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Eslabón fundamental para que Occidente conociera el wolrd music:
Raúl de la Rosa
MURIÓ ALÍ FARKA TOURÉ, RECONOCIDO COMO EL HOMBRE DEL BLUES
AFRICANO
Se consagró en 1994 con la producción Walking Timbuktú, que grabó
al lado de Ry Cooder
"Canté temas sobre el trabajo, la educación y la paz; mi música
es auténticamente Malí", decía
JUAN JOSE OLIVARES Y AFP
El músico maliense Alí Farka Touré, una de las figuras más
destacadas del comercialmente llamado world music, falleció el
martes en su domicilio de Bamako (capital de Mali) a los 67 años
y será sepultado este miércoles en Niafunké, anunció la fundación
que lleva su nombre.
El guitarrista, quien vivía en esta última ciudad (al norte de
ese país), donde explotaba una granja de 350 hectáreas, se
consagró internacional en 1994 con el disco Walking Timbuktú,
que grabó junto al guitarrista californiano Ry Cooder, conocido
en el mundo por el filme Buena Vista Social Club, del alemán Wim
Wenders.
Touré padecía cáncer y estaba paralizado desde hace algunos
meses. Fue autor de unos 15 discos con títulos exitosos, como
Niafunké, Soko, Tibarma y Ali Audí. Se le reconoce por haber
renovado el sonido de la guitarra eléctrica gracias a una
ejecución sonora dulce, a veces cercana al trance.
El cantante de blues del Sahel, perteneciente a la etnia songhai,
era conocido como el John Lee Hoocker de Malí, en homenaje al
cantante del Mississippi. Para reiterar que las raíces de esa
música estaban en Africa, decía: "él tiene las hojas y las ramas;
nosotros tenemos el tronco y el árbol".
Seductor de Occidente
Alí Farka Touré sedujo a una parte del público occidental desde
que comenzó a grabar, en 1987, para el sello disquero británico
World Circuit.
"Yo canté temas relacionados con el trabajo, la educación y la
paz. Mi música es auténticamente Malí, africana", afirmaba, sin
comprender por qué algunos "imitan a Occidente cuando nuestra
música es tan rica".
Para rendirle homenaje, las radios en Bamako interrumpieron hoy
sus emisiones habituales para transmitir temas de Farka Touré,
conocidos popularmente como Mali blues.
Touré adquirió prestigio global luego de que el disco grabado con
Cooder obtuvo dos premios Grammy, en 1994.
El artista tocaba tradicionales instrumentos de cuerdas y se
inspiraba en músicos de blues y soul estadunidenses, como John
Lee Hooker o Ray Charles. No se conoce la fecha de su nacimiento,
pero se calcula que tenía 67 años al momento de su muerte. El
devoto musulmán, conocido como el hombre del blues de Africa,
será sepultado el miércoles en su tierra natal, indicaron las
autoridades.
El crítico musical, especializado en blues, Raúl de la Rosa,
aseguró que Alí Farka "fue un eslabón importante para que el
mundo occidental entendiera todo esto que se conoce como world
music.
"Gracias a él -y a otros- fue posible esto, sobre todo por su
disco Walking Timbuktú, en el que demostró maestría y talento.
"También mostró la música tradicional africana y toda esa raíz
junto con su propia búsqueda. Todo con respeto y afán de mantener
sus raíces, sin dejar de integrarse en el proyecto. Nunca negó
esas raíces porque siempre vivió en su pueblo, al lado del río
Níger. Siempre demostró humildad con músicos."
El diario The Independent informó recientemente de la edición del
disco En el corazón de la luna (con Toumani Diabaté), premiado con
un Grammy este año, con el que "abrieron una caja de tesoros para
revelar algunas de las improvisaciones más finas que jamás puedan
escucharse, con una interpretación casi sobrenatural".
Alí Farka no provenía de una tradición griot, pero sí de un
linaje noble que se ha enfocado a recitar hechos notables y
proverbios. Se consideraba hijo del río (del Níger) y campesino
(en la tradición musulmana se cree que en el río hay un mundo de
espíritus). Fue el décimo hijo y el único que sobrevivió.
No recibió educación formal y el cultivo de la tierra absorbió su
niñez. Luego fue aprendiz de sastre, chofer y mecánico, pero la
música lo hipnotizaba, sobre todo la que se tocaba en ceremonias
espirituales, en las que se utilizaban instrumentos como el
djerkel (guitarra de un cuerda), el njarka (el violín de un
cuerda) o el n'goni (laúd de cuatro cuerdas).
A los 12 años aprendió a tocar su primer instrumento, el djerkel
(que más tarde regalaría al músico y productor estaunidense Ry
Cooder). Aprendió siete lenguas malienses y a dominar al n' goni,
el njarka y la flauta de bambú. "Necesitaba conocer la música y
amarla a través de los héroes fallecidos y los que siguen vivos
en esta tierra", asegura Alí.
En 1956 asistió a un espectáculo en el que escuchó al guitarrista
Keita Fodeba. "Juré tocar guitarra; no la conocía, pero me gustaba
mucho. Sentí que podía volcarme en ella."
Comenzó a tocar guitarras prestadas y encontró que era fácil
traducir la técnica de los instrumentos tradicionales a la
guitarra occidental. En un viaje a Bulgaria se compró una.
Alí fue uno de los primeros artistas malienses, luego de la
independencia de Francia, en ser comercializado, y uno de los
primeros también en ser considerados parte de la música global.
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