De mi libro abajo titulado lwa brindo el capítulo II esta inedito porque los
escritores y aedos somos pobres, ojaalá algun Mecenas encuentre por mi
camino. esto es solo una muestra y estoy seguro les va ha gustar, lo escribi
a fines del siglo XX.
UNA SOMBRA BAJO UNA CRUZ
CAPITULO II
UN ENCUENTRO DIVINO
"BEATI PAUPERES SPIRITU" ( BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPIRITU ).
DOLOR
TU QUE SOLO CONTIGO, SEÑOR FUISTE SEVERO,
PROSCRITO DE LA DICHA POR PIADOSO Y POR FUERTE,
SEÑOR, TU QUE HAS QUERIDO LLENAR EL ORBE ENTERO
CON EL DOLOR SIN LIMITES DE TU DIVINA MUERTE,
Y ESTE AFÁN DE LÁGRIMAS DE TU ALMA ESCLARECIDA
LLORABAS CON EL LLANTO DE TODO CUANTO EXISTE,
TENÍAS UN CONSUELO, SIN EMBARGO, EN LA VIDA:
¡ TU MADRE IBA CONTIGO EN EL CAMINO TRISTE !
SUSANA CALANDRELLI. ARGENTINA.
Lo que a continuación voy a escribir, mi adormilado lector es algo que no
logro explicar, quizás después de su lectura usted encuentre la respuesta
del mismo, pero les contaré, que esto aparte de lo fantasioso y maravilloso
que me ocurrió, me hizo conocer mucho de lo que significa la palabra verdad;
bueno continuo, mientras mas me ensimismaba en todos estos pensamientos,
mientras mas me guarecía como una sombra bajo una cruz, sentí de pronto que
todo mi ser se envolvía y giraba concentricamente y me hundía en algo que en
el fondo era yo mismo, de repente con los brazos desplegados viajaba como un
bólido, en un viaje tan rápido y desesperante y cerrando los ojos solo
esperaba que sucediera el impacto, pero contra todo lo esperado esto no
sucedió, mas bien sentí un grato bienestar, al que es como cuando uno
despierta entre los suyos y ha tenido hermosos sueños, por lo que al momento
de abrir los ojos, me di con la sorpresa que estaba situado en un prado
bastante florido, en una especie de esos descansaderos que nombra la Biblia,
el césped era crecido y hacia que uno se recostara en el sin temor a
ensuciarse, en la parte baja corría un río de aguas cristalinas, el mismo
que con su remanso hacia mas acogedor el paisaje, el sol radiante ya se
encontraba en lo alto, por lo que se podría suponer que era el mediodía.
Mi ahora atento lector, juntamente a mí, ví que había un grupo nutrido de
personas, y al observarme, me di cuenta de que llevaba puesta una especie de
amplia vestimenta con una soguilla que enlazaba mi cintura, un manto gris
que cubría mis espaldas cayendo por mis antebrazos, y mis pies calzaban una
especie de zandalias, las demás gentes vestían túnicas parecidas a la que yo
llebava, habiendo otros que además usaban unos turbantes en sus cabezas,
muchos tenía barba, del mismo modo también habían mujeres con amplias
vestimentas, una especie de manto les cubrían las cabezas, y tímidamente
asomaban sus rostros, unos niños jugaban por los alrededores; pero existía
un silencio apacible y todas estas personas se encontraban un tanto absortas
y levantando ligeramente sus rostros los dirigían a un punto determinado, a
una especie de pequeña loma donde debería encontrase la o las personas que
atraían todas sus atenciones; siguiendo sus miradas, por mera curiosidad,
fijé mis ojos donde confluían las demás y fue en esos momentos cuando lo vi.
Mi extasiado lector, lentamente me quede embelesado, era casi igual a lo
que tantas veces había visto en libros, en cuadros, en nuestros altares, era
algo tan grandioso, que mis ojos se nublaron, no se si quería reír, llorar,
gritar, correr; muchas veces nuestros sentimientos por lo complejo que son y
cuando sobresalen en forma tan repentina, nos confunden, pero en verdad yo
estaba viendo el cielo; primero me sobrepare, para posteriormente caer de
rodillas por que en esos momentos, deslumbrado ¡ Estaba viendo a Dios !; su
forma imponente se encontraba ligeramente recostada en un pequeño peñasco
que sobresalía en el terreno -mi arrobado lector- no se si usted habrá
experimentado que cuando una multitud observa detenidamente a una persona o
cosa, ésta se vuelve radiante, resplandeciente, esto es bien cierto; su
figura se dibujaba diáfanamente en la arboleda que lo respaldaba, sobresalía
nítidamente y a pesar de estar un poco lejos y en lo alto, sentía que lo
tenla tan cerca; sus bellas facciones enternecían, su mirada tan frágil y
fuerte a la ves, demostraba dulzura, paz, sus hermosos cabellos partidos
sobre su límpida frente se desbordaban casi por sobre sus hombros, cual
bellas cascadas de estrellas robadas al cielo; vestía una larga túnica de un
blanco de un fulgor muy destellante y al abrir sus brazos un hermoso manto
de un rojo indeterminado medio que lo cubría y hacia mas noble su hermosa
apariencia; el solo verlo era ver la verdad, era ver la vida, y recordé sus
palabras -Yo soy la verdad y la vida- junto a él, un poco mas abajo de donde
se encontraba había un grupo de personas -entre jóvenes y ancianos-
posiblemente son sus discípulos pensé.
Mi expansivo lector, interiormente me decía -todo esto es un sueño, pero
que hermoso es-, efectivamente yo lo tomaba como eso, era un estado de sopor
pero era tan real y la verdad, que no quería despertar; las miradas de los
que estaban conmigo se hicieron mas intensas cuando nuestro omnipotente
personaje hizo un leve seña y levantando los brazos, la -diestra ligeramente
mas adelante y arriba-, prorrumpió con estas sus santas palabras
"Bienaventurados los pobres de espíritu por que de ellos será el reino de
los cielos"; inmediatamente al escucharlas, recordé lo que anteriormente
había estado pensando;y siguió vertiendo sus sabias enseñanzas, ante una
muchedumbre de gentes que quizás no lo entendía o no sabía comprender sus
dicciones, yo si que las sabía interpretar, tantas veces las había escuchado
y hasta estudiado; mirándolo con el recogimiento de todo mi ser dije "Dios
mío" y luego para mis adentros muy quedamente -estás conmigo-.
Carismático lector, al musitar éstas últimas palabras, sorpresivamente su
lejanía se hizo tan cercana a mí, que claramente vi su semblante triste y
escuché sus palabras cuando mirándome fijamente me dijo -Hijo mío, siempre
estoy contigo, lamentablemente tú muchas veces me ignoras- su rostro tornose
mas afligido aún y al observar sus manos, horrorizado vi en ellas las
heridas, las huellas de los clavos que las habían lacerado en su
crucificción, me arrodillé, hundí el rostro en el suelo y con los ojos
anegados en lágrimas le pedí perdón, balbuceando estas palabras -perdóname
Dios mío,.... perdónanos otra ves por ser todos nosotros tan malos contigo y
pagar todo tu inmenso cariño, con odio, con maldad y con lo que es peor aun
con matanzas entre nosotros, y todo por razones mezquinas; sentí el olor de
la hierba mezclada con mis lágrimas y quede medio adormilado, mi mente, todo
mi ser se sumierón entre las tinieblas llenas de dolor.
En verdad, no se cuanto tiempo transcurrió, solamente recuerdo que el frío
de la lóbrega noche que se aproximaba me despertó; no sabia donde me
encontraba por que estaba solo, todos se habían marchado, -él también se
habrá ido- pensé; cubriéndome con el manto, emprendí mi marcha con dirección
a unas luces que se divisaba al fondo de una especie de arboleda que había
en el lugar; iba caminando a prisa, cuando me crucé con un grupo de personas
que venían en sentido contrario y les pregunté -por favor señores, donde
esta el Maestro-, me miraron y respondieron -preguntas por el Rabí- me
sorprendió que pudieran entenderme y les respondí rápidamente -si, si-, un
poco diríamos preocupados o desconfiados por mis preguntas me respondieron
-se encuentra cenando, en una casa situada en la parte alta del pueblo, al
costado de unos olivos-; después de agradecerles profusamente, rápidamente
continué mi andar en la dirección señalada, algo interiormente me decía que
iba por buena senda, en realidad este seria un buen camino.
Era tanta la curiosidad por lo que me estaba sucediendo, que me hacía
actuar con temeridad, solamente sé que de pronto me vi asomado a un gran
ventanal que daba a una habitación bastante espaciosa en donde se
encontraban un grupo de personas, y entre ellos estaba él; se había
preparado una mesa larga un tanto angosta, que estaba cubierta por un largo
mantel blanco, en la misma habían unos jarrones, vasos y panecillos
repartidos a su largo, en la parte central a un copón grande -es un Cáliz-
musité, para mis adentros y pensé -es ésta la Ultima Cena- no tuve mas
tiempo para razonar, por que dentro de los que estaban departiendo en esta
reunión, surgió como un murmullo de protesta, y uno de ellos quizá el mas
anciano, alto, ancho de hombros, de contextura gruesa, de facciones un tanto
rudas, se puso de pie y ante el Maestro, que se encontraba situado en el
centro de la mesa aludida, se postró a sus plantas y tomándole de sus
vestimentas en forma suave y a la ves un poco desesperada le dijo estas
palabras -Maestro, jamás,... jamás te negaré, primero espero la muerte o lo
peor-.
Mi excelso lector, Jesús -pues bien sabemos cual es su nombre- tomándolo
por los hombros y levantándolo suavemente con ese vigor que debe ser
solamente propio de Dios le dijo -En verdad te digo Pedro, que el gallo
cantará, después de que me hayas negado tres veces-, el discípulo entre su
desconcierto y su propia incomprensión no supo que decir; todos se quedaron
en silencio, y de pronto se rompió el mismo cuando nuevamente con su amorosa
voz pronunció estas palabras Jesús, -Aquí también se encuentra aquel, que
venderá, por unas cuantas monedas al hijo del hombre-, el impacto de un
rayo, no habría causado mayor conmoción, por lo que todos acababan de
escuchar, se pusieron de pie mirándose con desconfianza unos a otros, Juán
el discípulo amado, llorosamente le preguntó quien era la persona en
referencia e incluso inquirió -Soy yo acaso Maestro-, -no Juan-, fue la
respuesta, y de pronto en forma inesperada, volteándose hacía mi Jesús, fijó
sus bellos ojos en mi persona.
Mi noble lector, muchas veces cuando tenemos el complejo de culpa por algo
negativo que hemos cometido, al confrontarnos con la persona a quien hemos
menoscabado aunque sea en forma involuntaria; sentimos cierto bochorno,
cierta cortedad; por eso al sentir su mirada, sentí que el rostro me
quemaba, por el empacho que estaba experimentando por su intensa
contemplación recriminatoria, en ese momento me parecía que solamente
estábamos los dos solos, que las demás personas se encontraban como
paralizadas o no se percataban de mi presencia; por lo que retrocedí
espantado, como si me hubiera impactado una fuerza sobrenatural.
-Yo... Dios mío, ..... yo no te he traicionado- le dije -Señor o de
repente, es cierto y verdaderamente soy el causante de tu desgracia; en el
mundo ruin, del cual provengo hay tantos judas, que no solamente se
traicionan entre ellos, sino lo que es peor toman tu santo nombre para sus
falsos testimonios por míseros y mezquinos dineros o favores; tienes razón
Dios mío- le dije -tienes toda la razón en ver en mí al traidor que te
vendió, han pasado veinte siglos y los judas se han multiplicado en nuestro
mundo y han traído consigo la desgracia, nunca hemos tenido en cuenta tus
mandamientos; han pasado dos mil años y hasta ahora los hombres no hemos
aprendido la lección y te estamos traicionando todos los días-; mis palabras
eran gritos de culpa, de impotencia, de arrepentimiento, que salían de mi
pecho suplicando su absolución, el indulto para todos nosotros y en medio de
todo esto sentí desvanecerme y hundirme otra ves, en una especie de
torbellino que me hacia de nuevo girar y girar perderme en mi propia
oscuridad.
Mi redomado lector, ignoro el tiempo que transcurrió, solo sé que desperté
en el costado de una calle que estaba envuelta en las tinieblas de la noche;
me sobrepuse un tanto temeroso, el fuerte viento con el intenso frío que
hacía y en una noche tan lóbrega hacían mas trágico el ambiente, caminé
rápidamente y una especie de llovizna me mojo el rostro, con los ojos
entrecerrados pude observar una sombra que se me aproximaba contrariamente,
el resplandor de un relámpago me hizo reconocer a esta persona como aquel
robusto personaje, que en medio de la cena conversó con el maestro; al
acercarse a mi, me le interpuse y quedamente le pregunté -Por favor, donde
esta el Maestro- mirándome fijamente me respondió -quién- -Jesús- le dije, y
nuevamente le pregunté -por favor donde se encuentra, es necesario que lo
vea-, -te has equivocado, no lo conozco- me respondió rudamente y en esos
momentos en medio de toda la borrasca que nos rodeaba, en medio de la
lluvia, de los truenos, de los relámpagos, de los mismos rayos, rasgó
estrindentemente el canto de un gallo; la persona que estaba conmigo, se
retorció como si le hubieran clavado una lanza en pleno corazón, luego
cubriéndose el rostro y prorrumpiendo en amargo llanto gritó con todas sus
fuerzas a los cielos ..... -Perdón...perdón Dios mío...- y rápidamente, este
nuestro personaje al cual ya habrá identificado, se perdió en medio de las
sombras de la noche; seguí caminando y después de subir unas escalinatas
divise que había una especie de campo con grandes matorrales, camine por el
follaje y vi casi en el centro del mismo un alto y grueso árbol, al
acercarme a el, horrorizado pude observar que una figura humana, se
bamboleaba prendido de una soga.
Mi prudente lector, el espectáculo era macabro, parecía el inmenso péndulo
de un enorme reloj, que al mecerse parecía acunar algo en sus entrañas; era
el cuerpo sinuoso de alguien que se había ahorcado, me acerqué con el fin
quizá de prestarle auxilio, traté de desatarlo, cuando de repente su rostro
se puso frente al mío, caí espantado, lívido y un grito de horror mas
potente que toda la tempestad que me rodeaba broto de mi pecho .... por que
era yo el que estaba colgado del árbol, era yo el ahorcado, no pude mas y
volví nuevamente a hundirme en mis propias tinieblas. Culto lector, si eres
un poco acucioso en tu manera de saber lo que me estaba pasando,
comprenderás los hechos, sino prontamente lo entenderás; desconozco el
tiempo que perdí el sentido y solo se que cuando desperté, me di cuenta de
que estaba sentado al lado de otros hombres en una especie de calabozo
militar,tenía las manos atadas me encontraba bastante sucio, el cabello
desgreñado, y como si me hubieran dado una gran paliza; los que estaban a mi
lado pasado los primeros momentos y cuando hubo un poco mas de claridad,
eran unos soldados, que estaban al mando de un centurión -son soldados
romanos- pensé para mis adentros, pude admirar sus lustrosas corazas o
pectorales y sus magníficos yelmos, ellos ni me miraban, ni se percataban de
mi presencia y si lo hacían, me miraban con desprecio. De repente la puerta
se abrió y a empujones fui sacado a una especie de terraplén o talud, me
encontraba casi de rodillas y al querer alzar la vista no pude abrir los
ojos por que la intensa luz del sol me enceguecía, por lo que opte con
ponerme de cuclillas y con ambas manos taparme los ojos; escuché un fuerte
murmullo de gentes, por momentos sentía también que me arrojaban pedruscos
al cuerpo y que me insultaban, con los brazos trataba de guarecerme y los
soldados impedían que unos mozalbetes trataran de hacerme daño; mas de
pronto se hizo un profundo silencio y en medio del mismo pude claramente
escuchar estas palabras -Ecce homo- "HE AQUÍ .... AL HOMBRE".
Diligente lector; por que mis ojos ya estaban mas habituados a la luz o por
el afán mismo de saber lo que estaba pasando, fue que pude mirar lo que en
realidad estaba ocurriendo; en la parte alta de un edificio de piedra en
medio de un gran ventanal estaba él....el hijo de Dios, su cuerpo se
encontraba lacerado, por las torturas que posiblemente recibiera, sus brazos
atados hacia delante presentaban las huellas de múltiples golpes y sostenían
una especie de caña, sus hermosos cabellos a pesar del lamentable estado no
habían perdido su tersura y brillantes, su venerable cabeza había sido
mancillada por una especie de corona de fuertes y filudas espinas que habían
rasgado sus sienes y de cuyas heridas cual riachuelos con aguas de dolor,
surcaban su hermoso rostro y en medio de toda la tristeza que denotaba, nos
miraba con amor, sus ojos tenían el poder de contemplar a cada uno de los
que lo rodeaban y a todos a la vez, un pequeño hilo de sangre se deslizaba
entre sus labios; su aspecto era tan lastimero e imponente a la ves; muchas
veces cuando mas tratamos de humillar a una persona es cuando mas la
enaltecemos. Todo su ser emanaba lo que anteriormente les expuse, que viene
a ser el aura resplandeciente que solo emanan los grandes espíritus; "tu
cuerpo y tu espíritu son todo tuyo, cuídalo y cultívalo"; el espectáculo que
estaba presenciando aparte de ser imponente, me dejaba embelesado por que en
sí, yo sabía lo que estaba ocurriendo o lo que también había ocurrido y lo
que iba a ocurrir -valgan tantas redundancias-; había sido traicionado,
tomado como prisionero, torturado, todo eso estaba escrito, -Dios mío- pensé
-que me esta pasando-; el sonido de unos clarines me sacó de mis
pensamientos y escuché a una persona que estaba al lado de el; era éste un
hombre alto, de facciones finas y nobles, pero un tanto robusto y de gestos
autoritarios, tenía una vestidura o túnica un tanto albina, con destellos
quizás de pedrería y rodeaba a la misma una toga de color púrpura que era un
manto de lana amplio y largo que constituía el traje nacional de los romanos
y que para ciertas ceremonias usaban los magistrados, esta persona
nuevamente se encaró con el populacho y señalando a Jesús con su mano
diestra vigorosa dijo nuevamente -Ecce Homo- después de un lapsus agregó,
-ya ha sido castigado y yo no encuentro mas culpa en el-. Mi erudito lector,
la miríada estaba compuesta mas que nada por el populacho que se deducía,
por sus vulgares adjetivos, sus epítetos y por la chabacanería en sus formas
de expresarse, como cuando escuchamos esos mitines politiqueros o
callejeros, o como cuando nuestros adocenados congresistas se ponen de
acuerdo en mostrar su desacuerdo y vociferan contra algo que saben que es
justo pero que está en contra sus conveniencias políticas; así del mismo
modo la turba al unísono, en medio del barullo, exclamó o vociferó estas
palabras -crucifícale, si, crucifícale- el romano impotente y tratando
quizás de ganar tiempo, dijo nuevamente -es costumbre que para estas fiestas
pascuas se de libertad a un delincuente; y aquí tenemos a este hombre que
para mi es un justo, que no ha hecho mas que predicar sus propias
creencias-, dijo estas palabras señalando a Jesús, prosiguiendo después
-también tenemos a Barrabás, que es un asaltante y criminal consumado, ¿A
cual de ellos quieren que de libertad?- terminó casi gritando.
Por un momento se hizo una especie de silencio, para después escucharse
clamorosamente los gritos -A Barrabás, a Barrabás libéralo- Poncio Pilatos,
-por que ese era nuestro personaje queridísimo lector-, retrocedió casi
estupefacto de lo que estaba escuchando, y mirando con desprecio a la plebe,
dijo quedamente -traedme una tinaja con agua-, los criados se apresuraron en
complacer al Gobernador de Judea, al tener ante sí el lavatorio, otra ves
encarándose contra la muchedumbre y con el rostro bastante desencajado,
enceguecido por la cólera les dijo -Que la sangre de este justo, caiga sobre
ustedes y vuestra descendencia., yo..... me lavo las manos- una ves que
termino con los enjuagatorios, mirando tristemente a Jesús, tratando de
demostrarle su impotencia, mascullo casi silenciosamente -crucificadle- y
volviéndose contra mi y mirándome con todo el desprecio con que se puede
mirar a la peor de las alimañas, bosquejó -Barrabás eres libre-.
Como un preambulo a esta lectura le ofresco el siguiente poema que estoy
seguro, va a servir de fondo a lo que le voy narrando :
* "ECCE HOMO"... HE AQUÍ EL HOMBRE *
¡ECCE HOMO! HE AQUÍ..EL HOMBRE
DIJO, EL GOBERNADOR ROMANO,
SEÑALÁNDOTE CON LA MANO
QUIZÁ DESCONOCÍA TU NOMBRE;
ANTE TU ASPECTO LASTIMERO
LA CATERVA MUY ENARDECIDA
PIDIÓ QUE TE QUITARAN LA VIDA
CRUCIFICADO EN EL MADERO.
CORDERO DE DIOS..¿QUE HICISTE?
PARA SUFRIR TAN CRUEL CASTIGO,
SI SOLO FUISTE EL BUEN AMIGO
CUANDO A NUESTRO MUNDO VINISTE;
DEL BURDO LABARO, CARGUERO
SOBRE TUS HOMBROS LACERADOS,
REDIMISTE NUESTROS PECADOS
¡HIJO DEL DIOS VERDADERO!
"PERDÓNALOS PADRE AMADO
NO SABEN LO QUE ESTÁN HACIENDO"
DESDE LA CRUZ FUISTE DICIENDO
MIENTRAS MIRABAS A TU MADRE;
VERLA ASÍ, AUMENTO TU MARTIRIO
ELLA A TUS PIES PROFUSAMENTE,
TE LLORABA DESFALLECIENTE
CUAL MARCHITADA FLOR DE LIRIO.
LA TIERRA SE EXTREMECIO
LOS CIELOS SE ENCOLERIZARON,
CUANDO TU ESPÍRITU ABRAZARON
QUE DEJO EL CUERPO QUE PERECIÓ;
ASÍ TU "VIA CRUCIS" TERMINO,
NOS DISTE: AMOR, PAZ, FRATERNIDAD
LEGADOS QUE EN LA HUMANIDAD,
NUESTRA CRISTIANDAD GERMINO.
EPÍLOGO :
PARA DIOS LA MEJOR ORACIÓN
QUERIDO LECTOR, REVERENTE,
ES REALIZAR FRECUENTEMENTE
A NUESTRO PRÓJIMO, UNA BUENA ACCIÓN;
ENTONCES AUNEMOS ANHELOS
TOMANDO SUS AMOROSAS MANOS,
QUE SIENDO TODOS MAS HERMANOS
¡EL!...NOS SONREIRÁ DESDE LOS CIELOS.
ENTONCES, HAGAMOS CONTINUAMENTE LA ORACIÓN QUE DIOS NOS PIDE "BUENAS
ACCIONES"...NO ES DIFÍCIL...GRACIAS.
Mi sensato lector, era tanto mi asombro por lo que me estaba ocurriendo,
que mi razonamiento se hacia a cada momento mas torpe, mas difícil, al
escuchar estas palabras dirigidas a mi persona caí de espaldas y de pronto
sentí que me cortaban las ataduras y entre golpes, rechiflas y gritos, me
levanté y corrí lo mas que pude, las gentes a mi paso se apartaban como
queriendo que no les toque, como si al rozarlos los contaminaría, me hacían
muecas, me injuriaban y las palabras que escuche después resonó fuertemente
en mis oídos, como un larguísimo eco -Maldito, maldito, por siempre maldito-
nuevamente perdí la noción del tiempo. Muchas veces mi generoso lector,
encontramos en el transcurso de nuestras vidas muchos días especiales, días
que de por sí nos traen alegrías, días que quedan grabados en nuestra mente
por lo felices que hemos sido; pero también hay de los otros, esos días que
no quisiéramos recordarlos nunca, porque muchas veces han marcado nuestro
destino con el estigma del dolor, uno de esos días muy tristes, el que iba a
marcar a toda la humanidad como el peor de los holocaustos, era del cual
sería testigo, cuando por esas cosas inexplicables me tocó vivir lo que aquí
les estoy contando; desperté a la realidad o a lo que fuera después del
medio día, la ciudad o el pueblo donde me encontraba estaba extrañamente
vacío, silencioso, parecía esos pueblos fantasmas; serían ya muy pasadas las
dos de la tarde, pero en el ambiente flotaban brisas frías, el cielo estaba
totalmente de un gris intenso, que parecía que iba a caer la noche, el
triste firmamento presentaba nubes que por sus espantosas formas parecía que
en el cielo unos monstruos estaban librando una batalla, era un atardecer
triste y lúgubre, prontamente sentí en mi rostro las primeras lágrimas del
cielo, presagios de que se iba a desencadenar un gran llanto; sigilosamente
salí a la parte limítrofe del poblado y en una especie de monte no muy
lejano del lugar observé a una gran cantidad de personas que se encontraban
apiñadas.
Por su lejanía no supuse lo que estaba ocurriendo; rápidamente me fui
acercando al lugar, cuando escuche en mis oídos que estaban golpeando algo y
de repente vi como dos maderos en los cuales habían unos hombres atados
fueron levantados en vilo y puesto sobre unos hoyos y asegurados con
estacas, ambas cruces por decirlo así estaban separadas, como si esperaran
que al centro hiciera su aparición otra para que se resalte la simetría; me
fui acercando lentamente parecía que nadie se percataba de mi presencia, que
yo no existía para las personas que me rodeaban y conforme me fui
aproximando vi los diferentes rostros que en medio de risotadas hacían
escarnio de lo que estaban haciendo, eran rostros conocidos, eran los falsos
caudillos que habían desatado en la humanidad el genocidio, la muerte, los
que habían llevado a los hombres a las grandes guerras, los que mediante
acciones terroristas habían sembrado la muerte de tantos seres inocentes,
los que por el solo deseo de lograr el poder habían pisoteado a los que
habían creído en él, eran los malhadados de la vida, seres abyectos; tan
abstraído me encontraba contemplando a estos nefastos personajes que en
forma negativamente cruel figuraban en la historia humana, a los cuales
espero que el culto lector haya podido identificar de quienes se trata; tan
sorprendido por esta presencia me encontraba cuando de repente a mis
espaldas sonó un ligero chasquido y al voltear pude presenciar que era la
parte baja de una gran cruz.
Mi discreto lector, era fuerte y macizo este madero que había sido
colocado, acuñado a un profundo hoyo; lentamente observé a otras personas, a
las que también había visto, en libros, en los diccionarios, no se donde
pero también eran conocidas, estas personas me miraban y todas lloraban, su
llanto era tan sincero, su congoja tan conmovedora, que sentí que mis ojos
también se anegaban de esta tristeza que nace de lo mas profundo de nuestras
almas; observando todo esto, lentamente con ambas manos tomé el grueso
puntal, y unos límpidos pies que se encontraban atravesados por clavos y de
cuyas heridas manaba copiosa sangre se presentó a mi vista, me estreché a
ellos y al apoyar mi rostro, sentí el calor de la misma, seguí abrasado a la
parte baja de la cruz, caí al suelo arrodillado, y con el cuerpo tremulante
me hundí en el fango que rodeaba a la misma, y lloré, en medio de estas
lágrimas recordé el día de la muerte de mi adorada madre.
Muchas veces en medio de nuestras tristezas, en medio de los momentos de
mayor amargura llegan recuerdos de momentos vividos de igual dolor, de un
mismo pesar; estaba sumido en estas congojas, cuando pareció, que toda la
borrasca guardaba silencio, los sollozos y las risas que contrariamente se
conjugaban se apagaron y como si los cielos de pronto se abrieran surgió una
voz en medio de la lluvia que nos mojaba, en medio del viento que nos
sacudía, en medio de la tarde que parecía noche acallando todas estas
fuerzas de la naturaleza; se hizo el silencio de todos los allí presentes,
esta voz retumbó como un grito desesperante que llegaba hasta los cielos,
pídiéndole que escuche su imploración... "PADRE.... PERDÓNALOS POR QUE NO
SABEN LO QUE HACEN".
Fue en esos momentos, en el que osé levantar la mirada hacia lo alto y pude
verlo; como hombre que era sacaba fuerzas de flaqueza en medio de sus
angustias, como hombre que era sentía en su ser todo el dolor humano, como
hombre que era sentía pena por todos nosotros, como hombre que era le pedía
al Dios altísimo que nos perdonara; como hombre que era nos bendecía
entregándonos a su madre para nuestra protección, como hombre que era moría
en la cruz para redimirnos, pero; como Dios que era sabia que estaba
cumpliendo con su sagrada misión por que nuestras escrituras tenían que
cumplirse, como Dios que era, sabia que su muerte como hombre iba a ser la
salvación de todos los hombres, como Dios que era sabía que tenían que ser
las cosas así y así fueron. Si mis probos lectores lo hecho, hecho está y yo
un pobre mortal, que extasiado presenciaba lo que ya estaba predestinado, al
sobrepararme y retirarme un poco del madero, pude observar a sus costados a
las dos personas que se encontraban atados a los maderos y que se quejaban
de su suerte, que en la parte baja sollozando había una persona al parecer
la madre de Jesús, que contrita, lloraba como lo hacen todas las madres
cuando sus hijos están en peligro, o como en este caso cuando los ven morir;
fue en esos momentos en que sentí la mirada de Jesús puesta en mi.
Una mirada profunda cargada de tristeza, si a mi que quizás en esos
momentos representaba a toda la humanidad, sentí escuchar sus palabras, y
que aún en estos momentos resuenan en mis oídos -Hijo mío, hasta cuando vas
a crucificarme-....
Me tomo la libertad de interrumpir este pasaje de vuestra lectura mi
complaciente lector, para incluir un poema que goza de mi especial
preferencia; lealo y se que va a justificarse esta pequeña intromisión.
* A LA MADRE..EN TODOS SUS DÍAS *
POEMA
- I -
MIS MUY QUERIDISIMOS LECTORES,
CON LA DISCULPAS PARA MI PADRE,
ESTOS VERSOS SON PARA MI MADRE
QUE ES EL AMOR DE MIS AMORES.
- II -
EN TUS FOTOS, EN MIS PENSAMIENTOS,
EN MIS SUEÑOS PUEDO CONTEMPLARTE,
¿POR QUE?, COMO PUDISTE MARCHARTE
DEJÁNDOME CON MIS LAMENTOS.
- III -
LA TRISTE TARDE DE TU PARTIDA
CON MIS MANOS QUISE RETENERTE,
PERO LA MUERTE, ERA MAS FUERTE
LLEVÁNDOSE CON ELLA..TU VIDA.
- IV -
¡JESÚS! EN EL FATAL RECORRIDO
A CUESTAS CON TU CRUZ PESADA,
TU MADRE IBA TRAS TU PISADA,
LLEVANDO SU CORAZÓN HERIDO.
- V -
EN EL MADERO VISTE SU LLANTO,
ELLA PUDO CONTEMPLARTE YA MUERTO,
Y CUANDO TE BAJARON YA YERTO..
LLOROSA..TE CUBRIÓ CON SU MANTO.
- VI -
Y COMO PREMIO, MI BUEN AMIGO,
BAJASTE DE TU CELESTIAL MORADA,
TOMASTE A TU MADRE AMADA,
LLEVÁNDOLA AL CIELO CONTIGO.
- VII -
ENTONCES ¿POR QUE CASTIGAS TANTO?
A LOS HIJOS DÁNDOLES ORFANDAD,
TE LLEVAS NUESTRA ÚNICA BONDAD,
QUE ES NUESTRA MADRE, PADRE SANTO.
- VIII -
DESDE ESE AZUL FIRMAMENTO
SIENTO SU CERCANÍA...ME CUIDA,
SIGUE SIENDO MI PRENDA QUERIDA,
ESTA EN MI...EN TODO MOMENTO.
- IX -
TU DE MADRE, NO FUISTE HUÉRFANO,
NO SUPISTE DE ESE CRUEL DOLOR,
DONDE LA VIDA PIERDE COLOR,
CASTIGO, PARA EL SER HUMANO.
- X -
QUEDÁNDONOS SOLO EL CONSUELO,
QUE CUANDO TAMBIÉN SEAMOS MUERTOS,
NUESTRAS MADRES CON SUS BRAZOS ABIERTOS
NOS QUERRÁN... COMO EN ESTE SUELO.
- XI -
POR ESO, ¡A ESOS MIS HERMANOS!
QUE TIENEN A SU MADRE CON VIDA
CUIDEN ESA DICHA CONCEBIDA,
Y TODOS LOS DÍAS...BESEN SUS MANOS.
- XII -
Y A LOS QUE NO SABEN LA RAZÓN
COMO YO, SOBRE POR QUE SE MARCHARON,
SEPAN QUE ELLAS NUNCA NO DEJARON,
Y LLÉVENLAS SIEMPRE...EN SU CORAZÓN.
EPÍLOGO :
TODOS LOS DÍAS...MUY DE MAÑANA,
EN TU FOTO, TE PUEDO CONTEMPLAR,
TU MADRE BUENA, MADRE EJEMPLAR,
ME DAS FUERZAS EN ESTA VIDA VANA.
Y CUANDO A MIS NIETOS ARRULLO,
LES CUENTO DE TI, LO BUENA QUE FUISTE,
ELLOS SABEN, LO QUE NOS QUISISTE,
Y QUEDAMENTE, SIENTO....UN..MURMULLO.
" EN MEMORIA DE MI MADRE QUERIDA Y DE TODAS LAS MADRES DEL MUNDO,
ESPECIALMENTE DE AQUELLAS... QUE HAN SIDO OLVIDADAS ".
Gracias considerado lector, creo que valio la pena entonces continuemos;...
quedamente balbuceé -señor... yo no- pero después comprendí, por que me
estaba sucediendo todo esto y la conformidad volvió a mí, la tranquilidad y
la confianza se apoderaron de mí -Señor-, atiné a decir -Gracias muchas
gracias por haber llegado a mí, gracias por tu bondad y por el inmenso
cariño que nos tienes, gracias Dios mío por darnos una nueva oportunidad y
que tu mensaje llegue a todos los hombres que son tus hijos, gracias por
estar siempre con nosotros, te prometo señor que ya no habrán mas judas, que
ya no habrán mas barrabases, que ya no te crucificaremos mas, haré todo lo
posible para que vivas en nuestros corazones por que así como me has dado
esta revelación, asi te manifestarás ante todos por mi intermedio, y para
que todos siguiéndote a ti que eres nuestro amado pastor, todos nosotros que
somos parte de tu rebaño, por que eres nuestro guía, nada nos faltara, en
prados herbosos nos haces recostar; nos conduces por descansaderos donde
abunda el agua, que refresca nuestra alma. Nos guías por los senderos
trillados de justicia por causa de tu nombre; aunque andemos en el valle de
sombra profunda, no temeremos nada malo, por que tu estaras con nosotros; tu
vara y tu cayado son las cosas que nos consuelan, dispones ante nosotros una
mesa enfrente de los que nos muestran hostilidad; con aceite nos has untado
la cabeza; nuestra copa esta bien llena, seguramente la bondad y la
benignidad amorosa seguirán tras de nosotros todos los días de nuestra vida
y ciertamente moraremos en la casa de Dios hasta la largura de los mismos
-Salmos 23-.
Mi preclaro lector, pensando en todas estas cosas se me fue disipando la
fantasía que me había envuelto, ensueño quizás, pero que en medio de ella se
mostraban las cosas tan reales, siento que no todo esta perdido. Mi docto
lector le diré ya que estamos tratando de asuntos un tanto místicos; hay una
creencia venida de oriente que nos enseña que hay tres formas de llegar a
Dios, una es mediante la sabiduría, esta nos enseña a saber de la existencia
de Dios como sumo hacedor, anoten lo siguiente "Un hombre puede hacer lo que
ha hecho otro hombre, una maquina puede hacer lo que ha hecho otra maquina;
pero lo que ha hecho Dios, eso señores no lo hace nadie"; entonces sabemos
que una forma de llegar a Dios es mediante la sabiduría, la segunda forma es
mediante la oración, nos encerramos en un claustro o convento y nos
dedicamos a orar a Dios, estoy seguro que gozaremos con su presencia y la
tercera forma de llegar a el, es mediante la practica de las buenas
acciones, si mi estimado lector estos son los tres caminos que tenemos; pero
fíjense en esto, las tres rutas están fuertemente entrelazadas unas a otras
y que todos ellas vienen a ser la misma cosa, es solo materia de un poco de
reflexión y se encontrara la verdad.
Mi reservado lector, por eso pensando en todo esto vuelvo a la realidad,
estoy como una sombra bajo una cruz y en mi interior, siento que mi corazón
late mas a prisa -Dios mío- musito -dame la posibilidad de hacer llegar tu
mensaje, dame prudencia y dame sabiduría, eso es solamente lo único que te
pido- y en verdad, siento que él me escucha, prueba de ello es lo que les
estoy escribiendo, y que ustedes puedan aquilatar todo esto que es lo que mi
alma siente; tenemos tanto que agradecer a la vida por tantos dones
recibidos que una vez, cuando fui homenajeado en mi cumpleaños, expresé : "
El tener muy buenos amigos, es un don de Dios".
Por todos estos hechos, compuse los versos que siguen a continuación, que
es una plegaria de agradecimiento a nuestro Dios que tanto nos quiere y como
quisiera que el mismo se tornara en invocaciones de todos nosotros en forma
universal, y que marchemos todos juntos, que los ricos ayuden a los pobres,
que queden atrás las guerras, que podamos gozar de esa paz que todos
anhelamos, que sepan de una ves que cuando hay verdadero arrepentimiento él
los va a perdonar, y que cuando ocurra todo esto; él desde los cielos, ya no
nos mirará con ese su semblante entristecido, 3se borraran de su cuerpo
todas las heridas que diariamente le causamos, valoremos su presencia diaria
en nuestras vidas y todos juntos dirijámonos hacia él con el único fin de
verlo sonreír, por que somos sus hijos pródigos que están regresando de
vuelta al hogar y él como padre amoroso que es, nos extenderá sus brazos y
nos cobijará por siempre, al ver que nuevamente le pertenecemos, y habrá
fiesta en el cielo; pensando en todo esto he escrito los siguientes versos,
que es una muestra de alabanza a su infinita bondad.
¡ GRACIAS ..... DIOS MÍO !
Por haberle dado a esta mi vida,
aquel ser tan bueno, puro cariño,
que de viejo, hombre o cuando niño,
en mi jardín, fue la flor mas querida,
eternamente, mi joya preferida;
constante apoyo, perenne consuelo,
vernos bien, fue su gran anhelo,
MADRE MÍA! Creíamos siempre tenerte,
ingratos fuimos, no supimos quererte,
tu que ahora, nos cuidas desde el cielo.
¡ GRACIAS ..... DIOS MIO !
Al partir ella, mitigaste mi llanto,
dándome, con tu voluntad tan piadosa,
en ves de mi madre, una buena ESPOSA,
que acompaña mi vida, me ama tanto,
haciendo de nuestro, hogar un encanto;
gracias por el pan nuestro de cada día,
por mis dos HIJOS, que son mi alegría,
por darnos salud, por tener trabajo,
elevar los ojos al cielo, desde abajo,
pídiéndote siempre, tu santa compañía.
¡ GRACIAS ..... DIOS MIO !
Por haberme, permitido pertenecer,
a esa noble, Institución Policial,
GUARDIA CIVIL! Símbolo del bien social,
que en mi vida, nunca va a fenecer,
por que representándola, pude conocer,
muchos AMIGOS, en lugares muy diversos,
trabajando juntos, en momentos adversos,
por ellos te pido, les des tu bendición,
protégelos, cuidan a nuestra nación,
sea muestra de mi recuerdo, estos versos.
¡ GRACIAS ..... DIOS MIO !
Si Padre Mío; tengo tanto que agradecerte,
por que siempre, escuchas mis oraciones,
en esta vida vana, existen malas pasiones,
que muchas veces, llegamos a ofenderte;
gracias, en mi corazón siempre he de tenerte,
y para apartarme, de todas las maldades,
me has dado, la mayor de las felicidades,
en dos angelitos, que son mis luceritos,
que lindos, que tiernos son mis NIETECITOS;
muchas gracias, por tus infinitas bondades.
PARA LOS SERES QUE YO MAS QUIERO. GRACIAS POR SOPORTARME... GRACIAS.
Así es mi pudoroso lector, tanto tenemos que agradecerle a Dios, y a usted
les doy las gracias por estar pacientemente compartiendo estas vivencias,
pero les quedaría mas agradecido si haciendo un voto de conciencia hicieran
de que todo lo que trato de hacerles llegar como un mensaje, no vaya a un
saco roto; apunten lo siguiente "Mas alumbra una sola vela en la oscuridad,
que muchas velas en la claridad"; o esta otra " Que hermoso es vivir, pero
mas hermoso seria vivir bien y en paz", la dichosa paz, los dichosos
derechos humanos, tanto se escribe sobre ellos, tanto lo anhelamos, y son en
estos momentos en que los vislumbramos como una posible muy bella realidad;
será entonces que Dios ha escuchado nuestras suplicas, para poder por fin
vivir sin esos constantes apagones, sin estar viendo en la primera página de
esos diarios sensacionalistas las grandes fotografías de estos hechos
luctuosos, que nuestros hijos puedan caminar por las rutas de sus vidas con
la tranquilidad que da la paz, solamente después de recuperar algo tan
preciado y que anteriormente nos fue indiferente, es cuando le damos su real
valor.
Si mi estimado lector tengan bien presente que Dios siempre escucha
nuestras oraciones, y mas que nada, si es de nuestra querida nación donde se
le profesa tanta fe; pero todo efecto tiene una causa, somos de una raza que
lamentablemente es muy inestable, todos queremos el bien colectivo, todos
"disque" queremos levantar a nuestra patria a lo alto, pero que es lo que
pasa, que todos tenemos nuestros propios caminos para alcanzar el preciado
fin; y esto es lamentablemente el meollo del asunto, es el "quid" como se
dice que por culpa de nuestra soberbia, por que nos sentimos cada uno ser el
dueño de la verdad, no sabemos reconocer nuestros propios errores y lo que
es -hablando o escribiendo en mal castizo- "mas peor", no sabemos reconocer
de que hay otras personas que nos pueden superar con sus ideas y
nefastamente les llevamos la contra.
Que hay Derechos Humanos efectivamente los hay, son sagrados y deben ser
bien respetados, pero e aquí el "quid" del asunto -como vuelvo a repetir-,
que hay de nuestros Deberes Humanos, bien se sabe que para recibir o
reclamar un bien, tenemos la obligación recíproca de saber respetar el bien
ajeno y eso es lo que muchos no comprenden; aunemos todos juntos nuestros
esfuerzos, que nuestra bandera sea izada en lo mas alto por todos nosotros,
tratemos de vivir bien y en paz el poco tiempo de vida que se nos ha
conferido, sembremos los árboles de la buena esperanza, por que "los hombres
expiran y los árboles los miran" en nuestros hogares tengamos presente
siempre esto "No hay mejor sombra que la que nos da el árbol que nosotros
mismos hemos sembrado y cultivado", levantémosno muy de mañana, al abrir los
ojos demos gracias a Dios por el nuevo día que nos da de vida, salgamos a
nuestras puertas, limpiemos todos juntos nuestras veredas, hagamos que
nuestros jardines florezcan, por que las flores son dones de Dios, anoten
esto "Cuando muy de mañana, me levanto y salgo a mi puerta y paso escoba a
mi vereda dejándola bien reluciente, caramba, es como si me hubiera dado un
gran baño".
Así es mi recatado lector, "como queremos que nuestra casa este limpia si
nuestra vereda esta sucia" -anótela-, "como queremos dormir tranquilos si
nuestra conciencia esta bulliciosa"; todo lo que les escribo es tan fácil de
hacer, no cree mi estimado señor que ya se ha derramado tanta sangre por
nada, y lo mas triste sangre de gente muchas veces inocente y ajena a estas
nefastas acciones, no mas Taratas, no mas Cantutas, no mas muertes, pensemos
en lo lindo que es nuestro Perú, leamos de ves en cuando nuestra historia y
veamos que siempre hemos tenido lo mismo, revueltas, revoluciones,
ambiciones, traiciones, cada cual como disque llevando agua no a sus molinos
si no a sus ollas y se preocupan en que estas ollas sean grandes; por eso,
es éste mi poema de gracias a Dios; al fin y al cabo él, es el único que
siempre esta a nuestro lado. "Un hombre es feliz, si encuentra en su esposa,
algo del amor que ha tenido de su madre" no se como se me ha venido este mi
pensamiento a la mente.
Pido perdón al lector por ser pródigo con su tiempo en estos momentos de
apasionamiento, pero en verdad las soluciones o los remedios para curar a
nuestro país de su endémica enfermedad, lo tenemos a la mano, solamente
debemos saber suministrarlas.
Para terminar este capítulo, les diré que debemos empezar el verdadero
cambio desde abajo, aplicar lo que se llama la política del buen vecino, no
tratar de que nuestra basura sea endilgada a otro, sino ver como hacemos de
que al dejar de ser un estorbo para nosotros no lo sea para los demás; que
en lugar de presentarse mas de una veintena de candidatos para ocupar el
puesto de presidente, seamos concientes de lo que ha pasado en estos últimos
cinco años, y démosle la oportunidad a nuestro presidente a que concluya con
lo que esta prometiendo y que en parte viene haciendo; perdónenme que un
poco me politize, pero son cositas a las que no puedo resistirme, pensemos
en la pobreza que nos rodea, dejemos de lado pasiones mezquinas y con la
confianza en Dios y en este señor, creo que le dicen "chinito" aunque es
descendiente de japoneses, que tiene mucho de sus antepasados provenientes
de ese gran pueblo asiático, y también tiene mucho de nuestras tierras de la
cual es un peruano más como todos nosotros, que de esta moderna
transculturización -así como lo fue cuando español e incaico se unieron-, él
tendrá mucho de los de allá de los llamados hijos del sol naciente, pero
también tiene mucho de los de acá, de todos nosostros que somos tan peruanos
como él.
Si mi moderado lector, nuestros antepasados en su vasto imperio también
eran hijos de sol, y mas aun por que su sol era el astro en todo su
esplendor y no naciente como es el de los nobles hijos de ese gran pueblo
japonés; todos debemos esperar que estos años que vienen, sean tiempos en
que desaparezcan todos los judas, a esos Barrabases no debemos darles
libertad, por el contrario encerrarlos para que no sigan haciendo daño o en
todo caso tratar de redimirlos, es tiempo que debemos dejar de crucificar
diariamente a Dios, que practiquemos la piedad con los mas necesitados,
perdonemos a los que nos han faltado, es bien cierto y esto se lo escuche a
un expositor mexicano el Sr. Miguel Angel Cornejo que el perdonar es
sentirse libre, es romper las cadenas que ataban nuestros principios, que
nuestros corazones se tornen generosos y dejemos de estar traicionándonos
unos a otros, que cuando vivamos tiempos de hermosa y perenne primavera,
todos estos señores que conducen los destinos de la patria, en uno u otro
partido político, se reúnan quizás en un salón mas grande del que líneas
atrás visité, que en una mesa larga, con mantel blanco e inmaculado
intercambien ideas y sonrían pero con esa sonrisa sincera que solo es propio
de los niños o de las almas nobles.
Que en esta su cena, puedan sentarse todos juntos como hermanos que son y
después de haber compartido el pan y de haber saboreado un buen vino, todos
brinden por nuestra querida patria, por los momentos de felicidad que todos
le vamos a dar, que todos pertenezcamos a un solo partido que en este caso
sería un entero, si al entero del Cristianismo, que nos repitamos hasta el
cansancio y que lo guardemos por siempre en nuestro inconsciente estas
santas palabras "amaos los unos a los otros" y de este modo quizá, cuando
tenga otra experiencia como la anteriormente narrada, pueda llegar ante él,
besar sus huellas y decirle -padre mio, estoy de nuevo a tu lado, aunque
siempre hemos estado juntos-; de seguro que él me sonreirá, ya no habrá ese
su semblante triste, sus manos tendrán toda la suavidad de su amor y no
mostrará herida alguna; el volverá a ser el padre lleno de santo orgullo,
por que verá que nosotros sus hijos hemos vuelto al redil, que sus hijos
pródigos han vuelto al hogar y en nuestros cielos, -permítanme que repita
esto hasta el cansancio por que creo que es lo mas positivo de este libro-
como anteriormente dije habrá fiesta.
Mi honroso lector soñar no cuesta nada, debemos en medio de nuestro
positivismo soñar, las grandes jornadas de nuestra historia la han realizado
personajes soñadores, pongámosno a pensar en un Cristóbal Colon soñando con
llegar a la Indias Orientales por occidente, por que él estaba seguro de la
redondés de la tierra, como serían los sueños de un Tomas Alva Edinson
referentes a sus grandes inventos, los sueños de un Mozart, Bethoven
escribiendo tantas sinfonías, los sueños de tantos personajes que han
logrado llevar con éxito sus grandes empresas; si mi apto lector, sus sueños
eran los preludios de sus éxitos, debemos hacernos a la idea de que nuestros
sueños, son los llamados de la esencia de nuestra naturaleza y debemos por
todos los medios realizarlos, no es acaso cierto de que todos soñamos con
vivir bien y en unión de los nuestros, no es acaso cierto que todos soñamos
en lograr la felicidad; entonces por que no intentamos en lograrla.
Es tan fácil, despojémonos de esa coraza que llevamos impregnada a nuestro
ser, esa coraza de envidia, esa coraza de envanecimiento, esa coraza que
llevan los que creen que han triunfado en la vida y como escuché se llama la
enfermedad del éxito, enfermedad que nos vuelve en soberbios, en fatuos, en
que nunca miramos para abajo y consideramos a todos los demás como nadie;
así es, la mejor forma de alcanzar la felicidad, sencilla y llanamente es
siendo feliz, despojándonos de rencores, practicando la humildad, siendo
secuentes con las ideas de los demás; así mi activo lector se logrará hacer
sonreír al ser supremo que esta en los cielos y al momento de dejar este
mundo y tengamos que rendirle cuentas, cuando despojados de todo, cargando
sobre nuestros hombros nuestras buenas y malas acciones, tengamos que
colocarlas en la balanza de la verdadera justicia, y si logramos tener la
dicha de gozar de esa otra paz, que es la paz celestial y desde allí mirando
hacía abajo, podamos contemplar llenos de sano orgullo como los nuestros nos
recuerdan agradecidos de haber estado en sus vidas y podamos leer en
nuestras lápidas este sencillo epitafio, "aquí yace una persona que hizo que
su vida fuera feliz haciéndonos feliz de esta manera a todos nosotros"; eso
es lo que debemos anhelar como mejor premio a esta efímera vida, que los
nuestros nos recuerden, sí, pero por haberles servido de límpido espejo en
los cuales ellos se miraran y alcanzarán lo mas preciado que puede tener un
hombre, el ser feliz juntamente con sus seres queridos.
* NAVIDAD ALEJANDRINA *
VOY A COMPONERLES, EN VERSOS ALEJANDRINOS,
CON HEMISTIQUIOS, SEPARADOS POR LA CESURA
UN CÁNTICO, QUE SE CONFUNDIRÁ CON LOS TRINOS
DE TODAS LAS AVES, PORTADORAS DE TERNURA.
EN UN LUGAR HUMILDE, DE UN PUEBLO MUY LEJANO,
HA NACIDO EL NIÑO DIOS, QUE TANTO FUE ESPERADO;
AUNQUE NACIÓ LEJOS, DE NUESTRO SUELO PERUANO,
EN TODAS NUESTRAS NAVIDADES, ES RECORDADO.
LA HUMANIDAD CON ALEGRÍA, CELEBRA ESTOS DÍAS,
CON SUS NACIMIENTOS, Y SUS VERDES ARBOLITOS,
ORLADOS CON CAMPANILLAS, DE GRATAS MELODÍAS,
DONDE HAN SIDO COLOCADOS, LOS REGALITOS.
EL AIRE ES MAS PURO, LAS FLORES MAS FRAGANCIOSAS,
SOMOS FELICES, HAY PAZ EN NUESTROS CORAZONES,
TODO LOS QUE NOS RODEA, SON COSAS TAN PRECIOSAS,
¡DIOS MÍO! TE DAMOS LAS GRACIAS POR TAN BELLOS DONES.
NOS SENTIMOS NIÑOS, NUESTRO ESPÍRITU RENACE,
CONOCEMOS DE NUEVO, LA LEJANA INOCENCIA,
LEJOS DE LAS MALDADES, QUE TODO LOS DESHACE
LLEVÁNDONOS CUESTAS ABAJO, A LA DECADENCIA.
POR QUE NO HACER, QUE LAS NAVIDADES PERDUREN,
NIÑO DIOS PUEDE NACER, TODOS LOS DÍAS DEL AÑO,
QUE LOS DÍAS DE HERMOSA PAZ, PARA SIEMPRE DUREN,
ERRADICANDO ACCIONES, QUE HACEN TANTO DAÑO.
GRACIAS PADRE NUESTRO, POR DESCENDER DE LOS CIELOS,
Y DARNOS LA DICHA, DE TENERTE EN NOCHEBUENA,
GRACIAS POR SER: BUENOS HIJOS, PADRES Y ABUELOS,
ESTAR TODOS JUNTOS, EN ESTA BENDITA CENA.
LAS HERMOSAS LUCES, DE LA ESTRELLA NAVIDEÑA,
NOS GUÍEN, NOS ALUMBREN SIEMPRE,POR EL BUEN CAMINO,
QUE LA EXPERIENCIA, DE NUESTRA VIDA NOS ENSEÑA,
LO BUENO, LO MALO, LO FEO; BUENO ASÍ TERMINO.
AMIGOS MÍOS, MIS VERSOS CREO MUY BIEN CONJUGADOS,
NOS DEJAN AL FINAL, UNA SABIA MORALEJA:
"SI SABES DAR AMOR, ENTONCES SERÁS AMADO
Y QUE AL MARCHAR AL OTRO LADO, ALGO BUENO DEJA".
DE TODO CORAZÓN :
"FELIZ NAVIDAD CON DIOS" 2006
Como apendice acotaré que este cuento harto fantasioso lo hice como he
antedicho durante el primer mandato del Sr. Fujimori despues vino lo de la
corrupción y otrrros casos vergonzosos de los cuales la Justicia decidirá.
GRACIAS ARRALCO. vatewitto@...
_________________________________________________________________
Charla con tus amigos en línea mediante MSN Messenger:
http://messenger.latam.msn.com/