Tal vez nunca debiera haber
dejado / El país de techos de zinc y cercos de madera. / En medio del
camino de la vida / Vago por las afueras del pueblo / Y ni siquiera se oyen
las carretas / Cuya música he amado de niño”.
Son sus propias nostalgias de su Sur amado, Lautaro, desde donde partió a
los 18 años y retornaba cada cierto tiempo en los viejos trenes ingleses,
en uno de los cuales llegó en 1953 a la capital, “cuando como todo
provinciano debí hacer el viaje bautismal de hollín de trenes de entonces a
Santiago, atravesando la noche como en un vientre materno hasta asomarme a
la lívida madrugada de boca amarga de la Estación Central”.
Viviría siempre desterrado en Santiago, “sólo para ganarse la vida”, en
repudio a la ciudad, desde su tierra natal —el Sur, el lar— rechazaría la
civilización simbolizada en esta especie de sitio de nadie que es la gran
urbe.
(En Crónica del forastero sentenció, en 1968: “Ninguna ciudad es más grande
que mis sueños”. Estaba casi todo dicho. De ahí en adelante, el Forastero
sería cada vez más Forastero.)
“Es mejor morir de vino que de tedio”, cita al propio Esenin. “Tal vez
nunca debí salir del pueblo / Donde cualquiera puede ser mi amigo. / Donde
crecen mis iniciales grabadas / En el árbol de la tumba de mi hermana. /
Como de costumbre volveré a la ciudad / Escuchando un perdido rechinar de
carretas / Y soñaré techos de zinc y cercos de madera / Mientras gasto mis
codos en todos los mesones”.
Mezcla sus reminiscencias con las del poeta ruso, las hace suyas en una
suerte de pacto común por la vida, aunque hay muchas maneras de suicidarse,
en esta vida al menos. Esenin escribiría sus últimos versos con sangre.
Hasta pronto, amigo mío, sin gestos ni palabras, / no te entristezcas
ni frunzas el ceño. / En esta vida el morir no es nuevo / y el vivir,
por supuesto, no lo es.
Jorge Teillier sostuvo a principios de los setenta que el poeta es un ser
marginal, pero de esta marginalidad —precisa— y de este desplazamiento
puede nacer su fuerza. Él vivió en el canto, en la orilla, en el filo del
límite, y su poesía fue el desnudo guijarro del camino, plena de hallazgos,
de imágenes dirigidas por la maestría de un conductor de trenes nocturnos
con la fija estación de la infancia, iluminada por sus propias luciérnagas.
El fruto es ciego. Es el árbol el que ve
A pesar de dirigir una publicación universitaria, de ser invitado por
diferentes países en el marco de la cultura y la poesía, haber obtenido
importantes premios literarios, incluido el de la Revista Paula, donde
compitió con 4.000 trabajos, de ser conocido y apreciado en los medios
literarios, prefirió el tránsito solitario de las calles de su pueblo
natal, el recorrido de los trenes hacia el Sur, ver jugar ajedrez al viento
sur con el viento norte “para decidir qué tiempo va a haber”, conversar con
un mapuche, ver “el gesto de un loco tratando de atrapar un rayo de sol”,
buscar la llave para unir la memoria con el olvido.
Dedicó su vida (iba a cumplir 61 años) a escuchar al ruiseñor de Keats, que
“da alegría para siempre”.
Jorge Teillier abrazó, con la desesperación de toda fuerza creadora
verdadera, este oficio poco rentable, pasado de moda para muchos, inútil
para otros, y fue plenamente consciente de sus actos, que se confundieron y
fueron convirtiéndose en luz y sombra en ese intento por “integrarse a la
muerte”, porque su lucha fue “contra su enemigo el tiempo”.
“Lo que importa / es estar vivo / y entrar a la casa / en el desolado
mediodía de la vida”, nos dice en su libro Crónica del forastero (1968)
quien vivió siempre a capella (en un black jack permanente contra todo
azar), como un verdadero sobreviviente, ya que para Teillier, “la poesía es
una manera de ser y actuar”. “Mi instrumento contra el mundo”, sostenía,
“es otra visión del mundo, que debo expresar a través de la palabra justa,
tan difícil de hallar”.
“Y de nada vale escribir poemas si somos personajes antipoéticos, si la
poesía no sirve para comenzar a transformarnos nosotros mismos, si vivimos
sometidos a los valores convencionales”, precisaba aludiendo a su visión
poética.
Esta postura frente a la vida se ve reflejada en su poesía, que fue, como
él mismo lo señalara, un solo gran poema que se va repitiendo en diversas
versiones a largo de los años. No es el único que piensa de esta manera, ya
que algún crítico dijo en una oportunidad que Hölderlin y Leopardi eran
“prisioneros de sus sentimientos, cantaron un solo canto durante toda su
vida”.
Teillier, como toda la gran poesía chilena, cree en la palabra, la palabra
exacta, en “la universalidad, que fundamentalmente se obtiene por el
lenguaje imperecedero de la imagen”. Las palabras, como dice Octavio Paz,
“su valor reside en el sentido que esconden”. Es palabra, tal vez, que dice
lo indecible, es decir, poesía. Un poema, afirma el propio Paz, no tiene
más sentido que sus imágenes.
Se me revelan misterios inefables
“La imagen es un recurso desesperado contra el silencio que nos invade cada
vez que intentamos expresar la terrible experiencia de lo que nos rodea y
de nosotros mismos”.
Con esta definición, el poeta mexicano da en el clavo.
En poesía, como sostiene Paz, sólo hay una manera de decir las cosas,
mientras que en prosa, muchas.
La palabra justa que es tan difícil de hallar, nos recuerda Teillier para
responder al mexicano y a nosotros, ahora y en cualquier época.
“Y tú empiezas a sentarte delante de páginas en blanco / condenado a
perseguir palabras / más difíciles de atrapar que moscardones entrando en /
diciembre a la sala de clases / Hay que escribir aferrándose a ello como el
maníaco / a la droga, sin pretender recibir siquiera el inútil premio de la
eternidad”, sentencia y advierte en Crónica del forastero (pág. 38).
“El avión descarga. Los pilotos invisibles se deslastran de su jardín
nocturno y luego apuran un breve fuego bajo la axila del aparato para
avisar que ya está. No queda más que reunir el tesoro disperso. Igualmente
el poeta...”, nos advierte René Char con el relámpago de su poesía.
Nadie pone en duda que en Teillier existe una suerte de “magia poética”
desde el título de sus libros: El Cielo cae con las hojas, Poemas del País
de Nunca Jamás, Para ángeles y gorriones y Muertes y maravillas... (“dipso
y mágico hasta el fin entre los últimos / alerces que nos van quedando”,
afirma Gonzalo Rojas en su poema “Pacto con Teillier”).
Pero, sobre todo, fue un constructor de mitos, y el poeta es el guardián de
ellos, confirmaba. Tuvo la originalidad de no pretender ser original, y si
encontró la aguja en el pajar volvía a hundirla para no morir de tedio. Y
como Billy The Kid, repitió: “Los tiempos cambian pero yo no cambio”.
En la poesía de Jorge Teillier, más allá de su mundo mítico, la infancia,
el lar, el paraíso perdido, la vida a retazos levantándose, hundiéndose,
está el amor, que suele ser tan fugaz como el cometa que vio alguna vez y
espera que regrese algún día antes de partir.
Es preciso señalar que toda poesía —como dijo Pellegrini—, en alguna medida
secreta, se construye con la esperanza de retorno a la Edad Dorada,
perdida, de la infancia.
En su poema “Carta de lluvia”, de Poemas del País de Nunca Jamás, nos
revela y hace referencia en cierta manera a este mundo perdido de la Edad
Dorada (el Paraíso) cuando dice que “Alguna vez salí al patio a decirle a
los conejos / que el amor había muerto”.
¿Era una muerte figurada, poética o real? ¿O fue una primera muerte, y
después junto al amor, a nuevos amores, vendrían otras en sucesión de
cascadas como le suele ocurrir a los poetas?
Ella es todos los reinos
No conozco otro texto más revelador, directo, inequívoco, personal, íntimo
y confesional en materia amorosa dentro de la poética teillieriana, que el
“Poema XVI” de Crónica del forastero (pág. 40), dedicado a su segunda
esposa, una hermosa amazona que conocimos en su esplendor, Beatriz, de
nuevo, siempre.
Veamos:
“Eres el peso profundo y secreto
de los granos de trigo
en la balanza de mi mano.
El frescor del sorbo de cielo
que bebe el pájaro marino.
Por el verano corren los claros esteros
de tu espalda desnuda.
Eres un puente entre los marjales de las pesadillas.
Las madejas de nuestros sueños se entrelazan,
estrechas desechas en lava.
Tú derribas
los muros coronados por trozos de botellas
que sitiaban mis días.
Ya no voy solo por los viscosos corredores
de los sueños adolescentes.
Desde la buhardilla que escojo
para recibir tu cuerpo
vemos las tardes libres e infinitas
y caballos marcados sólo con estrellas en la frente.
Tu cuerpo es el frágil latido de flores con ojos de nieve
que me traen los vientos
venidos del país donde nunca se llega.
Me anunciaron que me estabas prometida
todos los gallos de las veletas,
todos los puentes construidos por los antepasados,
todos los andenes y todos los campanarios.
Tú extiendes las sábanas del alba,
tú haces que la noche sea la otra vida.
Pero si tu sombra aparece en todos mis muros,
ya no estarás más.
Soy extraño a toda fiesta para mí mismo.
Tú sabes que veo el sol y la muerte viajar juntos,
tú sabes que siempre hay un cuarto que no debe
abrirse
y que el viento de pronto apenas se atreve a hojear
los trigales
por miedo a encontrar un sol más oculto.
Ahí está el poeta en medio de los muros que nunca le abandonaron en sus
pesadillas, envuelto en sus sombras en la propia vida cotidiana. “Tú
derribas”, dice —el amor, la fortaleza de la amada—, “los muros coronados
por trozos de botellas que sitiaban mis días”. La esperanza estaba del lado
del amor, transitoria como toda posibilidad, firme por momentos, débil en
el mayor de los tiempos, hasta el naufragio, porque además ve el sol y la
muerte viajar juntos: vida y muerte, la contradicción, y tema recurrente de
toda gran poética, en la cual Teillier es un maestro en atrapar instantes,
soplos, relámpagos, fragmentos y dejarlos ir por sus propios laberintos y
en un juego de espejos que se miran unos a otros hasta desaparecer y
reaparecer en el siguiente poema por la magia de los sueños, la palabra y
el futuro que es presente y pasado. El amor y las amadas se van en la
poesía de Teillier, para permanecer real y definitivamente, más allá del
poema.
Pero no olvidemos que siempre está presente la voluntad del poeta y su
palabra. Lenguaje, por último, nos dice el poeta y ensayista Jaime Quezada,
en su intensidad de nostalgia y rescate memorial, que permanece
incontaminado e inamovible, sin pretensiones neorrománticas o posmodernas,
sino aceptador de aquellos valores esencialmente poéticos. “Poesía”,
concluye Quezada citando a Teillier, “como una moneda cotidiana y que debe
estar en todas las mesas”.
Polvo también es la palabra escrita
El crítico Jaime Giordano, quien estudió la obra de Teillier hasta 1965,
nos comenta sobre “una mirada desoladora de la realidad presente, que se
define como catastrófica y fracasada”. Realidad desintegrada, nos dice
Giordano, ante la cual se “produce una búsqueda angustiosa, que espera
conciliar el deseo con la realidad y encontrar el hallazgo que permita
iluminar la cotidianidad”. Esta búsqueda, añade, se asienta en el recuerdo
de una realidad perdida en la memoria que guarda las imágenes del origen y
que se recuerdan en el presente.
El tiempo perdido, precisa Giordano, que sobreviene a retazos, se sumerge
en un espacio perdido que accede también a través de ciertas imágenes
secretas que surgen desde el rincón de la provincia, del lar. Pero en el
mismo momento en que se recuperan ese tiempo y ese espacio se destruyen,
porque la conciencia siempre vive escindida y no puede recuperar la
integración de los dos momentos: el del idilio y el de la realidad
imperfecta del presente. Agrega que la contradicción, de esa manera, que
permanece irresuelta, es la de asociar el goce y la felicidad sólo al
momento del recuerdo, cuando la pérdida ya se ha consumado.
Personalmente coincido con opiniones de críticos y poetas, de quienes le
han tomado el pulso a la poesía chilena durante el siglo XX, en cuanto a
que Jorge Teillier fue fiel a su propia historia, invariablemente, y desde
su personal retórica no sólo construyó un mundo de “fulguraciones
calcinadas” —como dijera en su oportunidad Jaime Concha— sino una poesía
original, contraria a las modas o ismos de cualquier época, mucho más
compleja que su aparente transparencia y dueña de otras fronteras, más allá
de su aldea natal.
Mérito nada sencillo en un país donde la poesía viaja en Mercedes Benz,
literariamente hablando, desde hace décadas. La poesía es, sin duda, el
mejor producto de exportación de esa loca geografía, como la bautizara el
escritor Benjamín Subercaseaux, o largo pétalo, como la llamara en un
poema, en su exilio, Pablo Neruda.
Verso a verso pesa tanto como las uvas y permanece fiel, como las nieves de
la montaña. Es el mar que tranquilo nos baña, la dulce Patria.
Camina hace años del brazo de la fama esta dama de cien trajes, que puso
por primera vez —hace más de medio siglo— en el mapa mundial a la larga y
angosta faja de tierra, firme como un gran remo y oceánica como el
albatros.
Fueron los principales compañeros de viaje de Teillier los poetas Efraín
Barquero, Rolando Cárdenas, Floridos Pérez —y como telón de fondo en la
frontera de todas las fronteras del sur mítico, Pablo Neruda—, a quien el
poeta le dedica los siguientes versos en su libro Para un pueblo fantasma:
“Desbordando el mundo igual que los inviernos / Sueña Pablo Neruda que es
Neftalí Reyes / Y en el tren lastrero que conduce su padre / Vuelve a
escuchar el plano general de la lluvia”.
Superar la avería de lo cotidiano
Jaime Concha dijo, hace más de dos décadas, que la poesía chilena tiene
algo de nuestra Cordillera de los Andes. Hay en ella grandes cumbres,
volcanes formándose o en erupción, lagos y ensenadas, ríos e hilillos de
agua cristalina.
Nada más cierto y exacto que la propia deslumbrante y determinante
geografía chilena. Hay cumbres y volcanes que ya son famosos en el mundo
entero, agregaba Concha. Su fuego ha atravesado de polo a polo y han sido
reconocidos en el otro extremo del planeta.
Jorge Edwards, conocido narrador chileno —flamante Premio Cervantes—,
señaló en la contraportada del libro Cartas para reinas de otras primaveras
que Jorge Teillier es el continuador por excelencia de la tradición poética
chilena. Es, sostiene Edwards, el que logra la mejor síntesis del orden
literario y de la aventura, después de largas décadas de experimentación
formal. En la poesía de Teillier existe un Sur mítico, la misma frontera
lluviosa y boscosa de Pablo Neruda, pero en este caso desrealizada,
convertida en pretexto de una creación verbal, donde árboles, montes,
plazas de provincia, se tiñen de innumerables referencias a la literatura
contemporánea, como si el espacio literario y el de la naturaleza se
entrelazaran.
Edwards también llama la atención, en sus observaciones sobre Teillier, que
le comentaron que éste es un poeta reiterativo, como si eso pudiera
implicar una crítica, advierte el novelista, y otros han dicho que es un
poeta pesimista, que no pertenecería a la raza de los constructores de la
patria.
La verdad es que los poetas optimistas —apunta Edwards— han sido escasos y
las células amarillas de la melancolía han sido abundantes en la sangre de
Shakespeare, Charles Baudelaire y Julio Laforgue, muerto a los 27 años de
melancolía y aburrimiento. A esa edad se suicidó Tralk; Jean Arthur
Rimbaud, que abandonó la poesía a los 19 años, murió a los 37. La lista es
larga, si no que lo digan Isidore Ducasse, el Conde de Lautréamont, muerto
en París a los 24 años de edad, Serguei Esenin, a los 30, Dylan Thomas, a
los 37 y Carlos Pezoa Véliz, a los 28 años de edad.
Lo cierto, como dice Jorge Edwards, es que la melancolía de los poetas
construye, paradójicamente, la trama de la cultura de los países. La verdad
de los poetas es diferente a la verdad de la geografía o de la economía,
concluye.
El poeta Teillier aparece como el sobreviviente de un paraíso perdido, como
el soñador visionario de una época dorada de la humanidad que conserva a
través de los tiempos el mito y la imagen esencial de las cosas: casa,
tierra, árbol, apuntaba el crítico chileno Ignacio Valente en 1975.
Jorge Teillier sostuvo en su “manifiesto poético” su visión de mundo, a
principio de los setenta, citado en estos apuntes sobre su obra, que la
poesía no puede estar subordinada a ideología alguna, aunque el poeta como
ciudadano tiene el derecho a escoger la torre de marfil, de madera o
cemento.
Él, que se sentía culpable, como hijo de un luchador social, por no
escribir poesía “comprometida”, consideraba que lo que le dictaba su
verdadero yo era lo más importante y su lucha era “superar la avería de lo
cotidiano”.
La sangre para ellos son medallas
Debemos ubicarnos en el contexto histórico chileno en que fueron dichas
esas afirmaciones. Es 1970, año en que comienza a gobernar la Unidad
Popular en Chile bajo el liderazgo de Salvador Allende, el primer
presidente socialista electo en el mundo por el voto directo en elección
libre.
Chile tiene una vasta y rica tradición de luchas sociales y de poesía, que
si bien la social no es la más trascendente tiene sus cultores, y entre
ellos Pablo Neruda, Carlos Pezoa Véliz y, muy especialmente, Pablo de
Rokha, el más desamparado de los poetas.
Fluía en los 70 una fuerte corriente social en las artes y letras chilenas,
en la cinematografía con El Chacal de Nahueltoro, de Miguel Littin, como
antecedente, pero todo formaba parte de un abanico mayor dentro de la
amplia pluralidad artística y cultural que siempre existió en el Chile
democrático.
El 11 de septiembre de 1973, con la muerte de Salvador Allende en el
Palacio Presidencial de La Moneda, en Santiago, triunfó “una de las más
violentas contrarrevoluciones del siglo XX”, como dijera Ariel Dorfman,
narrador, ensayista y profesor universitario. Y se sobrevino el llamado
apagón cultural. Teillier decidió permanecer, aunque su familia tuvo que
exiliarse. Había escrito un verso premonitorio diez años antes.
(El viento y el miedo golpean los muros, dice el verso profético
teillieriano en 1963-64, Crónica del forastero).
Un mediodía de la primavera chilena —septiembre de 1973—, “En el mes de los
zorros / En el mes de los días de sol frío”, según se inicia el poema de
Jorge Teillier, en 1978, no sólo se destruyó a sangre y fuego el gobierno
democrático que instaló en la primera magistratura de la nación a Salvador
Allende, sino que se estableció la censura y se puso en marcha la
maquinaria del exilio de cientos de intelectuales. La diáspora abría sus
grandes alas negras y volaba sobre el luto de la República Asesinada, como
profetizó Pablo de Rokha, dos décadas antes, en un libro homólogo en su
nombre a la tragedia. Viviríamos por un tiempo, todo el tiempo del
desarraigo, aunque Teillier apostara durante 40 años por un tiempo de
arraigo y construyera el edificio de su torre poética con la incorruptible
madera del alerce.
Pablo Neruda, 24 horas antes de su muerte, completamente lúcido, según nos
cuenta Jorge Edwards, que recoge en su libro Adiós, poeta, testimonios del
pintor Nemesio Antúnez, dijo proféticamente que los militares “se quedarán
mucho tiempo y en el ambiente de la cultura, el arte, de la televisión, en
todo, predominará la mediocridad más completa. Yo ya he tomado mi decisión:
irme a México, y a ti también te recomiendo salir: la atmósfera chilena se
va a volver irrespirable para nosotros”.
Neruda moriría al día siguiente, y cabe recordar que rechazó los primeros
días del golpe militar un avión que le había enviado su amigo, el
presidente de México, Luis Echeverría, porque consideraba que su lugar
estaba en Chile.
Después de contar con una de las editoriales más formidables de América
Latina y un “boom” en todas las expresiones artísticas populares, en sus
manifestaciones más sencillas, Chile se expresaría en las carpas de circo
(Nicanor Parra) —“que se incendiarían”—, en las calles del Gran Santiago,
con el teatro relámpago, en los microbuses, guitarra en mano y en la más
absoluta clandestinidad, aquella en que el silencio pareciera ser el sordo
ruido del mar o de las multitudes, cuando nadie más habla que el frío ruido
de los sables.
El poeta responde con una salva por el porvenir
Jorge Teillier vivió este período en carne propia, y el poeta más fiel a la
vida, a sus actos, a los dictados de su yo, doblemente exiliado en su
propia tierra, se pregunta: “Quién nos devolverá los amigos muertos / ese
mes de los zorros y los días de sol frío. / Quién nos devolverá / esa calle
que ahora los ancianos vigilan airados / porque no pueden extirpar la zarza
de ardientes / raíces, / porque el viento mueve las hojas del bosque /
predicando esperanza / mientras las hechiceras remueven en sus calderos /
la sangre de sus víctimas que beben friolentas / porque ningún sol cantará
en sus oídos”.
“En el mes de los zorros”, título del poema citado, del libro Para un
pueblo fantasma (págs.35-36), se inicia el texto con un epígrafe muy
sugerente de A. E. Housman, en inglés, y que dice así: “Mis sueños son un
campo lejano, sangre, humo, perdigones”.
El poema concluye con un mensaje al futuro, a las próximas generaciones, a
los nietos de los ancianos zorros del sol frío, que inclusive ellos “sólo
se acordarán de nosotros que nunca dejamos de escuchar a los bosques
secretos predicando libertad con cada una de sus hojas”.
Libertad, como dijo Paul Eluard / En la selva y el desierto / En los
nidos en las ramas / En el eco de mi infancia / Escribo tu nombre.
La poesía de Jorge Teillier utiliza el lenguaje que le es propio, la imagen
y la naturaleza, los cuentos de hadas, los personajes literarios, la
hermana muerta, la memoria, “porque lo inventado por la memoria / es lo
único fiel”, la casa-pueblo lar, como una segunda y verdadera naturaleza de
su poesía, fulguración de fulguraciones que vuelven a su ceniza, tocan como
pequeñas campanas de su natal Lautaro, en el oído del lector.
En su texto titulado: “Viaje de Invierno”, del libro Cartas para reinas de
otras primaveras, dedicado a sus abuelos franceses, a su padre en el exilio
y a sus parientes del sur, alude, a través de un verso de Neruda, a su
tragedia personal, familiar, relacionada con su casa paterna, el lar,
partida y regreso, pero siempre el retorno, aunque sea en la memoria:
“Generales traidores, mirad mi casa muerta”. El verso nerudiano (Tercera
Residencia, 1947) condenando el franquismo que aplastó la República
española, volvía al combate casi cuatro décadas exactas después, en el
escenario chileno, donde gobernaba uno de los admiradores del Generalísimo.
Es, en todo caso, uno de los poemas más referenciales a lo político que al
menos yo conozca de Teillier, y dice más adelante: “Un día / cuando todos
los sobres sean transparentes / y los hermanos y los parientes no sean
condenados a / morir en el exilio / y todos vivamos en nuestro verdadero
País” (“Y venir de tan lejos en abuelos perdidos”, diría el verso
huidobriano).
La realidad le había impuesto al poeta un nuevo universo de situaciones, un
escenario que explosionaba su mundo más allá del perdido entorno de la
infancia, de la Edad Dorada, que, al igual que Neruda, guardadas las
dimensiones, como dijera Hernán Loyola: “ese mundo de la infancia y de la
primera adolescencia atraviesa toda su obra poética”.
El sagrado Canelo nos ampara en su sombra
Están todos los elementos de la Frontera, Lautaro para Teillier, Temuco,
para Neruda, paisaje y más paisaje, con la lluvia como telón de fondo:
“Pero ahora te envío esta carta de lluvia / que te lleva un jinete de
lluvia / por caminos acostumbrados a la lluvia”, dice el poeta en “Carta de
lluvia”, de su libro Poemas del País de Nunca Jamás.
No, no es Neruda, a pesar de los elementos coincidentes en no pocas
ocasiones, los bosques, los inviernos, los pueblos, las calles, los trenes
en la memoria de ambos poetas, los paisajes del Sur transformado en
leyenda, porque Jorge Teillier es el guardián de sus propios mitos, de la
vorágine de su mundo interior, de sus sueños (“Ninguna ciudad es más grande
que mis sueños”), de la tierra donde “El trigo inclina su cabeza / antes de
ser torturado como todo salvador”, lámpara, a veces, de su propia
oscuridad.
La Frontera es el lar, no sólo para Neruda y Teillier, sino para numerosos
poetas nacidos y vueltos a nacer en esa región peculiarísima de la
geografía e historia chilena. Alonso de Ercilla y Zúñiga inmortaliza la
gesta heroica de mapuches y españoles y la región antártica famosa, con la
“Araucana”, Pedro de Oña continuará la poética hispana en su tránsito
colonial con otra versión de la historia de la araucanía (“El arauco
domado”) y Neruda la llevará a todos los confines del planeta con su propio
sello doloroso, profundo, telúrico, emancipador, e irá nombrando las cosas,
las gentes y geografía, con su palabra torrencial y definitiva.
“La Frontera tenía ese sello maravilloso de Far West sin prejuicios. Mis
compañeros se llamaban Schnakes, Schelers, Hausers, Smiths, Taitos,
Seranis. Éramos iguales entre los Aracenas, Ramírez, los Reyes... No había
apellidos vascos. Había sefarditas. Albalas, Francos, había irlandeses,
McGuntys, polacos, Yanichewskys. Brillaban con la luz oscura los apellidos
araucanos, olorosos a madera y agua: Melivilus, Catrileos”, nos comenta
Pablo Neruda en una de sus descripciones de su infancia temucana, donde
conoció a “esa señora alta, con vestidos muy largos y zapatos de taco
bajo”: Gabriela Mistral.
Teillier, en “Blasón de poetas de la Frontera”, del libro Para un pueblo
fantasma, se refiere a cada poeta del sur como parte de un escudo de armas,
linaje de la poesía chilena en la Frontera. Es la semilla sembrada por
Alonso de Ercilla.
Es en Crónica del forastero, sin embargo, donde nos habla del Far West
chileno, la Frontera, sitio al que a fines del siglo pasado llegaron sus
antepasados franceses de Bordeaux, con suizos, italianos, alemanes y
conquistaron por segunda vez la araucanía, a sangre y fuego.
Gardel, nacimiento y muerte
La poesía de Jorge Teillier, ciertos libros específicamente, tienen algunas
referencias, verdaderos trazos costumbristas, versos a modo de crónica, que
recogen la presencia indígena en la Araucanía, tan venida a menos por el
trato muy próximo al genocidio étnico y cultural que le han dado los
sucesivos gobiernos chilenos, con la excepción de Salvador Allende.
(Los mapuches vuelven a sus reducciones por la calle del Medio. Los fundos
eran todos antes propiedades mapuches. Los mapuches tenían mucho apego a la
chueca, son algunos de los versos referenciales que recojo de sus libros.
Teillier escribió un texto testimonial sobre su pueblo: Lautaro, cuyo
ritmo, dice, es el que le dan el río y los trenes. Es la Frontera, mezcla
de mapuches, europeos y españoles. “El pueblo que siempre va conmigo”,
testimonia y reafirma el poeta.)
Dejemos descansar al poeta, que se fue en la aristocrática y orgullosa Viña
del Mar, tierra otrora de grandes viñedos, en un homenaje secreto al bardo,
que partió escuchando a Carlos Gardel el mes de abril de 1996. “Abril es el
mes más cruel; / engendra lilas de la tierra muerta, / mezcla memorias y
anhelos”, nos recuerdan los célebres versos de T. S. Eliot en Tierra
baldía.
Teillier nos advirtió en unos versos póstumos: Si alguna vez mi voz / deja
de escucharse / piensen que el bosque habla por mí / con su lenguaje de
raíces.
Ya se había despedido décadas atrás, con unos versos memorables:
Me despido de mi mano / que pudo mostrar el paso del rayo / o la
quietud de las piedras / bajo las nieves de antaño. Para que vuelvan
a ser bosques y arenas / me despido del papel blanco y de la tinta
azul / de donde surgían los ríos perezosos, / cerdos en las calles,
molinos vacíos. / Me despido de los amigos / en quienes más he
confiado: los conejos y las polillas, / las nubes harapientas del
verano, / mi sombra que solía hablarme en voz baja. Me despido de las
Virtudes y de las Gracias del planeta: / los fracasados, las cajas de
música, / los murciélagos que el atardecer se deshojan / de los
bosques de casas de madera. Me despido de los amigos silenciosos / a
los que sólo les importa saber / dónde se puede beber algo de vino, /
y para los cuales todos los días / no son sino un pretexto para
canciones pasadas de moda. Me despido de una muchacha / que sin
preguntarme si la amaba o no la amaba / caminó conmigo y se acostó
conmigo / cualquiera de esas tardes que se llenan / de humaredas de
hojas quemándose en las acequias. / Me despido de una muchacha / cuyo
rostro suelo ver en sueños / iluminado por la triste mirada / de
trenes que parten bajo la lluvia. / Me despido de la memoria / y me
despido de la nostalgia / —la sal y el agua de mis días sin objeto. /
Y me despido de estos poemas: / palabras, palabras —un poco de aire /
movido por los labios—, palabras / para ocultar quizás lo único
verdadero: que respiramos y dejamos de respirar.
Había nacido un 24 de junio de 1935, en Lautaro —donde el río Cautín corta
en dos al pueblo—, día en que murió Carlos Gardel, en Medellín, Colombia, y
en que los mapuches celebran la llegada del Año Nuevo.
La última vez que lo vio su asistente, el poeta Francisco Véjar, fue en una
estación del metro en Santiago. Allí lo llevaron sus amigos después de
comprar una maleta porque se aprestaba a viajar a Buenos Aires. Pareciera
que se trasladó a la residencia del poeta Lorenzo Peirano, porque alrededor
de las cuatro de la tarde del 12 de abril llegó a su casa. En su
destartalada morada de calle Esperanza, como él la describe en un
testimonio a El Mercurio del 9 de junio de 1996, Teillier recordó
entrañablemente a sus hijos, Sebastián y Carolina, a su nieta, a su hermano
Iván, a los poetas Volpe y Ruiz. Ya había chanceado con la imagen de
Rolando Cárdenas, que supuestamente acompañaba a Carlos Gardel en la
pantalla, cuando el morocho del abasto cantaba “Golondrinas”, esa tarde.
Quizás presentía algo, como recordó Peirano, en su testimonio final.
No logró que el dueño de casa le acompañara a su residencia, ubicada entre
La Ligua y Cabildo. “No habrá otra vez”, respondió Teillier a la negativa
de Peirano. De pronto dijo, poco después del almuerzo del sábado 13, que
tenía que hacer, y lo fuimos a dejar al bar La Unión Chica, continuó con su
relato Peirano...
“La muerte ha venido a beber sangre / en el bar de los amigos
asesinados. / La muerte lanzó con desprecio una moneda / al
mostrador... La muerte ha bebido sangre / y ebria camina / hacia un
bar que nadie conoce / sino los amigos que sobreviven / y esperan
reunirse con Ella / y vengar a los amigos muertos.
El bar era un sitio que le gustaba, porque es un lugar de solitarios. Yo
veo el bar como un barco, los concurrentes son la tripulación, comentó en
unas conversaciones que tuvo con el crítico Carlos Olivárez.
(Comparto la tesis del crítico y lingüista francés Roland Barthes, que si
bien el barco es un símbolo de partida, el gusto por el navío es siempre la
alegría de un encierro perfecto, de tener a mano el mayor número posible de
objetos. De disponer un espacio absolutamente finito. Amar los barcos es,
ante todo, amar una casa superlativa, nos advierte Barthes. El Nautilus de
Julio Verne es, a su juicio, la caverna adorable. Recordemos que Teillier y
Cárdenas, entonaban que el bar era su segundo hogar).
Fue su última estación, la definitiva, y ya no se despediría con el
tradicional verso nerudiano de 20 poemas de amor y una canción desesperada,
y que era su breve himno de despedida: Es la hora de partir, oh
abandonados... Todo en mí fue naufragio, diría Neruda para la ocasión.
Pocos saben lo que es un poeta / y cómo debe morir un poeta, revela
Teillier en su poema “El poeta de este mundo”, dedicado a René Guy Cadou.
“No habrá otra vez”, le había advertido a Peirano, y todo parece indicar
que quería morir en casa rodeado de sus amigos: “Tú moriste en un cuarto en
donde se congregaba toda la / primavera / mirando un cesto de manzanas”,
dice en el texto dedicado a Cadou.
Después vino la agonía y la muerte, concluyó su relato Peirano.
Quizás, como dijo Teillier a los 23 años en su poema “Edad de Oro” (El
Cielo cae con las hojas):
Un día u otro
todos seremos felices.
Yo estaré libre de mi sombra y de mi nombre,
que se irán como perros sin dueño.
Ya Esenín / le habrá abierto la puerta alta al gran despiadado / de sí
mismo, confía Gonzalo Rojas.
Si las profecías del poeta se cumplirán, no lo sabemos.
Non omnis moriar —no me moriré del todo—, vaticinó Horacio hace dos mil
años.
Después de todo, ya lo dijo René Char: “Un poeta debe dejar señales a su
paso, no pruebas. / Sólo las señales hacen soñar”.
Recuerden que un día seremos leyenda. Recuerden, eso nos dijo Teillier.
Panamá, 1996 - mayo 2000
** Rolando Gabrielli
panglobal@...
Periodista y escritor chileno residenciado en Panamá. Poeta, narrador y
ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
México y Panamá. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
en Colombia y Panamá. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
artículos suyos han sido publicados en América Latina y Europa. Es el
autor de la avenida "Fechado en Panamá", en nuestra Ciudad Letralia
(http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).
=== Vetan a editoriales independientes en el Perú =========================
=== Gabriel Rimachi Sialer ================================================
(Nota del editor: esta semana da inicio la 13ª Feria Internacional
del Libro de Lima, que organizada por la Cámara Peruana del Libro
reunirá a editores, escritores y lectores en la capital del Perú. El
escritor Gabriel Rimachi Sialer, editor del sello Casatomada, narra
las incidencias del impasse entre el ente que convoca la feria y la
Alianza Peruana de Editores, en la que están agrupadas las
editoriales independientes del país latinoamericano).
Muchos de los escritores que ahora leemos y que forman parte de los
catálogos de las grandes editoras internacionales nacieron en pequeñas
editoras independientes cuya labor ha sido, es y seguirá siendo, el
semillero de las nuevas letras en todos los países, y el Perú no es la
excepción.
La Alianza Peruana de Editores (ALPE) nació el año pasado como una
asociación que busca unir esfuerzos para poder participar con sus catálogos
en ferias internacionales, como lo hicieron en Colombia, México o Frankfurt
en 2007. Sin embargo, esta vez la Cámara Peruana del Libro (CPL) ha vetado
su participación en la 13ª edición de la FIL Lima 2008, aduciendo excusas
irrisorias e incurriendo en un actor arbitrario e ilegal.
ALPE, a través de Germán Coronado, director de Ediciones Peisa y miembro de
la CPL y ALPE, gestionó —como distribuidor de las ediciones de ALPE— el
arrendamiento de 4 stands en la preventa de los mismos a fines de mayo.
Luego de hacer la cancelación económica de los mismos todo estaba listo
para que las 25 editoriales independientes que conforman ALPE exhibieran
sus libros en dichos stands (hay que recordar que muchos de los autores
editados por las casas editoras miembros de ALPE han sido luego editados
por las grandes editoriales, y que muchos de sus títulos incluyen a autores
de talla internacional, como Mario Bellatin, César Aira, Jorge Eduardo
Eielson, entre otros).
Sin embargo, a mediados de junio la CPL liquidó el contrato de manera
unilateral, sin comunicación alguna a la directiva de ALPE y aduciendo que
Peisa estaba subarrendando los stands, lo cual está prohibido dentro del
reglamento de la CPL. Pues bien, Peisa no ha incurrido en subarriendo,
simplemente está asumiendo la representación comercial de los libros que
edita la ALPE, como lo ha hecho en versiones anteriores de la FIL-Lima con
libros de editoriales europeas o sudamericanas.
¿Cuál es la verdadera intención de la CPL al cerrarle el paso a la ALPE en
esta edición de la FIL Lima 2008? Todo parece indicar que las editoriales
independientes están tomando fuerza y presencia en el medio local, lo que
convertiría a ALPE en un organismo paralelo que —tal vez en algún momento—
les pudiera hacer sombra y rompería así el monopolio que durante 20 años ha
tenido este organismo privado. Cualquier conjetura se puede elaborar a
partir de un acto de veto y discriminación como este, y lo único que
solicita la ALPE es la restitución de sus stands (entiéndase: participación
con exhibición de sus obras editadas, que suman más de 600) y el respeto al
contrato que celebraron legalmente hace más de mes y medio.
ALPE ha recibido el apoyo de las alianzas de editores independientes de
Chile, España, México y otros países, pues en muchos casos, esta figura se
repite. Este año, el país invitado de honor es Chile, y ya la editorial Ojo
Ajeno ha puesto en duda su presencia, debido que en dicho país, suele
suceder lo mismo con la Cámara Chilena del Libro.
La Alianza de Editores Independientes (red internacional, con sede en
Francia, compuesta por más de 80 editores de 40 países y de 7 colectivos
que agrupan en total 249, que lleva a cabo, entre otras iniciativas,
acciones de defensa y promoción a favor de la independencia editorial y la
promoción de la bibliodiversidad) ha expresado su respaldo a ALPE y su
rechazo total a la actitud que ha asumido la CPL.
Esperemos que esta arbitrariedad se solucione a la brevedad posible, pues a
fin de cuentas, los más perjudicados serán los lectores y asistentes a esta
fiesta del libro, pero desde ya, ALPE está sentando un precedente
inobjetable de que la edición independiente en todos los países del orbe,
forma parte de una fuerza que aporta con cada libro, con cada nuevo
escritor, con cada nueva historia, al enriquecimiento de las letras de
nuestros países.
** Gabriel Rimachi Sialer
gabrielrs@...
Arqueólogo y escritor peruano (Lima, 1974). Estudió arqueología en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
http://www.unmsm.edu.pe), donde siguió cursos de literatura como alumno
libre. Ha publicado los libros de cuentos Despertares nocturnos (2000),
Canto en el infierno (2001), El cazador de dinosaurios (2003) y El color
del camaleón (2005), las antologías de cuento Nacimos para perder.
Simplemente cuentos (2007) y 14 fantásticos. Cuentos extraordinarios
(2007). En 2004 fundó el sello editorial Casatomada, orientado a editar
narrativa clásica y contemporánea. Ha sido redactor en algunos diarios
de Lima y colabora con páginas virtuales dedicadas a la literatura.
Dirige talleres de escritura creativa y el área de redacción
periodística de un canal de televisión.
=== Mi padre no conoció el mar Leopoldo de Quevedo y Monroy ==========
Mi padre nació en Pueblo Viejo, una vereda del municipio de Fosca, al
oriente de Cundinamarca. Un niño campesino, hijo de labradores, con casa de
adobe y un campo sembrado de papa y fríjol. Lo veo con sus manos grandes,
prematuramente envejecidas, extrayendo esos ricos frutos de la tierra. Su
madre Felisa Garay amasaba el pan de maíz que cocía en el horno de leña y
“cañas” secas del maíz. Agua de panela, papas, arroz, arracacha y carne
eran sus cotidianas comidas. A los 15 años, a pie debió recorrer el camino
para ir a estudiar pedagogía en la Escuela Normal de Zipaquirá con los
Hermanos Cristianos. Terminó la carrera de su vocación y murió en ella sin
otras ambiciones que educar.
No conoció los restaurantes que ofrecen “comida internacional”, ni habló
jamás de viajes a Europa, ni siquiera de ir a Cartagena, Santa Marta o San
Andrés. Sus ojos quedaron sin mirar la inmensidad del mar ni rozar con su
piel el azulado y cristalino líquido de ese prodigio de agua. Probó las
delicias de la arepa de Ubaque y Cáqueza y su fritanga famosa, lo mismo que
los proverbiales huesos de marrano de donde Martha en Soacha, o los
desayunos con changua o caldo de papa y carne en el Barrio Restrepo, cerca
de casa en el Quiroga. De mis años de niño recuerdo los “piquetes” que
cargábamos en canastos y ollas para llegar a pie a “La Chorrera” en las
afueras de Villagómez cerca de Pacho.
Yo sí tuve la fortuna de ir a conocer el mar en 1970. Mis ojos casi
naufragan cuando por la ventana del avión se querían salir para mirarlo
bien. El mar no es como lo veía pintado en un libro o en un “retrato”
colgado en una pared. El mar es un monstruo hermoso, vivo, danzante,
coronada su cabeza de mirtos de espuma y lleno de manchas negras y verdes
como un toro miura de lidia. Ruge como el león y encrespa su lomo como para
quitarse ese mundo azul que se le monta encima. Es como una madre de ubres
con agua que da alimento a caballitos, peces grandes y chicos, a ballenas y
delfines, a estrellas y mantarrayas. De día cabalga y lucha con vientos y
enemigos humanos. De noche busca la playa o una ensenada amiga que dé
reposo a sus flancos y a sus fauces siempre abiertas.
Sí. Mi padre no conoció ese bello mar. Sí conoció los ríos. ¡Oh, ríos! ¿A
dónde os habéis ido? ¿Por qué en muladar os habéis convertido? ¿Quién os
robó los musgos y arboledas que te escoltaban antaño? ¡Oh mar! En dónde se
perdió tu blancura y verde lozanía? ¿Quién te quitó la guirnalda, quién
contaminó tus aguas, quién puso a sangrar tu lomo y quién te ha llevado
casi inerte a una arena hedionda a dormir en noches sin luna?
Mi padre no era un poeta, ni un planificador, ni llegó a alcalde de pueblo.
No conoció el mar. No era un analfabeta y seguramente cantó y bailó
canciones al mar. Vivió en la sierra y el campo, viajó en bus y lomo de
caballo, bañó su cuerpo en los ríos, bebió del agua del arroyo sin miedo a
las amebas. Se fue del mundo con su mundo porque, si volviera, otro mundo
encontraría. Río Negro ya sería río seco y Playa Blanca ya sería playa
muerta, llena de escombros y algas ocres, de petróleo y desechos químicos,
nauseabunda y solitaria. ¿Quién os defiende? Porque sois otros niños
grandes expósitos. De seguro no vendrá Bienestar Familiar a examinar
vuestro oscuro ADN.
** Leopoldo de Quevedo y Monroy
leoquevedom@...
Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
(http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la
Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá
(2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del
Libro Pacífico y otros.
=== Diario de Lector ======================================================
=== El libro se reserva el derecho de admisión ============================
=== Gabriela Urrutibehety =================================================
El lector que escribe un diario recibe un obsequio: un libro para niños.
Dicen.
“A partir de 11 años”, aclara la contratapa. El lector que escribe un
diario revisa su DNI y se da por admitido: tiene más de 11. El lector que
escribe un diario se pregunta si hubiera comprado el libro de haberlo
encontrado en el estante de una librería: seguramente frente a semejante
advertencia —“a partir de 11 años”— se hubiera sentido desadmitido, porque
hubiera entendido “para gente de alrededor de 11 años”. Y hubiera sido una
lástima. Realmente hubiera, pero no hubo.
El libro es de Fernando Sorrentino, se llama Costumbres del alcaucil y es
ése el primer cuento: el lector que escribe un diario considera de buena
educación seguir el orden de lectura propuesto por el autor o el editor,
sobre todo por tratarse de un libro para niños “a partir de 11 años”. El
cuento empieza con una frase que lleva a un lado —el pasaje Ohm— y sigue
por el latín. De allí se dirige a la más aséptica prosa símil libro de
biología destinado a la secundaria, para, en un momento dado, dispararse
hacia el delirio. La prosa empieza a multiplicarse absurdamente como las
cabezas de los alcauciles y la deriva lleva a remembranzas hercúleas e
hydricas (¿hydrantes? ¿hydrófugas?), botánicas y esperpénticas, lo que sin
posibilidad de retorno desemboca en la palabra máxima de todas las
esdrújulas: cómico. Al volver la vista atrás, se ve la senda por la que se
llegó al punto final: ¿dónde quedó el pasaje Ohm? Lástima, piensa el lector
que escribe un diario. Le hubiera gustado conocer algo más de él. O que se
lo guardaran para otro cuento. ¿Estará en otro cuento?
“Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la
cabeza”, piensa el lector que escribe un diario, es el mejor título, aunque
“En defensa propia” sea el mejor cuento. En el primer caso, todo el cuento
está contenido en el título que tiene, además la virtud de desenvolverse en
la boca, palabra por palabra, introducción/nudo/desenlace. Es un
título/cuento masticable, piensa el lector y trata de memorizarlo entero,
repitiéndole con placer en voz cada vez más alta, hasta conseguir
integrarlo en una melodía pegadiza que no lo abandonará en todo el día,
mientras se duche, cocine, mire la tele o repiquetee los dedos buscando
conjurar la maldición de la musiquita de los contestadores.
La técnica del encadenamiento perpetuo (¿deriva semiológica? ¿principio de
acción-reacción? ¿cuento de la buena pipa?) deslumbra al lector que escribe
un diario y piensa en la ficción como un enlace permanente de situaciones a
las que se les puede poner sangría y mayúscula para empezar pero no punto
final.
Finalmente, los escorpiones llegan en el último cuento con una estética de
videojuego. Pero el lector que escribe un diario es viejo y no le gustan
los videojuegos. Quizás porque no los entiende, quizás porque no están
entre los límites desde los cuales mirar el mundo, que se le termina más
allá de la última letra de una frase, porque, después de todo, no es más
que un ser de ficción fingiendo que escribe un diario. Que viene a ser algo
así como construir un mundo paralelo, con caminos diferentes a los de la
realidad (si es que existe tal cosa), igual que intentan hacer los
videojuegos, las estrategias editoriales para vender libros a chicos o a
grandes —difícilmente a ambos— y los escritores que nos plantan en una
calle extraña al principio de un cuento.
** Gabriela Urrutibehety
gurruti@...
Docente y periodista argentina (1961). Reside en Dolores, Buenos Aires.
Ha publicado la novela Caras extrañas (2001), y cuentos suyos han
aparecido en algunas antologías.
=== Sobre batallas y vacíos: Arturo Pérez-Reverte =========================
=== Marco Aurelio Ángel-Lara ==============================================
La pluma de Pérez-Reverte ha dado a la literatura escrita en castellano
muchas de sus páginas más entretenidas. Aunque en la narrativa de este
autor, en general la acción es motor y guía fundamental; en contraste,
cuando se paladea El pintor de batallas (Alfaguara, Madrid, 2006) el gusto
meditativo es esencial. A lo largo de esta novela se encuentran esparcidas
reflexiones diversas sobre la nada y el ser, el amor y la soledad y, claro,
la pintura y el arte, que le otorgan un carácter menos ligero que otros
textos del mismo escritor.
Debe decirse que, desde el punto de vista narrativo, presentar en el flujo
de la trama una serie de momentos filosóficos implica una empresa con
muchas complicaciones técnicas que necesita mucha pericia o mucha osadía (o
ambas) para llevarse a cabo. En este sentido, la mano experta de
Pérez-Reverte se esfuerza constantemente en construir la tensión que sirva
de sostén a los momentos más profundos e intimistas de la obra. Como sea,
la anécdota inicial no es, francamente, muy llamativa: un famoso fotógrafo
de guerra retirado, Andrés Faulques, compra una torre abandonada para
pintar un mural en su interior. El tema de su pintura es algo que Faulques
considera esencial en el flujo de la vida: las guerras de la humanidad como
alegoría de una misma batalla continua, inacabable. A esto se agrega un
lugar común existencialista: el artista no aspira a nada con su obra, sólo
aislarse para realizar su trabajo sin interrupciones y al final dejarlo
para la ruina o el olvido. Sin embargo, la aparición de un desconocido
complicará estos deseos.
Un joven de acento extranjero, Ivo Markovic, contacta y vence las
reticencias del pintor de batallas haciéndose reconocer de una manera
peculiar: es un ex soldado croata, quien alcanzó fama como un rostro de la
guerra debido a una fotografía de Faulques. Podría pensarse que los caminos
de ambos hombres se cruzaron de manera fugaz e involuntaria, que Faulques
de manera profesional —es decir, impersonal— hizo una toma de Markovic y
que esta circunstancia no constituye un punto de apoyo suficiente para
establecer una relación; sin embargo, El pintor de batallas intenta mostrar
que la vida no es tan sencilla como la forma en que solemos pensarla.
A lo largo de la novela, los dos hombres traban una relación conversacional
basada en perspectivas distintas con un punto de coincidencia. Ambos son
testigos personales de la guerra y ambos han meditado mucho sobre su horror
o debido a éste. Faulques ha devenido una especie de creyente de la tesis
cosmológica heraclítea de la lucha de contrarios como principio universal
de todas las cosas. En una escala humana, su experiencia de reportero
parece confirmar que la cosmología determina la sociología; de hecho, en
ese sentido, se pueden perseguir cadenas de causas y consecuencias en todos
los recovecos de nuestro modo de vida, verbigracia: a la base del precio
del gas que calienta nuestras estufas o de la gasolina de nuestro
transporte están las guerras contemporáneas por el petróleo; nuestra buena
conciencia de consumidores de energía es un disfraz de nuestra ignorancia:
la comodidad moral se compra en algunas sociedades al precio del olvido de
la guerra que hacen contra las sociedades que las subsidian. La
consistencia con esta manera de ver el mundo establece, para Faulques, la
aceptación de una consecuencia lógica: la perpetración inacabable del mismo
horror; por eso escribe Pérez-Reverte: “Sólo los niños muertos no eran
verdugos del mañana” (270). En contraparte, pero poniéndolo en términos en
algo similares, aunque Ivo Markovic ha sido víctima de los designios de
este determinismo cosmológico, su perspectiva es otra: él cree en la
responsabilidad de los ejecutores y los provocadores individuales del
destino —o dicho de otra manera, cree en la libertad y en la culpa y esto
activará el conflicto principal de la trama.
La creencia de Ivo Markovic lo vincula al pintor de batallas de una manera
imprevisible, pero insospechadamente íntima: cuando el genocidio contra las
minorías étnicas era “prerrogativa” serbia, por causa de la fotografía de
Faulques, Markovic fue identificado y sometido a torturas más atroces que
las habituales, y su mujer —de ascendencia serbia— y su pequeño hijo,
fueron violados, torturados y asesinados como parte del programa de pureza
de sangre y limpieza étnica serbias. Sin aquella foto de Faulques en el
eslabón de causas y responsabilidades —especulará Markovic—, las
consecuencias hubieran podido ser otras. Sin reconocer culpas concretas,
Faulques hará una concesión:
Que fotografiar a personas también es violarlas. Golpearlas. Se las
arranca de su normalidad, o tal vez se las devuelve a ella, de eso no
estoy muy seguro... También se las obliga a afrontar cosas que no
entraban en sus planes. A verse a sí mismas, a que se conozcan como
nunca se habrían conocido de otro modo. Y a veces se las puede
obligar a morir (269).
A lo largo de la novela ambas perspectivas se enfrentan en una dialéctica
que no es de consecuencias meramente teóricas: para Markovic, Andrés
Faulques es culpable y es por eso que lo ha buscado para matarlo.
En algún lugar de la novela, las discusiones de los dos hombres darán paso
a otro sub-texto: Faulques recordará a su mujer, Olvido Ferrara, muerta
fotografiando esa misma guerra. Esta otra historia no será en El pintor de
batallas, como es lo convencional, vislumbre de una esperanza de redención
romántica: las nostalgias de Faulques harán repaso de una relación amorosa
que confirma, en una escala íntima y terrible, sus propias tesis y (en un
bucle inesperado) las de Markovic: Faulques no está libre de culpa.
Cabe añadir que la relación de Faulques y su amada también está cargada con
una profundidad intelectual en la que se espejea la discusión de Faulques y
Markovic. En este sentido, aunque la relación amorosa de Andrés Faulques y
Ferrara podría agregar una dimensión de intensidad afectiva a la novela,
desafortunadamente la necesidad de crear otro personaje demasiado
intelectual lastra la emotividad. Olvido Ferrara es una joven ex top model
cuya sutileza intelectual supera la de un profesor de Oxford, i.e. un
personaje creado sin mucha preocupación por estándares de verosimilitud
realista. Pero este no es el hecho que complica la empatía con el
personaje, sino que en la narración (siempre desde el punto de vista de
Faulques), Olvido Ferrara se nos presenta vacía y su nada interior —en
sentido existencialista—, siendo un enigma, difícilmente ofrece un espejo
para reflejar la humanidad del lector. De manera que es difícil
identificarse con ella: demasiado intelectual, demasiado lúcida, demasiado
dark, con poca carga emotiva, cerca del cinismo, inaferrable y
—predictiblemente— demasiado bella, demasiado sexy. En contraste, aunque el
personaje de Ivo Markovic nos requiere aceptar una complejidad intelectual
poco consistente con su pobre bagaje educativo, su historia avanza sobre
una tensión emocional sostenible. En cambio, la historia de la relación de
Faulques y su amada requiere de cierto voyeurismo y de cierto interés
incondicional por la reflexión desencantada sobre este mundo de guerras y
vacíos. Interés que, seguramente, los seguidores de Pérez-Reverte no
dudaremos en otorgarle.
** Marco Aurelio Ángel-Lara
m.lara@...
Investigador mexicano (1970). Reside en Norfolk, Gran Bretaña. Desde
2004 realiza un programa de investigación doctoral en Critical and
Creative Writing en la University of East Anglia (http://www.uea.ac.uk),
Inglaterra. Textos suyos han sido publicados en las revistas Casa del
Tiempo (http://www.uam.mx/difusion/revista), Tierra Adentro, Universo
del Búho (http://www.reneavilesfabila.com.mx/universodeelbuho), Temas de
Ciencia y Tecnología y Elementos: Ciencia y Humanidades, entre otras.
=== Los fallidos intentos de Miguel Hernández =============================
=== para asilarse en la Embajada de Chile =================================
=== Ramón Fernández Palmeral ==============================================
Creo que tras la reedición del libro En España con Federico García Lorca,
de Carlos Morla Lynch en Renacimiento, gracias al patrocinio del Centro
Cultural de la Generación del 27 de Málaga y Diputación de Córdoba (2008),
con prólogo de Sergio Macías Brevis, donde se restituyen numerosos
fragmentos que habían sido eliminados por la censura franquista en la
primera edición de Aguilar (1957-58). Más el libro El Madrid de Pablo
Neruda, escrito por el investigador chileno Sergio Macías Brevis y editado
por Tabla Rosa (2004), revela que la Embajada de Chile en Madrid, tras la
Guerra Civil, primero a cargo de Carlos Morla Lynch hasta el 8 de abril de
1939 y después por Germán Vergara. Morla se contradice en varios textos, en
uno dice que le ofreció asilo, y Miguel no lo aceptó; en otro dice que
Miguel era un peligro potencial porque había escrito textos lleno de odio
contra Franco (Memorias del Gobierno de Chile, Berlín, 1939) o que la
embajada no era lugar seguro...
¿Entonces a qué fue Miguel a la embajada entre los días, creo, del 6 al 8
de marzo de 1939?, fecha probable porque entre el 5 y el 6 de marzo el
coronel Casado da el golpe contra Negrín, crea la Junta (donde se excluye a
los comunistas), y Miguel en peligro sale de Madrid para Cox. ¿Qué le pidió
exactamente Miguel a Morla? Miguel escribe dos cartas a Cossío, 14 y 19 de
marzo, donde nada le comenta sobre su conversación con Carlos Morla, donde
le dice que se va a Sevilla. Josefina Manresa tampoco cuenta nada de este
asunto en el capítulo XVI de su libro Recuerdos de la viuda de Miguel
Hernández.
Porque el asunto del asilo para mí no queda claro. Me voy a limitar a
exponer los hechos y trataré de ser lo más objetivo posible. Cuando un
asunto es evidente no hay necesidad de dar tantas explicaciones. Los
comentarios de Morla aparecen en el libro de Marcelle Auclair, amiga de
Carlos, que coincide con el de Arturo del Hoyo en Ínsula (1980). Germán
Vergara dio su versión en Los Domingos de ABC en 1978. Juan Guerrero Zamora
en su libro sobre el Sumario 21.001 de 1990. El embrollo lo arma Pablo
Neruda, que estuvo en Madrid entre 1934 y 1936, pero no en el 39; parece
ser que quiso apuntarse el tanto de su liberación, mediando en París con el
cardenal Braudillac, para que le soltaran, cuando en realidad fueron las
gestiones de José María Cossío y Vergara las que consiguieron su libertad
(Cossío fue a verlo a la cárcel de Torrijos el 29 de mayo de 1939). Pérez
Álvarez dice que gracias al aval de Juan Bellod Salmerón y la gestión de
Tomás López Galindo consiguió la libertad en septiembre. Neruda, en su
conferencia Viaje al corazón de Quevedo, dictada en Santiago de Chile el 8
de diciembre de 1943, dice que fue el propio Miguel quien no aceptó el
refugio: Miguel Hernández no quiso aceptar este asilo. Creyó que podría
seguir combatiendo. Pero años después, Neruda, en la revista Ercilla de
1953 y en Confieso que he vivido de 1972-1974, se desdice de lo anterior y
argumenta que Miguel Hernández buscó refugio en la Embajada de Chile y el
embajador de ese entonces, Carlos Morla Lynch, le negó el asilo al gran
poeta, aun cuando se decía su amigo. Antonio Aparicio es de la misma
opinión que Neruda, y es de fiar porque estaba asilado en la embajada.
También se debe tener en cuenta a Rafael Alberti, quien en la segunda parte
de La arboleda perdida (1987) dice que Morla, amigo suyo, acudió a su casa
(Marqués de Riscal, esquina Ferraz) para advertirle que era inútil abrigar
esperanzas de asilo para Rafael y su mujer, pero trasladaron la propuesta a
otros, y en concreto a Miguel, que le respondió: “¿Cómo me voy a meter yo
en una embajada? Si esto terminara me iría andando a mi pueblo”. De esta
misma opinión era Vicente Aleixandre, que se lo había contado a Juan
Guerrero Zamora, sobre la oposición de Miguel de refugiarse en una embajada
(p. 63, 1990).
Por una y otras versiones, se puede saber que Miguel estuvo dos veces en la
Embajada de Chile, una antes del 9 marzo de 1939 ante Carlos Morla, y otra
segunda vez a finales de septiembre ante Enrique Gajardo —Fajardo—
(sustituyó a Carlos Morla como encargado de negocios el 20 de abril de
1939) con Germán Vergara Donoso como embajador, cuando salió de la cárcel
de Torrijos, según Víctor González Gil. Esta vez “estaba bastante
desanimado”. En Alicante, a través de la Embajada de Cuba intentó conectar
infructuosamente con la embajada de Chile. Cuando pasó a Portugal su
intención era llegar a Lisboa y desde la embajada chilena de esta ciudad
contactaron con la de Madrid.
Julio Gálvez Barraza expone sobre la derrota republicana:
Las desgracias de Miguel Hernández comenzaron a sucederse una tras
otra. En febrero de 1939, cuando la derrota militar de la República
española ya era inminente, sus superiores en el Ejército
incomprensiblemente lo destinan a Madrid. A partir de aquí su destino
estaba tan marcado como el sino de la República que tanto defendió.
Ahí se encontraba al término de la contienda. Se había quedado en la
capital defendiendo su gobierno hasta el fin, como Alberti, María
Teresa León y otros escritores de la Alianza de Intelectuales. La
capital española, como es de suponer, era un verdadero caos y aún
había gente, como el poeta León Felipe, que se negaba a aceptar la
derrota y abandonar la ciudad (“Me llamo barro aunque Miguel me
llame”, en Foro por la Memoria,
http://www.nodo50.org/foroporlamemoria/documentos/mellamobarro.htm).
El hoy olvidado Carlos Morla Lynch fue un diplomático chileno destinado en
Madrid desde 1928 hasta 1930, durante la República y la Guerra Civil.
Convirtió la Embajada de Chile en un refugio para perseguidos de ambos
bandos. Cuando el presidente de Chile en 1938, Pedro Aguirre Cerdá, acepta
refugiados en la embajada chilena, tiene la idea de reclutar intelectuales
para su país; por ello los doctores, licenciados, profesores y militares de
alta graduación eran los más apreciados y favorecidos, como se puede ver
por la nómina de los 17 famosos exiliados en la embajada de Madrid. Pablo
Neruda dijo que hasta 2.000 personas le debieron la vida, entre ellas el
escritor y falangista Rafael Sánchez Mazas o las familias de Manuel Azaña,
Indalecio Prieto y Largo Caballero; sin embargo, Neruda le acusó de ser
Morla quien le denegó asilo político a Miguel Hernández, cuando, años
después y debido al excelente trabajo de Arturo del Hoyo en “Dramatis
personaje: Carlos Morla Lynch y Miguel Hernández”, publicado en Ínsula, Nº
400-401 (marzo-abril 1980, p. 11) se ha sabido más acerca de los asilados.
Y por Guerrero Zamora sabemos que en marzo Miguel se hallaba agregado
accidentalmente al Comisariado del Grupo de Ejército de la Zona Central y
autorizado para circular libremente por toda la zona no catalana de la
República; si se asilaba, se convertía en desertor.
Comenta Sergio Macías en la página 31 del prólogo, que con todo lo que hizo
Morla por los refugiados que acogió bien en los edificios donde ejerció sus
funciones y en su propia casa calle Alfonso XII, no le dedique Madrid una
calle o una simple placa en la casa donde vivió y recibió a tanto poeta de
la generación del 27.
Quizás no queda aún del todo claro, a pesar de lo que se ha oído de las
partes, lo de la propuesta de Morla a Miguel (a pesar de que Miguel no
quería por no desertar). Bien, ¿y si hubiera querido asilarse, lo hubiera
conseguido?, tengo dudas porque Morla tenía la orden de reclutar a
intelectuales y que no fueran muy marxistas-leninistas (caso de Rafael
Alberti y Teresa León), para Morla, Miguel no era más que el exótico
“pastor-poeta”, nadie interesante.
Breve biografía de Carlos Morla
Carlos Morla Lynch se llama en realidad Carlos Vicuña Lynch. Nació en
Santiago de Chile en 1885. Sustituyó Vicuña por Morla, que no es apellido,
sino la transformación o cambio de María por Morla que había adoptado su
padre cuando era estudiante del colegio inglés Golsfisher, ya que se
llamaba Carlos María Vicuña Zalldívar (1846-1901), diplomático, escritor y
poeta chileno que en 1873 había sido comisionado por el gobierno para
trasladarse a España e investigar en los archivos oficiales todo lo
relativo a la extremidad austral de Sudamérica. Se trataba de esclarecer
los derechos de Chile a la Patagonia y Tierra del Fuego, cuya posesión le
disputaba Argentina. En la Patagonia existe un canal que lleva su nombre.
Se casó en Londres con Luisa Lynch Solar, tuvieron seis hijos: Nicolasa,
Carmen, Ximena, Wanda y Carlos (falta un nombre). Ministro de Relaciones
Exteriores, estuvo de diplomático en Argentina, Uruguay, Francia, Japón y
Estados Unidos. Murió en Buffalo (EEUU) en 1901.
Carlos Morla Lynch, además de diplomático, era conocido como periodista por
su seudónimo o anagrama Almor. Considerado por todos como una persona de
carácter hospitalario simpático, amable y dialogante.
Llegó a España desde la Embajada de Chile en París, un destino forzoso,
casi como castigo, debido a un incidente involuntario, según comentario de
Servio Macías Brevis:
...su retraso en la llegada al funeral de un uniformado. Entonces el
presidente de Chile, el general Carlos Ibáñez del Campo, tuvo en esto
el pretexto para enviarle a Madrid, cuando aún no se había recuperado
de la muerte en París de su hijita de diez años, Colomba. (“Relación
literaria entre Chile y España: Carlos Morla Lynch, la Embajada de
Chile y algunos escritores chilenos en la Guerra Civil”, Prólogo para
En España con Federico García Lorca, edición Renacimiento Biblioteca
de la Memoria, 2008).
Carlos estaba casado con María Manuela Vicuña Herboso, conocida como Bebé
Vicuña.
Amistad de Pablo Neruda y Miguel Hernández
En el verano de 1934 Neruda se interesó por Miguel a raíz de la publicación
del auto sacramental, publicado en Cruz y Raya. Pablo Neruda dio una
conferencia en la Universidad de Madrid el 6 de diciembre de 1934; en el
acto se conocen y coincidirán Miguel Hernández y Federico García Lorca, al
que ya conocía desde que se lo presentó Raimundo de los Reyes en Murcia (2
de enero de 1933), que no recibe muy calurosamente al ya incordiante
“poeta-pastor”; sin embargo Miguel, humilde como era, le entregó el Torero
más valiente (tragedia española inspirada en la rivalidad del torero
Ignacio Sánchez Mejías y su cuñado Joselito) con el ruego de que se ocupara
de la obra. Neruda percibe este rechazo lorquiano y le advertirá en una
carta del 4 de enero de 1935 que no se forje falsas esperanza con Lorca. Es
la famosa carta en la que sataniza a Ramón Sijé por la revista neocatólica
El Gallo Crisis, cuando escribe: “Querido Miguel, siento decirle que no me
gusta El Gallo Crisis, le hallo demasiado olor a iglesia ahogado en
incienso”. El 9 de febrero de 1936, un importante grupo de intelectuales
organiza una comida homenaje a Rafael Alberti y a María Teresa León en el
Café Nacional, a su regreso de América y de la Unión Soviética, donde
también acuden Pablo Neruda, Federico García Lorca y Luis Cernuda..., pero
no invitan a Miguel Hernández, su presencia era incompatible con los dos
últimos poetas señoritos andaluces, a pesar de la aceptación favorable de
Pablo en su círculo de amigos. Tampoco invitan a Miguel al mitin político
de adhesión al Frente Popular, donde Lorca leyó un manifiesto en el mes de
febrero, días antes de ganar el Frente Popular.
Las referencias a la taberna también se aprecian en el prólogo de El hombre
acecha, como evocaciones de estas veladas: “...Oigo tus pasos hechos a
cruzar la noche, que vuelven a sonar sobre las losas de Madrid, junto a
Federico, a Vicente, a Delia, a mí mismo. Y recuerdo a nuestro alrededor
aquellas madrugadas, cuando amanecíamos dentro del azul de un topacio de
carne universal, en el umbral de la taberna confuso de llanto y escarcha,
como viudos y heridos de la luna...”. Se refiera Miguel a los paseos con su
amigos y a la tertulia de la “Cafetería de Correo” en Madrid donde se
reunían con el llamado grupo de Neruda. En el diario de Carlos Morla del 19
de junio de 1935, aparece la siguiente anotación que lo corrobora, es la
primera anotación donde aparece Miguel:
En el “Café de Correos” [sic] pasa todas las noches [se refiere a
Delia del Carril] con el grupo de Neruda, hasta la madrugada: entre
otros, el músico Cotapos [Acario], el torero Amorós [Pepe Amorós fue
matador de toros en los años 30 y primeros 40; Antonio Márquez le dio
la alternativa en la Semana Grande de San Sebastián, en 1930, en
presencia de Vicente Barrera y Marcial Lalanda], el poeta-pastor
Miguel Hernández, el dibujante Caballero [José], Isaías Cabezón
[pintor chileno], el secretario de “La Barraca”, Rafael Rodríguez
Rapún [matemático y estudiante de ingeniería, el amor de Federico al
que había conocido en 1933] y, a veces, Federico García Lorca.
En su libro En España con Federico García Lorca, hace tres veces referencia
a Miguel Hernández, la ya mencionada del 19 de junio de 1935, la segunda es
del 6 de julio del mismo año, sobre una velada en casa de Pablo Neruda,
donde también estaba el poeta León Felipe. Y la última el 11 de julio de
1935. “La reunión de esta noche, que tiene el carácter de un final de
capítulo [ese día parte para Ibiza de vacaciones], ha traído a un
pastor-poeta —Miguel Hernández— que concibe sus poemas exquisitos cuidando
cabras en la montaña. Andan todos locos con él. De ojos muy claros, de
traje humilde y alpargatas, me produce el efecto de un niño sonámbulo que
viviera en otro plano: espíritu ausente”. Carlos lo ve como a un personaje
exótico, no demuestra por él otro interés.
Tanto era el entusiasmo de Hernández por Residencia en la Tierra que se
atreve a escribir una reseña que publicó el diario El Sol de Madrid el 2
enero de 1936: “Ganas me dan de echarme puñados de arena en los ojos, de
cogerme los dedos con la puerta [...]. La cuya voz es un clamor oceánico,
que no se puede limitar...”. Hay una carta inédita de Miguel a Pablo, del 8
de septiembre de 1938, publicada por Orihuela Digital en
http://www.orihueladigital.es/orihuela/miguel_hernandez_230904.htm, donde
le recuerda velada de vino, alegría y poesía. Miguel escribió a Juan
Guerrero Ruiz pidiéndole residencia en vacaciones para la familia Neruda y
a Malva Marina, hija enferma en la isla de Tabarca, pero no fue posible.
Existe una carta de Miguel a Neruda de fecha 26 de junio de 1939, que Juan
Guerrero Zamora cree que podría ser apócrifa, donde le escribe: “Es de
absoluta necesidad que hagas todo cuanto esté en tu mano por conseguir mi
salida de España y el arribo a tu sierra en el más breve espacio de tiempo
posible. El señor Fajardo [Enrique Gajardo, encargado de negocios de la
embajada chilena], y nuestro amigo José María Cossío, te pueden escribir
con detalle sobre lo que me sucede (...). Conmigo habrían de salir mi mujer
y dos amigos nuestros” (el hecho de olvidar nombrar a su hijo es alto
sospechoso, porque Miguel no se hubiera olvidado de mencionarlo, y quiénes
son esos dos amigos).
Juan Guerrero Zamora escribe en la página 71 de su libro Sumario 21.001):
La carta debió de sortear la criba censura de la cárcel y salir de
ella —¿a manos de Gajardo o de Cossío?— clandestinamente: lo indica
el que Miguel espere la respuesta a través de la Embajada chilena.
Pero hemos de ser cautos: la carta pudiera ser apócrifa. Son varias
las diferencias que la letra ofrece, en algunos rasgos distintivos,
con la de otros autógrafos del poeta (...). La publicó Gueraña (sic)
en su biografía del poeta [Miguel Hernández, Biografía ilustrada,
Barcelona, Destino, 1978, p. 153], fascimilándola en formato reducido
y con transcripción (...). Lo que es inexplicable, afirma haberla
tomado de las Obras completas de Hernández publicadas en la Editorial
Losada, Buenos Aires, en 1960 (...). Pero en tal caso, ¿cometió
Guereña fraude o error por intermedio de tercero? En todo caso, ¿cuál
es el paradero del original de esa carta?
En las notas 147 y 148 del referido libro de Guerrero Zamora, amplía que
según el testimonio personal del librero anticuario César Soto (1), de
Santiago de Chile, afirmaba poseer el original de la carta de Miguel a
Neruda, en papel con membrete publicitario de Viento del Pueblo. Esto del
membrete es harto sospechoso, ¿de dónde saca Miguel, encarcelado, un
membrete?, ¿podía alardear de ser el “poeta del pueblo”?, que es el
verdadero significado de “viento” en el título de este poemario del 37, y
lo especifica en la dedicatoria a Vicente Aleixandre: “Los poetas somos
viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de los poros...”.
Aunque parece ser cierto lo de una carta en este sentido, cuando Neruda
escribe en la revista Ercilla, de 1953: “Desde Madrid, M.H. me escribió una
carta en la que me decía, ingenuamente, que quería venir a Chile”. La carta
no tiene tono de ingenuo sino de exigencia. Y se pregunta Guerrero: ¿se
refería a la publicada por Guereña o a la que el librero Soto me dice
poseer? ¿Acaso ésta y aquella son una misma? Creo que otra posibilidad es
que ante la pérdida de una carta de esta importancia y valor filológico, se
reprodujeran de memoria y venderla.
Carlos Morla en España
Carlos, a su llegada a España en 1928 como encargado de negocios, se
instala primero en la calle Velázquez, luego en Alfonso XII, donde se hacen
tertulias y reuniones, y en la calle Hermanos Bécquer, 8, (la Embajada de
Chile, situada en la Calle del Prado 26, piso 3º 4º dch., el Consulado en
Plaza de Salamanca, 3). Tuvo varios embajadores, el primero Emilio
Rodríguez Mendoza, el segundo Enrique Bermúdez de la Paz, y el tercero
Aurelio Núñez Morgado, quien abrió las puertas de la Legación chilena para
dar refugio a españoles republicanos y falangistas perseguidos por uno y
otro bando.
Se vieron obligados a alquilar locales en La Castellana, 29, Reforma
Agraria, 3, Santa Engracia, 13, domicilio de la chilena María Astoreca,
Alcalá Zamora, 4, los hogares de Carlos Morla y del agregado aéreo,
Humberto Luco. Por ello es raro entender que se hablara tan sólo de 17
asilados (ver Francisco Esteve); podemos conocer la lista nominal de los 17
exiliados republicanos colaboradores o pertenecientes a la Alianza y la
revista que publicaban, como el diario El Comenta, hecho a mano (entre
ellos los escritores Antonio Aparicio y Pablo de la Fuente, Ontañón),
gracias a un artículo de Francisco Esteve: “Luna (1939-1940). Análisis de
una revista singular” (http://tinyurl.com/5847jv).
Mas siguiendo con su costumbre de hacer amigos con los intelectuales (en
Francia conoció a Jean Cocteau, Blasise Cendras, Nadia Boulanger, Juan
Gris, Foujita, Strawinsky, Boris Gregorio y otros), lo hace con
intelectuales y escritores españoles: Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda,
Rafael Alberti, Federico García Lorca, Jorge Guillén, José Bergamín, Teresa
León, Luis Rosales, Vicente Aleixandre, Pedro Salinas, Eugenio d’Ors,
Salvador de Madariaga.
También conocerá a sus paisanos Gabriela Mistral, cuando estuvo de cónsul
en Madrid entre 1933 y 1935. Conoce a sus paisanos Vicente Huidobro,
Juvencio Valle, seudónimo de Gilberto Concha Riffo, “Juvencio Silencio”,
bautizado así por Neruda; en 1938 viajó a España como corresponsal de
guerra de la revista Ercilla. De regreso a Chile, en 1941, ganó el concurso
de la Municipalidad de Santiago, con su libro Nimbo de piedra, dedicado a
los cuatrocientos años de la ciudad. En 1966 recibió el Premio Nacional de
Literatura. Luis Enrique Délano, funcionario de la Embajada, Eduardo
Garrido Merino, dramaturgo, cuentista y novelista. Augusto D’Halmar,
periodista y escritor, autor de La mancha de don Quijote (1934); Acario
Capatoso, Isaías Cabezón (pintor chileno).
El 18 de julio de 1936, sale en vacaciones desde Madrid a Ibiza embarcando
en Alicante o en Denia. A finales de julio su gobierno le deja libertad de
optar entre salir de España o regresar a Madrid; decide regresar a Madrid,
y tuvo el valor de quedarse como diplomático durante los años de la Guerra
Civil, primero ayudando a los de derechas y luego a los de izquierdas, lo
cual es un mérito que nadie le puede arrebatar. Para ello tuvo que
enfrentarse a dos autoridades, la republicana del asedio y la vencedora
franquista.
En cambio, Ricardo Reyes (Neruda) solicitó salir de España junto a otros
funcionarios. Según Sergio Macías (p. 28):
“El poeta del amor y de la lluvia se separa de María Antonia Hagenaar
y de su hija Malva Marina [http://www.todosjuntos.com/nerudahija.htm;
enferma de hidrocefalia, murió con ocho años]. La envía a Barcelona,
donde piensa reunirse con ellas para continuar al extranjero, pero no
las ve más. La pasión es más fuerte y se va con Delia del Carril [a
París] para continuar una vida nueva. Luego en Francia se dedica a la
ayuda solicitada en favor de los republicanos”. Ya cónsul en París,
fletó el Winnipeg, donde salieron unos 2.000 españoles refugiados de
Francia hacia Valparaíso.
Primera visita de Miguel a la Embajada de Chile
Miguel llega a Madrid desde Valencia el 24 de febrero, según la carta de
Josefina, se entrevista con Vicente Aleixandre y José María Cossío, que le
aconsejan que abandone España cuanto antes. En la noche del 5 al 6 de marzo
de 1939 el coronel Casado se sublevó contra el gobierno de Juan Negrín y
formó el Consejo Nacional de Defensa o Junta de Casado, según el escritor
Gabriel Jackson, representando a todos los elementos no comunistas del
Frente Popular. Por lo tanto Miguel se ve en peligro, por un lado las
tropas franquistas y por otro los hombres de Casado. Tras esta sublevación
se oculta en la sede de la Alianza, y en casa del escultor Víctor González
Gil en calle Garcilaso, 10. Es muy posible que entre el 6 y el 8 de marzo
Miguel busca a Antonio Aparicio, que le pone en contacto con el poeta
chileno Juvencio Valle para ir al despacho de Carlos Morla Lynch, para
pedir salir del país con Josefina y su hijo hacia Chile. Teresa León dice
que fueron ellos los que propiciaron la entrevista con Morla (“El cuidado
de los recuerdos”). Pero como Morla no le garantiza nada, el 9 de marzo
salió de Madrid para Cox (Alicante).
Arturo del Hoyo, en el artículo ya citado, transcribe la versión de Morla,
que coincide con la de Marcelle Auclair en su obra Enfances et mort de
García Lorca. Veamos el texto y las contradicciones.
A. Acompañado de Juvencio Valle Lynch acude a mi despacho el poeta-pastor
Miguel Hernández. Lo conoz¬co y aprecio. Ha escrito mucho a favor de
los “leales”, un folleto lleno de odio, en extremo funesto para él ante
la situación que se avecina, titulado “Franco, traidor”; es autor,
además, de muchas otras publicaciones en contra de los nacionalistas y
el peligro en que se encontrará en breve es inminente. El general
Franco ha declarado que dictará leyes en extremo severas para los
periodistas que en sus artículos han azuzado al pueblo a cometer
desmanes y las calumnias vertidas serán irrevocable¬mente castigadas.
B. Su mujer se encuentra en Alicante y no sabe si irse a su lado o
permanecer aquí, enrolado en el ejército popular. Allá no hay embajadas
donde refugiarse en caso necesario. Titubea y sufre violentas
reacciones: le repugna asilarse en un territorio extranjero. Quisiera,
más bien, salir de España; dan pasaportes, pero, naturalmente, las
autoridades se los niegan a los hombres de edad militar movilizados. Es
su caso y no debe, a mi juicio, solicitarlo.
C. Además, ¿dónde podría irse? ¿Cómo y con qué? No permiten sacar suma
alguna. En vista de la situación en que se encuentra le digo que,
llegado el momento de la hecatombe final, se asile en la Embajada. Días
después, preocupado por el muchacho, mando llamar a Juvencio Valle. Me
dice que Hernández ha declarado que “no se albergará en sitio alguno
porque lo considera como una deserción de última hora”. No ha tomado
ninguna medida de precaución.
D. Le envío con él una carta para el gobernador civil de Madrid, señor don
José Gómez Osario, a fin de que le facilite su salida de España en el
momento oportuno para hacerlo. El gobernador lo recibe unas horas
después. Le es¬cribo, asimismo, al comisario general de Seguridad,
quien está dispuesto a conce¬derle un pasaporte, pero desaparece y no
vuelvo a verle por más esfuerzos que hago para dar con su paradero. En
la hora postrera encargo al joven poeta Antonio Apa¬ricio, que a duras
penas encuentro —figura entre los diecisiete asilados actuales de la
Embajada—, que vea modo de ubicarlo. Esfuerzos sin resultado.
Si leemos con detenimiento este texto vemos que se contradice. Para
examinarlo, lo he dividido en cuatro partes.
En el apartado A expone Morla que Miguel acude a su despacho junto al
escritor chileno Juvencio Valle. Siempre se refirió a él como poeta-pastor,
menospreciándole. Por lo tanto si ha ido a su despacho será para pedir
algo, parece ser que le plantea la posibilidad de salir del país con su
mujer y su hijo hacia Chile. Carlos y Miguel ya eran conocidos desde el 13
de junio del 35 en la “Cafetería de Correos”, a través de Pablo Neruda.
Luego nos previene sobre los peligros potenciales de Miguel diciendo: “Ha
escrito mucho a favor de los ‘leales’, un folleto lleno de odio, en extremo
funesto para él ante la situación que se avecina, titulado ‘Franco,
traidor’ ”. Lo que evidencia, en principio, ya de entrada a una persona
“non grata”.
Arturo del Hoyo comenta en su trabajo ya citado: “El propio Carlos Morla
Lynch ha contado en un folleto titulado Memoria del Gobierno de Chile
[Berlín, 1939], donde refiere que negó el asilo a Miguel Hernández porque
había escrito poemas insultantes contra el general Franco. Desde Madrid,
Miguel Hernández me escribió una carta [Carlos Morla] en la que me decía
que quería venir a Chile... Se fue desde Madrid a Orihuela, a buscar a su
mujer e hijo”. Esto no se ajusta al tiempo de la biografía hernandiana, ya
que Miguel sale el 9 de marzo hacia Alicante, después de ver a Morla, y
cuando lo detiene el “Patagorda” en Orihuela es ya el 28 de septiembre
(siete meses después). Por lo tanto no había ido en marzo a recoger a su
mujer y a su hijo, que a lo mejor ni lo consigue, ya que Josefina no iba a
dejar desamparados a sus tres hermanas y hermano Manolo, huérfanos de padre
y madre, siendo Josefina la mayor de los seis, y esto Miguel lo sabía; por
eso, el 22 de abril sale solo de Cox a Sevilla en tren (ver expediente
militar de Manuel Manresa Palies en
http://www.revistaperito.com/suegro.htm).
En el apartado B expone sus dudas entre ir a Alicante (Cox), al lado de su
mujer y de su hijo, o seguir enrolado en el ejército popular. Advirtamos
que no dice asilado en la embajada sino seguir enrolado en “el ejército
popular”, porque temía desertar. Y presintiendo que los asuntos de la
guerra no van bien, piensa que en Alicante no hay embajada para refugiarse.
¿Y “titubea y sufre violentas reacciones”?, ¿por qué?, simplemente, esta
reacción siempre es debida a una negativa. Tras los dos puntos escribe
Morla que a Miguel le repugna asilarse en un territorio extranjero, pero
que quisiera más bien un pasaporte para salir, aunque pudo salir para
Francia desde Barcelona sin necesidad de pasaporte, en los tres primeros
meses de ese año salió medio millón de republicanos. De esta misma opinión
son Alberti y Teresa León.
En el apartado C declara Morla dónde podría irse Miguel con pasaporte, cómo
y “con qué”, evidentemente Miguel no tiene dinero ni nada que ofrecer a
Chile, y luego lo asevera diciéndole que si lo tuviera no podría permitirse
sacar suma alguna (dineros). Pero si tuviera mucha preocupación por su
vida, le prestaría dinero, que no lo hizo. Le dice Morla que se asile en la
embajada, podría ser la palabra de éste nada más, ya que Miguel no comentó
a nadie lo del ofrecimiento del asilo. Quizás, Morla le ofreció asilo
cuando desde el principio sabía que Miguel no quería asilarse sino un
pasaporte para salir con su mujer y su hijo a Chile; ante esta negativa se
va a Cox y luego parte hacia Sevilla, en principio, buscando a los amigos:
Pedro Clotet, Romero Morube, Jorge Guillén... (“Las huellas de Miguel en
Andalucía”,
http://www.revistaperito.com/ramonfernandez/huellasmiguelandalucia.htm).
Cuando estaba ya en Cox escribe una carta a Cossío datada el 14 de marzo:
“...le escribo para decirle que haga el favor de decir a Juvencio [Valle]
que mande a Cox los comestibles que tiene en su poder. Sería mejor que los
trajera él mismo cuando viniera a Valencia o Alicante, pasándose por aquí y
dejándolos a mi mujer”. Aquí hay algo raro, parece ser que Juvencio tiene
la dirección de Cox. ¿Por qué Juvencio tiene comestibles para él?,
posiblemente porque no le dio tiempo a despedirse, ya estaba todo hablado.
En el apartado B dice: Le envío con él una carta para el gobernador civil
de Madrid, señor don José Gómez Osario, a fin de que le facilite su salida
de España en el momento oportuno para hacerlo. El gobernador lo recibe unas
horas después. ¿A quién recibe el gobernador, a Miguel o a Juvencio? No
sabemos nada de esta gestión, ni con el comisario general de Seguridad.
Cuando Miguel se pone en contacto con Antonio Aparicio, éste estaba ya
exiliado en la Embajada de Chile, había un total de diecisiete (según
listado del 20 de abril). No sé por qué dice Morla: “En la hora postrera
encargo al joven poeta Antonio Aparicio, que a duras penas encuentro”, si
lo tenía localizado. Escribe José Luis Ferris en la página 403 de su libro
Miguel Hernández: Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (2002) algo muy
esclarecedor:
Para el diplomático (Morla), aceptar a Miguel en su lista de
refugiados era una grave responsabilidad, esencialmente por la
destacada envergadura política que el oriolano había adquirido a
través de sus escritos y de su activa participación en la contienda,
y quizás esta sea la razón de que, en un primer momento, no
derrochara demasiados esfuerzos para convencer a Hernández de que se
acogiera a su beneficio. Por otra parte, Carlos Morla había recibido
de Alberti una lista de recomendados, compañeros de la Alianza, en la
que no aparecía el nombre de Miguel, aunque sí el de su secretario,
Joaquín Miñana, y el de Antonio Aparicio (desconocemos la fecha de
esta lista).
Por lo tanto, y visto que los argumentos parecen darle la razón a Pablo
Neruda cuando escribe: “Miguel Hernández buscó refugio en la Embajada de
Chile y el embajador de ese entonces, Carlos Morla Lynch, le negó el asilo
al gran poeta, aun cuando se decía su amigo”, si no directamente, sí con
artimañas y engaños propios de los diplomáticos. Además primero habla de
“Puerta ancha para los izquierdistas en peligro, con la misma amplitud que
fueron abiertas para los derechistas”. Luego se contradice: “A todos les
advierto que, dadas las circunstancias del cambio político en Chile, no
podíamos asegurar que, a la caída de Madrid, fuera reconocida
inmediatamente la entidad triunfante. En este caso, el asilo en nuestra
Embajada, más que un refugio, podía constituir, quizás, un mayor peligro”
(Arturo del Hoy, pág. 83, Escritos sobre Miguel).
Segunda visita de Miguel a la Embajada de Chile
Cuando Miguel fue puesto en libertad, posiblemente por error administrativo
o intercesión de algunos amigos, el 15 de septiembre de 1939, se refugia
otra vez en casa del escultor Víctor González; al día siguiente acude a la
Embajada de Chile. Ahora está como embajador Germán Vergara Donoso, Enrique
Fajardo sucedió a Carlos Morla Lynch desde el 20 de abril de 1939, y es
encargado de negocios.
El escultor Víctor González, que le dio refugio a Madrid, recordaba:
Un día fue a la Embajada de Chile y, cuando volvió, estaba bastante
desanimado, me dijo que había mucha gente en sus mismas
circunstancias. Otro día le acompañé a dicha embajada, pero no se
atrevió a entrar por miedo a que le detuviera la policía que hacía
guardia ante la puerta.
Se había entrevistado con su amigo Antonio Aparicio, que seguía asilado en
la embajada; le dio gran alegría verlo de nuevo. Miguel fue testigo de su
boda celebrada el 25 de febrero de 1939. Ambos poetas se presentaron ante
el embajador.
Escribe Juan Guerrero Zamora, pág. 130, Sumario 2.001, 1990):
Aparicio, según Vergara, sugirió la posibilidad de que Miguel quedara
agregado a los diecisiete acogidos [después de seis meses debían ser
más] en la Embajada, pero el diplomático hubo de rechazar la
sugerencia porque la nómina de los asilados obraba oficialmente en
poder del Ministerio de Asuntos Exteriores [era verdad; se entregó el
20 de abril], no era factible aumentarla y cualquier intento de
burlar la vigilancia policial significaría un riesgo para la suerte
de aquellos a quienes se había reconocido y respetado el derecho de
asilo.
Si, como asevera el testimonio de María Ifach, Miguel se entrevistó con el
embajador en el Hotel Palace, y que ante el consejo de asilarse
prometiéndole un posterior traslado de su mujer e hijo, y Miguel se negó
rotundamente (versión de Vergara en 1978) a asilarse, pregunto, entonces,
¿a qué fue Miguel a buscarle, de qué hablaron en realidad? Lo cierto es que
Vergara, después de que Miguel fue vuelto a ser detenido le visitó y ayudó
en la cárcel lo que pudo y a la familia.
Escribe Antonio Aparicio:
La única salvación era salir de España y para conseguirlo no había
otro recurso que el asilo en una embajada. ¿Por qué este asilo le fue
negado? ¿Por qué se cerraba a Miguel Hernández las puertas de una
embajada que había asilado, durante la guerra, a más de dos mil
falangistas, usando para ello no sólo el edificio de la embajada sino
también la casa personal del embajador señor Carlos Morla Lynch
—calle de Hermanos Bécquer, número 8— y hasta una o dos casas
alquiladas con tal fin, a las que se puso bajo la protección de una
bandera chilena? Lo cierto es que Miguel Hernández, después de pisar
por algunos momentos el suelo seguro de la Embajada de Chile, en
Madrid, debió abandonarla y caer otra vez en la encrucijada tenebrosa
de la huida constante, sintiendo tras sí, un día y otro, los pasos de
la policía fascista que no tardarían en volver a tenerlo entre sus
redes. Y así fue. Volvió a caer preso y entonces sobrevino la condena
a muerte, conmutada más tarde por la de cadena perpetua, y, dos años
después, tras cruentos martirios, su fallecimiento en marzo de 1942.
Pero no nos equivoquemos: no esperemos que la simple enumeración de
unos datos, con el nombre de varias cárceles y la mención de algunas
fechas, pueda decirlo todo sobre el horrible crimen que puso fin a la
vida de un gran poeta. Quien lo conoció sabía muy bien que su ánimo
fuerte correspondía a una naturaleza física difícil de quebrantar.
Ahí están sus retratos, ahí está el testimonio de familiares y
amigos. ¿Cómo pudo Miguel ser reducido, con tres años de cárcel, a
ese espectro sobrecogedor retratado a lápiz por un prisionero que lo
vio morir? A falta de mejores informaciones, nos queda la que el
poeta pudo dejar dentro de su obra. Leamos esos poemas y empezaremos
a saber algo sobre aquellos tres años mortales. Abandonado por todos,
ni una sola mano se acercó para recoger las lágrimas de quien decía
de sí:
...vuelvo a llorar, desnudo como siempre he llorado.
En el mes de julio de 1958, el semanario Ercilla, de Santiago de Chile,
publicó un artículo firmado por Victoriano Lillo —por Julio Gálvez Barraza
(publicado en Sociedad de Escritores de Chile)— en el que se acusaba a
Germán Vergara de haber negado el asilo a Miguel Hernández. El autor se
basaba en un ensayo publicado por el poeta Antonio Aparicio, uno de los
asilados republicanos en la Embajada de Chile. Victoriano Lillo señala que
el ensayo de Aparicio contiene datos que los chilenos desconocían:
Lo que no sabíamos, lo que aprendemos ahora, con rubor, era que Hernández
había ido a golpear las puertas de la Embajada de Chile en Madrid después
de haber huido milagrosamente de su última prisión. Antonio Aparicio nos lo
cuenta en un documentado ensayo que publicó hace ya algún tiempo en una
revista centroamericana. Según Aparicio, nuestra embajada, que había
asilado durante la guerra a más de dos mil falangistas, dio un portazo
sobre la frente luminosa del gran poeta que pretendió cobijarse a la sombra
de la bandera chilena.
No tardó en contestar el aludido. A la semana siguiente, con el título
“Responde Vergara Donoso: Nunca negué asilo al poeta”, se publicó la carta
respuesta. En ella, el diplomático señala que:
Con sorpresa me impongo del artículo de Victoriano Lillo, aparecido
en Ercilla 1.207 (Tribuna), sobre la muerte del poeta español Miguel
Hernández. Fundado en algo escrito por Antonio Aparicio, se me culpa
de no haber dado asilo a Miguel Hernández y, en consecuencia, de ser
responsable de su muerte en prisión meses más tarde. Los hechos son
textualmente diferentes, y bien lo saben el propio Antonio Aparicio y
todos los que estuvieron asilados en la Embajada de Chile en Madrid,
en los años 1939 y 1940.
Cuando llegué a Madrid, en mayo de 1939, había terminado ya la lucha
y Miguel Hernández se encontraba desde tiempo atrás en prisión. Meses
más tarde (no recuerdo con exactitud la fecha), Miguel Hernández fue
puesto en libertad a raíz de dictarse una medida general que ordenaba
libertar a todo detenido a quien no se hubiese iniciado formalmente
proceso. Miguel Hernández fue entonces a la Embajada de Chile y tuve
ocasión de conversar con él. Se hallaban asilados en la Embajada 18
personas, entre ellas el propio Antonio Aparicio. Hernández estuvo
con todos ellos. Más de uno le sugirió que pidiera asilo y me
hablaron sobre ese punto. Hernández, sin embargo, no lo pidió, ni
quiso pedirlo, a toda costa, según mis recuerdos, deseaba ir a su
pueblo en Alicante (Orihuela) a ver a su hijo que acababa de nacer y
al cual tenía ansias de conocer. Como es sabido, este hijo le había
llegado después de perder el primero, lo que explicaba la vehemencia
de su decisión. En su pueblo fue inmediatamente reconocido y lo que
no había sucedido en Madrid, se le imputaron hechos ocurridos durante
la Guerra Civil. Las decenas de miles de procesos iniciados al
terminar la Guerra Civil impidieron muchas veces que se identificara
al detenido y se juntara al personal de la Guerra Civil con el preso
en cualquiera de las cárceles repletas. Fue lo que aconteció con
Miguel Hernández y por eso quedó en libertad. La segunda detención, a
raíz de su viaje al pequeño pueblo donde vivía su familia, hizo
posible que se le reconociera y fuese concretamente denunciado por
los hechos que se le imputaban.
Ya preso por segunda vez, recibí avisos, entre otros de Pablo Neruda,
sobre la situación de Miguel Hernández, junto con el encargo de
ocuparme de él. Hice todo lo que tuve en mi mano por evitar su
condena.
Julio Gálvez Barraza (publicado en Sociedad de Escritores de Chile),
escribe:
Sobre Miguel Hernández, supuestamente, ya se ha dicho todo. Eso es lo
que más o menos señala una reseña literaria a la biografía escrita
por José Luis Ferris. Sin embargo, también señala que ninguna
biografía, por muchos datos que lleguemos a aportar, estará jamás
completa del todo. Creemos que Miguel Hernández: Pasiones, cárcel y
muerte de un poeta, la magnífica obra de Ferris, tampoco cierra
completamente el llamado caso Morla, es decir la supuesta negativa
del entonces encargado de negocios de Chile en España a otorgar asilo
al poeta oriolano.
Veamos lo que dijo Antonio Aparicio en el capítulo IV de su ensayo:
—En la cárcel he conocido lo mejor de España.
Había salido de la cárcel en forma inverosímil. Es necesario tratar
de formarse una idea aproximada de cuál era el grado de
amontonamiento de presos en las cárceles españolas durante los años
que siguieron a la caída de la República, para aceptar que un simple
error de administración, tal vez una confusión de nombres, hiciera
posible que un hombre sometido a larga condena viera abrirse de
pronto ante sí las puertas de la prisión. Miguel mismo no había
salido todavía de su sorpresa. Había estado hundido en el fondo del
cautiverio más negro.
Las ayudas postreras de Germán Vergara Donoso a Miguel
Detenido Miguel el día de su onomástica de 1939 en Orihuela, es enviado a
la cárcel de Toreno en Madrid. Vergara guarda silencio; sin embargo, meses
después Vergara envía una carta a Miguel (lo sabemos por la carta de 3 de
junio de 1940 que se lo cuenta a Josefina), le decía Vergara que se
interesaba por su asunto ante el ministro Rafael Sánchez Mazas, favores que
le debía porque Rafael es apresado en Madrid —zona republicana— y logra
refugiarse en la embajada de Chile, “donde pasará casi un año y medio”.
Allí se cree que escribió su mejor novela: Rosa Kruger).
Luego le enviará dinero a Josefina, como lo demuestra la carta de Miguel a
Carlos Rodríguez Spiteri (3-06-41): “He de decirte que quiero veas a
Vergara, Josefina no recibe el dinero que acostumbra...”. Los contactos con
Vergara se hacían a través de Carlos Rodríguez Spiteri, con domicilio en la
calle Generalísimo, 59. Constantemente le dice Miguel a Josefina que
Vergara y Vicente Aleixandre le enviarían giros de dinero. A veces, Vergara
se olvidaba y otra es que estaba ausente de Madrid.
Miguel escribe a Josefina el día 27-11-1940, le dice que cree que le envían
a Ocaña gracias a las gestiones de Vergara. El 28 de junio de 1941 le
escribe Vergara a Carlos Rodríguez Spiteri que a Miguel le trasladarán
desde Ocaña a San Miguel de los Reyes en Valencia.
En carta de 30 de agosto del 41, le dice a Josefina que Vergara le
escribirá, supongo que para enviarle dinero.
Ya en el 42 y cuando la enfermedad de Miguel se agrava, Vergara y otros
amigos de Madrid reclamarán la documentación al director del Reformatorio
de Adultos de Alicante para agilizar el traslado del enfermo al Sanatorio
de Porta-Coeli (Valencia); cuando el 21 de marzo llegó la autorización de
traslado, “nadie asumió la responsabilidad de mover aquel cuerpo de la cama
en que yacía” (pág. 485, José Luis Ferris).
Conclusiones
La cuestión es que por dos veces pidió Miguel ayuda en la Embajada de
Chile, lo hizo aquí porque era amigo de Pablo Neruda. La primera vez que va
a la embajada no se asila, bien porque no quería desertar del ejercito
popular, él era el autor de Viento del pueblo, y permanecer indefinidamente
en la embajada junto a los 17 asilados que ya había y, por consiguiente,
dejar a su mujer y a su hijo desamparados en Cox, o porque a la embajada no
le interesaba darle asilo a un simple “pastor-poeta”. Según la versión de
los Alberti parece cierto que Miguel le dijo: “¿Cómo me voy yo a meter en
una embajada?”, sin embargo, cuando fue a la embajada, ¿qué le pidió en
realidad a Morla? No lo sabemos.
La segunda vez que fue a la embajada (mediados de septiembre de 1939),
Germán Vergara Donoso era embajador, Miguel corría peligro de ser
nuevamente encarcelado, seguro que esta vez estaba convencido de asilarse,
no existía otra solución. Vergara se inventó una buena excusa, quizás sabía
que no podía dar su nombre al Ministerio de Asuntos Exteriores franquista.
Quizás Vergara, después, con cargo de conciencia, trata de ayudar al
encarcelado, y a Josefina, enviándole dinero. Desconozco los procedimientos
diplomáticos de asilo en aquella época, pero la verdad que no le ayudaron
mucho. Nunca sabremos exactamente qué le pasó.
Bibliografía consultada
• DEL HOYO, Arturo, Escritos sobre Miguel, Fundación Cultural Miguel
Hernández, Biblioteca Hernandiana 2. Orihuela, 2003.
• FERNÁNDEZ PALMERAL, Ramón, Doce artículos hernandianos y uno más.
Palmeral, Alicante, 2005.
• FERRIS, José Luis, Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un
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• GUERRERO ZAMORA, Juan, Proceso a Miguel Hernández. El sumario 21.001.
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• GÁLVEZ BARRAZA, Julio, “Me llamo barro aunque Miguel me llame”. Foro por
la Memoria
(http://www.nodo50.org/foroporlamemoria/documentos/mellamobarro.htm).
—. “Por obra y gracia del Winnipeg”
(http://revistaperito.com/drupal/?q=node/1014).
• JACKSON, Gabriel, La República Española y la Guerra Civil, Biblioteca
Historia de España, 2005.
• MANRESA, Josefina, Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández, Ediciones
de la Torre, Madrid, 1980.
• MARTÍN, Eutimio. “La relación Miguel Hernández-Luis Rodríguez Isern”. El
Maquinista de la Generación, Nº 11, junio 2006, pp. 27-29.
• MORLA LYNCH, Carlos. En España con Federico García Lorca, Renacimiento,
Centro Cultural Generación del 27, Málaga, y Diputación de Córdoba,
2008.
• Obras Completas de Miguel Hernández, RBA. Barcelona, 2006. Introducción
y notas de Agustín Sánchez Vidal, José Carlos Rovira, Carmen Alemany. De
esta edición: Espasa-Calpe, S.A.
• RIQUELME, Jesucristo, Antología comentada (II parte), cronología,
Ediciones de la Torre. Madrid, 2002.
Otros artículos de referencias
• “Pablo Neruda y Miguel Hernández: un idilio poético”
(http://www.revistaperito.com/ramonfernandez/pablomiguel.htm).
• “Pablo Neruda y Miguel Hernández: la poesía entre el vino y la sangre”
(http://tinyurl.com/675uwq).
• Artículos sobre la vida y obra de Miguel Hernández en revista Perito
(http://www.revistaperito.com/MIGUELHERNAN.htm).
Notas
1. César Soto G. El libro de los libros de Pablo Neruda. Editorial América
del Sur, Santiago de Chile, 2004, 199 pp. Descrita como “una
recopilación documental biobibliográfica y fotográfica”, esta obra
reproduce con excepcional cuidado un total de 167 impresos
correspondientes a libros, folletos, cartas, manuscritos y otros
originales de Neruda, que forman parte de la colección bibliográfica de
César Soto. En nueve capítulos cronológicamente organizados se
reproducen portadas y páginas de impresos que van desde 1921 —con las
colaboraciones de Neruda a la revista Claridad— hasta los últimos
títulos de su obra. En cada capítulo, una “guía bibliográfica” ofrece
breves y precisas notas que identifican cada pieza. Otras muchas
imágenes complementarias y reproducción de páginas autógrafas terminan
por entregar la más amplia visión documental sobre esta materia.
** Ramón Fernández Palmeral
ramon.fernandez@...
Artista plástico y escritor español (Piedrabuena, Ciudad Real, 1947).
Reside en Alicante, donde tiene su estudio. Es coordinador de la revista
Perito (Literario-Artístico) y de varios portales como Las Lunas de
Perito y Como el Rayo. Es autor, entre otros títulos, de La cara atroz
del Guernica de Picasso, que además se puede consultar en formato .pdf
en la red, así como de numerosos artículos sobre arte y ensayos de temas
literarios. Seis de sus libros se encuentran publicados en la Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com). Imparte
charlas y conferencias sobre arte, colabora con la Fundación Miguel
Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com), de Orihuela, y con la
Casa Museo Azorín (http://www.azorin.org), de Monóvar. Textos suyos
pueden leerse en su página personal,
http://ramonfernandez.revistaperito.com/ramon.htm.
=== Arthur C. Clarke girando en su órbita Dixon Moya =================
Ha fallecido Arthur Charles Clarke en su refugio personal de Sri Lanka,
correrán las tintas indelebles, impresas y virtuales, honrando su memoria y
legado. Clarke fue un neorrenacentista, si se pudiera emplear este término
para designar a un hombre de muchos talentos, pero quien deseaba ser
recordado como escritor.
En esta oportunidad, no deseo recalcar las condiciones que ya se han
resaltado del señor Clarke como uno de los principales pilares de la
ciencia-ficción contemporánea, son incontables los títulos de su
bibliografía, novelas e historias cortas que inspiraron desde series de
televisión, documentales de divulgación, hasta películas clásicas como la
número uno del género, 2001: una odisea del espacio (1). Aunque resulte
paradójico, deseo destacar la contribución que hizo el señor Clarke a la
ciencia real, no a la ficción especulativa.
Como lo anotan los biógrafos, uno de los primeros trabajos que tuvo Clarke
fue especialista en radares, convirtiéndose en un teórico preocupado por
los asuntos relacionados con las comunicaciones. En el desarrollo de sus
investigaciones, Clarke ha pasado a la historia como uno de los científicos
que promovieron el concepto de la órbita geoestacionaria. Para definirla de
manera sencilla, podría decirse que la órbita geoestacionaria es un anillo
sobre el plano del Ecuador, situada aproximadamente a 36.000 kilómetros de
la superficie de la Tierra, no es una línea imaginaria y un objeto ubicado
en esta zona, como un satélite, mantendría una órbita geosincrónica, es
decir, giraría con el mismo periodo de rotación del planeta, con indudables
ventajas en materia de comunicaciones y meteorología.
La órbita geoestacionaria, más que un concepto teórico, se convierte para
los países ecuatoriales como Colombia, en patrimonio soberano y recurso
valioso. Por ello, no es casual que en Bogotá, en 1976, tuviera lugar una
reunión internacional para tratar este tema, convocada por Colombia a los
demás países que fueran beneficiarios de la mencionada órbita. Fue así como
delegados de Ecuador, Brasil, Gabón, Congo, Indonesia, Kenia, Somalia,
Uganda, Zaire y Colombia, suscribieron la llamada Declaración de Bogotá,
que considera a la órbita geoestacionaria un recurso natural, sobre el cual
los países ecuatoriales tienen derecho a ejercer soberanía. Por lo mismo,
tampoco resulta extravagante que la órbita geoestacionaria aparezca en la
Constitución Política de Colombia como parte esencial del territorio, es
decir una porción del espacio en donde se ejerce plena soberanía. En la
práctica, esta envidiable zona es aprovechada por las potencias espaciales,
siguiendo las disposiciones de la UIT (Unión Internacional de
Telecomunicaciones).
Es posible que la intención del señor Clarke no fuera pensar en las
ventajas para los países en desarrollo, ni siquiera en las posibilidades de
las comunicaciones para el Imperio Británico, sino que se originara en la
curiosidad humanista de la ciencia, en la oportunidad de convertir ideas en
leyes y postulados, con validez para toda la humanidad. En todo caso, si
algún día un satélite colombiano logra aprovechar esta condición natural,
será en buena parte gracias al señor Clarke, un hombre visionario en toda
su dimensión. La Comisión Colombiana del Espacio, constituida en el año
2006, en su página en Internet reconoce a Arthur C. Clarke su importante
contribución científica.
Puede que, como suele decirse de los buenos difuntos, el señor Clarke se
haya ido al cielo, literalmente a la órbita geoestacionaria. Quizás, en el
momento de su deceso, el escritor no se haya transmutado en un monolito
impenetrable y misterioso como el descrito en 2001..., sino en una
partícula etérea girando al mismo compás de este planeta. Quizás ahora
tenga mucho más sentido el nombre de órbita Clarke, que algunos dieron en
su momento a la tan profusamente mencionada órbita sincrónica.
Al menos esta posibilidad, medio científica, medio religiosa, medio
abstracta, medio metafísica, fuera la más atractiva para el mismo Arthur
Charles Clarke, quien probó sus adustos postulados, pero quien seguramente
gustaba más de las especulaciones literarias, no menos serias, pero con la
ventaja de ser más entretenidas que las teorías físicas o matemáticas. Esa
siempre será la ventaja de la ficción y sus apóstoles.
Notas
1. Afirmación que no compartirán los seguidores de la saga de La Guerra de
las Galaxias, la cual en mi concepto no pasa de ser una pomposa y
rutilante fantasía, una fábula medieval que toma el ancho espacio como
escenario, pero es ajena al espíritu de la ciencia-ficción.
** Dixon Moya
dixonm@...
Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de
Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
desempeña un cargo diplomático en Nicaragua. Ha publicado artículos en
revistas de su país.
=== Octavio Paz ===========================================================
=== Las ráfagas de una violenta historia de guerra Daniel Navarro ====
Para alguien como yo, casi todas las cosas aparecen tardíamente. Es quizás
una forma de ser, o una cierta intrínseca necedad con la cual he tenido que
pelear toda esta vida. La presencia de Octavio Paz es uno de esos casos que
se lamentan en mi interior no refiriéndome a lo poco que pudiese quedarme
de existencia, sino al hecho de que llegó demasiado tarde. Y no sólo eso,
Paz llegó en forma voluminosa, acarreando una serie de rodajas sangrientas
que todavía se deslizan por los caminos colectivos de la patria mexicana.
Su idea política no era extraña ni incitadora. El problema era la forma de
plantearla. Su idea poética no es abstracta, sino que toda su forma de ser
es un algoritmo. La sexualidad de un poeta sirvió para terceros abrevando
en el infinito caudal del morbo.
La enfermedad de Paz me llegó un día no sé cómo, al escritorio, y le
escribí una carta deseándole pronto restablecimiento. Yo vivía en un punto
del caribe mexicano. Un desconocido, era impensable que yo me atreviese a
enviarle una nota.
En la geometría intelectual, la izquierda de Paz no existe. No al menos en
el concepto de izquierda mexicana, esa profunda aberración digna de la
continuación de la clásica novela de Mary Shelley. La izquierda de Paz es
un adversario intelectual abstracto, filosófico.
Paz se catalogó de derecha, por varias razones: porque aparecía en
Televisa, porque despreciaba a la izquierda, por sus irritantes
conclusiones acerca de temas simbólicos, íconos de la izquierda: Cuba y
derechos humanos, democracia en países de Europa Oriental, y no muchos más.
Con eso era suficiente para tildarlo de derecha. Además no hay que olvidar
que se le otorgó el Premio Nobel. Eso irritó hasta al más mesurado. No
obstante, Paz no podía ser de derecha. Abiertamente decía que extrañaba a
la izquierda como interlocutor. Esas no son palabras de derecha.
Abiertamente escribía ideas de provocación.
Paz no puede aparecer con letras de oro en el Congreso de la Unión. En una
extraña iniciativa de algún legislador, se propuso que se fundiera oro y se
construyeran las letras que conforman su nombre. Una vez hecho esto, las
letras se integrarían a una lista de personajes que adornan la fachada de
una pared. No obstante, dicha iniciativa no prosperó porque se adujo,
después de un análisis (profundo análisis quisiera decir, pero ya sería
especulación de mi parte), que sólo los que contribuyen a la formación del
Estado pueden estar inscritos ahí. Los legisladores dijeron que Paz es un
hombre ilustre, y que para eso está la Rotonda de los Hombres Ilustres.
Punto.
La ráfaga de una violenta historia de guerra. No contribuyó a la formación
del Estado. He tenido varias charlas con personas estudiosas del tema
“Estado mexicano”. Complejo. Hubo algunas voces de intelectuales mexicanos
(pocas) que emitieron su desacuerdo. Yo coincido con los legisladores: Paz
no contribuyó con la formación del status quo, esa malformación congénita
llamada “Estado mexicano”. Es más, creo que a Paz le resultaría vergonzoso
que los legisladores mexicanos aprobaran su inclusión. Se mancharía su
nombre. Algún día, cuando la patria mía sea verdaderamente venturosa y
justa, seguramente alguien recordará Piedra de sol, y escribirá: “Un sauce
de cristal, un chopo de agua, alto surtidor que el viento arquea”.
A veces pienso que el hecho de que aparezcan tardíamente ciertos eventos,
es una forma de que se propaguen en mi existencia, y que apenas estén
surgiendo no sólo en mí, sino en el universo entero. Si esto es cierto, Paz
estará ahora en Vuelta, escribiendo acerca de La Llama, o Sor Juana, o
acaso esté escribiendo algún ensayo sobre pintores franceses. En una
trinchera, malgastando los dientes en discernir lo que en el interior del
pensamiento florece, y la manera de transmitirlo.
El árbol del pensamiento, la arquitectura del pensamiento en cada rama y la
raíz en lo profundo del tiempo. Paz es el latido de letras que dieron forma
a una existencia extraña. No se sabe en qué tiempo nació ni el tiempo de su
muerte. Es un espectro, una ráfaga en la oscuridad. El recuerdo, su
recuerdo, es la vida traspuesta de la persona con quien se habla, cuando no
se habla con nadie.
** Daniel Navarro
rei_cancun@...
Escritor y naturalista mexicano. Escribe en el periódico Voz del Caribe
(Cancún, México) una columna semanal de cuento denominada "Camafeos
literarios", y ha escrito las series de cuento tituladas Cuentos
mejicanos, así como De ninfas. Conduce el taller de lectura Al Aire
Libre en la Casa de la Cultura de Cancún. Aparece en
http://www.anuariodelarte.com así como en http://www.tulumlanovela.com.
Mantiene una bitácora personal en http://daniel-navarro.blogspot.com.
=== Poetas de Atacama =====================================================
=== Ariel Santibáñez, el niño que sonreía y callaba =======================
=== Arturo Volantines =====================================================
Cuando había terminado de re-construir esta biografía, el poeta Guillermo
Ross-Murray, desde Iquique, me hace llegar otro poemario de Ariel, inédito
y desconocido, en hojas de roneo, roto, rescatado de un basurero, fechado
entre diciembre de 1965 y enero de 1966. Estos poemas de amor —y toda la
poesía de Ariel— son el mejor mentís contra “los carniceros al tercer día”.
Ni con la crueldad ni con la muerte pudieron desaparecer al poeta.
Ariel Dantón Santibáñez Estay nació el 15 de noviembre de 1948, en
Antofagasta. Es hijo de un telegrafista que llegará a ser alcalde de
Antofagasta, Óscar Santibáñez. Su madre se llamaba Berta Rosa Estay. Tiene
dos hermanos: Ingrid y Luis, ex entrenador de la Selección Nacional de
Fútbol. Vive cerca de cinco años en la “Estación Baquedano”. Muy joven
edita un diario mecanografiado. Estudia en el Liceo de Hombres de
Antofagasta y cursa el quinto año, en 1966; donde fue alumno de Mario
Bahamonde. “Era un niño que sonreía y callaba”, dice el poeta, Luis Moreno
Pozo. Estudia un año castellano en la Universidad de Chile, sede Arica, en
1968; está a cargo del Departamento Cultural de la Federación, y es alumno
de Óscar Hahn. Luego, en la Universidad del Norte, en Antofagasta, completa
sus estudios; y, en esta misma ciudad, en mayo de 1971, realiza y firma una
entrevista a Guillermo Deisler, en la revista Tebaida Nº 6. Le gustaba
vestir de negro; hablaba poco y escuchaba mucho. También incursionó en la
música. Llegaban a la casa de la familia los poetas Luis Moreno Pozo y
Guillermo Ross-Murray.
Fue dirigente estudiantil, miembro del MIR. A través de México, entra y
permanece a lo menos 6 meses en Cuba. Fue detenido por 3 días y torturado
en su ciudad natal, en noviembre de 1973, por el Servicio de
Investigaciones. Después, en la casa de sus padres, intentan nuevamente
detenerlo y escapa ayudado por los vecinos. Luego de 3 meses de
clandestino, viaja a la ciudad de Santiago, a casa de su padrino que era
detective. Allí, el 13 de noviembre de 1974 es detenido por los esbirros
del SIM (Servicio de Inteligencia Militar). Su hermana Ingrid se informa
que sigue detenido el 22 de diciembre de dicho año. Iván García Guzmán
testimonia que estuvo junto a Ariel en dependencias para prisioneros en
Villa Grimaldi. Su esposa, Gladys Rojas Segovia, pierde al hijo que lleva
en su vientre por un shock nervioso. De entonces sabemos de él a través de
su legado literario.
Aunque lanza sus primeros poemas en papel volantín, en 1964; sus primeros
poemas en molde datan del 16 de marzo de 1966, publicados en el texto “La
juventud del centenario, antología poética”, auspiciado por la I.
Municipalidad de Antofagasta, cuyo director es Luciano Gaete T., con
portada de Waldo Valenzuela. En este texto aparecen 9 poetas más; y, entre
ellos, su amigo de generación: Guillermo Ross-Murray. El poema
“Definitivamente” aparece en la Colección Apuntes Nº 4 de las Ediciones
“Germinal”, en Antofagasta, el 16 agosto de 1966, junto a un poema de Luis
Moreno Pozo. Tiene 17 años. Pertenece al Grupo “Germinal”.
Gana el Premio Municipal, Arica, 1967, en la “Semana de la Ciudad”, con el
seudónimo de “Gladiador”. Fue cofundador de la revista Tebaida (fortaleza
en el desierto), en Arica —subtitulada “Chilepoesía” a partir del Nº 5—,
dirigida por Alicia Galaz, y que deviene del Grupo “Tebaida”, que empezó a
idearse en el verano y otoño de 1966, en el café Pompeya, en Santiago, y de
las Ediciones “Tebaida”; y, luego, de la alianza “Tebaida-Mimbre” y la
confraternidad de “Tebaida” con “Trilce” y con “Arúspice”. El primer número
es financiado por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile,
Arica; donde él es dirigente. Cumple, en ese primer número, funciones de
dirigente patrocinante; en el segundo, de encargado de Publicaciones y
Canje; y, a partir del tercer número, es secretario de Coordinación.
La Tebaida Nº 1, publicada en el segundo semestre de 1968, en Arica,
presenta la base estética de lo que sería la revista más importante del
desierto de Atacama y una de las más importantes que se han editado en
Chile. Su portada tiene una xilografía de Guillermo Deisler, grabados de
Luis Moreno Pozo y trae 4 poemas de Ariel: “Estos días”, “Fotografía de
este tiempo”, “Descubro oficinas y pasillos transitados” y “El
espantatriste”. En la Nº 2, publicada en 1969, aparecen 5 poemas: “La
corbata del cuello”, “Ídolo roto”, “Esos viejos”, “Judas disculpándose” y
“Discorrayado”. En la revista Nº 3 y 4, publicada en 1970, dedicada a
poetas peruanos, norteamericanos y atacameños, aparecen de Ariel: “El
último verano del oficinista”, “Ultimátum”, “La maleta vacía”, “El cine
donde todos mantienen cierta complicidad insospechada” y “El cartel”. En
abril de 1971 se publica la Tebaida Nº 5, donde aparecen los textos “A tal
punto”, “El precipicio”, “Gato porfiado” y “Rebeldía”. En la Tebaida Nº 6,
fechada mayo-diciembre de 1971, trae una entrevista de Ariel Santibáñez a
Guillermo Deisler; pero fundamentalmente es un diálogo fuertísimo de
estética, entre dos poetas unidos por la genialidad y la tragedia, llamada
“La visión mágica en la madera / Los gruñidos de la imagen actual / El
libro como unidad artesanal / Guillermo Deisler, al paso”. La revista Nº 7
se abre con un texto de Ernesto Cardenal denominado “La madre de Camilo
Torres” y contiene tres poemas de Ariel: “El orden que se mantiene a toda
costa”, “No me hagas salir de mis casillas” y “Por oficio, ruego a tu
madre”. En la última Tebaida publicada, correspondiente a los Nº 8 y 9,
fechada en mayo-diciembre de 1972, sigue la misma dirección: Alicia Galaz,
Oliver Welden, Guillermo Deisler y Ariel Santibáñez. Pero no aparecen
textos del poeta. El número siguiente está en la imprenta de la Editorial
Nascimento cuando viene el Golpe de Estado. Preparaba, además, una versión
marxista del Quijote de La Mancha.
También su obra tiene repercusión internacional. Aparece en la revista
Cormorán y Delfín (año 7, Nº 23; Buenos Aires, Editorial Losada, 1970). En
este número se publica una selección sobre poetas de Chile, titulada
“Tebaida: Eco del Nortegrande”, donde aparecen los poemas de Ariel:
“Discorrayado” y “Esos viejos”. Y en la Cormorán y Delfín (año 8, Nº 28/29;
Buenos Aires, Editorial Losada, 1972), bajo el título de “Testimonio
poético de la revolución chilena”, firmado por Alicia Galaz, aparece el
poema de Ariel: “La maleta vacía”. También en la revista Nuevo Mundo
(Instituto Latinoamericano de Relaciones Internacionales), Nº 56; París,
año 1971; Norte Grande, introducción y prólogo (pp. 57-62), donde aparecen
los poemas de Ariel: “Ídolo roto” y “Esos viejos”. En la Road Apple Review
(vol. iv, Nº 1, Oshskosh; University of Wisconsin, 1972, Special Issue of
contemporary Chilean Poetry); edición, selección y traducción de Edward
Oliphant, aparece el poema “I discover offices and travelled passageways”
(“Descubro oficinas y pasillos transitados”). Su obra también aparece —en
esos años— en la revista estudiantil llamada Oclae, en La Habana, sin datos
y es nombrado en el prólogo de La novísima poesía latinoamericana (1968),
de Jorge Boccanera.
Participa en recitales —como ese memorable en la “Semana Universitaria” de
1968, con Oliver Welden, Luis Moreno y Guillermo Ross-Murray— y publica
diversos textos, tanto en Arica como en Antofagasta y en La Nación de
Santiago. En La Defensa de Arica, en la sección llamada “Calidoscopio de
Tebaida” —que dirige Oliver Welden—, aparece una selección de poemas
llamados “Contrapoemas”, en torno a la reforma educacional, el 12 y el 15
de septiembre de 1970, que suman 10 textos incluida la reiteración del
denominado “El sayo”. Publica, además, un sinnúmero de artículos referentes
de crítica y comentarios a escritores y artistas plásticos, en los diarios
La Defensa y La Nación: Miguel Morales Fuentes, Gregorio Berchenko,
Guillermo Ross-Murray, Sergio Hernández, José Guerra Santos, Oliver Welden,
León Ocqueteaux, Thito Valenzuela, Andrés Sabella, Luis Moreno Pozo, etc.
Comenta la poesía peruana, y hace otros sobre el ser de la literatura, y
participa en el famoso “Encuentro de Poesía de Chillán” de agosto de 1970,
donde se encuentra con los poetas más importantes de su generación. Publica
en La Defensa un cuento titulado “El desfile”. En el mismo diario, el día
sábado 14 de septiembre de 1968, en la sección de “Calidoscopio”, se
publican dos de sus poemas: “El espantatriste” y “Domingos”.
De regreso en Antofagasta trabaja muy ligado al poeta visual Guillermo
Deisler. Participa activamente de la vida cultural antofagastina,
promoviendo actos, acciones y debates estéticos. Su profesor, Andrés
Sabella, le pone nota 7 en ausencia. Algunos de sus poemarios inéditos se
llaman No comulgar (1970), Estación Nº 194 (1970), Conquista y asalto
(1970-1971). Preparaba su primer libro llamado Estado de cosas, referente
“al momento que estábamos viviendo” —dice Guillermo Ross-Murray—, cuando
empieza a ser perseguido, detenido, torturado y desaparecido.
Discorrayado
La vieja vitrola del tío, muerto a mediados de siglo,
todavía toca discos de repente, y son 78 giros por minuto.
Y giró y gira el mundo para todos:
mi padre le hacía escuchar a mi madre
la voz de Gardel y el verdadero sentido del amor.
Y soy, yo soy el que toma la manija estas tardes
de domingo, y doy vuelta y vuelta y te hago
escuchar Gardel, y tú, Gladys, sigues el movimiento
silenciosamente, pensando, quizá, en nuestro lejano hijo.
Esta biografía fue preparaba y tomada, por Arturo Volantines,
desde el Archivo Oliver Welden/bibliotecavolantines; y las
referencias de Ingrid Santibáñez, Luis Moreno Pozo, Guillermo
Ross-Murray, y de los informes Rettig y de la Vicaría de la
Solidaridad.
** Arturo Volantines
macondolarecova@...
Poeta chileno (Copiapó, 1955). Dirigió en Antofagasta el Grupo Salar y
fue editor de libros y revistas. Desde los años 80 vive en La Serena,
donde ha fundado las revistas literarias Lapislázuli y La Servilleta de
la Poesía, y fue cofundador de la sede regional de la Sociedad de
Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl) y otras instituciones
culturales. Ha publicado Poetas jóvenes del Norte (Antofagasta,
Ediciones Sol y Sal, 1980), Pachamama (Santiago, Editorial Cambio,
1987), Antología de la poesía del Valle de Elqui (Antofagasta, Ediciones
Universitarias Universidad Católica del Norte, UCN, http://www.ucn.cl,
2002) y Lo que la tierra echa a volar en pájaros (Antofagasta, Ediciones
Universitarias UCN; dos ediciones, 2003 y 2004). Ganador de una docena
de premios en concursos literarios en su país, ha recibido entre otros
el Premio “Papiro” en La Serena, el “Federico Varela” en Chañaral y la
Medalla Ciudad de La Serena. Textos suyos aparecen en Poesía de altura.
Antología latinoamericana de poesía (La Paz, Bolivia, 2004) y en varias
antologías de poesía chilena.
=== Viaje azaroso (ya que por algunas letras viajan los sueños) ===========
=== Francisco Pinzón-Bedoya ===============================================
A mi lado se sentaron tantos personajes tan disímiles como mi aleatoria
forma de escogerlos. Una hermosa mujer sin rostro, de espaldas con su
cuerpo desnudo sentada al borde de una bañera, me daba la presentación de
Santiago Gamboa, ese colombiano del mundo, galardonado y casi europeo que
me gritaba desde su Ulises, y alertaba ilusamente mis sentidos. Ana María
(Shua) y Alicia (Steimberg) en el mismo paquete me daban un recorrido por
el amor apasionado que se asomaba apenas con un poema de Juan de Encina
(“Mejor es sufrir / Pasión y dolores / Que estar sin amores”) por lo cual
derivé mi visita hacia tantos y tan variados renglones y aterricé en los
amores prohibidos. Y entonces pensaba: ¿cómo se hace para elegir ser un
antologador de un tema como el amor que a todos, por muchas vías y maneras,
nos ha dado por cantar en todos los tiempos? Y la respuesta me la dieron
las autoras: “Toda elección es dolor: con los textos, los géneros y las
ideas que dejamos a un lado, podría completarse otra antología, no menos
atractiva... (que) ésta”.
“Quien no desea ser leído, no escribe” y “El acto de la escritura presupone
en sí mismo una lectura”. Entonces pregunté al viento silencioso y estático
de la biblioteca de la universidad: “¿Para quién serán estas letras
divagantes que progresivamente van describiendo este viaje matutino por las
hojas amarillentas, casi sepias, de estos volúmenes cargados de belleza que
nadie mira?”. Y no tuve la respuesta. Tal vez por ello, en este camino, me
llevaron de la mano Henry y Anaïs, a esa época en que el diario epistolar
daba al amor su velocidad, que en tiempos del e-mail y el Internet son
inimaginables. “...Le escribo... sólo palabras sobre su voz, su risa, sus
manos, y él me escribe: ‘Anaïs, al recibir tu nota... nunca podré expresar
algo que esté a la altura de esas palabras’ ”. ¡Qué intromiso me siento a
la intimidad de dos seres que se amaron a un ritmo donde el amor tal vez
era hermano gemelo de la paciencia!
Dejé de ser el lector por algún instante y capitulé ante la epístola, arte
del cual soy amante, para aposentar mi suspiro en todas esas que se
escribieron y que tal vez hoy... ya no se dan. Ojalá que en el secreto
altar de muchas parejas siga existiendo “el ramito de violetas” de cada
uno. Sé que por manos como las mías han pasado cartas y que en muchas
épocas a más de un corazón he quedado atado porque ellas han dejado perenne
el rastro de lo que ese otro corazón era cuando las escribió.
Regresé. Volví a pasar por Ulises: “Déjame curiosear tu vida, quiero saber
de ti... Fuimos a un restaurante... Mira, Paula... esos son compatriotas de
Ecuador y Perú...”, y sin saberlo mi memoria trastornó la lectura y mis
recuerdos fueron tras algún poema de exilio ajeno que tuve a bien —hace ya
un tiempo— dar a la luz tras las historias que un amigo me contó de su
viaje mochila por Europa, cantando en las esquinas junto a otros
inmigrantes indocumentados con sus quenas y charangos... y no sé qué más
suspiros; así... el viaje seguía tras más letras después del encuentro con
la página 81 de El Síndrome de Ulises.
Luego, más de amor, de esos que iluminan ese libro antológico. En un aparte
perdido pero descubierto por mi forma de leer. Simone de Beauvoir
(“Castor”) escribió a Jean-Paul Sartre en 1938 una carta en que le narraba
cómo se entregó a un “ser hermoso” que a ella le encantaba después de
seducirlo y... me presté a tratar de “sentir lo que sentían” esos dos
amantes especiales. Sobresalen los detalles del fornicio, sin vulgaridad,
sin aspavientos, sin ocultos, sin prevenciones, con despliegue desde el
preludio hasta la entrega con esa hermosa y rara sinceridad de quienes han
logrado ese nirvana del amarse sin poseer, sin ajustar espacios y sin
presiones, “sin celos, sin fidelidad, sin hipocresía... y sin embargo, para
siempre”. Las formas expresivas de recopilación y sutileza de Ana y Alicia
seguían sorprendiéndome gratamente, mientras afuera el tiempo, creo, sonaba
a estar detenido. Sólo de vez en cuando el ronroneo de algún motor o el
pito de algún otro que se retiraba del campus parecían hacerme volver a la
realidad de aquel espacio encantador.
Andrea Cote propició cambiar mi camino azaroso hacia la ribera de algún río
con sus pueblos cálidos y ese dejarlo de alguien que busca nuevos
horizontes, con la nostalgia de añorar, de añorarse y pretender que podía
trasladarse con todo su equipaje hacia tierras de buen aire, y ello
mágicamente lo dejó reflejado en este fragmento de “Un rincón para
quedarse”:
“El paisaje no es donde tú estás
y la selva no es tu espesura
El paisaje no te habla nunca,
no sabe que estás aquí
y si le coses paredes
o flores
ellas te desconocerán
y apresarán tu paisaje”.
De pronto, la calle se rompió y el espectáculo era otro. Tal vez las
palabras viven en el pecho de quien las acoge, lo más seguro es que Andrea
jamás pretendió hacerme sentir el exilio en mi piel, pero sí lo logró
cuando me asomé a sus “Calles rotas”:
“Si sales a la puerta
ves la calle que pasa,
los niños que pasan
y los pájaros prendidos entre la tela del aire
pero todo esto es lo que quieres ver,
lo que quieres dejar atrás
pero se muere en ti”.
Desde su pequeño “Puerto calcinado”, Andrea Cote me dibujó y estrelló en mi
interior esa amalgama de contradicciones de quien se va de su terruño en
busca de “mejores horizontes”, y entonces... se desgajó dentro de mí una
recua de recuerdos, como cuando caminaba hacia un tren que me depositaría
lejos de quienes eran los míos, sin querer irme de su lado ni de la brisa
marinera, ni del aliento hermoso de mi padre ni de las manos amorosas de mi
madre, pero con la ilusión de que esos pájaros también se fueran conmigo
pegados a la tela del aire que allí, en esa estación, entre lágrimas y
risas el viento alborotaba mi cabello con visos de cometa.
Descansé un rato y tal vez hubiera querido saber fumar, enarbolar hasta un
buen habano, transportarme a mi estudio y hacer sonar una música cubana de
los q.e.p.d., Cachao, Celia y Celina, y echar a andar “el odre tras mi
sangre” en unos buenos rones, pero de pronto... volví en mí y aquella
biblioteca sola, conmigo en alguna mesa y otro estudioso lejano, no era ni
parecía ser el ambiente que ya mis papilas me estaban contando.
Sentía nuevamente allí la vigencia de la poesía en esos trozos de prosa que
decían en música algo como si fueran versos. Todo eran giros y ritmos, al
fin... “músicas de alas” como nos lo legó Silva. Mis manos ávidas de más ya
no eran sólo de Ana y Alicia y de Andrea sino que estaban de cacería sobre
aquella mesa que soportaba más libros. De pronto... un pequeño libro negro
con letras blancas, de la misma colección de la de Andrea, me tomó por
asalto. Era el director de Ulrika, era Rafael del Castillo, era ese bardo
quien en ese momento se apeaba de su Rocinante para saludarme. “Palabras
escuchadas en un café de barrio” me supo a ese ejercicio que yo estoy
haciendo en esta misma mesa como con varios libros que —sin ellos saber por
qué— se han cruzado en mi camino. Las palabras elegidas por Rafael le
merecieron un poema a cada una. Sólo dos ejemplos:
“Abolengo
del polvo
de las cenizas turbias
de los huesos roídos del tiempo
de la carne que se deslíe mordida por los venenos de la tierra
de esos versos que desmenuzó Dios
yo vengo”.
“Cóctel
Como el cantante de una orquesta pobre
que achispado y alegre
quiere mezclarse con los dueños de la fiesta
bailar
reír con ellos
y es rechazado fríamente con un
‘Usted a lo que vino fue a cantar’
Así el poeta en la fiesta del mundo
Para mis anfitriones pasados y futuros,
a manera de desagravio”.
Esos textos me mostraron la imagen de ese bohemio, de ese borracho que en
un Festival Internacional de Poesía de Medellín leyó desde dentro del más
inmenso olor a aguardiente sin ser invitado. Este poema me hizo acordar de
esas épocas en que nos “enlagunábamos” y terminábamos en lugares “non
sanctos”, o abrazando a un poste de luz mortecina en cualquier calle
creyéndolo una muchacha que se movía al compás de vientos inexistentes
(magreándola, como diría Serrat).
Y Rafael siguió refregándome su casa, su estudio, su hábitat, lleno de
murmullos y de “algo más de lo que guarda como recuerdo de sus viajes”,
“entre tantos objetos que el olvido va adoptando”, y entonces aparecieron
en contraste los olvidos que tengo guardados y apilados en mi biblioteca
para primeras y segundas lecturas, con las expectativas que sobre ellos
tuve y que nunca cumplí. ¿Estarán esperándome ahora para acariciarme y
atraerme para ser en mí lo que no han sido? No lo sé. Vaya “Cadáver” de
Rafael todo lo que me pone a pensar y hasta a sentir en medio de este
placer de estar al albedrío de tanto libro en este encierro tutelar
voluntario y buscado en que existo más allá de mí, más allá de todo lo que
soy, pero especialmente en todo lo que quiero ser.
Tras unas horas en aquel santuario, se deriva uno hacia querer decir más de
lo que puede, a querer escribir más de lo que es capaz, y a relatar con
enjundia y con amorosa alegría sobre aquellos libros y cantos y versos y
prosas que se me arrimaron en ese viaje instantáneo por un tiempo en que no
escogí con quien interactuar, sino tal vez un tiempo que me escogió a mí.
Ahora divago y quisiera estar en otro lugar y otro tiempo, más ebrio de
vino y de letras que de todo lo demás, más ebrio de emociones ajenas —mías
y de “extraños”— que “se van moviendo pecho adentro” acompañado de las
notas de Portabales o de Omara Portuondo con sus compadres de Buena Vista,
pero... la ventana y su cuasiespejo se encargaron de devolverme allí, me
reflejaron como un ser casi lúcido, sonriente, casi entero; eso sí, con mis
manos reteniendo pequeños libros como si fueran pájaros a punto de volar
después de haber dejado en mis retinas su iridiscencia, entre ellos el de
Rafael. Y mi corazón seguía palpitando emotivo como ante el mismo
aguardiente de donde —creo— había extraído esos poemas. ¡Qué alegría saber
que, desde sus propios confines, el destino me permite “rozarme” con poetas
y escribas, ebrio en un tiempo matutino de bibliómana lucidez!
¡Nutricia fuente! He de volver a ti de una manera recurrente, para que me
regales sensaciones, memorias, olores de otros tiempos, para salvarme y
tener a flor de lápiz, las letras y las revelaciones... unas que me sanan,
otras que me acompañan y algunas que hasta logran que el agobio no me dañe,
no me doblegue, no me tiente... En fin, que suspendan esta hartura que a
veces me da de no creer que yo sea yo. Este repliegue fantástico en las
letras es vivificante como lo es el sol para las plantas, como lo es el
dulce néctar a la abeja, como esa voz que de alguna manera absurda llega
casi a sustituir a otra... que no se tiene.
Libros:
• Antología del amor apasionado. Selección de Ana María Shua y Alicia
Steimberg. Alfaguara, 1999.
• El síndrome de Ulises, Santiago Gamboa. Seix Barral, sexta edición,
2006.
• Puerto calcinado, Andrea Cote. Universidad Externado de Colombia.
Colección El Malpensante, 2003.
• Palabras escuchadas en un café de barrio, Rafael del Castillo.
Universidad Externado de Colombia. Colección El Malpensante, 2005.
** Francisco Pinzón-Bedoya
poesia_fpb@...
Poeta colombiano (Líbano, Tolima, 1956). Es docente universitario. Ha
publicado el poemario Encuentro (1999). Textos suyos han aparecido en
publicaciones digitales como Poesía en español
(http://www.poesia-inter.net) y Almiar - Margen Cero
(http://www.margencero.com). Mantiene una bitácora personal en
http://poesia-letras.blogspot.com.
=== Relectura de El exilio del tiempo Sócrates Tsokonas ==============
La novela El exilio del tiempo propone una manera distinta de mirar el
recuerdo y la nostalgia. Diferentes voces, diferentes narradoras, voces
femeninas diversas que se entrelazan por la habilidad narrativa y creadora
de su autora, Ana Teresa Torres. Se da a El exilio del tiempo cierta noción
como perdida en el tiempo. No escindida del todo pero sí algo solapada
temporalmente. Digamos que la narración va intrínsecamente conectada a
historias de tiempos casi olvidados. Gracias a la narradora principal
tenemos un probatorio o testamento narrativo de que cada personaje lleva
consigo una historia. Esta historia de los personajes se entrelaza y hasta
se confunde a veces porque el lector pierde de vista a quien narra,
fundamentalmente un personaje femenino.
La historia de cada personaje tiene una anécdota íntima asociada al
recuerdo de la narradora. Los objetos y su función dentro de la novela son
fundamentales. Cumplen la tarea de llevarnos a nosotros, los lectores, a un
plano de añoranza y de identificación con las bien definidas líneas
descriptivas de cada personaje. La función descriptiva en El exilio del
tiempo se convierte en elemento presente en cada momento de la narración.
Sin embargo, privará la narración por encima de la descripción.
No es tanto la importancia que revistan para el lector los hechos
rememorados en El exilio del tiempo sino la forma como afloran en boca de
cada personaje. De esta manera, no nos interesa tanto la situación
económica, por ejemplo, de una familia venezolana venida a menos, sino más
bien nos podría interesar aun más el contenido afectivo que nos es
transmitido en la novela por sus protagonistas. Podemos sentir cómo fue la
decepción de tía Olga con el ballet o cómo Marisol se convirtió en
profesional universitaria y todo lo que esto último representa. Sobre todo,
por provenir ella de una clase social trabajadora o, como diría Rojitas, en
una clase digna del proletariado explotado. También cómo tía Malena se pasó
diez años en un diván en actitud de desapego de sí misma por ver su amor
truncado a causa de los padres.
De nuevo, resulta que los objetos están ligados a nosotros de una manera
tal que apenas conocemos. Nos dan indicios de los gustos, preferencias y
sentimientos de sus poseedores o propietarios. Los objetos descritos en la
novela de Ana Teresa Torres, su primera novela, les proporcionan cierto
espacio terrenal a los personajes. Algo como una raíz, un apego, una suerte
de posesión material. Aunque no simplemente material, tal vez diría yo,
material en cuanto a que materia tiene que ver también con espíritu. Esta
es la idea que yo tengo del uso descriptivo de los objetos y sus derechos y
sus sucesiones. En fin, los objetos como prueba de nuestra existencia
material en el tiempo.
Existe también en la trama de El exilio del tiempo una constante
remembranza del pasado. Como si se tratara de tiempos casi olvidados que
surgen por petición de un personaje, alguien curioso de la historia
familiar. Es como si el narrar fuera una operación análoga al recordar.
Recuerdos vividos, recuerdos que se van urdiendo como la urdimbre de
genealogías familiares. Yo podría decir que lo que más percibo de El exilio
del tiempo es la necesidad de historizar y dejar constancia de las
impresiones de los recuerdos. Primero historizar para darle visos de
oficialidad a la historia. Recordemos un poco esa frase que dijo Benjamin:
“La historia es escrita por los vencedores”. Por otro lado, eso de dejar
constancia es a modo de prueba de existencia, de espacio en nuestras almas,
de fibras sentimentales que dan fe de lo vivido. Por supuesto, cabe también
decir que algo en nosotros provoca esa necesidad de ir atrás en el tiempo a
través de una memoria colectiva.
Con esta novela, El exilio del tiempo, el lector obtiene una especie de
cronología nacional. Se toca muy a menudo el tema político y su acontecer.
Así, por ejemplo, en el diario del bisabuelo de la hija de Mercedes se da
cuenta de los finales del siglo XIX venezolano y la entrada del siglo XX en
Venezuela. Se habla de la confrontación entre liberales y conservadores.
Este aspecto de pugnacidad política que encontramos en El exilio del tiempo
refleja un poco la bipolaridad en cuanto a partidos políticos nacionales se
refiere, elemento casi invariable en la historia partidista venezolana. El
diario de este pariente de la hija de Mercedes, su bisabuelo, va incluso a
rememorar la pérdida de fincas y propiedades de la familia por causa de la
Guerra Federal a mediados del siglo XIX venezolano. Época ésta tan
convulsionada política y socialmente en nuestro país. A pesar de que yo
piense que la novela de Ana Teresa Torres es puramente ficcional tiene
también variados aspectos realistas. Realistas y verosímiles, e incluso
históricos, como la traición de Juan Vicente Gómez a su general Cipriano
Castro, al encaramarse en el poder de la nación venezolana desconociendo la
majestad de la presidencia republicana e instaurando una dictadura. Ésta
fue la dictadura más larga del país a lo largo de todos sus años como
república. Diríamos desde la primera presidencia en 1830 de José Antonio
Páez. Asimismo, se habla del caudillismo, otro de los factores imperantes
en la política venezolana. De esta manera, el tema político es una
constante dentro de la novela de Ana Teresa Torres.
La necesidad de escribir historia va mezclada con la de escribir ficción.
Así, en El exilio del tiempo, por ejemplo encontramos que algunos de los
familiares de la saga familiar se entremezclan con personalidades políticas
importantes, como generales, presidentes o ambos a la vez. Por citar una
muestra, en la conocida fiesta de quince años el primer vals de la joven se
baila con el presidente, dictador para entonces y general. Asimismo podría
citar otro caso, la cercanía entre el bisabuelo de la familia y el general
Castro, quien gana el poder a finales del siglo XIX en Venezuela. En este
caso se cumplió el pronóstico del bisabuelo en el plano de la ficción, dada
su adherencia y preferencia hacia Castro, en contraposición con la realidad
histórica venezolana o con el plano histórico de la novela, en el que se
espera con ansias el término de la dictadura gomecista.
Si nos adentramos en El exilio del tiempo nos percataremos de que el humor
también está presente. En este sentido basta con mirar cómo el obrero
italiano emprende la “refacción” de la casa familiar de doña Clemencia y
don Antonio y cómo su nieta narra con desparpajo las atrocidades cometidas
por este “maestro de obras” en la futura residencia de Veroes. En cambio,
se habla de los primeros conserjes de Veroes, Pepe y Sole, ambos españoles
trabajadores y diligentes. Se da una suerte de crítica hacia los
venezolanos que, a juicio de la narradora, podrían aprender de estos
europeos cómo trabajar bien. A propósito de Europa se narra también el
escape de la familia de Mercedes en un barco de carga y cómo salen huyendo
doña Clemencia, don Antonio y las niñas, del furor de la Guerra Civil
española. Una vez establecida la familia en el este de Caracas la hija de
Mercedes ya es una señorita y es aconsejada religiosamente acerca del amor
a Dios y su mandamiento por su abuela doña Clemencia. También se narra la
historia bastante lúgubre de tía Malena, quien pierde a sus tres hijos y a
su esposo y finalmente muere ella también.
Tal vez el aspecto más autobiográfico de Ana Teresa Torres está a la mitad
de la novela El exilio del tiempo, en la que se hace una especie de
exposición psicológica acerca de las respuestas que los padres dan a sus
hijos. Por ejemplo, se habla de las respuestas que dan algunos padres a
preguntas como éstas realizadas en la novela por la hija de Mercedes:
Pregunta de la niña:
“Mamá, ¿por qué Benita tiene tan poquito dinero?” (Benita: la
cargadora de la niña).
Respuesta de la mamá:
“Porque ella es una floja”.
Contrapregunta de la niña:
“¿Pero por qué, si ella trabaja y tú no?
Respuesta de la mamá:
“Porque ella necesita un trabajo y yo me encargo de las cosas de la
casa”.
Repregunta de la niña:
“Entonces por qué la estás botando”.
Respuesta de la mamá:
“Porque ella ya está muy vieja y no tiene nada que enseñarte”
(Paráfrasis mía, no son citas directas).
En el caso de María Josefina su narración la podríamos leer como un
existencialismo. Ella está indecisa sobre sus raíces o mejor, tiene una
mezcolanza entre el afrancesamiento, la hispanidad y la indianidad. Por
esta razón, su voz en la novela tiene que ver con alteridad. Porque no hay
nadie como ella en toda la novela que exprese pensamientos más claros
acerca de sus orígenes tan diversos y, a la vez, tan singulares. Salvo
Marisol, no hay un personaje que cuestione la existencia tanto como María
Josefina. Ella elabora una cantidad de ideas acerca de ver el tiempo como
una película en la que su director está divorciado de los actores. O que
cada actor ve su propia película mental y las escenas más dramáticas son
cortadas por la edición de este director que no es más que el propio ego de
la persona: la narradora. La narradora que quiere prescindir de algunos
recuerdos y privilegiar otros. Por ejemplo, María Josefina quisiera vivir
más que el recuerdo con Enrique, el pintor de la plaza adonde es llevada
por la tía Enriqueta y su esposo. También quisiera ella borrar de la
película, como ella llama a la vida, aquel amor del muchacho que no quiso
tener nada con ella. Tal vez por una comprensión un tanto extraña de la
caballerosidad o quién sabe debido a qué, lo cierto es que María Josefina
es rechazada por este muchacho y allí comienza su largo prontuario
sentimental con diversos hombres, con quienes se casa y se divorcia
sistemáticamente. Así, al principio de la novela, habla la abuela y dice
que María Josefina la tiene harta por llevar al novio que, según doña
Clemencia, debería ser el último. Porque eso de andar presentándole uno
tras otro la tiene un tanto exasperada. Pero recordando un poco por qué
viaja a Francia María Josefina, viene a colación que el Negro Rojitas tenía
su relación amorosa con ella y, por supuesto, la familia de ella se oponía
en general a que mantuvieran ambos personajes un noviazgo siendo de clases
sociales distintas y dispares. Este pensamiento de clase predominará aun
cuando doña Clemencia tenga que visitar a sus amigas en casitas pequeñas en
el centro de Caracas, familias venidas a menos como la suya propia. Pero un
momento, el orgullo de clase priva sobre lo demás. Además, ¿no es acaso
María Josefina la niña rebelde que escribe cartas a sus padres por medio de
una tercera mientras ella se retiraba del colegio de señoritas en París?,
¿No es María Josefina de quien se expresan sus padres diciendo que es una
fracasada? Aquí es cuando ella argumenta en su propia defensa acerca de que
su familia, de manera independiente, probablemente fracase sin saberlo y
nadie dice nada.
Justificación
La justificación de este trabajo tiene como objeto comentar de una manera
sencilla algunos aspectos de El exilio del tiempo. No todos, por supuesto,
porque sería como adentrarnos en un mar profundo con apenas un bote de
pescadores. Lo que aquí se plantea es una relectura de El exilio del
tiempo, en donde el tiempo tiene muchas variantes, pues la narración no
acontece de manera lineal en él sino, al contrario, la historia de los
personajes alterna entre el presente y el pretérito de una forma un poco
indiferenciada.
Los personajes hablan desde su propio tiempo narrativo y desde sus
experiencias íntimas y, por lo tanto, propias. Cada línea de El exilio del
tiempo nos lleva a una realidad de sentimientos e impresiones vividos, no
obstante ser una novela ficcional o que juega muy bien entre la frontera de
la ficción y la realidad. Podemos ver en El exilio del tiempo un diario
colectivo en el que cada personaje aporta algo nuevo.
Rememorar un tanto el mundo de cada personaje es tarea que Ana Teresa
Torres le impone al lector. Pero por ser narrados los hechos de una manera
muy circunstancial, el recuerdo se torna difícil. Por esto, una relectura
obliga al lector a confrontar los recuerdos. De esta manera yo he hecho dos
lecturas de El exilio del tiempo, novela que para mí tiene un encanto
especial. Primero por ser una novela un poco melancólica y las novelas
melancólicas tienen algo que me gusta, y segundo por retrotraer recuerdos
de otras épocas del país, como la televisión de los años sesenta, Renny
Ottolina o ir adentrándose en esa maraña de años que conforma el tiempo de
la nación. Noción ésta un tanto empírica y abstracta pero de una
importancia suprema si queremos analizar debidamente la novela de Ana
Teresa Torres, quien sabe muy bien llevarnos al pasado como si estuviéramos
siendo nosotros los mismos protagonistas.
** Sócrates Tsokonas
socratestsokonas@...
Ensayista grecovenezolano (Caracas, 1979). Egresado de la Escuela de
Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve,
2007). Se dedica a investigar y redactar ensayos con miras a su
publicación como libros, en diarios, o revistas.
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||||
=== Gabriela Cantú Westendarp =============================================
=== Entre el escritor y las letras hay una relación erótica ===============
=== Augusto Rodríguez =====================================================
Gabriela Cantú Westendarp (http://gabycantuw.blogspot.com) nació en
Monterrey, Nuevo León (México), en 1972. Es licenciada en Estudios
Internacionales por la Universidad de Monterrey. Ha estudiado diplomados y
seminarios en lenguas, periodismo y literatura en diferentes instituciones
educativas. Ha participado en diversos talleres de creación poética,
lecturas y encuentros de escritores. Se ha desempeñado como periodista y
conductora de noticias para canales de televisión locales y nacionales. Ha
ejercido la docencia en el área de literatura y lengua inglesa. Sus poemas
y reseñas han sido publicadas en algunas revistas especializadas.
Actualmente dedica la mayor parte de su tiempo a la poesía. Fue becaria del
Centro de Escritores de Nuevo León, generación 2006. Tiene dos libros
publicados: El efecto (Conarte, 2006) y El filo de la playa (Mantis, 2007).
—Gabriela, ¿cuándo y por qué empiezas a escribir poesía?
—Durante mi infancia escribí algunos poemas de manera espontánea acerca de
las cosas y las personas que tenía cerca. En casa siempre había libros. Mi
padre amante de la historia, mi madre con estudios literarios. En mi
adolescencia hubo también algunos versos dedicados al amor. Un encuentro
decisivo con la poesía me ocurrió a mis 19 años, cuando leí a Jaime
Sabines. Por entonces estudiaba la licenciatura en Estudios Internacionales
y, aunque Sabines se mantuvo cerca, el camino me llevó al periodismo. Fue
después de varios cambios en mi vida personal y profesional que me sumergí
en las aguas de la poesía.
—¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera?
—Dante, San Juan de la Cruz, Gorostiza, Girondo, Vallejo, Temperley, Paz,
Coleridge, Plath, Eliot y Tu Fu.
—Eres parte del colectivo Otra Orilla, ¿quiénes son y a qué se dedican?
—El colectivo Otra Orilla es una revista-póster que reúne bimestralmente
las inquietudes de un grupo de 7 artistas regiomontanos por expresar sus
acuerdos y desacuerdos ante lo Otro, su visión del mundo, sus anhelos, sus
frustraciones, y su amor por el arte. Es un objeto en donde convergen al
menos tres disciplinas: la literatura, la pintura y el diseño gráfico. Cada
número es monográfico y fusiona las aportaciones de los participantes. El
plástico trabaja sobre papel periódico que luego es intervenido
virtualmente con los seis textos. Se tiran 500 ejemplares en serigrafía y
es repartido gratuitamente en centros culturales.
Otra Orilla va hacia las texturas, los olores, lo permanente. El colectivo
se resiste a ser como otros, pero no por eso ignora o rechaza las
tradiciones y el mundo que lo rodea. Es una propuesta de resistencia: el
margen, la orilla, la costa, forman su columna vertebral.
—He leído tus poemarios El efecto y El filo de la playa. Cuéntame de estos
trabajos poéticos.
—El efecto es un libro breve formado por 26 poemas que escribí durante un
periodo al que pertenecí al taller de la Casa de la Cultura de Nuevo León.
El grupo era dirigido por el poeta José Javier Villarreal. Lleva un
epígrafe de Marin Sorescu, “Con su ola lengua de gata / la poesía arrojome
a alta mar”. Estos dos versos me parecieron perfectos para este libro en el
que trato de expresar mi amor a la poesía y mi intento por sobrevivir junto
a ella. El efecto es de alguna manera la maldición ineludible.
El filo de la playa nació de un poema de dos cuartillas, fue creciendo para
convertirse en un poema-libro. Tiene un contenido amoroso y está dividido
en tres tiempos. El primero tiene que ver con el deseo, el segundo con el
encuentro amoroso y el tercero con la separación. Sigue una tenue línea
narrativa. Fue escrito en un periodo corto pero luego hubo regresos para
limar y recortar. Estoy muy satisfecha con este libro y muy agradecida con
la bella impresión de Mantis.
—Tu poesía ahonda en la palabra y en el erotismo. ¿Qué es para ti erotismo?
—La musa es la lengua. Hay un juego de seducción que ocurre entre el
escritor y las letras: una relación erótica. En mi caso hay, por supuesto,
una carga erótica dentro de esa relación de por sí erótica. Creo que
obedece a un diálogo que tengo con mi cuerpo; procuro dejar que hable y
luego trato de traducirlo, ponerlo en un código legible. Es “como un cuerpo
dentro de otro cuerpo”, dice la poeta Nancy Jeannette Garza, respecto a mi
trabajo.
Me parece que el contenido de un poema, incluyendo el erotismo, ha de
presentarse de manera natural o no sirve. Cuando hay imposiciones el lector
lo reconoce y lo rechaza. No hay grandes temas sobre los cuales se pueda
escribir, sólo hay buenos y malos textos.
—En tu libro El filo de la playa hay un verso de José Carlos Becerra que
dice: “Memoria, brusco pez en el alma”. ¿Qué es la memoria para ti?
—Es un verso bellísimo, pertenece a un poema que se llama “Rueda nocturna”
de Relación de los hechos. Me hace pensar que los recuerdos, aun cuando
sean dulces, son dolorosos pues representan un tiempo ya ido. Otro poeta,
Antonio Gamoneda, nos dice que la memoria es lo perdido y que gracias a
ella es posible la existencia física del poema. Pienso que gracias a la
memoria, nos construimos día a día, nos sostenemos y nos podemos relacionar
con el mundo y sus habitantes.
—Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los
procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué?
—Dibujar un mapa poético de mi país requiere un arduo trabajo de
investigación. Me limito a decir que reconozco un número importante de
personas escribiendo poemas ahora mismo. Algunos de ellos han recibido
diferentes premios y reconocimientos y publican varios libros por año. Sin
embargo todo poema escrito, aun aquella pieza que hoy sea llamada poesía,
tiene que esperar la prueba del tiempo.
Me parece necesario reconocer el esfuerzo que hacen las revistas literarias
y las casas editoriales independientes que, contra corriente, publican las
propuestas que se generan hoy día.
—¿Actualmente en qué proyectos literarios está Gabriela Cantú Westendarp?
—Estoy muy ocupada con mis estudios de maestría. Mi proyecto de tesis tiene
que ver con Héctor Viel Temperley y Hospital Británico. Además trabajo en
un libro de prosa poética y en una novela. En archivo tengo un par de
libros en proceso de revisión y corrección, quizá reescritura, sólo el
tiempo me dirá qué hacer. La poesía requiere reposo.
El abejorro
llegas con el hígado en los ojos
con el rancio sabor
de un tren que pasa de madrugada
revoloteando las camas
de los que intentan morir
la noche
una mujer a quien le cortan los pies
tus dedos suben y bajan
por los espejos
los muebles
las costillas
la nariz
clavamos tu sombra
en las esquinas de la casa
bajo las patas de elefante del jardín
ayer volamos las cenizas de un abejorro
hemos estado planeando tu funeral
ellos insisten en que la caja
esté forrada de almejas
¿dime tú qué piensas?
(De El efecto)
Primer tempo
I
Una lámpara prende, apaga
me quita las ganas de seguir
de rondar las esquinas de ese cuarto rosado.
Noche que me entra.
Oscuro cuerpo que no cabe en los límites del ojo.
Busco el momento
y pienso:
todo luz o todo sombra.
Cómo no pensarlo
después de tantos años
vistiendo las bragas rojas
las ojeras, los corchos en el cenicero
después de sangrar las sábanas
de estrellar el auto
de los higos y la advertencia.
Terminar antes de que empiece
mucho antes del encendido
de que las palomillas viajen hacia la luz
y las barcas, encendidas
provoquen esa comezón que no deja dormir.
Terminar, antes de que se eleve el puente
para el desfile de las princesas.
Acabar con él
antes siquiera de que surja la idea
que vientre y semen...
Agotarlo para que no nos agote.
Situarlo en donde el agua apenas lo roce
y sea sólo un instante
y no la caída hasta el fondo
donde el octópodo no tiene piedad
y aprieta el cuerpo
y por la boca asoman las entrañas.
Alejarse del agua
porque furiosas, sus manos oxidan
y de pronto
no podemos mover el brazo
el hombro, el cuello
y vamos andando caballitos marinos
un tanto rígidos y delgados.
Alejarse,
para no estar con las otras
que de soñar
no se cansan.
Pero te atrapa, y te huelen las axilas
y tu ropa está húmeda
y te resistes
deslizándote en la playa.
Alcanzas a ver que el puente se levanta
y, ya ves, el desfile comienza.
(De El filo de la playa).
** Augusto Rodríguez
elfrancotirador79@...
Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Ha publicado los poemarios
Ausencia (Santiago de Chile, 1999), Mientras ella mata mosquitos (2004),
Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Sus textos
aparecen en varias antologías locales y del extranjero. Ha obtenido el
Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez (2005), el Premio
Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005) y Mención de
Honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005). Es
el fundador del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel.
=== Édgar Borges, autor de ¿Quién mató a mi madre? ========================
=== Escribir ficción es atentar contra la realidad absoluta ===============
=== Prensa Ediciones Irreverentes (http://www.edicionesirreverentes.com) ==
Dos detectives llegan al apartamento de los Rivera para investigar el
crimen de la madre de la familia; los sospechosos son el esposo y los dos
hijos adolescentes. El primer reto será descubrir al asesino, y el último,
lograr salir de un apartamento que en realidad es un libro. Con esta trama
que alimenta su nueva novela, el escritor venezolano fue finalista del III
Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches. Ediciones Irreverentes publica en
España la obra que, según palabras del escritor catalán Andreu Martín, “me
elevó por encima de la realidad para llevarme a un fascinante mundo de
sugerencias, insinuaciones y reflexiones donde no se trata de partir de
enigmas para encontrar respuestas sino que directamente se parte de las
respuestas para perderse entre enigmas”.
Édgar Borges, escritor y periodista nacido en Caracas, es quizá, uno de los
venezolanos que más figuran en las búsquedas de Google. Para confirmarlo
bastaría con colocar su nombre en el famoso buscador. Contradicción
evidente para quien haya leído Aquiles, el último fugitivo de la
globalización, relato gráfico que el autor publicó (Alfa Grupo, Caracas) en
2001. En esa obra ambientada en el año 2017, la realidad cotidiana ha sido
absorbida por la realidad virtual que domina una empresa internacional.
Luego de varios libros, reconocimientos y un intenso trabajo como guionista
de radio dramas, Édgar Borges presenta en España su nueva novela titulada
¿Quién mató a mi madre?
—¿Qué importancia le das a la contradicción en tu obra?
—La misma que le doy a la ficción o a la supuesta realidad. Para mí la vida
no tiene puntos fijos; sólo admito un punto de partida que se va
alimentando mientras logra formar una línea ascendente.
—¿Matemática, física?
—Sí, hay mucho de física. En mi obra, y en la literatura en general, es
importante construir tramas asumiendo la existencia de realidades alternas.
Lo que ocurre es que, desde niños, nos enseñan a reconocer una realidad
absoluta. Pero eso en realidad es otra ficción, sólo que se trata de una
ficción económica que sólo le conviene a unos pocos.
—¿Y la literatura ayuda a entender las realidades paralelas?
—Sí, por lo menos a mí me ayuda. Aunque sospecho que a los dueños del guión
social no les conviene, porque después de todo escribir ficción es atentar
contra la realidad absoluta.
—¿Qué importancia le das a tu trabajo periodístico?
—Me gusta el periodismo basado en el trabajo de investigación y de
producción. Soy un apasionado del poder que tiene la radio para motivar
imágenes. Para mí la radio es también un formato literario, como el libro,
el cine o la buena televisión.
—¿Internet?
—Por la red se están moviendo todas las fuerzas ocultas del mundo. Es un
proceso extraordinario y apabullante. La industria cultural ha pretendido
cerrarle el paso a las mayorías y, ahora, las mayorías se expresan en la
Web ignorando lo establecido. Con esto va a pasar algo grande, podríamos
estar en presencia de la revolución de los contenidos. A muchos escritores
ya no les importa la industria del libro, igual ocurre con músicos. Para
difundir su obra tienen a Internet.
—¿Cuáles son los títulos de tus libros publicados?
—Sonido urbano, calle, salsa y cuentos (crónicas), Sueños desencantados
(relatos), Mis días debajo de tu falda (relatos), La monstrua, la mujer que
jamás invitaron a bailar (novela), Aquiles, el último fugitivo de la
globalización (relato gráfico), El vuelo de Caín y otros relatos, Lavoe
contra Lavoe, la tragedia del cantante (Teatro) y ahora la novela ¿Quién
mató a mi madre?, que recién sale en España.
—¿Qué historia cuentas en Quién mató a mi madre?
—¿Quién mató a mi madre? cuenta la historia de unas personas que creían que
estaban viviendo la vida, pero en realidad sólo eran personajes de una
novela que ya alguien había escrito. La madre de la familia Rivera ha sido
asesinada; los principales sospechosos son el esposo y los dos hijos
adolescentes de la víctima. Dos detectives llegan al apartamento de los
Rivera para investigar el crimen. Lo insólito es que la víctima fue quien
contrató a los detectives; la misión de ellos será descubrir al asesino, lo
difícil será que logren salir de un apartamento que en realidad es un
libro.
—¿Novela negra?
—Me gustan las claves de la novela negra para contar cualquier historia,
pero a la hora de escribir no me fijo en esto de los géneros. El
apartamento como laberinto del ser urbano y el revólver como traición o
fuga, son claves que están presentes en varios de mis nuevos trabajos. Me
interesa escribir sobre las consecuencias que ocasiona el encierro, bien
sea en un cuerpo, en un apartamento o en una ciudad.
—¿Cuál es la realidad de la literatura latinoamericana? ¿Viene un nuevo
boom?
—No sé, en literatura no creo en geografías, a menos que estemos hablando
del lugar donde se desarrolla una historia. Yo sigo leyendo a César
Vallejo, a José Antonio Ramos Sucre, a Miguel Otero Silva, a Julio Cortázar
y también leo a Pablo de Santis que es un excelente narrador argentino del
presente; pero leo con frecuencia a Édgar Allan Poe, a Franz Kafka, a Paul
Auster y a Fred Vargas. La buena literatura tiene obras y nombres más que
geografías.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== El marxismo, entre el poder y la libertad Julio Pino Miyar =======
Con el advenimiento del período del Renacimiento en Europa fueron
reabiertos los estudios humanistas; bajo ese signo se refundó en Florencia,
Italia, la Academia neoplatónica. Se inició así un histórico camino en el
que se planteó la reapropiación del mundo por el hombre y su razón; un
mundo que durante un milenio había estado dislocado de su terrenalidad por
los valores transmundanos, fijos y axiomáticos de la Religión y la
Teología.
Fue a la burguesía, como clase revolucionaria en ascenso, que correspondió
el privilegio de ese desempeño de carácter “histórico universal”: comenzar
el proyecto de terrenalización del pensamiento, del arte, la ciencia y el
resto de las instituciones humanas. Desde presupuestos como estos el
espíritu del Renacimiento, encarnado en la Modernidad, inició la tarea de
un arte y un pensamiento concebidos a la medida del mundo. Un mundo
representado por medio del arte y un arte, novedosamente naturalista y
ciudadano, construido según los parámetros de la razón y hecho posible por
las nuevas técnicas emergidas, las cuales alcanzarían, científica e
instrumentalmente, al resto de las formas de vida.
Si colocamos el comienzo del Renacimiento a fines del siglo XV, con el
descubrimiento de América, la primera revolución francesa y la
consolidación del poder de la burguesía en el siglo XIX, pareció cumplirse
un tránsito ideo-cultural en el que la burguesía logró hacer efectivo su
proyecto universal de dominación política y económica.
El Estado moderno obtuvo su primera forma política con el absolutismo, el
cual, dotado de un enorme afán centralizador, fue el resultado de la
antigua alianza del despotismo monárquico y la oligarquía del dinero. La
posterior aparición del parlamentarismo republicano y del concepto
jurídico-moral de autogobierno, consecuencias principales de las
revoluciones francesas y la revolución norteamericana, determinó uno de los
modos en que se expresó, en desarrollo, la lógica de la contradicción en
tiempos de la construcción de la Modernidad burguesa. Por su parte, el
triunfo en los países más desarrollados de la propiedad privada sobre la
sociedad medieval, feudal y estamental, determinó la lógica de la
contradicción entre las organizaciones obreras, sus grandes luchas y el
mismo modo capitalista de producción.
El periplo seguido por el realismo en arte, iniciado en los albores de la
Modernidad, remarcó los puntos de una compleja contradicción que habitaba
en el seno del pensamiento moderno entre el conocimiento de la realidad y
los modos más adecuados (estéticos, ideológicos) de su representación. Y
todo esto aparece como parte del ciclo histórico iniciado en Europa con la
llegada del Renacimiento, en el que alcanza su configuración la Modernidad
liderada por la burguesía, la clase más revolucionaria que ha conocido la
historia.
El Renacimiento fue originalmente un movimiento de restauración de los
viejos valores que tuvieron su centro, hace más de dos mil años, en la
antigua Grecia y se expandieron por la cuenca mediterránea. Ideales que no
sólo tenían un carácter estético, sino que hablaban, desde el libre
horizonte de la filosofía especulativa, de restablecer el orden político de
la ciudad-Estado ateniense. Es decir, la libertad y la participación
directa en la gestión política por parte del hombre-ciudadano.
Aunque para lograr este giro fundamental de la humanidad estaba
directamente implicada la reorientación de la psicología de los individuos
hacia una causa terrenal, la cual hiciera de la razón práctica el móvil de
la readecuación del hombre al mundo, a sus problemas contingentes y a la
vez reales; los cuales lo condicionaban para prestar mayor atención a los
temas básicos de la existencia económica, la vida política, los contextos
sociales e institucionales en los que constantemente se expresa cualquier
actividad humana.
Existe una anécdota, citada en uno de sus más importantes ensayos por el
marxólogo francés de mediados del siglo pasado, Louis Althuser, que el ocio
de mis días me impide ir a revisar. Por tanto, de esa anécdota sólo diré lo
que recuerdo: un antiguo rey de la ciudad de Atenas, una vez vencido junto
a su pueblo por ejércitos terrestres mucho más poderosos, propuso a los
atenienses cambiar radicalmente de elemento, renunciar al dominio sobre la
tierra y establecer un gran imperio en el mar. Con esta gráfica digresión
Althuser buscaba ilustrar el cambio de orientación del pensamiento operado
en Carlos Marx. El marxismo era también un cambio de elemento pero, en este
caso, de alcance cósmico, se trataba de cambiar radicalmente la orientación
de las investigaciones del hombre, dejar de subordinar su psicología al
cielo y establecer de un modo eficaz la actividad sobre la tierra.
Aproximadamente a fines del siglo V a.c. Platón, en las páginas finales de
La República, comentó que la humanidad de su tiempo estaba entrando en el
país del olvido, en la “Lethe”. Estábamos, según Platón, dejando atrás una
auténtica teoría del conocimiento. ¿Cuál teoría pudiera ser esa, si no la
que emana del “conócete a ti mismo” que según la tradición había sido
esculpido en el pórtico del templo oracular de Delfos? Tal parece que a
partir del siglo V a.c., colindando con el comienzo de la decadencia de
Atenas, el hombre había caído paulatinamente en el olvido del hombre. Pero
no sólo del olvido del hombre como individuo, como subjetividad y
sensibilidad en particular, sino del hombre como género, como ser social,
concretamente como ciudadano del Estado político.
La Religión en Occidente, en los primeros siglos que sucedieron a la crisis
de la civilización griega, significó el desarrollo progresivo en el hombre
de la abstracción, la aparición de un estado de conciencia originado en la
intimidad individual, la subjetividad manifiesta, “el descubrimiento
psicológico del alma” y la creación de la filosofía y la dogmática
metafísicas. La humanidad en Occidente, con la cristianización del Imperio
Romano, se sumergió en un complejo proceso histórico de variada
significación cultural, en un tipo de sociedad de ideal teocrático, donde
las fuerzas y técnicas productivas se mantuvieron por siglos casi
estacionarias.
Indudablemente que la Modernidad representa una transformación dramática de
orientación psicológica y de actividad gnoseológica, con respecto a la
realidad y con respecto al período anterior: la Edad Media. Aunque un
proceso, un cambio audaz de elemento, que, en cuanto histórico, no
suministró al pensamiento burgués de forma inmediata la teoría requerida,
la toma de conciencia necesaria que permitiría la actualización del
pensamiento con relación a los eventos que estaban produciéndose de forma
novedosa en torno suyo, para desde ellos deducir consecuencias lógicas.
La crítica a la Religión, como cuerpo del nuevo pensamiento filosófico que
emergía, apareció en Europa en una fecha relativamente tardía. A fines del
siglo XVIII se inició una interpretación del cristianismo como fenómeno
histórico; la cual comenzaba por delimitar sus orígenes para situarlo y
comprenderlo dentro de los límites de lo histórico. Y sobre la base de esa
delimitación gnoseológica, establecer y desarrollar su crítica. La historia
se convertía así en el espacio teórico sobre el cual se podía ejercer
eficazmente la crítica a la Religión. El concepto de Dios dejaba de ser un
concepto ajeno y superior a la historia, que operaba sobre ella de un modo
absolutamente trascendente. Por el contrario, era un concepto determinado
históricamente, sometido a las leyes del devenir y las necesidades
materiales e intereses de los hombres; criatura primogénita del pensamiento
especulativo y del dogma de las instituciones eclesiásticas.
Sobre la base de la crítica a la Religión se inició el pensamiento del Marx
joven. Él más tarde comprendería que todo cuanto sucede, sucede en la
historia, dominado, por tanto, por la lógica del cambio y el devenir; es
decir por la dialéctica. Que por consecuencia la historia se convertía en
el espacio providencial en que las cosas podían ser sometidas
convenientemente al análisis, a la crítica, al proceso intelectual de su
interpretación. No era posible de otra manera. Las categorías lógicas,
creadas en el pasado por el pensamiento clásico, adolecían de un mal
supremo: eran comprendidas de una manera estática y axiomática,
desvinculadas de la experiencia práctica, y, sobre todo, completamente
ajenas a las leyes del desarrollo. Con Marx la historia se convierte en la
más importante de las disciplinas sociales.
Opino que lo más irruptor en el marxismo no es tanto la tesis de que la
socioeconomía puede determinar cualquier acontecimiento, como que cualquier
interpretación, para ser efectiva, debe situar su análisis dentro de la
lógica del devenir. Estas verdades fueron, en cierta medida, condicionadas
por la crítica a la Religión elaborada por el pensamiento premarxista. Pero
Marx tuvo la capacidad de generalizar el concepto de la historia hasta
convertirlo en producto universal del hombre; de su trabajo; de toda su
actividad sobre la Tierra. Pero a la vez el hombre es el habitante
privilegiado de la historia, sometido por ello a las leyes, en algunos
casos contingentes y en otros esenciales, de su propio desarrollo. Desde la
crítica a la Religión Marx pasó a la elaboración de una teoría general de
la historia, la cual debió llamarse con más exactitud: “Materialismo
(dialéctico) histórico”. Y la parte de león de esta teoría fue la “Crítica
a la economía política (del capitalismo)”.
Lo paradójico es que Marx, con sus vigorosos y radicales enunciados, se
mantenía dentro de la órbita del gran movimiento histórico que la burguesía
en ascenso desatara en el mundo. La elaboración de una teoría histórica,
enfrentada a la filosofía clásica, y la proclamación de un ateismo
filosófico de corte materialista dialéctico, enfrentado a la dogmática
eclesial, no eran otra cosa que nuevos y revolucionarios elementos puestos
en juego dentro un programa histórico-general de terrenalización del
pensamiento y las instituciones humanas, políticas y civiles.
Con la llegada de la Modernidad estamos en presencia de un complejo
proceso, largo, variado y contradictorio, de humanización de la vida y la
cultura, el cual tiene como centro al mundo entendido a escala del hombre.
Aunque si lo entendemos dialécticamente podremos entonces considerar que un
proceso positivo de desarrollo mantenido puede, en algún momento, llegar a
engendrar consecuencias opuestas.
La burguesía como clase social en ascenso histórico (portadora en principio
de un proyecto universal de redención, que implicaba a todas las clases y
capas sociales) no sólo alcanzó a desatar fuerzas inauditas (intelectuales,
científicas, tecnológicas) sino que puso en el crisol de la transformación
universal su gigantesca voluntad de poder, negando al final su propia
capacidad revolucionaria —al pretender conservar el orden por ella misma
constituido—, convirtiéndose de hecho en baluarte de la contrarrevolución
mundial. Ese doble movimiento, el primero muy visible (la
industrialización, la expansión del comercio, la mejora sustancial de la
calidad de vida en ciertas áreas del globo, las importantes libertades
públicas...), el segundo, en tiempos de Marx todavía parcialmente en la
sombra (la explotación económica, la maquinización del hombre, la
conversión del hombre en mercancía, la aparición de extensas áreas
geográficas profundamente empobrecidas y la alianza en el Tercer Mundo de
las transnacionales con las oligarquías políticas y terratenientes),
tendría que arrastrar a la humanidad a un serio conflicto de alcance
universal, a una aguda contradicción hasta ahora insoluble representada por
la sempiterna oposición del capital y el trabajo.
Si ilustramos gráficamente la llegada impositiva del mundo burgués con el
símil de una gran pleamar histórica que se extendió como un profundo
proceso de cambio, podemos decir que Marx prefirió quedarse del lado
crítico de la marea ascendente. El proyecto sin límites de la burguesía
parecía continuar, pero los humanistas pensaron que era mejor detenerse
para condicionar críticamente el ingente desarrollo sobre una plataforma
ética y racional.
Por su lado, la crítica marxista a la propiedad privada sobre los medios de
producción no trata de forzar a ultranza la negación de este modelo
socioeconómico, aparecido en algún momento del movimiento dialéctico de la
historia. De lo que se trata, en primer lugar, es de abrir, en nombre de la
dialéctica del materialismo histórico, una investigación para conocer la
estructura interna de la propiedad como agente esencial del proceso
capitalista de producción. Y lo que se descubre es un sistema de relaciones
que implica al propietario, al obrero, a los costos de producción. A la
venta del producto según los precios que impone en el mercado la
competencia. En segundo lugar, sobre la base de estos análisis, Marx
desarrolló un concepto, tomado previamente de la escuela de economía
inglesa (Ricardo) que puede denominarse “teoría del valor” fundado en la
realidad empírica de la plusvalía. Es decir, fundado en el valor que
produce el obrero con su trabajo y del que no es convenientemente
retribuido. Y en tercer lugar, es necesario especificar que la lógica de la
producción de tipo capitalista (la progresiva reducción de los costos) es
la que determina que el salario del obrero se encuentre proporcionalmente
invertido al aumento de su trabajo, la producción y la misma ganancia del
capitalista.
El capital es, según Ricardo y Marx, trabajo acumulado, cristalizado. Una
crítica efectiva a la economía es desde luego una crítica al capital, y una
crítica al capital es una refutación de la Modernidad en su sentido
burgués. Libertar al trabajador es, según Marx, entenderlo como productor
universal, superando con esto los límites impuestos a su libertad por la
propiedad privada. Y si aceptamos que el trabajo es algo consustancial a la
esencia del hombre, el trabajo que lo obliga a una injusta retribución
económica, lo determina negativamente como portador de una esencia
alienada, donde se encuentra separado de los resultados de su propia
producción, de su propia humanidad; apartado de su verdadero lugar sobre la
tierra y ajeno a una plena gratificación social. Es como se ve una
vindicación del hombre que quiere además reinscribirlo en el devenir
histórico, en el que pueda llegar a ser inteligible, y por ello realizable,
su preterida esencia.
La economía política del capitalismo tiende a cancelar en el hombre su
esencia real. Y es que la revelación de una esencia omitida en el individuo
por el capitalismo deviene históricamente en agente terrenal de su
libertad. Estos son conceptos extraídos del Marx joven, del Marx que
entendió la historia y la economía como fundamentos reales e
intransferibles de la actividad y la conciencia humanas. La investigación
de estas disciplinas se convirtió en vehículo teórico para una redención de
la humanidad que pasaba por la emancipación del trabajo y la toma de
conciencia política con respecto a la historia.
Pues Marx, con su crítica, hizo bajar de su sitial cualquier noción
falsamente trascendente (ahistórica) que fuera correlativa a la
organización política de los hombres (el Estado) y a cualquier formación
económica (la propiedad privada).
La economía política mantuvo la tendencia de mantener en sus formulaciones,
en la lógica operativa del capital, en el hecho de ser cuerpo propiciatorio
de la alienación y enajenación humana —al despojar concientemente al
individuo de los fundamentos de su realidad social e histórica—, la misma
capacidad de abstracción, entendida como factual desterrenalización, como
la que padeciera el hombre sometido al mito de la Religión.
El Ateísmo Filosófico de Carlos Marx es una subversión declarada de la idea
de Dios. Su planteamiento más radical fue enunciado por el pensador Ludwig
Feuerbach, en otras ocasiones citado por mí y que reza aproximadamente así:
“Devolvámosle al hombre aquellos atributos que él le entregó erróneamente a
Dios”. La terrenalización de la idea de Dios significa su subversión, pero
ahora radicalmente explicada por Marx desde los ámbitos de la historia, la
socioeconomía y como crítica al capital.
La superación del dilema del materialismo y el idealismo tiene una
respuesta de orden dialéctico, que entrega a la conciencia funciones
extraordinarias donde la realidad se convierte en atributo fundamental de
la condición del hombre; recreada por el trabajo y la interacción
comunicativa. Para el joven Marx la realidad no es otra cosa que un sistema
de relaciones propiciado por la actividad incesante de la conciencia, donde
la objetividad adquiere su sentido y configuración más real mediante la
idea. Pues lo que sucede es que hay una patente historicidad de las ideas
que estudia el nacimiento y evolución de las mismas. No son las ideas
figuras intangibles de un principio cósmico descendido a la Tierra, por el
contrario, son el resultado privilegiado de la producción histórica y
socioeconómica.
El Marx joven dejó escrito en sus tesis de doctorado que las tesis que han
tratado de demostrar la existencia de Dios, lo que paradójicamente han
hecho es demostrar la existencia —omitida— de la autoconciencia humana.
Luego, la desmitificación política de la conciencia —producto insobornable
del devenir histórico—, es la realización, en el propio individuo, de su
programa de liberación. Ya que la historia es el espacio privilegiado donde
el hombre ha sido llamado a develar en desarrollo, como máxima contribución
social, su verdadera esencia.
***
En torno a Marsilio Ficino
(http://www.artehistoria.jcyl.es/arte/personajes/6169.htm), protegido de
los Médicis, tuvo su sede, en villa Careggi, hacia la segunda mitad del
Cuatroccento, la Academia neoplatónica. Uno de los diálogos socráticos
preferidos por los contertulios reunidos en la Villa era “El Banquete”
donde se expone, por boca de varios personajes, la teoría del amor
universal.
Creo que los modernos podemos pensar con J. P. Sartre que uno de los
gravámenes que nos plantea la autoconciencia con respecto a la libertad de
elección que aquélla nos provee, es la angustia. La importancia del código
moral y de una intelección de la vida que nos haga elegir, actuar y
expresarnos correctamente, representan, en la práctica, un gran vacío para
el hombre moderno. Y uno de los problemas existenciales más agudos que
plantea el marxismo, es que, en aras de un proyecto universal de redención,
condena en el hombre su radical individualidad y puede llegar, en el caso
de “los comunismos de Estado”, a colocar la psicología del individuo en
manos de la nomenclatura ideológica.
Pero Marx concibió a la clase obrera como portadora de un programa general
de democratización política y emancipación económica, que renunciaría a sus
intereses como grupo humano, se suicidaría incluso como clase y convocaría
a una reunión universal fundada en el amor y la fraternidad colectiva. La
raíz neoplatónica de este planteamiento es inocultable.
Aquello que pensamos no tiene necesariamente porque ser real. Sin embargo,
el espacio de representación de la realidad, creado milenariamente por la
cultura (el arte, la escritura...) tiende a develar esencias fundamentales
para el hombre y su lugar de inserción sobre la Tierra. Aunque todavía no
sabemos hasta qué punto nuestros instrumentos cognoscitivos son fieles, o
no, a la humana aventura de la representación en nuestras conciencias de la
realidad del mundo. Por tanto, la tarea de la transformación revolucionaria
lleva consigo un coeficiente tan profundamente subjetivo, que debemos
comenzar a sospechar que esa realidad, que con tanta pasión nombramos, es
porción intrínseca de nuestro ser, de nuestros sueños, de nuestras más
caras y hermosas esperanzas.
** Julio Pino Miyar
isla_59_1999@...
Poeta, ensayista y narrador cubano (Santa Clara, 1959). Radica en
Estados Unidos desde 1987. Colabora en calidad de ensayista con prensa
escrita de Cuba, Estados Unidos y América Latina. Ha sido prologuista de
varios libros de literatura. Escribió las palabras del catálogo del
Primer Premio Internacional de Pintura de la Bienal de La Habana de
2001. En 2003 realizó en Tel Aviv una exposición conjunta de fotos bajo
el rótulo “El libro de los árboles desnudas”. En 1995 fundó en Miami la
revista cultural Los Conjurados. Tiene en La Habana tres libros en
proceso editorial.
=== La nueva ola de invasión al léxico Carmen Malarée ================
El lenguaje es la forma de contacto más inmediata y natural que posee el
ser humano. Hablamos esencialmente para comunicarnos y cuando nos falta la
expresión verbal o escrita, recurrimos a ademanes y gesticulaciones para
darnos a entender. Charles Darwin, en su estudio de gestos y expresiones
humanas, nos habla de esta facultad universal para comunicarnos mímicamente
saltando por encima de las diferencias culturales (1). No obstante, cada
idioma en su forma verbal y escrita contiene su propio proceso evolutivo
condicionado por factores históricos, económicos y sociales en el que se
incorporan o eliminan palabras, términos y expresiones. Así por ejemplo, en
latín el dicho “esto es un cisne negro”, se usaba antiguamente para
significar la imposibilidad de que algo fuese real, expresión que quedó
obsoleta con el descubrimiento de Australia, pues el mundo se enfrentó a la
especie negra de estos palmípedos. Por otra parte, el proceso contrario
ocurre con más frecuencia, pero la incorporación de nuevos términos es más
complicada. En ocasiones predomina la fonética, por ejemplo, en castellano
el nombre que damos al Canal de la Mancha deriva del francés La Manche que
significa manga, es decir, una manga de agua. Lo mismo ocurre con el nombre
Cabo de Hornos, derivado del inglés Cape of Horn que significa Cabo de
Cuerno, nombre asignado a él porque su forma se asemeja a un cuerno. Otras
incorporaciones a la lengua tienen su origen en el latín o el griego,
palabras que cada lengua adopta dando a ellas su sonido peculiar. La
palabra “cursor”, tan utilizada universalmente hoy en día, viene del latín,
pero su pronunciación varía en cada idioma. Aquí es su significado el que
toma preponderancia en el uso, ya que significa “mensajero”, o “correo”: el
cursor nos trae el acceso al mundo virtual.
Otro aspecto importante es el doble significado, a veces ofensivo, que
conllevan algunas expresiones. En nuestra lengua castellana no es tan
fuerte aún lo que en inglés se denomina political correctness, expresión
que traducida al castellano aproximadamente sería hablar la lengua libre de
ofensa a las creencias, raza o religión ajenas. En castellano la expresión
“esto no está muy católico”, conlleva una significación negativa del objeto
a que nos referimos, porque a éste le falta el componente católico. En
inglés eso sería calificado como algo inaceptable ya que la expresión
implica que todo lo que no es católico no es bueno, discriminando así
contra otras religiones o creencias. Traducir esto en forma literal al
inglés a personas que lo hablan como idioma materno despierta asombro y
desconcierto. En nuestra lengua, en cambio, se sigue utilizando en forma
diaria, aun cuando al lado de la religión católica, preponderante en los
países de habla hispana, conviven otros credos.
El proceso de incorporación de nuevos términos se ha acelerado en los
últimos veinticinco o treinta años. Esto porque el mundo se ha enfrentado a
la espiral vertiginosa del capitalismo global que trae consigo una
innovación tecnológica constante cuyo impacto en los medios de comunicación
ha transformado el entorno a niveles que hasta los años setenta u ochenta
—aunque imaginables— parecían inalcanzables. Dicho desarrollo ha
incorporado un nuevo léxico a la vida diaria. Celulares, iPods, cámaras
digitales, Internet, ordenadores, sistemas GPS, en sí contienen toda una
jerga necesaria para comprender su funcionamiento. El vocabulario diario se
ha ampliado abarcando un terreno invadido en cada lengua por un léxico cuyo
origen se encuentra en los centros productores de la nueva tecnología en la
que el inglés es la lengua predominante. Visto así el desarrollo
lingüístico, dos opiniones divergentes disputan la verdad de lo que es
aceptable dentro del léxico de un idioma: la académica —instituida
oficialmente por las academias de lenguas— o la consuetudinaria, es decir
la instituida por la persistencia de su uso. En Francia y en España
prepondera la primera ya que existen academias de la lengua que rigen la
validez de una palabra, locución o expresión idiomática. En lenguas como el
inglés predomina la forma consuetudinaria ya que es el uso, frecuencia y
persistencia de las expresiones verbales lo que permite su ingreso al
léxico establecido que se manifiesta por la incorporación al Oxford
Dictionary. Hay ventajas y desventajas en cada una de dichas
aproximaciones. Por una parte la primera es sometida a la crítica por su
rigidez y su criterio arcaico que se niega a aceptar que el idioma es un
elemento vivo dentro de la riqueza social y cultural de todo grupo humano.
La segunda, se dice que es confusa, anárquica e incluso peligrosa ya que
tiende a degenerar el idioma introduciendo términos impuestos por grupos
cuya influencia en la sociedad es pasajera. En esta carrera se forma un
estrato social, generalmente joven, que va a la vanguardia de este
desarrollo. Dichas expresiones idiomáticas, posterior a la década de mil
novecientos sesenta, se hacían notar sobre todo en la música y el argot
juvenil tan desarrollado hoy en Estados Unidos por la inmigración
hispánica. En países europeos como el Reino Unido y Francia ocurre algo
similar por la presencia de habitantes de las ex colonias.
Actualmente la forma consuetudinaria —por su incorporación espontánea de
palabras debido a la rapidez con que se desarrollan los medios de
comunicación, nuevas tecnologías y a la globalización— está desplazando a
la primera. Ha surgido así un argot tecnológico conteniendo un sinnúmero de
términos, nociones, siglas, conceptos, que requieren de una comprensión
ardua del uso de computadores, cámaras digitales, iPods, etc. Las
disciplinas tradicionales como la ley, la medicina, la lingüística, las
ciencias económico sociales, despliegan su propia jerga que facilita la
comunicación entre aquellos que ejercen en dichos campos de acción, pero el
argot tecnológico se distingue de aquellos por el radio de acción que
alcanza a nivel de toda la población, ya que el uso de los artilugios
tecnológicos (denominados gadgets en inglés), por la democratización con
que el capitalismo abarata los precios, los pone al alcance de una parte
considerable de la población. Al mismo tiempo, aquellos que no incorporan
esta nueva tecnología, sea por razones económicas, rechazo o incapacidad de
adoptarla (especialmente personas sobre cierta edad), van quedando a la
retaguardia del progreso impuesto por esta invasión que se da a todo nivel
en la sociedad.
En esta rápida evolución del idioma es importante distinguir la forma de
penetración de expresiones ajenas. La palabra lleva consigo dos elementos
que la distinguen de la letra (elemento mínimo constitutivo del lenguaje):
significación y sonido. Significación es un aspecto complicado que contiene
historia, etimología; por tanto su propia evolución. La palabra “bárbaro”
sintetiza esta compenetración entre sonido y significado ya que su origen
es onomatopéyico: los griegos y romanos la utilizaban para describir a
aquellos de una cultura ajena que no hablaban su lengua; a sus oídos las
lenguas ajenas no sonaban como una lengua propiamente tal, de ahí que en
vez de hablar, esta gente, decían ellos, “bar, bar”, es decir emitían
sonidos de la misma forma que cuando en castellano nos referimos al “bla,
bla, bla” como expresión de palabras huecas, sin contenido. Que griegos y
romanos no comprendieran lenguas de aquellos que conquistaban, no significa
que los pueblos conquistados no tuviesen una lengua propiamente tal;
significa que esta lengua era incomprehensible a aquellos que no la
hablaban. La etimología de esta palabra parece reforzar la tesis que
sostiene que la historia la hacen aquellos que conquistan, de ahí que
“bárbaro” haya pasado a ser sinónimo de inculto, ajeno a las letras y a la
civilización, pero también algo cruel, bestial, inhumano. En otros casos,
cuando se ahonda un poco más en el origen de algunas palabras, el que
conquista recoge de los nativos palabras que incorpora a su propia lengua
sin que en la lengua original éstas tengan correspondencia alguna con el
objeto nombrado. Por ejemplo, se cuenta en forma anecdótica que la palabra
canguro en la lengua de los nativos australianos significa “no sé”, pues
cuando los colonos ingleses llegaron a Australia le preguntaron a una
persona originaria de esas tierras el nombre del marsupial. Aquella persona
no lo sabía, por tanto respondió “no sé”, que en su propia lengua se dice
“canguro”. Una anécdota similar se cuenta de la península y Estado mexicano
que conocemos hoy por Yucatán. En el castellano que se habla en América
Latina están presentes también palabras de las lenguas nativas, sobre todo
nombres propios de lugares, ríos, montañas, animales. Palabras como coihue,
árbol que se asemeja al roble, se utiliza en Argentina, Chile y Perú y
viene del mapuche koiwe. En Chile la palabra “laucha” es mapuche, lo mismo
“chépica” que viene del mapuche chepika; “coipo” del mapuche koipu, además
de muchísimos nombres de ciudades, como Curicó, que significa “aguas
negras” (2).
El elemento significativo tiene gran importancia en la traducción de un
idioma a otro. A veces la traducción literal funciona, pero en otras
ocasiones falla estruendosamente en su significación cultural. Al respecto,
los proverbios son reveladores ya que contienen un elemento cultural
importante, como la expresión en castellano que dice “en casa del herrero
cuchillo de palo”, que traducida en forma literal al inglés pierde su
significado pleno. En este idioma lo correcto es decir the shoemaker’s
children always go without shoes; en sentido literal esto se traduce como
“los hijos del zapatero siempre van descalzos”.
En la dialéctica entre idioma y el acelerado desarrollo económico
tecnológico resalta la penetración constante de la lengua predominante en
el mercado internacional. Esto hoy, debido a la globalización, es aplicable
al mundo entero. Tradicionalmente el castellano ibérico ha adoptado
palabras del francés adaptándolas a la lengua castellana; el origen latino
que ambas comparten facilita este traspaso. Pero la cercanía geográfica de
América Latina a Estados Unidos y la influencia económica que éste ejerce
sobre los países de la América hispanohablante ha hecho que las palabras
del castellano utilizado en dichas naciones se deriven más bien del inglés.
La palabra “ordenador” (del francés ordinateur) es la que se ha usado
tradicionalmente en España. En los países latinoamericanos se utiliza
“computador” derivada del inglés computer. No obstante el francés hoy en
día está siendo también invadido por palabras inglesas: en el país galo se
escucha decir constantemente le parking por “estacionamiento”; faire le
shopping por “hacer las compras”. Es en este contexto que la posición
académica y la consuetudinaria se disputan la validez de este nuevo léxico.
Ciertamente que en su forma verbal el uso de palabras importadas es
imposible de evitar, y en este sentido la batalla está perdida para
aquellos que defienden la pureza del idioma permitiendo o no la
incorporación oficial de ellas por decisión de un grupo de expertos. La
situación es diferente cuando se trata de la escritura porque aquí reglan
más los formalismos. Es algo que el escritor debe tener en cuenta en el
momento de coger la pluma. Que debamos o no cuidar la pureza del lenguaje
como forma de identificación con nuestro origen y nuestra cultura es un
planteamiento que nos lleva a una polémica interminable, pero el escritor
poseedor de la virtud de discriminar sabiamente al utilizar el idioma,
tiene como referente primordial ese principio básico que guía su pluma, es
decir, llegar a tocar con la palabra escrita lo universal de la naturaleza
humana.
Notas
1. DARWIN, Charles, The Expression of the Emotions in Man and Animals,
Harper Collins Publishers, publicado por vez primera en Gran Bretaña
por John Murray en 1872.
2. DE AUGUSTA, Félix José, Diccionario mapuche-español, tomo i, segunda
edición, Ediciones Séneca 1995.
** Carmen Malarée
cgmalaree@...
Docente chilena (Longavi, 1950). Profesora de francés y español en el
Reino Unido. Ha publicado la novela La voz del silencio (Editorial
Maranatha; Talca, Chile) y el estudio “Development Education in the
Spanish Classroom”, en la revista Vida Hispánica Nº 30 (otoño de 2004),
de la Association for Language Learning del Reino Unido.
=== La pesada sombra Rafael Fauquié ==================================
“Me nutría el calor
de incansables espectros”.
Rafael Cadenas: Inmediaciones
Todo recuerdo histórico puede hacerse influencia. Poseer muchos y, en
ocasiones, opuestos rasgos: ser inspiración, impulso, vitalidad; o, por el
contrario, ser memoria que oprime o estorba, fantasmagoría que se
sobrelleva o se padece. Ciertos recuerdos venezolanos parecieran sugerir,
incesantes, la inevitabilidad en nuestra historia pasada y presente de
hombres providenciales: individualidades extremas y autosuficientes
colocadas mucho más acá o mucho más allá de la tradición y la norma. El
culto a la figura del hombre providencial abunda en la memoria y los
rituales venezolanos. Por sobre todas las cosas, se nos enseña a venerar a
Bolívar, el más providencial de todos los hombres providenciales; y, junto
con él, se nos enseña a idolatrar, también, la gesta guerrera que él
protagonizó. El único recuerdo realmente dignificado de toda nuestra
historia nacional es el de la Emancipación; idolatría hacia un paréntesis
de diez años dibujado bajo el signo de la espada de Bolívar; apenas una
década de tiempo convertida en fetiche único de todas las referencias, en
centro absoluto de las miradas del recuerdo oficial, en lugar irradiante de
cualquier imaginería patriótica.
La memoria venezolana ha hecho de la gesta bolivariana un lugar común
alrededor del cual giran todas las liturgias. Ceremonias del recuerdo que
no cesan de repetir, incansablemente, lo mismo: la epicidad heroica de la
Emancipación, desde luego; pero, más allá de eso, su condición genuinamente
inauguradora, su signo originario y fundador dentro de la historia
venezolana. Con Bolívar y con la Independencia pareciera haber comenzado
una interminable convicción del tiempo venezolano: la de que para empezar
algo es preciso destruir lo que existía antes; la de que ninguna obra posee
sentido si, primero, no se desvanece hasta la memoria de lo que había antes
de ella. Algo que ha significado la deshilvanación del recuerdo de nuestros
propios itinerarios convertidos en un catálogo de interminables restas;
protocolarizada visión del paso del tiempo como un inacabable vaivén de
desolaciones y reinicios, de vacíos y renovaciones.
Destruir para construir y olvidar para recomenzar: sobre el imaginario de
la Independencia a los venezolanos se nos enseña a venerar el cambio, a
idolatrar el renacimiento, a identificar los tiempos nuevos como necesarias
construcciones erigidas siempre a partir de las cenizas de épocas dejadas
para siempre atrás. Los venezolanos pareciéramos habernos habituado a
despreciar la tradición, habernos familiarizado con la ignorancia de las
costumbres, haber rutinizado el olvido de lo anterior. No cesamos de
asignar valor a lo que es o luce nuevo, a lo que recomienza, a lo que
renace, a lo inaugural. Nuestra memoria es una memoria de rupturas, de
quiebras, de hiatos, de fragmentaciones. Pareciéramos habernos acostumbrado
a creer y a confiar mucho más, por ejemplo, en las voluntariosas
iniciativas de ciertos iluminados personajes, generalmente percibidos por
encima, muy por encima de la tradición y de la ley, que en las lentas y
pausadas construcciones colectivas. Identificamos nuestras más perdurables
huellas mucho más con los deslumbrantes ademanes de algún carismático
dirigente que con las sólidas hilvanaciones de todos construyendo juntos el
tiempo. Creemos que logros, aciertos y conquistas afortunadas, si acaso
llegan, llegarán desde fuera de las fronteras de la tradición, al margen de
lo consolidado, lejos de lo establecido. Somos un país de rompimientos
institucionalizados donde la excepción prevalece siempre sobre el canon.
Pero, curiosa y contradictoriamente, esa familiaridad con la figura del
hombre providencial y esa cercanía ritualizada a las grandilocuentes
memorias guerreras, convive muy estrechamente con perpetuas recordaciones
de fracasos y de errores colectivos. Es la otra cara de la moneda de la
grandilocuencia: la memoria de una historia de muchas víctimas, el
interminable y caricatural recuento que dibuja un pasado venezolano siempre
a partir de los mismos diseños: el despojo, la humillación, la desolación,
la injusticia, el desafuero, la inmoralidad, la infamia. Memoria de culpas,
de errores, de desaciertos que no cesa de repetir que la Conquista fue
pillaje, violación y asesinato; que la Colonia fue el exceso de unos pocos
favorecidos en contra de todos los demás: incontables e imperecederas
víctimas; que el período republicano postindependentista fue la desolación
de casi todos y el aprovechamiento de algunos poquísimos privilegiados; que
la segunda mitad del siglo XX fue la corruptela y la inmoralidad y la
sinvergüenzura de una vida democrática corrompida a manos de unos partidos
políticos que eran el recipiente de todos los errores y abusos imaginables.
Historia de dos colores; recuerdo en tonalidades siempre extremas y
groseramente contradictorias: lo blanco y lo negro; o mejor: lo dorado
junto a lo negro. O sea: la gloria y la miseria, el máximo acierto junto al
máximo error, la presencia de todos los atributos y el desperdicio de todos
los atributos. Tuvimos a Bolívar —nos dice la versión de nuestra memoria
oficial— y no fuimos dignos de su herencia ni supimos estar a la altura de
sus sueños ni logramos imitar su grandeza. Fuimos ingratos y, sobre todo,
fuimos estúpidos. Nuestro es el fracaso de quien pareció siempre empeñarse
en fracasar, el error de quien pareció predestinado al error. Mucho más
recientes imaginarios, nos dicen a los venezolanos que no hemos cesado de
purgar todo tipo de extrañas penitencias: por ejemplo, la de la pobreza en
medio de la riqueza, la de la desventura vivida por entre la fortuna. Esos
imaginarios no cesan de recordar que, a pesar de ser un país con un
subsuelo atiborrado de petróleo, no fuimos capaces de lograr nada con esa
inmensa riqueza que súbitamente llegó a nuestras manos. El tema del
petróleo ha reforzado en el recuerdo venezolano viejísimos códigos de
frustración y pesimismo. La celebérrima frase de Arturo Úslar Pietri acerca
de la necesidad de “sembrar el petróleo” se ha incorporado a las más
cotidianas referencias colectivas venezolanas como una especie de
interminable admonición. Los venezolanos vivimos bajo el constante
convencimiento de que, a fin de cuentas, no supimos sembrarlo; de que lo
malbaratamos desaprovechando para siempre las oportunidades que su riqueza
nos brindaba.
Los venezolanos hemos hecho de nuestra memoria colectiva un diseño de
itinerarios que parecieran poseer la forma de un círculo interminable o de
un laberinto sin escapatoria. Círculo o laberinto de trazos y de
movimientos que no dan nunca lugar al avance; sólo a la desorientación, a
la reiteración, a la inconclusión. Recuerdo a Cioran cuando en su libro
Historia y utopía habla del “círculo vicioso de la insatisfacción”. La
insatisfacción, la autocondena parecieran ser siempre circulares. En el
caso venezolano es la circularidad de resentimientos y acusaciones que no
cesan de repetirse en contra de culpables siempre parecidos: despojadores,
abusadores, deshacedores, “oligarcas”... También las víctimas son
semejantes: los desposeídos, los despojados, los desasistidos, “Juan
Bimba”, el “pueblo”... Retahíla de culpas y condenaciones que nos ha
arrastrado hacia un laberinto de desconciertos e insatisfacciones.
Circularidad de la memoria y laberinto del movimiento desorientado sin
hilvanación ni avance; círculo y laberinto de las huellas siempre confusas
y, a la larga, desvanecidas.
Venezuela es, hoy por hoy, ya entrado el siglo XXI, un país que precisa
otra manera de relacionarse con su pasado. Ni venerarlo ni execrarlo:
conocerlo. Hacer del recuerdo del tiempo vivido un sustento y no una
agobiante deuda. Venezuela necesita erigir nuevas actitudes frente a la
percepción de sus itinerarios. Actitudes que rehúyan, por igual, las
forzadas veneraciones y los impuestos resentimientos, las generalizadas
indiferencias y los naturalizados olvidos. Actitudes que se afirmen mucho
más en la cercanía y respeto a una tradición que en la incesante
mitificación de lo que es nuevo o lo que luce cambiante. Creo que un
altísimo número de venezolanos no logra ya reconocerse, o está harto de que
lo fuercen a reconocerse, en tantos y tan reiterados códigos de idolatría y
de resentimiento. (Desde luego es mi caso: personalmente, estoy cansado de
que se me obligue a identificarme con una caricatura que entremezcla el
odio con la más insensata devoción). Otra Venezuela pareciera haberse ido
conformándose desde mediados de la segunda década del siglo XX. Es el país
heredero de la gran emigración de la segunda postguerra, al que, por
centenares de miles, llegaron personas provenientes de todas partes del
mundo y se radicaron para siempre en la tierra nueva que los acogía. Seres
que identificaron a Venezuela con otras visiones: la de promesa y
posibilidad, la de oportunidades posibles para todos, la de la inclusión y
la convivencia; en suma: un mundo donde todos podíamos caber, un universo
de horizontes tan amplios como los sueños que ellos eran capaces de
albergar.
En estos días los venezolanos nos vemos envueltos en una de las más graves
crisis de nuestra historia reciente. Se exacerban a nuestro alrededor
diferencias sociales que llegan a convertirse en intolerante negación de
toda forma de otredad. La inconformidad ante lo otro se vuelve virulenta
condena, y el rechazo a lo distinto se convierte en exaltado repudio. Los
tiempos cambian e imponen diferentes creencias y verdades. Nuestro presente
mundial asigna, con fuerza creciente, una fe en ideales de encuentro, de
solidaridad, de comunicación. Es no sólo el signo de nuestra época, sino
que fue también el signo de la moderna Venezuela. Sin embargo, la división
y la incomunicación se multiplican hoy, dolorosamente, cuando un nuevo
gobierno luce absurdamente empeñado —¡una vez más!— en hacer tabla rasa con
el pasado, anunciando su propósito por iniciarlo todo, por reconstruirlo
todo, por rebautizarlo todo; algo que llegó al delirante extremo de
proponer un nuevo nombre para el país. Absurda imagen del reinicio total,
del absoluto renacimiento: un nuevo nombre para Venezuela.
Muy al principio de la gestión chavecista, se ofrecieron al país ilusiones
que parecían responder a necesarias rectificaciones colectivas: mayor
justicia social, una más activa participación del pueblo en las decisiones
nacionales; y, desde luego, la prédica de una tercera vía de poder, alejada
tanto del totalitarismo de la conducción y la planificación estatal como de
la libertad injusta y despiadada de un omnipotente Mercado. Pero esos
proyectos iniciales y, sin duda válidos, rápidamente fueron cediendo y
desdibujándose en beneficio del desmesurado crecimiento de una reiterada
imagen del hombre providencial que, otra vez, volvía a hacerse protagonista
de los itinerarios venezolanos. Era la pesada sombra de un pasado que
parecía condenado a regresar. El hombre providencial asomaba su rostro y
vociferaba sus verdades a través de discursos tremebundos y dogmáticos.
Discursos que colocaban de nuevo en el escenario nacional a muy antiguos
“culpables” e imponían, otra vez, memorias de agoreros lamentos. El exceso
de una retórica que resucitaba imágenes de violencia que se remontaban al
tiempo de la Independencia y al de los años de la Guerra Federal fue, sin
duda, el peor error del chavecismo. Ya entrando al siglo XXI volvían a
escucharse en Venezuela los antiguos gritos de los seguidores de los
caudillos de la causa federal: “¡Mueran los blancos, los ricos y los que
saben leer!”. El discurso divisionista oponía, brutalmente, el país del
“nosotros” en contra del país del “vosotros”.
Exclusión: negación del otro, desconocimiento de la voz y del rostro ajeno,
indiferencia hacia esa voz y ese rostro; no diálogo sino monólogo.
Exclusión que en algún momento significó, también, la instauración de una
política de consciente temor despertado en los opositores que no comulgaban
con el estilo y la gestión del gobierno de Chávez. En algún momento de su
novela La misa de Arlequín, dice Guillermo Meneses: “el gobierno se parecía
cada vez más al miedo de la gente”. Son complejos y difícilmente
descifrables los miedos colectivos. Miedo hacia cuanto pueda lucir
vulnerador; miedo hacia lo “otro”. El miedo es puerta abierta a todas las
debilidades. Paraliza al ser humano en el umbral de sus acciones. Por el
miedo, el rostro colectivo puede convertirse en mueca: cosificado gesto o
caricatura de una faz acartonada en rictus de congelada expresión. Al miedo
hay que dominarlo: vencerlo, expulsarlo, exorcizarlo. El gobierno de Chávez
pareciera haber asentado su fuerza y su capacidad de convocatoria sobre
consignas de temor despertadas en los adversarios. Sin embargo, ese miedo
no ha tardado en dar paso a un abierto rechazo y a un desafiante
cuestionamiento de la gestión gubernamental. Una gran parte de la sociedad
civil venezolana ha ido enfrentándose más y más directamente a un Estado
que, paulatinamente, debilitaba sus rasgos democráticos.
Dos cosas pareció entender el país nacional que adversaba a Chávez: que le
era necesario recuperar la fe en los partidos políticos y que debería
apoyar sus expectativas, sueños y creencias en una ideología que hiciera
posible canalizarlos. El país nacional redescubrió, también, la necesidad
de una mayor participación en el hecho político. Y descubrió algo que,
quizá, había sospechado desde mucho tiempo atrás: que los gobernantes
venezolanos suelen estar por debajo, muy por debajo del pueblo que
gobiernan. Que nuestro país rarísima vez ha tenido suerte con sus
dirigentes. Que esa mala fortuna, sin duda relacionada con la reiterada y
absurda esperanza en algún imposible hombre providencial, ha vuelto a
cobrar su doloroso impuesto y nos ha arrastrado hacia una nueva
equivocación.
Evoco una frase de País portátil, la novela de Adriano González León: “los
venezolanos hemos luchado siempre por mandar y no por ser más felices”.
¿Qué es mandar? ¿Acaso significa sólo mantenerse en el poder? ¿O que cada
nuevo gobernante cumpla con sus ambiciones? ¿Es mandar que un jefe imponga
a todos su voluntad y que todo se supedite a esa voluntad? ¿Es mandar
conservar el poder contra viento y marea? ¿O vencer al contrario valiéndose
de todas las triquiñuelas imaginables? ¿O, por el contrario, mandar
significaría, más bien, esa posibilidad de que todos podamos llegar a “ser
más felices”, a la que se refiere González León?
Hoy más que nunca, los venezolanos necesitamos reconstruir la relación con
nuestro tiempo. Percibir menos hostilidad en sus itinerarios. Contemplar la
historia nacional como un lugar más hospitalario en el que la lenta
construcción y la amplitud y ligereza de las memorias puedan hacerse
hechura de nuestro destino. Divisar menos rupturas, menos recomienzos y
menos incomunicación en nuestros recorridos. Distinguir en el paso de las
épocas más fluidez y continuidad, mayor hilvanación. Y, desde luego,
dibujar en nuestra memoria colectiva menos extremas imágenes de fracaso o
idolatría.
Nuestro universo colonial, tan poco y tan mal conocido por casi todos los
venezolanos, fue mucho más que sopor de misa y de siesta al que lo
condenaron nuestros recuerdos oficiales. Fue, también, muchísimo más que
esa interminable sucesión de rufianerías, bajezas y excesos con que lo
dibujó el novelista Herrera Luque en su célebre obra Los amos del valle. Él
fue, sobre todo, una época de consolidación; tiempo creado por una sociedad
que nacía y que, lenta y trabajosamente, iba haciéndose, formándose.
Nuestro siglo XIX fue, aparte de la Independencia, recuerdo que opaca todo
lo demás, mucho más que sólo esa constante evocación de los muy distintos
caudillos que gobernaron el país en medio del más grosero nepotismo. Es,
también, mucho más que la larga sucesión de guerras y alzamientos y
revoluciones y rebeliones que asolaron el país. Porque junto a tantas
guerras y caudillos, existió otra Venezuela: una nación empeñada en la
búsqueda de un igualitarismo social, un país impulsado por genuinas
convicciones democráticas y por anhelos necesarios de justicia colectiva.
Y ya en la segunda mitad del siglo XX, durante los cuarenta años de
democracia, el pueblo venezolano fue, también, construyendo, haciendo. Hubo
en esos años errores, limitaciones y excesos; pero hubo, también, la
consolidación de una vida en común. Fueron años que nos acostumbraron para
siempre a los venezolanos que cualquier forma de convivencia en nuestro
país no podría ser sino democrática. Y fueron, también, los años que nos
enseñaron a creer en una sociedad civil que se fortalecía, que no deseaba
regresar al pasado pero que sentía que necesitaba apoyarse en ese pasado.
La sociedad civil venezolana, ésa que existe desde siglos atrás, ésa que
pareció importar muy poco para las memorias oficiales, ésa que se forjó a
la sombra del tiempo colonial y protagonizó y padeció la sangrienta
violencia de la Independencia, ésa que vivió bajo un siglo XIX plagado de
caudillos y guerras y más caudillos y más guerras, ésa que llega al siglo
XX y vive los cambios del país petrolero, ésa que junto a los nuevos
partidos políticos creyó en ideales de democracia, ésa que se fue apartando
de esos partidos cuando comenzaron a fallarle, ésa que se encuentra ahora
confusa y dividida en medio de la confusión y la división nacional... En
ella encarna cierta esencial continuidad de las cosas en Venezuela, en el
tiempo venezolano. Encarna una tradición que sería el contrapeso
imprescindible y necesario para la trasnochada imagen del individualismo
mesiánico como el único posible hacedor de la historia nacional.
Nuestro tiempo venezolano, comenzado ya un nuevo milenio, sigue dibujando
trayectorias, urgido por superar los conflictos que, como nunca antes en su
historia reciente, lo envuelven. El peso del hombre providencial es, junto
con la necesaria superación de una memoria lastrada por paralizantes
lugares comunes, una sombra que los venezolanos deberemos desvanecer. Ése
es nuestro reto para la construcción de un tiempo por venir muy alejado de
la desorientación que tantas veces nos condujo hacia el inabarcable
laberinto o hacia el círculo interminable.
** Rafael Fauquié
rafabes@...
Ensayista y poeta venezolano (Caracas, 1954). Licenciado en letras por
la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve;
1977), postgrado en sociología de la literatura en la Escuela de Altos
Estudios en Ciencias Sociales de París (1979) y doctor en ciencias
sociales por la Universidad Central de Venezuela (UCV,
http://www.ucv.ve; 1984). Entre 1979 y 1985 dirigió los seminarios de
literatura venezolana en la Universidad Católica Andrés Bello. Desde
1980 es profesor del Departamento de Lengua y Literatura de la
Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve), institución de la
que es profesor titular y en donde ejerció entre 1989 y 1993 el cargo de
director de Extensión Universitaria. Ha publicado Espacio disperso
(Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1983),
Rómulo Gallegos: la realidad, la ficción, el símbolo (Caracas, Academia
Nacional de la Historia, col. Estudios, Monografías, Ensayos, 1985), De
la sombra el verso (poesía, Caracas, Epsilon Libros, 1985), El silencio,
el ruido, la memoria (Caracas, Alfadil, col. Trópicos, 1991; Premio
Conac de Ensayo “Mariano Picón Salas”, 1992), La voz en el espejo
(Caracas, Alfadil, col. Trópicos, 1993), La mirada, la palabra (Caracas,
Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1994), Espiral de
tiempo (Caracas, Fundarte-Equinoccio, 1996), Arrogante último esplendor
(Caracas, Equinoccio, 1998), Puentes y voces (Caracas, Sentido, 1999),
El azar de las lecturas (Caracas, Galac, 2001) y Testimonios, espejismos
y desconciertos http://www.comala.com (Caracas, Comala, 2007).
=== El mito de Prometeo y el conocimiento humano Paolo Astorga =======
Para intentar una exégesis acertada del personaje de Prometeo (1) dentro de
la cultura mitológica griega hay que plantearnos en principio la cuestión
formativa de este mito desde una perspectiva griega y en toda su filosofía,
es decir adentrarnos al contexto, al espíritu de la época, no sólo con el
fin de comprender la simbología que conlleva estudiar el mito de Prometeo,
sino también lograr una aprehensión de esa simbología para llevarlo a
nuestro contexto actual que en suma repercute en el acervo cultural de
nuestra modernidad.
Pero hay que recalcar que estamos refiriéndonos a un mito que es en sí una
forma de explicar el mundo o como dice Carlos García Gual:
“...los mitos tienen una función significativa en la vida de una
sociedad primitiva o arcaica: explican el mundo, justifican los
hábitos y los ritos, ofrecen las causas de las pautas de
comportamiento y relatan por qué las cosas son de un modo
determinado” (2).
Prometeo, siendo un personaje que se rebela a los dioses para el bien de la
humanidad, también se afirma en el hecho de engañarlos (en todo caso a
Zeus) y además el de crear al hombre, no sólo de una naturaleza semejante a
la de los dioses, sino con algo que se le atribuye y lo hace una categoría
mayor a la de los animales: la inteligencia (3).
Podemos plantear que hay una relación significativa dentro del perfil de
Prometeo que tiene una analogía muy estrecha con la modernidad, o en todo
caso el hecho de civilización del hombre que parte desde una
desdivinización que en cierta medida favorece a la humanidad proveyéndola
de ciertos medios por los cuales no sólo sistematiza de una manera más
rápida sus actividades (el fuego, que es un elemento muy importante después
del agua y que simboliza el adelanto tecnológico), sino que crea las
primeras ideas acerca de la tecnología, es decir la creación y utilización
instrumental de un determinado objeto para la facilitación de los actos
cotidianos vitales. Podemos plantearnos basándose en este elemento
principal (fuego), que cualquier ánimo de conocimiento o descubrimiento se
da a raíz de una necesidad por la supervivencia y, en ese sentido,
Prometeo, conociendo la necesidad de los humanos, trata de rebelarse ante
Zeus para robar el fuego y por ende su tecnología en pos de la humanidad:
“En las primitivas condiciones de vida, probablemente nada era más
importante y misterioso en la naturaleza que el fuego. Dispersaba la
oscuridad y producía el calor necesario para enfrentarse al frío...
Era el emblema de la vida del hombre, en las tormentas descendía del
cielo y en las erupciones volcánicas surgía de las profundidades de
la tierra. Su presencia estaba en estrecha relación con los dioses.
La forma en que el hombre obtuvo su uso estaba explicado en la
historia de Prometeo” (4).
O como dice Ricardo Accurso, profesor de la Universidad Nacional de
Rosario, Argentina, que nos propone una visión muy estrecha entre la
humanidad y el conocimiento que prontamente deslinda una relación con los
dioses (Zeus) y en este entorno la idea de progreso se ve en un naciente
estado donde los humanos satisfacen sus necesidades sin la necesidad de
dependencia divina:
“En la mitología griega, la figura de Prometeo está íntimamente
ligada a la humanidad. Desafiando al dios supremo, el celestial Zeus,
Prometeo intenta favorecer a los hombres entregándoles el fuego
—robado a los dioses—, elemento esencial no sólo en el sentido
material (como punto de partida fundamental para avances ulteriores
en el desarrollo de la civilización) sino también en el orden
espiritual, pues el fuego es el símbolo de la vida, de la energía, de
la inteligencia que mueve a los humanos”.
El mito se caracteriza por centralizar el símbolo de la humanidad al
personaje de Prometeo, esto se puede explicar dado la amplitud que tiende a
tener este titán con relación a los Olímpicos (es decir a Zeus), él
(Prometeo) trata de ser un benefactor de la humanidad (5), donde no sólo
trata de dotarla de vida, sino también de darle herramientas que le
permitan liberarse de la dependencia divina.
Acerca del mito de creación de la humanidad podemos puntualizar que
Prometeo no sólo interviene de una forma activa, sino que utiliza elementos
naturales para formar al hombre y así en todo caso obtener una
configuración humana muy ligada a la naturaleza, ya que no sólo hay una
intención de dar vida a lo inanimado (es decir al barro), sino que la
intención primordial es la de crear un ser individual y racional, que se
diferencie de los animales u otra clase de seres y que tenga en
consecuencia el poder para sobrevivir más allá de sus instintos:
“Según la leyenda, Prometeo descendía de una antigua generación de
dioses que habían sido destronados por Zeus. Era hijo del titán
Japeto (hijo de Urano y Tierra) y de Asia, él sabía que en el suelo
de la tierra (naturaleza) reposaba la simiente de los cielos, por eso
recogió arcilla, la mojó con sus lágrimas y las amasó, formando con
ella varias imágenes semejantes a los dioses, los Señores del Mundo.
Los Hombres” (6).
Con respecto a la idea concreta de creación y evolución de los hombres, en
el mito podemos notar que no sólo hay una condición ya de dependencia
divina, sino que también existe un patente sometimiento por parte de los
dioses ante los hombres, pues es sabido que el poder que éstos tienen (el
conocimiento) y por ende este “poder”, logra hacer que el hombre no sólo se
rebele ante las divinidades opresoras, sino que se independice de ellas y
les “robe poder” que utilizan para someterlos.
Esta relación casi dialéctica Dios-Humanidad, gira en el mito como una
constante íntimamente ligada al hecho de necesidad y rebelión, que es la
que regulariza todos los actos de “engaño” que Prometeo utiliza ante Zeus,
para robarle poder, con el único objetivo que es el de proporcionar
libertad a la humanidad. Entre estos actos de engaño, podemos diferenciar
dos importantes: el sacrificio a los dioses y el robo del fuego.
En el sacrificio a los dioses, Prometeo demuestra que no sólo basta ser
poderoso para obtener el conocimiento, sino que hay que ser muy precavido
en nuestro juicio antes de tomar una decisión:
“...[Prometeo] urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el
sacrificio de un gran buey que dividió a continuación en dos partes:
en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en
el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de
apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían
los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando
vio que en realidad había escogido los huesos. Desde entonces los
hombres queman en los sacrificios los huesos para ofrecerlos a los
dioses pero la carne se la comen” (7).
En otro “engaño” a los dioses, Prometeo roba el fuego para entregarlo a la
humanidad y así hacer que ésta alcance el grado de civilización, partiendo
del control, utilización y perfeccionamiento del fuego y todos sus posibles
beneficios, que en todo caso restará poder a los dioses y centrará sus ojos
en el vislumbramiento hacia el conocimiento y la inteligencia, es decir
cualidades humanas por excelencia que serán el eje central del desarrollo
de las civilizaciones a lo largo de la historia:
“El fuego es un símbolo sagrado, dependiendo de cómo se utiliza,
puede iluminar o quemar. Él representa la luz que ilumina a los que
actúan de acuerdo a su conciencia, proporcionándoles elevación a
niveles de dimensiones espirituales (de paz interior). No así para el
curioso, para el inconsciente, para el cual se torna en llamas del
infierno. Este elemento es también el inicio de la evolución humana,
fue el elemento determinante para el salto de una estructura
primitiva a una mayormente evolucionada, estructurada, sociabilizada”
(8).
Pero no podemos olvidar algo importante en el mito y es la contraparte del
progreso y el elemento defensivo de los dioses visto desde el concepto del
“castigo” que Zeus envía a Prometeo por su rebeldía y por haber dejado en
ridículo la hegemonía divina. El castigo dentro del mito se denota como una
frustración del poderío divino ante el avance tecnológico de la humanidad y
por ende el cuestionamiento de parte de los hombres ante la existencia de
los seres etéreos. Podemos puntualizar que el mito recrea en sí dos grandes
castigos que tiene que suplir Prometeo: el de ser encadenado y torturado
día tras día en el Cáucaso por un cuervo que le comía las entrañas (9) y un
segundo castigo que tiene relación con otro mito, el de Pandora (10), y que
también simboliza la desobediencia que trae como consecuencia una serie de
maleficios contra los hombres.
Es imposible negar el hecho de ver en Prometeo a un ser parecido al
personaje de Cristo dentro de la religión cristiana. Notamos grandes rasgos
entre los que destacan la inteligencia y la prudencia, pero también se
desprende la idea de rebeldía ante lo establecido, la utilización del mismo
ser como un objeto de sacrificio y por último la creación de un nuevo
sistema (que visto desde otra perspectiva es lo que denominamos liberación
de los oprimidos):
“Es curioso señalar que algunos de los principales escritores
cristianos vieron en Prometeo una imagen semejante a la de Cristo...
El dios filántropo se sacrifica o se expone al sacrificio —no de la
cruz, pero sí de una tortura parecida en la soledad del Cáucaso”
(11).
En suma la amplitud que tiene el mito de Prometeo dentro de una conformidad
literaria y mítica dentro de la tradición antigua griega, no sólo nos hace
referencia a la facultad a la que aspira el hombre asombrado de la
naturaleza (conocimiento) sino que parte de una necesidad inherente del
hombre por llevar su vida a un nivel mayor. Cabe rescatar el hecho
importante que conlleva a pensar que es necesario la idea de oposición para
que haya un cierto desarrollo dentro de las civilizaciones y que a raíz de
esta oposición no sólo obtengamos ciertos beneficios, sino también la
certeza de que el ser humano es y será siempre una dualidad inconforme ante
su contexto y con un ansia casi obsesiva por lograr una identidad concreta.
Es decir su esencia primordial proyectada al horizonte del progreso.
Notas
1. En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo “previsión”,
“prospección”) es el Titán amigo de los mortales (tomado de
http://es.wikipedia.org/wiki/Prometeo).
2. GARCÍA GUAL, Carlos; Introducción a la literatura griega. 1992, Madrid.
Pág. 82.
3. Aquí se puede también agregar la característica de poder cuestionar la
hegemonía de los dioses y su relación para con los humanos.
4. IRRARTE BRENNER, Francisco; Los griegos. Ed. V.I.G.V., Lima, 2004. Pág.
126.
5. “Esquilo lo califica como ‘amigo de los humanos’, philanthropos”
(García Gual; pág. 83).
6. RIQUELME, José; “Prometeo, el maestro que robó el fuego”
(http://www.freemasons-freemasonry.com/riquelme_prometeo.html).
7. “Prometeo”. En: Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Prometeo).
8. RIQUELME; “Prometeo, el maestro que robó el fuego”.
9. El castigo de Zeus denota concretamente el deseo de venganza de esta
divinidad contra la inteligencia y prudencia de Prometeo.
10. Conforme lo habíamos dicho, Prometeo representa la conciencia, el
conocedor del pasado y del futuro (sabiduría), y justamente por esa
duda producto del razonamiento genera la desconfianza e intenta
advertir y recomendar a su hermano Epimeteo que no acepte regalo alguno
de Zeus. Pero éste, siendo desmemoriado, lo hace (“Epimeteo” significa
“el que piensa después”), para luego abrir la caja de Pandora seducido
por los encantos de la doncella, la cual fue creada artificialmente; al
ser creada de dicha manera no posee alma, representando a la muerte y
el error. Ya luego se casan ambos; es decir, quedan establecidos
aquellos vicios y males y el efecto que producen en el ser inconsciente
y de incapacidad espiritual (Pandora y Epimeteo) (RIQUELME; “Prometeo,
el maestro que robó el fuego”).
11. GARCÍA GUAL; pág. 90.
** Paolo Astorga
das_adler@...
Poeta peruano (Lima, 1987). Es técnico en diseño web. Ha publicado el
poemario Anatomía de un vacío (Lulu.com, 2006). Fue finalista del II
Premio Internacional de Poesía “Desiderio Macías Silva” 2006 con su
poemario Rehenes del silencio. Textos suyos han sido publicados en
Encontrarte (http://encontrarte.aporrea.org), Ser Poeta
(http://www.serpoeta.com), Tu Breve Espacio
(http://www.tubreveespacio.com), Oxigen (http://www.revistaoxigen.com) y
Liceus (http://www.liceus.com), así como en la antología Reflejos del
alma. Mantiene en Internet la revista digital de creación y opinión
literaria Remolinos (http://www.remolinos.ar.gs). Es creador de la
primera antología digital de poesía La voz del mundo
(http://www.lavozdelmundo.pe.kz), la cual reúne a más de 24 poetas de
diferentes países de Latinoamérica y el resto del mundo.
||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS ||||||||||||||||||||||||||||||
*** Noche y la Ciudad
Lorena Torres
*** Poemas
Ana Aguilar
*** El cocido de los jueves (sobre textos de Francisco Umbral
o sea de Francisco Pérez Martínez)
Jota Siroco
*** Poemas
Andrés Fidel Orlowski
*** Proyecto Vuelta a la Manzana (Cartagena):
Ínfulas de una manzana en la periferia
(Urbanización Los Ángeles: Una calle de ida y otra de regreso,
y dos atajos: al paraíso y al infierno)
Juan Carlos Céspedes
*** Territorios
Ulisses Paniagua
*** Ebriedades (extractos)
Gonzalo Fragui
*** Preeminencia de la espera (extractos)
Jairo Alberto Castillo Romerín
*** Dos relatos
Luciano Ribero
*** Poemas
Patricia Ortiz
*** Jakub Smolak, el hombre que vivió a la sombra de Neruda
Ricardo Abdahllah
*** Silencio cifrado (extractos)
Eustoquio Silva
*** Eso no es jabón que se gasta
Anitzel Díaz
*** Poemas
Andrea Naranjo Merino
*** La marca de nacimiento
Gaspar Jover Polo
*** Mi otra lengua (extractos)
Rocío Santillana
=== Noche y la Ciudad Lorena Torres ==================================
Esta noche volé usando mis pies, porque quise, porque no podía dormir,
porque me gusta ir contra lo que suele hacer todo el mundo en la ciudad. El
aire se sentía extrañamente impoluto, las luces de los postes o de los casi
pronunciables nombres de neón brillaban intensamente donde se dejaban ver.
Debido a la cercanía con mi residencia, pronto inicié mi recorrido por las
aceras de la arteria aorta vial, que desde los primeros grises del amanecer
y hasta el noticiero nocturno se volvía bastante arterioesclerótica. Ya, y
tal vez sólo por mí, pocos autos cruzaban hacia las ramificaciones con
alegría tricolor.
Me topé con mujeres desconocidas que también caminaban, alguna con voz algo
grave, pero de eso poco pude captar. No hablaban mucho, y yo andaba sin ser
atada. Me pregunté si por algún complejo no mostraba yo mis piernas como
ellas, que vestían prendas menos sueltas y menos blancas, aunque puede que
de blanco ellas quisieran vestirse.
Me reí para mis adentros del hoyo en el pavimento que anuncia el paso por
la panadería, pues estaba hecho piscina.
A esa altura mi caminata no cesa, y mis visiones son extensas. En una
esquina, niños inhalan olvido en partículas secas. No pueden brillar como
el fuego que dominan en sus malabares durante los atardeceres de verano o
de invierno, mientras espero el verde sin aspavientos. Supongo que han
tenido más hierro que aprecio y que la oscuridad los ha parido, esa misma
que no me permitirá protegerlos por tiempo efímero en mi vientre, o
vestirlos.
Según el reloj varias horas habían pasado después de la media noche. Los
estados de ánimo deberían medirse en la escala de Richter, no por ser
impredecibles. Me aventuré a un expendio enrejado, en cuyo portal varios
amigos disfrutaban de cierto grupo químico embotellado y cristalino. No
parecían en la persecución del próximo trozo de pan.
Palabras sobraron para saber que mis opciones de compra en el lugar eran
reducidas, así que lo abandoné. Bastante amargura hay ya rondando para
también castigar a la boca, además, sin calor, definitivamente no provoca.
Pensé que allí podía estar la clave para que el sueño se enlace a mi cabeza
y me rescate de la misma noche y su odisea, pero es mejor que se dé tan
sólo en presencia de oxígeno, aunque resulte una pelea. Caminé un poco más,
y por la plaza decidí apretar el paso de regreso a casa, tanto como los
cartones y periódicos en el interior de sus habitaciones improvisadas. Una
tímida garúa le pidió permiso a la penumbra para enfriar como ninguna.
Otra vez el reloj. Debo ponerme el uniforme y la esperanza de un ascenso,
posibilidades hay de que la realidad no sea más que un engaño gestado en un
puerto lejano, o una teoría de metamorfosis sideral que todavía no tiene
dueño.
** Lorena Torres
lorenadjt@...
Escritora venezolana (Maturín, Monagas, 1986). Estudia ingeniería de
sistemas. Textos suyos han sido publicados en Mundo Prosa
(http://www.mundoprosa.com). Mantiene una bitácora personal en
http://la-torre-escondida.blogspot.com.
=== Poemas Ana Aguilar ===============================================
caída,
como un ángel,
en vertiginoso momento,
adiós, hasta nunca,
palabras grandes
que ahora cobran sentido
Caída eterna,
siempre en picada,
hacia el abismo,
hacia la nada,
con la cima como principio
pero el final indefinido
Caída de agua
en la que me sumerjo,
me enjuago el dolor,
la culpa
el alma
torrente en que me ahogo
elemento que me mantiene
purifica mi cuerpo
mi aura
Caída del puente
que me llevaba
a paraísos inéditos
donde espejismos y verdades
me acompañaban
ya no hay madera
con qué reconstruir
ya no hay manera
de regresar allí
Caída de las estrellas
que alumbraban
los rincones
más oscuros de mi alma,
el cielo se ha quedado
desnudo y sin lámparas
ni promesas utópicas
que se hacen cuando se ama,
La luna brilla
pero se siente sola
no hay quien le haga
esta noche compañía
Caída de mi cuerpo,
desnudo y sin máscaras
ya a nada está sujeto
se desprende de mi alma
Caída por mi sentimiento
que ahora me confunde
se vuelve un tormento me lastima
me aturde...
Soy el eterno poema
que nunca deja de existir
que surge de la penumbra,
del dolor...
no importa el contexto
ni la musa
caída habré de escribir
===
¿Es acaso el ocaso
Del amor de ocasión?
Miré profundo en tu alma
Trascendí tus confines
Amante
¿por qué te autoexiliaste?
Vestigios de tu piel
Permanecerán en mis poros
===
Ella contemplaba
los confines del mar
quería dejarse ir
en la inmensidad.
Sentirse dueña
y señora
de todo aquello
que sus ojos
captaban.
Ya no importaba
su sombrío pasado
ya no sentía frío
ni hondos penares;
su alma
había resucitado
su cuerpo
estaba inmaculado
su mente
en blanco...
Conoció
después de su ardua búsqueda,
la felicidad.
Ese instante único,
Irrepetible,
Imprescindible,
Irracional.
Ella
sobre el arrecife:
sintiendo la violenta
caricia del viento;
y el estruendo,
el movimiento
de las olas azules.
Más allá
del bien o del mal
estaba ya,
en el límite de su mundo.
Podría morir,
y ofrecer
su marmóreo cuerpo
a Neptuno...
Pero no fue así
simplemente
abrió sus brazos
y soltó a llorar...
===
Tan muerta estás ya,
absorta, ignota, impasible...
a los ojos que te regalan
gotas de felicidad
Con la mejor pose
estás ahí,
Sin una lágrima,
o un último deseo,
nada sientes.
===
Mató de una vez
toda esperanza por sobrevivir,
no hay manera de escapar
llegará la hora del final.
Inmersa en la oscuridad,
sin más iluminación
que la pálida y fría luna
que le abandona al amanecer,
en medio de la nada
y el frío infernal del alba...
Mató de una vez
su esperanza por sonreír,
ya no hay flores,
ni paisajes de color,
todo se vuelve gris,
la niebla, la vida se llevó
La gente ya no mira a los ojos,
los corazones
están abrigados de egoísmo,
nada los hace humanos.
Mató de una vez
toda esperanza por hablar,
nadie escucha sus palabras;
perdió
la capacidad de comunicación,
la ignominia colapsa los oídos,
el malditismo ha invadido,
no hay ni amor ni compasión.
===
Te llamé destino.
no cruzaste la puerta de la estancia,
fue de mi corazón
Intenté definir nuestras coincidencias,
obsesivamente teórica:
sincronía metempsicosis, transferencia
neurofeedback
un desfase de hemisferio cerebral.
Innecesaria era a veces la sintaxis
magia había en los amaneceres
a través de tu voz
el oasis del contacto
aun si resultase improbable
en el paraíso desértico de lo banal.
Una flor de loto emergió en nuestro tórax
La fisura de Silvio te aguardó Siglos...
Hipotálamo, limbo, en abstinencia de ti.
Cuatro siglos en universos paralelos
amor sublimado
emergente entre los tulipanes
de tus pasos
aún disfruto tu risa cítrica
Te llamé destino,
cuado desnuda de máscaras
y estereotipos emocionales
me adentré en tus paisajes
incógnitamente astrales.
la rosa oscura
el inmenso océano estelar
épocas antiquísimas
misterios insondables
y tus ojos,
el punto de referencia
eternamente.
Perdí la tierra al tanto recordar
desaparecí...
Ahora, estás frente a mí,
en la misma dimensión
mismo contexto espacio temporal
y te atreves a decir
¿Destino? No.
Construcción humana.
Explica entonces por qué coincidimos
una vez más...
===
Te has esclavizado
A lo que no te haga sentir
sucumbiendo entre hojas y libros
Abanderando la objetividad
Y mis besos
¿Dónde los archivarás?
** Ana Aguilar
fridathamon@...
Poeta mexicana (Ciudad de México). Estudia ciencias de la comunicación
en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx). Su producción permanece mayoritariamente inédita.
Mantiene el blog poético Exilio hacia la Luna
(http://exiliohacialaluna.blogspot.com).
=== El cocido de los jueves ===============================================
=== (Sobre textos de Francisco Umbral =====================================
=== o sea de Francisco Pérez Martínez) Jota Siroco ===================
(Nota del editor: a principios de junio fue estrenado, en el Ateneo
de Sanlúcar de Barrameda, este espectáculo en homenaje al escritor
español Francisco Umbral, fallecido el 28 de agosto de 2007. Jota
Siroco ha seleccionado textos de Umbral y los ha dispuesto alrededor
de canciones de su autoría, que con la música y la voz de Juan
Antonio Gallardo [Huelva, 1968] conforman este trabajo minimalista,
de pequeño formato, especialmente diseñado para espacios escénicos
reducidos: cafés-teatro, salas de conferencias, casas de cultura,
bares; y con un velador, dos sillas de café, un perchero y un telón
cardenalicio por todo decorado).
Escena I. Introducción
Canción
Algo más que fané y descangallado
y menos que un Don Juan deshabillé,
como un borracho voy de lado a lado
jugándome la vida en un traspiés.
Cuando era joven, ay, se me rendían
las ninfas una a una ante mis pies,
pensaba yo que fuera la poesía
la que daba calor a su corsé.
El bisabuelo, D. Martín Martínez, tenía destrozado el piso de cuatro calles
de la ciudad con los cascos de su caballo: “Sirio”.
—Mire usted, D. Martín Martínez, le decía el Alcalde, yo no le digo que
vaya usted a sus fincas andando, pero cuando llegue al centro urbano le
ruego que se baje del caballo.
—¡Con lo que usted me roba en nombre de Cánovas o Sagasta, que para el caso
es lo mismo, tiene suficiente para adoquinar toda la ciudad!
En casa del bisabuelo todos los jueves tocaba cocido, como está mandado, y
a él invitaba a todos los personajes más ilustres... daba lo mismo que
fuera un liberal o un dictador.
En eso comprendí que el abuelo era un frívolo.
Años más tarde vi que yo salía a él, lo cual me consternó, pero me gustó.
Y aunque ahora me la monte de poeta
estoy más viejo que Mathusalem,
ya no les dicen nada mis cuartetas
y soy un bardo más que demodé.
Ya no se cuelgan, ay, en mi mirada,
cansada como nota de cuplé,
no soy más que una sombra de la nada,
mas que un azucarillo en un café.
Sí, ya sé que he venido a hablarles de la postguerra, pero permítanme que
les ponga un poco en situación y por favor no empujen, que para todo hay
tiempo.
...Veamos... érase una vez... o sea.
Hoy se pierden mis ojos en su talle
y en el atlas rosado de su piel,
mas no paso por alto un gran detalle
y es que los suyos a mí ni me ven.
No hay marcha atrás,
ni sombra sin mañana,
ni brisa sin el mar.
Y aún tejes tú
esa tela de araña
de eterna juventud.
Escena II
Tiempos de infancia y observación
Un tal Pablo Picasso andaba por la ciudad haciendo retratos a las señoritas
que se dejaban: la Tía Algadefina se dejó y la sacó en bolas.
Cuando el Bisabuelo, D. Martín Martínez, vio el desnudo de Tía Algadefina
en un escaparate de la Puerta del Sol, dijo que le gustaba que su biznieta
estuviera tan buena.
Cuando el Abuelo Cayo vio el retrato, dijo que toda la familia estaba
condenada y se recluyó en su habitación con higos secos, varias botellas de
vino de Rioseco y... el Kempis.
Pasados los primeros espantos Tía Algadefina presentó al joven Pablo a su
grupo de amigas. Picasso se empeñó en pintar a una de ellas: Sasé
Caravaggio.
—En su culo, Sasé, está el origen del cubismo.
—¿Y qué es el cubismo, Pablo?
—¿Y tú me lo preguntas?... El cubismo eres tú...
Al día siguiente Picasso comenzó a pintar el primer retrato cubista de la
Historia. Le puso a Sasé muchas más tetas de las que habitualmente tenía,
confundiendo nalga con carrillo y boca con coño.
La Tía Algadefina pidió explicaciones a Picasso:
—Pero...¿Le estás pintando el culo a esa gorda?
—El culo y la cara.
—Creí que para culos tenías bastante con el mío.
—Lo tuyo es otra cosa. Lo tuyo es el stradivarius de los culos.
—¡Stradivarius! ¡Stradivarius!... Pues no volverás tú a tocar este violín.
Ayer por fin me eché la novia gótica,
vestida como virgen del dolor,
me daba gran terror su sombra sórdida,
más negra que la de un inquisidor.
Pero, señor,
aquellas carnes blancas,
cual culo de alemán o de prior,
alzaron su disfraz de conde drácula
y el envoltorio a mí se me olvidó.
Y así acabaron las cosas. Tía Algadefina comenzó a salir con Rubén Darío.
Un indio feo, diplomático, meloso y borracho.
Rubén vivía en el Hotel París, junto a la Puerta del Sol. Cuando se ponía
su uniforme de Embajador estaba impresionante en su fealdad, pero a
medianoche andaba descalzo por la calle del Arenal, recitando en francés
versos a la luna y declarándole su amor a Tía Algadefina, con la que se
emborrachaba en una cervecería de la calle Hileras.
Mientras paseaba con él por el Retiro, Tía Algadefina principió a
comprender que estaba en un cambio de época, en un cambio de siglo. El
modernismo la estaba haciendo mujer y quiso escapar a los rosarios en
familia, a las revistas decentes, los novios para toda la vida y las tardes
de mirador. Rubén, como decía Tía Algadefina, era un “revolucionario de la
poesía y de la vida”.
Pero a Rubén le trasladaron a París y a Tía Algadefina le dejó un mazo de
cartas y versos, que ella conservó hasta la muerte. Ya en París fue
devorado por el alcohol. El se lo había dicho a Tía Algadefina: “Hay poetas
secos y poetas húmedos... Yo soy un poeta húmedo”.
...Cuando se fue, mi tía enfermó de vulgaridad, aburrimiento, pena y
soledad.
En fin, que decidió ponerse tísica.
Ayer por fin me eché una novia cándida,
una oenegé florida del amor,
escritas en el culo frases lánguidas:
haz el amor, no fumes, guerra no.
Pero, señor,
no tuvo más fronteras
que las que le marcaba la ocasión
dejó regar su flor en primavera
y vaya si el capullo floreció.
Hablando de capullos...
Tía Algadefina siempre estaba invitada en los bailes del Palacio Real y un
día hasta bailó con el Rey. Todas las mujeres de ese matriarcado en el que
me crié habían salido un poco ligeras y afrancesadas, muy dadas al cancán y
al anís.
—Dicen que el Rey seduce a las modistillas.
—Y a las chalequeras.
—Y a las pantaloneras.
—¿Por qué nos discrimina a la gente bien?
Al bisabuelo D. Martín Martínez, republicanote viejo, le hacía gracia que
su biznieta bailara con el Rey. Al Abuelo Cayo y a la Abuela Eloísa aquello
le parecía el final de la familia y de la religión, tras decir esto se
metían a beber tinto peleón en la despensa.
Ayer por fin me eché una novia orgiástica,
era en el sexo un cóctel molotov,
usando de sus malas artes lúbricas
le echaba gasolina a la pasión.
Pero, señor,
esa su risa mórbida
dejóme seco cual olmo de “Machao”,
por más que hoy lo intento ya no puedo,
pues tengo pendulón el coraçao.
...Un día en plena crisis tísica de Tía Algadefina, apareció de nuevo en
casa Picasso:
—Ustedes disculpen mis ausencias, pero ando de huelga general y...
aprovechando que nadie trabaja, nosotros vamos a trabajar.
Así que nos fuimos al Jarama de merienda y baño. Mientras mis tías y primas
se mojaban el culo, él hizo un retrato colectivo.
—¿Y cómo lo va usted a titular, Pablo?
—Las Señoritas de Aviñón.
—¿Por qué?
—No lo sé... Pero en el arte hay que jugar, putrefaccionar, confusionar...
Ayer por fin me eché la novia sáfica,
experta en la soflama antivarón,
me enseñaba las leyes de la erótica
mientras que me ponía en situación.
Pero, señor,
qué cosa tan graciosa,
cosquillas tuve hasta en corazón,
no la escuché, que andaba en otras cosas
más dignas de cumplir que su sermón.
He de vivir
sin novias unos días...
o por lo menos...
hasta que acabe el swing...
pues esa rubia
que pone las “bebías”
a mi me pone
casi a trescientos mil..
Charleston, Charleston,
¡Cómo se alegra mi corazón!
Si el charlestón vino a descoyuntar una época... Miguel Primo de Rivera
vino a descoyuntar a D. Miguel de Unamuno.
D. Miguel y Primo coincidieron en algunos cocidos de los jueves.
—General, usted acabará exiliándome de España.
—¡Por favor, D. Miguel, una gloria nacional, un hombre de su prosa!
—¡Ustedes los militares, con perdón de las señoras, se pasan la prosa por
los cojones!
—¡Vaya... vaya!... Eso lo va a repensar usted en Fuerteventura.
¡Claro que lo repensó!
Cuando Unamuno volvió del destierro canario, a la caída de Primo, nos dijo:
—Lo que España necesita es un Bismark con mano de hierro.
—Pero, decía el bisabuelo, usted predica la dictadura.
—España, como Rusia, precisa una dictadura. Sí señor. Cuando se haya matado
el hambre jugaremos a la democracia.
D. Miguel Primo de Rivera era viudo, cuartelero y cachondo. En el cocido de
los jueves se fijó en la belleza dibujada e irónica de Tía Algadefina.
—¿Quiere usted, le dijo D. Miguel, trabajar en mi secretaría particular?
—Soy biznieta de D. Martín Martínez, mi abuelo es liberal y yo no me pongo
al servicio de ningún dictador.
—Accederá al menos a venir conmigo a las verbenas de mi amado Madrid.
—¡Iré por las verbenas, no por usted!
Pues sí. Tía Algadefina pensó que podía tener un tonteo con aquel señor que
mandaba en España...
chotis
La pija del carmín y el chanel cuatro,
recién llegada de la capital,
se vino a la verbena de mi barrio
y se desmelenó ante el personal.
No había en ella nada extraordinario,
parecía una piba muy formal,
llevaba como todo vestuario,
un tanga de tamaño natural.
En las verbenas castizas del barrio de Lavapiés, del Rastro, de la Cava...
el dueño de España y mi tía bailaban el chotis. En el Retiro tiraban al
blanco y Tía Algadefina siempre ganaba la botellita de anís:
—Tira usted muy bien al blanco, señorita. Estoy por alistarla en lo de
Alhucemas.
—Sólo que yo estaría de parte de los moros...
—¡Eso no se le puede decir al hombre que rige los destinos de España!
—¡Pues no vuelva usted a invitarme!
...En fin, Tía Algadefina, se cansó pronto del galanteo macho de D. Miguel.
Por dármela de masca de las formas
quise escribirle un “rap” urbaneo,
quizá por la querencia de sus corvas
fue que salió este chotis agarrao.
¡Qué noche, sí señor, la de aquel día!
lo malo fue cuando me desperté
quería dedicarle una poesía
y allí no estaban ni ella, ni el parné.
También venía al cocido de los jueves la Condesa de Pardo Bazán.
—¿Pero qué hace usted D. Martín con esa aristócrata vieja y fea?
—No crea, cuando se quita la dentadura postiza, no crean ustedes, me las
hace muy bien.
Yo no entendía la frase, pero me daba bastante asco, no sé por qué.
Otro día oí en el Ateneo a Blasco Ibáñez diciendo que a la Pardo Bazán se
le estaba poniendo el bigote amarillo de comerle el moño —¿he dicho moño?—
a una cómica famosa.
Yo no entendía cómo los mayores eran tan guarros, aunque yo mismo, cuando
me apretaban las ganas, en vez de hacerme una gayola, me beneficiaba a mi
cabra Penélope. Ya entonces iba siendo un niño raro: estaba enamorado de mi
tía Algadefina y era amante de una cabra.
Maldito sea el carmín y el chanel cuatro
que me dejó sin blanca en un hostal,
malditas sus caderas su refajo
epílogo cruel de mi historial.
Al bisabuelo le tenían pedido todas las pájaras de la familia que invitara
al cocido de los jueves a D. Ramón del Valle Inclán.
(de la Pipa de Kif)
Como un asesino
grazna el bombardino
sacando la nuez
El clarín se irrita
y se despepita
su lengua soez
El señor Serapio
reparte el morapio
con esplendidez
—Esto no es una invitación, dijo no más entrar el manco del espanto, sino
una obra de caridad, porque yo no como sino muy de tarde en tarde.
—¿Querrá usted decir que no come cocido?
—¡Quiero decir, señoras, que no como absolutamente nada!
Un día coincidió Valle en casa con Unamuno.
—Lamento, dijo Unamuno, que desperdicie usted su talento, Valle.
—Soy el escritor que más lo aprovecha de España...
—Es usted un inmoral, Valle.
—Gracias a Dios.
—Además hace sólo frases.
—La verdad se acuña en frases, D. Miguel.
—¿Por qué no lo aplica usted a algo espiritual?
—¡Soy más católico que usted!
—Su catolicismo es pura estética, Valle... Yo difundo verdades...
—Y yo mentiras, que es mucho más divertido.
—Su cinismo está pasado.
—El cinismo, D. Miguel, no pasará nunca, porque viene de los perros y de
los griegos... Y yo soy un cínico callejero de la Puerta del Sol.
Como un asesino
grazna el bombardino
sacando la nuez
El clarín se irrita
y se despepita
su lengua soez
El señor Serapio
reparte el morapio
con esplendidez
En los cocidos de los jueves fui yo diferenciando los grandes españoles en
hidalgos y señorucos.
Eran Hidalgos: Mi bisabuelo, Unamuno, Rubén e incluso D. Miguel Primo.
Eran Señorucos: Galdós, Baroja y Azorín.
—¿Y Picasso?
—Picasso era un gitano paragüero y genial.
—¿Y Valle?
—Valle Inclán era también un genial hidalgo.
El señor Serapio
reparte el morapio
con esplendidez
Los gobiernos de Primo de Rivera se suceden,
D. Alfonso XIII se pierde tras un farallón de militares,
Pablo Iglesias convoca a las masas y hasta D. Antonio Machado va a
escucharle,
Tía Micaela se abarragana con un primo lejano llamado Luis Gonzaga que,
tras rezar tres avemarías, le rebana el cuello en una fría pensión de
Palencia,
la prima Maena comida por el juego verde del Casino se pega un tiro con una
pistolita de plata en la Puerta del Sol
yo me visto de hombre por primera vez justo cuando Buñuel filma El perro
andaluz,
Valle profetiza que los Borbones están al caer
y Carlos Gardel trae a España el tango porteño y canalla.
“Tomo y obligo
mándese un trago
de las mujeres
mejor no hay que hablar.
Todas amigo
dan muy mal pago
y hoy mi experiencia
lo puede afirmar.
Siga un consejo
no se enamore
y si a la fuerza
le toca hocicar
Sufra, canejo,
sufra y no llore,
que un hombre macho
no debe llorar.
Escena III.
Intermedio
La República y la guerra
(OFF: Suenan tenues las notas del Himno de Riego y sobre ellas...)
Tras las elecciones municipales del año 31, el Rey se retiró elegantemente
y el bisabuelo descubrió que no era republicano.
Sin embargo a mí eso de la República me ayudó bastante. Yo, con mis
pantalones bombachos, comencé a animarme... Por fin le metí mano en los
cines a Sasé Caravaggio, disfrutando así de sus abundancias cubistas.
Yo comprendí el arte de Picasso a través del coño de Sasé Caravaggio...
Pero mi alma seguía siendo un rehén incestuoso de Tía Algadefina.
Hoy la vida me ha buscao las vueltas,
hoy mi musa se me ha hecho mayor,
ya no soy aprendiz de poeta,
ni te espero los martes al sol.
Ya la noche no me quita el sueño,
es el día quien me hace soñar,
me emborracho en palacios de invierno,
me enamoro de la soledad.
La prima María Eugenia, por su parte, en la clausura de las Bernardas, hizo
amores con la Priora y tuvieron amores de celda que fueron un tormento.
Desgraciadamente la Priora murió de una sobredosis de licor de pera e
hicieron Priora a una monja vieja que ignoraba el sexo. El nuevo amor de
María Eugenia fue el capellán de las Bernardas, D. Marcelino, un castellano
recio, grande y miope.
Yo iba comprendiendo, niño como era, que en los conventos de clausura había
más pasión que en la Gran Vía, siempre con las mismas putas y los mismos
poetas. A María Eugenia íbamos a visitarla los domingos y nos dijo que
“venía la República y que iban a disolver las congregaciones religiosas”.
Cuando los milicianos empezaron a quemar conventos fuimos a salvar a María
Eugenia de la quema. D. Martín se puso al pescante del simón de la casa y
al grito de “Soy republicano, soy de Azaña, soy liberal” nos abrieron paso
hasta las puertas del convento. María Eugenia salió de paisano. D.
Marcelino, el capellán, quiso sumarse a la mudanza, pero D. Martín le
rechazó con un golpe de bota: “Anda ahí, que se joda el capellán que se las
habrá fornicado a todas”.
La República era una cosa popular, churrera y bonancible hasta que empezó a
agriarse. Yo la vivía contento de que España fuese el Reino de las putas,
las marquesas rojas y los escritores maricones. Pero el error de Azaña fue
traer un programa europeo a un país africano. Encarceló a March y March dio
a Franco un cheque en blanco para su Alzamiento: March había encontrado su
militar y Franco había encontrado su banquero.
Fue mi vida como una ruleta,
me tocó más perder que ganar,
me cubrió con laurel de poeta,
dime tú qué te podría dar.
Mi bisabuelo se murió a tiempo. Seis caballos negros llenaron de honra y
mierda la cabalgata hasta el cementerio, donde reposó junto al cuerpo de mi
propio padre, un soldado de Galán y García Hernández.
Tras el entierro mi prima Maria Luisa que ejercía de puta en una pensión de
la calle Jacometrezzo y me dijo:
—Yo fui amante del bisabuelo, ahora lo quiero ser del biznieto.
Hoy me rompo donde hay que romperse
en recuerdos que llegan del mar,
en canciones que son como peces
que se escapan y no vuelven más.
De mi infancia quedaban cada vez más lejos mis niñas/coliflor:
Clarita, a la que recuerdo jugando a las tabas durante los bombardeos.
Amalita, de la que recuerdo su tortuga de oro y sus braguitas malva.
Teresita, de la que hablaré más adelante.
Agustinito, a quien se le aparecía Pio XII, cuando iba a mear al corral,
para decirle: “Ni un rojo en tu santa ciudad, ni un rojo en tu santa
provincia”.
Y a Davidito, con el que iba los domingos a magrear criadas: “Francesillo,
me decía Mª de la Plata, eres más cachondo que la música de los
caballitos”.
bolero
La falsa flaca
que me miraba
como las malas
de un culebrón,
sólo se encela
cuando la sueña
la magia negra
de una canción.
Gata de seda,
novia secreta,
ninfa discreta
de mi pasión,
bajo su falda
se dibujaban
las rojas nalgas
de un corazón.
Por lo demás yo seguía fornicando con mi cabra Penélope (debía ser esta una
costumbre muy extendida entre los escritores pues, según he sabido, también
Cela tenía su cabra... la cabra Petronila) con mi prima Mª Luisa, que, como
ya he dicho, trabajaba de puta en “Chicote”, y dedicando los domingos a Tía
Algadefina...
—Ya sólo te veo una vez por semana, Francesillo.
Tía Algadefina acercó mi cabeza a la suya y me besó en la boca.
Ya no me mira,
la muy felina
se vuelve esquiva
¡válgame dios!
Me guiña altiva
por las esquinas
deshabitadas
del desamor.
Ya en la Guerra pasó por la ciudad Millán Astray.
Le faltaba un ojo, un brazo y... le sobraba media España.
Millán llegó a la ciudad cuando yo acababa de llegar a la pubertad.
—Si quieres, me dijo, te firmo una fotografía.
Por la tarde se lo dije a Teresita Rodríguez:
—Que he conocido al General Millán Astray y lleva grabado en el pecho un
Corazón de Jesús.
—¿Y más abajo?
—¿Más abajo?
—Sí, dicen que los moros le volaron un huevo y que es ciclán.
—¿Ciclán?
—...o sea que le falta un testículo. ¿Y tú vas para escritor? ¡Pues vaya
diccionario que tienes!
—¿A mí me falta un testículo, Teresita?
—Tienes dos, Francesillo... ¿No esperarías tener cinco?
Teresita Rodríguez se casaría después con un Cadete de Caballería. Gracias
a eso, gracias a los Cadetes, somos libres.
Ya sólo en sueños
digo te quiero,
descorro el velo
de la obsesión.
Como un bolero
me desespero
le pongo freno
a la tentación
Un día de primavera me senté frente a la tisis bella de Tía Algadefina:
—¿Cómo ha podido Unamuno venderse a Franco, Tía?
—No se ha vendido, Francesillo, se ha entregado. Venderse es más noble.
—¿Más noble?
—Venderse es de grandes traidores. Entregarse de pobres meretrices.
—¿Y Valle, Tía?
—El mayor y mejor escritor de España, Francesillo... ¡Anda, léeme una
sonata, que tienes buena voz como tu padre!
“Hoy, marchitas ya las juveniles flores y moribundos todos los entusiasmos,
divierto penas y desengaños comentando las Memorias amables, que empezó a
escribir en la emigración mi noble tío el Marqués de Bradomín, que, como
yo, era feo, católico y sentimental”.
Al concluir miré a Tía Algadefina. La besé en los labios... fríos. Estaba
muerta. Había perdido mi amor, mi guía, mi norte y mi verdad. Me sentí
absurdamente traicionado.
Pasa de largo,
se vuelve amargo
el viejo tango
de mi obsesión.
¡Vaya jaleo!
¡qué bamboleo!
¡quiero y no puedo!
¡qué sinrazón!
Escena IV
La postguerra
¡Hitler... le había dicho a Guillermina de Holanda, que, abriendo sus
canales, le inundaría las partes... bajas!
Los señores del Casino habían dicho que ganarían la guerra... y
efectivamente la ganaron, pero... la paz no fue mejor que la guerra. En la
postguerra empezamos a pasar frío, hambre... Teníamos que ir a la cola del
pan, de la leche, de los huevos... a todas las colas donde nos mandaban
nuestras madres.
Era tal la escasez de bienes de consumo, que la oferta de uno de ellos
podía considerarse como una declaración de amor en toda regla:
Yo te daré,
te daré niña hermosa,
te daré una cosa...
una cosa que yo sólo sé.
¡Café!
o también aquello de
El que tenga un jamón
que lo cuide, que lo cuide,
no sea que venga Abastos
y lo requise y lo requise.
... ... ...
A Federico García Lorca lo habían matado en Granada, pero Granada estaba
muy lejos y nosotros no conocíamos a Federico. Nosotros conocíamos Burgos,
Salamanca, Valladolid. También los “Poemas de la Falange Eterna” de
Federico Urrutia, y el “Blanco y Negro”.
Para mí el recuerdo de la postguerra es el de un largo invierno de varios
años... sin duda debió de nevar mucho.
... ... ...
Sí, el hambre se saciaba con canciones. La hambruna creaba sueños musicales
como...
Tengo una vaca lechera
no es una vaca cualquiera.
Me da leche merengada
¡Ay, qué vaca tan salada!
Tolón, tolón.
A pesar de todo iba renaciendo un cierto optimismo en el país. La gente
empezaba a sacar carbón de las minas de Asturias, sin huelgas ya, y en las
noches del sábado los matrimonios salían a bailar eso de...
Arriba con el tirurirurí,
abajo con el tiruriruriero... (bis)
...y los que podían volvían a veranear pacatamente y a descubrir el eterno
amor en los litorales...
El vino en un barco
de nombre extranjero
lo encontré en el puerto
al atardecer...
Cuando el blanco faro
sobre los veleros
su beso de plata
dejaba caer...
Era hermoso y rubio como la cerveza,
su pecho tatuado con un corazón...
y en su voz amarga había la tristeza
doliente y cansada del acordeón...
... ... ...
HISTORIA DE ESPAÑA ES LA NARRACIÓN ORDENADA DE LOS SUCESOS MÁS IMPORTANTES
LLEVADOS A CABO POR LOS ESPAÑOLES, DESDE LOS TIEMPOS MÁS REMOTOS HASTA
NUESTROS DÍAS.
Resultaba que los españoles, desde los tiempos más remotos hasta nuestros
días, nos lo habíamos pasado haciendo machadas por el mundo y diciendo
frases a cada paso. Los españoles teníamos frases para todo:
—Más vale honra sin barcos, que barcos sin honra.
—Yo no he venido aquí para luchar contra los elementos...
—Llora como una mujer, lo que no has sabido defender como un hombre.
—¡Manos blancas no ofenden!
—Estos son mis poderes y a donde no se llega con la mano, se llega con la
punta de la ...espada.
No podía ser. Queríamos ir a colegios de hombres y nos llevaban a colegios
oscuros, en patios interiores, con olor a cocinas pobres y corriente de
pasillo, donde hacíamos palotes, temblorosas y atormentadas caligrafías,
bajo la mirada miope y dura de unos maestros con mandilones grises, bigotes
negros y regla de pegar en la mano. En aquellos colegios sórdidos nos
enseñaron a odiar nuestro propio cuerpo y nos obligaron a prender lo de
“amor, amor, amor” en el lugar del excremento.
Menos mal que para aquella época existía el “guateque” ...exacto,
geométrico, calculado... unas cuantas parejas, unas gaseosas, un picú... a
veces había sangría. Un baile, una confidencia, un beso perdido, un
perfume, nada. Mejilla contra mejilla. Besos de gaseosa y sentimentalismo
dominical. Por nuestros brazos delgados comenzaron a pasar... mujeres.
Y mis manos en tu cintura
pero mírame con dulzor
porque tendrás la ventura
de ser tú mi mejor canción...
Pero claro, la naturaleza adolescente comenzó a cansarse de ese leve
escarceo de los sábados... Un día tomamos el camino de aquel barrio de
conventos, meretrices y lagartos. Aquel barrio lejano y oscuro, donde
habíamos perderse durante la guerra a los moros y a los legionarios.
Allí comprendimos que las mujeres honradas no tenían pechos y que las
meretrices, como aprendimos que se llamaban las putas, tenían unos senos
vivientes.
—¿Qué buscas, muchacho? ¿Qué haces aquí?
—¿Y tú, quién eres, cómo te llamas?
Bienpagá,
me llaman “la Bienpagá”,
porque tus besos compré
y úu me quisiste dar
por un puñao de parné.
Bien pagá,
bien pagá
fuiste mujer.
... ... ...
También nos rondaba el pederasta. El pederasta estaba en todas partes,
aunque entonces no sabíamos que se llamaba así y le decíamos tío bujarrón.
Cuando nos veía nos hacía señales, guiños, muecas, ofertas, hasta que
conseguía tenernos a su lado sobándonos mucho las manos y el pescuezo. ¡Qué
asco de tío bujarrón! o ¡Pobre bujarroncito, pederasta, mariconuela
loca!... que un día cogían entre cuatro o cinco golfos y lo tiraban al río
helado para que se refrescase... y aun así volvía a buscarlos por las
esquinas del barrio o a sorprenderlos con sus gafas de miope en los
urinarios de los cines,
... ... ...
La cosa de la postguerra era el piojo verde. A los niños nos pelaban al
cero en nuestras casas, porque el piojo hacía nido en la cabeza, como la
cigüeña en el campanario y con nuestras cabezas rapadas y pelonas andábamos
como más seguros por las calles, las ideas claras y los pensamientos
transparentes.
... ... ...
Pero la enfermedad terrible era la tuberculosis, nosotros la decíamos
tisis. En la postguerra lo peor que se le podía llamar a alguien era
“tísico” o “rojo”. La verdad es que, como habían dejado el país, había más
tísicos que rojos.
Los ricos se curaban la tisis con jamón, los pobres con misas y con
cementerios. En caso de muerte los ricos solían morirse los sábados, para
así ser enterrados los domingos con mucha pompa y circunstancia. Los pobres
se morían cualquier día, a lo mejor un viernes. ¡Son ganas de molestar!
Eran especialmente sensibles a la tuberculosis las señoritas que estudiaban
piano, los dependientes de droguería, las mecanógrafas, los novios
románticos de las prostitutas de clase y los carteros urbanos. Como era una
enfermedad muy lírica, alguien le escribió una canción...
Somos los tuberculosos
los que más
los que más
nos divertimos
echando pollos, gargajos,
en el plá
en el plato del cocido
y cuando vamos de gira
los que más
los que más sangre escupimos
una ensalada de costras
con trocí
con trocitos de pulmones
y un vaso de pus caliente
para hacer bien
para hacer bien las digestiones
Para terminar les diré que había dos formas serias de ser español: Ser
futbolista o ser opositor. Gainza, Zarra, Ramallets, Campanal, Iriondo...
los periódicos venían llenos de fútbol como antes habían venido llenos de
guerra. Ser futbolista era una de las formas más serias de ser español. El
fútbol era la épica nacional y el ideal patrio hubiera sido un país con
tantos futbolistas como ciudadanos. El español llevaba dentro un futbolista
nato, como antes había llevado un torero.
Hacía ya treinta años
treinta y un años y un día
que el Mojón Alto del Duque
en la Liga no vencía
¡Qué equipo, qué poderío!
Kingkong en la portería,
Agujetas, Roque, el Tuerto,
Melenas y el Pollafría,
Condoncorcho y el Flemones,
el Aborto, el Avería
y Juaniqui el de la Guarra,
¡Cualquiera así ganaría!
Así como el inglés sólo nace inglés, y luego con la vida los años y los
estudios se hace ingeniero de minas o bibliotecario diplomado, el español
nace español y futbolista, y a más a más español y opositor. Había madres a
las que las comadronas, ya nacido el niño, les decía: “Señora, ha tenido
usted un opositor”. Y eso llenaba de orgullo a las parturientas.
Yo mismo quise ser ejemplar y comencé a preparar las oposiciones de Banca.
¡No para ser banquero, sino para ser bancario... que a la larga, bien lo
sabe Mario Conde, se ha demostrado más seguro!
Epílogo
Que me quiten lo bailao
que me pongan lo corrío
repetío
en cualquier lao,
que no me den por vencío,
ni acabao.
¡que llevo viento de popa
en la pasión
y aún puedo arrancar la ropa
a un corazón!
Que le den aire a la pista,
que permitan el despegue
al que se mueve,
a quien resista
ser el último en caerse
de la lista.
que ya partí la careta
a mi dolor,
mi máscara de poeta sufridor.
Yo iba entonces algunas noches al Diario Pinciano a entregar mi
colaboración, mi tímida colaboración, y fue allí donde por primera vez tuve
fe en que la Literatura era una cosa de verdad.
En aquella sala de máquinas aceitosas decidí ser escritor.
José Mª Stampa, era el más corpulento y el más brillante alumno de Derecho
de la Universidad de Valladolid. Paseábamos de madrugada a la salida del
Diario y me dijo:
—Tú tienes que ir a Madrid. Tu mundo literario, tu mundo narrativo lo
tienes aquí, pero tu porvenir lo tienes en Madrid.
Me fui del periódico sin despedirme de nadie. En la estación saqué un
billete de tercera. En un tren tranvía llegué a Madrid para siempre, justo
cuando Eisenhower llegaba a la capital para abrazar a Franco.
¡Ay, Madrid!... Madrid era un chotis bailado por Lara y Conchita Cinton.
Que no me roben el mar,
ni el overbooking de olvidos
consentido
como el mal,
hasta el último latido
he de soñar.
Sólo el quinto mandamiento:
no matar,
me servirá de sustento
hasta el final.
En nuestra memoria de ex niños sigue sonando, organillo triste de
postguerra, la fascinación pobre, nacionalista, cachonda, de una vida
mejor... que era la vida de Madrid.
Tararea el chotis: Madriz, madriz, madriz / pedazo de la España en que
nací...
Ni política de alfombra,
ni bohemia de salón,
ni sonrisa de gioconda...
¡A hacer puñetas, Milord!
Mientras cae lentamente el
T E L Ó N
** Jota Siroco
malandar@...
Escritor español (Guadalajara, 1949). Licenciado en filología hispánica,
es además profesor de lengua y literatura españolas, actor y autor
teatral. Ha publicado Charladramas (Ediciones del Callejón del Gato,
Sanlúcar de Barrameda, 1993), Cuentos de Sanlúcar (Forum Libros,
Sanlúcar, 2002), Cuentos de Sevilla (Padilla Editores, Sevilla, 2002) y
la antología de poesía erótica ¡Joder con los poetas! (Padilla Editores,
2003).
=== Poemas Andrés Fidel Orlowski =====================================
*** X
acércate
tómame la radiografía,
mi sangre brinca
mi piel se endurece
estalla la ira
como un copo de nieve
*** ...Sin domicilio
Palabra sin domicilio,
palabra que gime,
con genitales
palabra que ignora ser palabra
Roja, tal vez negra,
palabra sin esperanza
palabra dura
como la semilla del aguacate
Vértigos vitales,
de las vísceras de estas palabras,
vitrales rojos, vaginales,
el sexo de las amapolas francas y empapadas
fraguar, urdir un instante
en el pulmón de esta vida
es abrir realidades
que saben lo que es el tiempo
respiración,
urgencia,
de cientos de órganos
la luna se refleja sobre la espalda de los montes nevados
su luz rasgada por los cuchillos negros de los pinos
y la asmática gime como un asno desesperado
el sol que se enroscó y se olvida
dejó sombras mortecinas sobre la carretera
que atravesamos a ciento sesenta kilómetros por hora
fumarolas en la boca
el fuego y el sartén de una india
crean un eclipse de teflón
y duplican la neblina etérea de las cumbres
el cáncer
con tumores de presencia en la piel
escupe un pedazo de pulmón
y tu mirada siente sumergirse en el saber
palabra que viaja sin saber a dónde
roja la reja de palabras,
palabras que sufren, envejecen,
reumáticas, estériles, artríticas,
amarradas a su angustia
Se retuercen
con ojos oblicuos
te miran. Se ríen,
risa amarga y sabia,
que sabe e ignora,
risa de palabras
se escapan entre tus manos,
el hueso tergiversado del tiempo
les otorga forma
Sin domicilio
tengo tantos
nuestras vidas
atascadas de domicilios
como la corteza de un árbol
tapizada por mariposas monarcas
antes de partir
calles y números
sabana y sartén
plumaje y piel
la cocina se transforma en el templo de los frijoles
desnudo en el excusado
frente a la ventana
con vista al sol
Llegué a conocer un domicilio en el cual
había una Jacaranda en la calle
Alejandro se abrió la frente ahí
y chorreó su sangre
nunca dejaban crecer a la Jacaranda
un día desapareció el niño Alejandro,
yo abandoné el domicilio
y el árbol se alzó sobre el cuarto piso
las cataratas nublaron la mirada de la portera
Conocí jardines donde crecieron los picos blancos
de los alcatraces y graznaron
graznidos erizos,
que arañaban las páginas de las noches
en que Pepe, esquizofrénico, se quitaba el pato blanco
que le colgaba a la cintura
y desnudo, velludo como una maleza de bellos,
se defecaba por los pasillos de la casa
Ejércitos de palabras
y días de paz, porque los hay,
azules,
como el cielo del desierto
el estado de Sonora al sur,
al norte la energía nuclear,
las chimeneas blancas,
la vida con su centro partido
el eructo del patriotismo
de todos los patriotismos
y su ejército de palabras
sus murallas de arcilla
¡Viva lo que no se habla!
lo que otorga forma
a lo que no se habla
Esta raza de palabras
que te estrechan las manos
que empapan tus ojos
y les llamas vida
bajo las calles y avenidas
el metro subterráneo,
la línea de transporte azul
la verde epazote,
o amarillo crema
ataúd móvil
con gargantas humanas que ríen
y pechos que sudan
por las playas
corre el loco,
se sentó a platicarme
y me dijo:
“Yo nací del hueco de un árbol,
sin madre ni padre.
Mira mis piernas de pájaro,
mis ojos anémicos
mi plumaje de mentiras”.
Le picaba el cráneo
un cuervo como si estuviera muerto él
y él simplemente se agitaba
clavándome la mirada
Si digo tu nombre lloro amigo
no tengo domicilio
ven mujer, por un instante,
con tus rizos
y tu risa sana
y tus manos que se hundieron en mi ser
tu voz fecunda,
tus pechos y caderas
de madre,
con tus páginas azules
ven a nuestros tiempos
y destiempo
te espero en la congestión de destinos
de los aeropuertos
Dame una semilla azul
estas palabras de atardeceres fríos
llevan vientos que arrancan las letras del invierno
te confesaré
algo sobre las residencias azules
de cemento y ladrillo
con actas
no nos conocen
y yo no les hablo de ti
cuando los soles de las tardes se doblan
como hermanas empujadas por el oleaje del tiempo
gota de ausencias
gota de encuentros
Este mercado por la mañana
está salpicado por el alba de cientos de voces
de cientos de apetitos
y un hambre con mil bocas
y sobre su dilapidar continuo
tus miradas
y tu brazo como sabia víbora
enredado en la rama de mi brazo
y tu susurro
“vive...”
Aquí lo sucio
y el derroche continuo
se sientan
en bancas angostas,
rozan la piel,
compiten por espacio
el muñeco de plástico
y los pedazos de res,
el miembro fragmentado
y la cabeza de un cerdo sin ojos,
el cuchillo
y el licuado
la hierva
y el maíz
Esta palabra tiene sangre
y pensamientos,
aliento,
sabe a olvido y
a escape,
a mugre
y amor
Esta palabra me habló
me hizo
me amarró con sus hilos
un espejo de agua
tiene hijos
tiene hijas
se acomoda entre sus labios
y sus dientes
los que quedan, los que sonríen
y los que se van
palabra que duele
nos recoge en sus puños de asfalto
nos da forma
palabra tras palabra,
en la repetición de las fábricas
en el laberinto del dígito
en las copas de los árboles
y en la raíz
*** El Té
tu espalda es página
que se dobla
tu espalda
arco y cascada
que empuja
el tiempo
tu ropa
se deshace
como la pasta
de un libro
tus senos pintan
el camisón empapado
bajo la regadera
como la bolsa de té
que pinta la servilleta
mis labios que te beben son
un par de canoas
que desembarcan
en las islas de tus pechos
los recuerdos te esculpen
como al templo de piedra
las lenguas verdes de la selva
te estiras como un arco
me sacudiste con desesperación
aire,
respiración,
urbe de sentimientos
aovan
bajo tus párpados cerrados
por fin sonríes
ante las revelaciones de
nuestro sexo
reverdecido
acostada a mi lado
** Andrés Fidel Orlowski
aorlows@...
Poeta, docente y pintor mexicano (Detroit, Michigan, EUA; 1973). Hijo de
madre mexicana y padre estadounidense, se crió en Ciudad de México.
Reside en el desierto de Nevada. Obras pictóricas suyas pueden
apreciarse en http://www.fineartstudioonline.com/AndresOrlowski.
=== Proyecto Vuelta a la Manzana (Cartagena) ==============================
=== Ínfulas de una manzana en la periferia ================================
=== (Urbanización Los Ángeles: Una calle de ida y otra de regreso, ========
=== y dos atajos: al paraíso y al infierno) Juan Carlos Céspedes =====
A Enoe, mi madre, una guapa que se llevó la vida.
Los Céspedes llegaron al barrio con la lluvia y la mitología del trueno, en
un camión demasiado grande para los obsoletos chécheres arrastrados por dos
empleados públicos, que traían colgados de los sueños a su prole. Las pocas
casas que se levantaban estaban sin terminar, puro ladrillo gris y ventanas
que miraban hacia la calle con ojos rasgados de plásticos a falta de
vidrios. No era la Cartagena de los Lemaitre, ni el triángulo cuasiperfecto
de Bocagrande-Manga-Crespo, o las rancias callecitas de San Diego y
Getsemaní olorosas a pólvora todavía. Sin embargo, aquí también corría
paralela la otra historia, la de los pioneros de la oscuridad y las
viviendas sin agua, la de los mechones en la noche y las sombras de las
manos reflejadas en las paredes con sus conejos risueños y viejitos muertos
de la risa ante el asombro de los hermanos y el cartón de abanicar de la
madre y el radio de las noticias del padre meciéndose en la hamaca.
Después el arte sin matricular de acomodar las cosas, buscarle puesto a las
que sobran, y encontrarles, como siempre, un espacio que quedaría olvidado
hasta la próxima mudanza, que quiera Dios no llegue nunca. Pero no
estábamos solos, miradas se filtraban por las puertas buscándole identidad
y posibilidades a esos nuevos vecinos, que despertaron la mañana con gritos
y aspavientos y un perro que perseguía mariposas, niños invisibles,
albañiles y uno que otro vendedor de yuca de un pueblo todavía lejano.
Mientras la olla hervía en un fogón improvisado en el patio, una pelota de
fútbol hacía amigos en la primera cancha creada con los ojos. Esa cosa
mágica que los pelados de Los Ángeles nunca habían visto rodar, y vi por
primera vez volar un zapato, zumbar una pierna, los primeros raspones y la
primera sangre inaugurando esta extranjería de un día. Llegaron los
nombres, el reparto de los apodos y las trompadas, ese lenguaje elemental
de todas partes, el poder de la propiedad del balón y el séquito de
aprendices de esa ciencia de los pies. De cómo cantar un gol en medio de
reglas que improvisaba al paso de las preguntas y ese ser experto con tan
sólo doce años a cuestas.
En la primera noche el exilio de la luz eléctrica, el descubrimiento de la
luna total y su camino verdadero entre el monte (cuando aún la poesía no
era una probabilidad). La bienvenida de los grillos y las luciérnagas, esas
estrellas aterrizadas, y el ensañamiento de los mosquitos que nunca leyeron
los derechos de los niños, y esa cuadra inmensa echada a caminar para
conocer a los nuevos vecinos. Muchos guías mostraron los atajos, los
vericuetos que se acuñaron en la memoria, la casa de la pelada más bonita
que tenía muchos novios, pero que ella no lo sabía, ese desfile
interminable por su frente para verla. Mi padre que no me fuera lejos, que
ir a la tienda lejana a buscar el hielo, el azúcar, las velas y la
provisión de cigarrillos infaltables, y nuestro primer cigarrillo entre
tantos, y tosa a ver quién aguanta más el humo, y pobre pelado, no sabe, y
masque chicle, mi llave, que lo descubren.
A la mañana siguiente, después de repartir el cansancio entre todos, la
algarabía de la gente y corran todos. Un acordeón y un señor muy viejo en
una mecedora, muchas arrugas, sin dientes, vestido de pantalón caqui,
camisa que conoció mejores tandas, unas abarcas rudimentarias, la botella
de un ron sin etiqueta, un sombrero sabanero y un “...Alicia adorada, yo te
recuerdo en todas mis parrandas...”. Nos burlábamos de cómo mascaba las
canciones y “Lucero espiritual eres más alto que el hombre...”. Que se
callen esos pelados que no dejan escuchar. Los dedos toscos apretaban los
botones que soltaban una música que erizaba el espinazo y hacía mover los
pies con un dolor indescifrable por falta de experiencia. El señor tenía
los ojos vidriosos y tomaba directo de la botella, entonces sentíamos que
nos bajaba saliva por lo sabroso que debía ser el ron. Muchos años después
supe que tuve ante mí al gran Juancho Polo Valencia.
Luego vinieron la cacería de pájaros que nunca atrapamos, las cerezas
silvestres cercanas a una casa perdida en el monte, y la primera mujer
desnuda que lavaba la ropa en el patio sin saber, creo yo, que ojos
exorbitados miraban, y el regreso puntual por las tardes de siempre, a
correr de nuevo ese velo plegado de la vida, que nos quitó parte de la
inocencia. Y corran que hay un ahogado. Tirado en la arena amarilla de
cantera, un joven con los ojos que nunca se cerraron, que nos persiguió
durante mucho tiempo por las noches, aun contra los rezos y oraciones y
ángel de mi guarda dulce compañía, nuestro primer muerto y el descubrir que
cualquier día uno podría no levantarse y ser como un palo, o una piedra,
que es peor.
En las noches aburridas nos sentábamos al pie de la Avenida Pedro de
Heredia a repartirnos los carros que pasaban, y ese es mío, y yo lo vi
primero, y tú eres un tramposo porque los que van de izquierda a derecha
son los tuyos, sí, pero las camionetas son mías. Allí supimos que las
carreteras te llevan a lugares que no conoces y soñamos con viajar
acompañados de la novia, que lo era de todos y de ninguno. Pero el progreso
venía a paso rápido, desyerbando los rituales de la infancia, construyendo
casas que ya no miraban para afuera, de gente rara que no reía, las rejas
se hicieron altas y los perros más bravos, las pelotas eran chuzadas por
una bruja que se mudó a la cuadra, después vino la revancha de las piedras
en la noche y ella devolvió el golpe con aceite quemado para carros en el
pretil donde nos sentábamos a ensayar los primeros piropos a las chicas.
Una mañana llegaron los contratistas con sus cascos de ingenieros y nos
jodieron la cancha de fútbol, se llevaron con sus buldózer las risas y los
goles y yo era Zico sin Adidas. Fueron brotando de la tierra unas casas
pegaditas, sin carácter, iguales. ¡Mira por qué se cambiaron los goles! El
barrio La Floresta era ahora nuestro vecino, y no queríamos saber nada de
ellos, los veíamos como los responsables de nuestra diáspora en busca de
una nueva cancha donde meterle a la vida los pocos goles que aún nos
quedaban.
Una noche la primera borrachera me escondió mi almohada y el sol me
sorprendió debajo de la cama, me imagino que buscándola todavía. Mientras
sufría mi primer parto biliar una enorme mole se levantaba donde antes
pasábamos las tardes mágicas del barrilete, las cuchillas cruzadas para
cortar los hilos de las cometas de otros barrios y las guerras de pepinos
bastos, con el discurso de un Presidente de la República y su Ministro de
Defensa poniendo la primera piedra de lo que sería el Barrio Tacarigua y el
condominio Conjunto Residencial Tacarigua. Fuimos los primeros extraditados
del progreso. Atrás quedaron los ponches y la primera base, la primera
carrera, el único hit, el pelotazo en la espalda. Todos fuimos empujados
igual que los animales que antes habitaban la tierra donde ahora están
nuestras casas. Ya los encuentros eran entre barrios, las patadas iban por
toda la periferia, aprendí a saltar y cuidar los tobillos, a cazar
espinillas, a defender mi flacura con los codos. Pero para el segundo
tiempo vino otra constructora que se llevó nuestro maracaná de cal y arena.
Nacía el Centro Comercial Los Ejecutivos.
Fuimos acorralados por los años y la piedra. El desarrollo nos tendió una
trampa con sus vitrinas alucinantes, sus precios de ofertas y sus maniquíes
de mirada complaciente. Una mañana de mayo me encontré meciendo en mis
brazos a mi hija Yurika, supe entonces que sólo la poesía me podía salvar
de esta guerra silenciosa y perdida contra el progreso. Como en el
concierto de Pink Floyd, me fui quedando adentro del muro, mientras el
cemento avanzaba grotesco contra mis sueños. Viene mi hija Michel y me
sorprendo paseando con mis hijas en el Centro Comercial La Castellana,
donde alguna vez hubo un verde como jamás lo había visto en mi vida, donde
reventamos pelotas contra Las Delicias, en esa suerte de finales sin
trofeos, ni prensa, ni gloria, sólo el peso de las güevas y las ganas de no
perder nunca.
Ahora no sé dónde queda la periferia. Ayer vivía en las afueras, pero todo
el ritmo de la ciudad se vino para acá y Los Ángeles quedan hoy justo en el
centro de cinco centros comerciales. Y en la Avenida Pedro de Heredia ya
los niños no cuentan carros ni los hacen suyos, un ejército de motocicletas
nos grita que llegó el progreso, y que vino para quedarse vestido de
Transcaribe y ruido. Ya nadie eleva cometas, hay demasiados alambres
robando el cielo.
A veces voy por la calle recordando tanto amigo perdido en las esferas del
deber y las responsabilidades, en la deserción de los sueños, en la niña
que no fue de ninguno, en mi balón pinchado por la bruja, en las cerezas
que me llevaron a mi primera desnudez, en los goles que nunca más
regresarán y se me inundan los ojos, y antes de que alguien me vea llorar,
me paso la mano y le hago a la vida un taquito a lo Falcao con una lata de
cerveza que encuentro en la calle.
** Juan Carlos Céspedes
siddarthapoeta@...
Narrador y poeta colombiano (Cartagena de Indias, 1962). Es abogado y
periodista. Fundador y editor de la revista virtual La UrraKa
(http://revistalaurraka.blogspot.com). Miembro cofundador del Movimiento
Literario “Generación Fallida”. Ha publicado los poemarios La lucidez
del contaminado (2003), La herencia del peregrino (2004), El viajero de
los pies de aire (2005), Noches de Sidarzia (cuento y poesía, 2006) y El
Oráculo de Sidarzia (2007). Es directivo de la Asociación de Escritores
de la Costa (http://asoescritoresdelacosta.blogspot.com), presidente del
VI Parlamento de Escritores e Intelectuales del Caribe Colombiano
(http://parlamentocaribe.blogspot.com) y de la Corporación Cultural
Cartagena de Indias, miembro de la Fundación Benkos Bioho y columnista
del diario La Verdad.
=== Territorios Ulisses Paniagua =====================================
“Los hombres y mujeres o bien se devoran rápidamente en eso que se
llama el acto del amor, o bien se crean el compromiso de una larga
costumbre a dúo. Entre estos dos extremos no hay término medio. Eso
tampoco es original”.
Albert Camus.
“Hay que hablar de amor y deseo mientras nos queden labios con que
besar...”
I.
Después de todo sólo se trata de la carne, de los amorosos territorios;
de esa fiebre perpetua con que los cuerpos se revuelcan en la tumba.
Después de todo sólo se trata del amor como una gran estafa,
el demonio desnudo que ronda la costra de la sábana
—hormiga inarticulada con insomnio—
Quizá, en recovecos urbanos donde asoman la timidez y el prejuicio,
en las calles lunares, sin sortilegios y sin ruido,
convoquemos urgentes el placer solitario y milagroso,
ese sueño que todos soñamos
—¿quién lo sabe?
Tal vez sea cercanía de vahídos en combate de cuerpos,
crucigrama de pieles cicatrizadas a fuerza de besos,
perfume que dejamos en las batallas;
un hombre, una mujer, un ángel compartido...
tal vez:
ese león insatisfecho que nos habita entre los muslos,
ese pretexto necio de compartir cama,
esta pinche necesidad de olvido.
II. Mapas.
Y he aquí que los cuerpos ocultan extraños códigos,
rutas indescifrables, cercanías y desvelos;
la tersura de piel en brama revelada ante el asombro del viajero;
los parajes adversos, perversos, ávidos de descubrimiento;
deleitosas jornadas sin fatiga,
puertos de bravas fragatas,
nuestra mitad de océano sudoroso.
Don Juan declara:
los territorios son tan inmensos como la posibilidad de nunca recorrerlos;
Yo contradigo:
estas comarcas son infinitas pero mesurables,
como las palabras tuyas que bautizan mi vientre,
como coordenadas de desamparo en nuestro rumbo,
tan húmedas como labios que palpitan al contacto de tu sexo.
Guardo silencio, te busco, nos perdemos,
debiéramos al alba conseguir un astrolabio...
III. Lobo y cordero.
De tu cuerpo me gusta todo, porque es tuyo,
porque es nuestro: porque lo compartimos.
Me gusta que sea la hostia que devoro,
me gusta ser lobo.
De mi piel ansiosa, suave y abierta que a ti ofrezco,
exijo sea parte de tu sed, ser alimento.
Preciso habitarte,
recorrer los rincones que guardas,
navegar encima, debajo, detrás de ti,
navegar profundo...
De mí en ti y de ti en mi cuerpo me maravilla, me encanta todo;
porque todo lo que somos, porque todo lo que hacemos me gusta;
incluso la delicia con que maltratas y maltrato,
incluso las palabras sucias que retratan la ternura que resguardo;
hasta la candidez de un ambiguo te amo o la impúdica caricia,
el abandono de tu almohada cuando te marchas en diciembre,
el escozor que dejas en la entrepierna,
y los rastros olorosos, dolorosos de tu sexo;
y el dolor entre sábanas que también te echan de menos.
De tu cuerpo extraño todo, hasta lo que no es tuyo,
hasta mi miembro duro que vela tu ausencia
guardando ardoroso luto a la delicia del momento,
y tu cáliz que jugoso se derrama, tu herida que enardecida se desborda,
y el oscuro suspiro en que te entregas;
una presencia animal que culmina en desagarre de dos,
fin de encarnizada lucha: biorgasmo.
Me gusta que aun cuando eres tuya, eres nuestra.
Me gusta penetrarte toda.
IV. Misterios y rarezas.
Siendo adolescente, la muerte y el sexo se cernían sobre mí como poderosos
[misterios.
Hoy por hoy a la muerte la respeto, pero la sacralidad del sexo me mueve a
[risa:
Que alguien —tal vez Dios o un simio—
perdone a los cuerpos que no se buscan,
a las entrepiernas que no disfrutan,
los novios que se flagelan en los baños,
a la soledad que frígida y triste muge en el armario.
Que alguien, como se dijo, canonice a algunas putas
(contadas son las que lo hacen bonito),
subaste a las recatadas viudas; psicoanalice a las graves solteronas,
nos regale una cajita de ensueños o una muñeca inflable en su defecto,
esa válvula de fuego que mitigue una tarde de tedio.
Sin mujer no tengo ojos.
Sin mujer la alegría me cuelga en el perchero.
Sin sus besos niebla soy.
Sin su noche mi noche agoniza,
sin sus manos mis manos cerceno,
sin sus labios el limbo, verdugo impotente.
Sin mujer eunuco soy.
Que alguien me desfonde a besos, que su sombra goce entre mis sueños,
que alguien me desborde, me extienda y me inmole.
Que se me derrame el cielo.
V. Breve tratado sobre los amores de paso.
Creo en esos seres que braman por las noches
cuyas paredes transpiran y gimen;
que cálidos despiertan ante el acoso de las sábanas furtivas
y se llaman hoteles.
Creo en esas casuales celestinas con nombre de farra irresponsable,
en el encuentro fortuito lejos de lazos y reproches,
en el tálamo clandestino y la noche sin bodas.
Creo en las conquistas en el metro,
en navegaciones ante un kiosco en acecho de bocas,
en las miradas robadas, en los asomos de lumbre,
en los pechos que regalan y que llaman,
que palpitan como bestias furiosas.
Creo y no creo pero creo en el sida, el aborto y la comunión de muslos,
en los grandes amores dentro de las habitaciones 105 y 206.
Confío en la sana insanía del deseo.
—Tendido en el imperio de esta cama, amplio y ansioso,
escucho este confluir de orgasmos que es el mundo—
La urgencia de los amantes estalla en festival de jadeos y caricias;
un clitórico murmullo me adormece /
me despiertan tus manos tibias,
tu lengua que recorre personales territorios:
me conduzco, te conduzco y me dejo conducir,
encuentro tu contacto sobre mí,
tu tacto con dulce tacto sobre mí, conmigo,
ciego y mudo me entrego a tu misterio;
una suave lascivia invade mis venas
y mi sexo, enhiesto, cada vez más ansioso,
es cada vez más tuyo.
VI. Edenes amargos.
Adán y Eva, convulsos,
han demandado a Dios:
culpan a un fruto, a la sierpe
y al intransigente Paraíso.
Bajo gélidas vitrinas,
ocultas a la ira del creador y a manera de condena
tentadoras manzanas colman el planeta;
urgentes lenguas bífidas aguardan su contacto,
cuerpos fríos yacen en los edenes amargos
arrepentidos de tanta ciencia, arrepentidos de su reflejo.
Nada sé, salvo que la sed de amar es persistente...
La serpiente —sigue así rastrera—
busca siempre una excusa, un consuelo,
y ante el primitivo placer que anuncia desconcierto,
Adán castrado encuentra los pechos de Eva;
entonces se produce el milagro:
En el Edén de Adán arde Eva,
Eva arde, y arde el Edén de Adán.
El Edén es una cama enorme que da gusto.
Mientras tanto, mientras el amor sucede,
me pregunto si Dios ya habrá conseguido mujer.
VII. A piel abierta.
Está claro, es imprescindible el beso;
es preciso el contacto entre la tersura de las pieles ávidas.
Debes saber una cosa:
yo no creo en los sexos obscenos ni en la animalidad en sí
(aunque algunas veces...)
Me siento entrar en ti, refugio de carne,
besarte sin prisa desde la nuca hasta el cielo,
saborearte,
perseguir con humedad deleitosa que lubrica, que explora lento;
sé cuando permites mi arribo por detrás,
suave y salvaje, abriéndome paso entre la maleza de las bragas,
entre el nido pausado de caderas lustrosas, en el hueco gatuno de tu
[espalda,
entre el océano que bebo y desfloro cada vez que te reencuentro.
Siento que dentro crezco, que indago;
un afrodisíaco vapor inquieta mis venas,
te penetro, te absorbo, te muerdo.
hierven sangre y corazón a tu contacto,
hierve también el cabello que yo jalo.
Tú me pides que apriete, que destruya,
que devore.
Luego me pierdo.
Soy doloroso sabor que embiste, que descarga,
lamento antropófago en tu cuerpo;
compruebo,
entre Sodoma y Gomorra existen muchas virtudes
—¿cómo fluidos no?—
entre tu carne y mi carne, linda,
no siempre debe haber amor.
VIII. En busca de Roma.
Dame tu cuerpo, negra, para empezar a vivir.
Tú, tan llena de bondad,
tan buena de cada parte, de todas partes;
yo, tan siniestramente amoroso,
tan vulgarmente atado a ti esta tarde,
tan seductor y rastrero:
dame tu cuerpo.
Tu boca,
tu cuello floración de besos,
tus pechos que erguidos se estremecen con mis labios,
esa Roma que arde entre tus piernas.
Déjame develar el secreto,
aquel que para mí ya no guarda misterio.
Deja que se consuma el verso afable entre mis palabras sucias,
entre tus exigencias y abandono,
deja que se desborde la proximidad, el acercamiento.
Negra, negra jugosa, negra suave,
fresco olor a fruta nueva,
trémula alegría que desborda, que rico flagela,
sabor a tierra y verdad
dame tu cuerpo, que estoy aprendiendo a amar.
IX. A solas.
Me gusta ser animal telúrico,
deleitoso,
me gusta ser carne que se abre,
carne que se vuelca sobre carne,
tu cuatrero.
Me gusta ser esos labios que calientes
envuelven tus pezones y deleitan;
me gusta ser esa frágil pendulación
de mis dedos indagantes en tu entrepierna,
me gusta ser la lengua que derrama,
me gusta sentirte plena.
—Entonces— la urgencia,
la furia de la sierpe enfurecida,
ver cómo te agitas sobre mí, medusa interminable.
—Entonces— tus caderas lúbricas
y la curva de tu espalda que ya dije.
—Y entonces, después de todo—
agitado y sudoroso, ardiente,
sobre tu cuerpo como casa
des can sar.
X. Obituario.
Amargo como obituario de memorias,
una masa extinguida en cada beso de olvido,
el Amor, dolorido, se hundió en la noche;
sano ejercicio onírico que apenas ocultó el engaño:
el destino apuntaba siempre a su condición de esclavo,
magro y afectivo.
Al final
extrañaba el calor de otro cuerpo en el océano de su cama.
Al final
extrañaba la zozobra que comparte, la delicia aguerrida.
Cómo culparlo,
el húmedo fetiche de la nostalgia marchita a cualquiera.
¡Ay, amor impuro que duermes mordiendo la almohada,
qué sería de ti sin el amor..!
XI. Reunión.
Furtivo te mido,
de mi mirada a la tuya media una promesa,
una colisión, un encuentro.
No sé bien cuándo tu boca se convirtió en este mosto
que imaginario, pero rudo, me devoro.
Te desnudo sin tocar tu ropa,
te gozo, te siento.
Me miras con ojitos claros de gatita:
sonríes y levantas la oscura copa.
Pienso que tal vez quieras hacer el amor
a pesar de que ya lo estamos haciendo.
Ahora mismo mi cerebro, y mis dedos, índice y medio.
Sonríes, mira que eres insistente:
te abro, espero.
Siete pasos distan de una reunión de cuerpos,
me estremece la idea, la posibilidad, el desvelo.
Te intuyo, te adivino mojada y completa.
Nos acuchillamos con los ojos.
Bebo un trago, me levanto;
hace rato abandoné mi sombra.
Me acerco y me presento.
XII. Apología del engaño.
De tus fervorosos engaños, linda,
sólo despojos me llevo,
que más valdría vetar los labios
cuando nos vencen los miedos.
Roto el corazón
aún persiste el deseo;
nos demudan las huellas,
nos acusan los sueños
—de azarosas serpientes
está colmado el desierto—
(Todos reniegan los tormentos de amor;
mas amor es lo único cierto,
ahondado, clásico y quieto
Juan Corazón sigue latiendo)
De tus fervorosos engaños, linda,
sólo los huesos conservo,
que más nos valiera ser sabios
y comenzar a entregarnos completos.
XIII. Epílogo.
En ese lugar del que hablas, linda,
la Mantis se provee de maridos;
un alargado gemido ensordece los oídos del planeta;
la devastadora soledad se masturba sola,
mientras la joven y noctámbula guardia
se atenúa con la ayuda de desdentados ventiladores muertos.
Alcánzame tu cintura, que hoy no tengo ganas de lo subjetivo
—¿y quién dice que hacer el amor no es subjetivo?—
Las termitas se comieron mis manos,
sólo me quedan los labios para perseguirte toda.
Esto es confuso, linda, mi amiga murió de SIDA
y aún conservo su neglillé como memoria de guerra.
Debes saber que entre un hombre y otro cuerpo
se ocultan las preferencias de cada quien.
Lo mismo ocurre con las mujeres, y con todos.
Y yo aquí sentado bebiendo mundo,
desfilo mis ojos entre tantos cuerpos,
cuerpos y cuerpos por multitudes,
t e r r i t o r i o s,
y todos los cuerpos nocturnos
gustan del mismo néctar
y todos los cuerpos nocturnos
se desbordan en el infierno.
Regálame una indecencia, linda,
que las termitas
ya vienen taladrando mis fronteras, destapando los pozos.
Bésame, regálate:
al final de la trinchera
son los mismos ojos, linda,
siempre los mismos ojos.
XIV. Manifiesto amoroso.
Vendamos amor a los masoquistas,
lúbricos juguetes a los castos,
dolor a los dulces,
rudeza fermentada a las castas hembras.
Vendámonos por kilo,
por litro transpirado,
por centímetro de sexo;
vendámonos por nada.
Y es que es tan corto el amor
y aun más corto el deseo,
que a veces con retazos de deseo
completamos amor.
Y es que del amor al deseo
gobierna una trampa,
y es que las caídas son infinitas, Amor,
y hay un pozo de por medio,
y es que duele,
duele mucho, tanto.
Pero al final,
sólo es un pozo:
vendámonos por nada.
XV. De vuelta a los antiguos territorios.
Después de todo sólo se trata de la carne, de los amorosos territorios;
de esa fiebre perpetua con que los cuerpos se deleitan en la tumba.
Después de todo sólo se trata
del prolongado rugido del deseo;
de un hombre, una mujer, y a veces una nueva vida.
Al final —¿quién así lo dispuso? ¿cuándo se consumó el edicto?—
los cuerpos nuestros sean habitables a plazos,
como mudanzas que se repiten sin sentido.
Después de todo el amor exista...
(creo haberme aventurado demasiado)
Déjame alcanzar tu vientre, linda,
hoy no quiero pensar de qué se trata todo esto.
Se extingue la noche, amenaza el alba,
y con la sed de tu piel y de mi piel quedan tantas cosas que escribir.
Hoy sólo sé que se anuncia, solitaria, la orgía.
Orgía de dos. Nuestro cobijo,
con este pretexto necio de compartir cama,
con esta constante necesidad de olvido.
Quizás,
después de todo,
sólo se trate de la carne,
de la mordida certera, del desvelo.
Quizás, al final de todo,
sólo nos descubramos salvajes y puros
a través del espejo de los cuerpos.
** Ulisses Paniagua
sesilu7@...
Escritor mexicano (Ciudad de México, 1976). Es poeta, guionista y
dramaturgo. Ha publicado en diferentes diarios y revistas literarias de
su país. Tiene cuatro libros publicados, en colectivo, con la
Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx).
Recibió una mención honorífica en el Concurso Nacional de Cuento
“Criaturas de la Noche”, convocado por el Instituto Coahuilense de
Cultura (http://www.icocult.gob.mx).
=== Ebriedades Gonzalo Fragui ========================================
(Nota del editor: Ebriedades, del venezolano Gonzalo Fragui, “no es
un libro para guardar en las bibliotecas”, como dice su autor en el
prólogo, sino para compartirlo con los amigos. Publicado hace unas
semanas por la Cooperativa Librería Ifigenia, el libro reúne
anécdotas “de personajes históricos o anónimos y, sobre todo, de
escritores amigos”, con el denominador común de que los protagonistas
participan, directa o indirectamente, de alguna ebriedad de marca
mayor).
Ebriedades
Gonzalo Fragui
Narrativa
Cooperativa Librería Ifigenia
Mérida, 2008
ISBN: 980-7176-00-2
250 páginas
*** Antonio Mora
Me encuentro con el poeta Antonio Mora y le digo que por fin conocí a
Pregonero, el pueblo donde nació el poeta.
El poeta se alegra:
—¡Qué bueno! ¿Y viste la placa que pusieron donde yo nací?
Yo le respondo que no porque no sé en qué casa nació.
—¿Y qué dice la placa? —le pregunto.
—Dice: “Expendio de Licores Nº 135”.
*** Pancho Massiani y Eugène Ionesco
Una noche el escritor venezolano Francisco Massiani conversaba con un
desconocido en un bar de París. La conversación era de lo más animada. En
uno de los viajes de Pancho al baño fue abordado por otro venezolano que
también estaba en el bar. El otro venezolano le preguntó a Pancho si sabía
con quién estaba hablando. Y Pancho respondió sinceramente que no. El
venezolano le informó que se trataba nada más y nada menos que del famoso
escritor Eugène Ionesco.
Al saber la noticia, Pancho medio se sacudió, salió inmediatamente y
preguntó a su contertulio que si era verdad que él era Ionesco.
A lo que Ionesco respondió:
—Es verdad, soy Ionesco, pero vamos a seguir conversando como si no lo
fuera.
*** Fontanarrosa
Uno de los personajes más conocidos del recientemente fallecido
caricaturista argentino Fontanarrosa es Inodoro Pereyra.
Un día, Pereyra se encontraba tomando tragos y un amigo le reclama:
—Es que usted es muy vago.
Inodoro se defiende:
—Vago no, quizá algo tímido para el esjuerzo.
*** Erasmo Fernández
Laura estaba de cumpleaños. Su hermano, Alejandro Oviedo, y los poetas
David González Lobo, Leonardo Ruiz Tirado y Erasmo Fernández querían
regalarle algo pero no tenían dinero. Ezra Mo, como le decía Alejandro al
poeta Erasmo, propuso entonces robar unas flores del cementerio El Espejo,
que quedaba cerca. Así lo hicieron.
El Cementerio El Espejo en esos tiempos era un lugar de descanso para los
poetas, de descanso no eterno. Los poetas entraban y salían como si se
tratara de su casa. Era un lugar, digamos, con cierta familiaridad, para no
decir “De ambiente familiar” porque sería demasiado.
Llegada la noche, el poeta Erasmo escaló los altos muros del camposanto y
seleccionó con marcado esmero las flores más bonitas, las más
resplandecientes, mientras afuera los otros poetas le “cantaban la zona”.
Luego, los sonrientes poetas llegaron a la casa de Laura con un ramo
gigantesco. Erasmo ni se veía. Entonces Laura y su mamá empezaron a buscar
varios jarrones para poner tantas y tan oportunas flores mientras
improvisaban una gran fiesta.
Lamentablemente la cumpleañera descubrió pronto la procedencia de tan
magnífico ramo por culpa de una de las flores. Una cala bellísima. La flor
que más brillaba a la luz de la luna.
Era de plástico.
*** Roque Dalton
El poeta salvadoreño Roque Dalton tenía un excelente humor. Algo que no
aceptaba la dictadura y algo que no entendieron sus propios camaradas. Por
su lucha, por su poesía y por su humor lo asesinaron.
Roque contaba este chiste:
Un borracho está en una fiesta y tiene muchas ganas de bailar pero no
encuentra pareja. De pronto divisa a lo lejos a una señora gorda que tiene
un vestido morado que le llega a los pies y un sombrero que le hace juego
con el traje. Se dirige inmediatamente a ella y le pide que le acepte una
pieza. La señora levanta la nariz y le dice que no. El borracho insiste. Le
pregunta que por qué no quiere. Entonces la señora le responde
enfáticamente:
—No acepto bailar con usted por tres razones esenciales: la primera, porque
usted está muy borracho; la segunda, porque los músicos se fueron hace como
media hora; y la tercera, porque yo soy el Arzobispo de San Salvador.
*** César Dávila Andrade
El gran poeta ecuatoriano César Dávila Andrade vivió durante un tiempo en
Mérida, invitado por ese otro gran escritor ecuatoriano, Alfonso Cuesta y
Cuesta. Luego Dávila Andrade se residenció definitivamente en Caracas,
donde murió. Sus versos reflejan un gran dolor, el de sus hermanos
indígenas.
Dávila Andrade bebía seis meses y pasaba seis meses abstemio. Abstemio
totalmente. Ni un vinito. Sin embargo, sus amigos poetas lo recuerdan
fundamentalmente por los seis meses de trago.
En una oportunidad le publicaron un poemario en Caracas y unos traviesos
editores, que conocían la afición del poeta por el trago, le cambiaron un
verso que afectó profundamente al poeta. Un poema suyo empieza diciendo:
“Ahora sé que me dieron esta alma en medio de una batalla”.
Y los malvados editores le pusieron:
“Ahora sé que me dieron esta alma en medio de una botella”.
*** Floriano Martins
Un día Hermes Vargas fue invitado como traductor de portugués al Festival
de Poesía de Valencia. Adhely Rivero le puso como tarea traducir al poeta
brasileño Floriano Martins.
Una noche de tragos, Hermes se olvidó de la tarea y, además en medio de la
borrachera, empezó a hablar en brasileiro.
Entonces, al poeta Floriano, quien habla portoñol, le tocó traducir a su
traductor.
*** Humberto Febres
Un día salen de Barinas, en un Renault, los poetas Humberto Febres y
Alberto José Pérez, rumbo a Mérida. A la altura de Altamira de Cáceres se
detienen y compran dos botellas de brandy Martell.
Por el camino se toman una botella y empiezan la otra. Al pasar por la
Laguna de Mucubají un camión se les lanza encima y Humberto da un volantazo
hacia el cerro, el carrito sube, se voltea en el aire y cae.
Con el carro patas arriba, los poetas salen con dificultad. Afuera una
asustada viejecita reza arrodillada. Entonces Humberto toca a Alberto José
y le pregunta preocupado:
—¿Y la botella?
*** Le Comte Bleu
Un día, Alcides Rivas, Le Comte Bleu, invita a tomar cerveza a los poetas
Avílmar Franco y Arnulfo Quintero.
Empiezan a pedir cerveza y cerveza y como a las tres de la mañana el
mesonero les pide que paguen la cuenta porque va a cerrar.
Ninguno de los poetas tenía dinero pero esperaban que el Comte pagara
porque era el que había invitado.
Efectivamente, Alcides se metió la mano en el bolsillo, sacó una piedrita
blanca de río, se la entregó al mesonero y le dijo:
—Tome, buen hombre, este diamante, páguese la cuenta, y quédese con el
vuelto.
El mesonero se molestó, llamó a la policía y se llevaron presos a los tres
poetas.
*** Luis Beltrán Guerrero
Luis Beltrán Guerrero vivió varios años en Buenos Aires. Allí estudió un
doctorado, y tuvo como compañeros de estudio a otros venezolanos, entre
ellos al poeta Carlos César Rodríguez.
Una noche Luis Beltrán Guerrero asistió a una cena con escritores
argentinos. Durante la comida nadie habló. El poeta venezolano estaba
extrañado pero pensó que sería por educación.
Luego de cenar pasaron a otra sala y allí empezaron a repartir vino.
Beltrán Guerrero pensó que, con los tragos, aquellos escritores, grandes
luminarias de las letras latinoamericanas, se iban a destapar a conversar.
Sin embargo, a pesar de las copas, los escritores permanecían en silencio.
Luis Beltrán no entendía lo que sucedía, así que se fue a la cocina y le
preguntó a un mesonero la razón por la cual los escritores no hablaban.
Parecían mudos. El mesonero le dio una explicación que no dejó lugar a
dudas.
—Es que, como todos son genios, todos son intelectuales brillantes, no
hablan porque temen que los plagien.
*** Lira Sosa
En un bar de París bebían Aníbal Nazoa, Guillermo Sucre y otros poetas.
Cuando llegó la hora de pagar se dieron cuenta de que no tenían suficiente
dinero. A alguien se le ocurrió buscar al poeta José Lira Sosa, quien
también vivía en París y mensualmente recibía un dinerito. Encomendaron a
Aníbal Nazoa para que fuera a ver al poeta y pedirle prestado algunas
monedas que les faltaban para pagar la cuenta.
Al llegar al edificio, Aníbal empezó a gritar:
—Poeta Lira Sosa, poeta Lira Sosa...
El poeta se asoma al balcón:
—¿Qué pasa?
Aníbal le pregunta:
—Mira, ¿cómo estás de dinero?
Y, enfático, el poeta Lira Sosa le responde:
—Ávido.
*** Prieto y el padre Montaner
Un día van en un avión Luis Beltrán Prieto Figueroa y el padre Montaner.
Conversan animadamente y disfrutan del trago que les ha servido la azafata.
El avión de pronto entra en una zona de turbulencia y entonces el maestro
Prieto se persigna.
Al verlo el padre Montaner, quien era muy amigo suyo y de buen humor, le
dice:
—Y tú, ¿no que eras ateo?
Y Prieto le responde:
—Sí, yo soy ateo, pero allá abajo.
*** Andrés Bello
Le leí alguna vez esta anécdota a José Ignacio Cabrujas. Parece que don
Andrés no se parecía en nada al santón de la biografía que durante muchos
años pretendió meternos por los ojos el doctor Caldera. Don Andrés, además
de poeta y fundador de naciones, era travieso.
Un día llega don Andrés a la casa, se toma un par de vinos y se dirige a la
biblioteca. De pronto se percata de que su esposa ha salido de compras y
que la muchacha del servicio, que es muy bonita, está sola. Es conocido que
don Andrés era aficionado al amor de las muchachas que trabajaban en su
casa. El poeta se toma otro vino y se lanza a la conquista. En eso llega la
esposa y los encuentra en la cocina. La esposa molesta le dice:
—Andrés, estoy sorprendida...
Y Don Andrés, siempre tan preocupado por la precisión del lenguaje, la
corrige:
—No, el sorprendido he sido yo. Tú estás estupefacta.
*** Pichirre
Un día están Adriano González León, Mary, su esposa, Salvador Garmendia y
Rodolfo Izaguirre, tomando unos tragos en un bar de Sabana Grande.
A la hora de pagar, que eran como 15 bolívares, todos pusieron algo de
dinero menos Adriano a quien se le engatilló el dedo en el bolsillito
pequeño del pantalón.
Mary, al ver que Adriano se está haciendo “el policía de Valera”, para no
poner dinero, le dice en valerano:
—Sacá, Adriano, sacá.
*** Alfredo Sadel
En una oportunidad Alfredo Sadel se presentó en la Casa del Escritor. Había
muy poca gente pero Alfredo cantó amorosamente para los asistentes, entre
los que estaba el poeta William Osuna.
Un borrachito que pasaba por el lugar, al ver a Alfredo, se detuvo y entró.
Se restregaba los ojos y no lo podía creer. Cuando regresó a la calle se
puso a hablar solo:
—Qué arrecho, ese carajo canta como Alfredo Sadel, habla como Alfredo Sadel
y es igualitico a Alfredo Sadel. Me está cayendo mal la bebida.
*** El centenario de Vallejo
Cuando César Vallejo cumplió cien años de su nacimiento, el poeta Gregory
Zambrano, otros amigos y yo organizamos en Mérida una semana para analizar
la obra del poeta peruano. Entre los invitados estaban Luis Navarrete Orta,
Guillermo Rodríguez Rivera y otros escritores latinoamericanos.
En la noche de la clausura, después de un recital poético, nos fuimos a un
bar donde tocaban son cubano. Se llamaba algo así como el Caribe Sweet. A
medida que avanzaba el ron, nuestra mesa se fue convirtiendo en la más
bulliciosa y el dueño del establecimiento vino a preguntarnos qué
celebrábamos. Le dijimos que el centenario de Vallejo, y seguimos
conversando entre nosotros.
Al rato, el presentador de la orquesta en vivo saludó la mesa donde
estábamos y pidió al señor Vallejo, que estaba cumpliendo cien años, que se
levantara. Para no hacer quedar mal a nadie, Luis Navarrete Orta, quien era
el más viejito y el más bromista, se levantó y dijo que él era Vallejo,
razón por la cual recibió el aplauso y la felicitación de todos los
concurrentes.
*** Club difícil
El narrador Rafael Victorino Muñoz creó en Valencia un club donde sólo
pueden entrar escritores que además sean deportistas y abstemios.
Durante diez años ha sido su único miembro.
*** Renato Rodríguez
Me invita Renato Rodríguez a su apartamento a cenar. Prepara una pasta
exquisita. Es un especialista. Por ello escribió un libro llamado Viva la
pasta. Enseñanzas de don Giusseppe.
Junto con la comida tomamos un vino que continuamos de sobremesa. Renato me
confiesa que se va de Mérida. El apartamento donde vive es muy grande para
él solo. Se toma un trago y me lo dice a su manera:
—Qué hago yo con tres baños y un solo culo.
*** Pérez Prado
Al final del primer reinado de Carlos Andrés Pérez vino a Venezuela Toña La
Negra, Dámaso Pérez Prado, Lucho Gatica y otros artistas latinoamericanos.
Carlos Andrés le dio condecoraciones a toda la farándula venezolana.
Enver Cordido no recibió la condecoración pero se fue a la fiesta en La
Casona. Allí había de todo, whisky, champaña, caviar, y el Gocho saludando
a todo el mundo.
Enver estaba con un grupito de cineastas, Mauricio Wallerstein, el Toco
Gómez, Virgilio Galindo y Alfredo Lugo. Conversaban y tomaban trago. Cerca
de allí había otro grupo donde estaban Toña La Negra, Lucho Gatica y Pérez
Prado. Enver y el Toco abandonaron a los amigos y se metieron en el grupo
de los músicos.
El Toco se va pero Enver se queda hablando con Pérez Prado y con Lucho
Gatica. Les dice que desde muchacho él es un admirador de los dos, y que
además tiene todos los discos en su casa.
La fiesta fue declinando y los taxis para los invitados habían salido a
llevar a los primeros pero tardaban en regresar para recoger a los demás.
Enver, que tenía carro, se ofreció a llevar a Lucho y a Pérez Prado al
Hotel Tamanaco. Por el camino, Enver les dijo que si ellos querían podían
tomarse un traguito más en su apartamento y allí les mostraba los discos y
escuchaban un poquito de música. Los músicos aceptaron encantados y
cogieron para el apartamento de Cordido, que en esos días estaba casado con
la actriz María Gracia Bianchi.
Al llegar al apartamento, destaparon una botella y pusieron música de Pérez
Prado, al comienzo con bajo volumen pero a medida que avanzaban los tragos
subía el volumen del mambo.
Al rato, Lucho empezó a ponerse un poco triste, confesó que estaba quedando
sin voz, y entonces Pérez Prado lo tranquilizó:
—No te preocupes, tú, Lucho, yo te pongo unos ejercicios y vas a cantar
igualito o mejor que antes, la verdá.
Entonces propusieron escuchar a Lucho. Enver, efectivamente, tenía discos
de los dos y ahora fue la voz de Lucho la que dio la hora en aquella
madrugada de Caracas.
En eso va amaneciendo. Ya algunos vecinos habían llamado por teléfono,
molestos. Lucho lloraba escuchándose a sí mismo. Echaba el cuento de cada
canción, dónde la había grabado, con quién, sin parar de llorar.
Finalmente, como a las diez de la mañana, Lucho estaba cansado y quería
irse al hotel. Apagaron la música y salieron.
Los vecinos que, en contra de su voluntad, habían escuchado música a todo
volumen desde la madrugada, estaban furiosos y les gritaban improperios.
—¡Desconsiderados, sinvergüenzas, borrachos!
Pérez Prado, que andaba vestido con un frac plateado, con el sol aquel
traje brillaba como una pantalla y alumbraba todo el edificio. Preguntó qué
sucedía, y Enver le dijo que no se preocupara. Pérez Prado entonces
adelantó una teoría sobre la posible razón que tendrían los vecinos para
estar molestos.
—Óyeme, tú, no será el traje el que ha molestado a los vecinos tuyos. ¿Qué
tú crees?, ¿de verdá?
*** Alcohólicos Conocidos
Adriano dejó de beber por un corto tiempo y se inscribió en Alcohólicos
Anónimos. Se puso antipático. Se dejó el pelo largo en rulitos, andaba con
un bolso que llamaban “maricómetro”, y unos lentes redondos. Enver Cordido
para fastidiarlo lo llamaba “La Pequeña Lulú”.
Entonces llegaba Adriano al Vecchio Molino, con su nuevo look, y empezaba a
caminar por detrás de los amigos que estaban bebiendo. Hablaba en voz alta
para que lo oyeran:
—Cómo es posible, perdiendo el tiempo aquí, en lugar de estar escribiendo,
en lugar de estar pintando, en lugar de estar haciendo películas...
De todas maneras, los poetas de la República del Este no le hacían caso.
Al finalizar su mitin antialcohólico, pedía un “piloto”, que consistía en
aguaquina, amargo de angostura, un limón y hielo, pero sin alcohol.
Un día, Adriano se ganó un premio, le dieron un reconocimiento muy
importante, y llegó al Vecchio a pedir licor. Cuando ya tenía bastantes
tragos encima llamó al poeta Bonafina, el hermano de Doris Wells, quien lo
llevaba y lo traía a todas partes.
—Venga acá. Llévame a Alcohólicos Anónimos.
Como a la una de la madrugada llegaron. Adriano tocó la puerta y salió un
señor medio dormido:
—¿En qué podemos ayudarlo, hermano?
—A que me borren de esa mierda.
Cuando los vieron regresar, dijo Marcelino Madrid:
—Más vale borracho conocido que alcohólico anónimo.
Entonces los amigos recibieron a Adriano como al hijo pródigo.
*** Ecologista literario
Antonio es un lector voraz. Su vida está en los libros, libros que a veces
tienen una puerta falsa, una salida de emergencia: los bares. Cuando no
está leyendo está tomando, pero nunca ambas cosas porque no le gusta
combinar licores.
Un día lo veo caminar con dificultad. Los postes y las paredes se le
atravesaban con impertinencia. Yo lo alcanzo y, para acompañarlo un rato,
le pregunto qué está leyendo últimamente. Casi no podía hablar. Su mirada
se perdía en la cercanía de la acera.
Me puso una mano en el hombro, no sé si para agarrarse o para ser más
enfático, y con preocupación me dijo:
—Los unicornios están en peligro de extinción...
*** Héctor Seijas
Estaba el poeta Héctor Seijas, con sus tragos, roncando en un recital, y se
le acercó la chica de protocolo para despertarlo amablemente:
—Disculpe, poeta, ¿está dormido?
—No, señorita, no estoy dormido. Estoy durmiendo.
La niña se queda un poco cortada y le pregunta:
—Ah, ¿y no es lo mismo “dormido” que “durmiendo”?
Y el poeta, que estaba medio fastidiado porque lo habían despertado,
respondió:
—No, como no es lo mismo “estar jodido” que “estar jodiendo”.
*** Nuevo género literario
Le preguntaron a Julio Valderrey que si era verdad lo que Fragui contaba
sobre él en las Poeterías y Julio dijo con toda precisión:
—Bueno, una mitad es mentira y la otra mitad, la mitad más grande, es
literatura.
*** Carlos Yusti y Néstor Rojas
Coincidieron un día en Maracay para recibir un premio los poetas Carlos
Yusti y Néstor Rojas.
Luego de la ceremonia los poetas se fueron a un bar. Había allí mujeres de
todos los colores, pero los amigos en ese momento sólo querían conversar
sobre literatura.
Las chicas, sin embargo, ante la escasez de clientes, a cada momento
interrumpían que si “papito, me das un cigarro”, “papito, me brindas un
trago”, y los poetas no podían conversar con tranquilidad.
Entonces Yusti llamó a las mujeres y les dijo algo al oído. Enseguida las
chicas se alejaron soltando una carcajada y no se volvieron a acercar
durante toda la noche.
Néstor sorprendido le preguntó:
—¿Qué les dijiste?
—Nada, que nosotros éramos gays y estábamos perdidamente enamorados.
*** Alvar
Un día hay una conferencia sobre la lengua española en Madrid y en el panel
están Alfredo Bryce Echenique y otros escritores. Bryce tiene unos tragos
encima y está dormido.
El presentador dice:
—Ahora vamos a darle la palabra al presidente de la Academia de la Lengua,
el doctor Alvar.
Al escuchar que dicen Alvar, Bryce se despierta y sale gritando de la sala:
—Al bar, al bar...
** Gonzalo Fragui
fragui@...
Poeta, periodista y editor venezolano (Mucutuy, Mérida, 1960).
Cofundador del grupo literario Mucuglifo. Magíster en Filosofía por la
Universidad de Los Andes (Mérida). Ha publicado los poemarios De otras
advertencias, El poeta que escribía en menguante, De poetas y otras
emergencias, La hora de Job, Viaje a Penélope y Dos minutos y medio, así
como el libro de autoayuda El manual del despecho y el libro de crónicas
literarias Poeterías. En 1990 obtuvo el premio de poesía de la Dirección
de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Los Andes, y en 2001 el
premio de poesía de la III Bienal Nacional de Literatura Juan Beroes,
San Cristóbal (Táchira).
=== Preeminencia de la espera (extractos) =================================
=== Jairo Alberto Castillo Romerín ========================================
*** A última la hora
Fluidez alerta
Los párpados abren esclusas
Entre la hora de la costumbre
Y la hora del tedio.
Al centro del miedo
Alquilo tiendas al garete.
No sé más de la esperanza.
Caen pululando
Caídas, losas, piedras como lluvia.
Eliminadas quedan las razones sobre el clima
Polvo que acumula
Un estertor de rabias.
Rizomas, raíces, análisis de yedras
Con engrudos de polen tapiando aspas
Ayunos de veletas.
Reviso las llagas y aún no hay
Entradas al invierno.
Atravieso inocente
El ajetreo de la hora
Entablo allí
Las responsabilidades del día.
*** Aclaración
No es aquí sino en la voz
Donde perecen argumentos
Ganas tengo por dirimir a cielo abierto
La contrición de las palabras
Lavar
De todas las culpas
La más llana
Que apareje los caminos.
Devoto de floras
Guardián en la promesa
A mi pesar
Alcanzan las monedas
Para cubrir el campo que revela
Espasmos y sonrisas.
Ato espolones a las verjas
Por si al doblar la hoja se supiera
Que no es aquí sino en la voz
Donde perecen las conquistas.
*** Queda la voz
Queda la voz
Dormitando galernas
Allí la flor que fue pesadilla
Se amortaja.
Sobre la heredad del silencio
Algunos pasos
Cruzan mudas galerías.
Soberanía de postes
En su sombra persisten
Herejías en vela.
En el pretil de un sueño
Esta proclama
Alaridos hondos queman
Dudas y palabras.
*** Labios en la sombra
No todos los labios hacen sombra
Sino virtud de lama
Erección de columnatas
Que en la luz disuelven
Latidos de tierra.
Da sordidez o bravura
La porosidad de la espera.
Se desdobla el alba
En la incandescencia de la hora
Termina
Abarcando débitos y ofrendas.
En otra sombra otros labios condensan
La engreída patria de un gemido.
*** Para lo no dormido
Para lo no desnudo
Extremidad de alma
Algunos ritos vituperan ascuas
Colirios de piel lenta.
Sobre óleos anochecidos
Derrotas en la arena
Lerdo amor a paso lento transita
Quemando imprecisiones.
Para lo no dormido
Intransigencia de cuerpo
Victorias en vela.
*** Descensos
Me alejo de las gradas del sendero.
Sin ajenjos
Estos granos serían laureles
Aventados al silencio.
A esta hora de levedad
De angustia
Regresan mis cautos ideales
Con una premonición adrede
Con gasas de espera atosigada.
Allá afuera
En los espejos del instante
Reprendo a corte vivo
Los reflejos.
Jamás podrá desleírse el sueño
Entre los surcos
De mi era.
** Jairo Alberto Castillo Romerín
jcastilloromerin@...
Poeta y docente colombiano (Cartagena de Indias, 1973). Su libro inédito
Tal como él me ve desde el espíritu fue finalista del Premio Mundial
Rielo de Poesía Mística (2006). Tiene inédito también el poemario
Preeminencia de la espera.
=== Dos relatos Luciano Ribero =======================================
*** Prodigiosa condena
El aire danza con tus cabellos y extiendes los brazos mientras el aura
dibuja tu camino. Tus problemas se dispersan entre las olas de viento y
notas la fría sensación a seda, al desfilar por aquellas nubes. Amas
demasiado esa pasión de libertad, incentivada por el cantar sublime de las
aves, que marca el ritmo de tus palpitaciones y las sosiega. Sientes como
el repertorio de estos artistas emplumados (tus compañeros en los cielos)
purifica los compases de tu corazón.
Disminuyes la velocidad, aterrizas. Como un títere eres manipulado de
manera dócil hasta los pies de su cama, la de tu amada. Casi mecánicamente,
comienzas el ritual de todas las noches: te arrepientes de los errores,
acaricias su pelo, la besas en la mejilla. Sientes el salado gusto de tu
llanto y la miras con los ojos inundados en lágrimas. En esos momentos
olvidas la magnificencia de tu experiencia en el aire y recuerdas lo triste
de morir.
*** La Misión Divina
Desde lo lejos le llegan los gritos desgarradores de la persona que más
amó, como un souvenir de su pena, sin saber si son fruto de su imaginación.
La naturaleza misma, en un estallido de rebeldía contra su creador, parece
haber asimilado la tristeza del evento. Se arrodilla sobre el pasto de
aquel lugar desolado en el que se encuentra. Todavía siente el calor de sus
propios labios en su mejillas.
Entonces se pone de pie, se dirige hacia el árbol más grande y lo abraza
entre llantos. Lamenta lo sucedido, pero más lamenta que la verdad muera
junto con él. Se para sobre una piedra. Enlaza la soga al árbol. La abraza
a su cuello. Relaja los pies sobre el aire. Sus músculos se contorsionan
unos segundos, minutos, quién sabe.
El alma ya se desploma del cuerpo, su puño se abre bruscamente y deja caer
la bolsa que nunca quiso aceptar, pero que recibió para cumplir su promesa.
Las monedas chocan contra el suelo, como en una vil metáfora de su antiguo
trabajo.
** Luciano Ribero
luciano_ribero@...
Escritor argentino (Córdoba, 1992). Ha participado en el
TallerMinicuentos (http://www.ciudadseva.com/cuento/mini.htm) de Ciudad
Seva (http://www.ciudadseva.com), moderado por Emilio del Carril, y en
el taller gratuito de narrativa de La Cultura
(http://www.lacultura.com.ar/TallerLiterario), moderado por Emilio
Matei. Textos suyos han sido publicados en las revistas Creatora
(http://www.creatora.es) y Mis Cuentos (http://miscuentos.iespana.es).
=== Poemas Patricia Ortiz ============================================
*** El lápiz y el violín
Vivía un violín en tu lápiz
que solía reflejarse cual si espejo
en cada papel, en cada lienzo.
En azules círculos
laberínticos o concéntricos
se repantigaban las notas
a parir sus melodías de grafito.
Cuando empuñabas el lápiz
pujaban y gemían acaloradas
y de tu mano brotaban
aquellas viejas sinfonías.
Un día plomizo, de relojes dormidos,
el indómito violín se pegó al cielorraso
y allí quedó inerme y silencioso.
El lápiz entristecido bosquejó un piano,
reunió a los retoños para un “Claro de Luna”
y mientras tu mano acompasaba la sonata
se ahorcó con una cuerda abandonada.
*** Décima
No hay cauce para las penas
ni cristal que no se empañe
ni cielo que desentrañe
tanta lágrima en las venas.
Benditas las magdalenas
que lloran penas de amor
bendita la lluvia en flor
que desemboca en los ríos,
benditos los amoríos
sin vencido o vencedor.
*** Pintándote
Como si supiera, como si pudiera
a punta de pincel
romper esta estridente distancia
que se ensancha en el lienzo al esbozarte.
Como si supiera, como si pudiera
hacer que mi diestra llore
la tristeza otoñal de tu mirada
y mis labios no rompan en un beso
en el contorno perfilado de tus labios.
Como si supiera, como si pudiera
por azar descubrir el color
¡inventarlo!
para acercarme a vos y decirte que te amo.
** Patricia Ortiz
lacajadepandora@...
Poeta uruguaya. Reside en Buenos Aires (Argentina). Dirige la
publicación cultural Ciberperiódico La Trastienda
(http://www.elciberperiodico.com.ar). Conduce, junto a Liliana Varela,
el programa radial “Al borde de la palabra” que se emite exclusivamente
por Internet a través de ArInfo (http://www.arinfo.com.ar) los martes de
18 a 19 hs. (hora argentina). Mantiene una bitácora literaria en
http://lascosasporsunombre.blogspot.com.
=== Jakub Smolak, el hombre que vivió a la sombra de Neruda ===============
=== Ricardo Abdahllah =====================================================
A pesar de haber sido tema de un buen número de reseñas, artículos de
prensa y estudios literarios en los años que siguieron a la muerte del
poeta, hubo al menos un viejo asunto que no encontró cabida entre los
recuerdos revolcados y vueltos a la luz a propósito del centenario del
nacimiento de Pablo Neruda. Se trata del libro El motín del Santa Marta,
que según se dijo en alguna época, un oscuro escritor polaco de nombre
Jakub Smolak publicó precisamente gracias a los oficios del poeta nacional
chileno.
Es probable que ya nadie recuerde al francamente mediocre Smolak, que no
sólo fue admirador del poeta desde que lo conoció en Batavia en 1930,
cuando Neruda, por entonces de veintiséis años, ejercía como representante
consular de Chile, sino que vivió toda su vida en función de los logros del
Nobel, lo persiguió hasta atosigarlo y sólo recibió dos atenciones de su
parte, una invitación nunca concretada para visitarlo en su casa de Isla
Negra y una nota, cuya existencia siempre se ha puesto en duda, extendida a
Salvador Allende en favor de la publicación de su única novela. Obra que
según la tesis planteada por algunos académicos norteamericanos en los
últimos años de la década del 70, es de principio a fin un homenaje a
Neruda.
Dicho planteamiento fue mal recibido en Chile y despectivamente se llamó
“smolaquianos” a quienes los sustentaron; según los intelectuales chilenos,
buena parte de ellos en el exilio por ese entonces, la obra de Smolak no es
más que un mal libro de aventuras y es absurdo que Neruda, a pesar de su ya
entonces grave estado de salud, influyera para facilitar la publicación de
una obra tan mediocre. Dicen quienes niegan la intervención del poeta que
la edición por parte de la Imprenta Nacional de Chile fue solicitada y
pagada por Smolak de acuerdo a la facultad que tenía dicha entidad para
imprimir por encargo a cualquier particular que pagara por ello.
Treinta años después el debate parece cerrado. Desde 1982 no se han
publicado textos en defensa de Smolak y el círculo que lo defendía prefirió
desintegrarse antes que continuar arriesgando su prestigio al dudar de la
seriedad de uno de los escritores más admirados del siglo XX. Sin embargo,
antes de rechazar de plano los argumentos de los que afirmaban que El motín
del Santa Marta era prácticamente una obra escrita para Neruda, vale la
pena revisar algunos detalles del desafortunado libro de Smolak que parecen
demostrar que una discusión doble (el libro como homenaje a Neruda y la
intervención de Neruda para su publicación) se convirtió en una cuestión
única atacada por los chilenos que cerraron filas para defender el orgullo
nacional. El silencio final de los “smolaquianos” dio la razón a los
chilenos que convencieron al mundo de que Neruda nunca intervino para la
publicación de la novela; pero también les sirvió para decir que El motín
del Santa Marta no es un homenaje al poeta y esta última afirmación tiene
mucho de falsa.
Tomó la carta y pensó en guardarla junto a la última foto de Jurek; luego
la quemó y al lado de las cenizas dejó la nota donde explicaba al Sr.
Mankewitz que partía en un buque rumbo a América del Sur. Ya de camino a
Kolobrzeg Silvia pensó que, al encontrar la nota, su padre partiría a
buscarla pero Julius Mankewitz leyó la carta con frialdad y la arrugó
dejándola sobre las cenizas de la carta de Jurek. No dio detalles a su
esposa. “Se ha ido” le dijo y eso fue todo.
Así se inicia la novela. Silvia Mankewitz, hija de un diplomático polaco en
el retiro, quema la carta donde su prometido, establecido en Tánger, le
anuncia que no regresará a Polonia y desesperada inicia una travesía por
mar hasta Chile donde espera reunirse con su hermano, llamado Jakub como el
autor, que se ha vinculado a un movimiento de resistencia clandestina
contra el presidente González Videla. Aunque a lo largo del texto no se
mencionan fechas, los hechos históricos descritos permiten perfectamente
situar la acción de la novela en 1949, precisamente el año en el que Neruda
“desaparece” por dos meses luego de huir clandestinamente de Chile. Es
entonces cuando Smolak, que no lo veía desde 1936 (en ese año, como
respuesta a sus cartas, Neruda le había concedido una audiencia en París),
se reencuentra con su admirado poeta. Cayendo en un abuso de confianza que
francamente disgusta al poeta, Smolak le sugiere regresar a Chile. Neruda
desestima la sugerencia que le representaría el destino que la protagonista
de la novela decide seguir.
Después de viajar hasta Liverpool, Silvia se embarca en el “Santa Marta”,
un pequeño vapor de carga comandado por un capitán excéntrico que, sin
razón aparente, comienza a racionar la comida de la tripulación, hasta que
los marineros, sufriendo hambre en un barco con las bodegas llenas, deciden
ponerle preso. El ambiente del barco antes de la sublevación y el carácter
del capitán parecieran de hecho basarse en el poema “El fantasma del buque
de carga” incluido en Residencia en la Tierra de 1933, mientras la escena
de Liverpool nos remite a “Pasajera de Capri” de Las uvas y el viento,
libro publicado por Neruda en 1954, cuando Smolak debía estar escribiendo
la obra. La noche antes del motín, cuando Silvia se dirige al capitán
parece calcar algunos versos de Neruda.
“Todo regresa del mar” dijo Silvia al capitán Ludwing, “todos los
barcos que se traga serán despojos que regresan a la playa”.
La semejanza con el poema XIV del Canto general es obvia:
Toda tu fuerza vuelve a ser origen
sólo entregas despojos triturados
cáscaras que apartó tu cargamento.
Borges decía que una sola línea magistral justificaba toda la obra de un
autor. Si estamos de acuerdo, la novela se justificaría en una de las
escenas que siguen a la detención del capitán. Hambrientos, los marineros
rebeldes suben a cubierta todos los toneles de vino y una serie de sacos
donde han metido a los animales vivos que el excéntrico capitán conservaba
en las bodegas. Para todo mundo, excepto para Smolak, es claro que es poco
práctico llevar animales vivos para sacrificarlos en altamar, pero la
inverosimilitud de la escena no le resta dramatismo:
Los hombres que habían bajado arrojaron los costales sobre la
cubierta. Caían algunas gotas de lluvia y el silbido del viento se
mezclaba con los quejidos de las gallinas y los cerdos que, envueltos
en los sacos, parecían imaginar su destino. Fue Wyszynsky, quien
seguramente quedaría al mando del barco y decidiría si continuaba el
viaje hacia América, el que asestó el primer golpe de cuchillo a los
costales. Silvia se cubrió la cara para no ver la escena y sólo
escuchó el horrible chillido de los animales. El resto de los
marineros se unió a Wyszynsky y, en medio de la algarabía, la sangre
fue inundando la cubierta. Por varios minutos continuó la carnicería
frenética de los marineros. Cuando Silvia volvió a mirar aún algo
parecía retorcerse con vida dentro del costal. Luego sintió el
horrible aliento de Wyszynsky que le ofrecía, como si fuera del todo
natural, un pedazo informe de carne cruda y ensangrentada. “Por fin,
tenemos comida, señorita Mankewitz” le dijo sonriente y satisfecho.
Silvia se retiró asqueada y vomitó toda la noche escuchando en sueños
los berridos de los animales sacrificados en tan salvaje espectáculo
de coraje y bravura. Sintió repugnancia al ver desayunando a los
marineros la mañana siguiente, pero esa noche cenó con ellos y llevó
algo de comida al capitán.
Es a partir de este punto donde lo que podría haber sido una buena novela
con un mal comienzo se transforma en un periplo sin sentido que mezcla
conflictos que parecen sacados de las mejores páginas de Conrad con
reflexiones políticas comunistas para nada pertinentes a la trama. Silvia
Mankewitz sufre una conversión milagrosa y pasa de ser la niña que huye de
casa a una estratega que planea durante el viaje el curso que deberá tomar
la revolución en Chile. Parece obvio que cuando Silvia arribe a Chile el
país se habrá salvado; así ella cumpliría en la ficción el papel que Smolak
quería para Neruda en la vida real. El capitán Ludwing es liberado en
Panamá y el barco finalmente llega a Valparaíso. La trama suena estupenda,
pero la lectura del libro es insoportable, las parrafadas de la heroína
sobre la igualdad de los hombres se hacen repetitivas y extensas y las
descripciones del mar, brillantes en los capítulos iniciales, alcanzan una
monotonía insufrible conforme se avanza en la lectura. No es fácil terminar
el libro, pero si uno lo hace se dará cuenta de que no sólo abundan los
plagios a Neruda (al acercarse a Valparaíso, Silvia dice “Ola de luz en la
que se asoma la que será mi patria” en clara referencia al poema “Mares de
Chile”: Mar de Valparaíso, ola de luz sola y nocturna, ventana al océano en
la que se asoma la estatua de mi patria) sino las referencias directas e
indirectas a la vida del poeta. La madre del marinero Kluger, confiesa él
ya en el tramo final del viaje, ha muerto (como la de Neruda) a los pocos
meses de su nacimiento y la hermana de Kortaczyk, otro de los marineros,
lleva inexplicablemente el nombre hispano de Marina, el mismo de la hija
del poeta. La descripción física y sicológica que se hace de este personaje
corresponde, casi miméticamente, a la que Neruda hizo de su madrastra
Trinidad Candía.
Aparentemente ya en 1957, Smolak envió a Neruda manuscritos de su novela
solicitándole al mismo tiempo consejos y ayuda para su publicación. Aún
molesto por la impertinencia recurrente, el poeta contesta con
recomendaciones breves que al parecer Smolak acepta sin mayores
cuestionamientos, quebrantando aun más la frágil unidad estilística y
temática de la obra. Durante la década del sesenta, ya con su novela
terminada y viviendo entre Edimburgo, donde su tío tiene una pequeña
fabrica de calzado, y Cracovia, Smolak continúa escribiendo a cartas a
Neruda y recibiendo sus breves aunque usualmente corteses respuestas.
Smolak sigue a Neruda en sus giras por Europa y aunque en muchas ocasiones
no consigue cruzar con él más que un par de palabras, comienza a escribir
artículos y estudios sobre la obra del chileno. Aunque la mayoría de ellos
distan de ser interesantes y se publican en revistas de temas generales
caracterizadas por su falta de seriedad, las traducciones que Smolak
realiza al polaco y al alemán de varias conferencias y discursos del poeta
merecen ser consideradas aparte por su limpieza y profesionalismo. Es en
razón a la traducción de uno de sus discursos, publicada en medios
académicos polacos, que Neruda invita a Smolak a su casa en Isla Negra. Las
razones por las que el polaco nunca realizó dicha visita siempre serán un
misterio.
Inútilmente Smolak intenta contactar a Neruda en Suecia luego de que el
poeta recibe el Premio Nobel; el último encuentro se daría dos años más
tarde, cuando, acompañando en viaje a su compatriota el empresario
Sebastian Gertsmann, que intenta abrir explotaciones de cobre en Tierra del
Fuego, Smolak, ya casi de setenta años, logra finalmente arribar a Chile.
Por tierra el polaco se desplaza hasta Santiago. Son tiempos difíciles,
corre 1973, ya han pasado los meses de gloria del gobierno de la Unidad
Popular y las presiones internas, apoyadas desde el exterior, resquebrajan
el gobierno de Allende. Cuando recibe a Smolak, Neruda se encuentra enfermo
y a puertas de una intervención quirúrgica. Pocos amigos lo visitan y es el
polaco quien se encarga de él en los días previos a su ingreso al hospital.
Es entonces cuando Neruda probablemente extiende al presidente Allende, la
nota cuya existencia enfrentó años después a los “smolaquianos” con los
académicos chilenos. Con nota o sin ella, El motín del Santa Marta se
imprime en agosto de 1973. El lanzamiento del libro se prevé para el 23 de
septiembre, pero el 11 cuando sólo algunos ejemplares han sido entregados a
librerías y periódicos en calidad de cortesía, el gobierno de Allende es
derrocado y las fuerzas militares destruyen toda la producción existente en
las bodegas de la Imprenta Nacional. La orden verbal fue justificada a
posteriori argumentando que “la práctica totalidad de los libros impresos
desde mayo hasta la fecha contenía propaganda procubana y prosoviética”.
Aún durante los días posteriores al golpe, Smolak visita a Neruda, un
personaje muy mal visto por el gobierno militar, y hay quien afirma que las
visitas a Neruda fueron la causa de la detención de Smolak en noviembre de
ese mismo año. Neruda había muerto el 23 de septiembre, precisamente el día
previsto para el lanzamiento del libro donde tal vez el Premio Nobel habría
hablado en favor de la obra del polaco. Muchos trabajadores acompañaron los
funerales de Neruda, celebrados casi de manera clandestina y bajo
vigilancia policial; en cambio, pocos amigos lo hicieron. La mayoría de
ellos habían abandonado el país o se encontraban en la clandestinidad.
Smolak pronunció un corto discurso que es recordado como el menos solemne y
el más honesto de los cuatro que se pronunciaron esa tarde.
En los archivos oficiales puede encontrarse una referencia a “Jakub Smolak,
ciudadano polaco deportado en el buque Caridad el día 25 de noviembre”,
pero ningún pasajero polaco descendió del buque ni durante su escala en La
Habana ni a su arribo en Portugal. La historia le niega un lugar y fecha de
fallecimiento al hombre que vivió a la sombra de Neruda y fue una de las
personas que lo visitaron en sus últimos días, cuando pocas cosas eran más
peligrosas en Chile que visitar a uno de los más famosos intelectuales
comunistas de América. Nunca se sabrá si existió la nota de Neruda a
Allende, pero, en justicia, si a Neruda le importaba más el hombre que el a
veces banal oficio literario, es bien probable que el poeta nacional de
Chile haya tenido por lo menos una atención con el único amigo que le duró
toda la vida.
** Ricardo Abdahllah
r_abdahllah@...
Escritor colombiano (Ibagué, 1978). Publicó sus primeros textos en los
diarios Protexto y Vanguardia Liberal (http://www.vanguardia.com), de
Bucaramanga, y se dio a conocer en 1999, cuando su libro Noche de quema
ganó el Premio Metropolitano de Cuento de esta ciudad. Fue durante dos
años profesor de literatura en la Universidad Industrial de Santander
(UIS, http://www.uis.edu.co) y elInstituto Caldas
(http://www2.unab.edu.co/institutocaldas/index.jsp). Residió en Estados
Unidos (2001) y actualmente en París (desde 2005), donde escribe para
Rolling Stone Latinoamérica (http://www.rollingstonela.com), La Hoja
(http://www.lahoja.com.co), El Malpensante
(http://www.elmalpensante.com), Revista Don Juan
(http://www.revistadonjuan.com) y, ocasionalmente, para Revista
Credencial (http://www.revistacredencial.com), Puesto de Combate
(http://www.puestodecombate.com) y Gatopardo (http://www.gatopardo.com).
Ha publicado los libros de cuentos Noche de quema (1999) y El desierto
(2003), la novela corta Licantropía (2001) y la biografía Kurt Cobain,
el rock estaba muerto (2006). Su relato “La historia de Elizabet
Bathory” fue llevado al cine por el director Leonardo Carreño.
=== Silencio cifrado (extractos) Eustoquio Silva =====================
*** El que vive en mí
A ratos me abandona
camuflado entre las sombras dice
nutrirse sólo de palabras
mientras
en silencio asumo el hábito secular
de alimentar mi cuerpo.
*** Me cobijan sombras
Una alberca peina sus aguas tranquilas
sometido el tropel
sólo altera la quietud
el grito inoportuno de un tordo
que festeja algunas migas
Al fondo
la tarde es una dama de ojeras inmensas.
*** Todo es comienzo
Cada palabra nace y termina justo
donde todo es comienzo
cuerpo de peso vacilante el poema
cae
se levanta
Metal sin edades
El que nombra ¿Volverá mañana?
*** Afloramiento
Bien
juntemos voces
espejo fragmentado
lenguaje
herido del mundo.
** Eustoquio Silva
eustoquiosilva@...
Poeta venezolano (San Felipe, Yaracuy, 1941). Reside en Valencia, Estado
Carabobo, Venezuela. Licenciado en relaciones industriales por la
Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve, 1970) y docente en la
misma escuela entre 1976 y 1982, así como en la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve), desde 2001. Ha
publicado los poemarios Árbol de siempre (La Tuna de Oro, 2002)
Variaciones del paisaje y otros poemas (2006) y Silencio cifrado (El
Perro y La Rana, 2007), así como la plaquette Y se hizo bosque (Viento
del Sur Editores, 2004). Poemas suyos aparecen en Poesía yaracuyana, de
Pedro Antonio Vásquez (1978); Antología de poesía yaracuyana, de Orlando
Barreto (1983), y Voces del paisaje (Ateneo de San Felipe, 2004).
Ganador en el Certamen Mayor de las Artes y de las Letras promovido por
el Consejo Nacional de la Cultura (Conac, http://www.conac.gov.ve, 2004
y 2006). Ha participado, como invitado, en la IV Feria Internacional del
Libro Expolibro (UC, 2002), en el II Encuentro Nacional de Jóvenes
Escritores (UC, 2004), en el V Encuentro Internacional de Poesía (UC,
2006) y en la III Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven
(2007). En 2002 dictó el seminario “Imagen y poesía de Vicente Gerbasi”,
auspiciado por el Conac y la Dirección de Cultura de la UC. Su libro
inédito Señal de alguna vez fue reconocido con mención honorífica en la
I Bienal de Poesía Eduardo Sifontes (2007).
=== Eso no es jabón que se gasta Anitzel Díaz ========================
La señorita Finita era amante del esposo de la hermana de mi abuela. Era la
única gracia que se le conocía. Nunca salía de su casa, la gente murmuraba
pero no mucho, nadie sabía qué hacía ni de qué vivía. Dicen que era hija de
uno de los grandes cuando Batista, y que vivía del dinero que le mandaban
de fuera, sus parientes, dicen que se quedó para estar con él. Cuando yo la
conocí era una anciana hermosa con los dientes postizos perfectos que
mostraba en una linda sonrisa. Recuerdo que usaba unas blusas blancas
vaporosas y unos pequeños pendientes así como los tuyos. Todos en el barrio
sabíamos que era la amante de don Rafael Lebrija, pero nadie le hacía
muinas, ni la miraba de reojo. Siempre fue la señorita Finita y siempre se
le quiso mucho.
La tía Quiqui, esposa legítima de don Rafael, era una mujerona gorda de
cachetes llenos, siempre con un tabaco en la boca. Malhablada y
pendenciera, siempre supo de la existencia de Finita, pero decía que ella
no se iba a marchitar en eso, que mejor era que se le marchitara el miembro
a Don Rafael por exceso de uso. En ese entonces no sabía o no entendía qué
decía la tía, ahora lo sé. La tía Quiqui hacía melcocha y pirulís, también
torcía tabaco. Yo todos los días iba por mi melcocha, siempre me preguntaba
lo mismo —y qué, ¿viste hoy a don Rafael? —Sí, tía, pasó a la misma hora
con su garrafa de agua para Finita—, no más resoplaba la tía, ten tu
melcocha y regresa mañana, también mandaba tabaco para mi abuela.
Don Rafael Lebrija hizo el mismo recorrido de diez cuadras por veinte años.
Le llevaba agua fresca del filtro de su casa a Finita. Es de barro decía...
el filtro, pobrecita, le llevo su agua. Se ponía su sombrero, un poco de
loción, no mucha para que Quiqui no sospechara y se iba. Pasaba en frente
de casa de mi abuela, todos salíamos a saludar. Se quedaba los cinco
minutos de rigor, y luego se iba que porque el agua se calentaba. Llegaba a
casa de Finita, ya ella lo estaba esperando, se quitaba el sombrero, miraba
en derredor y entraban los dos tomados de la mano. La tía Quiqui me hacía
tomar el tiempo que pasaba don Rafael ahí, nunca más de veinte minutos,
nunca en veinte años. Regresaba rojo como un tomate y ya sin aire.
Un día escuché a mi abuela preguntarle a la tía por qué no dejaba al
sinvergüenza de don Rafael, y la tía Quiqui le respondió, ay, Mima, es que
ese hombre mira que sabe hacer lo suyo, ¿cómo que lo suyo, Quiqui?, mira
que tienes cada cosa, mujer. Sí, Estela, ese hombre cuando te agarra,
bueno, mira que es bueno en la cama, y como decía mi mamá, eso no es jabón
que se gaste y pues a mí me gusta que me dé lo mío. Es que Quiqui, hay
otros, te pueden dar lo mismo, Mima, mira que aguantar nada más por eso.
Estela, lo he intentado, ¿te acuerdas de Chicho, el vecino de mi madre?
Pues lo intentamos y Luis, bueno, mira, ni te cuento. Rafael tiene una
manera de tocar, de sobar, de beberte, no sé, no logro desprenderme de eso,
no se lo voy a regalar a la Fina, sé que por eso no lo deja. Lo único que
quiero, Estela, es morirme antes que él. Lo quiero ver solo.
Un día Finita no salió más a recibirlo, se murió dicen que solita en su
casa, con un vaso del agua fresca del filtro de casa de la tía Quiqui, ese
día el agua no estaba tan fresca. La tía Quiqui murió poco después, sus
últimas palabras fueron para Don Rafael, ahora va aprender usted a vivir
solo como se lo merece.
** Anitzel Díaz
anitzeld@...
Escritora mexicana (1974). Textos suyos han sido publicados en las
revistas etcétera y Letras Libres (http://www.letraslibres.com).
=== Poemas Andrea Naranjo Merino =====================================
*** sin título
La vida es el sueño
en el que desplegamos
esta tierra que ya no es de nadie,
el lamento de las hojas
cuando traen de la historia
el tiempo de los imperios que han caído
El sueño
es la manera que tenemos de vivir
encerrados en una torre
de ventanas menguadas
por el mismo pensamiento
La vida es el sueño
del que salimos y llegamos
en un solo instante,
la pesadumbre de la guerra y el arma
que nos dicta en la memoria
lo inolvidable del río
que recorre al anverso el continente.
*** sin título
La traicionó el mar,
se la tragó entera
y desvaneció de la playa
los sueños que en forma de luces
había prolongado con su tiempo.
Esa mañana
dejó servido el desayuno
y se fue a caminar
por la malvarrosa,
nunca volvió a la mesa
y desde el fondo
se percibía ausente
y sentía la soledad de su casa
y veía en las pinturas de su casa,
cómo el mar
se iba también desbordando
Ella era como el recuerdo
de los navíos en primavera
y en una lágrima
el mundo des-dibujándose,
el recorrido de la palabra
y la pincelada
cuando vuelven eternos los pasos.
*** Desplazados
Descalzo el viento
huye con los desplazados
a una tierra
que ya no es de nadie,
el olor del cansancio
y las papayas
abandonadas en los cestos,
definen una historia
que ya no toma las mismas calles;
todos,
se dirigen hacia el borde
sin pensar que un día
volverán al atardecer.
*** La misma muerte
Ha vuelto la lira
a tocarle a la muerte,
en un campo
que quiso extender la vida,
cuando menguaban
las esperanzas
y las oraciones a un dios
que se define
más allá del pensamiento.
Es la misma muerte
con otra cara,
con cara de soldado
exiliado a la fuerza,
con cara de madre
extendida en el recuerdo,
con cara de niño
ultrajado por el aire...
y descalzo,
atento al “bum”
del arma y la locura.
¿A qué dimensión
pertenece entonces
esta marcha
que nos lleva al fondo,
al fondo, al fondo?
** Andrea Naranjo Merino
andreanaranjo50@...
Escritora colombiana (Cali, 1974). Es abogada, egresada de la
Universidad de San Buenaventura (http://www.usb.edu.co), de Cali. Reside
en Estados Unidos, donde trabaja como instructora de español en James
Madison University (http://www.jmu.edu). Textos suyos han aparecido en
el diario El País (http://elpais-cali.terra.com.co) y en su magazín
dominical La Gaceta, diarios El Tiempo (http://www.eltiempo.com) y
Occidente (http://www.diariooccidente.com.co), y en las revistas Magazín
Dominical del diario El Espectador (http://www.elespectador.com), En
Contacto y Arena, del diario Excelsior (México), así como en la revista
Nexus, de creación propia. Textos suyos han aparecido en los libros I
Concurso de Crónicas, Cuentos y Poesía para Autores Inéditos (Editorial
Gestores del Cambio, 1993) y Universos (Ediciones Embalaje del Museo
Rayo, 1996, 1997, 1998 y 2000). Ha publicado el libro Espejismo
(Ediciones Embalaje Museo Rayo, 1997).
=== La marca de nacimiento Gaspar Jover Polo =========================
Cuando Nora era muy pequeña, papá y mamá se quedaban a solas contemplándola
durante horas porque se sentían felices solamente por el hecho de estar
juntos. Parecía un claro indicio de la armonía que reinaba en su hogar,
pero, para los amigos de la familia y para los familiares, esta actitud
puramente contemplativa resultaba un tanto extraña. Todos tenían la opinión
de que se desatendían, dentro de la casa, otras actividades importantes y
algunas obligaciones imprescindibles. Los allegados comprobaban con temor
que Nora tardaba en tomar contacto pleno con el mundo sencillo y austero
que la estaba esperando y sentían, también con temor, que los padres no
parecían conscientes de ese retraso. Más bien, al revés, los dos estaban
entusiasmados con la forma de ser de la niña, con su notable
ensimismamiento. Creían detectar en el mutismo de su hija una marca de
singularidad más que una deficiencia sicológica.
La niña habló tarde y poco y, cuando ya estaba a punto de terminar su
desarrollo corporal sin otros contratiempos de salud, se quedaba todavía
por largo rato pensativa, sin apenas moverse, mientras papá y mamá la
contemplaban en un momento íntimo que se prolongaba toda la mañana o toda
la tarde. Los dos creían descubrir en la pose distante y ensimismada de su
criatura un modo de ser muy particular, una marca de sensibilidad extrema.
Papá disimulaba e iba al cuarto de baño o al despacho, cuando lo que
deseaba de verdad era seguir adivinando sin interrupciones, ya que no por
sus palabras, por sus siguientes gestos, el camino que la joven iba a
tomar, las ideas que le daban vueltas en la cabeza mientras permanecía en
silencio. Eran momentos en los que la niña parecía llamar a una puerta
desconocida; era el comienzo de algo que podía resultar desconcertante y
que podía surgir de repente de su gesto de pausada concentración, y los dos
estaban allí para reconocerlo en cuanto se manifestara. La admiraban y le
hablaban en un susurro apenas cuando ella estaba delante; intentaban
acercarse con el mayor sigilo a un distanciamiento que resultaba
espectacular. Y, cuando no estaba delante, trataban con gran calor el tema
de hasta dónde podría llegar su pequeña.
Pasaron algunos meses más y Nora fue al instituto después de aprobar sin
dificultades todos los cursos. Hacía en clase lo imprescindible y,
enseguida, regresaba a su ámbito familiar. La fascinación iba creciendo en
los padres, que ya no se ocupaban solamente de seguir mirándola, sino que
iban más allá y atendían también a lo que pudiera hacer fuera de casa. Nora
los atraía hacia su órbita cuando se adentraba en esos prolongados
silencios, cuando estaba como detenida a las puertas del gran suceso que no
se podían perder. Pero podía suceder también que la manifestación de esas
posibilidades innatas ocurriese con todo su esplendor en el instituto o en
la calle. Nora tenía las manos y el rostro muy blancos; los ojos, en vivo
contraste, negros, por lo que la intensidad de su mirada se acentuaba
debido al color muy oscuro de las pupilas y a una inteligencia natural que
les parecía fuera de toda duda. Papá y mamá deseaban que la relación entre
los tres fuera más normal, algo más cómoda, pero quizás sólo se sintieran
felices en esos ratos de ocio ajeno a todo lo que no fuera la
contemplación. Papá dudaba a veces de que la adolescente pudiera encontrar
a un hombre que tuviera la necesaria paciencia para seguirla en su mundo
aparentemente impenetrable, en sus prospecciones especulativas, que
disfrutara con sus excesos de activa meditación. Y opinaba que, si por una
rara causalidad encontraba al compañero idóneo, tendría que ser alguien que
viniera desde ese lado misterioso dentro del que Nora sabía manejarse como
nadie.
La observaban con atención y estudiaban, entre los amigos que la niña
traía, a los posibles candidatos a novio aunque ella no demostrara especial
interés por ninguno de los invitados, ya fuera rubio o moreno, enclenque o
tan desenfrenadamente atlético que se rozara con el marco de las puertas;
ya fuera hombre o mujer. A todos los amigos y compañeros, les brindaba
cobijo espiritual o lo que necesitasen sin hacer distinciones. A cada uno
por un motivo y a todos en conjunto, los llevaba al domicilio familiar y
los atendía con la misma solicitud. Papá y mamá no adivinaban preferencia
por alguno de esos invitados que, nada más llegar, ocupaban con timidez las
sillas más próximas a la puerta de la calle y que, otro día, tomaban
posesión de un asiento más céntrico, que se acomodaban de uno de los dos
sillones.
No hubo tampoco momentos culminantes durante el curso de acceso a la
universidad en el que, al contrario que la mayoría de los estudiantes, Nora
se sintió reforzada en su interés por los estudios o por algunas
asignaturas en especial. Los amigos que traía a casa eran otros, pero
seguía comportándose con ellos de la misma manera exquisita e igualitaria
mientras hacían los deberes. Al parecer, los desconocidos acudían a la vera
de Nora atrapados por el mismo hechizo que padecían los padres. Los padres
intentaban de lejos oír las conversaciones, atisbar los pasos de la
misteriosa adolescente, pero, por supuesto, la dejaban hacer a solas con su
amigos la mayor parte del tiempo. Otro cambio de situación a destacar fue
cuando Nora se marchó del pueblo para estudiar la carrera, es decir, cuando
tuvo que abandonar la vida en familia. Sin repetir ningún curso, ni
siquiera asignaturas sueltas, había alcanzado la preparación necesaria para
acceder a la universidad después de haber sido, en definitiva, una
estudiante de notable alto. La separación del entorno que le había
resultado tan cálido la llenó de desasosiego; pero, con el tiempo, el
campus universitario constituyó para Nora todo un estímulo y ejerció para
ella una determinante atracción. Los padres recibieron por carta la noticia
de que se sentía plenamente acoplada al nuevo hábitat: el césped era
llamativamente verde y regular en los espacios ajardinados, los edificios
de las distintas facultades resultaban a la vez construcciones brillantes y
funcionales dentro de un entorno, sobre todo, armonioso. Por las avenidas
amplias, fluía el río de los jóvenes estudiantes mezclados con los
profesores, y todos eran activos, emprendedores, educados. Y en medio de
ese ajetreo estudiantil, Nora se tropezó con Jacinto, que estudiaba segundo
curso en la misma facultad.
Mamá y papá recibieron la noticia de que la pequeña estaba interesada por
un hombre algo mayor, un muchacho formal y buen estudiante, por lo que
sintieron a la vez un profundo descanso y una insatisfacción honda. Les
parecía lógico que la pequeña se enamorara, que más tarde se casara, pero
también les suponía un pequeño desengaño la confirmación de esa esperada
contingencia. Lo insospechado y fuera de lo normal no acababa de
producirse; más bien todo lo contrario; de manera que no pudieron evitar un
fuerte desánimo por separado y a la par, como si hubieran perdido ya para
siempre la oportunidad única de la revelación. Nora ya no se consumía
interiormente; la gran promesa se desinflaba y ambos se sentían
desaprovechados, frustrados. La joven estudiante se sentó sobre el césped
al lado de Jacinto para hablar de todo un poco antes de entrar a la
siguiente clase. Hacía calor en el campus; las tardes eran plácidas bajo un
sol espléndido por el amplio conjunto de edificios nuevos interrumpido por
los numerosos espacios ajardinados. Por el espacio universitario, se notaba
una armonía especial, un brillo característico, una luz pletórica, cuando
todas las fuentes sonaban a la vez junto al murmullo de los chopos y de los
sauces que caían sobre el estanque. Ella estaba entregada a la relación con
el novio y ya no cabía esperar que reaccionase en otro sentido, en el otro
sentido. Nora estaba completamente tendida sobre la hierba y Jacinto la fue
a besar allí mismo, sobre el césped que cubría el hueco entre dos de esas
monumentales construcciones.
** Gaspar Jover Polo
joverpolo@...
Escritor español (Alicante, 1961). Profesor de lengua y literatura.
Cuentos suyos han aparecido en revistas digitales y en publicaciones
impresas de su provincia. Tiene inéditas, también, varias novelas.
=== Mi otra lengua (extractos) Rocío Santillana ======================
Oxígeno es
el vapor constante de mi sexo
===
Placer
la tinta de mi pluma
mojando el papel de tu espalda
===
maldito tú, por no padecer el dolor de mis ovarios.
tu fórceps horadando mi útero
y la palpitación de mi clítoris en tus dedos
balsámica bendición.
te sientes culpable de no ser yo
arrepentido
de la euforia que te pierdes.
===
Guanahacabibes
lo que queda de una aldea arrasada por el ciclón
es un helado al sol de tu lengua
una burbuja flotando en el mar Caribe
somos los dos varados
yo en tu península
tú en la espuma de mi vientre
entre las piernas de una sirena
que bailó endiablada entre ranas, jejenes y cucarachas.
===
por algo me arrebata esa guapería tuya de muérdete el labio, que estoy en
[candela.
por esa noche de inundaciones bajo una marquesina, donde me besaste tan
[largo, que corrieron por mis piernas más ríos que por las calles de
[madrid.
por aquella noche
en que nos follamos
lunas y lunas
sin parar de llover
** Rocío Santillana
rocio.santillana@...
Escritora peruana (Lima). Reside en Madrid, donde ha trabajado como
guionista de series de TV como MIR, Calle Nueva o La sopa boba.
Actualmente escribe en Lima su primera novela. Mi otra lengua es su
primer cuaderno de poemas y cuentos.
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
“Se dice a menudo que el cuento es una novela en síntesis y que la novela
requiere más aliento en el que la escribe. En realidad los dos géneros son
dos cosas distintas; y es es más difícil lograr un buen libro de cuentos
que una novela buena. Comparar diez páginas de cuento con las doscientas
cincuenta de una novela es una ligereza. Una novela de esa dimensión puede
escribirse en dos meses; un libro de cuentos que sea bueno y que tenga
doscientas cincuenta páginas, no se logra en tan corto tiempo. La
diferencia fundamental entre un género y el otro está en la dirección: la
novela es extensa; el cuento es intenso”.
Juan Bosch, “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos” (1960).
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Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 4 de agosto de 2008
Jorge Gómez Jiménez
http://jorgeletralia.blogsome.com
Editor de Letralia, Tierra de Letras • http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 190
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
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~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 7 de julio de 2008
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
Mujeres ganadoras. / Cine en Sade. / Venti sangrienta. / | Breves
Honorable Cuevas. / De nota a libro. / Armas en |
plaquette. / Harmonie al desnudo. / De nuevo Don |
Hilario. / Títeres en Monagas. / Aprender en el Celarg. |
/ Niños que cuentan. |
|
Español Bernardo Atxaga obtuvo el premio final Grinzane | Noticias
Cavour. / Publican compilación con obras de doce |
dramaturgos mexicanos. / Murió el académico ecuatoriano |
Galo René Pérez. / Escogidos autores de la Novísima |
narrativa breve hispanoamericana. / Amir Valle gana el |
III Premio de Novela Negra Ciudad de Carmona. / Centro |
Lorca quiere recuperar obras que Dalí regaló al poeta. / |
Estrenan en Cuba versión fílmica de Paradiso, de Lezama |
Lima. / Renán Vega Cantor gana el premio Libertador al |
Pensamiento Crítico. / Margaret Atwood gana el Príncipe |
de Asturias de las Letras. / Boliviana Mónica Velásquez |
Guzmán recibe premio Yolanda Bedregal. / Publican DVD de |
La casa de Bernarda Alba en lenguaje de signos. / |
Falleció la traductora alemana Elke Wehr. / Alí |
Chumacero fue homenajeado el Palacio de Bellas Artes. / |
En otoño se inicia digitalización de la Biblioteca |
Nacional de España. / Falleció el escritor mexicano |
Xorge del Campo. / Hallan en el Malba escenas faltantes |
de Metrópolis, de Fritz Lang. / Mario Vargas Llosa |
regresa al teatro con Las mil noches y una noche. / |
Eduardo Galeano es declarado Ciudadano Ilustre del |
Mercosur. / Falleció el poeta y narrador español Andrés |
Quintanilla Buey. / Descubren poemas inéditos atribuidos |
a Neruda. / Medellín dio inicio a su fiesta de la |
poesía. / Autores inéditos dejarán de serlo con Monte |
Ávila. / Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, |
será llevada al cine. / Literatura y cultura del Siglo |
de Oro es discutida en España. / Recuerdan a Eugenio |
Montejo en el primer mes de su muerte. / Semana Negra de |
Gijón se inicia este viernes. / Gamoneda asistirá a |
jornadas literarias de Villanueva de los Infantes. / |
Congreso de literatura medieval europea celebrarán en |
España. / Salón Arturo Michelena inició recepción de |
obras. / Literatura infantil se reunirá en Buenos Aires. |
/ VI Feria del Libro Unica celebrarán en Maracaibo. / |
Asociación Colegial de Escritores se reunirá en León. |
Saramago, Savater y Gamoneda entre los invitados. / |
Simposio recordará a las mujeres de la independencia |
latinoamericana. / Literatura infantil será analizada en |
Cuba. / Congreso sobre mujeres en las letras realizarán |
en Buenos Aires. |
|
Ramossucreana. / El Séptimo Cielo. / | Literatura
quieroquemeleas.com. / Viaje al fin de la noche. / | en Internet
Diccionario biográfico del Ecuador. / La Parada Poética. |
|
“Triunfo Arciniegas, un escritor para todos los | Especial:
lectores”, Octavio Escobar Giraldo. / “Mujeres muertas | Triunfo
de amor, honda penetración en la psicología femenina”, | Arciniegas
Jaime Echeverri. |
|
“Adiós, Eugenio, al filo de tus setenta”, Arturo | Artículos y
Gutiérrez Plaza. / “Los cien años de João Guimarães | reportajes
Rosa”, Harold Alvarado Tenorio. / “Tras La huella del |
bisonte”, Rafael Rattia. / “El protagonista de la pobre |
musiquilla de las esferas”, Rolando Gabrielli. / “El |
amor es fuego abrasador”, Leopoldo de Quevedo y Monroy. |
/ “¿Quién mató a mi madre? me elevó por encima de la |
realidad”, Andreu Martín. / “Lectura de Donde yo no |
estaba, de Marcelo Cohen. Una poética de la disolución”, |
Sergio G. Colautti. / “Repaso a la narrativa de Ana |
Teresa Torres”, Valmore Muñoz Arteaga. / “De los |
conflictos entre la literatura y la Revolución cubana”, |
Miguel Correa Mujica. / “Historias bogotanas”, Dixon |
Moya. / “Eduardo Galeano y los ojos abiertos de América |
Latina”, Jorge Majfud. / “Tricentenario de Charles |
Wesley (1707-1788)”, Juan Franco Crespo. |
|
Antonio Orlando Rodríguez: “Una historia realista es | Entrevistas
como una ensalada sin aderezo”, entrevista por Eduardo |
Corrales. / “La poesía es un camino impredecible”. |
Entrevista a Ana Isabel Conejo por Augusto Rodríguez. / |
Fredy Pacheco: “Hoy me reflejo en los ojos más tiernos |
de la historia del arte”, entrevista por Lidia Corcione |
Crescini. |
|
“Tiempos de violencias”, Nelson Guzmán. / “Franz Kafka. | Sala de ensayo
Carta sin destino”, Gabriel Mantilla Chaparro. / |
“Aproximación a los conceptos de conocimiento, creencia |
e ideología en la enseñanza de la historia de Venezuela |
a partir de los aportes de Teun van Dijk”, María E. del |
Valle de Villalba. |
|
“Invocación a la menguante luna”, Gabriela Trujillo. / | Letras
“El milagro de la muerte”, Gerardo Guarache Ocque. / Dos |
canciones de Jorge Eduardo Padula Perkins. / “Amo a mi |
mamá”, Daniel Alarcón Osorio. / Poemas de Carmen Rojas |
Larrazábal. / “Trucco, Paco, Floppy y Bimbo”, Raquel |
Blasco Sánchez. / Cinco haikús de Eleuterio Hernández |
Gómez. / “Sin vuelta porque quise”, Susana del Rosal. / |
Poemas de Ana María Caliyuri. / “Sin mirar atrás”, |
Gabriel Rimachi Sialer. / Poemas de Israel Aguilar. / |
“El llavero”, Juan Planas. / Poemas de Elsa Sanguino. / |
“El discurso”, María Celeste Vargas Martínez. / “Espalda |
e idioma de perro”, Carlos Barbarito. / “Yo no soy |
Torquemada”, Yvette Schryer. |
|
“Obra poética”, Erasmo Fernández. | El regreso
| del caracol
|
Contacto con Isaac Chocrón. | El buzón
|
Rafael Cadenas. | Post Scriptum
|
===========================================================================
HABLEMOS..., de Octavio Santana Suárez
Redactado a la manera de los clásicos de la filosofía, en el estilo
característico del español Octavio Santana Suárez, Hablemos... dibuja
diversas reflexiones sobre los grandes temas de siempre.
“Un inmenso poema del pensamiento”. Antonio Núñez Ordóñez.
Léelo en Editorial Letralia: www.letralia.com/ed_let/hablemos
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
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||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Mujeres ganadoras. A finales de mayo fue emitido el veredicto del V
Certamen Internacional de Poesía “Victoria Siempre 2008”, cuya plantilla de
premios estuvo poblada mayoritariamente por mujeres. El certamen fue
convocado a principios de este año en el marco del VI Encuentro
Internacional de las Artes y la Poesía “La de las Siete Colinas”, a
celebrarse en Victoria, Entre Ríos (Argentina), del 7 al 9 de noviembre
próximos. La argentina Liliana Waipan (Bernal, Buenos Aires) obtuvo el
primer premio, mientras que el segundo fue para la mexicana (y además
letraliana) Angélica Santa Olaya y el tercero para la también argentina
Paulina Riera (Santa Fe). Fueron concedidas menciones especiales a la
argentina Mirna Aránzazu Santillán (General Rodríguez), la colombiana Ana
María Unhold (Bogotá) y los argentinos Juana Rómulo (Victoria, Entre Ríos)
y Víctor Hugo Tissera (Cañada de Gómez, Santa Fe). Editorial Namastei
publicará próximamente un poemario con obras de la ganadora del primer
premio. En el veredicto, el presidente del jurado, Julio Díaz-Escamilla,
felicitó a Waipan, a cuya obra le reconoció “la espontaneidad sonora de
quien no pretende decir algo y lo dice todo, de quien asume su oficio como
un divagar por el mismo entorno que todos recorren pero en el que sólo ella
descubre detalles que los demás no”.
http://www.letralia.com/firmas/santaolayaangelica.htm
Cine en Sade. Ya están abiertas las inscripciones para la tecnicatura
virtual “Escuela de narrativa y guión de cine”, organizada por la seccional
Villa Mercedes (San Luis) de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade).
Los participantes recibirán un diploma como técnicos superiores en dichas
áreas después de completar los dos cursos de que está compuesta: narrativa
contemporánea (con orientación a la investigación informática) y guión de
cine. El primero será dictado por Yolanda Lía Accetta, Criticón Cebeza de
Limón, Norberto Federico Fernández Lauretta y Fernando Andrés Saad,
mientras que en el segundo los docentes serán Claudia Esther Reyes y
Fernando Andrés Saad. La tecnicatura tiene un costo total de $1.050 (US$370
o 210 euros para estudiantes del exterior). Sade también está ofreciendo un
taller de guión para corto y mediometraje, a cargo del profesor Elbio
Córdoba, y un curso de historia del cine estadounidense, a cargo de Alberto
Tricarico.
http://engc.campusinstituto.com.ar
Venti sangrienta. Acaba de aparecer La dama de estas ruinas, un estudio
sobre La Condesa Sangrienta de Alejandra Pizarnik, estudio que presenta la
investigadora venezolana Patricia Venti (Maracaibo, 1966) sobre La Condesa
Sangrienta, un breve texto en prosa de Alejandra Pizarnik (1936-1972) que
gira en torno a un personaje mitificado a través del arte y la literatura:
la condesa húngara Erzébet Báthory, quien asesinó y torturó en su castillo
a aproximadamente 650 muchachas. Los métodos de tortura están detallados en
el libro de la Pizarnik con una belleza y un detalle asombrosos mientras
que la “máscara-Bathory”, como la llama Venti, oculta a Pizarnik, personaje
de su propia obra, que se funde y se confunde con la víctima y su sangre,
la palabra y el silencio. “La condesa sangrienta debe ser entendido como un
texto autobiográfico en relación con el erotismo, la violencia, el exilio,
la muerte, lo obsceno, y lo traumático infantil”, explica Venti. “La
reiteración del silencio alude a la autocensura que le impide enunciar
aquello que será la mirada y al mismo tiempo, la voz de la desolada que la
llevará a lo ‘oscuro’ ”. El libro tiene 113 páginas y puede adquirirse en
línea en las librerías digitales Lulu, Amazon, Barnes & Noble y Target.
http://www.lulu.com/content/2422734
Honorable Cuevas. Este miércoles 9 a las 7 de la noche será presentada en
el Centro Cultural de España, en Guatemala, la novela Una familia
honorable, de Rafael Cuevas Molina, publicada por F&G Editores. En el
evento intervendrán Javier Payeras y Francisco Morales Santos, además del
autor. La novela se enfoca en el período de posguerra en Centroamérica. Los
personajes viven y actúan en los primeros años del siglo XXI, pero años
atrás cada cual estuvo ubicado, queriéndolo o no, en espacios distintos y,
a veces, opuestos, dentro de una sociedad herida por la guerra. Más allá de
los afectos y los desamores, todos se encuentran inmersos en una sociedad
en crisis. Como en otras novelas de Rafael Cuevas Molina, hay una presencia
importante de personajes femeninos en cuyas personalidades el autor bucea,
mostrando diferentes matices que los caracterizan. Cuevas es guatemalteco y
reside en Costa Rica. Trabaja en el Instituto de Estudios Latinoamericanos
de la Universidad Nacional, en la Maestría en Estudios Latinoamericanos y
el Doctorado en Letras y Artes en América Central. Ha publicado en Costa
Rica y Guatemala las novelas Vibrante corazón arrebolado, Al otro lado de
lluvia, Los rastros de mi deseo, Pequeño libro de viajes y Recuerdos del
mar, así como el poemario Crónicas del centro que resplandece y varios
libros sobre cultura centroamericana, como El punto sobre la i (políticas
culturales en Costa Rica 1948-1990), Traspatio florecido (Tendencias de la
dinámica cultural en Centroamérica, 1979-1990) e Identidad y cultura en
Centroamérica. Es pintor con varias exposiciones individuales y colectivas
en Guatemala, Costa Rica y Cuba.
http://www.fygeditores.com/FGFH9789992261774.htm
De nota a libro. El Instituto Raúl Porras Barrenechea, de Lima (Perú) ha
organizado el taller de periodismo narrativo “Cómo convertir una nota de
periódico en un libro”, que David Hidalgo Vega desarrollará en cuatro
sesiones de 7 a 9 de la noche el miércoles 9, viernes 11, lunes 14 y martes
15 de julio, en el auditorio del mencionado centro de estudios (Colina 398,
Miraflores). El taller está dirigido a periodistas, escritores,
historiadores, docentes del área de ciencias de la comunicación, letras y
ciencias humanas, profesores de educación secundaria, estudiantes
universitarios y público interesado. Los asistentes recibirán las
herramientas indispensables para aprovechar los recursos de la literatura
en la narración de episodios reales. A través de sesiones interactivas se
trabajará una estructura que va desde la construcción de escenas, el uso de
diálogos, el manejo del tiempo narrativo, hasta el perfil de los
personajes, entre otros recursos del periodista-escritor, y se desarrollará
un caso desde el inicio del taller, con el objetivo de llegar a la creación
de su propia versión de la historia, de acuerdo a las herramientas
aprendidas. Hidalgo es coautor del libro La muerte se escribe sola; una
historia basada en el crimen de Challapampa (Agenciaperu y Aguilar, 2006),
que relata, a manera de reportaje novelado, los detalles de un asesinato
que conmocionó a Arequipa hace treinta años. También es autor de Sombras de
un rescate: tras las huellas ocultas en la residencia del embajador japonés
(Planeta, 2007), que recrea a manera de una gran crónica las incidencias
del último acto terrorista de envergadura protagonizado por el MRTA. El
ingreso es libre. Quienes deseen obtener el certificado del taller y los
materiales impresos deberán pagar una inscripción cuyo precio oscila entre
los 20 y los 30 nuevos soles.
institutoraulporrasb@...
Armas en plaquette. El sello neoyorquino Pen Press desarrolla desde hace
algún tiempo, bajo la dirección editorial de la escritora argentina
Mercedes Roffé, dos colecciones de plaquettes de poesía, una dedicada a los
autores latinoamericanos contemporáneos y otra a poesía traducida al
español. Este jueves 10 a las 7 de la noche, será presentada durante un
brindis de honor en la Librería El Buscón, de Caracas, la plaquette Casa y
arcángel, de la escritora venezolana Edda Armas (Caracas, 1955), que forma
parte de la primera de las colecciones mencionadas. La autora es psicóloga
social, ejerce la presidencia del Pen Club de Venezuela y coordina el plan
editorial de la Fundación Literaria Alfredo Armas Alfonzo. Ha publicado los
poemarios Roto todo silencio (1975), Rojo circular (1992), La mujer que nos
mira (2000) y Armadura de piedra (2005), entre otros, y ha sido merecedora
del Premio Municipal de Poesía de la Alcaldía de Caracas por Sable (1994) y
el Premio de Poesía de la XIV Bienal J. A. Ramos Sucre por En bicicleta
(2002). Entre los autores publicados en las colecciones de Pen Press se
encuentran Haroldo de Campos, Rafael Courtoisie, Luisa Futoransky, Clara
Janés, Yolanda Pantin y Anne Waldman.
http://www.edicionespenpress.com
Librería El Buscón
Trasnocho Cultural del Paseo Las Mercedes
Harmonie al desnudo. Este 12 de julio, a las 8:30 de la noche, será
presentado en la Feria del Libro de Alicante el poemario Y me desnudo
lentamente, en el que la escritora española Harmonie Botella se ocupa, a
través de un centenar de poemas, de diversos problemas de nuestra era como
el hambre, la guerra o los migrantes, de grupos humanos como los jóvenes,
los niños, los viejos y las mujeres, y de aspectos de la psique humana como
el amor y la lujuria. Botella preside la asociación cultural Anuesca, al
frente de la cual organiza anualmente un recital poético cuyos beneficios
económicos son destinados a causas como los niños con Síndrome de Down, la
organización Médicos sin Fronteras, el pueblo saharahui y otras. “Si de
algo está lleno el libro es precisamente de Amor, Amor en mayúsculas”, ha
escrito Cristina Arroyo, “y si sabemos escuchar bajito, también de
esperanza porque el poema ‘Y me desnudo lentamente’, que da nombre al
libro, es un golpe de sabiduría pese a la realidad de su mensaje, pese a la
crueldad del tiempo ensañado con el cuerpo, pero Harmonie va mucho más allá
y lo convierte en un canto a la libertad... y al Amor, por encima de todo”.
http://www.iflacvalencia.bravehost.com/harmonie.html
De nuevo Don Hilario. A mediodía de este sábado 19 de julio será presentado
en Ksa Tomada (Conquistadores 1238, San Isidro; Lima) el libro La granja de
don Hilario, una nueva incursión del escritor peruano José Luis Mejía en la
literatura para niños y el segundo libro de la saga de su personaje Don
Hilario, cuya primera entrega, publicada por Santillana-Lima en 2004,
vendiera más de 7.000 ejemplares. Las ilustraciones, como en ese primer
libro, nuevamente han sido realizadas por Ximena Castro. En la presentación
de este sábado, la artista Jenyffer Arévalo hará una lectura musicalizada
del texto. Nacido en la capital peruana en 1969, Mejía tiene un doctorado y
una maestría en literatura peruana y latinoamericana por la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), así como una licenciatura en
educación por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha ejercido la
docencia en sus diversos niveles y entre sus obras para niños se encuentran
Números —para empezar a contar— (Lima, ediciones Santillana, 2005) y Se nos
perdió el alfabeto (Lima, Santillana Infantil, serie Cuentacosas, 2007;
ilustraciones de Ximena Castro). Además ha publicado Para atrapar una
luciérnaga amarilla (Lima, Poetas en Busca de Editor-ediciones, 1998), Tal
vez una primavera (Lima, Poetas en Busca de Editor-ediciones, 1998), Sólo
sonetos solos (Santiago, ediciones del Grupo Fuego de la Poesía, 2004), Un
tal Pedro (Bogotá, Editorial Norma, serie Torre Amarilla, 2006), Cartas a
María Elena (Lima, Editorial Alfaguara, serie Roja, 2006) y Cuídate,
Claudia, cuando estés conmigo (Lima, Editorial Alfaguara, serie Roja,
2007). En Ciudad Letralia mantiene la avenida Crónicas desde Lima.
http://www.buscoeditor.com/libros.html
Títeres en Monagas. Hasta el próximo 19 de julio es posible inscribirse en
el taller gratuito de elaboración de títeres que, a finales de este mes,
dictará el Instituto de Cultura de Monagas (Venezuela) en su Sala de
Creatividad “La Morocha Flores”. Las sesiones serán dos veces por semana y
durante un lapso de tres meses, tomando en cuenta que a partir de de este
curso inicial, será conformado el taller de títeres del Icum. La
realización de este taller forma parte de una estrategia enmarcada en el
Programa de Formación y Capacitación del Icum, que persigue formar recurso
humano calificado en el área de los títeres, en virtud de la importancia
que reviste el títere como herramienta didáctica y recreativa en el proceso
de enseñanza-aprendizaje. El taller está dirigido a personas mayores de 14
años y concluirá con un montaje en el que los participantes mostrarán al
público los conocimientos adquiridos. Este primer taller será dictado por
el titiritero Ramón Brito y, de acuerdo a lo programado, además de la
elaboración de los muñecos los participantes recibirán instrucción en voz y
dicción, construcción de teatrinos, iluminación y escenografía, entre
otros. Los interesados podrán dirigirse al tercer piso de la sede del Icum,
en el Complejo Cultural de Maturín (calle Bermúdez con Carlos Mohle), para
canalizar su respectiva inscripción.
http://www.monagas.gob.ve/icum
Aprender en el Celarg. Hasta el próximo 30 de julio es posible inscribirse
en los Talleres de Expresión Literaria 2008 del Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), cuyos participantes podrán
formarse en las menciones Narrativa, Ensayo Literario, Dramaturgia, Guiones
de Cine y TV, Iniciación actoral, Investigaciones y Poesía. La categoría de
Narrativa estará a cargo de Humberto Mata, para la cual los interesados
deberán consignar dos textos de no más de 20 páginas. Los facilitadores de
los cursos de Ensayo Literario, Dramaturgia, Guiones de Cine y TV e
Iniciación Actoral serán Rafael Castillo Zapata, Francisco Javier García,
Donald Myerston y Dairo Piñeres, respectivamente. Para la sección de
Investigaciones, a cargo de Manuel Carrero, se requerirá presentar un
proyecto de investigación no mayor de ocho cuartillas. En Poesía, que será
impartido por William Osuna, se deberá enviar un mínimo de 10 poemas o 10
páginas de versos. Los talleres tendrán una duración de ocho meses y se
dictarán en sesiones semanales de 6 de la tarde a 8 de la noche en la sede
del Celarg, en la Casa de Rómulo Gallegos (Altamira, Caracas).
http://www.celarg.gob.ve
Niños que cuentan. El 23 y 24 de octubre se celebrará en Buga (Valle del
Cauca, Colombia) el VIII Encuentro de Narradores Orales Infantiles “Los
niños también cuentan”, organizado por la Fundación Cultural El Grupo, y
para el cual se está invitando a narradores orales con edades oscilantes
entre los 8 y los 12 años, y que podrán ser seleccionados por instituciones
educativas, organismos culturales municipales, departamentales o
nacionales, cajas de compensación familiar, casas de cultura, bibliotecas,
etc. Por cada pequeño narrador, el ente que lo auspicie tendrá como
compromiso suministrar una muestra de audio en CD o casete, enviándola
antes del 30 de agosto a la siguiente dirección: Encuentro de Narradores
Orales Infantiles, Fundación Cultural El Grupo, calle 4, Nº 6-57, Buga
(Colombia). Toda muestra de audio deberá acompañarse de una síntesis
biográfica del aspirante a participar.
http://www.bugahistorias.org/narrain_8.htm
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|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Español Bernardo Atxaga obtuvo el premio final Grinzane Cavour
Por su novela El hijo del acordeonista, el escritor vasco Bernardo Atxaga
fue escogido ganador, el pasado 14 de junio, de la categoría de narrativa
extranjera del gran premio final Grinzane Cavour, que tal como informamos
en nuestra edición 180 (http://www.letralia.com/180/0123atxaga.htm)
disputaba con el alemán Ingo Schultze, autor de Vidas nuevas, y la rusa
Ljudmila Ulickcaya, con Sinceramente, en Surik.
La decisión de los 27 miembros del jurado del galardón, presidido por el
escritor marroquí Tahar Ben Jellun, se dio a conocer en una ceremonia
celebrada en el castillo Grinzane Cavour, cerca de Turín. Michele Mari,
Elisabetta Rasy y Serena Vitale fueron los ganadores en la sección de
narrativa italiana.
Atxaga viajó a Italia desde Estados Unidos, donde trabaja en un centro de
estudios vascos en Nevada, para recoger un nuevo premio (recientemente
obtuvo también el Mondillo en Sicilia). “Lo más importante”, declaró, “es
existir, minoritariamente, pero existir”. El escritor estadounidense Don
DeLillo obtuvo el premio “Una vida para la literatura”, mientras que la
camerunense Léonora Maino se llevó el reconocimiento como mejor autora
novel por su libro Noche adentro.
El autor israelí Aharon Appelfeld, nacido en la localidad de Czernowitz, en
Bucovnia, una región dividida entre Rumania y Ucrania, también fue premiado
por su obra Badenheim 1939.
Fuente: El País
*** Publican compilación con obras de doce dramaturgos mexicanos
Una variada recopilación de obras teatrales contemporáneas con temáticas
que van desde los conflictos de los adolescentes, el estado de locura, el
amor, la poesía y el humor negro, fue presentada en la Sala Manuel M.
Ponce, del Palacio de Bellas Artes (http://www.bellasartes.gob.mx) de
México, el pasado 18 de junio.
Estas obras forman parte de los libros La piedra de la locura y Viajero sin
equipaje, en los que muestran su trabajo doce destacadas figuras de la
dramaturgia mexicana: Norma Román Calvo, Víctor Hugo Rascón Banda, Tomás
Urtusástegui, Antonio González Caballero, Alejandro Licona, Willebaldo
López, Miguel Ángel Tenorio, Marcela del Río, Pilar Campesino, Dante del
Castillo, Pablo Salinas y Tomás Espinosa.
Este conjunto de dramaturgos, autodenominado “Grupo de los Doce”, tiene su
origen hace veinte años, cuando decidieron hacer una proclamación a favor
del teatro. Entonces crearon un documento en el que manifestaban que la
publicación de sus obras no tendría que hacerse al capricho y gusto de los
editores, quienes siempre prefieren editar obras más conocidas que las
nuevas.
“Queríamos evitar que las ganancias de esas publicaciones se quedara en
manos de los editores y distribuidores, y deseábamos manejar la economía de
nuestras propias ediciones con el fin de continuarlas y ampliarlas. ¡Qué
ambiciosos éramos!”, señaló Víctor Hugo Rascón Banda, dramaturgo presidente
de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem,
http://www.sogem.org.mx).
En ese entonces, los dramaturgos lograron editar un libro llamado Los doce,
que consistió en que cada uno hiciera una pieza teatral centrada en una
hora del día. “A mí me tocó las 9 de la mañana, entonces como yo trabajaba
en un banco me pregunté: ¿qué pasa a las 9 de la mañana en un banco? Pues
lo asaltan. Y sobre eso hice mi obra”, indicó Rascón Banda.
Los libros La piedra de la locura y Viajero sin equipaje fueron publicados
por la Editorial Pax, dirigida por el arquitecto Gerardo Gally, quien
mencionó que a pesar de ser un gran reto editar libros de teatro, porque se
venden muy poco, fue el amor por esta disciplina el que lo motivó a crear
estas recopilaciones.
El actor y director de escena Antonio Crestani, quien escribió el prólogo
de las compilaciones, indicó que el “Grupo de los Doce” cuenta ya con una
historia propia en la que sobresale la convocatoria de esfuerzos para
lograr la materialización de sus impresiones.
Fuente: Notimex
*** Murió el académico ecuatoriano Galo René Pérez
El connotado escritor y académico de la lengua, el quiteño Galo René Pérez,
falleció el miércoles 18 de junio, según anunciaron sus familiares.
Nacido en Quito en 1923, Pérez fue un testigo intelectual de una de las
épocas mayores de la literatura ecuatoriana. Amigo personal de varios
miembros de la generación del treinta, mantuvo especial relación con el
poeta cuencano César Dávila Andrade.
Su último libro, Agua que se va por el río, es una autobiografía que, a
modo de legado intelectual, reconstruye la experiencia del literato junto a
grandes de las letras hispanoamericanas como León Felipe, Jorge Carrera
Andrade o Ernesto Sábato.
Según su hijo Fabián, el escritor fue internado la primera semana de junio
por una dolencia en el hombro, que devino luego en un ataque cardíaco. Tras
una serie de complicaciones con los pulmones y otros órganos, Pérez
falleció a las 4 de la mañana del 18. Ese mismo día fue velado y enterrado.
La obra del escritor ha sido ampliamente valorada tanto en su ámbito lírico
como en el ensayístico. Carlos Joaquín Córdova, presidente de la Academia
Ecuatoriana de la Lengua, cree que “la muerte del doctor Pérez es una gran
pérdida para la cultura nacional. Tanto en la cátedra como en la pluma, su
trabajo intelectual siempre ha sido de primerísima calidad”.
Fuente: El Comercio
*** Escogidos autores de la Novísima narrativa breve hispanoamericana
Fueron anunciados el pasado 20 de junio los nombres de los 17 autores
menores de 26 años que serán incluidos en la antología Novísima narrativa
breve hispanoamericana 2008, que recogerá los textos del Premio Unión
Latina a la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana, organizado por Unión
Latina (http://www.unilat.org) y Random House Mondadori
(http://www.randomhousemondadori.es).
En esta edición, el jurado compuesto por Violeta Rojo, Héctor Abad
Faciolince y Carlos Leáñez Aristimuño, decidió otorgar el premio único al
relato “Familia”, de Rodrigo Hasbún, nacido en Cochabamba en 1981, por “su
diestro manejo de voces paralelas que, con lenguaje preciso, tejen un marco
urbano donde personajes sumidos en desencuentros, irrealidad y ensueños,
añoran un sentido improbable”.
De igual manera decidieron entregar menciones especiales a Darien Columbié,
de Cuba (“Dos semanas para la patria”), Matías Candeira, de España (“El
hombre en el barreño”) y Sebastián Caulier, de Argentina (“El sabor de la
nada”).
El resto de la muestra está conformado por los siguientes autores: Gonzalo
Gómez (“El jaguar de doña Albertina”, España), Lidoly Chávez (“Delete”,
Cuba), Ulises Juárez (“El laboratorio de un joven escritor”, Nicaragua),
Sebastián Menegaz (“Impromptu Panameno”, Argentina), Mario Morenza
(“Vitrum”, Venezuela, http://www.letralia.com/firmas/morenzamario.htm),
Léster Ojeda (“Pablo Pérez Pereira”, Puerto Rico), Joaquín Peón (“Crudo
entierro de Roberto Baptista”, México), Sebastián Villar (“El sueño de las
vírgenes”, Argentina), Alexis Zaldumbide (“Men and Woman”, Ecuador), Diego
Zúñiga (“Lorrie Moore le lee un cuento a Catalán”, Chile), Mauricio Amaya
(“Hexaedro”, El Salvador), Daniel Ferreira (“Iliada”, Colombia) y Daniel
Avechucho (“Dos puertas para salir del averno”, México).
Unión Latina es una organización de carácter internacional fundada en 1954
por el Convenio de Madrid, que tiene como meta la difusión y promoción de
la herencia cultural y de las identidades del mundo latino. Su sede es en
París, además de tener sedes en una veintena de países y estar compuesta
por 37 estados miembros.
Esta institución ha creado, junto a Random House Mondadori, el Premio Unión
Latina a la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana, que busca reconocer
a escritores de habla hispana menores de 26 años. La editorial editará un
libro que recogerá los diecisiete relatos entre los que estarán el ganador
y los que obtuvieron mención especial.
Fuente: Ficción Breve Venezolana
*** Amir Valle gana el III Premio de Novela Negra Ciudad de Carmona
El escritor cubano Amir Valle ha sido distinguido con el III Premio
Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona, con su obra Largas noches
con Flavia, un retrato social de la Cuba actual del que el jurado destacó
“su poderoso estilo literario, carente de concesiones, que desvela una
imagen poco divulgada de Cuba”, según informó el pasado 20 de junio la
editorial Almuzara (http://www.editorialalmuzara.com), promotora del
galardón.
“El clasicismo negro de la narración está acompañado por el acertado
retrato social de la Cuba actual y de las nuevas formas de delincuencia”,
agrega el comunicado del sello. Según el jurado, Amir Valle (Guantánamo,
1967), autor de obras como Jineteras y Las palabras y los muertos, ha
sabido “husmear en el lodazal de la crónica de sucesos para forjar con
envidiable pulso narrativo una ficción basada en hechos reales, digna de la
mejor tradición realista del género”.
Largas noches con Flavia cuenta cómo tres jóvenes españoles son degollados
en La Habana como castigo a lo que un poderoso traficante de drogas
considera una estupidez que pone en riesgo su jugoso negocio.
El jurado del II Premio Internacional de Novela Negra de Carmona estuvo
compuesto por David Barba, Juan Bonilla, Javier Ortega, Mariano Sánchez
Soler y Eduardo Torres-Dulce.
Fuente: EFE
*** Centro Lorca quiere recuperar obras que Dalí regaló al poeta
La Fundación Federico García Lorca (http://www.garcia-lorca.org) quiere
recuperar alguna de las cinco obras de Dalí que formaron parte de su
patrimonio y que actualmente se exhiben en el Museo Nacional Centro de Arte
Reina Sofía (http://www.museoreinasofia.es), al menos para exponerlos de
forma temporal en el futuro Centro Lorca, que albergará el legado del poeta
en la céntrica Plaza de la Romanilla, en Granada, y que abrirá sus puertas
a finales de 2009 o inicios del siguiente año.
Las obras, tres óleos y dos dibujos, fueron una dación al museo de la
empresa constructora ACS que preside Florentino Pérez en concepto de pago
de impuestos. El grupo las adquirió en 2003 por 4,4 millones de euros. La
sobrina del poeta, Laura García Lorca, explicó el pasado 21 de junio que,
en su momento, cuando el Reina Sofía adquirió para sus fondos estas obras
de Dalí que pertenecieron a la fundación, “ya se habló de la posibilidad”
de que, por medio de un préstamo, esos cuadros se exhibieran en el futuro
Centro Lorca. Por ello, valora que “en principio el espacio museístico está
abierto a esta posibilidad”, si bien “hay que retomar las conversaciones”.
Entre las obras destaca el famoso lienzo cubista Sifón y botella de ron, de
1924, que Dalí le regaló a Lorca y que éste tenía colgado en su habitación
de la Residencia de Estudiantes. Era propiedad de la Fundación Lorca, que
lo vendió por 2,5 millones de euros.
Además, la dación que en 2003 realizó al museo ACD estuvo compuesta por los
óleos Desnudo y Desnudo en el agua, ambos de 1925 y valorados en unos
840.000 euros cada uno, y los dibujos Composición surrealista y San
Sebastián, ambos de 1927, y que fueron valorados entonces en 42.000 euros
cada uno aproximadamente. Los cuatro pertenecían a la familia García Lorca.
El Consejo Rector también acordó que a partir del 1 de enero del próximo
año, sea el Consorcio —hasta ahora es la fundación la que ha gestionado los
fondos Feder y demás asuntos— el que acometa la gestión económica de las
obras. Así, el Consorcio también será el receptor de la aportación del
presupuesto general del Ayuntamiento al Patronato Municipal Huerta San
Vicente, según apuntó el edil de Cultura, Juan García Montero.
Fuente: Granada Hoy
*** Estrenan en Cuba versión fílmica de Paradiso, de Lezama Lima
El cineasta cubano Tomás Piard estrenó en La Habana, el pasado lunes 23 de
junio, su película El viajero inmóvil
(http://www.cubacine.cu/ficcion/viajeroinmovil.htm), inspirada en la
polémica novela Paradiso, de José Lezama Lima (1910-1976), que escandalizó
en la década de los sesenta por sus abiertas descripciones de la
homosexualidad.
“Este es el momento en el que había que hacerlo”, un momento político
“histórico” para Cuba, dijo el cineasta, que rodó este filme en 2006 con la
intención de hacer un “homenaje” a Lezama Lima. “Desde el punto de vista
político, es algo trascendental que esta película se haya hecho en Cuba
precisamente en este momento de cambio y renovaciones”, apuntó.
Según Piard, quien dice sentirse “muy satisfecho” del filme, éste “va a
servir de mucho para sanear” las opiniones sobre su país, porque
“indiscutiblemente éste es un momento de apertura” y “están sucediendo
cosas que hace diez años no podíamos ni soñar”.
El viajero inmóvil está interpretada por Georbis Martínez, Eslinda Núñez,
Jorge Martínez, Jorge Alí y Fernando Hechavarría, y cuenta con las
intervenciones especiales de Ciro Bianchi, César López, Pablo Armando
Fernández, Reinaldo González, Félix Guerra, Margarita Mateo y José Luis
Moreno.
Lezama Lima fue censurado y marginado por el gobierno de Fidel Castro,
junto con otros intelectuales y artistas acusados de homosexualidad o
“debilidades ideológicas” durante el denominado “quinquenio gris”
(1971-1976). Pero Piard aclaró que su película “no habla de ninguno de los
conflictos que sufrió Lezama, porque no está concebida para eso”.
Nacido en julio de 1948, Piard escribió el guión a principios de los 90. El
argumento tiene tres líneas paralelas: las confesiones de Lezama a un joven
periodista, los comentarios de amigos y estudiosos de su obra en la casa de
La Habana donde el poeta vivió desde 1929, y las imaginarias conversaciones
entre personajes de Paradiso y seres reales. Tras un intento de rodar en
1998, el proyecto recibió el impulso definitivo en 2006 con la aprobación
del ministro cubano de Cultura, Abel Prieto.
Piard subrayó su interés en reivindicar Paradiso, novela que en una
encuesta de 1999 realizada por la revista norteamericana Time ocupa el
quinto lugar entre los libros más importantes del siglo XX, incluso por
encima de La montaña mágica, del alemán Thomas Mann.
Director y guionista, Piard es egresado de la Universidad de La Habana
(http://www.uh.cu) en historia del arte, y del Instituto Superior de Arte
de Cuba en arte de los medios de comunicación audiovisual. Además obtuvo en
Galicia (España) un máster de dirección y realización de televisión, en la
Escuela de Imagen y Sonido de Benposta. Es ganador de la Orden al Mérito
Artístico, otorgada por el Ministerio de Cultura de Cuba.
Fuentes: Cubacine • EFE • Radio Rebelde
*** Renán Vega Cantor gana el premio Libertador al Pensamiento Crítico
El lunes 23 de junio fue leído el veredicto, en el hotel Alba Caracas, del
Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2007, cuyo jurado acordó otorgar
el premio único a la obra Un mundo incierto, un mundo para aprender y
enseñar. Las transformaciones mundiales y su incidencia en la enseñanza de
las ciencias sociales”, del escritor colombiano Renán Vega Cantor.
La obra, de dos tomos, aborda la temática del mundo actual, según el
jurado, “con solidez” reivindicando “algunas categorías del pensamiento
crítico universal que permiten acercarnos a la realidad compleja de
nuestros tiempos”.
Vega Cantor es historiador y profesor de la Universidad Pedagógica Nacional
(http://www.pedagogica.edu.co), en Bogotá, Colombia. Ha publicado los
libros Marx y el siglo XXI (Editorial Pensamiento Crítico, Bogotá,
1998-1999), Gente muy rebelde (Pensamiento Crítico, Bogotá, 2002),
Neoliberalismo: mito y realidad y El caos planetario, entre otros.
El Premio Libertador al Pensamiento Crítico busca reconocer a los autores
que analizan críticamente la realidad del mundo contemporáneo, en forma
global o sectorial, en cualquiera de los campos de la actividad social.
El jurado también reconoció, por el interés de los temas y por sus aportes
al pensamiento crítico, menciones honoríficas a las obras América nuestra,
integración y revolución, de Luis Britto García; Política de la liberación,
de Enrique Dussel; El pensamiento secuestrado, de Susan George; Los
mercenarios, de Daniel Pereyra y Del terror a la esperanza, de Theotonio
Dos Santos.
Fernando Báez (Venezuela, http://www.letralia.com/firmas/baezfernando.htm),
Stella Calloni (Argentina), Bolívar Echeverría (Ecuador), ganador de la
edición 2006, Roberto Fernández Retamar (Cuba) y Daniel Hernández
(Venezuela) fueron los miembros del jurado, quienes tras la lectura de las
82 obras presentadas, decidieron por mayoría de votos otorgar el galardón
al historiador Vega Cantor.
Fuente: ABN
*** Margaret Atwood gana el Príncipe de Asturias de las Letras
Ecologista, feminista, autora de novelas y poeta, la canadiense Margaret
Atwood (Ottawa, 1939; http://www.owtoad.com) obtuvo este 25 de junio el
Premio Príncipe de Asturias de las Letras, superando a finalistas de la
talla del escritor albanés Ismail Kadaré, el británico Ian McEwan y el
español Juan Goytisolo, elegidos entre las 32 propuestas recibidas
procedentes de 24 países.
El jurado del prestigioso galardón justificó su decisión en la “espléndida
obra literaria” de Atwood, “que ha explorado diferentes géneros con agudeza
e ironía, y porque en ella asume inteligentemente la tradición clásica,
defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia
social”.
Máximo exponente de la literatura canadiense y una de las voces más
eminentes de la narrativa actual, ganadora del prestigioso Booker Prize
(http://www.themanbookerprize.com) en 2000, Atwood ofrece en sus novelas su
visión comprometida y crítica del mundo y la sociedad contemporáneos,
mientras revela una extraordinaria sensibilidad en su abundante producción
poética, género que cultiva con maestría.
Autora muy prolífica, obtuvo reconocimiento internacional con la
publicación de su novela La mujer comestible (1969), a la que siguieron
Resurgir (1972), Doña Oráculo (1976), Life Before Man (1980), Ojo de gato
(1988) y La novia ladrona (1993). La trama de sus obras se centra
frecuentemente en la figura de la mujer, su madurez y los cambios de rol
sexual. Su candidatura fue propuesta por Rogelio Blanco, director general
del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de España (MCU,
http://www.mcu.es).
Jorge Semprún, Andrés Trapiello, el uruguayo Eduardo Galeano, el japonés
Haruki Murakami, el poeta libanés Alí Ahmad Said, Adonis, el coreano Ko Un,
el italiano Antonio Tabucchi y el estadounidense Richard Ford eran algunos
de los otros candidatos al premio que finalmente no han pasado a la última
selección.
Durante las deliberaciones del jurado en esta edición resurgió el debate
sobre la necesidad de distinguir únicamente a los autores de habla hispana
o incluir también las candidaturas de escritores de otros idiomas. La
última vez que un autor de habla hispana obtuvo el galardón fue en 2000,
con el guatemalteco Augusto Monterroso.
Este ha sido el sexto de los ocho Premios Príncipe de Asturias
(http://www.fundacionprincipedeasturias.org/esp/08/index.html) que se
conceden este año, en que cumplen su vigésimo octava edición. Anteriormente
fueron otorgados el Premio Príncipe de Asturias de las Artes a las
Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (http://www.fesnojiv.org),
fundadas por José Antonio Abreu; el de Cooperación Internacional a cinco
organizaciones que lideran en África la lucha contra la malaria; el de
Investigación Científica y Técnica a los científicos Sumio Iijima, Shuji
Nakamura, Robert Langer, George M. Whitesides y Tobin Marks, que lideran la
creación de nuevos materiales al servicio de la humanidad; el de
Comunicación y Humanidades a Google.com y el de Ciencias Sociales al
filólogo y semiólogo francés de origen búlgaro, Tzvetan Todorov. Los
galardones de Deportes y Concordia se fallarán en septiembre.
Cada uno de los Premios Príncipe de Asturias, concedidos por primera vez en
1981, está dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada
expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia
acreditativos. Los galardones serán entregados en otoño en Oviedo, en un
solemne acto presidido por el Príncipe de Asturias.
Fuente: El País
*** Boliviana Mónica Velásquez Guzmán recibe premio Yolanda Bedregal
La escritora boliviana Mónica Velásquez Guzmán (La Paz, 1972), ganadora del
Premio Nacional de Poesía 2007 “Yolanda Bedregal”, recibió en la capital de
Bolivia, el miércoles 25 de junio, su galardón, consistente en 2.000
dólares, una medalla de oro, un diploma de honor.
En la ceremonia que se realizara en el Museo Nacional de Arte
(http://www.mna.org.bo), se entregó también el poemario Hija de Medea, que
le procuró a la autora este premio, organizado y promovido por el
Viceministerio de Desarrollo de Culturas
(http://www.culturasdebolivia.gob.bo), la Prefectura del Departamento de La
Paz (http://www.prefecturalpz.gov.bo), Plural Editores y la familia
Conitzer Bedregal.
Asimismo, en el acto se presentó el poemario Vendedores de humo, de
Esperanza Yujra, quien obtuvo una mención especial en la versión 2006 del
certamen de poesía.
Velásquez Guzmán resultó ganadora entre 72 trabajos procedentes de
diferentes partes de Bolivia. El fallo fue hecho público el 21 de febrero
por el cuerpo del jurado calificador, conformado por Benjamín Chávez,
Zacarías Alavi, Jessica Freudenthal
(http://www.letralia.com/firmas/freudenthalobandojessica.htm), Armando
Soriano Badani y Manuel Vargas.
La autora es licenciada en letras por la Universidad Mayor de San Andrés
(Umsa, http://www.umsa.bo) y doctora en literatura hispanoamericana por El
Colegio de México (http://www.colmex.mx). Actualmente es docente de la Umsa
y la Universidad Católica Boliviana (http://www.ucb.edu.bo).
Ha publicado los poemarios Tres nombres para un lugar (1995), Fronteras de
doble filo (1998) y El viento de los náufragos (2004), la antología de
poesía boliviana del siglo XX Ordenar la danza (2004) y varios ensayos de
crítica y teoría literaria.
Fuentes: ABI • Las Elecciones Afectivas
*** Publican DVD de La casa de Bernarda Alba en lenguaje de signos
Las personas con discapacidad auditiva pueden disfrutar desde el pasado 26
de junio de una adaptación cinematográfica en lenguaje de signos de La casa
de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, que se ha convertido en la
primera película sobre una obra del poeta granadino representada en España
por actores sordos.
Con motivo del 110º aniversario del nacimiento del poeta, la directora
general del Libro y del Patrimonio Bibliográfico y Documental de la
Consejería de Cultura, Rafaela Valenzuela (http://tinyurl.com/63gmb8),
presentó la adaptación, que cuenta con un presupuesto de 30.000 euros, está
editada en DVD y ha sido distribuida entre las distintas asociaciones de
personas sordas y en la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía
(http://www.juntadeandalucia.es/cultura/rbpa), que cuenta con más de 800
centros.
En el DVD también se incluye información acerca de la obra, su significado,
la simbología utilizada por el autor y su repercusión en la cultura
española, así como la represión que han sufrido las mujeres en toda la
historia.
Según explicó Valenzuela, el objetivo de este proyecto es acercar el mundo
de la cultura y sus diferentes ámbitos como el arte o el vídeo a las
personas sordas, que suelen encontrar “serias dificultades” para acceder a
obras literarias escritas en castellano.
Para hacer accesible el patrimonio cultural, la Consejería de Cultura de
Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es/cultura) y la Federación Andaluza
de Asociaciones de Personas Sordas (Faas, http://www.faas.es) eligen
anualmente una obra literaria para traducirla al lenguaje de signos y
ofrecerla en las bibliotecas públicas, como ya han hecho con la obra El
Quijote, de Cervantes, o Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.
La actriz Encarna Delgado, que interpreta a Bernarda Alba, ha expresado
que, aunque tenía experiencia en el teatro, el cine le ha parecido “muy
diferente” y ha reconocido que cuando leyó el guión no le entendió, y
luego, le pareció “fascinante”.
Fuente: EFE
*** Falleció la traductora alemana Elke Wehr
Elke Wehr, una de las traductoras del español más renombradas de Alemania,
falleció el viernes 27 de junio en Berlín, a los 62 años, según informó la
editorial Suhrkamp (http://www.suhrkamp.de).
Wehr cobró notoriedad con la traducción de las principales obras del
español Javier Marías, del paraguayo Augusto Roa Bastos, del peruano Mario
Vargas Llosa, el argentino Julio Cortázar y el mexicano Octavio Paz, entre
otros.
En 2006 fue galardonada con el premio Paul Celan del Fondo Literario de
Alemania en reconocimiento a su obra y en especial por la traducción de la
obra magistral del paraguayo Augusto Roa Bastos, Yo, el Supremo, que
consideró la adaptación más difícil.
No fue solamente una extraordinaria traductora, sino que además se ocupaba
personalmente en descubrir nuevos autores, dijo Jürgen Dormagen, de
Suhrkamp.
La última obra traducida por Wehr fue la novela Los días azules, del
colombiano Fernando Vallejo, cuya edición alemana saldrá al mercado en
agosto.
Fuente: DPA
*** Alí Chumacero fue homenajeado el Palacio de Bellas Artes
El Palacio de Bellas Artes de México (http://www.bellasartes.gob.mx) se
vistió de gala el pasado 30 de junio para celebrar el 90º aniversario del
poeta mexicano Alí Chumacero, quien estuvo acompañado de familiares, amigos
y destacadas personalidades del mundo de la cultura.
Considerado como uno de los poetas más importantes de nuestro tiempo, esta
emotiva ceremonia en Bellas Artes marcó el inicio de los homenajes de
México a Chumacero, el cual tendrá diferentes actividades relacionadas con
la obra de este poeta que cumplirá 90 años el próximo 9 de julio.
Durante el homenaje, destacadas personalidades como Dolores Castro, Carlos
Montemayor, Emmanuel Carballo, Eduardo Lizalde, Jaime Labastida y Enzia
Verdhuchi recordaron pasajes de la vida del nayarita. También se proyectó
un video en el que se mostraron las distintas facetas de su vida
profesional, al lado de otros creadores literarios que marcaron su vida.
Para cerrar con broche de oro, el maestro Horacio Franco y La Capella
Cervantina ofrecieron una especial velada musical para celebrar los 90 años
del autor de Páramo de sueños (1944), Imágenes desterradas (1948) y
Palabras en reposo (1956).
El Fondo de Cultura Económica (FCE, http://www.fce.com.mx), editorial en la
que se desempeña como corrector de pruebas desde hace más de medio siglo,
anunció que publicará su Poesía completa, con prólogo de José Emilio
Pacheco, abrirá en Tepic un centro cultural-librería con el nombre del
poeta, tomando como modelo el Rosario Castellanos, ubicado en lo que fue el
cine Bella Época, en la ciudad de México.
También se publicará en España una antología del poeta bajo el sello
Pre-textos (http://www.pre-textos.com), la primera que se realiza en aquel
país y que llegará a México en coedición con el FCE.
Habrá mesas redondas, lecturas, jornadas literarias, la emisión de un
billete conmemorativo de la Lotería Nacional, y el gobierno de Nayarit le
otorgará el nombramiento de Hijo Distinguido del Estado, así como una
medalla y reconocimiento por su trayectoria literaria.
Fuentes: Diario de Querétaro • La Jornada
*** En otoño se inicia digitalización de la Biblioteca Nacional de España
La Biblioteca Nacional de España (BNE, http://www.bne.es) comenzará en
otoño la digitalización masiva de sus fondos, una operación que costará
diez millones de euros y que en el plazo de cuatro años permitirá consultar
en la red unas 200.000 obras y un total de 25 millones de páginas.
Ésta fue una de las cuestiones que se trataron el pasado 1 de julio en la
reunión del Patronato de la BNE, que estuvo presidida por el ministro de
Cultura, César Antonio Molina, y en la que la directora de esta
institución, Milagros del Corral, informó de los objetivos previstos para
2008 y de los proyectos que hay en marcha.
Tras el lanzamiento de la Biblioteca Digital Hispánica
(http://www.bne.es/BDH/index.htm), que desde enero pasado permite consultar
en Internet, y descargar sin coste alguno, unas 10.000 obras de la BNE,
entre ellas la colección de obras maestras, ahora comienza la
digitalización masiva de los principales fondos de la institución.
Del Corral señaló que esta “ambiciosa operación” será posible gracias al
convenio que Molina firmó a finales de enero con el presidente de
Telefónica (http://www.telefonica.es), César Alierta, para la
digitalización de 15.000 manuscritos, 40.000 libros impresos de los siglos
XVIII y XIX, 120.000 dibujos grabados y fotografías, y de los principales
periódicos españoles e iberoamericanos que conserva la Biblioteca.
“Es una operación a cinco años, cuyos preparativos han sido muy farragosos,
porque implica un gran tráfico de los ejemplares y requiere un enorme
control”, afirmó la directora de la BNE. Mientras comienza ese proceso
masivo, la Biblioteca sigue adelante con “la digitalización normal”, y
“hace menos de un mes se han colgado en la red unas 150 revistas de los
siglos XVIII y XIX”.
En la reunión del Patronato, Del Corral presentó la memoria de 2007 e
informó también de los objetivos previstos para 2008. Además, presentó una
serie de ideas para el tricentenario de la Biblioteca Nacional, que se
celebrará en 2011.
Fuente: EFE
*** Falleció el escritor mexicano Xorge del Campo
El cronista, narrador y poeta mexicano Xorge del Campo falleció de cáncer
en la capital mexicana el pasado martes 1 de julio, según informó la
Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes
y Literatura (http://www.literaturainba.com).
En junio pasado, la revista Siempre! (http://www.siempre.com.mx) publicó un
texto de Vicente Francisco Torres, quizá la última entrevista de Del Campo,
en el que relataba la entereza del autor, quien además de novelista, poeta,
cronista y editor, fue antólogo, bibliófilo, bibliómano y ensayista, y
donde narra cómo en febrero pasado agudas punzadas en el estómago y una
rara diarrea empezaron a minar su salud. Luego de unos exámenes se
determinó que el escritor sufría tumores malignos en el estómago, en los
dos pulmones y en el cuello.
El autor fue un erudito especializado en los periodos revolucionario y
cristero. Uno de sus últimos trabajos es el Diccionario ilustrado de
narradores cristeros (Amate, Zapopan, 2005).
Nacido en Calimaya, estado de México, en 1945, su extensa trayectoria en el
ámbito de las letras integra más de 10 poemarios y seis libros de ensayos,
entre los que destacan Historia de la prostitución en México, El
alcoholismo en México, La pornografía y La pobreza urbana en México; dos
novelas: Fusil en llamas y Caramelo y un tomo de cuentos, así como tres
volúmenes de crónicas y seis antologías.
Entre su obra ensayística y antológica figuran Narrativa joven de México,
Animal de amor, Flauta de ceniza, Cuentistas y novelistas de la Revolución
Mexicana (ocho tomos); Los días que despertaron a México, Crónicas de un
chilango y Quimera de sal.
Fue finalista del Premio Xavier Villaurrutia 1963 por Animal de amor. En
1987 recibió el Premio Azteca de Oro al mejor programa radiofónico
didáctico por Los Chilangos, y en 1988 obtuvo el Premio Testimonio del
Concurso Nacional Conmemorativo del Cincuentenario de la Expropiación
Petrolera por Chapopotl.
Fuentes: El Universal • La Jornada
*** Hallan en el Malba escenas faltantes de Metrópolis, de Fritz Lang
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba,
http://www.malba.org.ar) encontró una copia con escenas faltantes de
Metrópolis, el monumental y mítico filme expresionista del cineasta alemán
Fritz Lang, informaron la Fundación Friedrich Wilhelm Murnau y autoridades
del Museo el pasado 2 de julio.
“Es un descubrimiento sensacional”, y a pesar de la mala calidad de las
imágenes será posible reconstruir en buena medida el mutilado filme de
ciencia ficción rodado en 1925-26, opinó la Fundación Murnau, con sede en
la ciudad de Wiesbaden y dedicada, desde hace más de 40 años, a mantener el
patrimonio cinematográfico alemán, en virtud de lo cual tiene los derechos
de Metrópolis.
La productora alemana Ufa exhibió el filme de Lang en su estreno el 10 de
enero de 1927 en Berlín sin acortar. Pocos meses después la película ya
sólo fue exhibida en versiones abreviadas. Con las escenas halladas en
Buenos Aires “se podría alcanzar el objetivo, perseguido por años, de
recuperar la obra de Fritz Lang y presentarla al mundo”, explicó el
presidente del directorio de curadores de la fundación, Eberhard
Junkersdorf.
Las escenas recuperadas muestran un trayecto en auto por la Metrópolis que
Fritz Lang concibió como ciudad del futuro y la relación entre tres
personajes secundarios. Según la Fundación Murnau, la película mostrada en
el estreno en Berlín tenía un largo de 4.189 metros y una duración de más
de dos horas. La copia encontrada en Buenos Aires tiene casi el mismo largo
que la versión original y unos 700 metros más —25 minutos más— que la
versión abreviada alemana y estadounidense.
El director del área de cine del Malba, Fernando Martín Peña, declaró que
sus sospechas acerca de que la copia de Metrópolis que se encontraba en el
Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken (http://www.museodelcine.gov.ar), de
Buenos Aires, pertenecía a la versión completa del filme, fueron
confirmadas por el especialista español en cine mudo alemán Luciano
Berriatuba.
Peña había tomado conocimiento ya en 1987 de que el Fondo Nacional de las
Artes de Argentina (http://www.fnartes.gov.ar) iba a donar una serie de
películas que habían pertenecido a la colección del crítico Manuel Peña
Rodríguez, entre las que figuraba Metrópolis. Los quince rollos de
película, equivalentes a unos 150 minutos de filmación, le llamaron la
atención, pero luego perdió el rastro de esta colección hasta este año,
cuando pudo acceder a ellos en la filmoteca del Museo del Cine.
Constató en los archivos que la versión había sido traída a la Argentina en
1927 por la distribuidora Terra, de capitales alemanes, y sumó así una
nueva pista, ya que las otras copias que no contienen las escenas completas
habían sido repartidas por una distribuidora estadounidense.
Peña viajó meses atrás a Madrid para consultar a Berriatuba, quien “se
volvió loco, dijo que el hallazgo era extraordinario”, y fue el principal
aval que le permitió llegar a la directora del Museo del Cine Pablo Ducrós
Hicken, Paula Félix-Didier, a la Fundación Murnau para verificar su
autenticidad. Las cintas halladas se tratan de negativos, reducidos a 16
milímetros.
El Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken se fundó en 1971 y está dedicado a la
conservación del patrimonio cinematográfico de Argentina. El grueso de la
colección fue donada por el cinéfilo Ducrós Hicken, de quien el museo tomó
el nombre. Además de cámaras históricas, proyectores y copiadoras, el museo
alberga vestuario y escenografías originales, y una vasta colección de
libros y objetos personales de conocidos intérpretes. La colección fílmica
consta de más de 600 películas sonoras y unas 20 de la época del cine mudo,
así como cortos informativos que cubren más de 40 años de historia
argentina.
Según la Fundación Murnau, hubo ya numerosos intentos de restaurar la
mítica película. Por encargo de la fundación se hizo en 2001 una
restauración digital, gracias a la que Metrópolis se incluyó como primera
película en el “Memory of the World Register” de la Unesco. A partir de la
versión de 2001 y con los nuevos hallazgos, ahora es posible llegar a una
versión completa.
Fuente: DPA
*** Mario Vargas Llosa regresa al teatro con Las mil noches y una noche
El escritor peruano Mario Vargas Llosa vuelve al teatro con la adaptación
de Las mil noches y una noche, con la que también se ha subido por tercera
vez a las tablas en España, desde el pasado 2 de julio, con el mismo equipo
con el que ejerce de actor desde 2005.
Vargas Llosa, que ha rescatado el título original de Las mil y una noches,
vuelve a medirse con la actriz española Aitana Sánchez-Gijón interpretando
“una adaptación minimalista de un gran clásico literario cuyo sentido
primordial es un homenaje al cuento”, explicó el novelista.
“La función humanizadora que tiene la ficción”, que según Vargas Llosa “no
hay ninguna parábola tan rica como la de Sherezade y el rey Sahrigar para
explicarla”, es lo que le llevó a adaptar esta obra universal, que dirige
Joan Ollé con escenografía del pintor Eduardo Arroyo.
Se trata de una adaptación “muy libre”, definió el novelista, que recordó
que las diferentes versiones del libro “son todas diferentes entre sí
porque cada autor, cada época, cada cultura le imponía ciertas
orientaciones a estos textos”.
Las mil noches y una noche transcurre en tres planos: en el primero, Mario
y Aitana hacen de ellos mismos, luego pasan a interpretar al rey Sahrigar y
Sherezade, quien a su vez desarrolla el tercer hilo narrativo relatando
cuentos que “humanizan” al rey, explicó.
Es la tercera vez que Vargas Llosa actúa acompañado de Sánchez-Gijón en el
escenario y bajo la batuta de Ollé, con los que también trabajó en La
verdad de las mentiras, recopilación de cuentos que declamó en 2005 y 2006,
y en Odiseo y Penélope, adaptación de La Odisea que interpretó en 2006.
Para el escritor, que admite tener “tremendas imperfecciones de actor
primerizo”, “la experiencia de subir a un escenario ha sido maravillosa:
pocos autores tienen ese privilegio de, además de inventar ficciones,
vivirlas”.
El artista peruano empezó como actor contando cuentos, “una forma tímida de
subir a un escenario”. “Un pasito más era encarnar personajes creados por
otros”, lo que le da “una cierta distancia” y “seguridad”.
“Uno puede pasarla muy mal escribiendo y no significa que no goce
profundamente. Eso es lo que me pasa en los escenarios, tengo pánico y al
mismo tiempo, gozo profundamente”, explicó el novelista, que tras las
actuaciones seguirá con su próxima novela, ambientada en el África
Colonial.
“Mario se ha transformado en un personaje de sus propias obras. Para él
tiene que ser una experiencia insólita escribir el guión del personaje que
uno va a encarnar”, comentó Basilio Baltasar, director de la Oficina del
Autor.
También lo elogiaron el director y la actriz: “Mario, además de ver, tiene
una capacidad superior, que es la de redactar en directo (...); hay muy
pocos actores que hoy piensen en directo”, destacó Ollé. Y ambos actores
“dan uno de los ejemplos más claros de química”, según Baltasar.
Tras sus presentaciones en Madrid, que se extendieron hasta el sábado 4,
Las mil noches y una noche viajará a Sevilla y Santa Cruz de Tenerife. Más
tarde “la intención es llevarla a América en la primera oportunidad. La
demanda existe”, aseguró Basilio Baltasar.
Fuente: AFP
*** Eduardo Galeano es declarado Ciudadano Ilustre del Mercosur
El prolífico periodista, narrador y ensayista uruguayo Eduardo Galeano fue
galardonado el pasado jueves 3 de julio en Montevideo como el primer
“Ciudadano Ilustre” del Mercado Común del Sur, Mercosur
(http://www.mercosur.int/msweb/default.asp?idioma=es), por su aporte a la
cultura e identidad latinoamericanas.
Galeano dedicó el premio al prócer uruguayo José Artigas y agradeció la
dilección tributada por decenas de personalidades de la literatura, la
política y la sociedad, que colmaron la sede administrativa del bloque
sudamericano, y entre los cuales se contaban el premio Nobel de la Paz, el
argentino Adolfo Pérez Esquivel, y el presidente electo de Paraguay,
Fernando Lugo.
En el momento de recibir la estatuilla del escultor compatriota Gonzalo
Ramírez, el autor de Las venas abiertas de América Latina propuso un viaje
por “el reino de las paradojas” en las propias tierras de la región. “¿Por
qué será que el guerrillero Che Guevara sea el más universal de los
latinoamericanos y tiene la costumbre de seguir naciendo cuando más lo
manipulan y traicionan (...)?”, se preguntó.
Observó que “paradójicamente una de las principales avenidas de Santiago de
Chile se llama 11 de Septiembre y no por las víctimas de las Torres
Gemelas, sino en homenaje a los verdugos de la democracia” en ese país, y
se preguntó si no sería hora “de llamarla Salvador Allende, en homenaje a
la dignidad de la democracia y de la palabra”.
Galeano, de 67 años, instó a los latinoamericanos a juntarse “no solamente
para defender el precio” de sus productos “sino el valor de nuestros
derechos” y dijo a los países ricos que “su riqueza come pobreza y su
arrogancia come miedo”.
Al terminar su intervención, el escritor fue saludado efusivamente por sus
compatriotas Daniel Vidart (antropólogo, investigador y escritor) y Daniel
Viglietti (cantautor), entre otros. Desde el exterior llegaron adhesiones
firmadas por los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Cristina
Fernández (Argentina), Michelle Bachelet (Chile), Hugo Chávez (Venezuela) y
Evo Morales (Bolivia), así como por el reconocido y centenario arquitecto
brasileño Oscar Niemeyer y el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti.
Fuente: AFP
*** Falleció el poeta y narrador español Andrés Quintanilla Buey
El presidente de la Academia Castellano-Leonesa de Poesía, Andrés
Quintanilla Buey, falleció a los 76 años de edad el pasado jueves 3 de
julio en Valladolid (España), tras una larga enfermedad, según indicaron
fuentes cercanas al escritor, cuyo cadáver fue sepultado el sábado 4 con
una misa funeral en el tanatorio del Parque del Salvador.
Nacido en Palencia en 1932, se encontraba afincado en Valladolid desde
hacía varios años. Quintanilla Buey publicó sus primeros poemas en la
revista Juan Baños, en Palencia, que derivó en el grupo literario “El
Sarmiento”, en Valladolid.
Principalmente escribió poemarios, pero también se dedicó a otros géneros
como la narrativa y la novela corta. Entre sus poemarios más significativos
figuran Arambol, Campo Grande, Al borde de tu sueño, Los niños de las
cruces, junto al cuento “Después del atentado”. Estos y otros trabajos le
llevaron a ser distinguido con numerosos premios, como el Ciudad de
Valladolid, el Garcilaso y el Ciudad de San Sebastián.
Fue colaborador habitual del Instituto de Investigaciones de Estudios
Abulenses, dependiente de la Institución Gran Duque de Alba
(http://www.diputacionavila.es/igda/igda.php), y de la Institución Tello
Téllez de Meneses (http://www.tellotellez.com), de la Diputación de
Palencia (http://www.dip-palencia.es), e ingresó en la Academia de Juglares
de San Juan de la Cruz.
Jesús Fonseca, miembro de la Academia Castellano-Leonesa de Poesía, lamentó
la pérdida del escritor y lo definió como “el gran impulsor, el verdadero
creador de la academia, sin el cual no hubiera existido”. Agregó que
Quintanilla Buey apoyó e impulsó siempre “los viernes de El Sarmiento;
vivió muy entregado a la poesía; se movía por toda la comunidad; organizaba
constantemente encuentros de poesía; siempre estaba sacando libros... Era
un hombre de mano tendida y de corazón noble, sencillo y bueno”, expresó.
“Su poesía era muy íntima y a la vez muy fresca; le brotaba del corazón.
Era un hombre muy cercano que transmitía bondad. Nadie hablaba mal de él y
logró lo imposible, reunir bajo el techo de la academia a poetas de todas
las provincias y hacer de ella un lugar de encuentro. Yo siempre he dicho
que Andrés Quintanilla necesitaba la poesía para vivir y respirar, y eso lo
transmitía”, concluyó.
Fuentes: EFE • El Mundo
*** Descubren poemas inéditos atribuidos a Neruda
Una serie de poemas inéditos atribuidos a Pablo Neruda y dedicados a una
mujer a la que varios de sus biógrafos identifican como el último amor del
poeta, fueron descubiertos 35 años después de su muerte, según se anunció
este sábado 4 de julio.
El abogado y coleccionista de libros Nurieldin Hermosilla dijo al diario
chileno El Mercurio (http://www.emol.com) que el álbum le llegó a través de
un librero que a su vez lo compró a una persona no identificada “por una
suma muy alta”, pero no especificada.
El Álbum de Isla Negra fue escrito en 1969 en el cercano balneario del
mismo nombre, donde Neruda poseía una hermosa casa y donde reposan sus
restos frente al mar.
Hermosilla, quien posee una vasta colección de objetos que pertenecieron al
escritor, dijo que no tiene duda alguna de la autenticidad de los poemas,
porque están escritos con tinta verde, como la casi totalidad de la obra
del ganador del premio Nobel de 1971, y por rasgos grafológicos, como la
inconfundible letra “P” del vate.
No ha habido un pronunciamiento de la Fundación Pablo Neruda
(http://www.fundacionneruda.org), a cargo de la herencia general del poeta,
respecto al descubrimiento.
Son 14 páginas con poemas dedicados a Alicia Urrutia, sobrina de la última
esposa del poeta, Matilde Urrutia, y según biógrafos como Jorge Edwards,
Volodia Teitelboim e Inés María Cardone, su amante en los años finales.
Neruda murió en 1973.
“Para que navegues por mi poesía. Para mi querida Alicia. Isla Negra,
1969”, dice la dedicatoria en tinta verde, adornada la página con varias
pequeñas flores dibujadas por el mismo autor. “Aquí en Isla Negra está la
ola / estrellada que trae tu recuerdo / compañera del cielo. Aquí está el
árbol del olvido, / de él saqué un trozo de madera para grabar tu nombre”,
escribe el autor de Canto general.
Fuente: AP
*** Medellín dio inicio a su fiesta de la poesía
Este sábado 5 de julio, en el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco del Cerro
Nutibara, se llevó a cabo la ceremonia inaugural del XVIII Festival
Internacional de Poesía de Medellín
(http://www.festivaldepoesiademedellin.org), ganador del Premio Nobel
Alternativo 2006 y considerado uno de los eventos culturales más
importantes de Colombia.
El Festival de Medellín se extenderá hasta el próximo sábado 12 y se
escenificará en los más variados escenarios, incluidas las cárceles de
hombres y mujeres en el Valle del Aburrá. El evento reúne a 76 poetas de 52
naciones, que leerán sus creaciones en las más variadas lenguas.
En el acto inaugural, el poeta Fernando Rendón, director del evento, se
manifestó opuesto a “la dictadura de los medios”, proponiendo el desarrollo
de “una acción masiva del lenguaje poético, para ampliarlo y renovarlo,
ampliando y renovando la conciencia y la existencia”.
Rendón criticó la indiferencia con que los medios colombianos trataron al
evento y fustigó al presidente de su país. “En su campaña a la presidencia
de la nación Álvaro Uribe prometió que bajo su gobierno no habría poesía.
El Congreso de la República aprobó hace menos de un mes un proyecto de ley
que declara patrimonio cultural de la Nación al Festival Internacional de
Poesía de Medellín. El presidente Uribe se ha negado a firmar hace unos
días esta ley, aduciendo su falta de claridad acerca de la posible fuente
de apoyo financiero gubernamental al festival”. Reprochó que, en cambio, sí
se tengan claras “las fuentes financieras para la guerra y su vocación de
guerra”.
Propuso a Medellín, a la que calificó de “ciudad valerosa”, convertirse “en
epicentro de la lucha poética contra la guerra. Esta generación de jóvenes
aquí presente que colmará 123 escenarios esta semana, puede ser el motor de
un multitudinario plebiscito nacional por un definitivo acuerdo político
que elimine de tajo la guerra, y nos lleve a la reconciliación definitiva,
como lo pidió el libertador Simón Bolívar al final de sus días. Para ello
necesitamos inscribir y movilizar a miles de voluntarios”.
En la lectura inaugural participó el poeta español Marcos Ana, de 88 años,
quien presentó en Medellín su obra Decidme cómo es un árbol, relato
autobiográfico, que dentro de poco será llevada al cine por el cineasta
español Pedro Almodóvar. El autor estuvo prisionero 23 años en las cárceles
franquistas desde la guerra civil española, en la que combatió del lado
republicano, y sólo fue liberado mediante la fuerte presión de una campaña
mundial.
También estuvo en la ceremonia inaugural el poeta francés Bernard Noël,
ensayista, historiador y crítico de arte, uno de los intelectuales europeos
más lúcidos de la actualidad, Premio Nacional de Poesía en 1992 en su país,
y Premio Max Jacob en 2005.
Igualmente, la destacada poeta afgana Mahbobah Ebrahimi; Gulrukhsor
Safieva, poeta, escritora, dramaturga, cantante y traductora de Tayikistán,
nación antaño integrante de la Unión Soviética; la ruandesa Yolande
Mukagasana, quien sobrevivió el genocidio de 1994, en el que perdió a sus
tres hijos, su marido y sus hermanos; la poeta vietnamita Nguyen Bao Chan,
periodista de Vietnam Televisión, y la poeta indígena apache Margo Támez,
también activista de los derechos civiles de su pueblo.
En el Festival Internacional de Poesía de Medellín participan esta semana
poetas de Colombia, Suiza, Nigeria, Cuba, Brasil, Malawi, Afganistán,
Albania, Alemania, Argentina, Azerbaiján, Bangladesh, Bélgica, Bielorrusia,
Bolivia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Chile, Egipto, El
Salvador, Eslovenia, España, Estados Unidos, nación Apache, Estados Unidos,
Estonia, Filipinas, Francia, Guatemala, Honduras, India, Irak, Irlanda,
Israel, Italia, Kenia, Malawi, México, Nicaragua, Nigeria, Noruega,
Uruguay, Países Bajos, Palestina, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, nación
Wayuu, Venezuela, Ruanda, República Dominicana, Sudáfrica, Suecia, Suiza,
Tailandia, Tayikistán, Uganda, Vietnam, y Zimbabwe.
Fuentes: Caracol Radio • Web del Festival
*** Autores inéditos dejarán de serlo con Monte Ávila
La editorial venezolana Monte Ávila Editores (http://www.monteavila.gob.ve)
anunció este 5 de julio los ganadores de su Concurso para Autores Inéditos
en el género de poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia y literatura
infantil.
En poesía resultaron premiadas Expediciones, de Beatriz Calcao; Imposible
de lugar, de Claudia Sierich y Mi padre y otros recuerdos, de Víctor
Alfonso Alarcón. El jurado lo integraron María Clara Salas, Patricia Guzmán
y Yolanda Pantin.
El jurado del género ensayo (Cristian Álvarez, Édgar Páez y Carlos
Sandoval) seleccionó Entre la libertad e historicidad: Sartre y el
compromiso literario, de Livia Vargas González, y Sentir y sentido. Lo
religioso en Tarkovski de Nenfar Colmenares.
En narrativa se premió a Gabriel Payares
(http://www.letralia.com/firmas/payaresfariasgabriel.htm) por Cuando
bajaron las aguas. El jurado conformado por los escritores Igor Delgado
Senior, Humberto Mata y Judit Gerendas, eligió esta obra “por su rigor
escritural, por sus sugerentes imágenes y metáforas y por haber logrado
expresar una temática vinculada a interioridades y obsesiones del ser
humano”.
Néstor Caballero, José Gabriel Núñez y Gennys Pérez, dictaron el veredicto
en dramaturgia. Seleccionaron Yo soy John Lennon, de Paul José Salazar
Rivas y Maritales, de Ciro Alfonzo Acevedo.
El jurado infantil estuvo integrado por María Elena Maggi, Hugo Colmenares
y Armando José Sequera. Premiaron tres obras: El camino de los pájaros, de
Pura Garriguet; El cementerio de las cosas y otros relatos, de Minerva
Reyes Rojas y El plan increíble de Rit-Ronald-Rat, de Tomás Adrián.
Los ganadores recibirán mil bolívares fuertes y la publicación de su obra
en Monte Ávila Editores.
Fuentes: Ficción Breve Venezolana • El Universal
*** Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, será llevada al cine
El director mexicano Carlos Sama anunció este domingo 6 el próximo rodaje
de su película basada en la laureada novela Los detectives salvajes, del
escritor chileno Roberto Bolaño, y adelantó que Gael García Bernal podría
interpretar a Arturo Belano, alter ego del autor en la obra.
La cinta se estrenará a fines de 2009 con la participación de la productora
Catatonia Films, de México, el productor Jaime Romandia y la productora
chilena MC Films, cuya directora es Cristina Littin. La alianza entre
Catatonia y MC Films se concretó en el Festival de Cannes de este año,
celebrado en mayo.
Los detectives salvajes narra la búsqueda de la casi olvidada poeta
mexicana Cesárea Tinajero emprendida por los jóvenes poetas Arturo Belano y
Ulises Lima, que representan a Bolaño y a su amigo Mario Santiago en la
realidad, y cuyas vidas se bifurcan en un largo periplo de veinte años,
entre 1976 y 1996. Publicado en 1998, el libro obtuvo ese año el premio
Herralde y, en 1999, el Rómulo Gallegos.
Sama, de 41 años, ha dirigido comerciales, y como cineasta tiene en su
haber Sin ton ni Sonia (2003). Es, junto con los también mexicanos Luis
Felipe Fabre y Arcadi Palerm-Artís, autor del guión de la versión fílmica
de la novela de Bolaño, que empezará a rodar a finales de este año.
La película, que tendrá una duración aproximada de cien minutos, será
rodada en locaciones del norte de México y en el Distrito Federal. “No
pretendo llevar todos los lugares del libro, que serían entre otros,
Francia, Israel, España, África. ¡Sería una locura de cinco películas de
dos horas! Por eso tomé de la novela, la primera y la última parte,
respetando su estructura”, declaró el cineasta al diario chileno La Nación
(http://www.lanacion.cl).
Sama ha buscado asesoría con el escritor mexicano Juan Villoro, “no sólo
por la amistad con Bolaño, sino con Mario Santiago, que es un gran
personaje, que en la realidad era más contestatario y brutal que el Ulises
Lima de la novela”; así como con Carla Rippey, una de las mejores amigas de
Bolaño desde los 70 y que es la pintora Catalina O’Hara en la novela,
además de José Peguero, Guadalupe Ochoa y el inspirador del personaje Piel
Divina.
Cristina Littin, de MC Films, explicó que Los detectives salvajes se
encuentra aún en etapa de preproducción. “Ellos están definiendo las
locaciones, por nuestra parte nosotros propusimos el desierto de Atacama,
como símil del desierto de Sonora. Ya hay actores chilenos
preseleccionados”, aseguró. La productora también trabaja en la preparación
de la cinta El futuro, de la cineasta chilena, Alicia Scherson, basada en
el libro de Bolaño, Una novelita lumpen.
“Queremos que la película sea lo más chilena posible, no por eso cambiar
todos los escenarios. Ahora, habrá técnicos chilenos involucrados en toda
la película, no sólo en lo que se ruede en Chile”, dijo Littin, quien
agregó que también se grabará bastante en el DF mexicano. “Locaciones
indiscutibles, como la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx), la Colonia Condesa o la Colonia Roma”, cuenta Littin.
Fuente: La Nación
*** Literatura y cultura del Siglo de Oro es discutida en España
Más de 300 congresistas de cuatro continentes se reúnen en Santiago de
Compostela (Galicia, España) desde hoy lunes hasta el viernes 11 de julio
en el VIII Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro, Aiso
(http://www.usc.es/congresos/aiso/congreso/cSEGC_index.html), que bajo el
lema “Compostella Aurea” es organizado por la Universidad de Santiago (USC,
http://www.usc.es) y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
(Secc, http://www.secc.es).
Este evento internacional, que se desarrolla en la Facultad de Filología de
la USC y cuenta con la colaboración del Ministerio de Educación y Ciencia
de España (http://www.mec.es), la Xunta de Galicia (http://www.xunta.es) y
el Consorcio de Santiago (http://www.consorcio-santiago.org), da una cabida
especial en esta ocasión a hispanistas de zonas como Medio Oriente o
África, con mayores dificultades para el estudio de la literatura y cultura
españolas.
La sesión inaugural se celebró hoy a las 10 de la mañana en el Colexio de
Fonseca, en un acto al que asistieron el rector de la USC, Senén Barro; la
conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón; y Carlota Álvarez-Basso, en
representación de la Secc, entre otras personalidades.
En la segunda planta del edificio se inauguró, al concluir el acto, una
exposición de libros de emblemas que posee la Biblioteca de la USC,
“grandes tesoros bibliográficos de los siglos XVI y XVII que enriquecen el
patrimonio de la universidad”, según los promotores del acto.
Conferencias plenarias y sesiones paralelas sobre poesía, teatro, prosa y
autores conocidos y no tan reconocidos abarcarán las sesiones de los cinco
días del encuentro, en el que también se celebrarán mesas de investigadores
en las que presentarán los últimos estudios relacionados con las
humanidades, nuevas tecnologías, teatro y poesía.
Las sesiones académicas en filología estarán acompañadas de la citada
exposición de libros de emblemas, un concierto del grupo Nordestinas y
otras actividades sociales.
Fuente: Europa Press
*** Recuerdan a Eugenio Montejo en el primer mes de su muerte
Diversos homenajes se están desarrollando en Venezuela y España para
recordar al poeta Eugenio Montejo, quien murió en Valencia (Carabobo,
Venezuela) el pasado 5 de junio, a los 69 años.
El martes 8 de julio, el programa radial La Maja Desnuda, conducido por
Nidia Hernández, se enfocará en la vida y obra del autor, a partir de las 7
de la noche. El miércoles 9, los escritores Rafael Cadenas, María Josefina
Tejera, Eduardo Liendo y Atanasio Alegre hablarán sobre el autor de
Alfabeto del mundo, mientras que el actor Gustavo Rodríguez leerá algunos
de sus poemas, en un homenaje convocado por el Instituto de Investigaciones
Literarias de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve)
que tendrá lugar a las 5 de la tarde en la Sala Francisco de Miranda, o
Sala E, de la mencionada casa de estudios.
El jueves 10, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel,
http://www.upel.edu.ve), ubicada en la avenida Las Delicias de Maracay
(Aragua), rendirá en su biblioteca un homenaje al escritor a partir de las
10 de la mañana. Otra actividad similar será la que el colectivo 4Gatos
presentará el mismo día a las 7 de la noche en la Librería TecniBooks
(Centro Comercial AB, avenida Bolívar), en Porlamar, isla de Margarita
(Nueva Esparta).
El mismo día, en Madrid (España), la Casa de América ofrecerá un recital a
partir de las 7 de la noche, que se centrará en destacar la vida y obra del
ganador del Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo en 2004.
Finalmente, el sábado 19 de julio a las 7 de la noche se realizará un
homenaje en la Plaza Bolívar de Chacao, en Caracas, organizado por el grupo
Fan de Eugenio Montejo en Facebook (http://tinyurl.com/5rs5dk, requiere
registro).
*** Semana Negra de Gijón se inicia este viernes
Entre el 11 y el 20 de julio tendrá lugar la XXI Semana Negra de Gijón
(http://www.semananegra.org), evento anual que organiza en Gijón, Asturias
(España) un equipo coordinado por el escritor Paco Ignacio Taibo II, y en
el cual se reúnen los seguidores de la literatura policial, el cómic, la
novela histórica y la novela de ciencia ficción.
El evento se iniciará a las 8 de la mañana del viernes 11 con la salida,
desde la estación de Chamartín, en Madrid, de escritores, periodistas e
invitados, en el Tren Negro especial de Red Nacional de los Ferrocarriles
Españoles (Renfe, http://www.renfe.es). Durante el viaje serán presentadas
diversas actividades, como una conferencia de prensa de George RR Martin y
una mesa redonda con la intervención musical del Yampi.
A la llegada del Tren Negro a la estación de cercanías de Gijón serán
inauguradas las exposiciones “Gato, detective y negro”, de Guarnido y
Canales; “Gaugamela, la Batalla de Alejandro”, y las exposiciones de
fotoperiodismo “Violaciones de los derechos humanos en Colombia, Guatemala,
Kenia e Irak” y “1968”. Lugar el tren será recibido con la banda de música
de Gijón y a las 9 de la noche se realizará la inauguración oficial con el
corte de la “cinta negra”.
El sábado 12 se realizará, entre las 5 y las 6 de la tarde, la tertulia
“Los monstruos”, en la que participarán Fernando Marías, Miguel Cane,
Rodolfo Martínez, Eduardo Angulo, Daniel Mares, Elia Barceló, Juan Miguel
Aguilera, Rafael Marín, Manel Loureiro, Víctor Conde, Marc R. Soto,
Federico Fernández Giordano, Manuel Nonídez y Cristina Macía, bajo la
moderación de Jorge Iván Argiz. A las 10:30 de la noche será inaugurado el
ciclo “Germán Robles, el Vampiro Mexicano”.
El domingo 13 a las 7 de la noche será entregado, en el Gran Hotel
Jovellanos, el Premio Especial del director de la Semana Negra, una
distinción de Taibo II al libro que más le haya divertido durante la
preparación de la Semana Negra, y que está dotada con un libro escrito por
él mismo. A las 9, en el espacio AQ, el escritor británico Mike Carey dará
una conferencia sobre comics.
Los jóvenes y adultos interesados en adquirir destrezas literarias podrán
participar, el lunes 14 a partir de las 10:30, del taller para jóvenes
dirigido por Rebeca Murga, Lorenzo Lunar y Amir Valle, y del taller para
mayores dirigido por Goran Tocilovac y Rolando Hinojosa. Ambos se
realizarán en el Museo del Ferrocarril y se extenderán hasta el jueves 17.
A las 5 de la tarde del mismo lunes, en la carpa del encuentro, se
celebrará la tertulia “El mal y sus protagonistas”, con Nacho Guirado,
Nahum Montt, Mario Mendoza, Lorenzo Lunar, Rebeca Murga, Leonardo Oyola,
Mercedes Castro, Roberto Ampuero, Eduardo Monteverde, Juan Ramón Biedma,
Frank Quasar, Achy Obejas, David Torres, Ángel Tomás González, Kama Gutier
y Rolando Hinojosa, entre otros, y la moderación de Paco Ignacio Taibo II.
Esta tertulia continuará hasta el miércoles 16.
A las 6 el espacio AQ será el escenario del foro “La novela negra vista
desde la universidad”, con Emilio Frechilla (Universidad de Oviedo,
http://www.uniovi.es), Javier García Rodríguez (Universidad de Valladolid,
http://www.uva.es) y Manuel Brocano Rodríguez (Universidad de León,
http://www.unileon.es), y la moderación de Alejandro M. Gallo.
Las actividades del martes 15 se iniciarán en la carpa con sendos foros
sobre Marc Behm, con Eduardo Monteverde, Paco Camarasa, Alejo Cuervo y Paco
Ignacio Taibo II, y sobre el exilio alemán, con Ana Pérez y Carlos Fortea.
El espacio AQ presentará igualmente, a las 6:45, el foro “Literatura y
Revolución del 34”, con Fulgencio Argüelles, Benigno Delmiro y Paco Ignacio
Taibo II, la moderación de Alejando M. Gallo y la colaboración de la
Fundación Juan Muñiz Zapico (http://www.fundacionjuanmunizzapico.org). A
las 7:30, el escritor chileno Roberto Ampuero hablará con el público con la
moderación de Mario Mendoza y Álvaro Castillo. Habrá otras dos charlas, “El
negro desde la librería”, a las 8:15, con Fritz Glockner, Paco Camarasa,
Juan Escarlata y Álvaro Castillo, y otra a las 9 de la noche con Leonor
Tableada.
El miércoles 16 a las 6:45 de la tarde, Fernando Marías presentará en el
espacio AQ sus “zapatos asesinos, una historia real con regalo de libros”.
A las 12 de la noche se realizará, en la carpa, la tertulia nocturna “La
escritura o la vida”, con Juan Esteban Constain, Ricardo Menéndez Salmón,
Raul Argemí, Leonardo Oyola, Juan Sasturain, Nerea Riesco, Sebastién Rutés,
Goran Tocilovac y Paco Ignacio Taibo II, y la moderación de Ángel de la
Calle.
A las 5 de la tarde del jueves 17, Julio Murillo, Juana Salabert, Vicente
Álvarez, José Luis Muñoz, Paco Ignacio Taibo II, Fermín Goñi, Ernesto
Mallo, Jerónimo Tristante, Carlos Fortea y Raúl Argemí participarán en la
primera de las dos jornadas (la siguiente será el viernes 18) de la
tertulia “El oscuro placer de narrar el fascismo”, en la carpa del
encuentro, donde a las 6:40 será entregado el premio Novelpol. A las 8:15
de la noche se presentará una tertulia con Jorge Semprún en la que
participarán Ángel de la Calle y Paco Ignacio Taibo II, y a las 9:15 será
presentada por David Panadero, Juan Ramón Biedma y Juan Escarlata la
revista Prótesis. Para la 1 de la madrugada se prevé una lectura de poesía
con la participación de Luis García Montero, Joaquín Sabina y José Emilio
Pacheco.
Entretanto, a las 7 de la noche el espacio AQ será el escenario de la
primera jornada “Egoístas, exhibicionistas y egocéntricos. La autobiografía
en el cómic. Una aproximación”, que se extenderá hasta el día siguiente.
Participarán Fabrice Neaud, Spain Rodriguez, Phoebe Gloeckner, Gippi, Luis
García y Ángel de la Calle, bajo la moderación de Norman Fernández y Pepe
Gálvez.
El hotel Don Manuel será el escenario, el viernes 18 a las 10:30 de la
mañana, de la entrega de los premios Hammett, Walsh, Silverio Cañada,
Espartaco, Celsius 232 y Cuentos Ateneo Obrero de Gijón. A las 6:30 de la
tarde, Alfonso Mateo Sagasta, R. Ibáñez, Juan Miguel Aguilera, José Manuel
Fajardo, Antonio Sarabia y Rafael Marín participarán en una mesa redonda
sobre el Medioevo español en la carpa del encuentro, donde a las 7:15 Paco
Ignacio Taibo II presentará una charla con Nahum Montt y, una hora más
tarde, Fritz Glockner presentará otra con Mario Mendoza. A las 10 se
realizará la primera jornada de una mesa redonda sobre derechos humanos en
el fotoperiodismo (la segunda jornada será el sábado 19), y a la 1 de la
mañana habrá una lectura de poesía con textos de Ángel González y la
participación de Susana Rivera, Manolo Lombardero, Justo Villabrille,
Carlos Barral, Irma Page, Jorge Semprún, Paloma Saiz, Tini Alvarez Areces,
José Emilio Pacheco, Joaquín Sabina, Luis García Montero, Pepa Terrón,
Natalia Menéndez, Esperanza Medina, Carmen Sánchez y José Luis Argüelles
El mismo día a las 6 de la tarde y 7 de la noche, respectivamente, el
espacio AQ acogerá las mesas redondas “Novela gráfica, ¿algo nuevo?”, con
Paul Gravett, Quim Pérez, Toni Guiioral y Juan Sasturain, y “El editor
(independiente) es la estrella”, con Jesús Egido, Jesús Moreno, Ricardo
Esteban, Antonio Scuzarella y Jorge Iván Argiz. Ambas actividades estarán
moderadas por Ángel de la Calle.
A las 5 de la tarde del sábado 19 la carpa del encuentro será el escenario
de la tertulia “¿Quo Vadis, cómic?”, moderada por Pepe Gálvez y Norman
Fernández y en la que participarán Luis García, Joan Mundet, Mariel Soria,
Alfonso Zapico, Miguel Gallardo, Joan Mundet, Manel Barceló, Carlos
Giménez, Quim Pérez, Martín Pardo, Lorenzo F. Díaz, Ricardo Machuca, Carles
Santamaría, Alex Gallego, Jorge García, Nacho Casanova, Raule, Sagar,
Eduardo Ocaña, Enrique V. Vegas, Sonia Pulido, Miguel Ángel Martín y
Enrique Flores. A las 6, David C. Hall hablará sobre la política y la
literatura en la obra de Dashiell Hammett.
A las 8 será la presentación y regalo del libro Pepsi Weimar (Desde el
olvido, desde la memoria), con la participación de Antonio Sarabia,
Jeronimo Tristante, Julio Murillo, Ernesto Mallo, Juana Salabert, Carlos
Fortea, Carlos Salem, Rafael Marín, Juan Miguel Aguilera, Paco Ignacio
Taibo II, Angel de la Calle, Jaime Sarusky, David C. Hall, Mario Mendoza,
Fritz Glockner, Susan y Doug Braithwaite, Marta Cano, D’Israeli, Luis
García, Ivo Milazzo, Enrique V. Vegas, Miguel Barrero, Jesús Palacios,
Jorge García, Enrique Flores, Miguel Gallardo, Alex Gallego, Toni Guiral,
Ricardo Machuca, Joan Mundet, Mariel Soria, Victor Andresco, Quim Perez,
Lorenzo F. Díaz, Daniel Mordzinski, Edu Ocaña, Mauricio J. Schwarz, Martín
Pardo, Carles Santamaría, Yayo Díaz Rodríguez, Raúle, Sagar, Pepe Gálvez,
Sonia Pulido y Antonio Navarro. A las 9, Alfonso Mateo Sagasta moderará una
mesa redonda con los ganadores de los premios literarios que se entregan en
el curso de la Semana Negra.
Además, la Semana Negra incluirá la presentación de títulos diversos, como
El abismo en el espejo, de Rodolfo Martínez; Monstruos, de Eduardo Angulo;
El teatro secreto, de Víctor Conde; Moscas y dragones, de Juan Luis
Iglesias y Jorge de Juan; Largas noches con Flavia, de Amir Valle; Y punto,
de Mercedes Castro; La noche desnuda, de Juan Carlos Arce; Retrato de
familia con muerta, de Raul Argemí; La llave del abismo, de José Carlos
Somoza; Café Budapest, de Alfonso Zapico; Lobas, de Rachel Deville, y la
colección “Negro Absoluto”, dirigida por Juan Sasturain.
Habrá diversas presentaciones audiovisuales, como filmes y documentales
sobre la literatura negra, y varios grupos y artistas añadirán la nota
musical al encuentro, como El Quinto Parpadeo, Bambalina, Avalanch,
Oysterband, El Chojín, Leonel O Zúñiga, Havana Street Band, Shantel and
Bukovina Club Orkestar, Carabina 30-30 (la banda de Sabina en acústico),
Nuberu, Michelle McCain Blues Band, y el espectáculo verbo musical
“Palabras contadas”, de Camilo Franco y Magin Blanco, así como la
musicalización, en guitarra, de poemas de Ángel González, a cargo de
Americo Appiano y el Yampi. La clausura será el domingo 20 a las 12 del día
en la carpa del encuentro.
Fuente: Semana Negra
*** Gamoneda asistirá a jornadas literarias de Villanueva de los Infantes
El premio Cervantes 2007, el poeta español Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931),
considerado como uno de los principales autores de la literatura europea,
será el principal invitado de las X Jornadas Literarias de Villanueva de
los Infantes (Ciudad Real), que bajo el lema “Nuevos cauces de la
literatura y el arte” se celebrarán entre el 18 y el 24 de julio, estando
prevista la visita de Gamoneda para el día 21.
Las jornadas se abrirán con la presencia de la historiadora, profesora de
ética y crítica de arte Carmen Dalmau y la inauguración de la exposición
“Injerencias”, del pintor cubano Waldo Balart, que se formó en Nueva York y
que ha vivido en Bélgica y en España.
El 19, el poeta barcelonés Eduardo Moga hablará sobre el “porqué de
penumbras de la poesía española en el siglo XX”, dedicando su intervención
a los autores Basilio Fernández, José Luis Hidalgo, Julio Garcés y José
María Fonollosa.
El domingo 20 el relevo lo tomará la música, con la presencia de
Hidrogenesse, un grupo pop barcelonés compuesto por Carlos Ballesteros,
solista, y Genis Segarra, tecladista.
La adaptación literaria al cine será otro de los aspectos que se
analizarán, el 22, durante la proyección de la película La luz prodigiosa,
con la presencia del escritor Fernando Marías.
El cómic, como ejemplo de literatura gráfica, con la presencia del
ciudadrealeño Luis Manchado, y la relación de la música y el cine, con
Jorge Magaz, cerrarán estas jornadas literarias.
Fuente: Europa Press
*** Congreso de literatura medieval europea celebrarán en España
La localidad de Hospital de Órbigo (León, España) celebrará entre el 23 y
el 25 de julio el primer Congreso Internacional de Literatura Medieval
Europea. Dirigido por el profesor José María Balcells y coordinado por José
Antonio Reñones, el simposio está patrocinado por la Dirección General del
Libro (http://www.mcu.es/libro).
Entre los participantes, las jornadas contarán con expertos como Margarita
Torres, que ofrecerá una clase magistral acerca de los tratados de
heráldica y genealogía, el profesor Javier Grande (Universidad de
Extremadura, http://www.unex.es), Javier Díez de Revenga (Universidad de
Murcia, http://www.um.es) o Jesús Paniagua. Además, la lección inaugural
correrá a cargo del director general del Libro, Rogelio Blanco, que
ofrecerá una conferencia titulada “Las utopías. Desarrollo del género desde
el Medioevo hasta el siglo XVIII”.
Este primer congreso tratará de conciliar posturas acerca de cuál fue la
mecha que convirtió estos siglos en el pórtico que hizo surgir la
modernidad de Occidente. Así, entre los principales temas que vertebrarán
el congreso, se darán las claves del creador del español moderno y
representante del Mester de Clerecía Gonzalo de Berceo, se discutirá sobre
el papel que jugó Alfonso X en la normalización del castellano o se
separará el mito de la realidad en las leyendas célticas. Además, el
congreso abordará la poesía del Arcipreste de Hita, Jorge Manrique y
analizará la novela caballeresca.
Entre las razones que han llevado a elegir Hospital de Órbigo como sede de
estas jornadas, destaca el hecho de que fue en este lugar donde tuvo lugar
la batalla decisiva entre suevos y visigodos que decidió la historia de
Hispania. José Antonio Reñones, coordinador del simposio, recuerda también
que Hospital fue uno de los espacios decisivos en la expansión del reino de
León y se convirtió en un importante hito de ese gran “intercambiador
cultural y genético europeo” que es la Ruta Jacobea.
Subraya además la encomienda de San Juan de Jerusalén, surgida al abrigo
del Camino, y hace hincapié en el Passo Honroso de don Suero, del que
asegura es la única justa “registrada de una manera casi periodística por
Pero Rodríguez de Lena, cronista del rey Juan, quince días antes y quince
días después del lance, que tuvo lugar el día de Santiago”.
Fuente: Diario de León
*** Salón Arturo Michelena inició recepción de obras
Desde el pasado martes 1 y hasta el sábado 26 de julio se extiende el plazo
para la inscripción de obras en la Bienal “64º Salón Arturo Michelena”, que
será inaugurada el domingo 12 de octubre a las 11 de la mañana en los
espacios del Gabinete del Dibujo y la Estampa y Museo “Arturo Michelena”,
en el Centro Cultural “Eladio Alemán Sucre”, de Valencia (Venezuela).
La información fue dada a conocer por el doctor José Napoleón Oropeza,
quien añadió que, tal como contemplan las bases del certamen, el proceso de
inscripción y de admisión de obras se cumplirá, debido a la toma de la sede
natural del evento, en el Centro Cultural y Deportivo “Don Bosco”, situado
en la avenida Valencia de Naguanagua, de lunes a viernes entre las 8 de la
mañana y las 12 del día y entre las 3 y las 6 de la tarde, y los sábados
entre las 8 de la mañana y las 12 del día.
En el momento de la inscripción, el artista, o su representante debidamente
autorizado, llenará la planilla correspondiente y consignará copia de la
cédula de identidad, resumen curricular actualizado, ficha técnica de la
obra u obras presentadas, así como su valor estimado en moneda nacional.
También deberá anexarse un comprobante de depósito bancario por la cantidad
de 30 bolívares fuertes a nombre del Ateneo de Valencia, en una de las
siguientes entidades bancarias: Banco Industrial de Venezuela (cuenta
corriente 030-510455-6), Banco del Caribe (cuenta corriente 222-0-036467) o
Banco Occidental de Descuento (cuenta corriente 0116-0001-86-1001009578).
Ese depósito, por cada obra a inscribir, constituye una colaboración para
sufragar gastos de admisión y montaje de la muestra expositiva. De no ser
admitida la o las obras presentadas, no se devolverá dicho depósito.
Las medidas de las obras bidimensionales no deben exceder de 3 x 3 metros.
Las obras tridimensionales, instalaciones y obras in situ no deben exceder
medidas de 3 x 3 x 3 metros. La ejecución de las propuestas in situ es
responsabilidad del artista y deberá realizarse según las condiciones del
proyecto museográfico del salón.
Las obras no podrán ocasionar daños a los espacios expositivos, ni
constituir riesgos para la integridad de las personas y el resto de las
obras exhibidas. La adquisición de materiales y equipos audiovisuales a
utilizar correrá por cuenta del artista.
Las obras aceptadas, con base en el proyecto expositivo correspondiente,
serán instaladas por los artistas según el cronograma establecido, de común
acuerdo entre el museógrafo designado por el Ateneo de Valencia y los
expositores. El Jurado Único de Admisión y Calificación, que estará
integrado por Ángel Hurtado, María Elena Ramos, Lunes Rodríguez, Wladimir
Zavaleta, Roldán Esteva-Grillet, Manuel Ortega y Bélgica Rodríguez (con
Nadia Colasante como suplente), tendrá la potestad de no admitir la obra
que, una vez realizada, no se ajuste al proyecto seleccionado con
anterioridad.
El listado de obras aceptadas será publicado en medios de comunicación
impresos. Información adicional puede ser obtenida a través de los correos
electrónicos ateneo-valencia@... y ateneo-valencia@..., o por
los teléfonos (0412) 4086171, (0412) 8895273 y (0414) 0444843.
Oropeza invitó a todos los artistas venezolanos a apoyar con su presencia
no solamente al Salón “Arturo Michelena”, sino al Ateneo de Valencia,
institución que “atraviesa una difícil situación de atropello que se espera
se subsane en los próximos días”.
*** Literatura infantil se reunirá en Buenos Aires
La Biblioteca Nacional de Argentina (http://www.bibnal.edu.ar), la Comisión
Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (Conabip,
http://www.conabip.gov.ar) y la Fundación Centro de Estudios Brasileiros
(http://www.funceb.org.ar) auspiciarán, en octubre, el Primer Congreso
Internacional de Literatura para Niños: Producción, Edición y Circulación
(http://www.editoriallabohemia.com/html/Congreso_Literatura_Infantil_2008),
que tendrá lugar en la capital argentina.
El evento, que se hará el 13 y 14 de octubre, es organizado por la
editorial La Bohemia (http://www.editoriallabohemia.com) y contará con la
participación de algunos invitados especiales, como la española Teresa
Colomer, directora del Master de Libros y Literatura Infantil de la
Universidad Autónoma de Barcelona (http://www.uab.es).
También estarán la escritora brasileña Ana María Machado; Gustavo Bombini,
coordinador del postítulo docente “Literatura Infantil y Juvenil”; Lidia
Blanco, profesora del seminario de posgrado de Literatura Infantil de la
Facultad de Filosofía y Letras y Valeria Kelly, coordinadora pedagógica de
“Proyectos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación y
Educación”, en la sede regional del Instituto Internacional de Planeamiento
Educativo de la Unesco (http://www.iipe-buenosaires.org.ar).
El congreso se concentrará en cuatro áreas temáticas: la lectura en la
infancia, que se preguntará en primera instancia para qué le sirve la
literatura a un niño; políticas del estado y del mercado en la literatura
infantil, que rondará cuestiones relativas a la industria editorial; leer
en el siglo XXI, que buscará dónde están hoy los lectores, y la producción
literaria para la infancia, que discutirá sobre la literatura y lo lúdico y
el valor de las imágenes.
Quienes quieran presentar ponencias, pueden hacerlo hasta el 31 de agosto.
Para solicitar más información es preciso escribir a
contacto@....
Fuente: La Bohemia
*** VI Feria del Libro Unica celebrarán en Maracaibo
Entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre se celebrará en el Centro de
Arte de Maracaibo Lía Bermúdez (CAMLB, http://www.camlb.com), en Zulia
(Venezuela), la 6ª edición de la Feria del Libro Unica
(http://feria-del-libro-unica.blogspot.com), en el marco del 35º
aniversario de la Universidad Católica Cecilio Acosta
(http://www.unica.edu.ve) y la celebración de su Año Jubilar.
La feria, que este año recibirá a más de un centenar de expositores entre
editoriales, distribuidores y libreros, girará en torno a dos grandes
eventos: el primer Congreso de Historia Inmediata “El presente como
historia”, con la participación del historiador español Carlos Barros
(Historia a Debate), y el encuentro de escritores “Narrativa venezolana
actual”, con la participación de los noveles de la literatura venezolana.
La expoventa cuenta con un espacio de más de 400 metros cuadrados, apoyo
económico al profesor, descuento por nómina al personal administrativo y
obrero, seguridad, estacionamiento vigilado, depósito y demás comodidades.
Con periodicidad anual, la feria realizó su primera edición en 2003, como
parte de la celebración del 20º aniversario de esa casa de estudios. El
propósito fundamental del encuentro es estrechar lazos institucionales y
promover la venta y distribución del libro universitario. Según palabras
del rector Ángel Lombardi, “el libro es vehículo por excelencia del
conocimiento, hoy más que nunca urgido de lectores, puesto que al igual que
el idioma, es la verdadera patria del ser humano, ya que allí están sus
raíces y su futuro”.
Para solicitar mayor información es preciso comunicarse por los teléfonos
(0261) 3006863 / 3006800, (0414) 6054708 o (0414) 6331399, o a los correos
electrónicos deccd@..., publicaciones@... o
publicacionesunica@....
Fuente: Web de la Feria
*** Asociación Colegial de Escritores se reunirá en León
Saramago, Savater y Gamoneda entre los invitados
La ciudad de León acogerá del 29 de septiembre al 3 de octubre la octava
edición del Congreso Nacional de la Asociación Colegial de Escritores de
España (http://www.acescritores.com), que contará con la presencia, entre
otros, de autores como José Saramago, Fernando Savater y Antonio Gamoneda.
El secretario general de la asociación y director de la publicación
literaria La República de las Letras, Andrés Sorel, comunicó el pasado 19
de junio al alcalde de León, Francisco Fernández, la elección de esta
ciudad como sede de la cita cultural, dirigida fundamentalmente a los
propios profesionales de las letras.
Entre las razones que han llevado a la adopción de León para la celebración
de este VIII Congreso, que se desarrollará bajo el título “Pensamiento y
literatura”, figura el hecho de que “en León hay más escritores por metro
cuadrado que en ningún otro lugar de España”, según Sorel.
De este modo, León tomará el relevo de Sevilla, donde se celebró hace cinco
años la última edición del Congreso Nacional, cuyo primer escenario fue
Almería en 1979.
Según precisa una nota de prensa del Ayuntamiento de León
(http://www.aytoleon.es), se espera la participación de más de cuarenta
escritores como ponentes, en una nómina que presenta autores ya confirmados
como José Saramago, Amelia Valcárcel, José Luis Sampedro, Fernando Savater
y Antonio Gamoneda.
El Congreso también incluirá a un amplio plantel de escritores leoneses, al
tiempo que su programa de actos dará igualmente cabida a un homenaje a
Antonio Pereira.
“Es un lujo para la ciudad que esta asociación haya pensado en León para
este congreso, que hará de ella, de nuevo, una referencia internacional”,
declaró el alcalde Fernández acerca de este encuentro cultural, que se
desarrollará en el Hostal de San Marcos.
Fuente: EFE
*** Simposio recordará a las mujeres de la independencia latinoamericana
Entre el 19 y el 21 de agosto de 2009 se celebrará en Lima (Perú) el IV
Simposio Internacional “Las mujeres en la independencia de América Latina”
(http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/simposios.html), convocado en el marco
del bicentenario de la independencia latinoamericana por el Centro de
Estudios La Mujer en la Historia de América Latina (Cemhal,
http://webserver.rcp.net.pe/cemhal), que dirige la historiadora Sara
Beatriz Guardia.
El evento tiene el objetivo de contribuir a reconstruir la activa presencia
de las mujeres en el proceso de la independencia latinoamericana, que
empezó a ser reconocida apenas a finales del siglo XX, según indica el
comunicado del Cemhal. “Se trata de darles voz a las mujeres que
combatieron por la libertad y la independencia de nuestro continente”.
Los participantes discutirán sobre la presencia del género en la
historiografía independentista de América Latina, la mujer en el discurso
político independentista, el rol de las mujeres en los antagonismos
independentistas, Micaela Bastidas, la lucha de las mujeres indígenas y la
recuperación de la memoria, la mujer de la época independentista en su vida
cotidiana y en la opinión pública, la identidad de la mujer en el siglo XIX
y la repercusión del proceso de independencia en las familias, entre otros.
Los resúmenes, cuya extensión no deberá exceder los 2.000 caracteres sin
espacios en formato Word y con tipografía Verdana en 10 puntos, se
recibirán hasta el 31 de octubre de 2008. Con ellos debe incluirse el
título de la ponencia, nombre completo del autor, dirección y universidad o
institución a la que pertenece.
Las ponencias confirmadas se recibirán hasta el 15 de julio de 2009 y
tendrán una extensión de hasta 15 páginas en formato Word, tipografía
Verdana en 10 puntos e interlineado simple, de acuerdo a unas normas de
edición que se enviarán una vez aprobada la propuesta de ponencia.
La inscripción tiene un costo de US$100 y puede tramitarse hasta el 1 de
julio de 2009. Los participantes podrán disfrutar de diversas actividades
culturales, como una visita guiada al Museo de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú (http://museonacional.perucultural.org.pe) acompañados de
su directora, la doctora Carmen Arellano Hoffmann, o una visita a la Ciudad
Sagrada de Caral, la más antigua de América, con la doctora Ruth Shady
Solís, jefa del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe.
Fuente: Cemhal
*** Literatura infantil será analizada en Cuba
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (http://www.uneac.org.cu), la
Filial del Instituto Cubano del Libro y la Universidad Pedagógica de Sancti
Spíritus están convocando al XX Encuentro de Crítica e Investigación de la
Literatura Infantil Sancti Spíritus 2009, a celebrarse en esta ciudad
cubana del 21 al 25 de mayo del año próximo.
En la vigésima edición de este evento, el de más tradición y arraigo del
país en esta manifestación, se reunirán críticos, investigadores,
profesores, bibliotecarios, editores, periodistas y otros creadores
interesados en el desarrollo de la crítica, la literatura y el arte
dedicado a niños, adolescentes y jóvenes. Estarán invitados, además,
destacados escritores y especialistas de diferentes manifestaciones
artísticas de Cuba y otros países.
Como tema central se abordará los diversos desafíos de la literatura
infantil y juvenil en el siglo XXI, con especial hincapié en el panorama
actual de la creación, ilustración y promoción del libro y la LIJ en
Iberoamérica; el lector y el escritor contemporáneos entre la utopía y la
realidad; la historia, la identidad y la diversidad étnica y cultural en la
creación y recepción de la literatura y el arte para niños y jóvenes; la
literatura, el arte y otras manifestaciones relacionadas con el trabajo con
niños y jóvenes en el desarrollo integral de la personalidad; tendencias de
la literatura y el arte dedicado a niños y jóvenes; obras, autores
destacados y procesos de la LIJ en los diferentes países; la edición de
libros y revistas para niños y jóvenes; el 120º aniversario de un clásico
de la LIJ en Hispanoamérica: La Edad de Oro; la LIJ y los 50 años de la
Revolución Cubana, y la literatura para niños y jóvenes ante los procesos
de integración solidaria, desculturización de nuestra infancia y juventud,
defensa de la humanidad y la cultura.
El programa se organizará en cursos, conferencias magistrales desarrolladas
por destacados especialistas, mesas redondas, talleres, mesa de autores,
encuentros con niños, estudiantes de la Universidad Pedagógica y la
comunidad, y se inaugurará una exposición con obras de destacados
ilustradores de libros infanto-juveniles invitados.
En el marco del encuentro se realizará una Feria del Libro Infantil y
juvenil, talleres especiales (sobre técnicas literarias, recursos para el
trabajo de creación literaria con niños y jóvenes, creación musical
infantil y narración oral), y un encuentro de editores de libros y revistas
del área.
Habrá encuentros con niños y adolescentes premiados por sus creaciones
literarias, diferentes homenajes a figuras en los aniversarios de vidas y
obras, entre ellas Nicolás Guillén, reconocimientos especiales a invitados,
y la entrega del Premio del Concurso Literario Centenario de Dora Alonso y
del premio Romance de la Niña Mala a creadores de diversas manifestaciones
de reconocida trayectoria en el trabajo con los niños y jóvenes.
Momento especial será la retrospectiva de la reconocida obra del animador
cinematográfico Juan Padrón, y la muestra-taller sobre la presencia de los
jóvenes en los textos de las obras literarias y cinematográficas concebidas
por Senel Paz. Como actividades colaterales se realizarán espectáculos
musicales, teatrales y de magia en diferentes locaciones. Asimismo, los
participantes podrán realizar una visita especial a la ciudad de Trinidad y
el Valle de los Ingenios, Patrimonio de la Humanidad.
Los interesados en participar deben enviar sus datos antes del 20 de abril
de 2009. La cuota de inscripción se abonará por cada participante en el
momento de la acreditación, el 20 de mayo de 2009, y será de $50.00 MN para
los participantes, sean ponentes u observadores.
Para solicitar mayor información es preciso comunicarse por los teléfonos
(53-41) 24207, 26375 (día) y 27974 (noche), o por los correos electrónicos
juliomllanes@..., juliomllanes@... y
encuentro20@....
*** Congreso sobre mujeres en las letras realizarán en Buenos Aires
Entre el 7 y el 9 de mayo de 2009 se realizará en la sede del Museo Roca
(http://www.museoroca.gov.ar), en Buenos Aires, el Congreso de Literatura
“Hacia el bicentenario: dos siglos de mujeres en las letras”
(http://www.museoroca.gov.ar/mujeresenlasletras.htm), organizado con la
colaboración del Instituto de Investigaciones Históricas y el Grupo
Némesis.
El programa, cuyos ejes giran en torno a la mujer como creadora o tema de
creación, consistirá en mesas redondas, muestra de publicaciones y
fotografías, presentación de libros, talleres y lectura de ponencias, que
podrán estar enfocadas en uno de cuatro módulos: perspectiva histórica,
voces en los modos de expresión, nuevos paradigmas y códigos, y medios
audiovisuales.
En el primer módulo, sobre la perspectiva histórica, se podrá incluir
alguno de estos temas: la herencia virreinal, los albores de la República,
los grandes movimientos literarios, la represión, el exilio, la preceptiva
clásica, la recuperación de la memoria y las nuevas tendencias.
Los ponentes que se decidan por el módulo correspondiente a las voces en
los modos de expresión podrán hablar de diarios, cartas, esquelas, géneros
literarios (novela, cuento, ensayo, poesía, teatro), la literatura
infantil, las biografías y retratos y la crítica y los estudios culturales.
El tercer módulo se enfocará en la percepción del cuerpo femenino, la
construcción de la subjetividad, lo privado y lo público, la maternidad, el
erotismo y la sexualidad. El último de los cuatro módulos, sobre medios
audiovisuales, tratará sobre guiones para cine, televisión, video y
documentales, las revistas y diarios, los blogs y otras tecnologías y la
relación de la literatura con otras artes.
Las ponencias deben llevar título, módulo para el que están siendo
propuestas y nombre del autor. No deben exceder de siete páginas, escritas
a doble espacio, en papel tamaño carta, para ser leídas en no más de veinte
minutos. Deberán ser acompañadas de un resumen de veinte líneas y
entregadas antes del 30 de marzo de 2009 en la sede del museo.
La inscripción en el congreso oscila entre los $50 y los $150, aranceles
válidos hasta el 31 de diciembre. La ficha de inscripción está disponible
en http://www.museoroca.gov.ar/acti2008/fichainscrip.pdf. El Consejo Asesor
efectuará una selección de ponencias, poemas y cuentos leídos, para su
publicación en forma de libro.
Fuente: Museo Roca
||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET ||||||||||||||||||||||
Ramossucreana
http://ramossucreana.com
En formato de blog, este sitio recopila copiosa información sobre uno de
los más importantes escritores venezolanos de todos los tiempos, José
Antonio Ramos Sucre (1890-1930). El venezolano Víctor Azuaje recopila
textos sobre el autor de La torre de timón, así como testimonios, noticias,
análisis de su poesía y otros materiales de interés para el lector seguidor
de la obra de este cumanés.
El Séptimo Cielo
http://e7cielo.blogspot.com
El español Rob Gordon mantiene esta interesante bitácora sobre cine, en la
que publica no sólo críticas de las películas en cartelera y de las obras
maestras del séptimo arte, sino también artículos sobre temas relacionados.
quieroquemeleas.com
http://www.quieroquemeleas.com
Comunidad literaria en el que cualquier autor puede publicar libremente sus
textos y éstos pueden ser comentados o votados por cualquier lector. Los
miembros pueden agruparse en clubes de lectura sobre temas específicos y
los lectores pueden mantener una lista personal con sus textos o autores
favoritos. Para formar parte de la comunidad basta con registrarse como
usuario, proceso que es gratuito.
Viaje al fin de la noche
http://joaquinferrerramosrelatos.blogspot.com
Bitácora personal del fotógrafo y escritor venezolano Joaquín Ferrer Ramos,
en la que publica relatos, artículos y reflexiones sobre literatura y otros
temas.
Diccionario biográfico del Ecuador
http://www.diccionariobiograficoecuador.com
Rodolfo Pérez Pimentel ha recopilado unas 1.600 biografías de personajes
ecuatorianos y extranjeros, una obra monumental en 23 tomos que ahora puede
ser consultada gratuitamente en Internet. Se puede consultar por tomo o
usando una lista de biografías ordenada alfabéticamente, y cada biografía
puede ser descargada en formato Word.
La Parada Poética
http://laparadapoetica.blogspot.com
Espacio virtual para difundir, compartir y estimular a la creación poética,
el acercamiento a los poetas consagrados y a aquéllos que transitan por el
camino de la poesía y viven en ella. Publica biografías y muestras de las
obras de los grandes poetas venezolanos de siempre.
|||||||||||||||||||| ESPECIAL: TRIUNFO ARCINIEGAS |||||||||||||||||||
Recientemente le fue concedido a Triunfo Arciniegas el X Premio Nacional de
Cuento “Jorge Gaitán Durán”, convocado por la Gobernación de Norte de
Santander, por su libro Mujeres muertas de amor. Hoy dos coterráneos de
Arciniegas, Octavio Escobar Giraldo y Jaime Echeverri, presentan a los
lectores de la Tierra de Letras este libro cuyo cuento “Mujeres” ya fue
publicado en la avenida Tinaja de agua fresca
(http://www.letralia.com/ciudad/arciniegas/080625.htm), que el autor
mantiene en nuestra Ciudad Letralia.
=== Triunfo Arciniegas, un escritor para todos los lectores ===============
=== Octavio Escobar Giraldo ===============================================
El oficio literario no se improvisa, tampoco el empeño de conocer a las
mujeres. Triunfo Arciniegas ha sabido perseverar en ambos propósitos y la
mejor prueba es este volumen, ganador del X Concurso Nacional de Cuento
“Jorge Gaitán Durán”.
Fáciles de leer, no de escribir, las historias que lo componen discurren
sin fisuras, limpias en su desarrollo, naturales en sus destinos: el olor
de un hombre mayor seduce a Altagracia y la hija del doctor Malaver pierde
la inocencia en medio del bosque y del misterio de una mano desmembrada;
Martina Prado se ofrece a mostrarle los senos a un narrador adolescente,
incluso a dejárselos tocar, si le paga algo; un hombre espera la muerte,
como en un cuento de Hemingway, mientras otro alarga la mano asesina hacia
el cuello de su amante; dos mujeres se disputan la posesión de Humberto y
la agraciada con el amor del profesor de literatura cuenta su historia.
En Mujeres muertas de amor asistimos al gozoso entierro de un payaso y a la
búsqueda infructuosa de un impenitente seductor, a la disolución de una
familia y a un ejercicio literario lleno de frescura y sobriedad:
descripciones precisas, adjetivos necesarios, diálogos afiladísimos, toques
de humor que matizan las situaciones y una concepción del género que
respeta los cánones tradicionales y apunta al futuro.
Como ya lo demostró en Noticias de la niebla (Universidad de Antioquia,
2002), un conjunto de prosas breves que merece mayor atención por parte de
nuestra crítica, Triunfo Arciniegas no sólo convence a niños y jóvenes, su
público habitual; es un escritor para todos los lectores, y este libro lo
refrenda.
** Octavio Escobar Giraldo
octesco@...
Escritor colombiano (Manizales, 1962). Profesor en la Universidad de
Caldas, ha publicado las novelas El último diario de Tony Flowers
(1995), Saide (1995), que recibió el Premio Nacional de Novela Negra, y
El álbum de Mónica Pont, ganadora igualmente de la VIII Bienal Nacional
de Novela "José Eustasio Rivera", así como los libros de cuentos El
color del agua (1993), Las láminas más difíciles del álbum (1995), La
posada del almirante Benbow (1997) y De música ligera (1998). Algunos
cuentos suyos han sido incluidos en antologías traducidas al italiano,
al búlgaro y al alemán.
=== Mujeres muertas de amor, honda penetración en la psicología femenina ==
=== Jaime Echeverri =======================================================
El título de este libro es una especie de eco de uno de Schopenhauer donde
el filósofo alemán expuso sus reflexiones alrededor del amor, las mujeres y
la muerte, sin que esta aproximación se ajuste a su teoría. Mujeres muertas
de amor obtuvo el Premio de Cuento Jorge Gaitán Durán, en la versión del
año 2007. Y tiene suficientes méritos para habérsele concedido el galardón.
No sólo por su calidad narrativa, sino también por su honda penetración en
la psicología femenina. En este sentido se acerca igualmente a otro libro
famoso, Tres mujeres, que reúne tres excelentes relatos de Robert Musil.
Es preciso resaltar que esta vez el premio se concediera a un escritor
nacido en el departamento patrocinador del concurso y, más aun, que este
autor sea el más célebre creador colombiano de cuentos infantiles,
merecidamente reconocido como tal fuera de nuestras fronteras. No es de
extrañar que un escritor para niños escriba también para lectores adultos.
De hecho la literatura para la infancia ha sido escrita por autores que han
dirigido sus escritos a lectores adultos o por ilustres investigadores de
leyendas populares europeas que han devenido luego en sus transcriptores
para la infancia, con fines muchas veces no exentos de intenciones
didácticas o moralizantes. Como Perrault o los hermanos Grimm.
Vale la pena recordar que uno de los clásicos del género, Los viajes de
Gulliver, procede de la pluma de Jonathan Swift, fino ironista irlandés,
escritor y político, quien se dirigía a lectores adultos. Por eso no es
extraño que Triunfo Arciniegas muestre a este segmento de lectores todo su
gran talento narrativo. Es de celebrar, pues, la edición de este libro que
nos muestra a un escritor maduro capaz de cautivar a toda clase de
lectores, confirmando así la definición del buen escritor según D. H.
Lawrence, para quien era sencillamente el hombre capaz de escribir bien en
cualquier género.
** Jaime Echeverri
Escritor colombiano (Manizales). Escritor, poeta, ensayista, profesor de
literatura, sicólogo y sicoanalista, autor de novelas (Reina de Picas,
Corte final) y libros de cuentos (Historias reales de la vida falsa,
Versiones y perversiones, Actos ajenos, etc.).
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Adiós, Eugenio, al filo de tus setenta Arturo Gutiérrez Plaza ====
Nunca pronostique su muerte en versos —le dijo a Evtuchenko— ya que
la fuerza de la palabra es tal, que ella, con su poder de invocación,
le arrastraría a la muerte vaticinada.
(Consejo que diera Boris Pasternak a Eugenio Evtuchenko, citado por
Eugenio Montejo en su ensayo “Mario de Sá-Carneiro en dos espejos”.
El Taller Blanco. México: UAM, 1996).
Eugenio Montejo no sólo fue un poeta, un creador de poemas. Fue ante todo
un hombre que procuró a lo largo de su vida hacer de ésta, y de su poesía,
plena y continua comunión con el misterio de la existencia. Si bien
encontró en la heteronimia una vía para conformar las distintas
entonaciones, ensoñaciones y ritmos que irían a conjugarse en el coro
polifónico de su creación poética, constituido por sus curiosos colígrafos
(Sergio Sandoval, Tomás Linden, Jorge Silvestre, Lino Cervantes, Eduardo
Polo, entre otros que no llegamos a conocer), también fue él uno entre
ellos, el más discreto y dedicado intérprete de las enseñanzas del maestro
de Puerto Malo, su venerado Blas Coll. Tributaria de esa “esencial
heterogeneidad del ser” de las que nos hablara Antonio Machado, la obra de
Eugenio Montejo, lentamente, fue cediendo lugar a los continuos
desdoblamientos de su mirada. De esa mirada “oblicua”, como él mismo
prefirió llamarla, nació también ese ser poético llamado “Eugenio Montejo”.
Eso nos los hizo saber en un poema aparecido en Trópico absoluto (1982),
intitulado “Final provisorio”: “Ya yo fui Eugenio Montejo, / poeta sin río
con un nombre sin equis, / atormentado transeúnte / en esta ciudad llena de
autos / (...) / Ya yo fui Eugenio Montejo, / el falso mago de bosques
invisibles / que convertía en vocales verdes / la densa luz de mis árboles
amigos”. / Volveré a serlo un día, alguna vez, quién sabe...”. Y en efecto,
este poema, el único en que se nos habla de “Eugenio Montejo” en toda su
obra, es tan sólo un anuncio provisorio. Su camino continuó, como aún
secretamente continúa. Del recorrido vital de este poeta se sucedieron
noticias en diversos poemas. Hoy, ante la evidencia de su muerte, ocurrida
al filo de sus setenta años, no podemos más que leer con asombro un poema
escrito a sus treinta y cinco, intitulado “Media vida” en clara alusión al
verso de Dante (“nel mezzo del cammin di nostra vita”) y a la conocida
noción jungiana; poema que constituye una enigmática premonición poética:
“Sentí pesar de media vida / cuando rodó el dragón ante mis pies, ya
muerto, / aquel dragón que al curso de los años / dejó sangre en mi espada,
/ tajos de ala / y fuegos con que luché solo, sin tregua, / en todos los
instantes. // Recordé los rugidos noche a noche, / (...) / los libros que
leí para aplacarlo, / viejos poemas con que lo tuve a raya. // Sentí pesar
de media vida / cuando cesó el estruendo / y advertí que mi alma era su
cueva, / que yo era mi dragón, mi enemigo inmediato”. Este poema pertenece
a Terredad (1978), para ese momento ya había publicado Algunas palabras
(1976), con ambos libros iniciaría la búsqueda de una completa apertura al
mundo. Atrás había quedado la primera etapa de su obra, conformada por
Élegos (1967) y Muerte y memoria (1972), y la primera mitad de su vida,
donde el entorno íntimo de la familia, la angustia de la muerte, lo
fantasmal y la soledad serían los elementos sobre los que gravitaría su
atmósfera poética. Vencido el “dragón”, muerto “a sus “pies”, mantenido a
raya con “viejos poemas”, el poeta emprende un diálogo distinto con la
existencia. Sus interlocutores serán ahora los árboles, los pájaros, los
gallos, las piedras, la luz, el cosmos, el trópico, en fin, la naturaleza
toda y su ansiada “terredad”, neologismo exigido por una profunda necesidad
expresiva y que, como ninguna otra palabra de su obra, la caracterizará.
Ahora, a esa altura de su existencia, es a los pájaros a quienes escucha:
“Oigo los pájaros afuera, / otros, no los de ayer que ya perdimos, / los
nuevos silbos inocentes. / Y no sé si son pájaros, / si alguien que ya no
soy los sigue oyendo / a media vida bajo el sol de la tierra” (Pájaros). Si
en el poema “Un año” de Muerte y memoria se dice: “viejo de treinta y tres
vueltas al sol”, edad en que inicia “otro descenso / al infierno, al
invierno” y afirma que: “Sangran en mí las hojas de los árboles”, en otro
de Trópico absoluto, “Poeta de cuarenta años”, ya no son vestigios de
sangre sino “los colores verdes” los que signan su vida: “Cuarenta pasos ya
abren un sendero / y cuarenta años más de media vida, / lo que resta es el
giro redondo del tiempo / (...) / Hasta los cuarenta no se sabe / que todos
los colores son verdes, / que las palabras son máscaras caídas / en pozos
de silencio”. En “La hora cincuenta”, poema con que cierra la edición de
Alfabeto del mundo de 1988, aparecen los otros, los que a lo largo de su
vida lo habitaron, los que escribieron sus poemas: “De aquel que vino en mí
a nacer, ¿qué rastro queda / a la hora cincuenta? / Amaneció y fue noche; /
pasaron soles llevándose mis días, / uno tras otro, del ensueño al
recuerdo. / Fui éste, aquél, tantos y tantos / que hablaron con mi voz,
fueron conmigo / de la mano, al azar, vestidos con mis ropas, /
compartiendo el amor, la soledad, la poesía, / hasta que sus pasos se
tornaron ausentes. / (...) / jamás escribí nada. —Fueron ellos. / La hora
cincuenta cae sobre mi vida / cuando ya de sus voces no me queda ni un eco.
/ Hundidos yacen al fondo de sus noches, / lejos, en otro espacio, en otro
mundo, / pero yo sé que en un lugar siguen despiertos: / la vida ha sido
todo, menos sueño”. De sus sesenta nos habla en el poema “El duende”, con
el cual abre Fábula del escriba (2006), la última colección de poemas que
publicó. Pero ahora, a diferencia del poema referido a su quinta década,
quienes lo visitan no son los ausentes que quedaron atrás en su juventud.
Ahora recuerda al poeta que “a bordo de” sus “veinte, / de noche en noche,
con tabaco y lámpara, escribía poemas”, ése visitado por el duende que
“fijos los ojos” lo “seguía / frase por frase y letra por letra”. Duende
que no era otro que el del momento presente “—éste / que cifra ya sesenta”:
“El que aquí vuelve buscándome de joven, / en esta misma calle, a
medianoche, / y me llama / y no es sueño”. En “Para mi ochenta aniversario”
de Trópico absoluto, el poeta nos advierte: “El año ochenta ya es un límite
impreciso / en que me veo y no me veo, / se halla tan lejos de esta hora, /
es tan incierto, / que aunque ningún amigo falte / tal vez yo entonces sea
el ausente”.
Eugenio no nos habló en ningún poema de sus setenta. Desde hace mucho, tuve
el privilegio de estar muy cerca de él y de su obra, una amistad larga y
entrañable nos unió. Desde hace mucho me preguntaba cómo sería ese poema.
Qué nos diría de esa hora. Una tarde, hace varios años, me regaló una
carpeta con los originales de las distintas versiones de un hermosísimo
poema intitulado “Final sin fin”. Con asombro he leído, varias veces, las
15 versiones, sucesivamente corregidas, que me entregó. Allí pude rastrear,
una vez más, las huellas de su oficio humilde y paciente, oficio aprendido
en su “taller blanco”, pude apreciar la construcción de ese “melodioso
ajedrez” que fue el poema para él, su silencioso diálogo con Dios. Ahora,
creo entender que este poema estaba destinado a suplir el poema ausente, el
que daría razón de sus setenta. En éste que me entregó y que forma parte de
Fábula del escriba, precedido por un epígrafe de Juan Ramón Jiménez, que
dice: “...Y yo me iré”, nos dejó su despedida: “La que se irá al final será
la vida, / la misma vida que ha llevado nuestros pasos / sin pausa, a la
velocidad de su deseo. // Cuando haya que partir –se irá la vida, / ella y
mi música veloz entre mis venas // ella y su melodiosa geometría / que
inventa el ajedrez de estas palabras. // Sí, tal vez nadie se aleje de este
mundo, / aunque se extinga cada quien en su momento. / —Nos iremos sin
irnos, / ninguno va a quedarse o va a irse, / tal como siempre hemos vivido
/ a orillas de este sueño indescifrable. / donde uno está y no está y nadie
sabe nada”. Y nos dejó también su permanencia.
** Arturo Gutiérrez Plaza
arturogutierrezplaza@...
Poeta, ensayista y profesor universitario venezolano (1962). Ingeniero
en computación y magíster en literatura latinoamericana contemporánea
por la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve). Fue director
general del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.org.ve) entre 1995 y 2000. Fue becario del Programa
Internacional de Escritores de la http://www.uiowa.edu Universidad de
Iowa (Estados Unidos) en 1997. Es profesor del Departamento de Lengua y
Literatura de la USB, donde ha sido director de Extensión Universitaria
y decano de Extensión. Actualmente cursa estudios doctorales en la
Universidad de Cincinnati (http://www.uc.edu). Trabajos suyos han
aparecido en diversas revistas venezolanas y extranjeras. Ha publicado
Al margen de las hojas (Monte Ávila Editores,
http://www.monteavila.gob.ve, 1991), finalista en el Premio Fundarte
(1991) y en el Premio Internacional de Poesía Juan Antonio Pérez Bonalde
(1993). En 1995 obtuvo el Premio Mariano Picón-Salas con el libro
Propósito común. En 1999 obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesía Sor
Juana Inés de la Cruz, con Principios de contabilidad (México:
Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx, 2000).
=== Los cien años de João Guimarães Rosa Harold Alvarado Tenorio =====
Este 27 de junio se cumplieron cien años del nacimiento del más
grande escritor brasileño, autor de Grande Sertão: veredas.
Modesto e inclinado a la introspección, João Guimarães Rosa nada publicó en
libro hasta la aparición de Sagarana (1946), cuentos que habían aparecido
en la revista O Cruzeiro, desde 1929, sin causar repercusión alguna. Y aun
cuando se inició como poeta y ganó un premio, decidió abandonar el metro y
la rima, porque, según confesó a Günter Lorenz en 1965:
Descubrí que la poesía profesional puede ser la muerte de la poesía
verdadera. Por eso volví hacia la saga, la leyenda, el cuento
sencillo, pues estos son asuntos que escriben la vida y no la ley de
las reglas llamadas poéticas.
Saragana incluye Hora e vez de Augusto Matraga, anuncio del vasto asunto de
su gran novela: la conversación-redención de un jagunço arrepentido y
vencido, que ilustra la parábola de la vida como el intento de cruzar a
nado un río, y al llegar a la otra orilla, luego de incontables esfuerzos,
nos damos cuenta de que la corriente nos ha arrojado lejos del lugar donde
queríamos llegar.
La oralidad que ya aparece en estas sus historias es una fusión
personalísima de artificios y espontaneidad, sometiendo la lengua,
atomizándola mediante la invención de onomatopeyas, libres permutaciones de
prefijos verbales, atribución de novedosos regímenes, inversión de las
categorías gramaticales y multiplicación de desinencias afectivas, donde
las palabras resucitan como lázaros y las que viven son sometidas a
permutaciones, otras son paridas para, in totum, sugerir la existencia de
nociones, sensaciones y fenómenos que hasta entonces no percibíamos.
João Guimarães Rosa nació en Cordisburgo, un pueblecito perdido en el
centro de Minas Gerais, el 27 de junio de 1908, el primero de los seis
hijos de Francisca (Chiquitinha) Guimarães Rosa y Florduardo Pinto Rosa, un
comerciante de aves, juez de paz, cazador de pumas, peluquero y contador de
historias, que llevaba al chico consigo hasta los mismos antros donde los
gauchos y los vaqueros recordaban sus vidas, mientras comían recostados a
las sillas de montar o descansaban entre el pienso de las bestias.
Miope desde niño, pero voraz lector, con sus gruesos lentes aprendió por sí
mismo francés, holandés y alemán, brillantez lingüística que nunca
abandonó, llegando a hablar, aparte de aquellas y la propia, español,
italiano, esperanto, algo de ruso, leyendo en sueco, latín, griego,
húngaro, árabe, sánscrito, lituano, polaco, tupi, hebreo, japonés, checo,
finés, danés y algunas variantes del chino.
Luego, durante la pubertad, entró en fascinación con el mundo de los
insectos y la vida natural, haciéndose coleccionista de mariposas, aves y
serpientes vivas y muertas, lo que quizás le empujó a matricularse en la
Facultad de Medicina de Minas Gerais, donde se recibió, ejerciendo de
inmediato la profesión en otro pueblecito, Itaguara, donde, acompañado por
su mujer y sus dos hijitas atendía una clientela variopinta de marginados,
gobernantes, moribundos y terratenientes, cuyas historias conocería de sus
propias bocas y almas cuando recorría las llanuras desérticas del sertón,
hasta las fronteras con Mato Grosso, Bahía y el Amazonas.
A los 29 años fue nombrado cónsul en Hamburgo en el mismo momento en que
estallaba la Segunda Guerra Mundial. En el Museo del Holocausto de
Jerusalén hay un grueso volumen que recoge cientos de declaraciones de los
perseguidos del nazismo que afirman deber su vida al escritor.
Al romperse las relaciones diplomáticas entre Brasil y Alemania, fue
puesto, durante cuatro meses, en prisión, junto a otros funcionarios, en
Baden-Baden, de donde saldría con destino a Bogotá, permaneciendo allí
hasta 1944, ciudad a la que regresaría durante los terribles días de la IX
Conferencia Inter Americana de 1948, cuando luego del asesinato de Jorge
Eliecer Gaitán la ciudad fue destruida por las llamas y la insurrección.
Durante la estadía en la fría capital colombiana, situada a 2.640 metros
sobre el nivel del mar, Guimarães Rosa escribió Páramo, una historia de la
muerte parcial del protagonista, causada por la soledad, la saudade de los
suyos, el frío, la humedad y la asfixia que produce el soroche bogotano.
Aun cuando desde 1963 había sido elegido miembro de la Real Academia de
Letras de Brasil, sólo aceptó ingresar a ella en 1967, justo tres días
antes de su muerte, acaecida en su departamento de Copacabana el 19 de
noviembre. Tenía 59 años.
1956 fue el año de la publicación de sus más grandes libros: Cuerpo de
baile, un volumen de más de 800 páginas de extensos poemas narrativos y su
insuperada novela Gran Sertón: Veredas.
Para preparar esta inmensa suma de estorias, Guimarães recorrió a caballo
la escuálida Minas Gerais, hablando con vaqueiros, etnólogos, indagando
sobre antropología, consultando archivos, haciendo anotaciones de tratados
de entomología, geología, mitos, lengua, colores y textura de la tierra, a
la manera como Da Cunha había obrado para redactar Os Sertões, arquetipo de
su obra.
Grande Sertão-Veredas es un monólogo-diálogo de Riobaldo, un ex bandido,
convertido en honorable estanciero, que recuerda con nostalgia episodios de
su rica vida aventurera y amorosa.
La historia de la lucha entre dos bandos de jagunços termina por enaltecer
un mundo violento, recorrido por políticos y un ejército implacable y
venal, ahíto de traiciones, terrores religiosos, miseria y explotación. A
través de esta memoria a saltos trasmite la crueldad del paisaje y sus
violencias, que para la imaginación de los viejos seguidores de Antônio
Conselheiro —cuya alquimia de cultos cristianos, ritos africanos e
indígenas dio origen a las macumbas y el candomble—, era apenas una
grotesca cruzada de dudosos caballeros andantes. La destreza narrativa de
Guimarães Rosa permite que la historia se deslice de la realidad a la
fantasía, y de ésta al mito, como en muchos de sus cuentos, con un
expresionismo e invención mitológica de primer orden.
El asunto de la novela es la posesión diabólica. Riobaldo está convencido
de haber hecho un pacto que le llevó a una vida de perversidad y crímenes,
con un daimon que aparece en todas partes: es voz en el desierto, susurro
en la conciencia, súbita mirada tentadora, irresistible maldad. Para
conjurar el efecto del Patas aparece Diadorim, muchacha disfrazada de
hombre, cuya identidad sólo es revelada después de su partida de este
mundo. Riobaldo cuenta sus esfuerzos por vengar la muerte, y entender, la
relación con su extraordinario amigo y constante compañero, joven de
inusual hermosura y pureza hacia quien siente una atracción sexual que le
atormenta. Siendo un cuento contemporáneo de la lucha entre el bien y el
mal, el ángel y el diablo son difíciles de identificar para un hombre
fatigado con las vacilaciones, las dudas y la angustia. Como centro de la
relación se encuentra la aventura de esa alma, que dividida entre el amor y
el odio, la amistad y la enemistad, la superstición y la fe, pero inspirada
por el honor, el amor ultramundano y la más transparente amistad, lucha
—como un caballero medieval— contra la traición, la tentación de la carne y
los oscuros poderes de las tinieblas.
Riobaldo sabe que la vida no es inteligible. Descifrando las cosas que le
parece importa salvar del olvido, hace su confesión para sí mismo —frente
al rostro taciturno del lector—, movido por el anhelo de reafirmar la
unidad de su yo; tratando de que su papel en los misteriosos caminos de la
existencia tenga algo de positivo. Sabe que cada hombre tiene un lugar en
el mundo y en el tiempo que le ha sido concedido; que su tarea, una vez
cumplida, debe servir a la verdad de los hombres. Así, sus averiguaciones
sobre la existencia del diablo y la naturaleza de sus poderes no sólo nos
van preparando, en las incesantes alusiones, para recibir un espantoso
misterio, sino que desean, al vincularlo a una realidad concreta, aislarlo
—mediante el Amor—, para que no vuelva a contaminar el mundo. Cuando al fin
llega la revelación, así haya sido presentida, nos trastorna. Riobaldo,
queriendo someter a Hermógenes, asesino del padre de Diadorim, pacta con el
Maligno y puede hacerse jefe de su bandería. La ayuda del demonio le hace
pensar en cómo tendrá que pagarla. Pero Diadorim muere en el mismo momento
en que mata a Hermógenes, el Mal.
Entendemos entonces las especulaciones metafísicas del viejo ex bandido: si
rehace en la soledad de su edad todas las suposiciones de los teólogos,
todas las teorías de la demonología —llegando hasta creer que Satán es
parte del ánima—, es por un asunto personal, íntimo, revivido de manera tan
verosímil que quedamos convencidos de la posibilidad de la experiencia.
Riobaldo sabe y nosotros le creemos, que los acontecimientos inesperados y
favorables que ha vivido hacen parte del pacto: llega a sentirse
omnipotente, señor del mundo, y entonces surge la duda, da pasos en falso,
no sabe qué hacer y siente una terrible insatisfacción. Su poder, como
sucede a menudo, llega en el momento en que ya de nada sirve, cuando los
obstáculos para llevar a cabo su pasión por Diadorim desaparecen. Riobaldo,
poeta, al hacer el inventario de su vida ha hecho una travesía por todas
las contingencias del ser: el amor, la alegría, la ambición, la
insatisfacción, la soledad, el dolor, el miedo y la muerte. Ha referido
hechos y cosas como si hubiesen acabado de suceder, sin mancharlas con la
razón, descubriendo los abisales sentimientos del alma, los ocultos
mecanismos de la alienación. Al final, cuando el protagonista ha logrado
vomitar el fardo de la vida, cuando ha quedado vacío, sentimos también el
efecto de la catarsis.
Otra lectura que debe hacerse de Grande Sertão: Veredas es la de su cuerpo
de poesía, su lenguaje. Por estar cargado de un hondo sentido moral y
místico, es principio de todas las cosas: las palabras significan y vuelven
a ser, las sílabas tienen el color y la resonancia subconsciente de su
forma, la magia rige sus significados. El eterno poema escrupuloso penetra
en los modismos y peculiaridades expresivas de las gentes del sertón, el
mundo creado por Guimarães Rosa a partir de su lengua: el portugués de
Brasil transformado por su conocimiento de otros idiomas, libre de la
tiranía de las gramáticas y los diccionarios, inventados, según afirmó, por
los enemigos de la poesía. Guimarães Rosa recurre a células rítmicas,
aliteraciones, rimas internas, osadías morfológicas, elipsis, cortes y
dislocaciones de la sintaxis, voces arcaicas y neologías, metáforas,
anáforas, metonimias, fusión de estilos y coro de voces para levantar un
habla densa y profundamente personal por lo enigmática. Cada frase es un
verso que hace de la totalizante estructura otro signo de la historia que
cuenta. La distribución de los acentos en las frases, el ritmo de cada
párrafo, indican los diversos estados de Riobaldo mejor que los sucesos
mismos.
Por la magnitud de su empresa, por el nivel de creación verbal y mítica en
que se sitúa Grande Sertão: Veredas, por la sabiduría de su enfoque
humanístico y la ironía sazonada de su visión narrativa, esta obra de
Guimarães Rosa —dijo en 1965 Emir Rodríguez Monegal— es una, si no la más
grande, de las creaciones de la literatura latinoamericana. Es, también,
una síntesis magistral de las esencias de esa enorme, desmesurada,
escindida tierra de Dios y el Diablo que es su patria.
Su obra ha sido parcialmente difundida en español así: Gran sertón:
veredas, traducción de Ángel Crespo, Barcelona, 1967; La oportunidad de
Augusto Matraga, traducción de Juan Carlos Ghiano y Néstor Krayy, Buenos
Aires, 1970; Manolón y Miguelín, traducción de Pilar Gómez, Madrid, 1981;
Urubuquaquá; Noches del sertón, versión de Estela dos Santos, Barcelona,
1982; Primeras historias, traducción de Virginia Fagnani Wey, prólogo de
Emir Rodríguez Monegal, Barcelona, 1969.
** Harold Alvarado Tenorio
alvaradotenorio@...
Escritor colombiano nacido en Buga (1945). Doctor en Letras de la
Universidad Complutense de Madrid. Dirigió el Departamento de Español y
las Latin American and Spanish Writers Series del Marymount Manhattan
College (Nueva York, EUA), así como el Comité de Redacción de la revista
China Hoy (Beijing, China). Es profesor titular de la Cátedra de
Literaturas de América Latina y director del Departamento de Literatura
de la Universidad Nacional de Colombia. Dirige actualmente la editorial
y la revista de poesía Arquitrave (http://www.arquitrave.com). Ha
publicado Summa del cuerpo (2002); Fragmentos y despojos (2002);
Literaturas de América Latina (1995); Ensayos (1994); Poemas chinos de
amor (1992); La poesía de T.S. Eliot (1988); Espejo de máscaras (1987);
Una generación desencantada: los poetas colombianos de los años setentas
(1985); Kavafis (1984) y Cinco poetas españoles de la Generación del
Cincuenta (1980). Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de
Periodismo Simón Bolívar y el Internacional de Poesía Arcipreste de
Hita. Su obra ha sido publicada en inglés, francés, italiano, griego,
chino, alemán y portugués.
=== Tras La huella del bisonte Rafael Rattia =========================
Casi 250 páginas de prodigioso y titánico esfuerzo narrativo que se te
meten por los ojos y no te abandonan hasta que la novela “termina”;
obviamente, es un decir, porque a decir verdad se trata de una aventura
interminable del espíritu. “Karla”, “Mario”, “Gabriela” y La huella del
bisonte conforman el tetrálogo propuesto por su autor, Héctor Torres,
escritor de aquilatada y densa prosa narrativa que se incorpora al
minúsculo y aristocrático coro de las voces novelísticas de la última
generación literaria venezolana con una madurez discursiva digna de los
mejores encomios por parte de la crítica.
El autor de La huella del bisonte se erige con esta novela en artífice de
un universo psicológico de hondas resonancias intimistas y explora, con
inusual maestría narrativa, esas zonas vírgenes, pulsiones biopsíquicas que
inexorablemente emergen a la superficie vital de la más rica y compleja
etapa de un ser humano; la acadia adolescente, muy escasamente abordadas
por nuestra narrativa venezolana de la última centuria.
“Karla”, personaje fundamental que el autor invenciona con nítidos perfiles
psicosomáticos, descubre su sexualidad al frente del manubrio de su
bicicleta una mañana al fragor de unos impulsos súbitos y desconocidos
mientras se dirigía al abasto en procura de unas frutas que le había
encargado su madre. Como todo lo crucial en la vida, adviene y se
manifiesta de modo inesperado haciendo caso omiso a las leyes de la
predictibilidad. La poderosa capacidad descriptiva que exhibe el autor en
los pródromos de esta novela se pone a prueba merced a unos raros
dispositivos narrativos en los cuales el escritor desdobla, desde la psique
de su personaje, al actante convirtiéndolo en proyecciones de personajes
provenientes de la farándula nacional, verbigracia, Karla se metamorfosea
en Madonna, o en Catherine Fullop, en Gigi Zanchetta o en Rudy Rodríguez.
Un asombroso dominio de las imágenes narrativas se van sucediendo en el
curso de las páginas de esta novela y, por momentos, el lector tiende a
olvidar que está leyendo, pues de estas memorables páginas surgen escenas
más cinematográficas que novelescas. Permítaseme decirlo de esta manera: es
como si el escritor, a través de cada párrafo, de cada página, nos
proyectara trozos de vida intensa y palpitante en todo su esplendor y,
naturalmente, en toda su cabal aura mediócritas también, juntamente, sin
desmedro de una a favor de la otra.
El arte masturbatorio de Karla alcanza en la prosa novelesca de Héctor
Torres cotas de magnificencia y excelsitudes tan extrañas que no le
encuentro parangón estético-literario en el panorama narrativo de las
últimas dos décadas.
Caracas es un leit motiv que perdió su amabilidad, dice el narrador. Mario,
un gris libretista de televisión, novelista fallido, con un traumático
divorcio a cuestas, cuya vida no pasa de ser un terrible y doloroso
eufemismo que se desgasta en el triángulo agobiante del Bar, la Librería y
la Discotienda; ah, lo olvidaba; una visita mensual a su madre insomne e
hipocondríaca. La portentosa imaginación del narrador idea el personaje de
Mario como perfecta coartada psicológica para acercarse al deterioro de las
relaciones dialógicas-comunicativas entre su madre y él. La cotidianidad,
esa viscosa materia que todo lo envilece y degrada en la vida vertiginosa
de la urbe, es puesta en entredicho por el novelista y sometida a cáustica
recusación moral por el novelista sin caer en falsas pontificaciones
moralistas.
** Rafael Rattia
rrattia@...
Escritor venezolano (Delta del Orinoco, 1961). Historiador egresado de
la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Fue
director-fundador del Archivo Histórico del Delta, director de la
Biblioteca Pública Central Andrés Eloy Blanco y coordinador de
Actividades Literarias del Ateneo Internacional de Fronteras Casa de las
Aguas. Ha publicado el poemario La pasión del suicida y dirige
Laberintos de Agua, la página literaria semanal del diario Notidiario
(Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido en el suplemento literario
Verbigracia, el suplemento cultural de Últimas Noticias, El Impulso,
Frontera y la revista Ateneo de Los Teques, así como en las revistas
electrónicas El Invencionero (http://web.jet.es/enseres), Casi Nada
(http://usuarios.iponet.es/casinada) y Sólo Texto
(http://solotxt.freeservers.com). Mantiene una bitácora personal en
http://ratiar.blogspot.com.
=== El protagonista de la pobre musiquilla de las esferas =================
=== Rolando Gabrielli =====================================================
La materia prima de una novela suelen ser tantos y variados asuntos como
historias, que a veces se cruzan en una vida. Los poetas también son
reciclados en novelas o en libros testimoniales. No son personajes nuevos
en la ficción. Y en ocasiones suelen ser reales o simples cajas negras
abiertas una y otra vez con la llave discrecional del narrador. Hay casos
en que el autor de la novela ha resultado ser muy amigo del protagonista de
la obra, como en esta ocasión. El autor apela en no pocas oportunidades a
la realidad para luego ficcionar, como ocurre según su propia confesión de
alguna manera. No hay un patrón, preferiría afirmar, porque podría existir
o transformarse en una realidad. El autor, casi por medida de precaución o
una manera de estirar el tiempo atrás, del pasado, prefiere a protagonistas
muertos o acuartelados por los inviernos de la vida. No es materia prima
siempre viva y coleando. El sujeto no está a mano para consultarle, más
bien es polvo enamorado sobre un montón de hojas o páginas escritas en un
ordenador y libreta de notas. No estoy siendo muy directo, ni pretendo por
ahora. No tengo en mis manos el móvil de mis palabras. Sin la novela no se
puede hablar de la novela. Más bien un recorrido por el personaje que
conocimos en vida, sobre algunos comentarios-opiniones del poeta y los
poetas, entre ellos, situaciones, etc., etc. En mi libro Los poetas de
Chile (2007), homenajeo con dos textos a E. Lihn, y hago mi historia
personal, lúdica, irónica, personal, amical, con más de 30 poetas chilenos,
incluido Alonso de Ercilla y Zúñiga. No es nuevo escribir sobre poetas.
El propio Edwards y Enrique Lafourcade, chileno y de su misma generación,
escriben sobre el vate de Isla Negra. Roberto Bolaño incluye a Neruda en su
novela Nocturno de Chile, y Los detectives salvajes dan cuenta también de
una generación de poetas en el DF. Todo esto refleja que el referente de la
poesía chilena, sin olvidar a Huidobro, Parra, Mistral, De Rokha, Rojas,
Lihn, Teillier, Hahn, Millán y otros, sigue siendo el autor de Residencia
en la Tierra. Neruda el más leído, citado, criticado. Según Edwards, le
decían Nerón, tal vez porque incendió la casa de la poesía. Confieso que no
lo conocí personalmente, ni lo visité en Isla Negra, ni fui su amigo. Sólo
lo divisé vestido de blanco en un pasaje en el centro de Santiago y lo
volví a ver, escuchar, en uno de sus discursos políticos en la capital. Una
amiga me preguntó una vez si lo conocí y le respondí que mi timidez y
orgullo eran tales, que me impedían acercarme a tamaña tortuga gigante
venerada por mares allende nuestras fronteras. Qué bobo fuiste, me
respondió con una gran ternura. Eso me ha permitido leerlo con
“objetividad”, escribir una serie de notas, no obsesionarme con su
personalidad mitológica, ni calumniarlo como deporte poético. Ni alistarme
como un soldado a uno u otro lado, en ningún bando más que en el de la
poesía. Lihn recitaba de memoria poemas de las Residencias nerudianas y
Jorge Teillier se despedía cada noche con los versos nerudianos de la
Canción desesperada de Veinte Poemas de Amor: Es la hora de partir, oh
abandonados. Neruda gravitaba en la poesía como un barco anclado en la
bahía, inmóvil, a veces, o de viaje, en otras ocasiones. Iba y venía, se
había retirado a Isla Negra, donde recibía a sus amigos, pero no aconsejaba
cómo escribir y él seguía escribiendo. En Santiago se gestaba una nueva
poesía con Parra y Lihn, contra Neruda. Jorge Teillier fundaba la poesía
lárica, del lugar, más que una mirada nostálgica a la provincia, una manera
de vivir la poesía. Hahn y Millán asomaban con sus peculiaridades,
intimidad de la vida y la muerte, el amor. Gonzalo Rojas en su asfixia,
oficio profundo, oscuro, erótico, otra vertiente de la “poesía chilena”.
Silva Acevedo en su cuerda, escapando de Parra. Waldo Rojas en París,
imagen sobre la imagen. Búsqueda, búsqueda, aquí no termina el listado
poético chileno post Neruda y sus ramificaciones, aún en vida del vate de
Isla Negra. Armando Uribe Arce, el inefable David Rosenmann Taub, Efraín
Barquero y los que vienen atropellándose en una larga lista de “los nuevos”
y no tanto. Es mejor que ellos se ubiquen y busquen en sus propias listas,
pero ahí están, y de tan lejos imposible apuntarlos más que a ojo de buen
cubero.
De las notas que suelen escribirse cuando una novela gana un Premio
Planeta, Casa de las Américas, como La casa de Dostoievsky, del narrador
chileno Jorge Edwards, entrevistas, declaraciones, opiniones de paso,
surgen estos comentarios, además de mi “conocimiento” de Enrique Lihn como
persona y poeta. El autor dice que se trata de una novela de la poesía y el
amor, las ganas de ser poeta y sostiene que el problema de esa generación
fue su “incapacidad de asumir el compromiso en muchas cosas, en la
política, en el amor”. “En la novela”, aclara, “el Poeta se va varias veces
de forma parecida, se va de muchas cosas, se va de Cuba. Yo quise retratar
una actitud humana. La evasión es uno de los temas de la novela. Y la
relación entre el amor y la evasión es característica. Hay algo
generacional. Yo creo que toda la atmósfera del existencialismo, Sartre y
qué sé yo, tenía que ver con eso”. Edwards está hablando de Enrique Lihn,
con quien se asocia, según dice en ocasiones, como personaje de la novela.
No todos recibieron con la misma fe y alegría el premio del autor de El
peso de la noche. Veamos lo que dijo un lector anónimo en Argentina, país
donde el jurado falló en favor de J.E.: “Las bases de este premio dicen
‘con el objetivo de promover’. Me parece una vergüenza que se lo adjudiquen
a un escritor con un Cervantes. Lo único que puede ganar Edwards es el
Nobel. Lo otro, que sería una ignominia, es pensar en su EGO. O en su
arteriosclerosis. Sólo con una demencia se puede escribir acto tan abyecto.
Culpo al jurado, a Planeta y a Casa de América. El premio correspondía a
otro. Jolines, entre 557 obras, ¿no había otra excelente? NO se merece este
premio. Este acto es una blasfemia”. Un paréntesis en la ruta del lauro.
Sigamos.
Es y no es E.L. (porque el J.E. también es ese poeta), dice por ahí el
autor de La casa de Dostoievsky, que también sostiene que están algo
novelados perfiles de Neruda y Jorge Teillier, aunque una nota de Planeta,
la oficial, divulgada urbi et orbi para lanzar el premio, se equivoca
ubicando a Neruda en la generación del 50. A esa pertenecía también J.
Teillier, que según Edwards hablaba pestes de Neruda como otros jóvenes. Lo
que yo recuerdo de Teillier, a quien conocí y con quien compartí muchas
conversaciones y vinos, es que él se sacaba el sombrero por Neruda y de
hecho tiene una foto frente a Neruda en Temuco donde se saca físicamente el
sombrero. En los 50, la narrativa chilena, rarísimas excepciones, no sonaba
ni tronaba, sólo los poetas históricos que le “enmendarían la página
generacional” a Rubén Darío, hipopótamos en la charquita de Chile.
Lafourcade, un polémico escritor, se adjudica la creación de la Generación
del 50, a la que Teillier nunca dijo pertenecer como Lihn. Lo que no está
claro, es lo que dice Edwards, que esa generación careció de compromisos,
porque Lafourcade es un conservador de primer orden y Teillier un
izquierdista no militante, mientras que Lihn,
izquierdita-existencialista-humanista-nihilista-anarquista-polemista 24
horas. Pero existieron otros miembros, como Armando Cassigoli, mi viejo
profesor de filosofía, muy comprometido. Es difícil, como La difícil
juventud, de Claudio Giaconi, uno de los más brillantes narradores chilenos
de ese y otros tiempos, generalizar sobre esa generación. En el Congreso
Cultural de La Habana del 68, Edwards y Lihn participaron en un
conversatorio en Casa de Las Américas. Allí Edwards dijo respecto a la
llamada Generación del 50 que algunos asumieron posiciones de izquierda y
otros posiciones francamente reaccionarias. Edwards no menciona al
talentoso Giaconi en su recuento de la narrativa chilena en La Habana. Sus
cuentos eran lo más fresco, novedoso y de nivel por esos tiempos, hasta que
Giaconi se esfumó a Nueva York para escribir una novela que al parecer
nunca terminó.
Edwards comenta, en una de esas entrevistas sobre La casa de Dostoievsky,
que los poetas suelen ser astutos becarios sobrevivientes del sistema. Los
hay, sin duda, pero no más que los diplomáticos que suelen vivir con
jugosos salarios y poco gloriosos servicios a la patria. Lihn obtuvo una
beca de la Unesco para viajar a París y lo hizo a Cuba a través del
gobierno cubano y después a Estados Unidos con la Guggenheim. Lo
interesante es que Lihn escribió poemarios en esos viajes, como Poesía de
paso; La pobre musiquilla de las esferas y A partir de Manhattan.
La casa de Dostoievsky, señala Edwards, es una historia también de amor y
eso me trae a la memoria un día que coincidimos con Lihn visitando la misma
mujer en su apartamento una mañana próxima al mediodía. Era una de esas
mujeres abandonadas por su marido y que el poeta recogía como un imán. Una
hermana de Edwards también fue novia de Lihn.
El 69 viajé a La Habana y Enrique Lihn me encargó le llevara de regalo a
Roque Dalton su libro La musiquilla de las pobres esferas. Así lo hice. Y
Jorge Teillier me dio Crónicas del forastero para Eliseo Diego. También
cumplí con esa misión y me reuní con el poeta cubano. Y yo escribí un poema
sobre José Lezama Lima. Recuerdo que me fue a ver al hotel una hermosa
mujer y me preguntó por Lihn. Después supe que fue su novia y que quiso
viajar con él a Chile, pero el poeta no se la trajo a Santiago. Uno de los
comentarios de la novela de Edwards, titulado El río invisible y suscrito
por Mario Soto, dice: “En resumidas cuentas, el Poeta tuvo grandes amores y
vivió aventuras memorables, fue admirado y conoció los rigores de la fama
(en algún momento lo tildan de pedófilo), pero nunca salió del ‘horroroso
Chile’, nunca dejó la casa de Dostoievsky, una destartalada e inmunda
mansión del centro de Santiago donde pasó la juventud junto a una pandilla
de artistas impresentables”. Y sigue el comentario de Soto: “En Cuba, el
protagonista, cuyo nombre no conocemos, sobrevive al castrismo y es testigo
de primera fila del vergonzoso caso Padilla. De vuelta en Chile,
experimenta el absurdo y la violencia de los años de la Unidad Popular y
luego el oscurantismo del régimen de Pinochet”. (¿No hubo violencia con
Pinochet?) Edwards dice que lo del caso Padilla él lo ficciona y debe ser
cierto, porque Lihn estaba en Chile cuando ocurrió y no en La Habana, y
recuerdo que lo encontré esa noche por Ahumada, venía de la Agencia Prensa
Latina con unos cables leyendo sobre el tema. Una coincidencia más. Lihn
murió en el mismo edificio, y no sé si apartamento que yo viví en la calle
Passy. Lihn, en la época de la Unidad Popular, a sus inicios, participó muy
directamente en un documento sobre política cultural. Lo volvería a ver por
última vez una noche en una casita de un barrio de clase media donde vivía
quizás con la joven de los disparos de salvas. Esa noche cocinó comida de
dieta. Estaba cuidándose de su infarto y no bebió. Fue una velada tranquila
sin ningún apuro. Una joven caminaba silenciosamente alrededor del poeta.
Le dejé un manuscrito que había conocido en el viejo taller de la
Vicerrectoría de la Universidad Católica, con algunos poemas más. Era 1987,
mi último viaje a Chile, ya no lo volvería a ver más, al año siguiente
moriría de un angustioso cáncer. Yo me iría con la sensación de que
Pinochet iba a caer. No era una mera percepción poética. En efecto, el
Diablo pactó su retirada y se cumplió en marzo del 90.
Para enfocar a Enrique Lihn, el personaje de la novela
“Escribí y me muero por mi cuenta,
Porque escribí estoy vivo”.
E. Lihn.
I
Es mil novecientos cincuenta y nueve. Nicanor Parra recibe en su casa
de La Reina a un grupo de estudiantes del Pedagógico. Entre ellos
está un muchacho con cara de gringo y rostro rosado, de 21 años de
edad, su apellido es Hahn y quiere ser poeta. Acompaña a Parra un tal
Lihn, poeta joven que hace algunos años debutó con Nada se escurre,
tipo hosco e inquietante que a ratos se limita a escuchar la
conversación con expresión ausente y, de vez en cuando, celebra a
gran carcajada los chistes de Parra. De vuelta, Lihn regresa en el
mismo bus que el grupo de jóvenes. Van todos sentados en la última
línea de asientos. Lihn los ignora. Prefiere mirar el paisaje. Hahn
intenta dialogar con Lihn, conocerlo, acortar el camino. Pero éste,
“con el orgullo y el desprecio y una suerte de severa alegría a flor
de labios”, se limita a responder con monosílabos y gruñidos. Lihn es
el primero en bajar del bus. El alivio es general en el grupo de
estudiantes.
II
Es mil novecientos sesenta y nueve. Hahn ya es profesor de literatura
y se ha radicado en la ciudad de Arica. Lihn está de paso en esa
ciudad, su destino es el encuentro de escritores de Arequipa, Perú.
El problema es que Lihn ha perdido su pasaporte y debe abordar el
avión y no sabe a quién recurrir. Recuerda a Hahn, quien ya ha
iniciado esa misma batalla minuciosa —la poesía— y quien amablemente
soluciona el percance. Hahn lo tranquiliza, le cuenta que el cónsul
de Chile en Tacna es un escritor: Benjamín Subercaseaux. Asunto
arreglado. Hahn y Lihn están ahora en el aeropuerto. Esperan el avión
que llevará a Lihn al encuentro de escritores. En cosa de minutos, el
lugar se llena de personas con libreta en mano, cámaras y micrófonos.
Periodistas. Ambos se miran sorprendidos: Hahn no sabe lo que pasa.
Lihn cree que se trata de algún cantante famoso. Minutos después, se
abren las mamparas y aparece Mario Vargas Llosa, seguido de Patricia,
su mujer. Más atrás, Jorge Edwards y Pilar Fernández de Castro. Lihn
afirma que ambos escritores también han sido invitados al encuentro
de Arequipa. La prensa se abalanza sobre ellos, pero Vargas Llosa los
elude, va directo a Lihn, lo saluda afectuosamente, se abrazan.
Edwards repite el cuadro. Hahn, por su parte, se sorprende de las
amistades de Lihn.
III
Es mil novecientos setenta y cinco. Lihn visita Nueva York, ahí lo
esperan Pedro Lastra, Enrique Giordano y Hahn. Lihn se queda unos
días en casa de Pedro Lastra en Long Island. Hahn se ha radicado en
Maryland y unos días después espera a Lihn en el terminal de la
ciudad. El bus ingresa al terminal, comienzan a bajar los pasajeros y
la mirada atenta de Hahn no da con Lihn. Tras breves minutos el bus
continúa su marcha, en eso Hahn divisa a Lihn moviendo frenéticamente
sus brazos desde una ventanilla trasera del interurbano. Hahn se echa
a correr y golpea la puerta del bus, éste se detiene y los amigos
vuelven a encontrarse. Durante tres días, Lihn se aloja en el
departamento de Hahn. Durante la primera noche conversan de poesía:
“¿Y?... ¿Cómo anda la poesía?”, pregunta Lihn. “No sé. Tengo unos
cuantos poemas que he escrito en estos años, pero no sé si sirven”,
responde Hahn. “Por qué no me los muestras”, dice Lihn, “yo suelo
desvelarme toda la noche. Tendré mucho tiempo para leerlos”. Hahn le
entrega a Lihn un montón de hojas sueltas, todos poemas inéditos. A
la mañana siguiente, durante el desayuno, Lihn se arrodilla sobre la
alfombra y va ordenando los poemas seleccionados y aparta el resto.
“Bien”, dice Lihn, “aquí está el libro. ¿Qué tal si ahora le buscamos
un título?”. Hahn propone nombres que Lihn va rechazando con gestos
faciales de desaprobación. Entonces, Hahn toma un papel y escribe un
título que ha rondado en su cabeza durante años: “Arte de morir”.
“Perfecto”, dice Lihn, y ofrece hacer el prólogo.
IV
Es mil novecientos ochenta y dos. Lihn habita un departamento, en los
altos de una casa, con entrada independiente en la calle General
Salvo. Hahn está de paso en Santiago y va a visitarlo. Lihn se ve
inquieto, en ese momento suena el teléfono y dice que no lo
contestará. Hahn pregunta por qué. Lihn le confiesa que ha tenido un
romance con una mujer veintitantos años menor que él y que el ex
marido, enterado del affaire, lo acosa. El amor en su ceguera de acto
puro, sin asomo de corazón ni de cabeza. El teléfono no para de
sonar. Entonces, Hahn se ofrece a contestarlo. Lihn le dice que
prefiere no involucrarlo. Hahn se dirige al aparato y levanta el
auricular: “Necesito hablar con Enrique”, dice una voz molesta. “Ya
no vive aquí”, responde Hahn. “Yo sé que está ahí”, insiste la voz.
“Ya le dije que no está”, repite Hahn y cuelga el teléfono que no
vuelve a sonar. Minutos después suena el timbre de la puerta. Lihn se
levanta a abrir pensando que es su hermano que ha quedado en llegar a
esa hora. Hahn permanece sentado en el sillón, lo ve alejarse y tirar
del cordón que desde arriba abre la puerta. De pronto suenan dos
balazos, Lihn se inclina hacia la derecha y luego cae al suelo. Hahn,
aterrado, se dirige a gatas hacia la puerta, no hay nadie a la vista,
baja corriendo las escaleras y pone el cerrojo, y en un abrir de ojos
brillantes y en un cerrar de ojos opacos Lihn, pálido, ya está de
pie. “¿Estás bien?”, pregunta Hahn. “No pasó nada. O el tipo tiene
mala puntería o eran balas de fogueo. A este imbécil no le da para
más”, responde Lihn.
V
Es mil novecientos ochenta y siete. Hahn otra vez está en Santiago y
recibe una llamada de Lihn quien, con voz quejumbrosa, suplica:
“Necesito tu ayuda, me siento muy mal”. Hahn responde que iría de
inmediato. Lihn también ha llamado a Pedro Lastra quien acude al
llamado con Cecilia, su hija médico. Al llegar a casa de Lihn, Hahn
se encuentra con Claudia Donoso, sobrina del escritor José Donoso,
quien le informa que Lastra y su hija lo han llevado al hospital de
la Universidad Católica: “Enrique tiene una infección urinaria. Tengo
el auto aquí. Si quieres te llevo”. Después de una hora de espera en
el hospital, aparece Lihn por el pasillo arrastrando los pies, se
sienta mientras espera que Claudia y Cecilia terminen los trámites
hospitalarios, y lo primero que dice a sus amigos es que nunca en su
vida ha sentido una sensación tan grande de alivio y de placer físico
como cuando le hicieron descargar la orina acumulada que casi le
revienta la vejiga. Nada tiene que ver el dolor con el dolor. Nada
tiene que ver la desesperación con la desesperación; a esto sigue una
avalancha de exámenes médicos que detectan un problema renal serio.
VI
Es mil novecientos ochenta y ocho. Hahn ahora reside en Iowa City y
mira por televisión la tercera sinfonía de Mahler. Los juegos de
cámara lo distraen de la música misma, así es que decide sentarse de
espalda a la pantalla y prescindir de la imagen. La voz de una mujer
interpreta un texto de Nietzsche. Hahn comienza a sentir el corazón
apretado, una sensación indescriptible de angustia. En Santiago Lihn
ha empezado a compartir su casa con una invitada inesperada, una
sombra que lo acompaña día y noche. Entonces, emprende una
desesperada carrera junto a ella. Escribe, porque hacerlo significa
trabajar con la muerte codo a codo, robarle algunos secretos. Pronto,
la desigual carrera lo ha agotado. Pide que le aten un lápiz a la
mano derecha y continúa, Todavía aleteo con el pescuezo torcido y las
alas en desorden. De un salto Hahn sale del sillón y experimenta una
extraña certeza, le dice a su mujer que Lihn ha muerto. Ella lo mira
con cara de asombro y sugiere llamar a Chile. Hahn toma el teléfono y
marca el número de Pedro Lastra en Santiago. Del otro lado, una voz
femenina comunica la noticia: Lihn acaba de morir. Se nos hacía
tarde. Se hacía tarde en todo. Para siempre.
Felipe Reyes F.
Nota: La anécdota de la joven mujer y de los disparos, la conocía. Sin duda
fueron de salva, pero su autor no estaba tan equivocado, Lihn había tenido
un infarto y lo que se buscaba era obviamente otra explosión del ya
malogrado corazón del poeta.
Su amigo Jorge Palacios aún recuerda el último encuentro que tuvo con Lihn,
antes de que éste muriera en 1988; “invitamos a unas mujeres a beber con
nosotros, sin embargo luego de un rato ellas abandonaron el lugar. Con
Enrique a razón de llevar nuestro machismo hasta las últimas consecuencias,
las tomamos en brazos y emprendimos la retirada. Una vez depositadas en la
vereda nos propinaron sendas cachetadas y se mandaron a cambiar... allí
estábamos con el flaco, cuando frente a nosotros pasó lentamente un camión.
El poeta, al instante, ante mi más completo asombro me hizo un gesto de
adiós con la mano y corriendo a grandes zancadas, dio un salto girando en
el aire para caer de espaldas sobre la plataforma vacía del camión. Y así
tendido, de cara al cielo, con los brazos abiertos en cruz, lo vi perderse
Alameda abajo, con destino desconocido”.
** Rolando Gabrielli
panglobal@...
Periodista y escritor chileno residenciado en Panamá. Poeta, narrador y
ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
México y Panamá. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
en Colombia y Panamá. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
artículos suyos han sido publicados en América Latina y Europa. Es el
autor de la avenida "Fechado en Panamá", en nuestra Ciudad Letralia
(http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).
=== El amor es fuego abrasador Leopoldo de Quevedo y Monroy ==========
Algún tiempo atrás creí que el amor, como el hombre —y como la mujer— es
pasajero, no puede ser “eterno” o duradero. Incluso escribí un poema con el
título Cupido herido. Tal vez no lo medité lo suficiente, de lo cual hoy me
retracto y me reprocho. El amor es cosa seria y cuando hiere la copa en
donde se vierte, el ron y el hielo se desbordan y es peligroso que se rompa
el continente.
El amor siempre se consideró como un juguete con el que se divierte el
joven un momento, luego lo olvida y más adelante lo encuentra transformado
con nuevo vestido y cara maquillada. También se habla de él como un objeto
que se encuentra en el mercado, que se negocia, se vende, se compra, se
alquila, se disfruta y luego se rasga como un papel o se tira al cesto del
Olvido. Pero no se eleva su rango al de un ideal. No tiene la categoría de
un sentimiento que brota minúsculo como un arroyo y con el paso del tiempo
crece a cuatro manos y llega a ser hoguera incontenible, río brioso que
levanta barro y piedras de su lecho.
Hablar de amor, hoy, en la época del euro, de esmeraldas y diamantes y
cristales de Swarovski, suena de veras anticuado y decadente. “El amor no
existe”, “es una promesa de ocasión”, “es el resultado de una noche o de
una fiesta”, “es la disculpa para una nueva cita”, “es un asomo de mentes
débiles”, “no es mercancía que circule entre personas de la moderna era”.
El amor, en definitiva, quedaría relegado a una palabra hueca o cuando más
sólo la utilizaría el poeta en versos de ficción y caramelo.
Sin embargo, ¿lo dijo Quevedo? ¿Ya el amor no es yelo abrasador? ¿No nace
de la brizna de una mirada o del susurro de una palabra que se colgó en el
oído cuando pasamos al lado de él o ella y que nos robó el aliento? ¿No
pasa eso todavía? ¿Es una fría, barata y efímera fantasía de una vitrina en
Venecia o Bariloche? ¿Es la flor que no retoña porque nació sin raíz o no
hay quien la riegue, como cantó Pedro Infante?
Lo dijo Plotino, un hombre que huele a explosivo y es filósofo : “Vale la
pena considerar si el amor es dios, o diablo, o es pasión de la mente o
participa de esos tres entes”. Si puede endiosarnos, si nos hace condenar o
si nos arrebata por los aires y nos arroja contra las convenciones y los
ritos seculares. Si eso no sucede, el amor no vale la pena y,
sencillamente, nunca nació, nunca existió y moriremos sin conocer sus
cavidades.
Que el amor endiosa a quien se ama, puede ser una frase altisonante. Que el
amor embruja o que lleva al infierno puede ser un moralismo que nos aleje
de los frutos que hay en el huerto de las delicias de Cupido. Pero si el
amor no es esencialmente una pasión que sobreviva a la rutina, no vale la
pena.
No se puede llamar amor a una simple mirada o a un tierno beso de hermano o
un estrechón de cuerpos en una despedida, o a una sarta de versos dedicados
desde lejos. El amor debe ser efervescencia, ebullición, ardor,
consumición, quemadura, volcán, fuego y hielo —todo a la vez.
Porque el amor no debe resistir a la tentación, ni prestar oídos a remilgos
ni a anatemas, debe ser libre y sus jinetes podrán dar rienda suelta al
monstruo que hay adentro de sus cuerpos. El amor alza el vuelo, levita,
aterriza, tiene garras, lengua de fuego, brota lava y se hunde en
torbellinos de aceite y témpanos de hielo. Tiene capacidad de absorción, se
recupera y reempieza con nuevas fuerzas el desespero. Un amor así vence al
Tiempo y no lo corroe el moho de la vejez ni la rutina.
** Leopoldo de Quevedo y Monroy
leoquevedom@...
Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
(http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la
Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá
(2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del
Libro Pacífico y otros.
=== ¿Quién mató a mi madre? me elevó por encima de la realidad ============
=== Andreu Martín =========================================================
(Nota del editor: el viernes 27 de junio fue presentada en la Casa
del Libro de Madrid la novela ¿Quién mató a mi madre?, con la que el
escritor venezolano Édgar Borges se coronó recientemente como
finalista en el III Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de
Loeches, tal como informamos en nuestra edición 188
[http://www.letralia.com/188/0415loeches.htm]. Uno de los
prologuistas, el escritor catalán Andreu Martín, considerado por
Fernando Savater como el autor más importante que España le ha dado
al género negro, destaca la fuerza de esta novela, con la que Borges
comparte cartel, en el catálogo de Ediciones Irreverentes, con Mario
Benedetti, Francisco Umbral, Augusto Monterroso, Ana María Matute y
Antonio Gómez Rufo, entre otros).
Enfrentado a un crimen, a la llegada de dos misteriosos investigadores y a
un interrogatorio que prácticamente monopoliza el desarrollo de la obra,
Andreu Martín, autor de novelas negras como Prótesis o Juez y parte o Piel
de policía, obsesionado por el realismo y la verosimilitud, topó con un
texto que se resistía a encajar en los moldes previstos. Hasta que la magia
del texto se impuso y el lector fue sustituido por otro Andreu Martín, el
autor de Por amor al arte, Por el amor de Dios o Vampiro a mi pesar, el
habitante de Cadaqués, tocado de tramontana y apasionado del surrealismo,
el que distorsiona personajes y crea situaciones incoherentes para mejor
contar la coherencia del mundo y, con ese nuevo pincel daliniano repinté la
obra y, por fin, la comprendí y me zambullí en ella para descubrir nuevos
placeres, mucho más próximo (supongo) a las intenciones del autor.
La novela me elevó, así, por encima de la realidad, para llevarme a un
fascinante mundo de sugerencias, insinuaciones y reflexiones donde no se
trata de partir de enigmas para encontrar respuestas sino que directamente
se parte de las respuestas para perderse entre enigmas. En la novela ¿Quién
mató a mi madre?, de Édgar Borges, el placer deriva precisamente de verse
perdido y de cerrarse salidas, de manera que incluso la solución final es
un triple o cuádruple portazo para terminar con la promesa “de que
regresaría puntualmente en dos semanas” y de ello no se desprende una
sensación desasosegante sino, desde mi punto de vista, una alegre
predisposición de volver a empezar el juego con ánimos renovados.
Cuando entramos en casa de los Rivera, ésta queda descrita como un
decorado, una realidad manifiestamente distinta de un exterior que estamos
dispuestos a ignorar. Nos instalamos en un decorado que queda fijado como
una caja de luz flotando en medio de la nada, ajena a la realidad exterior.
A partir de ahora, los personajes actuarán a su manera, levitarán, se
moverán en apartes imposibles, hablarán entre signos de exclamación, el
marido se disfrazará de la mujer, se nos hablará con naturalidad de
agencias donde encontrar clones de sí mismos, el revólver del asesinato se
alquila, serán hallados papelitos doblados invisibles para todos menos para
uno aunque se encuentren en los lugares más visibles, convenciones todas
ellas que me llevan al mundo onírico como los de Dalí, Chirico o Magritte.
Microcosmos platónicos donde los interrogadores son como ángeles, ni
policías ni periodistas, detectives contratados por la muerta y sus
interrogatorios devienen diálogos en espiral sobre la locura y la vida.
Lo que en una novela realista y convencional sería psicosis en este relato
de género inclasificable se convierte en metáfora que nos lleva a la
reflexión, a la paradoja, a la síntesis, a veces a la risa más
desternillante, siempre a la sorpresa. Insisto en que, durante la lectura,
he estado envuelto de esa sensación tan intrigante y desconcertante que
provocan en el espectador los relojes blandos o el Ángelus de Millet
repintado por el genio ampurdanés, las estatuas con cara de perro y las
columnas truncadas en eriales calcinados de Chirico, el hombre del sombrero
hongo de Magritte, el Rinoceronte o la Cantante calva de Ionesco. El sillón
que ocupa el lector poco a poco será diván de psicoanalista donde cada una
de las situaciones, réplicas, palabras del texto resultarán ser
reinterpretaciones deformadas de la realidad que evocarán inevitablemente
vivencias cargadas de significado y de sentimientos.
La novela se lee con gran facilidad, incluso diría que pasión (una vez has
sintonizado exactamente con las claves necesarias), aun cuando no recurre
al truco habitual en la novela policíaca que yo conozco de plantear un
enigma para capturar y retener la atención del lector. La pregunta ¿Quién
mató a mi madre? sólo está en el título. En cuanto se inicia el
interrogatorio, el lector percibe de inmediato que no se va a seguir un
método policial de persecución de la verdad sino que se va a encontrar con
un largo diálogo platónico que lo llevará más allá de lo policial para
sumergirlo en la filosofía.
He dicho al principio que me instalé en casa de los Rivera como si fuera un
escenario de teatro. Efectivamente, el autor nos sitúa con una descripción
parecida a la que se utiliza para iniciar las obras dramáticas: el balcón
enfrente; entre la mesa y el balcón, hacia la izquierda, está Manuel...
Detrás de la puerta, la única pared azul de la vivienda... Más adelante,
cuando nos hable de las sorprendentes cenas poéticas de la familia Rivera,
se nos explicará cuál es exactamente la posición que ocupa cada uno de los
miembros. Los ruidos que vienen del exterior me parecen efectos producidos
por anticuados tramoyistas, Dios mío, los golpes que propina Dina a su
ordenador cuando trabaja: ¡se va a cargar el disco duro! No sé por qué
(pero es virtud de esta novela inducir a pensamientos que se dirían ajenos
a ella sin serlo), la situación de la novela me lleva a un decorado
delirante que existe en el Museo Dalí de Figueres: aquella habitación que
es un retrato de Mae West. Hay una chimenea, dos cuadros, un sillón, entre
los cuales se puede caminar... Y, cuando se mira a través de un cristal
distorsionador, se descubre que el sillón rojo son los labios, que la
chimenea es la nariz, que los dos cuadros son ojos... Éste es el sabor que
retengo en el cerebro después de la lectura de la novela ¿Quién mató a mi
madre?, de Édgar Borges. La constatación de que el concepto surrealismo no
viene de sub-realismo, como el mal uso de la etimología nos podría llevar a
pensar sino de la palabra francesa sur-realismo que quiere decir
super-realismo, es decir, mirada desde arriba, desde lo alto, mirada de
aquel que sobrevuela (de ahí que haya comparado los investigadores con
ángeles) y que, desde el cielo, puede verlo todo con una distorsión que lo
acerca mucho más a la verdad, puede verlo todo tan bien que incluso
descubre que en el Ángelus de Millet había enterrado un cadáver.
** Andreu Martín
(sin)
Escritor y guionista español (Barcelona, 1949). Fue guionista de comics
para Editorial Bruguera y traductor de comics para Grijalbo Mondadori
Junior. Ha colaborado con revistas catalanas, españolas y francesas. Fue
cofundador de la revista de cómic Troya-Trocha (1977). Ha publicado las
novelas Aprende y calla, El señor Capone no está en casa, A la vejez,
navajazos (reeditada en 1988 como A navajazos), Prótesis (llevada al
cine en 1983 como Fanny Pelopaja, bajo la dirección de Vicente Aranda),
Espera, ponte así, Bellísimas personas, Juez y parte, Asalto a la
Virreina y Piel de policía (estas dos últimas con Carles Quílez), entre
otras. Con Jaume Ribera ha publicado No pidas sardina fuera de temporada
(Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de España, 1989) y
otras diez novelas de género negro y juvenil que tienen como
protagonista al personaje juvenil Flanagan. Ha escrito los guiones
cinematográficos Estoy en crisis (1982), El Caballero del Dragón (1982),
ambos para Fernando Colomo, y Barcelona Connection (1987), para Miquel
Iglesias Bonns, así como los guiones para televisión Pájaro en una
tormenta, Crónica negra, Unes vacances tranquilles y las series Estació
d’enllaç y Laberint d’ombres. Dirigió la película Sauna (1990), basada
en la novela homónima de María Jaén. También ha escrito para el teatro
las obras Putiferi y Etc., etc., Un cel de sorra, Boig per si de cas y
Joc.
=== Lectura de Donde yo no estaba, de Marcelo Cohen =======================
=== Una poética de la disolución ==========================================
=== Sergio G. Colautti ====================================================
“Yo quería desintegrarme, sí,
pero conservando la voz”.
(Cohen; 2006 b, 41).
Aliano D’Evanderey construye un texto sobre la inmediatez. Las más de
setecientas páginas de su diario dicen su monotonía inicial, los cambios
que descentran su vida y el adelgazamiento final de su presencia. Aliano,
cada tanto, piensa el sentido de su escritura. Desde esa zona metatextual
expone la incomodidad genérica de su diario, que no encaja en ninguna
clasificación porque elude, expande, niega o reescribe todas a la vez. El
diario de Aliano no conforma un género y a la vez los contiene a todos (el
entrecruce y la yuxtaposición de poesía, prosa poética, ensayo, cuento,
noticia, informe) y su propia forma inicial (la sucesión fechada)
implosionan en un torbellino alucinatorio que desmiente el mismo perfil del
diario, al que sólo retorna en las páginas finales. La formulación más
explícita, sin embargo, es la negación de la forma novelesca: Aliano
entiende que nunca será novela su diario porque no tiene ni el “deseo de
ganancia” ni la “ganancia del deseo” que tipifican la novela tradicional;
no hay clímax ni desenlace, hay interrupción y espacio en blanco. Contra la
novela dickensiana, la narración macedoniana sin origen ni final.
Además de inscribirse en una serie literaria
(Macedonio-Borges-Cortázar-Saer), Cohen instala una reformulación del
relato realista y fantástico a la vez: una operación impensable. Un espacio
literario que elude la acumulación, la invención aventurera, hasta la
producción automática de lo fantástico, para encontrar sentido a la
desposesión, al discurrir de la minucia y la inmediatez, al borramiento del
ser como anverso irremediable y necesario del acto de escribir.
“Aquí no paro de hablar de desposesión. Encima, ni siquiera el
derroche me alcanzaría para ser novelista. Los novelistas ahorran. Se
guardan años una historia en la cabeza. Aquí solamente discurro”
(pág. 94).
La paradoja se expone sin titubeos: así como el escribir es una presencia
que opera en la realidad de Aliano desposeyéndolo, la lectura del libro de
Rosezno “inventa” la presencia del autor:
“Puede que el prologuista sea un invento de Rosezno o a la inversa, o
que los dos sean inventos de un tercero anónimo. Si escribo esto es
para que todos ellos se realicen en mi cuadernaclo. Aquí quedarán”
(pág. 126).
La escritura, entonces, asume el programa borgeano de referente único. Su
construcción desrealiza la vida de Aliano pero corporiza la de Rosezno,
curiosamente, desde otra ausencia, el anonimato. En el fondo de ese juego
late la interrogación sobre el ser, la muerte y la obra. No hay escritura
para no morir sino escritura para entender la muerte como desvanecimiento
de lo real; no hay en Cohen intentos para evadir el sentido del final sino
para entender su proceso disolutorio desde los mecanismos de la escritura,
como sucede en la narrativa de Juan José Saer.
La relación entre el progreso de la obra y el regreso del tiempo hacia la
nada recorre las preguntas de Blanchot:
“¿No se trata más bien de una exigencia más original, un cambio
previo que tal vez se realiza por la obra y al que ella nos conduce
pero que, por una contradicción esencial, no sólo es anterior a su
realización sino que se origina en un punto donde ya nada puede
realizarse?” (Blanchot; 1992, 82).
El doble movimiento de escribir (el diario propio) y leer (a Rosezno, a
Mench, el diario de Diorita, las poesías de Lumel) plantea un mecanismo en
el que lo vital, lo inmediato, lo próximo del día a día participan
activamente en el diario de Aliano pero para exponer su naturaleza
disolutoria. Se escribe para entender el vacío, se lee para conocer el
itinerario de la ausencia. Como leemos en Blanchot, la finalidad de la obra
es el arribo a ningún lugar o, como entenderá Aliano,
“que lo que escribo se transforme en una aventura amorosa con la
muerte, en la aceptación de que la consabida advertencia sobre el
plazo fijo iba en serio. Que cuando se termina, se termina. Y que a
lo mejor terminar trae paz” (pág. 660).
Toda la arquitectura, el tejido textual, la imponencia del trabajo
constructivo que significa un diario que contiene y desborda la vida de un
vendedor de ropas recupera la posibilidad del deseo de ser en el lenguaje,
la formidable potencia de la escritura, que es el verdadero esplendor de la
obra. Ese deseo creador
“incógnito, errabundo, que no tiene más razón de ser que su potencia
de crear Alianos, diseños de pijamas, familias, amores, ríos y
embarcaciones, ciudades, democracias y revueltas y proyectos locos de
Yónder” (pág. 309).
es funcional al “adelgazamiento del ser” que recorre todo el diario y a la
operación de “aniquilación de sí” (que menciona el mismo Blanchot), a la
vez que se contrapone a la razón sin deseo de la sociedad “demogentil” en
la que Aliano vive. La difundida religión del Pensar auspicia una relación
entre conciencia racional y realidad vital, y Aliano opone a ese paradigma,
el desarrollo ciego de su escritura y el deseo que indaga los misterios de
la creación liberada, aun cuando el producto de su diario sea la
inmediatez, la tensión tibia que deriva de sus lecturas y algunas posturas,
sencillas, lejanas a cualquier revolución, que enarbola cada vez que dice
“no”. Así, otras escrituras del deseo (como las poesías de Lumel), de la
rebeldía (como la rabia de Yónder o las críticas de Fusco Maraguane) o del
dolor (como el diario de Diorita) escapan de la razón lineal hipermoderna
de Isla Múrmora y alrededores y son convocadas al texto por la palabra de
Aliano, cada vez menos liviana, cada vez más segura de sí, cada vez más
cerca de la escritura como deseo y rebelión. Ese posicionamiento, que
parece vigorizar la presencia de Aliano y los suyos, es funcional,
progresiva e irremediablemente, al mencionado “adelgazamiento del ser”: lo
que se fortalece es la voz narrativa, la actitud y la crítica puesta en
función en la escritura, pero el itinerario de Aliano, como el de Yónder y
los otros, es deliberadamente disolutorio:
“Tener una casa es como construir un lugar para dejarlo en lugar de
sí” (pág. 72),
La escritura que indaga, entiende y dice el sentido del tiempo es escritura
que comprende la muerte y sus significados. Como en Kafka, revisitado aquí
por la lectura de Blanchot:
“Kafka siente profundamente que el arte es relación con la muerte.
¿Por qué la muerte? Porque es lo extremo. El arte es dominio del
momento supremo, supremo dominio” (Blanchot; 1992, 83).
II. El lugar
Cohen logra escribir sobre un lugar cuya delicada, exactísima y minuciosa
telaraña constructiva aleja todos y cada uno de los detalles descriptivos
de los referentes reales y, en la misma operación narrativa, elude
cualquier seducción o desplazamiento profético de la escritura. Logrado ese
mecanismo de deslizamiento narrativo (que presenta un tiempo y un espacio
futuro instalados en el extrañamiento de lo posible y a la vez
inimaginable), el diario resbala en su integridad cronológica y pierde sus
fechas, se descentra, agota su sucesión numérica y acompaña el viaje de
Aliano desde el lugar inicial hacia ningún lugar: el vendedor que escribe
su diario desde la inmediatez parece ser escrito por la vorágine de
acontecimientos excéntricos que lo sobrepasan, como su oposición al sistema
y a los sistemas (de convivencia familiar, social, política, económica) y
por su decisión de elegir (de decir no, en realidad) ante las
interrogaciones de la moral política y religiosa. La afirmación de esas
posturas, configuradas ya como negatividad, lo sujetan a la superficie del
texto; la negación de ser un hombre del sistema, un engranaje del poder
“demogentil”, afirman la profundidad de la idea central de su programa:
escamotear la presencia, dar lugar a la sombra, dejarse ir, afinar el trazo
de su ubicuidad social, es decir, deconstruirse como no lugar. Por eso el
diario es macedoniano: está allí la “continuidad de la nada”, la convicción
de la disolución (sobre la que Macedonio piensa y Aliano escribe), el texto
como proyecto inacabado, inconcluso, no afirmativo, la noción del sitio
utópico del que Macedonio-Aliano son cronistas sin objetivo ni destinatario
preciso y la idea —tan macedoniana— que embarga a Aliano sobre la
construcción de la presencia desde la escritura que también,
paradójicamente, es escritura de la ausencia. Entre presencia y ausencia se
instala la noción de lo posible como lugar de la escritura.
Desde ese lugar piensa Macedonio y desde ese lugar escribe el Aliano de
Cohen.
Hay, también, un lugar “literario” que se sitúa como origen del texto: En
El testamento de O’Jaral (Cohen), el personaje lee Donde yo no estaba, de
un tal Alexis Rabastain, comerciante de lencería, que cuenta sus últimos
veinte años y su deseo de “no ser nada”. Ese comerciante, ahora, se llama
Aliano D’Evanderey y allana el lugar contando sólo algunos meses.
De este modo, la recuperación intertextual desplaza lo que era para colocar
allí lo que ahora es. Entre el diario que sería y el que es, aparece lo
posible como lugar del esplendor textual.
Ricardo Piglia, en La ciudad ausente, relato que revisita y expande las
claves macedonianas, habla de lo posible como lugar literario:
“El ser ahí es más intenso. Lo que no es define el universo igual que
el ser. Lo posible es la esencia del mundo” (Piglia; 1992).
III. El texto autónomo
La sociedad “posible” de Aliano se parece a la nuestra porque apenas
desliza sus perfiles: una Democracia Gentil que manipula sin gestos
políticos, una economía donde persiste la desigualdad, formas de relación
distintas pero imaginables (trimonios en lugar de matrimonios, conexiones
con otras mentes desde la “panconciencia”, computadoras que aconsejan
conductas, pastillas para producir la risa, etc.). Asentándose como una
“semiosfera” sobre los hechos y las cosas que el diario describe, el texto
propone nombres (inventados, reescritos, desfigurados, apropiados) que
transforman lo creíble en utopía. Allí donde los acontecimientos parecen
tener contornos “realistas” (más allá del desplazamiento futurista) el
lenguaje aparece para transformarlo en mundo único, en territorio de la
invención literaria, en supremacía plena del texto, en zona donde gobierna
la posibilidad de ser, lo posible como libertad del texto frente a una
sociedad donde lo gentil y confortable del vivir se parecen a una invisible
esclavitud política y social.
Para “hacer ver” esa situación, para estudiar esos efectos, para comprender
la posición del hombre en ese cosmos, Cohen diseña un universo semiótico de
soberbia autonomía, en la misma línea de la mejor narrativa nacional que
puede hilvanar esa serie: La novela de la Eterna, Ficciones, Rayuela, Nadie
nada nunca, La ciudad ausente, Los pichiciegos, El pasado... pero la
prescindencia absoluta que propone el diario de Aliano con respecto a los
nombres de nuestra memoria cultural, espacial e histórica lo convierten en
pieza única porque desde esa autonomía perfecta indaga las tensiones
propias del mundo contemporáneo.
El territorio donde cobran dimensión los “farphonitos”, “flaycoches”,
“leboches”, “perroparias”, cobija también la reescritura de verbos entre
los que conviven sentidos conocidos, sospechados o imaginados:
“No tengo nada que decir. Pero no quiero callarme. Que la vida pase a
los verbos. Ocasear. Aguar. Verdear. Trinar. Enlunecer. Acompañar.
Espaciar. Estañar” (pág. 530).
En esos juegos estallan los significantes; no hay nada para decir porque la
obra terminará diciendo la nada, pero el ciego deseo de la invención será
también lucidez para entender que desde allí, desde la escritura, se
comprende el mundo y el tiempo disolutorio. Como decía el primer
Wittgenstein,
“...el lenguaje se manifiesta como una actividad constituyente y
configuradora de nuestra propia visión del mundo” (Arce Carrascoso;
1999, 194).
El mismo Cohen expone esta noción repasando su experiencia en el exilio
español (1975-1996):
“Ese agregado que se iba a formar era mi lenguaje. Y si un lenguaje
constituye un mundo, todo consistía ahora en ser habitante y
habitación de ese mundo” (Cohen; 2006b, 49).
El diario, además, avanza sobre otros discursos para transformarlos
nuevamente en lenguaje autónomo: el religioso, con los debates entre los
partidarios del Dios Solo y los del Pensar, el de la música realista, que
intenta avanzar en el vínculo entre vivencia y representación artística,
las lecturas de Aliano (Rosezno, Mench), etc. Entre esos discursos que la
narración del diario “autonomiza” se destaca el político porque la obra
misma expone una formulación sobre el poder en general y la “Democracia
Gentil” lo hace con el discurso político en particular. Allí se vislumbra
la idea de dominación global y la noción foucaultiana de “biopoder”, que
describe la regulación de los poderes sobre los cuerpos sociales y las
posibilidades de oposición, centradas (decía Foucault) en la resistencia y
la creación, que son en verdad las armas que despliegan, como pueden,
Aliano, Yónder y Maraguane. A esa actitud Aliano añade posturas que lo
colocan más allá del “derecho” pero más acá del “acto ético”, siguiendo el
pensamiento del filósofo francés cuando reclama “un sujeto político como
sujeto ético” (Foucault; 1967).
Otros discursos remiten a nombres de la cultura occidental, pero son
intertextos que la autonomía del diario de Aliano desconoce. Como el
vínculo del siguiente fragmento con la concepción kafkiana:
“Llamaba a mi puerta, al abrirla me topaba con otra y, cuando llevaba
la mano al picaporte, la segunda puerta retrocedía sola, lo único que
veía, escrita en un trapo blanco pegado a un telón negro, era la
palabra desnuda: Continuará” (pág. 378).
O la noción entre nietzscheana y sartreana que se adivina en la desazón de
Aliano:
“Qué pavor me dio que esto, no sé muy bien qué, amenace con
continuar. Qué siniestro que esto pueda seguir y seguir de la misma
manera. Esto: no lo que está pasando en la calle sino esto que
vivimos juntos en la isla y acaso por doquier. Todo esto” (Pág. 378).
La multiplicidad de discursos enriquece la obra, la expande en
significación pero, por la intensidad de la historia inmediata que la
vertebra y por la cuidadosa arquitectura lingüística que la sostiene, dice
sus sentidos desde una autonomía que sorprende y fascina.
IV. Silencios
En El oído absoluto (Cohen; 1997) la búsqueda de silencio aparece como
operación musical (la relación entre algunas composiciones de Beethoven
como un “paseo larguísimo por la disolución o por la muerte”). En Donde yo
no estaba el hijo de Aliano recupera esa obsesión intentando hallar el
supremo silencio desde su “musicaja”. No lejos de esa concepción, para
Yónder, el silencio significa felicidad:
“Esto no es felicidá, dijo Yónder. Felicidá esque adentro de uno todo
haga silencio” (pág. 559).
Cuando el diario pierde su ordenamiento racional, el lenguaje se convierte
en mirada (“ese mixto de vista y lenguaje”) pero es mirada del silencio
primordial, nunca de la afasia, la censura o la mudez. Como en la poesía de
Roberto Juarroz, texto del silencio que se construye viendo, escuchando,
escribiendo. La fascinación poética y filosófica del párrafo que sigue
—cuando Aliano ya culmina su viaje alucinado— ayuda a comprender la puesta
en abismo del silencio como logro sublime pero trabajoso de la escritura:
“Claro del bosque. Se aquieta el espejo. Algo parece enunciarse. Se
estabiliza el sol y uno, no sé por qué, se frota las manos y entonces
está frotando el bosque... Algo creo que he visto hoy en un claro del
bosque. Una inmediatez. Un orden remoto me tendía una órbita y mi
confianza se depositó en la órbita y mi entendimiento entendió” (pág.
565).
El silencio, además de búsqueda y sentido de la música y de la mirada
artística, aparece en Cohen como postulación política: contra el poder del
ruido urbano y la estridencia del sistema consumista, el silencio como
“adelgazamiento del ser”, la escritura como política que se deja atravesar
por la silenciosa construcción de la ausencia.
Ya en el plano literario, el silencio late como fondo kafkiano en toda la
dimensión del diario. Toda la suave epopeya de Aliano, sus negaciones, su
rebelión inmediata y cercana, su rabia por el devenir del mundo y sus
lecturas escépticas remiten a esa sensación de silencio que en Kafka
significan absurdo, vacío y lucidez.
En otra zona del texto, el mismo extrañamiento vincula el sentimiento de
vacío con el ahogo existencial, derivación de la constante colisión de sus
actos y posiciones con el mundo “demogentil” y el sistema que se obstina en
convertirlo, a él y los suyos, en mercancías útiles:
“Qué pavor me dio que esto, no sé muy bien qué, amenace con
continuar. Qué siniestro que esto pueda seguir y seguir de la misma
manera. Esto: no lo que está pasando en la calle sino esto que
vivimos juntos en la isla y acaso por doquier” (pág. 378).
Contra ese silencio destructivo de vacío y sinsentido, el silencio
primordial, la obstinada tarea de convertir en silencio, en “afinamiento
paulatino”, en deseada levedad de la presencia, desde los esfuerzos de la
música, de la escritura, de la eticidad de los actos, del suave dejar de
ser.
Referencias
• ARCE CARRASCOSO, J. L. Teoría del conocimiento. Ed. Síntesis, Madrid,
1999.
• BLANCHOT, Maurice. El espacio literario. Paidós, Barcelona, 1992.
• COHEN, Marcelo. Donde yo no estaba. Ed. Norma, Bs. As., 2006 a.
—. El oído absoluto. Ed. Norma, Bs. As., 1997.
—. El testamento de O’Jaral. Anaya y Daniel Muchnik, Bs. As., 1992.
—. “Pequeñas batallas por la propiedad de la lengua”, en Poéticas de la
distancia, Norma, Buenos Aires, 2006 b.
• FOUCAULT, Michel. Las palabras y las cosas. Siglo XXI, México, 1967.
• PIGLIA, Ricardo. La ciudad ausente. Ed. Sudamericana, Bs. As., 1992.
** Sergio G. Colautti
scolautti@...
Docente y escritor argentino (Río Tercero, Córdoba, 1960). Autor de
Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revés del crimen
(cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros.
=== Repaso a la narrativa de Ana Teresa Torres Valmore Muñoz Arteaga =
La literatura de la mujer en Venezuela es relativamente nueva. Nace, a mi
juicio, de la mano de Teresa de la Parra, y cobra matices insospechados en
la poesía casi olvidada de María Calcaño. La escritura de las mujeres
anteriores a ellas no hace más que justificar la tradición masculina de la
historia y del mundo. Con Teresa de la Parra y, muy especialmente, María
Calcaño, la mujer se vuelve protagonista, se transforma en una queja
angustiada por ser asumida desde la igualdad. Consciente o no de ello,
Teresa de la Parra transgrede los valores establecidos a través de un
lenguaje intimista en el cual se explaya su experiencia femenina, haciendo
de su cuerpo y el cuerpo de la escritura uno solo.
A Teresa de la Parra le siguieron otras mujeres quienes, al igual que a la
sociedad venezolana, los eventos del año 28 sirvieron para un despertar.
Entre ese grupo de mujeres destaca Antonia Palacios. En 1935 aparece Alas
fatales, primer libro de María Calcaño. En ese libro, a decir de Gonzalo
Ramírez Quintero, se pudo reconocer como en ningún otro la voz del deseo. A
través de la poesía y el erotismo, Calcaño rompe con el autoritarismo de
los códigos y las conformidades de una época en donde estas heroicidades
eran pagadas con la desaprobación y la marginalidad.
Sin embargo ya se había encendido la llama y no había, ni hubo, forma de
apagarla. La literatura se ofrecía ahora a la mujer como un territorio
magnífico para su desarrollo, así como un punto fundamental para su
reconocimiento. Quizás en la literatura venezolana sea la escritura de Ana
Teresa Torres una de las más preocupadas, no sólo por los estilos y
estéticas literarias, sino por la posición de la mujer en el diario
acontecer nacional. Su obra así lo demuestra. Una obra que se divide entre
la narrativa y la investigación.
Una obra literaria que se inicia con El exilio del tiempo (1990), la novela
es una biografía de la narradora, que no necesariamente es la misma Ana
Teresa. La “aparente” protagonista de esta novela comienza a reflexionar
sobre el descubrimiento de una frase que la lleva a escribir un párrafo,
luego un pasaje y, al final, una novela. El relato se transforma
mágicamente en un entramado de voces que recuerdan a otras voces, a otros
tiempos, un tiempo que ya no es, pero que existe paralelamente desde la
ficción. Su siguiente novela, Doña Inés contra el olvido (1992), como su
nombre lo indica, es una lucha encarnecida por vencer al olvido. La
protagonista, doña Inés, se revela como la conciencia de un país. Una
novela que en poco más de doscientas páginas realiza un paseo retrospectivo
por tres siglos de historia nacional. Distinguida en 1991 con el Premio de
Novela de la I Bienal Mariano Picón-Salas y ganadora del Premio Pegasus de
Novela. La favorita del señor (1993) es una novela erótica con la cual
resulta finalista en el concurso internacional de novela erótica La Sonrisa
Vertical. Esta obra es, sin lugar a dudas, una de los textos eróticos más
reveladores en cuanto a las armas de seducción femenina se refiere. Una
novela que profundiza en los territorios del deseo desde una óptica
ensimismada en las sensaciones del cuerpo de la mujer.
Su siguiente novela fue Vagas desapariciones (1995), nuevamente Torres
apuesta a la reconstrucción de la historia, esta vez las de Pepín y
Eduardo. Pepín se vuelve un escritor autodidacta con una obsesión
perturbadora, escribir para recordar una fecha que ha olvidado. Mientras
Eduardo definitivamente ha olvidado sus obsesiones y se dedica a clasificar
fotografías que lo ayudan a no desvanecerse. De esta manera se va
edificando la historia de una ciudad, Caracas, tejida con hilos de humor,
ternura y brutalidad. Malena de cinco mundos (1997) es otro trabajo
literario en el cual la memoria se erige como eje en torno al cual girará
la novela. Malena es una mujer corriente que decide reclamarle a los
Señores del Destino todas sus vidas pasadas. Éstos deciden complacerla y
recuperan las cinco vidas de Malena; la primera desarrollada en la antigua
Roma; la segunda, en Florencia durante el renacimiento; la tercera, durante
la época colonial venezolana; la cuarta, en la Viena de Freud; y la quinta,
en una exótica isla del Caribe. En el transcurso de esta parodia de la
reencarnación, o de visión del Orlando de Virginia Woolf, Ana Teresa Torres
reconstruye y reflexiona acerca de la historia de la mujer.
Los últimos días del acorazado Potemkin (2000) es la novela con la cual Ana
Teresa Torres abre las puertas al nuevo milenio. Para Florence Montero
Novel, la novela representa “azar, pesquisas, indagaciones,
reconstrucciones sucesivas, conciencia de la invención de historias que se
recomponen, de hipótesis que se revocan en la búsqueda permanente de
sentidos, ejercicio de la memoria que intenta modelar la huella de un
itinerario vital, esta novela nos sugiere la imagen de la navegación
exploratoria del mundo íntimo del sujeto y el complejo tránsito de la
creación literaria”. El corazón del otro (2004) es su novela negra que
recorre, a través la brillante inteligencia de la autora, los pasillos
oscuros de la culpa y de la muerte. Su última novela publicada es Nocturama
(2006), luego de haber experimentado con notable éxito los territorios de
la literatura erótica y la novela negra, Ana Teresa Torres decide abordar
el campo de la ciencia ficción. A mi juicio, una de las novelas más
alucinantes de la literatura venezolana. Al igual que muchas de sus obras
anteriores, la memoria se transforma en el recurso central para contar la
historia, esta vez de Ulises Zero, quien despierta una mañana sin saber
quién es y qué hace en una ciudad sin nombre.
Ana Teresa Torres también ha abordado la investigación en el campo del
psicoanálisis como lo demuestran los textos El amor como síntoma,
Territorios eróticos, Elegir la neurosis y más recientemente Historias del
continente oscuro.
** Valmore Muñoz Arteaga
vajomar@...
Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
en la Universidad Católica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemán de
Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceño-Iragorry-Mariano
Picón Salas, Mario Briceño-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
Bajo la caligrafía de la noche y La memoria de la noche.
=== De los conflictos entre la literatura y la Revolución cubana ==========
=== Miguel Correa Mujica ==================================================
Como ocurrió en la mayoría de los países comunistas de la Europa Oriental,
la literatura cubana también entraría en conflicto con el sistema
sociopolítico substratista, con la Revolución, pero con la diferencia de
que en este caso lo haría desde los comienzos. En un discurso pronunciado
en la Biblioteca Nacional de Cuba en 1961, Fidel Castro se dirigió a los
intelectuales cubanos en estos términos: “Con la Revolución todo, contra la
Revolución, nada”. La máxima castrista hizo historia pues se trataba
realmente del primer intento de la Revolución por someter la creación y el
pensamiento intelectual a los rígidos parámetros del régimen.
Las razones de esa relación conflictiva entre los escritores cubanos y la
Revolución han sido abordadas por muchos pensadores, pero éstas siguen
siendo motivos de especulación. Carlos Alberto Montaner considera que esas
razones hay que buscarlas en la personalidad de Fidel Castro, quien
desprecia a los escritores por manejar éstos un lenguaje que él desconoce y
rechaza: el de la erudición. El Ché Guevara era de la tesis de que la gran
mayoría de los escritores cubanos formados con anterioridad a la Revolución
no eran verdaderamente revolucionarios. De hecho, la mayoría de ellos
habían heredado valores burgueses, asimilados en gran parte de la cultura
europea y, en específico, de la literatura francesa, de la española y de la
norteamericana. En su libro Los guerrilleros en el poder, K. S. Karol ha
hecho un detallado recuento de la relación de conflicto que se desarrolla
entre la literatura y el poder en la Cuba castrista, al que remito al
lector interesado (1).
Sin embargo, creo que las razones de esa relación conflictiva hay que
buscarlas más bien en la naturaleza machista de la Revolución. Los
escritores cubanos y la Revolución se ubican en las antípodas de un
complejo sistema paradigmático sobre la sexualidad. La Revolución fue hecha
por machos. Y los machos no leen, y mucho menos escriben. Dedicarse a la
literatura, a la cultura, al arte, en un país atravesado por el torbellino
de una Revolución machista es socavar esos valores. A los ojos de la
camarilla machista en el poder, los escritores mariconizan la Revolución.
De ahí el malestar y el desprecio mutuo entre ambas entidades, desprecio
que crecería con los años.
Pero esta forma negativa de percibir la cultura en general no nace
exactamente con la Revolución. Cuba nunca consideró la cultura (y mucho
menos la literatura) como un valor a proteger y fomentar; nunca la respaldó
como uno de los pilares de la sociedad; durante siglos ésta no gozó sino de
la más rotunda indiferencia oficial. El grupo Orígenes, presidido por José
Lezama Lima, nunca contó con el apoyo de la oficialidad, sino más bien con
su indiferencia y rechazo. La revista Orígenes, una de las publicaciones
literarias más importantes que ha dado Cuba en sus tres o cuatro siglos
literarios, fue costeada en su totalidad por José Rodríguez Feo y por el
propio Lezama Lima. Los gobiernos republicanos jamás se preocuparon por la
suerte de la cultura, de un movimiento literario, de una revista o de una
corriente estética. Ni el mejor poema de Cintio Vitier, ni el más atrevido,
jamás les habría intranquilizado. La burguesía cubana, con capacidad
económica para subvencionar las artes y la cultura en general, fue siempre
inculta hasta la médula. Por ello, todo eso que desde la actualidad puede
llamársele la cultura cubana no ha sido otra cosa que el esfuerzo
individual y desgarrado de un grupo de almas sensibles preocupadas por la
cultura. Pero, aunque con anterioridad a 1959 la apatía gubernamental hacia
la cultura era rotunda —o tal vez precisamente por ello—, también es cierto
que nunca la atacaron. En un país aterradoramente inculto, la literatura
carecía de todo peso en la vida nacional.
Pero con la Revolución, las relaciones de la literatura con la oficialidad
entran en una tensa situación de conflicto hasta ahora desconocida. De
pronto, lo que los escritores podían decir en sus textos empezó a verse
como muy importante. La palabra impresa se expurgaba, se revisaba y se
releía hasta que un oficial en un ministerio remoto autorizaba o rechazaba
su circulación. Algo que nunca se había tomado en serio, ahora lo era. La
literatura estrenaba un estatus que nunca había tenido. Su importancia se
ratificaba a cada instante con el auge desmedido que adquiría la censura,
el amedrentamiento y los posibles encarcelamientos. De esta forma, dentro
del fervor revolucionario y en calidad de posible enemigo, la literatura
pasa a ser en la Cuba castrista, cuestión de Estado.
Los escritores que durante este convulso período (y desde su posición
canónica) lidiaron directamente con la Revolución eran todos de formación
prerrevolucionaria. Su plataforma programática, desde donde existían como
grupo, era el semanario literario Lunes de Revolución, dirigido por
Guillermo Cabrera Infante. Lunes estaba asociado al periódico Revolución,
el vocero principal de un régimen que se consolidaba y radicalizaba a pasos
agigantados. Entre sus miembros se encontraban Carlos Franqui, Guillermo
Cabrera Infante, Virgilio Piñera, Ambrosio Fornet, Heberto Padilla, Antón
Arrufat y muchos otros. Todos eran escritores plenamente formados cuando
ocurre el triunfo revolucionario de 1959. Y por ser las figuras del
momento, fueron ellos las primeras víctimas de una Revolución que vería al
escritor como enemigo.
Sin lugar a dudas, Lunes de Revolución y sus integrantes lucharon por abrir
nuevos espacios de libertad y por ampliar los conceptos estéticos que la
Revolución les quería imponer. Bajo la tutela de Carlos Franqui surgen las
Ediciones R, dirigidas por Virgilio Piñera, quien comenzó a publicar la
obra de las nuevas promociones de escritores jóvenes que no tenían acceso a
otras editoriales.
En ese mismo año de 1961 se convocó al I Congreso de Escritores y Artistas,
auspiciado por la Revolución bajo el lema “Defender la Revolución es
defender la cultura” (2). Las sesiones terminaban con nutridos aplausos y
con la aprobación unánime de todas las cláusulas que la Revolución proponía
para el campo de la cultura. En realidad se trataba de un espectáculo de
adhesión total a un régimen que no iba a tolerar la libertad de expresión,
ni la crítica, ni la creatividad artística, en ninguna de sus formas o
manifestaciones hasta ahora conocidas. Pero no se trataba exactamente de la
sumisión de la literatura cubana al realismo socialista de corte
estaliniano que doblegó y aniquiló la literatura soviética de la época.
Creo más bien que la máxima castrista fue una amenaza política, pero no
sobre la literatura sino sobre los escritores, de quienes se esperaba una
adhesión incondicional a los principios de la Revolución. O el escritor
escribía sin perjudicar la obra de la Revolución, sin criticarla, o sería
silenciado al precio que fuera necesario. A diferencia del modelo represivo
soviético, que afectaba no sólo al escritor sino al texto en sí, la
Revolución cubana se preocupaba más por la militancia de los escritores y
por lo que éstos dijeran de ella que por los modos, el estilo, en que lo
dijeran. Determinadas tendencias estéticas no le iban a quitar el sueño a
una Revolución profundamente inculta. Pero un texto que la criticara, no
importaba cuán ligeramente, había incurrido, cuando menos, en una
provocación política que era preciso castigar.
La primera generación nacida enteramente dentro del marco de la Revolución
cubana fue el grupo de poetas conocido por El Puente. El nombre es
simbólico, pues marca el puente de transición entre la literatura
pre-revolucionaria y la totalmente surgida después del triunfo.
Entre los miembros de El Puente estaban José Mario (su figura central),
Isel Rivero, Reinaldo García Ramos, Nancy Morejón, Ana Justina, Mercedes
Cortázar y otros. En 1962, Reinaldo Felipe (seudónimo de Reinaldo García
Ramos) y Ana María Simo, ambos miembros del grupo, recopilan, editan y
publican, bajo el sello de Ediciones El Puente, la antología Novísima
poesía cubana, obra que sirvió para exponer el carácter de verdadero
movimiento renovador del grupo. En su prólogo, los autores dejan sentado
que van a manifestarse con “todo el rigor” de que son capaces en esos
momentos. Cito a continuación un pasaje de ese prólogo, el que demuestra el
carácter innovador, genuino y desenfadado que caracterizaba a este grupo en
sus comienzos:
Queremos impulsar así un movimiento que erradique definitivamente el
amiguismo y la mala fe que han llevado la escasa crítica literaria
que existe en Cuba al estado inoperante y lamentable en que hoy se
encuentra (Novísima 5).
Con estas palabras, y tras la inauguración de la nueva política cultural de
la Revolución, anunciada en las “Palabras a los intelectuales” de 1961, los
integrantes de El Puente no tardarían en ser considerados como
“problemáticos” por la Revolución y por los escritores de la oficialidad.
En efecto, El Puente sería rápidamente eliminado del mapa cultural cubano.
Su figura principal, el poeta José Mario, fue amenazado y más tarde
encarcelado. La atmósfera de persecución y terror provocó la clausura de
las ediciones, y poco después la dispersión de este brillante grupo de
poetas jóvenes. José Mario abandonó la isla y se estableció en España, país
donde falleciera recientemente. De “los novísimos”, sólo Nancy Morejón
aceptaría los nuevos parámetros ideológicos y literarios que la Revolución
exigía del intelectual cubano. En la actualidad, Nancy Morejón vive y
escribe en la Cuba revolucionaria. Pero, en general, con la supresión del
grupo El Puente la Revolución aniquilaba a la primera generación literaria
nacida con su triunfo.
Notas
1. KAROL, K. S. Los guerrilleros en el poder. Tran. Jordi Marfá.
Barcelona: Seix Barral, 1972.
2. Para más información sobre la estética que la Revolución demandaba de
los escritores cubanos, consúltese el ensayo de Lisandro Otero “Cuando
se abrieron las ventanas de la imaginación”, en el que Otero ofrece los
acuerdos y conclusiones del I Congreso de Escritores y Artistas de Cuba
(1961). El trabajo se puede encontrar en Internet, en la siguiente
dirección: http://www.uneac.com/LaGaceta/2001/Gaceta4/lisandro.htm.
** Miguel Correa Mujica
correamcorrea@...
Escritor cubano (1957). Reside en Nueva York desde 1980. Profesor
asociado en la City University of New York. En 2002 se doctoró en
literatura española e hispanoamericana con una tesis sobre Reinaldo
Arenas. Ha publicado las novelas Al norte del infierno (1984) y
Fragmentos del discurso humano (2000). Publica crítica literaria en
diversas revistas hispanoamericanas.
=== Historias bogotanas Dixon Moya ===================================
En la reciente Feria del Libro de Bogotá, hubo como cada año muchos
acontecimientos, conferencias con prestigiosos escritores, lanzamientos de
libros de la más variada estirpe, actividades disímiles, en torno a esa
figura sacramental, el libro. Dentro de la diversa programación, un evento
pasó desapercibido, pero resultaba muy significativo, pues era la
culminación de un proceso de un largo año, por lo cual y para lo cual es
necesario hacer algo de memoria.
El Fondo de Promoción de la Cultura, en el marco de la celebración de
Bogotá, Capital Mundial del libro 2007, realizó una convocatoria a los
bogotanos (sin excluir habitantes de Bogotá venidos de otras tierras, que
son a la postre la mayoría), para escoger narraciones dignas de contar, con
la condición de que fueran ciertas, no producto de la imaginación, pues no
se trataba de un concurso de ficción literaria. En ese orden de ideas y
desorden de sensaciones, el Fondo recibió cientos de historias. Un jurado
conformado por Andrea Echeverri Jaramillo, Juan Luis Isaza Londoño y
Ricardo Silva Romero, se dieron a la tarea de seleccionar dentro de tantas
verdades expuestas, los textos reales que tuvieran el encanto de las
mentiras bien contadas. Al final salieron un poco más de ochenta historias
que serían publicadas en un libro, financiado por el Fondo.
Historias de las cuales recibimos noticias en un blog especial creado en El
Tiempo.com, y que finalmente trascendieron a la radio en un experimento de
integración entre emisoras de radio de Colombia y el Reino Unido, gracias a
la difusión del programa “Vasos Comunicantes” de la emisora de la
Universidad Nacional de Colombia y el British Council.
Transcurrieron varios meses y se notaba la impaciencia y ansiedad de los
autores de aquella obra colectiva, a través de un grupo espontáneo que se
formó en la dimensión cibernética, tejida por los correos electrónicos. De
alguna manera, en los mensajes que se enviaban por Internet aparecían
algunos de aquellos valores y antivalores que integraron la antología. Para
tranquilidad de unos y emoción contenida de otros, el Fondo informó sobre
el lanzamiento del libro en plena Feria, los autores nos encontraríamos
finalmente (no había comentado que el suscrito servidor fue uno de los
escritores seleccionados). En mi caso, al llegar al recinto ferial, me
confundí de salón y durante media hora disfruté de un coctel ajeno, pues
alguien más despistado que yo me aseguró que el evento del Fondo seguiría
después de finalizado el que estaba transcurriendo en aquel sitio, pero no
entro en detalles, porque eso daría para una nueva historia.
Luego de retomar el camino correcto e ingresar al salón en que se
desarrollaba la sencilla ceremonia, experimenté una fuerte emoción al ver,
palpar y comenzar a leer el libro que retoma estas historias, Bogotá por
Bogotá. La verdad y solamente la verdad. De igual forma, compartir con los
demás autores, así como con los jurados y responsables de tan original
idea, generó un sentimiento muy especial. Sin saber sabiendo, allí estaban
diversas historias bogotanas encarnadas en el cuerpo de autoras y autores.
Estábamos todas las historias, unas dulces, otras duras, unas tristes,
otras cómicas, algunas nos saludamos con un buenas noches, al menos con un
levantar repentino de cejas. Esa noche Bogotá se reencontraba en toda su
plenitud, sus palabras se daban cita para estrechar sus múltiples manos. El
acto terminó rápidamente sin estridencias, cada historia salió con el
orgullo un poco más alimentado, gracias al cariño de otras historias. En mi
caso, salí sonriente, abrazado con la historia amada.
Después vendría la lectura del libro. Resulta un ejercicio saludable leer
los textos de personas nacidas entre las décadas del treinta y del ochenta,
cincuenta años que separan, unen, confluyen en la misma edición, algunos
con experiencia en el ejercicio de la escritura, otros para quienes su
historia es la primera en ser editada, protagonistas y espectadores de una
ciudad que se escribe en la memoria de sus habitantes. Mujeres y hombres
que transformaron en palabras, una anécdota, una vivencia, algo que marcó
tan profundamente sus vidas, el hito que le ganó la batalla a la amnesia
progresiva.
Al final, queda la sensación que se trata de un múltiple homenaje a la
ciudad-madre que nos vio nacer, que nos crió, que nos ha dado estudio y
trabajo. A la que tanto criticamos, de la que nos vamos pero a la cual
siempre volvemos. Nuestro puerto particular, Bogotá por Bogotá. La verdad y
solamente la verdad. Lo juro.
La entrevista de trabajo
El 19 de junio de 1990 nos llegó a los colombianos una alegría
redonda desde Milán, lejana ciudad italiana, durante el mundial de
fútbol que se celebraba en ese país. En el minuto noventa del partido
entre Alemania y Colombia, Freddy Rincón marcó el gol de su vida, el
gol más alegre de la historia del fútbol colombiano y uno de los
mejor elaborados en mundial alguno. Era época de vacaciones de mitad
de año en los centros educativos, yo estudiaba en la Universidad
Nacional y buscaba aprovechar el descanso para lograr un ingreso
extra, había encontrado en el periódico un aviso interesante, el cual
prometía un buen empleo a un joven inteligente, elegante, con actitud
positiva, potencial comercial y deseos de obtener un sueldo acorde
con tales cualidades. Luego de llamar por teléfono, la empresa
programó la entrevista a las tres de la tarde de ese 19 de junio,
debía llegar con traje formal, vestido de paño y corbata.
Al finalizar el partido, Colombia era un solo monólogo, un grito de
gol anidado en millones de gargantas, que luego se vistió de alegría
y desenfreno en ciudades y pueblos. Aunque yo compartía la alegría,
el carnaval espontáneo en las calles atentaba contra mi propósito de
llegar impoluto a la entrevista de trabajo. El agua y la maizena
cayeron de los cielos, subieron desde los suelos, se mezclaron en el
aire, formando una alegre neblina, una lluvia risueña. Me asomé con
cuidado en las esquinas hasta que divisé el autobús que me sacaría
del barrio y el cual me llevaría a la dirección de la empresa, pude
sentarme y alcancé a cerrar a tiempo la ventana, mientras una bolsa
de agua se estrellaba contra el vidrio, algunos de los pasajeros del
autobús no habían tenido tanta suerte, pero aceptaban con resignación
estar mojados o cubiertos de la harina blanca. El automotor logró
evadir las peligrosas bombas húmedas, burló a los terroristas de la
maizena, cruzó de sur a norte una Bogotá cubierta de banderas de
Colombia, con el Himno Nacional sonando de fondo, las voces
desgarradas de locutores deportivos, inventando metáforas y
exagerados retruécanos. En medio del ambiente festivo, pude llegar al
edificio.
Al ingresar a la portería, un vigilante que seguía con la mueca de la
victoria petrificada en su rostro, me contestó que la oficina de
bolsa de empleos (yo ignoraba que fuera una intermediaria, pensaba en
una empresa directa), había cerrado esa tarde por el logro de la
selección. ¡Era día patriótico y a nadie se le ocurriría trabajar
durante esa fecha, de nuestra gloria inmortal!
** Dixon Moya
dixonm@...
Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de
Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
desempeña un cargo diplomático en Nicaragua. Ha publicado artículos en
revistas de su país.
=== Eduardo Galeano y los ojos abiertos de América Latina =================
=== Jorge Majfud ==========================================================
Son muy pocos los casos de escritores que sostienen una total indiferencia
por la ética de su trabajo. No son pocos los que han entendido que en la
práctica literaria es posible separar la ética de la estética. Jorge Luis
Borges, no sin maestría, practicó una forma de política de la neutralidad
estética y quizás estuvo convencido de esta posibilidad. Así, el
universalismo del precoz posmodernismo borgeano no era otra cosa que el
mismo eurocentrismo de la Era Moderna matizado con el exotismo propio de un
imperio que, como el británico, se aferraba con la nostalgia de viejo
decadente a los misterios de la India sometida y de las noches de una
Arabia fuera de los peligros de la historia. No era el reconocimiento de la
diversidad —de la igual libertad— sino la confirmación de la superioridad
del canon europeo adornado con souvenirs y botines de guerra.
Quizás hubo un tiempo en que verdad, ética y estética eran lo mismo. Quizás
fueron los tiempos del mito. También ha sido un rasgo propio de lo que
llamamos literatura del compromiso. No una literatura hecha para la
política sino una literatura integral, donde el texto y el autor, la ética
y la estética van juntos; donde literatura y metaliteratura son la misma
cosa. Diferente ha sido el pensamiento publicitario de la posmodernidad,
estratégicamente fragmentado sin conexiones posibles. Legitimados por esta
moda cultural, los críticos del establishment se dedicaron a rechazar
cualquier valor político, ético o epistemológico de un texto literario.
Para este tipo de superstición, el autor, su contexto, sus prejuicios y los
prejuicios de los lectores quedaban fuera del texto puro, destilado de toda
contaminación humana. Pero ¿qué quedaría de un texto si le quitamos todo lo
metaliterario? ¿Por qué el mármol, el terciopelo o el sexo repetido hasta
el vacío habrían de ser más literarios que el erotismo, un drama social o
la lucha por la verdad histórica? Rodolfo Walsh dijo que una máquina de
escribir podía ser un abanico o una pistola. ¿No ha sido esta fragmentación
y posterior destilación una estrategia crítica para convertir la escritura
en un juego inocente, en un calmante más que en un instrumento de
inquisición contra la musculatura del poder?
En su nuevo libro Eduardo Galeano contesta estas preguntas con su
inconfundible estilo —Borges reconocería: con amable desdén—, sin ocuparse
de ellas. Como sus libros anteriores desde Días y noches de amor y de
guerra (1978), Espejos está organizado con la fragmentación posmoderna de
la cápsula breve. No obstante todo el libro, como el resto de su obra,
muestra una inquebrantable unidad. Su estética y sus convicciones éticas
también. Aun en medio de las más violentas tormentas ideológicas que
sacudieron la más reciente historia, esta nave no se ha resquebrajado.
Espejos amplía a otos continentes el área geográfica de América Latina que
había caracterizado por décadas el interés principal de Eduardo Galeano. Su
técnica narrativa es la misma que de la trilogía Memoria del fuego
(1982-1986): con un narrador impersonal que cumple con el propósito de
aproximarse a la voz anónima y plural de “los otros” y evitando la anécdota
personal, con un orden temático algunas veces y con un orden cronológico
casi siempre, el libro se inicia con los mitos cosmogónicos y culmina en
nuestros tiempos. Cada breve texto es una reflexión ética, casi siempre
reveladora de una realidad dolorosa y con el invalorable consuelo de la
belleza de la narración. Quizás no otro es el principio de la tragedia
griega: la lección y la conmoción, la esperanza y la resignación o la
lección mayor del fracaso. Como en sus libros anteriores, el paradigma del
escritor comprometido latinoamericano, y sobre todo el paradigma de Eduardo
Galeano, parece reconstruirse una vez más: la historia puede progresar,
pero ese progreso ético-estético tiene por destino utópico el origen mítico
y por instrumentos de lucha la memoria y la conciencia de la opresión. El
progreso consiste en una regeneración, en la recreación de la humanidad tal
como lo hiciera el más sabio, justo y vulnerable de los dioses amerindios,
el hombre-dios Quetzalcóatl.
Si quitásemos el código ético desde el cual se realiza la lectura de cada
texto, Espejos estallaría en fragmentos brillantes; pero no reflejarían
nada. Si quitásemos la maestría estética con la cual fue escrito este libro
dejaría de ser memorable. Como los mitos, como el pensamiento mítico que
revindica su autor, no hay forma de separar una parte del todo sin alterar
el sagrado orden del Cosmos. Cada parte no es sólo un fragmento alienado
sino una pequeña pieza que ha desenterrado un arqueólogo consecuente. La
pequeña pieza vale por sí sola pero mucho más vale por los otros fragmentos
que han sido ordenados y éstos valen aun más por aquellos fragmentos que se
han perdido y que ahora se revelan por los espacios vacíos que se han
formado, revelando el jarrón, toda una civilización sepultada por el viento
y la barbarie.
La primera ley del narrador, no aburrir, se cumple. La primera ley del
intelectual comprometido también: en ningún caso la diversión se convierte
en narcótico sino en lúcido placer estético.
Espejos ha sido publicada este año simultáneamente en España, México y
Argentina por Siglo XXI, y en Uruguay por Ediciones del Chanchito. Esta
última continúa una colección ya clásica de tapas negras alcanzando el
número 15, representado significativamente con la letra ñ. Los textos van
acompañados de ilustraciones a manera de pequeñas viñetas que recuerdan el
cuidadoso arte de la edición de libros en el Renacimiento además de la
época juvenil del autor como dibujante. Aunque su concepción del mundo lo
lleva a pensar de forma estructural, es difícil imaginarse a Eduardo
Galeano pasando por alto algún detalle. Como buen joyero de la palabra que
pule en búsqueda cada uno de sus diferentes reflejos, así también es
cuidadoso en las ediciones de sus libros como objetos de arte.
Con cada entrega, este icono de la literatura latinoamericana nos confirma
que otros premios formales, como el Premio Cervantes, se están demorando
demasiado.
** Jorge Majfud
jmajfud@...
Escritor uruguayo (Tacuarembó, 1969). Arquitecto graduado en la
Universidad de la República del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la
Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Técnica del
Uruguay, donde ha enseñado artes y matemáticas. Enseña literatura
latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha
publicado las novelas Hacia qué patrias del silencio (memorias de un
desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol,
Tenerife, España, 2001) y La reina de América (Baile del Sol, 2001), el
libro de crónicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de
ensayo Crítica de la pasión pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA,
1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me tocó
vivir (2004). También textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
séculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Ediçoes,
Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
artículos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
como La República, El País, La Vanguardia, Rebelión, Resource Center of
The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des
Médias Alternatifs du Québec y otros. Es miembro del Comité Científico
de la revista Araucaria de España. Ha colaborado en la redacción de
Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y
artículos han sido traducidos al inglés, francés, portugués y alemán. En
2001 recibió mención del Premio Casa de las Américas, Cuba, por La reina
de América. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities
& Letters, UGA (Estados Unidos, 2006).
=== Tricentenario de Charles Wesley (1707-1788) Juan Franco Crespo ===
Los Wesley fueron una influyente familia inglesa en donde destacaron
líderes religiosos, escritores y músicos. John fundó el metodismo, pero su
creencia en el poder liberador de la música le llevó a realizar una serie
de materiales recopilatorios de melodías e himnos (1737, 1742, 1761, 1780).
Adaptó canciones populares y operísticas que acabaron asegurando, en su
tiempo, una poderosa superioridad del canto congregacional de su recién
fundada corriente religiosa.
Charles Wesley, hermano de John, fue el famoso escritor de himnos (de sus
hijos, dos también se dedicaron a la música: Charles [Bristol,
1757-Londres, 1834] y Samuel [Bristol, 1766-Londres, 1837]). El primero fue
el más dotado de su tiempo y nos dejó un cuantioso legado musical. Fue un
compositor menor, es cierto, pero destacó como organista, su obra incluye
conciertos para el instrumento religioso por excelencia y cuartetos de
cuerda. El segundo dio conferencias, fue organista, director de orquesta e
incluso compuso muchos ritos latinos (fue católico romano durante algún
tiempo). Entre sus mejores piezas encontramos el motete Confitebor tib
Domine (1799), la Sonata para piano en Re menor, Cuatro conciertos para
órgano y la notable Sinfonía en Sí bemol (1802) o la tardía Obertura del
Concierto en Mi (1834, pocos años antes de morir), pero, sobre todo, es
recordado como la figura más importante en el renacimiento de Bach en
Inglaterra a partir de 1808.
Las emisiones postales que hoy nos hacen acercarnos a estos personajes de
las islas británicas fueron realizadas por el correo de la isla caribeña de
Montserrat, que lanzó una preciosa hojita de cuatro sellos el 18 de
diciembre de 2007; se trata de 4 por $2,50 combinados horizontalmente con
este líder espiritual de la corriente metodista y la del correo irlandés
para el Tricentenario de Charles Wesley (18 de diciembre de 1707) en
Epworth, Lincolnshire.
Fue uno de los más grandes escritores de su tiempo y autor de grandes
piezas de contenido espiritual, era el más pequeño de la numerosa prole del
matrimonio formado por Samuel y Susanna Wesley. Ordenado diácono en
septiembre de 1735, está considerado uno de los más sobresalientes
compositores británicos de himnos y cánticos religiosos. Contrajo
matrimonio con Sarah Gwynne en 1749, ésta le acompañó en sus viajes
evangelísticos por toda Gran Bretaña hasta 1765 cuando dejó de viajar;
tuvieron ocho hijos, aunque sólo tres sobrevivieron, entre ellos Charles y
Samuel que también incursionaron en el mundo musical. Se asegura que a lo
largo de su vida (murió el 29 de marzo de 1788, a los 81 años) escribió
nada menos que 6.500 piezas.
Educado en la Westminster School de Londres, completó su formación en el
College de la Iglesia de Cristo en Oxford, donde su hermano John había
organizado el “Club Sagrado de los Metodistas de Oxford” (1727). El
sobrenombre les fue adjudicado por el carácter de renovar “metódicamente”
su fe y moral cristiana, la predicación al aire libre realizada por John
Wesley y George Whitefield el 2 de abril de 1739 está considerada,
oficialmente, la fecha fundacional de la corriente “metodista”.
Como hicieran su padre y su hermano, Charles fue ordenado en 1735 clérigo
de la Iglesia de Inglaterra, ese mismo año ambos partieron hacia Georgia
(Estados Unidos), nuestro personaje como secretario del gobernador James
Oglethorpe (fundador de dicha colonia en el actual territorio
norteamericano). Problemas de salud les obligaron a regresar a Inglaterra
pocos meses después.
Muchos de sus himnos se inspiraron en experiencias personales. En Mil voces
para celebrar (1739) expresa su gratitud al altísimo por su nuevo
nacimiento. Prácticamente hizo himnos para todos los días de especial
significado en el calendario cristiano y otros fueron fruto de sus prédicas
a lo largo y ancho de las islas británicas. Algunos de los himnos fueron
preparados para animar a los predicadores locales y aun hoy es posible
escucharlos en los rituales de los metodistas en todo el mundo y en una
gran cantidad de lenguas. Algunos de los más populares en lengua española
son “Cariñoso salvador”, “El Señor resucitó” (inspirada en una antífona
latina del siglo XV), “Oíd un son en alta esfera”, “Sólo excelso amor
divino”, “Tocad, trompetas ya”, “Ved el cielo descendiendo”, etc.
También fue autor de 63 libros de poesías, material que forma parte de su
monumental Wesleyan Hymn Books (13 volúmenes, 1868-1872), siendo
considerado uno de los más prolíficos poetas y escritores en lengua inglesa
en su tiempo (algunas referencias localizadas en páginas de la Iglesia
Metodista hablan de 9.000 composiciones, pero nos quedamos con la de 6.500
por ser la cifra más usual entre los diferentes materiales consultados para
preparar el artículo). Otro de los grandes músicos de su tiempo, George
Frederic Handel, musicalizó expresamente algunos de sus himnos.
En la hojita montserratina aparecen tres sellos con otras tantas
fotografías del escritor, músico y religioso; un cuarto ejemplar es para
mostrarnos la Iglesia Metodista de Betania (Judy Piece) en la isla
caribeña; en la parte superior es donde localizamos la referencia musical,
con algunas partituras (la del centro alusiva a uno de sus más célebres
villancicos, “The Herald Angels Sings”, manuscritos y letras de sus obras
preparadas básicamente para las celebraciones religiosas cristianas en todo
el orbe.
Los sellos fueron diseñados por los agentes neoyorquinos IGPC, que se basan
en su célebre Retrato Lila (de artista desconocido), un segundo cuadro de
John Russell (1771) y el tercero pintado por Jonathon Spilsbury (1786). Las
imágenes fueron autorizadas por el Centro Wesley (Oxford Brookes
University-Reino Unido). La foto de la iglesia la realizó Victor James,
siendo aprobada (como es habitual en muchas de las administraciones
postales de la Commonwealth) por la soberana británica Isabel II, fue
impresa esta hojita por la Cardon Enterprise.
No queremos dejar de lado la emisión realizada por el correo irlandés, que
en el sobre de primer día colocó un órgano y por lo tanto nos serviría
también para el tema musical. El sello irlandés también inspirado en el
cuadro lila que se localiza en la vieja rectoría de Epworth; el órgano
reproducido en el sobre de primer día se localiza en la Iglesia de St.
John’s (Wood Church, Dartry, Condado de Monaghan) y fue instalado entre
1729 y 1840. El sello tiene un facial de 78 céntimos de euro y fue diseñado
por Steve Simpson, se imprimió en minipliegos de 16 ejemplares, comenzó a
circular el 15 de noviembre de 2007, impreso en litografía por la Irish
Security Stamp Printing Ltd, tuvo una tirada de 280.000 efectos, habiéndose
inspirado el artista en este cuadro para confeccionar el matasellos de
primer día que se utilizó en Dublín.
Evidentemente, teniendo en cuenta la importancia del personaje, hay
infinidad de sellos y piezas postales a él dedicadas por lo que no será
difícil localizarlos, sobre todo en fuentes metodistas o en grupos
filatélicos que cultivan los temas religiosos.
La célebre BBC realizó una serie de programas especiales sobre su legado
para difundirse en las celebraciones del 300º aniversario radiadas en 2007,
tal vez aún puedan bajarlas a través de la
www.bbc.co.uk/religion/programmes/songofpraise.
Otras referencias:
• www.montserratstampbureau.com
• www.irishstamps.ie
** Juan Franco Crespo
lacandon999@...
Docente e investigador español (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
primaria, licenciado en geografía y estudios de doctorado en historia de
América. Ha colaborado regularmente desde los años 70 con publicaciones
especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japón), y otras de
Argentina, Uruguay, Perú, México, Estados Unidos y España, entre otros
países. Durante varios años también colaboró en el mundo de la radio con
diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
son radiados para América Latina a través del espacio Frecuencia RM, en
la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatélico,
El Eco Filatélico y Crónica Filatélica y mantiene una sección, sobre
filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
Educación y Biblioteca, así como en las publicaciones electrónicas
OpusMúsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
(http://www.natureduca.com).
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||||
=== Antonio Orlando Rodríguez =============================================
=== Una historia realista es como una ensalada sin aderezo ================
=== Eduardo Corrales ======================================================
Una biografía ficticia que aborda las andanzas, los éxitos y los fracasos
de un personaje real —Espiridiona Cenda, una liliputiense (se elevaba del
suelo apenas veintiséis pulgadas) cubana, llegada a Nueva York en las
postrimerías del siglo XIX, ávida de triunfar en el mundo del espectáculo—
le valió a Antonio Orlando Rodríguez el Premio Alfaguara de novela 2008.
Chiquita fue el apelativo artístico de la protagonista y es el título de
una obra —a decir del acta del jurado presidido por el nicaragüense Sergio
Ramírez— “a la vez elegante y llena de vida, con una notable gracia
narrativa y una imaginación sin descanso”.
Luego de casi un siglo de ausencia, Chiquita transita nuevamente por Nueva
York de la mano del autor nacido en Ciego de Ávila, Cuba, en 1956, quien
con motivo de la presentación de la novela en sociedad refirió que la
primera noticia del personaje le llegó el año 2002.
“Fue a través de un correo electrónico de una amiga que sabe de mi gusto
por los personajes excéntricos, curiosos. Hasta entonces no tenía la menor
idea de la existencia de una famosa liliputiense cubana”, comenta.
Tras una mínima investigación el también autor de Aprendices de Brujo cayó
en la cuenta de que en sus manos había caído un personaje fascinante. “No
sólo por su singularidad física, sino que para que esa mujer lograra lo que
logró tuvo que tener todo un temperamento. El personaje me cautivó, pero lo
que me impulsó a hacer una novela fue la época que había vivido y los
triunfos que alcanzó”.
Rodríguez comenta que como consecuencia de ese hallazgo le sobrevino una
crisis de pánico pues se le ocurría imposible que otro autor no hubiera
descubierto antes a Chiquita. “Me puse a investigar ya no sobre Chiquita
sino qué libros se había escrito sobre ella; quedé aliviado cuando descubrí
que era un personaje virgen... para la literatura. Yo tenía la potestad de
convertirla en un personaje literario”, apunta.
La escritura del libro le llevó cinco años, el primero de los cuales estuvo
dedicado a investigación. “Claro que algunas veces detenía la escritura
para investigar sobre un personaje. Sobre Nellie Bly, por ejemplo, la
reportera de Pulitzer, escribí un capítulo completo que luego tuve que
quitar”, relata.
A ese respecto confiesa que le cuesta mucho ser selectivo y se define más
bien como un escritor intuitivo quien, a diferencia de otros autores, no
confecciona una previa estructura detallada de la obra.
“Yo voy dando tumbos y descubriendo personajes y anécdotas. Si fuera uno de
esos escritores —a quienes envidio mucho— que hacen una estructura, quizás
no me hubiera demorado cinco años sino dos. Yo voy descubriendo personajes,
me fascino con ellos, leo sobre ellos como si fueran a ser los
protagonistas de la novela, y al final quedan reducidos a dos páginas o a
dos párrafos”, afirma.
Otro ejemplo, a modo de ilustración: “En una de las escenas de París,
Chiquita habla por teléfono, así que yo reviso si había teléfonos en París
en aquella época; ¿cuántos?, ¿la Bella Otero podía tener uno en su casa?”.
Esa inquietud le demandó dos días de investigación hasta que descubrió que
en aquel momento en París había un directorio telefónico con cien números
inscritos, uno de los cuales podía corresponder a la Bella Otero.
Los sueños y lo inverosímil como parte de la realidad
Antonio Orlando Rodríguez afirma que en su visión —tanto de la narrativa
como de la vida— lo fantástico, los sueños, lo inverosímil no son añadidos
de la realidad sino que forman parte de la misma.
“No concibo una historia realista. A veces he intentado construirla, pero
la fantasía, el absurdo y el humor negro se introducen en la historia sin
que yo me lo proponga”, afirma. “Sé que existen grandes novelas realistas,
y soy capaz de admirarlas, pero para mí —como creador— una historia
realista es como una ensalada sin aderezo. Para mí el aderezo es lo
sobrenatural, lo onírico, lo fantástico”.
Según explica, lo real está presente en su obra, “pero visto a través de
una lupa, la de la fantasía, que permite percibir grietas, matices y
texturas. Vista (la realidad) sin esa lupa todo sería más chato, más plano.
La fantasía permite apropiársela de una manera mucho más rica y que impacta
más sobre el lector”, anota.
Autor de varias obras para niños —Mi bicicleta es un hada y otros secretos
por el estilo y La maravillosa cámara de Lai-Lai, entre otras—, no se ha
quedado corto a la hora de incluir una gallina que pone huevos de oro en
Chiquita, una novela no precisamente dirigida a los infantes.
Y ¿no es demasiado? A su juicio, la literatura para adultos necesita ese
demasiado; sacudir al lector, volverlo a lo que aceptaba cuando leía libros
para niños y que de adulto cuesta tanto trabajo.
“Si en un libro hay una gallina que pone huevos de oro y otra que pone
simplemente huevos, ambas son ficticias, son representaciones de una
gallina, ninguna es de verdad. Se trata de literatura”, concluye.
Antonio Orlando Rodríguez cita a El Maestro y Margarita, del ruso Mijail
Bulgakov, como su “libro de cabecera” pero además proclama sus afectos por
la obra del cubano Virgilio Piñera (“para mí es muy importante su
literatura... dejó una huella muy fuerte en mis años de formación como
escritor”).
De Jane Austen afirma que “fue la escritora de quien aprendí lo importante
de mantener la tensión del lector una página detrás de otra”) y cataloga al
argentino Manuel Mujica Lainez como “un maestro, uno de mis ídolos, de
quien más he aprendido con novelas como Bomarzo o El Unicornio”.
Si se trata de establecer un paralelo entre su trabajo literario y el de
algunos autores cubanos, ya disímiles entre sí, el autor de Chiquita tiene
claras las diferencias: “Miguel Barnet me parece un escritor muy importante
en la literatura cubana sobre todo por lo que aportó al desarrollo de la
novela-testimonio”, acota.
Precisamente Barnet, en su novela Canción de Rachel, recrea la vida de una
vedette y el universo del vodevil en la Cuba de los años 1920.
“De alguna manera tangencial, puede haber algunos puntos de contacto con
este libro (Chiquita), pero creo que técnicamente nuestros enfoques son
bien diferentes”, sostiene, y precisa que Barnet construyó al personaje
principal como “la suma de muchas vedettes de la época e hizo una
investigación histórica”.
En cuanto a Pedro Juan Gutiérrez, autor de libros como Trilogía sucia de La
Habana, deslinda con firmeza: “No es un autor que yo sienta afín;
representa a una corriente literaria respetable pero en las antípodas de mi
literatura”.
Cuba en su esplendor
El escritor incide en que Gutiérrez “se regodea en el lado más crudo, soez
y feo de la realidad cubana y —para mí— la realidad cubana de hoy es lo
suficientemente cruda, fea y soez como para magnificarlas. Me interesa
volver al pasado y rescatar una Cuba en su esplendor, una Cuba de la que
Dulce María Loynaz dijo que había sido como un París en miniatura, una
pequeña Viena”.
Y llega el instante casi inevitable en que al escritor se le pide una
opinión acerca del hoy en Cuba, o se le interroga, cuál oráculo, acerca del
mañana en la isla, entonces responde: “Quisiera tener una bola de cristal.
No lo tengo claro, pero no creo que esté pasando mucho y no veo —mi
apreciación no es de un politólogo— que vaya a pasar algo de inmediato”.
Observa que en los puestos directivos, “las personas que podrían propiciar
cambios son los mismos desde hace cincuenta años. Ojalá me equivoque; me
encantaría que pasaran cosas, que hubiera cambio, que Cuba se abriera al
mundo y el mundo se enriqueciera”.
En todo caso, el escritor asegura que no vive pendiente de las noticias de
Cuba, “lo cual es un milagro viviendo en Miami”. Para el autor, “Cuba forma
parte del mundo, pero no es el mundo. No soy un cubano profesional”,
puntualiza.
** Eduardo Corrales
corraleseduardo@...
Periodista y escritor peruano (Lima, 1958). Reside en New Jersey (EUA).
Estudió comunicación social en la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe). Desde mediados de los 80 ha
ejercido el periodismo en calidad de reportero, editor, jefe de
redacción e informaciones en diarios y revistas. También ha cumplido
labores periodísticas en la radio y la televisión, además de tener
amplia experiencia en materia de imagen corporativa en empresas privadas
y en el sector público. Textos suyos han aparecido en el diario El Nuevo
Union (NJ, http://www.nj.com/news/elnuevo/union) y en la revista
electrónica Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org).
=== La poesía es un camino impredecible ===================================
=== Entrevista a Ana Isabel Conejo Augusto Rodríguez =================
Ana Isabel Conejo nació en Tarrasa (Barcelona) en 1970, pero ha
residido durante casi toda su vida en León. Estudió ciencias
biológicas en dicha ciudad y completó sus estudios en Escocia y
París. Actualmente trabaja como profesora de secundaria en Toledo,
actividad que compagina con la escritura y la traducción. Ha
publicado cinco poemarios, Umbral (Premio de Poesía Universidad de
León 1990), Prisión o llama, Ciclos (Premio Pastora Marcela 2002),
Grises (Premio Ana de Valle 2002) y Vidrios, vasos, luz, tardes
(accésit del Premio Adonais 2003), así como una novela, Los cabellos
de Santa Cristina (Beca Literaria del Instituto Leonés de Cultura
2000), varias traducciones de clásicos británicos y americanos y
algunos cuentos (en la colección “Tus Libros” de Anaya). También ha
colaborado en la revista El Signo del Gorrión. El jurado del XX
Premio de Poesía Hiperión declaró por unanimidad ganador del mismo su
libro Atlas. Su nuevo libro Colores (Editorial La Garúa, 2007) ganó
el II Premio Internacional de Poesía Màrius Sampere 2006.
Ana Isabel Conejo nació en Tarrasa (Barcelona, España) en el año 1970. Es
considerada por la crítica especializada de su país como una de las poetas
españolas más valiosas de los últimos años. Ha ganado importantes premios
literarios de poesía. Esta entrevista pretende conocer un poco más a la
mujer, a la poeta y al mundo literario español.
—Ana, vamos al principio, ¿cuándo te decidiste a escribir poesía? ¿Cómo es
tu propio proceso a la hora de escribir poesía?
—Empecé a escribir poemas a los nueve años. Aún conservo cuadernos de la
infancia con poemas y dibujos de entonces, que tienen bastante gracia. Para
mí, escribir empezó siendo algo natural, espontáneo, que hacía en cualquier
rato perdido, incluso durante las clases. Con el tiempo, eso ha cambiado
muchísimo. Ahora necesito una gran concentración y la creación de cada
poema se ha convertido en algo mucho más deliberado, menos azaroso, aunque
el azar siempre juega un papel decisivo en la génesis de un texto.
—Sé que has ganado premios importantes de poesía. ¿Qué opinas de los
premios? ¿Qué tienen de positivo o de negativo?
—Teniendo en cuenta que las tiradas en poesía son de muy pocos ejemplares y
que la poesía tiene muy escaso hueco en el mercado editorial, yo creo que
los premios son una buena opción a la hora de dar difusión a un libro. Lo
importante es que los premios no condicionen la escritura. Conozco a poetas
que confiesan escribir pensando en los jurados habituales de ciertos
premios, pero yo a eso no le veo ningún interés. Uno debe seguir su propio
proceso literario y no dejarse condicionar por ese tipo de planteamientos.
—Vivimos lejos de la vida literaria de España por una cuestión de
distancia, pero siempre estamos al tanto de lo que pasa en tu país. ¿Qué me
puedes decir de la vida literaria, las editoriales de poesía y de los
jóvenes poetas españoles de hoy?
—Creo que se hacen cosas muy interesantes y variadas, y que las últimas
generaciones, a diferencia de las anteriores, huyen de las etiquetas y de
los enfrentamientos entre escuelas y dan muestras de una audacia muy
saludable a la hora de buscar sus propios caminos literarios, sin recurrir
necesariamente a la protección de un mentor o de un grupo.
—He leído tu libro Atlas y sé también que ha obtenido un gran
reconocimiento de la crítica y de los lectores, ¿qué me puedes decir de
este libro en específico?
—Es un libro más ambicioso que otros que he escrito en cuanto a la amplitud
y trascendencia de los temas abordados. Con él se produjo un punto de
inflexión en mi trayectoria poética, un cambio irreversible en mi
escritura. Creo que podría afirmarse que, en mi obra, hay un antes y un
después de Atlas.
—En tu poesía veo que incursionas mucho en la prosa poética, ¿es una
tendencia o tal vez una forma más precisa de decir lo que deseas, con más
libertad, más allá del verso libre?
—La prosa poética y el versículo permiten imprimir un ritmo rápido al
texto, decir muchas cosas en poco espacio, y desarrollar ideas poéticas más
complejas de lo habitual. Por eso son recursos formales que empleo a
menudo, aunque también me gusta experimentar con otros formatos.
—Publicaste tu libro Colores con la editorial La Garúa. ¿Qué me puedes
decir sobre este poemario?
—En su momento me pareció una apuesta arriesgada, al ser un libro de
proyecto, con un hilo conductor muy definido (la reflexión poética sobre el
color). Luego, para mi sorpresa, el libro ha tenido muy buena acogida, y su
intelectualismo no parece haberle restado capacidad de llegar a los
lectores, sino más bien al contrario.
—Si tuvieras que dar un consejo a alguien que recién empieza a escribir y
que desea escribir sobre todo poesía hoy en día, ¿qué le dirías?
—Le diría que no pensase en el éxito, que profundizase en lo que realmente
le interesa y necesita decir, que buscase la autenticidad y que no temiese
aventurarse por caminos poco transitados o que no parecen estar de moda.
Pero tampoco le aconsejaría que buscase la originalidad por la
originalidad. Lo importante es tener algo que decir, y para eso hace falta
mucha sinceridad con uno mismo y mucho valor. Sin valor no se puede
escribir buena poesía.
—¿Qué poetas son tus referentes y tus autores de cabecera?
—Entre los poetas actuales, admiro a muchos, desde Antonio Gamoneda, Juan
Carlos Mestre, a Alexandra Domínguez o Blanca Andreu... En su momento, me
influyeron mucho los simbolistas y otros autores franceses como Char o
Saint John Perse. Montale, Hölderlin, Keats, Celan... Pero el que más me ha
marcado sin duda es Rilke.
—¿Cómo ves la poesía española de hoy? ¿Qué conoces de poesía de nuestro
continente a más de los grandes poetas y ya clásicos? (me refiero a Neruda,
Vallejo, Borges, etc.). ¿Conoces la poesía ecuatoriana?
—Tengo que decir que, a excepción de los clásicos, conozco poco la poesía
latinoamericana actual. He leído con entusiasmo una reciente antología de
Hiperión, pero es difícil encontrar poemarios enteros, como no sea de
autores ya muy consagrados. En cuanto a la poesía ecuatoriana, confieso
avergonzada mi desconocimiento.
—Y por último tengo la impresión de que tu poesía es muy distinta a la que
se produce constantemente en España. Tus libros son procesos muy
individuales; de búsquedas, de señales, de registrar el mundo a través de
sus esencias, de su musicalidad, de sus olores y colores, ¿qué opinas al
respecto?
—Creo que la poesía es un camino impredecible, una búsqueda espiritual e
intelectual que nunca se termina. En ese camino, he procurado que mis
aliados sean siempre el valor y la imaginación. Todo ser humano tiene el
derecho y la facultad de crear mundos. Es la única forma de llegar a ser
verdaderamente libres, y mi máxima aspiración ha sido siempre la libertad.
** Augusto Rodríguez
elfrancotirador79@...
Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Ha publicado los poemarios
Ausencia (Santiago de Chile, 1999), Mientras ella mata mosquitos (2004),
Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Sus textos
aparecen en varias antologías locales y del extranjero. Ha obtenido el
Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez (2005), el Premio
Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005) y Mención de
Honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005). Es
el fundador del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel.
=== Fredy Pacheco =========================================================
=== Hoy me reflejo en los ojos más tiernos de la historia del arte ========
=== Lidia Corcione Crescini ===============================================
Hablar de Fredy Pacheco (http://www.fredypacheco.pt.to) es maravilloso
porque en él encontramos a un ser humano sencillo, jocoso, inteligente y
con unas cualidades exquisitas que podemos sentirlas a través de su arte:
el de la palabra verbal y escrita en sus poemas, discusiones, ensayos,
investigaciones, inquietudes y en la magia que encierra su obra de arte
llena de colorido en la que se arrullan los matices de sus trazos sueltos
en un sentir profundo que va más allá de lo imaginable.
Un amigo en común, Pablo Cassi, al ver las obras de arte de Fredy le
escribe el siguiente comentario:
Fredy:
No soy pintor pero sí he leído mucho sobre arte, especialmente,
pintura. Me agrada tu colorido, el íntimo desorden de tus emociones
sobre la tela, el trazo seguro en la búsqueda de un motivo superior y
diferente en cada una de tus temáticas. A simple vista el espectador
se encontrará con una explosión de luz ante sus pupilas, pigmentos
que hablan de un temperamento forjado en el límite mismo de la propia
existencia y la sutil invitación para que un profano, con el debido
criterio, recoja de la misma vertiente aquellos pomos que por alguna
razón u otra decidiste dejar de lado. En síntesis, una pintura que
sugiere e invita a crear otros mundos a partir de una concepción ya
establecida.
Conozcamos, entonces, un poco más de Fredy Pacheco, y de esa manera
enfocaremos con más precisión la sencillez de este hombre valioso que nos
regala en esta entrevista esa parte profunda y necesaria que lo hace crecer
cada vez más como persona y la comparte con humildad con el resto de la
humanidad o con todos aquellos que hemos tenido el placer y la dicha de
conocerlo y tratarlo.
—Gesto y sonido como poesía universal... ¿por qué transcienden el
experimento de la vida?
—Sin la vida no hay gesto ni sonido referentes para señalar la poesía. Si
no existiéramos los humanos, quizás los paisajes cósmicos tendrían igual
belleza, pero no existiría el poeta ni el pintor para interpretarla.
Nuestra vida trasciende el experimento de la razón del universo. Somos la
única especie que puede expresarse a sí misma y perder el tiempo en
entender y valorar al otro. El resto se comen los unos a los otros.
Indudablemente conocimos antropófagos que hicieron del gesto y el sonido
una poética gastronómica. Nunca antes ni después ha sido tan sagrada ni tan
poética la vida como para que estos dones se convirtieran en alimento
verdadero de los dioses. El resto de la liturgia invocando el sacrificio,
en todas las religiones y sectas, es pura demagogia.
—En el Génesis dice: En el principio... la luz. Y podríamos agregar: la
magia, la nada, las rosas, el amor, las sombras, el dolor, las espinas, el
silencio, la soledad, la vida... Allí encierra toda la creación y la
existencia. ¿De dónde surge esta simbiosis de oscuridad y luz, de sed y
espera, de sequías y oasis?
—No se en qué tabloide leíste esa versión del Génesis; pero en las tablas
que he leído en toda mi vida, dice: En el principio... La mujer. La verdad
es que aquí me perdiste, porque busqué en los cuadros que voy a exponer y
no veo ninguno oscuro, ni sediento. Mis pinturas, como mi poesía, nunca son
intérpretes de mis temperamentos o de aberraciones viscerales. Lo
excremental no lo considero yo con posibilidades artísticas. Cuando tomo el
pincel o la pluma es para plasmar en un soporte la idea, el pensamiento y
la razón humana, en simbiosis con el universo que me rodea. Y yo he creado
ese universo, ergo tiene que ser cálido, exuberante, apasionado,
paradisíaco, y estar en armonía con el color, las palabras y el gesto de mi
poética del lenguaje plástico o literario. Por eso en esta muestra
“Fragmentos, emociones y sutilezas” puedes ver eso exactamente: la fantasía
del color y los juegos infantiles en “Tropical”, “Juego”, “Un arlequín y
sus juegos de colores”, donde interviene lo bello que reflejo de mi hijo de
cuatro años. En “Fragmentos de amor”, están quizás los dejos de otras
pasiones; pero en esos “Fragmentos” están los colores hermosos, armónicos;
los desprendimientos poéticos que quedaron. En “Tú y yo” o en “El beso”
está reflejada la alegría que irradian los momentos exquisitos de una
relación amorosa. En “Hipervínculos” quizás se sienta un poco la confusión
de las nuevas relaciones humanas virtuales y su complejidad entre la
realidad y la fantasía de los nuevos tiempos. Tengo un cuadro en esta
muestra: “Una sonrisa desde el averno”. Aun pensando en el infierno,
imagino que una sonrisa sarcástica debería salir de ese pandemonium.
—¿Es usted polifacético o simplemente es un todo integrado en su misma
naturaleza, desdoblando sus pensamientos y moldeándolos en el mundo mágico
de la palabra y el arte?
—Tú lo has dicho mejor de lo que pudiera pensar. Sólo pongo todos los
sentidos al servicio de la creación. Mira, es lo más sencillo del mundo
explicarme como “toero” en el arte. Cuando aprendes a manejar, puedes
conducir cualquier cosa con ruedas. Sólo te basta con conocer cada
mecanismo (hoy software). Y la vida tiene una sola dirección: adelante,
cuando retrocedes ya no se llama vida. Cuando aprendes a leer y escribir y
pones tus sentidos al servicio de crear, pero además eres libre, las
imágenes y los versos van fluyendo, como arroyuelos transparentes hasta
convertirse en grandes y caudalosos ríos. Eso sí, mientras ese manantial
(tu cerebro) te pertenezca íntegramente. De lo contrario serás el mejor
conductor del mundo pero siempre lo que conduces será una chatarra
inservible. Aunque sea un costoso auto de último modelo.
—Cuando envejecemos, ¿cree que el tiempo nos ganó la partida, o nosotros a
nuestro mejor ritmo somos tiempo y vida y viceversa?
—Bueno Lidia, aquí ¿quién es el entrevistado? Porque estás dando las
respuestas más geniales que a mí no se me hubiesen ocurrido. Pues eso:
“nosotros a nuestro mejor ritmo somos tiempo y vida y viceversa”. No
competimos con más nadie ni con nada más subjetivo que nosotros mismos. No
tenemos destino señalado. Nosotros lo vamos construyendo. Como te dije
antes: el universo que me rodea lo he tenido que crear yo, para plantarme
ante él y ofrendarle mi arte. Te voy a contar una anécdota: Ese “Arlequín y
su juego de colores” ya no van para el baile. Una mujer que se sintió
ofendida tomó un cuchillo y lo rajó con tal odio, como si me estuviese
hiriendo a mí; y en efecto lloré de dolor y exclamé al cielo el porqué me
habían hecho tal cosa. Esa noche no pude dormir. La victimaria se había
fugado, quizás muerta de risa, pero satisfecha y feliz por su venganza
(parece una novela mejicana). Pues a las cuatro de la madrugada, sin saber
qué hacer, desesperado ante uno de mis hijos tasajeado con sanguinaria
premeditación, prendí la computadora y, ¿qué crees?, me topé con un texto
titulado: “Tú eres el resultado de ti mismo”.
No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque
fundamentalmente Tú has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de
acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote. El
triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.
Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en
tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o
malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta
con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus
actos y la prueba que has de ganar.
No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro,
acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que
cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan
terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de
tu fracaso. Si tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú,
únicamente tú, nadie pudo haberlo sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de
tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los violentos, a los
enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a
quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin
alimento morirán. Aprende a nacer del dolor y a ser más grande, que
es el más grande de los obstáculos. Mírate en el espejo de ti mismo.
Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por
tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo,
reconociéndote a ti mismo más libre y fuerte, y dejarás de ser un
títere de las circunstancias, porque tú mismo eres el destino y nadie
puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer. Tú
eres parte de la fuerza de la vida.
Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los
fracasados.
Volví a dormir tranquilo y decidí simplemente pintar otro arlequín.
—¿Es la fuerza del espíritu lo que lo mueve? De ser así, ¿cómo es su
espíritu?
—Creo más en las fuerzas mentales, impulsoras de nuestro quehacer. Lo que
pasa es que ese “todo” que somos, forjadores del universo que creamos,
produce unas motivaciones determinadas y a eso lo llamamos “espíritu”.
Entonces, nos levantamos al accionar de nuestras necesidades espirituales y
todos los sentidos se organizan en función de ese impulso. Si decidimos
traducir ese mandato en la creación, ese será nuestro producto diario.
—Si pudiera pintarlo en un lienzo ¿qué figura tendría?
—Sería la suma de todas mis pinturas y escritos. Quizás pintaría una maraña
de tejidos cerebrales; las circunvoluciones muy agitadas. Las temporales
ocupadas en el amor y las terminaciones nerviosas tendrían manos dejando
sus huellas dactilares en todo lo que tocan. Bueno, ésta es la primera
locura que se me ocurre. Claro que fui a ver un cerebro... (No me había
fijado que toda la masa tiene la apariencia de un feto. Anda y míralo).
—¿Se considera una persona humilde capaz de recoger lo sembrado, o siembra
sencillamente para dar alimento a los demás?
—Absolutamente cada día recojo una buena cosecha de conocimientos para
crecer. Son infinitos frutos los que están a tu alrededor, dispuestos y
disponibles para que los recojas y los transplantes a tu mente, para
alimentar la idea. Y no imaginas la variedad, la policromía imperceptible
de conocimientos que hay en cada ser humano que encuentras. La humildad
consiste en reconocer en los demás esos valores inmensos para construir
cada día las estructuras de tu ser. Esa cosecha permite que tú crees la
siguiente obra poética o plástica, o simplemente ordenes el amoroso beso a
un ser querido. O tendrás forjada en tu alma la humildad para recibirlo.
—¿Cómo le ha llamado a la obra que expondrá este 8 de julio? ¿En qué se
inspiró?
—La he titulado “Fragmentos, emociones y sutilezas”. Han sido motivadas por
esta etapa especial de mi vida, en la que mi hijo de 4 años marca mis
tendencias. Con sus explosiones de ternura me impone la urgencia del color
y el movimiento elemental. Esa obra infinita de pureza que tiene en su alma
reta cada instante, cualquier consideración contaminada de ideología, fe, y
cualquier otro planteamiento estético ordenado por el convencionalismo
social. Así que trato de vivir al lado de sus sabias por sinceras
apreciaciones sobre lo que debe ser la vida: jugar y joder.
—¿Se considera un artesano de la vida y del arte?
—Un aprendiz. Siempre. Aprendo, luego existo. La vida y el arte, entonces,
son agregados a la existencia.
—¿Le agrada combinar la literatura con la pintura?
—No se combinan. Para mí, se complementan en todo caso. De cualquier manera
son dos lenguajes idénticos. Puedes poner color y luz en ambos. Cualquier
apreciación sobre uno puedes hacerla al otro. Yo he ejercitado las dos
formas de expresión, casi al unísono. De joven, que es cuando luchamos
sinceramente por ideales, escribía un panfleto y casi simultáneamente
pintaba una pared, expresando lo mismo. O viceversa, hacía un mural contra
la represión y luego escribía un comunicado. Creo que así fui forjándome en
las dos disciplinas. Igual le enviaba rosas a una novia y al mismo tiempo
le escribía un poema. Claro, como no tenía dinero para comprarlas, la
mayoría de las veces se las pintaba... El resto ha sido ejercicio
constante.
—¿Se inspira en musas o en duendes?
—Mi pensamiento, mis ideas, están organizados para atender las motivaciones
de las musas, y sin ninguna duda; oh, sí, siempre hubo una musa y espero
que no me falten hasta la muerte, ja, ja, ja —suelta la carcajada—, y como
dice aquel bolero: “...Y si los muertos aman, después de muertos amarlas
más”... Ellas ordenan el ochenta por ciento de mi quehacer en el arte, y en
general en mi vida. El otro porcentaje son mis respuestas.
—¿En algún lugar de usted existe la inocencia o cree que sólo está en el
corazón de los niños?
—Nosotros mantenemos la inocencia siempre. Si entendemos la inocencia como
transparencia, fe en los seres humanos, el amor puro, con la pasión
incluida por supuesto; sin la introyección del deseo no hay amor. En los
enfrentamientos con realidades ajenas a nuestra inocencia, respondemos con
ese mecanismo de autodefensa que vamos desarrollando en la medida que
intentan violar nuestra inocencia, pero nunca la perdemos. Siempre estamos
dispuestos a encontrar respuestas positivas.
—¿Duele crecer? ¿Hasta qué punto?
—No, en absoluto, es necesario incluso que duela bastante. El crecimiento
es proporcional al dolor. Sólo los seres humanos sacamos ese beneficio.
Como en el texto que te apunté: somos arquitectos de nuestro destino... y
quizás por alguna dosis de masoquismo en nuestras células, sentimos la
necesidad de autolacerarnos para aprender, cuando somos tercos y no
avanzamos. Eso de volver al viejo amor, saber lo que duelen los hijos y
seguir creando esos maravillosos engendros; estar “conscientes” de los
efectos de una cruda y reincidir... Son efectos amnésicos que nos dejaron,
por alguna razón. Quizás para que este mundo sea más alegre.
—Si no basta con ser curiosos, entonces, ¿por qué la curiosidad mató al
gato?
—Esa es la razón fundamental del hombre en su lucha por la supervivencia.
Arriesgarlo todo hasta encontrar su piedra filosofal. En esto tenemos que
dar la vida. Si no imagínate una vida sin tener nada que curiosear, nada
que buscar. Y que todo lo encontráramos abierto a nuestros ojos, al alcance
de nuestras manos. Te imaginas a lo que me refiero, ¿verdad? ¡Qué
aburrimiento más aburrido!, como dirían en Colombia.
—¿Cree que todo tiempo pasado fue mejor? De ser así, ¿qué parte del tiempo
le gustaría rescatar para guardarla en sus bolsillos?
—En mi memoria están los buenos y los malos tiempos. Todos conviven
armoniosamente en mi cerebro. Ellos juegan ahí. Se entienden. Jamás saco de
los malos tiempos el rencor, sino lecciones positivas. Igual, de los buenos
tiempos saco la experiencia para alcanzar mejores acontecimientos. Si mi
infancia fue feliz, hoy, ya ves, sigo pintando muñecos y garabatos. Si hubo
un gran amor en el pasado, hoy tengo uno más grande y más inteligente,
aunque no sea perfecto y siga en busca, o bien de perfeccionar éste
idealizándolo, o de encontrar otro.
—Para usted ¿qué es un poeta?
—Un poeta no es más que una peste, como el amor mismo; se adhiere a los
tejidos humanos, se cristaliza, se apelmaza en la complejidad de los
laberintos neuronales, creando una masa pastosa y ocre. Nada más pernicioso
para la transparencia que el contacto con esa materia amorfa y verdosa
liberando versos, desde algún extraño orificio luminoso en su interior.
Este poeta no es menos viscoso ni más dulce que las higueras intestinales
de todos los poetas lacerados por ese divino bacilo codicioso y avariento
de sensualidad. Primigenio impulso poético de vida en la resonancia de esas
cavidades acuosas a treinta y siete grados permanentes y universales, donde
la serenidad y el equilibrio tienen un sentido real.
—Regáleme dos poemas suyos, uno que haya dejado huella y el otro que haya
brotado del olor del amor y los colores de la vida.
—Este se lo de dedico a todas las musas, aunque finalmente me dejan. Todas
ya lo son todo para mí casi en el mismo instante en que las percibo
posibles. Creo que este poema es una idealización integrada a mí en el
mismo paquete congénito.
No puedo dejarte
Ya eres mi carne
Ya eres una peste que me invade
Ya eres huesos desmoronándose en silencio
Comprimidos en un reloj de huesos
Ya eres clítoris entre mis dientes
Mientras mis dedos recorren tus cavidades.
Ya eres sueño y pesadilla
Ya eres poema leyéndome dormida tus olvidos
Ya eres el beso frágil desgarrando mis erecciones
Ya eres voraz cauce de mi semen cálido y dulce
Ya eres víctima de tu poesía y mis versos
Estás muerta, querida niña,
Exhausta de hacer el amor conmigo
Hace un siglo.
Y... todavía preguntas...
¿Qué quiero hacer contigo?
El encuentro será cierto. Qué importa el destino.
¿Sabes?
No sólo es un juego, sino que ya se inició
El indetenible incendio.
Tus manos en mis manos son brasas ardiendo
Se parecen a mi lengua y a mi sexo,
Después que habitaron tu cuerpo.
Miro tus ojos en este momento
Y son candiles que vibran con mi aliento.
Cuando me hablas de poemas fundamentales, tengo que decirte que en mis
archivos tengo clasificados los poemas en “Poemas maricones”, dedicados al
amor y al lloriqueo a lo Pedro Infante, y los “Poemas cabrones”, que son
poemas de intención social, ideológicos en su propuesta; responden a mis
concepciones sobre el ser humano y la sociedad. De continencia política,
ambientalistas, en fin, toda esa pajística inútil que no cambia finalmente
el mundo, pero uno pierde el tiempo, haciendo una mala copia de los
redentores, tan mala que uno pierde la vida pero no se construyen iglesias
con nuestros sacrificios. Claro, siempre el que pega primero pega dos
veces. Te imaginas adorando a ¿Fredy el crucificado? Es que ni el nombre
tiene carácter de santo. Pero de esos poemas claro que hay varios
memorables:
Invoco tu espíritu
Escucho la voz de los actores
envejecidos por el tiempo
convertidos en semidioses de la nada.
Siento tus magistrales obras
la actuación infinita y dolorosa
tu angustia excesiva en la penitencia.
No agonizabas como cualquier mortal
sabías que tu alma
traspasaría la muerte
para encontrarse con nosotros ahora
nosotros la posteridad
cabalgando sobre nuestros rostros
de ayer y de hoy
clavando tu espada en gargantas voraces
despertando a los pequeños hombres
Lázaros adormecidos por la cobardía.
II
Poeta, eras hombre bondad
definitivamente humano.
La manada de cipayos
en tus últimos días
en nuestros días
ambiciosos gendarmes
disfrazados de guerreros
convirtieron tu imagen
en ecuestre mármol
en fría piedra
distante.
III
Poeta, tu desnudez de harapos
de sangre
de vino y mujeres muchas veces
hizo solitario tu encuentro con la muerte.
Tenías el Verbo del Olimpo
en la ceremonia épica de las batallas.
Eras, sin embargo, festivo de jerigonzas
de versos trágicos
de opereta dulce
contradictorio
de la vida amante.
IV
Tu humildad aprendió a ocupar espacios:
La espada en su vaina
La Pluma para los versos
La mirada en Manuela
No era todopoderosa tu estancia
menos arrogante el ceño
que esa figura
pintada por Tito Salas.
Ceñudos, crueles, déspotas
son los rostros de ahora
miserables posturas
de podrida conciencia.
Si no tiene la Patria hombres
No bajarán tranquilos y serenos
tus restos al sepulcro.
V
La demagogia de hoy te condena
La ambición de rapaces
mantiene tu espíritu en pena.
Tus pupilas de mirada iracunda
inyectadas de fervor por la Patria
no se parecen en nada
a los rostros complacientes de hoy.
Tu desprendimiento generoso
no se parece en nada
al Verbo asalariado de hoy
La historia fue condenada encerrada en curules
relucientes escritorios
almacenadores de patrañas.
VI
Bolívar.
Imaginamos la soberbia de tu espíritu
cuando los “Broncos” bombardearon Cantaura
Imagino tu ira oprimida en el Limbo
cuando tus hijos vestidos de generales
mataron a tus hijos pescadores en La Colorada
Bolívar.
Sentí tu grito desgarrador
aquel Veintisiete de Febrero
cuando un General alegre
asesinaba
a los muertos de hambre
de tu pueblo.
Invoco tu espíritu, ¡Oh Bolívar!
Liberador
prisionero de tu grandeza
No cesarán los Partidos
porque no han llenado aún las alforjas
No se consolidará la unión
porque no es posible una cofradía de perversos.
(Este poema fue publicado por el Centro de Historia Larense el
17 de diciembre de 1990 con motivo del sesquicentenario de la
muerte del Libertador Simón Bolívar).
** Lidia Corcione Crescini
licorcione@...
Narradora y poeta colombiana (Cartagena). Abogada egresada de la
Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Columnista
del periódico El Universal (http://www.eluniversal.com.co), de su
ciudad. Textos suyos han sido publicados en las revistas Unicarta de la
Universidad de Cartagena; Oxigen (http://www.revistaoxigen.com), de
Madrid; Revista Literaria Remolinos
(http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Aula Caribe.
||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO ||||||||||||||||||||||||||
=== Tiempos de violencias Nelson Guzmán ==============================
Los resquicios de la memoria
País portátil es el miedo de los hombres, es el reencuentro fantasmal con
lo que debimos ser. El tiempo diezma las promesas, nos coloca ante un deber
ser que se esfuma. La ciudad que se muda, que se transmuta, encarna lo
portátil. Lo transitorio es el recuerdo. El transito de la Venezuela rural
a la moderna muestra una Caracas que vive en la pujanza, en el zumbido del
tiempo convergen las cosas mudas. La ciudad es el preámbulo de la muerte,
allí convergen los usos de provincia y los caracteres de hombres de
distintas procedencias, las neurosis, los ecos imaginarios, espectrales,
tétricos, asaltan al ciudadano.
La ciudad contiene la violencia, los seres que topamos en la vía encarnan
una vicisitud, una destemplanza, un pensamiento. Los otros sumergen en
zozobra mi cotidianidad. La ciudad es una exhalación, los espacios
geográficos no son para la comprensión, para el vivaquear del espíritu,
están allí para avisar que vivimos en un mundo de hollín, de chatarras, de
tiros, de torturas, de hombres que deambulan por el mundo sin comprensión.
La lluvia deja el espanto en el alma. En el alma del hombre que porta el
maletín dentro del autobús en la novela País portátil no hay más nada que
caos. La ciudad y el campo se entremezclan en la eclosión de la
inseguridad. Los hombres no habrían logrado vivir tranquilos en Venezuela
ni en el ayer ni en el hoy.
Los psiquismos de la ciudad son formas perturbadas de existir, cada quien
anda en lo suyo, en su tiempo, la íntersubjetividad ha dejado de rasguñar a
los hombres. La ciudad encarna la demencia, el tumulto. El hombre del
maletín lleva sobre sus hombros los imaginarios de lo citadino, pero
también la templanza provincial. La violencia campea por las calles de la
metrópolis, la democracia dispara sobre el ciudadano común, la muerte se
presiente y se presenta a ráfagas de olvido. La continua intolerancia desde
el siglo XIX a la segunda mitad del siglo veinte, sigue horadando la
cotidianidad del venezolano. Los derechos humanos penden de la boca de los
cañones de la policía. Un hilo común seguía formando parte de la
cotidianidad del venezolano, la violación de todos los derechos.
Jaramillo, sastre comprometido con un ideario de redención, cae asesinado
por la policía en la parroquia San Juan, País portátil comienza
mostrándonos las costuras de Venezuela, allí está Andrés Barazarte
corriendo el mismo destino de su familia revolucionaria. La democracia
parecía ser la continuación de la dictadura. La democracia no había logrado
vencer las infamias y se había fraguado en el vórtice del terror. El país
ha estado siempre crispado por el horadar de fuego de las hogueras más
altas. El fuego purifica, entona canciones con la brisa que han de consumir
los pastizales, el llano venezolano se envolvió, luego de la Guerra Magna,
en la trifulca del fuego, así dirá Adriano: “Los árboles se alargan de
pronto, en mitad de la noche, con una aureola inmensa levantada hacia el
cielo, para que todos los ojos del pueblo se alcen hacia el cerro. De nuevo
se sorprende el silencio de las gentes que cuidan sus sueños (...). Cada
casa ha abierto su puerta o ventana hacia la luz y hay quien piensa que
terminaron por arder todos los flancos. Pero la candela queda lejana:
milagro abierto y húmedo del viento que sube desde el fondo”.
En los resquicios de la memoria Salvador recuerda el saqueo de sus tierras,
el vejamen de haber sufrido el robo de sus propiedades. Las guerras, la
violencia de los gobiernos nos cambiaban de amo, el país era portátil. Los
hombres que habían defendido sus posesiones y su trabajo, por las tramoyas
de la vida política, eran yugulados, no hubo una base institucional fuerte
y creíble para afianzar la propiedad. El ladronismo se había impuesto. Los
hombres emigraron del campo a la ciudad; con respecto a este tema Miguel
Otero Silva en Casas muertas pulsa la dinámica que el petróleo introdujo en
la vida venezolana, el campo comenzó a abandonarse desplazándose los
contingentes poblacionales hacia las urbes. Las generaciones dirimen en los
sueños y en el mundo cotidiano sus diferencias, en atmósferas derruidas
yacen los viejos anhelos. León Perfecto reclama la falta de coraje de su
abuelo ante la expropiación de sus tierras, en el fondo sentimos que son
retratos sobre los cuales se desliza el moho.
El hoy ya no puede ser la nostalgia del ayer, los tiempos han pasado
cautelosos, el novelista actúa como espectador y como partícipe de
emociones encontradas, los hombres se conservan en las edades de la
imaginación, no pueden morir, simplemente no hay a donde ir, la gran
historia no ha comenzado a escribirse.
La novela presenta el reclamo de la voz de la conciencia vencida por haber
admitido el robo de sus tierras, los tiempos, las ventiscas, las guerras,
el infortunio y la edad habían dado al traste con Salvador Barazarte, era
esto lo que no podía aceptar ante la voz de León Perfecto. La aparición del
destino como sino fatídico era una realidad, ayer y hoy los hombres se
habían dejado robar, masacrar, horadar su alma. Los que marcharon a la
ciudad nunca más regresaron para exhibir la razón y las leyes. La iglesia y
el gobierno en contubernio habían expropiado las tierras, la fe y la
ignorancia hicieron posible de nuevo el latrocinio.
País portátil nos presenta el perfil del conspirador; éste no debía usar
agenda, debía guardarlo todo en la memoria, los papelitos, los anuarios,
las libretas eran comprometedoras; el revolucionario no se podía dar ese
lujo, él era un hombre proscrito. El país no había cesado de tener miedo,
nuestro psiquismo retiene aún del pasado el terror. Los hombres son
síntesis de vivencias, cada quien representa un pedazo de vida, él, ellos,
todos encarnan la historia familiar, allí hay de todo: honestos,
falsificadores, hipócritas, babiecos, el infierno como lo diría Sartre son
los otros. Salvador siente que su vida ha sido la indecisión, lleva sobre
sus hombros una disposición y una culpa que no es personal, sino que
pertenece a la historia, se debe comprender que en cada familia hay retoños
malos, psiquismos diferentes, su hermano José Eladio amaba la cháchara, la
festividad, las mujeres, ejercía como parrandero, como refistolero, a decir
de Salvador Barazarte él encarnaba una historia distinta a la suya, a la de
León Perfecto y a la de sus antepasados. Edades de tragedia para los
venezolanos, sinos dolorosos que no pueden recogerse de otra manera, es la
muerte proverbial, intersticial que nos dicta la plana.
El país rural medraba en el cuerpo de nuestros antepasados, la guerra y el
revólver establecían las distancias de la seriedad. La pólvora era la
medida. Los Barazarte estaban en la oposición cuando José Eladio
participaba en las fiestas del gobierno, eso les dañaba el honor en un país
donde lo único que apaciguaba las pasiones era la sangre. Había que saber
mantener en alto la extirpe de una familia y este hombre simplemente se
había refugiado en la guachafita. Sus días estaban resguardados por las
parrandas, en el fermento de las horas magras mecía sus sueños en los
brazos de una hermosa hembra, era el mariposear que los hombres recios de
la época, según lo explican las voces de la narración, no podían
permitirse.
La modernidad irrumpe en tierra venezolana, los ruidos de la locomotora
abren la vida hacia el maquinismo, los burros parecían formar parte ya del
pasado. El progreso comenzaba a hacer una cicatriz en el rostro de los
arrieros, de los posaderos. La pequeña producción mercantil simple comienza
a resentirse ante el paso de la urbe. Los modos de vida de los venezolanos
comienzan a cambiar, los hábitos decimonónicos señalaban una manera de ser.
Los amoríos vigilados comienzan a ser irrelevantes, en el ayer se pelaba
pava por largos años, los amantes esperaban que los tiempos demostraran la
reciedumbre de sus costumbres.
Caracas surge en la narrativa de Adriano González León como ciudad símbolo
del progreso. El frenazo, el guardafango desprendido, el musiú quejumbroso
ante la atorrante ciudad forman parte de la cotidianidad. Ayer, allí mismo,
a unas cuadras estaba el campo. Cuando se abandonaba Santa Teresa para
venir a estudiar a Caracas la despedida era parsimoniosa, todo se hacía a
lomo de bestia. El tren impuso otras dinámicas. Con el petróleo el rostro
de las ciudades había comenzado a cambiar. “Un aire hediondo de peces
envenenados por el aceite o reventados por el golpe y el ruido de los
remos, venía junto al sonido de máquinas partiendo la tierra, de grandes
tubos rodados, de pitos y cornetas” (AGL, Las hogueras más altas).
El ruido de los motores y el petróleo indicaban el abandono de las antiguas
formas de relacionarse los hombres, las guerras del siglo XIX se hicieron
en el lomo de las bestias. La lanza era importante, las armas blancas
señalaban un camino, el siglo XX nos presenta por el contrario la luger, y
el chisporroteo de los máuseres, “Gemidos parecidos vinieron en la noche
para atajarle el sueño y se hacían prolongados y tristes, heridamente
desolados”. La sentencia perteneciente a Las hogueras más altas parece
presagiar al Salvador Barazarte de País portátil, que moría de su propia
soledad abrumado por los recuerdos, envuelto en la presencia de palabras
que clamaban justicia ante una época que lo había sobrepasado. Las hogueras
más altas avecinan claramente tanto a País portátil como a Viejo, la lúdica
verbal y el dispendio de los mitos, la fragua de lo imaginario presenta
mundos regocijados: “Sentía un cruel regocijo y no tuvo temor de los
fantasmas de las reses incendiadas que se alzaban en el aire, bramando
sobre los corredores y los patios de la casa, surgiendo de las sombras con
los rabos iluminados” (Las hogueras más altas).
La novela retrata familias liberales y conservadoras en disputa. En el
imaginario de los hombres atribulados por la Guerra Federal, se jugaba el
honor. País portátil nos presenta en la memoria los afanes y las
proyecciones de quienes van haciendo la historia. Allí está presente una
vida abandonada, en el hoy sólo se presiente la hojarasca, el desvaído, el
petróleo ha dado otro sentido a la historia. Estamos acá ante voces que van
contando la crónica de viejos días, la suya, son los ruidos de los
espectros, es la muestra de épocas tormentosas, violentas, que expresaron
el sentimiento de sus hijos en grandes batallas concretas, están allí Santa
Inés, Coplé y tantos encontronazos de la historia.
Las mismas tropelías continúan rodando, sobre el plexo de historia del país
se presentan la borrasca y el efluvio de tiempos idos. Los hilos conducen
por épocas tormentosas, ayer la lucha entre federales y conservadores, hoy
la voz mitinesca que grita abajo el imperialismo o viva la oligarquía, nada
parece haber variado, la zozobra asalta las almas, los mismos hombres en
otros cuerpos, iguales temperamentos que quedarán en un punto del camino
abandonados de todo, la violencia dando cuenta de las almas que deambulan
en el tiempo como zombis. La voz de Salvador Barazarte evoca desde su
inexistencia la vida de León Perfecto y de Víctor Rafael, nada sería más
grande para los hombres de acción que el pasado, igualmente para Andrés
Barazarte la vida era la ansiedad y la lucha de la guerrilla.
Los tiros no conocían la moral, pero vestían de gloria a los hombres, entre
balaceras los estudiantes en los años sesenta corrían de la represión en el
noroeste de la ciudad de Caracas. País portátil nos describe la
cotidianidad que se aprieta con escenas heroicas. Hoy igual que ayer los
hombres no podrán esquivar la represión, no se corre por cobardía, se hace
de esa manera porque se sabe que no hay garantías. El país ha permanecido
encabritado toda la vida. Desde la memoria País portátil recoge los
enfrentamientos de los caudillos en occidente, esta novela es la saga de
los Barazarte, el amor ladea el corazón del hombre rural que no ve claro
cómo cautivar a su prima tocada por las usanzas de la ciudad cosmopolita,
en este caso Caracas.
El narrador es una voz en sombra que va contando las tensiones, las
maniobras, los destinos de los hombres de aquella larga época que ocupan
las regiones de País portátil. Angélica añora Caracas, sus costumbres, los
llamados de la ciudad se imponen en ella. Los seres han comenzado a
cambiar.
Las costumbres sin embargo son perentorias, códigos como el respeto, las
tradiciones, atan decisiones. Angélica, en una ofrenda sepulcral, fija su
destino en un juramento que le realiza a su padre; abandona su destino para
refugiarse en el caos de su renuncia. Angélica sucumbe ante la borrasca,
deviene la esposa de Víctor Rafael. Dos mundos que nunca se encontrarían,
lo agreste acompaña aquel mundo rudo, ella muere en la soledad, en las
horas de espera. El caserón donde la había dejado su marido, quien fue a
visitar a su hermano León Perfecto, se fue cerniendo sobre ella hasta
consumirla.
Angélica murió en la soledad, se desangró, allí no estuvieron sus vecinos,
su marido había dictaminado que nadie valía la pena en ese vecindario.
Ernestina por su parte había enmudecido desde el escape de su novio, se
había quedado con los crespos hechos. Los prejuicios gobernaban a una
sociedad tosca, encerrada en una moral anticuada “...y creo que hasta me
pareció que estaba bonita cuando en el cuarto de arriba se borró entre las
sombras” (AGL, País portátil, pág. 190.) Ernestina no pudo alcanzar a su
prometido. Quedó absorta entre los dibujos y las promesas de Quintero, la
vida le fue deparando en esa saga a cada quien lo suyo.
Los refugios de un tiempo ensombrecido
La gran ciudad está descrita en País portátil, el río Guaire la cruza
ensombrecido, testimonio del hoy y del ayer, mujeres que cargan sus
realidades en los hombros. Adriano González León describe la demencia de
una ciudad donde todo resulta audible, coexisten dos estéticas en un mismo
barco que se inflama por todos lados, los hombres encarnan sus miserias en
un mundo que ha sido siempre así. La novela explana la memoria; segmentados
acuden los recuerdos, antropología de la ciudad grande donde concurren
gallegos, maracuchos, orientales, canarios, y portugueses cargados de un
ruralismo profundo.
La ciudad es la invención, es la búsqueda de la identidad, los estudiantes
se sienten extrañados en sus pensiones concurridas de mujeres bellas que no
son sino exhalaciones fantasmales y masturbatorias de psiquismos que
esperan la llegada de alguna dama que comparta su silencio y soledad.
Empresa autobiográfica del narrador. El lector se pasea por la exclusión
que siente el andino de pensión, el oriental y el llanero cuando son
confrontados con su cotidianidad.
Hilos invisibles sostienen un país donde los cauces de la modernidad se van
presentado entre balazos, así ha sido la historia desde siempre en
Venezuela. El plomo no ha dejado de sonar en una patria entregada a la
seducción de la valentía, de la lucha revolucionaria, las cosas se van
descampando de soslayo hasta extenuarse y dejar de ser. País portátil es un
retrato fiel de una generación masacrada, la de los años sesenta. Anidan en
este libro voces que lucharon por el ideario liberal, la fuentes de la
corrupción y del poder quedan retratadas en este documento. Liberales y
conservadores en 1863 se reconcilian en el pacto de Coche. León Perfecto
piensa que la guerra está a punto de terminar y que es cuestión de unos
tiros más para neutralizar a los Araujo, esa sentencia resulta ya no ser
cierta, su padre había sido ya nombrado gobernador, desde el punto de vista
de la recomposición del poder era necesario sostener la paz, los odios
seculares debían mermar, los campos habían quedado sembrados de cadáveres,
se debía solicitar la propiedad de la razón para garantizar la convivencia.
La novela nos presenta un mundo convulsionado, las conciencias yacen
encerradas en sus consejas. Epifanio Barazarte señala un hombre fuerte,
médico y general que usufructúa los privilegios que también tenían los
godos. Liberales y conservadores se confunden en un tumulto de ambiciones,
mundo de exclusión, la mujer aparece sostenida por el yugo feudal de una
moral construida y fundada en la barbarie.
Salvador alucina en las tinieblas, León Perfecto le reclama decisiones que
debió tomar. El tiempo inmemorial se le va metiendo en el cuerpo, siente
los reclamos de los muertos, vienen por él. La memoria dialogante le
permite evaluar a instantes las decisiones de su hermano Eladio, estaba
fastidiado de cargar con tanto muerto encima, comienza a darse cuenta de
que ha llegado otro tiempo. Las balas son un mal presagio. País portátil es
el testimonio de un país ensangrentado donde el odio y la ambición de
Betancourt no conocieron límites. La democracia sigue reproduciendo la
historia de sangre del viejo país. Adriano González León testimonia lo
urbano, por el contrario José León Tapia historiza una ruralidad acabada
igualmente a cachiporrazos y a golpe de lanza y bayonetas. Las casas han
seguido atestadas de perseguidos políticos, la disidencia democrática se
pagaba con el pellejo.
Venezuela con este tipo de literatura testimonia y muestra sus costuras
históricas. En El Tigre de Guaitó, de José León Tapia, vemos la zaga de los
Araujo, un hecho narra y reconstruye una tradición, el país sigue
incendiado por los cuatros costados, el crimen político no conoce justicia,
este rasgo es común en América Latina. En el llano se deposita la esperanza
en el caudillismo, los hombres de la Guerra Federal entonaban una sola
canción que les garantizaba probidad y les permitía vivir en la utopía
armada “El cielo encapotado anuncia tempestad / y el sol tras de las nubes
pierde su claridad / ¡Oligarcas, temblad, viva la libertad! / las tropas de
Zamora, al toque del clarín, / derrotan las brigadas del godo malandrín”.
Viejo
Adriano González León plasmará en otra de sus novelas, Viejo, sus
preocupaciones metafísicas, allí está el escritor luchando con su nada, con
la de los otros. La vejez es un mal presagio, los músculos se endurecen,
duelen las pantorrillas, el viejo se sumerge en largos días donde se
esperan nuevas emociones y nada ocurre. La edad parece lanzar a los hombres
al sigilo de la espera. Las voces fantasmales de Viejo presagian el
fracaso, las canas, la decrepitud, el hombre es presentado como un
concierto de sinuosidades donde la base de la derrota es el tiempo. “Hacía
falta el primo Alfonso. Le hacían falta las muchachas al primo Alfonso.
Pero con esas canas no había donde ir. Con esas canas que multiplicaron por
última vez las luces del espejo y las mismas luces se fugaron estremecidas,
aquella tarde, cuando se escuchó el disparo” (AGL, Viejo, pág. 41).
El objeto novelado de Viejo es una subjetividad instalada desde la
precariedad del tiempo, el hombre es presentado como aquel que sabe de su
finitud, en eso la reflexión de la voz del narrador es clara, no hay
escapatoria. Los hombres son ellos con sus limitaciones, la vejez es el fin
de los tiempos gloriosos, es el espanto, es el meao que desliza
desproporcionadamente por los pantalones del viejo, al igual que la caca.
La meditación es tormentosa, no parece haber escapatoria, la trágica
condición del hombre es inevitable.
Viejo va envolviendo al lector en una maraña de jugarretas del lenguaje, el
novelista va diciendo a los lectores lo que cotidianamente resulta
inexpresable en su cotidianidad, el relato se entreteje entre los cantos de
la memoria, los recuerdos desvaídos nos dicen que el musgo de los lugares
recónditos se va deslizando entre ecos. Los arpegios de las guitarras van
tejiendo amores que serán luego lugar pasado, peso de los recuerdos. El
relato muestra la orfandad de los seres, entre el malabarismo de las
palabras se promete un estado de espesor tan profundo que allí se realiza
el supremo paraje de la tranquilidad: “...alguien pensó que los vendavales
no podrían ocurrir más, que no vendrían aguaceros interminables y que las
brujas jamás se meterían por las claraboyas y los duendes serían aquietados
en las huertas y los rincones y que no había nada que temer. Ellos en vez
de caminar, flotaban. En vez de reír, desgranaban sonrisas. En lugar de
comer, tenían gran apetito. En lugar de llorar (...) dejaban correr el
manantial de su congoja...” (AGL, Viejo, pág. 60).
Tanto en País portátil como en Viejo el narrador nos cuenta historias
fruncidas por el miedo y la huida. Adriano recrea hombres que huyen entre
la maleza, las lomas, los troncos, escapan de su propio destino y son
inatrapables, nadie querrá seguir viviendo en aquellas ciudades rupestres,
hoscas, donde hay más sueños que realidades. Los hombres escriben historias
que los atraparán a través del tiempo en su propio retrato autobiográfico,
memoria de días perdidos en la hojarasca de espacios sorprendentes.
Viejo se deja sospechar como libro autobiográfico con una carga de angustia
existencial por el tiempo, por la muerte, por la vejez. Para el novelista
dentro del relato la lisonja al vigor del viejo sólo son palabras
reconfortantes, reparadoras, que intentan remediar lo inevitable, la vida
es un desgaste, una invención que va horadando las hojas. Cuando Elodia y
Joaquín faltan, el tiempo de la vida se vuelve estremecedor: “...no querer
entender que la miseria y la tristeza se están metiendo por las puertas, se
están metiendo por las rendijas (...) vienen, vienen, se cuelan, son como
espantos, no hay puertas que las pueda atajar, es toda la desesperación y
el olvido que se cuelan por las rendijas como si fueran viento malo,
basuras, estrecheces, hormigas del infierno, insectos malucos que me
quieren comer” (Viejo, pág. 66).
Piruetas de amor
Evocación de un tiempo ido, quejas hacia el destino por haber vuelto tan
breves esos momentos que han debido ser eternos. El amor interrumpido en el
juego de la infancia. Sentimientos fementidos de seres separados por la
adultez, por las férreas creencias de las maestras, de una sociedad
cerrada, y al lado de todo aquello necesidad de hacerse notar entre los
arreboles de los voladores, ellos iban a los pies de los amores juveniles a
testificar que alguien las esperaba, que algún ser sentía y padecía por
ellas. Esta novela es historia de vida, el lenguaje cabriola entre riscos
tejiendo sapiencias inesperadas. Adriano González León loa lo local, evoca
de manera festiva tiempos inmemoriales, aportando un tipo de narrativa de
recreación de la imaginación.
Adriano recuenta tiempos que alcanzan los años preteridos. La Venezuela que
va tomando pulso es tal vez la indefinida. El lenguaje gardeliano está
allí, los amores de estudiantes, se retrata la candidez de aquellos que
habitan en un limbo, de aquellos que merecerían a partir de ese instante
ser poetizados, tomados en cuenta. La novela de Adriano presenta la mezcla
entre lo rural y lo urbano, allí hay hombres que pueblan las ciudades con
el brío de sus abuelos montaraces, la épica no ha dejado de estar en la
novela venezolana, cada generación ha considerado necesario hacer su
revolución.
Encontramos tanto en País portátil como en Viejo el tema de lo urbano, las
maldiciones de siempre, el pistoletazo, la ráfaga de revólver, las
persecuciones, todo está vinculado a la pólvora, al aletazo de una ciudad
que crece y va envolviendo a sus habitantes en una mecánica de vida sin la
cual sus existencias no tendrían sentido.
Adriano nos muestra en País portátil la fenomenología de un país que
resiste al gobierno de Betancourt y Leoni, se convierte el novelista en una
especie de cronista de las imágenes de un momento de resistencia cultural,
de desobediencia social y de lucha revolucionaria. Adriano González León
penetra la memoria histórica del país, toda intemperancia, rebeldía o como
quiera llamársele tiene su génesis o estructura en un tiempo dispar, en un
lugar brumoso desde donde hablan antiguas voces que pretendieron la
libertad. Esas voces se tornan menguadas en Viejo, allí se produce la
diáspora, el entusiasmo revolucionario comienza a ser arrinconado por los
dolores físicos, por una existencia que se torna vacía, esta novela insurge
como su autoanálisis.
En Viejo encontramos el amor, el cuido de sí mismo de un autor que siente
que su tiempo físico comienza a ladearlo, a decirle que no hay nada que
esperar, allí se presenta el pesimismo, se expresa la derrota, la de aquel
que ha sido derrotado en lo real, en el espacio de las luchas de sus
antepasados y en el hoy de la edad de su cuerpo. Este texto es un
laboratorio, el cuerpo del escritor.
El percance de la vejez es el terror, el espanto. El viejo espera la piedad
del otro. El viejo espera a Elodia tan queda, llena de sortilegios, malabar
de la tristeza, su vida de vieja gira en un círculo donde no hay nada más.
Los viejos aspiran a las fomenteras, a evadir el dolor artrítico, aspiran a
las voces cansadas de la tarde. León Perfecto y Salvador también
envejecieron en la eternidad elucubrando esperanzas y contando historias
que han podido resolverse de otra manera, la Venezuela de los caballos
relincha en País portátil, una Venezuela menos ruralizada, sometida a los
ritmos de las urbes se presenta en Viejo. La muerte termina por resolver
los insondables dolores de la edad, “El primo Alfonso no aceptó perder su
intenso vuelo” (Viejo, pág. 132).
En Viejo, la tía Hermelinda pacifica su alma traicionada con los mágicos
embrujos que le otorga un mundo sobrenatural, de allí saca las fuerzas para
buscar a su Arturo que la había dejado con los crespos hechos por partir
detrás de una bailarina de circo. Hermelinda viaja al viejo continente y
allí lo reencuentra destartalado, desmoralizado, abandonado. El socorro, el
suyo, debía esperar la venganza; ésta se fue diluyendo en el tiempo. Matar
a ese hombre era el dictado de su odio y desprecio, acorralarlo, dejado en
el limbo de un tiempo vacío y apesadumbrado de su conciencia era peor aun
para ella, por ello lo desconsoló a su lado hasta que la ruindad de su
propia conciencia fue cobrando en él la desesperanza de recobrar un tiempo
que no podía tener otra ejecución.
En Viejo se ejecuta una narrativa que acude con frecuencia a la ficción, el
tema central es la precariedad física que representa la vejez. La novela se
levanta entre la introspección y el análisis que hace aquel que no puede
recuperar un tiempo ido, pero vivido. La narrativa de Adriano González León
en esta novela describe la repetición de la vida de un viejo, de aquel que
no tiene ya a que aferrarse, que depende de dos o tres circunstancias
circulares que se repiten en su cotidianidad, la falta de éstas altera su
esperanza, llena la vida del anciano de falsas expectativas.
Los seres de Viejo intercambian esperas, complicidades. El viejo encarna la
memoria que todo lo puede prever, ha vivido y se siente como un gran
dispensador de magias, de fríos, de tinieblas, se sabe en el vértice entre
la vida y la muerte, la vida del viejo es una sinuosidad.
Si en País portátil nos encontramos en presencia de una novelística de
profundas raigambres de la historia nacional y de análisis de la violencia,
en Viejo se nos muestra un mundo donde la conciencia acude a su propia
decrepitud. La conciencia hace el inventario de los éxitos individuales del
cuerpo que ella encarna, pero a la vez siente el suplicio del abandono.
Viejo tal vez sea la voz del Salvador de País portátil entendiendo el
miasma que debilita, mancilla y suprime su cuerpo. Viejo y País portátil
son las horas de la espera y de la falta de solución ontológica de un mundo
que se enreda en el lenguaje para sacar la conclusión de que toda
repetición es una liquidación y una espera baldía de la esperanza.
Bibliografía
• GONZÁLEZ LEÓN, Adriano. Las hogueras más altas. Editorial Sardio.
Venezuela, 1957.
—. Del rayo y de la lluvia. Ediciones Cadafe. Caracas, Venezuela, 1981.
—. Hombre que daba sed. Ediciones Jorge Álvarez. Buenos Aires,
Argentina, 1967.
—. Asfalto-infierno. Editorial El Techo de la Ballena. Caracas,
Venezuela, 1963.
—. Viejo. Editorial Alfaguara-Literatura. México, 1994.
—. País Portátil. Taller de Ediciones Rayuela. Caracas, Venezuela, 2003.
** Nelson Guzmán
guznelson@...
Poeta, ensayista y novelista venezolano (Cumaná). Es doctor en filosofía
(Universidad de París 8, http://www.univ-paris8.fr) y doctor en ciencias
sociales (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales,
http://www.ehess.fr), profesor asociado del doctorado en Ciencias
Sociales y coordinador de la Unidad de Investigación sobre Hermenéutica
y Filosofía del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad
Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Ha publicado los libros
de poemas Ráfagas de olvido, Contertulios, Minerva está engaripolada y
Zerpa pensador desde una orilla más libre, y los libros de filosofía
Sociología de la mirada, Hegel, Borges, Ideología y subjetividad, La
crise du logos et des utopies de la modernité y Subjectivité et
idéologie.
=== Franz Kafka ===========================================================
=== Carta sin destino Gabriel Mantilla Chaparro ======================
como en un camino de otoño,
no se termina de barrerlo
cuando ya está cubierto de hojas muertas.
F. K.
Franz Kafka (1863-1924) nos ha dejado una obra que es el resumen de su
desolación y de un nihilismo acicateados por múltiples experiencias, de sus
primeros años de vida. Experiencias acumuladas que le fueron transformando
en un ser ansioso de un reducto oxigenante, que estuviese más allá del
alcance de quienes consciente o inconscientemente envenenaron su atmósfera
existencial de los primeros años, y a quienes, sin embargo, amaba. Por ello
cree carecer de las fuerzas necesarias para vivir y nos recuerda al César
Vallejo de “la cena miserable”. Piensa que no le es posible soportar más la
carga de una existencia que resulta culpable, incolora, inodora e insípida;
ante los ojos de personas tan determinantes en su vida como su propio
padre. Le vemos rendirse sin objeción, como confiesa a Milena:
“Del derrumbamiento no me quejo, ya me derrumbaba antes, me quejo de
la autoconstrucción, me quejo de mi debilidad, me quejo de haber
nacido, me quejo de la luz del sol.
No doy más, si todavía hay alguien aquí que se interesa en la
conservación del todo, que haga algo por aliviarme de mi carga y
podremos durar un poco más”.
(Carta a Milena)
De allí esa sensación de deformidad, de bicho incómodo que rompía la
armonía familiar, ese silencio de ostra que lo llevaba a demoler en sus
mayores angustias y a esconder sus escritos como algo sucio, comprometedor
y deleznable, a los que negaba la real importancia que tenían y que lo
llevaría a pedir encarecidamente, bajo juramento, a su amigo Max Brod que
los convirtiera en cenizas. Cosa que para eterna gratitud de la literatura
universal, Max no hizo.
Ese desconocimiento del valor de su producción literaria era consecuencia
directa de la traumática relación que sostuviera siempre con quien según
sus propias palabras era “el hombre más importante de mi vida”: su padre
Hermann Kafka; comerciante judío, de recia y dominante personalidad,
iracundo y poco ecuánime, nada tierno y desdeñoso de las virtudes y
posibilidades de superación de sus hijos, en especial del varón, Franz. Y
cuyos métodos pedagógicos no eran propiamente los más adecuados para calar
positivamente en una sensibilidad tan abierta y confusa ante toda
manifestación como la de Franz.
Franz pasó su vida esperando ese ómnibus que nunca llegó y que le dejó
esperando en la estación, sumido en un largo instante de oscuridad. Quiso
evitar tantas explicaciones por sus endilgadas y múltiples deformidades,
pero no pudo evitarlas. Las circunstancias lo sumieron en una reflexión
profunda, a contracorriente con las experiencias que le iba tocando vivir.
Como en el episodio del obeso (descripción de un combate), es arrastrado
por el río caudaloso de potestades y personalidades que lo enfrentan, lo
retan y lo amilanan y obligan a tomar posiciones que más que
exteriorizarlas, se internalizan y abren surcos doloridos y confusos en su
espíritu sensible. Pero de esa aparente “confusión” despierta una
categórica lucidez, una ironía, que son los rasgos más asombrosos en su
obra.
La marcará también la muerte de sus dos hermanas en un campo de
concentración por el delito de su condición judía, el perenne
enfrentamiento con su padre y la posibilidad de dirimir las razones de
fondo que nutrían ese conflicto en términos de igual y en forma civilizada,
así como la inhabilitación de la madre para mediar en ese torneo en forma
definitoria y que pudiese contribuir a dar una vuelta radical a la
situación. Son hechos que más allá de las elucubraciones científicas de la
personalidad y del textualismo, son irrefutables acicates y nutrientes de
su conflictiva aunque rica producción ficcional.
En sus Diarios, en su Carta al padre, y en sus relatos, como dice Jorge
Luis Borges, captamos “íntegramente la medida de tan singular escritor”.
Relatos como “El veredicto”, “La desdicha del solterón”, “La colonia
penitenciaria”, “El mundo ciudadano”, La metamorfosis, El proceso, resultan
suficientemente ilustrativos en este sentido.
Ahora bien, de esa ingente obra de Franz Kafka, hemos creído conveniente —a
nuestro particular interés— concentrar nuestra atención en su no menos
famosa Carta al padre, un extenso libelo de cargo y descargo en el que
pretende el autor checo disipar los fantasmas que enturbian el derecho a
sostener una relación necesaria, armoniosa y transparente con su
progenitor.
Si, como dice Gastón Bachelard en su Poética del espacio, “antes de ser
lanzado al mundo (...) el hombre es depositado en la cuna de la casa... y
siempre en nuestros sueños la casa es la gran cuna” fuese algo cierto, en
el caso que nos ocupa podremos decir que no precisamente ocurre eso aquí,
pues lo más alejado que hay de parecerse a esa tibieza y protección de esa
cuna, es el hogar de nuestro querido Franz. Más bien era un infierno
cotidiano e íntimo, donde su padre constantemente aparecerá para disolverlo
en el miedo y como el gigante Anteo le disminuirá con su voz poderosa y su
fuerza descomunal.
“—Franz, por qué tienes miedo de mí.
”Como de costumbre, no supe contestarte nada, en parte precisamente
por ese miedo que te tengo, y en parte porque en la argumentación de
ese miedo entran muchos detalles, muchos más de los que yo pudiera
coordinar hablando. Y si intento contestarte por escrito, mi
respuesta resultará de todos modos incompleta, porque también al
escribir me cohíben frente a ti el miedo y sus consecuencias, y
porque la magnitud del tema rebasa grandemente mi memoria y mi
entendimiento”.
Interesante pregunta por parte del padre, lástima que no tuviera ni un
ápice de interés por propiciar la verdadera respuesta, esa necesaria “gran
explicación” que lleva a su hijo a escribirle una carta que quiso hacerle
llegar a través de su madre, quien temerosa a su vez de las consecuencias
del libelo, no tuvo fuerzas para entregarla a tan urgido destinatario.
Para Franz, aun después de haber sido escrita esa dichosa carta, su miedo
continuó. El tema era para él algo de “gran magnitud”, aun cuando en un
máximo esfuerzo de equidad razona los argumentos del padre y le ve como un
incansable trabajador, que pese a su formidable incomprensión se sacrifica
para sus hijos. Es cierto, a ninguno faltó nada y hasta pudiera
reconocérsele, en su descargo, que no recibió nunca de parte de ellos (sus
hijos) en especial de Franz “ni un halago, ni un gesto cariñoso”. Más bien
se esconde de él o prefiere andar con sus amigos y evitar propiciar “una
conversación franca”. Pero ¿acaso él dio oportunidad o brindó la confianza
necesaria para sostener por el tiempo requerido ese tipo de conversación?
A juicio de Franz, estaba extinguido el sentido de la familia, ¿y de quién
era la culpa?, ¿de ambos?, ¿sólo suya? Lo cierto es que ha llegado un
momento en que considera insostenible la situación y cree necesario dar un
chance a la paz, un aplacamiento, una distensión y demostrar a su padre que
estaba errado irremisiblemente cuando juzgaba que “los otros aman y fingen”
y que el amor filial no era un desterrado de su hogar.
El conflicto llega a tal magnitud que el hijo ve a su padre con un
sentimiento de extrañeza.
“Pudiste haber sido cualquier pariente o amigo, pero no mi padre”.
Se le reprochaba haber sacado más parte de los Löwy, la rama materna, donde
existían hasta tíos bohemios y escritores, pero nada de los Kafka, pues
carecía del “aguijón comercial” de los Kafka, imposibilitado de ser “un
Kafka”, al modo del padre.
Para el padre, los amigos de Franz eran unos vagos irremisibles e
impertinentes que impedían que Franz entrara por el carril que él quería
trazarle y los aprovechaba como testigos magníficos para escucharle el
discurso acerca de la falta de virtudes de sus hijos.
A los ojos de Franz, ambos eran ambivalentes y su cercanía se hacía
irresistible, eran “tan diferentes y peligrosos” y esa intimidación que
sentía ante la presencia de su padre, era debida más a un “efecto” que a
una “maldad”. Confiesa que una mínima muestra de afecto pudo haber logrado
mucho, o todo de él, pero antes debía su padre deshacerse de esa rudeza, de
esa tosquedad que afectaba enormemente su sensibilidad infantil y juvenil.
El padre estaba todo el día dedicado a la empresa y sólo durante la hora
del almuerzo o de la cena podían encontrarse. En el transcurso del día
Franz razonaba y aguardaba ese instante en que el gigante Anteo aparecería
en el dintel de la puerta para demostrarle lo pequeño e insignificante que
era él ante los ojos del mundo y de su padre: “el hombre más importante” de
su vida.
Considera F. K. que los recursos, los métodos de su padre merecen un
profundo análisis, ya que en aras de esa obediencia a que se ha sometido,
ha venido incubando en él un daño interior, una sensación de culpa y de
nulidad que cree difícil de superar cuando haya alcanzado la plena madurez.
En efecto, así ocurrió. Recuerda con dolor aquella noche en que llorando
pedía agua y su padre lo levantó en vilo y lo sacó al balcón y le dejó allí
hasta el otro día. En cierto modo, el futuro que su padre procuraba
venderle y dejarle como herencia, sentía, no era el futuro que él soñaba
para sí.
En F. fue madurando un complejo de inferioridad permanente e insoluble
entre su padre y él. Hasta en los aspectos físicos, como lo demuestra en
aquella ocasión del baño para que acuda a la piscina.
En realidad, F. sentía orgullo por su padre, sabía que en alguna manera él
quería a sus hijos, aunque no aprobaba como se conducía ante el hogar, la
impunidad con que quebrantaba las leyes que él mismo imponía con tanto
rigor a los demás. Sabía que el origen y las circunstancias en que su padre
había crecido, habían sido muy duras y diferentes a las de él. Pensaba que
Hermann Kafka no tenía conciencia de su poder, de su rol de inquisidor y
que eso lo colocaba en una situación de indefensión ante su padre. A veces
lo mejor era “ocultarse de su poder”, huir de su mirada indagatoria,
inquisitorial, de sus insultos. Amaba a su padre, pero a sus ojos era el
hombre más brutal y desmedido que había conocido. Un amenazador terrible
del cual era salvado por la oportuna intervención de la madre. Y
consideraba humillante cuando su padre comparaba a sus hijos con los demás,
aclarando que eran los peores, los más desagradecidos e indignos que le
habían correspondido en suerte. ¿Fugarse de casa?, ¿seguir empequeñecido en
el hogar? He aquí la gran disyuntiva. “Nada era suficiente para saldar esa
deuda moral”.
La única opinión que el padre compartía era la de sí mismo, y cualquiera
otra diferente a la suya sería una mera “falsedad”. Imposible sostener un
diálogo en esas condiciones. Su padre era presa fácil de las
generalizaciones, para él no existían los términos medios ni los casos de
excepción. “Sólo se salvaba él mismo” cuando denigraba de los checos,
alemanes o judíos. Y si en algún momento se intentaba un cierto diálogo
donde hubiera algún tipo de apertura, de posibilidad de que pudiese durar
unos instantes y asomara la confianza, no tardaba el señor Hermann en
“viciar” esa “libertad” bajo su presión y su tiranía: su derecho personal,
no de pensamiento.
Para él, los problemas de su hijo eran de una pequeñez infinita y tampoco
tuvo ni el humor, ni la intención, ni la suspicacia necesaria para penetrar
en los conflictos de alguien que pese a sus “defectos” llevaba su sangre y
al que tenía el deber sagrado de intentar conocer. De allí que la suma de
las grandes desilusiones de F.K. como niño, adolescente o adulto, dejarán
siempre al padre en saldo rojo, pero a los denodados esfuerzos de Franz por
auto adjudicarse culpas y aliviar el peso del veredicto donde su padre
resultaba siempre culpable.
F. tiene vedado defender a cualquier persona o amigo de una opinión donde
su padre lo descalifica o juzga negativamente, y toda muestra de valor,
confianza o alegría por algún proyecto que tuviese en mente, era
inmediatamente diluida por el peso absoluto de su oposición. Era su gran
inquisidor, el pretendido dueño de su conciencia, el factor determinante,
que no consciente de su inmenso poder, de su apabullamiento, va minando la
salud espiritual y mental de su hijo: su víctima. Franz se halla indefenso
ante su padre. Sólo él ponía las reglas: cómo comportarse en la mesa a la
hora de comer, y sólo él podía violarlas con tanta impunidad y facilidad.
Para F. existían tres mundos (1): el del padre, que era el hombre más
decisivo en su vida, y donde él era un “esclavo bajo leyes que sólo para mí
se habían inventado y a las que yo, por otra parte —no sabía por qué— jamás
podía satisfacer del todo”.
“Un segundo mundo, infinitamente distante al mío, y en el cual vivías
tú, ocupado con el gobierno, con la emisión de las órdenes y con el
disgusto que te causaba su no observancia”.
“Y finalmente un tercer mundo, en el cual vivía la demás gente, feliz
y libre de órdenes y de obediencia. Yo me hallaba sumido en la
vergüenza siempre: o bien obedecía tus órdenes, lo cual implicaba una
vergüenza, puesto que solamente tenían vigencia para mí, o bien me
obstinaba, y esto también era una vergüenza, pues ¡cómo podía yo
obstinarme frente a ti!; o bien no podía obedecer, porque no tenía,
por ejemplo, tu fuerza ni tu apetito, ni tu habilidad, a pesar de que
tú me exigías todo eso como algo que se sobreentendía”.
Franz no podía escoger, ningún opción tenía.
Presumía que la nerviosidad cardiaca del padre era un escudo, un recurso,
un pretexto poderoso para poder dominar y hacer que la balanza se inclinara
siempre a su favor. A toda prohibición suya le acompañaba la mano
amenazante, que nunca descargaba. Era imposible demostrar que en su
presencia alguien pensaba y menos aun intentar hablar de algo sin que él
hubiese propuesto el tema y el momento.
Franz no fue más que el resultado de su educación, el fruto de un poder
violento, arbitrario, desmesurado. Había logrado aborrecer el fruto de esa
educación: su hijo se ocultaba de él, de su poder, de su gigantismo, de su
voz poderosa, de su mano pendular y amenazante. Impuso demasiada obediencia
y logró que su hijo fuese demasiado obediente; al punto de negarse a sí
mismo al tiempo que requería de él, su agrandamiento, su renacer, su
impostura. Su fuerza contra la debilidad de su hijo, sumado a ello los
“recursos oratorios”. Una conversación no era otra cosa que un momento de
inferiorización del interlocutor. Para el “señor Hermann” nadie era ni
bueno, ni noble, ni eficiente. F. presenció en muchas ocasiones los raptos
de iracundia de su padre contra los empleados a su cargo, insultando a
personas que él consideraba “mejores” que él mismo, y esto le abochornaba,
sentía vergüenza ajena y en cuanto podía hacía lo posible por demostrar a
los humillados y ofendidos obreros que no compartía la actitud ni la
opinión de su padre. Insultaba, insultaba incesantemente y amenazaba pero
nunca llegó a cumplir sus amenazas, como cuando le perseguía con el cinto
grueso o la mano alzada alrededor de la mesa y era “salvado” por la madre,
al punto que su vida parecía “una merced” concedida por el padre. En
ocasiones, enojado con F. se dirigía irónicamente a su madre, a conciencia
de que F. estuviese oyendo, y decía, por ejemplo: “esto, por supuesto, no
puede esperarse del señor hijo”. Recurso que imitó F. cuando decía a su
madre: “¿cómo está el señor padre?”.
¡Ah! Pero cuando el gigante estaba triste, derrumbado, o las cosas no le
salían como pensaba, había que acudir a consolarlo, a ayudarlo, a
alentarlo. Y F. se preguntaba: ¿es posible?, ¿él, tan poderoso?, ¿cómo
ayudarlo?, ¿le interesará que los insulsos lo sostengan? ¡El gigante
necesitando ayuda de los pequeños!
Esa amenaza constante y nunca cumplida, era para F. peor aun que si se
materializase. Le producía una permanente angustia, un desasosiego al no
saber cuándo sería realmente la posibilidad de ejecutarla:
“...ese gritar, ese enrojecer de tu rostro, ese desabrocharse
rápidamente los tiradores que quedaban dispuestos sobre el respaldo
de la silla, todo eso era casi peor para mí. Es como cuando una vez
alguien va a ser ahorcado. Si realmente lo ahorcan se muere y todo se
acabó, pero si tiene que vivir todos los preparativos para su
ajusticiamiento y sólo cuando el lazo ya cuelga ante sus ojos, se
entera de su indulto, puede quedar afectado para toda la vida”.
Además, queda indefinidamente una “conciencia de culpa” que no termina por
disiparse y de la cual nunca se está seguro. Una duda sobre el derecho a
tener derechos y exigir que le sean respetados como al resto de los
mortales. Hasta convertirse en reo de supuesto delito, en una especie de
atrapado sin salida (2).
Notas
1. Cfr. Hermann Hesse. Demian.
2. Franz Kafka. Carta al padre. Buenos Aires, El Cid Editor, 1978.
** Gabriel Mantilla Chaparro
gabrinadja@...
Escritor colombiano (Cali, 1954). Reside en Venezuela, país del que se
nacionalizó. Licenciado en letras y magíster en literatura
latinoamericana por la Pontificia Universidad Javeriana
(http://www.javeriana.edu.co). Es profesor asociado y jefe del
Departamento de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Los
Andes (ULA, http://www.ula.ve), en Mérida. Dicta las cátedras de Taller
de Poesía y Cuento y de Literatura Contemporánea. Es autor de los libros
de ensayo Hernando Track, el superior de las lámparas (1992), Vivir a
pulso (1995), Ser filosófico y ser poético en la obra de Álvaro Mutis
(2001), Los hijos de Acteón (2002) y Viaje al poema (2003), y de los
poemarios Último bosque (1985), Canción para Mervarid (1985), El velo de
Maya (1998-2000), Una tumba en el bosque (2000) y Larga es la noche
(2001).
=== Aproximación a los conceptos de conocimiento, creencia e ideología ====
=== en la enseñanza de la historia de Venezuela ===========================
=== a partir de los aportes de Teun van Dijk ==============================
=== María E. del Valle de Villalba ========================================
Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.
Aristóteles.
A lo largo de toda su formación el joven venezolano estudia y aprende una
gran cantidad de conocimientos relativos a la Historia. Dicha asignatura
acompaña la educación del joven durante los seis años de la educación
primaria y los cinco del bachillerato. En esta ocasión, y a la luz de los
aportes de Van Dijk en su obra Ideología (2006), pretendo reflexionar en
torno a las implicaciones que desde su perspectiva y en el contexto
específico de la enseñanza de la Historia tiene eso que llamamos
conocimiento. El presente estudio se ubica dentro del área del análisis
crítico del discurso como práctica que busca develar la presencia de
ideologías en los discursos, en este caso el discurso pedagógico en la
enseñanza de la Historia.
Van Dijk (2006) define como conocimiento el producto del pensamiento que se
considera verdadero. El autor establece, además, que el conocimiento es una
categoría de la creencia, a saber, aquellas creencias que nosotros (como
grupo, comunidad, cultura...) consideramos creencias verdaderas, de acuerdo
con ciertos fundamentos o criterios. De esta manera, continúa el autor,
estas creencias son válidas, correctas, certificadas, sostenidas de manera
general o, al menos, reúnen los estándares de verdad socialmente
compartidos (p. 35).
Partiendo de estos principios, en Historia consideraremos verdaderos y
creíbles aquellos supuestos que desde las exigencias de cada contexto
epistemológico reúnan los atributos requeridos. Van Dijk (2006) agrega que
estos atributos son social, cultural e históricamente variables, así como
lo es el conocimiento basado en ellos (p. 35), de tal manera que lo que
ayer fue verdad, tal vez hoy no lo sea.
De tal forma, y basándonos en las afirmaciones del autor, podríamos
aseverar que hay diferentes conocimientos históricos de acuerdo con el
contexto y las exigencias del mismo. Ahora bien, cuando un estudiante de
bachillerato estudia la historia universal o la historia de su país, de
manera indirecta o implícita asume que lo que se recoge en ella es creíble.
Este conjunto de creencias (sistema de creencias) como la define el autor,
pueden tener diferentes atributos, los cuales explica a través de un
ejemplo:
1. El agua se congela a 0 grados centígrados.
2. Ámsterdam es la capital de Holanda.
3. El mes pasado di una conferencia en Valparaíso.
4. Me gusta el helado.
5. Krzysztof es mi vecino.
6. Había una niña en Nicaragua que sonreía mientras montaba un jaguar (p.
47).
En la enumeración presentada por el autor pueden apreciarse diferentes
tipos de creencia, todas ellas basadas en cosas de la vida diaria. Lo que
me planteo en este caso es cuestionar qué conocimientos adquiridos a través
del estudio de la Historia a través del texto o escuchando al docente,
podemos ir comparando con la clasificación de Van Dijk (2006). El autor
afirma que las de la lista anterior son creencias no ideológicas. En la 1 y
la 2, los hechos descritos son indiscutibles, al menos desde el marco del
conocimiento que hoy consideramos verdadero. La capital de un país y los
grados a los que se congela el agua. En la 3 se hace referencia a hechos
pasados, en la 4 a preferencias personales, en la 5 hechos de la vida y en
la 6 hechos ficticios o literarios (p. 48).
Hagamos ahora un ejercicio de creencias no ideológicas en Historia:
1. Colón descubrió América.
2. Venezuela limita al norte con el Mar Caribe.
3. José Gregorio Monagas abolió la esclavitud.
4. Hugo Chávez dio un golpe de estado.
5. No me gustan los indígenas.
Procedo a calificarlas como no ideológicas porque responden a la misma
clasificación hecha por el autor. A saber, la 1 y la 2 responden a hechos
indiscutibles, la 3 y la 4 hacen referencia a hechos del pasado y la 5 hace
alusión a preferencias personales. Sin embargo, y es aquí donde quisiera
detenerme, cuando asumimos conocimientos o creencias que consideramos como
verdaderas y éstas se circunscriben al ámbito del pasado o la
reconstrucción histórica, debemos manejar variables distintas.
En la primera afirmación: Colón descubrió América, se cumple lo que Van
Dijk (2006) denomina como creencia evaluativa u opinión. La misma es
definida como: “(...) decirle a un grupo qué es bueno y qué es malo,
correcto e incorrecto” (p. 53). Las creencias, según Van Dijk (2006),
validan opiniones personales, en este caso en la Historia de Venezuela han
existido diversos abordajes de este hecho “indiscutible”. En la segunda
mitad del siglo XX se denominaba a este acontecimiento como “el
descubrimiento de América”.
Si analizamos este calificativo, muy parecido al de la lista de creencias,
hay una subestimación implícita al considerar que se descubre un
continente. El verbo descubrir implica que hay algo que se desconoce y por
lo tanto no existe. América no existe hasta el momento en el cual Colón y
el imperio español llegan a ella. No es necesario hacer apología de las
altas culturas indígenas y de los notables y hoy bien reconocidos aportes
que han legado a la humanidad y tampoco de eso se trata, lo que pretendo es
evidenciar cómo en una creencia sin aparente carga ideológica pueden
imbricarse afirmaciones que hacen ideología.
Van Dijk (2006) afirma que las ideologías no son metafísicas, por el
contrario están firmemente localizadas, no por encima ni entre las
personas, sino que son parte de sus miembros (p. 71). Esta creencia no
ideológica, a mediados de los ochenta cambió su estructura semántica y
denominó a este hecho indiscutible con otros calificativos. La llegada de
Colón a América comenzó a definirse como “el encuentro de dos mundos”.
Ahora se le concedía a los pueblos de América partida de nacimiento antes
de la llegada del imperio, ya no se trataba de un descubrimiento sino del
encuentro entre dos culturas, dos mundos concretos y diferentes. Ahora, en
pleno siglo XXI, y bajo los matices de la Revolución Bolivariana, ese mismo
hecho indiscutible cambia de calificativo.
Las reflexiones de los historiadores desde y para una ideología, denominan
ahora a este hecho “el día de la resistencia indígena”. Como puede verse,
tan sólo en la escogencia de las palabras que describen un hecho
indiscutible la pertenencia o el compromiso con una ideología determinada
puede ponerse en evidencia. Se trata, como afirma Van Dijk (2006), de
opiniones importantes para la interacción, coordinación y reproducción del
grupo, opiniones que se basan en valores y principios variables de grupo a
grupo (p. 73). De esta manera una misma afirmación, como envoltura
inmaterial aparentemente ingenua, tiñe de posturas ideológicas su
descripción.
Se puede usar y abusar del conocimiento, afirma Van Dijk (2006); se le
puede aplicar para controlar a la gente (p. 73). Cabría entonces
preguntarse si al hacer afirmaciones o al repetir creencias aparentemente
no ideológicas, se legitiman o deslegitiman visiones de la realidad, que el
alumno aprende, repite y memoriza a lo largo de su formación.
Veamos ahora la segunda creencia: Venezuela limita al norte con el Mar
Caribe. Van Dijk (2006) denomina a este tipo de creencia como “fáctica” y
establece una clasificación de la misma creencia en verdadera o falsa. El
autor describe los atributos de las creencias fácticas usando el ejemplo de
la afirmación número 2: Ámsterdam es la capital de Holanda. Las creencias
fácticas no implican evaluación, de tal manera que son verdaderas o falsas
si se ajustan a los criterios de verdad objetivos socialmente establecidos.
Sin embargo el mismo Van Dijk concede que esa misma afirmación pueda ser
utilizada evaluativamente, como en la acusación: “Ámsterdam es la capital
de las drogas” (p. 55). Podemos concluir, junto con el autor, que en
ciertas áreas del saber es realmente muy difícil hacer explícita la
distinción entre conocimiento y opinión, entre conocimiento y evaluación.
En muchos casos tendrá entonces que ver con lo avanzado del conocimiento en
el área, teniendo entonces que aceptar que el conocimiento y lo que
asumimos como verdadero cambia.
Revisemos ahora la afirmación número 3: José Gregorio Monagas abolió la
esclavitud. En el libro Historia contemporánea de Venezuela de Antonio
Gómez (2007) se hace la siguiente reseña del gobierno del citado personaje:
“A pesar de lo incoloro de esta administración, durante este
ejercicio se llevó a cabo una determinación del poder ejecutivo que
por sí sola vale para llevar a la Historia, con brillo, a José
Gregorio Monagas: la abolición total y absoluta de la esclavitud” (p.
50).
Van Dijk (2006) afirma que las creencias, fácticas o no, son subjetivas, y
por lo tanto pueden ser erróneas, infundadas o desviadas (p. 35), y estas
creencias a su vez pueden constituirse en conocimiento cuando se compilan
en un libro de texto que el estudiante en el mejor de los casos aprende y
memoriza. Revisemos la afirmación del autor en el texto anterior: José
Gregorio Monagas es llevado a la Historia con brillo gracias a la abolición
total y absoluta de la esclavitud.
La esclavitud en ese contexto histórico es abolida por razones
eminentemente económicas:
• La prohibición de importación de esclavos de África.
• La ley de manutención que golpeaba a los dueños de esclavos al
obligarlos a mantener a un contingente en diversas necesidades: hogar,
vestido, alimento, etc.
• Debido al desgaste físico al que los esclavos eran sometidos, un negro a
la edad de 37 años ya era inservible, pero no por eso dejaba de ser
obligación del amo mantenerlo.
Éstas, entre otras razones de complejo origen, son las llevaron a la
administración de José Gregorio Monagas a la abolición, al menos en el
cuerpo constitucional, de la esclavitud, ya que tenemos conocimiento de que
las condiciones laborales bajo las cuales el liberto quedó eran aun peores
a las de la esclavitud en sí misma. Sin embargo, estas afirmaciones se
constituyen en lo que Van Dijk denomina “ladrillos de la mente” (p. 35).
Si el estudiante no cuenta (lo cual es lo más común) con un docente que lo
lleve a analizar desde un punto de vista más estructural que coyuntural
este hecho, puede dicha afirmación hacer “edificio” en la mente del joven,
quien también embalsamará en su concepción de la historia de Venezuela a
José Gregorio Monagas como un bienhechor. Nos encontramos, entonces con un
discurso, el histórico, en el cual cada palabra, cada adjetivo, cada
epíteto puede responder y de hecho responde a ideologías concretas.
Otro elemento a tomar en consideración es lo que Van Dijk (2006) denomina
evaluaciones, definidas como lo que nosotros pensamos que es falso o
verdadero, agradable o desagradable, permitido o prohibido, aceptable o
inaceptable, las cuales son producto de juicios basados en normas o
valores. Lo que planteo es que en muchos de los conocimientos históricos
que el estudiante aprende hay mucho de creencia, mucho de evaluación, mucho
de opinión.
Analicemos ahora la siguiente afirmación o creencia no ideológica: Hugo
Chávez dio un golpe de estado. Para analizar esta afirmación es primero
necesario definir lo que el autor denomina como una clase de objeto mental
que puede ser creencia o no, de acuerdo con la posición teórica que uno
sostenga, a saber, el sentimiento o la emoción (p. 37).
Van Dijk usa para esta categoría un ejemplo claro: el genocidio de Bosnia.
Sentir enojo o preocupación por el genocidio de Bosnia implica o presupone
la creencia de que hay un genocidio en Bosnia, y normalmente también que el
genocidio es malo (p. 37).
Cuando buscamos en tres libros de texto cómo se describe este hecho
histórico encontramos:
Primero, en el texto de Napoleón Franceschi y Freddy Domínguez (2005) se
dice como parte de una breve reseña del segundo gobierno de Carlos Andrés
Pérez lo siguiente:
“En su segunda presidencia, Carlos Andrés Pérez enfrenta una rebelión
popular el 27 y 28 de febrero de 1989 y dos intentonas militares el 4
de febrero y el 27 de noviembre de 1992” (p. 383).
El segundo texto es el de Antonio Gómez (2007) y el hecho es descrito de la
siguiente manera:
“La impopularidad de las medidas económicas y su manipulación por
parte de grupos interesados en desestabilizar el régimen, trajo como
resultado el estallido social que se inició en la ciudad de Guarenas,
el 27 de febrero de 1989, y continuó en Caracas (...) dando como
saldo un número indeterminado de muertos, violación de derechos
humanos y grandes pérdidas materiales (...). El 4 de febrero de 1992
ocurrió el alzamiento fallido encabezado por el teniente coronel Hugo
Rafael Chávez Frías, acompañado de Arias Cárdenas, Joel Acosta
Chirinos, Jesús Urdaneta y un buen número de efectivos militares” (p.
215).
El tercer texto es el de Alberto Arias Amaro (2000) y el hecho se describe
como sigue:
“Cada día se alejaban más las perspectivas de participación
democrática del pueblo en el ejercicio del gobierno y crecía la
influencia de los ‘cogollos partidistas’ y de altos sectores de la
economía en la orientación política. La agudización de la crisis
económica y política y el descontento de la población por las medidas
impopulares del gobierno, crearon las condiciones para que surgiera
el peligro de un golpe de estado. La conspiración se fraguó en las
Fuerzas Armadas y estuvo encabezada por el teniente coronel Hugo
Chávez Frías, quien, acompañado por un numeroso grupo de oficiales
medios, intentó un golpe de estado el 4 de febrero de 1992” (p. 230).
Ahora analicemos cada uno de los textos en función de lo que podríamos
denominar “un hecho indiscutible” que es: Chávez dio un golpe de estado. El
evento tiene una fecha, unos personajes, un espacio físico donde se lleva a
cabo pero no es presentado de la misma forma. En el caso de Franceschi y
Domínguez (2005) el hecho es registrado sin hacer alusión a quién da la
intentona golpista, sólo se afirma que Carlos Andrés Pérez enfrenta dos
intentonas.
Mientras otros conocimientos son descritos prolijamente, éste es presentado
con menos de los datos básicos, ya que ni siquiera el nombre del teniente
coronel Hugo Chávez Frías es reseñado. ¿A qué se deberá esto? ¿Se tratará
de que, como afirma Van Dijk (2006), las ideologías encarnan sentimientos a
favor o en contra y esos sentimientos se ven inevitablemente reflejados en
una construcción específica del pasado histórico?
Si la reconstrucción del pasado histórico que se presenta en los textos es
memoria episódica, comprometida emocionalmente con una postura concreta,
estaremos en presencia de diversas construcciones desde y para diversas
ideologías. Estas creencias son acerca de una cosa, creemos que algo es
verdadero, atractivo o detestable (Van Dijk 2005:38) y, en función de esos
procesos, generamos discursos, en este caso discursos académicos, discursos
históricos. La memoria compone una historia, Van Dijk no la considera una
creencia, pero en este caso las genera al ser legitimadas académicamente a
través del discurso del texto y del discurso del docente.
Van Dijk (2006) establece que estas proposiciones discursivas generan
redes, definidas como una colección de nodos relacionados por senderos o,
más específicamente, como gráficos con bordes (p. 40). En el caso que me
ocupa, Franceschi y Domínguez hablan de “intentonas militares”. El nodo
“intentona” está conectado con el nodo “militares” y con el verbo enfrentar
que de alguna forma muestran una red de proposiciones de contenido. La
intentona no tiene autor ni responsable, por lo tanto esta red puede
relacionarse con muchas otras que no necesariamente describen qué ocurrió,
cómo, ni por qué.
Lo descrito genera una red que, según Van Dijk (2006), es equivalente a una
lista o esquema organizado de preposiciones, que refuerza las conexiones
entre cada nodo, en este caso una visión “gris” y poco profunda de un golpe
de estado que evidenció una situación del país y que colocó en la mira
pública al actual presidente de Venezuela.
En el segundo texto citado, Gómez (2007) describe previamente la situación
social vivida en el país, que sin duda prepara o justifica los estallidos
sociales. En este sentido, las creencias del autor constituyen un “mundo
según nosotros” (Van Dijk, 2006), es decir, los nodos no son solamente
presentados como en el caso anterior, sino que el autor hace una proyección
socialmente controlada de sus creencias, al en alguna medida “justificar” o
“explicar” el golpe de estado, que en este caso identifica no sólo a su
cabecilla sino a los demás participantes.
En todo caso, se trata de una manipulación en ambos casos, en uno por
omisión y en el otro por justificación, redundando ambos en el ámbito
académico en la adquisición, construcción y modificación de creencias
sociales. La ideología de los autores genera creencias en los estudiantes,
y éstas generan a su vez ideología.
Puede de igual forma tratarse de memorias episódicas, definidas por Van
Dijk (2006) como aquella parte de la memoria en la que se almacenan las
creencias sobre episodios concretos (hechos, eventos, situaciones, etc.) de
los que se ha sido testigo o en los que se ha participado. Los hechos
descritos por los autores forman parte de la historia contemporánea
reciente que hoy reclama y castiga posturas concretas, de tal forma que los
registros en los textos del golpe de estado protagonizado por el actual
presidente pueden haberse realizado desde la memoria episódica o personal
que no sólo se concreta a la participación física en los hechos sino al
compromiso ideológico con los mismos.
El tercer y último texto citado, de igual forma describe de manera clara la
situación social, económica y política del país para luego hablar del golpe
de estado. Se describe el hecho específico: tiempo, participantes y
acciones, partiendo de las creencias particulares del autor, pero que desde
la palestra del texto y el discurso del docente se vuelve creencia general.
Así como en los casos citados por Van Dijk (2006), el holocausto, la guerra
civil en Bosnia, entre otros, el conocimiento personal en la memoria
episódica del autor representa experiencias personales, los hechos
descritos pueden ser prototipo de experiencias grupales y ser representados
en la memoria social. Este ejemplo, a través del cual he descrito el
abordaje de los hechos históricos en los libros de textos mencionados, es
uno de muchos que en el cuerpo de la tesis doctoral son descritos en
profundidad y que tienen como denominador común la presencia de elementos
ideológicos parcializados a favor o en contra en diferentes contextos y que
demuestran la necesidad de estas reflexiones.
Finalmente, y luego de haber realizado esta aproximación a las categorías:
conocimiento, creencia, emoción, desde los aportes de Van Dijk, puedo
generar las siguientes apreciaciones:
• En Historia, como en otras áreas del saber, no existe lugar para la
ingenuidad en la escogencia de sustantivos, adjetivos, nodos temáticos.
La estructuración de un determinado discurso académico descansa sobre
una red de complejos elementos que de forma ineludible se tiñe de la
ideología de quien la construye.
• Los libros de texto de historia contemporánea de Venezuela responden a
un discurso de poder. Un discurso de élite del autor y la editorial que
legitiman y permiten dichos discursos.
• El docente dentro del aula hace uso de esas redes discursivas y también
añade las propias.
• El alumno recibe estos discursos eminentemente ideológicos que van
configurando conocimiento, memoria social, creencias e ideología.
Finalmente cabe preguntarse si el papel que está llamada a cumplir la
educación, la enseñanza de la Historia, ¿es la réplica de posturas
ideológicas “casadas” con la legitimación y deslegitimación de posturas y
visiones de la realidad? ¿Cómo construir un discurso multívoco que permita
que todas las memorias episódicas estén representadas sin marginar a
ninguna? ¿Cómo prescindir de la ideología cuando es inevitable hablar y
escribir desde una? ¿Cuál es la correcta? ¿Dónde está el verdadero
conocimiento histórico?
Las respuestas a estas y otras interrogantes son el objeto de mi tesis
doctoral en la que espero generar un aporte teórico que oriente la
enseñanza de la Historia hacia la formación de alumnos y docentes críticos,
tolerantes, abiertos y justos.
Referencias bibliográficas:
• ARIAS AMARO, A. (2000). Lecciones de historia contemporánea de
Venezuela. Editorial COBO. Caracas, Venezuela.
• FRANCESCHI, N. y DOMÍNGUEZ, F. (2005). Historia contemporánea de
Venezuela. Editorial Colegial Bolivariana. Caracas, Venezuela.
• GÓMEZ, A. (2007). Historia contemporánea de la República Bolivariana de
Venezuela. Editorial Santillana. Caracas, Venezuela.
• VAN DIJK, T. (2006). Ideología: una aproximación multidisciplinaria.
Editorial Gedisa. Barcelona, España.
** María E. del Valle de Villalba
manedelvalle@...
Docente venezolana (Caracas, 1970). Graduada de profesora en la
Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel,
http://www.upel.edu.ve; 1992), con especialización en historia económica
y social de Venezuela en la Universidad Santa María
(http://www.usm.edu.ve), con maestría en historia económica y social de
Venezuela, tesis con mención publicación y summa cum laude. Cursa
estudios doctorales en el Instituto Pedagógico de Caracas
(http://150.187.142.39). Es coordinadora del Núcleo de Investigaciones
Geohistóricas Lisandro Alvarado, cuenta con un proyecto en desarrollo
financiado por la Upel y con participación de la Universidad Complutense
de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Ponente regular en eventos
nacionales, adscrita a la línea de investigación, ciencias del lenguaje
y con dos años de investigación en el área de análisis del discurso.
Profesora ordinaria de la Upel.
||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS ||||||||||||||||||||||||||||||
*** Invocación a la menguante luna
Gabriela Trujillo
*** El milagro de la muerte
Gerardo Guarache Ocque
*** Dos canciones
Jorge Eduardo Padula Perkins
*** Amo a mi mamá
Daniel Alarcón Osorio
*** Poemas
Carmen Rojas Larrazábal
*** Trucco, Paco, Floppy y Bimbo
Raquel Blasco Sánchez
*** Cinco haikús
Eleuterio Hernández Gómez
*** Sin vuelta porque quise
Susana del Rosal
*** Poemas
Ana María Caliyuri
*** Sin mirar atrás
Gabriel Rimachi Sialer
*** Poemas
Israel Aguilar
*** El llavero
Juan Planas
*** Poemas
Elsa Sanguino
*** El discurso
María Celeste Vargas Martínez
*** Espalda e idioma de perro
Carlos Barbarito
*** Yo no soy Torquemada
Yvette Schryer
=== Invocación a la menguante luna Gabriela Trujillo =================
“toute ma clairvoyance intacte avec,
en plus, le droit béat à l'aveuglement”.
M. T.
*** Me desnudo enmascarada
Mi otro yo
nació de pájaros desconocidos
se disuelve cada noche en lunas de obsidiana
Es como el ojo del exilio
y celebra a diario
El misterio del eclipse
*** Memorias de una náufraga
Es el murmullo del oráculo —
Llega la noche y te sacude
Esa vieja angustia de saberte ajena
Exiliada dentro tuyo
Se asoma la luna y —
El tiempo es la visión voraz de una eternidad que se ahoga en el abismo
Huele a vida, pero siempre te nombra a tientas
Aquello que te arrullaba siendo niña
Y desaparece la única estrella
Que indicaba el fin de tu deriva
Palidece frente al enigma
La fuga que inventaste para verte libre
De sentirte hoguera
Gimes por llegar a algún lado
Por quemarte en otro fuego
Por entrar —cuando lo único que sabes es partir
Es hora de quedarte en algún lado
Aunque sepas que
El naufragio es tu único camino
*** Silenciosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró callando el día.
Fue una historia de silencio —
de un encuentro como grito, de gestos apenas pronunciados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable abismo de una hoguera.
Y si es espejo —quién lo llama
Y si es máscara —quién la lleva
Y si es silencio —quién lo nombra
Nunca fue verbo mi silencio
Fue más allá del canto
Fue algo ajeno al soplo
Fue el silencio que a veces gime
*** Mentirosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró mintiendo el día.
Fue una historia de deriva —
de un encuentro como esbozo, de gestos apenas engañados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable laberinto de una hoguera.
Y si es espejo —quién lo turba
Y si es máscara —quién se esconde
Y si es mentira —quién naufraga
Nunca fue falacia mi momento
Fue pura incandescencia
Fue algo ajeno al tiempo
Fue la verdad que siempre mengua
*** Canción de Marina
Si le canto a una visión
que al poseerme me desposeyó del día siguiente
si nunca hubo una mañana
en que yo pudiese adivinar sus ojos
si siempre erré buscándolo en otros marineros
si la búsqueda es lo que tanto anhelo
si la búsqueda es lo único que busco
SI ERRAR ES MI SIGNO
Y MI HOGAR LA MENGUANTE LUNA
Si Marina es mi nombre para ondear entre la vida
que sea de arena mi única vereda
y se escape entre mis manos
el ilusorio fin del viaje
*** Aviso de tormenta sobre Saturno
Intentaba evadirme por algún filo abandonado
(el despliegue del olvido en tierras conocidas)
Nombrarme en el espejo donde nada me veía
Fija la sonrisa
(áspero el resplandor)
Del otro lado del desasosiego
Se erguía el vendaval
—Y ahí me esperaba la ciudad sin límites
Huidizo el sendero
(abruptas las caderas de París)
Sin creer en los reflejos
Me disfracé de multitud
Y entre cada racimo de viento
Se me extraviaba la memoria
Se me borraban las ganas
Se me escondía una imagen
Se me callaba la vida
*** Ab imo pectore
Por la noche de San Juan hasta Marcelo
Eras la noche oscura
—el sol de jade negro, la dulce mortaja de mi hoguera—
Y eras el día errante
—el perfume más feroz de mis sueños, el centro telúrico de Buenos Aires—
Eras el escalofrío de mi ávida y silente piel
Me envolvías noche oscura desde el vientre de las sombras
Y una vez delirante —febril como cuando nace el alba—
Ondulé hacia los más lejanos resplandores de un eclipse de piedra
Noche —en tus aromas de azar
Di la vuelta a una isla infinita en trece cuervos
Noche, lamiste el vértigo como una llaga
Y me diste tu espacio ciego
Noche que cambiaste el vino en savia
Y me diste de beber el relámpago en la palma de tu mano
—Noche, haz que de tu copa herida me quede siempre la embriaguez
Noche que me guiaste por las huellas sordas del desencuentro
Que desdibujas
El silencio del tiempo en su altar de fauces
Noche que nos enredaste
—Y mi voz eran tus palabras
Y tus palabras eran mi deseo
Y mi deseo era tu grito
Y tu grito desgarró mi pecho
** Gabriela Trujillo
sorguinha@...
Escritora salvadoreña (San Salvador, 1981). Vive desde 1999 en París,
donde termina un doctorado de cine sobre el “underground”
latinoamericano. Da clases en varias instituciones francesas, y su
poesía es inédita. Ha publicado artículos de cine y traducciones
diversas en revistas francesas, italianas, australianas, alemanas,
chilenas, brasileñas y argentinas.
=== El milagro de la muerte Gerardo Guarache Ocque ===================
Él se dejó caer en la acera junto a la entrada sin decir nada. Se negaba a
verla dentro de aquel ataúd con aquel semblante, con esa sensación de
partida que emiten los cuerpos una vez que pierden la vida. Mientras
lanzaba pequeñas piedras a la calle, decía que quería recordarla en
movimiento, bordando, sonriendo, bromeando o llorando por tonterías.
Recordaba algunos detalles con gran nitidez pero, más que nada, recordada
cómo cambiaba el aire una vez que ella llegaba y cómo quedó vacío desde la
última vez que partió.
Se trasladó a su infancia, justamente al día que murió uno de sus abuelos y
vio la muerte de cerca por primera vez. En ese momento concluyó que, muchas
veces, las experiencias no quedan en el hecho y sus efectos inmediatos,
pues las reflexiones toman años y evolucionan con el tiempo. En aquel
momento lo vio dentro del féretro, con las manos en el pecho en posición de
rezo y sin expresión en su rostro. Recordó que, aunque los adultos decían
que parecía estar dormido, él sabía perfectamente que no era así. Un
cadáver nunca conserva las expresiones del ser viviente, aunque algunos
seres con vida muestran expresiones cadavéricas. Por eso en aquel momento
respondió, con una sensatez que algunas veces brota únicamente de la
inocencia de un niño, que él lo había visto dormir muchas veces y no se
parecía en nada. Él sentía que no olía a nada, más bien hedía a ausencia y
a flores, que cuando se asiste a muchos funerales termina siendo lo mismo.
Había quedado menos que un vestigio, era apenas un traje: el traje que
envolvía un alma que partió.
Pero ahora era un adolescente y vivía todo con mayor intensidad. Si en
aquella oportunidad emitía respuestas infantiles de esas que dejan
boquiabiertos a los más experimentados, ahora se limitaba a callar y volar
en su memoria. Así, recorrió muchos momentos del pasado y, a pesar de haber
rechazado el desayuno, su cerebro trabajaba con una rapidez que lo
atormentaba. Agotado, pensaba en una imagen que le llevaba a una idea,
luego saltaba a un recuerdo y lo combinaba con la primera imagen; era como
ir corriendo sin parar, como huyendo de nada, avanzando vertiginosamente
hacia la tierra, luego el continente, la nación, la ciudad, la masa de
gente, una persona, su rostro, su ojo izquierdo, la mucosa interna de su
aparato visual, su cerebro y, más abajo, su alma y el viaje más largo de
todos: la ruta hacia sí mismo.
Todos, antes de pasar a la sala, lo veían sentado allí, sereno, resignado,
cansado de recordar. Lo veían con lástima y nostalgia porque, aunque ni una
lágrima corría por sus mejillas, su alma joven estaba devastada. Había
envejecido un siglo aquella mañana de septiembre. Las señoras, con pañuelo
en mano, se acercaban una a una diciendo ven... acércate, vela que está
bonita, vela que está en paz, despídete de ella, quizá luego te arrepientas
de no hacerlo. Y él sólo quería recordar aquellos instantes cuando tomó su
mano palpitante por última vez. En aquella ocasión caminó entre decenas de
enfermos que despedían olores rancios y fétidos. Lentamente, se fue
acercando a la camilla mientras ella lo esperaba con ansias y lo llamaba a
gritos aunque sólo emitía un gemido agudo apenas perceptible. Ese día, a
pesar de la ceguera que produjo la enfermedad, se vieron con más claridad
que nunca. Apenas se aproximó juntaron sus manos guardando un silencio que
retumbaba, disfrutando de la compañía y no esforzándose en entender lo que
estaba sucediendo. La escena quedó enmarcada, él entró a la sala siendo un
jovencito prepotente y sabihondo y salió convertido en un don lleno de
dudas, como si la sabiduría y la experiencia hubieran viajado a través de
los poros de las palmas de sus manos.
Las coronas fueron ocupando la sala. Una tras otra, con apellidos de
escarcha, iban llegando y entorpeciendo el tránsito de las señoras de
vestido negro y de los señores con sombrero en mano. En ese momento,
recibió más flores que las que hubiera recibido en diez vidas. Mientras
contemplaba aquel campo vertical de flores que se había formado, alguien se
acercó y compartió unas palabras con él. Alguien que realmente sabía qué
decir en estos momentos y que conocía el torbellino lento de emociones que
se movía en su espíritu le dio compañía. Él comenzó a disfrutar de la
conversación que no trataba de otra cosa sino de ella, y ese tema no lo
deprimía.
—Descríbemela —le dijo viéndolo fijamente, como demostrando que iba a
prestar toda la atención posible a tal respuesta.
—Inexpresiva. Lleva un traje blanco y un cintillo blanco en su cabello. Lo
único que no tiene blanco es su cabeza y sus mejillas porque alguien pintó
sus canas y maquilló su rostro. Pero se ve muy flaca y los huesos de sus
pómulos sobresalen al igual que los de su cuello. Tiene los dedos de sus
manos entrecruzados en el pecho como pidiendo entrar al cielo.
—¿Lleva su rosario?
—Sí, lleva un rosario blanco en el cuello, de esos que ella hacía a cada
rato.
—Ya —le dijo con calma cuando se acercó otra de las doñas inoportunas. Pero
ésta se excedió e, incluso, lo tomó del brazo casi forcejeando para que se
acercara a la difunta y se persignara ante ella. Él se zafó de la llave
lentamente y se sentó en el mismo lugar frunciendo el ceño, preparándose
para la próxima obstinada.
Pero fue tanta la insistencia de otras que se movió de lugar y comenzó a
caminar por rincones que desconocía. Era un pueblo cansado y silencioso.
Las bodegas estaban cerradas, nadie caminaba y algunos se sentaban en las
puertas de sus casas, a través de las cuales se veía un largo zaguán de
melancolía. Se notaba que estaban realmente con vida porque buscaban con la
mirada a este sujeto que era, a pesar de no haber cruzado palabras, un
nuevo elemento en la historia de sus vidas. Por fin, llegó a la plazoleta y
se sentó en uno de los banquillos, justo frente al prócer que cabalgaba
estático mientras todas las palomas depositaban excrementos en su cabeza.
Era domingo y nadie andaba por allí. La sombra era amplia y completa debido
a la inmensidad y frondosidad de los árboles. Podía pasar una tormenta por
allí y no le caería en la cabeza ni una sola gota. Se sentía realmente
seguro.
Más allá de la plaza estaban los cañaverales que alimentaban a las familias
de las cuatro calles y sus criados. Era un sitio pacífico, sin prisa ni
ruido. Más bien, el silencio era lo que ensordecía hasta ser interrumpido
por los cantos de los pájaros y un pitido continuo que emanaba del campo.
Él estaba seguro de que ella había caminado por allí de niña, o quizá había
dado de comer a las aves. La podía imaginar claramente saludándolo desde la
lejanía y mostrando su sonrisa cándida. Siempre con un vestido largo,
sencillo, eterno. Sin aretes ni pinturas, así tal cual, con la mirada
perdida en su propia ternura.
Cuando volvió, sin darse cuenta, tenía una taza de chocolate humeante en
una mano y en la otra una galleta. Se tanteó los lados del pantalón como
para confirmar. Guardaba una grabación en su bolsillo, un audio que
esperaba depositar en el hueco. Lo había grabado un par de años antes para
enviárselo. Tenía historias, canciones, versos, anécdotas y besos que
hacían distorsionar las cornetas. Pero nunca la puso en el camino hacia el
pueblo y, aunque estaba en la ciudad, este material representaba la
esperanza de un náufrago. Pero había cobardía, circunstancias desfavorables
y, sobre todo, miedo. Y ahora, cuando ella había perdido su alma y se había
convertido en un trozo de carne, huesos, venas, arterias y cartílagos
metido en ese baúl de madera fina sin sentimientos ni mensajes, no había
otra cosa sino arrepentimiento. Esa indecisión y esa sanción que Dios le
propinaba por su falta de coraje era lo que lo carcomía por dentro.
De pronto llegó el sacerdote y el llanto de la gente se convirtió en
sollozos de desconsuelo. Todo el que iba llegando se iba uniendo a ese
valle. Y, por más contradictorio que eso pareciera, a él esto le alegraba.
Disfrutaba del hecho de que la gente realmente la quería. De que su partida
había hecho mella en alguien más. Pero, del mismo modo, se sentía egoísta y
culpable simplemente porque no había tenido la voluntad de acercarse a
estas latitudes. Por eso trataba de alejarse, para aproximarse a ese pedazo
importante de la vida de ella que él había desdeñado.
Él se mantuvo en su lugar y no se movió hasta que no fue realmente
necesario. El hombre de sotana habló mientras salpicaba agua sobre toda la
escena y su voz competía con los gritos de los que lo rodeaban. Esto dio
paso a la siguiente etapa, la más dura de todas, el momento en que los
hombres cargaban el cajón y atravesaban el pueblo rezando. Algunos
sustituían las oraciones con tragos de ron, pero todos sufrían. Él empezó a
drenar su llanto y lo manifestó de una manera extraordinaria. Nunca había
llorado tanto. Había tenido muchas enfermedades, grandes pérdidas,
fracturas en sus brazos y mascotas atropelladas, pero nunca el dolor había
alcanzado tales dimensiones. Por momentos se mareaba y el ataúd se
tambaleaba por falta de fuerza en una de sus bases.
La agonía persistió hasta el cementerio que, entre portones oxidados,
albergaba pocas lápidas o, al menos, pocas visibles. Allí estaba reunida la
memoria del pueblo. Los abuelos de los abuelos en un mismo lugar, como en
una gran fiesta del más allá. No tardaron en entrar y en pronunciar las
palabras previas que ante sus oídos no eran más que sonidos sin sentido. Y
así empezó a bajar el último resto de aquella vida de encuentros y
desencuentros. Y, tras ella, las flores, las cartas e incluso, los chorros
de agua ardiente. Él volvió en sí unos instantes sólo para depositar su
mensaje caduco. Llevó la mano a su bolsillo y no encontró nada. Hurgó con
desesperación y nada. Sus dedos se movían infructuosamente apretujados en
los depósitos de sus jeans. La última huella física de su amor por ella se
había perdido. Pero no tardó en comprender que lo físico ya no importaba en
lo absoluto, que ya los papeles, las voces y los colores habían perdido
toda su importancia. Sus lágrimas empezaron a secarse y los músculos de su
cara a relajarse porque había comprendido todo, había encontrado en su
bolsillo un rosario blanco.
** Gerardo Guarache Ocque
gerardoguarache@...
Periodista y músico venezolano (Cumaná, Sucre, 1982). Reside en Caracas.
Egresó de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica
Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) en 2006 y fue reportero de
la sección de Turismo y Suplementos del diario El Nacional
(http://www.el-nacional.com). Ha escrito poesía desde temprana edad y
ganó un par de concursos literarios en la secundaria. Sus relatos
permanecen mayoritariamente inéditos. Actualmente es redactor del Papel
de la Bolívar, órgano de difusión de la Universidad Simón Bolívar (USB,
http://www.usb.ve), colabora continuamente con reseñas literarias y
textos sobre música en la revista Pasajero y es la voz principal y la
segunda guitarra de una banda de versiones classic rock que toca en
clubes nocturnos.
=== Dos canciones Jorge Eduardo Padula Perkins =======================
Desde tiempos remotos la poesía ha estado íntimamente vinculada al canto.
Otrora los versos se entonaban en cánticos y las rimas constituían por si
mismas melodías.
La trova, esa composición métrica adecuada al canto, fue la esencia de los
trovadores medievales, que popularizaban el arte poético en lengua de uso
vulgar.
El rapsoda, más específicamente el aedo, decía en forma de canto sus versos
épicos o de índole más prosaica y vivencial en la antigua Grecia.
Poeta, vate, bardo, rapsoda, aedo o trovador, el autor de la letra de
canciones es hoy el heredero del decir, ora social, ora amoroso; ora
gregario, ora intimista, de sentimientos, ideas y emociones emergentes de
la vida misma y del simple y magnífico hecho de vivirla cada día.
Es por eso que con humildad personal pero orgullo por el legado traemos a
Letralia un par de canciones que hablan del amor, con el ánimo de integrar
sus contenidos a las tantas expresiones literarias que aquí se afincan.
He encontrado en el joven intérprete Gerardo Cobas a un gran compañero en
esta empresa, y con él hemos terminado y declarado ya siete temas, dos de
los cuales traemos hoy hasta ustedes como la modesta labor del autor que se
reconoce a sí mismo como tal y se honra, como dijimos, en la estirpe del
trovador y del aedo.
*** Llueve y llueve
Video de la interpretación de esta canción, a cargo de Gerardo Cobas,
en La Casona del Teatro (Buenos Aires), grabado en vivo:
http://www.youtube.com/v/FypnD2jNecM
Llueve.
La lluvia se me hace melancolía.
cual gotas del amor
que ayer tenía
golpeándome la herida
del adiós.
Llueve.
Añoro la dulzura de tus besos.
Extraño tus latidos
en mi pecho
que en cada abrazo hablaban
del amor.
Llueve y llueve.
La lluvia me transporta a aquel pasado
Cuando gozaba estar
enamorado.
Cuando en la vida éramos
tú y yo.
Estribillo:
Llueve y llueve.
Están mojando mi alma los recuerdos
que la lluvia desata sin saberlo,
como tampoco supo que te amé.
Llueve y llueve.
Aún tengo lo sensual de tu figura
acercándote a mí como la luna,
que rompe oscuridad con su fulgor.
*** No me jures amor
Video de la interpretación de esta canción, a cargo de Gerardo Cobas,
en la TV de la provincia de San Juan, Argentina:
http://es.youtube.com/watch?v=5cFdapVuuVk
Gerardo Cobas con acompañamiento de Ignacio “Nacho” Mascardi, grabado
en vivo en La Casona del Teatro: http://www.youtube.com/v/qPsyjMRm7DA
Versión de Fátima Scialdone, audio grabado en vivo en el Teatro
Municipal de Barranquilla (Colombia), en mayo de 2008:
http://www.youtube.com/v/BgXIoaNuCzQ
No me jures amor.
yo te lo ruego.
No me jures amor,
pues no sabemos
qué pasará mañana
en nuestra almohada...
qué pasará mañana.
Sólo quiéreme así,
cada momento,
cual si fuese el final
de nuestras vidas.
Sólo quiéreme así,
sin juramentos.
Un presente total
de mil caricias.
No prometas amor,
amor eterno.
Prefiero enamorarte
cada día.
Sólo bésame así
como tú besas,
cual si fuese el final
de nuestras vidas...
** Jorge Eduardo Padula Perkins
jopa52@...
Periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Egresado de la Universidad
del Salvador (http://www.salvador.edu.ar). Publica en medios desde los
años 70. Desde entonces textos suyos han aparecido en medios como La
Palabra, Cruz del Sur, Visión Sur, La Lealtad, El Periodista, Visión
Sureña, Perspectiva Sur y las revistas Quilmes Generando Cultura, Dosis,
Todo es Historia e Historia de la ciudad de Buenos Aires. Entre 1991 y
1993 fue redactor general del periódico mensual Prensa Barrial.
Especializado en temas de educación a distancia, ha publicado artículos
sobre la materia en las revistas Aprendizaje Hoy (Argentina), Candidus
(Venezuela) y Educación y Biblioteca (España), como también en distintos
sitios web como el BENED de la Cátedra Unesco de Educación a Distancia
(http://www.uned.es/catedraunesco-ead), Quaderns Digitals
(http://www.quadernsdigitals.net) y otros. Socio vitalicio del Círculo
de la Prensa de Quilmes y Honorario de la Biblioteca Popular “Pedro
Goyena”, participó también como miembro y directivo de la Sociedad de
Escritores de la Provincia de Buenos Aires filial Quilmes y del Grupo de
Arte Joven, del que fue uno de sus fundadores. Ha publicado los
poemarios Una carta a la nada (1974), Después de cada hora (1978), 10
poetas argentinos (coautor, 1980), Amantes (1981) y Jardín animal
(coautor, 1982), el ensayo El periodista José Hernández (1996) y el
texto académico Una introducción a la educación a distancia (2003).
=== Amo a mi mamá Daniel Alarcón Osorio ==============================
Pidió frijoles con queso, crema, pan con mantequilla —aunque las tortillas
eran sus preferidas— y un licuado de papaya, mientras pensaba qué hacer
para que su imaginación tuviera la seguidilla de más de 15 líneas en su
mente y no resultara goleado por ella, mientras su tiempo de almuerzo
terminaba y regresaba a la oficina.
Quería y buscaba cambiar de género literario.
Tenía 5 libros escritos.
Uno de ellos lo había publicado 18 años después.
Algo le decía que todavía no estaba para eso pero no lo aceptaba y empezó a
escribir amo a mi mamá.
Necesitaba escribir porque el furor interno que lo llevaba siempre pero de
forma no precisamente agradable le obligaba a buscar caminos distintos
aunque fueran largos.
Buscaba cambiar de género, pues tenía la sensación que ser poeta no era
precisamente lo que necesitaba, buscaba, añoraba. Aunque lo fuera.
Hecho curioso es que lo primero que leía era poesía, luego cuento y novela
y su lenguaje presentaba lo poético como acción y encuentro en todas las
acciones y actividades que realizaba a través de la pasión práctica.
La poesía había sido desde los 12 años su pregunta permanente y consideraba
que ya tenía suficiente con eso. Tenía una observación aguda para los
detalles y lo general, ni él lo dudaba.
No es que quisiera dejar de escribirla o leerla, pretendía probarse que
podía escribir narrativa corta, pues sabe que el relato es hermano de leche
de la poesía por la síntesis que requiere y atrapar la página en blanco y
no ser rechazado por ella, disfrutando de hacerlo.
Su primera línea versual fue, amo a mi mamá.
Verso que en principio fue una acción mecánica y copiada de su libro de
lectura Barbuchín en la escuela pública Francos y Monroy en el centro de la
ciudad.
Cuando tuvo conciencia que amo a mi mamá era una oración completa en sí
misma, sintió que volaba y que empezaba a dominar el arte de escribir.
Hoy se acuerda de dicha frase y emocionado agradece a su vieja que lo
llevara las dos primeras semanas de la mano y se fijara por dónde tenía que
ir y regresar y tener el privilegio de haber ido a la escuela.
Recordaba que las escuelas públicas en la ciudad, cuando el Estado y los
funcionarios no habían creído que la educación tuviera que ser privatizada
dejándose presionar por organismos internacionales, se preocupaban un
poquito más por ellas.
En el campo siempre ha sido abandonada y asumida por los padres y
comunidad, ante la ausencia concreta de los diferentes gobiernos.
En esa época, a través del Ministerio de Salud y Asistencia Social, daban
un purgante a cada niño para desparasitarlos.
Se fue a esconder al baño para no tomarse el famoso purgante que luego de
ingerirlo producía vómitos por el sabor a podrido y menta como lo
evidenciaban los gestos y como se agarraban el estómago a los que encontró.
Siete años tenía. Estaba en primero primaria. Era el año 1970.
Fue a su salón de clase y junto a 15 compañeros más les dijo que no tomaría
esa cosa horrible y que se fueran de la escuela con él.
Dijeron, síiiii, síiii, y se subieron a una pared ayudados entre todos,
mientras los mirones cerraban la puerta y comentaban que los iban a
castigar. Gusanos escaladores parecían y transformados en liebres saltaron
y se fueron.
Lo evidente fue que parecían reos buscando libertad y desde ahí se dio
cuenta de que sentar en fila india, levantar la mano para poder hablar,
entrar y salir en formación, usar castigos, dejar deberes o tareas,
memorizar, poner calificaciones y tener a un capataz hombre o mujer, era el
principio de la opresión como sucede en las bibliotecas también, olvidando
los profesores y el sistema educativo, que todo niño es un pequeño artista
hasta que la escuela lo viste de adulto.
No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa, dijo el maestro
Quevedo. Profesores abundan, maestros hacen faltan.
Los profesores cumplen programas como metas e incumplir horarios y son los
primeros en exigir mejores salarios. No es que no se lo merezcan, pero
siguen haciendo de la educación un fin cuando es un medio.
Los maestros superan los programas y generan procesos. En los sistemas
educativos abundan los profesores. El maestro Quevedo, cambiaría su frase
ante la desnudez existente en la educación.
Cuando inició la democracia electorera por el año 1984, el magisterio
nacional con minúsculas se derrotó a sí mismo estructuralmente y así
sucesivamente lo vienen haciendo y sólo tienen como eje de negociación, las
huelgas magisteriales por carecer de estrategias. Tanta inteligencia y
experiencia tirada a la basura por errores tácticos de sólo denuncias.
Al poder se enfrenta con poder, pero el uso del poder requiere coherencia
gremial, análisis serios, honestos y salir del error y la ilusión que
tienen todos los que dicen que saben, más los llamados profesores.
Va siendo tiempo, reflexionaba, se sienten a prever cómo será el presente y
el futuro de la educación y funden su Partido Político, realicen un pacto
social con el mismo Estado y las comunidades donde laboran y
programáticamente se unan en mancomunidades educativas. Postularse para
alcaldes como lo hacen algunos y asuman los Consejos de Educación.
Es hora de hacer, sin ingenuidades políticas, un esfuerzo para devolver de
verdad a la educación su encanto, porque en ello está en juego la
autovaloración personal del profesorado, la autoestima de cada persona
implicada, además de que, sin afrontar el núcleo pedagógico de la calidad
de la enseñanza, se puede, o podemos, estar siendo cómplices con el delito
del apartheid neuronal, que al no propiciar ecologías cognitivas, está de
hecho, destruyendo vidas y cerrando las posibilidades de nuestras
sociedades de contar con escuelas y maestros, como lo decía uno de sus
maestros, Hugo Assmann en Placer y ternura en educación.
Profesores que no olviden que la primordial militancia e intervención
política debe consistir en la propia mejora de la calidad pedagógica y
socialización de los procesos de aprendizaje. Esta acción como bandera
aumenta la credibilidad para la atención de sus demandas, pero insistía,
tienen que estar basadas en propuestas pedagógicas.
Estrategia de acción falta, se lamentaba, y recuperar la credibilidad
ninguneada por su misma dirigencia es fundamental y hacer que los partidos
de gobierno de turno, cumplan con responsabilidad sus funciones. El
presente es un archipiélago de incertidumbre y el futuro palpita como el
camino que busca ser descubierto.
Otra cosa es entrarle a la descentralización desde el fortalecimiento al
poder local, desde su propia vocación olvidada, antes de que la educación
sea privatizada totalmente y vuelvan a caer haciéndole el juego al sistema
económico, perjudicando a los que dicen defender: los niños y niñas.
Ahora las escuelas, institutos o colegios y universidades, siguen haciendo
lo mismo de la misma forma. Amén de la privatización del aprendizaje. Luego
critican a los estudiantes achacándoles que no quieren aprender. ¿Quién
quiere aprender en cárceles educativas teniendo capataces de profesores?
Fue así como surgió su rebeldía contra todo lo que fuera o sonara a jefe,
capataz o profesor. Problemas grandes ha tenido a raíz de dicha
experiencia.
Se saltaron una pared de 5 metros o más de alto y llegó a su casa feliz,
contento, que había salido temprano como le dijo a su mamá.
Consideraba que así como cada semana tenía acciones y actividades
diferentes era prudente, necesario y hasta urgente que también en la
escritura fuera así.
Leía dos periódicos a diario y una revista de forma mensual. Los días
domingo, leía tres periódicos completos, intentando disfrutar como hobby la
lectura. Sí, así lo así, aunque parezca cursi o aburrido.
Trataba de leer dos libros semanales dentro de sus acciones cotidianas y
contar con más material para sí mismo como para compartir desde sus
espacios laborales: burócrata y profesor universitario.
Buscaba refrescar su discurso y entrar en una nueva racionalidad a través
de la palabra, el diálogo y la comunicación haciendo posible un encuentro
lúdico desde sus principios y valores.
Intentaba generar procesos de lectura y escritura y ganar y recuperar
lectores, al considerar que siempre ha habido lectores y que el problema ha
sido que se pierden en las escuelas, colegios, institutos y universidades.
Fue así como le surgió la idea de realizar proyectos de lectura con clubes
de lectores y realizar encuentros de lectores. La lectura ha sido su tabla,
si no salvadora, sí ha sido compañía, pasos de su vista, barrilete
multicolor en su vida.
Estas acciones y actividades lo han llenado de alegría, satisfacción. Ha
descubierto escritoras y escritores y considera que todos somos artistas,
pues fuimos hechos a imagen y semejanza, les dice a todos aquellos que
creen que genios sólo pueden ser pocos.
Por eso, no sentaba ni lo hará a nadie en fila india ni hacía exámenes, ni
comprobaciones de lectura ni dejaba tareas o deberes al considerar que la
Edad Media no tenía por qué estar en un salón de clases y mucho menos decía
mis estudiantes como acostumbran todos a decir. Entre risas, decía: dónde
tienen la escritura pública que afirme que son sus estudiantes. Hacer la
diferencia de la diferencia era su pretensión permanente.
Sin embargo, no siempre los seres humanos con sus actos hacen lo que
esperan que otros hagan con ellos, como le sucedió con un gran grupo de
compañeros de clase que querían ser tratados de distinta manera pero sin
cambiar. Con ellos, volvió a realizar exámenes al darse cuenta de que pedir
sin dar no es avanzar y demostrarles que hacer lo mismo es lo más fácil.
Ah, pero cuando se dio cuenta de que se estaba negando a sí mismo haciendo
exámenes con este grupo en particular, cambió.
Cada vez que elaboraba un programa de curso y colocaba la palabra examen
parcial o final, se reía. Lo hacía porque el sistema burrocrático (sí con
doble rr) aplicado por los funcionarios no permitiría tal o cual situación,
Dios guarde.
Se daba el lujo, sentía, que todos ganaran leyendo más o menos entre 8 a 15
libros por semestre sin importar qué institución educativa y qué curso
fuera.
Su mamá nunca supo sobre la fuga realizada en la escuela y 15 compañeritos
más. Ni que había organizado a los demás compañeros de los otros tres
primeros para que tocaran la campana y que sólo el director hacía sonar
para salir a recreo. Situación que todos los días repetían.
La forma que su pequeña estatura les permitía fue que cada vez que alguien
pidiera permiso para ir al sanitario, al regresar saltaba para alcanzar la
campana y todos salían disparados, gritando recreo.
Ahora, al recordar, se dijo para sí mismo, la madurez del hombre es haber
vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba de niño, sintiéndose niño
de nuevo.
Era un griterío loco, pero alegre porque se salía de estar sentados como
robots sin poder jugar ni hablar. Tontería pedagógica obligar a que los
niños y niñas, estén como autómatas aprendiendo.
Lo que lamentaba, ahora que escribía amo a mi mamá, era que la escuela era
sólo para varones.
En una reunión familiar con sus sobrinos y sobrinas, hermanos e hijos, se
atrevió a contar lo realizado.
Su mamá sólo alcanzó a decir, ay mijo..., vos siempre y tus locuras,
mientras la familia se reía de la ocurrencia pidiendo a los niños que no
repitieran lo mismo, aunque tuvieran a carcelarios como profesores.
Los sobrinos hasta el día de hoy, han hecho otro tipo de travesuras, ya no
tan subversivas sino de su época.
El camino de la educación en diferentes niveles como instituciones lo había
llevado a evaluar para conocer y no calificar para excluir.
Cuando a él le hacen exámenes, suda y odia el aprendizaje. Por eso no hace
lo que criticó.
Es muy fácil repetir lo mismo, hecho común en todas las acciones de la vida
y lo humano, aunque las personas tengan estudios de maestría o doctorados o
cosa por el estilo.
Al día siguiente de la fuga, el director lo andaba buscando y castigarlo
delante de todos por el vil atrevimiento. Siempre sobra quien dice, yo lo
vi y cosas por el estilo que al sistema social, le encanta porque genera
orejas, espías, para que la competitividad se mantenga.
Se ríe de eso, pues el director quien lo había ido a buscar con un cincho
de cuero más alto que él, lo encontró en otro salón de clases, frente al
pizarrón de madera pintado de color verde usando yeso para escribir amo a
mi mamá, mientras sus demás compañeritos de otros primeros, pronunciaban
amo a mi mamá y escribían en el piso.
De Amo a mi mamá (abril 2008), primer libro de relatos de Daniel
Alarcón Osorio (Guatemala, 1962).
** Daniel Alarcón Osorio
daoa44@...
Escritor guatemalteco (1962). Es profesor titular del Departamento de
Letras de la Universidad de San Carlos de Guatemala
(http://www.usac.edu.gt). Maestro de educación primaria urbana y
licenciado en letras con cursos de especialización en educación con
énfasis en modelos alternativos en educación superior. Candidato a
doctor en educación superior por la Universidad de La Salle (Costa Rica,
http://www.ulasalle.ac.cr). Es autor de El demonio de la ira, El ángel
de la ira, Pensamientos del demonio y el ángel de la ira (poesía),
Conversatorio amatorio o rompo el silencio (inédito), el libro de
cuentos Amo a mi mamá y los libros inéditos Aprender a quedarse y De
quién es el cielo, entonces. Pionero en fundar clubes de lectores en
bibliotecas públicas y privadas, así como organizar encuentros de
lectores en Guatemala. Fue designado Embajador Universal de la Paz por
el Círculo de Embajadores Universales de la Paz (Ginebra, Suiza).
Coordinador del Club de Lectores del Departamento de Letras de la
Universidad de San Carlos y presidente de la Unión Hispanoamericana de
Escritores (UHE, 2006), filial Guatemala. Ha sido invitado a formar
parte del jurado del Premio Mundial de Literatura, versión Poesía (2008)
por la Municipalidad de Aguas Verdes (Tumbes, Perú).
=== Poemas Carmen Rojas Larrazábal ===================================
*** Sumando sendas
Homenaje a mi Maestro de siempre
Como suma el amor su savia pura,
Desde el eje inicial de su existencia,
Como suma el río, mar y horizonte,
Así mis pasos quieren sumar sendas.
Miguel Ramón Utrera
Mi oración se confiesa
En su rincón de verdades desnudas,
Añorando un rumbo claro e infinito,
Más allá de estas piedras que me escuchan.
Sonad la diana de mis claros días,
Como suman los lirios, blanca historia,
Donde mis sueños a Tu amor se suman,
Sumad al aire mi esperanza oculta;
Como suman las alas, mariposas,
Como suma el amor su savia pura.
Se calienta en los techos
El lenguaje que fragua horas eternas.
Sudor y polvo vestidos de arcilla,
Van sobre el torno transmutado en tierra:
Y desnudos de historias peregrinas,
Agonizan los sueños que me quedan.
Decidle al Alfarero universal
Que se agrieta mi sed de beber sendas,
Que ha añorado más agua esta vasija
Desde el eje inicial de su existencia.
Decidle que hay caminos
Que agonizan de sueños y de norte,
Que constelo mis versos fugitivos
Sobre el cielo estrellado de Sus noches.
Por cada estrella fugaz, una muere,
Dejando un simple adiós de mil colores:
Cada uno de mis sueños se rebela
A morir, desmayado de ilusiones,
Y quisieran sumar vuelo y quimera,
Como suma el río, mar y horizonte.
Hasta el último canto
De su voz desafiante, se rebela,
Y en la aldea, el eco fiel a mis preguntas
Que atento adivinaba las respuestas,
Ni siquiera me responde como antes:
Sólo calla y me mira con tristeza.
¿Qué detiene mi barco en este puerto,
Si he añorado arribar a nuevas tierras?
Sumando sol y presentidos mares:
Así mis pasos quieren sumar sendas.
*** Las dos abuelas
Sus cabellos de plata reflejaban,
Sobre el negro manantial de tus ojos,
Su desmedido amor, mientras jugabas:
Mas su amor no alcanzaba para todos.
Te brindó su amor en la leche tibia
Que insinuaba el calor de sus abrazos,
Y blanqueaba en la taza de sus días,
Con la espuma infantil de tus encantos.
El corredor definía sus pasos,
Cuando la tarde quedaba en silencio;
Y en la blanca pared, su itinerario
Siempre llegaba al corazón de un nieto.
En la esquina del patio estaba yo,
Con mirada de búsqueda infinita;
¿Por qué esta linda nieta la encontró,
Y yo no la encontraba todavía?
¿Donde consiguió el mapa de sus besos?
¿Por qué se niega a compartir su amor?
Para la nieta que calla en silencio,
No hay mil abrazos, ni besos de sol.
Sólo migajas de amor prohibido
Daba su mano desde la ventana:
Y como maná al corazón de un niño,
Su amor comprometido me salvaba.
En un descuido de su corazón
Se dibujó un “te quiero” clandestino,
Y de su mano, mi mano alcanzó
La hoja de maíz que había tejido.
Me apresuré a pedirle mil detalles,
Y tejí en un segundo el Universo
Con la mágica fibra del instante
En que mi abuela me brindó un “te quiero”.
De repente buscaba arrepentida,
Ese alguien que pudiera haberla visto
Salpicando mi corazón de niña
Con gotitas de amor desprevenido.
Tus historias descubren el amor
Guardado en el baúl de las abuelas:
yo celebro el tesoro que te dio
Y comparto, por ti, sus horas buenas.
Mas hoy, nuestra memoria las encuentra,
Con su dulce mirada en el espejo;
No eran dos, tan sólo una, nuestra abuela:
única fuente de todos sus besos.
Llegó el vuelo final para sus alas,
Era uno el viaje, y mil las despedidas:
Me dejó un solo adiós en la ventana
Con su efímero “Dios me la bendiga”.
En un grito de amor quise decirle,
Que los sueños de infancia no se olvidan,
Que su breve descuido aún se escribe
Entre los claros versos de mis días.
Que era uno el corazón, y una la esencia,
Desbordando su amor por las heridas,
Con la savia de Dios que se confiesa
Cuando sabemos amar sin medida.
Sé que mi abuela me espera en el cielo,
Con el abrazo que tanto anhelaba,
Y en hojas de maíz, tejidos nuevos,
Y un amor infinito en su ventana.
*** Nuestra cena con un ángel
Encontré anclado en el tiempo
Un atardecer lejano,
Con su capitán Juangriego
A quien sorprendí pescando.
Una cena junto al mar;
Los niños iban brillando,
Con pinceladas de sal
Que el Caribe había pintado.
De repente una figura
De muy menuda presencia,
Nos pedía con dulzura
Las sobras de nuestra mesa.
Se detuvo aquella escena,
Con su sol anaranjado,
Con sus barquitos de perla
Y sus recuerdos anclados.
Todos los reconocimos:
Un ángel había llegado,
Tenía vergüenza al pedirnos,
Mas él era el gran regalo.
Nos dijo, yo no hago ruido,
Comeré abajo en la acera,
Y masticaré escondido
Para que ustedes no vean.
Mas cómo darle las sobras
De nuestra miseria humana,
Si hemos anclado sus horas
A tan injusta batalla.
Con lágrimas en los ojos
Lo invitamos a la mesa;
Fuimos testigos de un rostro
Al que todos se asemejan.
Él tenía nueve anos,
Mi hijo cedió su cena.
Él se llamaba Gerardo:
El de las alas de seda.
Comió todo frente a él,
Como saciando su sueño,
Y algún día llegar a ser
Un pescador de Juangriego.
Su padre vendía zapatos
En una tienda del pueblo,
Pero decía que pescando
Se aseguraba el sustento.
Ni por su ojito derecho
Entraba el atardecer,
Él decía que estaba ciego,
Mas ese es su parecer.
Si nos negamos a ver
El hambre de sus caminos,
El ciego de proceder
Es culpable de su olvido.
Estamos ciegos de alma,
Reyes de un reino vacío.
Nos ve con alma descalza
Este angelito perdido.
No te olvidaré, Gerardo,
Pues te has quedado por dentro,
Ya no en un puerto lejano,
Sino en ardiente recuerdo.
Su llama forjará sueños,
Y esa anhelada respuesta,
Que dibuja el frágil vuelo
De tus alitas de seda.
*** Alitas de seda
Vuelo etéreo que vislumbra
Un cielo azul de justicia,
Sin tanta nube que cubra
El sol que hay en tu sonrisa.
Tus huellas siguen buscando
Caminitos de esperanza,
Donde anochezca tu llanto
Sobre el pozo de la nada.
Pues vamos sobre la marcha
Ondeando nuestra bandera,
Mas sus colores no alcanzan
A desmentir tu tristeza.
Suficiente es para mí,
Que al ritmo de tu silencio,
No te permita decir
Que has pagado un alto precio:
Por mi triunfo sobre el mundo,
Y mi logro material,
He acortado tu futuro
Sin dejarte preguntar:
¿Hacia dónde van tus pasos
Caminante de mis días,
Que incendias mil pies descalzos
Para que nadie te siga?
Yo quiero seguir tu rumbo
Tras mi derecho a vivir;
Entre hambre y ruido no escucho
Lo que tratas de decir.
¿Que lamentas mi tragedia
Y deseas mi buena suerte,
Aunque perturbe la cena
Que sólo tú te mereces?
Pero me han dicho en el cielo
Que pertenezco a esta tierra,
Mas que le espera arduo vuelo
A mis alitas de seda.
Soy ciudadano del mundo,
¿Por qué olvidas mi tristeza?
Si cuando tu hablas yo escucho
¿Por qué no escuchas mi pena?
Prometiste no olvidarme
Con el sol atardecido,
Que preludiaba tu viaje
Sobre mi sueño infinito.
¿Podrás abrir un espacio
En el estante de libros,
Para recordar los pasos
Que cruzaron mi camino?
¿O incendiarás otro invierno
Y abrigarás a algún niño,
Que te pida un buen sendero
Para sus pasos perdidos?
¿Reconocerás mi cara
En algún puerto lejano,
Y harán eco mis palabras
Cuando te pidan sus manos?
*** Mientras muero de frío
Mis manos temblaban ya,
Contra el frío del recuerdo,
Entre versos que al azar,
Deletreaban el silencio.
Mas hoy ya no hablo de tardes
Cuando los fuegos de otoño,
Con el riesgo de quemarme
Solían incendiarlo todo.
Estoy muriendo de frío
Bajo esta lluvia de ausencia,
Y la brisa que respiro
Sólo prolonga mi pena.
El abrigo de mis días
Refugia en calor y tiempo,
Cada gota que desliza
Sobre la piel del recuerdo.
¿Mas cómo encender de olvido
Estas horas ya sin prisa,
Donde esperar es prohibido
Para mi espera infinita?
Aguardo en cada mañana,
Tímido sol de promesas,
Para este frío que no acaba
Aunque me queme tu ausencia.
*** Cielo infantil
Tras los cuentos de una nube,
Corrí hasta alcanzar mi infancia.
La esperanza prisionera,
En su jaula me cantaba.
Desmontándose al ocaso
Iba un barco de piratas,
O un carrusel que escapaba
A girar sobre mi almohada.
Mil carrozas en el cielo
No alcanzaban a papá,
Que sonreía en silencio
Queriéndolas encontrar.
Mira lejos, hacia el norte
Junto a mis sueños de luz,
Como a tres cuadras de nube,
Desde donde sueñas tú.
Cuidado con mis tres cisnes
Con sus alas extendidas,
Desean llegar al Danubio
Si los ayuda la brisa.
Hay jirafas suspendidas
Con lazo blanco y azul,
Y un pedacito de cielo
Que no se define aún.
Tiene cola de delfín
Que saltó en ola viajera,
¿Cuándo saldrá a respirar
Para que todos lo vean?
Mi hermana asegura un oso
Detrás de aquella palmera,
Y con brújula de infancia
Hasta una aguja se encuentra.
Cómo azuleaban los sueños
Desde mi cielo infantil,
Mágica historia de nubes
Con personajes sin fin.
*** Extrañando a Huáscar
Andan esos fieles libros
en busca de un buen lector,
Quien aprese sus verdades
Y dé norte a su canción.
En ese canto de vida
que lleva ritmo y dolor,
Que es verdad atardecida
Para quien ya lo bailó.
Allí te encuentro en silencio
Hablando ríos de tristeza
Sin llovizna de palabras:
Con sol ardiente de penas.
Pero me miras en sueños,
Y me abrazas con verdades;
Como quien sopla en el viento
Burbujas de realidades.
Suben, bajan y revientan
Como metas no alcanzadas,
Como aquellas despedidas
Que no fueron avisadas.
Se acelera el Corazón
Con carrera de esperanza,
Con velocidad de sueños
Que nunca suman distancia.
Todo pasa frente a mí,
Como desfile de fiesta,
Aunque mis pies desesperan
Por bailar lo que celebran.
Allá afuera hay gente alegre:
¿Cuál libro se habrán leído?
Hay tristeza y despedida
En cada Rincón del mío.
** Carmen Rojas Larrazábal
cduran3667@...
Escritora y terapista ocupacional venezolana (San Juan de los Morros,
Guárico, 1962). Reside en Los Ángeles (EUA). Es doctora en terapia
ocupacional con especialidad en pediatría, específicamente autismo y
parálisis cerebral, tema sobre el que ha publicado ensayos en español,
ingles y hebreo, ha participado en conferencias internacionales en
Hungría e Israel (1995, 1997), y en diferentes lugares de EUA. Textos
suyos fueron publicados en la revista Arcilla, de San Juan de los
Morros, donde fue presentada por su mentor literario, el escritor Miguel
Ramón Utrera. Ha participado en múltiples peñas literarias, publicado en
la revista Kaur (Canadá), y es compositora de canciones infantiles
inscrita en la agencia de publicidad musical BMI de Los Angeles, y en
redes literarias de Internet como Predicado (http://www.predicado.com) y
Mundo Poesía (http://www.mundopoesia.com). También forma parte de la
lista de personajes sansebastianeros sobresalientes de los siglos XIX y
XX, publicada en el portal Sansebastianeros.com.
=== Trucco, Paco, Floppy y Bimbo Raquel Blasco Sánchez ===============
Aquella mañana cuando escuché la voz de mi secretaria diciendo: “Señor
Robles, su hijo por la línea dos”, ni por asomo imaginaba lo que en breve
acontecería en mi vida.
—Papi —me dijo nada más ponerme al teléfono—, me voy con mami a comprar el
pajarito que me prometiste. Carlitos me ha dicho que en el centro comercial
hay una tienda enooooooorme de animales. Trucco se viene con nosotros.
Trucco era mi pequeño yorkshire.
El pajarito, bautizado con el nombre de Paco, acabó convertido en un
mastodonte de aproximadamente cinco kilos, plumaje castaño, enorme cresta
roja y pico certero, que corría a sus anchas por la casa, cantaba por las
mañanas y aprovechaba la menor oportunidad para tirar picotazo a mis
tobillos y dejar muestrecitas de su buena digestión por todas partes,
además de perseguir a mi pobre Trucco, con intenciones no demasiado
honestas, hasta que finalmente Trucco concluyó que si quería evitar ser
inseminado por el gallo tendría que pasar el resto de sus días escondido
bajo el sofá.
Aguanté estoicamente la situación durante semanas pero la animadversión
entre Paco y yo llegó a tal extremo que amenacé a mi mujer con usarlo para
hacer caldo si no se deshacía de él.
Unos días después mi secretaria me sacaba de nuevo de mi rutina con su
“Señor Robles, su mujer por la dos”.
—Cariño, he estado hablando con tu hijo y consiente que regalemos a Paco si
le dejas comprarse una nueva mascota.
Como ustedes comprenderán la sola idea de perder a ese pajarraco asesino y
obseso de mi vista me hizo aceptar de inmediato, sin pararme a pensar, y
por tanto, sin preguntarle eso de: “Regalárselo, ¿a quién? ¿Quién narices
va a querer un bicho como ése de animal de compañía?”. Así que esa tarde,
al llegar a casa, me encontré con Floppy, un conejo “enano”, que acabó
abultando el triple que Trucco y que por alguna extraña razón se enamoró
del gallo Paco, que lamentablemente, tal y como yo temía, continuó formando
parte de nuestra familia. Así, Floppy perseguía a Paco y Paco perseguía a
Trucco, que víctima de un continuo ataque de nervios no sólo pasaba los
días escondido bajo del sofá, sino que cuando se veía obligado a salir
atenazado por el hambre cualquier ruido a sus espaldas era suficiente para
hacerle pegar un salto digno del mejor saltimbanqui. ¡El pobre se estaba
quedando calvo con tantas persecuciones y muestras de amor desenfrenado!
Incapaz de soportar esa situación ni un minuto más, reuní a mi mujer y a mi
hijo y les dije que ya podían ir buscando a alguien dispuesto a hacerse
cargo de Paco y de Floppy o un día de éstos de segundo comeríamos pollo y
conejo. Pero de nada sirvieron mis amenazas. Semanas después seguíamos
siendo familia numerosa: ninguno de nuestros conocidos parecía dispuesto a
adoptar a un gallo cantarín que confundía perros con gallinas ni a un
conejo que prefería gallos antes que lindas conejitas.
Esta mañana recibí una llamada de mi hijo.
—¡Papi, papi, no te vas a creer lo que me ha pasado! Cuando vengas te lo
cuento.
Me dio tan mala espina que salí disparado hacia casa. En cuanto abrí la
puerta, Trucco salió despavorido corriendo hacia al jardín, perseguido por
Paco y éste a su vez por un Floppy completamente mojado. Detrás venía mi
hijo.
—¡Papi, no te lo vas a creer! Mira lo que me encontré esta mañana al
levantar la tapa del retrete. ¿Puedo quedármela, verdad?
Bimbo es nuestra nueva mascota, una piraña de tamaño descomunal y afilados
dientecillos que, no contenta con devorar el alimento que expresamente
adquirimos para ella, salta sobre nuestro conejo cada vez que éste,
siguiendo el rastro de Paco que hipnotizado corre detrás de Trucco, pasa
cerca de su pecera.
** Raquel Blasco Sánchez
blasco.raquel@...
Escritora española (Valencia, 1968). Tiene cuentos y minificciones
publicados en varias páginas web. En la actualidad colabora como
tallerista en el portal mexicano de literatura Ficticia
(http://www.ficticia.com).
=== Cinco haikús Eleuterio Hernández Gómez ===========================
1
Madrugada
La rosa se desangra
En ojos de cristal
Que enciende el alba.
2
Dos árboles
Abuelos soñolientos
De pájaros y trinos:
Dos árboles dormidos.
3
Matrimonio
Despósase la vida:
El sueño es el esposo,
La muerte es la madrina.
4
Despertar
El túnel se hace sol:
El ojo colma el mundo,
Y el mundo tiene voz.
5
Noche
Corales, lentejuelas:
El sol está aburrido,
La luna va de fiesta.
** Eleuterio Hernández Gómez
eriktello7867@...
Escritor mexicano (Amatlan de Cañas, Nayarit). Es maestro de nivel medio
superior y superior en lengua y literatura y pedagogía.
=== Sin vuelta porque quise Susana del Rosal =========================
Les voy a relatar exactamente lo que sucedió, pero por favor no piensen que
soy caprichosa. La verdad es que esa idea me bullía en la cabeza desde hace
tiempo y cuando pude ponerla en práctica mi alborozo era genuino.
Aquel día fui a la oficina normalmente para no despertar sospechas, pero
tuve buen cuidado de decir a todos que me sentía mal por si acaso. Ya antes
de salir de la casa me había tomado dos aspirinas para un dolor de cabeza
imaginario que me atormentaba desde la madrugada. Sin embargo, a pesar de
todas esas precauciones, a mediodía me sentí peor, por lo cual decidí
hablar con mis familiares de mi próxima muerte.
Los preparé mentalmente para que tuvieran resignación y les di una lista de
mis deudas para que se encargaran de pagar a todos los que allí figuraban,
después del supuestamente lamentable hecho.
Yo tenía mis dudas, y esa noche no pude dormir pensando si sería verdad que
me querían tanto y si me llorarían, así que me fui sintiendo más enferma a
cada instante y en la madrugada decidí morirme.
Me puse la bata de encajes que me hacía ver tan elegante y me dejé el pelo
suelto para que armonizara con el efecto general, sin olvidar perfumarme
delicadamente como hacía siempre.
Hechos todos estos preparativos me dije “ahora muérete” y me dejé ir hasta
que oí que alguien abría la puerta de mi habitación.
Quise protestar, pero mi cuerpo estaba tendido en la cama y yo observaba
desde algún rincón en lo alto, como si fuera otra persona.
De inmediato la casa se llenó de gente, y el ataúd blanco, como yo lo
deseaba, fue traído y me acostaron en él.
Perdí la noción de las horas. A veces me iba para regresar luego, sin que
pudiera controlar este fenómeno. Comencé a sentir miedo de que las cosas me
salieran mal, pero era tan emocionante ser el centro de atracción que
decidí quedarme allí un ratito más.
Ya sé que están pensando que soy loca, pero no es eso. En realidad yo sólo
quería comprobar si mis amigos me estimaban, y si habría alguien que
llorara por mí cuando me muriera.
Ahora estaba conmovida; me habían cubierto de rosas rojas y hablaban en voz
baja diciendo que yo había sido muy buena y que no debí morir en la flor de
mi juventud. Mucha gente alababa mis virtudes y recordaba mis maldades con
benevolencia, disculpándome. Todos estaban de acuerdo en que yo había sido
una gran pérdida para el pueblo.
En vista de todo esto, decidí regresar y darles la alegría de mi vuelta,
así que les dije “aquí estoy, no he muerto”... pero no me oían; “estoy
viva, estoy viva”... pero todos seguían sin fijarse en mí y veían el cuerpo
en el ataúd lamentándose.
Y llegó la hora del entierro.
Quise impedir que me llevaran, pero no pude hacerlo. “Fue una broma”, les
grité, pero nadie me hacía caso.
Y me llevaron a la iglesia. Y vino un cura y dijo la misa. Y la gente daba
el pésame a mis familiares.
Todo era ahora absurdo. Mi cuerpo estaba encerrado en el ataúd y yo estaba
afuera sin poder recuperarlo. Se lo llevaron calle abajo para el
cementerio, y yo angustiada iba detrás llorando por mí, confundida con mis
dolientes. Era yo también otra doliente mía, quizás la más desesperada.
Ellos lloraban por mí, y yo, convertida en algo indefinible hacía eco del
dolor de todos que era ciertamente mi propio dolor. Nadie me veía. Nadie me
oía.
Y así, llegaron hasta la fosa donde tiraron mi cuerpo dentro de aquella
caja que sería mi cárcel.
Iban a enterrarme, y yo estaba viva.
Quise levantarme pero no podía. Mi cuerpo dentro y yo afuera.
Y sentí cómo las tapias de cemento fueron colocadas sin misericordia sobre
mí. Me enterraron de verdad. Sin vuelta, porque quise, me habían arrebatado
mi cuerpo.
** Susana del Rosal
susanadelrosal@...
Escritora venezolana (Altagracia de Orituco, Guárico). Textos para
niños, artículos de opinión, poemas y cuentos suyos han sido publicados
en diarios regionales y en la revista para niños Tricolor. Ha publicado
además el poemario Gritos de un amor improvisado y el cuento infantil
Roberto el sapo. Autora durante varios años de páginas infantiles
regionales (Arroyito, Domingo Infantil, Prensita). Ha obtenido el
segundo lugar de poesía infantil en el Primer Concurso de Poesía
Infantil La Prensa del Llano (1987) y una mención especial en narrativa
infantil en el certamen Netzahualcóyotl (México, 1988). Es retratista
por hobby y locutora eventual en programas de corte ecológico.
=== Poemas Ana María Caliyuri ========================================
*** Mensaje genuino
Sientes la pertenencia
del dolor vecino
del amor próximo
de la injusticia
del desamor.
Desnudas sin pudor
tu propio encanto
tus puntos débiles
tus míseras pasiones
tus creencias y convicciones.
Divagas con seguridad
sobre temas triviales
en atrevido afán
por convertirlos en vitales.
Desgarras sin compasión
el propio corazón.
Fluyen manantiales
excitando la sensibilidad.
Navegas por ellos
zozobras.
Nadas en contra
de la correntada
pero siempre a favor
de la palabra.
Sudas emociones.
Finalizas el mensaje.
Esbozas exhausto
el rostro imaginario
del destinatario.
Él
se interna en tus venas
con sutiles pasos
humedece tu alma
y te anuncia
que el mensaje
ya ha llegado.
*** Palabras
Las palabras
nacieron con el hombre
se reproducen
se transforman
se unen
se desligan.
Las palabras
abren caminos
convocan almas
generan sensaciones
describen bellezas
cuentan horrores.
Ellas sobreviven
al holocausto
a la barbarie
al desatino.
Denuncian.
Las palabras
tienen la virtud
de la misericordia
trasformándose
en historias.
*** Vuelos
Los pájaros
colman
expanden,
emergen
memorias
con resguardo.
Tibios recuerdos
sumergen
las visiones de antaño.
Vidas prestadas
entre líneas
dibujan códigos,
amalgaman.
Vidas soñadas
entre signos
exclaman sentido,
vierten bocanadas,
susurrando destinos,
ilusionando almas.
Vidas pequeñas,
auténticas, se dilatan.
La simplicidad
ha ganado la batalla.
*** Valija vacía
Cuando llegue la partida
envolveré en mi valija
los recuerdos, mis anhelos
y una pequeña vasija.
Cuando llegue la partida
acumularé en mi valija
afectos, amores sabios
y ternura que recibió mi vida.
Cuando llegue la partida
estarán intactos mis sueños,
algunos habré cumplido
y otros acunaré a destiempo.
Cuando llegue la partida
yo no quiero despedidas,
pues tan sólo voy y vengo
por las estelares brisas,
dejo la pesada carga
y vuelvo con mi valija vacía.
*** Dulces melodías
Mi pecho se expande.
Mis manos laxas
esperan gozosas
la llegada del Alba.
Sensaciones vibrantes
colores desconocidos
emanan sutilmente.
Se incorporan
poco a poco
a los ríos navegables
de mi alma.
Sentido de la existencia.
Dulces melodías
que trascienden
se apoderan de mí.
Yace la cabeza
sobre la almohada.
Mi tierno corazón
ha redoblado su marcha.
Ya las manos
no están laxas,
desean atrapar
las dulces melodías,
robárselas al Alba,
para repartirlas
una a una entre
las entristecidas almas.
*** Devenir
Desde la piedra y el bronce
transitamos la libido
el timón, el desgarro
los aires ardientes
lo bueno, lo malo,
la impotencia y la omnisciencia.
Nazco al ocaso.
Atardecido es el aquí,
duermo en irreal fulgor
y me fragmento en juego de azar.
La lumbre prende y apaga
cuan pasión indiferente
para multiplicar lo evidente,
en el punto suspendido
yace lo eterno
de mi propia ilusión
cual saga de papel endurecido
tejiendo con rígidos hilos
mi Ser y el devenir.
Despiértame Señor
cuando el soplo furtivo
me permita transitar
sin límite lo divino.
** Ana María Caliyuri
anacaliyuri@...
Escritora y docente argentina (Ayacucho, provincia de Buenos Aires,
1955). Ha publicado en Italia el libro bilingüe (italiano-español) de
poesía y cuentos breves Latidos perennes, traducido al italiano por el
profesor Raffaele Caligiuri.
=== Sin mirar atrás Gabriel Rimachi Sialer ===========================
No sé cuándo empezó todo esto. Hace dos años que no consigo trabajo y mi
vida se ha ido deteriorando poco a poco, lentamente, sutilmente, hasta
convertirme en esto que ahora soy: un triste y pobre remedo de mí mismo.
Silvana sonrió tras el teléfono: te veo en media hora en el McDonald’s, y
después... ya sabes.
Ahora tendré que ir a toda prisa por la avenida, atravesar corriendo el
Central Park, cruzar rápido a la vista de todos los que mendigan un poco de
afecto. Johny me mira y sonríe con displicencia (quizá con envidia), corro
como un demente entre los árboles, sabe que veré a Silvana y que de ella
dependen los dólares para seguir viviendo. La señora Carlson me saluda a
duras penas levantando el brazo (¿o pedirá ayuda?); desde ayer sigue tirada
entre los arbustos. Los negros de la octava creen que acabo de robar algo,
mi velocidad es espeluznante, como el pavor al hambre. Todos están
tranquilos. Saben que tengo novia y que además me mantiene porque lo ha
gritado en medio de la avenida cuando le pedí unos dólares para cerveza.
Saben además que le gusta el sexo que tenemos porque se los he contado con
detalles. Les mostré algunas fotos, para qué mentir. Sexo fuerte. Rico. Sin
ascos. Sólo sensaciones límite. Polos opuestos, dicen. A veces me pide que
la abrace muy fuerte, pero no puedo. La ternura la olvidé en alguna parte y
no me interesa recuperarla. El tiempo corre y yo también. Llego a la
pileta. Roy y los italianos me hacen señas, pero hoy no quiero ir de putas.
Sólo quiero llegar al maldito McDonald’s y devorar una de sus asquerosas
ofertas.
Hace cuatro días que no veo a Silvana y hace cuatro días que no como. Bebo
cualquier cosa y observo las formas de las nubes. Ayer descubrí un
cocodrilo en el cielo. Quisiera ser un cocodrilo para matarla a
dentelladas. Pero estoy tan débil que fácilmente se haría un par de botas y
una cartera con mi pellejo. Por eso sigo corriendo, sólo unos metros más.
Frankie me saluda desde el hidrante donde mean los perros, me hace señas
con una botella sellada de vodka, hoy tampoco beberé contigo, hermano, sólo
quiero comer. Cruzo la avenida, el parque es enorme. Estoy sudando, me
demoré cuatro minutos. El tráfico es endemoniado a esta hora, dos cuadras
más y ya, ya la vi. Ahora tendré que oírla gritar por media hora más antes
de hincar los dientes.
Grita, grita y grita. Ya sé, ya sé que soy un mantenido, que estás cansada
de darme de comer y que te da vergüenza que no tenga ni unos centavos para
el pan, pero todo esto va a cambiar, ya te lo he dicho, sabes que cuando me
indemnicen del army, todo cambiará, entonces te compraré la maldita cadena
McDonald’s para que te la metas por el culo, con todas sus salsas, pero
ahora sólo cómprame la oferta, por favor, que tengo hambre.
Pide lo que quieras —dice sonriendo—, hoy vendí tres... Ya no la oigo, el
hambre es un zumbido que quiebra mis oídos, me siento mareado, veo las
pizarras multicolores con comida en letras. Ya sé: quiero... Pero ya pidió
por los dos y, como siempre, me toca la peor de todas: llena de pickles,
salsa de tomate y tamaño junior. Sabe que odio esa oferta, que me irrita el
estómago y me produce gases. Pero ella paga. Igual me la comeré. Comería lo
que sea, incluso esa mierda de hamburguesa. Ella comerá un plato especial
que de sólo verlo me hará odiarla más. Esta noche te golpearé tan fuerte
las nalgas que no podrás sentarte en días, ya verás... y como...
Ella habla y habla. Si el cartón no hiciera daño me comería la caja, y el
sorbete y el vaso de tecknopor. Me quedo de hambre. Salimos. Me mira y
sonríe. ¿Estás lleno? Sí. Pero sabe que no es cierto. Detiene un taxi y
viajamos al hotel. Lo paga con un Roosevelt. Da propina. Entramos al
edificio justo cuando el ascensor abre sus hojas y me empuja dentro. Ya me
tiene. Me besa con la lengua fuera de control. No quiero ni tocarla. Me
vuelve a besar, baja por el cuello, huelo a sudor pero parece no
importarle: levanta mis brazos y aspira mis axilas. Muerde una tetilla,
aprieto los labios. Sigue besando y lamiendo. Se arrodilla y juega con mi
bragueta. La abre mirándome fijamente y cedo. El deseo crece con violencia.
Siento su boca y cierro los ojos. El placer inunda mi cuerpo y el ascensor
se abre. Ella sale corriendo tomada de mi mano. Estoy en el pasadizo con la
pieza fuera. Quiero guardarla pero ella se divierte viendo cómo, poco a
poco, con el aire ajeno del corredor, mi moderada vanidad se sonroja y
empequeñece, tímida, derrotada.
Busco las llaves y entramos. Me tira al suelo de espaldas, ahora ella tiene
el control. ¿Alguna vez lo perdió? (¿Dónde lo perdí?) Nos arrastramos por
el suelo sucio, el polvo se adhiere a mi espalda húmeda, se levanta la
falda y retirando apenas su trusa con el dedo índice, se sienta sobre mi
resucitada virilidad. Comienza a moverse en círculos, me araña el pecho,
gime como una loca, cierra los ojos, se estira los pezones con fuerza y
tira la cabeza hacia atrás, quiero ponerla boca abajo pero me gana, me
ganan las ganas de sentirla y viene, ya viene, no pienso, ya viene, falta
poco. De pronto ella se pone de pie. No estuvo mal —dice agotada—. ¿Te veo
mañana? Se peina frente al espejo. Busca su bolso mientras sigo tirado en
el suelo con la pieza al aire y el orgullo frustrado. ¿A la misma hora?
pregunta. Me abrocho los pantalones y salimos juntos.
El ascensor baja lentamente, enciende un Lucky, salimos del edificio. Me
besa y se va. Corro tras ella. La alcanzo a unos pasos. ¿Me regalas cinco
dólares? Tuerce la boca y mirándome con desprecio abre su cartera. Busca
entre el fajo de billetes. No tengo cambio —dice y se marcha. No importa,
ya le saqué veinte mientras se peinaba. Veo a Frankie que en la acera de
enfrente, me hace señas con la botella sellada de vodka. La observo
alejarse y detener un taxi. Frankie insiste desde lejos. Cruzo la pista en
dirección opuesta a Silvana y avanzo, sin mirar atrás.
** Gabriel Rimachi Sialer
gabrielrs@...
Arqueólogo y escritor peruano (Lima, 1974). Estudió arqueología en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
http://www.unmsm.edu.pe), donde siguió cursos de literatura como alumno
libre. Ha publicado los libros de cuentos Despertares nocturnos (2000),
Canto en el infierno (2001), El cazador de dinosaurios (2003) y El color
del camaleón (2005), las antologías de cuento Nacimos para perder.
Simplemente cuentos (2007) y 14 fantásticos. Cuentos extraordinarios
(2007). En 2004 fundó el sello editorial Casatomada, orientado a editar
narrativa clásica y contemporánea. Ha sido redactor en algunos diarios
de Lima y colabora con páginas virtuales dedicadas a la literatura.
Dirige talleres de escritura creativa y el área de redacción
periodística de un canal de televisión.
=== Poemas Israel Aguilar ============================================
I
Al renacer me maldijeron,
y la condena fue mil veces peor que el pecado.
II
Destruí una religión y profesé otra,
lo hice todo,
pero nada consiguió mi redención.
Luego injurié a mis captores
mientras renegaba de la nueva fe
que me impusieron.
Mi calma la encontré en el cielo,
de noche,
cuando apartaba la niebla de mis ojos.
III
Entonces vi el decaimiento de mi estirpe
y odié el vago rumbo
que me hicieron seguir.
O tal vez fue el delirio
el que me incitó a caminar por los infiernos
para ver la clase de seres que hemos llegado a ser.
IV
En el afán de corregir mis males
escuché el dogma del verbo amar
y pensé en un modo de salvarme.
Me enamoré de un emblema lunar
y del vuelo nocturno,
primero del vuelo,
después del emblema.
Mas el día se ha empeñado en cegarme
alejando cada cosa de mí.
¡Maldito el día que fui condenado!
¡Maldita la hora de mi pesar!
V
En la búsqueda de libertad encontré desgracia
y una larga lista de pretextos mal pensados.
De nada me ha servido el sacrificio
si soy cual purgatorio en la espera de una solución.
VI
La materia gris grita,
pero ni los montes ni la luna escuchan.
Y la materia roja se desprende
porque no desea la desgracia que me envuelve.
VII
Al ver el destino de mi raza me pregunté:
¿Será que estamos todos condenados al no-amor?
¿O es sólo el orgullo,
cruel amigo de los hombres,
el que prohíbe una elección sana?
¿Hasta dónde llega el verbo y dónde da inicio el dolor?
VIII
No encontré respuestas.
Y al recordar mi vida, mi maldición,
un diluvio eterno se apoderó de mi rostro.
*** Tormenta
El corazón de las montañas
se regocija con la niebla
cuando los gigantes del cielo
se golpean mutuamente y derraman
su sangre en millares de gotas.
Durante la noche aúllan
los lobos del árbol
para mantener su territorio.
También aúlla el viento
y derrota a las hojas salvajes.
Vuelan las dagas sin filo
hasta el hogar de hombres y bestias:
recubren el piso unidas
para formar puentes
de insectos perdidos
en medio de lagos.
El cielo se queja de las heridas
que llegan hasta el suelo.
Y las olas rocosas tiemblan
desde la más profunda caverna...
Entonces mi cuerpo se sacude
y mis pupilas revientan
porque tú,
con tu soberbia de Diosa,
te has dignado a mirarme.
*** Recostada
Prolongado hacia el sol naciente
tu brazo extendido,
en medio del mar océano,
busca al hermano continente
arrastrado por el agua.
Una jungla beige recorre tu cabeza;
rodea el par de manantiales
que reflejan tu interior
y muere al llegar a tierras altas,
las mismas que protegen tu planicie
de estrechas costas.
Allí el orbe se separa
en dos largas cordilleras guindas
que resguardan el tranquilo puerto
al final de aquel interno mar.
Rodeo con mi gris barcaza
el extremo norte de tu cuerpo,
descanso en la bahía formada
por el brazo separado
y la mano deseosa de unirse otra vez.
Arribo en tu costa,
me limito a maravillarme
con tu mundo:
desde las altas cumbres rosadas
hasta los lejanos escollos de tus pies.
Me pierdo en la selva,
nado en los ríos de tus lágrimas,
extraigo el fruto de tu ser.
Tu mano me ha alcanzado...
Amanezco junto a tu cuerpo
eliminando el agua alrededor.
*** Delirio
Estiro la mano buscando la tuya,
encuentro aire.
Volteo la mirada pero no estás,
te has ido, desapareciste;
y tu risa me abraza,
me asfixia.
Veo en la calle tu imagen...
junto a un hombre que desconozco:
lo abrazas y lo besas.
Tu sonrisa aprieta alrededor de mi cuello.
El néctar, producto de nuestras noches,
se esfuma,
evaporándose con lentitud ante mis ojos,
yo nada puedo hacer.
El sonido de tus labios
en los oídos de otros.
El roce de tus labios en sus mejillas.
La suavidad de tus manos en un cuerpo que no es mío.
Mi locura en mí mismo,
la rabia en impotencia.
El calor,
los golpes,
la sangre...
Las caricias en mi mano
me obligan a abrir los ojos:
y es mi habitación,
y soy yo,
y eres tú, tan bella
que tengo miedo de ser reemplazado.
*** Sima
Está la luz en el universo
y la llama contraída en tu mirada;
los astros en esa galaxia llamada Piel
y el sistema de nombre Rostro.
Están los planetas que giran
alrededor de tus labios
atraídos por la gravedad de tu belleza.
Luego el bosque de aromas,
las casas sin muros,
las urbes de gente
y tu reino: la Noche.
Está un palacio hecho de flores,
una reina que absorbe el infinito
cual agujero negro.
Lo único que falta
es el caballero, ahora inmóvil,
porque sus huesos le prohíben combatir.
** Israel Aguilar
lartis_srs@...
Escritor mexicano (Puebla, 1985). Estudia lingüística y literatura
hispánica. Mantiene las bitácoras personales La Comuna de la
Incoherencia (http://lacomunadelaincoherencia.blogspot.com) y El Mundo
de la Gota (http://mundogota.blogspot.com).
=== El llavero Juan Planas ===========================================
A eso de las diez de la mañana, no había entrado nadie en la casa de
antigüedades. Muy pocos turistas circulaban por la calle Defensa; mi socio
y yo, por experiencia, sabíamos que, pese a tener nuestro local frente a la
plaza Dorrego, lugar neurálgico del barrio de San Telmo, aquella iba a ser
una mañana muerta. Dejé una marca en la página del libro que estaba leyendo
y me fui a dar un paseíto por la plaza.
El día era muy frío, aunque por suerte no había viento. En el rincón que
forman Aieta y Bethlem, vi a Tito (así lo llamaban todos), que había
elegido aquel sitio para sentarse en uno de los muretes que bordean la
pequeña plaza. Allí procuraba calentarse un poco bajo el sol.
Tito se ganaba, más mal que bien, la vida cuidando los autos que
estacionaban en los alrededores de la plaza. Provisto del paño anaranjado
que viene a ser la enseña de los de su oficio, a cambio de unas monedas
ayudaba a los que estacionaban sus vehículos y vigilaba que nadie los
dañara; algunas veces, cuando yo venía en mi viejo auto me convertía en su
cliente. De noche, Tito se guarecía bajo algún alero.
Hacía años que ejercía aquella actividad, y se había convertido en un
personaje característico del barrio San Telmo. De figura alta y delgada,
daba instrucciones con voz ronca a los conductores. Andaría por los sesenta
y tantos, aunque aparentaba más. Una costumbre suya me había llamado la
atención: muchas veces, cuando se sentaba en la plaza para descansar un
rato o comer un exiguo bocado, sacaba un llavero y contemplaba largamente,
una por una, sus llaves. A veces tomaba una como acariciándola y
entrecerraba los ojos.
Muchas veces me había preguntado qué uso le daría a un llavero un hombre
que no tenía casa. Aquella vez pensé que, si entrábamos en conversación,
Tito me lo explicaría; así pues, me senté a su lado y lo saludé.
—¿Qué tal, Tito? Fría la mañana, ¿no?
—Fría, ya la creo.
—¿Tomamos un café? Yo invito.
Llamé con un gesto a un cafetero ambulante. Mientras bebíamos la infusión,
señalé el llavero que Tito conservaba en la mano y le comenté:
—¡Qué lindo llavero!
—Sí que es lindo —dijo, tendiéndomelo para que lo pudiera ver.
Tomé el llavero, una medalla de plata que en una de sus caras mostraba un
libro abierto y, contorneando éste, la inscripción Muñoz y Cía. Artes
Gráficas. Del otro lado, en caracteres góticos, decía 25 años.
—Me lo dieron cuando cumplí veinticinco años en la imprenta —explicó Tito.
—¡Ah! ¿Así que usted fue gráfico?
—Toda la vida... La imprenta Muñoz estaba acá no más, en la calle Perú. En
Muñoz se hacían muchos libros, hasta para fuera del país. ¿Sabe? Cuando
empecé a trabajar, allá por los sesenta y tantos había muchas imprentas en
el barrio. Y también linotipias, y talleres de fotomecánica, y
editoriales... Uno caminaba por San Telmo y se oían las máquinas que
imprimían o componían. A unas cuadras de aquí estaba la Biblioteca
Nacional; más de una vez lo vi a Borges, que era el director. Yo tenía un
apartamento cerca de la Biblioteca, en la calle Bolívar.
—De modo que tenía bastante trabajo, ¿verdad?
Había mucho trabajo, y del bueno; si hacía horas extras, me las pagaban,
tenía vacaciones pagadas... La verdad, daba gusto trabajar entonces. Todo
eso se acabó. Ahora en San Telmo sólo hay restaurantes y tiendas para los
turistas —dijo, señalando los locales que circundan la plaza Dorrego.
—¿Era tipógrafo?
—Hice de todo... Entré de aprendiz, jovencito, fui sacapruebas, aprendí a
componer, a armar galeradas y más adelante páginas... ascendí, llegué a
jefe. ¿Ve? Ésta es la llave de mi escritorio. Ésta, la del armario donde
guardaba los diccionarios y otras cosas. Esta otra, la de mi oficina (yo
tenía un despacho, un poco chico, pero era para mí solo).
Tito se quedó mirando en silencio las llaves que me había mostrado. Le
ofrecí un cigarrillo y le pregunté:
—¿Se jubiló en Muñoz?
—No pude... Don Alberto Muñoz ya estaba viejo y achacoso, y no se dio
cuenta de que sus socios lo estaban robando. El caso es que mis
aportaciones se las comieron, y no pude jubilarme. Don Alberto murió a los
seis meses de entregarme en persona el llavero, y unos años después la
imprenta cerró. La fundieron.
El resto de la vida de Tito había sido una patética barranca abajo. Cerrada
la imprenta, sin que le pagaran indemnización por despido, empezó a
realizar trabajos sin relación de dependencia, no siempre continuos. A
fines de los años ochenta, las cosas se habían puesto muy difíciles. Para
afrontar la prolongada enfermedad de su mujer, hipotecó el apartamento, que
habían comprado esforzadamente mediante un crédito.
—Era un apartamento no muy grande, pero para un matrimonio sin hijos estaba
bien... ¿Ve? Éstas eran las llaves.
Al no poder pagar la hipoteca, Tito perdió la vivienda; al principio, se
alojaba en pensiones, pero la falta de trabajo le impedía pagar los
alquileres, y finalmente fue a dar a la calle.
—A mi edad, nadie me tomaba para trabajar, y además me desactualicé con la
tecnología. Ahora todo va con computadoras, ¿vio?
Tito señaló el paño anaranjado y prosiguió:
—Así que tuve que empezar a cuidar autos para ganar algo.
Le ofrecí otro cigarrillo. Tito aceptó, me dio las gracias y agregó:
—Seguro que usted se pregunta para qué conservo unas llaves que ya no me
sirven para nada.
Dio una pitada, estuvo silencioso unos segundos y por fin dijo:
—La verdad es que yo mismo no lo sé... Cuando tenía buen trabajo, casa y
mujer, no hacía ningún caso de mi llavero. Después, a medida que iba
perdiéndolo todo, comprendí que el tener un llavero en el bolsillo es lo
que hace que uno sea...
Se quedó unos segundos, buscando la palabra, y siguió:
—No sé... Que uno sea alguien. Cuando cerraba la puerta de mi oficina,
cuando llegaba a casa y abría la puerta, yo era alguien. Una persona. Esas
gentes sin techo que usted ve por todas partes no son personas del todo.
Son como las hojas que caen de los árboles.
Un automóvil se disponía a estacionar sobre la calle Defensa. Tito se
levantó, guardó el llavero y, tomando su paño anaranjado, concluyó:
—Bueno, voy a ver si trabajo un poco. Muchas gracias por el café y los
cigarrillos. Que tenga un buen día.
* * *
Hace casi un año desde aquella conversación que tuve con Tito; nunca más lo
volví a ver. Pocos días después, exactamente el 9 de julio de 2007, fecha
de la Independencia nacional, hizo un frío desusado en Buenos Aires. Por
primera vez desde el año 1918, nevó en la ciudad. Los porteños celebraron
alborozados el fenómeno. Varios sin techo murieron de hipotermia; Tito fue
uno de ellos.
En este momento, estoy por salir a trabajar. Me pongo el abrigo, la bufanda
y los guantes y cierro la puerta... Miro mi llavero; en él tengo las llaves
de mi piso, del auto y de la casa de antigüedades. Antes no me detenía en
él. Ahora siento que, con un llavero en mi bolsillo, soy alguien, una
persona.
** Juan Planas
sanalpar@...
Escritor español (Barcelona, 1944) residente desde su infancia en el
barrio de San Telmo, Buenos Aires (Argentina). Se dedica a tareas
relacionadas con la edición de libros y revistas. Ha publicado diversos
relatos en las revistas electrónicas Letralia, Proyecto Sherezade,
Ficticia, Almiar, EOM (Eldigoras), y Parole Con. Su página, Galeradas
(http://ar.geocities.com/sanalpar/galeradas.htm), incluye enlaces a sus
escritos en la red.
=== Poemas Elsa Sanguino =============================================
*** Haberes
Tengo
piedras de río guardadas en un cofre
Demasiados libros
Ojos en sepia que nunca llegaré
a conocer
El hechizo de un melocotón
en la punta de la lengua
Dos buenos
amigos
Tres kilos sobrantes entre el Ecuador
y el Trópico de Capricornio
Noventa presagios por minuto
Tengo
Sal de todos los mares
Palabras rotas olvidos a granel
Algún amante en permanente retorno
Líneas fronterizas en las manos
Mapas albergados en el cuerpo
campo fértil desarraigándome
Un hijo en constante fuga
Veinte pares de zapatos
Tengo
Una pérdida pocos arrepentimientos
Exilio de fantasma
Un anciano que hace magia
y lee poesía
Mudas de piel a golpes de luna
Una gata
y aquel dios que padece por olvido
*** Origami
Él llegó
En el primer intento sus manos
fabricaron un molino de viento
En el segundo un ave exótica
En el último un barco sin ancla
Me lanzó al agua
con las historias de la pasión
tatuadas
en cada quebradura
De Mujeres de papel (inédito).
*** 10
Una mujer de papel
olvidó la esencia
En su búsqueda
tropezó con un hombre-tinta
que le dejó en la piel
anécdotas
y faltas de ortografía
Ahora
desanda
una infinita tachadura
De Mujeres de papel (inédito).
** Elsa Sanguino
hecate106@...
Licenciada en educación, artista plástica, fotógrafa, escultora y poeta
venezolana (San Cristóbal, Táchira, 1961). Con el libro Equinoccios
obtuvo el Premio de Poesía de la Dirección de Cultura del Estado Táchira
en 1987, y con El guardián de la salamandra en 1997. Ha publicado además
Piel (2002), Bitácora inconclusa (2004) y Desnudo y a la intemperie
(2006). Ha realizado exposiciones artísticas en el Museo de Artes
Visuales y del Espacio de San Cristóbal y en otras salas.
=== El discurso María Celeste Vargas Martínez ========================
Durante muchos años estuvo preparando el discurso que lanzaría a sus
compañeras en el momento preciso: ese que habían esperando por siglos.
Aquella mañana, cuando el Sol lanzó sus primeros rayos ardientes, él se
incorporó. Limpió su cuerpo con paciencia y delicadeza, y ensayó una y otra
vez su discurso. Con pequeños mordiscos, probó ligero alimento, y volvió a
ensayar. Caminó a lo largo de su vivienda, y su parentela, que ya llevaba
tiempo hurgando aquí y allá, lanzaba gritos de apoyo a cada paso. Se sintió
feliz... satisfecho. Salió de aquel lugar y se encaminó a la plaza
principal. Con pasos veloces libró obstáculos. Subió y bajo, brincó y en
algunos momentos se humedeció un poco con el agua que escurría de las
paredes. Llegó a un claro donde no se veía ningún lugar vacío.
Cuando lo vieron arribar, los gritos se hicieron presentes. Trozos de papel
eran lanzados desde las alturas, tambores, trompetas y aplausos se abrían
paso en cualquier rincón. Era un enorme festejo. Algunos llevaban consigo
las bebidas embriagantes que habían estado compartiendo con sus amigos
desde la noche anterior... cuando todo comenzó. Otros, desvelados,
simplemente habían salido a recorrer los nuevos espacios, a hacerse de
nuevas tierras: ahora todo era suyo.
Se colocó frente a ese pequeño pedazo de concreto y vio frente a sí una
gran masa negra que se movía a cada instante. Era enorme y parecía no tener
fin. Gritos, risas manaban de todas partes. Se acercó al micrófono y probó
que estuviera encendido. La masa calló. Un ligero viento se dejó sentir,
mientras en el cielo el Sol dejaba caer sus rayos voraces: “La materia no
se crea ni se destruye... sólo se transforma. Durante años estas palabras
se escucharon. Parecían su filosofía y la enseñaban a sus descendientes en
arduas lecciones. Sin embargo, ellos mismos no hicieron caso a tan certera
premisa... Su propio himno fue ignorado... Compañeras, por fin mis palabras
y las de mis ancestros se han cumplido. Sé que algunos de ustedes dudaban
de su certeza. Sé que al ver caer a un compañero pensaban en que ellos
ganarían la batalla. Pero ahora podemos ver y sentir la verdad de mis
palabras y el resultado de sus acciones”. Gritos interrumpieron su
discurso, los aplausos invadieron el espacio hasta que nuevamente su voz se
hizo presente: “Hace un par de años la alerta les llegó, pero nadie quiso
tomar precauciones. Siempre creyeron estar por encima de todo, incluso de
la propia naturaleza. Su superioridad iba de la mano de su mediocridad...
Cuando el Sol comenzó a calentar más, sólo se dedicaron a inventar cuanto
aparato fuera necesario y se refugiaron por más tiempo en sus viviendas.
Cuando la pureza del aire desapareció, cuando las nubes nublaron el cielo y
los primeros de ellos, los más débiles, comenzaron a caer inertes en la
calle, sólo apenas su cerebro se cimbró por un instante. Hubo reuniones,
alertas, después todo se olvidó. Cuando los bosques desaparecieron,
pensaron que tendrían más espacio para sus edificaciones. Y así siguieron
por muchos años. Sólo hasta cuando el agua para beber se esfumó, cuando la
tierra se deshacía en sus manos... Sólo hasta entonces el miedo se adueñó
de ellos. Pero ya era muy tarde. El manto negro los fue cubriendo. Enormes
y feroces vientos destruyeron sus grandes edificaciones. El hielo se
convirtió en líquido y las tierras bajas fueron inundadas. La tierra fue
escasa, el terror era su amo. Los sobrevivientes lograron vivir por un
tiempo así, pero la tierra misma les cobró todo aquello que le habían
quitado. Sin descendencia ¿cómo podrían seguir esparciendo su semilla? El
Sol se tornó más vengativo y ellos refugiados en cuevas. El alimento se
acabó y la tierra infértil no pudo producir más. Ayer fue el mejor día de
nuestras vidas. Vimos cómo uno a uno fueron cayendo. Sus labios marchitos,
la piel adherida a los huesos y esa luz de la que tanto se enaltecían,
desapareció de sus pupilas. Los pocos que quedaban por fin desaparecieron.
Ayer... el humano murió. El ser humano se fue de la faz de la tierra, y
nosotras que durante siglos fuimos perseguidas, exterminadas, aplastadas,
fumigadas... aquí estamos. Nos veían con desprecio, creían que propagábamos
enfermedades y éramos símbolo de la suciedad y deshechos. Ellos creían ser
inmortales y terminaron con todo y lo que ellos propagaban era la
ignorancia. Nosotras que vivíamos en la oscuridad, que nos arrastrábamos en
los rincones... Nosotras simples y diminutas cucarachas somos dueñas de
este planeta que ellos no respetaron... Ahora, ¡el mundo es nuestro!”.
** María Celeste Vargas Martínez
tete_c27@...
Escritora y periodista mexicana (México, DF, 1976). Es licenciada en
periodismo y comunicación colectiva por la Universidad Nacional Autónoma
de México (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatlán. Actualmente es
especialista en estudios sobre animación. Tiene inéditos los libros
Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en
México, historia de la animación mexicana. Ha impartido conferencias
sobre animación, cómic y literatura en diversas universidades. Textos
suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org),
Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos
(http://www.destiempos.com), Remolinos
(http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Caminos Abiertos
(http://www.revistacaminosabiertos.blogspot.com), así como en la revista
Visión Universitaria (México, 2006), entre otras.
=== Espalda e idioma de perro Carlos Barbarito =======================
I
Dormidos, ¿soñamos?, replegados a una existencia de larvas, despertamos.
Entonces, aullido de lobo sin el lobo, metamorfosis de algo antiguo y ya
extinto. Es preciso comprender, sí, pero el ramo de rosas no sobrevive ni
un día en el vaso y Orfeo es presa fácil de las llamas. Si fuese aire lo
que llena los pulmones y espíritu perdido lo que corre por el laberinto. Si
fuese una frente lo que pernocta entre rocas lunares y lluvia lo que cae
sobre la glorieta. Pero, ¿lo es? Esto, me dice y se señala el vientre. Lo
acaricio. Pero no hay mundo todavía, aún no hay océano, la tierra es caos y
confusión y oscuridad por encima del abismo. Sólo su voz aletea por encima
de las aguas.
II
Que todo esto sea leído a través de una fisura, un relámpago de desnudez.
Que sea leído con un temblor de pez en la superficie. Antes del cielo de
plomo y la tierra sin reflejo alguno. Antes del sonido de la última campana
en el páramo. Antes, incluso, del animal que husmea mientras el agua se
aleja tanto de la tierra que se vuelve extranjera. Que sea leído sin
medidas ni estaciones ni categorías. Esto que no soy yo ni jamás podrá
serlo. Parturienta que grita hacia lo remoto y pare una criatura toda
espalda y con idioma de perro.
III
Los muslos fríos y la mujer remota. De eso salió el hijo, largos brazos
blancos surcados por venas oscuras. Tan desligado de la tierra como del
cielo, siempre a un paso de convertirse en mero eco, en mera sombra.
Inmóvil bajo soles muertos, como un animal que mira y aúlla hacia los nidos
vacíos. Antes que el tiempo lo pudra será el padre.
IV
(A Egon Schiele)
Arden y luego son oscuros. Pero ahora arden. Arden y en el rápido quemarse
de la carne encuentran deleite y contestación. No necesitan justificarse
porque así, de ese modo, debe ser. Se ofrecen el uno al otro vestidos con
camisas cortas que dejan ver los sexos. Yemas de dedos, lenguas, palmas de
las manos, labios. Envueltos por una luz naranja, naranja rojizo, marrón
rojizo, se abrazan y abrazados se retuercen, se yerguen, se arquean, se
contorsionan. Serán oscuros, se dijo antes, pero ahora arden y al arder
encuentran deleite y contestación.
V
Finge. Disimula. Encubre. Pero se quema si pone la mano en la llama y
pregunta cuando duda. Siente frío en el invierno y no encuentra máscara
capaz de cubrirle el rostro. Habla, como todos, un idioma chirriante y
sumergido. Aparenta. Oculta. Engaña. Pero a la última ropa que cae está
desnudo. La luz le revela pies y manos anchos y alargados. Y no queda
tiempo, las lágrimas pierden rápido el sabor a sal y la última mujer con su
pelo trágico, su olor y su vestido rojo sube por fin al tren y se aleja.
** Carlos Barbarito
barbarito694@...
Escritor argentino (Pergamino, 1955). Su obra literaria comprende quince
libros de poesía y dos de crítica de artes plásticas. Ganador del Premio
Fundación Alejandro González Gattone, Premio Fondo Nacional de las Artes
(http://www.fnartes.gov.ar), Premio Dodero de la Fundación Argentina
para la Poesía (http://www.letrasargentinas.com.ar), Premio Bienal de
Crítica de Arte Jorge Feinsilber, Premio César Tiempo, Premio Raúl
Gustavo Aguirre de Sade, Mención de Honor Leopoldo Marechal, Mención de
Honor Carlos Alberto Débole, Gran Premio Libertad, Premio Francisco
López Merino, Premio Hespérides, Premio Iparragirre Saria, Mención
Plural de México y mención honorífica en el Concurso de Literatura de la
Ciudad de Buenos Aires. Figura en el Breve diccionario de autores
argentinos desde 1940, en el Inventario Relacional de la Poesía en
Lengua Española 1951-2000, de Juan Ruiz de Torres y José Javier Márquez
Sánchez, en el ABC de las artes visuales en la Argentina y el
Diccionario de autores argentinos. Sus textos sobre arte y literatura y
su obra poética están traducidos, en parte, al inglés, al francés, al
portugués, al catalán y al holandés. Textos suyos pueden leerse en
http://vigabajoelagua.blogpsot.com,http://d-sites.net/barbarito,http://www.writers.net/writers/25829 y
http://carlosbarbarito.lalupe.com.
=== Yo no soy Torquemada Yvette Schryer ==============================
1492
1
La Niña zarpó de madrugada rumbo a España.
La noche me encontró en el corazón de la selva, deslumbrado por la desnudez
edénica de Ymeray y anegada mi voluntad por las abundantes libaciones de
zumo de maíz que enardecían mi sexo.
Por la mañana, desde lo alto de la colina acompañé con la mirada las
siluetas de las tres carabelas y sólo cuando se perdieron en la infinitud
del horizonte me sentí tranquilo. Inspiré profundamente llevando a mis
pulmones ese aire nuevo, cargado de libertad. Comenzaba una nueva vida.
Mis hijos son hombres altos y fuertes, como era yo cuando poseí a Ymeray.
La tomé como conquistador, pero ella me conquistó. Descubrimos juntos el
amor. La llamaba Eva en mi corazón, como la primera mujer, recordando el
relato del viejo libro que poseía mi padre.
Padre me enseñó que al decir nuestro libro estaba significando que no era
sólo mío y suyo, sino que pertenecía a nuestros antepasados y a las
generaciones futuras. Él lo llevaba siempre consigo, adosado a la espalda,
pero cuando debía trabajar a torso descubierto, me lo confiaba haciéndome
prometer que no lo perdería de vista ni un solo instante.
Yo no lo podía leer porque las páginas estaban escritas con unos signos
retorcidos como las lianas de la selva, pero él sabía descifrarlos y no
dejaba de llenarme de estupor su capacidad de convertir en palabras esas
letras extrañas. No vivió lo suficiente para enseñarme a leer, sólo aprendí
a dibujar la letra inicial del Gran Relato, que era de mayor tamaño que las
otras y que fue la que grabé sobre la piedra de su tumba para diferenciarla
de las demás.
2
Pronto descubrí que no había sido el único en desertar. Muchos se habían
escondido en la espesura de la selva, como yo, para no volver a España con
el capitán Pinzón.
Gracias a Ymeray me integré rápidamente a la vida de los nativos. Ella fue
mi mujer ante los ojos de todos, la amé con toda mi juventud pero murió
poco después del segundo parto y tras ella, muchas mujeres trataron en vano
de calmar mi dolor.
Guardé el libro de mi pueblo dentro del hueco de un árbol imponente, bien
cubierto con abundantes barbas y hojas de maíz para protegerlo de la
humedad. En las noches de luna, el árbol resplandece en el centro de un
aura luminosa .
Muchos huracanes más tarde, cuando ya era el jefe de la tribu y padre de
innumerables hijos, hice construir una alta empalizada alrededor del árbol,
ordenando que nadie se acercara ni probara sus frutos. De los otros podían
saciarse.
3
Cuando me embarqué en La Niña en el puerto de Palos, era el más joven de la
tripulación. Tenía diez y siete años. Mi padre me ocultó durante tres días
dentro de una barcaza del puente; temía que en la selección me dejaran en
tierra a causa de mi edad. Sólo cuando los vientos de alta mar henchían las
velas de la carabela, dejó que me mezclara con la dotación.
Mientras estuve escondido, me traía comida y agua, me narraba los cuentos
del Libro para calmar mi ansiedad y me identifiqué con el relato de un
hombre que estuvo encerrado en el vientre de una ballena.
Viajábamos con el fin de encontrar una nueva ruta para llegar a las Indias.
No teníamos otra alternativa, quedarnos en España era tan arriesgado como
afrontar la aventurosa travesía. La tripulación estaba formada en la
mayoría por un manojo de hombres turbulentos, liberados de la cárcel para
realizar a bordo las tareas más agobiadoras. Otros viajaban, como mi padre
y yo, que no habíamos robado ni asesinado, para escapar de la Inquisición.
Torquemada era el hombre que firmaba las sentencias de muerte por herejía;
su nefando cometido estaba escrito en su nombre.
Confiábamos en que el viaje a las Indias nos alejaría del alcance de su
mano de fuego. La Niña fue nuestra esperanza.
Nos habían impuesto el apodo de Niños para diferenciarnos de los otros; los
Pinto y los Santa María que eran los que viajaban con el Almirante Colón.
4
Cuando pisé el nuevo suelo, mi piel se había tornado de color canela, los
cabellos dorados me llegaban a los hombros y largos músculos recorrían
vibrantes mi cuerpo atlético.
El capitán Pinzón bautizó a la isla Santa Caridad de los Vientos, a causa
de los días calurosos y húmedos y las noches ventiladas y frescas.
Los indígenas me respetaban y temían, a causa de mis ojos. Según una de sus
leyendas los ojos azules ven más allá de las cosas y al mirar, descubren
pensamientos y secretos. Mis hijos e hijas que los han heredado son muy
hermosos; mulatos de ojos claros.
Siempre traté de otorgarle a mi mirada esa intensidad que requiere el mito,
pero sé que soy sólo un ser afortunado por saber que poseo en mi interior
ese soplo divino que recibí del que no se debe nombrar.
Les revelé a mis primogénitos lo que contiene en su corazón el árbol
recintado y ellos harán lo mismo con sus hijos. Los indígenas no se acercan
al árbol porque son profundamente obedientes y supersticiosos y también
porque saben que de hacerlo, el castigo sería terrible.
Sólo eso les impuse. Yo no soy Torquemada.
Estoy orgulloso por haber respetado las creencias de esta gente pacífica
sobre la cual gobierno. Respeto sus ofrendas de frutos, flores y primicias,
sus hechiceros, sus comidas, sus ceremonias, sus ritos y leyendas (tan
semejantes a algunas de las nuestras), no me pareció justo cambiar sus
creencias ni derribar sus ídolos para imponerles mi dios, el Único.
1584
Fragmento de la crónica de Fray Terencio Loyola Figueras que se encuentra
en el Archivo General de Indias junto con todas las relaciones religiosas
sobre las misiones de Nueva España. El documento que fue recopilado en 1785
muestra el deterioro causado por la gran inundación de Córdoba en 1760.
.......................y en...............y ........ con las
......directivas.........
................................................................----.
.............y en...Misión de la isla Caridad de los Vientos, año
del señor 1584................se cuentan por miles los
...................que se han ..........la fe........pueblo de.......
desconocedores del signo de la cruz.
.............................................
La Misión cuenta con una ......... de madera............que fue
construida a la entrada de la aldea................ los indígenas
colaboraron en la construcción ...................orden ... podar un
bosque .........una leyenda......... los nativos defendieron un árbol
con sus cuerpos... ..... no enardecerlos, no lo talamos ........ fue
un bien............ ese árbol milenario proyecta su sombra sobre la
iglesia.......
Nota de la autora: los hechos narrados no siempre coinciden con la
verdad histórica.
** Yvette Schryer
ivets@...
Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudió
filosofía y letras en Buenos Aires. Publicó en 2003 el libro de cuentos
Un ramo de prosas en la editorial Índigo, de París. Madre de 2 y abuela
de 6. Habla italiano, francés y hebreo. Imparte en Israel lecciones de
castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano.
||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL ||||||||||||||||||||||
=== Obra poética Erasmo Fernández ====================================
Poesía
Ediciones Mucuglifo
Mérida, 2008
ISBN: 978-980-6351-69-1
480 páginas
Aunque nacido en Chivacoa, Yaracuy, el poeta venezolano Erasmo Fernández ha
hecho buena parte de su vida literaria en Aragua, específicamente en la
ciudad de Maracay, donde está establecido desde mediados de los años 80. Es
por ello que actualmente se le reconoce como uno de los autores aragüeños
más importantes, si no el mayor de todos.
Sin embargo, Fernández fue, hace más de dos décadas, uno de los propulsores
de Ediciones Mucuglifo, que desde nuestra ciudad andina de Mérida viene
desarrollando una importante labor en la difusión de la literatura
venezolana. Es por ello que ahora la editorial ha decidido reconocerle
publicando su Obra poética, necesariamente incompleta por cuanto textos del
autor se han repartido en publicaciones grandes y pequeñas, cuando no han
quedado perdidas en algún rincón de su aventura cotidiana.
Obra poética reúne los libros Grietas de asombro (1977), Esperas y la
ausencia (1978), Caminatas (1980), Amarga simiente (1983), Saldadías
(1984), Medio mes más en el hospital (1993), Encarnado al vuelo (1998),
Oficios de la lluvia (2000), Memorias y extravíos (2001) y El arco de
triunfo de la tarde (2003). Todo un banquete para propios y extraños, pues
la poesía de Fernández tiene uno de los más amplios registros que pueden
hallarse en la literatura venezolana.
La antología permite, así, comprobar la evolución del trabajo creador de su
autor. Grietas de asombro, por ejemplo, evidencia los primeros pasos de una
búsqueda que se traducirá entonces en poemas en su mayoría muy breves,
miradas profundas al universo y las preocupaciones de Fernández: “Soy una
partícula movible / En cualquier recodo en el tiempo / Aquí errando sin
poder evitarlo. // Mañana quién sabe si penderé de un árbol / o vagaré en
el aire / o gotearé cristalizado sobre los peñascos”.
En títulos posteriores será frecuente ver en Fernández una poesía más
testimonial que roza los límites de la crónica. Como en “Maracay 12 en
punto”, de Caminatas: “La policía se va del área comercial, / hombres y
mujeres van guindados en la patrulla, / llevan en sus bocas abundantes
carcajadas / y un sabor a pulpa de duraznos / que le fueron decomisados a
un niño”. El poeta ha descubierto ya las grandes preguntas en el fragor
cotidiano de la ciudad que lo cobija y, al mismo tiempo, lo repudia. Así
dirá en “Chanchullo”, de Saldadías: “Qué jefe de ciudad puede querer al
poeta / si éste no lo admira ni le importan los desinflados chistes / en
los medios de comunicación. (...) Por eso ciudad, patrón y poeta, / en
estas lides no pueden tolerarse, / a menos que el peor desaparezca”. Y así
en “Oh ciudad”, del mismo libro: “Ciudad jardín; / tibia, / de acuosas
moralejas. (...) Aquí nace y muere la rabia, / el ladrón legisla, / impone
moral y condena”.
Esto es más evidente en Medio mes más..., donde la poesía de Fernández se
vuelve a ratos narrativa, para servir de herramienta utilitaria que le
permita al autor contar un hecho concreto: un período internado en un
hospital al que es llevado de urgencia por dos poetas amigos, una vivencia
atroz pero invaluable que le forzará a sobreponerse al obstáculo de sus
propias dolencias: “Quiero escribir o reescribir lo vivido / y lo perdido.
Pero... fastidio”. Pacientes que comparten por unas horas el cubículo en el
que atienden al poeta, pasan dejando su huella en el libro. Ancianos,
mujeres, hombres “llenos de gritos” de cuyo destino, aunque llegue a
dudarlo, logrará él salvarse: “La junta médica se reunirá / para discutir
el caso. / A mi alrededor la muerte / afanosa recoge su cosecha”.
Su último libro muestra una poesía más alegre y desenfadada. El arco de
triunfo de la tarde parece a ratos un libro para niños (está dedicado, de
hecho, a la hija del poeta, Rosa Amazonia), como en su poema inicial: “Esta
hoja de papel blanco / sin aparente atributo / pudo haber sido un
desperdicio / mas tirado por la calle / y no lugar privilegiado / donde
ahora flamea un POEMA / en todos los colores / para los niños del mundo”.
Los objetos cobran vida como en la mente de un niño, pero con actitudes
espoleadas por el maduro poeta: “Avergonzada frente al niño / que compró un
helado / con un billete de cinco mil, / la monedita se paró de canto / para
esconder la cara”. Se trata de una poesía más alegre, que celebra la vida y
el poder de la metáfora.
El origen de este libro es, como ya explicamos, un homenaje. “Casi todos
los que empezamos en Mucuglifo hemos publicado en este fondo editorial”,
explica Gonzalo Fragui en el prólogo. “Erasmo no lo había hecho. Por eso,
quisimos recopilar en un solo libro toda su obra poética, valga decir, su
vida”.
Por otro lado, continúa Fragui, la publicación de esta antología pretende
también ser un acto de agradecimiento hacia el poeta. “Agradecerle sus
peleas con los gobiernos, con las modas, con los policías, con los papeles
literarios, con las burocracias. Agradecerle al poeta sus enseñanzas,
agradecerle su falta de método y de sistema, porque el poeta enseña sin el
fastidio del facilitador, del tallerista, del funcionario. Agradecerle al
poeta su bondad y su rabia, porque no hay poeta fácil. El poeta a veces
también enseña pero los dientes”.
|||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN |||||||||||||||||||||||||||||
=== Contacto con Isaac Chocrón ============================================
2 de julio de 2008
Hola,
¡es increíble!, pero al abrir Letralia me encuentro con un reportaje de
Isaac Chocrón. Yo tengo unos escritos para él de mi hermana María Lorena
Arena Ramírez. Los encontré dentro de sus documentos hace 2 meses. Ella
falleció el 16 de marzo de 2005. Fue su alumna en la UCV.
Le pedí a Dios cumplir con ese cometido de entregárselos. Les ruego que si
logran comunicarse con él, me dieran su correo electrónico.
Gracias de antemano por lo que hagan por mí.
Bruna Arena R.
brunarena@...
||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM |||||||||||||||||||||||||||
“En las universidades existe siempre el peligro de que la literatura deje
de ser lo que es —la manera más entrañable de habla— para volverse objeto
de estudio, algo que será viviseccionado en lugar de ser vivido”.
Rafael Cadenas, en Obra entera, prosa y poesía (2002).
=== Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================
Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en
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puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a
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Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 21 de julio de 2008
Jorge Gómez Jiménez
http://jorgeletralia.blogsome.com
Editor de Letralia, Tierra de Letras • http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 189
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
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~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 16 de junio de 2008
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
Hablador melodramático. / Remesar sideral. / Venezuela | Breves
en corto. / Nueva mancha. / El forastero Kurapel. / Peña |
y las magnolias. / Abre la quinta Casa de Citas. / La |
esperanza de Sánchez Lecuna. / Narradores en Buga. |
|
Emitido fallo del Concurso Bonaventuriano de Poesía y | Noticias
Cuento Corto. / Julio Pesina gana el Premio Binacional |
De Novela Joven. / Embajada de Argentina en México |
homenajeó a Juan Gelman. / El poeta José Agudo recibe el |
premio Juan Ramón Jiménez. / Gustavo Guerrero presentó |
en Madrid antología de poetas venezolanos. / Poeta |
Victoriano Crémer, de 100 años, gana el premio Gil de |
Biedma. / Poeta uruguaya Idea Vilariño hospitalizada por |
infección respiratoria. / Encuentran primer borrador de |
novela de Carlos Luis Fallas. / Potencial |
cinematográfico del Quijote analizó Villanueva en la |
RAE. / Cómic, tebeo y jóvenes artistas expuestos en La |
Laguna. / Inicia actividades el Observatorio |
Iberoamericano del Derecho de Autor. / Fernández Retamar |
nuevo director de la Academia Cubana de la Lengua. / |
Exposición sobre Carmen Conde inauguran en Madrid. / |
Baltasar Porcel gana el Premi Sant Joan. / Archivos |
españoles podrán ser consultados en Internet. / |
Montevideo declaró ciudadano ilustre al escritor Eduardo |
Galeano. / Falleció el escritor español Juan Manuel |
González. / Editores españoles se oponen al préstamo de |
libros. / Dictarán en Argentina diplomado en periodismo |
de artes y espectáculos. / Editorial Alfa pone en marcha |
su ciclo de foros “Ideas en Obra”. / Curso de |
postproducción para jóvenes cineastas dictarán en |
México. / Literatura de Centroamérica será analizada en |
Filgua. / Festival de Novela Policiaca “Getafe Negro” |
realizarán en octubre. |
|
Corriente-Alterna.net. / Sedice.com. / Nuevo Mundo | Literatura
Mundos Nuevos. / Sociedad Argentina de Información. / | en Internet
Río Grande Review. / Casa Nacional de las Letras Andrés |
Bello. |
|
“Eugenio Montejo (1938-2008)”, Adolfo Castañón. / | Especial:
“Encuentro con Blas Coll”, Alberto Hernández. / “El | Adiós a
destino lo teje hasta la araña”, Leopoldo de Quevedo y | Eugenio
Monroy. / “Algunas palabras para Eugenio Montejo —in | Montejo
memoriam—”, Manuel Cabesa. / “Eugenio Montejo: la leve |
terredad del poema”, Rafael Rattia. |
|
“Soy leyenda”, Eduardo Balestena. / “La reina ‘hudú’ de | Artículos y
la literatura estadounidense: Zora Neale Hurston”, María | reportajes
Eugenia Sáez. / “El reino del sentimiento”, Dixon Moya. |
/ “Música y sexo en Nochebuena negra, de Juan Pablo |
Sojo”, Maimouna Sankhé Adebowale. / “Los sueños perdidos |
de Tabaco”, Juan Carlos Guardela Vásquez. / “Réplica a |
Joaquín Robles Zabala”, Marialcira Matute. / “Gustavo |
Tatis Guerra, He venido a ver las nubes: la poesía como |
ofrenda”, Rómulo Bustos Aguirre. / “De rastros, |
experiencias y viajes poéticos”, Alejandro Sebastiani |
Verlezza. |
|
Jorge Enrique Adoum: “Este país no tiene idea de lo que | Entrevistas
es una política cultural”, entrevista por Augusto |
Rodríguez. |
|
“Las poetas suicidas por mal de amores, arquetipo de ‘la | Sala de ensayo
amante rechazada’ ”, Rosol Botello. / “Homenaje a |
Heidegger. Pensar y poetizar”, Oscar Portela. |
|
“La pócima”, Carolina Meneses Columbié. / Poemas de | Letras
Marialicia Atencio Briñez. / “Otros andenes”, Juan Pérez |
Rosales. / Poemas de José Wan Díaz. / “Antelación”, |
Marcela Aguilar Morales. / Poemas de Andrew Bernal |
Trillos. / “El alarido del hip hop”, Ana María Manceda. |
/ Poemas de Miguel Aguado Miguel. / Dos relatos de |
Ulisses Paniagua. / “Sistema de tarjetas perforadas”, |
Gustavo Adolfo Becerra. / “La mujer perfecta”, Severo |
Insausti. / “Caronte”, Sandra Becerril. / Tres relatos |
de Adriana Lis Maggio. / “Poemas ásperos y oscuros” |
(extractos), María Cristina Solaeche. / Cuentos breves |
de Homero Carvalho Oliva. / Poemas de Liliana Celiz. |
|
“La huella del bisonte”, Héctor Torres. / “Misión | El regreso
mujer”, Myrtha Trujillo. | del caracol
|
Mario Méndez Bejarano. | Post Scriptum
|
===========================================================================
HABLEMOS..., de Octavio Santana Suárez
Redactado a la manera de los clásicos de la filosofía, en el estilo
característico del español Octavio Santana Suárez, Hablemos... dibuja
diversas reflexiones sobre los grandes temas de siempre.
“Un inmenso poema del pensamiento”. Antonio Núñez Ordóñez.
Léelo en Editorial Letralia: www.letralia.com/ed_let/hablemos
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
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||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Hablador melodramático. Ya está en línea el número 15 de la revista virtual
de literatura El Hablador, dedicada a la memoria del escritor peruano José
B. Adolph, y que además de sus acostumbradas secciones de Debate, Estudios,
Otros Habladores (entrevistas) y Reseñas, incluye un completo dossier sobre
el melodrama latinoamericano. La estudiosa peruana Rocío Quispe-Agnoli,
autora de un libro sobre Felipe Guamán Poma de Ayala, revela precisamente
los vericuetos de la telenovela contemporánea y su relación con la catarsis
del espectador, hecho que demuestra la vigencia del melodrama; el dossier
ofrece también un estudio del crítico y escritor peruano Alejandro Susti
sobre la presencia del tango en la obra de Borges y otro de la
investigadora venezolana Adlin de Jesús Prieto sobre el bolero en el
novelista cubano Guillermo Cabrera Infante. Artículos de Christian Elguera,
Elton Honores, Jaime Zapata Fajardo, Johnny Cevallos, Richardo Geerson
Parra, Jesús Martínez Mogrovejo, Gabriela McEvoy, Fabio Vélez y Gisene
Santana; poemas de Enrique Sánchez Hernani, José Picón, Pablo Salazar
Calderón, Jorge Alberto Collao, Néstor Málaga y John Cuéllar; relatos de
Claudia Salazar Jiménez, Raquel Morán, Elena de Yta, Daniel Alejandro
Gómez, Tomás V. Richards y Pedro E. Moreno-Vásquez; entrevistas al poeta
José Rosas Ribeyro, a la escritora chilena Diamela Eltit y al colombiano
Héctor Abad Faciolince, son algunos de los materiales con los que se
encontrará el lector al visitar la revista.
http://www.elhablador.com
Remesar sideral. El escritor venezolano Joseph Remesar acaba de publicar
The Space, una novela gráfica independiente titulada en español La fisura,
que viene a ser la primera novela gráfica bilingüe editada en Estados
Unidos. La obra describe la aventura de una nave experimental que se pierde
en una galaxia desconocida y que debe ser recuperada por William Pérez, un
ingeniero, pirata, cowboy, mercenario y poeta, todo en el marco de un
futuro en el que conceptos como hiperespacio e inteligencia artificial son
cotidianos, y en el que las naciones han perdido su sentido y el poder es
ejercido por vastas corporaciones. De 36 páginas y escrita por Remesar, La
fisura cuenta con ilustraciones de Javier Solar, edición de J. S. Earls y
cubierta de Humberto Ramos y Germán “Zio” Mora. La página web, una creación
de Declan Reck, tiene un avance del guión y muestras de la obra, así como
fondos de escritorio para descargar gratuitamente y enlaces a las librerías
virtuales donde puede ser adquirida.
http://www.josephremesar.com
Venezuela en corto. Hasta el 30 de junio se estará desarrollando en la Casa
Amèrica Catalunya, en Barcelona (España), el ciclo de cortometrajes
venezolanos Veve_08, que ofrece una muestra de la mejor cinematografía
venezolana contemporánea en el rubro del cine breve, todo bajo la
organización del Colectivo Transcharco, integrado por Aymara Arreaza, Eva
Deza, Sol García Galland y Zaida Trallero. Cuatro de los cinco lunes de
este mes, los asistentes pueden disfrutar tres cortos. La actividad se
inició el 2 de junio con la sesión “En torno al espacio público”, compuesta
por los cortos Pánico, de Hernán Jabés; El rincón de Venezuela, de Reyther
Ortega; La librería, también de Jabés, y Remoto, de Carlos Villegas; y este
9 de junio se presentó la sesión “Transformaciones urbanas” con los filmes
Parque Central, de Andrés Agusti; Dos ciudades, y La Pastora Resiste, ambas
de Jacobo Penzo. Para hoy está programada la sesión “Desencuentros”, con
los cortos Costurera, de Alexis Méndez Giner; Aprendiz, de Jorge Hernández
Aldana; Cáscaras, de Mariana Rondón; Struthio Mobildotone (avestruz
africano), de Andrés Agusti; Ella, de Alejandra Szeplaki, y Miguelina, de
Reyther Ortega. El lunes 30 se clausurará el ciclo con la sesión “La salsa
de Venezuela”, en la que serán presentados Descarga, de Iván Feo y Antonio
Llerandi; El afinque de Marín, de Jacobo Penzo, y El cine somos nosotros,
de Andrés Agusti. Todas las sesiones se inician a las 7 de la noche.
http://www.transcharco.org
Nueva mancha. El blog/revista La Mancha Literaria, el espacio de la
literatura hispánica, acaba de publicar un nuevo número. Este mes se
incluyen los textos “Empezar pronto”, del español Javier Sáez de Ibarra
(Vitoria, España, 1961); “Una de Jim Morrison”, del venezolano Israel
Centeno (Caracas, 1958); “Bandera Roja”, del español Ernesto Pérez Zúñiga
(Madrid, 1971); “Hamburguesa Trick”, del venezolano Juan Carlos Chirinos
(Valera, Trujillo, 1967); “Malestar”, del español Nicolás Melini (Santa
Cruz de La Palma, 1969), e “Historia de amor en Santiago de León de
Caracas”, del venezolano Juan Carlos Méndez Guédez (Barquisimeto,
Venezuela, 1967). De igual manera se encontrarán allí las habituales
secciones de ficción, reseñas y ensayo, junto con una selección de videos
sobre actividades literarias. En números anteriores de La Mancha Literaria,
es posible leer relatos de autores invitados de la talla de Alfredo Bryce
Echenique, José María Merino, Medardo Fraile, Fernando Iwasaki, Jorge
Eduardo Benavides, Blanca Riestra, José Balza, Anelio Rodríguez Concepción,
Ricardo Menéndez Salmón y Carlos Franz.
http://delamanchaliteraria.blogspot.com
El forastero Kurapel. El actor chileno Alberto Kurapel estará presentando
en Roma (Italia) su performance poético-musical “Cantos del forastero”, un
recorrido escénico performativo construido con coplas, canciones,
reflexiones, diapositivas y actuación, y cuya temática central es el
concepto del encuentro con el otro y su diversidad, a través de signos y
símbolos escénicos que, entretejidos con las canciones, tienen el objetivo
de generar en el espectador un conjunto de sentimientos y emociones del
imaginario colectivo, de la memoria histórica, realidades, heridas y
sueños. Pobreza, desigualdad, las esperanzas de un pueblo, sus
desaparecidos políticos, torturados y exiliados, el saqueo de las riquezas
naturales latinoamericanas, la soledad, la necesidad de recordar y
continuar construyendo una sociedad más justa y libre son algunos de los
temas abordados por el performance. Kurapel es cantautor, poeta,
dramaturgo, actor, director y artista interdisciplinario. Fue invitado a la
Bienal de Venecia en 2003 con su obra de teatro Inesperanzas, y en 2001
ganó el Premio de Teatro del Consejo del Libro de su país. Su presentación
en la capital italiana es posible gracias al auspicio del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Chile y al patrocinio de la Agregaduría Cultural
de Chile en Italia. La cita es mañana martes 17 de junio, a las 7 de la
noche, en el Instituto Ítalo Latino Americano (IILA), ubicado en el Palazzo
Santa Croce, Piazza Cairoli, 3.
http://www.iila.org
Peña y las magnolias. Este martes 17 a las 6:30 de la tarde será
presentado, en el Centro Cuesta del Libro (Avenida Abraham Lincoln esquina
27 de Febrero; Santo Domingo, República Dominicana), el poemario Suicidio
en el País de las Magnolias, del escritor dominicano José Alejandro Peña.
La presentación del noveno poemario de Peña estará bajo la mirada crítica
del prestigioso y aclamado escritor, también dominicano, Diógenes Céspedes.
La maestría de ceremonia estará a cargo de Verónica Sención y el acto
contará con la presencia del destacado poeta Leopoldo Minaya, autor del
prólogo. José Alejandro Peña nació en Santo Domingo (1964) y reside en
Estados Unidos desde 1995. Es fundador de Ediciones El Salvaje Refinado
(http://www.esrefinado.net) y la revista de poesía en inglés The Refined
Savage (http:www.trs-pr.com), así como de la Sociedad Internacional de
Escritores (http://www.soines.us), en 2006. Desde 2003 dirige la revista de
poesía en español Paradoja (http://www.paradoja.org). Ha publicado, entre
otros, los poemarios Iniciación final (1984), Pasar de sombra (1989), Estoy
frente a ti, niña terrible (1994), Blasfemias de la flauta (1999),
Tomorrow, The Paradise (2001), Mañana, el Paraíso (2002), La vigilia de
todas las islas (2004), y El fantasma de Broadway Street y otros poemas
(2002).
http://www.joalpe.net
Abre la quinta Casa de Citas. Este jueves 19 a las 7:30 de la noche será
presentado el número 5 de la revista Casa de Citas durante una velada en el
Auditorio Dai Hall del Centro Cultural Peruano-Japonés
(http://www.apj.org.pe), en la avenida Gregorio Escobedo 803 (Residencial
San Felipe, Jesús María), en Lima. Este número, como indicamos en nuestra
edición 188 (http://www.letralia.com/188/0601casadecitas.htm), está
dedicado a la migración. En la presentación participarán el grupo de fusión
“electrocumbiafrojazz” Radiohuayco, y el destacado investigador Santiago
Alfaro. Además, se proyectará el documental distribuido por el grupo
Chaski, Apu Oncoy, una voz, un sueño en los Andes, del director Víctor
Ñahui. La entrada es libre y la capacidad limitada. La revista cuesta 12
soles y puede adquirirse en las principales librerías de Lima: Librería
PUCP, Ksa Tomada, La Casa Verde, El Virrey y La Familia.
La esperanza de Sánchez Lecuna. El próximo jueves 19 de junio a las 7 de la
noche será presentado el libro Memorias de la esperanza, del escritor
venezolano José Sánchez Lecuna. Publicado por el sello Alfa, el libro narra
la historia de Sixto, el Patriarca de una estirpe ancestral de la
legendaria aldea de Tintorero, testigo del Bien y del Mal. Miles de años
transcurren en un parpadear, y así también las alegrías y las penas de los
hombres que irán sembrando la tierra con sus gestos y sus palabras,
concibiendo una cultura. Sánchez Lecuna es licenciado en letras y magíster
en Letras por la Universidad de Burdeos, y doctor en letras por la
Universidad de París. Es profesor de literatura occidental y francesa en la
Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela y docente de
mitología medieval y análisis de imágenes y arquetipos en textos literarios
en el Centro de Estudios Junguianos de Caracas. La cita es en la Librería
Alejandría II, en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, en Caracas.
http://www.editorial-alfa.com
Narradores en Buga. Hasta el próximo lunes 30 de junio es posible enviar
postulaciones al II Encuentro de Narradores Orales de la Edad Dorada y al
XXII Encuentro de Contadores de Historias y Leyendas, eventos que se
celebrarán en Buga (Valle del Cauca, Colombia). Los narradores de la edad
dorada se verán las caras en esta ciudad entre el 27 y el 28 de agosto,
mientras que los de historias y leyendas lo harán entre el 2 y el 9 de
noviembre. En el primer encuentro participarán los buenos conversadores de
al menos sesenta años. Los interesados deberán enviar una muestra de audio,
en formato CD o casete, en buenas condiciones de sonido, con un relato de
algún hecho que hayan escuchado o del cual hayan sido testigos, relacionado
con sucesos políticos y sociales, sin importar que estén involucrados
duendes, brujas, viuditas, madremontes, patasolas, guacas, entierros,
fantasmas, etc. Los envíos deben hacerse a la dirección de la Fundación
Cultural El Grupo, en el número 6-57 de la calle 4 de Buga. Para participar
en el segundo encuentro es preciso enviar una muestra en formato .mp3 a
bugahistorias@... (también se recibirán por vía postal a la
dirección antes mencionada) con una leyenda, una historia infantil, una
popular o una de terror del país o región del participante. En ambos casos,
cada muestra debe estar acompañada de una síntesis biográfica del
participante.
http://www.bugahistorias.org
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electrónico a breves@....
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|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Emitido fallo del Concurso Bonaventuriano de Poesía y Cuento Corto
El pasado 18 de abril fue emitido el veredicto del IV Concurso Literario
Bonaventuriano de Poesía y Cuento Corto, convocado por la Universidad de
San Buenaventura Cali en su tricentenario y dotado con 1 millón de pesos
colombianos, y que dio como ganadores al escritor mexicano Omar Alberto
Santos Balán, en la categoría poesía, por su obra A veces los muertos, y a
la cubana Marcelina Gracia Moreno, en cuento corto, por su trabajo
“Restos”.
El jurado, integrado por Adela Guerrero Collazos, Gustavo Adolfo Aragón
Holguín y Pedro Mario López Delgado, concordó por unanimidad en la alta
calidad de los trabajos presentados al concurso por los 562 participantes
de 16 países: Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Ecuador, Colombia,
Venezuela, Panamá, Cuba, México, Estados Unidos, Portugal, España, Francia
y Suiza.
En poesía se otorgó también un segundo premio a Sobrevivencias del humo,
del cubano Geovannys Manso Sedán, y un tercero a Poemas hallados en un
tren, del chileno Álvaro Ruiz Fernández. En cuento corto recibieron el
segundo y tercer premio los textos “Catarsis del Minotauro”, del colombiano
Humberto Jarrin, y “Preceptos”, de la cubana Marvelis Marrero Fleites.
Además se concedieron menciones especiales, en poesía, a los poemarios
Aunque me pierda todo, del colombiano Juan Alberto Rivera Gallego; Hacia un
país de lágrimas sin nombre, de la argentina María del Mar Estrella; El
taller de Leonardo, del argentino Mario Sampaolesi
(http://www.letralia.com/firmas/sampaolesimario.htm), Como un oleaje, de la
cubana Déborah García Morales; Brevario de amor oscuro, del colombiano
Humberto Jarrin; Desde mis letras el primer texto, de la argentina Silvina
Gabriela Sánchez; La fe, del cubano Frank Vaicel Castel González; De los
que se han ido pero siguen presentes, del paraguayo Francisco Hilario
Saavedra Barrios; Postales del naufragio, del cubano Alfredo León Barceló,
y Lete, de la argentina Amelia Arellano.
En cuento corto se concedió una mención especial a Oriana Ruiz por ser la
más joven participante del concurso, con 13 años, y menciones especiales a
“El que deambula la tierra”, de la colombiana Amparo Ramírez Vásquez;
“Decreto”, del colombiano Fernando Alarcón Alarcón; “Tradición”, del
colombiano Harold Ruiz Paz; “Los movimientos”, del colombiano Francisco
José Vidal; “Los silencios del sonido”, del uruguayo Santiago Pereira
Campos; “Los escritores”, del colombiano J. Winston Espejo M.; “Baños
públicos”, del colombiano Fabián Mauricio Martínez González; “Espejos”, del
argentino H. Walter Cazenave; “Alguien más dentro de uno”, del cubano
Saturnino Rodríguez Riverón; “Presagio”, del colombiano Raúl Sánchez
Acosta, y “Por qué se desnuda el señor Paphadopulos”, del colombiano Julián
Enríquez Quintero.
*** Julio Pesina gana el Premio Binacional de Novela Joven
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta,
http://www.conaculta.gob.mx), a través del Centro Cultural Tijuana (Cecut,
http://www.cecut.gob.mx) y el Programa Cultural Tierra Adentro
(http://www.conaculta.gob.mx/tierra/fondo.html), informaron el pasado 30 de
mayo que el escritor mexicano Julio Pesina, de Ciudad Victoria
(Tamaulipas), es el ganador del Premio Binacional de Novela Joven Frontera
de Palabras/Border of Words 2007-2008 por la obra Culpable de nada.
El jurado, integrado por Daniel Sada, Mario Bellatin y Francisco Rebolledo,
decidió otorgar este premio por unanimidad a la obra de Pesina, presentada
bajo el seudónimo Mill K. Rhas, “por mantener de principio a fin la unidad
dramática, con un lenguaje vigoroso que crea una visión original de una
realidad en constante transformación”. Fue concedida asimismo una mención
honorífica al trabajo Rhyme & Reason, firmado con el seudónimo Guadalupe
Reyes.
El premio es una iniciativa cultural dirigida a escritores mexicanos de
hasta 35 años que residen en los estados fronterizos de Baja California,
Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, y en entidades de la
Unión Americana como California, Texas, Arizona y Nuevo México.
Esta convocatoria anual, que emiten conjuntamente el Cecut y el Programa
Cultural Tierra Adentro, busca fortalecer la interacción cultural en ambos
lados de la frontera y crear un espacio de difusión de la narrativa que se
escribe en la región fronteriza México-Estados Unidos.
En años anteriores han ganado este premio Isabel Velásquez, originaria de
Ensenada, Baja California, y residente de Nuevo México; Jesús Alvarado,
originario de Durango y residente de Nuevo México; Yuri Herrera, originario
de Pachuca, Hidalgo, y residente de San Francisco, California; Moisés
Zamora, originario de Zapopan, Jalisco, y residente de Los Ángeles,
California; César Silva Márquez, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, y
Álbaro Sandoval Medina, originario de Culiacán, Sinaloa.
Pesina nació en 1973 en Ciudad Victoria y es licenciado en ciencias de la
educación con especialidad en ciencias químico-biológicas. En 2002 obtuvo
el Premio Nacional de Cuento Joven “Julio Torri” con el libro Que los
muertos vivan en paz (FETA, 2003).
Ha sido incluido en las antologías Novísimos cuentos de la república
mexicana (FETA, 2005) y Perros de agua, nuevas voces desde el sur de
Tamaulipas (Editorial Miguel Ángel Porrúa-Gobierno Municipal de Tampico,
2007), así como en las memorias Festival internacional Letras del Mundo en
Tamaulipas (Gobierno de Tamaulipas, 2005) y XIII Premio de Cuento Carmen
Báez, selección nacional (Colectivo Artístico Morelia-Secretaría de
Educación de Michoacán, 2006).
El autor es también becario del programa Jóvenes Creadores, del Fondo
Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca, http://fonca.conaculta.gob.mx)
2007-2008, en la especialidad de novela. Su libro Textos insumisos (ITCA)
apareció en marzo de 2008. Textos suyos pueden leerse en su blog,
Pesimismos (http://juliopesina.blogspot.com).
Fuente: Conaculta
*** Embajada de Argentina en México homenajeó a Juan Gelman
A 50 días de haber obtenido el Premio Cervantes 2007 de manos del rey Juan
Carlos, de España, el poeta argentino Juan Gelman recibió el pasado lunes 2
de junio un reconocimiento de la Embajada de Argentina en México, cuyo
titular, Jorge Raúl Yoma, felicitó al poeta y periodista argentino por
haber obtenido el máximo galardón de las letras españolas.
“Don Juan, permítanos darle una mínima parte del enorme reconocimiento que
las letras, que la literatura y que la poesía latinoamericana le deben”,
dijo el diplomático. Yoma indicó que con el galardón obtenido, Gelman se
suma a la lista de autores argentinos que han recibido el premio literario
más importante en lengua castellana, acompañando a Jorge Luis Borges
(1899-1986), Adolfo Bioy Casares (1914-1999) y Ernesto Sábato (1911).
“Juan (Gelman) es un hombre que además de su trayectoria poética, transmite
en su poesía lo que significan las luchas en los sectores más humildes de
la Argentina. Dolor de las madres que vieron desaparecer a sus hijos
durante la dictadura militar de los años 70, él mismo fue víctima de aquel
régimen con la desaparición de su hijo. Gelman es un símbolo de las letras
latinoamericanas”, expresó.
Por su parte, gobernadores de las provincias argentinas San Juan y Mendoza,
José Luis Gioja y Celso Alejandro Jaque, respectivamente, lo elogiaron y le
entregaron una cigarrera de plata, realizada por artesanos michoacanos, una
colección de música argentina y tres libros de poesía.
Al tomar la palabra, el poeta agradeció a los gobernadores, así como a las
más de 150 personas entre invitados especiales y argentinos radicados en
México, y calificó al embajador Yoma como “un infatigable impulsor de las
relaciones argentino-mexicanas, y de infatigables homenajes”.
“En realidad, más que un homenaje a mi persona, siento que es un homenaje a
la poesía y eso me conmueve”, dijo el laureado escritor.
Fuente: Notimex
*** El poeta José Agudo recibe el premio Juan Ramón Jiménez
El Monasterio de Santa Clara de Moguer acogió el pasado martes 3 de junio
la entrega del Premio de Poesía Juan Ramón Jiménez 2008, cuyo ganador fue
el poeta barcelonés José Agudo por la obra Esta frágil cadencia, en el
marco del acto de celebración del cincuentenario de la muerte del premio
Nobel 1956, presidido por Petronila Guerrero, presidenta de la Diputación
(http://www.diphuelva.es).
Entre los invitados al acto estuvieron la representante de los herederos de
Zenobia y Juan Ramón Jiménez, Carmen Hernández Pinzón, y la rectora de la
Universidad de Puerto Rico (http://www.upr.edu), Gladys Escalona de Motta,
además de una nutrida representación del mundo de la cultura y de la
sociedad onubense.
Esta frágil cadencia fue elegida como la ganadora de este año del Premio
Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez por unanimidad de todos los
miembros del jurado, presidido en esta ocasión por Ricardo Senabre. El año
pasado el ganador fue Iván Cabrera Cartaya, un joven de 27 años natural de
Taroconte (Santa Cruz de Tenerife) con la obra Cariátides 2001-2005. El
premio está dotado con 12.000 euros y la publicación de la obra ganadora.
Agudo trabaja en la actualidad como funcionario en la Fiscalía del Tribunal
Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Formado en la escuela bajo la
influencia de clásicos de la literatura, como la Generación del 27 y del
36, sería muy influenciado por la lectura de Jaime Gil de Biedma. Fue
cofundador de la revista de arte y literatura Alisma (Barcelona, 1977). En
1980 fue premiado en el IV Concurso de Poesía de Primavera de Palma de
Mallorca por su poemario Fragmentos de una noche oscura, y en 1993 recibió
el XII Certamen de Poesía Federico García Lorca por Diario apócrifo de
Jonás. También ha sido incluido en la Antología de poetas catalanes en
castellano (1980-2003). Por Vivir Aquí, edición de Manuel Rico.
Fuente: Huelva Información
*** Gustavo Guerrero presentó en Madrid antología de poetas venezolanos
Con la nota amarga de la muerte del poeta Eugenio Montejo, el pasado 6 de
junio fue presentada en la Feria del Libro de Madrid
(http://www.ferialibromadrid.com) la antología poética Conversación con la
intemperie (Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores), que incluye textos del
autor fallecido y de otros cinco destacados poetas venezolanos: José
Antonio Ramos Sucre, Vicente Gerbasi, Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas y
Guillermo Sucre.
El poeta, crítico y profesor de literatura en París, Gustavo Guerrero,
encargado de seleccionar los autores y de prologar el libro, lamentó la
coincidencia de la presentación con la muerte de Montejo, de quien recordó
el título con el que solía reconocérsele: “el príncipe de la poesía
venezolana”. Destacó, además, que el libro tiene el objetivo de ofrecer
“una visión más honda” de la poesía venezolana, y “dialoga con la obra de
Montejo de principio a fin”, ya que el autor fallecido “es más que una
referencia, es una voz indispensable”.
“Además, fue uno de mis mejores amigos y para mí ha sido durísimo recibir
esta noticia hoy, cuando presentamos esta antología que se concibe en torno
a Eugenio Montejo”, añadió Guerrero, quien se declaró emocionado pues
trabajó con Montejo —“en un diálogo permanente”— para escoger los textos
del libro. De cada autor se han recogido cien poemas, lo que permitirá a
los lectores tener una perspectiva profunda de cada uno.
Los seis poetas reunidos en la antología nacieron entre 1890 y 1933, y
tienen en común su fuerte personalidad poética, algo que dificulta la tarea
de vincularlos a grupos, corrientes o escuelas. Según Guerrero, la
antología responde al deseo de proponer a los lectores “menos poetas y más
texto, frente a las antologías generales que proponen demasiados poetas y
demasiado texto”. En este sentido, reconoció que ha sido “delicado” hacer
la selección de sólo seis poetas, de los que se presentan un centenar de
poemas”.
De Ramos Sucre (1890-1930) dijo que es “el raro entre los raros en la
poesía en lengua española”, un autor que “reescribe el español a partir del
latín y se fija en un paisaje fantasmático que procede del mundo gótico y
del mundo simbolista, y al que un estudiante me definió como el Tim Burton
de la poesía moderna”.
Gerbasi (1913-1992), destacó, “escribió un libro excepcional, Mi padre, el
inmigrante, una empresa hermosísima de identificación entre padre e hijo y
de reconocimiento de lo que fue la inmigración y la formación de la cultura
venezolana en el siglo XX”.
Sánchez Peláez (1922-2003), explicó, es “la erótica de las palabras, un
hijo del grupo Mandrágora de Chile para quien escribir es poner a las
palabras a frotarse unas con otras, ponerlas a hacer el amor, en una poesía
llena y manejada por el deseo”.
Cadenas (1930), continuó, “es el poeta ético, el hombre que ha llevado el
existencialismo a la poesía y ha traído la honestidad y la autenticidad,
para quien hay que hacer poesía a partir de esa frontera en la que ya el
texto no es poético”.
De Sucre (1933) dijo que “es la lucidez y el esplendor; la lucidez porque
es el poeta más critico de toda la selección, el que esboza más claramente
su crítica del lenguaje y de los límites del lenguaje, sin cesar de aspirar
a un cierto esplendor de la palabra, para que la palabra recupere una
plenitud perdida”.
Por último, añadió sobre Montejo (1938-2008) que “es una de las grandes
voces del neolirismo en lengua española y, sin duda, un poeta de sutiles y
muy profundas emociones, un hombre capaz de suscitar la verdad de la
emoción”.
Guerrero denunció “la dificultad con que se están confrontando cada vez más
los escritores que no pertenecen a la corriente del gobierno para encontrar
la posibilidad de editar allí, lo que está llevando a muchos escritores a
escribir fuera de Venezuela”.
Frente a esta situación, manifestó el crítico, “Montejo siempre dijo que la
poesía venezolana es una buena muestra de que en Venezuela, a diferencia de
lo que ocurre hoy con los políticos que están en el gobierno, se sabe
utilizar también la palabra y la lengua castellana con gran dignidad”.
Guerrero fue el reciente ganador del XXXVI Premio Anagrama de Ensayo,
dotado con 8.000 euros, con Historia de un encargo: La catira de Camilo
José Cela; literatura, ideología y diplomacia en tiempos de la hispanidad,
escogida por mayoría entre las 97 obras originales presentadas por un
jurado compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de
Ventós, Fernando Savater, Vicente Verdú y el editor Jorge Herralde.
Fuentes: EFE • El Cultural
*** Poeta Victoriano Crémer, de 100 años, gana el premio Gil de Biedma
El centenario escritor Victoriano Crémer (Burgos, 1907) obtuvo el pasado 6
de junio el XVIII Premio de Poesía en memoria de Jaime Gil de Biedma con el
poemario titulado El último jinete, donde el autor asegura que ha querido
matizar toda su obra anterior.
El director de la Real Academia Española de la Lengua (RAE,
http://www.rae.es) y miembro del jurado, Víctor García de la Concha,
manifestó que se trata de “un libro lleno de emoción, escrito desde la
última vuelta del camino, un repaso a la vida, pero con la misma actitud
apasionada de los primeros libros de Crémer”.
Emocionado al recibir la noticia, Crémer confesó que no sabía muy bien qué
obra era la galardonada, quizá confuso por los nervios y porque el libro se
lo había dado a leer a un amigo y fue éste quien lo presentó al galardón,
convocado por la Diputación de Segovia (http://www.dipsegovia.es).
El poeta, afincado en León desde su niñez, explicó que el libro es “un
intento de mejorar mi obra anterior, por todos los procedimientos, de
matizarla, porque estaba hecha en la línea de la desesperación y del
desánimo”.
Dotado con 10.000 euros, además del primer premio se entregarán sendos
accésit de 3.000 euros, concedidos por el Ayuntamiento de Segovia
(http://www.segovia.es) y la Junta de Castilla y León (http://www.jcyl.es)
a los trabajos Bajo la alfombra, de Ángeles Mora, y La chica de la bolsa de
peces de colores, de Eduardo Fraile.
García de la Concha aseguró que no tuvo duda de que la obra que estaba
leyendo como finalista era de Victoriano Crémer porque había utilizado la
misma máquina de escribir que la que empleaba en los años cincuenta.
Asimismo, confesó que también había reconocido la voz del poeta, “la misma
de siempre, pero decantada con la sabiduría que se adquiere por el paso de
los años, cargada intensamente de emoción. Es de lo mejor que ha escrito”.
El director de la RAE recordó cómo en aquella época Crémer estableció
contacto con el grupo de poetas que realizaban la revista Espadaña, de gran
compromiso social, en plena posguerra, y de la cual llegó a ser director, y
capitalizada en torno a Antonio González de Lama y Eugenio de Nora.
Antonio Colinas, otro de los jueces, indicó que el libro “pone de relieve
una humanidad sorprendente, porque es de tono amargo pero hecho con gran
lucidez”. José María Muñoz Quirós afirmó alegrarse de que el premio se haya
quedado en Castilla y León, y Juan Manuel de Prada explicó que se trata de
un hito en la historia de la literatura española porque se va a publicar la
obra cuando su autor está vivo, con más de cien años.
Prada consideró que el poemario “está lleno de verdad, escrito desde la
atalaya de la senectud, pero extraordinariamente vital, lleno de vida a
borbotones, con deseo de seguir apurando la vida con intensidad”.
Fuente: Diario de León
*** Poeta uruguaya Idea Vilariño hospitalizada por infección respiratoria
La poeta uruguaya Idea Vilariño, de 87 años, fue internada el pasado 6 de
junio en el piso siete del Sanatorio Uno, de Montevideo debido a una
infección respiratoria, donde evoluciona positivamente aunque permanecerá
internada unos días.
La escritora “está estabilizada y con buena evolución” pero “es conveniente
mantenerla unos días en internación por su edad y problemas previos de
salud”, afirmó el doctor Álvaro Díaz, médico de piso del sanatorio Casmu,
quien precisó que la poeta, nacida el 18 de agosto de 1920, “sufre una
enfermedad asmática severa y tiene una gripe” y agregó que está siendo
tratada con medicamentos para esa afección.
Ya no hay infección y tampoco tiene fiebre, pero “la situación clínica no
es buena, ya que los efectos en el organismo se mantienen”, declaró una
fuente médica. Por esto “no mejoró lo que se esperaba y no se le dio el
alta”.
Premio Nacional de Literatura 1996, Vilariño es poeta, crítica de
literatura, compositora, traductora y educadora. Se inició en las letras
con un cuaderno, La suplicante, en 1945, y entre sus obras posteriores se
destacan Pobre mundo, Nocturnos y No.
Pertenece al grupo de escritores de la denominada “Generación del 45”, en
la que se ubican también el ya desaparecido Juan Carlos Onetti (1909-1994)
y Mario Benedetti, también de 87 años y de salud quebrantada este año en el
que ya ha sido hospitalizado tres veces.
Entre otros reconocimientos, en 1987 la poeta obtuvo el Premio a la Labor
Intelectual “José Enrique Rodó” otorgado por la Intendencia Municipal de
Montevideo (http://www.montevideo.gub.uy), y en 1994 recibió la medalla
“Haydée Santamaría”.
Fuentes: Ansa • El País
*** Encuentran primer borrador de novela de Carlos Luis Fallas
El primer borrador de la novela Mamita Yunai, del escritor costarricense
Carlos Luis Fallas (Califa; 1909-1966), fue encontrado recientemente en la
Biblioteca Nacional de ese país, en San José, según anunció Margarita
Rojas, directora del Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi,
http://www.mcjdcr.go.cr/sistema_bibliotecas/index.html), quien confirmó que
esta versión es anterior a cualquier otra publicación que se haya hecho de
esa obra, previa incluso a las publicaciones que se hicieron por entregas
en el periódico comunista El Trabajo.
Mamita Yunai se publicó por primera vez como libro en 1941. En su novela,
Califa —de cuyo nacimiento se cumplirá un siglo en enero de 2009— expone
abiertas denuncias contra las denigrantes condiciones que enfrentaban los
trabajadores en las fincas bananeras de la compañía United Fruit Company,
en la provincia de Limón.
El borrador hallado en la Biblioteca Nacional está completo, escrito a
máquina y contiene correcciones de puño y letra del autor. “Aquí, en las
últimas páginas, puede verse cómo se le acabó la tinta azul y terminó
escribiendo con tinta roja”, manifestó Rojas.
A pesar de su antigüedad y de las condiciones adversas de humedad que
caracterizan a nuestro país, el estado general del documento es
satisfactorio. “El texto está completo y hallamos las hojas de papel
periódico unidas con tachuelas de zapatero. Es interesante porque ese era
el oficio de Fallas”, puntualizó la funcionaria.
Sin embargo, el texto fue enviado al taller de restauración de la
Biblioteca Nacional para hacerle algunas reparaciones y dejarlo como nuevo.
Allí un equipo de especialistas, coordinado por Fernando Gutiérrez, se
dedicó durante dos semanas a reparar los daños que tenía el manuscrito.
De acuerdo con Gutiérrez, el deterioro del documento era mínimo. Las
páginas estaban amarillentas por el paso del tiempo, pero las letras son
perfectamente legibles. “Primero tuvimos que desprender con mucho cuidado
las 12 tachuelas con que venían unidas las páginas. Algunas hojas tenían
pequeñas rasgaduras que se corrigieron con injertos de papel japonés.
Además, se les hizo un lavado a las hojas con jabón neutro para hidratarlas
un poco”, detalló el experto.
La parte más deteriorada era la cubierta y el equipo se encargó de
reconstruir una pasta nueva uniendo cada uno de los fragmentos. También se
le aplicó una costura nueva para unir las páginas. Finalmente, se
confeccionó un estuche especial para guardar el documento y protegerlo
mientras se exhibe al público.
Una vez restaurado, el documento se convertirá a formato digital para poder
colocarlo en Internet al alcance del público.
De acuerdo con la directora del Sinabi, la Biblioteca Nacional abrirá
próximamente una sala de libros antiguos para exhibir otros interesantes
ejemplares que atesora esa institución.
Fuente: Nación
*** Potencial cinematográfico del Quijote analizó Villanueva en la RAE
El filólogo español Darío Villanueva (Villalba, Lugo, 1950) demostró el
pasado 8 de junio, en su discurso de ingreso a la Real Academia Española
(RAE, http://www.rae.es), “el gran potencial cinematográfico” que encierra
el Quijote, ese clásico entre los clásicos por su forma de reflejar la
condición humana y que constituye “una auténtica apoteosis de los
sentidos”.
El tema elegido por Villanueva supone toda una novedad en la innumerable
bibliografía del Quijote, dado que el carácter precinematográfico de la
novela de Cervantes no había sido estudiado hasta ahora, a diferencia de lo
que ocurre con escritores anteriores a la invención del cine, como Virgilio
o como Shakespeare, definido como un verdadero “precursor del cinema”.
El experto en teoría de la literatura rindió así homenaje a Cervantes con
su discurso titulado “El Quijote antes del cinema”, y lo equiparaba al
genial dramaturgo inglés en un largo discurso de 180 páginas (de las cuales
leyó un resumen de unas 20), en el que además elogió varias veces a
Francisco Ayala, pionero en España del ensayo cinematográfico con
Indagación del cinema, publicado en 1929, y uno de los académicos que
propusieron su candidatura junto con Luis Goytisolo y Guillermo Rojo.
En la ceremonia, presidido por el ministro español de Cultura, César
Antonio Molina, también estuvieron presentes la consejera de Educación y
Ordenación Universitaria de la Xunta de Galicia (http://www.xunta.es),
Laura Elena Sánchez de Piñón; el secretario general del Gobierno gallego,
Gumersindo Guinarte; el consejero mayor de Cuentas de la Xunta, Antonio
López Díaz; el secretario general de Análisis y Protección, José Rivera
Otero; el secretario de la Real Academia Gallega
(http://www.realacademiagalega.org), Manuel González, y Gerardo Criado,
alcalde de Villalba, la localidad natal del nuevo académico.
A las siete en punto, Villanueva hizo su entrada en el salón de actos de la
Academia, elegantemente vestido de frac y flanqueado por los dos últimos
académicos en incorporarse al órgano: el gramático Salvador Gutiérrez y el
escritor Javier Marías. En la mesa presidencial le esperaban el ministro
Molina, el director de la RAE, Víctor García de la Concha; el vicedirector,
José Antonio Pascual; el secretario, José Manuel Blecua, y el censor, Luis
Goytisolo.
Villanueva recordó la figura de su antecesor en el sillón “D”, Alonso
Zamora Vicente, “filólogo de una pieza” y “humanista”, quien también
cultivó lo que los franceses llaman el “precinema”, dado que tiene
“apuntes” sobre el cinematografismo de Tirso de Molina.
El Quijote, recordó, ha sido adaptado unas 150 veces al cine y la
televisión, y, desde su publicación generó innumerables ilustraciones y
formó parte del imaginario popular. Pero “la primera novela moderna es toda
una enciclopedia narrativa genuinamente precinematográfica”, aseguraba
Villanueva.
El diálogo es esencial en el séptimo arte, y el carácter dialogante del
Quijote ha sido estudiado por numerosos autores, entre otros por Ortega y
Gasset y por el prestigioso crítico Harold Bloom, que hermana a Shakespeare
y a Cervantes y atribuye a ambos “la supremacía entre todos los escritores
occidentales desde el Renacimiento hasta ahora”.
José Manuel Blecua, secretario de la RAE, ya demostró en un estudio que,
después de la palabra “es”, las dos formas verbales que más se repiten en
el Quijote son “dijo” y “respondió”. “Pero no menor es la importancia que
la visión tiene” en esa gran novela, en la que abundan también los verbos
“ver” y “mirar”, señaló Villanueva.
“El Quijote consiste fundamentalmente en una auténtica apoteosis de lo
sensitivo, en la que no faltan a la cita referencias extremadamente
significativas al olfato, al gusto y al tacto, pero en la que la parte del
león les corresponde a la vista y las miradas, al oído y las voces, a las
perspectivas y los diálogos”, subrayó.
En sus andanzas, el Caballero de la Triste Figura “ve una realidad que el
resto de los personajes no comparten. Don Quijote transforma lo real en sus
quimeras desquiciadas”, y esto confiere a la novela “una gran visualidad”.
“En última instancia, el significado del Quijote nace de la contraposición
entre las imágenes de dos realidades: la que ven Sancho y los demás
personajes, y la que el protagonista altera, mixtifica y distorsiona por
influjo de una mediatización constante, la de los libros de caballería”,
decía Villanueva.
Al caballero andante las ventas le parecían castillos, las mozas, “hermosas
doncellas”, y el ventero “alcaide de la fortaleza”, recordaba Villanueva,
para citar a renglón seguido el episodio de los rebaños de ovejas que don
Quijote creía “ejércitos” y que Cervantes resuelve con “una notoria
estrategia precinematográfica”: el protagonista y Sancho se desplazan
“hasta una loma, desde la cual se vieran bien las dos manadas que a don
Quijote se le hicieron ejército”, y así “la descripción del caballero se
resuelve como una verdadera panorámica”.
“Después de la panorámica, vienen sucesivos planos en movimiento para
narrar el ataque de don Quijote y su derribo a pedradas por parte de los
pastores. Y no terminará el capítulo sin sendos primeros planos
correspondientes al doble vómito, del amo y del escudero”, afirmaba el
filólogo gallego.
Tras detenerse en “el potencial cinematográfico intenso” que encierran
otros capítulos, Villanueva subrayó la abundancia de gags que hay en la
novela, como, por ejemplo, cuando don Quijote “descabalga dando con sus
huesos en el suelo porque Sancho no ha acudido a sostenerle el estribo por
habérsele atorado el pie en una soga de la albarda”.
También, la alternancia del relato y el simultaneísmo demuestran que el
Quijote “aporta un repertorio insuperable de atisbos y soluciones
precinematográficas”.
“Cervantes narra siempre con una marcada concepción visual, rítmica,
escenográfica y espectacular de las situaciones, como si pretendiera poner
en palabras escuetas lo que sobre la pantalla se resolvería en la secuencia
de unas imágenes que hablasen por sí mismas”, concluyó Villanueva.
Al terminar su discurso, seguido de un fuerte aplauso, Pere Gimferrer
pronunció unas palabras de bienvenida y repasó parte de la trayectoria del
nuevo académico. Villanueva recibió la medalla y el diploma que lo
acreditan como académico de la Lengua y fue a sentarse entre sus
compañeros, entre ellos Gregorio Salvador, Arturo Pérez-Reverte, Emilio
Lledó, Ignacio Bosque, Luis Mateo Díez, Carmen Iglesias, Luis María Anson,
José Manuel Sánchez Ron y Margarita Salas.
Fuentes: EFE • El Mundo
*** Cómic, tebeo y jóvenes artistas expuestos en La Laguna
La Laguna (Tenerife, Islas Canarias, España) acoge entre junio y julio dos
muestras artísticas en sendos espacios expositivos de la ciudad,
organizadas por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento
(http://www.aytolalaguna.com/ayto/index.php?id=782). La primera de ellas
versa sobre el mundo del cómic y el tebeo, y la otra consiste en una
colectiva de jóvenes artistas.
La Exposición sobre Comics y Tebeos está enmarcada en los actos organizados
con motivo de la I Muestra Internacional del Libro Antiguo que se realizará
en La Laguna. La exposición presenta una panorámica del cómic a partir de
paneles explicativos y de ejemplares originales, entre los que destacan
Zipi y Zape, El Guerrero del Antifaz o El Capitán Trueno.
La muestra abrió el pasado lunes 9 de junio y podrá ser visitada hasta el
domingo 29 en la Ermita de San Miguel, de lunes a viernes entre 10 de la
mañana y 2 de la tarde y de 5 de la tarde a 8 de la noche, y sábados y
domingos entre 10 de la mañana y 2 de la tarde.
Este martes 17 se dará inicio al ciclo expositivo Sumergidos 08, que recoge
el quehacer de un grupo de jóvenes artistas. Estará abierta al público en
la sala de exposiciones de La Caixa y para su organización el Ayuntamiento
lagunero ha contado con la colaboración de la Facultad de Bellas Artes de
la Universidad de La Laguna (http://www.facultaddebellasartes.com).
En concreto, la exposición recoge obras de estudiantes del segundo ciclo de
la facultad, mostrándolas por bloques temáticos que además permitirán al
público conocer la gestación artística a partir del proceso de
enseñanza-aprendizaje en el aula.
A diferencia de las obras autónomas, que se presentan aisladas de su
contexto, el Ciclo Sumergidos 08 persigue trasladar a la Sala de La Caixa
parte del entorno en que esas piezas cobran su verdadero sentido. Por
tanto, a diferencia de los programas expositivos habituales, que sólo
muestran el resultado final de la puesta en escena de la obra de arte, en
esta ocasión se mostrará el proceso de discusión y toma de decisiones sobre
el modo más conveniente de insertar el arte en la sociedad.
La muestra estará abierta hasta el 29 de julio, los lunes de 5 de la tarde
a 8 de la noche, de martes a viernes de 10 de la mañana a 2 de la tarde y
de 5 de la tarde a 8 de la noche, y los sábados y domingos de 10 de la
mañana a 2 de la tarde.
Fuente: Ay