Tiquisio: Luchando por el Desarrollo y la Paz
Por Julián Gutiérrez Castaño
Cuando la comunidad de Tiquisio, encabezada por el Padre Rafael Gallego, decidió organizarse para enfrentar los actos de violencia de la guerrilla, los paramilitares y las Fuerzas Armadas, nunca se imaginó que 7 años después se iban a convertir en un proceso comunitario ejemplar dentro del Magdalena Medio y con reconocimiento nacional e internacional.
En los 7 años de vida del Proceso Ciudadano por Tiquisio, esta pequeña comunidad del sur de Bolívar ha logrado con su propio esfuerzo conseguir más desarrollo y paz que el Gobierno Colombiano con toda su parafernalia de expertos, ejércitos, armas y dinero. Con el apoyo de organizaciones como el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, el Centro de Investigación de Educación Popular –CINEP-, Redepaz, la Red de Solidaridad con Colombia –CSN, por sus siglas en inglés- y los Equipos Cristianos de Acción por la Paz; la comunidad de Tiquisio ha desarrollado proyectos de seguridad alimentaria como la Granja Comunitaria, proyectos de educación popular como la Escuela Rural Campesina, la campaña de Salud Sexual y Reproductiva, el Programa de Radio Comunitaria, y un proceso de hermanamiento con el Capítulo de la CSN en Austin, Texas. El Proceso ha convencido muchos militantes de las guerrillas y el paramilitarismo de abandonar las armas; y le ha enseñado Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario –DIH- hasta a la misma Fuerza Pública colombiana.
Pero no todo ha sido fácil para esta comunidad. La historia del Proceso está llena de momentos trágicos, como cuando el Ejército Popular de Liberación asesinó a Marciana Araujo, una madre comunitaria y líder de la zona; o el desplazamiento forzado de varios líderes del proceso a raíz de las amenazas del grupo paramilitar Águilas Negras. Estas son sólo algunas memorias trágicas que van al mismo lugar a donde van los desaparecidos, asesinados y desplazados de este municipio del sur de Bolívar. El presente tampoco es perfecto. El Ejército Nacional todavía viola impunemente el DIH con una base militar en un cerro en la mitad del Coco Tiquisio, a pocos metros de la escuela primaria del pueblo y varias viviendas. Muchas familias de la zona rural y minera todavía luchan con el fantasma del desplazamiento forzado, que viene cada vez que los intereses económicos de las multinacionales mineras y los empresarios de los agrocombustibles recuerdan que Tiquisio existe.
El Proceso Ciudadano por Tiquisio es un buen ejemplo de como una comunidad puede luchar por sus propios sueños de desarrollo y paz. Por esta y otras razones, es importante escuchar el testimonio del Padre Rafael Gallego, quien desde su labor como sacerdote se ha empecinado en enseñar que al paraíso se llega construyendo un mundo mejor desde nuestras comunidades.
PS. La Red de Solidaridad con Colombia había planeado una gira de presentaciones y entrevistas para el Padre Rafael Gallego en América del Norte durante los meses de octubre y noviembre, pero la Embajada de Estados Unidos de América en Colombia le negó la visa. Las personas y organizaciones que apoyamos el Proceso Ciudadano por Tiquisio, entre los cuales se encuentra ECAP, y conocemos el trabajo del Padre Rafael Gallego, no comprendemos porque la embajada entorpece el trabajo de desarrollo y paz que ha venido realizando este sacerdote.
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MISIÓN: Equipos Cristianos de acción por la Paz (ECAP) Colombia es una comunidad integrada por voluntari@s capacitad@s de diferentes culturas que hace parte de ECAP, una organización internacional y ecuménica. La base de nuestro trabajo se enmarca en el Magdalena Médio, aunque no es exclusivo de esta región de Colombia. Colaboramos en iniciativas de base para visibilizar y transformar estructuras de dominación y opresión por medio de la no-violencia activa, para hacer posible un mundo donde vivan el respeto, la justicia y el amor, incluso por nuestr@s enemig@s.