Otro Mundo es Posible
Escrito por José Luis Gutiérrez Lozano | 28 de Enero de 2009 |
Categorias: Ciudadanía Económica | Tiempo de Lectura: 5m 33s |
Como todos los años, se aprobó el paquete presupuestal y se realizan
las pasarelas de funcionarios. Como todos los años el típico "estira y
afloje" suscitó grandes discusiones y expectativas. Se llenaron
páginas enteras de artículos sobre por qué destinar tanto dinero a los
programas de combate a la pobreza, y tanto más para la obra pública o
seguridad. Que si generaban empleo temporal las obras y que si debería
destinarse cierta cantidad a apoyar a la micro empresa o a compra de
armamento. Lucharon los rudos desde la tribuna y se defendieron los
técnicos desde sus puestos burocráticos. Al fin de cuentas, la danza
de los millones dejó a la población igual o peor que antes. Eso si,
nos quedamos con la idea de que participamos un año más como
espectadores saturados de datos y cifras, unos les íbamos a los rudos
y otros a los técnicos. Se repitió el ritual que nos hace sentir
ciudadanos de algo. Algo que probablemente no sepamos definir, pero la
saturación mediática nos hizo sentir que habíamos participado. Hartos
quedamos de tantos números y declaraciones de uno y otro bando que ni
preguntamos, como sucede en cualquier espectáculo de lucha libre, si
realmente fue lucha y no actuación y realmente libre, sin arreglos en
"lo oscurito".
Y así, ¿Cuántas cosas vemos que no sabemos si son parte de una farsa,
de un montaje? Sucede que en este caso, vemos que hay quienes están
exigiendo que parte del presupuesto se dedique para combatir
adicciones, para mejorar las condiciones de vida de quienes se
encuentran dentro de algún grupo vulnerable. Que haya subsidios para
acreditar micro y pequeñas empresas, que se incremente el presupuesto
para "Oportunidades", que funcione bien el aparato gubernamental de
beneficencia pública bajo el lema de "Vivir Mejor ".Que se dediquen
recursos para el plan "anticrisis" y que se apoyen todo tipo de planes
para corregir lo que no está funcionando bien.
A ver, vamos deteniéndonos un poco para ver qué hay detrás y por
encima de lo que parecen ser los intereses nacionales y la agenda del
gobierno, de cualquier nivel de gobierno.
Supongamos que la población de nuestro país, es como el grupo de
habitantes que viven en un condominio. Que es propiedad de todos y que
han encargado a un administrador que se ocupe de que las cosas
funcionen bien. Sucede que en esta hipotética situación, con el paso
del tiempo han llegado nuevos moradores y se han dejado de hacer
ciertos ajustes, reparaciones y adecuaciones para crear otras
necesidades. Diariamente tienen que ir los condóminos por agua con
cubetas porque no hay bomba para llenar los tinacos, otras cubetas
sirven para captar el drenaje para luego llevar a tirar su contenido
al drenaje o canal del desagüe. Para que haya luz, se requiere de un
gancho y una pértiga para conectar todas las noches un "diablito". Y,
como no funciona el cerrojo de la puerta principal, se pone una piedra
para que no se cierre o bien, se usa un palito para ello. Como algunas
ventanas no tienen vidrio, cada día hay que poner una manta para
evitar que el viento meta polvo a las casas y hay que estar poniendo
cubetas, otras mantas y distintos tipos de recipiente para evitar
inundaciones y daños a los muebles cuando llueve. Pero eso si, el
administrador hace el presupuesto de cómo habrán de pagar entre todos
las cubetas, mantas, ganchos, pértigas, piedras y palitos para vivir
mejor en el condominio y se ocupa de obtenerlas.
El administrador es tan buena gente que siempre se las arregla para
tener en existencia todos estos utensilios que se han hecho
imprescindibles para el condominio. Dice que hay que mantener contento
al vecino de enfrente porque es quien provee todos estos fundamentales
accesorios. Hay quienes en el condominio piensan que el administrador
tiene un arreglo con el vecino y obtiene algún beneficio en la venta
de cubetas, mantas, ganchos, pértigas y palitos. Pero como los
condóminos críticos son un peligro, algunos otros se han encargado de
hacerles, por un lado, suficiente mala fama para que sus insinuaciones
no influyan en el ánimo de la mayoría y, por el otro, a crear
infinidad de distractores.
Las fiestas son fundamentales para mantener el ánimo y para no pensar
en que a algunos les pueden faltar cubetas o ganchos o que el
condominio podría funcionar de otra manera. Se llevan a cabo en el
canal del desagüe, cuyo nombre se ha cambiado por el de "las
estrellas" para que la gente no piense en su hedor. Las rifas y los
regalos satisfacen tanto que, cuando algún condómino gana durante una
fiesta, queda profundamente agradecido por que le den palitos.
A fuerza de la costumbre, los condóminos de esta historia no piensan
ya en que los servicios debieran funcionar adecuadamente de manera de
no requerir cubetas, mantas, ganchos o palitos. Si se detuvieran a
pensar, a cuestionar lo que los ha llevado a depender de todo ello,
pero sobre todo a depender de quien les surte los implementos que
debieran ser innecesarios, otra realidad sería posible. El sistema en
el que se han acostumbrado a vivir, se ha vuelto totalmente
inoperante. Así como en la historia, el sistema mismo ha violentado de
tal manera a los condóminos, los ha convertido en población vulnerable
por no tener estos implementos, haciéndoles creer que en realidad
necesitan cubetas, mantas y ganchos y palitos como utensilios vitales.
Así nuestra vida transcurre demandando los implementos y recursos para
corregir los desfases que en una sociedad sana nunca hubieran tenido
lugar.
Hoy se le llama crisis a la carencia de palitos, cubetas, mantas y
ganchitos y los vecinos de enfrente, quienes producen y venden éstos,
nos inducen a preocuparnos por ello. Pero en realidad la crisis es
civilizatoria. Esto es, se trata de una crisis de los paradigmas de la
civilización que han llevado al colmo del absurdo la dependencia, la
depredación del planeta y la denigración humana.
La invitación a detenernos a pensar y a cuestionar a fondo el sistema
decadente que nos ha llevado a esto, se llama Foro Social Mundial. El
FSM es un espacio de debate democrático de ideas, profundización de la
reflexión, formulación de propuestas, cambio de experiencias y
articulación de movimientos sociales, redes, ONGs y otras
organizaciones de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo y
al dominio del mundo por el capital y por cualquier forma de imperialismo.
Esta semana tendrá lugar internacionalmente, en varias ciudades de
forma simultánea, el Foro Social Mundial. En la ciudad de
Aguascalientes se realizará el próximo fin de semana en el parque "La
Pona". Y este Foro servirá para hacer oír la voz de quienes, sabiendo
que otro mundo es posible, se atreven a cuestionar, reflexionar y
proponer. Más información en: http://www.fsmexico.org/,
http://www.fsmexico.org/contenidos/index.php?mod=cont&id=74 y
http://www.fsm2009amazonia.org.br/
http://crisolplural.com/2009/01/28/otro-mundo-es-posible/