~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 95
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~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras
~~~~~~~~~~~
http://www.letralia.com
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~~~~~~~~~~~ 7 de julio de 2003
~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es
~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores
~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet.
~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus
~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material
~~~~~~~~~~~ literario a
info@...
~~~~~~~~~~~ ~ *
~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26
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=== Sumario ===============================================================
|
"Una carta para ti", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial
|
Libros en las tablas. / El que a hierro mata... / Desde | Breves
los 80. / Traza informativa. / Café digital. / Gaudí en |
el Cervantes. / Café con espaguetis. / Danza en San Luis |
Potosí. / Multiborges. / Pintores viajeros. / FIA |
virtual. / Efímero y perenne. / Un colombiano en Buenos |
Aires. / Merengue en Casa. / Nicaragüenses trovando en |
Costa Rica. |
|
Medio millón de personas en la X Feria Internacional del | Noticias
Libro de Caracas. / Fernando Vallejo gana el premio |
Rómulo Gallegos. / Investigación de ADN intentaría |
determinar origen de Carlos Gardel. / Hallado el primer |
poema publicado por César Vallejo. / Gobierno de |
Venezuela inicia plan de alfabetización. / Cineastas |
venezolanos afinan nueva ley. / Becas a jóvenes |
creadores españoles ofrecerá Injuve. / Arte abstracto en |
Montevideo. / Presentada en Venezuela antología poética |
de Eugenio de Andrade. / Congreso yoruba se desarrolla |
en La Habana. / Zapatos de aniversario. / Realizarán en |
Argentina I Congreso Internacional Crearteduca. / |
Shakespeare para todo el mundo. / Convocan concurso de |
cine independiente sobre la frontera México-EUA. / |
Investigador español asegura que Bizet no es el autor de |
Carmen. / Venezuela declara el 2 de julio como Día |
Nacional del Bolero. / Anuncian en Perú coloquio acerca |
de César Moro. |
|
Predicado.com, la comunidad de la letra | Literatura
http://www.predicado.com | en Internet
|
"La Feria del Libro y la máquina del tiempo", Héctor | Artículos y
Torres. / "Entre objetos y libros", Carlos Yusti. | reportajes
|
"Cantes de ida y vuelta: mestizaje musical de | Sala de Ensayo
sentimientos", Arnoldo Varona. |
|
"La foto borrada", Javier Domínguez. / "Amsterdam" | Letras
(extractos), Carlos Barbarito. / "Algunas cartas |
perdidas", Guzmán Bañales. / "La consagración del |
atributo", Edgardo Bermejo Mora. / "Nuevas acreciones", |
Jorge Guitart. / "Bolero", Ester Rabasco Macías. / |
"Ambigüedades y caprichos del señor Lousseat", Vanesa |
Guerra. / Seis poemas de Jorge Valdés Díaz-Vélez. / |
"Océano circular", Miguel Rodríguez Vergara. / "El Ojo |
del Girasol", Javier Etchemendi. / "Niño huérfano" |
(extractos), Chantal Enright. / "Límites", Mario |
González Suárez. |
|
Fernando Vallejo. | Post Scriptum
|
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Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año
http://www.geocities.com/SoHo/8753
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Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998
http://www.internet.com.mx
===========================================================================
Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
http://www.megasitio.com
===========================================================================
Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
http://www.redchilena.cl
===========================================================================
Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
http://www.exodusltd.com
===========================================================================
Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial Una carta para ti ======================================
Permíteme, estimado lector, quebrantar lo que una vez hice regla en los
editoriales de Letralia, y dirigirme a ti personalmente al menos en esta
edición, que marca el regreso de nuestra revista a sus etéreos espacios.
Desde que por circunstancias diversas y coincidentes sobreviniera esta
suerte de noche sobre los territorios fértiles de Letralia, no he dejado de
caminar en tu dirección, esperando encontrarme de nuevo con tus ojos ávidos
y estrechar tu mano con afecto cálido y franco.
Nos ha costado tres años completar ese trayecto y la revista que te ofrezco
ahora no es la misma de entonces, en principio porque ya no soy el mismo,
ni tú. No te aburriré hablando de los cambios, porque sé que sabrás
descubrirlos en cuanto dejes de leer esto y te internes en los nuevos
parajes que ahora surcan la Tierra de Letras. Como ya sabes, mi buzón está
siempre abierto a tus observaciones y, por supuesto, a los textos que
desees publicar en estas páginas.
Debo confesarte que en el camino perdí cuatro ediciones: de la 91 a la 94.
Hace poco tiempo un gran amigo me dio la grata noticia de que todas ellas
estaban reflejadas en un repositorio estadounidense. Ya están aquí conmigo,
y una vez que termine de curar sus heridas estarán allí, contigo. Regálame
entre tanto un poco más de tu paciencia.
Déjame ahora que agradezca a algunas personas la feliz circunstancia que
hoy nos une. En principio a quienes me acompañan en la construcción de esta
nueva Tierra de Letras, tanto en el diseño como en la selección de textos y
en la redacción de las notas. También a Daniel Ginerman, el inseparable
colaborador que una vez más ha aceptado brindarme su apoyo logístico. A los
viejos amigos; a mis padres, mis hermanos y a Gabriela, Mariana y Jorge,
mis hijos, que también esperaron contigo.
Y a ti, mi estimado amigo que lees ahora estas líneas, por regresar conmigo
a la Tierra de Letras.
Jorge Gómez Jiménez, editor
http://www.letralia.com/jgomez
=== Breves ================================================================
Libros en las tablas. La revista digital Dramateatro publica a partir de
este año sus libros digitales -en conveniente formato Adobe PDF- en torno a
las artes escénicas. El título con el que se inaugura la serie es El
frustrado: un personaje recurrente en la dramaturgia latinoamericana
contemporánea, de María Celeste Domínguez.
http://www.dramateatro.arts.ve
El que a hierro mata... Eduardo González dirige la revista literaria
digital A Hierro Muere, especializada en la difusión de textos relacionados
con la literatura policial. Entre otros materiales, la edición de junio
incluye una entrevista a Paco Ignacio Taibó II, un artículo sobre la novela
negra norteamericana y un trabajo sobre el filme Casablanca, amén de
enlaces y noticias para los amantes del género. Puede solicitarla por
correo electrónico a su director.
pilo@...
Desde los 80. El poeta puertorriqueño Alberto Martínez-Márquez
(
amartinez_marquez@...) anunció la aparición de la sexta edición de
Desde el Límite, publicación literaria que se publica desde 2000 y se
define como portavoz de la generación de 1980, publicando textos de poetas
y escritores de renombre en Puerto Rico y países latinoamericanos. Además
de un nutrido catálogo de ensayos de investigación, poesía internacional,
cuentos y reseñas literarias, en esta edición participan Elidio La Torre
Lagares, David Cortés Cabán, Mario R. Cancel, Juan González Mendoza y otros
autores.
http://www.marcas1pr.net
Traza informativa. Recientemente fue creada la lista de correo La Traza, un
espacio cuyos suscriptores intercambian información acerca de actividades
literarias a desarrollarse en Argentina, tales como lecturas, charlas,
debates y presentaciones, entre otras.
http://ar.groups.yahoo.com/group/latraza
Café digital. Julio Carabelli edita desde Tucumán, Argentina, la pequeña
publicación Café Literario, que se distribuye por correo electrónico y que
en cada edición incluye una muestra de textos de algún autor de habla
hispana. Se incluye una rápida entrevista con el autor. Hasta ahora ha
publicado materiales de Beatriz Schaefer Peña, Susana Cattaneo, Hugo
Toscadaray, Osvaldo Picardo, César Bisso, Myriam Leal, Rubén Derlis, Carlos
Carbone, Bibi Albert, Ramón Fanelli, Aldo Novelli, Sergio Rigazio y Jorge
Nonin.
tallermilenio@...
Gaudí en el Cervantes. Con motivo del cierre de las celebraciones por los
150 años del nacimiento del arquitecto catalán Antonio Gaudí y Cornet, el
Centro Virtual Cervantes ha puesto en línea este 25 de junio un impactante
monográfico con fotografías comentadas, artículos de especialistas y una
completa reseña biográfica del maestro.
http://cvc.cervantes.es/actcult/gaudi
Café con espaguetis. Todos los martes se realiza en el Café La Dama de
Bollini un café literario dirigido por Lionel Bollini y coordinado por el
escritor Pablo Montanaro. La cita es en el Pasaje Bollini 2281, Buenos
Aires, los martes a las 8:30 pm. Después de la actividad, la casa invita
con espaguetis.
Danza en San Luis Potosí. El 1 de julio se dio inicio a las jornadas del
Festival Internacional de Danza Contemporánea de San Luis Potosí "Lila
López", en México. El evento concluirá el próximo 3 de agosto y es
organizado por el Instituto de Cultura de San Luis Potosí y el Instituto
Potosino de Bellas Artes. Se trata del principal festival de danza
contemporánea en el país y se viene realizando desde 1980.
fidcs@...
Multiborges. El lingüista Martín Hadis (Buenos Aires, 1971,
mhadis@...) inauguró el pasado 2 de julio, con un acto de
presentación en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba),
el sitio InternetAleph.com, un completo sitio multimedia que aprovecha lo
mejor de las tecnologías asociadas a Internet para dar forma a este
peculiar homenaje a Jorge Luis Borges que, en palabras de Hadis, pretende
"servir como introducción sólida y abarcadora a la obra del escritor, y
como una guía de gran utilidad para lectores e investigadores acerca de
todo el material que existe en la red.
http://www.internetaleph.com
Pintores viajeros. El pasado 4 de julio se inauguró la exposición Otros
viajeros: Samys Mützner y Adrián Pujol, en la Librería del Banco Central de
Venezuela, en la avenida Urdaneta de Caracas. La exposición, consistente en
tres obras de estos artistas adquiridos por el banco en 2002, estará
abierta hasta el 1 de agosto.
FIA virtual. La XII Feria Internacional de Arte de Caracas, que estará
abierta al público entre el 9 y el 13 de julio, ofrecerá este año una
muestra virtual a través de su sitio en Internet, con información en torno
a unas cuarenta galerías venezolanas y foráneas que participarán. En el
mundo real, este evento, ya consolidado en el tiempo, podrá ser apreciado
en el Salón Naiguatá del Hotel Tamanaco. FIA XII es en homenaje al artista
Miguel von Dángel, cuyo trabajo estará en el stand de la Galería D'Museo.
http://fia-caracas.com
Efímero y perenne. Este jueves 10 de julio, a las 11 de la mañana, será
inaugurada en la sala 1 del Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz
Diez, en Caracas, la exposición Perennidad de lo efímero, con trabajos de
destacados artistas venezolanos realizados en el Taller de Artes Plásticas
de la Dirección de Cultura de la Universidad del Zulia. Los asistentes a la
exposición apreciarán los mejores carteles producidos en este taller desde
su fundación, hace 30 años.
Un colombiano en Buenos Aires. Zapatos Rojos ha organizado un encuentro con
el poeta colombiano Alejandro Galvis Bautista, quien hablará de la joven
poesía colombiana y de la Fundación Creativa Taller de Bogotá. La actividad
se realizará en el Café Voltaire (Bolívar 673, Buenos Aires) el sábado 12
de julio a las 9:30 pm.
http://www.zapatosrojos.com.ar
Merengue en Casa. La Sala Che Guevara de Casa de las Américas presentará el
próximo jueves 17 de julio la conferencia "Los avatares de la identidad
cultural: vicisitudes del merengue en la representación de la
dominicanidad", dictada por el investigador dominicano Dario Tejeda, quien
hace un extenso estudio acerca del tema en su libro La pasión danzaria,
mención especial del Premio de Musicología Casa de las Américas 2001.
http://www.casa.cult.cu
Nicaragüenses trovando en Costa Rica. Un grupo de intérpretes nicaragüenses
de la trova se presentará en Costa Rica el próximo 18 de julio, a las 8 pm,
en Poas de Alajuela. Katia Cardenal, Junior Escobar, Moisés Gadea y Ramón
Mejía son los artistas que deleitarán al público costarricense. La entrada
cuesta 2.500 colones.
http://www.katiacardenal.com
¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo
electrónico a
breves@....
=== Noticias ==============================================================
*** Medio millón de personas en la X Feria Internacional del Libro de
Caracas
Entre el 28 de mayo y el 8 de junio se celebró, en el Parque Los Caobos
-importante pulmón vegetal en plena zona cultural de la capital venezolana-
la décima edición de la Feria Internacional del Libro de Caracas, evento
que regresa después de dos años de inactividad. Durante semana y media se
desarrolló esta fiesta editorial que reunió unas sesenta editoriales
venezolanas y once extranjeras.
Bajo el lema "Pasa la hoja: la lectura está en el parque", la feria acogió,
en las 17 hectáreas del parque, alrededor de medio millón de personas,
según las estimaciones difundidas por el Centro Nacional del Libro (Cenal).
Además de las actividades editoriales, los tres pabellones dedicados a los
niños, adultos y abuelos fueron escenario de obras teatrales, espectáculos
musicales y juegos ecológicos para los más pequeños. Destacó la afluencia
de niños de las escuelas públicas y privadas locales. Los mayores
disfrutaron de los llamados "rincones de lectura", en los cuales se les
permitió sentarse a leer libremente las novedades expuestas.
Provenientes de Colombia, México, Argentina, Estados Unidos, Cuba, España y
Uruguay, participaron igualmente más de cincuenta escritores e invitados
especiales. Entre los autores extranjeros estuvieron los españoles Antonio
Jiménez Millán, ganador del premio García Lorca con Último recurso, y Luisa
Castro, quien obtuvo el Rey Juan Carlos I con Hábitos del astillero. De
Colombia vino una representación de escritores jóvenes y vigorosos, como
Efraím Medina, que presentó su libro Érase una vez el amor pero tuve que
matarlo.
Asimismo, se realizaron foros, talleres, presentaciones de libros y
exposiciones en espacios aledaños, tales como el Museo de Bellas Artes, el
Centro Regional para el Fomento del Libro en Latinoamérica y el Caribe, la
Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias, entre otros.
Según fuentes del Cenal, cerca del 14% de los visitantes adquirieron libros
en la feria, que estuvo signada por la tensión política y los altos
precios. Además, existió la apreciación general de que el diseño aplicado a
los stands no era atractivo y, a causa de la crisis económica, la cantidad
de expositores fue más bien escasa, por lo que el recorrido se completaba
en poco tiempo.
De cualquier manera no se esperaba que la feria fuera un éxito rotundo.
Venezuela es actualmente un país sumergido en la más grave crisis de su
historia, con las consecuencias previsibles. El alcalde del municipio
Libertador, Freddy Bernal, dijo a la prensa nacional que en esta edición de
la feria se esperaba "capitalizar y despertar el interés, sobre todo entre
los jóvenes, de la lectura". En tal sentido se organizaron talleres de
lectura y otras actividades similares.
La Alcaldía de Libertador fue uno de los entes organizadores, junto con el
Viceministerio de Cultura, el Consejo Nacional de la Cultura, el Cenal y la
Alcaldía Mayor.
*** Fernando Vallejo gana el premio Rómulo Gallegos
El escritor colombiano Fernando Vallejo obtuvo el XIII Premio Internacional
de Novela Rómulo Gallegos, en Venezuela, con su novela El desbarrancadero,
calificada por el jurado como "profundamente literaria y conmovedora" en la
que se reflejan, a través de la "inaudita fuerza" de su lenguaje, temas
como "la violencia cotidiana, la crisis de la familia y la enfermedad" de
una manera tal que nos pone en presencia de "una inédita renovación de las
letras en lengua española".
Vallejo, quien reside en México desde 1971, nació en Medellín en 1942. Es
biólogo de profesión y cineasta, y ha publicado Chapolas negras, El río del
tiempo y La virgen de los sicarios -llevada al cine por Barbet Schroeder
con adaptación del mismo Vallejo-, entre otros. El anuncio de que era el
ganador le fue comunicado telefónicamente desde Radio Caracol, y la
impresión le impidió tomar en serio la noticia en un primer momento.
El desbarrancadero, la novela ganadora, es acerca de un hombre que regresa
a Medellín para acompañar durante sus últimos días a su hermano, un
paciente de sida. Obtiene el premio imponiéndose sobre otros 245
participantes. El veredicto se dio a la luz pública el 25 de junio, después
de extensas deliberaciones mediante las cuales esa cantidad se redujo a
sólo una decena de finalistas. Los jueces, que concedieron el premio a
Vallejo con 4 votos a favor y 1 en contra (que se mantiene confidencial),
fueron Enrique Vila-Matas (España), ganador de la edición anterior con El
viaje vertical, Fernando Aínsa (Uruguay), Christopher Domínguez-Michael
(México), Marcela Serrano (Chile) y Víctor Bravo (Venezuela).
Las otras novelas finalistas fueron Varamo y El común olvido, de Argentina;
La noche del aguafiestas, de Cuba; Lo real, Soldados de Salamina y Me manda
Stradivarius, de España; Lodo, de México; El guerrero del crepúsculo, de
Uruguay y El round del olvido, de Venezuela.
Hoy por hoy el autor colombiano más leído dentro y fuera de su país,
Fernando Vallejo indicó que este "es un premio para Colombia" y que donará
los 100.000 dólares del premio a una asociación protectora de animales en
Venezuela. "Los animales son el amor de mi vida", declaró. Además del
premio en metálico, Vallejo recibirá un diploma y una medalla el próximo 2
de agosto, cuando se cumplen 119 años del nacimiento de Rómulo Gallegos. El
acto se realizará en la sede del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo
Gallegos (Celarg), en Altamira, Caracas.
En declaraciones al diario mexicano La Jornada, el escritor anunció que se
retirará de la narrativa. "No pienso escribir más, ya me harté de la
literatura y me siento incapaz de volver a lo mismo o a desandar el camino
andado. Ya maté al loco", dijo refiriéndose a su característico narrador en
primera persona, también presente en El desbarrancadero.
"Soy muy inconstante, todo lo voy dejando en el camino. Tal vez por eso he
logrado llegar hasta aquí, hasta el 2003. Por lo demás no estoy tan seguro
de que el loco que decía 'yo' en mis libros tuviera mucho que decir. Yo en
cambio sí, ahora me dedico a desenmascarar impostores. Empecé con Darwin y
voy a seguir con Newton y Einstein. Con Cristo y Mahoma no, ni con Freud,
porque lo considero tiempo perdido, eso es quemar pólvora en gallinazos".
El premio Rómulo Gallegos es uno de los más importantes del continente y se
entrega con carácter bienal desde 1964. Vallejo es el tercer colombiano en
recibirlo, después de Gabriel García Márquez y Manuel Mejía Vallejo.
Además, otros destacados autores latinoamericanos, como Mario Vargas Llosa,
Carlos Fuentes, Arturo Uslar Pietri y Javier Marías, comparten tal honor.
*** Investigación de ADN intentaría determinar origen de Carlos Gardel
A finales de junio la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de
Diputados de Uruguay presentó una propuesta del diputado Arturo Heber, del
Partido Nacional, para realizar un examen de ADN a los restos del coronel
Carlos Escayola y María Celia Oliva, a quienes historiadores han señalado
como los verdaderos padres de Carlos Gardel.
La investigación, de ser aprobada por los 99 diputados del Congreso, sería
un punto de apoyo para determinar si el astro del tango nació en
Tacuarembó, como apuntan documentos rescatados en esa región por
investigadores uruguayos. Si los diputados dan el visto bueno a la
propuesta, deberá remitirse una petición al gobierno argentino para
realizar un examen similar a los restos de Gardel, sepultados en el
cementerio de La Chacarita, en Buenos Aires.
Sobre el lugar de nacimiento del famoso intérprete de temas como Mi Buenos
Aires querido y Por una cabeza se ha tejido una oscura controversia que lo
ubica en Argentina, Toulouse (Francia) y Tacuarembó, 400 kilómetros al
norte de Montevideo. Gardel murió en 1935 en un accidente aéreo en
Medellín, Colombia.
*** Hallado el primer poema publicado por César Vallejo
A los 19 años de edad, un joven llamado César Vallejo buscaba trabajo en la
población andina de Cerro de Pazco y aprovechó para hacer contacto con una
revista local llamada El Minero Ilustrado, a cuyos responsables entregó un
pequeño poema llamado "Soneto", composición de tema andino y pastoral que
apareció en la publicación el 6 de noviembre de 1911.
Perdido en la historia, el poema fue reencontrado este año por el
investigador peruano Hugo Arias Hidalgo, mientras realizaba investigaciones
pertinentes para su posgrado en la Universidad Hermilio Valdizán, de
Huánuco. Con un breve estudio de su colega Edmundo Bendezú, el poema acaba
de ser reeditado por la Universidad Ricardo Palma, de Lima.
"Soneto" es anterior a otro poema tenido por el primero de Vallejo en ser
publicado, y que apareció en la revista Variedades, de Lima, el 9 de
diciembre del mismo año.
*** Gobierno de Venezuela inicia plan de alfabetización
Tres meses es el plazo fijado por el gobierno para erradicar el
analfabetismo en Venezuela, para lo cual se puso en funcionamiento la
llamada "Misión Robinson", que debe su nombre a Samuel Robinson, uno de los
seudónimos del mítico educador venezolano Simón Rodríguez.
Para cumplir con este objetivo, el gobierno trajo a más de setenta técnicos
cubanos para formar a los 100.000 facilitadores que se encargarán de
enseñar a leer y escribir a 1.595.000 venezolanos analfabetos.
El método cubano ha sido reconocido, según indicaron fuentes oficiales, por
la Unesco. Los programas piloto se iniciaron en Caracas y en el estado
Aragua arrojando resultados esperanzadores. La capacitación de los
facilitadores se realiza, según se informa en una línea telefónica de
acceso gratuito dispuesta a tal efecto, en dos días.
El plan ha recibido fuertes críticas de diversos sectores que acusan al
gobierno venezolano de querer orientar esta actividad en el campo
ideológico, además de que se considera que Cuba, con 4% de analfabetismo,
no puede asesorar a Venezuela, con apenas 6,4%. Los integrantes de la
Asamblea de Educación, organismo que monitoreará el plan, piensan que más
idónea habría sido la participación de técnicos chilenos, país con el menor
porcentaje de analfabetismo, 2%.
La fundación educativa Fe y Alegría se une a las críticas por cuanto, pese
a tener su propio sistema de alfabetización, que ha sido probado con éxito
en Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y hasta Brasil, no fue tomada en
cuenta e inclusive le ha sido interrumpida, hace cuatro meses, la ayuda
económica que recibía del gobierno.
Sin embargo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, salió
recientemente al paso a las críticas en su programa televisivo de los
domingos aduciendo que "a la oposición le preocupa porque no quiere que el
pueblo se ilustre". Justificó la presencia de técnicos cubanos en la
experiencia de cuatro décadas que Cuba tiene en esta materia.
*** Cineastas venezolanos afinan nueva ley
El pasado 2 de julio fue presentado a la Asamblea Nacional de Venezuela el
anteproyecto de reforma parcial de la Ley de Cinematografía Nacional,
acerca del cual los cineastas venezolanos esperan pueda convertirse en la
herramienta idónea para sacar a flote este sector artístico, comúnmente
deprimido a pesar de lo cual se ha destacado con algunas excelentes
realizaciones.
El texto fue elevado ante la Comisión Permanente de Desarrollo Económico
por representantes de los distintos gremios relacionados: Román Chalbaud,
por la Cámara Venezolana de Productores de Largometrajes; Rafael Segovia,
por la Cámara de la Industria del Cine y el Video; Diego Rísquez,
presidente de la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos, y
directivos del Sindicato Nacional de Trabajadores de Radio, Teatro, Cine,
TV y Afines y el Circuito Gran Cine.
Según Rísquez, existe la necesidad de que el cine venezolano se desarrollo
con modelos de autogestión de avanzada. El anteproyecto presentado fue
elaborado con esa visión, basado en estudios sobre legislaciones de países
como Francia y Argentina. Entre otras novedades, de aprobarse esta ley las
salas venezolanas tendrían que destinar un porcentaje de lo recaudado en
taquilla para sostener el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía,
organismo que reinvertiría tales fondos en producción.
*** Becas a jóvenes creadores españoles ofrecerá Injuve
El Instituto Nacional de la Juventud (Injuve) de España ofrecerá becas de
hasta un año de duración en el extranjero a jóvenes creadores españoles en
las áreas de artes plásticas, diseño y cine. El programa cuenta con un
presupuesto de 1.200.000 euros y fue presentado el pasado 3 de julio por
Lucía Figar, secretaria general de Asuntos Sociales del ente estatal, y
Elena Azpíroz, directora del mismo. La información necesaria para
participar está disponible en el sitio de Injuve, en:
http://www.mtas.es/injuve
Concebido para jóvenes creadores cuya formación sobrepase el promedio o que
gocen de una reconocida trayectoria profesional, este plan ofrecerá ayudas
abiertas para cursar estudios artísticos fuera de España. Las becas durarán
hasta un año y sus beneficiarios contarán con una participación en los
gastos de viaje, una asignación mensual máxima de 1.500 euros para
alojamiento y manutención, gastos máximos de 18.000 euros para matrícula y
tasas obligatorias del centro de estudios escogido por el artista y una
asignación única para la compra de material y gastos de primer
establecimiento.
Los aspirantes a integrar este plan de becas deberán presentar sus
propuestas a una comisión evaluadora que estará compuesta por seis expertos
en artes plásticas, diseño o cine, de acuerdo con los siguientes criterios:
estudio y viabilidad del proyecto, conocimientos y méritos, relevancia
académica y artística del centro de preferencia del solicitante y la
preferencia del proyecto.
*** Arte abstracto en Montevideo
El pasado 3 de julio se inauguró la exposición Geo-metrías: Abstracción
geométrica latinoamericana de la Colección Cisneros en el Museo Nacional de
Artes Visuales de Uruguay, en Montevideo. Las obras, que se mantendrán
expuestas al público hasta el 25 de octubre, forman parte de la colección
de la Fundación Cisneros, de Venezuela.
Los visitantes apreciarán obras en diversos formatos, tales como pintura,
escultura, fotografía, instalación y dibujo, agrupadas en cuatro secciones
correspondientes a diversos conceptos del arte latinoamericano y
organizadas de tal manera que se pueden establecer conexiones y
comparaciones entre obras pertenecientes a diferentes países y movimientos
artísticos. La visita a la exhibición es enriquecida por un catálogo con
textos del curador, Ariel Jiménez, y Ángel Kalenberg, director de la
institución anfitriona.
Las secciones han sido tituladas Herencias, La metáfora orgánica, Mecánica
plástica y Huellas. Según Jiménez, en Herencias se aprecian obras que
representan el legado de los movimientos abstracto-geométricos
latinoamericanos desde los 70. Las obras de La metáfora orgánica fueron
creadas por artistas que querían convertirlas en organismos plásticos
independientes. En Mecánica plástica se incluyen obras que, por alejarse de
la pintura tradicional, representan estructuras singulares. Y Huellas
contiene obras que, partiendo de modelos reales, conservan del mismo sólo
líneas y colores esenciales que representan apenas un eco lejano del
original.
*** Presentada en Venezuela antología poética de Eugenio de Andrade
Bajo el patrocinio del Instituto Portugués de Cultura fue presentada el
pasado 3 de julio una antología poética con textos del escritor Eugenio de
Andrade, uno de los poetas más importantes de Portugal. El acto se realizó
a las 6 de la tarde en la Librería Al Grano, en Caracas.
Los textos que componen esta antología fueron seleccionados y traducidos
por Nydia Hernández, conductora del programa literario radial La Maja
Desnuda. Incluye poemas de Blanco en lo blanco, Adolescente, As maos e os
frutos y Mar de setembro. Andrade nació en 1923 en Povo Atalaia, Fundao,
Portugal, y su nombre real es José Fontinhas.
El Instituto Portugués de Cultura es una organización establecida en
Venezuela, donde hace más de quince años se dedica a divulgar los valores
de la cultura lusitana.
*** Congreso yoruba se desarrolla en La Habana
El pasado sábado 5 de julio se dio inicio en La Habana al Congreso Mundial
de la Cultura Yoruba, actividad que reúne a practicantes de esta creencia
provenientes de Brasil, Nigeria, Trinidad y Tobago, Estados Unidos, Puerto
Rico, Canadá, Francia y el país anfitrión.
Al evento, que terminará el domingo 13, asistirá Sijuwade Olobuse II Ooni
Yleife, rey de los yorubas y perteneciente a una de las tres familias
reales de Nigeria. En su país es considerado una persona sagrada y se
supone que es el sucesor del dios creador de los yorubas.
Según Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de
Cuba, esta nación latinoamericana es hoy uno de los bastiones principales
de la cultura yoruba. La religión yoruba, originaria del país africano,
llegó a Cuba en la colonia y se mezcló estratégicamente con la religión
católica para evitar que sus practicantes fueran reprimidos por los
españoles. Hoy por hoy, junto con el palo monte y la sociedad abakuá, es la
manifestación religiosa más extendida en Cuba, abarcando hasta 65% de la
población de ese país.
El particular congreso ofrece 110 ponencias, carteles y videos con variados
enfoques, entre los que se cuentan los antropológicos y filosóficos. Estas
actividades se realizan en un marco que incluye también presentaciones de
grupos artísticos, danzas folklóricas, música, visitas a museos y
recorridos por La Habana.
*** Zapatos de aniversario
Zapatos Rojos, agrupación literaria argentina que fomenta la literatura a
través de una serie de encuentros, presentaciones, talleres y otras
actividades, arriba en julio a sus cuatro años de existencia, por lo que ha
anunciado la realización del evento Zapatos de Diamante en Polvo para el
domingo 13 de julio, a las 7 pm. El grupo es dirigido por Romina Freschi,
Karina Macció, Marcelo Biagi, Juan Ignacio Trentalance, Adrián Pedreira y
Laura Hernández. Zapatos Rojos puede ser visitado en:
http://www.zapatosrojos.com.ar
La actividad incluirá lecturas poéticas de Leónidas Lamborghini y Gustavo
Álvarez Núñez, así como la presentación de una novela de Miguel Vitagliano
y del libro objeto artesanal Vietnam, de Fedra Spinelli. El ambiente será
acompañado con música de Chico Forever y no faltará la torta de cumpleaños.
Esta agrupación realizó su primer encuentro poético el 9 de julio de 1999.
Desde entonces han realizado actividades similares en diversos lugares de
Buenos Aires, hasta que en 2002 inauguraron su propio espacio, el Cabaret
Voltaire, en Bolívar 673, donde se realizará la fiesta del cuarto
aniversario el próximo domingo, con entrada libre y gratuita. Este peculiar
sitio de reunión tiene también su página en:
http://www.elcabaretvoltaire.com.ar
Se puede solicitar más información por correo electrónico escribiendo a
info@....
*** Realizarán en Argentina I Congreso Internacional Crearteduca
La Asociación Crearteduca, que publica en Internet, y también con versión
impresa, la revista El Retablo de las Maravillas, está convocando a
creativos, educadores, pedagogos, artistas, escritores, cuentacuentos,
mediadores y especialistas dedicados al universo infantil a su I Congreso
Internacional, a celebrarse entre el 4 y el 7 de septiembre en Sierra de la
Ventana, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Durante el evento, diversos especialistas dictarán conferencias
magistrales, ponencias y talleres en torno a literatura infantil, teatro
para niños, música, danza, títeres, artes visuales y nuevas tecnologías.
Entre las actividades planificadas destaca el taller de escritura y lectura
a ser dictado por la escritora Adela Bach, directora de la Editorial Abran
Cancha; así como las conferencias sobre el juego dramático en la escuela a
cargo del actor, escritor y director teatral José Luis Blanco; sobre el
manejo del papel como elemento apropiado para la expresión, a cargo del
artista plástico Juan del Río; sobre los valores humanos en narraciones
para niños, a cargo de la escritora Irma Verolín, sobre la herencia
cultural en la música a cargo de la musicoterapeuta Gabriela Wagner, sobre
títeres y educación a cargo del titiritero Jorge Miceli, y sobre la
escritura como generadora de lectura a cargo de la escritora y docente
Mirta Itchart.
Los interesados tienen la posibilidad de participar proponiendo ponencias y
talleres, para lo cual deberán enviar sus proyectos antes del 15 de julio a
las direcciones
ponencias.congreso@... o
talleres.congreso@..., según corresponda, en
archivos de Microsoft Word. Los proyectos deberán incluir fotografía del
aspirante y una biografía corta que incluya título, nombre, institución y
otros datos pertinentes. La presentación no deberá exceder las diez
palabras y el proyecto deberá estar enmarcado en la temática "Creatividad,
arte y educación".
Las ponencias deberán estar planificadas para una duración máxima de 45
minutos y debe adjuntarse una síntesis de hasta dos páginas. En el caso de
los talleres, la duración máxima será de 2 horas. Para todos los casos
deberá presentarse un abstract de hasta 200 palabras y tres referencias, e
incluir una indicación del equipo que se requiere, como audio, video,
ordenador equipado con Microsoft PowerPoint o proyector de diapositivas.
Los interesados en presentar ponencias podrán complementar su trabajo con
un taller. El programa final será decidido el 31 de julio.
La inscripción en el congreso tiene un costo de $150, lo cual le dará
derecho al alojamiento, con pensión completa, en la Asociación Cristiana de
Jóvenes, una carpeta con los contenidos del congreso, el cronograma de
ponencias y talleres, el libro de abstracts, un mapa y servicios detallados
del lugar, una credencial para transitar libremente por las instalaciones
del congreso, entrada a todos los eventos adicionales del congreso, acceso
al brindis inaugural al inicio del evento, un disco compacto de Crearteduca
y certificado de asistencia. Si desea hospedarse en el Hotel Provincial,
sede del congreso, debe saber que tendrá derecho sólo a desayuno además de
todos los otros insumos.
Para proceder a la inscripción, si usted vive en Argentina deberá enviar un
giro postal por $150 a Elena Jaime, en Ramón Franco 6177 2º A CP 1875,
Avellaneda, Buenos Aires. Los aspirantes residentes fuera de Argentina
deberán enviar un giro a través de Western Union de US$110, a nombre de
Adriana Agrelo o Elena Jaime, responsables del evento.
Si usted necesita más información acerca de esta actividad, solicítela por
correo electrónico a los organizadores del evento:
congreso@...
O visite el sitio web de El Retablo, en:
http://www.elretablodelasmaravillas.com
*** Shakespeare para todo el mundo
Hasta el 19 de julio estará presentándose, en el Teatro del Centro Cultural
del Gimnasio Moderno, en Bogotá, Colombia, la obra Shakespeare para locos,
montaje que intenta ofrecer al público una visión ligera del genio de las
letras anglosajonas. Contiene referencias a las 37 obras escritas por
William Shakespeare hace 5 siglos y es una versión de una obra original de
la estadounidense Reduced Shakespeare Company puesta en escena por primera
vez en Londres, en 1997.
Shakespeare para locos dura una hora y 45 minutos y es dirigida por el
actor Juan Ángel, a quien le acompañan Santiago Moure y Daniel Rocha. La
obra presentada por estos actores en esta oportunidad es una reedición, a
su vez, de la que montaran en 1998 con el actor Fernando Solórzano. Según
Moure, "la obra se mantiene igual, sólo que ahora somos cinco años más
viejos, fogueados en este arte y más divertidos".
Los galanes shakespereanos son interpretados por Rocha, salvo Hamlet que le
corresponde a Ángel. Los personajes femeninos -desde Julieta y Desdémona
hasta Lady Macbeth y Ofelia, pasando por todas las demás chicas- serán
encarnados por Moure, quien destacó el carácter burlesco que se encierra
inclusive en el objetivo de presentar todo Shakespeare en una sola obra.
En contra de la actitud general, Moure afirma querer demostrar que
Shakespeare no es un dramaturgo para el gusto aristócrata. "Él era de la
clase popular. En sus obras siempre apelaba a los sentimientos más básicos
y comunes: la envidia, los celos, el odio, el amor. Queremos que le llegue
a todo el mundo".
El Centro Cultural del Gimnasio Moderno está ubicado en el número 74-99 de
la carrera 19, en Bogotá. Hay entradas a 15.000 y a 20.000 pesos. Se puede
solicitar información telefónicamente al 57 1 2494526.
*** Convocan concurso de cine independiente sobre la frontera México-EUA
La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la Universidad de Chihuahua y la
Universidad de Texas en El Paso, conjuntamente con el Consulado de México
en El Paso, Texas (EUA), han organizado un concurso de cine independiente
en torno a la vida en esa frontera, en el que podrán participar los
estudiantes de las mencionadas casas de estudios.
El concurso tiene como motivación principal el estímulo a la producción
fílmica independiente. Los participantes, que deberán tener más de 18 años,
podrán remitir guiones en castellano o inglés y nunca haber producido o
publicado anteriormente. La idea y el libreto han de ser originales.
El ganador será anunciado en el III Festival de Cine Binacional, que se
realizará en la frontera Ciudad Juárez-El Paso entre el 2 y el 9 de agosto.
En este encuentro cinematográfico, organizado por diversas instituciones,
se proyectan nuevas producciones y se dictan seminarios sobre guionismo,
producción, dirección y adaptación, impartidos por actores y directores de
ambos países. Además será una oportunidad para aprender de la experiencia
de actores mexicanos de reconocida trayectoria, como Demián Bichir, Arcelia
Ramírez, Rafael Sánchez Navarro y otros.
*** Investigador español asegura que Bizet no es el autor de Carmen
Carmen, considerada como la obra maestra de la tradición lírica francesa,
podría no haber sido compuesta por Georges Bizet (1838-75), al menos según
intenta establecerlo el investigador español, residenciado en Suiza, Paco
Herrera, en su libro Danzas, presentado el 2 de julio pasado en Vinaroz,
España.
Herrera, quien además es docente y concertista de guitarra, halló en la
Biblioteca Nacional de París una partitura que, bajo el título El arreglito
es, ni más ni menos, lo que hoy conocemos como Carmen. El autor de El
arreglito es el español Sebastián Iradier, quien la escribió en Cuba. Bizet
se habría limitado a copiarla.
Danzas, el libro de Herrera, incluye abundante material documental sobre
más de cien bailes de todo el mundo que pueden ser interpretados con
guitarra o laúd barroco.
*** Venezuela declara el 2 de julio como Día Nacional del Bolero
En homenaje al Bolerista de América, Felipe Pirela, el Consejo Nacional de
Cultura de Venezuela decretó el 2 de julio, fecha en que se cumplieron 31
años de su asesinato en Puerto Rico, como el Día Nacional del Bolero, pese
a lo cual el gobierno no realizó actividad alguna al respecto.
Intérprete esencial, Felipe Antonio Pirela Morón nació el 4 de septiembre
de 1941 en Maracaibo, estado Zulia, y su privilegiada voz le convirtió
rápidamente en una de las más importantes estrellas musicales
latinoamericanas.
Su muerte en Puerto Rico, rodeada de un halo de misterio y escándalo,
impulsó el crecimiento de una leyenda que aún en nuestros días es motivo de
estudio, pero también de admiración. Su recuerdo perdura hoy en temas
inmortales como Sombras, Pobre del pobre, El malquerido y Únicamente tú,
entre otros.
*** Anuncian en Perú coloquio acerca de César Moro
Organizado por la Universidad Ricardo Palma y el Centro de Estudios
Literarios Antonio Cornejo Polar, el 11 y 12 de agosto se realizará el
coloquio César Moro y la vanguardia, en el Auditorio Ricardo Palma, ubicado
en el Edificio de Administración de la mencionada institución universitaria
en la avenida Benavides 5440 - Surco, Lima. La actividad se realizará entre
las 4 y las 8 de la noche y la entrada es libre.
En la actividad participarán André Coyné, Carlos Germán Belli, Jorge
Cornejo Polar, Camilo Fernández Cozman, Mirko Lauer, Marco Martos, Manuel
Pantigoso, Iván Rodríguez Chávez, Ricardo Silva Santisteban, Marcel
Velázquez Castro, Manuel Velázquez Rojas y Yolanda Westphalen.
El poeta y pintor César Moro nació en Lima en 1903 y murió en la misma
ciudad en 1956. Su nombre real era Alfredo Quízpez Asín y empezó a usar su
nom de guerre en 1921. Entre 1925 y 1933 se radicó en París, atraído por el
ambiente intelectual de la Ciudad Luz, donde inclusive dejará de escribir
poemas en castellano para seguirlo haciendo en francés. A su regreso a Lima
organiza la primera exposición surrealista de Latinoamérica y se involucra
en movimientos políticos. En 1938 se va a México, donde continúa sus
actividades hasta 1948, cuando -de nuevo en Lima- conoce a su albacea
literario, el poeta francés André Coyné. Publicó diversos trabajos, entre
ellos los poemarios Trafalgar Square y Amour à mort.
Se puede solicitar información acerca del coloquio por correo electrónico
en
oeups@... o en la Dirección de Extensión Universitaria y
Proyección Social de la Universidad Ricardo Palma, ubicada en el 3r piso
del Edificio de Administración o por los teléfonos 51 1 2750450 / 2750454
(anexo 267); igualmente en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo
Polar (
celacp@...), en la avenida Benavides 3074, Miraflores,
o por el teléfono 51 1 2161029.
====================== Envíenos información cultural ======================
Este espacio está destinado principalmente a la divulgación del trabajo de
los escritores hispanoamericanos, pero no desdeñamos la difusión de las
noticias culturales, que siempre son de interés. Envíenos toda la
información que pueda a
info@....
=== Literatura en Internet ================================================
Predicado.com, la comunidad de la letra
http://www.predicado.com
Más allá de la cuestión tecnológica, Internet ha representado un avance
innegable para la humanidad en virtud de haber creado nuevas vías para
acercarnos a nuestros semejantes. A medida que tales vías se perfeccionan y
se van acoplando a nuestra vida diaria, descubrimos su potencialidad y
hacemos que funcionen en nuestro beneficio a la manera de verdaderas
máquinas intelectuales.
Una de estas máquinas es el sitio venezolano Predicado.com, una comunidad
literaria basada en un sistema de publicación automática que en pocos meses
ha convertido a este sitio en uno de los mayores repositorios de textos de
todos los géneros. Mantenido por Riccardo y Sylvia Rossetti y Arlette
Montilla, Predicado.com mantiene en línea más de cincuenta mil textos de
unos 7.500 usuarios registrados.
El mecanismo de publicación es transparente y carece de filtros. Todo lo
que debe hacer el usuario es registrarse en la página y acceder a un menú
en el cual se ingresa el título del texto, se escoge el género en el cual
se enmarca y se vierte el texto en sí. En cuestión de unas horas el texto
es incorporado al sistema y a partir de allí será mostrado aleatoriamente a
cualquiera de los visitantes del sitio, además de quedar inscrito en una
página personal con los otros textos del mismo autor.
Los usuarios pueden modificar esta página personal más o menos a placer,
con elementos configurables como el color de fondo, la fotografía del autor
o la información personal que se despliega en pantalla. Una cuenta de
usuario da derecho a la publicación de hasta cincuenta textos, por lo que
no falta quien abra más de una cuenta para extender esa cuota. Los usuarios
pueden además enviarse mensajes entre ellos, recomendar textos de otros
usuarios y calificarlos; acciones éstas que convierten al sitio en una
verdadera comunidad de lectores y escritores.
La calidad de los textos es obviamente variopinta, como podría esperarse de
un conglomerado con más de siete mil personas registradas. Sin embargo,
como la página personal de cada usuario ofrece una lista desde la que se
puede acceder a otras personas que recomiendan o son recomendadas por ese
usuario, es posible tender puentes de calidad equivalente cuando se
encuentra un texto acorde con nuestras preferencias estilísticas. En este
sentido, lo más importante es la absoluta libertad de publicación,
independientemente de parámetros de calidad, aunque ésta también es
reconocida mediante un sistema de votaciones que permite otorgar
regularmente reconocimiento a los textos favorecidos por la comunidad de
usuarios.
Predicado.com posee también otros dispositivos comunes en este tipo de
comunidades electrónicas, como tablones de anuncios, una sala de chat, un
café virtual que incluye hasta la música y un sistema que permite crear
cadáveres exquisitos virtuales en los que puede participar cualquier
usuario registrado.
La experiencia de Predicado.com se ha desbordado, saliéndose de la pantalla
y haciéndose tangible en grupos de prediquenses que se reúnen en las
diversas ciudades del mundo en las que coinciden. Tales grupos están en la
posibilidad de hacer las invitaciones respectivas en el propio sistema de
mensajería del sitio, y posteriormente pueden crear álbumes virtuales para
mostrar las fotografías de esos encuentros.
En una era en la que la lectura es tomada más por una rareza que por un
sano hábito, la existencia de una comunidad de estas dimensiones corrobora
la convicción que sostenemos en la Tierra de Letras de que Internet es un
entorno fértil para la experimentación.
=== La Feria del Libro y la máquina del tiempo Héctor Torres =========
Dos agradables sorpresas ofrecía, en su regreso, la décima edición de la
Feria Internacional del Libro de Caracas (FILC), que se realizó, bajo el
lema "¡Pasa la hoja: la lectura está en el parque!", desde el 30 de mayo
hasta el 8 de junio, luego de su forzoso receso de tres años. La primera de
ellas, sin duda, la constituyó el hecho de haber sido instalada en el
parque Los Caobos; y la otra, que la entrada era gratuita.
Es inconcebible que una ciudad aún trajeada de verde, como es el caso de
nuestra malograda Caracas, se empecine en negar sus espacios abiertos para
el desarrollo de actividades públicas, negándose a su vez una de las pocas
cosas envidiables que aún ostenta: su clima. Las anteriores ediciones,
realizadas en la laberíntica zona rental de la Universidad Central de
Venezuela, además de parecer un homenaje a Borges no ofrecían la plácida
comodidad del manso verdor de aquel parque concebido para unir la zona
cultural de Caracas con el cada vez más creciente este de la ciudad.
De igual manera, resulta descabellado que un país con un público tan reacio
a la lectura (infinitas, antropológicas, culturales, económicas razones
agotarían una llana explicación), se dé el lujo de pechar el interés del
público por el libro. Más aun, tratándose de un Estado tan dispendioso en
otras actividades muchísimo menos útiles para el desarrollo cultural de la
nación.
Los diversos foros, talleres, charlas, conferencias, rondas de negocios,
además de las clásicas lecturas poéticas y firmas de libros, prometían a
los visitantes una incansable actividad. Vale acotar que casi todos los
eventos anunciados tuvieron feliz término. Algunos espectadores no
correrían con igual suerte, pero esos testimonios escapan del ámbito de
esta reseña.
Visité la FILC una tarde de viernes que amenazaba con lluvia. Mi primera
impresión borró cualquier duda sobre la pertinencia de la sede escogida:
zanqueros, músicos ambulantes, fácil acceso desde el metro (que ante el
infernal tráfico caraqueño supone cierta garantía de asistencia), la
cercanía de instituciones como la Galería de Arte Nacional (GAN), el Ateneo
de Caracas y el Museo de Bellas Artes (MBA), en cuyas sedes se
escenificarían algunos de los eventos pautados; además de mucho verde y
frescura natural, propiciaban en el visitante la disposición a un disfrute
y a una distensión que, más que necesarios, se hacen indispensables en un
país que ha construido su percepción de la realidad con retazos de marchas,
pugnacidad, violencia y las proverbiales amenazas proferidas en el programa
televisivo menos visto pero más polémico de la actualidad venezolana: el
dominical Aló, Presidente.
La feria, en esta edición, no contó oficialmente con un país invitado de
honor. Sin embargo, Norma y Planeta trajeron a cinco autores colombianos de
las nuevas generaciones literarias: Mario Mendoza, autor de Satanás,
ganador del premio Biblioteca Breve Seix Barral 2002, Enrique Serrano,
autor de Tamerlán, Efraím Medina, con su novela Érase una vez el amor pero
tuve que matarlo, Juan Diego Mejías, con Camila todos los fuegos y
Guillermo González Uribe, periodista de la revista Número y autor de Los
niños de la guerra, editado por Planeta. Además (y aquí siento la tentación
de decir: por supuesto), Cuba -en el momento de mayor aislamiento cultural
de su historia revolucionaria- estuvo presente con las editoriales Casa
Editora Abril, Ediciones Cubanas, Capri Continental, Pueblo y Educación,
Capitán San Luis y Génesis Multimedia. Consultadas en torno al
comportamiento del público, todas las editoriales presentes acusaron un
volumen de ventas que superó sus expectativas.
Más allá de las formalidades y los datos estadísticos, mi incursión en la
feria me dejó un sabor extraño. La primera impresión que recibí al entrar
en contacto con los stands, fue la de sentirme acosado por la ubicua
presencia de textos con el rostro en portada del "Ché" Guevara, la nueva
figura mítica de un curioso revival en las esferas del poder en Venezuela.
En nuestro país son muchas las instituciones que, a pesar de tener en Monte
Ávila una editorial oficial del Estado, dedican un porcentaje de su
presupuesto a publicar libros. Ha sido parte de los vicios estructurales de
la concepción de la cultura, que ha devenido en no pocos ejercicios de
oportunismo político. En esta visita a la FILC encontré libros de
organismos oficiales sumados a esa práctica cuyos títulos, en muchas
ocasiones, abordaban temas políticos. Es decir, el gobierno que más cadenas
de radio y TV ha emitido en la historia democrática venezolana, al parecer
no ha explicado lo suficiente sus puntos de vista, por lo que ofrece al
mercado editorial textos que abordan dichos temas.
Por otra parte, un país con un riguroso control de divisas desde hace
varios meses, difícilmente podía contar con la presencia de numerosas
editoriales. Las nacionales, por la ausencia de insumos para la elaboración
(que en muchos casos son importados), y las foráneas, por razones obvias.
Ese vacío fue llenado, además de las anteriormente mencionadas, con las
editoriales universitarias, cuya atención se centra, como es de esperarse,
en textos técnicos y críticos. Es decir, la literatura imaginativa, usando
un gastado lugar común, brilló por su ausencia.
Pero la literatura suele sobreponerse a la adversidad. El joven narrador
Fernando Cifuentes, en plena crisis económica y política, nos regaló la
buena noticia de su premio en el Concurso Alfonso VIII, en España. Y su
actitud de promocionar su obra con dignidad. Otros venezolanos tampoco
cedieron terreno al pesimismo, y allí estuvieron, atendiendo a sus
lectores.
Salí de la feria, luego de treinta minutos (tiempo suficiente para recorrer
todos los stands), vigilado por la mirada retadora del héroe de la Sierra
Maestra, sintiéndome que afuera no podía esperarme el metro, ni las torres
de Parque Central, ni el hermoso Teatro Teresa Carreño, ni nada que hubiese
sido edificado luego de la década de los sesenta, desde donde curiosamente
nos encontrábamos, celebrando con alborozo la revolución del glorioso
pueblo cubano, a la que el país se había sumado en un extraño giro de la
historia conocida.
"Hasta la victoria siempre", quise gritarle, con una mezcla de rabia y
sorna, a un diputado oficialista presente, al que nunca se le ha escuchado
una sola palabra en favor de la arruinada cultura venezolana, y que iría de
seguro a comprar el tomo con las "obras completas" de otro diputado
oficialista, conocido como "el poeta de la revolución", el cual tenían en
el stand de Monte Ávila, a pesar de no haber sido editado por ese sello. Al
fin, me dije, comienza a asomarse la tan anunciada "revolución cultural".
Al salir, luego de tomarme un café, caminé sin prisa en busca del metro,
lamentando la conspiración (palabra de moda en Venezuela) que mi bolsillo
había puesto en marcha y que me fue imposible sofocar: no pude comprar el
volumen que la exquisita Biblioteca Ayacucho había editado con una
selección de novelas que ya no se encuentran de ese lujo de la lengua que
se llama Adolfo Bioy Casares, y que -para mayor dolor- ofrecía en oferta.
** Héctor Torres, narrador venezolano residenciado en Caracas. Ha publicado
los libros de cuentos Trazos de asombro y olvido (Fondo Editorial
Senderos Literarios, La Victoria, 1996) y Episodios suprimidos del
manuscrito G (Ediciones Baile del Sol, Tenerife, 1999), y aparece en la
antología Narrativa aragüeña en la Tierra de Letras (Senderos
Literarios, 1997). Ganador, en 1998, del primer premio en los concursos
Semana de la Juventud y Poeta Pedro Buznego. Ha dictado talleres
literarios para Senderos Literarios y la Alcaldía de La Victoria. Edita
en Internet Ficción Breve Venezolana.
ficcionbreve@....
=== Entre objetos y libros Carlos Yusti ==============================
Soy poco dado a coleccionar objetos. No sé, pero tengo la certeza de que
los objetos guardan las vibraciones, buenas o malas, de sus dueños, y
poseen una vida secreta colindante más con el sueño que con la realidad
aparente. Los relojes blandos pintados por Dalí nos ubican en ese momento
cuando los objetos pierden su espesor crudo y estático, su dureza
intranquila hasta descongelarse para convertirse en seres amorfos de
pesadilla. La realidad siempre se ablanda a nuestro alrededor sin tanto
surrealismo, sólo que estamos tan atareados por la banalidad endurecida del
día a día que apenas lo percibimos. Necesitamos atravesar los espejos de la
literatura para comprender.
Hay una obra teatral de Eugène Ionesco donde una pareja muere asfixiada por
los objetos cotidianos. La pareja vive en un pequeño departamento, llevan
una vida ordinaria, pero a cada tanto aparecen objetos: una silla, una
mecedora, una lámpara, un libro, etc. Poco a poco los objetos se adueñan
del espacio. La pareja apenas puede moverse. Los objetos siguen llegando
hasta convertirse en invitados no deseados. Cuando la pareja se percata de
que son sólo objetos confundidos entre objetos es demasiado tarde. Este
sentido depredador de los objetos suele traspasar esa barrera de lo
literario y lo teatral para hacerse soluble en nuestra cotidianidad
consumista y muy dada a rodearse de cachivaches tecnológicos. Aunque la
vanidad de poseer adminículos actualizados (como celulares, computadoras
portátiles o libretas electrónicas) no me ha tentado nunca, debo confesar
mi debilidad por coleccionar libros.
Con los libros me sucede que no me conformo con leerlos, sino que quiero
tenerlos. Mea culpa. Cuando me paseo por algún remate callejero de libros
le doy un vistazo a cualquier libro y enseguida descubro el nombre de su
dueño y pienso que esa persona es alguien insensible. No sé, a mí me cuesta
desprenderme de algún libro. Por ese motivo quizá me simpatiza el vil
Talleyrand, al que Napoleón calificó como mierda en una media de seda,
quien, exiliado y pasando una mala racha, se sintió desolado cuando tuvo
que vender su biblioteca. La venta le reportó la suma de 750 libras
esterlinas. Uno de sus mejores biógrafos, Jean Orieux, escribe: "Por
último, se sabe que se desprendió de sus libros. Eran para él una compañía
agradable; cuando los miraba, los acariciaba, los leía, encontraba un dulce
placer muy refinado y muy intelectual, acorde con su naturaleza; en medio
de ellos se sentía menos exiliado". Las personas que respetan a los niños,
aman a los animales y leen libros me regocijan con el mundo.
Tengo amigos poetas y escritores, pero en su mayoría mis mejores amigos son
lectores hambrientos como yo. Esto de poseer libros a veces se vuelve
patológico; yo todavía me conservo en este lado del espejo, no obstante me
cuesta bastante separarme de alguno de mis libros porque ellos forman parte
de mi trayectoria existencial. Por ejemplo el libro Vida y opiniones del
Caballero Tristram Shandy tiene dos dedicatorias escritas por mis hijas
putativas, preadolescentes ellas reacias a leer, que conocen mi debilidad
por la lectura. Además las dedicatorias son cómicas y no están exentas de
errores ortográficos: "De: currunquichitica. Pa el currinquito porque le
gusta leer y pa que no te ballas a fastidiar sin un libro. Que lo vaz a
leer todito completito y no chilles. Patuuuu_ cua_ cua... cua... Adibina".
"Ana Daniela. ¡Hola! Currunco espero que sigas creciendo tu y tu pansa
porque hace más graciosas tus bromas. Cuidate loquito porque sino no boy a
tener a nadie quien me eche broma. Mosca. Nota: esta prohibido rotundamente
reirse de los horrores ortograficos". Obviando los errores sería una
desconsideración vender o regalar este libro.
Aunque hay un texto de Truman Capote que cuenta cómo éste conoció a la
mítica escritora Colette, una tarde parisina. Capote relata su amabilidad y
cómo le obsequió un hermoso pisapapeles de cristal, del tamaño de una
pelota de béisbol, decorado con una sencilla rosa blanca. Colette le
obsequia el pisapapeles y desde ese momento Capote se vuelve un
coleccionista compulsivo de pisapapeles. El final del escrito de Capote es
inmejorable: "Alguna vez he dado un pisapapeles como regalo a algún amigo
especial, y siempre se cuentan entre las cosas que más valoro, pues, como
dijo Colette aquella tarde lejana, cuando manifesté que no podía aceptar
como regalo algo que ella adoraba tan claramente: 'Querido, ¿qué sentido
tiene obsequiar algo que no apreciamos?'". Yo obsequio libros. Para mí son
objetos invaluables.
Una novela de Elías Canetti termina con su personaje principal envuelto en
las llamas en su biblioteca. Este personaje de Canetti sentía una pasión
desquiciada por los libros y toda su peripecia existencial gira en torno a
esta pasión. A pesar de ser un lector y un coleccionista de libros, de ser
un hombre-libro como le llama Canetti, es un personaje de espíritu reducido
y desencuadernado, o como escribe su creador: "El protagonista de este
libro (Auto de fe), conocido hoy como Kien, era designado en las primeras
versiones con una B., abreviatura de Büchermensch (hombre-libro). Pues así,
como hombre-libro, lo tenía yo ante mis ojos, a tal punto que su relación
con los libros era su único atributo por entonces: no tenía ningún otro.
Cuando por fin me senté a escribir su historia en forma coherente, le di el
nombre de Brand (incendio). En dicho nombre estaba contenido su final:
tenía que acabar en un incendio". Leer, o coleccionar libros, para
convertirme en un hombre-libro, no es mi meta. Todavía me parece que la
vida es mucho más importante (e incluso a veces tiene ribetes de aventura
insólita equiparable a cualquier novela) que la literatura. A veces la
experiencia sucede antes de que uno la encuentre en alguna página escrita,
otras veces ocurre lo opuesto: la experiencia está escrita y sólo espera a
ser leída.
Estoy seguro de que los objetos hablan, se mueven, adquieren una pastosidad
gelatinosa cuando no los vemos. Es como la sonrisa del gato (sin gato) que
se encuentra en el libro de Alicia. Tengo la seguridad de que la biblioteca
de Borges existe y que en sueños la he visitado muchas veces. Por propia
experiencia estoy al tanto de que la vida le clarifica a uno los libros
leídos, pasa en limpio nuestras lecturas atropelladas y anárquicas. Los
libros son objetos inanimados, pero dejan de serlo en ese instante en que
transitamos sus páginas y entonces la realidad se ablanda, se hace soluble
en la imaginación y la memoria.
** Carlos Yusti, escritor venezolano (Valencia, 1959). Es director de las
Bibliotecas Municipales en Ciudad Guayana. Forma parte del equipo que
edita la revista cultural Predios, del fondo editorial del mismo nombre.
Ha publicado los trabajos ensayísticos De ciertos peces voladores,
Pocaterra y su mundo, Cuaderno de argonauta y Vírgenes necias, entre
otros.
carlosyusti@....
=== Cantes de ida y vuelta: mestizaje musical de sentimientos =============
=== Arnoldo Varona ========================================================
Al igual que el tango y el bolero, ritmos musicales que han dado la vuelta
al mundo enriqueciendo nuestro folklore continental, el flamenco proviene
de orígenes muy humildes y tristes, de gentes sencillas que cantaban a la
pasión, su sentir y sufrimientos. Todos estos ritmos en su momento
traspasarán al triunfo merecido por el hecho probado de que ninguna
sociedad, esté donde esté, puede sustraerse a los sentimientos de su
pueblo.
El flamenco andaluz surge a raíz de la persecución de los gitanos asentados
en aquella región de España en el Siglo XIX. Fueron ellos los primeros
artistas que interpretarían ese nuevo ritmo y estilo. Para las familias
gitanas la música tenía una calidad sacra, las palabras de ese pueblo
acosado y su música cantaban del hambre, el sufrimiento, las cárceles y la
muerte. Con toques de palma y baile este pueblo trabajador y exilado
encontraba en su cante el escape favorito a sus alegrías y a sus penas, el
flamenco en boca de sus intérpretes de orígenes era una música muy
emocional.
"Es preferible reír que llorar
y así se debe tomar
los ratos buenos hay que aprovechar
si fueron malos mejor olvidar".
Hacia 1850, los cafés musicales se hacían populares por toda España; estos
mismos gitanos pobres y algunos payos (como le dicen los gitanos a los no
gitanos) comenzaron a hacerse famosos actuando en los mejores cafés,
atrayendo en sus actuaciones a miles de personas provenientes de todos los
estratos de la sociedad.
Hacia esa época, al mismo tiempo, provenientes de América, regresaban a
Europa numerosos marineros españoles interpretando muchas canciones y
ritmos del Caribe (Cuba y Puerto Rico) y desde América del Sur (la región
del Río de la Plata en Argentina y de los puertos colombianos).
En el argot musical del flamenco, aquella música que invadió primero desde
España a la América y retornó después hacia Europa para transformar al
flamenco, se llamó "Cantes de Ida y Vuelta". Citando al reconocido crítico
Fernando Quiñones: "Los ya independientes géneros musicales engendrados en
el Nuevo Mundo (tangos, guajiras, colombianas y rumbas, entre otros) sobre
líneas, verbo y materiales facilitados por el Viejo Mundo, desembarcan en
los muelles españoles y, un poco por propia inquietud reconquistadora y
otro poco por la facultad local de deslumbramiento y absorción, entran en
las guitarras del puerto, les dejan su lento dulzor de mango o de guanábana
y salen de ellos electrizados de cadencia y compás flamencos".
Así fue de fascinante el viaje personal de estos ritmos hispanoamericanos.
Al historiar la rumba flamenca, aun cuando la primera palabra de este
encuentro musical pareciera provenir de palabras africanas como tumba y
nkumba, también reflejan varias expresiones de origen español (andaluz)
como rumbo, gente de rumbo. Las formas literarias y los giros melódicos,
por ejemplo en las décimas, nos dan confirmación de la presencia de
elementos hispánicos.
"Todavía esta en mi cama
el hoyito que dejó
las horquillitas de su pelo
y el peine que lo peinó".
Al igual que la milonga y el tango flamenco que llegan como "Cantes de Ida
y Vuelta", la sensible inspiración de Pepe Marchena nos trae las
colombianas que a pesar de críticas fueron aceptadas como palo flamenco. Un
miembro del grupo de Paco de Lucía, Rubén Dantas, introdujo el cajón
peruano, instrumento adoptado por los nuevos artistas flamencos. Otro de
esos cantes importados, la guajira flamenca, posee un ritmo muy conciso,
por lo que cuando se taconea, el acompañamiento de guitarra está
desprovisto de falsetas y sólo se hacen los rasgueos.
"Junto al Palmar del Bohío
tengo un bujío cubierto de flores
para la linda trigueña
que con mi alma sueña
risueña de mis amores".
Ritmos y estilos contagiados de aires americanos que penetraron el solar
del arte flamenco.
Como bien se ve, el cante flamenco, como nuestra propia raza, es el
resultado del mestizaje, que en la época actual, principios del siglo XXI,
ha sido conquistado por nuevas corrientes como el jazz, la salsa y el bossa
nova e interpretados por valores artísticos como Ketama, el Niño de Pura,
el brasileño David Tavares y la cubana Maylena, entre muchos otros.
Aunque creemos que lo mejor está por verse, hay sin duda un gran reto que
tiene ante sí el ritmo flamenco: el futuro.
** Arnoldo Varona Limia, periodista y productor radial nacido en Cuba y
radicado en Miami, EUA. Ha publicado material ensayístico y periodístico
en diversos periódicos y revistas de Estados Unidos y América Latina.
arnoldov@....
=== Letras ================================================================
*** La foto borrada
Javier Domínguez
*** Amsterdam (extractos)
Carlos Barbarito
*** Algunas cartas perdidas
Guzmán Bañales
*** La consagración del atributo
Edgardo Bermejo Mora
*** Nuevas acreciones
Jorge Guitart
*** Bolero
Ester Rabasco Macías
*** Ambigüedades y caprichos del señor Lousseat
Vanesa Guerra
*** Seis poemas
Jorge Valdés Díaz-Vélez
*** Océano circular
Miguel Rodríguez Vergara
*** El Ojo del Girasol
Javier Etchemendi
*** Niño huérfano (extractos)
Chantal Enright
*** Límites
Mario González Suárez
=== La foto borrada Javier Domínguez =================================
"Pero donde quiera que ando
todo me conduce a ti".
Silvio Rodríguez.
Sandra no está. Su lado de la cama está impoluto, sus sábanas aún están
dobladas bajo la almohada. Me quedé dormido esperándola. Anoche tuvo
guardia en el hospital. A veces sale temprano y se acurruca a mi lado hasta
el amanecer. Sólo con ella las noches están completas.
Una vez llegó extenuada y se quedó dormida en la sala. Quizás esté ahí.
Envuelta en su bata con olor a medicinas. Seré cuidadoso para no
despertarla. Aquella vez el sonido de la ducha la despertó. Y cuando me
afeitaba ella abrió la puerta. Me sorprendió medio desnudo con la toalla en
la cintura, medio afeitado con la espuma blanca en una mejilla. Me besó.
Nos sentamos sobre el sanitario, ella sobre mis piernas húmedas y terminó
de afeitarme. Recordé que esa era una antigua fantasía suya.
Aún no amanece por completo, enciendo la luz de la sala, ella no está aquí.
En el sofá está la prensa de ayer. Revisé la habitación de servicio.
También está vacía. No vi su cartera, ni su maletín. Me preparo el café.
Algunas veces Sandra se queda durmiendo en el hospital cuando no se siente
en condiciones de conducir. La llamaré más tarde. Por ahora le dejaré el
café listo en el termo. Con leche y espumoso como a ella le gusta.
La mañana estaba fragmentada, con un sabor a agujero invisible en el
cuerpo. Las primeras palabras del día las recibo de mi secretaria. Me
encuentro con Sandra en el escritorio. Una foto de nosotros en Mérida,
abrazados, entre frailejones, arropados por la neblina del páramo; me
encanta esa foto, por eso llevo una igual en la billetera. Son las ocho en
punto. La llamo a su celular, nadie contesta. Lo intentaré de nuevo en un
rato, por ahora me sumergiré en la lista de precios de los proveedores.
A las once de la mañana tengo un respiro, las órdenes de compra están
listas. Un rato hueco, lo aprovecho para llamar a casa. Nadie contesta.
Llamo al celular de Sandra. El tono de repique continúa hasta agotarse, su
voz alegre me pide desde el contestador un mensaje y mi número de teléfono.
Ella sabía darle ese toque humano a todo. Cuando el resto de los mortales
dejamos una voz robótica en la contestadora, ella sabía cómo tallar la
huella de su sonrisa en un mensaje telefónico. Le pido que me llame cuando
pueda.
A las dos de la tarde aún no sé nada de Sandra. Llamo nuevamente a la casa
y a su celular. No tengo respuesta. ¿Qué pasa? Trato de comunicarme con el
hospital, pero el tono de ocupado me asalta en cada intento. A las tres me
escapo de la oficina con la excusa de visitar a un proveedor. Pienso
hacerlo, pero después de visitar el hospital. Entro al área de emergencia,
curiosamente esa es la única entrada visible del hospital. Un par de
enfermeros aguardan junto a una camilla a algún desdichado.
-¿Ustedes conocen a la doctora Sandra H.? -les pregunto.
-No -responden al unísono luego de verse las caras-. Pero pregunte en la
recepción.
Me acerco a la media luna de madera donde se resguarda la recepcionista. Le
hago la misma pregunta. Ella observa en un directorio, luego introduce su
nombre en una computadora. No hay respuesta.
-No, señor. Ella no trabaja aquí. No está en los registros... Debe de
trabajar en otro hospital.
Sé que mi mirada sólo pudo ser un desconcierto. La llamo nuevamente desde
mi teléfono. Sigo estrellándome contra su contestadora. ¿Pude acaso
confundir el hospital? Ahora me doy cuenta de que jamás visité su sitio de
trabajo. El hospital era una palabra, un sitio que existía en su voz. Y yo
le creía. Reviso el directorio de mi teléfono para llamarla a casa de algún
amigo común. Sólo aparecen mis compañeros de trabajo, los números de mi
familia, algunos amigos míos.
La incertidumbre me aborda como un calambre en el estómago, una contracción
en la espalda. Recuerdo la tarde anterior, cuando llegué del trabajo; ella
recogía sus cosas. Me preguntó por mi día. Yo respondía con un "igual que
siempre" mientras miraba las facturas en el correo. Le comenté que me
invitaron a una fiesta. Ella quiere saber si llevaré regalo, le dije que no
me provocaba, ella dijo que no es apropiado presentarse con las manos
vacías, igual no me entusiasmo. Sandra salió de la casa, lo último que me
dejó fue un portazo con olor a rabia.
Me siento en un banco en el jardín del hospital; un desfile de rostros de
concreto se mueven alrededor, todos esperamos, no sé qué hacer, me duele la
espalda. He pasado por esto antes, cuando voy en cacería de un proveedor
para la empresa, es impensable paralizarse en el trabajo. Mucho menos
ahora, voy a la recepción de nuevo y pido un directorio telefónico.
Comienzo a llamar a cada clínica, hospital y medicatura del estado. Abro a
cada voz con la misma pregunta: "¿Trabaja la doctora Sandra H. con
ustedes?", la respuesta es única y negativa. Llamo otra vez a su celular,
nuevamente su voz, luego el silencio.
Subí al auto y me dediqué a recorrer sus espacios habituales: el gimnasio,
los cafés, los centros comerciales, a veces ella se sumerge en las tiendas
tras la búsqueda de un antojo, cuando la he acompañado las horas se vuelven
instantes, Sandra puede navegar entre zapatos, blusas, pantalones, y
gracias a ella el mundo se vuelve una tela, un color, una textura. Las
personas se desvanecen entre vestidores y aparadores. Ninguno tiene su
cara. O eso creo. Si tuviera que describir su cara, ¿cómo lo haría? No lo
sé. Mejor apelo a la foto. Salgo a los pasillos, saltando sobre los rostros
con mis ojos, ninguno le pertenece a ella. Por las antesalas de los cines,
nuestro placer compartido, por supuesto que no la encontré. Llamo a la
casa. No hay respuesta.
Es curioso que hoy la esté buscando en un cine, fue en uno de ellos donde
la conocí. Nos encantaban las películas. Era un festival de cine (¿cuál
cine era?), en un receso nos vimos frente a los dulces, nos presentamos,
luego intercambiamos números (¿fue en el 94 o en el 95?). Yo no tenía dónde
anotar su teléfono, así que lo memoricé de inmediato. Es el mismo número
que han recorrido mis dedos infatigables por el teclado de mi teléfono.
Recuerdo que a los pocos días la llamé con un golpe de tambor en el pecho y
ella aceptó salir al cine. Esa noche caminamos por la avenida y me dio el
primer regalo al descubrirme la luna. Antes de ella, era una mancha blanca.
Sandra me enseñó que el cuarto menguante era muchas cosas: un ojo a medio
abrir, una ranura en el cielo, un escape del tráfico, una lámpara inmensa,
un dije de plata, ella. Al día siguiente me regaló su atención cuando me
llamó para invitarme a salir, con los años me dio su sonrisa en las mañanas
grises, los paseos por el parque los domingos y además me abrió la puerta
de sus días: me hablaba de su trabajo, de sus pacientes, de cómo a veces le
pesaban o le eran ligeros, los moribundos, los sin remedio y los que
sanaban (los más importantes), esos eran los que la llevaban cada día al
hospital.
Ya son las nueve de la noche. Sólo puedo esperarla en la casa. Este
recorrido sólo me fue útil para disipar el dolor de mi espalda. A lo mejor
Sandra está en casa desde temprano y prefiere no contestar el teléfono.
Cuando los días en el hospital son muy duros ella se encierra en su concha
de caracol por unas horas y después hablamos. Sandra parece descender por
un tobogán hasta poner los pies en tierra, luego habla y me comenta de su
viaje al centro de su silencio. A veces intento bajar con ella, para tratar
de llevarla más rápido a tierra, pero Sandra pone una cara amarilla, de
mirada cuadrada, y creo que retardo su descenso.
Desde la calle del edificio veo la luz encendida del apartamento, los
golpes en mi pecho se aminoran, siento un leve alivio. Camino rápidamente
hasta el ascensor, la boca de mi estómago se siente como aprisionada por
tenazas, debo llegar rápido. Presiono el botón varias veces creyendo que
así iré más rápido, toda esperanza puede yacer en un pulgar. Piso 3, piso
3, Sandra, piso 3. Se abren las compuertas, corro al apartamento, me enredo
con el juego de llaves, la reja, la puerta, la sala, los muebles, la luz de
la sala, el silencio. La máquina contestadora me hace guiños con su luz
intermitente, sólo mis mensajes. Me siento en el sofá, marco desde mi
celular su número, me contesta la voz de la telefónica, confundí las
cifras, marco de nuevo, dudo en los últimos dígitos, una prensa me aplasta
la espalda, busco en la libreta electrónica, pero no aparece su nombre. Los
números danzan en mi mente como un líquido espeso, difuso.
Hay voces en la calle, voces de mujeres, me asomo al balcón. Cuatro mujeres
se dirigen a la entrada del edificio, alguna será ella, quizás vuelve con
un grupo de amigas, quiero correr y abrazarla en el lobby. Las miro, las
exploro, no sé cuál podría ser ella. Su cara, su cara, ¿cómo era? Apelo por
mi billetera, la foto, sólo yo, en Mérida, entre los frailejones, arropado
por la neblina del páramo. Estoy casi seguro de que falta algo aquí.
Escucho una voz en el cuarto. Alguien duerme, es un hombre, boca abajo. Sé
que despertaré muy pronto y me extrañaré de encontrar la cama vacía.
** Javier Domínguez, escritor venezolano nacido en Valencia (1977).
Ingeniero mecánico de profesión. Fue uno de los ganadores del concurso
de literatura juvenil del Ateneo de Caracas.
javierdominguez@....
=== Amsterdam (extractos) Carlos Barbarito ===========================
¿Y si el idioma perdiese de pronto su misterio,
fuese de borde a borde conocido?
Entonces, ¿qué uniría, derecho e invisible,
al fuego con la chispa, qué
agua acogería, en la superficie,
los sucesivos reflejos de la mañana?
¿Habría chispa, fuego, agua,
un remo, apenas, rozando el fondo,
apenas una humedad en los muros más viejos?
¿Quedarían siquiera un pie en mar oscuro sumergido,
un edredón, una máscara?
===
(a W.S.)
Irá la sangre al fracaso
y la muerte será, ¿alguna vez no lo fue?,
madre y padre de la belleza.
===
Animal del óxido, inconcluso, tardío,
bajo una lámpara apagada
y otra a medias encendida.
Criatura rota, apartada de toda necesidad,
de todo cálculo y alfabeto.
===
No es cuerpo, sombra, ante
la desembocadura, el amplio estuario
que da a la noche. No
está entero, roto, en el centro,
a ambos lados, justo
a la salida de la infancia, cuando más duele.
No reza, muerde, arranca
pedazos de mundo, de algún remoto dios
que habita, entre ratas, los albañales.
No duerme, vela, se muerde la lengua
para no dormir, no llora,
llora antes de quedarse ciego,
de perder una pierna bajo la tormenta,
picado por insectos y pájaros,
entre trapos de adiós y muebles
desvencijados,
inútiles.
===
No te toques
-le dijeron;
cae cal del cielo,
cae arena que no dura.
Hay algo ahí adentro.
Hay piedra que rueda,
mar con aguaviva,
sólida luz contra las horas.
Es espeso, ácido, turbio
y angélico, único y diverso.
Cae pez que no envejece,
pulpa que no muere,
hilos atados a hilos
que luego suben, otra vez,
a reunirse y hacerse madeja.
Pero no te toques
-le dijeron.
===
(Amsterdam, a Mirta Kupferminc)
...hijos de un alma tímida
que la tristeza arroja al delirio.
Spinoza, Tratado teológico-político.
Y ahora todo sucede,
afección de una sustancia
menos densa que la noche
y más espesa que el agua.
A través de un juego de lentes
-que otros llaman dios-,
un eco reverbera de muro en muro
bajo la lluvia.
Y ahora nada sucede,
rotura, emigración, extravío,
piedra que al ser frotada
no produce chispa.
No hay agua que bebida
traiga sueños, visiones.
No hay materia que,
imantada o perforada, revele su secreto.
Alguien, un instante antes de morir,
siente que la vida
no es sino una variante menor
de la fuerza que pudre los frutos
y arrastra las hojas secas.
===
No importa en qué idioma se escriba.
Toda lengua es extranjera, incomprensible.
Toda palabra, apenas pronunciada,
huye lejos, adonde nada ni nadie puede alcanzarla.
No importa cuánto se sepa.
Nadie sabe leer.
Nadie sabe qué es un relámpago
y menos cuando se refleja
en el pulido metal de un cuchillo.
Ahora la noche parece un mar.
Por ese mar remamos,
dispersos, en silencio.
===
(A Jorge García Sabal)
Arde la materia, no nos salva,
arde - astillas, filos,
bujías - no
nos salva. No nos cubre
de la lluvia, no
nos quita del camino
cuando vienen las bestias
-arde, echa humor, olor,
otros dicen dios, otros se callan-
No importa que esté yo vivo.
No importa que estés muerto.
No -astillas, filos, bujías-
nada.
(14 de mayo, noche)
===
¿Y por qué llorar a los muertos?
¿Por qué soñar y despertar y volver a soñar?
¿Cómo obtener abrigo
mientras el día queda siempre del otro lado,
las ramas se amontonan en un rincón del patio?
Enciende un fuego bajo un cielo que huye.
Arma una pasión con hojas, cáscaras, palos.
Solo, entre pequeñas bestias que amamantan
y maduran para la gravedad y no para el vuelo.
¿Una piedra puede florecer? ¿Qué espera,
entonces, qué hace allí, sucio, desnudo?
De lado a lado, ventanas apenas iluminadas,
detrás, una marca, la vejez, la costumbre.
===
¿Cómo es ahora el mar? ¿Y
el salto del delfín? ¿Y el niño afiebrado,
el miedo a las arañas, la carcoma,
la piel de la culebra, la mujer desnuda
frente a la mujer vestida que la contempla?
===
Mi perro apoya su cabeza en mi rodilla.
Esta mañana otro perro lo mordió y aún,
luego de horas, siente miedo.
Afuera el mundo empuja a las criaturas
hacia nidos, camas, agujeros, albañales.
** Carlos Barbarito, escritor argentino nacido en Pergamino en 1955. Ha
publicado diversos libros, como Teatro de lirios (1985), Caballos y
otros poemas (1990), Bestiario de amor (1992), Desnuda materia (1999) y
Puntos de fuga (2002), así como otros títulos en ediciones artesanales y
en colectivas. En Internet textos suyos pueden leerse en los sitios
Brindin.com (
http://www.brindin.com) Etcétera (Brasil,
http://www.revistaetcetera.com.br) y Caminos de Pakistán (España,
http://www.caminosdepakistan.com). Ha obtenido, entre otros, el Premio
Fundación Alejandro González Gattone, el Premio Fundación Argentina para
la Poesía, el Premio Raúl Gustavo Aguirre de la Sociedad Argentina de
Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del Centro de Estudiantes de
Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Integra el Consejo
Editor de la revista Matérika de San José de Costa Rica y el staff de
Los Noveles (
http://www.losnoveles.net).
barbarito694@....
=== Algunas cartas perdidas Guzmán Bañales ===========================
Real Sitio y Villa de Aranjuez, 19 de junio
Entrañable amigo, el recibir noticias tuyas tras tan largo silencio me ha
dejado muy feliz, ya que en numerosas oportunidades me pregunté qué habría
sido de tu vida en estos tiempos tan cambiantes e inestables.
Pero debo confesarte que al leer tus palabras, tras la primera emoción caí,
por decirlo de algún modo, en el abismo que acompañaba tu saludo, abismo
que como ya sabes no estaba en orden, y mucho esfuerzo me ha requerido
interpretarlo, comprender su lógica y por fin traducir el paquete de notas
que lo componen.
En compensación por el trabajo que te devuelvo espero que por un tiempo
olvides mi afición por los dialectos regionales, además de invitarme con
una cena digna de la fama de chef que acompaña tu presencia por esas
tierras.
Los papeles en cuestión están muy deteriorados, manchas oscuras ocultan la
cerrada escritura en varias partes, y en otras simplemente nada queda de
ella.
Recurrí a luz UV e IR y poco más obtuve, existe bastante discontinuidad,
pero más no pude hacer.
Según me cuentas, encontraste este material intercalado entre las páginas
de un viejo libro de cocina en la Très Grande Bibliothèque; por ello, a fin
de no perder el espíritu original dejé sin traducir algunas palabras
reconocibles.
Cuando terminé y leí de una vez el resultado me asombró el profundo e
intangible paralelismo existente entre lo que podemos esperar del mundo
actual y lo que esas tenues palabras describen.
Investigué un poco y creo intuir de qué se trata, lo cual aumentó la
tristeza que aún me invade mientras te escribo esto; pero te regalo el
disfrute, si se le puede llamar así, de descubrirlo tú mismo.
No más preámbulos, amigo mío; aunque sí sugiero que te sientes en el cómodo
sillón de tu biblioteca, con bastante tabaco para tu pipa, una taza de café
con cognac y el teléfono desconectado.
Ya comprenderás el motivo.
Un fuerte abrazo.
Sebastién
p.d. Que Dios guíe nuestros pasos en los difíciles tiempos que se avecinan,
porque hace más de dos años que estoy en el paro y "el estar así en
silencio, sin rumbo, se parece tanto a la nada"...
"[...]
...y aún flota en el aire el perfume a muerte, a miedo y a delación. Ha
pasado tiempo desde el final de la locura, pero el hombre es como una
bestia salvaje: el sabor de la sangre lo transforma.
Como ya dije, amigo, apenas pueda iré donde estás, porque deseo terminar
mis días en paz, con la seguridad de lo establecido. Pero no es el momento,
los caminos esconden peores amenazas que los lobos y los asaltantes; con la
excusa de la fidelidad o no-fidelidad tu cuello vale menos que un hierbajo.
Asesinos con gorros y escarapelas ajustician a gusto cuando ven alforjas
llenas.
Nadie habla en voz alta, se murmura más de lo que se piensa.
Cuando encuentre un viajero osado que se anime a cruzar la frontera,
enviaré todas las cartas que he escrito para que sepas que estoy bien...
[...]
A cambio de techo y comida acepté cuidar al prisionero custodiado por las
dos mujeres. Quien estaba en este lugar antes que yo, partió en busca de
alimentos y no regresó. El bosque...
[...]
...las monjas cocinan. Si supieras lo que ha pasado por mi plato en estos
tiempos no lo creerías, el hambre no tiene paladar.
Yo soy el responsable de que el prisionero no escape.
Aún no lo he visto, las dos mujeres me lo impiden. Mientras una entra en la
habitación con el pote de comida y la jarra de agua, la otra en la puerta
me impide mirar, siquiera un momento, hacia el interior.
Conversamos poco.
Estos no son tiempos de palabras gratuitas, ni de sonrisas. [...] la herida
me robó la espalda vertical, he quedado cojo, con una pierna inútil. Cuando
llegan las lluvias un dolor terrible atenaza mi rodilla como si la muerte
me aprisionara sin piedad, reclamándome como soldado de sus huestes, pero
lejos me siento aún de su mudo existir.
[...]
...pareció la voz de un niño. Le pregunté a Henriette sobre el prisionero y
me respondió que Dios nos hace conocer las cosas que corresponde y las
otras pertenecen al misterio Divino.
Estas dos mujeres son como oficiales jóvenes: cumplen las órdenes sin el
menor desvío.
[...]
...no tuve dudas, su voz era clara, pedía algo a gritos. Fui en busca de
las mujeres y les exigí que me dejaran verlo porque todo guardián debe
conocer el rostro de su prisionero. [...] un pequeño muy delgado, en un
camastro peor que el mío; había restos de comida esparcidos por la
habitación. Al verme se acurrucó y empezó a llorar.
Nunca me gustaron los niños, pero creo que toda la muerte que se ha cruzado
en mi camino ha cambiado algo en mi espíritu.
Tomé el pote de sopa que traía Marie, lo puse en el piso cerca del niño y
las eché del cuarto. Luego me senté en el suelo con la puerta abierta y
estuve así, [...] lloró un rato, después quedó silencioso. Le pregunté si
tenía frío pero no me contestó. A media tarde Henriette apareció con dos
tazones más de sopa. Los puse junto al camastro y tomé para mí el que ya
estaba frío.
El pequeño se abalanzó como un cachorro...
[...]
...hace semanas que el pêre Bernard no llega con su caballo flaco cargado
con alimentos, quizás esté muerto al costado de un camino. El invierno se
acerca. Para poder comer carne tendré que reparar las viejas trampas que vi
en l'etable .
[...]
...no debo saber quién es el prisionero, pero no comprendo cómo dos
religiosas se convierten en carceleras de un niño; mas no es tiempo de
hacer preguntas.
[...]
...ayer Marie y Henriette le dieron permiso para que me acompañara a
revisar las trampas. Aún no hace mucho frío.
Anduvimos callados un buen trecho [...] al bosque, le hablé de mi infancia,
de los pájaros que cazaba en las ramas del viejo castaño. Él no parecía
escuchar, pero cuando acabé con un gesto impaciente me indicó que
prosiguiera. Un puente entre ambos se ha tendido.
Al volver a la ferme el perfume a marronniers asados le iluminó la mirada y
apresuró el paso.
[...]
...anoche tuvo calentura y habló en sueños, pronunció varias veces el
nombre de Isabelle. Hoy salimos de nuevo, el frío ha comenzado pero no
parece molestarle. Cuando estuvimos cerca del arroyo pensé preguntarle
quién era Isabelle, pero un violento ataque de tos lo dejó agotado.
Volví con él en brazos, oprimiéndolo contra mi pecho para calentarlo; su
respiración [...] ahora duerme frente al fuego. Descansa tranquilo pero no
está bien.
[...]
Las mujeres nos sirvieron sopa de hierbas como almuerzo.
[...]
...el frío es terrible, hace días que el cielo no termina de aclararse y ya
es de nuevo la noche.
Ayer lo traje dormido a mi habitación que es más pequeña que su prisión
nocturna; y además hay un brasero donde mantengo un buen fuego.
[...]
duerme en mi cama y yo lo hago sentado en la silla cuando me vence el
cansancio. La pierna duele mucho estos días.
[...]
...el invierno llegó antes este año, la nieve cae sin descanso y eso hace
más difícil revisar las trampas.
[...]
...tose cada vez más, aun dormido. El humo del candil estropea mi visión
pero me pidió que lo dejara encendido toda la noche.
[...]
...y hace días que comemos sopa de nabos. Paró de nevar, conseguí algunas
palomas. Esta noche el pequeño dormirá satisfecho.
[...]
...si tengo hermanos y dónde están mis padres. Inventé una historia llena
de niños, sirvientas y amas de leche. No me creyó pero no siguió
preguntando. No quise contarle de mis dos hermanos muertos cuando yo apenas
caminaba, al caer un puente viejo que estaban reparando en cumplimiento de
la odiada corvée, ni de mi padre colgado por ir ante el Seigneur acusándolo
de asesino. Tampoco mencioné a [...] que tomó a su cargo mi educación para
[...] preferí no remover esos recuerdos polvorientos.
[...]
...afuera el viento cruel quiebra gajos jóvenes y derriba viejos troncos
podridos. Se durmió hace muy poco, la calentura ha cedido. Escucho su
respiración, el crepitar de los carbones ardiendo y el rasguido de mi pluma
sobre el papel. [...] la tinta es un problema; estoy ensayando una mezcla
de aceite quemado, carbón molido y resina.
[...]
...está tranquilo, juega en el piso con un caballito de madera que le hice
anoche mientras dormía.
A menudo me pregunta a quién le escribo. Le digo que a un amigo, [...] es
un alivio.
[...]
...nieva de nuevo. El viento aúlla desde hace días. Ya no podemos hacer
nuestros paseos.
Su tos aumenta; cuando le viene un ataque lo abrazo, lo sostengo contra mí
y canto lo poco que recuerdo de mi niñez, hasta que todo pasa y se queda
dormido sin fuerzas.
[...]
...lejos está el château con sus caballerizas, sus sirvientes, sus soldados
y aquella tranquilidad ordenada. Nada queda en mí del Mentor de los hijos
del Seigneur, ni del famoso escriba reclamado desde otra Cour para
registrar las gloriosas memorias de [...] Todo murió con la primera
descarga de fusilería que sonó en algún lugar del Reino contra los paysans
armados con hoces y azadas.
[...]
A menudo escucho algún disparo lejano, en el atardecer. No quiero saber qué
sucede. No quiero más cambios. Temo por el niño y las mujeres...
[...]
...tanta debilidad me mantiene despierto a su lado. Le doy mi comida, antes
desmenuzo todo con mis dedos para que lo trague.
Henriette ha soñado algo terrible, pero sólo se lo contó a Marie. Las dos
lloran mucho y vienen a ver al niño varias veces por día para asegurarse
que está bien...
[...]
Hoy le bajó la calentura y me preguntó cómo era el mar. Le hablé de mis
años mozos en la costa. No sé cómo pero terminé contándole de Sophie y
aquellos tiempos lejanos. Cuando callé me miró un momento, sacudió la
cabeza y volvió a recostarse.
[...]
...cocinan y callan. Son tan diferentes a las religiosas que conocí durante
mi infancia.
[...]
...lloró mientras dormía y no aceptó que lo tomara en brazos. Avivé el
fuego, me senté a su lado, le acaricié la cabeza y le dije, durante horas,
que todo estaba bien.
Con un nudo en la garganta espero que amanezca.
[...]
Hace algunas jornadas un jinete agotado detuvo su marcha llamando a gritos
a Marie y a Henriette. Las mujeres me ordenaron esperar dentro de la casa.
El hombre no desmontó y pude ver cómo negaba con la cabeza todo lo que las
monjas decían.
A partir de entonces mucho cambió, cada vez que la carrera de un caballo se
oye a lo lejos cierran presurosas los postigos, apagan el fuego y comienzan
a rezar.
No dejo solo al niño en ningún momento, ni siquiera...
[...]
Ya no las siento como celadoras, ahora son...
[...]
Esta mañana desperté creyendo que estaba en el château, por un momento me
sentí feliz y confortado hasta que la tos del pequeño me trajo de regreso a
la locura que une, en una ferme derruida, a un niño sin nombre, a dos
monjas silenciosas y a este escriba sin fuerzas, credo ni Rey.
[...]
...el pequeño brasero no alcanzaba, le di mi abrigo para que se cubriera.
Más tarde Marie y Henriette hicieron lo mismo.
Parecemos tres espectros de un mundo perdido.
¿Dónde ha quedado la risa de este niño? ¿Dónde ha quedado mi fe?
[...]
Mientras escribo esto habla dormido, llama a Isabelle y la invita a jugar
en el gran salon des miroirs, a contar cuántos niños se reflejan.
[...]
En los últimos tiempos tengo dos sueños que se repiten: en uno estoy en
medio de una turba, frente a mí hay tropas uniformadas y a mi alrededor
corren hombres, mujeres y niños. Suenan gritos terribles, hay olor a sangre
y a pólvora. No puedo moverme, todos van cayendo hasta que soy el único de
pie en ese campo de muerte. [...] el silencio y el miedo. [...] lejos,
lenguas de fuego devoran grandes châteaux y bosques antiguos se sumergen en
mares cenicientos.
En el otro sueño aún estoy en el château, los demás han muerto. De pronto
las paredes estallan y regimientos de hombres con cabeza de buey irrumpen
en los pisos brillantes con una furia incontenible. Sin prestarme atención
pasan a través de los salones vomitando fango entre nubes de humo rojizo
mientras rasgan los tapices con sus pezuñas metálicas.
[...]
La vida retoma su ritmo, árboles, animales y flores recomponen la belleza
de la campiña, pero todo ocurre fuera de estas cuatro paredes.
[...]
...las mujeres y yo nos turnamos para sostenerle la cabeza en nuestro
regazo, porque sólo así parece descansar.
Con mucho esfuerzo anoche logré que bebiera un poco de agua. [...] no puedo
conciliar el sueño y por eso escribo, para conjurar los fantasmas
agazapados en los rincones de mi memoria y para olvidar el miedo a...
[...]
Miro a este niño luchando por respirar, acurrucado en mi cama, cubierto con
harapos; recuerdo mi primera infancia y por primera vez siento que todo
debía cambiar.
[...]
...delira y habla de inmensos parques, de juegos de agua, de estatuas,
[...] este niño, [...] temor.
[...]
...quedé y perplejo sigo. El pequeño gorrión me preguntó por qué existe la
muerte y qué hay detrás de ella. ¿Cómo este niño se plantea esta eterna
interrogante? ¿Qué habrán visto esos ojos que tan poco guardan del candor
infantil?
[...]
¿Acaso la sangre derramada se ha convertido en un argumento válido? [...]
siento solo y no quiero estar así. ¿Se hará costumbre esta orfandad?
[...]
...temo a la muerte y por ello escapé del château poco antes de que la
locura atravesara los grandes ventanales del Salón Personal del Seigneur,
[...] pero el estar así en silencio, sin rumbo, se parece tanto a la nada
que a menudo...
[...]
El mundo que conocí ha desaparecido, tan sólo cenizas y el eco apagado de
gritos habitan en mi mente. Al nuevo Orden lo respeto por miedo, aunque no
lo comprendo. Mis manos están ensangrentadas. He perdido todo...
[...]
El pequeño parece mejorar día a día, pero no abrigo esperanzas, conozco la
traición a la vida oculta en [...] mas callo.
El sol entra por la ventana e ilumina su rostro dormido. Quisiera poder
detener para siempre este momento de calma.
[...]
La calentura regresó. Delira una vez más: juega con otros niños.
Un ataque de tos modificó su rumbo, ahora menciona nuevamente espejos,
candiles y música.
¿Ya nunca más oiré mi partitura favorita?
[...]
¿Será Dios quien [...] al Rey?
He perdido la certeza de lo inamovible, amigo mío. He caído del barco y no
veo la orilla [...] ¿Qué suerte habrán corrido todos aquellos que vivían en
el château? Lo imagino y me espanta.
También extraño a Friedrich, el perro preferido de [...] Dios mío, qué
absurdo.
[...]
...está débil, me preocupa mucho.
Esta mañana Henriette se acercó sin ruido hasta el pequeño y acarició su
rostro sin despertarlo. Pensó que yo dormía. [...] estamos más delgados.
Sin conversarlo, los tres hacemos lo mismo para que él tenga un poco más de
alimento...
[...]
...los dos solos, su cabeza en mi regazo, el aire negándose a entrar en su
pecho de gorrión cuando un violento ataque de tos lo estremeció como nunca.
Desesperado lo abracé rogando a Dios [...] abrió los ojos, me miró
sonriendo con una lucidez extraña, y luego murió.
Marie y Henriette regresaron [...] derramó el agua y bajó corriendo las
escaleras, en cambio Henriette se acercó al camastro y de rodillas, muy
despacio besó el dorso de la mano del pequeño; luego la abracé y por
primera vez desde niño lloré, lloramos por todo lo que había terminado, nos
había abandonado y jamás regresaría.
[...]
Marie se marchó unas horas y regresó con unos jinetes y un pequeño carro.
Llegaron sin ruido. [...] supe que eran clérigos.
Uno de ellos [...] nos miramos largo rato sin hablar. ¿Qué íbamos a decir?
Era el antiguo Confesor del Seigneur. Alguna vez nos cruzamos en [...] huyó
como yo, mezclándose con los revoltosos para salvar su vida. Nada había de
la vanidad anterior. Frente a mí un joven con ojos de anciano masticaba
tabaco, más muerto que vivo, quizás por ver tanta sangre derramada sin
sentido.
Somos apenas mascotas sin dueño destinados a morir en silencio, de hambre y
soledad.
[...]
...sin hablar lo cubrieron cuidadosamente con una raída bandera blanca que
Marie sacó de un baúl con doble fondo. Estaba muy estropeada pero aún se
distinguían las tres flores de lis doradas. Mientras decían el responso,
ninguno dentro de la habitación llevaba la escarapela tricolor entre sus
ropas.
[...]
...las mujeres quemaban la bandera, lo cargaron silenciosos en el carro.
Ellas partirán con el cuerpo del pequeño...
[...]
Fuera la campiña rebosa de vida y colores, pero yo estoy vacío por dentro.
Con el niño murió lo último que restaba en mí de aquel hombre que conociste
hace años, amigo mío.
Sé que jamás te llegarán estas cartas, pero no las destruiré, [...] en el
interior de un libro que tomé del château y que me acompañó siempre, aun
cuando la baïonnette se enterró en mi pierna [...] se lo daré a Henriette
porque ella me vio escribir muchas veces y no preguntó nada, y además fue
quien más...
[...]
El camino que me resta lo adivino corto. Me duele respirar y toso mucho, a
veces con sangre.
La muerte me llama y hacia ella voy para olvidarme lo poco...
[...]
Votre ami, Jean".
(Nota del autor: el presente relato se basa en la presunción histórica
de que el niño encerrado en la Prisión de Temple de París entre 1791 y
1795 no fue el verdadero Delfín, sino un mero sustituto a fin de evitar
la Coronación de Luis XVII por parte de los monárquicos si estos
llegaban a realizar una acción de fuerza para liberar a la familia real
del poder republicano).
** Guzmán Bañales, arquitecto uruguayo nacido en Montevideo (1965). Cuentos
suyos han sido publicados en las revistas Poesía y prosa
(
http://www.poesiayprosa.com.ar), Oleajes (
http://www.oleajes.com) y
Zoolook (
http://www.zoolook.com.ar). Su poema Cielo de enero fue
incluido en Las caras del amor, antología poética de Versal Editores
(Chicago, EUA, 1999). Es colaborador de la publicación cultural Libre...
Mente (San Luis, Argentina).
guzban@....
=== La consagración del atributo Edgardo Bermejo Mora ================
"Yo, pecador, a orillas de tus ojos
miro nacer la tempestad".
Alí Chumacero
Odilón Roca, un periodista forjado al calor de la militancia comunista de
los años setenta y quien sufría ataques crónicos de poeta incomprendido,
era uno de esos personajes morbosos y de mal gusto, que gustaba del arte de
sonrojar e incomodar a sus amigos cada vez que reincidía en el acto
inopinado de relatar con lujo de detalles las intimidades, excesos y
hallazgos incesantes de su vida sexual, en reuniones y cenas donde, como un
hecho previsible y cada vez más detestado, tomaba la palabra por asalto y
no interrumpía su gelatinosa perorata antes de que el resto de los
invitados comenzara a despedirse del anfitrión en turno, en medio del
fastidio y la repulsión unánime a los que solían conducir los relatos
eróticos de este falso mesías de la liberación sexual del fin de siglo, un
guerrillero-poeta nostálgico y trasnochado, representante legítimo de un
extravío colectivo donde ideología y perversión se entremezclaban,
produciendo un efecto perturbador y repulsivo.
Reincidente y perverso, a Odilón parecía no importarle que su mujer se
ruborizara cada vez que se adentraba en los temas sexuales, narrando su
experiencia como pareja "alternativa y experimental". Una noche, por
ejemplo, disertó sobre el punto G para aderezar la ensalada de palmitos y
berros que había preparado la esposa de un funcionario cultural, y quien
solicitó de manera expresa no hablar de política en su casa. Odilón
aprovechó entonces lo acotado de la agenda temática de la conversación para
describir, con lujo de modales sumamente ordinarios, cómo su mujer debía
engancharse con las piernas a su cuello, y cómo él debía moverse de manera
circular y con los brazos abiertos en cruz, a fin de dar con las puertas
del orgasmo total, a cuyo súbito hallazgo su mujer respondía ladrando y
convulsionándose durante casi media hora de intenso placer, que sólo
terminaba cuando ella secretaba una singular eyaculación, mezcla tibia de
jugos vaginales y orina, que les obligaba a cambiar las sábanas por temor
al resfrío.
María, su mujer, una cuarentona sin hijos, pecosa, de largas y rubias
trenzas adornadas con pequeñas flores de papel, viva imagen de Janis
Joplin, eslabón perdido del 68, zopilota de las playas de Cipolite, a quien
nunca conocimos la voz ni la nacionalidad, miraba enrojecida su plato como
aceptando en silencio sus hazañas: "Pues si, ésa soy yo".
Otras veces Odilón hacía insufrible la sobremesa exponiéndonos con amplitud
sus teorías del Orgasmo Múltiple, o bien pretendía deleitarnos el postre
con su catálogo de técnicas masturbatorias y penetraciones imposibles.
También podía recrear a detalle momentos de alta intensidad coital:
aquellos arrecifes del Caribe, infestados de tiburones, en los que se
entregaron a la pasión del sexo subacuático; la noche inolvidable en la
catedral gótica de Chartres, o la mañana feliz en la que él y su mujer
despertaron semidesnudos en el camellón del Paseo de la Reforma.
Hastiados de su conversación, al poco tiempo lo dejamos de invitar a
nuestras reuniones. Sólo así Odilón y su fantasía sajona desaparecieron de
nuestras vidas por algún tiempo, en el que, por fortuna, recuperamos el
apetito y el placer de la amistad. Cierto día, meses después de que le
condenamos al exilio, lo encontré solo y visiblemente afectado a la salida
de un cine. Entonces me refirió una historia que comenzó el día que le
regaló a María un inofensivo dildo con baterías recargables, tras el
regreso de un viaje en el que exploró hasta agotar las tiendas de
artilugios sexuales de la ciudad de San Francisco.
Un dildo, acaso sea inútil explicarlo, es algo más que un simple pene
artificial de plástico al que también podemos reconocer por el nombre de
consolador. Representa, a mi modo de ver, la erección perenne del pene.
Jamás flácido, nos recuerda nuestras posibilidades, pero también nuestras
limitaciones masculinas. A través del dildo nos vemos en el espejo de
nuestra miserable virilidad. Su erección eterna está ligada a las primeras
letras de su nombre: pene. Pene que penetra perseverante, que perfora, que
persigue y que perdura, pene no pensante y sin penas, peligroso, pétreo,
pelado, perverso y pesado, perturbador.
La historia referida por Odilón comienza un poco antes del singular
obsequio a su mujer. Al cobijo de una cantina me contó el resto de la
tragedia.
"Hubo un tiempo en que nuestra relación sexual era perfecta, no había lugar
para la insatisfacción pero sí lo había para el exceso; con el tiempo nos
alejamos de la gente, exploramos todos los rincones de nuestro cuerpo y
nuestra imaginación, llevamos a su límite las posibilidades de la carne.
Nos entretuvimos en la observación y el estudio meticuloso de decenas de
videos pornográficos y los perfeccionamos con nuestra propia aplicación en
la cama; dejamos atrás las simplificadas técnicas y sugerencias del Kama
Sutra; sexo y gastronomía se nos volvió una costumbre, a grado tal que por
un tiempo mudamos nuestra habitación a la cocina de la casa.
"Hasta que un día decidí regalarle a María un dildo. Era un modesto e
inofensivo dildo que no superaba en proporciones a mi propia naturaleza
fálica, pero ella lo recibió con evidente desprecio, como si aquel regalo
la hubiese decepcionado. Tal vez imaginó que aquel obsequio era una forma
sutil de poner una tregua a nuestras pasiones desmedidas, tal vez el dildo
la despertó bruscamente de un largo sueño sexual en el que los únicos
protagonistas posibles éramos ella y yo. No lo sé, lo cierto es que dio la
vuelta, arrojó el dildo en un cajón del armario y me dejó de hablar por
varios días.
"Pasaron semanas en las que también nos dejamos de tocar, hasta que una de
esas noches de televisión prendida y hormonas apagadas María se levantó
para dirigirse al armario. A su regreso traía el dildo entre las manos como
dispuesta a estrenarlo. Su iniciativa me entusiasmó de inmediato, pero
María se envolvió en las cobijas como dispuesta a no compartir nada de sus
apetitos conmigo. Así fue, minutos después jadeaba y se retorcía de placer
gracias a la complicidad de su nuevo compañero, que de pronto ocupaba mi
lugar en aquella cama y en aquella mujer que hasta entonces era sólo mía.
Terco y excitado, deslicé mi mano con suma cautela hasta sentir la
curvatura de sus muslos tibios, pero entonces recibí por única respuesta un
manazo y un gruñido amenazador. En un gesto de dignidad -o cobardía-
abandoné el cuarto y dormí aquella noche en la sala.
"Desde entonces todo empezó a descomponerse. En un principio el dildo me
sustituía cada noche, después la sorprendí usándolo a todas horas con una
afición desorbitada, lo mismo durante el desayuno que en el horario
originalmente destinado a sus lecciones de yoga frente al televisor.
Incluso solía despertarme en algunas madrugadas, cuando un movimiento
trepidante del colchón y un maullido gatuno delataban a mi mujer y a su
amante mecánico en uno más de sus ayuntamientos amargos.
"Llegado el momento decidí pasar a la ofensiva. Luego de varias semanas en
las que María sólo parecía vivir para aquel monstruo, no tuve mejor opción
que secuestrarlo al primer descuido de su amante y rebanarlo como una
zanahoria en la mesa de la cocina, que alguna vez, por cierto, fue el
escenario de nuestros mejores desenfrenos. Me deleité en su destrucción,
convencido de que de esa forma rompería el hechizo al que mi mujer se
encontraba sometida.
"Eso ocurrió una tarde que María había salido de compras. A su regreso la
esperé orgulloso con los restos descuartizados del tirano dispuestos sobre
la mesa de centro del recibidor, pero María apenas se alteró cuando vio el
cadáver desmembrado de su artefacto y con un ademán amenazador descargó
sobre la sala el arsenal de dildos que había logrado comprar al mayoreo a
un importador de productos sexuales en un barrio del centro de la ciudad.
Con una sonrisa insoportable empezó a mostrarme sus nuevos juguetes: se
trataba de una amplia colección de penes de plástico de diversos, tamaños,
colores y formas. En especial me impactó un enorme falo pigmentado de negro
que debía medir no menos de cuarenta centímetros de largo y con un grosor
imposible de abarcar por el puño de la mano más grande del mundo. Aquel
dildo era extraordinariamente grotesco y agresivo, con el glande negrísimo
y el tronco salpicado de picos como el bastón acorazado de un guerrero
medieval. Me pareció incluso que la bestia tenía ojos, y que me observaba
con la misma furia que alguna vez advertí en un negro del Bronx, que años
atrás me asaltó una noche descuidada en el Central Park de Nueva York.
"Ya nada podía hacer. Sólo contemplar cómo se entregaba plena y fascinada a
sus nuevos e inanimados amantes. Mi casa se había convertido en una especie
de Sodoma de látex y silicón. María parecía secuestrada entre los muros de
aquel imperio fálico de importación. Intenté hablar con ella, sugerí la
visita a un terapeuta, la amenacé con abandonarla, pero nada funcionó.
"Semanas después María rompió su prolongado mutismo. Entonces me llamó al
jardín de la casa para mostrarme su última y más fascinante adquisición: se
trataba de una prolongada tripa color carne cuyos extremos remataban en dos
glandes perfectamente delineados. Lo reconocí de inmediato como un modelo
de dildo que ya antes habíamos visto entrar en acción en alguna escena
lésbica de la pornografía que solíamos consumir en versión VHS. 'Este es un
pene sin fin', me dijo, 'jamás termina, simboliza al universo y a la vida,
el principio y el fin de las cosas, el equilibrio eterno que en oriente
concibieron como un icono circular, el yin y el yang de un nuevo milenio
fálico que ya se anuncia por todas partes y que yo ahora he descubierto en
su más alta y fina expresión como un pene de dos cabezas; monstruo mítico y
redentor, representación perfecta del bifronte Jano. Con él pasaré el resto
de mis días. Ahora márchate y no vuelvas, ya no te necesito'.
"Ahora vivo extraviado por el mundo, durante algún tiempo busqué consuelo
en otras mujeres, pero no he vuelto a conseguir ni siquiera una tímida
erección, estoy aniquilado y sin rumbo. El sexo, y María con él, murieron
para mí".
Así terminó su triste relato Odilón Roca. No lo he vuelto a ver. En mi
casa, desde entonces, quedó prohibida la pornografía, la impúdica lencería
y cualquier clase de artilugios que puedan amenazar esa silenciosa,
modesta, poco espectacular pero imperturbable rutina de hacer el amor con
mi esposa los domingos de cada quincena, entra las nueve y las once de la
mañana, cuando los niños pasean por el parque acompañados de la sirvienta y
de los perros.
** Edgardo Bermejo Mora, escritor, historiador y periodista, nació en
Ciudad de México (1967). Es licenciado en Historia por la Universidad
Nacional Autónoma de México (1991) y tiene un diplomado en
Historiografía Contemporánea en el Instituto de Estudios Históricos José
María Luis Mora de Ciudad de México (1992). Ha obtenido el Premio
Nacional de Novela Política, de la Universidad de Guadalajara, el Premio
Nacional de Cuento Ciudad de Durango, de la Sociedad General de
Escritores de México (Sogem), y el Premio de Ensayo Juvenil, del
periódico mexicano El Día. Textos suyos forman parte de las antologías
Dispersión multitudinaria (Joaquín Mortiz, Ciudad de México, 1997), y
Líneas aéreas (Lengua de Trapo, Madrid, 1999). Dirigió el suplemento
sabatino Lectura (1997-98), del periódico El Nacional de México y ha
colaborado como articulista en diversos diarios, suplementos culturales
y revistas literarias de México. Ha sido corresponsal en Singapur para
medios de su país y desde julio de 2002 es agregado cultural de la
Embajada de México en la República Popular China.
edgardobermejo@....
=== Nuevas acreciones Jorge Guitart ==================================
Mira que has estado veces con los éticos y nunca te hacen el favor
completo.
Yo no busco a nadie que pueda sacarme de mi nave de tungsteno.
Después de un análisis ebrio de la cuestión pareció el palmar de una
tristeza narrable,
aunque también insoportable por rural y opaca.
¿No quisieras usar lo que te queda de cordura para un alegato cuando en la
factoría
ha entrado un flujo de esclavos y ha salido otro?
Resquebrájase el cielo con tanta prédica y se extiende fractal la
desgracia.
La mente se anuncia con arcos reflejos: no sale oro y hierro ningún
cortejo.
Y la amenaza de la materia cobra forma de padre o guardián.
Nos corrompen según las órbitas de sus destinos.
El caballo niño se alza inmediatamente
cuando hay vidrios niños que se rompen inmediatamente.
Pesó instanciarnos en el territorio de las bofetadas.
Y fue terrible haber tenido que cortar el "japi": haber tenido que "darle
tijera".
Los sesos no se devanan a sí mismos. Si acaso se desparraman
Como las estrellas cuando son avellanas.
Pesarosa es la infantilidad
de los pájaros que no vuelan.
El día es un pantano lleno de secuencias.
Empero vengo de parte de mis partes pudendas para decirte que soy un todo.
Los padres abren para los niños valles de lágrimas.
La parte de la rueda que descansaba debe bajar a crear fricción.
No es en el cielo donde una oscura presencia vive en la nieve.
Las ventanas están de reclusas en nuestras categorías.
Ya vienen las buenas noticias de las escrituras
a darles cuerda a quienes no nos convienen.
Si tienes las ropas empapadas no te las quites hasta que no sepa qué eres.
Es imposible derrotar la inexplicable reputación de la realidad.
Soleado patio policíaco: si hay un transformador que no funciona
pero hay personas coquetonas, eso lo hace paradisíaco.
Se esfumará mi señal sin haber probado que lo sagrado de las montañas
les viene por su densidad y su peso.
No es un alivio pensar que mi ridiculez es efectiva contra el "paso" del
tiempo.
Mas no de mí es el robot que vive en el edificio embrujado de mi alma.
La tierra yace a la orilla de los pies.
No quiero probar que ningún patio nos recuerda.
No me han dado lo que me toca y no me han dado en verdad
Nada de lo que he tocado.
Hemos llegado para irnos. Aumenta la disminución.
Sépalo el sépalo: soy pétalo. Pero dice el sépalo: Un pétalo más es un
pétalo menos.
Corren las sombras y las fuentes de su opacidad
Bajan juntas al pavimento donde se estrellan.
Nada oscurece más nuestros deseos que lo transparente.
No te preocupes de catalogar las secreciones de mi voluntad.
** Jorge Guitart, escritor de origen cubano, es profesor de lingüística
hispánica en la Universidad del Estado de Nueva York en Buffalo. Escribe
en español y en inglés y varios de sus textos están en su página web
(
http://wings.buffalo.edu/EPC/authors/guitart). En 2000 el grupo musical
Lake Affect, dirigido por el compositor argentino Alejandro Rutty e
integrado por Rutty, Lorena Guillén, Tom McCluskey y Tiffany Nicely,
lanzó el CD Playing Guitar, musicalización contemporánea para voz y
percusión de seis poemas de Guitart.
guitart@....
=== Bolero Ester Rabasco Macías ======================================
a P.P., porque se lo debía rítmico y triste como un bolero
Acabo de cerrar los ojos y un bolero atraviesa mi vientre y tus manos me
untan de sudor y de humo. El ritmo me hunde el ombligo y despierto.
De nuevo, el traqueteo del tren me desliza por las llanuras de la rutina.
El invierno es gris y discreto, recorre los cristales y pasa de largo, y
con él mi sueño. Hace siglos que sueño el mismo bolero y que siento la
misma mano, pero, cuando despierto, el mismo invierno y el mismo olmo y la
misma extensión me roban la melodía. Y es inútil cerrar los ojos, porque la
tierra lo ocupa todo y ya no huele más que a frío y a rancio. Y siempre un
cincuentón con bigote y cartera saca su bocadillo y me abre el periódico
ante las narices. Podría recitarle de memoria los ronquidos que, justo al
cabo de diez minutos, empezarán a sonar, podría dibujárselos en el aire y
colgarlos en un tenderete, para evitarle toda molestia. Pero no digo ni
palabra, y en cuanto cierra las noticias del día le sonrío con delicadeza y
espero el primer ronquido. El invierno no se altera, sigue pasando y de vez
en cuando emite un árbol, un fragmento de bosque o una bicicleta minúscula.
A veces pasa una mosca perdida en el tiempo. Otras, un estudiante encajado
en sus auriculares. Las más, una de esas altas y emperifolladas, con mil
teléfonos móviles que me joden el bolero a la primera. Las menos, una
extranjera.
Una vez, ya hace tiempo, apareció nada menos que una. De eso ya hace muchos
años, y el viaje fue único. Y hasta acabó la cosa en fiesta y hasta comimos
y bailamos en el compartimiento. De ahí, el bolero. Yo no entendí nada de
aquella melodía, pero se me metió el ritmo en los zapatos y desde entonces
me pican los tobillos y siento que la cintura me disminuye. Pero lo bonito
fue cuando entre gestos y muchas sonrisas me lo tradujo o creyó habérmelo
traducido. Era algo así como... porque represento el pasado no me puedes
olvidar... y algo así como... es un pedazo de alma que te arranca sin
piedad... No sé, la verdad es que no hablaba muy bien mi lengua, pero me
dio pena cómo me lo dijo, cómo me lo dibujó en el vaho del cristal y cómo
se empeñó en que yo lo repitiera con ella, mientras los otros aplaudían y,
al final, hasta acabamos llorando y abrazadas... Nos salvó de los sollozos
la estrafalaria familia que había aparecido como por encanto, tras ella.
Dos jóvenes de ojos color cerveza, con el pelo al rape y los labios más
carnosos que he visto en mi vida. Y los padres, como averigüé después, del
sur, de uno de esos pueblos de color ceniza que atravieso con mi tren de
vez en cuando.
Al principio, todo fue discreto, los muchachos bostezando desde sus trajes
de soldado raso, la madre intentando colocar las bolsas por todas partes y
el viejo subiendo y bajando la ventana entre pitillo y pitillo. Ella,
intentando abrir un libro y cerrándolo de golpe y volviéndolo a abrir, como
si de las páginas fueran brincando recuerdos en forma de oes de humo. Pero
al otro, al que había llegado después, a ése nadie lo vio. Se sentó en el
pasillo, en un rincón, en uno de esos asientos alados que los pasillos más
amables despliegan como por arte de magia. Luego, los minutos se fueron
cansando del silencio y el viejo le ofreció un pitillo a ella y la señora
la animó. No es de marca, dijo el hombre, pero venga, y le arreó una
palmada en la pierna como para desvergonzarla. En un abrir y cerrar de
ojos, el escenario se transformó. Había caído la noche y el tren andaba
perezoso de luces, así que la intimidad no tardó en unirnos, y digo unirnos
porque ella me miraba y me sonreía y tartamudeaba alguna palabra
incomprensible de vez en cuando. Por fin una extranjera, pensaba yo harta
de tanto hastío y repetición, y también le sonreía y le abría los ojos como
para consolarla ante mi ausencia de palabras. De repente, la mujer se
levantó de un brinco y se alzó sobre el asiento y entre equilibrios y
caídas fallidas consiguió bajar una de las bolsas que con tanto esfuerzo
había colocado poco antes. Fue como en el cuento de la cerillera, quiero
decir, que, en un instante, aparecieron patas de pollo asadas y salchichas
hervidas y un montón de manos confluyeron ansiosas sobre el mantel de papel
de periódico. Los muchachos se erigieron sobre nosotras y de sus manos
empezaron a salir botellas de cerveza tibia. No se corte, tome un traguito,
le dijo el hombre, que acababa de sacar una botella de vodka de una bolsa
de plástico. No se preocupe, con un poco de naranjada el sabor a hombre se
va, y soltó una carcajada ronca. Y le dio otra palmadita en la pierna a la
pobre extranjera que no tuvo tiempo de asombrarse. Veinte minutos y ya todo
fue grasa por todas partes, eructos de felicidad y sonrisas carnosas. La
señora, roja de emoción, intentaba comunicarse con ella. Y él, claro, no lo
puedo olvidar, el del pasillo, nos miraba a todos, sin ser visto, callado,
con la cicatriz del labio alzada y el pelo revuelto. Yo canto boleros, dijo
ella. Pero yo no sabía qué era un bolero, así que el viejo empezó a berrear
Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez... y luego
contó que había sido marino y que había surcado el extranjero, y a ella se
le empezaron a mojar los ojos y la tuvimos que consolar y hasta el revisor
nos ofreció un pañuelo, entre confuso y emocionado, tras marcarnos los
billetes, y quedarse un rato con nosotros royendo el último muslo de pollo.
La señora se empeñó en que ella siguiera comiendo salchichas para
aliviarse, y así entre mordiscos y dedos chupeteados se fue recuperando y
se levantó y se hizo el silencio y, bajo la luz que no paraba de parpadear,
empezó a cantar de nuevo aquel bolero. Los gemelos se fueron animando y
empezaron a llevarle el ritmo con las botellas y un par de navajas llenas
de aceite. Luego lo vi a él, fumándose un cigarrillo y mirándonos con la
misma tristeza inteligente del bufón de Matejko, fuera del escenario, tras
el cristal, en la oscuridad y cediendo paso al paisaje más oscuro que he
atravesado. Ella, ebria ya de vodka, corregía el ritmo a los chavales que
ya andaban en mangas de camisa y hasta la madre se animó y empezó a bailar
con el revisor, mientras el viejo tarareaba y levantaba los brazos como
intentando atrapar las olas de sus viajes lejanos. Luego ella se puso a
llorar y nos contó que era cantante y que a su amante se lo había llevado
el tren una noche de primeros de marzo, y todos acabamos llorando y
bailando y riendo otra vez. Y luego ella intentó repetirme y me escribió...
porque represento el pasado no me puedes olvidar... y algo así como... es
un pedazo de alma que te arranca sin piedad..., entonces empezó a amanecer
y miré hacia el pasillo y vi cómo él se levantaba y desaparecía bailando el
bolero. Y las llanuras nevadas se quedaron solas, pasando como una línea
sin presente ni pasado, sin antes ni después. La luz entró con violencia y
el chirrido de los frenos nos agujereó el sueño que nos había encantado por
sorpresa.
Los despedí a todos con el mismo pañuelo del revisor, los vi bajar y la vi
a ella quedarse en la estación y decirme adiós con un trozo de su falda.
Luego, nunca más la vi, pero sé que buscaba al joven del bolero para
despedirse, para darle su último adiós, porque ya se volvía, eso me dijo,
se volvía para su tierra cálida, creo que me dijo, que el frío aquí ya le
había helado las manos. Aunque no estoy segura de si dijo manos. Para el
caso da igual, porque me dejó tan triste que desde entonces mi vida en el
tren cambió para siempre.
Porque ahora yo espero a que él vuelva cada noche, para salvarlo por un
instante, para protegerlo cuando el tren todas las noches le atraviesa el
cuerpo y le rompe el alma. Para bailar con él durante una milésima de
segundo. El tiempo justo para que el bolero atraviese mi vientre y sus
manos me unten de sudor y de humo y el ritmo me hunda el ombligo. Y
despierto cantando... y me parece extraño lo mucho que me parezco a ella, a
pesar de las arrugas y de las canas, cuando me miro a la ventana y veo mi
reflejo atravesando las llanuras nevadas.
Varsovia, 4 de junio de 2001
** Ester Rabasco Macías, filóloga hispánica nacida en Lleida, Lérida
(España) en 1967. Es profesora en el Instituto Cervantes de Moscú
(Rusia). Ha publicado diversas traducciones en colaboración con otros
colegas, entre ellas el cuento Bestial entre las flores y fragmentos de
la novela Antes que anochezca, de Reinaldo Arenas, y la novela Un lugar
llamado Antaño, de Olga Tokarczuk. Ha sido colaboradora del suplemento
literario semanal del Diari de Lleida (1991-92) y de la revista
Jazzology (1996-97), de Lleida. Un trabajo suyo acerca de La sombra de
Benito Pérez Galdós fue incluido en Narrativa fantástica en el siglo XIX
(España e Hispanoamérica), de las editoriales Dejaume Pont y Milenio, de
Lleida (1997).
esterrab@....
=== Ambigüedades y caprichos del señor Lousseat Vanesa Guerra ========
Querida:
Realmente deseo alertarte. Te suplico que viajes lo antes posible. No sé
qué pasa con las líneas telefónicas, tan precarias en este pueblo de mala
muerte. El único transporte dejó de funcionar y el tipo de la camioneta
azul se negó de manera rotunda a acercarme algún sitio.
No puedo cruzar esas rutas polvorientas a pie, las distancias son
abismales, moriría de sed en el camino. El pueblo es estático y a nadie le
preocupa nada. La inercia se respira en el aire.
No me importa el negocio del anticuario y maldigo la hora en que acepté
venir para tasar los espejos. Definitivamente son antiquísimos, pero a esta
altura el tema se ha diluido como la arena en la arena.
Te aseguro que la gente ha tomado mi llegada y mi propósito como un
sacrilegio, como demoníaca forma de profanar la historia de este lugar.
Hay quince habitantes y una salina abandonada, eso es todo.
No fue fácil soportar la mirada espesa de los lugareños, y menos ahora, que
saben que encontré al señor Lousseat. La gente no es solidaria, vive con
fastidio, ocultando gestos, no quieren hablar de espejos, dicen que en todo
el pueblo no existe siquiera uno.
A la hora de la siesta el caserío muere poco a poco, el sol lo arruga
despacio, y los perros ladran incansablemente. Estar afuera es imposible,
se pierde la razón en poco tiempo, la gente se esconde y cierra puertas y
ventanas.
Ayer apareció un paisano, venía del monte, creo. Le pregunté por Lousseat.
El hombre se mantuvo en silencio un buen rato, luego mostró las manos
curtidas y habló de la salina, de su vida entregada a la eterna salina. Dio
unas vueltas y dijo: -Usted no debió venir. Pero si es su deseo iremos de
madrugada.
Horas antes del sol, atravesamos el monte de espinillos y detrás de una
lomada divisé la casa. Es un antiguo casco de estancia. Los pocos árboles
de la zona se concentran, lo cobijan y lo encierran.
El campesino no habló durante la travesía, sólo escuché mi respiración
agitada en el silencio de la indefinida mañana. Luego sorteamos un último
alambrado. La casona es oscura, con techos altos y pisos de madera, y en la
sala principal, imponen los espejos su presencia para ampliar el universo y
proyectar habitaciones y pasillos hasta el infinito.
¿Cuántas verdades devoraron los malditos cristales a lo largo de los
siglos?
Creí que el laberinto de espejos para ese viejo solitario y quizá olvidado
en el pueblo sería una suerte de compañía.
Avanzamos hasta la antesala donde aguardaba Lousseat enfrentado a un
espejo, de espalda a nosotros.
Descubrí su mirada quieta, fija, quizá serena. El hombre nos recibía a
través de su espejo. Nada más trivial que un hombre enfrentado a un espejo.
Tal vez estuviera acostumbrado a mirar la vida desde allí, de espalda a la
realidad. Quizá tomara los espejos por ventanas y se viese desde afuera o
entre tanta soledad se hubiera transformado él mismo en su propio público
para mirarse como si fuese otro. O él ya era otro y su vida estaba en los
espejos, en cada espejo: Lousseat podría ser el reflejo, la imagen de un
ser que vive entre arena y vidrio.
Me encontré observado, incómodo, quise irme, volver rápido a casa, pero
Lousseat y el campesino ya habían intercambiado unas palabras. Cuando se
dio vuelta le estreché la mano y me sorprendió descubrir que era ciego.
¿Qué hace un ciego frente a un espejo? Sólo se deja mirar por ojos que no
reconoce. Sé que retiré la mano, aunque le busqué el alma.
Detrás de mí, un espejo inmenso duplicaba a Lousseat a sus espaldas en el
mismo espejo donde se reflejaba mi extrañeza.
Lousseat y su imagen esperaban que comenzara a hablar, que me presentara de
alguna forma. Durante un instante no supe a quién dirigirme, como si una
secreta complicidad los mantuviera unidos, a él y a ese otro, tan huidizo.
Expliqué al anciano la intención de mi visita, pero le llamó la atención.
Ha sido un error, dijo, no existen motivos para que me desprenda de estos
espejos. Quise recordarle que habíamos recibido una carta sellada y firmada
por él. Sin embargo, el anciano no alteró sus milenarios gestos: Ya ha
sucedido antes, de todas formas es un error.
Y allí morían nuestros planes; por cierto insistí un tanto más, pero se
negó, creo que ni siquiera me escuchaba. Váyase, ya estoy muy viejo. El
anciano caminó hacia mí, y le pidió al campesino que me acompañara. Creí
ver algo detrás de sus espaldas, pero el ciego tomó mi brazo y nos escoltó
hasta la puerta de la antesala. Hasta aquí llego, dijo, adiós, hasta
siempre.
Entonces me di vuelta, y vi. Vi a otro Lousseat atrapado en aquel espejo.
Pero también vi allí mi imagen, resignada, lenta, en una actitud diferente,
desconocida, observándome.
El campesin
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