Marcha
por la Paz
Por ECAP
Colombia
El jueves 3 de julio, la gente de nuestro barrio marchó para
expresar su oposición a la oleada de violencia que ha invadido nuestra
comunidad. Desde enero de
El 18 de junio, la violencia se hizo
muy real para ECAP. En frente de nuestra
casa dos hombres armados dispararon a Juan[i]
en el estómago e hirieron a un civil que se encontraba trabajando en el lugar
de los hechos. Los hombres armados
huyeron después de que Juan se refugió en una casa cercana. Los habitantes del barrio saben que Juan se
involucraba en actividades criminales y muchos temían que iba a pasar algo como
este incidente, pero nadie se había atrevido a denunciarlo por miedo a las
represalias. Ahora Juan y el otro joven
se recuperan de sus heridas, pero el barrio teme la posibilidad de más
violencia. Después del ataque el equipo
invitó a sus vecinos a una vigilia en la esquina en que el ataque ocurrió.
Dos días después del ataque,
líderes de la comunidad organizaron una reunión de la comunidad para discutir
la oleada de violencia de este año y para planear la marcha del 3 de
julio. Miembros de la comunidad
expresaron sus sentimientos diciendo, "Tenemos que levantar nuestras voces y
decir no a la violencia"; "Necesitamos exigir una respuesta del alcalde, quien
no ha dicho nada sobre lo que está pasando"; "Cuando vamos a la comisaría de
policía para denunciar lo que está pasando, se niegan a tomar nuestras
declaraciones y nos mandan a ir al comando central." Lastimosamente, mientras nos reuníamos,
alguien informó al grupo que los paras acababan de matar a un joven, al que
acusaron de ser un `ladrón' y un `peligro para la comunidad.' El grupo decidió realizar una vigilia de
oración la noche siguiente en el lugar del asesinato, y planea hacer una
vigilia cada vez que alguien sea asesinado en la comunidad.
El 3 de julio marchamos desde la
avenida principal de nuestro barrio hasta el puente que conecta el norte con el
sur de Barrancabermeja. Se cerró la
calle para llamar la atención sobre la violencia que sucede a nuestro alrededor. "Colombia no tiene la pena de muerte. No importa lo que alguien ha hecho, no merece
morir, e instamos a los autoridades a que respondan a la violencia que ocurre
en nuestra comunidad," declaró el Padre Eliécer Soto. Al concluir la marcha todos encendieron velas
y las pusieron a lo largo del puente como símbolo de paz (ver fotos www.cpt.org ).
La comunidad ha solicitado una
reunión con las autoridades civiles y policiales para discutir los temas y
buscar acciones adicionales para contrarrestar la violencia. Mientras tanto seguimos trabajando, esperando
y orando por la paz.
MISIÓN: Equipos Cristianos
de acción por la Paz (ECAP) Colombia es una comunidad integrada por voluntari@s
capacitad@s de diferentes culturas que hace parte de ECAP, una organización
internacional y ecuménica. La base de
nuestro trabajo se enmarca en el Magdalena Médio, aunque no es exclusivo de
esta región de Colombia. Colaboramos en iniciativas de base para visibilizar y
transformar estructuras de dominación y opresión por medio de la no-violencia
activa, para hacer posible un mundo donde vivan el respeto, la justicia y el
amor, incluso por nuestr@s enemig@s.