~~~~~~~~~~~~~~~ Año XII Cagua, Venezuela Nº 165
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~
http://www.letralia.com
~~~~~~~~~~~ =======================================
~~~~~~~~~~~ 4 de junio de 2007
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a
info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
=== Sumario ===============================================================
|
“Miedo”, Jorge Gómez Jiménez. | Editorial
|
Historias de muerte. / 15 necronomicones. / Jazz y | Breves
letras. / Piquiriquitraque. / Novelas en el cine. / |
Chiappe en la feria. / Los alemanes. / Títeres |
internacionales. |
|
Realizan en Venezuela Congreso de Composición Musical. / | Noticias
Orígenes de la cultura venezolana describen en |
conferencia en China. / Editorial italiana publica |
antología de narrativa fantástica gallega. / Chileno |
Omar Lara gana el Premio Casa de América. / Recuperada |
continuación del Quijote escrita por Shakespeare. / |
Feria del Libro de Madrid dedicada a la cultura |
africana. / Concluye en Venezuela el IV Festival Mundial |
de Poesía. / Premio Gil de Biedma para el español Juan |
Manuel González. / Doctorow gana el premio de Novela |
Histórica de Zaragoza. / Festival de Teatro Breve |
celebran en Caracas. / Gabriel García Márquez |
representado en México como un títere. / Se celebra |
encuentro Mieres en Verso ‘07. / Lecturas dramatizadas |
de teatro latinoamericano en Caracas. / Celebrarán en |
Chiapas encuentro literario homenaje a Ernesto Cardenal. |
/ Encuentro Interliteral analizará en Jaén la literatura |
digital. / Festival de la Palabra realizarán en Armenia. |
|
“Una saga del monte”, Juan Manuel Roca. / “El texto como | Artículos y
exorcismo”, Miguel Correa Mujica. / “Madres y huachos en | reportajes
La burla del tiempo de Mauricio Electorat”, Francisca |
Pérez de Arce. / “Un nombre literario”, Dixon Moya. / |
“José Tomás Angola: Sin freno concebido”, Carmen |
Cristina Wolf. / “A propósito de ciertos comentarios |
sobre la obra de J. L. Borges”, Miguel de Loyola. / “La |
zonificación en el ejercicio de la función sexual”, Cruz |
A. Yayes B. |
|
“Rubén Bonifaz Nuño y Aguascalientes”, Marco Antonio | Entrevistas
Campos. / “Jorge Marchant Lazcano: Nuestras novelas son |
una promesa de mejor vida”, Lilian Fernández Hall. / |
“Jorge Gómez Jiménez, catador de reacciones y gestos: |
“La literatura es una expresión de la libertad””, Rafael |
Ortega. |
|
“¿Cómo se produce el texto literario?”, Iván Bedoya | Sala de ensayo
Madrid. / “Barbie y el paradigma de la mujer de goma”, |
Paolo Astorga. |
|
“La vecina desnuda”, Carolina Lozada. / “Tríptico”, Leda | Letras
Schiavo. / “El viento y la ceniza”, Ramiro Sanchiz. / |
“Juventud poética”, Rafael Batista Cáceres. / “Tres |
monedas”, Mirta Alicia Gisondi. / Dos poemas de Karen |
Valladares. / Dos cuentos de Antonio Vizcaya Durán. / |
“Desde otra isla” (extractos), Ihosvany Hernández |
González. / “El río”, Mercedes Álvarez Gutiérrez. / “La |
guadaña entre las flores” (extractos), Ángel Padilla. / |
Dos cuentos de Marianela Cabrera Pineda. / “Poemas |
cuánticos”, Liza Rosas Bustos. / “Día de cumpleaños”, |
Iván Loyola. / “Versa impropia” (extractos), Miguel |
Ángel Rodríguez Sosa. / “Tejas verdes”, Alexánder La |
Rosa. / Poemas de Verónica Cento. |
|
“Todo ha sido soñar; homenaje a Pepe Barroeta”, varios | El regreso
autores. / “Una tierna maldición”, Oswaldo Roses. | del caracol
|
Andrés Neuman. | Post Scriptum
|
===========================================================================
Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
http://www.lomejorde.com
===========================================================================
Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a:
letralia-subscribe@...
Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a:
letralia-unsubscribe@...
También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:
http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm
Ediciones anteriores:
http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm
||||||||||||||||||||||||||||| EDITORIAL |||||||||||||||||||||||||||
=== Miedo Jorge Gómez Jiménez ========================================
El pasado 27 de mayo finalizó la concesión del canal privado venezolano
Radio Caracas Televisión (RCTV), que quedó desde entonces impedido de
transmitir en televisión abierta dado que dicha concesión no sería renovada
por el gobierno de Venezuela, tal como se venía anunciando desde varios
meses atrás.
La medida, bien conocida por todos pues sus implicaciones han sido
discutidas en varios medios internacionales, ha despertado reacciones
encontradas en Venezuela. Principalmente durante los días posteriores a la
salida del aire del canal, grupos de ciudadanos venezolanos han salido a
las calles de diversas ciudades del país para manifestar rechazo o apoyo en
relación con la decisión de las autoridades.
Lo que se está viviendo en Venezuela en estos momentos es un auténtico
polvorín social. Quienes rechazan la medida lo hacen en la convicción de
que el gobierno ha hecho uso de su control sobre las concesiones del
espectro radioeléctrico para mitigar la acción de la oposición. Quienes la
apoyan, remiten a un oscuro historial de RCTV en relación con el manejo de
la información, el tratamiento que el grupo empresarial 1BC —propietario
del canal— le ha dado a algunos de sus empleados, especialmente en los años
del gobierno de Hugo Chávez Frías, y la comprobada participación del canal
en diversas iniciativas contra el mismo gobierno.
La libertad de expresión es el bien más preciado de las sociedades
contemporáneas. El concepto mismo de libertad se fundamenta en gran medida
sobre el derecho indiscutible que todos tenemos de enfrentar con la palabra
cualquier vulneración contra nuestra dignidad como seres humanos. Es por
ello que se considera que un Estado ideal debe crear y sostener todas las
herramientas legales necesarias para los casos en que el uso de la libertad
de expresión por parte de un individuo afecta los derechos de otro. De esta
manera, la concepción de la libertad de expresión encontraría, como único
límite, el que delinea la obvia responsabilidad de cada individuo.
Tenemos la convicción de que cada uno de los delitos que se han atribuido a
la directiva de RCTV podían ser ventilados en predios jurídicos. Tal
procedimiento habría sido justo e irreprochable, y habría mantenido
incólume el concepto de libertad de expresión. Las justificaciones de la
medida nos parecen insuficientes unas y erradas otras, y creemos que la
aparición de conductas de autocensura, en otros medios que en el pasado
también participaron en acciones contra el gobierno y que hoy se han
asegurado su permanencia al eliminar la crítica de sus contenidos, es un
claro indicador de que se ha impuesto en esos medios un sentimiento hasta
ayer difuso: el miedo.
Jorge Gómez Jiménez, editor
http://www.letralia.com/jgomez
||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES ||||||||||||||||||||||||||||||
Historias de muerte. El jurado del VII Concurso de Tanatocuentos, convocado
por la revista Adiós, editada por la Empresa Mixta de Servicios Funerarios
de Madrid, ha declarado ganador el relato “Muerte por asfixia”, de la
mexicana Judith Godoy, quien recibe 1.200 euros como dotación, como se
informó a mediados de mayo. Nacida en 1976, Godoy colabora con diversas
publicaciones y programaciones radiofónicas de Monterrey como docente,
cronista, locutora, correctora de estilo y guionista, y poemas suyos fueron
publicados en nuestra edición 156. El cuento “La tragicomédie Blanchard”,
de la española residente en Dresde (Alemania), Clara Sanmartí, quedó
finalista. Tras una primera selección sobre 473 cuentos, quedaron sobre la
mesa diez relatos entre los que el jurado seleccionó, después de tres
votaciones, a los dos mencionados. Los miembros del jurado, presididos por
Gabino Abánades, director de los cementerios municipales de Madrid, fueron
en esta ocasión Carlos Santos, periodista de RNE y filólogo; Marga Brea,
empresaria; Paco Junquera, editor gráfico y profesor de la Universidad
Francisco de Vitoria; José Alves, corresponsal en España del diario francés
Les Echos y de la revista portuguesa L’Expresso; Fernando Palacios, músico
y asesor pedagógico del Teatro Real; Eugenio Gil, físico y miembro del
Consejo de Seguridad Nuclear, y Nieves Concostrina, periodista y escritora
que actuó como secretaria del jurado.
http://www.revistaadios.es
15 necronomicones. La edición número 15 de Necronomicón, la revista de
literatura de terror, fantasía y ciencia ficción editada desde Venezuela
por Jorge de Abreu, acaba de aparecer con una triple invitación a sentir el
terror infantil desde el punto de vista del más indefenso, a disfrutar de
la imaginación de nuestros sueños y a acompañar a un policía en una
investigación de un caso de conspiración milenaria. Tres autores, tres
visiones, tres relatos: “En la oscuridad”, del español José Vicente Ortuño,
“Nunca soñé”, del argentino Rolando Revagliatti y “El superviviente”, del
español Miguel Ángel López, cuento este último que aparece ilustrado por el
venezolano Juan Raffo.
http://necronomicon.avcff.org/necronomicon/necro15/necro15.htm
Jazz y letras. Durante todo el mes de junio se desarrolla el I Festival de
Jazz “Interpretación en la música, arte y literatura”, en la
cafetería-librería El Espejo de la Luna (canal de Miramontes 2960-4,
colonia Los Girasoles, Coyoacán, a un costado de la Alameda del Sur),
propiedad del comunicólogo y poeta Alejandro Rojas, quien a principios de
este año decidió fundar un espacio que a la par del café y los libros de
viejo ofreciera a los visitantes alternativas artísticas. El festival se
inició este domingo 3 de junio con un concierto. El sábado 9, a las 7 de la
noche, Agustín Jiménez ofrecerá una charla sobre el jazz y la literatura,
mientras que la historia del género musical será abordada a la misma hora,
el lunes 25, por Pedro Wyant. El miércoles 20, a las 7 de la noche, se
exhibirá la cinta Round Midnight, la vida de Dexter Gordon, de Bertrand
Tarvernier. El siguiente sábado, en un horario similar, tocará el turno a
Bird, de Clint Eastwood, basada en la vida de Charlie Parker. El cuarteto
Rictus ofrecerá un concierto la noche del sábado 16 y la clausura estará a
cargo del ensamble Cuarto Creciente Jazz, en una actividad que podría
desarrollarse en la Alameda del Sur, si las autoridades delegacionales
deciden apoyarlo.
Piquiriquitraque. Acaba de aparecer en Buenos Aires la reedición de
Piquiriquitraque, libro de relatos para niños escrito por la argentina
María del Carmen Villaverde de Nessier. Publicado originalmente en 1993,
esta nueva edición corre a cargo de Editorial Bonum. Con un lenguaje de un
sorprendente ritmo juguetón, que introduce al pequeño lector en la
inocencia y la fantasía de un mundo sin fronteras, Piquiriquitraque es un
volumen de 62 páginas pleno de imágenes nítidas y contagiosas que llevan al
lector a entrar en el lugar del cuento y compartir inocentemente la vida de
los diminutos personajes con sus pequeñas vidas. Cada cuento es un poema
que revive un mundo encantado donde los seres humanos se integran con las
inocentes criaturas de la naturaleza. Sobre el libro ha dicho María L.
Caruso: “Las inquietas manos de María del Carmen Villaverde de Nessier —una
dulce soñadora— fueron enhebrando una a una las palabras hasta que se
formaron versos y los versos se hicieron canciones, las frases se volvieron
locas aventuras y los duendes las poblaron de chistes y travesuras”.
http://www.queleer.com/page/1/Prod/9505079605
Novelas en el cine. La Filmoteca de Extremadura, en colaboración con la
Asociación de Escritores Extremeños y el Cineclub Fórum, dedicará a la
literatura el ciclo de películas que exhibirá durante el mes de junio en
Mérida (España). La organización ha escogido cuatro cintas basadas en otras
tantas novelas de la literatura latinoamericana contemporánea: El coronel
no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez; La fiesta del Chivo,
de Mario Vargas Llosa; Tinta roja, de Alberto Fuguet; y Ciudad de Dios, de
Paulo Lins. La película Tinta roja abrirá el ciclo el próximo martes 5 de
junio. Las proyecciones serán en los Multicines Mérida todos los martes del
mes de junio, en sesión doble a las 7:30 y 10:30 de la noche.
Chiappe en la feria. El escritor peruano-venezolano Doménico Chiappe estará
el próximo domingo 10 de junio firmando ejemplares de su novela Entrevista
a Mailer Daemon, en la Feria del Libro de Madrid. Uno de los números
inaugurales de la colección BlowUp Novela Corta del sello La Fábrica
Editorial, el libro es un relato de surrealismo futurista en el que Mailer
Daemon, ese ser del que todos hemos recibido un correo electrónico en algún
momento, dedica sus días a buscar al maligno para convencerle de que se
arrepienta. Chiappe estará en la caseta de la editorial (Nº 138, entre
Alfaguara y Fnac) entre las 12 del mediodía y la 1 de la tarde. Además, el
lunes 9 de julio a las 7 de la noche se realizará la presentación de la
novela en la librería Fnac de Callao (Madrid), donde Chiappe realizará un
concierto-lectura con el músico Jorge Ramírez y la actriz y cantante
Natalia Hernández. Una puesta en escena inspirada en la propuesta que Ítalo
Calvino lanzó en Si una noche de invierno un viajero: durante algunos
instantes la lectora se evade del libro para dejar fluir su inconsciente.
http://www.lafabricaeditorial.com
Los alemanes. El Instituto Cultural Boliviano-Alemán (Icba) y la
Universidad Simón I. Patiño (Usip), de Bolivia, están realizando
conjuntamente, desde el pasado 17 de mayo, un ciclo de conferencias sobre
literatura, historia y arte alemán que ya lleva dos sesiones. La próxima es
el 14 de junio, cuando la historiadora Heike Kropp dictará la charla “De la
cocina a la cancillería; mujeres en Alemania en el siglo XX”. Le siguen la
licenciada Manuela Koritensky con “Ingeborg Bachmann y la literatura de la
posguerra”, el 28 de junio; la licenciada Susanne Belser con “A la búsqueda
de la danza: Pina Bausch”, el 12 de julio, y repite en la sesión final la
historiadora Kropp con “La república de Weimar: ¿una democracia débil?”, el
26 de julio. El ciclo se desarrolla en el auditorio de la Usip (Av.
Villazón, Km 1), con entrada libre y a partir de las 7 de la noche.
http://www.usip.edu.bo/conferencias.html
Títeres internacionales. Entre el 25 de junio y el 6 de julio se celebrará
la I Muestra Internacional de Títeres Zamora 2007, actividad organizada por
la Promotora Cultural Paco Azcona y que se llevará a cabo en diferentes
municipios de la Gran Caracas, como Zamora, Plaza, Parque Central y en la
región de Caucagua. En esta muestra de títeres los asistentes, y en
especial los niños, tendrán la oportunidad de disfrutar de una gran
variedad de compañías invitadas a participar, como Artemisa, Cuatro Tablas
y Artificio (Venezuela), Farolito (Colombia) y Garabatos-k (Canarias,
España). Las presentaciones se harán tanto en salas convencionales como en
espacios abiertos para el disfrute y entretenimiento del mayor público
posible.
promcultural-pacoazcona@...
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a
breves@....
=== ¿Le interesa estar informado sobre concursos? =========================
Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a
letralia-concursos-subscribe@..., o visitar nuestra cartelera
de concursos en
http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a
info@...
|||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS |||||||||||||||||||||||||||||
*** Realizan en Venezuela Congreso de Composición Musical
Este año la Maestría en Música de la Universidad Simón Bolívar (USB,
http://www.usb.ve), de Caracas, celebra su 10º aniversario con la
organización del I Congreso de Composición Musical en Venezuela, que bajo
el lema “Creación - Enseñanza - Difusión” es organizado por el Decanato de
Estudios de Postgrado, el Decanato de Investigación y Desarrollo y la
Dirección de Cultura.
El evento, que tendrá lugar en la mencionada casa de estudios entre el 4 y
el 7 de junio, tiene como objetivo reflexionar sobre las últimas cinco
décadas de la composición en Venezuela: las diferentes tendencias
estéticas, la diversidad en la formación de los compositores y la enseñanza
de la composición hoy en día.
Los días 4, 5 y 6 de junio se presentarán 17 ponencias dictadas por
destacados compositores, docentes e investigadores venezolanos que fueron
seleccionadas de un amplio espectro de propuestas. Además, el 7 se
realizará una mesa redonda en la que participarán representantes de
importantes instituciones musicales y culturales de Caracas como orquestas
sinfónicas, directores de cultura y directores de festivales, entre otros,
y en la que se analizará el tema de la difusión de la música en Venezuela.
Paralelamente al congreso, se realizará una semana de clases magistrales
dictadas por el maestro argentino Mariano Etkinn destinadas a los jóvenes
compositores.
El 4 de junio abrirá el ciclo de conferencias el compositor Manuel Sosa con
“Venezolano-Compositor, en busca de un tiempo”. Le seguirán Oswaldo Torres
con “El compositor en Venezuela en peligro de extinción”; Emilio Mendoza
con “Popularismo: tendencia actual en la composición en Venezuela basado en
el proceso de apropiación cultural”; Andrés Levell con “Apuntes sobre la
problemática del vacío en nuestra música actual”, y Rubén Riera con “La
tiorba, actualidad de un instrumento antiguo”.
El martes 5, Adina Izarra pronunciará su conferencia “Estilo en el
aleatorismo de la música de los siglos XX y XXI” y será seguida por Juan
Francisco Sans con “La Escuela de Chacaíto, un balance”; Luis Pérez Valero
con “Retrospectiva de la composición musical de la enseñanza de los
conservatorios y escuelas de música en la Venezuela de los años noventa”;
Diana Arismendi con “¿Qué se enseña en composición? Razón versus
intuición”; Arcángel Castillo con “Música y multimedia”, y Miguel Noya con
“Venezuela analógica-digital: un análisis de la historia reciente y la
actualidad de la música electrónica en el país”.
El miércoles, Adela Barreto iniciará la jornada con su charla sobre
derechos de autor, siendo seguida por Mariantonia Palacios con “La obra
pianística de Inocente Carreño”; Yoly Rojas con “Acercamiento al lirismo en
la obra de Alfredo del Mónaco a través del estudio de Tientos de la noche
imaginada”; Willmer Flores con “Pensamiento compositivo y el pentagrama
musical como plano de representación” y Orlando Cardozo con “Estrategias
para la composición de métodos de enseñanza basados en ritmos populares
venezolanos”.
El jueves 7 Alfredo Rugeles dictará su charla “Los Festivales
Latinoamericanos de Música, 1991-2006, balance y repercusión”, prosiguiendo
con una presentación de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela
(Sacven,
http://www.sacven.org).
Fuente: El Papel de la Bolívar
*** Orígenes de la cultura venezolana describen en conferencia en China
Por invitación del Rectorado de la Universidad Suroccidental de China y la
Oficina de Cooperación e Intercambios Internacionales de esa casa de
estudios superiores ubicada en la región de Beibei de la ciudad de
Chongqing (gran urbe directamente subordinada al gobierno central de
China), el pasado día viernes 18 de mayo el escritor Wilfredo Carrizales,
agregado cultural de la misión diplomática venezolana en Pekín, dictó la
conferencia “Los orígenes de la cultura venezolana: sincretismo y
mestizaje”.
A la conferencia, realizada en el moderno edificio de sesiones de la
Universidad Suroccidental, la más grande de esa región de China, asistieron
los estudiantes de las facultades de Cultura, de Lengua China y de
Historia.
La conferencia constó de tres partes, la primera de ellas dedicada a
Venezuela y su ubicación geográfica, y durante la cual se proyectó un
documental. En la segunda, el conferencista se paseó por la Venezuela
prehispánica, la conquista y la colonización, así como la introducción de
los esclavos negros africanos, con apoyo de la animación audiovisual
digital Venezuela negra, dirigida por Víctor Holder, producida por Pedro
Holder y con textos de Carrizales. En la parte final se tocó el proceso de
mestizaje de la cultura venezolana y sus características, con apoyo de
imágenes fijas digitales y música.
*** Editorial italiana publica antología de narrativa fantástica gallega
“El punto de fuerza del imaginario gallego consiste en poder disponer de
una amplia gama de temas sobrenaturales directamente conectados al
sentimiento de la tierra”. Con estas palabras presentó, el pasado 22 de
mayo, la editorial italiana Edizioni Estemporanee, afincada en Roma, el
libro Cruceiros; racconti della Galizia magica, una antología de narrativa
fantástica en gallego traducida al italiano.
Realizado por Enrico Passoni, Cruceiros recoge la obra ya editada de nueve
autores de diversas generaciones, entre Vicente Risco (1884-1963) y
Patricia A. Janeiro (1978). “Muerte, espíritus del más allá, visiones,
procesiones y apariciones nocturnas, lobos, leyendas y tesoros ocultos”,
anuncia la contraportada del volumen.
Rafael Dieste, Ánxel Fole, Xosé Castroviejo, Álvaro Cunqueiro, Xosé Luis
Méndez Ferrín y Suso de Toro completan la nómina seleccionada por Passoni.
“La intención de la antología es recoger la riquísima herencia tradicional
gallega que se ha visto enriquecida por las creencias célticas, la
mitología romana y la infinita tradición medieval”, explican en la
editorial romana. Passoni asegura que a través del libro pretenden mostrar
“el poder subversivo de la fantasía, el arte de contar, su capacidad de
mostrar el reverso de la moneda”, aplicadas al caso galaico.
El compilador de Cruceiros, Enrico Passoni, entró en contacto con la
literatura en gallego durante una estancia por motivos de estudio en
Santiago de Compostela. Estemporanee, especializada en Hispanoamérica, ha
publicado libros procedentes de Cuba o Santo Domingo.
Fuente: El País
*** Chileno Omar Lara gana el Premio Casa de América
El poeta chileno Omar Lara resultó ganador, este 23 de mayo, del VII Premio
Casa de América de Poesía Americana con su obra Papeles de Harek Ayun,
según comunicó en Madrid el jurado, compuesto por los poetas y escritores
José Manuel Caballero Bonald, Luis García Montero, Jesús García Sánchez,
Benjamín Prado, Julia Escobar e Imma Turbau.
Del escritor, nacido en la localidad chilena Nueva Imperial en 1941, el
jurado destacó “su poesía precisa, madura, que indaga en los temas íntimos
y colectivos y borra las fronteras entre el sentimiento individual y la
realidad colectiva”. Su libro será editado por la editorial española Visor,
añadió la Casa de América (
http://www.casamerica.es), que destacó como
objetivo de este premio la necesidad de “estimular la nueva escritura en el
ámbito de las Américas, con especial atención a las obras poéticas que
abran o exploren perspectivas inéditas y temáticas renovadoras”.
Lara, quien recibirá su premio en octubre, es fundador del Grupo Trilce de
Poesía y de la revista Poesía de Trilce. Ha recibido, entre otros
galardones, el Premio Casa de las Américas por su libro Oh buenas maneras
(La Habana, 1975). Es un destacado traductor del rumano al español y,
además, es autor de las obras Argumento del día, Los buenos días, El
viajero imperfecto, Islas flotantes, Fugar con juego, Memoria, Vida
probable, Bienvenidas calles del Perú, Voces de Portocaliu y La nueva
frontera.
El poeta estuvo exiliado en Bucarest entre 1974 y 1981, y diferentes
editoriales rumanas, españolas, chilenas y peruanas han publicado sus
traducciones, entre ellas El Ecuador y los polos, de Martin Sorescu, que
recibió el Premio Internacional de Poesía Mística Fernando Rielo (Madrid,
1983).
Los últimos ganadores del Premio Casa de América han sido Oscar Hahn,
también de Chile, quien en 2006 recibió el galardón por su libro En un
abrir y cerrar de ojos; Marco Antonio Campos (México), que ganó en 2005 con
Viernes en Jerusalén, y Edwin Madrid (Ecuador), vencedor en 2004 con
Mordiendo el frío.
En esta séptima edición del premio, los organizadores recibieron 319
originales de toda América, añadió la institución.
Fuentes: DPA • EFE
*** Recuperada continuación del Quijote escrita por Shakespeare
Gregory Doran, director de la Royal Shakespeare Company
(
http://www.rsc.org.uk), anunció el pasado 24 de mayo que la compañía ha
logrado autentificar una de las versiones de Cardenio, la obra escrita por
William Shakespeare basándose en uno de los personajes de Don Quijote de La
Mancha, de Miguel de Cervantes. La obra será representada por la compañía
en “tres o cuatro años, hacia 2009”, en una coproducción hispano-británica.
Shakespeare escribió Cardenio en 1612 junto al dramaturgo John Fletcher,
pero los originales se perdieron durante tres siglos y en ocasiones se
llegó a especular sobre su inexistencia. El autor de Hamlet había leído la
traducción al inglés del Quijote publicada ese mismo año por John Shelton,
y hay constancia de que, casi al terminar de leerla, habría convencido a
Fletcher para escribir, a cuatro manos, una suerte de continuación.
Se sabe que la compañía King’s Men la estrenó en 1613, y la representó sólo
dos veces. Pero en pocos meses, un incendio destruye el Teatro Globe
londinense, a las orillas del Támesis, y con él se pierden los originales.
En 1653, un historiador del arte dice haber encontrado una Historia de
Cardenio firmada al alimón por Shakespeare y Fletcher. Y en 1727, el
dramaturgo Lewis Theobald dice haber escrito su obra Double falshood
refundiendo un original de Cardenio con otro dos textos.
Con los años la obra se dio por desaparecida. En círculos académicos se
sabe que existió, pero también que se desvaneció en la niebla. Cardenio
comienza a ser motivo de disputa entre eruditos. Unos aseguran que jamás
existió; otros señalan alguno de los anaqueles polvorientos en
Stratford-upon-Avon. La obra pasa a ser leyenda, y de ahí al olvido, hasta
ahora.
Fuente: El Mundo
*** Feria del Libro de Madrid dedicada a la cultura africana
Santiago Fisas, consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid
(
http://tinyurl.com/2ep5e6), inauguró este 25 de mayo la 66ª Feria del
Libro (
http://www.ferialibromadrid.com), dedicada este año a la cultura
africana. El consejero recorrió el Paseo de Coches de El Retiro, parándose
en muchas de las 344 casetas que este año se exponen y en algunos de los
pabellones donde se celebran las actividades culturales. Durante el
recorrido, el consejero conversó con libreros y editores y adquirió
diversas obras literarias, interesándose por materias como el cómic o la
poesía.
En el Pabellón de la Comunidad de Madrid, Fisas hizo hincapié en el plan
emprendido desde su consejería para el fomento de la lectura y la atención
especial que se pone en promocionar esta actividad entre los más pequeños.
La Feria del Libro de Madrid 2007, que permanecerá abierta hasta el 10 de
junio, cuenta con 344 casetas que albergan a 362 expositores, de los que
114 son librerías, y de ellas, 56 especializadas; 191 editoriales; 21
distribuidores y empresas de venta a crédito y 36 organismos oficiales.
El evento es organizado por la Asociación de Empresarios del Comercio del
Libro de Madrid (Gremio de Libreros de Madrid,
http://www.librerosmadrid.es), la Asociación de Editores de Madrid
(
http://www.editoresmadrid.org) y Distribuidores de Libros de Madrid
(Fande,
http://www.fande.es) y patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid
(
http://www.munimadrid.es), Caja Madrid (
http://www.cajamadrid.es),
Telefónica Movistar (
http://www.movistar.com) y RTVE (
http://www.rtve.es),
con la colaboración de diversas entidades públicas y privadas.
La cultura africana es la protagonista de la feria. El 25 de mayo, día de
la inauguración, se celebró el Día de África. El objetivo de haber dedicado
esta entrega a la cultura africana es mostrar la realidad de un continente
desconocido para la mayoría.
Se pretende profundizar en la literatura de este continente, que ha tenido
una gran producción en los últimos treinta años, pero de la que no se ha
publicado una gran muestra en España. De ahí que la Feria del Libro de
Madrid haya mostrado interés en incentivar el conocimiento de otras
culturas y motivar la aparición de canales que den a conocer al gran
público la existencia de otras literaturas que cada vez cuentan con más
presencia en el mundo.
En este sentido, ha establecido una estrecha colaboración con Casa Árabe
(
http://www.casaarabe-ieam.es), organizando en torno a su eje temático un
interesante programa de actividades. El pabellón correspondiente, en su
objetivo de fomentar la lectura entre los más pequeños, se titula “África,
casa de palabras”.
Una amplia programación se ha preparado para los más pequeños:
cuentacuentos, talleres (uno de caligrafía árabe), danzas y marionetas, y
otros espectáculos. Una biblioteca-exposición de libros infantiles
dedicados a África está a disposición de los niños y se ha editado una guía
de lectura para padres y educadores con más de 70 títulos.
Entre las actividades destacadas se encuentra el encuentro que, con
escritores de Europa y Latinoamérica, presentó el 30 de mayo el Centro
Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc,
http://www.cerlalc.org). Como maestro de ceremonias estuvo Daniel Samper,
que moderó una mesa de escritores formada por Rodrigo Fresán (argentino),
Santiago Roncagliolo (peruano), Juan Gabriel Vásquez (colombiano) y Juan
Cruz (español).
“Son escritores postboom y ahora forman parte del boomerang, es decir, del
actual movimiento que es la aparición de nuevos autores latinoamericanos”,
dijo Samper. “El primer boomerang fue el movimiento modernista, hace más de
un siglo”, prosiguió, “y el otro boomerang es el fenómeno que todos
conocemos de hace treinta años, cuando los García Márquez, Vargas Llosa,
Rulfo, Cortázar, etcétera”.
A la pregunta del moderador sobre si se publicaban demasiados libros, las
opiniones de los escritores fueron tranquilizadoras. Vásquez manifestó su
convencimiento de que “todos los tiempos adolecieron de más libros que los
que se podían leer”; a Fresán le hubiera gustado recuperar su antigua
mirada sobre el libro, “una mirada menos sofisticada que ahora, que soy un
escritor leyendo”. Roncagliolo dijo que hoy se había perdido el concepto de
buena y mala literatura “porque hay literatura para diferentes lectores y
eso me parece que ha democratizado la lectura, porque cada lector busca su
libro”.
Sin embargo, Juan Cruz, que empezó comparando el libro con las vacas y con
las cervezas, dijo, y convenció, que el libro se lleva la peor parte porque
en un hipotético congreso de cerveceros “no dirían que hay demasiadas
cervezas o que la cerveza es muy cara”, para continuar diciendo que “los
demasiados libros es un tópico que un avispado lanzó y la sociedad ha
comprado, y eso es una falacia”. Cruz, con experiencia como editor,
escritor y periodista, concluyó que “el mejor destino de los libros es ser
editados porque si son buenos terminarán por publicarse. Un buen libro
siempre sale a flote”.
En el marco de la feria, el pasado viernes 1 de junio la ministra de
Cultura, Carmen Calvo, entregó en el Pabellón de Encuentros Fundación de
Círculo de Lectores de la Feria del Libro, el Premio Libro del Año 2006,
que concede el Gremio de Libreros de Madrid, al escritor Manuel Rivas, por
su novela Los libros arden mal (Alfaguara).
En el acto intervinieron también Rogelio Blanco, director general del
Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de España
(
http://www.mcu.es); Pilar Gallego, presidenta del Gremio de Libreros de
Madrid y de la Feria del Libro; Teodoro Sacristán, director de la Feria del
Libro de Madrid, y libreros, editores y lectores que abarrotaban el
Pabellón de Encuentros de la Fundación Círculo de Lectores.
El jurado de este premio ha valorado “la intensidad de un relato que
recorre la historia de La Coruña desde finales del siglo XIX hasta nuestros
días”. Además, en el acta del premio se ha destacado que “con la quema de
libros procedentes de numerosas bibliotecas de la ciudad en los días
posteriores al golpe de Estado de 1936 como eje central, la novela ahonda
en un tiempo que tiñó de humo y negras sombras la ciudad y todo el país
tras la Guerra Civil. A lo largo de sus seiscientas páginas se asoman
vencedores y vencidos que, de la mano de su autor, van abriendo resquicios
por donde se cuela algo de luz en sus vidas”.
El libro finalista ha sido El mar, de John Banville, publicado por
Anagrama. El Gremio de Libreros de Madrid también ha expresado su
reconocimiento a la obra del escritor y periodista Ryszard Kapucinsky,
recientemente fallecido.
Este domingo 3 de junio fue presentado el libro El Quijote inédito de
Édouard Zier: 12 miradas literarias, una edición que recoge la mirada
iconográfica de Zier, uno de los grandes ilustradores del Quijote. Editado
por SIAL y patrocinado por ACC Seguros-Grupo Zurich, el libro tuvo como
introductores de lujo a dos de los autores que han participado con la
escritura de un texto alusivo al Quijote: Luis Alberto de Cuenca y Alfonso
Mateo-Sagasti.
La edición cuenta además con colaboradores de la talla de Francisco Nieva,
Luis Antonio de Villena, José Luis Alonso de Santos, Vicente Molina Foix y
Carlos Marzal, entre otros. Se trataba de acompañar a Zier por los
diferentes episodios de la gran obra de Cervantes y para ello los autores
tuvieron la libertad de elegir, no la lámina, pero sí la forma en que la
abordaban. No sólo estos textos se adentran en el espíritu quijotesco desde
perspectivas de estudio, sino también desde la creación —obra de teatro,
cuento, poesía...—, conformando una visión novedosa de la obra de
Cervantes.
Según el director de la feria, Teodoro Sacristán, “sería muy positivo”
dedicar una edición a los países hispanoamericanos, pero la decisión debe
ser adoptada por los nueve miembros de la comisión, integrada por editores,
libreros y distribuidores, y “aún es pronto” para saber qué pasará con esa
propuesta, que viene apoyada por el Ministerio de Cultura, y el objetivo
del Cerlalc al formularla es conseguir que el mundo editorial y literario
en América Latina no funcione como muchos mercados independientes, sino
como un todo interrelacionado en que se den a conocer más autores.
Sacristán se refirió también a la buena marcha de la Feria del Libro y dijo
que editores y libreros “están encantados porque se van a superar las
ventas de otros años”. En los fines de semana, cuando la afluencia es
mayor, “la gente no viene sólo a pasear; viene a comprar”, según le
comentan los responsables de las casetas al director de la feria.
Fuentes: EFE • FLM2007
*** Concluye en Venezuela el IV Festival Mundial de Poesía
La cuarta edición del Festival Mundial de Poesía, que reunió a cerca de
treinta poetas de los cinco continentes y a más de doscientos cincuenta
venezolanos, se despidió este domingo con una muestra de versos de poetas
de Haití, Rusia, Siria, y Venezuela, en la sala José Félix Ribas del Teatro
Teresa Carreño, en Caracas.
Este encuentro de los versos del mundo, que recorrió todos los estados del
país, bajo el lema “Los poetas en el corazón de Venezuela”, rindió homenaje
a la poetisa trujillana Ana Enriqueta Terán.
En la clausura, a sala llena, el ruso Yevgueny Yevtushenko abrió el evento
con sus poemas “Desdoblamiento”, “Conversación con Dios” y “La paloma de
Santiago”, en el que evocó el suicidio de un joven. “En mi presencia, un
muchacho de 18 años saltó de un piso 24 y al caer mató a una paloma que
paseaba sobre el asfalto”, relató el escritor, para dar paso a la poeta
venezolana Carmen Verde.
El poeta haitiano Frankétienne, considerado el mayor escritor vivo de su
país, subió su voz para dejar en los oídos caraqueños su fuerte canto en la
lengua creole.
El venezolano Gustavo Pereira antes de recitar su “Memorial de la pobreza”,
exaltó a los espectadores con algunos datos “Para desnudar a una mujer”,
donde sus versos refirieron que no hace falta pericia, ni astucia, ni
inteligencia, ni sabiduría para tener en los brazos a una fémina.
En esta cuarta edición del festival participaron poetas de Argentina,
Brasil, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Uruguay, Ecuador, Francia, Italia,
España, Inglaterra, Rusia, Palestina, Camerún, Congo, Nueva Zelanda,
Colombia y México, entre otros países.
Los poetas extranjeros intercambiaron con los venezolanos a través de sus
versos de conferencias, charlas, y diálogos, recorrieron todo el país hasta
el archipiélago de Los Roques, desde la apertura del encuentro el domingo
20 de mayo.
Cagua, la ciudad de la Tierra de Letras, fue el escenario del capítulo
Aragua del festival. Allí protagonizaron un recital, el miércoles 23, los
escritores Justina Jiménez, Argenis Díaz, Williams Hernández, José Rafael
Jiménez, Astrid Salazar, Isabel Rivas, Susana Potente, Jorge Gómez Jiménez,
Alberto Cobo y Eleazar Marín, además del invitado especial, el poeta
británico Nials Binn, todos bajo la coordinación de la escritora Amanda
Reverón.
Fuente: ABN
*** Premio Gil de Biedma para el español Juan Manuel González
El profesor de Literatura del campus de Segovia de la Universidad de
Valladolid (
http://www.uva.es) y miembro del Departamento de Español
Urgente de la Agencia EFE (Fundeu,
http://www.fundeu.es), Juan Manuel
González, ganó este viernes 1 de junio el XVII Premio de Poesía Jaime Gil
de Biedma, al que han concurrido 206 obras de diferentes países.
Además del trabajo premiado, presentado con el título de Tras la luz
poniente, con una dotación de 10.000 euros, se han otorgado sendos accésits
a La percepción inquietante, de Anunciada Fernández de Córdova, y Luz en
ruinas, de Itziar Minguez. Las obras galardonadas serán editadas por Visor.
El miembro del jurado y poeta Guillermo Carnero Arbat explicó que González
ha utilizado el tema del viaje de manera muy eficaz, como viaje en el
espacio, por tierra: “Es el símbolo del gran viaje al que se tiene que
enfrentar todo ser humano, que es la existencia”.
Consideró que “se trata de un libro muy bien escrito, que coloca el premio
en un nivel muy alto, cuyo autor tiene el don del sentido intuitivo del
manejo del ritmo y del lenguaje, sabe escribir en el verso llamado libre y
triunfa en este reto”.
Agregó que González “maneja de forma muy controlada la irracionalidad, es
muy comprensible para el lector, utiliza un lenguaje muy rico, hace un
libro barroco, también de forma controlada, con referencias culturales pero
de las auténticas”.
Presidido por el titular de la Diputación Provincial de Segovia, Javier
Santamaría, y coordinado por el escritor Gonzalo Santonja, el jurado estuvo
integrado por Juan Van Halen, Luis María Ansón, Juan Manuel de Prada,
Antonio Colinas, Guillermo Carnero Arbat, Clara Janés y Jesús García
Sánchez.
Nada más conocer la noticia, González mostró su satisfacción por haber
alcanzado el galardón que lleva el nombre del poeta Gil de Biedma, uno de
los más prestigiosos en lengua castellana, del que ya fue finalista, en
1996. Aseguró que “Segovia es una segunda patria para mí, era un premio que
siempre quise tener, para añadirlo a otros, como el Rafael Alberti o el
Ateneo de Sevilla de poesía, llevo años echando originales, deseando que se
produzca este momento”.
Para el ganador, “es como el reconocimiento de Segovia y, por mi parte, el
homenaje a toda la tradición lírica castellana y a la fuerza poética,
filosófica y moral que hay en la Castilla interior”.
Del poemario premiado, su autor explicó que “es un libro dedicado a
Castilla y a Portugal, un libro de fraternidad ibérica, de tendencia ética
y lírica, también neosimbolista, donde hay poemas dedicados a Ávila o a
Salamanca, y sobre todo a la comarca de Lisboa —Sintra, Cascais, Estoril— y
a la raya de Portugal con Castilla”.
Explicó que “se trata de una obra con poemas de amor y desamor, de canto a
la naturaleza, de percepción de la divinidad y también de intuición del
misterio del azar en la vida de los hombres”.
Además, a su juicio, el galardón se produce cuando la poesía lírica tiene
corrientes y tendencias de gran variedad y diversidad en sintonía con este
premio, “que es libre, limpio y que refleja la pluralidad poética del
momento en España, rica y grande”.
González (Madrid, 1954) ha publicado siete libros de poesía, como Luces
inciertas, La llama del brezo, En el filo de la sangre o Líneas minerales,
y ha reunido su obra poética en Hacia el alba de nieve.
Al premio, concedido por la Diputación Provincial de Segovia
(
http://www.dipsegovia.es), con accésit de 3.000 euros cada uno,
financiados por el Ayuntamiento de Segovia (
http://www.segovia.es) y la
Junta de Castilla y León (
http://www.jcyl.es), han llegado trabajos desde
Estados Unidos, México, Chile y Alemania.
Fuente: EFE
*** Doctorow gana el premio de Novela Histórica de Zaragoza
La gran marcha, del norteamericano Edgar Lawrence Doctorow, ganó este 1 de
junio el III Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza,
en una decisión tomada por el jurado por “mayoría suficiente”, según
anunció el presidente del mismo, Juan Bolea.
La ganadora fue elegida entre 31 obras presentadas por 17 editoriales de
las que cinco llegaron hasta el tramo final: El halcón de Palermo, de María
Bordhinn (Seix Barral); El galeón de Manila, de Manuel Lozano (Ediciones
B); El desafío de las damas, de Almudena Arteaga (Martínez Roca); El
caballero del templo, de José Luis Corral (Edhasa), además de la
galardonada, editada por Roca.
El premio le fue entregado a la editora puesto que el norteamericano no
pudo acudir por encontrarse en su país. El prestigioso escritor hizo llegar
un comunicado en el que mostraba su “alegría por el galardón” y alababa a
sus traductores Isabel Millán y Carlos Ferrer.
Edgar Lawrence Doctorow es una de las voces fundamentales de la literatura
norteamericana contemporánea. Su obra, traducida a treinta lenguas, ha
merecido los premios más importantes de su país: el National Book Award, el
Premio Nacional de la Crítica y el PEN/Faulkner, entre otros.
Ahora recibe el premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza porque su
décima obra, La gran marcha, “ha deslumbrado literariamente a buena parte
del jurado”, aseguró Bolea, quien destacó del autor “la exhibición de
utilización de recursos literarios que ha realizado con el rigor de los
hechos históricos de la Guerra de Secesión”.
La gran marcha cuenta la marcha del general unionista William Tecumseh
Sherman hacia el mar en la que arrasa, junto a sus hombres, todo lo que
encuentra en una guerra contra los confederados para la abolición de la
esclavitud.
Todos los miembros del jurado que acudieron al acto se mostraron de acuerdo
en la “grandeza de la obra”. Así, María Pilar Queralt destacó su “rigor
inmenso. Cuando lo leo no sé si es una novela o la voz de la gente que
estaba padeciendo la guerra”.
En el mismo acto, también se entregaron los premios Ciudad de Zaragoza de
relatos a Crisanto Pérez y el de poesía a Pablo Martín.
Fuente: El Periódico de Aragón
*** Festival de Teatro Breve celebran en Caracas
La sala Levy Rossell de la Fundación Espacios Culturales, en Parque Central
(Caracas), es desde el pasado 1 de junio el escenario donde se desarrolla
el XII Festival de Teatro Breve, evento que aglutina a un gran número de
noveles directores teatrales, quienes se dan cita durante este mes en la
referida sala para mostrar su visión estética llevando a la escena textos
de renombrados autores venezolanos.
Obras como La sonata del alba, de César Rengifo; Los amantes de Verona o el
final de una encerrona, de Aquiles Nazoa; Al unísono, de la escritora
venezolana recientemente fallecida Elizabeth Schön; La identificación, El
responso de don Juan, La cucarachita Martínez, La barragana, Chopin y El
límite de la fuerza, entre otros muchos textos, podrán ser apreciados y
disfrutados por el público amante de las tablas, manteniendo viva la llama
de estos autores que pese al paso del tiempo continúan vigentes por el
contenido de su dramaturgia.
La dirección general del festival está a cargo del propio Levy Rossell,
dramaturgo, productor, director y docente teatral, quien a su vez es el
fundador de esta actividad que tiene como intención motivar tanto al
público como a los creadores escénicos a conservar esta modalidad teatral
que marcó pauta en el quehacer cultural venezolano. Las funciones se
realizan los viernes, sábados y domingos desde el 1 hasta el 24 de junio, a
las 4, 6 y 8 pm.
*** Gabriel García Márquez representado en México como un títere
El afamado escritor colombiano y premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel
García Márquez, es representado por un títere en la obra Casi cien años de
soledad, que se estrenó este domingo 3 de junio en Ciudad de México.
El director de la compañía de Teatro Niños Aira, Rodolfo Pineda, dijo que
Gabriel García Márquez, autor de El coronel no tiene quien le escriba y
otras obras de gran riqueza literaria, estará presente en el escenario a
través de un títere de tamaño natural que será manipulado por Beatriz
Herrera, la única actriz en escena.
Pineda explicó que se trata de un monólogo basado en fragmentos de Cien
años de soledad, Diatriba de amor contra un hombre sentado, El amor y otros
demonios, El otoño del patriarca y Isabel viendo llover en Macondo, algunas
de las más emblemáticas obras del escritor y poeta colombiano.
“Es una propuesta muy abierta, no estamos siendo fieles cien por ciento a
sus textos, sino que de alguna manera lo estamos traicionando porque él
mismo dice que su obra es irrepresentable y en ese sentido es una traición,
pero también es un homenaje”, destacó Pineda.
Explicó que la trama central surge de su única obra de teatro Diatriba de
amor contra un hombre sentado (1984) en la que una mujer celebra sus 25
años de matrimonio y confronta a su marido.
La obra Casi cien años de soledad será representada todos los domingos de
junio y julio en el Foro Contigo Américo, de la capital mexicana.
Fuente: EFE
*** Se celebra encuentro Mieres en Verso ‘07
Más de veinte destacados poetas participarán desde hoy 4 de junio y hasta
el próximo sábado 9 en el Festival Mieres en Verso ‘07, con charlas,
recitales y conciertos. La cita con la mejor poesía asturiana y española
del momento comenzará con la inauguración del performance El desafío, del
colectivo Ropa Tendida y continuará con diversas actividades en varios
puntos de Mieres (Asturias, España).
Entre los insignes escritores participantes estarán José Luis García
Martín, Jorge Riechmann, Jordi Doce o el popular Luis Antonio de Villena.
Versos en la noche, con lecturas de poesía en varios cafés de Mieres,
música hip hop (poesía musical urbana), conferencias y conciertos, componen
esta primera edición de Mieres en verso.
La concejala de Cultura, Educación y Juventud del Ayuntamiento de Mieres
(
http://www.mieres.es), Diana González, destacó en la presentación del
encuentro, realizada el pasado 25 de mayo, la frescura y envergadura de
esta iniciativa, avalada por la calidad de sus 22 escritores organizadores
y participantes, todos ellos con prestigiosos currículos. Mieres en Verso
cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Mieres y con el patrocinio de la
Universidad de Oviedo (
http://www.uniovi.es).
José Luis Argüelles y Miguel Barrero se mostraron, durante la presentación,
muy satisfechos de los contenidos y el apoyo recibido para la organización
de “este espacio escénico para la divulgación, reflexión y disfrute de la
poesía en primera persona”. Ambos también confían en que esta primera
experiencia permita consolidar un ciclo de poesía que tenga a Mieres como
referente en España, apoyándose en su denominación de ciudad universitaria
para extender el arte de hacer versos a toda la población, especialmente en
los colegios e institutos.
En el marco del encuentro, el jueves 7 se procederá a la entrega del premio
Teodoro Cuesta 2006 a Pablo Pablo Texón y Pablo Rodríguez Medina, y la
Banda de Gaites Villa de Mieres estrenará una xirandiya compuesta por
Teodoro Cuesta. El mismo día, el escritor José Luis García Martín
pronunciará en la Casa de la Cultura su conferencia “Estado de la poesía
española actual”, tras lo cual se celebrará un concierto de Alfredo
González y un recital de poesía.
El viernes 8 en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura, se realizará el
recital de poesía para niños “Los versos ilustrados”, a cargo de Eva Vaz y
José Luis Piquero. Ese día también los escritores participantes se
dirigirán a las escuelas del municipio para presentar recitales poéticos.
En la noche, Jorge Riechmann protagonizará un recital de poesía comentada y
se celebrará un concierto con Anabel Santiago.
Las actividades terminarán el sábado 9 de junio con una visita guiada al
concejo de Mieres y una nueva presentación del performance El desafío, de
Ropa Tendida, con José Luis Piquero, Ana Vanessa Gutiérrez, Miguel Rojo,
Eva Vaz, Pablo X Suárez, Víctor M. García, David González, Inés Toledo,
Vicente Muñoz, Pablo Texón, Guillermo del Pozo y Sibisse Rodríguez. En la
noche se celebrará un recital de Luis Antonio de Villena y un concierto de
hip-hop.
Fuente: Ayuntamiento de Mieres
*** Lecturas dramatizadas de teatro latinoamericano en Caracas
Entre el 7 y el 28 de junio se desarrollará en la Casa de Rómulo Gallegos,
en Caracas (Venezuela), en el marco de la 2ª Edición del Premio Libertador
al Pensamiento Crítico, el ciclo “Cuatro obras del teatro testimonial
latinoamericano”, un evento presentado por la Fundación Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.gob.ve) y el
Ministerio de la Cultura de Venezuela
(
http://www.ministeriodelacultura.gob.ve).
El ciclo cuenta con la coordinación general del profesor Humberto Orsini,
la asistencia de producción de Mayling Peña Mejías y la dirección de
Alberto Rowinsky, Javier Moreno, Luis Domingo González y Costa Palamides.
Las presentaciones serán los cuatro jueves del mes de junio: 7, 14, 21 y
28, a las 8 de la noche, en la Sala Experimental Sótano 3 de la Casa de
Rómulo Gallegos. La entrada es libre.
La primera de las lecturas será la noche del jueves 7, con La muerte y la
doncella, del argentino Ariel Dorfmann, bajo la dirección de Alberto
Rowinsky, quien además actuará al lado de José Luis Montero y Nova
Rowinsky. Una obra sobre la justicia y el perdón, sobre la relación de la
víctima con el victimario, sobre la memoria y el olvido. El tema de las
dictaduras en América Latina con sus consecuencias de represión,
desaparecidos y torturados, un tema sensible, especialmente en el sur, por
las consecuencias heredadas que se manifiestan con turbulencias en la
memoria y consecuencias psicológicas, a veces irreversibles.
El jueves 14 se realizará la lectura de Fulgor y muerte de Joaquín Murieta,
del chileno Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura 1971, bajo la
dirección de Jean Helmuth y con actuaciones de Trino Rojas, Homero Chávez,
Eduis Guerra, Karla Fermín, José Gregorio Abreu y Marco Suniaga. Estrenada
en 1967 en el teatro Antonio Varas, de Santiago, la obra es un testimonio
del gran poeta chileno que gira alrededor del legendario Joaquín Murieta.
“Cuando salió de Valparaíso a conquistar el oro y a buscar la muerte”,
cuenta el mismo Neruda sobre Murieta, “no sabía que su nacionalidad sería
repartida y su personalidad desmenuzada. No sabía que su recuerdo sería
decapitado como lo mismo lo fuera por aquellos que lo injusticiaron”.
El jueves 21 le toca el turno a Pedro y el capitán, del novelista, poeta y
dramaturgo uruguayo Mario Benedetti, bajo la dirección de Luis Domingo
González, quien también actuará al lado de William Escalante. La obra
discurre a través de un diálogo entre un prisionero y su torturador, donde
ambos desarrollan sus estrategias para conseguir sus objetivos: el
prisionero evitar la tortura y lograr su libertad y el verdugo conseguir la
delación, que desde luego no logra, para salvar su pellejo ante sus
superiores y a veces por el amor propio surgido desde el interior de su
descomposición humana.
Finalmente, el jueves 28 se leerá El juicio, del novelista y dramaturgo
mexicano Vicente Leñero, bajo la dirección de Costa Palamides y con las
actuaciones de Fernando Gómez, Ludwin Pineda, Norma Monasterios, Arnaldo
Mendoza, Nirma Prieto, Orlando Rodríguez, Luis Vicente González, Jhonny
Rivas y Alexánder Rivera. El juicio es una obra testimonial sobre el
asesinato, en 1929, del general Álvaro Obregón, presidente electo de
México, y sobre el juicio seguido a José de León Toral, cristero fanático,
confeso del crimen meditado contra Obregón por ser víctima como todos los
cristeros de las persecuciones ejercidas tanto por el presidente Carranza
como por Obregón contra la Iglesia, bajo la acusación de no colaborar con
la revolución. Toral sería ejecutado el 29 de febrero de 1929.
Fuente: Celarg
*** Celebrarán en Chiapas encuentro literario homenaje a Ernesto Cardenal
Entre el 30 de agosto y el 1 de septiembre se realizará en la Biblioteca
Central Universitaria de la Universidad Autónoma de Chiapas
(
http://www.unach.mx), además de en varias escuelas de nivel básico, medio
y superior, el 2º Encuentro Internacional de Poetas Investigadores, evento
que se celebra en homenaje al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal.
Los poetas e investigadores interesados en participar en el encuentro deben
inscribirse antes del 30 de julio. La inscripción es gratuita. Podrán
participar poetas, escritores, estudiantes de nivel medio y superior de
instituciones públicas y privadas en general; catedráticos de literatura,
español, lectura y redacción, y del área de humanidades de todos los
niveles educativos de institución de educación en general, así como
maestros de talleres de creación literaria.
Los investigadores literarios interesados en participar deberán presentar
ponencias sobre la vida y obra poética de Cardenal o la poesía
contemporánea de Latinoamérica, Centroamérica, México o Chiapas. Es preciso
que remitan una síntesis de la ponencia con extensión máxima de una
cuartilla, y síntesis curricular de hasta diez líneas en un archivo de Word
con letra a 12 puntos y a doble espacio.
Igualmente, los poetas deberán enviar una propuesta poética de hasta cinco
cuartillas y una síntesis curricular de diez líneas. Podrán optar por
participar en una lectura poética de hasta diez minutos, en la que podrán
leer poemas de tema libre y con una extensión máxima de ocho cuartillas.
Los poetas con obra publicada deberán donar dos ejemplares.
Los participantes que deseen ser incluidos en la memoria del encuentro
deberán enviar en tiempo y forma sus trabajos y contactar a los
organizadores para los costos y convenciones sobre la publicación, a más
tardar el 2 de julio, a los correos electrónicos
homenaje_ernestocardenal2007@...,
socorrotrejosirvent@...
y
marisatrejos@... (con copia a las tres direcciones). Los gastos
de transporte, hospedaje y alimentación de los ponentes y poetas serán
financiados por sus universidades e instituciones o con recursos propios.
Las constancias de participación de los poetas y ponentes en este encuentro
académico y de extensión serán expedidas por la Secretaría Académica de la
Unach. Los poetas y ponentes participantes leerán exclusivamente obra
propia o sus trabajos de investigación. No se admitirá trabajos de
escritores e investigadores que no participen en el encuentro.
Fuente: Unach
*** Encuentro Interliteral analizará en Jaén la literatura digital
Organizado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía
(
http://www.juntadeandalucia.es/cultura), el Instituto Andaluz de la
Juventud (
http://www.juntadeandalucia.es/institutodelajuventud) e Íttakus,
Sociedad para la información (
http://www.ittakus.com), el 20 y 21 de
septiembre se celebrará en Jaén (España) el I Encuentro de Literatura
Digital “Interliteral” (
http://www.interliteral.com), que tendrá como
objetivo crear un lugar de encuentro, debate, análisis, intercambio de
todos los agentes que intervienen en la creación, producción, edición y
difusión de la “literatura digital”.
“En pleno desarrollo de la sociedad de la información, la actividad de la
creación literaria se ha visto afectada de forma irreversible por la
aplicación de las nuevas tecnologías”, se ha indicado en la presentación
del encuentro, celebrada el 23 de mayo en la Biblioteca Provincial de Jaén.
“El nuevo mundo configurado a través de la red ha eliminado barreras y
fronteras de todo tipo: físicas, idiomáticas, económicas, etc. Estamos ante
una nueva realidad que cambia a un ritmo vertiginoso y en pocos años lo que
parecía casi imposible, hoy es una realidad y poco o nada podremos fijar
para un futuro, más o menos cercano, debido a esta evolución sin
precedentes en las comunicaciones”.
Interliteral es la más reciente de una serie de iniciativas que en los
últimos tiempos se han desarrollado en Jaén en torno a la idea de la
universalización del acceso a la literatura, siempre como “literatura
digital”. El encuentro nace, entonces, con la intención de analizar y
examinar el pasado, presente y futuro de esta “nueva literatura”.
En la presentación intervinieron Rafaela Valenzuela, directora general del
Libro y del Patrimonio Bibliográfico y Documental de la Consejería de
Cultura; Francisca Company, delegada provincial de la Consejería de
Cultura; Carmen Álvarez, delegada provincial en Jaén de la Consejería para
la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, y Fernando R.
Ortega, director general de Íttakus.
En el programa preliminar de Interliteral destacan las conferencias de
inauguración y clausura, la primera de ellas a cargo de la escritora
española Soledad Puértolas, quien hablará sobre la experiencia del autor,
mientras que la segunda será dictada por el escritor peruano Santiago
Roncagliolo. Entre otras actividades se realizará un “Blog & Coffee” en el
que se analizarán las herramientas para la socialización de la creación
literaria.
La participación en Interliteral es gratuita y abierta, previa inscripción
a través de la página del encuentro
(
http://www.interliteral.com/inscripcion.html), ya que las plazas están
limitadas. Todos los asistentes disfrutarán de desayuno, comida y cena;
además, la organización ofrece alojamiento gratuito en habitación doble
compartida en el nuevo Albergue Juvenil de Jaén, catalogado como el mejor
de Europa.
Fuente: Interliteral
*** Festival de la Palabra realizarán en Armenia
Entre el 12 y el 15 de octubre se celebrará en Armenia, Quindío (Colombia)
el Festival de la Palabra, evento cofinanciado por la alcaldía local y
coordinado por la escritora Samaria Márquez Jaramillo, ganadora del Premio
Iberoamericano de Novela Mario Vargas Llosa 2004.
El encuentro tiene como propósito brindar al público una ocasión para la
reflexión cultural, así como proporcionar una nueva dimensión del arte,
procurar mejorar el promedio de lectores, multiplicar el interés por la
literatura y enseñar a reconocer el valor de ésta como experiencia
formativa.
El departamento del Quindío, además de ofrecer a sus visitantes una serie
de bellezas naturales, cuenta con instalaciones en hoteles campestres,
antes haciendas cafeteras, que garantizan una confortable permanencia.
“Esta ciudad”, indicó Márquez Jaramillo, “favorecida por la naturaleza con
un medio verdaderamente prodigioso, para llegar a ser un producto turístico
tiene que posicionarse como un centro cultural. Tras esa pretensión ya se
inició un diálogo entre la cultura, la estrategia urbana y el Estado”.
Por medio de sus editoriales se invitarán a unos veinte narradores y poetas
colombianos y a cerca de quince de otros países. Por invitación directa se
convocará a pensadores, editores, periodistas, analistas literarios y
sociólogos, para que ellos con sus charlas den a conocer las nuevas
tendencias de la narrativa ficcional.
“Como mensaje de albricias desde la tierra del café”, proclamó Márquez
Jaramillo, “se anuncia que el Festival de la Palabra será un escenario
donde los escritores se miren a los ojos y dejen que hablen sus obras.
Armenia, en octubre, se vestirá de color de ilusión y de fantasía para ser
anfitriona del pensamiento libertario hispano”.
Fuente: Samaria Márquez Jaramillo
||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES ||||||||||||||||||||||
=== Una saga del monte Juan Manuel Roca ==============================
(Nota del editor: en la Feria del Libro de Bogotá fue presentada la
novela 1851, folletín de cabo roto, del escritor colombiano Octavio
Escobar Giraldo, que aborda la colonización del occidente colombiano
desde una óptica narrativa antes que meramente historicista. El poeta
Juan Manuel Roca le dedica al libro la siguiente reseña, en la que
identifica a Escobar Giraldo como autor de la novela que le da un
segundo aire al tema).
La epopeya de la colonización antioqueña, con sus miserias y grandezas, ha
sido muchas veces contada desde el ámbito de la historia, de la sociología
o la economía, una y más veces. Así que el que desee rastrearla para
volverla materia literaria, quiéralo o no se encontrará con un acervo de
datos, de debates, de discusiones y puntos de vista cuya cantera, como las
vetas de oro del pasado minero del país, pueden apabullar al narrador y
volverlo subsidiario de esa casi unívoca manera de ver la realidad pasada
que es la que impone el historicismo.
El exceso de materia prima que entrega esa epopeya, que alguien recordaba,
para bien y para mal, como de la misma estirpe de la de los bandeirantes de
Brasil, podría volverse, antes que un soplo para la creación literaria, un
verdadero lastre. En manos de alguien que guardara excesiva servidumbre a
la historia, bien podría asediarlo la novela de tesis o la novela que de
manera discutida y discutible se ha dado en llamar histórica.
Señalo esta posible talanquera, pero hay otros precipicios que resultan
difíciles de sortear a la hora de emprender una obra ambiciosa como esta.
Uno de ellos es el costumbrismo. Otro es la repetición de usos y maneras
del lenguaje que, no obstante haberse cerrado de manera lúcida con don
Tomás Carrasquilla, pervivió en algunas novelas de Manuel Mejía Vallejo y
en algunos seguidores de una literatura regional hecha para la teja y la
lágrima, para la nostalgia y una mirada pasadista que pensaba que por
fortuna se murieron los abuelos. No tanto porque estos abuelos fueran un
legado de un pretérito aferrado a camándulas y visiones agiotistas a la
vez, como porque con su extinción supuestamente se relajaron las
costumbres, según lo anunciaban los versos maniqueos de un poeta de la
montaña celebrado con el absurdo epíteto de “poeta de la raza”.
Parecía pues, entre tanto, que el camino a la novela de la colonización
antioqueña estaba de entrada viciado. Pero así como Guimaraes Rosa no hace
costumbrismo cuando habla del sertao brasilero, o Rulfo no hace folclorismo
cuando traza las costumbres y el habla popular mexicana desde unas
estructuras y una visión moderna y expresionista, el tema esperaba en
Colombia quien lo llevara más allá de los linderos anacrónicos de la novela
vernácula, quien le diera un segundo aire.
Creo que ese alguien es Octavio Escobar Giraldo y que la novela es 1851,
folletín de cabo roto.
El país conoce muy bien esa gesta antioqueña del siglo XIX que, arrancando
desde las laderas y las tierras poco benignas de la región, obligó a los
insatisfechos, a los aventureros a los que les hormigueaban los pies, a
iniciar la colonización del occidente colombiano en Antioquia, en Caldas y
en lo que hoy son Risaralda, el Quindío, el norte del Tolima y el norte del
Valle del Cauca.
Visto de nuevo ese hecho de tan gran trascendencia para el país, de la mano
de uno de los más notables narradores colombianos, se agradece que no haya
querido hacerlo de manera privativamente historicista.
No es una novela histórica, aunque siembre sus raíces en esa lonja, en esa
parcela de nuestra historia. No es una novela costumbrista, aunque se haya
volcado de manera tan rigurosa en el conocimiento de la cultura del
desarraigo y en sus costumbres. No es una novela política aunque rastree
tantos hechos de violencia, tantas confrontaciones ocurridas entre colonos
y terratenientes que aprovecharon la llamada “ley de vagancia” cuando no el
despojo forzado de tierras, en algo que es aún nuestro gran problema
insoluble: la tenencia de ellas. Desde esos tiempos, hasta estos días del
paramilitarismo, el país, casi sin darse cuenta o sin querer hacerlo, ha
ido comprobando que se ha hecho una contrarreforma agraria sin que haya
existido antes una reforma.
Sortea muchas tentaciones esta novela. El paisajismo excesivo o el regodeo
en exteriores, pues cuando describe esas montañas despeñacabras o ciertos
parajes idílicos, lo hace por la necesidad de ubicación del hombre en una
geografía, y no como un simple escenario exotista.
La novela trata del año de penurias, dolores y amores dolorosos de Juan
Escobar, uno de tantos olfateadores de oro de la Antioquia profunda que
hace el tránsito de Medellín a Salamina en busca, diría Barbajacob, de
mejores aires. Todo es ajeno para Juan: la tierra, la mujer que ama y que
vive con su primo José Alonso Escobar, y hasta ajeno es su propio destino.
Juan Escobar es el prototipo del transterrado, del que merodea inclusive en
sí mismo. Y es una suerte de triángulo de amor y soledades lo que comparte
con Serafina Jaramillo y con su primo.
Resultan, con el telón de fondo de una gesta, personajes de carnadura
humana, creíbles y descritos de manera un tanto elusiva, a través de un
gran virtuosismo en los diálogos.
Así ocurre con Pablo Arango, una mezcla de lo que después se llamaría
pájaro y que hoy se llama sicario, un mercenario a merced de un gran señor
de destinos y caminos, Elías González, enemigo rastrero de los colonos.
Las pequeñas y grandes historias que germinan en medio de la gran historia,
la mirada atenta a una legión de seres sin heráldica, sus amores y sus
fobias, tienen bajo la mirada amorosa pero no pocas veces pérfida del
narrador, un soporte, una suerte de distanciamiento, en ciertos ramalazos
de humor en medio de su controlado lirismo.
Escrita a la manera de un folletín, por entregas mensuales, la novela de
Octavio Escobar Giraldo nos atrapa, esta vez sin entregas. En cada uno de
los meses resuenan voces y guiños literarios que van desde Cervantes y
Cordobés Moure hasta Gregorio Gutiérrez González, un poeta sado-mazorquista
que nos endilgó sus largos versos sobre el maíz, y que acá recupera el
novelista de manera ejemplar. Escobar Giraldo se sirve, a manera de
epígrafe en cada capítulo del folletín, de algunas imágenes tomadas de la
celebrada Memoria científica sobre el cultivo del maíz en los climas
cálidos del Estado de Antioquia por uno de los miembros de la Escuela de
Ciencias i Artes i dedicado a la misma Escuela. Un título que logró que en
los colegios fuera más difícil aprenderse el kilométrico y andariego título
que todo el resto del virgiliano escrito de don Gregorio.
No se afilia tampoco esta novela a un trasunto puramente político. Aunque
hay espigadas y bien calibradas observaciones desde ese ámbito. Juan
Escobar, por ejemplo, es alguien que “si fuera un hombre más reflexivo se
preguntaría por qué un país tan joven pertenece a unos cuantos ricos de
siempre, pero no acostumbra tales pensamientos”, afirma el creador del
personaje, con lo cual, por vías de la negación de lo político lo pone de
relieve en un sesgo malicioso e inteligente.
La botánica, las plantas que acompañan el viaje de los arrieros y de los
colonos. La arquitectura, ese reino de la guadua que fue todo: ducto y
viga, pared, canoa para el agua. La comida, una bronca comida hecha para
hombres sin reposo, para jornaleros sin tregua. Los juegos, como el tute al
que se jugaban caballos y mulas e imposibles. Los 33 lances con machete en
la contienda. El mapa minero de mister Parsons. Los artilugios de todo
realengo. Unos trozos de panela que por momentos resultaban tan apreciables
como el oro, esa suerte de vellocino tras el que van los hombres
enfebrecidos.
Por el oro, por la lucha en pos de las minas, se abandonaba todo. Ese oro
que según las palabras de Escobar devino en alhajas para los políticos, los
militares y los terratenientes, un oro que servía lo mismo para hacer
copones y custodias que cinturones de castidad. Como telón de fondo,
siempre, los pasos lentos y tercos de la arriería. Es como si los arrieros
hubieran llegado a pensar que no hay patria más deseable que la lejanía.
Todo esto es visto por Octavio Escobar Giraldo desde una larga y rigurosa
investigación de tiempos y usos del lenguaje.
El pasado clerical, la fe del carbonero o la doble moral cristiana asisten
muchas de las páginas de esta novela. Es un retrato colectivo de una suerte
de naturaleza dividida. Esa naturaleza hondamente humana que pecaba en un
español procaz, como el de Sara la boquisucia, pero que recibía la
absolución del cura en un sacralizado latín de sacristía.
Creo que 1851, folletín de cabo roto es una narración en la que el lenguaje
también es un gran protagonista, por su mesura y ductilidad, porque es un
lenguaje bien habitado.
Se trata de una novela de la que se hablará no solamente como de la más
lograda de las obras hasta ahora escritas por Octavio Escobar Giraldo,
sino, muy seguramente, como uno de los nuevos y escasos hitos de la actual
narrativa colombiana.
** Juan Manuel Roca
Escritor, poeta, crítico de arte y periodista colombiano (Medellín,
1946). Coordina, desde finales de los 80, uno de los talleres de poesía
que ofrece la Casa de Poesía Silva (
http://www.casadepoesiasilva.com).
En 1997 la Universidad del Valle (
http://www.univalle.edu.co) le otorgó
el título honoris causa en literatura. Ha obtenido el Premio Eduardo
Cote Lamus de Poesía y el Universidad de Antioquia en el mismo género y
en cuento, así como el Premio Simón Bolívar de Periodismo. Dirige el
periódico cultural La sangrada escritura. Ha publicado libros en
colaboración de artistas plásticos como Augusto Rendón, Antonio Samudio,
Fabián Rendón, José Antonio Suárez, Darío Villegas y Patricia Durán; los
poemarios Memoria del agua (1973), Luna de ciegos (1975), Los ladrones
nocturnos (1977), Señal de cuervos (1979), Fabulario real (1980),
Antología poética (1983), País secreto (1987), Ciudadano de la noche
(1989), Luna de ciegos —antología— (1990), Pavana con el diablo (1990),
Prosa reunida (1993) y Lugar de apariciones (2000); los ensayos sobre
poesía Los cinco entierros de Pessoa (2001), Arenga del que sueña (2002)
y Cartografía memoria (2003), y la novela Esa maldita costumbre de morir
(2003). Recibió el Premio Nacional de Poesía 2004, del Ministerio de
Cultura de Colombia, y el Premio de Poesía del Mundo Latino “Víctor
Sandoval” (2007), de la ciudad de Aguascalientes (México). Durante diez
años dirigió el Magazín Dominical del diario El Espectador
(
http://www.elespectador.com).
=== El texto como exorcismo Miguel Correa Mujica =====================
(Nota del editor: recientemente fue presentada en Nueva York la
tercera edición de Al Norte del infierno, la primera novela del
escritor cubano Miguel Correa Mujica, que aparece esta vez bajo el
sello de la Editorial Artimaña
[
http://www.artimana.net/main/art_libros.html], de la ciudad
estadounidense. El texto que presentamos a continuación es la
presentación de la novela, preparada por su autor.
En la antología 17 narradoras latinoamericanas, la argentina Cecilia Abzats
expone en un breve prólogo o comentario que precede su cuento “La siesta”,
lo siguiente: “El primer libro que se escribe suele ser una historia que
uno tiene atravesada en la garganta: ponerla en palabras funciona como un
exorcismo” (19). Confieso que no habría podido encontrar mejores palabras
para referirme al libro que esta noche presentamos en la librería McNally
Robinson de Nueva York, mi querido Al Norte del infierno. Y aunque la
máxima de Abzats es de por sí sumamente abarcadora, me he adentrado en ella
por otros rumbos que ésta me ha sugerido: en efecto, el primer libro que
escribimos es usualmente un exorcismo, un dolor que uno tiene clavado en el
pecho, una especie de trabazón que no nos deja respirar. Esa condición de
texto-nudo es la que hace salir el libro con la fuerza de un bocado
atragantado en las vías aéreas, para evitar así, tal vez, la muerte por
asfixia.
Y esa gestión inevitable —sacarnos ese nudo del interior— tenemos que
realizarla con toda la rapidez que una situación de peligro conlleva. La
urgencia con que el texto demanda salir a la luz hace que éste no siga, por
lo general, las pautas que siguen los textos reposadamente concebidos (la
inmensa mayoría de ellos), ni los que resultan de esmeradas investigaciones
bibliográficas, ni siquiera las que siguen ciertos textos mesiánicos. Ese
primer libro que llevamos dentro no puede esperar tanto. Su existencia
viene tocada por el apremio, por la violencia, por la inmediatez: o me lo
saco del gaznate o perezco.
Al Norte del infierno nació bajo esas condiciones agónicas. Su texto se me
había atorado no sólo en la garganta sino en toda mi alma. Lo sentía como
un molesto padecimiento, como si se tratara de un proyectil que desde hacía
tiempo llevaba alojado en los sesos y que ahora buscaba, por sí solo, salir
a la superficie a través de la piel. Sacarlo de mí se convirtió en mi mayor
prioridad, sin tiempo que perder y sin detenerme a pensar en cómo lo haría.
Pero arrancarnos un texto que vive en nuestro interior como un organismo
vivo e independiente es un proceso de exorcismo que tiene sus propias
reglas. En primer lugar, la urgencia que el texto exige ni siquiera deja un
espacio para echar un vistazo a las pautas literarias que rigurosamente
establecen las épocas y la tradición, ni para analizar los estilos en boga
para configurarlo, ni nos permite remitirnos a las diatribas, valores,
pareceres o maneras que consciente o inconscientemente nos impone desde
alguna parte “el canon” o sea, sin siquiera prestar mucha atención a la
literatura misma. Escribí Al Norte del infierno sin poderme acercar o
considerar el mundo literario que transcurría a mi alrededor, sin tenerlo
en cuenta, sin saber si eran éstas las formas que la narrativa exigía de
los escritores de mi época.
Escribí la primera y única versión del libro en unos 8 meses, todo en 1982.
El manuscrito apenas sí tuvo una revisión sintáctica. Desde mi salida de
Cuba a través del éxodo del Mariel en 1980, los personajes formaban enormes
algarabías y tumultos en mi mente, insoportables estrépitos, alborotos
inenarrables, verdaderos motines de seres que al parecer sólo querían decir
su verdad y estallar, como si sus vidas dependieran del mero hecho de la
enunciación de sus gritos. A veces, el estruendo de las voces era tal que
ya no podía hacerme el desentendido; entonces me hacían levantar en medio
de la noche invernal y a las tres de la madrugada tenía yo que escribir lo
que ellos iban a dictarme. Como autor yo sólo recibía alivio cuando
terminaba de plasmar por escrito el mensaje de los más agresivos. Sólo
después me permitían dormir un poco, pero yo sabía que muchos de ellos
permanecían de pie en aquella cola metafísica hasta que les llegara su
turno para hablar o sea, para reventar. Cuando terminaba de escuchar,
recoger y escribir la exposición de una de aquellas voces, ésta parecía
calmarse. Sus gritos continuaban pero ahora desde la página mecanografiada,
no ya desde mi interior. Entonces comprendí que el nudo era una especie de
hinchazón que yo debía evacuar con cierta regularidad para aliviar así la
enorme presión craneana acumulada o de lo contrario, el dolor acabaría
conmigo.
Y así salió este libro, a deshoras, en medio de grandes desvelos, sin
pretensiones de ningún tipo y sin la menor expectativa, obedeciendo
únicamente el agónico clamor de unas voces que se habían adueñado de mí y
que exigían su materialización, su salida de mi cabeza y su relocalización
física aunque fuera en lo textual. De no haber cumplido con las demandas de
las voces, de seguro que hubiera enloquecido. Cuando transcribí el último
clamor, sentí un vacío en mi interior que me pareció igualmente aterrador:
volví a ser el joven de 23 o 24 años que por entonces era, con todas las
angustias que mi condición de refugiado cubano implicaba.
Con el paso del tiempo y una vez publicado este texto endocrino, me ha
ocurrido con Al Norte del infierno lo que le ocurría a Alejo Carpentier con
su Écue-Yamba-Ó: me ha dado por huir de mi texto, por lo que apenas lo
releo. Carpentier rechazaba su texto primigenio porque, según él, éste le
parecía inmaduro. No me parecen razones válidas las suyas. El texto sólo se
hace inmaduro a nuestros ojos, porque estamos conscientes de nuestra
evolución física e intelectual. Pero el texto permanece congelado en el
tiempo, almacenando dentro de sí los códigos de nuestra identidad en el
momento de la creación. Las razones de mi rechazo son otras: el libro me
hace recordar un doloroso capítulo de mi vida que no quisiera volver a
padecer. Aunque apenas releo las viñetas que integran Al Norte del
infierno, estoy feliz de que exista tal y como es, tal y como me lo
dictaron sus personajes, los más auténticos de cuantos han invadido mi
mente. Por lo que agradezco a mi editor Carlos Zequeira, de la Editorial
Artimaña, el haber reeditado el libro, volumen del que no me avergüenzo
sino que sencillamente observo desde cierta distancia.
Hace algún tiempo, un amigo poeta me hizo ver algo extraño en Al Norte del
infierno: los personajes están en el aire, me dijo, no tienen un espacio
adonde asirse, no tienen una plataforma que los recoja, no hay un setting
demarcado o descrito donde ocurra la acción argumental. En efecto, los
personajes de esta obra están en el aire. Tras analizar la observación de
mi amigo he llegado a la conclusión de que tiene toda la razón: el libro no
se detiene en la formación de un espacio literario donde los personajes
puedan existir. Pero no lo tienen porque los personajes no lo necesitan,
porque ellos no son sino gritos, voces, willies, ánimas que revolotean en
el viento estival, en la ingravidez, en el estupor de una época malsana,
acaso desde un Más Allá inaprensible. Este es un libro donde el espacio
literario lo edifica el lector (no el narrador) a partir de los discursos
que emiten, desde la textualidad, las voces.
A pesar de que este texto no ha seguido los parámetros considerados
prestigiosos o canónicos, Al Norte del infierno ha hecho una verdadera
carrera triunfal. Me pregunto cómo ha sido posible esa maravilla. Y he
llegado a la conclusión de que la respuesta está en que la literatura no es
una disciplina fácilmente encasillable, ni que funciona de un modo único,
sino que prioriza, por sobre todas las cosas, su primordial objetivo que es
el echar un poco de luz, aquí y allá, sobre el hombre y su tragedia. Por
ello es que, a mi juicio, Al Norte del infierno ha cosechado triunfos que
sobrepasan incluso mis propias expectativas: porque su razón de ser ha sido
exponer la furia, la miseria, la desesperanza y el anónimo martirio de unas
víctimas con quienes una época y unas circunstancias se ensañaron en sus
individualidades. Para nada cuentan aquí las fórmulas literarias, ni los
modismos, ni siquiera el autor. Si para los estructuralistas sólo importa
lo textual, éste es su libro ideal.
Gran parte de la crítica que se ha acercado a este libro mío —y desde hace
tiempo ya también de ustedes— considera que uno de sus valores del mismo es
su apabullante actualidad. Al Norte del infierno no es un libro de tesis,
ni de protesta, ni siquiera de reflexiones: es un libro donde sus
personajes-voces sólo quieren que alguien los escuche. La actualidad del
libro se debe a la postración del contexto histórico y sociopolítico que
generó a las víctimas aquí tratadas: la tiranía castrista que desde la
segunda mitad del siglo XX asola a mi país, ese hermoso archipiélago bañado
por las cálidas aguas de la corriente del Golfo y por la enceguecedora luz
tropical pero dominado también por la miseria, el estalinismo y la
estupidez.
Ojalá que el libro perdiera toda la actualidad que desde siempre le ha
caracterizado. Ojalá que dentro de poco los acontecimientos que narra sean
algo del pasado. Y que el libro pierda toda su vigencia. Le pido a Dios que
así sea. Porque pertenezco al grupo de los que consideran que la literatura
no es más importante que el hombre.
Muchas gracias.
Bibliografía
- Rivera Izcoa, Carmen, ed. 17 narradoras latinoamericanas. Puerto Rico:
Huracán, 1998.
** Miguel Correa Mujica
correamcorrea@...
Escritor cubano (1957). Reside en Nueva York desde 1980. Profesor
asociado en la City University of New York. En 2002 se doctoró en
literatura española e hispanoamericana con una tesis sobre Reinaldo
Arenas. Ha publicado las novelas Al norte del infierno (1984) y
Fragmentos del discurso humano (2000). Publica crítica literaria en
diversas revistas hispanoamericanas.
=== Madres y huachos en La burla del tiempo de Mauricio Electorat =========
=== Francisca Pérez de Arce ===============================================
En la novela de Mauricio Electorat La burla del tiempo, se presenta el
conflicto de un hombre que debe afrontar, desde el exilio, la muerte de su
madre y el afrontamiento con el hombre que lo delató provocando su exilio.
El proceso que vive el protagonista se ve directamente influido tanto por
la presencia de su madre en la constitución de su propia identidad, como
por el hecho de asumirse como un huacho, y la superación del conflicto
psíquico en el que se encuentra consiste en identificarse con su agresor,
en cuanto ambos son huachos.
En su libro Madres y huachos, la antropóloga Sonia Montecino establece que
Chile se ha constituido sobre la base de un mestizaje racial y cultural,
que ha traído como consecuencia un predominio de la figura de la madre como
base del constructo social y el huacho, sus hijos, como identidad adquirida
por lo masculino. En este sentido, la madre de Pablo Riutort se muestra
como un personaje complejo, representa el quiebre, la trasgresión de la
tradición (hace gimnasia desnuda, y no le importa aparecer sin ropa frente
a individuos poderosos, como el empresario que negocia con su marido), pero
a la vez tiene el poder y la autoridad para permitirse ser conciliadora,
mediadora entre los miembros de la familia, simpatizante del PC, pero
católica y autoridad frente a su marido (su propio marido le entrega una
cuota de poder al engañarla con una prostituta). La madre de Pablo Riutort
se presenta como un personaje potente, fundamental en la psiquis de su
hijo, y de ahí la necesidad de su continua presencia a lo largo de la
novela a través de sus cartas. Se presenta como una madre muy sana, no
castradora, que asume su sexualidad sin tapujos ni vergüenzas, incluso
mostrándose como un cuerpo deseable y poderoso hacia todo el mundo. Esta
misma estrategia de detentar poder es la que utilizan las mujeres
subversivas de la novela, Rocío y Soledad Fortea, quienes se relacionan con
los hombres que conforman el partido de resistencia a través de su cuerpo,
de crear el deseo en el otro y estimularlo, pero no satisfacerlo más que
con un solo hombre (no satisfacerlo las colocaría en la posición de
inactivas sexualmente). Incluso Rocío se vale de este mismo mecanismo de
poder para zafarse de la presión de Aguilera, el “soplón” que le pide
delatar a sus compañeros de izquierda.
Este poder que se instala en la sexualidad femenina es explicada por
Montecino con el verso de Gabriela Mistral “bendito sea mi vientre en que
mi raza muere”, “Una raza que muere toda vez que la mujer se niega a parir,
gesto de inversión de imagen salvífica de María... pero a la vez estrategia
que coloca a la mujer en un sitial sacro” (Montecino, 57, 58). El cuerpo de
la mujer tiene de por sí el poder de dar la vida... y de no darla. Esta
cuota de poder es equivalente a la de matar o no matar que podría haber
tenido un militar en época de dictadura.
En cuanto a los personajes masculinos de la novela, es interesante
comprobar que ambos jóvenes encomendados a la tarea de delatar a los
compañeros marxistas son, de hecho, huachos de padre, e hijos de mujeres
que deben avocarse a tareas de servidumbre y prostitución, en cada caso, lo
que las sitúa en una categoría de madre genésica, reproductiva y no
afectiva (Montecino, 56). El rencor que nace en estos dos personajes no se
basa en ideologías políticas, sino en su propia condición social: “El
bastardo buscará su legitimidad en lo heroico —la cofradía de los huachos
que luego se troca en bandidaje, en protesta social o en violencia contra
lo femenino— pugnando por superar su estadio de hijo, asumiéndose como
‘macho’ ” (Montecino, 56), que se contrapone a la de los “niñitos bien” que
conforman la resistencia universitaria, que tienen madre y padre, incluso
se valen de su trabajo en la Secretaría Nacional de la Juventud, y no de
sus méritos académicos (que los tienen) para sacar a sus madres de la vida
que llevan, porque es desde ahí donde pueden hacer que el que no nació
huacho se transforme en huacho, y el método que utilizan para esto es el
envío al exilio, el alejamiento del individuo de la patria (patria, de la
voz latina que significa padre) “enhuachándolos”, obligándolos a vivir en
esta condición mientras dure en el gobierno el poder que los ampara.
La escena de la violación de Nelson y Aguilera ilustra lo que según
Montecino fue un fuerte móvil de las mujeres que reclamaban su patria
usurpada por el marxismo durante la UP: “La recriminación de la poca
hombría expresada en el plano de la sexualidad, que puede leerse como la
percepción extrema que las mujeres tienen de los hombres. El arrasamiento
vital de la patria se debe a que los hombres no se comportan como tales,
permitiendo la violación de otros (o)” (Montecino, 110). En este sentido, y
si nos adscribimos a la teoría de que Chile conforma en su esencia una
“matria” más que una “patria”, hecho asumido incluso por la masculinidad
hegemónica de la época, los propios militares: “Y Kakariekas, que su
carácter tenía la mujer chilena, y el comandante, que se lo iba a decir a
él, si en este país mandaban las mujeres, oiga (...), si este gobierno se
había llenado de señoras que mandaban lo mismo o más que un general”
(Electorat, 309), entonces se explica el hecho de que el teniente Espina
haya debido vestirse de mujer para someter a los jóvenes a torturas y
vejámenes, todos ellos afectándolos en su sexualidad, poniendo en juego su
virilidad “homosexualizándolos”. Decidora resulta la imagen de ambos
torturados unidos por el ano a través de un palo. Durante esta época aquel
que traicionaba a la derecha traicionaba a la “patria”, este hecho era
consecuencia de “falta de hombría” y era denunciado por las mujeres, que
era quienes “en verdad mandaban el país”.
De este modo se articula el universo planteado por Electorat, que sin duda
refleja una realidad vivida hace treinta años. La madre continúa
posicionándose como plataforma social, y el hijo todavía es un huacho, que
con el tiempo deviene en machista. En este sentido el mecanismo a través
del cual el protagonista, Pablo Riutort resuelve su conflicto psíquico, que
no es otro que haber perdido su “patria”, es el de afrontar a su delator
para conocer el motivo de su rencor, y al descubrir que éste se basa en su
propia condición de huacho se produce una suerte de identificación mutua en
este hecho. Al final, ambos son huachos, han pasado veinte años y ninguno
está mejor que el otro, la madre y la esposa han desaparecido de su vida y
ellos hoy, son más huachos que nunca. Bajo este panorama común, el rencor
da paso a la compasión, tanto del otro como de sí mismo.
Bibliografía
• Electorat, Mauricio. La burla del tiempo. Bogotá: Seix Barral, 2004.
• Montecino, Sonia. Madres y huachos. Alegorías del mestizaje chileno.
Santiago: Sudamericana, 1991.
** Francisca Pérez de Arce
franciscaperezdearce@...
Investigadora chilena (1981). Licenciada en Letras de la Pontificia
Universidad Católica de Chile (
http://www.puc.cl), y actual alumna del
Magíster en Estudios de Género de la Universidad de Chile. Ha trabajado
en el mundo editorial y cultural. Su producción literaria permanece
inédita.
=== Un nombre literario Dixon Moya ===================================
En mi trabajo cotidiano, debo atender diversos trámites de ciudadanos
nicaragüenses y varias veces he tropezado con un nombre que al comienzo
pensé coincidencia, hasta convertirse en grata constatación. Algunos de mis
usuarios responden al nombre de Jorge Isaacs, igual que el autor
colombiano, creador de una figura inmortal, la protagonista de María, la
gran novela del siglo XIX. Un rápido escrutinio en Internet, permite
asegurar que la casualidad / causalidad se repite por toda América Latina.
María fue uno de los primeros éxitos editoriales de un autor
latinoamericano, publicada inicialmente en 1867; curiosamente un siglo
después surge Cien años de soledad (1967), la obra cumbre de Gabriel García
Márquez. El romance de Efraín y María, transcurrido en la hacienda El
Paraíso, en el Valle del Cauca, ha sido libro de cabecera de varias
generaciones de latinoamericanos, quienes hemos vertido ríos de lágrimas,
contribuyendo a acrecentar las reservas de agua del planeta. María ha sido
llevada varias veces al cine y la televisión. De hecho, inspiró la primera
película colombiana, filmada en 1927, en blanco y negro, muda, pero rodada
en el Valle del Cauca; cincuenta años más tarde y en la misma hacienda El
Paraíso, se filmaría la versión de 1972 con Taryn Power en el papel de
María, único rol de importancia para la bella hija de Tyrone Power; el
galán mexicano Fernando Allende encarnó al sufrido Efraín. En 1991, el
director colombiano Lisandro Duque realiza una elogiada miniserie de
televisión, con guión de García Márquez.
Jorge Isaacs nació en Cali en 1837; aparte de escritor fue periodista,
diplomático, explorador científico. Alcanza a conocer el éxito como
novelista gracias a las numerosas ediciones continentales de María, aunque
él se consideraba esencialmente poeta. Su filiación política cambió de
conservadora a liberal; “he pasado de las tinieblas a la luz”, manifestó.
En uno de sus innumerables viajes como inspector de trabajos de caminos de
herradura, contrajo una enfermedad que se lo llevó a los 58 años, cuando
planeaba escribir una novela histórica que, según él, sería su obra cumbre.
Hay un dato curioso: Isaacs fue uno de los pioneros en la exploración
energética en Colombia, tanto de petróleo como de carbón, encontrando
yacimientos carboníferos en los “desiertos de Aracataca”, es decir, en las
proximidades donde nacería García Márquez en 1927 (noventa años más tarde).
Los cordones umbilicales de la creación son inescrutables.
No resulta extraño que con el nombre y apellido del autor colombiano,
muchos padres en América Latina hayan bautizado a sus hijos. A uno de mis
usuarios, Jorge Isaacs, quien coincidencialmente viajaba a Cali, le
recomendé visitar El Paraíso, la antigua hacienda, escenario mítico de la
novela, actual museo dedicado al escritor colombiano. Espero que haya
seguido mi consejo. A los 140 años de publicada María y 170 del cumpleaños
de Isaacs, resulta grato comprobar el sublime homenaje de un lector al
bautizar a su hijo con el nombre de su escritor favorito. El caso de Jorge
Isaacs no es el único. En Colombia abunda el apelativo Rubén Darío, siendo
responsable un extraordinario poeta nicaragüense. Otro buen ejemplo de los
bautizos literarios.
** Dixon Moya
dixonm@...
Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de
Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
desempeña un cargo diplomático en Nicaragua. Ha publicado artículos en
revistas de su país.
=== José Tomás Angola: Sin freno concebido Carmen Cristina Wolf ======
Nuevamente la editorial Actum sorprende con un poemario, Sin freno
concebido, de José Tomás Angola. Puede ser que el personaje de sus páginas
sienta que ha perdido la sindéresis y se lance en carrera hacia su propia
sombra amenazante, pero el teclado de la computadora no se vio apresurado
por el autor, porque este es un libro muy bien pensado y de medida exacta.
De primer momento, los versos producen un desasosiego creciente, una
tristeza de barranco. El que lleva la voz es a veces un automóvil, a veces
el chofer o un pasajero, siempre embalado hacia quién sabe cuál destino,
exasperado y solo, sin entender por qué está en medio de la vía y de la
vida. Es como un personaje de teatro haciendo un monólogo:
Así soy,
antena
nunca radio,
así soy,
velocímetro
nunca motor.
Desvarío
en un paisaje de egoístas,
Y apenas una señal de tránsito
para tantos ciegos manejando.
Este poemario profundiza en la psicología del ser humano sumergido en la
más absoluta desolación. Pero en medio de la carrera de las páginas, nos
encontramos con esa vocación de plenitud que suele acompañar la existencia:
Te verás sola
entre cíclopes de concreto.
te verás sola
mas no debes temer.
No dudes que yo,
vestido de silencio y estrechando tu mano,
paseo a tu lado.
No dudes que te acompaño
como sigiloso lazarillo.
(...)
Llegarás entre aves
y otoños
(...)
No hay tristeza que dure ante el exorcismo.
Aun en la más sombría noche del alma, un atisbo de luz aguarda al final de
las horas: es la esperanza de volver a ver la “alfombra vegetal del parque
sobre nuestras mañanas”, un regresar “vadeando nimbos y huracanes” para
salvar al hombre “del olvido donde soy prisionero”. Así expresa José Tomás
la nostalgia de la felicidad perdida. Es el drama del abandono y la soledad
sin ventanales. Alguien se ha ido, óigase bien, una persona en quien
habíamos depositado nuestros anhelos, sueños y sonrisas. Y nos quedamos
vacíos. Porque no cuidamos de reservar algo de amor para nosotros, lo dimos
todo. Mal negocio, señores, mal rollo, como dicen en España. No se puede
andar por ahí entregando el cuero y los huesos en pedazos, sin guardar al
menos un poco de corazón para quererse uno a sí mismo.
Estos son unos versos de lobo solitario, como hay tantas personas en el
mundo, en búsqueda del amor y del sosiego. Muy bien concebidos según suele
ser la escritura del autor de El pasajero de la fragata y El molino (obras
de teatro publicadas por Pailla Libros Editores & Libreros de Sevilla).
José Tomás Angola es poeta, director teatral y periodista nacido en Caracas
en 1967. En 1996 ganó una mención en la Bienal Nacional “Miguel Ramón
Utrera” por su libro Una vaca en Nueva York. Recientemente recibió el
Premio del Concurso Anual de Cuentos de El Nacional. Actualmente es
presidente del Círculo de Escritores de Venezuela.
** Carmen Cristina Wolf
literaturayvida@...
Poeta, narradora y ensayista venezolana (Caracas). Es abogada graduada
en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab,
http://www.ucab.edu.ve) y
ha participado en talleres en el Centro de Estudios Latinoamericanos
Rómulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.org.ve). Ha realizado
estudios de retórica contemporánea y dicta talleres de ontología del
lenguaje y teoría de la argumentación. Es secretaria de Comunicaciones
Institucionales del Círculo de Escritores de Venezuela. Su obra aparece
reseñada en Antología de poetas venezolanos, de la Universidad de Los
Andes (ULA,
http://www.ula.ve; 2002), Quiénes escriben en Venezuela, del
Consejo Nacional de la Cultura (Conac,
http://www.conac.gob.ve; 2004);
El hilo de la voz, de Ana Teresa Torres y Yolanda Pantin (2004);
Antología poética, del Círculo de Escritores de Venezuela (2005); La
Bitblioteca (
http://www.analitica.com/Bitblio/home), de Venezuela
Analítica (
http://www.analitica.com); y Antología de versos de poetisas
venezolanas (2006). Ha publicado Canto al hombre (1997), llevado al
teatro y traducido al francés, Canto al amor divino (1998), Escribe un
poema para mí (2001), Prisión abierta (2002); Retorno a la vida (ensayo,
2005); Ensayos publicados en revistas y periódicos (1990-2005), Atavíos
(2006) y La llama incesante (aforismos, 2006). Colabora con diarios y
revistas venezolanas y extranjeras. Ganó el premio del concurso de
cuentos La Librería Mediática (2004). Mantiene una bitácora personal en
http://literaturayvida.blogsome.com.
=== A propósito de ciertos comentarios sobre la obra de J. L. Borges ======
=== Miguel de Loyola ======================================================
A menudo se oye hablar de Borges en círculos literarios, a menudo he leído
artículos referidos a él. A diario es citado Borges a propósito de
cualquier cosa en revistas “literarias”, pero la verdad que en contadas
ocasiones he leído algo que vaya un centímetro más allá de la cosa general
con que se suele hablar hoy por hoy de todo, sin tener el debido
conocimiento, o por lo menos alguna astilla de esa sabiduría que se
desprende de una lectura atenta e interesada en plantearse donde están las
fortalezas de este genio de la literatura llamado Jorge Luis Borges.
En estos comentarios generales sólo se repite una vaguedad tras otra, una
seguidilla de lugares comunes que no acotan en lo más mínimo el universo
borgiano. Son muy pocos los que se detienen a analizar un detalle concreto
de alguna de sus obras, dejando así al lector tan ignorante como al
principio. Aunque, desde luego, deslumbrado ante las alusiones altisonantes
del articulista.
El problema se explica por sobre todo, porque la obra literaria de Jorge
Luis Borges no es de interpretación ni de lectura fácil, y se requiere de
una dosis importante de esa llamada “competencia literaria” para entrar en
su laberinto. Un cuento de Borges no se lee como un cuento de un autor
convencional, sujeto al canon tradicional del género. En los cuentos de
Borges el lector tiene que trabajar, poner de su parte, porque suele
perderse, y en muchos párrafos necesita volver atrás para reinformarse de
lo que allí se cuenta. Trabajo que lectores ni críticos de nuestro tiempo
se dan, y por eso sus comentarios no pasan más allá del nivel del
“comentólogo” que raya en la pedantería.
Los cuentos de Borges se adentran siempre por caminos llenos de curvas y
cuestas abismantes, buscando la novedad, buscando de algún modo cuestionar,
remecer los paradigmas que perviven en el imaginario del lector. Las
historias de Borges no tienen principio ni fin, en el sentido que
habitualmente le damos a una historia. Tampoco trasuntan metafísica, en el
sentido literal del término. Avanzan siempre hacia lo fantástico, pero sin
caer en ese género propiamente tal, desconcertando al lector con un
desarrollo escabrosamente racional, frío, metálico, rigurosamente
elaborado, adquiriendo así un carácter literario que ningún otro escritor
de su tiempo ni de su lengua alcanza todavía. Por eso más de alguien ha
dicho que Borges es el escritor más literario de todos los tiempos. Aunque
explicar lo que “literario” significa, bien podría extraviarnos en un
ensayo de mil páginas sin la seguridad de definir el término.
Aquí, tendríamos que conformarnos con decir que “literario” es todo texto
que se construye bajo el convencimiento de que es una mentira deliberada,
recreada por una mente capaz de ordenarla para provocar al lector. Todo ha
sido previamente seleccionado con un propósito, con un fin. Tal vez por eso
que al lector corriente le cuesta leerlo, y de hecho no lo lee, y tienen
que pasar algunos años para empezar a comprender, y más que eso, a
disfrutar la literatura de Borges.
El uso del idioma en sus obras es medido, comprimido, sin aspavientos
lingüísticos tendientes a deslumbrar al lector con adjetivos artificiosos.
Es un castellano que contiene la influencia inequívoca del uso de otras
lenguas más precisas y más breves que la nuestra. Es una prosa que
sintetiza, donde cada palabra alcanza un sentido matemático, por eso si el
lector no está atento, se pierde, porque una palabra de Borges contiene la
información que antecede a la que vendrá, y sobre la cual el texto no
volverá otra vez en el futuro. Leer a Borges es lo que llaman hoy, en
computación, defragmentar, descomprimir para luego recomponer un hecho
puntual.
El cuento “Emma Zunz” podría servirnos de plataforma para concretizar lo
que hasta aquí estoy tratando de decir. Se trata de una historia que se va
descomprimiendo palabra tras palabra para llegar a un final que reordena el
cuento tal y como si nos lo hubiesen contado de manera lineal. El narrador
va entregando en pequeñas gotas lo que sabe, abriendo así núcleos
narrativos que resumen la vida entera de Emma con una economía de lenguaje
impresionante, creando a su vez una atmósfera cargada de misterio e
incertidumbre. Una historia que parece desinformada (al principio no
entendemos mucho), pero que informa todavía mejor que si la información la
entregara completa. Y si bien después de una vez conocido el plan de Emma
éste puede resultar macabro, dada su complejidad y su orden meticulosamente
premeditado, al final termina por liberar ese deseo de venganza que ha
generado en el lector, convirtiéndose la consumación del crimen en un
triunfo de la moral, por sobre el pecado.
Es indudable que la configuración del cuento es magnífica, y que tal vez
sea este uno de los grandes cuentos de El Aleph (1949), donde se advierte
que cada palabra, cada idea, ha sido escogida y ordenada por el autor. Es
decir, existe un orden racional previo a escribir la historia que Borges
descompone en un puzzle para que lo vuelva a armar el lector con su propia
imaginación. Desde luego, este trabajo de ordenar y reordenar es el que no
puede hacer un lector sin competencia literaria, y es posible que abandone
su lectura bajo el convencimiento de no haber entendido el cuento, sin
comprender que por allí está la pillería, la jugarreta, el gran ludo
maestro de Jorge Luis Borges.
** Miguel de Loyola
deloyola@...
Escritor chileno (San Javier, región del Maule). Realizó estudios
universitarios en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se
tituló de profesor de estado con mención en castellano en 1981, y obtuvo
en 1994 el grado de magister en letras con mención en literatura. En esa
misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978
y 1981. Participó en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y
Alfonso Calderón, y más adelante en el de José Donoso. En 1981 obtuvo un
primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La
Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el día
(edición del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es
secretario de redacción de la revista literaria Proa y miembro del
Círculo de Críticos de Arte de Chile. También es editor de Ensayo y
Crítica Literaria de Letrasdechile.cl.
=== La zonificación en el ejercicio de la función sexual ==================
=== Cruz Yayes Barco ======================================================
Al igual que en el fútbol, en el ejercicio de la función sexual tenemos que
establecer la zonificación: una Zona de Seguridad, Zona de Creación y una
Zona de Definición.
La Zona de Seguridad comprende la eliminación de ansiedades, miedos, culpas
y odios. Tenemos que vivir la sexualidad desde una plenitud de amor,
confianza, respeto y comunicación con la pareja. Siempre es conveniente
dentro de esta zona el buen uso de los preservativos y aun más si se trata
de una relación con una extraña. Se debe cuidar aun con la propia pareja de
los embarazos no deseados. Asegurarse para nuestra propia salud sexual y de
la pareja que la relación sea de mutuo acuerdo. Desplegar toda la acción en
la preparación de la pareja. Si somos hombres o mujeres no olvidarnos del
enfoque de género.
La Zona de Creatividad representa, para la pareja y para sí mismo, jugar a
las estimulaciones (dar y recibir) teniendo en cuenta el lado fuerte y el
débil, las zonas erógenas, las preferencias, los cambios y combinaciones de
posiciones. Dejarse llevar por el lenguaje gestual y actitudinal de la
pareja y hacer lo mismo al pasar de activo a pasivo durante el desarrollo
del juego en su momento creativo. Hacer uso cuanto sea necesario y cuantas
veces sea necesario del lenguaje verbal. Comunicación es poder para el
triunfo y para superar fracasos.
La Zona de Definición exige el no abandono del balón, tiene que ponerse en
funcionamiento la fase de ataque y defensa para hacer efectivo el gol, que
en este caso es el orgasmo de la pareja y el nuestro. Puede que sea el de
ella primero y después el nuestro, simultáneo o primero el nuestro, siempre
y cuando podamos centrar, hacer toques cortos y nunca asumir la conducción
que nos pueda poner fuera de juego por posición adelantada. De allí que
debemos integrar a la pareja desde el comienzo en el bloque y hacer con
ella un escalonamiento.
Durante todo el desenvolvimiento de la función sexual, debemos hacer la
pausa, los cambios de juegos, salir por el lado débil, insistir sobre el
estado de agresividad-amorosa, acariciante. Mantener un adecuado grado de
concentración, siempre con la disponibilidad de dar y recibir
estimulaciones. Tenemos que superar la actitud machista y romper con el
ciclo de la ignorancia sexual.
Operamos a través de la convivencia estable y fiel de la pareja los
mecanismos de seguridad, ya que el no tener una opción de paso nos hace
establecer con la pareja una verdadera llave a favor de los goles efectivos
del orgasmo como indicador de salud, bienestar y felicidad.
En el ejercicio de la función sexual no vale el ataque tres contra uno ni
dos contra uno, aunque sí el de zona-marcación uno contra uno y saber que
la ciencia y la tecnología, con ingredientes de valores morales, ayudan a
superar y mejorar el sistema de juego.
** Cruz Yayes Barco
yayesoci@...
Escritor, filósofo y sexólogo venezolano (San Fernando de Apure, 1952).
Reside en San Cristóbal (Táchira). Locutor y productor de programas de
radio, eventos y otras actividades enfocadas en la difusión de la salud
sexual y la prevención del sida. Licenciado en filosofía por la
Universidad del Zulia (LUZ,
http://www.luz.edu.ve, 1976) con un máster
en ciencias mención Orientación de la Conducta, por el Centro de
Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela
(1988) y un certificado de planeación pastoral por el Instituto
Teológico Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM,
http://www.celam.org) y la Secretaría Permanente del Episcopado
Venezolano (SPEV, 1988). Trabaja como planificador y orientador para la
Universidad Nacional Experimental del Táchira (Unet,
http://www.unet.edu.ve).
|||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS ||||||||||||||||||||||||||||
=== Rubén Bonifaz Nuño y Aguascalientes Marco Antonio Campos =========
Rubén Bonifaz Nuño (Córdoba, Veracruz, México; 1923) es ensayista y
poeta. Licenciado en derecho, obtuvo la maestría y el doctorado en
letras clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam,
http://www.unam.mx). Es autor de los libros de poesía La muerte del
ángel, Los demonios y los días, El manto y la corona, Fuego de
pobres, El ala del tigre y La flama en el espejo, entre otros. Entre
otros cargos, ha sido director de la Dirección General de
Publicaciones; creador de los centros de Lingüística Hispánica de
Traductores de Lenguas Clásicas y de Estudios Mayas; director de la
colección Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana;
director del Seminario de Estudios para la Descolonización de México;
miembro de la Junta de Gobierno de la Unam y presidente de la
Sociedad Alfonsina; ha obtenido, entre otras distinciones, la de
doctor honoris causa en 1985 por la Unam y en 1992 por la Universidad
Veracruzana (UV,
http://www.uv.mx); el Premio Internacional Alfonso
Reyes 1984; el Premio Jorge Cuesta 1985; el Premio Iberoamericano de
Poesía Ramón López Velarde 2000; el Premio Francisco Javier Clavijero
2004 y la Medalla Rosario Castellanos 2005. Obtuvo el Premio de
Poesía del Mundo Latino Víctor Sandoval, junto con el poeta
colombiano Juan Manuel Roca. Ambos lo recibirán en el mes de octubre
en Aguascalientes.
Esta entrevista fue proporcionada por el Centro de Investigación y
Estudios Literarios de Aguascalientes “Fraguas”.
Primero que nada quisiera decir que estoy muy agradecido con
Aguascalientes, porque yo estaba lleno de dudas sobre mis posibilidades
literarias, y en esa ciudad se empeñaron en demostrarme que yo era buen
escritor.
En 1945, cuando tenía 21 años, concursé en los Juegos Florales que se
organizaban año con año en abril en la ciudad de Aguascalientes
coincidiendo con la Feria de San Marcos. Ese año gané el cuarto premio, un
accésit al primer tema, y fue el motivo que me llevó a esa ciudad. Sacó el
primer premio Antonio Esparza, poeta poblano, excelente versificador, quien
después publicó un solo libro. Ganó el segundo Jesús Reyes Ruiz, que era
muy buen poeta, fuerte en escribir poesía cívica, y el tercero fue para
Miguel Álvarez Acosta, poeta muy bueno, quien sólo publicaría también
después un bello libro (Nave de rosas antiguas) en Cuadernos Americanos.
Con Reyes Ruiz y Álvarez Acosta hice una inmediata gran amistad. Gané los
Juegos Florales de Aguascalientes en 1946, 1947, 1950 y 1958.
Acción ritual de las reinas de los Juegos Florales era, después de entregar
los premios a los poetas triunfadores, darles a besar su mano.
La reina de la feria en 1946 era una joven llamada Alma Tiscareño y en 1950
otra llamada Haydeé Romero. Eran bellezas deslumbrantes.
En aquel 1945 conocí a grandes maestros que me orientaron toda la vida. Me
fue importantísimo Agustín Yáñez, quien escribió una página definitiva para
mí en su revista Occidente, en el número de septiembre-octubre de ese año.
En ella describe el largo viaje en ferrocarril a San Luis Potosí, luego en
coche a Aguascalientes, y los días que permanecimos en esta ciudad.
Recordaba, por ejemplo, cómo me paseaba solo por las calles y jardines
solitarios y parecía hablar conmigo mismo; que tomaba y tomaba notas en un
cuaderno, pero lo que más le impresionó fue cuando subí al proscenio del
teatro a decir mis versos, y el contraste que había entre mi forma de decir
versos con la de los otros poetas, excelentes declamadores, el cual
contraste “era mayúsculo”. Con afectuosa generosidad que entonces yo pensé
que era justicia decía, lo recuerdo de memoria, que en el momento en que yo
recitaba le parecía estar frente a un iluminado en momentos de liberación,
ajeno a toda circunstancia; que más que un hombre de carne y hueso parecía
un fantasma inmóvil, que dejaba el espacio a la pura poesía, y ésta cobraba
fuerzas mágicas, vibraciones y resonancias de misterio. Yáñez me haría
asimismo muchos años más tarde el honor de contestarme el discurso cuando
entré en la Academia Mexicana de la Lengua.
Conocí también (formó parte del jurado) a Gabriel Méndez Plancarte, quien
en una hora me dio una espléndida lección de todo lo que es posible saber
sobre cómo escribir un soneto. En mi vanidad, en mi torpeza, le pregunté en
el hotel París, donde nos hospedábamos jurados y premiados durante una
semana, por qué razón le daban el primer premio a Antonio Esparza, si sólo
mandó tres sonetos, y a mí, que mandé diez, me otorgaban el cuarto. “Porque
los sonetos de Esparza están bien hechos”, me contestó. Méndez Plancarte me
explicó, entre otras cosas, que en los versos de los sonetos de Esparza no
había asonancias internas, ni versos terminados en agudas, ni eran
asonantes las rimas de tercetos y cuartetos. Tan bien aprendí la lección,
que al año siguiente, 1946, mandé a los Juegos Florales tres poemas, en
sonetos la mayor parte. Por mis tres poemas me dieron los tres primeros
premios, pero como era excesivo, el segundo y el tercero los agruparon en
el segundo, y el tercer premio se lo dieron a Álvarez Acosta. En esa
ocasión tuve el supremo deleite de besar dos veces la mano de Alma
Tiscareño, que me impuso los dos premios: la Flor de Oro del primero, y una
placa de oro y plata por el segundo.
Uno de esos días de abril de 1945 llegó a sentarse Antonio Castro Leal a
una mesa del café o restorán del Hotel París. Estaban Agustín Yáñez,
Gabriel Méndez Plancarte, Carlos Pellicer, los poetas premiados, Fanny
Anitúa y su discípula Oralia Domínguez, de quien por cierto estuve
enamorado sin que ella lo supiera. Alguien empezó a leer uno de mis poemas
de La muerte del ángel, el poema que me posibilitó el accésit a los
premios. Castro Leal se fijó en una estrofa, la cual mereció su elogio.
Pellicer me dijo: “Muchachito, usted ha recibido un elogio de Antonio
Castro Leal; guárdelo en su corazón”. Y lo he guardado tanto, que en este
momento, 62 años después, se lo estoy diciendo. En aquellos años de los
cuarenta los jurados eran muy distinguidos. Nada más piense lo que era ser
premiado por Carlos Pellicer, Antonio Castro Leal, Xavier Villaurrutia,
José Gorostiza, Jaime Torres Bodet, Julio Jiménez Rueda o Agustín Yáñez.
Aguascalientes era una ciudad preciosa. En aquel 1945 las caminatas las
hacía solo porque en ese tiempo yo no tenía amigos allí, ni nadie me
conocía. Mi camino era del Hotel París, situado en Plaza de Armas,
siguiendo la calle, que me dice usted que se llama Venustiano Carranza, y
que llevaba al Jardín de San Marcos. Aún recuerdo las gigantescas pilastras
de piedra rosada y el jardín que entonces —no sé ahora— estaba sembrado en
su mayoría de rosales. En el jardín me pasaba las horas.
En días de la feria había corridas de toros, peleas de gallos, espectáculos
de palenque y todo tipo de juegos de apuestas. Una vez, con Agustín Yáñez,
estábamos viendo una pelea de gallos, y se acercaron unas niñas religiosas.
Le pregunté a Yáñez, pretendiendo ser bromista: “¿Y también ellas van a
pelear?”, y él muy serio me contestó: “No, vienen a pedir dinero para su
convento”.
En abril se llenaba de puestos el exterior del Jardín de San Marcos. En ese
tiempo los homosexuales no se lucían como ahora. A un lado del jardín había
dos puestos de enchiladas manejados por jotos y las gentes decían con
curiosidad: “Vamos a verlos”.
En 1946 el ambiente me fue más familiar. Ya tenía buenos amigos, como el
famoso tipógrafo y grabador Francisco Díaz de León, y los poetas Jesús
Reyes Ruiz, Miguel Álvarez Acosta y Pedro Caffarel Peralta. Mis amigos
poetas ganaban todos los concursos, y cuando participaba yo, se conformaban
a veces con los segundos premios. Caminaba con ellos y saludábamos a todo
mundo. Pude, en la calle, estrechar la mano de grandes toreros como Alfonso
Ramírez, el Calesero, y Rafael Rodríguez, el Ciclón de Aguascalientes. En
mis idas a esa ciudad sólo asistí a dos corridas de toros: en una actuó
Luis Procuna y en la otra Rafael Rodríguez.
¿Me pregunta si advertí con los años cambios físicos en la ciudad? Recuerdo
uno fundamental: en 1945, la catedral tenía una sola torre; al año
siguiente la segunda estaba construida a la mitad y en 1950 ya estaba
terminada. Pero el Jardín de San Marcos siguió siendo, hasta 1958 cuando
gané mis últimos juegos florales, el jardín maravilloso de siempre, y el
barrio de El Encino el lugar donde paseaba con los amigos, especialmente
con Francisco Díaz de León. Don Francisco era tan conocido en
Aguascalientes, lugar de su nacimiento, que los mariachis cantaban
canciones en su nombre. Recuerdo una cuarteta: “Por el barrio de El Encino
/ va don Pancho Díaz de León, / entonando sus canciones / y tocando su
acordeón”. Díaz de León, como grabador, ganó el Premio Nacional de Artes;
me hizo la distinción de diseñar tipográficamente años después la primera
edición de El manto y la corona. En la ciudad, entre los organizadores de
los Juegos Florales, conocí también a otro gran señor. Se llamaba Alejandro
Topete del Valle, quien creó el escudo de Aguascalientes, gracias a que
ganó el concurso convocado con esa finalidad. No sé si fue en 1946.
Recuerdo también como algo muy emocionante los domingos en Plaza de Armas
cuando los muchachos y las muchachas caminaban en sentido contrario, muy
despacio, alrededor de la plaza.
Como ya dije volví a ganar en 1947 y 1950. Luego, en 1958, cuando se
cumplieron los 25 años de esos Juegos Florales, convocaron a un concurso
especial en el cual entrarían los poetas laureados en tales años;
participé, por cierto, y lo gané, con un poema de El manto y la corona.
Eran tan bien dotados los premios de los Juegos Florales (no sólo en
Aguascalientes) que yo viví algunos años gracias a lo que en ellos ganaba.
En ese tiempo era un dineral. Por decirle, en 1946, cuando me dieron los
dos primeros premios gané 2.500 pesos. Al enterarse mi padre de eso, se
asombró, porque nunca en su vida vio 2.500 pesos juntos. Él era
telegrafista y su sueldo debía ser de 150 pesos mensuales; con eso debió
mantener a toda la familia. En 1950 gané en Aguascalientes 2.000 pesos.
Era yo invenciblemente tímido. Me tortura y me avergüenza recordarlo. Alma
Tiscareño, la reina de 1946, trabajaba —no sé si exista aún— en un lugar
llamado La Casa de Vidrio. Ella me citó en su trabajo, y de puro miedo, no
fui. En una ocasión en 1950 Haydeé Romero iba caminando sola por una de las
calles de Aguascalientes, y yo empecé a seguirla, ella caminó más
lentamente, tal vez para que yo la alcanzara. No me atreví a hacerlo. La
seguí hasta su casa. En esa edad sufría ya indeciblemente por las mujeres.
Desde 1958 no he vuelto a Aguascalientes. Sin embargo puedo decirle otra
vez abiertamente que si soy poeta se lo debo a esa ciudad. Si no me
hubieran premiado, si Yáñez no hubiera escrito esa página que me tocó el
alma, me hubiera dedicado a otra cosa, quizá a ser abogado, para lo que
estudié. Tuve una juventud desdichada pero Aguascalientes fue la felicidad
de esa juventud.
** Marco Antonio Campos
Poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano (México, D.F., 1949). Ha
publicado los libros de poesía Muertos y disfraces (1974), Una seña en
la sepultura (1978), Monólogos (1985), La ceniza en la frente (1979),
Los adioses del forastero (1996) y Viernes en Jerusalén (2005). Ha
traducido libros de Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, André Gide,
Antonin Artaud, Roger Munier, Emile Nelligan, Gaston Miron, Gatien
Lapointe, Umberto Saba, Vincenzo Cardarelli, Giuseppe Ungaretti,
Salvatore Quasimodo, Georg Trakl, Reiner Kunze, Carlos Drummond de
Andrade. Ha obtenido los premios mexicanos Xavier Villaurrutia (1992) y
Nezahualcóyotl (2005), y en España el Premio Casa de América (2005) por
su libro Viernes en Jerusalén. En 2004 se le distinguió con la Medalla
Presidencial Centenario de Pablo Neruda otorgada por el gobierno de
Chile.
=== Jorge Marchant Lazcano ================================================
=== Nuestras novelas son una promesa de mejor vida ========================
=== Lilian Fernández Hall =================================================
LFH: Jorge, acabas de obtener el Premio Altazor en la categoría Narrativa
por tu novela Sangre como la mía (Alfaguara, 2006). ¿Qué significado tiene
este Premio para ti?
JML: El Premio Altazor me llega en un momento muy especial de mi vida como
escritor.
En 1977 apareció la edición argentina de mi novela La Beatriz Ovalle, lo
que significa que estoy cumpliendo 30 años de trabajo literario, levemente
interrumpido en algún momento por mi desempeño en televisión. Pero la
literatura siempre estuvo presente como el objetivo final de mi vida. El
hecho de que los propios escritores nacionales premien al autor y a la
novela más relevante del año anterior, le da a este galardón un significado
extra. Hay sin duda un reconocimiento que me era necesario porque, en
muchos momentos de mi carrera, me he sentido infravalorado: tengo la
sensación, compartida con algunos críticos, de que mi obra no se ha
valorado suficientemente, no por falta de calidad, sino por alguna razón
mediática ajena, entre las cuales podría caber, precisamente, mi trabajo en
el area dramática de Televisión Nacional. En los años 80 no me perdonaban
que escribiera teleseries. Hoy, felizmente, muchos talentosos escritores
jóvenes pueden trabajar en ese espacio que yo les abrí, sin culpa ni
castigo alguno.
—Tu novela aborda el tema de la homosexualidad. ¿Qué piensas acerca de las
“etiquetas” en la literatura? ¿Existe una “literatura gay”? Ser homosexual
y escribir una novela gay ¿le da otra dimensión al tema?
—Sin duda que mi visión como escritor homosexual le da otra dimensión a la
historia que estoy contando. E. M. Forster no habría escrito Maurice si no
hubiese tenido determinados sentimientos, ni de no haber amado hombres, ni
Mishima habría escrito Confesiones de una máscara, ni James Baldwin habría
escrito El cuarto de Giovanni, ni Alan Hollinghurst habría escrito La línea
de la belleza, todas obras comprometidas con la condición humana de sus
autores. Es cierto también que otros escritores se han enmascarado detrás
de textos como El retrato de Dorian Gray o de El lugar sin límites, e
incluso A la búsqueda del tiempo perdido. En la primera mitad del siglo XX,
los escritores homosexuales debieron abrirse camino con un rótulo secreto.
Vivieron en medio de la represión y la oscuridad (incluso, muchos de ellos,
como Somerset Maugham, tras lo sucedido con Oscar Wilde, vivieron aterrados
de que sus nombres fueran asociados con la homosexualidad. Somerset Maugham
jamás escribió sobre este tema). Autores de la magnitud de Gide, de Thomas
Mann, de Cocteau, de Yourcenar, constituyen la primera avanzada de lo que
más tarde se conocería como cultura gay, una literatura creada sobre el
doble juego de la culpa y la justificación. Con sus talentos son capaces de
crear redes de alusiones. Oscurecen el significado de sus textos cuando les
parece adecuado para escapar de la censura.
De acuerdo a esto, por cierto existe una “literatura gay” aunque la mayoría
de las obras antes mencionadas escapan por completo de esa definición y
entran en la categoría de gran literatura a secas. Existe también el riesgo
de confundir los terrenos e involucrar dentro de los mismos márgenes a unos
textos comerciales semi-pornográficos (o decididamente pornográficos) que
se comercializan en Europa y los Estados Unidos para lectores interesados
en la diversión, por lo que hay que tener mucho cuidado en este aspecto.
Las nuevas novelas que se están escribiendo al respecto, oscilan entre el
goce de las libertades adquiridas y la constante reivindicación. Esta nueva
literatura que, por mi parte, comparto con un David Leavitt o un Fernando
Vallejo, ya no necesita burlar al oficialismo pero hereda la permanente
necesidad de afirmar una identidad. Leo estas palabras de Susan Sontag en
su recién publicado diario y me identifico plenamente con ellas: “Mi deseo
de escribir está relacionado con mi homosexualidad. Necesito la identidad
como un arma, para enfrentarla al arma con la que la sociedad me amenaza”.
—¿Es más difícil que sea aceptada una novela con temática gay en América
Latina que en Estados Unidos o en Europa?
—Sí, yo creo que es más difícil que en América Latina se acepten estas
obras que en Europa o los Estados Unidos, a pesar de la diversidad de voces
que ha surgido en nuestro continente a partir de mediados del siglo XX.
Reinaldo Arenas, Severo Sarduy, Lezama Lima, Virgilio Piñera en Cuba,
Manuel Puig en la Argentina, Luis Zapata en México, Fernando Vallejo en
Colombia, Pedro Lemebel en Chile, e innumerables voces ricas, variadas,
imaginativas, rompedoras de esquemas y lenguajes. Pero frente a esta
exhuberancia idiomática y temática, se opone la omnipresencia de la Iglesia
Católica de Latinoamérica y su red de influencias que abarca diversos
ámbitos del quehacer cultural. Eso hace que nuestras voces disminuyan
cuando no se logra que desaparezcan del todo. Felizmente, sospecho que en
los países más progresistas de América Latina —léase Argentina, Uruguay,
Brasil, Chile—, hay una notoria liberación de las costumbres que ayudará a
una mejor difusión del arte en general. El fin de las dictaduras, leyes de
divorcio (¡al fin en Chile!), conformación de movimientos homosexuales
exigiendo igualdad ante la sociedad, la revolución de la juventud por mejor
educación, el rechazo al armamentismo, a los militares y a las fuerzas
policiales, son señales intermitentes de luz verde.
—Cuando se habla de una novela con tema gay quizás muchos piensen que la
sexualidad estará en primer plano, pero ésa no es mi impresión con tu
novela. ¿Qué piensas tú al respecto?
—Esto tiene algo que ver con lo que te respondía a una de las preguntas
anteriores. Muchas veces la literatura gay se confunde con textos
semi-pornográficos (ojo, no tengo nada contra la pornografía pero no en
literatura) de fuerte genitalidad y excesos de actos sexuales. Por otra
parte, los escritores anglosajones de mi generación o más jóvenes, suelen
enfatizar también la sexualidad especialmente homoerótica, tal vez porque
han estado desde mucho antes expuestos a la liberación de las costumbres.
Ahora, respecto a mi novela es cierto lo que tú señalas e incluso Camilo
Marks, el crítico de El Mercurio, la compara con la película de Douglas
Sirk, Written on the Wind, en relación al “sentimentalismo desbocado de sus
incidentes, ligado a un extraño tono represivo” que sería también tónica de
mi novela. Yo creo que tiene toda la razón. Desde los primeros borradores
me planteé una obra en cierta forma contenida, que no se desbordara por los
costados. Los personajes del pasado están por cierto despojados de grandes
pasiones, aunque tal vez no habría estado mal que los hombres jóvenes del
presente hubiesen exteriorizado más sus sentimientos. De cualquier forma,
el intenso momento en que James Dean tiene sexo oral con uno de mis
protagonistas en un cine de la calle 42 en el New York de los años 50,
quizás desmienta todo lo antes dicho.
—Como homosexual en los años ’50 y ’60, se estaba condenado a una
marginalidad, a una no-existencia o una existencia en el margen, en algunos
espacios, si no aprobados, por lo menos tolerados. ¿Sucede lo mismo hoy en
día?
—Sin duda las cosas han cambiado. Te voy a contar de mi experiencia. Yo
crecí educándome en un colegio católico tradicional chileno en los años ‘50
y ‘60, con sacerdotes que le daban vuelta la espalda a la realidad (jamás,
por ejemplo, se nos habló de la Revolución Cubana que estaba sucediendo por
esos años) y se pretendía en cambio convertirnos en “líderes cristianos”,
en lo posible con vocación de santidad. En la mayoría de los casos
fallaron. En ese mundo cerrado y machista, la sexualidad no tenía ninguna
cabida. Muchísimo menos la diferencia. En mi adolescencia, fui
constantemente molestado por un profesor de gimnasia por mi incapacidad
para hacer determinados ejercicios y el sujeto me bautizó como “la dama de
las Camelias” (¡qué nombre tan rebuscado!). Yo utilicé esa anécdota en un
cuento que se publicó posteriormente en in
(Mensaje cortado (tiene más de 64K).)