Zumbas en mi mente
y pierdo mi tiempo en pos de tu estela.
Cuando me despierte la voz encendida
que levantará atronadora a los que duermen,
diré en mi defensa que corrí tras de un sueño
o sombra fugaz de mariposas disecadas.
Es hora de regresar al estudio de las cosas
dando un rodeo a las falsas quimeras
y abrir mis ojos a la realidad que me abruma
para recoger mis huellas una a una
en el ancho camino de las frivolidades.
Sin sueños que me aturdan ando liviano
y llego como un rayo a mi destino,
mas cuando miro el cielo cuajado de estrellas
me invaden de nuevo viejas inquietudes,
porque el vacío del espacio infinito
es como el vacío que me estalla y me rompe por dentro.
Orlando Santana Cabrera