02-06-2005
Por las desapariciones de Juan Maino Canales, Antonio Elizondo y
Elizabeth Rekas
Procesados dos ex jefes de Colonia Dignidad
Crónica Digital
Dos ex jerarcas de la antigua Colonia Dignidad, enclave alemán
utilizado por la dictadura militar chilena como centro de torturas,
fueron procesados por secuestros calificados de tres opositores
políticos.
El procedimiento fue dictado por el juez Jorge Zepeda contra Karl van
Den Berg y Gerhard Mücke, como autores del secuestro y desaparición
de Juan Maino Canales, militante del Movimiento de Acción Popular
(MAPU), y del matrimonio de Elizabeth Rekas y Antonio Elizondo.
Zepeda, quien investiga varios casos por violaciones de los derechos
humanos en la ahora denominada Villa Baviera, dispuso cargos
similares contra Harmut Hopp, otro de los implicados, quien permanece
recluido en la Cárcel de Alta Seguridad, en esta capital.
Van Den Berg y Mücke están detenidos en el mismo recinto penal desde
la tarde del viernes pasado luego de ser interrogados por Zepeda.
En la resolución de dos páginas el juez sostiene que de las propias
declaraciones de los alemanes, además de las diligencias que se han
realizado en el proceso, surgen presunciones fundadas para estimarlos
autores del delito de secuestro calificado.
En el dictamen, se sostiene que "quien era el jefe de Colonia
Dignidad en ese entonces, Paul Schaefer, utilizó el sector de acopio
de papas en la ex colonia para detener a civiles contrarios al
régimen recién instaurado (1973), al margen de toda ilegalidad".
El juez modificó además la calificación del delito al ex líder del
enclave alemán de cómplice a autor.
La resolución añade que con el fin de que no se conocieran las
actividades delictivas que tenían lugar, "el superior de la villa y
sus colaboradores procedieron a ocultar en el predio todo rastro de
las víctimas, esconder armas, y enterrar sus vehículos".
El abogado Hernán Fernández, querellante en diversos procesos que
involucran al ex enclave, se mostró satisfecho con la resolución y
precisó que es una señal de que "por fin se está tejiendo la
verdadera responsabilidad penal de sus dirigentes, que siempre ha
existido".
Explicó que el gran problema que había para comprobar los delitos era
que no existían testigos de ello, "pero hoy día hay personas que
están colaborando con las investigaciones y han ayudado a estas
resoluciones".