Siete venezolanos coronados en el "Trono de la Luna"
![]() | |||
| Ricardo, Aland, Luis, Augusto, Eduardo, Ricardo y los dos Andrés son un grupo muy unido, ayer se reunieron otra vez, para contar su experiencia (Foto Gustavo Bandres) |
|||
| El | |||
| |||
MARIA JOSE REY PALERMO
EL UNIVERSAL
Siempre hay una montaña más alta. La vida es un riesgo, pero todos los días nacen millones de niños. Igual pasa con el montañismo.Por cada desventura hay un montón de sueños por realizar para miles de excursionistas. A este grupo pertenecen siete chicos caraqueños del colegio San Ignacio de Loyola: Ricardo Bello Boccardo, Eduardo Sanmartín Báez, Aland Montbrun Jiménez, Andrés Beltrán Navarro, Luis Poleo Martínez, Andrés Rondón Andueza y Augusto González Bello.
Juntos decidieron coronar el "Trono de la Luna". Llegar a la cima del Cotopaxi en Ecuador y desde allí dar un grito de aliento. Con 17 ó 18 años es fácil sentirse el rey del mundo. Pero estos muchachos van más allá: tienen una herencia que les precede.
A los 12 años conocieron el Centro Excursionista Loyola (CEL). Descubrieron los regalos de la naturaleza y comenzaron a formarse con los valores del compañerismo.
Ascensos al Avila, las cimas nevadas de Mérida o los Morros de San Juan fueron sus primeras experiencias. Convertidos ya en el proyecto Latitud Cero, emprendieron su primer reto internacional y el viernes regresaron exitosos.
Bajo el manto de la grandeza llegaron a Maiquetía para volver a ser los pequeños de sus padres. Sonrojados recibieron los vítores de familiares, ante la curiosidad de los presentes.
Diferentes razones los llevaron a dedicarse al montañismo. Pero siempre hay coincidencias. "Cuando estás en la cumbre te sientes en paz con el mundo. Hacer esto te permite crecer como persona. Aprendes a trabajar en grupo", explica Andrés Beltrán.
Remontándose a los inicios de este viaje, que tuvo nueve meses de preparación, Aland recuerda: "Todo comenzó porque queríamos ir al pico más alto de España, el Teide, en las Islas Canarias. Pero los asesores del CEL nos recomendaron ir a Ecuador".
El grupo completo hizo realidad llegar a la cumbre. Aunque su cima la pisaron sólo cuatro de ellos: Eduardo, Augusto, Andrés Rondón y Ricardo, junto a los guías.
"Es un poco frustrante no llegar, pero las cosas pasan por algo", dice Andrés Beltrán. "No es la primera vez ni la última que lo intentaré", agrega Aland, mientras que Luis los sigue resaltando: "Esto es un trabajo en equipo. Para nosotros era importante que llegaran, y para ellos, volver y saber cómo estábamos".
El trayecto de subida llevó ocho horas y media. Bajar sólo tres y media. Pero el último tramo antes de la cumbre fue el más difícil.
"El camino se hace interminable y te preguntas: ¿Qué hago yo aquí? ¿Por qué no juego fútbol? Pero al llegar se te olvida que estás cansado", comenta Eduardo. "Al llegar gritamos Cumbre", interrumpe Augusto. "Yo me senté para tratar de recuperar fuerzas", agrega Andrés Rondón.
Ricardo resume la experiencia de forma precisa: "Es bueno saber que puedes hacer algo así, si planificas".
Ahora se dedicarán a sus carreras universitarias, pero la semilla del montañismo continúa alimentando sus anhelos. En diciembre volverán a los retos locales. El pico Bonpland y Humboldt los esperan.
--
Luis Diaz
58-276-3419895 Telecopieur
58-414-7123923 Celulaire
San Cristobal, Edo. Tachira, Venezuela.
