--- En deismo_revisitado@..., "guiver17"
<guillermovernieri@...> escribió:
> [Guillermo]
> Yo pienso que el bien y el mal son términos relativos, que nada es
> intrínsecamente bueno ni malo.
>
> Lo bueno y lo malo deben entenderse en relación con un observador
(o
> juez, podría decirse) en unas determinadas circunstancias.
>
> Muchas veces lo que es bueno para unos es malo para otros, y no
sólo
> porque los criterios de valoración sean diferentes, sino en forma
> objetiva o al menos intersubjetiva. Por ejemplo, que Boca le gane a
> River será bueno para Boca y malo para River, sea quien fuere quien
> lo interprete.
>
> Siendo así, Dios no podría ser bueno ni malo, salvo en relación con
> un observador y en unas determinadas circunstancias.
>
> Por otro lado, si Dios es "Todo lo que existe", ha de ser
> también "Todo lo bueno" más "Todo lo malo" más "Todo lo neutro", en
> todas las circunstancias y para todos los observadores, porque
> también sería "todas las circunstancias" y "todos los
observadores".
> De lo contrario no sería el Todo sino sólo una parte...
>
> Saludos,
> Guillermo
>
(Emilio): Me alegra saber que; el hambre, enfermedad, dolor, miseria,
muerte, masacre, guerra, ignorancia, error y demás cosas que aflijen
a la humanidad, son buenos o malos según se mire, cosa relativa, algo
asi como que el Boca gane o pierda ante el River. Temía que fueran
cosas que realmente duelen y dañan en forma realmente insoportable e
irreparable.
Me pregunto ¿que diablos esperan los deistas de su dios?, de hecho
nada pues es un dios indiferente. Su estudio y conocimiento no
tendría mayor interés que el de un apartado de las ciencias
naturales, algo así como "Tipología de los pingüinos australes",
quizá un poco más aparatosos, pero sin mayor incidencia en nuestras
vidas y menos aun que la cosa de los pingüinos. Un dios indiferente
que no se ocupa particularmente de los humanos que crea el cosmos y
lo deja a su albur. A nuestro efecto que exista o no es irrelevante
pues nada va a cambiar en nuestras vidas.
Recuerdo a Epicuro con una actitud parecida: "Los dioses sin duda
existen, pero siendo perfectos e inmutables, no pueden inquietarse
con los problemas de los hombres. Asimismo los hombres nada debemos
esperar de los dioses y debemos conformar nuestras vidas sin contar
ni temer de ellos..."
Llegados aquí, las diferencias entre deistas y ateos debieran ser
ninguna a efectos prácticos, pues el matiz entre ellos sería
levísimo. Otra cosa sería que, en lo personal, se sustentaran
diversas filosofancias, pero eso suele ocurrir entre la gente, al
margen de cualquier connotación deista o ateista