"¡¡¡Que las mujeres aprendan, que se defiendan!!!"
Así, a grito herido, Lucrecia por fin le dijo a su marido Ricardo, todo lo que durante muchos años se calló. Después de ser madre y ser abuela, de como ella misma le gritó "destruir mi dignidad, mi autoestima" y vivir como una esclava muerta de miedo, por fin hoy dejó de ser la mamá de Isabela y la esposa de Ricardo, para ser unicamente ella LUCRECIA.
Llevaba muchos años, la verdad ya ni lo recuerdo, sin que una novela me hiciera llorar. Viendo anoche a Vicky Hernández, la actriz que interpreta a Lucrecia en la novela del Canal RCN "En los tacones de Eva" no fuí capaz de controlar mis emociones. Sentir como Ricardo, interpretado por Jairo Camargo, continuaba ignorando lo que decía su esposa, la valiosa y maravillosa mujer que le ha entregado tantos años de su vida, me terminó de descomponer.
Cada año se realizan en promedio 61.000 exámenes forenses por violencia intrafamiliar, 38.000 por violencia de pareja y 24.000 denuncias por delitos sexuales (Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses 2004). La Encuesta Nacional de Salud y Demografía realizada en el 2005, encontró que dos de cada cinco mujeres que vive o ha vivido en pareja, ha sido víctima de agresiones físicas por parte de su compañero, pero solo un 22% de ellas presenta denuncia. (Informe final de la ENSD, Bogotá, 2005): ABC Proyecto de Ley Violencia contra las mujeres
Una proclama para todas las mujeres. Un diálogo para que escuchen todo los hombres
El impacto de ver una actuación tan sentida como la de Vicky Hernández, no fue menor a sentir en lo profundo cada una de las palabras del guión: "Usted ha sido cruel... Usted ha sido bruto... Porque de estupida también me enamoré de usted"
Pensar en la violencia que como mujeres hemos permivisamente perpetuado en nuestra sociedad y reconocer tantas Lucrecias dedicadas a ser madres de, mujeres de y abuelas de, que no han asumido un papel proactivo frente a su vida, frente a sus derechos, frente a la vida de sus familias y frente a los derechos de sus hijas e hijos. creo que fue lo que más me impactó.
Aunque agradezco a mi madre y a mi padre, el que no sea yo una mujer que ha sentido en carne propia la violencia, en mi ejercicio profesional y en mis circulos sociales, en mis relaciones he observado tantas formas de agresión contra nuestro derechos que no se hasta donde pueda contarme como víctima también de ella. Sin embargo, es precisamente este entorno el que me hace ver hasta donde está en mis manos el promover y garantizar que, primero, yo no lo sea; el educar y sensibilizar a mi hija para que también haga valer sus derechos y el sensibilizar a cuanta mujer cruza mi camino para que haga valer los suyos.
Sin que suene a un discurso feminista, somos las mujeres, quienes tenemos en nuestras manos la posibilidad de cambiar nuestra vida. Somos las mujeres quienes tenemos en nuestras manos la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de nuestras familias. Somos las mujeres quienes tenemos en nuestras manos la posibilidad de construir una Colombia sin violencia. Somos las mujeres, quienes aún siendo 'la mamá de', 'la esposa de', 'la abuela de', conservando esa maravilla de ser madres, esposas y abuelas, quienes tenemos en nuestras manos la posibilidad de ser nosotras, con nuestro nombre. Así como hoy, la mujer que personifica Vicky Hernández dejó de ser, para mí, la mamá de Isabel, la esposa de Ricardo y la abuela de Ricardito para ser solamente y unicamente LUCRECIA.
Porque somos capaces de ofrecer medios de comunicación con contenido:
Educar para mejorar las condiciones de vida de nuestro país
Obviamente, además en mi condición de comunicadora social y periodista, creo que no deja de hacerme sentir muy orgullosa el ver este tipo de procesos, en una novela, en un canal privado. Es la reivindicación de que estamos en capacidad de ofrecer eduentretenimiento y de que como operadores de los medios de comunicación, nuestra responsabilidad no está solo en informar y/o entretener. Procesos como este nos permite observar, cómo a través de un proceso más sustentado, analítico y responsable, transmitimos (emitimos, presentamos, contamos) historias de vida que permitan que un público, ávido de espacios de distracción, reciba información que puede hacerle mejorar sus condiciones de vida.
Al Canal RCN, a los libretistas y directores de 'En los tacones de Eva' un sentido aplauso. Por una proclama para las mujeres, para que los hombres escuchen, sería un gran material de sensibilización el que emitieran una versión del texto de Lucrecia, de tal forma que quienes trabajamos en las áreas de desarrollo podamos contar con ella como apoyo a nuestras actividades.
Para Vicky Hernández, para Jairo Camargo, más que muchos aplausos.
Para Lucrecia, mucho gusto y bienvenida, yo también soy una mujer.
Rosa Cristina Parra
Comunicadora Social y Periodista
¿Te imaginas un mundo mejor? Visita www.idealistas.org
http://espanol.groups.yahoo.com/group/idealistas_colombia
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