Un nuevo período se acerca. Nuevas expectativas, nuevos rumbos. Hasta
energía recargada en cada uno de nosotros.
El cambio, a la vez resistido y esperado. ¿Qué esperamos de los cambios? Ideas y sentimientos muy
personales se entremezclan.
En toda organización seria los cambios necesariamente deben tener en
cuenta la continuidad de lo que queda pendiente, y por supuesto mejorar lo
mejorado y resolver los errores.
He recorrido muchos clubes Rotarios, Rotaractianos
e Interactianos. He asistido a sus reuniones, he intercambiado ideas
personalmente y por correo… y he visto, en nuestro distrito y en muchos
más que no logramos resolver muchas situaciones, pero una en particular me
llama la atención, que se repite y repite en la familia rotaria. Es la falta de
conciencia de pertenencia. He conocido rotarios y rotaractianos
que no tenían idea de la red que forman los clubes a escala mundial. Que no
saben por ende aprovechar las ventajas estratégicas que esto trae aparejado.
Y es que parece que los clubes tienen una mentalidad pueblerina en el
sentido que aún no se sienten iguales a sus pares de los grandes centros (en el
sentido que ustedes gusten) de la humanidad. ¿Qué nos impide comunicarnos y
planificar en conjunto con un club en Londres? ¿en
Moscú, en Los Ángeles? Una sonrisa de “¡cómo vamos nosotros a hacer
eso!” es la respuesta que he obtenido muchas veces… demasiadas.
Para el mundo rotario (por ende rotaractiano
e interactiano) esas diferencias no existen. ¿Acaso
no todos los rotarios del mundo pagan la misma cuota per
cápita? ¿Entonces por qué muchos clubes se sienten en
una categoría inferior y no se dan cuenta que con el respaldo de más de
1.600.000 Rotarios, Rotaractianos e Interactianos
pueden realmente hacer, y mucho.
Empecemos este nuevo período con los sueños bien altos… ya
sabemos que con el tiempo vamos siendo menos ambiciosos en nuestros sueños, y
si empezamos apuntando demasiado bajo, al final no haremos nada. Si apuntamos
muy alto, seguramente tendremos algunos logros para legar a nuestra humanidad,
incluidos nosotros mismos.
¿O recién te enterás que vos mismo, desde
donde leés este correo, podés
escribirle al mismísimo presidente de Rotary International?
Conciencia de pertenecer… conciencia de el “poder
hacer” que esto representa.
Un buen comienzo sería leer, responder y enviar correo… y serán
bienvenidos a la red global de Rotary, Rotaract e Interact… ¡Participá!
Jacques Cousteau la llamó “La primera
ola del mar”…
“Todavía
vacilante, el niño titubea sobre la playa; se dirige absorto hacia el mar que
ve por primera vez. Sorprendido, se para de repente: la primera ola del mar
viene a romper a sus pies en un susurro. Sus ojos se fijan a lo lejos, grandes,
abiertos sobre lo que oculta el horizonte. Esta revelación del infinito
[…] ha motivado mi vida sin saberlo.
[…]
Para
comprender los lazos que nos unen a todos los seres vivos y mejor juzgar el
milagro de nuestra propia vida, dejad romper sobre vosotros la primera ola del
mar”
Marcos Carot
Presidente 2003-2004
“Celebrando la amistad”
Rotaract Club de Paraná