Juan Alberto Llaguno Betancourt <titollb@...> wrote:
LUCHEMOS UNIDOS ANTES QUE SEA TARDE Y NOS QUEDEMOS SIN VIDA
Primero se llevaron el oro y la plata, y dijeron que era la civilización
[aunque fue saqueo con genocidio], después contaminaron los ríos con sus
fábricas, como en el Riachuelo, y no hicimos nada porque es la libertad de
comercio [aunque no exista], también nos metieron una deuda ilegítima, y la
pagamos como si nada pasara y no hubiera pobres perjudicados [aunque es ilegal y
deshonrosa] ahora se llevan los bosques, intoxicando aire y agua en beneficio de
las pasteras, y nos quieren hacer pelear entre hermanos [aunque es depredación
degradante]. Por último nos dejarán sin aire puro, ni agua limpia, ni tierra
intacta, y el país contaminado:
Según la voz del amo, nuestros países deben creer en la libertad de comercio
[aunque no exista], honrar la deuda [aunque sea deshonrosa], atraer inversiones
[aunque sean denigrantes] y entrar al mundo [aunque sea por la puerta de
servicio].
¿Será mudo el pasado?
Nos negamos a escuchar las voces que nos advierten: los sueños del mercado
mundial son las pesadillas de los países que a sus caprichos se someten.
Seguimos aplaudiendo el secuestro de los bienes naturales que Dios [o el diablo]
nos ha dado, y así trabajamos por nuestra propia perdición y contribuimos al
exterminio de la poca naturaleza que queda en este mundo.
¡AHORA YA, ANTES QUE NOS DEJEN SIN NADA!
SOLIDARIDAD CON LA ASAMBLEA POPULAR DE GUALEGUAYCHU Y LOS PUEBLOS QUE LUCHAN POR
SU DERECHO A LA VIDA
NO A LAS PASTERAS
NO A LA CONTAMINACIÓN
SÍ A LA VIDA
Eduardo Galeano
Escritor uruguayo
Eduardo Galeano, uno de los escritores más profundos y comprometidos con la
realidad del mundo y de sus pueblos, es ampliamente conocido por su obra clásica
" Las venas abiertas de América Latina ", editada hace ya más de 25 años. Sin
embargo, esa obra no fue una culminación, sino más bien el punto de partida de
una actividad sin descanso ni claudicaciones por un mundo libre y equitativo,
que se refleja en los muchos otros trabajos publicados desde entonces y más
importante aún, en su permanente compromiso con la gente y el ambiente del que
todos dependemos.
Además de su condición de latinoamericano y ciudadano del mundo, Galeano es de
nacionalidad uruguaya, lo que lo llevó a involucrarse activamente en la lucha
contra la instalación en Uruguay de gigantescas fábricas de celulosa destinadas
a alimentar el consumo insustentable de papeles y cartones en los países del
Norte. Los dos proyectos de fábricas, de la finlandesa Metsa Botnia y la
española E nce, se abastecerían de monocultivos de eucaliptos implantados en
territorio uruguayo, sobre los que Galeano ya tenía una opinión muy clara en
1994 cuando en su libro: Úselo y tírelo decía: "Pero resulta que los banqueros
han abandonado la usura para consagrarse a la ecología, y la prueba está: el
Banco Mundial otorga generosos créditos para forestación. El Banco planta
árboles y cosecha prestigio en un mundo escandalizado por el arrasamiento de sus
bosques. Conmovedora historia, digna de ser llevada a la televisión: el
destripador distribuye miembros ortopédicos entre las víctimas
de sus mutilaciones.
En estas nuevas plantaciones madereras, no cantan los pájaros. Nada tienen que
ver los bosques naturales aniquilados, que eran pueblos de árboles diferentes
abrazados a su modo y manera, fuentes de vida diversa que sabiamente se
multiplicaba a si misma, con estos ejércitos de árboles todos iguales plantados
como soldaditos en fila y destinados al servicio industrial.
Las plantaciones madereras de exportación no resuelven problemas ecológicos,
sino que los crean y los crean en los cuatro puntos cardinales del mundo: en la
región de Madhya Pradesh, en el centro de la India [que había sido célebre por
la abundancia de sus manantiales] la tala de los bosques naturales y las
plantaciones extensivas de eucaliptos han actuado como un implacable papel
secante que ha acabado con todas las aguas; en Chile, al sur de Concepción, las
plantaciones de pinos proporcionan madera a los japoneses y proporcionan sequía
a toda la región. El presidente del Uruguay hincha el pecho de orgullo: los
finlandeses están produciendo madera en nuestro país. Vender árboles a Finlandia
[país maderero] es una proeza como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre
que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en
Finlandia están prohibidos por las leyes de protección a la naturaleza".
En 2003, en Bocas del tiempo describe con gran claridad la sustitución de
bosques por plantaciones: "Los bosques nativos abren paso a los bosques
artificiales. El orden, orden militar, orden industrial, triunfa sobre el caos
natural. Parecen soldados en fila los pinos y los eucaliptos de exportación, que
marchan rumbo al mercado internacional. Fast food, fast wood: los bosques
artificiales crecen en un ratito y se venden en un santiamén. Fuentes de
divisas, ejemplos de desarrollo, símbolos del progreso, estos criaderos de
madera resecan la tierra y arruinan los suelos. En ellos no cantan los pájaros.
La gente los llama bosques del silencio" [Desiertos verdes].
El destino final de la mayoría de esos monocultivos de árboles es la
producción de celulosa. Dentro de la estrategia de la industria papelera, el
primer paso es la producción de materia prima barata en el Sur para la
producción de celulosa y papel en el Norte. El segundo paso es el traslado de la
parte más contaminante del proceso [la producción de celulosa] a los países del
Sur. Esto es lo que actualmente está aconteciendo en Uruguay.
En el año 2005 se instaló en Uruguay el primer gobierno de izquierda en la
historia del país, con el apoyo de más del 50% de la población. Para sorpresa de
muchos, una de sus primeras decisiones consistió en dar su total apoyo a los dos
proyectos de plantas de celulosa aprobados durante el anterior gobierno
conservador. Galeano se contó entre los sorprendidos y en un acto público
realizado en Montevideo el 27 de mayo de 2005 en oposición a las plantas de
celulosa dijo: "Quiero empezar por hacer un par de aclaraciones. Algún diario
publicó y algunas radios reprodujeron la noticia de que esta noche yo iba a
encabezar una marcha contra el gobierno. Bueno, ni encabezo ninguna marcha,
porque yo no encabezo nada, no nací para encabezar, ni esta concentración es una
concentración contra el gobierno. Yo diría que al revés, esta concentración está
alimentada por una esperanza colectiva, una esperanza que compartimos todos de
que el gobierno escuche otras voces y no sólo las voces
que lo urgen a tomar decisiones apuradas en relación con temas fundamentales
que son importantes para el país. Porque hay decisiones que toman 15 minutos o
20 pero después tienen consecuencias durante siglos. Y ahora se da como un hecho
consumado que el gobierno aprobó o puso su visto bueno a la instalación de las
plantas de celulosa en Fray Bentos. Lo que nosotros habíamos solicitado en un
manifiesto que firmamos [http://www.guayubira.org.uy/celulosa/ carta.html] y lo
que después hemos subrayado una vez, dos, veinte veces, es la necesidad de que
antes de tomar una decisión que nos parece grave y que puede implicar el
envenenamiento del río y la reducción del poco humus que nos queda en la tierra,
esto que va a pudrir las aguas y secar las tierras, que no es de ninguna manera
obra de la imaginación sino que es la enseñanza triste que han dejado las
fábricas de celulosa por la experiencia ya realizada en tierras vecinas sobre
todo, en Chile, en Argentina; bueno pues, que se
escuchen esos testimonios y que antes de tomar una decisión se piense mucho en
lo que se va a hacer. Que se escuchen voces diversas porque esto de las voces
diversas al fin y al cabo es también una tradición del Frente. El Frente Amplio
[la coalición actualmente en el gobierno y de la que Galeano siempre formó
parte] se llama amplio por eso, porque nació queriendo ser amplio; una
conjunción de conciencias unidas bajo banderas comunes pero que vienen de
lugares diversos y que pueden tener opiniones diversas. Alguien dijo, no sé si
Artigas, que la contradicción es la única prueba de la libertad. Pero yo además
creo que la contradicción es la prueba de la vida, porque la vida es
contradictoria y no hay que tenerle miedo. Nosotros tenemos la certeza también
abonada por la experiencia histórica de que cuando se confunde la unidad con la
unanimidad no se llega a buen puerto porque no existe una verdad única, sino una
suma de verdades que resultan de la contradicción de las
muchas verdades que la verdad contiene.
Entonces, no le tenemos miedo a la contradicción y no nos importa, realmente
no nos importa que nos llamen traidores por discrepar. ¿O acaso hemos vuelto a
los tiempos de la Santa Inquisición y ahora nos van a quemar con leña verde, por
creer que alguna de las medidas que el gobierno está tomando son equivocadas o
apresuradas? No compañeros, yo creo que hay que reivindicar el derecho a la
divergencia dentro de la confluencia y que esa es nuestra mejor manera de ayudar
al gobierno a gobernar. ¿Por qué? Porque este gobierno no nació de la oreja de
una cabra y no fue votado por un señor que se llama mercado, que parece que es
el que nos está tomando los deberes. Porque ahora se dice: No, lo que pasa [me
lo dicen amigos, gente querida, compañeros que quiero], me dicen: Eduardo, vos
no entendés que el mercado está satisfecho. Les digo: ¿El mercado? Me dicen:
esto no, porque el mercado no quiere.
¿El mercado? Y pregunto: ¿y ese Sr. Mercado es uruguayo? ¿Tiene Credencial
Cívica? ¿Votó? ¿Fue votado? ¿Quien votó por el Sr. Mercado? El Frente Amplio no
tiene que rendir cuentas al Sr. Mercado pero si está obligado a rendir cuentas
al pueblo que lo votó.
En estos días, en estos tiempos, estamos viviendo [yo creo no sólo el Frente,
el gobierno, sino el país todo] tiempos muy difíciles. Sin duda que el gobierno
ha heredado un país hipotecado, endeudado hasta la manija, cuyos márgenes de
soberanía se han estrechado, se han hecho cada vez más angostitos. Y entonces se
vive un clima en el cual es muy difícil decir algunas cosas, y yo lo comprendo.
Comprendo que pueda haber sectores de la población, como ahora ocurre con
algunos sectores en Fray Bentos, que estén contentos con la idea de que van a
trabajar. Porque este es un país desmantelado, donde el trabajo se ha convertido
lamentablemente en un privilegio de pocos. Entonces la defensa ecologista del
medio, de la tierra, del agua y también de la salud humana parece una cosa de
marcianos. Porque se vive un clima semejante al de aquella película
[probablemente algunos de los que están acá la vieron] Bienvenido Mr Marshall,
en la que había un pueblo español enloquecido porque
venía Mr. Marshall que iba a traer la plata, o sea las inversiones, que es otra
cosa de la que hablan ahora los expertos todo el tiempo, día y noche.
Hablando de las inversiones, me hace acordar al episodio aquel, que vivimos no
hace mucho, no recuerdo exactamente, cuando buena parte de este país quedó
enferma de tortícolis por mirar al cielo esperando el avión que iba a traer los
3 mil millones de dólares que habían sido prometidos por un embajador de los
Estados Unidos que es muy meterete, que por cierto ahora está urgiendo al
Parlamento que apruebe una ley de inversiones que contiene cláusulas coloniales
humillantes para el país. Este señor meterete no se ha enterado de que el país
cambió, porque la gente votó para que el país cambiara, y cosas que antes
resultaban normales, humillaciones aceptadas como costumbre en tiempos del poder
blanquirado, colorando [referencia a la alianza de los partidos conservadores
Blanco y Colorado], ahora ya pasan a ser ofensas graves a la dignidad nacional
recuperada.
Y yo creo que es no sólo nuestro legítimo derecho sino también nuestra
obligación, nuestro deber, recordarle a este gobierno que muchos sentimos que es
nuestro gobierno, recordarle que la dignidad es su obligación principal y que no
se equivocó aquel jefe [José Artigas] que dijo: NO VENDEREMOS EL RICO PATRIMONIO
DE LOS ORIENTALES [uruguayos] AL BAJO PRECIO DE LA NECESIDAD
Artículo compilado por Ricardo Carrere, Coordinador Internacional del
Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales.
Fuentes :
"Uselo y tírelo. El mundo del fin del milenio visto desde una ecología
latinoamericana", Buenos Aires, Planeta, 1994
"Bocas del Tiempo", Buenos Aires, Catálogo, 2003
Eduardo Galeano, fábricas de celulosa y Día del Medio Ambiente, Grupo Guayubira,
2005
http://www.guayubira.org.uy/celulosa/Galeano.html
http://www.wrm.org.uy
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