Resistencia Contra el Plan Puebla-Panamà en México
Organizaciones del sur-sureste acuerdan estrategias para enfrentar al Plan
Puebla-Panamà
ENCUENTRO NACIONAL EN CONTRA DE LOS MEGAPROYECTOS
20 de Noviembre del 2003
http://www.tonatierra.org/nauacalli.html#cancun_declare
Istmo de Tehuantepec,Oaxaca.
A pesar de que Herbert Taylor, coordinador del Plan Puebla Panamá insiste en
señalar públicamente que este plan no se ejecutarà sin ser consultado a los
pueblos ndígenas y núcleos campesinos, las organizaciones participantes en
el Encuentro Anual de Coordinación de la Alianza Mexicana por la
Autodeterminación de los Pueblos (AMAP), coincidimos en señalar que en
varias regiones del sur-sureste de nuestro país, sigue avanzando el PPP sin
la más mínima consulta ciudadana.
Reunidosen San Pablo Actìpan, Puebla, durante los días 15 y 16 de
Noviembre,representantes de organizaciones indígenas, campesinas y
organismos no gubernamentales de Oaxaca,Veracruz, Guerrero, Puebla, Chiapas
y el DF, expusimos que ante las numerosas protestas ciudadanas ocurridas en
México y Centroamérica, los promotores del PPP, han desarrollado una
estrategia que oculta el verdadero trasfondo de los megaproyectos para
imponerlos en silencio.
Prueba de ello es la reducción de recursos asignados al PPP, en el Proyecto
de Presupuesto de Egresos para el 2004, presentado por el Gobierno de
Vicente Fox, en el cual se reduce en más de un 80 por ciento los fondos
asignados a este plan en relación a los ejercidos durante el 2003. Por ello,
consideramos que el Gobierno canalizarà recursos fiscales para impulsar
infraestructura del PPP, sin asignarlos de manera abierta al Plan
Puebla-Panamá y utilizarà de manera creciente recursos del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID).
Se denunció como con engaños, represión, amenazas y utilizando a la
Procuraduría Agraria, cientos de campesinos e indígenas de Puebla, Chiapas y
Oaxaca han sido despojados de sus tierras, para la construcción de
carreteras diseñadas para movilizar las materias primas y mercancías
producidas por el sector maquilador.
Asimismo, se denunciaron las maniobras y presiones que sufren pobladores
guerrerenses por la construcción de la presa La Parota; las intimidaciones y
suspensión de apoyos gubernamentales ante la creciente oposición contra la
supercarretera Oaxaca-Istmo Huatulco y los planes de instalar una enorme
planta hidroelèctrica en la presa Benito Juàrez, en Jalapa del Marquès, asì
como las acciones de protesta que vienen realizando indígenas de la Zona
Norte de Chiapas ante proyectos turísticos operados por extranjeros.
Ante esta situación, las organizaciones participantes en esta reunión
decidieron impulsar nuevas acciones regionales, nacionales e internacionales
con el fin de detener al PPP y otros megaproyectos que ponen en peligro el
patrimonio territorial y cultural de las comunidades indígenas y campesinas
del Sur-sureste de México.
Dentro de estas acciones se informò de la realización del Encuentro de
Comunidades y Pueblos Indios del Istmo de Tehuantepec en Resistencia Contra
el Plan Puebla-Panamà ³Enlazando pueblos para fortalecer la lucha², que se
llevará acabo los días 28 y 29 de Noviembre, en Tehuantepec, Oaxaca.
Se acordó participar a nivel estatal y nacional en la movilización de las
caravanas que llegarán el 27 de Noviembre próximo a la ciudad de México, con
el fin de manifestarse en contra de la privatización de la industria
eléctrica y en defensa de la Soberanía Nacional.
El próximo 13 de diciembre en Tututepec, Oaxaca se llevará a cabo un
Encuentro de Comunicadores Alternativos, en el cual se definirán estrategias
para enfrentar la ofensiva de la SCT en contra de las radios comunitarias.
Asimismo se anunciò la realización durante el 2004 de dos Encuentros de
Pueblos que luchan en contra de la construcción de Presas, el primero de
ellos se hará en La Parota Guerrero y el segundo, en el mes de septiembre en
Jalapa del Márquez, Oaxaca.
La Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos, convocarà al
Encuentro Nacional ha realizarse los días 4 y 5 de Junio del 2004 en la
población de Tepeaca, Puebla. Asimismo, se acordó participar en el V Foro
Social Mesoamericano a realizarse a mediados del 2004.
En esta reunión se informó de la liberación del indígena zapoteca Miguel
Bautista, preso en el estado de Veracruz y se creó un grupo de trabajo sobre
Derechos Humanos pues son crecientes los actos represivos en contra de las
personas y organizaciones que se oponen a los Megaproyectos de inversiòn del
Plan Puebla-Panamà.
Todas las organizaciones que formamos parte de la AMAP reiteramos nuestro
compromiso con los pueblos de la región Mesoamericana de enfrentar
consistentemente los megaproyectos de inversión y las políticas neoliberales
privatizadoras que destruyen las culturas y la autodeterminación de los
pueblos.
(Fuente: UCIZONI. Encuentro Nacional Contra Megaproyectos; Tepeaca)
La Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos
Pueblos Indígenas y la Frontera
Noviembre 4, 2003
Los pueblos indígenas que en estas tierras hemos visto crecer la memoria de
nuestros ancestros, honramos su vida y su obra luchando para el futuro, en
donde seamos reconocidos y respetados como naciones originarias.
La conquista y dominación a manos de potencias extranjeras, no logró
destruir nuestras culturas. Muchos pueblos fueron aniquilados hasta sus
cimientos, sus paredes derrumbadas y sus hombres, mujeres y niños asesinados
hasta no quedar uno solo más. A ellos dedicamos nuestras oraciones y lucha
de resistencia por años y siglos. Pero otros pueblos, seguimos con vida y en
pie de lucha.
Las fronteras nacionales, estatales y municipales, fueron establecidas sin
consultarnos y sin respetar nuestros legítimos derechos. Fue así que en
muchas ocasiones, el reparto entre los poderosos impuso fronteras a la vida,
a la naturaleza, incluso a otros seres vivos, como las plantas, los
animales, la tierra, el aire, las aguas y los hombres. En un absurdo, los
poderosos señores de la guerra y el dinero, dividieron pueblos enteros,
dejando cientos de comunidades divididas por una línea imaginaria, pero que
ha traído infinidad de complicaciones de la vida de los hombres, de las
plantas y los animales. Nos han impedido en muchas ocasiones visitar a
nuestros familiares, hacer nuestros recorridos y peregrinaciones rituales a
los lugares sagrados que nuestros más antiguos padres nos enseñaron a
cuidar, respetar y venerar. Han impedido también el paso de plantas y
animales que nos acompañan en este suelo sagrado que es la MadreTierra, y
han pretendido incluso dividir el agua, separar los aires, disponer de la
vida que de todas formas cruza sin pedir permiso.
Desde lo que ahora llaman Océano Pacífico, hasta el Golfo de México, los
gobernantes de uno y otro país, México y Estados Unidos, nos han dispuesto
en estados y municipios, por un lado y en estados, condados y reservaciones,
en el otro lado. En el lado mexicano, nunca han reconocido verdaderamente a
nuestras propias autoridades, nuestras asambleas y formas de tomar
decisiones. Pero atravesando desiertos y llanuras, montañas y valles,
siguiendo el caprichoso movimiento del Río Grande, otros han decidido hasta
donde llega nuestro territorio, y lo han fraccionado para particulares que
las explotan o las tienen como casa grande, y han construido carreteras,
alambradas y hasta ciudades, para someternos y alejarnos. Actualmente,
muchos de nuestros territorios, sus recursos naturales, aguas, tierras,
minerales, e incluso recursos biológicos, son explotados sin misericordia
desde hace años. Buscan despojarnos de nuestro derecho de transitar y vivir
como ancestralmente lo hemos hecho aquí, y explotar nuestros recursos
naturales.
Pero nosotros seguiremos viviendo aquí. Siempre lo hemos hecho y siempre lo
seguiremos haciendo, ahora cada vez más unidos con hermanos de las muy
diversas y grandes regiones indígenas del país, los distintos pueblos que se
establecieron aquí mucho tiempo antes de la llegada de los invasores.
Por la misma situación de exterminio, abandono, aislamiento y miseria en que
nos han mantenido los poderosos, cientos y miles de indígenas hermanos de
otras regiones, también hemos tenido que venir a tratar de encontrar trabajo
acá, para enviar dinero y poder mantener la vida de la familia en las
comunidades.
Es el trabajo de millones de mexicanos, la vida y la muerte de los que
migran. Somos sometidos todos a condiciones no-humanas para lograr tener
derecho a ganar ese dinero que es la vida de otros que atrás quedaron: la
esposa, los hijos, los hermanos, los padres y abuelos. Allá también están
nuestras aspiraciones para que nuestros hijos o hermanos vayan a la escuela
en las ciudades, porque en nuestras comunidades apenas si hay escuelas que
llegan al segundo de primaria. Allá también están las necesidades de la
casa, el pueblo, su camino y todo lo que necesita la familia entera para que
viva. Allá quedó también nuestra milpa, el bosque, el cerro, el río, nuestro
cementerio en donde están nuestros muertos que debemos cuidar así como ellos
nos han cuidado.
Según los especialistas, el trabajo de los migrantes es muy importante,
porque envía más dinero a México que todos sus negocios con Estados Unidos.
El Estado mexicano no invierte ningún centavo para los esfuerzos que
nosotros hacemos para llegar acá. Ni en nuestro transporte, ni en la comida,
ni la espera hasta encontrar trabajo, ni en asegurarse de que quede algo
para la familia que no veremos en mucho tiempo. Mucho menos en nuestra
capacitación, y así, solitos hemos aprendido a la plomería, carpintería,
albañilería, a trabajar la tierra de una manera muy diferente, etcétera.
Incluso ahora hay indígenas en las universidades de Estados Unidos, que
provienen de lugares remotos y que están demostrando que tenemos mucho que
aportar a nuestras comunidades pero también a estas otras comunidades que
están del otro lado de la frontera.
Es obligación de los Estados reconocer que existimos y respetar nuestros
derechos. No somos ciudadanos de segunda para ningún gobierno y mucho menos
para la MadreTierra que nos da cobijo y es el sustento de toda nuestra
existencia.
Es obligación de los Estados reconocer legalmente nuestra presencia
colectiva como sujetos de derecho, y respetarnos en su práctica política
cotidiana, estableciendo una nueva relación entre todas las instituciones
del Estado, las muy diversas fuerzas de la sociedad nacional y nuestros
pueblos, comunidades y organizaciones indígenas.
Es obligación del Estado representar y defender los intereses y los derechos
de todos los mexicanos y alcanzar un acuerdo y convenio que acabe de una vez
por todas con la larga cadena de delitos y sufrimientos que hemos padecido a
lo largo de todos estos siglos. Nuestra economía contribuye al crecimiento y
bienestar de los dos países, pero nunca han reconocido que les hemos hecho
un servicio generoso, y hemos recibido muy poco justo a cambio.
Es obligación de todos encontrar los consensos a partir del cumplimiento de
los Acuerdos de San Andrés que en su espíritu nos habla de la posibilidad de
construir un trato digno y respetuoso, basado en principios y valores
comunes, para de esa forma establecer una nueva relación en cumplimiento a
la Ley Internacional, el "Convenio 169 sobre poblaciones indígenas y
tribales en países independientes", el "Convenio 111 sobre el Derecho de los
Migrantes" de la Organización Internacional del Trabajo, así como el
espíritu de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos
Indígenas, y la Declaración Americana de los Derechos Indígenas, los Pactos
Internacionales de Derechos Civiles y Políticos, Sociales y Culturales de la
Organización de las Naciones Unidas.
Demandamos la libertad de nuestros hermanos indígenas injustamente detenidos
y presos en todas las cárceles del país, acusados de delitos en contra de la
salud, de daño ecológico, de invasión de tierras e infinidad de palabras que
demuestran el despojo y la falta de entendimiento de las costumbres y el
enfrentamiento agrario entre comunidades con tal de explotar impunemente sus
recursos naturales. Pero sobre todo, exigimos la libertad, con dignidad y
justicia, de todos nuestros hermanos que han sido perseguidos, hostigados y
encarcelados por la defensa de los derechos de nuestros pueblos, el
reconocimiento de sus propias autoridades y su participación en la lucha que
en todos los niveles se viene dando en torno al movimiento indígena
nacional. Exigimos la libertad Carlos Manzo, Luis Alberto Marín, Amado
Castro, Nicasio Zaragoza, Edmundo Espinosa, entre muchos otros. Exigimos
cese a la represión y castigo a los asesinos de dos abogadas indígenas en
Puebla y la Sierra de Oaxaca, asesinatos y "accidentes" de indígenas
destacados en diversas localidades y en general el clima de colombianización
de varias regiones del país.
Exigimos el reconocimiento constitucional y el respeto institucional a
nuestros derechos indígenas tal como están establecidos en los Acuerdos de
San Andrés y el inicio de un proceso de transformación hacia la reforma del
Estado y un nuevo modelo de desarrollo con la participación directa desde
nuestros pueblos.
FIRMAS
TONATIERRA
Foro Maya Peninsular de Yucatan y Quintana Roo - CNI
Consejo Ciudadano Unidalguense, Oaxaca
Movimiento de Artesanos Indígenas Zapatistas
Consejo Indigena Popular de Oaxaca "Ricardo Flores Magón" (CIPO-RFM)
Gubiña XXI, Istmo de Tehuantepec
Movimiento Agrario Indígena Zapatista
Ce-Acatl, A.C.
Maderas del Pueblo del Sureste
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DF, MEXICO Tel: 5594-7516 Fax: 5673-4815 Correo electronico:
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