Por Bob Holmes
Traducido por Pierre Shantz
19 junio, 2008
"La carretera es impasable hasta por
cinco días cuando llueve y la leche necesita ser recogida todo los días", dijo
un representante de los ganaderos de Yarima.
"Esta es la capital cacaotera de Colombia", dijo un campesino de la
región, "… y necesitamos mejores carreteras para sacar el producto." "Fue aquí,
a unos pocos kilómetros, que se descubrió petróleo, ¿entonces porqué no hay
servicio de gas natural en la comunidad de Yarima?". "¿Dónde está la inversión
social de las empresas y del Gobierno?", preguntó una trabajadora de derechos
humanos.
Más de 200 miembros de la comunidad
de Yarima se reunieron con diputados de la Asamblea Departamental
de Santander por más de 5 horas el 19 de junio de 2008. Hubo quejas que la
escuela está siendo usada por la policía como estación y un tubo nuevo de
alcantarillado que no sirve. Mas el asunto que motivo la visita de los
diputados a Yarima fue el paro de 63 días de los trabajadores de la industria
de la palma de aceite.
El gobierno de Colombia, en
complicidad con las grandes empresas de palma aceitera, está impulsando un
sistema de contratación laboral a través de "cooperativas." Los trabajadores deben afiliarse a una
cooperativa que es contratada por las empresas. De acuerdo a los contratos, las
cooperativas, no las empresas, deben pagar a los obreros y comprar las
herramientas de la empresa, a cambio de un precio fijo, que además es bajo, por
el producto. Después de descontar la pensión y las demás prestaciones sociales,
un obrero se gana menos de un salario mínimo, a pesar de estar trabajando en
una industria de alta ganancia. Los
obreros no son dueños de la tierra, ni de la empresa ni del producto. Estas
'cooperativas' no responden a un modelo que ha funcionado en otras partes, no
deberían llamarse así.
Los trabajadores de la palma
empezaron un paro para expresar su oposición a este sistema que a pesar de su
nombre tiene muy poco de cooperativo. Las negociaciones con el gobierno nacional
fallaron. La reunión de Yarima era un intento por reactivar las negociaciones.
Después de varias horas de discusión, el Presidente de la Asamblea Departamental
de Santander les preguntó a los obreros si levantarían temporalmente el paro y
entrarían a negociar con las empresas si éstas firmaban el acuerdo redactado
por ambas partes, en el cual las empresas se comprometen a pagar un precio más
alto por el producto. Los obreros respondieron "Eso es lo que hemos propuesto,
pero las empresas se niegan a firmar". Las empresas no se presentaron en
Yarima, pero el día anterior se habían reunido con el Presidente de la Asamblea y dijeron que
estarían de acuerdo en negociar. El
Presidente de la Asamblea
se comprometió como garante del proceso si entraban en negociaciones.
Los obreros, a pesar de no estar
sindicalizados, están muy unidos y disfrutan del apoyo casi universal de la
comunidad. Es posible que ganen esta
batalla.
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MISIÓN:Equipos Cristianos de acción por la Paz (ECAP) Colombia es una comunidad integrada por voluntari@s capacitad@s de diferentes culturas que hace parte de ECAP, una organización internacional y ecuménica. La base de nuestro trabajo se enmarca en el Magdalena Médio, aunque no es exclusivo de esta región de Colombia. Colaboramos en iniciativas de base para visibilizar y transformar estructuras de dominación y opresión por medio de la no-violencia activa, para hacer posible un mundo donde vivan el respeto, la justicia y el amor, incluso por nuestr@s enemig@s.
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Equipos Cristianos de Acción por la Paz www.cpt.org/espanol
Christian Peacemaker Teams www.cpt.org/
Barrancabermeja, Colombia
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