FUSIÓN DE AMOR
 
Quien realmente ha sentido amor hacia un ser del sexo opuesto y ha sido correspondido de forma recíproca puede darse cuenta del gran amor que el ser humano siente hacia su pareja, dispuesta a todo por ese ser que tanto ama, considerando a cada momento su compañía y su bienestar, siendo de la otra parte de igual manera correspondido.
 
Este gran amor, en el ser humano nos lleva a querer tener junto a nosotros a ese ser con el que deseamos compartir la existencia, nuestra vida completa, y también nuestro ser completo, y por amor nos entregamos al ser amado fundiéndonos en un amor que nos une mas al otro.
 
Esa unión, entiendo que debe tener sus repercusiones. Si es por verdadero amor, cuando esos dos cuerpos se unen no solo sus materias se unen, también sus almas, transmitiéndose uno al otro ese amor y energías al otro, siendo esto parte de nuestra vida en la tierra como seres materiales y espirituales y una luz compartida que habiendo verdadero amor nos renueva y nos ayuda a seguir adelante.  Seguimos adelante así, con virtudes y defectos, con más o menos energías.
 
La culminación de esa fundición es el tener un hijo, gran deseo que la mayoría de las parejas pretenden y así tener físicamente una descendencia en la vida terrenal y a la vez brindar, casi sin darse cuenta una gran ayuda al mundo espiritual, donde tantos que nos han pertenecido, esperan el momento para volver a este mundo.  Muchos de ellos están tan necesitados de venir a este mundo a progresar, a expiar sus culpas, a cumplir una misión, y así se abren para ellos las puertas de una nueva oportunidad de vida que a fin de cuentas beneficia no sólo al reencarnante sino a todos los que le rodean.  A los padres, que colaboran en esa obra renovadora, y no sabemos a cuantos más a lo largo de la vida pueden salir beneficiados.
 
Que poco pensamos en esto a veces... pero debemos considerarlo de vez en cuando para dar gracias a nuestro Padre por hacernos participes de su obra creadora, empezando por la capacidad de amar y siendo participes directos en su obra creadora.
 
Gracias padre por lo que sabemos y por lo que no sabemos.
 
Samsara