EL INDEV (otro fragmento del libro “Teoría general de la poseconomía. Socialismo poseconómico”)
(…) Si una sociedad utiliza el indev para fijar lo precios de todas las cosas (incluidos los salarios, las rentas, las jubilaciones, etc.) el antiguo problema económico de la inflación deja de ser un problema irresuelto. La poseconomía puede asegurar con absoluta claridad que, utilizando el indev, ha vencido la inflación.
En el siguiente ejemplo se supone una suba de precios generalizada (de todos los productos finales) en dinero tradicional, que alcanza el 1,16%. Supongamos que dentro de esos artículos a
uno cuyo precio anterior a la suba era de 1 moneda (ver columna “AYER”). Además, definamos que el consumidor promedio recibe un ingreso medio de 100 monedas. De esa manera el consumidor poseía un máximo poder de compra antes de la suba de 100 artículos (capacidad de compra del ingreso del comprador, o CCI).
| SUBA DE PRECIOS (en dinero) | AYER | HOY |
| Tasa de inflación (IPC) | 0% | 1,16% |
| Precio de una unidad | $ 1,00 | $ 1,01 |
| Precio de 100 bienes | $ 100,00 | $ 101,16 |
| PA de un ingreso de $ 100 | $ 100,00 | $ 98,85 |
| CCI en bienes (unidades) | 100 | 98,85 |
| Pérdida del PA del
ingreso | 0,00 | 1,15 |
Veamos como influye esta suba de precios (sin suba de salarios inmediata) en el bienestar del comprador, suponiendo algo fundamental para la poseconomía: que, dado un ingreso, su bienestar material depende de la cantidad de artículos que puede comprar con ese ingreso. Para facilitar el ejemplo damos por supuesto que con dicho salario el bienestar del consumidor rondaba el 100% antes de la suba.
| 1- Ingreso del comprador (en dinero)
| Artículos | Ingreso | Bienestar | Variación
CCI |
| ANTES: CCI del consumidor | 100,00 un. | $ 100,00 | 100% | 0,00 |
| DESPUES: CCI del consumidor | 98,85 un. | $ 100,00 | 98,85% | -1,15 |
Obviamente, al suceder la suba de precios (sin que a la vez suceda una suba acorde e inmediata en el ingreso del consumidor), éste pierde CCI de su salario (de haber sido cero ahora pasa a ser de -1,15). Hoy solamente puede comprar no ya las 100 unidades de antes (que casi colmaban su bienestar) sino solamente 98,85 unidades. Resulta evidente que el consumidor ha visto disminuido su bienestar en un 1,16%, cifra exactamente idéntica a la inflación.
Veremos que esta nueva situación, claramente negativa para el consumidor, se explica en la poseconomía por la falta de capacidad de actualización inmediata del poder de compra de su salario a la inflación, y no por la suba de precios en sí misma, como equivocadamente lo afirma la mayoría de la cátedra económica oficial.
Obviamente esa falta de actualización inmediata no le sucede al vendedor, ya que su poder de compra se actualiza inmediatamente cada vez que él mismo sube el precio de sus mercancías.
Sin embargo, la pérdida en la capacidad de compra del consumidor tiene una connotación negativa no solo
para el bienestar del propio comprador, sino también para el bienestar del vendedor. Esa pérdida de CCI que sufre el comprador implica también que el vendedor, aunque recibe más monedas por cada unidad vendida (ayer una moneda, hoy 1,01 monedas), es evidente que ya no puede vender las 100 unidades que vendía antes de la suma, sino sólo 98,85. Por tanto su ingreso (renta) no crece, al menos, en la misma proporción de la suba. Veámoslo en detalle.
| 2- Renta del vendedor (en dinero) | Vendidos | Precio | Ingreso | CCI (v) | Variación CCI |
| ANTES: CCI del vendedor | 100,00 un. | $1,00 | $ 100,00 | 100% | 0,00 |
| DESPUES: CCI del vendedor | 98,85 un. | $1,01 | $ 100,00 | 98,85% | -1,15 |
| Renta del vendedor después de la suba | | | | | |
| 2a- Renta teórica (si vendiera todo) | 100,00 un. | $1,00 | $ 101,16 | 100% | 0,00 |
| 2b- Renta real (lo que vende en verdad) | 98,85 un. | $1,01 | $ 100,00 | 98,85% | -1,15 |
Antes de la suba, el vendedor podía vender 100 artículos porque el consumidor poseía un ingreso que así se lo permitía. Después de la suba uno de ellos no puede comprar y el otro no puede vender. Sólo se compravenden 98,85 unidades.
La fila 2B nos muestra que la capacidad de compra de su ingreso (cuando utiliza su renta como comprador) también ha descendido como lo hizo la del cliente suyo. El vendedor recibe su ingreso para utilizarlo como consumidor (objeto de todo ingreso monetario), por tanto, más temprano que tarde, le sucederá a su ingreso (en dinero) lo mismo que le sucede al de cualquier otro comprador de bienes a consumir.
Supongamos, no obstante, que por alguna razón inexplicable el vendedor igualmente vendiera 100 unidades del producto. Por ellos recibiría ahora no 100 monedas sino 101,16 monedas. Aparentemente el ingreso (en dinero) del vendedor ha aumentado y, por tanto, puede mejorar su bienestar. Pero ese dinero, en su mayor parte, lo utiliza para comprar cosas, sea para reponer los artículos ya
vendidos o aquellas otras cosas que él mismo utilizará como consumidor. Sea como sea, todas las cosas que compre a partir de ahora tendrán también una suba de 1,16%, por lo que no podrá comprar, al igual que su cliente, más de 100 artículos al nuevo precio; su CCI no caería como el de un consumidor que no puede aumentar inmediatamente su ingreso con la inflación, pero tampoco se elevaría. En realidad se mantiene exactamente igual que antes de la suba de precios, en 100%. Es decir, la renta teórica (fila 2A) del vendedor habiendo aumentado nominalmente en dinero, no ha aumentado en absoluto su capacidad de compra.
Por tanto, aunque en el caso del vendedor (a diferencia del comprador) la suba de precios implica una suba acorde e inmediata de sus ingresos (en dinero tradicional), estos no le permiten comprar más cantidad de artículos que
los que compraba anteriormente a la suba; no mejora su bienestar material. Si, como hemos supuesto, el bienestar material del vendedor depende de la cantidad de productos que puede adquirir con su ingreso dinerario, entonces queda comprobado que su bienestar no ha mejorado en nada, ¡aún suponiendo que vendiera los 100 productos a nuevo precio!
Esa suposición es un imposible. Mientras los ingresos de sus clientes no aumenten inmediatamente con la inflación, no podrá vender la misma cantidad de productos que antes de ella. Su capacidad de compra también se verá disminuida en 1,15 productos.
Tengamos en cuenta, no obstante, que vender 98,85 productos y no 100 al vendedor le implica un ahorro en costos. Ya no debe
comprar 100 artículos sino sólo 98,85, porque son los que puede vender. Es decir, él ha bajado su inversión. Así, con un claro menor gasto recibe el mismo ingreso que antes. Cierto, recibe el mismo ingreso, pero desvalorizado en un 1,16%. Cuando use ese ingreso para comprar los artículos que revenderá, o cuando lo use como simple consumidor, no podrá comprar más cantidad que antes, sino exactamente la misma. Además, el ahorro en costos del vendedor implica que su abastecedor también verá mermado su ingreso, puesto que ya no le comprará 100 artículos para revender sino 98,85. Y lo mismo le sucede a cada productor.
Por tanto, aunque el ingreso del vendedor (en dinero tradicional) haya aumentado nominalmente también un 1,16% sólo le sirve, a lo sumo, para mantener exactamente el mismo bienestar que antes de la suba.
Debemos decir que, a pesar de haber supuesto una venta de 100 artículos, en realidad ningún vendedor podrá nunca vender esos 100 productos, porque sus clientes (asalariados) no tienen cómo hacerlo, ya que sus ingresos no se adaptan automáticamente a la nueva situación; en realidad el bienestar material inmediato del vendedor disminuirá en la misma forma que lo hizo el bienestar de cualquier asalariado, por ejemplo su cliente. Como vemos, nadie ha ganado con la suba generalizada, con la inflación. El vendedor y cada uno de los demás integrantes de la cadena productiva, mantienen su bienestar, al menos, exactamente igual que antes, pero sin mejorarlo. Sin embargo ha habido un claro perdedor: el consumidor, sea asalariado o no, es el único que ha visto disminuido ciertamente su bienestar. Y, tal como lo asegura la poseconomía, más tarde o más temprano, todos
somos consumidores. Es decir, todos perdemos bienestar con la suba de precios.
| Ingreso de ambos en Indevs (después) | Unidades | Ingreso | Pérdida CCI | Variación CCI |
| 1- Comprador | 100,00 | $ 101,16 | 0% | 0,00 |
| 2a- Vendedor; renta teórica | 100,00 | $ 101,16 | 0% | 0,00 |
| 2b- Vendedor; renta real | 100,00 | $ 101,16 | 0% | 0,00 |
| Pérdida del CCI de ambos | 100,00 | $ 101,16 | 0% | 0,00
|
Veamos ahora que si la gente recibe un ingreso nominalmente establecido en indevs (salario o renta) en lugar de en dinero tradicional, el bienestar material que le otorga ese ingreso (su CCI) queda fijo por un largo tiempo, ya que el poder adquisitivo del indev aumenta con la inflación. Por supuesto que, si no la hay, su poder adquisitivo se mantiene inmune.
Y tal cosa sucede aún cuando se utilicen ambos medios de distribución conjuntamente. Dado un precio en indevs (por ejemplo el de un producto integrante de la canasta básica de alimentos),
ese precio en indevs se mantiene invariable por períodos extensos de tiempo, mientras no varíe la utilidad de dicho producto, aunque su precio dado en una moneda tradicional varíe permanentemente. Veamos algunos ejemplos concretos.
Veamos qué sucede con el ingreso no medido en moneda tradicional sino en indevs. Para ello supondremos un valor numérico del indev antes de la suba igual a una moneda en dinero tradicional (1i = 1 moneda). Por tanto, después de la suba, un indev equivaldrá a 1,16 monedas.
| SUBA DE PRECIOS (en indevs) | AYER | HOY |
| Tasa de inflación (IPC) | 0% | 1,16% |
| Precio de una unidad | 1i = $ 1,00 | 1i = $ 1,01 |
| Precio de 100 bienes | 100i = $ 100 | 100i = $101,16 |
| PA de un ingreso de 100i | 100i | 100i |
| CCI en bienes (unidades) | 100 un. | 100 un. |
| Pérdida del PA del ingreso en indevs | 0,00 | 0,00 |
¿Suena extraño que en las dos columnas los números en indevs se repitan exactamente los mismos, excepto la tasa de inflación? Aclarémoslo.
Antes de la suba, tal cual sucede con cualquier artículo en venta, la adquisición de un indev equivalía a una moneda tradicional. Después de la suba, la compra del mismo indev pasó a ser de $1,01 (en dinero). Si el ingreso de la gente estuviera fijado en indevs en lugar de en dinero, sería lo mismo que si lo fijáramos en cantidad de artículos, ya que el precio de ambos sube con la inflación. Esto es, si el bienestar del consumidor se satisface con 100 artículos, quiere decir que se satisface con 100 indevs, si el precio de los artículos sube
(como en el ejemplo lo hace en un 1,16%) el precio del indev también lo hace. Por tanto, en indevs, la capacidad de compra del ingreso (CCI) permanece idéntica.
| 1- Ingreso del comprador (en indevs) | Artículos | Ingreso | Bienestar | Variación CCI |
| ANTES: CCI del consumidor | 100 un. | 100i | 100% | 0,00 |
| DESPUES: CCI del consumidor | 100 un. | 100i | 100% | 0,00 |
Es decir, si antes de la suba una persona recibía de salario o de renta 1.000i (mil indevs, que equivalían a mil monedas de dinero tradicional), después de la suba recibirá también mil indevs, sólo que ahora esos 1.000i equivalen a $ 1.011,60 de dinero. Antes podía comprar mil artículos. ¿Y ahora? Ahora también, ya que mil artículos
equivalen a ese monto.
Por otro lado, si antes de la suba el precio de un bien era de 1i (equivalente a $ 1), después de la suba, cuando pasa a ser de $1,16 en dinero tradicional, permanecerá siendo de un indev, ya que un indev equivale a $1, 16.
Es decir, los precios de las cosas, o los salarios de la gente (con los que se compran aquellas cosas) una vez fijados en indevs, no varían en absoluto, haya o no haya inflación.
En cuanto a la renta del vendedor, como se puede observar, sucede lo mismo, excepto que la venta teórica y la real son exactamente iguales: a pesar de la
suba, las ventas se mantienen.
| 3-
Renta del vendedor (en indevs) | Vendidos | Precio | Ingreso | CCI (v) | Variación CCI |
| ANTES: CCI del vendedor | 100 un. | 1,00i | 100,00i | 100% | 0,00 |
| DESPUES: CCI del vendedor | 100 un. | 1,00i | 100,00i | 100% | 0,00 |
| Renta del vendedor después de la suba | | | | | |
| 2a- Renta teórica
(si vendiera todo) | 100 un. | 1,00i | 100,00i | 100% | 0,00 |
| 2b- Renta real (lo que vende en verdad) | 100 un. | 1,00i | 100,00i | 100% | 0,00 |
Reiteramos textualmente lo ya dicho: si una sociedad utiliza el indev para fijar lo precios de
todas las cosas (incluidos los salarios, las rentas, las jubilaciones, etc.) el antiguo problema económico de la inflación deja de ser un problema irresuelto e imposible de resolver. La poseconomía puede asegurar con absoluta claridad que, utilizando el indev, ha vencido la inflación.
¿Por qué lo hace? Porque sabe que el causante de los males sin resolución de que sufre la economía tradicional son, como en el caso recién visto de la inflación, causados por el uso del dinero, es decir, por el uso irreflexivo de un medio de distribución que tiene la falsa virtud de desvalorizarse a sí mismo permanentemente. La suplantación del dinero tradicional por el indev, que aconsejamos sea gradual, debe ser no obstante definitiva. La poseconomía asegura que con este simple cambio se supera al menos este grave problema que nos daña a todos. Sin embargo,
resuelve muchos otros problemas, con este nuevo instrumento al que llamamos indev, junto a otros.
Centro INDEV
LA POSECONOMÍA LO PUEDE TODO
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