CONTRINCANTES
Autor: ©
Jesús Alejandro Godoy-¿…Y cómo sucedió? –pregunté.
-Bien, te contaré –respondió él, abrió solamente uno de sus ojos, sonrió, abrió su mano como si quisiera atrapar un poco de aire. Mirando hacia todos lados y murmurando para que nadie nos escuchara, me empezó a contar su historia:
"A la salida del sol mis brazos se tensaron como las cuerdas de un violín, y mi lengua se había adherido a mi paladar en un conjunto seco y maloliente. Abrí los ojos"
"No había nada que decir, no había nada nuevo que mi mente pudiese digerir; solamente la misma habitación, los mismos pensamientos, las misma trivialidades, las mismas frustraciones diarias que mi mente y mi alma conocían"
"Solamente era un día más en mi vida donde me subiría a mi motocicleta por la mañana, haría mi trabajo hasta entrada la tarde y luego volvería a la casa de mi madre a pensar miles de proyectos que jamás realizaría; tal vez, me compraría en alguna rebaja uno de esos libros del tipo "Éxito absoluto" o "Ría para siempre feliz y con éxito"; lo leería, soñaría con que iba a seguir los consejos de esos magnates billonarios, de esos "iluminados" del cielo y luego, solamente dejaría pasar un año más…"
"Me relajé y bostecé. Di cuenta en ése momento, que era un día viernes y sonreí. Iba a ser un día normal"
"A través de los cristales de la ventana de mi habitación se veía el cielo que tenía una tonalidad extraña, mientras que las nubes parecían surcarlo a mayor velocidad que otras veces; pero en sí, no había nada nuevo"
"Icé mis manos torpemente y palpé primero mis ojos, mi nariz, mis genitales, para terminar violentamente rascando mi barba un poco hirsuta. Los dedos de mis pies se contrajeron involuntariamente"
"Un efímero rostro desagradable me alertó un poco más. Un pájaro a lo lejos levantaba vuelo y se alejaba"
"¿Qué es ése aroma?"recuerdo que pensé
"Pasos. Pasos débiles que se dirigían a mi habitación"
"¿Mamá?" pregunté parpadeando
"Una silueta ajena y borrosa que estaba de pie junto a mi cama elevó los brazos hacia mí. Me sobresalté y abrí mi boca para decir algo o gritar"
"Pero antes de eso, la silueta ya había desaparecido a una velocidad aberrante dejando tras de sí, una estela grisácea"
"Más pasos"
"Volteé y tanteé la mesa de noche para buscar no sé qué… no había nada allí"
"¿Qué… qué diablos p-p-p-assa?" Recuerdo que vociferé. "¿Mis libros, mi reloj, mi teléfono…? ¿Qué hora es?"
"La luna"
"¡¿Qué?! grité ¿La, la l-l-l-luna? ¿Y el sol dónde fue?" volví a gritar mirando azorado a través de la ventana.
"¡¿Qué, qué?!"
"Todo lo que sube tiene que bajar" dijo una potente voz.
-¿Y que sucedió? –pregunté casi dando un grito-.
-¡Shhh!
-Perdón –dije.
-Aquí viene lo mejor –me respondió abriendo los ojos de par en par y continuó-:
(Continúa leyendo aquí)
http://jesusalejandrogodoy.blogspot.com/